Historia del Arte del Renacimiento al Siglo XVII

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Historia del Arte del Renacimiento al Siglo XVII
Historia del Arte del
Renacimiento al Siglo
XVII
Bloque Especializado
Compilador:
Lic. Mónica González Mothelet
Licenciatura en Diseño Gráfico
CONOCERSE ACEPTARSE AMARSE CUIDARSE SUPERARSE TRANSMITIR TRANSFORMAR
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Índice
Índice
Introducción
Objetivo General
1
3
4
Tema 1. El renacimiento
Objetivo de aprendizaje
Introducción
1.1 Aspectos representativos de esa época
1.2 Renacimiento en Italia, Inglaterra y España
1.3 Antecedentes del renacimiento: El quattrocento
1.3.1 Escuela florentina
1.3.2 Escuela perusa
1.3.3 Escuela veneciana
1.3.4 Escuela papua
1.4 Artistas del cinquecento
1.5 Análisis de las características socioculturales del renacimiento bajo y
del alto
Resumen
Bibliografía
Material de apoyo Visual
5
5
5
6
9
13
23
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26
27
30
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40
40
Tema 2. Principales representantes plásticos del renacimiento
italiano
Objetivo de aprendizaje
Introducción
2.1 Leonardo Da Vinci
2.2 Rafael Sandio
2.2.1 Escuela milanesa y escuela romana
2.3 Miguel Ángel Buonarroti “Michelangelo”
2.4 Vecellio Tiziano
2.5 Giorgione Giorgio Da Caltefranco
2.6 Sandro Botticelli
Resumen
Bibliografía
Material de apoyo visual
41
41
41
43
53
56
57
62
65
68
74
79
79
Tema 3. Manierismo
Objetivo de aprendizaje
Introducción
3.1 La escuela holandesa y nórdica
3.1.1 Pieter Brueghel “El viejo”
80
80
80
83
83
Índice
1
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
3.1.2 Pieter Brueghel “El joven”
3.1.3 Alberto Durero
3.2 La escuela veneciana
3.2.1 Jacobo Robusti “Tintoretto”
3.2.2 Paolo Caliari “Veronese”
3.3 Domenikos Theotokopoulos “El Greco”
3.4 Escuela sienesa
Resumen
Bibliografía
85
85
93
94
95
97
99
100
102
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII
Objetivo de aprendizaje
Introducción
4.1 La época de los Luises
4.1.1 Anton Van Dick
4.1.2 Peter Paul Rubens
4.1.3 Harmenszoon Van Rijn, Rembrandt
4.1.4 Jan Vermeer
4.2 El barroco italiano y español
4.2.1 Michelangelo Merissi. “Caravaggio”
4.2.2 Diego Rodríguez de Silva y Velásquez
4.2.3 Bartolomé Esteban Murillo
4.3 El barroco en México
4.4 Churrigueresco y plateresco en México
Resumen
Bibliografía
Material de apoyo visual
103
103
103
106
111
113
119
122
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141
144
144
147
149
149
Anexo biografías
Tomás Moro. Santo
Piero Della Francesca, italiano
Nicolás Maquiavelo
Masaccio
Cinabue Giovanni Cenni Di Peppi
150
150
150
154
155
157
Índice
2
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Introducción
Hasta llegar el siglo XVI las diferentes civilizaciones artísticas de Occidente se
habían sucedido sin sobresalto. En el siglo XV, el estilo Gótico y el Renacimiento
habían vivido uno al lado del otro, en buena forma. Pero, a partir de del siglo XVI,
el arte occidental se dividirá en fuerzas contradictorias que esconden ideologías
diferentes.
Dos figuras vienen a encarnar las ideologías opuestas: Erasmo y Lutero, el
humanista y el profeta, el conciliador y el revolucionario. Erasmo sueña con hacer
entrar el Panteón en el Paraíso. No viendo sino lo que las cosas tienen de común,
lo intenta todo por salvar la unidad espiritual de Europa. Lutero el hombre sediento
de Dios, resucita del viejo fondo de la Edad Media la imagen del hombre débil, el
hombre gimiente bajo el destino pecador que le impone un Dios terrible.
Italia se encontraba dividida por estas dos fuerzas. Sobre una base intelectual en
Roma y sensible en Venecia, Rafael y Tiziano definen las leyes del clasicismo,
que subordina el conjunto de la obra al equilibrio de todas sus partes entre sí, lo
que hace que se atenúen los rasgos y la expresión, nace de esta ruptura de
equilibrio una desesperación que atormenta los cuerpos y asombrece los rostros.
Tales exigencias de la expresión, sabrá mantenerlas Miguel Ángel dentro de los
limites de la belleza, y ahí radica su milagro.
De la confusa mezcla del clasicismo con el barroquismo, nace en Italia una crisis
conocida bajo el nombre de "manierismo". Salvo la escuela veneciana, las demás
escuelas quedaran afectadas por esta crisis, conduce a los artistas a la
extravagancia en los gestos y las expresiones, al alargamiento desmesurado de
las proporciones y a las contorciones en las actitudes.
Sin embargo el prestigio de Roma impuso el Renacimiento, y Europa se hallaba
en un dilema, que era esquivar los temibles modelos de Miguel Ángel, Rafael o
Leonardo ya que se esta imponiendo el italianismo, es decir con el manierismo se
estaba desplazando al gótico flamígero. Esta crisis favoreció a la proliferación del
manierismo en Amsterdam (Países Bajos), Leyden (Holanda), Amberes (Bélgica),
Fontainebleau (Francia), Basilea (Suiza), en el Danubio y en la Península Ibérica.
Apenas asimilado el Renacimiento, Europa en una revisión general de los valores,
hallara una madurez definitiva que, tras una nueva crisis de crecimiento, permitirá
que el siglo XVII, se pueda convertir en el siglo de oro europeo.
Este movimiento que tiende a crear un nuevo humanismo cristiano, pertenece
precisamente al siglo XVI, durante este extraordinario siglo se incubo un mundo de
ideas, de formas y de sentimientos contradictorios.
Introducción
3
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Objetivo general
Al término del curso el estudiante distinguirá las características de los estilos a
partir del renacimiento hasta el inicio del siglo XVII comprendiendo el desarrollo y
evolución de la cultura.
Objetivo general
4
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Tema 1. El renacimiento
Subtemas
1.1
1.2
1.3
1.3.1
1.3.2
1.3.3
1.3.4
1.4
1.5
Aspectos representativos de esa época
Renacimiento en Italia, Inglaterra y España
Antecedentes del renacimiento : El quattrocento
Escuela florentina
Escuela perusa
Escuela veneciana
Escuela papua
Artistas del cinquecento
Análisis de las características socioculturales del Renacimiento bajo y del
alto
Objetivo de Aprendizaje
Al término del tema el estudiante conocerá las características generales del
renacimiento, así como las diferentes escuelas y aportaciones.
Introducción
Se denomina Renacimiento al periodo de la historia europea, caracterizada por un
renovado interés por el pasado grecorromano clásico y especialmente por su arte.
Con el Renacimiento, el hombre centra toda su actividad, en el hombre como tal,
es decir después del aletargamiento medieval el hombre piensa ahora con una
libertad de espíritu, que le conducirá a la libertad de pensamiento, el culto a la vida
y el amor a la naturaleza son otros aspectos importantes, además el Renacimiento
estableció como fuentes de inspiración el equilibrio y la serenidad. Pero lo más
característico de esta época es la separación entre lo cívico y lo religioso.
Este entusiasmo, que considera las culturas clásicas como la realización suprema
de un ideal de perfección, se propone la limitación en todos los ordenes, lo que
explica el calificativo de Renacimiento, pues en verdad, se trataba de un renacer,
de un volver a dar vida a los ideales que habían inspirado aquellos pueblos.
El Renacimiento, desde luego no fue una simple exhumación de las artes
antiguas. El interés por el arte grecorromano fue una consecuencia. En principio,
se aspiro a una renovación en todas las parcelas de la cultura humana, filosofía,
ética, moral, ciencia, etc.; encaminada a la hechura de un hombre que fuera
comprendido y resumen de todas las perfecciones físicas e intelectuales. El
hombre integral, el genio múltiple, en el que se concilian todas las ramas del saber
Tema 1. El renacimiento
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Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
en una actitud fecunda, fue la gran creación del Renacimiento que cristalizo en
figuras que mantienen viva la admiración a través de los tiempos, como un
Leonardo da Vinci, un Miguel Ángel, un Rafael.
En los últimos años del siglo XV y a lo largo de la totalidad del XVI se
desencadenó un conjunto de procesos de todo orden que ha recibido el nombre
de Renacimiento. Desde la perspectiva del hombre contemporáneo, este período
se caracteriza por un cambio en la visión del mundo y en los sentimientos que en
muchos sentidos puede ser interpretado como una anticipación inmediata de lo
que hoy es el ser humano. Por primera vez se nos presenta la posibilidad de
conocer con una cierta profundidad el aspecto físico y el medio de vida de los
hombres de un tiempo pasado: las técnicas realistas en la pintura y en la escritura
nos han hecho llegar descripciones pormenorizadas de rostros, casas y ciudades.
Por lo demás la correspondencia personal, la costumbre de escribir autobiografías
y la invención de la imprenta han facilitado también la investigación posterior.
Esta época se caracteriza, en otro sentido, por una ampliación de los horizontes
históricos y geográficos. Renacimiento quiere decir ante todo, resurrección de las
antiguas civilizaciones de Grecia y de Roma. La lengua griega hacía tiempo que
era enseñada en Italia y parecía como si la curiosidad y el espíritu de libre
investigación que había caracterizado a la cultura ateniense resurgieran con el
estudio del idioma.
El influjo de la cultura romana, por su parte, se hizo sentir también de una manera
especial en Italia, el núcleo geográfico en el que la revolución cultural renacentista
se haría sentir más fuerte. A este hecho no eran ajenos fenómenos como la
preponderancia del derecho romano, la utilización del latín por parte de algunos
grupos sociales y la conservación de un gran número de edificios antiguos.
Pero también el horizonte geográfico del hombre renacentista se había visto
ensanchado: aventureros, comerciantes y misioneros habían descubierto tierras
hasta entonces desconocidas, alcanzando al tiempo las costas orientales de Asia
tras circunnavegar el continente africano.
El desarrollo de los conocimientos científicos había puesto en duda verdades que
antaño se consideraban tan importantes como la forma de la Tierra o el lugar del
hombre en el universo. En este mismo contexto se produjeron importantes
cambios en lo que a la vida se refiere. El principal de ellos fue provocado por la
reforma protestante.
1.1 Aspectos representativos de esa época
Es la manifestación ideológica y literaria del Renacimiento. Los hombres del
Renacimiento trabajaron con mucho entusiasmo en estudiar metódicamente las
Tema 1. El renacimiento
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Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
obras de la antigüedad, explorando ruinas, exhumando manuscritos y salvando de
su destrucción valiosos documentos. Para ello recibieron la protección de
príncipes y Pontífices, que les estimularon en sus investigaciones.
Primeramente se sintió interés tan solo por los autores y el arte latina, pero pronto
se llego a su fuente, o sea al arte y la cultura griega. Así se desarrollo una
mentalidad erudita, crítica y apasionada por las ciencias y las artes, que se centro
en el hombre y sobrestimo los valores humanos, de ahí el nombre de Humanismo.
La sobrestimación de estos valores y los descubrimientos geográficos y técnicos,
crearon el orgullo y el individualismo del hombre renacentista. El Humanismo, tuvo
sobre todo un carácter literario donde Dante y Boccaccio son considerados como
precursores del mismo. Petrarca es considerado como el primer humanista.
El humanismo (Representantes principales Maquiavelo, Tomas Moro) como tema
hace referencia, principalmente en los grandes pensadores o Filósofos del
Renacimiento, entre ellos cabe distinguir tanto en lo cultural como en lo histórico
seis aspectos generales:
1.
Antropocentrismo
(es decir enfoque en el ser humano) en lugar de Toecentrismo (Enfoque en
Dios), ya que las principales ideas y obras del renacimiento buscan tributar
honor al hombre, centro de sus preocupaciones y su inspiración
2.
Retorno a los cánones griegos
Tanto la escultura, como la pintura retoman los ideales clásicos y griegos
como modelo de sus obras
3.
Preponderancia de las Artes sobre la ciencia y la filosofía
4.
Reforma protestante
A partir del Siglo XVI el cristianismo comienza a verse divido por gran
variedad de religiones protestantes, cuyo principio básico que es el libre
examen tratará de hechar por tierra la autoridad papal
5.
Fin del Feudalismo
Como ya se había mencionado con anterioridad la desaparición de los feudos
por la necesidad por las necesidades del comercio con otras partes del mudo,
lo cual traerá consigo el nacimiento de ciudades y estas a su vez el
nacimiento de naciones. Y,
6.
Inventos y descubrimientos
Principalmente entre los primeros la imprenta y en los segundos el continente
americano y con los segundos el nacimiento de los grandes imperios como el
Tema 1. El renacimiento
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Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Español y el Inglés (principalmente extendido (el Inglés) en principio al
continente Asiático, luego Oceanía (en orden de importancia) y en mucho
menor medida al Africa).
Orígenes del Renacimiento
El renacimiento tuvo su origen en Italia en los siglos XIV y XV, llegando a su
apogeo al iniciarse el siglo XVI. De Italia se extiende lentamente por Europa
excepto Rusia. A lo largo de los cincuenta años que van desde 1520 a 1570,
discurre la madura plenitud del Renacimiento y también se percibe su ocaso. Toda
la Europa de Occidente toma parte ahora en el movimiento de las artes y de las
letras. La recepción de los gustos italianos se generaliza, los grandes maestros
surgen ya no solo en Italia, sino en todo el ámbito de las monarquías occidentales.
Pero el desarrollo normal de la cultura renacentista se ve afectada por el hecho
simultáneo de las luchas religiosas derivadas de la revolución protestante. Así, en
Alemania, se corto el brote renacentista, al igual que en Francia con las guerras
civiles de la segunda mitad de quinientos. Además en los países adheridos a las
confesiones protestantes, el credo iconoclasta de los nuevos evangelios suprimió
la ocasión de ejercitar el mecenazgo eclesiástico y, al menos en la pintura y la
escultura, suprimió la temática abundante de los motivos iconográficos, con la rara
salvedad de los temas bíblicos.
La extensión de la cultura
Gracias a la creación de universidades, escuelas y a medida que nos adentramos
en el quinientos, la arquitectura Italiana y la estatuaria se abren camino en
diferentes países europeos: en Inglaterra muy lentamente, pues el crisma religioso
alejara de ahí a los artistas italianos que habían sido llamados a trabajar en el país
y eran los mas capacitados propagadores de la renovación artística; en los piases
escandinavos se daban también algunas muestras esporádicas, debido al
mecenazgo de los reyes; hasta en Polonia y en la Rusia, Iván III se recogía las
ondas del arte italiano.
En Francia se hace más extensa la recepción del arte y la cultura italiana. Durante
época de Francisco I continua la construcción de suntuosas edificaciones. De
entonces data el castillo real de Chambord, el palacio preferido del rey para sus
cacerías, pues aquellos castillos no tenían ningún fin militar. En 1546 comienza
Pedro Lescot la contracción del Louvre, que seria el monumento triunfal de la
arquitectura renacentista francesa, y poco después Delorme levantaría las
Tullerias.
En España es donde, fuera de Italia, el arte del bajo Renacimiento ha hecho más
considerables progresos. Teniendo ya el gusto italiano durante el reinado de los
Tema 1. El renacimiento
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Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Reyes Católicos, más o menos combinando con un estilo local, la arquitectura
continúa ahí por los mismos cauces bajo Carlos V. Durante el reinado de Felipe II
se depura mucho el gusto, se impone la sobriedad ornamental. El arte oficial de
Felipe II favorece esta tendencia, Pedro de Toledo y Juan de Herrera son los
grandes arquitectos de El Escorial, su obra cumbre.
1.2 Renacimiento en Italia, Inglaterra y España
Se denomina Renacimiento al movimiento cultural que surge en Europa el siglo
XIV, y que se muestra como característica esencial su admiración por la
antigüedad grecorromana. Este entusiasmo, que considera las culturas clásicas
como la realización suprema de un ideal de perfección, se propone la limitación en
todos los ordenes, lo que explica el calificativo de Renacimiento, pues en verdad,
se trataba de un renacer, de un volver a dar vida a los ideales que habían
inspirado aquellos pueblos.
El Renacimiento, desde luego no fue una simple exhumación de las artes
antiguas. El interés por el arte grecorromano fue una consecuencia. En principio,
se aspiro a una renovación en todas las parcelas de la cultura humana, filosofía,
ética, moral, ciencia, etc.; encaminada a la hechura de un hombre que fuera
comprendido y resumen de todas las perfecciones físicas e intelectuales. El
hombre integral, el genio múltiple, en el que se concilian todas las ramas del saber
en una actitud fecunda, fue la gran creación del Renacimiento que cristalizo en
figuras que mantienen viva la admiración a través de los tiempos, como un
Leonardo Da Vinci, un Miguel Ángel, un Rafael.
Llegada del Renacimiento a Italia
Con la llegada del Renacimiento apareció una nueva e influyente clase social
constituida por los humanistas. Hasta entonces, la Iglesia había condicionado toda
la vida cultural, pero ahora la ciencia llegaba directamente al ciudadano, gracias al
aristotelismo, en boga durante los comienzos del Renacimiento. Ésta filosofía fue
cediendo terreno al platonismo y el arte empezó a basarse sobre la propia ciencia.
La geometría y otras ramas de las matemáticas ocuparon un lugar esencial en la
nueva concepción de la cultura, se desecho el arte puramente lineal y se busco
con ahínco la forma tridimensional.
La pintura italiana de los comienzos del siglo XV es todavía narrativa y escoge los
muros de las Iglesias. La técnica, en especial con el fresco, es de gran sencillez.
Sin embargo, con la pintura al óleo, el artista abandona la limitada temática
religiosa y se complace en mostrar el esplendor de la forma, la luz y el espacio
infinito.
Tema 1. El renacimiento
9
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
•
España
Aunque la pintura española de la baja edad media acusa el influjo de las
escuelas Sienesa y Florentina, hasta el siglo XVI no puede hablarse de una
arte contemporánea renacentista. Algunos pintores españoles viajaron a
Italia, mientras que artistas italianos fueron a la Península Ibérica, y este
intercambio unido a la influencia de los maestros Flamencos, permitió la
divulgación de las nuevas tendencias estéticas.
•
Portugal
Durante el siglo XVI, Portugal contó con una escuela pictórica que se movió
dentro de las normas del arte Flamenco, pero acabo nacionalizándose. Los
retratos de la iglesia de San Francisco están firmados por Francisco Enríquez
de quien apenas se tiene noticias.
•
Alemania
En la primera mitad del siglo XVI, Alemania cuenta con varias figuras de
primer nivelen la pintura universal. Los artistas trabajan en este país para los
burgueses y no para los de la corte, y en el arte del grabado se encuentran
abundantes temas civiles para complacer precisamente a esta clase social.
•
Países Bajos
La influencia italiana también alcanzo a estas tierras, reflejándose en los
diversos trabajos de los grandes maestros Flamencos. Avanzando el siglo
XVI, como la escuela de brujas había perdido la importancia que tenia, la de
Amberes la sustituyó en el lugar que ella ocupaba.
•
Francia
La pintura Francesa de esta época se caracteriza por la acción de corrientes
distintas: La italiana y la flamenca. Aunque en Francia residieron
temporalmente Leonardo da Vinci y Andrea del Sarto, en realidad la
influencia italiana se produjo en este país a raíz de la llegada de los
manieristas que difundieron el estilo de Parmesano y de Rafael.
También otras artes tuvieron lugar en el renacimiento. Aquí vemos un claro
ejemplo con la alquimia durante este periodo temporal:
Durante el renacimiento alquimista se había convertido en químico y alquimia
había pasado a ser la ciencia llamada Química. Surgió un nuevo interés por las
teorías griegas sobre el tema. Las investigaciones realizadas por los alquimistas
de la edad media fueron usadas para fundar las bases de la química moderna. El
conocimiento químico se amplió considerablemente y los científicos comenzaron a
explicar el universo y sus fenómenos por medio de la química.
Tema 1. El renacimiento 10
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Comienzan a aparecer obras químicas en el sentido moderno de las palabras. Por
otro lado la alquimia alcanza su apogeo, y se asocia cada vez más con la cábala,
la magia y la teosofía. Todos los conocimientos químicos desarrollados durante la
edad media comenzaron a ser vistos desde otra perspectiva más científica y se
formaron las bases sobre las cuales la química moderna se apoya. Sin embargo
muchos químicos aceptaron algunas doctrinas de la época como marco de trabajo
lo cual retrasó el desarrollo de la química aunque esta avanzó a grandes pasos
durante ésta época.
En el brillante nacimiento de esta ciencia, uno de los primeros genios fue Robert
Boyle, quien formuló la ley de los gases que hoy lleva su nombre. En su obra "El
Químico Escéptico" (1661), Boyle fue el primero en establecer el criterio moderno
por el cual se define un elemento: una sustancia básica puede combinarse con
otros elementos para formar compuestos y que por el contrario éstas no pueden
descomponerse en una sustancia más simple.
Sin embargo, Boyle conservaba aún cierta perspectiva medieval acerca de la
naturaleza de los elementos. Por ejemplo creía que el oro no era un elemento y
que podía formarse de algún modo a partir de otros metales. Las mismas ideas
compartía su contemporáneo Isaac Newton, quien dedicó gran parte de su vida a
la alquimia.
Un siglo después de Boyle, los trabajos prácticos realizados por los químicos
empezaron a poner de manifiesto que sustancias podían descomponerse en otras
más simples y cuales no. Henry Cavendish demostró que el Oxígeno se combina
con el hidrógeno para formar el agua, de modo que ésta no podía ser un
elemento. Más tarde, Lavoisier descompuso el aire (que se suponía en ese
entonces un elemento), en oxígeno y nitrógeno. Se hizo evidente que ninguno de
los elementos de los griegos eran tales según el criterio de Boyle.
En cuanto a los elementos de los alquimistas, el mercurio y el azufre resultaron
serlo en el sentido de Boyle. También lo eran el hierro, el estaño, el plomo, el
cobre, la plata, el oro y otros no metálicos como el fósforo, el carbono y el
arsénico. El elemento de Paracelso, la sal, fue descompuesto en dos sustancias
más simples.
Desde luego, el que un elemento fuera definido como tal dependía del desarrollo
alcanzado por la química en esa época. Mientras una sustancia no pudiera
descomponerse usando las técnicas disponibles debía seguir siendo considerada
como un elemento. Por ejemplo, la lista de 33 elementos formulada por Lavoisier
incluía entre otros, los óxidos de cal y magnesio. Pero catorce años después de la
muerte de Lavoisier en la guillotina durante la Revolución Francesa, el químico
inglés Humphry Davy, empleando una corriente eléctrica para escindir las
sustancias, descompuso la cal en oxígeno y en un nuevo elemento, el calcio; hizo
Tema 1. El renacimiento 11
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
lo mismo con el óxido de magnesio obteniendo oxígeno y un nuevo elemento: el
magnesio.
A pesar del gran giro de esta ciencia en el renacimiento, todavía quedaba el gran
objetivo de hacer oro en estudio, fenómeno que recién fue desaprobado
científicamente en el siglo 19. Al estar basado el poderío de un país en la cantidad
de oro que poseía en La metrópolis de la Alquimia, Praga, los emperadores
Maximiliano II y Rodolfo II financiaban y entretenían a todos los alquimistas de
Europa para mantenerlos en su poder y de poderse hacer oro ellos serían los
dueños de éste.
Esto no Era una ventaja para los alquimistas. En 1595 Edward Kelley, alquimista
inglés junto con John Dee, famosos astrólogo, alquimista y matemático, perdieron
su vida en un intento de escapar de Rudolf II. En 1603 Christian II torturó a
Scotsman Alexander Seton quien había viajado por Europa haciendo
transmutaciones. La situación era complicada ya que los alquimistas estaban
dejando la transmutación o la medicina para convertirse en religiosos y científicos
de las teorías griegas.
Entre los libros más influyentes que aparecieron en esa época había trabajos
prácticos sobre minería y metalurgia. Esos tratados dedicaban mucho espacio a la
extracción de los metales valiosos de las menas, trabajo que requería el uso de
una balanza o una escala de laboratorio y el desarrollo de métodos cuantitativos
(véase Análisis químico). Los especialistas de otras áreas, especialmente de
medicina, empezaron a reconocer la necesidad de una mayor precisión. Los
médicos, algunos de los cuales eran alquimistas, necesitaban saber el peso o
volumen exacto de la dosis que administraban. Así, empezaron a utilizar métodos
químicos para preparar medicinas.
Esos métodos fueron promovidos enérgicamente por el excéntrico médico suizo
Theophrastus Von Hohenheim, conocido como Paracelso. Al crecer en una región
minera se había familiarizado con las propiedades de los metales y sus
compuestos, que según él eran superiores a los remedios de hierbas utilizados por
los médicos ortodoxos. Paracelso pasó la mayor parte de su vida disputando
violentamente con los médicos de la época, y en el proceso fundó la ciencia de la
iatroquímica (uso de medicinas químicas), precursora de la farmacología. Él y sus
seguidores descubrieron muchos compuestos y reacciones químicas. Modificó la
vieja teoría del mercurio-azufre sobre la composición de los metales, añadiendo un
tercer componente, la sal, la parte terrestre de todas las sustancias. Declaró que
cuando la madera arde "lo que se quema es azufre, lo que se evapora es mercurio
y lo que se convierte en cenizas es sal". Al igual que con la teoría del azufremercurio, se refería a los principios, no a las sustancias materiales que responden
a esos nombres. Su hincapié en el azufre combustible fue importante para el
desarrollo posterior de la química. Los iatroquímicos que seguían a Paracelso
Tema 1. El renacimiento 12
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
modificaron parte de sus ideas más extravagantes y combinaron las fórmulas de él
con las suyas propias para preparar remedios químicos. A finales del siglo XVI,
Andreas Libavius publicó su Alchemia que organizaba el saber de los
iatroquímicos y que se considera a menudo como el primer libro de química.
En la primera mitad del siglo XVII empezaron a estudiar experimentalmente las
reacciones químicas, no porque fueran útiles en otras disciplinas, sino más bien
por razones propias. Jan Baptista Van Helmont, médico que dejó la práctica de la
medicina para dedicarse al estudio de la química, utilizó la balanza en un
experimento para demostrar que una cantidad definida de arena podía ser fundida
con un exceso de álcali formando vidrio soluble, y cuando este producto era
tratado con ácido, regeneraba la cantidad original de arena (sílice). Esos fueron
los fundamentos de la ley de conservación de la masa. Van Helmont demostró
también que en ciertas reacciones se liberaba un fluido aéreo. A esta sustancia la
llamó gas. Así se demostró que existía un nuevo tipo de sustancias con
propiedades físicas particulares.
En el siglo XVI los experimentos descubrieron cómo crear un vacío, algo que
Aristóteles había declarado imposible. Esto atrajo la atención sobre la antigua
teoría de Demócrito, que había supuesto que los átomos se movían en un vacío.
El filósofo y matemático francés René Descartes y sus seguidores desarrollaron
una visión mecánica de la materia en la que el tamaño, la forma y el movimiento
de las partículas diminutas explicaban todos los fenómenos observados. La
mayoría de los iatroquímicos y filósofos naturales de la época suponían que los
gases no tenían propiedades químicas, de aquí que su atención se centrara en su
comportamiento físico. Comenzó a desarrollarse una teoría cinético-molecular de
los gases. En esta dirección fueron notables los experimentos del químico físico
británico Robert Boyle, cuyos estudios sobre el 'muelle de aire' (elasticidad)
condujeron a lo que se conoce como ley de Boyle, una generalización de la
relación inversa entre la presión y el volumen de los gases.
A finales del renacimiento con el nacimiento de la química moderna, la alquimia se
había transformado en una ciencia con objetivos religiosos ocupando su lugar la
química moderna que llevaría a cabo descubrimientos sorprendentes durante los
siglos 18, 19 y 20.
1.3 Antecdentes del renacimiento: El quattrocento
Durante el siglo XV, la Florencia de los Medicis vivió un momento culminante de la
pintura.
Fray Angélico represento los primeros esbozos del Renacimiento, de su maestro
Fray Lorenzo de Mónaco asimilo el brillante colorido. Toda la temática es religiosa
Tema 1. El renacimiento 13
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
y lo más notable de las obras, frescos y retablos, se encuentran en el convento de
San Marcos, en Florencia.
Masaccio representó mucho en la conquista de valores táctiles. Gran parte de sus
obras se han perdido, pero aun se pueden admirar los frescos que realizo en la
Iglesia del Carmen de Florencia.
Fray Filippo Luppi realizó bellísimas Madonas. A Andrea del Castagno se le deben
los frescos del convento de Santa Apolonia, los más monumentales del arte
Florentino. En éste artista se nota la influencia del escultor Donatello y del pintor
Masaccio.
Con la llegada del Renacimiento apareció una nueva e influyente clase social
constituida por los humanistas. Hasta entonces, la Iglesia había condicionado toda
la vida cultural, pero ahora la ciencia llegaba directamente al ciudadano, gracias al
aristotelismo, en boga durante los comienzos del Renacimiento. Ésta filosofía fue
cediendo terreno al platonismo y el arte empezó a basarse sobre la propia ciencia.
La geometría y otras ramas de las matemáticas ocuparon un lugar esencial en la
nueva concepción de la cultura, se desecho el arte puramente lineal y se busco
con ahínco la forma tridimensional.
La pintura italiana de los comienzos del siglo XV es todavía narrativa y escoge los
muros de las Iglesias. La técnica, en especial con el fresco, es de gran sencillez.
Sin embargo, con la pintura al óleo, el artista abandona la limitada temática
religiosa y se complace en mostrar el esplendor de la forma, la luz y el espacio
infinito.
La pintura del quattrocento
La división entre Quattrocento y Cinquecento puede resultar a veces arbitraria,
puesto que es imposible marcar una fecha concreta para el arranque de lo que
hoy llamamos Renacimiento. Muchos de los artistas renacentistas participan de
ambos períodos, que remiten respectivamente a dos siglos diferentes, el siglo XV
y el XVI. Las ideas y los pintores están presentes en ambos siglos, aunque sí
puede hablarse de dos generaciones diferentes de artistas, así como de dos
núcleos predominantes cada uno en un período. El núcleo de poder destacado
durante el Quattrocento es sin duda alguna la Florencia de los Médicis, así como
en el Cinquecento habremos de mencionar la Roma papal.
Como ya se ha dicho, los precedentes pictóricos del Trecento son los que
determinaron el avance cualitativo del Quattrocento. Los frescos de Giotto y los
paneles de Cimabue anunciaban la transformación. La renovación artística
arranca de la mano de la arquitectura; ya corrían por los círculos intelectuales
voces que clamaban por una revalorización de la actividad artística. La
Tema 1. El renacimiento 14
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
arquitectura italiana siempre había gozado de una mayor adaptación a la
concepción humana, lejos de la espiritualidad teológica de las catedrales
europeas. Ese sentido de humanismo y de ruptura con lo establecido la resumió
como nadie Brunelleschi en una obra que se considera una auténtica
proclamación de intenciones: la cúpula de Santa María de las Flores. De una
amplitud nunca vista y con una pureza de líneas de singular belleza, Brunelleschi
empleó las últimas novedades de la técnica para diseñarla, al tiempo que se
apartaba del proceso físico de la construcción. Es decir, planteaba la postura del
creador frente a la del constructor. Además, colocó su obra en el lugar de mayor
impacto social: el centro de la rica república florentina, el cruce de caminos de
todas las rutas comerciales y las operaciones económicas del mundo cristiano.
De esta forma, todo el mundo pudo contemplar la novedad. Las repercusiones
fueron inmediatas y la escultura recibió también un nuevo impulso hacia un
ejercicio de la Razón sobre la imagen. Se abandonaron la plenitud y el hieratismo
del gótico en pro de un ansia de belleza y perfección; también tuvo la escultura su
manifiesto público en las Puertas del Paraíso realizadas por Ghiberti. Por su parte,
la pintura disfrutó de los logros en ambos terrenos. La sistematización de los
medios constructivos requirió un gran esfuerzo científico: las matemáticas, la física
y la geometría fueron las principales armas para unas edificaciones nuevas. La
pintura adopta sus postulados y a través de ellos consigue lo que será uno de sus
rasgos definitorios: la perspectiva lineal. Consiste en abstraer la mirada y la
posición del objeto representado, que ha de verse centrado desde una altura
media, a partir de un punto único que supone una mirada ideal desde un sólo ojo.
Es un puro ejercicio mental que pretende imbuir la imagen plástica de tres
dimensiones, en lugar de las dos; del románico y el gótico. Con ello se pretendía
conseguir una pintura cercana a la realidad, como una ventana abierta al mundo.
La revolución fue inmediata: Masaccio, joven pintor de moda, realiza un manifiesto
pictórico en su Trinidad, un fresco que finge romper los muros donde se pinta para
abrir ante el fiel una supuesta capilla en la que se manifiesta el misterio de las tres
personas divinas, a tamaño natural, ante los ojos asombrados del espectador.
El escándalo que causó esta imagen sólo puede compararse al que provocaron
los primeros cuadros de los cubistas, y de la vanguardia en general, a principios
del siglo XX. Los florentinos del siglo XV jamás se habían visto forzados a "leer"
una imagen con un sistema tan complejo y el aprendizaje del nuevo lenguaje
resultó una labor costosa. De este afán científico nacen otras inquietudes
aplicadas a la pintura: las leyes de la óptica regularizaron la jerarquía de los
objetos representados en la lejanía, que han de ser más pequeños y menos
nítidos. En este aspecto fue fundamental la aplicación de la sección áurea. Para
una correcta representación de las historias y de los personajes se hizo necesario
que el pintor cultivara diversas ramas del saber: para los seres humanos se
estudió anatomía y fisiología. Los apuntes con que aquellos primeros científicos
modernos ilustraban sus descubrimientos son difícilmente separables del terreno
Tema 1. El renacimiento 15
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
artístico. También hubieron de estudiar mitología, lenguas clásicas y teología para
representar decorosamente las escenas, los vestidos, los ambientes.
La consecución de la tercera dimensión se reforzó mediante varios recursos: las
figuras se colocan no sobre un fondo neutro, plano, sino en un paisaje o un
interior. De esta manera, no sólo el propio volumen de la figura establece la
profundidad, sino también el hecho de moverse en un espacio aéreo a su
alrededor. Las gamas tonales y el sombreado cromático ejercitados en el Trecento
contribuyeron en igual medida a introducir efectos de masa, volumen y peso de las
figuras. Toda esta ebullición de ideas se vio acompañada de una profunda
elaboración teórica: los propios artistas y los nobles que los patrocinaban
escribieron tratados y manuales en los cuales recogían las novedades para
difundirlas mejor. Igual que el mundo visual estaba siendo ordenado en la práctica
se ordenó en la teoría, lo cual lo relacionó aún más con la ciencia. En su mayor
parte la producción artística siguió dedicada a la temática religiosa, con tres
objetivos principales: aumentar la efectividad de la predicación, conseguir la
emoción del fiel y mantener la memoria del dogma a través de las imágenes. Sin
embargo se introducen con fuerza parcelas de la pintura profana; por un lado
emerge el retrato, en el cual se representan a los mecenas de los pintores o a
figuras representativas del saber, moderno o antiguo. Por otro, la irrupción del
neoplatonismo florentino abre la puerta a representaciones paganas, que se
readaptan al cristianismo. Se estudia astrología, cábala y moral cristiana sin
ningún conflicto. El impulso de este conocimiento de raíz oriental estuvo
provocado por la caída de Constantinopla, que determina la huida de los
intelectuales griegos y bizantinos hacia territorio cristiano.
Las figuras de este período son vitales para la historia universal de la pintura:
además de Masaccio, Paolo Ucello, Piero Della Francesca, Andrea del Castagno y
otros forman el grupo más radical entre la juventud. Sus obras no encontraron
parangón en lo lejos que llevaron el arte nuevo. En una postura más intermedia,
que trata de conjugar la modernidad con las preferencias de un público más
cortesano, se encuentran las figuras de Fray Angélico, como en su Anunciación, o
en las de Filippo Lippi. Las repercusiones del Quattrocento sobre el Renacimiento
español y francés fueron matizadas en cualquier caso por los substratos
característicos de cada nación, que no hemos de olvidar estuvieron en ambos
casos muy relacionados con el gótico precedente y el poderoso influjo de la
pintura flamenca que se estaba desarrollando en paralelo.
El primer gran pintor del renacimiento italiano fue Masaccio creador de un nuevo
concepto de naturalismo y expresividad en las figuras, así como de la perspectiva
lineal y aérea. A pesar de que tuvo una carrera corta (murió a la edad de 27 años)
la obra de Masaccio tuvo una enorme repercusión en el curso del arte posterior.
Los frescos (c. 1427) que representan episodios de la vida de san Pedro pintados
para la capilla Brancacci en la iglesia de Santa Maria del Carmine en Florencia,
Tema 1. El renacimiento 16
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
muestran el carácter revolucionario de su obra, sobre todo en lo que se refiere al
empleo de la luz. En una de las escenas más famosas, El tributo de la moneda,
Masaccio reviste la figura de Cristo y de los apóstoles con un nuevo sentido de
dignidad, monumentalidad y refinamiento. Los frescos de la capilla Brancacci
sirvieron de inspiración a pintores posteriores, entre ellos el propio Miguel Ángel.
En el fresco de la Santísima Trinidad (c. 1420 – 1425, Santa Maria Novella,
Florencia) Masaccio, aplicando algunos de los descubrimientos de Brunelleschi
relativos a la perspectiva lineal, creó por primera vez la ilusión espacial.
La dirección que marcó Masaccio fue seguida por contemporáneos suyos como
Paolo Uccello quien imprimió más potencia a la perspectiva lineal. Entre sus
mejores obras destacan las tres versiones que realizó de la Batalla de san
Romano, realizadas a fines de 1456 para el palacio Medici en Florencia en las
cuales las figuras muestran bruscos escorzos. Estas obras se hallan en la Galería
de los Uffizi (Florencia); National Gallery (Londres) y el Louvre (París). También
pintó un gran fresco (1436, catedral de Florencia) que simula un monumento
ecuestre en bronce, un medio con precedentes romanos y que resurgió en las
esculturas exentas de Donatello. Otro maestro del mismo periodo es Fray
Angélico, fraile dominico cuyo estilo refinado alterna con formas aún incipientes
del nuevo renacimiento resueltas con un delicado tratamiento del color. Fray
Angélico fue especialmente innovador en la representación de paisajes. Su obra
incluye una serie de frescos pintados en los años 1430 y 1440 ayudado por sus
compañeros dominicos en el convento de San Marco en Florencia.
Florencia fue el epicentro del renacimiento artístico de Italia, aunque otras
regiones sirvieron también de escenario de importantes maestros a lo largo de
este periodo. Pisanello natural de Verona, trabajó para varios de los pequeños
ducados como el de los Gonzaga en Mantua o el de Este en Ferrara. Poseía un
alto refinamiento en su estilo más lírico y más fluido que Masaccio. Entre sus
realizaciones se encuentran la serie de medallas de retratos en bronce, muy
cotizadas entre sus mecenas aristocráticos. Jacobo Bellini es considerado
unánimemente como el introductor del renacimiento en Venecia, que más tarde se
transformó en el centro artístico rival de Florencia. Aunque nos quedan pocas
obras de él, se conservan sus dibujos, considerados únicos por su número y por
su complejidad. Jacobo fue el padre de dos maestros del renacimiento, Gentile y
Giovanni Bellini, y suegro de otro de ellos, Andrea Mantegna.
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Del Renacimiento al Siglo XVII
Piedad (óleo sobre Tabla. Renacimiento italiano)
La Piedad será una de las escenas más cargadas de dramatismo en la iconografía del
Renacimiento, tanto en escultura como en pintura. Un bello ejemplo lo encontramos en esta
Piedad realizada por Giovanni Bellini hacia 1508, donde la iluminación empleada tiene un papel
fundamental. Las bellas figuras de Cristo muerto y la Virgen se disponen en un triángulo, reforzado
por los paños del manto de María, al aire libre, apreciándose al fondo las construcciones de la
ciudad de Vicenza ante un bello paisaje. La sensación atmosférica creada procede a la
difuminación de los contornos y el abandono del dibujo para interesarse por la organización
pictórica mediante tonos, resultando un importante avance que hace de Bellini uno de los mejores
miembros de su generación, en cuyo taller se forma Tiziano, aprendiendo estos conceptos que
más tarde aplicará a su magnífica pintura.
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Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Madona con el Niño dormido (óleo sobre lienzo 42 x 32 cms.)
Este óleo es uno de los más intimistas y delicados de su autor, Andrea Mantegna, que
acostumbraba a pintar figuras llenas de monumentalidad e hieratismo. Es una aproximación en
primer plano de la Virgen que abraza al Niño, dormido. La Virgen es muy joven y posee una
belleza melancólica que provoca una gran dulzura y simpatía. Su rostro está inclinado sobre el
bebé y su mirada absorta parece perderse en el triste futuro de su hijo, al que abraza con un gesto
protector. El niño está envuelto en un paño blanco que en los libros de teología se identificaba
como una prefiguración del sudario, en alusión a la muerte en la cruz. Al tiempo que la Virgen
abraza al niño, el rico manto dorado parece abrazarla y envolverla a ella en una forma ovoide de
geometría perfecta, muy del gusto del primer Renacimiento
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Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Milagro de la Cruz (óleo sobre lienzo)
Gentile Bellini será el pintor de la ciudad de Venecia en su plenitud, con sus procesiones y
ceremonias. El Milagro de la Cruz es posiblemente su obra más famosa; encargada por la Scuola
de San Juan Evangelista, formaba parte de una serie dedicaba a la exaltación de una reliquia de la
Sagrada Cruz que guardaba la cofradía. Bellini presenta el momento del hallazgo recogiendo los
monjes la reliquia caída en un canal; el tema se convierte en elemento secundario de la
composición, interesando más la ambientación arquitectónica y la descripción de los personajes,
introduciendo al espectador en el ambiente veneciano del Quattrocento. La iluminación empleada
es una característica fundamental ya que servirá de precedente a la generación siguiente
encabezada por Tiziano. Con este tipo de representaciones se puede comparar a Gentile Bellini
con Ghirlandaio a la hora de abandonar la temática para centrarse en el anecdotismo, otorgando
un sentido más profano a las composiciones sacras.
Otro pintor del quattrocento es Piero Della Francesca quien escribió tratados sobre
la perspectiva y las matemáticas. Aunque es probable que viviera en Florencia de
joven, desarrolló su carrera en otras ciudades italianas. El estilo de Piero se puede
apreciar en el ciclo de frescos que pinta en torno al año 1453 para el coro de San
Francesco en Arezzo, La leyenda de la cruz. Su estilo mesurado y geométrico se
hace eco de la monumentalidad del arte de Masaccio, pero, a diferencia de éste,
es más abstracto y distante. Al final de su carrera, comenzó a alternar el temple
con el óleo.
El arte del quattrocento se resume en gran medida por medio del trabajo del
humanista y latinista Leon Battista Alberti, que se formó en el norte de Italia
después de que su familia fuera expulsada de Florencia. Tuvo una experiencia
Tema 1. El renacimiento 20
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
directa con la pintura y con la escultura y también fue un ingenioso arquitecto.
Entre sus diseños más sugerentes se encuentra la fachada de Santa Maria
Novella en Florencia, terminada en el año 1458, en donde Alberti desarrolló el
sistema de fachada aplanada, de amplia repercusión posterior. También diseñó
varias iglesias como la de Sant´Andrea en Mantua (terminada en el año 1494). De
igual importancia que sus construcciones son sus escritos teóricos sobre pintura,
escultura y arquitectura. Prolífico escritor, en sus libros, Alberti sintetizó todas las
innovaciones de sus contemporáneos e incluyó también algunos ejemplos de la
antigüedad. Como resultado de sus escritos, las nuevas ideas fueron difundidas
dentro y fuera de Italia. Dedicó su libro Della Pittura (1436) a Brunelleschi, así
como a Ghiberti, Donatello, Luca Della Robbia y Masaccio.
Segunda generación de artistas del renacimiento
En las últimas décadas, las innovaciones principales del arte renacentista – como
el dominio de la perspectiva aérea y lineal, la importancia del paisaje, la
representación de la figura de modo individual y la rigurosa elaboración de la
composición – fueron consolidadas y superadas. En Florencia, artistas como
Antonio del Pollaiuolo y Andrea del Verrocchio observaron la complejidad de la
anatomía humana, estudiando de forma directa el cuerpo humano. Tanto
escultores como pintores, ponen especial énfasis en la musculatura, y así lo
ejemplifica la obra de Pollaiuolo el Martirio de san Sebastián (1475, Londres,
National Gallery). Pollaiuolo realizó también dos importantes tumbas en bronce
para dos papas: la tumba de Sixto V (1484 – 1493) y la tumba de Inocencio VIII
(1493 – 1497), ambas en la basílica de San Pedro en Roma. Las preocupaciones
de Pollaiuolo y de Verrocchio fueron más tarde recogidas por el gran discípulo de
éste último Leonardo da Vinci, cuyas investigaciones científicas y artísticas se
encuentran entre las más importantes del renacimiento. El polifacético Leonardo
cultivó todas las artes así como otras disciplinas.
Tema 1. El renacimiento 21
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Diez Desnudos (grabado)
El episodio narrado por el artista en este grabado es desconocido, aunque se cree que pertenece a
la historia de la Roma antigua, un enfrentamiento en la familia de Titus Manlius Torquatus.
Pollaiolo aprovecha tan dinámica escena para realizar un auténtico decálogo de la figura humana
en plenitud de sus formas y en movimiento. La traducción del movimiento y de la pasión al
lenguaje del cuerpo era una preocupación constante de los artistas del Quattrocento. Pollaiolo
distribuye el grupo en parejas contrapuestas, un modelo que usó también Durero en su Rapto de
las Sabinas. Durero tuvo ocasión de contemplar éste y otros grabados durante su primer viaje a
Venecia y tomó muchas cosas de los grabados de Mantegna y Pollaiolo. De éste, concretamente,
copia casi literalmente la firma: en una cartela de aspecto latino, en el que ha inscrito: "Opus
Antonii Pollaioli Florentini", "obra de Antonio Pollaiolo, florentino".
Entre los pintores más representativos de la segunda generación del norte de
Italia, destacan Andrea Mantegna, en Padua, y Giovanni Bellini, en Venecia.
Mantegna, que trabajó tanto en Verona como en Roma por algún tiempo, pasó la
mayor parte de su carrera trabajando gracias al mecenazgo de la familia Gonzaga
en Mantua. La decoración al fresco de la cámara de los Esposos (1465 – 1474) en
el palacio ducal está considerada como una de las obras maestras. Amplió los
límites de la pintura cubriendo las paredes y el techo con un esquema compositivo
unificado, por lo que da la impresión de ser un espacio mucho mayor. La distinción
entre lo real y lo ilusorio se vuelve borrosa y confusa. Sus trampantojos fueron
muy imitados por dos pintores murales en las dos centurias siguientes,
especialmente en los grandes techos barrocos de iglesias y de palacios.
El severo estilo de Mantegna, de trazado nervioso, rico modelado y atrevido uso
de la perspectiva, influyó en el arte de su cuñado Giovanni Bellini, quien trabajó
exclusivamente en Venecia. Bellini influyó inmensamente, no sólo mediante el
testimonio de sus magníficos cuadros, sino también como maestro de algunos
Tema 1. El renacimiento 22
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
pintores de generaciones posteriores, como Sebastiano del Piombo, Giorgione y
Tiziano. Los colores brillantes, ricos y fuertes que Bellini introdujo en su paleta se
convirtieron en la característica esencial que identifica a la siguiente generación
veneciana. El brillante colorido veneciano es el contrapunto del estilo lineal del arte
florentino. El altar de san Giobbe (1488, Academia, Venecia) es una de las
mejores obras de Bellini. El vivo colorido, los contornos difuminados y las figuras
representadas dentro de una atmósfera de luz casi dorada son característicos de
este último estilo. También fue un consumado pintor de paisajes, género que en
seguida se convirtió en la especialidad de los pintores venecianos. Bellini
promovió la pintura al óleo en lienzo, en contraposición a la pintura al temple sobre
la pared; la pintura al óleo se convirtió en el siglo XVI en la técnica más común.
La segunda generación de pintores está representada por Sandro Botticelli un
artista que disfrutó del mecenazgo de la familia de los Medici en Florencia. Su
estilo es lírico, fluido y a menudo decorativo y abarca tanto temas religiosos como
paganos. Sus dos obras más famosas, ambas en la Galería de los Uffizi son el
Nacimiento de Venus (después de 1482) y La Primavera (c. 1478). El modelo de la
figura del Nacimiento de Venus está tomado de la escultura antigua, pero aquí la
diosa se muestra de pie emergiendo de un pálido mar azul. Botticelli realza el
contorno de las figuras con una línea que les proporciona una singular elegancia;
por el contrario, sólo en contadas ocasiones utiliza el claroscuro.
1.3.1 Escuela florentina
El primer pintor de quien se tiene datos es Cimabue, del que se conservan dos
tablas con igual motivo: Una Virgen, en asiento de marfil, con el niño en brazos y
rodeada de ángeles. Hay evidentes vestigios bizantinos, tanto en la simetría de la
composición como la expresión asombrada de los rostros, y el oro profuso del
fondo. Giotto de Bondone, se le debe el estudio directo de la naturaleza. Sus
figuras poseen emoción y movimiento. Sus obras más importantes son los
veintiocho frescos que tiene la Iglesia San Francisco de Asís.
1.3.2 Escuela perusa
A la elegancia un poco dura de Florencia, aparece Piero de la Francesa, su
principal representante, se intereso mucho por los problemas del claroscuro y
perspectiva; en particular le apasionaron los luminosos, pero no tanto por el efecto
de la luz sobre las cosas, como por la naturaleza de las mismas. Sus ensayos en
este sentido llegan a dar la sensación de que sus figuras están modeladas en
material dotada de luz propia, intima, radiante. Los frescos como la Leyenda de la
Santa Cruz, en el ábside de la Iglesia de San Francisco, en Arezzo, son una obra
de arte en luminosidad.
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Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Su discípulo Melozzo de Forli es celebre por sus ángeles músicos. Otro gran pintor
de la escuela es Pedro Vanuci, llamado el Perugino, artista que en su tiempo gozo
de larga fama. La dulzura de la luz general del cuadro, el dibujo irreprochable de la
figura y la poesía de sus paisajes de fondo, justifican el nombre de Perugino, que
hubiera podido lograr más duraderos laureles si no se hubiese dejado llevar por un
sentimentalismo que hace amanerada su pintura. Sus obras más importantes son
los frescos de la Capilla Sitian y los de la sala de Cambio, en Perusa, su patria.
Virgen con niño y santas (óleo sobre tabla)
Aunque su fama se deba a ser el maestro de Rafael, la calidad pictórica de Perugino es muy
elevada, especialmente por la elegancia de sus figuras y su interés hacia la perspectiva, bien sea a
través de paisajes como en esta Madonna bien de arquitecturas como en la célebre Entrega de las
llaves. Las Vírgenes de Pietro están dotadas de blandura, de sentimentalidad y de belleza como
bien apreciamos en esta composición donde parece repetir el rostro de María en las santas y los
ángeles que la acompañan. La campiña de Umbría se presenta como cierre, creando una
sensación espacial acertada, que elimina los telones de fondo de los primeros años del
Quattrocento. La fuerte iluminación empleada resalta las formas seguras y dulces de las figuras,
recreándose en la ejecución de los pliegues y en los detalles, como hacía la Escuela flamenca que
tanto interesaba a los maestros italianos. La atracción hacia la línea firme y segura en sintonía con
Botticelli puede tener como explicación el aprendizaje común en el taller de Fray Filippo Lippi.
1.3.3 Escuela veneciana
Ésta escuela que empezó tardíamente sobrevive a las de Florencia y Roma,
agotadas en el siglo XVI. En siglo XVII aun nos sorprende con un narrador
Tema 1. El renacimiento 24
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
espléndido, como Tiepolo, gran colorista y con Guardi y Canaleto, que nos retratan
la vida pintoresca de la Venecia dieciochesca. El apogeo artístico de Venecia
corresponde al siglo XVI, pero ya en este destacan Gentil Bellini y su hermano
Gian Bellini, que combinan las ganas encendidas de Ticiano con un difuminado a
lo Leonardo. Un pintor siciliano establecido en Venecia, Antonello de Mesina
sobresale por el fuerte realismo de sus retratos, mientras que Capaccio, autor de
la Leyenda de Santa Ursula, se distingue en la realización de vastas
composiciones de género.
Anunciación (óleo sobre lienzo)
Carpaccio se convertirá durante los últimos años del Quattrocento y primeros del Cinquecento en el
decorador favorito de las diferentes "scuolas" de Venecia, congregaciones laicas destinadas a las
obras de caridad que rivalizaban entre sí por la decoración de sus sedes. La Historia de la Virgen
que pintó para la "Compagnia degli Albanenses" fue realizada en buena parte por ayudantes que
disminuyeron la calidad del conjunto; se trata de seis escenas sobre la vida de María observándose
aquí la Anunciación. Las figuras están dispuestas en diferentes escenarios: el ángel en el jardín y
la Virgen en una estancia del palacio típicamente veneciano, una de cuyas puertas abiertas permite
contemplar la cama, aumentándose la perspectiva. En la zona superior izquierda aparece Dios
Padre envuelto en una aureola dorada, rodeado de querubines y enviando la paloma del Espíritu
Santo. La minuciosidad es una clara referencia al mundo flamenco mientras que la iluminación
empleada y la frialdad de las figuras denotan el trabajo del taller.
Tema 1. El renacimiento 25
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
1.3.4 Escuela papua
El nombre de Andrés Mantegna sirve por si solo para dar prestigio a esta escuela.
Interesado en las cuestiones de la representación visual del objeto, Mantegna
presenta con frecuencia en sus cuadros una dificultad perspectiva, que resuelve
con elegancia. Sus impecables escenarios arquitectónicos, tomados de la
antigüedad, ofrecen puntos de fuga muy a ras del suelo, huidas de línea hacia el
centro del cuadro en prodigiosa ilusión de profundidad. Los escorzos de sus
figuras son, por el mismo motivo, violentos y de complicada resolución dibujística,
como el extraordinario Cristo Muerto.
Cristo Muerto (óleo sobre tabla de 68 x 81 cms.)
Jamás en la historia del arte se había visto una figura humana desde este punto de vista.
Mantegna sorprendió y escandalizó a todos con este impresionante alarde de dominio de la
perspectiva y la proyección geométrica. Aplicando literalmente las leyes de las matemáticas,
Mantegna dibujó un cuerpo según el canon renacentista, perfectamente proporcionado, y lo
proyectó hacia un punto de fuga central que nos muestra un violento escorzo del cadáver de Cristo.
La muerte se abalanza sobre los espectadores, que pueden contemplar simultáneamente las llagas
de los pies, el vientre hundido, las llagas de las manos y la patética faz de Jesús, con los labios
entreabiertos y la piel amoratada. Es una auténtica agresión al espectador y al mismo tiempo una
audaz declaración de principios artísticos que Mantegna realizó en este cuadro inolvidable.
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Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
1.4 Artistas del cinquecento
El Renacimiento iniciado durante el Quattrocento se desarrolló en un siglo de
madurez inigualable, el siglo XVI o Cinquecento. Dentro de este largo período
convivieron dos tendencias fundamentales: la clasicista y la manierista. Al mismo
tiempo, Venecia reaprovechó los logros quattrocentistas y los mezcló con su
particular tradición e influencias, con lo cual constituía una Escuela, si no aparte
del resto de Italia, sí claramente diferenciada en su estilo. El siglo XVI fue además
el siglo de la renovación romana, culminante con la Contrarreforma. Durante el
siglo XVI nacieron las prédicas de Lutero, el humanismo de Erasmo de Rotterdam
y el principio de la disidencia en el seno del Catolicismo. También se produjo el
avance imparable de los turcos, la gran fuerza islámica que no puede menos que
ser tenida en cuenta al tratar de explicar el arte, la ciencia y el estado del
conocimiento en la época. El Cinquecento italiano continuó en paralelo a la
expansión de la pintura flamenca. En Italia se atravesaba una época de crisis
interna que provocó una serie de luchas políticas y militares, lo cual contribuyó al
debilitamiento de unas repúblicas en favor de otras. Los hitos más notables fueron
la invasión del Milanesado por el reino francés y el saqueo de Roma por parte del
emperador Carlos V, un auténtico trauma para la cristiandad que veía cómo el
paladín del cristianismo, el monarca español, pasaba a fuego y espada la ciudad
santa del Vaticano. El arte, a pesar de la inestabilidad, alcanzó unas cotas
geniales, especialmente en Roma y durante el gobierno del Papa Julio II. Éste
actuó como mecenas de los grandes: los mejores arquitectos trabajaron para
levantar San Pedro del Vaticano y remodelar los Apartamentos Vaticanos. Miguel
Ángel pintó para él la Capilla Sixtina, trazó edificios y diseñó innumerables
proyectos escultóricos que no siempre pudo rematar (como el frustrado proyecto
funerario de la tumba de Julio II). Rafael también trabajó para el Papa, siendo su
obra más famosa pintada para éste, la decoración al fresco de las Estancias de la
Signatura en los Apartamentos Vaticanos. Fuera de Roma, la gran figura fue
Leonardo: hombre de ciencia, humanista, inventor, diseñador de fortalezas y
maquinarias de guerra... y excelente pintor. Trabajó para diversas cortes y
mecenas hasta establecerse en Milán. Cuando las tropas francesas invadieron la
ciudad, se trasladó a Francia llamado por el rey, donde terminó sus días. Él es el
autor del estupendo retrato que muestra a una misteriosa dama sin identificar, con
un armiño en su regazo, la Dama del Armiño.
Los artistas de la siguiente generación fueron los responsables de elevar el arte a
su expresión más noble. Este periodo, que comprende el siglo XVI, se inició con
Leonardo Da Vinci cuando regresó de Milán a Florencia en el año 1500. Allí,
encontró al joven Miguel Ángel que realizaría la famosa escultura del David (1501
– 1504, Academia, Florencia). Esta emblemática obra pronto se convirtió no sólo
en el símbolo de la ciudad de Florencia, sino también en el del cinquecento. David
como representación del poder y de la fuerza lo tiene todo, pero Miguel Ángel lo
eligió precisamente para mostrar su autocontrol en el momento antes del
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Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
encuentro con Goliath, como Leonardo hizo con las figuras de los apóstoles en La
última cena (1495 – 1497, Santa María, Milán) al elegir el momento justo después
del que Cristo dijo a los presentes que uno de ellos le traicionaría. Durante el
cinquecento, los artistas intentaron reducir sus temas a la más pura esencia; las
características secundarias, los detalles o las anécdotas captaban la atención del
espectador para conducirle a la esencia real del tema.
El epicentro artístico durante este periodo fue Roma y la corte de Julio II, que
contrató a los artistas y arquitectos más importantes para sus ambiciosos
proyectos. Donato Bramante fue el arquitecto más relevante de este periodo
aunque se inició como pintor siguiendo las pautas de Piero Della Francesca.
Después de una larga estancia en Milán, durante la cual coincidió con Leonardo,
Bramante se estableció en Roma. Allí produjo obras como el Tempietto (1502) una
representación a menor escala del clásico tholos griego situado en el patio de San
Pietro in Montorio. Una serie de palacios privados que incluían la casa de Rafael
(destruida en el siglo XVII) y, como su proyecto más notable, el diseño de la nueva
basílica de San Pedro (c. 1506). Para la primera iglesia de la cristiandad católica,
Bramante trazó una planta de cruz griega, con cúpula. Miguel Ángel tomó parte en
la construcción realizando algunos cambios que modificaban la nueva estructura
arquitectónica pero respetando el diseño original de Bramante, que ejerció una
fuerte influencia en los arquitectos del cinquecento, como sucedió con el sienés
Baldassare Peruzzi, que construyó la villa Farnesina (1509 – 1511) en Roma para
la familia Chigi, la primera villa privada de comienzos del siglo XVI.
Rafael, nacido en la región italiana de Umbría, se encuentra entre los pintores
asentados en Roma. Discípulo de Perugino, Rafael estudió en Florencia al mismo
tiempo que estaban allí Leonardo y Miguel Ángel, dando forma al lenguaje artístico
del cinquecento. Rafael se trasladó a Roma en el año 1508 y allí se quedó hasta
su muerte en el año 1520. Se convirtió en el pintor más célebre y abrió un
próspero estudio en el que trabajaban muchos ayudantes. Como complemento a
las series de retratos de distinguidos personajes que realizó, el del papa Julio II y
otros notables, Rafael realizó nuevos trabajos como la decoración al fresco de las
estancias vaticanas, una serie que decora las cuatro estancias del palacio
Vaticano. La más importante es la estancia de la Signatura, que contiene La
disputa, una complicada explicación de la doctrina del sacramento de la
Eucaristía. Los hombres de iglesia discuten en torno a la doctrina en la parte
inferior; sobre ellos, Cristo aparece acompañado en semicírculo de un grupo de
ángeles. En el otro lado de la estancia se encuentra la Escuela de Atenas, que
representa la filosofía clásica, haciendo pareja con La disputa, que permanece de
pie junto a la teología cristiana. Aquí, la representación es horizontal, más
centrada en la tierra que en el cielo. El punto de fuga se sitúa detrás de las figuras
centrales de Platón y Aristóteles, rodeados por célebres pensadores del pasado.
Muchas de estas figuras son retratos de artistas contemporáneos de Rafael. Rara
vez la pintura ha alcanzado la claridad y la perfección de la Escuela de Atenas.
Tema 1. El renacimiento 28
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Como fuente de inspiración pudieron servirle a Rafael los inmensos frescos de la
capilla Sixtina pintados por Miguel Ángel.
Después de haberse establecido en Venecia Giovanni Bellini, Giorgione inauguró
su escuela de pintura. Su estilo se caracteriza por suaves contornos, colores
fuertes (a menudo enigmáticos) y también por temas personalizados. Su obra más
famosa, La tempestad (c. 1505, Academia, Florencia) representa un paisaje idílico
de fondo tormentoso en el que se puede contemplar a un hombre joven que
guarda a una mujer acunando a su niño.
Tiziano, alumno de Bellini y un incipiente seguidor de Giorgione, fue el pintor más
dotado del cinquecento en Venecia, así como el rival de Rafael y de Miguel Ángel.
Entre sus obras más admiradas se encuentra El amor divino y el amor profano (c.
1515, Galería Borghese, Roma) en una pintura alegórica en la cual dos mujeres,
una desnuda (el amor sacro) y la otra completamente vestida (el amor profano)
están sentadas de manera opuesta; esta obra evoca la serenidad del mundo
misterioso del Giorgione. La asunción de la Virgen (1516 – 1518) forma parte del
retablo principal de Santa Maria dei Frari en Venecia y está considerada una de
las obras maestras de Tiziano. La figura de la Virgen está situada encima de los
apóstoles moviéndose hacia la figura de Dios Padre, mostrada en lo alto del
cuadro. Tonos cálidos, rojos y dorados, dominan la composición. Tiziano aborda
también temas clásicos como lo atestiguan su Baco y Ariadna (1520 – 1523,
National Gallery, Londres) o La ofrenda a Venus (1518 – 1519, Museo del Prado,
Madrid) ambos realizados para el duque de Ferrara.
En su larga trayectoria artística, Tiziano produjo obras importantes para su
mecenas, el emperador Carlos V, quien le concedió el título de pintor. Entre los
encargos del emperador se encuentran algunos retratos, incluido Carlos V y la
batalla de Mühlberg (1548, Museo del Prado). Su retrato ecuestre se convirtió en
el prototipo de retratos de altos dignatarios durante las dos siguientes centurias.
Tiziano continuó pintando incluso a edad avanzada y su característica pincelada
fluida y libre, su paleta viva y sus figuras monumentales, así como los paisajes
idealizados, continuaron marcando el estilo de su arte. Ello se hace evidente en su
Coronación de espinas (c. 1570, Alte Pinakothek, Munich) en donde las formas
parecen disolverse por un laberinto de luz pura, color y pigmento.
Correggio fue otro destacado pintor de gran fuerza del cinquecento. Pasó la mayor
parte de su vida trabajando en Parma, donde se instaló en 1518. Hizo numerosos
ciclos de frescos para la catedral de Parma y para la iglesia de San Juan
Evangelista. Tomando como punto de referencia a Miguel Ángel, Rafael y Tiziano,
el arte del Correggio delata su familiaridad con el estilo monumental que venía
realizándose en Roma y en Venecia. La influencia de Leonardo puede apreciarse,
pero Correggio supo crear su propio estilo. Su pintura se caracteriza por una gran
habilidad en los escorzos; su rechazo al equilibrio clásico anticiparía el estilo
Tema 1. El renacimiento 29
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
manierista, definido por colores sensuales y plateados y por una tendencia a
retratar estados de éxtasis espirituales y físicos. Como la mayoría de los artistas
de este periodo la producción de Correggio se divide en obras clásicas, frescos
religiosos y altares para iglesias. En el convento de San Pablo de Parma, pintó
una sala con frescos que representan la diosa Diana rodeada de referencias
alegóricas de gran complejidad. En su obra, Correggio demuestra que fue una
figura dominante del cinquecento
1.5 Análisis de las características
renacimiento bajo y del alto
socioculturales
del
Se puede considerar al renacimiento, como una época de constantes cambios, ya
que durante ella se cambio por mucho la concepción del mundo a como hoy en
gran parte lo vemos. En esta era es de destacar, el descubrimiento de América por
parte del Almirante Cristóbal Colón, con lo cual se descartó la teoría de un mundo
plano, hay que recordar que Colón afirmaba poder llegar a la India (situada en el
Oriente) navegando hacia el occidente, y que incluso el Almirante Colón murió
pensando que había llegado a la China y que jamás supo que había descubierto
un "Nuevo Mundo".
Se puede hablar también en otros ámbitos del conocimiento humano que el
renacimiento fue una era de cambios por el hecho de que en esta era se empezó
con la industrialización aunque ya en la época final (fines del siglo XVII y principios
del XVIII) de esta era con la máquina de vapor que revoluciono la industria y trajo
consigo el desarrollo posterior de grandes inventos como el ferrocarril.
Es además esta era una de las de mayor crecimiento y desarrollo no solo en lo
que se refiere al conocimiento del mundo (Colón y el descubrimiento de América,
además de el Capitán James Cook que llego a Australia hacia los 1770´s), y la
industrialización, si no también en lo económico, ya que al ser descubierto el
nuevo mundo hubo una verdadera inyección adrenalina en el comercio de metales
nobles (sobretodo plata) provenientes principalmente del actual México, y que a la
fecha sigue siendo el primer productor mundial de plata.
Las grandes concentraciones económicas del renacimiento
En lo que al aspecto de las concentraciones económicas del renacimiento se
refiere, estas se concentraron principalmente en los grandes imperios del
momento como el Español y el Portugués que compartían casi a mitades los
territorios del nuevo Mundo, y que como consecuencia de lo mencionado, en
relación a la producción de plata se puede mencionar solo como dato adicional
que en México se extrajo durante la época colonial mas plata que la que se había
extraído del viejo mundo desde la antigüedad hasta antes del descubrimiento de
Tema 1. El renacimiento 30
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
América. Además el nuevo mundo aporto varias cosas antes desconocidas por los
europeos, como: El Cacao, el Pavo o Guajolote y muchos otros bienes
susceptibles de ser comercializados.
Así mismo y en relación a lo anterior, se puede mencionar, que España controlaba
gran parte de estas rutas comerciales, para traer y llevar productos de Europa a
América y viceversa, lo cual dejo grandes ganancias a los españoles que no solo
las comercializaban en el Viejo Mundo, sino que además controlaban su
producción en el Nuevo Mundo.
Sin embargo, es digno mencionar que la cultura del nuevo mundo fue
completamente destruida convirtiendo a los indígenas en verdaderos esclavos.
Las transformaciones culturales del renacimiento
En cuanto a cultura y modo de vida en el renacimiento, se puede decir que
mientras en la era anterior, que a su vez marca el principio del renacimiento, la
gente vivía dentro de grandes propiedades de nobles de la época llamadas feudos
y cada uno de estos tenia dentro sus propiedades todo lo que necesitaba para ser
autosuficiente y por consecuencia había pocos excedentes para ser
comercializados con el exterior y cuando se requería de algo que no se necesitaba
se recurría al trueque o intercambio (el dinero que ya existía incluso desde antes
de la era cristiana, casi no circulaba, dado en parte a que se producía con metales
nobles la moneda (oro y plata principalmente) los cuales eran bastante escasos en
el viejo mundo).
A raíz de la caída del Feudalismo, este tipo de vida cambio y se comenzaron a
desarrollar propiamente lo que son las ciudades y las villas o poblaciones,
pasando poco a poco el dominio de la comunidad a los comerciantes y fabricantes
de todo tipo de bienes (tanto de necesidad como suntuarios (es decir aquellos que
solo sirven como articulo decorativo o de ostentación) y que la gente ya fuese
noble o plebeya requería o deseaba poseer. En el renacimiento cabe destacar
también el desarrollo de la arquitectura, así como la creación de grandes obras de
la literatura universal como: La Divina Comedia de Dante Alighieri, obras
también surgieron de Francisco Petrarca y Juan Boccaccio y muchos otros
literatos.
Factores: Artísticos, Sociales, Económicos, Políticos.
Artísticos. Italia venía siendo epicentro del arte mundial, ya que antes del
Renacimiento Pleno o período del Cinquecentro, se había dado el Trecentro (siglo
XIV) y el Quatrocentro (siglo XV), en los cuales tanto la pintura como la escultura
habían roto con los cánones del medioevo el incluso llamado gótico tardío.
Tema 1. El renacimiento 31
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Pintores como Giotto di Bondone y Cimabue, trabajaron con temas naturalistas, en
los cuales el color y la búsqueda de una tercera dimensión constituían la
característica primordial.
El Renacimiento, que es un regreso al Clasicismo en determinada forma, encontró
en las figuras de las esculturas, relieves y tallados, romanos como griegos, una
fuente de inspiración, la cual se unió a las técnicas de la época para formar un
estilo nuevo: El renacentista.
Sociales. Ante la descomposición de la corte bizantina, muchos sabios
procedentes de Constantinopla llegan a las diferentes ciudades – Estados de
Italia, lo cual contribuyo a engrandecer el reconocimiento de la época.
Económicos. Las ciudades – estados de Italia, de manera especial Florencia y
Venecia, gozaban una prosperidad económica, como consecuencia de las
ganancias obtenidas en las Cruzadas, su comercio con Oriente y de la pujanza de
sus comerciantes, los que les permitía invertir en arte; además, es necesario tener
en cuenta que en el caso de Roma, sede de la Iglesia Católica, esta ciudad
contaba con el dinero del papa para emprender cualquier obra artística.
Políticos. Durante el Renacimiento pleno, los comerciantes florentinos y
venecianos, como los papas romanos, necesitaban expresar a través del arte sus
poderíos, tanto económicos como políticos.
Plenitud del Renacimiento Artístico:
Italia: Roma como centro renacentista
En Italia, Roma pasó a ser el centro renacentista bajo la protección de los papas.
Bramante diseño la cúpula de la basílica de San Pedro en Roma, que luego
modificaría Miguel Ángel. Fue la época de los grandes genios del arte: Leonardo
Da Vinci, Miguel Ángel y Rafael. Da Vinci abarcó todos los conocimientos de su
tiempo. Su pintura más famosa es la Mona Lisa. Miguel Ángel trabajó como
arquitecto en la basílica de San Pedro, como pintor decoró la capilla Sixtina y
como escultor dejó numerosas obras, como La Piedra y Moisés. Rafael arquitecto
y pintor de madonas (vírgenes) de gran dulzura, así como retratista de personajes
y mecenas de la época.
La escuela de veneciana de pintura aportó rasgos originales en el colorido, a base
de luces y sombras. Sobresalieron Tintoretto y Tiziano con sus retratos de reyes y
papas.
Tema 1. El renacimiento 32
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
En los Países Bajos y Alemania
En los países bajos y Alemania se desarrolló notablemente la pintura. La escuela
Flamenca, con trabajos al óleo y retratos. En Alemania, los pintores fueron
magníficos retratistas.
En Francia
En Francia, el influjo italiano hizo florecer la escultura y la arquitectura. Las
estatuas reprodujeron con maestría la figura humana y las construcciones con
forma greco – romanas se manifestaron en el palacio de El Louvre y los castillos
junto al río Loira.
En España
En España no tuvo acogida la escultura clásica de desnudos, ni la temática
pagana en la pintura. Allí el misticismo medieval predominante se expresó en
cuadros de vida religiosa y, sobre, todo, en maravillosas tallas. El más celebre
pintor fue El Greco. En arquitectura continuaron las construcciones góticas, con
influencias musulmanas y decoraciones renacentistas, que dieron origen al estilo
plateresco por la semejanza del trabajo con el de los orfebres en la plata. Las
construcciones oficiales adoptaron el estilo herreriano, como se aprecia en el
palacio – monasterio de El Escorial.
Política, Organización Social y Economía en el Renacimiento
Las Monarquías autoritarias
Las monarquías autoritarias estimularon el Renacimiento y se beneficiaron del
mismo. En Francia, Inglaterra, Portugal y España, los reyes afianzaban los
Estados nacionales bajo su autoridad. Por ello buscaron colaboradores
ambiciosos, audaces y con afán de sobresalir. A su vez las obras artísticas y
literarias realzaban el prestigio de sus cortes, de manera que la mayoría de los
reyes fueron mecenas.
Nicolás Maquiavelo
El mayor aporte renacentista al poder monárquico fue la obra de Nicolás
Maquiavelo, titulada El príncipe, en la cual dio normas y consejos a los
gobernantes sobre cómo lograr sus fines, afianzar el Estado y ser obedecidos y
temidos por sus súbditos. Las teorías de Maquiavelo rompen con los principios
morales y caballerescos de la Edad Media y justifican cualquier proceder del
príncipe, siempre que sea para bien del Estado. El principio básico de su obra es
"el fin justifica los medios".
Tema 1. El renacimiento 33
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Vida caballeresca y belicosa
Vida caballeresca y belicosa dejó de ser el ideal de los nobles. El nuevo hombre
debía aspirar a ser cortesano, conocer de poesías, idiomas clásicos, ser educado,
elegante al vestir y gentil con las damas; así quedó plasmado en la obra El
Cortesano, de Baltasar de Castiglione.
La burguesía
La burguesía adquirió más oportunidad de sobresalir, enriquecerse y adquirir
importancia social y económica. Nobles y burgueses impulsaron la nueva
mentalidad y disfrutaron de las realizaciones renacentistas.
El capitalismo
El renacimiento influyó en el capitalismo naciente al aportarle el afán de vivir
plenamente esta vida, enriquecerse y sobresalir por méritos personales, en
contraste con los ideales de austeridad y pobreza de la Edad Media. Este afán de
lucro, que incluía el cobro de intereses, en contra de la prohibición de la iglesia,
dio al capitalismo la justificación para su desarrollo e influyó decisivamente en los
descubrimientos geográficos y la expansión europea sobre los otros continentes.
La nueva ciencia
A fines del siglo XV y en la primera mitad del siglo XVI se produjo en Europa un
extraordinario y completo desarrollo de las ciencias, las artes y las letras. Este
fenómeno es conocido como el Renacimiento. Este es uno de los momentos más
brillantes y más importantes de la historia: De los brillantes, porque los artistas
crearon entonces obras maestras, difícilmente superadas después, y de los más
importantes, porque, así como los descubrimientos marítimos de Cristóbal Colón y
otros ensancharon el campo de la actividad material, el Renacimiento ensanchó el
campo del pensamiento y de la actividad intelectual.
Este período adoptó una visión nueva del mundo, que trajo consigo derivaciones y
resultados fecundos en el siglo XVI. Emerge una cultura y una visión del mundo
centrada en el hombre. Esta se orienta hacia los valores de la naturaleza y, así,
indirectamente se fomenta el espíritu aventurero que había de fructífera en los
descubrimientos.
Se abandonan los sistemas filosóficos de la Edad media, reducidos en gran parte
a comentarios de la obra del filósofo griego Aristóteles, y las ciencias avanzan por
el camino de la experimentación, dejando de buscar su justificación, más que en la
Tema 1. El renacimiento 34
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
investigación, en lo que afirmaban los pensadores de la antigüedad: Ptolomeo,
Platón y otros.
La literatura, como las artes plásticas, se ve invadida por el espíritu laico, dejando
de estar bajo la tutela de la Iglesia. En el plano religioso, se abandonan formas de
piedad externas y superficiales, retornando, a través de la lectura de los textos
bíblicos (cosa que hizo posible la invención de la imprenta), a formas de pureza
evangélica.
Tema 1. El renacimiento 35
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Resumen
El renacimiento es una de las épocas más importantes para el devenir histórico y
artístico de Occidente. Gran cantidad de las más importantes obras de arte se
realizan en esta época, reconociéndose por primera vez las artes plásticas como
tales y el valor del trabajo intelectual del artista. Amén del redescubrimiento de la
cultura clásica que tanto influiría en épocas posteriores. Es en el Renacimiento
cuando surgen algunos de los más grandes genios universales de arquitectura,
escultura, pintura y todos los campos del saber, como Filippo Brunelleschi, León
Battista Alberti, Donatello, Lorenzo Ghiberti, Masaccio y Sandro Botticelli.
Características del arte del Renacimiento
También en arte se pretende un resurgir del mundo Antiguo. Se intenta revivir el
estilo clásico, considerado feliz culminación del esfuerzo del Hombre por lograr un
canon de perfección, acatándose como definitivo cuanto el genio de helenos y
romanos produjo en todas las artes.
Mirando hacia los clásicos, el arte del Renacimiento se inspira en un concepto de
belleza abstracta basada en arquetipos, es decir, cánones que se ajustan a una
previa y calculada concepción de lo bello entendido como exactitud y proporción.
Y en la elaboración de esta idea de belleza abstracta entra en juego de forma
decisiva el sentido razonador del renacentista, quien, sin negar del todo la
inspiración, le asigna una modesta parte en el acto creador, pues considera que la
belleza del arte surge de leyes que establecen relaciones numéricas exactas. El
número, la proporción, la regla de oro, la armonía, el orden, en fin, están presentes
en todas sus obras. Esta exacta proporción entre las partes, esta justa relación
entre los distintos elementos de la obra infunden a ésta una seguridad y reposo
que se traduce en la sensación de serenidad, equilibrio y armonía. La pintura y la
escultura, salvo en raras ocasiones, se propusieron dar una imagen plácida y
serena de la realidad, y la arquitectura, en su contenido juego de líneas y
volúmenes, aspiraba a presentarse como una totalidad orgánica en la que cada
una de sus partes ejerciera su función sin esfuerzo alguno. Sin embargo, este
principio idealista no excluía la obediencia a la naturaleza, tomada como modelo y
maestra de sabiduría infalible. El estudio de la armonía, de la luz, de las leyes
ópticas responde al afán del artista por acercarse a la naturaleza y poder
representarla con toda la apariencia de realidad posible. La observación infatigable
del Mundo es la virtud cardinal del artista.
En líneas generales, se pude considerar el arte renacentista como una exaltación
del Hombre y el Mundo, los dos ejes que guiaban el pensamiento humanista de la
época. Este antropocentrismo, unido al hecho de que el placer de los sentidos ya
no se consideraba sospechoso de herejía y por lo tanto no había razón para
privarse de las imágenes sensuales y los sonidos evocadores, y apoyado por el
Tema 1. El renacimiento 36
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
nuevo mecenazgo de la burguesía, hizo brotar en el arte nuevos géneros,
perdiendo el arte religioso la total hegemonía que había mantenido durante el
gótico, si bien su importancia continuaba siendo enorme. Con la revalorización del
mundo grecolatino, a los temas cristianos se les suma ahora los relatos de la
mitología romana y helena, frecuentemente con trasfondos religiosos, incluso
mistéricos, y a veces de difícil interpretación excepto para círculos restringidos; el
retrato se consolida como tema específico, consecuencia de los deseos de los
mecenas burgueses de verse inmortalizados; merced a la revalorización del ser
humano se cultiva buenamente el desnudo, prácticamente inexistente durante el
Medievo; autores como Uccello hacen surgir en pintura el tema de las batallas.
En definitiva, el objetivo último del arte del Renacimiento fue hacer obras
inspiradas en principios inmutables que asegurasen su permanencia ejemplar, tal
como lo habían sido las grandes obras clásicas. Los artistas renacentistas se
esforzaron en dar realidad a un arte insuperable y, por lo tanto, válido para
siempre y para todo el Mundo. Universalidad y eternidad son las dos ideas
rectoras del arte del Renacimiento.
En la arquitectura del Renacimiento sí se observa una marcada ruptura con el
periodo anterior, pues el gótico había alcanzado en sus edificaciones durante sus
últimas etapas unos logros y una perfección tales que ya resultaban difíciles de
superar; las catedrales góticas no podían ser más ligeras ni más esbeltas, con lo
que la arquitectura sólo podía optar entre repetirse o buscar nuevos caminos. Así,
volviendo sus ojos hacia los clásicos, por supuesto, a la arquitectura renacentista
la caracteriza el empleo de elementos constructivos grecorromanos, tales como el
arco de medio punto, la bóveda de cañón, el frontón, los órdenes clásicos..., así
como por su fuerte sentido de la proporcionalidad, también de herencia
grecorromana. Se da un extraordinario desarrollo de la arquitectura civil, pues ya
no sólo la Iglesia tiene el poder y el dinero para llevar a cabo grandes obras, sino
que los señores burgueses también desean edificarse suntuosos palacios,
edificios estos de creación renacentista. Sin embargo, siguen teniendo gran
importancia las iglesias, inspiradas en las basílicas cristianas....
En escultura el Renacimiento irrumpe con los relieves de las segundas Puertas
para el Baptisterio de Florencia por Ghiberti y muestra las mismas
características comunes en todo el arte renacentista: vuelta a cánones clásicos,
antropocentrismo y consiguiente revalorización de la figura humana. Factor
también importante para esta escultura renacentista resulta ser el movimiento, en
absoluto reñido con el ideal de equilibrio y proporcionalidad. Por primera vez
desde la antigüedad se realiza una escultura exenta, el David de Donatello, pues
durante la Edad Media sólo se había practicado el relieve y siempre como
elemento decorativo de los edificios religiosos; mas no por ello el relieve deja de
ejecutarse, antes al contrario, se estudia en él con afán el uso de la perspectiva
Tema 1. El renacimiento 37
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
debido al deseo de naturalismo, y el relieve llega a alcanzar unos niveles de
perfección difícilmente superables.
La pintura toma una importancia que hasta entonces no se le conocía y resulta,
sin duda, la manifestación que mejor acogió la influencia del nuevo arte. La
práctica inexistencia de restos de pintura grecolatina no fue un impedimento para
que los pintores renacentistas se empaparan de todo el sentir clásico de la época
y lo plasmaran en sus obras, recogiendo de la escultura los cánones de
proporcionalidad humana y de la literatura inspiradores relatos. Rompe la pintura
renacentista con la puramente gótica, rígida y simbolista, inclinándose ahora por la
belleza naturalista y el juego de volúmenes. La preocupación por el total realismo
en la plasmación pictórica de una escena, que revierte en un arte verosímil y
naturalista, llevó a un concienzudo estudio de la óptica y la perspectiva,
estableciéndose en un principio la matemática perspectiva geométrica, basada en
un haz de líneas que fugan en un punto, para más adelante ser superada por la
perspectiva aérea. En el campo técnico resultó de suma importancia la aparición
del óleo, esto es la utilización del aceite como aglutinante, técnica que aunque ya
era conocida en la época medieval es ahora perfeccionada, principalmente por
Jan Van Eyck, y extendida por toda Europa; el óleo, que permite crear veladuras
merced a la superposición de capas y conseguir unas texturas perfectas y unas
calidades brillantes en los objetos que los hacen hiperreales, es utilizado por los
pintores renacentistas con maestría, confiriendo a las obras unos nuevos y
revolucionarios valores de finura, brillo, minuciosidad y realismo.
También en la música influyeron las ideas renacentistas, naturalmente. Tal vez
fue el Renacimiento el último periodo en el que la música disfrutó de una posición
tan importante dentro de la cultura, pues todo el que gozase de cierto nivel
educacional debía conocer tanto la teoría como la práctica musical. Esta música
renacentista heredó de la religiosa medieval la polifonía, pero la orientó de manera
totalmente distinta. La música ya no se creaba e interpretaba exclusivamente en
ambientes religiosos y por juglares populares, sino que también comienza a
tocarse en academias y salones de la nobleza. La música eclesiástica continuaba,
no obstante, teniendo gran importancia y recogió la nueva estética, constituyendo
las ceremonias religiosas fastuosos espectáculos audiovisuales gracias al talento
de los maestros de capilla. Paralelamente, a lo largo del s. XVI la música
instrumental comenzó a emanciparse, dado que el placer de los sentidos ya no se
consideraba sospechoso de herejía y ya no existía razón, pues, para privarse del
sonido evocador y la sugestión rítmica de los instrumentos, los cuales abandonan
su papel de mero apoyo de la voz para pasar a un primer plano. De este modo,
comenzaron a componerse obras para clavecín, órgano, laúd y toda clase de
instrumentos de la época, y cobró gran auge la composición de obras para
conjuntos. Importantísima en el proceso de difusión musical fue la aparición de la
imprenta, siendo el veneciano Petrucci el primero que publicó, en 1501, un libro de
partituras.
Tema 1. El renacimiento 38
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Importante también en el panorama cultural resultó la literatura, que goza de una
etapa de esplendor. A parte de las obras ensayísticas de los humanistas y de los
tratados teóricos de los artistas plásticos, se desarrolló a lo largo de los s. XV y
XVI un amplio movimiento literario que desde Italia se extendería por toda Europa,
a través de obras que caracterizan la nueva mentalidad como El Cortesano de
Baltasar Castiglione, donde se traza el ideal del caballero del Renacimiento, y los
poemas épicos en imitación de los clásicos latinos, donde destacan obras como
Orlando furioso de Ariosto o Jerusalén libertada de Torquato Tasso. Nace en
Italia, a partir de Arcadia de Sannazaro, el género de la novela pastoril. Importante
también resulta la figura de Nicolás Maquiavelo, secretario de gobierno florentino a
principios del siglo XVI, con su obra El Príncipe. Y la más bella poesía llega de la
mano de Poliziano, poeta mediceo que inspiró algunos de los cuadros de Botticelli.
Huelga explicar la importancia de la imprenta para la difusión y consecuente
influencia de toda esta obra literaria.
Tema 1. El renacimiento 39
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Bibliografía
-
Alvar Acevedo, Carlos. Introducción a la Historia del Arte. Ed. Limusa, 1999
-
Lozano Fuentes, José Manuel. Historia del Arte, Ed. CECSA, 2003
-
http://www.artehistoria.com/genios/escuelas/
-
http://www.artehistoria.com/genios/estilos/
-
http://www.artehistoria.com/genios/cuadros/
-
http://www.artehistoria.com/genios/pintores/
Material de apoyo visual
-
Video grabación. Subtema 1.1 El renacimiento y la era del descubrimiento
(Sinopsis: Características del renacimiento, el pensamiento humanista y los
descubrimientos realizados en esta época).
-
Videograbación. Sub tema 1.2 El renacimiento del siglo XVIII y la sociedad
(Sinopsis: El pensamiento y modos de vida durante el período de la
ilustración en Europa).
Tema 1. El renacimiento 40
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Tema 2. Principales representantes plásticos del renacimiento
italiano
Subtemas
2.1
2.2
2.2.1
2.3
2.4
2.5
2.6
Leonardo Da Vinci
Rafael Sandio
Escuela milanesa y escuela romana
Miguel Angel Buonaronti “Michelangelo”
Vecellio Tiziano
Giogione Giorgio Da Caltefranco
Sandro Botticelli
Objetivo de Aprendizaje
Al término del tema el estudiante conocerá vida y obra de los grandes
representantes del renacimiento italiano y español.
Introducción
La península italiana nunca se había visto implicada íntimamente con la corriente
internacional del gótico. Sus manifestaciones góticas tienen un carácter muy
particular, siempre más ligado a su propia tradición románica y clásica que a las
evoluciones estilísticas de Francia, el gran eje rector del estilo gótico. Durante el
Trecento la inquietud diferenciadora había ido planteando las bases de una
renovación del arte que conmocionó sus cimientos hasta llegar a preguntarse por
la esencia misma de este arte y de sus artífices, en especial por el papel de los
pintores como agentes intelectuales que deseaban ser incluidos en la élite de la
cultura y la alta sociedad. La ruptura, pues, no llega de la nada, sino que hunde
sus raíces en la elaboración teórica de personajes como Francisco de Asís, los
frescos de Giotto y las esculturas de los Pisano. Los grandes pilares de la ruptura,
o de la renovación si se quiere, son varios.
El eje más llamativo es el Humanismo como nuevo enfoque de la visión teocrática
de la sociedad y el cosmos hacia el papel central del hombre y sus actos. La
anatomía del hombre fue objeto de cuidadoso estudio por parte de científicos, que
dibujan uno a uno sus descubrimientos. La maestría necesaria para estos dibujos
confundió con frecuencia el papel del científico con el del pintor, que adquiere por
eso una relevancia inusitada hasta ese momento. Un pintor, además, debía de
tener hondos conocimientos de mitología, historia y teología para estar capacitado
en la representación decorosa de las historias que había de narrar. Este volver a
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 41
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
centrarse en lo humano no significa en absoluto un abandono de lo divino; bien al
contrario, lo divino es revisado desde la perspectiva humana para dotarlo de una
mayor significación: Dios trata de hacerse inteligible a la razón humana, en vez de
limitarlo a la emoción de la fe. El mecanismo de la recuperación de la Razón tuvo
sus apoyos en la reintroducción de la sabiduría clásica: los textos de la Antigüedad
que se conservaban se traducen. La caída de Constantinopla en manos
sarracenas provocó un éxodo masivo de artistas e intelectuales bizantinos, que se
instalan en Italia y llevan con ellos nuevos manuscritos clásicos, conservados por
los árabes, la sabiduría helenística, los conocimientos de cábala y astrología
oriental, etc. Del helenismo proviene la enorme influencia de las Escuelas
neoplatónicas, filtradas por el Cristianismo, que proponen una adaptación del
demiurgo y el orden cosmológico platónico y aristotélico, equiparándolo a la figura
de Dios y Jesucristo.
El peso de la tradición clásica indujo a denominar la pintura de este estilo como
pintura allá antiqua, puesto que la modernidad, entendida como avance y
desarrollo de los presupuestos góticos, se centra en la pintura flamenca, la pintura
allá moderna. El patrocinio de la Iglesia sobre las artes sigue siendo mayoritario
pero abandona el monopolio; así, las florecientes repúblicas mercantiles se llenan
de familias de comerciantes que establecen auténticas dinastías, como los
Médicis, que apoyan su poder en la Banca internacional, el control de las rutas
marítimas y el prestigio que les otorga ser mecenas de artistas y científicos.
Gracias a esta entrada en escena de un nuevo mecenazgo se produjo un aumento
de los géneros, que hasta ese momento se habían limitado a la pintura religiosa.
Se inicia con fuerza el esplendor del retrato, puesto que los mismos que pagan el
arte desean contemplarse en él. Se introducen mitologías, frecuentemente con
trasfondos religiosos, incluso mistéricos, de difícil interpretación excepto para
círculos restringidos: es el caso de la sofisticada obra de Botticelli el Triunfo de la
Primavera. El Renacimiento es además uno de los primeros movimientos en tener
conciencia de época, es decir, sus integrantes se autodenominan como hombres
del Renacimiento, como inauguradores de una nueva Edad, la Edad Moderna, por
oposición a la que identifican ya como Edad Media, nexo de transición entre el
esplendor de la Antigüedad clásica y el nuevo esplendor de su propia época. Es
en este período cuando los artistas empiezan a firmar sus obras, sus datos
biográficos son recogidos por los especialistas en arte, sus teorías pictóricas
componen tratados de gran elaboración intelectual... el mito del genio moderno
inicia su proceso en estos años, con destellos como Rafael o Leonardo. El
Renacimiento se organiza tradicionalmente en dos hemisferios, el Quattrocento o
siglo XV y el Cinquecento o siglo XVI. La delimitación no es exacta, de manera
que los rasgos de uno pueden estar presentes en otro y viceversa. Sin embargo,
sí es posible agrupar por semejanza de intenciones a los autores de uno y otro
siglo. Aparte de su propio esplendor, Italia fecundó los Renacimientos de otros
países, como fueron España o Francia.
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 42
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
2.1 Leonardo Da Vinci
Nació en 1452 y a los 24 años fue objeto de una denuncia anónima por prácticas
homosexuales. La acusación involucraba a un prostituto de 17 años, Jacobo
Saltarelli, del cual se decía que había tenido relaciones con varios hombres,
incluidos Leonardo y su maestro Verrochio. Aunque todos fueron declarados
inocentes, el interés sexual de Leonardo se centraba en hombres más jóvenes, a
muchos de los cuales contrataba como ayudantes. Uno de ellos fue Salai que
según Vassari era un joven de belleza y gracias extraordinarias, con un hermoso
cabello que llevaba en bucles, y que encantaba a su amo. Al parecer Leonardo
mimo y consintió a Salai perdidamente. En 1497, ante una carta factura de ropa
del muchacho, el pintor escribió, "Esta es la última vez, querido Salai que te doy
más dinero". Sin embargo vivió con el otros 18 años más. Formó otras amistades
íntimas con sus ayudantes, lo que hace pensar que los escogía por su apariencia
física. Francesco Metzi vivió con Leonardo hasta su muerte y heredó gran parte de
sus bienes.
Es el arquetipo por excelencia del hombre integral del Renacimiento. Considerado
como el genio más completo de todos los tiempos, su obra abarca no sólo el
campo de las artes, sino también el de las ciencias físicas y naturales y el de la
filosofía. Leonardo fue un personaje del futuro. Hace casi cinco siglos que murió,
pero estuvo más despierto que la mayoría de los hombres y mujeres que hoy
están a punto de cruzar la frontera del tercer milenio.
Científico y artista, supo combinar como nadie la razón con la intuición y la
seriedad más rigurosa con el espíritu lúdico. Su figura no cabe en ningún molde ni
admite etiquetas, porque con la misma pasión y maestría fue pintor, escritor,
cocinero, ingeniero, biólogo, creador de acertijos y juegos de palabras, escultor,
inventor, artesano, humorista, botánico, filósofo, arquitecto, físico... e investigador
de los secretos últimos de la realidad. En él, los opuestos se integran y las
paradojas se reconcilian. Leonardo Da Vinci fue un hombre que despertó cuando
todos los demás seguían durmiendo, como escribió Dimitri Merejovski. Aunque
no muy conocida, existe en él una dimensión esotérica que emana de su figura e
impregna toda su vida y su obra. El conocimiento que Leonardo tenía sobre lo
oculto se trasluce en su pintura y, sobre todo, en sus abundantes escritos,
plagados de pensamientos y observaciones que revelan su profundo saber sobre
los enigmas de la existencia. Todo su monumental corpus de trabajo está teñido
por este contacto con lo que está más allá de los niveles ordinarios de percepción.
Leonardo nació en Vinci, población cercana a Florencia el 15 de abril de 1452.
Hombre singular, genio indiscutible, personaje del Renacimiento Italiano, escultor,
ingeniero, inventor, dibujante y pintor.
Fue hijo ilegítimo, pero hasta los 24 años, único del notario ser Piero y de una
campesina muy joven Caterina (su padre tuvo luego otros once hijos en terceras y
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 43
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
cuartas nupcias). Por ese motivo así como por las costumbres de la burguesía
toscana de la época, el joven Leonardo recibió una educación buena y
heterogénea en el seno de la familia paterna. Pudo dedicarse sin trabas en los
más distintos campos: en rudimentos literarios, pero sobre todo en la música y en
las artes figurativas. Esto hizo que a los quince años su padre lo colocara en el
taller de Andrea de Verrocchio, cuyas enseñanzas compartió con Sandro Botiticelli
y a los veinte pudiese inscribirse en la corporación de San Lucas. Estas breves
noticias ya nos dan una idea y perfilan algunos de los trazos esenciales de la
elevada y compleja talla universal de Leonardo y de su posición respecto a la
civilización del Renacimiento de aquel entonces en uno de los centros clave: la
Toscana florentina y de los Médicis.
Su vida artística se puede dividir en cuatro períodos: florentino (1452 – 82),
milanés (1489 – 99), período de vida errante (1500 – 16) y el último, que abarca
tres años, el de su exilio voluntario en Francia, en la corte de Francisco I.
De su estancia en la corporación de San Lucas se tienen pocas noticias, pero "La
Anunciación" (Ufizi) para San Bartolomé de Monteoliveto, donde la fusión de la luz
y la sombra anuncia el "sfumato" leonardesco, tan encontrados en su obra
pictórica más representativa.
Como pintor, Leonardo sobresale por ser:
•
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•
•
•
Un maestro del claroscuro, capaz de modelar con sutileza cualquier forma
gracias a los juegos de luz y sombra.
Un especialista de la composición "clásica": logra simetría, triángulo y solidez
sin cansar.
Un refinado colorista, escoge cuidadosamente los colores en gamas y
matices que contribuyen a la creación de una atmósfera que da unidad al
cuadro.
Un perfecto dibujante: no se le escapa ningún detalle y el escorzo de la mano
de la Virgen de las Rocas es digno de Mantegna.
Un cuidadoso analista de las expresiones del rostro, en particular un
maravilloso intérprete de la dulzura femenina.
El creador de la misteriosa sonrisa de la Gioconda: este aspecto es parte de lo
anterior. La sonrisa de la mujer nace en la comisura de sus labios y se encuentra
en la mayoría de sus rostros femeninos, hasta inclusive en su San Juan.
En 1481 los monjes de San Donato de Scopeto, cerca de Florencia, le encargan la
"Adoración de los Reyes Magos" y un "San Jerónimo" (1482 Pinacoteca Vaticana),
en el que en un ambiente claroscuro asocia la figura al ambiente de la caverna,
anticipo del de la "Virgen de las Rocas". En este período la mentalidad de
Leonardo se desarrolla en contacto con la cultura humanística florentina.
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 44
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Mientras se dedicaba a otros trabajos que emprendía, como fueron: hidráulica,
ingeniería y escultura, pintó dos grandes obras: la "Virgen de las Rocas" (1483 –
93, Louvre), lo suave ambiguo de los tipos y la fusión pictórica entre la figura y el
ambiente hacen de ellas una muestra de la poesía figurativa de Leonardo. La
segunda gran obra de su período milanés es la "Santa Cena" o "Ultima Cena"
como también suele llamarse (1499, refectorio de Santa María delle Grazie), en la
que abandona el esquema geométrico, supliéndolo por un nuevo ritmo, en una
perspectiva arquitectónica casi maciza.
Permaneció en Milán hasta 1500, después se trasladó primero a Mantua, donde
retrató a "Isabel de Este" (Louvre), más tarde a Venecia y finalmente volvió a
Florencia. En la capital toscana, también dedicado a su búsqueda científica, inicia
una nueva era y pinta dos obras capitales, "Santa Ana" (1501, Londres Royal
Academy) y "La Gioconda" (1503, Louvre), acaso retrato de Mona Lisa, es el único
de los realizados por Leonardo cuya paternidad no ha sido discutida. Siempre fue
considerada como la cima del arte del retrato de todos los tiempos. En ella alcanza
perfección extraordinaria el "sfumato", del que ya anteriormente hemos hablado.
No solo ha sido copiada infinidad de veces, sino además objeto de deformaciones
y manipulaciones.
Por su universalismo y naturalismo, Leonardo transforma el orden gótico. A la
perspectiva lineal añade la perspectiva atmosférica. En sus escritos elaboró
teorías científicas de la perspectiva, de la anatomía, del color y de las sombras.
La obra científica de Leonardo, en especial sus originales contribuciones a la
mecánica de los sólidos y de los fluidos, sus invenciones, quedó casi desconocida
de sus contemporáneos.
A Leonardo no le interesaba la gloria, ni las riquezas, ni el reconocimiento de sus
contemporáneos. Dos años antes de morir, se instaló en el castillo de Cloux, cerca
de Amboise, en el valle del Loira. Ocupó su tiempo en poner en orden sus
manuscritos, en dibujar visiones cósmicas y en recrear amorosamente, pincelada
a pincelada, su cuadro más amado: el retrato de la dama misteriosa que
conocemos como La Gioconda. Junto con la inquietante figura de San Juan,
fueron los dos únicos cuadros que conservó a su lado hasta el último momento.
En su testamento dejó una pequeña viña, un vestido, algunos ducados para sus
sirvientes, y sus manuscritos, que legó a su fiel Menzi. Vivió como un "infiltrado"
en la sociedad de su época, pero su cordura y su sentido común le ayudaron a
sobrevivir sin crearse demasiados problemas. Tenía que ganarse la vida y fue
cuidadoso con sus protectores.
Hasta cierto punto la iglesia fue su primer cliente, pero no resistió la tentación de
cuajar sus pinturas religiosas de simbolismos heréticos. Murió en soledad y
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 45
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
trabajando. Para muchos, su legado es el patrimonio artístico de valor incalculable
que dejaba para la Humanidad. Para algunos pocos, su verdadero legado va más
allá. Lo más importante de su herencia puede que haya estado protegido por un
sistema de apertura retardada, que ahora mismo está a punto de activarse y
desvelarnos su contenido. Justo en estos momentos de cambio global y de
profunda transformación, es cuando se hace necesario ampliar las fronteras
mentales para internarnos en otras dimensiones de la realidad. Algo en lo que
Leonardo, sin duda, también fue un maestro.
A continuación nombraré y describiré características del artista que se relacionan
directamente con su obra.
Leonardo fue un maestro en combinar la mirada del niño con la experiencia del
adulto. Una de las claves de su genialidad reside en su forma de percibir la
realidad, directamente relacionada con la activación de sus capacidades
cerebrales. Ya se ha convertido en un tópico la afirmación de que los seres
humanos sólo utilizan menos de un diez por ciento de su poder mental. Leonardo
es un ejemplo de lo que puede conseguir una persona cuando se activa en ella
parte de ese potencial dormido.
Su habilidad para integrar el pensamiento racional (que separa para comprender)
con el pensamiento analógico (que une y relaciona cosas aparentemente
diferentes) fue tan magistral que excede, con mucho, el marco histórico y cultural
en el que vivió. Su luz interna se proyecta hasta nuestros días, iluminando el
camino de aquellos que comienzan a desarrollar sus potencialidades latentes. De
hecho, es ahora cuando comienzan a revelarse las facetas ocultas de Leonardo,
quizá porque hasta ahora el mundo no estaba preparado para comprenderlas.
Leonardo fue precursor de Bacon y de Galileo; antes de Copérnico escribió que
"il sole no si mouve"; anticipó la teoría de la gravedad doscientos años antes de
que se formulara y descubrió también lo que Newton llamaría más tarde "el
espectro solar". Pero en este caso, como en tantos otros, Leonardo no especula ni
se pierde en divagaciones teóricas; simplemente aplica lo que descubre, y así
plasma en los reflejos de una gota de agua los efectos de la descomposición de la
luz por refracción en un prisma. No es de extrañar que la contemplación de sus
obras subyugue e inspire de un modo tan intenso.
El pensamiento de Da Vinci revela también que su conciencia dio un salto
cuántico. "La pittura é una cosa mentale" anotó. Esta cita resuena en la misma
frecuencia que la afirmación de Eddington acerca de que la materia del Universo
es materia mental. Ciertamente, como explica la nueva física, el Universo
comienza a parecerse más a un gran pensamiento que a otra cosa. Para
Leonardo, los límites de la realidad los pone uno mismo. Las fronteras no están
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 46
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
fuera, sino dentro de la propia mente, y por eso afirma que "todos nuestros
conocimientos tienen su origen en nuestras percepciones".
Da Vinci trabajó activamente sobre su propia persona. Su primer campo de
experimentación fue él mismo, su cuerpo y su mente. Y en sus manuscritos nos
dejó información más que suficiente para saber cómo lo hacía. Veamos algunas
de las técnicas personales que empleaba: Equilibrio de los dos hemisferios
cerebrales. El de la conciencia está ligado con los procesos bioquímicos del
cerebro. Nuestro mundo está organizado de manera que el hemisferio izquierdo
(lineal, ordenado, analítico, objetivo, lógico) tiene más actividad que el derecho
(espacial, aleatorio, intuitivo, sensual y creativo).
Una de las formas en que ambos tipos de ondas cerebrales pueden armonizarse
es utilizando las dos manos y practicando la acción opuesta a la que se está
acostumbrado. Es bien sabido que Leonardo utilizaba la escritura especular, que
sólo puede leerse con la ayuda de un espejo. Siempre se ha dicho que lo hacía
para ocultar el contenido de sus notas. Una explicación tanto más absurda cuanto
que se sabe que Da Vinci preparaba sus cuadernos para que fueran publicados, y
además muchos de ellos están escritos dirigiéndose de forma personalizada al
lector. Resulta mucho más coherente con la personalidad de Leonardo pensar que
su escritura especular era una de sus técnicas personales.
Visualización y trabajo con imágenes interiores. Leonardo afirma "mirar en su
memoria" y recomienda practicarlo cuando se está tendido en la cama "Volver
con la imaginación a lo que me interesa es un notable ejercicio", dice.
Detallista y minucioso en sus descripciones, matiza que para él hay dos formas de
trabajar con la imaginación conscientemente dirigida: "recrear internamente las
cosas que ya han pasado, o imaginar las cosas que pasarán"
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 47
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
La cabeza de mujer (dibujo de 27 x 21 cms.)
Las dudas sobre si Leonardo hizo o no este dibujo son irrelevantes para la contemplación de su
belleza. Pudiera ser un estudio preparatorio para el rostro de María, en la primera versión de la
Virgen de las Rocas, la más hermosa y leonardesca de las dos.
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 48
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Estudio de la manos femeninos (dibujo de 21.5 x 15 cms.)
Se ha comprobado que el hermoso retrato de Ginevra de Benci está cortado, por lo que perdió una
franja inferior. Es muy posible que en esta franja estuvieran las manos de la joven y por la postura,
es también muy posible que esas manos del cuadro fueran las mismas de este dibujo preparatorio,
de la misma fecha que el retrato.
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Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Monalisa (óleo sobre tela 77 x 53 cms.)
Es difícil tratar de hacer comentarios a la Gioconda. La fascinación que ha ejercido a lo largo de los
siglos y el poder que tiene sobre la mirada del espectador obstaculizan un análisis objetivo, dado el
icono en que se ha convertido para la cultura del mundo moderno y contemporáneo. En ella se
citan todas las características de la pintura de Leonardo: el empleo del sfumato, esa técnica que
difumina suavemente los rasgos hasta hacer indefinibles los contornos; el hermoso paisaje del
fondo, agreste, salvaje y de un matizado tono azul que lo hace desaparecer en un degradado
invisible; la ambigüedad del rostro, la indefinición sexual que la hace parecer una mujer, un
adolescente... un mito de androginia que tiene referencias inacabables con teorías filosóficas y
religiosas; y, por encima de todo, la sonrisa más melancólica y misteriosa de la historia del hombre.
El retrato es el de Madonna Lisa, la señora Lisa, la esposa de Francesco del Giocondo, de donde
toma su sobrenombre. Leonardo retuvo consigo el retrato hasta su muerte, no dejó de trabajar en
él y, por supuesto, jamás se lo entregó a su cliente. De sus manos pasó a la colección real de
Francia y hoy puede verse en el Museo del Louvre, protegida por un panel blindado y envuelta en
un remolino de turistas que la fotografían sin cesar.
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 50
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Homo cuadratus (dibujo 34.2 x 24.5 cms.)
La inquietud de Leonardo por establecer el canon perfecto del cuerpo humano, así como por
relacionarlo con las formas geométricas más simples y perfectas, se puede traducir en este dibujo,
conocidísimo para el público. El Homo Cuadratus es la traslación de las medidas perfectas en un
ser humano ideal, que puede inscribirse tanto en un círculo como en un cuadrado. Estas dos
formas geométricas eran puestas en relación con la divinidad, puesto que se consideraban las más
exactas y perfectas, por la correspondencia de sus partes con el todo y entre sí. Eso mismo era lo
que se pretendía establecer respecto al cuerpo humano, considerándose que el origen de las
medidas de todas las cosas podía encontrarse en las medidas corporales. El dibujo iba a formar
parte del Tratado de la Pintura que Leonardo tuvo como proyecto durante toda su vida. Pero dado
que el tratado nunca dejó de ser un proyecto, se contempló por primera vez en 1511, formando
parte de una reedición del tratado de arquitectura de Vitruvio, como ejemplo de las proporciones
ideales.
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 51
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
La última cena (fresco 480 x 880 cms.)
Entre 1495 y 1497 se terminó esta Ultima Cena de Leonardo, que tanta trascendencia ha tenido
para la historia del arte posterior. Se encuentra muy deteriorada desde el mismo momento de su
realización, y ha ido empeorando con el tiempo, las restauraciones y los repintes. En la época de
Leonardo era frecuente medir la habilidad de un pintor por su capacidad para pintar al fresco. Esta
técnica es muy exigente y precisa de una gran labor previa para poder ejecutar el trabajo metro a
metro, sin repintes, sin bocetos, sin correcciones. Leonardo jamás controló esta técnica. A cambio,
inventó un método personal que le permitía corregir lo ya pintado. Sin embargo, los aglutinantes
empleados o la calidad de los pigmentos no fue la óptima, y el color se degradó a los pocos meses
de ser ya terminada. A ello se suman los problemas de humedad del refectorio, así como diversos
avatares históricos: dos restauraciones en el siglo XVIII, el uso del refectorio como arsenal en la
guerra de 1800, nuevas restauraciones... El encargo de la Ultima Cena lo efectuó Ludovico el
Moro, duque de Milán. Lo quería para el monasterio de Santa María delle Grazie, que había
convertido en la capilla familiar de los Sforza. El duque solía ir a cenar los jueves con el abad, y
pidió a Leonardo que adornara la sala con este fresco. La composición de Leonardo ha resultado
crucial. Su éxito se basa en la fuerza psicológica de la escena. Contra lo habitual hasta el
momento, el pintor no centra la escena en el momento de la consagración del pan, la institución de
la Eucaristía, sino en el momento en el que Cristo denuncia la traición de uno de los discípulos.
Ante su palabra, cada discípulo reacciona de una manera diferente, lo que permite realizar a
Leonardo un completo estudio de los temperamentos humanos: La cólera, la sorpresa, la
incredulidad, la duda... la culpabilidad. Judas no está, como tradicionalmente, a un extremo de la
mesa, sino en medio, sin hablar con nadie. No sólo eso. La manera tradicional de organizar un
grupo tan abundante en un friso horizontal, se solía colocar dos grupos de seis a ambos lados de
Cristo. Pero Leonardo los distribuye en grupos de tres. Destaca a Cristo no con los atributos
conocidos, como el halo de santidad, sino con una ventana tras él, abierta al paisaje, cuya luz
natural destaca su figura. La composición tuvo un enorme éxito y su repercusión alcanzó la obra de
artistas tan consagrados como Alberto Durero, que llegó a variar incluso la composición de un
grabado suyo para distinguirlo de la obra del italiano.
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 52
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
2.2 Rafael Sandio
Nació el 6 de febrero de 1483 en Urbino, su primer maestro fue su padre Giovanni,
quien era pintor de la corte de Urbino, pero su adiestramiento formal se lleva a
cabo en el taller de Pietro Perugino.
Llego a Florencia en 1504, cuando el Renacimiento llegaba a la cúspide de su
esplendor, el pintor busco aprender nuevas cosas en la ciudad, así fue como
Miguel Ángel tomo la severidad y la fuerza en el dibujo, y de Leonardo el
claroscuro esfumado.
En 1548, Rafael dio inicio a una obra importantísima: "Transfiguración"; esta
presenta una visión ausente en los anteriores trabajos del artista. No alcanzo a
terminarla y el día de su entierro a la cabeza de su ataúd estaba la inconclusa
"Transfiguración".
Rafael nació en Urbino el 6 de abril de 1483. El padre, Giovani Santi, era un pintor
de buen nivel y un poeta apreciado en la corte de Federico y Guidobaldo di
Montefeltro, señores de la ciudad; de la madre, Magia di Battista Ciarla, se sabe
que era hija de un comerciante de Urbino, que contrajo matrimonio en 1480, y que
murió en 1491, cuando el hijo tenía ocho años.
Fue así como en la noche del Jueves al Viernes Santos de 1483, hacia las tres de
la madrugada, Magia dio a luz a un niño, que recibió el nombre de Rafael, el del
arcángel de la primavera y de la hermosura.
Rafael creció en el clima refinado y tranquilo de la pequeña ciudad de Urbino, que
el duque Federico había querido transformar en una moderna capital, donde
confluyeran arquitectos, pintores, literatos y escultores.
Animado por su padre, Rafael comenzó a estudiar el arte de la pintura,
ejercitándose en el dibujo y en la perspectiva, esa difícil ciencia cuyos teóricos
más capaces se encontraban por entonces en los círculos intelectuales de Urbino.
Trabajando en el taller paterno realizó sus primeras experiencias profesionales.
El 7 de octubre de 1491 muere su madre y el 1 de agosto de 1494 su padre,
quedando Rafael bajo la tutela de un tío paterno, don Bartolomeo. A sus once
años, tras haber perdido a sus padres y sus hermanas, fue confiado a una
madrastra que no pareció interesarse por él, ya que se retiró a su familia y luego le
promovió un pleito, que aun duraba en el año 1500. Parece que su tutor tampoco
quiso complicarse la vida 'cargando' con un muchacho que no sabía más que
pintarrajear candelabros y que le ponía en las manos un litigio. Simón Ciarla,
hermano de su madre, fue el único amigo que Rafael encontró entre sus
familiares. No se sabe si su tío Simón le tuvo en su casa o si estuvo algún tiempo
con don Bartolomeo.
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 53
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Hacia 1495, un joven pintor, natural de Urbino, abandonaba el taller de Francisco
Francia para volver a su país. Hablamos de Timoteo Viti, un joven que, apenas
instalado en Urbino, desempeñó allí un papel semejante al de Leonardo da Vinci
cerca de Ludovico el Moro, en Milán: espiritual y hábil para improvisar canciones
que acompañaba con el laúd o el violín, pronto se convirtió en el favorito de la
corte.
En su casa fue donde Rafael entraría como aprendiz, donde el maestro le
albergaba y le daba comida. Pero llegó el momento en que el maestro se vio
incapaz de enseñar más a su discípulo, aconsejándole que se marchara a
Florencia; pero Rafael era muy joven, su salud muy delicada, y la gran ciudad
quedaba lejos.
Pietro Vanucci, llamado el Perugino, uno de los pintores más renombrados de
Florencia, había sido llamado a Perugia para pintar la lonja de los agentes de
cambio. Perugia no estaba muy lejos de Gubbio, residencia de verano de los
Montefeltros, donde también vivía Timoteo Viti. Fue a casa de Perugino donde se
envió a Rafael cuando aún no tenía diecisiete años.
Durante su estancia en el taller de Perugino Rafael aprendió ante todo las
complejas técnicas pictóricas de finales del XV, desde la preparación de los
pigmentos y del soporte, al empleo del óleo, método hacía poco importado de
Flandes, que permitía nuevos efectos de transparencia. Al mismo tiempo se
ejercita en el dibujo, que constituyó para él el medio de expresión más natural. A
través de ese lento y paciente trabajo, el pintor asimila la gracia de Perugino, su
capacidad de expresar los sentimientos y también el gusto decorativo de su
compañero de taller, Pinturicchio.
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 54
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Ángel (óleo sobre tela 57 x 36 cms.)
Este Ángel forma parte de los escasos restos que se conservan del primer encargo documentado
de Rafael: el retablo de San Nicolás de Tolentino en la iglesia de San Agostino de Cittá di Castelo.
El contrato está fechado el 10 de diciembre de 1500, colaborando Sanzio con el ayudante de su
padre, Evangelista de Pian di Metelo. El cliente era Andrea Baronci, propietario de la capilla a
donde iba destinado el retablo. El terremoto sufrido en la ciudad en 1789 dañó considerablemente
el conjunto siendo vendido por los monjes inmediatamente al papa Pío VI para ser dispersado en
1849. Su reconstrucción se debe a una copia del siglo XVII por la que se ha podido constatar que
esta imagen que contemplamos al igual que su compañero serían los ángeles que acompañaban a
San Nicolás de Tolentino mientras pisoteaba a Satanás. Este ángel había sido anteriormente
atribuido a Perugino siendo identificado recientemente como obra de Rafael, apreciándose ecos de
su maestro y una ligera referencia a Mantegna en la anatomía escultórica de la figura, alejado de la
blandura de obras posteriores. El colorido brillante y la posición en escorzo del personaje –
reforzada por la filacteria que porta en las manos – realza su figura, destacando el exquisito dibujo
que será propio de la pintura de Sanzio.
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 55
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Autorretrato (óleo sobre lienzo)
Rafael ha sido uno de los pintores más admirados a lo largo de la historia del arte. Los artistas
franceses fueron quienes más supieron apreciar el modo idealizado de plasmar sus imágenes, sin
perder jamás la corrección y el decoro. Entre los artistas que trataron de recuperar su estilo se
cuentan especialmente Poussin e Ingres, quien sintió una devoción casi fanática por la vida de este
pintor. Este autorretrato del jovencísimo Rafael (no olvidemos que murió poco después de los
treinta años) sirvió al citado Ingres para recrearle en obras como Rafael y la Fornarina. En esta
imagen que contemplamos, el pintor trata de mostrar su personalidad, el elemento identificativo de
los retratos de Rafael siguiendo la tradición iniciada en el Quattrocento por Masaccio y continuada
por Botticelli o Piero Della Francesca, sin olvidar las referencias a la pintura flamenca. La utilización
de un fondo neutro ante el que se recorta la figura será repetida más adelante por artistas como
Tiziano.
2.2.1 Escuela milanesa y escuela romana
Cuenta con un solo nombre, Leonardo Da Vinci, no fue solo pintor, dejo escritos
interesantes sobre ingeniería, química, y otras ciencias; escultor, músico, escritor.
La suavidad de las formas, la delicadeza del color, el esmero en el detalle, el
exquisito difuminado, el famoso esfumado Leonardesco, la conjunción de
sensualidad, la expresión lejana de sus ojos de gruesos párpados, y la de las
manos, elegantes y finas, son notas inconfundibles de su estilo.
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 56
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Los problemas técnicos torturaron a Leonardo toda su vida. Por eso sus obras son
escasas, y algunas a punto de perderse por el deterioro de los materiales de
empleo. Pocas pinturas habrán suscitado más comentarios que la celebre
Gioconda, de su corta producción se puede citar Santa Ana, La Virgen de las
Rocas y La Ultima Cena pintada para el refectorio del convento de Santa María de
las Gracias en Milán.
Escuela Romana
Los más importantes son: Rafael Sanzio y Miguel Ángel.
Rafael, aunque vivió poco, dejo una obra vastísima que significa la síntesis de las
mejores cualidades de los pintores precedentes, unificadas y reavivadas por u
autentico genio de la fabulación plástica. De Masaccio aprende Rafael a dar
equilibrio a las figuras, de Leonardo la pureza del dibujo y los secretos del
difuminado; de Fray Bartolomé la firmeza de la composición. Pero la gracia, la
riqueza narrativa, los traía el, para dar realidad a la constante idea del
Renacimiento.
2.3 Miguel Angel Buonarrotti “Michelangelo”
Miguel Ángel es el artista con mayúsculas; pintor, escultor y arquitecto, su
personalidad es tan fuerte que define los cánones del genio. Michelangelo
Buonarroti nació en Caprese, cerca de Arezzo, el 6 de marzo del año 1475.
Pertenecía a una familia acomodada – su padre Lodovico Di Leonardo Di
Bounarroto Simone era "podestá" de Florencia en esa localidad – que se trasladó
a la capital de Toscana a las pocas semanas de nacer el pequeño. La madre,
Francesca di Neri di Miniato del Sera, confió la alimentación del pequeño a una
nodriza, hija y mujer de canteros, dato que será considerado por el artista como
fundamental para su formación. Cuando Miguel Ángel tiene seis años fallece su
madre; en esos momentos conoce al pintor Francesco Granicci, un mozo de 12
años que le anima a pintar, lo que no será del agrado de Lodovico Buonarroto.
Tras algunos años de "lucha" entre padre e hijo, Lodovico da su brazo a torcer - él
deseaba que su pequeño realizara una carrera administrativa o comercial más
satisfactoria que la pintura – y Miguel Ángel ingresa con trece años en la "bottega",
el estudio, de Domenico Ghirlandaio con quien aprendería las técnicas del fresco y
desarrollaría su extraordinaria capacidad como dibujante. Tras una corta estancia
en la "bottega" – que parece abandonar por discrepancias con su maestro - inicia
estudios de escultura en el Jardín de los Médici, bajo el patronazgo de Lorenzo "Il
Magnifico" y la dirección artística del donatelliano Bertoldo Di Giovanni.
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 57
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Estos años serán de gran felicidad para el joven ya que es acogido como hijo
adoptivo por el Magnífico en el palacio Médici, donde vivía con los más
destacados miembros del humanismo: Poliziano, Marsilio Ficino, Pico Della
Mirandola. Sus primeros trabajos escultóricos se realizan en estos años bajo la
protección de los Médici. La caída de la familia gobernante de la ciudad, a la que
contribuyó decididamente la actuación del clérigo Girolamo Savonarola, provocó la
huida del joven artista, primero hacia Venecia y después a Bolonia, donde estudió
las obras de Jacobo Della Quercia. En el invierno de 1495 – 1496 regresa a
Florencia, donde trabaja para Pierfrancesco de Médici, también simpatizante del
gobierno popular dirigido por Savonarola al igual que Miguel Ángel. En estos años
juveniles manifiesta ya una profunda admiración hacia la anatomía que le llevará a
acudir casi todas las noches al depósito municipal de cadáveres para practicar
disecciones que le permitieran conocer mejor la estructura interna del cuerpo
humano. En sus obras escultóricas de estos momentos – especialmente la
Centauromaquia – muestra un dominio del movimiento y de la anatomía que no
había sido conseguido por Donatello. En el mes de julio de 1496 se traslada a
Roma por primera vez. En la Ciudad de los Papas recibirá el encargo de su
famosa Pietá del Vaticano, mostrando su manera de trabajar en un Baco y un
Cupido esculpidos para el banquero Jacobo Galli. De regreso a Florencia realizó el
David y la decoración de la Sala del Consejo del Palazzo Della Signoria, siendo el
encargado de elaborar la Batalla de Cascina que compitiera con la Batalla de
Anghiari encargada a Leonardo. En el boceto demuestra una vez más su obsesión
por el desnudo, que será modelo de un buen número de artistas jóvenes por
aquellas fechas. Ambas obras han desaparecido por desgracia.
En 1505 el poderoso papa Julio II reclama a Miguel Ángel que regrese a Roma ya
que le va a encargar una tumba con cuarenta figuras, digna de tan elevado
personaje. Pero el magno proyecto se vio reducido a la realización del Moisés y
los Esclavos. Los caracteres del Papa y del artista eran tan diferentes que los
enfrentamientos, a pesar de la mutua y profunda admiración que se manifestaban,
no tardaron en aparecer. El propio Miguel Ángel denominará a ese encargo la
"Tragedia del Sepulcro". Será el mismo Julio II quien también le encargue su obra
maestra: el techo de la Capilla Sixtina, a cuya decoración dedicará cuatro años,
entre 1508 y 1512. El trabajo fue agotador ya que no contaba con ningún ayudante
y puso de manifiesto el fuerte carácter del maestro agravado por su insatisfacción
característica, la escasez de honorarios y las numerosas demandas de ayuda que
recibe de su familia, especialmente de su hermano Buonarroto. Es significativo el
texto de una carta que escribe a su padre en enero de 1509: "Hace un año que no
recibo un céntimo del papa y no lo pido porque mi trabajo no va adelante como
creo que merece. Esta es la dificultad del trabajo y el no ser mi profesión. Pierdo
tiempo sin provecho. Dios me asista". En una nueva carta se reafirma en sus
opiniones al manifestar: "Sigo aquí disgustado y no muy sano, con gran trabajo,
sin gobierno y sin dineros". Tras el fallecimiento de Julio II en 1513, sus herederos
reducen el proyecto de sepulcro, lo que supondrá un importante varapalo para el
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 58
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
maestro. Los viajes son continuos y tienen como punto de destino Carrara, donde
se sentía tranquilo y sosegado junto a la familia con la que se crió. El papa León X
le encarga la decoración de la fachada de san Lorenzo en Florencia – obra que
quedará inconclusa –, realizando también los planos de la Biblioteca Laurentina y
las Capillas Mediceas, donde se alojarían las tumbas de Giuliano y Lorenzo de
Médici con las famosas estatuas de la Aurora y el Crepúsculo y la Noche y el Día.
Estos años trabajará para el gobierno de la República de Florencia como ingeniero
militar, siendo nombrado en 1529 "gobernador general de las fortificaciones" y
trasladándose a Pisa, Livorno y Ferrara para comprobar el estado de sus murallas.
En 1534 Miguel Ángel se instala definitivamente en Roma, donde realizará el
Juicio Final, en la Capilla Sixtina, por encargo del papa Paulo III, quien le nombra
pintor, escultor y arquitecto del Vaticano. En el Juicio Final, Miguel Ángel exhibirá
su admiración hacia la anatomía que le llevará a desnudar al propio Cristo,
anticipando con sus figuras el Barroco. Pero la reacción moral no se hizo esperar y
ya en vida del maestro se empezaron a tapar los cuerpos, siendo Volterra uno de
los encargados. Los pleitos con los herederos de Julio II para la ejecución de la
tumba se suceden llegando a situaciones límite de las que salió airoso gracias a la
ayuda del papa. Llevará a cabo los frescos de la Capilla Paolina inmediatamente
después de acabar con el Juicio, una vez resueltos sus problemas con los
herederos de Julio II, consintiendo éstos en la renuncia del maestro a la ejecución
de los trabajos y admitiendo la colocación del Moisés en el nuevo proyecto. Desde
1546 Miguel Ángel se dedica especialmente a la arquitectura; tras fallecer Antonio
da Sangallo asume la dirección de las obras de la basílica de San Pedro del
Vaticano, compaginando los trabajos con el diseño de la escalinata del Capitolio y
el Palacio de los Conservadores. En estos años mantendrá una encendida
amistad con la poetisa Vittoria Colonna, mujer de místico temperamento que
llevará a Miguel Ángel a expresar en sus obras y escritos una dolorosa fe,
manifestando un ineludible deseo de penitencia. La fama del maestro alcanzó
elevadas cotas en los últimos años de su vida, siendo nombrado "jefe" de la
Academia de Dibujo de Florencia. Vasari, en sus famosas "Vidas", y Ascanio
Condivi, con su biografía, le encumbrarán. El artista de la "terribilitá", que definiría
el último Cinquecento, fallecía en Roma el 18 de febrero de 1564 a la edad de 89
años. Su sobrino Leonardo llevará en secreto el cadáver del genio hasta Florencia
en el mes de marzo, celebrándose solemnes funerales por su alma en la iglesia de
San Lorenzo, antes de ser enterrado en Santa Croce. La ajetreada vida de Miguel
Ángel fue llevada a la novela por Irving Stone en "El tormento y el éxtasis"
sirviendo de base a una película con el mismo título.
Tenía 57 años cuando conoció a Tommaso Cavalieri en el verano de 1532 en
Roma. Hermoso y de aguda inteligencia, Cavalieri tenía poco más de 20 años y
procedía de una influyente familia romana. El amor apasionado de Miguel Ángel
por Tommaso se describe en sonetos que tratan tanto del amor físico como
espiritual.
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 59
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
La relación entre Miguel y Tommaso responde al ideal platónico de un hombre
maduro que ama a otro mucho más joven. Es posible que Tommaso no
respondiera a la pasión del genio. No obstante la relación duro 30 años hasta que
el artista murió.
Creación de Adán (fresco)
La Creación de Adán ha marcado la mirada del hombre desde el momento en que se pintó hasta
nuestros días. Esta imagen ha sido determinante en la formación del arte tal y como hoy lo
entendemos, y es considerada la alegoría más sugerente y poética del origen del ser humano
como ser que participa en la divinidad, sea cual sea ésta. La Creación de Adán sigue el mismo
método de representación que la Creación de Eva, fingiendo dos planos de realidad, uno de los
cuales es la misma realidad del espectador. Dios, tras haber creado luz y agua, fuego y tierra, a
todos los animales y seres vivos, decide crear un ser a su imagen y semejanza, crearse de nuevo a
sí mismo. Dios llega a la tierra en una nube, rodeado de ángeles y envuelto en turbulencias que
crea su mismo poder irresistible. En tierra, la figura de Adán ya está modelada, esperando ser
insuflada de vida. Adán está totalmente pegado a la tierra, como surgiendo de ella: su mano se
levanta débilmente, sin fuerza propia, sin objetivo. Y en ese punto el dedo de Dios concentra toda
la fuerza terrible de la creación para transmitirla a su criatura y convertirla en lo que es. El detalle
aislado de las dos manos resume en sí mismo el misterio de la creación, de la vida humana. Es
una interpretación conmovedora de Miguel Ángel, que ha hecho de esta imagen un auténtico
patrimonio de la Humanidad.
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 60
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Creación de Eva (fresco)
En esta imagen se mezclan y confunden dos métodos diferentes de pintar la figura humana: por un
lado, los personajes de la escena central, vistos frontalmente según los códigos tradicionales de la
pintura como una ventana a la realidad. Esta imagen debía ser vista desde el suelo, a varias
decenas de metros de altura, totalmente en vertical. Rodeando el marco de este cuadro
fingidamente sujeto al techo, hay otras figuras de mayor tamaño, vistas en escorzo, como si fueran
personas reales que se sujetan al techo y a las que podemos ver en diagonal y en relieve; están
distribuidas por todo el techo sin seguir las normas de representación de la perspectiva geométrica.
Miguel Ángel está planteando un trampantojo, una imitación de la realidad en el espacio pintado.
Según su propuesta, en el techo de la Capilla Sixtina, los profetas, los ángeles y las sibilas están
sosteniendo los cuadros que narran la historia sagrada para que el fiel lo vea.
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 61
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
2.4 Vecellio Tiziano
Pintor italiano, uno de los más grandes artistas de todos los tiempos. En su obra
se reúnen y llegan al máximo despliegue los logros de la escuela veneciana
(Bellini, Giorgione). A través de la gran actividad que mantuvo durante su larga
vida, mostró características muy propias: temperamento muy realista, culminando
en vitalismo exuberante. Pintor muy en la línea de la exaltación humana del
Renacimiento, fue, además de colorista genial, un retratista extraordinario. A él se
debe la fijación definitiva del claroscuro. Algunas de sus obras son: El concierto,
Retrato de Aretino, La asunción de la Virgen, Virgen de Pésaro, Amor sacro y
amor profano, etc.
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 62
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Alegoría del tiempo (óleo sobre tela 75 x 68)
Siguiendo la inscripción que aparece en la parte superior del lienzo -"EX PRAETERITO PRAESENS PRUDENTER AGIT - NI FUTURU (M). / ACTIONEM DETURPET", "del pasado al
presente es preciso actuar con prudencia para no arruinar la acción futura"- Panofsky ha
interpretado esta obra como una alegoría del Tiempo gobernado por la Prudencia. Las tres
cabezas humanas -que se interpretan como las tres edades del hombre- se asocian con tres
cabezas de animales que se asocian con la memoria, la inteligencia y la providencia: el lobo – que
devora la memoria de las cosas como el pasado –, el león – que se agita como el presente – y el
perro – que apacigua en la esperanza, el futuro –. Panofsky ha reconocido en las cabezas
humanas al anciano Tiziano, a su hijo Orazio y su nieto Marco, surgiendo poco a poco de las
tinieblas del pasado (el pintor), recibiendo la luminosa transparencia del presente (Orazio) y
resplandeciendo con la luz del futuro (Marco). Cada una de las figuras está tratada con especial
atención, interesándose por captar la personalidad del modelo, entregando de esta manera un
testamento espiritual y figurativo a su familia. El estilo se identifica con la década de 1565 y los
trabajos que estaba realizando para Felipe II. La pincelada es fluida y abocetada, creando efectos
de atmósfera y contrastando luces y sombras, estilo éste que tendrá su continuidad entre los
miembros de la escuela veneciana como Tintoretto y en el Barroco.
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 63
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Amor Sagrado y Amor profano (óleo sobre tela 118 x 279 cms)
Con motivo de la boda entre el canciller ducal Nicolo Aurelio -cuyo blasón aparece en el sarcófagoy Laura Bagarotto en la primavera de 1514 Tiziano realizó este excelente trabajo que se vincula
con las alegorías neoplatónicas realizadas en los años iniciales de la década de 1510. El título por
el que conocemos este trabajo se remonta a 1693 y no responde a las múltiples interpretaciones
que se han realizado. Tiziano nos presenta a dos mujeres sentadas al borde de una fuente
mientras Cupido remueve las aguas que contiene dicha fuente. La mujer de la derecha aparece
vestida con sus mejores galas mientras que la de la izquierda se presenta desnuda. La vestida
lleva en sus manos una vasija de oro y un ramillete de rosas mientras que su compañera sostiene
en su mano izquierda una lámpara de aceite encendida. Las figuras se ubican ante un fondo de
paisaje, única referencia a la relación estilística con Giorgione. El tema que nos propone Tiziano
estaría relacionado con el neoplatonismo, de la misma manera que habían hecho Botticelli y
Mantegna en el Quattrocento. Se trataría de una reflexión sobre la doble naturaleza de Venus, la
celeste y la vulgar, no una oposición entre el bien y el mal como se plantea en el título. Debido a
que en el Renacimiento la figura femenina desnuda consigue una valoración diferente al Medievo la Verdad o la Justicia se representan desnudas- la Venus celeste se nos presenta sin ningún velo.
Esta Venus nació sin participación femenina ya que vino al mundo cuando los testículos cortados
de Urano cayeron al mar. La Venus terrena nació como fruto de los amores entre Zeus y Hera.
Aunque simbolizan diferentes grados de perfección y belleza, las dos son nobles y dignas y entre
ellas reina la armonía, razón por la que Cupido remueve el agua de la fuente para homogeneizar
los dos amores. Tiziano no renuncia a representar un tercer tipo de amor, el Amor Ferinus,
irracional y que esclaviza a través de las pasiones, simbolizados a través del caballo desbocado y
la flagelación que se presentan en el relieve antiguo que decora la fuente. De esta manera, se
pone claramente de manifiesto la vinculación del maestro con el mundo antiguo y con la filosofía de
su tiempo. Luces y colores se van adueñando paulatinamente de la composición, convirtiéndose en
los verdaderos protagonistas del conjunto. Tiziano no renuncia a su afición por el detallismo de las
telas, siguiendo a Bellini, de la misma manera que emplea tonalidades brillantes como el rojo del
manto de la Venus Celeste o las mangas del vestido de la Terrena. El resultado es un trabajo que
pone de manifiesto la elevada calidad del joven artista, quien pretende convertirse en el primer
pintor de la Serenísima República de Venecia.
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Historia del Arte.
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2.5 Giorgione Giorgio Da Caltefranco
Su vida y obra resultan misteriosas a partes iguales. Nació en 1479 y murió en
1510 por la peste. Su obra ha sido discutida, arrebatada cuadro a cuadro a la
autoría de Tiziano, a quien se consideró autor de muchos lienzos que más tarde
se descubrieron realizados por Giorgione. La mayor innovación de Giorgione
estriba en que fue uno de los primeros pintores de su época en dedicar su
producción al coleccionista particular, en vez de a grandes instituciones o
mecenas. Así, casi toda su obra es de formato mediano y no quedan intactos
grandes paneles o frescos. Además, el significado de su obra se nos escapa en la
mayoría de los casos, estando probablemente relacionado al conocimiento
cabalístico y religioso.
Sagrada Conversación (óleo sobre tela)
Giorgione casi renunció a los grandes retablos encargados por iglesias o conventos para realizar
obras de temática religiosa más personales, de pequeño formato y para devoción particular como
esta tabla que contemplamos. La figura de María sostiene en su regazo al Niño mientras que Santa
Catalina y San Juan Bautista contemplan la escena, dispuestos en diferentes planos para acentuar
la perspectiva. La escena se desarrolla en un interior pero el muro se abre por una ventana que
permite contemplar un atractivo paisaje en el que la luz también ocupa un importante papel. Y es
que la iluminación empleada por el maestro aumenta el intimismo del momento, bañando las
diferentes figuras y creando un efecto atmosférico heredado de Leonardo. Será en los rostros,
especialmente el de la Virgen, donde se manifieste con mayor fuerza el "sfumato". Esta iluminación
resalta las diferentes tonalidades utilizadas, especialmente los rojos, verdes y azules, resultando
una obra de gran delicadeza y devoción.
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 65
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Del Renacimiento al Siglo XVII
Laura
Una de las pocas referencias cronológicas existentes en la vida de Giorgione está relacionada con
este retrato. En su reverso aparece una fecha: 1 de junio de 1506, suponiendo un punto de
inflexión en la obra del maestro de Castelfranco. Entre las grandes novedades aportadas por este
genio del Renacimiento en Venecia encontramos el nuevo tratamiento del retrato, profundamente
idealizado y emblemático, vinculado al neoplatonismo. Este tipo de retrato será interpretado
posteriormente por Tiziano aportando la captación psicológica del modelo. El nombre de Laura
vendría determinado por las hojas del laurel que decoran el fondo de la composición,
considerándose la misma modelo que protagoniza La Tempestad. Un potente foco de luz
procedente de la izquierda resalta la belleza sensual de la muchacha, ataviada con un tabardo con
el cuello y los puños en piel pero que deja al descubierto el escote y un pecho de la protagonista.
La cabeza en tres cuartos y la mirada perdida, dirigida hacia fuera de la composición, serán
importantes novedades, reforzando de esta manera la personalidad de la modelo. La mayoría de
los nuevos recursos están tomados de la pintura religiosa, secularizando estos motivos para
realizar un cambio radical en el retrato veneciano que se venía haciendo desde el Quattrocento.
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 66
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Del Renacimiento al Siglo XVII
La noche
La Tempestad es un título que se le asignó a esta tabla mucho tiempo después de que su autor,
Giorgione, muriera prematuramente. El misterio rodea tanto su vida como su obra, escasa por
desgracia y de atribución en muchos casos confusa. El título se le adjudicó debido al rayo que
rompe un cielo pesado que amenaza tormenta. Bajo tan tétrico dosel se observa la figura de una
joven madre desnuda con su bebé y, al otro lado, un caballero vestido de manera principesca.
Incluidos en un paisaje silvestre, a la manera veneciana, un fondo urbano amurallado y con torres
cierra la visión a manera de telón. Las figuras están separadas por un elemento absurdo: un podio
con dos columnas truncadas, que no sujetarían nada estando, como se encuentran, al aire libre;
evidentemente, la presencia de estos elementos soporta un trasfondo simbólico que se nos
escapa. Con toda probabilidad se trata de un código criptográfico, acorde con los estudios
cabalísticos y sobre magia oriental que la Venecia de la época cultivaba. Esta dedicación se
explica por la entrada masiva de estudiosos exiliados del Mediterráneo oriental tras la caída de
Constantinopla y el avance de los turcos.
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Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Las tres edades del hombre
La vinculación de Giorgione con círculos neoplatónicos le llevará a desarrollar una iconografía que
recoja sus pensamientos sobre el amor, la belleza y el paso del tiempo, como apreciamos en este
lienzo protagonizados por tres hombres de diferentes edades, resaltados ante un fondo neutro
gracias al empleo de un potente foco de luz que acentúa los contrastes entre luz-sombra y acentúa
las brillantes tonalidades utilizadas. El anciano gira su cabeza para dirigir su mirada al espectador,
introduciéndonos en la escena protagonizada por el joven que sostiene en sus manos una partitura
mientras que el adulto, de perfil, parece mantener una conversación con el muchacho. La
sensación atmosférica conseguida gracias a la iluminación es un recuerdo de Leonardo, el maestro
que más influyó en la pintura del de Castelfranco, posiblemente más que el propio Giovanni Bellini
con el que dio sus primeros pasos. El "sfumato" leonardesco se manifiesta de manera acertada en
esta obra, posiblemente una de las últimas realizadas por Giorgione antes de fallecer víctima de la
peste.
2.6 Sandro Botticelli
Nació en Florencia en 1445 como Alessandro di Mariano Fillipepi Fue acusado
anónimamente en 1502, ante la Uffiziali di Notte, la institución ante la cual los
ciudadanos Florentinos podían denunciarse mutuamente por crímenes reales o
imaginarios, por un acto de sodomía con uno de sus ayudantes.
Independientemente que la denuncia fuese basada en hechos ciertos o no, hay un
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 68
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
dato significativo de la vida de Botticelli: Nunca se marcho del hogar familiar. Otros
detalles que hablen de su sexualidad pueden encontrarse en sus obras: Sus
bellísimos ángeles, de sexualidad ambigua, abrazándose entre ellos...
Alessandro di Mariano di Vanni Filipepi, alias Sandro Botticelli (Florencia, 1445 –
Florencia, 17 de mayo de 1510), nace en el barrio de la Iglesia de Ognissanti en
una casa de la calle de Vigna Nuova en la próspera ciudad de Florencia. La
infancia de Botticelli, último de cuatro hermanos, transcurre entre las calles de su
ciudad y el olor del cuero curtido del taller de su padre, donde al parecer trabajaba
de aprendiz y aprendió la técnica del orífice y del dorador.
Sobre el origen del seudónimo artístico bajo el que es conocido Botticelli existen
diversas versiones. El primer biógrafo de Botticelli, Giorgio Vasari, afirma que
procede del nombre de un compadre suyo, Botticello, con quien aprendió de
orífice. Otros estudiosos opinan que el apodo puede derivar de su actividad
artística, pues a los orífices y orfebres se les denomina "battigellos", es decir,
batidores de oro y plata. La posibilidad más moderna y menos extendida esgrime
que el seudónimo procede de su hermano Antonio que desempeñaba la misma
profesión. La versión más defendida por la crítica procede del apodo de su
hermano mayor, Giovanni, que debido a su gruesa cintura era llamado "Botticelli",
es decir, "tonelete", extendiéndose más adelante esta denominación a todos los
miembros de la familia.
Tras dedicar varios años de su vida a las profesiones de orífice y de dorador,
Botticelli decide encaminar sus pasos hacia el mundo de la pintura. Ingresa en
1462 en el taller de Fray Filippo Lippi en Prato, a los dieciséis años. La influencia
que ejerce su maestro sobre sus obras más tempranas se deja sentir tanto en el
estilo como en el tratamiento pictórico, aunque en poco tiempo se observa una
clara evolución personal. De Filippo Lippi no sólo adopta la gama cromática, sino
también la gracia de sus figuras, inspiradas en formas de estilo gótico. A lo largo
de esta etapa sus pinceles se ocuparán de abordar temas de carácter sagrado,
como la Adoración de los Reyes Magos (1465), la primera obra que se le atribuye.
En esta composición, de formato alargado, introduce fondos arquitectónicos para
acentuar el efecto de la perspectiva, aunque demuestra su inexperiencia tanto en
la distribución del espacio como en la desproporción de los personajes. Con
motivo del viaje de Lippi a Spoleto, se baraja la posibilidad de que Botticelli
abandonase el taller de su maestro y se marchase al de Andrea Verrocchio o bien
que ambos abran el suyo propio. En 1469, trabaja en la nueva casa de sus padres
situada en la calle Porcellana y colabora en el taller de Verrocchio, y al año
siguiente ya tiene uno propio.
En seguida recibe su primer encargo oficial, para el tribunal del Gremio de
Mercaderes. Es entonces cuando entra en contacto con Tommaso Sorderini, quien
mantenía una buena amistad con los Medici, el cual le encomienda que ejecute La
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 69
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Fortaleza, donde ya se observan ciertos rasgos pictóricos que hablan de una
rápida evolución: de la suavidad que definen los colores de sus primeras obras
pasa a un cromatismo mucho más rico, al tiempo que acentúa el volumen de sus
figuras. Llegados a este punto, la mayor parte de los críticos coinciden en atribuir
este cambio a las enseñanzas de Verrocchio, por la delicadeza con la que
describe los objetos metálicos, y a Pollaiuolo en la intensidad del dibujo. Después,
en 1472, se inscribe como miembro de la Compañía de artistas de San Lucas.
Botticelli continúa sus progresos y varios aprendices entran a su taller, entre ellos,
el quinceañero Filippino Lippi, hijo de su anterior maestro, el fraile Lippi. La
experiencia que va adquiriendo es notable y le permite resolver con gran maestría
técnica sus obras. Un ejemplo de ello es cómo aborda la perspectiva en la
Adoración de los Magos (1472) en la que gracias a la arquitectura que ampara al
excesivo número de personajes, concentrados en la escena, logra salvar el punto
de vista de esta composición circular, destinada a ser contemplada desde un lugar
de gran altura.
La vida de Botticelli transcurre mayoritariamente en la tumultuosa ciudad de
Florencia, capital artística del Quattrocento. Abandona en contadas ocasiones la
tierra que le vio nacer y cuando lo hace es por motivos de trabajo. Tras un viaje a
Pisa en 1474, Botticelli comienza a trabajar para la familia Medici, relación que se
mantendrá durante muchos años. Bajo la protección de estos importantes
mecenas, el retrato será uno de los géneros al que mayor tiempo dedique. Uno de
los primeros que se le atribuyen es el Retrato de un joven (1474), considerado un
autorretrato; esta imagen, pintada al temple sobre una tabla y con un fondo plano,
carece de elementos secundarios que sitúen al personaje dentro de un espacio
con profundidad. Un año después, utiliza un paisaje de fondo para ubicar el
Retrato de hombre con la medalla de Cosme el Viejo, al tiempo que muestra una
original forma de introducir al personaje principal en el cuadro: pinta a un joven de
medio cuerpo que sostiene una medalla con la efigie de perfil de Cosme I. Uno de
los retratos más significativos de esta época, por su carácter alegórico, es el que
realiza De Giuliano (1476); situado delante de una ventana entreabierta, muestra
la imagen de un hombre sumido en la tristeza y, en el ángulo inferior izquierdo,
una tórtola simboliza su castidad tras la muerte de su amada Simonetta. Los
rostros de Cosme el Viejo, Lorenzo y Giuliano de Medici vuelven a protagonizar la
escena de la Adoración de los Magos (1475), en la que Cosme el Viejo y sus hijos
son identificados con los reyes mientras Giuliano aparece en el extremo izquierdo
y la figura del pintor estaría situada en el lado derecho. El papel del donante es
fundamental en este periodo, pues en todas las obras pagadas por particulares el
pintor debía dar a conocer la generosidad de estos personajes, bien con sus
retratos o bien reproduciendo el escudo de armas de la familia.
Entrando en la década de 1480 y antes de su marcha a Roma, Botticelli decora la
Iglesia de Ognissanti en Florencia con la figura de San Agustín (1480) por encargo
de los Vespucci, una poderosa familia de burgueses florentina, y realiza también la
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 70
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Anunciación (1481) en el Hospital de San Martino Della Scala. A lo largo de esta la
década de los ochenta, el artista ilustra con diecinueve ilustraciones sobre
pergamino una edición de La Divina Comedia de Dante, comentada por Landino,
obra reeditada por los eruditos de la época pertenecientes a la Academia, que ven
un carácter neoplatónico del que son partícipes en los versos de Dante. Su fama y
éxito profesional van en aumento hasta el punto de que Botticelli es escogido por
el Papa Sixto IV para ir a Roma con una comitiva de pintores encargada de
ejecutar los frescos de la Capilla Sixtina. Ghirlandaio y Perugino, primero, y más
tarde Piero di Cósimo, Signorelli y Pinturicchio fueron los artistas que junto con el
florentino formaron tan excepcional séquito, acabando la decoración de la capilla
en 1482. A Botticelli le corresponde poner en escena los episodios de Las Pruebas
de Moisés, Las Tentaciones de Cristo y La Conturbación de Moisés. Fuentes de la
época indican que ni él ni Ghirlandaio cobraron sus honorarios, por lo que las
obras quedaron inconclusas. Una vez terminados estos frescos, el artista regresa
a su Florencia natal, donde sus protectores, los Medici, le encargan en 1483 que
decore las paredes de la villa de Lorenzo el Magnífico, situada en Spedaletto,
localidad cercana a Volterra, trabajo que es ejecutado, de nuevo, junto con
Perugino y Ghirlandaio y el joven Filippino Lippi. Botticelli también decorará la villa
de Trebbio de Pierfrancesco de Medici en 1496. A su regreso a Florencia en 1482
su prestigio aumenta de forma notable, de manera que tiene que hacer frente a
numerosos encargos. A esta década pertenece el grueso de su producción
profana, como las pinturas sobre tabla del Decamerón de Bocaccio. Minerva
dominando al centauro (1482), Venus y Marte (1483) y el Nacimiento de Venus
(Ap. 1485) serán tres de los cuadros más importantes que realiza en este periodo
por encargo de Lorenzo Pierfrancesco, y que se piensa que acompañaban a La
Primavera.
La situación política se complica en Florencia. El fraile dominico Girolamo
Savonarola llega a la ciudad en 1482, afectando en sumo grado a toda la sociedad
toscana. Savonarola predica contra las obras de arte que sólo buscan el placer de
los sentidos y propugna por la utilización del arte como medio para mostrar la
grandeza y belleza divina de Cristo. Los Medici son expulsados de Florencia en
1494 y el poder del dominico se extiende cada vez con más fuerza por toda la
región de la Toscana. La influencia del fraile preocupa al Papa, quien lo
excomulga, y un año después, en 1498, Savonarola es quemado en la hoguera.
Aunque Botticelli no era uno de sus seguidores, sus sermones influyeron no poco
en su forma de pensar. De hecho, cuando en 1497 arden en Florencia las
llamadas Hogueras de las Vanidades, a las que los seguidores de Savonarola
arrojaron obras de arte, artículos de lujo y toda muestra de fastuosidad que les
pareciera contraria a su moral, parece ser que el pintor también entregó a las
llamas algunos de sus cuadros. En estos días, además, se produce, debido a la
fuerte influencia savonaroliana, un aumento importante de encargos de carácter
religioso en detrimento de la obra profana. Así, pone ahora Botticelli sus pinceles
al servicio de la concepción del arte que predicaba Savonarola, tratando en sus
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 71
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
obras el tema religioso y abandonando su naturalismo y fastuosidad en favor del
contenido del cuadro y la humildad y sencillez de las formas. En esta época, la
actividad pictórica de Botticelli sufre algunos altibajos, pues, al margen de la
situación política en Florencia, cada vez más revuelta con la subida al gobierno del
antimediceo Soderini en 1502, el artista pasa por un periodo de fuerte crisis
espiritual y sufre todo un conglomerado de problemas. Pero, a pesar de todo ello,
en 1499 tiene suficientes encargos y dinero para inscribirse en el Gremio de los
Médicos, a la vez que continúa perteneciendo a la Compañía de Pintores de San
Lucas. Pese a su periodo de crisis, el prestigio de Botticelli como artista sigue en
pie y su opinión es buenamente valorada por sus compañeros y mecenas, motivo
por el cual Lorenzo el Magnífico consulta a este pintor junto a otros prestigiosos
artistas de gran talla, como Perugino, Ghirlandaio, Sangallo, Filippino Lippi y
Leonardo Da Vinci, sobre un proyecto importante para la ciudad de Florencia: la
elección de un lugar donde colocar la famosa estatua de David esculpida por
Miguel Ángel.
Los cinco últimos años de vida de Botticelli carecen de datos relevantes. Parece
ser que la miseria y el olvido son sus únicos compañeros. Giogio Vasari,
importante biógrafo de artistas, escribe en sus Vidas que "finalmente se vio viejo e
inútil y caminando con dos muletas porque no podía tenerse en pie". Así murió uno
de los grandes artistas de la Historia, enfermo y decrépito. Sandro Botticelli fallece
a los sesenta y cinco años de edad y su cuerpo es enterrado en el cementerio de
la Iglesia Todos los Santos de Ognissanti en Florencia, en el barrio que le vio
nacer, acompañado de una de sus obras más valoradas, San Agustín en su
gabinete, cuadro que, curiosamente, recoge el momento de la muerte del santo.
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Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Nacimiento de Venus (tempera sobre lienzo 172 x 278 cms.)
El Nacimiento de Venus es una de las obras más famosas de Botticelli. Fue pintada para un
miembro de la familia Médici, para decorar uno de sus palacios de ocio en el campo. El tema
mitológico era habitual en estos emplazamientos campestres, surgiendo imágenes como la
Primavera o Venus y Marte. Venus es la diosa del amor y su nacimiento se debe a los genitales del
dios Urano, cortados por su hijo Cronos y arrojados al mar. El momento que presenta el artista es
la llegada de la diosa, tras su nacimiento, a la isla de Citera, empujada por el viento como describe
Homero, quien sirvió de fuente literaria para la obra de Botticelli. Venus aparece en el centro de la
composición sobre una enorme concha; sus largos cabellos rubios cubren sus partes íntimas
mientras que con su brazo derecho trata de taparse el pecho, repitiendo una postura típica en las
estatuas romanas de las Venus Púdicas. La figura blanquecina se acompaña de Céfiro, el dios del
viento, junto a Aura, la diosa de la brisa, enlazados ambos personajes en un estrecho abrazo. En la
zona terrestre encontramos a una de las Horas, las diosas de las estaciones, en concreto de la
primavera, ya que lleva su manto decorado con motivos florales. La Hora espera a la diosa para
arroparla con un manto también floreado; las rosas caen junto a Venus ya que la tradición dice que
surgieron con ella. Técnicamente, Botticelli ha conseguido una figura magnífica aunque el
modelado es algo duro, reforzando los contornos con una línea oscura, como si se tratara de una
estatua clásica. De esta manera, el artista toma como referencia la Antigüedad a la hora de realizar
sus trabajos. Los ropajes se pegan a los cuerpos, destacando todos y cada uno de los pliegues y
los detalles. El resultado es sensacional pero las pinturas de Botticelli parecen algo frías e incluso
primitivas.
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 73
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Resumen
Pintores de la segunda generación florentina
Sandro Botticelli
¾
Es el principal pintor del Quattrocento.
•
Melancolía, pesimismo, tristeza.
-
Inestabilidad
Escenografías irreales
Idealismo, belleza ideal
Sensualidad
¾
Grandes contrastes de luz: los cuerpos llegan a ser translúcidos
•
Temas:
-
Mitológicos
Religiosos
-
Vírgenes en tondos (medallones)
Piedad
Ilustraciones para libros: Divina Comedia Decamerón
Retratos: Lorenzo el Magnífico
Los mecenas aparecen en muchos cuadros
¾
El nacimiento de Venus
-
Mitología clásica
Ese modelo de mujer es constante en su obra.
Leonardo Da Vinci
•
Es el renacentista por excelencia.
-
Pintor
Escultor
Médico
Aeronauta
Matemático ...
También fue teórico del arte
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 74
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
•
Su gran creación es el esfumato.
-
Degradación del color
Con el uso de los distintos tonos de un color va marcando los volúmenes
Es como si hubiera humo en sus cuadros
No hay ni oscuridad total ni claridad total
¾
Gioconda: Tonos verdosos, marrones, pero no negro
•
Estudio anatómico y psicológico.
-
Consigue la profundidad sin ninguna dificultad.
Recreación triangular del motivo principal
Es un gran retratista
•
•
•
•
Gusta del paisaje.
Temas religiosos con gran naturalidad.
Trabajó el fresco y el óleo sobre lienzo.
La Gioconda
-
Retrato de una dama de la época
•
La última cena
-
Estudio de la psicología de los apóstoles ante las palabras de Cristo.
•
La virgen de las rocas
Miguel Ángel
•
Sus pinturas parecen esculturas policromadas.
-
Trabaja el color con mucha discreción.
•
Gran interés por formas y volúmenes.
-
Grandes efectos monumentales.
•
Etapa de juventud: sereno, equilibrado.
-
Después busca la inestabilidad > escorzos complejos.
Sus últimas obras llevan al manierismo más extremado.
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 75
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
•
Trabajó óleo sobre lienzo y tabla, y fresco.
-
Frecuentes tondos > Tondo Doni
•
•
Obras en Florencia y Roma.
Frescos de la Capilla Sixtina.
-
Toda la techumbre
Bellos jóvenes desnudos
En el altar mayor hace el Juicio Final > ya en su etapa de madurez,
manierista
Rafael Sanzio de Urbino
•
•
•
Dos periodos: juventud y madurez
Estudia tanto a los maestros del Quattrocento como a sus contemporáneos
Es un gran purista:
-
Rigor clasicista
Orden en el color
Movimiento muy natural: proporciones, volúmenes...
•
•
•
Temática principalmente religiosa
Fresco y óleo
Desposorios de la virgen
-
Etapa de juventud
Suavidad y simetría
•
•
En su madurez proliferan las madonnas
Virgen del pez
-
Desaparece la rigurosa simetría de sus primeras obras
Influencia de esculturas clásicas
Riqueza de tonos > aproximación al arte veneciano
•
La escuela de Atenas
-
Fresco en el Vaticano
Alegoría de los sabios griegos
Aparecen Miguel Ángel, Leonardo y él mismo.
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 76
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
•
Sala de Heliodoro
-
Distintos asuntos bíblicos
•
•
Sala del incendio
Retrato: Baltasar de Castiglione
Pintores de la escuela veneciana
•
Nuevas formas.
-
Nuevos temas
Nueva perspectiva.
•
•
No le interesa el manierismo
Se sigue buscando el equilibrio
-
Sensualidad
Alegría de vivir
¾
Los asuntos religiosos se combinan con los asuntos más atrevidos
•
Influencias posteriores.
Giorgione
•
•
•
•
Estudió en el taller de los Bellini.
Integración de la figura en el paisaje, sin que sobresalga
Luz estridente > influencia en los impresionistas
La tempestad
-
Gran ambiente paisajístico combinado con la arquitectura y la figura humana
Tiziano
•
Continúa la producción de Giorgione
-
Su larga vida le permite investigar mucho
Su estilo evoluciona mucho
•
Al principio le preocupa mucho el color, la luz
-
Preocupación por el paisaje > verdoso
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 77
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
-
Incluso el cielo tiene tonalidades verdosas
•
•
•
•
•
Asuntos mitológicos clásicos
Sensualidad típica veneciana
Amor sacro y amor profano
Las tres edades
Empieza a difuminar las luces
-
Gama cromática más fría
•
El triunfo de Baco y Ariadna
-
Movimiento exagerado
Influencia manierista
Abundancia de personajes
•
Después, serenidad en postura y color
-
Entra más el asunto principal
Encargos de retratos > es uno de los grandes retratistas
•
Retrato de Carlos I en Mülberg
-
Ecuestre
Se pasa a la pintura algo típico de la escultura
Típico color púrpura de Tiziano
•
•
•
Algunos autorretratos
Asuntos religiosos > grandiosidad
La Asunción
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 78
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Bibliografía
-
Hay, Denys. La época del Renacimiento. Ed. Labor. Barcelona 1972.
-
Bo, Carlo y Mendel, Gabriele. Clásicos del Arte: La obra pictórica de Botticelli.
Ed. Planeta. Barcelona 1988
-
Genios de la pintura. Ed Dolmen. 1999
-
http://www.artehistoria.com/genios/escuelas/
-
http://www.artehistoria.com/genios/estilos/
-
http://www.artehistoria.com/genios/cuadros/
-
http://www.artehistoria.com/genios/pintores/
Material de apoyo visual
-
Video. Sub tema 2.1 Leonardo Da Vinci (Sinopsis: Programa sobre Leonardo
Da Vinci como artista y científico del Renacimiento).
-
Video. La pintura en la época medieval y el renacimiento. (Sinopsis:
Principales características, escuelas, técnicas y ejemplos de la pintura
medieval y renacentista).
Tema 2. Principales representatnates plásticos del renacimiento italiano 79
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Tema 3. Manierismo
Subtemas
3.1
3.1.1
3.1.2
3.1.3
3.2
3.2.1
3.2.2
3.3
3.4
La escuela holandesa y nórdica
Pieter Brueghel “El viejo”
Pieter Brueghel “El joven”
Alberto Durero
La escuela veneciana
Jacobo Robusti “Tintoretto”
Paolo Caliari “Veronese”
Domenikos Theotokopoulos “El greco”
Escuela sienesa
Objetivo de Aprendizaje
Al término del tema el estudiante conocerá las principales aportaciones de las
diferentes escuelas al Renacimiento por medio de los diferentes Pintores,
conociendo la importancia de su obra.
Introducción
El Manierismo es el resultado de la aplicación hasta su último extremo de las
reglas fijadas durante el Renacimiento. A resultas de este desarrollo se dio una
vuelta más a un estilo que se estaba agotando dentro de los rígidos esquemas del
canon. Así, en círculos independientes, como las cortes privadas de ciertos
príncipes y algunos núcleos de intelectuales, se patrocinó un arte exagerado,
críptico a veces, sólo apto para iniciados y paladares exquisitos, capaces de
apreciar los significados ocultos de la violación y retorcimiento de las reglas
pictóricas. Cortes como la de Rodolfo II en Praga, los círculos papales, la república
veneciana, El Greco y sus amistades toledanas... son algunos de los sofisticados
reductos donde se refugió este arte anti – natural. Los personajes de estas obras
sufren tremendas distorsiones en sus anatomías, que ven alargadas sus
miembros o sus rostros, dispuestos en posturas retorcidas e imposibles en la
realidad. Los colores no remiten a la naturaleza, sino que son extraños, fríos,
artificiales, violentamente enfrentados entre sí, en vez de apoyarse en gamas. El
propio Miguel Ángel o el académico Rafael experimentaron en sus últimas obras el
placer de la trasgresión, desdibujando sus figuras o dejando inacabadas sus
obras. Tiziano, Correggio o Giorgione someten algunas de sus pinturas a
complicados simbolismos que aún no han sido descifrados, como intuimos en La
Tempestad, de este último. La orfebrería fue uno de los ámbitos más beneficiados
Tema 3. Manierismo 80
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
por este complejo arte, que afectó tardíamente, pero de forma genial, a El Greco.
Ya en España se había pasado por la fiebre manierista, especialmente en los
pintores relacionados con El Escorial (Tibaldi y Navarrete el Mudo). Recién
llegado, El Greco resultaba pasado de moda y fracasó en la Corte, aunque Felipe
II pagó sus cuadros a precio de oro. El Greco significa la sublimación de un estilo
en un contexto que había superado ya el Manierismo y se adentraba en el Barroco
de la Contrarreforma católica.
Tema 3. Manierismo 81
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
La tempestad (Giorgione, óleo sobre tabla)
La Tempestad es un título que se le asignó a esta tabla mucho tiempo después de que su autor,
Giorgione, muriera prematuramente. El misterio rodea tanto su vida como su obra, escasa por
desgracia y de atribución en muchos casos confusa. El título se le adjudicó debido al rayo que
rompe un cielo pesado que amenaza tormenta. Bajo tan tétrico dosel se observa la figura de una
joven madre desnuda con su bebé y, al otro lado, un caballero vestido de manera principesca.
Incluidos en un paisaje silvestre, a la manera veneciana, un fondo urbano amurallado y con torres
cierra la visión a manera de telón. Las figuras están separadas por un elemento absurdo: un podio
con dos columnas truncadas, que no sujetarían nada estando, como se encuentran, al aire libre;
evidentemente, la presencia de estos elementos soporta un trasfondo simbólico que se nos
escapa. Con toda probabilidad se trata de un código criptográfico, acorde con los estudios
cabalísticos y sobre magia oriental que la Venecia de la época cultivaba. Esta dedicación se
explica por la entrada masiva de estudiosos exiliados del Mediterráneo oriental tras la caída de
Constantinopla y el avance de los turcos.
Tema 3. Manierismo 82
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
3.1
La escuela holandesa y nórdica
3.1.1 Pieter Brueghel “El viejo”
Pintor holandés. Principal pintor holandés del siglo XVI, en la actualidad es
considerado una de las grandes figuras de la historia de la pintura. Realizó sobre
todo cuadros de paisaje, de género y de escenas campesinas, en los que con un
estilo inspirado en el Bosco reflejó la vida cotidiana con realismo, abundancia de
detalles y un gran talento narrativo.
Pieter Brueghel aprendió el oficio con Pieter Coeke. En 1551 se incorporó al
gremio de pintores de Amberes e inmediatamente después emprendió un viaje por
Europa, que lo llevó a Francia, Italia y Suiza. Lo que más le impresionó de su
periplo fueron los paisajes de los Alpes, de los que realizó a su vuelta una serie de
dibujos que fueron grabados.
En 1563 Pieter Brueghel se trasladó a Bruselas y contrajo matrimonio. Se centró
entonces en la pintura y produjo numerosas obras, muchas de ellas por encargo
de famosos personajes. Para el banquero Niclaes Jonghelinck realizó, por
ejemplo, la famosa serie de los Meses, que incluye Cazadores en la nieve
(noviembre – diciembre) y La vuelta del ganado (septiembre – octubre), entre
otras obras maestras.
Tema 3. Manierismo 83
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
(Cazadores en la nieve, de Pieter Brueghel el Viejo)
En el folclore y los refranes populares buscó la inspiración para sus obras más descriptivas y
pintorescas, desde La parábola de los ciegos y Juegos de niños hasta El banquete de bodas.
También realizó obras religiosas, en particular entre los años 1562 y 1567, que, aunque no
constituyen lo mejor de su producción, dan pruebas de su gran originalidad estilística.
El banquete de bodas, de Pieter Brueghel
Pieter Brueghel tuvo dos hijos pintores, Pieter el Joven (Bruselas, 1564 – Amberes, 1638) y Jan
(Bruselas, 1568 – Amberes, 1625). El segundo fue muy reputado como pintor de flores y se ganó el
sobrenombre de Brueghel de «velours» (terciopelo) por su magistral tratamiento de las texturas
delicadas. El primero realizó copias y variaciones de las pinturas de su padre, a menudo de gran
calidad, con las que se ganó muy bien la vida.
Tema 3. Manierismo 84
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
3.1.2 Pieter Brueghel “El joven”
Pintor flamenco
Hijo mayor de Pieter Brueghel, el Viejo, nació en la ciudad de Bruselas (Bélgica),
Casi toda su vida transcurrió en Amberes donde, debido a que sentía predilección
por los temas satánicos (demonios, regiones infernales, torturas de los
condenados) se le llamó Brueghel d' Enfer (del infierno). Fue un eximio copista de
las obras de su padre y también realizó obras propias con la misma temática y
estilo, perpetuándolo así hasta la época en que se desarrolló el barroco en el arte
flamenco.
Logró que sus obras tuvieran una gran demanda en el mercado a causa de la
popularidad y escasez de las obras de su padre durante los siglos XVI y XVII. Su
producción y la de su propio hijo (Pieter III) apenas se distinguen. En el Museo del
Prado de Madrid se conservan algunas obras suyas como El rapto de Proserpina y
Paisaje con caminantes.
3.1.3 Alberto Durero
Alberto Durero es uno de los artistas más destacados del Renacimiento y
representa la renovación fuera del territorio cultural de Italia. Su vida corre en
paralelo a la de dos personajes como Leonardo Da Vinci y el Bosco. Mientras
Leonardo representa el modelo al que Durero aspiró durante toda su carrera, con
similares logros e intereses artísticos, El Bosco representa el modo contrario,
influido tan sólo por el arte de los Países Bajos, también en busca de la
renovación pero sin caminar por las vías de la Antigüedad o el humanismo.
Podremos encontrar a Durero bajo diferentes nombres: Albretch Dürer es su
nombre en alemán. Dürer es la derivación de la palabra alemana Tür, que significa
"puerta", siendo éste es el significado del apellido de su padre, Albretch Atjós, de
origen húngaro. También podremos localizar a Durero como Albertus Durerus
Noricus. Ésta es la fórmula que el artista utilizó tras su viaje a Venecia a partir del
cual decidió adoptar los modos cultos de los renacentistas italianos, que sabían
latín y griego en su intento de recuperar la cultura grecorromana de la Antigüedad.
Noricus alude a su ciudad de origen, Nüremberg. Alberto Durero es el nombre que
se le dio en la Corte española, donde se castellanizó su difícil apellido germánico.
Por último, el modo más directo que tendremos de encontrar la marca de Durero
será en sus propios cuadros y grabados, donde frecuentemente inscribe su
monograma: una elegante A mayúscula que encierra la D de su apellido. Con las
dos iniciales construye un símbolo estético y característico, que fue reproducido
por aquéllos que copiaron sus obras, con ánimo emulador o falsificador. Durero
firmó todas sus obras, excepto a las que el artista no concedía valor como obras
de arte. Dada la alta estima que tenía de sí mismo, este hecho sirve para dar
Tema 3. Manierismo 85
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
cuenta de qué era arte y qué no lo era en su época. Durero no firmó ni anotó, por
ejemplo, las acuarelas sobre paisajes que realizó en su primer viaje a Italia. El
paisaje no era válido por sí mismo en el siglo XV y Durero realizó las acuarelas tan
sólo como recuerdo para luego usarlas en los fondos de sus cuadros. Eran
herramientas de trabajo, no trabajos concluidos. Lo mismo ocurre con algunos
dibujos y apuntes, sobre todo de temprana edad. Según evolucionó su carrera, el
éxito y la fama de Durero cundieron por Europa. En Italia los dibujos de taller y las
pruebas tenían el mismo valor que los cuadros finalizados. Durero aprendió esto y
en su madurez firmó e inscribió un lema en el primer dibujo que se conserva de su
mano: un prodigioso autorretrato realizado con 13 años, a punta seca, una técnica
de grabado. La obra de Durero se divide en dos bloques: pintura y obra gráfica
(donde se incluyen grabados de cualquier técnica, xilografías y dibujos). De su
mano quedan 90 pinturas, 130 grabados, varios cientos de xilografías y dibujos, y
tres libros de teoría del arte. Ambas facetas son igual de importantes en su
producción. Ser un artista gráfico en la época era ser un experto en las técnicas
más avanzadas del momento, con las que se revolucionó el mundo de la cultura
europea.
Durero nació en 1471. Apenas cincuenta años antes se había descubierto la
xilografía. Era un arte en pañales que prometía infinitas posibilidades en la difusión
de teorías e imágenes artísticas, así como podía adivinarse que pronto
establecería un lenguaje propio; Durero fue el pionero, sobre todo alentado por
sus circunstancias familiares. Como ya hemos mencionado, el padre de Durero,
Albrecht (el Viejo), era húngaro. Su profesión era la de orfebre, por lo que se
trasladó a Nüremberg, uno de los centros culturales más importantes de Alemania.
Nüremberg era un núcleo de distribución de metales preciosos, gracias a las
minas que poseía en su territorio. Los metales preciosos fueron controlados por la
familia Fugger, banqueros de los reyes de España (donde se les conoce como los
Fúcares). Albretch Atjós llegó en el año 1455 y abrió su taller de orfebrería
inmediatamente; en 1467, contando cuarenta años, se casó con la alemana
Barbara Holpere, que contaba con quince años. La pareja tuvo dieciocho hijos a lo
largo de veinticuatro años. De todos ellos, en el año 1524 tan sólo habían
sobrevivido tres, todos ellos pintores. La ciudad de Nüremberg tenía rango
imperial y estaba gobernada por cuarenta y dos familias nobles, entre los que se
contaban los Pirckheimer, Landauer, Haller, Benhaim... todos ellos futuros
patrocinadores de Durero. La familia Pirckheimer alquilaba casas cerca de su
mansión.
En una de estas casas estaba asentada la familia Dürer; Alberto conoció e intimó
con el primogénito de los Pirckheimer, Willibald, que se convirtió en su amigo y
mecenas durante el resto de su vida. La familia de Durero se incluía en la clase
social de los "ëhrbar", honorables, por debajo de las cuarenta y dos familias pero
por encima del resto de clases sociales de Nüremberg. El 21 de abril de 1471
nacía el tercer hijo de los Durero, Alberto, hecho reseñado someramente por su
Tema 3. Manierismo 86
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
padre en su diario. El padrino del pequeño fue Antón Koberger. Esto resulta
relevante, puesto que Koberger es el impresor más importante de Nüremberg.
Durero pudo aprender la técnica de la imprenta y el grabado desde su más tierna
infancia, puesto que a los doce años entró en el taller de orfebrería de su padre.
Allí pudo aprender el método para grabar metales, que dio lugar a la calcografía,
arte en el que destacó sobre las demás la obra de Martin Schongauer. El dominio
de los buriles por Durero podemos apreciarlo en su tempranísimo autorretrato, de
1484, un año después de entrar en el taller. La temprana capacidad de Durero
para el dibujo posibilitó que la actitud de su padre se ablandara: como buen
artesano y profesional, el Viejo Albretch deseaba que su hijo aprendiera su oficio y
heredara el taller, pero la evidencia se impuso y en 1486 Alberto entró en el taller
del pintor más importante de Nüremberg, Michael Wolgemut. Este artista trabajaba
en el estilo de Rogier Van Der Weyden y Dirck Bouts, es decir, de los flamencos.
Pudiera ser que la obra con la que se examinó el jovencito Alberto fuera la pareja
de retratos de sus padres, de la que sólo se conserva el del padre. Está realizado
al óleo sobre tabla y era lo mejor que se había pintado en Nüremberg. Lo más
importante para la carrera de Durero durante su estancia en el taller de Wolgemut
fue que allí aprendió la técnica de la xilografía. Wolgemut colaboró con Koberger,
impresor, para realizar libros que combinaban textos e imágenes, separando los
trabajos y especializándose cada uno en su área.
Un rasgo que distinguirá a Durero es la integración de texto e imagen, algo que
veremos más adelante en sus obras de madurez. Alberto estuvo en el taller de
Wolgemut hasta el año 1489, cuando decidió que había llegado el momento de su
viaje de fin de estudios. Era una costumbre obligada entre todos los artistas que
podían permitírselo; de este modo el aprendiz conseguía experiencia para
defenderse, al tiempo que en el viaje podía contemplar obras de grandes artistas
de otras ciudades y hacer relaciones importantes para su carrera. El viaje se
denominaba "Wander Jahre", que significa "años itinerantes". El 11 de abril de
1490, en plena primavera, Durero parte de Nüremberg y realiza su gira hacia los
Países Bajos y la región del Rhin. A lo largo de dos años visita Nordlingen, Ulm,
Colmar, Basilea y Estrasburgo. Conoce a diferentes maestros como Heslin,
Conrad Witz y Baldung Grien. Sin embargo, no consigue contactar con Martin
Schongauer, que había muerto poco tiempo antes de que Durero llegara a Colmar.
Pero sus hijos recibieron al aprendiz y le mostraron la obra de su padre.
Durante 1493 Durero llevaba ya meses establecido en Estrasburgo; allí recibe
noticias de sus padres, que le anuncian su compromiso con una joven adinerada
de Nüremberg. La novia se llama Agnes Frey. Durero se autorretrata por primera
vez al óleo. Su efigie es muy hermosa, como un arrogante joven en la plenitud de
su vida, sosteniendo entre los dedos una flor de cardo que es al tiempo símbolo de
Cristo y de la fidelidad masculina. Sin embargo el matrimonio no fue afortunado.
Las desavenencias fueron tempranas, no tuvieron descendencia y tan sólo dos
meses después de la boda Durero se marchó nuevamente de viaje. Su destino era
Tema 3. Manierismo 87
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
esta vez Venecia. Durero conocía las novedades del Renacimiento italiano tan
sólo por referencias y grabados de los grandes artistas. Tras haber completado su
aprendizaje teórico con el viaje por Alemania, en esta oportunidad quiso conocer
la renovación veneciana. Partió el 18 de mayo de 1494 y pasó por el Tirol, el Alto
Adigio, Mantua y Padua, donde estudiaba política, leyes y humanismo su amigo
Willibald Pirckheimer. Al llegar a Venecia Durero conoció la obra de Bellini,
Mantegna y los grabados de Pollaiuolo. La técnica, pero sobre todo las figuras
humanas, proporcionadas y desnudas, le impresionaron mucho. Copió algunas y
se inspiró en estatuas clásicas para hacer sus propios experimentos de
perspectiva y proporción, dos temas que nunca dejaron de interesarle y sobre los
que terminará escribiendo un libro al final de su vida. Su viaje duró dos años. Al
regreso, atravesando los hermosos paisajes alpinos, Durero no pudo evitar tomar
las citadas acuarelas de castillos, parajes y amplias panorámicas. En Venecia
había dibujado todo tipo de objetos que le habían llamado la atención: el león de
San Marcos, un cangrejo, los extravagantes atuendos de las damas venecianas...
Todos estos apuntes constituyen su mejor diario de viaje y más tarde los
emplearía en sus obras. También aprendió de los venecianos la técnica del óleo
sobre lienzo; este material es más rápido y fácil de trabajar y resulta mucho más
económico que la tabla comúnmente empleada en Alemania. En 1494 ya estaba
de regreso en Nüremberg y su formación podía darse por terminada, de modo que
Alberto abre su propio taller, uno de cuyos alumnos sería Baldung Grien. En este
período su actividad experimentó una fertilidad desconocida, tanto en pintura
como especialmente en grabado. Durero trasladó a su obra las novedades
aprendidas en Italia, lo que le puso inmediatamente de moda entre sus
conciudadanos y fuera de la ciudad. Su primer mecenas importante lo conoció en
esta época: el poderoso elector de Sajonia, Federico el Prudente, protector de
Lutero, viajó a Nüremberg y le encargó su propio retrato y un altar, las primeras
obras de Durero en lienzo. Los encargos le llegaban, sobre todo retratos: entre
ellos se cuentan los del matrimonio Tucher, el de Oswolt Krel y el bellísimo
Autorretrato como gentilhombre que se encuentra en el Museo del Prado de
Madrid. Sin embargo, su obra más revolucionaria la encontramos en su faceta
como grabador y consiste en la serie de xilografías del Apocalipsis. Realizadas en
1498, resultan el contrapunto de otra gran obra de este mismo año, la Última Cena
que Leonardo da Vinci había pintado para Santa Maria delle Grazie. El año de
realización es crucial: 1500 era la fecha que los milenaristas daban al
cumplimiento del Juicio Final. Se pensaba que llegaría en el año 1000, pero al no
cumplirse se trasladó al 1500. Varios hechos catastróficos alentaban el terror
popular: en 1492 (descubrimiento del Nuevo Mundo) había caído un meteorito en
Ensisheim.
En el año 1495 se desbordó el Tíber con gran violencia y nacieron dos siameses
en la ciudad de Worms. Al año siguiente, en 1496 nació un cerdo con dos cuerpos.
A todo esto se suman continuos brotes de peste que diezmaban la población,
Tema 3. Manierismo 88
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
provocaban éxodos masivos y alentaban la promiscuidad con la muerte. Durero,
profundamente religioso, apreciaba todas estas catástrofes, íntimamente
relacionadas con las convulsiones religiosas, la proliferación de herejías y la
predicación de Lutero, que poco después provocaría el cisma protestante. Las
xilografías del Apocalipsis introducen varias novedades: por primera vez Durero
introduce su famoso monograma AD. El artista conjugó una página de texto con
otra de imagen, creando de este modo una narración doble, literaria y plástica, que
se acompañaban y realzaban mutuamente. El libro del Apocalipsis marcó el cenit
de la carrera de Durero. Su obra comenzó a ser imitada por todos los rincones. En
el año 1500, obsesionado por la teoría de la perspectiva y las proporciones
humanas, se puso en contacto con el pintor veneciano Jacobo Barbari para que le
adiestrara en estos temas. El fruto de su trabajo es el impresionante Autorretrato
frontal, en el que se identifica a sí mismo con Cristo. En 1502 el padre de Durero
muere y Alberto se lleva a su madre a vivir con él, hasta su muerte en 1514. Hasta
1505 realizó brillantes obras que aumentaban su fama, como la Adoración de los
Magos, plenamente de concepción italianizante, aunque los tipos humanos son
fácilmente identificables en la esfera de la estética alemana.
El año 1505 se reprodujo un virulento rebrote de peste, por lo que Durero marcha
por segunda vez a Venecia. Ya no era el joven pintor que deseaba completar su
formación y fue recibido como un gran artista, con grandes celos y rivalidades por
parte de los artistas locales (Alberto anuncia en sus cartas el temor a ser
envenenado), pero con entusiasmo entre los nobles. Su primer acto en Venecia
fue entablar juicio con Marcantonio Raimondi, que copiaba sus grabados. El
tribunal le condenó a reproducir el monograma de Durero y a no copiar a nadie
más, lo que aseguraba la difusión de la fama de Durero de una manera perfecta.
Tras este problema legal, Durero recibió un encargo de la iglesia de San
Bartolomé, muy importante porque representaría su "graduación" pública ante toda
Venecia. El cuadro estaba dedicado a la Virgen del Rosario y tan sólo podemos
remitirnos al resultado para confirmar la maestría de Durero a estas alturas de su
carrera. El cuadro impresionó favorablemente al Dux de Venecia. Una inscripción
atestigua el trabajo que el pintor le dedicó, puesto que tardó cinco meses en
terminarlo. Tras este éxito, la familia de banqueros Fugger le hospedan y tratan
con honores de caballero. Durero se siente halagado y, consciente de la diferente
concepción que del artista se tiene en Italia y en Alemania, escribe a su amigo
Willibald: "¡Ay, cuánto echaré de menos el sol! Aquí soy un caballero, en casa un
parásito". El mismo año en que escribe estas palabras, 1506, marcha a Bolonia y
a Florencia. Allí ve obras de su contemporáneo, Leonardo, de quien toma algunos
rasgos. También observa las primeras obras del joven Rafael, que iniciaba su
carrera. De allí pasó a Roma, donde estuvo muy poco tiempo; regresó a Venecia
y, a modo de contestación de su Virgen del Rosario, pintó Jesús entre los
doctores.
Tema 3. Manierismo 89
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
En una inscripción Durero alardea de haber pintado el cuadro en cinco días (se
"olvida" mencionar el largo estudio preparatorio anterior a la ejecución material del
cuadro). En este cuadro Durero muestra su dominio del color, de la gestualidad, e
introduce tipos caricaturescos que había observado en la obra de Leonardo. Su
consagración en Venecia está completada, puede regresar a Nüremberg. Las
obras se suceden en sus manos. Pinta su Adán y Eva, un tratado práctico de las
teorías de la proporción humana llevadas al extremo de la obra de arte. Alcanza el
honor de ser miembro del Gran Consejo de la ciudad. Sus grabados se hacen
mejores y más abundantes: la Gran Pasión, la Vida de María y la famosísima
tríada donde lleva al extremo de sus posibilidades el lenguaje del grabado: El
Caballero, la Muerte y el Diablo, San Jerónimo en su estudio y Melancolía I. Tras
este hito, en 1514 el emperador Maximiliano I se interesa por él y le encarga los
tacos para el Arco de Triunfo y su Libro de Oraciones, entre otras obras. Como
delegado del Consejo en la Dieta de Augsburgo, Durero tuvo oportunidad de
conocer a los personajes más importantes del imperio y retratarlos, entre ellos al
emperador. En recompensa por el cuadro, Maximiliano le adjudica una pensión
vitalicia de 100 florines anuales, pensión que sin embargo se vio interrumpida en
1519, debido a la muerte del emperador. Durero no vaciló en ponerse en camino,
siguiendo a la Corte itinerante del nuevo emperador, Carlos V, para conseguir la
renovación. Este último viaje fue triunfal para el pintor. Le acompañaba por
primera vez su mujer: partieron en 1520 y no habrían de regresar a Nüremberg
hasta el año siguiente. Visitaron Bamberg, Francfort, Colonia y Amberes. En todas
las ciudades Durero fue recibido con honores y los gremios de pintores le invitaron
a banquetes. Tuvo la oportunidad de conocer a Quentin Metsys, Jos Van Cleve,
Joachim Patinir (quien le invita a su boda). En Malinas conoce a Margarita de
Austria, tía de Carlos V, quien le muestra su importante colección de pintura. En
Bruselas es invitado por Van Orley. Le muestran los objetos recién llegados de
América: arte plumario, objetos de oro, plata, esmeraldas... todo ello impresiona
vivamente al pintor. Durero se encuentra con Erasmo de Rotterdam y le retrata; el
humanista también conocía al artista, de quien decía: "En verdad, consigue
representar lo que no puede representarse: rayos de luz, truenos, relámpagos...
todas las sensaciones y emociones: en resumen, el espíritu humano completo, tal
como se refleja en los movimientos del cuerpo, y casi hasta la voz". Por fin,
marcha a Aquisgrán para asistir a la coronación como emperador de Carlos V, el
23 de octubre de 1520. Sigue a la Corte hasta Colonia, donde al fin se le recibe y
renueva la pensión.
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Nuevamente en Amberes, le avisan que una ballena está varada en la costa y
apresuradamente Durero se pone en marcha hasta Zierikzee para poder verla,
aunque cuando quiso llegar el mamífero se había liberado. De resultas del viaje
contrajo la malaria, por lo que desde Amberes regresaron a Nüremberg: no llegó a
reponerse completamente. La década de 1520 marca el apogeo de las tensiones
religiosas en Alemania. Durero se hizo eco de las mismas. Al principio de las
predicaciones de Lutero, Durero se mostró entusiasta de la renovación espiritual.
Tema 3. Manierismo 90
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Erasmo era otro de sus puntos de referencia. Sin embargo, las revueltas
campesinas que amenazaban el orden social se recrudecieron hacia 1525, con el
refuerzo ideológico de las enseñanzas luteranas (que terminó por desligarse de
las revueltas para condenarlas). El fruto de las preocupaciones religiosas y
sociales de Durero fueron principalmente las dos tablas con los Cuatro Apóstoles y
una impresionante acuarela con un sueño que había tenido el pintor, en el que se
auguraba el fin del mundo. Paralelamente, Durero había redecorado el
Ayuntamiento de Nüremberg por el cambio de emperador, había publicado sus
tres únicos libros, uno sobre geometría, otro sobre proporciones y otro sobre
fortificaciones (igual que Leonardo Da Vinci). El 6 de abril de 1528 Durero murió y
fue enterrado en el cementerio de San Juan. Su amigo Willibald Pirckheimer fue el
encargado de escribir su epitafio, que reza: "En memoria de Alberto Durero. Todo
lo que en él había de mortal está enterrado bajo este túmulo".
Tema 3. Manierismo 91
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Adán (óleo sobre tela 209 x 18)
Adán y Eva, los padres de la Humanidad, están representados con toda la gracia encantadora de
la que era capaz Alberto Durero. Grabador, estudioso humanista, pintor excelente y espíritu
inquieto, los estudios de Durero pueden equipararse a los de su coetáneo Leonardo da Vinci. Así,
estos dos cuadros del alemán se hallan repletos de alusiones al estilo italiano del Cinquecento. Los
rasgos más personales los encontramos en el tratamiento anatómico de los cuerpos,
perfectamente articulados, idealizados a la manera italiana y no según la estética alemana. Las
luces, los colores y el sombreado, el volumen modelado de las carnes, son asimismo aspectos más
cercanos a un tratamiento renacentista. Ambos personajes se encuentran de pie y existe una
relación entre ambos, pese a la separación física que establecen los marcos de las dos pinturas:
Adán mira a Eva y ella, por su parte, recoge la manzana facilitada por la serpiente, más alejada de
Adán, a quien induce con su gesto a caer en el pecado. Además de esta relación gestual, la
unicidad de la escena se debe al fondo y al colorido; para ambos se establece un fondo neutro,
lejos de cualquier distracción de la acción única que constituye la tentación. Otro elemento de
unión de las figuras es la rama de manzano que Adán sostiene cubriendo su sexo, continuado en
una curva con la misma que hace lo propio sobre Eva. Ésta es claramente la protagonista,
flanqueada por Adán – la Humanidad – y la serpiente – el pecado –. Ella es también quien sostiene
la cartela con la inscripción que data el cuadro y al autor. La pareja de cuadros fue un obsequio de
la reina Cristina de Suecia al rey Felipe IV. Durante el siglo XVIII se conservó en la Real Academia,
desde donde se traslada al Prado en 1827.
Tema 3. Manierismo 92
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
3.2
La escuela veneciana
Venecia resulta un ejemplo muy especial dentro del arte renacentista, en parte
debido a su carácter diferenciado del resto de Italia, su poderío económico, y sus
extensas relaciones con otras culturas lejanas, especialmente orientales. Marco
Polo era veneciano, y ya en el siglo XIV se establecieron relaciones comerciales
con la China Yuan, que se prolongaron también a lo largo de la Dinastía Ming, con
el consiguiente enriquecimiento en objetos exóticos, pinturas, diseños, inventos y
avances científicos. A través de las rutas hacia Oriente también tuvieron contacto
ocasional con la India y, por supuesto, con los restos del Imperio bizantino, presto
a caer en manos sarracenas. Cuando este hecho se produjo, Venecia supo
mantener las buenas relaciones con los turcos, para de esta forma conservar las
rutas de la seda abiertas para sus barcos y caravanas. A mediados del siglo XV se
dejaban sentir con fuerza los vientos de la renovación intelectual del Quattrocento
y Venecia se apuntó a su manera al tren del cambio. A fines del XV se traza un
concreto plan de renovación exterior de la ciudad por parte de las poderosas
familias que se alternaban en el poder. La renovación estaba centrada en el
núcleo de San Marcos y se prodigó en una remodelación de espíritu escenográfico
o teatral de las fachadas: se iluminaron con un estilo gótico heterodoxo,
pintoresco, lleno de colores gracias a materiales policromos como los ladrillos,
cerámicas y mármoles.
Al tiempo, se asimilan superficialmente las innovaciones quattrocentistas
adaptando sobre las fachadas modelos decorativos de grutescos y molduras
geométricas. En pintura el efecto fue similar en principio, pero la renovación
terminó por ser mucho más profunda que en arquitectura. Las relaciones con
Constantinopla introdujeron formas muy recargadas, decorativas, con escenas de
la vida urbana, populosa y tendente a lo anecdótico. En estas escenas era
frecuente observar personajes vestidos a la musulmana o retratos de los sultanes
junto a los de gobernantes venecianos, plasmados con extrema riqueza en los
vestidos y adornos personales. En la renovación de estas iconografías de
representación del poder jugó un papel destacado Giovanni Bellini. Los
venecianos se van a caracterizar por su luminosidad y colorido; para ellos, el
espacio ha de estar conformado precisamente por luz y color, que asocian con lo
sensual, frente a otras Escuelas que prefieren el dibujo y lo intelectual, aunque
siempre pueden combinarse ambos conceptos como hizo Antonello da Messina en
la imagen de San Jerónimo en su estudio. Típico también de la Escuela veneciana
es el paisaje. Son los primeros en tratarlo de forma naturalista, aunque nunca
tomándolo directamente del natural, sino a modo de recreación de la Arcadia ideal.
Es en estos puntos donde ofrecen el contraste, teñido de rivalidad, a la Escuela
romana.
En pintura religiosa resultan más arcaicos en sus modelos y todavía siguen
volcados en las palas de altar, inmensos lienzos que se colocaban tras el altar,
Tema 3. Manierismo 93
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
con una imagen o escena edificante. La pintura de tipo profano es sin duda la más
interesante. A los magníficos retratos se suman los ciclos al fresco que
propiciaban las scuolas: instituciones benéficas que se mantenían gracias al
aporte de los socios, que solían buscarse entre los personajes más prestigiosos
de la ciudad. Las scuolas eran símbolo de prestigio y sus partícipes trataban de
convertirlas en las mejores, encargando su decoración a los pintores más
codiciados: son famosos los frescos de Carpaccio o Tintoretto. Ejemplo de ello son
los cuadros de Veronés, Giorgione y Tiziano. El Lavatorio de Tintoretto es la
imagen que acompaña a estas líneas y constituye una muestra claramente
representativa de las tendencias de esta Escuela veneciana
3.2.1 Jacobo Robusti “Tintoretto”
Tintoretto es el apodo que ha hecho famoso a Jacobo Robusti, el otro gran
maestro, junto a Tiziano, de la Escuela veneciana del Renacimiento italiano.
Nacido en Venecia en el año 1518, era hijo de un tintorero de sedas, de donde le
viene el sobrenombre. Sobre el principio de la vida artística de Tintoretto hay
mucha leyenda; se dice que entró en el taller de Tiziano pero fue expulsado por el
maestro a los diez días porque envidiaba sus dibujos, así que abrió un taller en el
que se ofrecía con el eslogan: "El dibujo de Miguel Ángel y el color de Tiziano". Lo
más probable, abandonando aspectos legendarios, es que iniciara su aprendizaje
con algún pintor manierista que le puso en la pauta del nuevo estilo. En 1539 ya
se establece como maestro y su pasión por pintar es tal que pinta casi
gratuitamente, cobrando sólo el material y algo para mantenerse; esta actitud
atrae a una importante clientela que levanta los recelos del gran Tiziano. Tintoretto
se convierte en el pintor de los escorzos y de las diagonales: la violencia de sus
obras es tan personal que hace que sean identificadas de manera fácil. Se puede
decir que es el Rubens veneciano. Su fama aumentó en proporción a los
encargos, lo que le obligó a abrir un importante taller en el que trabajaban sus
hijos Domenico y Marco, y su hija Marietta, más conocida como la Tintoretta. El
Palacio Ducal y las grandes Scuolas son sus principales clientes, destacando la
decoración realizada para la Scuola Grande di San Rocco, en la que se puede
apreciar al mejor Tintoretto. Casado con Faustina Episcopi desde 1550, su vida se
desarrolla entre su casa y su estudio, ambos en el mismo edificio, la Fondamenta
dei Mori. El 31 de mayo de 1594 fallecía Jacobo Robusti, el Tintoretto, en la
Venecia que le vio nacer y triunfar.
Tema 3. Manierismo 94
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Susana en el Baño (óleo sobre lienzo)
(La historia de Susana será de las más representadas por los artistas del Renacimiento y el
Barroco al ser una perfecta excusa para estudiar la anatomía femenina, sin renunciar en esta
imagen al interés por el color y la luz típicamente venecianos. Dos ancianos libidinosos espiaban a
la casta joven mientras se bañaba, llegando a realizar proposiciones deshonestas que Susana
rechazó por lo que fue falsamente acusada de adulterio, delito castigado en aquella época con la
muerte. Gracias a la intercesión de Daniel la joven se salvó y los ancianos fueron condenados a la
misma pena. Susana se presenta en la zona derecha de la composición, recibe un intenso rayo de
luz que resalta la belleza de sus carnes, elaboradas con un exquisito dibujo al igual que los objetos
que emplea para su aseo. Los ancianos se ubican en la zona de la izquierda, tras un seto de rosas
que al prolongarse hasta el primer plano involucra al espectador en la acción. Al fondo observamos
el paisaje difuminado por efecto de la luz, en una atmósfera que será una de sus principales
aportaciones a la pintura barroca.
3.2.2 Paolo Caliari “Veronese”
Veronese cierra de manera grandiosa la Escuela veneciana del Renacimiento
italiano. Su verdadero nombre es Paolo Caliari, aunque se le conoce por su
localidad de nacimiento, Verona, donde vio la luz en 1528. Se formó con artistas
de segunda categoría, asimilando rápidamente el Manierismo, que conoció a
través de Giulio Romano. Miguel Ángel y Parmigianino también contribuirían a su
formación. A partir de 1553 se documenta su participación como decorador de
techos en el Palacio de los Dux de Venecia, con una atrevida perspectiva y
desnudos en complicadas poses que ocupan todo el espacio. Se trasladó a Roma
en 1560, pintando años después los frescos de la Villa Maser, cerca de Treviso.
Pero su gran especialidad fueron los cuadros bíblicos, preferentemente cenas, que
Tema 3. Manierismo 95
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
sirven como pretexto para introducir multitud de figuras vestidas a la moda
veneciana del siglo XVI, perros, monos, loros, etc., que llenan las escenas de luz y
color. La libertad con que interpretó los temas sagrados le provocó problemas con
la Inquisición, que le obligó a modificar algunas partes de la Última Cena por
considerarlas irreverentes. Veronés decidió cambiar el título por Cena en casa de
Leví. Nadie como el maestro supo representar la riqueza y magnificencia de la
Venecia del siglo XVI. En su última etapa prefiere los tonos crepusculares y
nocturnos a las luces del mediodía, como se observa en el Moisés rescatado de
las aguas del Museo del Prado. En Venecia, donde estaba instalado desde su
matrimonio con Elena Badile, falleció Paolo Caliari en 1588.
Tema 3. Manierismo 96
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
El Sueño de Santa Elena (óleo sobre lienzo)
Oriunda de Inglaterra, santa Elena era la única hija del rey Coilus; debido a su alto linaje fue
desposada con el emperador romano Constantino aunque poco después se divorciaron por
intereses políticos. Constantino declaró el cristianismo religión oficial del Estado, interesándose por
la construcción de un templo en el monte Calvario, donde se descubrió la Santa Cruz.
Previamente, santa Elena había tenido un sueño como premonición de los sucesos que más tarde
ocurrirían, apareciéndose la Cruz portada por dos ángeles. Veronés nos muestra la sagrada
historia envuelta en un cierto aire cortesano, a excepción de la visión. La santa se sitúa junto al
alféizar de la ventana, en una postura muy anecdótica, como si nos encontráramos ante una
imagen naturalista. Viste ricos ropajes, como los de la elite veneciana, y cubre su figura como es
lógico en un personaje sagrado, insinuando su anatomía a través de los paños. Los angelitos están
en una postura tan escorzada que parecen estar a punto de caerse debido al peso de la cruz. El
rico colorido – aplicado con finas veladuras – y el empleo de una potente iluminación hacen de esta
obra una de las más sugerentes del maestro.
3.3
Domenikos Theotokopoulos “El Greco”
El Greco, nació la isla de Creta (Candia), en 1541. Abandonó Creta alrededor de
los veinte años. Su producción de este período está vinculada a las tradiciones
bizantinas, con influjos italianizantes.
Tema 3. Manierismo 97
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
En tormo a 1560 llega a Venecia, desplazándose a Roma en 1570. En Venecia
pudo adentrarse en el mundo del color y del espacio (Tiziano, Tintoretto...) y en
Roma conoció la obra de Miguel Ángel, aunque se mantuvo ligado a la expresión
del color veneciana.
En 1576 – 1577 ya está en España, en parte atraído, como otros artistas italianos,
por la obra de El Escorial y, fundamentalmente, por la promesa de importantes
encargos en Toledo, donde tenía conocidos vinculados a su pasado romano,
como D. Luis de Castilla quien puso en contacto a El Greco con los prelados de la
Catedral toledana.
En Toledo desarrolló su personal manera de pintar. Manierista, pero de gran vigor
expresivo, aparece también vinculado a la España de la Contrarreforma. Aparte de
su producción de temas religiosos, es importante su labor como retratista y su
particular tratamiento y reinterpretación del paisaje.
Tema 3. Manierismo 98
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Vista y plano de Toledo (óleo sobre lienzo 132 x 228 cms.)
La intención cartográfica marca esta escena en la que se aprecia el contraste entre las imágenes
estilizadas, e incluso imaginarias, de estos años y la descripción fidedigna de la Ciudad Imperial
que El Greco exhibe en esta obra. Bajo un cielo tormentoso contemplamos las diferentes casas,
palacios e iglesias de Toledo, con una descripción tan meticulosa que cualquier vecino podría
encontrar su residencia. Esto ha hecho pensar a algún especialista que sería un encargo
procedente del Ayuntamiento de la localidad. La sensación de colmena y el apiñamiento de los
edificios nos muestran una ciudad aún medieval, pero con sus nuevos edificios como el Hospital
Tavera, que contemplamos en primer término, junto al plano que sujeta el joven. En este plano se
recoge la planta urbana con una precisión milimétrica, planteándose la posibilidad que sería obra
de Jorge Manuel, el hijo del pintor, especialista en arquitectura. En la esquina izquierda se
encuentra la representación simbólica del Tajo como una figura humana con un cántaro y una
cornucopia, tradición típicamente manierista. En el cielo toledano se aprecia a la Virgen María
acompañada de una pequeña corte de ángeles que portan la casulla que impondrán a San
Ildefonso, patrón de la ciudad. Unas líneas escritas en el plano explican el porqué de la colocación
del Rompimiento de Gloria y del Hospital Tavera. Frente a la minuciosidad de las casas y del plano,
el resto está abocetado: la alegoría del Tajo, la Virgen con los ángeles, el niño que sujeta el plano y
el paisaje, planteándose la posibilidad de que el cuadro esté sin concluir. Aquí podíamos encontrar
una primera anticipación del impresionismo e incluso de Cézanne por los volúmenes geométricos
de los edificios.
3.4
Escuela sienesa
Duccio Di Buonisegna (1255 – 1319) es el primer pintor sienés importante. Su
obra capital es la Madona para la catedral, en la que trata de introducir alguna
expresión y realismo, aunque siga muy apegado a la rigidez icónica del arte
bizantino. Su discípulo más célebre, Simone Martini (1284 – 1344), sabe dar a sus
figuras más gracias y soltura, como lo revela la encantadora Anunciación, del
museo de los Oficios.
Tema 3. Manierismo 99
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Resumen
Escuela milanesa
Cuenta con un solo nombre, pero de primera magnitud: Leonardo da Vinci (1452 –
1527). Leonardo no fue sólo pintor; pero sabio, que dejó escritos interesantes
sobre ingeniería, químicas y otras ciencias; escultor, músico, escritor. No deja de
admirar que debido a su gloria en la pintura, fuera de pintor de lo que menos se
preciara. Sin embargo, como pintor, Leonardo es una de las más altas cimas del
arte universal. El trae a la pintura conquistas definitivas: el juego de las sobras y el
misterio de sus transparencias; la atmósfera, que envuelve a las imágenes y las
hace surgir como de una profundidad sin término; y, sobre todo, el enigma de la
vida latente, que da a sus figuras una profunda animación interna.
La suavidad de las formas, la delicadeza del color, el esmero en el detalle, el
exquisito difuminado – el famoso sfumato leonardesco –, la conjunción de
sensualidad y espiritualismo, la expresión lejana de sus ojos de gruesos párpados,
y la de las manos, elegantes y finas, son notas inconfundibles de su estilo.
Los problemas técnicos torturaron a Leonardo toda su vida. Por eso, sus obras
son escasas, y algunas a punto de perderse por el deterioro de los materiales que
empleó.
Pocas pinturas habrán suscitado más comentarios que la celebérrima Gioconda,
cuya sonrisa, según el poeta D´ Annunzio, está hecha de lo infinito.
De su corta producción, cabe citar Santa Ana y la Virgen (Louvre), La Virgen de
las rocas (National Gallery) y La última Cena, pintada para el refectorio del
convento de Santa María
Escuela veneciana
Giorgione (1478 – 1510), pintor de los campos, de las selvas y de las gracias
femeninas, inicia este período con un estilo romántico, lleno de misterio. Los
paisajes de sus fondos, bañados en oros y sombras, realzan las carnes luminosas
como una vibrante melodía. La obra de Giorgione es muy breve; en el Louvre se
conserva su mejor pintura, El concierto campestre; en Dresde, La Venus
dormida; en Venecia, La tempestad. Dejó también retratos excelentes.
Discípulo de Giorgione fue Ticiano Vecellio (1477 – 1576), figura cumbre de la
pintura veneciana. Ticiano exalta al máximo la importancia del color, confiándole el
modelado de las formas, y éstas surgen, por tanto, como emergencia provocada
por la luz, ya de modo súbito, con un toque brusco de claridad, ya de un modo
paulatino, como una lenta hinchazón de la materia. La paleta de Ticiano, rica en
Tema 3. Manierismo 100
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
tonos cálidos de gran suntuosidad, conoce también la seducción de las sombras,
que pueden llegar hasta el negro profundo sin hacerse nunca opacas y pesadas.
El estilo de Ticiano, afirmándose en la eficacia generatriz del color, desemboca, en
sus últimos años, en una síntesis que prepara el camino del impresionismo.
Fue Ticiano, pintor áulico del Emperador Carlos V, de quien dejó retratos
magníficos, como el ecuestre de la batalla de Muhlberg. Como retratista, Ticiano
es sobrio y elegante, y sabe recoger en un solo gesto toda la íntima vida del
sujeto. Francisco I de Francia, la Emperatriz Isabel, el poeta Aretino, posaron para
el gran artista. De sus pinturas religiosas, ninguna tan dramática y contenida en
una gama severísima, como El entierro de Cristo (Prado), pintado cuando
pasaba de los ochenta años de edad.
Pero los temas más frecuentes de su paleta son los mitológicos, en particular sus
hermosos desnudos femeninos – Venus (Oficios), Dánae, Bacanal (Prado) –, en
los cuales se refleja todo el amor del veneciano por la vida sensual, por el placer y
el lujo.
Murió Ticiano muy anciano de la peste que asoló Venecia en 1576. La pompa y
suntuosidad veneciana tienen su último gran representante en Pablo Veronés
(1528-1588), autor de las cuatro célebres Cenas: Cena en casa de Simón,
Bodas de Caná, Cena en casa de Levi y Cena en casa de Fariseo.
En estas escenas, el asunto no es más que una ocasión para representar, con rica
fantasía el boato de la vida mundana de Venecia, dando acceso, en torno a la
imagen de Jesús, a individuos de toda clase, tomados del mundo cotidiano. Su
sabiduría de la composición, manifiesta en la habilidad con que agrupa tantos
personajes y objetos, y su instinto decorativo, así como la maestría con que vence
los arduos problemas de sus grandes escenografías, hacen de Voronés un pintor
grandioso, digno representante del espíritu fáustico de la Venecia renacentista.
El último de los grandes maestros venecianos apenas encaja en el marco que
hemos trazado. Jacobo Robusti, llamado Tintoretto (1512-1594) es más bien un
genio sombrío, que se inclina a lo trágico. Su colorido frío, de tonos graves,
blancos cegadores, grises y azules, que destellan con líquidas fulguraciones o se
apagan súbitamente al chocar con la sombra, muestra ya todo el dramatismo de la
escuela iluminista o tenebrista, que arranca de él.
Tintoretto pintó mucho, por lo que sólo citaremos las más destacadas de sus
obras: Origen de la Vía Láctea (National Gallery), Última Cena (San Giorgio
Maggiore, Venecia), El milagro de San Marcos (Academia de Bellas Artes,
Venecia), El lavatorio, Bautismo de Cristo, El caballero de la cadena de oro
(Prado).
Tema 3. Manierismo 101
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Bibliografía
-
La época del Renacimiento. Denys Hay, dirigida por. Ed. Labor. Barcelona
1972
-
Clásicos del Arte: La obra pictórica de Botticelli. Carlo Bo, Gabriele Mandel.
Ed. Planeta. Barcelona 1988
-
Genios de la pintura. Ed Dolmen. 1999
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http://www.artehistoria.com/genios/escuelas/
-
http://www.artehistoria.com/genios/estilos/
-
http://www.artehistoria.com/genios/cuadros/
-
http://www.artehistoria.com/genios/pintores/
Tema 3. Manierismo 102
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII
Subtemas
4.1
4.1.1
4.1.2
4.1.3
4.1.4
4.2
4.2.1
4.2.2
4.2.3
4.3
4.4
La época de los Luises
Anton Van Dick
Peter Paul Rubens
Harmenszoon Van Rijn, Rembrandt
Jan Vermeer
El barroco italiano y español
Michelangelo Merissi “Caravaggio”
Diego Rodríguez de Silva y Velásquez
Bartolomé Esteban Murillo
El barroco en méxico
Churrigueresco y plateresco en México
Objetivo de Aprendizaje
Al término del tema el estudiante conocerá la evolución del Renacimiento hasta el
origen del Barroco con sus características y representantes.
Introducción
El Barroco fue un estilo que se acogió en diversas formas, actitudes e ideologías
que no se limitaban al concepto puramente estético. La palabra "barroco" deriva
del portugués que significa "perla vulgar o de forma imperfecta" y se utilizó como
un término peyorativo en el siglo XIX para criticar las obras que datan del siglo
XVII. Sin embargo, fue a finales del siglo XVIII y gran parte del XIX cuando se
empezó a estudiar los ámbitos artísticos en que influyó el barroco, primero en las
artes figurativas como la escultura y la arquitectura, y posteriormente en la
literatura y en la poesía.
Es erróneo identificar al Barroco con lo exuberante, lo recargado y lo excéntrico
como nos lo han querido afirmar. Por el contrario, el naturalismo tal como lo
conocemos en el Renacimiento y el Manierismo, permaneció como un principio
esencial de las formas barrocas. Debemos dejar de lado la percepción del Barroco
como un estilo único, como un concepto que se entiende a sí mismo como
extravagante ya que es común encontrar en aquellos estudios no especializados,
que el Barroco se define como un retablo de cualquier iglesia novo hispana del S.
XVIII.
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 103
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Para entender propiamente este estilo debemos comenzar en sus orígenes, es
decir, en la vuelta a la inquietud de representar con precisión la realidad o
naturalismo. Los artistas barrocos se opusieron a aquel manierismo que tomaba
formas demasiado alargadas y caprichosas, para volver al naturalismo que se
había perdido: "Los grandes temas tradicionales – la mitología, el retrato y el arte
sacro – fueron transformados y dotados de un nuevo contenido por la visión
naturalista del Barroco [...] la que hizo posible las extraordinarias conquistas de los
artistas del siglo XVII en el paisaje, la naturaleza muerta y la pintura de género".
En términos generales, podemos señalar qué aspectos pictóricos barrocos se
diferencian del Renacimiento para concebir al estilo que nos acontece aquí de otra
forma, y no solamente definirlo como algo suntuoso y derrochador. En primer
lugar, las pinturas barrocas presuponen un espacio abierto en su composición, y
no lineal, como aquel lienzo de La Sagrada Familia y San Juan de Andrés de la
Concha que señalamos anteriormente; las figuras barrocas configuran un
movimiento continuo, mientras que las pinturas renacentistas se atienen a una
composición en sí misma – como la composición de triángulo en la obra de De la
Concha – enmarcada por un fondo que permanece desvinculado de la escena
principal.
En este sentido, el barroco presuponía una sensación de profundidad que permite
al espectador entrar en la obra, mientras que en el Renacimiento las formas son
colocadas de tal forma que limitan la vista, mostrando inmediatamente qué está al
frente – un ejemplo sería la célebre Monalisa de Leonardo Da Vinci –. En
segundo lugar, el barroco invita ahora a explorar quiénes o qué es la figura
principal, y se da aquí un juego entre la representación y el espectador invitándolo
a la exploración y al descubrimiento en la obra. En el Renacimiento es muy claro
interpretar la composición, manifestando formas detectables y claras.
Por último, el barroco señala una unidad en la obra puesto que las formas se
amalgaman entre sí, se encuentran vinculadas de tal manera que no es posible
concebir una composición si excluimos a alguno de los personajes u objetos; lo
que no sucede en las obras del Renacimiento, ya que las formas están
representadas en sí mismas, encerradas de tal forma que denotan una pluralidad.
Finalmente, revisando estas consideraciones acerca de la definición del Barroco y
sus diferenciaciones con el Renacimiento y el Manierismo, hará falta
contextualizarlo y señalar aquellos hechos históricos que influyeron en el
surgimiento de este estilo. Primeramente, debemos ubicarnos en el Saco o
Saqueo de Roma por parte del Emperador Carlos V, problema derivado de la
concertación de la alianza del enemigo del emperador, Francisco I rey de Francia
y el Papa. En este momento, gran parte del ejército español permaneció ahí por
muchos años, lo que según algunos investigadores, causó el surgimiento del
Barroco al combinarse la mística española junto con el humanismo italiano.
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 104
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
No obstante, después de tales acontecimientos, la Iglesia pasaba por un momento
de enorme crisis ya que este levantamiento le ocasionó la pérdida de su autoridad
absolutista. A pesar de sus innumerables esfuerzos por recuperarla, incluso aún
después de la constitución del Concilio de Trento, se suscitaron diversos cambios
en la mentalidad colectiva que logró que el mundo se dirigiera hacia una forma de
pensamiento mucho más libre y cuestionable, pensamiento que apuntaba
inexorablemente a lo científico. De ahí el caso de numerosos estudiosos y
científicos que, a pesar de las imposiciones y amenazas inquisitoriales, reformaron
incluso las ideas cosmológicas del tiempo y del espacio.
Recordemos por ejemplo a Nicolás Copérnico quien en 1543 dictamina que el sol
es el centro del universo y los planetas giran en torno a él. Esta concepción nos
parece muy sencilla, incluso tonta, pero si reflexionamos que para esa época la
gente estaba acostumbrada a concebirse como el centro de todas las cosas, era
un cambio espeluznante ya que así, ya no podría tener la noción de controlarlo
todo – o por lo menos lo que se creía todo –. El simple hecho de que un astro
fuera ahora el centro, era difícil de comprender. El hombre no volvería a ser el
mismo.
Poco a poco, la cosmovisión y el conocimiento del mundo fuertemente arraigado a
Dios, fueron virando en torno a las leyes científicas, como el movimiento de los
planetas y la aplicación de las matemáticas a la astronomía por Juan Kepler en
1600. Finalmente, Galileo Galilei (1564 – 1642) inventó el reloj de péndulo, otra
invención insignificante para nosotros, pero que simbolizaba que el hombre común
y corriente pudiera medir el tiempo por sí solo sin recurrir a la Iglesia para saber la
hora.
Tradicionalmente se denomina "Barroco" al período de transcurre desde 1600 a
1750. La especial actitud estilista que caracteriza al arte barroco alcanzó su
momento de madures en Italia hacia 1630 y se desarrollo en los cuarenta años
siguientes. A partir de este momento se difundió por todas las naciones de
Europa, adquiriendo particular importancia en España y en las ciudades
hispanoamericanas.
El arte barroco jugó un papel importante en los conflictos religiosos de este
periodo. Frente a la tendencia protestante a construir los edificios para el culto de
una manera sobria y sin decoración, la iglesia católica usará para sus fines
litúrgicos la grandiosidad y la ocmplejidad barrocas. En este sentido se puede
afirmar que le barroco es la expresión estética de la Contrarreforma.
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 105
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
4.1 La época de los Luises
El estilo Luis XIV
Luis XIV hijo del anterior Luis XIII y de la infanta
española Ana de Austria nació en Saint Germain en
Laye y murió en Versalles (1635 – 1715). Monarca
absoluto, Luis XIV despertó, como hombre y como rey,
los sentimientos mas extremados, amor y odio,
admiración y temor. Francia se convirtió bajo su
reinado en el país más poderoso y brillante de Europa.
En su niñez la regente fue su madre Ana de Austria y
Lazarino pasa a ocupar el cargo de primer ministro;
Lazarino poseía una amplia cultura, bestia con gran
elegancia, se perfumaba con las mas finas esencias y
tenia un gusto exquisito, poseía una gran fortuna y
dedico tiempo a lo que mas le complacía construir y
amueblar palacios, fue un gran coleccionista de
muebles y llevó a cabo un detallado inventario, que ha
dejado noticia de los muebles de la época.
Luis XIV llamado también “el rey del sol” fue un gran promotor de la cultura, su
gran interés por las artes en general llevó a Luis a fundar “La Academia de pintura
y Escultura (1655)” “la Academia Francesa de Roma (1666)” y “la Academia de
Arquitectura (1671), en la que sus miembros promovía las artes visuales y los
proyectos de construcción, tan importantes para el rey. Construyo Versalles y
urbanizo Paris con alumbrado, agua potable, plazas y palacios. Luis XIV introdujo
mejoras considerables en su ciudad, por la que sintió gran interés. Durante su
reinado las manufacturas se revitalizaron y fueron creadas otras nuevas.
Al hablar del estilo Luis XIV, hay que distinguir tres periodos: el comprendido entre
(1643 – 1661) durante la regencia y dominado por la influencia italiana; el segundo
corresponde al esplendor del reinado; y el tercero a los últimos años del s. XVII.
En la corte de Versalles, a los cortesanos se les permite utilizar los taburetes,
mientras las sillas están reservadas a los señores y a los príncipes de sangre; por
lo tanto a esta silla se le llama silla de “usage”. Los sillones irán evolucionando, se
agrandará la base, el respaldo se inclinara y será mas alto que ancho, las patas
están unidas por travesaños en forma de X o H, recubiertas en tallas doradas, los
brazos sinuosamente curvados. Todos los asientos están tapizados con terciopelo,
brocados, satén o damasco.
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 106
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Surge la cama de reposo en 1660. Permite a las damas recibir a las visitas
recostadas sobre la cama. Es una cama larga y estrecha, con una estructura de
madera esculpida, dorada o lacada y con las patas de león. Además de los
muebles los complementos cobran gran importancia: pedestales, relojes de pie y
de mesa con ricos adornos, candelabros, guerindons de madera, etc., colaboraron
para crear un deslumbrante ambiente.
Estilo Luis XV
A la muerte de Luis XIV, le sucede en el trono a la edad de cinco años su biznieto
Luis XIV, el bienamado (1710 – 1774). Entre el reinado de uno y otro el gobierno
de Francia esta en manos de un regente: Felipe de Orleans.
– EL ROCOCO –
Durante el reinado de Luis XV, las formas decorativas ganan libertad y el cambio
iniciado durante la regencia se consolida definitivamente, el barroco da paso al
rococó.
El rococó es sinónimo de Luis XV, en esta época, el estilo de los Luises alcanza
su más deliciosa expresión con perfección, garcía, inventiva y elegancia.
Las nuevas costumbres y gustos hicieron que la figura de la mujer cobrara
importancia en la alta sociedad, las mujeres grandes conocedoras de las nuevas
tendencias decorativas dieron un aire más femenino al mueble. La influencia se
concreto en Madame Pompadour y Madame Du Barry. Madame Pompadour llevó
a crear en Versares nuevos aposentos privados, de gran confort, intimidad y
belleza.
Madame Du Barry tomo notable importancia en las artes decorativas de Francia
como promotora de un estilo más austero que se acercaba a la corriente
neoclásica. La comodidad e intimidad eran las directrices a seguir en la decoración
del momento y todo se hizo más pequeño y acogedor.
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 107
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
El estilo Luis XVI
Luis XVI nieto de Luis XV, le sucedió en el trono en 1774.
Nació en Versares y murió en Paris (1754 – 1793)
El estilo abarca desde la mitad hasta el final del siglo XVIII y nace como una
recesión a los excesos del rococó. Tuvo una gran influencia en este estilo el
descubrimiento de las ciudades de Pompeya y Herculano que habían estado
sepultadas muchos años y sin embargo se encontraron en perfecto estado de
conservación sus edificios, monumentos, muebles, etc. Este acontecimiento causo
gran impacto en el mundo de las artes y las ciencias, cambiaron las tendencias
estéticas y contribuyo a ello el arte clásico. Muchos artistas viajaron a Roma en
busca de los modelos en que inspirarse y todo ello no repercutió solo en las artes
sino también en la fabricación de muebles. Después de la mitad del siglo XVIII, la
antigüedad se convirtió en fuente de inspiración de artistas, dando lugar a lo que
conocemos como estilo neoclásico, que tuvo dos etapas, la primera que
corresponde al estilo gracioso y ligero Luis XVI y la última corresponde al
pomposo y solemne estilo Imperio. Entre estas dos etapas hubo un periodo de
transición que se conoce como estilo Directorio, que combina características del
Luis XVI y del Imperio.
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 108
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
El estilo imperio
El estilo Imperio nace con la epopeya napoleónica y es una interpretación de las
formas y motivos decorativos clásicos adaptados al propio tiempo. Los símbolos
de la gloria militar y el poder: trofeos, coronas de laurel, victorias aladas, águilas
para celebrar el triunfo del nuevo Cesar.
Rico y fastuoso, el mueble imperio se caracteriza por la severidad de su diseño, el
predominio de estructuras rectilíneas y simétricas; las superficies son lisas y
planas, los ángulos vivos. La decoración esta casi exclusivamente en las
aplicaciones de bronce y dorado, que destacan sobre la superficie de la caoba.
Hay un resurgimiento de la talla, como las patas de las mesas o los brazos de las
sillas, columnas, hermas y cariátides destacan en los frontales de los muebles.
Francia es la cuna del estilo y es donde surge para destacar el esplendor de las
residencias de Napoleón, de su corte y de la alta burguesía, trabajan en el nuevo
estilo: Percier y Fontaine, los arquitectos del régimen; los ebanistas Jacob –
Desmalter, Martín – Guillem, Biennais, Pierre Benoit, Marcion y Charle Joseph
Lemarchand.
La decoracion en bronce representa cabezas de mujer, victorias aladas, cisnes
enfrentados, coronas de laurel, en los muebles de la corte la N de Napoleon,
además de águilas, abejas, estrellas, esfinges, monstruos, palmetas, etc.
En el mueble Imperio el bronce ademas de tener una funcion decorativa, también
se aprovecha para esconder o adornar la bocallave de los tiradores, casi siempre
en forma de cabeza de felino. Una de las maderas mas utilizadas por los
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 109
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
ebanistas del periodo es la caoba en forma de chapas entrelazadas de manera
que se aprovecha el dibujo del veteado.
El chapeado siempre puede ser barnizado con goma laca a muñequilla. La caoba
es un arbol que pertenece a la familia de las meliáceas, de América Central, la
madera que se obtiene es de color rojo oscuro y textura medianamente fina; es
dura, pero se trabaja con facilidad y se puede pulir y barnizar perfectamente,
apenas se encoge y es difícil que se deforme o se raye y sea atacada por la
carcoma.
A partir de 1806, a causa del embargo de las islas británicas, los carpinteros
sustituyen la caoba por maderas como el olmo, el tejo, el fresno, el arce, el nogal,
peral, haya y limoncillo.
El bronce dorado es una presencia constante en la decoracion del mobiliario
Imperio. De la época Napoleónica cabe mencionar al broncista-orfebre, Pierre
Philippe Thomire (1751 – 1893) el mejor representante de la época, su obra va
desde el reloj para el matrimonio Napoleon y Maria Luisa a decoraciones para
muebles y refinados ajuares domésticos.
El dorado del bronce (llamado ormulu) se realizaba calentando el mercurio hasta
350º mezclándolo con oro fundido, se aplicaba después con un pincel duro sobre
los objetos a dorar. Se volvía a recalentar provocando la evaporación del mercurio
y la adhesión estable del oro. El brillo de la superficie se obtenía frotando la pieza
con un bruñidor.
Se realizan infinidad de modelos de mesas, circulares, con patas formando
columnas toscanas o con esfinges y animales, terminados en garras y pezuñas.
Las mesas rectangulares con patas en forma de cariátides de bronce, también hay
pequeños trípodes o veladores sobre tres patas (como en Pompeya en el siglo I)
unos para floreros y otro para lavabos. Las camas tienen mucho protagonismo e
importancia, se colocan paralelas a la pared, la cabecera y los pies son de la
misma altura.
El estilo Luis XIII
El patrocinio del arte por la monarquía comienza bajo el reinado de Enrique IV,
cuyo gobierno contribuyo a la renovación de las bellas artes y de la artesanía, pero
es bajo el mandato de su hijo Luis XIII cuando empiezan a ser característicos los
estilos Luises.
Luis XIII el justo, Rey de Francia nació en Fontainebleu y murió en Saint –
Germain (1610 – 1643), su reinado se caracterizó por la política del cardenal
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 110
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Richelieu, nombrado primer ministro, quien hasta su muerte gobernó Francia con
mano férrea.
Los estilos Luises reflejan la influencia de cada rey, de su corte y de sus talleres
reales. El estilo Luis XIII, se prolonga bastantes años después de su muerte. La
vida en la corte empezó a ser relevante en lo político y al ser una aristocracia
menos trashumante, fue decisivo para el desarrollo del diseño del mueble y los
objetos de adorno. El boato y el lujo sirvieron como arma para someter a la
nobleza. Se creo un estilo serio, elegante y con un carácter renacentista.
Richelieu se encargo de amueblar los palacios del monarca, de su corte y de la
aristocracia, en ellos quiso representar la dignidad del rey, los cabinets se
enriquecieron con ébano y las tapas de la mesa se remataron con piedras duras.
El estilo no tenia todavía un carácter francés y tenia influencias externas, la
italiana con colores alegres y la utilización de mármoles, la flamenca con el uso de
placajes para su embellecimiento; ambas influencias contribuyeron para el
enriquecimiento del mobiliario cortesano y la base para la creación de nuevos
modelos.
Aparecen muebles fijos, diferentes a los anteriores, diseñados para transportarlos
de un lugar a otro, se concibieron para colocarlos pegados a la pared. Las sillas
tenían respaldo alto, a veces con orejas y patas torneadas, los escritorios o
cabinets se adornaban con ligeras columnillas. Las camas con baldoquinos y
grandes cortinajes, paños y ricas pasamanerías, las mesas eran con patas
torneadas, generalmente pequeñas y estaban sujetas por chambranas en forma
de X o de H.
En esta época aparece la mesa con cajones y un hueco para colocar las piernas,
procedente del escritorio. El uso de la madera trabajada en torno es muy
empleado y permite una decoración elegante y mas barata que la talla, empleada
hasta entonces, las maderas torneadas se utilizan profusamente en soportes y
adornos, y puede considerarse como lo mas característico del estilo. Se utiliza
también en los muebles, placajes con hojas de ébano u otras maderas exóticas,
iniciación hacia la marquetería, tan empleado en los estilos posteriores.
4.1.1 Anton Van Dick
Anton Van Dyck, Amberes (Londres, 1599 – 1641). Pintor barroco flamenco, nace
en Amberes en 1599. A los diez años inicia su aprendizaje pictórico y
posiblemente lo continuó en el taller de Rubens, aunque no existan documentos
que lo certifiquen. Desde 1618 es maestro independiente y empieza a colaborar
en el taller de Rubens, ahora sí de manera oficial, aunque el joven artista tiene un
estilo propio, con un importante poso del arte veneciano, influyéndole también
Jordaens, con quien comparte taller. En 1620 viaja a Londres donde obtiene una
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 111
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
pensión que le permite trasladarse a Italia. Allí establecerá las pautas principales
de sus retratos, actividad por la que Van Dyck es más conocido. Al regresar a
Amberes es nombrado Pintor de Corte e inicia su importante carrera de retratista,
que alterna con encargos religiosos inspirados en Rubens y Tiziano. En 1632
recibe una importante oferta de Carlos I de Inglaterra por lo que se traslada a
Londres, realizando una importante cantidad de retratos. Al morir Rubens, en
1640, se le propone que continúe los encargos que Felipe IV había hecho, pero al
no llegar a un acuerdo, regresa a Londres, donde fallecerá en 1641.
Autorretrato con un girasol (óleo sobre lienzo 60 x 73 cms.)
En este autorretrato Van Dyck realiza una compleja declaración de su posición en la corte del rey
Carlos I de Inglaterra, donde ocupaba el puesto de pintor de cámara. El pintor aparece en tres
cuartos, mirando al espectador y señalando con su mano derecha al girasol – símbolo de la
relación entre súbdito y monarca según los libros ingleses de la época- mientras con la izquierda
sujeta una cadena de oro – símbolo de honor y triunfo ya que los mecenas las regalaban a los
artistas como prueba de estima –; ambos elementos son una clara señal de la dependencia del
buen cortesano de la voluntad de su monarca. Elementos simbólicos aparte, nos encontramos con
una excelente muestra de la facilidad de Van Dyck a la hora de realizar retratos, interesándose por
captar la personalidad de su modelo, tal y como habían hecho su maestro Rubens y Tiziano. Las
tonalidades empleadas y la rápida ejecución indican su estrecha vinculación con la escuela
veneciana, manifestada desde su aprendizaje y estrechada con motivo del viaje a Italia.
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 112
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
4.1.2 Peter Paul Rubens
Rubens fue un destacado exponente del estilo barroco y uno de los mayores
artistas del siglo XVII. Durante una estancia en Italia (1600 – 1608), se vio influido
por el arte antiguo y el renacimiento italiano y llegó a ser el pintor por excelencia
de retablos, de pintura histórica, de decoraciones a gran escala y de paisajes.
Erudito, coleccionista y diplomático, fue nombrado caballero por Felipe IV de
España y Carlos I de Inglaterra. De padres flamencos, Rubens nació en Siegen,
Alemania, y hacia 1588 se trasladó a Amberes, Bélgica, donde se formó con Otto
Van Veen.
Entre 1600 y 1608, Rubens estuvo en Italia; en Mantua trabajó para los Gonzaga,
pero pasó periodos en Roma y Génova. También estuvo en España. A su regreso
a Amberes realizó los dos fabulosos trípticos de la Resurrección y el
Descendimiento de la Cruz. En 1609, Rubens fue nombrado pintor de corte del
archiduque Alberto y la infanta Isabel, gobernadores de los Países Bajos bajo la
corona española. En 1628 – 1630, Rubens estuvo de nuevo en España, donde
conoció a Diego Velázquez, y desde donde viajó a Inglaterra, como intermediario
para negociar una alianza entre los dos países.
Carlos I encargó a Rubens la decoración del techo de la Banqueting House de
Whitehall. Rubens presentó al rey su obra "La paz y la guerra". Tras la muerte en
1626 de su primera esposa, Isabel Brant, Rubens contrajo matrimonio con Helena
Fourment en 1630. En 1635 adquirió la casa solariega de Het Steen, donde pasó
los últimos años de su vida parcialmente retirado. Durante esta última etapa pintó
paisajes por diversión, pero sus encargos (algunos para Felipe IV de España) eran
realizados en gran medida por sus discípulos, quienes se basaban en los dibujos
preliminares del artista.
En Rubens, tanto la Iglesia como el estado, encontraron un artista soberanamente
dotado para satisfacer sus demandas de decoración y glorificación en gran escala.
Rompió decididamente con la tradición septentrional de las obras de reducidas
proporciones; las suyas mostraron a sus contemporáneos las inmensas
posibilidades del arte vigorosamente naturalista. Su arte tipifica el barroco, en el se
encuentran todas las características que se asocian con este estilo. Esta pleno de
poder, de gestos amplios y de movimiento dinámico; el colorido es resplandeciente
y radiante, las pinceladas, libres y expresivas. Se funda en un intenso estudio de
la naturaleza y recibe una exhuberante vitalidad de su percepción de la belleza
sensual de la superficie y textura de la carne, de los ricos tejidos, de la hierba y de
l agua. Una gran confianza en el vigor del cuerpo, una creencia en la energía que
expresa una gratitud religiosa por la vida, se encuentran en el nucleo de su estilo y
se ponen de manifiesto tanto en el gozoso sentimiento festivo de sus retablos
como en la lustrosa y sedosa piel de sus desnudos femeninos.
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 113
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
En la obra de Rubens se pueden observar características como la simplicidad, que
en realidad con este término no se refiere al modo en que se organizan la riqueza
de significación y forma en una estructura total que define claramente al lugar y la
función de cada uno de los detalles en conjunto. Kurt Badt dice de Rubens, que es
uno de los artistas más simples, lo cual parecería paradojico. Explica: "Claro que
para captar su simplicidad es necesario entender un orden que domina un enorme
mundo de fuerzas activas". Badt defina la simplicidad artistica como "el
ordenamiento más habil de los medios basado en la comprensión de lo esencial, a
lo cual todo lo demás debe subordinarse". En cuanto a la iluminación, Goethe hizo
notar la incohorencia de un grabado de Rubens. La mayor parte de los objetos que
se veían en el paisaje aparecían como iluminados desde adelante y, por lo tanto,
su cara mas brillante era la que daba al observador. En particular la luz brillante
que descendía sobre un grupo de trabajadores en el primer termino, se destacaba
eficazmente de un fondo oscuro. Este contraste se lograba, no obstante, por
medio de una gran sombra que avanzaba desde un grupo de árboles hacia el
observador, lo que contradecía los otros efectos luminosos de la imagen. "La
doble iluminación", comenta Goethe "es por cierto forzada y, podría uno decir,
contra natura. Pero si es contra natura, diré que, a la vez es mas elevada que
natura…"
Venus y cupido
Primero entre los pintores flamencos, recibe influencias de Miguel Ángel en sus
figuras y de Tiziano en el señalamiento espacial por medio del color. Este cuadro
es una de las copias que hace de Tiziano. Aparece el tema del espejo, que mira a
Venus mientras ella mira a Cupido. Se pueden observar brazos y piernas fuertes
El intenso erotismo que despliega Rubens en su obra tiene una manifestación en
esta obra.
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 114
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
La Adoración de los Magos Lienzos (346 x 488 cms.)
Esta pintura es una de las mayores que guarda el Museo del Prado. Originalmente más pequeña,
el propio Rubens la amplió – por arriba y por la derecha- veinte años después de haberla pintado.
La había hecho para el Ayuntamiento de su ciudad -Amberes-; a través de las manos del
gobernador español llegó a las de Felipe IV, que encargó a Rubens su ampliación durante la
segunda estancia del pintor en la corte madrileña. En la parte añadida de la derecha incluyó
Rubens su autorretrato – es el caballero vestido de morado que vuelve su mirada al espectador –.
Todo el lienzo es una fiesta de color, movimiento y lujo. Es una de sus obras más aparatosas y
desbordadas, aunque bien organizada sobre un eje diagonal que parte de la figura del Niño y
vértebra la composición del cuadro hasta el ángulo opuesto.
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 115
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Tres Gracias
Las tres gracias, (óleo sobre tela 1625 / 30)
Las Tres Gracias es la obra más famosa de Rubens. Fue adquirida por Felipe IV entre los bienes
del pintor, subastados tras su fallecimiento – el 30 de mayo de 1640- pasando a decorar alguna de
las salas del Alcázar de Madrid. El hecho de estar pintado sobre tabla indica la relación del
maestro con la pintura flamenca antigua. Las Tres Gracias se llamaban Eufrosine, Talía y Anglae y
eran hijas de Zeus y Eurymone. Siempre aparecen desnudas ya que la belleza no necesita
cubrirse. Son las representaciones de la afabilidad, la simpatía y la delicadeza. El asunto y la
manera de tratarlo se remontan al arte clásico pero fue Rafael, en el Renacimiento, quien lo
recobró. Rubens mantiene la composición del italiano, pero cambia la relación entre las tres figuras
que están conectadas entre sí a través de los brazos, el velo y sus miradas, es decir,
psicológicamente, dando así nueva unidad al grupo. También ha cambiado el canon de belleza,
empleando el típico de sus pinturas, con mujeres entradas en carnes pero proporcionadas,
elegantes. La sensación de movimiento y gracia que irradian las tres jóvenes es excelente,
obteniendo el efecto de invitar al espectador a integrarse a la escena. Las flores de la guirnalda
superior y el fondo de paisaje acentúan la belleza del conjunto. El fuerte foco de luz que utiliza el
maestro resalta el colorido perlado de las muchachas, en cuyos rostros creen algunos reconocer
las facciones de las dos esposas del pintor – Isabella Brant y Hélène Fourment – mientras otros
opinan que se trata de diferentes variaciones de ésta última. La belleza femenina de la pintura de
Rubens está resumida en este magnífico trío.
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 116
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Esta obra, ya de los últimos años de Rubens, permaneció siempre en su
colección, y fue subastada junto con otras propiedades suyas a la muerte del
pintor; entonces la compró un representante de Felipe IV. Durante buena parte del
siglo XVIII estuvo guardada, con otros cuadros de desnudos -considerados
pecaminosos por Carlos III-, en una galería secreta de la Academia de Bellas
Artes. Las Gracias eran tres de las hijas de Zeus, a las que se consideraba en la
mitología como diosas de la alegría y los festejos, al servicio de Afrodita, diosa del
amor. Rubens retrató en la figura de la izquierda a su segunda esposa, una joven
con la que se había casado teniendo ella dieciséis años y estando él cercano a los
sesenta. Las formas opulentas de Elena Fourment le sirvieron en muchas
ocasiones como modelo para sus figuras femeninas.
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 117
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
1577 – 1640 Retrato de doña María de Austria, (óleo sobre tela, 76 x 62.5 cms.)
Conocemos este retrato de la monja franciscana en antiguas colecciones españolas con una
inscripción similar a la de María Dorótea, en el monasterio de las Descalzas Reales en Madrid, y
cuya réplica posee la Galería de Wellington en Londres, procedente de las colecciones reales
españolas (Kauffman, Catalogue of Paintings in the Wellington Museum, 1987, p. 124, núm. 154).
Pensamos que ambas son originales pese a las reservas en relación con la que posee el
monasterio. Su reciente restauración ha servido para apreciar la calidad que los repintes y
excrecencias ocultaban. La inscripción y el diseño fueron eliminados. El hecho a considerar es que
la caligrafía y los adornos son de la misma mano que el retrato expuesto: "La Cessaria Ma. de la
Emperatriz., María de Austria hija de los empes, Carlos V y de Da Ysavel vino a esta Rl Cassa de
Alemania y vivió hasta el año de 1603 y murió de edad de 70 años." El año 1603, de la muerte de
la monja, está cronológicamente lejos del estilo de este retrato, que sin duda corresponde al de
Rubens en una etapa avanzada del siglo XVII. La factura suelta y displicente, sin galanuras, está
cargada de espontaneidad y firmeza. Unido a esto, la amplitud de las formas y la hondura
expresiva del rostro son de singular individualidad. Los tonos rosa, la blancura de la piel y los ojos
de mirada perdida están tratados con colores puros y sólidos. A pesar de la sequedad del soporte
en tela, la jugosidad cromáica no deja duda de que se trata de un pintor del Norte. Hay
características coincidentes con el estilo de Rubens hacia 1628, durante su visita a Madrid. Un
estilo comprometido con el realismo consustancial de Flandes y el color discontinuo veneciano,
que refuerza el contacto más directo de las colecciones españolas con las pinturas de Tiziano. La
mirada de Sor Margarita se pierde en su propia interioridad; está sentada en un sobrio pero
suntuoso sillón, en pose majestuosa, propia de quien está más allá de los mortales pero que tiene
a Dios por guardián
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 118
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Del Renacimiento al Siglo XVII
4.1.3 Harmenszoon Van Rijn, Rembrandt
Hijo de un molinero, nació en Leiden, en cuya universidad ingresó, la cual
abandonó, para hacerse pintor. En 1631, pasó a Amsterdam, donde consiguió con
rapidez reputación internacional y prosperidad material. Sin embargo, tras el
fallecimiento de su primera esposa, Saskia, en 1642, se vio asediado por
dificultades financieras y personales. Después de 1645, vivió con Hendrickje
Stoffels, pero tanto ella como los hijos murieron antes que él.
Rembrandt dibujo, pintó y grabó incesantemente. Apuró al máximo los recursos de
estos tres medios de arte. Sus dibujos solían ser estudios impulsivos, directos de
la naturaleza, que servía de estímulo a su imaginación. Aunque usaba el buril con
una inusitada espontaneidad, sus grabados solían estar tan elaboradamente
trabajados como sus pinturas. Las primeras pinturas de Rembrandt eran de
pequeñas proporciones con escenas dramáticamente pobladas. En la década de
1630 atravesó por una fase ostentosamente barroca, quizá con la intención
deliberada de emular a Rubens; a veces se inspiraron en la de este último, y sus
formas tenían un sentido del peso y del volumen que sugieren la influencia de
aquel.
Las pinturas temáticas de este período son dramáticas, llenas de gestos y
expresiones violentas y exageradas. Mostró un gusto romántico por los materiales
exóticos y los metales preciosos. Su autorretrato y los retratos de su familia
revelan una confianza propia en sí mismo casi jactanciosa. La ronda nocturna de
1642, que muestra el desfile de una compañía de la guardia, resume una fase
barroca. Los jefes de la compañía parecen querer salirse del cuadro; movimientos
diagonales zigzaguean hacia el fondo, la luz tiene un encanto teatral. Los dos
personajes principales, los que se encuentran en el centro de la obra, poseen
algunas características con respecto a la sombra. Es factible observar sobre el
uniforme del teniente, la sombra de una mano. No resulta difícil determinar que es
proyectada por la mano gesticulante del capitán, pero a los ojos la relación no
resulta evidente en absoluto. La sombra de la mano no tiene ninguna relación
significativa con el objeto sobre el que aparece. Puede considerarse como una
aparición surgida de cualquier parte, pues sólo adquiere significación cuando se la
relaciona con la mano del capitán, que está algo alejada, no directamente
relacionada con la sombra, y es de forma totalmente distinta.
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 119
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Ascensión (óleo sobre lienzo)
Entre 1632 y 1646 Rembrandt pintó una serie sobre la Pasión de Cristo para el Príncipe Frederik
Hendrik, Estatúder de los Países Bajos entre 1625 y 1647, fecha de su fallecimiento. La serie
consta de siete lienzos encabezados por la Adoración de los pastores y la Circuncisión - hoy
perdido - , y continuada por El descendimiento de la cruz, La erección de la cruz, La deposición en
el sepulcro, La resurrección y la Ascensión que aquí contemplamos. En todos ellos encontramos
una evolución estilística evidente así como continuas referencias a la pintura italiana,
concretamente a la escuela veneciana. Se conserva una carta de Rembrandt fechada en marzo de
1636 en la que informa de un próximo viaje a La Haya para ver si su Ascensión, recientemente
colocada en su emplazamiento original, no desmerece ante los cuadros que ya había entregado.
En efecto, el maestro ha intentado dotar de una cierta unidad a la serie empleando sus
características iluminaciones doradas, creando bruscos contrastes entre zonas de luz y zonas de
sombra, tomando como referencia a Caravaggio. Pero las figuras y las sensaciones atmosféricas
conseguidas recuerdan más bien a Tiziano o Tintoretto, difuminándose los contornos de los
personajes gracias al potente foco de luz clara que parte de la paloma del Espíritu Santo, impacta
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 120
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
en Cristo y resbala por las figuras del primer plano. El esquema zigzagueante recuerda a Rubens,
reforzando el dinamismo típico del Barroco. Los apóstoles que contemplan la Ascensión están
tratados con absoluto naturalismo, creando una imagen de gran belleza en la que destaca la
perspectiva baja empleada para conseguir un mayor efectismo durante su contemplación.
En la década de 1640, el estilo de Rembrandt se hizo más parco y retraído.
Rechazó el despliegue barroco a favor de una sencillez clásica, e intentó
comunicar un sentido de vida interior. Con el objeto de lograr una mayor
simplicidad en sus obras, abandonó el empleo del azul porque no se ajustaba a la
armonía que lograba con el castaño dorado, el rojo, el ocre y el verde oliva.
Con frecuencia pintaba escenas de la Sagrada familia o de la juventud de
Jesucristo, tiernas y líricas en su sentimiento y se intereso más por el paisaje.
Desde 1648, la profundidad de la comprensión de Rembrandt de la sutileza y
complejidad de los sentimientos humanos, y su habilidad excepcional para
comunicar la sensación de la vida espiritual del hombre, como contraposición a su
vida activa o mundana, creció cada vez más. La base del arte de Rembrandt fue,
desde un comienzo, el claroscuro. Para fines de la década de 1640 se había
convertido en un medio de crear tono y emoción y de sugerir valores espirituales.
En el retrato de una Mujer con un abanico de plumas de avestruz, es el
intangible juego de la luz y de la sombra lo que crea un aire de vigilante
introspección. El lado izquierdo del rostro percibe la máxima cantidad de luz,
mientras que profundas sombras lo velan todo, menos el ojo en el lado derecho.
La retratada aparece apartada del espectador, hundida en un mundo privado de
ensoñación interna. Rembrandt no muestra nada de interés del artista barroco en
el parecido exacto. Rembrandt colocaba la luz en el espacio pictórico que mejor el
cuadraba. Desde esta base penetra el espacio un gradiente de claridad creciente,
no solo hacia atrás y a adelante, sino también a los lados.. la luz produce un
gradiente esférico que se expande en todas direcciones desde una base elegida
en el espacio. Una de las condiciones, en general de la sensación de luminosidad,
consiste en que el objeto debe poseer una claridad muy por encima de la escala
que establece el resto del campo. Su claridad absoluta puede ser muy baja, y esto
se advierte en los tonos dorados que utilizaba Rembrandt, que resplandecen a
través del polvo de tres centurias.
Como pintor de escenas bíblicas, Rembrandt creó una nueva clase de arte gracias
a su intensa afinidad y capacidad de captación de la esencia de la circunstancia
humana. En el último período, sus obras se fueron haciendo cada vez más
sombrías. Con frecuencia solía elegir temas trágicos, su Jacob bendiciendo a los
hijos de José, de 1656, muestra hasta que punto se había apartado del barroco.
No hay acción alguna, ni movimiento externo. En vez de esto, Rembrandt se
concentra en las delicadas relaciones existentes entre las figuras y en la expresión
de su importancia para cada uno de los participantes. El ambiente, intensamente
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 121
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
espiritual, está logrado gracias al resplandor de la luz, que parece surgir de las
mismas figuras.
La obra de Rembrandt refleja las viscisitudes de su vida. En efecto, después de
lograr el éxito y de casarse, pierde su riqueza y su clientela, viviendo cada vez
más estrechamente. Sin embargo, tiene discípulos toda su vida.
A pesar de su evolución constante, la abundante obra de Rembrandt conserva
unidad gracias a su pasión por un claroscuro dramático y una tendencia muy
marcada al monocromatismo. No favorece ningún tipo de composición, puede
distribuir la luz en forma sorprendente, cuida los matices de color, manifiesta
siempre vitalidad y, claramente, la expresión le importa más que el respeto de
normas.
Conforme avanza en la vida cuida más y más el análisis psicológico, revelando
cada vez mayor empatía con sus modelos. Cuatro le son favoritos:
4.1.4 Jan Vermeer
No son muchos los datos que tenemos de la vida de Vermeer y su entorno
familiar. Sabemos que su abuelo materno, Balthasar Claesz. Gerrits era relojero y
participó en un negocio de falsificación de moneda que llevó a la muerte a dos de
sus cómplices, consiguiendo Balthasar huir primero a La Haya y después a
Gorinchen, donde vivió sin ser perseguido. Su padre, Reyner Janszoon Vos, había
nacido en 1591, posiblemente en Amberes, trasladándose a los 20 años a
Amsterdam para especializarse en el tejido de la seda. Se casó en 1615 con
Digna Baltens y al poco tiempo se instalaron en Delft, donde alquilaron una
hostería de nombre "Vos" – el zorro, en referencia a su apellido –, sin abandonar
los trabajos de tejedor. También se dedicó al comercio de objetos artísticos, por lo
que ingresó en el gremio de San Lucas de la ciudad. Hacia 1625 Reyner utilizaba
ya el apellido Vermeer Jan Vermeer fue bautizado en Delft el 31 de octubre de
1632 como segundo hijo y único varón del matrimonio. Cuando el pequeño tiene
nueve años, sus padres adquieren la hostería "Mechelen", situada en una zona
privilegiada de Delft, en el norte del Marktvelde, contando entre sus clientes con la
burguesía distinguida de la ciudad. Entre estos clientes se encuentran también un
buen número de artistas como Balthasar Van Der Ast o Pieter Groenewengen,
contactos que serán decisivos para la formación del joven pintor. Sin embargo, no
disponemos de ningún documento que haga referencia al aprendizaje de Jan. Sólo
conocemos que el 29 de diciembre de 1653 era admitido como maestro en el
gremio de San Lucas de Delft.
Los estatutos exigían un periodo de aprendizaje de seis años de duración con uno
de los artistas reconocidos por la "guilda", por lo que se barajan diversas hipótesis
sobre quién fue su maestro. Algunas opiniones apuntan a Leonaert Bramer (1594
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 122
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
– 1674) aunque las diferencias estilísticas son mayores que las razones que les
unen. La mayoría de los expertos apuntan a Carel Fabritius como el pintor que
dirigió el aprendizaje de Vermeer, ya que Fabritius se instaló en Delft en 1650,
ingresando en el gremio de San Lucas dos años más tarde. En algunos
documentos de la época se hace referencia a Jan como el sucesor de Fabritius,
dato en el que se basan los especialistas para afirmar la existencia de este
aprendizaje. Jan contrae matrimonio el 20 de abril de 1653 con Catharina Bolnes,
en Schipluy, pequeño pueblo cercano a Delft. Catharina era hija de Maria Thins,
mujer que disfrutaba de una aceptable posición económica, que en un primer
momento se opuso al matrimonio, tanto por razones financieras como religiosas,
ya que ella y su familia profesaban el catolicismo mientras que los Vermeer eran
calvinistas. Algunos expertos han apuntado a que Jan se convirtió al catolicismo
para contraer matrimonio con Catharina, dato que no está documentado. Los
recién casados se instalaron en un primer momento en la pensión "Mechelen"
pero siete años después se trasladaban a la casa de Maria Thins, sita en el barrio
católico, en Oude Langendijk.
La situación económica de los Vermeer parece bastante buena ya que no
presenta dificultades para alimentar a sus quince hijos, aunque cuatro de ellos
fallecieran a edad temprana. Los especialistas consideran que Jan no sólo vivía de
los ingresos de la pintura, ya que no ejecutaba más de dos obras al año. Se
apunta a la regencia de la hostería como segunda actividad, a pesar de no estar
documentado, e incluso al comercio de obras de arte, siguiendo también el
negocio familiar. Su prestigio social llegará a su punto culminante cuando sea
elegido síndico del gremio de San Lucas en 1662, cargo que también ocupó ocho
años más tarde. Maria Thins, la suegra de Vermeer, tenía también una más que
aceptable posición económica al obtener importantes rentas de sus inmuebles,
fincas de labranza y los créditos que concedía. Un inventario notarial de 1676 da
cuenta de una amplia lista de ropa, pinturas, muebles y objetos de uso doméstico,
aludiendo a las once habitaciones de la casa en la que habita, casa que era
compartida con los Vermeer. El pintor y su familia vivían en las habitaciones
inferiores, habilitando las superiores como estudio, donde se ubicaba la maciza
mesa de roble que aparece en muchas de sus telas.
El conocimiento del arte manifestado por Jan le valió el encargo de verificar una
colección de cuadros italianos – entre los que se incluían varios supuestos
trabajos de Miguel Ángel y Rafael – vendidos a Friedrich Wilhelm, Gran Elector de
Brandeburgo, por el marchante Gerard Uylemburgh. Vermeer viajó a La Haya en
1672 para impugnar las atribuciones a los grandes genios del Renacimiento,
declarando que la colección valdría una décima parte de lo solicitado por el
marchante. Ese mismo año de 1672 estalla la guerra entre Francia y las
Provincias Unidas, al penetrar Luis XIV con un ejército de 100.000 hombres en los
Países Bajos. La defensa holandesa pasaba por abrir sus diques de contención, lo
que provocará la ruina de los propietarios de tierras y una crisis generalizada.
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 123
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Vermeer empieza a vender cada vez menos cuadros y el negocio de la hostería
decae hasta el punto de tener que alquilarla por 180 florines anuales. En 1875 Jan
hace un viaje a Amsterdam para solicitar un crédito de 100 florines. Su propia
mujer alude a la situación del pintor: "Por esta razón – la guerra contra Francia – y
a causa de los grandes gastos ocasionados por los niños, que él ya no podía
afrontar, cayó en un estado de melancolía tan profundo y sus fuerzas le
abandonaron hasta tal punto, que en el plazo de día y medio cayó enfermo y
murió". Jan Vermeer era enterrado el 15 de diciembre de 1675 en el panteón
familiar de la Oude Kerk de Delft, dejando once hijos menores de edad y a una
viuda en una pésima situación financiera, por lo que Catharina Bolnes hubo de
solicitar ante el Tribunal Supremo de La Haya la renuncia de su herencia a favor
de sus acreedores y la gestión de sus bienes. Antoni Van Leeuwenhoek era
nombrado administrador de los bienes de los Vermeer. El 24 de febrero del año
siguiente, Catharina vendía uno de los dos cuadros que poseía de su esposo: el
Arte de la pintura. En 1688 Catharina Bolnes fallecía sin poder contemplar la venta
de la mayoría de los cuadros de su esposo, celebrada en una subasta en 1696,
alcanzando precios muy elevados como los 200 florines por la Vista de Delft o los
150 florines de la Tasadora de perlas.
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 124
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Cabeza de muchacha (óleo sobre lienzo 44.5 x 40 cms.)
Al igual que la Muchacha con el pendiente de perla, esta imagen pintada por Vermeer en su fase
tardía tampoco presenta referencias narrativas, por lo que también podría tratarse de un retrato. La
joven aparece con el busto de perfil y la cabeza girada en tres cuartos, dirigiendo su dulce mirada
hacia el espectador, vestida con un elegante traje en tonos grisáceos, apoyando su brazo izquierdo
en un antepecho como ya hizo Tiziano en el Ariosto. La figura se recorta ante un oscuro fondo
neutro, recordando los intensos contrastes lumínicos de Tintoretto o Caravaggio. La aplicación del
color se realiza de manera "puntillista", repartiendo de forma chispeante la luz por la limitada
superficie del lienzo, en un estilo que tendrá su repercusión entre los impresionistas.
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 125
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Muchacha con el pendiente de perla (óleo sobre tela 25.7 x 19 cms.)
En la producción de Vermeer existen cuatro obras en las que apenas existen alusiones narrativas,
lo que indica que podría tratarse de retratos. En este grupo sobresale el lienzo que aquí
contemplamos, una de las obras más famosas del pintor de Delft. La ubicación de la modelo en un
primer plano refuerza esta hipótesis, aunque por desgracia desconocemos los nombres de las
modelos. La bella muchacha recorta su busto de perfil ante un oscuro fondo neutro, girando la
cabeza en tres cuartos para dirigir su intensa mirada hacia el espectador. Su boca se abre
ligeramente, como si deseara hablar, dotando así de mayor realismo a la composición, recordando
obras de Tiziano, Tintoretto, Rembrandt o Rubens. La atractiva y cautivadora joven viste una
chaqueta de tonalidades pardas y amarillentas en la que sobresale el cuello blanco de la camisa,
cubriendo su cabeza con un turbante azul del que cae un paño de intenso color amarillo, creando
un contraste cromático de gran belleza. La gran perla que le ha dado nombre adorna su oreja,
recogiendo el brillante reflejo de la luz que ilumina su rostro, recordando a Caravaggio al
interesarse por los potentes contrastes lumínicos. A diferencia de otras figuras femeninas
adornadas con perlas también pintadas por Vermeer – véase la Joven dama con collar de perlas –
los expertos consideran que en este caso nos encontramos ante un símbolo de castidad,
apuntando E. de Jongh a los escritos de Francisco de Sales como fuente directa. La Cabeza de
muchacha, la Muchacha con flauta y la Muchacha con sombrero rojo serán las demás obras a las
que aludíamos en un principio.
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 126
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Joven dama con collar de perlas (óleo sobre lienzo 55 x 45 cms.)
Ya desde época renacentista empezarán a tomar fuerza los lienzos que tienen como temática la
dualidad entre la virtud y el vicio, un asunto tratado por todos buena parte de los humanistas de los
siglos XVI y XVII. Vermeer también recogerá en sus obras esta tesitura como bien se pone de
manifiesto en esta escena, aunque sea de manera recatada y discreta. La escena, como es
habitual en el maestro de Delft, se desarrolla en un interior iluminado por un potente foco de luz
procedente de la ventana de la izquierda, creando intensos contrastes lumínicos que recuerdan a
Caravaggio, uno de los pintores más admirados entre los maestros holandeses del Barroco, desde
el grupo de Utrecht hasta Rembrandt. La mujer que protagoniza la composición se mira en un
espejo que cuelga de la pared junto a la ventana, colocándose el collar de perlas que hace juego
con sus llamativos pendientes. En la mesa encontramos una brocha para aplicar el maquillaje, otra
alusión a la vanidad, mientras que la tarjeta que aparece en el extremo de la robusta mesa sería
una referencia al adulterio, arreglándose para su amante. Frente al vicio representado por la
amante nos encontraríamos con la virtud, simbolizado en este caso en la figura que decora la
vidriera, posiblemente una representación de la Templanza que también aparece en Caballero y
dama tomando vino. El mensaje de esta escena sería que la dama debe vivir recatadamente y
frenar sus instintos, en lugar de lanzarse a la lujuria y el libertinaje, en consonancia con las ideas
de los moralistas de su tiempo. La ubicación de los objetos en planos paralelos al espectador para
crear la profundidad, la sensación atmosférica conseguida gracias a la luz y la manera "puntillista"
de aplicar el color, repartiendo de forma chispeante la luz por toda la superficie, serán las
características definitorias del estilo de Vermeer, al igual que el empleo de esas brillantes
tonalidades entre las que destacan el azul y el amarillo de esta chaqueta ribeteada de armiño,
propiedad de su esposa, Catharina Bolnes.
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 127
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
4.2 El barroco italiano y español
Tras la mesura del Renacimiento y el retorcimiento estético del Manierismo, en la
Roma de los Papas se advierte la necesidad de un arte nuevo. La independencia
de las repúblicas italianas no es la de antaño, tras dos siglos de pugnas entre las
potencias europeas por controlar su floreciente mercado, centrado en el
Mediterráneo. Por otro lado, el descubrimiento de América desplaza el polo
económico hacia el Atlántico, cuyas rutas son dominadas por españoles,
portugueses e ingleses. Esto provoca que las repúblicas italianas se reagrupen
bajo un poder más fuerte y las que no caen bajo control extranjero (España y
Francia) se someten a la influencia mayoritaria de Roma, más concretamente de
los Estados Vaticanos, al más puro estilo de una teocracia. Para ejercer
legítimamente este gobierno, las altas esferas eclesiásticas dominantes en Roma
han de depurar su corrupta cúpula gubernativa. Voces de descontento ya había
desde hacía cincuenta años, y la Iglesia Católica se vio escindida por la Reforma
luterana, cuyos teólogos, Calvino, Zuinglio y otros la acusaron de nepotismo y
simonía. La necesidad de reformar las estructuras del mundo católico es lo que
conduce al Concilio de Trento y a la mal llamada Contrarreforma, en realidad, una
Reforma católica, que no va contra algo sino en busca de una adaptación a los
nuevos tiempos.
La traducción de este estado de cosas sobre el arte trae importantes
consecuencias desde el primer momento. Los teólogos reunidos en concilio,
mayoritariamente españoles, proclaman ciertos dogmas que han de ser
representados dignamente por los artistas al servicio de la Iglesia: la virginidad de
María, el misterio de la Trinidad, etc. pasan a protagonizar los lienzos. La Iglesia,
antes que las monarquías absolutistas que ejercen un poder paralelo al Vaticano,
fue la primera en comprender el poder ilimitado del arte como vehículo de
propaganda y control ideológico. Por esta razón contrata legiones de artistas,
reclutando por supuesto a los mejores, pero también a muchos de segunda fila
que aumentan los niveles de producción para satisfacer las demandas de la gran
base de fieles. Se exige a todos los artistas que se alejen de las elaboraciones
sofisticadas y de los misterios teológicos, para llevar a cabo un arte sencillo,
directo, fácil de leer, que cualquier fiel que se aproxime a una iglesia pueda
comprender de inmediato. Los personajes han de ser cercanos al pueblo: los
santos dejan de vestir como cortesanos para aparecer casi como pordioseros, a
gran tamaño, con rostros vulgares.
El énfasis de la acción ha de colocarse sobre el dramatismo: ganar al fiel a través
de la emoción fue la consigna. Las escenas se vuelven dinámicas, lejos del
hieratismo intemporal de los estilos anteriores. Las composiciones se complican
para ofrecer variedad y colorido. Las luces, los colores, las sombras se multiplican
y ofrecen una imagen vistosa y atrayente de la religión y sus protagonistas. Fuera
del patrocinio de la Iglesia, los mecenas privados aumentan: el afán de
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 128
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
coleccionismo incita a los pintores a llevar a cabo una producción de pequeño o
mediano formato para aumentar los gabinetes de curiosidades de ricos
comerciantes y alta nobleza. En la época de los filósofos Bacon y Descartes, el
Arte se colecciona como los objetos científicos o los exóticos bienes importados
de las Indias y América. La secularización de esta época propició que se
revalorizaran géneros profanos, como el bodegón o el paisaje, que empieza a
cobrar una autonomía inusitada. Las complejas composiciones del Barroco, la
diversidad de focos de luz, la abundancia de elementos, todo, puede aplicarse
perfectamente a un paisaje, tal y como puede verse en la Recepción del
Embajador Imperial en el Palacio Ducal de Canaletto. El Barroco como estilo
general es tan sólo una intención de base. Las formas que adopte en la praxis
serán tan variadas como se pueda imaginar. Sin embargo, dos polos predominan,
agrupados en torno a dos grandes figuras rivales en la época: Caravaggio, que
aglutina a los pintores del Naturalismo tenebrista; y Annibale Carracci, que trabaja
con su hermano y con su primo en un estilo clasicista.
España disfruta de un largo y fructífero Barroco, plagado de grandes figuras de la
pintura universal y de interesantes Escuelas regionales que prolongan su
influencia hasta bien entrado el siglo XVIII. El siglo XVII fue de profunda crisis
económica en la península; sin embargo, recibió el apodo de Siglo de Oro en el
terreno religioso, cultural, artístico, literario, etc. La Reforma católica tuvo sus
principales teólogos en España y sus postulados rigieron la codificación artística
en nuestro país más allá que en cualquier otra nación del ámbito católico europeo.
A esta situación contribuyó el hecho de que el absolutismo monárquico
predominante en toda Europa se viera más atenuado ante el poder eclesiástico.
Tal situación influye de manera determinante sobre las artes, que serán
encargadas en un 90% por la Iglesia, lo que marca el predominio del tema
religioso en detrimento de la mitología, pinturas de guerra y profanas. Los óleos
encargados son con frecuencia de gran tamaño; emplean colores vivos y muy
variados, resaltados por varios focos de luz que provienen de todos los lados,
contrarrestándose unos a otros, creando grandes sombras y zonas iluminadas.
Los personajes aparecen en posturas muy dinámicas, con rostros y gestos muy
expresivos puesto que el Barroco es la época del sentimiento. Las composiciones
grandiosas, con personajes vestidos ricamente, en alegorías religiosas o
mitológicas, las grandes escenas de corte o de batalla, son los ejemplos más
evidentes del arte barroco. Sobre este tema en particular resulta muy conocido el
cuadro de Velázquez llamado Las Lanzas. Los principales focos productores de
pintura fueron las capitales Sevilla y Madrid por motivos económicos y
administrativos. Los temas, como se ha dicho, son en su mayor parte religiosos.
La tipología, dentro de esta temática, es variada. La más importante es el retablo,
de origen gótico y mantenido durante el Renacimiento.
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 129
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
La diferencia con los estilos anteriores es que el retablo barroco tiene menos
escenas y de mayor tamaño, lo que ayuda a que sean "leídos" por el fiel; además,
los santos a los que se dedican son menos conocidos, frecuentemente por
responder al nombre del cliente. También las composiciones son diferentes, más
complicadas y atendiendo a la normativa contrarreformista: colorido, naturalismo,
cercanía al fiel para facilitarle el acceso al dogma católico... Tras el retablo, el
encargo más apetecible para un autor es la serie monástica, que puede abarcar
desde la decena hasta el centenar de lienzos que se han de colocar en el
monasterio contratante. El tema, por supuesto, son los santos, fundadores y
figuras célebres de la Orden en cuestión. Era posible combinar formatos,
dependiendo de la estancia a decorar.
Series conventuales completas no son habituales y lo más frecuente es
encontrarlas dispersas, como los monjes mercedarios de Zurbarán que podemos
contemplar en la Real Academia de Bellas Artes de Madrid. El bodegón, del que
destacan por su calidad los de las Escuelas sevillana y madrileña, el retrato a lo
divino (nobles, ricos, reyes que se retratan con el aspecto del santo de su
devoción) y los cuadritos de devoción encargados por particulares, son el resto de
posibles encargos religiosos de este período. Las pinturas de mitología, guerra o
profanas son bastante escasas, con frecuencia de autores italianos, y siempre
debidas al encargo directo de la Corte con motivo de decoraciones palaciegas.
Las influencias más evidentes en el Barroco español son de la sempiterna pintura
flamenca, de hondo arraigo tradicional por su relación política con las regiones de
los Países Bajos, cuyo estilo de esta época, el Barroco flamenco, proporciona
modelos a los españoles, en mayor medida quizá de lo que pudo influirles el
Barroco italiano. A esto se añade la entrada masiva de obras y autores italianos en
la segunda mitad del siglo XVII y la llegada de Rubens a la Corte madrileña, desde
la cual las innovaciones de su obra se extienden por todo el territorio nacional.
Como se indicaba al principio, el Siglo de Oro fue ilustrado con algunas de las
mejores figuras del arte. Contó con una generación de pintores, nacidos en su
mayoría en la década de 1590 y por tanto activos hasta 1650-1660. Son pintores
como Zurbarán, Velázquez, Alonso Cano, Ribera o Murillo (más joven que los
anteriores)... precedidos y seguidos por una pléyade de autores forzosamente
ensombrecidos por su genialidad, pero no por ello carentes de calidad. Estos
autores son emblemáticos de las Escuelas ya citadas, y por sí mismos describen
un espíritu de época que se vio continuado hasta el siglo siguiente y que ha
inspirado a los pintores de todo el mundo hasta nuestros días.
4.2.1 Michelangelo Merisi “Caravaggio”
Michelangelo Merisi nació a principios del otoño de 1571 (el mismo año de la
batalla de Lepanto entre la flota de Felipe II y la Santa Liga contra los turcos,
batalla en la que perdió su brazo Miguel de Cervantes) en Caravaggio. Su padre
era un alto funcionario de la corte de Caravaggio, ciudad de donde era oriunda la
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 130
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
familia Merisi. Fermo Merisi, el progenitor, cuidaba el estado de diversos edificios
del poderoso Francesco I Sforza, de quien era además hombre de confianza.
Parece ser que su cargo era similar al de maestro de obras, con ciertos
conocimientos de arquitectura. En Milán les sorprendió una epidemia de peste, en
el año 1576, que acabó con el padre y obligó a la familia a huir a Caravaggio de
nuevo. Caravaggio era una población perteneciente al condado de Bergamasco,
en Lombardía. Esto marcará el tipo de pintura de Michelangelo, como veremos en
sus años de formación como artista. El pintor conoció a través de los protectores
de su padre a familias muy importantes en la Italia del momento, que constituían
una corte de intelectuales y pensadores próximos al humanismo y a la Reforma
católica. Estas familias eran los Sforza, los Colonna, marqueses de Caravaggio,
los Borromeo (parientes de papas y de San Carlo Borromeo) y los Doria. Muchos
personajes importantes de estos linajes pasarían a ser protectores de Caravaggio
en su trayectoria en Roma y el exilio.
En 1584 Caravaggio regresa por su cuenta a Milán para ingresar en calidad de
aprendiz en el taller del pintor Simón Peterzano. Éste era uno de los pintores a
quienes más apreciaba San Carlo Borromeo y gracias a él, Caravaggio conoció
los postulados de la Reforma trentina y el final del estilo manierista. Peterzano se
consideraba discípulo de la pintura de Tiziano y supo transmitir al joven
Caravaggio ciertos valores pictóricos que reúnen la tradición veneciana y la
lombarda, como son el color y la sensualidad de Venecia y el luminismo realista de
Lombardía. Caravaggio no se sumó a los preceptos tardo-manieristas de su
maestro, pero aprendió el modo de manejar la luz, el color y el sentido de la
realidad. El mismo año de su contrato con Peterzano se publicó el famoso tratado
sobre la pintura de Lomazzo, otro famoso pintor del estilo de Peterzano. En él se
propone que deben existir unas reglas aplicadas a la pintura, extraídas del gran
arte del Renacimiento. Caravaggio nunca aceptó esto, pues consideraba que el
verdadero modelo para el arte no era el Renacimiento o la estatuaria clásica, sino
la propia Naturaleza. Dentro de este pensamiento, Michelangelo consideraba a la
misma altura un cuadro sobre flores o frutas que otro sobre historias bíblicas, algo
que rompía con la jerarquía de temas existente hasta el momento. Caravaggio fue
uno de los primeros en establecer la naturaleza muerta como género autónomo y
de valor. Al mismo tiempo, el tratado de Lomazzo consideraba que no existía una
belleza única, sino diversas maneras de enfrentar la belleza, algo con lo que sí
comulgaba el joven artista. Se establecían además otros preceptos, comunes a
todos los tratados pictóricos de la época. Los más importantes eran la presencia
de la psicología del autor en su obra, el mantenimiento estricto del decoro y la
conveniencia del "moto".
El decoro es la norma según la cual sólo se eligen para ser representados
aquellos elementos que convienen a la dignidad del tema; por ejemplo, no se
puede pintar a Cristo vestido como un mercader, sino como un personaje divino;
los santos deben llevar sus atributos sagrados, etc. Caravaggio violentó
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 131
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
constantemente el principio del decoro, o más bien lo interpretó a su manera, lo
que provocó odios y amores hacia su pintura. El "moto" es el movimiento interno
de las figuras, que traduce las pasiones y la psicología de las mismas. Caravaggio
aprovechó esta norma para plantear actitudes sorprendentes en sus personajes,
que inmediatamente atraen la atención del espectador.
Las enseñanzas que se podían leer en los tratados de finales del siglo XVI
también las pudo encontrar Caravaggio en las obras de pintores como los
hermanos Campi, Moretto, Moroni o Zuccaro. En España, por estos mismos años,
se encontraba trabajando El Greco en un personalísimo Manierismo. Instalado en
Milán, entre los años 1589 y 1592 la situación se vuelve complicada para él: su
madre enferma y él se ve envuelto en un delito de agresiones que le lleva a la
cárcel. Para eludir la prisión, el pintor vendió gran parte de las posesiones de la
familia. Repartió los beneficios con su hermano menor y con las escasas
ganancias marchó a Roma para medrar en su carrera de pintor. Roma acababa de
disfrutar de la acción urbanística y renovadora del papa Sixto V, a quien había
sucedido en esos años Clemente VIII Aldobrandini. El clima intelectual estaba muy
influido por la reforma del Concilio de Trento y por la recuperación humanística
propiciada por Sixto V. Caravaggio se alojó en un primer momento con el cardenal
Pandolfo Pucci Di Recanati. Jocosamente, Caravaggio le recuerda como
"monseñor ensalada" porque era ésa la única comida que le daba. Aparte de la
anécdota, el cardenal Pucci le puso en contacto con la familia Aldobrandini. Los
contactos continuaron para Caravaggio con sus posteriores relaciones: trabaja en
el taller de Antiveduto Della Grammatica, donde realizaba cuadros de medias
figuras. Más tarde, trabajó para el Caballero de Arpino, poderoso personaje que le
proporcionó algunos de sus clientes más importantes.
Las primeras obras de Caravaggio se confunden con las del Caballero, pues
parece que aprendió de éste la manera de realizar bodegones y fruteros. Mientras
tanto, se asoció con el pintoresco Prospero Orsi, también llamado Prosperino
Delle Grutesche por sus pinturas decorativas. Prospero era hermano de Aurelio
Orsi, miembro de la Accademia Degli Insensati, una contestación revolucionaria a
las academias tradicionales de pintura. Había otras, como la Accademia Delle Belli
Humori, y funcionaban como lugares de reunión para pintores y poetas muy
elitistas e introducidos en el conceptismo (acumulación de significados en una
imagen aparentemente simple). En este momento Caravaggio conoció a quien
sería un personaje trascendental en su carrera: el cardenal Francesco del Monte,
representante del Gran Duque de Médici en la Santa Sede. Este personaje vivía
en el Palazzo Madama que los Médici poseían en Roma. Era un experto
conocedor de la pintura, la música (además era intérprete de guitarra y cantor "a la
española"), científico, alquimista, seguidor de Galileo Galilei (que muy pocos años
después sería juzgado por la Inquisición por su teoría del heliocentrismo), así
como protector de la Academia de Santa Cecilia – música – y de la de San Lucas
– pintura – junto con Federico Borromeo. Era todo un personaje en la
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 132
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
intelectualidad romana. Se convirtió en protector del joven Caravaggio hacia el año
1595; de hecho, el artista vivió con él hasta 1600. El cardenal Del Monte le puso
en contacto con familias como los Giuliani, los Mattei y los Crescenza, e intrigó
para conseguirle sus primeros encargos públicos de importancia.
En estos iniciales años de Roma, Caravaggio se dedicó a pintura de género
mayoritariamente. Trabajaba en formato medio para clientes particulares,
normalmente de la nobleza, que le pedían obras muy concretas. Caravaggio
preparaba para cada cliente escenas de muy complicada lectura, llenas de claves
que introducían segundos, terceros o cuartos significados trascendentes que
hacían de un inocente lienzo una sofisticada declaración intelectual. Este tipo de
pintura, que mezcla el realismo del pintor con el trasfondo alegórico y la intención
lírica, provenía de las "poesías" venecianas, de las que eran muy conocidas las de
Tiziano. En ese sentido se podrían interpretar obras como el Concierto de Jóvenes
o el Tañedor de Laúd. En estas obras se imbrican las tendencias homosexuales
que parecen probadas en Caravaggio y su entorno, el amor por la música como
medio de alcanzar el amor perfecto, el andrógino, etc. Algunos de sus modelos se
repiten y el propio artista se autorretrata con frecuencia; pudiera ser que algunos
de sus modelos fueran "castrati", por el aspecto de ambigüedad sexual que
presentan. Obviamente, la indefinición está justificada por varios de los
argumentos anteriores, pero también resulta muy relacionado con el gran tema de
la androginia. El andrógino surge de la unión de los contrarios, lo femenino y lo
masculino; traduce la constante lucha de fuerzas en el mundo, entre vida y
muerte, belleza y fealdad, y significa la ausencia de lucha, la perfección, uno de
los ideales del neoplatonismo. El neoplatonismo trata de conjugar la filosofía
clásica griega con el cristianismo a través del humanismo, de modo que los
filósofos neoplatónicos consideraban como andróginos ideales del cristianismo a
Adán, antes de la creación de Eva, y a Cristo.
El tema del andrógino fue tratado de manera magistral por Leonardo da Vinci,
como podemos apreciar en la Gioconda, o en el aún más inquietante San Juan
Bautista. El esplendor de estos temas en Caravaggio se produjo entre 1593 y
1595. La primera variación de su estilo tuvo lugar cuando el artista recibió el
encargo de la Capilla Contarelli; el encargo se produjo gracias a las oscuras
intrigas del cardenal Del Monte, pues aunque Caravaggio era muy conocido en un
reducido círculo de conocedores del arte, de modo oficial no era más que un joven
recién llegado a Roma. El encargo resulta trascendental, porque permite a
Caravaggio colgar su obra en un lugar de acceso público, donde toda Roma
podría contemplarla. La capilla en cuestión está en la iglesia de San Luis de los
Franceses, espacio reservado a los miembros de la influyente colonia francesa en
Roma. Estaba dedicada al comerciante Mateo Contarelli, francés, por cuyo
nombre se eligió el tema de los lienzos (vida de San Mateo). Además, se
consideró que el encargo podía tener aspectos políticos, puesto que en 1593
Enrique IV de Francia se había convertido del protestantismo al catolicismo,
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 133
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
emblematizando de este modo su apoyo al Vaticano y su rivalidad con España,
que tenía importantes posesiones en Italia. Para Caravaggio el encargo significó
todo un reto, pues hubo de evolucionar desde sus escenas esenciales hacia la
pintura de historia. Esto quiere decir que en sus primeras obras el estilo del pintor
mostraba los elementos imprescindibles para organizar la escena, sin mostrar el
fondo ni el contexto donde tiene lugar, y sin narración. Sin embargo, la pintura de
historia requiere mayor número de personajes, su contextualización en un entorno
y una acción más generales, y la narración de esa misma historia. Caravaggio
recurrió a un término medio, con figuras extraordinariamente veristas y
monumentales, que llenaban de solemnidad el lienzo.
La historia que tenía que narrar era reducida a un momento culminante, con
aspecto de fotografía instantánea en la cual se concentraba toda la acción, toda la
psicología. Y mantuvo la ausencia de fondos, con un acentuado contraste
luminoso que aislaba las figuras iluminadas contra la oscuridad, destacándolas de
esta manera. Los dos primeros lienzos de la capilla fueron un auténtico éxito, que
le proporcionó a Caravaggio fama inmediata y el siguiente encargo público: dos
lienzos para Santa María del Popolo. Sin embargo, ciertos rasgos de su pintura
paralizaron los encargos; estos rasgos, que los canales oficiales no podían
aceptar, eran sus faltas contra el decoro. Caravaggio empleaba para sus cuadros
modelos sacados de los bajos fondos romanos, entre los cuales se movía con
absoluta soltura. Sus vírgenes eran prostitutas, sus ángeles eran chaperos, los
apóstoles y santos eran mendigos y pordioseros. Los vestidos de sus personajes
respondían a la moda del momento y no a las túnicas clásicas. Los pies y los
rostros de sus figuras estaban sucios y maltratados. Sus pinturas perdían en
concursos y eran rechazadas por los clientes de la iglesia, e inmediatamente eran
disputadas por los coleccionistas romanos y extranjeros. Éste fue el caso de su
Dormición de María, que tras ser rechazada fue comprada a título particular por
Rubens en calidad de embajador del duque de Mantua. Para más INRI, la obra fue
expuesta en la casa particular de Rubens durante ocho días, para que toda Roma
pudiera contemplarla. Los escándalos y las pasiones encontradas fueron la tónica
general de Caravaggio en Roma; de 1599 a 1606 sus problemas con la justicia por
altercados violentos se agudizaron. Uno de los episodios más sonados tuvo lugar
a principios de 1601: Caravaggio hirió en una pelea de espada a Flavio Canónico,
un antiguo sargento del castillo de Sant' Angelo, y fue encarcelado.
El propio embajador de Francia (recordemos su buena actuación en el encargo de
la capilla Contarelli) intervino para lograr su excarcelación. Un año más tarde, el
biógrafo de Caravaggio, Giovanni Baglione, le demandó por libelo. El tema venía
ya de largo, por una rivalidad personal entre ambos. Caravaggio y sus compinches
habían repartido por Roma poemas satíricos ridiculizando al pintor Baglione. El
hecho fue muy interesante porque en el juicio Caravaggio realizó un auténtico
manifiesto acerca de la pintura y de los artistas. Al tiempo, Baglione le acusó de
frecuentar bardassi (chaperos). Entre 1604-1605 los encarcelamientos y las
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 134
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
agresiones se suceden a gran ritmo, siendo ayudado por el cardenal Del Monte y
otros protectores. Pero el hecho más destacado de estos años fue el intento de
homicidio al notario Mariano Pasqualone, quien le había acusado de convivir con
Lena, la prostituta que posó para su Magdalena, la Dormición de María, etc.
Caravaggio le emboscó una madrugada y le asestó varios hachazos en la cabeza.
El pintor huyó a Génova, el notario sobrevivió y sorprendentemente retiró los
cargos, por lo que Caravaggio regresó a Roma. Como anécdota sobre el carácter
agitado del pintor citaremos una declaración que hizo a la guardia romana, cuando
le interpelaron sobre unas heridas cortantes que tenía en cuello y rostro:
Caravaggio alegó haberse herido por azar con su propia espada. Sin embargo,
sus protectores no pudieron hacer nada en el caso Tomassoni. Según la
instrucción, Caravaggio estaba jugando a la pelota con Ranuccio Tomassoni,
miembro del hampa romana y jefe de una banda callejera, cuando se produjo una
discusión entre ambos. Caravaggio le apuñaló y Tomassoni murió a causa de las
heridas; sobre Caravaggio se dictó sentencia de muerte -por decapitación- y huyó
de Roma. Este agitado período de la vida de pintor dio lugar a algunas de sus más
famosas creaciones.
En sus pinturas religiosas hace patente que el Reino de Dios está en lo cotidiano y
lo miserable, manifestándose en los pecadores y marginados de las Escrituras.
Sus temas mitológicos son más escasos y adopta plenamente una manera
monumental con un tratamiento verista de las figuras que parece casi clásico.
Recurre a trucos efectistas que deslumbran la mirada, como son sus claroscuros,
los contrapicados, la gestualidad de los personajes... La luz es fundamental en sus
cuadros, funciona como un espacio autónomo, como un personaje más y como
tiempo, pues introduce el ritmo narrativo. El foco luminoso nunca aparece en el
lienzo y suele ser artificial, procedente de algún ángulo lateral. La luz en
Caravaggio simboliza siempre la presencia de lo sobrenatural, de lo divino, de
acuerdo con la metafísica de la luz de Platón o San Agustín: Dios es la luz. Los
últimos años de Caravaggio consistieron en un deambular continuo. Recién
cometido el asesinato, Caravaggio se refugió en los Colli Albani, durante el verano
de 1606. La región estaba en el Lacio y allí contó con la protección de los
Colonna, a la sazón marqueses de Caravaggio, su ciudad natal. La huida y el
hecho de ser un proscrito transformaron la pintura del artista, que acentúa el
realismo al tiempo que atenúa los colores.
La intensidad psicológica es de un profundo lirismo melancólico y los espacios
asfixiantes de sus composiciones se pierden ahora en tremendos vacíos, como
podemos ver en el patético Entierro de Santa Lucía. Los Colli Albani no ofrecían
perspectivas a la carrera de un pintor de éxito como Caravaggio, que se traslada a
Nápoles. Allí no existen pintores de importancia y además es virreinato español,
ajeno a la jurisdicción romana; su paso por Nápoles marcó a los artistas locales y
a uno extranjero trascendental para la historia del arte: Jusepe Ribera, el
Españoleto, a través de cuyas obras se transmitió el naturalismo tenebrista a
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 135
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
España (Zurbarán, Velázquez, Maíno). En Nápoles recibió importantes encargos,
como las Siete Obras de Misericordia o La Madonna del Rosario. Al mismo
tiempo, pintó varios lienzos dedicados a la Pasión de Cristo, con un gran énfasis
sobre el sufrimiento y la tortura, con los que probablemente se identificaba
Caravaggio. En 1607 se enteró de las obras para construir la protocatedral de San
Juan en la Valetta, Malta, por lo que se trasladó hacia allí en busca de encargos.
En la isla de Malta recibió protección y asilo de la Orden de los Caballeros de
Malta y en especial la de su Gran Maestre, Alof De Wignacourt, a quien retrató en
varias ocasiones. Caravaggio recuperó su perdida posición e incluso fue
nombrado caballero. Sin embargo, otra pelea, con uno de los nobles caballeros, le
condujo a la desgracia; el Gran Maestre se enteró además de los cargos que
pesaban en Roma contra Caravaggio y le apresó. El artista huyó con ayuda de
desconocidos y se refugió en Sicilia, al tiempo que la Orden le expulsó como un
elemento fétido y podrido. Durante 1608 y 1609 Caravaggio trabaja sucesivamente
en Sicilia, Siracusa y Messina, pero sigue creando problemas: es denunciado otra
vez por molestar continuamente a los alumnos de un profesor de gramática, por lo
que en octubre de 1609 se refugia en Palermo. De allí regresa a Nápoles. Nada
más llegar, en la hostería donde se aloja recibe una tremenda paliza que le deja
graves secuelas: los agresores eran presumiblemente emisarios del caballero de
Malta al que había agredido en 1607. Los golpes le dejaron desfigurado y
maltrecho. La pintura de estos últimos meses es agónica, cubierta con un velo de
luz difusa que confunde los personajes. En estos momentos realiza su David, que
se considera su última obra y una petición de perdón al papa. Parece ser que
Caravaggio ve posible su regreso a Roma, por lo que se encamina hacia Porto
Ercole, donde tomaría un barco para regresar. Sin embargo, es detenido durante
un par de días. Pierde el barco y el 18 de julio de 1610 fallece – probablemente de
pulmonía o disentería – en la playa de Porto Ercole, completamente solo.
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 136
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
La muerte de la Virgen
Es sin duda la obra más escandalosa de la carrera de Caravaggio, y su leyenda se ha visto
acrecentada a lo largo de la historia del arte. Los censores de Caravaggio se explayaron en toda
clase de críticas y la obra fue instantáneamente rechazada por los clientes. El encargo provenía de
la iglesia de Santa María Della Scala, de Roma. Se consideró que el tratamiento de la divina figura
de la Virgen era poco menos que herético por su falta de respeto. Tan pronto fue rechazada, el
embajador de la corte del duque de Mantua, que era nada menos que Rubens, la compró para su
señor. Aquí comienzan las leyendas más conocidas: parece ser que Rubens la expuso
públicamente durante ocho días, lo que sí fue cierto, aunque sin el talante desafiante que se le
suele adjudicar. Este hecho prueba las pasiones que Caravaggio levantaba entre pintores e
intelectuales de su época. La otra leyenda es la que justifica el rechazo de los religiosos ante la
pintura, pues se decía que Caravaggio había tomado como modelo el cadáver de una mujer
ahogada en el Tíber (lo cual podía ser consecuencia de un suicidio, un terrible pecado como para
servir de modelo a la Virgen). Caravaggio pintó una mujer desmadejada, casi flotando sobre el
lecho de muerte, con el cabello desordenado, el vientre hinchado (de ahí la hipótesis de la
ahogada), las piernas descubiertas sin pudor y la piel verdosa, sin el aura celestial que se atribuía
a las figuras sagradas. A su alrededor, los discípulos se agrupan en corrillos informales llorando y
comentando la muerte de la Madre de Cristo. Magdalena llora desconsoladamente con el rostro
entre las manos. La composición es de una fuerza expresiva muy especial, enfrentando las dos
diagonales que forman el cuerpo de María, en el vestido rojo, y el paño del cortinaje en el mismo
color. Entre ambos destellos cromáticos se recogen todas las expresiones de dolor y desconsuelo
en los rostros y los gestos de los apóstoles. Pese a las críticas, Caravaggio realizó un poético
retrato de la muerte, en su presencia más cruda entre los seres queridos de la difunta, que apenas
pueden reaccionar por su pérdida.
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 137
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Del Renacimiento al Siglo XVII
4.2.2 Diego Rodríguez de Silva y Velásquez
Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, pintor barroco español, nació en Sevilla en
1599. A los once años inicia su aprendizaje en el taller de Francisco Pacheco
donde permanecerá hasta 1617, cuando ya es pintor independiente. Al año
siguiente, con 19 años, se casa con Juana Pacheco, hija de su maestro, hecho
habitual en aquella época, con quien tendrá dos hijas. Entre 1617 y 1623 se
desarrolla la etapa sevillana, caracterizada por el estilo tenebrista, influenciado por
Caravaggio, destacando como obras El Aguador de Sevilla o La Adoración de los
Magos. Durante estos primeros años obtiene bastante éxito con su pintura, lo que
le permite adquirir dos casas destinadas a alquiler. En 1623 se traslada a Madrid
donde obtiene el título de Pintor del Rey Felipe IV, gran amante de la pintura. A
partir de ese momento, empieza su ascenso en la Corte española, realizando
interesantes retratos del rey y su famoso cuadro Los Borrachos. Tras ponerse en
contacto con Peter Paul Rubens, durante la estancia de éste en Madrid, en 1629
viaja a Italia, donde realizará su segundo aprendizaje al estudiar las obras de
Tiziano, Tintoretto, Miguel Ángel, Rafael y Leonardo. En Italia pinta La Fragua de
Vulcano y La Túnica de José, regresando a Madrid dos años después.
La década de 1630 es de gran importancia para el pintor, que recibe interesantes
encargos para el Palacio del Buen Retiro como Las Lanzas o los retratos
ecuestres, y para la Torre de la Parada, como los retratos de caza. Su pintura se
hace más colorista destacando sus excelentes retratos, el de Martínez Montañés o
La Dama del Abanico, obras mitológicas como La Venus del Espejo o escenas
religiosas como el Cristo Crucificado. Paralelamente a la carrera de pintor,
Velázquez desarrollará una importante labor como cortesano, obteniendo varios
cargos: Ayudante de Cámara y Aposentador Mayor de Palacio. Esta carrera
cortesana le restará tiempo a su faceta de pintor, lo que motiva que su producción
artística sea, desgraciadamente, más limitada. En 1649 hace su segundo viaje a
Italia, donde demuestra sus excelentes cualidades pictóricas, triunfando ante el
papa Inocencio X, al que hace un excelente retrato, y toda la Corte romana.
Regresa en 1651 a Madrid con obras de arte compradas para Felipe IV. Estos
últimos años de la vida del pintor estarán marcados por su obsesión de conseguir
el hábito de la Orden de Santiago, que suponía el ennoblecimiento de su familia,
por lo que pinta muy poco, destacando Las Hilanderas y Las Meninas. La famosa
cruz que exhibe en este cuadro la obtendrá en 1659. Tras participar en la
organización de la entrega de la infanta María Teresa de Austria al rey Luis XIV de
Francia para que se unieran en matrimonio, Velázquez muere en Madrid el 6 de
agosto de 1660, a la edad de 61 años.
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 138
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Cristo Crucificado (óleo sobre lienzo 2.48 x 1.69 cms.)
Una de las obras más famosas de Velázquez, fechada en torno a 1632, no sólo por su valor
estético sino por las leyendas que le acompañan. La obra pertenecía al convento de las Monjas
Benedictinas de San Plácido de Madrid. Se cuenta que fue donado por Felipe IV como
arrepentimiento al haberse enamorado de una monja que allí profesaba. También se dice que la
donación vino a través de D. Jerónimo de Villanueva, Protonotario Mayor de Aragón, por un
escabroso asunto demoníaco que se había producido en dicho convento, teniendo que tomar la
Inquisición cartas en el asunto. Sin duda estamos ante una maravillosa obra con una elegante
figura de Cristo, con el cuerpo y los miembros suavemente modelados, recibiendo una luz clara
procedente de la izquierda, recortándose la figura sobre un fondo neutro. La cabeza caída y el
excelente mechón de cabello que oculta parte del rostro son los elementos más originales de la
pintura. Existe una leyenda, seguramente falsa, según la cual al impacientarse el artista porque no
le gustaba como estaba quedando el rostro, en un ataque de furia tiró los pinceles al lienzo,
obteniendo una mancha que dio origen a la melena que cubre el rostro. Velázquez ha conseguido
obtener perfectamente una imagen de la doble naturaleza, divina y humana, de Cristo.
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 139
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Las meninas, La familia de FelipeIV (óleo sobre lienzo 318x 276 cms.)
Obra maestra de Velázquez realizada en el año 1656. En la pintura aparecen, en primer plano y de
izquierda a derecha: Velázquez, María Agustina Sarmiento, una de las meninas, la infanta Doña
Margarita, Isabel de Velasco, la otra menina, y los enanos Maribárbola y Nicolás Pertusato; en
segundo plano, Marcela de Ulloa y un Guardadamas; en el espejo se reflejan los reyes Felipe IV y
Mariana de Austria, y al fondo aparece José Nieto, aposentador de palacio. La escena
representaría el momento en que el artista está pintando en su taller y la infanta, con su pequeña
corte, se ha acercado para ver cómo trabaja Velázquez, costumbre habitual en palacio. En este
instante aparecen los reyes que van de paso, hecho que se constata por la presencia del
aposentador, cuya función era abrir las puertas a sus majestades, al fondo de la escena. Esta
irrupción provoca diferentes actitudes en los personajes: unos saludan y otros permanecen ajenos
a la aparición. La pintura siempre ha sido denominada "La Familia de Felipe IV" aunque desde el
siglo XIX se la conoce como "Las Meninas", que eran las muchachas que acompañaban a los
niños de la familia real. Esta obra estaría destinada al despacho de verano de Felipe IV en el
Alcázar de Madrid, lo que indica la estrecha relación entre soberano y pintor. Artísticamente, hay
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 140
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
que destacar el interés del pintor por conseguir la perspectiva aérea, la sensación de que entre las
figuras hay aire, así como la creación del espacio en profundidad a través de la luz que penetra por
las ventanas de la derecha. La situación del cuadro en el Museo del Prado, en la sala oval de la
planta alta del edificio, refuerza de una manera sorprendente la sensación de perspectiva. También
llama la atención la pincelada suelta, que anticipa el Impresionismo. La obra está considerada
como una de las mejores pinturas del mundo, tanto por artistas como por críticos. Cuando en el
siglo XVII el pintor Lucas Jordán tuvo la oportunidad de ver el cuadro manifestó que era la Teología
de la pintura, queriendo dar a entender que así como la Teología era la superior de las ciencias,
aquel cuadro era lo superior de la pintura.
4.2.3 Bartolomé Esteban Murillo
Bartolomé Esteban Murillo es quizá el pintor que mejor define el Barroco español.
Nació en Sevilla, donde pasó la mayor parte de su vida, en 1617. La fecha exacta
de su nacimiento nos es desconocida pero debió ser en los últimos días del año ya
que fue bautizado el 1 de enero de 1618 en la iglesia de la Magdalena. La
costumbre en la Edad Moderna era bautizar al neonato a los pocos días del
nacimiento por lo que los especialistas se inclinan a pensar en esta posibilidad. Su
padre era un cirujano barbero llamado Gaspar Esteban y su madre se llamaba
María Pérez Murillo, siendo este último apellido materno el elegido por el artista
para darse a conocer en el mundo artístico sevillano. Constituían una familia
numerosa y el pequeño Bartolomé era el hijo número catorce. La situación
económica de la familia era bastante aceptable y el futuro pintor se criaría sin
estrecheces. Pero en cuestión de un año fallece el padre (1627) y la madre (1628)
por lo que el joven Bartolomé pasará al cuidado de su hermana Ana, casada con
un barbero cirujano de nombre Juan Agustín de Lagares. Las relaciones entre los
cuñados serían muy buenas, tal y como atestigua que Murillo fuera designado
albacea testamentario por su cuñado.
No disponemos de más datos hasta que en 1633 firma un documento en el que
declara su intención de emigrar al Nuevo Mundo. El viaje lo realizaría con su
hermana María, su cuñado el doctor Gerónimo Díaz de Pavía y su primo
Bartolomé Pérez. Pero el dicho viaje nunca se produciría y Murillo inicia su
aprendizaje artístico con Juan del Castillo, en cuyo taller permanecerá cinco años.
Palomino dice que Del Castillo era tío de Murillo aunque no podemos asegurarlo
categóricamente; posiblemente existiera entre ambos algún parentesco y esto
pesó a la hora de hacer la elección. Del Castillo no era un artista de primera fila
pero sus trabajos eran respetados en el ambiente artístico sevillano y tenía un
buen número de encargos, colaborando Alonso Cano en el taller. Los primeros
cuadros de Murillo están muy influidos por el estilo del maestro como se puede
apreciar en la Virgen del Rosario con santo Domingo. El estilo de Cano apenas se
puede apreciar en estas obras, posiblemente porque el granadino dedicaba más
tiempo a la escultura. En 1645 Murillo recibe su primer encargo de importancia. Se
trata de la serie de trece lienzos para el Claustro Chico del convento de San
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 141
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Francisco en Sevilla. En estas obras muestra una notable influencia de Van Dyck,
Tiziano y Rubens, lo que hace pensar a algunos en un posible viaje a Madrid,
apoyándose en los datos aportados por Palomino y Ceán Bermúdez. No existe
base documental para apoyar esta teoría por lo que si realizó el viaje a la Corte
quedó en el más absoluto anonimato. Este año de 1645 será de gran importancia
para el artista porque se casa el 26 de febrero. La elegida se llamaba Beatriz
Cabrera y Villalobos, joven sevillana de 22 años, vecina de la parroquia de la
Magdalena donde se celebró el enlace. En los 18 años que duró el matrimonio
tuvieron una amplia descendencia: un total de nueve hijos.
El éxito alcanzado con la serie del Claustro Chico – al aportar un estilo más
novedoso que los veteranos Herrera el Viejo o Zurbarán – motivará el aumento del
número de encargos. Por ello en 1646 ingresa en su taller un joven aprendiz
llamado Manuel Campos al tiempo que debe buscar una casa más amplia para
organizar un taller. Se traslada a la calle Corral del Rey donde sufrió la terrible
epidemia de peste que asoló la zona de Andalucía – y en especial Sevilla – en
1649. La mitad de la población de la capital perdió la vida y entre los muertos
debemos contar a los cuatro pequeños hijos del matrimonio Murillo. La crisis
económica que vive la ciudad no impide que los encargos continúen a buen ritmo,
siendo uno de los más importantes el enorme lienzo de la Inmaculada Concepción
para la iglesia de los Franciscanos, llamada "La Grande" por su tamaño. En 1658
se traslada a Madrid donde es muy probable que conociese a Velázquez, quien le
pondría en contacto con las colecciones reales donde tomaría contacto con la
pintura flamenca y veneciana. Alonso Cano, Zurbarán y los artistas madrileños de
esta generación también pudieron ser visitados por el sevillano pero no existen
documentos que nos lo aseguren. A finales de 1658 Murillo está de nuevo en
Sevilla, apareciendo como vecino de la parroquia de Santa Cruz donde
permaneció hasta 1663 que se trasladaría a la de San Bartolomé.
Los numerosos encargos que recibía le permitían disfrutar de una saneada
economía, complementando estos ingresos con las rentas de sus propiedades
urbanas en Sevilla y las de su mujer en el pueblo de Pilas. Tenía tres aprendices
en el taller y una esclava que colaboraba en las tareas del hogar. El 11 de enero
de 1660 funda una Academia de Dibujo en Sevilla, en colaboración con Francisco
de Herrera el Mozo. Los dos artistas compartieron la presidencia durante el primer
año de funcionamiento de esta escuela en la que los aprendices y los artistas se
reunían para estudiar y dibujar del natural, por lo que se contrataron modelos. La
presidencia de la Academia será abandonada por Murillo en 1663, siendo
sustituido por Juan de Valdés Leal. Precisamente será en 1663 cuando Murillo
quede viudo al fallecer su esposa como consecuencia del último parto. De los
nueve hijos sólo sobrevivían en aquel momento cuatro: Francisca María, José,
Gabriel y Gaspar. Gabriel partió para América en 1677 y los tres restantes
siguieron la carrera religiosa, llegando Gaspar a ser canónigo de la catedral
sevillana. El periodo más fecundo de Murillo se inicia en 1665 con el encargo de
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 142
Historia del Arte.
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los lienzos para Santa María la Blanca - el Sueño del Patricio y el Patricio
relatando su sueño al papa Liberio - con lo que consiguió aumentar su fama y
recibir un amplio número de encargos: las pinturas del retablo mayor y las capillas
laterales de la iglesia de los capuchinos de Sevilla y las pinturas de la Sala
Capitular de la catedral sevillana. Ese mismo año de 1665 Murillo ingresa en la
Cofradía de la Santa Caridad lo que le permitió realizar uno de sus trabajos más
interesantes: la decoración del templo del Hospital de la Caridad de Sevilla,
encargo realizado por don Miguel de Mañara, un gran amigo del artista.
La fama alcanzada por Murillo se extenderá por todo el país, llegando a la corte
madrileña donde, según cuenta Palomino, el propio rey Carlos II invitó a Murillo a
asentarse en Madrid. El artista rechazó el ofrecimiento alegando razones de edad.
En 1681 Murillo aparece documentado en su nueva residencia de la parroquia de
Santa Cruz. Allí recibió el último encargo: las pinturas para el retablo de la iglesia
del convento capuchino de Santa Catalina de Cádiz. Cuando trabajaba en ésta,
encargo sufrió una caída al estar pintando las partes superiores del cuadro
principal. A consecuencia de la caída, algunos meses más tarde, falleció el 3 de
abril de 1682, de manera repentina ya que no llegó a acabar de dictar su
testamento. En él pide que se le entierre en la parroquia de Santa Cruz y que se
digan unas misas por su alma, nombrando como albaceas a su hijo Gaspar
Esteban, don Justino de Neve y Pedro Núñez de Villavicencio. Los herederos de la
pequeña fortuna acumulada serían sus hijos Gaspar y Gabriel. Según su primer
biógrafo, Sandrart, en el entierro de Murillo hubo una gran concurrencia de público
y el féretro fue portado por dos marqueses y cuatro caballeros. Siguiendo el
testamento, fue enterrado en una capilla de la iglesia de Santa Cruz, templo que
fue destruido por las tropas francesas en 1811. Una placa colocada en la plaza de
Santa Cruz en 1858 señala el lugar aproximado donde reposan los restos del gran
artista sevillano. Dos elementos clave en la obra de Murillo serán la luz y el color.
En sus primeros trabajos emplea una luz uniforme, sin apenas recurrir a los
contrastes. Este estilo cambia en la década de 1640 cuando trabaja en el claustro
de San Francisco donde se aprecia un marcado acento tenebrista, muy
influenciado por Zurbarán y Ribera. Este estilo se mantendrá hasta 1655,
momento en el que Murillo asimila la manera de trabajar de Herrera el Mozo, con
sus transparencias y juegos de contraluces, tomados de Van Dyck, Rubens y la
escuela veneciana. Otra de las características de este nuevo estilo será el empleo
de sutiles gradaciones lumínicas con las que consigue crear una sensacional
perspectiva aérea, acompañada del empleo de tonalidades transparentes y
efectos luminosos resplandecientes. El empleo de una pincelada suelta y ligera
define claramente esta etapa. Las obras de Murillo alcanzaron gran popularidad y
durante el Romanticismo se hicieron numerosas copias, que fueron vendidas
como auténticos "Murillos" a los extranjeros que visitaban España.
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 143
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4.3 El barroco en México
Florecimiento del barroco
Resumen: Describe las principales características del siglo XVII novohispano en
México y cómo el estilo barroco se apoderó hasta del último rincón de las
edificaciones y enriqueció la vida de sus habitantes.
4.4 Churrigueresco y plateresco en México
"España por su estupenda situación geográfica, atesoró las grandes
influencias artísticas de los celtas, de los griegos, de los romanos, de
los fenicios, de los visigodos, de los judíos y de los árabes. Del mismo
modo se produjo dentro de su territorio un estilo nuevo y propio: el
Barroco, al que Churriguera le dio su nombre y donde este introdujo el
pilar estípite en su nueva modalidad reaccionaria…"
El estilo Barroco posee cualidades muy interactivas en su ejecución, más aún lo
fue, por presentarse como una esencia, que en cada caso particular se
impregnaba con actitudes creativas diversas que denotaban un carácter estético
fundamentado en ideales muy singulares.
La familia del arte de los Churriguera, iniciada por Joseph Xurriguera y José Simón
Churriguera, abuelo y padre del trascendente José Benito Churriguera, además de
sus hermanos Joaquín y Alberto, después por sus descendientes Jerónimo y
Nicolás, generación artística reconocida y famosa por desarrollar en Madrid y
específicamente en el arte religioso de toda España, poseen en sus más
exquisitas obras:
-
Floraciones de ángeles con actitudes de vuelo.
Nichos con doseles y cortinajes.
Querubines con las alas cruzadas.
Roleos y conchas abultadas.
Ménsulas resaltadas.
Los Churriguera tuvieron bastas críticas, unas a favor del nuevo estilo, así como
otras en pleno desacuerdo:
"…contra el arte churrigueresco llamado a sus autores jerigonsistas,
chafones y badulaques…por menos dislates estaban muchos en casa
de locos…mejor estaba la piedra en bruto en la cantera que labrada en
tales adefesios…"
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 144
Historia del Arte.
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Trascienden por su ardua labor Pedro de Rivera, quien no perteneció a la familia
artística, sin embargo, se habla de él como un 'churriguerista' más que los
Churriguera.
De los personajes o artistas que trascendieron tanto en España como en México
por trabajar la estípite, uno de ellos fue Jerónimo de Balbás, haciendo uso
exclusivamente del apoyo estípite como soporte empotrado y exento, que
construye el Retablo de los Reyes en la Catedral Metropolitana de México,
inspirado en su propio trabajo en retablo, realizado en Sevilla. Tales descripciones
establecen que cuando se trabaja el arte Churrigueresco en sitios españoles, a la
par ya se encuentran en México también trabajando.
El país logró transformar en substancia propia el arte de Churriguera, en donde la
estípite se toma como un signo totalmente fundamental, que se lleva hasta la
cima. Además, México emanó diversidad de edificaciones barrocas tal como lo
muestran los siguientes estilos:
-
Barroco estucado
Barroco talaveresco
Fuste barroco
Barroco purista
Barroco de estrías móviles
Barroco tablerado
Barroco tritóstilo
Barroco salomónico
Fustes losángicos
Ultrabarroco
Tal actitud histórica, que hacen referencia al arte churrigueresco en España, en
México no tiene similar repercusión sino todo lo contrario. El labrar piedra y
madera, para así adornar ó mistificar el espacio donde se ha de ejecutar el culto,
regocijar las penas y alegrías del alma y recibir la gracia espiritual, fue una
actividad que careció de todo pensamiento inmanente para saciar ante todo el
pensamiento trascendente.
Si bien, hemos hablado de la influencia española en México a continuación se
describen algunos de los sucesos que dieron origen al estilo barroco europeo que
influenció a España.
José Benito Churriguera. Arquitecto y tallista. España. 1665 – 1735
Hermano de Alberto y Joaquín Churriguera. La primera parte de su trayectoria
profesional se centra en el trabajo de la madera, interviniendo en distintos retablos
donde su trabajo sobresale por la riqueza formal dentro de un barroquismo pleno.
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 145
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Ya en edad avanzada comienza a realizar trabajos de arquitectura en los que
muestra una importante influencia de Francisco de Mora aunque su lenguaje no
carece de originalidad.
Obra:
-
Retablo de la capilla del Sagrario de la catedral, Segovia (1686)
Retablo de San Esteban, Salamanca (1692)
Nuevo Baztán, Madrid (1709)
Palacio de Goyeneche, Madrid (1724).
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 146
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Resumen
Las características que conforman el estilo general provienen de Holanda y, en
menor medida, de los Países Bajos, que remiten en gran medida al Barroco
italiano. La producción alemana e inglesa de pintura barroca es muy escasa y en
su mayor parte está realizada por autores de la propia Holanda o de Bélgica,
importada por los clientes. Ésta será una característica básica del Barroco
centroeuropeo: su carácter mercantil. Holanda es una pequeña república de
comerciantes, de vocación marítima y próspera población de burgueses que
desean emular a la nobleza. Siendo sus casas de menor tamaño que los palacios
encargan pequeños cuadros decorativos, con temas visualmente hermosos, lejos
de las complejas composiciones mitológicas o religiosas encargadas por los
nobles y el clero. Así, es el momento del triunfo del bodegón, el paisaje y la pintura
de género. Los autores más destacados son Rembrandt, Frans Hals, Vermeer de
Delft y Jacob Ruysdael.
Podemos hablar de una Escuela menor, los caravaggistas de Utrecht, que reciben
la influencia del Naturalismo tenebrista que se cultiva en el Barroco italiano. Pero
será ésta la única influencia extranjera que se deje sentir en la pintura de la época.
Hacia 1640, la pintura holandesa pasa por una fase de oscurecimiento de su
paleta en los paisajes, es decir, representar unas atmósferas densas y
tormentosas, que pudo deberse a un fenómeno atmosférico cíclico en estas costas
nórdicas. El resultado es un paisajismo lírico y misterioso, como se aprecia en las
marinas de Van de Welde, Van Goyen y Jacob Ruysdael. Los paisajes holandeses
suelen tener una línea de horizonte relativamente baja, lo que les permite
desarrollar atmósferas cargadas de intención, tormentosas o serenas, llenas de
nubes que dan variedad a las vistas.
Respecto al retrato, existen dos vertientes: la intimista, que recoge la labor
cotidiana de un personaje de la casa, género muy cercano a la pintura de
costumbres; éste es el caso de Vermeer de Delft en su Geógrafo. Estos retratos
intimistas se sitúan en el interior de una de las salas de la casa burguesa, en la
cual se inserta la figura del personaje, ensimismado en sus tareas cotidianas. Otro
género de éxito fue el retrato de grupo, encargado por cofradías de profesionales
o gremios, como sería el caso de la famosa Lección de Anatomía de Rembrandt.
En estos retratos colectivos se pinta a un gran grupo, de parecida edad y vestido,
colocados en filas para que todos puedan verse retratados, puesto que compartían
los gastos. La pintura de género nos aproxima a una producción diaria, cotidiana,
a veces incluso picaresca: fiestas populares, verbenas, paseos, etc. de gran éxito
en la pintura inglesa posterior.
Aparte de la pintura holandesa, la cultivada en la antigua Flandes tendrá, por su
ligazón histórica, mucha relación con España. Sus máximos exponentes fueron
Rubens, Van Dyck, Jordaens y David Teniers. Sus bodegones exuberantes, sus
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 147
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
escenas picantes, su alegría de color en los cuadros religiosos, gustaron mucho
en la Corte española. Los pintores flamencos enviaron cartones que se
convirtieron en fantásticos tapices que decoraban los palacios madrileños. Rubens
incluso se afincó durante varios meses en España en calidad de embajador, e
inundó la Corte con sus recargadas composiciones de un Barroco dinámico y de
colorido veneciano. Teniers fue uno de los más apreciados tanto en la península
ibérica como en el archipiélago británico, al igual que Van Dyck. Ejemplos de las
pinturas de todos ellos se encuentran en las salas del Museo del Prado, debido al
tradicional gusto que la Corte española sentía por la pintura flamenca. En cambio,
la pintura holandesa se halla representada en menor medida, y casi en su mayor
parte, por adquisiciones de finales del siglo XIX y siglo XX, por no haberse
acumulado en las colecciones reales españolas. El Barroco en estas regiones,
pues, ha de relacionarse con España, lo que provocó un enriquecimiento de los
dos estilos.
Tema 4. El barroco. Siglos XVII y XVIII 148
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Bibliografía
-
La época del Renacimiento. Denys Hay, dirigida por. Ed. Labor. Barcelona
1972
-
Clásicos del Arte: La obra pictórica de Botticelli. Carlo Bo, Gabriele Mandel.
Ed. Planeta. Barcelona 1988
-
Genios de la pintura. Ed Dolmen. 1999
-
Proyección de película de mujer del arte de perla (Subtema 4.1.4)
-
http://www.artehistoria.com/genios/escuelas/
-
http://www.artehistoria.com/genios/estilos/
-
http://www.artehistoria.com/genios/cuadros/
-
http://www.artehistoria.com/genios/pintores/
Material de apoyo visual
-
El arte barroco I (video grabación)
-
El arte barroco II (videograbación)
-
La Joven Con El Arete de Perla. Película
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Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Anexo Biografías
Tomás Moro, Santo
(Sir Thomas More; Londres, 1478 – id., 1535). Humanista y político inglés. Hijo
de un magistrado, estudió en la Saint Anthony School antes de entrar al servicio
del cardenal – arzobispo de Canterbury. Entre 1492 y 1494 realizó estudios
superiores en la Universidad de Oxford, y luego, tras regresar a Londres, estudió
derecho en el Lincoln's Inn. Alternó una brillante carrera profesional y política con
su interés por la literatura, y su vasta cultura humanística le valió la admiración de
Erasmo de Rotterdam, con quien le uniría una gran amistad. En 1509 fue
nombrado miembro del Parlamento, y ese mismo año contrajo matrimonio con
Jane Colet, a cuya muerte, dos años más tarde, se casaría en segundas nupcias
con Alice Middleton. Entró al servicio de Enrique VIII de Inglaterra en 1518, y ese
mismo año escribió Historia del rey Ricardo III. Dos años antes había publicado su
célebre Utopía, en la que proponía una organización racional de la sociedad, de
base comunal, que situaba en una isla imaginaria del mismo nombre que el título.
Tras establecer las normas que regirían esta sociedad ideal, entre las que se
hallaban la enseñanza universal, la libertad religiosa y la subordinación de todo
interés individual al beneficio común, pasaba a criticar las estructuras todavía
feudalizantes de la Inglaterra de su época. La obra, convertida en un clásico del
humanismo, ejercería una duradera influencia, desde Bacon hasta George Orwell.
Todavía al servicio del rey, Moro defendió públicamente la libertad de culto y de
palabra. En 1521 fue nombrado vicetesorero del reino y recibió el título de
caballero. En 1523 escribió Responsio Ad Lutherum, obra en la que se enfrentaba
al luteranismo, y tres años después empezó el conflicto con el rey que habría de
costarle la vida: Enrique VIII, casado con Catalina de Aragón, quería el divorcio
para poder asegurarse descendencia masculina. Tomás Moro se opuso
tajantemente a este divorcio, y en 1532 renunció a la cancillería del reino, cargo al
cual había accedido en 1529. Tras haberse negado a asistir a la coronación de la
nueva reina, Ana Bolena, fue acusado de corrupción, juzgado y condenado a la
pena capital. En 1935 fue canonizado por la Iglesia Católica.
Piero Della Francesca, Italiano
Borgo de San Sepolcro (1416 – 17) – Borgo de San Sepolcro (1492) es el
sobrenombre por el que conocemos a Piero De Benedetto Dei Franceschi. Este
artista será el gran enamorado de la luz en el Quattrocento italiano y uno de los
más grandes pintores del siglo XV. Nació en Borgo San Sepolcro entre 1416 y
1417; desconocemos con quién realizó su formación suponiéndose que fue en su
ciudad natal, posiblemente en el taller de Antonio de Anghiari, siendo la primera
noticia documentada de 1439, cuando estaba en Florencia con Domenico
Veneziano pintando los frescos de San Egidio, hoy perdidos. También se especula
sobre un aprendizaje en la capital de la Toscana debido al profundo conocimiento
Anexo Biografías 150
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
de las obras del Beato Angélico, Paolo Ucello y Masaccio, a quienes debe parte
de su formación. Ya en estos años juveniles muestra una profunda admiración
hacia la perspectiva, la proporción, el orden y la simetría, siguiendo las teorías
arquitectónicas y matemáticas de Leon Battista Alberti.
En 1442 está de nuevo en Borgo San Sepolcro, iniciando sus originales
creaciones con el Políptico de la Misericordia y el Bautismo de Cristo, cuyos
fondos nos remiten al paisaje de Las Marcas. Se considera que entre 1448 y 1451
residiría en Ferrara ya que los artistas locales exhiben una gran dependencia de la
pintura de Piero, aunque no tengamos ninguna documentación relativa a esta
estancia. Su fama irá en aumento ya que en 1451 le encontramos en Rímini,
trabajando en el fresco de Sigismondo Pandolfo Malatesta y San Sigismondo para
el Templo Malatestiano. En sus obras aportará una iluminación especial,
resaltando la volumetría de las figuras, insertadas correctamente en el espacio. Al
año siguiente recibe el encargo de la decoración de la capilla del coro de la iglesia
de San Francisco en Arezzo, donde pintará la Leyenda de la Vera Cruz, su obra
maestra, realizada entre 1452 y 1466. En 1458 viaja a Roma y permanece desde
el mes de octubre hasta abril, trabajando en la decoración al fresco de la cámara
del papa Pío II, recibiendo 150 florines por la labor.
En 1460 de nuevo está en Borgo de San Sepolcro, regresando siempre que puede
a su ciudad natal donde se encuentra en su verdadero ambiente. En esta década
iniciará una intensa relación con los duques de Urbino, Federico de Montefeltro y
Battista Sforza, para quien realizará numerosas obras. Urbino quería ser una
"Nueva Atenas", promocionando culturalmente el duque su ciudad por lo que llamó
a los mejores artistas y humanistas. Piero aportará un nuevo lenguaje presidido
por la arquitectura, como vemos en la Pala Brera, la Virgen de Senigallia o la
Flagelación de Cristo, las tres obras más importantes del maestro en su madurez.
La influencia de la pintura flamenca se pone de manifiesto en esta época, donde
las figuras continúan con su frialdad expresiva. En 1478 parece abandonar la
pintura debido a una enfermedad ocular, interesándose por la perspectiva y las
matemáticas, escribiendo tres importantes tratados: "De prospectiva pingendi",
"Trattato d´abaco" y "De quinque corporibus regularibus", revelando en ellos su
deseo de plasmar la realidad de las cosas a través del orden matemático,
siguiendo a Brunelleschi o Alberti. Piero falleció en Borgo San Sepolcro el 12 de
octubre de 1492, el mismo día que Colón llegaba a América. Entre sus discípulos
más importantes destacan Luca Signorelli y Melozzo da Forli, aunque la fama de
Piero cayera pronto en el olvido. En el siglo XIX se volvió a tomar interés por su
pintura, atrayendo a varios impresionistas como Degas.
Anexo Biografías 151
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
El Bautismo de Cristo es una de las obras tempranas más famosas de Piero Della
Francesca. En ella encontramos una referencia paisajística básica para la pintura
del Quattrocento ya que se acerca a la realidad que circunda al artista,
considerándose una imagen de las cercanías de Sansepolcro donde el pintor
nació y vivió la mayor parte de su tiempo. Encontramos así una destacable alusión
a la perspectiva, fundamental en la obra de Piero, ya que las propias figuras
conforman el espacio donde se asientan. La figura de Cristo se sitúa en el centro
de la composición, recibiendo el agua bendita de su primo san Juan Bautista;
sobre su cabeza encontramos la paloma del Espíritu Santo y bajo sus pies las
aguas del río Jordán. Tres figuras aladas se sitúan junto al árbol; han sido
identificadas como los ángeles que acompañaban a Cristo en su bautismo pero no
portan las vestiduras ni los elementos típicos, interpretándose como una alusión a
la Concordia entre las Iglesias occidental y oriental que llegaron a acercamientos
en el Concilio Ecuménico celebrado en Florencia en 1439, fecha en la que el
maestro se encuentra en la capital de la Toscana. Esa hipótesis se refuerza con
los atuendos orientales de los personajes que se aprecian tras el catecúmeno que
Anexo Biografías 152
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
se despoja de sus ropas. Las figuras están sabiamente interpretadas, obteniendo
un marcado acento volumétrico gracias al empleo de la luz, resaltando el aspecto
escultórico y anatómico de los personajes, especialmente de Jesucristo. Las
tonalidades no son muy vivas, al bañar las figuras con esa luz blanca y
uniformemente distribuida. Las referencias a la Escuela florentina del
Quattrocento, tan admirada por el maestro, son obligadas, encontrando ecos de
Masaccio, Masolino, Fray Angelico o Domenico Veneziano.
El Políptico de la Misericordia es una de las primeras obras documentadas de
Piero Della Francesca. Fue encargado al artista por la Compagnia Della
Misericordia de Borgo de San Sepolcro -pueblo natal de Piero- el 14 de julio de
1445, estableciéndose en el contrato los materiales que debían emplearse y el
programa iconográfico a seguir. La ejecución de la obra se prolongó durante casi
quince años, considerándose que compaginaría este encargo con otros. El retablo
consta de varias tablas, presidido por la Virgen de la Misericordia; sobre ella, una
Crucifixión, acompañadas ambas tablas por varios santos – San Benito de Nursia
y San Francisco de Asís – y las figuras de María y el ángel formando una
Anunciación. Las escenas que rodean al conjunto no fueron realizadas por Piero
Della Francesca, siendo su autor algún miembro de su taller o un artista local. En
este trabajo hay numerosas referencias al mundo gótico, especialmente el empleo
Anexo Biografías 153
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
de fondos dorados, aunque algunas figuras están dotadas de una anatomía típica
del Quattrocento, iluminadas por una luz que caracterizará al artista.
Nicolás Maquiavelo
(Florencia, 1469 – id., 1527) Escritor y estadista florentino. Nacido en el seno
de una familia noble empobrecida, vivió en Florencia en tiempos de Lorenzo y
Pedro de Médicis. Tras la caída de Savonarola (1498) fue nombrado secretario de
la segunda cancillería encargada de los Asuntos Exteriores y de la Guerra de la
ciudad, cargo que ocupó hasta 1512 y que le llevó a realizar importantes misiones
diplomáticas ante el rey de Francia, el emperador Maximiliano I y César Borgia,
entre otros. Su actividad diplomática desempeñó un papel decisivo en la formación
de su pensamiento político, centrado en el funcionamiento del Estado y en la
psicología de sus gobernantes. Su principal objetivo político fue preservar la
soberanía de Florencia, siempre amenazada por las grandes potencias europeas,
y para conseguirlo creó la milicia nacional en 1505. Intentó sin éxito propiciar el
acercamiento de posiciones entre Luis XII de Francia y el papa Julio II, cuyo
enfrentamiento terminó con la derrota de los franceses y el regreso de los Médicis
a Florencia (1512). Como consecuencia de este giro político, cayó en desgracia,
fue acusado de traición, encarcelado y levemente torturado (1513). Tras recuperar
la libertad se retiró a una casa de su propiedad en las afueras de Florencia, donde
emprendió la redacción de sus obras, entre ellas su obra maestra, El príncipe (Il
príncipe), que terminó en 1513 y dedicó a Lorenzo de Médicis (a pesar de ello,
sólo sería publicada después de su muerte).
En 1520, el cardenal Julio de Médicis le confió varias misiones y, cuando se
convirtió en Papa, con el nombre de Clemente VII (1523), Maquiavelo pasó a
ocupar el cargo de superintendente de fortificaciones (1526). En 1527, las tropas
de Carlos I de España tomaron y saquearon Roma, lo que trajo consigo la caída
de los Médicis en Florencia y la marginación política de Maquiavelo, quien murió
poco después de ser apartado de todos sus cargos. Su obra se adentra por igual
en los terrenos de la política y la literatura. Sus textos políticos e históricos son
deudores de su experiencia diplomática al servicio de Florencia, caso de
Descripción de las cosas de Alemania (Ritrato delle cose Della Alemagna, 1532).
En Discursos sobre la primera década de Tito Livio (Discorsi sopra la prima deca
di Tito Livio, 1512-1519) esbozó, anticipándose a Vico, la teoría cíclica de la
historia: la monarquía tiende a la tiranía, la aristocracia se transforma en oligarquía
y la democracia en anarquía, lo que lleva de nuevo a la monarquía. En El príncipe,
obra inspirada en la figura de César Borgia, describe distintos modelos de Estado
según cuál sea su origen (la fuerza, la perversión, el azar) y deduce las políticas
más adecuadas para su pervivencia. Desde esa perspectiva se analiza el perfil
psicológico que debe tener el príncipe y se dilucida cuáles son las virtudes
humanas que deben primar en su tarea de gobierno. Maquiavelo concluye que el
príncipe debe aparentar poseer ciertas cualidades, ser capaz de fingir y disimular
Anexo Biografías 154
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
bien y subordinar todos los valores morales a la razón de Estado, encarnada en su
persona.
Su pensamiento histórico quedó plasmado fundamentalmente en dos obras: La
vida de Castruccio Castracani de Luca (1520) e Historia de Florencia (Istorie
fiorentine, 1520-1525). Entre sus trabajos literarios se cuentan variadas
composiciones líricas, como Las decenales (Decennali, 1506-1509) o El asno de
oro (L'asino d’oro, 1517), pero sobre todas ellas destaca su comedia La
mandrágora (Mandragola, 1520), sátira mordaz de las costumbres florentinas de la
época. Clizia (1525) es una comedia en cinco actos, de forma aparentemente
clásica, que se sitúa en la realidad contemporánea que Maquiavelo tanto deseaba
criticar.
Masaccio
(Tommaso di Giovanni Di Mone Cassai; San Giovanni Valdarno, actual Italia,
1401-Roma, 1428) Pintor italiano. La carrera artística de Masaccio es interesante,
primero, por la sorprendente relación entre la brevedad de su vida (murió a los
veintisiete años) y la importancia, además de relativa abundancia, de sus
creaciones, y segundo, por su aportación decisiva al Renacimiento, ya que fue el
primero en aplicar las reglas de la perspectiva científica. Masaccio se trasladó a
Florencia cuando aún era muy joven, y en 1422 figuraba inscrito en el gremio de
pintores de esta ciudad. Nada se sabe de lo que hizo hasta entonces y con quién
se formó. Se le vinculaba tradicionalmente con el taller de Masolino, pero en la
actualidad se cree que no fue en él donde se formó, sino que se incorporó como
colaborador ya formado. Su primera obra documentada, el tríptico de San Juvenal
(1422), es una creación que supera plenamente el gótico. En el posterior políptico
para el Carmine de Pisa (1426), la composición a base de pocas figuras
esenciales y la plasmación natural de la luz definen su estilo característico, que se
despliega plenamente en su obra maestra: el ciclo de frescos sobre la Vida de san
Pedro y la Expulsión del Paraíso, que pintó para la capilla Brancacci de Santa
Maria del Carmine, en Florencia, en colaboración con Masolino. Las figuras de
Adán y Eva expulsados del Paraíso son prototípicas de la concepción que
Masaccio tenía de la pintura, basada en la masa y el volumen de las figuras, en
una única fuente de luz y en la representación científica de la perspectiva.
La importancia de estos frescos fue tal que todos los grandes pintores posteriores,
incluidos Leonardo, Rafael y Miguel Ángel, los estudiaron. Probablemente, en
1428, Masaccio realizó su última obra: un fresco de la Trinidad en Santa Maria
Novella, que ha pasado a la posteridad como un ejemplo emblemático de
perspectiva y composición. Poco después de acabar esta pintura, Masaccio se
trasladó a Roma, donde murió de repente, se ha llegado a decir que por
envenenamiento. Era una figura prácticamente desconocida, pero su obra no tardó
Anexo Biografías 155
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
en proyectarlo al primer plano de la actualidad y ejerció una gran influencia
durante el Renacimiento.
Masaccio presenta un personaje de perfil, como será habitual en el Quattrocento –
véase el Federico II da Montefeltro de Piero Della Francesca – recortado sobre un
fondo neutro para resaltar el volumen de la figura, acentuado gracias al turbante
rojo con el que indica los planos pictóricos. Destaca su fisonomía intelectual,
especialmente sus ojos penetrantes. Viste túnica granate de tonalidad similar a la
empleada por San Juvenal en el Tríptico de San Giovenale, interesándose
ligeramente por los plegados. Algunos especialistas identifican al personaje con
Leon Battista Alberti, uno de los arquitectos que puso más énfasis en la
admiración hacia las obras clásicas y en la perspectiva. También se ha
especulado con que fuera un integrante de La Consagración ya que según cuenta
Anexo Biografías 156
Historia del Arte.
Del Renacimiento al Siglo XVII
Vasari en esa obra de la iglesia del Carmine florentina estaban retratados buena
parte de los artistas y mecenas del momento como Brunelleschi, Masolino,
Donatello, Filipo Brancacci o Giovanni di Bicci de Médici. La autoría de Masaccio
fue identificada por primera vez por Berenson en 1900.
Cimabue Giovanni Cenni Di Peppi
Cimabue suele ser considerado como uno de los fundadores del arte moderno y
se cree que fue el maestro de Giotto. Su fama se debe principalmente al hecho de
que fuera elegido por Dante como ejemplo para ilustrar la naturaleza transitoria de
la gloria terrena: Cimabúe creyó ser la mayor figura de la pintura de todos los
tiempos, sin embargo, en la actualidad es Giotto el aclamado y su fama se ha
oscurecido (Purgatorio XI 94 – 6). Los primeros que comentaron la obra de Dante
pensaron que había sido discípulo de Cimabúe y le atribuyeron el que introdujera
un mayor naturalismo en el estilo bizantino. Se hallaba en Roma en el año 1272
con seguridad y pudo haber recogido la influencia de la corriente clásica
representada por Cavallini. La única pieza de la que hay documentos que
atestigüen que fue realizada por Cimabúe fue una representación de San Juan
que forma parte de un mosaico de grandes dimensiones y que se encuentra en el
ábside de la Catedral de Pisa, en cuya realización se hallaba trabajando en 1302.
Otras obras también se le han atribuido como la Virgen de san Francisco de la
Iglesia de la parte baja y la impresionante Virgen de Santa Trinidad de Florencia
de los Uffizzi, que se puede compara con la Virgen de Ognissanti de Giotto o la
Madonna Rucellai del Duccio.
Anexo Biografías 157

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