La épica griega blog 2

Transcripción

La épica griega blog 2
La épica griega (I): Homero. (Francisco Giner de los Ríos)
1. La épica como género literario.
La épica y con ella, la literatura, nace en Grecia con dos grandes poemas: la Ilíada y la Odisea, atribuidos a
Homero. Sin embargo, ambos son el fruto de una rica y elaborada tradición oral surgida quizá en época
micénica, a partir del momento histórico de la Guerra de Troya y perpetuada hasta el período romano. Poco
sabemos de la épica antes de Homero y, en general, son noticias que él nos transmite.
Veamos las características del género:
- En estas dos piezas, paradigmas de la épica universal, encontramos las hazañas de los hombres, que
tuvieron lugar con motivo de la guerra de Troya. Lo relevante no es la guerra en sí, sino los sufrimientos
derivados de ella y que los hombres encaran como prueba de su virtud: el valor guerrero en el soldado, la
fidelidad en la mujer, la lealtad en el amigo, ... La Ilíada es una epopeya bélica sí, pero que culmina con una
decidida condena de la lucha.
- En el caso de Homero, el aedo nos transmite el rencor de Aquiles en los quince mil versos de la Ilíada, y el
difícil regreso de Odiseo desde Troya a su patria Ítaca con la venganza sobre los pretendientes, en los doce
mil versos de la Odisea. Ésos son los temas que presiden ambas obras.
- Uno de los conceptos básicos, especialmente en la Ilíada, es la fatalidad, la ceguera del alma que impide ver
al héroe cómo se gana su propio destino.
- El aedo, o cantor profesional, canta lo que antes ha oído y aprendido. Su oficio es comparable al de
cualquier artesano. Canta acompañado por un instrumento como la k…qarij, e inspirado por Apolo o las
Musas, a las que invoca. Es el transmisor de esa tradición oral, conservador e innovador a la vez de una
secular cadena poético-musical. Según Homero, los aedos cantaban en los palacios de los reyes.
Curiosamente, justo lo que cantan los aedos en la Odisea son las hazañas griegas ante Troya. Estas imágenes
son el modelo que desarrolla la épica homérica. El cantor pretende ser tradicional, arcaizante y silenciar todo
lo que, por moderno, no estaría en la sociedad que canta. Pocas veces franquea la separación entre su época y
la de los reyes micénicos. Y sin embargo, su originalidad reside en la elección de sus temas dentro del amplio
espectro de fórmulas e imágenes que posee.
- Se trata siempre de una poesía de carácter tradicional, formulario y oral como se desprende de la
utilización de ciertos recursos literarios como:
- Las escenas típicas que reaparecen en distintos pasajes, como las asambleas de dioses y héroes.
- La utilización de los catálogos (de guerreros, de naves,...) propios del pensamiento asociativo.
- Empleo de símiles y comparaciones, que no suelen ser de carácter abstracto.
- Empleo de digresiones.
- Utilización de las promesas anticipatorias (sólo en la Ilíada, no en la Odisea) y las resoluciones
retardadas. La anticipación reaparecerá en la tragedia de Eurípides y Sófocles.
- Descripciones no largas, como la de las naves, cuyo interés es casi museístico, tipológico.
- Gusto por los agones y las aristías como preparativos y culminación de la virtud del héroe épico.
Características: noble y esforzado, valeroso, arrojado, da la vida en la batalla por su rey pero participa en las
asambleas deliberativas. Cada héroe, sin embargo presenta un rasgo peculiar: la fuerza de Áyax, la destreza de
Aquiles, la humanidad de Héctor, la piedad de Eneas o la sensatez de Néstor. Hay personajes caracterizados
por falta de virtud heroica y contra él carga las notas negativas, como Tersites.
- La utilización de la composición anular. Es decir, en un período se adelanta el final de un asunto, lo que va
a pasar, sin dejar nada en suspenso. Entre medias se disponen los hechos relevantes (inclusoria) o no
(anafórica). Al final, se retoma la narración del final acontecido. Con ello no se descubre nada, porque los
hechos narrados eran conocidos por todos.
- Otra construcción típicamente homérica es la reconstrucción recopilatoria anafórica. El autor no pasa a lo
siguiente sin recapitular lo que acaba de pasar (“Llegó, habiendo llegado de...”). Es un procedimiento
arcaizante en autores clásicos como Platón en el Protágoras.
- Homero usa la composición en ritornello o estribillo.
- Ausencia prácticamente absoluta de metáfora.
- Recursos propios de la poesía oral, anterior a la escritura, explicados abajo. Las composiciones
anulares, en estribillo, los catálogos y la ausencia de metáforas son pruebas de un pensamiento asociativo
aún no lógico.
2. Homero: la cuestión homérica.
La cuestión homérica es un debate histórico sobre la figura de Homero, su autoría de la Ilíada y la Odisea y
sobre la unidad o no de estos largos poemas épicos. Biografía. Nada se sabe con certeza de Homero. Los
datos de su biografía se mezclan con la leyenda como los de otros grandes personajes de la historia griega de
los siglos oscuros y arcaicos como Licurgo. Su vida escapa a los datos concretos y los autores que han tratado
de datarlo, a partir, sobre todo, del análisis interno de la obra, han propuesto fechas variadas, desde hacerlo
contemporáneo a la propia Guerra de Troya (ca. 1250 a.C.), a situarlo hacia el “regreso de los Heraclidas” (la
invasión doria del s. X, que Homero silencia), o hacia el período de expansión fenicio (s. IX). Alguno llegan a
datarlo hacia 700 a.C. como hace el historiador Teopompo, ya en época de las competiciones griegas 3 (las
Olimpíadas comienzan en 776 a.C.). Otros elementos internos, ‘arqueológicos’, para datar las obras son las
armas empleadas (se utilizan el escudo grande o micénico y el pequeño del pecho propio del hoplita), los
catálogos de héroes4, el arte geomético5, o la profecía de Poseidón ex eventu de Il., XX, sobre que Eneas
reinaría sobre la Tróade6 y que sirve para fijar el término post quem non en 700. Para algunos autores del XIX,
Homero no existió y sus poemas serían el resultado de meras compilaciones de otros poemas sobre los
núcleos centrales de la Iliupersis y el nostos.
Generalmente, por el eco de su persona y obra en Hesíodo, Terpandro, Tirteo o Alcmán se suele fechar
convencionalmente en el s. VIII a.C. Sobre su procedencia y aunque distintas ciudades se disputaban en honor
de ser patria de Homero en la Antigüedad, la mezcla de rasgos jonios y eolios en su lengua ha llevado a
suponerlo procedente de la costa o de las islas al norte de Jonia y sur de Eolia, quizá de Quíos, donde vivieron
los llamados ‘Homéridas’, rapsodas profesionales, o de Esmirna. La tradición ha visto en Homero a un aedo
ciego, compositor de ambas obras. Parece que conoció bien Grecia por las múltiples leyendas locales que
inserta y que estaba empapado del arte geométrico propio del siglo VIII. Tampoco se sabe dónde murió.
Obra. Frente al desconocimiento de su vida, sus dos obras dominaron la tradición literaria y escolar griega
hasta la época helenística. Platón considera a Homero el educador de Grecia. Y sin embargo, los poemas
presentan contradicciones de lengua (arcaísmos y formas recientes, varios dialectos), de estilo (rápido, lento;
tenso, concentrado), de realia (hay armas de bronce y de hierro, hay inhumación e incineración, dos tipos de
escudo, ciudades de diversas épocas); también hay repeticiones (escenas) que se podrían deber a
interpolaciones y defectos de composición (dos asambleas de dioses en la Od. Para resolver una misma cosa).
Historicidad. Todos los poemas épicos se caracterizan por tener un fondo de sucesos históricos sobre el que
se ha forjado la leyenda épica manteniendo en mayor o menor grado esa historicidad (más en el Poema de
Mío Cid que en El anillo de los Nibelungos). Nadie duda hoy, desde que Schliemann desenterrara Troya y
Micenas y que se descubrieran las tablillas micénicas 8 que exisitió una expedición micénica contra el Asia (s.
XIII a.C) o una tradición oral épica cuyo fondo se sitúa en el Bronce (IIº milenio a.C.) de la Tróade. Los
poemas reflejan una monarquía absoluta, centralizada, con reunión en consejos aristocráticos al modo
micénico. Pero, en cualquier caso, hay que reconocer que la realidad histórica sólo es un telón de fondo pues
el poeta nunca pretende ser un historiador sino cantar la gloria del héroe. No todos los elementos de la época
micénica son conservados por Homero (así el f£sganon, la espada claveteada micénica no aparece en él).

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