GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER (1836

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GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER (1836
BENITO PÉREZ GALDÓS (1843-1920)
VIDA
Galdós nació en Las Palmas de Gran Canaria en 1843. Realizó sus primeros estudios en un colegio
inglés en Canarias. Vivió en Madrid a partir del 1863, estudió Derecho pero no acabó la carrera. Se
dedicó exclusivamente a la literatura. Manifestó gran interés por la vida y la historia española, sobre
todo contemporánea. Viajó por varios países europeos y en París, en 1867, tuvo su primer contacto con
la novela realista y naturalista. Conocía las obras de Balzac y de Dickens y leyó a Cervantes. Supo unir
la tradición española con la cultura europea del momento. Al regresar a España empezó a escribir y
publicó su primera novela La fontana de oro. Fue progresista y anticlerical y participó en la vida
política. Fue diputado en la coalición republicano-socialista y entró en la Real Academia Española en
1894. Perdió la vista, conoció la penuria económica, sus enemigos impidieron que se le otorgara el
Premio Nobel, por sus ideas anticlericales, y en los últimos años de su vida fue casi olvidado. Murió en
Madrid en 1920.
OBRA
La producción de Galdós es muy amplia. Cultivó todos los géneros literarios. Fue sobre todo novelista
pero también escribió obras de teatro y artículos y fue crítico literario. Criticó el exceso de
traducciones como causa de la degradación de la novela en España, y para superarla propuso la
observación de la sociedad, especialmente de la clase media.
Su narrativa se reparte en dos campos: los Episodios Nacionales (1873-1912) y las novelas largas que
se pueden agrupar en dos grandes bloques: las novelas de la primera época y las novelas españolas
contemporáneas.
En los Episodios Nacionales Galdós quiere ofrecer una visión novelada del siglo XIX. Son 46 novelas
que se dividen en cinco series de diez volúmenes cada una, excepto la última que quedó interrumpida.
Las dos primeras, escritas entre 1873 y 1879 abarcan la guerra de la Independencia y el reinado de
Fernando VII. Las series restantes recogen la guerra carlista, el reinado de Isabel II, la I República y la
Restauración. En los Episodios se destacan el esfuerzo de documentación, el propósito de objetividad y
el equilibrio entre lo histórico y lo novelesco.
Su producción literaria se puede dividir en tres etapas.
Novelas de la primera época (1870-1878)
En los años 70 Galdós publicó siete novelas en las que opone dos mundos, el liberal y el tradicional, y
presenta los efectos nefastos de la hipocresía, la intolerancia y el fanatismo religioso. Son novelas
históricas de intención política (La fontana de oro) y novelas de tesis contra el fanatismo y la
intolerancia de la España tradicional (Doña Perfecta, Gloria y Marianela).
Etapa realista y naturalista (1881-1888)
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A partir de 1880 Galdós publicó las que llamó “novelas españolas contemporáneas” que son un fresco
del Madrid y de la España de la época. Galdós es el pintor literario de Madrid. A través de Madrid nos
da su visión de España no haciendo historia de un pasado sino actuando de cronista de un presente. Por
el mundo novelesco de Galdós pasan los lugares madrileños más elegantes de su tiempo, pero desfila
también la miseria de los barrios populares. Toda la sociedad madrileña está en Galdós: desde el
político hasta el mendigo, desde el usurero hasta el suicida, desde el clérigo hasta la prostituta. En estas
novelas prevalece la clase media madrileña con sus vicios y sus virtudes. La actitud de Galdós hacia
esta clase no fue siempre la misma. Las esperanzas que puso en ella como motor para reformar
positivamente el país se fueron desvaneciendo. El cuadro final que nos pinta es el de una sociedad sin
ideales. De estas 25 novelas las más representativas son Fortunata y Jacinta (1886-1887) y Miau
(1888). Fortunata y Jacinta narra la dramática historia de los amores de Fortunata, de la clase popular,
con Juanito Santa Cruz, que está casado con Jacinta, de clase media: con Fortunata Juanito tendrá el
hijo que Jacinta no puede darle.
Etapa idealista-espiritualista (de 1888 en adelante)
En los años 90 Galdós evidenció su interés por asuntos espitrituales y morales: la justicia, la caridad y
el amor de sus protagonistas contrastan con la incomprensión y el egoísmo de la sociedad. Hizo que
sus personajes fueran símbolos de sentimientos y valores humanos. Las novelas más representativas
son Tristana, (1892) Torquemada (1893) y Misericordia (1897). Tristana ofrece un ejemplo del
ambiente urbano burgués donde se retrata su decadencia.
Galdós empezó tarde a escribir obras de teatro y la mayoría son adaptaciones teatrales de sus novelas,
como Realidad y Doña Perfecta. Ya que muchas de sus novelas contienen mucho diálogo el paso a la
forma teatral es casi natural. Su mayor éxito fue Electra (1901).
Los temas que preocupan a Galdós son los mismos problemas de la época en la que vive: las libertades
individuales, la educación, la libertad de cultos, el anticlericalismo, el progreso. Vivió el fracaso de la
Revolución de 1868 y con ella la derrota de los intentos de reformas drásticas propuestas por los
krauisistas españoles.
Galdós superó el costumbrismo regional dedicándose al análisis y a la narración de la historia
(Episodios Nacionales), de su ambiente social (Fortunata y Jacinta), y de sus tipos humanos
(Misericordia). Sus personajes son ambiguos y dramáticos. El diálogo “viste” al personaje y lo coloca
en la clase social a la que pertenece. El realismo de Galdós atiende tanto a lo ambiental como a lo
psicológico. Parte siempre de una observación y documentación rigurosa de ambientes y personajes. El
estilo es expresivo y el lenguaje evidencia una gran riqueza de registros, privilegiando el
conversacional.
Muchas de sus obras, como Tristana, Nazarín, Fortunata y Jacinta y El abuelo, han pasado al cine o a
la televisión.
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