ULT35Anos-Rollo-01 - Cursillos de cristiandad de Valparaíso

Transcripción

ULT35Anos-Rollo-01 - Cursillos de cristiandad de Valparaíso
“2003, Año del M.C.C. de América Latina”
QUEREMOS DARTE GRACIAS SEÑOR
(Rollo para la Ultreya Aniversario de los 35 años del MCC)
EUGENIO Y TICÓ SEVERIN
San Pablo, apóstol y Patrono de los Cursillos de Cristiandad, en su 1ª Carta a los cristianos de Corinto, en un
intento por corregir algunas desviaciones que se habían producido en esa comunidad luego de su partida, nos
dice que “Nadie puede decir "Jesús es el Señor", sino guiado por el Espíritu Santo. Hay diversidad de
dones, pero uno mismo es el Espíritu; hay diversidad de ministerios, pero uno mismo es el Señor; hay
diversidad de obras, pero es el mismo Dios, que obra todas las cosas en todos”. (1ªCor. 12,3,6),
fijándonos con ello una verdadera teología de los carismas.
El Padre Sebastián Gayá, Director Espiritual del Primer Cursillo de Cristiandad, dado en Mallorca en
1949, por su parte, nos dirá en una de sus obras, que los Cursillos nacen , cuando el Espíritu actúa,
"discretamente, insensiblemente, tomando pie de unas circunstancias, de unos acontecimientos, de
unas ideas-fuerza, del calor de unas amistades, que impulsan un quehacer, se convierten en
convicción compartida, y dan origen a unas opciones, cada vez mas definidas, clarificadas,
discernidas, que hacen que se perciban, como un eco cercano, las palabras del Señor Jesús: “remad
mar adentro”.- Duc in altum (Lc.5,4). )".(S.Gayá.- Carisma Fundacional del MCC, en "54 temas sobre el MCC",
Ed. Trípode, Caracas, 1991).
Ahora bien, esta gracia del Espíritu - o "carisma" – de los Cursillos, propiedad de nadie mas que del Espíritu y
de la Iglesia animada por el Espíritu, “Lo derramará el Espíritu sobre cuantos vamos trabajando en
Cursillos, empezando por los iniciadores y expandiéndolo a las muchas personas que van participando, en los
distintos tiempos y lugares en que va desarrollándose el Movimiento. (Mons. José Capmany, Carisma y
Tradición en Cursillos de Cristiandad, Madrid 1991)
Este Carisma de los Cursillos que se concretará, y se hará realidad en el tiempo y en el espacio, y que en
momentos concretos de la historia de los hombres, y con los hombres pasará a hacer historia, es el que hace
35 años, a fines de la década del 60 surgió en nuestra diócesis de Valparaíso, permitiendo que unos cristianos,
sacerdotes y laicos, en intima comunión con nuestro Obispo, empezáramos a compartir una misma mentalidad
y a convivir unas mismas inquietudes apostólicas; empezáramos a trabajar con una misma finalidad, “hacer un
mundo mas cristiano, haciendo mas cristianos a los hombres”, y que con un mínimo de organización,
comenzáramos un proyecto, ensayando un Método para conseguir una Finalidad específica: “fermentar de
evangelio los ambientes”
Pensamos que una celebración como esta que nos reúne, la conmemoración de nuestro 35 años aquí en
Valparaíso, es una rica oportunidad para hacer un alto en nuestras vidas, para detenernos a reflexionar sobre la
forma como hemos administrado este Carisma que en algún momento de nuestras vidas el Señor quiso
confiarnos; para recordar nuestros orígenes y compartirlos con quienes han vivido la experiencia del Cursillo
entre ese ya lejano 1968 y el recién pasado mes de agosto en que se vivieran los últimos cursillos de esta
diócesis, y para dar Gracias al Señor por tantas maravillas.
Registrando nuestra memoria recordamos que las primeras noticias de los Cursillos en la diócesis, las
encontramos en las Religiosas de este Colegio de los Sagrados Corazones de Viña del Mar, las cuales, entre
sus actividades apostólicas de verano, tenían la costumbre de realizar misiones con sus alumnas en la región
rural de Villa Alegre, en la diócesis de Chillán. Esta actividad permitiría a las religiosas Loreto Larraín y Carmen
Rosa Cornejo, la primera, Superiora de su Comunidad y Directora entonces del Colegio, y la segunda
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Encargada de Pastoral del mismo, entrar en contacto con algunos cursillistas de Chillán, donde el Movimiento
se estaba desarrollando con gran fuerza, los cuales las invitarían a participar en un Cursillo.
Entre el 14 y el 17 de abril de 1968, ambas tendrán la oportunidad de vivir su Cursillo en Chillán, y de vuelta a
Viña del Mar, entusiasmadas con lo vivido, empezarán a moverse para conseguir nuevas vacantes en Chillán,
invitando, para que también vivieran la experiencia, a un grupo de profesores y apoderados de su Colegio, con
miras a formar una comunidad que en definitiva permitiera traer el Movimiento a nuestra diócesis de Valparaíso.
Así, entre el 22 y 25 de mayo de 1968, viajan a Chillán para vivir su primer Cursillo, un apoderado del Colegio:
Ricardo Bagnara y cuatro profesores del mismo: Carlos Escudero, Roberto Rojas, Felipe Cuadra y el sacerdote
Jaime Moreno.
De vuelta este nuevo grupo, y formada ya la primera comunidad, nace el primer Centro, también en este mismo
Colegio, al cual se incorporan los recién salidos junto con algunas otras personas que habiendo vivido la
experiencia en otras partes u otros países, fueron siendo “detectados” o “descubiertos” por este entusiasta
grupo de primeros cursillistas
Entre estos van a estar el Padre Pelayo Domínguez, de la Congregación de los Sagrados Corazones, quién
había tenido la oportunidad de hacer su Primer Cursillo en Caracas, Venezuela, con el Padre Cesáreo Gil; el
Padre Samuel Riveros, Pasionista, quién lo había vivido en Santander, España en 1966, mientras se preparaba
para el sacerdocio; el Padre Máximo Puertas, Dominico, español, quién habiéndolo hecho en Madrid en 1964,
había trabajado posteriormente en ellos como Director Espiritual tanto en España como en Venezuela; y los
laicos Pedro y Elsa Fredes y Luis Enrique Olavarrieta, quienes habían tenido la oportunidad de vivir la
experiencia en Arica en 1966.
Entre el 27 y 30 de junio de 1968, un nuevo grupo de laicos es enviado a Chillán. Ellos serán Héctor Muzio,
Alberto Lira y Osvaldo Droppelmann, todos apoderados del Colegio de los Sagrados Corazones, y Luis Vargas,
estudiante de Derecho, amigo de Luis Enrique Olavarrieta. Con estos nuevos refuerzos se decide poner en
funcionamiento la primera Escuela de Dirigentes, la que con la Gracia del Señor hemos mantenido funcionando
ininterrumpidamente por estos 35 años formando a tantas y tantas generaciones de dirigentes, y se constituye
el primer Secretariado Diocesano.
PRESIDENTES.SECRETARIO.TESOREROS.VOCALES DE ESCUELA.VOCALES DE PIEDAD.VOCAL DE CENTROS.VOCAL DE ULTREYA.ASESOR DIOCESANO.-
Pedro y Elsa Fredes.Carlos Escudero.Felipe y Licia Cuadra.Alberto y Cristina Lira
Roberto y Marta Rojas.Luis Vargas.Franklin Luza.P.Pelayo Domínguez.-
Dos semanas mas tarde, entre el 13 y el 16 de agosto, viajan a Chillán a hacer su Cursillo, Elsa de Muzio, María
Cristina de Lira, y las profesoras Anita Avalos y Luz Vidal.
Con todo este grupo, mas el apoyo decidido del Secretariado de Chillán, se programa el Primer Cursillo de
Hombres de la diócesis de Valparaíso, para los días 5 al 8 de septiembre de 1968, el cual se dará en el
Santuario de Lo Vázquez, con un Equipo base proveniente de Chillán, encabezado por Roberto Mattatall como
Rector. Inmediatamente o mejor dicho simultáneamente, se prepararan también el Segundo Cursillo de
Hombres, para el 31 de octubre al 3 de noviembre, también con Rector chillanejo, Hernán Vera y el Primer
Cursillo de Mujeres para el 13 al 16 de noviembre de 1968, con Patty de Mattatall de Chillán como Rectora.
El mismo día de la partida del Segundo Cursillo de Hombres, el entonces Arzobispo-Obispo de Valparaíso,
Mons. Emilio Tagle C. dictará el Decreto que aprueba oficialmente la existencia del Movimiento en la diócesis, y
ratificará a los integrantes del Secretariado que se encontraba en funciones. (Cfr. Boletín Obispado Nº14.31.10.68).
La aventura había comenzado, el mandato de “creced y multiplicaos” cobraba nuevamente vida, y el
entusiasmo y compromiso de este grupo de “la primera hora” empezaría a producir frutos.
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Poco a poco irán surgiendo las primeras Reuniones de Grupo, en las que vamos a tratar de compartir a concho,
nuestra Piedad, nuestro Estudio y nuestra Acción, nuestros Éxitos y Fracasos Apostólicos, nuestros planes de
apostolado, en resumen nuestra amistad elevada al plano de lo sobrenatural. Se programan asimismo las
primeras Ultreyas, reunión de reuniones de Grupo
Al cumplirse el primer año desde el primer Cursillo, ya se habrían celebrado cuatro Cursillos de Hombres y dos
de Mujeres, todos con el apoyo de Chillán, para, a partir de 1970, “independizarnos” de Chillán, y partir con
nuestros propios Rectores y dirigentes
Vendrán luego los años en que además de desarrollarnos diocesamente, Valparaíso pasará a su vez a ser
diócesis madrina de otras, colaborando con sus dirigentes, al nacimiento y al desarrollo del Movimiento en las
diócesis de La Serena, Copiapó, Illapel, Talca y San Felipe. Para estas tareas se irá enviando en cada
oportunidad Equipos integrados por dirigentes y sacerdotes de nuestra Diócesis. Asimismo, y sin ser diócesis
madrina propiamente tales, participaremos colaborado también con dirigentes que integrarán Equipos de
Cursillos en las diócesis de Santiago, Rancagua y Linares.
Asimismo, desde su nacimiento, el Secretariado de Valparaíso intentará estar presente en todos los
acontecimientos interdiocesanos que a nivel nacional vaya celebrando el Movimiento, tales como Asambleas
Nacionales, Encuentros Nacionales, Ultreyas Nacionales, Cursillos de Dirigentes, Jornadas de Asesores,
Cursillos de Renovación, etc.
Por otro lado, forma parte también importante de esta historia, y lo tenemos muy claro en el recuerdo, la
circunstancia de que vivirán su Cursillo en Valparaíso, cuatro Obispos: Mons. Emilio Tagle, Arzobispo-Obispo
de Valparaíso, quién vivirá el 5º Cursillo en 1969; Monseñor Juan Francisco Fresno, ex-Arzobispo de La Serena
y Cardenal Emérito de Santiago, quién vivirá el 10º Cursillo en 1971, mientras era Arzobispo de La Serena;
Monseñor Carlos Camus, Obispo emérito de Linares, quién vivirá también el 10º Cursillo en 1971, mientras era
Obispo de Copiapó y Monseñor Polidoro Van Vierberghe, mientras era Obispo de lllapel.
A fines de los 70, como una iniciativa conjunta de un grupo de cursillistas de Valparaíso y de Mendoza,
Argentina, en los momentos más álgidos de la crisis limítrofe entre ambos países, y como una forma de rogar
en conjunto por la paz, se gestarán en nuestra diócesis, las Ultreyas de Confraternidad Chileno-Argentinas.
Estas que a partir de entonces se realizarán alternadamente tanto en Valparaíso como en Mendoza, que a la
fecha son ya 37, encontrándose programada para los días 5 al 8 de Diciembre próximos la Nº 38, que significan
en cada oportunidad el desplazamiento de alrededor de 100 personas a uno y otro lado de la Cordillera de Los
Andes, irán creando y afiatando profundos lazos de hermandad entre los integrantes del Movimiento de ambas
diócesis.
Importante será siempre destacar en la historia del Movimiento en esta diócesis, nuestra Escuela de Dirigentes,
la cual, habiendo comenzado como vimos en 1968, ha funcionado en forma ininterrumpida todos los lunes del
año, invierno y verano hasta la fecha. Esta Escuela que se ha ido organizando y perfeccionando a través del
tiempo, funciona hoy de tal manera, que entre los meses de Marzo y Diciembre opera sobre la base de cursos
regulares, tanto de Formación Cristiana como de Metodología de Cursillos, con programas que se desarrollan a
lo largo del año, y en el caso de los Cursos de Metodología dividida en niveles, en los cuales se va avanzando,
en la medida en que sus integrantes van superando etapas.
Otro elemento destacable en estos 35 años del Movimiento ha sido nuestra Revista. En 1968, cuando recién
nacía el Movimiento, comenzamos a editar la Revista EN LA BRECHA, como órgano oficial del Secretariado de
Valparaíso, la cual, por Acuerdo de la Asamblea Nacional, se convertiría en 1972 en el órgano oficial del
Secretariado Nacional. En su reemplazo nacería en 1973 la Revista FERMENTO la cual con algunos altibajos
en su publicación, provocados generalmente por motivos económicos, se mantiene hasta hoy, y cuyo último
número, dedicado a este aniversario, se encuentra a disposición de los que se interesen.
Atentos a los signos de los tiempos, concientes de que nuestro Movimiento es un Agente de la Pastoral
Profética y de que la historia de la evangelización no es sólo una cuestión de expansión geográfica, concientes
de que la Iglesia ha tenido que cruzar muchos umbrales culturales, cada uno de los cuales ha exigido nuevas
energías e imaginación para proclamar el único Evangelio de Jesucristo y concientes también de que el mundo
moderno exige nuevas formas de evangelización, creemos que en nuestros tiempos, con la revolución de las
comunicaciones y la información en plena transformación, en que el nuevo mundo del ciberespacio aparece
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como una llamada a la gran aventura de usar su potencial para proclamar el mensaje evangélico, la Iglesia, y en
ella nuestro Movimiento, se encuentran indudablemente ante nuevos caminos decisivos que se deben enfrentar.
Creemos que nosotros, cristianos que vivimos en esta era de la cultura de las comunicaciones, que navegamos
por internet, que recibimos y enviamos e-mails, tenemos que estar atentos y continuamente vigilantes, porque,
detrás de estas novedosas y, para algunos desconcertantes formas de expresión, puede estar también la
PALABRA de Dios. A través de estos modernos instrumentos Dios podría estar hablando con sus hijos e hijas
de la post modernidad, En estos sitios el VERBO podría estarse encarnando para ser visto mejor en el brillo de
una pantalla, percibido por la sensibilidad del tacto, en un “click” mil veces repetido, o “palpado” con un mouse
En esta línea, y teniendo presente lo recientemente señalado por el Papa Juan Pablo IIº, en el sentido de que
“es evidente que aunque Internet no puede suplir nunca la profunda experiencia de Dios, que sólo puede
brindar la vida litúrgica y sacramental de la Iglesia, sí puede proporcionar un suplemento y un apoyo
únicos para preparar el encuentro con Cristo en la comunidad y sostener a los nuevos creyentes en el
camino de fe”; y el hecho de que a través de Internet podemos multiplicar nuestros contactos de modos hasta
ahora impensables, lo que nos abre maravillosas posibilidades de difundir el Evangelio, todo lo cual está en el
centro de lo que significa, al comienzo de este milenio, seguir el mandato del Señor de “remar mar adentro”,
“Duc in altum” (Lc 5, 4), nuestro Moviendo se encuentra, al cumplir nuestros primeros 35 años en pleno
proceso de enfrentarlo.
Es así como desde el año 1999 hemos generado nuestro propio sitio Web y nuestra propia red de casillas
electrónicas, lo que nos está permitiendo, a través de Internet, llegar y entregar a quienes han vivido el Cursillo,
y particularmente a los dirigentes comprometidos en él, una amplia, completa y porqué no decirlo entretenida
formación e información, y a quienes están en otras instancias o lugares, la oportunidad de conocer lo que
estamos haciendo
Muchos mas hitos de estos ya largos 35 años podríamos destacar esta tarde de recuerdos, muchos, estamos
seguros, aparecerán en las Reuniones de Grupo que tendremos a continuación de este rollo, cuando revisemos
que ha sido de nuestras vidas en este tiempo, cuando recordando aquel “CRISTO CUENTA CONTIGO” que el
Director Espiritual de nuestros respectivos Cursillos nos dijera al entregarnos la cruz al finalizar esos tres días, y
al cual respondimos con un decidido “Y YO CON SU GRACIA” revisemos cómo ha sido nuestra respuesta,
preguntándonos si hemos y estamos “FERMENTANDO DE EVANGELIO LOS AMBIENTES”.
Pero decíamos al comenzar que además de recordar, esta era una hermosa ocasión para dar Gracias. Gracias
por tantas cosas que nos han pasado; gracias por tantas personas que hemos conocido y con quienes hemos
compartido; gracias por tantos regalos que el Señor nos ha proporcionado a lo largo de estos treinta y cinco
años.
Queremos darte Gracias Señor, cada uno de los que estamos aquí, por habernos invitado un día a vivir un
Cursillo de Cristiandad, el cual sin lugar a dudas cambió nuestras vidas, ya que a partir de él nunca mas fuimos
los mismos .
Queremos darte Gracias Señor por tantos testimonios de vida que en Cursillos hemos recibido, los cuales de
una u otra forma nos han ayudado en nuestros intentos de ser mejores
Queremos darte Gracias Señor, por las personas, sacerdotes y laicos, que a lo largo de estos 35 años nos
han dado esos testimonios, algunas de las cuales, aún a riesgo de que la memoria nos juegue una mala pasada
y podamos olvidar, queremos traer al recuerdo de muchos y al conocimiento de los mas nuevos
Queremos darte Gracias Señor, en primer lugar por la inmensa riqueza que nos legaron algunos de aquellos a
los cuales has llamado ya a tu presencia, y comparten con nosotros esta Ultreya Aniversario desde su Quinto
día
Queremos darte Gracias Señor, por el Padre MAXIMO PUERTAS, (+1998), sacerdote dominico español, que
a mediados de 1968, informado de que se estaba preparando el primer Cursillo de esta diócesis, se presentará
humildemente, de improviso en una de las reuniones preparatorias, en que se encontraban, entre otros, el
Padre Pelayo Domínguez, Madre Loreto Larraín, Carlos Escudero y otros de la primera hora, como un
sacerdote que tenía "alguna" experiencia cursillista (de hecho en Venezuela había participado en alrededor de
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treinta cursillos). En el curso de la reunión, con su claro conocimiento de la esencia, la metodología, la
mentalidad y la finalidad del MCC., lo que en ese momento sus copartícipes desconocían y el mismo se lo calló,
fue dando una serie de opiniones acerca de los rollos, sus contenidos y su forma de preparación, como
asimismo acerca del desarrollo del proceso mismo de preparación. Y tan adelantadas o audaces les parecieron
algunas de sus propuestas a los "novatos" del Movimiento que no sólo no le fueron aceptadas muchas de ellas,
o alguna de sus correcciones, sino que incluso acordaron pedirle que se retirara y no volviera (sic).
Lógicamente como lo reconocen aún hoy quienes "se dieron el lujo de echarlo", se actuó en ese momento con
una profunda ignorancia, lo que quedaría mas temprano que tarde en evidencia, ya que luego de las disculpas
del caso, no solo se le reconoció sus opiniones y aportes, sino que se le incorporó plenamente al Movimiento,
designándolo como Director Espiritual del 2º Cursillo de Hombres a realizarse un par de meses después, del 1º,
entre los días 31 de Octubre y 3 de Noviembre de 1968, en el cual puso de manifiesto y nos demostró
vivencialmente todo su talento, su capacidad y su brillante estilo de exposición de los rollos, llenos de vida y,
como buen religioso dominico, de un profundo contenido doctrinal, transformándose desde ese momento en
adelante en un "infaltable" acompañamiento en los comienzos del Movimiento en nuestra diócesis, participando
como Director Espiritual en prácticamente todos los Cursillos que se dieron durante los primeros años.
Queremos darte Gracias Señor, por ALIRO OLIVARES, del Cursillo Nº 1, (+1993) el cual al igual que San
Pablo en el camino de Damasco, tuvo un encuentro vital con Cristo en su Cursillo, encuentro que se traduciría
en un cambio radical en su forma de pensar de actuar y de vivir, pasando Cristo a partir de entonces a ser el
centro y motivo de su existencia y entendiendo que su misión estaba en el anuncio vivencial, comprometido y
profético de que Cristo es la respuesta del Padre a la condición humana.
Aliro hipotecaría todos sus carismas al servicio de la Iglesia en nuestro Movimiento, participando decididamente
en todas sus actividades, y dedicándose, durante casi 25 años, a llevar la palabra y la presencia del Señor a
todos los ambientes en que se desarrolló su existencia, partiendo de su propio hogar, luego de ese cambio
radical que el Cursillo produjo en su vida personal, en la cual, su gran empeño laboral y su alegría le habían
permitido ganar muchos amigos, tanto en su trabajo como en su barrio, prestigio y reconocimiento entre sus
compañeros, pero “amigos” algunos que lo fueron alejando de su hogar y haciéndolo postergar muchas veces a
la familia, llegando un momento en el que, en muchas ocasiones, transformó las noches en días y los días en
oscuras noches...hasta que el Señor, a través de una religiosa, asesora de la JEC, en la que participaban dos
de sus hijos, conociendo la crítica situación en que vivía su familia, debido a su comportamiento, sabiendo que
en Valparaíso se preparaba la realización del Primer Cursillo de Cristiandad, experiencia que ella había tenido
la oportunidad de vivir, consideró oportuno invitarlo Serían necesarias muchas oraciones y sacrificios de Javiera
y de la religiosa para que Aliro aceptara asistir...incluso hasta el día de la partida, ya que momentos antes de
iniciarse el Cursillo, Aliro fue sorprendido cuando trataba de arrancarse.
Queremos darte Gracias Señor, por el Padre PELAYO DOMINGUEZ, sscc, (+1999), primer Asesor
Diocesano de nuestro Movimiento, Director Espiritual en innumerables cursillos, tanto en nuestra diócesis, como
en aquellas otras que, como Secretariado, hemos apadrinado; "especialista" en Cursillos de mujeres, entre las
que, a pesar de sus años, tenía un "sano y santo" atractivo y "grupos incondicionales de "fans",
Pelayo en 1966, con motivo de un viaje ocasional realizado a Venezuela, pagado por su familia y sus amigos,
para visitar allí a su hermana carmelita de clausura, sería invitado a vivir "una experiencia" que por esos días
prendía con gran fuerza en ese país. Se trataba de un Cursillo de Cristiandad, dirigido espiritualmente en esa
oportunidad por otro de los "santos monstruos" que se han dado en este Movimiento, el Padre Cesáreo Gil.
Vivirlo y sentirse identificado con su esencia, finalidad y mentalidad fueron inmediatamente una sola cosa,
planteándose de inmediato el desafío de traer a Chile y particularmente a nuestra diócesis este, " su
descubrimiento".
Hombre de una extraordinaria caridad cristiana, que siempre rehuyó los honores, las alabanzas y el boato, se
identificaría, hasta sus últimos días con el Movimiento y con el Patronato de los Sagrados Corazones, a cuya
cabeza centró su acción apostólica y evangelizadora sobre niños y jóvenes, cuyas necesidades conoció
directamente en su labor.
Queremos darte Gracias Señor, por SERGIO ROBLES, del Cursillo 24 (+2002) cuya entrega al Señor,
manifestada en aquella frase que tantas veces le oyéramos: “Quien me vea a mí, que vea a Cristo en mí”, y
cuya humildad a toda prueba nos marco a muchos de por vida.
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Siempre contento, de la mano de su Violeta, traslucía con su testimonio de vida a un Jesús misericordioso y
alegre, siempre pendiente de los demás, siempre preocupado mas que de dar, de darse con sencillez, como lo
demostraron sus palabras en ese artículo escrito en FERMENTO, cuando conocedor de su enfermedad, sabía
que el Señor le llevaría muy pronto a su lado: “Jesucristo, nuestro Señor, verdadero Dios y verdadero
hombre, en los momentos de su pasión ofreció a su Padre todos sus dolores y su muerte por nuestra
salvación, por la salvación del mundo. Yo, Sergio Robles, indigno discípulo suyo, miembro de este
Movimiento de Iglesia, Cuerpo Místico de Cristo, no podía sino seguir su ejemplo, y en esa camilla,
mientras avanzaba por los pasillos del hospital, prometí al Señor de todas las cosas unir mis
padecimientos, mis dolores a los suyos, para cooperar con El en la salvación de mis hermanos”.
Queremos darte Gracias Señor, por el Padre MIGUEL SAEZ, (+1987) quién fuera Asesor Diocesano del
Movimiento en Valencia, España, y Director Espiritual de muchos Cursillos en Chile, tanto en nuestra Diócesis
como en aquellas que como Secretariado el Señor nos ha confiado apadrinar: Copiapó, La Serena, Illapel y San
Felipe.
Gracias por su sencillez y entrega espontánea, que sabía ocultar su sufrimiento y desvivirse por los demás. Que
sabía escuchar y crear ambientes de confianza que hacían fácil establecer con él un diálogo exigencial,
amoroso y renovador, en el cual se hacía realidad la magistral definición de diálogo que nos dejara Paulo VIº:
"un impulso del amor que tiende a hacerse don".
Todos los que compartimos con él, en una u otra forma, nos sentimos sus amigos y a cada uno nos manifestó
en una forma especial su afecto y siempre nos estimuló. Al recordar sus típicas palabras: "¡ánimo, valor y
miedo¡", que tantas veces le escucháramos al participar con él en preparaciones de Cursillos, y al percibir el
espacio vacío de su ya prolongada ausencia, nos llegan nostálgicas y memorables las palabras de Fray Luis de
León: “¡Y dejas, Pastor Santo, tu grey en este valle hondo, oscuro, con soledad y llanto, y Tu, rompiendo
el puro aire, te vas al Inmortal seguro!".
Queremos darte Gracias Señor, por ALFONSO HERREROS, del Cursillo 11 (+1983) motor de aquella
primera etapa, ejemplo de amistad a toda prueba, de compromiso y de entrega a la voluntad del Señor.
Metódico y preocupado siempre de los detalles, lo que le había valido llegar en su trabajo a las mas altas
funciones con las mejores calificaciones, aplicó en su apostolado el mismo esquema, y cuando, sin grandes
aspavientos, desde la mas humilde sencillez, el Señor quiso llevarlo a la Presidencia del Secretariado Nacional,
él, conocedor en plenitud de su mal, ya terminal, que podría haber justificado su no aceptación, testimoniaría
una vez mas su compromiso con aquella frase que aún hoy resuena en nuestros oídos: “En realidad no tengo
ninguna excusa para decirle que no al Señor”.
Queremos darte Gracias Señor, por CARLOS CORTES, ese negro que nos regalaras para que con Adelita
dirigieran nuestro Movimiento a nivel diocesano entre 1988 y 1992, por el esfuerzo y la entrega plena con que lo
hizo, por su creatividad y testimonio de entrega a Tu voluntad, todo lo cual fue marcándonos una ruta a seguir.
Queremos darte Gracias Señor, por tanto otros que nos han precedido en el quinto día y cuyas profundas
huellas de su paso por el Movimiento son aún pistas importantes en nuestro camino hacia el Señor. Sabemos
que se nos quedarán muchos fuera de esta lista
Queremos darte Gracias Señor,.por la inteligencia y el compromiso del Padre ENRIQUE BARILARI; por la
entrega de OSCAR y CUCHITA GAETE quienes fueran Presidentes Diocesanos; por el testimonio de trabajo
de PILAR MARTINEZ DE LAMELES; por la humildad de la ELSITA FREDES, primera Presidenta de nuestro
Secretariado Diocesano; por la fuerza nacida del compromiso que nos demostró en los años setenta
CARMENCITA DE MATELUNA; por la entrega paciente de JORGE SCHULTZ; por la alegría espontánea que
nos trasmitió el NINO SANGUINETTI; por el aporte generoso en los primeros tiempos de CLAUDIO ORTIZ;
por la sencillez de ARTURO PIZARRO, el Pata de Carburo, por la cordialidad del Padre JOSE MARIA MUÑOZ;
por la entrega combativa del TEODORO GONZALEZ; por la santidad transparente del Padre JUAN ENRIQUE
WALKER; por la amistad, sencillez y alegría del “chino” SERGIO DIAZ, a quien llamaste a fines del año pasado
a tu presencia, cuando recién había asumido la Vocalía de Ultreyas del actual Secretariado, tareas en las que
ROSITA sigue “apechugando” con nosotros .
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Queremos darte Gracias Señor, también, y aún a riesgo de herir su humildad, por tantos otros dirigentes con
quienes hemos compartido este cuarto día, algunos activos y en la brecha al interior del Movimiento, otros en
otras opciones o movimientos de Iglesia, otros llevando su testimonio al mundo, a las estructuras en que están
inmersos, a la cultura en que nos desenvolvemos, todos intentando cumplir el objetivo fundamental de nuestros
Cursillos: “fermentar de evangelio los ambientes”
Queremos darte Gracias Señor, en este grupo en primer lugar por nuestro querido Padre MARIO
SANGUINETTI, que con sus 82 años de edad y los mismos 35 que nuestro Movimiento, como Asesor
Diocesano, sigue vigente, siendo el gran puntal sobre el que descansa el Movimiento en Valparaíso. Te damos
gracias por su entrega, por esa disposición siempre a servir, por esa alegría que nos transmite, por el cariño con
que nos arrastra a seguir tu Camino.
Queremos darte Gracias Señor por Madre LORETO LARRAIN, por su iniciativa en los primeros momentos
hace 35 años, por el cariño con que nos abrió las puertas de esta casa, de este Colegio que nos ha acogido
durante todos estos años, por la fuerza con que se jugó en aquellas primeras lides, por el empuje con que nos
contagió para comprometernos en Tu servicio a través de este Movimiento, por los mas de cincuenta
candidatos que Cursillo tras Cursillo ha ido invitando, muchos de los cuales fuimos conquistados para trabajar
en él.
Queremos darte Gracias Señor por NELSON y ANTONIETA LEIVA, ambos de los Cursillos Nº 1 de 1968, por
la pasión con que se entregaron por tantos años a tu servicio en nuestro Movimiento, por la inteligencia con que
fueron tratando de encontrar alternativas que hicieran de nuestros Cursillos un instrumento efectivo de cambio y
de compromiso en quienes los vivieran, por el empuje con que asumieron tantas veces, tanto desde el
Secretariado Diocesano, como del Secretariado Nacional la tarea de hacer del Movimiento un instrumento de
renovación cristiana acorde con los signos de los tiempos y con las exigencias de los cambios.
Queremos darte Gracias Señor por JAIME y ROSITA RIQUELME, a quienes a través de la diócesis de
Valparaíso has confiado en estos tiempos la guía de nuestro Movimiento desde el Secretariado Nacional, por la
fuerza y entrega con que han asumido estas tareas, intentando que los Cursillos del Siglo XXI sigan fieles a su
carisma pero renovados al mismo tiempo de acuerdo a las exigencias de los tiempos.
Queremos darte Gracias Señor por tantos otros de este cuarto día, que con su participación, con su entrega,
con su compromiso han llevado el peso y se la han jugado a concho por este Movimiento en distintos
momentos, permitiéndonos en estos treinta y cinco años dar la oportunidad a 6.215 personas, 3.246 mujeres
2.969 hombres de vivir esos tres encuentros: con uno mismo, con Cristo y con los hermanos, que a muchos nos
han cambiado la vida y los esquemas
Queremos darte Gracias Señor entre estos, también con el riesgo de herir sus humildades o de dejar a
algunos en un olvido involuntario, por el aporte que en algún momento ha significado su participación en la vida
y el trabajo de nuestro Movimiento, por el Padre KEPA BILBAO, por PEDRO FREDES; PANCHO y CLARISA
OIVARES; ARTURO y CARMEN WILSON; ALBERTO y ELIANA MEJIAS, el Padre JOSE GARCIA DE
MENDOZA; MARIO RADRIGAN; ANITA AVALOS; ARTURO y SILVIA GODOY; ROSITA NUÑEZ; LUCHO
PIZARRO; ZUNILDA AVALOS; SERGIO e INES ARZE; CARLOS ESCUDERO; BERNARDO y OLGUITA
OYARCE; JULIAN y FLORITA AMALLER; DANIEL y ELIANA NEGRETE; GUIDO y CECILIA MUSANTE;
HERNAN y ROXANA CASTILLO; el Padre DESIDERIO MORALES, nuestro actual Asesor Nacional;
PANCHO y MARIA ANGELICA MALDONADO; JORGE y CARMEN BRUCE; VICTOR y VIVIANA
BUSTAMANTE; JUAN CARLOS e INDALICIA GAMBOA; ARCHIBALDO y MARIA ELENA PEREZ.
Queremos darte Gracias Señor, por cada uno de aquellos que han servido como Presidentes Diocesanos y en
cada una de las distintas funciones de nuestro Secretariado Diocesano durante estos 35 años. Sin lugar a
dudas su trabajo, su iniciativa y su dedicación han sido muy importantes para el desarrollo de nuestro
Movimiento.
Queremos darte Gracias Señor, por cada uno de aquellos a quienes en algún momento llamaste como
Rectoras o Rectores, rollistas o auxiliares y cocineros, en los 130 Cursillos que llevamos a la fecha, por su guía
y testimonio que sin duda ayudaron a tantos a seguirte.
Queremos darte Gracias Señor, por las tres oportunidades en que en estos años has confiado a esta diócesis
la conducción del Secretariado Nacional del Movimiento, entre los años 1972 y 1978; entre 1982 y 1986; y entre
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2002 y 2004. Gracias por habernos dado dirigentes comprometidos para asumir las responsabilidades y para
responderte como tu esperabas.
Queremos darte Gracias Señor, por cada uno de aquellos dirigentes que han integrado estos Secretariados
Nacionales, ya que con su entrega y trabajo, nuestro Movimiento continua plenamente vigente en la pastoral
nacional, es el único Movimiento de Iglesia que está en todas las diócesis del país, y ha podido el presente año
iniciarse en la diócesis de Punta Arenas, cumpliendo así Tu mandato de llevar Tu Palabra hasta “los últimos
confines de la tierra”
Queremos darte Gracias Señor, por el inmenso regalo que nos diste suscitando en dirigentes de nuestra
diócesis la iniciativa de las Ultreyas de Confraternidad Chileno-Argentina. Gracias por irlas consolidando como
una instancia de oración y de amistad, Gracias por irlas constituyendo en una tradición inquebrantable, Gracias
por habernos permitido que en la 37 Ultreyas compartidas hasta hoy, mas de 1600 familias hayamos recibido en
nuestros hogares o hayamos sido recibidos en hogares de cursillistas de Mendoza, para compartir en cada
oportunidad durante tres días nuestra piedad, nuestro estudio, nuestra acción y fundamentalmente nuestra
amistad en una dimensión de fe.
Queremos darte Gracias Señor, por nuestra Escuela de Dirigentes, la que durante estos 35 años como
señalábamos, ha funcionado ininterrumpidamente, invierno y verano, con sol o con lluvia, incluso con toque de
queda en aquella década del 70. Gracias porque ella ha sido, como lo dice la oración de la Escuela, que tantas
veces hemos rezado, garantía de la autenticidad y la lozanía que señala la rectitud del Método de Cursillos,
Gracias porque ella nos ha ayudado a quienes hemos hecho la opción como dirigentes del Movimiento, a tratar
de obrar con la caridad y entrega que exige el verdadero apostolado, a tratar de no olvidar que es para servir a
los demás, a tratar de disipar entre nosotros la desunión, las discordias, las envidias y los falsos celos. Gracias
porque ella nos ha servido como luz para ver siempre la realidad de esta obra, caridad para juzgarla y entrega
apostólica para mejorarla.
Queremos darte Gracias Señor, por darnos desde 1968 esta Escuela de Dirigentes, como gran pilar de apoyo
y el cimiento fundamental de nuestro Movimiento en esta diócesis. A ella, a su fidelidad al carisma de los
cursillos, al compromiso de los dirigentes que en ella han participado y han crecido, a su continuidad constancia
y vigencia en el tiempo, debemos sin lugar a dudas gran parte de lo que es hoy y la fuerza que tiene nuestro
Movimiento aquí en Valparaíso.
Queremos darte Gracias Señor, por habernos permitido en estos treinta y cinco años la oportunidad de haber
contado con la presencia en Valparaíso de un Eduardo Bonnin, uno de los iniciadores del Movimiento en 1949
en Mallorca, Gracias por habernos regalado su testimonio tan importante durante una semana completa allá por
1988; de un Padre Cesáreo Gil, cuya fuerza y compromiso arrollador pudimos conocer de primera mano cuando
en Junio de 1974 compartiéramos con él, el 3er Cursillo de Dirigentes; de un Padre José Beraldo, actual Asesor
del Organismo Mundial del MCC, quién el presente año quiso venir a acompañarnos en la 1ª Jornada Nacional
Ambiental, y cuyo testimonio de humildad nos conmoviera tan profundamente
Queremos darte Gracias Señor, por nuestras Reuniones de Grupos, por nuestro Centros, por nuestras
Ultreyas, medios propuestos por el Método que han permitido perseverar a tantos y tantos que vivieron el
Cursillo en estos 35 años.
Queremos darte Gracias Señor, por tantos momentos de oración y de solidaridad que nos has regalado a lo
largo de estos 35 años, Gracias por habernos permitido compartir momentos de prueba y de dolor de muchos
hermanos a través de campañas de ayuda solidaria, de nuestras palancas, individuales y colectivas, de
nuestras vigilias, de nuestras cadenas de oración. Gracias, entre muchos otros, por habernos permitido, en los
primeros años, a principios de la década del 70 acompañar a la familia de Liliana de Medina del Cursillo Nº 1 en
su larga enfermedad. Gracias por permitirnos en los 80 apoyar y acompañar a Alejandro Tapia y a su familia,
cuando el señor llamó a su compañía a Tere. Gracias por permitirnos ser apoyo de Fernando y Rosita Rojas
cuando el Señor los probó pidiéndoles en un corto lapso de tiempo, a sus dos hijas; y en este Siglo XXI Gracias
por permitirnos acompañar a Sergio e Inés Arze con nuestras palancas y oraciones por la Jóse, su nieta, la cual
estamos seguros hoy nos acompaña desde el cielo; y en estos últimos días por poder acompañar a Rosa
Ahumada, pidiendo al Señor por el Pato y su recuperación.
Queremos darte Gracias Señor, por el regalo de tantas vocaciones religiosas y sacerdotales que han nacido
en Cursillos a lo largo de estos años. Gracias por la Vocación tardía del tío Willie Murillo, que como el mismo lo
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dice, quiso a sus sesenta y tantos entregarle “sus huesos” al Señor; por la de Franklin Luza del Cursillo Nº 2,
hoy cura y Asesor diocesano del Movimiento en Iquique; por la Carlos Castillo del Cursillo Nº 30, de Canal
Beagle, hoy sacerdote en la diócesis de San Bernardo; por la de Pancho Lagos, hoy sacerdote pasionista; por
la de Rodrigo Pérez, hoy sacerdote también en San Bernardo; por la de Cristian Hernández, también del
Cursillo Nº 30, hoy sacerdote en la diócesis de Linares; por la de Pedro Pablo Ruiz Tagle del Cursillo Nº 35, hoy
cura en Villa Alemana; y por algunas otras que tal vez se nos escapan. Gracias por las vocaciones religiosas de
Tatiana Lopresti, del Cursillo Nº 10, hoy Provincial para Chile de las Religiosas Adoratrices; de Nany Galdames
del Cursillo Nº 12, hoy religiosa de los SS.CC. y de su hermana Maria Rosa Galdames del Cursillo Nº 16.
Queremos darte Gracias Señor, finalmente Señor por esta Ultreya de celebración de los 35 años del
Movimiento en Valparaíso, por habernos permitido convocar y recibir en ella a tantos, con muchos de los cuales
llevábamos mucho tiempo sin vernos ni compartir; por habernos permitido encontrar e invitar a muchos
personajes “del Antiguo Testamento”, a quienes no veíamos a lo mejor desde que viajamos juntos en el Arca
de Noé, o desde que compartimos con Abraham el cruce del desierto; Gracias por tener con nosotros esta tarde
tantos “dinosaurios” que desde sus respectivos parques jurásicos han querido venir hoy a recordar con nosotros
momentos que fueron importantes en sus vidas. Gracias, porque como lo demuestran esas polillas que
revolotean por el aire han sido varias las queridas “momias” que sacudiendo sus “vendas”, han dejado por hoy
sus pirámides para abrazarnos y juntos darte Gracias a ti Señor.
Son tantos tus regalos y beneficios Señor en estos 35 años que podríamos pasar muchas horas y no
terminaríamos de agradecerte.
A todos aquellos que hoy día nos hemos reunido, y en forma muy particular a aquellos con quienes no nos
veíamos desde hace más tiempo GRACIAS.
Gracias por permitirnos sentir esta sensación de Iglesia viva.
Gracias por permitirnos comprobar que el Carisma que el Espíritu derramó hace 54 años en Mallorca, España,
hace 50 Años en América, hace 40 años en Chile y hace 35 años en nuestra diócesis de Valparaíso sobre los
iniciadores en cada uno de esos momentos, y que ha continuado expandiendo a las muchas personas que hemos
seguido participando, directa e indirectamente, con nuestra acción o con nuestras oraciones o recuerdos, en los
distintos tiempos y lugares en que va desarrollándose el Movimiento, y en particular es esta diócesis, sigue vivo,
vigoroso, contagiante.
Estamos seguros que este reencuentro no será sólo un momento más en nuestras vidas. Estamos seguros que todos,
cual más, cual menos, quedaremos marcados por lo que aquí estamos hoy viviendo, que esta posibilidad que nos ha dado
hoy el Señor de “pararnos y reflexionar”, no se la llevará el viento. Esos abrazos que hemos podido volver a darnos,
esta emoción que hemos sentido al reencontrarnos en el Señor, incluso esas lagrimas de felicidad que algunos no hemos
podido disimular por el gusto de encontrarnos, son una prueba de ello.
Quisiéramos al terminar estas palabras invitárlos a que tengamos a continuación nuestras Reuniones de Grupo, en grupos
en lo posible de no mas de cinco o seis personas, de manera de que podamos lograr un intercambio mas profundo, mar
rico y mas pleno, Para ello les sugerimos trabajar estas dos ideas: ¿Puedo decir que el Cursillo me enseñó en tres días
a ser feliz para toda mi vida?, ¿Por qué?; ¿Siento que estoy “fermentando de Evangelio” mis ambientes?,
¿Cómo?
El Señor en su Evangelio nos dice que; “la mies es mucha y los obreros pocos”.
A todos aquellos que hoy día están activos en el Movimiento, que participan de su Escuela, de sus Reuniones de Grupo,
de sus Centros, de sus Ultreyas, sigan dándole cada vez más. El devuelve ciento por uno.
A aquellos que algún día se alejaron, por las mas diversas razones: porque los hijos estaban chicos y su cuidado y
educación les exigía su presencia como padres en el hogar; porque las condiciones económicas eran duras y requerían
dedicarse mas tiempo a producir para cubrir las necesidades fundamentales; porque a lo mejor por esas típicas tonteras
humanas hicimos cosas que los pudieron ofender, o les causamos tal vez dolor; porque a lo mejor pensaron que ya habían
hecho suficiente trabajo apostólico y era hora de su legítimo descanso; queremos invitarlos a reflexionar, a repensar su
compromiso con el Señor, a replantearse sus actuales esquemas.
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Piensen tal vez que en estos años esos hijos ya han crecido y pueden valerse solos, a lo mejor incluso han hechos sus
propias vidas, y hoy, sin esa responsabilidad directa con ellos, disponemos de mas tiempo.
Piensen que a lo mejor las condiciones económicas han variado, mejorando o porque han disminuido nuestros
compromisos, y ya tenemos lo suficiente para vivir dignamente como hijos de Dios.
Sepan y tengan la seguridad que si los ofendimos o pudimos causarles algún dolor, estamos sinceramente arrepentidos y
les pedimos perdón desde el fondo de nuestros corazones.
Estén seguros de que el trabajo por el Señor nunca es suficiente, y de que en la propagación del Reino, no hay tiempo
para descanso. El Joven Rico del Evangelio era bueno, cumplía los mandamientos, pero cuando el Señor le pidió un poco
más, que dejara sus comodidades y lo siguiera, arrugó, y el Señor, como lo vimos muy claramente en aquella Meditación
de la primera mañana de nuestro Cursillo, “lo miró con profunda tristeza”. Cristo nos sigue llamando y nos vuelve a
mirar a cada uno en particular. De cada uno depende como respondemos a esa mirada.
“La mies es mucha y los obreros pocos”. Las puertas de nuestra Escuela, de nuestras Ultreyas, de nuestro Centros,
están abiertas, nuestro brazos extendidos para acogerlos. Toda ayuda que nos puedan aportar en esta tarea de “fermentar
de evangelio los ambientes”, será siempre poca. El Señor, La Iglesia, este Movimiento necesita de sus capacidades, de
sus inteligencias, de sus entregas, de su compromiso para seguir entregando el Mensaje.
Recordando aquella anécdota con que termina el rollo Dirigentes del Cursillo, del viejo Cristo mutilado, a cuyos pies
alguien con un clavo había grabado aquella frase que decía: “No tengo otras manos que las tuyas”, recordemos que
cada uno de los que aquí estamos, estamos llamados a ser las “manos de Cristo” en el mundo, y de que si tenemos
tiempo, si podemos dejar atras nuestros egoísmos, nuestros pequeños orgullos, nuestras “cómodas comodidades”,
nuestras tontas soberbias intelectuales, el Señor nos espera.
Acojamos la propuesta de S.S.Juan Pablo IIº en su Carta Apostólica “Novo Millenio Inuente”, en la cual, a partir
del pasaje evangélico de la pesca milagrosa, nos propone y nos exhorta a que dejemos resonar en nuestras
mentes y en nuestros corazones, las palabras del Señor invitando a Pedro a “Remar mar adentro”, ese “Duc
in altum” que el Pontífice ha convertido en un verdadero lema de su pontificado en este siglo XXI.
Asumir esta actitud, como Pedro y los otros, que confiaron en lo que el Señor les decía, y recogieron una
enorme cantidad de peces, puede ser un gran estímulo para nuestro compromiso apostólico.
Si acogemos esta propuesta del Papa, si estamos dispuestos a “Remar mar adentro”, allí donde las aguas
son mas profundas, mas transparentes y mas tranquilas, podremos administrar mejor este CARISMA de los
Cursillos, que un día de estos 35 años pasados el Señor nos confió al llamarnos por nuestro nombre; y
podremos continuar durante los próximos 35 años haciendo su historia con mayor profundidad, con mayor
transparencia y con mayor tranquilidad
Si somos capaces de ello, estaremos en condiciones de mirar a este Movimiento, sus orígenes y su pasado, y
recordarlo con gratitud; de asumir y vivir con pasión su presente; y de abrirnos y proyectarnos con confianza a
su futuro.
Gracias Señor.
DE COLORES
Viña del Mar, 6 de Septiembre 2003

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