Soy

Transcripción

Soy
Hoy... no sé, pero....
María del Carmen Martínez Campos
(Primera Versión o borrador.)
Hoy...
me siento extraña,
no me siento la misma de siempre.
¡Para no ir muy lejos,
ni la de ayer mismo siquiera!
¡Hoy me siento diferente a ayer!
¡Ajena, como arrebatada más que nunca,
de mi propia vida y de mí misma, me siento hoy!
¡Otra parezco, no me reconozco!
Se han alterado rutina y voluntad,
ya no soy la de antes. Cuerpo y Alma:
¿Aún los tengo? ¿Aún son míos?
No sé si es para bien o para mal, ni
si me siento feliz o no por ello,
si está bien o está mal, tampoco
si es bueno o malo, no sé, no sé,
pero... ¡me gusta!
Hoy... no sé, pero....
María del Carmen Martínez Campos
Hoy...
me siento extraña, no me siento la misma de siempre.
¡Para no ir muy lejos,
ni la de ayer mismo siquiera!
¡Hoy me siento diferente a ayer,
ajena, como arrebatada más que nunca,
de mi propia vida y de mí misma, me siento hoy!
Otra parezco, no me reconozco.
Se han alterado rutina y voluntad
ya no soy la de antes. Cuerpo y Alma:
¿aún los tengo?, ¿Aún son míos
no sé,
si es para bien o para mal, ni
si me siento feliz o no por ello,
si está bien o está mal, tampoco
si es bueno o malo, no sé,
?
pero...
¡me gusta!
Bastante mujer
-por Erica JongPorque
las horas de mi abuela
fueron pasteles cocinándose,
y sabanas amarilleándose
y, puntadas y revese
inevitablemente desenhebrándose
-yo casi nunca hago la casaaunque de verdad me gustan las casa
y quisiera tener una reluciente.
Porque los minutos de mi madre
fueron tragados por el rugido
de la lavadora-secadora,
porque ella valseó con la aspiradora
y se arrancó el cabello
-esperando al técnico en reparaciones
Yo mando mi ropa sucia a la lavandería automática,
y vivo en una casa polvosa,
aunque de verdad me gustan las casas reluciente,
como a cualquiera.
Soy bastante mujer
para amar el amasado de los panes
tanto como sentir
las teclas de la máquina de escribir bajo mis dedos
-saltarinas, saltarinas.
Y el olor de la ropa lavada y el de la hirviente sopa
son casi tan querido para mí
como el olor del papel y de la tinta.
Quisiera que no hubiese necesidad de elegir
quisiera poder ser dos mujeres.
Quisiera que los días pudiesen ser más largos,
pero son cortos.
Así que escribo mientras el polvo se apila.
Me siento frente a mi máquina de escribir
recordando a mi abuela
y a todas mis madres,
y a los minutos que perdieron
amando a sus casas más que a si mismas.
Y el hombre que amo limpia la cocina gruñendo tan solo un
poco,
porque ella sabe que, tras todas estas centurias,
es más fácil para él, que para mí.
Soy
Maria del Carmen Martínez Campos
Parafraseando a E. Jong
(Concordando con ella)
Porque las horas de mi abuela
fueron pasteles cocinándose,
y briznas de polvo recogiéndose,
y sábanas amarilleándose.
Fueron puntadas -derechos y reveses
inevitablemente desenhebrándose¡Yo pocas veces hago la casa,
aunque me gustan las casas
y quisiera tener una reluciente!
Porque los minutos de mi madre
fueron tragados por el rugido
de la lavadora-secadora, ¡menos mal!
porque pudieron haber sido
consumidos, con las manos, en el lavadero.
Porque ella valseó con la aspiradora,
que bien pudo haber sido con la escoba,
y se arrancó los cabellos, de desesperación,
esperando al técnico en reparaciones,
(hubiera sido mejor esperar a un amante).
Yo mando mi ropa a la lavandería automática,
cuando tengo dinero, si no, pues ni hablar, a lavar
¡Gracias a Dios! en lavadora,
(debería haber ropa desechable).
Yo vivo en una casa polvorosa, a medio hacer,
Razonemos: no hay tiempo para más,
aunque de verdad me gustan las casas relucientes,
como a cualquiera.
Soy bastante mujer
aunque alguno(a)s lo duden,
para amar el amasado de los panes
tanto como sentir la paleta y los pinceles,
los lápices, rotuladores y plumas,
y {ahora, (de nuevo)}el teclado de
la máquina de escribir, entre mis dedos,
moviéndose en todas direcciones
empapando de líneas y color,
y dando forma a espacios y versos.
Por supuesto que el olor, de la ropa lavada
de la sopa calientita, y galletas recién horneadas,
es casi tan querido para mí
como el olor del papel y la tinta,
la tela y la pintura, thinner y aguarrás.
Quisiera que no hubiese necesidad de elegir;
entre pintora, diseñadora, calígrafa, proyectista,
escritora, mujer, hija, hermana, esposa, maestra,
madre, persona, mujer, amante, vecina, etc.,
quisiera poder ser, ¡no sé! como 20 mujeres,
¡necesito ser, 20 mujeres, hay tanto que hacer!
Quisiera que los días pudiesen ser más largos,
pero son tan cortos, que apenas me alcanzan
para un respiro.
Así que dibujo, pinto, diseño, proyecto,
hago papel, caligrafía y escribo {ahora, de nuevo (por tì)}
mientras el polvo y la mugre se apilan y se abrazan.
Me siento frente a mi restirador-caballete-(ahora)escritorio,
ante la computadora/máquinadeescribir, para mí,
recordando a mi abuela, a todas (las) mis madres,
a todas las mujeres y a los minutos que perdieron,
amando más a sus casas que a sí mismas.
Y el hombre que amo necesito que limpie la cocina,
vaya al super y me tenga paciencia,
aunque sea gruñendo, tan solo un poco,
(lo estrictamente necesario),
que me ame igual que como lo amo yo
para compartir con él lo que soy y lo que hago,
lo que tengo y lo que puedo dar.
porque él sabe muy bien que, tras todas esta centurias,
es más fácil para él que para mí.
Soy
Maria del Carmen Martínez Campos
Parafraseando a E. Jong
(Concordando con ella)
Porque las horas de mi abuela fueron pasteles cocinándose,
briznas de polvo recogiéndose y sábanas amarilleándose. Fueron puntadas
-derechos y reveses- inevitablemente desenhebrándose..
Yo pocas veces hago la casa, aunque me gustan las casas y ¡quisiera tener una reluciente!
Porque los minutos de mi madre fueron tragados por el rugido de la lavadora-secadora,
¡menos mal!, por que bien pudieron haberse consumido, con las manos, en el lavadero.
Porque ella valseó con la aspiradora, que bien pudo haber sido con la escoba,
y se arrancó los cabellos, de desesperación, esperando al técnico
en reparaciones, (hubiera sido mejor
esperar a un amante, o buscar un amor, más habría valido la pena).
Yo mando mi ropa a la lavandería automática, cuando tengo dinero, si no, pues ni hablar,
a lavar ¡Gracias a Dios! en lavadora, (debería haber ropa desechable).
Yo vivo en una casa polvorosa, a medio hacer. Reflexionemos: ¡no hay tiempo para más!,
aunque de verdad me gustan las casas relucientes, como a cualquiera.
Soy bastante mujer aunque alguno(a)s lo duden, para amar el amasado de los panes, tanto como
sentir la paleta y los pinceles; los lápices, rotuladores y plumas,
y el {antes olvidado, ahora retomado)} teclado de la máquina de escribir, entre mis dedos,
moviéndose en todas direcciones empapando de líneas y color, dando forma a espacios y versos.
Por supuesto que el olor, de la ropa lavada, de la sopa calientita y de galletas recién horneadas,
es tan querido para mí como el olor del papel y la tinta, la tela y la pintura, thinner y aguarrás.
Quisiera que no hubiese necesidad de elegir; entre pintar diseñar, caligrafiar, proyectar,
escribir, ser mujer, hija, hermana, esposa, maestra, madre, persona,
mujer, amante, vecina, etc., quisiera poder ser, ¡no sé! como ¡20 mujeres!
¡necesito ser, 20 mujeres, tengo tanto que hacer!
Quisiera que los días pudiesen ser más largos, pero son tan cortos, que apenas me
alcanzan para un respiro. Así que dibujo, pinto, diseño, proyecto, hago papel,
caligrafía y escribo {retomado ahora, de nuevo (por tì)}
mientras el polvo y la mugre se apilan y se abrazan.
Me siento frente a mi restirador-caballete-(ahora)escritorio, ante la
computadora/máquinadeescribir, para mí recordando a mi abuela,
a todas (las) mis madres a todas las mujeres, amigas, hermanas, vecinas,
compañeras de escuela, de trabajo, alumnas, hijas, y a los minutos que
perdieron, y pierden, amando más a sus casas que a sí mismas.
Y el hombre que amo necesito que limpie la cocina, vaya al super y me tenga
paciencia, aunque sea gruñendo, tan solo un poco (lo estrictamente necesario),
que me ame igual que como lo amo yo para compartir con él lo que soy
y lo que hago, lo que tengo y lo que puedo dar, porque él sabe muy bien que
tras todas esta centurias, es más fácil para él que para mí.

Documentos relacionados