Pedro Salinas - lazarillo universal

Transcripción

Pedro Salinas - lazarillo universal
TEMA 8
LA GENERACIÓN DEL 27: CARACTERÍSTICAS. AUTORES Y OBRAS
PRINCIPALES
1.- LA GENERACIÓN DEL 27: CARACTERÍSTICAS
Generación del 27 suele ser la denominación dada a un conjunto de poetas que en apenas dos
lustros de actividad creadora se convirtieron en el más notable grupo literario de la época. Integrarían esta
generación, en orden de edad, Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Vicente Aleixandre, Federico
García Lorca, Emilio Prados, Rafael Alberti, Luis Cernuda, Dámaso Alonso y Manuel Altolaguirre.
Miguel Hernández, aunque más joven, ha sido considerado también, por sus influencias, sus relaciones
personales y por la fecha de publicación de sus libros, como epílogo de la Generación del 27.
La elección de la fecha de 1927 para denominar al grupo tiene su origen en que en ese año se
reunieron en Sevilla buena parte de estos escritores para homenajear a Góngora en el tercer centenario de
su muerte. La vinculación entre los miembros del grupo es bastante estrecha. Socialmente proceden, en su
mayoría, de la burguesía acomodada. Casi todos siguen estudios universitarios, conocen idiomas, viajan y
adquieren una importante cultura no sólo literaria. Muchos vivirán de la literatura como profesores,
editores, impresores o críticos.
La Residencia de estudiantes fue su principal lugar de encuentro. Algunos de ellos vivían
allí y otros acudían atraídos por sus actividades culturales. Otro lugar de convivencia fue el Centro de
estudios históricos donde varios de ellos trabajaron con regularidad y donde compartieron de la mano de
Menéndez Pidal y de Américo Castro el fervor por los autores medievales o clásicos.
Entre los actos en los que participaron destacan los organizados para conmemorar la muerte
de Góngora en 1927, que supuso una toma de conciencia de lo que debe ser el poeta y la poesía y el
rechazo de una tradición académica y estética anquilosadas en el historicismo del XIX y en el
modernismo.
Muy importante para la difusión de la poesía de estos autores, y en general para el arte de
vanguardia, es la proliferación de revistas literarias como Litoral, Gallo, Carmen… muchas de ellas
surgieron en provincias, lo que demuestra la importancia de los grupos locales y de la renovación cultural
impulsada por los sectores juveniles de la burguesía local. En Madrid, destacan sobre todas La gaceta
literaria y la Revista de Occidente, creada por Ortega y Gasset.
Claves comunes
Los versos de estos poetas presentan ciertas características comunes que permiten hablar en
conjunto de generación poética. Destaca el entusiasmo por Góngora, la influencia de Juan Ramón
Jiménez y la importancia de la poesía pura, el neopopularismo, el vanguardismo, el espíritu clasicista y la
progresiva rehumanización de sus versos.
La celebración del tercer centenario de la muerte de Góngora fue una muestra del fervor de
los nuevos escritores por el poeta barroco, ya que en él vieron al escritor puro, un adelantadísimo
precursor de la estética vanguardista. Descubrieron en la poesía de Góngora la importancia de la metáfora
y la imagen, muy en la línea de los postulados creacionistas y ultraístas.
La poesía pura, como ideal poético de los años en que comienzan a escribir los poetas del
27, influye en todos ellos en alguna medida y en muchos de forma decisiva. Buscan la depuración formal,
la supresión de la anécdota, la precisión expresiva, la eliminación de todo patetismo y la tendencia a la
intelectualización. La influencia de Paul Valèry es muy importante como también lo fue Juan Ramón
Jiménez con lo que él mismo denominó “poesía desnuda”.
Es importante el uso por parte de algunos poetas como Alberti o Lorca de formas y ritmos
como el romance, la seguidilla, los estribillos y de recursos estilísticos como las repeticiones, los
paralelismos o los diminutivos propios del folclore y de la poesía tradicional. El neopopularismo es una
corriente literaria viva que conectaba con los ideales de perfección estética por su simplicidad,
estilización y capacidad de sugerencia.
La importancia de las vanguardias en el 27 es decisiva y en todos los poetas se perciben sus
huellas. En general, todo el talante del grupo en sus inicios es típicamente vanguardista: cosmopolitas,
joviales, bromistas, provocadores, deportivos, antisentimentales, ingeniosos… Además, una de las
características básicas de esta poesía es el papel central de la metáfora y la imagen, entendidas al modo
ultraísta y creacionista, como el acercamiento insospechado entre dos objetos alejados normalmente que
crea entre ellos una relación nueva u sorprendente. Pero el vanguardismo es un ingrediente estimulante y
nunca excluyente de otras poéticas. Por el contrario, pasan a integrarse en estos poetas en una concepción
de la poesía mucho más abierta que busca el equilibrio entre la tradición y la vanguardia. Así, en la
poesía conviven el verso libre con las estrofas más clásicas. Pretenden aunar los principios artísticos más
novedosos con los mejores frutos de la tradición lírica.
Con el tiempo, todos estos poetas, aunque en la órbita de la poesía pura y la literatura
deshumanizada, dieron entrada en sus versos a temas humanos ya que no fueron en ninguna forma
insensibles a la terrible realidad que les tocó vivir: la Guerra Civil.
Etapas
El elevado número de integrantes y su marcada individualidad hacen difícil distinguir en
bloque distintas etapas en su quehacer literario. Sin embargo, es evidente que se produce una evolución
desde sus inicios como escritores. Podrían señalarse hasta la Guerra Civil tres momentos diferentes:
 Una etapa de juventud que llegaría hasta 1925. Es una época de tanteos en busca de un estilo
propio.
 Un segundo periodo sería el de la última mitad de los años veinte, cuando todos ellos (excepto
Miguel Hernández) han publicado ya importantes libros y se han consolidado como generación.
Es cuando mejor se percibe el afán integrador de estos poetas: vanguardismos y neopopularismo,
tendencia a la pureza expresiva, verso libre y estrofas clásicas, valor fundamental de la metáfora…
 La tercera etapa se corresponde con los años treinta. Durante la IIª República se produce la
progresiva rehumanización poética a la que nos hemos referido. Algunos adoptan un abierto
compromiso político y otros también se sitúan con la izquierda. Tiene gran importancia la
presencia en España de Pablo Neruda que funda la revista Caballo verde para la poesía en donde
aparece el manifiesto de “una poesía sin pureza”. Durante la Guerra Civil la mayoría defienden la
causa política de la República aunque algunos se posicionan abiertamente con el bando franquista.
El final de la Guerra Civil supone la dispersión de estos poetas y la desaparición del grupo.
Lorca es asesinado y la gran mayoría marcha al exilio salvo Gerardo Diego, Dámaso Alonso y Vicente
Aleixandre. Miguel Hernández acaba muriendo en las cárceles franquistas. A partir de este momento cada
uno sigue su propio camino poético aunque en todos ellos se pueden ver los desgarradores años de la
guerra y el recuerdo de la tierra perdida.
2.- AUTORES Y OBRAS PRINCIPALES
Pedro Salinas
Define la poesía como un ahondamiento en la realidad. Reduce a tres los elementos de su
creación: la autenticidad, la belleza y el ingenio. La principal característica de su arte consiste en el
«conceptismo interior», que se manifiesta en paradojas y condensación de conceptos. Prefiere los versos
cortos y sobre todo la silva, y renuncia casi siempre a la rima. La aparente sencillez de sus versos hizo
que Lorca los llamase prosías.
Es conocido como el gran poeta del amor del 27. Pocos igualaron la sutileza con que supo
ahondar en el sentimiento amoroso. Trasciende las puras anécdotas para encontrar la quinta esencia más
gozosa de las relaciones sentimentales, pues el amor es para él, en vez de sufrimiento, una prodigiosa
fuerza que da plenitud a la vida y sentido al mundo. Es enriquecimiento del propio ser y enriquecimiento
de la persona amada, un acontecimiento jubiloso. Entre sus obras, merecen ser destacadas Presagios,
Seguro azar, Fábula y signo, La voz a ti debida, Razón de amor y El contemplado.
Jorge Guillén
Nació en Valladolid. Se exilió a los Estados Unidos y fue, como su amigo Pedro Salinas, con
quien sostuvo un prolongado epistolario, profesor de literatura española. Regresó tras la muerte de Franco
y obtuvo el premio Cervantes. Su singularidad reside en haberse mantenido fiel al ideal de poesía pura, y
ofreció una visión optimista y serena del mundo, con lo que se constituye en la antítesis
del pesimismo cosmológico de Vicente Aleixandre.
Toda su obra se agrupa bajo el título general de Aire Nuestro, que integra cinco
libros: Cántico, Clamor, Homenaje, ...Y otros poemas y Final. Su lenguaje es muy elaborado, en busca
de la máxima y concisión; prefiere el verso corto y el endecasílabo. Su obra es fruto de un riguroso
proceso de selección (de palabra), en el que se suprime lo accesorio para comunicar la idea o sentimiento
esencial. Sus temas son la afirmación jubilosa del ser; la plenitud, el tiempo que pasa e invita a gozar de
la vida; el azar y el caos, que producen inseguridad o sufrimiento.
Gerardo Diego
Nació en Santander y desempeño la cátedra de Literatura en un Instituto de Soria. Recibió el
premio Nacional de Literatura, junto con Rafael Alberti, y el Cervantes. Su poesía se desarrolla
paralelamente en dos vertientes: la tradicional y la vanguardista (casi siempre creacionista). A su vertiente
creacionista se adscriben: Imagen yManual de Espumas. De su estética tradicional destacamos: Versos
Humanos, Soria y Alondra de Verdad, colección de sonetos. Los temas de esta segunda vertiente son: el
amor, Dios, la música, la naturaleza, los toros, la forma, la iconografía, la belleza…
Dámaso Alonso
Nació en Madrid, dirigió la RAE. En él se fundieron tres vocaciones: la de poeta, lingüista y
crítico literario de la estilística. Entre sus libros sobre literatura destacan La lengua poética de Góngora y
una serie de estudios admirables sobre líricos modernos (desde Bécquer hasta los escritores de su época)
que constituyen Poetas españoles contemporáneos. Editó las obras de Góngora y se consideró a sí mismo
dentro del 27 solamente como crítico, y como poeta más bien dentro de la primera generación poética de
posguerra, en lo que él mismo llamó poesía desarraigada.
La guerra de 1936 le hizo aborrecer la pureza propugnada por Juan Ramón. Sus obras más
importantes se sitúan en la posguerra con: Hijos de la ira (1944), muy influida por el existencialismo y
por la poesía bíblica de los Salmos penitenciales, que hace surgir en España la corriente poética de la
poesía desarraigada.
Federico García Lorca
Nació en Granada en 1898. Se instaló en la Residencia de Estudiantes, donde convivió con
numerosos artistas (Salvador Dalí y Luis Buñuel en especial). Tras vivir una temporada en Nueva York,
regresa a España y en 1932 funda La Barraca, grupo teatral universitario con el que
recorre España representando obras clásicas. Participa en ciertas actividades públicas de signo
izquierdista y muere asesinado por los nacionalistas en Viznar (Granada). Su asesinato produjo gran
conmoción mundial.
En la obra de Lorca se aúnan lo culto y lo popular, lo tradicional y lo vanguardista. Conocía
los cancioneros tradicionales y la poesía oral del pueblo andaluz. Su tema era la frustración en dos
vertientes, la ontológica y la social; desarrolla este tema en un rico estilo poético, con uno de los sistemas
simbólicos más complejos de la literatura española, formado por elementos extraídos sobre todo de tres
fuentes: la superstición popular, Shakespeare y la Biblia. Le obsesionan temas como la soledad o el
destino trágico, y la lucha de los seres marginados (el homosexual, la mujer, el niño, el deforme, el viejo
impotente, la solterona, la estéril, el gitano, el negro...) contra una sociedad opresiva basada en los
convencionalismos. Su obra se separa en dos etapas, una neopopularista y otra en que se acerca
al Surrealismo.
De la primera etapa destacan:
 Poema del cante jondo, que se inscribe dentro de la línea neopopularista de la G. 27 y utiliza
varios poemas cortos que pueden leerse como poemas independientes o como fragmentos de uno
largo encadenados. Se utiliza el pie quebrado.
 Romancero gitano, en la misma línea neopopularista, está compuesto por 18 romances. El
protagonista es el gitano que simboliza el hombre puro e inocente, enemistado con las leyes y
normas sociales, representadas por la Guardia Civil (su antagonista).
De la segunda destacan:
 Poeta en Nueva York, el poeta se ahoga en aquel mundo que convierte al hombre en una pieza de
un gran engranaje. Con procedimientos claramente surrealistas, Lorca alza el grito en pleno Crack
del 29 y su protesta contra aquella colmena inhumana; los negros, en especial, merecen su piedad.
 Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, planto compuesto a la muerte de un torero amigo suyo.
 Sonetos de amor oscuro, publicados póstumos, son la expresión de un erotismo homosexual
dramático.
Vicente Aleixandre
Su amistad con Dámaso Alonso despertó su vocación poética. En 1935, su libro La
destrucción o el amor obtiene el Premio Nacional de Literatura. Es elegido miembro de la RAE. y en
1977 obtiene el premio Nobel.
La mayor parte de su producción sigue los pasos del Surrealismo y se constituye en el gran
poeta de esta estética; utiliza el versículo y la imagen visionaria en Espadas como labios y La destrucción
o el amor. Evoluciona hacia una «poesía de comunicación», en consonancia con la tendencia social
vigente en la lírica de los años 50. Sombra del paraíso (1944), inaugura junto con Hijos de la ira de
Dámaso Alonso, la corriente desarraigada de la posguerra. Con Historia del corazón inició una poesía
solidaria. Y con la gran trilogía “De senectute” Poemas de la consumación, Diálogos del
conocimiento y En gran noche volvió a un peculiar surrealismo, con profundas implicaciones filosóficas
y dejes conceptistas.
Emilio Prados
Distinguimos en su obra tres etapas:
Primera etapa 1925 a 1928: busca las correspondencias de la naturaleza con la otredad del ser.
Funde elementos vanguardistas y surrealistas con sus raíces arábigo-andaluzas y las poéticas puristas y
neopopularistas de la época. Destacan Cuerpo perseguido y Canciones del farero.
Segunda, etapa 1932 a 1938: se entrega a la poesía social y política con un lenguaje
surrealista. La voz cautiva, Calendario completo del pan y del pescado y Destino fiel recopilación de
toda su poesía de guerra que obtuvo el premio nacional de literatura en 1938.
Tercera etapa, exilio en México 1939 a 1962: poesías que emanan un profundo sentimiento de
desarraigo y soledad. En su recta final, la trayectoria poética de Prados se dirige hacia una poesía cada
vez más densa y filosófica, hacia el concepto de vida nueva, de solidaridad y amor; autoafirmándose en su
independencia y en la visión abierta y vanguardista que siempre había defendido la generación del 27.
Destaca Memoria del olvido.
Rafael Alberti
Del Puerto de Santa María (Cádiz). Con su familia se traslada a Madrid. Se afilio al partido
comunista y tuvo una activa participación política en la guerra. Al acabar esta se exilió a Argentina.
Restablecida la democracia vuelve, y le será concedido el Premio Cervantes.
Se funden lo popular y lo culto, lo escueto y lo barroco, lo tradicional y lo frenéticamente
nuevo. Su libro más temprano, Marinero en tierra, se inscribe en la línea del neopopularismo. Son
canciones que evocan un paraíso perdido, que el poeta identifica con el Cádiz de su infancia, y el mar, las
salinas, los momentos más jubilosos de la misma. Le siguen El alba de alhelí y Cal y canto, del más
difícil neogongorismo o culteranismo. En 1929 publica su obra maestra, Sobre los ángeles, inducida por
una profunda crisis de pérdida de fe; es un libro en tres partes; las dos primeras son de inspiración
becqueriana; la última utiliza ya un pleno surrealismo en que desata el versículo. Utiliza símbolos como
los ángeles, los fantasmas y los duendes. Libros de su segunda época, destaca El poeta en la calle, de
literatura comprometida. Otras obras, ya en el exilio publicaráBaladas y canciones del Paraná.
Luis Cernuda
Fue alumno de Pedro Salinas y profesor de varias universidades europeas y americanas.
Reunió su obra poética bajo el título general de La realidad y el deseo, colección de libros a la que
pertenecen: Perfil del aire, Égloga, elegía, oda, Los placeres prohibidos, Donde habite el olvido, Un río,
un amor, y Las nubes, ya en el exilio, Desolación de la quimera. Es también importante su labor como
crítico literario y ensayista, con los dos volúmenes de Poesía y literatura, etcétera.
Su poesía rehuye el énfasis formal y busca lo indefinible, lo aéreo. Por eso repugna de
estrofismo y de rima, y cuando utiliza alguna es la asonante, que es la que ofrece más libertad. Se centra
en la experiencia humana, pero rehuye lo más específico y propio para que el lector pueda identificarse
con el poeta. Canta el choque entre el deseo y la realidad, que deja al poeta solo el consuelo elegíaco del
recuerdo o unos pocos instantes, que el llama acordes, de gozo intemporal.
Manuel Altolaguirre
Es posiblemente el poeta más espiritual e intimista de la Generación del 27. En sus
composiciones se observa la huella de San Juan de la Cruz, Garcilaso de la Vega, Juan Ramón
Jiménez y Pedro Salinas. Aunque su producción es breve y desigual, supo crear un mundo intimista pero
rico en matices. Su poesía es cálida, cordial, transparente. Canta el amor, la soledad, la muerte, con tonos
románticos. Según él, su poesía se siente hermana menor de la de Salinas. Rasgo sobresaliente de su
producción es su musicalidad, con predominio de los versos cortos y las estrofas de raíz tradicional.
Destacamos Las islas invitadas, Poemas del agua y Las soledades juntas.
Miguel Hernández
Su obra poética abarca poco más de una década: sus primeros poemas publicados datan de
1930 y los últimos están en torno a la fecha de su muerte, en marzo de 1942. En ese tiempo,
relativamente breve, se observa una intensa evolución en su poesía que va desde una obra inicial
vinculada a la tradición, enraizada en los clásicos, hasta una poesía personalísima, de intensa emoción
humana, ligada a la trayectoria de su vida y a las múltiples experiencias que le tocaron vivir. Sus primeros
versos son de gran sonoridad, de gusto romántico y modernista. Se aleja de la estética “purista” de Juan
Ramón Jiménez y se acerca a la llamada poesía “impura”. Más tarde, busca una poesía “comprometida” y
revolucionaria, combativa, todo ello sin olvidar sus orígenes campestres y rurales.
En su poesía sólo hay tres temas: la vida, el amor y la muerte. Y estos tres temas vertebran
todo su quehacer poético, trágico y apasionado. No pueden ser olvidadas sus obras. Perito en lunas, El
rayo que no cesa (donde encontramos la famosísima Elegía a Ramón Sijé), Viento del pueblo y
Cancionero y romancero de ausencias.

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