Asi nos Ilenan el carro de la compra

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Asi nos Ilenan el carro de la compra
Así nos Ilenan el carro de la compra
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"Venía sólo a por leche pero... ¡he llenado el carro (1) hasta arriba! ", exclama Juan
López, cliente de un hipermercado. ¿Le resulta familiar esta situación? Tranquilo, no
todo es culpa suya (2). Los supermercados saben cómo guiarle para que compre
productos que no estaban en su lista. Para empezar, ¿se ha dado cuenta de que
siempre entramos por la derecha y salimos por la izquierda? Pues no es casualidad (3).
"Si entráramos al revés dedicaríamos menos tiempo, ya que tendríamos todo a la
derecha y sería mas cómodo porque la mayoría somos diestros (4)", explica Antonio
Díaz, profesor de Márketing del Instituto de Empresa. Y nada más entrar, ¿recuerda
hacia dónde dirige sus pasos? Seguramente al fondo. ¿Sabe por qué? "Ahí se suelen
colocar los productos de primera necesidad", afirman en Hipercor.
De repente, un delicioso olor a pan recién horneado (5) invita a acercarse. Su acogedora
luz recuerda a las antiguas tahonas (6) e incita a comprar la barra allí y no en la
panadería de toda la vida. Y es que una buena iluminación puede hacer que la carne, el
pescado o la fruta, resulten mucho más atractivos. Después de haberle llevado hasta el
fondo, le conducen por el pasillo central (7). Ahí encontrará las cabeceras de góndola (8)
y los box pallets, esos grandes cajones que se sitúan en medio del pasillo. Una vez en el
pasillo central le "permiten" que elija el camino que mejor se adapte a sus necesidades.
Normalmente se dirigirá a la zona de lácteos, conservas o bebidas, llamadas zonas
calientes porque reúnen productos básicos. Pasará sin embargo por zonas frías, como la
de iluminación, menaje o ropa del hogar (9).
Imagine que decide entrar con su carro en el pasillo de las conservas. ¿Qué envase de
conservas cogería? ¿El de arriba, el de en medio, el de abajo...? Todo está estudiado.
"A la altura de ojos y manos colocarán el producto que quieren vender y la marca
propia", explica Manuel Cruz, de la consultora Market Data.
Llega la hora de pagar. Pequeñas tentaciones se amontonan al lado de las cajas. Pilas,
chicles... Desde que entra en el supermercado nada ocurre por casualidad (3).
Cristina Martínez – Capital – Enero de 2004
VOCABULARIO:
(1)
(2)
(3)
(4)
(5)
El carro : le caddie des courses
Culpa suya : de votre faute
La casualidad : le hasard
Diestros : droitiers
Pan recién horneado : du pain frais
encore chaud
(6) Las antiguas tahonas : les four à pains
à l’ancienne
(7) El pasillo : le couloir
(8) Las cabeceras de góndola : les têtes de gondole
(9) Iluminación, menaje o ropa del hogar :
luminaires, électroménager, linge de maison.

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