Orar y comprometerse

Transcripción

Orar y comprometerse
ORAR Y COMPROMETERSE POR LA
JUSTICIA
ORACIÓN POR
LOS DERECHOS
HUMANOS
Padre de todos, te damos gracias
porque todos los hombres, mujeres
y niños
nacemos libres e iguales en
dignidad y derechos.
Ayúdanos a vivir en tu presencia
como hermanos y hermanas.
Señor Jesús,
llegaste entre nosotros como uno
más
y no te aceptamos.
Todavía hoy, en muchos países,
a multitud de nuestros hermanos y
hermanas
se le niegan sus derechos
humanos.
Tú sigues siendo crucificado en
ellos.
Perdónanos y sálvanos.
Espíritu Santo,
luz de nuestros corazones,
ven y enséñanos la sabiduría
que nace de nuestra dignidad de
hijos e hijas de Dios.
Danos poder para crear
un mundo donde quepamos todos.
Señor, ya que nacemos seres
libres,
deja que permanezcamos libres
hasta que retornemos a Ti.
NOS TIENES A NOSOTROS
Jesús, no tienes manos.
Tienes sólo nuestras manos para
construir un mundo donde habite la
justicia.
Jesús, no tienes pies.
Tienes sólo nuestros pies para
poner en marcha la libertad y el
amor.
Jesús, no tienes labios.
Tienes sólo nuestros labios para
anunciar la Buena Noticia de lo
pobres.
Jesús, no tienes medios.
Tienes sólo nuestra acción para
lograr que todos los hombres y
mujeres sean hermanos.
Jesús, nosotros somos tu
Evangelio,
el único
Evangelio que la gente puede leer
si nuestras vidas son obras y
palabras eficaces.
Jesús, danos musculatura
moral para desarrollar nuestros
talentos y hacer bien todas las
cosas.
Orar por los derechos
humanos
(Oración elaborada por cristianos de
Bamenda, Camerún)
ORACIÓN DE
Dios, Padre de todos, te damos
gracias porque todos los hombres,
GANDHI
SEÑOR:
Ayúdame a decir la verdad delante
de los fuertes
y a no decir mentiras para
ganarme el aplauso de los débiles.
Si me das fortuna, no me quites la
razón.
Si me das éxito, no me quites la
humildad.
Si me das humildad, no me quites
la dignidad.
Ayúdame siempre a ver la otra
cara de la medalla,
no me dejes inculpar de traición a
los demás por no pensar igual que
yo.
Enséñame a querer a la gente
como a mí mismo
y a no juzgarme como a los
demás.
No me dejes caer en el orgullo si
triunfo, ni en la desesperación si
fracaso, más bien
recuérdame que el fracaso es la
experiencia
que precede al triunfo.
Enséñame que perdonar es un
signo de grandeza y
que la venganza es una señal de
bajeza.
Si me quitas el éxito,
déjame fuerzas para aprender del
fracaso.
Si yo ofendiera a la gente,
dame valor para disculparme,
y si la gente me ofende,
dame valor para perdonar.
¡Señor... si yo me olvido de ti,
nunca te olvides de mí!
(Mahatma Gandhi)
mujeres y niños, nacemos libres e
iguales en dignidad y derechos.
Ayúdanos a vivir en tu presencia
como hermanos y hermanas.
Señor Jesús, llegaste entre
nosotros como uno más y no te
aceptamos. Es lo mismo que hoy:
en muchos países, a multitud de
nuestros hermanos y hermanas, se
les niegan sus derechos humanos.
Tú sigues siendo crucificado en
ellos.
Perdónanos y sálvanos.
Espíritu Santo, luz de nuestros
corazones, ven y enséña-nos la
sabiduría que nace de nuestra
dignidad de hijos e hijas de Dios.
Danos poder para crear un
mundo donde quepamos todos.
Señor, ya que nacemos libres,
deja que permanez-camos libres
hasta que retornemos a Ti.

Documentos relacionados