Diario Mercantil de Valencia, 22 de agosto de 1871 (martes)

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Diario Mercantil de Valencia, 22 de agosto de 1871 (martes)
NOTA: la ortografía de las noticias es la propia de la época. Por eso puede haber
algunas faltas de ortografía y de puntuación, ya que han sido transcritas tal como
estaban en la prensa de la época.
ANÉCDOTA DE VICENTE LÓPEZ
Vicente López (1772-1850) fue un pintor valenciano que sustituyó a Goya,
en 1815, como pintor real, cargo que ocupó hasta su muerte en 1850. Ese año la
prensa publicó la siguiente anécdota suya:
Diario Mercantil de Valencia, 3 de julio de 1850
Entre algunos hechos que se nos han referido del célebre pintor D. Vicente
López es muy notable el siguiente: una señora que deseaba tener un retrato de un tio
suyo, a quien debía muchas atenciones, le pidió que se dejara retratar, a lo cual no quiso
acceder él; entonces la señora llamó a López y le manifestó su deseo, preguntándole si
podría retratar a su tío a pesar de los obstáculos que se presentaban: López, con la
modestia que le caracterizaba, contestó que probaría. Al efecto fue dos o tres veces á la
casa, como tertuliano, y luego dijo a la señora que diera un convite a sus amigos, y que
colocara á su tio á la cabecera de la mesa enfrente de una puerta que debia estar cerrada:
así se hizo, y D. Vicente López, colocado detrás de la puerta estuvo observando por el
ojo de la llave mientras duró la comida las facciones de la persona a la que debia
retratar. Algunos dias despues estaba hecho el retrato á costa de una fuerte oftalmia que
padeció el autor por razon del viento que recibió en los ojos mientras estuvo mirando
por el agujero de la cerradura.
Este retrato existe en Valencia, y tiene tanto mérito en el parecido y en el
pintado como las demás obras de D. Vicente López.
PRIMERA NOTICIA DE FALLAS
Aunque hay referencias a las fallas ya en el siglo XVIII, esta es la primera
vez que aparece una noticia al respecto en la prensa valenciana. Por esas fechas las
fallas apenas recibían la atención de los periodistas y la mayoría de los años no se
anunciaba su quema en la prensa. Al ser algo que conocía todo el mundo, no se
consideraba necesaria hablar de ello en los periódicos. Por otra parte, por esas
fechas la fiesta terminaba la noche del 18 de marzo, no la del 19, como en la
actualidad.
Diario Mercantil de Valencia, 19 de marzo de 1851
Las hogueras (falles) con que se celebra la víspera de S. José, han tenido que
sufrir este año la previa censura de la autoridad á causa, sin duda, de las escandalosas
escenas quemadas en los últimos años, que puede decirse eran el polo opuesto de la
moral en acción. Esta precaucion disminuyó ayer su núemro, pero en algunas de ellas
aun se observaba cierta tendencia anti-conyugal que los versos mas ó menos malos del
tablado, ó los comentarios del vulgo se encargaban de explicar. En la calle de San
Narciso se quemó anoche una que representaba un labrador y una nodriza. En la plaza
de San Francisco hubo otra que entretuvo todo el dia a los curiosos juntamente con el
lienzo donde está pintado el gigante español que, a juzgar por la muestra, debe ser toda
una notabilidad. Representaba un matrimonio mal avenido, y estaba compuesto de dos
grupos bastante bien arreglados. Por la noche se amenizó el auto de fe con algunas
piezas que tocó una música militar.
EL FERROCARRIL Y LOS ENAMORADOS
En 1852 se inauguró el primer ferrocarril de la Comunidad Valenciana, que
iba desde Valencia al Grao. Este nuevo adelanto dio lugar al siguiente artículo de
prensa, que nos muestra la visión que tenían algunas personas del ferrocarril. Al
mismo tiempo, nos sirve para ver cómo eran las poblados marítimos (y sus
comunicaciones con Valencia, de la que estaban separados) en esta época.
Diario Mercantil de Valencia, 20 de mayo de 1852
Parece que con motivo de la afluencia de gente que concurre a los baños de mar,
los trenes del ferro carril sufrirán este verano alguna variacion, ya en el número de
coches, ya en las horas de salida. Tambien habra trenes que saldrán de la villa del Grao
á horas avanzadas de la noche, á fin de que puedan regresar los pasajeros que se
detengan hasta muy tarde en las orillas del mar. Para los enamorados y las gentes
aficionadas al Cabañal, que tambien lo son á dormir en sus cómodos lechos de
Valencia, el ferro carril ofrece ventajas no despreciables. Antes de establecerse este
medio de comunicación los galanes que tenian a la señora de sus pensamientos en el
Cabañal, y que se veían obligados a regresar por la noche a Valencia, se hallaban
espuestos a mil azares y fatigas. Por poco que se engolfasen en plática sabrosa (y es
sabrosa cualquier plática entablada entre dos enamorados), el descuidado nemoroso
tenia que despedirse a lo mejor con breves razones de su desconsolada filis y emprender
hacia el Grao la caminata en busca de un carruaje que le condujese a Valencia antes de
que se cerrasen las puertas. Como en las calles del Cabañal, si no era noche de luna,
reinaba una completa oscuridad (cosa que advertimos de paso, por si es fácil corregirla
este verano), acontecía que el infeliz, con el ansia de llegar pronto, iba dando tropezones
a cada instante, cuando no se hallaba enfrascado en un arenal, donde se veia obligado a
apretar los carcaños para avanzar un paso por minuto. Llegaba por fin al Grao sudando
la gota tan gorda, y dichoso él si mediante la módica suma de 20 ó 30 rs encontraba un
carruage, muy parecido a un potro, que le condujese a Valencia. Si no lo encontraba, lo
cual sucedia con harta frecuencia, el desventurado tenia que emprender el camino
pedibus andando, y no habia que dormirse, so pena de llegar a las puertas de la ciudad
cinco minutos después de las once, y tener que resignarse a dormir á la belle etoile,
como dicen los franceses.
Con los trenes extraordinarios del ferrocarril se acaban de una vez tamaños
contratiempos, y se inaugura para los enamorados una nueva época de nocturnos
arrullos.
MATRIMONIO HOMOSEXUAL
Esta noticia es una de las pocas que hacen referencia a la homosexualidad,
aunque sin hablar de ella directamente. De hecho, la noticia se anuncia como si se
tratara de una travesura de dos mujeres, sin insinuar siquiera que pudieran tener
relaciones sexuales, ni atracción física mutua. Durante todo el siglo XIX la
homosexualidad fue un tema del que nunca se hablaba en la prensa.
Diario Mercantil de Valencia, 13 de noviembre de 1853
Ha ocurrido en Londres un caso tan raro, exótico y fenomenal, como el de
casarse dos mugeres, pasando una de ellas por hombre, á pesar de haber tenido antes
tres hijos. Han vivido maritalmente un año: al cabo del cual la desposada se quejó a su
madre, y esta se presentó ante los magistrados para que se anulase el casamiento.
ACCIDENTES DE TRÁFICO
Los accidentes de tráfico no son algo exclusivamente moderno, sino que se
han producido desde que circulan carruajes por las calles. Como muestra de ello
podemos leer la siguiente noticia.
Diario Mercantil de Valencia, 4 de junio de 1857
Llamamos la atención de la autoridad sobre el abuso que suele cometerse por los
que llevan sus caballos a escape por las calles de esta capital, dando ocasión con esto á
que ocurran accidentes desagradables. Los atropellos se suceden con harta frecuencia; y
si la observancia de los bandos de buen gobierno no basta para librar al público de estos
percances, adóptense las medidas que sean necesarias para evitar aquellos perjuicios al
pacífico e inofensivo transeunte.
RUIDO NOCTURNO
Lo mismo se puede decir de las quejas que ocasionan las fiestas nocturnas.
Igual que sucede ahora, en esa época los vecinos también se quejaban de que las
fiestas callejeras no les dejaban dormir. Hay cosas que no cambian nunca.
Diario Mercantil de Valencia, 6 de octubre de 1857
El pobre vecino que tiene en la calle ó en las inmediaciones una fiesta, está
condenado á no dormir por espacio de unos cuantos dias. Apenas ha venido el sueño a
cerrar sus párpados, la dulzaina y el tamboril lanzan al aire sus armonias y el paciente
abre despavorido los ojos, creyendo que ya el sol está acariciando sus balcones, cuando
en el reloj vecino dan pausadamente las dos ó as tres de la mañana: trata de volver a
recobrar el sueño, pero en vano, la música no cesa; si se aleja alguna vez y nuestro
hombre tiene la imprudencia de dormitar, pronto vuelven a resonar en sus oidos los ecos
del tambor que se acerca y que no se separa de aquellos alrededores por lo menos hasta
que se ponga el sol por los balcones de oriente.
Si un herrero se pone a trabajar a las dos ó las tres ó las cuatro de la mañana en
una obra precisa, necesaria, indispensable, de seguro que la autoridad no permitirá la
repeticion de su trabajo, y quien dice un herrero dice un artesano cualquiera que
incomode a los vecinos. Creemos, pues, que con más razón se debian prohibir estos
estrépitos nocturnos que acompañan a las fiestas en la calle.
HORCHATAS CONTRA EL CALOR
Los valencianos del siglo XIX también sufrían los calores veraniegos y, al
igual que ahora, lo combatían tomando bebidas frías, como la horchata. La
horchatería que aparece en esta noticia todavía existe y presume con razón de
tener dos siglos de antigüedad.
Diario Mercantil de Valencia, 15 de julio de 1859
El calor insufrible que se advierte hace días lleva a los valencianos a satisfacer la
sed á los cafés y orchaterías, que con este motivo se hallan muy concurridos, sobre todo
al anochecer , hora en que se puede salir a pasear sin temor de un sofoco. Una de las
orchaterías mas favorecidas del público es la situada frente á la iglesia de santa
Catarina, que ha recibido una reforma radical, presentando un aspecto elegante,
desconocido hasta ahora en los establecimientos de este género.
MATRÍCULA EN LA ESCUELA DE INGENIEROS INDUSTRIALES
Resulta curiosa esta noticia en la que se anuncian los requisitos que tienen
que cumplir los que quieran matricularse en la escuela de ingenieros industriales.
De estos profesionales se habla muy poco en los libros de historia.
Diario Mercantil de Valencia, 7 de septiembre de 1861
Escuela industrial superior= Segun lo prevenido en la ley vigente de instruccion
pública queda abierta en la secretaría de esta escuela desde el dia 15 al 30 próximos y
desde las diez de la mañana á la una de la tarde, la matrícula para el curso de 1861 a
1862.
Para ingresar en los años preparatorios de la carrera industrial, acreditaran los
aspirantes por medio de certificaciones procedentes de establecimientos públicos
debidamente autorizados, bien por examen ante el tribunal competente de esta escuela,
haber ganado en el primer caso ó estudiado en el segundo con aprovechamiento las
materias siguientes:
Aritmética, álgebra elemental; con inclusion de la teoria general de ecuaciones,
geometría, trigonometría rectilínea, lengua francesa, (traducción.)
Cualquiera que lo desee podrá matricularse en una o mas asignaturas sueltas.
La matrícula se hará en la escuela industrial para las asignaturas que haya en este
establecimiento y para las demás en la facultad de ciencias de la universidad literaria.
Los que hayan de sufrir el exámen de ingreso deberán solicitarlo oportunamente
en una instancia dirigida al Sr. director de esta escuela, una vez verificado este examen
se les espedirá la certificacion correspondiente para que puedan matricularse en las
asignaturas que se cursen en la facultad de ciencias.
Para ingresar en el primer año de la carrera de ingenieros industriales se
necesita:
1º Ser bachiller en artes
2º Haber estudiado en la facultad de ciencias, en tres años a lo menos:
complemento del álgebra, geometría y trigonometría rectilínea y esférica, geometría
analítica de dos y tres dimensiones, cálculos diferencial é integral, de diferencia, y
variaciones, mecánica, geometría descriptiva, física experimental, química general,
zoología, botánica, mineralogía con nociones de geología.
3º Tener conocimientos de dibujo hasta copiar á la aguada los diversos órdenes
de arquitectura.
4º Ser aprobado en un exámen general de las materias espresadas en los dos
números anteriores.
Valencia 5 de septiembre de 1861= D. O. D. S. D: El secretario, M. Carreras.
LA ILUMINACIÓN EN VALENCIA
Esta noticia tiene dos motivos de interés. Uno de ellos es que es una de las
pocas que aparece en valenciano, un idioma que apenas usaba la prensa de la
época, pese a ser el que hablaba casi toda la población valenciana. Leyendo estas
líneas podemos ver que muchos de los castellanismos que se dicen ahora ya se
usaban en el siglo XIX, con lo que vemos que la influencia del castellano es
bastante antigua. Por otra parte, también resulta interesante por ser una de las
primeras críticas al arriendo a empresas privadas de servicios públicos. Por lo
visto, la polémica sobre la privatización de estos servicios no es nada nuevo.
Diario Mercantil de Valencia, 17 de noviembre de 1863
Con el título de una vòlta per Valensia, publica lo siguiente nuestro festivo
colega El Mole:
“ Era dumenche y bòn dia. Pallola i el Piulo ixqueren en les mantes al coll y á
pendre el sòl, que es la presa es barata, unica per la que no se paga res, y raonant,
raonant s`anaren escorrent capa les muralles de Valensia. Apleguen al portal de Cuart y
diu el Piulo, ¿entrem?
Pallòla alsa els muscles, se fica per lo portal, estigueren en la glorieta per fòra,
en la pórta del teatro, y tant anaren y rodaren, que sels feu denit vòra la primera estasió
del ferro-carril. Entonses mogueren capa el portal de cuart, ya casi de nit. En lo mercat
sels feu de nit fosc y en la bolseria yua anaben a toms en la chent. Entonses digué:
Piulo- pos hòme, ¿no disen que Valensia tiene tan güen alumbrado de gas?
Pallòla- que té alumbrado, no hay ducte. Ara, si es bò ó mal, no se.
Piulo- pos este que mos pòrta amosques, no es masa bueno.
Pallòla- este, ni es bò ni es mal: es un alumbrado apagado, y nada mas,
compañerito.
Piulo- no estás tu poco fino. ¿Encara te rius, morros de tenca, porque en una
colsá li he trencat una costella a aquell señor que va allí renglechant?
Pallola- me ric del alumbrado a hoscas.
Piulo- ¿que no ensendrán hasta l`ave Maria?
Pallola (ríense)- pot`ser
Piulo- ¿encara te rius, tròs de bóu? Pues yo manaria que ensengueren al ferse
boca-nit.
Pallola- pues yo, si fora l`amo del gas, conforme dihuen que está arrendat,
l`ensendria tot lo mes tart que podria, y l`apagaria tot lo mes pronte, y me ric per aixó:
peque tú no entens el negosi.
Piulo- no pase avant hasta que t`espliques, y vore si entre tant ensenen.
Pallola- escolta, Bolonio, escolta. Si yo fora l`amo del gas, com he dit, suponent
que en Valensia se paguen al tot de xixanta ó setenta mil llums, no mes que yo me
estalviara un diner de gas, no mes un dineret en cada llum entre el tems de la retardá en
ensendre y el tems de l`alvansá en apagar cuan tots dormen, ya tendria en lo cóbe, de
xixanta á setenta mil quinsets, ó siguen dosents durots, per ahí pòc ó manco. Y asò,
sinse fer mal á ningú, ni intensió de ferlo, sóls en l`obchecte de ferme de bonament.
¿M`antiendes ahora, trós de bacora?
Piulo- no pases avant, a mi me diuen Piulo: pero tu piules millor. Tòca apresa,
que van a tancar el portal. Mira, ya ensenen. ¡Home! ¿Quina llum es eixa tan térbola?
Pareix que tinguen davan una tèla de sedás!
Pallola- ¿Que també en la tèla de sedás te guañaries un altre dineret?
Pallola- Chec, que tú eres mes escabaor que una gallina. Tóca, toca apresa, que
ya tanquen el portal Fóra parlarem al ras que así cau teula.
Ixqueren els dos corrent portal à fóra, y no han pogut saber per lo camí que parlaren
sobre el asunte. El dimoni es Pallóla. Encara se fará home del segle y el traeran de la
chunta a espardeñaes.
MISERIA Y DELINCUENCIA
Esta noticia nos muestra la pobreza de muchos campesinos de la época, a la
que un mes de lluvias continuadas (o cualquier otro desastre natural) podía sumir
en la indigencia más absoluta. Estos fenómenos no eran nada raro y se repetían
periódicamente. Además, ante la falta de ayudas públicas, cada crisis de estas iba
acompañada de un enorme aumento de la mendicidad y la delincuencia. Como se
puede ver, las crisis económicas de entonces eran mucho peores que las actuales.
Diario Mercantil de Valencia, 22 de enero de 1864
Torrente. De este pueblo recibimos la siguiente correspondencia sobre la que llamamos
la atención de las autoridades:
“Sin una medida extraordinaria que purgue de ladrones á la populosa villa de
Torrente, no podra vivir en ella ni salir de casa la mayoría del vecindario, que es
honrado y pacifico. Los robos escandalosos menudean a pesar de las exhortaciones del
señor cura, que desde el púlpito no cesa de esforzarse para prevenir tales delitos; mas
poco debe prometerse, porque los que las necesitan no acuden a la iglesia, siendo por
ello oralmente los coadjuvantes de los robos y en particular del sacrílego perpetrado en
la de Alcantarinos. El juzgado se desvive por aportar datos a los procesos, y á la
población la sirve de consuelo el ver como los dignos y rectos juez y promotor están
trabajando noche y dia para escarmentar á los culpables. Ni las exhortaciones de la
autoridad eclesiástica, ni los desvelos y gran celo del juzgado, bastarán para cortar de
raiz los males que deplora Torrente, pues á la primera no la oyen, por desgracia, ciertas
gentes; y el segundo no puede imponer penas severas sin pruebas claras. Hace falta una
medida extraordinaria que nadie mejor que el gobierno sabe cuál pueda ser. Los
jornaleros y gente pobre, que tambien existe mucha en esta villa, están sin poder ganar
un jornal cerca de un mes, á causa de las lluvias, y se ven familias enteras pidiendo
limosna á toda hora y de puerta en puerta. Se ha tenido y se tiene ocasión de egercer la
caridad, bien como el señor cura, administrando arroz, alubias y pan, bien como D.
Fernando Burguete confeccionando cocidos, ó como otros vecinos dando metálico,
maiz y otros frutos. En vista de tales ejemplos, ha salido á cuestar una comision del
ayuntamiento presidida por el señor cura, la que al parecer lleva el fin de favorecer a las
familias vergonzantes.
ACCIDENTE LABORAL
En esta época eran muy frecuentes los accidentes laborales, por falta de
medidas de seguridad, sobre todo en la industria y en la construcción. A eso se
añadía que las familias dependían del sueldo del padre, por lo que su muerte o
invalidez, al no haber ayudas sociales, sumía a muchas familias en la miseria más
absoluta. Aquí tenemos una noticia que nos lo muestra.
Diario Mercantil de Valencia, 30 de junio de 1864
En la tarde del martes ocurrió una lamentable desgracia en una obra que se está
llevando á cabo en la calle de Caballeros. Un trabajador cayó desde bastante altura,
quedando muerto en el acto.
Segun nuestras noticias la familia de este infeliz se compone de cinco o seis
personas, á las que mantenia con el producto de su trabajo, y que hoy se encuentran en
la más completa miseria.
PERMISO PARA FUMAR
Fumar tabaco era ya algo habitual durante todo el siglo XIX y poco a poco
se iban eliminando las restricciones a su consumo. Eso sí, en esta época sólo
fumaban los hombres, pues estaba muy mal visto que una mujer lo hiciera.
Diario Mercantil de Valencia, 21 de junio de 1865
El gobierno del czar de Rusia ha concedido a los paseantes de San Petersburgo,
la libertad de fumar en las calles.
Ya no existe mas que una sola ciudad en que hoy se niegue este derecho: es
Boston, la capital de Nueva Inglaterra, la “cuna de la libertad”, como la llaman los
americanos del norte.
CRISIS ECONÓMICA
Las crisis económicas no son nada nuevo. Ya las había en el siglo XIX y la
falta de ayudas sociales las hacía mucho más duras que las actuales. Aquí tenemos
un ejemplo.
Diario Mercantil de Valencia, 22 de septiembre de 1865
La paralizacion del trabajo, la crisis industrial, la falta de la cosecha de la seda,
las perdidas ocasionadas por la inundación y últimamente la terrible calamidad del
cólera, que por fortuna va desapareciendo, han ocasionado una miseria general en las
clases trabajadoras, miseria que es preciso destruir a toda costa, si no se quieren sentir
sus funestos efectos el invierno próximo.
Negar que en Valencia reina una miseria general en la clase obrera es cegar los
ojos á la luz, es negar la evidencia. Las calles se pueblan de mendigos desde que caen
las primeras sombras de la noche; no solo de mendigos de profesion que piden
descaradamente una limosna al transeúnte, sino de desgraciados que se ocultan en la
oscuridad, implorando timidamente un socorro para dar pan á sus hijos. Y si de las
calles pasamos al hogar domestico, ¿Quién no tiene noticia de muchas familias
necesitadas que faltas de trabajo devoran su miseria en la soledad y en el silencio,
esperando una mano protectora que mitigue su desgracia?
Nosotros hemos recibido en un solo dia mas de cuatro mil papeletas de personas
que demandaban un socorro que desgraciadamente no existia; esas personas, por lo
genera, llevaban impresa en su semblante la huella de la miseria, compañera inseparable
de todas las crisis sociales (…)
EL ANALFABETISMO
El analfabetismo era otra de las lacras de la España del siglo XIX. Mientras
que en Francia, Alemania o Gran Bretaña la enseñanza pública ya estaba muy
difundida y gran parte de la población ya sabía leer y escribir en esta época, en
España la situación era muy diferente.
Diario Mercantil de Valencia, 12 de noviembre de 1865.
(….) España cuenta, según el censo oficial, publicado en 12 de junio de 1863, una
población de 15 millones 673.481 habitantes; y según datos especiales 16 millones
307.850. Saben leer y escribir 3.129.921 (…)
La provincia de Lugo, para 432.516 habitantes solo tiene 152 maestros, y por lo mismo
toca a uno por cada 2845 (…)
LOS FUNCIONARIOS
En esta época sólo había oposiciones para algunos puestos de alta
cualificación (como jueces o catedráticos), mientras que la gran mayoría de los
funcionarios eran nombrados a dedo y se les podía echar en cualquier momento.
Esto no hacía que el servicio público funcionara mejor que ahora, ya que no se
despedía al que hacía mal su trabajo, sino al que no tenía amigos en el poder. De
esta forma, cada cambio de gobierno iba acompañado por miles de despidos y
otras tantas contrataciones. Por eso actualmente el funcionario no puede ser
despedido libremente, sino sólo tras un expediente disciplinario por falta muy
grave. Se trata de evitar este tipo de cosas, que eran muy frecuentes en el siglo
XIX.
Por otra parte, los funcionarios eran los únicos que cobraban en esta época
algo parecido a un subsidio de desempleo. Mientras estaban sin trabajo se les
pagaba una parte de su sueldo anterior (normalmente el 30 %) y pasaban a ser
cesantes y a formar parte de las clases pasivas, que eran los que vivían de una
pensión pública. Entre estos últimos estaban las viudas y huérfanos de
funcionarios, así como los que antiguos empleados públicos que se encontraban
jubilados o habían sido despedidos. Estas clases pasivas eran tan numerosas que
provocaron grandes gastos al estado y en época de crisis económicas podían pasar
muchos meses sin cobrar sus pensiones, lo que les dejaba en una situación de
indigencia.
Diario Mercantil de Valencia, 14 de marzo de 1866
Decíamos dias pasados, al ocuparnos de las clases pasivas, que el gobierno debia
dar colocacion á los numerosos cesantes que existen en España, víctimas de nuestras
discordias políticas, cesantes que ven ocupados sus destinos por empleados noveles y
que hoy no tienen esperanza de volver a sus puestos, gracias al reglamento que hoy
comenzamos a insertar en nuestro periódico.
No somos nosotros partidarios de la remocion de empleados á cada cambio de
ministerio; esa movilidad constante, esa incertidumbre en que viven los que del estado
dependen, produce el abandono en el cumplimiento de sus deberes, el desquiciamiento
de la administración y la confusion general; pues mal puede conocer los negocios que se
encomiendan á su cuidado el que nunca se ha ocupado de asuntos semejantes, ni llega a
mostrar gran celo e interés en el desempeño de su cargo el que tiene la seguridad de que
ha de ser separado al primer cambio político que ocurra.
En España los empleados, por punto general, no son empleaados de la nacion,
sino de tal o cual gobierno. En vez de separar por completo la administración de la
política, se ha barajado y confundido la una con la otra. De aquella manera tendriamos
una clase de empleados activos, laboriosos, independientes; de esta, hemos conseguido
apagar las mas nobles aspiraciones de los que sirven al pais. Y como se ha visto que
suelen ascender los que mejores influencias tienen y no los mas aptos, la generalidad se
ha dedicado a las luchas políticas con un ahinco que prueba bien que en ellas funda sus
esperanzas, y este mal que empezó á desarrollarse en las clases superiores se ha
propagado a las inferiores con tal intensidad, que ahora se convierte en cuestion política
hasta el nombramiento de un escribiente ó de un portero (…).
DELINCUENCIA JUVENIL
En la España del siglo XIX la delincuencia juvenil era algo bastante
habitual, debido a la pobreza generalizada entre las clases populares. Por eso las
autoridades eran muy duras con este tipo de conductas, incluso aunque fueran
protagonizadas por niños, como podemos ver en esta noticia.
Diario Mercantil de Valencia, 25 de mayo de 1866
Anteayer fue conducido á las cárceles de Serranos por haber cometido un hurto
de varias ropas, un muchacho que apenas cuenta 13 años de edad.
UNA MUJER CURIOSA
En esta época los hombres y las mujeres no se podían bañar juntos en la
playa, sino que cada sexo tenía reservada una zona, separada por cuerdas de la
otra. Ambas estaban separadas entre sí, a una distancia prudencial, para que los
de un sexo no pudieran ver bañándose a los del otro. Esto a veces llevaba a que
algunos hombres tratasen de pasar a la zona de las mujeres, para poder verlas en
bañador. El caso contrario era mucho más raro, pero alguna vez se dio, como
podemos ver en la siguiente noticia.
Diario Mercantil de Valencia, 28 de julio de 1868
El domingo por la tarde trocáronse los papeles en la playa del Cabañal: hasta
ahora solía ser algun individuo del sexo barbudo y de cabeza ligera el que intentaba
traspasar los límites impuestos por la decencia en aquellos sitios, pero el domingo,
¡pasmaos lectoras nuestras! fue una individua de vuestro sexo la que intentó dar un
susto a los tímidos y tranquilos, aunque barbudos bañistas. La fortuna fue que no logró
su objeto la atrevida náyade, que á no ser así, creemos que hubiera sido grande el
sobrecojimiento de los sencillos y pacíficos bañistas.
DEMASIADAS UNIVERSIDADES
En el siglo XIX ya se hablaba de recortes en educación, ante el gran déficit
de la hacienda pública. De hecho, el ministro Echegaray llegó a proponer la
supresión de 6 de las 10 universidades de España para ahorrar gastos, dejando
solo las de Madrid, Barcelona, Sevilla y Santiago de Compostela. Aquí tenemos la
respuesta de un periódico de Valencia.
Las Provincias, 6 de noviembre de 1869
¿Cuántas y cuáles universidades deben subsistir en España? He aquí un
problema enojoso y de difícil resolución, puesto que esta tiene que ser siempre más o
menos arbitraria por falta de un criterio fijo y aceptable para todos. Estas cuestiones de
mas ó de no pueden resolverse de un modo absoluto. Todos confesarán que diez
universidades son mucho; pero no es fácil que nos pongamos de acuerdo sobre si deben
quedar tres, cuatro, cinco ó seis.
ESPECTADORES MOLESTOS
Esta noticia es interesante porque nos muestra la diferencia de mentalidad
(y de intereses) entre el campesinado y la clase media urbana, en la Valencia del
siglo XIX.
Las Provincias, 9 de enero de 1870
Hemos oído a algunos asistentes al teatro Principal quejarse del poco cuidado de
los dependientes de la municipalidad en procurar que en aquel coliseo se guarde el
decoro que se debe al público y que no se le moleste por personas que sin duda
desconocen los miramientos que deben guardarse en toda sociedad culta. Pudiéramos
citar muchos ejemplos de esta naturaleza que ocurren con frecuencia, sin que tengan
ningún correctivo; pero uno de los que más merecen recordarse fue el de la noche del
miércoles último, en que un grupo de labriegos y labriegas, creyendo sin duda que la
tertulia donde estaban sentados era algún figon ó casa de comidas, sacaron de sus
canastos pan, y al parecer un guisote en una cazuela, y cenaron perfectamente,
empinándose la bota en medio de bastante bulla y algazara, que impedían a los
concurrentes oir las dulces armonias de Verdi en la ópera la Traviata. No vimos que
ningún alguacil se tomase la molestia de avisar á aquellos individuos que aquel lugar no
es taberna. ¿Y esto por qué, señor alcalde?
DEFENSA DE LOS ANIMALES
Esta es la primera noticia que he encontrado sobre la oposición de alguna
persona a las corridas de toros. Es una noticia que podría salir en un periódico de
hoy en día.
Las Provincias, 22 de abril de 1870
Se va a presentar a las Cortes una proposición de ley por un diputado
republicano, pidiendo que se evite la muerte de animales en los espectáculos públicos.
El golpe, como se comprende, va derecho á las corridas de toros.
UN EXHIBICIONISTA
Tampoco el exhibicionismo es algo nuevo. Incluso en la puritana sociedad
del siglo XIX nos encontramos con hombres (muy pocos, eso si), que se exhibían
desnudos ante la gente que pasaba por la calle. Esta visión de los genitales
masculinos debió provocar un shock entre las mujeres que la vieran, pues en esta
época el sexo se consideraba como algo sucio y muchos esposos ni siquiera se veían
desnudos.
Diario Mercantil de Valencia, 22 de agosto de 1871 (martes)
En la mañana del domingo último, serían sobre las siete de la misma, ocurrió en
la plaza del Mercado una escena indecorosa y poco edificante. En una de las casas de
dicha plaza salió al balcón un sugeto exhibiendo a la numerosa concurrencia que en
aquellas horas existe en dicho punto lo que no consiente la decencia ni la moral,
permitiéndose además hacer acciones que ofenden sobre manera al pudor. Con tal
motivo, se produjo la turbación y alarma consiguiente entre las mujeres que
presenciaron tal escena, hasta que se hizo penetrar a aquel individuo en su habitación.
Ignoramos si dicho sugeto tendrá estraviada la razón, pero en tal caso bien pudiera su
familia tomar las precauciones necesarias para evitar escándalos y hechos de esta
naturaleza. De todos modos, llamamos la atención de la autoridad para que tome sus
medidas, caso de estar demente dicho individuo, ó en otro caso le imponga el correctivo
a que se ha hecho acreedor con arreglo a nuestras leyes penales.
ACOSO ESCOLAR
Esta es una de las pocas noticias en las que se habla de la atracción que
sienten los hombres hacia las mujeres. Hay que tener en cuenta que en esta época
uno no podía tener relaciones sexuales sin casarse (salvo con prostitutas) y que no
había todavía material pornográfico. Por ello, no resulta extraño que el deseo
sexual de algunos jóvenes acabara exteriorizándose de alguna otra forma. No
obstante, la educación de la época hacía que la gente se reprimiera mucho más y
que el acoso sexual de entonces no pasara de un simple beso en la mejilla.
Diario Mercantil de Valencia, 21 de octubre de 1871
La conducta que a la salida de las clases observan muchos de los estudiantes que
acuden al instituto provincial de segunda enseñanza está dando lugar diariamente a
escenas desagradables que quisiéramos se evitasen en los sucesivo por quien
corresponda. Nos referimos a la grosera e indigna conducta observada por algunos de
aquellos alumnos con las jóvenes que acuden a seguir sus estudios a la Escuela normal
de maestras situada en la calle Renglons, profiriendo palabras nada conformes con la
decencia y buena educación que los citados escolares tienen obligación de poseer.
Anteayer, especialmente, llegó su osadía al estremo de cercar a dos de aquellas jóvenes,
á una de las cuales dieron un beso en la megilla, á pesar de la fuerte resistencia que esta
opuso. Llamamos, pues, la atención de la autoridad para que disponga que los agentes
de órden público pongan el oportuno correctivo a estas incalificables inconveniencias.
NUDISTAS EN LA PLAYA
Aquí tenemos otra noticia de contenido sexual que nos muestra dos cosas.
Primero la visión que sobre el cuerpo desnudo tenía la mayoría de la población de
la época. Y segundo, que había algunas personas que no compartían esa visión y
que se sentían reprimidos por una sociedad para la que el sexo y el cuerpo desnudo
eran algo tabú.
El Mercantil. Diario de Valencia, 16 de julio de 1872.
Nunca nos cansaremos de llamar la atención de la autoridad del Grao acerca de
los abusos que cometen ciertos bañistas. En la tarde del domingo, y cuando más
concurrido se hallaba el paseo del contramuelle, se permitieron tres sujetos pasearse y
entrar en el agua y salir cual otros adanes, formando tal repugnante espectáculo una
vista desagradable, atendiendo el cinismo y descaro con que se presentaban. Esto
merece un pronto y eficaz correctivo sino se quiere que dicho punto deje de ser el paseo
más delicioso y concurrido en esta estación.
MUJER ARTILLERA
Aquí tenemos una mujer adelantada a su tiempo, que toma la iniciativa
para poder ver a su amado, algo muy infrecuente en esta época.
El Mercantil Valenciano, 8 de noviembre de 1873
Leemos en un periódico de Madrid:
Una joven modista fue sorprendida anteanoche en el cuartel de San Gil vestida
con uniforme de artillería. Conducida al gobierno civil, declaró que tomó aquel disfraz
para poder entrar en dicho cuartel y dar broma a un soldado de dicho cuerpo con quien
tenía relaciones.
Qué resuelta y bromista será la tal joven
DESNUDA PARA IR AL CIELO
Esta es otra noticia sobre el desnudo en la vía pública, algo que sigue
estando por la sociedad. Lo curioso es el motivo por el que se producían los
desnudos, que tenían más que ver con desequilibrios mentales que con ideas
naturistas.
El Mercantil Valenciano, 21 de noviembre de 1873
Los municipales condujeron anteayer al asilo a una mujer que en medio de la
plaza de la Virgen con la mayor sorna se estaba desnudando, quedándose casi en cueros.
Acercáronse a ella los guardias y, haciéndola vestir, le preguntaron por qué hacía
aquello, contestando que inmediatamente quedase desnuda bajaría la Virgen y se la
llevaría al cielo al impulso de un pellizco que la madre de Dios le daría.
Inútil es decir que esta mujer es una maniática.
LOS REYES MAGOS
Esta es la primera vez que he encontrado una referencia a los reyes magos
en la prensa valenciana.
El Mercantil Valenciano, 8 de enero de 1874
-¿Cómo es, mamá, que los reyes no me han puesto dulces como otros años en el balcón?
- Hijo, porque los soldados que vigilaban la ciudad se los comían en cuanto pasaban los
reyes.
- Golosos! Ya no los querré en adelante.
-Al contrario, hijo mío; quiérelos mucho, porque si se han comido los dulces nos han
dado en cambio la tranquilidad que no esperábamos.
- Ah! Pues ¡Vivan, vivan los soldados!
Histórico.
BUENAS RELACIONES EMPRESARIO-TRABAJADORES
Aunque los trabajadores tenían, en esta época, muy malas condiciones
laborales, parece que no todo eran huelgas, protestas y malestar. También había
obreros que estaban contentos con sus patronos y jefes que trataban de mantener
contentos a sus trabajadores. Como muestra de ello tenemos esta noticia.
El Mercantil Valenciano, 3 de junio de 1874
Los trabajadores de la fábrica de tejidos de D. Fernando Ibáñez obsequiaron á
este señor en la noche del viernes con una serenata á motivo de ser sus dias.
El Sr. Ibáñez correspondió a la galanteria de aquellos con varios cajones de
cigarros habanos que fueron convenientemente repartidos. Además, les entregó un
billete de 1.000 rs para que celebraran el día con una paella, que los noventa y tres
operarios se comieron el domingo en el huerto grande, reinando a armonía y cordialidad
que debe existir entre compañeros del trabajo.
RECORTES A LO BESTIA
En esta época eran los ayuntamientos los que contrataban y pagaban a los
maestros. Pero la desamortización de Madoz, que a partir de 1855 les fue privando
de sus ingresos por el alquiler de tierras municipales, supuso un descenso notable
de la recaudación. Desde entonces empezó a ser habitual el impago o el atraso de
los sueldos a los docentes. Como vemos en esta noticia, los recortes en educación no
son nada nuevo, pero incluso en esto hemos mejorado. Los recortes de ahora no
son tan brutales como los de entonces.
El Mercantil Valenciano, 21 de junio de 1874
Sabemos que a los dignos profesores de primera enseñanza de la rica ciudad de
Alcoy se les adeuda nada menos que 26 meses de su dotación, sin que sepan cuantos
años durará esta deplorable situación administrativa.
ESCÁNDALO PÚBLICO
No se explica muy bien a qué se refiere esta noticia, pero parece ser que esta pareja
estaba haciendo algo más que besarse.
El Mercantil Valenciano, 4 de agosto de 1874
Un hombre y una mujer fueron anteayer conducidos a Serranos por el escándalo
producido en la calle de Santa Eulalia, de esas que no se corrigen con una ligera
amonestación.
LENGUAJE PECULIAR
En esta época se usaban algunas palabras con un significado que hoy nos
llama la atención. Una de ellas es el vocablo “polla”, que en el siglo XIX designaba
a las mujeres jóvenes. Aquí tenemos un ejemplo de su empleo.
El Mercantil Valenciano, 19 de junio de 1875
A las pollas que ayer nos honraron con una epístola encaminada a defender la
conveniencia de que el paseo nocturno este verano se verifique en la Glorieta, con
preferencia al Parterre, contesta hoy una que ya no lo es, en los términos siguientes.
Sr. Director del Mercantil Valenciano
Muy señor mío y de mi mayor aprecio. Grave es la cuestión iniciada por las
pollas anónimas, en su número de hoy, relativa al sitio en que ha de verificarse el paseo
nocturno durante el verano (….)
Tranquilícense las pollas y no se impacienten: ellas y su séquito correspondiente
de amateurs irán pronto á embellecer con sus encantos el clásico paseo fundado por Elío
(…).
VIOLENCIA DOMÉSTICA
La violencia hacia las mujeres es algo muy antiguo, pero hasta hace poco no
se le había prestado apenas atención. Aquí podemos ver algunas noticias que
aparecieron sobre este tema en la España del siglo XIX. Por otra parte, en el
segundo texto es la primera vez que he visto mencionada la palabra “chica”, que
era muy infrecuente en esa época, en la que se prefería hablar de “joven”,
“mujer” o “polla”.
Las Provincias, 15 de marzo de 1870
En Jérica, partido judicial de Viver en la provincia de Castellón, una infeliz
mujer, María Ausejo, fue asesinada el 9 del corriente, por su esposo Manuel Paus y
Pérez, sugeto que según noticias es de malos antecedentes, y ha estado complicado en
robos ejecutados en poblado y despoblado; y en otros crímenes.
El asesino está ya en poder del juzgado, que instruye las primeras diligencias.
El Mercantil Valenciano, 13 de agosto de 1874
Anteanoche ingresó en el hospital provincial, conducida por un vigilante, una
chica, a quien su amante había propinado algunos palos en prueba del cariño que la
profesaba. El apaleador fue conducido a las cárceles de Serranos.
El Mercantil Valenciano, 23 de julio de 1875
Un marido propinó anteayer a su mujer un palo en la cabeza, causándola una
herida de consideración. No es la primera vez que el sugeto en cuestión prodiga aquella
clase de mimos a su cara mitad, escitado por los efectos del mosto, por lo que los
agentes de la autoridad se han visto en la precisión de poner el hecho en conocimiento
del competente juzgado.

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