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Las termas de la “Finca El Secretario”. Un edificio singular
Ramón F. Hiraldo Aguilera y Juan Cisneros Franco
La familia y las relaciones familiares a través
de los testamentos. Mijas, 1730-1745
Eva María Gil Benítez
Félix Jiménez de LLedesma:
edesma: el médico de los pobres.
Un reformista en Marbella
Lucía Prieto Borrego
La gestión municipal en Marbella durante
el PPrimer
rimer FFranquismo
ranquismo (1939-1959)
Ana María Rubia Osorio
Un Centro Histórico herido y la memoria maltrecha.
A propósito del libro “El Centro Histórico de Marbella:
Arquitectura y Urbanismo”, de FFrancisco
rancisco Javier Moreno
Fernández
Francisco de Asís López Serrano
67
71
89
Lof
ting. Nuevos retos para la PPosmodernidad
osmodernidad
ofting.
José Manuel sanjuán López
Bibliografía y
Documentación
El cargadero marítimo de Marbella
Luis Angulo Prota
3ª ÉPOCA. AÑO IX • Nº 17. 2004
CILNIANA 3
EDICIÓN
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Título clave: CILNIANA
La Asociación Cilniana no se hace responsable de
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4 CILNIANA
Las Termas de la Finca El Secretario.
UN EDIFICIO SINGULAR
Ramón F. Hiraldo Aguilera y Juan Cisneros Franco
Arqueólogos
RESUMEN
El estudio de los testamentos como reflejo de la religiosidad popular ha venido dando sus
frutos desde que en los años 70 los historiadores franceses plantearan la cuestión. Al mismo
tiempo, se profundizó en la desacralización del mundo moderno que se observaba a través de
estas escrituras. Profesión de fe, disposiciones sobre exequias y lugar de entierro se convierten en trámites dentro del contenido de un documento en el que cobran importancia el resto
de cláusulas dispositivas relativas a la familia y a la situación económica que deja el otorgante cercano el trance de la muerte.
El presente artículo pretende acercarnos al reflejo de la composición de las familias a través
de los testamentos y los vínculos sentimentales y económicos que les unían. Y todo ello
tomando como referencia la villa de Mijas durante el segundo cuarto del siglo XVIII.
ABSTRACT
The study of testaments as reflex of popular religiosity produces effects since in the Seventies French Historicians
would raise the question. At the same time they got to the bottom of the loss of religious customs in Modern
Age which was observed through these documents. The professing of faith, dispositions about exequies and
place of burial turn into steps inside the context of the document in which the perceptive clauses about the
family and the economical situation of the maker take importance.
The present article tries to approach to the reflex of the family composition through the testaments and the
sentimental and economical entails that joined them. And this taking as reference the village of Mijas during
the second quarter of the XVIIIth century.
I.- INTRODUCCIÓN
A
l noreste de la Barriada de Los Boliches
(Fuengirola), en la zona conocida como
Puerto de las Yeseras, tiene su emplazamiento
uno de los yacimientos de época romana más
significativos de la costa malagueña. Nos referimos al yacimiento de la Finca El Secretario
(Fig. 1).
Aunque las grandes obras públicas y el
desarrollo urbanístico de su entorno han alterado artificialmente los rasgos de su primitiva fisonomía, aún es posible en este lugar contemplar algunas de las peculiaridades geográficas
que, en época antigua, propiciaron el asentamiento humano: un amplio espacio de terreno de suave pendiente, protegido por el cerro a cuyos pies
se ubica y flanqueado por el Arroyo Pajares y la
línea costera (Lám. 1).
Figura 1: Localización del yacimiento
Durante largo tiempo la huella de la presencia romana se vio restringida a los pequeños
fragmentos cerámicos que salpicaban las tierras
de labor y al diverso material constructivo que se
acumulaba en los bordes de los caminos o en los
márgenes de las terrazas de labranza.
CILNIANA 5
L AS TERMAS DE LA FINCA EL SECRETARIO
A lo largo de todos estos años se ha conseguido poner al descubierto, tras diversas actuaciones arqueológicas de urgencia, un importante conjunto constructivo constituido por una
factoría de salazón, varios hornos de producción
cerámica y un edificio termal (Fig. 2). Este último
ha sido objeto de las últimas excavaciones dentro del yacimiento que nos han permitido poner
al descubierto un edificio en muy buen estado
de conservación del que ofrecemos una primera
aproximación a través del presente artículo.
II.- DESCRIPCIÓN DEL EDIFICIO
TERMAL (FIG. 3)
Lámina 1: Vista del yacimiento desde el Cerro del Toro
Esta dinámica sufrirá un giro insospechado en los primeros años de la década de los años
setenta del siglo XX, propiciado por las obras del
nuevo trazado del ferrocarril Fuengirola-Málaga
y, unos años más tarde, por la ejecución de la
variante a la N-340 a su paso por nuestra localidad. Los movimientos de tierra, especialmente
los producidos por esta última, traerán consigo
la ruptura artificial del yacimiento en dos zonas y
Los baños se sitúan en la zona más baja
del yacimiento, muy próximos a la antigua línea
costera2. Esta circunstancia permitía una evacuación directa de las aguas residuales al mar. Al
mismo tiempo, su ubicación, posibilitaba un fácil
acceso del agua (aprovechando el declive natural
del terreno), que vendría canalizada desde algún
manantial próximo o desde el Arroyo Pajares.
Durante largo tiempo la huella de la
presencia romana se vio restringida a los
pequeños fragmentos cerámicos que
salpicaban las tierras de labor
la puesta al descubierto de importantes vestigios
constructivos, fragmentos de estucos, mármoles,
vidrio y cerámica.
Este “encontronazo” con nuestro pasado
dará lugar a un progresivo acercamiento de la
investigación arqueológica que tendrá su comienzo en 1978 1 y que aún se mantiene en plena actividad en nuestros días.
Figura 3: Planta del edificio termal
El edificio se extiende, de este a oeste,
sobre una superficie de más de 500 m2, con una
tendencia hacia la planta rectangular3. Estaba
perfectamente adaptado al terreno a partir de un
suave escalonamiento de sus dependencias, en
dirección norte-sur, permaneciendo su imagen
parcialmente oculta en su vertiente oeste y norte
(Lám. 2).
Figura. 2: Localización de las tres zonas excavadas del yacimiento (1991)
6 CILNIANA
Igualmente se ha podido apreciar que sus
propietarios no escatimaron recursos para garantizar la estabilidad y firmeza de estas instalaciones. Una prueba de ello la encontramos en la utilización, a modo de cimentación, de grandes sillares de arenisca (opus quadratum), de 0,60 m de
anchura, que arrancan del firme natural (consti-
LAS TERMAS DE LA FINCA EL SECRETARIO
tuido por arenas y grabas fosilizadas en la zona
que ha podido ser documentada). Esta solución
arquitectónica llega a formar parte, en buena
medida, de la primera hilada del alzado de los
muros del edificio que, posteriormente, se ve
continuada con un segundo cuerpo realizado en
mampostería o en opus mixtum (combinación de
mampostería y ladrillo). De este segundo cuerpo
Lam. 4: Banco corrido en el apodyterium
Lámina 2: Vista general de las termas
sobreelevados frente al resto del conjunto
musivario7. Rodeando el espacio central se dispone un pasillo, de 2 m de ancho, que presenta
igual decoración que la zona ya reseñada. El nivel de conservación del pavimento es aceptable
salvo en los ángulos noreste y suroeste. También
debemos hacer mención al suave desnivel del
suelo, en dirección norte-sur, que facilitaría la limpieza del pasillo, haciendo discurrir el agua hacia
la arqueta localizada en el lado sur (Lám. 2 y 3).
se conservan diversos vestigios con alturas que
oscilan entre 0,40 y 1,80 m.
El complejo termal se articula, básicamente, entorno a dos zonas intercomunicadas: el área
fría y el área calefactada4. Cada una de ellas cuenta con diversos ámbitos o salas.
El área fría
El área fría gira alrededor de un patio
porticado (Fig. 3, 3), de 78 m2, realzado con doce
columnas5. Su espacio central, de 4 x 4 m, está
pavimentado con un mosaico (opus tessellatum),
polícromo, con una decoración geométrica simLam. 5: Pavimento musivario del apodyterium
En torno al patio se han localizado cinco
ámbitos. En el lado norte hay una habitación de
4 m de ancho (Fig.3, 6), en cuyos lados este y
oeste se adosan sendos bancos corridos8, realizados en ladrillo y revestidos con mortero de poca
calidad (Lám. 4). En el primer tramo del mismo,
junto al vano de acceso, aparecen dos tégulas
dispuestas en vértice9. Está pavimentada con un
mosaico polícromo con un motivo de escamas y
peltas (Lám. 5).
Lámina 3: Patio porticado
ple formada por círculos secantes con rectángulos curvilíneos y con cruces de Malta en el interior6. Los bordes del mismo están ligeramente
En la zona coincidente con el vano de acceso el mosaico se enmarca con grandes losas de
mármol. Dichas losas cubren el escalón de ladrillo con el que se salva el desnivel entre esta estancia y el patio.
CILNIANA 7
L AS TERMAS DE LA FINCA EL SECRETARIO
La estancia
descrita parece
estar flanqueada
por dos fontanas
(Fig. 3, 4 y 5). La
única excavada en
su integridad posee planta absidal,
con un diámetro
de 1,20 m (Lám. 6).
La pared interior
presenta dos caLam. 6: Fontana
pas de enlucido
que constituyen el soporte para los elementos
decorativos: el suelo y la parte baja de la pared
estaban decoradas
con placas de mármol (quedan algunas piezas e improntas); el resto
debió de estar ornamentado con un
mosaico parietal
policromo, con un
enmarque de conchas, del que se
Lam. 7: Posible acceso a las termas
han podido recuperar un gran número de fragmentos. Su suelo dispone, en su ángulo sureste, de un aliviadero.
Al este del
patio se señalan
dos ámbitos. El
primero de ellos
(Fig.3, 2) tiene una
dimensiones de 4
x 2,4 m (Lám. 7).
Hay restos de enlucido en sus paramentos, algunos
de ellos con indiLam. 8: Piscina de agua fría
cios de pintura al
fresco. El suelo
conser va algunos vestigios de pavimento de mosaico policromo. Además se ha documentado una
Lam. 9: Letrina
8 CILNIANA
moldura o rodapié, de media caña de opus
signinum (mezcla de mortero de cal y fragmentos
de cerámica), que protege el punto de contacto
entre los paramentos y el suelo en sus lados norte, este y oeste, viéndose interrumpida en este
último por una pequeña estructura de ladrillo (posible escalón). El ámbito contiguo (Fig.3, 9) nos
ofrece una piscina de 3,40 x 3,50 m, con pavimento de placas de mármol
(Lám. 8). Sus
muros están
revestidos con
una doble capa
de opus signinum que,
igualmente, es
utilizado a modo de moldura
de media caña
Lam. 10: Piscina de agua fría
como refuerzo
de las zonas de unión del fondo con los laterales.
En el lado más próximo al vano de entrada dispone de un escalón o banco (acceso y asiento).
En la zona sur del patio se han localizado
otros dos ámbitos. El más grande de ellos, con
unas dimensiones de 4 x 4,70 m, es una posible
letrina (Fig.3, 7). Se encuentra a 0,70 m. por debajo del nivel del patio (Lám. 9), que se salva a
través de una
pequeña plataforma situada
en el ángulo
noroeste. El
suelo es de
opus signinum y
tiene una suave inclinación
hacia la zona
central del muro sur donde
Lam. 11: Tepidarium.
se ubica un peDetalle del hipocausto de la primera sala
queño receptáculo, delimitado por medio bocel del mismo material. Por sus lados norte y este discurre un pequeño canal, que quedaría cubierto por un banco corrido, hoy desaparecido, por el que circulaba el agua que saneaba la letrina en dirección a la
red de alcantarillado que corre bajo el suelo de
este ámbito.
Finalmente, el ámbito colindante, es una
nueva piscina de 4 x 3,5 m (Fig. 3, 8), con paredes
y suelo de opus signinum, este último con la característico moldura de media caña sólo interrumpida en la pared sur por la boca del desagüe. La
zona del acceso viene marcada por una bancada
de mampostería y una pequeña escalera de cuatro peldaños (Lám. 10).
LAS TERMAS DE LA FINCA EL SECRETARIO
El área calefactada
A través de un vano abierto en el muro
oeste del patio nos introducimos en el área
calefactada, compuesta de cuatro salas y dos hornos.
La primera sala (Fig.3, 10), de 3 x 6 m, posee una cabecera absidal. Su suelo (suspensurae)
ha desaparecido, lo que nos permite observar el
hipocausto (la cámara de calor creada para la circulación del aire caliente), con una altura de 0,90
m, y los elementos de sustentación del suelo (Lám.
11). A primera vista podemos observar dos soluciones constructivas diferenciadas: la zona más
próxima al acceso adopta el sistema adintelado,
con pilas de ladrillos rectangulares y circulares
(20 cm de diámetro), además sus paredes están
revestidas de ladrillo; la zona de la cabecera conserva la huella del sistema de arquillos, apoyados
en ladrillos rectangulares (30 x 20 x 5 cm), y nos
ofrece la obra de sillería de sus muros sin ningún
aditamento. Entre el suelo y los muros hay indicios del arranque de los falsos tabiques que daban lugar a las concamerationes (cámaras internas
que discurrían por las paredes para facilitar el
paso de los humos, gases y el aire caliente proveniente de los hornos).
Desde la estancia anterior accedemos a
una sala de 5,30 x 5,30 m (Fig.3, 11), en la que se
inscribe una
piscina circular
de 4,50 de diámetro (Lám.
12). Dispone
de cuatro accesos / asiento
que coinciden
con los ángulos de la sala.
La piscina presenta el caracLam. 12: Frigidarium. Piscina de planta circular
terístico mortero hidráulico (opus signinum) en paredes y suelo, y la media caña de refuerzo en la unión del
fondo con la pared.
La siguiente sala (Fig. 3, 12), comunica directamente con la primera, tiene una planta rectangular dividida en dos espacios por un muro
de ladrillo10. A diferencia de la primera en esta
ocasión se ha conservado la suspensurae conformada por ladrillos, probablemente bipedales,
cubiertos por un mortero de cal y arena que servía de asiento al pavimento, constituido por un
enlosado de mármol del que quedan algunos vestigios (Lám. 13). También se ha documentado un
rodapié o cuarto de bocel que sellaba la junta
entre el suelo y el revestimiento de las paredes.
En cuanto a la cámara inferior (hipocausto) es muy
probable que mantenga los mismos criterios constructivos que en la primera sala. Finalmente hay
que destacar los restos conservados de las
concamerationes que discurren paralelas a los muros (Lám. 14).
L a última
sala posee unas
medidas de 3,20 x
2,70 m a la que se
adosan dos bañeras (alveus), una de
ellas absidada y la
otra rectangular
(Fig. 3, 13). La primera nos muestra
sus paramentos y
Lam. 13: Tepidarium. Suelo de la tercera sala
suelo cubiertos de
mortero hidráulico, y un acceso de tres peldaños
con improntas de placas de mármol (Lám. 15). La
segunda bañera debió estar completamente revestida de placas
de mármol, contando, en la zona
de acceso con un
murete de separación y un pequeño
peldaño que servirían de asiento y
respaldo para el
baño.
En cuanto
Lam. 14: Detalle de las concamerationes
a los hornos
(fornax) se ubican al oeste del área calefactada.
Uno de ellos, apenas excavado, nos ofrece un estrecho pasillo, de 2,50 de longitud, delimitado
por dos muros de mampostería revestidos de ladrillo (Fig. 3, 16). Por su situación parece estar
destinado a proporcionar calor a la sala contigua
a través del alveus rectangular (Lám. 16). Junto a
Lam. 15: Caldarium
CILNIANA 9
L AS TERMAS DE LA FINCA EL SECRETARIO
él hay un recinto de planta cuadrada, no excavado,
que pudo estar ligado a este horno.
El segundo
horno (Fig. 3, 15)
está delimitado
por dos muros de
ladrillo que se
adosan parcialmente en la obra
de sillería del edificio. Tiene una
longitud que se
aproxima a los 2
Lam. 16: Horno situado junto al caldarium
m. Delante de él
hay una pequeña
cámara de servicio (praefurnium / propnigeum) que
posibilitaría la alimentación y limpieza del horno
(Lám. 17). Está delimitada por dos
muros de ladrillo y
un tercero, de trayectoria irregular,
de mampostería.
Otros espacios
e instalaciones
Junto a las
dos
áreas
descriLam. 17: Vista general del segundo horno
tas se han puesto
al descubierto dos espacios, de funcionalidad más
imprecisa, y un depósito de agua.
El primero de los espacios (Fig. 3, 14), con
una extensión de 70 m2, discurre al norte del área
calefactada. Tiene una planta algo irregular y cuenta con un muro de cerramiento de mampostería
que en algunas zonas cumple las funciones de
muro de contención (Lám. 18). En su lado inter-
m2 y cuya extensión final desconocemos dado que
en buena parte se oculta bajo de la vía urbana
colindante
(Fig. 3, 1). Por
ella discurren
dos canalizaciones (Lám.
19). La de mejor factura (canalización de
desagüe) presenta bloques
de sillería de
arenisca, lecho
Lam. 18: Muro de cierre del área de descanso
de ladrillo y
cubierta realizada con ímbrices. Su salida se produce en el lado sur de la plataforma, a 50 cm de
profundidad respecto a la rasante del empedrado.
Finalmente el depósito de agua (castellum
aquae) nos ofrece unas medidas de 6 x 5 m (Fig.
3, 17). Cuenta en su interior con seis piletas cuyas dimensiones van decreciendo de oeste a este. Todas ellas están
revestidas de
opus signinum
(Lám. 18 y 20).
En su
muro de cierre
mejor conserLam. 19: Plataforma empedrada junto al acceso
vado (60 cm de
altura), en el lado norte, se abren dos pequeños
orificios de 10 cm de diámetro por los que entraba el agua. Próximo al depósito, y tomando di-
Estamos ante un baño privado (balneum)
perteneciente a una villa suburbana, ligada a
la ciudad romana de Suel.
no se han conservado algunos tramos de enlucido con decoración pintada, con la técnica al fresco, en la que se suceden diversas franjas, verticales y horizontales, que podrían imitar placas de
mármol. Llama la atención su desnivel frente a
otras dependencias del edificio y la falta de suelo. En el extremo más noroccidental se ha detectado una pequeña estructura de planta rectangular enmarcada con trozos de tégula y rellena con
tierra y mortero de cal.
El segundo espacio consiste en una plataforma empedrada de la que se han exhumado 12
10 CILNIANA
Lam. 20: Castellum aquae
rección sur, se ha podido detectar la canalización
que conducía el agua del depósito hacia el edificio termal, realizada con ladrillos y pequeños si-
LAS TERMAS DE LA FINCA EL SECRETARIO
llares de arenisca y con un suelo constituido por
tégulas.
III.- INTERPRETACIÓN FUNCIONAL
(FIG. 3)11
El acceso a los baños debió de ubicarse en
la zona nordeste del edificio, la peor conocida al
hallarse parcialmente bajo vía urbana adyacente
(antigua variante de Fuengirola). Desde una plataforma empedrada (Fig. 3, 1) se ingresaba a un
pequeño vestíbulo (Fig. 3, 2) ricamente decorado.
A continuación un patio porticado (Fig. 3,
3), a modo de distribuidor, dirigía a los bañistas
hacia las diversas estancias del edificio.
En el lado norte del patio, y delimitado
por dos pequeñas fontanas (Fig. 3, 4 y 5), se abre
el apodyterium / vestuario (Fig. 3, 6). A él se llega
ascendiendo un peldaño.
En el lado sur se ubica la letrina (Fig. 3, 7)
y una pequeña piscina de agua fría (Fig. 3, 8). A
ambas se desciende por medio de escalones o
gradas que salvan el desnivel existente con el
patio. En el este nos encontramos con otra piscina (Fig. 3, 9), también de agua fría.
Desde el patio porticado entramos en comunicación con el área calefactada, compuesta
de cuatro salas calentadas por dos hornos. La
primera de ellas es el tepidarium / sala tibia (Fig. 3,
10). Es la sala más alejada a los hornos y por tanto recibía el aire caliente, más atenuado, a través
de la sala contigua. Probablemente esta estancia
pudo servir de apodyterium en invierno.
La segunda sala (Fig. 3, 11), localizada al
sur de la anterior, no parece disponer de ninguna
conexión con los puntos de calor por lo que podría tratarse del frigidarium / sala fría12.
La tercera sala (Fig. 3, 12) podría tratarse
de un segundo tepidarium aunque no se descartan otras posibilidades.
La cuarta, y última, es el caldarium / sala
caliente (Fig. 3, 13), con dos alveus y bien
calefactada por uno de los hornos del complejo.
Completa el área calefactada dos praefurnia,
ubicadas al oeste y al sur del edificio, con sus
hornos y sus correspondientes dependencias
auxiliares (Fig. 3, 15 y 16).
Al norte del área calefactada se encuentra
un espacio abierto, con un marcado desnivel (Fig.
3, 14). Está comunicado con el patio porticado.
En su lado más septentrional existen indicios (res-
tos de un posible banco y pintura parietal) que
nos indican que pudo estar parcialmente cubierto. Todo ello nos hace pensar en la posibilidad de
un área de descanso o recreo.
A primera vista resalta la notable extensión y
monumentalidad del edificio, junto a su
individualidad frente al resto de
dependencias de la villa
Finalmente en la zona más elevada del
conjunto termal se ubica el depósito de agua,
castellum aquae (Fig. 3, 17). Se trata de un pequeño edificio al que sería conducida el agua, desde
algún manantial o arroyo, para su decantación y
posterior canalización hacia los baños.
IV.- CONCLUSIONES
Estamos ante un baño privado (balneum)
perteneciente a una villa suburbana13, ligada a la
ciudad romana de Suel14, que ha sido detectada al
otro lado de la variante a menos de 30 metros de
distancia de las termas.
Desconocemos si ambos edificios, villa y
balneum, formaron parte de una misma unidad
arquitectónica, dado que las obras de la variante
han destruido toda prueba arqueológica. A pesar
de ello es probable, ante la diferencia de altura a
la que se encuentran y la aparición del tramo de
escalera localizado en 1987, que se tratara de
construcciones independientes aunque comunicadas con una escalinata.
En cuanto a los aspectos cronológicos de
nuestro complejo termal nos encontramos con
dificultades para determinar el momento inicial
de su construcción y las diferentes fases de su
evolución arquitectónica15. No obstante vamos a
exponer algunos datos que nos aproximan a las
respuestas buscadas pero que indudablemente
requerirán, en un futuro, una contrastación a través de una investigación más profunda.
A primera vista resalta la notable extensión y monumentalidad del edificio, junto a su
individualidad frente al resto de dependencias
de la villa. Todas estas características se impulsan, en el mundo romano, durante el siglo
II y III d.C., culminándose a lo largo del siglo
IV d.C.16. El proceso, en nuestro caso, pudo ser
gradual, como se adivina a través de su cimentación, en donde se observa un núcleo principal en sillería que se amplia con nuevas estructuras, en todas direcciones, en las que predomina la mampostería.
CILNIANA 11
L AS TERMAS DE LA FINCA EL SECRETARIO
También hemos podido obtener datos de
interés gracias al buen estado de conservación
del área calefactada, especialmente del análisis
de los elementos constructivos de los
hipocaustos 17. Se ha comprobado la existencia de
un área (piso de la cámara de calor) de opus
signinum, práctica generalizada a partir del siglo
II d.C. En cuanto a los elementos de sustentación,
se ha observado la convivencia de pilas y arcos
(estos últimos utilizados a partir de finales del
siglo II d.C.), circunstancia advertida en otras instalaciones termales a partir del siglo III d.C. Finalmente se ha constatado el uso, poco frecuente, de ladrillos rectangulares con recortes regulares y simétricos en la construcción de las
concamerationes 18.
Con estas premisas consideramos que el
momento de apogeo de nuestro balneum debió
tener lugar durante el Bajo Imperio, entre los siglos III y IV d.C.
A lo largo de su vida activa se vio sometido a distintas remodelaciones que afectaron a la
funcionalidad y decoración de algunos de sus
ámbitos. Una muestra de ello la encontramos en
el patio porticado. En una primera fase la zona
central contó con una piscina que, en un momento posterior, será rellenada y cubierta con un pavimento musivario similar al del pasillo circundante. Puede ser que este cambio diera lugar a la
construcción de alguna de las piscinas que rodean el patio.
Finalmente otro hecho que ha podido ser
analizado es su etapa final. Todo parece indicar
que, tras el abandono de su función original, fue
reutilizado con un fin industrial (relacionado con
la pesca)19 o incluso doméstico, entre finales del
siglo IV y la primera mitad del V d.C. Estamos
probablemente ante una ocupación residual. Sus
nuevos propietarios vieron unas indudables posibilidades en un edificio de tan buena factura,
aunque probablemente mermado en sus dimensiones, y despojado de la mayor parte de sus elementos decorativos. Entre las huellas que nos
ha dejado esta última etapa podríamos mencionar la ruptura intencionada del pavimento
musivario en el ángulo suroeste del patio
porticado, zona muy degradada, en la que se han
localizado anzuelos y vestigios de un posible habitáculo.
Junto a toda esta información sobre su
arquitectura, en la que esperamos profundizar en
el futuro, hemos tenido la oportunidad de acceder a un interesante material cerámico y a diferentes componentes de su decoración (mosaicos,
placas decoradas, pinturas apriétales,...) que analizaremos en próximos artículos. „
12 CILNIANA
Notas
1
Los pormenores de este proceso han sido expuestos en
HIRALDO AGUILERA, R., “La recuperación del yacimiento
romano de la Finca El Secretario (Fuengirola, Málaga)”, Revista Ateneo del Nuevo Siglo, Málaga, 3, 2002, pp. 135140.
2
La antigua línea costera discurría a escasos metros del
actual trazado de la línea del ferrocarril.
3
Las dimensiones finales no se conocen al encontrarse
parte del edificio bajo el actual trazado de la vía urbana que
discurre por su lado norte.
4
El área calefactada se señala claramente por la existencia de las cámaras y conductos para el paso del aire caliente.
5
Se han hallado dos tambores de columna de arenisca en
una zona próxima al patio.
6
La descripción es provisional dado que parte del mosaico está sin limpiar.
7
Este hecho podría deberse al proceso de asentamiento
de los rellenos que cubren una antigua piscina, menos acusado en la parte perimetral al estar apoyado casi directamente
en el borde superior de la piscina.
8
Ambos bancos cubren el pavimento musivario de la estancia.
9
Desconocemos su finalidad constructiva.
10
En una primera aproximación creemos que podría tratarse de una reforma realizada sobre la primitiva planta de la sala.
11
La interpretación funcional tiene un carácter provisional
dado que aún quedan diversas zonas pendientes de excavación.
12
Durante la excavación de esta sala, realizada en 1991, se
pusieron al descubierto una gran cantidad de fragmentos de pintura parietal con escenas de carácter naturalista. Esta circunstancia podría ser un indicador a la hora de fijar su uso como
frigidarium si atendemos a algunos estudios como los de
GUIRAL, C., “Decoración pictórica de los edificios termales”,
en FERNÁNDEZ, C. y GARCÍA, V. (eds.), Termas romanas
en el Occidente del Imperio (II Coloquio Internacional de
Arqueología), Gijón, 2000, pp. 115-121.
13
FERNÁNDEZ VEGA, P. A., “Las áreas periurbanas de
las ciudades altoimperiales romanas. Usos del suelo y zonas residenciales”, Hispania Antiqua, XVIII, Valladolid, 1994, pp.
141-158.
14
La ciudad romana de Suel se localiza en el entorno del
Castillo de Fuengirola.
15
Ello es debido a que las intervenciones arqueológicas llevadas a cabo hasta el momento han tenido un carácter de urgencia, teniendo como fin la delimitación y puesta en valor del edificio.
16
GARCÍA ENTERO, V. y ARRIBAS DOMÍNGUEZ, R.,
“Los balnea de las villae y su proceso de monumentalización”,
en FERNÁNDEZ, C. y GARCÍA, V. (eds.), Termas romanas...
op. cit., pp. 83-96.
17
Para este análisis se ha tomado como referencia el reciente estudio de GARCÍA ENTERO, V., “Reflexiones en
torno a las termas de las villae hispanorromanas: cronología
y dispersión geográfica”, en MORENO, L. y RASCÓN, S.
(eds.), Ocio y espectáculo en la antigüedad tardía (Actas
del II Encuentro Hispania en la antigüedad tardía), Alcalá,
1997, pp. 59-78.
18
Tienen cierta semejanza con los ladrillos del modelo 6 de
las termas de Tongobriga, aunque sin el agujero central
elipsoidal. Están presentes en las paredes del caldarium, de época
Flavio. LINO DIAS, “Arquitectura com tijolo em Tongobriga:
estudo dos materiais das termas e dos aparélhos dos muros”, en
BENDALA, M.; RICO, C. y ROLDÁN, L. (eds.), El ladrillo y
sus derivados en la época romana (Monografías de Arquitectura romana, nº 4, Madrid, 1999, pp. 277-290.
19
En un yacimiento próximo de nuestra localidad, las Termas romanas de Torreblanca del Sol, se ha detectado un proceso similar de reconversión aunque en momentos más tempranos,
desde mediados del siglo III d.C. PUERTAS TRICAS, R., “Los
hallazgos arqueológicos de Torreblanca del Sol (Fuengirola)”,
Mainake, VIII-IX (1986-87), pp. 145-200.
La Familia y las Relaciones Familiares a través
de los Testamentos. Mijas, 1730-1745
Eva Mª Gil Benítez
Asociación de Estudios Históricos sobre la Mujer (Universidad de Málaga)
RESUMEN
El estudio de los testamentos como reflejo de la religiosidad popular ha venido dando sus
frutos desde que en los años 70 los historiadores franceses plantearan la cuestión. Al mismo
tiempo, se profundizó en la desacralización del mundo moderno que se observaba a través de
estas escrituras. Profesión de fe, disposiciones sobre exequias y lugar de entierro se convierten en trámites dentro del contenido de un documento en el que cobran importancia el resto
de cláusulas dispositivas relativas a la familia y a la situación económica que deja el otorgante cercano el trance de la muerte.
El presente artículo pretende acercarnos al reflejo de la composición de las familias a través
de los testamentos y los vínculos sentimentales y económicos que les unían. Y todo ello
tomando como referencia la villa de Mijas durante el segundo cuarto del siglo XVIII.
ABSTRACT
The study of testaments as reflex of popular religiosity produces effects since in the Seventies French Historicians
would raise the question. At the same time they got to the bottom of the loss of religious customs in Modern
Age which was observed through these documents. The professing of faith, dispositions about exequies and
place of burial turn into steps inside the context of the document in which the perceptive clauses about the
family and the economical situation of the maker take importance.
The present article tries to approach to the reflex of the family composition through the testaments and the
sentimental and economical entails that joined them. And this taking as reference the village of Mijas during
the second quarter of the XVIIIth century.
E
l planteamiento de este artículo busca profundizar en la familia y las relaciones
familiares a través de las disposiciones testamentarias. El objetivo es doble: conocer, a grandes
rasgos –ya que, como podrá comprobarse, en
algunos aspectos el testamento no busca una
especial exhaustividad– la composición de la familia; y, por otra parte, el complejo mundo de
las relaciones humanas, con unos lazos que unían
a familias tanto en lo sentimental como en lo
económico.
La elección de la villa de Mijas como referencia geográfica para este artículo se fundamenta en el interés que podía despertar su carácter
de espacio fronterizo entre el mundo rural y el
costero. Era, además, una zona con un importante crecimiento demográfico a lo largo del siglo XVIII1, por lo que la elección de los años
transcurridos entre 1730 y 1745 como referen-
cia cronológica parece justificada. Se trata también de un intervalo de años que se corresponde prácticamente con el periodo observado en
trabajos anteriores sobre el ámbito rural malagueño, lo que nos permitirá tener referencias
cercanas 2.
La recopilación de datos se llevó a cabo
en el Archivo Histórico Provincial de Málaga. Se
han recogido un total de 174 documentos, en su
mayoría testamentos, aunque también encontramos otras escrituras relacionadas con la disposición de la última voluntad, como son poderes
para testar y codicilos.
LA DOCUMENTACIÓN3
Se compone de 174 documentos, de los
cuales 140 son testamentos, 24 son poderes para
testar y 10 son codicilos.
CILNIANA 13
L A FAMILIA A TRAVÉS DE LOS TESTAMENTOS. MIJAS 1730-1745
Veintitrés de los mencionados testamentos van precedidos de un poder para testar, escritura por la cual se concedía a una persona de
la entera confianza la capacidad de dictar testamento –toda vez que el otorgante se encontraba
ya en grave peligro de muerte–, “con que no se
entienda para señalar entierro alvaseas y herederos...”
Entre el poder para testar y el testamento, otorgado una vez fallecida la persona, suele
El planteamiento de este artículo busca
profundizar en la familia y las relaciones
familiares a través de las disposiciones
testamentarias
transcurrir un breve intervalo de tiempo. De esta
manera, en el 65% de los casos, el testamento se
encuentra fechado antes de tres días. Y aunque
nos hallamos con poderes para testar y testamentos otorgados con una diferencia de hasta 18
meses, en algún caso podemos comprobar que
la muerte se produjo el mismo día en el que se
otorgó el poder, aunque circunstancias no declaradas hayan retrasado el testamento4.
Se puede señalar que 7 de los 140 testamentos van acompañados de codicilos, que son
el instrumento para dejar constancia –sin que
pierda validez el testamento– de nuevas situaciones, como la pérdida de capacidad económica5, el fallecimiento de alguna de las personas
mencionadas en las disposiciones testamentarias6; o para recordar o aclarar alguna circunstancia que quedó pendiente en el testamento7.
Entre el testamento y el codicilo pueden transcurrir desde 1 día hasta 23 años, siendo habitual
que haya un intervalo de tiempo mayor de un
mes ya que su importancia radica en el hecho de
reseñar nuevas circunstancias vitales que no aparecen en el testamento.
Gráfico 1
Distribución por sexos de los testamentos
Fuente: Elaboración propia
14 CILNIANA
Resulta interesante reseñar que prácticamente hay igualdad entre hombres y mujeres a
la hora de disponer su última voluntad, con un
50% de hombres, 47,9% de mujeres y un simbólico 2,1% de matrimonios que otorgan testamento
de mancomún. En este caso, la tendencia es la
contraria a la que pudimos observar en el Partido de Vélez-Málaga, en fechas muy similares,
donde las mujeres eran las que superaban a los
hombres en el trámite del testamento 8. A la hora
de conceder un poder para otorgar testamento,
la mujer confía abrumadoramente (90%) en los
hombres de su entorno, como el marido o un
cuñado. Los hombres, en cambio, reparten esta
confianza tanto en mujeres (57,1%) como en otros
hombres (35,7%).
Existen otros aspectos previos de interés
en la documentación para el estudio de las relaciones familiares a través de los testamentos que
no quisiéramos dejar de señalar, como son el
nombramiento de albaceas y el de herederos.
La designación de albaceas y de herederos era fundamental en la redacción del testamento. Tanto es así que incluso en aquellos casos en los que se delegaba su otorgamiento a
través de los poderes para testar, las únicas disposiciones irrenunciables eran la elección de la
sepultura, el nombramiento de albaceas y el de
herederos. Tan sólo en el testamento de Maria
Alvarez9 no ha habido nombramiento de albaceas
ni de herederos, sin que conozcamos si este hecho particular se debe a un olvido o a alguna
circunstancia concreta10.
El albacea de un testamento era la persona encargada de cumplir la voluntad del testador.
Hay un total de 270 nombramientos de albaceas
en los testamentos de la villa de Mijas entre 1730
y 1745, lo que supone una media de 1,9 por escritura, con oscilaciones de 1 a 3. Se trata de
cifras muy inferiores a las obtenidas en el mundo urbano11 e incluso por debajo de la media de
2,1 albaceas (y oscilaciones de 1 a 5) de los testamentos del Partido de Vélez-Málaga12 y se justificarían en el hecho de que nos encontramos
ante testamentos menos problemáticos de ejecutar.
Casi el 60% de los albaceas nombrados en
los testamentos estaban unidos por algún lazo
familiar con el otorgante. Entre ellos, el mayor
grado de confianza recaía en hijos varones y en
el esposo. Un yerno, la esposa o los hermanos
varones también eran elecciones habituales; y ya,
a algo más de distancia, el padre, un cuñado o
un compadre. Aunque éste último no pertenece
en sí a la familia, se trata de un parentesco “voluntario”, buscado, con fines como el aquí seña-
L A FAMILIA A TRAVÉS DE LOS TESTAMENTOS. MIJAS 1730-1745
lado de ayudar en los momentos difíciles de enfermedad y proximidad de la muerte13. De forma
más esporádica se acudía a sobrinos/as, suegro,
tío, hermana, hija, nuera, madre, padrastro o un
primo como garante de las disposiciones testamentarias. Habría que reseñar también la circunstancia de que apenas el 15% de los albaceas de
testamentos son mujeres y que todas ellas pertenecen a las familias de los otorgantes.
Algo más del 40% de los albaceas testamentarios no poseían un vínculo familiar con el
otorgante, o por lo menos éste no había sido
declarado. En algunos casos pertenecían al clero
(el 33% de éstos) y en menor medida ejercían una
profesión u oficio (el 6%: escribano, patrón, militar). Ahora bien, son más los ejemplos en los que
no tenemos noticia sobre el tipo de relación que
unía al otorgante con sus albaceas, aunque suponemos que se preferiría depositar la confianza en personas del ámbito más cercano o que
gozaban de influencia entre los vecinos.
El último paso en la disposición del testamento consistía en nombrar a los herederos. Los
hijos se convertían en herederos “forzosos” de la
parte correspondiente de los bienes de sus progenitores (la llamada “legítima”). De esta manera, en casi el 80% de los testamentos de la villa
de Mijas entre 1730 y 1745 son los hijos los que
aparecen como herederos universales. Pero el 20%
restante refleja otras circunstancias previsibles,
como aquellas en las que los otorgantes no habían contraído matrimonio o cuando habiéndolo
hecho no han llegado a tener hijos o éstos han
fallecido. En estos casos, el cónyuge supérstite,
los padres, sobrinos, hermanos y nietos –por este
orden– se convierten en destinatarios de los bienes. La incidencia de las segundas nupcias también se encuentra presente en testamentos como
el de Maria Truxillo, casada con Francisco Xines
Martos, que nombraba como herederos a Manuel
y a Francisco, los hijos de su marido y de la anterior mujer de éste 14.
No siempre era una persona física la destinataria de la herencia. Para algunos otorgantes
era muy importante asegurar el bienestar de su
alma y, por ello, cuando no existía la obligación
de legar a parientes se optaba por destinar este
dinero a misas de difuntos. Así lo hacen Melchora
Perez, soltera15, y Pedro Cortés, viudo 16. En este
sentido, el testamento de Joseph Manenz es un
caso muy particular entre los recopilados. Enfermo, natural de Blasaz, obispado de Barcelona,
en apenas un folio deja constancia de su última
voluntad. El nombramiento de un patrón, Pablo
(de apellido ilegible), como su albacea nos hace
pensar que se trataba quizás de un marinero que
enfermó en las costas de Mijas. Además disponía que debido a que era soltero y que sus pa-
dres habían muerto, era su voluntad que sus bienes pasaran a disposición del párroco de la villa17.
LA FAMILIA: SU COMPOSICIÓN
Los testamentos nos permiten una reconstrucción bastante acertada de las familias en aspectos tales como el estado civil de los
testadores; frecuencia de las segundas y terceras nupcias entre éstos y la endogamia geográfica de otorgantes, de sus progenitores en incluso
de sus descendientes. En contadas ocasiones se
hace alusión a la duración de la vida conyugal; y,
en estos casos, podemos comprobar que la longevidad en las uniones no era una excepción.
Con respecto al número de hijos, observamos en ocasiones una cierta indeterminación,
pues la mayoría de los testadores acuden a la
expresión “y tuvimos por nuestros hijos que oy viven...” para evitar el penoso trance de recordar a
aquellos que murieron en la infancia. Sí hay una
alusión expresa a los hijos fallecidos en edad
adulta, especialmente cuando están casados y
tienen recibida la dote o el capital, para de esta
manera evitar conflictos con el resto de la familia sobre lo que le corresponde recibir a cada
uno de los hijos –y en caso de fallecimiento, a
los descendientes de éstos– en el futuro reparto
de las legítimas paterna y materna.
De esta manera, el 53,9% de las mujeres y
hombres que otorgaron testamento en la villa de
Mijas entre 1730 y 1745 estaban casados; el 35,4%
eran viudos o viudas y el 7,3% no se habían casa-
Casi el 60% de los albaceas nombrados en los
testamentos estaban unidos por algún lazo
familiar con el otorgante
do y todo parece indicar que se trataba de una
soltería definitiva18.
El estado civil predominante es el del
matrimonio, aunque las cifras son algo inferiores a las de otros ámbitos territoriales cercanos19.
En cambio, el porcentaje de viudos y de viudas
es más elevado, ayudado también por el hecho
de que la proporción de personas que no accedieron al matrimonio está en unos niveles muy
bajos, inferiores incluso a la media habitual en
el mundo rural europeo20.
Desglosado por sexos, resulta llamativo
comprobar el equilibrio absoluto entre mujeres
y hombres casados (55,8%). Y si en gran parte de
las poblaciones era habitual encontrar más muCILNIANA 15
L A FAMILIA A TRAVÉS DE LOS TESTAMENTOS. MIJAS 1730-1745
jeres viudas y solteras que hombres en esta
situación –favorecido por una mayor supervivencia de éstas 21–, en la villa de Mijas la proporción de viudas respecto a la de viudos no
era especialmente significativa (38,4% frente al
34,9%). Además, las solteras apenas suponían
el 5,8% de las otorgantes de testamentos, mientras que los hombres superaban el 9,3% de los
varones.
Esta media esconde ejemplos de longevidad marital poco corrientes, como el del matrimonio formado por Mariana Gonsales y Joseph
Galan Fernandes. La mujer, en testamento fechado el 9 de abril de 1731, declara que “... abra mas
tiempo de 45 años que case con Joseph Galan...”29.
Un año después encontramos el testamento del
esposo por el cual conocemos que Mariana
Gonsales ha fallecido30.
La incidencia de las segundas y posteriores nupcias es muy escasa entre los otorgantes
de testamento, pues apenas trece de ellos (7,3%)
Pero también de matrimonios truncados
demasiado pronto, como el de Xptoval Moreno y
Josepha Perez, que duró 7 años, dejando el mari-
Un primer aspecto que nos ha llamado la atención tras una lectura atenta de la documentación
recogida es que no parece haber grandes conflictos en el seno de las familias afectadas por la
posibilidad de muerte de alguno de sus miembros
declaran un segundo o un tercer matrimonio. En
este último caso se encuentran tan sólo dos de
nuestros otorgantes y los dos son hombres: Dn
Diego Fernández de Cárdenas, propietario de un
molino22, y Agustín Muñoz 23.
El testamento se nos revela como un eficaz instrumento para analizar la endogamia geográfica de la población, en este caso, en un ámbito rural y costero, como el de la villa de Mijas.
El dato se ofrece en distintas partes de la escritura: cuando la persona otorgante declara vecindad y lugar de origen24, al hacer mención de su
filiación25 y al hablar del matrimonio, propio 26 o
de los hijos27.
El 80% de las personas que aparecen como
otorgantes de testamento en Mijas entre 1730 y
1745 ha formado una familia con vecinos y vecinas de la villa. El 20% restante reconoce un vínculo familiar externo a ella. Las relaciones más
habituales se establecen con la capital y los núcleos cercanos o más poblados 28 (por ejemplo,
Coín, Alhaurín el Grande, Marbella o Guaro). Pero
también encontramos ejemplos de emigración
procedente de otras localidades andaluzas (Granada, Almería, Jaén), españolas (Madrid,
Salamanca, Barcelona, Toledo, Cuenca) y extranjeras (Génova, Ducado de Saboya).
Sería muy interesante conocer la duración
media de la vida conyugal de los vecinos de Mijas
en el periodo analizado, pero son pocas las personas que nos proporcionan este dato. Ahora
bien, si extrapolamos las cifras de aquellos que
hacen referencia a la duración de su matrimonio, obtendríamos una cifra media de 27 años;
es decir, toda una vida, teniendo en cuenta que
la esperanza media de vida de la época era bastante baja.
16 CILNIANA
do con su muerte dos hijos, Simon y Maria, “de
menor edad”31.
Resulta aún más difícil determinar cuánto
podía durar el periodo que transcurría entre la
muerte del cónyuge y la posible celebración de
nuevas nupcias. Si bien mujeres y hombres solían esperar entre un año –éstos últimos– y dos
años las mujeres para evitar conflictos de paternidad32, en Mijas sólo contamos con los testimonios de dos de las mujeres casadas en segundas
nupcias como posibles ejemplos. Así, Dª Josepha
Cortes, en testamento fechado el 25 de diciembre de 1738 declaró que “...fui casada de primer
matrimonio... avra 40 años... (y)... avra 33 años que
me case con Luis Fernandez...”33 Cathalina Fernandez
Chiquero estuvo casada en primeras nupcias con
Diego de Navas, cuyo testamento en virtud de
poder se recoge en la documentación34. Doce
años después la mujer otorga su testamento, en
el que aparece casada en segundas nupcias y ha
tenido dos hijos más.35
El estudio de la familia en la Europa
preindustrial ha permitido desechar la idea establecida de matrimonios con un elevado número
de hijos. Las mujeres europeas tenían una media de cinco o seis hijos36, aunque el análisis de
ámbitos más cercanos nos permite ofrecer cifras
más ajustadas37 . La media de hijos entre los
testadores de la villa de Mijas en la primera mitad del siglo XVIII se establecería en 4,07 (3,63 si
contamos a las trece parejas que dijeron no tener hijos). Hay matrimonios que declaran, además, que la mujer se halla “fecundada”, aunque
en este caso no lo hemos tenido en consideración ante la posibilidad de que este hijo no naciera, más aún cuando es alguna de las otorgantes la que se encuentra en esta situación38. También malogrado suponemos el embarazo de la
L A FAMILIA A TRAVÉS DE LOS TESTAMENTOS. MIJAS 1730-1745
esposa de Diego de Navas, la ya mencionada
Cathalina Fernandez Chiquero, que esperaba un
póstumo en 1733. Posteriormente, en su testamento de 1745, la mujer declara tener dos niñas
de su segundo matrimonio; de los cuatro que
tenía antes de morir su primer marido ya sólo
habla de tres de ellos, por lo que además de la
muerte del póstumo se habría producido el fallecimiento de uno de los ya nacidos.
Más de la mitad de las familias descritas
por los testamentos que estudiamos están compuestas de dos a cinco hijos. Las grandes familias, con nueve o más hijos, aparecen de forma
testimonial (5%). Se da la circunstancia de que el
mayor número de hijos –once– se da tan sólo en
un caso, el de Joseph Fernandes, padre de once
hijos, pero seis de un primer matrimonio y cinco
del segundo39.
LA FAMILIA Y EL GRUPO FAMILIAR
Familia nuclear. Familia compleja
En Mijas, al igual que en el resto de Andalucía, el tipo de familia predominante era la nuclear, es decir, la integrada por la pareja y los
hijos40 . Pero el estudio de los testamentos en
ámbitos rurales cercanos nos ha permitido conocer otras situaciones más complejas, en las que
el protagonismo no es tan sólo de padres e hijos, sino que encontramos la convivencia con
ascendientes, descendientes y colaterales; además de otras relaciones de tipo más amplio que
superan los lazos de consanguinidad41. Estamos
hablando de las personas mayores o enfermas
que pasaban a vivir con vecinos de la villa ante la
imposibilidad de valerse por sus medios y de los
niños y niñas criados por las familias sin necesidad de un vínculo familiar directo.
Un primer aspecto que nos ha llamado la
atención tras una lectura atenta de la documentación recogida es que no parece haber grandes
conflictos en el seno de las familias afectadas por
la posibilidad de muerte de alguno de sus miembros. El testamento, en vez de aparecer como
medio para advertir ante conductas reprobables
–fundamentalmente de los hijos–42, se convierte
en instrumento para dejar constancia de actos
de solidaridad. Es el caso de Maria Mendes, madre de Francisco, Xptoval, Antonio y Joseph Miguel, que en testamento fechado en 1730, manda al mencionado Antonio 15 pesos de a 15 reales (225 reales) “por el mucho amor y voluntad que
le e tenido y tengo y aver estado sirviendo al Rei mas
tiempo de siete años porque aunque no le toco ir a
dho servicio por averle tocado la quinta a uno de sus
hermanos de su grado y voluntad por relevar a su hermano de que fuera a padeser trabajos fue a cumplir
Torre de la Parroquia de Mijas (Colección Antonio Serrano Lima)
como buen vasallo y leal hermano para los suios y que
antes de partir se les dejo encargado a sus hermanos
mirasen por su querida madre...” 43.
Aun así, aparecen también los habituales
avisos a los herederos para que no discutan las
disposiciones establecidas en los testamentos.
Cathalina Ruis Ybarra, viuda, declaró en su testamento que al contraer matrimonio su hijo Juan
le entregó dos pedazos de tierra que posteriormente le fueron retirados “porque se halla descubierto del credito de dhos dos pedazos...” Para recompensarle la pérdida le entregó un pedazo de huerta y algunos bienes, pero aún le resta una cantidad para igualar lo entregado a Diego, su otro
hijo. Y así lo declara “para que no tengan discordias
ni pleitos...”44.
La familia de tipo nuclear es la que aparece mayoritariamente descrita en los testamentos. Puede ser, por ejemplo, una familia como la
de Blas Bolachera, natural de Vícar (Almería),
dueño de la mitad de una jábega, casado con
Ana de Herrera y padre de Francisco y Lorenzo,
menores de edad45; o como la de Ana Serrano de
Perea, casada y madre de tres hijos ya mayores
de 25 años, dos de ellos casados y el tercero,
CILNIANA 17
L A FAMILIA A TRAVÉS DE LOS TESTAMENTOS. MIJAS 1730-1745
Bartolomé, soltero, pero sirviendo como soldado en Málaga46. En este caso ya no se trata de
una pareja que comparte hogar con los hijos,
pero la lectura de su testamento nos da a entender que así habría sido en su momento y que,
además, no parece existir ninguna responsabilidad de cuidado hacia familiares menos favorecidos, así como el matrimonio tampoco necesitaba una atención especial por parte de sus hijos.
El otorgante que dejaba hijos menores de
edad acostumbraba a nombrar en su testamento
a una persona como “curador adbona” de las personas y bienes de este menor o menores (es decir, tutor). En cambio, sólo encontramos un nombramiento de “curador adlitem” (el que representaba a los menores en posibles pleitos)47, figura
con mayor presencia en los testamentos del Partido de Vélez-Málaga48. Esta situación puede confirmar nuestra primera apreciación sobre la menor conflictividad que, en líneas generales, encontramos en los testamentos de la villa de Mijas
entre 1730 y 1745, debido tal vez a que previamente a la escritura se llegaba a acuerdos familiares. Pedro de Suñiga, casado en segundas nupcias con Maria Tirado, difunta –matrimonio en
el que no llegaron a tener hijos– así lo hace constar al declarar que “... de los bienes ya se hiso
particion entre los herederos de dha Maria Tirado, pero
no se hiso escriptura pues ya estaban convenidas ambas partes...” 49
El nombramiento del curador adbona solía
recaer en el padre o la madre según fuera uno u
otra quien testaba. La fórmula con la que se de-
Cuadro 1
Familia, vejez y enfermedad
positaba la confianza en dicha persona aparece
generalmente estereotipada (“... quien confio los
cuidara y educara como vuena madre...”). Aún así,
reconocemos la preocupación que genera este
momento en palabras como las de Maria
Descalona que, enferma, deja a una hija ya casada y a dos menores, Francisco y Damiana, “que
son de poca edad y Francisco esta liciado por lo que lo
encargo a su padre... por el mucho amor y voluntad
que le tiene...”50.
El progenitor superviviente, llegada la
hora de dictar su propio testamento, debía nombrar a una nueva persona para que se encargase
del hijo o hijos que quedaban en una situación
de orfandad total. Se confiaba entonces en miembros de la familia, como los tíos de los menores,
abuelos o primos. Tan sólo Maria Blanco, viuda,
que dejaba cuatro hijas menores de edad, nombró a una persona que no formaba parte de la
familia; en este caso, a Francisco Leonato, vecino de Málaga, “por la mucha satisfaccion que tengo
de su obrar...”51. Pero no siempre se esperaba a
que los menores fueran completamente huérfanos para dejar su tutela en manos de otros miembros de la familia. Así, Francisco Perez Arroio,
enfermo, nombró tutora y curadora de sus nietas a la madre de las niñas, Gabriela Fernandez,
viuda de su hijo Matheo, a la vez que le hacia
una manda de una jumenta “por averme asistido
en todas mis enfermedades y al presente estarme asistiendo y tenerle mucho amor y cariño y voluntad y sus
amables prendas...”52.
Pero los testamentos, particularmente a
través del nombramiento de
curador adbona y de las disposiciones de legados o
“mandas”, también reflejan
la existencia de estructuras
familiares más complejas,
originadas por los segundos
matrimonios –y la convivencia de hijos de diferentes
cónyuges– o por la reagrupación en el hogar de más
de una generación de la familia debido a la vejez o a la
enfermedad; aunque en este
último caso no siempre era
necesaria la existencia de un
parentesco.
Así, Juan Fernandez
Naranjo, en el poder para
testar otorgado a su mujer
Salvadora Escalona, le nombraba tutora y curadora
adbona de las personas y
bienes de Agueda y Ana, las
18 CILNIANA
L A FAMILIA A TRAVÉS DE LOS TESTAMENTOS. MIJAS 1730-1745
dos hijas que tuvo con su primera mujer, Maria
Sanchez, y de Salvadora, Josepha y Juan, sus hijos “... en atencion a la mucha satisfaccion que tengo
de la susodha y que los cuidara y educara con toda
aplicacion y caridad como buena madre...”53
La convivencia de parejas con hijos de distintos matrimonios podía dar lugar a multitud
de situaciones y aunque podamos imaginarlas de
indiferencia o incluso de tensión, lo cierto es que
la única de la que ha quedado clara constancia
en un testamento apunta en una dirección muy
diferente. Se trata de Luciana de Reina. Casada
en primeras nupcias con Bartolome Gonsales,
tuvieron una hija, Maria, que a la muerte del pa-
recibir una vez muertos sus mayores como recompensa de sus actos– o también en la casa del
hijo que los acoge.
Las mujeres viudas son las que se encuentran principalmente en esta situación de dependencia; y son, en su mayoría, hijas, tanto solteras como casadas, las que se encargan de dicho
cuidado. El agradecimiento de estas personas,
que suelen padecer ya achaques que le impiden
valerse en su totalidad, se muestra en palabras
como las de Maria de Robles hacia su hija Dª Ana,
que “...de estado honesto es mayor de 25 años y no se
le ha dado cosa alguna antes si como buena hija estado a sus espensas asistiendome en mis enfermedades
Muralla de la Fortaleza de la Villa de Mijas (Colec. A. Serrano Lima)
dre “quedo de corta edad”. En un segundo matrimonio se casó con Antonio del Castillo, que aportaba al matrimonio un hijo también llamado Antonio. Finalmente Maria y Antonio terminan casándose y Maria, al morir, deja un hijo que es el
que queda como heredero en el testamento de
Luciana de Reina54.
La vejez y la enfermedad determinan en
algunos casos una cierta reagrupación familiar
ya sea en casa de los progenitores –que quedan
a expensas de los cuidados de hijos solteros o
de casados que se mantienen en un hogar familiar que, en la mayoría de los casos, pasarán a
con el mayor cariño y voluntad por lo que le estoi sumamente agradesida...”55. Pero también se valora
el esfuerzo económico que supone mantener a
una persona afectada por la enfermedad. En algún caso se calcula una cantidad específica, como
los 40 ducados al año, que multiplicado por los
cinco años que lleva Salvador Gutierrez de
Cardenas a expensas de su hijo D. Pedro, hacen
un total de 200 ducados, que le serán entregados además de sus legítimas56. Lo más usual, sin
embargo, era hacerle una mejora que compensase el dinero invertido. Así, Maria de Suñiga
reconoce que sus hijos Pedro y Xptovalina “me
han estado manteniendo a su costa mas tiempo de 12
CILNIANA 19
L A FAMILIA A TRAVÉS DE LOS TESTAMENTOS. MIJAS 1730-1745
años, curandome mis enfermedades gastando todo lo
que an tenido y adquirido en medicamentos... por aber
tenido ademas de mis asidentes una pierna continuamente llagada que a mi parecer se puede cotejar por
cada un dia incluiendo mi manutencion y demas, por
cuia rason dejo a mis dos hijos la casa en la que de
presente vivo y dos bacas...”57
Como podemos apreciar en el cuadro 1,
tan sólo en dos ocasiones los otorgantes de testamento acuden a personas ajenas a la familia para
ser cuidados en la vejez o en la enfermedad. Se
trata de Domingo Negroto, patrón genovés, que
declara haber entregado 70 pesos de a 15 reales
(1050 reales) “por mi asidente” a D. Andres Carlin
“en cuia casa me hallo”58. Dramática es la situa-
La familia aparece en los testamentos no sólo
como el ámbito de los sentimientos
ción vivida por Juan Merino Alcaraz, claro ejemplo de los abusos a los que se podían ver sometidos los mayores sin un vínculo familiar protector. Este hombre, soltero, realizó una donación
de bienes a un matrimonio con la condición de
que debían mantenerle y vestirle. Ahora bien, “no
habiendo cumplido con las clausulas... Bartolome
Sanches me echo fuera de su casa castigandome
biolentamente que abra tiempo de cinco meses...”. Por
supuesto, revocaba la donación en su testamento59.
La complejidad a la que podía dar lugar
este tipo de acuerdos se resume en el testamento de Dª Maria Ruiz Calmaestra, viuda, que declaraba cómo habiéndose casado su hija “no se
separo de mi casa y se mantuvo en ella con su marido
e hijos...” La novedad es que los padres de su yerno, ya ancianos, pasaron a vivir con ellos en la
casa de Dª Maria durante dos años, hasta que
fallecieron. Y es por este motivo que en el testamento quiere dejar muy claro al resto de herederos que los gastos de manutención y entierro de
la pareja se sufragaron con la venta de “alhajas”
que llevaron consigo y que, por lo tanto, ella no
tuvo ningún gasto de su capital60.
La presencia de parientes, suponemos que
menos favorecidos económicamente, que convivían con los testadores no deja de ser testimonial, pero demuestra la existencia de una situación reconocible en el mundo rural malagueño61.
Las mejoras y mandas testamentarias permiten
la constancia de su existencia, pero tampoco
podemos obviar la posibilidad de que se trate
de un fenómeno más extendido y que debido a
la cortedad de los caudales no siempre se pudiera tener el deseado detalle, por lo que no queda-
20 CILNIANA
ría el reflejo en los testamentos. Dª Josepha Cortes sí que tuvo esta atención con Maria Cortes,
su sobrina, a la que legó una basquiña y un manto “... por averla criado y tenerle el maior cariño y
voluntad...”62
En algunos casos, a estos niños y niñas
no les unía un vínculo familiar con los otorgantes y además entraban en la casa con la obligación de realizar el trabajo doméstico. Ello no
impedía el desarrollo de afectos entre ambas
partes y la posterior consideración en las disposiciones testamentarias. De esta manera, el matrimonio Pedro Gutierrez Arroio y Francisca
Medel, que otorgó testamento en 1733 aún sanos, mandaba a Juana Fernandez 10 ducados “...
porque la emos criado y nos a servido con lealtad y
por el mucho amor y voluntad que le emos tenido y
tenemos y sus amables prendas...”63 Ahora bien, en
un codicilo fechado cinco años después, con
ambos ya enfermos en cama, revocan dicha manda “por ciertas causas y motivos”. El empeoramiento en la salud del matrimonio parece claro, así
como la disminución en sus bienes, que les obliga a reducir en 200 el número de misas por sus
almas. Sin embargo, los 10 ducados siguen presentes solo que en vez de ir a Juana Fernandez
deciden que han de pertenecer a Theresa Escalona, su nieta, sin más explicaciones. Es por ello
que no podemos alegar un deterioro en las relaciones con Juana, quizás debido a la enfermedad, o que finalmente el matrimonio recurriera
a la familia en los momentos en que se veía más
cercana la posibilidad de la muerte y, al no tener
suficiente capacidad económica para recompensar el comportamiento de más de una persona,
prefirieron que esta cantidad quedara en el seno
de la familia64.
Las relaciones familiares
El análisis de los testamentos se muestra
como un valor esencial en el conocimiento de
las relaciones familiares en las sociedades del
Antiguo Régimen. En sus disposiciones entrevemos toda una serie de pequeñas historias plenas de cotidianidad que difícilmente encontrarían un reflejo en otro tipo de fuentes, pero que
nos permiten acercarnos a pautas y comportamientos que a pesar de estar centrados en un
ámbito concreto –Mijas– y una fecha determinada –1730 a 1745– tienen un carácter más universal.
De esta manera, la importancia de la familia, fundamental para el bienestar del individuo y de la sociedad65, encuentra su reflejo cercano en las alusiones que se hacen en los testamentos al cónyuge o a los hijos y que muestran
el afecto generado por la convivencia y la necesi-
L A FAMILIA A TRAVÉS DE LOS TESTAMENTOS. MIJAS 1730-1745
dad de sobrevivir en una época difícil. No se trata de buscar una intensidad en las relaciones más
propia de nuestra mentalidad contemporánea ya
que, en muchas ocasiones, el simple agradecimiento a la esposa, al esposo o a los hijos por su
atención durante la enfermedad, o el intento de
garantizarles un cierto bienestar ante la proximidad de la muerte pueden aportar más veracidad al estudio de las relaciones familiares que
otras observaciones.
Juan Ramírez reconocía por su testamento que su mujer, Maria de Galves y Aragon, le
había estado asistiendo en su enfermedad “con
mucha caridad por aver sido larga”, así que “por el
apresio y cariño con que la estimo digno de toda
remuneracion y por otras justas causas que me mueven... la mejoro en el quinto de mis bienes”66. Andrés
Gonsales, así como todos aquellos que otorgan
poder para testar a favor de sus esposas, lo justifica en que tiene “la maior confianza de (...) mi
muger... y confiando en su selo y buena voluntad que
me a tenido y tiene...”67
Las mujeres tampoco olvidan recompensar una vida de unión y trabajo en común.
Cathalina Fernandez Chiquero mandaba en su
testamento a su marido, Matheo Merino, un colchón, dos sábanas y una almohada “por el mucho
amor y voluntad que le e tenido y tengo y lo bien que
lo a echo conmigo”. Después de quedar viuda de
su primer marido, Diego de Navas, con cuatro
hijos pequeños y embarazada de un póstumo que
finalmente parece que no vio luz, el nuevo matrimonio tuvo que ser un alivio para la situación
de esta mujer, que así parece reconocerlo con su
“manda”68.
Para las mujeres era muy importante dejar constancia de la aportación del marido en la
formación del caudal para su posterior consideración como bienes gananciales y, por lo tanto,
divisibles entre ambos cónyuges. Dª Josepha Escalona no olvidó mencionar que su marido, Luis
Galan, le ayudó a aumentar la huerta que recibió
por herencia de su padre, labrándole además una
casa69. Luciana de Reina también reconocía las
mejoras realizadas por su marido en unas tierras “con su agencia y trabajo corporal...”70 En los
dos casos se busca proteger los intereses de hombres que son maridos en segundas nupcias de
las otorgantes, quizás ante la posibilidad de que
pudieran surgir discrepancias entre los herederos una vez perdido el vínculo que unía a dos
familias diferentes.
Otra manera de garantizar un alivio económico al cónyuge supérstite era nombrarle usufructuario de los bienes ya que no podía acceder
a ellos como heredero71. Dª Mariana Provano,
enferma, sin hijos, nombraba a su marido usufructuario de sus bienes y cuando muriera éste,
deberían pasar a manos de su sobrina, Dª Ana
Escalona, excepto los bienes muebles y el menaje, que los mandaba por vía de legado al hermano de la anterior, D. Francisco 72.
Los hijos asumen un protagonismo esencial en las disposiciones testamentarias. Había
que detallar la situación en la que quedaban, si
eran menores o ya habían contraído matrimonio
y habían recibido algunos bienes como adelanto
de las correspondientes legítimas materna y paterna.
Resulta difícil poner en duda los sentimientos de padres y madres amenazados ante la
proximidad de la muerte que sienten la incertidumbre en la que quedarán sus hijos, especialmente los menores y los que sufren alguna tara73.
Es el caso de Maria Blanco, viuda, que manda
que una vez pagados su entierro, misas y legados, se entregue el resto del quinto de su caudal
a su hijo Joseph “para por ser de pecho lo puedan
criar”. A sus cuatro hijas menores les manda, a
su vez, el menaje de la casa “para que con ellas
puedan tanto una como otra suministrar lo que se les
ofreciere tanto en el lecho cotidiano como en lo demas
para alimentarse”74. La preocupación por el destino de los hijos minusválidos, aunque estos fueran ya mayores, es evidente. Así, el capitán D.
Manuel de Salas dejaba mejorado a su hijo D.
Santiago Joseph Juaquin –sordo, ciego y demente a cargo del hermano de D. Manuel en Barcelona– en el tercio y remanente de su caudal, y lo
hacía “por las causas y motibos de los asidentes que
Dios nuestro señor fue servido ofrecerle...”75
Para los padres la pérdida de un hijo –en
este caso, no debida a la muerte– era un hecho
que podía llegar a causar una fuerte impresión.
El 45,7% de los otorgantes estaban
implicados en créditos o débitos con algún
miembro de la familia
Se trata de hijos que, en un momento determinado, suponemos que por voluntad propia, decidieron abandonar el hogar y el pueblo y no se
tiene apenas noticias de ellos. Aún así, en los
testamentos no se les niegan los derechos que
les pudieran corresponder como herederos. El
mencionado capitán D. Manuel de Salas, que
había viajado constantemente a lo largo de su
vida de militar, en el momento de otorgar testamento nos ha permitido conocer que no tenía
noticias ni de su hija, Dª Manuela, casada con un
militar extremeño del regimiento de Guadalajara,
CILNIANA 21
L A FAMILIA A TRAVÉS DE LOS TESTAMENTOS. MIJAS 1730-1745
ni de sus nietos “y no se si de presente viven por
hacer mucho tiempo que no tengo noticias de ellos”76.
De Juan, el hijo de Magdalena de Aranda, que
faltaba de su casa desde hacía siete años, habían
llegado noticias de que se casó en Alcalá de los
Gazules77. Incierto era el paradero de Alonso, hijo
de Alonso Serrano78; el de Francisco e Isabel, dos
de los hijos de Juan Esteban Montero79 y el de
Andrés, hijo de Brígida Escalona, que llevaba más
de diez años ausente. Ésta última, además, tiene
la previsión de disponer que si su hijo estuviera
muerto o muriese mientras ella viviera y, por tanto, fuera su heredera, del caudal se dirían 100
misas y el resto se habrían de repartir a partes
iguales entre los hermanos80.
Un caso muy especial de ausencia, aunque esta vez sí que se conoce su triste destino,
es la de Juan, hijo de Josepha Rodriguez, que se
encontraba “en poder de los moros”. En pleno siglo XVIII (1731), la vida en la costa sigue provocando un peligro real de secuestro por las incursiones desde el norte de África81. Lo cierto es
que no se trata de una circunstancia aislada ya
que en 1750, Pedro Ramos, vecino de Canillas de
Albaida, también estaba “en poder de los moros”, según reflejaba su madre en su testamento82.
Las relaciones entre los otorgantes de testamento y sus hermanos, en caso de que los hubiera, cuentan con un menor reflejo en la documentación debido quizás a que los vínculos fraternales se iban diluyendo tras el matrimonio y
la formación de una familia propia83. Los testamentos otorgados por hombres de religión, personas solteras y casados sin descendencia son
los que aportan una mayor riqueza de datos para
el estudio de las relaciones entre hermanos.
Don Alonso Crespo de Cabrera, cura de la
Iglesia parroquial de Mijas, natural de Alhaurín
el Grande, en su testamento otorgado por poder, dejó comunicado que había hecho a sus hermanos D. Juan Baptista y Dª Ysavel una escritura
de donación en la que le dejaba a cada uno la
mitad de una casa en Alhaurín. Posteriormente,
D. Alonso otorgó otra escritura, esta vez nada
más que a su hermano, en la que le daba toda la
casa. Ahora, en el testamento revoca la segunda
escritura y es su voluntad no valga “porque siempre fue violento en otorgarla...” Percibimos un cierto abuso en el comportamiento del hermano,
aprovechándose de una situación que perjudica
a su propia hermana, e incluso la pasividad en la
actitud de D. Alonso, sólo capaz de restablecer
la injusticia a través de sus disposiciones testamentarias84. Don Alexandro Gonsales de Zúñiga,
capellán y clérigo de menores, buscó el beneficio de su alma, pero también el de su familia,
22 CILNIANA
mediante la fundación de una capellanía. De esta
manera, nombraba como capellanes sucesivamente a los hijos (varones y mayores de edad) de
sus hermanas Dª Antonia y Dª Bernarda, de su
sobrina y ahijada Maria, de su hermana Dª Maria,
de su hermano Juan y finalmente a los hijos de
su difunta hermana Dª Juana. También nombra a
los patronos entre sus hermanas y el hermano85.
Juan del Valle, soltero y propietario de un
molino, es otro ejemplo de otorgante que al no
tener obligaciones en la distribución de la herencia, intenta asegurar, fundamentalmente, el
bienestar de las hermanas, e incluso de otras
mujeres necesitadas de la familia. Así, nombra
como heredera a su hermana Gabriela del Valle,
“mosa doncella que tengo en mi casa para que los
goce en usufruto...” y al fallecer ésta se distribuirán los bienes entre sus otras cuatro hermanas.
También mandaba a su sobrina, hija de una hermana ya fallecida, 100 reales “por ser pobre y
guerfana de madre”86.
LA FAMILIA Y LAS RELACIONES
ECONÓMICAS
La familia aparece en los testamentos no
sólo como el ámbito de los sentimientos. También adquieren protagonismo los asuntos económicos que afectaban a los intereses familiares
y que era necesario tener presentes en las disposiciones testamentarias para solventar futuros
repartos de bienes sin mayores conflictos. Prácticamente todos los testamentos recopilados
contienen alguna referencia a aspectos tales
como la formación del capital (dotes y “capitales” masculinos), los bienes gananciales, el crédito, compras y ventas y mejoras o legados.
La dote y el capital constituían la aportación de los miembros de la pareja al matrimonio
recién constituido. Generalmente solía tratarse
de un adelanto de la herencia (“legítimas”) que
les correspondería percibir a cada uno y que, llegado el momento del fallecimiento del padre o
la madre, debían llevar a colación para igualarse
con el resto de herederos87. Por ello, en los testamentos, más que concederle importancia al
hecho en sí de describir bienes y valor de éstos,
hay un mayor interés en confirmar si existió esta
aportación y si fue escriturada o no ante escribano88.
La escasez de los caudales provocaba que
algunos matrimonios no dispusieran de bienes
para iniciar su vida en común, aunque luego los
años les permitían un respiro en forma de bienes gananciales89. Dª Barbara Gomes, que no hizo
escritura de dote, luego tan sólo reunió “trastos
viejos de poca consideración los que se an consumido
L A FAMILIA A TRAVÉS DE LOS TESTAMENTOS. MIJAS 1730-1745
por lo que no les pongo precio”90. Para algunos matrimonios la situación era aún más penosa pues
no conseguían que sus bienes diesen beneficios;
más aún, iban menguando por enfermedades y
otras circunstancias 91.
La inestabilidad económica que se cernía
sobre hombres y mujeres en esta época hacía
necesario recurrir al crédito con cierta frecuencia92. Aunque existen otras fuentes más adecuadas para el estudio del crédito a corto plazo93,
los testamentos nos permiten obtener una visión
general de la “carga” que suponían estas deudas
para el patrimonio del otorgante. Lo que nos interesaba aportar en este punto era la intervención de la familia en los intercambios crediticios
que se establecían entre acreedores y deudores,
así como la posibilidad de que la perspectiva de
una pauperización movilizara al círculo familiar.
El 45,7% de los otorgantes estaban implicados en créditos o débitos con algún miembro
de la familia. En ocasiones no se ofrecen demasiados detalles a este respecto y se remiten al
conocimiento de una persona cercana (el cónyuge, hijos, nietos y sobrinos). Sí conocemos que
en el momento de pedir un préstamo se acudía
fundamentalmente a un hermano, al yerno, al
hijo, a un primo, a un sobrino, a la suegra, al
padre o a la madre y al compadre. A su vez, los
otorgantes se convierten en acreedores de hermanos y hermanas, sobrinos, compadres y comadres, hijos y cuñados. Así, D. Diego Fernández
de Cárdenas declaraba en su testamento deber a
su hermano 1500 reales, aunque éste a su vez le
debe una cantidad de trigo de la renta del molino. Su sobrino, religioso, también le debía 20
ducados que ya le habían sido liquidados. Otro
miembro de la familia, su primo, de la misma
manera acudió a él como mediador para conseguir 50 reales del pósito de la villa, aunque tras
marchar a Indias no había cumplido con el compromiso de devolverlos. D. Diego, que se había
obligado en nombre de su primo, hace esta declaración para que se tuviera presente que no
era responsable de la deuda94. El codicilo también valía para dejar constancia de estas eventualidades. Salvador Lopez se refiere en su testamento a las deudas que han contraído a su favor
su cuñado (cinco cargas y media de higos y 18
reales) y su sobrino (150 reales que gastó en la
prisión que tuvo en Málaga y 9 pesos). Por un
codicilo fechado 16 días después reconoce que
su cuñado no le debía ninguna cantidad y su sobrino tan sólo los 9 pesos95.
No hablamos de grandes cantidades, excepto en casos excepcionales, como el de D. Antonio Tiragalo, que tomó de su madre 9000 reales que aún le seguía pagando96. Tampoco era
sólo dinero lo que pasaba de unas manos a otras.
Igualmente se prestaban cereales como el trigo
y la cebada. Ambos pueden ser indicadores de
que cuando interviene la familia en estas operaciones nos encontraríamos ante una estructura
crediticia “próxima”, sin un marcado carácter
especulativo, y más bien destinada a socorrer
eventualidades de los allegados.
No queremos acabar este apartado sobre
la intervención de la familia en las relaciones
económicas sin hacer una referencia al tema de
las mejoras a través de los testamentos. Los
testadores tenían la posibilidad de disponer libremente de una parte de los bienes correspondientes a la herencia para ofrecerla a quienes
considerasen que habían ganado este beneficio.
En Mijas y durante los 16 años de referencia, casi
el 30% de los otorgantes de testamento se valieron de esta posibilidad de mejora. Se trata de
una cifra muy inferior al 44,8% conseguido en el
Partido de Vélez-Málaga a mediados del siglo
XVIII97, pero tenemos que considerar que en dicho caso tomábamos como referencia un marco
geográfico mucho más amplio y heterogéneo.
Se realizaban entre 1 y 4 mejoras por testamento, aunque las mejoras múltiples eran poco
habituales. La familia se convierte en la principal
destinataria ya que en sólo tres ocasiones la
mejora traspasa el ámbito familiar y se destina a
personas ajenas, aunque con un fuerte vínculo
de unión98.
Cuadro 2
Destinatarios de las mejoras
Las mejoras consistían fundamentalmente en la cama, ropa de cama o de vestir y el pequeño menaje hogareño, reflejo de unas condiciones de vida humildes pero, a su vez, útiles preciados que aunque hubieran tenido un largo uso
CILNIANA 23
L A FAMILIA A TRAVÉS DE LOS TESTAMENTOS. MIJAS 1730-1745
La importancia de las relaciones familiares viene marcada desde la propia redacción de
la documentación, no en vano casi el 60% de los
albaceas nombrados en los testamentos estaban
unidos por algún lazo familiar con el otorgante.
El mayor grado de confianza recaía en hijos varones y en el esposo. Apenas el 15% de los albaceas de testamentos son mujeres de la familia
del otorgante.
En Mijas, el tipo de familia predominante
era la integrada por la pareja y los hijos. Pero los
testamentos, a través de sus disposiciones, también reflejan la existencia de estructuras familiares más complejas, originadas por los segundos
matrimonios –y la convivencia de hijos de diferentes cónyuges– o por la reagrupación en el
hogar de más de una generación de la familia
debido a la vejez o a la enfermedad; aunque en
este último caso no siempre era necesaria la existencia de un parentesco. Las mujeres viudas son
las que se encuentran principalmente en esta
situación de dependencia; y son, en su mayoría,
hijas, tanto solteras como casadas, las que se
encargan de dicho cuidado.
Fuente de mármol de la sierra de Mijas, Plaza de la Constitución
(Colección A. Serrano Lima)
seguían siendo importantes para las personas que
los recibían. Los legados en dinero se especificaban en una cantidad determinada o se englobaban
bajo la determinación de “quinto del caudal”. Fueron también abundantes las mejoras concedidas
en bienes semovientes (cabras, vacas, becerros,
novillas y una jumenta) y en bienes inmuebles
(casa o tierras), quizás los más interesantes para
las personas que los reciben pese a que en ocasiones llegan a convertirse en fuente de deudas,
como en el caso de Dª Josepha Cortes, soltera,
que recibió junto a sus hermanos una casa de
sus padres sobre la que aún se estaban debiendo
cantidades al pósito de la villa de Mijas99.
CONCLUSIONES
El testamento se nos presenta como un
instrumento indispensable para el estudio de la
economía y la sociedad durante el Antiguo Régimen. Al otorgar el testamento, además, se dejaba testimonio de una vida en la que la familia
ocupaba un lugar primordial. De ahí que en el
planteamiento de este artículo se buscara profundizar en composición de la familia, las relaciones familiares y sus implicaciones económicas a través de las disposiciones testamentarias.
24 CILNIANA
La familia que aparece en los testamentos no sólo se convierte en ámbito de los sentimientos. También adquieren protagonismo
los asuntos económicos que afectaban a los
intereses familiares. Prácticamente todos los
testamentos recopilados contienen alguna referencia a aspectos tales como la formación
del capital (dotes y “capitales” masculinos), los
bienes gananciales, el crédito, compras y ventas y mejoras.
La escasez de caudales hacia necesario
el recurso al crédito. Lo que nos interesaba
aportar era la intervención de la familia en estos intercambios crediticios, así como la posibilidad de que la perspectiva de una
pauperización movilizara al círculo familiar. El
45,7% de los otorgantes estaban implicados en
créditos o débitos con algún miembro de la
familia. Se trata de cantidades de dinero no
muy fuertes, así como de producción
agropecuaria, por lo que podemos calificarlas
como de operaciones no especulativas sino
más bien destinadas a socorrer eventualidades
familiares.
La familia se convierte también en la principal destinataria de las mejoras testamentarias,
especialmente las mujeres (hija, sobrina, esposa
y nieta). Cama, ropa de cama o de vestir y el pequeño menaje hogareño eran los principales bienes ofrecidos. También es significativa la presencia del dinero, bienes semovientes y bienes
inmuebles.
L A FAMILIA A TRAVÉS DE LOS TESTAMENTOS. MIJAS 1730-1745
Notas
1
ORTIZ LOZANO, F., Historias, familias y molinos de la villa
de Mijas. Genealogía, vida, trabajos y costumbres de una estirpe
de molineros. Historia de la villa de Mijas y de sus familias
repobladoras, Málaga, Ayuntamiento de Mijas y Diputación
Provincial de Málaga, 2001, p. 121.
2
GIL BENÍTEZ, E. M. ª, “La aportación de las mujeres en
la formación del capital rural en la Axarquía (1720–1770)”,
en VILLAR GARCÍA, Mª B. (coord.), Vidas y recursos de mujeres
durante el Antiguo Régimen, Málaga, Universidad, 1997, pp.
81-110; GIL BENÍTEZ, E. M. ª, La familia y las relaciones sociales en la Axarquía a mediados del siglo XVIII, Biblioteca de Estudios sobre la Mujer, 18, Málaga, CEDMA, 2001.
3
A(rchivo) H(istórico) P(rovincial de) M(álaga). Leg. P4243, Escribano Medina y Flores; Leg. P-4248, Escribano Juan
Pérez Naranjo; Leg. P-4249, Escribano Juan Pérez Naranjo;
Leg. P-4250, Escribano Juan Pérez Naranjo; Leg. P-4982, Escribano Juan Medina y Flores.
4
AHPM. Leg. P-4982: Poder para testar de Dª Francisca
Paula Carrasco a Dn Diego Martinez su marido (12 de marzo
de 1739), fols. 13-14; Dn Diego Martinez, Testamento en
virtud de poder (20 de mayo de 1739), fols. 29-30: “... y la
susodha murio el mismo dia que otorgo su poder...”
5
AHPM. Pedro Gutierrez y Dª Francisca Medel, su
cobdicilo (1738). Leg. P-4248, fols. 1037-39. En el testamento (1733) habían dejado 500 misas, mitad por el alma de
cada uno y ahora, “mediante a tener menos bienes”, es su voluntad se les digan 300.
6
AHPM. Pedro Cortes, su cobdicilo (1733). Leg. P-4248,
fols. 1150-51. En su testamento (1732) dejó un legado a su
sobrino Diego de Navas, ya difunto, y ahora es su voluntad
lo disfrute la mujer de éste, Cathalina Fernandes Chiquero.
7
AHPM. Maria Mendes, su cobdicilo (17 de noviembre
de 1743). Leg. P-4250, fol. 307. Tutora y curadora adbona
de sus nietos, “por quanto me hallo con muchos años y crecidos
asidentes”, nombra en su lugar a su hijo. Además confirma lo
expresado en su testamento (21 de agosto de 1743): que
después de haber cobrado durante 4 años la renta de los
bienes que quedaron por fallecimiento de la madre de los
menores, el resto lo ha cobrado el marido de su nieta y es
por ello que no les debe ninguna cantidad.
8
49,7% de mujeres frente al 46,5% de hombres y 3,5% de
matrimonios. En GIL BENÍTEZ, E. M. ª, La familia y las relaciones sociales..., op. cit., p. 122.
9
En todo el artículo respetaremos la grafía encontrada
en los testamentos, por lo que nombres y apellidos aparecerán sin tildes.
10
AHPM. Maria Alvarez enferma Su testamento. Leg. P4243, fol. 34.
11
GARCÍA CÁRCEL, R., “La muerte en la Barcelona del
Antiguo Régimen (aproximación metodológica)”, p. 121 y
BARREIRO MALLÓN, B., “La nobleza asturiana ante la muerte y la vida”, p. 29. Ambos en AA. VV., La documentación notarial y la historia. Actas del II Coloquio de Metodología Histórica
Aplicada, Santiago de Compostela, Universidad, 1984.
12
GIL BENÍTEZ, E. M. ª, La familia y las relaciones sociales..., op. cit., p. 111.
13
GAUNT, D., “El parentesco: líneas rojas o sangre azul”,
en KERTZER, D. I. y BARBAGLI, M. (comp.), Historia de la Familia Europea. Vol. I: La vida familiar a principios de la era moderna (1500-1789). Paidós Ibérica, Barcelona, 2001, p. 410.
14
AHPM. Maria Truxillo Testamento estando enferma en
cama. Leg. P-4982, fols. 74-75.
15
AHPM. Melchora Perez enferma Su testamento. Leg.
P-4249, fols. 982.
16
AHPM. Pedro Cortes enfermo Su Testamento. Leg. P4248, fols. 1150-51.
17
AHPM. Joseph Manenz enfermo Su testamento. Leg.
P-4982, fol. 42.
18
En el 3,4% restante de los casos no hemos encontrado
ninguna referencia expresa al estado civil de los otorgantes
ni tampoco alusiones que nos pudieran indicar si estaban
solteros, casados o viudos.
19
El 60,3%. En GIL BENÍTEZ, E. M. ª, La familia y las relaciones sociales..., op. cit., p. 123.
20
Entre el 9 y el 12% en Francia. FAUVRE-CHAMOUX, A.,
“El matrimonio, la viudedad y el divorcio”, en KERTZER, D.
I. y BARBAGLI, M. (comp.), Historia de la Familia…, op. cit., p.
337.
21
GOODY, J., La evolución de la familia y el matrimonio en
Europa, Herder, Barcelona, 1986, p. 96.
22
AHPM. Dn Diego Fernandez de Cardenas enfermo Su
testamento. Leg. P-4982, fols. 214-16
23
AHPM. Agustin Muñoz en salud Su testamento.
Leg. P-4250, fols. 596-97
24
AHPM. Dn Antonio Tiragalo, “...natural de la ciudad de
Onella, dominio del duque de Saboia y rey de Serdeña...”. Leg. P4250, fols. 249-250.
25
AHPM. Dª Maria Ruiz Calmaestra, “... viuda de Dn Gaspar
Ruiz de Medina... hija de Francisco Martin Calmaestra, natural
de la villa de Lucena y de Maria Ruiz Butrago, natural de la de
Comares...” Leg. P-4243, sin foliar.
26
AHPM. Dn Manuel de Salas, “capitan de a caballos del
reximiento desta costa... natural de la villa de Torregon de Belasco,
arzobispado de Toledo... Estuve casado con Dª Ana de Mendoza,
natural de Gibraltar que oi esta en poder de enemigos...”. Leg. P4249, fols. 1124-1126.
27
AHPM. Dn Antonio Escalona, hijo de Dª Francisca
Mateos, casó con Dª Josepha Montero, vecina de Málaga.
Leg. P-4248, fols. 741-742.
28
ESPEJO LARA, J. L., Una comunidad agraria en el siglo
XVI: Mijas, Málaga Servicio de Publicaciones de la Diputación Provincial, 1985, p. 89.
29
AHPM. Mariana Gonsales enferma Su testamento. Leg.
P-4248, fols. 633-634.
30
AHPM. Joseph Galan Fernandes enfermo Su testamento. Leg. P-4248, fols. 777-778.
31
AHPM. Xptoval Moreno enfermo Poder para hacer testamento a Josepha Perez su muger. Leg. P-4982, fol. 234.
Josepha Perez Testamento en virtud de poder, fol. 235.
32
MATTHEWS GRIECO, S., “El cuerpo, apariencia y sexualidad”, en DUBY, G. y PERROT, M. (Eds.), Historia de las mujeres. Volumen III: Del Renacimiento a la Edad Moderna, Taurus,
Madrid, 1993, p. 96.
33
AHPM. Dª Josepha Cortes enferma Su testamento. Leg.
P-4982, fols. 182-183.
34
AHPM. Diego de Navas Poder para testar a Pedro Cortes su tio (fol. 1059)/ Diego de Navas En virtud de poder Su
testamento (fol. 1079). Leg. P-4248.
35
AHPM. Cathalina Fernandez Chiquero enferma Su testamento. Leg. P-4250, fol.546.
36
VIAZZO, P. P., “La mortalidad, la fertilidad y la familia”, en KERTZER, D. I. y BARBAGLI, M. (comp.), Historia de la
Familia…, op. cit., p. 265.
37
De siete parroquias estudiadas en Granada se obtiene
una cifra media de 1,49 niños vivos por matrimonio a mediados del siglo XVIII. En CASEY, J. y VINCENT, B., “Casa y
familia en la Granada del Antiguo Régimen”, en La Familia en
la España Mediterránea (Siglos XV-XIX), Crítica, Barcelona,
1987, p. 176; en el Partido de Vélez-Málaga obtuvimos una
cifra de 4,28 hijos (3,775 si incluimos a las parejas sin hijos), en GIL BENÍTEZ, E. M. ª, La familia y las relaciones sociales..., op. cit., p. 131.
38
AHPM. Dª Ines Galan enferma Su testamento. Leg. P4250, fols. 121-122.
39
AHPM. Joseph Fernandes enfermo Su testamento. Leg.
P-4250, fols. 356-357.
40
CASEY, J. y VINCENT, B.: “Opus cit.”, p. 172.
41
GIL BENÍTEZ, E. Mª, La familia y las relaciones sociales..., op. cit., p. 104.
42
Ibidem, p. 148.
43
AHPM. Maria Mendes viuda en salud Su testamento.
Leg. P-4248, fols. 590-591.
CILNIANA 25
L A FAMILIA A TRAVÉS DE LOS TESTAMENTOS. MIJAS 1730-1745
AHPM. Cathalina Ruis Ybarra, en salud Su testamento.
Leg. P-4248, 1170-1171.
45
AHPM. Blas Bolachera, enfermo Su testamento. Leg. P4250, fols. 368-369.
46
AHPM. Ana Serrano de Perea, enferma Su testamento.
Leg. P-4249, fols. 1085-1086.
47
Dª Francisca Paula Carrasco nombra curador adlitem de
sus hijos menores a Diego Lorenzo Roldán, procurador del número de Málaga. AHPM. Poder para testar de Dª Francisca Paula
Carrasco a Dn Diego Martinez su marido. Leg. P-4982, fols. 1314
48
GIL BENÍTEZ, E. Mª, La familia y las relaciones sociales..., op.
cit., p. 142.
49
AHPM. Pedro de Suñiga, enfermo Su testamento. Leg. P4248, fols. 543-544.
50
AHPM. Maria descalona enferma Su testamento. Leg. P4248, fols. 1062-1063.
51
AHPM. Maria Blanco enferma Su testamento. Leg. P-4250,
fols. 203-204.
52
AHPM. Francisco Perez Arroio enfermo Su testamento.
Leg. P-4248, fols. 1132-1133.
53
AHPM. Juan Fernandez Naranjo enfermo Su testamento.
Leg. P-4249, fol. 1103.
54
AHPM. Luciana de Reina enferma Su testamento. Leg. P4250, fols. 151-152.
55
AHPM. Maria de Robles enferma Su testamento. Leg. P4249, fols. 1061-1062.
56
AHPM. Salvador Gutierrez enfermo Su testamento. Leg.
P-4982, fol. 240.
57
AHPM. Maria de Suñiga enferma Su testamento. Leg. P4250, fols. 165-166.
58
AHPM. El Patron Domingo Negroto Su testamento. Leg.
P-4249, fols. 957-958.
59
AHPM. Juan Merino Alcaraz enfermo Su testamento. Leg.
P-4249, fols. 757-758.
60
AHPM. Dª Maria Ruiz Calmaestra, enferma Su testamento. Leg. P-4243, sin foliar.
61
GIL BENÍTEZ, E. Mª, La familia y las relaciones sociales..., op.
cit., p. 89.
62
AHPM. Dª Josepha Cortes enferma Su testamento. Leg. P4249, fols. 985-986.
63
AHPM. Pedro Gutierrez Arroio y Dª Francisca Medel en
salud Su testamento. Leg. P-4248, fols. 1037-1039.
64
AHPM. Pedro Gutierrez Arroio y Dª Francisca Medel Su
codicilo. Leg. P-4249, fol. 711.
65
POLLOCK, L., “Las relaciones paternofiliales”, en KERTZER,
D. I. y BARBAGLI, M. (comp.), Historia de la Familia…, op. cit., p.
291.
66
AHPM. Juan Ramírez enfermo Su testamento. Leg. P-4243,
fols. 28-29.
67
AHPM. Andres Gonsales Poder para testar Ana Ruis Dias
su muger. Leg. P-4249, fols. 977.
68
AHPM. Cathalina Fernandez Chiquero enferma Su testamento. Leg. P-4250, fol.546.
69
AHPM. Dª Josepha Escalona en salud Su testamento. Leg.
P-4250, fols. 502-503.
70
AHPM. Luciana de Reina enferma Su testamento. Leg. P4250, fols. 151-152.
71
Gabriela Fernandes, casada, reconocía que “no emos tenido hijos y por esta rason es heredero forzoso mi padre...”. Es por ello
que le hace una mejora a su marido del quinto de sus bienes.
AHPM. Gabriela Fernandes enferma Su testamento. Leg. P-4250,
fols. 253-254.
72
AHPM. Dª Mariana Provano enferma Su testamento. Leg.
P-4249, fols. 1099-1100.
73
VILL AR GARCÍA, M. ª B., “Algunos rostros de la miseria en la Andalucía del Antiguo Régimen”, en Actas del II
Congreso de Historia de Andalucía. Historia Moderna I. Córdoba, Junta de Andalucía, Obra Social y Cultural Cajasur,
1995, pp. 637-655.
74
AHPM. Maria Blanco enferma Su testamento. Leg. P-4250,
fols. 203-204.
44
26 CILNIANA
AHPM. Dn Manuel de Salas, capitan de a caballos del
reximiento desta costa enfermo Su testamento. Leg. P-4249,
fols. 1124-1126.
76
Vid. nota anterior
77
AHPM. Magdalena de Aranda enferma Su testamento.
Leg. P-4248, fols. 588-589.
78
AHPM. Alonso Serrano Su testamento. Leg. P-4250, fols.
354-355.
79
AHPM. Juan Esteban Montero Su testamento. Leg. P-4248,
fols. 494-495.
80
AHPM. Brígida Escalona en salud Su testamento. Leg. P4248, fols. 483-484.
81
ESPEJO LARA, J. L., Una comunidad agraria en el siglo XVI:
Mijas. Málaga, Servicio de Publicaciones de la Diputación Provincial, 1985, p. 100; MEDINA MARÍN, R., Historia de Mijas. Mijas,
Club de los Leones, 1994, p. 42.
82
AHPM. Testamento de Maria Ramos. Leg. P-4514, en GIL
BENÍTEZ, Eva Mª, La familia y las relaciones sociales..., p. 146.
83
Ididem, p. 153.
84
AHPM. Dn Ygnasio Muños podetario de Dn Alonso Crespo de Cabrera Su testamento. Leg. P-4250, fols. 173-174.
85
AHPM. Dn Alexandro Gonsales de Zúñiga enfermo Su
testamento. Leg. P-4249, fols. 761-769.
86
AHPM. Juan del Valle enfermo Su testamento. Leg. P4982, fols. 120.
87
CHACÓN JIMÉNEZ, F., “Continuidad de costumbres y transmisión de la propiedad en el sistema familiar castellano. Siglos
XVI-XVIII”, en CHACÓN JIMÉNEZ, F. (ed.), Historia Social de la Familia en España: aproximación a los problemas de familia, tierra y
sociedad en Castilla (ss. XV-XIX), Alicante, Instituto de Cultura Juan
Gil-Albert, 1990, p.50.
88
Francisco Gutierrez hizo escritura de capital y su esposa,
Dª Cathalina Mateos, de dote, y aunque éstas no aparecen, el
hombre “hace memoria” de que los bienes que llevó su mujer
pasaban de los 2000 reales. AHPM. Francisco Gutierrez enfermo Su testamento. Leg. P-4982, fols. 73-74.
89
Bartolome de Arroio no llevó bienes a su matrimonio
como tampoco su esposa, aunque constante el mismo adquirieron un pedazo de majuelo, la casa, 2 cerdas y una lechona. Su
mejer, además, heredó un pedazo de huerto. AHPM. Bartolome
de Arroio enfermo Su testamento. Leg. P-4249, fols. 869-870.
90
AHPM. Dª Barbara Gomes enferma Su testamento. Leg.
P-4248, fols. 608-609.
91
“por enfermedades que e tenido y otros atrasos”. AHPM. Manuel de la Peña enfermo Su testamento. Leg. P-4249, fols. 192194.
92
GIL BENÍTEZ, E. M. ª, “Aproximación al estudio del crédito popular en el Partido de Vélez-Málaga a través de los testamentos (1740–1750)”, en GARCÍA MONTORO, Cristóbal (coord..),
Sociedad y negocios en Málaga (Siglos XVIII-XIX). Málaga, Universidad, 1998, p. 85.
93
CHAUCA GARCÍA, J.; GIL BENÍTEZ, E. M. ª y MARTÍNEZ
MOUTÓN, M., “Escrituras de obligación y crédito a corto plazo
en Málaga en el primer tercio del siglo XVIII”, en LOBO CABRERA, M. Y SUÁREZ GRIMÓN, V. (eds.), El comercio en el Antiguo
Régimen, Las Palmas de Gran Canaria, Universidad, 1994, pp.
109-118.
94
AHPM. Dn Diego Fernandez de Cardenas enfermo Su
testamento. Leg. P-4982, fols. 214-16.
95
AHPM. Salvador Lopes enfermo Su testamento. Leg. P4248, fols. 1264-1266.
96
AHPM. Dn Antonio Tiragalo enfermo Su testamento. Leg.
P-4250, fols. 249-250.
97
GIL BENÍTEZ, E. M. ª, La familia y las relaciones sociales...,
op. cit., p. 84.
98
“Mando a Maria Gonzalez, viuda vecina desta villa, muger
que fue de Antonio Romero, las enaguas de color que en aquella ocasion
tuviere mias... por ser una pobre viuda y averme asistido en todas las
ocasiones y enfermedades”. AHPM. Maria Mendes viuda en salud
Su testamento. Leg. P-4248, fols. 590-591.
99
AHPM. Dª Josepha Cortes enferma Su testamento. Leg. P4249, fols. 985-986.
75
Félix Jiménez de Ledesma:
El Médico de los Pobres.
UN REFORMISTA EN MARBELLA
Lucía Prieto Borrego
Universidad de Málaga
RESUMEN
Los sucesos de Marbella de mayo de 1909, un violento motín con amplia participación popular
–sobre todo de niños y mujeres procedentes de los sectores más pobres de la ciudad– son la
manifestación de la existencia, en los márgenes del anquilosado sistema de la Restauración de
una densa red asociativa en la que desde primeros de siglo venían coincidiendo las demandas
de democratización del sistema, formuladas por formaciones republicanas como Mar y Tierra
con las reivindicaciones obreras de organizaciones como La Emancipación. Desde este ámbito
societario, al filo de 1909 se pudo articular en Marbella la oposición a la hegemonía del caciquismo tradicional a partir de la creación de una nueva organización, liderada por la personalidad del médico Félix Jiménez de Ledesma, inserta en una gran organización de ámbito provincial que en las demandas de una serie de colectivos, organismos y corporaciones se apoya en
un programa de regeneración del sistema, próximo al reformismo, corriente política generada
en la Institución Libre de Enseñanza que representa en Marbella el doctor Jiménez de Ledesma.
ABSTRACT
The events of Marbella of May 1909, a violent riot with wide popular participation – mainly of children and
women proceeding from the poorest sectors of the city— they are the manifestation of the existence, in the
margins of the anchylosed system of the Restoration of a dense associative network in which from first of
century they were coming coinciding the demands of democratization of the system, formulated by republican
formations like Mar y Tierra with the working vindications of organizations like La Emancipación. From this
societario scope, to the edge of 1909 the opposition to the hegemony of the traditional domination and
influence of a cacique from the creation of a new organization could be articulated in Marbella, led by the
personality of the doctor Félix Jiménez de Ledesma, it inserts in a great organization of provincial scope that
in the demands of a series of groups, organisms and corporations leans in a program of regeneration of the
system, next to the reforming policy, political current generated in the Institución Libre de Enseñanza that
there represents in Marbella the doctor Jiménez de Ledesma.
1. INTRODUCCIÓN
L
a conocida coyuntura crítica del año de 1909
que gravitó en torno a la guerra de
Marruecos y desembocó en la “Semana Trágica”
tuvo como principal consecuencia política la
separación de los conservadores del gobierno,
después de un largo período que se ha conocido
como el “Gobierno largo de Maura”, durante el que
se había abordado un amplio programa de reformas
políticas y administrativas encaminado al
desmantelamiento del entramado caciquil. La
política regeneracionista del maurismo se plasmaría
en la reforma de la administración local y de la ley
electoral. Con respecto a esta última, a la vez que
se imponía el voto obligatorio, se estimulaba la
desmovilización de un electorado ya indolente al
establecer el artículo 29º la proclamación automática de los candidatos en aquellos distritos
donde no hubiera competencia electoral.
Las elecciones municipales de 1909 serían
las primeras a celebrar con la recién estrenada
legislación cuya operatividad con respecto al
CILNIANA 27
FÉLIX JIMÉNEZ DE LEDESMA: EL MÉDICO DE LOS POBRES
objetivo planteado de desmantelamiento del
caciquismo ha sido cuestionada. Previamente a la
convocatoria de las elecciones se agilizarán los
contactos entre las dos facciones del Partido
Liberal encabezadas respectivamente por López
Domínguez y Moret. Ambos grupos permanecían
distanciados desde la famosa crisis del papelito en
la que el grupo de Moret y Rafael Gasset
neutralizaron el programa anticlerical de Canalejas
arrebatando el gobierno a Lopez Domínguez. Para
Sánchez Illán, fue Rafael Gasset Chinchilla el
artífice de la caída de su pariente 1 , quien crea en
1907 el Partido Demócrata Monárquico con un
programa en algunos aspectos cercanos a las
demandas republicanas. El cada vez más acusado
fraccionamiento del Partido Liberal es indicativo
de la naturaleza de las formaciones dinásticas, en
realidad una serie de grupos identificados en sus
expectativas e intereses con un jefe político y que
sólo en su enfrentamiento con la política de Maura,
concretamente al proyecto de Ley Antiterrorista,
buscará puntos de encuentro en el llamado Bloque
de Izquierdas, abierto también a los republicanos,
lo que ha sido interpretado como una ruptura del
pactismo dinástico y una respuesta del Partido
Liberal a las nuevas condiciones creadas por el
creciente peso de la opinión pública2.
Pedro A. Rozo, natural de Cádiz y de
profesión piloto de la Marina Mercante, aunque
vinculado también al mundo del comercio,
abandera en la provincia de Málaga la lucha contra la corrupción administrativa y política, de
hecho, al menos hasta 1920, es el delegado en
Andalucía de La Liga Nacional contra el caciquismo6 .
En una línea muy cercana a la interpretación que
sus contemporáneos hicieron del fenómeno
caciquil expuso su pensamiento en distintos
artículos –a veces firmados con el seudónimo de
Paris, su símbolo masónico7– y publicados en
medios cercanos al Partido Liberal como El Eco de
Tarifa8 y, ya en Málaga, en La Unión Mercantil, El
Popular y El Regional.
2. LAS JUNTAS DE DEFENSA
ADMINISTRATIVA Y LA REGIONAL
A la creación de La Junta de Defensa de
Málaga le sigue las de Ardales y Coín. Los
estatutos de la primera definen los objetivos de
estos organismos que pueden ser considerados
instrumentos de intermediación entre los
ciudadanos y los ayuntamientos9. La corrupción
administrativa y la subversión de las leyes desde
las mismas instituciones son responsables del
descontento ciudadano y amenazan con
“establecer un dualismo entre los representantes y sus
representados” 10. L as Juntas de Defensa se
constituyen pues con el objetivo de velar por la
corrección de los procedimientos administrativos
y contra cualquier tipo de abuso, irregularidad y
arbitrariedad, canalizando el malestar ciudadano
a través de los mecanismos legales de defensa
del Estado Liberal. Ello no impide que como en
el caso de Ardales su creación esté impulsada
desde sectores republicanos 11. Independientemente de los objetivos expuestos, las Juntas de Defensa malagueñas comparten en todos los
casos un carácter interclasista –pequeños
artesanos, industriales, comerciantes y
profesionales liberales y, en algunos casos,
amplios grupos de jornaleros– y el objetivo
común de luchar contra las prácticas caciquiles
que tienen en el funcionamiento de la
administración local en manos de una oligarquía
depredadora de los recursos municipales su más
evidente expresión.
Desde comienzos de siglo la provincia
conoce el desarrollo del asociacionismo obrero y
republicano. La creación desde 1906 de las Juntas
de Defensa Administrativa puede ser interpretada
como una manifestación de este expansionismo
aunque la naturaleza de estas organizaciones ha
de ser definida desde otra perspectiva. La de
constitución más temprana de las localizadas
hasta el momento es la de Málaga, creada en
noviembre de 19064 a iniciativa de Pedro Antonio
Rozo Rodríguez, auténtico impulsor de estas
organizaciones implantadas en los distritos de
Coín-Marbella, Campillos y Málaga capital5.
El control propuesto desde estas
organizaciones sobre los procedimientos
administrativos ha de llevarnos a valorar las
interpretaciones que han definido el caciquismo
como mecanismo de naturaleza exclusivamente
administrativa a partir de la sustitución de los
antiguos oligarcas y propietarios por una
burocracia y un funcionariado directamente
beneficiario del sistema12. Y ello, por considerar
que esta dimensión también fue percibida por
los contemporáneos del fenómeno integrada
junto a los conocidos postulados ético-morales
del regeneracionismo y a la valoración del
La oposición del líder del republicanismo
malagueño, Pedro Gómez Cháix, al Bloque de
Izquierdas impedirá, a diferencia de otras
provincias, el acercamiento entre liberales y
republicanos, más inclinados a la alianza con las
organizaciones obreras3.
En la provincia de Málaga, sin embargo,
vienen coincidiendo obreros, republicanos y personas procedentes del liberalismo dinástico en
unas formaciones teóricamente apolíticas pero
llamadas a desempeñar un papel muy activo en la
lucha anticaciquil y por lo tanto capaces de atraer
a todos aquellos sectores interesados en erosionar
el sistema de la Restauración.
28 CILNIANA
FÉLIX JIMÉNEZ DE LEDESMA: EL MÉDICO DE LOS POBRES
caciquismo como un fenómeno de dominación
política de las oligarquías en unos espacios en
los que persistían las estructuras previas a la
revolución liberal.
La red provincial de las Juntas de Defensa
Administrativa se integra desde la primavera de
1909 en una supraorganización, llamada La Regional: Asociación de Defensa Administrativa13, con
parecidos fines a los de las juntas locales. Entre
sus objetivos se encuentra la defensa de los
intereses de Málaga y su provincia por medio del
desarrollo de la agricultura, cuyo atraso se
considera responsable del empobrecimiento del
país, de la industria y del comercio, formulaciones
genéricas que enlazan con las inquietudes que la
pequeña burguesía ilustrada había materializado
en las Sociedades Económicas de Amigos del País,
presidida en estos momentos en Málaga por el
republicano Pedro Gómez Cháix14. Sin embargo,
La Regional es fundamentalmente una asociación
de representación de intereses de corporaciones,
colectivos y organizaciones afectadas por la
política fiscal. De hecho, la lucha contra los
Consumos –su abolición es una reivindicación del
republicanismo histórico–15, constituye una de sus
principales actuaciones16.
Cuadro 1
Directorio de La Regional (30/04/1909)
candidatos a concejales18. La composición, por
otra parte, de sus diferentes juntas directivas en
las que se integran junto a miembros de
organizaciones empresariales una amplia
representación del republicanismo malagueño y
en menor medida de los sectores obreros –el
anarquista Mateo Grima será vocal del primer
directorio, en 190919–, mantienen la alianza entre republicanismo y obrerismo que desde
principios de siglo se había venido dando en
organizaciones como La Federación Malagueña,
cuyo representante en La Regional es precisamente
Enrique Tejero Ramos, compañero en la labor
propagandista de Belén Sárraga y uno de los
organizadores, en 1903, de la Unión Republicana20.
Por otra parte, la presencia en la
presidencia de la organización de personas como
Pedro A. Rozo cercano a los liberales de Armiñan,
del doctor Félix Jiménez de Ledesma21, impulsor
del Partido Reformista en el distrito CoínMarbella, o de Benito Pérez Galdós, quién ostentó
el cargo con carácter honorífico22, sugieren una
cercanía a los postulados que configurarán el
reformismo, sostenidos por intelectuales
partidarios de soluciones armonicistas entre el
socialismo y el individualismo burgués. En
definitiva un reformismo de raíz
krausista que en la armonización de los
intereses de los distintos grupos
buscaba evitar el enfrentamiento social
promoviendo asociaciones en los que
estuvieran representados estos
intereses.
3. FÉLIX JIMÉNEZ DE
LEDESMA, LA JUNTA DE
DEFENSA ADMINISTRATIVA
DE MARBELLA Y LAS
ELECCIONES MUNICIPALES
DE 1909
La Junta de Defensa Administrativa
de Marbella fue creada en abril de 1909
por el médico de la Beneficencia Municipal Félix Jiménez de Ledesma23, con
Fuente: AHPM, Sección Gobierno Civil, Serie Asociaciones, C. 928, “Acta de
el apoyo y asesoramiento de Pedro. A.
constitución de La Regional: Asociación de Defensa Administrativa”, 11 de abril
Rozo y por tanto con el respaldo de La
de 1909
Regional. En Marbella, esta
La participación o no en política por parte
organización a diferencia de la mayoría de las de
de los asociados a La Regional constituyó uno de
la provincia acoge mayoritariamente a
los temas más debatidos en el seno de la
trabajadores del campo y de la mina. Encabezada
organización. A propuesta de Pedro A. Rozo, la
junto al doctor Jiménez de Ledesma por un
Asamblea integrada por más de 200 socios
farmacéutico, dos militares retirados y algunos
acordaría no concurrir a las próximas elecciones
pequeños industriales, La Junta de Defensa de
municipales como tal organización sino de forma
Marbella, con domicilio social en el número 6 de
individual17, lo que no significa que La Regional
la calle Lobatas, representa la continuidad del
pueda ser considerada una organización apolítica,
asociacionismo obrero y republicano, como
dado los mecanismos desplegados en la defensa
evidencia la presencia entre sus asociados de
de los socios que como en Marbella fueron
hombres procedentes de la organización
CILNIANA 29
FÉLIX JIMÉNEZ DE LEDESMA: EL MÉDICO DE LOS POBRES
republicana Mar y Tierra y de La Emancipación, esta
última una asociación obrera con arraigo en el sector minero. Precisamente desde La Junta de Defensa
se canalizarán a través de su presidente y de
Sandalio Chicote su secretario, las denuncias de
los trabajadores de la mina sobre el trabajo a
destajo 24. Pero el Centro de Defensa de Marbella fue
sobre todo un instrumento creado por el doctor
Jiménez de Ledesma para enfrentarse a las
clientelas locales de la familia Chinchilla,
emparentada con López Domínguez, jefe de una
facción del Partido Liberal, cuyos parientes y
amigos políticos ostentan desde 1890 la
representación del distrito Coín-Marbella de casi
ininterrumpida obediencia liberal25.
provinciana sociedad local. Su trayectoria
profesional en la localidad quedó marcada por su
enfrentamiento con el doctor Félix de Zea Urbano,
médico forense y director del Hospital e Hijuela
Expósitos de la ciudad, quien pretendió acceder
a la plaza de médico titular del tercer Distrito
El permanente enfrentamiento que el doctor Jiménez de Ledesma mantuvo con la pequeña
oligarquía local, escudada en el control del poder
municipal y habituada a las prácticas caciquiles,
impulsó sin duda la creación de una organización
con capacidad para enfrentarse a unos grupos que
no son identificables necesariamente con grandes
intereses económicos –representados en la
comarca por la compañía minera The Marbella
Iron Ore Company Limited y La Sociedad Colonia
de San Pedro Alcántara–, sino con grupos medios
que desde la gestión de los recursos municipales
a través de la patrimonialización de los cargos
públicos dominan a una ciudadanía que ha de
mantenerse dócil al cacicato liberal de los Chinchilla a fin de garantizar la permanencia del
respectivo jefe político en el parlamento.
que desde 1907 venía ocupando de forma interina
el doctor Jiménez de Ledesma. La acumulación
de cargos públicos en manos de una sola persona o en los miembros de una misma familia no
era infrecuente, en esta ocasión la pretensión del
influyente doctor Zea fue rechazada por la
corporación municipal al considerar incompatible
su cargo de director del Hospital de San Juan de
Dios con el de médico municipal.
El día del tumulto, el médico recorría las
calles de El Barrio dando instrucciones a
los vecinos para que se concentraran en la
Plaza, más de cincuenta mujeres con sus
chiquillos le acompañaban
Desde 1903 los dos médicos de la
Beneficencia Municipal venían reclamando la
dotación de una nueva plaza para atender a un
servicio que el galopante aumento de la pobreza,
incrementado desde la crisis de 1905,
demandaba27. Cuando la plaza fue creada, el doctor Jiménez de Ledesma contó con el apoyó
profesional de sus colegas médicos y
Cuadro 2
con el respaldo político de una
corporación de clara filiación liberal
Directorio de la Junta de Defensa Administrativa de Marbella (30/04/1909)
con representación republicana. La
valoración que en agosto de 1908
hacía el alcalde, Manuel Álvarez
Cabello, ensalzando su “laboriosidad,
inteligencia y honradez”28 se opone a las
descalificaciones a las que apenas
unos meses más tar de hubo de
enfrentarse.
En efecto, la independencia
del médico en su ejercicio
profesional, su escasa disponibilidad
Fuente: AHPM, Sección Gobierno Civil, Serie Asociaciones, C. 928, “Acta de constitución de la Sociedad a considerar el magisterio indiscutido
Junta de Defensa Administrativa de Marbella”, 30 de abril de 1909 y AMMA, C. 1073-H, P. 3, “Censo
de personalidades médicas como el
Electoral”, 19 de noviembre de 1909
prestigioso ginecólogo doctor Gálvez,
Un equilibrio que en Marbella quedará
le distanciaron de la clase médica, que se aunó
traumáticamente dislocado por la poderosa y
en su contra, cuando don Félix de Zea lo llevó
excéntrica personalidad de Félix Jiménez de
ante un Tribunal de Honor. Las acusaciones
Ledesma, un médico licenciado en la Facultad de
formuladas por el médico forense ante la Junta
Medicina y Cirugía de la Universidad de Zaragoza,
de Médicos del partido eran genéricas cuando se
que a su llegada a Marbella poseía una amplia
referían al ejercicio profesional del médico y
experiencia profesional26, pero cuya innovadora
tenían que ver con cuestiones de forma que
forma de ejercer la medicina y su poco
afectaban a la “dignidad de la clase médica”. Según
convencional forma de vida chocó con la
se expuso, el doctor Jiménez de Ledesma se había
30 CILNIANA
FÉLIX JIMÉNEZ DE LEDESMA: EL MÉDICO DE LOS POBRES
presentado en Marbella anunciándose con una
banda de música, montado en un carruaje “en el
que se exhibía con aspecto grotesco”. Pero lo que
realmente molestaba al conjunto de los médicos
era la insumisión del recién llegado a la disciplina
corporativa y en concreto la osadía de denunciar
al doctor Félix de Zea por la dejación de funciones
al frente del Hospital29. A la vez, su modo de vida
y sus costumbres le acarreaban la enemistad de
los sectores más conservadores, que no dudaron
en utilizar aspectos de su vida privada a la hora
de apoyar el expediente administrativo que se le
abrió por unos hechos de naturaleza claramente
política. El doctor Jiménez de Ledesma, entonces
de 33 años, animaba a la celebración de entierros
laicos, que convertía en manifestación política en
contra del párroco y se bañaba desnudo en las
playas de la población30.
De cualquier forma es tan evidente la
tormentosa relación que el doctor Jiménez de
Ledesma mantuvo con algunas de las familias de
más significación social de la localidad como el
predicamento que tuvo entre los sectores más
empobrecidos, los habitantes del distrito bajo su
cargo, una zona de estrechas callejuelas a la orilla
del mar, habitada por pescadores, jornaleros y
mineros: sectores representados en la Junta de
Defensa y desde los que pretendía romper la
hegemonía de los liberales en las próximas
elecciones municipales.
En la ciudad, el celebre pucherazo no era
nuevo; ya en las elecciones de 1905 habían sido
boicoteados los candidatos republicanos33 y en
1902 durante el proceso electoral se dieron todo
tipo de actuaciones fraudulentas tipificadas como
delitos electorales34.
En el primer distrito, el presidente de la
mesa electoral, Miguel Belón Torres, no admitió
El doctor Jiménez de Ledesma, entonces de
33 años, animaba a la celebración de
entierros laicos, que convertía en
manifestación política en contra del párroco y
se bañaba desnudo en las playas de la
población
las propuestas para interventores presentadas por
los candidatos, entre los que se encontraba
Antonio Marín Carrasco, vicepresidente de La
Junta de Defensa; El recuento de votos se efectúo
sin permitir la presencia de los interventores. En
el segundo distrito el mayor número de votos lo
obtuvo el candidato Cristóbal Lara Galbeño, vocal del directorio de La Junta de Defensa, pero antes
de firmarse las actas, el alcalde, Manuel Álvarez
Cabello, se las llevó. En la sección segunda del
tercer distrito, según denunciarían los opositores
al alcalde, éste y el juez municipal impidieron
votar a los electores. En este distrito, donde el
doctor Jiménez de Ledesma tenía la mayoría de
los apoyos, fueron detenidas una veintena de
personas, entre las que se encontraba el candidato
y concejal, Rafael López Macías, y la policía municipal desalojó el colegio antes de que se
Los esfuerzos de Segismundo Moret y
López Domínguez por unir a las dos facciones
del Partido Liberal en la provincia de Málaga
resultaron vanos. Tras una reunión mantenida
en el Congreso a la que asistieron los senadores
y diputados por la provincia de Málaga, el
acuerdo de nombrar una Junta
Cuadro 3
Organizadora, integrada por
liberales y demócratas para la
Junta Directica del Círculo Agrícola e Industrial de Marbella (5/01/1905)
reorganizar de los comités
locales, quedó frustrada por el
desacuerdo del jefe del partido
en Málaga, Adolfo Suárez de
Figueroa, con la representación
otorgada a los moretistas
malagueños 31. Los liberales
concurrieron a las municipales
del 2 de mayo profundamente
divididos. Las esperanzas
puestas en la nueva ley electoral Fuente: AHPM, Sección Gobierno Civil, Serie Asociaciones, C. 928, “Acta de constitución del Círculo Agrícola e
Industrial de Marbella”, 5 de enero de 1905
por quienes como Pedro A.
Rozo la consideraron una
realizara el recuento –en el que se adjudicaron
medida salvadora frente al caciquismo “el día
tan sólo 16 votos al candidato Sandalio Chicote
que los españoles la sepan interpretar” 32 no impidió
Beltrán, secretario de La Junta de Defensa–,
que en Marbella las elecciones se celebraran en
abandonando la urna y la documentación después
base a todo tipo de corruptelas según los
de que los interventores salieran de estampida
habituales procedimientos de la España de la
ante el ruido de golpes y disparos35.
Restauración.
CILNIANA 31
FÉLIX JIMÉNEZ DE LEDESMA: EL MÉDICO DE LOS POBRES
Pero si los procedimientos empleados por
los agentes locales del caciquismo, los jueces y
los alcaldes fueron los habituales, en 1909 la existencia en la localidad de una fuerza política emergente, liderada por Jiménez de Ledesma pudo
canalizar la oposición de la familia liberal contraria al cacicato de los Chinchilla36 –cuya clientela,
asentada en el Círculo Agrícola e Industrial de
Marbella representaban el alcalde, Manuel Álvarez
Cabello y el juez municipal suplente, José Álvarez
Acosta–, pero igualmente la de los sectores republicanos y obreros que al no aceptar la exclusión
de los candidatos “no oficiales” desde La Junta de
Defensa plantearan la anulación de las elecciones
con el respaldo de La Regional. Unas elecciones
en las que a nivel general los republicanos conquistaron los ayuntamientos de las grandes ciudades y que en Málaga ponían en evidencia la
quiebra del sistema caciquil 37 que en Marbella
impulsaría Jiménez de Ledesma.
4. EL MOTÍN DE LAS MUJERES
Unos días después de las elecciones, la tarde del 12 de mayo, el médico fue detenido cuando se encontraba visitando a sus enfermos. Según su propia versión38, una pareja de la policía
municipal intentó cachearlo, la resistencia opuesta por don Félix, que no se caracterizaba precisamente por su docilidad de carácter, atrajo a varias
mujeres de El Barrio en su defensa. Conducido a
la cárcel, situada como el Ayuntamiento en la plaza central de la ciudad, fue seguido por una multitud de personas que aumentaba a medida que se
extendía por la ciudad la noticia de la detención.
Más de 2.000 personas llegaron a congregarse frente a las puertas de la Casa Capitular39. Mientras la
gran mayoría pedía a voces la comparecencia del
alcalde a quien se consideraba responsable de la
detención, otros intentaban presentarle una solicitud en regla en demanda de libertad.
El alcalde, ante las amenazas e insultos que
contra él lanzaba el conjunto de la chiquillería y
las mujeres, recurrió a la Guardia Civil. La hasta
ese momento concentración de amigos y simpatizantes del doctor Jiménez de Ledesma se convirtió en un violento motín. Entre las 6 de la tarde y las 11 de la noche del 12 de mayo de 1909,
las calles del Río, San Cristóbal, San Ramón, Luna,
Lucero, Sol... quedaron desiertas, sus gentes cruzaron el río de la Represa, una barrera que separaba el barrio más pobre del elegante casco urbano y tomaron la plaza de la Constitución. El Ayuntamiento fue asaltado y saqueado, la multitud re-
corrió las distintas estancias del edificio abriendo los balcones y arrojando el mobiliario a la calle, una inmensa pira se formó en el centro de la
plaza con muebles y libros, dando lugar a una
hoguera cuyas llamas alcanzaron grandes proporciones. Mientras la multitud aplaudía la destrucción de los documentos “en los que quizá se contuviera en letras de oro la historia triunfal del odioso
caciquismo”40, algunos grupos insistían en localizar al alcalde, quien posiblemente fuera testigo
de aquel inesperado brote de violencia desde la
sede del Círculo Agrícola e Industrial, situado en la
esquina de la plaza, cerca de la casa de los Chinchilla. De allí pudo escapar saltando por una ventana, lo que llevó a sus enemigos a volver sus iras
contra los domicilios de los políticos demócratas, es decir de los seguidores del general López
Domínguez.
Al filo de la medianoche la violencia no
arreciaba, los escasos efectivos de la Guardia Civil se mostraban impotentes para controlar a una
multitud compuesta en gran parte por mujeres y
niños de corta edad a quienes no disuadían los
disparos que las fuerzas de orden público, reforzadas por la presencia de carabineros, efectuaban
al aire. La amenaza de que el motín se extendiera, llevó al Juez de Instrucción a poner en libertad al doctor Jiménez de Ledesma, sólo entonces
cesó la violencia. Cuando el médico pisó la plaza,
sus seguidores lo aclamaron, acompañándolo
prácticamente en procesión hasta su cercano domicilio en la calle de la Fortaleza.
Los sucesos de Marbella tuvieron una amplia
repercusión en la prensa provincial que los presentó como una manifestación del caciquismo.
Desde El Popular se justificaba la violencia como
una consecuencia lógica de los atropellos cometidos contra el médico. El pueblo al incendiar los
documentos municipales pretendía simbólicamente erradicar los testimonios de la dominación,
de sanear “la mefítica atmósfera por medio de la virtud purificadora del fuego”41.
Las autoridades locales y el círculo de amigos del alcalde valoraban los hechos de muy distinta manera. El motín había sido en primer lugar provocado por don Félix, quien desde las elecciones venía tratando de promover una manifestación de protesta por el resultado “desfavorable” obtenido por los candidatos de La Junta de
Defensa. El día del tumulto, el médico recorría las
calles de El Barrio dando instrucciones a los vecinos para que se concentraran en la Plaza, más de
La amplia presencia femenina en el motín tiene que ver con la identificación de
la figura que personificaba el remedio del dolor y la esperanza de la salud
32 CILNIANA
FÉLIX JIMÉNEZ DE LEDESMA: EL MÉDICO DE LOS POBRES
Calle del Río, en El Barrio (Fuente: Fondo Temboury. Diputación Provincial de Málaga)
cincuenta mujeres con sus chiquillos le acompañaban. Frente a la versión del editorialista de El
Popular que presentaba los hechos como la manifestación de una protesta popular, la versión del
alcalde, publicada también en el mismo periódico, hablaba de una chusma, que lejos de contemplar pasivamente los incendios se había entregado al pillaje42. A los daños ocasionados al patrimonio municipal, los liberales demócratas añadían los destrozos sufridos en la casa del juez
municipal y el robo de dinero y víveres de los locales del Círculo Agrícola e Industrial.
La magnitud de los acontecimientos desbordó por completo a las autoridades municipales; a la mañana siguiente la ciudad fue tomada
por la fuerza pública. La dimisión del Gobernador Civil por la victoria republicana en la capital
retrasaba la intervención de la máxima autoridad
provincial en el conflicto. Hasta la mañana del día
14 de mayo no llegó a Marbella el marqués de
Unzá del Valle, aún representante del Gobierno
en Málaga. Para entonces las detenciones habían
comenzado y en el Congreso el diputado liberal,
Suárez de Figueroa, protestaba ante La Cierva,
ministro de la Gobernación de Maura, por las actuaciones judiciales en Marbella.
En efecto, el juez municipal, una de las
personas sobre las que se había dirigido la vio-
lencia, había decretado prisión para varias decenas de electores43. El día 15 fue de nuevo detenido el doctor Jiménez de Ledesma y reaparecieron
los disturbios. En esta ocasión las autoridades
municipales contuvieron la protesta. Con la mayoría de los protagonistas masculinos encarcelados, la fuerza pública, casa por casa, buscó a los
sospechosos y al no encontrar a los hombres se
llevaron a las mujeres, una de ellas embarazada,
y a los niños. A principios de junio más de 60
personas permanecían detenidas44, mientras la
facción liberal contraría a los Chinchilla buscaba
neutralizar a sus oponentes responsabilizando al
juez de los acontecimientos.
L a prensa republicana consideró
desorbitada la actuación de las fuerzas de orden
público: “Ni aún en Marruecos, en las contiendas de
kábilas, ocurren estas atrocidades”45. El Directorio de
La Regional, por su parte, dirigía al Ministro de la
Gobernación escritos de protesta por la actuación gubernativa. En definitiva, la gestión de la
crisis daba oportunidad a la oposición de cuestionar los instrumentos a los que el sistema de la
Restauración había confiado la defensa del orden
social.
El carácter político del motín del 12 de
mayo parece fuera de toda duda. No puede considerarse en modo alguno un hecho aislado, ni
CILNIANA 33
FÉLIX JIMÉNEZ DE LEDESMA: EL MÉDICO DE LOS POBRES
totalmente espontáneo. Es el resultado de “la derrota” en las elecciones de mayo 1909 de una fuerza alternativa a los grupos que se repartían el
poder local, en manos de los mayores contribuyentes por Renta Agraria y acostumbrados a solventar sus diferencias sin intervención del conjunto de la ciudadanía, considerada sólo desde la
utilización que de su derecho al sufragio podría
beneficiarle.
familiar, podían mantener un contacto cotidiano.
Pero la miseria alejaba de la Iglesia a las mujeres
de El Barrio, único espacio comunitario al que les
era permitido el acceso. En la interpretación que
de su papel en los sucesos se hizo desde el poder
subyace una crítica patriarcal por la invasión como
sujetos activos de los espacios políticos masculinos, materializados en el despacho del alcalde,
en el Salón del Pleno y en el Círculo Agrícola.
La utilización por parte de estos poderes
de una “violencia institucionalizada” de manera
recurrente en forma de amenazas, presiones y
coacciones aparece de repente contestada desde
una acción colectiva que fue percibida por los que
la padecieron como la emanación de una fuerza
bruta, irracional, inconsciente e irreflexiva, ejercida por una “turba fanática e imbécil” y no como
la manifestación del abismo que separaban a los
grupos dominantes de amplios sectores de la
población con capacidad de ensayar nuevas respuestas. Violencia política, en tanto que afecta al
reparto del poder y que emerge en el seno de un
conflicto político46 y que al dirigirse contra los
símbolos del poder que encarnaba el caciquismo
puede considerarse selectiva. Y ello aún teniendo en cuenta que la destrucción de algunos documentos del Archivo Municipal posiblemente fue
magnificada por el secretario y que la desaparición de cierta documentación fiscal beneficiaba
a los grupos a quienes la violencia iba dirigida.
La amplia presencia femenina en el motín
tiene que ver con la identificación de la figura
que personificaba el remedio del dolor y la esperanza de la salud. Y desde esta perspectiva es preciso valorar la formación del médico, en tanto que
tiene que ver con las denominadas enfermedades sociales, como la tuberculosis –la enfermedad que más mortalidad ocasionó en Marbella en
la segunda década del siglo48–, incubada en los
espacios insalubres que servían de vivienda a la
mayor parte de las familias que él trataba. La lucha contra esta enfermedad llevaría a don Félix a
ser uno de los pocos especialistas españoles que
la combatían mediante la utilización del suero
SAT49. Conoció igualmente la presencia de la lepra en el municipio, siendo precisamente durante su estancia en Marbella cuando se dio el más
alto número de casos de aquella terrible enfermedad50, que en palabras de don Félix “viene siendo endémica en la localidad con sus funestas consecuencias, sin solución alguna por parte del municipio”51.
Palabras que revelan la impotencia ante las limitaciones de los poderes públicos en la inter vención del problema sanitario que, según el discurso de la corriente médico-higienista, estaba profundamente imbricado en la cuestión social. Corriente que desde su formación europeísta y su
posterior trayectoria política en el reformismo
debió conocer y compartir. Su especialización en
Fuente: ADE, El Regional, 27/04 – 01/06/1918
Otro asunto es que la participación en el
motín tuviera una motivación exclusivamente
política. El ejercicio de la violencia contra el poder como manifestación de una cultura preferentemente masculina nos lleva a considerar el
protagonismo que las mujeres tuvieron en los
acontecimientos. Ellas acompañaban a don Félix
en el momento de ser detenido, eran vecinas de
El Barrio, usuarias de la beneficencia municipal y
principales defensoras del médico. Su papel en
el motín tenía que ver, como se señala desde la
historiografía feminista que se ha ocupado de la
participación femenina en los motines de subsistencia, con los principales roles de las mujeres,
la reproducción y el cuidado de los hijos, con la
defensa de la salud y la conservación de la vida47,
lo que constituía la esencia de la profesión médica. Los médicos y los curas eran los únicos hombres con quienes las mujeres, fuera de su ámbito
34 CILNIANA
Fuente: ADE, El Regional, 25/09 – 6/10/1917
enfermedades relacionadas con la reproducción
y la sexualidad femenina lo mantuvieron en contacto con el mundo de las mujeres, en los años
en que la vanguardia de la clase médica redefinía
la argumentación religiosa de la maternidad desde presupuestos laicos y científicos a partir de la
maternología52.
FÉLIX JIMÉNEZ DE LEDESMA: EL MÉDICO DE LOS POBRES
Su experiencia y conocimientos se traducían en una práctica profesional que extrañaba a
sus colegas, al recetar medicamentos según una
fórmula propia y desconocida para los farmacéuticos locales y sobre todo en cantidades superiores a las permitidas por el presupuesto municipal. Para él sin embargo, “Las prescripciones deben
hacerse con respeto a la terapéutica y según la naturaleza del paciente y la intensidad del mal, así la dosis es
grande o pequeña y si el médico alguna vez se excedió
fue por amor a los enfermos y su deseo de salvarlos”53.
Concebía el ejercicio de la medicina desde una
dimensión profundamente humanística; la atención a los desfavorecidos era un acto de justicia y
no de caridad: “el enfermo es un ser que sufre, al que
no se le deben escatimar los medios para su curación
por estar condenado a ser pobre”. Su contacto con
los sectores sociales más desfavorecidos de la ciudad explican la movilización a su favor de unos
grupos cuyas condiciones de vida –sobre todo
las familias pescadoras rozaban la indigencia–
mantenían entre las mujeres siempre vivo un sentimiento de exasperación, un odio que se engendraba en los diminutos habitáculos de los corralones, en los largos inviernos sin pesca, en los
efectos de la sequía y sobre todo en la incidencia
de las enfermedades en los niños. Una movilización que, sin embargo, tiene consecuencias políticas y que evidencia, en vísperas de una de las
grandes crisis de la Restauración, que la insumisión al sistema que se manifestaba con claridad
en los grandes núcleos urbanos era trasladable al
marco rural. Y que esta insumisión podría ser
políticamente utilizada por las fuerzas que se disponían a conquistar el poder.
Los sucesos de Marbella, que se saldaron
con el encarcelamiento de más de 60 personas,
entre las que encontraban además del médico,
algunos prestigiosos profesionales como el abogado don Miguel Gutiérrez de Quijada y el procurador, don Andrés Moyano Jiménez, dieron
oportunidad a La Regional para emprender una
feroz campaña contra el caciquismo en la provincia de Málaga, campaña en la que participó activamente, el abogado Francisco de la Rubia
Fernández, presidente de la Junta de Defensa de
Coín, ciudad que compartía con Marbella la representación del distrito, y que se basó en la denuncia de la represión persiguiendo el objetivo
del nombramiento de un juez especial para el
caso.
En Marbella, la consecuencia más inmediata fue el establecimiento de una alianza coyuntural para anular las elecciones del 2 de mayo entre
La Junta de Defensa y la familia liberal oponente al
alcalde. Esta facción fue la beneficiaria de la crisis al ser nombrado alcalde por Real Orden uno
de sus representantes, el concejal Salvador Mo-
reno Jaime, bajo cuya presidencia se comenzó en
julio el expediente administrativo de sanción contra don Félix, suspendido de su cargo desde su
ingreso en prisión el 15 de mayo. En el poder
municipal, el liderazgo de una de las familias liberales fue sustituido por otro también liberal,
igualmente interesado en neutralizar con vistas
a las próximas elecciones municipales convocadas para septiembre a La Junta de Defensa, cuya
capacidad de convocatoria había quedado de
manifiesto.
A su salida de la cárcel, a los cuarenta y
tres días de ser ingresado, don Félix se había convertido en un símbolo de la resistencia
anticaciquil: “un Cristo sacrificado por los fariseos del
caciquismo de Marbella”54. Con motivo de su puesta en libertad, La Regional celebró, el 11 de julio,
un gran acto en el que estuvieron presentes los
presidentes de las Juntas más activas de la provincia –entre ellas la de Alozaina, donde se había
producido un motín de parecidas características
al de Marbella–. Ante aquella asamblea, el doctor
Jiménez de Ledesma pronunció una conferencia
en la que no faltaron las evocaciones a grandes
personalidades del republicanismo como Nicolás
Salmerón, fallecido un año antes o Joaquín Costa55. Comenzaba así una nueva campaña política
apoyada por La Regional para romper el monopolio del Partido Liberal en el Ayuntamiento de
Marbella.
Lo sucedido en el verano de 1909 es bien
conocido. Con el telón de fondo de la Semana Trágica, la reactivación de La Junta de Defensa Administrativa de Marbella encontró serias dificultades.
La suspensión de las garantías constituciones con
motivo de los sucesos de Barcelona fue utilizada
por el alcalde para impedir cualquier actividad
política de una organización que en vísperas de
las elecciones de septiembre contaba ya con 400
asociados. En unos momentos en los que la represión gubernamental mantenía –siguiendo la
política del Bloque de Izquierdas– a los liberales
junto a la oposición antidinástica contra Maura,
La Cierva, Ministro de la Gobernación de un gabinete conservador, se convertía en garante de
los derechos de la organización que lideraba don
Félix Jiménez de Ledesma.
Desde el Gobierno Civil se ordenó al alcalde que permitiera la campaña electoral en
Marbella; Gobernación daba luz verde a la utilización de la Guardia Civil, en el caso de que el
alcalde se opusiera. En septiembre, el aislamiento del gobierno conservador era un hecho.
Intuyendo la próxima promoción al Gobierno de
la nación del Partido Liberal y la incapacidad en
una coyuntura crítica para el país de contar con
la intervención en las elecciones de las garantías
CILNIANA 35
FÉLIX JIMÉNEZ DE LEDESMA: EL MÉDICO DE LOS POBRES
gubernamentales, los candidatos de La Junta de
Defensa optaron por retirarse “por carecer de intervención en las mesas y a merced del enemigo común,
las dos facciones del caciquismo liberal”56. La victoria
de Salvador Moreno Jaime en el Ayuntamiento
preludiaba la de sus amigos políticos, los
moretistas, que garantizarán el continuismo de
las mismas clientelas en el distrito, pero los cimientos para la creación de otras opciones alternativas a esta situación habían quedado establecidos.
5. EL REFORMISMO: UN PROYECTO
DE LOS INTELECTUALES ESPAÑOLES.
LA CREACIÓN DEL PARTIDO
REFORMISTA EN MARBELLA
El expediente administrativo abierto contra el doctor Jiménez de Ledesma, no consiguió
inhabilitarlo, al ser repuesto por el Gobierno Civil hasta la resolución definitiva de su caso. Juzgado junto con alguno de sus seguidores en julio
de 1910, fue absuelto por un Jurado Popular de
los delitos de sedición, incendio y robo57. Ello le
permitió seguir en la sanidad pública hasta 1912
cuando fue definitivamente cesado como médico del tercer distrito58; la plaza fue provisionalmente ocupada por quien la venía ambicionando
desde 1907: don Félix de Zea Urbano –su mayor
enemigo–. Sin embargo, su cese no obedeció a
motivos políticos, sino a una decisión personal
que lo llevó a proseguir su formación médica en
el extranjero. Tras solicitar una licencia para estudiar las innovadoras terapias de la quimioterapia en junio de 1911, no volvió a su puesto de
médico municipal59. Cuando regrese al municipio,
dos años y medio después, será para impulsar la
creación del Partido Reformista.
El Partido Reformista fue la materialización
de una línea de pensamiento de raíces krausistas,
sostenida por un sector de la burguesía ilustrada
vinculada a la Institución Libre de Enseñanza. Un proyecto cuyas formulaciones teóricas se deben a
El Reformista fue un partido de intelectuales
del que formaron parte los más brillantes
cerebros de la Ciencia, la Medicina, la
Literatura, la Historia, la Sociología…
los republicanos moderados Gumersindo de
Azcárate y Melquíades Álvarez, y que representa
el esfuerzo de un sector de la democracia española para neutralizar el avance de un conservadurismo antidemocrático y del obrerismo organizado. Un intento, en definitiva, de conjugar los
derechos de propiedad con la democracia políti-
36 CILNIANA
ca y la reforma social, una tercera vía integradora
y superadora de los antagonismos sociales tendente al establecimiento de una democracia
participativa y modernizadora en la línea de los
sistemas políticos francés y británico60. Para Tusell,
el Partido Reformista es un ejemplo de la domesticación de los grupos republicanos moderados
por el sistema de la Restauración, de la tendencia del sistema de atraerse a sus oposiciones hasta
hacerlas inofensivas61.
Pero el reformismo se definió sobre todo
por ser un programa impulsado desde la vanguardia de la intelectualidad española. El Reformista
fue un partido de intelectuales del que formaron
parte los más brillantes cerebros de la Ciencia, la
Medicina, la Literatura, la Historia, la Sociología...
en unos años en los que el espíritu de la Institución impulsaba a través de sus cuadros las grandes reformas educativas y sociales62. Azcárate,
González Posada, Pedregal, Luis de Zulueta, Antonio Machado, Gustavo Pittaluga, Manuel Azaña
y José Ortega y Gasset figuraron en el reformismo y o en la Liga de Educación Política, muy próxima al partido, agrupación que representaba a la
denominada Generación del 14. En opinión de
Marichal, la generación más importante de la historia intelectual de la España moderna, pero también una de las generaciones más completas de
la historia europea del siglo XX63.
En Marbella, la pequeña burguesía comercial y los sectores medios de profesionales que
conformaban el apoyo social del reformismo, y
que en la ciudad habían sido el sostén del
republicanismo, eran minoritarios, en unos momentos en los que el tradicional entendimiento
entre republicanos y obreros se resentía por la
orientación de éstos hacia los partidos de clase.
En una ciudad sin tradición ni inquietudes culturales cuya oligarquía se caracterizó históricamente por cerrar filas en torno a unos grupos dominantes poco inclinados a toda innovación, la introducción de una opción política que germinaba en las cátedras universitarias, se difundía en
los ateneos y se nutría de los pensionados de la
Junta de Ampliación de Estudios –la institución
que presidió Cajal y desde la que los universitarios españoles accedieron al panorama científico
europeo– constituye un hito en la historia política de Marbella durante la Restauración en tanto
en cuanto que fue una opción apenas representada en Andalucía y sin apenas significación en el
panorama del republicanismo malagueño.
El vínculo del reformismo con Marbella es
el doctor Jiménez de Ledesma. Su incorporación
al partido de Melquíades Álvarez es explicable
desde su trayectoria política, intelectual y profesional. Independientemente del liderazgo que
FÉLIX JIMÉNEZ DE LEDESMA: EL MÉDICO DE LOS POBRES
ejerció en Marbella
tos eléctricos: depilasobre unos secto- El Partido Reformista orientaría su programa ción electrolítica con
res cada vez más
social, como se había hecho desde La Junta anestesia local, tratainclinados hacía el
miento de enfermede Defensa, hacia los trabajadores de la mina dades de la piel, apasindicalismo, don
a los que añade ahora los de las colonias
Félix no era un reratos para masajes,
volucionario. De exagrícolas de San Pedro Alcántara y El Ángel estufas de desinfectracción social burción
eléctricas,
guesa64 , su trayecetc... 66 En 1917, su
toria política se orientó hacia opciones que, como
nombre aparecía incluido en la revista La Clínica
las asociaciones de Defensa Administrativa, no cuesMalagueña entre los médicos que ensayaban terationaron el sistema o que, como el Partido Reforpias antituberculosas. Durante estos años su acmista, terminarían aceptándolo. Algunos de los
tividad profesional fue paralela a su activismo popresupuestos del programa reformista, aquellos
lítico.
que tenían que ver con la racionalización de la
administración y con la regeneración de la vida
La organización del Partido Reformista en
municipal, estaban ya presentes en La Regional,
Málaga es simultánea a la asunción por parte de
presidida por Jiménez de Ledesma en 1913. Dessus dirigentes de la línea de colaboración con la
de esta convergencia es explicable su adscripción
monarquía. Durante el verano de 1913, a través
al reformismo que convertía en programa polítide Cristián Scholtz Aponte se impulsa la creación
co las demandas de la “apolítica” organización
del partido en Ronda67 y a finales de año en Coín
malagueña. El carácter laico del nuevo partido,
y en Marbella68. Los Scholtz, personifican en Másu orientación republicana, su confianza en solulaga el grupo social sobre el que se apoyó el reciones armónicas a los conflictos de clase y su
formismo español, la burguesía comercial. Sin
inspiración en los modelos políticos francés e
embargo, la implantación del nuevo partido, precisamente por su carácter
Cuadro 4
elitista fue minoritaria, a excepDirectorio de La Regional (29/12/1913)
ción de Asturias, núcleo original del reformismo cuyos líderes se formarán como
Melquíades Álvarez, Clarín,
Buylla y Adolfo González Posada en la Universidad de Oviedo,
cuna del Movimiento de Extensión Universitaria y de La Universidad Popular, desde las que
los institucionistas proyectaban
sus ilusiones reformistas sobre
el obrerismo69.
Fuente: ADE, El Popular, 5/01/1913
inglés debieron atraer al médico que en aquellos
años viajó a Europa, siguiendo la pauta marcada
por la ciencia española de principios del siglo XX
que, en su inserción en el ámbito europeo, convergía con las corrientes reformistas sobre todo
de Francia 65.
En 1913, el doctor Jiménez de Ledesma
realizó una excursión científica a Francia y Alemania, donde se familiarizó con la técnica de la electricidad aplicada al tratamiento de las enfermedades crónicas y de la matriz. Su consulta –que
en septiembre de 1916 trasladó a la calle del Ángel– contaba con los más avanzados instrumen-
La importación del reformismo a Málaga es posible que
sea debida precisamente a un
hombre de la Institución Libre de
Enseñanza, Domingo de Orueta
y Duarte70. Profesor de la Institución, este Ingeniero de Minas, hijo del famoso
geólogo malagueño, Domingo Orueta y Aguirre,
trabajó en Mieres como director de una fábrica
siderúrgica y en Gijón, donde instaló su propia
fábrica. Amigo de Melquíades Álvarez, fue uno
de los ponentes del programa del Partido Reformista71 y candidato por el distrito Coín-Marbella
en las elecciones a Cortes de 191872. La familia
Orueta constituía en la Málaga de principios de
siglo un ejemplo paradigmático de la elite cultural de formación europea representada en la Sociedad Malagueña de Ciencias Físicas y Naturales. Fundada a iniciativa de Domingo Orueta padre, también cuenta entre sus socios fundadores con
CILNIANA 37
FÉLIX JIMÉNEZ DE LEDESMA: EL MÉDICO DE LOS POBRES
miembros de la familia Scholtz73. Desde este ámbito científico es posible que el doctor Jiménez
de Ledesma contacte con el reformismo, aunque
no descartamos una vinculación desde el núcleo
original de Gijón, de donde era natural su esposa, Consuelo Fernández-Nespral74.
vienen poniendo el sello del refinamiento al egoísmo y
la sensualidad del político perverso”76.
El Partido Reformista orientaría su programa social, como se había hecho desde La Junta de
Defensa, hacia los trabajadores de la mina a los
que añade ahora los de las colonias agrícolas de
San Pedro Alcántara y El Ángel. Sin embargo, la
nueva formación carecía de bases, sus cuadros
estaban socialmente muy alejados del pueblo trabajador que sostuvo a La Junta de Defensa y de los
sectores que en 1909 salieron a la calle en defensa de don Félix.
El doctor Jiménez de Ledesma regresó a
Marbella en diciembre de 1913, acompañado del
escritor Rafael Ávila de la Rosa, para impulsar la
creación de un comité que organizara el Partido
Reformista en la ciudad. La nueva organización
fue presentada en una fiesta celebrada en una de
las grandes casas que desde las murallas del Castillo se asomaban a la Barbacana, sede del CírcuLa creación del partido en el distrito de
lo Reformista75. Entre sus cuadros dirigentes se
Coín-Marbella en vísperas de las elecciones geencontraban miembros de la pequeña burguesía
nerales de 1914 obedece a la intencionalidad de
local y propietarios agrícolas. Algunos antiguos
presentar candidaturas en el distrito donde en
miembros de La Junta de Defensa representaban a
aquella ocasión concurrió la conjunción Republilos pequeños artesanos y empleados que habían
cano-Socialista, y donde un vez más salió elegido
el heredero del cacicato de los Chinchillas, Eduarimpulsado la antigua organización, mientras que
do Ortega y Gasset77.
la presencia de algunos socios de la sociedad obrera Mar y Tierra es indicativa de
la continuidad en el reformisCuadro 6
mo del republicanismo mode- Junta Directiva del Partido Reformista en Marbella (23/12/1913)
rado. La prensa insistía en la
privilegiada situación económica de los cuadros del reformismo, considerada una garantía
de independencia política frente a las clientelas tradicionales,
una pequeña inteligencia local
formada por hombres cultos y
acomodados que al ser nuevos
en política representaban la posibilidad de regenerar la vida
pública: “Su nombramiento honra un partido que trata de hacerse
de hombres probos y decididos que
Fuente: ADE, La Unión Mercantil, 24/12/1913 y AMMA, C. 119-H, P. 3, “Censo Electoral”, 19 de
con su carácter sincero se identifinoviembre de 1909
quen con todas las clases sociales
satisfaciendo las legitimas aspiraciones de los pueblos
El Partido Reformista, entre 1914 y 1919,
que se ven oprimidos por esos cartujos y tiranos que
queda definitivamente integrado en el turnismo
dinástico a la vez que pierde los
escasos apoyos que mantenía en
Cuadro 5
Andalucía.
Comité organizador del Partido Reformista en Marbella (7/12/1913)
Fuente: ADE, La Unión Mercantil, 7/12/1913 y AMMA, C. 119-H, P. 3, “Censo Electoral”,
19 de noviembre de 1909
38 CILNIANA
En Marbella, pese a su voluntad renovadora, el reformismo languidece incapaz de ensombrecer a los líderes de la familia liberal. Éstos, desaparecido López Domínguez, parecen
diluirse en la herencia del
moretismo, recogida por Santiago Alba y apoyada por Rafael
Gasset Chinchilla, director del
influyente periódico El Imparcial
y ministro de Fomento también
con Romanotes. La amplia nómi-
FÉLIX JIMÉNEZ DE LEDESMA: EL MÉDICO DE LOS POBRES
na de distritos liberales que en Galicia, Ciudad
Real, etc. acaparaba la familia de Rafael Gasset se
completaba desde 1910 con el del distrito CoínMarbella. Durante estos años la proyección pública de don Félix es menor que en su primera
estancia en Marbella. Al frente del Partido Reformista, de cuya directiva formaba parte de forma
honoraria, sus energías se proyectaron hacia la
construcción de un sanatorio antituberculoso que
intentó construir en las faldas de la Sierra Blanca, en un paraje privilegiado, dotado de su propio manantial. Un lugar aislado y alejado de la
población que requería la dotación de unas
infraestructuras de acceso que terminarían impidiendo la viabilidad del proyecto.
Fuente: ADE El Regional, 27/04 – 01/061918
El acceso a la proyectada clínica, situada en el partido de Puerto Rico, era más fácil y
más corto desde la carretera de Ojén que desde el núcleo urbano de Marbella. A principios
de 1914, don Félix, a través de su apoderado,
José Martínez Esmorís, solicitará permiso al
Ayuntamiento para arreglar y construir un camino que permitiera el paso de carruajes desde “La Torrecilla” hasta “El Chorrón” donde empezaba su finca “Zaragoza” 78. El camino que
transcurría paralelo al trazado del ferrocarril
de la mina de hierro contó con el apoyo municipal que consideró el beneficio que el proyecto suponía para la población. Pero el cruce
de la vía férrea y el camino en “Puente Palo”
exigían la construcción de un paso a nivel que
la compañía inglesa no autorizó 79. Durante dos
años, don Félix persistió en su empeño de abrir
el camino a su costa, a la vez que apoyado ahora por su hermano Manuel, se embarcaba en
un nuevo proyecto de carácter industrial. La
fábrica de harinas “Covadonga” fue construida en el espacio que ocupó el Fuerte de San
Luis, según planos presentados por el arquitecto Fernando Guerrero Strachan 80. El establecimiento industrial propiedad de don Félix
Jiménez de Ledesma –un molino de cilindros
dotado de una moderna infraestructura técnica– estaba regentado por su hermano Manuel,
quien hubo de enfrentarse a todo tipo de problemas, entre los cuales no fue el menor el pleito presentado a los nuevos empresarios por
un obrero accidentado en la fábrica 81.
La prolongada ausencia del médico no fue
suficiente para que sus enemigos lo olvidaran82.
Sus proyectos se desarrollarán, por otra parte,
en medio de una profunda crisis en el municipio,
al afectar la guerra mundial a las exportaciones
de mineral y de azúcar. La crisis del trigo en 1918
debió ser determinante en el fracaso de su aventura industrial.
Hasta ese momento, el doctor Ledesma
permaneció pasando consulta en Málaga. Durante estos años83, el Partido Reformista mantendrá
sus expectativas políticas en la provincia. De su
aceptación plena del encasillado es ilustrativo el
apoyo prestado por el candidato conservador, Jaime Parladé Heredia, a su pariente
Domingo de Orueta y Duarte, candidato por el distrito Coín-Marbella en
las elecciones a Cortes de 191884.
Orueta, que durante sus investigaciones geológicas en la sierra de Ronda residió en el Ingenio de San Pedro Alcántara, no era un candidato
cunero. La vieja aspiración de arrebatar la representación del distrito
al Partido Liberal endureció la posición de los reformistas que basaron
la campaña electoral en desprestigiar al diputado
Eduardo Ortega y Gasset, acusado de desidia y
“Puente Palo”: cruce de caminos donde el doctor Jiménez de Ledesma exigía a
la «Compañía Inglesa» un paso a nivel para acceder a su finca “Zaragoza”
(Foto: Lucía Prieto Borrego)
CILNIANA 39
FÉLIX JIMÉNEZ DE LEDESMA: EL MÉDICO DE LOS POBRES
las bases obreras que habían nutrido La Junta de Defensa se identificaban con organizaciones de carácter socialista que, como la federación local de mineros y oficios varios El Progreso, impulsarán el sindicalismo minero.
El doctor Jiménez de
Ledesma murió en plena ola de
conflictividad laboral, muy cerca de
la mina donde sus antiguos seguidores luchaban por las condiciones
de trabajo que el médico había defendido.
Volvió a Marbella en el verano de 1918, enfermo de una dolencia de estómago. Murió el 10 de noviembre de
1919 en la casa de su finca “Zaragoza”, en el partido de “Puerto Rico”89, construida en un pequeño claro al borde de la estrecha vereda que baja
de la sierra, el lugar que soñó para curar y desde
el que hasta el último momento, según las palabras que con motivo de su muerte le dedicó Paris
(su amigo Pedro A. Rozo), en El Regional, siguió
poniendo a disposición de sus enfermos su ciencia. Consciente de su carácter impulsivo, don Félix
reconocía las dificultades que su personalidad le
acarreó: “Para llegar, comprendo que precisa el disimulo, comprimirse; yo no sé representar ni lo uno, ni
lo otro… ¡yo no llegaré jamás!”90.
Fábrica de harinas “Covadonga” (Fuente: RODRÍGUEZ PARRA, A., Marbella antes , Marbella, 1986, p. 10)
dejadez. Los reformistas no dejarían de utilizar
como arma arrojadiza contra las candidaturas oficiales el hundimiento de una cantera en Mijas. En
Marbella, el mitin de Orueta, celebrado en febrero de 1918, se centró en defenderse de las acusaciones de “cunero” que le prodigaba su rival,
Fuente: ADE El Regional, 27/04 – 01/061918
Eduardo Ortega, quien, por otra parte, no dudó
en descalificar los trabajos de Orueta en la Serranía de Ronda. El prestigioso geólogo evocaba su
vinculación a la comarca desde su quehacer científico que paradójicamente, como se lo recordaba
a su adversario político, había merecido el apoyo
y la aprobación del padre de Ortega, el periodista
José Ortega Munilla85.
En Marbella, la movilización de los hombres de Félix Jiménez de Ledesma, encabezados
por su apoderado, José Martínez Esmorís 86, proporcionaron a Orueta el mayor número de votos
obtenidos en los pueblos de la comarca, 380 frente a los 638 conseguidos por Eduardo Ortega y
Gasset87, que afianzaba su liderazgo político en
un distrito donde sólo en la ciudad de Marbella
el reformismo mantenía un apoyo que personificaba Jiménez de Ledesma.
En plena crisis de la Restauración, la agitación social –que en Marbella habría de manifestarse en toda su crudeza en las huelgas mineras de 1919–, acercó el reformismo a sus orígenes desde su carácter de intermediación entre la
burguesía y la clase trabajadora88. Para entonces,
40 CILNIANA
Estado actual de los edificios de “Puerto Rico Bajo”
(Foto: Lucía Prieto Borrego)
FÉLIX JIMÉNEZ DE LEDESMA: EL MÉDICO DE LOS POBRES
Al morir, con apenas 46 años, había transcurrido una década desde que iniciara su lucha
contra el caciquismo. Se había enfrentado a toda
la clase médica –don Félix de Zea a quien correspondió certificar su muerte, nunca le perdonó–, a
la influyente familia Chinchilla, al Ayuntamiento y
a la poderosa “Compañía Inglesa”, oponentes que
en su enfrentamiento con lo que en la Marbella de
aquellos años representó el doctor Jiménez de
Ledesma ensayarían su feroz resistencia a lo que
estaba por venir, la República, proclamada en
Marbella por hombres procedentes del reformis-
mo. La muerte libró a don Félix de conocer el fracaso de las vías reformadoras, su superación durante la República, o el trágico destino del creador
del partido, Melquíades Álvarez. En Marbella –donde el médico pidió ser enterrado–, el reformismo
se diluyó entre el republicanismo y el socialismo91.
El recuerdo de don Félix fue transmitido
por sus contemporáneos a la siguiente generación, de ésta, las voces más ancianas aún lo evocan como un singular ser humano, como “el médico del Barrio”, “el médico de los pobres”. „
APÉNDICE DOCUMENTAL
Documento 1
Personas detenidas con motivo de las elecciones y el motin de 1909
Fuente: Elaboración propia en base a los datos obtenidos de: AMMA, C. 539-1-H, “Correspondencia Oficial”, 1909 y ADE,
La Unión Mercantil, 27/05/1909 al 24/06/1909
CILNIANA 41
FÉLIX JIMÉNEZ DE LEDESMA: EL MÉDICO DE LOS POBRES
Documento 2
La Feria de San Bernabé el año del Motín
La Feria de Marbella
Debido a las circunstancias excepcionales por las que atraviesa esta ciudad, no ha celebrado su
tradicional feria con la alegría de otros años.
El histórico acto de la entrega de la llave de la ciudad por la población sarracena, pocos años
antes de que Colón descubriera aquella gran parte del mundo, no responde en su modo de celebrarlo a lo
que representa y merece.
Los actos religiosos, aunque poco concurridos, bien; especialmente la capilla de música dirigida
por don José Palomo y el discurso histórico pronunciado por el cura párroco don José Doctor García
Morón.
Los toros, según me han dicho (pues no los he visto), no han sido malos en su clase y condición.
Los barracones de la feria (poco iluminada por cierto), animados, sin que las transacciones
verificadas, sean suficientes para asegurar que los feriantes hagan su Agosto.
Organillos, alguna que otra guitarra y la liliputiense Banda de Música, ha animado y amenizado
en parte los festejos.
No ha habido juergas presididas por Baco, ni la más insignificante pendencia en cuestión,
circunstancias que honran y enaltecen a los habitantes de esta histórica y culta ciudad depositaria del
castellano Neudon.
¿Las mujeres? Estas son la mar de marbellísimas; no resisto la tentación de dedicarles un parrafito.
Generalmente son todas hermosas; pero de entre ellas, observa el cronista la aparición de algunas,
que con su hermosura, gracia y donaire, le dejan así como extasiado y en disposición de bendecir hasta
la Eva primitiva. Dura esto poco, porque a los pocos momentos, hay que fijar la atención en otra ú otras
estrellas que se presentan de igual o mayor magnitud, que si no fuera por el respeto que merecen las
leyes, motivos hay para olvidar las del piropeo y desobedecer a La Cierva. Y como la aparición de otras
tan brillantes y floridas estrellas, se repite tantas veces… forme cada lector su juicio con arreglo a su
edad y circunstancias. Yo, he formado el mío y aseguro: Que, si Marbella no está en el cielo, por Marbella
hay que pasar para llegar a la gloria.
José Monicón
Fuente: ADE, La Unión Mercantil , 20/06/1909
Notas
1
El libro de Juan Carlos Sánchez Illán, Prensa y Política en
la España de la Restauración. Rafael Gasset y El Imparcial, Madrid, 1999, constituye el más completo estudio de la trayectoria tanto política como empresarial de Rafael Gasset Chinchilla, cuya familia materna procedía de Marbella. Estaba emparentado por tanto con el General López Domínguez, su adversario político dentro del Partido Liberal. La versión de la
intriga que llevó al Rey a nombrar de nuevo a Moret presidente del Gobierno, dada por Natalio Rivas, se reproduce en
GARCIA VENERO, M., Santiago Alba, monárquico de razón, Madrid, 1963.
2
TUSELL, J. y AVILÉS, J., La derecha española contemporánea. Sus orígenes: el maurismo, Madrid, 1986.
3
ARCAS CUBERO, F., El republicanismo malagueño durante
la Restauración (1875–1923), Córdoba, 1985.
4
Archivo Histórico Provincial de Málaga (AHPM), Sección
Gobierno Civil, Serie Asociaciones, Caja (C.) 853.
5
Bajo el título de Junta de Defensa y a iniciativa de Pedro
A. Rozo, se organizan asociaciones, además de en Málaga capital, en varios pueblos de la provincia; en el distrito de
42 CILNIANA
Campillos: Ardales (enero/1908); Casarabonela (abril/1909);
Peñarrubia (abril/1909); Cártama (agosto/1909); Almargen (marzo/1910); Alozaina (octubre/1911) y en el distrito Coín–
Marbella: Coín (julio/1908); Mijas (diciembre/1908); Marbella
(abril/1909) y Guaro (abril/1909). En 1913, existen 138 Juntas
de Defensa en Andalucía y Rozo las representa en Málaga. FUENTE: AHPM, Sección Gobierno Civil, Serie Asociaciones y Página web: www.archivodiazescovar.com; Archivo Díaz de Escovar
(ADE), La Unión Mercantil y El Popular.
6
ADE, La Unión Mercantil, 29/06/1912, 1913 y 1917 y El
Regional, 29/06/1918, 1919 y 1920.
7
Archivo Histórico Nacional (AHN), Sección Guerra Civil,
Masonería B, Carpeta (Cp.) 13, Expediente (E.) 10.
8
Sobre su colaboración en El Eco de Tarifa, órgano del
Partido Liberal en esa población gaditana, véase LIAÑO RIVERA,
M., “El Eco de Tarifa y La Voz del Pueblo”, Revista de Estudios
Tarifeños, año I, 3, Tarifa, diciembre 1991.
9
AHPM, Sección Gobierno Civil, Serie Asociaciones, C.
907, “Reglamento de la Sociedad de Defensa del Pueblo de
Ardales”.
10
Ibídem, “Sociedad de Defensa del Pueblo de Ardales. Motivos de su creación”.
FÉLIX JIMÉNEZ DE LEDESMA: EL MÉDICO DE LOS POBRES
11
Uno de los iniciadores y vicepresidente del primer
Directorio de la Junta de Defensa de Ardales, en 1908, es Francisco Ortiz Cueto, al frente del Círculo Republicano Instructivo
Obrero de Ardales desde su fundación en 1905 hasta 1915.
MORALES MUÑOZ, M., El republicanismo malagueño en el siglo
XIX. Propaganda doctrinal, prácticas políticas y formas de
sociabilidad, p. 177.
12
Salvador Cruz Artacho ha sintetizado las diferentes interpretaciones dadas al caciquismo durante la Restauración.
Para este autor, la línea emprendida por Tusell y Valera en los
años setenta que inicia la valoración del caciquismo como fenómeno administrativo, capaz según otros autores de suplantar la esfera política, es insuficiente, al postergar el análisis de
los mecanismos de dominación y los conflictos de intereses.
CRUZ ARTACHO, S., “Clientes, clientelas y política en la España
de la restauración (1875–1923)”, Ayer, 36: GAY ARMENTEROS,
J. C. (ed.), Italia–España. Viejos y nuevos problemas históricos,
Madrid, 1999, pp. 105-129.
13
AHPM, Sección Gobierno Civil, Serie Asociaciones, C.
853, “Reglamento orgánico de La Regional: Asociación de Defensa Administrativa”.
14
CABALLERO CORTÉS, A., Pedro Gómez Cháix: director de
la económica malagueña (1906–1926), Málaga, 1990.
15
La lucha contra el impuesto de consumos, en ARCAS
CUBERO, F., El republicanismo malagueño…, op. cit.
16
Tanto La Junta de Defensa de Málaga como La Regional,
con Pedro A. Rozo a la cabeza, participan activamente en la
lucha contra el odioso impuesto desde principios de 1907. En
agosto de 1910, las más de treinta sociedades malagueñas
fusionadas “sólo esperan que La Regional señale el día de la
proyectada manifestación”. GÓMEZ CHÁIX, P., Ensayos de Política
Municipal: La supresión y el restablecimiento del Impuesto de
Consumos, Madrid, 1930, p. 176.
17
AHPM, Sección Gobierno Civil, Serie Asociaciones, C.
853, “Junta General Extraordinaria de La Regional”, 25/04/1909.
18
Algunos directivos tanto de La Junta de Defensa de Málaga
como de La Regional, serían candidatos en las elecciones
municipales de 1909 en Málaga, por diferentes candidaturas.
19
Federica Monseny aún pudo conocer a Mateo Grima ya
muy anciano, durante su viaje a Málaga en 1932, al que evoca
como una de las figuras claves del anarquismo malagueño.
LAS SIETE ENTIDADES, Un encuentro. Federica Montseny en Andalucía, verano de 1932, Sevilla, 1994, pp. 45-46
20
ARCAS CUBERO, F., El republicanismo malagueño…, op.
cit.
21
En la Asamblea General de La Regional celebrada el
domingo 29 de diciembre de 1912, será elegido el doctor Félix
Jiménez de Ledesma como presidente de su Directorio para el
año 1913. AHPM, Sección Gobierno Civil, Serie Asociaciones,
C. 853, “La Regional”, también, ADE, El Popular, 5/01/1913.
22
La Regional, en su Asamblea General celebrada el 5 de
junio de 1910, nombra Presidente Honorario a don Benito Pérez
Galdós, el cual se encontraba en la ciudad con motivo del estreno de su drama Casandra. AHPM, Sección Gobierno Civil,
Serie Asociaciones, C. 853, “La Regional”.
23
Félix Alejandro Jiménez de Ledesma, nació en la villa de
Abejar (Soria) el 18 de octubre de 1873. Registro Civil de Abejar
(Soria), “Certificado de Nacimiento”.
24
PRIETO BORREGO, L., “La situación de las clases
trabajadoras en Marbella durante las primeras décadas del siglo
XX”, Baetica, 23, 2001, pp. 693-712.
25
CRESPILLO CARRÉGALO, F., Elecciones y Partidos Políticos
en Málaga (1890–1901), Málaga, 1990.
26
Médicos Titular por oposición, había adquirido una larga
práctica en oftalmología en la clínica sevillana de los doctores
Salas y Rivas e igualmente en cirugía general, por su trabajo
en el Hospital de la Princesa de Madrid y otros de Barcelona;
además, había ampliando estudios en Francia. Archivo Municipal de Marbella (AMMA), C. 908-19-H, “Expediente para la
provisión de una plaza de Médico titular, 1908”.
27
AMMA, Actas Capitulares (AA. CC.), sesión de 31 de octubre de 1903.
AMMA, AA. CC, sesión de 24 de agosto de 1908.
AMMA, C. 908-19-H “Expediente instruido sobre la
destitución del Médico Titular del 3º Distrito de esta ciudad,
Don Félix Jiménez de Ledesma, año 1909”.
30
Ibídem.
31
ADE, El Popular, 24 y 25/05/1909.
32
AHPM, Sección Gobierno Civil, Serie Asociaciones, C.
853, “Junta General Extraordinaria de La Regional”, 25/04/09.
33
En las elecciones para concejales del año 1905, el
candidato Rafael Reina Posadas, presidente de la asociación
Mar y Tierra, adherida a la Federación Malagueña, que había
obtenido el segundo mayor número de votos por el 2º Distrito,
se ve privado del acta por los candidatos adictos al Partido
Liberal. AMMA, C. 519-6-H, “Expediente para las Elecciones de
Concejales verificada el 12 de noviembre de 1905”.
34
MESTRE MARTÍNEZ, E., Los delitos electorales en España
(1812–1936), Madrid, 1977.
35
AMMA, AA. CC., sesión de 17 de mayo de 1909. También, Archivo Municipal de Málaga (AMM), Hemeroteca, Boletín Oficial de la Provincia de Málaga (BOP), n. º 132, pp. 530-531.
36
Esta facción está más cercana a los moretistas y a Rafael
Gasset Chinchilla entre cuyos amigos políticos se encontraban
en la provincia, el periodista Andrés Mellado –que había diputado liberal por el vecino distrito de Gaucín-Estepona– quién
al igual que Ortega Munillla –cuñado de Rafael Gasset– y Adolfo Suárez de Figueroa –diputado liberal por la circunscripción
de Málaga– había trabajado en El Imparcial.
37
ARCAS CUBERO, F., El republicanismo malagueño…, op.
cit., p. 312.
38
Telegrama enviado por el doctor Jiménez de Ledesma a
La Regional. ADE, El Popular, 13/5/ 1909.
39
Para los sucesos de Marbella, El Popular, 13 al 19/05/09 y
AMMA, AA. CC., sesión de 17 de mayo de 1909. Fernando
Arcas Cubero, en su libro sobre el republicanismo malagueño
ya citado, se hace eco de los sucesos de Marbella.
40
ADE, El Popular, “Los sucesos de Marbella. Pueblo que
protesta”, 14/5/1909.
41
Ibídem.
42
ADE, El Popular, “Desde Marbella”, Antonio Álvarez, 18/
5/1909.
43
ADE, El Popular, 15/05/1909.
44
ADE, La Unión Mercantil, “Asamblea Extraordinaria de La
Regional”, 2/06/1909.
45
ADE, El Popular, 16/5/1909
46
Para los distintos significados de la violencia política,
ARÓSTEGUI, J., “Violencia, sociedad y política: la definición de
la violencia”, Ayer, 13: ARÓSTEGUI, J. (ed.), Violencia y política
en España, Madrid, 1994, pp. 17-55.
47
KAPLAN, T., “Conciencia femenina y acción colectiva: el
caso de Barcelona, 1900–1918”, en AMELANG, J. S y NASH, M.
(eds.), Historia y Género. Las mujeres en la España Moderna y Contemporánea, Valencia, 1990.
48
MAÍZ VIÑALS, A., Geografía Médica de Marbella, Marbella,
1976, p. 88.
49
En 1917, el doctor Jiménez de Ledesma figuraba entre
los pocos profesionales españoles y extranjeros que aplicaban
suero SAT en todos sus grados y formas para el tratamiento y
la curación de la tuberculosis, en su consulta de Málaga. ADE,
La Clínica Malagueña, “Suero-Terapia Antituberculosa Suero
SAT”, 1/06/1917.
50
Entre 1900 y 1910 se dieron, según recoge el doctor
Maíz, siete casos de lepra, pero la estigmatización social de la
enfermedad tendía a ocultarla, por lo que es posible que fueran más. MAÍZ VIÑALS, A., Geografía Médica… op. cit., p. 85.
51
AMMA, AA. CC., sesión de 19/06/1911.
52
NASH, M., “Maternidad, maternología y reforma eugénica
en España, 1900–1939”, en DUBY, G. y PERROT, M. (dirs.), Historia de las mujeres en Occidente. El siglo XX, Madrid, 2000, pp.
687-708.
53
AMMA, C. 908-19-H “Expediente instruido sobre la destitución del Médico Titular del 3º Distrito de esta ciudad, Don
Félix Jiménez de Ledesma, año 1909”.
28
29
CILNIANA 43
FÉLIX JIMÉNEZ DE LEDESMA: EL MÉDICO DE LOS POBRES
54
ADE, La Unión Mercantil, Discurso de Francisco de la Rubia en la “Asamblea Extraordinaria de La Regional en honor del
Doctor Ledesma”, 11/07/1909.
55
ADE, La Unión Mercantil, Discurso del doctor Félix J. de
Ledesma en la “Asamblea Extraordinaria de La Regional en honor del Doctor Ledesma 13/07/1909.
56
AHPM, Sección Gobierno Civil, Serie Asociaciones, C.
928, “Acta de Asamblea General de la Junta de Defensa Administrativa de Marbella”, 4 de septiembre 1909.
57
ADE, El Popular y La Unión Mercantil, 16/07/1910.
58
AMMA, AA. CC., sesión de 30/09/1912.
59
AMMA, AA. CC., sesiones de 19/07 y 14/08/1911.
60
SUÁREZ CORTINA, M., El gorro frigio. Liberalismo, Democracia y Republicanismo en la Restauración, Madrid, 2000.
61
TUSELL GÓMEZ, J., Oligarquía y caciquismo en Andalucía
(1980–1923), Barcelona, 1976.
62
Desde la creación de la Comisión de Reformas Sociales
en 1883, los cuadros de la Institución inspiran las políticas
reformistas educativas y sociales. GÓMEZ MOLLEDA, M. D.,
Los reformadores de la España contemporánea, Madrid, 1981. Para
el período que tratamos véase JIMÉNEZ–LANDI, A., La Institución Libre de Enseñanza y su ambiente. Tomo IV: “Período de expansión influyente”, Madrid, 1996.
63
MARICHAL, J., El secreto de España. Ensayos de historia intelectual y política, Madrid, 1996, p. 190.
64
Según su partida de nacimiento, su padre, Celedonio
Jiménez, era profesor en medicina y cirugía al igual que su
abuelo, Bernardo Jiménez. Su madre, Luisa de Ledesma era
hija de un abogado, Gregorio de Ledesma. Desde finales del
siglo XIX, su familia vivió en el Castillo de Almenar, situado en
la zona oriental de la provincia de Soria, que sus padres habían
adquirido a los condes de Gómara. JIMÉNEZ MORENO, J. J., La
Recuperación del Castillo de Almenar, comunicación presentada
en las jornadas organizadas por la Asociación de Amigos del Castillo de Marcilla, 15 al 17 de marzo de 2002, Marcilla (Navarra).
65
SUÁREZ CORTINA, M., El gorro frigio… op. cit., p. 341.
66
ADE, La Unión Mercantil, 19/11/1913.
67
Gabriel Ponce Pérez fue el propagandista que, designado por Melquíades Álvarez, concretó con Cristián Scholtz la
organización del Partido Reformista en Ronda. ADE, La Unión
Mercantil, 12/08/1913.
68
ADE, La Unión Mercantil, 7/12 al 10/12/1913.
69
Los orígenes del reformismo en Asturias son estudiados
por el citado profesor SUAREZ CORTINA, M., El reformismo en
España. Republicanos y reformistas bajo la monarquía de Alfonso
XIII. Madrid, 1986. Sobre Melquíades Álvarez es interesante la
biografía de su amigo Antonio L. Oliveros, director del Noroeste, órgano del reformismo asturiano, publicada en 1947,
hoy revisada críticamente en una reciente edición que la reproduce en fácsimil. OLIVEROS, A. L., Un tribuno español.
Melquíades Álvarez, prólogo de Sarah Álvarez de Miranda, Gijón, 1999
70
Una biografía de Domingo de Orueta y Duarte en
ORUETA GONZÁLEZ, M. de y RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A.,
MACPHERSON y los ORUETA. La moderna geología española se forjó en la Serranía de Ronda, Web www.pasoslargos.com.
71
SECRETARÍA REFORMISTA, El Programa del Partido Reformista. Asamblea de 1918, Madrid, 1918.
72
La proclamación de candidatos en ADE, El Popular, 18/
02/1918.
73
En la primera época habían sido socios honoríficos Santiago Ramón y Cajal y Ramón Menéndez Pidal. En 1916, era
socio de honorífico perpetuo Domingo de Orueta y Aguirre,
socio de honorífico Domingo de Orueta y Duarte y socios correspondientes, entre otros; Ricardo de Orueta –Madrid–, José
Ortega y Gasset –Madrid– y Max Koheler –Marbella–. AMM,
Hemeroteca, S. 38, “Boletín de la Sociedad Malagueña de Ciencias, Tercera Época, n. º 1, Marzo de 1916”.
74
Félix Jiménez de Ledesma y Consuelo Fernández–Nespral
de la Ballina tuvieron cuatro hijos, Félix, Vicente, Luisa y Dolores. Registro Civil de Marbella (Málaga), “Certificado de Defunción”.
75
ADE, La Unión Mercantil, 7/12/1913.
44 CILNIANA
ADE, La Unión Mercantil, 24/12/1913.
ARCAS CUBERO, F., op. cit., p. 442. Cristián Scholtz Aponte
sería proclamado candidato por el vecino distrito de Gaucín.
ADE, El Popular, 2/03/1914.
78
Félix Jiménez de Ledesma compra a principios de 1914
–escritura del 25 de enero– a José Roldán Salcedo dos fincas
en el partido de “Puerto Rico” –Alto y Bajo– y las unifica en la
que denomina finca “Zaragoza”, son algo más de 16 hectáreas
de tierra que se riegan con aguas de un nacimiento propio
donde crecen algarrobos y árboles frutales y contiene dos casas de mampostería (AMMA, C. 1.087-H, P. 9, “Apéndice al cuaderno de liquidaciones… Rústica y Pecuaria”, 1914).
79
AMMA, AA. CC., sesión de 27/04/1914 y C. 141-H, “Correspondencia Oficial”, 1915.
80
AMMA, AA. CC., sesión de 10/05/1915.
81
El 25 de julio de 1916, Salvador Sánchez Sánchez, operario de la fábrica, sufre un accidente –los cilindros de la
sobadora le aplastó la mano derecha–. El obrero reclamará
conforme a la Ley de Accidentes de Trabajo pero no hubo acuerdo entre don Félix y el obrero y esté lo denunció judicialmente. En febrero de 1918, la Sala de lo Civil de la Audiencia de
Granada dictó sentencia a favor de Salvador Sánchez, condenando a don Félix a abonar al obrero 18 meses de jornal a
razón de 1,65 pesetas por día más el 50% del total que resultase de la liquidación. AMMA, C. 141-H, P. 3, “Correspondencia
Oficial”, 1916 y ADE, El Popular, 22/05/1918.
82
Según testimonios orales, la fábrica de harinas
“Covadonga” fue incendiada de forma intencionada. Según testimonio de un sobrino nieto de Jiménez de Ledesma la fábrica
arruinó por completo a don Félix que invirtió en ella el patrimonio familiar, hasta el punto que fue desheredado por su
madre, Luisa de Ledesma Ortiz.
83
Para la crisis del 17 en Málaga véase RAMOS PALOMO,
M. ª D., Burgueses y proletarios malagueños. Lucha de clases en la
crisis de la restauración (1914–1923), Córdoba, 1991.
84
ORTEGA Y GASSET, E., Las Elecciones en Coín–Marbella.
Recurso y documentos presentados ante el Tribunal de Actas del Supremo, por D. Eduardo Ortega y Gasset, Madrid, 1919, pp. 21-22.
85
ADE, El Regional, 18/02/1918.
86
El reformista y antiguo representante en Marbella del
doctor Jiménez de Ledesma, José Martínez Esmorís, como apoderado del candidato Domingo de Orueta, será el responsable
de presentar las credenciales de los interventores, entre los
que se encuentran otros reformistas y antiguos militantes de
La Junta de Defensa como Ramón Lara Galbeño y Antonio Marín
Carrasco o el republicano Fernando Marín Vázquez. AMMA, C.
119-H, p. 11, “Elecciones a Cortes”, 1918.
87
En el distrito Coín–Marbella se proclamaría diputado
Eduardo Ortega y Gasset con 4.866 votos frente a los 2.331
obtenidos por Domingo Orueta. ADE, El Regional, 1/03/1918.
88
SUÁREZ CORTINA, M., El reformismo... op. cit., p. 241.
89
Registro Civil de Marbella (Málaga), “Certificado de Defunción”.
90
ADE, El Regional, “El doctor Jiménez de Ledesma”, 13/
11/1919.
91
José Martínez Esmorís, vicepresidente de la primera junta
directiva del Partido Reformista, en enero de 1931, es el secretario de la Sociedad Cultural Recreativa, organización donde se
fraguaría el futuro Partido Socialista. Fue proclamado candidato socialista a las elecciones municipales del 12 de abril y será
el primer alcalde de la Segunda República en Marbella. En julio
de 1931, es el vicepresidente del Partido Republicano Radical
Socialista. En abril de 1931, a la constitución de la Agrupación
Socialista de Marbella, su vicesecretario es el antiguo vicepresidente de La Junta de Defensa y posterior tesorero del Partido
Reformista, Antonio Marín Carrasco; mientras que su hijo, Antonio Marín Jiménez, sería el vicepresidente del PRRS. Otros
seguidores de Félix Jiménez de Ledesma serían también iniciadores del Partido Republicano Radical: José Vega Benavides,
Enrique López Escámez, Cristóbal Blanco Valenzuela o los hijos de los Lara Galbeño. PRIETO BORREGO, L., Marbella, los
años de la utopía. Estudio de una Comunidad Andaluza (1931–
1936), Marbella, 1994.
76
77
La Gestión Municipal en Marbella durante
el Primer Franquismo (1939-1959)*
Ana María Rubia Osorio
Profesora de Enseñanza Secundaria y Bachillerato
RESUMEN
El presente artículo pretende acercar la gestión del Ayuntamiento de Marbella durante los
primeros años del franquismo. Seguimos el proceso de reconstrucción de la ciudad tras la
guerra civil y el desarrollo urbanístico de los años cuarenta y cincuenta. L a realización y
mejora de las infraestructuras de las comunicaciones en la ciudad y la construcción de grupos
de viviendas de protección oficial, tanto para las élites en el poder, como para las clases menos
favorecidas económicamente, observando las diferencias entre ellas en cuanto a extensión
superficial y planificación interna. En la gestión municipal se observa las relaciones del poder
local con las altas instituciones provinciales y estatales.
ABSTRACT
The present article pretends to draw near the Marbella´s Town Hall management during the first franquism
years. We continue the process of rebuilding the town after the civil war and the urban development of the
forties and fifties. The fulfilment and improvement of infrastructures of communication in town and the
construction of housing groups with official protection, for élites with authority and less economically favoured
classes just the same, with differences including superficial extension and internal planification. In the municipal
management we observe the local authority relation with the high provincial and state institutions.
1. INTRODUCCIÓN
L
a definición del régimen político que vivió
España durante cerca de cuarenta años es
una cuestión tan debatida como, en general, sigue siendo un tema de reflexión de las Ciencias
Sociales la naturaleza de las dictaduras de los
años treinta. El franquismo comparte una serie
de rasgos comunes con las dictaduras europeas
de entreguerras: nacionalismo, reacción
antiliberal, partido único, liderazgo personal…
Las diferencias con respecto a los modelos totalitarios definidos por Arend1, serían, según el
modelo propuesto, de grado.
Por otra parte, la posibilidad de considerar o no al franquismo como fascismo puro es
una cuestión que ha sido abordada en multitud
de trabajos, dado los diferentes enfoques aportados por politólogos, historiadores o sociólogos. Conocida es la tesis de Linz para quien el
franquismo estaría entre el totalitarismo y la de-
mocracia2. O la de Javier Tusell quien encuentra
una serie de rasgos que limitan el carácter totalitario del franquismo3, entre los que se encuentran, según Fusi, el catolicismo4. Sin embargo,
las líneas interpretativas que tiene en cuenta el
común componente de dominación de clase de
las dictaduras subrayan el carácter fascista del
franquismo. El esfuerzo realizado por varios autores por establecer de forma general las aportaciones de las distintas interpretaciones sobre
la naturaleza del franquismo y su relación a las
experiencias europeas ha dado lugar a varios trabajos de síntesis5. A partir de ellos, es posible
deducir la inclinación seguida por la mayoría de
los autores por la perspectiva comparada en la
que se tiene en cuenta tres supuestos fundamentales6:
1. Todos estos regímenes tienen en común su carácter antiliberal y antimarxista, su
negación de los valores básicos del siglo XIX y
su legitimación como “Revolución nacional”7.
(*) Este artículo constituye un resumen de uno de los capítulos del trabajo de investigación del Segundo Curso de Doctorado
que, bajo el título El Poder Político en Marbella durante El Primer Franquismo (1939–1959) fue presentado en el Departamento de
Historia Moderna y Contemporánea de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Málaga el 17 de Septiembre de
2003.
CILNIANA 45
L A GESTIÓN MUNICIPAL EN MARBELLA DURANTE EL PRIMER FRANQUISMO
2. En las estructuras de poder de estas
dictaduras se encontraban los mismos sectores
sociales, políticos e institucionales: el Ejército,
el mundo de los negocios, las Iglesias, las burocracias, el componente fascista y la figura de un
dictador.
3. El fascismo se constituye en un punto
de referencia fundamental para todo tipo de corrientes políticas e ideológicas en el período de
entreguerras europeo, sin olvidar la negativa
coyuntura económica del momento, que incide
de forma positiva en el profundo arraigo entre
las masas, como fue el caso de Alemania e Italia.
El método comparativo debe también ser
aplicado a escala local, sólo así, como ha señalado Encarna Nicolás, prosperarán las investigaciones que nos permiten establecer conclusiones
de carácter general. Esta misma autora ha defendido la validez del estudio del observatorio
local para el análisis de los mecanismos de dominación política desplegados desde los ayuntamientos para el mantenimiento y consolidación
de la dictadura. A la vez que en el marco de investigaciones centradas en marcos cronológicos
amplios es posible la identificación de la permanencia o no de los mismos grupos en el poder
local, en lo que se ha considerado un nuevo resurgir del caciquismo8.
En Marbella, la identificación del personal político que accedió a las comisiones gestoras y su actuación al frente de la administración
local en los años del primer franquismo sugiere,
en una primera aproximación aún no definitiva,
una gestión de los recursos municipales que beneficia a grupos muy concretos cuya adscripción
al poder local en algunos casos es reciente y de
los que se pretende, a partir de una política de
recompensas y favores, un consenso en torno al
nuevo régimen.
2. LOS AYUNTAMIENTOS DE LA
DICTADURA
Los ayuntamientos serán uno de los pilares básicos del régimen franquista, organizados
conforme a la Ley de Bases de Régimen Local, de
17 de julio de 1945. El poder central tiene una
réplica a pequeña escala en los municipios, en
Comenzada la Guerra Civil, se van estableciendo en todos los ayuntamientos de la “zona
franquista” las llamadas “Comisiones Gestoras”,
encargadas del control de la política municipal
durante los primeros años del franquismo. Estas
Comisiones son nombradas en un primer momento por jefes militares, especialmente en los
años de la Guerra Civil, y posteriormente por los
gobernadores civiles o directamente por el Ministro de la Gobernación.
En los municipios menores de 10.000 habitantes, como es el caso de Marbella, el gobernador civil nombrará directamente a los alcaldes
hasta comienzos de los sesenta. El gobernador
con anterioridad a los nombramientos se asegurará la idoneidad ideológica y personal de los
designados. Éstos simultanearán la actividad
municipal con la profesional, estableciéndose una
clara relación entre su actividad profesional y las
respectivas concejalías.
La etapa cronológica de las Comisiones
Gestoras abarca de 1939 a 1949, hasta el establecimiento de los ayuntamientos orgánicos, que
surgen tras la aplicación de la Ley de Bases de
Régimen Local de 194510.
A los tres meses de comenzar la Guerra
Civil, las autoridades del nuevo Estado franquista se ocuparon por primera vez de la administración local. Mediante el Decreto de 5 de octubre
de 1936, modificador del Estatuto Municipal de
Primo de Rivera se establecían las Comisiones
Gestoras:
“Por el Gobernador General se revisará la
Constitución de las Comisiones Gestoras de
las Diputaciones Provinciales, procurando
que éstas estén constituidas por representantes destacados de las Cámaras Agrícolas, Cámaras de Comercio e Industria y de
las de Navegación en las provincias del litoral, bien entendido que la ideología de
los que acrediten en tal cometido a dichas
entidades deberán ser personas de eficiencia en su labor y carentes de significado
político, aceptando en último extremo el
de tendencias afines a la causa nacional
(...)”11
Fue una dictadura personal, no una dictadura
de un partido o estamento determinado
Estas Comisiones Gestoras permanecerán
activas hasta que Franco promulgue la Ley de
Bases del Régimen Local, en una línea
pretendidamente democratizadora.
los que se repite atomizada la estructura del Estado, su jerarquía, el peso de las élites locales
en la representatividad política y la unificación
de los poderes político y administrativo9.
En este período de veinte años se sucederán en el Ayuntamiento de Marbella seis corporaciones municipales (Cuadro 1). Durante estos años
(1939-1945), el poder central controla la política
46 CILNIANA
LA GESTIÓN MUNICIPAL EN MARBELLA DURANTE EL PRIMER FRANQUISMO
local a través de la figura del gobernador civil. Él
será quien designe o nombre a los alcaldes y concejales. Una de las características del franquismo
en numerosos ámbitos será la total
“jerarquización”, que en la vida política se observa claramente en esta delegación de poder desde
“arriba” a “abajo”: del Caudillo, Jefe del Estado, a
los alcaldes, concejales y funcionarios, pasando
por la figura del gobernador civil. Éste, verdadero árbitro de la política local, subordina las autoridades locales al Ministerio de la Gobernación,
aunque como se ha señalado, según en qué pro-
y concejales, nos permite establecer algunas conclusiones sobre la procedencia del personal político.
En un tramo de treinta años la Alcaldía
fue ocupada durante largos períodos por sólo
dos alcaldes, cuya personalidad definirá cada una
de las etapas bajo su control: Enrique Belón Lima,
gestor entre 1940 y 1946, y Francisco Cantos
Gallardo, tres veces alcalde entre 1950 y 1978,
representan el continuismo en la corporación
municipal de Marbella. Enrique Belón Lima descendía por línea paterna de Amador Belón, alcalde durante la ResCuadro 1
tauración, emparentado con el
Gestores-Presidentes o Alcaldes entre el 1 de abril de 1939
depositario municipal, Francisco
y el 6 de mayo de 1959
Fernández Cano, jefe de la Unión
Patriótica durante la dictadura de
Primo de Rivera. Varios miembros
de la familia Lima habían sido alcaldes, el último Eugenio Lima durante el Bienio Derechista, bajo
cuyo mandato precisamente se
gestionó la adquisición por parte
del Ayuntamiento de las propiedades que la compañía minera “The
Fuente: Elaboración propia en base a los datos obtenidos del Archivo Municipal de Marbella (AMMa),
Marbella Iron Ore C & L” estaba liActas Capitulares (AA. CC.), 1939-1959
quidando.
vincias y según qué personalidades sirvieron
Por su parte, Francisco Cantos Gallardo,
como agentes integradores de las viejas estrucuno de los escasos “camisas viejas”, procedente
turas de poder de la España de la Restauración
de una humilde familia conservadora, represenen el Nuevo Estado a la vez que en otra vertiente
tará a la nueva clase política incorporada al polas actualizan en un
sentido en el que el
Cuadro 2
Estado a través del
Gestora constituida el 1 de abril de 1939
Gobierno sustituye a
los antiguos caciques
en la provisión de favores y de sanciones12.
L a continuidad o no en los ayuntamientos franquistas de las antiguas
élites locales o la discontinuidad que representaría la presencia de falangistas, priFuente: AMMa, AA. CC., de la sesión extraordinaria del Ayuntamiento el 1 de abril de 1939, C. 23-H, P. 5 y “Padrón
mero en las gestoras
Municipal de 1940”, C. 461-H-1
y después en los
ayuntamientos corporativos, como evidencia de la promoción de
der local a través del falangismo. Sin que al meuna nueva clase política, ha de ser abordada desnos en lo que se refiere a las primeras corporade el estudio del personal político, consideranciones implique una ruptura significativa con los
do también, en la línea propuesta por Sánchez
grupos que, a excepción del paréntesis republiRecio, el personal político subalterno13.
cano, se vinculan a la institución municipal a través de la política o la práctica administrativa. Algo
En Marbella, el seguimiento de la biograevidente ya en la primera gestora, constituida el
fía de los ochenta y cuatro cargos, entre alcaldes
día de la victoria y presidida por Rafael Benítez
CILNIANA 47
L A GESTIÓN MUNICIPAL EN MARBELLA DURANTE EL PRIMER FRANQUISMO
Cuadro 3
cercanía a la gestión de los
recursos municipales, y con
Gestora constituida el 15 de febrero de 1940
la misma contundencia que
los grandes propietarios agrarios y los poderosos grupos
empresariales que en España
apoyaban el restablecimiento
de las relaciones de producción anteriores a 1931, a la
búsqueda de lo que se ha
denominado un objetivo
restauracionista17 . A escala
municipal, estos grupos, en
realidad unas pocas familias,
buscaron la consolidación de
Fuente: AMMa, AA.CC. de la sesión del 15 de febrero de 1940. C. 23-H, P. 6 y “Padrón Municipal de 1940”,
cargos políticos y empleos
C. 461-H-1
públicos que les garantizaban
Arias, en la que se integran algunas personas con
el mantenimiento del control sobre la economía
experiencia política durante la dictadura de Primunicipal, de ahí la reposición de cargos como
mo de Rivera, como José Otal Ferrando y Manuel
el de administrador de arbitrios que el primer
Marcelo Laureano, concejal del Partido RepubliAyuntamiento republicano, bajo presión popucano Radical desde 1931 14, quien encarna la conlar, arrebató a Eugenio Lima, o la
tinuidad de parte de la derecha republicana en
patrimonialización de los puestos de técnicos o
los ayuntamientos franquistas.
facultativos, que volvieron a manos de los descendientes de los que los habían ocupado duEl 15 de febrero de 1940 será constituida
rante la Restauración y desde los que garantizala siguiente Comisión Gestora por orden del goban los intereses económicos de los pequeños
bernador civil de Málaga, José Luis de Arrese y
comerciantes e industriales locales, afectados por
el rígido orden económico de la autarquía, perMagra (diciembre de 1939 a mayo de 1941). Su
manentemente subvertido por la práctica del escomposición presenta una mayor diversidad protraperlo consentido desde el poder local.
fesional: profesionales liberales, pequeños agricultores, comerciantes e industriales. Algunos
A medida que avanzan la década de los
que, procedentes de Acción Católica y de Acción
cuarenta es mayor el distanciamiento de los nuePopular, constituyen el núcleo de la Falange lovos concejales de la vieja clase política.
cal dirigida ahora por los antiguos dirigentes de
aquellas formaciones. Esta corporación se caracA partir de 1946 la política municipal esteriza por el mantenimiento del mismo carácter
tará dominada por la personalidad de Francisco
endogámico que definió a las primeras comisioCantos Gallardo. A diferencia de su antecesor,
nes gestoras, constituidas en 1937, y por la preque accedió a la alcaldía sin más experiencia
sencia en ella de personas con experiencia adpolítica que el padrinazgo de los Lima, Francisco
ministrativa y laboral en distintas parcelas de la
gestión municipal. Entre ellos, el propio alcalde
Cantos tuvo una dilatada experiencia militante
y su tío, el médico municipal Adolfo Lima. Amen Acción Católica y posteriormente en la creabos habían accedido a sus respectivos puestos
ción de Falange. El asesinato de su hermano, el
durante los años de la República, el joven Belón
joven sacerdote Enrique Cantos Gallardo, en los
como auxiliar mecanógrafo15 en 1932. Los dos
primeros meses de la Guerra Civil, y la persecufueron sometidos a un proceso de depuración
ción sufrida por él mismo, legitimaban de alguna manera una carrera política en la que, a difeadministrativa que muestra de una forma muy
rencia de muchos nuevos falangistas, no existía
evidente los mecanismos desplegados por sus
parientes y amigos para justificar en el caso de
sospecha alguna de veleidad republicana.
Enrique Belón la ausencia de la población el día
de la “liberación” y el colaboracionismo del méPor otra parte, en los ayuntamientos cordico con las autoridades revolucionarias16.
porativos el tercio representativo de entidades
garantiza la presencia en el poder local de los
El reparto del poder en las corporaciones
grupos económicamente más solventes, industriales y propietarios agrícolas, a la vez que se
de los años cuarenta muestra una clara apuesta
por el continuismo de grupos no económicamenmantiene la presencia en las últimas corporaciote fuertes, dada la ausencia de grandes propietanes de la Autarquía del grupo de los empleados
públicos, si bien a medida que avanza la década
rios, pero sí acostumbrados a mantener una posición desahogada en función de su tradicional
de los cincuenta en el proceso de renovación de
48 CILNIANA
LA GESTIÓN MUNICIPAL EN MARBELLA DURANTE EL PRIMER FRANQUISMO
las concejalías acceviando de esta forma
den al poder local un La sociedad “Casino de Marbella” presenta el paro en la localidad,
personal cada vez más
tan elevado en estos
a la alcaldía la solicitud de construcción
diverso y de mayor
primeros años de posde un préstamo por valor de 150.000 Ptas guerra.
cualificación profesional: profesores, abogados o médicos, como los doctores Pino y Maíz18.
En los años cincuenta comienza la venta
a particulares de amplias parcelas en los montes
El análisis de la actuación de estos grude aprovechamiento forestal, directamente unipos al frente de la administración local nos perdo al comienzo del desarrollo turístico, por lo
mitirá aclarar algunos aspectos de las relaciones
que a finales de esa década los recursos obtenidel Ayuntamiento y los grupos beneficiarios de
dos por el aprovechamiento forestal por parte
la gestión de los recursos públicos y su alineadel Ayuntamiento son muy escasos, ya que éstos
ción sin condiciones con la dictadura a partir de
han cambiado de dueño y sus tierras no se dedisegún qué cuotas de beneficio se recibían.
can al aprovechamiento del campo sino a propiedades particulares con amplias villas de re3. LA GESTIÓN MUNICIPAL.
creo y zonas hoteleras, con pequeñas “islas” de
LA RECONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD:
terreno dedicadas a la agricultura.
EL CASINO, EL AGUA Y LAS ESCUELAS
En este sentido, la venta de los montes
El patrimonio municipal será gestionado
de Sierra Blanca y los Llanos de Nagüeles, consde tal forma que deja poco lugar a pocas dudas
tituye uno de los hechos de mayor trascendensobre quiénes eran los beneficiarios: los propios
cia llevado a cabo por la gestión municipal de la
vencedores de la guerra, ahora en el poder local.
Comisión Gestora de Enrique Belón Lima.
La iniciativa del Ayuntamiento de la enaDesde comienzos del siglo XX se procedía
jenación de estas tierras al Patronato Forestal del
anualmente a pública subasta el aprovechamienEstado se comienza a gestar en el año 1941, como
to de las zonas forestales pertenecientes al térlo indica la sesión extraordinaria del 16 de sepmino municipal. Esta subasta se realizaba para
tiembre de ese año. Se ofrece al Patronato Foreslos montes de Sierra Blanca y Nagüeles, así como
tal del Estado 3.342 Ha, por un valor de 551.430
para las tierras de “La Colada de Las Chapas” y
ptas., al precio de 165 ptas. la Ha20. La cantidad
los montes de “Río Verde”. Se trataba en realidad
obtenida por la venta de estas tierras de propios
de unas subastas que aportaban escasos benefihabía de destinarse al “Plan General de Obras de
cios a las arcas municipales. Objeto de ellas eran
la Ciudad”, en especial a los sectores de urbanilos pastos, algarrobos, aceitunas, plantas aromázación y saneamiento.
ticas, corcho, palmitos y esparto. En ocasiones,
la primera subasta permanecía desierta al no enPor parte del Patronato Forestal del Estacontrarse un productor que aportase suficiente
do se procede a una valoración de los terrenos
cantidad de dinero, por lo que debía repetirse el procedimiento en
distinta fecha a la anterior y disminuyéndose la cantidad inicial de subasta.
La serie de subastas de los
montes de Sierra Blanca y Llanos
de Nagüeles termina con su venta,
por parte de la Comisión Gestora
presidida por Antonio Belón Lima,
al Patrimonio Forestal del Estado
el 4 de Septiembre de 194219. Se
argumenta su venta por los escasos beneficios obtenidos por el
Ayuntamiento con el arrendamiento del aprovechamiento forestal de
estos montes. Al ser adquiridos
por el Estado, el plan del Ayuntamiento consistía en que aquél se
encargara de la repoblación forestal de los mencionados montes, ali-
El Casino antes de la guerra civil (Fuente: Fondo fotográfico de la asociación Cilniana)
CILNIANA 49
L A GESTIÓN MUNICIPAL EN MARBELLA DURANTE EL PRIMER FRANQUISMO
de propios objeto de enajenación, con anterioridad a la compra definitiva de los mismos. Se establece un nuevo valor de los mismos en
202.312,43 ptas., un 63,3% menos que la cantidad inicialmente propuesta por la Comisión Gestora Municipal, que aceptará finalmente esta cantidad en sesión extraordinaria de 16 de marzo
de 194221.
El resultante de estas ventas fue destinado a la realización de algunas obras y también a
la reconstrucción de uno de los edificios más
representativos de la ciudad: el casino.
La historia de la “Sociedad Cultural y Recreativa Casino de Marbella” se remonta al año
1919, cuando fue fundada por el capitán de carabineros Enrique del Castillo y Pez. Era una sociedad que aglutinaba a la burguesía local y que
en el transcurso de los años fue adquiriendo un
carácter elitista que despertó la hostilidad de los
sectores de izquierda.
La construcción de su sede local se autoriza por el Ayuntamiento presidido por el alcalde Diego Jiménez Martín, durante la dictadura
de Primo de Rivera. La ubicación de su sede tendrá lugar en el oeste del Parque de la Alameda,
en terrenos cedidos por los Reyes Católicos al
municipio de Marbella, tras la conquista de la
ciudad a los musulmanes 22.
sede de una sociedad con carácter lúdico, que
aglutinaba a los sectores burgueses de la ciudad,
es recordado al Ayuntamiento de la ciudad durante la Segunda República, concretamente por
los concejales del grupo socialista José Almengual
Jiménez, Francisco Figueredo Guillén y Esteban
Guerrero Gil, en petición con fecha 8 de agosto
de 1932. En dicha petición se pone en evidencia
la legalidad en la cesión de una parte de la Alameda para la construcción de dicho edificio, en
beneficio de la mencionada sociedad, realizándose en plena dictadura militar. Los concejales
socialistas aluden a la falta de representación del
pueblo en dicha operación, acción que no dudan
en denominar como “caciquismo”. Argumentan
que el mencionado Casino no cumple fin alguno
cultural ni social, por lo que solicitan se traten
en sesión pública los documentos que autorizan
a dicho Casino a disfrutar el lugar que ocupa, y
que se depurase la responsabilidad del Ayuntamiento de la dictadura de Primo de Rivera, por
ser el que había llevado a cabo el procedimiento.
La Corporación procede al debate de la
moción presentada por el grupo socialista en la
sesión del 2 de septiembre de 1932. Cada concejal presente expone sus teorías en contra y a favor de la moción. El concejal José Almengual, representante de la minoría socialista, defiende dicha moción exponiendo el hecho de que con la
cesión de parte de los terrenos a la sociedad Casino de Marbella, no se perjudican los
intereses del Ayuntamiento sino los
del propio pueblo de Marbella, “al que
se le había privado de una propiedad comunal”, queriendo así reincidir en la
ilegalidad del acuerdo de cesión de
estos terrenos por parte del Ayuntamiento de la dictadura militar. Se efectúa votación y la moción presentada
es desestimada por siete votos en
contra: cinco de los concejales republicanos y dos de Acción Popular24.
Resulta obvio que con anterioridad al comienzo de la Guerra Civil
la sede social del Casino de Marbella
era objeto de discordia entre la clase
política de Marbella.
El Casino después de la guerra civil (Fuente: Fondo fotográfico de la asociación Cilniana)
El Ayuntamiento autoriza la construcción
del edificio, pero sin derecho alguno de propiedad por parte de la sociedad, ya que la sede se
encuentra sobre un solar en terrenos de Propios
del municipio 23. Esta anotación no será olvidada
por la comunidad política, en especial los partidos de izquierda. El hecho de que sobre terrenos de todos los vecinos se hubiese ubicado la
50 CILNIANA
El 19 de Julio de 1936 fue incendiado en una tumultuaria acción violenta dirigida contra los símbolos del poder. Su reconstrucción se convertirá en una obsesión para Enrique Belón Lima quien dirigirá la operación de
levantar el edificio a costa del municipio. Para la
nueva clase política, el mantenimiento de su espacio social y lúdico en el mismo lugar anterior a
la guerra era el símbolo material de la victoria
sobre sus enemigos de clase.
LA GESTIÓN MUNICIPAL EN MARBELLA DURANTE EL PRIMER FRANQUISMO
En este sentido, la sociedad “Casino de
Marbella” presenta a la Alcaldía la solicitud de un
préstamo por valor de 150.000 ptas. con intereses, para proceder a la reconstrucción del edificio. El presidente de la mencionada sociedad es
en estos momentos el presidente de la Comisión
Gestora, Enrique Belón Lima. La petición de préstamo es tratada en la sesión del 25 de junio de
1943. Se realiza un informe por parte del interventor de fondos del Ayuntamiento, señalando el
depósito en el Banco Español de Crédito de Málaga, cuenta n.º 6, de la cantidad de 159.745,90
ptas., procedente de la venta de Sierra Blanca y
Nagüeles. El informe resalta el hecho de que no
hay disposición legal ni de carácter especial que
limite el derecho del Ayuntamiento para la inversión de sus fondos “sobrantes”, pero que la operación de carácter crediticio a una entidad particular, no tendría carácter municipal o de interés
público para la población, por lo que dicha operación debería estudiarse detenidamente, debiendo dejar con claridad por parte del Ayuntamiento que el dinero obtenido por la mencionada venta
de tierras de propios del municipio no era necesario en ese momento para la realización de ninguna obra pública municipal25.
Marbella, como el resto del país, acababa
de salir de una contienda civil y se encontraba
en los duros años de la posguerra, por lo que las
necesidades de reconstrucción de la ciudad eran
evidentes. Es una población que ha sufrido penurias de todo tipo, tanto morales como económicas, y pérdidas de propiedades, casas, enseres y, lo que era aún peor, las pérdidas de tipo
personal, cuyas cicatrices aún perdurarán en las
siguientes décadas.
Los años cuarenta fueron en España una
década de prolongada penuria: escasez, hambre,
racionamiento... Marbella no sería una excepción.
El empleo disminuye drásticamente durante los
primeros años de posguerra; la inflación fue cada
vez mayor; la población se abastece básicamente
a través de las cartillas de racionamiento ya que
en los mercados escaseaban los productos alimenticios de primera necesidad y de esta forma se
garantizaba el suministro mínimo de alimentos a
la población. Este racionamiento se sintió por la
mayoría de la población no sólo en el ámbito de
la alimentación, sino en aspectos de la vida cotidiana como la luz eléctrica y el consumo de agua26.
Es en este contexto social donde se lleva a cabo
la reconstrucción del Casino de Marbella.
Finalmente la Comisión de Hacienda del
Ayuntamiento dictamina favorablemente para la
realización de la operación de concesión de crédito, por la cantidad de 150.000 Ptas., que se
encontraban disponibles con fondos proceden-
tes de la venta de los montes de Sierra Blanca y
Nagüeles, ya que con esta operación se obtendría un rendimiento de un 5% de interés a favor
del municipio27. En sesión del 7 de Agosto de
1943, tiene lugar el contrato de préstamo por
ambas partes: el Ayuntamiento de Marbella y la
El Ayuntamiento ofrece como garantía de los
diferentes préstamos a pedir, distintas
parcelas y terrenos de propios
sociedad “Casino de Marbella”. Esta sociedad
será dueña del edificio que se construya, pero el
solar sobre el que se edifique seguirá siendo propiedad del Ayuntamiento. El préstamo se cancelaría el 5 de Julio de 197128.
Es este uno de los procedimientos habituales de los grupos dominantes que ostentaban
el poder local. La clase política controla la vida
de los municipios en beneficio de los propios representantes del Régimen. El ejemplo de la reconstrucción del edificio del Casino en Marbella,
con el dinero obtenido por la venta de unos montes comunales, como fue el obtenido por la venta
de los montes de Sierra Blanca y Nagüeles, es uno
más de los tantos que se llevaron a cabo por las
élites del poder durante el “Primer Franquismo”.
Ellas mismas se benefician desde el mismo poder
que ostentan, aunque para ello no se tanga en
cuenta las necesidades del resto de la población,
en un momento especialmente delicado como
fueron los primeros años de posguerra.
Por otro lado, es objetivo de las Comisiones Gestoras de los años cuarenta y de las Corporaciones Municipales de los cincuenta la mejora del abastecimiento de agua a la ciudad, especialmente durante los meses estivales, debido
a la prolongada sequía.
Un primer proyecto para la mejora en la
conducción de aguas y alcantarillado se produce
con la Comisión Gestora de Enrique Belón Lima.
El presupuesto es aprobado en la sesión extraordinaria del 1 de diciembre de 1941, por un valor
de 1.330.000 ptas. Para la realización de estos
proyectos los diferentes ayuntamientos recurrían
al mismo procedimiento: petición de préstamos
a las distintas entidades bancarias, a largos plazos, con sus respectivos intereses. El Ayuntamiento ofrece como garantía de los diferentes préstamos, distintas parcelas y terrenos de Propios, asegurándose de este modo la concesión por las
entidades bancarias. Con este proyecto se pretende llevar las aguas al interior del pueblo, creándose una empresa mixta: “Empresa Mixta de Suministro de Aguas Potables a Marbella”.
CILNIANA 51
L A GESTIÓN MUNICIPAL EN MARBELLA DURANTE EL PRIMER FRANQUISMO
Escuelas de Las Chapas (Fuente: GARCÍA DEL OLMO, M.: Memoria resumen de la labor desarrollada por el Gobierno Civil de Málaga desde
1946 a 1950 . Publicación del Gobierno Civil de Málaga, Málaga, enero de 1951. Archivo Municipal de Málaga (AMM), Bibliteca, 1/65)
Con la Comisión Gestora presidida por
Francisco Cantos Gallardo se realiza un proyecto
que modifica las obras anteriormente proyectadas, en el que se da prioridad a la llegada del
agua a las plazas, postergando la distribución del
agua a las casas para fecha posterior.
Para la mejora del abastecimiento de agua,
se piensa en utilizar los manantiales de Puerto
Rico Alto, en las inmediaciones de Sierra Blanca,
al norte de la ciudad, y los de la Huerta del Peñón. Debería producirse la expropiación forzosa de uno de los dos manantiales, considerándose finalmente que sería el de Puerto Rico
Alto. Sin embargo, los problemas de abastecimiento de agua en la estación estival continuaban. En sesión de 24 de Marzo de 1958, la
Comisión de Aguas del Ayuntamiento presenta como solución para mejorar la situación la
unión del manantial de Puerto Rico Alto con el
de Puerto Rico Bajo, comenzándose las labores de unión de ambos. En el verano de 1958
se obser va que la unión de los dos manantiales anteriormente mencionados no ha sido
suficiente para garantizar el abastecimiento a
la población, especialmente en unos momentos en los que la coyuntura turística comienza
a aparecer con fuerza en la ciudad de Marbella.
La solución definitiva tiene lugar lejos del cas-
52 CILNIANA
co urbano: el “Proyecto de Captación de Aguas
de Río Verde”, con un valor de 2.198.892,07
ptas.29, será encargado al ingeniero de Servicios Hidráulicos, Santiago Serrano Pendón,
quien tras un minucioso estudio presentará un
coste final de 2.418.000 ptas. En la sesión de
24 de marzo de 1959, la Corporación Municipal se pronuncia para que el coste final de las
obras de captación de aguas de Río Verde sea
de 2.488.600 ptas. Las obras comenzarían a
comienzos de la década de los sesenta.
En otro orden de cosas, también el régimen franquista retoma el proyecto republicano
de creación de grupos escolares a lo largo de toda
la geografía española, como órgano básico de consolidación ideológica del propio Régimen. A lo
largo de estos veinte años objeto de estudio son
numerosos los proyectos de creación de escuelas
para el municipio, siendo algo más moderado en
la década de los cuarenta que en la siguiente.
Bajo la Comisión Gestora de Enrique Belón
Lima se presenta un proyecto de creación de un
grupo escolar con doce grados, seis para niños y
seis para niñas. Para su realización el Ayuntamiento recurre a la misma solución que para la realización de otro tipo de obras: petición de préstamos y subvenciones, en este caso se solicita a la
LA GESTIÓN MUNICIPAL EN MARBELLA DURANTE EL PRIMER FRANQUISMO
Dirección General de Primera Enseñanza una subvención por parte del Estado de 150.000 Ptas.30
En 1945 se edifica en la zona de Las Chapas una escuela con casa habitación para maestro y cuatro aulas.
Dentro del casco urbano se construyen,
también en 1945, cuatro escuelas unitarias con
dos viviendas para maestros 31. En San Pedro
Alcántara, la Comisión Gestora presidida por
Enrique Belón Lima también proyecta la construcción de escuelas nacionales mixtas, adquiriéndose para tal fin por parte del Ayuntamiento la “Villa de San Luis”.
Las dificultades en los años cuarenta para
la realización de las escuelas franquistas eran
grandes. Las distintas Comisiones Gestoras carecían de una economía saneada, aún persisten los
coletazos de la guerra civil en la economía nacional y en los ayuntamientos. Los años cincuenta
presenta una leve mejora económica en sus últimos años con el fin de la autarquía económica,
por lo que se realizan empresas de mayor envergadura en el campo de la enseñanza. En 1958 se
proyectan más escuelas, en concreto seis, con sus
respectivas viviendas para maestros. A lo largo
de todo el franquismo la nota dominante es la
construcción de viviendas para maestros, al mismo tiempo que los edificios de las escuelas.
Otro de los proyectos acometidos fue la
creación de un Instituto de Enseñanza Media y
Profesional, de Modalidad Marítimo Pesquera y
Agrícola-Ganadera, siendo alcalde Antonio
Montero Sánchez. Esta propuesta era anterior al
régimen franquista, de finales de la Segunda República, cuando tanto republicanos como socialistas plantearon la creación de un Instituto Local de Enseñanza Secundaria32.
Los terrenos para la construcción del instituto estarían situados en la margen derecha de
la carretera Cádiz-Málaga, en la zona denominada Huerta Grande33. La cesión de los terrenos a la
Dirección General de Enseñanza Laboral (Ministerio de Educación Nacional), para la construcción de este instituto tendría lugar
en la sesión de 1 de Mayo de 1954, eli- En la
giéndose el lugar llamado “Fontanilla”, en
las inmediaciones de la población, con
una extensión aproximada de 5.000 metros cuadrados. Se autoriza la creación del Instituto Laboral en el BOE nº 168 de 17 de Junio de
1954.
La aprobación de presupuesto para la
construcción de este centro de enseñanza por
un valor de 839.948,70 ptas., tendría lugar en
sesión extraordinaria de 3 de agosto de 1959.
Los arquitectos serían los señores Benlloch y
Núñez Mena. El comienzo de los años sesenta
ve la luz la realización y construcción del centro
de enseñanza. Mientras ello tenía lugar las dependencias del Instituto se situaron provisionalmente en el edificio de los Flechas Navales, donde en épocas de lluvias se tenían que interrum-
Edificio de Los Flechas Navales (Fuente: Colección Antonio Serrano Lima)
pir las clases debido a la deficiente situación de
su techumbre, como ocurrió en 196334.
4. INFRAESTRUCTURA DE
COMUNICACIONES
El proyecto del camino vecinal de Marbella
a Istán ya fue comenzado con la Segunda República. La primera petición a los órganos gubernamentales para la concesión de ayuda económica y permiso para su realización, por parte del
Ayuntamiento de Marbella, tuvo lugar en 1931,
a iniciativa del Partido Radical Socialista35. Las
obras fueron presupuestadas en 1.077.393
ptas.36, siendo comenzadas por la Diputación
Provincial; posteriormente se hace cargo de las
obras el Ministerio de Obras Públicas. Tras el paréntesis de la Guerra Civil, es objetivo por parte
sesión de 1 de Junio de 1945, se eleva a trámites
la construcción del mencionado puerto
de los distintos ayuntamientos retomar las obras
de este camino vecinal.
Se vuelve a tratar la cuestión en el Consistorio Municipal presidido por Antonio
Montero Sánchez, concretamente en la sesión del
23 de diciembre de 1952, en la que la DiputaCILNIANA 53
L A GESTIÓN MUNICIPAL EN MARBELLA DURANTE EL PRIMER FRANQUISMO
ción Provincial de Málaga ofrece al Ayuntamiento de Marbella ayuda económica para la terminación de las obras.
Al igual que en el caso de la carretera de
Marbella a Istán, el proyecto de construcción del
puerto pesquero era anterior al régimen franquista. La necesidad de la ciudad de Marbella de poseer un puerto de refugio para pescadores fue estudiado por ayuntamientos de épocas anteriores.
En la dictadura de Primo de Rivera el tema
es tratado en la sesión de 8 de septiembre de
1928, siendo alcalde accidental de la ciudad Francisco Belón Salgado, ya que el titular, Diego
Jiménez Martín, había presentado la dimisión por
motivos de salud 37. En esta sesión el Pósito de
Pescadores plantea al Ayuntamiento la necesidad
de construir un puerto pesquero. La petición es
trasladada por el Consistorio al Consejo de Ministros.
Durante la Segunda República se vuelve a
tratar el tema, solicitándose al Ministerio de Fomento la construcción del puerto pesquero. El
Ministerio no da luz verde al proyecto por considerar a Marbella ciudad no declarada puerto de
interés general ni de refugio.
Posteriormente, ya en el régimen franquista, siendo presidente de la Comisión Gestora
Enrique Belón Lima, se trata el asunto, exponiéndose el deseo de comenzar las obras del puerto
pesquero lo antes posible, tras la petición del
Pósito de Pescadores, que sería elevada al Consejo de Ministros, y con la ayuda del Instituto Nacional de Previsión y del Sindicato Nacional de
Pescadores, mediante concesión de créditos; en
este sentido, se pide al Instituto Nacional de Previsión un crédito de 1.000.000 de ptas. Contándose además con un importe de 25.000 ptas.,
proveniente de una suscripción de los vecinos de
la ciudad para la consecución de tal fin.
Marbella. En primer término Avda. del Faro (Antonio Belón). A la izquierda viviendas protegidas. A la derecha
Grupo de Viviendas “Lamo de Espinosa”. Al fondo el Casino y la Iglesia de la Encarnación. Junto a las Aurocarias, el
tejado del Teatro Principal (Cine Otal). Parte baja derecha El Fuerte, Avenida del Mar en construcción (relleno) y
delante La Marina (Foto: Colec. A. Serrano)
54 CILNIANA
LA GESTIÓN MUNICIPAL EN MARBELLA DURANTE EL PRIMER FRANQUISMO
En la sesión de 1 de Junio de 1945 se eleva a trámite la construcción del mencionado puerto, con el informe favorable de la Comandancia
Militar de Marina de Málaga y de la Junta de Obras
y Servicios del Puerto de Málaga. Cinco años después, en 1950, la Corporación Municipal vuelve
a recordar la necesidad del comienzo de las obras
del puerto. El BOE nº 201 de 20 de Julio de 1946
publica un Decreto del Ministerio de Obras Públicas de 15 del mismo mes. Su artículo 3º clasifica al puerto de Marbella como Puerto Refugio
de Pescadores, debiendo ser costeadas sus obras
por el Estado. En la sesión de 23 de Julio de 1954,
siendo alcalde Francisco Cantos Gallardo, se autorizaría la subasta de obras para el Puerto de
Marbella. Esta solución favorable se realiza gracias a la actuación para tal objetivo de numerosas personalidades38.
tiembre de 1954. Las obras son fijadas por la Dirección General de Puertos y Señales Marítimas,
cuyo presupuesto asciende a 3.215.248,36 ptas.
Dicho importe aumentaría con posterioridad a
4.421.565 ptas., según informe del Consejo de
Estado presentado en la sesión del Ayuntamiento, el 23 de octubre de 1957.
La fecha fijada para la realización de la subasta para las obras del puerto es el 23 de Sep-
El 19 de Abril de 1939 (tan sólo 18 días
después de terminar la contienda) se creó el Insti-
El comienzo de la década de los sesenta
verá la finalización de las obras del puerto.
5. URBANISMO Y VIVIENDAS
La reconstrucción tras la Guerra Civil fue
un tema que adquirió gran importancia por parte del Régimen, por lo que se crearon organismos que desde el Estado controlarían ese proceso de reconstrucción en marcha.
CILNIANA 55
L A GESTIÓN MUNICIPAL EN MARBELLA DURANTE EL PRIMER FRANQUISMO
tuto Nacional de la Vivienda (INV), que se encargaría de financiar la construcción de nuevas viviendas de protección oficial, especialmente destinadas a los grupos sociales con nivel más bajo
de ingresos. Fomenta y dirige la edificación de
nuevas viviendas a través de nuevas fórmulas en
las que el Estado aportaba el capital necesario
para las construcciones de viviendas, supliendo
de esta manera la falta de ahorro individual escaso en estos años de posguerra. Las características comunes al proyecto y realización de estas
viviendas se podrían resumir como construcciones de bajas densidades, constante ruralista y bloque de doble crujía. Con el mismo fin se crearía
la Obra Sindical del Hogar y Arquitectura (OSHA).
El Ayuntamiento de Marbella recurre a la
ayuda de ambos organismos para la realización
de diversas viviendas y edificios públicos. Así
mismo cuenta en numerosas ocasiones con la
ayuda del Gobierno Civil, e incluso directamente
de algunos ministros, reflejando las óptimas relaciones existentes durante estos años entre las
distintas Corporaciones Municipales y los órganos superiores de poder.
El Ayuntamiento enajena parcelas para proseguir con el proceso urbanizador de la ciudad,
como por ejemplo la del Llano de San Ramón a su
propietaria Araceli Marín Delgado, y una parcela
de la zona “Huerta del Faro” a Manuel Martín Nieto. En este sentido, en la sesión de la Comisión
Gestora de 16 de agosto de 1940, se destina la
finca “Huerta del Faro” a la construcción de un
Campo de Deportes, Granja Experimental y Vivero Forestal39. El Campo de Deportes comienza su
construcción en el verano de 1943.
Lima. Los grupos de poder obtienen beneficios
desde el mismo poder, terrenos municipales concedidos gratuitamente a los nuevos propietarios,
en lo que es una política de patrimonialización
de bienes comunales que se exteriorizaba, además, en la repetición de los apellidos familiares
en las áreas urbanizadas. Ello se lleva a cabo bajo
el amparo del Decreto del Ministerio de la Gobernación de 16 de octubre de 1941, por el que
los ayuntamientos podían censar o ceder gratuitamente terrenos de su propiedad40.
A comienzos de los años cuarenta se produce el cambio de nombre de algunas calles del
municipio, con nombres acordes con la nueva
situación política imperante: la calle “Tetuán”
pasa a denominarse “Vigil de Quiñones”; la calle
“La Fuente” se llama “Miguel Cano Gutiérrez”, y
la “Carretera del Faro” tendría por nueva denominación la de “Antonio Belón Lima”. Era habitual en los ayuntamientos del nuevo régimen el
cambio de nombres en calles y plazas, siendo
sustituidos por otros pertenecientes principalmente a militares del “Glorioso Movimiento Nacional” o a personajes históricos que contaron
con la simpatía del franquismo, como sería el caso
de Vigil de Quiñones41.
La Comisión Gestora continúa con el proceso urbanizador. Se proyectan obras de alcantarillado y embovedado del Arroyo de la Represa42, y la realización de las avenidas de “Miguel
Cano” y “Antonio Belón”.
A partir de este momento las distintas Gestoras y Corporaciones Municipales llevan a cabo
la construcción de grupos de viviendas protegidas, cada vez destinadas a un mayor número de
ciudadanos. Así, en la misma etapa de Enrique
Belón Lima se procede a la construcción de un
grupo de 12 viviendas protegidas en la Avenida
Antonio Belón. Es el Grupo de Viviendas “Lamo
de Espinosa”.
Otros terrenos cercanos a la Huerta del
Faro y limitando con los cedidos para la construcción del campo de deportes fueron dados a
la Delegación Nacional de Sindicatos, para la
construcción de cuatro viviendas protegidas, que
formarían dos grupos
de dos casas cada
El nombre daEn todos los proyectos de obras y
una, con una extendo a este grupo de
urbanización los distintos ayuntamientos viviendas en honor
sión de 800 metros
cuadrados por grupo.
piden colaboración de las altas
del Gobernador Civil
L a adjudicación de
de Málaga, Emilio
instituciones del Estado y del Gobierno
estas viviendas, denoLamo de Espinosa,
Civil de Málaga
nombrado en junio
minadas “Grupo Ande 1941, es muestra
tonio Belón” –las de
de las excelentes relaciones existentes entre la
mejor dotación y situación de las construidas duComisión Gestora presidida por Enrique Belón
rante la autarquía–, no deja lugar a dudas de la
Lima, y el Gobierno Civil. Y hasta tal punto eso s
política de recompensas del Régimen a sus apoasí que el gobernador civil aportaría incluso dos
yos políticos. Las casas de parecida construcción
donaciones de 5.000 ptas. cada una para la ejea las viviendas unifamiliares de las ciudades-jarcución de las obras43. El crédito para la realizadín fueron a parar a manos de unas pocas familias, entre las que se encontraba el propio presición de las obras es aportado por el Instituto
dente de la Comisión Gestora, Enrique Belón
Nacional de la Vivienda.
56 CILNIANA
LA GESTIÓN MUNICIPAL EN MARBELLA DURANTE EL PRIMER FRANQUISMO
Avda. Antonio Belón. Grupo de Viviendas “Lamo de Espinosa”
La adjudicación definitiva de las viviendas
tuvo lugar en sesión de la Comisión Gestora de
23 de noviembre de 1948, siendo presidente de
la misma Francisco Cantos Gallardo. Fueron adjudicadas todas las peticiones que se habían realizado44, lógicamente en personas de probada
adscripción al Régimen.
al INV por los ayuntamientos para la realización
de proyectos de viviendas de protección oficial 47.
Será la construcción de viviendas de protección oficial para las clases trabajadoras la que
mayor huella dejará en la población de la ciudad
durante estos años del “Primer Franquismo”. Se
trata de los Grupos “Fernández Cuesta”,
“González Badía” y “San Bernabé”. El proceso
comienza con la construcción de un grupo de
viviendas para pescadores.
Se construyen dentro de la tipología jurídica de “Renta Limitada”, de las viviendas de protección oficial, al igual que el grupo de viviendas
también de pescadores de “El Palo”, en Málaga, a
finales de la década de los cuarenta. Los futuros
propietarios pagarán mensualmente cantidades de
rentas muy bajas al INV durante muchos años, siendo la mayoría de estas viviendas de su propiedad
definitivamente en la década de los ochenta.
En cuanto al grupo de viviendas
“Fernández Cuesta” –el nombre corresponde al
de un miembro de las altas esferas políticas del
franquismo, Raimundo Fernández Cuesta, en agradecimiento a las gestiones realizadas para llevar
a buen fin las obras proyectadas– será destinado
a pescadores de la ciudad. Los terrenos para su
construcción fueron propiedad de Manuel Martín Nieto. Están situados en la zona denominada
“La Bajadilla”, y es con este nombre como se le
conoce popularmente hasta nuestros días.
En una extensión de 3.600 m2 fueron construidas 28 casas45. Para su construcción, el Instituto Nacional de la Vivienda daría un anticipo sin
intereses a pagar en 20 años con el 40% total del
coste de la obra46. Era característica común durante el Régimen la petición de ayuda económica
Las casas son arrendadas a 45 ptas. Mensuales y las viviendas fueron concedidas a 28 familias de pescadores, muchos de cuyos descendientes siguen ocupándolas en la actualidad48.
La distribución de las viviendas del grupo
“Fernández Cuesta” era la siguiente: tres habitaciones, cocina, comedor, cuarto de aseo, lavadero y patio en planta baja. No se disponía de zonas ajardinadas comunes ni de pavimento en las
calles. Se trata de viviendas unifamiliares de sistema abierto49 con estrechas calles que separan
las viviendas, localizadas muy cerca del mar, entorno de trabajo de la clase trabajadora a la que
va destinada.
Durante estos años los problemas de hacinamiento y falta de salubridad en las viviendas
españolas fueron frecuentes50.
En cuanto al grupo de viviendas “González
Badía”, el terreno para su construcción tiene una
CILNIANA 57
L A GESTIÓN MUNICIPAL EN MARBELLA DURANTE EL PRIMER FRANQUISMO
extensión de 6.876,44 m 2, lindando con la carretera de Ojén, en la zona denominada de “Las
Peñuelas”51.
Para la compra de los terrenos el Ayuntamiento pide un crédito al Monte de Piedad y Caja
de Ahorros de Ronda por un valor de 125.000
ptas., a pagar en diez anualidades.
El nombre dado a este grupo de viviendas
siguiendo la línea de los ayuntamientos franquistas de poner a las calles y viviendas los nombres
de personalidades del Régimen, es el de Saturnino González Badía, jefe de la Casa Militar del general Franco, que apoyó la consecución final del
proyecto.
En total fueron cedidas 43 viviendas a familias de escasos recursos económicos. Las obras
fueron terminadas en 1957. Como en el caso de
las viviendas del grupo “Fernández Cuesta”, siguen siendo habitadas en la actualidad en la mayor parte de los casos por descendientes de aquellos primeros titulares de las viviendas. Popularmente son conocidas como las “Peñuelas Altas”.
La morfología de las viviendas será de sistema abierto, con viviendas unifamiliares, separadas por calles algo más anchas que las del grupo
“Fernández Cuesta”. Constan de salón comedor,
aseo, cocina, tres dormitorios y patio interior. Al
igual que en el grupo de “La Bajadilla” habrá que
esperar a finales de la década de los sesenta para
la consecución de la pavimentación de sus calles.
A través del proyecto de abastecimiento
de energía eléctrica al grupo de viviendas, conocemos los titulares de la concesión de casas, ya
que cada vecino aportaría la cantidad de 250
ptas., en cinco mensualidades sucesivas para la
instalación del alumbrado eléctrico 52.
En cuanto al grupo “San Bernabé”, se trata de 100 viviendas protegidas “Tipo Social” que
se construirán en terrenos adquiridos por el Ayuntamiento, y posteriormente cedidos a la Delegación Nacional de Sindicatos 53, en la zona de Las
Peñuelas, al sur de los terrenos donde se llevarían a cabo las obras del grupo “González Badía”.
Los organismos que ayudan económicamente a la realización de las obras son el INV, a
través de la Obra Sindical del Hogar y de Arquitectura de la Delegación Nacional de Sindicatos
de FET y de las JONS y la Caja de Ahorros Provincial de Málaga. Serían 99 viviendas y recibirían
el nombre de “San Bernabé”, en la sesión de 23
de marzo de 1959, año en el que se terminaría
su construcción. Popularmente se les conoce aún
en la actualidad como “Peñuelas Bajas”.
58 CILNIANA
Los tres grupos de viviendas son de protección oficial para familias con escaso poder adquisitivo, aunque de una forma u otra tenían que
probar su simpatía por las instituciones del Régimen o contar con un apadrinamiento por parte
de algún miembro importante del Ayuntamiento
o por la Iglesia. También serían de protección oficial las viviendas de los grupos “Antonio Belón” y
“Lamo de Espinosa”, existiendo evidentes diferencias entre ellas. Las pertenecientes a los dos
últimos grupos de viviendas son espaciosas y con
jardín privado o comunitario. Las casas que forman parte de los otros tres grupos son más pequeñas y carecen no sólo de espacios ajardinados,
sino de alcantarillado durante los primeros años.
Las calles de estas viviendas protegidas para familias de bajos recursos económicos estaban sin
pavimentar al comienzo de ser habitadas y tardaron algunos años en estarlo.
El lugar donde se localizan las viviendas
nos muestra más diferencias entre ellas. Las viviendas para pescadores y obreros se localizan a
las afueras de la ciudad. Fueron entregadas a personas con escasos recursos económicos, mientras que las de los grupos “Antonio Belón” y “Lamo
de Espinosa”, se situaba en una de las mejores
zonas que se estaban urbanizando en Marbella,
lo que había sido el Camino del Faro, ahora denominada “Avenida Antonio Belón”, que estaba
siendo pavimentada y dotada con alcantarillado
y alumbrado público.
Las diferencias entre las distintas clases
sociales se acentúan con el régimen franquista,
siendo perfectamente observables a nivel local
en la construcción y distribución de las viviendas de protección oficial.
6. OTROS PROYECTOS
Uno de los proyectos llevados a cabo durante los años del “Primer Franquismo” fue la creación del Mercado de Abastos, en los años que era
alcalde Antonio Montero Sánchez. El proyecto fue
encargado al arquitecto Mariano Jáuregui Bravo.
Al igual que en el resto de edificaciones
de las viviendas de protección oficial, la construcción del mercado contó con el apoyo y donación por parte del Estado de 1.000.000 de ptas.,
gracias a la labor del ministro de Trabajo, José
Antonio Girón de Velasco.
El terreno para tal fin fue cedido por Adolfo Palma Morito, con una superficie de 836 m2,
lindando con la Plazuela de la Victoria.
Entre el Ayuntamiento y el propietario del
terreno se pactan unas condiciones para que se
LA GESTIÓN MUNICIPAL EN MARBELLA DURANTE EL PRIMER FRANQUISMO
produzcan el comienzo de las obras:
• La finca sería destinada exclusivamente a
la construcción de un mercado de abastos
para la población, de lo contrario, el terreno sería devuelto a su anterior propietario.
• Las obras deberían estar terminadas en
un plazo de cinco años.
• Dentro del edificio sería construido por
el Ayuntamiento un local de 20 a 25 m2 para
utilización del propietario del terreno, como
café-bar, sin obligación de pagar alquiler ni
arbitrio alguno.
• Ese local debía tener igual beneficio que
cualquier otro situado en el mercado, con
respecto a limpieza, alumbrado y saneamiento.
• La explotación del local se llevaría a cabo
por el propietario de los terrenos cedidos.
• Los derechos del local caducarían totalmente transcurridos 75 años.
Todos estos puntos fueron acordados por
unanimidad en la sesión del 23 de Julio de 1951.
En San Pedro de Alcántara se construye
otro mercado de Abastos que es inaugurado el
19 de octubre de 1952, siendo alcalde de la ciudad Antonio Montero Sánchez54.
En todos los proyectos de obras y urbanización los distintos ayuntamientos piden la colaboración de las altas instituciones del Estado y
del Gobierno Civil de Málaga, obteniendo apoyo
por parte de todos ellos, como forma de hacer
política durante el Régimen, que tampoco desaprovecha la oportunidad de atraerse a la población con la realización de obras de gran envergadura, como la entrega de viviendas a las clases
sociales mas desfavorecidas.
El apoyo que siempre encontraría el Ayuntamiento de Marbella para la realización de estas obras por parte de los órganos superiores de
poder refleja las excelentes relaciones entre el
poder local y las altas instituciones del Estado.
7. CONCLUSIÓN
El poder municipal se consolida con un
modelo de gestión encaminado en alguna de sus
actuaciones a conseguir el consenso y el apoyo
de determinados grupos. A través del Ayuntamiento se ceden “gratuitamente” terrenos a
miembros de las Comisiones Gestoras, para la
realización de sus viviendas particulares. Dichas
viviendas son de características diferentes en
cuanto a espacio y comodidad, con respecto a
las viviendas que se dedican a la clase trabajadora. Los grupos de viviendas estudiados en este
trabajo son viviendas de protección oficial, cu-
yos terrenos son comprados a sus propietarios
por el Ayuntamiento, para cuyo pago se piden
préstamos a entidades bancarias con intereses a
pagar en plazos generalmente de bastantes años.
Con posterioridad, esos terrenos son entregados al Instituto Nacional de la Vivienda, para la
realización de las obras.
En cuanto al proceso urbanizador de las
huertas que rodean la ciudad tuvo un mayor impulso en la década de los cincuenta que en la
precedente.
Finalmente, cabe mencionar nuevamente el caso del Casino de Marbella, cuya reconstrucción tras la finalización de la Guerra Civil se
lleva a cabo con el dinero procedente de la venta de los terrenos comunales del municipio, los
montes de Sierra Blanca y Nagüeles, afirmándose la importancia e influencia de las élites del
poder local en la vida social y económica del municipio. „
Notas
AREND, H., Los orígenes del totalitarismo, Madrid, 1974.
LINZ, J. J., “Una teoría de régimen autoritario. El caso
de España”, en PAYNE, S. G. (ed.): Política y sociedad en la
España del siglo XX, Madrid, 1978, pp. 205-263.
3
TUSELL, J., La dictadura de Franco, Alianza, Madrid, 1988.
4
FUSI, J. P., Franco. Autoritarismo y poder personal, Madrid, 1985.
5
REIG CRUAÑES, J., “Sobre modelos y regímenes: nazismo, fascismo, franquismo”, en Tiempo de Silencio. Actas del IV
Encuentro de Investigadores del Franquismo, Valencia, 1999, pp.
107-113. También, SANCHEZ RECIO, G., “Líneas de Investigación y debate historiográfico” Ayer, 33, 1999, pp. 17-39.
6
SAZ, I., “El primer franquismo”, Italia-España. Viejos y
nuevos problemas históricos, Ayer, 36, 1999, pp. 201-221.
7
STERNHELL, Z., The birth of Fascist Ideology, Princenton,
1994, pp. 250-258. 8. NICOLÁS MARÍN, M. ª E., “Los poderes locales y la consolidación de la dictadura franquista”, El
primer franquismo, Ayer, 33, 1999, p. 70.
9
BAHAMONDE MAGRO, A., “Vivir y sobrevivir en la posguerra: La España rural de los años cuarenta”, en MENÉNDEZ
PIDAL, R., Historia de España. El siglo XX, Madrid, 2002, p. 130.
10
ARANZADI, E., Repertorio Cronológico de Legislación. Ley
de 17 de Julio de 1945. BOE de 18 de julio de 1945, Madrid,
Archivo Municipal de Marbella (AMMa).
11
ARANZADI, E., Repertorio Cronológico de Legislación. Decreto 5 de octubre de 1936, artículo 5. BOE de 6 de octubre
1936. Madrid, AMMa.
12
CAZORLA, S., Las Políticas de la Victoria. La consolidación del Nuevo Estado Franquista (1938–1953), Madrid, 2000.
13
SÁNCHEZ RECIO, G., Los cuadros políticos intermedios del
régimen franquista.1936–1959. Diversidad de origen e identidad de
intereses, Alicante, 1996.
14
PRIETO BORREGO, L., Marbella. Los años de la utopía. Estudio de una comunidad andaluza (1931–1936), Marbella, 1994.
15
Archivo Municipal de Marbella (AMMa), “Expediente Personal”, C. 229, P. 19.
16
PRIETO BORREGO L, “Los expedientes de depuración de
funcionarios municipales. Una fuente para el estudio de la violencia institucional”, Baetica, 21, pp. 451-467.
17
MORENO FONSERET, R., “El Régimen y la sociedad. Grupos de presión y concreción de intereses”, El primer franquismo...
op cit.
1
2
CILNIANA 59
L A GESTIÓN MUNICIPAL EN MARBELLA DURANTE EL PRIMER FRANQUISMO
18
El doctor Maíz fue nombrado médico en propiedad el
30 de julio de 1940. Tradicionalmente el ejercicio de la medicina municipal estuvo muy patrimonializado, tenemos documentada la fuerte rivalidad que enfrentó a médicos republicanos como D. Félix Jiménez de Ledesma, organizador, a finales de 1913, del Partido Reformista en Marbella con D. Félix
de Zea Urbano y la rivalidad de su yerno, D. Adolfo Lima
Chacón, con D. Cueto Juan Martínez Carrasco, presidente de
Unión Republicana.
19
AMMa, Expediente de Bienes nº 18/41, “Venta de los
montes de Sierra Blanca y Nagüeles”.
20
AMMa, Expediente de Bienes nº 18/41.
21
El valor final de la venta es de 159.745,90 ptas., ya que
el 20% de la misma, 40.462,48 ptas., permanece en poder del
Patrimonio forestal del Estado. De dicho importe, 150.000
ptas., son colocadas como “garantía hipotecaria” a un interés
del 5% anual, con un mayor rendimiento para el municipio
que el proporcionado por la finca enajenada, según previsiones realizadas por la Comisión Gestora.
22
La petición del emplazamiento del edificio para sede
de esta sociedad fue llevada a cabo por el entonces presidente de la misma, Antonio Carrasco Sánchez.
23
AMMa, AA. CC., sesión de 26 de marzo de 1926, C. 21H, P. 3.
24
Francisco Romero Añón, Salvador Rodríguez Agudo,
Juan Toro Mata, Escolástico Martín Santibáñez, Alfredo Palma
Morito, José Zuzuarregui Sotto, los dos últimos son concejales de Acción Popular, y el voto en contra del alcalde Antonio
López Gómez.
25
AMMa, Escrito de la Intervención de Fondos del
Ayuntamiento de Marbella con fecha 26 de junio de 1943.
Este escrito forma parte del Expediente de Bienes 40/43
para la concesión de préstamo de 150.000 ptas. a la so ciedad “Casino de Marbella”, por parte del Ayuntamiento
de Marbella.
26
PRIETO BORREGO, L.: “Racionamiento, Control social y
Estraperlo. Marbella: los años del hambre”, Cilniana, 16, pp.
5-18
27
AMMa, Informe de la Comisión de Hacienda del Ayuntamiento de Marbella con fecha 28 de junio de 1943, presente en el expediente 40/43.
28
Libro Auxiliar de la cuenta de capital e intereses del
préstamo hipotecario por el Ayuntamiento de Marbella a la
sociedad “Casino de Marbella”, de la Intervención de Fondos
del Ayuntamiento. En dicho libro aparecen todos los pagos
de crédito por parte de la sociedad al Ayuntamiento. Se realizan trimestralmente, cerrándose el 5 de julio de 1971, aunque los datos contables llegan hasta enero de 1968.
29
AMMa, AA. CC., sesión de 12/08/1958, C. 291-H, P. 1.
30
AMMa, AA. CC., sesión de 05/11/1941, C. 23-H, P. 5.
31
AMMa, AA. CC., sesión de 18/10/1945, C. 24-H, P. 3.
32
PRIETO BORREGO, L., Marbella. Los años de la utopía...,
op. cit.
33
AMMa, AA. CC., Sesión Extraordinaria de 04/03/1953,
C. 23-H, P. 6.
34
AMMa, Expediente de Bienes 212/53.
35
PRIETO BORREGO, L., Marbella. Los años de la utopía...,
op. cit., pp. 62-63.
36
ALCALÁ MARÍN, F.: Marbella Segunda República..., op. cit.,
p. 84.
37
AMMa, AA. CC., sesión de 22/06/1928.
38
Entre las que destacaríamos: don Raimundo Fernández
Cuesta, Ministro Secretario General del Movimiento; don José
Antonio Girón de Velasco, Ministro de Trabajo; don Fernando
Suárez de Tangil, Ministro de Obras Públicas; don Saturnino
González Badía, Teniente General del Ejército y al párroco,
d
o
n
Rodrigo Bocanegra Pérez.
39
Los terrenos de este vivero forestal están ocupados en
la actualidad por el parque público de La Constitución.
40
Esta cesión de terrenos fue aprobada por unanimidad
de la Comisión Gestora, reunida en sesión de 1 de Julio de
1943.
60 CILNIANA
41
Rogelio Vigil de Quiñones y Alfaro fue comandante médico del destacamento de Baler en Filipinas. Fue nombrado
Hijo Predilecto de Marbella. El Ayuntamiento de la dictadura
militar, reunido en sesión de 29 de Marzo de 1924, quiso
rendir homenaje a este militar, por entonces retirado. AMMa,
AA. CC., 29/03/1924, C. 21-H, P. 3.
42
El proyecto ya había sido estudiado por el Ayuntamiento de la Segunda República, con la Gestora presidida por
Eugenio Lima Chacón en 1935. Véase PRIETO BORREGO, L.,
“Regeneración Municipal e irregularidad administrativa en el
Ayuntamiento de Marbella (1931-1936)”, en 1º Congreso El
Republicanismo en la Historia de Andalucía, Priego de Córdoba
(Córdoba), 2001, pp. 435-437.
43
AMMa, AA. CC., sesión de 18/11/1944, C. 24-H, P. 3.
44
Fueron las siguientes: José María Cisneros Rull, Francisco Cuevas Blanco, Bartolomé Lenz Rodríguez, Antonio
Maíz Viñals, Eduardo Garrido García, Juzgado Comarcal,
Francisco Nieto Molina, José P omares Alcaraz, José
Vázquez Delgado, Isabel Granados López y Antonio Belón
Fernández. AMMa, Expediente “Grupo Lamo de Espinosa”, nº 55/45.
45
AMMa, AA. CC., sesiones de 5 y 12/11/1945, C. 24-H, P.
3.
46
AMMa, AA. CC., sesión de 23/10/1950, C. 24-H, P. 5.
47
AMMa, Expediente Grupo de Viviendas “Fernández
Cuesta”, C. 365-H, P. 43.
48
La concesión de viviendas con sus correspondientes
contratos de arrendamiento sería la siguiente: Rafael Jiménez
Berrocal, Manuel Morilla Pérez, Francisco García Villalobos,
Nicolás López Núñez, Feliciano Díaz Morilla, Dolores García
Morilla, Juan Benítez Urdiales, José Morón garcía, Antonio
Rivera Galdeano, Juan Pérez Pérez, Bernardo Sánchez Jiménez,
Francisco Delgado Fernández, Miguel Sánchez Castillo, José
Pérez Hernández, Josefa Rodríguez Rodríguez, Isabel
Rodríguez Rodríguez, Lucas Muñoz Reinaldo, Antonio López
Morilla, José Sánchez Morilla, Teresa Villar Gómez, Salvador
González Pacheco, Miguel Sánchez Morilla, Manuel Morilla
García, Isabel Sánchez Cabeza, Pedro Guerrero Delgado, José
Morilla García, Juan rivera Galdeano y María Fernández Gómez.
AMMa, Expediente “Enajenación terrenos LA BAJADILLA”, nº
951/69.
49
Para la arquitectura de la autarquía en Málaga, JIMÉNEZ
DÍAZ, J. C. y RUBIO, A., “Notas sobre el urbanismo de la Autarquía: algunas realizaciones en Málaga (1937-1959)”, Baetica,
3, 1980, pp. 59-80.
50
El problema de la vivienda en la posguerra es tratado
por BARRANQUERO TEXEIRA, E y PRIETO BORREGO, L.: Así
sobrevivimos al Hambre: estrategias de la supervivencia de las
mujeres en la posguerra española, Málaga. CEDMA, 2003,
pp.165 y ss.
51
AMMa, Escritura de segregación y compra-venta nº 336,
18 de octubre de 1953, ante la notaría de Luis Oliver Sacristán, Expediente de Bienes 225/53.
52
Juan Sarriá Gutiérrez, Alfonso Mata Ruiz, Miguel
Galdeano Lara, José Vázquez Sánchez, Ana Merino Gómez,
Juan Morón García, Salvador Pérez Sánchez, Manuel González
Claros, Antonio Rodríguez Acero, Antonio Pérez Pérez, Juan
Cabello Cañete, José M. ª Muñoz Avilés, Miguel Díaz Guerrero, Germán Borrachero Carrasco, David Jara Sanza, Salvador
Mármol Chamarro, Pedro Carrasco Sánchez, José Osorio
Rando, Miguel Sánchez Jiménez, Francisco Jiménez Urbano,
Rafael Tomé Carrasco, María Ruiz Jiménez, José Marín Ortiz,
Carmen Jiménez Robledo, José Carrasco Sánchez, Rafael
garcía Bernal, Antonio Marín Valenzuela, Juan Jiménez
Caracuel, Salvador Lima Domínguez, José Ruiz Rovira, Ramón Alarcón fuentes, Diego Vázquez Villarrubia, Juan romero Lozano, Adolfo Murillo Manzanedo, Juan Serrano Molina,
Ana Medina Aguilar, Juan Jiménez Lima, Ángel Rodríguez Ruiz,
Gerardo González Villalaín, Antonio Galdeano Lara, Juan
Muñoz Aguilar y Manuel Aranda Moya. AMMa, Expediente
de Bienes 225/53.
53
AMMa, AA. CC., sesión de 12/03/1956, C. 24-H, P. 7.
54
AMMa, AA. CC., sesión de 23/10/1952, C. 24-H, P. 6.
Un Centro Histórico herido y la memoria maltrecha.
A propósito del libro
“El Centro Histórico de Marbella: Arquitectura y Urbanismo”,
de Francisco Javier Moreno Fernández
Francisco de Asís López Serrano
Archivero Municipal de Marbella
H
asta bastante avanzada la segunda mitad
del siglo XX, poco se sabía acerca de la historia de Marbella, o al menos poco que pudiera
llamarse con propiedad así. Lugares comunes, tópicos y tergiversaciones varias campeaban sin
estorbos por las escuetas páginas que circulaban y que conformaban el grueso del imaginario
de un puñado de personas que se interesaban
por la materia. Salvo trabajos que tenían como
marco la provincia y que tangencialmente se ocupaban de Marbella y otros que se ceñían al estudio de su arquitectura, hallazgos arqueológicos
o personajes relevantes, el relato histórico era,
para quien lo quisiera ver, no una página en blanco sino una página falseada que urgía rectificar.
El abogado y erudito Fernando Alcalá
Marín fue el primero en decidirse a invertir este
estado de cosas. Mediada la década de los cuarenta del siglo pasado, resolvió que había que
empezar desde el principio, desde las mismas
fuentes, y emprendió una impagable tarea de
recuperación de los papeles del Archivo Municipal, cuyo estado pantanoso imposibilitaba cualquier labor investigadora (un trabajo que se vio
complementado años después cuando Lucía Prieto diera una primera organización a los fondos).
Su dedicación a estos menesteres y el consiguiente estudio de los documentos darían como resultado una serie de publicaciones que en su
momento habrían de servir para aliviar el raquítico panorama que ofrecía la ciudad, y, sobre
todo, para señalar el camino a unos pocos (pero
importantes) historiadores profesionales dispuestos a dar el definitivo paso que restaba para saldar el déficit de método y de conocimientos en
el que se hallaba la historiografía de carácter lo-
cal. Los primeros trabajos de esta nueva generación de estudiosos aparecieron en 1982 en esta
misma revista (cabecera que, con algunos recesos, ha logrado afianzarse como tribuna desde
la que se pueden escuchar las más autorizadas
voces en lo referente al patrimonio). Junto a nombres de dilatada trayectoria (Cabrillana, Gil San
Juan, Posac, García Montoro, Gozalbes, Galán
Sánchez) se prodigaron otros, más arraigados en
la propia ciudad, que participaban de un ejercicio crítico e interpretativo de corte académico
con el que se proponían conferirle un diseño científico a la historia que a partir de entonces se
escribiría desde Marbella.
Aunque aún resisten, y se airean, ciertas
lecturas (entiéndanse interpretaciones) que paCILNIANA 61
A PROPÓSITO DEL LIBRO “EL CENTRO HISTÓRICO DE MARBELLA...”
Presentación del libro
recen no advertir los cambios, lo cierto es que la
perspectiva de esta nueva hornada de historiadores se cimenta sobre suelo firme y es indiscutible que su presencia en el escenario científico
local se ha consolidado definitivamente. La propensión a infundir notoriedad y relumbre a cualquier hecho pasado, esa obsesión por el linaje
que imperaba en las representaciones históricas
pasadas sigue ocupando su espacio, pero como
lo ocupan las piezas de un museo; son puro material historiográfico que apenas si sirven de ilustración a las páginas que en la actualidad redactan historiadores como Prieto Borrego, Moreno
Fernández, Casado Bellagarza, Rodríguez Feijóo,
Urbaneja Ortiz, Bernal Gutiérrez o García Baena,
quienes han abordado el asunto desde sus res-
Vista parcial del Casco Antiguo
62 CILNIANA
pectivos campos imponiéndose como condición
insoslayable la objetividad y el rigor y dejando
de lado las referencias a paradigmas supuestamente virtuosos que en nada se corresponden
con lo que se conoce como verdad histórica. El
fruto de la nueva disposición, visto lo que había,
podría parecer un relato huraño y hasta cierto
punto ingrato (la verdad queda como descompuesta cuando la alternativa es un espejismo),
pero es que estos historiadores van a desplegar
todos sus talentos y sus esfuerzos en repensar
la historia local, en una investigación muchas
veces imprevisible cuyo final poco tiene que ver
con esas otras historias a la carta tan del agrado
de determinados grupos. Porque cuando hablamos en términos científicos, y en ello incluimos
la honradez, no hay lugar para narraciones de
conveniencia.
De entre estos autores, Francisco Javier
Moreno Fernández viene distinguiéndose en los
últimos años por hacer explícitas algunas cuantas verdades. Pensando posiblemente que ante
su repetición masiva y machacona la sociedad
acabará por asumirlo, ha defendido con ardor la
existencia de esa otra historia de Marbella, y ha
gastado su coraje y sus conocimientos en denunciar las dificultades de su estudio, dado el estado de deterioro del patrimonio y la poca atención de que ha sido objeto. Y es que a este paso
lo único antiguo que va quedar en pie en nuestra ciudad va a ser el clamoroso desinterés de
las autoridades.
A PROPÓSITO DEL LIBRO “EL CENTRO HISTÓRICO DE MARBELLA...”
Hasta llegar a este libro, Moreno había
publicado un considerable número de trabajos.
En el Boletín de Arte de la Universidad de Málaga
ha aparecido un sugerente estudio sobre la arquitectura de la Costa del Sol y otro sobre la obra
del arquitecto Gutiérrez Soto. En Cilniana sus
colaboraciones han sido habituales: ha recreado
la evolución urbanística de espacios determinados, como el del Pilar de Miraflores; ha indagado
sobre las mezquitas contemporáneas en la costa; publicó un esclarecedor análisis de los planes
generales de Marbella y, por último, una síntesis
muy didáctica de la historia urbana de la ciudad.
Ha dado a la imprenta los cuadros más completos que se han hecho sobre el Hospital Bazán y
la capilla de San Juan de Dios, y es autor de los
textos que sirven de base a sendos volúmenes
de gran formato (magníficamente editados, por
cierto, en Guicuest Editores) titulados, el primero, Gran arquitectura de la Costa del Sol, y, el segundo, Interiores de la Costa del Sol. Ha pronunciado conferencias relativas a la evolución
urbana, a la relación entre paisaje y patrimonio y a edificios singulares de nuestro entorno. Además de todo ello, y
como uno de los más conspicuos representantes de la asociación Cilniana, sus
propuestas teóricas (y prácticas) ilustran
cualquier entrevista, denuncia, escrito
de alegación o solicitud de protección
que haga. Todo, hasta llegar a El Centro
Histórico de Marbella: arquitectura y urbanismo, un libro de largo aliento, un hermoso libro en donde ha volcado sus conocimientos y sus inquietudes en proporciones similares. Porque conviene
tener en cuenta que no sólo se trata de
un trabajo científico con todos los dones para convertirse en obra de consulta de estudiantes, historiadores y
urbanistas, sino que se presenta como
un estado de la cuestión en torno al patrimonio histórico de Marbella, cuyo
reverso es una reivindicación, un desiderátum –el respeto por nuestro legado– a cuya órbita han sido atraídas un
buen número de personas atentas al
entorno (a su estado y a su historia).
Es importante no perder de vista, pues, que este libro ha sido escrito
con una doble intención y que, por lo
tanto, pretende un doble efecto: su vertiente teórica apunta directamente contra la ignorancia histórica; su lado
reivindicativo, contra la indiferencia hacia el futuro del patrimonio. Ello va a
proporcionar al libro una extraordinaria
fecundidad: es un inventario (también
de lo irreparable), es un libro de arte y
de historia, es una denuncia y es, sobre todo,
una llamada a reparar en todas las singularidades de nuestro entorno histórico más allá de
monumentos y enclaves relevantes.
En cuanto a la teoría, el criterio cronológico obliga a montar el armazón del texto sobre dos pilares, la ciudad medieval y la cristiana.
Opta, sin embargo, por el punto de vista espacial en la subdivisión en nueve capítulos para
someter a un minucioso examen la alcazaba, la
muralla, la ciudad intramuros, los barrios Alto y
Nuevo y la Marina. Una exploración para hacer
visibles las sucesivas ocupaciones, los distintos
usos, las ampliaciones, los abandonos y las destrucciones de cada segmento de nuestra ciudad
histórica, y tratar así de descifrar las claves de la
metamorfosis de este espacio urbano.
Provisto de una mirada escrupulosa, casi
notarial, el autor desmenuza y describe gran par-
Interior de la Alcazaba
CILNIANA 63
A PROPÓSITO DEL LIBRO “EL CENTRO HISTÓRICO DE MARBELLA...”
te del entramado de un núcleo urbano que casi
seguro fue creciendo al amparo de su fortaleza.
Con las limitaciones que suponen la escasez de
fuentes documentales y de prospecciones arqueológicas, y de la mano de un gran número de referencias bien escogidas, entabla un productivo
diálogo con historiadores pasados y presentes
sobre las consideraciones urbanísticas del núcleo
medieval. En este sentido, no descarta la existencia de algún asentamiento previo a la fortaleza,
pero juzga más fiable considerar su imponente
alcazaba como elemento generador, en época
califal, de lo que más adelante será una ciudad
medieval. Y aunque sus peculiaridades fronterizas –sin arrabal y sujeta a continuos ataques– nos
puedan recordar “una aldea fortificada de considerable tamaño” (p. 86), lo cierto es que la presencia de murallas, alcazaba, zoco y mezquitas le
otorgan un inequívoco dibujo urbano. Durante
este periodo bajomedieval se desarrolla, pues, la
Trasera de la casa Altamirano
64 CILNIANA
ciudad como tal, se construyen sus murallas –
que “dieron a Marbella su categoría urbana, la
salida del anonimato medieval” (p. 135)– y parece que la Marina comienza a usarse como almacenes y embarcadero (p. 312). Y poco más es lo
que se puede rastrear de este pasado musulmán,
aparte de la trama urbana, porque lo que conocemos como ciudad histórica, los elementos constitutivos del patrimonio local, a excepción del
castillo y la muralla, se erigen tras la conquista
cristiana, cuando la ciudad presencia el alba de
una serie de transformaciones (que en puridad
llegan hasta hoy) cuyo seguimiento constituye el
argumento central del trabajo de Moreno.
Modificaciones, ampliaciones, construcciones nuevas, destrucciones..., en el libro se detallan, piedra a piedra, podría decirse, las vicisitudes de cada parte de la ciudad a partir del proceso de castellanización y hasta la llamada ciudad del turismo. Aquí sólo podemos dar testimonio de los
trazos gruesos de esta mudanza, cuyas primeras manifestaciones vienen, lógicamente, del
lado ideológico: la conversión
de al menos seis mezquitas en
iglesias cristianas (Encarnación,
San Bernabé, Santa Catalina,
Santiago, San Cristóbal y San
Sebastián), que supone, en este
sentido, una marca definitiva y
excluyente de imposición religiosa (p. 172) a la que acompañan novedades ornamentales y
arquitectónicas. Durante el siglo XVI, se fundan espacios
nuevos: la ciudad se expande
hacia el norte (barrio Alto), se
crea el barrio Nuevo de la Fortaleza, se construyen el convento de la Trinidad, el hospital de
San Juan de Dios y la iglesia del
Santo Cristo, y probablemente
fuese hacia el final de la centuria cuando se levantara la casa
del Ayuntamiento y comenzara
el proceso que daría lugar a lo
que sería “la mayor obra pública de la historia moderna de la
ciudad”: la plaza pública. Detengámonos un momento, porque merece la pena y lo dice
todo, en la breve descripción de
la semántica de la plaza: “Explicar su formación y evolución es
narrar gran parte de la historia
de la ciudad, ya que más que
un espacio abierto es una concentración de símbolos, un con-
A PROPÓSITO DEL LIBRO “EL CENTRO HISTÓRICO DE MARBELLA...”
glomerado de memoria por acumulación de estratos históricos, vistos superficialmente en la
sucesión de nombres que ha tenido: plaza Pública, de Cabildo, Real, de Isabel II, de la Constitución, del Generalísimo Franco, de los Naranjos”
(p. 183). Varias edificaciones se alzan durante el
siglo XVII –Casa del Corregidor, el Hospital Bazán
y el convento de San Francisco–, pero también se
manifiestan los primeros síntomas de degradación de las murallas (pp. 142-143). El paso a otro
siglo, el XVIII, supuso un salto de calidad en la
urbanística de la ciudad. Un impulso al que no es
ajeno el relativo alivio financiero del periodo de
la Ilustración en toda la península y que en
Marbella se reflejó, entre otros extremos, en las
incoaciones de procedimientos por particulares
(se recogen un gran número de ellos) para ir sustituyendo las murallas por viviendas (pp. 143-148),
y, sobre todo, en la aparición de un espacio emblemático, la Alameda (p. 331), que consolida la
apertura de la ciudad hacia el sur. Una nueva región urbana que, para el autor, constituye el exponente de las contradicciones ilustradas: “Con
una población (...) más preocupada por la subsistencia que por el parque, la municipalidad se preocupaba más por la Alameda que por el bienestar
de sus ciudadanos” (p. 332). Pero antes de la aparición de este lugar, la cesión de unos terrenos
por el marqués de Castellón (pp. 298-299) había
propiciado la ampliación del ámbito urbano a levante de la ciudad y el germen de lo que en poco
tiempo se conocerá como el barrio Nuevo (el Barrio), zona que irá adquiriendo “cierta relevancia
como barrio” (p. 291) a medida que el peligro
corsario se perciba como algo pasado y la población, perdido el miedo secular, inicie un paulatino acercamiento al mar (p. 304). Un siglo, pues,
el dieciocho de inusitado crecimiento que asiste
también a la erección del nuevo templo de la Encarnación (pp. 209-211) o a la sustitución del castillo de San Luis por el fuerte del mismo nombre
(pp. 322-323); en el que, en consonancia con el
siglo, se produce un mejoramiento de la actividad fabril de la Marina y, por último, un momento en el que comienza a plantearse, por vez primera, la posibilidad de construcción de un puerto, que, a medida que el tiempo pase, iría convirtiéndose en “la historia de su fracaso” (p. 327).
Distinto panorama nos ofrece el siglo XIX.
Un siglo que en España se lee como sinónimo de
decadencia no podía significar otra cosa en
Marbella, y eso a pesar de la intensa e innovadora
explotación siderúrgica y minera (y forestal), que,
es de sobra conocido, apenas supuso una pequeña corrección en el rumbo económico de la ciudad. No es esta centuria, como tampoco lo es la
primera mitad de la siguiente, un momento de
interés prioritario para el historiador. Desde el
punto de vista urbanístico, son muy escasas y
Balcón con guardapolvos. Calle Nueva
apenas se pueden rastrear intervenciones que
afecten al centro histórico: instalación del cementerio en el castillo, construcción del muelle de
hierro y las obras de ensanche, que, como en el
resto del país, supusieron la ruina, esta vez definitiva, del recinto murado. Un siglo y medio de
pura anécdota constructiva que, no obstante,
pudo haber sido decisivo de haber prosperado
las iniciativas que pretendían darle un uso agrícola a la Alameda, que, aun con sucesivas reducciones (pp. 335-336), resistió y logró acabar el
siglo XIX, y el XX también, erigida en un, visto
así, milagroso símbolo.
A grandes rasgos, éstos serían los
aconteceres urbanos de la ciudad que, junto a
otros capítulos de índole transversal (paisaje histórico y vivienda), constituyen, como se dijo, el
asiento teórico en el que Moreno Fernández se
basa para su particular combate contra la ignorancia y el desconocimiento, que, como la destrucción misma, se ciernen sobre los lugares (los
físicos y los sentimentales) de nuestra memoria.
Una parte teórica que está sustentada sobre una
poderosa musculatura: el escrutinio de una nómina increíble de fuentes, de informaciones procedentes, en concreto, de diecisiete archivos, y
CILNIANA 65
A PROPÓSITO DEL LIBRO “EL CENTRO HISTÓRICO DE MARBELLA...”
de una extensa gama de testimonios de todas las
épocas y de bibliografía pasada y actual, entre
los que se entreveran las interpretaciones precedentes, con los que el autor ha forjado un texto
suficiente para lo que quería expresar, seleccionando la documentación precisa y no incluyendo
las tan recurrentes “ilustraciones” que engordan
de forma innecesaria el manuscrito. Prolijo en los
agradecimientos y honesto en las citas, nos presenta todo con la debida cautela cuando no dispone de constancia documental, absteniéndose
de formular hipótesis y conjeturas que de poco o
escaso calado científico. De la misma manera,
realiza un encomiable ejercicio comparativo con
otras ciudades (Baeza, Almería) en aspectos concretos, y en ningún momento pierde de vista el
contexto del país ni las teorías urbanísticas ad
hoc (nacionales o extranjeras). Por otro lado, del
estudio detenido de las fuentes surgen, obviamente, datos novedosos en cuanto a los contenidos: toponimia pasada, nuevos personajes relacionados con la ciudad –el Duque de Alba (p. 229)–
; nuevos hitos arquitectónicos y urbanos –iglesia
de San Bernabé (p. 123), puerta de Santa Catalina
(p. 101), iglesia de San Sebastián (pp. 276-277) o
la prístina denominación de las distintas torres
de la muralla (pp. 149-153)–. Y el lector agradecerá a buen seguro, en una obra de estas características, las entradillas a los capítulos y la abundancia de ilustraciones, planos originales, reproducciones de grabados, mapas, dibujos y fotografías.
Esto en cuanto al contenido teórico; veamos el otro vector que atraviesa la obra. Porque
además de cuantiosos datos históricos, el libro
posee un nervio propio en forma de claves e
ideas-fuerza con las que el historiador propone
transferir legitimidad a aquellas reivindicaciones
que se formulan respecto al patrimonio local.
Pero no es sólo eso. Todo el texto destila lo que
Moreno Fernández ha venido representando con
su actitud, con su propia biografía. Un señuelo
éste con el que nos anima a no quedarnos en
doctos de libro a secas e inmóviles, a no ser como
aquel personaje de Los Miserables (Feuilly) que sólo
aprendía historia para indignarse con conocimiento de causa; nos apremia a avanzar un palmo más allá de la indignación y dar paso a las
grandes demandas, a los requerimientos sin complejos (el patrimonio es de todos), a la importunación si es menester. Cruzando todo el texto,
entre líneas, pero, sobre todo, con declaraciones expresas, el historiador dicta su mejor lección, su lección más querida: patrimonio histórico debe ser lo que los ciudadanos así lo consideren. A partir de ahí, los aspectos a tener en
cuenta para valorar la importancia de un edificio, de una puerta o de un rincón tienen, por
obligación cívica, por respeto a la comunidad,
66 CILNIANA
que atender a los vínculos con el pueblo que los
vivió.
Con un sinuoso, guadianesco, tono amargo, que delata el escozor del historiador por las
brechas abiertas en el patrimonio a lo largo de
tantos años de acumulación de errores (los errores son excelentes proyectiles), insiste en lo que
entiende que nunca debió hacerse y en lo que
aún estamos a tiempo de hacer. No se puede tratar el castillo, dice, como un espacio urbano más,
y los proyectos de construcción en el recinto tienen que ajustarse a ese dictamen (p. 128). No se
puede tampoco acometer la demolición sin más
de las casas adosadas a la muralla, ahora que tan
en boga está la recuperación de la “imagen original” de las cosas, porque, en contra lo que pueda
parecer, las viviendas adosadas a la muralla mantienen en pie lo que queda de ésta, y merecen
mejor suerte que su mera desaparición por el contexto (p. 131). Como también hubiera merecido
más suerte y respeto la Marina, que se perdió casi
en su totalidad sin que las voces que se levantaron en contra pudieran representar más allá de
un rumor en medio de las unanimidades
rugientes. Aquí la cita textual: “Su abandono y
destrucción, desde la segunda mitad del siglo XX,
sin ninguna protección legal ni afectiva, significó
la pérdida no sólo de un conjunto patrimonial de
inestimable valor desde el punto de vista industrial sino también, quién sabe, de datos fundamentales para el conocimiento de la historia de
la ciudad, pues si existe un origen o principio, su
vinculación marítima es indudable (...). La trascendencia patrimonial de su memoria se merece
una reverencia de respeto por lo que fue” (pp.
312-314). Sin protección legal ni afectiva. El mismo mal que afecta al casco antiguo strictu sensu y
que conduce a modificaciones continuas, derribos incontrolados, elevación de plantas... Quedan
claras, pues, las consecuencias de la indiferencia,
en este caso, en comunión con los intereses comerciales (p. 340). Y no es una apuesta improvisada la del historiador: la generación de riqueza
que subyace en la destrucción de nuestro patrimonio podría producirse de igual manera haciendo de la conservación de lo antiguo «un elemento
de atracción y dispositivo de activación económica (p. 355). La cuestión es otra, parece ser.
Recapitulando: conocimiento de nuestro
pasado y exigencia de respeto; las dos fachadas
del mismo edificio que Francisco Javier Moreno
ha puesto en pie. Teoría y acción; no hay otro
camino. O sí: continuar con lo que reza el título,
que es del propio autor, continuar con “un centro histórico herido y la memoria maltrecha”; y
perseverar, con ahínco y contumacia, en ofrecer
una imagen de ciudad ex novo, de hoy mismo, sin
nada viejo. Y que a todos nos vaya bien. „
Lofting
NUEVOS RETOS PARA
LA POSMODERNIDAD
José Manuel Sanjuán López
Licenciado en Historia del Arte
I
nusitada expectación concitó en Marbella la
inauguración de Lofting, nueva entrega artística organizada por la entidad cultural Las Edades del Óxido, promotora, entre otras, de variadas muestras itinerantes por todo el territorio
andaluz como Matadero, arte en despiece (1998);
San Agustín, arte en salmos (1999); Entreplantas, arte
en niveles (2000); El inmueble, arte en domicilio
(2002) o las sucesivas ediciones de Nómadas, con
el ánimo de dar a conocer las propuestas más
radicales de ese inmenso colectivo, ambiguo e
iconoclasta, denominado “arte joven” o “arte
emergente”. Y decimos que suscitó expectación
en la ciudad por dos motivos principales: era la
primera vez que su centro expositor, el Museo
Cortijo Miraflores, desde su apertura al público
en julio de 2001 tras varios años de rehabilitación, destinaba todas sus salas e incluso espacios anejos como el patio, la biblioteca o la sala
de audiovisuales para distribuir la ingente cantidad de obras seleccionadas. En segundo lugar,
durante este corto pero intenso periplo
expositivo, dicho Museo municipal (que en realidad alterna un espacio fijo como Museo del Aceite con cuatro salas para exposiciones temporales) siempre ha mantenido una actitud moderadamente distante con el arte último, misión relegada casi en exclusiva al Museo del Grabado
Español Contemporáneo y a ciertas galerías privadas (El Catalejo, Pedro Peña, Kreisler, Aquelarre o Fabien Fryns).
Así pues, el acontecimiento era doblemente dichoso y para complacer tanto entusiasmo el
comisario de la muestra, Antonio Troyano, propuso una visita sin rumbo por las tendencias más
punteras, con creaciones que confirmaban un
masivo interés por la problemática social y las
ambivalencias de género. Con buen criterio, aunó
sin miramientos todas las opciones estéticas
posibles, pintura, escultura, fotografía, instalaciones, performance en vídeo-grabación e incluso
un ciclo de cortometrajes, como un todo extrañamente homogéneo y sincopado; 101 artistas
nacionales y extranjeros cuya mirada sobre el arte
actual supera tabúes y fronteras geográficas y
deviene un hermanamiento anónimo aunque previsible, habitual en otras tentativas de semejante corte por sus propuestas arriesgadas y comprometidas, tentativas que, sin embargo, en casos muy concretos se quedan en meras alharacas vistosas y superficiales, sin profundizar en
un mensaje que se intuye pero que rara vez se
manifiesta en todo su vigor e intensidad.
El recorrido expositivo comenzaba en el
vestíbulo de entrada, donde La Monina en hierro
pintado de Miguel Muñoz Villarreal despertaba
en el espectador obvios resabios velazqueños,
pero su andamiaje metálico y atrevido colorido
le prevenían de inminentes bifurcaciones artísticas. Dicha escultura antecede a la sala en la que
permanentemente se expone una selección de
pinturas propiedad del Patrimonio Municipal,
también ocupada para la ocasión por obras del
colectivo DIN A4. Numerosísima en miembros,
esta asociación se dedica en exclusiva a trabajos
sobre papel, bien en técnica mixta,
estampaciones, collages..., pero siempre sobre
la medida estándar de 210 x 297 mm. Por lo
tanto, la variedad era ilimitada en cuanto a temas y procedimientos, si bien el grupo elegido
para Lofting reunió una veintena de nombres de
Alemania y Países Bajos principalmente, (Hanneke
Buurman, Wolfgang Wimhöfer, Christine Ritchie,
Martín Lerschs...) con trayectorias desiguales
pero semejantes planteamientos internos: plasmar sobre papel las contradicciones del hombre
actual.
Bordeando el patio descubierto, la mirada se desvía hacia el enigma de Virginia Marín,
Bajo mis pies, tres cubos de metal con fotos
digitales impresionadas, que nos interroga soCILNIANA 67
LOFTING. NUEVOS RETOS PARA LA POSMODERNIDAD
bre qué suelo realmente pisamos, hasta llegar a
la Sala I, en donde la diversidad de estilos es
amplísima, con la escultura como principal referente pues abarca desde involuciones
semifigurativas, como la Mujer Inca de Sánchez
Gil; las confrontaciones masa-liviandad de Martín González Laguna (Espacio Interior); hasta los
experimentos con materiales de deshecho de
Rafael Ebrero, metamorfosis de piezas industriales unos (Mesa Balay) o guiños antimilitaristas
otros (Lámpara bomba). Antonio Gabarre simboliza en Paisaje humano las vicisitudes terrenales: el
acero inoxidable como soporte impoluto de su
devenir cotidiano frente a las sajas lacerantes de
los avatares externos. La fotografía también se
inmiscuye en la polivalencia del cuerpo humano
como objeto dual y extraño con la serie Femtria,
de Juan Jesús Palacios, mientras que Pedro Ruiz
Troyano evoca en La cama, Asilah, Marruecos, viejos recuerdos y sensaciones imperecederas. Y
para terminar este precipitado itinerario por la
Sala I, sorprende, sin duda, la escultura-objeto
de Andrés Montesanto, Florido Pensil, una soterrada crítica no tanto a la cultura impuesta como
a su forma de ser impartida, a lo que el autor
replica con alusiones evidentemente
escatológicas.
Antes de abandonar la planta baja, la intervención expositiva en la zona denominada
Museo del Aceite supone un completo acierto
por cuanto se combina, de forma magistral, recursos arquitectónicos y complementos ornamentales. Situada en la parte norte del edificio, la galería tiene forma rectangular, techo
de madera y espectacular arcada de medio punto con ladrillo visto. Tan peculiar estructura
acoge una completa almazara con un molino
de aceite y dos prensas hidráulicas del siglo
XIX, además de calderas, jarras y diversos útiles de laboratorio relacionados con la molienda. Con buen criterio, las obras aquí ubicadas
reflejan la preferencia de sus creadores por los
materiales toscos y cotidianos, muy apegados
a la Naturaleza y sometidos a su acción cambiante y erosiva. En definitiva, una conjunción
de elementos básicamente telúricos (piedras,
hierros, maderas...) cuya interacción con el
entorno deviene un espacio escultórico único
e imprevisible.
Una sola obra sobre lienzo habita la estancia, Sutura de Emmanuel Lafont, una técnica
mixta sobre tela roja que descarta cualquier representación figurativa y se acerca a los desgarros anímicos de los homúnculos de Manolo Millares. También Santos Muñoz se deja seducir por
la sensualidad del rojo en A Granada II, monotipo
sobre papel que sugiere su título con solapadas
referencias islámicas. Maisa Thode interpela al
68 CILNIANA
LOFTING. NUEVOS RETOS PARA LA POSMODERNIDAD
José Pino Sedeño. “Sin título”, técnica mixta
espectador con En vano, suerte de duplicidad
extemporánea del consabido mecanismo del
“cuadro dentro del cuadro”, si bien en este caso
la autora recurre a la fotografía como materialización del artificio. La serie escultórica de
Guillermo Gracia Terrier, Willy I, II, III, supone una
reflexiva y convincente elucubración del camino
abierto por Chillida en cuanto a la ductilidad del
hierro como elemento modulador de contornos
y oquedades. Menos rotundo pero más conceptual se presenta Francisco Carmona y sus creaciones en técnica mixta, muy comprometido con
la injerencia de agentes contaminantes en el
medio ambiente. Para finalizar el recorrido por
el Museo del Aceite, el colectivo Esvástika y su
montaje audiovisual Un posible “bien-estar”, establece la utopía liberadora a una ciudadanía
alienada mediante un ángel redentor, divino y
humano a la vez.
Sin salir del Museo del Aceite, subimos a
la segunda planta y de seguida descubre el visitante una nueva zona cuyo uso habitual también
se ha modificado para la ocasión, la Biblioteca
de la Imagen. En el pasillo contiguo se establece
un difícil dialogo entre los escarceos objetuales
del Equipo Lalufa 3 (Sous l’ocean) y los acrílicos
de José Antonio Reyes, Vergüenza, Traje de Noche y
La gran orgía II, donde la estética del cartel condiciona la mirada hacia rescoldos infantiles y casi
olvidados. Tampoco Jon Castizo reniega de juguetes infantiles en su instalación Horizonte americano, si bien la sobrecarga con materiales diversos (pellejo animal, fotografía digital, fibra
textil...) que distorsionan la claridad del mensaje: crítica al imperialismo yanqui y su interesado
proteccionismo mundial.
En la polivalente Sala III se instala la producción del Colectivo Arte 90, de Cádiz, quizá la
más políticamente correcta y oportuna –¿oportunista?– de cuantas engloban el repertorio. El
grupo formado por Manuel Chica, Nieves Salinas, Juan Candón, María Zaballa, Francisco de
Asís López, Montserrat Pérez y Mariano
Esturrillo, aborda varias cuestiones de candente
actualidad, como el problema de la inmigración
ilegal mediante una eficaz e imaginativa metáfora visual (Hundir la flota; Espejismo) o el tema de
la violencia ciega e irracional, bien hacia la muCILNIANA 69
LOFTING. NUEVOS RETOS PARA LA POSMODERNIDAD
jer o a los más desvalidos, a través de montajes
fotográficos de grandes dimensiones y descarnado realismo ficticio (Ablación; Infibulación).
Resta por comentar el contenido de la
Sala II, dedicada casi en exclusiva a la pintura,
si bien se incluyen dos turbadoras instalacio nes. A pesar de la pretendida defunción de la
pintura por un sector interesado de la crítica
actual, los lienzos aquí presentes confirman su
plena vigencia dentro del conglomerado artístico contemporáneo, por lo que cuestiones
como la soledad, la incomunicación, las diferencias sociales o la mirada del otro, se exponen con intención reflexiva y concienciadora.
Por ello, los temas tratados basculan desde la
tiranía existencial en las grandes urbes (José
María Montero, Los patios; Toni Alvadalejo, La
calle), hasta la complacencia tangente del voyeur
en la exploración del Yo como sujeto y objeto
de deseo (Julio Martínez, Paisaje corporal; Pedro Casermeiro, La Vida. Entretenimientos internos). Tampoco falta la visión mordaz de Marisa
Vadillo sobre los roles femeninos (Trovadora I y
II), ni los conflictos transterritoriales de José
Luis “Pegüi” (Cruzando la frontera). Se completa el recorrido de la sala con dos instalaciones: Lope Martínez Alario y su Titanic, dos visiones catastrofistas extrapolables a cualquier
suceso cotidiano, y el Colectivo Laramie con
Once time upon , combinado de instalación-
Francisco Sánchez Gil. “Metamorfosis del toro-ave” , óleo sobre lienzo
70 CILNIANA
vídeo-performance con un regusto fatalista y
desasosegante.
Para concluir este recorrido por Lofting,
debemos encararnos con la parte menos afortunada del proyecto, el catálogo editado, en el que,
sin duda por un afán desmedido de modernidad,
se acumulan numerosos despropósitos que dificultan notablemente la información para el posible lector. En primer lugar, el formato elegido,
DIN A-3, muy incómodo para su manejo y consulta; se echa en falta un texto introductorio sobre las diferentes sendas de la posmodernidad
actual o, cuando menos, una sinopsis del contenido expositivo por parte del comisario; la ficha
técnica de cada obra es insuficiente pues la leyenda se limita al autor y categoría elegida –pintura, grabado, escultura...– sin más datos sobre
la técnica utilizada o fecha de realización (que sí
aparecen en las salas); y por último, la distribución interna “obra/autor ” es anárquica y
desquiciante, pensada más para irritar al lector
que para ubicarlo. Unos descuidos, en suma, fácilmente subsanables para próximas convocatorias, que no empañan en modo alguno la nota
global de una magnífica exposición y, sobre todo,
la formidable labor desarrollada por la entidad
patrocinadora, Las Edades del Óxido, en su ánimo por dar a conocer a unos creadores, jóvenes
y audaces, cuyas manos, posiblemente, tracen
los destinos del arte en los años venideros. „
Bibliografía
y Documentación
E
n esta sección incluimos una revisión y actualización de la publicación de la asociación “Cilniana”, actualmente agotada, Aproximación Bibliográfica: Marbella y la Costa del Sol Occidental (PRIETO B ORREGO, L., 1997) en lo referente a
los artículos aparecidos en revistas, boletines,
memorias, anuarios y catálogos de exposiciones
hasta el momento actual. La relación está organizada temáticamente y se pretende una renovación periódica de la misma. Esperando cumplir
nuestro objetivo de facilitar la labor
documentalista tanto a los miembros de la comunidad científica como a los estudiantes e interesados en el conocimiento de las Ciencias
Sociales y Humanidades en la comarca de la Costa del Sol Occidental.
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El CARGADERO
MARÍTIMO
de Marbella*
Luis Angulo Prota
Ingeniero de Caminos
Se trata de la descripción de la obra reseñada
en el epígrafe, que ha sido proyectada y
construida por el autor.
E
n los términos municipales de Marbella y
Ojén, en la provincia de Málaga, se explotó
hace más de veinte años un importante yacimiento de mineral de hierro (magnetita), de cuyo producto fueron formándose diversas escombreras,
constituidas unas, por estériles, y otras, por mixtos y minerales de baja ley, proyectado ahora a
razón de 400 Tn. por jornada.
Para entregar al consumo el mineral concentrado, tanto el procedente de las escombreras
como el producto de la nueva explotación del
yacimiento, ha de transportarse a las vías de comunicación, y como la única salida de Marbella
en condiciones económicas es por vía marítima,
y por otra parte el puerto pesquero recientemente construido no reunía las condiciones de calado necesarias, se proyectó un sistema de transporte en tranvía aéreo que entrando en el mar
alcanzase un punto de calado suficiente para el
atraque de barcos de tonelaje medio.
Ahora bien, por la distancia existente entre la planta de beneficio y el punto de embarque
(fig. 1ª) y la necesidad de una carga rápida del
barco para disminuir los días de “plancha”, se
hacía preciso instalar un tranvía de gran capacidad, largo recorrido y servicio muy intermitente,
solución costosa y poco adecuada, cuyos inconvenientes quedaban suprimidos con la instalación
en serie de dos tranvías aéreos de distintas características. Así se proyectó, instalándose un
tranvía monocable que con un recorrido de 2.400
metros permite almacenar el mineral en régimen
continuo, a razón de 50 Tn./hora, en un depósito
general emplazado próximo a la costa y bajo cuya
viga de descarga puede llegarse a almacenar unas
25.000 toneladas. Mediante un sistema de cintas
transportadoras instaladas en túnel bajo este
depósito y por intermedio de una tolva reguladora, puede, en el momento oportuno, cargarse el segundo tranvía aéreo, de corto recorrido,
pero de gran capacidad de transporte, que permite situar el mineral en la bodega del barco a
razón de 200 Tn./hora.
Este tranvía, que por sus condiciones de
trabajo se ha previsto de sistema bicable, es el
que forma, en realidad, el cargadero marítimo,
cuyo proyecto y construcción comentamos en el
presente artículo.
Al necesitar un calado del orden de 10 m.
el emplazamiento de la estación final del cargadero, venía obligado a un punto distante 300 m.
de la costa. Unido esto a la necesidad de alcanzar
rápidamente el nivel necesario para cruzar a la
altura debida la carretera general de Cádiz a Málaga y a las necesidades técnicas del tendido sin
vanos excesivamente largos, llevó a la solución más
adecuada de sustentación con cuatro castilletes
intermedios entre las estaciones de carga y descarga. La estación de carga está fomada por una
tolva circular de hormigón armado en la que van
situadas las bocas y soportes del carril para paso
de los baldes, que quedan cargados al circular por
su contorno. Una estructura de hormigón armado de forma adecuada sirve para la sustentación
de todos los elementos mecánicos del tranvía en
esta estación, como son los anclajes de cables vías,
poleas para retorno y tensado de cable tractor,
pesaje de baldes, vía de apartadero, etc.
A la salida de la estación de carga el cable
asciende rápidamente hasta los dos primeros
castilletes, situados en tierra y simétricamente a
(*) FUENTE: Este artículo fue presentado en la Revista de Obras Públicas, enero 1958, pp. 16-22.
CILNIANA 89
EL CARGADERO MARÍTIMO DE MARBELLA
Figura 1ª
ambos lados de la carretera citada y que al mismo
tiempo sirven para soportar la correspondiente
red de protección. A partir del segundo de éstos,
el cable empieza a descender y soportado por
otros dos castilletes, alcanza, por tres vanos, de
147, 152 y 157 m., la estación final de descarga.
cuentra en el borde de la costa, con un calado de
1,25 m.; el cuarto, en el punto de calado de 4,80
m., y la estación final en una zona que oscila entre los 9,50 y los 10,50 m.
Como la tolva y estación de carga y los dos
primeros castilletes no merecen, por sus características, especial comentario, ya que las primeras
son estructuras normales en hormigón armado,
y los dos últimos, sin cimentación especial, son
reproducción, a menos escala, de los castilletes
tercero y cuarto, describiremos las peculiaridades constructivas de estos últimos y de la estación de descarga.
Con anterioridad a la preparación del proyecto definitivo se realizaron sondeos por una
casa especialista en los emplazamientos de las tres
cimentaciones, y del estudio de las muestras obtenidas se llegó al conocimiento de la naturaleza
del fondo y sus características geotécnicas, resultando que bajo una capa de espesor variable con
el calado de 1 a 2 metros de arena y gravilla fina,
se extendía, al parecer indefinidamente, o al menos en los 35 metros alcanzados con los sondeos,
una masa de arena limosa compacta.
El perfil longitudinal muestra claramente
que la cimentación del castillete tercero se en-
La elección de la cimentación más adecuada, al venir impuesta, de una parte, por las accio-
90 CILNIANA
EL CARGADERO MARÍTIMO DE MARBELLA
nes de las causas exteriores, y por otra, de la naturaleza del terreno, se hacía dependiente de
nuestro caso por lo que a las primeras se refiere,
de las acciones debidas al movimiento del mar,
las más inciertas entre todas las actuantes. Del
estudio de estas últimas, tomando como base para
esta costa mediterránea un largo de 300 Km., que
según la conocida fórmula del profesor Iribarren
[1] : 2 h = 1,2
, nos lleva a la consideración
de alturas máximas de ola de 5 m., llegamos a las
conclusiones siguientes:
lotes, siempre que la obra no estuviera sujeta a
vibraciones, se decidió realizar por este sistema
las cimentaciones de los castilletes tercero y cuarto. De esta forma se evitan los peligros de asiento que pudieran producirse por una ligera
socavación de las arenas en los bordes inferiores
de los macizos de cimentación, pudiendo reducir el tamaño de éstos, los cuales, al tiempo que
solidarizan las cabezas de los pilotes, colaboran
en la resistencia.
3º– En cualquier caso, no será sensiblemente afectada en su fondo la cimentación de la
estación final, debido a su gran calado (esto se
confirmó antes y durante la ejecución de la obra,
en las numerosas inspecciones realizadas por los
buzos, viendo la existencia continua de abundante
vegetación en esta zona y el equilibrio de arenas
en el contorno de la cimentación).
Para asegurarnos aún más de la posibilidad de este movimiento de arenas en ambos
macizos, que, como antes hemos expuesto, están sujetos en forma más o menos intensa con el
régimen de vientos a la acción del oleaje, proyectamos para el tercero una protección de escollera con talud 1 : 4, que aleja de la obra la rotura
casi continua de la ola, disponiendo en el cuarto
una zapata de un metro de espesor de escollera
hormigonada con berma de 2 m. y talud 1 : 2,
que aleja igualmente unos 4 m. de los bordes inferiores del macizo los puntos de posible
socavación. La experiencia de más de un año desde la construcción de estas cimentaciones, ha
confirmado que con la variación de vientos de
Levante a Poniente hay un ligero movimiento de
arenas, pero la zapata queda prácticamente enterrada de forma continua, sin que se produzcan
puntos de alteración del equilibrio de arenas en
su contorno.
Indicándonos los resultados del estudio
geotécnico que el terreno de cimentación era
adecuado para una cimentación flotante por pi-
Los pilotajes se proyectaron para soportar las cargas actuantes, es decir, las que la superestructura de los castilletes transmiten a sus
1º– En situaciones normales de régimen
de vientos, la cimentación más afectada por el
oleaje y, por tanto, sujeta a posibles socavaciones
con movimientos alternativos de arena (variables
con viento de Levante o Poniente), era la del
castillete tercero.
2º– En régimen de temporal máximo serán afectadas las cimentaciones de ambos
castilletes tercero y cuarto, pero la de este último con mayor intensidad.
En octubre de 1957 se realizó el primer embarque de mineral (Fuente: Imágenes de Marbella IX: La Minería, p. 60)
CILNIANA 91
EL CARGADERO MARÍTIMO DE MARBELLA
que su terminación se
venía retrasando sensiblemente, fue necesario acometerla con encofrado de
sacos de hormigón colocados por buzo, que se
iban rellenando de piedra
e inyectando en tramos
de poca altura, de forma
sucesiva. De este modo,
los desperfectos ocasioEn octubre de 1957 se realizó el primer embarque de mineral (Fuente: Imágenes de Marbella IX: La Minería, p. 60)
nados por temporales,
macizos de cimentación, el peso propio de ésaun de pequeña magnitud, que hubiesen desbaratos, subpresión y y acción del oleaje, siendo netado los encofrados, se redujeron a la pérdida de
cesario disponer 9 pilotes de 8 metros de longiun reducido número de sacos.
tud libre en el tercer castillete y 15 pilotes de 9
metros en el cuarto, siendo el diámetro de todos
Terminados los macizos de cimentación,
ellos 0,45 m.
se procedió a la construcción de las superestructuras de hormigón armado de los castilletes, de
Para poder disponer el equipo de perforaalturas 24 y 21,50 metros sobre el nivel del mar.
ción y construcción in situ de los pilotes, se consPara mayor facilidad de montaje, se proyectaron
truyeron en primer lugar los dos macizos de horde armadura rígida, sustituyendo el encofrado por
migón en masa, dejando los huecos necesarios
tubo de uralita de 40 centímetros de diámetro,
para el paso de aquéllos mediante la colocación
que al tiempo que estéticamente nos da un mede viejos tubos de dragado, instalando posteriorjor acabado, reduce el efecto transversal debido
mente sobre los macizos el equipo a salvo de la
al viento y supone para la armadura una mayor
acción del oleaje y procediendo a la construcción
protección de la oxidación en la atmósfera marien forma rápida y cómoda de los pilotes.
na. El resultado obtenido nos ha confirmado las
ventajas del sistema adoptado, con el que se reaComo decimos, la perforación y
liza de forma rápida y sencilla el montaje y
hormigonado de los pilotes se llevó a cabo sin mas
hormigonado. Los castilletes llevan en su cabeza
incidencias que los pequeños retrasos por alguna
las sillas metálicas para apoyo de los cables vías y
excesiva inclemencia del mar, siendo, por el conelementos para alineación y rodadura de los catrario, la construcción previa de los macizos, en
bles tractores.
especial el cuarto, la que representó mayores dificultades. El macizo del número 3, al tener acceso
La estación final de descarga, o cargadero,
por la playa, pudo realizarse mediante una proestá cimentada por una base prismática de 7 x 10
tección de gaviones y escollera que permitió, aunm. de planta que, con una altura de 10,50 m., se
que con dificultades, la colocación de encofrados
eleva hasta el nivel + 1,50 sobre la BMVE. Este
y su relleno con hormigón sumergido utilizando
macizo reparte la carga sobre el fondo mediante
el sistema del hormigón coloidal, procedimiento
una zapata de altura media 1,50 m. y dimensiones
también bien utilizado en el siguiente castillete y
20 x 21 m., que al igual que en el cuarto castillete,
estación de descarga y que más adelante comense compactó con un riego de mortero coloidal.
tamos. Una vez fuera del nivel de marcas se terminó el macizo con hormigón normal.
Sobre este macizo de cimentación y hasta
el nivel +9,90 m. se eleva un cuerpo cilíndrico de
La ejecución de la cimentación del castillete
hormigón en masa con paramento de mampostecuarto fue, como decimos, más costosa. Una vez
ría y planta sensiblemente elíptica, en el cual van
colocados los tubos de paso de pilotes, se realizó
los huecos necesarios para alojar en sus recorriel vertido de escollera para formar la zapata, y
dos los contrapesos de tensión de los cables vías.
después de terminada y enrasada ésta por los
buzos, se compactó mediante un riego de mortePor último, y hasta una altura máxima de
ro coloidal. El alzado del macizo se realizó en par20 metros sobre el nivel del mar, se eleva una
te mediante encofrados llevados por flotación a
estructura de hormigón armado, cuya forma viesu emplazamiento, ya armados, fondeados por
ne impuesta por su función, que no es otra que
lastre, rellenados después de piedra de tamaño
la de sustentar todos los elementos de descarga
adecuado e inyectados por mortero coloidal. La
y tensión del tranvía, osea las poleas y cables vías,
parte superior, muy afectada por el oleaje de forma
polea de retorno del cable tractor, los elementos
92 CILNIANA
EL CARGADERO MARÍTIMO DE MARBELLA
metálicos de sustentación de carriles de circulación de baldes, tolvas de descarga y cinta transportadora para carga de barcos.
Complatando la instalación del cargadero,
e imprescindible para el atraque y maniobra de
los barcos, se ha dispuesto un sistema de anclaje
mediante siete boyas metálicas de tipo de “pera”
que permiten la perfecta situación del barco bajo
el tubo de descarga y sus movimientos para los
cargues sucesivos de las diferentes bodegas.
Evidentemente, la mayor dificultad de la
obra estribaba en la construcción del macizo de
cimentación de 7 x 10 x 10,50 m. con su emplazamiento en mar abierto, a 300 m. de la playa y
con un calado medio de 10 m., estando sujeto a
todos los inconvenientes derivados de la falta de
abrigo para los trabajos, que hacía presumir gran
pérdida de tiempo por el estado del mar y el riesgo de la construcción en estas condiciones.
Por ello, inicialmente pensamos en la construcción, en lugar adecuado y abrigado, de un
cajón flotante de hormigón armado, que se transportaría posteriormente al lugar del emplazamiento y, una vez fondeado sobre una base preparada
con escollera enrasada convenientemente, se rellenaría de hormigón pobre y arena.
Ahora bien, para la construcción de este
cajón flotante no podía contarse con otros diques
secos próximos que el de la “Unión Naval de Levante”, en Málaga, o el de Tarifa. Se desechó el
primero por no reunir las condiciones requeridas, y en cuanto al de Tarifa, su distancia a
Marbella con navegación en la zona del Estrecho,
suponía riesgos que nos llevaron a pensar en la
posibilidad de la construcción in situ del macizo
de cimentación.
De esta forma se llegó a adoptar finalmente como método de ejecución la realización in
situ con hormigón sumergido, utilizando el sistema citado anteriormente del hormigón coloidal.
El procedimiento consiste en realizar un
mortero de cemento, arena y agua, en el que el
cemento está tan completamente mojado que el
mortero adquiere una forma coloidal y permanece
estable aun en estado fluido. La mezcla se realiza
en un amasador especial y el mortero obtenido se
denomina “ colgrout”. Este mortero es tan estable
que al echarlo sobre piedras, o éstas en él (siempre
que cumplan un tamaño mínimo), los huecos se
llenan completamente, fraguando el conjunto en
una masa compacta. No es necesario, por tanto,
en el hormigón que se forma (llamado “colerete”)
que las piedras pasen por la hormigonera.
Obreros de la localidad que realizaron el montaje del cable para el tranvía aéreo, abril-agosto de 1957 (Fuente: Imágenes de Marbella IX: La Minería, p. 62)
CILNIANA 93
EL CARGADERO MARÍTIMO DE MARBELLA
Este mortero coloidal, al no mezclarse ni
dejarse penetrar por el agua, es especialmente
adecuado para trabajos marítimos, por permitir
hacer bajo el agua un hormigó de bondad prácticamente análoga al hecho en el aire. El mortero,
cuya densidad es algo superior a 2, desplaza el
agua, pero no se mezcla. Es necesario, en cambio, que el encofrado o molde se realice con gran
cuidado, ya que, además de contener las piedras
colocadas en él previamente a la inyección de
mortero, deberá contener también a éste, debiendo ser, por lo tanto, estanco.
Estas son las razones que llevaron a adoptar tal sistema para la ejecución de los macizos
de cimentación de castilletes y cargadero. Como
antes hemos dicho, se iniciaron los trabajos con
encofrados de madera, que si bien permitían un
mejor acabado de la obra, se hacían impracticables al llegar a la zona próxima al nivel libre, en
que un pequeño movimiento del mar los desbarataba, con grandes pérdidas y retrasos.
En el cargadero existía, además, la dificultad de su gran superficie, que hubiese llevado a
encofrados muy costosos, con grandes dificultades de manejo y desencofrado. Por ello, decidimos ir a su construcción mediante un encofrado
de sacos de hormigón colocados a mano por buzo.
La experiencia de este método en la cimentación
del cargadero nos llevó posteriormente a su aplicación a la terminación del macizo de cimentación del castillete cuarto que, como hemos indicado, se realizó hasta media altura con encofrado de madera lastrado.
De esta forma, con un rápido y regular
suministro de sacos desde el muelle del puerto
pesquero, colocados en obra por dos buzos en
trabajo simultáneo, se consiguió dar a la obra el
ritmo deseado. Para una mejor ligazón de los sacos, ordenamos que fueran rasgados éstos con
cuchillo por los buzos en el momento de su puesta
en obra; una vez colocados los sacos se procedía
al descargue de gabarras de piedra para relleno
del encofrado. Preparada la altura prevista para
inyectar, procedían los buzos al enrasado del relleno de piedra y colocación de tubos de inyección y se daba comienzo a ésta, siendo vigilada
continuamente por los buzos, que comprobaban
la perfecta compactación del relleno y movían los
tubos de inyección a los puntos precisos.
En las partes inferiores del macizo, poco
sujetas al movimiento del mar, pudieron prepararse zonas de hasta 2 m. de altura para ser inyectadas después, pero al alcanzar el nivel - 4 m.,
se redujo la altura preparada para inyectar a 80
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cm. de altura, ya que el movimiento del mar arrastraba los sacos, impidiendo los trabajos, o modificaba el equilibrio de la pared-encofrado, originando roturas en ella.
Superadas las obligadas dificultades presentadas, se pudo finalmente, en el mes de agosto de
1956, conseguir sobrepasar el nivel libre, rematando el macizo de cimentación hasta su altura +
1,50 m. Igual resultado se obtuvo en el castillete
cuarto en el mes de septiembre, dándose comienzo a la construcción de la superestructura. En el
mes de diciembre se terminó el cuerpo cilíndrico
y se comenzó la estructura superior de hormigón
armado. Por la complicación de ésta y de estar la
mayor parte del cuerpo de la misma volada sobre
el mar, la proyectamos en su mayor parte y al igual
que los castilletes tercero y cuarto, de armadura
rígida, lo que permitió la instalación de encofrados
colgados, pudiendo de esta manera llevarse a cabo
de forma cómoda el hormigonado, terminando felizmente a mediados del mes de abril de 1957.
El conjunto de estas obras fue realizado
por “Dragados y Construcciones, S. A.”, a quien
le fueron adjudicadas, mediante concurso, en el
año 1955, a fines del cual se dio comienzo a los
trabajos, habiéndose terminado en un total de
diecisiete meses.
Los trabajos especiales correspondientes
a la ejecución del hormigón coloidal y pilotajes
fueron realizados, en colaboración con la Sociedad citada, por la Compañía Española de Construcciones y Sondeos concesionaria de las patentes “Colorete”, y por último, las estructuras metálicas para armaduras rígidas se fabricaron y
montaron por “La Metalúrgica, Sociedad Anónima”, de Málaga.
Las obras se terminaron felizmente y sin
ningún incidente de mención, en el mes de abril
de 1957 procediéndose seguidamente al montaje de los elementos mecánicos, cables vía y tractores, baldes, etc., por la casa suministradora
“Ropeways and Co. LTD.”, firma que igualmente
ha suministrado y montado el tranvía monocable.
En el mes de agosto se terminó completamente el montaje, incluso la cinta de carga de
barcos, probándose satisfactoriamente los cables
de vacíos y cargados y el total de la instalación.
En el mes de octubre, y por la Sociedad
“Ferarco”, concesionaria y constructora del cargadero, se llevó a efecto el primer embarque de
forma plenamente satisfactoria, quedando con
ello inaugurado el cargadero marítimo. „

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