Fascículo 5to E - Escuela Graduada Joaquín V. González

Transcripción

Fascículo 5to E - Escuela Graduada Joaquín V. González
Escuela Graduada Joaquín V. González-UNLP- Prácticas del Lenguaje
Coordinadora: Prof. Silvia Lobello
Curso: 5º E
Ciclo lectivo: 2012
Docente: Srta. Daniela Santoro
[Prácticas del Lenguaje]
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Primeras palabras
Este trabajo es el producto del proyecto del área Prácticas del Lenguaje para el 5º año de
la Educación Primaria de la Escuela Graduada “Joaquín V. González” de la UNLP. El mismo giró en
torno a la lectura de la adaptación realizada por la escritora Nora Bigongiari (editada por Sigmar)
de la obra “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha”, del autor español Miguel de Cervantes
Saavedra, y la producción de diferentes textos relacionados con ella.
De este modo, de acuerdo con las fundamentaciones de la didáctica de las Prácticas del
Lenguaje y de los diseños curriculares vigentes según las cuales sólo se aprende a leer leyendo y a
escribir escribiendo, los alumnos que cursaron 5º año en este ciclo lectivo han tenido diversidad de
oportunidades de formar parte de la comunidad de escritores al escribir diferentes géneros
discursivos, profundizando la producción de algunos tipos de texto (síntesis, caracterización de
personajes, aventuras), construyendo aproximaciones en la elaboración de otros (biografías,
cambios de punto de vista del narrador).
Durante 2012 los alumnos disfrutaron de la lectura de esta obra literaria de trascendencia
universal y pudieron participar de la comunidad de lectores participando en intercambios para los
cuales se apoyaron en prácticas como toma de notas, transcripción de fragmentos, citas. Asociado
a esto, produjeron variados escritos: la biografía del autor; síntesis argumentales de todos los
capítulos de la obra; una renarración del Capítulo 5 de la Primera Parte realizando un cambio en el
punto de vista del narrador (es decir, escribieron como si narrara Sancho Panza, el fiel compañero
de aventuras del Quijote); caracterizaciones de los protagonistas de la obra; se animaron a nuevas
aventuras, creadas por ellos, jugando a ser por un ratito Miguel de Cervantes Saavedra… Las
modalidades de producción también fueron variadas: algunos escritos fueron dictados por el
grupo a la docente, otros fueron de carácter individual, otros por parejas. Y como la escritura tiene
la singularidad de no ser algo acabado y, por su recursividad, exige ser revisada una y otra vez, las
producciones sufrieron sucesivas revisiones (a cargo de la docente, a cargo del alumno o pareja de
alumnos, de modo colectivo por dictado a la maestra), hasta conseguir escritos que pudieran ser
publicables.
Queremos hacer saber que en los textos que se encuentran a continuación se han
normalizado algunos aspectos ortográficos y gramaticales, de modo tal que las producciones
tuvieran una coherencia que permitiera su interpretación por parte de los futuros lectores.
También que, en muchos de los casos van a poder disfrutar de ilustraciones realizadas por los
niños, en otros casos son imágenes del ilustrador Ricardo Fernández, tomadas de la adaptación
que trabajamos durante el año.
Por último queremos agradecer la colaboración de nuestras colegas Claudia Dobarro,
maestra de co-gestión áulica del nivel, Gabriela Hoz, maestra de apoyo del área, y Alejandra Ojeda,
docente de Informática de la escuela, dado que sin su valiosísimo aporte la confección de este
fascículo no hubiera sido posible.
Los invitamos a hacer un paseo por el mágico mundo del valiente hidalgo don Quijote de la
Mancha, esperamos lo disfruten tanto como nosotras…Docentes de 5º
[Prácticas del Lenguaje]
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Responsables
5ºE está conformado por los siguientes alumnos:
Rafaela Anotnucci
Enzo Battista
Stéfano Boggia
Pablo Caballero
María Cardinal
Marina Casella
Dolores Danovara
Abril Delgado Moscol
Ana Paula Ferez
Nicolás Fernández Viva
Juan Garay Quintana
Ulises García Ávila
Franco Gobello
Paula Gómez Ramos
Lucio Guigou
Valentina Hidalgo
Fabricio Iacovich
Joaquín Luján
Manuela Montalvo
Guadalupe Otero
Martina Pasarín
Santiago Peña
Juan Ignacio Queirel
Jerónimo Rocha
Paco Rode
Guido Roncal Porzio
Rocío Rossi
María Emilia Rueda
Valentina Sousa Dias
Bernardo Toledo
Natalio Vitalone
Luca Zubiría
[Prácticas del Lenguaje]
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Biografía del autor
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Miguel de Cervantes Saavedra
Miguel de Cervantes Saavedra fue un
famoso dramaturgo, novelista y poeta español.
Se dice que nació entre el 29 de septiembre (día
de San Miguel) y el 9 de octubre de 1547 (día de
su bautismo), en Alcalá de Henares, Madrid.
Tuvo una infancia agitada porque su
padre, Rodrigo de Cervantes, al ser médico,
debía trasladarse junto a su numerosa familia a
distintos pueblos para cumplir sus trabajos.
Estudió en un colegio de jesuitas pero
luego abandonó para seguir su formación
independientemente. Se cree que asistió
distintas universidades, entre ellas la de Alcalá
de Henares y la de Salamanca.
A los 28 años se alistó para comenzar la
carrera militar y fue a la guerra contra los turcos,
en donde perdió la movilidad de su brazo
izquierdo por lo cual recibió el sobrenombre del
“manco Lepanto”.
De regreso a su casa, fue sorprendido por unos piratas turcos que lo sometieron a cinco
años de prisión. Años mas tarde lo liberaron porque su familia pago la fianza.
En 1584 tuvo una hija llamada Isabel Saavedra con Ana de Villa Franca o Ana de Rojas. A
los 37 años se casó con Catalina Salazar y Palacios.
Comenzó a realizar trabajos peligrosos que le causaron el retorno a presión, a fines del
siglo XVI donde comenzó a escribir la primera parte de Don Quijote, la cual fue editada en 1605.
Anteriormente había escrito otras obras pero ninguna pudo superar al éxito de la ya mencionada.
En 1615 publicó la segunda parte de Don Quijote. La historia del hidalgo lo llevó a la cima de la
fama. Muchos artistas se apoyaron en esta obra para elaborar otras.
Miguel de Cervantes Saavedra, murió el 23 de abril del 1616 en su casa de Madrid. El día
de si muerte se lo considera el día mundial del libro.
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Texto revisado de forma colectiva, por dictado al docente, a partir de la producción del grupo de alumnos
que concurrían al apoyo del área, a cargo de la Prof. Gabriela Hoz.
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Síntesis argumentales
Primera parte
El primer libro fue publicado en el año 1605.
Capítulo 1
Que trata del famoso hidalgo Don Quijote de la Mancha 2
Don Quijote era un hidalgo que vivía en La Mancha, una región de España. Tenía alrededor
de cincuenta años y amaba los libros de caballería. De tanto leer, “se le había secado el cerebro”,
es decir que había enloquecido, y creía ser un caballero, habiendo abandonado por completo la
administración de sus negocios. Si bien durante el tiempo en el que vivió ya no existían los
caballeros andantes porque habían “pasado de moda”, la locura en la que se encontraba inmerso
lo llevaron a pensar que todo en su vida estaba relacionado a la caballería. Y como todo caballero
tenía un caballo célebre, a su viejo y
flaco rocín le puso un nombre
grandilocuente, Rocinante. Y como
todo caballero tiene un nombre
importante, se cambió su “Alonso
Quijana” por don Quijote de la
Mancha, que indicaba su origen.
Por último, como todo caballero,
entre otras cosas, defiende el amor
de una mujer y él no tenía una
amada, se imaginó una y la bautizó
con nombre de princesa: Dulcinea
del Toboso.
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Texto producido de forma colectiva por dictado al docente.
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Capítulo 2
Donde se cuenta la graciosa manera que tuvo Don Quijote de armarse caballero 3
Y una mañana, este buen hombre tomó las armas de sus bisabuelos y a su rocín y se fue en
busca de aventuras, cuando se dio cuenta que, para ser caballero, alguien tenía que armarlo.
Venía andando por los campos pensando en eso cuando descubrió una posada. Decidió entrar allí
porque en su locura, confundió la posada con un gran castillo y todo cuanto allí había con cosas
relacionadas a las historias que solía leer en sus libros. Es más, supuso que el posadero era el Rey,
y le pidió que lo armara caballero. El posadero, que comprendió la locura de su huésped, decidió
seguirle el cuento y luego de una ceremonia en la que hasta se velaron las armas, lo armó
caballero. Por supuesto que caballero por escarnio, porque nuestro hidalgo no cumplía con
ninguna de las condiciones para ser caballero. Sin embargo, esto lo puso muy feliz.
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Texto producido de forma colectiva por dictado al docente.
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Capítulo 3
De lo que le sucedió a nuestro caballero cuando salió de la posada4
Don Quijote no había andado mucho por los campos cuando, de ponto, comenzó a
escuchar unos débiles quejidos que provenían del bosque. Entró en él y encontró una yegua
amarrada a una encina. En otra había amarrado un chico de unos quince años, llamado Andrés, al
que un labrador golpeaba con un látigo. Viendo esto, don Quijote no dudó en intervenir,
preguntando al hombre los motivos de la golpiza. El labrador, temeroso de nuestro hidalgo al verlo
con la lanza, justificó su accionar diciendo que el joven era su criado y que estaba castigándolo
porque cada día de trabajo le perdía una oveja. Don Quijote lo obligó a desatar a Andrés y a que le
pagara los meses de deuda. El labrador dijo aceptar y don Quijote se marchó, contento de haber
hecho justicia, no sin antes advertir que de no cumplir con lo prometido, iba a volver para castigar
al cobarde hombre. Una vez que el caballero se había retirado, lejos de pagar la deuda y dejar de
humillar a su criado, el labrador volvió a atar a Andrés a la encina y nuevamente comenzó a
azotarlo. Luego de un buen rato, lo soltó y lo burló, diciéndole que fuera a buscar al caballero con
el fin de que ejecutara la pronunciada sentencia. Andrés se fue llorando y jurando que buscaría al
valeroso don Quijote para que hiciera justicia.
Por otra parte, don Quijote iba por los campos andando, sobre su Rocinante cuando vio un
grupo de mercaderes que venían con sus criados a caballo y sus mozos de mula a pie. En su
fantasía, nuestro valiente hidalgo imaginó que eran caballeros andantes. Como uno de los valores
que más defienden los caballeros es a su amada, don Quijote quiso que ellos afirmaran que no
existía dama más hermosa que su Dulcinea del Toboso. Cuando los mercaderes dijeron no conocer
a la mujer y, de algún modo, se burlaron de ella, el valiente hidalgo arremetió con furia contra
ellos. Pero tuvo la mala suerte de que su caballo se resbalara y rodara por el campo. Le costó
mucho ponerse de pie, dado el peso de las armas que habían caído sobre él, además que uno de
los mozos de mula se volvió sobre él, le rompió la lanza y le dio tantos golpes que lo dejó en el piso
hecho pedazos. Por suerte, un labrador vecino suyo pasó justo por ahí y lo levantó y lo subió sobre
su caballo, ató las pertenencias de don Quijote a Rocinante y lo llevó a su casa, cuidadoso de hacer
el ingreso al pueblo en un horario donde no mucha gente pudiera verlo, con tal de no hacerle
pasar más vergüenza de la que ya había pasado. En su casa lo esperaban, desesperados, su
sobrina, el cura, el barbero y el ama. Cuando lo vieron entrar le hicieron mil preguntas que él no
respondió. Sólo pidió que lo dejaran dormir.
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Texto producido de forma colectiva por dictado al docente.
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Capítulo 4
La segunda salida de don Quijote y la jamás imaginada aventura de los molinos de viento5
Las personas que tanto querían a don Quijote estaban tan asustadas de suponer que él
volviera a salir en busca de nuevas aventuras que pensaron que una de las cosas que podían hacer
y que ayudaría a alejar al hidalgo de la fantasía de las caballería era tapiar el aposento donde
estaban los libros. Y eso hicieron. Cuando a los dos días don Quijote por fin se levantó, fue en
busca de los mismos y no los encontró. Su sobrina no tuvo mejor idea que decirle que un
encantador había hecho desaparecer el aposento y nuestro caballero supuso que se trataba de
Frestón, un enemigo suyo.
Don Quijote estuvo en su hacienda quince días,
tiempo durante el cual visitó a un labrador vecino suyo,
hombre de bien pero “de poca sal en la mollera”,
llamado Sancho Panza al que, a fuerza de promesas de
islas para gobernar y regalos para su familia, convenció
de ser su escudero, dado que no hay posible caballero
sin un escudero. Y sin despedirse de sus respectivas
familias, una noche salieron del pueblo en busca de
aventuras, el caballero sobre su Rocinante, el escudero
sobre su pardo burro.
Habían caminado mucho cuando, de pronto, vieron un
prado con treinta o cuarenta molinos de viento, a los
que, en su fantasía, don Quijote confundió con gigantes
a los cuales debía vencer. Sancho intentó hacerlo entrar
en razón pero el caballero no le hizo caso y decidió
combatir en tan desigual batalla, aún sin la ayuda de su
escudero. Y así, encomendándose a su Dulcinea,
arremetió contra uno de los molinos, dando una
lanzada en el aspa, con tanta mala suerte que justo
comenzó soplar intensamente el viento, la lanza se hizo
trizas y nuestro hidalgo y su caballo rodaron por el
prado, muy maltrechos. Sancho acudió a socorrer a su
amo y lo ayudó a montar sobre Rocinante. Pero lejos de darse cuenta de su confusión y darle la
razón a Sancho, don Quijote culpó de su desventura al encantador Frestón.
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Texto producido de forma colectiva por dictado al docente.
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Capítulo 5
Que trata del yelmo de Mambrino6
Don Quijote y Sancho iban cabalgando por el prado
cuando de repente comenzó a lloviznar. El escudero propuso
ingresar a uno de los molinos para refugiarse de la lluvia pero
don Quijote no quiso, tan ofendido estaba por el reciente
episodio. Y andaban por el bosque cuando divisaron un
hombre con algo que relucía brillante en su cabeza. El
caballero pensó que se trataba del famoso yelmo de
Mambrino. Sancho intentó explicarle a su amo que sólo se
trataba de un hombre que llevaba puesto una palangana de
barbero en la cabeza para proteger su sombrero de la lluvia y que no se trataba de un caballero, ya
que montaba sobre un asno pardo como el suyo. Nuevamente don Quijote desoyó a su
compañero y cuando vio que el hombre se acercaba, lo acometió a todo correr de Rocinante.
Asustado, el hombre se bajó del asno y corrió a toda velocidad para huir del loco caballero y
perdió la palangana. Sancho la recogió del suelo y cuando don Quijote se la puso en la cabeza
pudo advertir que no se trataba de oro purísimo. Entonces se imaginó una historia según la cual
quien la había poseído anteriormente no había podido estimar su valor y la había convertido en
una palangana. Se la llevó y se prometió que la arreglaría al pasar por alguna herrería. Sancho le
preguntó si podía cambiar su asno por el del hombre, pero don Quijote se negó argumentando
que nunca acostumbraba a despojar de sus caballos a quienes vencía. Sancho preguntó, entonces,
si aunque más no fuera, podía cambiar los aparejos de su asno por los del otro y su amo le dijo que
sí, dado que no estaba seguro si las leyes de caballería decían algo al respecto o no. Sancho realizó
el cambio, dejando a su asno en mejores condiciones. Luego almorzaron con lo que encontraron
en las alforjas del burro, y se marcharon por ahí.
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Texto producido de forma colectiva por dictado al docente.
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Capítulo 6
De la libertad que dio Don Quijote a muchos prisioneros que llevaban adonde no querían ir 7
Iban cabalgando don Quijote y su escudero cuando se encontraron con doce muchachos
encadenados y custodiados que, cumpliendo condena por sus delitos, iban forzados por el rey a
trabajar en las galeras. Si bien Sancho intentó hacerle entender los motivos por los cuales sucedía
esto, don Quijote no podía creer que el rey forzara a algunas personas a ir en contra de su
voluntad. Así fue que se dispuso a hacer justicia en este caso que, para él, era completamente
injusto. Luego de intentar negociar con los guardias que liberaran a esos doce hombres y no
conseguirlo, dado que los prisioneros eran sujetos muy peligrosos, nuestro valiente caballero
arremetió contra uno de los custodios, dejándolo muy malherido. Los galeotes aprovecharon esta
ocasión única de alcanzar la libertad, rompieron sus cadenas y consiguieron la libertad.
Acostumbrado a las historias de caballeros, don Quijote supuso que los galeotes
agradecerían su actitud y les exigió que fueran todos juntos donde Dulcinea a contarle de su
hazaña y su obra. Lejos de agradecer al noble hidalgo, los delincuentes empezaron a burlarse de
él, a tirarle piedras y a darle golpes. Luego huyeron, dejando a nuestro caballero muy golpeado y
tristísimo de ver cómo lo habían tratado esas personas a quienes él había defendido.
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Texto producido de forma colectiva por dictado al docente.
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Capítulo 7
Que trata de la descomunal batalla que Don Quijote tuvo con unos cueros de vino 8
Luego del triste episodio con los galeotes, don Quijote y su escudero llegaron a una posada
donde también se encontraban alojados el cura y el barbero de su pueblo. El caballero estaba
durmiendo cuando Sancho salió del cuarto pidiendo socorro para su amo. Según él, don Quijote se
estaba enfrentando en una reñida batalla contra el gigante enemigo de la princesa Micomicona.
Todos se acercaron a ver qué sucedía en la habitación, donde se escuchaban gritos y golpes.
Cuando entraron vieron que, dormido y soñando que estaba en el reino de Micomicón, don
Quijote había dado tantas cuchilladas sobre los cueros de vino que colgaban de la cabecera de la
cama, que el todo el líquido se había derramado por la habitación. El posadero se había enojado
mucho y empezó a golpear a nuestro caballero, que continuaba dormido. Por suerte, pudieron
contenerlo y alejarlos. El barbero trajo un gran balde de agua y se lo echó a don Quijote para
despertarlo. Cuando acabó el sueño, el hidalgo creyó estar delante de la princesa y se arrodilló,
pronunciando formales palabras. Luego lo acostaron y se durmió. Mientras tanto, el cura, el
barbero y Sancho hicieron una jaula con palos entrelazados que pusieron sobre una carreta de
bueyes, en la que, al otro día, trasladaron a don Quijote hasta su casa, haciéndole creer que había
sido encantado. Tardaron seis días en llegar y cuando lo hicieron, era domingo al mediodía así que
todo el pueblo los vio llegar. Teresa, la mujer de Sancho, se enteró del retorno y fue en busca de
su marido a reclamarle los correspondientes regalos, los que nunca llegaron, dadas las sucesivas
desventuras por las que él y su amo habían pasado. El cura pidió a la ama y a la sobrina que
cuidaran bien de don Quijote para que no volviera a escaparse. Ambas quedaron maldiciendo
nuevamente los libros de caballería que tanto le habían hecho perder el juicio al hidalgo.
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Texto producido de forma colectiva por dictado al docente.
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Segunda parte
La segunda parte de la obra fue publicada en el año 1615.
Capítulo 1
Que trata de la tercera salida de Don Quijote de la Mancha y Sancho Panza, su escudero 9
Luego de un tiempo sin verlo para evitar recordarle lo sucedido, un día el cura y el barbero
volvieron a visitar a don Quijote en su casa, quien se encontraba sentado en su cama. Los recibió
muy bien, al punto que creyeron que se encontraba sano nuevamente. Al rato llegó Sancho, a
quien la ama y la sobrina, no querían dejar entrar, acusándolo de aumentar la locura del hidalgo.
Intervino don Quijote y Sancho, finalmente, lo pudo ver. Le contó que había ido a verlo el bachiller
Sansón Carrasco, un estudioso de la Universidad de Salamanca, que quería contarles que las
aventuras de don Quijote ya eran conocidas, al punto que ya había libros contando su historia.
Dicho esto, Sancho se fue y volvió al rato con el bachiller, quien contó a don Quijote del éxito de
sus hazañas. Tal era la emoción de don Quijote que se decidió a volver a salir en busca de nuevas
aventuras. Prepararon todo con Sancho y a los ocho días (y en secreto) volvieron a salir.
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Texto producido de forma colectiva por dictado al docente.
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Capítulo 2
Donde se cuenta lo que le sucedió a Don Quijote yendo a ver a su señora Dulcinea del Toboso 10
Iban el caballero andante y su escudero cuando llegaron al bosque que estaba junto al
Toboso. Allí, don Quijote le pidió a Sancho que fuera a la ciudad y que volviera sólo cuando
hubiera solicitado a Dulcinea que se dejara ver por su amado. Sancho hizo caso y se fue, pero al
poco tiempo se puso a pensar que iba a ser muy complicado saber quién era Dulcinea, si él no la
conocía, si nunca había visto ni siquiera un retrato de ella. Entonces armó una farsa suponiendo
que iba a ser fácil engañar a su amo: haría pasar por Dulcinea a la primera labradora que se
cruzara en su camino. Así fue que pasó la tarde a la espera de que pasaran las horas para que el
hidalgo no se diera cuenta del engaño, y cuando vio venir tres labradoras por el camino, se subió a
su burro a toda carrera y volvió con don Quijote. Le dijo que tenía buenas noticias y se apresuró
para recibir a las aldeanas. Se arrodilló frente a una de ellas, haciendo todo tipo de reverencias
para que don Quijote no desconfiara. Don Quijote también se había puesto de rodillas pero no
lograba ver a la dueña de su amor, sino más bien a una simple campesina. Las labradoras
quedaron muy sorprendidas y, viendo que la escena continuaba y creyendo que se trataba de una
burla, pidieron a los hombres que se movieran del camino, puesto que iban con prisa. Don Quijote
pensó que volvía a tratarse de un encanto de Frestón, que había transformado la belleza de
Dulcinea en una pobre labradora. Sancho se puso de pie, feliz de ver cómo había resultado bien su
engaño. La labradora que Sancho había hecho pasar por dama, picó su burro, pero éste corcoveó y
la tiró al suelo. Don Quijote se apresuró a ayudarla a levantar pero ella, muy dúctil en el manejo de
los animales, volvió a montar sin ayuda y se fueron las tres al galope, sin saludar a los hombres.
Don Quijote se quedó triste, pensando cuánto debían odiarlo los encantadores que no lo dejaban
ni ver a su amada, mientras Sancho intentaba disimular su risa. Luego montaron sobre sus
animales y siguieron el camino.
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Texto producido de forma colectiva por dictado al docente.
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Capítulo 3
De la extraña aventura que le sucedió al valeroso Don Quijote con el bravo Caballero del
Bosque11
Dormían al pie de una encina cuando don Quijote se despertó sobresaltado y vio a dos
hombres a caballo. Por las armas que llevaban, supuso el hidalgo que se trataba de caballeros
andantes y despertó a Sancho, feliz de pensar que se avecinaban nuevas aventuras. Uno de los dos
hombres, el que parecía ser el caballero, invitó a don Quijote a acercarse. Éste lo hizo y se
pusieron a conversar sobre las penas de los caballeros. Sancho y el otro hombre, que era el
escudero del otro caballero también conversaron sobre lo difícil que era ser escudero de
caballeros andantes. Comieron, bebieron y charlaron mucho, hasta que los venció el sueño. Los
caballeros también conversaban hasta que en un momento el Caballero del Bosque comentó estar
orgulloso de haber vencido al famoso don Quijote de la Mancha y haberle hecho confesar que su
señora era mucho más bella que Dulcinea del Toboso. Don Quijote, quien no había podido ver el
rostro del hombre (porque llevaba puesta la celada) pero que estaba seguro de no haber
combatido nunca frente a este hombre, no se pudo contener y negó haber luchado contra él y
haber sido vencido. Empuñó su espada y el duelo quedó pactado. Ambos despertaron a sus
escuderos para preparar las cosas para la batalla. La condición que puso el del Bosque era que
quien resultara vencido debía quedar a disposición del vencedor.
Cuando el día asomó, los caballeros se dispusieron a la batalla. Los escuderos se
mantuvieron al margen, Sancho muy asustado porque el otro escudero tenía una nariz tan
descomunal como nunca había visto en la vida y que no había podido apreciar bajo la luz de la
luna, cuando habían comido y bebido juntos la noche anterior. Por esas cosas que suceden con los
aparejos de los animales y porque así tuvo que ser, don Quijote y su Rocinante chocaron con
mucha fuerza al del Bosque y su caballo y éstos cayeron al suelo. Cuando el hidalgo se acercó a ver
si estaba vivo o muerto su contrincante, vio algo que nunca podría haber imaginado: el vencido
tenía el mismo rostro que le bachiller Sansón Carrasco. En seguida supuso que, nuevamente, los
encantadores le estaban gastando una broma. Sancho le aconsejó que lo pasara de parte a parte
con la espada, quizá lograra eliminar alguno de los encantadores. Y en eso estaba cuando se
apareció el escudero del Caballero del Bosque, sin su nariz, algo que sorprendió mucho a Sancho y
su amo. Venía gritando que no lo mataran, que en verdad ese hombre era el bachiller Sansón
Carrasco y que él era Tomé Cecial, vecino y compadre de Sancho. Sin la nariz de pasta y barniz que
se había puesto para despistar, Sancho lo reconoció. En eso, el del Bosque recobró la conciencia y
don Quijote, apuntándole el cuello con su lanza, lo obligó a decir que su Dulcinea era más hermosa
que su señora y que él no era Sansón Carrasco sino alguien que se le parecía mucho, algo que el
bachiller no dudó en afirmar, con tal que nuestro caballero lo dejara libre. Así fue que el Caballero
del Bosque y su escudero huyeron por ahí y don Quijote y Sancho siguieron su camino.
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Texto producido por los alumnos Abril Delgado Moscol y Juan Garay Quintana.
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Capítulo 4
Donde se cuenta quién era el Caballero del Bosque y su escudero12
Feliz había quedado don Quijote con su victoria sobre quien él creía que era el Caballero
del Bosque. Pero la cuestión era que el vencido no era otro que el bachiller Sansón Carrasco quien
había acordado con el cura y el barbero un engaño para obligar a nuestro caballero a quedarse en
su casa. Dado que don Quijote nunca salía victorioso en sus episodios, a ninguno de los tres se le
ocurrió que, tal vez, don Quijote pudiera vencer en la batalla al joven bachiller. Y como don
Quijote era muy respetuoso de las leyes de caballería, sabían con total seguridad que, de resultar
vencido, cumpliría como buen caballero andante con la condición que el bachiller, disfrazado de
Caballero del Bosque, planteara antes de la pelea: que debía volver a su casa y quedarse en ella
por al menos dos años. Así fue que Sansón Carrasco y Tomé Cecial se dispusieron a actuar de
caballero y escudero respectivamente para ayudar a don Quijote y evitar que siguiera
exponiéndose a peligros sin necesidad. Pero después de la derrota, Sansón Carrasco quedó muy
resentido y prometió vengarse del hidalgo caballero.
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Texto producido por los alumnos Marina Casella y Pablo Caballero.
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Capítulo 5
Donde se cuenta hasta dónde pudo llegar el coraje de Don Quijote con la aventura de los leones 13
Mientras el bachiller pensaba su venganza, don Quijote y Sancho seguían su camino en
busca de aventuras. Así fue que se cruzaron con unos hombres que iban en una carreta con
banderas. Don Quijote se adelantó y preguntó al carretero quiénes eran, qué llevaban y hacia
dónde se dirigían. El hombre le respondió que en el carro llevaba dos feroces leones enviados por
el general de Orán para el Rey. El hidalgo quiso saber si los leones eran grandes y el carretero le
contestó que no sólo eran grandes sino que estaban muy hambrientos. Don Quijote vio en esto
una gran posibilidad para demostrar su valor y le pidió al leonero que abriera la jaula, que él iba a
enfrentar a esos leones. Por supuesto que el leonero se negó, queriendo hacer entrar en razones a
don Quijote. También Sancho intentó calmarlo, pero esto no fue posible: estaba decidido al duelo
contra los leones. Así que, con lágrimas en los ojos, Sancho se despidió de su amo, seguro de que
era la última vez que lo vería. Se alejó de él, como todos, por miedo a que los animalesno se
conformaran sólo con el caballero. Don Quijote pidió que abrieran la jaula. Completamente en
desacuerdo, el leonero abrió las puertas de la jaula. El león era enorme y parecía temible. Pero con
las puertas abiertas, lejos de saltar sobre don Quijote, se revolcó en la jaula, bostezó y lo ignoró.
Don Quijote le ordenó al leonero que lo irritara, pero éste lo hizo reflexionar diciéndole que el
valor ya estaba demostrado al querer enfrentarlos, más allá de lo que los leones hicieran. Don
Quijote lo escuchó y compartió las palabras del leonero, y le pidió que fuera testigo de su hazaña,
hablándole a todo el mundo del valor que había tenido para enfrentar a tan temibles fieras.
Cuando Sancho lo vio volver sano y salvo, no podía creer lo que veía. El leonero contó la hazaña,
exagerando algunas cosas. Así fue como se denominó a sí mismo el Caballero de los Leones.
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Texto producido por los alumnos Paula Gómez Ramos y Natalio Vitalone.
[Prácticas del Lenguaje]
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Capítulo 6
Donde se cuentan las bodas de Camacho, el Rico, y el suceso de Basilio, el Pobre 14
Iban don Quijote y Sancho en busca de aventuras cuando fueron invitados por unos
jóvenes a un casamiento. Se casaban Camacho, el hombre más rico de la zona, y Quiteria, la más
hermosa, en una boda arreglada por interés entre su padre y el novio. Pero lo más emocionante
era que muchos sabían lo que iba a hacer Basilio, el enamorado pobre de Quiteria. Los
preparativos de la fiesta ya demostraban la riqueza de Camacho, había manjares y mucha bebida…
un gran banquete. Sancho estaba emocionado por todo lo que iba a poder saborear y estaba
despertando el apetito de don Quijote cuando los gritos de recibimiento de los novios, dispersaron
su atención. Junto con ellos llegaba mucha gente, incluido el cura. Estaba todo listo para la boda
cuando se escuchó gritar un joven. Al ver que se trataba de Basilio, muchos se sorprendieron.
Basilio declaró, delante de todos, su amor por Quiteria. Luego, se clavó una lanza. Mientras
agonizaba murmuró que su última voluntad era tener la mano de su amada. Don Quijote intervino,
poniéndose a favor de Basilio. Le rogaron a Quiteria que aceptara y ella finalmente accedió. Al fin,
el cura les dio la bendición y los consagró marido y mujer. También encomendó el alma de Basilio
a Dios, pero éste lejos de morir, luego de la bendición, se incorporó y se quitó el estoque del
cuerpo. Todo había sido un engaño para que triunfara el amor sobre el interés y la riqueza. Todos
se sintieron burlados pero la novia confirmó la boda. Todos quisieron arremeter contra Basilio
pero don Quijote intervino en nombre del amor y pudo evitar una tragedia. Los novios se fueron
felices, acompañados por don Quijote. Sancho, en cambio, quedó triste por no haber podido
participar del banquete.
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Texto producido por los alumnos Rafaela Antonucci y Stéfano Boggia.
[Prácticas del Lenguaje]
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Capítulo 7
Donde se escribe la graciosa aventura del titiritero y las adivinanzas del mono adivino 15
Estaban don Quijote y
Sancho en una posada cuando
ingresaron a la misma un señor
con un parche en el ojo,
acompañado por un mono. Se
presentó como maese Pedro, un
famoso titiritero que llevaba un
mono muy especial: podía
adivinar
la
realidad
y
comunicársela al titiritero al
oído, para que éste la contara
para el público. En seguida que llegó, el mono se le acercó al maese y éste dijo palabras de
admiración y reverencia para don Quijote, demostrando que el mono conocía de sus hazañas.
Sancho y su amo quedaron muy sorprendidos y esperaron que se armara el retablo para ver la
función. En la función se contó una historia en la que se dejaba muy mal parado a un caballero
muy valiente. Don Quijote dijo no poder permitir semejante infamia y empezó a luchar contra los
títeres. Intentaron detenerlo pero no se tranquilizó hasta no ver deshecho el retablo. El mono se
había asustado tanto que huyó despavorido. El titiritero quedó pasmado al ver los destrozos y
cuánto había perdido con la furia descabellada del hidalgo caballero. Cuando éste vio lo que había
hecho, volvió a echar la culpa a los encantadores y se ofreció a pagar los daños causados. Maese
Pedro agradeció y empezó a poner precio a las figuras hechas trizas. El posadero y Sancho hicieron
de jueces. Entre todo, se llegó a la suma de cuarenta reales más dos reales más por tener que
buscar al mono perdido. Sancho le dio el dinero y todos cenaron en paz.
Pero, lamentablemente para don Quijote, todo fue un engaño: el titiritero no era otro que
Ginés de Pasamonte, el más peligroso de los galeotes que nuestro hidalgo caballero había liberado
de la prisión. Para escapar de la justicia se había puesto un parche en el ojo y había aprendido el
oficio de titiritero e iba por los pueblos engañando a la gente porque su mono no era adivino, sino
que él se enteraba las historias más conocidas de cada pueblo y luego, cuando montaba su
retablo, hacía de cuenta que era el mono el que le dictaba las palabras al oído.
15
Texto producido por los alumnos Manuela Montalvo y Joaquín Luján.
[Prácticas del Lenguaje]
Página 19
Capítulo 8
De lo que sucedió a don Quijote con una bella cazadora16
Al salir de un bosque se encontraron don Quijote y Sancho en un prado lleno de cazadores.
Entre ellos, una bellísima señora, montada a un precioso caballo blanco. Don Quijote quiso
ponerse a su servicio y mandó a Sancho a decírselo a la cazadora. Sancho fue, se presentó a la
señora y ésta accedió, tratándolo muy cortésmente e invitándolos a conocer al duque, su marido.
Don Quijote quiso bajar de Rocinante y, sin la ayuda de Sancho, se trastabilló, cayendo al suelo.
Don Quijote vociferó en contra de Sancho pero el duque lo calmó con palabras tranquilizadoras.
Juntos se fueron hacia el castillo de los duques.
16
Texto producido por los alumnos Rocío Rossi y Bernardo Toledo.
[Prácticas del Lenguaje]
Página 20
Capítulo 9
Que trata de muchas y grandes cosas17
El duque se adelantó y dio órdenes a sus criados de cómo deberían tratar al caballero
andante y su escudero. Cuando llegaron tuvieron una recibida a lo grande, la gente les gritaba
palabras de admiración, les echaban agua perfumada en señal de alabanzas, las doncellas lo
ayudaron a don Quijote a quitarse las armas de encima, y los esperaron con gran banquete. Los
duques demostraron saber quién era el hidalgo preguntándole cosas respecto de sus hazañas y de
Dulcinea del Toboso. Don Quijote se sintió muy honrado por tanto cuidado hacia su persona. En
determinado momento, Sancho mencionó la promesa de su amo de darle el gobierno de una isla y
la duquesa intervino cediéndole una isla de su propiedad. Sancho agradeció enormemente esto,
arrodillándose frente a la señora. Luego de la cena, las doncellas le hicieron otras atenciones, y
también a Sancho, a su pedido y a la orden de la duquesa. Pero todo derivó en una serie de burlas
que los duques trataron de tapar para que el caballero andante y su escudero no se sintieran
humillados, aunque casi no podían contenerse la risa.
17
Texto producido por los alumnos Guadalupe Otero y Jerónimo Rocha.
[Prácticas del Lenguaje]
Página 21
Capítulo 10
Que trata de la llegada de Clavileño18
Pero la más pesada burla hacia estos dos hombres la inventó el mayordomo de los duques.
Estaban en el jardín cuando se aparecieron doce doncellas en fila y luego una señora que venía
buscando al valerosísimo don Quijote de la Mancha para que la ayudara a solucionar su pena.
Todas llevaban sus rostros cubiertos. Se presentó como la duquesa Trifaldi, del reino de Candaya, y
planteó su problema: la infanta Antonomasia, a quien ella había criado de pequeña y quien
heredaría el trono, se había enamorado de un caballero llamado Clavijo y había consentido ser su
esposa. Para castigar a Clavijo, el gigante Malambruno lo había convertido en un cocodrilo de
metal, y a la infanta en una mona de bronce, y les había anticipado que sólo les devolvería sus
formas originales cuando el valeroso caballero manchego se batiera a duelo con él. También había
castigado a las doncellas del palacio, incluso a la duquesa Trifaldi llenando sus rostros de barbas. Y
que, al momento de enfrentarse, mandaría a buscar a don Quijote y su escudero en un caballo de
madera, llamado Clavileño de Alígero. Cuando se corrieron los velos y pudieron lucir sus caras,
todos quedaron pasmados. Don Quijote prometió resolver el problema y desarmar el encanto.
Por la noche llegó el gran caballo de madera. Don Quijote lo montó con los ojos vendados,
tal como le habían indicado. Sancho debía ubicarse en las ancas, también con los ojos vendados, y
si bien no le hizo mucha gracia, su señor se lo ordenó y no tuvo más remedio que obedecer. Todos
les gritaban palabras de aliento y ellos empezaron a sentir que estaban suspendidos en el aire.
Pero todo era una farsa, un gran engaño que todos, empezando por los duques, disfrutaron
matándose de la risa. En un determinado momento el caballo, que estaba lleno de cohetes
tronadores, explotó y cayeron por el suelo don Quijote y su escudero. Un cartel decía que con el
sólo hecho de haberlo intentado, don Quijote había dado por finalizado el encanto contra
Antonomasia, Clavijo, la Trifaldi y las doncellas del palacio. Todos se mostraron maravillados y se
entretuvieron un buen rato escuchando las sensaciones del “vuelo” de nuestro hidalgo y Sancho.
18
Texto producido por los alumnos Ana Paula Ferez y Ulises García Ávila.
[Prácticas del Lenguaje]
Página 22
Capítulo 11
De los consejos que dio Don Quijote a Sancho Panza antes que fuera a gobernar la isla 19
Los duques quisieron seguir burlándose de don Quijote y su escudero, ordenaron a sus
vasallos como tratar a Sancho y le dijeron a éste que se arreglara porque los pobladores de la isla
que iba a gobernar lo estaban esperando ansiosos. Al escuchar esto, don Quijote se fue a su
habitación con Sancho para poder aconsejarlo respecto de cómo llevar adelante un buen
gobierno: le sugirió que se mantuviera limpio, aliñado, que comiera poco y bebiera menos, que
hablara pausadamente, que no incluyera en sus discursos de gobernador refranes que podían
hacerlo pasar por disparatado, que no durmiera en exceso, que no fuera perezoso… Sancho lo
escuchó atentamente, como queriendo recordar cada una de las palabras de su amo, pero no
estaba seguro de poder hacerlo. También le enseñó a firmar, porque Sancho no sabía leer ni
escribir. Y le deseó suerte en el gobierno de su isla.
19
Texto producido por los alumnos Dolores Danovara y Guido Roncal Porzio.
[Prácticas del Lenguaje]
Página 23
Capítulo 12
De cómo Sancho Panza fue llevado al gobierno20
Don Quijote le dio la bendición y ambos se despidieron. Sancho fue llevado hasta un
pueblo denominado Barataria donde lo recibieron con campanas, el regimiento y un pueblo
entero que dio muestras de mucha alegría de conocer a su nuevo gobernador perpetuo. Luego de
algunas ceremonias, lo llevaron al estrado del juzgado, donde tuvo que hacer justicia en dos casos,
en ambos tuvo muy buenos resultados, usando su sentido común.
20
Texto producido por los alumnos María Emilia Rueda y Franco Gobello.
[Prácticas del Lenguaje]
Página 24
Capítulo 13
Donde se cuenta cómo se comportaba Sancho Panza en su gobierno21
Luego de haber hecho justicia basándose en su sentido común, más que en su inteligencia,
Sancho fue llevado al palacio donde iba a vivir. Llegó y lo esperaba una gran mesa repleta de
manjares, algo que lo entusiasmó mucho. Pero cada vez que quiso probar un bocado de algo, un
señor que se había parado a su lado, golpeaba una varilla y el manjar desaparecía. Dijo ser el
médico de los gobernadores, quien debía supervisar que la alimentación fuera saludable y no
excesiva. Sancho se enojó mucho y estaba por echar al médico cuando le acercaron una carta. Se
la leyeron, era del duque. Escribía para avisar que se había enterado que unos enemigos suyos
iban a asaltar la isla una noche de esas y que habían entrado en el pueblo cuatro personas que
querían matarlo, así que le aconsejaba que tuviera mucho cuidado y que no probara bocado, por
las dudas que quisieran envenenarlo. Sancho quedó muy sorprendido y dudó del médico, así que
dio la orden de encarcelarlo.
21
Texto producido por los alumnos Martina Pasarín y Luca Zubiría.
[Prácticas del Lenguaje]
Página 25
Capítulo 14
Del fin que tuvo el gobierno de Sancho Panza22
Luego de siete días en el gobierno, Sancho estaba en su cama, harto de resolver juicios y
otras tantas cosas del oficio de gobernante, cuando de pronto un barullo bárbaro lo hizo levantar
de su aposento. Escuchó que lo llamaban, que le decían que se armara, que unos enemigos habían
entrado a la isla y que si no lideraba la defensa, su gobierno iba a caer en manos de maleantes.
Quiso llamar a don Quijote pero no lo dejaron, y a los minutos ya lo habían dejado listo para el
enfrentamiento, con escudos y armas. Tantas cosas le habían puesto encima que el pobre Sancho
no se podía ni mover. Se quejó de la imposibilidad de moverse, pero se le burlaron diciéndole que
más le impedía moverse el miedo que el peso de las armas. Quiso moverse pero cayó al suelo,
dándose un golpe tremendo. Pero ni en el piso dejaron de burlarse de él y, entre gritos,
empezaron a darle cuchilladas sobre los escudos. Luego de un rato donde la pasó realmente mal
que hasta deseó morir, escuchó que gritaban que los isleños habían vencido y que los enemigos
habían huido gracias a la mano del valiente gobernador. Lo ayudaron a levantarse, lo limpiaron y
le desataron los escudos. Se acostó un rato y se desmayó del sueño.
Cuando se despertó fue donde su burro y decidió volver a su antigua vida. Intentaron
hacerle reflexionar, pidiéndole que rindiera cuentas de su gobierno, pero él dijo que al único que
debía dar explicaciones era al duque, y que a él iría a ver. Y este fue el fin que tuvo el gobierno de
Sancho en la isla Barataria.
22
Texto producido por los alumnos Valentina Sousa Dias y Juan Ignacio Queirel.
[Prácticas del Lenguaje]
Página 26
Capítulo 15
Que trata de las cosas sucedidas a Sancho en el camino23
Volvía Sancho hacia el castillo de los duques cuando lo sorprendió la noche, y buscando un
lugar donde esperar el amanecer, cayó junto a su asno por una quebrada, hasta el fondo mismo de
un túnel. Con mucho miedo, de a ratos con luz y de a ratos a oscuras, caminó a lo largo del túnel
buscando encontrar la salida. Luego de un rato vio una claridad que indicaba que había llegado al
final del túnel. Por pura casualidad, don Quijote había salido ese día a andar por ahí con Rocinante
y estaba mirando para adentro de ese pozo cuando oyó la voz de Sancho, saliendo de allí abajo y
pidiendo socorro. Don Quijote le dijo que volvería con ayuda y así lo hizo. Al volver, el duque y la
duquesa los estaban esperando. Allí, Sancho se arrodilló frente a ellos y con palabras muy
formales, les agradeció la oportunidad que le habían brindado de ser gobernador de una isla, pero
les confirmó que teniendo en cuenta todo lo sucedido, renunciaba a esa función.
23
Texto producido por los alumnos María Cardinal y Fabricio Iacovich.
[Prácticas del Lenguaje]
Página 27
Capítulo 16
Que trata de cómo Don Quijote se despidió del duque y de lo que le sucedió yendo a Barcelona 24
Los duques no se arrepintieron para nada de la burla preparaba a Sancho, y don Quijote,
aburrido de estar tanto tiempo ocioso, sin vivir aventuras, pidió permiso a los duques y se marchó,
junto a Sancho, que llevaba una bolsa con escudos que el mayordomo de los duques le había
entregado sin que don Quijote lo supiera. Iban andando por los campos cuando más de cuarenta
bandoleros catalanes los obligaron a quedarse quietos, los revisaron y le sacaron todo cuanto
tenían, menos los escudos que Sancho llevaba en una faja. En eso llegó el líder del grupo, que
luego de ver que se trataba de don Quijote, a quien admiraba, incluso sin haberlo visto antes,
ordenó a los suyos que les devolvieran sus pertenencias. Luego se apartó y escribió una carta a un
amigo suyo que vivía en Barcelona, informándole que estaba con don Quijote de la Mancha, a
quien, unos días después, dejaría cerca de allí. Luego, le encomendó la nota a uno de sus hombres,
quien se la entregó a la persona correspondiente.
24
Texto producido por los alumnos Valentina Hidalgo y Paco Rode.
[Prácticas del Lenguaje]
Página 28
Capítulo 17
Que trata de la aventura que más pesadumbre dio a Don Quijote25
Iba don Quijote, armado como anda todo caballero, por la playa cuando vio venir hacia él a
otro caballero, también armado con un escudo con la imagen de una luna resplandeciente, al que
le decían el caballero de la Blanca Luna. Él quería pelear contra el valiente don Quijote para que
confesara que su dama era más bella que su Dulcinea del Toboso.
Don Quijote defendió a su amada de la amenaza que le hizo el caballero de la Blanca Luna, en un
enfrentamiento en el que el ganador volvería a su aldea por un año. Como el caballero de la
Blanca Luna tenía un caballo más rápido y una lanza más larga, lo tiró a don Quijote como si nada.
El caballero le dijo que por haber perdido tendría que quedarse un año en su casa sin intentar
ningún tipo de aventura de caballería.
Esta consigna tenía que ver con que el caballero de la Blanca Luna era, nuevamente, Sansón
Carrasco, el que había intentado en capítulos anteriores hacer volver a don Quijote por sus
locuras, y que esta vez logró hacerlo. Nadie le contó a don Quijote del engaño. Él estuvo seis días
triste, mal parado, yendo y viniendo con la imaginación al desdichado episodio de su vencimiento.
Sancho lo quería consolar pero don Quijote se conformó con pensar que un año después podría
volver a sus aventuras.
Al fin llegó el día de su partida, iba desarmado, adelante, y atrás su escudero Sancho a pie,
porque el asno llevaba las armas.
25
Texto producido por los alumnos Enzo Battista y Santiago Peña.
[Prácticas del Lenguaje]
Página 29
Capítulo 18
De cómo Don Quijote y Sancho llegaron a su aldea26
Caminaron día y noche. Don Quijote esperaba encontrarse con su Dulcinea, que ya no
estaba encantada. Estaban pensando en eso cuando vieron a lo lejos su aldea. Al acercarse don
Quijote vio a dos jóvenes peleando por una liebre. Por un malentendido don Quijote, que seguía
con el juicio perdido, imaginó que se referían a él.
Luego siguieron adelante y al llegar a un prado se encontraron al cura y al bachiller Sansón
Carrasco. Acompañados por ellos, don Quijote y Sancho se dirigieron al pueblo y de allí a su casa.
En la puerta de sus casas encontraron a sus seres queridos. El hidalgo encontró a la ama y
a su sobrina, por otro lado Sancho encontró a su mujer, que llevaba de la mano a su hija Sanchica.
26
Texto producido por los alumnos Nicolás Fernández Viva y Lucio Guigou.
[Prácticas del Lenguaje]
Página 30
Capítulo 19
De cómo Don Quijote cayó enfermo, del testamento que hizo y de su muerte 27
Luego de tantas desventuras Don Quijote cayó enfermo,
con fiebre y estuvo seis días en cama, durante los cuales
lo visitaron el cura, el barbero, el bachiller y Sancho, que
no se movió de al lado de su amo ni un instante.
Llamaron al médico, quien le tomó el pulso y dijo que
corría peligro de muerte. El hidalgo lo escuchó tranquilo
al doctor y luego durmió seis horas seguidas. Cuando se
despertó, quiso confesarse y escribir su testamento. Y
allí estaban, como siempre, sus fieles amigos,
acompañándolo en los últimos momentos de su vida. Ya
no era don Quijote de la Mancha, había vuelto a ser
Alonso Quijano. Ya había recuperado el juicio que las
novelas de caballería le habían hecho perder. El cura lo
confesó, el bachiller volvió con un escribano y con Sancho, quien al presenciar la escena no pudo
contener las lágrimas. Don Quijote se disculpó con Sancho, por haberlo arrastrado en su locura, a
lo que el labrador convertido en escudero respondió diciéndole cosas lindas para alentarlo a vivir.
Luego hizo la división de sus bienes materiales, cerró su testamento y se desmayó. Después de tres
días, acompañado de todos sus afectos, llegó el fin de la vida de nuestro ingenioso hidalgo, el
primer caballero que se supiese que había muerto en su lecho y no en combate.
27
Texto de producción colectiva por dictado al docente.
[Prácticas del Lenguaje]
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Caracterización de personajes
Don Quijote de la Mancha28
El protagonista de esta novela es don Quijote de la Mancha, un hidalgo de alrededor de
cincuenta años, muy delgado, tanto que se le notaban los huesos de la cara, que lucía una gran
barba canosa. Se sabe de él que se llamaba Alonso Quijano, que vivía con su sobrina de alrededor
de veinte años, un ama de llaves y un mozo. También que era madrugador, amante de la caza y
que dedicaba su tiempo casi por completo a leer novelas y cuentos de caballería: disfrutaba de
cuanta aventura de caballeros medievales se le presentara para leer: sobre batallas, desafíos,
amores, torneos… Se conoce, además, que de tanto leer obras de caballería, había perdido el
juicio y, abandonando la administración de sus negocios, creyó ser un caballero y decidió vivir su
vida como tal.
Compartía sus desventuras con su viejo rocín, a quien decidió bautizar Rocinante, y un
escudero que para nada conocía el oficio, puesto que no sabía leer ni escribir y se dedicaba al
trabajo de la tierra en el campo, llamado Sancho Panza, quien andaba en un asno pardo muy viejo.
Así como bautizó nuevamente a su caballo por ponerle un nombre grandioso y hacerlo parecer
más importante, eso mismo hizo consigo agregándole al “don Quijote” el lugar de donde provenía:
un lugar de España llamado La Mancha. También pensó que no existía caballero en las obras que
leía que se preciara de ser caballero si no tenía el amor de una mujer al cual defender y rendir
honor en cada una de sus batallas… Así que recordó a una mujer que conocía, habitante de un
pueblo vecino, de quien él se había enamorado en algún momento y que se llamaba Aldonza
Lorenzo, a quien le puso nombre de princesa: Dulcinea del Toboso.
Lo que sucedía con este viejo noble es que en su fantasía transformaba, confundía cosas o
situaciones de la vida cotidiana en cosas o situaciones maravillosas, encantadas, relacionadas con
la caballería y con la Edad Media. Y él creía ser el encargado de hacer justicia en cada uno de los
casos de “injusticia” que presenciara, al punto de exponerse a grandes peligros en muchas
ocasiones. Así, se enfrentó a molinos de viento, creyendo que eran gigantes, desafió a dos grandes
y hambrientos leones, liberó a condenados por la justicia pensando que eran personas forzadas.
Se denominó a sí mismo como “el deshacedor de agravios”, “el caballero de la Triste Figura” o “el
caballero de los Leones”, según la aventura por la que tuviera que atravesar o a quien se
enfrentara. En general era visto por los demás como un loco: muchos se aprovechaban de él, otros
se burlaban, otros lo veían como un personaje divertido y le seguían el juego. Su sobrina, su ama y
sus amigos, en cambio, estaban muy preocupados por él e intentaron en varias ocasiones que
recuperara la conciencia, pero no tuvieron éxito. Sólo al final de la obra, cuando está por morir,
don Quijote vuelve a ser Alonso Quijano, y deja de pensar que es un caballero de la edad Media.
28
Revisión colectiva a partir de la producción de los alumnos Manuela Montalvo y Ulises García
Ávila.
[Prácticas del Lenguaje]
Página 32
29
29
Ilustración realizada por el alumno Lucio Guigou.
[Prácticas del Lenguaje]
Página 33
Sancho Panza30
Sancho Panza era un labrador que vivía en la Mancha, muy cerca de donde vivía don
Quijote y dedicaba su tiempo al trabajo de la tierra. Era algo panzón, de muy baja estatura, algo
desaliñado. Amaba comer y beber en exceso y dormir bastante, hablaba muy ligero y diciendo
muchos refranes, y a diferencia de su amo, no sabía ni leer ni escribir, ignoraba las historias de
caballería y parecía algo tonto. Estaba casado con Teresa y tenía varios hijos.
Un día como cualquier otro, su vecino Don Quijote le pidió que fuera su escudero. A fuerza
de insistirle, y con la promesa de conseguir botines y ser gobernador de alguna isla que
conquistaran, Sancho aceptó, y sin despedirse de su familia, se subió a su viejo y cansado burro y
se marchó con don Quijote acompañándolo en sus locas aventuras y convirtiéndose en su más fiel
compañero.
Sancho era algo inocente porque creía que don Quijote era un caballero, que podrían
conquistar islas que gobernar, que volverían a su casa con éxito y lleno de regalos para su familia.
A pesar de esto y de que parecía muy poco inteligente, es este personaje el que, cada vez que su
amo se confundía en su fantasía, intentaba hacerle ver la realidad para que no se expusiera al
peligro o a la burla de quienes los rodeaban, aunque muy pocas veces las advertencias de Sancho
eran tenidas en cuenta por el caballero.
Luego de un episodio en el que tanto don Quijote como Sancho caen en la broma que una
pareja de duques les tienden, a Sancho le es entregado el gobierno de una isla: Barataria, que era
de estos duques burlones. Es así como este fiel escudero cumplió con su sueño y, luego de
escuchar grandes y sabios consejos de don Quijote, se conviertió en “gobernador”. Al comienzo de
su gobierno, lo primero que le indicaron fue que debía hacer justicia en algunos casos. A diferencia
de lo que todos podíamos imaginar, dado que por sus características no podíamos contar con su
inteligencia, Sancho se apoyó en su sentido común y pudo resolver con éxito todos los casos que
se le presentaron. Pero luego le empiezan a suceder algunos episodios desafortunados que no
pudo tolerar y que le permitieron darse cuenta que él no había nacido para ser gobernante. Así
que, sin saber que se trataba de una burla, agradeció a los duques la confianza, renunció al cargo
y decidió volver a acompañar a su amo en sus disparatadas aventuras.
Al final de la obra, cuando don Quijote logró recuperar la conciencia y darse cuenta que no
era un caballero, Sancho advirtió que eso anunciaba el final de la vida de su compañero de ruta.
Por eso lo acompañó en sus últimos momentos y, a diferencia de lo que había pasado en las
aventuras (cuando era él quien le intentaba hacer ver la realidad a su amo), le propuso continuar
viviendo aventuras.
30
Revisión colectiva a partir de la producción de los alumnos Bernardo Toledo y Santiago Peña.
[Prácticas del Lenguaje]
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Cambio de punto de vista
del narrador31
Capítulo 5
Que trata del yelmo de Mambrino.
Comenzó a llover y me vino a la
cabeza la idea de entrar a uno de los
molinos de viento para protegernos. Mi amo don Quijote no quiso porque había tenido conflictos
con ellos. De pronto vimos venir a un barbero con una palangana en la cabeza. Mi compañero de
ruta creyó que era un caballero que traía puesto el famoso yelmo de Mambrino en la cabeza. Con
mi amigo vimos que el barbero se acercaba, él decidió atacarlo, se subió a su rocín, lo atacó y le
dijo: -¡Defiéndete, cautiva criatura! ¡O entrégame de tu voluntad lo que tanto se me debe!
La víctima no tuvo más opción que tirarse del asno y salir corriendo, dejando sus cosas allí.
Don Quijote me pidió que le alcanzara el “yelmo” y se lo puso en la cabeza con mayor tranquilidad.
Yo me empecé a reír del aspecto que tenía mi amo y él me preguntó: -¿De qué te ríes, Sancho? Yo
respondí: ¡Me río de pensar la gran cabeza que tenía el dueño del yelmo, que más bien parece una
palangana de barbero! Mi amo dijo que le parecía que el yelmo había caído en manos de alguien
que no supo estimar su valor. También me dijo que, viéndolo de oro, el barbero debió fundir una
mitad para aprovecharse de su precio y de la otra mitad había hecho eso, que es una palangana de
barbero como yo decía. Dijo que la palangana la arreglaría en una herrería, mientras tanto la
llevaría puesta en la cabeza.
Después de lo ocurrido le pregunté que haríamos con el asno y demás cosas del barbero,
él dijo que no acostumbraba a sacarles las cosas a sus rivales porque no era uso de la caballería
sacarle los caballos a los vencidos y dejarlos a pie.
–Así que deja ese caballo, o asno, o lo que tu quieras que sea, seguro el dueño vendrá por
él.-me dijo.
Yo dije: -Dios sabe si quisiera llevarlo. O por lo menos cambiarlo por le mío que no parece
tan bueno. ¡Verdaderamente son estrechas las leyes de caballería que no dejan cambiar un asno
por otro! Aunque quiero saber si puedo cambiar los aparejos siquiera.
-De eso no estoy seguro- me respondió don Quijote, pero me autorizó que los cambiara si
los necesitaba mucho. Y con el permiso de mi amo, puse a mi asno a las mil maravillas. Hecho esto,
almorzamos de lo que encontramos en las alforjas del burro y bebimos agua del arroyo. Luego
montamos sobre nuestros animales y tomamos rumbo en cualquier dirección.
31
Texto producido por el alumno Jerónimo Rocha. En él, el autor escribió desde el punto de vista
de uno de los personajes: Sancho Panza.
[Prácticas del Lenguaje]
Página 35
Aventuras creadas por los alumnos
Que cuenta de la confusión del hidalgo en la kermese32
Don Quijote y Sancho entraron a una kermese donde había muchos juegos. En eso,
mientras Sancho veía unas mulas, vio un juego que le pareció que era “Doma de toros”, aunque el
juego era “Disfrácese de toro”. Entonces don Quijote entró al juego y montó sobre el toro,
haciéndolo correr a toda velocidad, sin darse cuenta que se había sentado sobre dos personas
que, habiendo entendido el juego, se habían disfrazado cumpliendo con lo que se indicaba.
Sancho se dio vuelta y vio a su amo montado sobre dos pobres hombres y tuvo que
reaccionar. Como loco, don Quijote empezó a gritar a los hombres que fueran más rápido. Por eso
Sancho agarró a don Quijote e intentó explicar a su amo que no se trataba de un toro real sino de
gente disfrazada para jugar. Enojado, don Quijote dijo a su escudero que no iba a creer en sus
palabras porque era un mentiroso y no dejaba imaginar cosas, como que el yelmo de Mambrino
era una palangana o los gigantes del prado eran molinos de viento. Sancho respondió que quien
estaba loco e imaginaba cosas era el caballero. Después de la discusión, de haber sido obligados a
correr como toros, los hombres disfrazados pasaron por donde estaban don Quijote y su escudero
y le gritaron que era un desquiciado. Al hidalgo esto no le gustó y aseguró que los encontraría y se
enfrentaría a ellos.
32
Texto producido por el alumno Bernardo Toledo.
[Prácticas del Lenguaje]
Página 36
Que cuenta como don Quijote y su escudero Sancho Panza rescataron a
una bella dama del incendio33
A la mañana siguiente, mientras volvían de Barcelona, don Quijote y su compañero de
ruta, Sancho Panza, escucharon trompetas de aviso de fuego. Gracias al valor desmedido del
caballero, ellos fueron los únicos que se animaron a entrar al castillo a salvar a una bella dama que
se encontraba en el incendio. Entraron, subieron dos pisos y don Quijote imaginó que una silla
completamente rodeada de fuego era un enemigo. Como siempre, su escudero Sancho le advirtió,
muy asustado, que no era así, porque no quería que se hiciera daño. Don Quijote, muy decidido,
enfrentó al enemigo pero por suerte, Sancho encontró un balde lleno de agua y lo tiró sobre la
silla, logrando apagar el fuego. El valeroso don Quijote rompió la silla pero no se llegó a quemar
porque la llama ya se había apagado. Luego subieron varios pisos más a rescatar a la bella dama.
Ella les agradeció pero les dijo que debían apresurarse a bajar porque el castillo se derrumbaba.
Bajaron los tres. Cuando se encontraban próximos a la puerta de salida, don Quijote se encontró
con los bandoleros que habían
provocado el desastre. Estos
atacaron a la dama y don Quijote
los enfrentó, haciendo la mejor
pelea de su vida: los desmayó a los
dos. Don Quijote, Sancho y la dama
pudieron salir del castillo. Los
bandoleros
quedaron
muy
malheridos
y
pudieron
ser
arrestados. Todos en el castillo
agradecieron la valentía de nuestro
caballero y su fiel escudero. Y ellos
se fueron a festejar la victoria a la
playa.
33
Texto producido por el alumno Enzo Battista.
[Prácticas del Lenguaje]
Página 37
Que trata de los destrozos en el bar34
Estaban caminando don Quijote y Sancho por las calles del pueblo cuando pasaron delante
de un bar. Sancho comentó que tenía hambre y su amo decidió entrar al bar. Ni bien se abrió la
puerta, cuando la gente lo vio vestido con su armadura y su celada, comenzó a reír. Don Quijote
vio la reacción de la gente y se dio cuenta que se burlaban de él, así que sacó su espada. Sancho le
dijo que se trataba de gente indefensa, que sólo se reía por su aspecto, pero don Quijote, como en
una de sus tantas locuras pensó que estaban contra él, no lo puso soportar y con su espada
empezó a romper todo.
El dueño del bar no podía creer lo que estaba viendo: un loco destrozando todo. Así que le
pidió a Sancho que calmara a su amigo, que lo detuviera. A Sancho se le ocurrió que si la gente
gritaba toda junta “¡Viva Don Quijote! ¡El caballero valiente!”, al hidalgo esto le gustaría y se
calmaría. La gente le hizo caso y cuando el caballero escuchó, se emocionó tanto que dejó de
hacer destrozos. Luego Sancho y su amo se sentaron en una mesa y, en señal de agradecimiento
por el reconocimiento que le habían brindado, don Quijote invitó a todos los presentes con un
trago.
34
Texto producido por Manuela Montalvo.
[Prácticas del Lenguaje]
Página 38
De como don Quijote y Sancho encontraron un nuevo compañero de
aventuras35
En una tarde de verano en La Mancha, a don Quijote se le ocurrió leer libros de caballería.
En uno de ellos observó un castillo muy lujoso con el cual se obsesionó tanto que quiso hacerlo
realidad. Para esto necesitó alguien que lo ayudara… En busca de éste, se encontró con un pobre
anciano llamado Miguel quien, sin dinero, se ofreció a ayudarlo. Le dijo que en su pueblo había
personas que, a cambio de dinero, lo ayudarían. Le nombró a algunos y eligió a quien le hacía
recordar a su padre: Raúl.
35
Texto producido por el alumno Fabricio Iacovich.
[Prácticas del Lenguaje]
Página 39
En la noche se encontró con su escudero y le contó la propuesta del anciano. Sancho le
dijo que no le parecía una mala idea pero que era muy arriesgada porque lo podrían traicionar.
Pasado el día, don Quijote conoció al hombre que se encargaría de ayudarlo a crear el castillo. Raúl
trabajó duro, con ansias de obtener su dinero. Transcurrido el día, el hombre recibió por su trabajo
el doble de lo que habían acordado, por la piedad de don Quijote, y luego huyó rápidamente.
Sancho Panza lo observó con sus ojos bien abiertos por la desconfianza.
Al día siguiente, Raúl no fue a continuar con su trabajo. Don Quijote se entristeció por la
inasistencia. Junto a Rocinante, Sancho y su burro partió hacia el hogar donde se hospedaba el
anciano. Tardaron un día en encontrar el aposento de éste. Sancho, cansado y furioso, le pidió a
Miguel que le avisara si obtenía datos de Raúl. El anciano admitió no saber nada y pidió dinero
para investigar al trabajador. En menos de una hora, Miguel avisó a don Quijote que Raúl había
escapado del lugar con el dinero. El caballero, muy enfadado, decidió empezar una aventura en
busca de Raúl.
Comenzaron don Quijote y Rocinante, Sancho y su burro, yendo por un bosque. En ese
recorrido, don Quijote confundió a un campesino con Raúl y quiso enfrentarlo en una batalla con
lanzas. El campesino lo miraba muy sorprendido, pensando que estaba loco de remate. Cuando
Sancho le dice que aquel pobre campesino no era Raúl, don Quijote le dio dinero en forma de
disculpa, y ellos siguieron caminando.
Pasando por diferentes aldeas, don Quijote vio que Rocinante se había quedado
observando una casa que, para el caballero, era como el castillo que había visto en el libro de
caballería. Emocionado por descubrir quién era el afortunado que viviría en aquel castillo, le
preguntó a un extranjero que se hospedaba allí. El extranjero lo miró de un modo extraño, porque
no había entendido ni una sola palabra, y no pudo ayudarlo. Iban a seguir su camino pero Sancho
quiso darle el gusto a su amo, así que entraron al castillo llamado “La Bastilla”. En una habitación
encontraron a un hombre idéntico a Raúl. Se acercaron y se dieron cuenta que era él en persona.
Lo llevaron por el bosque y le hicieron un cuestionario repleto de preguntas. Raúl respondió todas
las preguntas y el caballero y su escudero pudieron comprobar que Raúl se había comportado mal
con ellos. El hombre se dio cuenta que había traicionado la confianza de tan buena gente y le pidió
infinitas disculpas a don Quijote. Al final de todo, Raúl, don Quijote y Sancho se hicieron buenos y
grandes amigos y compartieron juntos alguna que otra aventura.
[Prácticas del Lenguaje]
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Que trata de cómo don Quijote dejó salir a las muchachas de la cárcel 36
Un domingo a la tarde don Quijote y Sancho Panza iban caminando por un pueblito para
ver si estaba todo bien. En eso ven una cárcel de mujeres. Don Quijote decide entrar, pensando
que se trataba de un barco con piratas. Observó muchachas encadenadas, cautivas tras las rejas.
Un guardia lo vio, se le acercó y le dijo:
- ¿Usted es familiar de alguna de estas muchachas?
- ¿Vuestra merced ha encerrado a estas mujeres? ¿Cuál es la razón para haber hecho tremenda
cosa?- cuestionó don Quijote.
- Veo que no eres pariente de ninguna de ellas, deberás retirarte.
- No me quedaré sin salvar a estas mujeres-pensó para sí mismo don Quijote. –Me estás retando,
tendremos que luchar, y si yo gano, liberarás a esas muchachas.- le dijo al guardia.
Sancho intervino, intentando hacerle ver la realidad a su amo:
- ¡Vámonos de aquí!-suplicó y continuó diciendo:- esto es una cárcel, no un barco, esos son
guardias, no piratas, y esas mujeres están encarceladas porque han cometido delitos.
- ¡No es cierto lo que dices, Sancho! ¡Quiero rescatar a esas muchachas para que vivan en
libertad!- respondió.
Los carceleros y don Quijote batallaron. Nuestro caballero resultó victorioso, derrotando a
los guardias y abriendo las puertas de las celdas, para rescatar a las mujeres, tal como había
querido. Se quedó realmente muy feliz, pensando en el bien que había hecho. Sancho, en cambio,
se fue muy preocupado, pensando en los muchos delitos que las muchachas podrían volver a
cometer, ahora que habían vuelto a ser libres.
36
Texto producido por la alumna Valentina Hidalgo.
[Prácticas del Lenguaje]
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De como don Quijote enfrentó al leñador37
Yendo por los bosques, don Quijote y su amigo escucharon unos golpes. Al acercarse
vieron una persona talando un árbol. Cuando el caballero se acercó y pudo ver mejor su rostro,
pensó que el hombre estaba cometiendo un delito. Se acercó a Sancho y le dijo lo que pensaba.
Éste, rápidamente respondió que no le parecía, ya que se trataba de un leñador. Sancho había
acertado, era un leñador, pero don Quijote no lo escuchó y le dijo a su escudero que todos los
caballeros defendían siempre la ley. En cuanto terminó de hablar fue a atacar al hombre pero la
víctima, asustada, salió corriendo y pudo huir. Nuestro hidalgo agarró el hacha con la cual el
leñador talaba y se la guardó como recuerdo de una victoriosa aventura. Luego siguieron por
donde la voluntad de Rocinante quiso.
37
Texto producido por la alumna Dolores Danovara.
[Prácticas del Lenguaje]
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Que trata de la batalla contra el dragón38
El valeroso don Quijote y su
escudero Sancho estaban cabalgando
por ahí cuando el segundo vio un prado
con unos molinos de viento.
Recordando el episodio donde su amo
había querido enfrentarlos, resultando
muy maltrecho, dijo:
-Mejor vayamos por este caminointentando alejarse de ellos.
Ya había oscurecido y se
detuvieron a comer algo y recostarse.
Se despertaron y siguieron su
camino hasta que llegaron a un pueblo
donde algunas personas habían
construido una estatua. Dada su locura, don Quijote no vio una estatua, sino un dragón al que
rápidamente decidió enfrentar. Sancho quiso hacerle ver la realidad pero don Quijote lo atacó.
Peleó contra el dragón hasta que le cortó la cabeza. Don Quijote le entregó la cabeza del dragón a
su escudero para que él se la llevara a su amada, Dulcinea del Toboso, como un trofeo de la lucha
que había tenido contra el dragón, muestra de que era un caballero muy valiente. Don Quijote
pensó en que cada vez que Dulcinea mirar la cabeza del dragón recordaría su gran hazaña.
38
Texto producido por el alumno Santiago Peña.
[Prácticas del Lenguaje]
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De la victoria contra el dragón y de quién fue el testigo de la hazaña 39
Don Quijote había pasado el día entero en su casa leyendo historias de caballería. Cerca de
la tarde salió al patio y creyó ver un dragón, que se le acercaba con intenciones de herirlo. Nuestro
caballero tomó la espada para matarlo, pero antes de hacerlo se dio cuenta que necesitaba un
testigo que presenciara la pelea para que después le contara su hazaña a Dulcinea. En eso vio que
se acercaba un hombre, caminando muy pero muy lento y pensó que ése sería el testigo que tanto
necesitaba. Ya se lo había pedido y decidió atacar al dragón. Sancho Panza, su fiel compañero de
aventuras, no podía creer lo que veía: ¡su amo peleaba con una gallina y el testigo del
enfrentamiento era un caracol! Por eso intervino para sacarle la confusión pero, nuevamente, el
caballero no lo escuchó y continuó con la desigual batalla. Obviamente, el hidalgo resultó
victorioso, aunque la gallina algo le picoteó las piernas queriendo defenderse del ataque y el
caracol le babeó el dedo chiquito del pie. Igualmente se quedó contento pensando en que
Dulcinea se enteraría de su gran valentía. Luego del enfrentamiento, su sobrina y su ama lo
acostaron y durmió plácidamente.
39
Texto producido por el alumno Nicolás Fernández Viva.
[Prácticas del Lenguaje]
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Del dolor de Sancho luego de la batalla contra el dragón dorado 40
Luego de luchar contra los molinos de
viento, don Quijote y Sancho llegaron a un pastizal.
Al rato don Quijote frenó y Sancho se lo quedó
viendo un rato hasta que preguntó:
- ¿Qué sucede, señor?
- No grites, Sancho, ¿no ves que estamos frente a
una bestia?-susurró don Quijote.
Sancho, aterrado, miró a su alrededor pero lo único
que vio fue un caballo.
-¿No ves que estamos en presencia del mismísimo
dragón dorado?
Antes de que Sancho lo contradijera, don
Quijote se abalanzó sobre el animal, luchó contra él
y le clavó la lanza. Cuando se cansó, se retiró y vio al
animal destrozado y lleno de sangre. Sancho se echó
a llorar.
-Ay, Sancho, así dice la ley de caballería, hay que
acabar con la mayor cantidad de bestias posibles, si
no el mundo terminará en catástrofe.
Sancho no supo que decir y así, triste y dolorido,
siguió su marcha acompañando a su loco amo.
40
Texto producido por Lucio Guigou.
[Prácticas del Lenguaje]
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Que cuenta cómo don Quijote rescató a la princesa de Madrid del dragón
que andaba por ahí41
En una noche fría de
marzo andaban don Quijote y su
rocín, Sancho y su burro por las
tierras de Madrid. Pasaron por
delante de un árbol y don
Quijote creyó que se trataba de
un dragón. Sancho le explicó
pero él no le creyó. De repente
se cruzaron a un señor con pelo
muy largo y el hidalgo pensó que
era una princesa, a la cual le dijo
que se mantuviera lejos y a salvo
del dragón. El señor miró
extrañado al caballero pero éste
no le dio importancia al asombro
de la princesa y comenzó a atacar
al árbol. Empezó por las ramas,
imaginando que eran las piernas. Sancho quiso frenarlo y le dijo que se detuviera pero él seguía.
Quería cortar la rama más grande, la de más arriba, pensando que era la cabeza, pero no llegaba,
así que con todas sus fuerzas se trepó y pudo llegar a cortarla. Feliz de creer que había vencido al
dragón habiéndolo decapitado, bajó del árbol y le dijo a la princesa que ahora sí se encontraba a
salvo. El señor de cabellera muy larga se fue sin poder creer que lo hubieran confundido con una
princesa. Sancho, curado de espanto con las permanentes locuras de su amo, no dijo nada. Así, el
caballero y su escudero siguieron su camino en busca de nuevas aventuras.
41
Texto producido por el alumno Guido Roncal Porzio.
[Prácticas del Lenguaje]
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Que trata de la confusión con los campesinos en el bar42
Don Quijote y su escudero Panza iban con sus animales cuando el caballero vieron a lo
lejos un castillo. Sancho le dijo que era un bar, no un castillo. Don Quijote le preguntó:
-Si eso no es un castillo, ¿qué me dices de esos caballeros que están saliendo?
-Digo de ellos que son campesinos que, luego de trabajar duro todo el día, han venido hasta el bar
por un trago que alivie el cansancio.
Don Quijote se bajó del caballo y, sin hacer caso a las palabras de Sancho, decidió
enfrentar a esos caballeros que salían del castillo. Como él combatió solo y los campesinos eran
muchos, tardaron muy poco en arrancarle la lanza y sacarle el escudo. Sin su armamento, don
Quijote perdió rápidamente su pelea contra el grupo de hombres, quedando muy malherido.
Estuvo como una semana recuperándose de la golpiza, siempre acompañado por las
palabras de aliento de su escudero y de los cuidados de su sobrina y su ama. Luego de ese tiempo,
se puso bien de salud y volvió a salir de La Mancha, en busca de nuevos casos por resolver.
42
Texto producido por el alumno Natalio Vitalone.
[Prácticas del Lenguaje]
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Que relata la aventura en el lago43
Un día como cualquier otro
salió don Quijote con su rocín,
Sancho y su burro, en busca de
alguna nueva aventura. Iban hacia el
bosque por un camino lleno de
barro, cuando vieron una inmensa
laguna repleta de hermosos cisnes
que nadaban de aquí para allá,
rodeados de árboles coposos que
daban una impresionante sombra.
De pronto don Quijote se
detuvo. Creyó haber visto un
caballero andante, con su armadura
y su yelmo puestos. Con una brisa
que había empezado a levantarse,
una de las ramas del árbol comenzó
a moverse bastante. El hidalgo,
pensando que esto era señal de
ataque por celos del amor de
Dulcinea, sacó su espada y también empezó a mover su brazo. En todo momento pensó que el
cariño de su amada estaba en peligro, que debía batirse a duelo con ese otro caballero andante
para asegurarse que su amada era sólo suya y de nadie más. Luchó y luchó contra él. Como cada
vez que la imaginación le jugaba una mala pasada, su fiel amigo y compañero de aventuras quiso
hacerle entender que simplemente se trataba de la rama de un árbol que el viento movía. Sin
embargo, don Quijote siguió firme en su alocada idea, y su lucha fue cada vez más intensa. Así fue
que el pobre árbol quedó destrozado.
Luego de la victoria, cansado de tanto esfuerzo, cayó rendido junto al árbol devastado y se
durmió. Como siempre, su fiel Sancho se quedó junto a su amo, esperando por continuar
buscando aventuras, al despertar el nuevo día.
43
Texto producido por Martina Pasarín.
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Indice
Responsables......................................................................................................................................3
Síntesis argumentales.........................................................................................................................5
Primera parte.................................................................................................................................5
Capítulo 3...................................................................................................................................7
Capítulo 4...................................................................................................................................8
Capítulo 5...................................................................................................................................9
Capítulo 6.................................................................................................................................10
Capítulo 7.................................................................................................................................11
Segunda parte..............................................................................................................................12
Capítulo 1.................................................................................................................................12
Capítulo 2.................................................................................................................................13
Capítulo 3.................................................................................................................................14
.................................................................................................................................................15
Capítulo 4 ................................................................................................................................16
Capítulo 5.................................................................................................................................17
Capítulo 6.................................................................................................................................18
Capítulo 7.................................................................................................................................19
Capítulo 8 ................................................................................................................................20
Capítulo 9.................................................................................................................................21
Capítulo 10...............................................................................................................................22
Capítulo 11...............................................................................................................................23
Capítulo 12...............................................................................................................................24
Capítulo 13...............................................................................................................................25
[Prácticas del Lenguaje]
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Capítulo 14...............................................................................................................................26
Capítulo 15...............................................................................................................................27
Capítulo 16...............................................................................................................................28
Capítulo 17...............................................................................................................................29
Capítulo 18...............................................................................................................................30
Capítulo 19...............................................................................................................................31
Caracterización de personajes..........................................................................................................32
Cambio de punto de vista del narrador............................................................................................35
Aventuras creadas por los alumnos..................................................................................................36
Que cuenta de la confusión del hidalgo en la kermese............................................................36
Que cuenta como don Quijote y su escudero Sancho Panza rescataron a una bella dama del
incendio....................................................................................................................................37
.................................................................................................................................................37
Que trata de los destrozos en el bar.........................................................................................38
De como don Quijote y Sancho encontraron un nuevo compañero de aventuras...................39
Que trata de cómo don Quijote dejó salir a las muchachas de la cárcel......................................41
De como don Quijote enfrentó al leñador................................................................................42
Que trata de la batalla contra el dragón...................................................................................43
De la victoria contra el dragón y de quién fue el testigo de la hazaña......................................44
Del dolor de Sancho luego de la batalla contra el dragón dorado............................................45
Que cuenta cómo don Quijote rescató a la princesa de Madrid del dragón que andaba por ahí
.................................................................................................................................................46
Que trata de la confusión con los campesinos en el bar..........................................................47
Que relata la aventura en el lago..............................................................................................48
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