deCrevillent - Plataforma digital de fiestas

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Semana Santa de Crevillent
tradición en el paisaje urbano
Texto: Antonio Borruel Fotografías: Ayuntamiento de Crevillent y Archivo Federación de Cofradías y Hermandades de Semana Santa
Con el transcurso de los años, la Semana Santa se ha convertido en una seña de identidad para los
crevillentinos. Las treinta cofradías o hermandades que integran la Federación aglutinan a cerca
de 8.000 cofrades, lo que representa que esta celebración tiene censados a cerca del 30% de la
población: un signo que muestra el alto grado de participación.
Para referirnos a Crevillent en Semana Santa es preciso hablar del insigne Mariano Benlliure. Autor
de la más emblemática imaginería crevillentina, ha legado obras como el Nazareno, Nuestra Señora
de los Dolores, las Tres Marías y San Juan y el Cristo Yacente todas ellas de tan acentuado dramatismo
y realismo, que la mirada del espectador duda si tras estas imágenes hay vida. También conviene
recordar a los amantes de la iconografía y el arte religioso que, en estos días se exhiben por las
calles las creaciones de grandes autores y talleres, sin olvidar El Lavatorio o La Oración del Huerto,
de la escuela de Salzillo. Durante todo el año, el Museo de la Semana Santa, el Museo de Mariano
Benlliure y la Iglesia de Nuestra Señora de Belén atesoran tan magníficas creaciones, pero sin duda,
la llegada de la Semana de Pasión con el paso entronado de estas obras escultóricas, convierte a la
ciudad en un atractivo museo al aire libre.
Aún hay más. Una gastronomía tradicionalmente compartida en estos días, junto a la notable
presencia de diez corales –no olvidemos que esta localidad es cantera de extraordinarias voces-, y
los momentos más vibrantes como los Encuentros del Viernes Santo y Domingo de Resurrección,
donde todas las voces entonan el Aleluya de Haendel…, todo ello legitima la idiosincrasia de esta
esperada celebración. Bienvenidos a Crevillent.
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historia
El gremio de los canillers (trabajadores especialistas de la industria textil) compró el Paso de la Flagelación. La Oración en el Huerto la costeó el gremio de los labradores. En 1872 se incorpora El
Lavatorio y unos años más tarde el Santísimo Cristo de la Caída,
n Crevillent, un pueblo con notable tradición cristiana, del escultor Francisco Pérez Figueroa. Corría el año 1890 cuando el
poner fecha a estas celebraciones sería perdernos en catalán Carlos Flotats (padre), esculpe El Cristo de la Victoria que irá
la noche de los tiempos. Los antiguos libros parroquia- acompañado de la Magdalena.
les recogen el cambio habido en los apellidos de sus
En 1925 se publica la primera edición de la revista de exaltación
gentes a partir de la expulsión de los Moriscos. Otros
de
Semana Santa, de la mano de D. Manuel Mas Galvañ y de D.
documentos que autentifiquen y daten la vida religiosa de aqueAnselmo
Mas Espinosa.
llas gentes podrían haber existido, pero hoy por hoy hay que ir a
otras fuentes.
Durante la Guerra Civil algunas de estas imágenes fueron des-
E
Ya en el siglo XVII, según el que fuera cronista de la Villa, D.
Anselmo Mas Espinosa, se celebraba en el pueblo el Septenario
de la Virgen de los Dolores con mucho esplendor y gravedad. Y de
esta época, 1628, por el mismo cronista se cuenta que la Duquesa de Arcos, en un viaje a Roma con motivo de la canonización
de San Cayetano, trajo la imagen de Ntro. Padre Jesús Nazareno
que, junto con el Santo Sepulcro se procesionaría en Crevillent.
Destaca también otra imagen indiscutible en la Semana Santa
crevillentina: la Virgen de los Dolores.
truidas, pero serían repuestas casi todas ellas de la gubia del gran
Mariano Benlliure. El patrimonio artístico religioso cultural se incrementaría con nuevas adquisiciones.
Es de suponer que los Órganos de coordinación y dirección en sus
principios dependían de la Jerarquía Eclesiástica y la iniciativa de las
distintas Cofradías. A partir de 1925 era dirigido desde las instituciones oficiales nombradas por los Ayuntamientos.
En 1933 se constituye un Patronato de Semana Santa integrado
por todas la Cofradías, cuya presidencia de honor la ostentan el PáPor lo que se refiere a las celebraciones de La Pasión, Muerte y
rroco y el Alcalde. Pero poca vida iba a tener la nueva institución; su
Resurrección del Señor, hay documentos del Vía Crucis, fechados
primer presidente y otros miembros fueron asesinados.
en 1730 y 1769 en los que se dice que el Duque de Arcos, Señor
En 1947, a instancias del Ayuntamiento, se acuerda formar la Junde Crevillent, destina un terreno a la ubicación de capillas o estata Local de Cofradías que coordinó y dirigió la Semana Santa hasta
ciones; lo que hoy es el Calvario.
1953. De nuevo pasó a llamarse Patronato Municipal.
Entre los jóvenes de las familias más pudientes aparecen las
A partir de 1979 se plantea la necesidad de que las Cofradías y
primeras centurias romanas. Y entre los distintos gremios de la
localidad, a mitad del siglo XIX, se adquieren nuevas imágenes, Hermandades se rijan por ellas mismas. Son tiempos nuevos, en
nuevos Pasos, que ilustran los pasajes de los Evangelios sobre la los que se van legalizando todas y cada una de las Cofradías y HerPasión del Señor. Es la época del gran Salzillo que crea escuela. mandades según la ley Civil vigente y más tarde por el Derecho
De la gubia de uno de sus discípulos, el oriolano Antonio Riuda- Canónico, se convierten en Asociaciónes Públicas de fieles. En el año
vets, saldrán el Paso del Ecce Homo, conocido en el pueblo por el 1991, se rectificaron los Estatutos vigentes en el punto referido al
Paso del Balcón, San Juan de la Palma y la Santa Mujer Verónica, Presidente y Consejo Rector, convirtiéndose la Federación en un ente
el Prendimiento o Beso de Judas, la Negación de San Pedro o paso presidencialista.
del “pollastre”.
En Marzo de 1992 fue declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional.
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Las Tres Marías y San Juan, obra de Mariano Benlliure
César Augusto Asencio Adsuar, Alcalde de Crevillent, es afable, buen anfitrión y cortés, cualidad que se pierde a menudo en la vida pública y por ello
se hace necesario resaltar. Desde siempre se mostró amante de la cultura
clásica, (parece premonitorio el nombre que sus padres eligieran para aquel
niño, al que siempre hizo honor). Como a todo crevillentino las cosas de su
pueblo le inquietan hasta el punto de que su dedicación como primera autoridad, le llevó incluso a renunciar a cargos más relumbrantes. Hoy dedica
su vocación política a Crevillent. Ha sido diputado provincial y portavoz en la
Diputación de Alicante, y actualmente es diputado en las Cortes y portavoz
adjunto de su partido.
Una voz con convencimiento me susurró “para hablar con César tienes que
pedir audiencia”. Pues bien, con ella o sin ella hoy César Augusto, Alcalde de
Crevillent, me recibe cordial y salda sin preámbulos todas mis dudas.
Antonio Borruel. ¿Su actividad política le ha acercado o
alejado de las fiestas?
Cesar Augusto Asencio. Me ha acercado mucho, y a
conocerlas no desde fuera sólo disfrutándola, sino además
colaborando internamente en su gestión desde la parte en
la que colabora el Ayuntamiento.
A.B. ¿Desfila usted en Semana Santa oculto bajo el capuz
de alguna cofradía?
C.A.A. Lo he hecho durante muchos años, y en varias
cofradías al mismo tiempo (El Cristo de la Caída, el Cristo de la Victoria). Ahora presido las procesiones desde la
tribuna o bien procesiono con la Corporación Municipal el
Sábado Santo.
A.B. ¿Qué significa ese dicho de que tras cada crevillentino hay un cofrade?
C.A.A. Es la tradición más antigua de Crevillent, en donde
religión, cultura, gastronomía e historia forman un todo
indivisible, patrimonio común de todos los crevillentinos.
A.B. ¿Cuáles son los valores más entitativos de la Semana
Santa que diferencia a Crevillent de otros pueblos?
C.A.A. Sus procesiones en seriedad y marcialidad, el
acompañamiento de masas corales con cánticos religiosos, las imágenes de Benlliure, y su magnífico museo de
la Semana Santa.
A.B. ¿Qué acto recomienda no perderse a quien opte por
descubrir la Semana Santa de Crevillent?
C.A.A. Más que un acto, un día entero, desde la madrugada
del Viernes Santo con las dianas, hasta la procesión de la
muerte de Cristo el Viernes Santo por la noche, pasando por
el “Pa Torrat” del almuerzo y la procesión de la mañana de
ese mismo día.
A.B. Todo, o mejor diré casi todo para salvar a alguien,
se hace o se compra con dinero. Estas celebraciones de
Crevillent por su montante representan grandes sumas de
esfuerzos que salen del bolsillo de los cofrades ciudadanos.
¿Acaso no deberían de recibir una gran ayuda, y digo gran,
ya que son valedores de un legado que forma parte de la
historia?. Miles de ciudadanos salen a la calle para contribuir
con el gran espectáculo que representan las fiestas. ¿Considera que las instituciones se implican de manera suficiente
con lo que en definitiva conforma el patrimonio y ofrecimiento turístico de un municipio?
C.A.A. Siempre se puede pensar que es necesario más,
pero en Crevillent hemos hecho un gran esfuerzo con subvenciones y hemos impulsado el Museo de Semana Santa.
También la Cooperativa Eléctrica y algún mecenas han colaborado económicamente con la Semana Santa.
A.B. Alcalde cuéntenos algún secreto de su experiencia semanasantera.
C.A.A. Contaré un secreto a voces. Con 13 ó 14 años, haciendo honor a mi nombre, desfilé con la centuria romana
dos años en la cuádriga, en el papel del César.
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actos
para no
perderse
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La Verónica de Carlos Monteverde, cuyo lienzo es obra del acuarelista Julio Quesada
A quienes viajaban de noche por la carretera general de Alicante a Murcia durante la Cuaresma, llamaba su atención una gran cruz iluminada y situada en lo alto de una torre. Esta cruz
invitaba a extraños y crevillentinos a entrar por la Cuaresma a la Semana Santa. El encendido
solemne de la cruz se realiza el Miércoles de Ceniza.
El Septenario de los Dolores marca el preámbulo de la Semana de Pasión. Así durante siete
días antes suenan las voces de la masa coral en la Iglesia de Nuestra Señora de Belén.
En el Domingo de Ramos las palmas acompañan a Jesús Triunfante en la Entrada a Jerusalén,
creación escultórica de Mariano Benlliure que culminó la noche del 8 de Noviembre de 1947.
Pocas horas después, al amanecer, fallecía, con lo que ésta representa su obra póstuma.
Martes Santo, noche oscura, tan sólo iluminada por las llamas de las antorchas. Ocho costaleros portan al Santísimo Cristo de Difuntos y Ánimas. Recorren las estrechas calles del casco
antiguo que, pese al paso del tiempo, evocan su origen árabe. Las voces corales lo llenan todo.
Los Motetes sacros del siglo XVI, vibran en un conjunto de voces graves.
El Miércoles Santo es día de preparativos. Trasiego en las cofradías. Último retoque a tronos
e imágenes que serán portados a la Iglesia de Nuestra Señora de Belén, donde permanecen
expuestos los dieciséis pasos hasta la procesión de la noche. Cierra el cortejo procesional La
Dolorosa, acompañada por los cantos del pueblo.
La madrugada del Viernes Santo ve amanecer con los compases de las dianas; instrumentos
de cuerda, tambores y cornetas, despiertan a la población para acudir a la Procesión del Encuentro en la Morquera, donde se produce el abrazo entre la Virgen de los Dolores y Jesús Nazareno. Una vez alcanzado el Calvario los pasos quedan expuestos para poder admirar la labor
de los maestros imagineros y saldar la devoción conferida a estas escenas de La Pasión.
A continuación un almuerzo popular se ofrece a cofrades y visitantes. Se comen ajos y bacalao
asado con “pa torrat” (pan tostado), que junto a la coca salada representan la tradición de no
comer carne. Tras la degustación de estos alimentos se inicia el descenso del Calvario.
En la procesión de la noche, de los ocho Pasos que conforman el tradicional recorrido, cuatro
de ellos son obra de Benlliure, todos ellos con acompañamiento coral propio.
El Santo Entierro en la noche del Sábado Santo, muestra los estandartes de las treinta cofradías que acompañan a Cristo. Una oportunidad única para ver otra faceta artística; elaborados
bordados con hilos de oro y tejidos nobles. Atención al paso del Santo Sepulcro, pues representa
la imagen de Cristo más antigua de esta Semana de Pasión.
El Domingo de Resurrección se celebra El Encuentro en la Plaza de la Constitución. El luto
y el dolor dan paso a la alegría de la resurrección subrayada por la suelta de palomas y volteo
de campanas. Las corales que han estado presentes en todo el ciclo, marcan el cierre con las
sublimes voces que entonan el Aleluya de Haendel.
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Gastronomía “semanasantera“
En la cocina cuaresmal, Crevillent cuenta con gran variedad de
paellas de arroz tan sólo con verduras, el arroz caldós (a base
de legumbres), la gachamiga (masa de harina y aceite), el picaillo (aceite, ajo, ñora frita y picada con migas de bacalao).
procesiones de la mañana del Viernes Santo. Hoy en día, las treinta cofradías continúan la tradición y celebran este típico almuerzo
que, siguiendo los preceptos de la Iglesia, guarda la abstinencia de
la carne el Viernes Santo, día en que las cofradías ofrecen los alimentos citados a todos sus cofrades y a cuantos visitan Crevillent.
La especialidad gastronómica por excelencia de la Semana Santa
es el tradicional Almuerzo del pa torrat, que se compone de pan
tostado al horno con mucho aceite, ajos enteros y bacalao asados
al horno acompañados de habas y cebollas tiernas, donde no falta
un vino de la D.O. Alicante.
Otra especialidad propia de la Semana Santa extendida durante todo
el año es la de las cocas de Crevillent. Se elaboran muchas variedades, pero es obligado destacar la de boquerón frito con cebolla.
Este almuerzo tiene su origen a finales del siglo XIX, cuando las cofradías en tiempos de receso, obsequiaban a sus costaleros en las
En las tradicionales meriendas de Pascua no faltarán las típicas
monas de Pascua coronadas con un huevo duro y las toñas.
Léxico de la Semana Santa crevillentina
PASARELLA. Pieza musical compuesta para acompañar la imagen de una cofradía desde su lugar de origen
hasta la Iglesia.
MORQUERA. Lugar del pueblo situado entre las calles Blasco Ibáñez, el Carmen, San Sebastián y 1º de
Mayo, donde tradicionalmente se celebra al despuntar
el Viernes Santo, el ENCUENTRO entre la Virgen de
los Dolores y Nuestro Padre Jesús acompañados de la
Santa Mujer Verónica y San Juan.
LAS DIANAS son piezas populares ejecutadas por grupos que, con instrumentos de cuerda o de viento, reciben al Viernes Santo. Con ellas se recorren las calles y
anuncia a los crevillentinos la procesión que comienza
en las primeras horas del día.
PA TORRAT (PAN TOSTADO). Dado el carácter de ayuno y de abstinencia del Viernes Santo, los crevillentinos,
después de una jornada muy dura de procesionar cargando sobre sus hombros las pesadas imágenes, recurrían a un pequeño almuerzo que consistía en pan tostado con aceite, al que acompañaban con “ABAETXO”,
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bacalao y ajos asados al horno . Esta costumbre se extendió por el pueblo convirtiéndose en un rito. Allí acuden cofrades e invitados que junto con los ingredientes
citados encuentran las tradicionales cocas y verduras
del lugar: habas, rábanos, tomates, lechugas y vinos.
LA BURRETA es el paso que representa la entrada
triunfal de Jesús en Jerusalén.
EL CALVARIO. Explanada situada en un alto del pueblo; lugar donde se reúnen los pasos al concluir la procesión mañanera y el Encuentro del Viernes. De este
lugar parte a media mañana la Procesión de la Pasión
de Cristo.
LA CONVOCATORIA es una plataforma donde se levanta
una gran cruz de cristal iluminada, flanqueada por dos
grandes trompetas que con su sonido convoca a los crevillentinos al acto correspondiente. Abre todas la procesiones menos la del Viernes Santo por la tarde y el Sábado Santo. Es popularmente conocida por las bocinas.
ALABARDEROS. Denominación crevillentina para los
romanos.
Museo Mariano Benlliure
Crevillent es la localidad que mayor número de
obra religiosa de Mariano Benlliure ha podido reunir, y en la que existe el único museo dedicado
monográficamente al escultor valenciano.
Este espacio se creó tras la muerte del artista, y
se debe principalmente al tesón y entusiasmo de
Álvaro Magro Magro, quien al ver que los herederos de Benlliure no impulsaban la creación de un
museo con su obra en Madrid, se decidió a adquirir, con la colaboración del entonces Patronato
de Semana Santa (hoy Federación de Cofradías y
Hermandades), todos los modelos y bocetos que el
artista conservaba en su estudio madrileño.
Reconocido por el Ministerio de Cultura en 1967, el
Museo Monográfico Municipal Mariano Benlliure ha conocido tres ubicaciones: la primera, en
una gran casa situada en la calle Corazón de Jesús,
propiedad de la familia Magro, la segunda, en la
cripta de la Iglesia parroquial Ntra. Sra. de Belén,
y la tercera, de inminente apertura, en la calle San
Cayetano, nº 9.
Durante la segunda etapa del museo, el incremento del número de obras motivó que en 1985 se
ampliaran las instalaciones con un anexo al Museo
Monográfico, en el que se ubicó la obra acabada de
Benlliure en los distintos materiales que trabajó; madera, bronce, mármol, cerámica…
museos
En el año 2004 el Ayuntamiento de Crevillent adquirió la titularidad de las obras cuya propiedad
pertenecía a la familia Magro Magro, con lo que se
viene a garantizar la permanencia en el municipio
de tan importante colección.
A diferencia de otros muchos museos, éste de
Crevillent ofrece la posibilidad de conocer todo el
proceso de la escultura pues una de las grandes
cualidades de Benlliure fue el modelado. Por ello, el
visitante puede contemplar desde la primera concepción de la obra que el artista solía plasmar en
barro, el paso intermedio o modelo de donde se
extraen los puntos para trasportarlos a la materia
definitiva, y por fin la obra terminada en materiales
varios.
En ello radica el interés de este Museo con el que el
pueblo de Crevillent honra al insigne maestro de la
escultura que vivió a caballo entre los siglos XIX y
XX, Mariano Benlliure Gil.
Museo de Semana Santa
El sueño de varias generaciones de crevillentinos,
que ven en su Semana Santa una de las señas de
identidad de la población, se ha hecho realidad; el
19 de Febrero de 2005 abría sus puertas el Museo
de la Semana Santa.
Junto al templo parroquial Ntra. Sra. de Belén, en la
calle Corazón de Jesús nº 4, se ha construido, sobre
una superficie de 410 m² un edificio moderno, diseñado por los arquitectos locales D. Enrique Manchón
Ruiz y D. José Antonio Maciá Ruiz, donde se recogen
veinticuatro de los treinta y dos pasos procesionales
de la Semana Santa crevillentina, distribuidos entre
las cuatro plantas de exposición de las que consta
el inmueble.
Gracias a la configuración del edificio, la ubicación de
los pasos procesionales expuestos en distintos niveles de altura, junto a los espacios centrales abiertos
y las balconadas que rodean cada una de las plantas
de exposición, permiten al visitante admirar estas
obras de arte desde distintas perspectivas.
En su casi totalidad los pasos procesionales son obra
de prestigiosos artistas de la Comunidad Valenciana,
entre los que destacan por su antigüedad Antonio
Riudavets (siglo XIX) y más recientemente Mariano Benlliure, junto a otros escultores como Carmelo
Vicent, Geriqué Chust, Juan García Talens o su hijo
García Yúdez y Fco. Pérez Figueroa entre otros.
El Museo dispone de una sala de audiovisuales
donde por medio de tres pantallas se proyectan
continuamente los instantes más significativos de
la celebración Pasional de Crevillent, con las características que la distinguen de otras poblaciones
como la participación de las masas corales que
convierten las procesiones en verdaderos conciertos de música religiosa, o las ceremonias de los
“Abrazos” donde se encuentran la Virgen de los
Dolores con Jesús Nazareno al pie del Calvario, sin
olvidar la gastronomía propia de estas fechas.
Además de todo lo expuesto, atesora los estandartes o guiones de las cofradías, cuyos bordados resaltan el valor simbólico de tan preciados tejidos.Se
completa la muestra con una representación de los
carteles anunciadores de la Semana Santa crevillentina desde el año 1940 hasta nuestros días.
Con el total de piezas expuestas y su importante
autoría, este espacio se convierte en un punto de
mira fundamental para descubrir en profundidad la
Semana Santa de Crevillent.
Francisco Polo Candela
Presidente de la Federación de Cofradías y
Hermandades de Semana Santa de Crevillent
horario de visitas
Lunes: Cerrado
Martes a Viernes: de 18:00 a 21:00 h.
Sábados: Mañana: de 10:30 a 13:30 h.
Tarde: de 18:00 a 21:00 h.
Domingos y Festivos: de 10:30 a 13:30 h.
Grupos: ) 966 680 080 (de 18:00 a 21:00 h.)
) 686 642 925
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guía
práctica
Entre la Sierra de Crevillente y la vega del Segura se encuentra la villa de Crevillent, sus origenes datan del
Calcolítico aunque la actual localización se debe a la presencia musulmana (Qirbyliân). La diversidad de patrimonio natural, cultural y antropológico de Crevillent dificulta elegir una sola razón para visitarla.
A buen seguro que usted ha oído hablar de esta población vinculada a la fabricación de alfombras. Es este el
eje de su economía desde la Edad Media, basada en la tradición de la manufactura del esparto y del junco.
La gran inclinación de los crevillentinos por la música y el canto, se salda con un número excepcional de corales y orfeones.
S
e hace imprescindible
un paseo por el Barrio
de la Morería. Las calles
del casco antiguo -calle
Peine, San Francisco o
la Villa-, presentan características
singulares formadas por una compleja y desordenada trama urbana
de tipo islámico, con barrios de
cuevas vivienda, conformados por
casas excavadas en las laderas de
los cerros colindantes a la sierra. Y
ya animados en los ascensos, subir al Paseo del Calvario permite
evocar un Vía Crucis trazado en el
siglo XVIII.
La Iglesia de Nuestra Señora de
Belén construida en el siglo XVIII,
es un majestuoso templo con tres
naves, bajo cuyas bóvedas se exponen para el culto público bellas
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imágenes entre las que cabe destacar la de la Patrona de Crevillent,
Nta. Sra. del Rosario de Mariano
Benlliure. Otra obra excepcional
del mismo autor representa el grupo escultórico de la Tres Marías y
San Juan. También se pueden ver
en sus respectivas capillas dos imágenes de gran carácter popular, la
Virgen de los Dolores y la de Ntro.
Padre Jesús Nazareno, ésta última
es la primera obra de Benlliure que
llegó a Crevillent. Sobre unas andas, de rodillas, Maria Magdalena
acompaña en procesión al Cristo
de la Victoria, réplica del original
destruido en la pasada Guerra Civil
y realizada esta vez por el hijo del
escultor Flotats.
Otros elementos de interés son
sin duda el órgano y la imagen Ya-
cente de Cristo, fundida en bronce
y Premio Nacional de Escultura.
En los archivos de este templo se
encuentra la Partida de Bautismo
y el Acta de Casamiento de Jaime
el Barbudo, mítico bandolero que
en 1800 recorrería la Sierra de Crevillent y a quién se le atribuye que
parte de lo robado lo distribuía
entre los más desfavorecidos.
Y si de personajes tratamos,
no vamos a olvidar al acuarelista Julio Quesada, cuya obra ha
conformado el museo que lleva su
nombre.
No podrá irse de Crevillent sin
visitar el Museo de Mariano Benlliure, gran valedor de la imaginería de la Semana Santa. Cuenta este espacio con varios pasos
procesionales realizados por el
escultor valenciano, así como la
colección de bocetos de escayola
de sus esculturas repartidas por el
mundo, como el Panteón de Falla
y Bonet, el monumento a Ramón
y Cajal o el de Simón Bolívar en
Panamá.
El Museo de la Semana Santa es
un espacio de gran consideración
entre los de su género. Se encuentra dispuesto en varios niveles donde se exponen los pasos: La Santa
Cena, Entrada de Jesús en Jerusalén, Santo Sepulcro, La Oración en
el Huerto..., banderas, cuadros,
estandartes, fotografías....
Si coincidiendo con su estancia
hay programado algún acto, acuda al Auditorio situado en la Casa
Municipal de Cultura “José Candela
Lledó”. Con un aforo para 1000 personas, goza también de un complejo
subterráneo que permite albergar
muy diversas actividades.
De sus fiestas además de la Semana Santa hay que destacar los Moros y Cristianos. Consideradas las
Fiesta Mayores, se celebran en honor a San Francisco de Asís durante
el primer fin de semana de Octubre.
La importancia de las dos celebraciones queda patente en la declaración de Fiestas de Interés Turístico
Nacional.
Si nos adentramos en su paisaje,
la Ermita de San Cayetano situada
en el parque de la montaña de San
Cayetano, y pese a su estado casi
en ruinas, nos hará detenernos. Fue
mandada construir por la Duquesa de tiene un gran valor ecológico por la
variedad de especies como la Focha,
Arcos entorno al año 1672.
el Pato Cuchara, la Garza Imperial,
La Sierra de Crevillente muestra
el Flamenco y la Gaviota Reidora,
al senderista un paisaje bien difeque se detienen en la Laguna en
renciado. La ladera meridional de
sus emigraciones desde Europa y el
escasa vegetación y terreno abrupto
norte de la Península Ibérica hacia
y la septentrional de gran interés
África.
biológico y paisajístico. En este últiLa gastronomía local permite demo entorno, el Parque de San Cayegustar
el excelente arroz y mondontano ofrece al viajero una solicitada
zona de acampada y acondicionados go, el arroz con conejo y caracorefugios, con estampas de un paisa- les o la gachamiga. En fechas muy
je panorámico y de generosa masa señaladas se prepara el cocido con
pelotas y gazpacho manchego. En
forestal, en ocasiones sobrevolado
Navidad entre los variados dulces, se
por alguna pareja de águilas reales.
elaboran almendrados y toñetes. Y
Quienes disfrutan con la práctica para poner punto y final a una buena
del senderismo, sepan que al sur del comida no puede faltar una infusión
término municipal se encuentra la a base de hierbas de la Sierra de
Laguna del Hondo, declarada Pa- Crevillent donde abunda el tomillo y
raje Natural en 1988. Este húmedal o el cantueso.
59
Museo Julio Quesada
L
a cultura es la llave de la vida. Con esta
premisa, Grupo Enercoop fundó en Noviembre de 1999 el Museo de Pintura
Julio Quesada. La Cooperativa Eléctrica
decidió entonces habilitar un espacio
amplio en su sede central para que albergara las
obras pictóricas del acuarelista internacional Julio
Quesada, declarado Hijo Adoptivo de Crevillent.
Los 180 metros cuadrados de área expositiva
que posee el museo han sido testigo del paso de
diversas colecciones de pintura de la obra del pintor madrileño. Estas instalaciones, que nacieron
para acoger la monografía del acuarelista, se han
convertido con el paso de los años en un espacio
de exposición cultural que en ocasiones muestra
colecciones itinerantes.
La colección del Museo Julio Quesada está conformada por más 120 obras que recorren diferentes facetas artísticas del autor, que van desde
las vanguardias históricas y el realismo del siglo
XX hasta la figuración o la pintura española actual, con paisajes y retratos.
Este prestigioso acuarelista decidió donar gran
parte de la obra elaborada a lo largo de su vida a
este museo, que surgió con el objeto de homenajear la dilatada trayectoria que consiguió tanto a
nivel nacional como internacional. Creaciones tan
representativas como ‘Feltre’, ‘Los llanos Picos de
Europa’ o ‘Muro’. ‘Barrio Pescadería’, entre muchas otras, han sido exhibidas en las paredes del
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Museo Julio Quesada, y han pasado por algunas de las galerías de arte más
importantes del mundo, como es el caso de la conocida y prestigiosa galería
artística Tate Gallery de Londres.
A lo largo de su trayectoria, este autor al que se ha dedicado el museo, ha
recibido innumerables reconocimientos. Entre los títulos más importantes
que han engalanado su vida profesional se encuentran la Medalla Pedro
Pablo Rubens o el Trofeo Goya, concedido por el Ministerio de Cultura de
España.
Grupo Enercoop financia anualmente el Museo Julio Quesada con inversiones directas que garantizan el adecuado desarrollo cultural del mismo.
Esta aportación económica permite mantener el correcto funcionamiento de
las instalaciones y acoger la exposición de diferentes colecciones itinerantes
de autores nacionales.
Este pequeño museo hoy en día puede presumir de conservar la esencia
más intensa del arte del pintor acuarelista Julio Quesada Guilabert.
Un espacio íntimo y personal se abre ante el visitante que puede descubrir
a través de la obra expuesta una visión diferente y singular de los paisajes y
retratos que vio o imaginó en su mente el artista Julio Quesada, hijo adoptivo de Crevillent.
visitas
Laborables: Mañanas de 10:00 a 13:00 h.
Tardes de 17:00 a 19:00 h.
Sábados: Mañanas de 10:00 a 13:00 h.
Calle Sagrado Corazón de Jesús, 17.
Entrada gratuita.
) 965 400 862
Premio de Pintura
Internacional Julio Quesada
La Cooperativa Eléctrica San Francisco de Asís siempre ha estado ligada intensamente a la vida del acuarelista Julio Quesada.
Fruto de esta relación, y de la posterior construcción del Museo
de Pintura Julio Quesada, se decidió crear el Premio Nacional
de Pintura Julio Quesada en el 2002.
Este reconocimiento ha ido adquiriendo con el paso del tiempo
una gran repercusión y prestigio y se ha convertido en un premio de carácter internacional, donde pintores de cualquier país
pueden presentar sus obras para competir
En el centro, Autoretrato de Julio Quesada.
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