Antologia de Sitges

Comentarios

Transcripción

Antologia de Sitges
7\nfologia
S ií ges
^
N . ^ 8
(D
>^
,^
•D
INVIERNO
1955
®
c
0)
•D
BJ
X
c
_o
o
0)
•D
0)
•D
BJ
X
C
o
•D
c
X
Kste ejemplar de ANTOI^OGIA D B SITGBS terminóse de imprimir el día
23 de diciembre de 1955 en la ciudad de Barcelona, en los Talleres Gráficos
Rex, Avenida de José Antonio, 719.
Laus Deo
ÍI
•a
ANTOLOGIA
DE
SITGES
8
•D
BJ
>^
íl
INVIERNO
1955
•D.,,
í) li {'Av.k^
c
0)
•D
BJ
X
c
_o
o
0)
•D
SUMARIO
Pág.
Emerenciano R o i g y Raventós. — Salvador
Paisatges. — Oswald
Cardona
Petrarca. — Jaume Bofill
IJnas
Memorias
Nuestros
amigos
turistas. — Salvador
U n a nit en el mar. — Ramon
Camins
esborrats. — Josep
...
Marsal
9
18
i Raventós
24
37
41
Planas
Roig
Forment
22
i Ferro
intrascendentes. — Benaprés
los
Soler
...
45
Bodas de plata de Arturo Carbonell con el teatro
69
A la sombra de las palmeras
72
Libros
75
nuevos. -— R. P., S. M., j R. F
0)
•a
BJ
X
c
o
•a
c
•
x:
A N T O L O G I A
Bonaire,
DE
S I T G E S
16 - Telefono 223 -
Sitges
^
EL
GRAN MARINISTA
SITGETÁN
E M E R E N C I A N O ROIG Y RAVENTÓS
Y< ECORDAMOS a Emerenciano R o i g y
Raventós ante el altar de San
Telmo, a b o g a d o de las gentes de mar,
en nuestra iglesia parroquial, cuando
en sus espaciadas visitas dominicales
a Sitges, venía a enriquecer s u Voca-
bulari de l'art de L· navegado i de la
pesca, o a completar su Marina catalana del vuitcents. La pesca a Catalunya
y Sitges deis nostres avis, qae, entre
platónico!
.sus producciones, descuellan especialmente en nuestra dilección. Probablemente fué pensando en Emerenciano
o en sus semejantes que una personalidad suburense exclamó, cierto d í a :
— ¡ T a n t o amor platónico, tanto amor
¡Que residan aquí, de una vez para siempre!
Y o no sé si la personalidad aludida pisaba firme. Tengo m i s dudas. Porque está por ver si dejarán una impronta m á s indeleble los
cotidianos tributarios de nuestro erario público que aquellos que n o s
habrán legado, de su numen propio, un libro, un lienzo, un mármol
o cualquier obra del espíritu, a pesar de radicar físicamente lejos de
su pueblo natal.
Ante m i duda, h e procurado remozar las producciones de algunos
de m i s compatricios m á s descollantes, c o m o Emerenciano R o i g y Ra
Ra- ^
ventós, ora organizando en 1 9 5 1 una visita colectiva a la "Col·lecció
ció de ^
Marineria" por él formada y qué a Sitges donó su hermano doctor
lector
•D
R o i g y Raventós, ora una conferencia ilustrativa en la "Biblioteca ^
Santiago Rusiñol", a cargo del competente marinista Julián A m i c h y
Bert, o bien citando mi musa para que m e dictara unas rimas encomiásticas que mi ilustre a m i g o , el doctor pediatra y novelista, tuvo a
bien enmarcar y colgar en nuestro aludido Museo Marítimo :
Si encara ens abelleix l'olor fort del quitrà
i conservem ardent l'amor a L· marina
amb què els braus mariners del poble sitgetà
seguien el curs blau de. l'àtica gavina;
si enfront de l'horitzó veiem el més enllà
solcat per bergantins de vela peregrina,
devem el viu anhel al docte Emerencià
qui ens regalà un tresor que els nostres ulls
domina.
PoUacres, paquebots, fragates opulents
la rèplica donant a barques de mitjana,
que en temps aventurers, contra marors i vents,
salvàveu els esculls amb gràcia sobirana:
• als vostres gallardets van nostres sentiments,
com si tornéssiu, plens, d'Oran o de L'Havana.
La mentada "Col·lecció de
te carta que, con fecha 17 de
llecimiento de Emerenciano,
calde de la v i l l a , Salvador
guiente:
Marineria" fué donada a Sitges medianfebrero de 1935, al dia siguiente del fadirigió su hermano José al entonces alOlivella Carreras, del tenor literal si-
"Benvolgut
amic. Agrdidíssim
del telegrama. El meu germà
(a. C. s.) ha deixat una magnífica col·lecció de vaixells,
ornieigs,
dibuixos, llibres i quaderns de marina. Jo, que m'estimo Sitges i esti¬
mo la memòria del meu germà, estic disposat a fer-ne donació amb
unes condicions- similars a les que regulen el llegat del "Cau Ferrat".
Si l'Ajuntament,
junt amb el Patronat, pogués oferir-me una sala,
podria formar-se una bella instal·lació, similar a la que es feu en
l'Exposició de Barcelona, on se li adjudicà h Medalla d'Or. Una
part de la col·lecció està en dipòsit a l'Institut Nàutic d'ací. Hi ha
qui voldria que tot restés a Barcelona. Però sóc sitgetà i primer és
Sitges. Una abraçada. Maneu sempre. — Josep Roig i Raventós."
10
^
-ÍS
ÍI
•a
Nuestro naciente Museo Marítimo fue inaugurado el ¿la 14 ¿e
lunio de 1 9 3 6 — c o i n c i d i e n d o c o n el quinto aniversario de la desaparición terrena de Santiago Rusiñol — , integrado por las siguien-
tes naves en miniatura:
,
Corbeta "Pablo Sensat", de Barcelona. Diez velas. Mascaron heráldico en la popa; construido por Ignacio Sosias. — Bergantín re-
Bergantín-goleta ¡íMaría Teresa»
d o n d e "Soberano". — Bergantín goleta "Soberano Tercero", de Barcelona. D o s palos s i n velas. — Bergantín goleta "María Teresa".
Tres palos sin velas. Mascarón en la p o p a ; construido por P í o Riberos. — Bergantín goleta "Clotilde", de Barcelona. D o s palos s i n
velas; construido p o r Emerenciano R o i g . — Bergantín redondo
"Acancia", d e Masnou. D o s palos sin velas. Mascarón en la roda. —
Bergantín goleta "Timoteo 3."", de Barcelona. Tres palos s i n velas.
—Corbeta "Habana", de Blanes. Sin v e l a s ; de caoba. — Sandolo
11
0)
•a
2
BJ
X
C
o
•a
veneciano " P e s i l l a " ; construcción italiana. — Góndola veneciana,
c o n aplicaciones de madera tallada y accesorios de cámara y mobil i a r i o ; construcción italiana. — Falucho (barca de mitjana) "Isabel",
de Barcelona. Con velas p l e g a d a s ; construido por José Giralt. —
Falucho "Enrique". — Falucho "Rápido", de iVIalgrat. Sin v e l a s ;
l l e v a u n a barquita auxiliar; construido por Emerenciano R o i g . —
Falucho "Montserrat"; construido en Blanes por José A m i g u e s . —
«Barca
de mitjana»
alsabeh
V a p o r "Río Ter", de Barcelona (de h o j a l a t a ) . — "Quillat" "Carmen", de Tarragona. Sin v e l a s : construido por Emerenciano R o i g .
A d e m á s : un yate, un arga, una lancha, un casco, un pailebote,
cuatro faluchos, cinco palangreras, cuatro barcas de sardinal, m e d i a
corbeta partida por s u eje longitudinal, tres medios-cascos de embarcaciones diversas y doce patrones de cascos, naves y barcas de
varias formas.
C o m o hizo observar el señor A m i c h y Bert en s u precitada conferencia, los modelos de "velamen" que figuran en la colección representan una modalidad rarísima, y a que el casco n o es m á s que
un listón, al que se ha dado la línea debida, mientras que todo el
12
c
0)
•a
BJ
X
ÍI
0)
•a
detalle se h a puesto en el cálculo, forma, línea, tamaño y cosido de
las velas, pues así como siempre se construía, por el correspondiente
maestro de ribera, un medio casco para que el futuro armador diese
su conformidad, no siempre se llevaba a cabo la bellísima obra primeramente mencionada, dado que lo m á s corriente era que s e hiciese un dibujo de tamaño grande sobre papel; añadiendo que estos
modelos de aparejo sobre fina lona aceitada, maravillosamente terminados, s o n m u y raros.
Especial atención merecieron asimismo del mencionado estudioso
los cuadros de viejos veleros junto a los d e primitivos vapores, entre
los que destaca la litografía del vapor "Alegría", el primero que tuvo
la Compañía Tintoré; así como un óleo del primer "Habana" de la
Compañía Trasatlántica.
Pero se da el caso que el cedente de la colección, doctor José
R o i g y Raventós, hermano del fundador e hijo segundo del ilustre pintor luminista Juan R o i g y Soler, objeto de nuestro estudio
publicado en la edición anterior de ANTOLOGÍA DE SITGES, ganado
también por las cosas de mar, ha ido engrosando los tesoros de
nuestro Museo Marítimo con donativos importantes, cuya relación
es la siguiente:
Modelo de vapor de carga. — Cuadro con„ las banderas de dife. . r e n t e a . n a c i o n e s . y las del Código Internadonal..^— Magníficas cartas
de navegación del siglo XViii. — Cuadro c o n J o s . J i f e r e n t e s tipos de
h-imxma
modexna acorazada. — QtQgfáfí^ represmlandoleLw^^
"^"îSSIîfiiâ^'- — Modelo de pailebot con velas, tallado en una plancha" de madera. — Cuadro_deLsa[dire_4Úníu£jn^
jyS5ESÍ?aà9-.d.JSl«r.aJ.ÍEsmexaHa!^^ — Caja de marinero, decorada
en el interior con pinturas, representando una procesión de ratones.
— Tarros de farmacia, azules, catalanes, ostentando un velero del
siglo xviir, de gran valor. — Libro diario de navegación, antiguo.
— Varios cuadernos de cuentas y facturaciones de una nave mercante, del siglo XIX. — Parrilla giratoria de hierro. — Cepo de hierro. — Llaves góticas de hierro. — Miniatura de barca de pesca,
obra de Rafael Ballester. — Portamapas (Sant Feliu de G u í x o l s ) . —
D o s cartas de navegar. — C;uadi:û,.j;îLaleQ^._abEa,,dd.._m
ja:UDepi:eaerJte
— Cuadro, del v a p o f
*'AIegría",..con,».elas. — Antiguo c u a d r o c o n t ^ ^
vigía
*^?_M9iîtiuiçh.,
"CursoUëT estuHios elementales de Marina"j por
Gabriel Ciscar, tomo 111, I V edición, impreso en Madrid, Imprenta
Real, en 1 7 3 3 . — Otra edición del m i s m o libro, la novena, del año
1869. — "Manual de la Navegación del R í o de la Plata", por M. A.
13
^
^
^
^
Boncarut, traducido y adicionado por el capitán de fragata D. M. L.
y el teniente de navio de la misma P. R., impreso en Madrid, imprenta de T o m á s Fontanet, en 1858. — "El Capitán Juan Mirambell
Bertrán y la Marinería de su tiempo", conferencia dada en el "Ateneo Barcelonés" por José Ricart Giralt, capitán de marina mercante,
el 18/ de marzo de 1 8 9 1 , imprenta Juan Sabadell, Barcelona. — "La
/.a instalación
dc la aCol-lecció de
Marineria^
Marina", revista científica, militar, administrativa, histórica, literaria y de comercio, dirigida por José Marcelino Travieso, III t o m o ;
imprenta Fontanet, Madrid, 1856. — "Faros de las islas británicas",
en 1." de enero de 1874, publicado por la dirección de Hidrografía,
Madrid. — "Almanaque Marítimo y Anuario de Marcas en las costas
de España para 1889", por M. Terreiro y de Murga y de Lorenzo;
imprenta Fontanet, Madrid. — "Anuario de la Sociedad Española
de Salvamento de Náufragos", año IV, imprenta Fontanet, Madrid,
1886. — "Combate de Trafalgar", por Manuel Martini, e x Senador
c
0)
BJ
X
c
o
o
•a
14
del Reino, imprenta Matute, 1850. — "Estudios sobre socorros y
auxilios a los náufragos", por Cristóbal Parellada P u i g y Agustín
Giménez Loisa, Barcelona. Imprenta Sucesores de Ramírez y Cía.,
1888. — "Curso de Estudios Elementales de Marina", por Gabriel
Ciscar, conteniendo el tratado de pilotaje. T o m o IV, 5." edición.
Imprenta Nacional, 1839. — "Ensayo sobre el arte de navegar por
Otro aspecto dc la instalación
de la nCoüccció dc
Marinería)
debajo del agua", por Narciso Monturiol, Barcelona. íinprenta Enrich y Cia., 1 8 8 1 . — "Lecciones de navegación o principios necesa­
rios a la ciencia del piloto", por D i o n i s i o Macarte Díaz, Madrid.
Imprenta Sancha, 1 8 0 1 . — Otra edición de las mismas Lecciones,
impresa en Mallorca, por Gallardo, en 1 8 1 3 . — "Derrotero de las
islas Antillas y de las costas orientales de América, desde el Ama­
zonas hasta el cabo Hatteras", 1.'' parte, publicado por la Dirección
cíe Hidrografía, Madrid, 1 8 6 3 . — T r e s j g m a n c e s antiguos con temas
marinos, del siglo x l x . — U n tarro de farmacia, en el que figura
15
0)
•a
2
BJ
X
C
o
•a
pintado un bajel antiguo. — Billete de lotería, enmarcado, a beneficio de la construcción del puerto de Tarragona, celebrada en ISOO;
documento rarísimo. — Lámina, impresa sobre pergamino, valoracción de la primera empresa comercial de España; rarísima también. — Plano impreso del proyecto de puerto de mar de R e u s ;
h a l l a d o en Madrid y m u y curioso, por las dificultades que hubiese
requerido hacer llegar el mar a Reus. — Rueda de timón, de gran
tamaño, que dirigió ,durante muchos años, un velero mallorquín.
— D o s permisos del Ayuntamiento de Sitges; uno otorgándolo a un
"Lahul", nombrado "Luís", certificando que la villa de Sitges está
libre de peste el año 1 7 8 8 ; y el otro para viajar por tierra, del
Magnífico Ayuntamiento, de Bayle y Regidores de la v i l l a de Sitges:
Salud. A favor de María Cassañes, el año 1814. — Mascarón d e
proa, talla. — "Cartilla marítima para la instrucción de los guardias
marinas", por Miguel Roldan, año 1848. — "Curso de Astronomía
náutica y navegación", en dos tomos, por F. Fernández; año 187.5.
— Varios documentos de la antigua marina catalana, ilustrados con
viñetas de alto valor artístico. — Varias cartas de América, anteriores a la creación del sello de correos. — "Novena de la Virgen del
Vinyet", impresa en 1915. — Cuadro del célebre marinista Pineda,
imaginando un velero de la época primitiva. — Plato antiguo ostentando un bajel, de manufactura sevillana. — Diecisiete diferentes
Gozos de Santos, sobre temas de marina. — Permiso otorgado en
1813 a un barco para emprender viaje a la Habana. — Libro de
marina. — Cartas de navegar con un tubo de metal.
A s i m i s m o , el doctor José R o i g y Raventós procuró el donativo
a la "Col·lecció de Marineria" del modelo de medio bergantín, obra
de Salvador Busquets, de Arenys de Mar, cedido por Juan Cornet, y
y a la Sala de Pintores de Sitges un cuadro de R o i g y Soler, figurando el primer tren que pasó por nuestra villa, ofrenda de las señoritas
Vicenta y Dolores Carreras. También regaló a nuestro Museo Marítimo un cuadro del mismo autor, que reproduce una "barca de mitjana", y otro a la aludida pinacoteca de artistas adscritos a la espiritualidad sitgetana, plasmando un mascarón de proa.
La acción- proselitista de Emerenciano R o i g y Raventós que, siendo Licenciado en Farmacia, dedicó todas sus actividades a las cosas
del mar, es, pues, evidente: l l e g ó a orientar a su padre, en los as¬
pectos técnicos, cuando éste se disponía a pintar un cuadro de tema
niarinero, lo que solía ocurrir a menudo, y comunicó su fervor a su
hermano José, médico pediatra y novelista, si bien a fuer de verídicos, no sabríamos a quien otorgar la primacía, pues sabido es que
16
^
^
•a
el autor de "L'ermità Maurici", "Flama vivent", Montnegre" y otras
tantas novelas célebres, ostenta t a m b i é n , en orden a la m a r i n e r í a , títulos suficientes para reconocerle una devoción inmanente, c o m o
puede apreciarse además e n los paramentos de su residencia de recreo "La casa de la Creu", de Blanes. P e r o la unicidad marinista
corresponde, desde luego, al autor de las obras literarias sobre la
historia de la marina catalana, con sus treinta y cinco artículos sobre
historia marítima de Sitges (1860-1880) publicados en "El Eco de
Sitges ( 1 9 2 3 - 1 9 2 7 ) y otros tres en "L'Amic de les Arts" ( 1 9 2 6 - 1 9 2 8 ) ;
coleccionador del léxico y los m o d i s m o s del habla de la gente de
m a r ; dibujante de navios y embarcaciones de todas clases, incluso
para las ilustraciones de sus propios libros; amén de otros temas
marineros, especialmente encaminados a fijar gráficamente detalles
y particularidades técnicas o estructurales, y, por encima de todo,
fundador de la magnífica colección de veleros en miniatura, integrada principalmente por los realizados a escala y con abundancia de
detalle, sin olvidar los utensilios y otros elementos relacionados con
las tareas que le obsesionaban.
Nacido en Sitges, el día 8 de agosto de IScJl, Emerenciano Roig
y Raventós falleció en Barcelona el 16 de febrero de 1 9 3 5 . A los
veinte años de su muerte, h e m o s querido contribuir a perpetuar su
rcuerdo entre nosotros y estimular a los suburenses y a los visitantes
nacionales y extranjeros, en cuyo Baedeker figura el Barrio Blanco
de Sitges, para que suban a contemplar y admirar nuestro Museo
Marítimo, sito e n lo alto de "Maricel", ínterin se deciden, quienes
deben y pueden, a instalarlo en departamentos de la planta baja del
m e n c i o n a d o palacio, a fin de hacerlo más accesible.
SALVADOR SOLER FORMENT
•a
a
>^
* Grabados del «Museo de Arte Moderno», de Barcelona, excepto el
del retrato de E. R. y R.
* Bibliojïrafía: Estudio de Xavier Soler. «Butlletí deis M. â'\. de C » .
Arcliivo del Dr. J. R. y R.
17
•a
PAISATGES
V O R A EL R I U
Aneu
a reposar vora el eorrent
on rherba és fina com vellut de seda:
boixos i faigs, menuts, tanquen L· cleda
i l'alt pollanc s'hi veu
profundament.
Que sigui un jorn de sol ben resplendent
i un núvol blanc coroni l'alta arbreda...
I tu, dins l'ombra, com la imatge freda,
per quin contrast te'n sentiràs absent?
Que l'aigua entre els palets faci sa via,
l'aigua constant... Semblava que dormia
i amb flocs d'escuma pel teu goig somriu.
I amb plàcida i sol·lícita alegria
es deturava amb tu i s'entretenia
bressant L· teva imatge sobre el riu.
(D
X
El riu t'atrau, i ho fa sense cap crida,
ans oferint-te el sanitós repòs:
el trobaràs, august, dintre el seu clos
cenyit d'una canyeda atapeïda.
18
•a
Sobre el camí que el vorejà bon tros
faria bo de deturar la vida.
¿Et plau una conversa recollida,
humida de l'amor, seca de plors?
L'oreig la diu amb ales falagueres
quan mou els plomalls verds de les falgueres
i els plàtans tendres amb un cant joliu.
Però deturaríeu la paraula
per escoltar tan sols el pL·nt d'un saule
en son constant diàleg amb el riu.
Seieu sota les ombres del revolt
a l'hora casta, quan ja mor el dia,
i pel terrer l'acàcia esbarria
fálleles caldes de l'escalf del sol.
Hora de pau i
el pedrís dóna
i creix amh les
l'herba olorosa
dolça companyia:
un macilent consol,
ciutats del redol
de la melangia.
Els bells amants no en sentiran la flaire;
ells prou escampen el seu goig en l'aire
i el vessen eom un rou, damunt el riu.
La van cercant pels últims flocs del llostre,
talment llur rostre atura en l'altre rostre
l'encís morent d'un cap al tard d'estiu.
•a
a
>^
•a
19
LA
F O N T
o l'aisua pura i dura
d'una font emboscada.
CARLES RIBA
Jo et vaig cercar, font escondida,
i vaig pujar l'esquerp camí
com si vingués a descobrir
l'íntim secret que et dóna vida.
Hi vaig pujar quan cau el sol
vencent el dia, i L· muntanya
porta records, i us acompanya
tant com el cor enyora o vol.
No vaig dir res muntant la costa
on no trobava companyó;
veia els fondais plens de negror
amb llum dels cels, roigs de la posta.
I en un revolt, sobre l'abís,
amb un misteri de fer esa,
l'esguard rebia la sorpresa
d'un raig de llum
esmunyedís,
que en un recó, tota emboscada,
arran de terra i sense broc,
la font rajava a poc a poc
un dogotim d'aigua gelada.
c
I era
de la
queia
queia
ben sola dins l'oblit
lluny ària i de l'hora:
en un clot, quan, al defora,
la calma de la nit.
Vaig beure un glop de F aigua pura
perquè em digués el seu secret.
20
^
ÍI
•a
d'ésser
i haver
ignorat
l'oblit
i ésser
com a
perfet,
ventura.
I vaig comprendre la virtut
de l'aigua pura, que es perdia:
era el seu do de poesia
dins l'emboscada solitud.
OswALD
CARDONA
•a
a
>^
•a
21
PETRARCA
jT
A publicació d'una corprenedora traducció catalana dels Rerum
vulgarium fragmenta, de Petrarca, ens ha fet adonar tot d'una
i i u e les noves generacions n o h a n estimat pas massa aquest poeta.
N o és dels autors que veurem esmentats més sovint, i no mancarà
qui el trobi una mica passat de moda.
N o obstant, entre els que creiem que la gràcia i l'elegància són
alguna cosa en poesia, serà un n o m sempre reverenciat, sempre tingut en alta estima.
La poesia de Petrarca ve a significar l'instant en que la poesia
provençal, que perdurava en el dolce stil nuovo, es troba amb la literatura clàssica llatina, més concretament amb Virgili. Es la pompa
llatina alleugerida per la gràcia provençal. Sovint hi descobrim els
tòpics virgilians dits amb una cortesia a la manera provençal, amb
aquella gentilesa dels poetes de Provença, en els quals gairebé sembla que al final de cada estrofa ens fessin una reverència i un somriure. Les al·lusions a la cortesia són habituals en els poetes provençals i en els italians dels segles xiii i x i v . El Petrarca clou una de les
seves cançons dient:
Canzone, io t'am.onisco
Que tua canzon cortesemente
dica...
La cortesia, que és c o m dir gentilesa, gràcia, leggiadria, per a
emprar una paraula ben d'aleshores, és el n o u matís, la novetat més
essencial amb que el m ó n provençal enriqueix i transforma la vella
retòrica romana que brostava de bell nou. Les formes clàssiques
queden de tal manera renovades i rejovenides que gairebé no les
reconeixeríeu. Vénen amb passa tan alada que no en sentiu el trepig;
són ara esveltes i àeils c o m unes adolescents. Les circumda una claror
90
^
>^
•a
rosada c o m de punta de dia. Es que aleshores el Renaixement n o m é s
albejava, i l'humanisme de Petrarca és un humanisme de començament, tot ell una pura, càndida resplendor matinal.
Com d'acord amb aquest fet, la poesia de Petrarca ens evoca
visions que només sabríem situar de bell matí, entre les clarors rosades i fredes amb què el dia comença. Potser perquè intuïm una
afinitat entre el rubor amb què l'alba colora totes les coses, en el
moment en que aquestes semblen tornar a existir, i la jovenívola pudícia d'aquell poeta; o potser perquè trobem una semblança entre
aquella fina claror intel·lectual que il·lumina el m ó n del Petrarca,
aquella l l u m que aclareix però que no escalfa, amb la resplendor de
punta de dia que també aclareix, però que és encara gèlida.
Quan, per exemple, e n s parla de la primavera en aquella estrofa
tan m e r a v e l l o s a :
Zefiro torna e T bel tempo rimena,
E- i fiori e l'erbe, sua dolce famiglia,
E garrir Progne e pianger Filomena,
E primavera candida e vermiglia...
és ben bé un matí que veiem : el darrer vers us omple els ulls i l'esperit de l l u m d'aurora.
La poesia de Petrarca neix, doncs, de l'encontre de dos m o n s ben
diferents i significa un m o m e n t d'equil·libri. i verament deliciós, entre la poesia clàssica llatina, projectada vers el m ó n etern, i la provençal, que guaita ja vers l'interior, que inicia, de fet, el modern
subjectivisme. Lentament elaborades en el món interior, les formes
poètiques de Petrarca són totes trèmules de tendresa intel·lectualitzada, se'ns apareixen amb la timidesa i l'encongiment d'unes sensacions que han viscut llargament en els replecs més profunds, específics i sensibles de l'esperit, i que, de sobte, ixen a l'exterior.
JAUME BOFILL I FERRO
•a
a
>^
•a
23
UNAS MEMORIAS
INTRASCENDENTES
V
MIS T R E S P R I M E R O S
A Ñ O S D E CARRERA.
SUPERSTICIÓN BIEN
ELOGIO D E LA
ENTENDIDA
NTES de empezar el quinto capítulo de mis Memorias, que siguen
siendo tan intrascendentes como cuando nacieron de mi mente
a tirones de forceps, a pesar de m i s esfuerzos en pro de su trascendencia, séame permitido, con perdón de los que no están conmigo,
decir cuatro palabras sobre el valor de la superstición, culto y necesidad de su empleo, tema preferido por mis gustos e inclinaciones a
todo lo que huela a obscurantismo, y que, en cierto m o d o , constituye
un aspecto o faceta de mi personalidad.
Como todo hombre normal y de inteligencia mediana, confieso que
soy un poquitín supersticioso. Otros conozco que lo son infinitamente más que yo y lo ocultan por cobardía, conveniencia, o por ¡o que
sea. En unas memorias, la sinceridad es su principal atractivo.
En realidad, todo el m u n d o lo es en cierto grado y medida. Llevamos la superstición metida en nuestra sangre. Nada puede la lógica, ni el buen sentido contra e l l a . Es una herencia que el hombre
pretérito, aterrado, sin duda, por los cataclismos de que era asiento
el terreno que pisaba, e ignorante supino del por qué de todo lo que
ocurría en torno suyo, nos ha legado, y que no podemos, ni debemos,
cancelar, mientras no se nos demuestre lo contrario, esto es, que la
superstición no sirve para nada, y que no es, como suponemos, un
medio o instrumento para rasgar, o siquiera perforar (un agujerito
basta) el tupido velo que separa el mundo sensible del otro, el de
las tinieblas.
24
^
•a
Los superdotados lo son poco, al decir de ellos. Su inteligencia,
superior al común de las gentes, les ciega de orgullo y les hace creer
en la realidad de engañosos espejismos, que lo saben todo. Los de
nivel inferior al nuestro, poco o nada, también. ¡No están todavía
debida ni suficientemente preparados para tales intríngulis metafísicos, y sus mayores afanes tienden sólo a lo práctico: lograr un
buen jornal, comer bien, dormir en lecho blando, jalear y reproducirse. Sólo nosotros, los de en medio, comprendemos la importancia de la superstición y le rendimos el culto que se merece.
"¡Buenos días, buenos días, señor elefantito: fíjate bien y no te
distraigas! ¿Qué h a y de nuevo? ¿Qué se dice por el barrio? ¿Me
amenaza algún peligro?", le digo todas las mañanas en voz bajita y
melosa, para que nadie me oiga y vaya a creerse que n o ando bien
de la cabeza, antes de salir de casa para dirigirme a mi trabajo
cotidiano.
Porque ha de saber el lector que y o poseo una pequeña, pero
rica y eficiente colección de fetiches, de los cuales, hasta el presente,
no tengo más que palabras de elogio ai hablar de ellos.
Este elefantito, el primero en el orden de m i s preferencias, porque hemos convivido juntos durante muchos años — n o hay secretos
entre a m b o s — y no m e ha fallado nunca en sus mudos consejos y
6-anas advertencias, m e lo regaló Rusiñol, el grande. Es una monada
de elefantito, exquisito bibelot en marfil, que lleva la trompa graciosamente dirigida hacia abajo —parece ser que son las b u e n a s — ,
casi metida entre las patas delanteras, como husmeando el terreno
que pisa y deja atrás, para llegar seguro a su objetivo, pausadaiTiente y sin sorpresas.
"¡Fíjate, hombre, y no te distraigas!", repito. Y jurar podría que
en más de una ocasión, mis ojos materiales han visto como l a punta
de s u trompa se mecía rítmicamente de delante atrás y de atrás a
delante, c o m o diciéndome: "Vete tranquilo, Juan Ramón, que aquí
estoy yo para guardarte la ropa y las espaldas, si el caso lo requiere".
Luego le toca el turno, en ese a modo de ritual laico mañanero,
a una estatuíta polícroma, como un santito, encerrado en una campana de vidrio, no mucho mayor que un dedal. Se trata de un pre¬
sente valiosísimo, casi una reliquia, que m e fué ofrecida por mi
buena amiga doña Gertrudis, gran terrateniente, en momentos de
gran contento por haberle quitado de en medio — e s de suponer que
por medidas legales, como hace la justicia, o cargándole de penicilina, como efectuamos nosotros, los m é d i c o s — a un roñoso parcero.
25
]»
•a
que jamás le había ajustado debidamente las cuentas del grano. Lo
tomo con delicadeza, porque es m u y frágil y cojea un poco, le beso
elusivamente, li miro un rato fijo en los ojos, para convencerme de
que no me engaño, y termino estrujándole contra mi pecho por tres
veces consecutivas. También es un fetiche de toda mi confianza, y
que considero y estimo tanto o más que a un miembro de mi familia.
Está, además, especializado en lograr que el cliente m e salde en el
acto mis honorarios, y aun de incrementarlos, si n o está abonado.
Puedo ciegamente confiar en él, y lo tengo puesto frente al elefantito,
vera a la vera, en una rinconera de mi despacho que cualquiera puede contemplar a su placer, porque en mi casa nunca se cierra ninguna puerta. El intruso, empero, se guardaría bien de tocarlo, ni de
pensamiento, pues caerían sobre su cabeza todos los infortunios y aun
los peores males, guardados en caja de Pandora. Queda el público
advertido.
Y, por fin, cumplidos estos requisitos, que ejecuto m u y serio, sin
reírme, silenciosamente, y en actitud unas veces placentera y otras
hieràtica, a m o d o , he dicho, de ritual laico, tomo un dadito que sirv e de nexo entre el elefante y la
estatuíta, y, comprobado y vuelto a
comprobar que está puesto con la
cara que lleva impresos los seis puntos negros mirando al techo, salgo
tranquilo y confiado a evacuar mis
ocupaciones. Este dado tiene también su historia anecdótica. Fué testigo de una escena tremebunda, ocurrida en mi vida de adolescente,
cuando tendría a lo sumo catorce
años. Sucedió que una noche, ya de
madrugada, al ver mi padre que haKl doctor, a los... ¿veinte años?
bían dado las dos y media y no
¿cuarenta años? Poco
importa,
había regresado todavía a casa, sos¡'ara él, los años no
cuentan.
pechando algo malo, irrumpió de
pronto en el salón de la biblioteca del Retiro, lugar donde en aquel
entonces se jugaba a los prohibidos, con la complacencia forzosa de
los libros allí presentes, que no les cabía otro remedio que aguantar
mecha, y m e arreó tal par d e bofetadas, que el carmín impreso en
26
c
0)
-a
BJ
c
o
a
o
•a
mis mejillas desapareció, es cierto, al cabo sólo de dos semanas, pero
el susto que me llevé, la emoción tremenda que sufrí, siguen intactas
en m i tálamo óptico, lugar del cerebro donde, según opinión de algunos médicos, se fraguan y archivan las impresiones morales. Nunca
más he vuelto a poner los pies en una casa de juego, pero comprendo
que necesito de la presencia constante de ese dadito para no olvidar
las palabras proféticas que pronunció mi padre aquella noche memorable, calmado ya, una vez que m e tuvo a solas con él: "El juego
y la embriaguez, que suele ser su corolario, destruyen con los años
la salud del cuerpo y la integridad de la inteligencia", dijo. D e la
raoral, ni hablar. Y n o , no quise perder ni una ni otra.
¡ A h ! , se me olvidaba, y si la gravedad de las circunstancias lo
exige, como cuando quieren hacerme padrino de una boda, guardo
asimismo dos grandes moscardones de alas irisadas, cogidos en noche de San Juan, y metidos en una cajita de hojalata, que contuvo
pastillas del doctor Andreu, verdadero amuleto contra la tos, y junto
a e l l o s un trébol de cuatro hojas, que ha hecho —precisamente éste,
n o ; otro, sacado del m i s m o t a l l o — la felicidad y la fortuna de un
pariente m í o .
Como el lector puede apreciar, mis supersticiones son de buena
índole, inocentonas, bonachonas, sin pizca de malicia, ni con ánimo
de servirse de ellas para molestar a nadie. Y o profeso la ortodoxia
de la superstición.
Nada de mal de ojos, que tratándose de un médico tendría su
disculpa. Nada, tampoco, de treces aciagos, ni de torpes vuelcos de
salero, ni de sensibles y costosas roturas de espejos. Como, asimismo,
nada de martes peligrosos. Precisamente en estos días, mi mujer y
yo solemos ir a V i l l a n u e v a para cobrar un piquito, y el caso raro es
que lo cobramos religiosamente.
Se ha dicho que la superstición era una religión falsa. A s í lo manifiesta el diccionario Espasa en el lugar concerniente a este punto.
Es cierto, pero sólo cuando se abandona a una para tomar la otra.
A mí me sirve sólo para calmar mi sed ardiente de penetrar en el
reino de lo desconocido. A veces, lo confieso ingenuamente, también
un poco para enterarme de lo que pasa y se dice en ciertas tertulias
y concejillos. Pero esto es una excepción. La finalidad primordial es
ilenar con cabalas, a falta de otros recursos, los espacios oscuros,
como bocas de simas, que en su avance, y a pesar de su avance prodigioso, deja la ciencia en su camino. ¿ P o r qué, en realidad, n o
sabemos nada de nada, ni poseemos ningún medio para saberlo?
Por ejemplo: ¿qué es el a m o r ? , ¿qué es la v i d a ? , ¿qué es la fuerza?,
•a
a
>^
•a
27
¿qué es lo que piensa, de nosotros, el prójimo? Y la misma decencia,
¿qué es? ¿ N o la entiende cada uno a su manera, y ajustada a su
conveniencia, o a la tiránica m o d a ?
Y aún lo poco que no ignoramos — e n astronomía, por ejemplo,
y en el mundo de lo infinitamente pequeño, es donde la mirada del
hombre ha penetrado más l e j o s — ¿no es motivo de disgusto y mal
humor saber matemáticamente, con la prisa que llevamos los escritores para ser leídos, que hay seres, en el supuesto que sepan leer y
escribir, que distan de nosotros m i l l o n e s de años de luz, y como en
cuestión de distancias estamos con ellos a la recíproca, tardarán
¡ e s o ! , miles de miles de millones de años antes de que se enteren
de lo que hemos escrito? ( 1 ) .
N o cabe duda, por otra parte, que el hombre ha realizado maravillas en materia de técnica. Ahora mismo, acaba de construir un
cerebro artificial que, desde luego, es mucho mejor que el mío, porque a mí me salen siempre fallidas las cuentas resuhantes del gasto
de la casa.^ Pero en cambio, por ignorancia de las causas, es incapaz
de construir ni un trozo de piel de naranja. Se nos objetará que bien
lo hace el naranjo. Pero éste obedece, en su trabajo, ciegamente a
un primario impulso venido del cielo, cabalgando probablemente sobre un rayo cósmico. Y el hombre es incapaz de manufacturarlo, por
desconocimiento absoluto de la naturaleza de ese impulso. Porque
sj el hombre hallase el secreto para construir naranjas, ¡me río yo
del naranjero! ¡Pobre huerta de Valencia, entonces!
Pues bien, si desconocemos en absoluto donde está la verdad de
las_ cosas, ¿por qué no puede existir, esa verdad, en un objeto cualquiera de uso c o m ú n : un m a n g o de sartén, una herradura, por
ejemplo, en este caso, común a las muías y, se entiende, c a b a l l o s ?
¿ P o r ventura nadie podría imaginarse que de un pedazo de metal semejante a cualquier otro, el uranio, golpeándolo un poco con un haz
de electrones, brotara de su masa una fuerza capaz de destruir un
continente?
Pero no todo fetiche es orégano. Mi dilatada experiencia sobre
el particular me autoriza para formular algunos consejos, y estable¬
cer pautas, dirigidas particularmente a aquellas de mis lectoras que
quieran adiestrarse en el fetichismo.
Los hay malos de remate. Cuidado con ellos. Se pasan a veces al
enemigo. Huir siempre, por otra parte, del polifetichismo. Muchos,
juntos, se interfieren, como la luz y el sonido. Si muchos hablan a
(i) A c a b a n ele n o t i f i c a r m e p o r t e l c í o n o C]ue h e g a n a d o
un c o n c u r s o d e t o n t e r í a s ggeennii a l e s .
28
cien
^
^
ÍI
pesetas
•a
la vez no se oye nada. Yo creo, además, que llegan a ponerse enferm o s , a veces. Aguantar entonces sus impertinencias, como aguantam o s las de nuestros semejantes; pero desprenderse de e l l o s , ¡jamás!
En cierta ocasión, le regalé a un matrimonio m u y querido m í o ,
un icono h a l l a d o en el campo de las Navas de Tolosa, lugar donde,
sabrá más de un lector, se libró la batalla que lleva este nombre, y
en la cual Alfonso V I I I , el verdaderamente sabio, a golpes de maza
claveteada, paró en seco la marcha invasora del Islam. Decía, pues:
esos amigos han alcanzado prestigio social y fortuna incalculable.
Si yo no m e hubiese desprendido de ese icono, ¡quién s a b e . . . !
Pero por encima del fetichismo, lo que más m e atrae de ese mundo fantástico de posibilidades para penetrar en lo ignoto, es la premonición o lectura del porvenir.
D i g o esto y lo que antecede, y lo que pude decir, que ha quedado
en la tinta de la "estilo", porque una dama de respeto, tocada de sibila, con antecedentes favorables por haber acertado en dos elecciones
nmnicípales consecutivas, cuando yo oficiaba de alcalde sin cartera, m e ha prometido que mi vida duraría tanto como duran estas
memorias.
Es un don, ese de poder leer en lo venidero y . . . acertar, que se da
con frecuencia en las mujeres, lo mismo que el arte de escribir novelas, que las producen maravillosas ( ¡ . . . ! ) .
Mi madre Corina, la segunda esposa de mi padre, cuando de pequeño llegaba tarde, sudado, con el delantal roto, las rodillas escoriadas, y mi padre trataba de inquirir de dónde venía y lo que había
hecho aquella tarde, ponía cruelmente los ojos en blanco y exclamaba, en tono profético: " ¡ A i , T a ñ o ! " (Taño era mi p a d r e ) , "sí que
¡a pujarem dreta la paret!" Y lo grave del caso era que siempre acertaba. Verdaderamente es un fastidio tener una sibila en casa, m á x i m o
si ese don recae en la madre o en la mujer.
Pues b i e n : si es cierto lo que vaticina esta señora, ruego a mis lectores que tomen asiento, si les es posible, en una cómoda butaca con
respaldo alto y orejuelas, porque la procesión de mi vida es larga y el
cirio que la alumbra, no peca de corto ni de delgado.
•a
a
>^
Llegó octubre del año 1889. Iba pronto a renovar mis estudios universitarios. Esta vez habían empezado ya las clases cuando emprendí
mí viaje a Barcelona. N o recuerdo bien cuál fué el motivo de este retraso. Probablemente la inoportunidad de una ligera indisposición, y
29
•a
digo ligera, pues nunca estuve gravemente enfermo durante mi niñez,
ni en el transcurso de mi adolescencia. Quizás mejor, el eterno problema del dinero, del cual andaba siempre mi padre un poco apurado. Pero recuerdo, sí, que e l l o , mi demora, me causó una gran contrariedad. ¡Buen síntoma!
También, durante aquel verano, porque el fenómeno se había repetido varias veces, aunque esbozadamente, tuve una crisis de vocación. D e pronto, como obedeciendo a un súbito impulso interior, le
dije a mi padre que n o quería ser médico. Sería marino. Sorpresa,
llanto, consternación. La herencia implacable, indiferente a todo plan
preconcebido, y a todo género de ilusiones, me indicaba otro camino. Todos, en mi casa: mi padre, y o y mi hijo, hemos experimentado
en un momento dado de nuestra vida ese enérgico mandato de la herencia. En mi familia ha habido cirujanos, médicos, boticarios, curas,
labradores y marinos. Lo que no hubo nunca fué un tendero: de ahí
el por qué de la medianía económica en que siempre hemos vivido, sin
conocer jamás la pobreza, pero tampoco la opulencia. Y el por qué,
también, de que nunca se me ocurriera pedirle al autor de mis días
que me pusiera una tienda de ultramarinos. U n o de mis antepasados,
allá por los años del 1 7 9 0 al 9 2 , durante la revolución francesa, mandando una goleta de guerra, fué echado a pique en combate contra los
ingleses, frente a Tolón. Todavía recuerdo que, de grandecito, mi abuela Concha me mostraba unos papeles, amarillentos por la injuria de
los años, a los cuales había pegado un sello rojo, atado con una cintila blanca, en los que se hablaba de este episodio, y se concedían derechos reales a reclamar del Estado. ¿ D e cuál?
Y cerca de Lisboa, mucho más anteriormente, naufragó otro antepasado m í o . Exactamente lo que le ocurrió en el mismo sitio a Colón,
yendo a reunirse con su hermano Bartolomé. Sólo que Colón se salvó,
y descubrió más tarde un continente, y mi lejano pariente se a h o g ó .
Cuestión de suerte, nada más. P o c a cosa.
Las atinadas reflexiones de mi padre y mi buen sentido de las cosas, que jamás m e ha abandonado ni un momento en mi vida, conjuraron la crisis: cesó el llanto de mi abuela, y, como he dicho, el ocho
de octubre de 1 8 8 9 tomaba el tren para Barcelona, con dos duros en
el bolsillo (una fortuna en aquel t i e m p o ) , seguram.ente para que estuviera contento, y la cabeza llena de ilusiones, instalándome de nuevo
en la misma casa de huéspedes, Riereta número 6.
La pensión, durante mi ausencia había experimentado alguna mutación en su aspecto y estructura. D o ñ a Tomasa había dejado el tercer piso para ocupar el primero. Evidentemente, el negocio le iba vien30
c
„
ÍI
•a
lo en popa, lo cual se explica, en parte, porque alguna, noches se It
olvidaba servirnos la ensalada a que teníamos derecho. F e h u era menos
expansivo, pero más limpio. Se daba por seguro (chismes de portería)
que se cambiaba los calcetines cada mes. Debía de hacerlo contra sus
gustos, porque el colmado de mi tío Rosendo marchaba como sobre
rieles, y n o era propio del caso que sus dependientes, anduvieran sucios y apestosos. Luego había contraído una gran amistad con el
portero de casa Comillas, un hombre espectacular, como portero y
ello le prestaba cierta altanería, lo cual es m u y h u m a n o , creyendo tal
vez que había emparentado con el marqués. Se dan multiples casos.
"Roset", el juerguista, se había marchado de la casa de huespe- •
des
sin pagar, no podía suceder de otro modo, y en su lugar vino
un tal don Matías, contable en un comercio de frutería. Hombre concentrado de carácter e hirsuto. Las barbas le llegaban a la mitad del
pecho En nuestras conversaciones de sobremesa se declaraba agnos-,
tico Por aquellos días, Renan estaba en boga. D o n Matías opmaba lo
mismo que Van Helmont, en el siglo XVII, que el alma residía en el est ó m a g o . En consecuencia, se hartaba como un energúmeno hasta Ueear al hipo constante. Y eso a la patrona no le gustaba nada, pero caÍlaba y sufría, porque le tenía miedo a ese hombre, no por las barbas,
que también las llevaba su difunto marido, y m u y largas, smo por lo
de agnóstico, palabra cuyo significado jamás pudo comprender.
_
También en mi cuarto hubo su pequeña modificación. Yo me traje
un taburete para los pies, la quinta esencia — en mi concepto
del
confort, una esterilla y un sextante, como postrer adiós a mis ilusiones
de ssr marino. A s i m i s m o me llevé un cajón, conteniendo algunos hues o s : un cráneo, un fémur, una pelvis y una laringe disecada, que era
una preciosidad, robados en lóbrega noche de vientos, truenos y lluvia al osario común del cementerio de Sitges, en complicidad y s m
propina con el sepulturero, más miedoso de los fantasmos que y o .
La noche de mi llegada a la casa de huéspedes, a semejanza de en
similar ocasión el año anterior, me llevaron, digo, esta vez m e lleve
yo solo, al entonces Edén Concert.
Apenas había tomado asiento en una de las mesitas, cerca del es¬
cenario, cuando una de las muchachas que cantaba y bailaba descendió
del tablado y vino a sentarse a mi lado. Y o estaba, de vanidoso, que
no cabía en la piel. Me cogió la mano, pidió una cerveza, me miro tierñámente en los ojos y . . . fijándose de pronto en mi traje, que era el
m i s m o que llevaba cuando por vez primera l l e g u e a Barcelona: ma¬
rrón, con rayas negras de relieve, me preguntó, curiosa, donde me lo
habían confeccionado y cuánto le había costado a papá. La caída tue
31
:^
^
^
^
^
horrible. Aquella mujer se había fijado en mi traje, y no en mi carita
de castigador, con bozo y todo. Me levanté bruscamente y fuíme a reunir con mis compañeros, que ocupaban otra mesa cerca de la mía.
Cuando, a las tres de la madrugada, entraba en mi cuarto, lacio,
desengañado y soñoliento, me juré a mí mismo que nunca más volvería
a poner los pies en semejantes sitios. Debía corresponder a la confianza que mi padre había depositado en mí. A las nueve de la mañana del día siguiente me encontraba sentado en una de las gradas del
anfiteatro de Anatomía, de la antigua Facultad de Medicina de Barcelona, junto a mis inseparables amigos Palomar de la Torre y FeKpe
Cardenal.
Constituía el anfiteatro una estancia capaz para doscientos alumnos semicircular, con una mesa de mármol, ovalada, cien veces venerable, en el centro, y una hornacina en el fondo, con el busto de Virgilio, si mal no recuerdo, o de Gimbernat. D o s catedráticos. Batlles
Bertran de Lis y Siloniz, turnaban en la cátedra de Anatomía descriptiva. Farreras, me parece recordar, hacía la técnica.
Yo tuve de profesor a Batlles, gran señor, aristócrata, excelente
anatómico teórico, complaciente con nuestras "burradas", pero se decía que le tenía cierta aversión al cadáver. ¡Verdad que huele m a l !
Lo cierto es que nos enseñaba Anatomía valiéndose de papelitos recortados, en cuyo arte de artesanía alcanzaba grados superlativos de
destreza, particularmente cuando describía las aponeurosis del abdomen. Sisquella, el gran pintor, pero además maestro en eso de la conleccion de pajaritos de papel y monigotes recortados, que hablan y se
rcueven, le hubiese tenido envidia.
_ Con frecuencia veíamos a Siloniz llegar a la Facultad, a pie. A h o ,
enjuto de carnes, andaluz cien por cien, por el ceceo, m u y viejo ya
— todavía no se había implantado la horrible ley de jubilación forzosa — , y era tan leve su pisar, que jamás el barro logró salpicar sus
relucientes zapatos de charol. Nuestra simpatía se iba en pos de él.
Otro catedrático era asimismo objeto de admiración, respeto y cariño: el doctor Pi y Sunyer, profesor de Tisiología, hombre modesto
y de autentica valía. Sus lecciones eran escuchadas con recogimiento
e interés, y su laboratorio, conceptuado como un modelo de orden y
eficiencia.
La Naturaleza tiene sus cosas, sus caprichos, sus predilecciones,
como las personas sus debilidades, y ha volcado siempre sobre la dilatada estirpe de los Pi y Sunyer todas las gracias, todas las cualidades.
por lo menos una buena parte de las que dispone al hacer el repartoen primer término, el talento, quedándose sin estas prebendas muchos
32
^
^
^
^
^
^
^.
'
otros infelices. Me preguntaba en clase muy a menudo, y al salir de
ella, invariablemente, por la salud de mi padre, ambos enfermos del
corazón.
El tercer año tuve de maestro a Cajal. Es un honor para todo médico haber sido alumno de ese hombre, gloria de la medicina española. Frisaría entonces en los cuarenta años. Más bien alto que bajo de
estatura, desgarbado en el vestir, mirada inquisitiva, de rostro triangular, terminado en una barbita negra, en punta, característico de
los hombres de gran talento. Recuérdese el retrato de Shakespeare y
el de Cervantes. Los políticos suelen tener la cara ovalada, y los hombres de negocios estrecha en su mitad superior y ancha en la zona
mandibular.
Cajal daba la clase a las tres de la tarde. El tono de su voz, siempre igual, sin altos ni bajos, la hora de la siesta o de la partida de
billar, todo contribuía a que el sueño hiciera presa en nuestra atención. Fijándose bien, se daba uno cuenta, no obstante, de que su peroración era límpida y dicha correctamente. Dibujaba constantemente
en la pizarra mientras hablaba, y a menudo borraba distraídamente
con la manga lo que había dibujado. Habla y piensa todavía el
alumno.
Hombre bueno, era mordaz con sus contrarios. Y era suya la frase
que afluía a sus labios cuando hablaba de alguien que no le merecía
buen concepto: "Tiene la cabeza como esas cajas de cerillas que se
expenden ahora: mucho cartón y poco fósforo."
A mediados de curso llegaron hasta nosotros las primeras informaciones de los avances logrados y la importancia extraordinaria de sus
descubrimientos en la estructura del sistema nervioso. Su idea genial
fué abandonar el estudio directo del cerebro humano, demasiado complicado, para escoger el cerebro, más simple, de los vertebrados inferiores. N o obstante, seguíamos dormitando en clase, porque, en la
juventud, lo somático pesa más que lo espiritual. Cajal, en el apogeo
de su gloria, abandonó Barcelona, el curso siguiente, para trasladarse
a la Universidad central. N o volví a verle. Pero seguí atentamente su
carrera triunfal.
D e otros catedráticos he de hablar reverencialmente en. el decurso
de estas memorias, y a cuyas enseñanzas debo lo poco que v a l g o : Giner y Partegás, Martínez Vargas, Robert, Bonet, Morales, Fargas, Rodríguez Méndez... Pero quiero primeramente referir en este capítulo
algo de lo que concierne a mi vida y costumbres estudiantiles, de un
estudiante libre de toda traba y vigilancia paterna, durante esos tres
primeros años de mi carrera.
33
^
^
ÍI
•a
Mi vida se movia dentro de un radio relativamente corto, tomando
por centro mi casa de huéspedes: de ésta, a la Facultad; por las noches, antes de cenar, un paseíto por las Ramblas y calle de Fernando,
de brazo de mi amigo, modelo de amigos, Antonio Jaumandreu, punto
y cita de toda la gomería barcelonesa. Y los domingos, a mediodía, a
la salida de misa de doce en San Jaime, un par de vueltas por el Paseo de Gracia, junto con mis amigos Palomar y Cardenal, para piropear a' las muchachas que allá acudían, con sus obesas mamas, para
lucir su talle y su tocado y para ver de pescar novio. Alguna noche, en
el Dorado o al Liceo.
Al cabo de algún tiempo de vivir en Barcelona, había contraído
algunas amistades vahosas, entre ellas la de la familia del señor Piquer, compuesta del matrimonio, comandante retirado él, su esposa,
doña Adela, y Soledad, su hija única. Bajita, agraciada, tez y color de
café con leche, nariz roma y senos abultados. N o creo que entonces
llegara a los treinta.
Iba por allá algunos jueves por la tarde, y Soledad, creyendo sin
duda insuficiente el chocolate con rosquillas con que doña Adela solía
obsequiarme invariablemente, se ponía al piano y cantaba, con expresión y sentimiento indecibles, la "Stella confidente" y "Vorrei moriré".
N i n g ú n pesar me hubiera causado en aquellos momentos de éxtas i s . . . "moriré".
N o está por demás ahora advertir a los padres que se dignen leerme, que vigilen estrictamente a sus hijos en esa edad pehgrosa que y o
tenía entonces, para no exponerse a la desagradable sorpresa de verse
tatarabuelos a los sesenta años. Cuenten: a los quince, padres; a los
treinta, abuelos; a los cuarenta y cinco, bisabuelos; y a los sesenta,
tatarabuelos, edad de las más bellas ilusiones.
Durante aquellos años, los tres primeros de mi carrera, menudeaban las algaradas estudiantiles. El motivo aparente era nuestra protesta por el embarque de soldados para Cuba. En realidad, el deseo
de holganza, encubierto con el de empezar pronto las vacaciones nav i d e ñ a s . . . para descansar de tanta fatiga. A mi padre le ponía irritado esto.
Organizábamos esas algaradas, espontáneamente, sin previo acuerdo, al pie de la fuente que creo que todavía existe en el patio del antiguo hospital de la Santa Cruz. El líder era un tal Fuster, pésimo estudiante, pero gran oradon de mitin. Creo que andando el tiempo fué
concejal del Ayuntamiento de Barcelona. D u d o que la ciudad se beneficiara de su actuación como edil.
En manifestación bulliciosa, solíamos dirigirnos al puerto, custo-
c
^
^
^
^
•o
diados por los guardias de seguridad. N o creo que jamás hubiésemos
impedido el embarque ni de un soldado, ni provocado la caída de ningún Gobierno. La prensa, al día siguiente, hablaba de nosotros, estampando el sobado comentario que elementos extraños nos impulsaban
y dirigían. Siempre se ha dado excesiva importancia a esos alborotos estudiantiles, que, en el fondo, no son más que manifestaciones
fisiológicas
de organismos dotados de energías sobrantes. U n a vez,
l l e g a m o s en manifestación hasta el Gobierno civil. La cosa acabó a
garrotazo limpio, con la consiguiente dispersión por las calles adyacentes.
El primero de m a y o del primer año dedicado al proletariado, fué
otra cosa. Fuimos nosotros, los de la Facultad de Medicina, conceptuados como los más revoltosos, quienes nos mezclamos con los alborotadores. Hubo carreras, levantamiento de adoquines, vuelcos de tranvías patas arriba, y tiritos en la plaza de Cataluña. Y o me topé, en la
calle de Pelayo, con un guardia que evigentemente, a juzgar por su
actitud, se proponía detenerme. "Oiga", le dije, con gran aplomo, "no
me toque, que soy hijo del general Lapuerta." U n nombre supuesto,
que en aquel momento de peligro se me ocurrió. La idea fué muy celebrada en la casa de huéspedes, y durante mucho tiempo me llamaban, en guasa, el "general Lapuerta". El aplomo, el dominio de sí
m i s m o , la respuesta rápida y el puñetazo oportuno, son manifestaciones de una gimnasia muscular y mental que debería enseñarse en el
colegio. Puede servir de m u c h o .
V a m o s a finalizar este capítulo, que se va alargando más de la
cuenta. Como todos mis lectores saben, yo siempre he s i d o un poco
mujeriego, esto es, ferviente admirador del sexo contrario. Concurren
en mí, para que así sea, factores especiales: genotípicos, fenotípicos,
oncológicos y hormonales. Entérese el lector, si le interesa y conviene,
saber lo que esto quiere decir, porque no quiere ser responsable de
sus devaneos. Y o no concibo cómo dos hombres pueden pasarse más
de treinta minutos juntos en un café o en otro sitio cualquiera, echándose el h u m o a la cara. Los hombres apestan. Recuerden ustedes el
episodio aquel en que mi padre m e sacó bruscamente de la c a s a , d e
mi nodriza, cuando apenas había terminado el cuarto año de mi lactancia, en vista de la actitud francamente celosa del dido.
Pues bien, una niñerita que vivía en el piso de encima al nuestro
puso sus ojos en mi humilde persona. Me llevaba un palmo de estatura, y era albina y parlanchína. Salíamos a menudo para dar una
vuelta por el parque, con la obligada parada, breves momentos, en la
gruta, de injusta reputación. Los hombres, al pasar, hacían un chas3.5
•a
Î;a
>^
•a
quido con la lengua, como queriendo decir: "¡Buen b o c a d o ! " Ahora
que nunca pude averiguar quién de lo3 dos, la niñera o yo, era el buen
bocado. Hay chasquidos cuyo significado es difícil de interpretar.
^A) cabo de algunos días se interpuso arbitrariamente entre nosotros
doña Tomasa, alegando poderes sobre mí conferidos por mi padre,
y el pseudo idíHo se acabó.
Pero y o , ofendido por su intromisión en mis asuntos, me propuse
cambiar en el acto de pensión. Para lo cual busqué ávidamente, y de
buena fe, en los periódicos uno de esos anuncios que dicen: "Madre
e hija desean un caballero, que sea todo un caballero, a todo estar."
1 , efectivamente, a los pocos días el faquín trasladaba a la nueva pensión todo el ajuar de mi cuarto, con la consternación de la patrona.
Estaba situada la nueva casa de huéspedes en la calle de Urgel. Sin
número todavía, porque era la única que había en dicha calle. Al lado
de ella, pegado casi a ella, existía un almacén con maderas, chatarra,
carros viejos, etc., donde todas las noches se robaba o m.ataba a alguien. Tan gorda y frecuente fué la cosa, que llegó a zaherirme, porque nunca me robasen o asesinasen a mí. Mis compañeros se burlaban
de mi situación un poco embarazosa, diciéndome que tenía facha de
pobrete. Pero yo, impertérrito, llegaba a casa todas las noches a las
dos de la madrugada, muchas de ellas viniendo del cuarto de guardia de los alumnos internos, con los cuales me reunía a menudo, esperando el ansiado momento.
Cinco caballeros vivían en la casa, y una sola hija; aquéllos eran
tan caballeros como yo. Más, no. Pero lo que luego sucedió será objeto de otro capítulo, si no m e muero antes. ¿Lo desea alguien?
Y el día cinco de junio del año 1892, cargado con mi maleta de
cartón-piedra, y con mis notas que pesaban más que mi maleta, llegué
a Sitges, en cuya estación me esperaban mi padre y mi novia, ya,
pues mi suegra protegía nuestras relaciones y el suegro se hacía el desentendido. Aquellos, fueron amoríos, y esto, amores.
BENAPRÉS
c
•
X
ÍI
•a
36
POR
SUS
MINUTAS
LOS
CONOCERÉIS
NUESTROS AMIGOS LOS TURISTAS
U4ND0 escribimos estas lineas —fines de julio ( 1 ) — los sitgetanos constituímos aún la minoría más numerosa dentro de este
conclave de razas que durante los meses estivales practican sus abluciones marinas y ofrendan sus rubicundas epidermis en holocausto a
nuestro tan decantado sol mediterráneo, rito que alcanzará su climax
cuando, tras la etapa del rojo cangrejo, liará su aparición la primera
y codiciada ampolla. Es entonces cuando el cocinero del Sobo londinense, la mecanógrafa suiza, el peluquero francés y el mecánico
alemán gozan lo indecible... despellejándose.
Pero ¿hasta cuándo disfrutaremos de esa condición de minoría
más numerosa? Esa población flotante de diez mil personas que el
Pian de Ordenación de Sitges prevé... para el año 2 0 0 0 , ¿no es ya
una realidad este 1 9 5 5 ? Ese triiingüismo de que alardeamos en esas
hojillas anunciadoras de espectáculos, ¿no será dentro de poco tiempo asignatura obligada, no ya para los camareros, sino para el más
modesto ciudadano? Bien venidos sean, pues, nuestros amigos los
turistas, si además de dejarnos sus buenas divisas contribuyen a
enriquecer nuestros conocimientos lingüísticos.
Franceses, ingleses, suizos y algún que otro italiano e irlandés
son ya viejos conocidos de nuestras calles, que, en verano, van^ resultando cada vez más estrechas. Pero ya, a partir del pasado año, y
más aún en el actual, la O. N. U. de nuestros turistas enarbola una
bandera m á s : la roja, amarilla y negra de la Alemania federal. La
presencia de esos turistas de allende el Rhin, muchos de los cuales
no conocen otro idioma que el propio, plantea a quienes tienen que
(i) Este artículo tenía que publicarse en el nonato número de verano
del presente año. Pero como, afortunadamente, vamos en camino de constituirnos también en estación de invierno, el tema no lia perdido actualidad.
S7
lí
¡i^
ÍI
•a
relacionarse con e l l o s el difícil problema del diálogo, pues con el
inglés y el francés mal que bien n o s v a m o s defendiendo. Pero todo
se andará. Por el momento, el lenguaje de los signos desempeña
eficazmente su cometido. Con una m o n e d a fuerte y san'eada se establece pronto una convivencia cordial.
En un número anterior de ANTOLOGÍA publicamos una entrevista
con varios turistas acerca de lo que les gustaba de Sitges y de lo
que no les gustaba. Evidentemente, lo primero ha ganado de sobra
la partida, pues a la vista está. Pero el fenómeno "turista" presenta
m u c h o s aspectos. Los que podríamos llamar "exteriores" — s u atuendo, o, por m e j o r decir, su escasez de atuendo, su m o d o de comportarse, e t c . — no hay necesidad de comentarlos. Nuestras descripciones, por hábiles que fuesen, no lograrían transmitir el volumen de
observaciones que a nuestros conciudadanos les es dable atesorar por
nuestras calles y playas. Nuestro propósito es más m o d e s t o : querem o s saber lo que comen y lo que beben nuestros huéspedes veranieg o s ; c ó m o reaccionan, p o n g a m o s por caso, en presencia de una "pael l a " V a la vista de nuestros c a l d o s . . .
U n o , por desgracia suya en estos tiempos, no es hotelero ni propietario de ningún bar, pero amigos que ejercen esas dignas profesiones nos han informado de lo que pretendíamos saber.
Procederemos por grupos étnicos y empezaremos por los franceses,
que sin duda por razones de vecindad son los que suministran un
m a y o r contingente de turistas.
Franceses. — Aunque se ven algunos durante los meses de m a y o
y junio, la m a y o r afluencia la registran julio, agosto y septiembre. Casi
nunca vienen solos. Suelen llegar en grupos familiares, muchas veces
con niños.
Según opinión general de los beneficiarios, nuestros vecinos son los
que más pronto se adaptan a nuestra idiosincrasia. Más comunicativos
y parlanchines que los de otras nacionalidades, se conducen sin reser¬
vas mentales. Si advierten alguna deficiencia o consideran abusivo el
precio de algún "extra", se quejan, pero pronto se les pasa, y, desde
luego, casi nunca se da el caso de que formulen denuncias a la m á s
próxima Delegación del Turismo. Además, por lo general, se las in.38
c
^
ÍI
genian — como también los italianos que n o s visitan — para disponer de más dinero del que se les permite sacar de su país, lo que se
traduce en consumiciones extraordinarias y repercute favorablemente
en bares y tiendas.
En l o s establecimientos de bebidas, s i n desdeñar e l , v i n o español,
preferentemente tinto (todos hemos podido ver alguna pareja departiendo amigablemente ante una botella de tinlorro], piden, tal vez
por momentánea nostalgia, pernod o pastís de Marsella. Peor el pernod, que en Francia no suele pasar de los 4 5 grados, pronto lo abandonan ante los sesenta y tantos de la producción nacional.
El francés es sin duda el que mejor sabe comer. De casta le viene
al galo. Desde luego, condimentado todo con mantequilla o margarina,
o, en su defecto, con aceite m u y refinado, lo que, dicho sea de paso,
es apetencia común a casi todos los extranjeros. El francés compone
sus minutas a base de verduras, copiosas ensaladas y pescado. E n
cuanto a la carne... prefieren los productos de los pastos de Bretaña
y Normandía.
Ingleses. — Acostumbran a hacer acto de presencia durante la
primera mitad del verano, y, no sé por qué razones, abundan los matrimonios ya maduros, rara vez acompañados de hijos. Son serios,
casi solemnes, y, por lo general, como la mayoría de e l l o s , sólo habian s u propio idioma, sin hacer el menor esfuerzo por aprender las
palabras "cerveza" y "café". Únicamente disponen de las cincuenta libras (ahora creo que son cien) que les permite llevarse su Gobierno, y
hacen sus cálculos. S o n m u y correctos, m u y deferentes, pero no toleran el menor desliz en los precios, lo que m e guardaré mucho de censurar.
Los primeros días se sientan en un bar y toman un whisky, pero al
tener que desembolsar cuarenta o cincuenta pesetas, pronto se abstienen de su bebida predilecta, y entonces piden Malvasia o un licor español, como por ejemplo Calisay. También les gusta el vino español,
sin duda porque el precio se acomoda a su presupuesto. Y, claro está,
el coñac nacional. Son seguramente los que más beben.
También los ingleses saben comer, aunque su minuta es menos
variada que la de los franceses. Verduras y ensaladas, huevos y hervídos es lo que más prefieren.
Alemanes. — S o n recién conocidos, pero su proverbial concepto
de la disciplina — tan apreciada por los hoteleros — , su discreción y
sus esfuerzos para hacerse entender les hará ganar muchos puntos en
la competición turística.
39
^
Sin duda por desplazarse a través de agencias de viajes, suelen
llegar en grupos. Sus estancias son cortas: ocho o quince días.
Y, cosa curiosa, aunque todos, sonrosados y ebúrneos, presentan
el aspecto de estar bien alimentados, son, entre todos los turistas, los
que más comen. Silenciosos, lo engullen todo, sin distingos de ninguna clase. Y beben lo suyo, sobre todo, vino, blanco o tinto. La cerveza la encuentran desangelada.
Otras nacionalidades. — Desde el punto de vista gastronómico,
c o m o en todos los demás aspectos, los suizos n o presentan un frente
compacto. Comen y beben según sean de los cantones franceses, alemanes o itahanos. Coinciden, empero, en su preferencia por las sopas
vegetales, los fiambres y el p o l l o . Suelen hacer su aparición en m a y o
y junio.
Los irlandeses acostumbran a venir por grupos m á s o m e n o s numerosos. Abundan los grupos de señoritas, cuya circulación sanguíparece avivarse bajo el influjo de nuestro sol y al conjuro de nuestro
substraturn ibérico. A los irlandeses les gustan los b o c a d i l l o s regados
con cerveza, y, si les sobra el dinero, toman c o m o aperitivo una copa
de Dubonnet o de Byrrh, lo que, cosa singular, n o beben los franceses.
Norteamericanos se ven m u y pocos, por desdicha de los hoteleros.
\ eso por dos razones: en primer lugar, c o m o encuentran escaso el
desayuno, piden "extras", y, en s e g u n d o término, consecuencia del
anterior, comen poco a la hora del almuerzo.
Por l o general, todos los extranjeros piden, el primer día, u n plato
típico del p a í s : "zarzuela", "paella", "romescu", etc. U n a particularidad de la "paella" es que a los que les gusta — del 8 0 al 9 0
por 1 0 0 — la encuentran sabrosísima, pero a los que no les gusta les
repugna en absoluto.
En los hoteles y pensiones, los primeros días acuden todos con
puntualidad a las hora.s señaladas para las comidas. Luego, poco a
poco, v a n adaptándose a la idiosincrasia del país.
Algunos beben c o n el m á s completo y absurdo desorden. El dueño
de u n bar m e contó que, un día, u n irlandés s e tomó, e n el espacio de
media hora, lo siguiente: un cacaolat, un pippermint, una naranjada
un pernod y . . . un café con leche.
Los irlandeses son capaces de e s o , y de pasarse setenta días sin
comer.
SALVADOR MARSAL
40
^
^
>^
ÍI
•a
UNA NIT EN EL MAR
^ A D A migdia trobava Quim, i sempre el sorprenia en la mateixa
p o s i c i ó : assegut a la muralla, les cames penjant, mirava, sense
aíçar-ne la vista, el mar. Els ulls li brillaven, i per la seva cara corria
un somriure beat. Es veia que el minyó era feliç, submergit en aquella contemplació, que feia hores que durava.
Quim té disset anys, i és fill i nét de mariners. Millor, és fill del
mar. Si no sabés on viu, diria que el m i n y ó no té altra casa que la
closca de fusta que fendeix l'aigua; ni pares — p e r ò el patró de la
barca, aqueix h o m e escàs de paraules, que li diu, només, "Apa",
quan és l'hora d'anar en mar, és el seu.
Quim no es mira les noies — n o pot, perquè té una altra enamorada. Quim no aprèn en els llibres —perquè sap d'una altra saviesa. Quim no va al cafè, ni juga a cartes — p e r q u è s'asfixiaria
en l'atmosfera viciada, ni sabria lluitar amb els altres homes. Quim
surt a pescar, i després es queda tot el dia mirant el mar. Quan el
posen, a la platja, a apariar les xarxes, n o fa res de profit: bada,
mirant les onades. S o n pare remuga: "Ets un gandul". Ell, però, ni
el sent. Somriu d'un ruixim d'aigua que li ha arribat als peus.
Quim no em decepciona mai. Si m'hi assec al costat, ell e m mira,
només, sense obrir la boca, content que un s'ajunti a la seva contemplació. Així ens estaríem hores i hores. Per què dir-nos res? D e
tard en tard, ell obre la b o c a : "Ara s'alça el llevant". I m'aclareix,
com jo faig semblant de no adonar-me'n: " A l l à al fons, no el v e u ? " .
í torna a emmudir. Quim viu d'esquena al m ó n , no sap res de les
passions que l'agiten, de les bregues dels homes. Per ell, només exis¬
teix el mar.
Quim i jo tenim punts de contacte. Cada dia ens aboquem a
mirar el mar, cada matí el trobem nou. J o , però, no hi havia anat
mai, endintre. Ell, Quim, és fill del mar, pur de tota màcula. Al seu
41
]»
ÍI
•a
costat, jo feia figura de fill pròdig. Un dia va dir-me: "Per què no
ve, una nit, a sardinals?". V a i g ser temptat de fer-lo enrabiar. Anava
a dir-li: "El mar, no et pensis, és com la terra. La terra dóna fruits
segons les estacions: els pèsols, les faves, les patates, el raïm, el
préssec, la cirera. Igual que una moda. El mar també: la temporada
de la sípia, la del calamar, la de la sardina". V a i g contenir-me a
temps, perquè Quim hauria pres un gran disgust, i s'hauria separat
de mi.
V a i g respondre a la seva pregunta: "Avui mateix", i el m i n y ó es
posà content, amb la mateixa alegria del missioner que ha convertit
un negre. S'alçà, em digué: "A les deu sigui aquí", i desaparegué.
E m féu l'efecte que no podia contenir la seva alegria, i que se n'anava, ja, a fer els preparatius de l'expedició.
Abans de les deu ja hi era. Quim, però, se m'havia avançat. El
vaig trobar feinejant dalt de la barca. En veure'l, em vaig refermar
en la meva idea: aquella era la veritable casa del meu amic, i ara
l'endreçava amb l'esment de qui es prepara a rebre un hoste. Quim
e m demostrava que aquesta mar és nostra i és grega: aquest culte a
l'hospitalitat, on l'havia après, doncs, el m i n y ó ? I, per què Ulisses
s'atardà deu anys navegant, sinó perquè estava encisat pel mar?
Tot seguit, en pujar a la barca, se m'esbandiren aqueixes idees
llibresques, perquè Quim, ell sol, és una cultura. Arribà el pare del
noi, Quim el Vell, i donà ordres de menar la barca en mar. Tota
la tripulació, arromangats els pantalons, donant l'espatlla al fustam,
empenyia de valent, al crit acompassat d e : " U p . . . V a ! " . A dalt, nom é s el vell i jo.
La barca es mogué, es decantà a un costat, empenyeren amb més
força, i lliscà dins l'aigua. Semblava una núvia en enfilar-se al tàlem.
Era lliure, en el seu element. Pujaren els mariners, Quim el primer,
cames i peus regalimant d'aigua.
Espetegà el motor. Aleshores vaig enyorar les veles antigues.
Pensava en la mar nostra, que omplien les naus del Rei. Quim no
en sabia res d'això: ni de la flota reial, ni de la tela blanca que,
abans, havia fet.moure la barca de Quim el V e l l . Quim el Jove havia
nascut en l'època del motor. Ignorava la innocència de la vela, a
l'albir del vent.
Pensant en això, veia allunyar-se la gent que es passejava per la
Ribera. Es feien menudes les persones que seien en els cafès, i els
llums i les cases, distants. Com més me n'allunyava, més el poble
m'anava cabent en un p u n y : el bastió roquer de l'església s'ajuntava
42
c
„
!5
•a
a la punta de Les Coves. Ens submergíem en la negror; només, al
lluny, els llums de Sitges que titil·laven per a mi.
La barca s'havia parat. Havíem atès les dues barques petites, que
ens esperaven. Els llançaren un cap de corda a cada una. Encengueren els llums: dos ulls potentíssims, a cada barqueta, que inundaren
l'aigua de claror. La pesca anava a començar.
Quim el V e l l havia encès un caliquenyo, i era a proa, fits els ulls
en el mar. D e tant en tant, sense decantar la vista, feia un senyal al
timoner per a indicar-li la direcció que havia de prendre. El meu
Quim m'ho explicà: buscava els bancs de sardina. Quim el V e l l tenia
un lluc infal·lible, com ningú, per a saber on podien trobar-se les
ramades de peixos, cada nit. Avançàvem, doncs, lentament, com fent
tentines, pels camins del mar. N i n g ú no deia res, tothom mirava l'hom e de la proa, talment un bruixot que preparés els seus encanteris.
Jo, mentrestant, m'abocava i deixava les mans al grat del corrent. I x s tenia sota mateix de la superfície de l'aigua, i les mirava i
n o em semblaven meves. Eren verdes, fluïdes, semblava que anessin
a dissoldre's. M'aplicava a mirar endins, a la claror dels fanals. Pressentia que teníem moltes braces de profunditat. Veuria acomplert el
m e u secret desig, en embarcar-me amb Quim? Descobrir el secret
del mar, en plena nit. Què era aquesta cosa que es resistia a la mà,
però que e m lliscava entre els dits? Com era aquesta mar, aquí ma¬
teix blanca i verda, m é s enllà, voltant-me, negra c o m gola d'infern?
Diuen que al fons de tot hi ha roques, i muntanyes també, p e i x o s
estranys que hi viuen i que no pugen mai. B a h ! Què m'importava,
a i x ò ? Tot el més, una imatge deformada de la terra, com en allò
de les collites, que havia pensat dir a Quim. Jo volia conèixer l'essència, el missatge, de la mar.
Cansat, vaig incorporar-me. Tothom estava de cap a la feina.
Eren al fort de la pesca. E n les caixes plenes de gel, hi anaven posant les sardines. Per damunt del feineig dels homes, vaig mirar al
m e u voltant: ens havíem endinsat tant mar endins, que es no es veia
cap l l u m de Sitges. N o m é s , tot al voltant, el mar pressentit. V a i g
pensar que, al poble, la jovenalla encara devia ballar, en les pistes
sota els arbres. Que els tocatardans romancejaven, en les taules de
cafè. Que els homes es veien, es sentien solidaris els uns dels altres
Aquí, jo sol, voltat de soledat. Perquè els altres — n i Quim el Jove.
tan s o l s — no m'eren companyia. Lluitaven, oblidats de mi. Alesho
l e s vaig comprendre que la nit del m a r ens dóna la soledat perfecta
que enfronta l'home, nu, amb el seu destí. La por m'invadia, en sen
tir agitar-se, prou meu, el teló de fons de l'eternitat.
43
T3
BJ
>^
ÍI
Començava a clarejar, quan emprenguérem la tornada. E m sentia
alegre en reveure, al lluny, petita, la silueta del poble. V a i g dir, sense voler-ho, en veu alta: "L'alba dels dits rosadencsl". Quim, que
h o sentí, va demanar-me: "Què ha d i t ? " Li h o vaig aclarir: " N o
m'ho he empescat j o , que h o deia un home antic, que devia haver
corregut molt per aquesta mar. Es deia Homer". Quim féu, aleshores: "Es bonic, aquest nom. M'hauria agradat conèixer l'home que
deia aquestes coses".
Tornats a la platja, Quim —privilegi de fdl de p a t r ó — s'asseia
amb m i a contemplar el mar. N o ens dèiem res. Jo pensava que
m'hauria agradat conèixer-los — a ell i al mar.
RAMON PLANAS
c
•
(D
X
•a
44
CAMINS ESBORRATS
(DRAMA
EN
DOS
ACTES)
p e r J o s K P ROIG I RAVENTÓS
A la meva néta Mercè Segalà i Roig,
que va obrir els ulls a la llum de la
vida i els ya cloure, per sempre, el
mateix dia de néixer.
ACTE P R I M E R
Una sala d'una pensió elegant amh dues portes laterals. Al centre hi haurà una consola amb un mirall. Quadres amb gravats.
Una tauleta al mig. Un tresillo i cadires.
EM alçar-se el teló no hi ha ningú a l'escena. Es sent trucar el
timbre llargament.
Unes veus interiors arriben a l'escenari.
ROMEU
Bon dia. El senyor Serra ?
MINYONA Passi un moment a la saleta. Qui he d'anunciar ?
ROMEU
El director del Banc Ibero.
MINYONA Perdoni un momentet. El senyor Serra ha dit ? Com que ahir
van arribar dos senyors d'Amèrica, preguntaré on és l'habitació del senyor Serra. Segui un momentet.
ROMEU
Digui-li que sóc aquell senyor que ell va citar a les nou del
matí. El director del Banc Ibero.
MINYONA Molt bé diu. Un moment ! (Surt per la porta de l'altre cantó
per on han entrat.)
ROMEU
Molt bé. Tinc una mica de pressa!... (Espera, i mira detingudament els gravats de la saleta, d'esquena al públic. Mira el
rellotge amb
neguit.)
SERRA
Bon dia, senyor director ! Perdoni la presentació. M ' h e adormit !
ROMEU
Bon dia, senyor Serra. ¡ Potser he estat una mica massa matiner !
SERRA
NO, senyor ; és l'hora convinguda. Puntualitat exemplar (mirant-lo amb detenció). E m sembla que el recordo jo a vostè!
La seva fisonomia m'és familiar !
ROMEU
Jo també a vostè el tinc present! I d'on?...
45
0)
T3
BJ
X
C
o
T3
R o m e u ? . . . R o m e u ? . . . Sí V o s t è es d i u Ignasi?
J u s t ' Ignasi Romeu i Rovira, per servir-lo!
E x a c t e ! A través de vint-i-cinc anys d'absència, encara ens reSl.RRA
coneixem ! Quina alegria ! Companys de tasca ! A la secció de
cupons al Banc Ibero ! Com lian passat els anys !
Justí I^erò el seu nom... No s'anomena Riera
ROMEU
lí.Kacte! No és just que ens tractem de vostè. (Tanca les dues
SERRA
portes.)
Té raó.
.
,
ROMEU
F s clar' TuteRem-nos com en la nostra joventut! Aqm, amic
SERRA
komeuVsóc el senyor Serra. Es el meu cognom de mare,, perquè
¡i o? el senyor Riera, fos descobert per ia policia, avm a n i n a
a dormir a la presó!... Estic molt conten de veure t fet t o t
un director d'un Banc tan important com l'Ibero ! A tu et parlaré com si fossis el meu confessor. (Mira attr<: eop les Portes
i diu, amb misteri.)
Ja saps el que vaig fer amb el Banc...
aquell desfalc! Recordes la quantitat?
Tres milions de pessetes !
ROMEU
Bona memòria!
VSERRA
Ho recordo tot perfectament. ¿ No veus que vaig haver d anar
ROMELî
a declarar mil vegades?
Estic de sort! ¡ E n trobar-te a tu, m'estalvio de fer una conSERRA
feïsió que sem¿re és dolorosa ! Confio en la teva honorabilitat, en la teva amistat, per parlar confidencialment. , E m mereixo el perdó, perquè he complert la penitencia en patir tots
aquests anvs ¿el: rehabilitar-me! Però fins avui no he pogut
tornar Iionradament. Confio en la teva...
ROMEU
Imagina't que porto una sotana. Secret de confessió!
Mossèn Romeu!... Vaig desaparèixer i ningú no pogué seguir
SERRA
el meu rastre.
Just!...
„ ,
.
ROMËU
Vai°- ama'-^ar-me a casa de la meva xicota. E n aquell barri
SERRA
n i n r f ño em coneixia. Vaig estar un mes tancat sense comunicar-me amb ningú. I.a poUcia va deixar de <=etc^ar-me i vaig
fu"ir cap a l'Amèrica amb un altre nom. Vaig anar. a raure a
unes terres inhospitaiàries, plenes de malalties Vaig saneja,
els terrenvs, vaig fer unes plantacions, i aquella contrada inhospitalaria, on ningú no podia anar sense P^rúl de la vida^^
es convertí en un verger sa, bonic i productiu. Alia soc com
un d é u ! Fins tinc un bust en una plaça publica ! . P e r o jo
amic Romeu, he viscut amb una espina a cor. Sempre amb la
por de morir sense abans poder tornar la quantitat del meu
desfalc!... Avui vinc per això!
Aquest acte és conhortador !
ROMEU
Bon punt el Banc tingui els diners restituïts, jo tornaré a ésser
SERRA
el senvor Riera, rehabilitat davant de la ciutat on he nascut!
Vinc a convertir-me en un ciutadà honrat, digne,
sense espina clavada al cor! La transferencia ja es feta. H a d arribar
d'un moment a l'altre. Potser ara quan entris ^1 « ^ " ¿ ' , 3 ^ 1 ^
trobaràs'
Ara, fet el càlcul de les rendes que el desfalc ha
pORuï donar .a 'l'interès que el Banc fa els préstecs - jo he
¿aículat el cinc per cent, en vint-i-cmc anys, amb els interessos acumulats, fan...
ROMEU
(pensatiu)
Milions!...
SERRA
ROMKU
46
c
0)
X
c
o
o
•a
SERRA
Sí, m i l i o n s ! . . . N o fa m o l t de t e m p s que aquí va passar un cas
i g u a l , però a m b una quantitat m é s petita.
ROMEU
Ho recordo perfectament! Però aquell no va remoure l'enrenou
que va causar el teu desfalc. El teu retrat per tots el 'diaris ;
ofertes de grans quantitats si et capturaven ; interrogatoris
amb tot el personal del Banc ; registres domiciliaris, declaracions ; una tempestat de discussions, recels, injúries a la policia boja cercant-te pertot arreu!... I veus?... com que ningú
no coneixia la teva xicota, no van trobar-te en el teu amagatall! Però avui, amic Riera... vull dir senyor Serra...
S Í , Serra, Serra, fins que sigui altre cop al vapor ! Ja tornaré
després.
Avui estic satisfet de veure un amic desitjant feliabilitar-se
i d'ésser jo qui pugui reunir tot el personal del Banc i donarlos la bona notícia. Els accionistes saltaran d'alegfria ! Aquells
dies terribles de lluites es rosegaven els punys d'ira, de ràbia
i de venjança contra tu. El diner és una cosa sagrada ! Si haguessis sentit tot allò que deien els accionistes de tu ! «El cremarem de viu en viu»!... No vulguis saber!...
Un cop pagat el deute, sentiré que una llosa que m'oprimia el
pit s'alça per alliberar-me d'una feixuguesa mortal ! Quin turment ! I ara quin goig tan reconfortant!...
Llàstima que no visqui el director d'aleshores!....
El senyor Pasqual, aquell sant baró tan simpàtic i estimat de
tothom ?
Morí del disgust !
Què em dius? Es possible!... Pobre senyor Pasqual... Morí per
culpa meva !...
Sí, noi, va ésser una tragèdia ! Es va suïcidar !
{consternat)
Sóc un criminal ! Sóc un homicida ! Per culpa
meva !...
Naturalment ! EU era el responsable de tots nosaltres i de la
caixa. L'injuriaren dient que ell sabia on eren els diners i
com que no podia pagar la quantitat robada... desesperat es
tirà un tret al cap !
(emocional)
Pobre de mi ! Jo que em creia que aquí trobaria
la meva anhelada tranquil-litat ! I sento que una altra espina
se'm clava al pit!... Axò és espantós!... Això no ho puc suport a r ! Amic Romeu, em .sento defallir! No sé què t i n c ! . . . No
em desemparis... (Té un
esvaïment.)
Serra, vSerra ! (sacsejant-lo)
Auxili!... (Toca el
timbre.)
H a n trucat vostès ?
Portin alguna cosa per retornar aquest senyor!... Un m e t g e !
Un metge corrents!..,
(esverada)
Aquí al davant n'hi ha u n ! Corro a cercar-lo!
Què hai passat ?
Un atac. i Vostès no saben si aquest senyor patia alguna afecció de cor ?
No el conec de r e s ! . . . Es la primera vegada que ve a la meva
pensió. Portin el flascó de les meves sals ! Colònia ! Vinagre !
(entra esverada) Quina sort ! He trobat el metge, al moment
que sortia de casa !
SERRA
ROMEU
SERRA
ROMEU
SERRA
ROMEU
SERRA
ROMEU
SERRA
ROMEU
SERRA
ROMEU
SENYORA
ROMEU
MINYONA
SENYORA
ROMEU
SENYORA
MINYONA
47
0)
T3
BJ
X
C
o
T3
A veure! A veure!... Un instant! ja lio veig, és un atac... un
col·lapse!... (Li daim, una Injecció.) Vagin volant a la farmàcia,
a cercar una capsa com aquesta!... Una tassa de cafè! Una
mica de conyac... Té familia aquest senyor?
vSiîNYORA
Ningú no el coneix!... Va arriliar anit!...
]\IiîTCiï
Com se diu ?
SENYORA Senyor S e r r a !
ROMEU
S e r r a ! No t'espantis!...
METGE
Senyor Serra! Respiri profundament!... Obri els ulls!... Mir i ' m ! . . . Respiri!... .'Vixi, aixi... Veu? Ja està millor! El
pols el té millor. Quina diferència!... Ja torna en s í ! Senyor
Serra! Respiri fort!... Té dolor al pit?... No? Millor! Té dolor
al braç? No? Millor!... Ja té coneixement! Potser ha rebut
un traumatisme psíquic!...
SENYORA JO no sé res de r e s ! . . . Això el senyor! Estaven sols!
ROME;U
Vol dir una mala impressió ?
MEÏGE
S Í , senyor! Un xoc moral!...
ROMEU
S Í , l'ha rebuda! E n saber la mort d'un amic seu, s'ha afectat
tant, que tot seguit li ha agafat aquest treball.
METGE
(amb suficiència i gojàs d'encertar la causa) Així ia causa ha
estat psíquica, com jo deia !
SENYORA Si per cas, que se l'emportin!...
MET(;E
Senyor Serra !
MiîTGiî
SERRA
Qui
em crida ?
SENYORA
METGE
SERRA
METGE
Gràcies a Déu!...
Ja estem millor ? Com es troba ?
Molt bé ! Sempre em trobo bé jo !
l'rengui aquesta mica de cafè i veurà com es trobarà bé tot
seguit!... No ha estat r e s ! Que potser estava en dejú?
SERRA
E n dejú i molt cansat ! El viatge en avió m'ha fatigat molt !
Quin neguit he passat per por de caure al mar i no poder
arribar aquí! No sé què m ' h a passat ara!...
METGE
No res. Una mica d'esvaïment ! Una mala impressió ! Una depressió moral ! Total, no r e s ! . . . Animi's!... Prengui aliment
i veurà com recuperarà forces i coratge] A veure. Proví de
caminar una mica! (s'alça, vacillant). Alci els braços, mogui el
cap, estrenyi la m à ! . . . .4.ra amb l'altra mà. Tot ho mou b é ! . . .
Magnífic! Respiri fort. Magnífic!... Estigui tranquil, senyor
S e r r a ! Vagi a desdejunar-se i jo l'espero aquí.
MINYONA Doni'm el braç, senyor Serra!...
SENYORA E m toca a mi que sóc la mestressa!...
MINYONA Ho deia per si vostè volia anar a cercar una clínica (amb malícia ) .
VSENYORA Calla ! Vés, posa el desdejuni ai senyor !
(Er,t SERRA surt del braç de la SENYORA.)
ROMEU
Doctor, què li sembla ? A mi ja em pot dir ia veritat de tot.
Vull saber tota la veritat! Som amics de molts a n y s ! . . . A més
aquí no hi ha ningú de la seva família. Ni ningú no sap que
ha arribat aquí ! I fins ni sé si hi ha algú dels seus que hi
visqui ! Jo, per tant, sóc l'únic responsable de la seva existència mentre estigui aquí
48
c
0)
c
o
o
•a
MEIGB
EOMEU
METGE
ROMEU
ÍMETGE
ROMEU
METGE
R OMEU
SENYORA
ROMEU
SENYORA
ROMEU
SENYOR.I
ROMEU
SENYORA
ROMEU
SENYORA
ROMEU
VSERRA
SENYORA
SERRA
SENYORA
N O crec que de moment passi res ; però no em fa gaire gràcia
que una mala impressió tiagi causat un col·lapse ! fis c i a r que
una mala notícia pot repercutir- a l'organisme fins a produir
la m o r t ! Hi ha casos de mort per esglais! Però... semfire crec
que es tracta de malalts, ja tarais per una afecció que no s'ha
descobert !
EU es veu jove, coratjós ; el seu aspecte és d'un home fort,
pero ve d'un país insà. Vagi a saber si allà ha tingut alguna
afecció que li ha malmès el cor. Una pena!... Un neguit!...
El seu organisme sembla bo ! Ara, un coilapse per una impressió depriment en un home jove, és una mica alarmant. lís
un cas que s'ha d'explorar molt bé !
Jo responc de tot i li prego que no el deixi. Jo aniré al
Banc i tornaré. Vostè, doctor, esperí'm. Mentrestant tranquillitzi^i í procurí que no surti de casa aquest matí. Fóra una
terrible desgràcia que aquest home es morís. La seva vida ara,
per unes hores, és d'una transcendència extraordinària.
Visc aquí al davant. Jo he de sortir un moment. He de fer
dues visites i torno tot seguit. Són aquí prop.
Agafí el meu auto. l'ací les visites i torni. L'espero.
Molt agraït! Acepto el seu oferiment. Fins a r a ! . . .
Magnífic !...
Senyor Romeu, què ha dit el metge ? Està greu ? Pot morir-se
aquí a casa ?
Tranquil-litzi's ! El doctor ha dit que no passarà res ! Però que
cal vigilar ei malalt.
Per vigilar-lo el millor és una clínica! ¿No li sembla? S ' h a
fixat en la cara que tenia ? Semblava un mort ! Jo des que
tinc aquesta pensió, temo la mort dels meus clients como una
plaga! Com un terratrèmol!... No el conec, no sé si té família!
Senyora, no es preocupi. Tot el que passi jo ho resoldré tan
bé com pugui.
j o no tinc l'honor de conèixer-lo a vostè.
SÓC en Romeu, director del Banc Ibero, per servir-la !
.-\h, així, si hi ha diners per entremig, ja no m'espanto tant !
Mentre el metge ens tranquil-litzi i no eiïs alarmi, seguirem el
temporal fins a arribar a port !
Qui és aquest m e t g e ? Sembla llest!... M'ha a.gradat m o l t ! Se'l
veu jove i entès ! Se'l veu intel-ligent !
E S un cas de tenacitat i d'una aplicació i una abnegació admirables ! Es fill de la portera de la casa del davant !'
(admirat).
Fill d'una portera i metge? Magnífic! (Entra
en
SERRA, sol.) Hola, noi, com et trobes?
Bé. Una mica feble, decaí.gut, però bé, i avergonyit d'iiaver
tingut una i:)asea como una senyoreta histèrica !
Estàvem parlant del metge que l'ha visitat.
E S simpatiquíssim ! Es jove i Encantador !
I honest. Li deia al seu amic que és un cas extraordinari d'he¬
roïsme ! Fill d'una portera vídua i amb carrera ! Amb el permís
de vostès els deixo si han de parlar de les seves coses ! Celebro el millorament ! Quan vegi el metge faci-li explicar la
seva vida! Es un cas admiraljle de tenacitat!... (.Surt.)
49
0)
•a
(D
X
C
o
•a
vSliRRA
METGE
SERRA
ROMEU
SERRA
ROMEU
METGE
SERRA
ROMEU
SERRA
ROMEU
SERRA
METGE
SERRA
METGE
SERRA
METGE
SERRA
(confidencialment).
Amic'iReíneu, signes franc. Que he tingut
alguna cosa greu ? He sentit a dir a la minyona d'anar a una
clínica. Què ' tinc ? Estic alarmat!... E m sento aprensiu! Jo
que era l'home més valent del món !
(Entra el metge amb aire
triomfal.)
Ja sóc aquí ! Com es troba ? Ja té millor color ! Tot plegat això
ha estat una ganitis\...
No res. Debilitat. Precisament ahir
vaig ésser cridat per visitar una noieta que estava a l'església
i tot d'un plegat va caure sense sentits. Quin esglai tingueren
els seus pares ! Total no res ! Un cop va haver desdejunat, li
passà tot ! No fa gaires dies vaig visitar un home alt com un
Sant Pau, que va caure en rodó a terra. Tothom va, córrer.
Era taverner. Total, que va treure tot el que havia menjat,
mongetes poc cuites, i va eixorivir-se sobtadament. Una mongetitis ! Un vertigen d'estòmac, parlant científicament !
(admirat, després d'escoltar-lo fascinat).
Vostè, doctor, té una
qualitat esplèndida per a ésser metge, eh, Romeu ? Es humà
i optimista ! Conec un metge al qual per res del món no el
tindria ! E s trist ! Vesteix trist ! Parla trist ! E s un home bo
ner anar als enterraments ! Un home decoratiu per uns funerals!... Pesimista!... Sempre parla de les complicacions! Vostè
anima !
Es recorda que el malalt té una ànima !
Molt ben dit, como tot el que tu dius !
Jo els deixo!... Ja tornaré abans de dinar. Vostè, doctor, esp e r i ' m ! Si vol els enviaré l'auto per donar un tomb per la
ciutat.
Perdoni ! Gràcies de l'auto. Com em miraven els clients ! Jo
em semblava que era el rei dels metges !
Ja ho serà. Tinc bon ull ! Filo les persones a la primera llambregada i no m'equivoco mai. Vostè farà carrera !
No volen el cotxe ?
Vull estar aquí. Tinc ganes de reposar ! T'espero amb ànsia
per saber si ja ha arribat la transferència !
Estigues tranquil. Tot s'arreglarà segons els teus desigs !
Déu ho faci! Adéu!... Segui, doctor, i faci'm companyia. Vetlli
la meva aprensió de malalt sorprès del que m'ha passat ! Expliqui's. Quants anys fa que és metge ?
Sóc un cadell. Total fa tres anys !
Deuria acabar la carrera el dia que va fer la primera Comunió !
No t a n t ! . . . Vaig acabar als vint-i-nn anys. E r a el més jove
del curs. Com que anava sempre amb un company molt més
gran que jo, ens deien la dida i la criatura ! La meva mare
estava contenta que fos amic d'aquell noi més gran i bo perquè
em feia d'ccayo» voluntàriament. I és que vivia a la mateixa
escala ' i com que la meva mare era tan pobra, que no podia
comprar-me els llibres de text, estudiava amb els llibres del
veí i els apunts que sempre prenia a les classes !
Admirable! Voldria que els meus fills ho sentissin això!,..
I les matrícules qui les pagava ?
E m sap greu dir-li-ho. No s'ho prengui com a vanitat!.,. Gairebé totes me les guanyava amb matrícules d'honor!
Esplèndid!... .^dmirable !...
50
c
0)
(D
c
o
a
o
•a
METGE
SERRA
METGE
SERRA
METGE
SERRA
METGE
SERRA
METGE
SERRA
METGE
SERRA
METGE
Estudiava de nits mentre l'araie, la dida, dormia. Eren uns
llibres que feien dos torns de feina com les fàbriques que tenen
molts encàrrecs !
Així vostè no té cap llibre ?
Pocs. Ara s í ! Pocs! Però lii ha biblioteques púl3lique¿ !...
Ja en parlarem d'això, ja en parlarem! I com és que essent la
seva mare una portera, una trista portera, ha pogut donar-li
carrera ?
Es molt llarg d'explicar. Molt llarg i molt trist! Jo sóc un
home que he nascut per patir. H e tingut molta salut, l'únic
patrimoni meu ! Però no he tingut infantesa ! Des del primer
plor que vaig fer en néixer, els meus ulls no s'han eixugat
de les llàgrimes que m'he sentit brollar dins de les meves
parpelles i que jo no he deixat que es vessessin per no acalcar
de fer mes des.graciada la meva santa m a r e ! . . . Si algun cop
plorava, plorava de nits i d'amagat perquè les tenebres eixuguessin les llàgrimes que traïdorament s'escapaven dels meus
ulls !
Que està ben dit tot això! Si els meus fills ho sentien!...
ha meva mare plorava per ella i per m i l . . . Jo amb les seves
llagrnnes plorava per dins. Plorava les meves penes infantívoles! Ella plorava de nits i jo la sentia rera la porta esgarrifat !. Era com dos n u s de llàgrimes que s'ajunten i tots dos
segueixen la davallada dels dolors!...
(admirat.)
Esplèndida idea! Vostè és un poeta de la vida!...
Poeta de! dolor i de la tristesa! A vegades, penso que potser
els sofriments m'han estat útils per fer-me fort de voluntat
com les inclemències dels temps fan forts els mariners !
(entusiasmat.)
Admirable! Interessantíssim ! h'escoito amb
fruïció. Segueixi !
De petit, em vaig donar compte que la meva mare era una
mare diferent de les altres mares, h a meva mare no reia mai.
Les llàgrimes li apagaven els somriures incipients i quan la
veia plorar jo m'entristia molt. He passat una infantesa tràgica, sense il·lusions, sense joguines! Pels reis només tenia
alguna joguina que un veí em deixava al plat. La meva mare
perquè no podia mantenir encesa la il·lusió dels Reis d'Orient,
va revelar-me el secret prematurament. Quina tragèdia fou per
mi saber que tot era una deliciosa mentida, una ficció adorable
1 que mentre jo tenia al cor arrapat el desengany terrible, els
altres nois de l'escala posaven el plat enlluernats d'il·lusions.
La mare em deia «Tu ja ets un home .gran í ja pots saber
aquestes coses» i jo em media l'alçària a la paret amb els nois
de Ja meva edat i veia que érem i¿uals. Però elis amb il·lusions
emonagadores i jo, desgraciat, amb la crueltat del desengany
torturador al p i t ! Sap el que representa això per a l'ànima
d un infant, veure's desemparat de la idea més afalagadora
per un esperit mfantívol ? Esperar les joguines que has demanat en una carta escrita entre tremolors d'esperança ? Aquesta
es la primera amargor que he sentit en ia meva vida! I encara
avui la sento a dins com una estalactita implacable de desenganys que no ha deixat de degotar fel dins de la meva ànima !
Té tota la raó. Segueixi. Això és emocionant !
Després de les primeres lletres en un col·legi de nens polires,
vaig entrar en un hotel fent de f j o o m per servir l'ascensor.
51
S0) T3
BJ
X
C
o
T3
SERR.A
METCE
SKRR,\
3,IEIGE
SERR.A
•NíETGi-
SKKR,\
METGE
El primer vestit estrenat per mi, fet a mida, fou 1 uniforme
i amb els botons dauiats, va semblar-me d'un general. Seinpre
he anat vestit amb la roba vella dels veïns. De moment, 1 uniforme va semblar-me molt bonic, fins que un dia vaig intentar
jugar amb uns nens rics i en veure'm vestit de groom, van
allunyar-se de mi. Quina humiliació ! Aquell dia sí que vaig
plorar ben amagat de la meva mare ! Aquell dia vaig comprendre que el Drimer vestit nou i fet a mida, era una ignomínia,
una deshonra! Sentia una vergonya terrible de sortir al carrer amb aquell vestit nou dels botons daurats. Però en arribar
a casa i veure amb l'alegria que la meva mare prenia els diners
que li duia, tots els meus Desars s'esvaïen. Des d'aquell dia,
ja no havíem de menjar les sobres dels veïns. Jo ja em guanyava la vida! E r a un home prematur, sense cap il·lusió dels
reis i amb un jornal ben guanyat! D'haver-se de Uevar de bon
matí per treballar i fer d'home seriós, van allunyar-me dels ]0cs
d'infant. El cavall de cartró del veí, es féu vell en un reco,
com jo m'havia fet vell prematurament, dins d'un ascensor!
Això és emocionant, amic meu !
Si s'emociona no diré res més !
E S una emoció diferent, que no em d e p r i m e i x ; ben al contrari,
jo voldria que els meus fills ho sentissin! No els fa falta res
i sempre rondinen. L'escolto com si fos el seu pare. Segueixi.
No sé per què ni per on, vaig sentir la vocació d'ésser metge.
Era impossible que la meva mare pogués atendre les despeses
d'una carrera, però jo no em resignava a ésser un groom d'hotel, ni ésser un noi pobre tota la vida, ni un trist obrer! Ni a
haver de passar la vida sempre mirant els aparadors plens de
dolços, que mai no havia pogut tastar, ni veure vestits que
mai no havia pogut estrenar, ni veure gent que reia mentre
jo no podia riure ! Vol creure que fent de groom vaig seguir
els estudis de batxillerat?
Colossal ! Vostè és un tità de la voluntat !
El dia que vaig acabar el batxillerat, era el sant de la meva
mare. Tenia a la butxaca un duro, que un senyor anglès va
donar-me de proniua i vaig comprar una ampolla de xampaiiy
que aleshores valia un duro ; vaig arribar a la porteria i vaig
dir : «Mareta...» — sempre li havia dit mareta ; en diminutiu,
per mi, té més tendresa i la meva mare tan desgraciada, en
necessita tanta de tendresa!-— Com li deia, vaig dir-h «Mareta,
aquí tens el teu fill amb el títol de batxiller». Fou la primera
alegria que vaig tenir. L'alegria que sempre ens havia tingut
oldidats, va rajar dins del meu cor com una cascada de goig.
La meva mareta va riure i }o, llavors, plorava d'alegria. Tots
els veïns van baixar a felicitar-me i molts em feren presents.
Aquell dia, la meva mare, que amb els diners dels diaris vells
i dels ossos que recollia de totes les galledes de les escombraries i dels rosegons de pa sec que es venia als drapaires,
va comprar un tortell. Quin tortell! F'ra com menjar un tros
de cel ! A mi va ,seniblar-me una corona de rei. I després el
xampany. Quin x a m p a n y ! Va semblar-me que bevia or amb
l'escuma de la felicitat!
(cntnsiasmat.)
Vostè és un poeta de la vida! I serà un gran
home. vSe.ííueixi, segueixi! Kl seu cas és extraordinari. Seguei¬
Vostè" serà un ".2:ran
"gran home !
xi ! Vostè
Déu acolleixi el seu vaticini !
c
^
^
^
SERRA
METGE
SERRA
JNÍETGE
Es ambiciós ?
Gens ! No gens ! Només tinc un ideal. Fer feliç la meva mare !
Poder, amb el meu treball honrat, tornar-la al lloc que li correspon. La meva mare és com una reina que h a perdut el seu
tron i jo vull que torni a seure al tron perdut. Si tot va com
fins avui i guanyo unes oposicions, l'any vinent podré posar
pis. Ara tinc una cambra rehogada a un veí -^la dida— per
visitar i llavors la meva mare no farà més de portera. No haurà
de fregar l'escala. Vostè no sap la llàstima que em fan les
dones que freguen les escales ! No les puc mirar ! Quina humiliació fregar a terra !
X la carera, còm la va fer ?
De primer fent de mosso d'una farmàcia, després fent de practicant. Això m ' h a seryit de molt. Pels remeis conèixer les fórmules dels metges eminents, aprendre el tracte social, cosa essencial per ésser un metge h u m à i, per damunt de tot, rela¬
cionar-me amb gent de la bona societat. La farmàcia era d'un
apotecari ^ molt senyor i de molt bona família. Després vaig
entrar d'intern en una gran clínica. Allà m ' h e fet metge de
debò, al costat de les graus eminències de la ciutat i veient
malalts de tota mena. Quan vaig acabar la carrera, sabia moltes coses i ben apreses i aquí em té disposat a lluitar per la
meva mare mentre Déu me la conservi. Vull fer-la feliç! Vull
veure-la riure ! Si jo sóc un home sense infantesa, cosa senziUament tràgica, eUa ha estat una dona sense joventut. Tots
dos hem estat uns dissortats, però encara som a temps a viure
una mica, a respirar el goig de viure sense estretors, a escoltar
les hores reposant i sentir la manyaga de la felicitat que, penedida, abans de morir-nos ens vol fer tastar un món inconegut
per nosaltres.
SERRA
No sóc un home de lletres, sinó de negocis, però he llegit alguna cosa i en escoltar-lo m'imagino que escolto aquells marrecs
miserables que l'un anava descalç per tal d'estalviar les espardenyes, i arribà a ésser Sant Pare i un altre arribà a la
ciutat, miserable, i després fou el pintor immortal, Marià Fortuny ! Veig el seu esdevenidor radiant. Vostè té una simpatia
fascinadora ! Voldria ésser el seu padrí per protegir-lo generosament, sense ofendre'l. Vostè es mereix trobar totes les
facilitats per poder fer una obra magna dins la professió,
com aqueUs cèlebres metges que han estat benefactors de la
h u m a n i t a t ! S'ho m e r e i x ! E n bona fe que s'ho m e r e i x ! Vostè
és un home d'una vida heroica perquè ha triomfat amb sacrificis!...
METGE
SERRA
I misèria, sempre amb misèria !
Vostè serà un exemple de tenacitat i amor filial edificant! Còm
li vingué la vocació d'ésser metge ?
Sempre he sentit aquí dins del pit una força impetuosa que
m ' h a inspirat a fer bé a tothom!... Com he patit tant i sé com
és^la terrible mossegada del dolor de penúria, voldria fer del
món un paradís de felicitats i com la malaltia és una enemiga
de la ventura, voldria que tothom tingués salut!... Que tothom fos feliç! Misteris de la vocació!...
I el seu pare de què va morir ?
Senyor Serra, ara vostè ha posat el dit a l'úlcera sensible...
Això^és per a mi una tragèdia!... Val més que no en parlem!
A més, per què molestar-lo amb una conversa desagradable,
METGE
SERRA
METGE
53
0)
T3
BJ
X
C
o
T3
SERRA
METCE
SERRA
METGE
SERRA
METGE
SERRA
METGE
SEI'.RA
METGE
SERRA
poc higiènica per a vostè, que li convé repos d esperit ? H e de
confessar-li que vostè amh les seves afalagadores frases, gairebé paternals, em predisposa a les confidències més íntimes!...
Sí... vostè sent per mi una simpatia com ia que sento jo
per vostè, com si una amistat sobtada hagués brollat entre
nosaltres... però... no goso...
Si vostè no gosa, jo li ho suplico. No li dic que ho exigeixo,
perquè no tinc amb vostè cap lligam familiar, però si, per
exemple, fo,5 un nebot meu, li lio exigiria!
(dubtant.)
Si vostè és una ànima generosa i té el do magnànim de saber escoltar, cosa molt rara, li abocaré el que porto
a dins i que em corseca!... Jo sóc un home roí, mesquí, menyspreable...
(sorprès.)
Quin disbarat!
Deixi'm dir. Sí, roí! No s'esgarrifi!,.. E m sento dolent per
dins... perquè tinc a dins clavat un enigma de la .meva vida!.,.
Hi ha dins del meu naixement un misteri per a mi aclaparador !
La meva mare diu que és vídua, però jo no lio sé del cert.
Ho dubto. Jo, això no li he dit mai i em moriré sense revelar-li aquest secret que em mata !
Comprenc el seu turment ! Segueixi que m'interessa molt això
que em diu ! Quins indicis té.? No pot ésser una mania o una
fòbia ?
Una tarda, un noi company meu del col·legi de nens pobres,
on jo anava, va dir-me «bord». Jo no sabia què volia dir bord
i després, en aclarir la significació d'aquesta paraula, vaig
veure'm perdut... perdut per sempre m é s ! . . . Vostè no pot imaginar-se el mal que em va fer suposar que jo era fill natural...
b e moment vaig sentir una força impetuosa que m'atiava a
rebel·lar-me contra la meva mare... Vaig proposar-me explicarli el fet i no vaig tenir valor... I si no era veritat? Per què
el corcó meu havia de sembrar-lo a la meva mare ? Després,
en comptes d'odiar-la la yaig compadèixer !... Per què? No ho
sé ! Es a dir, sí que ho sé : perquè havia passat misèria^ com
jo. No m ' h a estat possible esbrinar si és vídua o no, però des
d'aquell dia la meva ànima s'ha armat d'una constant observació de tots els actes de la vida, per arribar a ia veritat.
Tís molt natural.
Per què a casa no hi ha cap retrat del meu pare ? Per què no
hi ha el retrat del dia del casament com vei^ a totes les cases
dels meus amics? Per què la mare, dona piadosa, em fa. dir
un Parenostre per ais avis í mai no em fa dir cap oració per
al meu pare? Per què no me l'anomena mai, com si mai no
hagués existit ? Per què a casa no hi ha ni un sol objecte del
pare, com un trofeu de la seva vida conjugal ? Ni un bastó, ni
una agulla, ni una pipa, cap record d'aquells que es troben
sempre a les cases on la mort ha arrabassat la vida d'un pare !
Tan sols un objecte que fos guardat com una relíquia ! No
r e s ! . . . No és nn misteri això?
Es veritat, té raó !
Aquest enigma és per a mi un m a r t i r i ' i una preocupació, perquè per a mi és una baixesa i un afront tan abominable abandonar una "dona i un fill, que pateixo l'obsessió de cercar el
meu pare. No el molesta la meva història ?
.'\1 contrari. Segueixi ! Si jo li puc servir per a esbravar les
54
c
0)
(D
c
o
a
o
•a
îilETGIÎ
SERRA
MET(;E
SERRA
MRTCE
SI;RRA
METGE
SERRA
METGE
SERRA
METGE
ROMIÎU
:\rETGic
ROMETJ
SERRA
MET(;E
SERRA
METGE
SERRA
seves penes, desfogui's ! Si vostè m'iia salvat d'un atropell, jo
estic en deute amb vostè, i cregui que si pogués salvar-lo de
les seves sofrences, ho faria de tot cor !
Gràcies ! Imagini's el turment implacable de sentir odi per un
home que no ^he vist mai i potser veig cada dia ! Sofrir l'obsessio mortal, sí, mortal, d'imaginar-me que el meu pare és un
home benestant que m'ha fet passar misèria ! Quin neeuit
sento aquí dins del pit en veure que un fantasma", nit i dia,
em martiritza i que no puc trobar-lo m a i ! . . .
I si un dia el descobrís, què li faria ?
Matar-lo !...
Un jove culte com vostè... No es posi manies ah cap !
No sóii m a n i e s ! Us la força terrible de l'enigma! Es la set de
rehabilitar la meva mare ! Es una ferida que porto a dins i
que mai no ha estat pellada per una resignscio, ni per una
alenada de consol ! Quan vaig pel carrer i m'imagino que el
qui va al meu davant o seu al meu costat al tramvia o el qui
1 i r e n cafè prop meu, pot ésser el meu pare, em desespero!...
No poder venjar la infàmia d'haver abandonat una dona i un
fill a les inclemències de la misèria i la vergonya!... I més
essent la meva mare una dona bonica i bona i una mare abnegada fins a l'heroisme! Be cop i volta, sento un interrogant
torturador! Per què la meva mare, si és vídua, no s'ha tornat
a casar, essent una dona tan formosa, tan intel·ligent, tan j o v e '
Que h sembla de tot aquest d r a m a ?
E s tot un d r a m a ! I al noi que li va dir «bord», no l'ha vist
mai més !
No. Mai més ! Va desaparèixer del col·legi. Van dir-me que el
seu pare era un home que tenia un càrrec i que van destinar-lo
lluny i no deixaren cap rastre ! Un enigma cruel, senyor Serra !
Vostè, bé porta un cognom ! Valentí...
No, senyor ; aquí al barri em diuen el nom de pila perquè em
coneixen de menut, però jo em dic Valentí Riera!
(sorprès.)
I la seva mare, còm se diu?
(Truquen.)
Ueu ésser el senyor Romeu. La meva mare (tot anant a obrir
la porta) es diu Eulàlia Floriach.
(En .Serra, sorprès, s'esvera i tremola. Fa un esforç
suprem per dissimular la
impressió.)
Fins ara, heu estat petant la xerrada ?
H a estat un monòleg ! El xerraire he estat jo, senyor Romeu !
Còm te trobes?
(Fent un esforç.)
Bé. Molt bé. Tinc un metge candidat a
eminència, a celebritat!...
Jo els deixo perquè vostès han de narlar de les seves coses !
Fins a la tarda, si Déu vol!...
~ S l o \ t agraït. Ja em dirà quins són els seus honoraris !
Què sé jo ! El que no sé fer encara, és cobrar ! E s una assignatura que no existeix a la Facultat de Medicina!... Fins a la
tarda !
Torni ! Vull anar a Montserrat. H i tinc un parent frare i vostè
doctor, m'acompanyarà. No m'atreveixo d'anar-hi sol!... M'he
tornat aprensiu, jo" que era l'home més valent del món!...
0)
•D
(D
X
C
2
0)
o
&
•D
MKÏCE
KOMEU
SFRRA
RoMEL'
.SERRA
ROMEU
SERRA
ROMEU
SERRA
ROMEU
Vostè m a n a ! Fins després! { S u r t . )
Què e t pas::,a? Ouè tens? l í r i t à s altre cop pàl·lid!...
(s'abraça amb en Romeu.) Només et tinc a tu. No em deixis!
Tístic desesperat!... ,'Vquest metge és fili m e u ! . . .
Vés, liome, vés ; no diguis ximpleries !
(aclaparat.)
No en tenia prou amb el feix de les responsabilitats de la mort del senyor Pasqual, que ara em veig com
un criminal, com l'iiome més repu.gnant del món, que lia fet
desgraciada uua dona i un home!... No tinc perdó de Déu!...
A.juda'm ! Ajuda'm... que sóc un nàufrag! Sóc un mort per
dins, sóc un cuc repugnant!... No sé què he sentit escoltant
aquest xicot ! Una mena d'atracció irresistible per mirarlo^, per
escoltar-lo, per ajudar-lo... com si de la meva s a n g . s o r t í s un
impuls per fer-li una abraçada! Per què? Serà un i n s t i n t . d e
pare? No lia estat el meu pecat sols el desfalc pecuniari !. Això
no ha estat res ai costat deis desfalcs espirituals irremeiables
que he troliat aquí on cercava la pau benefactora per als darrers anvs de la meva vida! Estic desesperat!... Romeu, estic
perdut!... Romeu, a j u d a ' m !
T'ajudaré tant com pugui ! Tingues serenitat ! Vols dir que no
sofreixes una equivocació? Eiil teu?...
N ' e s t i c se.gur ! per Déu!... Oh, poljre de m i ! No puc encomanar-me a D é u ! ,Sóc un miscraijle pecador!.... Romeu, fes-me
una mercè. Compta el que costa una carrera i él que lia pogut
costar la vida d'una dona i d'un fill durant vint-i-tres anys.
jo estic disposat a donar-los ia quantitat que tu em diguis que
els pugui redimir de la misèria que lian passat. Si fins ara he
viscut amb el neguit de tornar els diners del desfalc, ara he de
viure encadenat pels penediments terribles! No hi ha remei
per a mi ! El meu mal és irreparable. He d'acabar la vida com
un damnât a cadena perpètua. H e fet desgraciat al fill més
perfecte que he tingut, ei que mereix més afecte, més protecció! l/'únic fill que'lionora el meu n o m ! E m sento tan defallit,
que taiiL se me'n dóna viure com morir!
Assossega't, liome ! Tingues serenitat! .Ja has aconseguit el aue
volies. La transferència' ja ha arribat. El teu deute està ext'meit, el teu nom és rehabilitat. .Seràs, altre cop, el senyor
Riera !
(exaltat.)
N o ! Ni m a i ! Sóc el criminal que va matar el senyor
Pasqual ! NÍ) puc descobrir el meu nom fins que sigui a Amèrica, per tal d'evitar un parricidi que em mereixo i ésser la
causa de la lícrdició del meu fill predilecte que m'odia! Vols
una tra.gèdia més terrible ? Ajuda'm, Romeu ! .Jo marxo a Montserrat a passar uns dies dé repòs... De repòs? De tortura!
Però cercaré el perdó de Déu. Tu m'escrius el que he de donar
al fil! i a la mare. Fes números, com t'he dit, i jo des d'allà,
faré una donació!... No em desemparis! Tingues pietat de m i !
Calla. Üna idea. Hi ha una societat benèfica que cada any dóna
premis als qui han tingut constància i fidelitat als amos, als
qui lian fet sacrificis mantenint la família, etc. Hi ha un premi
ai .jove que s'ha guanyat el pa estudiant i ajudant algun familiar. El premi és de mil pessetes, però tu et toodries ampliar
fins la quantitat que vui.guis. .Avui és el darrer, dia de presentar
les sol·licituds. Jo aniré a veure ei metge, li diré que signi una
sol·licitud perquè, ami) el que m ' h a n explicat, és un candidat
ai premi, i com que jo sóc de la junta, ell obtindrà el premi.
56
c
0)
(D
c
o
a
o
•a
SKRKA
ROMEU
SERRA
ROMEU
SERRA
R O í l E U
SI;RRA
R OMEU
ShERA
ROMEU
VSERRA
i ja tens solucionada una donació anònima per començar a redimir els teus perjudicats ! Tot això, si és veritat que aquest
noi és fill teu, que no sigui una al·lucinació !
No és cap al·lucinació, n o ! Es un fill m e u ! N'estic segur! Mans
a l'obra per a premiarlo!
Es casual, però tot ve d'un dia ! Avui hi som a temps ! E t torno a repetir, si tot això no és una fantasia !
Escolta, R.omeu. (Amb misteri.)
No te'n recordes de la Eàlia,
que li dèiem ? Aquella noieta que a tots ens agradava ?
La recordo com si la veiés !
Un disbarat de joventut. Ua vaig deixar esperant un fill i no
m'he preocupat més d'ella! Com si s'hagués mort!... Jo m'esgarrifo del mal que...
No en píirlem m é s ! . . . Tot s'arreglarà! Ves a Montserrat. I per
què vols que hi vagi el metge ?
Tinc por d'anar sol ! Tinc por de morir-me pel camí abans de fer
la donació ! No hi puc fer més ! Vull passar aquests dies al seu
costat, els línies dies de la meva vida que podré fruir de la seva
companyia. Aquest noi m'ha corprès, i en ';omparar-lo amb els
fills que tinc a Amèrica, sento per ell una admiració i una llàstima 1 una veneració fins al punt que no puc passar sense ell ! Es
una visió confortable de la vida d'un heroi. Un heroi fill meu !
Però em fa una por terrible ! Tinc por que aquí descobreixi qui
sóc. Allà a Montserrat, amb els llibres que li'compraré, estudiarà per preparar-se per a unes oposicions, mentre jo ofereixo la
meva consciència al frare perquè em salvi, si és possible ! Fins
ara, he passat per mort... pel meu fill... i la veritat, jo ara, en
passar per mort, no sóc una ficció, perquè per dins, sóc ben
mort ! Ja sé, amic Romeu, que la meva vida serà un turment,
fins a la meva mort ! Viuré sempre afligit per una pena corsecadora ! Ara, el meu cor només és un remordiment que batega
Ijer fer-me viure esperant, com únic consol, l'angoixa de la
mort !
No exageris, home ! Tingues coratge !
EUs, per culpa meva, han passat una mala joventut i jo, per
càstig, he de passar una mala vellesa, aixafat pels remordim e n t s ! (Aclaparat.)
El pecat, Déu pot perdonar-lo, però les terribles conseqüències del pecat, aquestes no perdonen mai ! Són
terribles, inexorables !
No siguis tan pessimista, h o m e ! Coratge, valori...
He vingut a la meva terra adalerat a cercar els camins de la
pau i trobo tots els camins esborrats!... I el més trist és que
totes aquestes penes no les puc confiar a ningú. M'ho he d'empassar tot com una metgia amarga. He de 'mastegar la meva
pena com si fos un damnat. Mastegar una corona d'espines, callar un dolor, plorar una pena sol. ben sol, sense un mot de
conhort ni un plany benefactor ! Tot sol, tot sol, com un gos foll
llençat en un reco de la vida (Plora
convulsivament.)
0)
•a
(D
X
C
TELO
o
•a
ACTE
La mateixa
S E G O N
sala de la
pensió
ROMEU
Si'.XYOR.^
K.()MEU
(una mica neguitós mirant el rellotge). Triguen molt!...
Hauran tingut alguna rebentada.
Els he enviat el cotxe a les set del matí ! Montserrat és a pocs
quilòmetres i ja podrien ésser aquí de sobres!... (Truca el telèfon.) Si em permet, senyora!
SENYORA Faci, senyor Romeu. Vostè està a casa seva !
(Surt neguitosa i entra tot
seguit.)
ROMEU
Diu que són a la clínica a fer un anàlisi de sang del senyor
Serra i del metge !
SENYORA Potser tornen malalts ! Si és així, aquí no vull malalts. Una
clínica! Ja sap el doctor Valentí que ha estat premiat?
ROMEU
S Í , senyora ; jo mateix després de signar el veredicte, vaig telefonar a Montserrat. Estava boig d'alegria!
SENYORA I la seva mare, ja ho sap ?
ROMEU
Potser pel diari. Jo no he fet cap pas per fer-li-ho saber. Més
m'estimo que sigui el mateix fill qui li doni l'alegria !
SENYORA Qui ha donat el p r e m i ?
ROMEU
E S un donant anònim. Sols se sap que és una senyora marquesa milionària, que no dóna el seu nom. Fes caritat amb
la mà dreta sense que ho sàpiga la mà esquerra.
SENYORA Ja s'ho mereix, j a ! Són tan pobres i tan desgraciats!
M.TNYONA Ja són aquí! (Entren en Serra i el metge, triomfants.
La minyona deixa una
maleta.)
MEÏC.E
Bon dia tothom !
SERRA
(S'abraça amb en Romeu.) No sé com pagar-te tot el que has
fet per mi.
ROMEU
Tot està llest!... Tot com volies! Pots estar tranquil!... (Al
metge.) Benvingut, sigui, doctor llorejat! El jurat està convençitt que mai no s'ha donat un premi amb més justícia que el de
vostè!... Que no està content?
METGE
Emocionadíssim !... Contentíssim !... E m friso per dir-ho a la
meva mare !
SENYORA Crec que el premi és una bona quantitat!...
ROMEU
Déu n'hi d o ! Ara no hauran de patir més, ni rebre els malalts
en una cambra rellogada, ni la seva mare haurà de fer de portera... Una rifeta ! Però una rifeta ben merescuda!
METGE
E m friso per veure la mare. .Amb el permís de vostès ! Bon dia,
senyors !
TOTS
( A cor.l Bon dia ! Felicitats ! Enhorabona!...
(Surt la senyora per acompanyar
el metge. Queden sols
en Serra i en
Romeu.)
ROMEU
Còm ha anat l'estada a jMontserrat ?
SERRA
Molt bé !
ROMEU
Estàs més tranquil ?
c
0)
X
c
o
o
•a
SERRA
ROMEU
SERRA
ROMEU
SERRA
ROMEU
VSERRA
ROMEU
SERRA
ROMEU
SERRA
ROMEU
SERRA
Si ; però no del tot. Voldria parlar amb la mare del metge
seiíse que ell ho sabés. E s difícü això! No sé pas còm fer-ho!
Molt fàcil. Jo cridaré el metge a casa meva perquè visiti un
de nosaltres, amb l'excusa que té mal de cap o un mal nnaginari, i l'entretindré fins que" tu telefonis dient que vmgui a
acomiadar-se de tu.
Bts l'home dels recursos!
a fer una visita als meus, hi aniré i llestos ! Encara els trobaré
amb- la borratxera del premi. Diré que vull que em prengui la
tensió perquè tu m'has encomanat l.'aprensio de malalt i ell en
veure que l'envia a cercar el director d'un Banc, saltara d alegria com aquell mati que li vaig deixar el cotxe per a fer
visites.
Molt bé ! Comprené ben bé que hagis arribat a ésser director
d'un Banc !
Un consell. Ara vés amb compte amb la seva mare. De moment, procura que no et conegui, fins (lue estiguis convençut
que és la teva antiga promesa. Dissimula ia teva fisonomia.
Imagina't, si és una dona honrada, el cataclisme que s'armara!
Ets un home formidable! Jo et faria dhector de cinc Bancs!
Amb un en tinc prou i de sobres! No et moguis. Ja donaré
ordres a la minvona de la pensió. Tu, mentrestant, repassa
aquests papers. IVIira si hi ha alguna equivocació. Tmc la sensació de la buidor que sento quan m'obi.ido alguna cosa. No hi
caic!... Ah, s í ; temo que l'Eulàlia em conegui!
E t dono el mateix consell que m'has donat. Dissimula.
Magnífic! E n t è s ! A h ! escolta. Els càlculs els he fet a base
dels vint-í-tres anys de despeses i comptant el cmc per cent
dels interessos compostos. Tot plegat fa una xifra respectable!
I molt agraït de la confiança d'haver signat en blanc la donació. A més hi ha el premi de la societat benèfica.
El que sigui. S'ho mereix tot aquest noi, t o t ! Aquests dies a
Montserrat s'ha portat amb mi com un fill! Semblava que algú
li inspirava a fer per mi tot el que pot fer un fili conscient
del seu deure amb un pare ! Però porta dms 1 espina clavada.
Una espina verinosa, terrible, ardent de ràbia, de rancúnia, de
venjança ; i si sap que sóc ei seu pare, estic segur que em mataria ' Jo prou he procurat esmussar la punta de la llanca amb
que ehi travessaria el cor, però és debades. Ell porta thns de
les entranyes una fúria de gos foll í Déu ens guard que sabes
qui sóc jo ! T'he de confessar que trobo que té raó. Jo al seu lloc,
en pensar que he passat tante,s humiliacions i tanta misèria, potser faria un disbarat, si trobava el culpable de la meva desventura i de la desgràcia de la meva m a r e ! Qums dies de neguit
i de penes, amic Romeu! Jo que venia confiat en trobar la pau
després de restituir el meu desfalc, i trobo tot un mon de conflictes terribles ! Estic desolat ! El suïcidi del director per culpa
meva i ara el confhcte del fill natural!...
Tens creences ?
Sí, ara sí. A Montserrat he fet un profund examen de consciència i avui, amb l'ajut del frare parent, tot ho he resolt
com Déu mana.
59
0)
•D
(D
X
C
20)
o
•D
EoMEu
MINYONA
SERRA
EULÀLIA
SERRA
EULÀLIA
SERRA
EuEÀLIA
SERRA
EULÀLIA
SERRA
EULÀLIA
Així, Déu t'ajudarà! Me'n vaig, no fos cas que el teu metge
hagi sortit de la porteria. Adéu... Ja em telefonaràs quan vulguis que el teu fill torni.
(Romeu surt i en Serra roman sol. Assaja de dissimular
la seva personalitat. Es posa un mocador a la cara, després
cerca una bufanda de la maleta que ha deixat la minyona
i es tapa part del rostre com si tingués un cadarn.
Truquen.)
Senyor Serra : hi ha la portera de la casa del davant, que demana per vostè.
Que passi. (No es mou de la cadira ran de la taula del centre
de la sala, amb la cara mig
tapada.)
E S pot entrar ?
Entri, entri ! Segui.
Amb el seu permís. Quan m'han dit que vostè em demanava
he estat molt contenta ! Jo ja tenia intenció de_ venir a saludar-lo abans de que marxés, per donar-li un milió de gràcies
per tot el que ha fet pel meu fill. Aquests dies de repòs i de
pau a Montserrat, m ' h a dit que havia pogut estudiar molt per
fer les oposicions a una plaça vacant que si la guanya tindrà
un sou fix i podrem canviar de vida. Tenir un piset ! Ara, amb
el que vostè li ha donat...
S ' h o ha guanyat, senyora! Són ben seus i ben guanyats! Ell
m'ha salvat la vida. Jo li he suplicat que no em deixés sol !
Estic alarmat... tinc por de morir-me! EU m'anima t a n t ! . . .
Quan m'ha donat aquell munt de bitllets de banc, plorava d'alegria i m'ha dit : «Mare, compra't tot allò que tothom té i que
nosaltres mai no hem tingut ! Tot allò que els que ho tenen no
en fan cap cas i que nosaltres sempre hem desitjat tenir : llençols
sense pedaços ; estris de cuina que no siguin foradats ; mocadors de butxaca. Comora't un i-«»c+it nou ; unes sabates a
mida ; fes-te fer la permanent i faràs goig de debò ! Jo amb
un abric per si em criden de nits, en tinc prou. Anirem a un
restaurant a dinar per menjar el que tota la vida hem vist als
aparadors i no sabem quin gust té. Mare, avui ressuscitarem
de la vida de miserables!...» Ho deia emocionat. Es tan bon fill
i m'estima tant ! I li faig tanta llàstima, que només somnia en
guanyar-se la vida per viure junts sense que jo faci més de
portera. .A.mb el premi que li han donat ens sembla que hem
tret la grossa de Nadal ! No sé com donar-li les gràcies, senyor
Serra!
El premi el deuen al senyor Romeu. Jo no estava assabentat de
res. EU s'ho ha manifassejat tot perquè és un home excepcional ! A més el premi és merescut. El seu fill se l'ha guanyat
amb tota justícia ! Ara, jo, senyora, l'he enviada a cercar per
que... (Es deixa caure la bufanda. Eulàlia en conèixer-lo fa un
xiscle i s'alça esverada de la cadira. En Serra l'agafa
per
la mà.)
T U ets en Valentí... D e i x a ' m ! No em toquis!...
Calla! No cridis!... A tu i a mi ens convé, per bé del nostre
fill, parlar secretament!... Per Déu, assossega't, tranquil·litzat!
Escolta. Seu ! Només tinc per vosaltres bones intencions 1
(excitadíssima.)
Miserable! Malvat! Cínic! Ara tens bones
intencions, després d'haver-nos abocat a la misèria i a la desesperació ?... I al deshonor?... Mai de la teva vida podràs comprendre la magnitud del teu crim ! Llençar una dona que t'esfiO
c
0)
X
c
o
o
•a
SERRA
EULÀLIA
ROMEU.
EULÀLIA
SERRA
EULÀLIA
SERRA
EULÀLIA
timava, a les urpes de la misèria i de la perdició! Abandonar
un fill a les mossegades de la fam i del fred i de la malaltia!...
Tota la meva joventut perduda per tu i tota la infantesa del
teu fill ofegada per la humiliació més espantosa!... Ja en pots
tenir de bones intencions, que el mal que ens has fet 'és irreparable ! E n s has mort ! Amb l'heroisme del meu fili hem avançat tambalejant per la vida com dos nàufrags que han arribat
a la platja vençuts pel temporal de la vida aspra i desventurada !
Parles com el teu fill...
Com el nostre fill!... Miserable! Encara sembla que no ets capaç de reconèixer la teva paternitat! Butxí!... Que potser dubtes de la meva fidelitat ? Malvat !
Aturat ! No cridis ! No sóc a casa meva !
Un fill le.gítim al braç d'una mare, és una condecoració, i un fill
natural és una ignomínia ! Però amb les dents i amb les ungles,
l'he defensat de la seva desgraciada condició! Amb les mateixes dents i les mateixes ungles que et mereixeries que t'arrenqués els ulls!... Quan va néixer, a la casa de Maternitat, van
dir-me les companyes de desgràcia : «Deixa el fill, que et deshonra», i jo vaig mirar aquell infant que em somreia i m'amanyagava mentre li donava el pit, i, en imaginar-me que aquella
mirada s'havia de perdre en l'aire glaçat d'una borderia i que
aquell somriure es perdria entre les cares de la ,gent indiferent
de la Santa Casa de Maternitat, vaig cridar : «Tot aquest tresor
és per a mi i el vull per a mi». Sentia que dins del cor brollava
una força irresistible d'estimar com mai no havia sentit per
ningú de la meva família ! Jo era mare d'un fill desgraciat,
abandonat pel seu p a r e ! Canalla!...
Eulàlia, et prego que no m'insultis fins a última hora de la nostra entrevista. Estic malalt i lie de parlar amb tu. Tens raó de
tot el que em dius. Parlem del nostre fill, perquè des que el
conec sento per ell un afecte i una admiració i una tendresa
i una llàstima tan immensa, que no he sentit, tampoc, per ningú de la meva família!... Sento el cor abrusat de remordiments !
Ara tens remordiments, després de vint-i-cinc anys d'oblit ?
Infidel !
E n tot el que puguis dir-me tens raó, però et prego, per segona vegada, que tinguis pietat d'un poltre malalt de cos í
d'ànima !
N O m'interrompis. Pensa que fa vint-i-cinc anys que callo tot el
que et diré ! Pensa que no ha passat ní un sol dia que jo no
hagi pensat en tu, que no hagi esperat una carta teva, que no
hagi mirat el nostre fill amb ulls de llàstima, d'una llàstima
aclaparant i que no hagi tingut l'esperança d'un demà que mai
no arribava, de poder veure que el fili tenia pare com es mereixia i jo un espòs, com també em mereixia ! I aquest demà
corsecador, cada dia em duia un desengany. He estat màrtir
de l'esperança, del desig de saber de tu', de' confiar en ia teva
estimació, que m'imaginava igual que la meva per a tu ! H e
estat víctima de la soledat ; Quina cosa tan desoladora és la
solitud com la que he viscut ; sempre allunyada de les meves
antigues amistats i de la meva família ! Sola, sempre sola,
sempre amagada dels ulls coneguts, renunciant totes les meves
coneixences i a fer de mestressa per amagar ei fill de les mi61
0)
•a
(D
X
C
o
•a
rades interrogants
ROMBU
EULÀLIA
SlîKRA
i de les preguntes
comprometedores!
Has estat una dona exemplar!...
(enèrgica).
No
-^^r^'^S^l
<„,nerfi-
iflZf^^^'tí^-'^^^^^
sofrences dels altres, en fuig com de la lepra!
Donaria la meva vida per no sentir les teves queixes!
EULÀLIA
mmsmmsm
SlvRRA
EULÀLIA
SERRA
EULÀLIA
cala la trepitjaven!
Això és terrible! Escolta, Eulàlia, i si jo bagues t o r n a t ?
una bona mare del meu
fill!
•
íiq r t o t l
Estic defallit, Eulàlia ! Sóc un reu d'homicidi i d infidelitat !
c
SERRA
El'LÀLIA
calia!.
Encara fas goig. Eulàlia !
0)
•D
BJ
X
c
_o
o
SERRA
^r^rt^n^n-his^tsrdi^^rtadan^^
siguin escorçons que entrin dms del meu pit, per
62
mossegar
&
0)
•D
el meu cor i deixar-hi el verí implacable dels remordiments!...
N O em costava res acceptar els que m'han volgut, fos en la forma que fos, ho sents? Però he sentit la dignitat de mare i no
he volgut embrutar el nom del fill i no he volgut renunciar 1 esperança' que un dia, un demà que no ha arribat, pogués ésser
rehabilitada per t u !
SERRA
Això és terrible, això és espantós! I més si et digués que anib
la meva dona d'allà i amb els meus fills he estat un desgraciat ha dona es una vanitosa i els fills uns ganduls, i jo només
sóc considerat i estimat pels diners que guanyo. Tots estimen
el meu or, però no estimen el meu cor !
EULÀLIA E s un càstig ben j u s t ! Com no vas comprendre que en mi
deixaves una dona de cor, una dona enamorada...
SERRA
Un tresor que no he pogut...
EULÀLIA
(indignada).
Que no has volgut;!.... (Recalca.nt ¡a
pamula.)
Vol
Dig
per la meva ignorânc....
,
„
de donar-te el cor, et comportessis com un canalla .'·
SERRA
Bogeries de joventut!...
FuiÀLM
E S clar! Què és una dona? No r e s ! . . . N'hi ha tantes i van
tan barates, que no cal preocupar-se, i si una ha caigut, ja
s'alcarà'
I no penseu que una dona té un cor que estima
i una ànima que sofreix i unes il.lusions adorables i unes esperances enlluernadores!... Que una dona caiguda, si no 1 alceu,
restarà a terra per sempre més i serà trepitjada pels altres
EULÀLIA
SERRA
EULÀLIA
SERRA
EULÀLIA
SERRA
EULÀLIA
vençuda per la culpa! Ets per a mi com un llimac repugnant,
caigut al llot de la riquesa !
_]a t'ho he d i t : Ijog^eries de la joventut! Pecats de joventut!...
Que són uns pecats per...
No acabis de dir la paraula. Vols dir perdonables ? I goses dirho tu, cínic!... Bogeries de joventut! E s molt bonic que la
joventut sigui com una embranzida de fera que faci rodolar
una dona i un cop al fons de l'abisme, deixar que s'escoli de
tristesa, desengany i de despit, mentre es festeja una altra
dona! Bogeries de joventut! Crims de joventut!...
Tens tota la raó ! Crims de joventut !
recordar-se d'els fihs que han' posat al món, em ve una ràbia
que m'ofega.
E s veritat !
Un doll d'una llàstima aclaparant m'atueix, però tot seguit, en
pensar que ei nieu fiü s'ha alliberat de ia ignomínia de l'espectacle, de l'afront monstruós de ia corrua d'infants oblidats,
em sento valenta i heroica ! Jo, que un dia en ima,ginar-me
que el meu fili podria fer el matei.s: que has fet tu, vaig sentir
desig de matar-lo, però tot seguit un somriure seu que arribà
0)
•a
(D
X
C
o
•a
63
SlvRKA
IÍULÀLIA
SERRA
EUEÀL·IA
SERRA
RULÀLIA
VSERRA
EUEÀIJA
SERRA
TÍUEÀLIA
SERRA
IÍCLÀEIA
SERRA
RX-LÀEIA
SERRA
s'han refredat sense un alè de consol i han caigut a . terra
sense trobar un mocador perfumat de pietat que les hagi copsades !...
Per Déu, Kulàlia, no m'ataquinis més ! I/a teva eloqüència em
mata !
Pecats de joventut ? Crims airosos de joventut ! Quina plaga tan
funesta! Potser t'imaginaves que el meu fill no era teu? Si has
tingut aquesta idea, creies que t'eximia de seguir el camí de
la noblesa, de la rectitud i del capteniment d'un cavaller digne ?
No em respondràs, no ! La meva sospita se't clava com un
dard al bell mig del cor ! Però, veus ? Tot té el seu càstig !
iVI'ha dit ei nostre fill que ets un desgraciat amb la família que
has format d'esquena a la moral que t'obligaya a casar-te amb
m i ! . . . T'està b é ! F o r t ! . . . Nomé.s has de desitjar que Déu t'enviï moltes penes i moltes desgràcies per expiació de les teves
culpes ! I ara, per què m'iias enviat a cercar ? No serà pel gust
de veure'm !
Et suplico que no parlis amb ironies ni sarcasmes ! T'he enviat
a cercar . per saber si el teu fill sap que jo sóc viu o mort.
Aquests dies, a Montserrat, ha tingut moltes sorpreses. E n
veure que jo tinc una pi.ga al pit ienal que eh, que tinc les
dents separades com ell i que, com ell, de l'ull dret no hi veig
tant com de l'altre. A cada coincidència feia una exclamació.
Ell t'ha sentit a dir sempre que ets vídua ?
Es clar ! Per no declarar la meva caiguda i ia teva canallada^.
Pensa que he cercat un lloc ben lluny d'on vivia perquè ningú
no em cone.gués i viure ignorada i oblidada de tota la ciutat
de la meva joventut.
i\mb tot i això, ell no s'ho acaba de creure.
(sorpresa.)
E s possible?
Sí, Eulàlia, és possible !
Jo em tornaré boja!
(Plora.)
No ploris, dona! No et desesneris ! (Li posa la mà al muscle.)
(indignada.)
No em toquis ! Jo no puc ésser mai més teva!
No volia pas ofendre't ! Perdona !
(desolada.)
1 per què m ' h a servit amagar-me? Jo em tornaré
Í)OJa ! (Plora desesperadament.)
Tu no saps què és plorar com
jo he plorat ! El meu cor ha estat constantment regat amb llàgrimes d'una mateixa tristesa! Plorar sola d'amagat, com si
íes llàgrimes descolorissin la meva deshonra ! E r e n unes llàgrimes que portaven un secret, una vergonya, un recel i una por
d'ésser avorrida pel fill. No eren aquelles llàgrimes d'una mort
de família que són dignes, honrades, i tothom vol eixugar a m b
paraules de consol ! Les meves llà.grimes només podien ésser
estroncades per t u ! . . . i s'han perdut com les .gotes de pluja
que cauen al m a r !
No ploris més ! No t'espantis ! Ja trobarem una solució ! Si
vegessis com tinc el cor d'encongit, sense coratge, sense ànim,
vençut i aclaparat ! No ploris més !
Estic perduda ! Si el meu fill sap la veritat m'avorrirà ! I què
faré jo sense el seu afecte ? I com t'ho ha dit a tu ?
No m'explico que el nostre fill des del primer dia que va visitar-me em fes aquesta confidència ! Sembla un inisteri !_ Jo diria que ell lia sentit dins la seva ànima una clarividència inex64
c
0)
c
o
o
•a
EuÙLiA
S E R R A
EUEÀUA
SERRA
EcEÀLiA
SERRA
EuEÀLiA
SERRA
EüEÀEiA
SERRA
EUEÀEIA
SERRA
EULÀLIA
SERRA
EULÀLIA
plicable i ui'ha parlat com si sabés que jo sóc el seu p a r e !
(aclaparada).
Ja serà això, ja!... Com una telepatia!
N O
s'explica que, de cop i volta, fes una confessió de la seva
passió vindicadora, a mi que no m'havia vist mai !
I a Montserrat heu seguit la conversa ?
Pensa que en aquests dies d'ésser a Montserrat m ' h e interessat
vivament per esbrinar si ell sospitava alguna cosa i, realment,
la sospita ! Tot ve des que un dia un noi del col-legi li va dir
«bord».
(horrorüzada).
Jesiís del cel! Quina tragèdia! El fill bord
Bord, n o ! Bord de pare, sí, pero de mare n o ! . . . ¡ com no ho
sé jo tot això ?
Ell no t'ho ha dit mai perquè és un esperit generós í elevat i no
vol donar-te el disgust que sàpigues que ell sospita de la teva...
Ja. m'entens...
Sí, parla clar. De la meva honradesa de dona ! En una paraula,
que no vol que jo sàpiga que ell sospita que sóc una dona des-'
honrada !
El nostre fill és un home torturat. Sofreix de no poder saber la
veritat. Vol conèixer el seu pare per matar-lo.
(escruixida).
Vol matar-te? Això és monstruós!
Tan monstruós com vulguis, però és un problema que sols tu
i jo podem resoldre. Per això t'he cridat, per veure si podem
fer feliç aquest xicot tan sensible i noble. Arrencar-li l'espina
que el tortura dia i nit. Encara que et sembli mentida i no ho
creguis, perquè jo davant teu estic completament desacreditat
i desautorizat, estic enamorat d'aquest fill nostre que és una
joia. Vull salvar-lo, costi el que costi, d'aquest terrible drama
íntim que el corseca i l'obsessiona terriblement !
(aclaparada).
Això és espantós! Estic desolada!... No sé pas
com podrem sortir-ne d'aquest destret! Quina tribulació!...
Veus, Eulàlia, com avui ens uneix una pena ? Com encara hem
de fer les paus per salvar el nostre fill ? Com després de tants
anys ens hem trobat per anar junts per salvar el fill?
(indignada).
Goses parlar de fer les paus?
Ja sé que tot el que em diguis és veritat, que tens tota la raó !
Ja veus que jo no protesto dels teus insults... de no res i Callo
com un reu confés i convicte ! Donaria la meva vida per poder
esborrar el mal que us he fet, però et suplico la caritat d'una
guspira de cordialitat, una espurna de concòrdia, no per mi.
sino per vosaltres. Però jo sol no puc fer res del que cal, sense
l'ajuda d'una bona mare com tu ! Ell s'ho mereix tot perquè
t'estima com un fill exemplar. Què pagaria jo per veure'm estiiuat
pels altres fills, com a tu t'estima el nostre fill!... Per la meva
culpa, veig amb horror que he perdut la teva estimació, la teva
fidelitat i l'afecte d'un fill encantador!... Ara, tu digues com
ho farem perquè es convenci que jo sóc mort i així salvar la
teva honorabilitat. Perquè sempre més visqui convençut que tu
ets vídua ; perquè visqui convençut que no és fill natural i no
cerqui més el seu pare per matar-lo ! No ho dic per mi, Eulàlia,
perquè jo només puc recollir allò que he sembrat. Els fruits
de la culpa : blasmes, malediccions, rancúnies, odis i venjances!... Hi ha una solució, Eulàlia. A veure què et sembla?
Digues i
65
0)
•a
(D
X
C
o
•a
SFRRA
' •
BUL'UIA
.SiiRRA
Eui,«.iA
SlíRRA
Eui \UA
VSERRA
EULÀEIA
VSERRA
l'iniíir que sóc mort. Morir-me per la seva consciència. Morir¬
me dins de la seva ànima. Un cop a .Amèrica enviar documents
que acreditin la meva defunció amb dates d'anys enrera, i u els
guardes en un lloc que ell u n dia o altre els trobi a ma. i u ,
amb l'excusa que li dones a guardar els documents de la teva
vida passada, els hi lliures sense donar cap importancia, anib la
naturalitat d'un fet normal i consumat. Què et sembla, Bulal i a ' Voldria troljar una solució que fos del teu gust, prescindint de mi. Jo ja sóc un m o r t ! h a meva vida és un desori sense
conhort !
(molt abatuda). Estic esborronada! Mai no m'hauria imaginat
que el meu fill, després de tants sacrificis com he fet, pogués
esljrinar la veritat de la meva vida passada !
Per desgràcia, és aixi !
Pensa, Valentí, que quan la meva madrastra va saber el nieu
estat, sense autorització del meu pare, va treure'm de casa. E m
vaig trobar al mig del carrer, desesperada! E m va venir una
idea terril>le. Fer-me perdre el fill! Tirar-me sota del t r e n !
Vaig entrar en una església i vaig plorar copiosament. M a i
de ia meva vida no lie plorat com aquell dia ! Semblava que el
cor se'm fonia de tant de plorar! Era vespre. No portava n i un
clau al damunt. Una dona vella va apiadar-se de mi i em recollí i aanella nit la vaig passar a casa de la vella. E r a una portera Ella després va fer-me entrar a la Casa de Maternitat, la
casa dels bords. Allà vaig estar entre minyones de servei i pageses enganyades, fins que el fil! va néixer, com un miserab e !
{desolat). Això és terrible!
Un cop nascut, sempre amb la confiança absoluta que tu et recordaries de mi i del teu fiU, no vaig voler deixar-lo, com t h e
dit, abandonat a la borderia, avorrh, sense poder fruir de les
excel·lències de l'amor maternal ! Què havia de fer del doll d estimació que sentia brollar dins del pit eixordant totes les meves entranyes? Estroncar-lo? Negar al fiU el calor dels meus
braços, l'alè de la meva ànima i els efluvis dels meus petons?
Ouè havia de fer de les meves entranyes buides, sense el fill ?
Vaig dissimular, com t'he dit, la meva condició de dona deshonrada fent-me passar per vídua i allunyada de les meves coneixences i convençuda de la meva victòria i ara, com un llamp,
cau ai meu damunt la sospita del nostre fill!... Qum desori!...
Potser una companya d'adversitat de la borderia m ' h a descobert !
Mai de la vida no m'hauria imaginat que iiagués de passar la
pena tan immensa com la que passo!... Estic desolada!... E m
veig perduda! No sé què fer! Senyor, misericòrdia ! Senyor,
tingueu pietat de m i ! Fill, no em maleeixis!...
Eulàlia, oh, com em reconforta veure'ns units per una mateixa
preocupació! Semilla que ei nostre dolor doni una mic_a de pau
a la nostra consciència ! Mira, Eulàlia, si jo tenia .salut, jo mateix
li diria la veritat.
_
Aquesta veritat és tan dura per a ell i tan vergonyosa per a mi !
Tens raó ! S'ha de salvar el fill de les seves angoixes í, a la mare,
de la seva desgràcia!... Estic vençut!... E n Romeu, que és un
amic de debò, i que està assabentat de tot, i que té un talent
extraordinari, ho resoldrà! Ara, en aquest moment, el nostre fill
és a casa seva a visitar-lo, millor dit, ha estat cridat per a tenirlo entretín.gut mentre tu i jo parlàvem. Vaig a dir que el telefonin !
66
1^
^
^
^
^
^
^
^
li
EuÙMA
SERRA
(en veure'l traspostat).
Què tens?
Bm sento un defalliment estrany!... Tinc prohibit pel nostre fill
rebre impressions!... (Prem el timbre.)
MINYONA Mani, senyor Serra.
SERRA
Telefoni al senyor Romeu que vingui tot seguit amb el doctor,
que no em trobo gaire bé.
MINYONA Serà servit!...
SERRA
Eulàlia, no em deixis. Mira, abans no arribi el nostre fill vull
dir-te una cosa important. H e deixat al Banc un passament perquè no tinguis cap més estretor econòmica ! Tot el que hauries
despesat al meu costat si jo hagués estat un bon marit com tu
mereixies. Ho rebràs mensualment.
EDE.ÍEIA
(ofesa i iracunda.).
Això no, "Valentí ; no he vingut a fer de
captaire !
SERRA
Per Déu, no cridis ! Tingues pietat d'un malalt indefens !
EuE.^tiA
Que et creus que perquè ets ric, pots, amb diners, esborrar el
crim de la teva infidelitat ? Quina vilesa !
SERRA
EiíWEiA
SERRA
EuEÀEiA
SERRA
EULÀLIA
METGE
EULÀLIA
METGE
EULÀLIA
METGE
EULÀLIA
Per Déu,
no cridis !
Jo no vull cap diner teu, miserable ! Traïdor ! Els diners que
m'enviïn te'ls tiraré a la cara ! No hi ha cap fortuna al món
per poder esborrar les penes que hem passat. Una dona honrada que estima, no és pagada amb or ni amb diamants ! El
meu amor per tu dins del desvari de la caiguda, encara és viu
dins de mi ! Encara sento, entre les boires de la rancúnia, que
una flama petita com la xinxeta d'un gran temple de tenebres,
Uuu humil i fidel. Fidel ! Fidel, per un malvat com tu ! Diners !
Els maleïts diners ! Això per una barjaula, podria apaivagar les
sofrences, però a mi no, Valentí, a mi no, mai !
Ja està tot fet. Tot està signat ! Si no vols el que jo crec que he
de fer per vosaltres, ho dones als pobres ! Jo he de seguir el
que la meva consciència m'aconsella.
I goses parlar de consciència, tu ? Tens valor de posar-te aquesta paraula als llavis? No sé qui m'aguanta per... (.S'alça, enfuriada.)
(trèmol, aterroritzat).
E m sento venir altre cop aquell defallim e n t ! ! . . . Crida el nostre fill!!... M ' o f e g o ! ! ! . . .
(alarmada).
Valentí!... Què et sents? Truquen. Es el noi!...
(sorprès). Mare, què fas aquí?
He vingut per donar gràcies al senyor !
Al senyor? Al meu p a r e ! !... Acabo de saber per telèfon que els
anàlisis de sang demostren la seva paternitat ! Jo no m'explicava
la simpatia i l'impuls d'e.stima vers aquest home i, ara, m'explico la seva recíproca estimació!... Ho sé t o t ! Ho sé tot! Les
meves sospites s'han demostrat! A la fi l'enigma s'ha fos...
No el matis ! ¡ Està malalt per culpa m e v a ! ¡ Salva'l ! ¡ Salva'l !...
(solemnement).
Es el meu malalt predilecte! Primer he de fer
de metge i després faré de j u t g e ! (L'ausculta i li pren el pols.)
Senyor Serra, torna a tenir ofec?... Tan bo com l'he deixat!
Porteu cafè, conyac ! Mare, crida que vagin a la farmàcia a cercar (escriu) això. Volant! Respiri fort... (Li dóna una injecció.)
(crida). Assistència !...
(Entren,
alarmades, la MINYONA i la SENYORA i després
en
ROMEU.)
67
0)
T3
BJ
X
C
o
T3
Sembla que la vida se me'n vagi a raig per una ferida del cor !
Doctor, sento una llosa al pit !
SENYORA Torna a tenir l'atac? Portin-lo a una clínica! Senyor Romen,
aquí no hi ¿ía les coses necessàries.
MINYONA Aquí hi ha les injeccions. Si em descuido un auto m'atropella!.
Quin esglai!... Tota tremolo!
Què ha passat ? Tan bo com l'hem deixat fa una hora I
ROMEU
^consternada).
Es culpa meva!... FiU meu, no et vengis! Salva'l!
EULÀLIA
Salva'l !
Aquest cop l'atac és més g r e u ! . . .
METGE
Fes tot el que puguis, fill m e u ! (Consternada.)
T'estima amb
EULÀLIA
bogeria!... .Salva'l!
To també a ell! Però no reacciona com l'altra vegada! Senyor
METGE
"Serra!...
Digues-li pare. Potser aquesta paraula el revifarà més que les
EULÀLIA
injeccions !
Quina escena tan patètica!...
ROMEU
Pare meu, pare meu, respiri fort!
METGE
FiU del meu cor! Quin bé m ' h a s fet anomenant-me p a r e ! . . . E'm
SERRA
sento morir ! !
Begui un glop...
ME'TGE
Eulàlia, dona'm la m à ! . . . J u r a ' m que aceptarás el que he deixat
SERRA
per tu !...
Sí, no pateixis !
EULÀLIA
FiU meu!... Eulàlia m e v a ! (Agafa les mans dels dos.)
SERRA
SENYORA S'està acabant !
MINYONA Això no ho puc veure !
Tan bé com estava!...
ROMEU
(desesperada).
Valentí! Valentí! Valentí del meu cor!... MiE;ULÀLIA
r a ' m ! Sóc la teva Eulàha... mira'm... Que la teva darrera mirada sigui per mi ! Que el teu darrer sospir sigui pel nostre fill !
Que la llàgrima que ara neix dels teus ulls, sigui de penediment
d"'e totes les penes que ens has fet passar!... FiU meu, el teu
pare és mort !...
Sí, mare, és mort!...
METGE
(Fa un petó al front del mort i crida exaltada.) FUI meu, ara
EULÀLIA
que saps la veritat, no m'avorreixis, no em maleeixis, no et donis
yergonva d'ésser fiU de la teva m a r e ! . . . E n tota la meva vida,
el pecat més gran, és haver estimat bojament a aquest home !
Fill meu, fill meu, estima'm com s e m p r e ! (S'abracen
plorant.)
SERRA
c
T
E
D
O
0)
Barcelona, març 1955
c
o
o
•a
68
BODAS DE PLATA D E ARTURO
CARRÓÑELE CON EL TEATRO
^
ITGES, que siempre estuvo en la vanguardia de las novedades escé¬
nicas ambientando los estrenos de La intrusa, de Maeterlink, en
el año 1 8 9 3 , La Fada de l'Estany, de Massó Torrents y el maestro
Morera, e n 1 8 9 7 ; las primicias de Rusiñol, Guimerà e Iglesias durante el resurgimiento finisecular y los primeros lustros del siglo XX,
representaciones dadas todas e l l a s en el teatro "Prado Suburense",
registró desde el m i s m o coliseo la iniciación del brillante ciclo dirig i d o por el preclaro artista suburense Arturo Carbonell c o n la puesta
e n escena de Orfeu, de Jean Cocteau, traducción de María Carratalá,
en 1 9 3 0 ; Caps de recanvi, de Jean Victor Pellerin, en 1 9 3 1 ; Egmont,
de Goethe, en 1 9 3 2 ; L'Indigent, de Charles Vildrac,. en 1 9 3 3 ; Sopar
d'adéu, de Arthur Schitzer, y Com ell va enganyar el marit
d'ella,
en 1 9 3 3 : El Cuento del lobo, de Molnar, e n 1 9 3 9 ; Las aceitunas, d e
Lope de Rueda, y El Gran Teatro del Mundo, de Pedro Calderón de la
Barca, en 1 9 4 0 ; Sin querer, de Jacinto Benavente, en 1 9 4 1 : Modas, de
Benavente, en 1 9 4 5 ; La nit de l'amor, de Santiago Rusiñol y el maestro Morera; Un drama en el anfiteatro, de Anstey y Catalina Far, de
Baring, en 1 9 4 6 ; Doña Rosita o el lenguaje de las flores, de GarcíaLorca, en 1 9 4 7 ; Antonieta, d e Tristan Bernard, en 1 9 4 8 ; una reprise
del Gran Teatro del Mundo, en 1949 ; y dentro del m i s m o año Petición
de mano, de Tchekov; Peribáñez, de Lope de V e g a , en 1 9 5 1 , y Medea,
de Eurípides, en 1 9 5 2 .
A dicha considerable labor teatral de Arturo Carbonell, cabe añadir las d o s representaciones celebradas en el recinto de las Iglesias Visigóticas, de Tarrasa, de Asesinato en la Catedral, de Thomas Stearns
Eliot; La Cena del Rey Baltasar frente a la iglesia románica de R u b í ;
la de Hamlet, de Shakespeare, en el Castillo Cartnja de Vallparadís, en
Tarrasa; la de Mirra, de Manuel de Cabanyes, en V i l l a n u e v a ; otras
en Mataró y Reus, así c o m o en varios teatros de Barcelona.
69
ÍI
Subrayemos también las sesiones del "Teatro de Arte de Marta
Grau y Arturo Carbonell": La discreta enamorada, de Lope de V e g a ;
La comedia de la felicidad, de Evreínoff; Nuestra Diosa, de Massimo
Bontempelli; Las medallas de Sara Dowey, de J. M. Barría; Las aceitunas, de Lope de Rueda; El Gran Teatro del Mundo, de Calderón de
la Barca; Eco y Narciso, de Calderón (en esta obra Se revelaron Auro-
Aurora Baui..,.^, ^ v ^ , . los directores del Teatro de Arte, saludando
al público al término de la representación
de «.Medea-n, de
Eurípides.
ra Bautista y Asunción B a l a g u e r ) ; Navidades de L· Casa Bayard, de
Thorton Wilder; Medea, de Eurípides (consagración de Aurora Baut i s t a ) ; El tienipo es un sueño, de H. Lenormand; O'Flaherty V. C,
de Bernard S h a w ; La Hidalga del valle, de Calderón; La Abadesa dei
Cielo, de Vélez de Guevara; Seis personajes en busca de autor, d e
Luigi P i r a n d e l l o .
Y aun recordemos la labor de Arturo Carbonell, Subdirector del
"Instituto del Teatro", en la realización escénica de una de las obras
más admiradas. El Gran Teatro del Mundo, representado por elemen-
c
0)
-a
BJ
c
o
a
o
•a
tos de aquella institución ante la fachada de la Catedral de Barcelona,
y posteriormente en el Salón de San Jorge del Palacio Provincial, e n
ocasión del Congreso Eucarístico Internacional y con la destacada
asistencia al acto del Legado Pontificio Monseñor Tedeschini; n o debiendo tampoco omitir la Loa al Nacimiento
de Nuestro
Redentor
Jesucristo, de Felipe Sánchez Carrarero, en el Salón de Fiestas del
Palacio Güell-Comillas.
Es, pues, m á s que justificado el homenaje que, estos días, se tributa a nuestro ilustre artista, en el que no faltará, desde luego, uria
representación teatral selectísima: la obra china El círculo de tiza,
de Li Hsing-Tao; agasajos a los que se asocia cordialmente ANTOLOGÍA DE SITGES.
BJ
>^
ÍI
7!
A LA SOMBRA DE LAS
PALMERAS
L
o s médicos de Sitges tienen en la literatura su violin de Ingres.
^ Admiradas por millares de lectores son las novelas de Roig y
Raventós. En este número de ANTOLOGÍA publicamos la quinta entrega de hs Memorias de Benaprés, gustadas con delicia por nuestros
lectores, tanto así que constituyen el pinyol de nuestra revista, pues
las Memorias benapresianas son algo único en el género. En un número anterior publicamos unos versos de ocasión debidos a Martínez Sardá, y sabemos que nuestro odontólogo guarda algo más serio
y extenso en sus carpetas. Y Rafael Almirall en su poesía aCorpus)),
de este año, nos ha revehdo su madurez poética.
V.Amigos de los Jardines de Sitgesï) están desarrollando
eficaz
tarea en pro de (do verde)). Infinidad de textos literarios podrían
aducirse, pero ruida nos parece tan bello como el texto que vamos a
reproducir. De Antoine de Saint-Exupéry, el escritor-piloto, desaparecido en julio de 1944, en acción de guerra, después de haber salido del campo de Borgo, cerca de Bastia, se han publicado postumamente unas ((.Lettres a sa mère)), de las que extraemos el siguiente
párrafo, correspondiente a una carta escrita en 1921, desde Casa¬
blanca: ((Ma petite maman, asseyez-vous sous un pommier en fleurs,
puisqu'on nous dit qu'ils fleurissent en France. Et regardez bien
pour moi autour de vous. Ça doit être vert et charmant et il y a de
l'herbe... Le vert me manque, le vert est une nourriture morale, le
vert entretient la douceur des manières et L· quiétude de l'âme. Supprimez cette couleur de la vie, vous deviendrez vite sec et mauvais.
Les fauves doivent uniquement leur caractère ombrageux à ce qu'ils
72
^
^
il
•a
ne vivent pas à plat ventre dans de la luzerne. Moi, quand je rencontre un arbuste, j'arrache quelques feuilles et les enfouis dans ma
poche. Puis, dans ma chambrée, je les regarde avec amour et je les
retourne tout doucement. Je voudrais revoir votre pays ou tout est
vert.))
M. Roger Brugger es un ciudadano ginebrino que todos los años
viene a Sitges a pasar sus vacaciones. Últimamente nos obsequió con
En visita a la XVI Exposición
de claveles, coincidieron el
doctor Toesch, presidente de la Comuna de Berna y el del
«Institut d'Estudis Catalans)), señor Puig y Cadafalch.
Nuestra fotografía reproduce las dos personalidades,
a quienes
acompaña el periodista señor Tuhau.
la proyección de un film en colores que M. Brugger tomó de la, villa
y de las fiestas de claveles y Corpus. Una mañana nos encontramos
con él cuando salía de darse una vuelta por el mercado. M. Brugger,
entusiasmado por las gracias de Subur, nos dijo: aCe qui me plait
le plus, à Sitges, c'est la joie du peuple)). Otra frase a añadir, completamente inédita, creemos, a la colección de piropos que nos han
sido dirigidos.
73
•
0)
•a
2
BJ
X
C
o
•a
-
La muerte del vizconde de Güell dejará huérfanas nuestras noches
estivales de su impasible figura, a la vera de una mesa de café, con
su eterno cigarro y la copa de champaña. Con él desaparece también
el último defensor de la compostura en el vestir. Ahora, sin miedo a
ruborizarnos, todos seremos descamisados.
c
X
ÍI
•a
LIBROS NUEVOS
Ji^DITORIAL
ALPHA, siguiendo su colección de "Clàssics de tots
els temps", ha lanzado una edición de Petrarca que comprende^
sus sonetos, canciones y madrigales. A pie de página de las traducciones poéticas van los originales en italiano, así el lector puede
gustar directamente h poesía petrarquesa y darse cuenta de la perfecta labor que ha llevado a cabo Osvald Cardona. Sobre la personalidad del Petrarca habla en este mismo número, con su indiscutible
autoridad, Jaume Bofill i Ferro. Desde que al poeta le dio un vuelco
el corazón al encontrarse con Laura en la iglesia de Santa Clara de
Aviñón, el Viernes Santo de 1327, la lírica universal sufrió profundamente / a influencia del "Canzionere". A partir de ahora, en nuestro país, todos los gustadores de poesía, los amantes de la belleza, no
dejarán, de mano el recio tomo que nos ocupa. Con decir que el ro^
paje catalán con que Osvald Cardona ha vestido los versos del de
Arezzo no desmerecen en nada del original, y que su trabajo se
mantiene en la línea de las grandes aportaciones al catalán debidas
a Carner, Riba, Sagarra, Manent, etc., creemos haber hecho su cumplido elogio. Por otra parte, el lector de ANTOLOGIA podrá apreciar, también en este mismo número, la calidad original del estro
poético de Osvald Cardona.
En L· hora de su tercera edición, releemos el ^^Viaje a la Alca{''Ediciones Destino'', Barcelona, 1954), de Camilo José Cela.
A nuestro entender. Cela es el mejor estilista en lengua castellana. En
este libro, la calidad del idioma que emplea llega a un nivel impresionante. Ello nos hace olvidar, a menudo, que en el análisis de Zaí
gentes y el tiempo a su alrededor no llega a la profundidad de visión
de Pla.
75
|^
•a
La misma editora ("Destino", 1955) publica el último libro de
Miguel Delibes, "Diario de un cazador". Se trata, evidentemente, de
una obra menor dentro de L· producción del gran novelista vallisoletano. Sin embargo, en "Diario de un cazador" apreciamos el tono
socarrón, envuelto en una gran piedad hacia sus personajes, que caracteriza al autor de "El camino".
No habría motivo para traer a estas páginas el "Egypt's
Destiny",
por Mohammed Neguib (Víctor Gollanz, Ltd. London, 1955), a no
ser que el redactor de este libro, Leigh White, lo compuso en Sitges,
donde vino a retirarse para escribir sobre el país de las Pirámides.
A partir de L· guerra con Palestina, Neguib-White va siguiendo las
etapas que condujeron, a través del golpe de estado y la revolución,
a la actual república presidida por Abd el Nasser. A través de L·s,
paginas de "Egypt's Destiny", Neguib se nos aparece como el general prestigioso que dió su nombre como porta-estandarte a los jóvenes oficiales que, en realidad, llevaron adelante la revolución. Opuesto a Faruk, Neguib, por su formación, estaba más] cerca del rey que
del equipo presidido por Nasser. En su último diálogo con el que
partía para el exilio, el rey dice a su sucesor: "Habéis hecho lo que
yo siempre había intentado hacer", palabras que llegan al corazón
del revolucionario. Faruk insiste: "Vuesta tarea será difícil. No es
nada fácil gobernar Egipto." Emocionados, se dan las manos. Ne-\
guib siente piedad por el rey, al despedirse. Se comprende que Nasser
y Salera se deshicieran de él, en cuanto tuvieron, consolidado el nuevo régimen. Se libraron también de los ingleses, y así Egipto, por
primera vez desde que los persas conquistaron su país en 525 antes
de la era cristiana, volvió a ser libre. Pero nos tememos que el- pueblo del Nilo no recobre jamás la grandeza soñada, pues sobre ellos
continúa gravitando la maldición de Moisés: "Enmudecerán
como
una piedra."
Oriol Puig i Almirall, continuando su noble esfuerzo en pro de
la poesía dramática, ha editado su drama en tres actos "L'argenter
de Girona" (Millas. Barcelona, 1955), que vio estrenado, con buen
éxito, en el teatro Bosque, de Vilanova i La Geltrú, el día 15 de junio
del año pasado. En "L'argenter", Oriol Puig hace gala de sus innegables dotes de poeta, así como de su habilidad en la mecánica teatral. Esperamos oírle y leerle en nuevas empresas.
El editor Albertí, en su popular "Nova Col·lecció Lletres", ha publicado dos nuevos tomos. En el primero, Rafael Tasis con "La Bí76
c
11
^
ÍI
•a
L·Iia valenciana", hace el primer ensayo de novela policíaca en la literatura catalana. Tasis, con su reconocida maestría, se sale airoso del
cometido, e implanta sobre base firme un género que puede ser, como
en otros climas, muy
fructífero.
Miquel Arimany con "Eduard" hace su primera salida en el campo de la novela. Buen poeta original, traductor de T. S. Eliot, Arimany nos demuestra que no hay terreno vedado para un escritor nato.
Esperemos nuevas muestras de su talento en el arte de novelar.
Finalmente, y aun requiriendo su importancia, un extenso estudio,
que escapa a esta sección, destinada sólo a dar cuenta de las novedades interesantes, hemos de señahr la aparición del primer tomo de
las "Memòries", de Josep Maria de Sagarra (Editorial AEDOS. Barcelona), obra de primer plano en la extensa producción de Sagarray en la literatura catalana toda. Tanto la historia de su familia
como los perfiles que traza de la gente que ha conocido, son de mano
maestra. Este es un libro, a pesar de su extensión, de los destinados d
la relectura.
R. P.
" A Q U E S T A P E T I T A COSA", D E R A M O N FOLCH I C A M A R A S A
Dins la col·lecció "Ossa Menor" ha aparegut la comèdia en tres
actes "Aquesta petita cosa", de Ramon Folch i Camarasa, guanyadora
del Premi de Teatre "Ciutat de Barcelona" 1954, i estrenada al Teatre
Romea, en representació única, el mes de març d'enguany.
La lectura d'aquesta obra planteja, una vegada més, Vinextricable misteri que existeix a priori en tota representació teatral respecte dels valors expressius dels personatges sorgits de la ploma de Vescriptor.
Sense voler dir que "Aquesta petita cosa" no captés l'atenció dels
espectadors, el cert és que els tres personatges de l'obra assoleixen en
la lectura una profunditat i una dimensió que en bona part —- al nostre entendre, per una interpretació desenfocada — no es traslluïren
dalt de les taules. El Jurat que atorgà el premi a aquesta comèdia no
s'equivocà, doncs, quant al seu valor potencial, per bé que aquest s'esvais una mica a la llum de les bateries.
Per cloure aquest breu comentari, creiem que, per damunt de tot,
l'edició de l'obra ha estat un gran encert, car així queda constància
d'un propòsit, d'uns sentiments, on ens sembla sentir l'aleteig revisco-
^
lador d'unes reaceions que el barroquisme imperant
que havien estat ja soterrades en la densa obscuritat
conformisme.
ens feia témer
del més estèril
S. M.
"EL G A N D U L " , de J. M." E S P I N A S
Amb una admirable simplicitat de mitjans i una seguretat absoluta
en l'adopció dels recursos de la novel·lística moderna, Josep M." Espinas es consagra, amb la seva nova obra, «El Ganduh), entre els capdavanters de l'actual literatura catalana. La novel·la és, en la seva línia argumentai, una anècdota i no res més; una anècdota, però, que
permet a l'autor oferir als nostres ulls, amb una realitat i una ironia
de primer ordre, l'escenari de la ciutat dels nostres dies, on es mouen
els personatges quotidians amb una vida autèntica i pròpia. Espinas,
conscient de la seva independència, defuig en aquesta obra els corrents
tremendistes, i centra la seva novel·la en un dels barris més anodins
de la ciutat, en una porteria qualsevol de qualsevol de les cases de
pisos del carrer de Casanova, on el protagonista —el gandul del títol—
viu i mor i es converteix en un prototipus destinat a figurar en la no
massa nodrida galeria de tipus que la literatura catalana ha donat fins
ara. Si en <(Com ganivets o flamesyi —la novel·la que li valgué el Freni Joanot Martorell 1953— es revelà com un magnífic estilista, i en
uDotze bumerangs)) es confirmà la seva habilitat en la tècnica de la
novel·la, en aEl Ganduh, l'autor, utilizant sàviament la ironia i la
tendresa, aconsegueix superar les seves obres anteriors, i, per tant, ens
permet esperar d'ell i de la seva fecunda ploma, futures obres que el
situaran definitivament en el lloc preeminent que li pertoca.
R. F.
c
•
(D
X
<^
•a
78
c - ^ ^ ^ e c/is- ^ ^ ^ e à
'^^ífL·^c/e
Salón
óe
cpiaya
Qentro
lirióge
Òe reunión
selecta
reservaóa
óe
la
más
SOcieóaó.
yjiscina
(Bolera
§olfito
Shuffleboaró
CPista
óe
baile
Qranóes
fiestas
Quotas
especiales
óe
noche
óe transeúntes
y
para
Restaurante
'terrazas
únicas
(Saciña
española
S^specialióaSes
Salones
resióentes
en
hoteles
resiòencias
QDiscina
sobre
la
- francesa
misma
-
playa
Jtaliana
marineras
para fiestas y banquetes
^
V I A J E S
INTERNACIONAL EXPRESO
TRAVEL O F F I C E - A G E N C E
DE VOYAGES - REISEBÜRO
E X C U R S I O N E S
Montserrat
Toros
Tarragona y Poblet
Barcelona-Night
Tickets f o r Planes - Trains - Bull-Fight
Forfaits M a l l o r c a - Costa
Brava
M u n t a d a s Airport - Sitges - Service
C a p d e la Vilo, 9
Tel. 3 3 2
J3a ósireíía
Qalzaóos
Sonfiieña ~ Colmado
Qfiarcuteña
Sdaiéniico ^an de
J E S Ú S ,
T E L .
Mayor, 42
2 4
3
6
Sitges
2
T e l é f o n o 59
0)
T3
Papelería y jQí^rería
emprenia
BJ
Qonfdería
X
a s s o
Qolmado
o
Óémicio a domicilio
\J/^
óan
'zFra n c i s c o , J
LÂ'LC^
Teléfono
English S p o o k e n
c
_o
60
O n parle français
&
0)
T3
Golfito Club de Mai
'^abellón Deportes Bonaire
Entrada por la Piscina
Tiro al arco .
Badminton
Abierto de ò tarde
a 2 noche
Futbolines
Grandes concursos
NOVA
COL·LECCIÓ
LLETRES
LA N O V E L A C A T A L A N A , AL DÍA
T Í T U L O S PUBLICADOS:
0 1 . ANTONI RIBERA: Llibre deis set
somnis (agotado).
0 2 . ADOLF NANOT: Anna.
0 3 . RAMON FONTANILLES: La ploma
groga.
0 4 . RAFAEL TASIS: Sol Ponent.
0 5 . ROSER GRAU: Els temps ens han
fet així.
1. JOAN DUCH: Auli, fill de Pilat.
2. MANUEL DB PEDROLO: ES vessa una
sang fàcil.
3 . RAMON PLANAS: Confessió en el
tren.
EN
4. N . M . RUBIÓ I TUDURÍ: Cacera en
el no-res.
5. FÉLIX CUCURULL: L'últim combat6 - 7 . J. M . ESPINAS: D o t z e Bumerangs
(vol. doble)
8. J. M. POBLET: Un còmic de Barcelona9- MAURICI SERRAHIMA: Estimat senyor fiscal.
10. MANUEL DE PEDROLO: Mr. Chase,
p o d e u sortir.
PREPARACIÓN:
J. AMAT PINIELLA: K . L . Reich. RAFAEL TASIS: La Bíblia valencianaRAMON PLANAS: Per l'anell de Sofia. MIQUEL ARIMANY: Eduard: AURORA BERTRANA: Camins de somni. ANTONI RIBERA: IJibre dels retorns. RAMON FONTANILLES: La cort maia de Txiquinamit, etc.
Precio:
15 pesetas
Suscripción: 10
»
Vol. d o b l e : 22'50 pesetas
Vol. doble: 15
»
Publicación m e n s u a l Sin pagar por adelantado. Cada volumen se abona
contra entrega. Puede adquirirse la colección a plazos, sin recargo, desde las 2 0 pesetas mensuales.
Suscríbase o infórmese sin compromiso en:
ALBERTI, E D I T O R
Cí
Trafalgar, 76 - Teléf. 31-10-85
= =
BARCELONA
D e l e g a c i ó n e n SITGES: A n t o n i o Ibáñez - E s p a ñ a B
•i
COMERCIOS RECOMENDADOS
Artículos d e v i a j e
Rosa Butí. Mayor, 36.
Artículos c o c i n a
Gara¡es
Selfa,
nida
Garaje
Garaje
Taxis-Garaje y reparaciones. AveJosé Antonio, 6, Tel. 80,
California, C, E·spafia, 6, Tel. 278,
y talleres Balcells, Tel. 291.
Loza, cristaL Nueva, 9.
i m p r e n t a s y Papelerías
Artículos p a r a r e g a l o s
El Eco d e Sitges. Bonaire, 6,
Imprenta y Papelería Puig, S. Feo. 9,
Cerámicas Tormos. Mayor, 13.
Bazar y souvenirs
Merche. San Pablo, 8.
Bordados a m a n o
C. Pellicer. P a r e l l a d a s , 13.
Calzados
Calzados L a Gacela. .Tesús, 24.
Calzados Elvira P e r r e r . Bonaire ,41.
Calzados Selectos .T. Luis. .Jesús, 13.
E S P E C I A L I D A D E N LA M E D I D A
Calzado® Pañella. Plaza General M O I . T , 7.
Calzados F . Castro. S a n Francisco, 17.
Calzados de lu,io Monse. P a r e l l a d a s , 7.
L a b o r a t o r i o fotográfico
R, Gassó. Cap de la Vila, 2, entlo-, 1,=
R, Guinart. Mayor, 9,
Peluquería d e Señoras
Peluquería Ella, Playa d e S, Sebastián,
«Dama», salón de belleza. .Tesús, 44.
Peluquería de primer orden. Tel. 441.
Perfumerías
Perfumería Costa. Mayor, 39.
Perfumería Milá. S. Francisco 2. T. 246Peluquería F é m i n a . S a n Francisco, 9.
Periódicos y r e v i s t a s
extranjeros
Centro de suscripciones. San Pablo.
Cerámicas
Azulejos artísticos. Mayor, 13.
Confiterías
La Estrella. Mayor, 42.
Confitería, Colmado y P a n de Viena.
Massó, Confitería Colmado.
Cap de la Vila.
Confecciones p a r a cabalfero y niños
El Siglo. C a p de la Vila, 2.
Confecciones p a r a señora y niñas
Maragda, novedades. Parelladas, 4.
Vda. Rodríguez. Cap d e la Vila, 7.
Tecla- S a n Pablo, 6.
Fantasías señora y niños
Chiquita. Mayor, 23.
Formadas
F. Pont Soler. Mayor, 40. Tel. 25.
Ferreteries
Vda. di: V. Sales. Mayor, 15. Tel. .332,
Relojerías
Relojería A. F e r r e t . Cap de la Vlla.
Restauración artística
Arturo Ramón. Isla de Cuba, 5.
Tabacos
Estanco Ciará. .Tesús, 17.
Estanco Dolores Raventós.
S. Peo., 3.
T e j i d o s y géneros d e p u n t o
Casa Carbonell. J e s ú s , 27.
Tintorería y l a v a d o d e p r e n d a s
T i n t o r e r í a del Río. S. Francisco, 13.
V i n o s y licores
^
js
Casa Candelaria.
Vinos y licores, hielo, botillería.
Bodega.s - Tavier, calle Tacó.
l,
^
^
es
B i c i c l e t a s y Artículos d e p o r t e s
Instalaciones amplificadoras. — Relojerl
elo.i'iei'la,
Radios m a r c a s Invicta e Iberi
>ria,
Ciclos Pérez. P a r e l l a d a s , 46.
^^
^
A g e n d a s d e Viaje
Viajes B a i x a s , S. A. iVIayor, 17.
Viajes Internacional Expreso. Cap de la
Vila, 9.
Viajes Taber. Cap de la Vila, 2.
A l q u i l e r e s y v e n t a d e fincas y
pisos a m u e b l a d o s
J . Abella. Cap de la Vila, 9.
Cristóbal Butí. Agua, 10.
Pascart. San Bartolomé, (5.
Cines
Bonaire y Retiro.
Locales de grandes estrenos.
P r a d o y Rialto.
Pequeños estrenos, grandes programas.
Bailes y Atracciones
Salón B a r Oliva.
Salón Hotel La Cala.
Toros
Grandes corridas Barcelona.
E n t r a d a s V I E . Cap de la Vila, 9.
Bancos
Banco Hispano Americano. Jesús, 21.
Banco de Vizcaya. Paseo de la Ribera, .5-1.
Hoteles
Hotel
Hotel
Hotel
Hotel
Hotel
T e r r a m a r Palace. Playa Golf Tenis.
M i r a m a r . P l a y a S a n Sebastián.
L a Cala. Mayor, 29.
Subur. Paseo del Mar, 1.
Sitges. San Gaudenclo, 5.
Residencias
Villa Natalia. Paseo Marítimo.
Alhambra. Galle Bruch.
Mediterránea. C. San Bartolomé.
Residencia Aiguadolç. Tel. 444.
Carretera de Barcelona kms. 35/36.
«ViUa María». Residencia Continental.
Paseo Villanueva.
Residencia Victoria. .Tesús, 03.
Pensiones
Pensión B a h í a . Ribera, 2.
Pensión Bar Juli<án. Paseo Villanueva.
Pensión Cau P e r r a t . F t e . a l a estación.
Pensión San Francisco. S- Francisco, 7.
B a r e s y Cafés
B a r Americano Bnardo. Fernández, 13.
B a r Café California. Salón de T é y b a r r a
americana. J e s ú s , 2.
Bar Café Cau F e r r a t . F t e . estación.
Bar Café Ohatet. San Francisco, 1.
B a r Bodega E l Cable. A. Vidal, 14.
Bar Español. Avda. Gral. Sanjurjo, 1.
Bar L a Cala. Mayor, 29.
Bar La Gavina. Paseo de la Ribera.
B a r «Chiringuito». F r e n t e al m a r .
B a r Café Odón. F r e n t e estación.
Bar Oliva. P a r c h a d a s , 26.
B a r Oriente. P a r e l l a d a s , 9.
B a r El Patio. San Gaudeucio, 9.
Bar Piscina María Teresa.
Horchatería Valenciana. F r e n t e al m a r .
Restaurantes
Restaurante Miramar.
R e s t a u r a n t e Piscina sobre el m a r .
R e s t a u r a n t e B a h í a . Ribera, 2, fte. m a r .
R e s t a u r a n t e Cau F e r r a t . F r e n t e estación.
R e s t a u r a n t e L a Cala. Mayor, 29.
R e s t a u r a n t e Paixó. Carreta, 32, fte. mar.
R e s t a u r a n t e típico marinero.
Mare-Nostrum. B . Fernández, 13.
Restaurante Jfaricel. F r e n t e al m a r .
R e s t a u r a n t e Chiripero. A. Sofía.
SERVICI OS
Recaderos a Barcelona
Cosialls. San Francisco, 4.
S a n a h u j a . Jesús, 8.
Joaquín Bielsa. Espalter y Cap de ^a
X
Vila, 9.
Taxis
Selfa. Servicio permanente taxis. T.
Servicio permanente de taxis. B a r O d ^ ,
por los t a x i s t a s Caballé, Fausto, Llíj^
só, Montané y Ruperto.
0)
•D
BJ
x:
2
_o
-!3
DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE BARCELONA
BIBLIOTECAS
POPULARES
. A«toApJ..v¿íSíg.
----¬
:
4fe
-S.í-W^-eS
Autor :
Titulo
Registro :
: Número-,
. del lector:
.8-í(-0.A
-
' Fecha ^ A' Fecha
de salida^ . de devolución
'
i Prórroga
.'^
• :
•
• •:: :
•
• •
-
f
-
- -
-
El
40260
C a í a P. C q r i d o d .
LMP.-E»c»JELA;.
DIPUTACIÓN PROYlNci^
DE BARCELONA ^ j
BIBLIOTECA
DE
POPUI^
SITQES
T3
Reg
S..8.0„A...'^.
Sig. S.3..â,.,.ô..i|
0)
•D
BJ
X
c
_o
o
0)
•D

Documentos relacionados