Número 256 Enero-Marzo 2015

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Número 256 Enero-Marzo 2015
Numero 256 I ENERO - MARZO 2015
Revista del Telefono de l a Esperanza
avivir
www.telefonodelaesperanza.org
LA
COMUNICACIÓN
INSTANTÁNEA
Relaciones light de la
“generación multimedia”
El 71,6 % de los españoles y el
86% de los jóvenes se conectan
diariamente a Internet. Un
informe de Herminio Otero
“Retrato de ciudadano
apresurado”.
Por María Guerrero
Internet aporta libertad, pero
exige educación. Entrevista
con Fernando Tellado
SUMARIO
SUMARIO
Carta del director // Colgados del Smartphone // 5
A fondo
La comunicación instantánea
// 6
Rápida, fácil y con demasiada frecuencia… superficial
Por Herminio Otero Martínez
Comunicación y común unión // 12
Hacia una comunicación cabalmente humana
Por Alfonso Echávarri Gorricho
Retrato de ciudadano apresurado // 16
Vivir con prisa nos impide pensar y lo que es peor, nos impide sentir
Por María Guerrero Escusa
En el cuarto de estar // 21
Aquellas tardes de invierno, lejanas e interminables
Por José María Jiménez Ruiz
¿Esclavizados por el móvil? // 26
Ningún aparato ha cambiado tanto nuestra vida cotidiana
Por José Luis Rozalén Medina
Entrevista // 32
Con Fernando Tellado García
Por Gloria Díez Fernández
Cine // 40
Lo light en el cine contemporáneo
Por Norberto Alcover Ibáñez
A pie de calle // 48
Periodismo es el arte de informar con
cualquier tecnología
Por Antonio Saugar Benito
Comunicando // 54
Cuatrocientos voluntarios compartieron experiencias y entusiasmo en Oropesa – Palabras de Juan Sánchez Porras en el cierre del
Congreso – El voluntariado, pieza clave en
los tiempos difíciles – “Hemos dado vida y
calor en medio de la crisis”. Carta del Presidente del Teléfono de la Esperanza - Soledad Rodríguez, premio del Ayuntamiento
de León - El Teléfono de la Esperanza de la
Rioja celebró su X aniversario con un concierto en Riojaforum
Colaboradores:
Herminio Otero
Alfonso Echávarri
María Guerrero
Redactor jefe y Publicidad:
José María Jiménez
Gloria Díez
José Luis Rozalén
Gloria Díez
Diseño gráfico:
Norberto Alcover
Antonio Saugar
José Luis Mendoza
Director:
Pedro Miguel Lamet
Edita:
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Depósito Legal:
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Coordinación:
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y administración:
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Con la financiación de:
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Fax: 91 459 04 50
e-mail:
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Carta del Director
Colgados del Smartphone
Si hay un adminículo que se ha impuesto entre los hombres y mujeres del
siglo XXI es el teléfono móvil o celular, como muestran todas las estadísticas recientes. Sobre todo el smartphone que además de teléfono es un ordenador, un navegador GPS, una cámara fotográfica, un video, una tele, un
mp3, una radio, una linterna y mil cosas más, gracias a las innumerables
aplicaciones que aumentan prodigiosamente sus posibilidades. Diríamos
que el móvil es hoy la estrella de la comunicación, el compendio que sintetiza los modos instantáneos de conectarse con el mundo de hoy.
Todo adelanto tecnológico es un paso hacia delante de la humanidad.
Como lo fue la invención de la rueda, la imprenta, el telégrafo, el automóvil, el aeroplano, la radio, la tv, el ordenador y tantos otros progresos tecnológicos. Pero todas estas herramientas comportaron desde su aparición sus consiguientes riesgos. Si conducir es una maravilla, empuñar el volante puede ser manejar un arma homicida. Si la tele
es una ventana abierta al mundo, también puede llegar a convertirse en la gran entontecedora de la humanidad. Todo
tiene doble filo.
Me contaba un amigo que iba el otro día en autobús y que a su lado iba una chica enfrascada en su teléfono. Estaba
contando a su interlocutor tal culebrón de amores con cama incluida, que mi amigo se pasó tres paradas, sin darse
cuenta, para enterarse del desenlace. En el resto del autobús la mitad más o menos estaba chateando, navegando por
internet o entretenida con juegos, preguntas a Wikipedia o intercambio de fotos.
Por tanto, el primer problema es la dependencia del trasto. España es el país que más guasapea en el mundo. Y el 86 %
de nuestros jóvenes lo hacen diariamente. Aparte de destrozar el castellano con contracciones, uno se pregunta qué tiempo dan al silencio, a la naturaleza, a la lectura. Nuestro país está por debajo de la media europ ea en acceder a los libros,
sean electrónicos o de papel. Se ha impuesto la comunicación instantánea.
En este número de AVIVIR analizamos este fenómeno y sus consecuencias, sobre todo en la trivialización, la escapada de la realidad y la dificultad de encontrarnos con nosotros mismos. Una problemática que se agrava para una
juventud que se comunica de forma compulsiva y las más de las veces con el intercambio continuado de futilidad y
vacío. Uno no comprende, por ejemplo, de dónde saca la gente tiempo para enviar tanta estupidez por Whatsapp. Es
verdad que el español es ingenioso y a veces inventa chistes visuales donde analiza con humor la realidad política o
social. Pero ¿cual es el porcentaje de creatividad y cual el de ordinariez, superficialidad o simplemente inutilidad que
se transmite a diario?
Hay también una necesidad en un mundo dominado por los medios de convertir la vida personal en espectáculo. Ya no
hay alcoba, refugio o paraje inviolable donde preservar la intimidad. Mi casa, mi pareja, mi cena son noticia gráfica
cotidiana en las redes sociales. El innominado ciudadano ha encontrado en el selfie y el video casero la manera de ser
protagonista de una “noticia”, aunque solo sea para un público de cuarenta o cincuenta amigos. Está en su derecho,
desde luego. Pero da un cierto repelús que tu cuarto de estar, el de las charlas con mamá y la merienda en familia, e
incluso hasta la foto de la abuela se queden vagando en la red para siempre.
Quizás el mayor logro de estas nuevas formas de comunicación es la libertad. Tú puedes opinar tanto del presidente del gobierno como de la Pantoja o el Pequeño Nicolás. Has entrado en escena. Desde un blog eres un editorialista
independiente, y desde el objetivo de tu teléfono un testigo molesto y útil a veces incluso como denuncia frente a los
poderes establecidos. Los grandes medios informativos tienen ahora su feedback, su ida y vuelta.
Pero lo mismo que para conducir hace falta un carnet, el gran desafío que nos plantean estos medios instantáneos hoy
es solo uno: aprender a usarlos responsablemente. Al final, como en casi todo, se impone una sola palabra, la clave
siempre del buen futuro: educación.
Pedro Miguel Lamet
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A Fondo
LA COMUNICACIÓN
INSTANTÁNEA
Rápida, fácil y con demasiada
frecuencia… superficial
Los adolescentes y jóvenes actuales –y cada vez más tambièn los
adultos– pertenecen a la “generación multimedia” y viven en un “mundo
mosaico” sometido a la estimulación continua. Esta “generación
pantalla” se ha convertido en los últimos años en guasaperos que usan
los pulgares con una rapidez entusiasmada y tal vez con un trivialidad
decepcionante.
Por Hermino Otero Martínez
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A Fondo
Son las 7 de la tarde y Celia (14 años) llega del
oculista con la pupila dilatada. Y se lanza sobre el
Whatsapp del móvil (que se ha quedado en casa).
– ¿Este (grupo) quién es? –me pregunta,
pues no ve nada en la pantalla.
– El de clase.
– ¿Y este?
– El de la Parroquia.
Y así otros tres grupos. Hasta que le pregunto:
– ¿Cuántos grupos tienes?
– ¡Yo qué sé…! ¡Miles!
No eran miles pero sí 20. Y una amiga de su curso
me confesó días después que ella tenía “cincuenta”. Poco después corrigió: los contó y eran… 32.
Muchos adolescentes han descubierto el placer
de ser masajeados con infinitos y continuos mensajes que les llegan de sus iguales o que ellos
lanzan a sus grupos afines para demostrar que
son alguien. Refuerzan su intimidad mientras la
exponen como si no pudieran llegar a ser personas de verdad sin una continua exposición o
como si la inexistencia les amenazara si no ven
su vida continuamente reflejada en el espejo de
una pantalla.
Los nuevos pantalleros
Ya hace cinco años dimos noticia en otro lugar de
cómo los adolescentes y jóvenes tienen una fuerte tendencia a usar los pequeños artefactos con
pantallas hasta tal punto que puede que exista
una generación que haya crecido confundiendo
la vida real con lo que aparece en sus pantallas.
De hecho, un niño superviviente del accidente de
Spanair en Barajas, en agosto de 2008, resumió
la tragedia comentando a bomberos y policías
que lo rescataban: “¿Cuándo termina la película?” De tan acostumbrados como estamos a las
“Una constante sensación
de impaciencia acosa a los
que nacieron y crecieron
con la web como chupete:
los nativos digitales,
llamados también:
Generación de la Red,
Generación @ o Download
Generation”
pantallas, la realidad se convierte en sombras
y comenzamos a contemplarla de modo incongruente e irreal a través de pantallas interpuestas, fenómeno que Jean Baudrillard bautizó como
“efecto pantalla”.
Las pantallas dieron origen a diversas generaciones que se fueron sucediendo y que se veían
reflejadas en pantallas cada vez más pequeñas o
más cercanas. Así, en los años 60 llegó la “generación TV”, durante los 70 nació la “generación vídeo”; en los 80 explotó la “generación Nintendo”
y en los 90 debutó la “generación Internet”. Cada
una de ellas triunfó una década después, y la primera década del siglo XXI cobijó, en términos de
Morduchowicz, a la “generación multimedia” que
no excluye a ningún medio sino que los articula a
todos. Su mundo es un “mundo mosaico”, donde
confluyen múltiples lenguajes y la estimulación
continua, reflejada en la ligera estimulación táctil
que han de hacer en la pantalla para tener acceso
desde cualquier sitio a cualquier realidad virtual.
De ahí la constante sensación de impaciencia
que acosa a los que nacieron y crecieron con la
web como chupete: los nativos digitales, llamados también de diferentes formas: Generación
de la Red, Generación @, Download Generation,
Instant Message Generation, Clickeratti kids. En
definitiva, generación de la pantalla o pantalleros que en los últimos años se han convertido en
guasaperos que usan los pulgares con una rapidez entusiasmada y tal vez con un trivialidad
decepcionante.
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A Fondo
Desde comienzos de los años noventa se ensalza
la postura que reconoce una sabiduría natural de
los jóvenes para alfabetizarse en los nuevos medios, a la vez que se consideran las nuevas tecnologías como un medio para encauzar y expresar
la espontaneidad, la imaginación y la rebeldía juvenil. Se trata de la generación red (o pantalleros), una nueva generación electrónica que tiene
hambre de expresión, de descubrimiento y de
autorrealización; un grupo de gente que “son entendidos, resueltos, analíticos, creativos, inquisitivos, aceptan la diversidad, son socialmente
conscientes y, entre un sinfín de atributos, viven
de cara a lo global”.
“Los jóvenes son capaces
de procesar cantidades
ingentes de datos con una
tremenda rapidez, en esta
sociedad de la información,
ese vital líquido amniótico
que nos rodea”
De por medio anda la tecnología, a la que algunos ven como la causante de todas las pérdidas (defunción de la infancia) y la promotora de
múltiples beneficios (liberación de la generación
electrónica). Está claro que los nuevos espacios
y tecnologías digitales permiten a los jóvenes ser
productores culturales de pleno derecho, poder
escapar del control de los mayores y poseer estructuras mentales específicas y comportamientos diferenciales.
Los jóvenes se adaptan muy bien a las nuevas
condiciones comunicacionales de entorno y prefieren surfear por los distintos canales en vez de
someterse a las disciplinas de la programación, y
son capaces de procesar ingentes cantidades de
información con una tremenda rapidez en esta
sociedad de la información, ese ubicuo, circundante y vital líquido amniótico que nos rodea por
doquier. “Encuentran connatural el uso del teléfono móvil, del ordenador, del correo electrónico y del multimedia, mientras que los adultos lo
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hacen más con el teléfono fijo, la radio y la televisión. Los jóvenes sienten más necesidad de la
tecnología, la usan más, ven más positivas sus
repercusiones”. Al menso eso se decía hace media década.
Una nueva era digital: la cultura Messenger
Ya hace tiempo que la realidad ha dejado de estar exclusivamente definida por el espacio material, especialmente para los jóvenes. Gracias a la
tecnología, coexisten ahora realidades distintas:
las realidades en espacios físicos materiales se
alternan con las realidades digitales, existentes
solo en pantalla. Los jóvenes de manera particular comenzaron a vivir sus vidas conectadas a
través de los videojuegos, el MSN y los teléfonos
móviles o celulares, con sus mensajes de texto,
sus fotos, sus sonidos, sus vídeos. La mensajería
instantánea les permitió desde hace unos años
estar en permanente conexión y mantenerse “enchufados” varias horas al día mientras realizan
todo tipo de actividades en paralelo. La aparición
de espacios digitales (chat, MSN, SMS, blogs, fotologs, mundos virtuales, videojuegos…), les posibilitó relacionrse de otra manera dentro de una
realidad distinta.
En este entramado tecnológico irrumpió con fuerza a través de Internet el fenómeno de la comunicación instantánea, que se llamó la ‘cultura
Messenger’, pues fue el programa Messenger,
que debutó el 22 de julio de 1999, el que hizo
posible la mensajería instantánea masiva, cargándose a varios de sus contrincantes digitales o
desplazándolos sin destruirlos.
Y millones de personas, especialmente jóvenes,
comenzaron a relacionarse con el mundo a través del Messenger: lo usaron para comunicarse
y relacionarse con el exterior con la posibilidad
de entablar relaciones de amistad que fuera del
ciberespacio hubieran resultado imposibles. El
Messenger permitió crear una lista de contactos
o agregados –y saber si estaban conectados–,
además de poder emprender conversaciones
simultáneas, enviar mensajes instantáneos,
intercambiar archivos de texto o imágenes y
un sinfín de posibilidades más. Y los jóvenes lo
A Fondo
convirtieron en su herramienta de comunicación preferente. Mediante su uso, no sólo comenzaron a poner en circulación significados,
opiniones, puntos de vista, información, o sea,
ese líquido inasible que fluye por las venas de
Internet, sino que, al mismo tiempo y sigilosamente, usando este tipo de software (y todos
sus clones o programas parecidos), alteraron
los hábitos de la vida cotidiana. La televisión,
que desde hacía poco más de 50 años se había instalado en las casas como el imán de las
miradas y había transformado para siempre los
conceptos de distancia, pertenencia y diversión,
ha sido superada ahora por Internet y toda su
parafernalia técnica, que modifica el entorno y
las maneras en la que sus usuarios se sitúan
frente al mundo.
Nuevas relaciones
La cultura Messenger potenció la independencia
de los jóvenes recluidos en su propio hogar y los
mantuvo dependientes de las nuevas tecnologías, que se convertieron en un bien de primera
necesidad para ellos, pues les eran útiles para el
ocio (juegos en línea, por ejemplo), para realizar
trabajos y estudios, para buscar información (ya
nunca en papel) y para relacionarse a través de
los chats y foros.
Unos años más tarde, la tecnología inalámbrica los sacó de su habitación y puso en sus manos pequeños aparatos con pantalllas cada vez
más grandes, con los que estaban conectados a
la realidad desde cualeuier parte del mundo. Así
se hizo más verdad lo que Messenger les había
dado: la capacidad de tener una relación “cercana” con gente que físicamente estaba “lejana”,
mantener contactos y conversaciones “sin límite”, sin restricciones y sin corte (el tiempo ya no
importa), y establecer una comunicación a la carta, configurada por la propia persona a su medida
y en función de sus intereses y necesidades de
cada momento.
Con todo esto, se dio un fenómeno curioso: en
las interacciones entre las personas, lo importante, que ocurría cara a cara y en el contacto físico
y “personal”, y lo íntimo, lo más nuestro, lo intocable, se desplazó paulatinamente a ser narrado
y reflexionado en la interacción virtual con personas a veces desconocidas o físicamente lejanas a
las que no debemos ningún tipo de explicación o
coherencia en el día a día. Eso, y la necesidad de
conversación continuada, llevó a una trivialización de las conversaciones para argamasar nuevas combinaciones entre lo público y lo privado o
entre la esfera individual y social, cuyos efectos,
a veces y paradójicamente, tienen efectos y resonancias en la identidad “verdadera”.
Hiperconectados
El “érase un hombre a una nariz pegado” se puede traducir desde hace unos muy pocos años
en “erase un ser humano –el o ella, sobre todo
adolescente y joven– con las manos atadas a un
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A Fondo
aparato electrónico (teléfono, tableta…) conectado de forma inalámbrica a la red.” Los datos son
apabullantes.
La XIV edición del informe de Telefónica ‘La sociedad de la información en España’, correspondiente al año 2013 y hecho público a mediados
del pasado mes de octubre, nos ofrece algunos
datos reveladores de cómo estamos conectados
a la red.
• El 71,6% de la población en España accede a Internet diariamente y el 86% de los
jóvenes (16 a 24 años) lo utilizan todos
los días
• Además, el 64,1% de los usuarios de Internet ha participado en redes sociales de carácter general –Facebook, Twitter o Tuenti–; un porcentaje que aumenta hasta el
94,5% entre los jóvenes de 16 a 24 años.
• El dispositivo más utilizado para conectarse
a Internet en movilidad es el teléfono con
el 63,2% de los usuarios, seguido por los
ordenadores portátiles –incluidos netbooks
y tabletas– con el 31,6%.
• En 2013 se consolidó el ‘smartphone’ como
terminal preferido por los usuarios de Internet, las ventas de las tabletas superaron las
de los ordenadores portátiles, y creció hasta el 24% la cifra de televisores conectados
a la red.
• Telefónica trabaja para mejorar la conectividad desde los dispositivos móviles, porque
en el último año aumentaron en un 164%
los usuarios que visualizan vídeos utilizando su terminal.
Todo un mundo de aplicaciones
¿Qué tienen dentro esos aparatos para que no se
nos desprendan de las manos? ¡Aplicaciones! O
sea, pequeños programas que facilitan su uso sin
ocupar espacio. Las aplicaciones –también llamadas apps– son para los móviles lo que los programas son para los ordenadores de escritorio. Pero
al estar conectadas a la red, no ocupan espacio
en los minúsculos aparatos y pueden llegar a ser
infinitas. Solo en la App Store, de Appel, existen
hasta 1.3 millones de ellas.
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El ‘V Informe sobre las apps en España de The App
Date’, hecho público a mediados de diciembre de
2014, revela que cada vez chateamos más y hablamos menos: “La mayoría de los españoles preferimos escribir un mensaje antes que descolgar el teléfono. En concreto el 96% prefiere usar una app de
mensajería en su comunicación cotidiana antes que
hacer una llamada.” O sea, ya no hablamos tanto
por teléfono: preferimos escribir. “El nuevo código
de comunicación viene establecido por los emojis y
las frases cortas para expresar lo que sentimos.”
En España hay 23 millones de españoles que usan
aplicaciones y casi todos ellos (el 98,5%) emplean
Whatsapp para comunicar mensajes de texto. En
poco años esta aplicación ha arrasado con todas la
demás y ha logrado que las compañías de telefonía
den gratis los mensajes. Y, en el último año, el uso
de mensajería electrónica ha crecido un 55,2% y
Whatsapp, ahora propiedad de Facebook, se ha
convertido en la herramienta Líder en nuestra comunicación. Muy por detrás de esta aplicación se
A Fondo
sitúan sus competidoras Skype (51,6%), Telegram
(36,1%), Facebook Messenger (34,4%) o Line
(31,7%). De modo que todos nos estamos convirtiendo en guasaperos: el 95,3% afirma que usa
estas aplicaciones a diario, y una cifra nada despreciable, el 38,1%, reconoce consultarlas y utilizarlas varias veces por hora. Lluís Basset califica
de un gesto revolucionario al “gesto más repetido
en nuestras vidas digitales, que es el de sacar el
teléfono móvil del bolsillo para consultar los mensajes nuevos. Según los expertos, quienes usamos
smartphones, lo repetimos obsesivamente una vez
cada cinco minutos mientras estamos despiertos”.
Y Javier Navarro, consejero de The App Date España, habla de cómo las aplicaciones móviles han
logrado “la transformación de nuestros hábitos
más íntimos, como es la comunicación con nuestros allegados. Su consolidación no solo ha marcado un antes y un después en nuestra forma de
comunicarnos sino también en nuestros hábitos
sociales y en la forma de relacionarnos”.
Los datos son de locura y cambian cada día. España sigue estando a la cabeza de Europa en penetración de smartphones con el 66% de usuarios (un millón más que el año anterior, hasta
llegar a los 23). Aumentó también por cuarto
año consecutivo el número de quienes usan
aplicaciones y, aunque disminuyó el número de
aplicaciones descargadas, se descargaron todavía 3,8 millones de aplicaciones diarias. Apple
alcanzó su récord de descargas en un solo dia
(7,8 millones) en octubre pasado. Y por primera
vez las descargas superaron a las compras digitales en España.
“Hombres y mujeres
jóvenes refuerzan su
intimidad mientras la
exponen, como si no
pudieran ser personas si
no ven su vida reflejada
continuamente en una
pantalla”
Cada usuario tiene ahora una media de 39 aplicaciones en su teléfono y 33 en las tabletas. La
mayoría de usuarios (el 65%) tiene entre 25 y
44 años, y las utiliza sobre todo por la tarde,
entre las 18 y las 21 horas. Los que están entre
25 y 34 años les dedican unas 75 horas semanales. Y el 86% del tiempo que pasamos manipulando nuestro dispositivo lo hacemos usando
una aplicación.
Hasta hace muy poco se decía que una carta de
amor era la que comenzabas a escribirla y no sabías qué ibas a poner y, cuando terminabas de
escribirla, no sabías lo que habías escrito. Ahora
las cartas han desaparecido pero muchos jóvenes
y no tan jóvenes están escribiendo repetidas cartas de amor, pues, locos por la mensajería instantánea, pulsionan continuos mensajes a cualquier
hora del día y desde cualquier lugar, quizás sin
saber a ciencia cierta qué dicen y sin recordar al
final qué han dicho. Todo muy instantáneo, muy
auténtico… o muy trivial.
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A Fondo
COMUNICACIÓN Y
COMÚN UNIÓN
Hacia una comunicación cabalmente humana
Por Alfonso Echávarri Gorricho
12
A Fondo
Subí en el ascensor con el señor Ozu y nos quedamos bloqueados en él
durante diez minutos porque un inútil había cerrado mal la reja antes de
renunciar a cogerlo y bajar a pie. En esos casos hay que esperar a que
alguien se dé cuenta o, si la cosa dura demasiado, alertar a los vecinos
gritando, tratando a la vez de no perder la compostura, lo cual tiene su
dificultad. Nosotros no gritamos. Nos dio tiempo pues a presentarnos y a
conocernos un poquito.
Muriel Barbery. “La elegancia del erizo”
Permítanme que les invite a consultar el significado de Comunicación en el diccionario de la RAE.
Entre sus acepciones podemos encontrar:
1.- Acción o efectos de comunicar o comunicarse.
2.- Trato, correspondencia entre dos o más
personas.
3.- Transmisión de señales mediante un código
común entre el emisor y receptor.
Aún hay más, hasta nueve. Pero ya muy lejanas
de lo que pretendemos hoy en estas líneas. ¿Cuál
le parece que se acerca más a la comunicación
humana? Acción o efectos de comunicarse también podemos encontrar en el reino animal, así
como la transmisión de señales mediante un código común, y si no, que se lo pregunten a las abejas. Y aunque el segundo significado se acerque
un poco más, aún le falta bastante. Sin embargo
puede servirnos de base para reflexionar un poco
sobre la verdadera comunicación humana.
Me acuerdo que durante mi etapa escolar se nos
decía que los elementos claves de la comunicación son tres: emisor, mensaje y receptor. Es decir, que al menos hay dos personas con algo que
compartir. Vayamos por partes.
“La comunicación humana es
un encuentro, un encuentro
entre dos personas en
el que se regala algo tan
preciado como es el tiempo.
Quien dona su tiempo, está
donando parte de su vida”
No hay mensajes neutros
El emisor humano no es un simple productor de
códigos adecuados a la transmisión de un mensaje, sino que en la experiencia de la comunicación
toma una actitud “auto-expositiva”. Vamos, que
decide dejar accesible al conocimiento del otro
parte de su persona, desde su forma de pensar
a su forma de sentir. Ningún mensaje comunicativo es neutro, ya que implica la peculiar manera
de entender el mundo y de filtraje de la realidad
que cada ser humano posee, fruto de su propia
biografía, del medio social en el que vive y de
las limitaciones propias de su fisiología. A estas
alturas ya se habrá dado cuenta que no estoy hablando de información, que es algo diferente.
La biografía de cada persona delimita en gran manera la forma de comunicarse. Contiene desde el
entramado de influencias dado por aquellas figuras
que han sido o tal vez son importantes para el individuo (padres, abuelos, hermanos, maestros…)
como toda la riqueza de experiencias de interac-
13
A Fondo
ción que la persona va teniendo la oportunidad de
ensayar durante su vida. Las personas que han estado a nuestro lado y que han tenido cierta significación para nosotros nos han transmitido su particular manera de procesar determinados acontecimientos, tanto a nivel racional como emocional.
Con una alta probabilidad, algunas de sus maneras
e ideas las hemos hecho nuestras a través de un
proceso de asimilación. Y esto está fenomenal, ya
que supone (siempre que dichas ideas fuesen sanas) un ahorro en el aprendizaje durante el desarrollo. Pero también supone que algunas de nuestras ideas no son enteramente genuinas, sino más
bien depositadas por otros. No son enteramente
nuestras. Sin embargo, ahí están y se manifiestan
en el encuentro comunicativo. Lo que son nuestros son los conocimientos adquiridos a través de
diferentes interacciones con el medio exterior que
se van produciendo a lo largo de nuestra vida, que
junto a lo recibido conforman el modo particular en
el que nos comunicamos con los otros.
También cobra importancia la influencia del medio
social en el que se vive. Podemos decir que existe
una forma de entendimiento común dependiente de la sociedad en la que cada persona está
inmersa. Conceptos como la vida, la familia, las
relaciones o la felicidad van variando de cultura
en cultura y por ejemplo, no es lo mismo hablar
de muerte en la India que en España.
Lo que está claro es que nuestro estilo de comunicación tiene que ver con lo que hemos recibido
y también con lo que vamos viviendo y al comunicarnos con otra persona de una forma o de otra
todo esto queda expuesto y da información no
solo del mensaje que queremos transmitir sino
también de nuestra propia personalidad.
Todo mensaje busca una relación
El receptor, en la comunicación humana, no es
una mera entidad que se sitúa a cierta distancia y
cuyo único cometido es el de recibir un mensaje.
Cuando un emisor pone en el canal un mensaje,
lo que desea y espera es una cierta relación con
el receptor que le permita confirmar o desmentir
determinada opinión que tiene formulada previamente del mismo.
14
“La mayoría de las
discusiones de tráfico tienen
su origen no en el “qué” sino
en los gestos, en el “cómo”.
Por eso es tan necesario
trabajar esta parte del
proceso comunicativo”
Imaginemos que usted se encuentra en la siguiente
situación. Ha pasado toda la mañana cocinando un
estupendo estofado y ha puesto todo su cariño en
ello pensando en su familia. Tal vez han tenido algún
conflicto la noche anterior y usted desea zanjar la disputa con la comida que más les gusta. Cuando a las
dos de la tarde todos se sientan a la mesa, lo primero
que oye es el siguiente comentario en forma de pregunta: “¿Qué es eso verde que le has echado al estofado?”. Qué es “eso” y encima verde. No sé cómo le
sentaría a usted pero sí sé cómo me sentaría a mí.
Sin embargo, si analizamos con calma, la pregunta no tiene mayor misterio. El emisor no conoce la naturaleza de uno de los ingredientes del
estofado y para facilitarnos su identificación nos
señala de qué color es. Este es el mensaje. Gracias majo. Sin embargo parece que esto no es
del todo así, porque existe una intencionalidad
en el mensaje de movilizar al receptor del mismo.
“¿Qué pasa, no os gusta nada de lo que hago?”
podría ser una respuesta por su parte. Un poco
extrema, pero que en determinadas situaciones
puede que no sea demasiado desconocida.
Cuando hablamos de comunicación humana no nos
estamos refiriendo exclusivamente a lo que se dice,
sino también a cómo se dice. Y también a cómo se
recibe, es decir, a la disposición del receptor hacia
el mensaje emitido Aquí cobra especial importancia
toda la riqueza del “paralenguaje”. Volumen de voz,
ritmo, tono, pausas y diferentes elementos relacionados con la postura y la mirada, están más cerca
del estado emocional de la persona que del contenido de lo emitido y por eso no es lo mismo que un
amigo te diga “qué idiota eres” a que un viandante
cualquiera te lo suelte en plena Calle. Ni es lo mismo ni tiene las mismas consecuencias. Puede que
A Fondo
“Algunas de nuestras ideas
no son enteramente genuinas
sino que, más bien, han sido
depositadas por otros. Sin
embargo, ahí están y se
manifiestan”
esto le esté sacando una sonrisa, pero la mayoría
de las discusiones de tráfico tienen su origen no en
el “qué” sino en los gestos, en el “cómo”. Por eso es
muy necesario trabajar esta parte tan importante
del proceso comunicativo.
La ayuda de los emoticonos
Es curioso comprobar que en los entornos escolares se emplean abundantes tiempos y esfuerzos
en el aprendizajes correctos de los contenidos del
lenguaje (semántica, ortografía y sintaxis) pero
sin embargo se descuida la enseñanza y la práctica
de esos otros elementos comunicativos relacionados con el paralenguaje, y que tanta información
proporcionan en el encuentro (o desencuentro)
humano. Esto es tan importante que hasta en algún tipo de comunicación digital se está teniendo
en cuenta, como es el caso de los emoticonos. Por
cierto, parece que esto de representar y transmitir
emociones a través de imágenes no es tan nuevo
como pensamos. Ya en 1862 el propio Abraham
Lincoln al final de un discurso escrito en el que
aparecía la frase “aplauso y risas” colocó una cara
sonriente con un guiño (¿el primer emoticono?).
La comunicación humana es un encuentro, un
encuentro entre dos personas en el que se regala
algo tan preciado como es el tiempo. Una vez oí
decir que el ser humano está hecho de tiempo. Y
por lo tanto quien dona su tiempo, está donando
parte de su vida en ese encuentro. Encuentro que
no encuento. Porque en demasiadas ocasiones la
comunicación humana se convierte en un simple
cuento unidireccional en la que sólo se busca soltar la propia historia sin importar ninguna otra
cosa. Nosotros reclamamos un encuentro en el
que se produce la acogida y a partir de ahí, todo
el emisor, mensaje y receptor que queramos.
15
A Fondo
RETRATO
DE CIUDADANO
APRESURADO
Vivir con prisa nos
impide pensar y lo que
es peor, nos impide
sentir
“Cuando las cosas se
suceden con tal rapidez,
nadie puede estar seguro
de nada.
De nada en absoluto ni
siquiera de sí mismo”
(M. Kundera)
El tiempo es un bien que cada vez escasea más. No tenemos tiempo para nada,
siempre corriendo de un lugar a otro, preocupados y ocupados, yendo de una cosa
a otra, sin pensar o pensando demasiado y, sobre todo, lo más lamentable, sin sentir. ¡No queda tiempo para sentir! Tenemos prisa por llegar, por marcharnos, por
ganar, por tener, por consumir…. Nuestra mente va un paso por delante de nosotros mismos. Los “tengo que...“ ocupan nuestro tiempo, sin darnos cuenta de que
nuestros momentos, esos momentos únicos que solo están en el presente, quedan
desdibujados.
Por María Guerrero Escusa
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A Fondo
Vivimos deprisa, muy deprisa. Nuestra cultura occidental, al contrario que la oriental, premia este estilo de vida, la rapidez, la productividad, la impaciencia, la urgencia, son signos de valía, así que ir más
despacio es sinónimo de ser lento, torpe o inútil. Las
horas que tiene un día no nos bastan y necesitamos
días de 48 horas, o más, para que nos dé tiempo
a todo lo que queremos hacer. Vamos como locos,
corriendo de un lado para otro, la perdida de tiempo
se penaliza. Hay un proberbio árabe que dice “los
occidentales tienen el reloj, los orientales el tiempo”. Lo cierto es que en occidente cada vez corremos más y cada vez tenemos menos tiempo.
“Cuando logramos entender
que por más que corramos
no llegaremos antes,
comenzamos a PARAR,
palabra clave para vivir sin
prisa.”
Esta forma de vida, tan acelerada, la hemos
“mamado” y nos cuesta desembarazarnos de
ella. Quién no recuerda, cuando, de pequeños,
estábamos en el sofá de casa y nuestra madre
nos decía -¿es que no tienes nada que hacer?-,
¡vamos levantate y ponte a hacer algo, seguro
que tienes cosas pendientes!-. Siempre había cosas pendientes. Este aprendizaje nos impidió vivir nuestra infancia, queríamos crecer rápido, así
pasó nuestra adolescencia y entramos en la juventud, que también se pasó rápido y sin darnos
cuenta, estamos en la madurez sin saber como
detenernos, repitiendo el mismo patrón, diciéndonos ¡qué rápido se pasa el tiempo! y preguntandonos ¿qué hemos hecho con nuestra vida?.
Desde luego hay situaciones que requieren que
actuemos rápido y seamos efectivos, sin embargo, por regla general, ir deprisa no es sinónimo
de efectividad ni de eficacia. Cuando queremos
acaparar demasiadas cosas es mucho más fácil
cometer errores, cuando se persigue la cantidad
se sacrifica la cualidad y se pierde la creatividad,
porque solo estamos pendientes de hacer, hacer
y hacer; funcionamos “en automático”, la prisa
se tropieza consigo misma y nos hace ir a trompicones por la vida.
La prisa nos impide vivir el presente
La aceleración nos priva de vivir el presente y se
sostiene por el miedo a conectar con nuestros
sentimientos, a vivir el momento, a sufrir, al dolor,
a enfrentar los problemas, al estrés, a la enfermedad, a las dificultades económicas, al pago de
la hipoteca, a las complicaciones en el trabajo o a
la falta de éste, a la responsabilidad, al exceso de
obligaciones, a la dificultad para soltar situaciones
o relaciones en las que nos matenemos atrapados,
a la falta de un sentido para nuestra vida, miedo al
propio miedo que nos paraliza. El miedo comprime
las emociones en nuestra consciencia y nos lleva a
pasar de puntillas por el día, como hacen los gurús
cuando pasan por las brasas sin quemarse.
Otras veces utilizamos la prisa ingenuamente
como medio para sentir el control sobre las cosas. Lo único que depende de nosotros es la actitud con la que enfrentamos cada momento, lo
demás está fuera de nuestro control.
Evitamos, negamos, trampeamos nuestra necesidad, escondemos y tapamos nuestras emociones
hasta el punto, muchas veces, de enfriarlas, sin
embargo, tarde o temprano termina pasandonos
factura, porque cuando no hay conciencia no hay
contacto con uno mismo y cuando no hay contacto no hay expresión y cuando no hay expresión
solo puede haber explosión.
Vivir corriendo es pasar por la vida sin vivirla.
Vivir deprisa es sobrevivir, es desconectarse del
presente y perder de vista lo importante.
El paso del tiempo es imperceptible, los días pasan
muy deprisa ¡ya es viernes!, ¡ya estamos de nuevo en Navidad! y antes de que nos demos cuenta
tendremos que sacar el traje de baño para ir a la
playa y soplaremos las velas que nos suman un
año más. La vida es breve, sin embargo, vivimos
como si no se fuera a acabar nunca. Quizá por
eso nos enfrascamos en montones de proyectos,
de planes y actividades que ocupan todo nuestro
tiempo y consumen toda nuestra energía.
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A Fondo
¡La vida va muy deprisa!, es posible que digamos,
sin embargo la vida no va ni deprisa ni despacio,
somos nosotros los que creamos nuestro mundo
y nos perdemos del propósito de la vida actuando
por inercia, desde de la realidad que hemos construido. Y, aunque son muchas las señales que nos
envía nuestro cuerpo, no nos damos cuenta de
ellas hasta que estamos en el hospital por estrés y
agotamiento o perdemos nuestra pareja o vemos
que nuestros hijos han crecido y nos hemos perdido su infancia sin que los hallamos disfrutado.
Nuestra vida está llena de momentos memorables y entrañables, no permitas que se pase tu
tiempo sin vivirlos.
Perfil de una persona apresurada
Es cierto que la cultura impone su ritmo, sin embargo, hay personas que tienen mayor tendencia
a poner su conciencia y su atención en el camino
en lugar de ponerla en la meta.
Las personas con temperamento colérico son las
más propensas a vivir aceleradas. Son personas
hiperactivas, energéticas e impulsivas. Tienden a
hacer muchas cosas en poco tiempo y generalmente realizan más de una actividad a la vez.
Siempre tienen prisa, hablan rápido, comen rápido y casi sin masticar, conducen a gran velocidad
y cuando están, excepcionalmente sentados en
el sofá de su casa, no dejan de mover la pierna
o tamborilean con sus dedos sobre la mesa. Se
trata de personas impacientes que se imponen
tantas tareas que siempre les falta tiempo, por
eso es fácil encontrarles tensos, irritables, irascibles, enfadados y refunfuñando por cualquier
cosa. Descalifican el ocio por considerarlo una
pérdida de tiempo, por lo que no son prolíficos en
sus relaciones sociales, ni dedican tiempo a su familia, ni juegan con con sus hijos, ni se permiten
el tiempo de descanso necesario.
En la vida ocurren permanentemente cosas que
emocionan a quien es capaz de darse cuenta, una
puesta de sol, el amanecer, los rayos de sol calentando la piel, la lluvia empapando la cara, la
risa de un niño o la ternura de una caricia, sin
embargo estas personas no ven lo que les rodea,
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no se empapan de los estímulos que les ofrece
cada momento, por lo que no disfrutan. Se han
impuesto un ritmo tan frenético, que su vida es,
permanentemente, un carrera contra reloj.
Sus pensamientos están puestos solo en el “hacer”. Por un lado su objetivo es la productividad,
dan prioridad a la cantidad sobre la calidad, que
no logran alcanzar y por otro, la competitividad,
dónde centran su rendimiento y colocan toda su
energía. Por eso el trabajo es lo más importante en
su vida y el lugar dónde materializar su ambición
y su ego, además, no muestran ningún escrúpulo
a la hora de poner zancadillas a los compañeros o
desvirtuar su trabajo con tal de sobresalir. Resulta
curioso que estas personas, tan responsables y
comprometidas en lo laboral, puedan ser negligentes y descuidados en el terreno personal.
“Desde luego hay situaciones
que requieren que actuemos
rápido y seamos efectivos,
sin embargo, por regla
general, ir deprisa no es
sinónimo de efectividad ni de
eficacia”
Aunque generalmente pueden aparentar ser personas seguras de sí mismas, tienen una autoestima
baja y su mayor miedo es el fracaso. Su autoestima
se nutre de fuentes externas por lo que tienden a
valorarse en función de los resultados y para conseguirlos se exigen a sí mismos hasta exprimirse.
Como no puede ser de otro modo, estas personas
se muestran frías en sus expresiones y rígidas en
su estilo de pensamiento. Tienen mucha dificultad para ponerse en el lugar de los demás por su
bajo nivel de empatía, que se ve favorecido por
la propia desconexión de su mundo emocional
Este tipo de personalidad es muy propensa al desarrollo de estrés y ansiedad y su actitud da lugar a una serie de respuestas cardiovasculares y
neuroendocrinas que contribuyen al desarrollo de
hipertensión y enfermedad coronaria.
A Fondo
Prueba a vivir sin prisa
Cada día tiene las horas que tiene y a cada día
le basta su afán. Cuando logramos entender que
por más que corramos no llegaremos antes, comenzamos a PARAR, palabra clave para vivir sin
prisa. Parar, mirar en nuestro fondo, muchos de
nuestros problemas tienen su origen en nuestra
ceguera hacia nosotros mismos, en no darnos
cuenta de que somos los artifices de nuestra propia vida y los gestores de nuestro tiempo.
Si nos paramos a pensar, la mayoría de las cosas a las que acudimos corriendo, no urgen tanto
como creemos, así que si continuamos con ese
frenético ritmo será solo nuestra elección. Desde
luego podemos seguir culpando a los demás de
nuestro estilo de vida, por las urgencias que nos
LA LIEBRE Y LA TORTUGA
Un día por causalidad
de esas que marca el destino,
se cruzaron los caminos
de la tortuga y la liebre.
Al poco de ir caminando
la liebre se impacientó,
porque atrasaba su paso,
la tortuga iba despacio
y la liebre se enfadó.
Dijo con su voz en grito,
¡Andas lento, muévete!
Tienes que ir más ligera
o no alcanzarás tu meta,
más deprisa, ¡apúrate!
que parece que estás muerta.
La tortuga la miró
sin poderla comprender,
¿Ando lento?, -se decía-,
si corro no puedo ver,
¿de qué sirve tanta prisa,
para qué tanto correr?
Y le preguntó a la liebre
con actitud sorprendida:
¿Me puedes decir que ves
corriendo de un lado a otro,
pasando por lo que quieres
sin que lo puedas coger?
¿Si corres más, llegas antes?
Respóndeme, no lo sé,
yo camino muy despacio
disfruto del paso lento,
me detengo a cada paso
para gozar lo que encuentro.
La liebre se sorprendió,
ante tamaña respuesta,
se quedó pensando un rato
y se encendió su conciencia.
¿Quieres decir que no siento,
que paso sin darme cuenta
de lo que está en mi camino
por ver tan solo la meta?.
La tortuga la miró
sin decir ni una palabra,
y la liebre se dio cuenta
de que caminar tan rápido,
le impedía su vivencia.
María Guerrero
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A Fondo
imponen o a las circunstancias que atravesamos,
sin embargo, con esta actitud solo continuaremos
haciendo más de lo mismo hasta el agotamiento.
Cada uno se impone su propio ritmo y por tanto
puede detenerlo en el momento que se lo proponga. Si hemos actuado hasta ahora por inercia,
justo ahora es el momento de decidir un nuevo
estilo de vida más calmado y saludable.
Romper con nuestra aceleración nos puede hacer
más efectivos, solo tenemos que cambiar la ambición de tener, de lograr y conseguir triunfos y
méritos por la de ser, de este modo nos ponemos
en contacto con nosotros mismos y aprendemos
a respetar nuestras necesidades y a gozar de
quien somos y con lo que hacemos.
Buscar una forma de vivir más tranquila nos permite dar su espacio a cada cosa que encontramos
en el camino, disfrutar de cada momento, que
es único en sí mismo. Las grandes vivencias son
las que mejoran el alma de quien las vive y no
requieren de grandes acontecimientos o grandes
logros, solo se precisa estar presente en el momento que ocurren. Así que, dale tiempo al tiempo, cesa en la urgencia y deja venir, la vida nos
pone delante todo lo que necesitamos. He aquí
algunas sugerencias:
Tómate tu tiempo. Comienza el día sin prisas,
levantete antes, prepárate ese desayuno que te
gusta y degustalo con tranquilidad.
Camina despacio, siempre que puedas. Fíjate en
los pequeños detalles, esos que si vas corriendo
te pasan desapercibidos.
Procura no hacer más de una cosa a la vez, una
cosa detrás de otra y encauza tus pensamientos de modo que solo te centres en lo que estás
haciendo. Si haces una sola cosa de vez en vez
pero estás pensando en la siguente, estarás consumiento energía y te estarás privando de disfrutarla.
Haz pausas sin hacer nada entre tus actividades.
No pases inmediatamente de una a otra, date tu
tiempo. Con unos diez o quince minutos bastará
para desconectar de una cosa y estar preparado
y dispuesto para la siguiente.
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Muy importante ¡desconecta!, no te lleves el trabajo a casa. Cuelga en el perchero del trabajo tu
bata o deja los libros en la estantería y los “problemas”, o mejor las “situaciones a resolver”
como a mí me gusta llamarlos, podrás recogerlos
por la mañana para buscarles una solución.
Puede ser muy aconsejable hacer un poco de
ejercicio, despeja la mente y te ayuda a mantenerte energetizado/a y en forma.
La meditación siempre es un regalo. Te ayuda a
calmar la mente, conectar contigo en tu aquí y
tu ahora.
Haz cosas que te apasionen. Si estás viviendo
con prisa seguramente te costará un poco más
descubrir que es lo que te gusta, pero no te preocupes, solo es cuestión de darte tu tiempo.
Ya solo me queda decirte: “carpe diem”, no te
pierdas la magia de cada momento.
“En la vida ocurren
continuamente cosas que
emocionan a quien es capaz
de apreciarlas: una puesta de
sol, la lluvia empapando la
cara, la risa de un niño”
A Fondo
EN EL CUARTO DE ESTAR
Aquellas tardes de invierno, lejanas e interminables…
Entre las imágenes que conservo de mi infancia está la de una modesta y acogedora mesa camilla. En torno a ella se comentaban las pequeñas incidencias
del lugar, se compartían informaciones, se acogía al visitante y hasta, en días
señalados, se convertía en modesto casino en el que familiares, vecinos o
amigos jugábamos a la brisca, al guiñote o al cinquillo… No se perseguía otro
triunfo que no fuera el de la honrilla de haber superado a los contrincantes.
Por José María Jiménez Ruiz
21
A Fondo
Tengo para mí que los días, por aquellas fechas,
duraban más de 24 horas. Sobre todo en tiempo
de invierno las jornadas no parecían tener fin.
Será por aquello de que la vivencias psicológica
del tiempo no coincide en absoluto con lo que
dicta el ritmo acompasado de las manecillas del
reloj, pero lo cierto es que, en mis recuerdos,
por aquellas lunas eran más largas las mañanas y
las tardes no acababan nunca. Es como si horas,
días, semanas y estaciones viajaran antaño a lomos de mansas jacas percheronas o de acémilas
de andares pausados y ahora, por el contrario, se
desplazaran en rapidísimos automóviles, trenes
de alta velocidad o ultraligeros superjet.
En torno al brasero
Recuerdo las interminables tardes de invierno,
todos arracimados en torno a la mesa camilla,
al tibio rescoldo del brasero…Época de bombillas
que apenas si daban la luz de una luciérnaga o,
en su defecto, de candiles de aceite o de petróleo de olor intenso y espeso humo negro. Ese y
no otro era el modesto marco en que se convivía, se comentaban los minúsculos eventos del
pueblo, se compartían menudas confidencias o
se escuchaban sabrosas historias: las del tendero
ambulante que vendía telas o retazos de hule y
que tanto disfrutaba noticiando las insignificantes
novedades de los pueblos de la rinconada, o las
del tío carretero que trasportaba sus mercancías
emprendiendo viajes interminables en los que no
faltaban penalidades pero tampoco divertidas y,
casi siempre, inocentes aventuras…
Eran tiempos reposados en que acompañábamos
con respeto al abuelo que, balanceándose en sus
nostalgias, recreaba, una y otra vez, sus cada vez
más lejanos recuerdos o en los que escuchábamos, de labios del pariente más viajado, viejas
historias familiares, noticias de deudos lejanos o
de antepasados con algún lustre: del tío abuelo
que emigró a América y allí hizo fortuna, o del
pariente que perdió la vida heroicamente en una
guerra africana, o de aquel otro tan apreciado en
el pueblo por su reconocida bonhomía, por sus dichos ocurrentes o por sus consejos siempre atinados, o del tío fraile que murió en misiones y del que
se aseguraba había llegado a hacer milagros…
22
“Nadie podrá negar que
la familia es el espacio
por antonomasia para
la comunicación en
profundidad, para ese tipo
de encuentros en los que
se hacen presentes las
emociones y se da libertad
para que afloren los afectos”
Aunque no éramos conscientes de ello, lo cierto
es que todas estas narraciones, idealizadas las
más de las veces, cumplían, cuando menos, una
doble función: entretenían, que no era poco, en
una época en que no teníamos cine, ni videos, ni
televisión, ni ordenadores y, sobre todo, contribuían a mantener vivo el sentimiento de pertenencia y de cohesión del grupo familiar y hasta el
orgullo de formar parte de un colectivo humano
que contaba entre sus ancestros gentes de tan
reconocida valía.
Otros tiempos
Mucho han cambiado las cosas desde aquellos
tiempos que, desde nuestras actuales atalayas,
se nos antojan antediluvianos. Nos movemos a
ritmos mucho más acelerados y raramente nos
permitimos “perder” toda una tarde alrededor de
una mesa camilla en despreocupada tertulia con
amigos o familiares. Nuestras agendas están muy
ajustadas y ya no nos entretenemos escuchando
relatos mitificados como los que antaño daban lustre a nuestras modestas y, no obstante, dichosas
existencias. Hemos sustituido la tibia calidez de
las mesas camilla por la confortabilidad de unos
estupendos tresillos magníficamente tapizados de
suaves paños o pieles bien curtidas. Orientados,
¡faltaría más!, hacia la inevitable televisión. Ella
es, ahora, nuestra narradora oficial. A ella le tenemos encomendada la tarea de entretenernos y
de ilustrarnos, ella nos adoctrina en relación a lo
que debemos pensar, a lo que nos conviene creer
y a lo que debemos desechar. Le consagramos
A Fondo
nuestros momentos de ocio y le prestamos nuestra más rendida atención. En la mayoría de los
hogares, caigamos en la cuenta, la televisión es
el contertulio oficial, el parlante incansable al que
abrimos nuestros oídos, el interlocutor al que incondicionalmente nos rendimos.
Y por si ella no bastara, tenemos el ordenador
personal. No voy a descubrir ahora las portentosas prestaciones que este instrumento de la tecnología moderna ofrece a quienes saben hacer de
él un uso razonable, a quienes recurren a su servicio para obtener información, simplificar trámites de toda índole, economizar tiempo y energía
en trabajos que antaño resultaban mucho más
complejos o mantenerse en contacto permanente
con personas con las que se comparten afectos,
negocios o, simplemente, aficiones.
Pero no es menos cierto, y de ello nos alertan
quienes se dedican al estudio de las influencias
de este medio en las relaciones humanas, que
cuando se pierde el control, cuando se renuncia a
toda disciplina y se carece de capacidad de poner
límites a la utilización de algo que, en sí mismo,
es bueno, se corre el riesgo de caer en brazos de
una peligrosa tiranía que aísla del entorno más
próximo y se convierte en un verdadero muro
que dificulta, cuando no la imposibilita totalmente la comunicación justamente con quienes, que
por su proximidad, tanto más necesitan de ella.
Es la ambigüedad que acompaña a los nuevos
sistemas de que ahora nos servimos para entrar
en contacto. Las inmensas posibilidades que encierran quedan ensombrecidas cuando se utilizan
para enmascarar imposturas o servir como vía
de escape precisamente para eludir el contacto
con quienes nos son más próximos o requerirían
de nosotros una más cálida presencia o un más
afectuoso compromiso. Pues no dejaría de ser
una tragedia que una deficiente comunicación en
el propio hogar sirviera de pretexto para tratar de
paliar, a través de las redes sociales, la absoluta
necesidad de una relación cálida y funcional a la
que aspira el corazón humano.
La tiranía de las agendas
Porque nadie podrá negar que la familia es el espacio por antonomasia para la comunicación en
profundidad, para la confidencia, para ese tipo de
encuentros en los que se hacen presentes las emociones y se da libertad para que afloren los afectos.
23
A Fondo
La verdadera relación personal, lo que entendemos
por auténtico encuentro no es sólo cruce de palabras, intercambio de opiniones o simple trasmisión
de informaciones. Implica voluntad de escuchar,
actitud empática que permita ponerse en el lugar
del otro y capacidad para reparar en los pequeños
detalles y codificar adecuadamente el significado
de un gesto, de una mirada o de un silencio.
“Nuestra sociedad es
extremadamente ruidosa.
Vivimos rodeados de bullicio
y parece como si hubiéramos
aceptado que nuestro medio
natural debiera ser el jaleo”
Hay, sin embargo, aparte esas televisiones y esos
ordenadores que nos zambullen en un universo de
ruidos y estímulos a los que no resulta fácil sustraerse, muchas circunstancias que dificultan un
modelo sano de comunicación al que no sería prudente renunciar. Me refiero, sobre todo, a la presión
que sobre nosotros ejercen nuestras respectivas
agendas. Es difícil liberarse de la servidumbre a que
nos encadenan los compromisos que adquirimos y
liberar espacios en los que la tiranía del reloj no se
nos acabe imponiendo. Nos movemos con dosis de
enfermizo aturdimiento en la pretensión de dar fin
a actividades que, lejos de abrir las puertas a un
apetecido y reparador sosiego, nos dejan en el vestíbulo de otras aún más estresantes. No habilitamos espacios para que puedan producirse ese tipo
de encuentros, genuinamente humanos, en que se
expresan emociones, se comparten inquietudes, se
manifiestan complicidades que son propias de seres
que se quieren o, simplemente, “se pierda el tiempo”, si se me permite la expresión, con aquellos a
quienes nos debemos. Pues no debiéramos ignorar
que quizá sea esa presunta pérdida de tiempo lo
que más contribuye a que realmente lo ganemos.
Bueno sería comprender que prescindir del reloj es,
con harta frecuencia, la más genuina expresión de
amor. Razón sobrada tenía E.Lukas al afirmar que
“la voluntad de convivir y vivir para otros determina de cuánto tiempo nuestro pueden disponer
otras personas, nuestros allegados”.
24
Buscar espacios y momentos
En ausencia, por lo tanto, de la mesa camilla,
tratemos de recuperar el espíritu de proximidad
y de cordialidad que ella simbolizaba. Ese espíritu empático que nos permite sintonizar con el
otro y reparar en lo nimio, en lo aparentemente
insignificante, en lo que habitualmente nos pasa
desapercibido: en la mirada huidiza que anuncia
un desengaño, en el gesto que reclama un amor
nuevo, en el rostro ensombrecido por una tristeza
o un tanto marchito por el cansancio, en la sonrisa que expresa un gozo o en la mueca tras la que
se intenta ocultar la sombra de una angustia…
Como el buen zahorí que pega su oído a la tierra
y es capaz de percibir los misteriosos sonidos de
fuentes ocultas, así cada uno de los miembros de
la familia podemos escuchar el bullir incesante de
la espléndida y silenciosa vida que nace y crece
imparable en el corazón quienes la integran. Ese
y no otro es el sentido de la verdadera comunicación. Diálogo fecundo en el que uno se entrega
y es recibido, en el que uno se ofrece y es aceptado. Bien lo supo explicar el filósofo J.Maritain
al afirmar en su “Para una Filosofía de la persona
humana” que “si soy persona, por el hecho de
serlo, exijo comunicar con los demás y con los
otros en el orden de la inteligencia y del amor. El
diálogo es esencial a la personalidad, y ha de ser
un diálogo en el que yo me dé verdaderamente y
en el que sea verdaderamente recibido”.
Cauces que faciliten el encuentro y la comunicación
Probablemente no contemos ya en nuestras casas con una acogedora mesa camilla. En ella, y al
amparo de sus tibios faldones, nos protegíamos,
en otros tiempos, de los fríos de inviernos nada
clementes. Pero, sobre todo, con la inevitable
proximidad de unos con otros que su propia estructura física propiciaba, nos curábamos de soledades y experimentábamos la cálida presencia
de aquellos, vecinos, familiares o amigos que, de
una u otra forma, más nos importaban.
En su ausencia, de lo que no podemos despedirnos es de la necesidad que todos experimentamos de mantener modelos de comunicación
A Fondo
que nos permitan sentirnos vivos, reconocidos,
queridos… Una comunicación profunda que nada
tiene que ver con la trasmisión de obviedades y
sí con hacernos mutuamente partícipes del caudal de vivencias que se suceden en lo más hondo
de nuestro yo. Comunicar, en el sentido más genuinamente humano, no es contar cosas, cuanto
compartir contenidos emocionales, no es referir
lo que nos acontece, sino expresar lo que sentimos, no es parlotear de lo que tenemos o de
lo que ambicionamos poseer, sino hacernos regalo, los unos a los otros, de nuestras emociones, nuestros gozos o pesares, nuestros afectos,
nuestros valores…
rosos de atención lo somos todos: lo es la esposa
que se siente poco considerada o escasamente
atendida, el marido que se lamenta de no ser ni
valorado ni comprendido, el muchacho que reprocha que nadie le toma en consideración o el
anciano que, abrazado a su soledad, se percibe
a sí mismo como un estorbo. Todos, en una palabra, precisamos que no se desatienda una de
sus más radicales necesidades de cuantas experimentamos los seres humanos: la de ser tenidos
en cuenta y aceptados como sujetos que, al expresar el contenido de su mundo interior, se sienten reconocidos, respetados, incondicionalmente
aceptados…, en definitiva, amados.
Nuestra sociedad es extremadamente ruidosa.
Vivimos rodeados de bullicio y parece como si
hubiéramos aceptado que nuestro medio natural debiera ser el jaleo. Habrá que estar atentos
para que tanta estridencia y tanto estruendo no
impermeabilicen nuestros oídos a las voces que
nos llegan de aquellos a quienes más amamos.
También para evitar que los murmullos interiores, en forma de desgana, prejuicio, comodidad
o indiferencia, limiten nuestra capacidad para
acoger los mensajes de quienes nos rodean, de
escuchar adecuadamente las voces de familiares,
de cónyuges, hijos o abuelos... Porque meneste-
“No podemos despedirnos
de la necesidad de mantener
modelos de comunicación
que nos permitan sentirnos
reconocidos y queridos. Una
comunicación que nada tiene
que ver con la trasmisión de
obviedades”
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A Fondo
¿ESCLAVIZADOS
POR EL MÓVIL?
Ningún aparato ha cambiado tanto nuestra
vida cotidiana
Por José Luis Rozalén Medina
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A Fondo
Los hombres y mujeres del siglo XXI respiramos por doquier la atmósfera
subyugante de la tecnología digital. La tecnología informática, para bien o
para mal, nos invade, nos desborda, nos seduce, nos apabulla, y de nosotros
depende el uso o abuso que de ella hagamos: podemos ponerla a nuestro
servicio, para facilitar, elevar, humanizar, dignificar nuestra existencia, o
podemos, por el contrario, arrodillarnos ante ella, atarnos con sus cadenas,
y convertirnos, de esta forma, en sus estúpidos esclavos, que no saben distinguir lo principal de lo secundario, lo esencial de lo accesorio.
Vivimos colgados, en efecto, de la vida instantánea, del “usar y tirar”, de la hiper-conexión, de
la super-información. “La revolución digital”, en
palabras de la periodista Tamara Montero, “es hoy
tan profunda como lo fue en su día la invención de
la rueda o de la imprenta; la tecnología informática ha cambiado de forma tan radical la organización social y económica de la sociedad, los gustos
y costumbres de la gente, que podríamos decir
que ha cambiado hasta nuestros cerebros”.
Es un hecho que los avances digitales nos permiten aplicaciones extraordinarias: consulta instantánea de diccionarios y textos de cualquier materia, uso de cámaras panorámicas de alta precisión, realización de soberbios paseos virtuales
por los grandes museos del mundo, conexiones
con todos los continentes de la Tierra para admirar sus maravillas, inter-relación con familiares,
amigos, compañeros… aunque estén muy lejos
de nosotros, aplicaciones para realizar compras y
gestiones, programar viajes, conseguir entradas
para cualquier espectáculo: en definitiva, ponen
el mundo a nuestro alcance a golpe de clic: no
hay nada que se le resista. Hace unos días pude
leer en la calle un anuncio publicitario que me
hizo sonreír… y pensar: “Si su móvil no le plancha
la camisa, tírelo”.
“Los avances digitales nos
proporcionan posibilidades
extraordinarias, ponen el
mundo a nuestro alcance a
un golpe de clic”
Pero, aunque sin duda son muchos los beneficios
derivados de los adelantos informáticos, conviene mantener el equilibrio, la racionalidad, el sentido común para no perder la cabeza, para no
convertirnos en peleles sin voluntad en manos
de estos poderosos medios; los medios son solo
medios, instrumentos, signos; no son fines en
sí mismos, ni horizontes contrastados, ni valores
consistentes… Porque ocurre muchas veces que
en esta cultura “light” que nos envuelve interesa
más el cómo, que el qué; el modo de comunicar
algo, que lo que realmente se comunica; el signo, que lo significado; el ruido, que las nueces.
No es de extrañar que en esta atmósfera confusa
e insustancial, impregnada de levedad y ligereza, pululen y crezcan como parásitos personajes
y personajillos sin consistencia, sin hondura, sin
nada importante que comunicar, tipos y tipas que
nadan en su propia nada, que viven del cuento,
que engañan y engatusan, aupados por la vorágine insulsa de la cultura del espectáculo en que
estamos instalados, que diría Vargas Llosa.
27
A Fondo
¿Qué ocurre con los jóvenes?
Si nos ceñimos ahora al mundo juvenil, nos parecen muy adecuadas las reflexiones que hace el
profesor José Antonio Marina: “¿Para qué le sirve
al joven poder acceder a todo los medios de información y comunicación que tiene a su alcance (
Internet, redes sociales, móviles, Whatsapp…), si
luego no es capaz de entender una frase de más
de diez palabras, o de expresar el más elemental
de sus pensamientos; estamos tan sumamente
fascinados por el uso de las tecnologías digitales
(que, por cierto, dominan con una gran facilidad
nuestros chavales), que tal vez no nos demos
cuenta de que sólo son unas simples herramientas que, si no se saben manejar, valen para muy
poco, para nada realmente importante… Un burro
conectado a Internet, o usando sin ton ni son el
móvil y demás mecanismos digitales, sigue siendo un burro”.
Según un estudio elaborado por el Instituto de
Investigación Social y de Mercado la relación de
los jóvenes con la tecnología informática es abrumadora. En el estudio (realizado con jóvenes de
15 a 35 años) se aprecia que hay una gran mayoría de adolescentes y jóvenes que vive rodeada
de ella por todas partes: Prácticamente un 100%
cuenta con teléfono móvil, un 95% con ordenador propio, un 84 % con equipo digital, un 77%
con equipo de música, un 75% con Whatsapp,
un 73% con Mp3, un 62 con vídeo-consola…
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De todos los artilugios tecnológicos es el móvil el
protagonista. Y como todos ellos, puede ofrecernos una doble cara: positiva, cuando nos acercan
a la familia, a los amigos, a los clientes, a los
compañeros…, en definitiva, cuando nos facilitan
una comunicación más rápida, fluida, auténtica,
verdadera; y otra cara, negativa, cuando contribuyen a la frivolización de la vida y del lenguaje,
a la cháchara tonta y sin fuste, a la acentuación
del “ruido ambiental”. Lo última escenificación de
la tontuna cibernética, de la imbecilidad galopante, parece que es en estos días el envío a través
del móvil o Whatsapp del llamado “after-sex”.
No merece más comentarios.
El artilugio que cambió nuestra vida
“Nunca antes”, escribe el ensayista L. Srivastava, “de entre todos los aparatos tecnológicos
inventados, ninguno se había convertido en un
utensilio tan importante y decisivo en la vida
diaria, tan determinante en la forma de ser y
actuar de las personas, como, en estos momentos, el móvil”. Aunque para algunos pueda parecer un poco exagerada esta afirmación, no cabe
duda de que el móvil ha irrumpido con una fuerza inusitada en el panorama social y tecnológico
de nuestro siglo XXI y se ha convertido en un
elemento principal en el campo de las relaciones
sociales y del tiempo de ocio. Se ha detectado,
además, que la edad en que los chicos/as ac-
A Fondo
ceden al móvil es cada vez más precoz, y que,
por lo tanto, la posibilidad de que se produzca
una falta de responsabilidad y control en el uso
y manejo de este aparato casi mágico es, a esas
tempranas edades, muy alta y peligrosa.
“Muchos jóvenes tienen poca
capacidad para estar a solas
consigo mismo. Sienten
una impulsiva necesidad de
estar siempre ‘conectados’,
aunque no sepan con
claridad para qué”
Parece ser que el móvil, tras la ropa y el peinado,
es percibido por los jóvenes, en general, como el
tercer elemento de autoimagen, de autoafirmación, que ellos mismos emplean para definirse y
presentarse ante los demás. Y, por supuesto, prefieren (para sentirse más seguros) un móvil que
incorpore los más diversos y avanzados elementos tecnológicos: reproductor Mp3, video-cámara, conexión USB, tarjeta de memoria extensa,
monobloque, sistema inalámbrico, reloj, agenda,
apertura deslizante, color negro o plateado…
Ahora bien, a los beneficios indudables que el móvil aporta (poder estar en contacto permanente
con los padres, poder estar relacionados con un
amplia red de amigos y conocidos, tener acceso
a diversas fuentes de información y distracción),
debemos detectar (para intentar superarlos) algunos peligros que acechan y que pueden repercutir negativamente en la salud física y psíquica
de aquellos jóvenes-adolescentes que padecen
adicción descontrolada al móvil.
Nuevas dependencias, nuevas patologías
Parece que un alto porcentaje de estos chicos
y chicas son adictos al teléfono móvil y pasan
más de cuatros horas al día pendientes de él, ya
sea hablando, ya sea mandando mensajes, ya
sea haciendo “llamadas perdidas”… La doctora
López Torrecillas afirma en un estudio elaborado
recientemente que “la patología del teléfono móvil puede llegar a convertirse en una preocupante
enfermedad que provoque trastornos psico-fisiológicos tan graves como el alcohol o las drogas:
depresión, ansiedad, dolor de cabeza, dolor de
estómago, zumbidos en los oídos, pérdidas de
audición, problemas digestivos…
Hay que tener en cuenta, además, que muchos
de estos jóvenes tienen muy poca capacidad para
estar a solas consigo mismo. Son chicos y chicas que sienten una impulsiva necesidad de estar
‘conectados’ siempre, aunque no sepan con claridad para qué, porque resulta que, cuando ´se
comunican´, la riqueza semántica (de contenido)
de su mensaje suele ser muy superficial y pobre,
y casi siempre presenta muchas carencias lingüísticas: tanto de carácter expresivo y literario,
como de orden gramatical y ortográfico, con los
consiguientes “golpes bajos” a la lengua, a la que
destrozan frecuentemente.
No podemos olvidar, por último, otros posibles
peligros que están ahí latentes: Los jóvenes-adolescentes pueden tener acceso en su móvil a contenidos inadecuados para su edad: pornografía,
violencia, sexismo, xenofobia, drogas, contactos
inquietantes y peligrosos (“quedar con desconocidos”), amenazas y abusos entre los propios jóvenes, entre las propias parejas (“como no hagas
lo que yo digo, te vas a enterar”), peligros todos
que han sido manifestados por los propios jóvenes en recientes encuestas, sondeos o entrevistas, y que la policía especializada en “violencia
de género” ha advertido reiteradamente.
Para finalizar este artículo, quiere referir ahora
dos casos reales que me han ocurrido últimamente, y que creo que muestran con meridiana
claridad dos actitudes juveniles diferentes ante
el uso del móvil. “Mira, te lo digo en serio, no
podría vivir sin él”, me dice sin el más mínimo
titubeo de duda un joven-adolescente, mostrándome su móvil de última generación. “Es como el
aire que respiro. Cuando no lo tengo, no sé qué
hacer. Con él me despierto, y con él me acuesto.
Hablo por el móvil mejor que cara a cara. Es más,
en ocasiones estoy con mi amigo y no le digo algo
importante a propósito, para, a los diez minutos,
llamarlo de nuevo por el móvil para decírselo. Re-
29
A Fondo
conozco que es algo exagerado, pero así es mi
vida. Lo uso para todo, como agenda, como cámara fotográfica, para escuchar mi música… Con
él desconecto de todo lo que me rodea y vivo
como en una burbuja que yo mismo me he creado”. Es el testimonio bastante descorazonador de
un joven-adolescente de 18 años, literalmente
encadenado a su teléfono móvil.
“La patología del teléfono
móvil puede llegar a
provocar trastornos tan
graves como el alcohol o las
drogas: depresión, ansiedad
o problemas digestivos”
Hay otra forma de emplear la tecnología
Por el contrario, y como expresión de que hay vida
más allá del móvil, del Whatsapp, de las tabletas, de Internet, de las redes sociales…, recuerdo
una experiencia completamente diferente: Hace
unos días, al entrar en una céntrica cafetería de
Madrid, leí en sus puertas un cartel bien grande que rezaba de esta guisa: ¡AQUÍ HAY WIFI…
PERO TAMBIEN SE PUEDE CONVERSAR”. Me hizo
gracia el texto, y no pude por menos de esbozar
una sonrisa de esperanza. Efectivamente, en un
café también podemos hablar cara a cara, conversar amablemente, dialogar con calma, sonreír,
darnos un apretón de manos, tomarnos una cerveza… El joven con el que había quedado para
charlar precisamente del tema de este artículo
me lo confirmaba: “Mira yo uso el móvil y los demás adelantos informáticos (Internet, Whatsapp,
redes…) con moderación y racionalidad, cuando
realmente los necesito; no entiendo a la gente
que, por ejemplo, en vez de disfrutar de la realidad viva y palpitante que tiene delante, de sorber
la vida que se desborda a chorros ante él, se dedica a hacer una rápida foto para mandarla a no
sé quién con un texto anodino y prosaico: ´Estoy
aquí viendo unas enormes cataratas´. Pues, muy
bien. No entiendo cómo mientras está pasando
ante ti la Vida, con toda su belleza, riqueza y
emoción, alguien se puede dedicar a mandar por
el móvil ´las mandangas´ de última generación.
30
Nos urge, pues, a todos: padres, educadores,
sociedad entera, transmitir a nuestros jóvenes
una amplia y armónica educación para el correcto uso de las modernas tecnologías, especialmente del móvil. A pesar de los posibles excesos
que se producen, no cabe duda de que estos
inventos han supuesto un gran avance para la
Humanidad. Habrá que racionalizar su empleo,
legislar y prohibir su uso inadecuado en los lugares públicos, enseñar a nuestros chicos y chicas cuál es su verdadera finalidad: Posibilitarles
una sincera y rápida comunicación; facilitarles
datos, informes, noticias; crearles espacios de
pasatiempos, juegos, música…, haciéndoles ver,
en definitiva, que estos novísimos instrumentos
serán positivos si les ayudan a forjarse como
personas bien informadas, equilibradas, completas, que es lo que, en definitiva, toda educación
integral pretende.
ENTREVISTA
Por Gloria Díez Fernández
Fotos: Cristina Bezanilla Echeverría
FERNANDO TELLADO GARCÍA
“El mejor bloguero español”
“Internet es una herramienta que aporta
libertad, pero hay que aprender a usarla”
32
ENTREVISTA
Cuando dejó el mundo de la empresa, Fernando Tellado se propuso dos cosas:
cumplir sus sueños y salvaguardar su salud, que estaba siendo seriamente amenazada por el exceso de tensión. Saltó al vacío y desembocó en el mundo de la
informática, donde ese año consiguió ser reconocido como mejor blogger español, y en el de la política, gracias a su incorporación al partido Unión Progreso
y Democracia. Tellado ha asesorado a medios de comunicación sobre nuevas
tecnologías, generado una empresa propia, pronunciado cientos de conferencias y junto con la cubana Yoani Sánchez, premio Ortega y Gasset por su blog
“Generación Y”, acaba de publicar “WordPress 4.0. La Tela de la araña”. Sesenta millones de personas emplean esa aplicación para expresar sus opiniones
en este complejo mundo de la Web 2.0, donde el viejo periodismo está siendo
sometido a una prueba de fuego, porque cualquiera pueden escribir y cualquiera
pueden opinar. (La entrevista tuvo lugar ante una taza de café, en el restaurante “La Laguna”
de Collado Villalba. Y, aunque parezca mentira, el establecimiento, no sólo se llama así, sino
que está en el centro de una laguna pequeña y coqueta donde nadan algunos patos.)
El mundo digital ha cambiado la forma de comunicarnos y ¡todo va tan deprisa! Empecemos por algún lado: Primero nació Internet y
luego… ¿cómo fue la cosa?
Bueno, no debemos olvidar que Internet se inició como una herramienta del ejército norteamericano
No lo olvidamos.
Luego Internet se ha “desjerarquizado”, ha dejado de ser una web de sólo lectura, donde solamente las grandes corporaciones o los gobiernos podían publicar información. La Web 1.0 era
como una pizarra donde sólo escribía el profesor.
Luego, Internet, en su evolución natural, se ha
democratizado y, de repente, hemos pasado de
ser lectores a ser participantes. En la Web 2.0 la
gente ha podido crear su propio medio de comunicación. El primer paso fueron los foros. Los foros siempre han sido un entorno muy segmentado, en un foro se habla de un tema muy concreto,
pero cualquier persona puede iniciar una conversación. Luego vinieron los blogs, que están un
poco más jerarquizados, porque hay una persona
que es el autor principal. El siguiente paso, han
sido las redes sociales horizontales, que han cogido todo lo bueno que tenían los foros y lo han
mercantilizado. Las redes sociales actuales son
una especie de foros que, en vez de pertenecer
a los usuarios, pertenecen a empresas. Montar
una red social como Facebook, por ejemplo, vale
un dineral. El problema que tienen las redes privadas, es que tú eres un mero invitado. Y en ese
sentido, la web ha perdido parte de su democratización. En las redes sociales hay unas normas
que son las que impone el dueño de la casa, ya
sea Facebook, Twitter o Instagram. De hecho, incluso se apropian del contenido que publicas y
se ha perdido la capacidad de mantener bajo tu
custodia tu memoria digital. Se dice que Internet acopia, en un mes, más información de la
que se ha recogido en todos los siglos anteriores de existencia de la humanidad, el problema
es que todo eso está en manos de empresas. Es
muy importante que el siguiente paso sea volver
otra vez a esas herramientas más democráticas
de Internet y que las personas volvamos a tener
el control.
33
ENTREVISTA
“Twitter aporta inmediatez, el
problema es la inconsciencia
con que se usa”
La aparición de los blogs, ¿altera los cimientos de la comunicación? ¿Un bloguero es un
periodista?
Un bloguero no es un periodista, primero porque no
tiene una formación reglada para ello, sea eso lo importante que sea. Y sobre todo, no es un periodista
porque no responde a un medio, él es su propio medio. Un blog es más bien una columna de opinión. Los
blogs tienden más a ser opinión que información.
También dan información, en ocasiones
Sí yo creo que, a veces, dan una información más
veraz o por lo menos más cercana que los medios
de comunicación tradicionales, que han perdido
credibilidad. ¿Por qué? Por mercantilización. Han
perdido mucha independencia, que es su mayor
valor. Podrían recuperar parte de esa independencia, pero están muy atenazados por la necesidad
económica. Por otro lado, los medios tradicionales
se han resistido enormemente a la digitalización,
hasta hace, poco no permitían comentar las noticias, ni compartirlas, ni enlazar a las fuentes originales. Sigue siendo muy típico eso de: “fuente:
agencias”, “fuente: Internet”, “fuente: YouTube”…
Y se equivocan, porque realmente Internet vive de
esas interconexiones, en Internet son los buscadores, los “mega buscadores” los que permiten acceder a la información. Y ahora, se acaba de legislar,
para limitar a Google, y que no se pueda copiar ni
una frase de los medios tradicionales sin citarles…
pero ¡si es lo que ellos han estado haciendo toda
la vida! En vez de entrar en el mundo de Internet,
quieren que Internet se acoja a sus limitaciones. Y
Google no es que sea un santo… La prensa tradicional está sobreviviendo gracias a que tienen financiación de grandes empresas. La prensa no va
34
a morir, pero el modelo actual de la prensa, sí va a
morir, porque ya no hay vuelta atrás, ya no se puede controlar Internet.
¿Qué aporta el bloguero frente al periodista?
La libertad. El bloguero tiene una libertad que
no tiene un periodista en un medio. Si se fija,
en este momento, las columnas de los diarios,
¿quién las escribe? Curiosamente, no son periodistas, son médicos, consultores, abogados. Incluso muchos de los “grandes” periodistas de la
radio o de la televisión, tampoco provienen del
periodismo, simplemente son buenos comunicadores. Todo el mundo tenemos cosas en la cabeza, todos somos únicos y eso es lo bonito de los
blogs, que no hay dos iguales. Y las opiniones están identificadas, en un medio tradicional te venden, muchas veces, como verdad absoluta algo
que es una línea editorial.
La llamada Web 2.0 permite la participación
activa de los usuarios. ¿Y la Web 3.0? ¿Cómo
se perfila?
ENTREVISTA
Eso conectaría con la “inteligencia artificial”
tución financiera. La web semántica lo que intenta
es que, esa inteligencia artificial, permita la comunicación entre personas y máquinas. ¿Qué ocurre?
Que todavía no hay inteligencia artificial suficiente
para detectar la ironía o la intención. En este momento, sólo se utilizan herramientas semánticas
cuando entramos en una web y su objetivo es recopilar información para mercantilizarla. Es lo más
cerca que se ha llegado a la Web 3.0. Por ejemplo:
“Fernando esta mañana ha visitado una web de
viajes, así que, o le gustan los viajes, o piensa viajar; luego ha buscado Cáceres, a lo mejor, quiere
viajar a Cáceres”. Y en la siguiente web que visitemos, ya sea la del banco o de la de un supermercado, nos aparecerá una publicidad: “Viajes baratos a Cáceres”. A eso las compañías de marketing
on line le llaman el retargeting. Te identifican mediante las famosas cookies, que son códigos que
recogen nuestras visitas, y que sirven para hacer
perfiles con objetivos comerciales.
Efectivamente. Ahora tú pones la palabra “banco”
y al ordenador le vale cualquier acepción de la palabra: banco de peces, banco del parque o insti-
¿Cómo se consigue ser mejor blogger español en un Congreso de Webmasters? ¿En qué
año pasó eso?
“Bloguero no es sinónimo de
periodista”
La Web 3.0 murió antes de empezar, la Web 3.0,
antes se denominaba la web semántica, y yo
siempre he dicho que era la web de mi abuela.
¿Cómo es eso?
Sí, porque era la que salía en las películas de Star
Trek, es esa en la que tú le preguntas a un ordenador y ese ordenador sabe lo que le estás preguntando. La Web 2.0 es una web entre personas
y la Web 3.0 es aquella en la que las máquinas
llegan a entender a las personas.
35
ENTREVISTA
demos
Creo.. que el 2005. Y lo que ocurrió fue que me
votaron otros blogueros. Tenga en cuenta que yo
provenía del mundo de la empresa, y en un momento dado, por cuestiones de salud, me di cuenta de que mi vida tenían que servir para otras cosas, que tenía que cumplir mis sueños y uno de
mis sueños era escribir, así que me dije: “Bueno,
¿dónde puedo escribir yo sin tener control editorial?” Y me creé un blog. Yo soy una persona muy
activa en todo lo que hago, “excesiva” diría mi
mujer y lo escribí con pasión, a corazón abierto.
Creo que fue eso lo que me premiaron.
Hablemos de Twitter. ¿Qué aporta?
Twitter lo que aporta es la inmediatez. El problema de Twitter suele ser la inconsciencia, la gente
no es demasiado consciente de su audiencia, así
que se mete en conversaciones personales. Twitter es la “tele-realidad” trasladada a Internet. Po-
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seguir a los “famosos”. Pero, a veces, algunas personas no se dan cuenta de que esas conversaciones están siendo leídas por muchos otros. Ahora
sí se están dando cuenta, porque Twitter ha generado muchos titulares. A los periodistas les encanta Twitter.
Pero también ofrece capacidad de convocatoria. Eso lo saben los políticos
En el área de la política, las redes sociales suelen
ser como las trincheras en la guerras: hay demasiados cadáveres para lo que realmente se consigue. Es verdad que para el político es una manera estupenda de poder llegar a más gente, pero
solo si se saben utilizar las normas de ese entorno de comunicación. No puedes emplear Twitter
o Facebook para escribir una columna de opinión;
tienes que entrar en conversación, no limitarte a
“soltar” tu parrafada.
ENTREVISTA
“A Facebook y a Twitter les
estamos regalando nuestra
vida digital”
Vamos a las Redes Sociales, Facebook se ha
llevado la mayor parte del pastel. ¿Cómo se
“cobra” sus servicios? ¿Se apropian de tus
contenidos?
En realidad no se apropian de nada, se lo regalas. A Facebook y a Twitter le estamos regalando nuestra vida digital. Lo que pasa es que no
leemos las condiciones de los servicios, tú entras en un hotel donde te dejan convivir, charlar con los amigos, pero… en ese hotel hay unas
cámaras que lo graban todo. En ese sentido, la
gente es bastante inconsciente. Cualquier conversación en Facebook, queda registrada en Facebook… y lo mismo pasa en Google, o en Twitter. Ahí está toda esa información que nosotros
creemos privada. Y es un poder enorme que le
estamos dando a una corporación que tiene unos
intereses comerciales, por otro lado muy lícitos.
No nos damos cuenta de que mañana Facebook,
por un bandazo de la bolsa, se viene abajo y hemos perdido todas esas fotos, todas esas conversaciones e incluso no sabemos qué se va a hacer
con ellas. Ni siquiera tienes una manera fiable y
veraz de asegurarte de que tu información va a
ser eliminada si tú lo pides. Quién te dice que no
sigue almacenada en los servidores de Google en
Irlanda o de Facebook en California. El problema
37
ENTREVISTA
está en que son empresas supranacionales y no
hay leyes supranacionales para controlar eso.
“Whatsapp sólo es una
herramienta de chat”
El benjamín es WhatsApp. ¿Ha traído algo
nuevo?
En realidad no ha traído nada nuevo. Es una herramienta de chat, pura y dura, la única diferencia es que en vez de tener que registrarte en un
servicio, con saber el teléfono de otra persona, ya
puedes hablar con él. Sobre todo a la gente más
joven le ha servido para poder conversar con los
amigos de una manera gratuita.
Internet es “libre” y esa es su gloria y también
su miseria. ¿Realmente es tan peligrosa?
Internet es un reflejo de la vida, ahora nos preocupamos porque un niño pueda ver pornografía en un ordenador, pero antes no necesitaba acercarse a un ordenador, pasaba por
delante de un quiosco y veía mujeres desnudas
en situaciones muy explícitas. Internet es una
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herramienta y lo que hay que hacer es enseñar
a emplearla adecuadamente. Hay que educar,
hay que decirles que la sexualidad no es eso,
que el amor no es eso. Hay que educar en libertad no en control.
¿Y hacia dónde cree usted que nos dirigimos?
En este momento se está produciendo un “empoderamiento” de la gente, se está reduciendo la
jerarquización social. Yo creo que Internet, que
se estaba jerarquizando de nuevo, va a volver a
democratizarse, al igual que la sociedad. La sociedad es mucho más plural de lo que nos hacen
creer unas elecciones al uso, la gente es mucho
más diversa, todos somos únicos, todos somos,
cómo mínimo, fuentes de opinión y merecemos
un crédito.
ENTREVISTA
39
A Fondo
CINE
LO LIGHT EN EL CINE
CONTEMPORÁNEO
Hay “mini cine” en las pantallas,
lo mismo que hay pantallas de “minicine”
Por Norberto Alcover Ibáñez
40
A Fondo
Cuando en 1972, visionábamos estupefactos la perfección, pero también
hondura de El Padrino, obra del magnífico Coppola, nos decíamos que aquello era cine perfecto estéticamente, hondo temáticamente y para colmo, alucinante interpretativamente. En tal film, se nos comunicaba una forma de
ver el mundo y todavía más en concreto, una forma de contemplar un vector
de Norteamérica hasta límites inenarrables. Tanto es así, que la obra de Mario Puzzo, un producto literario mediocre, acababa en obra cinematográfica
antológica para el futuro.
De esta manera y con plena razón, el cine de los
setenta, mediante esta maravilla, se erigía en el
mejor cine hasta entonces, y con el tiempo resultaría el mejor cine de la historia fílmica y hasta
cultural. Seriedad, intencionalidad, belleza, representación y por supuesto interpretación, que
son dos cuestiones diversas y complementarias
para conseguir que nos creamos, por ejemplo, la
trasfiguración de Brando en Don Corleone. Nunca
podríamos olvidar a un tipo así, y por supuesto
un mundo así. De hecho, la segunda y tercera
partes de El Padrino aumentarían la mitificación
del primer film hasta límites sin referencia pretérita. Salvo Lo que el viento se llevó (1939).
Al cabo del tiempo, Stanley Kubrick nos lanzaba
a los ojos su film póstumo: Eyes Wide Shut. De
1972 habíamos saltado a 1999, casi una invitación
al nuevo cine del siglo XXI. Una historia también
representativa en las carnes y espíritus de Nicole
Kidman y Tom Cruise, intérpretes dominantes en
aquellos momentos. Era un guión del mismo Kubrick y de un clásico como Frederic Raphael, una
historia llamativa sobre el papel y con intención
de cerrar un ciclo histórico y abrir otro diferente, dominado por el dinero, el sexo y el desconcierto. Pero a medida que la historia avanzaba
en la pantalla, experimentábamos una molesta
sensación de “estar contándonos algo extraño
alguien no menos extraño”. Una sensación de
superficialidad, de falsa metáfora y para colmo,
de imperfección fílmica. Era muy difícil creerse
lo que estaba en pantalla. Era un cine mediocre,
impactante pero mediocre, en gran parte porque
nunca llegábamos a creernos ni la ingenuidad de
Cruise ni la malicia de Kidman. Era un cine rabiosamente light, aunque la historia narrada fuera
de un áspero casi límite. Y ya entonces pensé que
se trataba de un producto premonitorio del siglo
que comenzaba. Un siglo entregado a lo llamativo pero vacío por completo. Un siglo explosivo
pero repleto de caducidad. Nada parecido a los
70 y por supuesto a los 80.
“El siglo XXI se anunció en el
campo de la cinematografía,
como un siglo entregado a
lo llamativo, pero vacío. Un
siglo explosivo, pero repleto
de caducidad. Nada parecido
a los años 70 y por supuesto
a los 80”
Esta dualidad de películas resume perfectamente
el título de este artículo, porque a lo ya comentado
en base a El Padrino y a Eyes Wide Shut, añadimos
ahora que la diferenciación establecida mediante la
41
A Fondo
aparición del concepto light fílmico, se hace preciso
añadir un interrogante tal vez inesperado: ¿ha sido
tantísima la diferencia entre el cine de los setenta
y ochenta del cine de los noventa y comienzo del
2000? Y la respuesta es que no, si consideramos
ambos paquetes cinematográficos en su conjunto,
si bien late un espíritu diferente como sucediera
con el tiempo histórico transcurrido.
Queremos decir que es imposible, en el caso del
cine, afirmar que el ser humano de este momento histórico desde el punto de vista cinematográfico, sea de un light subido sin mayores matices.
Tal vez en esta apreciación radica la posible originalidad de este ensayo: matizar lo que está de
moda decir, que el cine actual para nada vale la
pena por una serie de razones que aquí mismo
reconoceremos aunque sea brevemente, razones
que tenemos que complementar con otras tantas
para ser justos en el juicio que merece tantísimo esfuerzo desarrollado pero en circunstancias
muy diferentes al cine anterior. En palabras del
título, nos sumergimos en un cine ambivalente al
comparar las dos épocas, pero además al analizar solamente la época contemporánea.
Tengo la seguridad de que esta especie de prólogo es lo más relevante de este artículo, que
ahora ampliaremos desde lo ya escrito.
Definición de cine “light”
Dice el Diccionario de la Real Academia, aparecido hace poco en su versión última, que podemos
hablar de light cuando “algo ha perdido parte de
sus caracteres esenciales”, y por lo tanto resulta
algo devaluado, indefinido, inconsistente, desconcertante, engañoso, fragilizado, deshilachado, de
tal manera que ha dejado de ser lo que debiera
ser y tal vez seguimos creyendo que sigue siendo
pero ya no lo es. Según esta definición, el cine
light sería un cine vaciado de historia consistente
o de una dirección dominante o de una escenografía atractiva o de una interpretación con base
en “el método” o de una intencionalidad significativa, con ausencia de alguno de estos caracteres
esenciales o solamente de uno o dos. En cualquier
caso, un cine sin el conjunto de caracteres que
constituyen la esencia del arte séptimo.
42
A Fondo
Algo venido a menos. Algo minicine en pantalla
como hay pantallas de minicines. Un quiero y no
puedo, un deseo brillar y permanezco en la oscuridad, un producto que fatiga o por el contrario,
al carecer de caracteres esenciales y sustituirlos
por otros, nos llama poderosamente la atención
por su naturaleza espectacular o su utilización
cuantitativa de la tecnología o por traernos historias terribles de la sociedad actual para calmar,
tras excitar, nuestra necesidad de morbo, de tensión o sobre todo de identificación con personajes de pura ensoñación. Un cine que, careciendo
de la sustancia fílmica, tal vez llena salas porque
entretiene como sea, sobre todo esas pasiones
menos sublimes pero dominantes en nuestra
mediocre sociedad.
Y la consecuencia más peligrosa de este tipo de
cine, que nos inunda desde los 90, es el vaciamiento de la consistencia de sus personajes,
quienes desarrollan tipologías atractivas pero carentes de hondura, de significatividad y en tantísimos casos de “método interpretativo”, como
hemos indicado. No hay nadie como Brando,
ni como Newman, ni como Redford, ni como la
Streep, ni como la Sarandon, y personalidades
semejantes, ellos y ellas. Los personajes son
frágiles porque sus intérpretes también lo son,
y además se guían por directores que, al rodar
en digital, casi siempre, proceden de forma mucho más rápida, más facilitona, menos exigente:
los Ford, los Visconti, los Coppola, los Spielberg,
los Camus, los Saura, los Hopkins, por ejemplo,
ceden ante tipos como Gómez Pereira, Ricardo
Franco, Gibson, Zemeckis, y en el mejor de los
casos como Tarantino, Affleck, Demme, Scott, y
tantos que casi nos seducen pero jamás llenan
nuestros espíritus. Y por supuesto dejan de permanecer en el recuerdo tras visionar productos
caducos. Casi siempre les falla algo que vacía el
film de esa redondez anterior.
Causas de tal cine “light”
Ya hemos indicado el rodaje en digital y sus consecuencias, en definitiva una peligrosa facilidad
que produce menos exigencias. Pero es que en el
conjunto del mundo cultural se impone “el pensamiento tecnológico”, que es algo mucho más
43
A Fondo
radical que “los elementos técnicos” del cine anterior, porque se trata de una serie de recursos
que permiten llevar a la pantalla imágenes de un
espectacular subido, multiplicando con bajísimo
coste escenografía y secundarios/extras. El 2000
se inaugura con la taquillera Gladiator, una obra
respetable de Ridley Scott, donde se consiguen
momentos tremendos en pantalla por medio de
la acumulación de personas fruto de la tecnología
oportuna, y así comienza a darse el caso, después completamente normal, de que lo real es
sustituido por lo virtual. Y el cine en cuanto tal se
corrompe, si bien repetimos que la espectacularidad es impresionante. Los films galácticos y en
general de ciencia ficción, con historias de monstruos malísimos pero de rasgos humanoides, son
excelente prueba de lo escrito.
Recordemos lo que llevamos escrito en el apartado anterior, la fragilidad de intérpretes y direc“Pero no todo el cine
tores, y en éste la digitalización narrativa, la teces light. visual,
nologíacontemporáneo
cuantitativa, la espectacularidad
todo este
conjunto de personajes
novedades inciden
en unos
Subsisten
de
espectadores que, al desmerecer en nivel cultuhondo calado y los films de
ral como es evidente, son menos exigentes, y al
perfección
estética.
estar gran
sumergidos
en una sociedad
estresante,
Exactamente
igual yque
en especla
necesitan
películas excitantes
de gran
táculo,
en general.
El espectador
baja de nivel
sociedad
conviven
personas
y una parte relevante del cine (de la cultura en
muy light y personas
general), también. Aquí reside la madre del coradmirables”
dero para la aparición
de un cine light que llena
tantas pantallas y pide cada vez más productos
semejantes.
Pero existe otro factor causal que hemos dejado
para el final de este apartado: la influencia de la
televisión y de los artilugios relacionados con los
móviles e instrumentos semejantes, además de
que el televisor se ha convertido en el lugar de
visionado cinematográfico más relevante de la familia contemporánea. Y por lo tanto, las series televisivas se han convertido a su vez en el modelo
dominante llegada la hora de producir y realizar
películas de cara al mercado mundial. Este hecho ha modificado el negocio cinematográfico de
tal manera que el aumento de films susceptibles
de visionarse en pantalla televisiva, en la propia
casa y en familia, obtiene un desarrollo cuantitativo enorme en detrimento de películas de mayores ambiciones estéticas y temáticas. Hasta el
44
punto de que surge, cada vez con más fuerza, un
tipo de películas fílmico-televisivas, en general de
cierto interés humanístico, sin que falten las de
formato espectacular en función de niños y jóvenes. Series como Star Trek o todas las secuelas
de Terminator, por poner solamente dos ejemplos, adquieren su verdadero desarrollo, con el
paso del tiempo, en la pantalla por obra y gracia
de la mitificación adquirida en sus estrenos en salas comerciales. Y estamos llegando al momento
en que de la pequeña pantalla se salta al móvil o a
la tableta portátiles como base para la proyección
cinematográfica, lo que aumenta la necesidad de
productos más light y menos serios.
Este conjunto de causas, todas ellas mezcladas
por razones tanto industriales como comerciales
(la industria del espectáculo está adquiriendo un
desarrollo solamente equiparable al de la industria tecnológica, puesto que van absolutamente
A Fondo
unidas), este conjunto de causas provocan una
modificación de los productos fílmicos de tanta
envergadura que los grandes teóricos comienzan a hablar de una nueva manera de concebir el
cine, especialmente en el sentido estético y lingüístico de la expresión. Todo ello, para colmo,
aumentará de influencia comercial el día en que
las pantallas televisivas caseras adquieran unos
tamaños que puedan compararse, casi, a las
pantallas del cine comercial. Entonces tendremos
“un conjunto de minisalas en un mismo televisor”. Con un aditamento sorprendente: aparecerán sistemas de visionado innovadores de efecto
audiovisual, de tal manera que, sin salir de casa,
nos invadan productos completamente diferentes. Seguirán llamándose películas pero de suyo
serán algo ya diferente sobre todo por los efectos
en los espectadores, reunidos en cualquier sala
familiar. Con consecuencias importantes para la
arquitectura de los futuros pisos, que necesitarán
un esquema de habitaciones diferente en función
del visionado de una televisiones inmensas, que
contemplaremos con chips, del todo impensables
en la actualidad. A no ser que tales chips cerebrales dejen de necesitar pantalla material, lo que
nos modificaría la vida por completo. No se trataría solamente de un posible “cine light, antes
bien de una forma de acceder a la realidad del
todo alternativa. La verdad es que estamos a las
puertas de un túnel del tiempo tecnológico que
nos obligará a modificar nuestra concepción de
“la mirada” y no solamente del cine en cuanto tal.
La vida entera será una gran película.
Un cine sólido frente al cine “light”
Llegados a este punto, recuperamos lo escrito
en el apartado primero, que titulábamos “Planteamiento ambivalente”. Y resulta que al mismo
tiempo que lo light imprimía su sello al cine, seguía existiendo y sigue al pie del cañón un cine
de enorme solidez, específicamente en productos de bajo coste, multiproducido y multinacional, que obtiene éxitos desconcertantes, y que
más tarde incide en el consumo televisivo de las
personas mayores. Lo más curioso es que la digitalización, en este caso, juega a favor del cine
de calidad precisamente por el bajo coste ya comentado, con lo que realizar un film no comporta
aquella brutal producción de antaño. No decimos
que hacer cine sea barato, pero sí que afirmamos
que, con determinadas dosis de prudencia en los
gastos, es posible plantar en las pantallas “películas medias” que no superan los dos millones de
euros, y todavía con menos presupuesto.
Que esto es así lo demuestran un montón de títulos de gran calidad y realizados desde los noventa a nuestros días, contra la opinión torpemente
extendida entre los puritanos de turno, de que
ya no se hace buen cine, porque es todo lo contrario: nunca como ahora tanto maduros como
jóvenes valores ruedan películas excelentes, casi
míticas, con presupuestos muy bajos y que superarán el paso del tiempo. Dejamos constancia de
diez, como solemos hacer tantas veces, para que
los lectores contemplen el futuro con mayor optimismo del que cunde entre un sector ilustrado, al
que hemos denominado puritano:
45
A Fondo
1.- 2002: Hable con ella, de Pedro Almodóvar
(España)
2.- 2004: La pesadilla de Darwin, de Hubert
Sauper (Francia)
3.- 2007: Michael Clayton, de Tony Gilroy
(USA)
4.- 2007: No es país para viejos, de los hnos.
Coen (USA)
5.- 2009: El secreto de sus ojos, de Juan José
Campanella (Argentina)
6.- 2010: De dioses y hombres, de Xavier
Beauvois (Francia)
7.- 2011: Pequeñas mentiras sin importancia,
de Guillaume Canet (Francia)
8.- 2012: Amor, de Michael Haneke (Austria)
9.- 2012: El capital, de K. Costa-Gavras (Francia)
10.-2014: Nebraska, de Alexander Payne
(USA)
Junto a tantas otras, siempre poniendo por delante el grandísimo cine de Eastwood, que lidera
la cinematografía de nuestra época. No todo el
cine contemporáneo es light, en absoluto, si bien
46
“Los espectadores son
menos exigentes, y al estar
sumergidos en una sociedad
estresante, necesitan
películas excitantes y de gran
espectáculo. El espectador
baja de nivel y una parte
relevante del cine, en
realidad de la cultura en
general, también”
los factores enunciados provocan enormes tentaciones. Pero como siempre, los personajes de
hondísimo calado y los films de gran perfección
estética subsisten, y nos aseguran películas excelentes. Exactamente igual que en la sociedad
conviven personas muy light y personas admirables. Así es la vida.
La suerte de
encontrarte
Después de “Amígate contigo. Una filosofía de vida”, este nuevo libro de Daniel López García, “La
suerte de encontrarte”, nace con la intención de profundizar, un poco más, en esa búsqueda del camino, en esa senda que llamamos vida y que de un modo u otro siempre nos sorprende.
Desde las primeras páginas se propone la ilusión, la lucha por las propias metas y el liderazgo de uno
mismo, como una actitud necesaria para exprimir cada día.
Se va descubriendo que los errores que cometemos diariamente, forman parte integral de ese aprendizaje
y de esa oportunidad de cambio, sin los cuales no es posible descubrir la autenticidad que anida en ti.
Si al final tienes la suerte de encontrarte, descubrirás indefectiblemente que no te queda más remedio que quererte, que valorarte, que amarte, pues no es posible asomarte a tu interior y no quedar
fascinado. Una vez que te encuentras, una vez que te quieres, será mucho más fácil que te quieran y
sobre todo… querer a los demás.
Daniel López García, nacido en Oviedo, es licenciado en Psicología y coordinador del Programa de Intervención para Trastornos de Depresión del Teléfono de la Esperanza de Asturias. Ha
desarrollado varios másteres en Psicología Infantil; Dirección y
Gestión de Recursos humanos; Psicosociología; Crisis, Emergencias y Desastres; Toxicomanías y Drogodependencias.
Trabaja desde 1992 en la gestión de grupos humanos, colaborando con varias empresas en tareas de motivación, liderazgo, resolución de conflictos, implantación de engagement y flow y todo lo
relacionado con el trabajo en grupos desde la psicología positiva.
Ha participado como ponente en diversos congresos y foros,
así como en proyectos de investigación sobre la incidencia del
factor humano en la siniestralidad laboral.
Asimismo, ha colaborado como experto en estos temas en varios medios de comunicación.
A Fondo
PERIODISMO
ES EL ARTE
DE INFORMAR
CON CUALQUIER
TECNOLOGÍA
A PIE
DE CALLE
Lo que ha cambiado, es la forma de presentar
y consumir las noticias
Si, llevando la contraria a la canción, el vídeo no mató a la estrella de la
radio, parece lógico pensar que las nuevas tecnologías no acabarán con los
medios de comunicación tradicionales. Han modificado su forma de llegar a
la sociedad, sus contenidos se realizan de otra manera, son más inmediatos,
pero de aquí a desaparecer, va mucho
Por Antonio Saugar Benito
48
A Fondo
49
A Fondo
El vaivén de gente era frenético. Los operarios,
con auriculares contra el ruido, daban los últimos
detalles. Quedaba poco para arrancar. Una bocina
anunció que todo comenzaba. Primero un sonido lento, como el de una locomotora que acaba
de iniciar su marcha. Poco a poco, la velocidad
aumentaba, el ruido también. El suelo temblaba
a nuestros pies. El papel fluía entre los engranajes de la monumental máquina. En pocos minutos, los primeros ejemplares del periódico del
día siguiente estaban en nuestras manos. Era la
primera vez que pisaba una rotativa, y es imposible olvidar la sensación que uno siente cuando
ve cómo se hace un periódico, tras una frenética
jornada de trabajo en la redacción, “tirando de
teléfono” para sacar o confirmar informaciones.
Papel y pantalla se complementan
Pero disfrutar de un buen reportaje amplio, de
entrevistas a varias páginas, o de extensos e interesantes artículos de opinión es muy complicado desde la pantalla de un ordenador. Aquí es
donde el periódico en papel juega con ventaja,
ya que permite una lectura más reposada de la
información. Quizá, en estos casos, las ediciones
digitales puedan ser un avance de lo que contiene la edición impresa, pero sin desvelar lo importante del texto, para que los lectores continúen
con su hábito de leer el periódico. La Prensa en
papel no es un elemento a extinguir, es un complemento a lo que un periódico ofrece a través
de su edición digital. Papel y pantalla se han de
complementar.
Han cambiado mucho las cosas en los medios de
comunicación. Las nuevas tecnologías han modificado la forma de redactar y presentar las noticias, así como la manera de consumirlas por los
lectores, escuchantes o espectadores. Se ha pasado de informarse a través de tres medios (periódicos o revistas, radio y televisión) a hacerlo
por Internet y mediante un buen número de dispositivos. Pero también han cambiado las formas
que tienen los periodistas de buscar o confirmar
noticias, debido a las nuevas tecnologías y a las
redes sociales.
“Los avances tecnológicos
no deben llevar a la
desaparición de los medios
tradicionales. Hay un
medio y una forma de
informarse para cada lector,
escuchante o televidente”
Se habla mucho de la desaparición de los periódicos, de que el papel está condenado a dejar de
existir. Es evidente que la forma de informarse
ha cambiado; que el ciudadano ya no tiene que
esperar a que amanezca para ir a su quiosco y
comprar el periódico. Ahora, las ediciones digitales de los periódicos están a un clic del lector, que
no tiene ni que moverse de su casa u oficina para
saber qué está pasando. La tecnología no está
reñida con la buena información; con la noticia
veraz y objetiva; con la entrevista con mordiente
en la que se saca todo el jugo al entrevistado.
Las nuevas tecnologías sí han cambiado la forma
de edición de las informaciones. Escribir para la
edición digital de un periódico obliga a cumplir
una serie de normas, como redactar párrafos más
cortos, introducir hipervínculos, enlaces a vídeos,
escribir de forma más emocional (el texto debe
tratar de paliar la frialdad de la pantalla en la que
leemos), resumir lo más posible, elaborar informaciones de entre 250-300 palabras (algo que se
contradice con un reportaje o una entrevista que,
se supone, tienen que ser amplios e incluir el mayor número posible de datos e información).
50
A Fondo
Aunque siempre es mejor un contacto lo más directo posible con quienes informan al periodista,
las nuevas tecnologías han agilizado bastante la
elaboración de algunas informaciones. Así, el correo electrónico permite realizar preguntas a personas de interés que estén muy ocupadas y no
puedan atender al teléfono o recibir en su despacho unos minutos al redactor, o a aquellas que
viven en cualquier lugar del mundo y cuentan con
una conexión a Internet y un e-mail. Pero resulta
un poco extraño utilizar este medio para entrevistar a una persona que se encuentra en la misma
ciudad. El cara a cara permite incluir en el texto las
reacciones corporales de la persona que es fuente
de información, ya que el periodista puede distinguir algún gesto de nerviosismo o incomodidad.
den descargar audio y vídeo. Antes, las ruedas de
prensa eran básicas para recopilar información,
ahora se han convertido en meras plataformas
de lectura del político, deportista, empresario o
famoso de turno que, tras el discurso, no admite
preguntas. Una rueda de prensa sin preguntas
era inaceptable hace unos años; desgraciadamente ahora están a la orden del día.
Este posible abuso tecnológico se empieza a notar cuando, en demasiadas ocasiones, la prensa
utiliza como fuente informativa más la red social
(especialmente Twitter) de un político, deportista, de una asociación o empresa, que el contacto
directo –personal o telefónico- con ellos. Da la
sensación de que el periodista, cuando no localiza
a quien le informe de algo, opta por rastrear en
su Twitter para ver qué dice.
Usar o abusar de la tecnología
Se puede llegar a un abuso de la tecnología, no
sólo por parte de los medios, sino también por
parte de quienes quieren ofrecer información a
estos medios. Ahora, lo más cómodo es enviar un
archivo de imagen con declaraciones o un enlace
a la web correspondiente desde el que se pue-
Las nuevas tecnologías aplicadas a la prensa permiten inmediatez, actualización de las noticias
casi cuando se producen, recordar hechos anteriores mediante enlaces a otras informaciones,
pero no pueden acabar con el placer de pasar las
páginas de un periódico para empaparse de una
buena e interesante información.
51
A Fondo
“Las nuevas tecnologías
han modificado la forma
de redactar las noticias.
También han cambiado la
manera de consumirlas
y de obtenerlas”
Las nuevas tecnologías permiten oír los programas preferidos a cualquier hora y en cualquier
lugar. El podcast permite que los programas de
radio se escuchen todas las veces que se deseen y que, además, puedan ser compartidos
con quienes no pudieron oír el programa el día
de su emisión.
De escuchantes a “radiovidentes”
En la radio también han cambiado ciertas cosas.
Antes, escuchar la radio en casa, a la hora de
comer o por la noche, era como un rito. La magia de la radio te llevaba a cualquier lugar del
mundo a través de las voces de gente que no
conocías, pero que tratabas de imaginar. ¿Cómo
será el presentador o presentadora de tal o cual
programa? ¿Y los actores y actrices de las radionovelas, qué aspecto tendrán? Eran algunas de
las preguntas que se hacían los escuchantes de
aquella radio que sólo se podía oír, primero, en
grandes aparatos, y después, en transistores o
radiocasetes.
52
Ahora, la radio también tiene imagen, acabando
con esa magia de imaginar al locutor –que antes
se rompía si se podía asistir a ver el programa en
directo-. Es una radio “televisada” que, en ocasiones, lleva al escuchante o quizá “radiovidente”, cosas que no debería ver, como los saludos
o las bromas entre el entrevistador y el entrevistado cuando éste entra en el estudio; o cómo se
sirven un café mientras en las ondas se escucha
el boletín de noticias.
Las Redes Sociales también se han colado en la radio, no sólo como elemento de participación de los
A Fondo
oyentes, en paralelo al teléfono, sino como fuente
de información. En muchos programas deportivos,
el Twitter de los jugadores es de consulta obligada
por los redactores, que se convierten en meros lectores de sus mensajes. Si un deportista dice algo
interesante en sus redes sociales, es lógico que las
emisoras se hagan eco de ello; pero leer mensajes
de Twitter por leerlos da la sensación de que hay que
llenar minutos de radio porque no hay otra cosa.
En Televisión, además de la inmediatez a la hora
de acceder a la noticia, las nuevas tecnologías
permiten un consumo diferente del medio televisivo. Ya no hay que estar tal día a tal hora para
ver un programa, una película, el capítulo de la
serie preferida... Internet permite a las diferentes cadenas de Televisión ofrecer sus programas
“a la carta”, a cualquier hora y desde cualquier
dispositivo móvil o fijo.
Acceder al informativo o al espacio del tiempo es
ahora más fácil. Gracias a la televisión a la carta
por Internet se ha acabado aquello de dejar programado el vídeo para grabar el programa que,
por una u otra razón, no podemos ver. Ahora se
puede ver la Televisión desde cualquier sitio.
Los avances tecnológicos cambian la forma de hacer o recibir información, pero no deben llevar a la
desaparición de los medios que, desde hace años,
llevan a la sociedad aquello que más le interesa
desde el punto de vista informativo, de formación
y entretenimiento. Información y Tecnología deben
ir de la mano. Hay un medio y una forma de informarse para cada lector, escuchante o televidente.
“Las nuevas tecnologías
aplicadas a la Prensa
permiten inmediatez, pero
no pueden acabar con el
placer de pasar las páginas de
un periódico para empaparse
de una información amplia e
interesante”
53
Comunicando
Crónica del Congreso del Teléfono de la Esperanza
Cuatrocientos voluntarios compartieron
experiencias y entusiasmo en Oropesa
Cuatrocientos voluntarios de la Asociación Internacional del Teléfono de la
Esperanza se dieron cita en Oropesa del Mar, en la provincia de Castellón,
del 24 al 26 de octubre. Fueron unas jornadas para compartir experiencias y
renovar el compromiso voluntario con las personas que sufren.
En pequeños grupos y autobuses fueron llegando
el viernes 24 la mayoría de los voluntarios. A pesar de los retrasos producidos por distintos problemas en las carreteras de acceso, hubo tiempo
para compartir tras la cena, un momento de fiesta
y celebración, un primer reencuentro con muchos
compañeros de tareas. Había ganas, muchas ganas, de pasarlo bien y de celebrar la ocasión.
El sábado 25 comenzó el Congreso con una presentación del Presidente de la Asociación, Juan
Sánchez Porras que resaltó la dimensión humana del compromiso que une a los voluntarios de
la Asociación.
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A las 10,30 de la mañana, el Presidente del Teléfono de la Esperanza de Asturias, Hilario Paz
García, presentó la primera ponencia a cargo de
Daniel López, Psicólogo y voluntario en aquella
provincia. El tema, “La actitud: fuerza para vivir”, supo movilizar al auditorio. La presentación,
dinámica y cargada de llamadas a la fuerza personal para superar las dificultades, puso en marcha a los asistentes llenando de optimismo el ambiente de la sala.
A las 12.00, José María Jiménez, Vicepresidente
1º de la Asociación, presentó a Silberio Sáez, Psicólogo y Sexólogo que presentó su ponencia “La
Comunicando
sexualidad, compañera de vida”. Con su personal
estilo supo mover y remover los ánimos, hacernos reír, reflexionar y animarnos a incorporar el
trabajo con la sexualidad desde un enfoque valiente y, a la vez, respetuoso.
Una película sobre el duelo
Tras la comida, Norberto Alcover inició a las 16.15
el tema de la tarde; “El vínculo y la pérdida”. La
actividad se diseñó alrededor de la presentación
de la película “Tan fuerte tan cerca”, que relata el proceso de duelo de un niño de 11 años
como consecuencia de la muerte de su padre en
el atentado a las torres gemelas. Con algunas dificultades técnicas para la audición y el visionado de la película, se desarrolló la tarde. Pudieron
más las ganas de los asistentes. La película es
intensa y larga, Norberto hizo una primera introducción sobre aspectos cinematográficos del film
para pasar, tras la película, a una mesa redonda.
Participaron en ella Carmela Bustamante, Presidenta en funciones del Teléfono de la Esperanza
de Madrid, y Rosa de Arquer, Psicóloga y coordinadora de actividades en el Teléfono de la Esperanza de Asturias.
Coordinó la mesa Norberto Alcover planteando
cinco interesantes preguntas sobre las que debatir. Ambas psicólogas desvelaron aspectos importantes sobre la película y sobre los procesos de
duelo y vinculación que en ella se desarrollan. La
tarde cumplió su objetivo de movernos a la reflexión sobre este tema.
A las 21.30 tuvo lugar la cena de gala. La sala,
bien acondicionada para esta actividad, se convirtió en un espacio de celebración alineados
con la vida. Hubo actuaciones improvisadas de
voluntarios del Teléfono de la Esperanza de Sevilla, de Alicante y de Jaén. El baile posterior
nos ayudó a desquitarnos de las horas de viaje
del día anterior.
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Comunicando
Sanar al niño interior
El domingo comenzó a las 10.00 con la psicóloga
suiza Vivienne Rauber que presentó su original
diseño para trabajar con el niño interior herido,
bajo el título “La vida en tus manos”.
A las 10.30 José María Jiménez Ruiz, Vicepresidente Primero de ASITES, presentó a Pedro Miguel Lamet, glosando su figura como escritor de
prestigio y subrayando su vinculación con el Teléfono de la Esperanza, cuya revista “A VIVIR” dirige desde hace más de veinte años”.
La ponencia de Lamet titulada “Vivir para amar”
se acompasó con la lectura de bellos poemas.
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Pedro Miguel se adentró en la difícil tarea de “hablar” del amor, su presentación, llena de profundidad, alineada con enfoques ya tradicionales del
amor como experiencia universal de plenitud,
exigió a los asistentes un esfuerzo de atención
que, sin duda, mereció la pena.
A las 12.00, Victoria Gómez, Presidenta del Teléfono de la Esperanza de Murcia, presentó a María
Guerrero, psicóloga y voluntaria en el Teléfono de
aquella provincia. María acompañó su intervención
con un bello poema dedicado al trabajo voluntario
y arrasó literalmente con su intervención. Llena de
fuerza, de energía, de ganas de vivir, María contagió valentía, optimismo y serenidad profunda Sus
circunstancias personales en este momento de su
Comunicando
vida, le han traído una sabiduría profunda y supo
entregarla generosamente y contagiarnos a todos.
A las 13.15 cerró el Congreso Juan Sánchez Porras, Presidente de la Asociación, agradeciendo a
todos que este Congreso hecho de voluntarios,
por voluntarios y para voluntarios haya sido posible. Un congreso hecho en tiempos de crisis, para
corazones generosos. Sánchez Porras nos invitó
a seguir trabajando y a abrirnos a proyectos nuevos. Al ritmo de “Life is life” las luces y las músicas fueron cerrando este Congreso. A todos, gracias por hacer posible la esperanza.
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Comunicando
Palabras de Juan Sánchez Porras en el cierre del Congreso
Queridos amigos y amigas:
Los grandes retos
Quisiera, para cerrar este Congreso, transmitiros mi alegría: me siento muy feliz porque
400 voluntarios y voluntarias, procedentes de
todos los rincones de España y, también, no
me olvido, de Zúrich, nos hayamos reunido
aquí para celebrar la vida, el servicio del voluntariado y la pertenencia al Teléfono de la
Esperanza.
Por ello, una vez recargadas las pilas estos
días, quiero invitaros a comprometeros con los
grandes retos de futuro que tiene nuestro querido Telefono de la Esperanza.
Siempre he pensado que el mejor activo de
esta Asociación son sus voluntarios. Hoy, después de este congreso, debo deciros que nuevamente he comprobado que lo mejor del teléfono de la esperanza son sus gentes, siempre
alegres, capaces de celebrar la vida y generosos en el servicio altruista a los demás.
Nuestro objetivo, el mío y el de la Junta Directiva que presido, al convocar este Congreso,
era sobre todo unir lazos entre todos los voluntarios de España, vivenciar que más allá de
las fronteras de cada uno de nuestros centros,
formamos parte de una gran familia, EL TELEFONO DE LA ESPERANZA.
Creo que lo hemos conseguido entre todos.
Podemos mirar al futuro con esperanza y entusiasmo porque somos gente capaz y generosa. Formamos parte de una gran Asociación
dispuesta a seguir incrementando y mejorando el servicio que ofrece a la sociedad y, especialmente, a los que más sufren.
Estos dos días hemos compartido vivencias. Hemos fortalecido nuestros lazos de amistad. Hemos renovado nuestro compromiso como voluntarios. Hemos sentido el orgullo y la autoestima
de formar parte de una gran institución. Nos llevamos en las mochilas estas grandes vivencias.
Pero esta felicidad compartida no puede hacernos olvidar que lo más importante de un
voluntario es su vocación de servicio.
58
• El primer gran reto que tenemos por delante es incrementar nuestra familia. La
captación y formación de voluntarios
debe ser una prioridad en cada uno de
nuestros centros.
Sólo si logramos este objetivo, podremos
incrementar nuestros servicios de atención en crisis y de promoción de la salud emocional. Necesitamos orientadores
para cubrir adecuadamente los turnos telefónicos Necesitamos buenos profesionales que nos permitan un buen servicio de
asesoramiento a personas en crisis Necesitamos coordinadores para incrementar
el número de actividades grupales.
• El segundo gran reto de futuro es seguir
trabajando en la calidad de la formación de nuestros voluntarios y voluntarias. Formar, cuidar y fidelizar a los voluntarios ha de ser una prioridad clave
de cada uno de nuestros centros.
• Queridos amigos, todavía hay demasiada
gente que no conoce el Teléfono de la Esperanza, y que no llama a nuestra puerta en situaciones de crisis porque nunca
oyeron hablar de nosotros. Por eso el tercer gran reto que quiero proponeros es
realizar un esfuerzo importante en nuestra presencia social y, especialmente, en
los medios de comunicación y en la RED.
Debemos redoblar nuestros esfuerzos para
darnos a conocer. En esa dirección me gustaría que contáramos con un voluntariado
especializado que se ocupe de esa área
Comunicando
• No puedo obviar que la crisis económica ha golpeado con fuerza las finanzas
de la Asociación. Aunque el dinero nunca
ha sido para nosotros lo más importante,
sin él nos sería imposible seguir ofertando nuestros servicios a la sociedad. Por
eso, tenemos como un reto importante
e ineludible, establecer una política económica en cada centro y a nivel nacional
que nos permita reducir costes e incrementar ingresos hasta equilibrar adecuadamente nuestra cuenta de resultados.
Además, y esto es importante, me gustaría
contar con mecanismos de solidaridad para
salir en auxilio de los centros en crisis.
• La sociedad se encuentra muy mentalizada por el tema del suicidio. Como todos
sabéis es la primera causa de muerte no
natural es España, y las administraciones han ido adquiriendo conciencia de la
importancia de prevenir y atender a los
posibles suicidas. Tenemos el gran reto,
dada nuestra historia y nuestra capacidad, de convertirnos en un referente imprescindible en la prevención de suicidio
en nuestras provincias, comunidades autónomas y a nivel nacional.
• Una última cuestión sometería a vuestra
consideración. Llevamos años hablando de
la necesidad de poner las nuevas tecnologías al servicio de la atención en crisis y la
promoción de la salud emocional. Hemos
dado algunos pasos, pero nos queda mucho por andar. Este es sin duda un objetivo
estratégico que debemos plantearnos con
urgencia, para poner en marcha lo que hemos llamado ESPERANZA DIGITAL.
Estoy seguro que cuento con cada uno de los
voluntarios y centros para acometer estos
grandes retos. Os recuerdo:
• Incrementar el voluntariado.
• Su formación, su cuidado y su fidelización.
• La política de comunicación.
• La política económica.
• Ser referentes en la prevención del suicidio.
• E impulsar Esperanza Digital.
Gracias a la vida
Os pido que cuando lleguéis a vuestros centros
repaséis esta lista y os pongáis con vuestras
Asambleas de voluntarios y Consejos de Centros a planificar el abordaje de estos retos. Estoy
seguro de contar con todos vosotros para esta
gran tarea de seguir haciendo crecer el Teléfono de la Esperanza y, sobre todo, para lo que es
más importante: seguir mejorando los servicios
que ofrecemos a las personas que sufren.
Quisiera para finalizar pediros disculpas por los
pequeños fallos organizativos de estos días. Sin
duda aprenderemos de ellos para seguir mejorando. Ya que es mi intención trasladar a la Asamblea la conveniencia de que estos encuentros sigan celebrándose regularmente de acuerdo a los
criterios que la misma Asamblea establezca.
Quisiera también dar las gracias a todos los
que han colaborado en la organización del
Congreso y a los ponentes, que han compartido con nosotros lo mejor de sí mismos para
hacer de estos días una experiencia inolvidable. Hemos de reconocer que organizar un
congreso en tiempos de crisis económica, ha
sido posible gracias a vosotros, lo hemos hecho con nuestros propios medios.
En fin, estoy convencido de recoger el sentir
de todos al comprometerme en vuestro nombre a seguir creciendo, personal y asociativamente, para servir cada vez mejor a cuantos
se acercan a nosotros porque ven en nuestra
Asociación un rayo de esperanza, un instrumento útil para superar las dificultades y reencontrarse con la vida.
Queridos amigos nos seguiremos viendo en
próximos congresos. Un fuerte abrazo para todos, y que tengáis un buen regreso.
¡Gracias a la vida que nos ha dado tanto!
59
Comunicando
“Hemos dado vida y calor en medio
de la crisis”
Carta de Juan Sánchez Porras, Presidente del Teléfono
de la Esperanza
Queridos [email protected]:
Os invito a todos a celebrar de forma muy especial
el Día Internacional del Voluntariado. Como bien
sabéis, los voluntarios sois “el alma del Teléfono de la Esperanza” y, al menos, una vez año,
es de justicia agradecer y reconocer vuestra dedicación y trabajo.
Deseo que este Día del Voluntariado, como ya lo
fue nuestro Congreso, sea una gran fiesta en cada
uno de nuestros Centros. Sin duda, estos últimos
años hemos vivido asociativamente momentos difíciles. Pero aquí y ahora es momento de celebrar
la dicha de pertenecer a esta gran Asociación y de
formar parte de sus voluntariado.
Como ya os dije a los que participasteis en el Congreso tenemos muchas cosas que celebrar y quisiera recordaros algunas de ellas, tal y como ya
hice en Oropesa del Mar:
• Celebremos que un día Serafín Madrid tuvo
la inspiración y el carisma necesarios para
poner en marcha el Teléfono de la Esperanza. Nuestro fundador con su entrega y dedicación a los más pobres y excluidos sigue
inspirándonos y alentándonos a servir cada
día con más eficacia a los que sufren.
• Celebremos que en los cuarenta y tres años
de vida de ASITES los voluntarios y voluntarias del Teléfono de la Esperanza hemos
ofrecido un gran servicio a la sociedad. No
sé si somos conscientes, desde sus inicios el
Teléfono de la Esperanza ha atendido más
de 4 millones de llamadas, trescientas mil
60
de ellas con temática suicida; hemos recibido a más de 200.000 personas en entrevistas personales; y hemos organizado más de
13.000 cursos y talleres, con una participación de más de 300.000 personas.
Quisiera, pues, celebrar con todos vosotros, el generoso servicio ofrecido a la sociedad por todos los
voluntarios del Teléfono de la Esperanza. Hemos
dado vida y calor a hombres y mujeres en crisis, hemos promocionado la salud emocional
y hemos sido un referente en la formación
del voluntariado. Tenemos razones para sentirnos orgullosos y recuperar, si es que alguna vez la
perdimos, la autoestima asociativa.
• Quisiera celebrar, muy especialmente en este
día, nuestra amistad. Los voluntarios y voluntarias del Telefono de la Esperanza nos
sentimos profundamente unidos y entrelazados. Nos vinculan unos valores, nos hermana un proyecto común de servicio a los que
sufren, compartimos el entusiasmo por ofrecer generosa y desinteresadamente nuestro
tiempo y capacidades a los demás, especialmente, a los más necesitados. Hemos hecho,
todos nosotros, de la escucha nuestra gran
herramienta de servicio a la sociedad.
• Pero si algo quisiera celebrar este día es la
dicha de vivir. Se nos ha dado un gran don,
la vida. Si algo nos significa a los voluntarios y voluntarias del Teléfono de la
Esperanza es el amor por la vida. La queremos profunda y apasionadamente. La
cuidamos con esmero y la hacemos crecer y germinar.
Comunicando
Compartimos la convicción de que la vida merece
la pena vivirla, pero no de cualquier forma. Estamos convencidos de que todo ser humano está llamado a vivirla con plenitud. Y trabajamos cada día
para responder personalmente a esa llamada interior hacia la autorrealización y la felicidad.
ojos y las pongáis cara, nombre, voz. Cada
uno de nosotros guarda bellos recuerdos de
personas heridas que acudieron a nuestras
puertas pidiendo un rayo de luz y esperanza.
Cerrar los ojos, visualizarlas, sentir su dolor
dentro de vosotros.
Los voluntarios y voluntarias del Teléfono de la
Esperanza aspiramos a ser personas en plenitud.
Queremos una vida llena de sentido, de amor y
capacidad de servicio. El horizonte del ser humano, más allá de los avatares que nos ofrece el caminar diario, es la felicidad. Me encanta repetirlo,
nuestro destino común es la felicidad.
Cuanto sufrimiento, cuanto sinsentido, cuanta tristeza, cuanta amargura, cuento desamor han escuchado nuestros corazones y nuestros teléfonos.
Pongámosle rostro al dolor, sintamos al unísono de
la gente caída y hundida.
Este amor apasionado por una vida plena y feliz está presente en el corazón de cada voluntario. Este es nuestro mayor tesoro. Y gracias a él
podemos ser generosos y transmitir el amor a la
vida a quien se cruza en nuestro camino, a quien
llama a nuestros teléfonos, a quién toca la puerta
de nuestros centros, a quien participa en nuestras
actividades.
Nuestro mejor servicio a la sociedad, a los
hombres y mujeres que sufren es comunicarles la Buena noticia de que la vida es un don,
que merece la pena de ser vivida intensa y
apasionadamente. Nuestra misión consiste en
invitar a las personas, un día tras otro, a encaminarse hacia la felicidad. La esencia más genuina
de cada voluntario y voluntaria del Teléfono de la
Esperanza es situarse cada día “en línea con la
vida” y trabajar sin descanso para situar “en línea
con la vida” a los hombres y mujeres que llaman
a nuestras puertas y teléfonos.
•Quiero rendir, en este día tan especial, un
homenaje a aquellas personas que desesperadas, cansadas, agotadas de vivir buscaron en el Telefono de la Esperanza aliento
y razones para vivir. Os pido que cerréis los
Quiero celebrar con todos vosotros las vidas rotas que llamaron a nuestras puertas. Quiero celebrar nuestra capacidad de vibrar con esos corazones perdidos. Quiero celebrar nuestros millones
de horas de escucha activa. Quiero celebrar las
vidas que logramos salvar. Quiero celebrar, también, con dolor y esperanza, las heridas que no
logramos curar y las vidas que no fuimos capaces
de recuperar. Por eso os pido, en este día, un especial recuerdo:
Por el que camina aún descalzo.
Por el que ríe sin razones.
Por el que mira con vista cansada.
Por el que sana con dolor.
Por el que angustiado llama a nuestros teléfonos.
Por el que roto acude a nuestros centros.
Por el que derrotado se inscribe en nuestros talleres.
Por el que, aun dolorido, quiere ser voluntario.
Por el que ama sin fin.
Por el que vive a pesar de todo.
Por todo aquel que está en línea con la vida.
Queridos [email protected] os deseo a todos un feliz
Día del Voluntario y os ánimo a seguir trabajando sin descanso en favor de la gente que
sufre.
Un fuerte abrazo.
61
Comunicando
La sociedad española está en deuda con sus voluntarios
El voluntariado, pieza clave en los
tiempos difíciles
La sociedad española ha aprendido a convivir con la crisis económica y se
ha familiarizado, en estos años, con conceptos como la prima de riesgo,
los intereses de la deuda, el PIB, las preferentes y lo más diversos índices
económicos. Las ONGs han realizado un esfuerzo por trasladar a la sociedad
el rostro humano de las cifras y datos macroeconómicos.
Mientras los medios nos transmiten la mejoría de
la economía española, las organizaciones humanitarias han realizado un esfuerzo por mostrarnos el drama de las víctimas de la crisis, para
ellos, desgraciadamente, los buenos tiempos no
han llegado.
Como botón de muestra, escuchemos algún titular de los informes de Cáritas, Cruz Roja,
Unicef y Teléfono de la Esperanza:
• El 25% de la población en España vive en situación de exclusión y cinco millones de españoles se encuentran en exclusión severa.
• Uno de cada tres niños de nuestro país (2,7
millones) viven en la pobreza o en riesgo de
exclusión.
• Se ha producido un incremento del 19,4%
del trastorno depresivo, un 8,4% de la ansiedad, un 6,4% de la crisis de angustia, un
4,6% de la dependencia del alcohol.
• El 35% de los 2,4 millones de personas que
atiende Cruz Roja en España no puede
afrontar gastos médicos que ya no cubre
la seguridad social o el copago de los mismos y el 1,5%, 36.000 personas, carece de
tarjeta sanitaria, es decir, no tiene derecho
a la atención primaria.
• El número de parados que no cobran prestación alguna alcanzó su máximo histórico.
2.981.000 de personas en paro no reciben ayuda alguna.
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A menudo, en nuestras tertulias cotidianas en el
bar o en el supermercado, nos hemos preguntado en relación con la crisis y sus víctimas: ¿Cómo
es posible que esto no estalle? ¿Cómo se conserva la paz social en un país con 5.427.000 desempleados y con 1,83 millones de familias con todos
sus miembros en paro? ¿Cómo sobreviven todas
esas personas?
“Cinco millones de
voluntarios se han volcado
con las víctimas de la crisis
económica”
Las familias, y muy especialmente los jubilados,
son los principales protagonistas del mantenimiento de la paz social y de la atención de los
arrinconados por el estado de bienestar en nuestro país. La solidaridad intrafamiliar ha sido
clave en medio de la crisis para sustituir las
múltiples deficiencias del estado de bienestar. No en vano el barómetro del CIS nos indica que la familia sigue siendo la institución
mejor valorada por los españoles, situándose
siempre su valoración por encima del 9 en una
escala de 0 a 10. Además, para el 83,3% de los
encuestados en este indicador, el entorno familiar
es el aspecto más importante de sus vidas junto
a los amigos.
Comunicando
En segundo lugar, las ONGs españolas, y especialmente sus cinco millones de voluntarios,
han sido claves en la atención de las víctimas
de las crisis económicas. A pesar de la disminución de la financiación pública, las organizaciones
no gubernamentales han redoblado sus esfuerzos
para concienciar a la sociedad, impulsar la solidaridad y atender a parados, familias sin recursos, niños en dificultad, personas sin techo, víctimas de la
violencia de género, emigrantes, desahuciados de
sus viviendas y personas afectadas gravemente en
su salud mental como consecuencia de la crisis.
Vivimos en una sociedad donde la práctica totalidad de las instituciones están en crisis y la corrupción ha puesto en tela de juicio a partidos, sindicatos, funcionarios, organizaciones empresariales,
instituciones financieras… En medio de tanto malestar y desánimo, las ONGs y sus voluntarios mantienen su prestigio como un referente ético y son
altamente valoradas por el servicio que prestan a
la sociedad española. El Informe SOMOS 2014, impulsado por la Asociación Española de Fundraising
con el apoyo de Bain, no deja lugar a dudas:
• A pesar de la situación económica actual, el
número de españoles que colabora con una
ONG ha crecido durante los últimos años: de
7,1 millones en 2010 a 7,5 millones en 2014.
• Los socios regulares de las ONG españolas
han crecido un 5% en los dos últimos años
situándose en 3,7 millones.
• Según el Barómetro de CIS el 80% de los españoles confía en el trabajo de las ONGs y las
califican como la institución mejor valorada.
Sin duda, la sociedad española está en deuda
con sus cinco millones de voluntarios. Su trabajo altruista y desinteresado ha sido clave para
paliar el sufrimiento de miles de españoles y para
dotar de medios a los abandonados por el estado
de bienestar. Este Día Internacional del Voluntariado es una buena ocasión para rendirles homenaje y agradecerles el gran servicio prestado.
El Teléfono de la Esperanza, con motivo de esta
celebración, quiere agradecer a sus 1.928 voluntarios el trabajo realizado en estos tiempos difíciles, especialmente, por su escucha y atención al
sufrimiento de las víctimas de la crisis.
• El Teléfono de la Esperanza atendió 112.246
llamadas en 2013. La media de duración de
cada llamada fue de 15 minutos.
• El 35% de las llamadas tuvieron una relación directa con la crisis económica.
• Se atendieron 1.591 llamadas de temática
suicida de las cuales en 62 de ellas el llamante declara que el acto suicida está en curso.
• Se previnieron suicidios atendiendo 9.046
llamadas de personas con crisis depresivas
y 3.267 con crisis vital y de sentido.
• La temática más común fue la soledad y el
aislamiento con 11.381 llamadas.
“Desde El Teléfono de la
Esperanza, 1.928 personas
aportaron su ayuda al
esfuerzo común de las ONGs”
• Los trastornos de ansiedad, tercera temática, supusieron 7.957 llamadas.
• El 86% de los llamantes expresa satisfacción y gratitud por el servicio recibido.
• Los voluntarios del Teléfono de la Esperanza
dedicaron, el último año, 27.999 horas a la
escucha activa.
• Los voluntarios expresan su satisfacción por el
servicio ofrecido en el 83% de las llamadas
Los voluntarios del Telefono de la Esperanza
aportaron su grano de arena a la gran tarea de
las ONGs a la sociedad española. Un aplauso para
ellos y para los cinco millones de voluntarios que
cada día se solidarizan con el sufrimiento humano y trabajan por una sociedad más justa.
Mucha gente pequeña,
haciendo cosas pequeñas,
puede cambiar el mundo.
Eduardo Galeano
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Comunicando
Soledad Rodríguez, premio
Ayuntamiento de León
del
Al otro lado no estaba Soledad Rodríguez. Esta vez no descolgó el Teléfono de la
Esperanza, ni atendió ninguna de las centenares de causas sociales que marcaron
su vida, entregada a la atención desinteresada a los demás, como demostró
durante más de 25 años como trabajadora social del Ayuntamiento de León.
«Queríamos tanto a “Sole”...»
cada hora me preguntaba qué iba a decir, si se
había quedado sin voz», acertó a decir José Antonio Fernández, su marido.
Quedó un vacío enorme, que ayer llenaron sus
amigos y compañeros, justo en el día del voluntario, dos semanas después de la muerte que
puso su oscuro telón a la concesión a la Labor Voluntaria del Año. «Queríamos tanto a “Sole”...»,
repitieron con insistencia, tras más de dos minutos de ovación en la que envolvieron a su marido,
apabullado por las muestras de reconocimiento.
«El día que conocimos que le daban el premio ella
ya estaba muy mala. Estábamos en el hospital y
Daba esperanza
Pero la voz la pusieron en el acto de entrega, celebrado en el salón de Plenos de San Marcelo,
quienes reconocieron su labor desinteresada durante estos años. El alcalde, Emilio Gutiérrez, la
recordó como una «excelente trabajadora social»
que actuó durante un cuarto de siglo en el consistorio como «guía y apoyo de personas desesperadas, a las que ofreció siempre la mejor cara».
El Teléfono de la Esperanza de la Rioja
en Riojaforum
El Teléfono de la Esperanza conmemoró su décimo aniversario con un concierto de música clásica que se celebró el sábado 29 de noviembre, en Riojaforum.
En el concierto, el Coro y Orquesta Sinfónica de
La Rioja, junto a la Coral Aldapeta de Sebastián,
integrada por Julia Farrés (soprano), Joana Thomé (mezzosoprano), Alain Damas (tenor), David Cervera (bajo), interpretarán el Réquiem de
Mozart, una obra “intensísima, llena de belleza y
emoción”.
En la presentación, José Luis Pérez Pasto, director general de Cultura, compareció en compañía
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de la presidenta de la Asociación Teléfono de la Esperanza, Magdalena Pérez Trenado, y del director
del Coro y Orquesta Sinfónica de La Rioja José
Luis Barrio, destacando la labor de esta asociación, siempre dispuesta a “hacer algo tan sencillo
y tan vital como escuchar, y de manera totalmente
altruista, ayudar a muchas personas a superar sus
problemas” y animó a los riojanos a acudir a esta
cita musical como muestra de apoyo.
El concierto fue todo un éxito artístico y convocó a una nutrida representación de la sociedad
riojana, contando además con la del Presidente
de ASITES, Juan Sánchez Porras, y del Vicepresidente, José María Jiménez Ruiz.
Comunicando
«Daba esperanza a quien no la tenía», apuntó el
regidor de la capital leonesa, acompañado por la
concejala de Bienestar Social, Teresa Gutiérrez.
Gutiérrez alabó a Soledad Rodríguez, así como
a la organización premiada también como Labor
Voluntaria del Año, la Asociación de Lucha Contra la Leucemia y Enfermedades de la Sangre (Alcles), como «acicates y estímulos para quien cree
en una sociedad más justa y en un mundo mejor». «Hay más de un centenar de colectivos dedicados a ayudar a los demás» que «complementan las acciones de las instituciones públicas y
privadas». «Es justo reconocer el compromiso, la
generosidad y el trabajo de la labor social. El voluntariado se ha convertido en una actividad imprescindible. Prestáis conocimiento, esfuerzo y
hasta dais vuestro propio dinero en muchos casos», alabó el primer edil.
Nieves Gutiérrez, presidenta de Alcles, indicó que
«el voluntariado es el pilar fundamental de todas las asociaciones», que deben trabajar «siempre desde la solidaridad, el corazón y la sonrisa».
No pudo continuar emocionada y acertó a decir:
«Hoy la protagonista es “Sole”. Queríamos tanto
a “Sole”...», apuntó entre lágrimas.
Unas lágrimas que contuvo con los puños apretados su marido cuando recordó que la conoció «al
coincidir como voluntarios de Cruz Roja», «los
comienzos de “Sole” cómo trabajadora social en
el CEAS de la calle Frontón» y la ilusión no cumplida de hacer voluntariado en Hispanoamérica. Fernández, que hizo de portavoz de sus hijos,
Daniel y Raúl, finalizo añadiendo entre lágrimas:
«Aquí nos casamos y aquí la despedimos. El acto
finalizó con un fuerte y emocionado aplauso de
reconocimiento a “Sole”, cuyo recuerdo permanecerá en nuestros corazones y cuya vida será
la mejor lección para las futuras generaciones de
voluntarios del Teléfono del Esperanza de León.
“Te seguimos queriendo “Sole”…”
celebró su X aniversario con un concierto
estado al servicio de todas las personas que han
necesitado que alguien las escuche, que están viviendo situaciones de conflicto personal o interpersonal que les hace sufrir, que se sienten desorientados o sobrecargados.
Sus voluntarios les ayudan a abordar estas situaciones de crisis de una manera urgente, anónima,
gratuita y especializada a través de la escucha por
teléfono, de entrevistas con profesionales o de espacios de trabajo grupal para crisis específicas.
El Teléfono de la Esperanza nació en La Rioja en
noviembre de 2004, y desde entonces, ofrece
ayuda desde el teléfono 941 49 06 06 a todas
las personas que puedan necesitarla. Así, desde
el momento de su nacimiento y durante estos 10
años, el Teléfono de la Esperanza de La Rioja ha
Todos los días del año, 24 horas al día. También
realiza talleres, cursos, conferencias y jornadas
y actividades de sensibilización, así como cursos
y programas de formación de voluntariado que
ayudan a tejer redes sociales de apoyo y crecimiento social, solidarias y críticas.
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Directorio
CENTROS DEL TELÉFONO DE LA ESPERANZA EN ESPAÑA
Atención en Crisis
902 500 002
ALBACETE
C/ Federico García Lorca, 20-1º
02001 ALBACETE
Tel.: 967 52 34 34. Fax: 967 52 34 48
E-mail: [email protected]
CASTELLÓN
C/ Segorbe, 8
12004 CASTELLÓN
Tel.: 964 22 70 93. Fax: 964 22 02 58
E-mail: [email protected]
MURCIA
C/ Ricardo Zamora, 8
30003 MURCIA
Tel.: 968 34 34 00. Fax: 968 34 35 66
E-mail: [email protected]
ALICANTE
C/ Benito Pérez Galdós, 41-Entr. C
03005 ALICANTE
Tel.: 96 513 11 22. Fax: 96 512 43 49
E-mail: [email protected]
CÓRDOBA
C/ Concepción, 7 - 1º Puerta 2
14003 CÓRDOBA
Tel.: 957 47 01 95
E-mail: [email protected]
NAVARRA
C/ San Blas, 13 - bajo
31014 PAMPLONA
Tel.: 948 23 70 58. Fax: 948 38 20 34
E-mail: [email protected]
ALMERÍA
C/ Francia, 131
04009 ALMERÍA
Tel.: 950 26 99 99. Fax: 950 26 07 89
E- mail: [email protected]
GRANADA
C/ Horno del Espadero, 22
18005 GRANADA
Tel.: 958 26 15 16. Fax: 958 26 15 06
E-mail: [email protected]
PALENCIA
C/ Francisco Reinoso, 3 - 3º D
34003 PALENCIA
Tel.: 979 17 01 00
E-mail: [email protected]
ARAGÓN
C/ Lagasca, 13 - 1º
50006 ZARAGOZA
Tel.: 976 23 28 28. Fax: 976 23 41 40
E-mail: [email protected]
HUELVA
Avda. de Andalucía, 11 - Bajo
21004 HUELVA
Tel.: 959 28 15 15. Fax: 959 54 07 27
E-mail: [email protected]
SALAMANCA
Paseo de Canalejas, 56 - 1º B
37001 SALAMANCA
Tel.: 923 22 11 11. Fax: 923 22 62 35
E-mail: [email protected]
ASTURIAS
Avda. de Bruselas, 4 bajo
33011 OVIEDO
Tel.: 985 22 55 40. Fax: 985 27 65 00
E-mail: [email protected]
ISLAS BALEARES
C/ Miguel Marqués, 7 - 1º
07005 PALMA DE MALLORCA
Tel.: 971 46 11 12. Fax: 971 46 17 17
E-mail: [email protected]
SANTIAGO DE COMPOSTELA
C/ Diego de Muros, 16 - 1º
15701 SANTIAGO DE COMPOSTELA
Tel.: 981 51 92 00
E-mail: [email protected]
BADAJOZ
C/ Ramón Albarrán, 15-1º dcha.
06002 BADAJOZ
Tel.: 924 22 29 40. Fax: 924 25 65 08
E-mail: [email protected]
JAÉN
C/ Peso de la Harina 1, 4º
23001 JAÉN
Tel.: 953 26 09 31
E-mail: [email protected]
SEVILLA
Avda. Cruz del Campo, 24
41005 SEVILLA
Tel.: 95 457 68 00. Fax: 95 458 23 75
E-mail: [email protected]
BIZKAIA
Avda. Sabino Arana, 42, 1º
48013 BILBAO
Tel.: 944 100 944
E- mail: [email protected]
LA RIOJA
C/ Duquesa de la Victoria, 12
26003 LOGROÑO
Tel.: 941 49 06 06
E-mail: [email protected]
TOLEDO
C/ Panamá, 2 - 1º N.
45004 TOLEDO
Tel.: 925 23 95 25
E-mail: [email protected]
CÁCERES
Avda. de los Pilares, 1- bloque 8-3ºB
10002 CÁCERES
Tel.: 927 62 70 00.
E-mail: [email protected]
LEÓN
Avda. Padre Isla, 28 4º Izda.
24002 LEÓN
Tel.: 987 87 60 06
E-mail: [email protected]
VALENCIA
C/ Espinosa, 9- 1º- 1ª
46008 VALENCIA
Tel.: 96 391 60 06. Fax: 96 392 45 47
E-mail: [email protected]
CANARIAS
C/ Mesa de León, 4 - 3º dcha.
35001 LAS PALMAS DE G.C.
Tel.: 928 33 40 50. Fax: 928 33 60 60
E-mail: [email protected]
MADRID
C/ Francos Rodríguez, 51 - Chalet 44
28039 MADRID
Tel.: 91 459 00 50. Fax: 91 459 04 50
E-mail: [email protected]
VALLADOLID
C/ San Fernando, 7 - Local
47010 VALLADOLID
Tel.: 983 30 70 77
E-mail: [email protected]
CANTABRIA
C/ Santa Lucía, 43. Entresuelo, puerta 1
39003 SANTANDER
Tel.: 942 36 37 45
E-mail: [email protected]elefonodelaesperanza.org
MÁLAGA
C/ Hurtado de Mendoza, 3 - “Villa Esperanza”
29012 MÁLAGA
Tel.: 95 226 15 00. Fax: 95 265 26 51
E-mail: [email protected]
ZAMORA
Plaza del Seminario, 2, despacho 4.
49003 ZAMORA
Tel.: 980 535 365
E-mail: [email protected]
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Directorio
CENTROS DEL TELÉFONO DE LA ESPERANZA EN EL MUNDO
BARRANQUILLA (COLOMBIA)
Calle 53, 50-53
BARRANQUILLA
Tel.: (00 57 5) 372 27 27
E-mail: [email protected]
PASTO (COLOMBIA)
Parroquia de Santiago Apóstol de los Hermanos Capuchinos
Tel.: (00 57) 3014927430 / (00 57) 3104987978
E-mail: [email protected]
BOGOTÁ (COLOMBIA)
Cra 25 calle 48-11
4813 BOGOTÁ
Tel.: (00 57 1) 323 24 25
E-mail: [email protected]
QUITO (ECUADOR)
C/ Capitán Edmundo Chiriboga
N-47227
Tel.: (00 593 2) 6000 477 / 2923 327
E-mail: [email protected]
CHILLÁN (CHILE)
C/ 18 de septiembre, 456
380-0650 CHILLÁN
Tel.: (00 56 42) 22 12 00/02/08
E-mail: [email protected]
SAN PEDRO SULA (HONDURAS)
Colonia Alameda, 13 y 14 Avenidas, 5ª calle, N.E.
Tel.: (00 504) 2558-0808
E-mail: [email protected]
GUAYAQUIL (ECUADOR)
C/ Guatemala, 403 y Washington (Barrio del Seguro)
Tel.: (00 593 4) 2335839
E-mail: [email protected]
TEGUCIGALPA (HONDURAS)
Col. Florencia Norte. 1ª Calle, 1ª Avenida. Casa 4058, 2ª Planta
TEGUCIGALPA
Tel.: (00 504) 2232-1314
E-mail: [email protected]
LIMA (PERÚ)
C/ Gustavo Yabar 221-225.
Urbanización Vista Alegre. Santiago de Surco.
Tel.: (00 51 1) 273-8026
E-mail: [email protected]
VALENCIA (VENEZUELA)
Av. Principal Callejón Mañongo. Hogar San José de Mañongo
N° 2 Urb. Mañongo.
Naguanagua. Edo. Carabobo. Venezuela. Zona Postal 2001.
Tel.: (00 58) 241 8433308
E-mail: [email protected]
MEDELLÍN (COLOMBIA)
Carrera 49 - 58 - 40
Tel.: (00 57 4) 284 66 00
E-mail: [email protected]
ZÚRICH (SUIZA)
Bederstrasse 76
8002 ZÚRICH
Tel.: (00 41 43) 817 65 65
E-mail: [email protected]
OPORTO (PORTUGAL)
Rua Duque de Loulé 98, 2º esq
Tel.: (00 351) 222 03 07 07
E-mail: [email protected]
CENTROS EN PROYECTO
LEÓN Y MANAGUA (NICARAGUA), MIAMI (ESTADOS UNIDOS),
PARÍS (FRANCIA), SAN JOSÉ (COSTA RICA) Y SANTIAGO (CHILE)
CENTROS DE PRÓXIMA INAUGURACIÓN
GUAYAQUIL (ECUADOR)
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