boletin cania 17 - Centro de Atención Nutricional Infantil Antímano

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boletin cania 17 - Centro de Atención Nutricional Infantil Antímano
Boletín
de Nutrición Infantil
CANIA
2008. Año 11. Nº 17
Contenido
Editorial. [3]
Alimentación y salud
La tuberculosis pulmonar en pediatría. [4]
Ismenia Chaustre
El plátano. [10]
Hajaira Vergara de Gutiérrez
De buena fuente
Herramientas para el trabajo comunitario en el área de la salud mental.
Rol del psicólogo en la comunidad. [15]
Fernando Giuliani
CANIA: Experiencias y resultados
Información y educación nutricional en el programa de nutrición comunitaria. [29]
Omaira Pláceres de Martínez
La madre sola como factor de riesgo social en nutrición. [36]
William González, Edihovert Nahr, Carmen Naranjo, Yulimar Guánchez
Personalidades
José Rafael Lovera:
"Hay que hacerle un cariñito a nuestra cocina criolla". [43]
Mariela Martín Paesano
Editorial
En 2008 arribamos a trece años de labores
en CANIA que representan los peldaños que sustentan nuestro empeño de continuar trabajando en
llevar salud y nutrición a nuestra parroquia sede,
Antímano, y a otras comunidades donde se nos
demande esa tarea; nuestro Boletín de Nutrición
Infantil CANIA es el órgano testimonial de este
compromiso. En esta oportunidad entregamos su
edición Nº 17 para seguir cumpliendo con la
responsabilidad que nos fue encomendada y que
aplicamos con rigor.
Abre sus páginas la doctora Ismenia
Chaustre poniendo sobre el tapete el tema de la
tuberculosis entre los niños, integrando en su visión a
los adultos, afectados o no de ese flagelo que se ha
vuelto alarmante, debido a que en pleno siglo XXI se
encuentra frecuentemente presente en vastos territorios del mundo. En su artículo, Chaustre ofrece una
amplia perspectiva sobre la enfermedad que abarca
su historia, clínica, diagnóstico, tratamiento y prevención así como la manera en que nuestro país está
preparado para enfrentarla.
A continuación el lector hallará un refrescante artículo de la nutricionista Hajaira Vergara de
Gutiérrez, donde nos instruye sobre las propiedades
nutricionales del plátano. Las características del fruto,
su cultivo y producción e incluso un breve recetario
de las suculencias que adopta en las distintas
regiones en la cocina venezolana forman parte de
este escrito.
En la sección De buena fuente, Fernando
Giuliani nos aporta su visión del papel responsable
que está llamado a desempeñar el profesional de la
psicología social comunitaria (en este caso en materia de salud mental) en contextos sociales muy
conflictivos; señala en esa dirección la necesidad de
una profunda comprensión de las relaciones que
tienen lugar en las barriadas para definir mejor el
sentido y verdadero beneficio de los proyectos en
comunidad.
El Programa de Nutrición Comunitaria que
CANIA custodia y dirige a la parroquia de Antímano
es minuciosamente evaluado por Omaira Pláceres de
Martínez, del plantel de coordinadores de CANIA. El
balance es positivo.
"La madre sola como factor de riesgo social
en nutrición" es una interesante investigación emprendida por la Coordinación Social de CANIA que se
centra, básicamente, en explicar una situación que
poco a poco se torna compleja: la modalidad de la
familia monoparental en franco ascenso en América
Latina, con la madre encabezando generalmente el
hogar y _lo que más nos interesa observar_ sus repercusiones en la alimentación de los hijos. La condición
vulnerable de madre sola, puede fomentar la malnutrición, ésta es la premisa de este trabajo clarificador
e inquietante.
Por último, por mediación de nuestra comunicadora social Mariela Martín Paesano, tenemos en
nuestras páginas la voz y la presencia autorizada de
un hombre que atiende con igual placer a la historia
y a la cocina; se trata de José Rafael Lovera, historiador y director fundador del Centro de Estudios
Gastronómicos (Cega), quien comparte su exitosa
experiencia en la tarea de instruir sobre nuestro sabor
y saber alimentario.
Dr. Vicente Pérez Dávila
Presidente
Junta Directiva
3
Ismenia Chaustre
Alimentación y Salud
La
tuberculosis
pulmonar
en
pediatría
Ismenia Chaustre
Médico cirujano egresada de la Universidad Central de
Venezuela (1986); postgrado en Puericultura y
Pediatría (1989-1991) UCV, Hospital de Niños J.M. de
Los Ríos y postgrado en Neumonología pediátrica
(1993-1994) en el mismo hospital.
Adjunto del Servicio de Neumo-pediatría V. Hospital
Luisa Cáceres de Arismendi. Complejo Hospitalario
Este microorganismo que ha afectado a
miles de personas en el mundo durante años, se ha
encontrado en las momias egipcias y está descrito
por Hipócrates (Nacional Tuberculosis Center,
2000). Es una enfermedad contagiosa diseminada
principalmente por las gotitas de saliva expelidas por
personas con enfermedad fímica pulmonar o
laríngea cuando tosen, estornudan, se ríen, cantan o
hablan. Aquellos contactos más cercanos son lo que
están en mayor riesgo[1].
Las partículas del bacilo tuberculoso pueden
permanecer suspendidas en el aire por varias horas.
Por lo tanto, los factores que predicen la transmisión
de la tuberculosis de persona a persona son: (a) el
número de bacilos expelidos en el aire y su concentración, (b) la duración de la exposición y (c) la
condición del sistema inmunológico del huésped.
Así, los que se encuentran en mayor riesgo de ser
infectados son aquéllos con contacto prolongado,
frecuente o intenso con una persona enferma de
tuberculosis[1].
José Ignacio Baldó en Caracas (1995-2000).
Adjunto del Servicio de Neumonología en el Hospital
de Niños J.M. de Los Ríos (2000-2003).
Coordinadora Distrital del Programa de Tuberculosis y
Asma. Distrito Sanitario Nº 1. Alcaldía Mayor/Ministerio
de Salud (2004-2006).
Coordinadora de la Unidad de Referencia Nacional
para Fibrosis Quística del Hospital de Niños J.M. de
Los Ríos desde 2006.
L
a tuberculosis sigue siendo, en el inicio de este
nuevo milenio, la enfermedad infecciosa humana
más importante que existe en el mundo y es la causa
más frecuente de muerte por infecciones a nivel
mundial. En 1993 la Organización Mundial de la
Salud, declaró a la tuberculosis como una emergencia en salud pública a nivel mundial. Mycobacterium
tuberculosis es la causa más común de tuberculosis.
Otros organismos más raramente involucrados son
el Mycobacterium bovis y el Mycobacterium africanum.
4
La tuberculosis pulmonar en pediatría
través de los vasos linfáticos hacia los ganglios
linfáticos hiliares constituyendo así la linfadenopatia hiliar y el Foco de Ghon, el complejo primario.
Estos bacilos infectantes pueden diseminarse por
vía sanguínea al resto del organismo desencadenando una respuesta inmunitaria (celular y de
hipersensibilidad retardada) que se establece
después de cuatro a seis semanas. Son la carga
bacilar y la respuesta inmunitaria los determinantes
de las reacciones futuras. La respuesta inmunitaria
tiene como objetivo detener la multiplicación del
bacilo, sin embargo, algunos bacilos en estado
latente pueden persistir y, cuando la respuesta
inmunitaria no sea suficiente para detener este
crecimiento, la enfermedad se desarrolla en pocos
meses[5].
Por lo tanto, el resultado de una primoinfección tuberculosa se puede presentar en el 90%
de los casos sin enfermedad clínica, o puede
presentarse una reacción de hipersensibilidad
(eritema nodoso, etc.), complicaciones pulmonares
y pleurales (neumonía tuberculosa, etc.) o enfermedad diseminada (meningitis, pericarditis, miliar,
etc.).
De los pacientes con tuberculosis
pulmonar que no reciben tratamiento, el 50%
morirá en un lapso de cinco años, el 25% se curará
sólo por la respuesta de sus propios mecanismos
de defensa y 25% se convertirán en enfermos
crónicos e infecciosos[5].
Los niños expuestos a adultos con esputo
positivo para tuberculosis también tienen un riesgo
de contagio alto, el cual aumenta de acuerdo con
el grado de contacto. Publicaciones de países con
prevalencia de tuberculosis alta señalan que el
riesgo de los niños en contacto con adultos enfermos es de aproximadamente 30-50%, lo cual es
más elevado que en los países industrializados[2].
Historia natural de la enfermedad
El bacilo de la tuberculosis se transmite
principalmente por dos vías de entrada: 1) por
inhalación hasta en un 98%; 2) por vía digestiva.
Puede adquirirse por contacto directo en heridas
de piel y por otras vías menos frecuentes e importantes. La infección congénita, aunque rara, puede
adquirirse cuando la madre tiene diseminación
linfohematógena durante el embarazo, o bien por
endometritis crónica. El período de incubación
puede variar de semanas a meses, incluso años;
sin embargo, se considera como rango de 19 a 56
días desde el momento de la inoculación del
bacilo.
Al contacto de un paciente con el bacilo se
le denomina primoinfección y cuando ésta no
involuciona a la curación, produce enfermedad.
Con relativa frecuencia se piensa que el término de
primoinfección implica actividad patológica, sin
embargo, esto sólo significa contacto por primera
vez con el bacilo, con formación de complejo
primario y eventual cicatrización en la mayoría de
los casos. A diferencia de los adultos, los niños con
tuberculosis clásica de la infancia no son fuente de
contagio para otros como lo demuestran
numerosos estudios, aún así, aquellos niños que
desarrollan una forma de tuberculosis del adulto
con bacilo de Koch positivo en esputo y cavidades
pulmonares, pueden ser infecciosos a otros[3].
La infección primaria se presenta en la
exposición inicial al bacilo tuberculoso; comienza
su multiplicación a nivel pulmonar conocida como
Foco de Gohn, pudiendo drenar estos bacilos a
Clínica
La mayoría de los pacientes con infección
tuberculosa no desarrolla signos o síntomas en
ningún momento. Ocasionalmente el inicio de la
infección está marcada por varios días de febrícula
y/o escasa tos. Raras veces los niños experimentan
fiebre elevada, tos, decaimiento y síntomas de
gripe que se resuelven prontamente. Del 25 al 35%
de los niños tendrán una presentación extrapulmonar cuya forma más frecuente es la linfática,
seguida por la meníngea.
5
La tuberculosis pulmonar en pediatría
más sensibles y rápidos, vale la pena
mencionar la coloración auraminerhodamine con microscopia fluorescente. Así
mismo el cultivo del esputo positivo[4].
* La prueba cutánea de Tuberculina (Mantoux)
PPD, es de poco valor diagnóstico en países
de alta prevalencia de tuberculosis como el
nuestro y, aunque no es 100% sensible ni
específica, se realiza frecuentemente para la
orientación de casos de pacientes con criterios bien definidos (contactos menores de 4
años, HIV, entre otros), debiéndose colocar
en forma intradérmica y medir su reacción a
las 48-72 horas, que es cuando la máxima
induración puede ocurrir. Una prueba tuberculina positiva no distingue por sí sola la
infección vs. la enfermedad por M. tuberculosis, ya que una exposición previa a
micobacterias ambientales puede resultar en
un falso positivo, o si hay un estado de
desnutrición grave y la tuberculosis miliar
puede dar un falso negativo.
* En la radiografía de tórax lo más llamativo
es la marcada adenomegalia comparada
con el foco pulmonar, la cual, en la mayoría
de los casos, pudiera resolverse espontáneamente, sin embargo, los ganglios linfáticos
mediastinales e hiliares continúan aumentando de tamaño pudiendo producir
obstrucción bronquial parcial por compresión externa, causando atrapamiento aéreo
e hiperinflación; también en ocasiones
pueden infiltrar la pared bronquial y drenar
el caseum al bronquio afectado con la
consecuente atelectasia o diseminación
bronquial. Otra forma de presentación radiográfica de la tuberculosis primaria o infantil
es la neumonía, que de progresar, lleva a la
destrucción del parénquima, licuefacción y
formación de una cavidad en el parénquima
pulmonar distinta a la cavitación que se
aprecia en la tuberculosis del adulto o postprimaria. Sin embargo, ningún patrón radiológico es absolutamente típico de la tuberculosis pulmonar[3].
Las manifestaciones clínicas de la enfermedad tienden a diferir dependiendo de la edad
de inicio; así los preescolares y adolescentes son
propensos a presentar síntomas significativos,
mientras que los escolares pueden cursar con una
enfermedad clínicamente silente. Entre los
lactantes se puede esperar mayor sintomatología,
probablemente debido al menor tamaño de sus
vías aéreas y al aumento del tamaño de los
ganglios linfáticos, tales como tos no productiva,
disnea, fiebre, sudoración nocturna, anorexia,
ganancia pobre de peso, etc.
Cuando se trata de una reactivación
podemos observar grandes infiltrados o cavidades
acompañadas de fiebre, anorexia, pérdida de
peso, decaimiento, sudoración, dolor toráxico y
hemoptisis[3].
Las formas más frecuentes de tuberculosis
extrapulmonar en niños son la linfática y la
meníngea[3].
Existen varias enfermedades que pudieran
ser similares en su presentación a la tuberculosis
por lo que debemos siempre hacer un buen ejercicio clínico y realizar un diagnóstico diferencial con
asma, insuficiencia cardíaca congestiva, enfermedad obstructiva pulmonar, bronquiectasias,
carcinoma bronquial, neumonía bacteriana, etc.
Diagnóstico
El tamizaje clínico por medio de la evaluación de los síntomas identifica a los pacientes que
podrían tener tuberculosis pulmonar, por lo tanto,
los métodos de diagnóstico tradicionales sobre los
cuales descansa el Programa Nacional de
Tuberculosis son:
* Historia clínica completa y alto índice de
sospecha, identificando al sintomático respiratorio, que es aquel paciente mayor de 15
años, con tos productiva, con o sin sangre,
de mas de 3 semanas de evolución.
* Baciloscopia: es el diagnóstico microscópico
del frotis de esputo. La coloración de ZiehlNielsen es el método tradicional para visualizar la micobacteria en las muestras biológicas. Entre otros métodos usados, quizás
6
La tuberculosis pulmonar en pediatría
Actualmente se han venido utilizando y
desarrollando otros métodos tales como [7,8]:
* Cultivo radiométrico BACTEC.
* Cromatografía.
* Métodos de serodiagnóstico mediante análisis
de DNA.
* Medios de cultivos bifásicos no radiométricos
(MB-epti-check).
" Reacción en cadena de la polimerasa (PCR),
capaz de detectar la presencia de menos de
10 bacilos (hasta un bacilo) en una muestra,
utilizando una técnica de ampliación de DNA,
obteniendo resultados de dos a veinticuatro
horas.
* Presencia de receptores de interleuquina.
* Uso de broncoscopio para toma de muestras.
* Inmunodiagnóstico con Elisa, utilizando
antígeno 60 y antígeno E5, para detección de
IgG.
* Tomografía axial computarizada.
* Resonancia magnética, sobre todo en tuberculosis espinal.
* Ultrasonido.
Mientras el diagnóstico en el adulto se basa
fundamentalmente en los estudios bacteriológicos,
en el niño, en tan sólo un pequeño porcentaje, estas
técnicas son útiles, por lo que otros métodos diagnósticos indirectos adquieren aquí una mayor importancia. Así, el diagnóstico de enfermedad tuberculosa
en niños no siempre es tan claro, por lo que se
utilizan los criterios de Stegen-Toledo, que se basan
en la puntuación de ciertos criterios para establecer
un puntaje final que define la posibilidad cierta de
enfermedad permitiendo decidir instaurar un
tratamiento o ensayo terapéutico[7]. Estos criterios
son:
* Criterio clínico: presentación clínica sugestiva.
2 puntos
* Criterio epidemiológico: contacto con enfermo
tuberculoso. 2 puntos
* Criterio bacteriológico: baciloscopia y/o cultivo positivo. 7 puntos
* Criterio radiológico: radiología de tórax patológica. 2 puntos
* Criterio inmunológico: PPD positivo. 3 puntos
* Criterio anatomopatológico: granuloma tuberculoso. 4 puntos
La tuberculosis postprimaria se presenta a
continuación, puede ser el resultado de una reactivación (bacilo latente presente reactivado por debilitamiento del sistema inmune o por infección HIV, por
ejemplo) en una persona que ya ha tenido infección
primaria anteriormente; generalmente afecta a los
pulmones y sus características son: destrucción
pulmonar extensa acompañada de cavitación,
baciloscopia de esputo positiva y ausencia de
adenomegalias.
Interpretación: altamente probable 7 puntos, probable tuberculosis de 5 a 6 puntos, sospechoso de
tuberculosis de 3 a 4 puntos, muy poco probable
tuberculosis 0 a 2 puntos[8].
Otros métodos diagnósticos
Un medio muy importante de diagnóstico
que tiene como ventaja requerir menor concentración de bacilos para dar un resultado claro y
permitir la identificación de la micobacteria, es el
cultivo de la muestra de esputo que regularmente se
realiza en medio de Lowestein - Jensen o de middlebroock, considerados de alta especificidad y sensibilidad, sin embargo, una desventaja es el tiempo
para obtener resultados: de seis a ocho semanas.
Tratamiento
El tratamiento de la enfermedad tuberculosa tiene la característica de ser un tratamiento
totalmente supervisado, este esquema se denomina
Dot (Directed Observed Therapy) según sus siglas en
7
La tuberculosis pulmonar en pediatría
Prevención
inglés o Taes que significa Tratamiento administrado
estrictamente supervisado.
Su objetivo básico es reducir la mortalidad
(OMS). La Unión Internacional contra la Tuberculosis
(Uicter) y el Programa Nacional de Tuberculosis del
Ministerio del Poder Popular para la Salud en
Venezuela recomiendan esquemas estándares de
tratamiento para la tuberculosis, que administrados
correctamente logran las metas y objetivos
descritos.
Las drogas contempladas en el protocolo
de tratamiento son básicamente cuatro en la
primera fase y luego dos en la segunda fase. Estas
drogas suelen ser Isoniacida, Rifampicina,
Pirazinamida, Etambutol y/o Estreptomicina y la
combinación de estos fármacos depende de la edad
del paciente, ya que existen esquemas para los
pacientes en edad pediátrica y para los pacientes en
edad adulta.
En la primera fase hay una eliminación
rápida de los bacilos tuberculosos. Los pacientes
dejan de ser infecciosos en aproximadamente dos
semanas, los síntomas mejoran y la mayoría de
estos pacientes con esputo positivo se convierten a
esputo negativo. La segunda fase o de continuación
incluye menor número de medicamentos pero es
por un período más prolongado.
El tratamiento completo dura seis meses
debido a la dificultad que presenta la exterminación
de los bacilos persistentes. Combinaciones inadecuadas de medicamentos antituberculosos,
tratamientos administrados indebidamente o con
una duración incorrecta, generarán bacilos
resistentes y formas de enfermedad grave que ameritarán esquemas de tratamiento más complejos y
prolongados[5].
Existen condiciones especiales que ameritan
esquemas de tratamiento diferentes como el
embarazo, insuficiencia renal, enfermedad
hepática, tratamiento con antiretrovirales, etc., los
cuales son manejados por el especialista conjuntamente con la Dirección Nacional del Programa de
Tuberculosis[6].
Desde el punto de vista de salud pública, la
mejor manera de prevenir la tuberculosis es
tratando eficazmente todos los casos infecciosos
con lo cual se interrumpe la cadena de transmisión.
Sin embargo, existen ciertas medidas que se
recomiendan para evitar una exposición inadecuada.
En la mayoría del mundo, el único método
disponible para prevenir la tuberculosis y sus formas
más graves en niños es la administración de la
vacuna de Calmett-Guérin (BCG). Esta es una
vacuna viva atenuada, que se administra en forma
intradérmica en el brazo derecho a los recién nacidos y menores de quince años sin cicatriz BCG
evidente[6].
Esta vacuna protege a los niños de las
formas graves y diseminadas de tuberculosis como
son la tuberculosis meníngea y miliar, pero prácticamente no tiene efecto en la reducción del número
de casos de adultos con tuberculosis pulmonar.
Profilaxis
Los niños corren un riesgo especial de
desarrollar la enfermedad al entrar en contacto con
un adulto enfermo con tuberculosis, por lo tanto
para evitar la progresión de una infección por el
bacilo tuberculoso se han definido ciertos criterios
para administrar un tratamiento profiláctico en estos
pacientes. Según la norma oficial venezolana del
Programa Integrado de Control de la Tuberculosis
se recomienda la terapia profiláctica en los siguientes grupos[6].
* Infectados con VIH y un PPD mayor a 5 mm.
* PPD mayor a 10 mm en personas con condiciones médicas que pueden incrementar el
riesgo de presentar tuberculosis activa, tales
como silicosis, desnutrición, transplantes,
diabetes, etc.
* Contactos menores de 4 años vacunados o
no, independiente del PPD que son contactos
de pacientes con tuberculosis sin evidencia de
enfermedad.
8
La tuberculosis pulmonar en pediatría
* Pacientes menores de catorce años sin cicatriz
BCG, con PPD mayor de 10 mm que son
contactos de pacientes con tuberculosis sin
síntomas de enfermedad.
Referencias
[1] Selekman, J. "Changes in the Screening for Tuberculosis in
Children". Pediatr Nurs. 2006; 32(1): 73-5.
[2] Nakaoka, H.; Lawson, L.; Squire, SB.; Coulter, B.; Ravn, P.;
Brock, I. et al. "Risk for Tuberculosis Among Children". Emerg
Infect Dis. 2006; 12(9): 1383-88.
[3] Starke, Jeffrey R. "Tuberculosis in Children". Semin Respir Crit
Care Med. 2004; 25(3): 353-64.
[4] Blumberg, H., Leonard, M. ACP on line 6/7/2006.
[5] Harries, A.D., Maher, D. TB/VIH: Manual clínico para América
Latina. Programa Mundial de Tuberculosis. Washington, D.C.:
Organización Mundial de la Salud (OMS), 1998, 149p.
[6] "Programa Nacional Integrado de Control de la Tuberculosis.
Norma Oficial Venezolana del Programa Nacional Integrado de
Control de la Tuberculosis". Caracas: Ministerio de Salud y
Desarrollo Social (MSDS), 2006.
[7] Caminero, J. Guía de la tuberculosis para médicos especialistas. París: Unión Internacional contra la Tuberculosis y
Enfermedades Respiratorias (Uicter), 2003.
[8] Montenegro et al. CID 2003; (1): 36.
9
Hajaira Vergara de Gutiérrez
Nutricionista
CANIA
Alimentación y Salud
El plátano
E
l plátano es una de las frutas más antiguas y
versátiles cultivadas por el hombre. Pertenece a
la familia de las Musáceas. Especie Musa paradisíaca (plátano macho o para cocer)[2].
Su origen se atribuye a la región indomalaya; de la India pasó a África Oriental, a las Islas
Canarias y a América, difundiéndose por todo el
continente[1].
El plátano es un fruto que además de ser
económico y nutritivo, está disponible todo el año.
Por su contenido en carbohidratos (almidón),
puede emplearse como sustituto en la dieta diaria
de la papa, la pasta, el arroz, el pan y los tubérculos, entre otros.
Clasificación
Existen diferentes clasificaciones y son innumerables las variedades de plátanos cultivadas,
muchas de ellas se encuentran distribuidas de
acuerdo con las condiciones climáticas locales de
cada región.
10
Según las características del fruto y procedencia[3], tenemos:
* Plátano macho. También llamado plátano de
guisar o hartón. Se cultiva en muchas
regiones de Centro y Suramérica, así como
en África. Es el más grande y menos dulce,
pero posee abundante fécula (almidón). Se
consume cocido.
* Plátano rojo. Procedente de Malasia, su piel
es de color rojo oscuro y su sabor es muy
similar al del plátano macho; se consume
crudo.
* Plátano enano. Procedente de las Islas Canarias, es más pequeño y dulce que el plátano
macho o hartón; se consume crudo.
Otra clasificación atribuye las variedades a
localidades específicas como[4]: la Zelig de origen
israelita, los plátanos enanos procedentes de las
Islas Canarias, la Lacatan como variedad cultivada
en la región del Caribe y Suramérica, la Poyo ori-
El plátano
ginaria de Guadalupe, la Grande Naine de
Martinica, la Laider de Oceanía, la Balangón como
una variedad cultivada en Filipinas.
Haddad y Borges F., del Centro de
Investigaciones Agronómicas de la Facultad de
Agronomía de la Universidad Central de
Venezuela[6], realizaron la siguiente clasificación de
los plátanos por su grado de maduración:
* Plátano pasado. De piel opaca y casi totalmente negra, un poco pegajoso al tacto y de
consistencia blanda. Fácilmente carameliza y
por su consistencia necesita menos cocción.
Es utilizado para preparar postres, purés o al
horno.
* Pintón / maduro. De piel amarilla y con motas
marrones o negras, de consistencia dura.
Menos dulce que el plátano pasado. Con
este plátano se ussa en muchas preparaciones dulces, saladas (fritos, al horno),
postres, etc.
* Plátano verde. De piel verde y de consistencia dura. Su sabor es poco dulce y es astringente. Es utilizado en hervidos y sopas o
fritos, como en los tradicionales tostones.
Características de la planta
Es una herbácea perenne gigante, con
rizoma corto y tallo aparente, que resulta de la
unión de las vainas follares, cónico y de 3,5 a 7,5
metros de altura, terminada en una corona de
hojas. Las hojas son grandes y dispuestas en forma
de espiral de 2 a 4 metros de largo y hasta de
medio metro de ancho[4].
Cultivo
Es poco exigente en cuanto a los suelos, sin
embargo, prefiere suelos arcillosos ricos en potasio,
silicios y calizos, permeables, profundos y bien
drenados.
La plantación de este árbol debe llevarse a
cabo en hoyos de sesenta centímetros de profundidad. La distancia entre una y otra planta debe ser
por lo menos de tres a 3,5 metros, colocando dos
plantas por hoyo, una más pequeña que la otra y
desprovistas de hojas. La forma de propagación de
la planta es por hijos; de la primera planta que se
siembra, sólo se obtendrán frutos imperfectos. Los
mejores frutos se obtendrán de los hijos de estos
primeros vástagos.
Al momento de la cosecha se corta la
planta con fruto por el pie, dejando los hijos en la
base, los cuales dan lugar a una nueva planta con
fruto cada cuatro meses.
El plátano exige un clima cálido (temperaturas medias entre 26 y 27 ºC) y una humedad
constante en el aire.
Para obtener un mejor rendimiento en el
cultivo, la cantidad de agua y de aire debe estar en
equilibrio. Su crecimiento se detiene a temperaturas
inferiores a 18 ºC.
Los vientos muy fuertes provocan daños en
la planta, ocasionando pérdida en el rendimiento
hasta de un 20%[4].
Fruto
Morfológicamente está clasificado como
un fruto sencillo, carnoso y agrupado en falsas
bayas[4].
Tiene forma oblongada, alargada y algo
curva; es polimorfo ya que puede contener de cinco
a veinte manos, cada una portante de dos a veinte
frutos.
La piel puede ser de color amarillo
verdoso, amarillo, amarillo rojizo o rojo en función
de la variedad. El más pesado es el plátano macho
que llega a unos doscientos gramos o más por
unidad. La pulpa del mismo es de consistencia harinosa y su sabor poco dulce varía dependiendo del
grado de maduración.
El plátano
Recolección
Disponibilidad
Los frutos se cosechan todo el año, se
cortan cuando han alcanzado su completo desarrollo, es decir, cuando empiezan a amarillear y los
respectivos ángulos longitudinales han adquirido
cierta convexidad; luego se mantienen en un lugar
cerrado, seco y cálido.
El plátano se encuentra disponible en la
mayoría de las regiones de nuestro país durante
todo el año; la industria de alimentos también lo ha
procesado siendo los tostones de plátano verde los
más populares, aunque también están disponibles
los de plátano maduro. A menor escala se
producen la harina de plátano verde y otros
productos refrigerados o congelados como tajadas,
bolitas para freír, etc.
Transporte
Los plátanos seleccionados para exportación son colocados en cajas; se usa un plástico
protector y se tapan adecuadamente; el peso de la
caja depende del destino final.
Internacionalmente, el envasado se realiza
en cajas de cartón con un peso aproximado de 12
a 15 kilogramos. El transporte de la fruta se hace
en contenedores refrigerados autónomos, con una
temperatura aproximada de 14 ºC.
Para el consumo nacional son trasladados
verdes a granel en camiones desde el sitio de
producción hasta el de distribución, abasteciendo
los mercados formales y las ventas ambulantes.
Aporte nutricional
Los plátanos son muy ricos en hidratos de
carbono, por lo cual constituyen una de las mejores
fuentes de energía vegetal para nuestro organismo.
También proporcionan una importante cantidad de
vitaminas, minerales, fibras y sustancias de acción
astringente por su contenido en taninos[7].
Cuadro 1
Contenido nutricional del plátano maduro fresco
63,4 gramos
Humedad
137 calorías
Energía
0,4 gramos
Grasa
Proteínas
1,2 gramos
Hidratos de carbono
32,1 gramos
1,9 gramos
Fibra
38 miligramos
Fósforo
1,0 miligramos
Hierro
Calcio
5 miligramos
Vitamina C
1,5 miligramos
158 equivalente retinol
Vitamina A
Vitamina B1 (Tiamina)
0,05 miligramos
Vitamina B2 (Riboflavina)
0,07 miligramos
Vitamina E
0,27 miligramos
0,54 miligramos
Niacina
B Caroteno
9,48 equivalencia total
Distribución geográfica y producción
Los países iberoamericanos y del Caribe
producen la mayor parte de los plátanos que intervienen en el comercio internacional; este fruto es
considerado el principal cultivo de las regiones
húmedas y cálidas del sudoeste asiático, constituyendo un alimento importante en la dieta diaria
de esas zonas.
En Venezuela es difícil estimar las áreas de
siembra de estos cultivos, ya que se encuentran
dispersas por todo el país y aun desde pequeñas
áreas tipo conucos, hasta grandes áreas con
cultivos semitecnificados. La producción en el país
ha experimentado un gran desarrollo debido a la
enorme demanda nacional e internacional, así
como por el crecimiento de su proceso industrial.
Se cultiva en los estados Zulia, Barinas, Miranda,
Táchira, Trujillo, Mérida, Carabobo y Yaracuy[8].
Fuente: Tabla de composición de Alimentos INN, 2001.
Selección, almacenamiento y conservación
Al momento de seleccionarse el fruto debe
tener apariencia fresca, sana y consistente, exento
de daños; se debe tomar en cuenta el tipo de
preparación para escogerlo. Para evitar que se
dañe, es útil seleccionarlo en distintos grados de
maduración.
12
El plátano
mente preparadas en oriente, o como ingrediente
de los sancochos.
El consumo de los plátanos maduros es
variado: en forma de tajadas acompañan a nuestro
tradicional pabellón criollo, principalmente en la
zona central del país. Los plátanos horneados solos
o dulces (con canela, papelón y clavitos de
especie), se sirven con muchos platos en nuestra
gastronomía.
Como postres se presentan en forma de
torta, cuya preparación difiere según las diferentes
regiones.
En los desayunos zulianos es frecuente
encontrarlos en preparaciones como el yoyo;
horneados o cocidos con queso y mantequilla, o
pintones asados en sopa de leche.
Sus hojas también son empleadas en nuestra cocina; los indios envolvían su caza y las comidas que transportaban en las hojas de plátano. Y
también las usaban para comer. En ellas se
envuelve nuestra deliciosa hallaca, única tradición
indígena de la cocina venezolana que permanece.
En hojas de plátano también se envuelven "las carabinas", hallaquitas de maíz rellenas con caraotas
picantes, que se preparan en Los Andes.
En nuestras costas se emplean para
envolver el pescado relleno que se asa a la brasa.
Las hojas secas se utilizan para envolver los
ricos bocadillos de plátano o guayaba, dulce típico
del país.
Los plátanos se pueden mantener a
temperatura ambiente durante una semana, colocados en un lugar fresco y seco; es posible conservarlos refrigerados cuando se desea retardar el
proceso de maduración.
La congelación también es una alternativa
de almacenamiento cuando se impone conservarlos por un tiempo mayor a una semana; para
realizar este procedimiento ha de preverse la forma
de preparación en la que serán utilizados realizando los cortes necesarios; una vez elaborados
se disponen en la ración a utilizar en bolsas o
envases plásticos herméticos.
Preparación
Venezuela, por ser un país caribeño y de
alta tasa de producción de plátanos, lo incluye en
innumerables formas de preparación, algunas de
ellas con matices de las diferentes regiones del país
o asociadas con celebraciones. Dentro del menú,
estas preparaciones pueden conformar el plato
principal, el acompañante o el postre.
Como plato principal y único están los
patacones y las hallacas de plátano, típicos del
estado Zulia, los pasteles como el de Chucho en
oriente o el de berenjena en el centro del país.
Como acompañante puede estar presente
verde o maduro. El plátano verde se consume en
forma de tostones en las zonas costeras;
sancochado en Los Andes; en bolas, frecuente-
13
El plátano
RECETAS
Torta bicolor de plátano
Ingredientes
Preparación
Relleno
2 plátanos maduros fritos en tajadas
1 ½ tazas de queso blanco rallado
Crema
3 huevos
1 taza de azúcar
1 ½ tazas de harina de trigo leudante
1 panela de margarina
½ taza de leche líquida completa
1 cucharadita de polvo para hornear
Vainilla al gusto
Crema: bata la margarina con el azúcar, agregue los huevos
uno a uno sin dejar de batir, coloque la harina mezclada con
el polvo de hornear intercalando con la leche líquida, por
último agregue la vainilla.
Pastel: vierta una porción (1/3 de la crema) en un molde
engrasado y enharinado, coloque una capa de tajada seguida
de una capa de queso rallado. Repita sucesivamente hasta
cubrir con la crema restante.
Hornee durante 40 minutos y probar con la punta de un
cuchillo hasta que salga limpio.
Bolitas de plátano
Ingredientes
Preparación
1 ½ plátanos verdes
1 huevo
½ taza de queso blanco rallado
1 cucharada de margarina
Ajo triturado al gusto
Sal al gusto
Aceite suficiente para freír
Lave y pele el plátano, corte en mitades, coloque a cocinar
con agua y sal hasta que ablande. Escurra y haga un puré.
Derrita en una sartén la margarina, sofría el ajo triturado, sin
dejar de dorar. En un tazón coloque el puré de plátano, el
sofrito de ajo, el queso rallado, el huevo y amase. Divida la
masa en 16 partes iguales y forme bolitas. Fría en aceite bien
caliente.
Sáquelas y déjelas escurrir sobre un papel absorbente.
Gratinado de plátano y berenjena
Ingredientes
Preparación
4 berenjenas rebanadas con piel
4 plátanos maduros rebanados fritos
150 gramos de queso duro rallado
150 gramos de jamón de pavo
rebanado
150 gramos de queso de su
preferencia rebanado
2 tazas de salsa bechamel
2 cucharadas de margarina
Se toman las rebanadas de berenjena y se colocan con una
cucharadita de mantequilla a dorar sobre una sartén, se les
da vuelta y vuelta, se enmantequilla una bandeja y se colocan intercaladamente por capas, primero el plátano, luego el
queso rebanado, la berenjena y el jamón; se cubre todo con
la salsa bechamel y, por último, se agrega el queso rallado,
así se van formando las capas hasta que la última sea de
bechamel con el queso rallado. Se lleva al horno hasta que el
queso de la superficie dore, a una temperatura de 250º
durante unos 15 o 20 minutos, aproximadamente.
Referencias
[6] "Cocinar plátanos". En: Cocinar a la venezolana. Guía práctica.
Caracas: El Nacional, 2001.
[7] "Tabla de composición de alimentos para uso práctico". Caracas:
Instituto Nacional de Nutrición, 2001, Serie Cuadernos Azules, 52-54, pp.
60-61.
[8] "Actividad del sector primario. Sector agrícola vegetal. Venezuela",
Centro de Información y Documentación Empresarial sobre Iberoamérica
(Cideiber) 1997. Se consigue en: URL:
http://www.cideiber.com/infopaises/Venezuela/Venezuela-04-01.html
[Citado 29 ene. 2008; 02:50 p.m.].
[1] "La síntesis. El resto del mundo al nuevo mundo". En: Cartay, R. Historia de
la alimentación del nuevo mundo, 2ª ed., Caracas: Futuro, 1992, pp. 333-343.
[2] "Plátano". Diccionario de la Lengua Española, 22 ed. Se consigue en: URL:
http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?
TIPO_BUS=3&LEMA=plátano [Citado 23 ene. 2008; 10:48 a.m.].
[3] "Plátano: muy rico en potasio". En: Pamplona Roger, J.D. Enciclopedia de
los alimentos y su poder curativo: tratado de bromatología dietoterapia, 8vª
impr., Madrid (España): Safeliz, 2004, pp. 70-72.
[4] "El cultivo del plátano". Se consigue en: URL: http://www.infoagro.com/
frutas/frutas_tropicales/platano.htm [Citado 23 ene. 2008; 10:32 a.m.].
[5] "Clasificación de frutales". En: Fruticultura, 6ta reed., México: Trillas, 1998.
Manuales para educación agropecuaria. Producción vegetal, 21, pp. 11-6.
14
Fernando Giuliani
De Buena Fuente
Herramientas para el trabajo comunitario
en el área de la salud mental
Rol del psicólogo en la comunidad
(Ponencia presentada en el Tercer Encuentro de
Profesionales de Salud Mental de la zona Sur-Oeste
de Caracas. Sala de Conferencias de Sidetur,
abril de 2007)
P
rimero que nada debo expresar el gusto que
me da siempre compartir actividades con
ustedes y, sobre todo con la gente de CANIA,
con la que he mantenido ya un lazo y un compartir
durante muchos años.
Cuando me invitaron a participar en este
encuentro y me plantearon los objetivos del mismo,
esto me hizo pensar en muchas cosas. Al final,
terminé por encontrar lo que podía traerles, algo útil
para entregarles a ustedes y que al mismo tiempo
fuera útil también para mí.
Encontré una cosa muy curiosa, pero a la
vez muy interesante: cuando planteamos trabajar la
salud mental, consigo que la psicología social comu15
Fernando Giuliani
Licenciado en Psicología, UCV (1990).
Maestría en Psicología Social, UCV (1994-1996).
Coordinador del Programa de Liderazgo, Fundación Centro
Gumilla.
Coordinador del Programa para la convivencia en vivienda
de sustitución dentro del proceso de habilitación física de la
Comunidad de Catuche, Fe y Alegría, Catuche.
Asesor Social del Conavi, Programa de habilitación física en
zonas de barrios.
Consultor independiente de Pdvsa (estudios en el área
social comunitaria).
Docente en la Universidad Central de Venezuela en la cátedra de Psicología social aplicada.
Asesor y docente en el área comunitaria de Clacdec.
Docente en la Universidad Nacional Abierta en los módulos
Desarrollo comunitario y Formulación de proyectos.
Autor de publicaciones difundidas en revistas especializadas
sobre el área de la psicología comunitaria; ponencias en
congresos y eventos científicos, y autor también de artículos, textos y manuales para el trabajo comunitario.
Herramientas para el trabajo comunitario en el área de la salud mental
nitaria _que es una disciplina de la psicología social_
se desprendió de una corriente que trataba la salud
mental.
Esto me hizo reflexionar de la siguiente
manera: ¿cómo ocurrió esto? Hace cuarenta años
esta disciplina, la psicología comunitaria, tuvo su
origen en Estados Unidos, en el año 1966, para ser
más precisos. Un grupo de profesionales de la
salud mental realizó un encuentro y entre sus
conclusiones surgió un conjunto de elementos con
el que no estaba satisfecho.
Por ejemplo, existía insatisfacción con el
modelo de trabajo, que estaba excesivamente individualizado, reducido a la labor en el consultorio,
no tomaba en cuenta el ambiente, se decía en ese
momento. Era un concepto de salud que estaba
restringido al manejo de esa tensión entre salud y
enfermedad.
Lo cierto del caso, es que esa insatisfacción
terminó por generar una gran inquietud entre los
profesionales de la salud mental. Así se origina la
disciplina de la psicología de la salud mental comunitaria, que luego se transformó en psicología
comunitaria.
Aquí en Latinoamérica, particularmente en
Venezuela que fue un centro de desarrollo de la
psicología social comunitaria, se tomó ese
concepto de la psicología social.
Hoy se conocen dos grandes líneas dentro
de esa disciplina. Una es la psicología comunitaria,
muy adherida todavía al trabajo de la salud, y la
otra línea es la psicología social comunitaria, esta
última es la línea en la que me formé y sobre la cual
he trabajado.
Me entusiasma la oportunidad de compartir un conjunto de inquietudes que vamos teniendo
en la práctica quienes nos movemos en la
psicología social comunitaria. Vamos encontrando
muchas lagunas _yo diría debilidades incluso_
que requieren de una visión complementaria, sobre
todo por parte de los profesionales que trabajan en
el área de la salud mental y que muchas veces
pasan desapercibidas para los que no estamos en
esa área.
Esa es la tónica en la cual voy a plantear mi
trabajo, con esa inquietud y esa motivación de que
juntos podamos encontrar algunas líneas de coincidencia y por supuesto que también nos motivemos
a proponer o desarrollar las que pueden ser esas
respuestas.
En un principio voy a plantear la visión que
sostenemos sobre cómo está nuestro ámbito de
trabajo en el contexto popular. ¿Todos ustedes
trabajan en comunidades populares, verdad? Del
mismo modo, nosotros estamos desde la psicología
social comunitaria trabajando con comunidades
populares. Vamos a pasearnos por la situación de
ese contexto para luego ver cómo nos estamos
aproximando y plantear de alguna manera nuestra
reflexión.
Las comunidades de barrio
La comunidad popular, en términos muy
amplios la comunidad del barrio, se originó y se
consolidó en eso que llamamos la tensión con la
ciudad. Cuando hablamos de tensión, queremos
decir que la comunidad popular, desde que se originó hasta ahora, ha estado al margen. Fíjense
ustedes que el 60% de la población urbana en
Venezuela habita en la comunidad popular.
16
Herramientas para el trabajo comunitario en el área de la salud mental
Estamos hablando en todo el país de casi doce
millones de personas. Esto es impactante cuando
uno lo empieza a ver así, porque nos hace ver que
la mayoría de la gente que habita en las ciudades
vive en comunidad popular.
Cuando decimos tensión no necesariamente hablamos de conflicto, entendamos tensión
como ambivalencia. Tenemos una parte de la
ciudad organizada con todos sus servicios _que a
veces tampoco funcionan bien del todo_ y esa otra
parte de la ciudad tratando de alguna manera de
estar en la ciudad, pero siempre de forma un poco
frágil. Los servicios no llegan allí y eso tiene miles
de consecuencias: problemas con el aseo urbano,
problemas con la energía eléctrica, problemas con
el gas, problemas con la poca presencia de escuelas, problemas con los servicios de salud…
Así vamos dibujando todo un marco, un
mundo de vida, donde la comunidad popular es
una manera de estar en la ciudad. Una manera
muy particular, pues está en tensión con el resto de
la ciudad.
Un elemento básico es la autoconstrucción
de la vivienda. La vivienda de la comunidad popular, prácticamente en su totalidad es autoconstruida, pero éste no es solamente un dato urbanístico
o un dato arquitectónico, es un dato psicosocial, un
dato antropológico también, porque eso genera un
profundo arraigo en la comunidad. Es algo a veces
difícil de comprender, sobre todo para los planificadores del urbanismo, cuando hay que reubicar
una comunidad y se preguntan por qué la gente no
quiere salir de allí.
Por ejemplo, cuando la gente convive en situaciones de riesgo _todos ustedes deben conocer
sectores de enorme precariedad, que requerirían de
un gran trabajo con la gente_, y frente a ello nos
preguntamos: ¿cómo es ese proceso psicológicopsicosocial mediante el cual una persona o un
grupo de personas se habitúa o naturaliza una
forma de vivir en condiciones de alto riesgo y llega
incluso a resistir un cambio para reubicarse en otro lugar?
Este es un dato para armar nuestro
rompecabezas, un dato importante porque está
vinculado con la inversión. La vivienda en la comunidad popular es toda la inversión que la comunidad ha hecho. Entonces frente a cualquier
situación de reubicación o desalojo, inmediatamente se siente la amenaza.
La ambivalencia entre lo colectivo y lo individual, esto es sumamente importante y muy difícil
de entender. En una comunidad popular pasamos
del individualismo más atroz al gesto colectivo
inmediato, por ejemplo: fulanita necesita una
ayuda porque tiene que salir para el interior,
porque se le murió un familiar. Entonces los vecinos
se ofrecen, le cuidan a los muchachos, etc. Pero
también ocurre que hay un problema entre vecinos
y puede acabar en un acto violento. Otro ejemplo
es el manejo que se hace del poder, la influencia,
cómo se llega a un beneficio. Allí permea lo colectivo hacia lo individual.
Recordemos que los barrios se construyeron de forma colectiva, ese es un patrimonio que
tiene el barrio y la comunidad popular.
Cuando hacemos las historias de vida con
la gente encontramos permanentemente que esa
manera de autoconstruir siempre fue en conjunto.
Difícilmente se encuentra que una casa de un
barrio la haya hecho una sola persona. Ahora tal
vez más, pero en los inicios, cuarenta, cincuenta
años atrás, ahí había una práctica social que era
eminentemente colectiva.
Eso se ha ido perdiendo lamentablemente.
Tiene que ver con un sentido que se ha ido fracturando, hay una ambivalencia muy grande allí
entre lo individual y lo colectivo.
Los bajos niveles de instrucción, todavía
eso sigue siendo así, y tiene implicaciones de todo
tipo. Como ocupación predomina siempre el
ámbito informal. Todo esto desde el punto de vista
psicosocial tiene una gran importancia para
comprender por qué cuesta tanto la estructura
formal dentro de una comunidad. Eso tiene que ver
17
Herramientas para el trabajo comunitario en el área de la salud mental
servicios, una lucha para que las instituciones le
paguen los programas… todo siempre ha sido y
continúa siendo así.
Entonces, es muy difícil que el habitante de
la comunidad popular se pliegue a un proceso que
en lugar de ser una lucha, sea el ejercicio de una
ciudadanía: vamos a actuar desde el ejercicio del
derecho, que implica derecho en sí mismo y
responsabilidad.
La impronta de la lucha está presente en la
historia del barrio. Entonces, usted pregunta:
"¿Cómo construiste esta casa?", y le contestan:
"Bueno, yo tenía que venir echándole pichón, hay
que ver lo que implica subir todos los materiales,
etc.". "¿Y cómo hicieron las aceras?". "Bueno, esa
fue otra lucha porque tuvimos que pelear con la
Gobernación…", todo ha sido así. Por eso es que
cuando nosotros promovemos el ejercicio de la
ciudadanía uno se pregunta ¿qué es lo que hace
que la gente no se adhiera?, esto es lo que está
más o menos en la base, es un paradigma que va
a tomar demasiado tiempo cambiarlo, pero es un
dato interesante.
con el manejo del tiempo, con el trazado de las
metas, etc.
Una organización familiar matricentrada
_sobre esto ha escrito mucha gente que sabe sobre
el tema y ha investigado. La figura de la mujer del
barrio es predominante, para quienes trabajamos
en la organización comunitaria eso es así. En cada
organización comunitaria, consejo comunal,
comité de tierra, normalmente, quienes más participan son las mujeres; igual en la familia. Hay
quienes dicen que ese no es sólo un problema de
la comunidad popular, aquí mismo en este evento
la muestra que tenemos es de casi el 100% de
participantes mujeres.
Esto está planteando una situación desde el
punto de vista psicosocial y psicológico que
requiere de una atención particular. Uno se
empieza a preguntar qué está pasando con los
roles masculinos y femeninos. Cuando nosotros
insistimos en la participación comunitaria, por
ejemplo, es una lucha permanente porque la
señora además de participar en un consejo comunal tiene que lidiar con la resistencia de su
compañero que le reclama que no está atendiendo
la casa, que no está atendiendo a los hijos. Los
propios hijos a veces reclaman que los desatiende,
lo que genera todo tipo de contradicciones y se
convierte en una lucha permanentemente cuesta
arriba.
Por el contrario, la participación comunitaria le ofrecería al hombre una oportunidad para
el desarrollo, inclusive personal. Sin embargo, eso
trae sus inconvenientes.
La relación asistencialista y clientelar
Esa relación clientelar y asistencialista ha
tratado a la comunidad siempre desde la subestimación. Tanto por la vía clientelar como por al vía
del asistencialismo.
La asistencia se le presta a aquella comunidad o sujeto incapaz de resolver sus necesidades
por sí solo. Eso es típico de alguien enfermo o de
una comunidad que vive una catástrofe. Cuando
esto se hace permanente la comunidad asume ese
rol: que me den. Oímos comentarios como: "¡Ay, es
que tenemos que hablar con el presidente Chávez
porque nos tiene olvidados!". Es muy difícil trabajar
con un sujeto sobre la corresponsabilidad, porque
este marco de asistencialismo ha dejado esa
impronta.
El marco clientelar es peor, más dañino,
porque deforma el criterio de ciudadanía: es dar
La lucha y el esfuerzo permanentes
Hay una historia de lucha permanente en la
comunidad. Esto es bien importante porque cuando
queremos trabajar ciudadanía siempre nos encontramos con esto: si ustedes examinan cualquier
historia que les cuente un habitante de barrio van a
encontrar siempre esa palabra: una lucha para
construir la casa, una lucha para conseguir los
18
Herramientas para el trabajo comunitario en el área de la salud mental
algo a cambio de una lealtad política o una lealtad
partidista. Este asunto, que no lo vamos a abrir más,
llama a la reflexión porque hay que verlo como algo
que está hecho y sobre lo cual es preciso trabajar.
No basta con denunciarlo, no basta con ponerlo
sobre la mesa.
Creo que una de las cosas más importantes
para tratar el asistencialismo y el marco clientelar es
trabajarlo en nosotros. Cuando estamos ocupando
un rol como profesionales en una institución,
muchas veces sin darnos cuenta somos partícipes de
esto. Si no lo mantenemos nosotros, lo mantiene
quien toma decisiones o quien desarrolla los lineamientos.
Muchas veces uno se encuentra en la
diatriba de estar dentro de las instituciones públicas,
donde por ejemplo trabajamos en un proceso de
familiarización con la comunidad y nos exigen tener
en tanto tiempo unos resultados. Uno dice: "Ya va,
ese proceso comunitario no se puede apurar, no se
puede violentar". Pero la línea de la institución está
exigiendo que para tal momento haya tantos grupos
conformados o haya tanta asistencia y tantos
talleres, etc. Muchas veces sin darnos cuenta
caemos en este esquema asistencialista, porque al
final las decisiones las estamos tomando desde
fuera de la comunidad, o de forma clientelar, cuyas
consecuencias ya conocemos.
La comunidad popular está en un contexto
de pobreza en esa articulación, sobre todo en esa
articulación con la parte de la ciudad formal. Todos
conocemos el contexto de pobreza, sabemos el
efecto que tiene, ahora eso no debe ser una
tentación para esto. No se sale de la pobreza con un
sujeto asistido, eso está más que demostrado.
Ayudaremos a salir de la pobreza con un sujeto
organizado, consciente, crítico, corresponsable
fundamentalmente.
Si nosotros no trabajamos la corresponsabilidad y no trabajamos el fortalecimiento es
imposible. Eso lo dice desde la misma Constitución
Bolivariana hasta el Banco Mundial. No es un problema de bandera política. Todos los estudios que
se han hecho en las ciencias sociales lo han
demostrado hace mucho tiempo, de hecho, la propuesta del Banco Mundial en torno a darle más
poder al pobre para superar la pobreza data de
fines de la década de los ochenta.
¿Bajo qué metodología, de qué manera y
con cuáles tiempos nos vamos a plantear un trabajo
como éste? Creo que los profesionales del área de
la salud mental tienen mucho para decir, para hacer
y para desarrollar en este sentido y que nos llevará,
ojalá algún día, a romper efectivamente con esto.
Identidad
En la comunidad popular encontramos una
identidad rica en esfuerzos, pero paradójicamente
desvalorizada. Hagan ustedes la prueba de levantar
una historia de vida de cualquier habitante de la
comunidad. Van a notar el esfuerzo, todo ese
esfuerzo es rico en cuanto a emprendimiento.
Siempre pongo el mismo ejemplo: si quiero saber
qué valor tiene esto basta con ir a una zona popular: bien sea a la Redoma de Petare, a Catia, a las
cinco de la mañana, antes incluso. Vamos allí, nos
paramos y vemos a miles de personas bajando a
tomar el jeep, el Metro, el autobús para llevar a los
muchachos al colegio y a las cinco o seis de la
tarde, el regreso otra vez. Eso es emprendimiento
permanente.
Me hace un poco de gracia cuando la gente
dice que los pobres no tienen capacidad de
19
Herramientas para el trabajo comunitario en el área de la salud mental
emprendimiento. Claro que tienen, lo que pasa es
que todavía no han encontrado los canales y como
muchas veces nos hemos quedado atrapados aquí,
entonces ese emprendimiento no va por la vía que
debería.
Tenemos la identidad social que es rica en
esfuerzo pero está desvalorizada. ¿Por qué? Hagan
la prueba: muchas veces la gente oculta y niega la
pertenencia que tiene a la comunidad. Eso pasa
mucho con los jóvenes, por ejemplo es muy común
que los muchachos de Petare no digan que viven en
Petare sino en La Urbina. Cuando van a una fiesta
o les toca ir a un colegio que no es de su zona les
da pena, vergüenza, decir que viven en un barrio.
¿Cómo llamamos a eso? Hay que reflexionar al
respecto.
Durante muchos años la comunidad popular, la pobreza, el ser pobre se fue estigmatizando.
Ese daño también está hecho. Es una responsabilidad de la sociedad en su conjunto, donde se fue
invisibilizando este sector popular y se le fueron
atribuyendo rasgos negativos que van desde el
chiste que desvaloriza, la manera como se les
llama, el modo en que muchas veces aparecen los
personajes del barrio en una novela, en una caricatura. La insistencia de los medios de comunicación en poner el problema de la inseguridad y la
violencia exclusivamente en los barrios, desconociendo e invisibilizando que, si bien allí hay un
germen, el problema es de la estructura y no es que
porque usted nazca en un barrio entonces va a ser
un tipo violento. A medida que la situación cambie
y el sujeto de barrio se reencuentre tal vez con
buena parte de esto, ayudaremos de alguna
manera a romper con la desvalorización.
El barrio tiene que trabajar su propia identidad, volvemos a que las instituciones y los profesionales que estamos en esto tenemos muchísimo
por hacer.
¿Cómo toca por ejemplo eso la autoestima
de un sujeto? Creo que quien trabaja la salud
mental tiene ante sí un gran reto. ¿Cómo romper
eso que nos hace avergonzarnos del sitio donde
vivimos y el sitio al que pertenecemos? Imagínense
el daño a nivel personal.
La inseguridad en el barrio
Hay altos niveles de inseguridad. Ese es un problema que se anunció en la
década de los ochenta, lo
recuerdo bien, cómo se
repetía y se repetía, para
aquel momento estaba
comenzando mi formación.
Recuerdo perfectamente
que muchos religiosos
tenían un largo trabajo en
barrios, venían anunciando que la inseguridad se
iba a presentar por el problema del tráfico de las
drogas. Nadie tomó medidas al respecto.
Hoy, tristemente, asistimos a este altísimo
problema de inseguridad que afecta, primero y
fundamentalmente, al mismo habitante del barrio.
Las luchas por el control de los mercados de la
venta de drogas en el barrio son salvajes. Estos
enfrentamientos que se dan entre bandas de
muchachitos de diez, once, doce años… Es una
máquina de dinero infinita.
Tenemos estos problemas: ese muchachito
por un lado tiene el problema del modelo de lo que
él considera un fracaso y, por el otro, está la moto,
el dinero, el arma… Una amiga muy querida, que
dirige un colegio de Fe y Alegría en el barrio Bolívar
y ha vivido toda su vida en el barrio y conoce eso
muy bien, me dice que está perpleja ante la edad
de los niños que se están metiendo en el problema
de la droga, la facilidad con que consiguen armas.
Un problema en el que están metidos muchos
organismos de seguridad.
Debo confesar además que es un tema que
personalmente nunca he trabajado como tal, pero
en mi trabajo dentro de las comunidades me lo
encuentro. Uno llega a sentir frustración porque
siente que no hay una labor que indique qué vamos
a hacer con eso. Está llegando a unos niveles
20
Herramientas para el trabajo comunitario en el área de la salud mental
donde, por las drogas, la participación en muchos
sectores baja: hay horarios en los cuales no se
pueden hacer reuniones, los enfrentamientos y los
tiroteos ocurren en cualquier momento, no existe lo
que había hace años atrás que es el respeto al
mismo habitante del barrio. Un enfrentamiento
ahora no respeta nada. No parece haber mucha
gente poniéndole el cascabel al gato, creo que hay
que hacer un llamado.
Las relaciones en el barrio: entre la conflictividad y la convivencia
La misma ambivalencia, entre lo colectivo y
lo individual aparece aquí también. Tenemos
muchas veces altísima cohesión, muchas ganas de
la gente de hacer cosas, algunos por unas razones
y otros por otras, algunos por un sentir oportunista,
otros comprometidos sinceramente con un proceso
de cambio y en medio de todo encontramos una
gran conflictividad.
pero a nivel individual la manera de resolver los
conflictos es terrible. La gente no posee herramientas para comprender, primero, la naturaleza de la
conflictividad, frustraciones múltiples que tiene, que
luego, en la dinámica de la convivencia, al no
poseer mayor conciencia de lo que se trata, aquéllo
revienta por cualquier parte: maltrato hacia los
muchachos, hacia la pareja, conductas que incluso
llegan a naturalizarse. A veces hay que tener la piel
bien dura para ver que, lamentablemente, pasa a
formar parte de la cultura. Pareciera que la forma
de tratarse adquiere un nivel de conflictividad
permanente.
Eso no es lo único que está allí. También
hay una parte de cohesión muy agradable, muy
positiva, que es la relación vecinal, sabrosa,
cordial, que sigue teniendo a la familia como un
valor fundamental _no sólo para el habitante de
barrio sino dentro de la sociedad.
Lo que pasa es que la familia está pidiendo
a gritos la ayuda para trabajar la interacción entre
sus miembros y creo que allí los profesionales del
área tienen mucho que hacer.
La participación
Creo que es fundamental trabajar el
manejo del conflicto. Me llama mucho la atención
cómo los conflictos se nos van de las manos.
Obviamente, viviendo un clima de polarización
como éste es un ingrediente más.
Uno muchas veces se siente impotente
desde la rama de la psicología que trabajamos. La
psicología social comunitaria trabaja la organización, trabaja en grupo, trabaja la comunidad,
La misma ambivalencia, muchos deseos de
participar pero mucha apatía. A lo mejor la gente
tiene la chispa de participar, pero todo el mundo
voltea para decir: hay que hablar con el presidente.
Eso es apatía, pues estamos poniendo el poder
fuera de nosotros. Lograremos participación
cuando nos hagamos corresponsables de lo que
queremos.
Altos niveles de politización. Creo que eso
es bueno en la medida en que esa politización no
sea excluyente, que trabaje y promueva a un sujeto
ciudadano realmente. Creo profundamente en la
politización, porque la política es la participación
de la ciudadanía en los asuntos públicos. Siento
que hay un avance indudable, que tenemos que
aprovecharlo y seguirlo promoviendo entre la gente
que ha salido, se ha movilizado y quiere tomar
partido por algunas cosas.
21
Herramientas para el trabajo comunitario en el área de la salud mental
Ahí tenemos un artículo, el 184 de la
Constitución, un artículo precioso que habla sobre
el rol que tiene la comunidad organizada en asuntos públicos. Es un gran paso, en sí mismo un
avance, el problema está en que de alguna manera
el asunto está un poco confuso, confunden la politización con la partidización.
Hay unas prácticas del poder… Por ejemplo años atrás si una asociación de vecinos estaba
manejada por los miembros de Acción Democrática y usted no era adeco, no tenía cabida. Eso
es así y no hay que tenerle miedo a ponerlo sobre
la mesa. Como tampoco hay que tener miedo a
decir que eso sigue ocurriendo. En muchos casos,
un comité de tierra, una mesa técnica o los incipientes concejos comunales excluyen todavía a
gente que no es afecta al actual proceso. El presidente lo ha repetido hasta el cansancio, que no hay
que mantener la línea de exclusión, pero existe un
paradigma que sigue en la gente. Es necesario
trabajar mucho en eso, porque en el fondo es un
problema de concepción del poder.
Hay muchas otras cosas que habría que
incluir en esta presentación, pero simplemente es
para que tengan una idea sobre el contexto en el
cual vamos a trabajar.
El rol del profesional de la salud mental
El ejercicio privado de la profesión se
concentra en la ciudad. Un profesor de la universidad hizo, hace no mucho tiempo, una investigación
en las comunidades populares, donde se preguntaba cómo veían ellas al psicólogo. Los resultados
son llamativos.
Casi el 100% lo veía como alguien ajeno a
la realidad de la gente del barrio. Lo veía como
alguien elitesco, como alguien que solamente
usaba la gente con dinero. Eso sigue prevaleciendo.
Cuando vamos al contexto popular el
profesional de la salud mental, por lo general, está
asociado con esto. Todavía prevalece el hecho de
que ir a un psicólogo, o poner a un muchacho con
un psicopedagogo y atenderse con un profesional
de la salud mental significa que el paciente tiene
algún problema en la cabeza. Cuando el psicólogo
del colegio llama a un representante, éste muchas
veces no asiste porque teme que le digan que al
muchacho no le da la cabeza, que es retrasado, etc.
Tenemos un problema muy grave con el
concepto de lo que significa la salud mental y con
nuestro rol. Fíjense que en un momento en la
conversación de hoy, y volvemos hacia cuando
nació la psicología social comunitaria, una de las
cosas que se discutía era por qué estábamos tan
apegados a ese rol, a ese modelo de salud tan
asociado a la enfermedad y creo que eso todavía
permanece.
En el contexto popular lo que hay es la
práctica institucional. Es muy difícil que usted se
consiga en un barrio a un psicólogo atendiendo
solo en un consultorio privado. Eso no existe. Eso
sesga de alguna manera, porque se ve como un
servicio y el servicio se asocia con este primer
concepto que vemos aquí.
Esta rama de la medicina nació en la crisis
del concepto de salud mental, ese sesgo que tenía
que ver con remitir la salud mental solamente al
problema de la salud o la enfermedad.
Por otra parte está la insatisfacción del
tratamiento individual, pero bueno, creo que todo
esto se ha ido superando. Tampoco es que se
superó hace tantos años. Recuerdo cuando CANIA
comenzó a profundizar sobre una orientación de
trabajo grupal y al principio no fue fácil o bien visto,
porque todavía el modelo médico tenía y tiene ese
vínculo fuerte, eso que se llama el "acto médico": el
médico y el paciente solos en el consultorio. El tema
de trabajar en grupo no es muy bien percibido.
En aquel momento había una insatisfacción con esto. Una crisis del rol tradicional, ese
rol del profesional directivo, que es el que sabe
diagnosticar, el que sabe establecer el pronóstico,
etc. Esto se ha trabajado bastante en la psicología
social comunitaria y es mucho lo que se ha
promovido el rol de ese profesional facilitador, que
lo que hace es promover junto con la persona o el
grupo los cambios, pero no es quien los dirige.
22
Herramientas para el trabajo comunitario en el área de la salud mental
causas de los problemas y cuáles son las
acciones. Es muy tentador para nosotros
tomar la decisión en lugar de generar el principio de catálisis.
* Problematización - concientización. Largamente trabajados sobre todo desde la
educación popular con las propuestas de
Paulo Freire, muchos de ustedes lo conocerán, fue un pionero en estas cosas. Para la
psicología social fue un aporte extraordinario
en el trabajo psicosocial; tiene que ver con
trabajar con los grupos la interpretación que
ellos hacen de su propia realidad.
Cuando hablábamos hoy del ejemplo de los
procesos de naturalización, se encuentra lo
que podemos llamar conformismo. ¿Por qué
la persona no elabora unas expectativas
distintas?, ¿por qué si el barrio tiene problemas de basura no nos movilizamos?, ¿por
qué si tenemos un problema con una
quebrada vivimos al lado de la quebrada?
La psicología social comunitaria trabaja esto
de la misma manera como probablemente
ustedes trabajarán con una persona desde el
punto de vista de la salud mental, por ejemplo, cómo la persona toma conciencia de su
problemática. Ese, en salud mental, es el
principio básico: si la persona no toma
conciencia de su problemática, ustedes no
tienen manera de trabajar el tema. En el
grupo y en la comunidad es lo mismo. Si una
comunidad no siente un problema como tal
no hay nada qué hacer.
Ustedes pueden llevar talleres, pueden llevar
programas, inclusive pueden aportar dinero
pero si no hay una necesidad sentida…
Ocurre de la misma forma con la terapia:
uno puede ir a terapia, en el fondo la
persona puede escuchar a su terapeuta
hablar y hasta hablar con él, pero si no tiene
conciencia de lo que está ocurriendo y no
tiene voluntad para emprender el cambio
entonces eso es imposible.
Para la psicología social fue un hallazgo, tal
vez para la psicología de asesoramiento,
Parece sencillo pero tiene su complejidad y vale la
pena pasearnos por allí.
La necesidad de incorporar el contexto
ambiental comunitario, al respecto ya no hay más
dudas. En aquel momento se discutía mucho el
mismo concepto de la institución cerrada que entró
en crisis en los años sesenta y setenta. Sin embargo,
creo que no está superado del todo, porque si nos
remitimos a cómo ha sido el vínculo entre la comunidad y las instituciones encontramos que todavía
muchas veces las últimas no terminan de abrirse.
Así que cuando decimos incorporar el
contexto ambiental y comunitario, el mismo no está
del todo incorporado. Muchas veces nos conformamos con hacer un diagnóstico… pero después
de eso, ¿qué? ¿Nosotros de verdad vamos a incorporar la participación de la comunidad en las líneas
de trabajo? Hacer eso _lo vamos a ver más
adelante_ implica realizar una serie de cambios
dentro de la institución.
En el caso latinoamericano ya lo dije, esta
rama tomó la vía de la psicología social, por eso es
que se fue hacia el trabajo grupal y hacia el trabajo
comunitario.
¿Qué desarrolló la psicología social comunitaria? Creo que tenemos un punto de encuentro
interesante en todo lo que ha sido el adelanto de
esta disciplina.
Algunos principios útiles para el profesional
de la salud mental en comunidades
* Catálisis social. El principio de catálisis
implica que nosotros tenemos que poner
atención en cuáles son aquellos procesos
que es necesario promover para que la
comunidad sea la que finalmente los lleve
adelante. Sobre esto hay mucha metodología, pero fundamentalmente creo que
requiere afinar mucho el rol del profesional.
Para nosotros, trabajarlo desde el ángulo de
la psicología social comunitaria no es fácil.
Por ejemplo, hacemos un diagnóstico y hay
que devolvérselo a la comunidad y tiene que
ser ella la que identifique cuáles son las
23
Herramientas para el trabajo comunitario en el área de la salud mental
para la psicología clínica, esto ha sido siempre su razón de ser. Para nosotros no lo era.
* El fortalecimiento o el empowerment. Es otro
concepto que deben conocer; abarca desde
el nivel individual hasta el nivel institucional.
Plantea una cosa muy interesante que es el
fortalecer capacidades. ¿Con qué rompe
esto? Con la visión asistencialista. Si creo
que el grupo tiene capacidades, entonces voy
a trabajar con una filosofía distinta a si creo
que el grupo está carenciado.
Ahora, lo que hay que conseguir son los
acuerdos necesarios para dar con esa voluntad. Vamos a promover el fortalecimiento de
nuestras capacidades.
Este concepto de empowerment tiene cuatro
niveles. Como lo trabaja la psicología social
va desde el individual, grupal, comunitario
hasta el institucional.
* En la próxima lámina vamos a ver algo interesante: problematizar es un proceso que debe
incluir a la comunidad pero también a la
institución.
Muchas veces creemos que los cambios sólo
tienen que ocurrir en la comunidad, pero
resulta que en la institución nosotros también
necesitamos problematizar muchas cosas: el
rol y el poder, la manera como divulgamos;
queremos ser participativos en la comunidad,
pero no somos participativos en la institución.
Esto es complejo; requiere mucho tiempo
para trabajar pero la intención es dejarlo
aquí como un reto y como una posibilidad.
* La cogestión. Pensar en la institución por su
lado, diseñando políticas sin cogestionarlo
con la comunidad es imposible. Pero esto no
se puede transformar de un día para otro.
Requiere de un largo trabajo interno que
permita concientizar este principio y hacerlo
realidad junto con la comunidad.
* Organización y participación. Sin ello no hay
forma, no hay manera, seguiremos trabajando desde el asistencialismo. Si usted lo
que hace es reunir a la gente simplemente
para decirle cosas, o para inscribirla en un
programa o para darle bolsas de comida _no
quiero decir que en situaciones extremas no
haya que hacer eso_, pero si eso es lo único
y si en nuestro trabajo, sea cual sea, salud
mental, urbanismo, cultura, lo que sea,
nosotros no generamos organización y
participación, no pasaremos del marco asistencialista.
Aquí hay un llamado bien importante, una
petición, una propuesta: generar en todas las
instituciones una visión en torno a esto,
porque lo estamos haciendo de forma muy
distinta. Lo que es organización para una
institución no es lo mismo que para otra,
cada organización quiere hacer una figura
diferente, entonces el Ministerio del Ambiente
dice una cosa, la Alcaldía Mayor dice otra,
los comités de tierra tienen otra propuesta y
otra lo concejos comunales. Ahora tenemos
un concierto de voces que hay que ver cómo
le ponemos un elemento en común.
* Recuperación crítica de la historia. Ese es un
principio muy claro para la psicología social,
algo que los profesionales de la salud mental
han hecho toda la vida. Cuando ustedes
atienden a una persona, de una u otra
manera, arman su historia junto con la
persona, hay que ir hacia atrás, tratar de
entender de algún modo de dónde viene
todo eso. Con la comunidad es lo mismo,
hay que conocer la historia de la comunidad
en su sentido más amplio para poder entender su proceso actual.
Las fases del trabajo comunitario
Las fases: familiarización, diagnóstico,
jerarquización, implementación y evaluación. Cada
una tiene una parte que tratar, pero no vamos a
inventar la rueda, cada uno conoce el método.
Quisiera hacer énfasis en estas dos cosas: la familiarización que significa generar confianza mutua
entre la institución y la comunidad y la evaluación
de los procesos.
En cuanto al proceso de familiarización, se
trata de una etapa fundamental y necesaria en todo
proceso comunitario. Implica un reconocimiento
mutuo entre el agente externo (la institución o el
24
Herramientas para el trabajo comunitario en el área de la salud mental
mencionaba recién, que es un problema de cultura
también, miramos el tema de la evaluación con
recelo y esa es una gran debilidad que tienen nuestras políticas públicas.
profesional independiente) y la propia comunidad.
Durante esta etapa, que en realidad se extiende a
lo largo de todo el trabajo ya que en cierta forma
siempre estamos familiarizándonos, se realizan los
primeros contactos, se exponen con toda claridad
los objetivos y metas que nos proponemos desde la
institución, explicamos quiénes somos y cuáles son
nuestros intereses, etc. Del mismo modo, la comunidad, tanto en la expresión de habitantes particulares como de grupos organizados, nos expone sus
necesidades, nos cuenta su historia, nos expresa sus
expectativas, etc. Todo ello debe orientarse a
generar un límite de confianza mutua que permita
caminar en forma conjunta dentro de un marco de
corresponsabilidad. Esta última debe generarse a
partir de la claridad con que hayamos expuesto
mutuamente nuestras intenciones y propósitos. Es
un proceso realmente indispensable y así deben
entenderlo quienes a veces, ocupando cargos de
decisión pero sin estar en el campo de trabajo con
las comunidades, consideran que los trabajos
pueden comenzar en forma inmediata y violentan
este proceso de familiarización.
Ahora bien, el otro punto que tiene que ver
con la evaluación resulta también de fundamental
importancia en el quehacer comunitario. Es necesario, sobre todo desde el punto de vista institucional, que diseñemos y llevemos adelante las evaluaciones de los proyectos y programas que
adelantamos con las comunidades. Esto nos ayuda,
por un lado, a mejorar la calidad, la eficiencia y la
eficacia de las acciones que emprendemos ya que
nos permite corregir y afinar. Por otro lado, nos
posibilita contar con evidencia concreta que nos
permita ir sistematizando experiencias de las cuales
otros proyectos y programas pueden servirse y
nutrirse. Sin embargo, esto requiere un gran
esfuerzo metodológico que casi nunca logramos
hacer, en buena parte porque no tenemos la
"cultura de la evaluación".
¿Cuándo vamos a evaluar?, ¿cuándo
vamos a saber si lo que hemos estado haciendo ha
funcionado? No preparamos los programas para la
evaluación, generamos indicadores y nos olvidamos de hacerles seguimiento. Creo, como
A manera de cierre
Tratando de cerrar todo esto, encuentro en
el quehacer de la psicología social comunitaria un
conjunto de áreas, de aspectos, de procesos, que
hay que articular con otra visión. En este caso creo
que vendría como anillo al dedo la visión de la
salud mental.
En los niveles del fortalecimiento obviamente… Si hablamos de un nivel de fortalecimiento
que va desde lo individual hasta lo institucional, el
primero requiere de la perspectiva de la salud
mental. Nosotros no podemos pretender un sujeto
participando en un grupo y en una comunidad con
herramientas para la participación, pero sin recursos que tienen que ver con los niveles de su propia
salud mental. Aquí vemos, tal vez, una de las debilidades quizás más grandes que tiene el trabajo
comunitario. En las comunidades hay líderes naturales, que han emergido en el calor de la construcción de la comunidad, en el calor de la lucha, y así
han estado al frente de muchas organizaciones, de
muchos proyectos, etc.
Desde ese punto de vista han sido excelentes cuadros de liderazgo, pero uno comienza a
ver, poco a poco, cómo ese sujeto en el proceso de
construcción de liderazgo muchas veces maneja el
poder sin mayor conciencia de ello, de manera
arbitraria. En muchas oportunidades encontramos
enormes contradicciones, cuando uno ya está
familiarizado con una comunidad, con el quehacer
público de un líder, que de pronto en su vida
personal es un sujeto que tiene su familia en el
suelo, sus relaciones personales en el suelo, que
tantas veces inclusive compensa en el trabajo
comunitario buena parte de las carencias y las dificultades que tiene en su vida personal _hago una
aclaratoria muy rápida, lo que estoy diciendo no es
un juicio, es una descripción.
Ahí empezamos a tener un problema desde
el punto de vista de la organización comunitaria,
25
Herramientas para el trabajo comunitario en el área de la salud mental
porque para esta persona el espacio de organización y participación tiene una sobrecarga
psicológica que empieza a alterar el funcionamiento de la organización. Es un sujeto con
una altísima resistencia al cambio, con poquísima
capacidad para generar relevo.
Si ustedes lo ven desde el área de la
psicología social, una de las grandes debilidades
que tiene la organización comunitaria es el liderazgo, y cuando afinamos un poquito más el lente
resulta que encontramos un componente que es
individual. Porque nosotros podemos dar talleres de
liderazgo y podemos trabajar eso muy bien, como
grupo y como comunidad, mas no como sujetos.
Nosotros creemos que hay toda un área que
debería tomar la psicología del asesoramiento o la
salud mental para poder hincarle el diente a ese
problema.
Por ejemplo, ese protagonismo exacerbado
que tenemos en las comunidades, lo tenemos en
las instituciones también. ¿Por qué es la exacerbación de protagonismo? Bueno, hay gente que
dice que ese es el modelo que nace del presidente
Chávez, eso puede ser cierto o no, y no creo que
eso sea lo relevante.
El problema es cuál es el proceso
psicológico que está allí debajo. ¿Por qué las instituciones muchas veces terminan entrando en
conflictividad? ¿Por qué la cabeza de esa institución
quiere figurar, quiere ser la que toma las decisiones? Nos cuesta tanto hacer equipo, crear
consenso. Caemos permanentemente en la descalificación, estando inclusive dentro del mismo
proceso político, o sea que ya el problema no es
que tengamos perspectivas políticas distintas, me lo
explico desde el punto de vista personal.
Aquí, desde el punto de vista de la
psicología del asesoramiento hay que ponerle el
ojo a eso, hay que proveer herramientas de trabajo.
Nosotros desde la psicología social no tenemos
herramientas para eso, vamos encontrando el freno
cuando llegamos a la parte individual de los procesos, porque no tenemos formación al respecto.
Hace falta pues el enfoque multidisciplinario en este
sentido, porque tomar esto desde la salud mental es
un trabajo que hay que hacer, comprenderlo desde
allí y generar herramientas.
Del mismo modo con la organización que
está absolutamente cerrada con el liderazgo, y ya lo
mencionábamos hoy: ¿qué está pasando con la
familia, con las relaciones vecinales, qué tiene que
decir la salud mental en torno a esto?
Hay que ir hacia un concepto de salud
mental que nos hable más bien de potenciación, de
bienestar. Por ejemplo, hasta qué punto la gente de
la comunidad maneja el concepto de "bienestar".
Hay algo curioso, desde el punto de vista de la
psicología social la calidad de vida, cuando incorpora la perspectiva subjetiva, toca tres elementos
fundamentales: la satisfacción del individuo en su
familia, en su lugar de trabajo y en su lugar de residencia. Allí hay un elemento que nosotros
llamamos calidad de vida, pero que si lo vemos
desde la salud mental está completamente
emparentado.
También quiero hacer referencia a algunos
obstáculos que se presentan para el trabajo comunitario:
* La falta de visión comunitaria institucional: lo
decíamos recién, es decir, a las instituciones
todavía les falta madurar bastante su
comprensión acerca de cómo trabajar con la
comunidad.
* La concepción de salud mental: siento que en
la comunidad popular todavía hay mucha
tela para cortar. ¿Qué podemos hacer? Creo
que hay que seguir promoviendo campañas
educativas, de divulgación, de discusión
_porque el problema no es solamente divulgar. Pienso que en la medida en que haya
espacios de reflexión y de discusión y que la
gente pueda tomar conciencia de esto, las
cosas irán cambiando.
* Las deficiencias del paradigma institucional
son inmensas. Una altísima burocracia que
pretende promover el predominio del poder
popular. Esto es una gran contradicción, es
decir, ¿cómo podemos promover la participación en el poder desde la horizontalidad si
nosotros, como institución, lo promovemos
26
Herramientas para el trabajo comunitario en el área de la salud mental
desde la verticalidad? Ese es un elemento
que hay que pensar.
* Los permanentes cambios de los lineamientos
y los funcionarios. Eso está pasando mucho
en las instituciones. Trabajo ampliamente con
programas de políticas públicas y es frustrante cuando estamos consolidando alguna
línea en vivienda o en cultura o en lo que sea
y, repentinamente, cambiamos de funcionario. Con esa persona hay que volverse
a reunir, hay que volver a explicar todo, a
veces no gusta el enfoque que se está
haciendo entonces hay que cambiarlo, mientras tanto la comunidad está esperando a ver
qué va a pasar, se va a interrumpir, se va a
echar para atrás, etc.
Esta polémica hay que llevarla al interior de
las instituciones. Es necesario evaluar,
cuando uno trabaja con las comunidades
uno lo sabe, pero habría que sistematizar el
daño que tiene una cosa como esta, a ver si
pudiéramos generar más conciencia.
* Los tiempos y los ritmos institucionales divorciados del contexto comunitario: muchas
veces nuestras metas y nuestros tiempos están
acortados a un lapso que no tiene nada que
ver con las necesidades de la comunidad.
Eso es difícil de trabajar, pero hay que avanzar en esa dirección. Aquí hay una brecha
inmensa.
* Nos cuesta tremendamente trabajar desde el
punto de vista interdisciplinario. Creo que
ningún profesional en Venezuela está formado
para eso y uno se da cuenta porque trabaja
con ingenieros, con médicos o con arquitectos
y el problema siempre sigue siendo el mismo.
Tengo mi propio espacio y cuando alguien se
empieza a meter en mi espacio, digo: eso es
territorio de los psicólogos sociales, ustedes no
se metan porque no saben de eso; cuando
comenzamos a llegar a la parte de la
educación nos dicen que nos dediquemos a la
psicología social porque nosotros no sabemos
de eso y así sigue todo.
Ahora, en el mundo de hoy es imposible que
los profesionales trabajemos de forma separada y a veces confundimos trabajar en un
equipo multidisciplinario con reunirnos y
simplemente decir: yo hice esto, tú hiciste
aquello y él hizo lo otro. Eso no es multidisciplinariedad, sino es un grupo de profesionales trabajando en un mismo programa.
Es más, el propio concepto de multidisciplinariedad está emparentado con el concepto
de interdisciplinariedad, transdisciplinariedad, son temas que precisan que los
estudiemos muy bien para comprenderlos
porque una cosa es que cada quien agregue
algo y otra que se construyan objetos múltiples. Por ejemplo, la organización y la participación comunitaria tienen una visión desde
la salud mental, tienen una visión desde la
psicología social y si viniera un abogado nos
diría que también la participación tiene una
visión desde una perspectiva jurídica.
Cómo hacemos, no para que cada uno hale
para su lado, sino todo lo contrario, para
despojarnos del prejuicio, del temor y de la
inseguridad que todos hemos experimentado
alguna vez _y que hasta tiene que ver algo
con un elemento de poder_ para trabajar lo
interdisciplinario. Sería bueno generar un
espacio para discutir esto y ver cómo nos ha
ido, hacer alguna mesa de trabajo, examinar
cómo es la experiencia de cada institución y
cómo nos ha ido en la vida profesional con
esto.
Para ir finalizando, ¿qué se nos ocurre
como reto para la salud mental en el contexto
popular? Doy una visión personal sobre todos los
aspectos que requieren de una respuesta urgente:
* La violencia, para mí, en primer lugar.
Podríamos hablar del alcohol o la droga, que
es un tema que, lamentablemente, por lo
dicho y lo repetido, creo que lo hemos ido
naturalizando, pero a mi manera de ver cada
vez estamos peor en la materia.
* La delincuencia, la familia, la educación,
bueno otra vez vuelvo sobre lo que _para la
psicología social_ comenzó hace cuarenta
27
Herramientas para el trabajo comunitario en el área de la salud mental
*
*
*
*
esa voluntad. Por ejemplo, he estado trabajando para el proyecto de saneamiento del
Guaire y es un proyecto que requiere del
concurso de muchas instituciones, no solamente del Ministerio. Aquello es poco menos
que imposible, porque hay que detenerse en
lo que a cada institución le toca hacer, hay
que ver cómo esas instituciones entienden las
cosas, muchas veces descalifican lo que
piensa el otro.
* Pienso que la necesidad de crear agendas
interinstitucionales es fundamental. Tenemos
que producir una problematización dentro de
la institución, porque muchas veces ella no lo
entiende y cada institución trabaja sola. Sería
interesantísimo hacer encuentros, pero la
gente siempre dice que cuando se habla de
eso no están los gerentes de la institución. Si
éste no es el caso pido disculpas.
* En el fondo creo que tenemos que articular
fuerzas con el desarrollo nacional. Este tema
tiene mucho más de lo que uno cree. Hoy
por hoy se habla de desarrollo sostenible, de
desarrollo sustentable endógeno y nosotros
en el día a día muchas veces lo escuchamos
y nos queda como lejos, porque lo que
tenemos delante es un caso gravísimo por
resolver y nos vamos olvidando de que entre
todos tenemos que empujar el desarrollo
nacional. No importa desde qué perspectiva
política lo estamos viendo. Pero si nosotros
no hacemos un esfuerzo como país estos
problemas seguirán presentándose.
* Sería interesante armar algún encuentro
pensando sobre lo endógeno de la salud
mental. ¿Qué tenemos que decir desde la
perspectiva de la salud mental sobre un
modelo de desarrollo endógeno o un modelo
de desarrollo sustentable o ambos? Creo que
este es el gran horizonte hacia el cual nos
tenemos que dirigir.
años pero al revés: necesitamos en este
momento, desde la psicología social comunitaria, la perspectiva de la salud mental: qué
podemos trabajar allí con ese sujeto que
asume liderazgo, que participa, que forma
parte de la organización.
Como reto es necesario desarrollar teorías y
métodos eficientes y adecuados al contexto.
Preguntarnos si las teorías y métodos que
tenemos están vigentes o si necesitamos de
verdad inventar o desarrollar nuevas cosas.
Fortalecer el rol del profesional en dos aspectos. Muchas veces nuestro rol pasa
desapercibido y ésta no es una victimización,
sino que en el trabajo institucional, lamentablemente por lo que decíamos hace un rato,
ese rol queda opacado. Se juntan varias
cosas. Hay un maltrato al rol del profesional
por parte de la institución, que comienza por
la forma en que está remunerado. Luego,
¿cuál es el papel que ocupa en la toma de
decisiones? Muchas veces vemos el profesional de la salud mental que no toma
partido en las decisiones, que no es consultado y que al final se desanima.
Participar con las comunidades en cuanto al
desarrollo de líneas de trabajo: cuanto más
participativos, mejor. Cuanto más incorporemos a la comunidad en la definición de las
ideas de trabajo, mejor. Siempre digo que en
una institución es preferible tener el apoyo de
la comunidad que el del jefe. Claro, en términos prácticos no es lo más adecuado, porque
quien decide es el jefe y no la comunidad.
Pero en cuanto a calidad de trabajo es mejor,
no tiene precio para un buen profesional si
logra que la comunidad comprenda las
propuestas y las trabaje junto a ella.
Promover el enfoque multidisciplinario
interinstitucional: que los profesionales de la
salud mental del Ministerio, de la Alcaldía
Mayor, del Municipio tocáramos una sinfonía
acordada, que tuviéramos unos lineamientos
iguales, que manejáramos los mismos
conceptos, y que las instituciones asumieran
28
Omaira Pláceres de Martínez
Coordinadora Educación
CANIA
CANIA:
Experiencias y resultados
Información y educación nutricional en
el Programa de Nutrición Comunitaria
E
l conocimiento y la información son factores
esenciales para que las personas puedan
sacar provecho de las oportunidades y
desafíos que plantean los cambios sociales,
económicos y tecnológicos, sobre todo aquéllos
que contribuyen a mejorar la seguridad alimentaria
y los medios de vida de la población urbana y rural.
Pero para que sean útiles, el conocimiento y la
información deben ser comunicados eficazmente a
las personas[1].
La evolución de la comunicación para la
promoción de la salud, ha incluido cambios sustanciales en la planeación y conceptualización
utilizada en su desarrollo. Según la Organización
Mundial de la Salud[2], la comunicación en salud
29
abarca el estudio y uso de estrategias de comunicación para informar e influenciar decisiones individuales y comunitarias que mejoren la salud. La
comunicación debe ser entendida en este caso
como un modelo en el cual existen dos o más interlocutores, donde el comunicador se encarga de
facilitar el diálogo. Este diálogo en general está
destinado a elevar el nivel de conocimiento y de
conciencia y busca que los mensajes tengan valor
de uso, es decir, que sean creíbles, factibles de
aplicar y con mínimas posibilidades de rechazo.
Toda esta dinámica permite la interacción de tal
modo que el interlocutor pueda manifestar su
opinión, aceptación, rechazo o solicitar más información[3].
Información y educación nutricional en el Programa de Nutrición Comunitaria
La transmisión de información a individuos
y a grupos mediante la comunicación social generará entonces el conocimiento que sirve de base
para lograr los cambios de actitudes y prácticas.
En este contexto, la comunicación en nutrición se concibe como un proceso estratégico para
optimizar las acciones encaminadas a lograr una
utilización racional de los recursos para una sana
y adecuada alimentación, así como para mejorar
la eficiencia y efectividad de los programas dirigidos a la prevención de la enfermedad y la promoción de la salud. Las investigaciones han
demostrado que programas de comunicación en
nutrición, basados en la teoría, pueden poner la
alimentación en la agenda pública, reforzar los
mensajes sanitarios, estimular a las personas para
que busquen más información y, en algunos casos,
dar lugar a estilos de vida saludables[4,5]. Jacques
Diouf, director general de la FAO, en el prólogo
del documento "La comunicación clave para el
desarrollo humano" (1995), señala que "la comunicación para el desarrollo, basada en la experiencia de la FAO y de otros organismos ha alcanzado
un nivel en el que puede tener efectos notables y
positivos sobre muchos programas de desarrollo" [6].
Para alcanzar este propósito, la comunicación debe orientarse a fortificar procesos locales
que promuevan cambios en conocimientos, actitudes y prácticas en la población, fortaleciendo la
capacidad de individuos y comunidades de incidir
efectivamente sobre los determinantes de la salud.
De esta forma, la comunicación va más allá de su
utilidad instrumental para constituirse en un
proceso de carácter social que posibilita el
reconocimiento, encuentro y diálogo de los diversos saberes, contribuyendo a consolidar la articulación entre los diferentes sectores sociales en
torno a la salud, para generar cambios que
mejoren las condiciones de bienestar de la
población[2,6].
Contexto
En la parroquia de Antímano, comunidad
popular ubicada al centro-oeste de Caracas, con
una población de 127 708 habitantes (Oficina
Central de Estadística e Informática, Censo, 2001)
y características económicas, sociales, ambientales
y culturales complejas, las cuales dan lugar a
condiciones de deterioro de la salud de sus
pobladores e interfieren en el desarrollo de niños y
jóvenes, se ubica el Centro de Atención Nutricional
Infantil de Antímano (CANIA), institución sin fines
de lucro patrocinada por Empresas Polar, dedicada
a la atención integral y efectiva de la malnutrición
en niños, niñas y mujeres embarazadas, como
instrumento para el desarrollo social sostenible, la
producción de conocimiento y la formación de
recursos humanos en el área.
CANIA desarrolla su intervención sobre la
malnutrición mediante dos grandes programas:
* Atención de la Malnutrición (por déficit o por
exceso, primaria y secundaria) en niños,
niñas, adolescentes y embarazadas, con un
enfoque curativo.
* Nutrición Comunitaria con un enfoque
preventivo, dirigido a la comunidad de la
parroquia Antímano.
Además, ejecuta actividades de investigación con el objetivo de aumentar y difundir el
conocimiento de la problemática alimentaria y
nutricional pediátrica, con base en la experiencia
asistencial y de docencia y con el objetivo de
contribuir con la formación de recursos humanos de
óptima calidad en el área de la nutrición infantil.
Educación e información en la atención
al paciente
En las actividades de atención a la malnutrición, la educación e información nutricional
están dirigidas a los pacientes y/o sus familiares
que consultan por problemas específicos de
malnutrición; las mismas consisten en orientaciones e indicaciones dadas por los especialistas y
constituyen parte del tratamiento. La estrategia
utilizada en estos casos, además de las orientaciones directas del especialista en la consulta, está
compuesta por talleres en unos casos, consultas
grupales en otros. En ellos lo importante, la
30
Información y educación nutricional en el Programa de Nutrición Comunitaria
verdadera comunicación, viene dada por el intercambio cara a cara con los pacientes y por el material impreso que se les imparte, el cual actúa como
un refuerzo. Estos recursos se producen atendiendo
a las especificaciones técnicas para la elaboración
de materiales educativos: el tipo de letra, lenguaje,
ilustraciones, colores, etc.[7], y se entregan a los
usuarios para reforzar el proceso emprendido por
los especialistas. Con este fin se han elaborado:
* Trípticos con temas variados.
"Presupuesto familiar", "Alimentación en el
primer año de vida", "Alimentación del
preescolar", "Alimentación del escolar", "Las
frutas", "Los vegetales", "La obesidad",
"Higiene y manipulación de alimentos",
"Diarreas", "Alimentos ricos en hierro",
"Alimentación durante el embarazo", "Salud
bucal", "Qué hacer y qué evitar durante el
embarazo", "Ácido fólico", "Fortaleciendo la
autoestima de los niños", "Desarrollo del
lenguaje", "Manejo de conducta inadecuada
del niño", entre otros.
* Libros y folletos.
Lactancia materna, una experiencia maravillosa, Guía para padres de niños con
sobrepeso, Manejo de la conducta alimentaria, Alimentación del niño con intolerancia al
gluten, Alimentación del niño con cáncer.
* Recetarios.
Cocina variada y económica, Aprendiendo a
comer hortalizas, Cocinando con los niños,
entre otros.
También para el público general que acude
al Centro se contemplan materiales y actividades
que promueven la reflexión sobre la salud y la nutrición a través de carteleras, videos educativos, charlas breves, etc. El objetivo es brindar información
sobre temas variados de interés general,
aprovechando la permanencia y disposición de la
gente que acude al Centro de salud y creando
espacios y oportunidades para intercambiar opiniones, conocimientos y creencias en torno a la
salud nutricional.
Información y educación en el Programa
de Nutrición Comunitaria
El propósito general del Programa de
Nutrición Comunitaria es: "Prevenir la malnutrición
en niños, niñas y adolescentes de la parroquia
Antímano, con la participación activa de la comunidad", y establece como prioridad tratar de mejorar las prácticas de alimentación de los niños y
niñas menores de dos años por ser éste el grupo
más vulnerable, sin desestimar acciones orientadas
a mejorar la alimentación de preescolares y escolares.
Los mensajes a transmitir, así como los
grupos a los cuales dirigir dichos mensajes se
establecen después de un análisis minucioso de la
situación nutricional de la población, sus costumbres y hábitos de alimentación, así como de los
recursos disponibles en la comunidad. Es importante destacar que cuando se realizan programas
sociales que buscan resolver problemas de malnutrición en comunidades con carencias socioeconómicas la comunicación reviste gran importancia,
permite no sólo dar a conocer los mensajes y
orientaciones que se quieren transmitir, sino que
además ayuda a estrechar lazos y a fortalecer o
definir el sentido de pertenencia entre la institución
y su comunidad objetivo.
Los grupos meta seleccionados en este
caso son:
* Líderes vecinales, quienes después de un
proceso de formación actúan como multiplicadores.
* Personal de multihogares (guarderías comunitarias) y preescolares.
* Comunidades educativas de escuelas básicas.
* Mujeres embarazadas y en período de
lactancia.
* Personal de centros de atención primaria en
salud (ambulatorios, consultorios y clínicas
populares).
* Las familias y la comunidad en general.
31
Información y educación nutricional en el Programa de Nutrición Comunitaria
Estrategias y medios
Uno de los elementos esenciales en los
programas de educación y comunicación en nutrición y salud, es el uso de una combinación de
modos comunicacionales (enfoque multimedios),
de tal manera que el mensaje se difunda a través de
canales que se complementen y refuercen mutuamente. Especialistas recomiendan el uso de una
comunicación interpersonal combinada con
mensajes a través de medios masivos[4,5,7]. En el
caso del Programa de Nutrición Comunitaria se
seleccionaron los medios de comunicación que, de
acuerdo con la disponibilidad de recursos humanos
y financieros de la institución, resultaron más accesibles y apropiados; se eligieron porque tienen
credibilidad en la zona, llegan a un importante
número de personas y ofrecen posibilidades de
mantenerse en el tiempo.
Comunicación interpersonal:
* Formación de Promotores Comunitarios de
Salud. (Se utilizan técnicas de discusiones
grupales, juegos de roles, prácticas simuladas).
* Encuentros con madres embarazadas o
lactantes en centros de salud de la zona.
* Talleres y charlas dirigidos a diferentes públicos tales como docentes, padres o representantes, personal de servicios de alimentación,
entre otros.
Medios impresos:
* Periódico vecinal CANIA en Comunidad.
* Carteleras.
* Volante Alimentos del mes.
* Dípticos, trípticos y volantes.
* Manuales.
En el siguiente cuadro se describen las
técnicas y medios utilizados.
Grupo objetivo
Técnicas de educación y comunicación
Materiales de educación y difusión
Mujeres embarazadas y en período
de lactancia.
Encuentros de intercambio.
* Trípticos.
* Folleto Lactancia materna, una experiencia
maravillosa.
* Carteleras.
Líderes y representantes vecinales.
Curso de formación de Promotores
Comunitarios de Salud (PCS).
* Manual del curso.
* Alimentación del niño menor de un año.
Manual para PCS.
Comunidades educativas.
* Actividades lúdicas dirigidas a niños
y niñas.
* Talleres y mesas de trabajo con docentes
y personal de servicios de alimentación.
* Encuentros con padres y representantes.
* Concursos.
* Actividad "Un día en CANIA".
* Recetario para niños.
* Guía práctica para la alimentación del niño en
instituciones.
Personal de salud.
Mesas de trabajo.
Libro: Nutrición para niños y niñas en atención
primaria.
Familias y comunidad en general.
Campaña informativa.
* Carteleras.
* Dípticos y volantes.
* Periódico vecinal CANIA en comunidad.
32
Información y educación nutricional en el Programa de Nutrición Comunitaria
Algunos de los materiales de educación y
difusión utilizados son los siguientes:
* Carteleras. Se utilizan para colocar afiches o
carteles elaborados por CANIA con mensajes
seleccionados. Están colocadas en centros de
salud (7), escuelas (2), multihogares (4),
lavanderías públicas (2), expendios de
alimentos (7), Jefatura Civil (1), Casa
Parroquial (1) y Casa Comunal (2). Se disponen de común acuerdo con el dueño o
encargado del local, quien se responsabiliza
de cuidarla y mantenerla sólo para el uso
acordado. Los mensajes se cambian cada
dos meses.
* Dípticos. Su contenido es el mismo que se
expone en las carteleras; se distribuyen en los
lugares donde éstas se encuentran ubicadas.
Permite a las personas llevar estos mensajes
a familiares o amigos cuando así lo desean.
* CANIA en Comunidad. Es un periódico vecinal de frecuencia trimestral con
un tiraje de tres
mil (3000) ejemplares. Se distribuye gratuitamente en la
parroquia Antímano, y su
función es dar a
conocer información de utili-
dad e interés general para la comunidad; esa
información se complementa con algunos
mensajes relacionados con la nutrición.
Contiene además un encarte dedicado a
reseñar experiencias y logros de los
Promotores Comunitarios de Salud, siendo
éste un aporte que permite estrechar lazos
con la comunidad.
* Volante "Alimentos del mes". Mes a mes
difunde información sobre los alimentos más
económicos disponibles en los mercados
populares, establecimientos de la red Mercal
y abastos de la zona y a partir de esa investigación se dan recomendaciones para su
adquisición y preparación, y se incluyen
recetas cuyos ingredientes principales son los
alimentos que para el momento de la publicación están disponibles y a un mejor precio
en la zona.
En el área de Investigación, se difunden
resultados de trabajos en revistas especializadas y
en eventos científicos nacionales e internacionales.
Para apoyar la labor docente se producen textos
sobre temas de interés tales como: "Nutrición en
pediatría", "La sectorización como estrategia de
trabajo en CANIA", "Atención social a familias con
malnutrición", "Integración comunidad - institución
para la participación comunitaria", entre otros.
Además de estas estrategias de difusión
dirigidas a los usuarios y a la comunidad de
Antímano, se implementan otras dirigidas a públicos más amplios:
* Página Web. www.cania.org.ve incluye
secciones con información sobre la institución, artículos en torno a temas de nutrición,
noticias del quehacer del Centro y una
sección interactiva donde el público puede
plantear sus problemas relacionados con
alimentación y nutrición a la vez que hacer
preguntas a los especialistas, las cuales se
responden vía correo electrónico y se publican en la página cuando pueden servir de
orientación a otros usuarios.
* Campañas educativas institucionales. Son
estrategias en las cuales se combinan medios
33
Información y educación nutricional en el Programa de Nutrición Comunitaria
2007 se cuenta con un grupo de 230
Promotores Comunitarios de Salud; se trata
de líderes comunitarios que después de los
cursos realizados han dado muestras de
cambio de actitud hacia la lactancia materna
y hábitos de alimentación en general y
actúan como voluntarios apoyando el
Programa de Nutrición Comunitaria de
CANIA.
* Los talleres de cocina en los que según los
usuarios "han aprendido a consumir alimentos que antes no incluían en su dieta porque
no sabían cómo prepararlos". Idéntico
comentario aplica para el volante "Alimentos
del mes", cuyo tiraje se inició con setenta
ejemplares mensuales y actualmente se
editan 150, los cuales se colocan en las
carteleras de distintas instituciones.
* Los recetarios, que incluyen preparaciones
elaboradas con ingredientes económicos y
de fácil disponibilidad y tienen mucha
demanda: de Cocina variada y económica se
han hecho tres ediciones (4000 ejemplares),
de Cocinando con los niños dos ediciones
(3000 ejemplares), de Alimentación del niño
con intolerancia al gluten dos ediciones, la
primera de 500 ejemplares, que se agotó
rápidamente, y la segunda de 1000 ejemplares.
* Los boletines y textos se han convertido en
material de consulta para estudiantes y profesionales. Del libro Nutrición en pediatría, por
ejemplo, se hizo una edición de 2000 ejemplares que está agotada y actualmente se
trabaja en una reedición corregida y aumentada. Del Boletín de Nutrición Infantil, publicación semestral dirigida a personal de la red
de atención primaria, se han realizado
dieciséis números (750 ejemplares en cada
edición) que se distribuyen gratuitamente en
ambulatorios, unidades de nutrición e instituciones afines de todo el país.
modernos y tradicionales. Se producen
videos para ser divulgados a través de los
medios masivos de comunicación social,
materiales impresos y canciones con las
cuales se promueven dramatizaciones y
bailes entre los escolares. Esta técnica es muy
recomendada; según sugiere la FAO representa un gran potencial que facilita la recepción de los mensajes por parte de los públicos incluidos en estos proyectos y constituyen
un género impactante en la sensibilización de
la gente.
En las campañas se plantea un tema cada
año. En 2006 la campaña "5 al día" estuvo
orientada a promover el consumo de frutas y
hortalizas. En el año 2007 año se trabajó el
tema de la merienda escolar, después de
realizar un estudio para explorar los elementos involucrados en este hecho alimentario en
la ciudad de Caracas.
Veamos uno de los textos de las canciones
que han sido cantadas y bailadas por cientos
de niños:
Cinco al día, cinco al día
para vivir con energía.
Frutas ¡sí! Vegetales ¡sí!
Cinco al día deberás comer.
Chócale esos cinco son frutas y vegetales.
Vitaminas, minerales,
bien fino te harán
crecer.
¡Cinco al día!
Resultados
El uso de los medios mencionados ha
tenido un impacto importante en la comunidad.
Destacan:
* Se ha logrado sensibilizar positivamente a la
comunidad y a sus instituciones acerca de la
importancia de atender la situación nutricional de los niños y niñas. Para diciembre de
34
Información y educación nutricional en el Programa de Nutrición Comunitaria
Impartir información y educación nutricional no es tarea fácil; se trata de un área muy
demandada y al mismo tiempo de mucha competencia, a menudo asumida por personas sin la
experticia profesional requerida o con intereses
comerciales. En CANIA se trata de dar siempre una
respuesta profesional a las solicitudes del público y
orientar el trabajo hacia la prevención y la
búsqueda de soluciones a los problemas detectados. Los programas que desarrolla la institución
demuestran una preocupación genuina por
prevenir y combatir la malnutrición y lograr que la
gente disfrute de una mejor calidad de vida.
Ponle color a tu merienda
RAP
Duración: 40 segundos
(Letra del jingle)
¡Ponle color a tu merienda
más saludable y más diversión!
Después del desayuno y luego del almuerzo
¡merienda puro color!
Prepara tu lonchera facilito y divertido.
Meriendas saludables que más fuerzas te darán
para seguir jugando, estudiando y aprendiendo.
¡Con full vitaminas, minerales voy corriendo!
Referencias
Una torta casera, una fruta, una galleta,
cotufas o yogurt, cereal o vegetales,
son siempre alimentos nutritivos e ideales
que CANIA recomienda para estar bien
saludables.
[1] "Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación
(FAO). Nuevas publicaciones sobre comunicación para el desarrollo", 2003.
Se consigue en: URL: http://www.fao.org/sd/2003/KN0403_es.htm [Citado 10
sept. 2007].
[2] Mosquera, M. "Comunicación en salud: conceptos, teorías y experiencias".
Se consigue en: URL: http://www.comminit.com/la/lasth/sld-2915.html [Citado
25 abr. 2005].
[3] Calvo Ríos, M. "Los Modelos de información y comunicación", 1998. Se
consigue en: URL: www.fao.org/sd/Spdirect/CDan0022.htm. [Citado 30 nov.
2007].
[4] Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación
(FAO). Guía metodológica de comunicación social en nutrición, 1996.
[5] Andrien, M. e I. Beghin. Nutrición y comunicación: de la educación en nutrición convencional a la comunicación social en nutrición: México. Universidad
Iberoamericana, Departamento de Salud, 2001, 159p.
[6] Fraser, C. y J. Villet. "La comunicación, clave para el desarrollo humano",
1994. Se consigue en: URL: www.fao.org/docrep/t1815s/t1815s00.htm [Citado
2 dic. 2007].
[7] Lovón, M. Educación y comunicación participativa en nutrición y salud: guía
para la planificación de programas a nivel local elaborado en base a la experiencia del programa de seguridad alimentaria nutricional en las provincias de
Arque, Bolívar y Tapacarí, Cochabamba: Programa de Seguridad Nutricional
de las Provincias de Arque, Bolívar y Tapacarí (Prosana), 1996, 86p.
¡Ponle color a tu merienda!
35
William González, Edihovert Nahr,
Carmen Naranjo, Yulimar Guanchez
Trabajadores sociales de CANIA
CANIA:
Experiencias y resultados
La madre sola como
factor de riesgo
social en nutrición
Introducción
El sistema familiar tradicional y predominante en todas las sociedades (familia nuclear con
hijos) se ha diversificado en otras formas más
inestables que requieren mayor grado de compromiso y solidaridad entre sus miembros. Una de las
formas familiares surgidas de estos cambios de la
sociedad, es la familia monoparental, es decir,
aquélla donde está presente un solo progenitor al
36
cuidado de sus hijos, producto de situaciones de
separación como divorcio, abandono, muerte o
ausencia prolongada por motivos forzosos (trabajo,
cárcel, etc.), en la cual el otro progenitor se hace
responsable del cuidado de los hijos[1].
Considerando lo anterior, algunos autores
aseveran "que la familia monoparental se ha incrementado a lo largo del tiempo y es un aspecto
perceptible en las sociedades desarrolladas y en
vías de desarrollo"[2]. "…El modelo familiar nuclear,
estructurado, biparental, indestructible (o por lo
menos, sólo en el evento de la muerte de uno o
ambos cónyuges) sancionado legal, moral, religiosa y socialmente, pareciera estar en retirada.
Que quede claro que esto no es algo que estamos
diciendo los familiológos, sino es algo evidente
desde los mismos hechos familiares. Un modelo
hegemónico de la familia no parece ser pertinente
en la era de la mundialización"[3].
La madre sola como parte de la familia
monoparental, abarca a todas aquellas mujeres
divorciadas, separadas, viudas o solteras que crían
a sus hijos solas, sin la figura de una pareja que
ejerza el rol de padre en el hogar, problemática
social que algunas organizaciones e investigadores
han tratado de alertar al reportar un aumento en
las cifras de hogares con madres solas, tal es el
La madre sola como factor de riesgo social en nutrición
caso de la Cepal, que menciona que en las zonas
urbanas de diecinueve países latinoamericanos, la
situación es alarmante, ya que se evidencia el predominio de hogares de constitución monoparental con
jefatura femenina, cuyos porcentajes oscilan entre
15% y 40% en los casos con pobreza y con condiciones de indigencia de 19% a 53%[4].
Igualmente, la Cepal resalta que "la casi
totalidad de los países de América Latina tiene
porcentajes de hogares con jefatura femenina superiores al 20%, lo que contribuye fuertemente al fenómeno conocido como feminización de la pobreza.
Estos estudios dejan en evidencia la mayor pobreza
relativa y muchas veces la situación de indigencia en
que se encuentran los hogares que están a cargo de
una mujer"[4].
Por otra parte, B. Kliksberg plantea el
aumento de un tipo de familia significativamente
debilitada, que tiene sólo uno de los progenitores al
frente, en la inmensa mayoría de los casos, la madre.
La correlación con la pobreza es muy fuerte y
estrecha; un gran porcentaje de las mujeres jefas de
hogar pertenece a estratos humildes de la
población[5].
Morales reporta que en el Gran Buenos Aires,
"los hogares monoparentales en su gran mayoría
están formados por una madre sola con sus hijos. Este
tipo de familia encabezada por mujeres representa
80,5%, mientras que aquéllos con jefatura masculina
sólo el 3,8% del total de hogares. De esta manera, se
observa que es más frecuente conseguir a una madre
que cumpla o asuma la tenencia real de sus hijos que
a un padre después de la ruptura conyugal"[6].
En Venezuela, en el Centro de Atención
Nutricional Infantil Antímano (CANIA), según los
datos estadísticos de la Coordinación Social, entre los
años 2000 y 2003, se registró un promedio de 37%
de familias atendidas procedentes de distintas parroquias de la ciudad capital, y de otros estados del país,
cuyos hogares están a cargo de madres sin pareja[7].
De igual forma en el estudio realizado por Z.
Alarcón sobre el riesgo social de desnutrición y su
relación con la recuperación nutricional[8], se obtuvieron los siguientes resultados:
* El 21.4% de las familias estudiadas era monoparental a cargo de madres solas.
* En la dinámica familiar como área de intervención social se observó el diagnóstico de madre
sola como el segundo factor de riesgo social en
los casos estudiados.
* En el 33,3% de los hogares de madre sola, los
niños no se recuperaron nutricionalmente y
tenían un riesgo socioeconómico de desnutrición alto.
Los datos anteriores reflejan la magnitud del
problema, su riesgo y la asociación con el estado
nutricional de los niños.
El aumento progresivo de la familia monoparental, especialmente el de la madre sola, lleva a
reflexionar sobre las implicaciones y consecuencias
que podrían acarrear estos hogares, desde el punto
de vista social, económico y emocional.
En este sentido resulta relevante considerar el
poco reconocimiento de la condición de "madre sola"
como indicador de riesgo social, no sólo porque
pudiera afectar la estructura familiar tradicional, sino
por sus implicaciones en términos de salud y nutrición
de sus miembros. Pareciera que por ser una situación
cotidiana, tiende a naturalizarse y a considerarse una
forma de vida transmitida generacionalmente y, en
ocasiones, no se le asigna la importancia necesaria,
de allí que existan escasas políticas de intervención
orientadas a apoyar este tipo de familia.
Desde esta perspectiva y asumiendo que
riesgo en salud son todas aquellas causas o indicadores de tipo biológico, ambiental, económico,
cultural o comportamental, observables o identificables en un individuo o grupo que pueden asociarse y
generar un hecho o enfermedad en la población[9], el
objetivo de este artículo es presentar algunos aspectos de la condición de madre sola y el riesgo social
37
La madre sola como factor de riesgo social en nutrición
que representa para el estado nutricional, así
como para el sano desarrollo de la dinámica
familiar y su función socializadora.
La madre sola y sus implicaciones sociales
Antes de iniciar el análisis sobre la madre
sola, como problemática social, es importante
destacar que existen familias con esta condición
que logran un adecuado funcionamiento, especialmente cuando cuentan con el apoyo de parientes como abuelos, tíos, primos, etc., y las
madres poseen fortalezas que les permiten
afrontar exitosamente la responsabilidad de la
crianza y manutención de sus hijos y su propio
desarrollo personal.
Ahora bien, la experiencia en la atención
de familias en el Centro de Atención Infantil
Antímano (CANIA) y lo señalado en diversas literaturas llevan a considerar a la madre sola como
una situación de familia cada vez más común,
donde generalmente se ve afectada la organización y funcionamiento de la vida sociofamiliar.
Tomando en cuenta las áreas de intervención del trabajador social en la atención de situaciones familiares, es frecuente encontrar en el
área de dinámica familiar, que con la separación
o el divorcio de la pareja, en algunos casos, se
generan diversos desajustes en los miembros de
la familia. En la madre, fundamentalmente su
área emotiva se ve afectada: presenta sentimientos de pérdida, "supone la cercanía de un futuro
incierto o no contemplado; la vivencia de un
dolor por la desestructuración del sistema familiar; desgarramiento emocional de una relación
significativa que no pudo conservarse". Además,
la dependencia de la mujer de su expareja, unida
a la sensación de desagrado por su nuevo estado,
para el cual nunca estuvo preparada, a lo que se
suma la estrechez económica, la angustian y ella
comienza a desarrollar una sensación de fracaso,
frustración y reproches[10].
En el niño, la ausencia o carencia de la
figura paterna dentro del hogar puede, además,
crear alteraciones de identidad sexual, de género,
pérdida de autoridad, deserción escolar, inseguridad, temor y problemas de conducta, entre otros.
La madre sola puede constituirse en una condición vulnerable de la mujer para enfrentar las
situaciones de la vida cotidiana. En oportunidades, de manera no consciente, generalmente
los sentimientos de fracaso, frustración, tristeza,
soledad, etc., son el abono para el terreno de
situaciones que podrían conducirla a eventos no
deseados (aislamiento, negligencia en la práctica
alimentaria, poca supervisión en la crianza de los
niños, maltrato infantil, suicidio, drogas, alcoholismo, prostitución, entre otros). Ello se ve
expresado en el siguiente verbatum:
"Ser madre sola es lo más malo que hay, no
se lo deseo a nadie... Estoy con mis hijos,
pero no es lo mismo que estar con una
pareja, sentir apoyo. ...El papá del niño se
buscó otra y me dejó, yo me quería morir…
Lloré mucho tiempo, me sentía muy mal...
A veces estoy en la casa y me siento sola".
A esta condición socioemocional se le
agrega la carga que implica el desempeño de
múltiples funciones, que suelen ser poco valoradas o reconocidas por la sociedad y por ella
misma, constituyendo un aspecto que influye,
negativamente, en el contacto socio-afectivo con
sus hijos, familiares y amigos, propiciando en la
madre sentimientos de culpa, abandono e inseguridad, limitando así el desarrollo de un estilo de
vida saludable.
"Siento que todo lo hago mal. Es difícil
cuando uno trabaja, para dejar todas las
38
La madre sola como factor de riesgo social en nutrición
cosas listas en la mañana… Llamo a mi hija
para saber si se bañó o hizo las tareas, si
comió, cuando se enferma. Quizás con una
pareja fuera diferente, un día uno, un día
otro. Es fuerte estar sola".
En el aspecto nutricional cobra mucha
importancia el estado anímico de la madre en el
proceso de alimentación de sus hijos y de ella
misma. En algunos casos se ha observado que la
situación de la madre con una condición afectiva
alterada (tristeza, dolor, depresión, entre otros),
producto de la separación de la pareja o de otros
problemas en la dinámica familiar, puede repercutir negativamente en la nutrición adecuada de la
familia. La licenciada M. Lecuna destaca que "la
estabilidad emocional de la madre es fundamental
para el desarrollo y mantenimiento de una
adecuada, efectiva y nutritiva relación con su hijo,
los conflictos y la separación de la pareja pueden
ser una fuente de alteración e interferencia y reflejarse en el proceso de la nutrición"[11].
En esta misma área de intervención, otro
aspecto relevante a considerar es la búsqueda incesante de compañía, por parte de esa madre, para
mejorar su condición de vida y la de sus hijos, lo
que la puede llevar a convivir con diversas parejas,
situación que trae como consecuencia una madre
con hijos procreados con diferentes progenitores,
muchas veces sin reconocimiento legal, paternidad
irresponsable y posibles enfermedades de transmisión sexual.
La madre, al estar inserta en el mercado de
trabajo, debe delegar sus responsabilidades del
cuidado de los niños en otros familiares y, en
algunos casos, en los hijos mayores, también
menores de edad, quienes igualmente se ven afectados porque atender la crianza de sus hermanos
significa una alta responsabilidad y exigencias no
acordes con sus deberes y derechos como niños o
adolescentes, y esto afecta el funcionamiento fami-
liar e inclusive una adecuada práctica alimentaria
en términos de establecimiento de hábitos y
conductas. "La atención del niño por la madre en el
momento de la comida es factor que protege la
buena nutrición. Por el contrario, el ser atendido
por los hermanos se relaciona más con posibilidades de ser desnutrido[12].
En el ámbito económico, la condición de la
mujer, cabeza de hogar y única proveedora de
ingresos, es un aspecto clave para identificar los
hogares con mayor riesgo socioeconómico. L.
Morales lo afirma al señalar "que entre los hogares
pobres hay mayor vulnerabilidad [sobre todo] en
aquellos donde el ingreso familiar es producido por
la mujer, del cual dependen varios miembros del
grupo familiar, y generalmente suele ser muy bajo
dificultando la adquisición de los alimentos y el
acceso a bienes y servicios"[6]. Esta situación se
agrava cuando la familia es numerosa (más de seis
miembros) ya que está limitada para cubrir los
gastos derivados de las necesidades de alimentación y, posiblemente, alguno de sus hijos
presentará problemas nutricionales.
Igualmente, plantea este mismo autor que
"la incorporación de la mujer al mercado laboral es
diferenciada según el nivel educativo y clase social
a la que pertenece", explicando que en cuanto a la
ocupación "las mujeres de estratos más bajos, lo
hacen en los de menor calificación, como es el
servicio doméstico o los empleos considerados
precarios generalmente a destajo, como son la
costura, el cuidado de los niños, ancianos, el planchado o lavado de ropa, entre otros"[6].
La condición de madre sola en pobreza
extrema es muy desfavorable, existiendo la tendencia cultural a perpetuarse o a transmitirse socialmente de una generación a otra; en muchos casos
se han observado historias de vida repetidas, como
un hecho tradicional en la familia donde existen
abuelas, madres e hijas solas con sus hijos, igual-
39
La madre sola como factor de riesgo social en nutrición
mente en condiciones de pobreza, reproducida o
adquirida, y superarla es muy difícil, a menos que
se cuente con el apoyo necesario.
La experiencia obtenida y el análisis de la
información estadística de las familias atendidas en
CANIA, han permitido considerar que en la
mayoría de los hogares a cargo de madres solas, se
presentan situaciones de riesgo social importantes
que favorecen la malnutrición, tales como: la alta
dependencia económica, ya que suele ser ella la
única proveedora en el plano económico; la incorporación al mercado laboral, que en la mayoría de
los casos es trabajo a destajo, pasando a formar
parte de la población del sector informal de la
economía que no cuenta con beneficios laborales;
por último, los ingresos inestables que asociados
con la variable anterior, sin duda alguna, repercuten en la organización del presupuesto familiar,
afectan la organización de la compra de alimentos
y, por ende, la posibilidad de una alimentación
adecuada.
Con relación al área educativa, las estadísticas reportan que el 60% de las madres solas atendidas en CANIA alcanza hasta nueve años de escolaridad[7], lo que se asemeja a las cifras manejadas
por el Instituto Nacional de Estadística (INE) de
Venezuela, que muestran que el 52% de las madres
llega hasta la educación básica, es decir, noveno
grado[14]. Como se señaló anteriormente, el nivel
educativo alcanzado por las madres solas influye
directamente tanto en el tipo de ocupación como
en el nivel de remuneración. Igualmente, se
observa que estas madres tienden a interrumpir su
educación formal, entre otras cosas, debido al
embarazo precoz, así como a incorporarse
tempranamente al mercado laboral.
En este tipo de familia se aprecia que la
educación no es prioritaria, ya que su interés
apunta hacia la resolución de las necesidades
económicas; lo anterior, permite explicar la tenden-
cia a la incorporación tardía de sus hijos al sistema
escolar, así como la deserción de los adolescentes
de la educación formal, repitiendo de ese modo el
comportamiento con relación a los estudios,
producto del modelaje familiar.
Otra área afectada por la situación de
madre sola es la físico-ambiental, con presencia de
hacinamiento y promiscuidad, ya que por lo
general la madre comparte la misma cama con sus
hijos propiciando, entre otras cosas, condiciones
para la transmisión de enfermedades infecto-contagiosas que pueden mantener o agravar el estado
nutricional.
Como se ha visto; este tipo de familia
monoparental con jefatura femenina, muestra
problemáticas de importancia en todas las áreas de
intervención social, que impiden el reconocimiento
del tema nutricional y limitan la recuperación del
niño en atención. Es por ello que la Unidad de
Evaluación y Orientación de CANIA dirige su intervención al fortalecimiento familiar, específicamente
a la sensibilización de la madre sobre la malnutrición como enfermedad, a la búsqueda de apoyo
familiar, a la valoración de sus cualidades y potencialidades y a su incorporación en la toma de decisiones de la vida familiar, que incluye entre otras, su
capacitación e inserción en el mercado laboral.
Igualmente, en los equipos interdisciplinarios se ha diseñado una serie de estrategias que
facilitan la atención e intervención de las familias en
esta condición: flexibilización de los esquemas de
atención adaptándose en muchos casos a la
disponibilidad del tiempo de las madres trabajadoras; incorporación de otros familiares al
tratamiento; atención del niño y su familia, en el
mismo momento, por parte del equipo interdisciplinario a fin de reducir el tiempo de espera, entre
otros.
Sin embargo, la atención a la familia con
"madre sola", condición que se ha incrementado a
40
La madre sola como factor de riesgo social en nutrición
lo largo del tiempo, continúa siendo un reto para
los diferentes especialistas; se le debe dar respuesta
y proporcionar herramientas que le permitan atender a sus hijos y le faciliten la vida familiar en todos
los aspectos: salud, educación, vivienda, recreación, etc.
Consideraciones finales
* La madre sola con sus hijos, como sistema de
familia monoparental, debe comprenderse
como un grupo especialmente vulnerable en
términos de desempeño dentro de la
sociedad. En este sentido, es importante
implementar políticas sociales que garanticen
su funcionamiento de la manera más
adecuada posible, articulando sus posibilidades de acceso a los bienes y servicios
(salud, alimentación, empleo, educación,
vivienda, entre otros) a fin de generar efectos
positivos en los diversos ámbitos de su vida
familiar y comunitaria.
* Se debe cultivar una visión holística de la
madre sola y su realidad social, que permita
focalizar sus fortalezas y promover el desarrollo de sus potencialidades cónsonos con
un estilo de vida sano, así como fortalecer su
capacidad humana, transformarla y desarrollarla positivamente.
* La situación de madre sola se ha generalizado y requiere del apoyo integral de las
organizaciones sociales para lograr el
funcionamiento propio de una familia cohesionada, con estructura sólida y suficientemente fortalecida.
* Para la salud mental de la madre sola es
necesario implementar una estrategia de
motivación hacia la alianza, como factor
protector y estimular el apoyo de la red familiar que funcione como recurso de ayuda
para las múltiples tareas que debe realizar, a
fin de minimizar su nivel de angustia en los
momentos de ausencia del hogar. En el caso
de los hijos es importante que la acción
social esté dirigida a estimular el apoyo
paterno (aun cuando el padre esté fuera del
hogar), y además a los miembros de la
familia extendida, quienes podrían responsabilizarse de la provisión de la alimentación
a los niños y establecer hábitos y conductas
alimentarias adecuadas.
* Considerando que la condición de madre
sola puede estar asociada con la pobreza y,
en consecuencia, con otros indicadores de
riesgo social de desnutrición infantil, tales
como alta dependencia económica, ingresos
económicos inestables y bajo nivel educativo,
es importante promover el incremento del
ingreso familiar, la planificación y organización de la compra de alimentos y el
establecimiento de alianzas productivas con
la red comunitaria y otras organizaciones que
permitan solventar la problemática existente.
* Ante la situación del cuidado de los hijos,
como recurso protector, es necesario
promover la incorporación de los niños
menores a hogares de cuidado diario, maternales o preescolares, donde se ofrece ayuda
en el ámbito alimentario y educativo. En
cuanto a los hijos adolescentes, es importante promover la continuidad y culminación
de los estudios formales o motivarlos hacia la
capacitación laboral, como parte del
proyecto de vida.
* Se debe estimular a la madre sola para que
prosiga su formación en el plano educativo,
como elemento esencial para favorecer su
acceso al mercado laboral y alcanzar una
mejor remuneración económica, además de
aumentar su autoestima y, en general,
contribuir a mejorar su condición de vida.
Para finalizar presentamos el testimonio de
una madre atendida en CANIA que permite apre-
41
La madre sola como factor de riesgo social en nutrición
ciar el desarrollo de los recursos internos y la
capacidad de resiliencia de algunas mujeres ante
situaciones adversas:
"Encontramos dentro de nosotras mismas la
fortaleza, la motivación que nos conduce a
recorrer por caminos hasta ahora desconocidos. Entonces cuando abro la puerta y miro
al pasado puedo comprender con sabiduría y
serenidad que todo este proceso de pérdidas
ha servido para tres principales y grandes
aprendizajes:
1. Desarrollar herramientas internas
insospechadas.
2. Valorar los pequeños detalles.
3. Tender la mano con cariño y bondad a
quien lo necesite".
Referencias
[1] Quintero Velásquez, A.M. Trabajo social y procesos familiares, Argentina:
Lumen/Hvmanitas, 1997.
[2] Flaquer, Ll. Las nuevas estructuras familiares. La Factoría, 2003-2004 (2223): 1- 8.
[3] Quintero Velásquez, A.M. "Escenarios contemporáneos de la familia". En:
XVII Seminario Latinoamericano de Escuelas de Trabajo Social: desafíos para
el trabajo social latinoamericano. Presentado en Lima (Perú), 2001. Se
consigue en: URL: http://www.ts.ucr.ac.cr/eventos/slets-17po-01.htm [Citado
10 sept. 2007).
[4] Sanz, M. "Los desafíos del milenio ante la igualdad de género". Comisión
Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), 2007, 134p. Se consigue
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42
Personalidades
Mariela Martín Paesano
Comunicadora Social de CANIA
José Rafael Lovera
“Hay que hacerle un cariñito
a nuestra cocina criolla”
Existe actualmente un boom de la gastronomía en Venezuela.
Se ha profesionalizado el oficio de la cocina creando una notoria generación de chefs nacionales que está dictando pauta en
el país y en el mundo. ¿Qué recomendaciones daría usted
para profundizar más en la comida autóctona y proyectarla
fuera de nuestras fronteras?
En el Centro de Estudios Gastronómicos (Cega),
tenemos desde el comienzo una cátedra de nutrición porque
consideramos que este tema es fundamental y es un
conocimiento que deben dominar los jóvenes cocineros. No
solamente se trata de aprender las mezclas, las preparaciones
y todo lo relacionado con el arte del oficio, sino también algo
tan importante como es la salud de los seres humanos respecto
a su alimentación. Eso en primer lugar. En segundo lugar,
tenemos un repertorio de recetas tradicionales de Venezuela
muy interesante. Hemos insistido mucho en esas recetas, en el
43
José Rafael Lovera es un notable historiador
venezolano, especializado en temas como la
cultura de la alimentación y la gastronomía en
Venezuela y América Latina. Caraqueño
(1939), Lovera es presidente honorario y
fundador de la Academia Venezolana de
Gastronomía, director fundador del Centro de
Estudios Gastronómicos (Cega) y Miembro
correspondiente en Venezuela de la Academie
Française du Chocolat et de la Confiserie. En
otro orden de ideas, es Individuo de Número
de la Academia Nacional de la Historia y
Miembro correspondiente de la Real
Academia de la Historia de España.
Su labor como autor es extensa. Además del
libro fundamental Historia de la alimentación
en Venezuela (1988), ha publicado El cacao
en Venezuela: una historia (2000),
Gastronáuticas (2000), Food Culture in South
America (2005) y recientemente, con algunos
ensayos y conferencias añadidos, reeditó
Gastronáuticas (2006).
Con un trabajo sobre la historia de la
alimentación, Lovera participó en la Historia
general de América Latina publicada por la
Unesco. Es profesor asistente (jubilado) de la
Escuela de Historia (Universidad Central de
Venezuela); ha sido jurado del Premio
Internacional Slow Food por la defensa de la
biodiversidad y mantiene una columna en el
diario El Universal.
José Rafael Lovera: "Hay que hacerle un cariñito a nuestra cocina criolla"
requiere un poquito más de estudio, yo diría que un
poquito más de cariño, ya hablando del aspecto de
la estética culinaria, porque usualmente nuestra
comida se sirve sin mayor cuido de la parte estética.
Eso que llamamos en nuestro lenguaje criollo, servir
la comida "burreado" le quita atractivo para la
gente que busca cierto arreglo, cierto aspecto
atractivo en el plato.
estilo de esa tradición, pensando en que nos
distinguen de otros pueblos y otras sociedades
cercanas. Incluso, siempre he creido que muchos
de nuestros platos son interesantes. Algunos de los
más sencillos, como por ejemplo la arepa, el
casabe o las caraotas, siempre me hacen recordar
que en nuestra etapa prehispánica, a pesar de tener
una dieta que consistía fundamentalmente en esas
tres cosas, es decir, en maíz, frijol y yuca, la gente
no tenía problemas de salud. Los conquistadores se
encontraron seres sanos, lozanos, bien formados.
Sin embargo, después del descubrimiento, mucho
más adelante, en los siglos XVII y XVIII, el maíz
empezó a adquirir mala fama, porque se trasplantó
a Europa y fue la dieta de la gente muy pobre, por
ejemplo en el Norte de Italia. Allí comenzó a aparecer la pelagra como una enfermedad que se convirtió en endémica en la zona y se atribuyó su aparición al maíz. Pero el maíz era inocente de todo eso,
en el sentido de que se debía incluir en la dieta,
además del maíz, algún otro elemento como
sucedía en nuestra América prehispánica con los
frijoles. El frijol, en combinación con el maíz,
impide el desarrollo de la pelagra que siempre es
un problema serio de salud.
Yo creo que nuestra dieta tiene muchos
elementos, muchas preparaciones buenas para la
salud e interesantes desde el punto de vista nutricional. Por otro lado, también la nuestra es una
tradición compleja a la hora de cocinar, pues
cuenta con preparaciones un poquito largas, un
tanto complicadas, como por ejemplo, la hallaca o
cualquiera de los otros platos que requieren un
proceso complejo de elaboración.
Hoy día, los adelantos de la industria
alimentaria permiten que esos procesos se acorten.
En el caso de la hallaca, que cité, tenemos la
harina precocida que facilita mucho la
preparación, si no, habría que comenzar por
recolectar el maíz, granularlo y luego pilarlo. Era un
proceso muy largo. Hoy día la industria agroalimentaria ha permitido que tengamos ciertas facilidades, pero creo que todavía nuestra cocina
Se pudiera decir entonces que también "comemos
con los ojos"…
Sí, también se come con los ojos, por eso
es necesario ese "cariñito a nuestra cocina criolla",
al resultado de esa cocina, para hacerla más atractiva y evitar esa inhibición que producen esos platazos que no tienen arreglo ninguno. Me refiero sobre
todo, en este sentido, a la comida pública: sea en
restaurantes o en comedores industriales. En fin, yo
creo que mi mensaje para los jóvenes es que deben
aprender bien el concepto de nutrición y deben
cuidar el aspecto estético de la cocina, de manera
que puedan tener una presencia internacional que
ya se empieza a ver pues es sólo un comienzo.
La cocina latinoamericana ya tiene una
presencia indiscutible en cualquier parte del
mundo, la peruana está comenzando a tenerla con
mucha fuerza, la mexicana, y la nuestra ¿por qué
no la iba a tener? Lo que hay es una falta de
orientación en el estudio de nuestro acervo culinario y de cómo llevarlo a unos criterios contemporáneos, al siglo XXI, para poder acceder, ya fuera
de nuestras fronteras, a un público mayor.
Ahora en que hablamos de platos tradicionales
venezolanos y haciendo un enfoque histórico
¿podría contarnos un poco sobre el origen de la
arepa?
La arepa es un pan prehispánico que se
remontaba a mucho tiempo atrás. Es decir, yo creo
que si hablamos de maíz y preparaciones con base
en el maíz estamos hablando fácilmente de cuatro
a cinco mil años antes de nuestra era. En el caso de
la arepa concretamente, pareciera que ella aparece
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José Rafael Lovera: "Hay que hacerle un cariñito a nuestra cocina criolla"
en el oriente venezolano. Hay un vocablo
cumanagoto, compartido también por los
Tamanaco, que es "erepa". Erepa significa el pan de
yuca, el casabe, pero luego quedó significando pan
por excelencia y, por último, terminó siendo el pan
de maíz. Yo diría que esa es la evolución del vocablo. Ya los primeros que vinieron de Europa se
encontraron con la arepa, con la arepa tal cual, no
estrictamente como la de ahora, porque tenemos la
harina precocida de maíz, pero sí hecha de maíz
con agua y cocida en un budare de barro que no
existe hoy día.
La arepa siempre llamó la atención en el
sentido de que era muy sabroso comérsela recién
hecha, porque si se la dejaba se ponía fría y dura;
ese es un ritornelo que aparece en las crónicas y en
las relaciones de los conquistadores y de los
primeros exploradores. La arepa era de maíz
porque era el cereal autóctono. Sin embargo, hay
un caso curioso, cuando los europeos llegan aquí,
los españoles sobre todo, traen el trigo y se van a
ciertos puntos donde podía cosecharse. Primero,
aquí en Caracas que tenía un buen clima, pero
sobre todo en la región de Los Andes, en los que
hoy son los estados Trujillo y Mérida, sobre todo. Y
en esos estados siembran con éxito el trigo, pero
tuvieron que hacerlo los españoles que llegaron
porque los indios no sabían nada de eso. Y no solamente tenían que sembrarlo ellos, sino que tenían
que cosecharlo y luego tenían que fabricar molinos,
porque en realidad los indios desconocían todas
esas técnicas; entonces todos los que venían al país
querían ser hidalgos, como se decía en la época,
todos querían ir a más, pero sin embargo, esos
señores que venían con la idea de superioridad
tuvieron que fajarse como picapedreros a hacer las
ruedas y las muelas de los molinos de trigo que se
implantaron en Los Andes desde muy temprano.
Ya en la segunda mitad del siglo XVI
nuestro territorio estaba lleno de molinos sobre
todo, donde había esos caudales de agua cortos y
muy precipitados, como en Los Andes y también
aquí en el Valle de Caracas. Me refiero a la
quebrada de Anauco, por ejemplo, y la de
Catuche. Ellos fabricaron en Los Andes esos molinos, molieron el trigo y enseñaron a los indígenas
todas esas técnicas. Los indígenas fueron a trabajar
a los molinos y como no era una economía monetaria, se les pagaba en especias. ¿Y con qué les
pagaban? Con harina de trigo, de la misma que
sacaban de los molinos. Entonces, ¿qué hacía el
aborigen con la harina de trigo?... Arepas, porque
era lo único que sabía hacer, por eso es que la
arepa andina es arepa de trigo.
En cuanto a la presentación de la arepa como plato
tradicional… ¿el Cega tiene alguna propuesta para
que su presentación no sea tan "burreada" como en
las areperas?
Sí, el Cega tiene una propuesta en ese
sentido para la arepa y también para el casabe:
consiste en hacer lo que podría llamarse una
especie de "micro cocina". Se moldean unas arepitas pequeñitas, digamos de un diámetro de unos
tres centímetros, y se reproducen las arepas clásicas
(ya en nuestra tradición republicana y contemporánea) como por ejemplo, la reina pepeada, una
arepa rellena que inventaron los hermanos Álvarez
en honor de Susan Duijim, la Miss Venezuela de los
años cincuenta, esa mujer tan bonita. Ellos le
quisieron obsequiar algo distinto y entonces le
ofrecieron un relleno algo distinto que lleva pollo,
aguacate y mayonesa. Se la ofrecieron y así nació
la reina pepeada. Aquí hacemos unas versiones en
micro, como una especie de bocadito que usted se
puede comer de una sola vez. Es atractivo, es
agradable a la vista y por supuesto al paladar.
Si pensamos en areperas pensamos enseguida en
comida pública y sus respectivas condiciones de
salubridad, sobre todo en nuestra ciudad llena de
basura, smog, aguas servidas y vendedores ambu-
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José Rafael Lovera: "Hay que hacerle un cariñito a nuestra cocina criolla"
lantes expuestos a esto. ¿Qué diferencia hay entre
el venezolano de ayer en comparación al venezolano de hoy, enfrentándose ambos a condiciones
de insalubridad alimentaria en contextos diferentes?
Si para comparar condiciones de salud
usamos la expectativa media de vida, diría lo siguiente:
la expectativa de edad a mediados del siglo XIX
oscilaba entre los 30 y los 35 años, la de hoy está
en los 60 o más. Esto significa que, a pesar de no
haber un gran avance en la salud pública de aquella época, quizás sí había un ambiente más sano,
no se utilizaban sustancias químicas en los alimentos, no había residuos industriales, era una
sociedad que inclusive, no producía prácticamente
basura y eso es interesante. Hoy, naturalmente la
expectativa se ha ampliado, la medicina ha avanzado, la ciencia está muy adelantada, pero desgraciadamente, yo creo que todavía estamos en una
situación en la cual, si bien ese promedio de expectativa ha aumentado, todavía hay muchísimos
casos en los cuales se truncan vidas por fallas en la
higiene pública, sin lugar a dudas. Yo creo,
además, que como la población ha crecido tanto,
el hacinamiento, las transformaciones de los transportes, la presencia de vehículos que contaminan
constantemente son los factores que han
contribuido a que haya cada vez más ventas callejeras, que las hubo siempre, incluso en los mercados de la época colonial. Claro, hoy existe lo
mismo, esa comida de calle, que puede ser muy
peligrosa, por mayor contaminación. Tengo un
caso muy reciente de un empleado mío que se
tomó un vaso de chicha esperando en una cola
para sacarse la cédula, por allá en Coche, y en la
noche le dio un choque anafiláctico y se inflamó
todo, empezó a sufrir de la respiración. Tuvo un
cuadro de esos típicos alérgicos graves y viene de
allí.
La situación de hoy es mucho más
compleja, más complicada, hay mucha más gente,
mucha más contaminación. Yo creo que una de las
cosas importantes, sobre todo en los niños, es
procurar que coman en casa, donde por más que
pueda haber fallas, siempre habrá un poquito más
de cuido maternal o familiar y se evitará esa contaminación que puede tomar un niño comiendo en
cualquier puesto por allí en la calle.
Hablando de niños... ¿el Cega tiene algunos
proyectos con niños, con escuelas?
Sí, el Cega tiene varios programas interesantes. La gente de Fe y Alegría nos visita con los
niños de Primaria. Claro, ahora como esta profesión de cocinero ha tenido un boom y aparece en
revistas y en películas, pues los cocineros se presentan y son una especie de ídolos, como los
cantantes, entonces a los muchachos les interesa
mucho y vienen muy curiosos. Es una experiencia
hermosa tanto para los niños visitantes como para
nuestros estudiantes del Cega. Han entrado en la
cocina, han presenciado preparaciones, se les ha
dado la posibilidad de hacer pequeñas cosas
dentro de la cocina y luego han tenido oportunidad
de comer. Eso, por un lado, ha sido muy interesante, porque la curiosidad infantil se siente muy
satisfecha con ese tipo de cosas; se pierde la
timidez y también se aprende mejor el oficio.
Por otro lado, nosotros hemos enviado a
nuestros estudiantes a panaderías de sitios como
Petare donde han procurado, en ciertos sectores
populares, enseñar un poco ciertas normas, no
solamente de higiene, sino también para mejorar el
producto. Ha habido también otro tipo de proyectos interesantes: ex alumnos de aquí han sido
llamados a dar clases de introducción a la cocina.
Por ejemplo, un egresado nuestro ha llevado con
éxito una materia en el Colegio Los Arcos, aquí en
Caracas. Pero también ha habido otros que se han
dedicado, llamados por la Universidad Metropolitana, a impartir lecciones de cocina en una
especie de materia electiva que incorporaron en
esa casa de estudios. En conclusión, hemos tenido
proyección en ese sentido, desde los niveles bajos
de la educación primaria, hasta la media y la superior. Así procuramos mostrar lo que somos en el
Cega y lo que es el oficio de cocinar.
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José Rafael Lovera: "Hay que hacerle un cariñito a nuestra cocina criolla"
Tocando el tema del progreso en la calidad nutricional de la alimentación del venezolano, ¿cómo
ha sido esa evolución desde los alimentos más
básicos hasta las comidas actuales que contienen
aditivos químicos?
Este problema yo lo veo así: podríamos
hacer una gran línea que va desde el predominio
del maíz, avasallador en tiempo prehispánico,
luego en la colonia y en la república. No es que no
hubiera trigo en la república, o en la colonia, había
pequeños enclaves, por ejemplo en Los Andes y, en
tiempos más recientes, desde principios del siglo XX
para acá va aumentando la dependencia alimentaria, porque va creciendo el consumo del trigo que
no producimos en Venezuela. Eso significa importar. Hay muchos factores que contribuyen con ese
mismo incremento del consumo de trigo, entre
otros, por ejemplo, la existencia de la pasta de
trigo, la pasta italiana. Esas pastas permiten una
cocción rápida, sin mucho gasto de combustible y
si usted se pone a pensar en que la gente que más
la consume vive por allá en un cerro alto, que tiene
que subir por unas escaleras, labor pesada para
llegar a su casa, y subir su bombonita de gas
porque no hay servicio de gas, además, no se
consigue leña, porque ya no hay. Si usted piensa en
una cocción de cualquier otro plato, va a demorar
más, por ejemplo, hacer un guiso; en cambio,
usted monta el agua, ésta hierve, agrega la pasta y
son sólo minutos de cocción, eso junto al precio de
esa pasta, que es relativamente económico, ha
hecho que la gente se vuelque a su consumo en los
últimos tres decenios, haciendo de la pasta el plato
nacional en mi opinión.
Por otro lado, creo que hay una serie de
factores relacionados con la industria alimentaria,
que intenta hacer más atractivo el alimento,
dándole una coloración que se parezca a éste
cuando está fresco, por ejemplo, lo que implica el
uso de una serie de aditivos químicos como
colorantes que pueden ser peligrosos para la salud.
Esto ha sido un hecho desde los años cincuenta en
adelante, de modo que hoy día se consumen
compuestos químicos en una cantidad que quizás
no sea la más adecuada. Recientemente ha habido
una tendencia que promueve más el consumo de
alimentos naturales, no sólo en Venezuela sino en
el mundo entero. Lo observo por ejemplo, en un
elemento presente en muchos de nuestros postres y
bebidas, como es la vainilla. La esencia de vainilla
tradicional se obtenía de una orquídea que nace
aquí y, recuerdo todavía, haber comprado en ciertas regiones del estado Aragua y luego en Caracas,
esencia de vainilla local. No le ponían "natural",
sino esencia de vainilla. Resulta que ahora usted va
a comprar esencia de vainilla y sólo dice "esencia
de vainilla", aunque estarían obligados a señalar
que es artificial, por tratarse de un producto
químico, no es la esencia extraída de la vaina de la
orquídea famosa. Esto constituye que ahí hay un
ejemplo clásico de cómo, incluso, nos hemos acostumbrado a esos sabores químicos. Si usted toma
un quesillo siente ese sabor fuerte de la vainillina,
como se llama la artificial, y muchas veces si ofrecemos un quesillo preparado con esencia de
vainilla natural, que nosotros procuramos encontrar, a la gente le parece que no es lo mismo, está
tan acostumbrada a la fuerza, a la agresividad de
la vainillina, que le gusta más que la vainilla natural. Estamos hablando del paladar que crea una
memoria gustativa y entonces cuando se tiene un
estímulo sensorial, interviene la memoria y
reconoce un sabor al cual usted está acostumbrado
o rechaza y desconoce, o es otro sabor que no
había probado antes. El caso del quesillo y de la
vainilla es un ejemplo de cómo los venezolanos
tenemos que luchar contra ese problema derivado
de la industria alimentaria. Esa industria ha generado grandes beneficios, verbigracia la harina
precocida, pero también ha producido otros problemas por la introducción parcial o total en
algunos casos de sustancias químicas, como la
esencia de vainilla, que dañan el paladar.
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José Rafael Lovera: "Hay que hacerle un cariñito a nuestra cocina criolla"
Sabemos que es una realidad que la comida rápida
o comida chatarra ha venido a cubrir una necesidad en la dinámica de vida actual. ¿Qué propuesta
tiene el Cega para cubrir esa necesidad que nos
genera el corre-ccorre diario del alimento rápido,
práctico, pero que sea natural?
Sí, es verdad que la celeridad histórica,
entre otras cosas, ha producido una aceleración en
la vida cotidiana que nos resta tiempo para lo que
eran antes los espacios de placer, de sociabilidad;
antes se almorzaba y se tomaba suficiente tiempo
para el almuerzo con la familia, había conversación
y placer en degustar los platos que se servían: un
hervido magnífico, un pudín de arepa, cualquier
cosa. Hoy, eso prácticamente ha desaparecido,
entrando esa oleada de comida rápida. Pero yo
creo que nosotros tenemos algo que puede competir perfectamente con eso, es la arepa; la arepa
rellena, bien pensada, incluso con asesoramiento
de los nutricionistas, será siempre superior a una
hamburguesa. Pudiera poner un ejemplo: en una
avenida muy transitada de Caracas, en Las
Mercedes, hay dos esquinas que compiten, en una
está un negocio de comida venezolana rápida y en
la otra está una franquicia internacional, también
de comida rápida. Allí es donde está la propuesta.
Yo creo que nuestra oferta tiene ventajas, primero,
el valor cultural, porque se acerca a la tradición y,
además, el valor nutricional. De manera que pienso
que podemos competir muy bien con nuestra
arepa.
¿Existe alguna conexión entre el oficio del chef y la
calidad nutricional de los alimentos? ¿Manejan los
chefs este concepto o sólo se preocupan por el
sabor y aspecto de su propuesta?
Justamente aquí, en el Cega, desde un
principio hemos pensado que la formación de un
verdadero jefe de cocina tiene que pasar por el
conocimiento de la nutrición. En eso hemos sido
muy cuidadosos. Hemos tenido siempre nutricionistas al frente de una asignatura que es
Nutrición, a la cual le damos una gran importancia.
Siempre pensando en que el cocinero debe
tomar en cuenta, desde el punto de vista ético de su
profesión, no solamente agradar al otro, agradar al
comensal, sino que debe cuidar la salud de éste.
Ese es uno de los conceptos, de los principios que
estudiamos aquí para que quede bien grabado en
la mente de los jóvenes estudiantes. A la larga se
dice que la cocina es una especie de acto de amor,
de desprendimiento, de amor al prójimo; en ese
sentido, es fundamental que se sepa algo de nutrición, porque usted puede envenenar a alguien con
la mejor intención del mundo, con la intención de
producirle un fugaz placer en el paladar y eso lo
tenemos muy en cuenta y lo enseñamos acá.
¿Alguna recomendación al país en materia de
nutrición?
Pienso que estamos en un país en el cual
un boletín sobre nutrición infantil es fundamental,
ya que tenemos una población infantil muy grande,
creciente, porque la tasa de natalidad aumenta, las
condiciones socioeconómicas de una parte de la
población son obstáculos, casi insuperables, para
lograr que esos niños que están naciendo, que se
están criando, accedan a una nutrición aceptable,
que impida tengan defectos en la edad adulta, pues
muchos se forman en la época de la infancia. Creo
que esa es una preocupación que hay que estimular y ojalá que pudieran ustedes no solamente dirigirse al público más o menos culto, sino también
difundir, todavía más, esos conocimientos. Le corresponde al Estado, a los empresarios y a los patronos
garantizar una nutrición adecuada, por lo que toda
labor que vaya en pro de destacar que existen problemas y señale cuáles son y sus soluciones, ayuda
enormemente, así que yo los felicito por esa labor
que está haciendo CANIA a través de este boletín.
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