miércoles de ceniza • cuaresma

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miércoles de ceniza • cuaresma
FEBRERO 2015. NUEVO LAREDO, TAMAULIPAS. MÉXICO.
[email protected]
www.diocesisnuevolaredo.org
AÑO 10. NÚMERO 66
FORTALEZCAN
SUS
CORAZONES
Mensaje del santo padre
Francisco para la
Cuaresma 2015
La Cuaresma es un tiempo
propicio para dejarnos servir
por Cristo y así llegar a ser
como Él. En él no hay lugar
para la indiferencia.
Página 4
MIÉRCOLES DE CENIZA • CUARESMA
E
n la Cuaresma, Cristo nos invita
a cambiar de vida. La Iglesia
nos invita a vivir la Cuaresma como
un camino hacia Jesucristo,
escuchando la Palabra de Dios,
orando, compartiendo con el prójimo
y haciendo obras buenas. Nos invita
a vivir una serie de actitudes
cristianas que nos ayudan a
parecernos más a Jesucristo, ya
que por acción de nuestro pecado,
nos alejamos más de Dios.
2 · VIDA
FEBRERO 2015
N U E VA
EDITORIAL
Calendario
febrero 2015
Estimados hermanos:
L
a Cuaresma es el tiempo litúrgico de conversión, que marca la
Iglesia para prepararnos a la gran fiesta de la Pascua. Es tiempo
para arrepentirnos de nuestros pecados y de cambiar algo de nosotros
para ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo.
En la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida. La Iglesia nos
invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando
la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo
obras buenas. Nos invita a vivir una serie de actitudes cristianas que
nos ayudan a parecernos más a Jesucristo, ya que por acción de nuestro
pecado, nos alejamos más de Dios.
Pbro. Rogelio Lozano Alcorta
Director General
Ing. Ricardo Galván Martínez
Diseño Editorial
UNA PUBLICACIÓN DE:
Por ello, la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación
fraterna. Cada día, durante toda la vida, hemos de arrojar de nuestros
corazones el odio, el rencor, la envidia, los celos que se oponen a nuestro
amor a Dios y a los hermanos. En Cuaresma, aprendemos a conocer
y apreciar la Cruz de Jesús. Con esto aprendemos también a tomar
nuestra cruz con alegría para alcanzar la gloria de la resurrección. ■
02
Presentación del Señor.
05
San Felipe de Jesús.
11
Ntra. Sra. de Lourdes.
18
Miércoles de Ceniza.
22
Cátedra de san Pedro.
FEBRERO 2015
V I D A N U E VA
·3
MIÉRCOLES DE CENIZA
C
on la imposición de las cenizas,
se inicia una estación espiritual
particularmente relevante para todo
cristiano que quiera prepararse
dignamente para vivir el misterio
pascual, es decir, la pasión, muerte y
resurrección del Señor Jesús.
Este tiempo vigoroso del Año
Litúrgico se caracteriza por el mensaje
bíblico que puede ser resumido en
una sola palabra: "metanoeiete", es
decir "Convertíos". Este imperativo
es propuesto a la mente de los fieles
mediante el rito austero de la imposición
de ceniza, el cual, con las palabras
"Convertíos y creed en el Evangelio"
y con la expresión "Acuérdate que eres
polvo y al polvo volverás", invita a
todos a reflexionar acerca del deber de
la conversión, recordando la inexorable
caducidad y efímera fragilidad de la
vida humana, sujeta a la muerte.
La sugestiva ceremonia de la
ceniza eleva nuestras mentes a la
realidad eterna que no pasa jamás, a
Dios; principio y fin, alfa y omega de
nuestra existencia. La conversión no
es, en efecto, sino un volver a Dios,
valorando las realidades terrenales
bajo la luz indefectible de su verdad.
Una valoración que implica una
conciencia cada vez más diáfana del
hecho de que estamos de paso en este
fatigoso itinerario sobre la tierra, y que
nos impulsa y estimula a trabajar hasta
el final, a fin de que el Reino de Dios
se instaure dentro de nosotros y triunfe
su justicia.
Sinónimo de "conversión" es
así mismo la palabra "penitencia"...
Penitencia como cambio de mentalidad.
Penitencia como expresión de libre y
positivo esfuerzo en el seguimiento de
Cristo.
Tradición
En la Iglesia primitiva, variaba
la duración de la Cuaresma, pero
eventualmente comenzaba seis semanas
(42 días) antes de la Pascua. Esto sólo
daba por resultado 36 días de ayuno
(ya que se excluyen los domingos). En
el siglo VII se agregaron cuatro días
antes del primer domingo de Cuaresma
estableciendo los cuarenta días de
ayuno, para imitar el ayuno de Cristo
en el desierto.
Era práctica común en Roma
que los penitentes comenzaran su
penitencia pública el primer día de
Cuaresma. Ellos eran salpicados de
cenizas, vestidos en sayal y obligados
a mantenerse lejos hasta que se
reconciliaran con la Iglesia el Jueves
Santo o el Jueves antes de la Pascua.
Cuando estas prácticas cayeron en
desuso (del siglo VIII al X), el inicio
de la temporada penitencial de la
Cuaresma fué simbolizada colocando
ceniza en las cabezas de toda la
congregación.
Hoy en día en la Iglesia, el
Miércoles de Ceniza, el cristiano recibe
una cruz en la frente con las cenizas
obtenidas al quemar las palmas usadas
en el Domingo de Ramos previo. Esta
tradición de la Iglesia ha quedado
como un simple servicio en algunas
Iglesias protestantes como la anglicana
y la luterana. La Iglesia Ortodoxa
comienza la cuaresma desde el lunes
anterior y no celebra el Miércoles de
Ceniza.
Significado simbólico de
la Ceniza
La ceniza, del latín "cinis", es producto
de la combustión de algo por el fuego.
Muy fácilmente adquirió un sentido
simbólico de muerte, caducidad, y
en sentido trasladado, de humildad
y penitencia. En Jonás 3,6 sirve, por
ejemplo, para describir la conversión
de los habitantes de Nínive. Muchas
veces se une al "polvo" de la tierra:
"en verdad soy polvo y ceniza", dice
Abraham en Gén. 18,27. El Miércoles
de Ceniza, el anterior al primer
domingo de Cuaresma (muchos lo
entenderán mejor diciendo que es le que
sigue al carnaval), realizamos el gesto
simbólico de la imposición de ceniza
en la frente (fruto de la cremación de
las palmas del año pasado). Se hace
como respuesta a la Palabra de Dios
que nos invita a la conversión, como
inicio y puerta del ayuno cuaresmal
y de la marcha de preparación a la
Pascua. La Cuaresma empieza con
ceniza y termina con el fuego, el agua
y la luz de la Vigilia Pascual. Algo
debe quemarse y destruirse en nosotros
-el hombre viejo- para dar lugar a la
novedad de la vida pascual de Cristo.
Mientras el ministro impone la
ceniza dice estas dos expresiones,
alternativamente: "Arrepiéntete y
cree en el Evangelio" (Cf Mc1,15) y
"Acuérdate de que eres polvo y al polvo
has de volver" (Cf Gén 3,19): un signo
y unas palabras que expresan muy bien
nuestra caducidad, nuestra conversión
y aceptación del Evangelio, o sea, la
novedad de vida que Cristo cada año
quiere comunicarnos en la Pascua. ■
4 · VIDA
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Q
Fortalezcan
sus Corazones
MENSAJE DE CUARESMA 2015 / PAPA FRANCISO
"
Tener un corazón misericordioso
no significa tener un corazón débil.
Quien desea ser misericordioso necesita
un corazón fuerte, firme, cerrado al
tentador, pero abierto a Dios. Un
corazón que se deje impregnar por el
Espíritu. "
ueridos hermanos y hermanas:
La Cuaresma es un tiempo de
renovación para la Iglesia, para las
comunidades y para cada creyente.
Pero sobre todo es un «tiempo de
gracia» (2 Co 6,2). Dios no nos pide
nada que no nos haya dado antes:
«Nosotros amemos a Dios porque él
nos amó primero» (1 Jn 4,19). Él no es
indiferente a nosotros. Está interesado
en cada uno de nosotros, nos conoce
por nuestro nombre, nos cuida y nos
busca cuando lo dejamos.
Cada uno de nosotros le interesa; su
amor le impide ser indiferente a lo que
nos sucede. Pero ocurre que cuando
estamos bien y nos sentimos a gusto, nos
olvidamos de los demás (algo que Dios
Padre no hace jamás), no nos interesan
sus problemas, ni sus sufrimientos, ni
las injusticias que padecen… Entonces
nuestro corazón cae en la indiferencia:
yo estoy relativamente bien y a gusto,
y me olvido de quienes no están bien.
Esta actitud egoísta, de indiferencia, ha
alcanzado hoy una dimensión mundial,
hasta tal punto que podemos hablar de
una globalización de la indiferencia. Se
trata de un malestar que tenemos que
afrontar como cristianos.
Cuando el pueblo de Dios se
convierte a su amor, encuentra las
respuestas a las preguntas que la
historia le plantea continuamente.
Uno de los desafíos más urgentes
sobre los que quiero detenerme en este
Mensaje es el de la globalización de la
indiferencia.
La indiferencia hacia el prójimo
y hacia Dios es una tentación real
también para los cristianos. Por eso,
necesitamos oír en cada Cuaresma el
grito de los profetas que levantan su
voz y nos despiertan.
Dios no es indiferente al mundo,
sino que lo ama hasta el punto de dar
a su Hijo por la salvación de cada
hombre. En la encarnación, en la vida
terrena, en la muerte y resurrección del
Hijo de Dios, se abre definitivamente
la puerta entre Dios y el hombre, entre
el cielo y la tierra.
Y la Iglesia es como la mano que
tiene abierta esta puerta mediante
la proclamación de la Palabra, la
celebración de los sacramentos, el
testimonio de la fe que actúa por la
caridad (cf. Ga 5,6). Sin embargo, el
mundo tiende a cerrarse en sí mismo y a
cerrar la puerta a través de la cual Dios
entra en el mundo y el mundo en Él.
Así, la mano, que es la Iglesia, nunca
debe sorprenderse si es rechazada,
aplastada o herida.
El pueblo de Dios, por tanto, tiene
necesidad de renovación, para no
ser indiferente y para no cerrarse en
sí mismo. Querría proponerles tres
pasajes para meditar acerca de esta
renovación.
1. «Si un miembro sufre, todos sufren
con él» (1 Co 12,26) – La Iglesia
La caridad de Dios que rompe esa
cerrazón mortal en sí mismos de la
indiferencia, nos la ofrece la Iglesia
con sus enseñanzas y, sobre todo, con
su testimonio. Sin embargo, sólo se
puede testimoniar lo que antes se ha
experimentado. El cristiano es aquel
que permite que Dios lo revista de su
bondad y misericordia, que lo revista
de Cristo, para llegar a ser como Él,
siervo de Dios y de los hombres.
Nos lo recuerda la liturgia del
Jueves Santo con el rito del lavatorio
de los pies. Pedro no quería que
Jesús le lavase los pies, pero después
entendió que Jesús no quería ser sólo
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un ejemplo de cómo debemos lavarnos
los pies unos a otros. Este servicio sólo
lo puede hacer quien antes se ha dejado
lavar los pies por Cristo. Sólo éstos
tienen "parte" con Él (Jn 13,8) y así
pueden servir al hombre.
La Cuaresma es un tiempo propicio
para dejarnos servir por Cristo y así llegar a ser como Él. Esto sucede cuando
escuchamos la Palabra de Dios y cuando recibimos los sacramentos, en particular la Eucaristía. En ella nos convertimos en lo que recibimos: el cuerpo
de Cristo. En él no hay lugar para la
indiferencia, que tan a menudo parece
tener tanto poder en nuestros corazones. Quien es de
Cristo pertenece
a un solo cuerpo
y en Él no se es
indiferente hacia
los demás. «Si un
miembro sufre, todos sufren con él;
y si un miembro
es honrado, todos
se alegran con él»
(1 Co 12,26).
"
sólo con nuestras fuerzas, porque con
ellos y por ellos rezamos a Dios para
que todos nos abramos a su obra de
salvación.
2. «¿Dónde está tu hermano?» (Gn 4,9)
– Las parroquias y las comunidades
Lo que hemos dicho para la Iglesia
universal es necesario traducirlo en la
vida de las parroquias y comunidades.
En estas realidades eclesiales ¿se tiene
la experiencia de que formamos parte
de un solo cuerpo? ¿Un cuerpo que
recibe y comparte lo que Dios quiere
donar? ¿Un cuerpo que conoce a sus
miembros más débiles, pobres y pequeños, y se hace
cargo de ellos?
¿O nos refugiamos en un amor
universal que se
compromete con
los que están lejos
en el mundo, pero
olvida al Lázaro
sentado delante de
su propia puerta
cerrada? (cf. Lc
16,19-31).
La Cuaresma
es un tiempo
propicio para
dejarnos servir por
Cristo y así llegar a
ser como Él. En él
no hay lugar para la
La Iglesia es
communio sanctorum porque en ella
participan los santos, pero a su vez porque es comunión
de cosas santas: el amor de Dios que se
nos reveló en Cristo y todos sus dones.
Entre éstos está también la respuesta de
cuantos se dejan tocar por ese amor. En
esta comunión de los santos y en esta
participación en las cosas santas, nadie
posee sólo para sí mismo, sino que lo
que tiene es para todos.
Para recibir y
hacer fructificar
plenamente lo que
Dios nos da es preciso superar los confines de la Iglesia visible en dos direcciones.
indiferencia.
Y puesto que estamos unidos en
Dios, podemos hacer algo también
por quienes están lejos, por aquellos
a quienes nunca podríamos llegar
En primer lugar, uniéndonos a la
Iglesia del cielo en la oración. Cuando
la Iglesia terrenal ora, se instaura una
comunión de servicio y de bien mutuos
que llega ante Dios. Junto con los
santos, que encontraron su plenitud en
Dios, formamos parte de la comunión
en la cual el amor vence la indiferencia.
La Iglesia del cielo no es triunfante
porque ha dado la espalda a los
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sufrimientos del mundo y goza en
solitario. Los santos ya contemplan
y gozan, gracias a que, con la muerte
y la resurrección de Jesús, vencieron
definitivamente la indiferencia, la
dureza de corazón y el odio. Hasta
que esta victoria del amor no inunde
todo el mundo, los santos caminan
con nosotros, todavía peregrinos.
Santa Teresa de Lisieux, doctora de la
Iglesia, escribía convencida de que la
alegría en el cielo por la victoria del
amor crucificado no es plena mientras
haya un solo hombre en la tierra que
sufra y gima: «Cuento mucho con
no permanecer inactiva en el cielo,
mi deseo es seguir trabajando para la
Iglesia y para las
almas»
(Carta
254,14
julio
1897).
"
Esta misión es el testimonio
paciente de Aquel que quiere llevar
toda la realidad y cada hombre al
Padre. La misión es lo que el amor
no puede callar. La Iglesia sigue a
Jesucristo por el camino que la lleva a
cada hombre, hasta los confines de la
tierra (cf. Hch 1,8). Así podemos ver
en nuestro prójimo al hermano y a la
hermana por quienes Cristo murió y
resucitó. Lo que hemos recibido, lo
hemos recibido también para ellos.
E, igualmente, lo que estos hermanos
poseen es un don para la Iglesia y para
toda la humanidad.
Queridos hermanos y hermanas,
cuánto deseo que
los lugares en los
que se manifiesta
la Iglesia, en particular
nuestras
parroquias y nuestras comunidades,
lleguen a ser islas
de misericordia en
medio del mar de
la indiferencia.
La alegría en
el cielo por la
victoria del amor
También nosotros participamos
de los méritos y
de la alegría de los
santos, así como
ellos
participan
de nuestra lucha
y nuestro deseo
de paz y reconciliación. Su alegría por la victoria
de Cristo resucitado es para nosotros
motivo de fuerza para superar tantas
formas de indiferencia y de dureza de
corazón.
crucificado no es
plena mientras haya
un solo hombre en
la tierra que sufra.
Por otra parte, toda comunidad
cristiana está llamada a cruzar el
umbral que la pone en relación con la
sociedad que la rodea, con los pobres y
los alejados. La Iglesia por naturaleza
es misionera, no debe quedarse
replegada en sí misma, sino que es
enviada a todos los hombres.
3. «Fortalezcan
sus corazones» (St
5,8) – La persona
creyente
También como individuos tenemos la
tentación de la indiferencia. Estamos
saturados de noticias e imágenes tremendas que nos narran el sufrimiento
humano y, al mismo tiempo, sentimos
toda nuestra incapacidad para intervenir. ¿Qué podemos hacer para no dejarnos absorber por esta espiral de horror
y de impotencia?
En primer lugar, podemos orar
en la comunión de la Iglesia terrenal
y celestial. No olvidemos la fuerza
de la oración de tantas personas. La
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iniciativa 24 horas para el Señor, que
deseo que se celebre en toda la Iglesia
—también a nivel diocesano—, en los
días 13 y 14 de marzo, es expresión de
esta necesidad de la oración.
En segundo lugar, podemos ayudar
con gestos de caridad, llegando tanto
a las personas cercanas como a las
lejanas, gracias a los numerosos
organismos de caridad de la Iglesia.
La Cuaresma es un tiempo propicio
para mostrar interés por el otro, con un
signo concreto, aunque sea pequeño,
de nuestra participación en la misma
humanidad.
Y, en tercer lugar, el sufrimiento
del otro constituye
un llamado a la
conversión, porque la necesidad
del hermano me
recuerda la fragilidad de mi vida,
mi dependencia
de Dios y de los
hermanos. Si pedimos humildemente la gracia
de Dios y aceptamos los límites de
nuestras posibilidades, confiaremos en las infinitas posibilidades que nos reserva el amor de
Dios. Y podremos resistir a la tentación
diabólica que nos hace creer que nosotros solos podemos salvar al mundo y a
nosotros mismos.
"
Tener un corazón misericordioso no
significa tener un corazón débil. Quien
desea ser misericordioso necesita
un corazón fuerte, firme, cerrado
al tentador, pero abierto a Dios. Un
corazón que se deje impregnar por el
Espíritu y guiar por los caminos del
amor que nos llevan a los hermanos
y hermanas. En definitiva, un corazón
pobre, que conoce sus propias pobrezas
y lo da todo por el otro.
Por esto, queridos hermanos y hermanas, deseo orar con ustedes a Cristo
en esta Cuaresma: "Fac cor nostrum
secundum Cor tuum": "Haz nuestro
corazón semejante al tuyo" (Súplica
de las Letanías al
Sagrado Corazón
de Jesús). De ese
modo tendremos
un corazón fuerte
y misericordioso,
vigilante y generoso, que no se
deje encerrar en sí
mismo y no caiga
en el vértigo de la
globalización de
la indiferencia.
La Cuaresma
es un tiempo
propicio para
mostrar interés por
el otro, con un signo
concreto de nuestra
participación en la
misma humanidad.
Para superar la indiferencia y
nuestras pretensiones de omnipotencia,
quiero pedir a todos que este tiempo
de Cuaresma se viva como un camino
de formación del corazón, como dijo
Benedicto XVI (Ct. enc. Deus caritas
est, 31).
Con este deseo, aseguro mi
oración para que
todo creyente y toda comunidad eclesial recorra provechosamente el itinerario cuaresmal, y les pido que recen
por mí. Que el Señor los bendiga y la
Virgen los guarde.
Vaticano, 4 de octubre de 2014
Fiesta de san Francisco de Asís
FRANCISCUS PP. ■
·7
8 · VIDA
"
FEBRERO 2015
N U E VA
Estos días
cuaresmales nos
invitan de manera
apremiante al ejercicio
de la caridad; debemos
poner un interés
especialisimo en la
adquisición de esta
virtud, que contiene en
si a las demás y cubre
multitud de pecados".
Viviendo la
Cuaresma
Durante este tiempo especial de purificación,
contamos con una serie de medios concretos
que la Iglesia nos propone y que nos ayudan a
vivir la dinámica cuaresmal.
A
nte todo, la vida de oración,
condición indispensable para el
encuentro con Dios. En la oración, si el
creyente ingresa en el diálogo íntimo
con el Señor, deja que la gracia divina
penetre su corazón y, a semejanza
de Santa María, se abre la oración
del Espíritu cooperando a ella con
su respuesta libre y generosa (ver Lc
1,38).
Asimismo,
también
debemos
intensificar la escucha y la meditación
atenta a la Palabra de Dios, la
asistencia frecuente al Sacramento
de la reconciliación y la eucaristía, lo
mismo la práctica del ayuno, según las
posibilidades de cada uno.
La mortificación y la renuncia
en las circunstancias ordinarias de
nuestra vida, también constituyen un
medio concreto para vivir el espíritu
de Cuaresma. No se trata tanto de
crear ocasiones extraordinarias, sino
más bien, de saber ofrecer aquellas
circunstancias cotidianas que nos son
molestas, de aceptar con humildad, gozo
y alegría, los distintos contratiempos
que se nos presentan a diario. De la
misma manera, el saber renunciar a
ciertas cosas legítimas nos ayuda a
vivir el desapego y desprendimiento.
De entre las distintas prácticas
cuaresmales que nos propone la Iglesia,
la vivencia de la caridad ocupa un
lugar especial. Así nos lo recuerda san
León Magno: "Estos días cuaresmales
nos invitan de manera apremiante al
ejercicio de la caridad; si deseamos
llegar a la Pascua santificados en
nuestro ser, debemos poner un interés
especialisimo en la adquisición de esta
virtud, que contiene en si a las demás y
cubre multitud de pecados".
Esta vivencia de la caridad
debemos vivirla de manera especial
con aquél a quien tenemos más cerca,
en el ambiente concreto en el que nos
movemos. Así, vamos construyendo en
el otro "el bien más precioso y efectivo,
que es el de la coherencia con la propia
vocación cristiana" (Juan Pablo II).
Cómo vivir la Cuaresma
1. Arrepintiéndome de mis pecados y
confesándome.
Pensar en qué he ofendido a Dios,
Nuestro Señor, si me duele haberlo
ofendido,
si
realmente
estoy
arrepentido. Éste es un muy buen
momento del año para llevar a cabo
una confesión preparada y de corazón.
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Revisa los mandamientos de Dios
y de la Iglesia para poder hacer una
buena confesión. Ayúdate de un libro
para estructurar tu confesión. Busca el
tiempo para llevarla a cabo.
2. Luchando por cambiar.
Analiza tu conducta para conocer en
qué estás fallando. Hazte propósitos
para cumplir día con día y revisa en
la noche si lo lograste. Recuerda no
ponerte demasiados porque te va a ser
muy difícil cumplirlos todos. Hay que
subir las escaleras de un escalón en
un escalón, no se puede subir toda de
un brinco. Conoce cuál es tu defecto
dominante y haz un plan para luchar
contra éste. Tu plan debe ser realista,
práctico y concreto para poderlo
cumplir.
3. Haciendo sacrificios.
La palabra sacrificio viene del latín
sacrum-facere, que significa "hacer
sagrado". Entonces, hacer un sacrificio
es hacer una cosa sagrada, es decir,
ofrecerla a Dios por amor. Hacer
sacrificio es ofrecer a Dios, porque lo
amas, cosas que te cuestan trabajo. Por
ejemplo, ser amable con el vecino que
no te simpatiza o ayudar a otro en su
trabajo. A cada uno de nosotros hay
algo que nos cuesta trabajo hacer en
la vida de todos los días. Si esto se lo
ofrecemos a Dios por amor, estamos
haciendo sacrificio.
4. Haciendo oración.
Aprovecha estos días para orar, para
platicar con Dios, para decirle que
lo quieres y que quieres estar con Él.
Te puedes ayudar de un buen libro de
meditación para Cuaresma. Puedes leer
en la Biblia pasajes relacionados con la
Cuaresma. ■
V I D A N U E VA
"
Hacer un sacrificio
es hacer una cosa
sagrada, es decir, ofrecerla
a Dios por amor. Hacer
sacrificio es ofrecer a Dios,
porque lo amas, cosas que
te cuestan trabajo.
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10 · V I D A
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N U E VA
Celebramos 25 años como
Diócesis de Nuevo Laredo
nos sostiene y todos los miembros
nos sostenemos mutuamente, juntos
resistimos a las tempestades y nos
damos protección unos a otros”,
mencionó.
Christophe Pierre solicitó el velar
por los sectores más desprotegidos de
la sociedad como son los huérfanos, las
viudas y los migrantes, estos últimos
por ser vulnerables a ser víctimas de la
delincuencia y el crimen.
“Debemos ser misericordiosos con
todos, particularmente con quienes
más nos necesitan, los más pobres: la
viuda, el huérfano, el migrante; las
primeras no tienen quien las proteja y
los segundos porque no tienen padres y
los terceros porque no tienen patria ni
techo donde vivir”, mencionó.
“Los migrantes con el arraigo familiar
deben de afrontar la discriminación,
maltrato y humillaciones cuando no se
consigue trabajo, viviendo la depresión
y estando propensos a caer en manos
de los promotores del crimen y la
violencia”, dijo.
Christophe Pierre, Nuncio Apostólico, presidiÓ la Eucaristía de las Bodas de Plata de
la Diócesis de Nuevo Laredo.
C
on la comunidad diocesana
presente y grandes invitados,
se celebró el 25 Aniversario de la
Diócesis de Nuevo Laredo, el pasado
10 de enero.
El Polyforum, La Fe fue el lugar en
el que se realizó una misa solemne, que
fue presidida por el nuncio apostólico
Christophe Pierre.
Con la representación del papa
Francisco, el Nuncio concelebró esta
eucaristía con el arzobispo Rogelio
Cabrera Sánchez; el obispo de Laredo,
Texas, James Tamayo; y como anfitrión
el obispo local Gustavo Rodríguez
Vega.
En su tercera visita a esta diócesis,
Christophe Pierre hizo un llamado de
unión a toda la sociedad.
“Con profunda alegría damos
gracias a Dios por este aniversario
de la ejecución de la Bula con la
que el papa san Juan Pablo II creó la
amada Diócesis de Nuevo Laredo,
asignándole como primer obispo al
querido Ricardo Watty Urquidi”, dijo.
En su homilía el Nuncio convocó a
todos los fieles a mantenerse unidos,
para poder enfrentar las situaciones
que se presenten en esta frontera.
“Muchas veces se dice tengo
problemas con mi iglesia, pero no
con Cristo, esto significa asumir el
compromiso efectivo y eficaz de todos
y cada uno esté permanentemente
unida en Cristo, porque en Cristo todos
somos unidos”, comentó.
“Nuestra unión, nuestra comunión
delante de Cristo, esta comunidad
Consideró que la indiferencia de la
sociedad en algunas situaciones que
se viven a causa de la violencia haya
quitado la capacidad de llorar ante los
muertos.
También
asistieron
a
esta
celebración como invitados de honor
autoridades estatales y municipales,
como son el gobernador del estado
Egidio Torre Cantú y el alcalde Carlos
Canturrosas además de personas de
diferentes parroquias que conforman
esta diócesis integrada por municipios
de Tamaulipas y Nuevo León. ■
Con la colaboración de Alejandro
Reséndiz y Gabriela González
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· 11
Extracto de la Homilía de S.E.R. Mons. Christophe Pierre,
Nuncio Apostólico en México, en el 25º Aniversario de la Diócesis de Nuevo Laredo
(Nuevo Laredo, Tamps., 10 de enero de 2015).
Los recordamos y encomendamos en esta
eucaristía que nos
reúne y convoca.
El Cuerpo del Señor que hace de
nosotros una sola
cosa, una sola familia, el Pueblo
de Dios, la Iglesia.
Excmo. Sr. Don Gustavo Rodríguez Vega. Queridos hermanos en
el Episcopado, sacerdotes, seminaristas y consagrados. Distinguidas
autoridades. Hermanas y hermanos
todos en Cristo Jesús.
Con profunda alegría elevamos a
Dios nuestro Padre nuestra acción de
gracias al conmemorar el 25º Aniversario de la ejecución de la Bula, con
la cual el papa San Juan Pablo II creó
la amada Diócesis de Nuevo Laredo,
asignándole, como primer Obispo, al
querido Mons. Don Ricardo Watty
Urquidi, a quien hoy, junto a todas y
todos aquellos que nos han precedido, recordamos y encomendamos con
gratitud y reconocimiento profundo.
Y es precisamente en este
contexto que la
palabra del Evangelio nos ofrece en esta bella
circunstancia su
mensaje: la Verdadera Vid, que
es Jesús; el Viñador, que es el Padre;
y los sarmientos, que somos nosotros
los creyentes. Palabra que nos exhorta a comprender que nada tiene sentido si vivimos separados de Cristo.
Para el evangelista san Juan, la
expresión “permanecer en”, destaca la inter-comunión que debe darse
entre quienes se aman, como entre el
Padre y el Hijo, o entre el Hijo y sus
discípulos.
Encarnándose, Cristo ha venido
a este mundo para ser nuestro fundamento, más aún, para ser nuestra vida
misma. Él en persona carga sobre sí
el pecado, el miedo y el sufrimiento
y, en definitiva, nos purifica y transforma misteriosamente en sarmientos
buenos que dan frutos buenos.
“Permanecer en” Cristo. Y esto
significa que también hay que permanecer en la Iglesia. Significa asumir
el compromiso, efectivo y eficaz de
todos y de cada uno, para lograr que
toda la comunidad de los creyentes
esté firmemente unida en Cristo. En
esta comunidad Él nos sostiene y, al
mismo tiempo, todos los miembros
nos sostenemos mutuamente.
Es esta Iglesia la que, nos une a
Cristo, podemos anunciar a todos los
hombres que Cristo es la fuente de la
vida. Él se entrega a sí mismo y así
nos da a Dios, la felicidad, el amor. Él
nos ofrece su misericordia y nos llama a ser misericordiosos con todos,
particularmente con quienes más lo
necesitan: ¡los más pobres!
Y ¿quiénes son los más pobres?
“Dios hace justicia al huérfano y a
la viuda, ama al forastero y le da pan
y vestido” (Dt 10, 19). Palabras breves que indicaban e indican aún hoy,
quienes están entre los más pobres:
las viudas, los huérfanos y los ‘forasteros’. Las primeras, porque no tienen
quien las proteja; los segundos, porque no tienen padres, y los terceros,
porque no tienen patria ni techo donde vivir. Son estos, los inmigrantes,
quienes, junto al desarraigo familiar
y cultural que deben afrontar, se ven
expuestos a sufrir explotación, maltratos, discriminaciones, humillaciones.
Del papa Francisco, que en toda
oportuna ocasión ha denunciado esa
especie de “globalización de la indiferencia que nos ha quitado, incluso,
la capacidad de llorar ante los muertos”.
Frente a esta angustiosa realidad,
presente también en estas tierras, ustedes, queridos hermanos, no se han
mostrado indiferentes. Por el contrario, conscientes de que la “Iglesia,
como madre, debe sentirse a sí misma
sin fronteras, Iglesia familiar, atenta
al fenómeno creciente de la movilidad humana en sus diversos sectores”
(Aparecida, 412), han logrado ver en
las víctimas a Cristo mismo.
Queridas hermanas y hermanos. En esta sugestiva circunstancia,
los invito a unir fuerzas para seguir
construyendo una Iglesia santa y una
sociedad a medida del hombre, conscientes, sin embargo, de que si queremos cimientos sólidos, es necesario
apoyarnos más y más en Cristo: camino, verdad y vida.
Permanezcamos unidos a Cristo
en nuestra vocación familiar, profesional, religiosa, sacerdotal, para que
demos frutos de vida eterna; para que
nuestra vida no se consuma infructuosamente en los quehaceres de cada
día.
Queridos hermanos y hermanas.
Ojalá que todos descubramos cada
vez más profundamente la alegría de
estar unidos a Cristo en la Iglesia.
¡Felicidades! amadas hermanas
y hermanos todos. Que Santa María
jamás retire de ustedes la ternura de
su mirada y que el Señor les conceda
abundantes sus bendiciones. Amén.
12 · V I D A
FEBRERO 2015
N U E VA
hacia distintos momentos que se viven
en nuestra realidad diocesana.
Para tener un espacio donde los
jóvenes pudieran identificarse, existe
la Casa de Pastoral Juvenil, ubicada
en Manuel M. Ponce 1308 en la Col.
Victoria, la cual tiene horario de
oficina para atención de los mismos, de
lunes a viernes de 9:00am a 1:00pm y
de 3:00pm a 7:00pm o bien se puede
llamar por teléfono al (867) 7159199
con la Lic. Lupita Saito. Están
también a su disposición las redes
sociales; en twitter y facebook como /
PJnuevolaredo. ■
UN NUEVO LOGO PARA TODOS
Con motivo de los primero veinticinco años queremos que seas
parte de la historia de la PJ, por
tanto hemos traído la convocatoria para la elaboración de un nuevo
logotipo que nos distinguirá como
iglesia diocesana a nivel nacional
y además consta de un premio de
$2,000.00 M.N. al ganador del concurso. Las bases son las siguientes:
25 años de ser Pastoral Juvenil
Por ANTONIO VELÁZQUEZ CAVAZOS
U
na de las pastorales que nacieron
con la creación de esta nueva
Iglesia diocesana hace ya veinticinco
años fue la Pastoral Juvenil, fungiendo
como primer asesor el P. Roberto
Garza Urdiales, ahora vicario en la
parroquia de la Santa Cruz en Nuevo
Laredo. Le sucedieron el P. Juan Martin
Lugo, P. Armando Arizola Garza, P.
Lázaro Meza, P. Emigdio Paz Ríos, P.
Tomas Barajas Cuarenta, P. Felipe de
Jesús, SDB; y P. José Salvador Rojas
Sáenz. Actualmente el P. Jesús Alberto
Tijerina Bernal colabora como asesor
de esta comisión desde el 1 de julio de
2012.
Ninguna pastoral debe caminar
sin rumbo por eso les recordamos
el objetivo de la Pastoral Juvenil
Nuevo Laredo que es “Sensibilizar y
acompañar a los jóvenes a través de
diversas experiencias de encuentro
con Dios y con el hermano además de
brindar procesos de acompañamiento
para que el joven tome conciencia de
que es creado y amado por Dios, valore
su dignidad de persona y se sienta
protagonista de su propia historia y así
pueda colaborar con entusiasmo en la
construcción del Reino de Dios”.
La pastoral no es sólo una anfitriona
de eventos masivos, aunque de alguna
manera tiene que haberlos pues está
marcado en los estatutos nacionales.
Es más bien una pastoral que forma;
es por eso que día a día se trabaja por
que el evangelio llegue a todos y cada
uno de los jóvenes de esta diócesis, y el
contacto cercano en las redes sociales es
solo un ejemplo de ello. La formación
que ofrece la Pastoral Juvenil es por
medio de los subsidios que se envían
directamente a los párrocos y agentes
de PJ registrados, estos sirven de
acompañamiento a lo largo del año
litúrgico, así como para prepararnos
1.Tendrá que ser dirigido a jóvenes.
2.Deberá estar el nombre "Pastoral
Juvenil Nuevo Laredo" (optativo las
siglas "PJ").
3.Deberá anexarse el significado del
logo por escrito, así como una foto
personal reciente.
4.Entregar digitalizado por este medio
con buena resolución (formato de
preferencia .psp o .png).
5.El participante deberá estar activo en
su comunidad parroquial o movimiento
en la diócesis de Nuevo Laredo.
6.Diseño de un solo trazo (idea
totalmente original).
7.Manejar un máximo de 3 colores.
8.Haz llegar tu participación completa
antes del sábado 28 de febrero.
No te quedes sin tu playera de
#YoSoyPJ.
FEBRERO 2015
V I D A N U E VA
Sal 28, 8-9 El Señor es la fuerza de su pueblo, un refugio
seguro para su ungido. ¡Salva a tu pueblo y bendice a los tuyos;
pastoréalos y llévalos por siempre!
“PAZ Y BIEN”
A
nuestra querida Diócesis de Nuevo Laredo en su XXV
aniversario de haber sido erigida por la misericordia de Dios
en vida de san Juan Pablo II, amado de Dios y de los hombres, y
en la inolvidable memoria de su primer obispo don Ricardo Watty
Urquidi y hoy actualmente a nuestro muy querido obispo don Gustavo
Rodríguez Vega, bendecido por Dios y amado por su pueblo y rebaño
que él pastorea, ¡felicidades! Es un día muy especial en que nos
reunimos en torno a nuestro pastor, obispos, sacerdotes, diáconos,
vida consagrada, seminaristas, movimientos, asociaciones y fieles en
general; al regocijo que nos embarga y nos une más estrechamente
a tan fasto acontecimiento de nuestra Iglesia peregrina en la tierra,
Iglesia amadísima de Jesucristo, Iglesia fecundada por la sangre de
tantos mártires. Nuestra diócesis ha sido lastimada por la violencia
pero no desmaya en la oración pidiendo al Espíritu Santo derrame sus
dones y gozos en los corazones de todos y habiendo sido consagrada
al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María ellos
hagan caer lluvia de bendiciones sobre todo aquel que ama la paz y
desea el bien para su prójimo. ¡Felicidades joven Diócesis de Nuevo
Laredo con la certeza de que nuestro santo padre Francisco se goza de
lo que estamos viviendo al igual que quienes amamos a nuestra Iglesia
universal. Termino con el versículo 13 del salmo 30: “Así mi corazón
cantará sin callarse jamás, ¡Señor mi Dios, por siempre te alabaré!
Amén y amén.
María Luisa Brizuela Márquez.
· 13
Celebremos por
nuestros 8 nuevos
hermanos diáconos
permanentes
Aumenta a 16 el número de diáconos permanentes de
en nuestra comunidad diocesana.
C
rece el número de diáconos
permanentes en Nuevo Laredo,
ocho de ellos recibieron la ordenación
de manos del obispo Gustavo
Rodríguez Vega este pasado mes de
enero.
Fue en la Catedral del Espíritu
Santo, el lugar donde el presbiterio
y fieles de Nuevo Laredo fueron
testigos de la ordenación de la segunda
generación de diáconos permanentes,
cantidad con la cual aumenta a 16 los
servidores espirituales.
El rito inició con el llamado que
el formador Alejandro Arredondo
hizo a cada uno de los candidatos.
Ellos son: Benito Armendáriz
Martínez, Juan Hernández Alvarado,
Leobardo Soriano Vázquez, Mario
Andrés Hernández Manrique, Martín
Mendoza Rodríguez, Ricardo Salazar
Deándar, José Guillermo Gallegos
Nava y Jorge Alejandro Gómez
Romero.
Después de escuchar el mensaje
que les dirigió el obispo en esta
nueva encomienda, los ocho varones
se postraron ante el altar, en tanto de
rodillas todos los fieles y religiosos
rezaron la letanía.
Al concluir, se procedió a la
colocación de la dalmática y estola,
para posteriormente recibir de manos
del obispo el libro de los Evangelios.
Esta ordenación estuvo dentro del
marco del año jubilar por el 25
aniversario de esta iglesia particular.
“La virtud teóloga que durante este
2015 queremos subrayar en nuestra
diócesis es la caridad, ustedes que
hoy se ordenan deben tener siempre
presente que el diaconado nació en la
Iglesia ante todo para el ejercicio de
la caridad”, expresó el Obispo.
Comentó que los ocho nuevos
diáconos, al igual que los de la primera
generación serán enviados a los
sectores más necesitados de la ciudad.
“Esperamos que toda nuestra iglesia
fortalezca su caridad intensificando
su comunión, pero también saliendo
al encuentro de los necesitados.
Ustedes los nuevos diáconos irán
a los sectores más necesitados de
nuestra diócesis, donde servirán con
fraternidad a nuestros hermanas y
hermanos, pero espero que junto
con los otros diáconos ya ordenados
tendrán como grupo algunas muestras
ejemplares de caridad dentro de su
ministerio”, agregó. ■
14 · V I D A
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N U E VA
DESDE LA FE
El juego por la paz
Un signo de misericordia pudo más que una elocuente exhortación sobre el amor a la Iglesia. El Papa nos ha
vuelto a dar una lección: quien vive apartado de la Iglesia busca encontrar en ella signos de reconciliación más
que signos de condena.
Por PBRO. LEONARDO LÓPEZ
H
ace
pocos
meses
fueron
convocados por el Papa, antiguas
leyendas de futbol para la realización de
un partido amistoso, cuyas ganancias
serian destinadas para apoyar las
campañas en contra del hambre de
los niños. Uno de los encuentros más
esperados es el cómo recibiría el Papa
a Diego Armando Maradona, cuyas
fuertes críticas a la Iglesia y una vida,
digamos, poco ejemplar, son recordadas
por todos, y más aun por el Papa quien,
como argentino y aficionado al futbol.
Lejos de hacer reproches, el Papa lo
saludó efusivamente, le abrazó, y, cual
Rigo Tovar, le dijo “¡Oh que gusto
de volverte a ver!” (o algo parecido).
Maradona, sorprendido y conmovido
por el saludo, declaró poco después
a los periodistas con emoción que
con este Papa se podía hablar, de que
contara con su presencia en todas las
iniciativas a favor de los demás, y
reconoció que él se había apartado
de la Iglesia y no de Dios. Un signo
de misericordia pudo más que una
elocuente exhortación sobre el amor a
la Iglesia.
El Papa nos ha vuelto a dar una
lección: quien vive apartado de la
Iglesia busca encontrar en ella signos
de reconciliación más que signos
Las obras de misericordia se hacen presente con acciones que no pueden ni deben reducirse a
buenas intenciones y justificaciones estériles.
de condena que, aunque puedan ser
justificados, en la mayoría de los
casos, lejos de ayudar a la conversión,
la posponen o, en el peor de los casos,
la anulan.
¿Cómo podremos celebrar la
esperanza cristiana sin que esta no
venga acompañada de signos de
misericordia? Es conocido y ejemplar
el empeño de muchos de los sacerdotes
para preparar a sus fieles y darles una
debida instrucción, como también
lamentable que algunos de nosotros
no hemos sido capaces de ofrecer la
evangelización sin mostrar signos de
misericordia, presentes en nuestros
planes, pero poco en nuestras acciones,
pareciéndose muchos de nuestros
gestos no como los del padre que
recibe al hijo, sino como el hermano
que reprocha ambas conductas,
considerándolas poco dignas y justas.
Actitudes como estas no ayudan a
resplandecer la luz del Evangelio, sino
que la ensombrecen con razonamientos
que debilitan la esperanza.
No se trata de relativizar la
Evangelización, sino de impregnarla
de signos de reconciliación que
animen acercamiento con Dios. Eso
es lo que buscamos realizar en la
Pastoral Penitenciaria. No podemos
ni debemos caer en la fácil tentación
de pensar y juzgar a los presos con el
mismo criterio de un mundo mucho
más dispuesto a condenar que a salvar.
Las obras de misericordia se hacen
presente con acciones que no pueden ni
deben reducirse a buenas intenciones y
justificaciones estériles que, lejos de
demostrar nuestra fe con razonamientos
la debilitan. Parafraseando una frase del
sermón del monte: si hacemos por los
presos lo mismo que los no creyentes
¿cuál es nuestro mérito? Dejemos
las excusas para los que no toman en
serio el mensaje de Jesús. Hagamos
nuestras sus opciones, siendo nosotros
sacramentos de la esperanza. ■
FEBRERO 2015
V I D A N U E VA
· 15
Año de la Vida Consagrada
Jornada de la Vida Consagrada
Fecha: lunes 2 de febrero de 2015
Lugar: Catedral del Espíritu Santo
E
l 30 de noviembre, 2014, en
sintonía con la Iglesia universal,
aquí en Nuevo Laredo vivimos
la apertura del Año de la Vida
Consagrada con la misa solemne del
señor Gustavo y la consagración a los
Sagrados Corazones de los religiosos,
las religiosas y otras consagradas
presentes en la misa solemne en la
Catedral del Espíritu Santo.
A los pocos días, el miércoles,
diez de diciembre, los Claretianos, los
Hermanos Maristas, los Franciscanos,
las Hermanas Catequistas Guadalupanas, las Mercedarias y otras congregaciones religiosas participamos en una
Marcha Guadalupana para celebrar a
la vida consagrada en su año. La peregrinación salió de la parroquia de Santo Niño y concluyó con la santa misa
presidida por el obispo Rodríguez en la
parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe.
Ahora en puerta tenemos otros
dos eventos para seguir celebrando
el Año de la Vida Consagrada: 1. la
Jornada de Vida Consagrada que se
celebrará aquí en Nuevo Laredo y, 2. El
Congreso Provincial que se celebrará
en Monterrey.
Horario:
4-6 p.m. Jornada de reflexión sobre el pasado, presente y futuro de la Vida
Consagrada en la Diócesis y la Iglesia. Invitados: sacerdotes, seminaristas y laicos
en general, además de religiosos/as y consagradas de nuestro instituto secular.
6:00 Santa Misa precedida por el Señor Gustavo Rodríguez
7:00 Convivio en el sótano de la Catedral. Todos están invitados a compartir el
refrigerio.
Congreso Provincial
Tema: “La Dimensión Profética de la Misión de la Iglesia”
Objetivo: “Los consagrados, junto con los obispos de la provincia, los presbíteros,
los diáconos los seminaristas y los laicos, reflexionan, oran y celebran su fe en
torno al carisma profético de la Iglesia para motivarse a hacer presente de manera
intensa en nuestro medio, el reino de la paz, de la justicia y del amor”.
Fecha: 14 al 16 de Marzo, 2015
Invitados: agentes de pastoral en las ocho diócesis de la Provincia, o sea, los
laicos comprometidos con el Señor, sacerdotes, diáconos, seminaristas y todos
los consagrados y consagradas. ¡Se espera la participación de dos mil personas!
Este evento celebra el don profético de la Iglesia que todos tenemos y que los
consagrados viven como nota esencial de su vocación.
Hospedaje: se va a proveer hospedaje en conventos, colegios y hogares en
Monterrey.
Transporte: se está organizando transporte en común para los que lo
necesitan. Iremos en camiones desde Nuevo Laredo.
Precio: habrá una cuota pequeña para cubrir el costo del camión y las
comidas.
Celebremos con los frailes
y las monjas, con las hermanas y
hermanos educadores, celebremos
con las servidoras de las prostitutas y
los encarcelados, celebremos con los
misioneros y con las contemplativas
el hecho de que Dios vive y opera
en Nuevo Laredo por medio todos
ellos. Como dice el papa Francisco
en su carta abriendo formalmente este
año: “¿Que sería la Iglesia sin san
Benito y san Basilio, san Agustín y
san Bernardo, san Francisco y santo
Domingo, sin san Ignacio de Loyola
y santa Teresa de Ávila, santa Ángela
Merici y san Vicente de Paúl? La
lista sería casi infinita, hasta san Juan
Bosco, la beata Teresa de Calcuta.
El beato Pablo VI decía: “Sin este
signo concreto, la caridad que anima
la Iglesia entera correría el riesgo de
enfriarse, la paradoja salvífica del
Evangelio de perder garra, la “sal” de
la fe de disolverse en un mundo de
secularización”. ■
Lugar exacto en Monterrey: por determinarse.
Más información: la Comisión de Vida Consagrada de Nuevo Laredo:
[email protected] o bien contactar directamente a los
organizadores en Monterrey: congr[email protected] y www.facebook.
com/VidaConsagradaMTY
Antonio Anderson,
religioso y vicario para la Vida
Consagrada.
16 · V I D A
FEBRERO 2015
N U E VA
MISAS EN NUEVO LAREDO
DECANATO SANTO NIÑO
SAN ANTONIO DE PADUA
2 de Abril. No. 7931. Col. Buenavista.
710-03-56
7:00 a.m.9:00 a.m. 12:00 p.m. y 7:00 p.m.
DIOS PADRE PROVIDENTE
Calle Huasteca No. 1050. Col. Francisco Villa.
726-35-67
8:00 a.m. y 1:00 p.m.
LOS SAGRADOS CORAZONES
Perú No.3115. Col. Juárez
714-80-20
8 a.m. 10 a.m. 12 p.m. 2 p.m. 6:30 p.m.
RECTORÍA SAN PABLO
Lauro Del Villar s/n. Esq. con Arquitectos. Col.
Solidaridad No. 2.
459-53-86
12:00 p.m.
CUASI PARROQUIA SANTO TORIBIO ROMO
Río Lerma No. 78. Fraccionamiento Campanario.
736-73-88
7:00 p.m.
NTRA. SEÑORA DE SAN JUAN
José De Escandón No. 1119. Sector Centro.
712-17-47
7:30 a.m. 10 a.m. 12 p.m. y 7 p.m.
SAN PEDRO APÓSTOL
Zihuatanejo Sur No. 201. Col. La Joya.
710-09-55
7:00 a.m. 10:00 a.m. 12:00 p.m. y 7:00 p.m.
DECANATO ESPÍRITU SANTO
NUESTRA SEÑORA DE LA PAZ
Madero No. 2819. Sector Centro.
712-38-33
9:30 a.m. 11 a.m. 12 p.m. 6 p.m. y 7 p.m.
NTRA. SEÑORA DE LOS DOLORES
Medellin 7302. Col. del Maestro.
749-87-07
8:00 a.m. 10:00 a.m. 12:00 p.m. y 7:00 p.m.
NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN
Justo Sierra No. 1616. Col. Viveros.
714-52-57
9 a.m. 12 p.m. 2 p.m. y 7 p.m.
NTRA. SEÑORA DEL REFUGIO
Gral. Cedillo No. 9011. Col. Vol. y Trabajo III.
724-36-25
9:00 a.m. 10:30 a.m. y 7:00 p.m.
SAN MARTÍN DE PORRES
Tamaulipas No. 1910. Col. Guerrero.
714-15-86
7 a.m. 9:30 a.m. 12 p.m. y 7 p.m.
SANTA RITA DE CASSIA
Prometeo Esq. Boulevard Progreso No. 820.
Col. Reservas Territoriales.
727-09-81
6:30 a.m. 10:00 a.m. y 12:00 p.m.
PARROQUIA DEL SANTO NIÑO
Ocampo No. 209. Sector Centro.
Tel. 712-03-82
9 a.m. 12 p.m. y 6 p.m.
SAN JOSÉ
Canales No. 1001. Col. Victoria.
712-81-45
9:00 a.m. 11:00 a.m. y 7:00 p.m.
¿Dónde
hay...
Misa?
DIRECTORIO DE MISAS EN
NUEVO LAREDO
diocesisnuevolaredo.org/directorio/
Información de misas, párrocos,
direcciones, horarios de oficinas y
más.
SAN ANTONIO MA. CLARET
Malincheños y Fundadores. Col. Mier y Terán.
714-43-03
9:00 a.m. 11:00 a.m. 1:00 p.m. y 7:00 p.m.
SEMINARIO
Pino Suárez No. 1455. Col. Victoria.
712-24-09
10:00 a.m.
DECANATO GUADALUPE
NTRA. SEÑORA DE GUADALUPE
Canales No. 4750. Col. Hidalgo.
712-20-24
10:00 a.m. 12:00 p.m. y 7:00 p.m.
CRISTO REY
Pino Suárez No. 7407. Col. Buenavista.
710-00-64
8:00 a.m. 10:00 a.m. 12:00 p.m. y 7:00 p.m.
LA SANTÍSIMA TRINIDAD
Canales No. 5715. Col. Hidalgo.
712-50-23
7:00 a.m. 9:00 a.m. 11:00 a.m. y 7:00 p.m.
DECANATO SAN JOSÉ OBRERO
SAN JOSÉ OBRERO
Perú No. 5708. Col. Palacios.
710-92-01
8:00 a.m. 10:00 a.m y 6:00 p.m..
SAN GERARDO
Josefa Ortiz De Domínguez No. 2616. Col.
Mirador.
710-70-88
8:00 a.m. 10:00 a.m. 1:00 p.m. y 7:00 p.m.
NTRA. SRA. DE LA ENCARNACIÓN
Ave. Jesús Guajardo No. 1735. Col. A.
Villarreal G.
724-41-34
9:00 a.m. y 7:30 p.m.
SAN JUAN BOSCO
Privada 28A. No. 410. Entre Carlos Rojos y
Valdez Reyna. Col. Nueva Era.
724-47-44
8:00 a.m. 10:00 a.m. 3:00 p.m. y 7:00 p.m.
MARÍA AUXILIADORA
Día Del Trabajo No. 419. Col. Arnulfo Tejada
Lara.
131-21-30
8:00 a.m. 10:00 a.m. 12:00 p.m. y 7:30 p.m.
CATEDRAL DEL ESPÍRITU SANTO
Veracruz No. 2531. Col. Madero.
711-56-00
10 a.m.11:30 a.m. 1 p.m. 3:30 p.m. 6 p.m. y 7 p.m.
LA SAGRADA FAMILIA
Veracruz No. 3515. Col. Jardín.
714-14-95
10:30 a.m. 12:00 p.m. 6:00 p.m. y 7:00 p.m.
SAN FRANCISCO DE ASÍS
Lincoln No. 4412. Col. San Rafael.
10:00 a.m. 12:00 p.m. 7:00 p.m. (en horario de
invierno la de 7 p.m. pasa a 5 p.m.)
LA SANTA CRUZ
Ayuntamiento Sur No. 44. Col. Infonavit.
714-77-60
8:00 a.m. 10:00 a.m. 12:00 p.m. y 6:30 p.m.
RECTORÍA CORPUS CHRISTI
J.J. Austin No. 10B. Col. Fundadores No. 2.
10:00 a.m. 5:00 p.m. (hasta mayo).
SAN ISIDRO LABRADOR
Díaz Ordaz No. 5935. Col. Concordia.
717-14-65
10:30 a.m. y 6:00 p.m.
SAN JUDAS TADEO
Prol. Guerrero No. 7821. Col. Benito Juárez.
Fovissste.
717-14-00
10:00 a.m. 1:00 p.m. 3:00 p.m. y 7:00 p.m.
SAN FELIPE DE JESÚS
Coahuila No. 422. Col. Enrique Cárdenas Glz.
718-01-44
9:00 a.m. 11:30 a.m. y 7:00 p.m.
CUASI PARROQUIA SAN JUAN DIEGO
Tulipan No. 315. Col. Primavera Km 14.
10 a.m. 1 p.m.
NUESTRA SEÑORA DE LA LUZ
Sierra De California No. 202.Fraccionamiento
Colinas Del Sur.
718-05-11
10:00 a.m. 12:00 p.m. 2:00 p.m. y 6:00 p.m.

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