Tamaulipas: la construcción del silencio

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Tamaulipas: la construcción del silencio
Tamaulipas: la
construcción del
silencio
*Cronología
Febrero de 2015
Martha Olivia López Medellín
ÍNDICE
Página
Introducción
3
Contexto
7
PRIMERA PARTE:
De la censura al silencio
En los setenta, todos sabían qué hacer
9
Los ochentas: De Cártel de Matamoros a Cártel del Golfo
12
1986, comienzan los ataques a periodistas y editores
14
Norma, la primera asesinada en el país
16
1990: El reacomodo de los grupos
21
2000: Asesinan a 2 periodistas
25
2001 Fallecen Juan N. Guerra y Agapito González
27
2001 Asesinan a subdirector de vespertino
28
El primero en Miguel Alemán
30
La detención de Osiel
31
Contradicciones en el caso Mora
32
“Se les pasó la mano” con Arratia
36
Lupita “serás la siguiente”
38
Ejecutan a jefe de redacción
40
Balacean a conductor de radio
41
Uno de Camargo
43
El misterioso suicidio
44
“Fue la diabetes”…Jorge Rábago
46
San Fernando: Más que 72
50
La muerte de Tony y del reportero Guajardo
52
1
Censura y muerte en las redes sociales
54
¿Dónde está Zane?
57
2013 y 2014, dos muertes más
58
¿Y el cuerpo de Felina?
60
SEGUNDA PARTE:
Cronología de las agresiones (2010-2014)
Agresiones a periodistas y medios
63
Secuestrados y expulsados de Reynosa
65
Desaparecen tres, vuelve uno
67
Sedena los golpea por reportear
70
Ataques a Televisora
72
Coche bomba por hablar de migrantes
73
Secuestrado y desplazado al DF
75
Atentado contra periódico victorense
76
Regresan ataques a Televisa
77
Balazos y luego autocensura
78
Resistirse al silencio
79
Contra Televisa Matamoros
81
Conclusiones
82
TERCERA PARTE:
Repaso hemerográfico
Documentación de 1986 a 2015
85
2
INTRODUCCIÓN
El silencio en los medios en la frontera entre México y Estados Unidos se
construyó a partir de los años setenta del siglo pasado con la complicidad de las
policías y la inacción de los gobernadores, alcaldes y presidentes de la República
en turno.
En Matamoros, Tamaulipas controlaban la ciudad y una gran parte de la
entidad dos caciques: Juan Nepomuceno Guerra Cárdenas, contrabandista y
después narcotraficante y Agapito González Cavazos, obrero y líder sindical
(ambos de la mano y con la bendición del Partido Revolucionario Institucional).
En la década de los años ochenta, la situación geográfica de Tamaulipas
fue propicia para el auge del narcotráfico y el tráfico de migrantes; y aunque los
fronterizos percibían la violencia como un fenómeno natural, sabían que esa
“normalidad” se circunscribía a un grupo, el de los pistoleros y matones que
trabajaban para “la gente”, nunca para el resto de los ciudadanos.
Ejemplo de ello eran los “polleros” o “coyotes” que cruzaban con un
neumático inflado el río Bravo a tamaulipecos y oriundos de otras entidades y
países como El Salvador, Nicaragua y Honduras; su labor era aceptada o al
menos simulada, porque no había controles ni cobro de cuotas, o bien, todos
“trabajaban” en paz.
El narcotráfico y las pugnas entre los pistoleros de Juan N. Guerra se hacen
notorios cuando envejece y empieza a buscar a su sucesor, y en el plano
operativo llega su sobrino Juan García Ábrego, quien se enfrenta a la “vieja
guardia” encabezada por el pistolero Casimiro El Cacho Espinoza Campos, es así
como a inicios de la década de los ochenta se dan los primeros enfrentamientos
públicos con las primeras ejecuciones y muertes masivas.
3
Respecto a los periodistas, los poderes fácticos han actuado como
controladores con los medios de comunicación durante décadas, aunque las
señales y el lenguaje eran tersos (plata o plomo, donde los grupos criminales
daban privilegios y algunos dólares mensuales a los reporteros para controlarlos),
sin embargo a partir de la década de los noventa esta situación cambió a plomo o
plomo (que se traduce en: escribes lo que te ordenamos o te golpeamos y/o
matamos), con la estructura y organización de los cárteles por la lucha cruenta por
los territorios y el poder.
En los noventa llega el silencio a los medios de comunicación. El miedo a
investigar y difundir ciertos hechos aumentó cuando se registran los primeros
ataques y asesinatos a periodistas y las investigaciones no avanzan y quedan en
el olvido: los mensajeros se quedaron sin garantías ni protección del Estado ni de
los dueños de los medios.
Los jefes del crimen organizado empezaron a tomar el control de las
coberturas informativas, primero cambiando los nombres y lugares de los
asesinatos de enemigos y adversarios (hasta el año 2000), hasta llegar a definir y
enviar órdenes de trabajo y boletines de prensa muy específicos a las redacciones
de los periódicos, estaciones de radio y televisión, (a partir del 2009 y hasta la
actualidad).
Uno de los casos más graves de censura se registró en el año 2010 con el
hallazgo de las fosas clandestinas de migrantes en San Fernando (con más de
220 cuerpos) donde Los Zetas amenazaron a los periodistas del centro de la
entidad con secuestrar y matar a quien se atreviera a difundir los hechos. Y la
noticia no se publicó casi en ningún medio regional, sólo la empresa Televisa de
Ciudad Victoria reprodujo el noticiero nacional donde daban cuenta de ello, y la
“osadía”, provocó que tres días después un coche bomba explotara frente a sus
instalaciones.
Desde el 2009 y el 2010, la autora de esta cronología contactó a medios y
periodistas de la capital del país para denunciar esta situación, escribió y acudió a
4
foros de libertad de expresión para exponer lo que acontecía en Tamaulipas.
Desafortunadamente sólo a los corresponsales extranjeros les interesó el tema,
como
lo
detallaron
en
su
momento
Jo
Tuckman
en
The
Guardian
(http://bit.ly/1AmOQHx) y Mike O´Connor, representante del CPJ (http://bit.ly/1FvwGaR), y a
Marta Durán en febrero del 2014 (http://bit.ly/1endGZb).
El silencio de Tamaulipas también se construyó con la indiferencia de los
medios que se editan en otras partes del país y en especial los del Distrito
Federal, por la falta de investigación y profundización de lo que estaba
aconteciendo en el noreste de México. Se informaba de los hechos, de manera
superficial; se hablaba de las balaceras, fosas y los muertos (generalmente
tomados de las redes sociales como Facebook y Twitter), sin informar de lo que
estaba aconteciendo a los trabajadores de la información.
El papel del gobierno en sus diferentes niveles: federal, estatal y municipal
fue el de ser omiso ante lo que pasaba en los medios y las presiones del crimen
organizado; un ejemplo son las nulas investigaciones y la políticas de “oídos
sordos” ante las demandas de la CNDH, por ejemplo, en el caso del doble
homicidio de Norma Moreno y Ernesto Flores, o de Roberto Mora García, donde
no se investiga ni se atienden las recomendaciones oficiales. Y cada hecho
documentado nos reitera la indolencia de un Estado para atender la libertad de
expresión.
Este reporte se basa en la experiencia personal de la autora (oriunda de
Matamoros, Tamaulipas) archivo personal y estadístico, así como entrevistas a
periodistas, compañeros y amigos de los fallecidos. Por seguridad, sus nombres
han sido cambiados. En algunos casos se cuenta con una mínima información
porque el crimen organizado persigue, hostiga e impide que se difunda. A los
familiares se les vigila y amenaza hasta en el sepelio de las víctimas y no se
permite que se informe de su muerte o se publiquen esquelas o palabras de
condolencia; hacen excepciones cuando los presuntos asesinos son de bandos
rivales.
5
Se incluye en este recuento un repaso hemerográfico de las noticias
publicadas de muerte de periodistas desde 1986 al 2014. La metodología
empleada fue la
contar cronológicamente los hechos, a la sazón, de los
movimientos al interior de los grupos del crimen organizado, para comprender el
contexto histórico en que se registran los ataques a la libertad de expresión.
6
Contexto
Hasta mediados del 2009, los ciudadanos de Tamaulipas circulaban
libremente por su estado. Recorrían por carretera hasta 320 kilómetros de Ciudad
Victoria, la capital, a Reynosa y Matamoros, frontera con los Estados Unidos, a
cualquier hora del día y la noche, en cualquier temporada del año.
A finales del 2009 la vida cambió: El Cártel del Golfo se enfrentó con sus
otrora aliados Los Zetas.
A partir de ese momento las reglas cambiaron para los ciudadanos y los
medios de comunicación. Si antes el manejo y el trato eran de una coerción
civilizada, donde se utilizaba el clásico “plata o plomo” después mutó al “plomo o
plomo”.
En el presente reporte se hace el recuento de 23 asesinatos de periodistas
en Tamaulipas en el periodo 1986-2014. A partir de ese año se registran los
casos más graves en contra de los medios. A nivel local la información sobre los
ataques y homicidios es sesgada o nula. La mayoría de las investigaciones nunca
avanzaron.
Las estadísticas de las víctimas son: Cinco mujeres y 18 hombres.
Lo
interesantes es su procedencia: siete de Nuevo Laredo (bastión de nadie); siete de
Matamoros (cuna del Cartel del Golfo); cinco de Reynosa, (área disputada entre
los Zetas y el Cartel del Golfo); dos de Ciudad Victoria, (área controlado por los
Zetas). Dos casos son de Miguel Alemán y de Camargo. Casi todos (salvo Ciudad
Victoria, son frontera con los Estados Unidos). Los desaparecidos son cuatro1.
1
Recuento de la información recopilada por la autora del reporte basada en la cronología de los hechos.
7
PRIMERA PARTE:
De la censura al silencio
8
En los setenta, todos sabían qué hacer
Eduardo González tiene poco más de 70 años y casi cinco décadas de ser
reportero. Cuando comenzó su carrera, la principal preocupación para la
comunidad tanto de Tamaulipas como los de Estados Unidos era la Guerra de
Vietnam.
En la frontera entre Matamoros, Tamaulipas y Brownsville, Texas, ese era el tema
de mayor pesar entre los mexicanos y sus parientes que vivían del “otro lado”, ya
que eran los primeros en ser enlistados en las filas del ejército norteamericano.
En la ciudad, sin embargo, dos personajes influían notoriamente: Juan
Nepomuceno Guerra Cárdenas, quien se identificaba como un “prominente
agricultor” y Agapito González Cavazos, líder del Sindicato de Jornaleros y
Obreros Industriales de la Industria Maquiladora (SJOIIM).
Juan N. Guerra trabajaba con sus hermanos Arturo y Roberto e hicieron su fortuna
en los veintes con el contrabando de alcohol hacia los Estados Unidos por el Río
Bravo, durante la “ley seca” de aquel país.
El nombre de Don Juan imponía miedo y respeto. Se decía, pero no hay pruebas
que en abril de 1960 mató al Comandante aduanal Octavio Villa Coss, hijo del
revolucionario Francisco Villa en el bar “Piedras Negras”. Uno de los hombres de
Guerra apodado “La Máquina” se declaró culpable.
Otro rumor es que años antes había asesinado a su esposa, la actriz Gloria
Landeros, en un ataque de celos, cuando ella platicaba con el famoso cómico
Adalberto Martínez “Resorte”, aun en esos años, ese caso fue eliminado de los
9
archivos judiciales y de las hemerotecas de los medios. Solo se encontró en el
New York Times2.
---
El otro destacado personaje en la frontera era Agapito González Cavazos, líder del
Sindicato de Jornaleros y Obreros Industriales de la Industria Maquiladora
(SJOIIM), quien logró negociar un contrato colectivo para sus casi 40 mil afiliados
(un 80 por ciento mujeres), de 40 horas a la semana con pago de 56, hecho
inédito que le valió el liderazgo sindical y moral. A cambio los y las afiliadas al
SJOIM debían aportar un 4% de su salario en cuotas.
En 1975, uno de los lugartenientes de Juan N. Guerra, Casimiro “El Cacho”
Espinoza Campos, asesinó en una cantina a plena luz del día a Rubén Galván
Bochas, quien se había burlado de la forma de hablar del pistolero. El abogado
defensor de “El Cacho” fue el abogado Agapito González Benavides, hijo del líder
del SJOIM.
Entrevistado para este reporte, el profesor Andrés Cuéllar Cuéllar refiere que “sin
exagerar creo que cada matamorense le ha tocado estar en medio de un hecho
violento en los últimos seis años “los soldados que llegan a las tres de la mañana
para despertarte y preguntarte de quien era el carro que estaba en una esquina; y
ellos mismos acusando a los: “que se me hace que tú eres zeta o tal cual; los
sacan a golpes, los hincan e interrogan y luego les quitan dinero, cada vez son
más corruptos”. 3
Para el ex presidente de la Sociedad de Historia y Geografía de Matamoros, cada
vez es más usada la frase de “qué falta nos hacen don Juan”.
2
Dillon, S. (9 de febrero, 1996). Matamoros Journal; Canaries Sing in Mexico, but uncle Juan Will Not. The
New York Times.
3
A. Cuéllar, historiador, entrevista personal, 21 de octubre de 2014.
10
-¿Por qué?
-Sucede que cuando Juan N. Guerra desempeñaba un papel importante en la
ciudad, en los años setenta y ochenta del siglo pasado hasta su muerte, junto con
Agapito González Cavazos, eran una especie de Suprema Corte de Justicia, los
únicos que te podía resolver cuando había un problema fuerte.
En el ámbito periodístico, había cierta tranquilidad cuando cubrías la fuente
policiaca –refiere el ex reportero Eduardo González: “todos sabíamos qué hacer:
los narcotraficantes, los reporteros y los jefes de información o directores”4.
-¿Cómo actuaban los narcotraficantes con los periodistas?
-“Con respeto, con mucho respeto, se llevaban al que no hacía caso, pero para
platicar con él, sin golpes ni nada; aunque no hablaba a lo tonto, siempre hacían lo
que decían, pero nadie se metía con ellos”
-¿Había ciertas reglas al momento de reportear y escribir?
-Si detenían a alguno de los pistoleros de don Juan, nos hablaban a los reporteros
y editores para que les “echáramos una mano”; si el arrestado se llamaba Ramiro
García, escribías Ramiro Pérez y se acabó, era muy fácil, todo en paz, porque
sabías que si no te metías con ellos, ellos tampoco lo hacían con los periodistas ni
con el resto de los ciudadanos.
“Ahora es dificilísimo, porque aún dispuesto de seguir al ritmo que ellos marcan,
se raja el que te dio las instrucciones; hubo un caso de un tipo de poca monta que
controlaba el asunto de la información, dio luz verde para que se publicara una
nota y salió en todos los periódicos, en cambio le dieron la tabliza a uno de los
reporteros que por qué había puesto mal un titular; lo amarraron y lastimaron
gravemente las rodillas”, señala.
4
E. González (Seudónimo), entrevista personal, 20 de octubre de 2014.
11
Los ochenta: De Cártel de Matamoros a Cártel del Golfo
En los años ochenta se dio la migración del contrabando al narcotráfico y el grupo
de Juan N. Guerra comenzó a tejer sus redes. En esta ciudad de apenas 250 mil
habitantes, se comenzó a hablar del "Cartel de Matamoros", antecesor del "Cartel
del Golfo". Los dirigentes fueron dos sobrinos de Don Juan: Francisco Guerra y
Juan García Ábrego, éste último considerado el jefe operativo5
Enrique Villarreal6 , ex editor en uno de los dos diarios recuerda que los ochenta
transcurrían con relativa calma, hasta que comenzaron a tener diferencias
personales García Ábrego y uno de los lugartenientes del grupo, Casimiro El
Cacho Espinoza Campos.
En 1984 las discusiones subieron de tono y García Ábrego le pide a Óscar López
Olivares (ex pistolero, luego testigo protegido del FBI) tenderle una trampa a El
Cacho, fue herido de bala y alcanzó a llegar a su casa, enfrente se ubicaba la
Clínica
Raya y fue atendido de inmediato.
El 17 de mayo, dos días después del primer intento por matar a El Cacho, un
grupo
de hombres armados llega a la clínica y asesina a nueve personas que se
encontraban hospitalizadas, “El Cacho” logró huir mal herido a un nosocomio de
Monterrey, donde días después pereció.
Villarreal señala que este hecho marcó a Matamoros como una frontera violenta,
derivado de las pugnas en un mismo grupo del crimen organizado.
5
6
Castillo G. (2003, 15 de marzo). La historia del Cártel del Golfo. La Jornada, p.7
E. Villarreal, (Seudónimo) entrevista personal, el 21 de octubre de 2014.
12
A raíz de este hecho violento en la Clínica Raya, afirma el periodista, “García
Ábrego ordenaba las ejecuciones y secuestros de sus enemigos y adversarios los
días 17 de cada mes”.
Y es también en el periodo 1983-1986 cuando asume la presidencia municipal de
Matamoros, Jesús Roberto Guerra Velasco, en cuyos datos curriculares se lee
que
cursó estudios hasta la preparatoria en una academia militar de San Antonio
Texas
y un año en la Escuela libre de Derecho de la Ciudad de México; es sobrino de
Juan N. Guerra.
En este mismo año, las organizaciones defensoras de periodistas documentan
escuetamente una muerte de un periodista en Reynosa, Francisco Saldívar,
aunque no existen registros en los archivos de los diarios de la frontera.
13
1986, comienzan los ataques a periodistas y editores
El manejo entre el crimen organizado y la prensa no tuvo grandes cambios en las
décadas de los años setenta y ochenta del siglo pasado, en 1986 se acabaron las
amenazas y se llegó al asesinato directo y sin aviso. En varios casos a la luz del
día.
El 17 de junio de 1986 Jorge Brenes Araya era médico y editor de los periódicos El
Río y Frontera de los municipios de Río Bravo y Reynosa, de origen
sudamericano, ampliamente conocido en Reynosa. De su muerte los periódicos
indicaron que fue “arteramente asesinado de cuatro balazos en el interior de su
domicilio por un asesino a sueldo, en lo que evidentemente se trata de una
venganza perpetrada por uno de los muchos enemigos que tenía y que se ganó a
pulso por su desmedida ambición de poder”7.
Como datos agregan que el asesino y un cómplice huyeron en una motocicleta
color negra. El galeno ya había escapado a más de tres atentados y cuando
menos había recibido media docena de amenazas.
Era propietario de dos clínicas hospitales en Reynosa y Río Bravo, así como
dueño de la Universidad México Americana del Norte, UMAN, con la que –
subrayan las versiones- entabló una acérrima lucha de poder a poder contra la
Universidad Valle del Bravo, propiedad de Juan Gastélum.
Fue director del ISSSTE en Reynosa y propietario en sociedad del periódico
Prensa de Reynosa. Al momento de su muerte era dueño de los periódicos El Río
y Frontera de Río Bravo y Reynosa, respectivamente.
7
Garay, M.(1986, 18 de junio). Mataron a balazos al propietario de los periódicos Río y Frontera, ayer. El
Bravo de Matamoros, primera sección, p.12.
14
Un día después, los medios informaron que “el gavillero reconocido Sergio
Catarino Paz Echartea, apodado ´Cata´ ex guardia del entonces gobernador
Enrique Cárdenas González fue detenido como responsable material del
homicidio, junto con dos personas más.
Pese a la movilización policiaca, "lamentablemente por donde quiera que le
muevan las autoridades policíacas, se interponen intereses sumamente poderosos
de tal manera que los investigadores se están moviendo con mucha cautela o bien
con mucho temor". Estuvieron a cargo de las investigaciones el director de la
Policía Judicial del Estado, Jesús Pérez Güemez y el enviado de la Procuraduría
de Justicia, Porfirio Castillo8.
8
Periódico El Bravo. (1986, 19 de junio). Cayó el principal responsable del asesinato del editor de periódicos.
Primera sección, p-7.
15
Norma, la primera asesinada en el país
Un hecho que cimbró a la sociedad en general y a los medios de comunicación en
particular fue la muerte de Norma Alicia Moreno Figueroa, de 24 años, por ser la
primera mujer periodista en México que fue asesinada en el cumplimiento de su
labor informativa.
Norma escribía su columna política “Buscando Caminos” donde denunciaba la
corrupción y malversación de fondos en el ayuntamiento de Matamoros,
encabezado por Jesús Roberto Guerra, sobrino de Juan N. Guerra. “Los crímenes
se atribuyeron al entonces alcalde Jesús Roberto Guerra Velasco, con la
complicidad de la Policía Judicial del Estado”, señaló en su momento, Arturo Solís
Gómez, presidente del Centro de Estudios Fronterizos y de Promoción de los
Derechos Humanos AC, con sede en Reynosa9.
Para Laura Cavazos una periodista retirada, los hechos que narraba Norma “eran
reales, evidentes aunque sin mucho sustento; daba la impresión de que su editor y
director del vespertino “El Popular”, sacaba provecho económico de sus
colaboraciones”10.
Añade que una semana antes del homicidio, en las principales calles del centro de
Matamoros (incluida la casa de los padres de la periodista), en las rutas habituales
que tomaba Norma para trabajar, había decenas de panfletos pegados en la pared
con una foto de ella donde señalaba “Tenga usted cuidado ella es una mujer que
se dice periodista, escribe mentiras y le gusta andar con mujeres, es una
lesbiana”.
9
Solís Gómez, A. (2006). Aníbal Pérez Vargas o 19 años después. Consultado el 30 de noviembre de 2014
del sitio web Enlineadirecta.Info archivado en http://bit.ly/1DyHIrZ
10
Cavazos L, (Seudónimo).Entrevista personal, el 20 de octubre de 2014.
16
En ese momento –agrega la reportera Cavazos- se conoció que los panfletos
denigrantes fueron elaborados por orden del ayuntamiento, de la dirección de
Comunicación Social, aunque nadie pidió investigación al respecto “y lo que
supimos fue por parte de los empleados de la presidencia municipal”.
El 17 de julio de 1986, a las 7 de la mañana, hora en que habitualmente llegaban
al periódico, Norma Moreno y Ernesto Flores Torrijos no alcanzaron a salir de su
camioneta y fueron asesinados por dos hombres que se confundieron con los
corredores que acudían al Deportivo Bancario.
Los pistoleros esperaron a que llegaran para sacar sus metralletas de 9 y 45
milímetros: 24 tiros fueron para el editor de 48 años, la mitad para la joven
reportera. Ambos con el tiro de gracia en la cabeza.
Flores Torrijos manejaba su camioneta una Ford Bronco y Norma iba en el lugar
del copiloto. Al estacionarse los dos sujetos se acercaron y los mataron en la calle
Vizcaya y Tipo A, de la colonia Bancaria11.
A unos 600 metros de El Popular, vivía el jefe de Redacción, David López del Cid;
antes de su arribo a El Popular, Ernesto y Norma alzaron la mano en señal de
saludo a David quien iba saliendo de su casa y fue él, el último que los vio con
vida.
Con este hecho, (Del tres de junio al 17 de julio de 1986) se contabilizaron tres
agravios contra comunicadores: la primera semana de junio fue balaceada la casa
del periodista Carlos F. Salinas, aunque él se encontraba ausente; el 17 de junio
fue asesinado en Reynosa el editor Jorge Brenes Araya y un mes después, las
muertes de Ernesto y Norma.
11
Mascorro, L. (1986, 18 de julio). No hay pistas aún de los asesinos de los periodistas. La Opinión, sección C,
p.1.
17
El gobernador Emilio Martínez Manautou condenó el doble homicidio y ordenó que
un grupo especializado de la Procuraduría de Justicia y de la Policía Judicial del
Estado se abocara a la averiguación de los hechos12.
"Lo siento" expresó el alcalde Jesús Roberto Guerra Velasco luego de informar
que se comunicó con el procurador de Justicia, Felipe A. Flores Leal y le dio a
conocer el acuerdo de cabildo que condenó los hechos. El edil se encontraba en
los Estados Unidos el día de los hechos, a pregunta de los reporteros acerca del
móvil de los homicidios se negó a opinar "porque sería entrar en especulaciones".
(El Bravo, p-1. Op.cit, 18 de julio 1986)
"No nos cabe más remedio que pensar que personas muy poderosas se sienten
afectadas con la labor de los periodistas, es muy triste la forma de que se valen
para acabar con las voces disidentes", dijo Andrés Cuéllar, presidente de la
Sociedad de Historia. "con todos los defectos que hayan tenido, ambos no
merecían la muerte, y además la experiencia nos dice que no podemos tener
confianza en los responsables de impartir justicia, ellos se mueven por consigna y
por dinero". (El Bravo, p-1. Op.cit, 18 de julio 1986)
Luego de realizar un plantón frente a la Presidencia Municipal, las dos
asociaciones de periodistas solicitaron al presidente de la República, Miguel de la
Madrid Hurtado su intervención para que investigara los hechos.
Al reunirse con las organizaciones gremiales, el procurador de Justicia del Estado,
Felipe Flores García dijo que "no hay crimen perfecto, ni en el ánimo de las
autoridades de justicia está la palabra impunidad"13.
12
Periódico El Bravo de Matamoros. (1986, 18 de julio). Periodistas exigen esclarecimiento del doble crimen.
Segunda sección, p-1.
13
Periódico El Bravo de Matamoros. (1986, 18 de julio). No hay crimen perfecto ni en el ánimo de las
autoridades de justicia está la palabra impunidad. Comunicado oficial. Segunda sección, p-1.
18
Casi cinco años después, el 18 de junio de 1991, la Comisión Nacional de los
Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación, la 52/1991, al gobernador
de Tamaulipas Américo Villarreal Guerra, donde le solicita que instruya al
Procurador General de Justicia del Estado para que concluya el procedimiento de
reposición del expediente de la Averiguación Previa número 430/986, iniciada el
17 de julio de 1986.
El documento indica que “se ordene a la Policía Judicial que inicie o reinicie su
investigación del doble homicidio y rinda al Ministerio Público un informe
relacionado con el caso, procure la identidad del o los presuntos responsables y
ponga a su disposición las pruebas relacionadas que hubiere podido obtener;
además de que se ejercite acción penal contra quien o quienes resulten
responsables”14.
En la investigación de la CNDH para emitir la recomendación indica varias
irregularidades como por ejemplo que hasta el 10 de abril de 1987, es decir, casi
nueve meses después de los hechos, el agente del Ministerio Público, Octavio
Singlaterry Sánchez, giró el oficio número 593/987 al Director de la Policía Judicial
para que rindiera un informe respecto de la investigación del doble homicidio.
Otra anomalía fue que a pesar de las solicitudes de información de la CNDH,
hasta el seis de noviembre de 1990, la Procuraduría de Justicia informó que la
indagatoria de los crímenes fue destruida en un incendio originado en el reclusorio
el 30 de agosto de 1990 y que se encontraba en proceso de reposición y hasta el
ocho de enero de 1991 no se había hecho nada.
El texto de la Recomendación puntualiza que “Resulta claro que en un hecho tan
notoriamente importante y contando con un plazo tan largo, no ha habido, por
quienes tienen el deber jurídico de conducirla hasta sus últimas consecuencias, la
14
Comisión Nacional de los Derechos Humanos (1991). Recomendación 52/1991 al gobernador de
Tamaulipas, Américo Villarreal Guerra. Caso: Ernesto Flores Torrijos y Norma Alicia Moreno Figueroa. 18 de
junio de 1991.
19
voluntad necesaria para llegar al total esclarecimiento de los hechos y la
consignación de los mismos al órgano jurisdiccional competente. Tal dilación
constituye una clara denegación de justicia que ofende y causa agravio a la
sociedad. En el caso, el principio de la justicia pronta y expedita se va olvidando al
paso de los años”. (CNDH, Recomendación 52/1991.Op.cit, 18 de junio,1991)
La respuesta del gobierno de Tamaulipas fue el silencio, porque no hubo
respuesta oficial al llamado de la CNDH.
20
1990: El reacomodo de los grupos
La característica distintiva de los 23 homicidios de periodistas tamaulipecos en el
periodo 1986-2014 es que en ninguno se investigó a profundidad y los resultados
no se hicieron públicos, ni hubo seguimiento, después de una semana de
acontecido el hecho. En los periódicos, la mayoría de la información se difundió en
las páginas policiacas15.
Tal es el caso del corresponsal de “El Nacional” Roberto Azúa Camacho, quien fue
encontrado muerto el tres de mayo de 1990 de un balazo en la cabeza, con los
ojos vendados, en el interior de su domicilio en la colonia Ribereña de Reynosa.
El agente del Ministerio Público, Eduardo Rodríguez Masso, precisó que el
hallazgo se efectuó luego de que los vecinos le notificaron a la policía de la
esencia de un fétido olor que salía de un departamento.
Los vecinos dijeron que sólo tenían conocimiento de que dicho departamento era
ocupado ocasionalmente por un periodista, sin embargo desconocían su identidad.
Agentes de la Policía Judicial del Estado determinaron que el occiso habitaba
también en Tampico.
Su esposa María del Pilar Ávila dijo que el reportero se había especializado en
cubrir información de la Procuraduría General de la República, relacionada con el
narcotráfico y desde el 27 de abril había salido del puerto rumbo a Reynosa a
recoger unos datos.
15
Recuento personal de la información recopilada por la autora, basada en la cronología de los hechos.
21
El comandante de la Policía Judicial del Estado, Salvador Puig Canales, informó
que el periodista tenía más de una semana de haber sido asesinado y que por la
forma en que se suscitó el hecho, “presumió nexos con el narcotráfico”16.
“Una característica de la víctima, es que había sido integrante de la Policía Judicial
del Estado, y estaba destacamentado en Matamoros. Por si no fuera suficiente,
Azúa fue empleado de David Cárdenas Rueda y Jorge Brenes Araya, el segundo,
editor del periódico “El Río”. Hay un dato más: estos dos últimos fueron
asesinados el mismo día: el 17 de junio de 1986; el primero en Veracruz, Veracruz
y el segundo en Reynosa”, señaló el defensor de Derechos Humanos, Arturo Solís
Gómez17.
Para los reporteros policiacos entrevistados en Reynosa, lo que llamó la atención
del homicidio de Azúa Camacho, fue que la Procuraduría General de Justicia de
Tamaulipas, se interesara poco por las investigaciones y diera por concluido el
caso.
………….
En lo que respecta a los grupos del crimen organizado y las pugnas al interior del
penal de Matamoros dio como resultado que el 17 de mayo de 1991 fueron
asesinados 18 reclusos; se disputaban el control de la droga el narcotraficante
Oliverio Chávez Araujo, llamado “zar de la cocaína” (adentro) y Juan García
Ábrego (afuera) 18.
Chávez Araujo enviaba comunicados y textos a los medios de comunicación para
hacer denunciar diversas, por ejemplo el 5 de mayo de 1991 escribió que los
16
Periódico La Opinión de Matamoros. (1990, 5 de mayo). En estado de putrefacción encuentran a
periodista. Segunda sección, p-1.
17
Solís Gómez, A. (2006). Aníbal Pérez Vargas o 19 años después. Consultado el 30 de noviembre de 2014
del sitio web Enlineadirecta.Info archivado en http://bit.ly/1DyHIrZ
18
López, M. Entrevista de radio difundida en Grupo Estrella (XEAM) el 5 de mayo de 1991.
22
agentes de la Policía Judicial Federal (que dependían de la Procuraduría General
de la República (PGR), “trabajan para el Cártel de Matamoros, he vencido a todos
los cárteles, pero con el de la charola no he podido”19.
Meses más tarde, el 20 de octubre de 1991, la PGR detuvo a Juan N. Guerra (de
77 años) junto con más de 100 personas cuando presenciaban una carrera de
caballos clandestina, que era común en su rancho El Tahuachal; por su avanzada
edad fue internado en un hospital de Matamoros y las autoridades solo pudieron
acusarlo del delito de evasión fiscal por la maquinaria agrícola que poseía en su
predio; de acuerdo a los agentes investigadores “no había más que perseguir”20.
El arresto momentáneo de Juan N. Guerra sería el preámbulo para que años más
tarde, el 13 de enero de 1996 fuera detenido su sobrino Juan García Ábrego, líder
del Cártel del Golfo (CDG). Tras el hecho se revelaron las conexiones entre éste y
el hermano del ex presidente, Raúl Salinas de Gortari21.
En el CDG asume el control Salvador “Chava” Gómez y este grupo es considerado
como uno de los brazos operativos del cártel de Cali, Colombia. Dos años más
tarde, es ejecutado “Chava” Gómez y lo releva Osiel Cárdenas Guillén a quien le
imputan ese homicidio; a partir de ahí uno sus sobrenombres sería “El mata
amigos”22.
Cárdenas Guillén crea una escolta personal conformada por ex militares de élite,
del Ejército mexicano quienes se hacen llamar Los Zetas23.
19
López, M. Entrevista de radio. Op.Cit.
Redacción. Revista Proceso (26 de octubre de 1991). A los 77 años y en silla de ruedas (Versión
electrónica). http://bit.ly/1zrQzuL
20
21
Valdés, G. (2013,1 de septiembre) El nacimiento de un ejército criminal. Nexos. Obtenido el 8 de
septiembre de 2014 de http://www.nexos.com.mx/?p=15460
22
Islas, A. (2012, 18 de septiembre). Cártel del Golfo (I). Diario 24 Horas, p.9. http://www.24-horas.mx/cartel-
del-golfo-i/
23
Méndez, A. (2010, 8 de noviembre). Ejército, Armada y PF van tras El Coss, segundo heredero del cártel
del Golfo. La Jornada, http://www.jornada.unam.mx/2010/11/09/politica/009n1pol
23
En cuanto a los medios de comunicación en este periodo, en el mes de abril de
1999 fue asesinado el médico y editorialista de El Bravo de Matamoros, Mario
Morales Palacios.
Su muerte causó consternación porque pertenecía a una de las familias con más
dinero en la ciudad, tenían varias propiedades en ambos lados de la frontera, la
más conocida, una clínica médica de especialidades a unas cinco cuadras de la
presidencia municipal y la Plaza Principal.
De colaborar en temas relacionados con la salud, el galeno comenzó a escribir en
las páginas editoriales con información general y política, aunque con poca
trascendencia, su presencia e influencia fue más constante a partir de que fue
nombrado vocero de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) en la
frontera. “Los directivos de la UAT incluyendo a su rector Humberto Filizola Haces
(199-2002), han sido ligados al porrismo, a asesinatos y delitos como robo de
carros o narcotráfico”24.
En los últimos años, los reporteros y editores habían comenzado a notar cierta
cercanía de Morales Palacios con destacados integrantes del CDG con quienes se
reunía en algunos lugares públicos, el 15 de abril de 1999 fue asesinado de 10
balazos al salir de su casa, el médico “había sido señalado como publirrelacionista
del narcotraficante Juan García Abrego”25.
24
De la Redacción. (2002, 7 de septiembre) Ligados al “narco”, los directivos de la UAT. Revista Proceso.
Obtenido el 10 de septiembre del 2014. http://www.proceso.com.mx/?p=244709
25
De la Redacción. (2002, 7 de septiembre). Op.cit.
24
2000: Asesinan a 2 periodistas
En Reynosa, el siete de febrero del año 2000 fue encontrado el cadáver del
reportero Luis Roberto Cruz Martínez quien cubría la fuente política y policiaca en
la revista quincenal Multicosas, que se especializaba en denunciar actos de
corrupción y falta de transparencia del ayuntamiento de Reynosa, Tamaulipas;
encabezaba la alcaldía, el priísta Humberto Valdez Richaud.
La información del caso es escueta y sólo se conoce que el presunto asesino de
nombre Oscar Jiménez González fue detenido y posteriormente se escapó del
penal en circunstancias aún no aclaradas.
Meses más tarde, el nueve de abril del año 2000, en Matamoros se dio a conocer
la muerte del fotógrafo Pablo Pineda Gaucín,
del periódico La Opinión de
Matamoros.
El hallazgo del cuerpo lo hicieron los agentes de la Patrulla Fronteriza, en el predio
Los Indios, perteneciente a la ciudad de Harlingen, Texas. Su cuerpo tenía
señales de tortura y se le encontró un tiro en la cabeza.
“Los agentes habían visto dos personas que cruzaron el río Bravo con un bulto
envuelto en una sábana blanca. Según informes de prensa, el periodista había
recibido un disparo en la parte posterior de la cabeza con una pistola de 9 mm”,
afirma en su reporte el Comittee to Protect Journalists26.
26
Comittee to Protect Journalists (2000). Pablo Pineda, La Opinión April 9, 2000, in Matamoros, Mexico.
Obtenido el 20 de septiembre de 2014 http://bit.ly/1uSbK50.
25
Pineda tenía 38 años y cubría la fuente policíaca. Seis meses antes de su deceso,
un par de hombres pasaron por su vivienda y lanzaron varios balazos; la denuncia
fue hecha del conocimiento de la Policía Ministerial.
Reporteros entrevistados señalaron que el fotógrafo tuvo problemas y rencillas
personales con varios elementos de seguridad pública y de la policía judicial.
Añaden que las investigaciones las llevaron a cabo en los Estados Unidos y no se
han revelado los detalles.
26
2001 Fallecen Juan N. Guerra y Agapito González
El año 2001 se caracterizó por el deceso (por causas naturales) de los dos
personajes más importantes en la vida social y económica de la frontera de
Tamaulipas: Juan N. Guerra y Agapito González Cavazos.
El líder sindical, Agapito González Cavazos falleció el 16 de febrero, a la edad de
86 años en una clínica de Brownsville, Texas. La época de su mayor liderazgo fue
entre los años de 1971 a 1991, tiempo en el cual la industria maquiladora de
Matamoros obtuvo las mejores prestaciones laborales para sus casi 60 mil
agremiados (comparados con Tijuana, Baja California, y Ciudad Juárez,
Chihuahua).
González Cavazos es detenido en 1992 acusado por el gobierno federal de
defraudación fiscal y trasladado a la Ciudad de México; fue liberado semanas
luego de que no se le comprobó ningún delito. Regresa a la frontera pero
comienza a retirarse paulatinamente del Sindicato de Jornaleros y Obreros
Industriales de la Industria Maquiladora (SJOIIM).
Casi cinco meses después, el 12 de julio del 2001 muere Juan N. Guerra, a la
edad de 85 años en una clínica en Brownsville, Texas.
El SJOIIM lamentó su muerte a través de una esquela publicada en los principales
periódicos de la localidad, que subrayó: “Hombre fuerte y pilar fundamental del
desarrollo económico de nuestra región, de la generación post-revolucionaria que
nos dieron patria y futuro, en su memoria. Sinceramente”27.
27
Esquela. (2001, 13 de julio) El Bravo de Matamoros, Sección local, p.5.
27
2001 Asesinan a subdirector de vespertino
A las 11 de la noche del 23 de marzo del 2001, Saúl Antonio Martínez Gutiérrez le
llamó a uno de los reporteros de “El Imparcial” de Matamoros y ese fue el último
registro de llamadas que se tuvo conocimiento.
Como subdirector del vespertino, acostumbraba llegar entre siete y ocho de la
mañana para revisar cada una de las áreas del tabloide, para que estuviera en
circulación a las 12 del día. Sin embargo, el sábado 24 no se presentó, por lo que
su padre, Gonzalo Martínez Silva, director del periódico, reportó su desaparición a
las autoridades policiacas.
A las 16:30 horas se encontró el cadáver al interior de su camioneta en una
brecha del ejido El Ebanito de Río Bravo, municipio limítrofe con Matamoros y la
frontera con Texas, Estados Unidos; fue ultimado de cuatro balazos de arma
nueve milímetros en la cabeza.
El hallazgo lo hizo el ejidatario David Ramírez Martínez que al pasar por un
sembradío se percató de la presencia de la camioneta y llamó a la policía.
El cuerpo se encontraba en los asientos posteriores de su unidad y de acuerdo a
las investigaciones ministeriales y la forma que se encontró, fue secuestrado en
Matamoros por los tripulantes de varios vehículos, quienes lo golpearon porque
presentaba hematomas en diferentes partes del cuerpo.
Saúl Martínez era ingeniero agrónomo y gran parte de su vida vivió en los EU; se
regresó a Matamoros a raíz de la fundación del periódico de su padre. Empezó en
el área de publicidad y dos años después se hizo cargo de la subdirección y el
manejo de la información policiaca.
28
"Su carácter era controvertido y no solía ser consecuente con los trabajadores ”28.
Era uno de los cuatro hijos de Gonzalo Martínez Silva, quien colaboró en los
primeros periódicos que se editaron en Matamoros como la Voz de la Frontera, El
Regional y El Bravo.
De su muerte, se dieron a conocer varias versiones: por denunciar la venta de
drogas en la región, tráfico de indocumentados, que por una venganza del
entonces gobernador Tomás Yarrington Ruvalcaba, hasta que por haber
chantajeado a los cárteles de Matamoros con más dinero que le daban
mensualmente. Oficialmente ya no se supo nada.
Martínez Silva indicó que hubo amenazas previas de muerte, como en 1997, por
parte familiares del constructor Ramiro Salazar, pre candidato del PAN a la
presidencia municipal 29.
Una ex secretaria del medio señaló que “Tanto padre como hijo utilizaban el
chantaje y amenaza a políticos, empresarios y funcionarios para obtener dinero a
cambio de no exhibirlos públicamente, práctica que extendían a sus propios
trabajadores”.
28
29
Asesinan a periodista (2001, 25 de marzo) El Mañana de Matamoros. Sección policiaca, p.1.
Periodista había sido amenazado (2001, 30 de marzo) El Universal, p.18.
29
El primero en Miguel Alemán
El 11 de febrero de 2002, la Policía Ministerial del Estado informó que Félix
Alfonso Fernández García, editor de la revista Nueva Opción fue asesinado en
Ciudad Miguel Alemán por sujetos que viajaban en un automóvil y quienes le
dispararon con armas AK-47.
La policía detuvo en el lugar del crimen a Marín Beldar y Carlos Domínguez,
guardaespaldas del informador quienes revelaron haber sido contratados luego de
que la víctima fue amenazada de muerte presuntamente por Raúl Rodríguez
Barrera, ex alcalde, ex comandante de la Policía Judicial Federal y compadre del
narcotraficante Gilberto García Mena, El June (detenido en abril del 2001y recluido en el
penal de alta seguridad de Almoloya de Juárez, Estado de México ).
El periodista falleció
cuando bajaba de su auto, a unos100 metros de la presidencia municipal 30.
Otras versiones indican que Fernández García habría "traicionado" la confianza
del ex edil, con quien colaboró como reportero en El Heraldo de Alemán,
propiedad del ex funcionario de la PGR, incluso que fue él quien financió la revista
al periodista.
Al respecto, Diego Osorno, señala en un texto del sitio web Nuestra Aparente
Rendición que en el caso de Félix “su nombre está perdido en la lista de
periodistas mexicanos asesinados, e incluso hay quienes a veces escatiman
incluirlo. Félix es uno de esos periodistas asesinados dos veces. Primero con
cuernos de chivo canallas y luego, cuando ‘colegas’ justifican sus muertes
diciendo que andaban en malos pasos. En México la mafia (que abarca narcos,
políticos y empresarios) mata periodistas con la complicidad de colegas ruines. He
ahí la tragedia de Félix. Y del periodismo de aquí, de México31.
30
Sánchez, M. (2002, 20 de enero). Asesinan a periodista en Tamaulipas. La Jornada, p.5.
Osorno, D (Sin fecha) Guardados de Abajo con el zar antidrogas. Obtenida el 4 de septiembre de 2014 en
http://bit.ly/1EWle5h.
31
30
La detención de Osiel
A principios del año 2003, la Procuraduría General de la República revela que en
el mapa de las organizaciones, el cártel del Golfo opera en 10 estados: Nuevo
León, Tamaulipas, Veracruz, Tabasco, Campeche, Quintana Roo, Jalisco,
Zacatecas, Chiapas y Distrito Federal.
Días después, el 14 de marzo se informa de la detención del líder del CDG, Osiel
Cárdenas Guillén, su lugar fue asumido temporalmente por Jorge Eduardo Costilla
(a) El Coss y Ezequiel Cárdenas que pactaron con Heriberto Lazcano Lazcano y
Miguel Treviño Morales la formación de La Compañía, sociedad entre el Cártel y
su otrora brazo armado Los Zetas. La Compañía operó con El Coss, Tony
Tormenta y El Lazca como consejo gobernante o triunvirato; bajo este esquema,
mantuvieron controladas las plazas localizadas a lo lardo del litoral del Golfo de
México y la frontera noreste del país32.
De acuerdo con información de la DEA, La Compañía llevó a cabo la
transportación de grandes volúmenes de cocaína y mariguana a través de las tres
modalidades de tráfico -marítima, aérea y terrestre- desde Colombia, Venezuela y
Guatemala hacia Texas.
32
Islas, A. (2012, 18 de septiembre). Cártel del Golfo (I). Diario 24 Horas, p.9. http://www.24-horas.mx/cartel-
del-golfo-i/
31
Contradicciones en el caso Mora
Uno de los más controvertidos casos de homicidios ha sido el de Roberto Javier
Mora García que se registró en Nuevo Laredo el 19 de marzo del 2004.
Mora era oriundo de Saltillo Coahuila, tenía 43 años cuando murió, siendo director
de El Mañana de Nuevo Laredo (1999-2004); antes trabajó en el periódico El
Norte, primero en Cultura y después en temas políticos. Fue asesinado el 19 de
marzo del 2004, en su domicilio.
La policía recibió una llamada de emergencia que informaba de una persona tirada
en el suelo. Cuando llegaron los peritos de Servicios Periciales, contaron 30
puñaladas.
El móvil no era el robo porque no le quitaron ninguna de sus pertenencias.
Unas horas más tarde, las autoridades policiacas, encabezadas por el procurador
General de Justicia de Tamaulipas Francisco Cayuela Villarreal, sin haber hecho
diligencias, “revelaron” que la muerte tenía que ver con motivos pasionales y no
con su labor periodística33.
En la investigación del asesinato se han registrado diversas irregularidades, por
ejemplo la detención de los vecinos de Mora, quienes reportaron el asesinato
(Hiram Oliveros y Mario Medina), el segundo fue señalado como autor del
homicidio (13 de mayo del 2004); posteriormente denunció a organismos
internacionales de derechos humanos que fue torturado y que lo hicieron confesar.
33
Asesinan a periodista, Procuraduría descarta narcotráfico (2004, 20 de marzo) El Bravo de Matamoros,
p.1.
32
Días después, internado en el Centro de Readaptación Social de Nuevo Laredo,
fue victimado con 88 puñaladas34.
No hay evidencia de que las autoridades judiciales investigaran y revisaran las
colaboraciones de la columna El Puente, que elaboraba el director editorial de El
Mañana, donde Mora García escribió varias críticas a la Procuraduría General de
Justicia por cambiar las estadísticas de los homicidios en esa frontera, de
asesinatos por enfermedades o suicidios.
Casi cuatro años después del asesinato, la Comisión Nacional de Derechos
Humanos (CNDH) envió un oficio el 30 de abril del 2008, dirigido a la Comisión de
Derechos Humanos de
Tamaulipas (QVG/DG/14509) donde señala que las
autoridades de Tamaulipas cometieron 15 irregularidades en el caso, entre ellas:
*Detención ilegal de los inculpados Mario Medina Vázquez e Hiram Oliveros Ortiz
*Presentación irregular de testigos y designación del abogado defensor
*Declaración de inculpados bajo tortura e intimidación y sin que el Ministerio
Público diera fe de su integridad física
*Manipulación de fecha y honorarios
*En la necroscopia que realizaron médicos legistas de la Procuraduría estatal no
se describe en forma adecuada y ordenada los hallazgos en el cuerpo de la
víctima
*En el informe forense que integró la Procuraduría estatal se habla de 26 lesiones,
mientras que en un segundo dictamen se contabilizaron 28 y la propia CNDH
identificó 30 heridas
*Conclusiones incompletas sobre la causa de la muerte
*No se realizó un dictamen de criminalística en el cuchillo con el que
supuestamente se cometió el asesinato
34
Villamil, J (2004, 6 de junio) Caso Roberto Mora y las agresiones a periodistas. La Jornada. Obtenida el 2
de septiembre de 2014 en http://bit.ly/194KE5A.
33
*El dictamen de necroscopia deja dudas sobre el instrumento que se utilizó para
causar las heridas mortales, en consecuencia la probable responsabilidad de los
indiciados y el móvil del mismo
*Irregularidades en la recolección de prendas
*Las prendas supuestamente utilizadas en el momento del crimen se lavaron sin
ser analizadas previamente35.
En el seguimiento de la revisión para la información de este caso, constatamos
que la CNDH no abrió ninguna queja, sin embargo la Comisión Estatal de
Derechos Humanos (CEDH) de Tamaulipas aceptó y asumió en su totalidad las
observaciones de la CNDH, informó en reunión con la Comisión En Memoria, José
de Jesús Guzmán, Subsecretario Técnico del organismo 36 .
“La Procuraduría ha respondido que efectivamente, va a retomar el caso en la
medida en la que la CNDH pide. Ha informado que sigue en trámite la
averiguación previa 251/2004 y la 18/2007 con procedimientos de responsabilidad
en contra de servidores públicos por contaminación de la investigación del
asesinato”, se lee en el II Informe de la Comisión en Memoria de Roberto Mora
García.
El funcionario de la CEDH aceptó que existió dilación y se comprometió a dar
seguimiento a las observaciones de la CNDH.
El presidente del Centro de Estudios Fronterizos y de Promoción de los Derechos
Humanos (CEFPRODHAC), Arturo Solís Gómez, integró junto a periodistas y
35
Comisión Nacional de los Derechos Humanos (2008) Dictamen del Oficio QVG/DG/14509 del 30 de abril de
2008.
36
II Informe de la Comisión en Memoria de Roberto Mora García. (2008, 25 de agosto), Nuevo Laredo,
Tamaulipas. Elaborado por CEFPRODHAC, Reporteros sin Fronteras y CEPET. Obtenida el 2 de septiembre de
2014 en es.rsf.org/IMG/doc/Informe_Roberto_Mora.doc.
34
organizaciones de la Sociedad Civil una “Comisión en Memoria” para exigir a las
autoridades el esclarecimiento del hecho.
En rueda de prensa en marzo del 2006, Solís Gómez, declaró que estaba
convencido de que las dos personas que habían sido encarceladas eran
inocentes; además de que la Comisión ha expuesto a las autoridades graves
irregularidades de evidencias y contradicciones, pero no fueron atendidas, como el
hecho de que los presuntos asesinos, una pareja homosexual (vecinos de la
víctima), señalaron que desconocían a Mora García, ya que se habían cambiado
al edificio donde vivían apenas un mes antes de la muerte37 .
37
Prepara AI informe sobre el asesinato del periodista Roberto Mora (2006, 26 de marzo) Revista Proceso,
consultado el 3 de septiembre de 2014 en http://www.proceso.com.mx/?p=216224.
35
“Se les pasó la mano” con Arratia
Maestro de profesión, Francisco impartía clases a nivel bachillerato en el CBTIS
135 y administraba un negocio de importación de vehículos en Matamoros,
aunque su verdadera pasión era el periodismo.
El profe Arratia enviaba su columna “Portavoz” a varios sitios web y le publicaban
en los periódicos El Mercurio y El Cinco, de Ciudad Victoria; en El Imparcial y El
Regional de Matamoros y en el portal Línea Directa, de Reynosa.
Arratia tuvo la “osadía” de publicar la estructura del Cártel del Golfo (aún no
ocurría la escisión) con Osiel detenido pero aún a la cabeza, motivo por el cual fue
secuestrado al mediodía del 31 de agosto del 2004 y un par de horas después fue
encontrado entre las instalaciones de la Cruz Roja, donde horas más tarde
falleció; tenía 55 años de edad38.
Los médicos que lo atendieron refieren que ingresó al Hospital General muy
lastimado: le rompieron los dedos de las manos, se las quemaron y le reventaron
a golpes un pulmón. Lo mantuvieron colgado de un gancho y lo golpearon con un
pedazo de madera tapizada de clavos (tabliza) durante varias horas39.
Víctor Gutiérrez, fotógrafo de un vespertino de Matamoros comenta que
“extraoficialmente supimos que la orden era darle un escarmiento pero no matarlo.
Sólo que un sicario novato quiso quedar bien con su jefe Osiel y se le pasó la
mano; la prueba de que no querían matarlo fue que lo aventaron cerca de la Cruz
Roja pero no sobrevivió porque las torturas fueron mortales”40.
38
Raúl Castelán admite que mató a Francisco Arratia (2004, 27 de septiembre), La Crónica. Consultado el 16
de octubre de 2014 en http://www.cronica.com.mx/notas/2004/145805.html
39
40
García, O. (2004, 1 de septiembre) Asesinaron a periodista. El Bravo de Matamoros, Sección B, p.1.
Gutiérrez, V. (Seudónimo).Entrevista personal, el 18 de octubre de 2014.
36
Gutiérrez subraya que la detención del autor material del homicidio, Raúl Castelán
Cruz (ex Gafe- militar que formó los Zetas) fue por accidente. Lo detuvieron por
medio de una denuncia anónima, que revelaba que en una vivienda había armas y
resulta que ahí vivía la pareja del victimario.
Llegaron los agentes federales y corroboraron que había armas.
Sin saber quién era en realidad lo empezaron a investigar y en la revisión le
encontraron un teléfono celular: era el del columnista. Revisaron las “sábanas” de
Telmex y se percataron que usaba el aparato sin temor alguno.
Gutiérrez dijo que los Zetas, “tuvieron la desfachatez de pretender pagar los
funerales de Paco y fueron tan ´magnánimos´ de ofrecer una disculpa”, incluso a
los familiares les enviaron un recado: “ustedes tranquilos, la orden era darle un
escarmiento y a los que lo levantaron se les pasó la mano… pero en unos días
más van a ver que irán apareciendo… muertos, por pendejos”.
El fotógrafo se despide y me comenta: “Cuídame por favor, que acá vivimos en el
infierno”.
37
Lupita “serás la siguiente”
"No me va a pasar nada, no me va a pasar nada" repetía desesperada Dolores
Guadalupe García Escamilla, la reportera de radio que recibió al menos 11
impactos de bala por la espalda al llegar a la estación de radio Stereo 91 XHNOE
de Nuevo Laredo el cinco de abril del 2005.
La reportera policiaca recibió dos balazos en el pecho, tres en el abdomen y seis
más en brazos y piernas.
Unos 10 minutos antes del atentado, Lupita había informado acerca del asesinato
del abogado Fernando Partida, quien había perecido la madrugada de ese día.
"Yo creo que el tirador era muy bueno porque ninguno de los balazos dañó el
carro del ex presidente de la Barra de Abogados de Tamaulipas" ironizó al concluir
su nota.
Generalmente a la reportera la enlazaban vía telefónica muy temprano y
posteriormente arribaba a la estación de radio para conducir el programa Punto
Rojo.
Ese martes 5 de abril del 2005, al llegar en su auto compacto color blanco, al
estacionamiento de la estación de radio no sospechó del hombre que, sentado en
la banqueta, cargaba una mochila, con el arma que la enviaría muy grave al
hospital, donde fallecería 12 días después.
La nota informativa publicada en El Mañana señala: “Y de nuevo nadie vio nada.
Los testigos temerosos decidieron callar y hacerse a un lado ante la presencia de
los policías ministeriales”41.
41
Zapata, N y Batres, G. (2005, 6 de abril) Acribillan a periodista; grave con 10 disparos. El Mañana de
Matamoros, Sección policiaca, p.1.
38
Lupita, tenía 39 años, era madre de un adolescente, había sido subdirectora de
prensa del Ayuntamiento de Nuevo Laredo entre 1994 y 1997, delegada
administrativa de la Policía Municipal entre 1998 y 200142.
Antes de su muerte, el 5 de enero de 2005, a la periodista le quemaron su
vehículo; asimismo recibió, a través de la radio-frecuencia policiaca amenazas
donde le decían que era la siguiente en morir y luego un grito de “¡Viva Sinaloa!”.
Un informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, del 2008,
subrayó: “hasta la fecha en que fue acordada la declinatoria no existían personas
identificadas o señaladas como probables responsables del homicidio. El Estado
indicó que no se está en posibilidad de afirmar o negar que los hechos tuvieran
relación con la actividad periodística de García Escamilla”43.
42
Zapata, N y Batres, G. (2005, 6 de abril), Op.cit.
Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
(CIDH) 2008. Estudio Especial sobre la Situación de las Investigaciones sobre el Asesinato de Periodistas
(periodo 1995-2005).Washington, DC.
43
39
Ejecutan a jefe de redacción
El 24 de octubre de 2005, en un enfrentamiento Julio César Pérez Martínez fue
asesinado junto con el presunto narcotraficante Gerardo Trujillo Barajas; en el
lugar se hicieron más de 150 disparos de armas de 9 milímetros, 45 y AK-47, a
unos metros del puente internacional de Reynosa, Tamaulipas. En el hecho
fallecieron también un sacerdote y un trabajador44.
De acuerdo a la información de la esposa de Julio César, Esmeralda Ivonne
Ledezma, él era el jefe de redacción de un periódico llamado El Siglo de México,
cuya periodicidad era variada: a veces cada mes o cada tres meses y el editor era
Jorge Olvera.
La viuda comentó que Pérez Martínez había salido de su domicilio un día antes
para una fiesta y no había llegado, de su muerte se enteró por las noticias.
44
González, G. (2005, 25 de octubre) Ejecutan a narco y a periodista. El Bravo de Matamoros. Sección F, p.1.
40
Balacean a conductor de radio
El 10 de marzo del 2006 en Nuevo Laredo, Ramiro Téllez Contreras fue baleado al
salir de su casa y trasladado al hospital general para recibir atención médica en
donde 10 minutos después murió. Había recibido tres disparos de calibres 9, 40 y
45 mm: dos en el cuello y uno en la pierna45.
En los últimos meses, se desempeñó como coordinador del Sistema de Seguridad
C-4 en Nuevo Laredo (Centro de Comunicaciones, Computo, Control y Comando
del Gobierno del estado de Tamaulipas, donde converge la información de las
diferentes corporaciones policiacas para salvaguardan la seguridad y patrimonio
de las personas) y por la mañana conducía el noticiero de radio en EXA FM
titulado "Impacto en la noticia" que se trasmitía de lunes a viernes.
En la semana que murió Ramiro, dos funcionarios públicos más habían sido
ejecutados.
Una de sus hijas fue quien llamo a los compañeros de su padre en el número de
emergencia 066 para solicitar ayuda.
Sus compañeros recuerdan el día que falleció y una de las versiones de su muerte
fue que se había negado a ocultar imágenes del C-4, donde se observaban los
enfrentamientos entre sicarios del Cártel del Golfo y Los Zetas, aunque ninguna
autoridad confirmó o negó esta versión.
A finales de este año, los Zetas comienzan a organizarse con una estructura
delictiva independiente del CDG, a pesar de que ambos grupos trabajaban
coordinadamente.
45
Morales, N. (2006, 11 de marzo) Asesinan a otro periodista, El Bravo de Matamoros. Sección B, p.1.
41
Hasta ahora se desconoce si se realizó alguna investigación o se relacionó la
muerte con los comentarios e informaciones que realizó en las últimas semanas
en su programa radiofónico.
42
Uno de Camargo
De Francisco Ortiz Monroy casi nadie se acuerda, salvo el día de su muerte; su
nombre aparece en las listas de periodistas muertos en el año 2008.
Era corresponsal de El Diario de México, en Camargo, aunque los envíos de
información eran escasos, y generalmente se trataba de comunicados oficiales del
gobierno del estado; poco pasa en un municipio que apenas llega a los 15 mil
habitantes.
Algunos comunicadores lo recuerdan más por haber dirigido una revista, “de
aparición incierta”, llamada el 11, aunque los pobladores lo identifican por haber
fungido como director de Protección Civil en la administración del alcalde Eduardo
Hinojosa Cepeda (2004-2007).
El cinco de febrero, cuando salía de la Presidencia Municipal fue herido de ocho
balazos que le hicieron un grupo de sicarios que le disparó desde una camioneta
en marcha; intentó huir y llegó a una vivienda donde fue encontrado por el
comando y le dieron dos balazos más.
Camargo, una pequeña ciudad, ubicada en medio de Nuevo Laredo (a 182
kilómetros) y de Reynosa (66 kilómetros) junto con Miguel Alemán y Ciudad Mier,
forman la Frontera Chica y ha sido escenario de incontables enfrentamientos entre
cárteles del narcotráfico, así como de los grupos y las autoridades militares.
Francisco tenía 48 años, de la investigación y causas de su muerte ya no se supo
nada, pareciera que en territorio tamaulipeco la costumbre se hace ley: si hay
sicarios, ejecuciones y secuestros perpetrados por el crimen organizado, nadie
mueve un dedo para saber qué pasó. Y es así como en territorio norestense
“nunca pasa nada”.
43
El misterioso suicidio (27 de febrero de 2008)
Cuando las autoridades encargadas de procurar justicia no hacen su trabajo y las
investigadoras no cumplen, las causas de la muerte de un periodista entran al
ámbito de la especulación, como el caso del reportero policiaco José Luis
Villanueva Berrones.
“El Pareja” trabajaba para El Expreso de Ciudad Victoria y fue encontrado con
signos de asfixia en su casa.
Sus compañeros lo recuerdan con cariño, por su solidaridad. “Sabemos que Dios
nuestro Señor tiene hoy a su lado a un hombre ejemplar, a un hombre que sabrá
sacar adelante su nueva encomienda”, escribieron en el portal Centro Noticias
Tamaulipas46.
Las autoridades policiacas cerraron las averiguaciones e indicaron que no había
más que investigar porque se había tratado de un suicidio.
De manera anónima, un colega refirió que la prematura muerte de un hombre tan
vital fue que olvidó avisar a su diario que una noticia de Los Zetas no debía
publicarse.
Tres años antes de su muerte, José Luis fue amenazado por un estudiante del
Instituto Tecnológico de Ciudad Victoria, quien dijo que se trató sólo de una broma
planeada con sus amigos para llamar la atención, tras escuchar los relatos de
violencia de Nuevo Laredo.
46
Reconocimiento para un gran periodista (2008, 3 de marzo) Obtenido el 5 de septiembre de 2014 del sitio
CNTamaulipas.info en http://bit.ly/1tmZgA6
44
La broma consistió en un muñeco relleno de tamaño natural, con ropa y zapatos y
lo dejaron bajo el puente peatonal, muy cerca de la Torre Gubernamental (donde
diariamente laboran más de 500 personas), un letrero al frente del maniquí decía:
“Para todos aquellos que no creen que existimos, le dejamos este muñeco a
Villanueva de El Expreso Vamos tras de ti Triángulo de la muerte”. Uno más
señalaba: “Venimos por la plaza”47.
Ante el escándalo, Jorge Adán Meléndez Meléndez, de 23 años de edad, se
entregó en la Procuraduría de Justicia de Tamaulipas y reconoció que él y dos
amigos fueron los autores de la broma.
En un boletín, la Procuradora de Justicia del estado, Mercedes del Carmen Guillén
Vicente, aclaró que “existen las instrucciones precisas para que si el periodista
llegara a presentar una denuncia formal ante la Agencia del Ministerio Público
Investigadora en turno, se dé trámite en forma inmediata y corresponda al juez
girar la orden de aprehensión de los tres individuos que participaron para deslindar
responsabilidades”48.
El reportero no denunció formalmente la situación y sólo quedó la referencia en los
medios de comunicación.
47
“Una broma”, las amenazas a periodista en Cd Victoria (2005, 14 de julio) Revista Proceso, obtenida el 28
de septiembre de 2014 en http://bit.ly/1zrhRhh
48
.Op. cit.
45
“Fue la diabetes”…Jorge Rábago
Al comenzar el 2010, el 18 de enero, el CDG marca su distancia con Los Zetas
con el secuestro de Víctor Peña Mendoza, alias "El Concorde 3," lugarteniente de
Miguel Treviño Morales, líder de Los Zetas.
A partir de ese momento, la división tendría consecuencias para los ciudadanos
que se reflejaría en una lucha encarnizada en todo el territorio tamaulipeco.
Ese tema era lo más destacado de lo que se hablaba en las fuentes políticas y de
policiaca en las redacciones de medios tamaulipecos, sobre todo en los municipios
limítrofes con los Estados Unidos.
En Reynosa, el 19 de febrero, Jorge Rábago Valdez había terminado de redactar
su columna y algunas previsiones para la edición del lunes en el noticiero de
Radio Rey. Era viernes y el fin de semana era propicio para salir a divertirse y
convivir con los amigos.
Sus compañeros en la radio comentan que no era extraño que el fin de semana
cada uno tomara caminos distintos para convivir, aunque al iniciar la semana, a
primera hora, todos estaban en la línea de batalla.
Sin embargo, el lunes 22 el tampiqueño no volvió y comenzó a preocupar a todos.
Su familia seguía en el puerto y él vivía solo en la frontera.
Sus colegas comenzaron a buscarlo, primero en la policía preventiva después en
la Ministerial, la Procuraduría General de la República, la Cruz Roja, el Hospital
General y nadie tenía información.
46
La preocupación aumentó al recordar que los secuestros de periodistas en la
frontera en los primeros meses del año. En marzo de 2010 se tuvo conocimiento
que al menos ocho periodistas habrían sido secuestrados en distintos hechos
durante las dos semanas previas, en la ciudad de Reynosa. A la fecha en que se
tuvo conocimiento de dichos secuestros cinco de los periodistas permanecerían
desaparecidos, dos habrían sido liberados luego de ser golpeados y obligados a
regresar a la ciudad de México D.F49.
Reportes policiacos indican que la noche del sábado ingresó al hospital general un
hombre, con múltiples contusiones en diferentes partes del cuerpo; no portaba
ninguna identificación y enfermeras y socorristas de la Cruz Roja que lo habían
trasladado, consideraron que el móvil pudo haber sido el robo. Durante cuatro días
estuvo en calidad de desconocido hasta que un reportero pidió verlo y se dio
cuenta que era Rábago.
Al saber de su ubicación, los directivos de Reporteros en la Red, Luis Alonso
Vázquez y Martha Isabel Alvarado ordenaron su traslado al Hospital Christus
Muguerza el 26 de febrero, aunque poco se pudo hacer y falleció cuatro días
después, el 2 de marzo.
En el Informe Especial sobre la libertad de expresión en México, 2012, elaborado
por la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión
de la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos, señala que, de acuerdo al requerimiento
de información oficial al gobierno de Tamaulipas, “la causa de la muerte fue por
“shock hipovolémico por lesión de órgano intracraneal y torácico”50.
49
Relatoría Especial para la Libertad de Expresión – CIDH. 11 de marzo de 2010. Relatoría Especial condena
enérgicamente asesinato y secuestro de periodistas en México. Comunicado No. R28/10. Disponible en:
http://www.cidh.oas.org/relatoria/showarticle.asp?artID=786&lID=2
50
Informe Anual 2012 de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH. Disponible en:
http://bit.ly/1z37Bge
47
Añade: “El Estado también informó que el 11 de marzo de 2010 la PGR inició
averiguación previa por el delito de secuestro, mientras la Procuraduría General
de Justicia de Tamaulipas inició averiguación previa por el delito de privación ilegal
de la libertad y homicidio”.
El peritaje médico forense concluyó que la muerte del periodista fue como
consecuencia de “edema cerebral difuso secundario a contusiones cerebrales
hemorrágicas, hematoma intraparenquimatoso de la región frontal izquierda,
hemorragia subaracnoidea en cisura interhemisférica y región superior occipital
izquierda, hematoma subdural agudo en región occipital derecha, como
consecuencia de traumatismo craneoencefálico”.
Al momento de su muerte, Rábago tenía 49 años y colaboraba en los portales web
Circo Urbano y Reporteros en la Red, así como en el periódico La Prensa, donde
escribía la columna Sin límites; para radio trabajaba en Radio Rey en el programa
Reporteros en la Mesa, en Reynosa.
La información oficial afirma que murió a consecuencia de los golpes que recibió,
pero no se investigó a profundidad el motivo de éstos.
Uno de sus amigos, el periodista Manuel Venegas51, se dedicó a seguir los pasos
de su compañero desde que lo vio por última vez con vida en la redacción y reveló
que Jorge habría llegado a visitar a una amiga la noche del viernes 19 en un bar
de la ciudad y estuvo ingiriendo bebidas alcohólicas y le siguió hasta la noche del
sábado, hasta que comenzó a sostener una discusión con otras personas del lugar
y que los dueños llamaron a la policía preventiva.
Una patrulla de la policía se lo llevó y después ya no se supo nada. Para Venegas
“es muy fácil saber qué agentes se lo llevaron y lo golpearon porque cada patrulla
tiene su área de trabajo; nosotros ya no quisimos investigar porque ellos colaboran
51
Venegas, M. (Seudónimo).Entrevista personal, el 18 de octubre de 2014.
48
con los grupos del crimen organizado y eso aquí es como tener una acta de
defunción, porque todos nos conocemos y es sencillo saber quién anda realizando
averiguaciones”.
Las lesiones de Rábago se complicaron por la diabetes que padecía el periodista y
ya jamás despertó, otra versión indica que después de golpearlo, le inyectaron
insulina y sobrevino un coma diabético del que no se recuperó.
Las organizaciones de periodistas han señalado que fue el crimen organizado
quien lo secuestró y provocó su muerte. Sus compañeros dicen que fueron las
grandes cantidades de alcohol unido a la diabetes y la golpiza que le propinaron,
sin embargo nadie habla de los policías que lo detuvieron ni de lo que sucedió a
partir del momento de su detención, estando bajo custodia policial.
49
San Fernando: Más que 72
Oficialmente, la Procuraduría General de Justicia de Tamaulipas reconoció que
fueron encontrados 177 cuerpos del mes de agosto del 2011 al mes de abril del
2011 en ejidos y brechas del municipio de San Fernando52.
El hallazgo que más llamó la atención de los medios de comunicación a nivel
nacional e internacional fue el de los 72 cadáveres de migrantes, encontrados
entre el 22 y 23 de agosto de 2010, en el ejido de El Huizachal: 58 hombres y 14
mujeres, en su mayoría imigrantes provenientes de Centro y Sudamérica. Las
investigaciones señalaron
que fueron asesinados porque
luego
de
ser
secuestrados, al parecer no habrían pagado el dinero que les exigían para dejarlos
libres y también se negaron a formar parte del grupo Los Zetas. Para el 8 de
octubre se habían reconocido 50 de los 72 cuerpos: 21 hondureños, 14
salvadoreños,
10 guatemaltecos, un ecuatoriano, y 4 brasileños53.
Reporteros de ese municipio indican que la cifra extraoficial de cadáveres llegaría
a los 500. El conteo de cuerpos se quedó en 19354.
Y aunque en los medios nacionales e internacionales la difusión de la información
fue profusa, “en Ciudad Victoria, la capital de Tamaulipas, no hubo una sola
mención del hecho en radio, televisión ni prensa escrita”, recuerda Ana María
González, productora de noticias55.
52
Procuraduría General de Justicia de Tamaulipas. Comunicado oficial (2011, 21 de abril) consultado el 20 de
septiembre de 2014 en 2014: http://bit.ly/1AqUlHw
53
Nájar, A. México, Masacre de indocumentados. BBC-América Latina, 25 de agosto del 2010. Consultado el
10 de noviembre de 2014 http://bbc.in/1IIoMxq
54
Aumenta a 193 los muertos por matanza en San Fernando, Tamaulipas: PGR (2011, 7 de junio) Periódico
Zócalo, obtenido el 4 de octubre del 2014 en http://bit.ly/1H8BbZN
55
González, A. (Seudónimo).Entrevista personal, el 18 de octubre de 2014.
50
Añade: “El subjefe de prensa de Los Zetas nos dio la orden de que no debía
escribirse ni una sola línea, ellos estaban instaurados como los nuevos editores y
jefes de redacción”.
-¿Y qué pasaba si no lo hacían?
-A un editor de un periódico lo golpearon hasta medio matarlo en el 2009 y tuvo
que huir hacia los Estados Unidos porque no obedeció la orden; su caso fue
ampliamente conocido, con ellos no se juega, y son la máxima autoridad en los
medios.
Ana María subraya que siente frustración “porque mientras en Facebook o Twitter
algunos ciudadanos denunciaron desde el momento en que los autobuses fueron
secuestrados, repletos de migrantes, las autoridades lo sabían y nunca dijeron
nada; los medios amenazados optamos por el silencio como nuestra única
salvación aunque eso nos llene de vergüenza”.
En Tamaulipas no se habla de este tema en público ni en privado, aunque hay
compañeros que han roto este cerco del silencio y han denunciado esta situación
a medios extranjeros, como The Guardian desde 201056.
La comunicadora subraya que “en las redes sociales se nos acusa a los medios
tradicionales de no querer dar a conocer la información de lo que acontece; no es
eso, sucede que a diferencia del anonimato que brinda el internet, a nosotros los
periodistas nos tienen bien identificados, saben dónde laboramos, a qué hora
salimos por nuestros hijos y cuáles son nuestros caminos diarios, al final en una
ciudad de 350 mil habitantes, todos nos conocemos”.
En Ciudad Victoria, Los Zetas fueron los primeros en establecer su área de
relaciones públicas desde donde amenazas y hostigan a reporteros, editores y
dueños de los medios57 .
56
Tuckman, J. (2010, 26 de septiembre) Twitter feeds and blogs tell hidden story of Mexico's drug wars. The
Guardian, obtenida el 16 de septiembre de 2014 en: http://bit.ly/1AmOQHx
57
O´Connor, M. (2010, 5 de noviembre) Analysis: A PR department for Mexico's narcos . Global Post,
obtenida el 12 de septiembre de 2014 en: http://bit.ly/1FvwGaR
51
La muerte de Tony y del reportero Guajardo
El cinco de noviembre del 2010, luego de ocho horas de tiroteos y persecuciones
en más de 15 puntos en Matamoros, sicarios del cártel del Golfo y agentes de las
Secretarías de Marina (Semar) y de la Defensa Nacional (Sedena), resultó muerto
Antonio Ezequiel Cárdenas Guillén, “Tony Tormenta” (Hermano de Osiel), líder del
grupo58.
Las autoridades se aprestaron a informar del hecho, y como noticia secundaria
hablaron de la muerte de algunos civiles, entre ellos el reportero Carlos Alberto
Guajardo Romero.
Guajardo provenía de una familia de periodistas: su papá Ricardo Guajardo se
especializó en la información deportiva del periódico El Bravo de Matamoros
durante una buena parte de su vida. El tío de Carlos Alberto, Rafael Romero
Contreras, ha sido uno de los maestros en las redacciones de medios
matamorenses y tamaulipecos.
Murió a los 39 años, mientras cubría los enfrentamientos.
Para los reporteros de la fuente resultó inexplicable la presencia de Guajardo con
su radio trasmisor en mano, muy cerca de los militares.
Mauricio Cortez, reportero de radio en la fuente policiaca, indica que “se ha dicho
del trato cordial que tenía Guajardo con el CDG, incluso repartía la mensualidad
en dólares a colegas y corresponsales de medios nacionales; el día de su muerte
estaba avisando de las posiciones por donde se movían las fuerzas militares”.
58
Matan a reportero del Expreso (2010, 6 de noviembre). Periódico Expreso, p.1.
52
Para Cortez “la forma de vida que llevaba Guajardo no era la de alguien que gana
el sueldo mínimo profesional y también era el encargado de amenazar a los
reporteros cuando publicaban algo que le incomodaba al Cártel”.
Por su parte, la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión solicitó al Estado
Mexicano realizar una investigación “diligente, rigurosa, independiente y
trasparente que permita aclarar las circunstancias en las que falleció el
periodista”59.
59
Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH (2010) Relatoría Especial pide una investigación
rigurosa y transparente para aclarar muerte de periodista en México, Comunicado No. R111/10. Disponible
en: http://www.cidh.oas.org/relatoria/showarticle.asp?artID=825&lID=2
53
Censura y muerte en las redes sociales
Ante la poca o nula información de lo que acontecía en el territorio tamaulipeco en
los medios tradicionales, reporteros y ciudadanos optaron por difundir en las redes
sociales alertas de la inseguridad para prevenir más hechos lamentables;
utilizaron para ello principalmente el Twitter y Facebook.
Sin embargo, el 13 de septiembre del 2011, se registraron en Nuevo Laredo los
primeros asesinatos de ciudadanos que realizaban estas alertas.
Los cuerpos de dos personas fueron colgados en un puente peatonal. Ambos
jóvenes -un hombre y una mujer- presentaban huellas de tortura. Junto a ellos se
encontró una cartulina firmada por Los Zetas con la leyenda: “Esto les va a pasar
a todos los relajes del Internet, pónganse vergas, ya los traigo en corto, atte Z”.
El joven vestía una camisa tipo polo, blanca con rayas azules, y "short" rojo. La
mujer estaba semidesnuda, solo cubierta con un "short" blanco.
Ninguna autoridad se pronunció al respecto y no existe alguna investigación
acerca de la identidad de los jóvenes; las informaciones que se conocieron fueron
en medios de comunicación impresos y electrónicos fuera de Tamaulipas 60.
Sólo 11 días después, el 24 de septiembre, Los Zetas regresaron a vengarse
contra los usuarios de las redes.
María Elizabeth Macías Castro era jefa de redacción, su perfil como periodista era
bajo en el periódico Primera Hora y su verdadera labor la realizaba fuera de las
instalaciones del medio, desde su casa y su computadora, donde denunciaba los
60
México: asesinados y colgados por denunciar en Twitter asuntos narcos (2011, 14 de septiembre)
Periódico La Nación. Obtenida el 29 de agosto de 2014 en http://bit.ly/1BEvXgp
54
movimientos y lugares donde se encontraban los grupos del crimen organizada en
el blog Nuevo Laredo Al Rojo Vivo, donde se le conocía como “La Nena de
Laredo”61.
Macías Castro desapareció cuando salió de su trabajo, la tarde del viernes 23 y
fue encontrada a las 06:00 del día siguiente, decapitada; a su lado, un teclado de
computadora y en una cartulina el mensaje: “Ok Nuevo Laredo en vivo y redes
sociales. Yo soy la nena de Laredo y aquí estoy por mis reportes y los suyos…
para los que no quieren creer esto me pasó por mis acciones, por confiar en
SEDENA y MARINA… Gracias por su atención Atte: La “Nena” de Laredo…
ZZZZ”.
El periódico pertenecía al entonces alcalde de Nuevo Laredo, el priista Benjamín
Galván Gómez (enero del 2011 a octubre del 2013). Para el mes de abril del 2014,
la Procuraduría de Justicia de Tamaulipas confirmaría la muerte del ex edil, quien
había sido secuestrado desde el 27 de febrero62.
Tras la muerte de la periodista de Primera Hora de Nuevo Laredo el 24 de
septiembre de 2011, días después, en la madrugada del nueve de noviembre de
2011 se hallaron los restos de un hombre decapitado en el Monumento a Cristóbal
Colón, también en Nuevo Laredo, a quien horas después, se le identificó como “El
Rascatripas”,
uno
de
los
principales
colaboradores
de
la
página
web
www.nuevolaredoenvivo.com.
Junto a los restos humanos se encontró una cartulina con un mensaje en el que se
le acusaba de informar sobre hechos violentos que ocurren en la entidad a través
de las redes sociales. El cuerpo sin vida del bloguero estaba maniatado y
61
La editora de un periódico fue encontrada decapitada en Tamaulipas (2011, 25 de septiembre) CNN
México, obtenido el 15 de agosto de 2014 en: http://bit.ly/1zHvcY0
62
González, H. (2014, 1 de abril). Confirman muerte de ex alcalde de Nuevo Laredo. Periódico Excélsior,
obtenido el 18 de agosto de 2014 en: http://www.excelsior.com.mx/nacional/2014/04/01/951777
55
presentaba huellas de tortura. Al igual que en el caso de la pareja de tuiteros, el
gobierno de Tamaulipas no emitió ningún comunicado oficial al respecto.
56
¿Dónde está Zane?
Durante los años 2010 al 2012 Nuevo Laredo fue la ciudad más insegura para
reportear y alertar a través del internet, a diferencia del resto de la entidad.
Otro hecho denunciado, sólo en medios texanos y retomado en el Distrito Federal
de manera aislada, fue el de Zane Plemmons, periodista México-americano quien
viajó a la frontera con México, a Nuevo Laredo, y desapareció.
Informes del canal de noticias Fox 29 de San Antonio, Texas indican que la noche
del jueves 21 de junio del 2012, el periodista independiente estaba hospedado en
un hotel de la ciudad fronteriza, cuando salió a tomar fotografías de un tiroteo,
según la versión que dio el recepcionista del hotel a la hermana del reportero,
Lizanne Sánchez.
A las autoridades judiciales, el empleado del hotel dijo que dos hombres
enmascarados y armados pidieron las llaves del cuarto del periodista, tomaron sus
pertenencias y se fueron.
Plemmons también tenía planes de visitar a familiares en México pero al no
reportarse, sus familiares llamaron al hotel.
Zane Alejandro Plemmons Rosales tiene doble nacionalidad (mexicana y
estadounidense) y ha colaborado para el diario mexicano El Debate, de acuerdo
con el sitio Examiner y el canal Fox News.
Su hermana dijo que Plemmons tiene afición por tomar fotografías de escenas
violentas porque ha sido reportero policiaco. Su familia refirió que Alejandro no ha
tocado sus cuentas bancarias, de igual forma aseguran que han denunciado su
57
desaparición ante los Consulados de Estados Unidos y México y de la policía
mexicana, pero no han recibido respuesta alguna63.
2013 y 2014, dos muertes más
Mientras que en el 2012 y 2013, los cárteles se seguían dividiendo y enfrentando a
plena luz del día en las principales ciudades, la violencia se extendió al resto de la
sociedad y a los periodistas en particular.
Por una parte, en septiembre del 2012, fue capturado José Eduardo Costilla
Sánchez “El Coss” quien dirigía a Los Metros, uno de los subgrupos del CDG; los
Rojos, otro subgrupo que le es fiel a los Cárdenas, es liderado por Mario Cárdenas
Guillén y Juan Mejía González, alias “El R-1”; estos dos grupos estuvieron
confrontándose desde finales del 2011 hasta principios del 201264.
Ese mismo mes en el puerto de Altamira, fue detenido Mario Cárdenas Guillén "El
Gordo", por elementos de la Secretaría de Marina; era co-líder del Cártel del Golfo,
y uno de los principales operadores de la guerra emprendida contra Los Zetas, por
el control de las actividades delictivas en Tamaulipas, Nuevo León, Veracruz,
Tabasco, Yucatán y Quintana Roo, el "corredor del Golfo".
Y mientras esto acontecía, el 24 de junio del 2013, en Reynosa fue encontrado
muerto un periodista victorense.
La tarde del viernes 21 de junio en Ciudad Victoria, Mario Ricardo Chávez Jorge,
quien era editor del periódico El Ciudadano, se dirigía junto a su familia a ver una
película al Cinemex, uno de los dos complejos de cines en Ciudad Victoria.
63
Lara, T. (2012, 22 de junio) Reportan desaparición de periodista independiente de Texas en México.
Centro Knight para el Periodismo en las Américas, consultado el 3 de noviembre de 2014 en:
http://bit.ly/1Kayvdg
64
Archivo personal de la autora del reporte.
58
Testimonios de los presentes –quienes pidieron el anonimato por razones de
seguridad- indican que antes de ingresar al complejo de cinemas, Chávez fue
secuestrado por un comando armado frente a la mirada atónita y angustiada de su
mujer e hijos. Por temor a represalias nadie quiso dar parte a la policía.
Tres días después, de acuerdo a versiones de la Procuraduría General de la
República (PGR) dio a conocer que el cuerpo del victorense fue encontrado
mutilado en varias partes en una brecha de Reynosa, cerca de Santa Clara. Junto
a él una mujer decapitada, que al parecer no tenía ninguna relación con el
victorense.
En un par de ocasiones, Chávez Jorge ya había sido amenazado y en junio del
2013, un comando armado lo había secuestrado; como reportero policiaco del
periódico El Mercurio, algunos recuerdan cuando en las puertas del medio fueron
dejadas tres cruces de las que se utilizan en el cementerio a mediados del 2010.
“Tenía una relación dudosa con Los Zetas”, señala Javier Gutiérrez un fotógrafo
retirado “era común que les pasara información de quienes escribían a favor o en
contra de ellos, incluso algunas veces tomaba el teléfono para amenazar a su
compañeros comunicadores”65.
Un año antes de su muerte, en el Twitter, Mario Ricardo escribía en “Lengua de
bufanda”, contra los ciudadanos y comunicadores que hacían denuncias en contra
de Los Zetas o simplemente contra quienes pedían la paz y seguridad en
Tamaulipas.
Meses antes de fallecer, junto a otro periodista fundó el periódico El ciudadano,
que era regalado en las calles y en tiendas de conveniencia. Los recursos con que
65
Gutiérrez, J. (Seudónimo), Entrevista personal realizada el 20 de agosto de 2013.
59
se hacía resultan hasta ahora inexplicables en un reportero que no había
trabajado regularmente los últimos cinco años de su vida.
¿Y el cuerpo de Felina?
Durante el 2014, se registró la desaparición de una periodista ciudadana.
Desde las primeras horas del jueves 16 de octubre, de la cuenta de Twitter de
“Felina” (@Miut3) se publicaron tres mensajes donde pedía que otros activistas
dejaran de publicar situaciones de riesgo en Tamaulipas; el mismo día también se
subió una imagen de la activista, al parecer asesinada.
La mujer, que fue identificada como la doctora Rosario, supuestamente habría
escrito los siguientes mensajes:
“#REYNOSAFOLLOW Cierren sus cuentas, no arriesguen a sus familias como lo
hice yo, les pido perdón”.
“Amigos y familiares, mi nombre es real, es María del Rosario Fuentes Rubio, soy
doctora. Hoy que mi vida ha llegado a su fin… No me queda más que decirles que
no cometan el mismo error que yo, no se gana nada”66.
Por su parte, el sitio web “Valor por Tamaulipas”, escribió en su cuenta de
Facebok al respecto: “Lamento mucho, y me duele tanto está maldita situación,
ayer en la mañana fue privada de su libertad la compañera Miut3, hoy con horror
veo que desde su cuenta colocaron mensajes y fotos de un ángel al que le
arrebataron la vida, un ángel que dio todo, su vida, su futuro, su seguridad y
tranquilidad, lo dio todo por la gente de bien de nuestro estado”67.
66
67
Cuenta de @Miut3 en Twitter. Imagen tomada el 16 de octubre de 2014.
Cuenta de Facebook de Valor por Tamaulipas. Imagen tomada el 16 de octubre de 2014.
60
Los familiares de Fuentes Rubio reportaron su desaparición 24 horas después de
no tener contacto con ella, el 16 de octubre, y luego de que fue difundida la
información en internet y redes sociales.
La Procuraduría General de Justicia del Estado de Tamaulipas informó en un
comunicado oficial que en la denuncia presentada por un familiar, asienta que la
profesionista fue presumiblemente privada de su libertad el miércoles 15 de
octubre, poco antes de las 12:00 horas, por personas armadas no identificadas
que la habrían interceptado afuera de una empresa de esa ciudad fronteriza.
La dependencia informó que la Unidad Estatal Antisecuestros “lleva a cabo las
investigaciones del caso para establecer el motivo de la desaparición, así como
verificar versiones que dejan entrever que Fuentes Rubio también fue privada de
la vida”68.
Hasta ahora, la Procuraduría no ha revelado nuevas investigaciones y el cuerpo
de la doctora sigue sin aparecer.
68
Procuraduría General de Justicia de Tamaulipas (2014, 16 de octubre). Comunicado oficial, disponible en:
http://bit.ly/1bjyyqV
61
SEGUNDA PARTE
Cronología de las agresiones
(2010-2014)
62
Agresiones a periodistas y medios
En este recuento, se toman como referencia los años del 2010 al 2014, que
ha sido el periodo más cruento en cuanto a violencia e inseguridad en Tamaulipas.
La información proviene de instituciones nacionales e internacionales, porque
poco o nada se ha publicado en los medios estatales, inclusive en los que han
sido afectados trabajadores e instalaciones.
La censura y autocensura impuestas por los grupos del crimen organizado
han calificado a esta entidad del noreste del país como una zona de silencio.
La agenda de los medios en información de seguridad pública, oficial y en
ocasiones hasta en las secciones de deportes y sociales la llevan los diferentes
grupos de narcotraficantes, por ejemplo en Ciudad Victoria, “pueden enviarte la
orden de que no se publique algo. Ellos hacen llegar sus comunicados a través de
un subjefe de prensa. Los Zetas tienen un cuidadoso monitoreo de todo lo que se
publica en la prensa y quién firma qué nota. Revisan si se publicó o no lo que te
ordenaron”, explica Raquel Suma69 .
Datos de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH)
destacan
a
Tamaulipas
como
una
entidad
donde
más
homicidios
de
comunicadores, desapariciones y atentados a medios se han registrado del 2000
al 2013.
No.
1
2
3
4
5
6
7
8
9
ESTADO
Tamaulipas
Veracruz
Chihuahua
Coahuila
Nuevo León
Guerrero
Michoacán
Sinaloa
Durango
HOMICIDIOS* DESAPARICIONES
12
2
12
4
11
0
2
2
3
2
10
1
4
4
4
0
5
0
ATENTADOS
10
1
2
9
7
1
0
3
0
TOTAL
24
17
14
13
12
12
9
7
5
69
Durán, M. (2014, 11 de febrero), Periodista en el exilio revela cómo Los Zetas imponen su agenda en las
redacciones de los medios en Tamaulipas, Portal Sin Embargo, consultado el 15 de agosto de 2014 en:
http://www.sinembargo.mx/11-02-2014/900225
63
10
D. F.
4
0
0
4
*Extracto del Cuadro de la CNDH de México, difundidos en la Recomendación General número 20, sobre agravios a
periodistas, del 15 de agosto del 2013, donde se informó de la “muerte de al menos 85 comunicadores y la desaparición
de 20, aunado a 40 ataques a instalaciones de medios periodísticos”. http://bit.ly/1l7DO3T
Los datos de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos en contra
de la Libertad de Expresión (FEADLE), que depende de la Procuraduría General
de la República tampoco son alentadores: el 47 por ciento de los homicidios contra
periodistas del año 2010 a enero del 2015 se concentran en el norte del país:
Fuente: FEADLE. Sección de Informes http://www.pgr.gob.mx/FEADLE/
64
Secuestrados y expulsados de Reynosa
La primera semana de marzo del año 2010, dos periodistas de la cadena
Multimedios- Milenio (éste, editado en la Ciudad de México) fueron enviados a
Reynosa a realizar un reportaje que detallara las pugnas y enfrentamientos entre
el Cártel del Golfo y Los Zetas, sin embargo al llegar a esa frontera el día tres
fueron secuestrados durante unas horas y después fueron obligados a abandonar
la ciudad.
Los nombres del reportero y el camarógrafo de Milenio Televisión, no fueron
revelados por seguridad, al ser liberados y regresar a la capital del país, el director
editorial de la empresa, Ciro Gómez Leyva escribió el cuatro de marzo en su
columna La Historia Breve:
“Un reportero y un camarógrafo de MILENIO Televisión fueron levantados ayer al
mediodía en Reynosa. Llevaban cuatro días como enviados (yo los envié), sus
trabajos estuvieron en nuestra pantalla el lunes y martes. Esta vez los sicarios
fueron piadosos, los dejaron vivir. Tomaron el primer vuelo de regreso. Charlamos
con los dos a las nueve de la noche, en mi oficina. Están también Carlos Marín y
Roberto López. Sobrecogedor testimonio. Están lastimados. Deciden que no se
sepa más, que no se cuente más, nada más. Acatamos, porque el mensaje de los
criminales fue claro: “No nos vengan a calentar la plaza”. Cada vez en más
regiones de México es imposible hacer periodismo. El periodismo está muerto en
Reynosa y un largo etcétera. No tengo nada más que decir”70.
El resto del espacio de su columna lo dejó en blanco en señal de protesta.
70
Gómez, C. (2012, 4 de marzo), Dos reporteros de Milenio: el día que el periodismo murió, Revista Etcétera,
disponible en: http://bit.ly/1OkzlXJ
65
Casi dos años más tarde, el reportero Raymundo Pérez Arellano escribió en la
Revista Esquire Latinoamérica en la edición de febrero del año 2012, que él había
sido uno de los secuestrados (junto con el camarógrafo Juan Carlos Martínez) en
un texto denominado “Voy a morir porque creen que soy un Zeta”.
Como invitado a un acto por la libertad de expresión dijo: “Sentí el frío acero de
una pistola en mi cabeza y escuché la sentencia de muerte: llévenselos y denles
piso. Al final no nos mataron. Pero nos advirtieron: no queremos ver a los de la
prensa aquí, porque ustedes publican y nos calientan la plaza. Soy una víctima de
esa guerra, un sobreviviente, y por eso puedo venir a contarles esto.
Tuve suerte, mucha suerte. Muchos que han vivido situaciones similares nunca
regresaron. Los encontraron muertos en el mejor de los casos. A otros ni siquiera
los han encontrado. Los días previos a mi secuestro desaparecieron cinco
reporteros de medios locales en Reynosa. Sólo uno volvió. De los otros cuatro
nada se sabe. De 2010 a la fecha poco ha cambiado. Todavía existen zonas en el
país donde los reporteros no podemos buscar historias, no podemos contar lo que
pasa”.
Y el denominador común continúa siendo la impunidad en un estado llamado
democrático. De los más de 75 asesinatos de periodistas de 2000 a la fecha, solo
unos pocos se esclarecieron. Y la autoridad todavía no localiza a los periodistas
desaparecidos71 .
71
Pérez R. Testimonio de un Periodista Sobreviviente en Reynosa (2012, 30 de enero) en Homozapping.com
Disponible en: http://bit.ly/1CbHk4v
66
Desaparecen tres, vuelve uno
Desde la década de los ochenta en Tamaulipas, sobre todo en la frontera, detrás
de las redacciones y de la fuente policiaca, han estado los ojos de los líderes del
crimen organizado: vigilando qué se escribe, cómo se escribe, a quiénes se
beneficia o perjudica. Y en cuanto lo publicado no corresponde a sus intereses, se
lo hacen saber a los reporteros y editores: con llamadas amenazantes, secuestros
e incluso la muerte.
En la frontera entre México y los Estados Unidos, quienes escapan a la censura
son los medios estadounidenses que esporádicamente publican algunos casos de
muertos o desaparecidos.
El dos de marzo del 2010, se supo de la desaparición de tres reporteros en
Reynosa: Miguel Ángel Domínguez Zamora, Pedro Arguello Reyna y David Silva,
de los periódicos El Mañana y La Tarde72. “De los periodistas secuestrados, el 9
de marzo de 2010, la Procuraduría del Estado de Tamaulipas confirmó que los
familiares de Domínguez habían denunciado su desaparición. Asimismo, dos
periodistas de la cadena Multimedios Milenio que habrían sido enviados a dar
cobertura periodística a los hechos de violencia suscitados en la ciudad de
Reynosa, habrían sido secuestrados el tres de marzo de 2010 y dejados en
libertad al día siguiente obligándolos a abandonar la ciudad”, señala la Relatoría.
Con estas agresiones hacia los periodistas, el temor inundó al gremio y pocos
escribieron acerca de ello en medios tamaulipecos. Las versiones las sabíamos
72
Informe Anual 2012 de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH. Disponible en:
http://bit.ly/1z37Bge
67
pero nadie quiere arriesgar en un estado donde los que mandan no son los
funcionarios del Palacio de Gobierno Estatal y Municipal.
En el apartado de Desapariciones y Secuestros de la relatoría de la Libertad de
Expresión de la Organización de Estados Americanos (OEA) se informa que en el
mes de marzo se tuvo conocimiento que al menos ocho periodistas habrían sido
secuestrados en distintos hechos. “A la fecha en que se tuvo conocimiento de
dichos secuestros cinco de los periodistas permanecerían desaparecidos, dos
habrían sido liberados luego de ser golpeados y obligados a regresar a la ciudad
de México D.F y el reportero Jorge Rábago Valdez había fallecido”73.
El Informe Especial 2010 de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de
la CIDH agrega que “solicitó al Estado mexicano información detallada sobre los
casos de Domínguez, Argüello y Silva. En su respuesta recibida el 12 de
noviembre de 2010, el Estado informó que estos casos se encuentran pendientes
de documentar en la Fiscalía La Fiscalía Especial para la Atención de Delitos
cometidos en contra de la Libertad de Expresión (FEADLE)”.
De estos últimos tres casos, David Silva fue el único que regresó con vida y no ha
informado ningún dato de sus compañeros.
La FEADLE no ha informado acerca de la integración de expedientes ni de sus
investigaciones, en su página web
http://www.pgr.gob.mx/FEADLE/
sólo contiene un
informe estadístico general con gráficas, sin detalles específicos de los casos.
Además de tomar las imágenes para la sección policiaca de El Mañana Pedro
Argüello trabajaba en el área de prensa de la policía municipal de Reynosa.
73
Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH. Informe Especial 2010 sobre la Libertad de
Expresión en México, p.10.
68
Entrevistado al respecto Rafael de la Garza, un reportero que cubre la fuente
policiaca desde hace más de 20 años en Reynosa74 comenta que hay colegas que
eligen ser el canal de comunicación entre los grupos del crimen organizado y la
prensa: “Nos dicen qué se puede cubrir y qué no, incluso nos envían material
fotográfico para su difusión, si nos negamos nos espera que nos levanten
(secuestren) o nos desaparezcan; es imposible saber en qué estado de ánimo se
encuentran y cómo responderán en el caso de una ´desobediencia´”.
Para el periodista “en este medio es muy fácil brincar como informantes y canales
para el lado del crimen organizado, porque al final, son los que tienen el poder en
Tamaulipas”.
De enero a junio del 2010, las pugnas entre Zetas y CDG fueron más evidentes y
en Reynosa, Matamoros, Nuevo Laredo y Ciudad Victoria y la lucha se desató en
las calles, cerca de los centros comerciales o escuelas; los ciudadanos fueron los
más afectados.
74
De la Garza, R. (Seudónimo).Entrevista personal, el 26 de octubre de 2014.
69
Soldados los golpean por reportear
En Nuevo Laredo, el 13 de julio del año 2010, tres periodistas fueron
golpeados por elementos del Ejército Mexicano, al llegar a cubrir la información de
una intensa movilización policiaca en la colonia Valles de Anáhuac.
De acuerdo al testimonio de Antonio Neftalí Gómez, reportero de la estación
de radio 106.5 Radio Voz en esta frontera, fue pateado por un militar, cuando se
acercaba al lugar donde se encontraban los soldados agrediendo a los
corresponsales de TV Azteca: “Me acerque cuando vi que estaban golpeando a
los dos compañeros, pero luego se me fue a las patadas un militar, hasta que me
tiro en la carretera” señaló75.
El corresponsal de TV Azteca México, Abisai Rubio y el camarógrafo
Ricardo Ramírez, también fueron agredidos. De acuerdo con la información de los
periodistas, fueron golpeados y amenazados con armas de fuego. Al reportero
radiofónico le fue colocada un arma en la cabeza y los equipos de trabajo
resultaron dañados.
Los periodistas acudieron a la Comisión Nacional de los Derechos Humano, donde
se abrió el expediente de queja CNDH/5/2010/3897/Q y se desprende que al
momento de la agresión sufrida por parte de los efectivos del Ejército Mexicano
“no había en el lugar condiciones de riesgo, toda vez que no se registró balacera
alguna, enfrentamientos o la detención de personas, pues sólo se encontraba una
camioneta abandonada y quienes tomaban parte de los hechos eran agentes de la
Policía Ministerial”76.
Tras el análisis lógico-jurídico, la CNDH “advirtió violación a los Derechos
Humanos a la legalidad, a la seguridad jurídica, a la libertad de expresión e
75
Militares agreden a periodistas en Nuevo Laredo (2010, 13 de julio) HoyLaredo.Net, obtenida el 10 de
septiembre de 2014 en: http://bit.ly/1IfyG5B
76
CNDH. Expediente de queja CNDH/5/2010/3897/Q (2011), p.5. Disponible en: http://bit.ly/1bmnZDw
70
información, así como al derecho al trabajo, al trato digno, a la integridad y
seguridad personal” por lo que emitió la Recomendación 60/2011 en contra de los
elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional77.
Al rendirse el Informe Anual de labores de la CNDH en el año 2011, la
recomendación se consideró como “Aceptada en tiempo para presentar pruebas
de cumplimiento”.
77
Informe de Actividades de la CNDH. (2011) Comisión Nacional de los Derechos Humanos, p.1008.
Disponible en: http://bit.ly/1CdDRCu
71
Ataques a televisora
El año 2010 marcó la historia de agresiones a medios de comunicación. En menos
de dos meses, instalaciones de Televisa fueron atacadas en Nuevo Laredo (30 de
julio), Matamoros (15 de agosto) y Ciudad Victoria (27 de agosto), ello es “muestra
del clima de agresiones que enfrentan quienes ejercen el periodismo en el estado.
La falta de información para confirmar el rumor de que varios periodistas
permanecen desaparecidos lo señala como uno de los estados más peligrosos en
México y donde el libre flujo de información se ha visto totalmente quebrantado”78.
.
Las instalaciones de Televisa fueron atacadas en: Nuevo Laredo con una granada
lanzada hacia las oficinas. En Matamoros, también desconocidos repitieron la
misma agresión. En Ciudad Victoria un vehículo con una bomba en su interior,
estalló y provocó destrozos en la puerta de acceso y en el exterior del inmueble;
en todos se reportaron daños materiales y afortunadamente ninguna víctima.
El 30 de julio del 2010, las instalaciones del Canal 57 de Televisa en Nuevo
Laredo, Tamaulipas fueron atacadas por desconocidos que lanzaron desde un
vehículo en marcha una granada contra las oficinas, lo que provocó daños en la
puerta de acceso, en cristales y en tres vehículos que se encontraban en el
estacionamiento.
Según reportes, el atentado se registró aproximadamente a las 19:00 horas. Los
responsables lanzaron una granada de fragmentación por encima de la reja
perimetral que detonó frente al acceso principal de la televisora, ubicada en
Avenida de la República, en la colonia Infonavit Fundadores. Por estos hechos, la
78
Violencia en México y el Derecho a la Información (2011) ARTICLE19, Oficina para México y Centroamérica
y Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos) p.38, disponible en http://bit.ly/1xc8K9Q
72
Procuraduría General de la República dio inicio formal a la averiguación previa
PGR/TAMPS/NL-III/2015/1079.
Coche bomba por hablar de migrantes
Un auto bomba estalló la madrugada del viernes 27 de agosto de 2010 frente a las
instalaciones de Televisa en Ciudad Victoria, Tamaulipas, ocasionando solamente
daños materiales y la interrupción durante varias horas de su señal a nivel local.
De acuerdo con información de la Procuraduría de Justicia de Tamaulipas, el
estallido se registró a las 00:26 horas, frente al inmueble ubicado en el cruce de
las calles República de Argentina y Cuauhtémoc, colonia Pedro Sosa, desde
donde transmite el canal 26 local. La explosión originó la interrupción del servicio
de energía eléctrica y la salida del aire tanto de la señal de Televisa como del
canal 7 de Multimedios, ubicado a sólo unas calles80.
El atentado ocurrió tras el hallazgo (dos días antes) de 72 migrantes
centroamericanos y sudamericanos asesinados por Los Zetas, información que
fue censurada en los medios por órdenes del grupo de crimen organizado y
Televisa, en cadena nacional (no en los reportes locales) la dio a conocer y éste
habría sido el motivo del atentado, de acuerdo al Centro de Periodismo y Ética
Pública (CEPET)81.
La capital de Tamaulipas vivió hoy horas de tensión y zozobra. Casi a la misma
hora que el atentado en Televisa, otro coche bomba estalló frente a la Dirección
79
Atacan con granada televisora en Nuevo Laredo (2010, 2 de agosto) Recuento del Centro de Periodismo y
Ética Pública (CEPET), disponible en: http://bit.ly/1BmYG9y
80
Estalla auto bomba frente a instalaciones de Televisa en Tamaulipas (2010, 27 de agosto) Recuento del
Centro de Periodismo y Ética Pública (CEPET), disponible en: http://bit.ly/1BmYG9y
81
Op.cit.
73
de Tránsito Municipal. No hubo personas lesionadas, sólo daños a vehículos
estacionados e inmuebles aledaños.
Doce horas después, vía telefónica se amenazó con hacer estallar una bomba en
la Torre de Gobierno, donde alrededor de tres mil 700 personas trabajan en
oficinas del gobierno de Tamaulipas
El cártel de Los Zetas es el posible responsable de hacer estallar los dos autos
bomba en instalaciones de Televisa y de la Dirección de Tránsito Municipal en
Ciudad Victoria, de acuerdo con información obtenida de funcionarios que
participan en el gabinete de seguridad nacional. La PGR empezó una averiguación
previa por violación a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos. Según
reportes del gobierno federal, se considera que la capital tamaulipeca está en
manos de Los Zetas, grupo criminal al que se ha señalado como responsable de
la ejecución de 72 migrantes de Centro y Sudamérica en un rancho localizado en
el municipio de San Fernando, el pasado lunes82.
82
Zetas, posibles culpables de explosiones de dos coches bomba en Tamaulipas (2010, 28 de agosto) La
Jornada, p.11.
74
Secuestrado y desplazado al DF
Los primeros días de septiembre del 2012, el periodista Mario Alberto Segura
recibió amenazas telefónicas y sabotaje contra su sitio web El Sol del Sur de
Tampico. Días antes, grabó a policías de Ciudad de Madero, cuando
desalojaban violentamente a vendedores que trabajaban en la vía pública.
En el sur de Tamaulipas, también administrada el blog llamado Alerta
Oportuna, que permitía que los usuarios locales publicaran sus propios reportes
de violencia e inseguridad.
El blog recibía miles de visitas al día, pero estuvo solo unos pocos meses en la
red. El 13 de agosto del 2012, hombres encapuchados secuestraron a Segura,
lo golpearon y lo amenazaron.
“Me dijeron que cerrara ese espacio, el espacio donde la gente podía entrar y
escribir lo que quisiera”, recuerda el comunicador. Después de ser liberado por
sus captores, Segura se mudó inmediatamente a la capital de México” relata
para la cadena de televisión Univisión83.
En la Ciudad de México –agrega Segura- adaptarse no ha sido fácil para Segura
para los que han tenido que huir de sus hogares. ”Aparte de tener pocos ingresos
y dificultades para conseguir trabajo, estos periodistas luchan contra las
consecuencias psicológicas de la violencia”.
83
Rueda, M. (2013, 3 de septiembre) El drama de un periodista desplazado por los narcos. Univisión.
Disponible en: http://bit.ly/1c5FrdO
75
Atentado vs periódico victorense
Un coche bomba estalló la noche del lunes 19 de marzo de 2012 a las afueras de
las instalaciones del diario Expreso en Ciudad Victoria, Tamaulipas, lo que causó
daños a seis vehículos de trabajadores del rotativo. No se reportaron heridos.
La Secretaría de Seguridad Pública y la fiscalía estatal, en coordinación con la
Secretaría de la Defensa Nacional, realizaron tareas de reconocimiento y revisión
de la zona (a unos 200 metros se encuentran instalaciones militares, una
guardería y un centro comercial).
El periódico Expreso empezó a circular en 1993, casi al inicio del mandato del
gobernador Manuel Cavazos Lerma, y es propiedad del empresario Pedro Alfonso
García. Tiene filiales en las ciudades de Matamoros y Tampico, donde se
reproducen sus contenidos, siendo uno de los periódicos con mayor tiraje en el
centro de la entidad84.
Reporteros del medio indicaron que en su sitio web publicaron una nota acerca del
ataque, pero poco después habría tenido que retirar la información y desconectar
el sitio durante un día, por amenazas de Los Zetas. El medio dejó de circular tres
días por falta de seguridad así como por el daño que se tuvo a las instalaciones.
En sus páginas impresas no se escribió una sola línea acerca del hecho85.
84
Estalla coche bomba en estacionamiento del periódico tamaulipeco El Expreso. (2012, 20 de marzo)
Periódico La Jornada, p.6.
85
Archivo y recuento personal de la autora.
76
Regresan ataques a Televisa
El 26 de marzo de 2012, las instalaciones de Televisa en Matamoros fueron
nuevamente víctimas de un atentado explosivo en un terreno de la empresa,
contiguo a las oficinas de trasmisión. No hubo reporte de lesionados.
Las primeras versiones comenzaron a circular a través de la red social Twitter, que
desde las 10 de la noche, en el horario local, difundieron “Granadazo en Televisa
con los hastags(#) de #Matamoros / #Tamaulipas”.
El sector fue acordonado de inmediato por elementos de la Secretaría de la
Defensa Nacional. Hasta la media noche no se había establecido qué tipo de
artefacto había explotado86.
Al día siguiente diferentes autoridades condenaron el hecho, sin embargo de las
investigaciones no se volvió a escribir ni hablar una sola línea.
86
Archivo y recuento personal de la autora.
77
Balazos y luego autocensura
En Nuevo Laredo, el 11 de mayo de 2012 un grupo de desconocidos atacó con
disparos y explosivos las instalaciones del diario El Mañana en Nuevo Laredo,
donde resultó afectada la fachada del edificio y automóviles en el estacionamiento,
no se reportaron lesionados.
En respuesta, los directivos de El Mañana expresaron en su espacio editorial que
el periódico se abstendría de publicar cualquier información “que se derive de las
disputas violentas que sufre nuestra ciudad y otras regiones del país”.
Ninfa Deandar Robinson dirigía el medio ese año y en el texto destacaba: “Ante la
lealtad que debemos a nuestros lectores, declaramos ante ellos que El Mañana es
un instrumento para libertad y la democracia, por tanto no está hecho para la
mezquindad de ningún grupo de poder fáctico o delictivo que así lo pretenda. Por
ello, este periódico apelando a la comprensión de la opinión pública se abstendrá,
por el tiempo necesario, de publicar cualquier información que se derive de las
disputas violentas que sufre nuestra ciudad y otras regiones del país.
El Consejo Editorial y de Administración de esta empresa ha llegado a esta
lamentable decisión, obligado por las circunstancias que todos conocemos, y por
la falta de condiciones para el libre ejercicio del periodismo. Sin embargo, no
desfallecemos ni claudicamos en el afán de promover los valores que dignifiquen a
la sociedad mexicana: el valor de la justicia social y económica, la legalidad, la
responsabilidad, el trabajo honesto y bien remunerado, la transparencia y la
rendición de cuentas, la participación ciudadana, el fortalecimiento de las
instituciones y el compromiso con la educación”87 .
87
Opinión Editorial (2012, 13 de mayo) El Mañana de Nuevo Laredo, consultado el 15 de mayo de 2012,
disponible en: http://www.elmanana.com.mx/notas.asp?id=285418
78
Resistirse al silencio
Durante el año 2014, las agresiones a medios de comunicación entraron en pausa
y cuando el ambiente comenzaba a normalizarse, el secuestro del director del
periódico El Mañana de Matamoros vino a romper con la aparente tranquilidad el
cinco de febrero del 2015.
El periódico denunció en su edición del jueves 5 de febrero, el secuestro de su
director en su nota principal:
“Levantan’ al director editorial del periódico en Matamoros; lo liberan golpeado y
bajo amenazas”, donde relatan que el director editorial, Enrique Juárez Torres, fue
‘‘levantado’’ por hombres armados que irrumpieron violentamente a la redacción
para reclamar la publicación de los hechos violentos registrados en la frontera
88
.
Previamente, una de las camionetas de distribución del diario fue interceptada en
la autopista Matamoros–Reynosa y luego de bajar al conductor dejaron el vehículo
abandonado con ejemplares de la edición del miércoles en el camellón central de
la vía.
De acuerdo al texto, la incursión a las instalaciones de EL MAÑANA se registró a
las 16:00 horas, cuando tres hombres armados arribaron a bordo de una
camioneta Caravan gris. Dos de los sujetos descendieron y preguntaron por el
director y se dirigieron a su oficina en el segundo piso del inmueble. Alertado por
personal de la planta baja, Juárez tomó un cuchillo y les hizo frente, pero uno de
los atacantes tomó un garrafón con agua y se lo arrojó y se rompió, desarmándolo
y sometiéndolo.
88
Atentado a El Mañana (2015, 5 de febrero) El Mañana de Matamoros, Primera sección, p1.Consultado el 5
de febrero de 2015 en: http://bit.ly/1DdTr0C
79
Enseguida, el directivo del periódico fue sacado por la fuerza del edificio y fue
subido violentamente a la camioneta.
–¡Te vamos a quebrar! – amenazó uno de los agresores.
A bordo del vehículo, Juárez fue golpeado en el vientre y la cabeza mientras lo
acusaban de ser el responsable de las publicaciones sobre los hechos de
violencia y bloqueos de carreteras.
Luego de varias vueltas, el director editorial fue liberado y lo dejaron a las afueras
del periódico, no sin antes repetir las amenazas de muerte.
Tras este hecho, los directivos del medio demandaron la intervención del Gobierno
del Estado. Dos días después del hecho, el periodista abandonó el empleo y al
parecer se dirigió hacia los Estados Unidos; tres empleados más renunciaron a
continuar en el medio.
En Matamoros, es el Cártel del Golfo quien mantiene el control de la zona, tanto
en la vida de la ciudad como en los medios de comunicación.
80
Contra Televisa Matamoros
Un día después de lo acontecido en El Mañana, la empresa Televisa fue objeto de
una nueva agresión con una granada de fragmentación que fue arrojada desde un
coche en marcha; el hecho que dejó a dos guardias heridos de gravedad89.
De acuerdo a la información publicada, el ataque se perpetró a las 22:00 horas.
Los heridos ingresaron al Seguro Social, uno de los vigilantes resultó con heridas
en las piernas, el segundo sufrió daños en el pecho y la cara, mientras que la
fachada del lugar quedó deteriorada a consecuencia del estallido. Las fuerzas
federales acordonaron las instalaciones de Televisa en fraccionamiento Paseo
Residencial para iniciar las investigaciones.
Este fue el cuarto ataque con explosivos contra instalaciones de Televisa
Matamoros en menos de cinco años, anteriormente fueron el 13 de agosto de
2010, 25 de marzo de 2012 y 9 de octubre de 2012, indica en su cuenta de Twitter
el periodista Juan Carlos Romero el 7 de febrero.
89
Lanzan granada contra instalaciones de Televisa en Matamoros (2015, 7 de febrero) Periódico La Jornada,
Consultada en http://bit.ly/16X6mbC
81
Conclusiones
En México persiste un ambiente hostil para el ejercicio periodístico. En
Tamaulipas, como en otros estados, hasta los años setenta, las amenazas
provenían del poder político, sindical y caciques locales90. A partir de los ochenta,
se une al hostigamiento de medios y periodistas, el naciente crimen organizado.
En Tamaulipas, como en otros estados donde se gestaron los carteles
históricos, como Sinaloa y Baja California, los nuevos narcos creaban relaciones
cercanas con la prensa con la que influían en la cobertura de notas policiacas y de
seguridad.
La situación cambió con la estructura y actuación de los grupos del crimen
organizado, el hostigamiento y confrontación contra reporteros y editores llegó a
tal grado que Tamaulipas es catalogada como la principal zona de silencio en
México, donde los medios se autocensuran para sobrevivir.
Los datos contra la libertad de expresión son preocupantes: En los últimos
14 años se registraron 85 asesinatos de periodistas, 22 desapariciones y más de
40 atentados a medios de comunicación, de acuerdo a datos oficiales de la
Comisión
Nacional de
los
Derechos Humanos
(CNDH).
Organizaciones
internacionales no concuerdan con las cifras, por ejemplo, Artículo 19 indica que
desde el año 2000 al 2014 se registraron en México 90 asesinatos contra
periodistas, de los que sólo el 10 por ciento cuenta con una sentencia y desde
hace ocho años, 17 más permanecen desaparecidos91.
Por su parte el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las
Naciones Unidas, a través del Examen Periódico Universal (EPU) de México,
estimó en octubre del 2013 que “más de la mitad de las agresiones son cometidas
por funcionarios públicos, aunque en los casos de agresiones graves (homicidios y
90
Cuéllar Cuéllar, Andrés, historiador, entrevista personal, 13 de mayo de 2014.
El Día Internacional contra ataques a periodistas, México pone su cuota: 90 asesinados (2014, 3 de
noviembre) Sitio web Sin Embargo, consultado el 10 de noviembre de 214 en: http://bit.ly/1Gfj3LG
91
82
desapariciones) son atribuibles al crimen organizado”.92 Además que las
agresiones a periodistas y medios de comunicación se han triplicado desde 2001 a
2013 respecto al periodo 1991-2000.
Las cifras oficiales de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos
señalan que de los 85 homicidios de periodistas de 2000 a 2013 en México,
Veracruz y Tamaulipas son las entidades que encabezan la lista con 12 casos,
cada una93.
La descripción de las causas y consecuencias de esta zona de silencio,
puede servir como ejemplo histórico para Veracruz, Durango, Chihuahua y
Michoacán, para detectar cuáles son los factores que pueden estar coincidiendo y
que medios y sociedad informemos a tiempo y lancemos las alertas necesarias,
para proteger a los ciudadanos, pero sobre todo a los mensajeros.
92
Resumen Ejecutivo del Informe sobre la libertad de expresión y prensa en México, estado de las
recomendaciones en materia de libertad de expresión emitidas a México con motivo de la sesión 17 del
Examen Periódico Universal de Naciones Unidas, coordinado por Freedom House (Capítulo México) con
organismos de la sociedad civil, octubre de 2013.p.1. http://bit.ly/1xf44uM
93
Recomendación General No.20 Sobre agravios a periodistas en México y la impunidad imperante, de la
Comisión Nacional de los Derechos Humanos, 15 de agosto de 2013.p.31. http://bit.ly/1l7DO3T
83
TERCERA PARTE:
Repaso hemerográfico (1986-2015)
84
Documentación de 1986-2015
Editor Jorge Brenes Araya
Fecha: 18 de junio de 1986
Lugar: Reynosa, Tamaulipas.
Publicación El Bravo de Matamoros
85
Editor: Ernesto Flores Torrijos
Reportera y Jefa de Información, Norma Alicia Moreno Figueroa
Fecha: 18 de julio de 1986
Lugar: Matamoros, Tamaulipas.
Publicación: La Opinión de Matamoros
86
87
Corresponsal de El Nacional Roberto Azúa Camacho
Fecha: 5 de mayo de 1990
Lugar: Reynosa, Tamaulipas.
Publicación: La Opinión de Matamoros
88
Subdirector del vespertino El Imparcial: Saúl Antonio Martínez González
Fecha: 25 de marzo de 2001
Lugar: Río Bravo, Tamaulipas.
Publicación: El Mañana de Matamoros
89
Director de El Mañana de Nuevo Laredo: Roberto Mora García
Fecha: 19 de marzo de 2004
Lugar: Nuevo Laredo, Tamaulipas.
Publicación: El Bravo de Matamoros
90
91
Columnista de El Imparcial y sitios web: Francisco Arratia Saldierna
Fecha: 1 de septiembre de 2004
Lugar: Matamoros, Tamaulipas.
Publicación: El Bravo de Matamoros
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Reportera y conductora de noticias en radio: Guadalupe García Escamilla
Fecha: 6 de abril de 2005
Lugar: Nuevo Laredo, Tamaulipas.
Publicación: El Mañana de Matamoros
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Jefe de redacción de El Siglo de México: Julio César Pérez Martínez
Fecha: 25 de octubre de 2005
Lugar: Reynosa, Tamaulipas.
Publicación: El Bravo de Matamoros
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Conductor de noticias y coordinador del C-4: Ramiro Téllez Aguilar
Fecha: 10 de marzo de 2006
Lugar: Nuevo Laredo, Tamaulipas.
Publicación: El Bravo de Matamoros
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Conductor de noticias y coordinador del C-4: Ramiro Téllez Aguilar
Fecha: 10 de marzo de 2006
Lugar: Nuevo Laredo, Tamaulipas.
Publicación: El Bravo de Matamoros
96
En Nuevo Laredo, el 13 de julio del año 2010, tres periodistas fueron golpeados por elementos
del Ejército Mexicano, al llegar a cubrir la información de una intensa movilización policiaca en
la colonia Valles de Anáhuac. (Imágenes tomadas del video testigo que presentaron en la
CNDH):
97
El 27 de agosto de 2010 estalla un coche bomba en las instalaciones de Televisa, en Ciudad
Victoria. El personal de la televisora había salido de su trabajo minutos antes del ataque. Este
atentado fue el más poderoso de una serie de ataques y el tercero contra dicha empresa en el
transcurso de un mes.
98
Reportero de policiaca: Carlos Alberto Guajardo Romero
Fecha: 5 de noviembre de 2010
Lugar: Matamoros, Tamaulipas.
Publicación: Expreso de Matamoros
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Reportero de policiaca: Carlos Alberto Guajardo Romero
Fecha: 5 de noviembre de 2010
Lugar: Matamoros, Tamaulipas.
Publicación: Expreso de Matamoros
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El 13 de septiembre del 2011 en Nuevo Laredo se registran los primeros asesinatos de
reporteros ciudadanos (Que hacían reportes a través de redes sociales: Twitter, blogs, Facebook,
etc) de alertas y denuncias de zonas de riesgo e inseguridad.
Imagen tomada de Twitter
El 24 de septiembre de 2011, fue asesinada la jefa de Redacción del diario Primera Hora de
Nuevo Laredo, María Elizabeth Macías Castro, por alertar a los ciudadanos de la inseguridad a
través de las redes sociales.
Publicación: Tomado de Twitter
101
Durante el 2014, se registró la desaparición de una periodista ciudadana.
Desde las primeras horas del jueves 16 de octubre, de la cuenta de Twitter de “Felina” (@Miut3)
se publicaron tres mensajes donde pedía que otros activistas dejaran de publicar situaciones de
riesgo en Tamaulipas; el mismo día también se subió una imagen de la activista, al parecer
asesinada. Su cuerpo no ha sido encontrado (marzo de 2015).
102
Portada del periódico El Mañana de Matamoros del 5 de febrero de 2015, un día
después de que un grupo de presuntos narcotraficantes lo secuestraran y
amenazaran durante unas horas.
103
Así se cubría antes la información en 1992:
En 1992, a Matamoros, Tamaulipas, llegaban muy pocos ejemplares de periódicos que se editaban
en el Distrito Federal, lo que contribuía a cierta libertad en lo que se enviaba y publicaba desde las
corresponsalías, como el siguiente, fechado el 8 de julio de 1992, en la página 16 del periódico La
Jornada.
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La Muerte de Juan N. Guerra:
Esquela publicada por el SJOIIM el 11 de julio del 2011, por la muerte de Juan N. Guerra en los
periódicos
El
Bravo
de
Matamoros
y
El
Mañana
de
Matamoros:
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