augusta barrios - Club Regatas Lima

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augusta barrios - Club Regatas Lima
AUGUSTA
BARRIOS
LA IRON WOMAN MÁS
RÁPIDA DEL PAÍS
ALLAN WAGNER. EL EMBAJADOR DESPUÉS DE LA HAYA. // TONY custer. LA FILANTROPÍA
NO SE PRACTICA EN LOS TIEMPOS LIBRES. // MORELLA PETROZZI. LA POÉTICA DE LA DANZA.
REGATAS / 1
REGATAS / 2
REGATAS / 3
acero inolvidable
ÍNDICE
34
allan wagner
El embajador que
comandó la comisión
peruana ante la Corte
Internacional de La
Haya evalúa el fallo
que fijó el nuevo límite
marítimo con Chile.
Lo importante ahora,
dice, es concentrarse
en lo fundamental: que
la sentencia se ejecute
plenamente.
30
liliana bringas
augusta
barrios
Volvió a practicar atletismo después de veinte años y se
consagró campeona mundial de salto con garrocha en Porto
Alegre. La nieta de El Japonés –la leyenda peruana del salto
triple en los años cuarenta- cuenta por qué los Bringas están
hechos para saltar.
¿Cómo reconocer a una
mujer que hace triatlón
cuando no está corriendo
en la rudeza del desierto?
¿Cuándo es solo una
silueta que se mueve sobre
la bicicleta a lo largo de
kilómetros de carretera?
¿Cómo adivinar cómo
lleva el pelo cuando no
está cubierto con un casco
aerodinámico?
10
brazadas
Este mes la piscina olímpica del CRL cumple cincuenta años.
En el aniversario, el fotógrafo Ernesto Carozzo convocó a doce
jóvenes nadadores del club, durante un entrenamiento en la
sede de Chorrillos. Las instantáneas submarinas de PP Atocha
acompañan este fotoensayo.
REGATAS / 4
60
44
Morella
Petrozzi
La bailarina y performer peruana
está a punto de cumplir cincuenta
años. En los próximos meses
la Universidad de Michigan la
premiará por su trayectoria. Es
la mujer que más sabe de danza
contemporánea en el Perú.
Club de Regatas "Lima" – institución embajadora de la marca perú
MIRANDO EL FUTURO II
En la editorial de la edición anterior (Regatas 241), se planteó
la necesidad de trabajar con un Plan de Desarrollo del Club, a
mediano y largo plazo, en base a los requerimientos actuales
y futuros. Para ello, se busca el respaldo de la membresía para
que ayude a una mejor planificación del crecimiento, una mayor
definición en la aplicación de los presupuestos de inversión,
control y ejecución de las obras, así como lo relacionado a los
gastos de gestión de nuestra institución.
Esta propuesta ha coincidido con la de un grupo compuesto
por 51 asociados, quienes han hecho llegar al Consejo Directivo
actual una serie de iniciativas para que puedan ser incorporadas
al plan para los siguientes dos años.
El aporte de este grupo se resume en tres temas principales:
• Mayor transparencia con los socios
• Fortalecer la gestión de obras de infraestructura
• Fortalecer la gestión de supervisión y control interno del Club
Mayor transparencia con respecto a la información en línea
y actualizada en la web del Club sobre presupuestos, tanto
operativo como de inversiones, plan de adquisiciones, registro
de proveedores, indicadores de gestión e información relevante
a la evolución de asociados y costumbres, estados financieros,
entre otros. Para el fortalecimiento de la gestión de obras de
infraestructura plantean la definición de las políticas y gestión
del Área de Obras y Proyectos, para poder desarrollar un plan de
inversiones enmarcado dentro de los intereses y necesidades de
los asociados y sus familiares.
El tercer tema relacionado al fortalecimiento de la supervisión y
control establece una efectiva auditoría contable y financiera,
así como también en la contratación de proveedores y desarrollo
de las obras y especialmente en el seguimiento y cumplimiento
del mismo. Por ello, indica este grupo de asociados, es importante
tener una organización moderna y políticas que nos aseguren el
desarrollo de un plan de trabajo adecuado tanto en lo urbanístico
como en lo estratégico.
Reiteramos que la implementación de este Plan lo debemos
realizar con la participación de los asociados, con el objetivo de
asegurar el adecuado desarrollo de nuestro Club. Agradecemos
al grupo de asociados en mención e invitamos a otros grupos o
asociados, en forma particular, a participar en este trascendental
reto que sentará las bases para el futuro del Club. De esta
manera, el actual y los sub-siguientes Consejos Directivos podrán
invertir manteniendo una misma ruta basada en las ideas y
conceptos que los propios asociados aprobaron.
Solo si nos convertimos en una organización corporativa
moderna podremos mirar al futuro con tranquilidad.
Antonio Ramírez-Gastón Wicht
Presidente
REGATAS / 5
STAFF
EQUIPO EDITORIAL
DIRECTOR Guillermo Illescas Dall'Orso
GERENTE GENERAL Javier Rivera Orams
Subgerente de ImAgen Institucional & MarketinG
Vanessa Velasco Vizcarra
COMITÉ EDITORIAL Carlos Otero Davis . Raúl Rachitoff Cavassa
Editor GENERAL. Manolo Bonilla
Subeditora. Gloria Ziegler
CONSEJO DIRECTIVO
Editor Fotográfico Alonso Molina
PRESIDENTE Juan Antonio Ramírez-Gastón Wicht
VICEPRESIDENTE Guillermo Illescas Dall’Orso
DIRECTOR SECRETARIO Ulises Enrique Quiroga Parodi
DIRECTOR PRO SECRETARIO Rafael Guarderas Radzinsky
DIRECTOR TESORERO Jorge Iván Alonso Herrera
DIRECTOR PRO TESORERO Fernando Javier Vallejo Barba
DIRECTOR DE REMO Sebastián Federico Gracey Sierralta
DIRECTOR DE DEPORTES NÁUTICOS Peter Kurt Schreier Reck
DIRECTOR DE DEPORTES Óscar Luis Boero Echevarría
DIRECTOR DE DEPORTES Jorge Alberto Porras Alvarado
DIRECTOR FILIAL LA CANTUTA Jorge Rafael Petterson Ravettino
DIRECTOR FILIAL SAN ANTONIO Juan Antonio Viacava Giraldo
DIRECTOR VOCAL Carlos Vial Barredo
DIRECTOR VOCAL David Roberto Mc Farlane Vidal
DIRECTOR VOCAL Gabriel Seminario de la Fuente
ARTE Y DISEÑO Walter Guardia
JUNTA CALIFICADORA
Y DE DISCIPLINA
PRESIDENTE
Alberto Varillas Montenegro
MIEMBROS
Carlos Siles Martínez
Ulises Enrique Quiroga Parodi
Carlos Enrique Mesa Angosto
Eduardo Diez Martínez
Pablo Armando Cabral Larrea
Gonzalo Félix García Calderón Moreyra
Héctor Gerardo Padilla Freyre
Alfredo Daniel Silva Santisteban Díaz
Alfonso Rivas Plata Arribasplata
REVISORES DE CUENTAS
Santiago M. Collas Ambrossiani
José Luis Bonifaz Fernández
José Eduardo Aranda Tamayo.
DIAGRAMACIÓN Pedro Caparachín
coordinación de Deportes Andrés Talavera Villamonte
REDACCIÓN Carlos Portugal. Andrés Talavera. Alfredo Pomareda.
César Bedón. Carlos Hidalgo. Ernesto Zelaya. Joaquín Salas
FOTOGRAFÍA Ernesto Carozzo. PP Atocha. Yael Rojas. Sanyin Wu.
Norma Lietzenmayer.
CORRECTOR DE ESTILO Juan Manuel Gauger
RETOQUE FOTOGRÁFICO John Cerquín
Jefe de Publicidad Nathalie Rufino Avalos
[email protected]
Coordinadora de Publicidad
Kathia Rosas Abad
Tel: 213.4567 anexo 433
[email protected]
EJECUTIVAS DE PUBLICIDAD
Aissa Suárez Santander
Tel: 213-4567 anexo 433 / Celular: 961975605
[email protected]
Elizabeth Vela
Tel: 213-4567 anexo 368 / Celular: 942668320
[email protected]
AGRADECIMIENTOS Estudios Kuna. Yayo López. ArtLima. Rodrigo
Rodrich. Macarena Tabja. Lourdez Carrasco. Felipe Esparza. Luis
Salcedo. Lorena Tullini. Fundación Custer
Impresión Cecosami Preprensa e impresión digital
Club de Regatas «Lima» - Av. Chachi Dibós 1201
Chorrillos, Lima, Perú. Tel: 213- 4567
www.clubregatas.org.pe
Revista Regatas
Publicación Oficial del Club de Regatas «Lima»
Nro. 242 – Marzo 2014
Hecho el Depósito Legal Nº. 2001-2120 en la Biblioteca Nacional del Perú. Prohibida la
reproducción total o parcial del contenido de esta revista.
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REGATAS / 7
CARTA
CAMPAÑA DE
VALORES EN EL CRL
Por Antonio Ramírez-Gastón Wicht
Sanyin Wu
esde hace más de un año hemos querido
resaltar que pertenecer al Regatas nos hace ser
líderes, orgullosos, exitosos y únicos. Por ello,
en nuestras comunicaciones, tanto en la revista,
la web o en los anuncios internos, remarcamos,
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siempre con humildad, lo importantes que somos
y cómo debemos asumirlo. Pero no basta con
pensarlo, sino que debemos demostrarlo.
Con la intención de reforzar los valores cívicos
más elementales, hemos iniciado en nuestro
Club una campaña educativa que busca
inculcarlos, primero, en los niños. Por ello, los
hemos convocado para que formen parte de la
Patrulla de Valores. De esa manera, intentamos
que, además de educarse, ellos se conviertan
en nuestros principales aliados para fortalecer
en todos los asociados y familiares la práctica
de valores necesarios para la convivencia en la
institución y para nuestro comportamiento diario
dentro de la sociedad.
Me he quedado gratamente sorprendido del
espíritu y entusiasmo con los que tomaron el reto.
Ver a un grupo de niños que enseñan buenas
prácticas con el ejemplo («Utilice un lenguaje
adecuado», «No toque la bocina», «Ceda el paso
al peatón») es un indicador del buen camino que
estamos recorriendo, porque lo aprendido a esa
edad no tiene precio. Es la mejor inversión.
Estoy seguro de que, en poco tiempo, vamos a
poder apreciar cómo los niños no solo asimilan
de manera natural este tipo de actitudes
y comportamientos sino que también los
enseñarán y se los harán notar a los mayores
para ser mejores («Dejar los baños limpios»,
«No tirar basura», «Saludar a los demás»). Me
siento emocionado y a la vez comprometido
para generar dentro del Regatas este tipo de
iniciativas para un Perú mejor. Que nuestra
base de formación deportiva y cultural nos sirva
de cimiento para una vida cívica, respetuosa y
solidaria («Si no es tuyo, respétalo», «Devuelve lo
prestado», «Si ensucias, límpialo»).
Confío en que la campaña, que empieza con la
ayuda de la Patrulla de Valores de pequeños,
pronto motive a otros jóvenes, adultos y abuelos
que conforman el Regatas, a seguir adoptando
buenos comportamientos («Si se cae, recógelo»,
«Pide las cosas con cortesía», «Sé tolerante»).
Demostremos que podemos ser mejores.
¡Viva el Club de Regatas “Lima"! ¡Viva el Perú!
Antonio Ramírez-Gastón Wicht
Presidente
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GEN ACUÁTICO
Doce nadadores del CRL son retratados
por Ernesto Carozzo en este fotoensayo
(que tiene visiones submarinas adicionales de PP Atocha)
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portafolio
REGATAS / 12
Belén Torres
Raúl Pendavis
Andrea Malarín
Alan Ostolaza
Kaori Miyahara
Hernando Tejada
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REGATAS / 14
Melanie Napravnik
Santiago Won
Valeria Mejía
José Neumann
María Fe Elera
Sergio Zavala
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MÚSICA
HOMBRE EN LA OSCURIDAD
grita lobos! es una banda electrónica que prefiere el anonimato.
¿Por qué la máscara tras los beats?
Escribe: Andrés Talavera
Difusión
Su identidad se encuentra en el interior de
su primer disco. Aparece una foto tomada
con un BlackBerry de baja resolución de un
sujeto con una máscara Mali. Se le ve como
un personaje misterioso, raro. Esa imagen
pertenece a la primera reunión, al momento
en que la historia de Grita Lobos! comenzó.
Ahora, dos años después, el productor
electrónico —nunca se dice músico por no
tener la formación académica— nos explica
cómo es que su trabajo se volvió una especie
de sesión espiritual que busca la luz.
¿No te sientes como Norman Bates, con
miedo de que tu alter ego te domine?
No. A pesar de que toda su historia me parece
pajísima en términos cinematográficos, a
mí no me gusta la maldad en la gente y mi
personaje al final no es una entidad malévola.
Yo huyo de todo lo que sea generar daño.
¿Cuántas personas te conocen?
Es un número cerrado. Además de mi mujer,
algunos amigos muy cercanos y la gente
con la que trabajo en la música y los videos.
Nadie más. Cuando conversamos con medios
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me cuido mucho de no dar nombres. Cuando
hay conciertos también nos escondemos bajo
túnicas y máscaras. Aquí lo importante es la
música, no quien la toca.
Pero es imposible no hacer una conexión
entre lo oscuro de la música y el personaje
que inventaste...
La música sí fue totalmente calculada y
planificada. Trabajé tres años en el disco
hasta que sonó como quería. Siempre creaba
por las madrugadas. Creo que eso refleja un
poco el sonido oscuro. La máscara sí fue por
el azar, pero una vez que me la puse, fue
inmediato. No solo reflejaba lo estético, sino
también los sentidos que decía. Si bien la
música es oscura, lo que hay detrás de esta
especie de amenaza —fantasmas reales como
los banqueros de bolsa, los corruptos, la
minería ilegal y otros símbolos de la codicia—,
son espíritus buenos. Es como el ritual del
ayahuasca, que enfrenta los propios demonios
y encuentra las energías buenas que te guían
a la paz. Al final quedas limpio, por eso el
álbum acaba con una canción dance, bien
luminosa.
Entonces el disco termina siendo otra sesión...
Es un símil. Es, de algún modo, enfrentar
tus fantasmas personales. Hace poco en
una web holandesa recomendaban cuatro
bandas peruanas, entre las que estaba la
nuestra. Al final terminaban diciendo: «Grita
Lobos! recomienda tomar ayahuasca mientras
escuchan el disco». Nunca lo hagas. Te
quedarías esquizofrénico.
Ahora trabajas en un nuevo disco, ¿también
de madrugada?
Ya no. Ahora lo hago cuando cae la tarde
y empieza la noche. Quizá eso pueda estar
explicando el tema festivo de este nuevo
álbum. Ya los fantasmas se fueron. Pero igual
cierro las cortinas y apago las luces. Es más,
trato de ponerme oscuro voluntariamente y
no me sale. De algún modo este primer disco
cumplió su ciclo terapéutico.
¿Y durante el día qué haces para vivir?
Tengo varios trabajos.
¿Puedes nombrar uno?
Sería mucha información. ¿Para qué?
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aRTE
Difusión
arte en LA ciudad
vuelve artlima, la feria de arte internacional
Abel Barroso - Galería Impakto
Pierre Gonnord - Galería Juana de Aizpuru
REGATAS / 18
El año pasado, convocaron a 14 mil asistentes. Este
año, la feria ArtLima espera superar la cifra: casi 20 mil
personas, que serán las que se reúnan en la Escuela
Militar de Chorrillos para la segunda edición de este
evento, del 20 al 23 de marzo. Este año, las galerías
invitadas son sesenta y tres. El criterio de curadoría, por
cierto, ha sido más riguroso y exigente. Por ejemplo,
está presente la galería que representa a la performer
serbia Marina Abrahamovic. Se trató de identificar
qué cosas pueden ser favorables para un coleccionista,
para el circuito artístico, qué le gustaría al ojo exigente
de un galerista internacional. «En la primera edición,
tuvimos que convencer a galerías de algo que todavía
no existía, pero ahora, nosotros somos los que
tuvimos que convencernos que pudimos hacer algo,
cuando no hemos hecho nada parecido antes», dice
el artista Christian Bendayán, director artístico de la
feria y miembro del grupo CREE, el organizador de
ArtLima. Lo novedoso en esta edición también está
en las dos muestras paralelas que, bajo diferentes
curadorías, han buscado poner en valor el arte de la
fotografía desde generaciones contemporáneas a los
más clásicos maestros del interior -teniendo en cuenta
además que la fotografía tiene precios más accesibles-.
Una, presenta a veinte fotógrafos nacionales; y la
otra, incluye a seis grandes maestros de la fotografía
peruana que se desarrolló en provincias.
Más allá de los fines comerciales (si se venden o no
las obras expuestas), lo realmente interesante es
la consolidación de una plataforma que dinamiza
el mercado del arte en el país. Una feria puede ser
vista desde muchas perspectivas. La de los artistas
que se contactan con ferias internacionales, con
curadores extranjeros que pueden llevarlos a Bienales
en otros países. La de los compradores que empiezan
a educarse, la de los precios que mejoran para los
artistas. Esa es la parte intangible, mucho mayor
que una venta. «Estamos pendientes de generar
oportunidades posibles a todos los artistas», dice
Bendayán. Al final, una feria es una sensación: que
la gente salga a las calles a consumir arte de otra
manera (J. Salas).
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LETRAS
GAMBOA en el crl
El autor de la novela «contarlo todo», uno de los hitos editoriales más sonados en la
escena limeña de los últimos años, conversó con el club de lectura del crl
Escribe: Carlos Portugal
Foto: Sanyin Wu
Jeremías Gamboa está sentado comentando su obra. Lo
rodean señores y señoras con tazas de café, tienen
Contarlo Todo en la mano y apuntes resaltados. Es el
círculo de lectura Luis Jaime Cisneros (en honor al crítico
y catedrático de literatura) reunido en el Salón Regatas.
Gamboa ya no es un anónimo que te presentarían
como escritor. En la prensa han contado su historia. La
televisión le dedicó reportajes en programas dominicales.
La concurrida Feria Internacional del Libro de Guadalajara
donde presentó su novela hizo que la prensa internacional
lo mencionara en repetidas oportunidades.
Cuando termina la conversación y los asistentes forman
un círculo alrededor del escritor, serían tantos que deberán
acomodarse en una fila. Jeremías sonríe, firma autógrafos,
pregunta el nombre, cambia tres veces de lapicero, sonríe
para las fotos. Al final, sentado al fondo del salón donde
habló, Gamboa piensa en lo que acaba de ocurrir.
¿Cómo es este momento después de publicar?
Todavía estoy aprendiendo de toda la experiencia
de post-publicación. Estoy tomando nota de lo que
pasa. Aprendiendo a escribir después de publicar un
libro. Siempre escribir es un nuevo reto y una nueva
posición. Antes el reto era cómo poder escribir ante
la incertidumbre de que te publiquen. Ahora es cómo
escribir diciendo no a lo que te piden hacer. Antes era
luchar por obtener el tiempo para escribir. Ahora es luchar
por defender el tiempo para escribir. Siempre la literatura
va a ser una lucha porque nadie te paga por ella, nadie te
da nada por ella.
Antes de publicar la novela te escuché comentar sobre el
miedo que se siente al escribir ¿Alguna vez se va?
No. No lo vas a matar nunca. Si crees que la vas a matar
estás muerto. Yo entrevisté a Vargas Llosa hace un año
para Vogue y le dije: no puedo creer que aún sigas
teniendo miedo y me contestó: jamás lo he perdido, el día
que pierda el miedo o la inseguridad, estaré muerto. No
puedes matar al miedo.
¿Qué hacer para escribir?
Se debe observar la vida como un campo de aprendizaje.
La novela es el campo del trabajo con la experiencia.
Un aspirante a escritor es una persona que debería estar
leyendo mucho y viviendo con los ojos muy atentos y las
antenas muy afiladas, muy entrenadas. La narrativa es
una manera de observar el mundo. Las cosas que ocurren,
por qué ocurren. Sin juzgar. Solo observar. El teatro del
mundo es el lugar en que el escritor se forma.
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REGATAS / 21
SALUD
EXPRIME
NATURALEZA
acerca de por qué los jugos naturales pueden contribuir a tu salud
Que existe una marcada tendencia entre los consumidores
Difusión
por buscar alimentos orgánicos; que se inauguren tiendas
y servicios que apuestan por lo natural; que se vendan
pizzas veganas y todos parezcan ser adoradores de la chía;
es todo eso cierto. En el país del boom gastronómico,
hay un mercado cada vez más preocupado por lo que se
lleva a la boca. Esta vez, nos toca hablar de los jugos.
Las hermanas Tabja, Macarena (fotógrafa) y Verónica
(nutricionista), abrieron Viva Juice, una empresa artesanal
de jugos naturales.
La diferencia es que estos son prensados en frío, gracias
a una máquina importada, para que los alimentos no
pierdan los nutrientes —como normalmente sucede cuando
pasan por una licuadora o una extractora—. A diferencia
de los métodos tradicionales, el prensado en frío permite
obtener hasta cinco veces más nutrientes, disminuyendo
la generación de calor y filtración de oxígeno para evitar
su oxidación y permitir al cuerpo absorberlos en su forma
más pura. Es decir, cada botella —de vidrio y reutilizables—
significa un kilo de productos frescos sin procesar que las
mismas hermanas compran en ferias orgánicas. Como los
jugos no tienen conservantes o aditivos químicos, su vida
en la refrigeradora se limita a solo tres días.
La empresa se declara green, de manera convicta y confesa,
por lo que los residuos de las frutas y vegetales son reciclados
o empleados en la creación de compost natural. Los
jugos de Viva Juice también sirven para procesos y dietas
desintoxicantes. ¿Qué son? De eso hablamos aquí abajo.
Una pausa necesaria
Nuestro organismo tiene una habilidad innata para detectar
desequilibrios internos y autorregularse. El cuerpo se encuentra en un
estado de renovación permanente y realiza diariamente muchos procesos
vitales para mantener la salud: desintoxica el filtrado de sangre que
pasa a través del hígado y el sistema linfático, repara y regenera tejidos,
regula excesos y carencias, mantiene en equilibrio los niveles de PH en la
sangre, entre otras miles de funciones esenciales. Cuando nuestras vías y
mecanismos biológicos de adaptación están bloqueados o deteriorados,
limitando su capacidad funcional, empiezan a desencadenarse los
primeros síntomas de un cuerpo intoxicado: cansancio, dolores de
cabeza, insomnio, cambios de humor, falta de concentración, alergias,
piel y pelo opaco, acné, entre otras manifestaciones que con el tiempo
pueden dar paso a un problema mayor.
Diariamente el organismo utiliza una gran cantidad de energía en
el proceso de digestión de alimentos, descomponiendo su compleja
estructura en sustancias simples, asimilables por el intestino para su
posterior absorción celular.
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REGATAS / 23
DISEÑO
método DEL
RECURSEO
ricardo geldres y nishimura doy NO ECHAn NADA A LA BASURA
Escarabajo
Cepillito
Sillas de totora
En los años noventa, cuando todavía estaba en la universidad, Ricardo Geldres
Piumatti empezó a diseñar objetos con materiales reciclados. Por esa misma época,
en Holanda el estudio Droog Design creó su Rag Chai, un sillón confeccionado
con trapos, mientras en Londres se realizaban exposiciones enfocadas en el diseño
verde. Pero en Lima, Geldres no sabía nada de eso. Sus compañeros de universidad
—e incluso algunos profesores— cuando veían sus trabajos le decían que diseñar
era otra cosa, que había que hacer todo desde cero, que así no encajaba. Y él,
que desde pequeño había tenido la habilidad para encontrar objetos que luego
reutilizaría, tanto lo escuchó que acabó por resignarse.
«Llevaba cinco años trabajando con distintas empresas cuando descubrí que existía
este movimiento en Europa y me dio cólera porque era lo que había dejado de lado
por falta de asesoría académica. Eso era lo que me gustaba y lo que tendría que
haber estado haciendo —cuenta—. Pero desde entonces me propuse continuar con
eso y empecé a investigar los productos y buscar conexiones». En el 2002, cuando
regresó de Alemania después de hacer una especialización en orientación ecológica
al diseño de productos, decidió autogestionar su producción a contramano de lo
que hacían los pocos diseñadores industriales que había en el país. «Nadie entendía
qué era lo que hacía y al principio era como una jungla en la cual teníamos que
estar con el machete abriendo camino». Eso sería, justamente, lo que lo llevaría
a fundar el colectivo Recurseo, que reunió a artistas y diseñadores como Álvaro
Chang Say, Sebastián Bravo y Kareen Nishimura Doy —la artista plástica con la que
está casado—, entre otros. Tiempo después el proyecto se fue diluyendo y Geldres
se unió con Nishimura para crear Rika, la empresa que desarrolla objetos de diseño
con materiales reciclados desde el 2008. Desde entonces trabajan con cartón,
caucho, totora y junco. Crearon la serie de mobiliario Totora con la que ganaron el
Concurso de Artesanía de PromPerú un año después y el segundo puesto con su
línea de carteras. Son los diseñadores, entre otros cientos de objetos y muebles, de
una línea de juguetes de cartón que empezó con la nostalgia por aquellos robots
de metal japoneses con los que el diseñador jugaba cuando era niño, pero que un
día, a fines de los años sesenta, desaparecieron de Lima porque se habían prohibido
las importaciones (Escribe: Gloria Ziegler - Fotos: Difusión)
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Familia de Robots
Cesto Tractor
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CINE
DE VUELTA AL COLEGIO
Cuatro películas para iniciar clases (y desatar otros temas)
Escribe: Ernesto Zelaya
DAZED AND CONFUSED (1993)
THE BREAKFAST CLUB (1985)
de Richard Linklater
de John Hughes
Linklater recrea el último día de
clases del colegio de un pequeño
pueblo texano en 1976. En vez
de una trama, nos presenta una
serie de viñetas sobre un grupo
de jóvenes que busca divertirse
mientras contempla su propio
futuro, una situación que sigue
repitiéndose en los adolescentes
más de treinta años después.
Esta fiel recreación de la época
de los pantalones acampanados
fue además el primer papel
para muchos actores entonces
desconocidos, entre ellos Ben
Affleck, como un sádico matón,
y Matthew McConaughey como
el memorable Wooderson, un
veinteañero que nunca dejó la
secundaria.
Es imposible hablar de películas
sobre la secundaria y no
mencionar este clásico ochentero
de John Hughes. Un sábado
de castigo en una escuela
cualquiera de Illinois reúne a cinco
estereotipos colegiales: el atleta,
el nerd, la princesa, la rechazada y
el delincuente. A medida que pasa
el día, este grupo de jóvenes, que
en un día normal ni se mirarían,
llegan a entenderse y descubrir
que tienen más en común de
lo que imaginaban. Así, Hughes
descubre la humanidad detrás
de cada uno, mostrando que son
mucho más que la única palabra
que los define.
ELECTION (1999)
BRICK (2005)
de Alexander Payne
de Rian Johnson
Alexander Payne se dio a conocer
con su segundo filme: una sátira
colegial que no perdonó a nadie.
Tracy Flick, una estudiante
perfeccionista, busca a toda costa
ser elegida presidenta del consejo
estudiantil, e inicia una guerra con
sus oponentes y con el profesor,
su enemigo declarado. Payne se
burla de los estereotipos, desde
la estudiante modelo, pasando
por los atletas con inteligencia
limitada, hasta los profesores
moralmente cuestionables.
Estas elecciones transcurren
en un colegio, con maniobras
desalmadas y trucos sucios dignos
de cualquier político en campaña.
Una joya de humor negro, de un
excelente director.
Brendan es un estudiante que
investiga la desaparición de su
ex novia. Conforme se involucra
en los distintos grupos sociales
de la escuela, descubre una
peligrosa conspiración. BRICK es
un experimento interesante, una
historia de detectives al mejor
estilo de Raymond Chandler, pero
ambientada en un colegio. Así,
la secundaria se convierte en un
universo de duros investigadores
privados, mujeres fatales y
criminales sin escrúpulos, pero
interpretado por adolescentes que
hablan como Humphrey Bogart.
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REGATAS / 27
FOTO
IQUITOS DESDE ADENTRO
Rodrigo Rodrich, periodista y fotógrafo, cuenta la ciudad en la anti-guía IQUITOS BIZARRO
Rodrigo Rodrich
Rodrigo Rodrich llegó un sábado a la tarde a la
capital de Loreto, después de viajar durante tres días
en una lancha repleta de hamacas. Desde que salió
de Yurimaguas había recorrido los ríos Amazonas,
Marañón y Huallaga pero nada lo había sorprendido
tanto como lo que conocería allí, en Iquitos, durante
los dos años que estaría como corresponsal del diario
El Comercio. Entonces recorrería cada extremo de
esa ciudad que reúne a más de 400 mil habitantes
en una tierra aislada por una maraña de ríos y selva,
se pararía en los bordes, recorrería bares, huariques,
la selva, los mercados, las discotecas, viajaría en
un crucero y visitaría hoteles por horas, casas de
la periferia y night clubs. Tomaría las fotos más
surreales, escucharía a su gente y se convertiría
en uno de ellos para, luego, contarlo todo en este
libro -o anti-guía, como él mismo define a Iquitos
Bizarro- que reúne cincuenta y cuatro relatos breves
de la capital loretana en su 150 aniversario.
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Las colinas
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entrevista
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ALLAN WAGNER
UN CABALLERO EN
TORRE TAGLE
El agente peruano que comandó el equipo ante la Corte Internacional de Justicia de La
Haya reflexiona, aún hoy, sobre la zozobra de aquella decisión histórica que le representó
al país 50 mil kilómetros cuadrados de mar adicionales. Son capítulos de historia
contemporánea que se escriben en estos días.
Escribe: Carlos Hidalgo
Foto: Alonso Molina
REGATAS / 31
entrevista
LECCIÓN DE DIPLOMACIA. Wagner
presidió la comisión histórica que
defendió la posición peruana frente
a La Haya, junto a destacados
juristas. Muchos de ellos asociados
del CRL como él, que pertenece al
Regatas desde 1985.
«En su momento dije que este era el desafío más grande de mi carrera y,
efectivamente, así lo ha sido. Lo que estaba en juego realmente era muy importante
para el país. No solo había generado susceptibilidades sino también expectativas»
mbajador, Chile ha anunciado que en cualquier
momento enviaría una carta de protesta al Perú
por el tema del denominado triángulo terrestre.
¿Imaginaba un escenario post fallo como el que
estamos viviendo?
En realidad, no era lo que habíamos previsto
porque lo importante es concentrarnos en el
fallo y en la ejecución, pero las cosas ocurren así.
Yo no quiero calificar las razones por las cuales
esto ha sucedido, pero espero que se calmen
un poco las aguas y nos concentremos en lo
fundamental: que el fallo se ejecute plenamente.
En ese sentido, han ocurrido cosas importantes
como la denominada Reunión 2 + 2; también se
ha acordado un programa muy concreto para la
fijación de las coordenadas del límite marítimo
y las adaptaciones normativas que cada país
REGATAS / 32
tendrá que hacer en todo lo que concierne a estos
espacios marítimos. La nota de protesta —al cierre
de esta entrevista— todavía no ha llegado y ojalá
que no llegue.
Sin embargo, el tema del triángulo terrestre
le resta atención a la implementación en sí.
¿Podríamos afirmar que este asunto va en una
«cuerda separada» al de la implementación?
Creo que hay cierta agitación mediática en torno
al triángulo terrestre, pero lo importante es
que el fallo se está ejecutando y en la reciente
reunión de Santiago se han tomado acuerdos muy
importantes para llevar a cabo el encargo que la
corte le dio a los dos países.
En todo caso ¿por qué cree que el gobierno del
«A mí se me encomendó una misión y la cumplí de la mejor forma posible. El resto
depende de la valoración que los peruanos hagan de este tema. Si efectivamente
consideran que yo y mi equipo hemos pasado a la historia, pues solamente puedo
decir muchas gracias»
presidente Sebastián Piñera coloca este tema
en debate?
No voy a especular sobre eso.
Para que los lectores lo tengan claro: el Tratado
de 1929 establece de manera puntual que el
triángulo terrestre es territorio peruano, ¿no
es así?
Pues sí. Los trabajos de la comisión demarcadora
de límites, que trabajó sobre la base de
instrucciones idénticas, fueron acordadas por
ambas Cancillerías. De esa manera, los jefes
de las dos delegaciones tuvieron las mismas
instrucciones para fijar el sedimento inicial, que
tiene que ver con el Punto Concordia —el fin de
la frontera terrestre con Chile, según la posición
peruana— mencionado en dicho tratado. Ahí están
los trabajos y los croquis que las delegaciones
hicieron. Por eso, para nosotros ese es un tema
que está claro. Sin embargo, creo que este tema
debe permanecer congelado para verlo más
adelante en el contexto de una agenda amplia de
las nuevas relaciones entre Perú y Chile.
Como lo establece el Tratado, si el tema no
se resuelve, quien zanjaría el asunto sería el
presidente de los Estados Unidos.
Yo espero que esto se resuelva de otra manera.
Perú y Chile son países maduros y podemos
encontrar soluciones respetando nuestros derechos
en el contexto de una agenda más amplia.
El canciller chileno, Alfredo Moreno, ha
sostenido que en seis meses el fallo podría ser
implementado. ¿Concuerda con esos tiempos?
Eso será definido por los acontecimientos. Por lo
pronto, a fines de marzo va a concluir el trabajo
más importante: determinar las coordenadas
según el encargo de la Corte. El resto son medidas
que cada país debe tomar para que funcione
adecuadamente el nuevo tipo de relación que se
ha generado, con los nuevos espacios asignados
al Perú.
¿Es necesario adscribirse a la Convención del
Mar, como sugiere Chile?
No, no lo es. Hoy el derecho internacional
consuetudinario ya ha incorporado un gran
conjunto de elementos que provienen de la
Convención del Mar y por consiguiente ya son
obligatorios para todos los países, sean estos
miembros o no de la convención. Lo importante
en estos espacios marítimos, tanto en Perú
como en Chile, es que se apliquen las libertades
de navegación y sobrevuelo que contempla el
derecho internacional aplicable al mar.
El proceso histórico
En retrospectiva, ¿cómo ve el trabajo
desarrollado por la Cancillería y por usted para
defender la posición peruana en La Haya?
Fue una experiencia extraordinaria, un enorme
desafío y, a su vez, un enorme privilegio. En
su momento dije que este era el desafío más
grande de mi carrera y, efectivamente, así lo ha
sido. Lo que estaba en juego realmente era muy
importante para el país. No solo había generado
susceptibilidades sino también expectativas, y
si bien el resultado no las satisface al cien por
ciento, por lo menos sí hay que reconocer que el
principal argumento jurídico de nosotros —que
señala que la Declaración de Santiago de 1952
no era el tratado de límites— fue reconocido.
Luego tuvimos el 75% de los espacios marítimos
que habíamos planteado que la Corte nos
reconociera. Así que yo creo que fue un buen
resultado. El resto está un poco en nuestra
cancha: ¿cómo aprovechamos esos nuevos
espacios? Algo que requerirá el apoyo del Estado
y de las inversiones.
¿Qué fue lo más complicado a la hora de armar
el caso jurídico?
Lo más importante fue definir la estrategia para
nuestros alegatos, primero escritos y luego orales.
Ahí identificamos que la cruz de la controversia
estaba en la existencia o no de un tratado de
límites. Chile tuvo que apostar y señalar en dónde
estaba ese tratado de límites y sostuvo que era
la Declaración de Santiago de 1952. Entonces,
toda la memoria, el documento que contiene la
posición peruana, fue ordenada alrededor de ese
principio: probar que la declaración de Santiago
no era un tratado de límites.
El resultado conseguido en La Haya confirma
el estatus de la diplomacia peruana a nivel
regional que, según la crítica internacional, solo
es comparable en importancia con la brasilera.
Hay varias cosas para destacar. Primero, una
política de Estado que tiene 28 años. No se olvide
que el primer planteamiento que se le hace a Chile
lo hice yo en 1986 en mi calidad de Canciller,
durante el primer gobierno del presidente Alan
García. Ese lineamiento de política exterior
estuvo presente a lo largo de estos años y se
fue desarrollando con diligencia en función de
las prioridades de la política exterior peruana.
Fue una política de Estado sustentada por una
institución como nuestro Ministerio de Relaciones
Exteriores. Estos seis años de trabajo no hubieran
podido concretarse sin el aporte de todos los
funcionarios de esta institución.
Usted ha dicho que no piensa volver a Torre
Tagle, que es una etapa cerrada. ¿A qué piensa
dedicarse ahora?
Tengo planes maravillosos para mi retiro, pero
siempre voy a estar a disposición de la Cancillería
para ayudar en todo lo que pueda, sea en este
caso o en otros temas de política exterior.
A lo largo de mi carrera diplomática he sido
muy afortunado y me ha tocado ganar mucha
experiencia y esa experiencia no se la voy a negar
a mi país. Luego, lo que quiero es recuperar
tiempo para mi familia, mis amigos y hacer cosas
que no he podido hacer a lo largo de cincuenta
años de servicio. Pienso enseñar y escribir mis
experiencias a lo largo de la carrera.
Recientemente, en una ceremonia de una
Municipalidad, lo condecoraron, lo besaron.
¿Cómo toma el cariño de la gente?
Son muestras de cariño que uno aprecia,
naturalmente. Lo espectacular en esa oportunidad
fue que luego de la parte oficial anunciaron que
tenían una sorpresa por mi cumpleaños. Entonces,
en eso aparece una mesa enorme con una torta
que tenía el nuevo límite marítimo para Perú y
Chile. Eso me llenó de alegría y de emoción y me
dio mucha risa por lo curioso. Donde voy, siento
esas muestras de reconocimiento.
REGATAS / 33
PORTADA
augusta barrios
acero
inolvidable
La ironwoman más rápida del país se convirtió en triatlonista porque se aburrió de
correr maratones. Dice que lo hace por hobby, que es un estilo de vida. Es su manera
de meditar, de exorcizar todas las frustraciones y nervios. ¿Es necesario someter tu
cuerpo a un desafío extremo de diez horas para mantener el espíritu en paz?
Escribe: Manolo Bonilla
Foto: Alonso Molina
¿Cómo reconocer a una mujer que hace triatlón
cuando no está corriendo a través de la rudeza
del desierto, cuando es solo una silueta que se
mueve veloz sobre la bicicleta por kilómetros
de carretera? ¿Cómo adivinar cómo lleva el
pelo cuando no está cubierto con un casco
aerodinámico? Porque Augusta Barrios —o la
Gringa, como la llaman— es esta mujer en la
esquina de una cafetería en Chacarilla que ha
llegado con una blusa de flores, cadenas en las
muñecas y el pelo suelto, rubio alborotado. Una
figura de lesa humanidad. Ha llegado aquí desde
su trabajo, en la constructora de su esposo a
un par de cuadras. Desde su casa, a una hora
de camino. Desde su última participación en el
Ironman 70.3 Latin America Pro Championship
en Panamá, donde quedó segunda. Porque
ella regresó de una competencia demoledora
hace solo ocho días, y ya empieza a entrenar
REGATAS / 34
nuevamente, como si nada, corriendo, pensando
en la siguiente carrera en la que se inscribirá.
«Las carreras son una excusa para seguir en tu
training. Para mí es un espacio delicioso, donde
todos los nervios y frustraciones desaparecen,
donde me limpio de todo. Es una meditación.
Correr me hace sentir en paz», dice Barrios.
Aunque corra horrible, como ella realmente
piensa que lo hace. Sin gracia. Sin garbo. Solo
cadencia. Solo preocupada en llegar.
***
Para ser triatlonista, debiste primero estar
aburrido de lo que hacías. Si eras atleta o
nadador. Si, incluso, te dedicabas a ser ciclista
urbano. Cuando diez maratones bastan para
demostrarte que no puedes ser más rápido,
aunque lo quieras. Augusta Barrios era atleta,
y antes, hasta quinto de primaria, nadadora,
pero no de competencia. Ella corría maratones
desde el 2004. Lo hizo en Lima, en Nueva
York, en Toronto y en Boston. Supo que más
competencias no significaba mejorar su marca.
Y cuando ya se estaba empezando a aburrir,
Jorge Acevedo, un amigo suyo, le comentó
acerca de su nueva compra: una bicicleta para
triatlón. «Gringa, es un vacilón. Debes probarla.
Si la pruebas, no la dejas». Algo así le dijo. Lo
cierto es que entonces, hace cinco años, no
existían garajes con bicicletas vintage a la venta
ni se organizaban jornadas de ciclismo urbano
y, por supuesto, conseguir modelos importados
y más sofisticados era casi imposible en Lima.
Si las querías pasar por aduanas, debías pagar
además un impuesto ridículo. Pero ella se la
compró a Daniel de Montreuil, el fundador de
Perutriathletes. Un año después, corrió su primera
REGATAS / 35
portada
REGATAS / 36
ARTE: PAMELA RAVINA // MAKE UP ARTIST: LUIS SALCEDO // STYLING: LOURDEZ CARRASCO
// AGRADECIMIENTOS: NIKE PERÚ Y VNRO DE EDWARD VENERO
«A veces veo a otras mujeres, sin energía ni vitalidad, sin proyectos de vida. Yo
pienso que una tiene que ser un poco más garra y cuando lo demuestras en una
carrera de iron man, que sí puedes hacerlo, eso lo trasladas a tu vida diaria»
carrera. «Fue un vacilón, vacilón, machete. Me
quedé enganchada. Si eres luchadora, el día que
empiezas con esto, te vuelves dueña de ti, una
mejor versión de ti».
***
No hay mujer en el Perú, más joven o más vieja,
que haya superado su marca. Es decir, no hay
mujer, digamos, que sea más terca que ella
cuando compite. Porque, para Augusta Barrios,
la terquedad la ha definido. «Si no puedo darle
vuelta a una pared y no puedo saltarla, es
probable que la tumbe a cabezazos». Su filosofía
es peculiar, cuando reivindica el valor de los ovarios.
En el Ironman de Brasil, solo había dos cupos
para el mundial. Ella quedó segunda, detrás
de Sonja Wieck, la número uno en Estados
Unidos en su categoría, que le sacó veinte
minutos de ventaja. «Las triatletas profesionales
entrenan ocho horas al día. Entrenan, comen,
entrenan y duermen. Nada más. Nosotros en
Perú entrenamos, chambeamos, somos papás y
esposas». Eso le bastó a Barrios para ser la más
rápida de las mujeres peruanas en este tipo de
competencias. Decimos este tipo, porque una vez
corrió una maratón en el valle del Mantaro en
Huancayo y después de la partida, no vio más al
resto de corredoras. Había entrenado varias series
en piscina, respirando cada siete brazadas, para
ganar capacidad pulmonar. Fue en vano. Desde la
partida, no las vio más. «No las vi, alucina. Corrí
la maratón sola».
La competencia en Florianópolis empezó con
3800 metros de natación en la playa de Jurere
(«cero corriente en el mar, cero olas»), al sur del
país carioca. Después, dos vueltas de noventa
kilómetros en bicicleta, entre malecones
y pequeños bosques («bajadas y subidas
rapidísimas»). Para terminar, la maratón de 42
kilómetros sobre las calles del balneario («ni calor
ni frío»). «En mi primer Ironman en Alemania,
me quede picona con el resultado», dice Barrios.
Para Florianópolis, bajó 40 minutos. Este año, en
junio, planea correr otro, en Niza. Sabe que hay
una bajada de 21 kilómetros, que hay esquinas,
vueltas en U y sardineles y que va a recorrer
partes del tour de Francia. «No se qué voy a hacer
ahí», dice la triatleta, más acostumbrada a las
bicicletas de ruta.
***
Parece una escena de THE WALKING DEAD,
versión centroamericana. Es Panamá, es un
camino entre dos islas, es una carretera que
atraviesa pilotes, yates y vegetación abundante.
Hasta parecía un escenario motivacional, como
un protector de pantalla de Windows. Delante
de Augusta Barrios, corrían otros hombres en
la recta final. Estaba en ese momento en que
las piernas se mueven torpes, como evidencia
contundente del desgaste del cuerpo. Uno de
ellos, de pronto, cojea, se contorsiona para no
caer, pero su pie derecho roza el pavimento y
se desploma. Barrios lo ha visto a tiempo para
esquivarlo y seguir.
Durante la carrera hay relaciones urgentes con
el cuerpo que no se pueden callar. Piénselo. Son
diez horas sin ir al baño. Hay momentos en que
el cuerpo dice «¡no más!». A Augusta Barrios
no le ha pasado, pero sabe de las urgencias. Ha
visto a una atleta de categoría élite con rostro
pálido, lívido, en una mueca de autocontrol. Por
eso, realiza durante el entrenamiento trabajos
de nutrición e hidratación. Por ejemplo, debe
saber que después de una bebida hidratante
no puede tomar un gel vitamínico porque
se convierte en una bomba de electrolitos.
Antes de una competencia, se embadurna con
bloqueador solar y cremas que calientan los
músculos. Su desayuno es ligero: solo fruta,
algunas fresas y papaya. Luego estiramiento y
de ahí, empezar el reto.
En Panamá, durante su última competencia
de triatlón, el tramo en bicicleta no resultó tan
arduo. No era como desplazarse por carretera y
batallar contra los vientos cruzados, sino como
ir por la Javier Prado pero bajo un caldero de 35
grados centígrados. Había estado entrenando en
Paracas, corriendo bajo el sol de las once de la
mañana. Pensó: «En Panamá va a hacer calor».
Y de pronto, el calambre abdominal que dolía
como correr sobre clavos.
REGATAS / 37
portada
Cuando la ironwoman más rápida del país
dice que ser triatlonista es un estilo de vida,
está claro que no se refiere al momento del
desafío extremo. Estilo de vida es despertarse
temprano, ejercitarse, cuidarse con la comida,
no trasnochar, ir al gimnasio con frecuencia.
Como un atleta dedicado. Estamos seguros de
que no es un estilo de vida primoroso cuando
empieza la carrera y aparecen las ampollas
en la planta de los pies, los calambres, las
arcadas, la deshidratación. «Hay cosas horribles,
claro. El día de la carrera es setenta por ciento
sufrimiento y el resto, tu cuerpo y la voluntad
de la mente». Augusta Barrios ha visto a
hombres que luego de seis horas de bicicleta
corren como viejos achacosos. Al inicio del
trote, empiezan a enderezar la espalda y las
piernas hasta que pueden seguir haciéndolo
de manera normal. Dicen que hay umbrales de
dolor y que una vez que los atraviesas, hecho
una porquería, ya nada importa. «Te vuelves
consciente de tu corporalidad. Si no enfocas
MÚSICA PARA SUS OÍDOS. La
sinfonía de un triatleta cuando
compite proviene de su máquina.
Ella no escucha música en sus
audífonos ni cuando entrena. Su
esposo, Sergio Lizier Corbetto, que
practica motocross pertenece al
Regatas desde 1994.
REGATAS / 38
tu mente en cosas positivas, así vayas bien
exigido, te desmayas. La mente hace switch off
y pierdes el conocimiento». A tu cerebro (porque
el cuerpo ya dejaste de sentirlo kilómetros atrás)
solo le interesa llegar y terminar la carrera de
una vez. De una condenada vez. Así es.
***
Hay un francés. Se llama Guy Hemmerlin
y Augusta Barrios solo lo ha visto una vez
en persona. Ese hombre, sin embargo, es su
entrenador desde hace tres años. En 2011, había
quedado primera en una competencia de medio
Ironman en Paracas, pero no estaba contenta
con su performance. Por eso lo contactó.
Hemmerlin tiene una empresa, Endurance
Training Concept, y se encarga de armar planes
online de entrenamiento para atletas de varios
países. Les pregunta qué quieren mejorar, la
disponibilidad de tiempo para entrenar y la
cercanía a tal competencia. Entonces cada dos
semanas, Barrios recibe un correo suyo, bastante
breve y parco, con los ejercicios para aumentar
la capacidad muscular, la resistencia en los
pulmones y en el corazón. Bicicleta por diez
horas en una semana. Ochenta kilómetros en
seis semanas. A veces, te cansas. «Una vez, me
quebró. Ya no pude y me puse a llorar. Tengo
dos hijos, de seis y cuatro años, y eso te carga y
afecta tu entrenamiento». Lo que Hemmerlin le
escribió —en inglés—, cuando ella entró en crisis,
fue: «Yo te voy a llevar a la meta, pero necesito
que confíes en mí. Cuando te sientas mal,
descansa. Escucha tu cuerpo».
La terquedad de Augusta Barrios se expresó en
varias fracturas por estrés en la pelvis. Por correr
y correr sin cuartel. Quería ser mejor, mejorar su
tiempo, sin importarle los gritos de su cuerpo. Por
eso, el francés le dijo que descansara. Era obvio.
Su estilo de vida es el entrenamiento. Pero no solo
eso, sino también inscribirse en cuanto desafío
pueda. Para demostrarse que puede, para gritarle a
su cuerpo que está en paz.
REGATAS / 39
DESTAQUE
REGATAS / 40
FRANCESCO CORI
EL ÉXITO
EN UNA
DECISIÓN
El campeón del último Junior Open realizado en el Perú entrena 35 horas a la semana
y recibe educación a distancia. ¿Eso es suficiente para convertirse en una joven
promesa del tenis peruano?
Escribe: Andrés Talavera
Foto: Sanyin Wu
REGATAS / 41
DESTAQUE
inal del Junior Open 2013. Va terminando la
mañana del dieciséis de noviembre en el Jockey
Club del Perú y el tenista Francesco Cori está
abajo en el marcador del primer set ante el
colombiano Paolo Cucalón. Ambos habían
ganado sus cuatro encuentros previos. Fuera
de la cancha, sus padres, Duilio Cori y Gabriela
Gamero, miraban inquietos. Ellos sufren en
silencio porque no quieren demostrarle sus
nervios a Francesco, aunque él asegura no mirar
nada cuando juega, ni a la cantidad de gente
que lo ve, ni a las cámaras de televisión que se
mueven de lado a lado.
Ese nivel de concentración lo llevó a quebrarle
el saque al colombiano para que la final no
acabase. Score 4-5 y saca Cori. Para el siguiente
set, gana su servicio, empata el juego y le vuelve
a quebrar el saque a Cucalón. Estaba 6-5 para
el peruano y había que cerrar el set. «Estábamos
muy parejos hacia el final. Cuando el juego
estaba en deuce, logré hacerle un ace abierto
a la derecha y en la ventaja volví a hacer lo
mismo, ya que todo el partido le había estado
sacando al back», recuerda Cori, cuatro meses
después en la sala de su casa. Esa final que ganó
es la más importante que ha logrado a lo largo
de sus diez años de carrera.
La llamamos carrera porque, a sus quince años,
Francesco Cori ya sabe que su profesión será
el tenis. Lo soñó desde que lo llamaran a los
doce para la selección y se volviera una realidad
cuando decidió abandonar los salones de clases.
Fue el punto de quiebre, según sus padres. La
decisión se tomó en la primera semana de abril
de 2013. Cori iniciaba el high school siendo
un alumno que entrenaba de seis a siete de la
mañana. Tenía permiso para llegar a las ocho
a clase y por la tarde volvía a entrenar. Era el
número dos de su promoción, con un promedio
que no bajaba de 18,5, y desde el 2010 no
cursaba el cuarto bimestre, usando ese tiempo
como preparación para las giras de verano.
Pero en tercero de secundaria todo cambió. Los
tutores cambiaron y los permisos también. Allí
no sabían que estaban recibiendo como alumno
a una promesa del tenis. «La primera semana de
clases fue crítica. Le mandaban trabajos para
los que él simplemente no tenía tiempo y le
avisaron a los que hacían deporte que “podían
ir olvidándose de ellos por el momento”»,
cuenta Duilio Cori. En ese momento su hijo les
dijo «Sáquenme, por favor». Hoy Cori recibe
educación a distancia, la modalidad que imparte
el Liceo Naval, y hace todo desde su casa o el
lugar en donde esté.
***
Mediodía de algún martes. Francesco Cori está
vestido como siempre. Polo con el estampado
de algún torneo jugado, short negro y las
zapatillas que usa para entrenamientos y
competencias —son azules y las usa ligeramente
desatadas—. En el cuarto de visitas guarda seis
pares más que ya no utiliza, con las suelas
casi naranjas por la cantidad de horas que
pasaron sobre la arcilla. En ese mismo cuarto
hay una mesa de noche con trofeos. No son los
únicos. Esos premios los tiene repartidos por
distintos ambientes de la casa. Además, tiene
una pelota enorme colgada en el techo de su
cuarto, firmada por Matías Silva, Guido Pella
y Alejandro Korn, y dos raquetas de colección
suspendidas en la pared. Tiene otras siete con
las que juega normalmente, incluida la Wilson
21 que le regaló su abuelo, Saúl Gamero. «Mi
papá fue quien lo indujo a jugar tenis. Un día
lo acompañó a verlo jugar y a los tres meses ya
estaba tomando clases particulares», comenta
Gabriela, mientras repasa los videos de algunos
entrenamientos de su hijo en la computadora.
Ella también jugó tenis. Dentro de esos archivos
guarda también la primera foto de Francesco
con una raqueta y una pelota de frontón,
tomada en la isla de Pucusana.
Francesco Cori parece tener varios uniformes en
su armario. Usa casi la misma ropa porque no
tiene tiempo para usar otra distinta. Su rutina
se resume en entrenamientos en la cancha
de La Planicie de ocho a diez de la mañana,
seguido de dos horas de físico. Vuelve a casa
para almorzar, bañarse, avanzar un poco de
sus tareas desde la laptop y descansar media
hora antes de estar de vuelta en la cancha para
entrenar de cuatro a siete de la noche con su
entrenador Miguel Zevallos.
Tiempo, fuera de las raquetas, no tiene.
***
Febrero de 2014. Han pasado cuatro meses desde
el Junior Open y cinco nuevos torneos ya se han
jugado. Ahora se encuentra en Cochabamba,
Bolivia, para disputar los octavos de final del
torneo Cóndor de Plata. El rival es José Plazas,
otro colombiano. Cori se había preparado durante
tres semanas, pero a medida que pasaban
las horas, le sucedió lo peor: fue presa de la
fatiga. Sus piernas dejaron de responder a los
movimientos que su mente demandaba. Trataba
pero no podía. «Creo que es lo peor que le puede
pasar a un tenista. Que te dé un calambre o te
quedes sin físico hace que la mente se te bloquee
y comiences a fallar bolas que usualmente no»,
comenta. «Para resistir los encuentros en el tenis
necesitas un gran estado físico, sobre todo por la
cantidad de torneos que juegas (uno cada fin de
semana), incluso en simultáneo». Y a Francesco
Cori le estaba comenzando a pasar factura. Al
parecer, entrenar 35 horas semanales, de lunes a
viernes, ya no era suficiente para él. Por eso ha
decidido agarrar un poco más de tiempo para
entrenar, esta vez por su cuenta, y será en los
fines de semana. «Necesito tener más físico y
aire», asegura. Aún no sabe si correrá o nadará.
Solo tiene que decidirse.
Llamamos carrera a su trayectoria porque, a sus quince años,
Francesco Cori ya sabe que su profesión será el tenis.
REGATAS / 42
REGATAS / 43
destaque
PETROZZI
mujer de performances
Le ha dedicado 45 de sus 50 años a la danza contemporánea. Aquí cinco frases que nos
vinculan al mundo de esta artista que renunció muy temprano al ballet clásico y que estudió
diez años en Estados Unidos con los pioneros de ese baile que hasta hoy la envuelve. Es cierto
que prefiere la soledad, la noche y el sosiego. Es cierto que es una ermitaña, pero es también
una mujer dulce y entrañable. Para quererla hay que seguir su ritmo.
Escribe: Alfredo Pomareda
Foto: Alonso Molina
Arte: Felipe Esparza
REGATAS / 45
POESÍA DEL CUERPO. Morella tiene
una escuela, Danza Viva, que realiza
presentaciones anuales en el CRL.
Hija del cirujano Alfredo Petrozzi
(asociado hace 11 años) y Ducelia Woll.
REGATAS / 46
¿
Cómo será de pelo largo? ¿Cómo será en tutú
y en ballerinas? ¿Es realmente la chica ruda
que dicen que es? ¿Y ese tatuaje en el brazo
izquierdo que dice «El lado oscuro»? ¿Será
Morella Petrozzi ese vampiro chupasangre que
goza de las madrugadas y que se emparenta con
el mal para lograr las más sacrílegas danzas que
se puedan concebir en una aún conservadora
Lima? Como en el baile, vamos paso a paso.
Desde los cinco hasta los dieciocho años,
Morella fue una dulce chica de cabellos hasta
la cintura, la pieza clave del Ballet Nacional.
«Almorzaba chiquito y rápido, y luego —
recuerda— me estaba colocando las mallas para
ir al ballet». Entrenaba todos los días con el
rigor de una atleta, y claro que tenía no un tutú
sino más de diez. En su cuerpo ningún artista
había plasmado aún su obra.
Quedarse en Lima era una opción para Morella.
Su papá, un reconocido cirujano; su madre, la
gran bailarina Ducelia Woll. En el Perú tenía un
futuro seguro. Por lo menos tenía el respaldo de
una familia sólida que la apoyaría a continuar
con su pasión: la danza. Pero los artistas, sobre
todo cuando se encuentran en ciernes, nunca
se conforman con lo seguro, con lo sencillo.
El mundo no era como el ballet. El mundo era
mucho más violento y rudo. Y Morella sentía
un extraño desarraigo al sentirse desubicada
en el escenario de los tutús. Ella ya sabía de
Isadora Duncan, la bailarina estadounidense
que, disconforme con el baile clásico, había
iniciado ese arte aún borroso al que llamaban
danza contemporánea. Y claro que había sido
vapuleada y minimizada por ser mujer, pero
vamos: cuando alguien tiene agallas no hay
por qué achicarse. Isadora lo sabía y de Estados
Unidos había zarpado a Europa. Ahí sí le dieron
valía, ahí conoció a genios e intelectuales como
Toulouse Lautrec. Isadora tuvo una urgencia:
cambiar el mundo de la danza. Morella tenía
otra: cambiar su destino.
Entonces viajó a Estados Unidos, la meca de
la danza contemporánea. Ahí estudió durante
diez años en las universidades de Michigan y
New York. Se cortó el cabello, se tatuó brazos,
piernas y torso. De la vestimenta clásica pasó
al estilo vintage. Usaba botas del ejército
rumano y se engominaba el pelo. No le pesaba
mostrar los pechos en una danza. Conoció
la verdad del baile, y esa verdad la hizo libre.
Morella Petrozzi es la mujer que más sabe de
danza contemporánea en el Perú, y punto. Es
maestra de la historia de la danza, ha estudiado
con los mejores del mundo y los mejores del
mundo se han rendido ante su talento. Si lo
dice ella puede parecer algo ególatra, pero esta
vez el reconocimiento viene de Estados Unidos.
Este año la premiarán en la Universidad de
Michigan por su increíble trayectoria y por su
entrega a esa danza que la mantiene vívida,
joven a los 50 años, con fuerza y arrojo para
seguir creando. Cada año presenta tres nuevos
espectáculos. A veces pierde dinero, pero en ella
no está por delante el lucro. Es una artista en
esencia. Y si mil veces se fuera a la bancarrota
por emprender un espectáculo, bienvenida
sea la pobreza. Se podría escribir un libro de
lujo sobre su alucinante vida, pero de nuevo,
vamos paso a paso. La hemos visto de jurado
en realities de baile, la hemos escuchado
destruir o elevar a un bailarín aficionado.
Sabemos que baila, que es vanguardista y que
es arriesgada con su arte. Pero ¿qué es la danza
contemporánea? ¿Qué tiene Morella que la
diferencia del resto?
UNO. «El danzante contemporáneo no es el
fumón que improvisa a la luz de la luna»
¿Quedó claro? Morella Petrozzi es una atleta.
Entrena casi todo el día. Estudió diez años en
universidades y hasta ahora lee y analiza todo
sobre la danza que la apasiona. Sin entrega
absoluta no lo van a lograr. Pierden el tiempo.
Eso va para aquellos que hacen maromas con
palitroques en la plaza de Barranco, aquellos
que hacen fuego en las esquinas, aquellos
que piensan que dándose mil volantines en la
calle ya son artistas o, peor aún, para aquellos
que viven de la bohemia y de las noches
inacabables. Es en vano seguir así. Los grandes
como Morella fueron unos obsesos de la danza.
«No esperé la inspiración. Yo siempre busqué
adelantarme», susurra Petrozzi, sentada en
una esquina del Tutú Café, ese paraíso cultural
que ella y su madre fundaron en una calle
residencial de Camacho. Tutú Café es una
extensión de Danza Viva, la famosa escuela de
baile que Morella y Ducelia empujan día a día.
Jamás hubo tiempo para relajarse.
DOS. «Yo no he venido a entretenerte; he
venido a conmoverte»
Si quieres diversión, si quieres salir con una
sonrisa que, sin duda, se borrará a la mañana
siguiente, con todo respeto anda al circo.
«Yo quiero remover lo más profundo de los
sentimientos del ser humano a través del
poema físico», dice Morella. La declaración
parece pretenciosa, pero es cierta en sí misma.
Porque el corazón de la danza contemporánea
es eso: llegar a lo más profundo de la emoción
humana. «Si en el camino te distraes, genial».
Vamos con calma: Morella es una artista
y como artista se define como una antena
receptora. Lo dijo el pintor Fernando de Szyszlo
alguna vez: «Nosotros tenemos la piel más
delgada. Todo nos duele más». La guerra, la
corrupción, los crímenes, la desidia humana, el
abandono, lo descorazonado y otras acciones
del hombre que son gravitantes en nuestra
sociedad es lo que mueve, muchas veces, la
obra de Petrozzi. No es la moda, porque «la
moda es todo lo que pasa de moda», dijo Paul
Valerý, un poeta francés del que ha gozado
mucho Morella. Las tendencias, lo actual y todo
eso que está enmarcado en la forma está en
el segundo plano de la danza. Morella quiere
contarnos una historia con su cuerpo. Intenta
afectar nuestra vida con su danza. Y lo logra.
REGATAS / 47
DESTAQUE
«No he venido a entretenerte. Quiero remover lo más
profundo de los sentimientos a través del poema físico»,
dice Morella. El corazón de la danza contemporánea es eso:
llegar a lo más profundo de la emoción humana.
TRES. «El ballet clásico hablaba de las
mujeres que deben ser princesas y de los
hombres que deben ser príncipes.
La verdad es
Me fui del país en búsqueda
de esta danza libre, moderna, contemporánea,
que hablaba del mundo que existe»
que eso no existe.
Cuando Morella llegó a Estados Unidos,
encontró una posibilidad de arte que jamás
había calculado. Los bailarines eran libres. Para
empezar no existían el tutú ni los movimientos
rígidos. Los principiantes bailaban con túnica
griega y, fueran hombres o mujeres, usaban el
cabello corto. La belleza era tratada desde otro
canon. Bello podría ser cualquiera que así se
sienta. Ahí aprendió de la técnica normativa de
Erick Hawkins, un estudiante de Literatura de
Harvard que se hizo bailarín a fuerza de talento
y dedicación, y que rompió con las verdades
de la danza rígida que provenía del ballet.
Hawkins orientaba su danza hacia la filosofía
zen. Fomentaba la relajación. Y de eso aprendió
Morella: a concentrar su energía en un punto,
sin necesidad de estresar ni tensar el cuerpo.
Todo era nuevo y diferente para ella. Y si bien
Estados Unidos la enamoraba, ella sabía que el
Perú sería el lugar en donde aplicaría todo lo
aprendido. Y así fue.
CUATRO. «Muchos piensan que soy mala porque
tengo un tatuaje que dice “El lado oscuro”»
Mientras acaba con una gaseosa zero, Morella
Petrozzi se pregunta por qué algunas personas
tienen una imagen medio vampirezca de
ella. «El lado oscuro —dice— simboliza la
noche, la tranquilidad, ese periodo en donde
muchos duermen y en donde algunos como
yo se la pasan leyendo o pensando en una
nueva danza». El lado oscuro es la paz, según
Morella. Es la soledad, es apagar el televisor
para entregarse a la meditación. Pero hay
algunas personas que la siguen mirando como
una mujer de las tinieblas, cuando es todo lo
contrario: «Ahora me he tatuado “Se ilumina”.
Entonces ahora se leerá en mi brazo: “El
lado oscuro se ilumina”». Ocho tatuajes tiene
Morella, pero dice que no le gustan los números
pares. Por eso este año planea hacerse otro, y
luego otro y otro. Su cuerpo es el lienzo donde
ella ensaya. «¿Sabes qué es lo negativo, lo malo,
lo que debe indignarnos? La corrupción, la
mentira, el abuso de poder, la desigualdad en
todos lados».
CINCO. «Todos los artistas tenemos que
ser parricidas. Una vez que ya no conoces al
maestro tienes que destruirlo»
Morella está agradecida por todos los profesores
de danza que pasaron por su vida. Ella ha
bailado en Cunningham Studio (Manhattan),
en el Gowanus Arts Exchange (Brooklyn) y en el
Glenn Echo Park (Washington). Ha recibido las
becas National Collegiate Fine Arts Award 1987,
el Cornelius Lowe Young Artist Scholarship
Award 1988, además de haber ganado
innumerables concursos dentro y fuera del Perú.
Pero siempre ha sido ella. «De los 30 a los 40
tienes que posicionarte. Y claro, siempre tienes
que ser auténtico y no dejarte alienar», dice la
bailarina. Y aquí paramos un rato. Sus alumnas
de Danza Viva la esperan admiradas. Aquí en
Camacho, la academia de Morella es el lunar
de la zona. Pero es un lunar benigno. Muchos
de los chicos que acuden a Danza Viva han
encontrado aquí una posibilidad de expresión
para la danza.
SEIS. «Brillante-brillante no soy. Brillantes
eran los intelectuales, los grandes artistas,
esos a quienes admiro»
Otra de las pasiones de Morella Petrozzi es
la literatura. Ella se autodenomina poeta del
cuerpo, pero también ensaya versos en el
papel. Es, además, una lectora apasionada
que aprovecha las noches y las madrugadas
para adentrarse en sus libros. Esta semana
está leyendo la biografía de Marie Bonaparte,
la sobrina nieta de Napoleón. A Morella le
interesa mucho la literatura escrita o inspirada
en la mujer. «El libro está ambientado a fines
de 1800 y trata sobre la reivindicación de la
mujer. Ella quería estudiar, no era feliz solo por
ser rica. Sufría porque todos sus pretendientes
estaban detrás de su riqueza. Tenía una abuela
tuerta. Su madre había muerto al mes de su
nacimiento. Me he quedado cuando cumple
16 años y está muy emocionante. Ese tipo de
historias me atrapan», cuenta Morella sobre la
historia de esta Bonaparte que fue, nada menos,
discípula de Sigmund Freud.
«Me hubiese encantado ser brillante», exclama
Morella, como una niña. «Eres brillante», le
digo. «No, brillante-brillante no soy. Brillantes
eran los intelectuales, los grandes artistas, esos
a quienes admiro», dice la bailarina. Quizás ella
no se ha percatado de la legión de admiradores
que arrastra. Su voz es considerada sagrada
en el mundo de la danza contemporánea, aun
cuando ella a veces se sienta una chiquilla al
borde de cumplir 50 años. Es una mujer que
vive en paz. Sola y en paz. Confiesa que a veces
prefiere la soledad a una charla amical. Disfruta
consigo misma. La danza más genuina de
Morella aparece cuando nadie la ve.
PRODUCCIÓN: LORENA TULLINI // MAKE UP ARTIST: LUIS SALCEDO //
STYLING: LOURDEZ CARRASCO
AGRADECIMIENTOS: VESTUARIO DE José Francisco Ramos, Óscar Chunga Oblitas, Den Tavara,
Santa Rosa Swimwear, Coco Jolie , NNM STUDIO
REGATAS / 48
REGATAS / 49
DESTAQUE
REGATAS / 50
patrick sparks
swing con
chispa
Tiene doce años, ganó su torneo más importante en Ecuador y es el número uno
del ranking infantil peruano. Cree en el silencio absoluto cuando está por disparar.
Sin embargo, su verdadera victoria aún no llega.
Escribe: Andrés Talavera
Foto: Yael Rojas
«Esta tiene que entrar. Por favor abuelo,
ayúdame», le pide Patrick Sparks a Juan
Amprimo cuando tiene problemas en el green.
Cuando parece que nada entra y se frustra, el
nieto levanta la mirada y trata de contactarse
con su partner.
Esta conexión entre ambos se fortaleció a lo
largo de la historia de Sparks con el golf, que
empezó hace seis años, cuando su abuelo le
pidió que lo acompañe a una de sus clases
en el Country Club de Villa. Era un deporte
nuevo y desconocido para él —tiene una mamá
fanática de la gimnasia que no se perdía una
competición de la rumana Nadia Comâneci, un
papá ex basquetbolista y fanático del fútbol, y
su hermano recién tenía unos años de nacido
por ese entonces—. «Ese día había un profesor
disponible y me preguntó si quería practicar
unos tiros», comenta el nieto, sin saber que
al terminar la clase de su abuelo él seguiría
jugando. El mayor de los Amprimo acababa de
encontrar a un acompañante para sus tardes de
golf. Y estaba tan convencido de que ese sería
el deporte elegido que, regresando de un viaje,
fue él quien le compró sus primeros palos de
golf para que pueda entrar a la academia. «Eran
un poco pesados, pero al verlo tan ilusionado
con su regalo igual lo dejaron entrenar», cuenta
Fiorella Amprimo, su mamá.
Ahora el precoz golfista tiene su propio
profesor en el Jockey Club, con el que entrena
dos veces por semana. Ha incrementado su
fuerza y es capaz de enviar la bola hasta 250
REGATAS / 51
destaque
yardas desde el punto de partida. También
aparecieron algunas manías: se desconcentra
cuando un jugador, en otro campo, golpea
la pelota mientras él está preparando su tiro;
incluso también con el trinar de los pájaros.
Lleva al paroxismo la búsqueda del silencio
absoluto, necesario para la concentración de un
golfista preciso.
Se quedó sin premio después del sorteo, pero
su mamá, contenta y orgullosa, se acercó a
abrazarlo y le susurró al oído: «Acabas de jugar
tu primer torneo, Patrick». Entonces él la miro,
con toda la seriedad que puede exhibir un niño,
y le respondió: «No, era solo una prueba».
***
Su modo de jugar deberá cambiar para el
próximo año. Lo esencial se mantiene —un
swing de práctica, trazar una línea y colocar los
pies paralelos a la pelota, plantarse bien, colocar
bien las manos en el palo, girar y pegar—,
pero ya no pertenecerá a la categoría Infantil.
Tampoco contará con el apoyo de los caddies,
esa suerte de asistente del golfista. Estará por su
cuenta y necesitará ensayar tácticas para ganar
los hoyos. Ya aprendió a mandar las pelotas al
punto donde estará la bandera al siguiente día.
De esa forma anticipa cómo viajará y cuánta
«Patrick, ahora vas a salir con el resto de chicos
al campo para hacer una prueba». Esa fue la
excusa que utilizaron sus padres para que el
golfista —cuando tenía siete años— participara
de su primer torneo. Por alguna razón, la
palabra campeonato le daba pavor y se negaba
a participar en cualquiera. Una pequeña mentira
empezó con la trayectoria del que hoy es el
número uno. Claro, esa primera vez no ganó
y solo obtuvo un empate en el primer lugar.
PRECOZ TALENTO. El joven
golfista empezó en las
competencias, casi sin querer.
Su papá es asociado del CRL
desde hace 27 años.
REGATAS / 52
***
fuerza necesitará el lanzamiento. También sabe
que si la bola cae en la arena no es tan terrible
como se piensa, porque al disparar de ahí la bola
dará menos botes en el green. Pero no es tan
fácil. Durante lo que queda del 2014, deberá
participar en cuanto torneo se presente, cada
fin de semana, para mantener su posición. Es
una labor rigurosa la de mantenerse en la cima
y Sparks lo sabe. Para ser el mejor hay que fallar
mucho y tener algunas decepciones. Hace pocos
días ya tuvo una, cuando no pudo llegar a la
final del Nacional. Además, claro, también ha
mandado cerca de cien bolas al agua en seis
años. Pero eso poco importa, todavía no le
preocupa: «No importa cuánto falle o cuántos
hoyos abajo esté: sé que nunca debo rendirme»,
dice Sparks. Quizá por eso se muestra tan
tranquilo en el campo, como si se guardara las
emociones cuando algo sale mal, porque sabe
que llegará la revancha. Aún le queda pendiente
el Nacional del próximo año.
REGATAS / 53
ELLAS
MAJA LÓPEZ DEL BARCO
LA SEMIÓTICA DE UNA JOYA
Pasó del diseño de interiores al de joyas. Comenzó en la galería que comparte con su esposo, el artista
Marcelo Wong, pero pronto empezó a venderlas en tiendas de Lima y del extranjero. A fines del 2012
nació su hijo Ignacio y pensó hacer una pequeña pausa en su trabajo, pero tres meses después un
incendio destruyó la galería y su taller. Este año volverá a diseñar y planea contar esa historia.
Su esposo, Marcelo Wong, es asociado desde hace dos años
REGATAS / 54
Escribe: Gloria Ziegler
Foto: Sanyin Wu
En las joyas hay un lenguaje muy
claro que trasmite lo que eres.
Qué piensas, qué te provoca, qué quieres
transmitir. Y no hay necesidad de que sean
joyas finísimas. También queda clarísimo
cuando una persona tiene algo con lo que
no se siente cómoda, y eso no tiene que ver
necesariamente con el tamaño y el peso de
pieza, sino que la persona no se encuentra en
el look.
Me gusta pensar que alguien que
viene a comprar un anillo, en algún
momento, se lo va a heredar a su
hija. Por eso apelo más a la joya inmortal
que a la de tendencia. Tampoco trabajo con
los colores de la temporada porque creo que
eso le quitaría valor. No me gustaría que
alguien se lleve topacio maravilloso, por
ejemplo, solo porque es verde, y no por toda
la historia que hay detrás.
Empecé con mi alambrito, mis
piedritas y mi alicate, casi igual
que una vendedora ambulante de
playa. Creo que lo lindo del proyecto es
que empecé súper chica, con una pequeña
inversión, y poco a poco fui aprendiendo.
En el 2008 armé mi espacio en la galería
de Marcelo (Wong) con tres pulseras y tres
collares. A medida que se fueron vendiendo
diseñé más y luego, cuando quise tener otro
punto de venta, contacté a la gente de las
galerías. Fue un proceso que se dio paso a
paso.
Creo que las cosas más importantes
de joyería no las he aprendido en
talleres, sino con la gente que ha
trabajado conmigo. Hacemos muchas
cosas a mano. Eso es parte de mi sello y me
siento orgullosa porque son joyas hechas por
artesanos peruanos, con la conciencia de que
si yo voy a avanzar, sus familias también.
Creo que hay una joya para cada
uno. Yo trabajo con piedras muy ligadas al
tema de la energía. Pienso que las cosas feas
no existen. Existen las cosas mal puestas y
no tiene que ver solo con el físico sino con
la personalidad. Una joya muy fuerte, por
ejemplo, se puede comer a una mujer con
una personalidad muy suavecita. Por eso
todo tiene que ir en función de la comodidad
y la tranquilidad de la persona que la está
usando.
Yo desarrollo el primer prototipo
de todas mis joyas. Para mí es muy
importante el desarrollo técnico porque
me gustan las joyas grandes y hay que
buscar que el peso sea el adecuado.
Con los artesanos, que son señores que
han aprendido de sus padres y se han
dedicado a esto toda su vida, hacemos los
perfeccionamientos y luego desarrollamos la
pieza final.
La gente ya entiende que una pieza
de diseño no es lo mismo que una
masificada, pero al mismo tiempo te
estás peleando con una marca bastante
reconocida. Creo que es natural en un país en
el cual no había nada de eso hace tres años.
Entró todo un boom de marcas que nunca
habíamos manejado, pero el mercado se va
a estabilizar y lo va a asumir como
algo natural.
Cuando nació Ignacio tenía pensado
hacer una pausa. Me había dado cuenta
de que no había manera de hacer todo al
mismo tiempo. Pero al final no tuve opción:
se quemó todo. No quedó oficina, no
quedaron máquinas, no quedó taller. Un
montón de gente se quedó en el aire. Y hasta
ahora lo que más me duele es no haberlos
podido mantener trabajando conmigo. Pero
voy a regresar y eso me da mucha ilusión.
Reponernos emocionalmente del
incendio resultó mucho más difícil
de lo que imaginamos. Creo que mucha
gente no terminó de entender lo que significó
salir de mi oficina y volver al día siguiente y
encontrar un gran hueco negro. Ni techos ni
paredes. No había quedado absolutamente
nada. Pero al mismo tiempo regresaba a
casa, veía a mi hijo de tres meses perfecto,
tenía una cama donde dormir, y me sentía
agradecida por lo que tenía y porque eso no
pasó en mi casa. Mi hijo y el incendio me
hicieron ver cuán rápido puede cambiar tu
vida. En solo un segundo un factor puede
alterarlo todo. Y me da mucha ilusión poder
regresar y contar esta historia nueva, fresca,
porque es casi como empezar de cero.
Cuando Ignacio nació no quise
contratar a ninguna nana. Quería que
fuera mi experiencia sola con él. Pero en un
momento me di cuenta de que eran las cinco
de la tarde y seguía en pijama, quería ir al
baño desde hacía seis horas pero no había
donde dejarlo porque estaba tranquilo y
si lo echaba lloraba, y no quería que llore.
Entonces llegó un momento en que me
veía con unas ojeras enormes, los pelos
completamente alborotados, y encima venía
alguien a visitarme y yo parecía una bruja
—se ríe—. Entonces decidí que sí me iba a
venir bien un poco de ayuda.
La lección más grande que aprendí
como mamá: si no lo has vivido, no
opines al respecto porque no tienes
idea. Debería imprimir un papelógrafo
gigante y ponerlo en mi cuarto porque
recuerdo haber pensado que un niño nunca
debe dormir en la cama de sus papás, porque
después ¿quién lo va a sacar? Y ahora, si
Ignacio se despierta a las tres o cuatro de la
mañana, lo más probable es que pase a mi
cama y duerma abrazado a mí.
REGATAS / 55
destaque
diego mejía
el remero en
su espacio
Su casa, su trabajo, su novia y el remo.
La Punta tiene todo lo que Diego Mejía necesita para ser feliz rodeado de mar.
Escribe: Carlos Portugal
REGATAS / 56
Foto: Sanyin Wu
REGATAS / 57
destaque
s
etecientos kilómetros cuadrados mide La Punta,
el más pequeño de todos los distritos del Callao.
En La Historia de la fundación de Lima de 1639
se menciona que los primeros habitantes de la
zona fueron pescadores que vivían en chozas
improvisadas en la actual playa de Cantolao.
Ahora La Punta es un espacio tranquilo (léase,
un pueblo alejado de Lima), con bruma por
las mañanas, niños en bicicleta, sonidos de
mar, malecones, familias. Un sitio extraño que
permanece ajeno al bullicio y ajetreos capitalinos.
En La Punta también está la filial más pequeña
del Regatas: un muelle, una fachada blanca,
una suerte de garaje de botes, una cocina, la
REGATAS / 58
enfermería, los ergómetros, el gimnasio y los
cuartos de los remeros en el segundo piso. Sí, hay
gente que duerme allí. Y en uno de esos cuartos
(el B, para ser precisos) descansa Diego Mejía.
Tiene 33 años y puede decir que ha sido remero
casi la mitad de su vida. En su cuarto hay una
bicicleta, una cama, libros, botellas de agua, un
maletín de trabajo, casacas y un armario repleto
de ropa. Falta un minuto para las cuatro de la
mañana y aún no suena la alarma.
Afuera, en la calle, la oscuridad.
Lo primero que escucha Diego Mejía al
despertarse son las olas de mar, pero desde un
celular. Es su despertador que ahora empieza a
sonar. Entonces se levanta, se viste con un polo
manga larga y pantalones de licra. Baja a la
primera planta y empieza con los estiramientos.
Luego camina hacia sus remos, coge los dos y
se dirige hacia el muelle. Ya son las seis de la
mañana, tras el calentamiento, y ahora entra
al mar bajo el cielo todavía coloreado de azul.
En su bote, mientras rema, se convierte en
una figura matinal que se aleja de la costa, en
dirección a la isla San Lorenzo. La Punta, dicen,
es la piscina perfecta. El remo en otro lugar de
Lima no sería adecuado, salvo en la modalidad
Coastal. Esto se debe a la isla, que detiene las
corrientes marinas y el viento. Todo, a esta hora,
parece conspirar para que Mejía sea el único
en el mar, para que sea uno de los primeros en
despertar en La Punta, esa porción de tierra
donde vive, trabaja, rema, come y duerme desde
el 2005. Porque ahí está el Regatas, su estudio
de abogados, la casa de su novia —María Pía
Risi— y sobre todo el mar.
***
Ahora Diego Mejía está en Chorrillos, a veintiún
kilómetros de su espacio natural. El otro
extremo de la Costa Verde es apenas un par de
lucecitas lejanas. Estar aquí significa que no se
ha despertado a las cuatro para remar, que no
ha entrenado con los masters ni los novicios y
que probablemente llegue tarde al estudio de
abogados donde trabaja.
No siempre fue así.
Mejía empezó a remar a los diecisiete cuando el
colegio Carmelitas formó una selección de remo
entrenada por Sandro Duarte, al que llamaban el
Pato. Luego, el Regatas invitó a algunos chicos
para participar del remo en el Club. «La primera
vez que me quedé en la filial de La Punta no
pude ni dormir de la emoción. Era 1998 y yo
tenía dieciocho años. Entrenábamos en verano
y ahí cada uno dormía en su casa. Recién en
invierno nos dijeron que vengamos a dormir»,
recuerda Mejía. En ese grupo de jóvenes bogas
estaban el Oso, Huevito, el Cabezón —a él le
decían Rata—; sus maestros Sandro Duarte, Javier
Murillo, Nikolay Pimenov, Mykola Chupryna y
Claudio Águila. Fue esa la sucesión de bogas
que le fueron enseñando lo que sabe. Hace seis
años, le ofrecieron formar parte del equipo de
El remo es una disciplina tan exigente que se necesita del
grupo, de la amistad, para conseguir los objetivos en el bote.
entrenadores y Mejía aceptó. «Es una suerte que
en el estudio de abogados me comprendan y
pueda llegar un poco más tarde de lo normal».
El entrenamiento está dando resultados. En
el Sudamericano del 2004 logró dos medallas
de bronce; en los juegos Odesur del 2006, una
de bronce; en el Sudamericano del 2008, dos
más, y otra en la edición del año siguiente. Más
recientemente, ha obtenido una de oro y dos de
plata en los Bolivarianos del 2009, y una medalla
de plata en la modalidad cuádruple par en la
última edición.
A comienzos de este año, decidió dedicarle más
fuerza a las clases, por eso ya no está entrenando
tanto por su cuenta.
***
«Todo el peso sobre las cucharas. ¡Epa! Aguante
la cintura. ¡Dale! Rema con fuerza», dice Mejía,
y el megáfono grita sus palabras. Acompaña
a sus alumnos desde un Zodiac para decirles
en qué pueden mejorar. En el deporte de alta
competencia, notar un defecto que podría subir
tu desempeño puede valer el triunfo. «Pequeños
detalles marcan la diferencia. El que ganó la
competencia es el que mejor hizo las cosas en
el tiempo». En eso consiste el trabajo de Diego.
«¿En qué otro trabajo podría ver el mar así?».
Claro, Mejía también es abogado en el estudio
del doctor Currarino, uno de esos punteños
antiguos que mudó hace seis años su despacho
desde Chacarilla a La Punta, al lado de su casa.
Antes de ingresar al mar, dos bogas, Augusto
Farfán y José Otero, le bromeaban desde lejos.
Cuando recién se empieza en el remo se debe
pasar por una iniciación, conocida como el
sapeo (que aún mantendremos en secreto).
Ahora, Diego Mejía escucha a los jóvenes
remeros sapear a los que recién comienzan. Este
deporte es una disciplina tan exigente que se
necesita del grupo, de la amistad de años, para
conseguir los objetivos dentro del bote.
De pronto, una veintena de chicos llega de
golpe al muelle haciendo bulla. Hoy tienen
prueba en el ergómetro y deberán superar
sus propias marcas. Se les nota emocionados,
ansiosos. «Cuando los veo, recuerdo nuestras
épocas, cuando éramos más jóvenes, y pienso
en cómo nos deben haber visto los masters.
Seguro también éramos unos escandalosos». El
boga que creció en La Punta ha visto a varios
pasar por esos cuartos. Uno de ellos, amigo de
su novia, María Pía, fue quien los presentó. Ella
nació en La Punta y sigue viviendo allí.
Después de las clases, Mejía enrumba al estudio.
Quizás después almuerce con María Pía, o acaso
en la noche salgan a dar vueltas por el malecón,
la acompañe a su casa y luego regrese al Regatas.
Es probable, también, que entonces se acuerde
de programar su despertador con sonido de
olas y llegue cansado a la cama, presuroso por
encontrar sueño y dormir. A veces, cuando sueña
recorre paisajes extraños, sin mar a la redonda.
Entonces despierta. Está en La Punta. Mientras
siga ahí, todo estará bien.
REGATAS / 59
liliana bringas
salto al
tiempo
Acá hay tres saltos. El primero es el logro más importante en la carrera
de una deportista, Liliana Bringas. El segundo, una leyenda familiar y
un récord que duró más de cinco décadas, de generación en generación.
Y el último, el regreso de la atleta luego de una pausa casi definitiva.
Saltar, a fin de cuentas, no es solo despegarse del suelo. También es
acercarse al cielo.
Escribe: Carlos Portugal
REGATAS / 60
Foto: Alonso Molina
REGATAS / 61
p
DESTAQUE
RIMER SALTO
Es la última carrera del Mundial de Atletismo de
Brasil y Liliana Bringas, de 43 años, no piensa
en nada. Está concentradísima, sola, en un país
ajeno, recordando a su familia. «Son segundos.
Todo pasa en segundos», dice tiempo después.
Corre los doce pasos antes del salto final. Sabe
lo que quiere y no duda: que el apellido Bringas
regrese a un podio. Sus pantorrillas están a
punto de explotar. Los otros músculos de la
pierna se marcan. Antes de llegar ahí, Liliana
estuvo lesionada cerca de un mes, practicando
con la garrocha. Estar en Brasil es la recompensa
a sus caídas, a las preparaciones rigurosas con
sus dos entrenadores (Francisco León Cannock
y Héctor Guerrero). Claro, cuesta volver a un
deporte luego de haber pensado dejarlo, de
que ya no se veía como una posibilidad. No
pudo hacer salto con vallas y se concentró
completamente en lo que ahora está haciendo.
Por eso, ahora Liliana Bringas corre. Corre
como no lo ha hecho entonces. Con furia. Uno
imagina esas justas de la Edad Media cuando
la ve sostener la vara de más de tres metros,
avanzando con las piernas extendidas. Y piensa
en una gacela cuando la garrocha se incrusta en
el suelo y ella se eleva dibujando una parábola
mientras pasa su marca.
Después, la caída sobre la plataforma que, en
realidad, significa que es la campeona master en
un país que no termina de conocer. Luego las
llamadas a su familia, a sus entrenadores, para
contarles la emoción apenas contenida.
Pero antes, ella pensaba en otro Bringas.
SEGUNDO SALTO
Su abuelo se llamaba Óscar Bringas y era una
leyenda: campeón Nacional y Sudamericano
en salto triple en la década de 1940. También
obtuvo un récord que no se pudo romper durante
cincuenta años. Liliana Bringas, que empezó en
el atletismo a los dieciséis en Estados Unidos,
había escuchado varias veces la historia de ese
señor que no llegó a verla. Es decir, ella lo vio
una sola vez en su vida, sentado en su casa
de Jesús María, pero él había perdido la vista.
Óscar solo pudo reconocer a su nieta por la voz.
«Cuando yo empecé, mi papá me decía: “Has
heredado los genes del abuelo”. Me encanta que
me hablen de él. Siempre la gente que lo conoció
en el atletismo lo recuerda, como alguien estricto
y gracioso a la vez», admite Liliana. Mientras más
avanzaba en el atletismo, más historias de su
abuelo escuchaba.
A Óscar Bringas le decían el Japonés por cómo
saltaba: sus manos cogían su cabeza mientras
saltaba. La noticia del récord se divulgó por
primera vez en agosto de 1938. Un atleta
trujillano de 22 años había logrado el salto
triple más grande de su vida en los Juegos
Bolivarianos de Bogotá. La marca era de casi
quince metros y medio.
Cuando Liliana Bringas tenía treinta y ocho
años y decidió volver a practicar el atletismo,
heredó los recortes de periódicos antiguos que
su papá, un oficial del Ejército, conservaba
como reliquias. En una foto de un diario local
del 18 de diciembre de 1986, el Japonés, con el
torso descubierto, lleva un short blanco como el
de los futbolistas de los primeros mundiales. Allí
se lee un reportaje acerca de los cincuenta años
del récord de Bringas que lleva este encabezado:
«¿Por qué no ha surgido hasta hoy un joven que
pueda superarlo?».
TERCER SALTO
La culpa, digamos, fue de su hijo Ignacio, que
entrenaba en el colegio y Liliana siempre iba a
verlo. Hasta que una vez su profesor de educación
física, Héctor Guerrero, le preguntó si ella no
quería entrenar. Antes de eso, había practicado
atletismo durante su época escolar en Estados
Unidos, pero tuvo que dejarlo al entrar a la
universidad para estudiar Arquitectura. Conoció
a su esposo y tuvo dos hijos. Tras ese largo
paréntesis que la alejó de cualquier deporte,
empezó con las vallas.
La nadadora Choco Vivanco, la primera mujer
que representó al Perú en los Juegos Olímpicos
de 1964, regresó luego de treinta años,
después de estudiar y trabajar. Claudia Rivero,
la badmintonista que llegó a las olimpiadas
de Beijing y Londres, detuvo su carrera a los
veintisiete años para dedicarse a su trabajo como
administradora. Un deportista sabe que existe la
posibilidad de no regresar, de quedar atrapado
en la rutina, pero la pausa es una búsqueda de
una estabilidad necesaria, sobre todo en el Perú,
donde vivir del deporte resulta lo suficientemente
complicado como para convertirse en una
preocupación. «Sí, suelo preguntármelo: ¿Cuánto
estaría saltando si hubiera seguido entrenando
desde joven?», dice Bringas, cuando recuerda
aquella invitación del entrenador de su hijo.
Por eso, decidió intentarlo. Primero saltó vallas
durante cuatro años, incluso participó en un
campeonato nacional y hasta obtuvo una medalla
de plata en un Sudamericano. Ese hubiera sido
su palmarés hasta que vio una garrocha. «Era una
prueba que necesitaba mucha técnica, mucha
decisión, valentía». Le prestaron garrochas, que
llevó amarradas como pudo fuera de su carro
hasta el estadio de Barranco. Quería probarse. El
entrenador le confesó tiempo después que tuvo la
intuición de que Liliana tenía la fuerza necesaria.
Entonces se tomó en serio la garrocha al saber que
en estas competencias el número de participantes,
a su edad, es menor. Con entrenamiento parejo y
con su trayectoria, podría tentar alguna medalla.
Su entusiasmo fue mayor y se lesionó. Le dijeron
que tenía que parar por un mes. Durante treinta
días tuvo que practicar la técnica desde el
suelo, prepararse para el gran salto. Se preparó
mentalmente, fortaleció los músculos, hizo
abdominales. Solo después se inscribió para el
mundial de Brasil.
Liliana Bringas no pensó que lograría la medalla
de oro, menos aun con solo dos meses de
anticipación. Cuando estaba por subir al podio,
se le acercó Hugo Delgado, el bisabuelo peruano
de 92 años que obtuvo el oro en salto largo en el
mismo certamen. Había escuchado el apellido por
el altavoz y quería saber si Liliana era algo de el
Japonés. «Sí —dijo Liliana—. Ese era mi abuelo».
«Sí, a veces, suelo preguntármelo: ¿Cuán alto podría estar
saltando si hubiera seguido entrenando desde joven?»
REGATAS / 62
DERROCHE DE GARROCHA. Bringas
entrena de noche, dos días a la semana,
iluminada con una linterna para los saltos.
Es asociada desde hace 16 años.
REGATAS / 63
destaque
Es asociado del CRL hace nueve años
REGATAS / 64
tony custer
manual para
filántropos
Felipe Antonio Custer es empresario, músico, escritor de cuentos para niños, autor
culinario, diseñador de yates y, además, filántropo. No se trata de cuánto tiempo libre
tienes para dedicarte a la filantropía. Lo que importa es construirlo y creer en lo urgente.
Escribe: Manolo Bonilla
Foto: Alonso Molina
REGATAS / 65
destaque
INVERSIÓN EN INFANCIA. La iniciativa educativa de la fundación Custer no solo brinda un soporte académico imprescindible para la escuela, también les sirve a los niños como un espacio
emocional necesario para desarrollar su autoestima. En las aulas Custer, no solo aprenden a aprender, como dice Tony, también se sienten valorados e importantes.
«Le di la misma importancia a todas las cosas que hacía. Ya no era solo la empresa
lo más importante. Podía tener en mi mesa la letra de una canción para grabar, un
balance financiero, o el borrador de uno de mis cuentos del Osezno Febezno»
n hombre con mucho tiempo libre puede
dedicarse a cultivar más de un pasatiempo.
Eso es lo que dictan las normas del mundo
contemporáneo, tan vertiginoso que deja tiempo
para poco. Al menos, eso es lo que dicen todos
cuando son exigidos a algo más, a algo que los
mueve de su zona de confort. Felipe Antonio
Custer podría parecer un empresario con el
suficiente dinero como para dedicarse a sus
aficiones. Al menos, con bastante tiempo libre.
Su casa en Miraflores, apacible y alejada del
bullicio del centro, es el refugio de un hombre
que se educó fuera del país. Tony Custer —como
prefiere que le digan— estuvo tres años en un
internado de Estados Unidos mientras cursaba
la secundaria, y luego dos años más en Suiza.
En casa, esas raíces europeas de sus apellidos
conllevaban también cierta frialdad en el trato.
Su papá y su abuelo, Richard Custer, fueron
hombres parcos, severos. Entonces señala un
REGATAS / 66
cuadro en su oficina, detrás de sí, donde se
ve en blanco y negro al fundador del Grupo
Custer en 1922. Para cuando Tony fue a Estados
Unidos, ya era un grupo económico importante
en el país. Tenía la principal distribuidora de
abarrotes y farmacia, que significó un desarrollo
industrial de dieciséis fábricas repartidas en Perú,
Ecuador y Centroamérica.
El menor de tres hermanos varones aprendió
durante su educación en el extranjero sobre la
filantropía, el amor al género humano. En los
sesenta, le parecía normal, por ejemplo, que los
jóvenes pasaran su sábado ayudando a gente que
no conocían, en desventaja.
«Cuando llegué al Perú, me había acostumbrado
a ese sistema. Aquí, ese tipo de acciones eran
vistas con sospecha o con calculado interés»,
dice Custer. No había otra razón para el
desprendimiento, se pensaba entonces. Tiene
amigos, incrédulos, que le han preguntado
para qué lo hace. Él les responde que todo está
escrito, ahí en la misión del programa. «¿De
verdad?», vuelven a preguntar, descreídos.
«¿Por qué no haces lo que hacemos todos, de la
manera en que lo hacemos y estamos felices?»
Lo distinto no era bueno. Claro, a mediados de
la década del noventa, cuando el país empezaba
a sanar económicamente, era imposible pensar
que el dinero de su familia inmediata se destine
a apoyar a otros. Pero Tony Custer fue precoz.
Empezó haciendo labor social, cuando no era
un mandato dedicarle un stakeholder dentro de
la estructura de las empresas, bautizado como
responsabilidad social.
La Fundación Felipe Antonio Custer empezó
a funcionar en 1996. Ese mismo año, se
lanzó el programa piloto Aprendamos Juntos
(AJ), centrado en la educación. Su ideal es
alcanzar niveles óptimos de estimulación para
el aprendizaje desde los primeros años de la
educación primaria. ¿Por qué la educación?
Puede resultar obvio, sobre todo en un país
escindido: se publican la lista de los diez
colegios privados más caros y aparecen los
índices de comprensión lectora más bajos de la
región. Entonces la pregunta sí tiene urgencia.
«Trabajamos con niños de cinco a seis años
que no habían aprendido a aprender, que
se escondían debajo de sus pupitres porque
no tenían idea de lo que estaba pasando. Ni
siquiera lo poco que le estaban dando como
educación formal», dice Custer, desde la silla de
su despacho. Lo suyo es una lucha constante
por invertir tercamente en educación. De pronto,
saca un hoja en blanco de su gaveta y empieza a
dibujar círculos que se intersectan para hablar del
panorama de la educación nacional. El universo
es el total de niños en colegios del Perú. El 20%
de ellos viven en Saturno (léase colegios privados
caros y no tan caros en la ciudad). El futuro
del resto, durante primaria, se divide así: el 25
% la termina; el 50 % repite dos o tres años y
concluye el ciclo con las justas; mientras que
el último 25% no entiende nada y abandona
el colegio entre cuarto o quinto de primaria.
Custer señala este círculo y dice: «Aprendamos
Juntos agarra ese porcentaje y lo lleva al nivel
superior». Hoy, dieciséis años después del inicio
del programa, se han beneficiado a más de ocho
mil niños —lo que supone una inversión, por
niño, de trescientos dólares—. ¿Cómo lo hace?
Al inicio, cuando contaban con pocas aulas y el
campo de acción era menor, era financiado por
donaciones del propio Custer. Ahora recibe apoyo
de una institución del extranjero y se costean
muchos gastos gracias a la venta de un libro. Sí,
leyó bien. Venta de libros para mantener una
fundación educativa en el Perú.
Tony Custer también fue pionero. Al menos,
avispado. Antes de que empezara a germinar el
boom gastronómico, decidió juntarse con sus
amigos sibaritas (uno de ellos, Coque Ossio)
y confeccionó la hasta entonces enciclopedia
culinaria de la era pre-Gastón más completa.
Era el año 2001 y aún hoy, después del segundo
tomo, sigue siendo el libro de gastronomía
peruana más vendido en el mundo: casi cien
mil ejemplares. Ese es el libro que sostiene
Aprendamos Juntos.
«La filantropía es la consecuencia natural de
no vivir en una burbuja», dijo Tony Custer hace
unos meses en una entrevista. Es cierto. Esa es
una convicción que adquirió en 1997, cuando
murió su padre, tras un proceso de introspección
intenso. Durante esa etapa, además, rescató las
letras de canciones suyas —escritas durante la
influencia country folk de su juventud— y armó
un disco de estudio con ayuda de sus amigos,
los músicos Jean Pierre Magnet y José Luis
Madueño. Pensó entonces que si quería que sus
hijos conocieran quién había sido él, esa podría
ser una genial idea.
Después todo cambió. Primero, el disco sonó
maravilloso y no era un músico experimentado.
¿Qué era? «Le di la misma importancia a todas
las cosas que hacía. Ya no era solo la empresa
lo más importante. Ahora mi gaveta de entrada
podía tener una canción para grabar, un
balance, el borrador de uno de mis cuentos del
Osezno Febezno o los planos de mi próximo
yate», dice Custer, un filántropo que construye
su tiempo libre.
«La filantropía es la consecuencia natural de no vivir en una burbuja», dice Custer, el
empresario que también escribe cuentos para niños.
REGATAS / 67
linajes
HERMANAS EN
EL BÁDMINTON
CASTILLO
PARA ARMAR
Inés y Micaela Castillo aprendieron
el deporte entre las pausas de los
partidos de su papá. Ahora en la
cancha, tras moldear su estilo y
ganar algunos campeonatos, son
dos figuras distintas que destacan,
cada una, por la tranquilidad o la
emoción cuando juegan.
Escribe: Carlos Portugal
Foto: Sanyin Wu
En el deporte también existen antípodas.
Personalidades de juego que se encuentran en
el otro extremo, a metros de distancia, como
el binomio compuesto por Roger Federer —un
juego basado en la inteligencia y la belleza—
y Rafael Nadal —un juego dominado por la
entrega y la fuerza—. Es verdad: las antítesis
en los deportistas satisfacen a los espectadores
y hacen que unos lleguen al fanatismo. Se
trata del enfrentamiento entre el que contagia
a la tribuna por la emoción que le imprime a
su juego y el que derrocha técnica y precisión
en cada jugada. Es un caso similar el de las
hermanas Castillo, que campeonan en torneos
de bádminton desde hace unos años, pero
exhiben emociones distintas. Bastaría con verles
los ojos. El verde de Micaela es intenso y los
ojos azules de Inés parecen flotar tranquilos.
Cuando están en la cancha, ella es la que se
mueve, habla fuerte, golpea. Su hermana,
Inés, luce inquebrantable, de golpes suaves,
concentradísima. Después de cada partido
ambas reaccionan distinto. A Micaela, la
menor, de doce años, la verías sentada sin
mirar a ningún lado, llorando si siente que ha
tenido un mal encuentro. Inés, de catorce, se
despediría de su rival y caminaría tranquila.
Luego de un punto, Micaela podría gritar
REGATAS / 68
emocionada, subiendo los brazos, haciendo
sentir su presencia al rival. Inés solo esperaría
el siguiente punto sin mayor movimiento,
concentradísima. Gonzalo Castillo, su padre,
dirá que siempre ha sido así.
Las dos hermanas han llegado al coliseo de
bádminton del CRL con sus medallas. Micaela
las lleva en un estuche con la forma de un
círculo celeste. Inés prefiere la sobriedad de
una caja de madera cuadrada. Entre las dos
deben sumar casi cien: las del Sudamericano
de Temuco, las de los Nacionales, las medallas
al mérito del Instituto Peruano del Deporte,
el sub campeonato en dobles en el Open de
California. Ellas nunca se han enfrentado
porque sus divisiones no compiten entre sí,
pero eso no impide que vayan a todos los
viajes juntas. Han estado en Chile, Estados
Unidos, Canadá, Argentina, México y
Colombia. «El nivel del bádminton en el Perú
es bueno en relación con Sudamérica. Incluso
antes, mucho más. Eso nos permitía viajar y
enfrentarnos contra otras delegaciones con
buenos resultados», recuerda Gonzalo Castillo
de sus épocas de badmintonista. En los viajes
uno aprende a darse cuenta de un detalle
primordial: las plumas nunca vuelan igual.
«El movimiento de la pluma puede variar por
el tamaño del coliseo, el tamaño del techo»,
añade la mayor de las hermanas.
Inés no habla de bádminton en casa. Prefiere
ver los partidos en vivo, atender las jugadas.
Cada encuentro es un aprendizaje para leer
a otros jugadores. En el bádminton, un
deporte de velocidad, todo puede definirse
después de saber cómo aprovechar los errores
del otro. «Tienes que saber cómo jugarle
a tu oponente», dice Inés. «Uno se puede
cansar más rápido, entonces lo mueves;
otros pueden llegar a todo, pero no defiende
muy bien un mate», añade Micaela. «Es
muy importante seguir entrenando y lograr
prepararse psicológicamente. Hay mucha
gente que juega increíble, pero se bloquea»,
dice Inés, quien ganó el Sudamericano en
Lima hace dos años. Su hermana conseguiría
una notable participación en otra versión del
mismo torneo, realizada en Santiago, con
tres medallas de bronce. «Cuando pierdo me
siento molestísima. Eso me da motivación para
seguir entrenando, para poder mejorar. Darlo
todo», cuenta Micaela. Una hermandad que
campeona con su propio estilo.
REGATAS / 69
Su esposa es asociada del CRL desde hace tres años. Tiene una
hija de tres años con la que practica kayak en el Regatas
REGATAS / 70
YAYO LÓPEZ
UNA CÁMARA ES
UN EMBUDO
A los ocho años su vida dio un vuelco: un turista le empeñó una cámara a
su papá. Aprendió a usarla leyendo una enciclopedia y mochileó con ella
por el Perú. Se interesó por la fotografía en una época en que hacerlo era
considerado de vagos, o eso dice él, y al principio fue un fotógrafo muy
tímido. Hoy produce cientos de fotografías a la semana, aunque casi no tiene
fotos de él mismo —dice que hacen «ruido» en su archivo—. De hecho, le
gustaría tener algunas, para que le crean que ha estado donde ha estado.
Escribe: César Bedón
Foto: Yayo López
REGATAS / 71
destaque
na foto —diría cualquiera que tenga un tiempo
en el oficio— es siempre una recreación de esta
gigantesca ensalada de cubos Rubik que los
humanos llamamos realidad. Un simulacro, si se
prefiere. Tener esto en cuenta, se pide ahora al
lector, mientras imaginariamente camina por la
Bajada de Baños de Barranco, junto a esta docena
de personas que producirá tres imágenes para el
catálogo X de la marca Y. Hay poca luz pero gran
nitidez: ha llovido en Lima, y es verano.
El fotógrafo encabeza el grupo y el lector lo
reconoce porque lleva una Nikon entre las manos.
Tiene el cabello ondulado y largo. Viste un
polo marca Faite que dice «Cholo Soy». Camina
árbol de la abundancia
REGATAS / 72
relajadamente, empieza a hacer pruebas con su
cámara. Hay una asistenta, una estilista y cinco
representantes de la marca Y al pie de estas
escaleras. Es decir, el lector se encuentra instalado
en plena locación. Hay bancas, dos policías y
un seguridad vestido de civil, porque ya les han
robado antes. Una chica con pinta de universitaria,
cuyos pensamientos nunca conoceremos y que
en las próximas horas mantendrá el brazo en alto
como la Estatua de la Libertad, es la que lleva
el flash o strobe. La idea es vender un polo —el
polo debe apreciarse bien— y captar movimiento.
El flash se dispara lateralmente sobre la joven y
delgadísima modelo, que lleva encima el polo
negro y está demasiado maquillada para la vida
real —su caminar es demasiado lento, demasiado
sinuoso para la vida real— y si alguien desplazara
su cuerpo de esa forma por la calle haría que los
demás se apartaran. La modelo no mira hacia el
lector sino un poco más allá, hacia la eternidad.
El fotógrafo observa a través del visor con un
ojo apretado, tantea la posición de su cámara
en el espacio y dice: «Actitud», «Mirada hacia el
costado», «¡Esooo!».
Clic, clic, clic.
También dice: «Camina un poco más pastrula».
Los vecinos suben y bajan estas escaleras,
pero ellos no serán registrados. Así es como se
construye una imagen, que es siempre una puesta
en escena.
***
estampas peruanas
En su página web, Eduardo López Velarde se
presenta al mundo tapándose un ojo con la
mano: es un autorretrato, blanco y negro. Los
fotógrafos ven el mundo con un ojo cerrado. En
el caso de Yayo, que es como lo llaman todos, tal
ojo es el izquierdo.
Hay gente cuyo rostro puede acomodarse al
universo 2D de las páginas de las revistas, dice.
Gente cuyo rostro luce bien si lo aplanas. Esta es
una pregunta que todos quieren saber, supongo:
¿por qué nunca salgo bien en las fotos? Tengo
frente a mí la cabeza de Yayo en 3D, lo estoy
escuchando hablar acerca de la simetría, que suele
ser sinónimo de belleza, acerca de la gestualidad
y la luz. Estamos en su estudio, también en
Barranco, dentro de la Asociación Cultural Túpac
de la cual es fundador. Acaba de terminar una
sesión de fotos, una más de las cientos de sesiones
en las cuales ha participado a lo largo de su vida.
Es fotógrafo independiente desde el 2003. Yayo
viste bermudas y sandalias. En casi todas sus fotos
de Facebook aparece así, en una playa: al parecer,
parte importante de su trabajo consiste en tomar
sugerentes fotografías de hermosas muchachitas
bajo la gloriosa luz del atardecer. Yayo se ríe.
«Me importa un carajo la formalidad», exclama,
y entonces Adriana, su asistente, que lo conoce
desde que ella trabajaba en liberación y él en la
revista somos, me dice que Yayo puede ponerse
fashion si lo desea. Es uno de los fotógrafos más
solicitados de Lima. Hace catálogos publicitarios,
editoriales de moda, reportajes gráficos. Conoce
probablemente todo el Perú, y desde que entró a
somos en el año 1991 —eventualmente llegó a ser
su editor gráfico— se le hace raro que alguien le
diga que no conoce los Barracones, por ejemplo, o
el Congreso.
Dice, además, que uno ha venido a esta vida para
disfrutar de sus sentidos. Actualiza su Facebook a
las quinientas —y no sabe qué es un selfie—, pero
alguna información de interés aparece si uno lo
revisa. Por ejemplo, un porcentaje considerable
de sus contactos femeninos son modelos, le
interesan las frases de temática espiritual («Una
vez le preguntaron a Buda qué es lo que a él más
le sorprendía de la humanidad…»), ha leído a
Stanisław Lem, a Italo Calvino, a Oliver Sacks. Se
define a sí mismo como «socialista gourmet» y está
vendiendo su camioneta (96 mil kilómetros).
***
—Hay este mito de que las personas famosas son
interesantes. No sé de dónde salió eso.
He visto en su laptop la foto de una modelo muy
famosa, pulida por una luz solar que pareciera
pellizcarle los cachetes. Le pregunto si en la
realidad ella es así, tan… sensual. Pienso en la
película BLOW-UP de Antonioni y el desenfreno
asociado a la fotografía de modelos, pero Yayo
me dice con tranquilidad: «Sí, ella es buena
gente». Buena gente, dice. Afirma que los
famosos quieren, sobre todo, que los traten con
normalidad, y que no entiende los mitos sobre
fenómeno del niño (1998)
la belleza que muestran las películas. Yayo usa
música en sus sesiones. Últimamente recurre a
Michael Jackson. Siempre hay música en este
estudio, para mantener muy alta la energía que
le permitirá llegar a esos diez, quince disparos
buenos en medio de la agotadora sesión. En esos
disparos aparecerá una verdad.
—La cámara es un embudo, y lo que pasa por ese
embudo es la energía de la gente que está detrás
de mí. Yo a veces no lo logro con mi sola energía.
Me muestra una foto de 1998, de cuando hubo
un fenómeno de El Niño. He aquí una imagen de
la desesperación: tres personas intentan cruzar un
río de lodo que está cubriéndolos hasta la cintura.
Una niña en hombros mira hacia la cámara. Yayo
se encontraba en Sechura con Luis Miranda
cuando se desbordó el río La Leche: se armaron
cadenas humanas para que la gente pudiera
cruzar al otro lado, pero en algún momento lo
jalaron y se hundió. Con cámara y todo. Fue
hasta Chiclayo a revelar el rollo, luego compró
una cámara de bolsillo y regresó para tomar más
fotos. «Pensábamos que venía un helicóptero para
ayudar a la gente —dice—. Pero no. Dormimos
bajo un tráiler y en la noche las ratas empezaron a
caernos encima».
***
—¿Puede hacerse tedioso todo esto? —pregunto,
pensando en el cerro de imágenes sobre el cual
Yayo ha edificado su carrera.
—Lo tedioso es la espera entre las fotos, en todo
caso. Cuando estás tomando fotografías la idea
es fluir. Como cuando te subes a una ola —me
dice, aunque él no sea un surfer limeño. Tiene
un wetsuit y una morey, pero no le ha agarrado
aún el gusto al mar. Mucho frío. Sin embargo,
ayer ha estado haciendo kayak en el Regatas, con
su hija de tres años. Es una avezada su hijita. La
mayor tiene diez. Yayo está casado desde hace 15
años y uno podría tener la sensación de que vive
rodeado de mujeres. Dice que le gusta la poesía
que aparece de pronto en las fotos: Jeff Wall,
Lee Friedlander, Helmut Newton. Afirma que ha
aprendido a hacer retratos con Newton y su uso
maestro de la luz. De hecho, hay un retrato de
una mujer con un pañuelo en la cabeza, de perfil,
observando con arrobamiento algo que está fuera
del encuadre. Es una devota de la Virgen del
Carmen. Yayo estaba a unos seis metros de ella en
medio de la procesión. La siguió un buen rato. Vio
cómo se detenía y de pronto pensó que le estaba
pasando algo. Es probable que estuviera pidiendo
una cosa, me dice. Caleta nomás: clic. Un secreto
le fue robado al mundo.
—Al final todos los fotógrafos son unos voyeristas
—le digo.
—Chismosos —me corrige.
Dice que no considera que lo suyo sea una
chamba. Que puede demorarse media hora,
una hora sumergido en su contemplación y que
entonces toma su foto:
—Lo mío es como un estado de meditación.
peru´s next top model (2013)
REGATAS / 73
DEPORTES
DEPORTES
Voluntad y
pasión
Entrenamiento intensivo para el equipo de gimnasia aeróbica
Gracias a la iniciativa de los coordinadores,
la delegación de gimnastas del CRL tuvo una
jornada especial de diez días de entrenamiento
intenso en el polideportivo de Villa Deportiva.
Las rutinas fueron diarias y a doble horario —de
cuatro horas cada una—, bajo la supervisión
de dos profesionales extranjeras: la brasileña
María Bernadette Berchy Da Silva y la argentina
Yanina Muratore.
«Esta es mi tercera experiencia en el Perú
entrenando a las chicas del Regatas. Hay mucha
calidad humana y chicas talentosas, a las que
se les nota el gusto por lo que hacen», comentó
Da Silva, que también ha trabajado en dos
oportunidades como entrenadora personal de
Alessia Rodríguez, la mejor gimnasta del Perú
en el año 2013. Berchy Da Silva, que ya tiene 26
años de carrera en la gimnasia, no dudó también
en felicitar a su equipo estable de colegas,
Giannina Dongo y María José García, «por la
María José García, Yanina Muratore, Berchy Da Silva y Giannina Dongo
Delegación de gimnasia aeróbica
REGATAS / 74
pasión que han inculcado en las chicas. Si no
hay pasión, no hay calidad».
El otro refuerzo pertenece a Yanina Muratore, la
representante del equipo argentino de gimnasia
desde los quince años, quien llega por segunda
vez al Perú —la primera vez fue para entrenar
a Rodríguez—. «Berchy es mi entrenadora y me
pidió que la apoye con este nuevo proyecto. El
ambiente es muy cálido, con un espacio hermoso
y un gimnasio bien preparado para entrenar»,
dijo la gimnasta de veintiún años. «Solemos
hacer dos coreografías y nos dividimos el trabajo.
Cada una arma uno, o ella arma y yo corrijo las
posturas, las puntas de los pies, las rodillas»,
añadió Muratore.
Luego de esta suerte de clínica, la delegación
del CRL volvió a los trabajos diarios de tres
horas cada mañana, preparándose con miras al
próximo abierto en Las Vegas hacia mediados
de este año.
SUBCAMPEONES
Tres deportistas del Regatas integraron la selección peruana de waterpolo que ocupó el segundo
puesto de la Copa Ciudad de Lima
Los llaman “los tres mosqueteros”, “el triángulo de la muerte” y “el
tridente peruano”. Son algunos de los apodos que les dieron a Friderik
Paternoster, Rodrigo Recavarren y Augusto Otero, tres miembros de la
selección nacional absoluta de Waterpolo que obtuvo el subcampeonato
de la Copa Ciudad de Lima. Se trató de un torneo internacional con la
participación de Argentina, Ecuador y Chile, que finalizó el 16 de febrero
en la piscina de Campo de Marte frente a decenas de espectadores que
llenaron las graderías.
Los peruanos no pudieron doblegar a los argentinos, cayendo en la
final por 11-7. «Lo que faltó fue calma, sobre todo en los primeros dos
tiempos, donde el equipo estaba demasiado ansioso por anotar y eso hizo
que nos descuidáramos en la defensa. Para el tercer tiempo estábamos
abajo por siete goles y el equipo se concientizó que si no trabajábamos
ordenadamente las cosas no nos iban a salir. Por eso, empezamos a
remontar el marcador», dijo Paternoster, capitán de la selección. Es cierto,
la reacción de la rojiblanca en la segunda mitad fue notoria, logrando
anotar en seis ocasiones mientras que Argentina solo en una. Sin
embargo, al final no fue suficiente.
De esta manera, Perú no pudo repetir el gran partido que les habían
jugado un día antes, en la primera etapa, cuando empataron 11-11. En
esa ronda los nacionales derrotaron a Chile por 15-8, en la primera fecha,
y a Ecuador, al que pasó por encima con un aplastante 26-0. Perú tuvo
el primer lugar en la clasificación por diferencia de goles. «A lo largo del
campeonato creo que tuvimos un buen rendimiento. Sólidos en la defensa
y certeros en el ataque. Sin embargo, nos costó engancharnos en los
primeros minutos y eso debemos trabajarlo», recalcó Recavarren, marcador
peruano de diecinueve años. «Sabíamos qué hacer táctica y físicamente,
estábamos bien preparados. Además Tony Luque es un entrenador de gran
nivel que sabe manejar un buen plan de entrenamiento, esencial para
que el rendimiento del equipo mostrara ese nivel», añadió Augusto Otero,
marcador y uno de los goleadores del equipo.
Ahora la selección seguirá con la preparación hacia el Sudamericano
Absoluto a jugarse en Argentina en octubre. Allí la selección buscará su
pase a los Panamericanos del 2015 en Toronto.
De izq. a der. : Rodrigo Recavarren (19 años): «Cada vez que entraba al agua daba el 120% de mí. El hecho de que la gente vaya a alentar te hacía exigirte muchísimo más»; Friderick Paternoster (41 años): «Fue un buen torneo
pero sé que aún no he llegado a mi mejor nivel. Estoy trabajando en eso, para los Sudamericanos ya me verán en mi nivel óptimo»; Augusto Otero (16 años): «El waterpolo es un deporte de alto contacto y tienes que estar
preparado en lo físico y en lo psicológico para poder aguantar toda la presión y los golpes».
REGATAS / 75
DEPORTES
MEDALLAS EN EL
INKA BOWL
Tenistas del CRL siempre en el podio
Juan José Rosas y Pedro Iamachkine ganaron la medalla de oro y plata,
respectivamente, en dobles y singles de la categoría sub 18 del XXXVI Inka
Bowl por el Circuito Cosat, que se disputó en la cancha de arcilla del Club
Lawn Tennis de la Exposición, en Jesús María.
«Fue una muy buena experiencia», cuenta Rosas mientras participa en una
gira por Argentina. En el torneo, uno de los más importantes del Perú,
participaron competidores de Japón, Portugal y Estados Unidos. «Los
partidos fueron duros desde el principio, porque es un torneo que tiene
nivel mundial» , dice Rosas, quien logró el campeonato junto a su partner,
el chileno Marcelo Barrios en una final peleada por 2-6, 6-3 y 10-8 frente a
Felipe Cunha, de Brasil, y Logan Smith, de Estados Unidos.
«Fue una final muy dura -cuenta el celeste-. Empezamos perdiendo el
primer set y luego en el super tie break -una iniciativa de la Federación
Internacional de Tenis que se hace desde el 2010 y busca disminuir el
desgaste de los jugadores con un tercer set corto, en el cual gana la pareja
que primero llega a diez puntos- estuvimos perdiendo 4-0 en un momento,
pero nunca nos dimos por vencidos y logramos remontar con mucha
actitud hasta ganar el super tie break».
Pedro Iamachkine, por su parte, se quedó con la medalla de plata en
singles, en una final frente a Nicolás Álvarez -el tenista que ocupa el puesto
22 del ranking ITF de su categoría- que terminó 6-3 y 6-1, en una final
en la que por primera vez, en la historia de este torneo, la disputaron dos
peruanos. «Fue un buen partido, es un campeonato de importante nivel»,
dice Pedro Iamachkine desde Córdoba, también en Argentina, donde
continúa preparándose para los próximos torneos.
Juan José Rosas
Pedro Iamachkine
REGATAS / 76
¡Hat-trick!
Daniela Macías destacó en el primer Perú Junior International
El polideportivo de Villa Deportiva reunió a 29 deportistas provenientes
de Guatemala, Brasil, Argentina, Venezuela, Trinidad y Tobago, Ecuador
y Perú, para la edición inaugural del Perú Junior International Sub 19. En
este evento, realizado desde el 18 al 21 de febrero, Daniela Macías logró un
triplete para aplaudir: tres medallas de oro en las tres finales que disputó.
La badmintonista de dieciséis años, a pesar de tener que definir sus finales
en menos de cuatro horas, pudo pasar por encima a sus rivales de turno.
Sobre las diez de la mañana ya había derrotado a la brasilera Lohaynny
Vicente en la final de Singles. Esta victoria significó una doble dosis
anímica para la badmintonista, pues acababa de ganarle a la última
campeona del Panamericano Junior —y puesto 24 del ranking mundial
Junior—. La celeste, de esta manera, se cobraba la revancha por las derrotas
ante la brasileña en la final de los Juegos Sudamericanos de la Juventud,
en setiembre, y por la final jugada en el Junior Open de Argentina hace una
semana, donde además consiguió dos medallas de oro y una de plata. «El
ritmo de entrenamiento que seguimos y la exposición a tener que jugar
varias semifinales o finales en un solo día en torneos internacionales es lo
que nos hace sentir preparados para enfrentarlo», dijo Macías.
En Dobles Femenino también repitió el primer lugar al lado de Dánica
Nishimura, al derrotar en dos sets a la dupla del CRL conformada por Inés
Castillo y Paula La Torre. Sigamos con la cuenta: en menos de dos horas ya
se había colgado dos preseas. Finalmente, hacia el mediodía se completó la
gran jornada al disputar la final de Dobles Mixto entre Macías y José Guevara
ante otra pareja celeste, conformada por Rafael Dávila y Daniela Zapata. Pero
Macías estaba imparable, lo quedó demostrado en el marcador final.
Ahora la campeona se prepara para el Open Junior que se realizará en
marzo, en Guatemala, y para el Open de Mayores de abril, donde jugará de
local. Que siga en racha.
Sanyin Wu
REGATAS / 77
DEPORTES
ORO EN MESA
Medallero para el Regatas en tenis de mesa
En el primer campeonato del año, el Open Internacional Juan XXIII,
el Regatas obtuvo quince medallas. Un torneo que cumple 25 años sin
interrupciones e inicia el Circuito Nacional del 2014 auspiciado por la
Federación Peruana de Tenis de Mesa. Se desarrolló del 8 al 15 de febrero y
enfrentó a equipos de China, España, Chile, Ecuador y Perú. En la delegación
celeste, integrada por 32 jugadores de todas las edades, obtuvieron medallas:
Juan Liyau, Raúl Feijóo, María Gómez de la Torre, Marissa Cambiaso,
Mauricio Mayta, Carlos Martínez, Raúl Garbin y Edmundo Denegri. «Fue
duro porque es el primer campeonato del año. Este año mi meta es lograr el
primer lugar en el Sudamericano de abril y en el Latinoamericano de junio,
y así llegar al Mundial», cuenta Juan Liyau, quien empezó a jugar ping
pong a los cinco años. En la categoría individual, Edmundo Denegri, de 73
años, quedó en el segundo lugar. «Estuvo disputada. Hubieron muy buenos
jugadores. Claro, en el tenis de mesa he podido cultivar a mis amigos desde
hace años», dice Denegri, quien comenzó a jugar algo tarde, cuando ya tenía
cuarenta años. Igual, a su edad y a pesar de los entrenamientos, tres días a la
semana, no le restan méritos ni muchos menos, resultados.
María Gomez de la Torre
REGATAS / 78
nombres
Juan Liyau Fang
Raúl Feijóo Cambiaso
María Gomez de la Torre
Marissa Cambiaso
Mauricio Mayta
Carlos Martínez
Raúl Garbín
Edmundo Denegri
Raúl Feijóo
CATEGORÍA
MEDALLAs
Dobles Varones 15 años
Individual Varones 15 años
Individual Varones 18 años
Dobles Varones 19 años
Hardbat
Individual Varones 19 años
Individual Damas 30 años
Individual Damas 45 años
Individual Damas 30 años
Dobles Varones 17 años
Individual Varones 17 años
Individual Varones 65 años
Individual Varones 70 años
Individual Varones 60 años
Individual Varones 70 años
Oro
Oro
Bronce
Oro
Plata
Bronce
Oro
Oro
Bronce
Plata
Bronce
Bronce
Bronce
Bronce
Plata
Doble destaque
Empieza la temporada de karate con cuatro medallas para el Regatas
Once participantes, entre miembros de la selección y de la preselección
de karate de las categorías Infantil, Juvenil y Mayores del Regatas,
iniciaron el año en busca de nuevos logros, promesas y consagraciones. La
primera prueba que tuvieron se realizó el 2 de febrero en el Campeonato
Apertura Apreciación 2014, realizada en las instalaciones del Coliseo
Miguel Grau del Callao.
En la categoría 14-15 años de Kumite, el karateka Santiago Harten
logró el único primer lugar para el Club, mientras que en Kata se llevó el
tercer lugar. Por otro lado, Sebastián Cáceres, de la categoría 10-11 años,
también destacó consiguiendo un tercer puesto, tanto en Kata como en
Kumite. En esta última modalidad, tanto Harten como Cáceres mostraron
mejoras en el desplazamiento en combate a lo largo del tatami y un
mejor conocimiento de la distancia ante el rival. Harten, con 14 años, ya
se viene consolidando dentro del Kumite juvenil peruano.
Por otro lado en la modalidad de Kata, los representantes de la categoría
10-11 años mostraron un buen nivel técnico y táctico, donde destacó
Cáceres. El karateca de diez años mostró gran actitud y buen ritmo a la
hora de aplicar los movimientos del Kata y cerrar una gran participación
en este torneo.
La delegación la completaron Gianfranco Fiscalini, Walter Seyfarth, Juan
Diego Draxl (miembro de la selección), Vasco Ingunza, Ricardo Checa,
Nicolás Bouroncle y Nicolás Samander.
Santiago Harten
Sebastián Cáceres
REGATAS / 79
DEPORTES
PELEA EN LAS VEGAS
Preparación de nivel para el TKD del Regatas
Durante cinco días los mejores
deportistas del mundo se reunieron en
Las Vegas para participar del US Open
Taekwondo Championship. Los celestes
Santiago Torres (cadetes), Aittana Moya,
Francisco Rodríguez (Juveniles), Armando
López-Torres y Alejandro Rodríguez
(mayores) sabían que sería difícil y que
este torneo, disputado entre el 19 y el
23 de febrero, era una preparación para
las siguientes competencias. «Llegamos
y estuvimos viendo las peleas de los
demás países -cuenta Moya, quien logró
vencer a Abigale Aldrich de la Blackman
Taekwondo Academy de Alburquerque
en su primera pelea-. Estaba nerviosa,
pero sabía que mi objetivo era acumular
experiencia y al momento de pelear ya
estaba más tranquila». Durante el segundo
combate, todo avanzaba bien hasta que
una patada de la estadounidense Katerina
Crawford le impactó en la cara y perdió el
encuentro por 4-3. «Me faltó muy poco.
Quiero seguir entrenando hasta conseguir
una medalla», cuenta.
«Cuando llegamos no quería hablar
con nadie -dice Francisco Rodríguez-.
Mis compañeros pensaban que estaba
molesto pero en realidad estaba
concentrado. Vi pelear a mi hermano,
cómo llegó a la tercera ronda y ahí
cuando perdió contra el campeón
mundial coreano». En su primer
combate el menor de los hermanos
Rodríguez venció al estadounidense
Andrew Arifini. Y tres horas después,
en su segunda pelea, sería derrotado
por el canadiense Ethan Jenkins, que
se quedaría con el segundo lugar del
torneo.
«Me sentí tranquilo -cuenta el
coordinador Alfredo Rodríguez-.
Después de un campeonato mundial y
una olimpiada, este torneo es lo más
fuerte que hay. Muchas selecciones
participaron para prepararse para el
campeonato mundial Juvenil, y en
Mayores para acumular puntaje para
las Olimpiadas de Rio».
REGATAS / 80
EL REGRESO DEL
CAMPEÓN
La vuelta de Andrés Caro al TKD
Lo tuvo que dejar durante casi un año. Había formado parte de la
selección nacional de Taekwondo desde el 2006, tenía el segundo puesto
en los Odesur de Medellín, bronce en los Bolivarianos de Sucre y medallas
en abiertos internacionales de Ecuador, Chile, Brasil, Bolivia, Argentina
y Colombia, pero Andrés Caro tenía que terminar la carrera de Economía
y no dudó. Ahora, que ha regresado, está imparable: se quedó con el
campeonato nacional en el Miguel Grau del Callao, después de enfrentarse
a once competidores de Piura, Huánuco, Arequipa y Lima, en la categoría
de 74 a 80 kilos. «El taekwondo es mi vida. Ahora sigo entrenando
para volver con todo y este era un paso muy importante, porque era un
Nacional», dice Caro. La primera pelea, según el campeón, le permitió
medirse a sí mismo, evaluar sus reacciones, la velocidad y la distancia. En
el segundo encuentro ya tuvo la tranquilidad para alcanzar un KO técnico
-lo que significa que había mucha diferencia de puntos- y, en la tercera,
se volvió a enfrentar con un viejo oponente, Luis Torres, en una pelea
cerrada que terminó 2-1 a favor de Caro. «En los años en que estuve en
la selección, él siempre ocupaba el segundo lugar, pero como yo había
dejado de entrenar durante mucho tiempo, no podía confiarme. En la pelea
ambos lo dejamos todo y celebré el regreso echado en mi cama con hielo
en los pies para bajar el dolor», explica el campeón que hoy asegura que
nunca consideró que había dejado el deporte. «Solo lo tomé como una
interrupción necesaria, pero jamás podría dejarlo».
Sanyin Wu
REGATAS / 81
ACADEMIAS
CULTURALES
postales sobre las clausuras de las academias de culturales de este verano
1
2
5
3
REGATAS / 82
4
7
6
1. Nicole Lafosse y Sara Sologuren
2. Antonella Salazar y Maricarmen Alvarado
3. Maira Delgado y Silvia Delgado
4. Juan Diego Villacorta, Lara Camino y
Alexandra Gamio
5. Melania Fermi, Rocío Castilla y Ana Rondón
6. Mia Sarria, Leila Lescano y Fernanda Guli
7. Francesca Piccini, María Fernanda Quijano
y Arianna Llosa
FUERZA DIFERENTE
Una conversación con Julio Salazar, coordinador del área de Culturales
Una vez en un congreso mundial de Educación Especial en Brasil cuando
llamaban al expositor le dijeron a Julio Salazar que baje del escenario.
En realidad era un error. Él era quien tenía que dar la charla, pero tras la
presentación donde se contaban las maestrías, el doctorado, los estudios,
aquel señor de músculos y espaldas anchas no parecía el que tenía que
hablar. Ese día tomó el micrófono y habló de bioquímica, nutrición,
psicología y ejercicios, temas en los que Salazar se especializó para el
tratamiento del autismo y las habilidades diferentes. Todo empezó cuando
era un chico de 18 años que se pasaba las tardes levantando pesas y estaba
más ocupado en los deportes que en los estudios. Un día decidió poner
un gimnasio en La Aurora. Ahí llegó un chico con habilidades diferentes
y se hicieron amigos. «Hasta ahora nos vemos: es como un hermano
para mí. Empecé a ver cómo mejoraba ciertas cosas con el deporte». Así
el tema comenzó a intrigarlo, cuando en el Perú todavía no existían las
olimpiadas de habilidades especiales. Julio Salazar se metió en el tema
y desarrolló un programa para aplicar en los gimnasios. «A mediados
del 96 escribí un libro: abriendo fronteras. Era sobre mi experiencia
con el programa de actividades físicas, donde exponía los resultados de
modificación de conducta. Un programa deportivo que empezó a cambiar el
comportamiento de muchos chicos, sobre todo de chicos con autismo». En
un parque de La Aurora, creó el programa de modificación de conducta por
medio de la actividad física para personas con autismo, y una universidad
de Miami le propuso monitorear el programa y validar los conocimientos.
Hizo un doctorado en Psicoterapia, una maestría en Fisioterapia en
Rehabilitación, Nutrición, otra en Psicología, y ahora está terminando la
licenciatura en Bioquímica.
En 2003 la Asociación Mundial de Educación Especial expuso el programa
como parte de su Congreso Mundial. «Eso me dio un buen espaldarazo.
Después de eso me especialicé en el tema nutricional y bioquímico, al notar
el efecto de ciertos alimentos en el comportamiento. Me han capacitado
durante nueve años en bioquímica y modificación de conducta». Lo que
Salazar hace es investigar bioquímicamente la causa del problema del
comportamiento en las personas. «Lo que hacemos es investigar como
detectives las sustancias bioquímicas del cuerpo que tienen efectos en
los neurotransmisores. Tratamos el autismo, conductas obsesas, ansiedad,
hiperactividad, déficit de atención. Hemos tenido resultados alucinantes. Por
ejemplo, una persona podría ser alérgica a los lácteos al no poder digerirlos
bien, y esto podría producir un efecto sedante como el de la morfina».
Todos los meses recibe pacientes de varias partes del mundo que llegan
unos meses al Perú para el tratamiento. Ha publicado siete libros
vendidos en diez países. Es director de Olimpiadas Especiales desde
1996. Tiene una ONG llamada Actitud, que se dedica al tratamiento
biomédico, modificación de la conducta e inclusión social. Julio Salazar
además creció en el Regatas donde propuso la creación de las academias
deportivas para niños y jóvenes especiales en el año 1999 junto a Félix
Zegarra. Además se ha creado, hace dos años, la Comisión de Actividades
Culturales para Personas con Diversidad Funcional y Habilidades
Diferentes. Dentro de este programa se acaban de colocar los elevadores,
la plataforma para bajar a las personas con discapacidad a la piscina,
clases de inglés gratuitas, exposiciones de fotografía, de dibujo y pintura
en la galería. «Estos chicos son un ejemplo. Tenemos mucho que aprender
de ellos. Mi vida cambió por ellos», dice Salazar. (C. Portugal)
Sanyin Wu
De izq. a der.: Gianfranco Muñoz, Juan Diego González, Julio Salazar, Alfredo Arispe y Felipe Olascoaga.
REGATAS / 83
«EL QUE SE SUBE A UN
CABALLO Y LE GUSTA,
ES PARA SIEMPRE»
Una paseo en Mamacona con Javier Navarro, coordinador de la Comisión de Caballo
Peruano de Paso.
REGATAS / 84
Javier Navarro tenía ocho años cuando empezó su afición por los
caballos peruanos de paso. El médico le dijo a sus papás que era
necesario. De lo contrario, una esclerosis pronunciada en la columna
lo podría dejar en silla de ruedas cuando tuviera cincuenta años. «Hoy
tengo 67 y sigo montando. La ventaja del caballo peruano de paso es
que se mueve lateralmente, por eso no salta y hace que los músculos de
la espalda trabajen. Así, montar es un placer», dice Javier Navarro una
tarde en Mamacona. Está sentado, mirando los caballos a un extremo, en
el local de la Asociación Nacional de Criadores y Propietarios de Caballos
Peruanos de Paso. Él es organizador y uno de los impulsores de la Escuela
de Chalanes y Amazonas del Regatas, que empezó sus actividades en
setiembre del año pasado. Desde entonces se han matriculado 110
personas. Entre ellos, un equipo de doce está a punto de pasar la primera
fase. «Saldremos a pasear a Mala, como la otra vez, que tuvimos un paseo
muy bonito de tres horas», cuenta Navarro.
Entre los jinetes está Lorena Salazar Ferreyra, de catorce años: «Siempre
quise montar caballos, y un día en el Regatas a mi mamá le dieron un
folleto de la escuela. Así que empecé en octubre. Antes montaba solo
a la yegua Gamuza, pero el profesor me dijo que pruebe también con
los demás». Siempre la acompaña durante las clases su mamá, quien se
ha animado también a inscribirse en la escuela durante el invierno. El
profesor es Fernando Noriega, quien fue miembro, al igual que su padre,
de la caballería del Ejército. Luego se convirtió en maestro de equitación.
«Al aprender a montar caballos sentirás que puedes dominar muchas
cosas. Si puedes controlar un ser vivo como este que pesa de 300 a 350
kilos, puedes controlar cualquier cosa. Te da fortaleza, carácter, coraje;
aprendes a tomar decisiones rápidas».
Dentro del grupo, el arquitecto Carlos Byrne Mansilla, que lleva un
sombrero de chalán, ha cancelado reuniones para llegar a la clase.
«Siempre me gustaron los caballos, pero nunca tuve la oportunidad de
estar en una escuela. Y ahora tenemos esta. Es genial». En la escuela de
chalanes y amazonas hay alumnos desde los 13 a los 59 años. «Yo monto
hace tiempo, pero con los caballos peruanos de paso es totalmente
diferente. Es otro mundo», dice Rosana Marchena, de 51 años. «La ventaja
del caballo sobre la bicicleta, la moto, lo que fuera, es que el caballo
mira dónde pisa. Entonces puedes apreciar el paisaje mucho más. Puedes
contemplar. Hemos hecho todo el norte y el sur chico a caballo. Siempre
me preguntaban: “¿Qué prefieres? ¿Ir a Cancún diez días o montar a
caballo diez días?”. “Montar a caballo diez días”, respondo siempre», dice
Javier Navarro. Una pasión insustituible.
REGATAS / 85
CHALANES Y
AMAZONAS
Una tarde con los nuevos jinetes
Eclipse, Jerezana, Mantequilla, Jaranero, Gamuza y
Américo son los seis caballos que protagonizan las clases de
la escuela. Todo esto ha sido posible gracias al convenio entre
la Asociación Nacional de Criadores y Propietarios de Caballos
Peruanos de Paso y el CRL. Las clases, a cargo del equitador
Fernando Noriega, son los miércoles de cuatro a cinco de
la tarde, y en invierno se dictarán solo los sábados, como
siempre en Mamacona, cuna de una tradición peruana que
camina elegante.
2
REGATAS / 86
1. Rafael Bedoya y Sonia de Bedoya
2. Lorena Salazar
3. Carlos Byrne
4. Rossana Marchena
1
3
4
EL REGRESO
DEL CóMIC
El expositor fue Álvaro Feliu, diseñador conceptual y artista
plástico, involucrado en la industria de la producción de cómics.
Sentía que los actuales consumidores del movimiento cómic
estaban olvidando su propia esencia. Ahora hay tantas fuentes
que comunican la moda de los cómics, que las generaciones
medias y jóvenes están perdiendo de vista u olvidando el
material que generó esta cultura contemporánea. Durante su
exposición, hizo un recorrido virtual a través de la historia de
los súper héroes clásicos. También habló sobre la producción
de los comics como pieza artística , los niveles que se necesita
para crear un buen cómic, su distribución y posicionamiento a
nivel global. Después de la charla, se realizó una exhibición de
esculturas de cómic.
Nuria con Francisco Feliu, papá e hijo
Óscar Valencia y Eduardo Leno
Javier Monteagudo y Pablo Zúñiga
Michael y Bryan Cottle
REGATAS / 87
escuela
de danzas
talleres de Danza presentaron su nuevo
espacio en el módulo de la tercera playa
El baile establece disciplina y compromiso. Es el esfuerzo que se impone al ejercitar el
Alessandra, Camille y Luciana Pestana
cuerpo y que inunda de inspiración el alma cuando se compenetra con la música. Entre
los ejemplos de este arte en movimiento está el ballet clásico, punto de partida para
formar a un bailarín, de tal manera que luego puede continuar en la danza que elija, ya
sea la Marinera Norteña, el Hip Hop, Street Dance, Tango, Danza Aérea, Jazz o Danza
Contemporánea, entre otros.
Bajo esta idea, la tarde del miércoles 26 de febrero, el Club presentó el primer recinto
cultural del Regatas, ubicado en el módulo de la tercera playa. Un espacio propio
donde los miembros de los diversos talleres de bailes y danzas podrán entrenar,
formando una sólida Escuela de Danzas que acogerá a todos los asociados que quieran
iniciarse en este arte. El público asistente, entre ellos Guillermo Illescas, vicepresidente
del Club y director de Actividades Culturales, se deleitó con las presentaciones de los
diferentes talleres. Fueron, en total, diecinueve presentaciones de disciplinas distintas.
De esa manera, se consolida, una vez más, uno de los ideales con los que el Club se
formó: incentivar el desarrollo del deporte y también la cultura.
Gladys, Michelle y Mauricio Tawil
Adriana Segovia
REGATAS / 88
María Paz Gubbins
Las hermanas Gubbins en una coreografía de salsa
TODOS EN FAMILIA
Almuerzo de confraternidad en Villa Deportiva
Como parte del cronograma de las Actividades
Culturales para Personas con Diversidad Funcional
y Habilidades Diferentes, conformada por Alfredo
Rodríguez, Vilma Cavero y Félix Zegarra, el grupo de
jóvenes especiales visitó la filial de Villa Deportiva,
junto a sus padres, para celebrar un gran almuerzo de
confraternidad por el Día de la Amistad. «Deseamos
que, mediante estos paseos, los chicos disfruten de
la integración social que el Club mantiene como
política», comentó Julio Salazar, miembro del comité
ejecutivo de Actividades Culturales. Salazar también
agradeció al vicepresidente del Club, Guillermo Illescas,
por su iniciativa y promoción a estas actividades. «Es
el principal propulsor, prestándonos siempre el apoyo
necesario para la realización de estas actividades. Ya
tuvimos las exposiciones de fotografía y pintura, paseos,
clases de inglés en el verano, talleres de pintura y se
vienen más», agregó.
Alfredo Rodríguez, Félix Zegarra y Vilma Cavero
Juan Diego Gonzáles y David Paredes
Alfredo Arispe
Gianfranco Muñoz
Luis Felipe Olascoaga y Eduard Jahncke
Waldo Rodríguez con su familia
REGATAS / 89
REGATAS / 89
PAM
Un nuevo almuerzo Danzant con
tintes de carnaval
El Programa del Adulto Mayor celebró el fin de los carnavales
con un esmerado almuerzo que destacó por la vestimenta de
sus asistentes. Vestidos blancos y largos, camisas hawaianas y
pantalones color hueso se lucieron en la tarde del jueves 27 de
febrero en la terraza del Hall Principal. Acompañados por la ya
clásica agrupación de R&M Patthy Ponce, los asistentes revivieron la
música del recuerdo y se animaron a bailar también la de hoy.
José Alayza, Marucha de Leo y Juan Leo
REGATAS / 90
Berta de Fuentes, Maira Morales, Ana María García y Susy Vidalón
Aída Larrabure, Rosa Ayala y Consuelo Arángulo
1
2
3
5
4
6
s
1. Letty Bianchi y Pepita López
2. Carmen Carrillo, Juan Carlos
Maldonado y Lucía Maldonado
3. Livia Viale y Anahí Alva
4. Guillermo Illescas y
Guillermo Revilla
5. Sheli de Ruiz y Pepe Ruiz
6. Caridad de Santillana y
Frida de Zumarán
7. Florencia Shaver y
James Shaver
7
el
REGATAS / 91
CUATRO HISTORIAS
DE ALQUILER
Próximo estreno del grupo de teatro del Regatas
Elenco completo. De izq. a der.: Augusto
Sotomayor, Leyla Majluf, Claudia de las Casas,
Guido Stefancic, Isabel Indacochea (hincada),
Gabriela Rocha, Bertha Muschell, María Rosa
Morán, Carlos Herrera y José Luis Zavala (sobre la
escalera, al lado derecho).
«Es la historia de un apartamento; pero también es la historia de una
pareja a través de personajes diferentes. Ella y él se separan. Él trata de
empezar una nueva vida con otra mujer. Él y ella vuelven a encontrarse.
Así, pues, los seres y los muebles desfilan por ese apartamento», dice el
prólogo, escrito por Alberto Closas, acerca de la obra cuatro historias de
alquiler. Esta puesta en escena, escrita originalmente por Pierre Barillet
y Jean-Pierre Grédy en 1968, esconde cuatro historias: un matrimonio
separado hace veinte años con una conversación pendiente, un viejo que se
enamora locamente de una jovencita y le quiere comprar un departamento,
una mujer que quiere apaciguar su soledad dándole plata a los hombres
y una pareja que se reencuentra después de cuarenta años en medio de
sucesos extraños. Esa es la premisa que el grupo de teatro tiene en mente
para su próximo montaje. En esta obra actuarán: Isabel Indacochea,
Bertha Muschell, Claudia de las Casas, Gabriela Rocha, María Rosa Morán,
Lelya Majluf, José Luis Zavala, Augusto Sotomayor, Guido Stefancic y
Carlos Herrera. «Lo primero, es que se van a reír. Se van a llevar un gran
mensaje de cada historia. Es como la vida real. Se van a sentir identificados.
REGATAS / 92
Van a ver la vida retratada», dice Indacochea. La fecha del estreno está
programada para el 7 de mayo y podrán asistir a las funciones previstas
hasta el 17 del mismo mes.
Acerca del grupo
«¿Por qué no haces teatro? Si siempre te ha gustado tanto», le dijo antes
de morir su mamá. Un día después, Gabriela Rocha de Descalzi fue a
inscribirse a un taller. En su salón estaba Alberto Andrade que quería
aprender a expresarse para ser político y Gisela Valcárcel que buscaba
mejorar su manera de desenvolverse. Después de eso, Gabriela llegó a
la primera promoción del grupo de teatro del CRL, fundada el 24 de
agosto de 1985, con el director de siempre, Alfredo Ormeño Felice. La
primera obra que presentaron, al año siguiente, fue ánimas de día claro
del chileno Alejandro Sieveking. En total han presentado 46 obras de
dramaturgia peruana, española, francesa, noruega. De Sebastián Salazar
Blondy, García Lorca, Camus, Ibsen. El próximo año cumplirán 30 años de
actividad ininterrumpida.
cerámica
y metal
exposición de anabel rub peicher
La cerámica y los metales son caprichosos. En el proceso de dominar
cada material, a veces se quiebra, se revienta en el horno o incluso
una temperatura inadecuada podría dañar el esmalte. Así de maleable
y riguroso fue el aprendizaje de Anabel Peicher, una arquitecta y
diseñadora de interiores graduada en la Universidad de Miami. Ella
nació en el Perú y sintió desde niña la vocación artística que la llevó a
dibujar. «Fue mi gusto por construir algo que se pueda ver por todos
lados lo que me llevó a expresarme en tres dimensiones. Ser una
escultora. Lograr que el arte transmita un mensaje, por la naturaleza
o contra injusticias sociales», dice la artista que también participó en
el American Red Cross Designers hace siete años. «Hago flores con
aluminio. Es la serie de mi periodo rojo, donde salen matices humo o
dorados», dijo Peicher desde una ventana de Skype. Ella viajó a Lima el
6 de marzo para la inauguración de su exposición, pasión al arte, en el
CRL. Puedes verla en la sala de exposiciones hasta el 30 de este mes.
2
1. Rodrigo y Cecilia Amoros
2. Mónica Kidd con Alberto y Merian Seeger
3. Andrea y Naomi Lemo
1
3
REGATAS / 93
HIPPIE
Amor
y paz
La fiesta hippie en San Antonio
El día de San Valentín había terminado. Sin embargo, el ambiente
propiciado por Cupido aún seguía vivito y coleando en cada uno de
los asociados que pasaron la noche del 15 de febrero en la filial de San
Antonio. Esta vez, no solo se celebraba el amor, sino también la paz y
(¿por qué no?) la fraterna camaradería en la gran Fiesta Hippie. Entonces
se vieron camisas floreadas, chaquetas que recordaban a Woodstock,
pantalones acampanados y lentes al estilo Janis Joplin, los mismos
accesorios que dominaron la escena de fines de los sesenta. Los asociados
-algunos ayudados por pelucas afro y otros, con cabelleras como las de
Joe Cocker-, se divirtieron en el módulo 15 de la filial sureña, con una lista
musical que añoraba el soundtrack del Peace & Love.
Giulliana Falcone y Diego Astudillo
Carlos San Martín y Vilma Dancourt
Paola Paredes y Marissa Cavanilli
REGATAS / 94
HIPPIE
1. Luis Miguel y Andrea León-Porta
2. Óscar Olivera y Ana Teresa de
los Heros
3. Carla Castillo, Federico Mejía, Martha
y Kelly Morales
4. Jaime, Zoé y Fiorella Canales con
Sergio Barreto
5. Elena Conterno y Jorge Morales
6. Malena y José Antonio Marroquín
7. Fancy Aparicio y Javier Menacho
8. Gustavo Salazar y Mary Espiche
9. Ceci Vega, Claudia Reyes y
Pedro Vallebuona
1
2
3
5
8
4
7
6
9
REGATAS / 95
LUAU
¡Bajo
el mar!
Luau en San Antonio
La noche del primer sábado de marzo se
comenzó a despedir el verano en la filial sureña
de San Antonio. Los niños vuelven a la escuela
y los jóvenes a la universidad. Pero antes de
volver, había que celebrar una fiesta más, un
último chapuzón a la diversión. Por ello, en el
Módulo 1 de la filial se montó un escenario
marino para realizar la Fiesta del Luau. Desde
las 11 de la noche, cientos de asociados gozaron
de la mejor música y se sumergieron en la fiesta
del verano.
Andrea Malarin, la reina del Luau
Alicia Medina y Andrés Crosby
REGATAS / 96
Diego Tagle y Militza Byrne
Gonzalo Alonso y Liliana Dávila
LUAU
1
2
3
4
6
1. María Pía y Patricio Noya
2. Mauricio Vega y Marisol Gamarra
3. Javier Calvo y Verónica de Albertis
4. Guillermo Astete y Giannina Robinson
5. Diego Alejalde y Camila Grasso
6. Marice y Derek Scofield
7. Juan Carlos Zevallos y Viviana Soria
8. Marieta y Gustavo Péndola
9. Kristel Grahammer y Michelle Fiol
5
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8
9
REGATAS / 97
ASOCIADOS
Regatas para
toda la vida
Día del Asociado Vitalicio
Guillermo Tovar, Esteban Zimic y Fernando Talleri
Ambiente Copacabana
REGATAS / 98
Brian Cooper y Roberto Cornejo
Era un poco como Copacabana, el balneario
brasilero, pero al estilo del Regatas. Esa fue la
idea para la tarde del 8 de febrero, día en que se
realizaría un renovado almuerzo por el Día del
Asociado Vitalicio en la terraza del Hall Principal.
Fueron 270 asociados los que se reunieron una
vez más para participar de la fiesta que continúa
extendiendo la historia del Club.
Aquella tarde 72 personas fueron condecoradas
como asociados vitalicios, tras haber cumplido
50, 60 y 70 años de vida en el Regatas. A
cada uno se le entregó una medalla por parte
del presidente, Antonio Ramírez-Gastón;
el vicepresidente, Guillermo Illescas; y una
representación de los ex presidentes, Hernán
Arízaga, Ernesto Flechelle, Jorge Marchena, Harry
Ramsey y Guillermo De La Puente.
Entre videos y fotos del recuerdo que avivaron
viejos triunfos y anécdotas transcurridas en
cada uno de los eventos que realizó el CRL —
además del espectáculo humorístico a cargo de
los cómicos Hernán Vidaurre, Guillermo Rossini
y Manolo Rojas—, los asistentes tuvieron una
verdadera tarde de camaradería y de fervor por
el Club.
ASOCIADOS
2
1
3
1. José Luis Alva, Santiago Silva,
Enrique Stuart, Fernando Hjarles y
Víctor Hugo Moscoso
2. Pepe Montes, José Peñaloza y
Roberto Florez
3. Eduardo Salcedo, Lino Sangalli y
Francisco Vargas
4. Miguel Botto, Enrique Saravia y
Alfredo Silva Santisteban
5. Galán García, interpretado por
Hernán Vidaurre
6. Javier Tola y Fernando Ezeta
7. José Zavala, Agustín Merino y
Antonio Ramírez-Gastón
8. Fernando Talleri, Guillermo Siles y
Samuel Morante
5
7
4
6
8
REGATAS / 99
50 AÑOS
AGUAS DE ORO
cincuenta años de la piscina olímpica
Es imposible saber si el arquitecto Manuel Valega Sayán imaginó lo
que tenía entre manos cuando diseñó la piscina olímpica del Regatas. Pero
dicen, quienes han nadado en sus aguas durante los últimos cincuenta
años, que desde el incio fue un auténtico semillero. «La obra constituye una
de las mejores piscinas del Perú de la época -explica Alfonso Valega Rey,
nieto del arquitecto que diseñó el proyecto-. Está integrada arquitectónica
y funcionalmente al edificio de siete pisos y a la piscina temperada del
interior porque todo fue concebido como un plan de desarrollo integral y
progresivo del crecimiento del club».
La piscina olímpica, a su vez, tenía mejoras específicas como el sistema de
drenado lateral de andariveles -carriles laterales externos- para que no se
produzcan olas que perjudiquen a los nadadores, algo que en una piscina
pública como la del Campo de Marte era impensado por aquellos años. «Es
un proyecto con una visión integradora excepcional -explica el arquitecto
COLOSAL. Algunas cifras de la olímpica: 1,60 metros de profundidad y 1870 metros cúbicos de agua a una temperatura promedio de 27,5 grados centígrados. A la derecha, arriba. El programa del torneo inaugural en
la piscina -donde Luis Paz Soldán le ganara al argentino Luis Alberto Nicolao, campeón mundial estilo mariposa- y algunas instantáneas de la visita de la delegación norteamericana de natación. A la derecha, al medio.
Sharon Finneran sentada en la falda de Luis Alberto Nicolao. Abrazándolos Bill Medley, junto a Donna de Varona. La adolescente de ropa de baño oscura es Rosario de Vivanco. Recostado en el piso, Bruce Hunter. El único
vestido es John Spanoutt, el entrenador estadounidense. A la derecha, abajo. Paradas al borde de la piscina: Sharon Finneran, Choco de Vivanco y Donna de Varona.
REGATAS / 100
50 AÑOS
Gonzalo Valega Rey-. Y como arquitectos y nietos de Manuel Valega Sayán
nos gustaría continuar en algún momento su obra en el club y velar para
que todas sus edificaciones tengan una coherencia con lo existente».
Los diarios del 8 de marzo de 1964 -el día que se inauguró la piscina
con el torneo estrellas mundiales de natación- hicieron algo inaudito para
una sección de deportes: por una semana relegaron al fútbol al espacio
mínimo y los titulares y las fotos fueron para la estadounidense Donna
de Varona -la misma que en octubre se consagraría campeona olímpica-,
para los argentinos Luis Nicolao y Susana Pepper, junto a las delegaciones
de Brasil, Chile, México, Ecuador y las promesas que en ese año tenía el
Perú: Walter Ledgard, Augusto Ferrero, Consuelo Changanqui y Rosario
Choco de Vivanco. En ese entonces, Choco tenía 14 años. Más tarde,
cuando viajó a Tokio, se convirtió en la primera mujer en representar al
Perú en unos Juegos Olímpicos.
«El club ya era una potencia en remo, esgrima, bádminton y tenis de
mesa, entre otros deportes, pero esa piscina significó la posibilidad de una
nueva disciplina competitiva, además se creó el primer equipo de natación
del Regatas y cuatro de sus primeros nadadores participamos en las
Olimpiadas», explica de Vivanco. Fueron cincuenta años de historias
y también de grandes hazañas que empezaron en esta misma piscina.
NADADORES
del REGATAS
CHOCO de VIVANCO
«En esa piscina
conocí a muchas
personas con
las que inicié una
amistad que ya lleva
cincuenta años. Un
club particular
nunca ha hecho un
torneo del nivel que
tuvo el ESTRELLAS
MUNDIALES DE
NATACIÓN».
MAURICIO FIOL
«Empecé a nadar
en el club a los
seis años. Hoy,
prÁcticamente,
toda mi vida es la
natación. Es un
deporte donde no
existe el factor
suerte: si entrenas
mejoras, pero si no,
no hay forma».
Tater Ledgard
«Yo nadé el día de
la inaUguración.
Recuerdo que ya
nos estábamos
preparando para
las Olimpiadas y la
piscina de cincuenta
metros era perfecta
para entrenar. Toda
la familia Ledgard
ha pasado por esa
piscina».
REGATAS / 101
ENERGÍA
POLÍTICAS DE
AHORRO ENERGÉTICO
Tres recientes medidas en el CRL para reducir el gasto en energía y combustible
Ilustración: Pedro Caparachín
Si vemos los índices anuales de
gasto de servicios del CRL, las
dos primeras posiciones, por ser
las más elevadas, son las referidas
a los consumos de energía
eléctrica y de combustible. Por
ello, el departamento de Obras e
Infraestructura empezó a investigar
diversas maneras y políticas
novedosas para poder reducir
considerablemente aquellas cifras.
De esa manera, además, el Club se
inscribe dentro de las instituciones
del país preocupadas por el
medio ambiente. A continuación,
explicaremos didácticamente cómo
funcionan dichas aplicaciones que
ya se han venido realizando desde
hace unas semanas.
Primero, la implementación de
sistemas ecológicos de ahorro
energético en la sede de Chorrillos.
Sobre todo, en la iluminación. Se
le encargó a la empresa Energy
Projects, luego del concurso
respectivo, la evaluación del
estado de la cuestión. Se estimó
entonces que podría adaptarse
un sistema ecoreflex en los tubos
fluorescentes de las oficinas y en
las campanas industriales (para las
canchas de vóley). Se modificaron
mil luminarias existentes,
añadiéndoles difusores de aluminio
que rodean el tubo y garantizan
el aprovechamiento eficiente de la
luz. De esa manera, se pudieron
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retirar la mitad de fluorescentes
sin pérdida en el flujo lumínico.
Es decir, donde antes alumbraban
dos tubos, ahora, con los difusores,
solo lo hace uno.
Se invirtió, en total, S/. 96 880
nuevos soles para obtener un
ahorro anual de S/. 73 645 nuevos
soles y se estima un tiempo de
recuperación de la inversión de
trece meses. Además del ahorro
en tubos de casi quince mil soles
y una garantía de 25 años en
reflectividad. Sobre la política
ecoamigable del Club, se habrán
disminuido las emisiones de CO2
en un índice de 24 674 toneladas
por año.
Por otro lado, se haexplorado
alternativas a las lámparas de luz
de las canchas de frontón para
ser sustituidas por equipos LED.
También se estudió la posibilidad
de reemplazar el gas GLP por
gas natural en tancadas, pero los
retornos económicos aún no son
muy significativos.
ENERGÍA
NUEVAS CALDERAS PARA LA SEDE DE CHORRILLOS Y LA FILIAL DE LA CANTUTA
Nuestra piscina olímpica, que este
año cumple medio siglo de creada,
es uno de los patrimonios más
representativos del Club. Ha sido
la cuna de grandes leyendas de la
natación como Rosario Vivanco y
sigue siéndolo para generaciones más
contemporáneas, como la de Mauricio
Fiol. Sin mencionar, claro, las actividades
recreativas que cumple para el resto de
asociados. Por supuesto, la condición
temperada del agua de la piscina
solo es posible gracias a una caldera,
que se ubica al lado de la patera, en
una construcción casi subterránea.
Durante muchos años, el mayor índice
de consumo de combustible (GLP)
tenía lugar allí. Mantener encendida la
caldera seis horas diarias por 360 días
al año representaba S/. 911 mil soles
anuales. Por ello, se evaluaron nuevos
modelos, mucho más modernos y
ahorradores. Se estimó entonces que
comprando una nueva caldera, marca
APIN, con sistema acuotubular, además
de adquirir un economizador adicional,
podría funcionar con un ahorro del
cinco por ciento (que traducido a
otras cifras, significa S/. 45 mil nuevos
soles). Es decir, dicho implemento
(el economizador) cuesta S/. 38 350
nuevos soles. Se trata de un dispositivo
con un funcionamiento sencillo que
no deja que se vaya todo el calor por
una especie de chimenea de la caldera.
Entonces los nuevos volúmenes de agua
requieren de menos combustible para
“calentarse” y lograr una temperatura
adecuada para la psicina. Además, este
último modelo incorpora medidas de
seguridad mucho más rigurosas ante
cualquier tipo de incidente.
Durante la investigación para
escoger un nuevo modelo de
caldera, la dirección de Obras y
Proyectos conoció acerca de una
nueva tecnología que no emplea
combustible. Es decir, a diferencia
de otros métodos para calentar una
piscina que emplean una bomba
de calor, los heat pump usan una
resistencia eléctrica que sí llega
a transferir el calor con mayor
eficiencia. Funciona, por decirlo
gráficamente, como un sistema con
dos aires acondicionados en un
módulo del tamaño de un frigobar
mediano. Dicho sistema no está
difundido masivamente en Lima,
salvo algunas contadas excepciones.
Por ello, se acordó la compra de
dicho heat pump (valorizado en 55
mil dólares) para probar la nueva
tecnología en una piscina no tan
grande. La elegida fue la Piscina 4
de la filial de La Cantuta.
Con estas políticas, el Club se
reafirma como una institución
responsable, atenta, que busca
medidas inteligentes para ofrecer
los mejores servicios a un costo
adecuado.
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SERVICIOS
GRÚA
EN EL MUELLE
para hacerse a la mar
Ahora existe un nuevo servicio para
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Secuencia, paso a paso, del funcionamiento de la grúa.
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los asociados en el muelle 1. Se trata de
una grúa para embarcaciones pequeñas y
medianas, alquilada a Velzar Ingenieros,
una empresa formada hace quince
años, que cuenta con la supervisión de
un operario propio, Efraín Zúñiga (un
especialista certificado en maquinarias
pesadas con diez años de experiencia).
La grúa es una Palfinger Crane pk38502
y puede soportar hasta trece toneladas.
«Funciona mediante un sistema hidráulico,
una parte con el motor y la otra con un
tanque de hidrolina», explica Zúñiga
mientras manioba la Palfinger para bajar
la Princesa Marina (ver secuencia a la
izquierda). El brazo mecánico puede
expandirse 20 metros con todas las
extensiones, pero solo se usan nueve por
razones de seguridad, para no perjudicar
de ninguna forma las embarcaciones.
«Trabajamos con bastante cuidado y
seguridad», dice Zúñiga. La atención es
de martes a domingo de 8 am a 6 pm
(incluido los feriados).
MEMBRESÍA
ASOCIADOS FALLECIDOS
Delia Teresa Cacho Sousa Vda. De Lanfranco
Guillermo Alfredo Coll Flores
Alfredo Moscoso Chiappe
Héctor Parodi Vassallo
Francisco Lira Miro Quesada
Enrique Gabaldoni Peri
Alberto Benavides De La Quintana
Manuel Galup Fernández Concha
Maximiliano Nieto Luza
María Paulina Hundskopf Vda. De Giusti
María Castro De Los Ríos Vda. De Verastegui
Manuel Zapata Claux
María Amalia Ramón Vda. de Delfino
María Stromsdorfer Vda. de Garland
Isabel Suárez Vda. de Rospigliosi
Laura Isabel Bullen Vda. de Rebagliati
Sara María Ramírez Vda. de Costa
Edith Alice Spickernagel Vda. de Guinea
María Belmont Vda. de Hildebrandt
Gladys Villacorta Vda. de Torres Llosa
María Julia Ingunza Vda. de Rojas
Elvira de Azambuja Vda. de Pipoli
Luis Echevarría Silva Santisteban
Julio Revilla Calvo
Carlos Eduardo Tabini Pareja
Fausto Hernando López Lavalle Guimet
Camilo Miranda Garrido
María Rosenberg Vda. de Manero
Hernán Tamayo Maldonado
Ricardo Franco Jhon
Jimmy Jorge Newton Cornelio
Jorge Adán Newton Cornelio
Enrique Ibáñez Burga
Omar Goyenechea Strucke
Mirna San Román Vda. de Guarderas
Leonardo Augusto Bartra Valdivieso
Juan Antonio Gaspar Pipoli de Vivero
Carlos Lizardo Vargas Revilla
Héctor Jesús Montori Alfaro
Lázaro Tomás Revilla Nano
Luis Eugenio Nicolini Bernucci
Diego Víctor Rosselló Puga
Carlos Edgardo Gonzales Baracco
Juan Ramiro Rubio Espinosa
José Guillermo García Corrochano
Mercedes del Risco Vda. de Marthans
Augusto Jorge Chamot Sarmiento
Enrique de Rávago Bustamante
Grimanesa Yabar Vda. de Zavala
Hugo Roberto Simich García
Laura María D'Brot Vda. de Alegre
Juan Antonio Mazzari Nava
Guillermo Roberto Revilla Salleres
Antonio de la Guerra Urquiaga
Mary Ludwick Vda. de Noriega
Luis Antonio Freire Roncagliolo
Javier Silva Ruete
Juan Antonio Escobar del Castillo
Enrique José Gray Day
Enrique Bustamante Whitfield
Juan Francisco Muñoz Rodríguez
Marciano Morales Bermúdez Cerruti
Juan Pedro Novaro George
Cecilia Luna Vda. de Leoni
José Luis Ferreyra de la Jara
Jorge Rafael Cornejo Klaschen
Juan Aníbal Cavassa Corpancho
Gloria María Polo Vda. de Rondón
Ernesto Roca Bussalleu
Roberto Leopoldo Pflucker Roncagliolo
Pedro Pablo Ramírez Rangel
Jaime Raymundo Zalvídea Salgado
Jorge Freire Berckemeyer
Mario Botteri Sotomayor
Eduardo Figari Gold
Bruno Rodolfo Mendoza Marsano
Felipe Ugarteche Crosby
María Gabriela del Risco Vda. de Calvi
Eduardo Struque Herrera
Héctor Gonzalo Coloma Roose
Félix Gastón Lazarte Agurto
José Oscar Gordillo Ghersi
Geraldo Arosemena Ferreyros
Giannina Mariella Dongo Parodi
José Miguel Espinosa Moncloa
Luciana Fernández-Concha Schwalb
Luciana María Teresa Flores Valdivieso
Renato Fontanella Rivero
Rodrigo Alonso Gallegos Ancajima
Gonzalo Javier García Duclos
Oscar Gastañeta Loret De Mola
Giulio Giuffra Solari
Gabriel Gómez De La Torre Parodi
Alcides Gonzales-Portillo Malpartida
Marco André Gonzales-Portillo Malpartida
Lucia González Quintana
Ana Sofía González Velasco
Carolina Eugenia Guerra Redshaw
Sylvia Gabriela Guerra Redshaw
Héctor Manuel Guerra-García García
Juan José Ibarra Días
Giovanni Renato Krebs Álvarez Calderón
Fabiana Landaure Santa María
Eduardo Laos Venturo
José Sebastián Andrés Lazarte Loayza
Juan José Francisco Lazarte Loayza
Gonzalo Llosa De La Torre
Giancarlo Lobatón Yépez
Alonso López Dolz Fuster
Sebastián Macías Brandes
José Mariano Meza Cuadra Castillo
Juan Pedro Olortegui Fernández
Fabrizio Pasara Gonzales
Mariana Puga Aramburu
Pablo Sebastián Quevedo Orrillo
Juan Luis Quintana Ruiz
Susana Raffo La Rosa
Erick Ramírez-Gastón Berlinger
Luis Enrique Martin Raygada Souza-Ferreira
Alonso Rivera Aliaga
Martha Sofía Robles Ruiz
María José Rodríguez García
Macarena Rojas Osterling
Sebastián José Rojas Osterling
Johanna Patricia Romero Sparks
Rodrigo Martin Rubio Vargas
Inés Ruiz De Somocurcio Birimisa
Katherine Del Rocío Saavedra
Vizcarra
Anahí Sánchez Holguín
Javier Sauleda Silva
Luciano Scerpella Luna-Victoria
Claudia María Sotomayor
Hernández
Yamil Tali Hamideh Wadi
Faride Tali Wadi
Giuliana Tola Piccone
Rafael Tola Piccone
Zulema Torres Mogrovejo
Alonso Antonio Torres-Llosa
Mostajo
Paloma Tovar Gutiérrez
Claudia Ugarteche Fernandez
Rodrigo Valencia Seminario
Piero Vallebuona Reyes
Max Juan Vargas Schubert
Sebastián Yépez Gueudet
Álvaro Zagal Ratto
Abraham Zavala De Pawlikowski
VIUDAS DE Asociado
María Rosa Collado Vda. de Gayoso
Nelly Yolanda Fernández Vda. de Koster
Milagros Rocío Quesada Vda. de Spitzer
Ana María Fátima Vargas Vda. de Morán
ASOCIADOS VITALICIOS
Carlos Salem Chaer
Ernesto Schutz Landázuri
Fidel López Burgos
Carlos Eugenio Carbo Tenaud
María Marcela Capurro Vda. de Badaracco
Carlos Ernesto Gálvez Pinillos
Víctor Enrique Gamio Guillén
Jean Carlo Porcile Ceppi
Sara Elena Castro Vda. de Gamarra
Alfonso Álvarez Calderón Yrigoyen
ASOCIADOS PREVITALICIOS
Nicola Utili Brunori
Ana María Ibáñez Vda. de Miller
Bertha Herrera Vda. de Suárez
Federico Guillermo Cáceres Duncker
Yolvi Senno Salazar
Antonio Miranda Garrido
Carrol Sylvia Mc Kay Vda. de Trujillo
César Augusto Lund Reaño
Carlos Schreier Johanson
Luz María Labarthe Vda. de Arrisueño
Ernesto Espinosa Bedoya
hijoS DE ASOCIADOS
Catherine Inés Acosta Álvarez
José Antonio Aguirre Pelosi
Luisa Fernanda Alarco Sánchez
Nicolás Tadeo Alvarado Cariat
Christian Javier Arauco Guanilo Enrique Alberto Arévalo Motte Carlos Martin Arias-Stella Mesinas
Carlos Enrique Bacigalupo Munizaga
Gabriela Barreto Sayán Adrián Bazo Cannock
Dino Bazo Cuculiza
María Lucia Bringas Diez Gallo Alejandro Cardenal Guidino
Joaquín Mariano Castro Revilla
Ana Cordova Zignago
Melanie Gisela Cornejo Germer
Omayra Correa Bustamante
Jaime Cragg Tamayo
Magali María Del Solar Botto Lercari
María Alejandra Delgado Linares
Joaquín Días Aguilar
Alan Gabriel Doig Godier
NIETOS DE ASOCIADOS
Joaquín Aizcorbe Testino
María Cristina Doig Calderón
Víctor Javier Girao Fort
Luis Felipe Noel Rubini
AJENO
Roberto Andrés Santos Noel Rubini
Alfredo José Rotondo Luna
María Alejandra Vallejo Cabada
Hans Jorge Marcel Buhler Von Ehren
Jorge Antonio Di Paola Lamas
Alfonso Manuel Morante Chávez
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SQUASH
LA VIEJA GUARDIA
ESTUVIMOS EN LA ANTESALA DE UN NUEVO PARTIDO DE SQUASH, QUE los miembros de
ESTE GRUPO de amigos DISPUTAN RELIGIOSAMENTE CADA SEMANA AL MEDIODÍA.
Escribe: Andrés Talavera
Foto: Sanyin Wu
Es mediodía de un lunes y en la cancha de squash del último piso ya están
listos, con raqueta en mano, Héctor Grimaldo Tremolada y Eduardo Delgado
Zegarra-Ballón. Ambos tienen una cuenta pendiente desde el encuentro del
viernes anterior, en el que empataron a dos. Es hora de saldarla.
El primero es un abogado de cincuenta y tres años, que inicia su jornada
desde las 7:30 a.m. hasta que el reloj marca las 11:30 a.m. En ese momento
Grimaldo abandona su despacho e inmediatamente comienza a maquinar,
durante todo el trayecto hacia el Regatas, su estrategia para conseguir una
nueva victoria. Una nueva en sus cinco años como jugador de squash. El
segundo es un cirujano de sesenta años que cambió el arpón de la caza
submarina por las raquetas hace poco más de dos décadas. Grimaldo parece
tener más técnica, y sus años jugando bádminton respaldan su dominio de
la raqueta. Sin embargo, Delgado tiene la experiencia de estar golpeando la
pelota de caucho por veintidós años. «Nosotros lo adoptamos», menciona el
doctor. Él, junto a Ulises Quiroga, aún ausente a la cita del inicio de semana,
y Gustavo Kahan Novoa, empresario de sesenta años —lleva una semana
De izq. a der.: Héctor Grimaldo Tremolada, Ulises Quiroga Parodi y Eduardo Delgado Zegarra-Ballón.
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lesionado y por eso no logró llegar a esta foto—, formaron este grupo hace
más de diez años y se reúnen diariamente para jugar varias partidas en una
hora. El sistema es simple: si son cuatro en cancha juegan en parejas, y si son
tres inician dos. El que pierde el punto queda atrás en cancha, esperando a
que uno de los que queda jugando pierda un punto para volver a ingresar. El
que llega a quince puntos gana el juego.
Casi a la una de la tarde, Ulises Quiroga Parodi, abogado de sesenta y nueve
años —y jugador de squash desde los cuarenta—, llega a la reunión. Quiroga
es el mayor del grupo y se reúne con ellos solo tres veces por semana,
cuidándose de las lesiones para que no le suceda lo mismo que a Felipe De
Las Casas y Roberto Gómez De Córdova, asociados que también formaron
parte de estos encuentros de mediodía y debieron retirarse. «Ulises se retira
en agosto», vaticina a modo de broma Grimaldo. Sin embargo, el mayor de
la vieja guardia había llegado a la cancha con una sola palabra en mente:
revancha. Antes de empezar les suelta una amenaza a sus amigos: «Hoy me
desquito de la partida del viernes».
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