Acompañamiento, sanación y reparación

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Acompañamiento, sanación y reparación
Agosto 2015
N° 386
Tomo XXVII - Año 48
Boletín Sagrados Corazones - Perú
Acompañamiento, sanación
y reparación
Editorial
Acompañamiento al estilo de Jesús. Paulino Colque Ccori, ss.cc........................................................ 3
Acompañamiento, sanación y reparación
Acompañamiento vocacional. Lucio Colque, ss.cc........................................................................... 4
Jesús de Nazaret: maestro, guía y compañero. María Antonia Macas, ss.cc............................................... 6
El valor y la importancia del acompañamiento espiritual en la vida de las personas.
Sandro Mancilla, ss.cc................................................................................................................................ 8
Las ESPERE JOVEN en Laderas. Lucy Santa Cruz, ss.cc....................................................................... 10
¡Un nuevo amanecer para la Iglesia de la Recoleta! Juan Luis Schuester, ss.cc...................................... 11
Acompañando al adulto mayor. María Gracia Moreno, ss.cc...................................................................... 13
Dimensión espiritual de un acompañamiento. Graciela Zúñiga, ss.cc...................................................... 15
Con las orejas bien grandes: El arte de acompañar. Prof. Carlos Tipte.................................................. 16
Acompañamiento, sanación y reparación en el Colegio Padre Damián SS.CC.
Laura Morales, ss.cc................................................................................................................................. 18
Acompañamiento, sanación y reparación en el Colegio Reina de la Paz. María del Carmen Basauri...... 19
Acompañamiento escolar. Iris Soria Solís......................................................................................................................... 21
Vida de las Provincias
Palmas para Gastón. Pablo Espinoza Espinoza........................................................................................ 22
Ordenación Diaconal de nuestro hermano Brian Cruz. Isaac Moreno, ss.cc........................................... 23
Poitiers
“Saborear a Dios en el viaje de la vida” sesión Poitiers 2015. Teresa Lazcano Cortés, ss.cc..................... 24
Siguiendo las huellas de los fundadores. Thérèse Kabina, ss.cc..................................................................... 25
Curso de Poitiers............................................................................................................................... 24
Noticias Breves
Visita de la Comunidad Seglar a las Hnas. de Belén........................................................................ 14
Inicio del Postulantado común.......................................................................................................... 17
Viaje de Paulino................................................................................................................................. 18
Otras noticias.................................................................................................................................... 20
Contratapa
Salud y Paz- misión del P. Eustaquio Van Lieshout.......................................................................... 26
Hermanos: Provincia del Perú
Hermanas: Provincia del Perú-Brasil-México
Laicos: Rama Secular - Sector Perú
RESPONSABLES
P. Paulino Colque Ccori, sscc
Hna. Valéria Gomes dos Santos, sscc
DIAGRAMACIÓN, DISEÑO
Srta. Rosalynn Moreno V.
IMPRESIÓN y ADM. WEB
Srta. Delia Amado R.
REDACCIÓN
Hna. Graciela Zúñiga, sscc
Hna. María Javier Echecopar, sscc
COLABORADORES
Hno. Rafael Tacuri, sscc
Hna. Ma. Antonia Macas, sscc
APORTES Y SUGERENCIAS
[email protected]
[email protected]
sscc.pe
S
U
M
A
R
I
O
Editorial
Acompañamiento al estilo de Jesús
L
a palabra acompañamiento, según el diccionario es “ir con alguien, estar con alguien,
hacer compañía, participar en un sentimiento o alegría del otro”.
Desde una perspectiva humana y cristiana acompañar supone emprender un camino
de autoconocimiento junto con la persona con la intención de ir creciendo, madurando, disfrutando del proceso de la vida. Es redescubrirse a uno mismo con sus valores y limitaciones,
ver sus compromisos, es decir, lo que hace y, finalmente, descubrir la presencia de Dios en
su vida, su sentido de trascendencia, su misión. En ese sentido, acompañar es:
• Una forma de entender las relaciones con las personas y a las personas, en un plano de
igualdad y desde unas relaciones de buen trato.
• Una manera de interconectar a la persona consigo misma y con el entorno para facilitar
su proceso de autoconocimiento, de maduración, de libertad. Partimos de la convicción
que la persona es la responsable de su proyecto de vida.
• Caminar al lado de la persona respetando su ritmo, aprendiendo a mirar, a escuchar, a
sentir, a contactar con la otra persona. Esto supone suspender el juicio, no desplazar, no
juzgar, escuchar con la mente y corazón abierto, desde una actitud de amor incondicional, de aceptación plena.
• Aceptar otras valoraciones, dejarse interpelar, contrastar, aceptar ir al encuentro sin
exigencias, ni ideas preconcebidas.
• Ponernos en un escenario de “sí puedo”, de provocar intentos, experiencias significativas que fortalezcan la autoestima, la seguridad, que nos hagan caminar en la búsqueda.
Por eso la persona que tiene la misión de acompañar es facilitadora, puente, mediadora.
Nuestro acompañamiento, tiene que ser al estilo de Cristo. En realidad, Él es el gran
acompañante, nosotros colaboramos con nuestro actuar a la puesta en práctica del amor de
Dios, a la realización de su Reino, tal como lo hizo nuestro hermano Eustaquio con los más
necesitados. Por tanto, la raíz de nuestro acompañamiento debe beber de las actitudes, del
propio hacer de Jesús con las personas a las que iba acompañando en su caminar por los
pueblos y aldeas.
El primer elemento indispensable para iniciar un acompañamiento para Jesús es reconocer la dignidad de hijos e hijas de Dios a todas las personas con las que se encuentra. El
texto de los discípulos de Emaús (Lc 24,13-35) es una excelente muestra del proceso pedagógico de acompañamiento que Jesús realiza. A lo largo del relato, y especialmente en los
primeros versículos, se advierten los pasos que Jesús va dando para “enseñar y acompañar”
a sus discípulos: se les acercó, se puso a caminar con ellos, les preguntó, les volvió a preguntar, les interpretó las Escrituras. De esta manera, es el mismo Jesús quien nos muestra
cómo deben ser nuestros valores y nuestras actitudes, cuando iniciamos la tarea de acompañar a las personas en cualquier situación en la que se encuentren.
Paulino Colque Ccori, ss.cc.
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Acompañamiento, sanación y reparación
Acompañamiento vocacional
Lucio Colque, ss.cc.
En la actualidad, la escasez de vocaciones para la vida religiosa y sacerdotal puede reflejar una “mentalidad moderna” de los jóvenes y a la vez evidenciar dificultades motivacionales y espirituales de quienes
estamos llamados a suscitar nuevas vocaciones para nuestra Congregación y la Iglesia.
U
na vez más tengo la oportunidad de escribir
sobre el acompañamiento vocacional que
hago a los jóvenes que tienen inquietud vocacional por la vida religiosa y sacerdotal. En esta labor,
en algunas ocasiones he sentido como si empujara
un coche sin ruedas. Incluso poniéndole ruedas al coche, me he dado cuenta, que el peso fuera tanto que
no me permite avanzar como quisiera. Solo observo,
que avanza cuando veo que no estoy solo, que se encuentran otros para ayudarme y que es Dios mismo,
que permite que el coche avance y la carga sea más
ligera.
Como todo en la vida, hay un entusiasmo inicial
de dar lo mejor de uno mismo al momento de asumir
una nueva tarea y ojalá se sostuviera en el tiempo,
pero debo decir que no es así. Las causas para que
tal entusiasmo se disipe, pueden ser diversas: nuevas
responsabilidades, expectativas insatisfechas, sentir
poco apoyo, problemas personales, etc. considero
que causas no atendidas como las mencionadas, se
reflejan posteriormente en números; cuando digo números no solo me refiero a cuántos jóvenes ingresan
a la casa de formación cada año, sino a cuántos realmente hemos podido acompañar vocacionalmente.
Estoy hablando particularmente de mí, pero también
lo hago pensando en mis hermanos. Los hermanos
ss.cc. sabemos que todos somos llamados a suscitar
nuevas vocaciones, de afianzar una cultura vocacional: ¿lo estamos haciendo? y los hermanos, delegados en cada comunidad tienen la tarea de motivar y
planificar con la comunidad, actividades vocacionales
¿lo estamos haciendo? tomar conciencia de lo que
nos pasa y los desafíos que nos plantean los jóvenes en esta hermosa labor, puede ayudarnos a buscar
motivaciones en Dios, a través de la oración, en los
hermanos u otros que consideremos necesarios. Lo
importante será no culpar a los jóvenes por aquello
que nos corresponde hacer a nosotros, cito algunas
expresiones que he escuchado: “El joven ha dejado
de venir”, cuando nosotros no lo buscamos para sa-
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ber lo que le pasa. “ese ya tiene su pareja para qué”,
cuando el acompañamiento también se da en la madurez afectiva y sexual. “no participa en la misa y la
oración, programadas”, cuando no se le ha explicado
el sentido de las celebraciones, enseñándoles a disfrutar de estos momentos.
He tenido siempre en cuenta, que Dios es el que
llama a quien elige, que el Espíritu es quien acompaña e impulsa el proceso vocacional de todo creyente
y nosotros hacemos lo que podemos para orientar,
el proceso vocacional de cada candidato. Cuando se
presenta la oportunidad de conversar con un joven
sobre su vocación, no voy a negarlo, casi automáticamente pienso en: “un hermano más para la congregación” con el transcurrir del tiempo este deseo puede
pasar a ser real o no, en la mayoría de los casos, llegado el momento de dar una respuesta, (sea del joven
o del formador) el joven continúa su vida en medio de
la sociedad, esta vez con una mayor claridad sobre lo
que Dios espera de él.
Lo que he aprendido hasta el momento en el
acompañamiento vocacional, es a percibir la expresión sincera en las búsquedas del joven, acoger con
cariño aquello que le moviliza vocacionalmente hacia
la vida religiosa-sacerdotal. No podían faltar las complicaciones, como aquellas búsquedas sospechosas
o poco claras que necesitan mayor atención o más
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Acompañamiento, sanación y reparación
tiempo de acompañamiento,
con la esperanza de que el
joven se quede con nosotros. Cuando descubro que
no hay condiciones para la
vida religiosa en un joven,
he tenido siempre como valor fundamental el cuidado
por la persona, que se dé
cuenta y en último caso decir
que lo suyo no está en este
camino, incluso con el temor
a equivocarme. A los jóvenes que proceden de otras
congregaciones o seminarios que quieren ser parte de
nuestra familia religiosa, los escucho atentamente y
me pregunto: ¿qué pasó realmente en el otro lado,
más allá de lo que me está contando? Con esa pregunta en mi mente, la forma de escuchar y acompañar
tiene mayores exigencias, ya que se trata de captar
incluso aquello que no dice. Finalmente, están los
“jóvenes adultos” mayores de 35 años (teniendo en
cuenta que dentro del proceso normal solo recibimos
hasta los 27 años), algunos profesionales que sienten
que han postergado mucho tiempo su vocación real,
la mayoría no están dispuestos a hacer procesos de
acompañamiento que duren más de un año. Recuerdo de un joven que me dijo que si hacía un acompañamiento prolongado tenía que asegurarle el ingreso
a la casa. Percibo que en este grupo de jóvenes una
fuerte ansiedad por tener respuestas inmediatas, lo
que complica la labor del acompañante.
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Presentados
mis
cuestionamientos y los tipos de jóvenes que pude
acompañar, quiero mencionar que con todos ellos hay
un proceso personal. Pero
en todo intento aplicar la
propuesta de acompañamiento vocacional ss.cc.:
acompañar al joven desde
su historia familiar, desde
su experiencia de Dios en
la vida eclesial, desde su madurez humana acorde
a su edad, desde sus motivaciones para la vida religiosa y presentación de nuestra historia y carisma
Sagrados Corazones. Será el Espíritu quien finalmente haga que el joven descubra el proyecto de
Dios en su vida: “ven y sígueme” (Mc 10,21); o bien,
“vuelve a tu casa y cuenta todo lo que Dios ha hecho por ti” (Lc 8,39).
Es conocido para todos los que trabajamos con
jóvenes que uno de sus grandes retos, es identificar el
camino a seguir, el lugar que debe ocupar en la sociedad y en la iglesia. A pesar que mi tarea es acompañar
en el discernimiento para la vida religiosa y sacerdotal, lo que siento más bien, es que he logrado acompañar a los jóvenes para que tomen una buena decisión
sea en el plano profesional o religioso, esperando que
cada uno diga como María: “Hágase en mí según tu
palabra” (Lc 1,38).
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Acompañamiento, sanación y reparación
Jesús de Nazaret: maestro, guía y compañero
María Antonia Macas, ss.cc.
“Cuando estaba yo con ellos, yo cuidaba en tu Nombre a los que me habías dado.
He velado por ellos y ninguno se ha perdido, salvo el hijo de perdición… Padre Santo,
cuida en tu Nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros. ”
Jn 17,12
A
la luz de su experiencia única y excepcional con Cristo, la comunidad del discípulo amado nos revela el estilo peculiar del
maestro, guía y compañero que ama a quienes el
Padre ha puesto bajo su cuidado. Esta comunidad
experimentó la manera genuina con la que Jesús
tocaba el corazón de sus seguidores. El Maestro
de Nazaret, a quien importa por sobre todo la
persona, reconoce que sus
discípulos (as)
son un don del
Padre, ante los
cuales es responsable
de
comunicar una
nueva manera
de vivir en el
amor del Padre.
El infinito amor del Padre se expresa particularmente en el encuentro de Jesús con la Samaritana (Jn 4,5-30) A través del diálogo, la lleva
a interesarse y desear el don de Dios que sacia la
sed y es fuente de auténtica fraternidad. La mujer rompe con lo pasado y comienza algo nuevo.
Descubre que Jesús no se detiene en lo cultual o
religioso, o en su situación moral, sino que intuye
la sed de vida y la conduce hacia la urgencia de
mirar en profundidad su propia realidad. Desde
la reelectura de su realidad personal, desecha
por el dolor y el fracaso, da el paso hacia una experiencia de liberación. El trato íntimo y delicado
de Jesús, favoreció su apertura y suscitó en ella
anhelos profundos de renovación interior. Jesús
le devuelve la autoestima y el sentido verdadero
de la vida a tal punto que, por esa verdad descubierta y en adelante bien entendida, ella misma
descubre el llamado a ser apóstol. La Samaritana
consigue que toda esa riqueza interior que hay
en ella se incorpore a su propia vida en nuevas
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actitudes personales. He aquí una manera de
acompañar al estilo de Jesús, quien se humaniza,
humanizando a los que el Padre le ha confiado.
También de profunda riqueza y de pautas pedagógicas insuperables para el acompañamiento,
es la experiencia del camino de Emaús (Lc. 24,
13-35). En el camino del sinsentido, Jesús sale
al encuentro de dos discípulos desilusionados, se
vuelve su compañero de camino. No les reprende
por su desilusión, más bien, se interesa por la
situación que están viviendo. Se pone al servicio
de sus sentimientos, de su situación: ¿De qué
van hablando? Ellos estaban tristes y desconcertados, algo les impedía darse cuenta de quién
era. Caminaban y conversaban pero estaban
cegados. El proceso de trabajo personal es un
largo camino y
requiere tiempo
y paciencia, hasta que quien se
deja acompañar,
abra los ojos. Se
les abrieron los
ojos y lo reconocieron pero él
desapareció. Al
final del camino
el acompañante
desaparece.
Cuando el corazón ha encontrado lo que
busca los medios ya no son necesarios porque la
experiencia ya está dentro. Lo importante de la
vida se atesora en el corazón. Ya no se precisa de
la presencia física porque el acompañante no es
el protagonista, es solamente un compañero de
camino que propicia nuevos lugares de encuentro y luego se retira sin esperar nada a cambio.
Es el corazón del acompañado quien expresa que
es necesario ponerse en camino.
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Acompañamiento, sanación y reparación
Sin embargo, pienso que el texto que mejor expresa la misión de quien realiza la tarea de
acompañar es el expuesto en el evangelio de Juan
en La oración de Jesús por sus discípulos (Jn. 17
1-26) ya que recoge el testimonio de los sentimientos y actitudes de Jesús como acompañante.
Antes de iniciar su tarea de
acompañar, Jesús
reconoce que el
regalo de la intimidad del acompañado es un don
del Padre, que
vuelve al acompañante, testigo
corresponsable
del proceso de la persona a quien acompaña,
hasta que logre descubrir, por sí misma, el proyecto de Dios para su vida. Dice el Maestro: “He
manifestado tu Nombre a los hombres que tú me
has dado tomándolos del mundo. Tuyos eran y
tú me los has dado; y han guardado tu Palabra”.
Este ministerio de acompañar en el proceso de
fe, no depende necesariamente de las capacidades y habilidades que tiene el acompañante, sino
de la bondad del Padre que confía lo valioso de su
creación para que nadie se pierda. Por lo tanto,
la acogida cariñosa a quienes Dios nos envía es
primordial.
Es una bendición gozosa experimentar que
el Padre nos confíe la vida de tantas personas a
pesar de nuestra fragilidad. De ahí surge el desafío de llegar a expresar como Jesús: “Las palabras
que tú me diste se las he dado a ellos, y ellos las
han aceptado y han reconocido verdaderamente
que vengo de ti, y han creído que tú me has enviado”. Por ello, el mejor acompañamiento que
se puede ofrecer, es el testimonio de sentirnos
enviados/as y, éste envío se va descubriendo en
el encuentro con Él a través de la oración. Esta
misión no puede estar desligada del encuentro
diario con la Palabra y la confrontación de la vida
del acompañante con las actitudes y sentimientos de Cristo. Todo proceso de acompañamiento
es conducido por el amor del Padre, expresado
en Jesús en actitudes concretas y hecho vida en
las actitudes y sentimientos de quien acompaña.
El acompañante es testigo de Cristo que ilumina
la vida del acompañado para que, ejerciendo su
libertad, acoja su vida y despliegue su proyecto
hacia los demás.
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Podríamos pensar que es tarea de personas
“especializadas” ofrecer un buen acompañamiento. De hecho, es importante que lo sean por la diversidad de realidades personales, pero esto no
nos limita en la responsabilidad de acompañar.
Como discípulos/as estamos llamados/as a esta
tarea diariamente porque las personas con quienes
compartimos nuestra vida cotidiana, son un regalo del Padre para nuestra propia vida. La plegaria
del Maestro nos inspira: “Cuando estaba yo con
ellos, yo cuidaba en tu nombre a los que me habías
dado. He velado por ellos y ninguno se ha perdido,
salvo el hijo de perdición…” El cuidado es una tarea
humana interpersonal, intencional, única, que no
puede evadirse, porque esto es lo que nos hace
verdaderamente humanos y cristianos. El cuidado se origina en el amor, tiene un fin determinado
que es reforzar o reafirmar la dignidad humana. Es
un proceso interpersonal y armonioso, en el cual
ambas personas, el cuidador y quien es cuidado,
establecen una relación de doble vía que parte del
reconocimiento del otro como ser humano diferente, e implica ‘estar con’ la persona(s) a quien (es)
se cuida. Como lo expresa la canción “Cuida de mis
sueños, cuida de mi vida, cuida a quien te quiere,
cuida a quien te cuida. No maltrates nunca mi fragilidad y yo seré la imagen de tu espejo…”, (Pedro
Guerra y Jorge
Drexler). Esto es
lo que hace del
cuidado una experiencia que enriquece y procura
mutuo beneficio,
Por tanto, el
cuidado amoroso
trasciende todo.
Es la búsqueda continua de que nada se pierda y
si ‘alguien se pierde’, nos recuerda que la libertad
del otro está sobre el cuidado y no por ello vamos
a dejar de cuidar del don que Dios nos ha confiado. De tal suerte que el acompañamiento se resume en la capacidad de cuidar del otro al estilo
de Cristo, facilitando herramientas para que la
persona pueda usar los recursos que ya tiene, de
manera que logre trascender. “Caminemos juntos todos, cuidémonos los unos a los otros, cuídense entre ustedes, no se hagan daño, cuídense
la vida, cuiden la familia, cuiden a los niños, cuiden a los ancianos, que este deseo de cuidarse vaya creciendo en el corazón”, recomienda el
Papa Francisco. Familia SSCC a acompañarnos
mutuamente desde el cuidado amoroso.
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Acompañamiento, sanación y reparación
El valor y la importancia del acompañamiento espiritual
en la vida de las personas
Sandro Mancilla, ss.cc.
Sacerdote de la Provincia de Chile y Maestro de novicios
S
in la intención de agotar el tema, veo tres razones por las cuales es importante el acompañamiento espiritual en la vida de las personas.
En primer lugar, a mi juicio, la razón más importante es que cada vez más los valores y orientaciones
del Evangelio para la vida de las personas van requiriendo del discernimiento personal para su aplicación
y vivencia. Toda persona que quiere vivir según el
Evangelio se tiene que enfrentar a los desafíos que su
realidad personal le presenta y tomar decisiones que
normalmente no son fáciles.
Es el desafío de lo que tradicionalmente se ha
llamado la formación de la conciencia con la consecuente preparación para la toma de decisiones. Esta
preparación está siendo fundamental para la vivencia
de la fe en nuestro tiempo. Y para ello el acompañamiento espiritual es un medio privilegiado. Allí la persona puede expresar cuáles son sus búsquedas, sus
deseos, cuáles han sido sus opciones, sus errores,
sus aprendizajes, cuáles son sus dudas, dónde necesita la iluminación del Espíritu.
En este punto es importante recordar que para
nosotros, hombres y mujeres de fe y seguidores de
Jesús, los temas que son propios de la conciencia no
son primeramente problemas que hay que resolver,
sino llamados a los que hay que responder. Los problemas se resuelven básicamente aplicando la razón,
ciertos principios, atendiendo a las circunstancias y
a la experiencia acumulada. Desde la fe, en cambio,
reconocemos que en cada encrucijada de la vida hay
una ocasión para responder a un nuevo llamado de
Dios, en medio de la desorientación, de la caída, de
la desesperación, siempre es posible encontrar a Dios
y su voluntad y ésta es la tarea del acompañamiento
espiritual.
Ya en el Antiguo Testamento vemos que Dios
nos pone en esta perspectiva. La decisión es nuestra, en conciencia y el criterio último es “ama a Yahvé,
escucha su voz, uniéndote a Él.” (Cf. Deut 30, 15-20).
Dios no nos obliga ni al bien ni al mal, tanto uno como
8
el otro son siempre fruto de nuestra decisión (Cf. Sir
(Eclo) 15, 11-20). Es también la forma de actuar que
tiene Jesús ante quienes se acercan a él para pedirle
un consejo. Lo vemos por ejemplo en el encuentro con
el hombre rico en la versión de san Marcos (10,1722). La inquietud que tiene este hombre se traduce
finalmente en un llamado “después ven y sígueme”.
Jesús le ayuda a reconocer la voluntad de Dios para
su vida, no le resuelve el problema, al contrario lo deja
más aproblemado y frente a una decisión que deberá
tomar en su conciencia.
Eso es lo que hace normalmente Dios con nosotros y lo que estamos llamados también a hacer en el
acompañamiento espiritual. Es lo que también nos pide
el Papa Francisco en la exhortación apostólica Evangelii Gaudium (EG), donde nos recuerda que “solo a
partir de esta escucha respetuosa y compasiva [en el
acompañamiento espiritual] se pueden encontrar los
caminos de un genuino crecimiento, despertar el deseo
del ideal cristiano, las ansias de responder plenamente
al amor de Dios y el anhelo de desarrollar lo mejor que
Dios ha sembrado en la propia vida.” (n. 171).
En segundo lugar, y muy ligado a lo anterior, vemos que el cristiano de hoy y especialmente los jóvenes necesitan acompañamiento y orientación para
la elaboración de su Proyecto de Vida, para todos es
importante realizarse como persona, llegar a ser alguien en la vida. El acompañamiento espiritual permite integrar el Evangelio en dicho proyecto e incluso a
abrirlo al compromiso social o comunitario. Hay que
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Acompañamiento, sanación y reparación
recordar que la juventud es el momento de tomar decisiones sobre qué hacer en la vida y aprender cosas
que sirvan para el futuro. El Papa previene sobre el
peligro de que este acompañamiento fomente el encierro de las personas y deje de ser una peregrinación
con Cristo hacia el Padre (Cf. EG 170), puesto que “el
auténtico acompañamiento espiritual siempre se inicia
y se lleva adelante en el ámbito del servicio a la misión
evangelizadora.” (EG 173)
Finalmente, hoy podemos percibir que la pertenencia primaria a la comunidad eclesial se realiza
en grupos de referencia motivados principalmente
por las relaciones afectivas que se establecen con
los demás. La soledad es uno de los grandes problemas del mundo de hoy, las personas necesitan
compañía y atención. El acompañamiento espiritual
es una instancia de encuentro afectivo, de acogida,
de intimidad, y el acompañante puede ser un buen
referente afectivo. “Tenemos que darle a nuestro caminar el ritmo sanador de proximidad, con una mirada respetuosa y llena de compasión pero que al
mismo tiempo sane, libere y aliente a madurar en la
vida cristiana.” (EG 169).
“Necesitamos ejercitarnos en el arte de escuchar,
que es más que oír. Lo primero, en la comunicación
con el otro, es la capacidad del corazón que hace posible la proximidad, sin la cual no existe un verdadero
encuentro espiritual. La escucha nos ayuda a encontrar
el gesto y la palabra oportuna que nos desinstala de la
tranquila condición de espectadores.” (EG 171).
Cronograma 2015 - Hermanas
Agosto
FECHA
ACTIVIDAD
RESPONSABLES Y/O PARTICIPANTES
LUGAR
23/0805/09
Visita Canónica - México
Valéria Gomes Adriana Salinas
Atotonilco-México
20
Reunión de Boletín
Equipo del Boletín
Casa Provincial
28
Fiesta del P. Eustaquio
Comunidades
Comunidades
Septiembre
FECHA
ACTIVIDAD
RESPONSABLES Y/O PARTICIPANTES
Elaboración y envío de la
Adoración
Brasil
2
Reunión de Formación Inicial
7
Fiestas Patrias de Brasil
15-16
11-16
Comisión FI
LUGAR
Casa Provincial
Fiestas Patrias de México
Visita a Chile
Valéria Gomes dos Santos
Chile
20
Encuentro de las Comunidades de
Lima
Laderas
Belén
24
Reunión de Boletín
Equipo del Boletín
Casa Provincial
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Acompañamiento, sanación y reparación
Experiencias
Las ESPERE JOVEN en Laderas
Lucy Santa Cruz, ss.cc.
“Espacio sagrado que posibilita sanar heridas y crear relaciones nuevas”.
A
nte una realidad marcada por la violencia
social, familiar, discriminación e injusticia,
nace la necesidad de elaborar el propio
proceso de perdonar y reconciliarse con la historia personal, familiar y social. De esta manera se
plantea la metodología de las ESPERE para los jóvenes.
Nos encaminamos a vivir esta experiencia con
los jóvenes animadores con el deseo de vivir algo
nuevo. He sido testigo del proceso de perdón y reconciliación y de la decisión de comenzar una nueva vida reconociendo y manejando sus emociones.
Los jóvenes se comprometen cada vez más
a mirar las ofensas en sus vidas y enrumbarse a
poder sanarlas. Fue inicio de una gran experiencia
profunda de perdonar, vivir en paz y crear una cultura de paz.
Me permito, en cada encuentro, gozar con
ellos de sus pequeños y grandes logros, de sus
aciertos y desaciertos. Es gratificante escucharlos
decir “queremos que otros jóvenes vivan la experiencia” y comprometerse con ello. Se va acentuando en ellos, el deseo de construir un mundo
de reconciliación y de paz.
Acompañarlos en este proceso me permite reconocer la necesidad de también sentirme acompañada y vivir juntos esta experiencia de adentrarse en
10
el proceso de liberación, sanación para crear relaciones sanas y nuevas, proceso que siempre comienza
y nunca termina.
Testimonios:
Erick
Mi experiencia en las Espere, la resumo en una sola
frase “momento de sanación del alma”.
Vladi
La empatía para mi es esencial, pensar y actuar,
tratar con amor y alegría, con esa chispa de patas (amigos), ponerse en su pellejo (ponerse en el
lugar del otro), por un momento analizar y luego
actuar tratando de la mejor forma, no hiriente. Hacerles entender con dulzura tu posición.
Jesús
Ha sido un reconocimiento en mi vida personal,
afectiva, algo que no dejaba salir de mí. A pesar
de ser dolorosas, es gratificante reconocer dolencias que arrastraba y que no había solucionado
hasta que no pasé por esta experiencia. A veces
tomo la vida a la ligera, era importante reconocer
que en la vida hay dificultades y que causan daño
y que se transforman a veces en resentimientos.
Si puedo hacer algo más que se transforme en mi
mundo, haría 20 esperes más. En conclusión, dar
y recibir amor, perdonar, vivir la reconciliación, y
la misericordia, eso quiero para mi vida.
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Acompañamiento, sanación y reparación
¡Un nuevo amanecer para la Iglesia de la Recoleta!
Juan Luis Schuester, ss.cc.
L
a Iglesia de los Sagrados Corazones La Recoleta de Plaza Francia ha pasado por diversas
mutaciones y servicios pastorales desde su
inauguración y reconstrucción en 1885 después del
incendio de la Recoleta de los dominicos en 1882.
Fue la iglesia principal de los coros de la floreciente Asociación de los Sagrados Corazones, fue la
capilla del Colegio SS.CC. de la Recoleta y de la Universidad Católica antes de ser la 18ª parroquia de la
diócesis por pedido del Arzobispo de Lima, monseñor
Emilio Lisson. Desde esta fecha hasta el año 2009
esta Iglesia fue servida por numerosos hermanos de
la congregación que animados en las últimas décadas por las reformas del Concilio Vaticano II quisieron
animar esta comunidad parroquial del centro histórico
de Lima. En los últimos 40 años, nuestra Iglesia de la
Recoleta ha sido poco a poco referencia para la iglesia limeña de ser una iglesia abierta a los marginados
y a los defensores de los derechos humanos, hasta
tal punto que la última alcaldesa de Lima nombró a
la Plaza Francia, la Plaza de los Derechos Humanos.
Al quitarnos la sede parroquial para depender
de la parroquia San Marcelo, la Congregación de los
Sagrados Corazones tiene la tarea de ver como seguimos aportando a nuestra iglesia peruana desde quizás un nuevo proyecto para nuestra iglesia. Estamos
entonces en camino a una nueva mutación y servicio
pastoral recogiendo lo valioso de nuestro pasado: Espiritualidad, juventud, y opción por los marginados en
defensa de los derechos humanos y proyectando un
servicio más propio para una iglesia inserta en la vida
de una plaza donde hay centros de estudios, tiendas,
el Real Plaza y la estación central del Metropolitano.
El centro de Lima sigue siendo una ventaja para encuentros (misas, reuniones, etc.) de los distintos conos de la capital.
En el marco del tema de nuestro boletín “Acompaña, sana y repara” se pidió contar algo de la vivencia de la iglesia de Plaza Francia. En realidad hay pocas cosas que contar visto que estamos en los inicios
de un nuevo camino. Estamos abriendo unas puertas
con unos resultados positivos y otros fracasos. Se
buscó adecuar el templo para un mejor servicio. La
iglesia está abierta más horas durante el día, la capilla
del Santísimo se encuentra bastante frecuentada (se
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proporciona algún material para una adoración), se
puso una alcancia para que la comunidad pueda rezar
a las intenciones que depositan los fieles, el centro
de escucha sigue abierto con poco pedidos y los días
laborables la misa de la mañana se celebra a las 7:15
a.m. con un público renovado.
Se ha diseñado y compartido un proyecto de
“una iglesia que acoge, escucha y acompaña” acogiendo otras experiencias en otros países que tienen
una iglesia sin ser parroquia y en el centro de una ciudad. El proyecto misionero pretende descansar sobre
una comunidad ss.cc. que privilegia la celebración, la
formación y la solidaridad gracias a los distintos grupos que son coordinados por un consejo pastoral.
1.La celebración eucarística particularmente dominical:
Por ejemplo en cuaresma, retomamos el mensaje del Papa. “Que la comunidad cristiana sea una
isla en el mar de la indiferencia” ha sido el lema de
nuestros domingos de cuaresma y de la semana santa. Para el mes de agosto tendremos el sacramento
de la unción para los enfermos y ancianos al mismo
tiempo celebraremos el mes del beato Eustaquio. Se
ha repartido su biografía y tendremos una tarde con el
video para conocer un poco más de la vida de nuestro
hermano.
2.Formación desde la catequesis y la formación
permanente:
Se sigue con la preparación a los sacramentos
de bautismo, primera comunión y confirmación, la formación de los adolescentes (exploradores de Cristo) y
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Acompañamiento, sanación y reparación
de las comunidades juveniles. También los programas
de catequesis son ligados a unas jornadas de los padres de familia animados por un equipo de cinco parejas. Los jóvenes que participan de estos programas
son algunos del sector de la iglesia pero la mayoría
vienen de los colegios de Guadalupe, Argentina entre
otros, es decir que vienen del como norte de Lima.
mantas de amor” y en septiembre tendremos con la
vida religiosa la eucaristía recordando los 25 años del
asesinato de la hermana Agustina del buen Pastor.
La formación para adultos. Hasta ahora tenemos
dos modalidades que es el curso de teología a distancia con más de 30 alumnos que dura todo el año.
Es nuestro segundo año. Y la otra modalidad es una
formación en 3 o 4 reuniones de noche. Tuvimos para
estos cursos el apoyo de Raul. Trabajamos durante la
cuaresma el documento del Papa Francisco “Evangeli
Gaudium” y en julio la última encíclica “Laudato Si”
con una regular participación.
Toda esta actividad pastoral se complementa en el
convento con propuesta de formación humana y cultural.
Iniciamos también una preparación a la confirmación para adultos, que tiene una duración de tres
meses.
3.- La solidaridad:
Recubre la atención a los enfermos y ancianos
para una ayuda material y espiritual con los agentes
pastorales (visitas en casa en el hospital, repartición
de ropa, víveres y medicinas) También hay 3 ministros
de la comunión. De otro lado se busca abrirnos a la
realidad del país y de la sociedad en general: Proyecciones de un video en solidaridad con los estudiantes
desaparecidos en México, la película “Bakita” sobre
el problema de la trata de personas, etc. En nuestra
iglesia tuvimos distintas actividades: eucaristía con los
equipos docentes, con el movimiento de acción católica obrera organizado con el CEAS, romería a monseñor Romero, celebración de la luz con las “distintas
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Por otro lado, también acogemos en la casa a
diferentes grupos como: el de San Vicente de Paul
(ancianos), el “Gam Vivir” y del grupo Pax Cristio
Iniciamos hace dos meses una escuela de padres con los sicólogos de Damián Joven, pero no logramos todavía una formación humana para los jóvenes hasta ahora pudimos hacer solo dos talleres con
muy poca gente
A nivel cultural, tenemos el primer miércoles de
cada mes la presentación del grupo “Siembra” que invita a otro grupo o a un cantautor. Hay un grupo de
música que se reúne los sábados para aprender y
tocar instrumentos. Dos veces por mes tenemos una
película en coordinación con el grupo Chasqui. Son
en general documentales o películas que se refieren a
problemática de la sociedad. En setiembre tendremos
un grupo de teatro.
Este proyecto también está animado a través de
una cuenta en el facebook “Iglesiassccrecoleta”. Quiere ser un medio de comunicación que anuncia y da
cuenta de las actividades realizadas o por realizar.
Es sin lugar a duda un intento de una iglesia que
busca acoger, escuchar y acompañar a un pueblo
marcado por la dureza de la realidad de la vida y que
busca en nuestra espiritualidad ss.cc un espacio de
liberación y de paz interior.
Agosto 2015
Nº 386
Acompañamiento, sanación y reparación
Acompañando al adulto mayor
C
María Gracia Moreno, sscc
uando me pidieron escribir sobre acompañamiento al adulto mayor, me pareció importante tocar un tema muchas veces olvidado, hay mucho que decir, aprender y hacer;
entonces me pregunté: ¿Cómo podría empezar
este tema? vino a mi mente una historia que contó el Papa Francisco en una de sus homilías:
“Cuenta el relato que una familia (papá, mamá,
niños y el abuelo) comían sopa juntos a la mesa, pero
cuando el abuelo tomaba la sopa “se ensuciaba la
cara”. Fastidiado, el papá explica a los hijos porqué el
abuelo se comporta así. Por eso compra una mesita
donde aislar a su padre. Ese mismo papá, un día regresa a su casa y ve a uno de sus hijos que juega con
la madera. “¿Qué haces?”, le pregunta. “Una mesita”,
responde el niño. “¿Y para qué?”. “Para ti, papá, para
cuando tú te vuelvas viejo como el abuelo”.
No podemos simplemente cerrar los ojos a esta
realidad, es decir, ante la necesidad de atención de
los ancianos de la familia, porque ellos sienten como
mayor dolor la soledad y el abandono. Quiero contarles mi experiencia de participación en tres Centros
para el Adulto Mayor (CAM), en los cuales he ganado
muchos beneficios para la salud y, mantener una calidad de vida saludable.
Los Centros del Adulto Mayor son espacios de
encuentro generacional orientados a mejorar el proceso del envejecimiento, mediante el desarrollo de
programas de integración familiar, intergeneracional,
socioculturales, recreativos, productivos y de estilos
de vida para un envejecimiento activo. Los que participan son adultos a partir de los 60 años para adelante,
hombres y mujeres que dejan de trabajar y jubilados.
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Nº 386
Participar en estos centros ayuda a vivir acompañados con otras personas de su propia edad y en
otros eventos de Integración Intergeneracional se
promueve el intercambio de experiencias con niños,
adolescentes y jóvenes, esto los ayuda a mejorar su
calidad de vida.
Inicié mi participación en el CAM en el año 1998
de manera esporádica cuando estuve en la Comunidad de Dulanto, años después llegué a la Comunidad
de Canto Grande donde mi participación fue de manera regular y ahora me encuentro participando en la
cede de Barranco.
Otras actividades del CAM son preparados por
personal capacitado como son:
• Taller de Educación Emocional: Orientado a mejorar el manejo de las emociones y las relaciones
interpersonales familiares y sociales.
• Taller de Memoria: Ayuda en la mejora y refuerzo
de las capacidades cognitivas.
• Taller de Auto cuidado: Proporciona conocimientos
sobre los aspectos de la vida física – orgánica, social, mental y espiritual
• Talleres Artísticos: Ayuda a descubrir y desarrollar
las habilidades y potencialidades artísticas.
• Talleres de Cultura Física: A través de la práctica
de disciplinas como el Tai- chi, bio – danza, gimnasia y otros.
• Turismo Social: Brinda la oportunidad de conocer y
disfrutar las diferentes regiones del Perú, sus culturas, costumbres, en circuitos turísticos amicales
y accesibles a tu economía.
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Acompañamiento, sanación y reparación
Productos elaborados por integrantes del CAM
Grupo del CAM en uno de sus viajes a Churín
Los de talleres más concurridos son de cultura
física, baile, yoga y tai-chí; los que ayudan a mantenerse ágil, saludable y rejuvenecido. En cuanto a los
talleres de turismo social se programan con anticipación y dan muchas facilidades para el pago, así yo
pude viajar a Cajamarca, Huacho y Churín este último
donde hay aguas termales que son muy buenas para
los huesos y otros malestares propios de la edad.
de vida, lo que nos ayuda también en nuestras relaciones afectivas.
Estás diferentes actividades son acompañadas por miembros de la directiva del CAM, como
por promotores, algunas veces un médico y siempre
una enfermera, quienes velan por la salud y seguridad de todos, son muy pacientes y se adecuan a las
personas mayores.
Personalmente, me siento regia, me ha dado
mucha vida; es como mi segunda comunidad, es
estar en familia porque nos sentimos acogidos,
solidarios, apoyándonos en las diferentes actividades que nos mantienen activos, alegres y al mismo
tiempo comprometidos en mejorar nuestra calidad
El participar en el CAM me permite acompañar a
diez personas mayores entre hombres y mujeres que viven en la residencial Santa Cruz - San Isidro - Lima; son
visitas que realizo una vez a la semana con el objetivo de
acompañar y dar cariño a aquellas personas que viven
solas. Las visitas a domicilio depende de cada persona,
se convierten en momentos de charla, compartir experiencias, anécdotas o simplemente estar presente.
También hay un grupo de señoras a las que algunas veces les llevo la Comunión y la Palabra de Dios
para que no pierdan su fe y confianza en el Señor. Es
una pena que estas personas a las que yo acompaño
no tengan la oportunidad de participar en los talleres
del CAM, por no estar aseguradas.
Está en cada uno de nosotros lograr que todas
las personas adultas mayores puedan disfrutar de una
vida digna, activa, saludable y segura.
Visita de la comunidad seglar a las hnas. de Belén
La Comunidad Seglar SS.CC. Belén, visitó a las hermanas de la
Comunidad Belén con motivo de la celebración de las Fiestas Patrias,
llevándoles un afectuoso saludo y deseándoles unas felices fiestas para
todos los hermanos y hermanas de la Congregación.
El saludo fue acompañado por unas palabras muy significativas de
la coordinadora, quien luego a nombre de la comunidad hizo entrega
de una hermosa torta adornada con el escudo patrio.
Habiendo sido recibidas con mucho cariño por todas las hermanas
de la comunidad, se compartió momentos de alegría y brindando con la esperanza de un Perú mejor,
donde el amor de Dios reine en todos los corazones, en todos los hogares y en nuestra querida patria.
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Nº 386
Acompañamiento, sanación y reparación
Dimensión espiritual de un acompañamiento
Graciela Zúñiga, ss.cc.
Asesora de la comunidad Seglar ss.cc. Belén
N
“Hay una cosa dentro de nosotros que es preciosa … un tesoro.
El Reino de Dios está en nosotros”. Anthony de Mello
uestro acompañamiento es más bien una
búsqueda personal y comunitaria de Dios
como nuestro único tesoro que lo reconoceremos en la vida. Vemos la necesidad de entrar
en esa fuente que existe en nosotros, que espera el
momento de brotar, esa fuente que no se ve en la
superficie, sino allí donde Dios habita, en lo profundo
de nuestro corazón, en el callado centro de nuestro
ser lleno de amor y libertad.
Teniamos que encontrar la forma de ir más allá
de nuestras imágenes, miserias, dificultades, distracciones de cada día y ver por encima de la apariencias,
allí donde podemos encontrarle a Él para poder reflejarlo a los demás. Veíamos
entonces, que el camino a
la contemplación de Dios,
de la realidad y de los acontecimientos, era una ayuda
eficaz.
En la oración podemos
sumergirnos una y otra vez
en el espacio del silencio y
la quietud, donde todo está
a salvo, todo es íntegro, donde podemos experimentar
una profunda paz en medio
de todas las heridas y dificultades. En esta búsqueda,
nuestra oración se centra en la Eucaristía, tratando de
vivir la Adoración Eucaristíca y reparadora desde el Corazón traspasado.
Tenemos como raíz de nuestro carisma al Corazón de Jesús y al Corazón de María. Sentimos la
necesidad de ser activas en la contemplación y contemplativas en la acción. Si descubrimos al Señor
que quiso quedarse entre nosotros en la Eucaristía,
le identificaremos también en el pobre, el enfermo en
todo el que sufre y en la bondad existente en el corazón de las personas y de las cosas.
En algunas de nuestras reuniones comentábamos, que el mayor sufrimiento humano es la soledad
y la falta de amor. Dialogábamos con testimonios personales, que solo Dios puede cambiar el interior de las
personas, revelando que cada persona es amada tal
Agosto 2015
Nº 386
como es, con un amor del que se puede fiar totalmente. Hablamos de una religión del corazón.
El Principito se Saint- Esenpery sabe que solo con
el corazón se puede ver bien. Caíamos en la cuenta de
la importancia de cada rostro y de cada nombre, del
destino de cada persona ante un Dios que nos ama
con amor eterno, más allá del tiempo y del espacio, un
amor que nos capacita para que las relaciones humanas sean profundas, misericordiosas y comprometidas.
Un amor que recrea el espíritu de familia, que vive
la Reparación como vínculo de reconciliación y comunión sin límites, que vive en permanente referencia a
Jesús y su Palabra, dejándose confrontar por ella, un
amor “que sobrepasa todo
conocimiento” (Ef. 3,19). Este
es el amor que estamos llamadas a “contemplar, vivir y
anunciar”, el amor que nos ha
fascinado y que nos permite
ver la vida con una mirada
totalmente nueva. Entonces
todo cambia, todo se hace
posible, todo puede ser aceptado y amado. Con estos diálogos comunitarios, aumenta
cada vez más nuestro amor y nuestra alegría manifestada en las celebraciones de los cumpleaños, de las
fiestas, en los intercambios de experiencias personales, sociales y en nuestra solidaridad.
Más que acompañarlas, nos sentimos acompañadas. Aprendemos de su experiencia espiritual, de su
sentido práctico de Dios, de su fe: testimonio de valores
evangélicos, en su entorno vecinal y en sus diferentes
voluntariados personales: Hospital dos de Mayo, Legión de María, grupos de reflexión Bíblica y acompañamiento de personas de la tercera edad, con discapacidad física e invidentes (Instituto de ciegos) y niños con
capacidades especiales (La alegría del Señor)
Damos gracias a Dios por el don de esta Comunidad que nos ayuda a vivir con gozo y fidelidad nuestra vocación y misión SS.CC. en sintonía con el nuevo
rostro de la Congregación.
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Acompañamiento, sanación y reparación
Con las orejas bien grandes: El arte de acompañar
Prof. Carlos Tipte
Coordinador de pastoral del Colegio SS.CC. Belén
E
l acompañamiento desde las primeras páginas
bíblicas, aparece Dios cercano al hombre y al
pueblo en todos sus problemas. Antes que palabra, Dios es presencia, fidelidad, ayuda. El Dios bíblico sale al encuentro de su pueblo esclavo en Egipto,
lo libera, lo acompaña por el desierto, hace alianza
con él y lo conduce a la Tierra Prometida. En muchas
ocasiones la acción de Dios llega a través de sus enviados los profetas: ellos anuncian la presencia de la
definitiva cercanía de Dios, el Mesías Salvador.
En Jesús -Camino, Verdad y Vida- la palabra
y el amor de Dios llegan a todos y cada uno de los
hombres. La relación de Jesús con los apóstoles es
un modelo de pedagogía de acompañamiento donde
se aúnan la aceptación incondicional, la propuesta de
la Buena Nueva, la paciencia con la dificultad de los
apóstoles en comprender y la formación de una comunidad en la que cada uno recibirá una misión para el
servicio de los demás.
Como podemos ver, en todas estas situaciones
el acompañamiento pasa por saber escuchar: oír el lamento, al clamor, la denuncia, la propuesta, una buena noticia. Por ello el acompañamiento lo situamos en
una perspectiva integral: atender a lo esencial pero sin
olvidarnos del contexto. Esto supone entender el discernimiento como pedagogía de la escucha: lo central
de nuestra pedagogía no es hablar, aconsejar, sermonear...al otro, sino escuchar al otro, a uno mismo y a
Dios. La escucha es mucho más que una técnica, es
una actitud vital: colocarnos en una actitud de trascendencia, de salir de mí. Esta pedagogía es la que
hace que en nuestra forma de acompañar demos más
fuerza a las preguntas que a las respuestas, pero no
unas preguntas inquisitoriales sino de las que obligan
a pensar ¿Qué vives? Nos lleva a responder y profundizar desde todo lo que nos puede ir dando esquemas
de compromiso desde Dios.
No es lo mismo oír que escuchar. Oír es un fenómeno de orden fisiológico y pasivo. Escuchar es un
proceso psicológico y activo. Acogida empática.
Diría Robert Carkhuff: Escuchar es una destreza aprendida, una práctica activa que consume gran
cantidad de energía. Hay que recordar y retener los
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contenidos verbales así como el tono emocional en el
que son dichas las cosas, para descubrir el marco de
referencia del interlocutor.
Aprender a callarse constituye la primera condición de todo encuentro, es ofrecer una acogida sin
poner limitaciones. Hacer silencio ante el otro que
llega; es la mejor manera de acogerlo. Este silencio
denota el respeto que sentimos por el mundo del otro:
un lugar sagrado. Es un reflejo del amor creador que
permite que el otro exista en sí y por sí, sin crear dependencia.
Acercarse al otro con muchas palabras (consejos, opiniones, juicios) es imponer nuestra palabra,
identificándola con la de Dios. Sin embargo el acompañado no se reencuentra, no considera nuestras
palabras como buena nueva, ni constata la sanación
provocada por esas palabras. Para el acompañado, la
buena nueva está ante todo en el hecho de que lo escuchen sin prejuicios y que le ofrezcan un oído atento,
inteligente y que sabe amar.
En el acompañamiento, estamos llamados a hacer presente la fragancia de la presencia cercana de
Jesús y su mirada personal, para que todos aprendan siempre, a quitarse las sandalias ante la tierra
sagrada del otro. La invitación del Papa Francisco en
la Exhortación Apostólica “Evangelii Gaudium” es a
“quitarse las sandalias ante la tierra sagrada del otro”
(Ex 3,5). Tenemos que darle a nuestro caminar el ritmo sanador de projimidad, con una mirada respetuosa y llena de compasión, pero que al mismo tiempo
sane, libere y aliente a madurar en la vida cristiana»,
Agosto 2015
Nº 386
Acompañamiento, sanación y reparación
aventura a tener los mismos sentimientos de Jesús,
tener una actitud de escucha atenta a cada contexto
para poder preguntarnos ¿Qué haría Jesús en esta
situación? El acompañamiento es lugar de Dios, un
espacio que nos compromete a seguir construyendo
un Reino de cercanía, de acogida y de escucha. El
acompañamiento nos permite estar cercanos a los
procesos de maduración e iniciación de los demás;
así también nos permite caminar junto al otro y ser
como el samaritano que da la mano y el corazón para
ayudar al otro.
El siguiente poema nos resume la cercanía de Dios
y nos pide hacer lo mismo, respetando la persona del otro.
Señor de la justa cercanía
Leemos en la Exhortación Apostólica del Papa
Francisco “Evangelii Gaudium”.
«Más que nunca necesitamos de hombres y mujeres que, desde su experiencia de acompañamiento,
conozcan los procesos donde campea la prudencia,
la capacidad de comprensión, el arte de esperar, la
docilidad al Espíritu, para cuidar entre todos a las ovejas que se nos confían de los lobos que intentan disgregar el rebaño. Necesitamos ejercitarnos en el arte
de escuchar, que es más que oír. Lo primero en la
comunicación con el otro, es la capacidad del corazón
que hace posible la proximidad, sin la cual no existe
un verdadero encuentro espiritual».
En nuestra experiencia diaria nos sentimos
confrontados sobre nuestro llamado a acompañar y
a dejarnos acompañar, sin embargo vemos que el
acompañar, como el maestro, hoy más que nunca nos
“(...) Tú eres el Señor de la justa cercanía,
del sacramento necesario
que nos permite irnos haciendo,
sin tanto frío y noche
que quede crudo nuestro barro,
ni tanto sol y mediodía
que tu fuego nos calcine”. *
Para concluir diremos que el arte de acompañar
refiere a una escucha en libertad, en respeto, esto supone una justa cercanía; ni tan cerca que no deje crecer
y agobie al otro quitándole su propia libertad; ni tan lejana que no le ayude a ir caminando en su relación con
el Señor. Llegar a saber reconocer cuál es esta justa
cercanía será una labor bien difícil que sólo irá dando la
experiencia. Es muy importante revisar frecuentemente cuál es la posición que estamos asumiendo como
acompañantes. No basta oír se debe tener las orejas
bien grandes para escuchar y acompañar.
*(BENJAMÍN GONZÁLEZ BUELTA, S.J., La Transparencia del Barro, Salmos en el camino del pobre, Sal Terrae, Santander - 1989, 115).
Inicio del Postulantado común
El 01 de agosto del presente año, se inició
el postulantado común de los tres países:
Colombia Ecuador y Perú. De nuestra Provincia
iniciaron este proceso Giancarlos Huamán
de Jauja y Ernesto Benavides de Lima.
“Acompañémoslos con nuestras oraciones.”
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Nº 386
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Acompañamiento, sanación y reparación
Acompañamiento, sanación y reparación en el
Colegio Padre Damián SS.CC.
Laura Isabel Morales, ss.cc.
L
a Comunidad Educativa del
Colegio Padre Damián está
comprometida en la pedagogía del cuidado y la reconciliación;
como ustedes saben en esta pedagogía se promueven el perdón, la
reconciliación y la ética del cuidado,
en este proceso el acompañamiento personal y grupal es fundamental, pues a través de él, se posibilita
que la persona emprenda caminos
la tarea de auto sanación para vivir
reconciliada. Esta es pues una experiencia de vida y misión Sagrados Corazones.
En nuestro colegio, el acompañamiento se realiza teniendo presente el testimonio del Padre Damián,
es decir, acercándonos cordialmente a alumnas,
alumnos y sus familias, lo mismo que a los docentes
y todo el personal que nos ayuda en esta misión.
Acompañamos a niñas y niños, adolescentes, compartiendo sus acciones cotidianas, haciéndonos presentes a la hora de entrada, en el recreo, en el aula o en el
patio, estando atentas a sus necesidades, contemplando sus caritas que cambian por la tristeza y la alegría;
escuchándolos, acercándonos a su vida, animándolos a
cuidarse y a cuidar de otros y otras, queremos que ellos
y sus familias promuevan la reconciliación y la paz.
Entiendo la misión de acompañar como la de
curar, mediante sencillas acciones pongo el alcohol y
la bendita, la persona sana por sí
misma, animada por El espíritu de
Jesús que repara las cosas que se
han roto.
Los padres de familia son
acompañados a través de reuniones, jornadas y entrevistas personales para padres, madres y encargados de alumnas y alumnos.
Se les ha invitado a participar de
las ESPERE y a acudir al centro
de escucha.
Acompañamos a profesores y personal administrativo a través de la formación, la escucha, la cercanía para poder compartir sus experiencias de vida.
En mayo iniciamos con Susana una ESPERE,
lo que he vivido en este tiempo ha sido muy grato,
pues he sido testigo de cómo cada una y cada uno
de los participantes fueron haciendo su camino de
perdón, de reconciliación, ellas han sanado su corazón, han recuperado la confianza en sí mismos y en
los otros, se han reparado, se han liberado. Al escuchar el compartir de su experiencia al final de este
proceso, me he sentido bendecida por Dios, pues he
sido testigo de su MISERICORDIA para cada una de
ellas, su experiencia de liberación y reconciliación
me hace sentir que “somos necesarias para el Corazón de Dios”.
Viaje de Paulino
El viernes 7 de agosto, Paulino viajó a Colombia para acompañar al hermano Brian Cruz Carreón,
ss.cc. en la ceremonia de su ordenación diaconal que
se realizó el día sábado 8 de agosto a las 3 p.m. en la
parroquia San Vicente de Paul de Porvenir Río Mosquera, Bogotá – Colombia.
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Acompañamiento, sanación y reparación
Acompañamiento, sanación y reparación en el Colegio Reina de la Paz
María del Carmen Basauri Rojas
Administradora del Colegio SS.CC. Reina de la Paz
bién la ampliada contando con nuestros hermanas/os
de los otros colegios.
Disfrutamos también del privilegio de servir a
nuestras alumnas, acompañándolas en su crecimiento y maduración. De este trabajo hemos querido traer
“su” palabra y dos de ellas nos han puesto algunas
líneas que dejo aquí con cariño para ustedes:
Nicole Alexandra Vásquez Zelaya
D
isponerme a cumplir con este encargo pone
ante mí el privilegio, el cariño, la satisfacción, el
esfuerzo y los retos que significan formar parte
de esta familia donde acompañamos y somos acompañados, intentamos curar las heridas y reparar los daños
causados por nuestro caminar en esta hermosa tierra.
Y como en toda buena familia nuestro quehacer tiene
que ver con todos sus miembros y en el servicio de
todos ellos vamos encontrando razones para esforzarnos, mejorar, aprender y sobre todo, agradecer.
El área desde donde prestamos y disfrutamos
nuestro servicio es la administración y esto nos sitúa muy cercanamente frente a los padres de familia,
todos en general pero especialmente aquellos que
tienen dificultades económicas. Estudiar cuidadosamente la situación, medir su impacto presupuestal,
proyectar soluciones posibles, etc. Es la primera parte
del acompañamiento; luego viene una de las mejores,
y es la entrevista personal, con los dos padres si fuera
posible o quienes sean los responsables de nuestro
niño/a estudiante. Aquí siempre llegamos a soluciones de lo más creativas y esperanzadoras, en Dios
sabemos que las circunstancias difíciles son pasajeras y en Él tenemos todos los recursos para seguir
adelante. Luego nos queda el trabajo de hormiguita de
permanecer atentos al cumplimiento de los acuerdos,
tanto de nuestra parte como la de ellos.
Aunque contamos con nuestras mejores intenciones, -queremos hacer las cosas bien- también sabemos que tenemos limitaciones y cometemos errores, por eso vivimos el proceso de acompañar/nos,
sanar y reparar como cíclico. Es un proceso que vivimos con gratitud, acompañados de su Palabra, de las
hermanas, de nuestros compañeros, alumnos y toda
la comunidad educativa, la nuclear del Reina y tamAgosto 2015
Nº 386
Hasta hace tres años mis compañeras de clase y
yo éramos imprudentes y desordenadas. Era casi imposible que nos lleváramos bien. Se formaban grupos
y éramos un salón muy desunido.
En las reuniones nos enseñaron a controlar
nuestras emociones, a perdonar y a expresarnos con
libertad sin dañar a las personas que nos rodean. Me
enseñaron a eliminar el rencor, esto cambió mi vida,
me hizo una persona más empática y me ayudó a resolver conflictos que tenía tanto con otras personas
como conmigo misma.
El año pasado volvimos a tener las reuniones,
esta vez nos costó menos asimilarlo y nos desenvolvimos mejor en el tema. Podía sentirme en confianza,
siempre había un ambiente de comodidad en el cual
podías expresarte sin problemas. Todo fue tan agradable como la primera vez y nos ayudó a comprender
y recordar mejor algunos puntos.
Ahora participo junto a algunas de mis amigas
acompañando a las menores. Al comienzo me sentía
un poco nerviosa e insegura de poder compartir mis
conocimientos con ellas,
hoy sé que no solo ellas
aprenden, también a nosotras nos da conocimientos más completos y estoy
muy agradecida por ello.
Mi paciencia se ha desarrollado tanto como mis
ganas de enseñar y mi
alegría es indescriptible al
darme cuenta de que esas
niñas aprenderán cosas
que cambiarán su vida,
como me sucedió a mí.
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Acompañamiento, sanación y reparación
Claudia Aguirre Podestá
Todo comenzó cuando una maestra
se acercó a nuestro salón, nos dio la noticia que continuaríamos con la formación
que empezamos el año pasado, todas se
alegraron y estaban emocionadas de que
pronto comenzaría. Una semana después
nos sentamos en círculo y comenzamos
nuevamente, fue muy interesante y divertido; con eso yo podía pensar, reflexionar y
distraerme. Me gustaba ver cómo mis compañeras trabajaban en equipo, se apoyaban y eran sinceras consigo mismas y con
las demás. En casa me veía al espejo y me veía feliz, iba
a mi cuarto y podía recordar todo lo que había pasado
en ese día, era bueno estar con todo mi salón y juntas
compartir esas experiencias que nos unían.
Aprendimos a respetar a los demás y a tener
más tolerancia, a resolver conflictos y cómo actuar
ante ellos. Un día nos propusieron crear un cuento
en base a la actividad que habíamos desarrollado.
En esos días, yo me senté y empecé a recordar lo
aprendido, me inspiré tanto que comencé a escribir, tenía muchas ideas en mi
cabeza, pero en un abrir y cerrar de ojos
ya lo había terminado. Lo leí, me pareció
que era muy bonito y ya quería que llegara el día de leerlo. Ese día, me arriesgué
y lo leí ante todas mis compañeras, lo
leí tan concentradamente que veía a mi
maestra muy conmovida con mi cuento,
también a mis amigas les gustó. Me sentí
feliz, porque descubrí un nuevo talento
en mí. La maestra me habló y me agradeció por lo que había hecho y me dijo
que debía guardar mi cuento para otra
ocasión, y así lo hice…
Terminar este pequeño artículo solo es posible
renovando el compromiso y expresando nuestra gratitud por el espacio Sagrados Corazones donde nuestra labor se hace vida y donde esa vida nos nutre para
seguir caminando hacia el Señor, poniendo lo que nos
es posible para la construcción de ese Reino que ansiamos todo/as.
Otras Noticias
-Raúl nos escribe desde Nueva York
Espero que hayan tenido una buena asamblea
de invierno. Yo estoy ya una semana en Nueva York,
hospedado en la casa de los Hermanos Cristianos
en el Bronx. Por ahora mi jornada consiste en visitar
esta interesante ciudad por las mañanas y asistir a
mis clases de inglés por las tardes. Envío algunas
fotos de la ciudad, la biblioteca y la catedral. Me uno
a la alegría de todos por la ordenación diaconal de
Brian esta tarde.
-Asamblea de la Rama Secular SS.CC.
Muchas gracias a todos por sus oraciones.
La asamblea fué como siempre un muy buen
espacio para compartir el caminar de nuestras
comunidades laicales y de nuestros compromisos personales en el mundo y en nuestra familia
ss.cc. Tenemos muy buenos proyectos para esta
segunda mitad del año, y el principal por supuesto
es prepararnos como comunidades y como sector
para nuestro ELARS 7 en Chile.
20
Agosto 2015
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Acompañamiento, sanación y reparación
Acompañamiento escolar
Iris Soria Solís
Coord. de Pastoral del Colegio SS.CC. Arequipa
« ¡Animo! levántate, que el maestro te llama.» Mc 1O, 49
¿Quiénes tienen en sus manos la tarea de acompañamiento?
El acompañamiento, es una tarea que nos concierne a todos los docentes y de manera especial,
a quienes hemos recibido encargos directivos como
coordinadores de las diferentes áreas, directoras o
promotoras, pues está en nuestras manos canalizar la
riqueza de la pluralidad de los recursos humanos en el
servicio del acompañamiento.
¿Cómo se acompaña desde las diferentes áreas?
El área académica está pendiente de los planes,
programas, acciones y resultados de cada nivel y grado, brindando a los docentes el apoyo constante como
soporte a su acción educativa, generando espacios de
reflexión personal y por equipos para la mejora no solo
de sus acciones sino de su ser. También acompaña
a las familias mediante entrevistas con los padres de
familia y estudiantes animando a la mejora continua y
sostenida en la construcción de los aprendizajes.
El área formativa acompaña el crecimiento personal, apoyando el trabajo que realizan los padres de
familia en el hogar. Atienden mediante el acompañamiento tutorial las necesidades emocionales de las
alumnas, brindándoles un soporte frente a las dificultades, inquietudes y cuestionamientos que enfrenten.
El área pastoral motiva y acompaña a la comunidad educativa: docentes, padres de familia, estudian-
tes y destinatarios de las acciones pastorales, hacia el
conocimiento del rostro misericordioso de Dios y la misión de dar testimonio del Reino de Dios entre nosotras y nosotros. Para esta tarea las jornadas, retiros,
celebraciones eucarísticas, talleres, etc. Se convierten en espacios privilegiados para el acompañamiento
personal y comunitario.
¿Qué cosas tenemos en cuenta para poder acompañar?
Primero, estamos dispuestos a ser acompañados nosotros mismos. Pues es en la dinámica de la
búsqueda interior de ser mejores cada día, siendo
conscientes de nuestras fortalezas, debilidades y retos, donde nos dejamos acompañar por nuestros compañeros de trabajo, nuestras coordinadoras, nuestras
comunidades.
Evitamos las recetas y fórmulas mágicas, ya que
cada persona tiene sus propios recursos y llega a través del diálogo y la escucha, a darse cuenta de lo que
puede emprender como alternativa de solución a un
problema o de lo que debe seguir meditando para optar por una de las opciones ante la situación del problema.
Buscamos ser instrumentos de Dios en el proceso de acompañamiento, procurando vivir los momentos de oración personal y comunitaria, dejándonos
inspirar por la acción del Espíritu, para que nuestra
acción de acompañamiento sea de servicio y donación gratuita donde no resalten nuestras inclinaciones
personales, sino la búsqueda de la voluntad de Dios,
optando siempre por la vida.
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Vida de las Provincias
Palmas para Gastón
E
l pasado 20 de julio en el auditorio Mario Vargas
Llosa de la Biblioteca Nacional tuvo lugar la ceremonia de entrega de Palmas Magisteriales 2015.
Entre los reconocidos por el Estado peruano estuvo el P.
Gastón Garatea ss.cc. en el grado de Amauta. La ceremonia estuvo presidida por el Ministro de Educación Jorge Saavedra, y contó con la presencia del Primer Ministro Pedro Cateriano. “Esta distinción honorífica, creada
en 1949, se otorga a todo profesional de educación o de
otra disciplina que ha contribuido de forma extraordinaria o con un aporte ejemplar a la educación, la ciencia,
la cultura y la tecnología del país. Las Palmas Magisteriales son el máximo reconocimiento del Estado peruano
en esta materia” (cita página oficial).
Ese día fueron premiados doce personas en el grado de Educador, trece en el grado de Maestro y cinco
en el grado de Amauta. Este año 2015 se elevaron más
de quinientas postulaciones a estos reconocimientos. El
profesor Juan Borea nos explica los niveles o grados, el
procedimiento para otorgar los reconocimientos y las razones para la
postulación del P. Gastón: “La condecoración tiene tres niveles: Educador, que se otorga a maestros
que han tenido una labor destacada en su colegio y localidad; Maestro, que se otorga a personas que
han dado su aporte a la educación
en un ámbito regional; y Amauta,
que se otorga a quienes han tenido
una actuación educativa que llega
a niveles del país. Los candidatos
deben ser presentados por instituciones, y un jurado integrado por la Alta Dirección del Ministerio de Educación
y representantes de los Amautas y del Consejo Nacional
de Educación designa a los ganadores.
Este año el Foro Educativo decidió presentar a
Gastón porque consideraba que había hecho los méritos
necesarios: conoce de cerca lo que es la escuela porque
ha sido profesor, director y Presidente del Directorio del
Colegio SS.CC. Recoleta. Ha formado jóvenes en su actividad parroquial y en el Instituto de Pastoral Andina,
en grupos juveniles, en la Universidad y en el ISET. Y ha
tenido una labor de proyección nacional Presidiendo la
Mesa de Concertación de Lucha contra la Pobreza, y en
la Comisión de la Verdad y Reconciliación. Actualmente
preside el Grupo Impulsor de la Infancia a nivel nacional. Estos merecimientos son tan claros, que el jurado
sin dudar le otorgó la condecoración; y el público asistente al evento puso de manifiesto con sus aplausos que
era Gastón el personaje más destacado.”
El ministro de Educación en su discurso se refirió
al P. Gastón destacando sus cualidades personales y su
compromiso con el Perú. Recogemos sus palabras: “El
padre Gastón Garatea no necesita mayor presentación,
es un ejemplo de vida dedicada al servicio de los demás,
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Pablo Espinoza Espinoza
dedicada al servicio del Perú. Una vida en la que predicó
con el ejemplo. Trabajó por la educación y en defensa
de las personas en situación de pobreza y de aquellas
personas que necesitaban una palabra de aliento, de las
personas que necesitaban alguna ayuda.
El padre Gastón Garatea trabajó para construir
una sociedad de igualdad de oportunidades, una sociedad donde no importara quién eres, donde no importara
quiénes son tus padres o dónde estás o dónde naciste,
una sociedad donde basta ser peruano para poder salir
adelante. Es un defensor de la justicia de los derechos
fundamentales de todos los peruanos. Ciudadanos como
Gastón nos ayudan a construir una sociedad y una patria mejor. Gracias por ayudarnos a construir un mejor
Perú para todos y todas”.
Para los asistentes al acto, escuchar las presentaciones que se hicieron de los aportes y trayectorias de
cada uno de los premiados fue ocasión para valorar una
vez más el enorme esfuerzo de las y
los docentes por contribuir el desarrollo de niños y adolescentes en las
diversas regiones de nuestro país.
Los ámbitos destacados fueron: formación continua, innovación pedagógica, producción editorial y materiales educativos, difusión cultural,
promoción del desarrollo, etc.
Días después con motivo de
este reconocimiento la dirección
del Colegio de los SS.CC. Recoleta,
ofreció al P. Gastón un homenaje el
7 de agosto en el auditorio de la Casa de Jornadas P.
Damián. Se reunieron allí religiosos, docentes, personal
administrativo y de servicio, e invitados, destacamos a
varias maestras ya jubiladas que se hicieron presentes.
La profesora Pamela Olano, directora del Colegio, destacó en su discurso la trayectoria del P. Gastón, en particular su estrecha relación con La Recoleta de la que
fue alumno, maestro y Director. A su turno el P. Gastón
agradeció emocionado las muestras de cariño y aprecio,
hizo memoria de personas – religiosos y laicos - que en
el Colegio lo habían marcado desde su niñez. Se reconoció “hecho en La Recoleta” y alentó a todos a seguir
con las orientaciones fundamentales de la Congregación
para el Colegio.
Próximos a la presentación de su libro titulado “Espero confiado en el Señor” - meditaciones y oraciones-,
coeditado por el Centro de Estudios y Publicaciones, y
el Instituto Bartolomé de las Casas, que tendrá lugar el
jueves 20 de agosto a las 7 pm. en el auditorio Casa
Hermasie Paget (Belén), estos tiempos han sido de reconocimientos a la fructífera trayectoria y testimonio de
un peruano, religioso de los Sagrados Corazones, hermano y amigo de todos nosotros. Por ello nos alegramos
y damos gracias al Señor por su vocación y servicio.
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Vida de las Provincias
Ordenación Diaconal de nuestro hermano Brian Cruz
Isaac Moreno, ss.cc.
Hno. de la Vice-Provincia de Colombia
“Predicar para mí el evangelio no es ningún motivo de gloria, es más bien un deber que me incumbe.
Y ay de mi si no predico el evangelio” (1 cor 9 16)
P
or medio de esta breve crónica, quiero a ustedes
transmitir algunas palabras y sentimientos que
se tejieron en torno a este momento tan especial
para la congregación y para Alex Brian en su vocación.
La eucaristía se llevó a cabo el sábado 8 de
agosto del presente año, en la Parroquia San Vicente
de Paul del barrio Porvenir-Rio de Mosquera. Porvenir-Rio es una localidad que se encuentra a las afueras de Bogotá, por la vía que conduce de esta ciudad
a Mosquera y a parte del occidente del país. El barrio Porvenir-Rio, está ubicado cerca al rio Bogotá;
en programas preventivos y de gestión de la alcaldía
de Mosquera se ha buscado la reubicación de familias
para evitar inundaciones. Es una localidad de gente
muy sencilla, humilde y trabajadora donde han llegado personas de distintos puntos de Colombia. Los
hermanos ss.cc. han asumido el acompañamiento en
la Parroquia San Vicente de Paul que se encuentra en
el barrio y de igual manera Brian Cruz, ss.cc. ha compartido durante este año con las personas del sector
desde distintas áreas pastorales de la parroquia, participa de la pastoral a los enfermos, del programa de
entrega de mercados y de visitas a las familias más
necesitadas del sector, el coro y de la cercanía con
todas las personas de la parroquia.
La ceremonia estuvo presidida por Mons. José
Miguel Gómez Rodríguez obispo titular de la Diócesis de Facatativá (a la cual pertenece la parroquia) y
Administrador Apostólico de Líbano- Honda. También
estuvieron presentes: los hermanos ss.cc. de la viceprovincia de Colombia, el P. Paulino Colque ss.cc.
provincial del Perú, el P. Narciso Valencia Parizaca que
lo acompañó cuando Brian estaba en el Seminario de
Chucuito (Puno- Perú), las hermanas ss.cc. y las religiosas de la Santa Cruz que en el sector tienen una
comunidad, y una fundación.
Para todas las personas del sector como para los
hermanos y hermanas fue muy valiosa la presencia
del obispo, ya que era la segunda vez que visitaba el
sector, además por la cercanía y la acogida que mostró
con las personas que llegaron a participar de la ceremonia. La fraternidad vivida desde este momento tan
importante para la vocación de Brian también muestra
de fondo el sentido que tiene para él el servicio como
vocación y ministerio en el seguimiento a Jesús; Brian
en su diaconado quiere vivir su servicio de cara a los
más pobres y sencillos; es por ello que en esta ceremonia promete a Dios vivir cerca de ellos y compartir
su misma suerte. Así mismo, el sentido del servicio,
como lo recordaba Monseñor en la homilía, está en la
acción y en la atención siendo otros “Cristos”.
La carta a los Corintios que se leyó en la eucaristía
mostraba el celo que Pablo tiene en el anuncio del evangelio. Esta misión y este servicio que se le ha confiado
a Brian, al igual que a todos los cristianos, no puede estar por fuera del testimonio, precedido de varios testigos
como Damián, Eustaquio, Teófilo y muchos hombres y
mujeres que en el tiempo siguen dando el sí a la construcción del Reino entre los más pobres.
La celebración continuó con una comida preparada por las personas del sector. Durante la presentación de bailes todos los asistentes vivieron en familia y
acompañaron junto con los hermanos a Brian. Fueron
muchas las expresiones de las personas que decian a
nuestro hermano en su diaconado, me llamó la atención las expresiones de una señora sencilla, ella agradece a Brian por haber escogido este humilde lugar
para esta ceremonia, quien particularmente afirma:
“No se olvide de nosotros”. De esta manera el servicio
como ministerio dentro de la iglesia está impregnado
de memoria, de vida y es tal vez, una enseñanza que
deja de manera muy franca a Brian para su vocación.
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Poitiers
“Saborear a Dios en el viaje de la vida”
sesión Poitiers 2015
E
Teresa Lazcano Cortés, ss.cc.
s para mí una gran alegría compartir con ustedes parte de lo vivido en estas tres semanas,
digo parte porque como todas y todos saben
que no se puede poner por escrito aquellas experiencias que solo se quedan grabadas en el corazón.
Bueno, para mí esta experiencia se inició desde
el 8 de julio cuando llegamos a París y termina hoy
4 de agosto.
Llegamos a París, con sentimientos encontrados: alegría, emoción, preguntas, expectativas… Eso
sí con buena disponibilidad.
Los primeros momentos de nuestro recorrido
o “viaje espiritual” eran propiciarnos a contactarnos con nuestro mundo interior, cómo describimos
y cómo nos situamos en nuestra misión de acompañantes.
Un ejercicio que me hizo pensar, en las formas y
maneras que voy realizando esta tarea encomendada.
Los momentos siguientes y creo los centrales
han sido los vividos en Poitiers, Picpus y Bélgica luga-
res históricos congregacionalmente y significativos,
el estar transitando por los lugares donde se fueron
gestando los inicios de nuestra familia religiosa han
sido de mucha “gracia” para mí, existía emoción y
“responsabilidad” al mismo tiempo.
El escuchar con atención a Bernard, Jeanne y
Elzbieta que nos compartían no solo datos o fechas,
sino que nos invitaban mucho a la imaginación para
“recrear” aquello que íbamos recibiendo, fue pedagógicamente hablando un “saborear a Dios en la vida
del Buen Padre y de la Buena Madre”
Como todos sabemos los inicios no son fáciles,
para nuestra Congregación, sin embargo reconozco
que la audacia, el riesgo, la contemplación y el discernimiento, y con seguridad mucho más, fueron los
componentes que José María y Enriqueta aportaron
para que la “obra de Dios” se realizara.
Por último agradezco a Dios por cada momento
vivido, a las hermanas que han hecho posible este
“regalo”, y a cada uno de los hermanos y hermanas
que formamos parte de “sesión Poitiers 2015”.
Curso de Poitiers
Los primeros días de agosto Lucio Colque Quispe, ss.cc. regresó de Francia,
muy contento por haber participado del curso de Poitiers. Él nos dice: “El 19 de
julio fue un día que me emocionó recorrer el barrio de Montbernage, lugar donde
caminó nuestro fundador, Pedro Coudrin. En este sitio no solo hizo labores pastorales sino que a la vez le sirvió como escondite a la intensa persecución que sufría
el clero. Según nuestro guía el padre Bernard Couronne, aquí comenzó la misión
del Buen Padre en favor de los más pobres de la época, de manera especial en
el hospicio llamado “Los Incurables” atendido por las hermanas de la Sabiduría.
En este lugar también por salvarse de ser capturado por los gendarmes, toma
el lugar de un muerto llamado “Anda-Tierra”, nombre con el cual será conocido”.
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Poitiers
Siguiendo las huellas de los fundadores
Q
Thérèse Kabina, ss.cc.
Africa
ueridas hermanas.
Con una profunda alegría, les comparto mi experiencia al peregrinar en los lugares históricos de nuestra congregación. Quiero, en primer
lugar, agradecer a nuestros superiores que permitieron que pudiésemos participar en este encuentro de
formación de formadores sscc. Agradezco también a
ustedes hermanas que no han dejado de interceder
por nosotros. Que el Señor les recompense aún más
y les llene de sus bendiciones.
Nuestro itinerario empezó en Poitiers, luego en
Saint Georges de Noisné y terminamos en Coussayles-Bois y la Motte d’Usseau. Luego estuvimos en Lovaina, Tremelo y en Picpus (Paris). Me sentí no sólo
hija de una familia religiosa dotada de una historia
rica y sorprendente que nos recuerda la grandeza
de Dios sino también como hija de la gran familia
de Dios que es la Iglesia. Por donde quiera que pasamos, fuimos acogidas como hijas de la misma familia. Me emocionaba ver con qué alegría y atención
fuimos acogidas. Por supuesto, la buena preparación
por parte del equipo organizador contribuyo mucho
en este sentido.
Tuvimos al inicio un trabajo sobre los jóvenes hoy
y su acompañamiento a cargo de nuestra hermana Nuria Lobo de España. Este trabajo me hizo reflexionar
acerca de la manera como entro en relación con los
jóvenes, no sólo con aquellas que están bajo mis responsabilidad en la formación sino también con otros
jóvenes de la pastoral. Me di cuenta que hay muchas
cosas que deberé rectificar. Luego pasamos a otro tópico sobre el itinerario de la Buena Madre, animado
por nuestra hermana María Vidal, también de España.
Además peregrinamos en la tierra natal de nuestros
fundadores en Poitiers, comenzando en Saint Georges
de Noisné, Coussay-les-Bois y la Motte d’Usseau.
Era emocionante el rehacer el camino (marchando, orando, tiempo de interiorización) con aquellos
que han amado tanto como nosotros la congregación,
la obra de Dios. Me impresionó mucho el ver la clara
opción por los pobres en la vida de los fundadores.
Eso me interpela, pues nuestros fundadores siguen
hablándome en la forma cómo vivían la misión y cómo
era Dios que los conducía. Atentos, me dicen que la
misión forma parte esencial de nuestra vida religiosa.
Misión que se enraíza en una profunda vida de oración
y de adoración que nos une estrechamente a nuestro
Señor Jesús. Él que los llamó, les confió una misión: la
salvación de los hombres, su cercanía a los oprimidos
y a los enfermos… el hacer amar el Evangelio.
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Nº 386
Cumpliendo su misión, incluso en periodos turbulentos, nuestros fundadores me invitan a dar un
paso hacia adelante: Integrar más profundamente la
dimensión de la cruz en mi vida de cada día y a vivir
la adoración con su fuerte sentido de misión.
La vida del Padre Damián no fue menos interpelante. Visitamos los lugares significativos de su
vida. Bajo la guía de nuestros hermanos Remi Jacobs y Paula Teck, quienes nos ayudaron a entrar en
los hitos importantes de la misión y de la vida espiritual de Damián. Él escuchó el llamado de Dios y
respondió sin tardar, cierto de que era Dios quien lo
llamaba. Supo descubrir también la misión a la cual
el Señor lo llamaba. Con Damián me siento llamada
a hacer un viaje interior y a descubrir mi carisma
propio y lo que yo puedo aportar a la congregación
y a la Iglesia, y también a descubrir la misión que Él
me confía y las estrategias necesarias para llevarla
adecuadamente a cabo.
Por último nuestros hermanos Jeanne Cadiou y
Bernard Couronne nos ayudaron a entrar en nuestra historia, mostrando el sueño que tenían nuestros
fundadores respecto a la comunidad ss.cc. naciente,
así como les medios en los que insistían para construirla. En este aterrizaje me di cuenta que nuestros
fundadores eran más bien personas de corazón más
que de reglamentos, personas de fe y confiadas en
la Providencia, más que personas dotadas y seguras
de sí mismas. Dar la vida y hacer amar el Evangelio
era su primera misión. Que ellos intercedan por nosotros para que sepamos escuchar lo que nos dicen
en nuestra situación.
Como lo pueden percibir, el viaje continúa pues
el Señor no cesa de hablarnos y nos invita a un permanente partir.
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Salud y Paz – misión del P. Eustaquio Van Lieshout
Ministerio del padre Eustaquio entre abril de 1943 y agosto de 1943
El Arzobispo de Belo Horizonte, Mgr. Antonio Cabral, ofreció para P. Eustaquio una parroquia, que habían dejado
los padres dominicos, en la ciudad de Belo Horizonte. Era abril de 1942. El mismo Arzobispo poco a poco fue concediéndole ejercer el ministerio en toda la ciudad cuando los otros párrocos lo solicitaban. Predicaba retiros, novenas
y confesaba mucho, a veces hasta altas horas de la noche. Este mismo Arzobispo confesó al Abad del Monasterio de
San Benito en Río, “que nunca se había arrepentido de haber llamado a su diócesis a P. Eustaquio y darle una parroquia, sin haber hecho atención de las dificultades surgidas en Poá y en Río de Janeiro. Padre Eustaquio se sometía
perfectamente a las reglas establecidas con respecto a los enfermos y, por otra parte, los resultados obtenidos por él,
principalmente con sus conferencias para las pascuas organizadas, eran realmente fuera de lo común.”
Con él, cambiaron las costumbres y el renacimiento de la fe fue en progreso continuo. Baste saber que al año y
cinco meses de su llegada, inesperadamente, muere el Padre Eustaquio, el 30 de agosto 1943, a causa de un tifus
exantemático, incurable por entonces; y que difundida la noticia por la radio, todas las calles, que rodeaban el
Sanatorio donde había fallecido, se hicieron intransitables en pocos minutos por la gente que acudió. Y al día
siguiente, la gente de Belo Horizonte, y de otros lugares que vinieron al entierro, abarrotaron la calle de cinco kilómetros, que conducía al cementerio de Bonfim, en silencio y a pie lo acompañaron por última vez llevando sus
restos mortales a hombros. Cosa parecida, aunque en menor escala, se repitió al día siguiente y días posteriores.
¿Qué y quién movía esas masas de gente para dar el último adiós a aquel pobre misionero holandés, que (como
decía un abogado, oyente de uno de sus “retiros para intelectuales” en el campo de futbol de Belo Horizonte)
hablando un portugués tan malo los tuvo a todos con la boca abierta durante toda la conferencia? ¿Qué es lo
que movía a aquella gente, que casi no había tenido tiempo de conocerle en su breve estancia en Belo Horizonte?
Preguntádselo a los pobres, enfermos y pecadores convertidos. Su tumba siempre estuvo y está también hoy día
llena de flores, y acompañada de gente que reza y pide con fervor su intercesión.
¿Cómo ha vivido el P. Eustaquio el carisma de la Congregación?
Cuando se conoce un poco la historia de la vida del P. Eustaquio Van Lieshout, se ve que de alguna manera ella
manifiesta la grandeza del hombre, que encuentra el sentido de su vida en el darse por la causa del Reino, viviendo
los valores evangélicos, amor a Dios y al prójimo, con sencillez, generosidad y olvido de sí mismo. Esta diría ha
sido la realidad de la vida de P. Eustaquio: entrega total a Dios en la intimidad de la oración (profunda devoción
al Santísimo Sacramento, a la Santísima Virgen María y a San José); entrega total a Dios en el cumplimiento de sus
deberes sacerdotales y religiosos, y en el gran celo que tenía por el bien de las almas; entrega total y desinteresada
hacia Dios en el prójimo, particularmente en el más necesitado: pobres, enfermos y pecadores. Él no hablaba de
las tantas veces cacareada y no vivida “opción por los pobres”. Tuvo en cambio, el carisma de vivirla “... porque este
hombre y ese padre, de alma excepcional, repleta de caridad cristiana, tenía el don de reunir en torno a sí a los que
sufren y que esperan, a los que desean servir a Dios y a su Iglesia, a los que necesitan una palabra de consuelo y
orientación, a los que quieren servir a su prójimo por amor a Dios”
Texto del folleto:¿Conoces a nuestro hermano Eustaquio? De Ángel Lucas Martínez, ss.cc.

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