Juan 15 - Clover Sites

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Juan 15 - Clover Sites
Lección de Escuela Dominical
Pastor, Enrique González
Iglesia Bautista Trinidad
Arlington, Texas
22 de Enero 2017
CAPITULOS FAVORITOS DE LA BIBLIA
Lección 47
Juan 15
Objetos a tener:
Una rama (con otras ramas en ella) metida en una vase
Unas uvas
Una navaja de bolsillo
Retratos de personas individuales
Hilo para amarrar las uvas y los retratos de la gente a las ramas
Tu Biblia
Introduciendo la lección:
(Levanta la rama y mientras das la introducción y relatas la historia, apunta a las partes de las que estás
hablando.) Vamos a pretender que esto es una viña, y que esta viña está creciendo de la tierra. En la viña
hay algunas ramas. Si est fuese una viña de verdad, tuviera hojas vivas en ella y raíces.
Vamos a pretender que el labrador de una finca tiene esta viña; vamos a pretender que está creciendo en su
finca. El quiere que las uvas crezcan de esta viña. El trabaja para mantener la tierra alrededor suave para que
el agua llegue a las raíces. En seguida que la hierba mala crece, el labrador de la finca la arranca para evitar
que la hierba mala crezca alrededor de la viña y la ahogue. Después de un tiempo es hora de que las uvas
crezcan en las ramas de la viña. El labrador de la viña mira las ramas para ver si las uvas están comenzando
a salir de las ramas. (Amarra uvas a la rama mientras dices lo siguiente:) Si hay una rama que no está dando
uvas, él la rompe y la quita de la viña (demuéstralo); está muerta. El labrador de la finca quita toda rama que
no da fruto. Entonces él recoge todas esas ramas muertas, las junta y las echa al fuego para que se quemen.
El labrador también nota algunas partes malas en algunas ramas que están dando fruto. El con cuidado cortas
las partes malas de esas ramas. (Demuéstralo con la navaja de bolsillo.) El no quiere cortar la rama que
tiene el fruto, pero quiere cortar la parte mala para que la rama pueda dar fruto bueno. El labrador de la finca
le gusta tener muchas uvas buenas en su viña. El no diría, “He notado unas ramas muertas en la tierra. Voy
a dejarlas en la tierra; puede que uvas crezcan de ellas.” El sabe que ninguna rama muerta que no está en la
viña puede tener uvas creciendo de ellas. Para que la rama dé uvas, la rama tiene que estar en la viña. De la
viña la rama obtiene comida y agua para seguir viviendo y pueda seguir dando fruto.
Un día el labrador de la finca saca uvas de la viña. El está bien satisfecho porque tiene muchas uvas para
venderlas a personas que quieren disfrutar de uvas buenas para comer. El también piensa que esas uvas
deben ser usadas para plantar más viñas. Dentro de las uvas hay semillas. (Enséñale las semillas a los
alumnos.) El labrador siembra las semillas de las uvas y más viñas crecen.
Contando la historia:
(Pon a un lado el envase con la rama.) En nuestras historia de hoy (enséñale a los alumnos Juan 15) Jesús se
llamó a Si mismo una Vid (Viña). Jesús y Sus discípulos estaban en la ciudad de Jerusalén. Jesús le estaba
hablando a Sus discípulos cuando El se llamó a si mismo una vid. Cuando El le hablaba a Sus discípulos, El
sabía que se aproximaba el momento cuando sería entregado. Jesús sabía que el momento había llegado para
El ser puesto en juicio y luego ser llevado al Calvario y ser crucificado en la cruz. Jesús no huyó de
Jerusalén. El simplemente se quedó y habló con Sus discípulos hasta que el momento llegó en que los
soldados lo vinieran a arrestar.
Jesús le dijo a Sus amigos, los discípulos, “Yo soy la vid verdadera. Ustedes son las ramas. Ustedes deben
llevar fruto.” Claro, Cristianos no pueden dar uvas de sí mismos. Les voy a decir lo que el fruto del
Cristiano es: El fruto del Cristiano viene de guardar los mandamientos de Jesús. Los mandamientos de
Jesús son que amemos a Dios y a las personas. Si verdaderamente amamos a las personas, vamos a querer
que ellos vayan al Cielo cuando mueran. Salvar a otras personas es el fruto del Cristiano.
Vamos a pretender que esta rama es una persona Cristiana. (Levanta la vase con la rama en ella.) Todos los
Cristianos son ramas cuando aceptan a Jesús como su Salvador. Algunos Cristianos son como ramas
muertas, no guardan los mandamientos de Jesús. Ellos no aman a otras personas lo suficiente para decirles
de Jesús y de cómo ir al Cielo. Son como ramas muertas. Necesitan ser cortadas de la viña. No se merecen
estar cerca de Jesús. Solamente los Cristianos que le dicen a otros de Jesús y están viviendo bien tienen el
derecho de estar cerca de Jesús.
¿Ven esta rama? (Amarra los retratos de las personas a la rama mientras dices lo siguiente.) Estos son
Cristianos que van a otros y les dicen, “Me gustaría hablarte de algo bien importante. Si murieras hoy, ¿está
seguro de que irías al Cielo? Me gustaría decirte como puedes saber que vas a ir al Cielo.” Cuando esas
ramas le dicen a otros de Jesús, están sembrando semilla, y esa semilla se convierte en fruto. Algunos a
quienes les testifican se convierten.
La persona que ama decirle a otros de Jesús es observada con cuidado por nuestro Padre Celestial. Nuestro
Padre Celestial puede que vea en esa rama algunos lugares malos. Nuestro Padre Celestial le dice a esa
persona de esas cosas malas. El Cristiano le pide perdón por lo malo que él ha estado haciendo. Nuestro
Padre Celestial saca para afuera las cosas malas en la rama que es el Cristiano que le está diciendo a otros de
Jesús.
Uno de los amigos de Jesús con quien Jesús estaba hablando era una rama; este amigo de Jesús amaba a
Jesús mucho. Este amigo se llamaba Pedro. Un día los soldados vinieron a llevarse a Jesús. Pedro no quería
que hirieran a Jesús así que él trató de ayudar a Jesús. El sacó su espada y trató de matar a uno de los
soldados. Nuestro Padre Celestial no quería que Pedro matara al soldado; Jesús tenía que ir a la cruz, así que
nuestro Padre Celestial no permitió que lo matara. Solamente le cortó su oreja, y Jesús se la sanó y la puso
en la cabeza del soldado otra vez. Sabemos que Pedro amaba a Jesús mucho. El estaba dispuesto a
protejerlo y cuidarlo del peligro.
Los soldados se llevaron a Jesús. El fue puesto en juicio. Pedro miró el juicio, pero para este tiempo Pedro
tenía miedo. El no quería estar cerca de Jesús. Pedro se apartó de Jesús, la Vid verdadera y se estaba
calentando junto al fuego. Pedro podía ver a Jesús adentro de la corte donde El estaba siendo juzgado antes
de ir al Calvario, pero Pedro tenía miedo de que la gente pensara que él era un amigo de Jesús.
Una mujer junto a la puerta de la corte donde Jesús estaba siendo juzgado vio a Pedro. Ella le dijo, “¿No
eres tú uno de los discípulos de Jesús?” Pedro le dijo, “No lo soy.” Pedro estaba mintiendo y diciendo que
él no conocía a Jesús. Esta rama llamada Pedro quería alejarse de Jesús, la Vid.
Habían unos siervos y oficiales de la corte que estaban parados cerca. Ellos vinieron al fuego para calentarse.
Algunos oficiales miraron a Pedro y le preguntaron, “¿Eres uno de los discípulos de Jesús?” Escucha la
respuesta de Pedro, “No lo soy.” Por segunda vez Pedro dijo que no era un discípulo del Señor.
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Entonces uno de los siervos parado junto a Pedro miró a Pedro. El era un familiar del hombre a quien Pedro
le había cortado la oreja. El le dijo a Pedro, “¿No te vi yo en el jardín con El?”
Pedro juró que no lo conocía y hasta dijo malas palabras cuando dijo, “No conozco a Jesús y no soy uno de
Sus discípulos.” Entonces cantó el gallo. Cuando cantó el gallo, Jesús se volteó y miró a Pedro. Enseguida
Pedro se sintió mal por lo que había dicho. El se fue del lado del fuego, a una calle oscura y lloró, y lloró, y
lloró. El decidió que él quería guardar los mandamientos de Jesús. Pedro quería mantenerse en la rama de la
Vid verdadera, el Señor Jesús.
Después de eso Jesús fue llevado a ser crucificado. El murió en la cruz y luego fue sepultado. Pedro también
se puso triste. Tres días después Jesús resucitó de los muertos. ¡Qué día tan feliz para Pedro! El y los otros
discípulos vieron a Jesús y vieron a Jesús varias veces por cuarenta días. Después Jesús se fue al Cielo,
Pedro comenzó a predicar de Jesús y Pedro continuó predicando de Jesús hasta envejecer y morir. Mientras
Pedro predicaba, él dio mucho fruto. Muchas, muchas personas escucharon a Pedro hablar de Jesús y
muchas, muchas personas fueron salvas del Infierno. Muchas, muchas personas fueron al Cielo porque
Pedro les habló de Jesús el Salvador.
Yo quiero ser una rama viva, ¿tú también? Yo queiro vivir cerca de Jesús. Entonces yo quiero guardar Sus
mandamientos y hacer lo correcto. Yo le pido a Jesús que me perdone cuando peco. Yo quiero estar cerca
de Jesús; por eso es que yo le hablo a otros de Jesús y les digo como ir al Cielo también. ¿Tú quieres estar
cerca de Jesús?
Versículo para memorizar: Juan 15:5, [Jesús dijo] “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece
en mi, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mi nada podéis hacer.”
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