RESUMEN DE LA UNIDAD II Y CONCLUCIONES

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RESUMEN DE LA UNIDAD II Y CONCLUCIONES
UNIDAD II.
LA ORGANIZACIÓN ESCOLAR Y SUS ELEMENTOS.
Organización es la acción y efecto de organizar. Y organizar equivale a
preparar, ordenar, disponer alguna cosa de manera conveniente. En una
terminología de carácter científico, organizar es "establecer o reformar algo para
lograr un fin, coordinando los medios y las personas adecuados". Y también
"disponer y preparar un conjunto de personas, con los medios adecuados, para
lograr un fin determinado".
La organización es una acción, un proceso, algo que está continuamente
ejecutándose y que demanda actuaciones diversas y múltiples conducentes a un
fin concreto y previsto con anterioridad. Al mismo tiempo se nos muestra como un
efecto, un resultado, porque organización es, además, un conjunto de logros o de
metas conseguidas que pueden ser observadas y examinadas como dignas de
valoración positiva o negativa.
Al referirnos a la organización lo hacemos siempre encaminándola hacia un
objetivo o fin, preparando para ello unos medios o recursos convenientes de
carácter personal o material y dando a éstos últimos el cauce adecuado para que
cumplan con eficacia su cometido.
Toda actividad organizativa reclama para sí misma una serie de requisitos
como la definición de metas u objetivos, la división y estructura de funciones, una
distribución de funciones y tareas entre los integrantes de la organización, buena
coordinación del trabajo, un calendario de actuaciones y finalmente una rendición
de responsabilidades.
La organización escolar es el estudio científico de las instituciones
docentes y de la adecuada y ordenada gestión de los elemento que las integran
para favorecer los aprendizajes y propiciar la educación. El objeto de la
organización escolar es la institución educativa o, si lo preferimos, los centros
escolares, es decir, aquellos lugares perfectamente delimitados por los poderes
públicos, reservados a acoger al alumnado y cuya finalidad es la educación de
éste.
La organización escolar para que sea científica y rigurosa demanda un
conocimiento preciso y exacto de los siguientes aspectos:
- Del sistema escolar vigente en la nación.
- De los distintos tipos de centros en los que este sistema se plasma y
concreta.
- De los diversos elementos que concurren en cada realidad educativa,
como partes interdependientes y no aisladas.
Podemos enumerar cuatro elementos que forman el contenido científico de
la organización escolar.
Elementos materiales, son los soportes básicos sobre los que se cimientan los
demás. Consideramos esencialmente, el espacio y los recursos.
Elementos personales, son el capital humano de las instituciones escolares, a
saber: el profesorado, las familias, el alumnado, el personal de administración y
servicios, etc.
Elementos formales y funcionales, son los factores que marcan las pautas y
regulan las actuaciones de manera coordinada, proporcionando el marco idóneo
del trabajo, la relación y la convivencia. Agruparemos los siguientes: el sistema
escolar, la planificación, los equipos de trabajo, los órganos de gobierno y
participación, el clima disciplinario, el horario, la evaluación, las relaciones
humanas, etc.
Elementos auxiliares y complementarios, vienen a configurar el grupo de
elementos
que coadyudan a un mejor desarrollo de los anteriores y
complementan, desde instancias externas, a las instituciones educativas.
Citaremos, entre otros: las actividades extraescolares, los servicios
complementarios de apoyo a la escolarización, las relaciones Centro-Comunidad,
los servicios de apoyo externo, etc.
La complejidad de las relaciones entre los elementos que se dan cita en el
espacio escolar reclama unas respuestas que vengan a proporcionar referencias o
soportes fijos para el éxito de la empresa iniciada, estos soportes son los principios
generales de la materia, citados a continuación.
Determinación de objetivos, cuando hemos de plantearnos una tarea en el
sector escolar, debemos aclarar previamente qué es lo que pretendemos alcanzar
exactamente. Es preciso procurar que exista en estos objetivos claridad en su
formulación, facilidad en su consecución y posibilidad de comprobar el grado de
cumplimiento.
Ordenación de elementos, la cantidad de factores y de instancias que
concurren en los establecimientos escolares hacen necesario que éstos guarden
entre ellos un orden y que a él se supediten.
Coordinación de actuaciones, coordinar implica conjugar los elementos
estableciendo, en su caso, prioridades, eliminando impedimentos y sobre todo,
aunando metas y voluntades.
Atribución de responsabilidades, se refiere, a encontrar la persona idónea
para encomendarle la tarea que guarde más estrecha relación con las cualidades
adecuadas y con el perfil profesional.
Adaptación, adaptarse supone cooperar activamente, partiendo de unos
supuestos dados, para llegar a transformar, modificar y mejorar, en su caso, las
distintas situaciones.
Armonía, en la armonización se encuentran dos claves esenciales que han de ser
tenidas en cuenta, porque ésta proporciona:
 Unidad de criterios y de acción, respetando la diversidad.
 Correspondencia de unos factores a otros, estableciendo prioridades,
relaciones y proporción entre ellos.
Coherencia, la coherencia como principio organizativo, reclama claridad de ideas,
ejecución consecuente y que las actuaciones y actitudes respondan a los
compromisos adquiridos de palabra o por escrito.
Creatividad, atrás han quedado ya los planteamientos de una organización
estática e inmovilista, adecuada para un determinado momento histórico de mayor
calma y sosiego. La gestión de los centros debe enfocarse, a la vista de la
celeridad con la que se suceden hoy los acontecimientos, en clave de renovación.
La organización escolar, en las ciencias de la educación, se configura como
una ciencia analítica, que se ocupa de la ordenación y coordinación de los distintos
elementos que intervienen en el hecho educativo.
Existen diversas teorías organizativas como formas para concebir la
institución educativa y de disponer convenientemente los elementos que la
componen, para que concurran felizmente en el éxito escolar. Son, como puede
deducirse con facilidad, maneras de pensar, esquemas teóricos desde los que
especular e indagar las formas más razonables de poner en marcha lo que se
considera adecuado para el medio escolar.
Estas nuevas teorías, pretenden introducir en el mundo de las
organizaciones el factor humano, especialmente en lo relativo al índice de
satisfacción personal en el curso del trabajo realizado, estas nuevas teorías
conciben a las organizaciones como coaliciones de personas o grupos con
diversidad de intereses, en los que se producen pactos, negociaciones, conflictos,
relaciones de poder, etc. Desde este enfoque, los objetivos y metas no están
previamente determinados, sino que se sustancian por medio del análisis, el
debate y la negociación.
En suma, la organización indica el conjunto formal de relaciones entre los
elementos constitutivos del sistema, es decir, aquellos elementos propios de la
escuela. Plantearse el tema de la escuela es acercarse a una cuestión motivo de
profundas reflexiones y por que no también de polémica. La escuela es un sistema
complejo no sólo por la cantidad de elementos que en ella intervienen, sino
también por su carácter abierto, lo que le da una multiplicidad de posibilidades
ante cualquier realidad concreta. La escuela es un sistema conformado por
elementos diferenciados. Estos se relacionan entre sí y conforman, en cierto
sentido, subsistemas del sistema escuela.
El sistema escolar se puede decir que es una red organizada de unidades y
servicios destinados a dar educación. La educación es, sin duda, una de las
primeras y quizás la más importante referencia que se asocia con el concepto de
escuela o institución educativa. Analizar la educación supone reconocer que está
conformada por un conjunto de partes o elementos íntimamente relacionados
entre sí y subordinados a un objetivo común. Por lo tanto, estudiar la escuela, no
deja de ser una tarea compleja. En pocas palabras, la escuela es una realidad en
constante evolución.
Una de las cuestiones recurrentes en las dos últimas décadas es hablar de la
crisis de la escuela. Declarar o reconocer la crisis de la educación supone
considerar también el conjunto de factores que desde mediados de siglo le han
afectado especialmente. A las exigencias generales que impone el cambio de los
modelos de sociedad, hay que añadir otros factores específicos de indudable
importancia como:
· La indefinición de políticas educativas coherentes y estables, posiblemente debida
a la misma indefinición de objetivos socio-culturales.
· La democratización de la enseñanza, que conlleva un aumento cuantitativo y
cualitativo de educación, a la vez que una participación más activa en los procesos.
· La resistencia al cambio, que no ayuda o agravia la incorporación de reformas
necesarias para la actualización.
· La inadecuación de los medios. Los presupuestos que se destinan a educación
son insuficientes para garantizar servicios de calidad, como también parece
insuficiente la formación del profesorado para adaptarse a nuevas necesidades o el
desarrollo insuficiente de las Ciencias de la Educación para responder a los
múltiples interrogantes que se le plantean.
· Los nuevos planteamientos educativos, que, coherentes con el sentido de
educación, se formulan "para el mañana" teniéndose que desarrollar con los
medios "de hoy".
Además, la problemática se agrava si se considera la rápida acumulación y
desarrollo de los conocimientos científicos, su pronta transformación técnica y la
evolución continua de determinantes sociológicos, definidos por el cambio de
estructuras demográficas, económicas, socio-culturales y políticas. La crisis de la
escuela no surge por una causa determinada sino como resultado de las
interacciones de varias causas.
Es necesario entonces contar con los siguientes elementos para hacer
que nuestra organización escolar sea de lo mas exitosa posible.
1. Iniciativa: dinamismo y creatividad para pensar.
2. Cooperación: con otros para conseguir un mismo objetivo.
3. Trabajo en grupo: interacción en el seno del grupo.
4. Formación combinada: formal y no formal.
5. Evaluación: examinar y valorar la calidad de un producto o servicio.
6. Comunicación: saber hablar y escribir; saber escuchar, leer, comprender e
interpretar los mensajes recibidos.
7. Razonamiento: producir argumentos lógicos, y participar en procesos
inductivos y deductivos.
8. Resolución de problemas: identificar problemas, ver soluciones, escoger una
solución, y llevarla a cabo.
9. Toma de decisiones: ser capaz de implantar un solución con eficacia.
10. Obtención y utilización de la información: decidir sobre la información
pertinente, saber dónde obtenerla, obtenerla y utilizarla.
11. Planificación: fijar objetivos, calendario y establecer prioridades.
12. Saber aprender: aptitudes cognitivas y afectivas que facilitan adquirir nuevo
conocimiento.
13. Aptitud frente al multiculturalismo: saber trabajar con personas de
cultura diferente (con lengua, estilos de comunicación y relación, y sistema de
valores diferentes
CONCLUSIONES UNIDAD II
La unidad básica del sistema educativo es la escuela: considerada como una
organización, es el espacio donde profesores, directores y alumnos comparten la
responsabilidad cotidiana de la enseñanza y el aprendizaje.
Las relaciones humanas son quizás sino el punto básico a tratar en toda
organización. La productividad y el rendimiento escolar en “la organización escolar” se
incrementan notablemente con la cordialidad, el entendimiento y la participación,
involucrando a los individuos en el buen funcionamiento y desarrollo de las actividades de
la organización, lo que denominamos coloquialmente como "buen ambiente". En este se
genera un estado de optimismo, integración, apoyo y lucha por unos objetivos comunes,
se logra la motivación por el trabajo y el estudio, aportando al individuo una sensación de
realización personal en el mundo laboral o escolar.
Se debe asignar funciones personales a cada uno de los individuos que conformen
el sistema educativo del plantel y establecer reglas, pero algo muy importante también,
debe existir la posibilidad de introducir alternativas y cambios que ayuden a la consecución
y cumplimiento de las metas propuestas. En la actualidad se requiere que tanto
supervisores de zona como directores de escuela recuperen el lugar de elevada
responsabilidad que les corresponde para estar en condiciones de brindar apoyo
pedagógico a los maestros y establecer líneas de comunicación y colaboración entre la
operación cotidiana de los planteles educativos y las diferentes instancias en la toma de
decisiones".
En cada plantel los padres de familia y otros miembros de la comunidad se deben
unir con el objetivo común de participar en la formación de los alumnos. Para que una
escuela funcione bien requiere de recursos apropiados, proyectos adecuados, equipo y
mobiliario suficiente, y auxiliares didácticos variados en las aulas. La organización eficiente
del trabajo escolar implica fijar estrategias acordes a las necesidades particulares de cada
plantel educativo, tanto en su funcionamiento y equipamiento como en el
aprovechamiento de los alumnos. Este proyecto escolar impulsa una colaboración más
estrecha de los maestros y directivos en las tareas escolares. Mediante la elaboración de
un diagnóstico preciso que identifique los recursos mínimos para cada plantel, se podrán
organizar las actividades, la asignación de responsabilidades y tiempos acordes con un
manejo eficiente de la escuela".
"Habrá que partir de mejores sistemas de información internos que den puntual
seguimiento al aprovechamiento de los alumnos e identifiquen oportunamente fallas como
la reprobación, la deserción y el ausentismo. Para encontrar soluciones a cada problema
dentro del plantel, se necesita una organización flexible, un razonable equilibrio entre la
norma, la libertad, el orden y lo mas importante saber tomar la decisión más adecuada
para resolver todos y cada uno de los problemas que se nos presente en nuestra escuela,
sea cual sea la magnitud de este con el único fin de perfeccionar la educación para
nuestros alumnos.
"El buen funcionamiento de la escuela se basa en la disciplina y el trabajo en
equipo que suma la experiencia de todos: maestros, directivos, supervisores,
padres de familia y alumnos".

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