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Referencias para la
Referencias para una
GUIA DEL
PAISAJE AGROPECUARIO
ANDINO
Reproducción de la versión julio 1987 del
MANUAL GENERAL DEL
PAISAJE AGROPECUARIO DE ORURO
(borrador)
Programa de Autodesarrollo Campesino (PAC)
CEE-CORDEOR
(Comunidad Económica Europea- Corporación de Desarrollo de Oruro)
ADVERTENCIA
1.
La primera versión de los capítulos 1, 2 y parte del 3 fue preparada en Oruro entre el 13 y el 23
de febrero. Se hizo en "gabinete" (oficinas) con un equipo compuesto por Jorge Deiser, Rafael Oros y
Juan San Martín.
-
La metodología consistió en:
revisión de bibliografía,
diseño de una posible estructura del Manual,
preparación de contenidos "orureños" por el equipo,
redacción por Pierre de Zutter.
2.
La segunda versión (es decir sobre todo la preparación de los capítulos faltantes la primera vez)
se hizo en Lima entre abril y julio de 1987, a cargo de un equipo compuesto por François Greslou,
Eduardo Grillo, Grimaldo Rengifo y Pierre de Zutter, a base de datos de la realidad andina y de los
aportes brindados desde Oruro (especialmente por intermedio de Juan San Martín y Xavier Izko). No
todo lo preparado ha podido ser entregado en la presente versión.
3.
Esta segunda versión comprende solamente textos, los cuales aún requieren un nuevo
tratamiento. En adelante, se necesitará enriquecerla con una parte gráfica, tratando que no se limite a
simples "ilustraciones" del texto sino, en lo posible, que se logren verdaderas "explicaciones" o
"complementos" en lenguaje gráfico.
-
Por ello, esperamos de todos:
reflexiones y críticas sobre el Manual en conjunto y su estilo;
propuestas de mejoramiento de la estructura del Manual;
propuestas de corrección, modificación o sustitución de textos;
propuestas de fotos o dibujos con sus leyendas sobre cualquier punto;
propuestas de explicaciones o testimonios (experiencias campesinas o de extensionistas, con
los datos sobre el contexto de dichas experiencias) para incluirlos en forma de "recuadros";
cualquier otro aporte.
4.
Este ha de ser el "manual general" para el trabajo del PAC en los próximos cinco años. Lo
iremos mejorando progresivamente. Al mismo tiempo, se verá completado con "manuales técnicos" o
"específicos" que se están elaborando en Oruro en concordancia con los planteamientos y el estilo de
este "manual general".
Pierre de Zutter
Lima, 2.VIII.87
ESTRUCTURA
provisoria
DEL MANUAL GENERAL
DEL PAISAJE AGROPECUARIO DE ORURO
Advertencia
Presentación
Recomendaciones sobre formas de uso
Estructura del Manual
Indice de preguntas
Capítulo 1
INTRODUCCION
PARTE I : LA REALIDAD
Capítulo 2
¿CUAL ES LA REALIDAD DEL PAISAJE AGROPECUARIO?
•
•
•
•
Factores físico-naturales
Factores socio-culturales andinos
Factores político-económicos modernos
Interrelaciones entre estos factores
Capítulo 3
¿CUALES SON LAS PRACTICAS ANDINAS ACTUALES?
•
•
•
•
•
•
•
•
•
Relativas al clima
Relativas al suelo y su relieve
Relativas al agua
Relativas a la selección de plantas y animales
Relativas a los cultivos
Relativas al ganado
Relativas a la combinación agricultura-ganadería
Relativas al uso de productos agropecuarios
Relativas a la fuerza de trabajo
Capítulo 4
¿COMO ERA EL PAISAJE AGROPECUARIO PRECOLOMBINO?
PARTE II : LAS OPCIONES
Capítulo 5
¿CUALES SON LAS OPCIONES?
•
•
•
•
Balance-interpretación del actual paisaje agropecuario
Políticas para el desarrollo del paisaje agropecuario
Condiciones que determinan su aplicabilidad
Estrategias para su implementación progresiva
Capítulo 6
¿QUE CRITERIOS USAR PARA SELECCIONAR EN CADA CASO
LA ESTRATEGIA Y TECNICA MAS CONVENIENTES?
•
•
•
Criterios físico-naturales:
Criterios socio-culturales
Criterios político-económicos
PARTE III : LOS METODOS
Capítulo 7
¿QUE METODOLOGIAS EMPLEAR PARA LA SELECCION DE ACTIVIDADES Y TECNICAS?
Capítulo 8
¿QUE METODOLOGIAS EMPLEAR PARA LA REALIZACION DE ACTIVIDADES?
Capítulo 9
EPILOGO
Bibliografía general
Indice temático
Glosario de términos
INDICE DE PREGUNTAS
Capítulo 1
1.
2.
3.
4.
¿Por qué este manual?
¿Por qué "manual general"?
¿Por qué "paisaje agropecuario"?
¿Hasta qué punto es "de Oruro"?
Capítulo 2
5.
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27.
28.
29.
¿Qué factores intervienen en el paisaje agropecuario?
¿Cuáles son los elementos del clima?
¿Cuáles son las características y consecuencias de las precipitaciones?
¿Cuáles son las características y consecuencias de la radiación solar?
¿Cuáles son las características y consecuencias de la temperatura y humedad?
¿Cuáles son las características y consecuencias de la presión atmosférica?
¿Cuáles son las características y consecuencias de la variedad de climas?
¿Cuáles son las características del suelo?
¿Cuál es la situación del suelo?
¿Cuáles son las características del agua?
¿Cuál es la situación del agua?
¿Cuáles son las características y la situación de la flora?
¿Cuáles son las características y la situación de la fauna?
¿Cuáles son las características de la demografía?
¿Cuáles son las características y la situación de la organización socio-espacial andina?
¿Cuáles son las características y la situación de la cultura?
¿Cuáles son las características y la situación del acceso y manejo de los recursos
naturales?
¿Qué es la racionalidad moderna?
¿Cuáles son las características y consecuencias de la lógica económica moderna?
¿Cuáles son las características y consecuencias de las formas organizativas modernas?
¿Cuáles son las características y consecuencias de la tecnología moderna?
¿Cómo intervienen todos estos factores en el paisaje?
¿Cómo interactúan entre sí los factores físico-naturales?
¿Cómo interactúan entre sí los factores humanos?
¿Cómo interactúan los factores naturales y los factores humanos?
Capítulo 3
30.
31.
32.
33.
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35.
36.
37.
¿Dónde encontramos la información sobre estas prácticas?
¿Cómo ordenar estas prácticas?
¿Cuáles son las prácticas relativas al clima?
¿Cuáles son las prácticas para prever el clima?
¿Cuáles son las prácticas para adecuarse a las previsiones del clima?
¿Cuáles son las prácticas para manejar los posibles extremos del clima?
¿Cuáles son las prácticas para contrarrestar momentáneamente los peligros de fenómenos
atmosféricos extremos?
¿Cuáles son las prácticas relativas al suelo y al relieve?
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81.
82.
¿Cuáles son las prácticas para el acceso a la tierra?
¿Cuáles son las prácticas de clasificación y selección de los suelos para su uso?
¿Cuáles son las prácticas para modificar el relieve del terreno?
¿Cuáles son las prácticas para la preparación del suelo?
¿Cuáles son las prácticas de abonamiento y fertilizacion del suelo?
¿Cuáles son las prácticas de elaboración de fertilizantes orgánicos?
¿Cuáles son las prácticas para el reparto del agua de riego?
¿Cuáles son las prácticas para manejar la escasez de agua?
¿Cuáles son las prácticas para aprovechar la abundancia de agua?
¿Cuáles son las prácticas para manejar la salinidad?
¿Cuáles son las prácticas de riego?
¿Cuáles son las prácticas de aprovechamiento de las especies vegetales silvestres?
¿Cuáles son las practicas de selección y mejoramiento de especies vegetales?
¿Cuáles son las prácticas de aprovechamiento de animales silvestres?
¿Cuáles son las prácticas de selección y mejoramiento de animales domésticos nativos?
¿Cuáles son las prácticas de selección y mejoramiento de animales domésticos introducidos?
¿Cuáles son las prácticas de distribución de los cultivos en el espacio y en el tiempo?
¿Cuáles son las prácticas de siembra?
¿Cuáles son las prácticas de cultivo?
¿Cuáles son las prácticas de control de plagas y enfermedades?
¿Cuáles son las prácticas de cosecha?
¿Cuáles son las prácticas de manejo del ganado?
¿Cuáles son los criterios para definir la composición del rebaño?
¿Cuáles son las prácticas de alimentación del ganado?
¿Cuáles son las prácticas para la reproducción del ganado?
¿Cuales son las prácticas el cuidado de las crías?
¿Cuales son las prácticas para cuidar lasalud de los animales?
¿Cuáles son las prácticas de esquila?
¿Cuáles son las prácticas de ordeño?
¿Cuáles son las prácticas de saca?
¿Cuáles son las prácticas en cuanto a la relación entre la agricultura y la ganadería?
¿Cuáles son las prácticas de utilización del estiércol para abonar cultivos?
¿Cuáles son las prácticas de selección de los productos agropecuarios según sus usos?
¿Cuáles son las prácticas de consumo de productos agropecuarios por las familias
campesinas?
¿Cuáles son las prácticas de trueque?
¿Cuáles son las prácticas de comercialización?
¿Cuáles son las prácticas de transformación artesanal?
¿Cuáles son las prácticas de conservación y preparación de alimentos?
¿Cuáles son las prácticas de conservación de semilla?
¿Cuáles son las prácticas de almacenamiento?
¿Cuáles son las prácticas comunales de utilización de la fuerza de trabajo?
¿Cuáles son las prácticas familiares de utilización de su fuerza de trabajo?
¿Cuáles son las prácticas para escoger y utilizar herramientas?
¿Cuáles son las prácticas de uso de la tracción animal?
¿Cuáles son las prácticas para el transporte de productos?
Capítulo 4
83.
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93.
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¿Cuáles son los problemas para conocer la historia del paisaje agropecuario precolombino?
¿Cómo es la historia del paisaje agropecuario precolombino?
¿Cuáles eran las características del paisaje precolombino?
¿Cómo se investigaba la realidad?
¿Cómo se interpretaba el paisaje?
¿Cómo se planificaba el paisaje?
¿Cómo se transformaba el paisaje?
¿Cúales eran las características de la tecnología agropecuaria precolombina?
¿Cómo era la organización socio-espacial?
¿Cómo era la organización económica?
¿Cómo era la organización política?
¿Cuáles eran las características del desarrollo andino?
Capítulo 1
INTRODUCCION
Indice de preguntas
1.
2.
3.
4.
¿Por qué este manual?
¿Por qué "manual general"?
¿Por qué "paisaje agropecuario"?
¿Hasta qué punto es "de Oruro"?
1. ¿Por qué este manual?
Desde 1986, hemos estado preparando nuestra evolución de "programa de emergencia" a "programa de desarrollo". La importancia del cambio puede verse en la transformación de nuestro nombre:
antes éramos
"Programa de Micro-Proyectos Rurales" (PMPR),
ahora somos
"Programa de Autodesarrollo Campesino" (PAC).
Se reafirma así la orientación planteada en el Seminario-Taller de agosto de 1986. Vimos entonces que, una vez pasada la urgencia de obras de emergencia para enfrentar la sequía, necesitábamos
replantear muchos contenidos y modalidades de nuestro trabajo. Hablamos de:
priorizar y apoyar el fortalecimiento de la economía campesina,
familiar y comunal, como paso previo e indispensable a actividades productivas basadas en el
aprovechamiento de posibles "ventajas comparativas" de cada zona.
•
•
A partir de esa fecha, los principales esfuerzos han estado destinados a:
reflexionar y mejorar los aspectos metodológicos del trabajo, buscando desarrollar una nueva capacidad de comunicación-diálogo entre extensionistas y campesinos;
precisar las estrategias que, en cada aspecto de la realidad, derivan de la opción de "apoyo a la
economía campesina" (seminario de programación de diciembre de 1986).
Para seguir avanzando, necesitamos ahora entrar más a fondo en los contenidos de nuestro trabajo, para orientar, alimentar y enriquecer la labor diaria en el campo. No basta con saber mejor lo que
queremos lograr, de manera general y en cada aspecto de la realidad. No basta con tener una idea
más clara sobre la relación de comunicación y colaboración entre técnicos y campesinos. Requerimos
conocer mejor la realidad (es decir tener informaciones y saber interpretarlas) y saber más de las alternativas de solución a aportar al campesino (¿cuáles son?, ¿cómo ayudar a elegir las más convenientes?, ¿cómo apoyar su implementación?).
Este manual busca precisamente ofrecer dicho marco de informaciones y propuestas de interpretación sobre la realidad, las alternativas y los métodos posibles.
2. ¿Por qué manual "general"?
Todos somos conscientes de la urgencia de varios, muchos "manuales técnicos", es decir de
materiales con la información necesaria sobre múltiples actividades y técnicas: cultivos andinos, forrajes, sanidad animal, preparación del suelo, plagas, etc...
Sin embargo, hemos visto la conveniencia de elaborar primero este "manual general" para evitar
que nos suceda nuevamente lo que hemos sufrido anteriormente: una acción parcial y a veces negativa, porque solamente vemos un pedazo de la realidad y no entendemos bien las interrelaciones entre
lo que estamos impulsando y lo que sucede en el resto de la realidad: es decir,
• cómo una acción especializada que creemos buena puede tener repercusiones negativas sobre
otros elementos de la realidad;
• o cómo una acción que, "teóricamente", "técnicamente", parece excelente no tiene ninguna acogida o ninguna repercusión, por una serie de otros factores que no hemos tomado en cuenta.
Nuestra labor es con los campesinos, con el trabajo agropecuario de los campesinos. Pero, en
los Andes quizás más que en cualquier otra parte del mundo, el hombre y la naturaleza forman una unidad, un conjunto frágil que puede mejorarse con cuidado y destruirse con facilidad.
Tenemos ahora por delante la posibilidad de cinco años de acción continuada. Hemos preferido
comenzar por este "manual general" que debe servir de marco, de referencia, a todos nuestros esfuerzos y ha de ser progresivamente completado con los manuales técnicos, que serán los "manuales específicos" derivados de este "manual general".
Por ello, en el presente Manual General, sólo mencionaremos una serie de técnicas: serán presentadas y explicadas detalladamente en los Manuales Técnicos y, para aprovechar bien estos últimos, será importante referirse a las informaciones, interpretaciones y propuestas del primero.
•
•
•
Este Manual General debe por tanto servir como:
orientación general para programar el trabajo y usar manuales técnicos;
material para la autoformación de los extensionistas;
aporte para mejorar la comunicación, los diálogos, los debates entre extensionistas y campesinos.
3. ¿Por qué "paisaje agropecuario"?
Lo "agropecuario" es fácil de entender. Agricultura y ganadería son las principales actividades
del campesino orureño. Sabemos que también se dedica a veces a la minería, a la artesanía, etc... pero nuestro Programa se ocupa esencialmente de apoyar directamente sus actividades agropecuarias y
considera las otras indirectamente, en su interrelación con las agropecuarias.
En cuanto al "paisaje", quiere significar que no nos hemos de encargar solamente de los aspectos técnicos y económicos de la producción, sino del conjunto de factores que intervienen en la realidad agropecuaria.
Un paisaje es el producto y la expresión de las relaciones entre los componentes de un "ecosistema" o de un territorio determinado. Estos componentes son fundamentalmente la naturaleza y los
hombres:
- la naturaleza y las interacciones entre sus diversos elementos;
- los hombres y las relaciones entre ellos;
- las interrelaciones entre la naturaleza y los hombres.
De alguna manera estamos intentando dar un gran paso adelante con respecto a nuestra anterior manera de preocuparnos por la naturaleza.
Hasta ahora el PMPR había tenido un sub-programa para apoyar las actividades "productivas" y
un "sub-programa de protección del medio- ambiente", con actividades principales de forestación y
construcción de terrazas y defensivos. En el nuevo Programa, en el PAC, desaparece la diferencia, desaparece el sub-programa "medio-ambiente".
¿Por qué? Porque se considera que la preocupación por la naturaleza no puede reducirse a acciones "proteccionistas" o "conservacionistas", como el "control de la erosión de los suelos". Debe más
bien estar presente en cada actividad del Programa e inspirar-orientar la selección y realización de actividades.
Es decir que pasamos de un enfoque limitado a enfrentar "ciertos problemas" de la naturaleza a
un enfoque más "ecológico", en el cual nos hemos de ocupar permanentemente de la naturaleza orureña, sus características y sus interrelaciones con las actividades y posibilidades del campesino local.
Pero no nos vamos a dedicar a la ecología en sí. No somos un programa "ecológico", menos aún "ecologista" (es decir que prioriza la naturaleza y la quisiera intocable por el hombre). Somos un
programa de apoyo a la economía campesina orureña.
Nos interesamos entonces por la ecología en la medida que ésta influye y condiciona las prácticas del campesino, en la medida que la subsistencia y autodesarrollo de éste dependen de su adecuación a la naturaleza, de su capacidad de adecuar la naturaleza.
Queremos ir más lejos aún. No nos bastó con "proteger el medio- ambiente" y avanzamos hacia
la ecología para comprender y mejorar la naturaleza y sus relaciones con el hombre. Tampoco nos
puede bastar pensar así en "el hombre": se trata más bien de "los hombres", los hombres y las mujeres
que, con su organización o desorganización, con sus diferentes prácticas agropecuarias, con sus creencias y aspiraciones, conforman determinada sociedad.
Por ello hablamos de "paisaje". No se trata de pensar en "la naturaleza" y "el hombre" sino más
concretamente en la naturaleza orureña (y andina) y los múltiples elementos que componen su realidad actual, en los campesinos orureños y los innumerables factores que componen la actual sociedad
rural orureña (y andina), en las interrelaciones, en las interacciones entre ambos (naturaleza orureña y
campesinos orureños). El conjunto conforma lo que llamamos el "paisaje agropecuario" de Oruro.
Antes de la intervención del hombre existían "paisajes naturales" que expresaban las interrelaciones establecidas entre el clima, el suelo, el agua, la flora y la fauna. Los paisajes respectivos de cada zona enseñaban las diferentes combinaciones entre estos elementos.
La presencia del hombre transformó el paisaje. Más aún en la región andina donde los hombres,
para subsistir, han tenido que intervenir sobre el clima, el suelo, el agua, la flora y la fauna, al mismo
tiempo que ellos mismos se organizaban rigurosamente dentro de ese espacio.
Es decir que los hombres han "construido" nuevos paisajes andinos.
Al preocuparnos del "paisaje agropecuario", queremos significar que nuestra labor no puede reducirse a apoyar las actividades agropecuarias de tal o cual familia, de tal o cual comunidad, sino que
debe abarcar el apoyo a la construcción, reconstrucción o adecuación de un paisaje agropecuario orureño adecuado a la subsistencia y autodesarrollo, ahora y mañana, de su población campesina.
Por ello, no podremos limitarnos a una visión agronómica, sino que habremos de integrar en
nuestra preocupación permanente, en cada acción, los aspectos ecológicos, sociales, económicos, culturales, etc...
4. ¿Hasta qué punto es "de Oruro"?
Este manual es para nuestro trabajo en Oruro. Por ello hemos intentado partir de lo que conocemos de Oruro mismo.
Es relativamente poco. Nuestra formación y nuestra experiencia profesionales han estado hasta
ahora más orientados a "aplicar" a Oruro las fórmulas universales de la agronomía y otras especialidades. Poco hemos aprendido a conocer la realidad misma. Y poco conocemos del paisaje agropecuario
campesino de Oruro.
Por suerte hemos avanzado bastante en los últimos tiempos, gracias al Estudio Socio-Económico realizado por el equipo del CERES y dirigido por Xavier Izko y gracias al trabajo de rescate de conocimientos y prácticas que muchos extensionistas empezaron a hacer con el apoyo de Juan San Martín.
Pero aún nos falta muchísimo.
Por ello, hemos incluido referencias y comparaciones con la realidad andina en general, aprovechando así los aportes de nuevas investigaciones que se realizan en el conjunto del área andina. Con
ello esperamos que, en el campo, los extensionistas cuenten con elementos para poder observar, ver,
escuchar mejor la realidad del paisaje agropecuario orureño. Es decir que hemos tratado de traer lo
andino para que nos pueda ayudar a conocer y comprender lo orureño.
Pero esa relación con lo andino en general no se debe solamente a la insuficiencia de nuestro
conocimiento sobre Oruro. Se debe también a la convicción de que no se puede entender Oruro sin
entender la realidad andina global; tampoco se puede pretender encontrar alternativas solamente entre
las actuales prácticas orureñas, sino aprovechando el potencial de conocimientos, prácticas y experiencias del conjunto de los Andes.
PARTE I
LA REALIDAD
Capítulo 2: ¿Cuál es la realidad del paisaje agropecuario?
Capítulo 3: ¿Cuáles son las prácticas andinas actuales?
Capítulo 4: ¿Cómo era el paisaje agropecuario precolombino?
Capítulo 2
¿CUAL ES LA REALIDAD DEL PAISAJE
AGROPECUARIO?
Estructura
•
•
•
Factores físico-naturales (clima, suelo, agua, flora y fauna)
Factores socio-culturales andinos (demografía, organización social, cultura, acceso y manejo
de recursos naturales)
Factores político-económicos modernos (capital/mercado, organización política, tecnología)
Indice de preguntas
5.
6.
7.
8.
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10.
11.
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21.
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27.
28.
29.
¿Qué factores intervienen en el paisaje agropecuario?
¿Cuáles son los elementos del clima?
¿Cuáles son las características y consecuencias de las precipitaciones?
¿Cuáles son las características y consecuencias de la radiación solar?
¿Cuáles son las características y consecuencias de la temperatura y humedad?
¿Cuáles son las características y consecuencias de la presión atmosférica?
¿Cuáles son las características y consecuencias de la variedad de climas?
¿Cuáles son las características del suelo?
¿Cuál es la situación del suelo?
¿Cuáles son las características del agua?
¿Cuál es la situación del agua?
¿Cuáles son las características y la situación de la flora?
¿Cuáles son las características y la situación de la fauna?
¿Cuáles son las características de la demografía u ocupación humana del espacio?
¿Cuáles son las características y la situación de la organización socio-espacial andina?
¿Cuáles son las características y la situación de la cultura?
¿Cuáles son las características y la situación del acceso y manejo de los recursos naturales?
¿Qué es la racionalidad moderna?
¿Cuáles son las características y consecuencias de la lógica económica moderna?
¿Cuáles son las características y consecuencias de las formas organizativas modernas?
¿Cuáles son las características y consecuencias de la tecnología moderna?
¿Cómo intervienen todos estos factores en el paisaje?
¿Cómo inter-actúan entre sí los factores físico-naturales?
¿Cómo inter-actúan entre sí los factores humanos?
¿Cómo inter-actúan los factores naturales y los factores humanos?
5. ¿Qué factores intervienen en el paisaje
agropecuario?
Hemos tratado de ordenarlos en tres clases de factores.
-
Primero los factores naturales, es decir los elementos físicos de la naturaleza:
el clima,
el suelo,
el agua,
la flora,
la fauna.
Segundo, los factores socio-culturales andinos, es decir los elementos relacionados a la presencia del hombre desde hace milenios en ese paisaje:
- la demografía, osea la importancia y distribución de la población existente;
- la organización social, osea la energía humana y su administración para actuar en ese paisaje;
- la cultura, osea las creencias, aspiraciones y estrategias que guían la acción humana;
- las formas de acceso y manejo de los recursos naturales por el hombre.
Tercero, los factores políticos y económicos de la racionalidad moderna, de la mentalidad
moderna, es decir sobre todo los elementos relacionados a la presencia y/o influencia de la sociedad
"nacional" en ese paisaje:
- el capital/mercado, osea los intereses y/o la intervención de las grandes empresas y del mercado;
- la organización política, osea las influencias y/o presencia en este paisaje de las formas "nacionales" de organización;
- la tecnología moderna.
6. ¿Cuáles son los elementos del clima?
Como para la mayoría de los temas que hemos de ver en este manual, pueden existir muchas
clasificaciones y ordenamientos diferentes, sobre todo si se trata de partir de un punto de vista lo más
"científico" posible. Siempre es útil tener referencia a dichos planteamientos.
Por ejemplo, Antonio Brack dice:
«Los factores condicionantes que más se toman en cuenta para el conocimiento del clima son la
temperatura y la precipitación pluvial. Sin embargo, no dejan de ser importantes los otros factores climáticos como son el viento, la insolación, la humedad relativa, la evaporación y la nubosidad.» ("Gran
Geografía del Perú", tomo 2 'flora y ecología', p. 195).
De acuerdo a otros criterios, podríamos decir que el elemento principal es la radiación solar por
cuanto la acción del sol es un determinante esencial del conjunto de los demás factores climáticos.
En todo caso, aquí trataremos de ver los elementos que más directamente nos interesan o cuyos efectos nos resultan más fáciles de observar, conocer y aprovechar en nuestro trabajo. Por ello
consideraremos
- las precipitaciones,
- la radiación solar,
- la temperatura y humedad,
- la presión atmosférica,
- los vientos,
- la variación en espacios cortos.
7. ¿Cuáles son las características
y consecuencias de las precipitaciones?
En Oruro las precipitaciones pluviales son generalmente escasas. El promedio departamental
oscila alrededor de 300 mm anuales.
El mapa de las isoyetas de Oruro (IGM 1985) muestra que la mayor parte del Departamento está
incluida en la isoyeta de los 100 a 200 mm. Sin embargo, hacia el centro oeste, la parte montañosa del
sur y en las alturas del piemontano oriental, las precipitaciones alcanzan 400 mm.
•
•
Pero la principal característica es que son irregulares:
Se suceden años de extrema escasez que entrañan sequías, años abundantes que pueden traer
inundaciones, fuerte erosión y salinidad, y años "normales".
Dentro de un año, las precipitaciones se concentran en una corta estación lluviosa, mientras el
resto del año puede estar totalmente seco.
La concentración lluviosa en una sola estación es al mismo tiempo la que permite el desarrollo
del ciclo vegetativo de las plantas. Si los 300 mm de precipitaciones fuesen igualmente distribuidos a lo
largo del año, la intensa radiación solar y la consiguiente evapotranspiración producirían un permanente déficit hídrico e imposibilitarían toda vegetación (tal como sucede en La Oroya - Perú - con más de
500 mm anuales).
Datos señalados en la "Monografía de Bolivia, Tomo III" muestran la distribución de las precipitaciones durante el año, en Salinas de Garci Mendoza, Provincia Ladislao Cabrera (1) y en la ciudad de Oruro (2):
___________________________________________________
E F
M A M J J A
S O N
D Anual
___________________________________________________
1: 34 62 0 40 10 0 0 0 0 5 0 25 175
___________________________________________________
2: 94 75 43 7 11 9 2 8 27 11 24 71 384
___________________________________________________
(¡No se indican el o los años de observación!)
•
•
Pero las propias estaciones lluviosas no responden siempre a las mismas fechas y ritmos; pueden
ser tempranas o tardías, o estar cortadas por más o menos largos "escampos" o "veranillos". Todo
ello condiciona las labores agropecuarias.
La distribución espacial de las lluvias en el departamento es también irregular. Ciertas zonas cercanas al lago Poopó reciben más, mientras otras como Salinas reciben menos.
Su intensidad es variable. Hay lluvias fuertes cuyas aguas se pierden en su mayoría por escurrimiento y causan fuerte erosión.
A nivel andino, las características son muy parecidas. Si bien el promedio andino de precipitaciones es más elevado, eso responde a que:
• Ciertas vertientes o valles están cerca de la Amazonía y reciben la mayor pluviosidad del Atlántico
(Yungas en Bolivia, Ceja de Selva en el Perú...).
• Parte del área andina está cercana a la línea ecuatorial y tiene por tanto mayor pluviosidad (pero
existen zonas andinas áridas en el mismo Ecuador).
• Mientras el sur andino (mitad sur del Perú, Bolivia, Chile y Argentina) y por tanto Oruro están a una gran altitud, ésta disminuye progresivamente hacia el Norte y las cordilleras frenan entonces
menos el paso de las nubes de lluvia.
Además de estas diferencias en la cantidad de lluvias, los Andes tienen en general las mismas
características de precipitaciones irregulares:
- en el tiempo (estaciones y ciclos climáticos),
-
en el espacio (diferencias entre zonas),
en intensidad.
8. ¿Cuáles son las características
y consecuencias de la radiación solar?
El sol es factor clave para la existencia de la vida en la tierra, para el conjunto de procesos químicos y físicos que hacen la vida.
Por la altitud y la latitud de Oruro, la radiación solar es muy fuerte y representa un gran potencial energético con múltiples efectos positivos:
• Eleva la temperatura del suelo y del aire, compensando el frío de la altura.
• Permite una buena fotosíntesis de las plantas.
• Protege a los hombres, las plantas y los animales de los hongos y bacterias.
• Los rayos ultravioletas intensifican el sabor y el color de las plantas.
•
•
•
Pero tiene también numerosos efectos potencialmente negativos:
Intensifica la evaporación (el promedio departamental anual de evapotranspiración potencial ETP- es superior a 1300 mm), con lo cual se acentúan la sequía y la salinidad y se favorecen las
heladas.
Daña las plantas y los animales introducidos y aún insuficientemente adaptados, quemando las
plantas y provocando inflamaciones epiteliales y ópticas en los animales de coloración blanca.
Destruye rápidamente la flora microbiana del suelo cuando éste es objeto de una preparación mecanizada inadecuada (tierra suelta y desnuda).
Por la latitud de Oruro, la radiación solar es diariamente corta, lo cual es un condicionante para
ciertas plantas introducidas.
En los Andes en general se dan los mismos fenómenos, con variaciones en función de las diferencias de altitud y latitud. El sur andino es muy parecido al altiplano orureño.
9. ¿Cuáles son las características
y consecuencias de la temperatura y humedad?
En Oruro la temperatura del aire es normalmente baja, por la altura, pero con fuertes variaciones diarias por la radiación solar intensa y repentina.
De acuerdo con el mapa de isotermas (IGM 1985), las temperaturas descienden de este a oeste
y de sur a norte del Departamento. Al este los promedios estimados son de 8 a 10ºC. En la parte central varían entre 6 y 8ºC, mientras que al oeste el promedio es inferior a 6ºC.
Existen datos en la "Monografía de Bolivia, Tomo III" (desgraciadamente no se mencionan el o
los años de observación) para Salinas de Garci Mendoza (1) y la ciudad de Oruro (2):
___________________________________________________
E F M A M J J A
S O
N
D Anual
___________________________________________________
1- 12.4 12.2 12 9.2 7 2.5 3.7 2.6 7.5 9.1 10.1 11.9 8.3
___________________________________________________
2- 12.2 11.8 13.1 11.7 9.1 4.4 6.1 8.5 10 10.8 12.8 12.5 10.2
___________________________________________________
Es importante señalar que las variaciones diarias pueden superar los 25ºC. Los datos de Morlon
(1981) en cuanto a una variación de 13ºC en una hora, en la mañana, bajo abrigo, probablemente
sean válidos también para Oruro.
La variación se da también en el espacio. Se expresa en las heladas que son de 200 días al año
como promedio departamental entre marzo y diciembre, pero con sólo 168 días en las cercanías del
Salar de Coipasa (por la sal y su retención de humedad - higroscopía) y 120 días en los alrededores
del Lago Poopó (por la influencia temperadora de la masa de agua).
Las temperaturas extremadamente bajas, es decir las heladas, tienen ciertos efectos positivos;
por ejemplo significan una energía útil que se aprovecha en la deshidratación-liofilización de tubérculos
(chuño...).
Pero sus efectos son esencialmente negativos para la vida vegetal y animal y pueden significar
la destrucción de cultivos, contribuyendo a la merma del germoplasma de especies nativas (ya en regresión frente a la invasión de otras especies o variedades "mejoradas").
En cuanto a la baja temperatura promedio, aparte de mejorar la calidad de pieles y cueros animales, afecta la producción de carnes y cultivos.
Otra consecuencia de las bajas temperaturas (y del choque entre aire frío y aire caliente) son las
granizadas. Estas son altamente destructivas (salvo al permitir acumular agua en zonas bajas después
de un período seco) pero generalmente localizadas (casi siempre en las mismas áreas) y parcialmente
predecibles.
El área de Oruro tiene una humedad absoluta baja (aproximativamente 40% como máximo en la
estación lluviosa, bajando a un 20% en el resto del año, según datos de la "Monografía de Bolivia, Tomo III) que favorece la evapo-transpiración y, de ahí, las "heladas negras" o dañinas. Tiene al mismo
tiempo efectos positivos para la sanidad vegetal y animal y para la conservación-almacenamiento de
productos y semillas.
La intensa evaporación que se produce en los lagos que alimenta el río Desaguadero: Uru-Uru
con 200 Km2., Poopó con 2200 Km2 y Coipasa con 500 Km2 (que da lugar a la formación del salar del
mismo nombre), permite regular la escasa humedad del medio ambiente del altiplano central, ya que
sin ella, esta importante zona se convertiría en un verdadero páramo. La evaporación de las aguas de
la Cuenca Hidrográfica Central da lugar a la formación de dos grandes salares: Coipasa con 3060 Km2
y Salinas de Garci Mendoza con 600 Km2. La sal gema que se encuentra en estos yacimientos, constituye una materia prima de la mejor calidad (96% de cloruro sódico).
Cuando sube, la humedad permite el rocío o "helada blanca" que tiene efectos termo-reguladores.
Estas características de Oruro se repiten en muchas partes de los Andes, aunque pocas veces
en condiciones tan extremas (temperatura y humedad muy bajas). Sin embargo, muchos de los efectos
negativos planteados habrían de ser revisados a la luz de las prácticas campesinas, su interpretación
(Morlon 1981) y ciertas investigaciones (Earls 1986), que demostrarían que, para la vida vegetal de las
alturas andinas, la temperatura y humedad del suelo son generalmente más importantes que la temperatura y humedad del aire.
En Oruro carecemos de datos técnicos sobre temperatura y humedad del suelo.
10. ¿Cuáles son las características
y consecuencias de la presión atmosférica?
La altitud de Oruro origina una presión atmosférica baja (promedio de 500 mm. de Hg., según
"Monografía de Bolivia, Tomo III) que, si bien favorece el ahorro de energía en el hervido del agua, facilita a su vez la evaporación y conduce a temperaturas más bajas.
Al mismo tiempo, por la escasez de oxígeno, se consume más energía para un mismo esfuerzo.
La presión atmosférica baja influye sobre el metabolismo de todos los seres vivos, disminuyendo
la eficiencia de su metabolismo, salvo cuando se realizan las adaptaciones morfológicas y biológicas
correspondientes.
La situación varía en los Andes según la altitud de cada zona, pero en general muy pocos de
los efectos de la baja presión atmosférica y de las adaptaciones realizadas por los seres vivos del Ande han sido adecuada y específicamente estudiados. Las principales investigaciones son más bien las
correspondientes a los montañistas de países templados y más bajos que vienen a escalar picos andinos (o de otras zonas como el Himalaya en Asia).
11. ¿Cuáles son las características
y consecuencias de la variedad de climas?
El departamento de Oruro ofrece llanuras altiplánicas con una variación progresiva del clima en
función de la cercanía al lago Poopó o al salar de Coipasa, y zonas de relieve accidentado donde se
da una gran variedad de microclimas en espacios cortos.
-
Según Koeppen (Monografia de Bolivia, Tomo III), existen, en Oruro, por lo menos tres climas:
el estepario (BS, según su clasificación), en el extremo sur-occidental del Departamento
el templado (CW), en la zona de la ciudad y en la parte centro-septentrional y oriental del Departamento
el nivoso de altura (EH), en los ápices de los Andes Occidentales.
No existen informaciones meteorológicas de Oruro en su total extensión, los datos consignados
en el cuadro siguiente provienen de 6 estaciones meteorológicas ubicadas exclusivamente en el este
del Departamento ("Anuarios Meteorológicos").
Las llanuras podrían prestarse a formas de mono-producción, pero son afectadas por diferentes
características de suelos, aguas y temperatura que reducen estas posibilidades. El mejor ejemplo es el
progresivo desastre ecológico, económico y social que provocó en los últimos años el monocultivo de
la quinua en las pampas de Salinas.
Las zonas accidentadas son impropias para cualquier monoproducción mercantil pero fecilitan la
subsistencia familiar campesina:
• gracias a la posibilidad de diversificar y combinar sus actividades agropecuarias para un mejor abastecimiento familiar;
• gracias a la gran variedad de recursos genéticos vegetales adaptados a cada microclima.
En los Andes la diversidad de microclimas suele ser aún mayor que en Oruro por el acceso a pisos ecológicos inferiores a los 3,600 msnm en que se encuentra Oruro. Ello posibilita una mejor calidad de subsistencia de aquellos grupos con recursos y estrategias adaptadas a dicha diversidad.
Según Morlon (1981), las llanuras altiplánicas podrían prestarse a un aprovechamiento mucho
más intensivo, lo cual está confirmado por los testimonios de extensas superficies irrigadas, drenadas
y transformadas en la época precolombina por camellones (waru waru) y cochas.
12. ¿Cuáles son las características del suelo?
Los suelos de Oruro son difíciles de analizar, no tanto porque sean extremadamente variados
sino por la diversidad de factores contradictorios que determinan su potencial agropecuario.
•
Se diferencian entre sí por:
su origen:
- fluvio-lacustre en la zona central;
- calcáreo-volcánico hacia el sur-oeste (desde Turco hacia Salinas);
•
•
su ubicación topográfica: en planicies o en laderas y cerros;
su capacidad de absorción de agua:
- mal drenaje en la zona central y ciertas áreas de Salinas, con la consiguiente salinidad;
- suelos arenosos de Salinas que infiltran el agua;
- poca cubierta vegetal en las laderas o las pampas de Salinas y la consiguiente erosión hídrica y
eólica;
- etc...
José Fernández ("Monografía de Bolivia, Tomo III) propone la siguiente descripción de los diferentes tipos de suelos del Departamento de Oruro:
- Serie Sajama
Suelos de origen en las arenas volcánicas, infértiles. En general son suelos poco profundos, ligeramente alcalinos, muy pobres en materia orgánica y arenosos.
- Serie del Desaguadero
Suelos de origen aluvial, con textura arcillosa o arcillo-limosa que tienen un gran valor como tierra
agrícola.
- Serie Poopó
Suelos franco y franco-arenosos salinos y claros que no tienen valor como suelos agrícolas por la
presencia de sulfatos y cloruros
de sodio, magnesio y potasio así tambien de carbonatos de
sodio
En general son suelos de formación reciente y textura liviana, potencialmente fértiles a pesar de
su pobreza en nitrógeno y fósforo y a menudo en materia orgánica.
Los suelos de los Andes tienen mayor diversidad que los orureños, yendo desde los superficiales y pedregosos hasta los limosos profundos y bien drenados. Suelen tener las mismas características
de deficiencia en nitrógeno y fósforo, y en menor medida potasio.
13. ¿Cuál es la situación del suelo?
Los suelos de Oruro tienen por sus características físicas un altísimo potencial erosivo, y de hecho están fuertemente erosionados por las aguas (laderas) y por el viento (llanuras arenosas), con un
proceso que tiende a acelerarse.
La cuenca cerrada (endorréica) a la cual pertenecen estos suelos los vuelve muy susceptibles a
la salinidad. Efectivamente muchas áreas están saturadas de sales por su mal drenaje o por prácticas
agropecuarias deficientes.
Al mismos tiempo, estos suelos están a menudo mal y sobre-utilizados: siendo escasos (naturalmente y por causas sociales y políticas), son objeto de una sobre-explotación que ha disminuido en
muchos casos su potencial agropecuario (agotamiento y erosión) y en otros los han destruido, aumentando la presión sobre las tierras que quedan.
Sin embargo, casi no se conoce el potencial agropecuario de los suelos orureños. Para tierras
cultivables, el "Diagnóstico Socio-Económico Departamental 1976-1980" de CORDEOR recoge tres cifras contradictorias que van desde 3 millones hasta 266,000 de hectáreas (de las cuales 226,000 en
descanso).
Parece indudable que la superficie cultivada sea muy superior a la que se considera cultivable
según el Sistema Universal de Clasificación de Suelos (SUCS), demostrando la inadecuación de este
sistema o bien a los suelos andinos, o bien a la economía campesina andina. Porque el agotamiento
actual de suelos no debe hacer olvidar que, en la época precolombina, la superficie cultivada fue mayor, soportando por siglos a una población mucho más numerosa.
Los campesinos tienen su propia caracterización de suelos, como parte de su sistema de clasificación de zonas agro-ecológicas. Pero, si bien se conoce algo de cómo proceden algunas comunidades para hacer su clasificación, se ignoran muchas de las implicaciones que tienen para el campesino
en cuanto a potencial, vocación y manejo.
En los Andes los suelos tienen generalmente el mismo potencial erosivo pero el grado real de
destrucción varía según las zonas. Es elevadísimo en las laderas andinas del Ecuador y en muchas
partes del Perú, mientras en otras es más o menos controlado a base de una serie de prácticas agronómicas, ganaderas y mecánico-estructurales.
Los suelos andinos tienen casi todos una tendencia alcalina, pero el problema de la salinidad es
a menudo menos grave que en Oruro, aún cuando afecta o amenaza amplias zonas, como el conjunto
del altiplano.
La sobre-utilización de los suelos es casi general en los Andes por una serie de causas que veremos en los factores socio-culturales andinos y político-económicos modernos. Se tienen los mismos
problemas de desconocimiento (más o menos relativo) y de incomprensión (cuando menos parcial) de
las clasificaciones andinas y/o sus implicaciones.
14. ¿Cúales son las características del agua?
Las aguas de Oruro provienen de varias fuentes que determinan su abundancia o escasez, es
decir su disponibilidad.
Entre las fuentes más estables está el lago Titicaca, a través del río Desaguadero que ha formado recientemente lagos como el Uru-Uru y el Soledad y desemboca en el lago Poopó.
Otra fuente estable son los glaciares del Sajama que alimentan lagunas de altura y ríos como el
Lauca.
Otros ríos, como los de la zona de Salinas, son irregulares porque dependen mayormente de las
lluvias y de manantiales limitados.
Las aguas subterráneas pueden ser importantes por la napa freática altiplánica, pero se conoce
mal su potencial, su circulación interna y su funcionamiento.
En los Andes los glaciares de las principales cordilleras nevadas son la fuente más regular, aunque son también afectados por las sequías largas.
Los lagos y lagunas de altura son a su vez importantísimos reservorios de agua.
Los ríos varían de acuerdo a su tipo de alimentación. Los de caudal más regular son los que
provienen de las dos fuentes anteriormente mencionadas. Aquellos que traen esencialmente aguas de
lluvia cambian mucho de acuerdo de acuerdo a la estación climática.
Las aguas subterráneas son a veces abundantes pero también mal conocidas.
15. ¿Cuál es la situación del agua?
En Oruro la situación de las aguas tiende a deteriorarse progresivamente. La contaminación minera afecta la calidad de muchas fuentes, mientras la salinidad es un factor cada vez más grave para
otras, por ejemplo los lagos Poopó y Uru-Uru. Los cambios de curso de los ríos en las planicies destruyen cultivos y malogran tierras.
Existe un aprovechamiento bastante intensivo de la pesca y la totora en la zona central, así como un poco más de 6,000 has de riego, formación de bofedales para alpacas, etc...
Pero el balance departamental sería más bien negativo, dado el mal uso que hace perderse muchas aguas, allí donde escasean.
Este balance es aún más grave viendo la cantidad de infraestructuras construidas en la época
prehispánica para aprovechar mejor las aguas y que están ahora abandonadas o semi-destruidas: andenes, canales...
En los Andes la situación es generalmente grave por la contaminación minera y de aguas servidas, el deterioro de prácticas agropecuarias conservadoras de agua, el abandono y desconocimiento
de prácticas precolombinas de control y manejo de glaciares, lagunas, manantiales, ríos, napa freática...
Hasta se dan muchos casos en que las aguas andinas son desviadas de su cauce y encaminadas al abastecimiento urbano, a la industria minera o a la irrigación de tierras bajas y llanas sin tomar
para nada en cuenta las necesidades de la agropecuaria andina. El ejemplo más clamoroso es la irrigación de Majes en Arequipa-Perú, pero existen muchos otros de menor envergadura.
Dentro de este balance global, se encuentran zonas que han mantenido los sistemas de aprovechamiento máximo y cuidadoso de las aguas, heredados de sus civilizaciones ancestrales: valle del
Colca y zonas del Cusco en el Perú...
En otras partes, como en Cajamarca, se están fomentando la recuperación de ciertas prácticas
ancestrales y su combinación con otras modernas para reconstruir o desarrollar una capacidad campesina de máximo aprovechamiento agropecuario de las aguas.
16. ¿Cuáles son las características y la situación de la flora?
-
La flora andina puede distribuirse en tres grupos fundamentales:
la flora nativa silvestre;
la flora nativa cultivada;
la flora introducida.
Se podrían agregar otras categorías como la flora semi-silvestre (o semi-cultivada) que saben
aprovechar los campesinos (ver trabajos de Hibon 1982 o Morlon 1981), o dividir la flora introducida
entre la silvestre y la cultivada.
La gran característica de la flora es su extraordinaria diversidad de especies y también de
variedades (gracias al mosaico de microclimas andinos). La original diversidad natural (los Andes son
una de las nueve zonas del mundo en las que se originaron las plantas cultivadas) fue a su vez
acrecentada por los esfuerzos de adaptación y evolución genética practicadas por cientos de
generaciones andinas.
Un ejemplo que ilustra esta diversidad y su riqueza aún mayor de la que conocemos es que
hasta hace menos de 20 años se creía que los Andes contaban con alrededor de 3,000 variedades
nativas de papas y ahora ya se han recogido mucho más de 10,000 variedades, distribuidas en por lo
menos ocho especies.
-
La flora silvestre se utiliza:
para alimentación del ganado y también del hombre,
para protección y regeneración de suelos,
como indicadora de la vocación de un suelo,
como indicadora de ciclos o fenómenos atmosféricos,
como recurso para hacer fuego,
para la construcción de viviendas,
para mejorar o recuperar la salud,
-
para controlar plagas de los cultivos,
para construir microclimas mejores,
como material genético para especies cultivadas,
etc...
La flora cultivada está también diversificada al máximo a lo largo de los Andes y en cada zona,
como medida para aprovechar mejor los microclimas, extender las fronteras altitudinales de
determinadas especies (maíz por ejemplo) y prevenir los riesgos climáticos, gracias a rotaciones,
asociaciones y combinaciones de cultivos, especies y variedades.
En cuanto a sus usos, la flora cultivada tiene casi los mismos que la flora silvestre.
La flora nativa ha sido progresivamente transformada (mejorada, deteriorada o desaprovechada)
a raíz de tres grandes cambios ocurridos en los Andes en los últimos cinco siglos:
- la introducción de nuevas especies (mayormente cultivadas pero también silvestres) a partir de la
invasión española;
- el establecimiento del sistema de "plantaciones" (es decir de grandes extensiones de
monoproducción) a partir de la instauración de la economía colonial;
- la imposición directa o indirecta del modelo de "variedades mejoradas" y del "paquete tecnológico"
de la "revolución verde" en los últimos decenios.
Muchos de los usos de las plantas nativas (salud, indicadores, control de plagas...) fueron
desvalorizados o tergiversados, mientras muchas especies nativas fueron arrasadas por una
explotación sin cuidado (especialmente los árboles nativos) o por la competencia de las introducidas,
incentivadas por las necesidades exportadoras y/o las costumbres, valores y gustos de los nuevos
dueños del territorio andino. Ciertas especies silvestres introducidas destruyeron la flora nativa (como
el kikuyo) o causaron daños con sus venenos (como el "botón de oro).
Como recurso del hombre andino, la flora nativa silvestre y cultivada ha visto su potencial
fuertemente reducido.
El tratamiento dado a las plantas nativas cultivadas es diferenciado.
En algunos casos fueron despreciadas y relegadas. Así sucedió con la quinua, el tarhui y otros.
En otros casos fueron adoptados por la sociedad moderna y reducidos a las variedades de mayor
agrado o comodidad para el consumo urbano. En ambas circunstancias la diversidad se ve afectada y
es probable que muchas variedades locales ya hayan genéticamente desaparecido.
Hasta se están dando situaciones en que, mientras los países templados del hemisferio norte
(cuyas grandes empresas están acaparando cada vez más el germoplasma y la producción de
semillas a nivel mundial) dedican grandes recursos en investigar la adaptación de tales especies a sus
climas por su alto valor nutritivo, se desalientan los esfuerzos locales que permitirían una mayor
autonomía andina: uno de los primeros investigadores andinos de la quinua recomendaba hace poco
en un congreso internacional que se limiten los estudios sobre la quinua en la región... porque ésta
podría terminar haciéndole competencia al trigo.
La flora introducida ha sido relativamente poca por las condiciones climáticas extremas de los
Andes. Pero ciertas especies tuvieron gran éxito gracias a determinadas características como un ciclo
vegetativo corto. La cebada (originaria del Tibet, área de alta montaña con mucho en común con los
Andes) y las habas lograron insertarse en las rotaciones de cultivo del campesino. Las habas llegaron
a desplazar al tarhui en las rotaciones y asociaciones de muchas zonas.
Otras especies introducidas tuvieron más bien impacto por su capacidad de abastecer
determinadas demandas. La cebada cervecera y el eucalipto lograron así gran difusión, pero
desplazaron especies nativas y trajeron en cambio problemas de monocultivo (cebada) y/o ecológicos
(eucalipto).
En Oruro la diversidad inicial de la flora nativa era quizás un poco más limitada por la mayor
altura del piso mínimo del departamento (3,600 msnm) y por la menor amplitud climática.
Al mismo tiempo, el fenómeno de destrucción fue muy intenso, en particular por la presión muy
intensa de las minas cercanas, quedando apenas pequeñas islas de mejor conservación, como las
alturas del Sajama, las cercanías de los salares o la zona de Sevaruyo.
Los pastos nativos han sido empobrecidos y reducidos a pocas especies. Los árboles y arbustos
nativos (como la qeñoa, la tola, los cactus) fueron primero relegados a zonas "marginales" y ahora
cada vez más saqueados.
Los intentos de monoproducción mercantil de especies nativas, como la quinua en Salinas,
llevaron a verdaderos desastres ecológicos, económicos y sociales.
Entre las plantas introducidas que representan un potencial (complementario de las nativas)
cada vez más aprovechado pero no siempre con el cuidado necesario están la alfalfa y otras forrajeras,
la cebada, las habas, las hortalizas...
17. ¿Cuáles son las características y la situación de la fauna?
La fauna de los Andes puede agruparse en el mismo tipo de categorías empleadas para la flora:
- especies nativas silvestres,
- especies nativas domesticadas,
- especies introducidas,
con las mismas diferencias potenciales entre introducidas silvestres e introducidas domesticadas, y
las mismas referencias a semi-silvestres o semi-domesticadas.
•
•
•
En la época precolombina, la sociedad andina (cuya prioridad fuera la agricultura) actuó para:
Aprovechar las especies silvestres (vicuña, guanaco, vizcacha, chinchilla, quirquincho, peces,
aves, etc...) en función de los productos que necesitaba (piel, fibras, pelos, plumas, carne...) y en
función del papel que jugaban en el equilibrio ecológico (indicadores climáticos, control entre
especies...).
Aprovechar otras especies a través de una semi-domesticación que permitiese controlarlas con
los mismos fines que para las primeras (patos, peces, aves...).
Domesticar algunas especies en función de ciertas necesidades básicas de su supervivencia: del
guanaco y la vicuña consiguió la llama y la alpaca (por su fibra, su carne, su cuero, su capacidad
de carga, su estiércol...); el cuy fue introducido en los hogares, en los rituales, en la terapeútica...
A raíz de la invasión española se dieron múltiples cambios entre los cuales podemos señalar
algunos:
• Las nuevas tecnologías y una racionalidad y objetivos diferentes (extraer recursos para
exportarlos en función de su valor en el mercado mundial: lógica extractivo-mercantil) aceleraron
la exterminación y casi extinción de varias especies silvestres (vicuña, guanaco, ñandu,
chinchilla).
• La introducción de nuevas especies (bovinos, ovinos, caprinos, equinos, porcinos, gallinas,
conejos...) desplazó a las especies domesticadas nativas.
- El proceso tuvo a veces que darse a la fuerza: hasta penas de prisión para imponer los ovinos;
en Bolivia la comercialización de carne de camélidos sigue siendo ilegal en nuestros días; se
cree que existió una raza de llamas de carne prácticamente desaparecida ahora.
- Otras veces fue la competencia por las fuentes alimenticias la que marginó a las especies
nativas.
•
- En otros casos, las especies introducidas ganaron su espacio por méritos propios: los equinos
para el transporte, la guerra...; los bueyes para la tracción animal en las labores agrícolas...
Pero hubo muchos efectos negativos para la ecología: rol de los ovinos y caprinos en la
destrucción de praderas y cubiertas vegetales en general; exterminación de aves que cumplían
un rol de control biológico o de indicador climático...
La ganadería fue priorizada por muchos hacendados en función de sus costumbres alimenticias,
de la rentabilidad comercial, de la escasez de mano de obra (diezmada por la mita, las epidemias,
la desorganización espacial andina y a veces los maltratos) y de la mayor facilidad de
administración, desplazando la agricultura y transformando el paisaje agropecuario de los Andes.
En nuestra época, se están generando esfuerzos cada vez más numerosos para proteger la
fauna silvestre, considerándola una suerte de "patrimonio de la humanidad" y de recurso genético a
preservar. Esta labor suele realizarse a través de la creación de "parques" y "reservas" destinadas
alternativa o complementariamente a la protección y a la caza deportiva.
El mayor problema de esta actividad ya no está tanto en el manejo técnico de tales "unidades de
conservación" sino en sus objetivos: la mayoría de estas unidades fueron creadas al margen o en
contra de las poblaciones andinas locales y aún no se encuentran (por razones que tienen que ver con
los "factores político-económicos modernos) modalidades adecuadas para que la fauna silvestre
(especialmente la que se llama "en peligro" o en "vías de extinción") vuelva a desempeñar un papel en
la economía campesina andina.
El caso más polémico de los últimos años ha sido el de la vicuña con los notables esfuerzos de
repoblación hechos en la reserva de Pampa Galeras en el Perú y con los escándalos surgidos a la
hora de saber qué hacer con la superpoblación que se iba iniciando.
En general, todo el manejo actual de la fauna en los Andes está centrado en la explotación de
especies domesticadas (con marcada preferencia a las introducidas por razones de mercado),
mientras las especies silvestres son abandonadas a los campesinos "tradicionales" (si no tienen
ningún valor mercantil especial), combatidas si compiten por el espacio y los recursos con las
monoproducciones modernas, o exterminadas por una caza indiscriminada si ofrecen algún
subproducto monetariamente interesante.
En Oruro, aún se conservan casi todas las especies nativas silvestres locales, a veces en
cantidades muy pequeñas (vicuña, chinchilla, ñandu).
Las especies nativas domesticadas aún tienen mucha importancia en la economía de ciertas
zonas "especializadas" (camélidos en Turco), han disminuido fuertemente en otras zonas (prioridad a
los ovinos en El Choro), pero se mantienen como complemento indispensable de la agricultura en
zonas como Salinas. Sin embargo sus funciones están más reducidas: la llama ya se usa mucho
menos para transporte de carga, afectando prácticas de cultivo y de intercambio. Además de carnes y
fibras, se sigue empleando el estiércol para combustible y abono.
Las especies introducidas han tenido un fuerte crecimiento (ovinos, bovinos, porcinos), llegando
a convertirse en plagas (conejo en Corque) o sufriendo por ciertos parásitos y enfermedades de las
especies nativas.
Hasta se dan casos de especies originalmente nativas, como la chinchilla, que son ahora objeto
de una crianza intensiva de acuerdo a patrones de extrema dependencia: suministro de reproductores
y dietas alimentarias desde el hemisferio norte y procesamiento de las pieles también fuera de los
Andes.
18. ¿Cuáles son las características de la demografía u ocupación humana del espacio?
Las más de 200,000 personas de la población rural orureña están irregularmente distribuidas en
el espacio departamental: en las orillas del lago Poopó se llega a 10 h/km 2 mientras el promedio es de
1 h/km2 en las provincias de Litoral y Atahualpa (promedio departamental: 3.9 hab./Km 2).
Según el censo de l972, la población del Departamento de Oruro se repartía de la manera
siguiente:
___________________________________________________
Provincia
Urbana
Rural
Total
___________________________________________________
Oruro, Ciudad
125,000125,000
Cercado
7,081
39,060
46,141
Avaroa
9,183
42,588
51,771
Carangas
2,062
38,392
40,454
Sajama
2,273
16,873
19,146
Litoral
1,119
3,283
4,402
Poopó
3,799
22,667
26,466
P. Dalence
21,230
6,846
28,076
L. Cabrera
1,081
14,785
15,856
Atahuallpa
1,311
5,416
6,727
Saucarí
5,515
6,256
11,771
___________________________________________________
TOTAL
169,654
196,156
365,810
___________________________________________________
La permanencia de la población se ve afectada por corrientes como la atracción de las minas
(aunque desde 1986 el fenómeno se inversó), de las ciudades o el desplazamiento de los chipayas (de
economía diversificada) por los aymaras (más ganaderos).
La población rural orureña es culturalmente diversificada. Los principales grupos son los
aymaras y los quechuas, mientras los chipayas están ahora arrinconados, los urus en fuertísima
regresión y los carangas han desaparecido o se han aymarizado. El mestizaje (interétnico o con la
sociedad "moderna") aumenta esta diversidad, a la vez que la proliferación última de iglesias y sectas
religiosas es un factor de gran importancia cuyos efectos actuales ya son notables, mientras los futuros
pueden ser de una profundidad incalculable.
En los Andes la ocupación humana es también muy diversificada. Desde la época precolombina, con su alta densidad demográfica (probablemente mucho mayor que la actual para el área andina
estrictamente rural) y con su habitat disperso salpicado de pocos centros urbanos, varias corrientes
(parecidas a las orureñas) han removido el patrón de asentamiento humano.
• Las reducciones y comunidades coloniales intentaron concentrar a la gente en poblados y
caseríos más fáciles de controlar social, militar, religiosa y fiscalmente; los proyectos modernos de
"desarrollo" intentan lo mismo con el afán oficial de facilitar la dotación de servicios como escuela,
posta médica, agua potable, luz...; sin embargo, el habitat disperso (lo más cerca posible de las
parcelas) se mantiene parcialmente hasta nuestros días según las zonas.
• Las viviendas asentadas en las laderas (para no desperdiciar tierras cultivables) fueron
trasladadas a poblados instalados en los llanos, en el fondo de los valles; fenómeno que ha tenido
repercusiones contradictorias (facilidad de acceso al agua y mayor frecuencia de destrucción por
aludes, por citar dos ejemplos antagónicos).
• Las epidemias, el trabajo servil (mita, obrajes textiles...), la destrucción de la gestión socio-espacial
andina, los maltratos y otros factores disminuyeron enormemente la población andina y su patrón
de ocupación organizada y planificada del territorio; el crecimiento demográfico de los últimos
•
decenios se hizo sin patrones claros ni planificados de ocupación racional del espacio sino en
función de las presiones cíclicas y/o mercantiles sobre los recursos naturales y la fuerza de
trabajo.
Las mejores tierras fueron acaparadas por encomenderos y luego hacendados que, sobre todo en
las zonas más propicias a la ganadería, expulsaron a los campesinos "excedentes" hacia las
alturas; así las zonas más altas e inhóspitas fueron pobladas permanentemente por grupos
aislados y marginados, mientras anteriormente lo habían sido de una manera "funcional" acorde
con la "racionalidad andina" entonces predominante, es decir por cuidadores/criadores de ganado
que estaban allí en forma rotativa o estacional o en calidad de "delegados" permanentes de sus
ayllus.
A su vez, el reciente crecimiento urbano es tanto producto como generador de una corriente de
migración hacia centros cada vez más poblados por parte de campesinos ansiosos de oportunidades
de "educación", ascenso social (dejar de ser "indios" o "serranos"), trabajo o consumo.
Ello provoca el despoblamiento relativo de ciertas zonas, induciendo sobre todo una
modificación en la composición humana de las comunidades: ausencia de varones, de adultos jóvenes,
de niños escolares y adolescentes.
La crisis de los últimos años está llevando sin embargo a ciertos cambios migratorios. El regreso
a la tierra de muchos mineros orureños tiene su paralelo en el fenómeno que se comenzó a comprobar
en el Perú: disminución de la migración hacia las ciudades costeñas y cierta tendencia (aún poco clara)
a la "migración de retorno".
19. ¿Cuáles son las características y la situación de la organización socio-territorial andina?
Los hombres son una de las importantes fuentes de energía de un ecosistema y el principal
manipulador de las demás energías; eso no depende solamente de su capacidad individual ni de su
distribución demográfica, sino de la forma como canalizan sus energías y conocimientos para intervenir
en el ecosistema, es decir de su organización socio-territorial.
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-
En Oruro sabemos de las características individuales de los campesinos:
son agricultores y ganaderos, también comerciantes, carpinteros, albañiles, pescadores, artesanos
(textiles, cerámica), a veces choferes, mineros, músicos; es decir que, en su mayoría, no son
"especialistas" (mano de obra especializada") pero sí "generalistas" (con un conjunto de
habilidades en todos los campos de acción) que saben de cada una de las actividades de la vida
rural;
asimismo constatamos que ocupan gran parte de su tiempo anual en actividades sociales
(festivas), que nuestra sociedad moderna califica como "improductivas", mientras falta gente en las
estaciones de mayor trabajo (preparación no mecanizada del suelo, cosecha...) o para obras de
construcción (o refacción) de infraestructuras.
Vemos igualmente que existen formas organizativas propias (como las jilakaturas, los
intercambios de trabajo en ayni, los intercambios de productos entre familias y zonas...) pero
conocemos poco de sus mecanismos y de su vigencia ya que las formas organizativas modernas las
van desplazando. Por ejemplo, los jilakatas parecen haber quedado limitados a la recaudación
territorial.
A nivel del departamento, los factores del paisaje agropecuario permiten distinguir,
tradicionalmente, cuatro regiones principales:
- Turco-Cosapa
Esta región se extiende de norte a sur en todo el oeste del Departamento. Por sus condiciones
de temperatura y precipitación, la vegetación es xerófita, caracterizada como matorral
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desértico con praderas de secano tipo arbusta-pajonal. Su principal actividad es la ganaderia
(llamas y alpacas), con una actividad agrícola muy reducida (papa amarga).
Toledo-El Choro
Separada de la anterior por la serranía de Sancare, esta región se extiende por la hoya del río
Desaguadero. Es una planicie con napa superficial alta de agua en la cual, a pesar de su
salinidad y baja fertilidad, se desarrollan actividades pecuarias (ovinos sobre todo) y agrícolas
(papa, cebada, avena).
Salinas de Garci Mendoza
Por las condiciones de salinidad, temperatura y humedad, en esta región se ha generalizado el
cultivo de la quinua, por ser de mayor rentabilidad económica. Sin embargo, espacialmente, la
ganadería de llamas y ovinos cubre la mayor extensión de dicha región.
Piemontano oriental
Al pie de la Cordillera Oriental del Altiplano, de norte a sur, al este del Departamento, existe
una región que por sus condiciones climáticas favorece una producción diversificada;
tradicionalmente dedicada a la agricultura de cultivos andinos (papa, quinua, papalisa, oca,
isaño, cebada, etc.), se añadió el cultivo de hortalizas y la ganadería de vacunos para la
producción lechera.
En los Andes en general existen muchas diferencias organizativas según pervivan distintas (y/o
localizadas) modalidades de organización precolombina, se hayan adoptado las modernas, o ambas
estén ahora combinadas en una convivencia más o menos armoniosa.
La organización tradicional andina está basada en el grupo socio-étnico (cuya base fue el ayllu)
y en un territorio determinado (directo, es decir el trabajado por el propio grupo, e indirecto, es decir a
través de un sistema de intercambios estables de productos, trabajo, matrimonios, etc...). Esta
organización planifica y administra (es decir que "gestiona") las relaciones sociales, el manejo de los
recursos naturales y el aprovechamiento de la fuerza de trabajo humano.
Las distorsiones o combinaciones del sistema andino se dan con las formas heredadas de la
hacienda colonial o republicana (patrones, asalariados, feudatarios...), diversas modalidades del
cooperativismo y asociativismo (agrupación de voluntarios para un fin determinado: función productiva,
financiera u otras), fórmulas sui generis como el sindicato agrario boliviano, etc...
El mayor problema para una combinación armoniosa (o una simple tolerancia) entre las formas
socio-espaciales andinas y las nuevas modalidades es que estas últimas se caracterizan por su
dispersión- especialización "funcional" (frente a la vocación integral e integradora de la organización
andina) y por la "pertenencia voluntaria" (frente a una "pertenencia" andina que se parece a las
"nacionalidades" modernas).
El balance global de los Andes es el retroceso de las organizaciones socio-espaciales, desde el
nivel de la familia (desarticulada en muchas partes por los sistemas mercantiles de valoración del
trabajo humano según el sexo y la edad y por la multiplicación de migraciones exclusivamente
monetarias), el ayllu o comunidad, la etnia y por supuesto las organizaciones inter-étnicas.
Este retroceso es apenas parcialmente compensado por la supervivencia de formas andinas con
el ayni, la minka, y por la dispersión de organizaciones modernas.
20. ¿Cuáles son las características y la situación de la cultura?
La forma de intervención del hombre en el ecosistema depende mucho de lo que cree, lo que
busca, las estrategias que emplea para lograrlo, todo lo cual se expresa en su cultura.
En Oruro constatamos que existen muchas diferencias según el grado de "modernización" del
campesino.
Los más "tradicionales" no dan tanta importancia a los bienes de consumo y se preocupan
prioritariamente de tratar que prosiga la vida, que se reproduzca y continúe su grupo social, a través de
la familia y también de la organización mayor (comunidad-ayllu).
Para ello prefieren asegurar sus actividades de subsistencia (agricultura, ganadería,
intercambios con otras familias y grupos), antes que buscar una eventual acumulación rápida a través
del mercado.
La ideología "moderna" tiene sin embargo una influencia creciente que va transformando las
áreas cercanas a los centros poblados y mineros donde el "campesino" adopta más bien una
mentalidad de "´productor" para el mercado.
En los Andes en general existe el mismo contraste, confrontación o combinación entre la
"cultura andina" y la "cultura moderna", entre la "racionalidad andina" y la "racionalidad moderna".
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Subsisten con mayor o menor fuerza elementos del pensamiento andino ancestral:
El hombre no vale como individuo en busca de su "realización personal", sino como miembro del
grupo social; la misma comunidad-ayllu tiene preeminencia sobre las familias porque ningún
individuo o familia puede ni debe tratar de subsistir y reproducirse fuera del grupo.
A su vez el hombre pertenece a un todo mayor que es la tierra; no es el dueño de la tierra, más
bien forma parte de ella, la pachamama, al igual que la flora, la fauna, el suelo, el agua, los
fenómenos climáticos. Su acción dentro de la naturaleza debe ser en beneficio mutuo (Grillo 1987,
p.99). Para el hombre andino, la naturaleza es un ser vivo y altamente sensible, al que se concibe
como un animal (Kusch 1962).
Si el hombre no es el dueño de la tierra, de la naturaleza, tampoco puede apropiarse de ellas sino
que puede y debe usufructuarlas, dentro de la socialización del grupo; el grupo es el que
administra los recursos naturales, el trabajo, los productos, su distribución, su consumo, en
función de las necesidades de usufructo de sus miembros y del conjunto (Grillo 1987, p.101).
Paralelamente se conservan, en la medida de lo posible, ciertas estrategias económicas
precolombinas:
• Se prefiere disminuir los riesgos y asegurar una producción básica antes que correr la aventura de
priorizar los excedentes para el mercado.
• Se busca abarcar un máximo de pisos ecológicos y de microclimas para disminuir los riesgos y
tener diversidad de productos necesarios para la autosubsistencia.
• Se priorizan los mecanismos de integración, intercambio y planificación entre zonas para
aprovechar mejor los recursos naturales y humanos y enfrentar los ciclos extremos de la
naturaleza.
Tales estrategias determinan a su vez un sinnúmero de elementos de la vida social y cultural,
tanto en su cotidianeidad (por ejemplo la distribución del trabajo entre los miembros de la familia y del
grupo a lo largo del día o de la campaña agrícola) como en decisiones de mucho mayor alcance (por
ejemplo las alianzas matrimoniales).
Todos estos elementos de la cultura andina se encuentran más o menos tergiversados, según
las zonas, por la presión política y económica de las sociedades "nacionales modernas": propiedad de
la tierra, lógica e intereses de mercado, educación, etc...
21. ¿Cuáles son las características y la situación del acceso y manejo de los recursos
naturales?
En Oruro el acceso a los recursos naturales es de tipo "privado", es decir que cada familia tiene
acceso a determinados recursos en propiedad.
Salvo los chipayas que mantienen un sistema de distribución anual de tierras a cambio de
labores en beneficio de la comunidad, los demás campesinos obtienen sus recursos a través de la
herencia (una parte para los varones, una media parte para las mujeres), el matrimonio, la compra, el
alquiler, el trueque, etc...
Con ello la distribución es desigual, tanto en la cantidad como en la calidad de los recursos, en
su acceso ecológico. Muchas familias ganaderas del Choro, por ejemplo, ya no tienen acceso a tierras
de ladera para su agricultura de subsistencia.
El sistema de acceso a través de la propiedad ha generado inseguridad e inestabilidad en
cuanto a las posibilidades de obtener los recursos necesarios o de conservarlos en el tiempo; ello ha
repercutido fuertemente sobre las formas de manejo de los mismos:
• Cada familia administra los recursos que le pertenecen en propiedad y prácticamente ya no existe
un manejo racional de conjunto. La intervención comunal se hace apenas para el mantenimiento
(y a veces la construcción) de ciertas infraestructuras. Pero parecen ser más las que van siendo
abandonadas por falta de mantenimiento que las que son conservadas, mejoradas o creadas.
• Existen organizaciones dedicadas al aprovechamiento de recursos como el agua (por ejemplo la
Cooperativa de Riego El Choro) pero apenas se dedican a administrar el recurso existente sin
poder controlar y gestionar todo el ciclo del agua desde sus fuentes, pasando por los efectos
contaminantes de la minería, etc...
En los Andes conviven en forma diferenciada las modalidades andinas y modernas de acceso y
manejo.
Son ahora minoritarios los grupos que conservan los sistemas de redistribución familiar de los
recursos. Sea legal o ilegalmente, se extiende la tendencia a convertir el usufructo de un bien comunal
en una posesión y luego una propiedad.
Con o sin el problema de la propiedad, muchos grupos intentan mantener un sistema de manejo
integral de los recursos a través de sus organizaciones, las que determinan, organizan y ejecutan
acciones de control y mejoramiento: por ejemplo, la vigilancia y derivación de las aguas desde sus
fuentes en lagunas de altura, o la regulación de las rotaciones de cultivos (laymes y otros...).
Relativamente pocos son los grupos que todavía emprenden acciones de acondicionamiento de
la naturaleza a fin de aumentar sus beneficios para sus miembros (infraestructuras de modificacióncreación de micro-climas, mejoramiento genético, etc...). La mayoría de acciones de este tipo son en
este momento las obras relacionadas al agua (riego, drenaje...).
22. ¿Qué es la "racionalidad moderna"?
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La sociedad "moderna", "nacional", influye fuertemente sobre el paisaje agropecuario:
a través de la intervención del capital y el mercado,
a través de la acción de sus estructuras organizativas y la promoción de nuevas formas de
organización,
a través de la introducción y el impacto de su tecnología.
Estos distintos instrumentos de presión (hay otros más) tienen en común una "racionalidad
moderna", es decir una lógica y unos objetivos específicos que están bastante alejados (cuando no
son absolutamente antagónicos) de la racionalidad ancestral andina:
• Se priorizan las cifras globales de la economía nacional y de su inserción en el mercado mundial
(las "cuentas nacionales" de los economistas) por encima de la satisfacción de necesidades de la
población, especialmente la campesina.
• Se considera a la naturaleza como un simple instrumento, un objeto insensible al servicio del
hombre, su dueño.
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Se hace del "progreso", del "desarrollo", de la tecnología "avanzada", una suerte de fin en sí
mismo. Los conocimientos, las habilidades y los productos son valorizados en función de su grado
de "modernidad" y no de "utilidad social", desprestigiando y desacreditando por tanto todo lo
ancestral como algo "primitivo", "arcaico", "atrasado".
Se opta por un "modelo universal" de sociedad, de estilo de vida, tratando de aplicarlo a la
realidad andina, de imponérselo, en lugar de partir de la realidad local cuyos factores específicos
son considerados "frenos al desarrollo".
Se hace del modelo urbano el ideal de vida y organización social y espacial, en función de ciertas
facilidades de servicios y consumo.
Se pone al individuo, su desarrollo, su "éxito" personal, por encima del grupo social, sus
necesidades, su continuidad.
Todos estos elementos tienen gran influencia sobre el paisaje agropecuario por cuanto
determinan los comportamientos y actividades diarias, las posibilidades y modalidades de relación de
cada grupo campesino con el resto de la sociedad, con la "sociedad nacional".
23. ¿Cuáles las características y consecuencias de la lógica económica moderna?
En Oruro la lógica económica moderna se hace muy visible a través de grandes empresas de
capitales externos a la zona, especialmente las minas y la Cervecería Huari, que se insertan en el
paisaje agropecuario, modificándolo:
- contaminación minera,
- crecimiento urbano (27,000 habitantes en Huanuni en 1975),
- atracción de migraciones y desprecio a la agricultura andina,
- creación de estructuras administrativas propias (rol de la Cervecería Huari en la formación de la
nueva provincia de S. Pagador),
- fomento de monoproducciones (ganadería, cebada cervecera...) para abastecer estas empresas,
- etc.
Esa lógica económica penetra a su vez en profundidad en el paisaje agropecuario a través de la
mentalidad mercantil, la racionalidad de mercado. El campesino es incentivado a comprar bienes de
"prestigio" (alimentos, radio...) y a reorientar sus actividades en función del mercado para poder
vender, obtener dinero y adquirir esos bienes (quinua comercial en Salinas en los años 60-70). Ferias
como la de Challapata articulan todo un sistema de rescatismo que desplaza los intercambios e
interrelaciones entre campesinos, entre zonas.
En los Andes en general la lógica económica moderna interviene también a través de grandes
capitales externos y a través de la influencia y los mecanismos del mercado.
Existen casos en que las empresas mineras no se limitaron a controlar las áreas metalíferas sino
que, como la Cerro de Pasco Cooper Corporation en Junín-Perú en los años 20-30, aprovecharon sus
propios efectos contaminantes para acaparar tierras agrícolas y ganaderas y construyeron imperios
agropecuarios destinados al abastecimiento de sus centros laborales, desplazando a los comunarios,
fomentando la mono-producción y recuperando los campesinos expulsados como mano de obra en
sus minas.
Las reformas agrarias de los años 70 en Perú y Ecuador lograron excluir los capitales externos
(Perú) o reducir sus extensiones (Ecuador) pero sin mejorar el paisaje ya que se mantuvo el sistema
de "plantaciones" o "enclaves", a manos de empresas asociativas (Perú) o de haciendas modernas
(Ecuador), mientras el sistema de economía campesina quedaba marginado en las peores tierras.
El mismo sistema mercantil de rescate de productos campesinos puede llegar a estar directa o
indirectamente en manos de estos grandes capitales "nacionales" o "foráneos" (fibras y lanas en el sur
del Perú). Ese sistema siempre actúa en función de las necesidades de alimentos y materias primas
para las ciudades y las industrias, incentivando al campesino a la monoproducción (lecherías,
cervecerías, etc...) o, cuando menos, a la reducción de su potencial de variedades genéticas a fin de
adecuarse a los gustos predominantes o publicitariamente impuestos de los consumidores urbanos.
Entre todos los impactos de la lógica mercantil del capital sobre el paisaje agropecuario, hay uno
que conviene recalcar aquí: fomenta el descuido de los recursos naturales y la ecología.
Se da un proceso común en muchas latitudes:
- el campesino se ve despojado (por el sistema de propiedad) del control-administración ecológica;
- al mismo tiempo se le priva (por el sistema de mercado) de la responsabilidad-posibilidad de
determinar:
+ las especies y variedades a cultivar-criar,
+ las formas de distribución-consumo,
+ el valor de su trabajo y sus productos;
- entonces este hombre andino siente que se le ha quitado la responsabilidad de preservar-adecuar
el paisaje en general y espera que sean los jefes-dueños de tales sistemas (de propiedad y
mercado) quienes asuman dicha responsabilidad.
El Estado cumple en buena parte este papel en los países templados del hemisferio norte de
donde sacamos nuestros "modelos universales" de sociedad (aunque el Estado Inca cumplía mucho
mejor aún dicho papel en los Andes), pero los "modernos" Estados andinos no tienen ni el
conocimiento, ni la capacidad tecnológica, ni el poder para hacerlo.
Nadie se responsabiliza por tanto realmente del cuidado de los recursos naturales y de la
ecología.
24. ¿Cuáles son las características y consecuencias de las formas organizativas modernas?
En Oruro las estructuras organizativas del Estado "moderno" están presentes en el campo a
través de la línea de mando del Ministerio del Interior, con los sub-prefectos provinciales y los
corregidores cantonales, quienes son delegados nombrados por sus autoridades superiores.
Estas mismas estructuras aparecen también a través de policías y soldados, jueces y todo tipo
de funcionarios, quienes a veces residen en la misma zona rural y muchas veces vienen a visitar y
decidir.
Al mismo tiempo se encuentran un sinnúmero de formas organizativas promovidas por la
sociedad "moderna": cooperativas y asociaciones diversas, múltiples comités y clubes incentivados por
los sectores administrativos del Estado o por instituciones privadas, sindicatos agrarios, bases de
partidos políticos, agrupaciones religiosas, etc...
•
•
En conjunto, estas organizaciones tienen un doble impacto:
hacen que las decisiones relativas al paisaje agropecuario orureño sean tomadas mayormente
fuera del mismo;
dividen a la población campesina, dispersando su capacidad organizativa y, por tanto, debilitando
su capacidad de gestión y planificación integrales del paisaje.
El panorama es generalmente el mismo en los Andes. En todas partes se van impulsando
organizaciones especializadas en un solo aspecto de la realidad pero que tratan de corresponder al
tipo de distribución administrativa o académica de la sociedad y del saber "modernos".
A estas organizaciones se les podría caracterizar como "funcionales" (para diferenciarlas de la
organización "socio-espacial" andina): se crean y existen de acuerdo a una "función" a cumplir en un
aspecto determinado de la realidad:
- administrar y hacer producir una "propiedad" (cooperativas, "empresas comunales"...)
- producir y comercializar tal o cual alimento o materia prima (asociaciones de "productores" de...);
- recibir tal o cual servicio ("comité de prestatarios" de un Banco);
- ocuparse de un "problema" determinado ("asociación de padres de familia");
- aplicar localmente la política de un ministerio ("comités de salud");
- ocupar determinado grupo de la población (clubes de "jóvenes", de "madres");
- proporcionar bases a una estructura nacional política y/o gremial ("comité local" de tal o cual
partido, "sindicato agrario"...);
- practicar y expandir una religión;
- etc.
Ciertas organizaciones "funcionales" pueden ser rivales directas de la organización ancestral
andina (gobernadores y tenientes gobernadores en el Perú, corregidores en Bolivia).
- Pueden pretender sustituirla al tratar de "homogeneizar" o "institucionalizar" la organización
campesina (comunidades campesinas reconocidas del Perú, sindicatos agrarios de Bolivia).
- Pueden ser factores de graves divisiones internas por las diferentes maneras de interpretarlas: el
"sindicato agrario" boliviano es visto alternativamente como estructura de representación ante el
Estado por unos, o como expresión político-gremial de las bases (con sus propias opciones
ideológicas, políticas y culturales) por otros.
Fuera de las orientaciones políticas y técnicas de "desarrollo" que las diferencian entre sí, casi
todas estas organizaciones tienen en común:
• La "funcionalidad" ya mencionada, que impide una gestión integral del paisaje agropecuario, por
más "coordinaciones" que se intenten o reclamen.
• La forma de "pertenencia", que ha de ser "libre", "voluntaria", respetando los principios
"universales" de la democracia "moderna"; con lo cual se dividen las comunidades o grupos
campesinos entre "adeptos" o "modernos" por un lado, y "reacios" o "tradicionalistas" por el otro,
frustrando otra vez una gestión integral del paisaje agropecuario. Eso no sucedía con la
organización socio-espacial andina (familia, ayllu, etnia...) porque en ese caso la pertenencia se
adquiría por "nacimiento" (al igual que la "nacionalidad" moderna) y se conservaba al acatar y
cumplir las normas comunes.
Con la presencia de las organizaciones modernas se multiplican en los Andes los conflictos
entre ellas mismas y entre ellas y las organizaciones ancestrales, por cuestiones de preeminencia,
subordinación, coherencia de objetivos y prácticas, etc...
Existen sin embargo, gracias a la creatividad andina, muchos casos de interrelaciones bastante
armoniosas (Araujo 1987).
25. ¿Cuáles son las características y consecuencias de la tecnología moderna?
En Oruro la tecnología moderna ha sido introducida esencialmente en las actividades
agropecuarias orientadas al mercado (quinua, cebada cervecera, ovinos, camélidos) de las zonas
"especializadas" por sus "ventajas comparativas". Su influencia es sin embargo mucho más extendida
por el "prestigio social" que parece otorgar a sus usuarios y por disminuir la cantidad de trabajo
humano en momentos en que la sociedad rural local está en proceso de desorganización, lo cual
dificulta el acceso del campesino a un apoyo oportuno de mano de obra adicional.
Los principales elementos de la tecnología moderna agrícola están relacionados a las labores
culturales del suelo (mecanización), los cultivos mismos (semillas "mejoradas", agroquímicos...) y a la
transformación de productos (proyecto de planta procesadora de quinua).
Para la ganadería, se trata sobre todo de la importación de "razas mejoradas", de los
antibióticos, las hormonas, los suplementos vitamínicos y las vacunas, así como la introducción de
ganado lechero, gallinas ponedoras, conejos angora, chinchilla...
Si bien los principios que sustentan algunas de estas tecnologías pueden ser válidos (planta de
quinua por ejemplo), existen problemas generales de dependencia y de inadecuación a la realidad
ecológica, social y económica orureña que han llevado varias de estas tecnologías a modificar
negativamente el paisaje.
En los Andes, suele repetirse el mismo esquema global, con numerosos "paquetes
tecnológicos" ensamblados en las estaciones experimentales y las universidades a base de elementos
(ligeramente "adaptados") provenientes de las grandes transnacionales o de los centros
internacionales controlados por estas mismas transnacionales.
En cuanto a la mecanización, la realidad andina y especialmente su topografía han sido un freno
mayor a su introducción. En algunas zonas logró un real mejoramiento de la producción, pero con
muchos problemas aún sin solución en cuanto a costos, mantenimiento, precios del producto final, y
también en cuanto a dependencia del campesino ante el "trabajador especializado" (tractorista por
ejemplo) más preocupado por cubrir una superficie mayor que por hacer una labor de calidad (caso de
Salinas y el tractoreo de sus pampas).
Los agroquímicos (fertilizantes, plaguicidas, herbicidas...) han tenido mayor difusión, siendo
incorporados en muchos cultivos nativos andinos. Pero, por ser "paquetes" sin mayor comprensión ni
adecuación, estos agroquímicos han causado muchos daños ecológicos (Salinas), económicos
(campesinos endeudados) y culturales (olvido-desprecio de las prácticas ancestrales).
Las semillas "mejoradas" han sido más dañinas aún por cuanto han sustituido a innumerables
variedades nativas ahora desaparecidas o conservadas en los bancos de germoplasma directa o
indirectamente controlados por las transnacionales de la agroquímica.
(Eso es aún más grave en la medida que, en términos de mercado mundial, el principal recurso
andino es su variedad genética, su carácter de verdadera "reserva genética vegetal" para el planeta, y
los países andinos están perdiendo aceleradamente el control de ese recurso y entregándolo, a través
de todas sus investigaciones financiadas del exterior, a unas pocas transnacionales...)
La tecnología ganadera ha aumentado los costos de manejo del rebaño familiar o familiarcomercial del campesino, sin responder a necesidades prioritarias del manejo ganadero en la
economía campesina.
Más bien ya se está asistiendo a la progresiva instauración de una dependencia tecnológica del
exterior en el manejo del propio ganado nativo de los Andes, "mejorado" por las manipulaciones
genéticas hechas en otras latitudes. El caso extremo es quizás el de la chinchilla, ahora convertida en
"industria de ensamblaje" totalmente controlada por las empresas peleteras del hemisferio norte.
Las tecnologías "modernas" no son malas en sí pero han tenido impactos generalmente
negativos:
• Porque son "vendidas" en forma de "paquetes" supuestamente perfectos e intocables, y en todo
caso mal comprendidos, en lugar de ser cuidadosamente empleadas como complementos para
reforzar insuficientes recursos tecnológicos andinos. Con ello el campesino se vuelve
progresivamente un simple "ensamblador" de productos porque sus mayores costos están en la
compra de insumos.
• Porque es "importada" antes que "moderna". La inmensa mayoría de los centros de investigación
son financiados del exterior y su personal formado en el extranjero, de tal suerte que sus trabajos
se orientan más a adaptar tecnologías de las transnacionales que a crear nuevas tecnologías
•
andinas a base de la realidad, la experiencia, los conocimientos y las necesidades regionales,
combinándolos con los aportes de la ciencia moderna.
Porque, por su dependencia de las transnacionales, suelen ser antagónicas de la "tecnología
social" andina, es decir que descuidan el factor humano cuando las tecnologías andinas están
basadas en el aprovechamiento máximo de las capacidades y energías humanas.
26. ¿Cómo intervienen todos estos factores en el paisaje?
A diferencia de los paisajes que sirvieron de base y referencia para la elaboración de la mayoría
de la "ciencia agronómica moderna" (y que se caracterizan por una cierta estabilidad y temple de sus
factores naturales, permitiendo mayor elasticidad en las prácticas humanas), el paisaje agropecuario
andino está condicionado por el rigor extremo de sus factores físico-naturales.
•
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Morlon (1982) caracteriza los Andes Centrales como una «región:
difícil, debido a la topografía accidentada y los climas extremos;
insegura: en cuanto a la producción, por los riesgos climáticos: sequías, inundaciones;
frágil: donde cualquier empleo inadecuado puede provocar catástrofes repentinas y brutales,
como los derrumbes, o paulatinas y lentas, como la erosión o la salinización de los suelos;
extremadamente variada, es decir un verdadero "mosaico ecológicos (Dollfus, 1978) que reúne,
a una distancia muchos más corta que en cualquier otra parte del mundo, medios ecológicos
diferentes con producciones diversas gracias a la combinación de un gradiente general de
humedad (de las selvas húmedas del noreste a los desiertos del sureste) con el gradiente de las
temperaturas en función de la altura, y una inmensa variedad de situaciones topográficas y de
suelos.»
Dentro de este contexto, cada factor puede ser alternadamente positivo o negativo, según las
características de los demás factores.
Así, determinados niveles de humedad del suelo o de densidad demográfica pueden, por
ejemplo, ser positivos en un espacio y negativos en otro. De la misma manera, las bajas temperaturas
nocturnas disminuyen la evaporación y son positivas, pero, al acentuarse el frío y aparecer las heladas,
el efecto es negativo para cultivos en pie y positivo para la transformación de la papa en chuño.
Al mismo tiempo, cualquier factor negativo tiende a reforzar el potencial negativo de los otros,
por lo cual su corrección exige una acción sobre un conjunto de factores y no solamente sobre el
causante original.
De esta manera, lo que caracteriza la forma de intervención de ese conjunto de factores en el
paisaje agropecuario es la profunda interacción entre ellos, la interrelación de todos como un conjunto,
como un "sistema".
27. ¿Cómo inter-actúan entre sí los factores físico-naturales?
No vamos a retomar aquí todas aquellas interrelaciones que supuestamente son la base de
cualquier formación profesional agropecuaria. Simplemente señalaremos algunos ejemplos de las
peculiaridades que se dan en zonas de altura como los Andes.
Ni la temperatura promedio, ni la radiación solar promedio tienen mucho sentido en los Andes,
sino la suma de todas las temperaturas y de toda la radiación, en función de la topografía, el color y la
composición del suelo, la humedad, la vegetación (Morlon, Nº49).
La temperatura del aire a más de un metro del suelo (tal como se mide normalmente con las
instalaciones meteorológicas clásicas) tiene menor significación para las plantas que la temperatura
del suelo mismo y a ras del suelo:
«En las alturas la fuente principal de energía termal necesaria para el desarrollo de las plantas se
encuentra en el suelo, y no en el aire como en las tierras bajas.» (Earls 1986)
En zonas bajas, las plantas resisten mejor las heladas cuando contienen menos agua, en el
Altiplano sucede lo contrario (Morlon Nº49).
28. ¿Cómo inter-actúan entre sí los factores humanos?
Tanto los factores andinos como los modernos tienen su propia lógica de interrelación, su
racionalidad, con una diferencia importante: mientras la sociedad andina, sojuzgada y despreciada, va
perdiendo progresivamente esa racionalidad, transformándose para sobrevivir a las presiones de la
sociedad moderna, esta última sigue desarrollando su propia racionalidad, aprovechando y cambiando
de manera estrictamente utilitaria ciertos aportes de la cultura andina.
El paisaje agropecuario actual enseña y está determinado por esa interrelación, por sus
desigualdades, por ciertos beneficios de la misma.
Veíamos antes como el sistema de propiedad y de mercado desligaron al campesino andino de
la responsabilidad de gestión del conjunto de los recursos naturales.
Podemos encontrar otra grave fuente de contradicción y de desestructuración del paisaje actual
en las respectivas ideologías relativas al trabajo y a la tierra.
La sociedad andina enaltece el trabajo y considera al hombre como parte de un todo mayor, la
pachamama. El mito fundador incaico de Manco Cápac y Mama Ocllo valoriza el trabajo de la tierra
para el hombre y el hilado y tejido para la mujer. En el siglo XVII, Bernabé Cobo escribía:
«Era tanta la mencionada afición {por el trabajo de la tierra} que aún los que practicaban otros
oficios como plateros y pintores no eran nunca persuadidos para interrumpir el trabajo como
artesanos, para acudir al de las sementeras, sino que, por el contrario, llegado el tiempo dejan
de mano su ocupación para dedicarse por entero al del cultivo.» (citado por Morlon 1982)
Al contrario , el mito fundador de la cultura moderna, el de Adán y Eva, maldice el trabajo
manual cuando Dios castiga a la primera pareja obligándola a "ganarse el pan con el sudor de su
frente" y a sufrir para sacar su subsistencia del suelo. El hombre moderno considera inferior al
campesino que trabaja la tierra con sus manos, le invita a ser "desarrollado", le ofrece el ideal del
hombre de letras o leyes, con sus títulos y su trabajo (respetado) de "cuello y corbata".
La contradicción llega a tal punto que, cuando se trata de cuidar, mejorar la tierra con trabajos
comunitarios, el agente de la sociedad moderna ofrece remuneraciones, alimentos y otros bienes
donados, pensando (y también logrando progresivamente) que sólo por "interés" puede el andino
hacer ahora lo que antes hizo por convicción, casi por culto.
El paisaje agropecuario está modelado por todas esas interrelaciones, pero pocas veces son
armoniosas; se dan en términos de luchas permanentes en las cuales la sociedad moderna
complementa su dominio político y económico con la acción de sus escuelas y de sus cursillos para
"promotores" y "líderes" a fin de arrancar las nuevas generaciones de las garras de la "ignorancia"
andina.
En ese contexto desigual, el hombre andino tampoco se queda pasivo. Trata de combinar
elementos de cada sociedad. Sabe por ejemplo distribuir su producción entre su autoconsumo, sus
intercambios recíprocos y el mercado, y cuando la inflación y la crisis se lo dictan, se retira del
mercado y vuelve a fortalecer el trueque, según sus conveniencias.
Intenta también aprovechar sus relaciones con los migrantes a la ciudad para salir de su
amordazamiento político y administrativo, para penetrar la economía "moderna" con los tentáculos de
su propio sistema que, en la ciudad, se ha dado en llamar "economía informal".
29. ¿Cómo inter-actúan los factores naturales y los factores humanos?
Las zonas templadas del hemisferio norte, que son generalmente la principal referencia
agropecuaria de los técnicos y planificadores, tienen condiciones naturales muy propicias que permiten
mucha flexibilidad en las relaciones entre el hombre y la naturaleza. En ausencia del hombre, la
naturaleza tiende allí a recobrar una vegetación y fauna abundantes. A su vez, el hombre ha podido
históricamente, en una misma zona, ser un pequeño productor de autosubsistencia relativamente
cómoda e independiente, o establecer grandes feudos de trabajo servil, o forjar pequeñas propiedades
de producción mercantil diversificada, o transformarlas en feudos medianos o grandes de
especialización ultramecanizada.
«Un factor básico en la capacidad de controlar las tierras era el hecho de que, en los Andes, las
tierras sin pobladores no tenían valor, eran estructuralmente inexistentes. La tierra y la gente
que la trabajaba sobre la base de la reciprocidad formaban una sola unidad, que las ciencias
sociales pueden separar con fines analíticos, pero que nosotros debemos volver a unir si
deseamos comprenderlo según el criterio andino.» (Murra 1964, citado por Morlon 1982).
Las condiciones extremas de los Andes llevan a una interrelación diferente entre hombre y
naturaleza, a una menor flexibilidad y a un rigor mucho mayor. De la misma manera que la tierra sin el
hombre carece de valor, ésta condiciona a su vez las formas de vida, de producción, de consumo, de
organización social del hombre.
La ecología andina no determina solamente "potenciales productivos" sino también
tecnologías y organización social.
A tal punto que, en los Andes quizás más que en cualquier otra parte del planeta, la
organización social no es un simple complemento de las tecnologías agropecuarias, es parte de ellas,
es la "parte social" de la tecnología andina. Hasta se podría hablar de la "tecnología social" dentro de
la tecnología andina.
Por ello, describir las interacciones entre hombres y naturaleza en los Andes requiere más que
unos pocos párrafos: habremos de retomarlo en los dos siguientes capítulos de esta Guía.
Capítulo 3
¿CUALES SON LAS PRACTICAS ANDINAS
ACTUALES?
Estructura
•
•
•
•
•
•
•
•
•
relativas al clima
relativas al suelo y al relieve
relativas al agua
relativas a la selección de plantas y animales
relativas a los cultivos
relativas al ganado
relativas a la combinación agricultura-ganadería
relativas al uso de productos agropecuarios
relativas a la fuerza de trabajo
Indice de preguntas
30.
31.
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33.
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48.
49.
50.
¿Dónde encontramos la información sobre estas prácticas?
¿Cómo ordenar estas prácticas?
¿Cuáles son las prácticas relativas al clima?
¿Cuáles son las prácticas para prever el clima?
¿Cuáles son las prácticas para adecuarse a las previsiones del clima?
¿Cuáles son las prácticas para manejar los posibles extremos del clima?
¿Cuáles son las prácticas para contrarrestar momentáneamente los peligros de fenómenos
atmosféricos extremos?
¿Cuáles son las prácticas relativas al suelo y al relieve?
¿Cuáles son las prácticas para el acceso a la tierra?
¿Cuáles son las prácticas de clasificación y selección de los suelos para su uso?
¿Cuáles son las prácticas para modificar el relieve del terreno?
¿Cuáles son las prácticas para la preparación del suelo?
¿Cuáles son las prácticas de abonamiento y fertilizacion del suelo?
¿Cuáles son las prácticas de elaboración de fertilizantes orgánicos?
¿Cuáles son las prácticas para el reparto del agua de riego?
¿Cuáles son las prácticas para manejar la escasez de agua?
¿Cuáles son las prácticas para aprovechar la abundancia de agua?
¿Cuáles son las prácticas para manejar la salinidad?
¿Cuáles son las prácticas de riego?
¿Cuáles son las prácticas de aprovechamiento de las especies vegetales silvestres?
¿Cuáles son las practicas de selección y mejoramiento de especies vegetales?
51.
52.
53.
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59.
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63.
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65.
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68.
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73.
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77.
78.
79.
80.
81.
82.
¿Cuáles son las prácticas de aprovechamiento de animales silvestres?
¿Cuáles son las prácticas de selección y mejoramiento de animales domésticos nativos?
¿Cuáles son las prácticas de selección y mejoramiento de animales domésticos
introducidos?
¿Cuáles son las prácticas de distribución de los cultivos en el espacio y en el tiempo?
¿Cuáles son las prácticas de siembra?
¿Cuáles son las prácticas de cultivo?
¿Cuáles son las prácticas de control de plagas y enfermedades?
¿Cuáles son las prácticas de cosecha?
¿Cuáles son las prácticas de manejo del ganado?
¿Cuáles son los criterios para definir la composición del rebaño?
¿Cuáles son las prácticas de alimentación del ganado?
¿Cuáles son las prácticas para la reproducción del ganado?
¿Cuales son las prácticas el cuidado de las crías?
¿Cuales son las prácticas para cuidar lasalud de los animales?
¿Cuáles son las prácticas de esquila?
¿Cuáles son las prácticas de ordeño?
¿Cuáles son las prácticas de saca?
¿Cuáles son las prácticas en cuanto a la relación entre la agricultura y la ganadería?
¿Cuáles son las prácticas de utilización del estiércol para abonar cultivos?
¿Cuáles son las prácticas de selección de los productos agropecuarios según sus usos?
¿Cuáles son las prácticas de consumo de productos agropecuarios por las familias
campesinas?
¿Cuáles son las prácticas de trueque?
¿Cuáles son las prácticas de comercialización?
¿Cuáles son las prácticas de transformación artesanal?
¿Cuáles son las prácticas de conservación y preparación de alimentos?
¿Cuáles son las prácticas de conservación de semilla?
¿Cuáles son las prácticas de almacenamiento?
¿Cuáles son las prácticas comunales de utilización de la fuerza de trabajo?
¿Cuáles son las prácticas familiares de utilización de su fuerza de trabajo?
¿Cuáles son las prácticas para escoger y utilizar herramientas?
¿Cuáles son las prácticas de uso de la tracción animal?
¿Cuáles son las prácticas para el transporte de productos?
30. ¿Dónde encontramos la información sobre estas prácticas?
Cada uno, en el campo, está en contacto diario con estas prácticas del campesino andino
actual. Hemos aprovechado por ello la experiencia y las observaciones del equipo que preparó el
Manual para contar con informaciones sobre las prácticas orureñas. Esa ha sido nuestra primera
fuente.
Pero, como creemos que no basta con lo que existe en Oruro o con lo que somos capaces de
"ver" en Oruro (porque debe existir mucho más), hemos completado con otras tres fuentes principales:
• el volumen "Altiplano" de "Nuestros conocimientos", libro hecho con las descripciones
preparadas por 51 familias de 5 comunidades del altiplano, redactado por John Hatch y editado en
1983 por el MACA, AID y Rural Development Services (RDS);
• la tesis "La agropecuaria tradicional en la provincia de Chumbivilcas-Cusco", de Luis Beltrán
Peña Bellido en 1975 en la Universidad San Antonio Abad de Cusco, editada por el IICA;
• la colección de los 20 primeros números de la revista "Minka" que el "Grupo Asociado TALPUY"
edita en Huancayo-Perú desde 1980 y que se dedica a la ciencia y tecnología campesinas a lo
largo del Perú y especialmente en el valle del Mantaro (sierra central).
Hemos priorizado estos tres materiales por su valor y porque existen en la biblioteca del PACOruro. De esta manera se puede siempre volver a consultar las fuentes.
También hemos aprovechado elementos de otros materiales existentes en la biblioteca del PACOruro.
Para completar y mejorar la información que está aquí, seguimos necesitando las dos mismas
clases de fuentes: la realidad local y las investigaciones sobre zonas andinas.
En cuanto a la primera, se trata de desarrollar la capacidad de observación: ¡cuántas veces
pasamos delante de un camellón, de una forma especial de disposición de los surcos, de un tipo
diferente de asociación de cultivos, de una forma organizativa sui generis... y no nos damos cuenta!
Con los elementos de este Manual y lo observado en la realidad, se acrecientan también las
posibilidades de comunicarnos con el campesino, de entender lo que quiere decir cuando lo
escuchamos, de profundizar el tema con él y de debatir.
31. ¿Cómo ordenar estas prácticas?
Todo ordenamiento de las prácticas campesinas tiende a ser arbitrario porque responde a lo que
vemos y entendemos, no necesariamente a la realidad. Pero necesitamos algún tipo de ordenamiento
para ubicarnos, para facilitarnos el estudio inicial.
Lo normal, de acuerdo a nuestra tradición profesional común, hubiese sido dividir estas prácticas
por "especialidades" nuestras. Hubiese sido más fácil, tanto para redactar como para leer: cada uno
hubiera podido buscar cómodamente lo relativo a su "especialización". Pero con ello hubiéramos
reforzado lo que venimos criticando tanto: la tendencia a encerrarnos en la pequeña parte de la
realidad campesina que nos interesa "profesionalmente", con lo cual hubiéramos acentuado aún más
el divorcio entre campesinos "generalistas" y técnicos aspirantes a "especialistas".
Para mejorar nuestra relación con los campesinos, quizás hubiese sido preferible ordenar las
prácticas de acuerdo a los "tiempos" campesinos, viendo sucesivamente
- las prácticas relacionadas con el largo plazo de la reproducción campesina,
- las prácticas del ciclo anual campesino (es decir el ciclo agro-pecuario, no el calendario oficial),
- y finalmente las prácticas del ciclo diario del trabajo campesino.
No hemos tenido tiempo suficiente para poder tratar de estructurar este ordenamiento. Ojalá lo
podamos hacer para otra versión de esta Guía.
Entonces hemos partido de una propuesta de Julio Valladolid en 1986 (reproducida por Grillo
1987). Hemos intentado introducir algunas modificaciones de acuerdo al propósito de esta Guía y
hemos llegado al siguiente ordenamiento:
- clima,
- suelo y relieve,
- agua,
- selección de plantas y animales,
- cultivos,
- ganado,
- combinación agricultura-ganadería,
- uso de productos agropecuarios,
- fuerza de trabajo.
En este capítulo 3 de la Guía, no entraremos a describir los detalles técnicos de cada práctica.
Señalaremos cuáles son. Más bien, estas prácticas deberían ser profundizadas en los manuales
"técnicos" o "específicos" que han de completar el presente Manual General.
32.¿Cuáles son las prácticas relativas al clima?
•
•
•
•
Las prácticas andinas actuales relativas al clima quizás puedan distribuirse en cuatro grupos:
las que están destinadas a prever el clima, tanto sus ciclos anuales (buen año, mal año: lluvioso,
seco...), como los fenómenos más puntuales, más momentáneos (lluvias, heladas, granizadas...);
las que buscan manejar los posibles extremos del clima previsto: distribución de parcelas y
cultivos, rotaciones y asociaciones de cultivos, intercambios entre zonas...;
las que se adecúan a las previsiones sobre precipitaciones lluviosas del año: selección de
parcelas a cultivar, formas de labranza, selección de especies, compra o saca de animales...;
las que intentan contrarrestar, en la medida de lo posible, los fenómenos momentáneos como la
helada, la granizada...
Como podremos ver, muchas prácticas que vamos a señalar aquí se volverán a encontrar en
otras partes de este capítulo: son muy pocas las que tengan un solo propósito; generalmente cada
práctica campesina responde a múltiples factores, a los que hay que tomar en cuenta para
entenderlas.
33. ¿Cuáles son las prácticas para prever el clima?
Vemos que en Oruro, para prever el clima, el tiempo, los campesinos suelen usar tres tipos de
indicadores:
- astronómicos,
- atmosféricos,
- biológicos (plantas y animales).
•
•
•
Los indicadores astronómicos son usados para:
prever el potencial del año agrícola y ganadero en su conjunto;
prever el clima de uno o dos meses a venir;
conocer los días más propicios para determinadas actividades.
-
Lo que se observa en estos casos son:
las estrellas y constelaciones, su posición y brillo en determinadas fechas;
la luna, su color, su posición, su inclinación...
Entre las estrellas y constelaciones más importantes están Venus, las Pleyades (koto, qoto,
cabritillas, luecro del alba...) en junio, Orión (Tres Marías, arado...) en agosto.
Beltrán Peña (Nº48, p.47) señala la importancia del halo alrededor de la luna o del sol.
En "Nuestros conocimientos" (p.63), se indica el rol de la Vía Láctea (o jawira) y de la Cruz del
Sur, su posición, sus fechas de aparición y desaparición.
"Minka" Nº15 insiste también sobre las Pleyades, su posición, su brillo.
-
Los indicadores atmosféricos son esencialmente:
los vientos,
las nubes,
la neblina,
las lluvias,
las heladas.
-
Para ello existen dos tipos de observaciones:
las de fechas fijas (como fines de junio o primeros días de agosto) que sirven para predecir el año,
y las cotidianas que ayudan a saber lo que sucederá en las próximas horas, días o semanas.
Para los vientos, se trata de su presencia o ausencia en ciertas fechas, de su dirección, de su
aire más frío o más caliente.
En cuanto a las nubes, importan su color, su forma, su dirección (en relación al viento) para
poder anunciar heladas, granizadas, lluvias o escampos. Beltrán Peña (Nº48,p.43) señala el rol del
"arariwa" o guardián de sementeras en la observación de estos fenómenos.
"Nuestros conocimientos" (p.65) indica que los campesinos observan también, en ciertas
festividades, el tipo de neblina y los lugares donde se concentra. Habla también del rol de las heladas
de agosto.
La presencia o ausencia de lluvias en ciertas fechas del año significan lluvias o sequía en
determinadas temporadas.
Las plantas son también indicadores importantes. En casi todas partes se estudia la floración de
ciertos cactus en sus tres etapas para prever la calidad de los tres tipos de siembra.
Otro método es la presencia, abundancia y estado de desarrollo de determinadas plantas en las
alturas, como el astragalus.
Beltrán Peña (Nº48,p.46) habla de la presencia o ausencia de algas en los ríos. Minka menciona
lo mismo.
En "Nuestros conocimientos" (p.67) se señala el color de las hojas de los cultivos de la primera
siembra.
Tales indicadores son en realidad innumerables.
Los animales cumplen igualmente su rol de indicadores. En Oruro se conoce la importancia del
patillo silvestre umaphucu y del nivel en que construye su nido para saber si las lluvias serán
abundantes o escasas. Lo mismo con los nidos del leque leque, sus huevos y la coloración de estos.
También con las heces fecales del zorro en agosto.
"Nuestros conocimientos" (pp. 63 y 66) menciona la fecha, el lugar y el tono del aullido del zorro;
la fecha del llanto del ave pucu pucu; el lugar donde se posan las "nubes" de moscas chuñosillpi en
febrero.
Beltrán Peña (Nº48,p.44) se ocupa del color de la piel del sapo, la altura en que vuelan las
golondrinas, el vuelo de las hormigas en época de lluvias, el grito de varios animales y el retozar de las
crías del ganado.
"Minka" Nº15 (p.6) completa con el salto de las truchas en el río y con las arañas que se
descuelgan del techo.
Existen muchas otras maneras de prever el tiempo, sea a través de la lectura de las hojas de
coca o la interpretación de los sueños("Nuestros conocimientos", p.62) o a través de sistemas como las
"despensas" de Chumbivilcas (Beltrán Peña Nº48, p.48) que permiten determinar las especies a
sembrar y recuerdan los estudios de John Earls sobre Moray en Cusco.
Para toda la cuestión de previsión del clima, son básicas las recopilaciones de Santiago Erik
Antúnez de Mayolo.
Una cuestión fundamental son las diferencias de interpretaciones de todos estos datos. Un buen
ejemplo es la observación atmosférica de los primeros días de agosto que se hace para prever cuál de
las tres siembras ha de ser priorizada. En algunas zonas se recurre a un solo día, en otras a los tres
primeros días, en otras a los seis primeros, en otras a los nueve primeros, en otras a los doce primeros
días.
Estas variaciones no son arbitrarias. Juan San Martin observó que deben responder a la
especificidad de los microclimas locales, es decir a la ubicación (más cerca de la seca vertiente
occidental de los Andes o de la húmeda vertiente oriental, o bien del lago Titicaca), a la topografía, a la
altura. Así los lugares muy cerrados y abrigados se guiarían por un día, los semi-cerrados por tres
días, los semi-abiertos por seis, los abiertos por nueve y los muy abiertos y bajos por doce.
De todas maneras, esta práctica (de tipo probabilístico) en la predicción del clima, es altamente
válida. Lo importante es que los campesinos observan el conjunto de fenómenos a la vez y definen su
pronóstico a base de las correlaciones e interrelaciones que se dan entre todos. Para ello intercambian
sus observaciones y comentan en los caminos, reuniones familiares, ferias. Es decir que no bastan
unas cuantas observaciones aisladas. Esto no siempre es entendido por los técnicos, quienes
pretenden realizar "verificaciones científicas" de tal o cual indicador independientemente y llegan
evidentemente a conclusiones erróneas.
34. ¿Cuáles son las prácticas para adecuarse a las previsiones del clima?
En función del clima previsto por los diferentes indicadores, su combinación y su interpretación,
el campesino planifica sus actividades. Puede así determinar:
• si cultiva o no determinadas parcelas (por ejemplo las de secano en laderas);
• qué especies y qué variedades priorizar dentro de los cultivos;
• en qué fechas sembrar y a cuál siembra (temprana, mediana o tardía) dar el mayor peso;
• en qué forma realizar la preparación de la tierra (qué tipo y profundidad de remoción, qué
orientación de los surcos y camellones en función de la pendiente...);
• cómo manejar el rebaño (en caso de sequía, hacer una saca antes que bajen los precios para
quienes se rigen por el mercado; comprar animales o aceptarlos al partir en caso de pastos
abundantes...).
El clima previsto puede también determinar el peso respectivo de la agricultura y la ganadería
dentro de las actividades familiares, las fechas de las migraciones estacionales; su mayor o menor
importancia; la intensidad de las gestiones y contactos para contar con la fuerza de trabajo adicional
que se requiere para ciertas labores...
35. ¿Cuáles son las prácticas para manejar los posibles extremos del clima?
Las prácticas que el campesino realiza para adecuarse al clima previsto se insertan dentro de
otras prácticas, más permanentes, que están destinadas a disminuir los riesgos que presenta el clima
extremadamente difícil de los Andes.
Entre estas prácticas, cuya importancia volveremos a encontrar a menudo, están:
•
•
•
•
•
La distribución de los territorios comunales y de las parcelas familiares entre diferentes pisos
ecológicos y micro-climas. En el altiplano, muchas comunidades conservan asientos y tierras en
los valles o buscan establecer o re-establecer asentamientos en los yungas. En Oruro, ciertas
comunidades que tenían antes sus tierras bajas en zonas de la Costa Pacífica mantienen ahora la
interrelación a través de migraciones estacionales para trabajar y/o cambiar productos en Chile. La
posesión de tierras en determinados pisos y microclimas es a menudo un factor principal en las
alianzas intercomunales, en los matrimonios...
La distribución de los cultivos en las parcelas de estos diferentes pisos y microclimas. La
tendencia predominante es repetir un mismo cultivo en varios microclimas a fin que una de las
parcelas por lo menos tenga buena producción y asegure las necesidades familiares.
Las asociaciones de diferentes especies y variedades en una misma parcela, a fin que por lo
menos una de ellas esté adecuada a las condiciones climáticas que intervendrán y pueda así
desarrollarse. Estas asociaciones varían:
- en cuanto a las especies mezcladas (papa, maíz, frejol, quinua, habas, tarhui, mashua...),
- a la intensidad de la mezcla (una especie principal y otras secundarias, o todas más o menos
parejas),
- en la forma de mezclar (una especie por surco alternadamente, varias especies en el mismo
surco, una especie secundaria en un surco transversal a los surcos de la especie principal...).
Julio Valladolid (1983) detectó en parcelas de una comunidad de Ayacucho que un aparente
monocultivo de papa contenía en realidad hasta 21 especies y variedades diferentes de este
tubérculo.
Las rotaciones de cultivos en cada parcela, a fin que las plantas sean más fuertes y resistentes a
los estragos del clima (y de las plagas). Volveremos a detallar en otro punto la diversidad de
sistemas de rotación.
Los intercambios entre zonas, a fin de conseguir semillas más resistentes y de suplir malas
cosechas. En las estrategias de intercambios, además de buscar relaciones con campesinos que
tengan productos inexistentes en la zona propia, se da importancia a las relaciones con zonas de
producción similar pero de microclimas un tanto diferentes. El intercambio de semillas, además de
sus ventajas en la lucha contra las plagas, sirve para mejorar la resistencia a heladas o sequías
por ejemplo.
Cabe agregar, de acuerdo a Grillo 1987, que el campesino no se limita a "luchar" contra los
extremos climáticos y trata de "aprovechar" al máximo el potencial que significan, por ejemplo, los años
muy lluviosos, con sus inundaciones pero también con su mayor crecimiento vegetal.
En Oruro, y otras partes del Altiplano, la introducción y adopción de una técnica nueva (los
invernaderos o carpas solares) está enriqueciendo el abánico de las prácticas utilizadas para
contrarrestar y aprovechar los efectos negativos y positivos del clima.
En cuanto a la ganadería, en ciertas zonas los campesinos tratan de adecuar las fechas de
empadre y de saca para que las crías nazcan en momentos de mayor abundancia de pastos y para
que los animales de saca no compitan con los otros cuando se acerca la escasez.
36. ¿Cuáles son las prácticas para contrarrestar momentáneamente los peligros de fenómenos
atmosféricos extremos?
Las heladas y las granizadas son dos fenómenos atmosféricos que causan muchos daños a los
cultivos y al ganado. En cuanto a este último, se trata esencialmente de buscarle abrigo. Pero, cuando
los cultivos están en juego, se usan diversas técnicas:
Contra la granizada encontramos:
•
•
•
•
•
el ruido en general: cohetes, dinamita y otros ("Minka" Nº15 señala el jalarles la cola a los perros
para que ladren y aullen);
la producción de calor y humo a través de fuegos de combustión lenta (el problema de esta
práctica es que, si bien se puede lograr alejar las nubes cargadas de granizo, de paso disminuyen
también las posibilidades de lluvia, en cuanto las granizadas suelen venir después de días secos).
Contra la helada tenemos:
el fuego para producir calor y movimiento del aire;
el fuego con mucho humo para que, en las noches de heladas sin viento, este humo no pueda
subir y forme una capa protectora;
el agua, sea a través de un riego preventivo cuando es posible, sea poniendo pequeños
reservorios de agua (latas...) entre las plantas.
Estas son técnicas momentáneas. Existen muchas otras, especialmente contra las heladas, que
consisten en modificaciones permanentes del microclima, transformando el relieve, la humedad del
suelo, la vegetación, estableciendo depósitos permanentes de agua (reservorios, canales alrededor de
los camellones...), etc... Estas técnicas fueron muy desarrolladas en la época precolombina.
Actualmente, se suele usufructuar los microclimas construidos en aquellos tiempos, pero poco se hace
para continuar la obra.
Otra forma eventual de prevenir en algo ciertos fenómenos atmosféricos consiste en acelerar las
labores en curso, multiplicando las horas de trabajo y la cantidad de gente dedicadas a ellas, por
ejemplo cuando la lluvia amenaza durante la cosecha.
37. ¿Cuáles son las prácticas relativas al suelo y al relieve?
Son muchas y muy variadas las prácticas andinas relativas al suelo y al relieve. Como en casi
todos los casos, se han perdido muchas prácticas andinas precolombinas, o bien las bases científicas
que las sustentaban (con lo cual muchas se volvieron parciales, incompletas, en cuanto habían
formado parte de un conjunto planificado). Otras han sido introducidas, correspondiendo por un lado al
bagaje colonial español y por otra parte a los actuales "paquetes tecnológicos" de la "revolución
verde".
-
Hemos intentado clasificar estas prácticas de la siguiente manera:
las relativas a las formas de acceso a la tierra como recurso;
las que permiten clasificar y seleccionar tierras para su uso;
las que buscan modificar la topografía (el relieve) del suelo;
las que tratan de mejorar la estructura y textura del suelo como tal;
las relativas a la preparación de la tierra para su uso productivo;
las relativas al abonamiento y fertilización del suelo.
38. ¿Cuáles son las prácticas para el acceso a la tierra?
-
Estas prácticas dependen mucho de una serie de factores como:
el ordenamiento jurídico y la situación política de cada país;
los antecedentes históricos cercanos y lejanos en la materia;
la presencia o ausencia en la zona de lo que la sociedad moderna llama "ventajas comparativas";
el tipo y la fortaleza de la organización campesina existente;
el tipo, la frecuencia y la duración de las migraciones;
las vías de comunicación;
la cercanía o lejanía de centros urbanos y/o enclaves consumidores (minas...);
etc...
-
Por otra parte, se podrían diferenciar:
una problemática étnica;
una problemática intercomunal;
una problemática comunal tipo ayllu;
una problemática comunal tipo caserío;
una problemática familiar.
Por problemática étnica entendemos las prácticas de acceso a la tierra en el seno de un grupo
relativamente extenso (más de una comunidad) y cuyos lazos provienen de la raza y la cultura (es
decir una conciencia de pertenencia social) y de un territorio común (es decir una conciencia de
pertenencia territorial).
En este caso, fuera de los mecanismos de acceso para las familias integrantes (redistribución,
posesión hereditaria, propiedad privada legalizada), suelen existir estrategias de acceso a la tierra que
movilizan a un conjunto de comunidades.
Puede tratarse de la recuperación de tierras despojadas por las haciendas. Para ello se recurre
esencialmente a tres formas de acción, paralela o sucesivamente:
• juicios (existen comunidades que han gastado todos sus excedentes, durante muchas
generaciones, en seguir juicios a las haciendas);
• invasiones violentas (como las previas a la reforma agraria en el Perú de los años 60 y 70; como
las posteriores a la reforma agraria en el Perú -ocupación de cooperativas y otras empresas
asociativas- y en Bolivia -ocupación de las tierras conservadas por los hacendados-);
• compra de haciendas por una o varias comunidades.
En los casos de invasiones, su organización estuvo muy a menudo a cargo de entidades que
eran una mezcla de lo étnico y de lo gremial moderno.
Además de la recuperación de las tierras que les pertenecieron en el área de su asiento
principal, muchos grupos étnicos están desarrollando estrategias para obtener o mejorar asientos en
otros pisos ecológicos, principalmente en las vertientes orientales de los Andes, donde la densidad
demográfica es actualmente menor.
A diferencia de la época precolombina, estas estretegias suelen carecer de una planificación y
organización estrictas. A menudo se trata de "corrientes" que atraviesan las etnias, empujadas
principalmente por la presión demográfica creciente en su territorio principal y la disminución (con la
crisis) de oportunidades de migrar a la ciudad o a las plantaciones agroindustriales, las minas...
Entonces ciertos grupos de familias se trasladan a las zonas más bajas y cálidas. Así sucedió a
principios de los años 80 con los salasacas de Ecuador. Así ocurre con muchos grupos del altiplano
boliviano y peruano.
•
•
-
Una vez las familias instaladas en las zonas bajas, ocurren distintos fenómenos:
a veces el grupo pierde toda cohesión y las familias se vuelven pequeños productores
individuales;
otras veces mantienen una cierta capacidad organizativa, tanto entre ellas como con las
comunidades de origen en las zonas altas.
En casi todos los casos se conservan lazos con el grupo originario,
sea porque continúa la posesión o propiedad de parcelas en el territorio de altura,
sea con el intercambio de productos y manos de obra,
sea con la práctica de fiestas y rituales religiosos.
La ampliación de territorios se da ahora casi exclusivamente con las tierras bajas del Oriente por
la inexistencia de tierras disponibles en otros pisos.
Por problemática intercomunal entendemos las estrategias de acceso a la tierra por parte de
comunidades nativas y caseríos mestizos cuyos vínculos consisten fundamentalmente en la
pertenencia a un ámbito político-administrativo moderno: departamento, provincia, cantón, distrito.
En este caso, la preocupación se centra en el acceso a las tierras que están dentro de esa
misma demarcación político-administrativa, aunque también pueden darse "corrientes" de migración
para asentarse en otros pisos.
•
•
•
Vemos en este momento tres tipos de prácticas:
una lucha político-legal para lograr modificaciones del ordenamiento jurídico nacional y obtener la
redistribución de tierras en manos de entidades jurídicas;
una lucha-negociación con algunas de estas entidades (iglesias, beneficiencia pública...) para la
compra o reversión de fundos o parcelas (por ejemplo las "tierras de los santos") que suelen
entregar en alquiler a particulares;
proyectos de "ampliación de frontera" a través del riego y la adjudicación de tierras eriazas.
Por problemática comunal-ayllu entendemos las comunidades (reconocidas o no legalmente)
que funcionan a base de vínculos de sangre, cultura y territorio, que conservan gran parte de su
estructura organizativa ancestral o han forjado una suerte de simbiosis funcional entre estructuras
tradicionales y modernas.
Estas comunidades pueden emplear estrategias parecidas a las de la etnia: recuperación de
tierras y migración a las zonas bajas.
•
•
•
Además tienen distintos grados de regulación del acceso a la tierra por parte de sus miembros:
tierras comunales de uso de todos los comunarios (generalmente tierras de pastoreo);
tierras de usufructo o posesión familiar bajo regulaciones comunales para la rotación de cultivos y
descansos (laymes), para la distribución de parcelas (posesión hereditaria con eventual
redistribución ritual anual, redistribución a familias con menores recursos de las parcelas dejadas
vacantes), para ciertas obras de conservación; generalmente se encuentran en laderas con
cultivos de secano;
tierras de usufructo, posesión o propiedad familiar en las zonas más fértiles, con o sin riego; según
las comunidades, cuando una familia ya no quiere o puede cultivar una parcela, la tiene que
devolver a la comunidad o la puede arrendar, transferir o vender.
Por problemática comunidad-caserío entendemos los grupos que, por desestructuración casi
total del antiguo ayllu, por parcelación de una ex-hacienda o por otras formas, comparten un territorio y
pueden tener diferentes formas de organización y regulación para la gestión del mismo y de las
actividades agropecuarias, sin que se sustenten en tradiciones histórica y culturalmente muy
arraigadas sino en una conciencia más inmediata de la interdependencia entre sus miembros.
•
•
•
Entre sus características tenemos:
la propiedad de la tierra es privada, aún cuando en ciertos casos pueden subsistir tierras de
usufructo común, especialmente para pasturas;
la transferencia de la tierra es libre, pero existen comunidades- caseríos donde la cohesión local
logra impedir por diversos mecanismos la cesión a gente extraña, no perteneciente al grupo;
si el grupo tiene un acceso relativamente parejo a la tierra, pueden existir regulaciones comunales
para su uso y conservación.
La problemática familiar depende de las estrategias anteriores, según pertenezca a una
comunidad-ayllu y una etnia, o a una comunidad-caserío y una organización intercomunal.
Al mismo tiempo intervienen las estrategias propias de cada familia:
•
•
•
economía campesina, es decir prioridad a la subsistencia y reproducción
familiar a través de
un alto grado de autosubsistencia y el acceso a
diversidad de pisos y microclimas;
evolución hacia la "especialización" productiva en función del mercado;
evolución hacia la migración definitiva a la ciudad, con la partida progresiva de los adultos jóvenes,
los niños escolares y la permanencia solitaria o partida final de los ancianos.
Según este conjunto de estrategias potenciales, las familias tienen las siguientes alternativas
para acceder a la tierra:
• recibir de la comunidad-ayllu las tierras que necesitan;
• heredar de sus padres la posesión o propiedad de sus parcelas;
• contraer alianzas matrimoniales para acceder a determinados pisos o microclimas dentro de la
propia comunidad o para ampliar su cobertura de los mismos en el territorio de otra comunidad;
• canjear parcelas con otras familias;
• trabajar en alquiler, al partir o bajo otras modalidades las parcelas vacantes de los migrantes;
• obtener el usufructo de parcelas a través de un trabajo en la hacienda o en la nueva empresa
asociativa;
• ser adjudicatarias de nuevas tierras irrigadas;
• comprar tierras.
-
Cabría agregar
que existen otras múltiples combinaciones posibles de todas estas prácticas,
que pueden haber fundos particulares independientes en medio del territorio comunal;
que nuevas modalidades modernas como la cooperativa y la empresa comunal generan
situaciones que tienden a consolidar la propiedad- posesión privada dentro de la comunidad-ayllu,
suscitando una "doble pertenencia" de sus "asociados";
etc.
Nos hemos extendido en la explicación de las prácticas de acceso a la tierra por cuanto son un
componente clave de todo el paisaje agropecuario, al cual se le suele dar demasiado poca importancia
a la hora de buscar alternativas, salvo recomendaciones genéricas o reivindicaciones también
genéricas.
Para ilustrar lo anterior, veamos en Oruro, el caso de la región de Salinas de Garci Mendoza
("Diagnostico socio-económico del Departamento de Oruro", Xavier Izko y Equipo CERES):
-
-
-
Existen tres modalidades básicas de acceso a la tierra:
Areas de uso colectivo: estas áreas corresponden normalemente a las zonas de pastoreo,pero
incluyen tambien salares y tierras no aptas para la agricultura o el pastoreo (zonas rocosas,
planicies arenosas o salitrosas). El acceso a estas tierras está mediado simplemente por la
pertenencia a la comunidad.
Qallpas y mantas: son tierras poseídas individualmente por cada unidad productiva (qallpas),
aunque localizadas en una suerte de condominios (mantas) en los que cada comunario posee una
o varias qallpas. A diferencia de muchos lugares del área andina en las cuales la propiedad de las
mantas es todavía colectiva (un único título para toda la comunidad), en la zona de Salinas, cada
campesino posee título de propiedad individual para el conjunto de sus qallpas. Sin embargo la
instancia comunitaria sigue manteniendo un control sobre estas tierras en cuanto a aspectos
técnicos (rotación de los cultivos, fecha de siembra,etc..).
Sayanas, uyus o parcelas: son tierras de propiedad totalmente individual, dedicadas normalmente
al cultivo de pastos introducidos, hortalizas o algunas variedades de papa.
39. ¿Cuáles son las prácticas de clasificación y selección de los suelos para su uso?
Cada grupo campesino andino cuenta con un sistema de clasificación de sus suelos. La
variación puede ser grande entre las categorías o conceptos empleados entre un grupo y otro. La
mayor coherencia se encuentra, por supuesto, entre las comunidades que comparten un mismo ámbito
ecológico. Pero la extensión de tales ámbitos puede ser muy reducida (una micro- cuenca) o muy
amplia (una gran planicie).
Esta clasificación guarda una estrecha relación con la distribución que hacen de lo que, en
términos modernos, llamamos "zonas agro-ecológicas". Es decir que no se clasifican tanto los suelos
por sus propiedades "en sí" (propiedades físicas, químicas...) sino en función de su destino potencial.
Por otra parte conocemos poco o mal la forma cómo los campesinos interpretan y manejan las
interrelaciones entre suelos y zonas agro- ecológicas.
Factor adicional de diversificación es la presencia del Sistema Universal de Clasificación de
Suelos (SUCS), que los Estados andinos modernos están empleando para su planificación geográfica
y agropecuaria y que responde por un lado a categorías especializadas de geología, física y química,
por otro lado a los criterios y las preocupaciones de una agropecuaria mercantil de producción de
excedentes.
•
•
•
•
Tenemos por ello en los Andes a:
campesinos que siguen la conducción de extensionistas estatales y agentes de agroindustrias
(lecheras, cerveceras...) en la clasificación y selección de sus suelos, es decir que se rigen por el
SUCS;
campesinos también especializados en monoproducción que emplean el SUCS,
complementándolo con lo que conservan de las clasificaciones andinas;
campesinos que se rigen por los sistemas andinos de clasificación, junto con elementos del
SUCS, sea combinándolos, sea utilizando uno u otro según sea el destino de la producción de
cada parcela (mercado o economía familiar);
campesinos que se rigen exclusivamente por los sistemas andinos de clasificación.
En los sistemas andinos de clasificación se usan una serie de indicadores y categorías. En
Oruro, un primer acercamiento permite ver que se toman en cuenta:
- la topografía (pendiente, relieve),
- la textura,
- el color,
- la vegetación natural,
- el comportamiento de los cultivos anteriores;
- el microclima.
Estos mismos indicadores y categorías se encuentran en todas partes y se completan o
expresan de manera diferente. La diversidad idiomática y cultural andina obligaría a un estudio
comparativo importante para entender la riqueza del sistema andino de clasificación de suelos y zonas,
cosa que aún no se ha hecho.
A manera de ejemplo, podemos retomar la descripción que Beltrán Peña (Nº48, p.64) hace de la
clasificación en Chumbivilcas (Cusco), a base de la terminología quechua local:
• textura: arcillosos, arenosos, de grava;
• estructura, es decir mayor o menor facilidad para el trabajo: duros, sueltos;
• topografía: hoyadas, partes planas, depresiones, andenes naturales, laderas, lomas;
• humedad: secos, ligeramente húmedos, saturados de agua;
• contenido de materia orgánica: con estiércol, con residuos vegetales, turbosos;
• riego: riego, secano;
• antecedentes de cultivos: vírgenes, en descanso, recién cultivados;
•
•
•
fertilidad: fértiles, estériles;
ecología: protegidos y no heladizos; heladizos y no protegidos;
clima: quebrada, puna, calcáreos.
El mismo autor vuelve a señalar el uso de indicadores como el color, el tacto, las plantas
silvestres, los cultivos precedentes...
Explica también (p.65) la forma cómo el campesino selecciona los suelos para determinar
cultivos. Por ejemplo:
• suelos arenosos para papas harinosas de mayor calidad y de autoconsumo, y habas con las
mismas características;
• suelos abonados con abundante estiércol para papas aguanosas, de menor calidad, destinadas al
mercado, al trueque y al chuño;
• suelos arcillosos: se usan en caso de necesidad por ser difíciles de trabajar y dar productos
(papas, habas) de menor calidad que se evitan en el autoconsumo.
40. ¿Cuáles son las prácticas para modificar el relieve del terreno?
Las técnicas empleadas por las poblaciones precolombinas eran múltiples. Muchas se han ido
perdiendo o transformando en remedos simplificados.
Entre las que todavía se encuentran (no solamente en uso sino que se construyen nuevas
obras) tenemos:
- las que nivelan un terreno irregular;
- las que modifican una pendiente;
- las que elevan el nivel de la tierra de cultivo por encima de la superficie natural;
- las que descienden el nivel de la tierra de cultivo por debajo de la superficie natural.
Las prácticas más corrientes son las que consisten en nivelar un terreno irregular; son comunes
a la agropecuaria andina y a la moderna. Ambas se diferencian entre sí sobre todo por las extensiones
afectadas y por las técnicas y herramientas empleadas.
La agropecuaria moderna se preocupa esencialmente por lograr un mayor rendimiento por hora
en el trabajo de nivelación (es decir una mayor velocidad de ejecución) y un terraplen suficientemente
extenso como para justificar un monocultivo más mecanizado.
La agropecuaria tradicional andina se preocupaba más bien por lograr una mayor adecuación
ecológica del terreno así nivelado. Por ejemplo buscaba o acentuaba las formas curvas en andenes
sucesivos a fin de favorecer la circulación de aire y evitar las heladas.
El caso de las grandes extensiones de camellones (waru waru) de las áreas altiplánicas
cercanas al lago Titicaca ilustra la diferencia de concepciones sobre "nivelación" entre la agropecuaria
andina y la moderna. Mucho antes de los Incas, los antiguos se enfrentaron a las limitaciones agrícolas
de estas zonas y transformaron los desniveles naturales en un nuevo sistema planificado de
desniveles que permita una combinación favorable de canales de agua y tierras de cultivo.
Recientemente, una cooperativa de la orilla norte del lago, en el Perú, puso en práctica la concepción
moderna de la nivelación. Eliminó los restos de camellones para obtener una superficie plana apta
para la sembra mecanizada de pastos cultivados.
Las prácticas consistentes en modificar la pendiente son más bien típicas de la agropecuaria
tradicional andina, con sus terrazas y andenes destinados a posibilitar una agricultura de laderas. En
cambio, la agropecuaria moderna se limita a modificar cuando existen oportunidades de obtener
grandes superficies planas y, sino, reserva las laderas a la reforestación (en teoría muchas veces) o a
la ganadería extensiva.
Las prácticas destinadas a elevar el nivel de la tierra de cultivo por encima de la superficie
natural están cada vez menos en uso. Sin embargo, a través de la tendencia a rescatar y reconstruir
camellones (caso del INIPA en Puno, Perú), se está redescubriendo el potencial de esta técnica muy
en uso en muchos pueblos precolombinos.
Las prácticas destinadas a descender el nivel de la tierra de cultivo por debajo de la superficie
natural están casi totalmente en desuso. Las "cochas" de Azángaro en Puno, Perú, corresponden a
esta técnica pero ya no se construyen nuevas. Se puede notar, cuando menos, que muchos
invernaderos o carpas solares tienen su suelo de cultivo por debajo de la superficie natural, lo cual
podría llevar a estudiar los potenciales y limitaciones de semejante técnica.
41. ¿Cuáles son las prácticas para la preparación del suelo?
La preparación del suelo es una fase sumamente decisiva en el proceso agrícola, razón por la
cual se le dedican especiales cuidados.
Sería imposible presentar las múltiples modalidades existentes en los Andes ya que éstas varían
de acuerdo a muchos factores como:
- altitud
- pendiente
- calidad del suelo
- clima
- mano de obra
- herramientas e implementos
- formas de tracción
- capital
- cultivo, etc...
• La altitud de una parcela determina el momento de su preparación porque en las alturas el
período vegetativo de los cultivos es más largo, a la vez que, por lo general, aumenta la disponibilidad
de agua. En consecuencia, las labores de labranza se inician siempre en los lugares más altos para
luego ir descendiendo paulatinamente, a fin de aprovechar las lluvias más tempranas de las alturas y
asegurar mayor tiempo vegetativo a sus cultivos. Por otra parte, la altitud condiciona los cultivos
posibles y por tanto las formas de preparación del suelo.
• La pendiente es otro factor clave en las modalidades de preparación del suelo: una mayor
inclinación aumenta los riesgos de erosión y obliga a un manejo sumamente cuidadoso y hábil en
cuanto a las técnicas para remover la tierra, a la profundidad en que se hace, a la orientación de los
surcos, etc...
• La calidad de los suelos se define generalmente por su fertilidad, pero también por su facilidad
de trabajo. En las condiciones andinas esta característica se relativiza campaña a campaña en
función del clima prevista y otros factores. Esto determina en buena medida cuáles serán los suelos
preparados cada año y la forma de hacerlo.
• El clima es altamente determinante en la preparación de los suelos pues según se prevea un año
lluvioso o seco las decisiones en cuanto a qué tipo de cultivos, en qué terrenos y con qué técnicas de
labranza podrán ser muy diferentes. Por ejemplo, si el año es lluvioso los terrenos arenosos y francoarenosos son preferibles a suelos franco-arcillosos y arcillosos, los cuales presentarán problemas de
drenaje; en cambio, si el año se predice seco, se hará otra priorización de los suelos y cambiarán
ciertas técnicas, como la orientación de los surcos en las pendientes. Al mismo tiempo, la presencia
de lluvias oportunas posibilita y facilita las labores.
• La disponibilidad de mano de obra limita tanto la extensión a ser preparada como las técnicas
posibles. Esto está ligado en gran medida a la vigencia o no de las prácticas de trabajo colectivo en
condiciones de reciprocidad como el ayni, a los fenómenos migratorios, etc...
• El tipo de herramientas e implementos existentes es un factor que se combina con los demás
para determinar las extensiones y las técnicas de labranza. Cada tipo de herramienta manual está en
directa relación a una forma de organización social (mano de obra para la chaquitajlla), a las
habilidades de artesanos locales y a la influencia del mercado y sus propios instrumentos. Los
implementos a ser jalados por tracción animal pueden ser muy diversificados y adecuados en zonas
con larga tradición de labranza con bueyes y con artesanos hábiles. En cuanto a los implementos
para tractores, suelen ser modelos importados o copiados de los países del hemisferio norte, con un
altísimo grado de inadecuación a las condiciones y necesidades andinas.
• Las formas de tracción disponibles en una región influyen mucho en la extensión y en la calidad
de la preparación del suelo: si son escasas, quienes carecen de ellas harán grandes esfuerzos por
acceder a sus servicios, aunque fuera un tiempo mínimo, con evidentes riesgos para la calidad de la
labranza.
Por otra parte, existe un grave problema en cuanto a la utilización de la tracción animal y
mecánica. Ambas son tecnologías introducidas que en algunos casos han sido adecuadamente
apropiadas y adecuadas pero que, la mayoría de las veces, han sido aplicadas sin tomar en cuenta las
condiciones locales. Es decir que se ha querido adecuar la agricultura andina a las nuevas tecnologías
en lugar de adecuar éstas a las necesidades y posibilidades de aquella.
La agricultura en los Andes se practica en gran medida en laderas donde las yuntas y tractores
tienen graves dificultades para trabajar con eficiencia. Por otra parte, cuando las laderas están
andenadas, los bueyes y tractores tienen dificultad para dar la vuelta. Esto ha llevado muchos
hacendados a destruir grandes extensiones de andenes o bien los servicios de extensión agrícola a
promover los cultivos en planicies, con los graves problemas ecológicos y productivos ya mencionados
(por ejemplo la quinua en Salinas).
• El tipo y grado de capitalización de la agricultura es otra clave que condiciona las prácticas de
preparación del suelo. Cada técnica, herramienta y forma de tracción puede ser útil o
contraproducente según el grado de capitalización (recursos disponibles, tipo de producción en
función a la relación al mercado...) que se tiene. Este factor suele ser inadecuadamente considerado
en los esfuerzos de extensión agrícola: se ven fácilmente las posibilidades que ofrece una mayor
disponibilidad de capital, pero pocas veces se tiene conciencia clara de las limitaciones tecnológicas
que impone una baja capitalización campesina dentro de una estructura nacional que no valoriza los
productos agrícolas.
• La preparación del suelo debe corresponder a las necesidades de desarrollo de cada cultivo. Así
por ejemplo la preparación para papa es muy esmerada porque lo exige el buen desarrollo de la
planta, especialmente sus tubérculos, precisamente dentro del suelo. En cambio la preparación para
cebada o trigo es mucho más ligera por las raíces superficiales que caracterizan a estas especies.
Un ejemplo orureño para ilustrar algunas de las preocupaciones arriba mencionadas: según
Xavier Izko ("Diagnótico socio-económico del departamento de Oruro"), en Salinas de Garci Mendoza
el 82.4% de los campesinos encuestados usa el tractor, unido a las prácticas tecnológicas tradicionales
(el 16.1%) o combinado con insecticidas-pesticidas (el 62.3%); el mismo autor señala los siguientes
efectos negativos del tractor y del arado a disco sobre los suelos:
- erosión eólica (acción del viento sobre la superficie removida),
- erosión criólica (mayor propensión a las heladas por la liberación del calor del subsuelo
ocasionado por la remoción de la capa arable),
- incremento de parásitos que anidan en el subsuelo,
- uso paralelo de ingentes cantidades de insecticidas, algunos de ellos de efecto tóxico residual.
En la zona andina coexisten diferentes modalidades de preparación del suelo que se puede
intentar ordenar en tres categorías:
- indígenas (o ancestrales, creadas en la época precolombina).
- tradicionales (introducidas por la colonización española), y
- modernas.
• Entre las indígenas nos vamos a referir con especial énfasis a la agricultura de gran altura que
corresponde al sistema de "barbecho sectorial" en el cual la superficie agrícola se divide en tantos
sectores como número de años de descanso necesita el suelo para la restitución de su fertilidad.
Generalmente el descanso varía, en terrenos de gran altura, entre 6 y 10 años.
A los suelos bien descansados se les llama "purún" en el valle del Mantaro (Minka Nº 17 :7) y
"purun chahra", "warqhi hallp'a" en Chumbivilcas (Beltrán Peña: 65).
Para la roturación de la tierra en el barbecho sectorial se utiliza la "chaquitaclla" o "wiri" ("wysu" en
aymara). Existe una gran variedad de chaquitacllas adecuadas a cada tipo de pendientes del terreno,
a cada calidad de suelos, a la pedregosidad, etc... Asimismo existen herramientas ancestrales nativas
para el desterronamiento, como los mazos ("q'upana" o "q'asuña" en quechua y "maruna" en aymara).
Las herramientas nativas son simples y están hechas para cumplir un rol específico en el trabajo, por
lo cual hay una gran variedad de formas. La introducción del hierro primero y del acero después ha
servido para que los campesinos refuercen las puntas de sus herramientas. Así se tienen
instrumentos en forma de L como el "allachu" o sus similares, "keshi" (Huaraz) o "raucana"
(Cajamarca), para desterrar, aporcar, hacer surcos, sembrar, etc...
Por lo menos hay tres modalidades de labranza tradicional:
- "chahmay",
- "t´aya",
- "ticpa"
* En el "chahmay" intervienen equipos ("masa") formados por dos hombres que aran
("yapuqquna) y una mujer que voltea la tierra arada ('rapay"). Se forman tantos equipos como
sea necesario. El método consiste en hacer camellones ("simp´a") en el sentido de la máxima
pendiente o ligeramente inclinados respecto a ella, con canales de separación que se llaman
"wachu wayq´u".
El camellón es construido por dos equipos (de dos hombres y una mujer cada uno) que
trabajan frente a frente ( Beltrán Peña : 59- 60). Los"tepes" o " champas", extraídos por acción
de las chaquitacllas, se voltean sobre el terreno no labrado, de modo que la vegetación de
ambos componentes se superpone y queda enterrada.
Como dice Rengifo (1986): «Estas estructuras (surcos y camellones) son cortas, por lo
general de una longitud de 4 a 6 metros, variando según el tamaño de la chacra, la topografía
y el tipo de suelo. Los surcos en sentido de la máxima pendiente son cortados por otros
transversales (llamados "kunka", Tapia l986 :42) que siguen las curvas a nivel o con una ligera
pendiente y se conectan entre sí, colectando el agua sobrante de los surcos...».
Luego continúa: «En realidad el sistema de surcos (verticales y horizontales) resulta más un
sistema de drenaje que de riego (excepto en años de sequía)».
Así los "kunka" colectan agua en años de sequía y sirven de drenaje en años de lluvias
intensivas.
* En las zonas más bajas como las de quebrada o ceja de quebrada, según las denomina
Beltrán Peña (p. 60), donde los terrenos son poco erosionables por las características de la
topografía y por su buena permeabilidad (Tapia 1986: 41) y donde las necesidades de los
ciclos de descanso se acortan, se practica el sistema "t´aya". En ese caso el terreno es
roturado íntegramente y una vez finalizado el trabajo se asemeja al producido por la aradura
*
con tractor. Para la preparación del suelo tipo "t´aya", los equipos ("masa") se desplazan con
sus chaquitacllas roturando el terreno en sentido horizontal siguiendo las curvas a nivel.
Otro sistema ancestral es el de la labranza mínima o "ticpa": se procede directamente a la
siembra haciendo con la chaquitaclla un simple hoyo en el suelo para colocar allí el tubérculosemilla de papa; se añade guano de corral y encima se coloca la "champa" invertida. Luego,
llegado el momento del aporque de la papa, se remueven los "tepes" o "champas" de los
alrededores de la planta para cubrirla con tierra mullida que permite su mejor desarrollo y
tuberización. De este modo, a veces se forman montoncitos de tierra alrededor de cada
planta, pero otras veces se construyen los surcos completos en el momento del aporque.
• Los métodos tradicionales de preparación del suelo incluyen el uso de la yunta de bueyes. Es
interesante anotar que una Ordenanza del Virrey Toledo impuso la obligatoriedad de la labranza con
bueyes por considerarla más eficiente. Sin embargo la distribución de la superficie agrícola en laderas
escarpadas impidió la generalización del uso de la yunta.
En la actualidad, sobre todo en la zona "quechua", donde la topografía del terreno lo permite, se
usa con frecuencia el arado de palo con reja de acero tirado por bueyes. Cuando el barbecho se hace
con yunta se denomina "kuskiy" (Tapia 1986: 45). En tal caso se hacen dos pasadas, por lo general
con la segunda transversal a la primera. Frecuentemente se requieren más de dos pasadas para
lograr una aradura satisfactoria del terreno. Luego se procede a nivelar el suelo con la ayuda de un
tronco pesado que se arrastra en sentido transversal al rumbo que siguen los bueyes que lo jalan.
En cuanto a la mayor eficiencia del arado de palo sobre la chaquitaclla, se puede afirmar que
mientras el primero remueve el suelo sólo hasta una profundidad de 15 cm y se requieren hasta cinco
pasadas para tener un trabajo aceptable, la chaquitaclla labra el suelo hasta los 20 cm. de
profundidad y una sola pasada del equipo basta para culminar la labor.
Con la introducción del pico y del zapapico, de la azada o azadón, de la lampa o pala con lámina
metálica ancha y fuerte, así como de la barreta, se enriqueció la gama de herramientas disponibles.
Sin embargo, como son objeto de una producción industrial, en serie, sus formas y tamaño no
corresponden siempre a las necesidades específicas de cada zona andina y su empleo indiscriminado
implica problemas de mala preparación del suelo y fomento de la erosión, a diferencia de las
herramientas nativas que están reemplazando y cuya plasticidad las hace fácilmente adaptables a
cada realidad.
• La moderna preparación del suelo con tractor y con implementos de labranza verdaderamente
eficaces permite una buena calidad del trabajo y un rápido avance, cuando se dispone de terrenos
planos en cantidad suficiente.
Un inconveniente reside en que, en los Andes, por lo general el número de horas-año de trabajo
del tractor no justifica la gran inversión requerida por su costo inicial con los implementos y los gastos
de mantenimiento. Sin embargo es cada vez más frecuente su uso.
Incluso los pequeños agricultores, individualmente o asociados, se benefician de su eficiencia
alquilando horas-tractor a quienes los poseen en propiedad. Pero el alquiler no les garantiza una
labranza adecuada pues generamente ésta se hace con negligencia, sea por el apuro en la
regulación de los implementos, sea por descuido, lo cual resulta contraproducente.
Por otra parte, el tractor no es adecuado para todos los suelos andinos ya que, por su gran peso,
compacta tierras frágiles y disminuye así la infiltración del agua y el buen desarrollo de las raíces.
En resumen, existe gran variedad de alternativas para la preparación del suelo, actividad que
tiene un rol decisivo en todo el ciclo agrícola y requiere por tanto un especial esmero. Un criterio clave
para la selección de la fórmula más conveniente parece ser el elegir aquellas tecnologías y prácticas
conocidas y dominadas por los propios interesados a fin que puedan realizarlas y/o controlarlas ellos
mismos. El peor error para la agricultura andina consistiría en buscar una labranza uniformizada para
todas las zonas, todos los terrenos, todos los años, todos los cultivos, tal como está sucediendo con
tecnologías social y culturalmente mal conocidas.
42. ¿Cuáles son las prácticas de abonamiento y fertilización del suelo?
Los campesinos andinos saben muy bien que las parcelas usadas año tras año para la siembra
se empobrecen y por tal motivo producen cada vez menos.
El abonamiento es conocido por los campesinos quechuas como "waniyay" y lo conciben como
el procedimiento adecuado para restituir su fertilidad a las tierras de cultivo. Al abono lo denominan
"wanú" (guano). A pesar de ello, actualmente los suelos de la sierra son muy pobres en materia
orgánica.
Una de las causas reside en la fuerte depredación de la vegetación natural, provocando escasez
de leña: la población tiene entonces que usar parte del estiércol no en el abonamiento de los suelos
sino como combustible. A esto se suma el hecho de que los animales domésticos introducidos, en
gran parte causantes de la depredación de la vegetación natural, exigen en muchos casos el íntegro
de los rastrojos que quedan en los campos de cultivo para complemento de su alimentación. Ello
impide que tales rastrojos sean incorporados a los campos de cultivo. Existe por tanto un problema
generalizado de escasez de materia orgánica para el abonamiento.
•
El abonamiento orgánico del suelo se practica bajo dos modalidades principales:
- abonamiento natural por incorporación al suelo, mediante la labranza, de la vegetación natural
desarrollada durante el barbecho, a lo largo de varios años de descanso en las parcelas de
cultivo,
- abonamiento artificial usando el estiércol.
Se observan dos tipos de prácticas de abonamiento con estiércol de ganado: trasladando el
estiércol del corral a la chacra; encorralando al ganado en las propias chacras.
En cuanto a la primera modalidad, sucede que en la época de estío (cuando no llueve) el
estiércol se acumula en los corrales donde pernocta el ganado. Luego se seca por acción del sol y es
desmenuzado por las pisadas del ganado. Cuando se dispone de una cantidad considerable, se
amontona dentro o fuera del corral, sin protección alguna. Días antes de efectuarse la siembra se
traslada a los campos de cultivo, usando acémilas o el esfuerzo humano. Esta práctica es susceptible
de muchas mejoras a fin de conservar adecuadamente las propiedades del estiércol.
La segunda modalidad consiste en encorralar el ganado en las parcelas de cultivo. Es menos
frecuente y se utiliza especialmente para el cultivo del maíz en las quebradas, en la época
inmediatamente posterior a la cosecha, para que los animales aprovechen el forraje del rastrajo. Para
ello se necesitan algunos preparativos:
1. Construcción de un albergue provisional para la persona que se va a responsabilizar del
cuidado del ganado,
2. Cuando la parcela dispone de un cerco, se realizan las reparaciones necesarias. En caso
contrario se construye un corral provisional, aprovechando las charamuscas. El acto de
construcción de este corral improvisado se denomina "quinchay" en quechua.
3. El ganado permanece encerrado en la chacra durante las noches en un lapso que depende
de la cantidad de animales disponibles, sea vacuno, ovino o una mezcla de ambos.
4. Se traslada el ganado en forma rotativa de una parcela a otra.
5. El estiércol depositado en la chacra permanece sobre el suelo hasta el momento de la aradura
en que recién es incorporado.
La fertilización orgánica se practica en los Andes desde tiempos remotos; se utilizaron
fertilizantes orgánicos naturales como el humus o mantillo transportado desde lugares tropicales,
estiércol de llamas y alpacas, de aves marinas y lacustres y también de procedencia humana
("Monografía de Bolivia, Tomo III").
• La fertilización química empezó a practicarse en los Andes a mediados de los años 40. Puede
afirmarse que, de una u otra manera, todos los agricultores la conocen por haberla practicado al
menos una vez en su chacra.
Ahora bien, dentro de esta situación de conocimiento generalizado de los fertilizantes, su uso
concreto suele ser cuantitativamente inadecuado y cualitativamente deficiente. Algunas chacras
emplean fertilizantes químicos incluso en cantidades excesivas, como por ejemplo en los semilleros
de papa. En cambio, en muchos otros casos, lo exiguo de la cantidad no garantiza el efecto deseado
sobre el desarrollo de la planta.
Las zonas hortícolas andinas son quizás la máxima expresión de una adecuada fertilización con
combinaciones de abonos orgánicos y fertilizantes químicos a fin de maximizar la producción y
adecuar los costos.
Muchos campesinos utilizan fertilizantes químicos en las parcelas cuyo producto destinan a la
venta, mientras que sólo aplican abonamientos orgánicos en las parcelas que destinan para su propia
alimentación y para el trueque.
43. ¿Cuáles son las prácticas de elaboración de fertilizantes orgánicos?
Se constata en la zona andina que poco se practican las técnicas para elaboración de abonos
orgánicos, lo cual significa una grave pérdida de conocimientos y posibilidades pues es conocido que
en la época precolombina se elaboraba y manejaba una gran cantidad de fertilizantes orgánicos
(Guamán Poma de Ayala).
Como se ha visto en el punto anterior, en la actualidad sólo se aprovecha, y a medias, el
estiércol.
En este contexto, cabe destacar el gran esfuerzo que, en el ámbito andino, están desplegando
las universidades, los centros de investigación y los programas de desarrollo, tanto estatales como
privados, para forjar conciencia de las necesidades, posibilidades y cantidades de materia orgánica.
Para ello se valen de técnicas de demostración y difusión.
-
Algunos de estos esfuerzos son:
mejor aprovechamiento del estiércol,
preparación de compost,
preparación de bioabono dentro del proceso de elaboración de biogás, con diferentes modelos de
digestores.
utilización de basuras, desechos industriales y aguas negras para preparar fertilizantes
crianza y multiplicación de microorganismos que proporcionen nutrientes a las plantas o faciliten
su asimilación (Nitrobacter, Azotobacter, micorrizas, etc.).
Pero a nivel de campo sólo unos pocos agricultores "curiosos" y los horticultores son los que
manejan con alguna eficiencia la materia órganica, adecuando o reinventando las propuestas de los
técnicos y las prácticas ancestrales de acuerdo a sus necesidades y recursos.
Un agricultor del distrito de Aramachay, Jauja, en la sierra central del Perú ( Minka, Nº 6:9) dice:
«yo junto el guano de mis pocos vacunos en unos pozos redondos de más o menos 1.30 m de
profundidad y 2 metros de diámetro. Cuando limpian el fogón de la casa, reclamo toda la ceniza
y cuando hay fiestas no desperdicio ni los pelos de los cuyes. Todo esto va al pozo donde, con
la humedad del excremento fresco, se va pudriendo y deshaciendo. Así se forma el compost.
Antes de la siembra lo saco y lo terroneo en la chacra. De esta forma obtengo buenas
cosechas.»
Y finaliza afirmando:
«…la papa que yo cultivo con abono natural tiene sabor, es riquísima. En cambio la otra, la papa
química, no es harinosa, es desabrida, no tiene gusto, además hace daño a la salud. Por eso
sería bueno volver a lo natural, que no hace daño.»
Por otra parte, en Minka Nº 14: 27, leemos:
«Don Víctor (horticultor de Pucará) tiene su técnica con el guano. Mientras sus vecinos, después
de deshierbar, botan la maleza al río, él junta en una esquina toda clase de hierbas, pajitas y
restos. Con esto "rellena" el guano de corral y aumenta la cantidad de abono para las verduras.
Don Víctor no tiene muchos animales (un burro, cuyes y gallinas), por eso compra a mil soles la
bolsa de estiércol de oveja.»
44. ¿Cuáles son las prácticas para el reparto del agua de riego?
El agua de riego en el área andina es un elemento generalmente indispensable que se suele
aprovechar para los cultivos pero también para los pastos naturales.
Su reparto está sujeto a una multiplicidad de prácticas que podríamos clasificar en los siguientes
tipos:
• En la sierra se encuentran zonas que mantienen su organización tradicional, incluso el tipo de
autoridad ancestral de los "varas." En ellas el "unu kamayoc" o "yacu kamayoc" tiene un alto
rango y es el responsable del reparto del agua. Se trata de un cargo rotatorio. Allí el riego es una
práctica muy antigua y el agua puede provenir de manantiales, de filtraciones o de riachuelos de
las quebradas. Se dispone de un sistema hidráulico para la captación, conducción y distribución
del agua, así como también de leyes antiguas de reparto que son respetadas y permiten que
todos accedan al recurso de un modo equitativo a su respectivo turno.
• En otras partes los ayllus o comunidades antiguas se han seccionado contando cada parte con su
sistema de riego o careciendo algunos de este recurso. Los maizales antiguos son los sectores
privilegiados en la distribución. Incluso, como respuesta a las demandas del mercado y a la
orientación de los sistemas de crédito promocional, muchos maizales se han ido convirtiendo en
alfalfares para engorde de ganado o en huertas frutales. En tales casos, por el mayor
requerimiento de riego, se ha ido modificando el sistema original de distribución equitativa y la
posesión de turnos o derechos de agua se ha convertido en un factor de poder interno y en el
objeto de muchas luchas y divisiones, favoreciendo la diferenciación entre campesinos.
• En amplias zonas la formación de haciendas y plantaciones a partir del siglo XVI produjo drásticas
alteraciones en los sistemas de riego. Las aguas fueron acaparadas por estas empresas, dejando
a las comunidades vecinas con recursos mínimos e insuficientes. Con ello se rompieron las leyes
ancestrales de reparto y en cambio se fomentaron las peleas internas y el abuso. Esto condujo a
la reducción o desaparición de las áreas de riego tradicional en muchas comunidades y produjo
graves distorsiones en el sistema económico y productivo total de la zona. El reparto actual del
agua en muchos lugares de la sierra sigue fuertemente marcado por esta situación heredada de
las instituciones agrarias impuestas por la invasión española.
• Muchas zonas recién fueron provistas de infraestructura de riego en los últimos decenios como
una manera de luchar contra el efecto de las frecuentes sequías. Sin embargo, al no haber sido
diseñadas y construídas con los supuestos beneficiarios y en función de su práctica económica y
productiva, tales obras tienen a menudo un impacto restringido:
- con frecuencia se hicieron irrigaciones en zonas inadecuadas, por ejemplo expuestas a fuertes
heladas;
- otras veces han quedado incompletas, construyéndose sólo los canales principales y
secundarios, asumiendo que los propios pobladores harían las acequias de riego sin tener en
cuenta que a veces la cultura local no incluía esta clase de destrezas por tratarse de
comunidades acostumbradas al manejo del micro-riego pero no de estas grandes obras;
- a veces, en casos de emergencia, se utilizaron los canales secundarios para el riego por
rebose e inundación, causándose grandes erosiones que impidieron todo uso posterior;
- incluso se construyeron obras para cuyo funcionamiento se requiere el bombeo de agua a
presión sin prever la financiación del combustible y aceite, así como del mantenimiento y las
reparaciones, suponiendo que la comunidad asumiría tales gastos, cuando están fuera de su
lógica productiva y/o de sus posibilidades económicas;
- en otros casos también, el carácter paternalista o asistencialista de la obra y su modo de
realización impidieron que la población se sienta responsable, limitándose más bien a esperar
que los servicios estatales (o los programas de desarrollo) sigan asumiendo la gestión y el
mantenimiento del sistema; el hecho de pagar "derechos de agua" a un organismo estatal lleva
muchos campesinos a considerar que "ya pagaron" y que por tanto no les corresponde trabajar
en el mantenimiento ni financiar reparaciones.
Con respecto al reparto de agua y a la frecuente queja por "falta de agua", son una
manifestación de la confusión existente sobre el riego en los Andes.
-
El manejo de la agricultura andina exigiría esfuerzos en un doble sentido:
mejor protección, captación y distribución de las fuentes posibles para aumentar el agua
disponible;
mejor aprovechamiento de la misma para obtener la máxima producción de alimentos, en función
de los ciclos climáticos que determinan la mayor o menor disponibilidad.
Pero, con el actual ordenamiento jurídico y social de los países andinos, el campesino está
dejando de ser, a través de sus organizaciones, el administrador de un territorio, sus recursos, su
economía, para convertirse progresivamente en un simple usuario/consumidor de recursos y servicios
manejados por entidades externas a su medio.
Entonces, presionado por un mercado que desprecia los cultivos andinos poco exigentes en
agua y valoriza productos de consumo urbano que requieren mayor riego, estimulado u obligado por
los sistemas de crédito promocional que priorizan los productos de consumo urbano, el campesino
planifica cada vez más en función de su propio territorio familiar y se dedica a reclamar más agua y a
luchar por ella dentro de su grupo comunal y ante el Estado.
Si bien existen problemas de sequía acentuados por las modificaciones ecológicas de los
Andes, la "escasez de agua" es esencialmente el producto de:
- una incompetente administración del territorio,
- una inadecuada priorización de cultivos,
- una cada vez más reducida capacidad de previsión del clima,
- sistemas de reparto anárquicos o impuestos.
45. ¿Cuáles son las prácticas para manejar la escasez de agua?
Dentro de la zona andina existe una gran diversidad de climas y un estado de sequía en
determinado lugar puede coincidir con una provisión normal en otra área. Dentro de un mismo
microclima se dan también variaciones y mientras una parcela no recibirá lluvia, otra podrá conseguir
una dotación limitada. Cada sistema agrícola es entonces una respuesta a las particularidades
comprobadas en base a la experiencia.
Un primer problema consiste por tanto en precisar de qué grado de escasez se trata. Según ello
habrá una gama de respuestas:
•
•
•
•
Utilizar lo más intensamente posible las tierras provistas de riego, principalmente si sus fuentes
son glaciares y por lo tanto dependen menos del clima anual.
Preparar el suelo y sembrar en los lugares más húmedos con que se cuenta, incluso los
bofedales.
Hacer una preparación muy cuidadosa del suelo de aquellos lugares en los que la experiencia
indica que allí llueve aún en años de sequía. Por supuesto que se deberán sembrar variedades
más resistentes a la sequía y los surcos no estarán en el sentido de la máxima pendiente sino lo
más oblicuas u horizontales posibles.
Priorizar los suelos de drenaje lento y evitar los arenosos.
Pero si la sequía se prolonga por más de dos años habrá que limitar el cultivo a las zonas de
riego, si las hubieran, y gran parte de la población buscará solución en la migración para vender su
fuerza de trabajo en lugares donde el clima haya sido más favorable. Incluso la tradición ha
relacionado entre sí a determinados grupos de comunidades que intercalan tiempos buenos con
tiempos malos y encuentran en ello un motivo más de aplicación para las normas andinas de
reciprocidad y redistribución.
46. ¿Cuáles son las prácticas para aprovechar la abundancia del agua?
Con cada vez mayor frecuencia se considera la abundancia de lluvias como una catástrofe. Sin
embargo los Andes conocen prácticas para aprovechar los beneficios potenciales de esta abundancia:
- sistemas de riego sobredimensionados respecto a las disponibilidades promedio,
- sistemas de drenaje,
- aumentar los cultivos en tierras de secano,
- seleccionar especies y variedades cultivadas adaptadas al exceso de lluvia.
• En condiciones de clima tan erráticas como las andinas en que los años de abundancia son tan
frecuentes como los de escasez y los "normales", no se puede diseñar el sistema de riego ajustándolo
a las disponibilidades de agua de los años "normales", quedando sobredimensionadas en los años
de escasez y subdimensionadas en los años de abundancia. Si se observan bien los sistemas de
riego antiguos, compuestos a su vez por varios pequeños subsistemas (que se mantienen en
regiones que han permanecido en poder de comunidades campesinas), veremos que el sistema de
riego está calculado para aprovechar las situaciones de abundancia. De esta manera se maximizan
las posibilidades de producción a largo plazo.
• Gran parte de los problemas de inundación, destrucción y erosión que acompañan actualmente a
los años de abundancia de agua están causadas por prácticas insensatas con las cuales se obstruye
el sistema de drenaje natural y artificial, en lugar de usarlo, repararlo o mejorarlo. Parecería que gran
parte de la población ha perdido la capacidad de observar su medio y entender su lógica.
La comprensión de la gran variabilidad de nuestro clima y de la necesidad de drenaje es fundamental.
Además el espacio dedicado a los canales de drenaje no debe verse como superficie perdida sino
que debe convertirse en zona de producción de totora, peces, etc. Existen en el campo muchas
muestras de ello que deben rescatarse y difundirse.
• Los años de lluvias abundantes y tempranas permiten aumentar las zonas de cultivo en secano,
aprovechando incluso las mayores alturas. Mitchell (1978) dice con respecto al maíz: " (...) si las
lluvias se anticipan pueden sembrar maíz, a pesar de su largo período vegetativo, en campos no
irrigados."
• La selección de especies y variedades tolerantes o resistentes al exceso de agua es de gran
importancia por la frecuencia con que ocurre este fenómeno. En realidad los campesinos han hecho
tal selección que se expresa en la siembra de variedades y especies mezcladas en una misma
parcela.
Valladolid (1984) resume sus comprobaciones del modo siguiente:
«Experimentos realizados en el cultivo de papas en chacras situadas en alturas entre 3,300 y
3,600 m.s.n.m. de la comunidad campesina San Juan de Arizona (Ayacucho, Perú) demuestran
una capacidad extraordinaria en el manejo de alto riesgo de este producto clave para los Andes
peruanos. Se trabajó con tubérculos de:
- la variedad Merpata, variedad mejorada altamente tolerante a Phytophtora infestans, hongo
cuya mayor incidencia y severidad se da en condiciones de años lluviosos y moderadamente
tolerante a sequías y heladas;
- la variedad nativa San Cristóbal, altamente tolerante a sequías y heladas y moderadamente
tolerante al Phytophtora infestans;
- y la variedad de papa mejorada Revolución que es un híbrido precoz de alto rendimiento,
susceptible a sequías y heladas.
Se sembraron experimentalmente estas variedades solas en algunas parcelas y en otras parcelas
se mezclaron en diferentes proporciones, durante un año relativamente húmedo así como durante
otro seco. Resultaron superiores las mezclas, con lo cual es método tradicional empírico fue
ratificado por el experimento modelo a manera de la ciencia moderna».
Conviene retomar aquí la cuestión de las infraestructuras sobredimensionadas de la época
precolombina. Cumplieron un papel fundamental en aprovechar las épocas de abundancia de lluvias.
Pero su manejo exige claras reglas de reparto del agua y de reciprocidad para cada caso, lo cual sólo
puede ser garantizado por un gobierno supra-comunal, esto es, étnico-regional. Esta capacidad de
maximizar el riego es también indesligable de la construcción de grandes almacenes en que se
conserva el producto de los años de abundancia para consumirlos en los de escasez.
Las "reducciones" de Toledo desmembraron la etnia y enfatizaron la comunidad como unidad
tributaria.
{No en todas partes lograron éxito. Como señala Murra (1983: 7 -8): «Hay regiones en el norte
de Potosí, por ejemplo, donde aproximadamente cien mil campesinos están organizados, tienen
territorios desde los nevados hasta abajo en las yungas y continuamente, a través de todo el
año, cambian los recursos de las diversas regiones. En el mismo norte de Potosí hay también
grupos que no tienen esta continuidad y para llegar a su zona de maíz o de coca, tienen que
atravesar los territorios "enemigos" de noche.»}
Al independizarse las comunidades y perder su gobierno étnico, cada una adquiere y defiende
"sus" derechos, destruyéndose la lógica del sistema de riego y todas y cada una resultan presas de la
angustia por el agua; surgen entonces conflictos legales que van a ser tratados por una jurisprudencia
completamente ajena al asunto.
Los numerosos y muy antiguos litigios por el agua muy a menudo no tienen su origen en la
"escasez" del recurso, como generalmente se cree, sino en el sobredimensionamiento (consciente y
ordenado en su origen, antes de la invasión europea) del sistema de riego. Los cambios en el sistema
de gestión-planificación de amplios territorios étnicos llevaron a que, en años "normales" o escasos, las
comunidades o familias más poderosas (o las haciendas recién constituidas) aprovechasen la
infraestructura al máximo de su capacidad, dejando sin agua a las zonas más apartadas o más
indefensas. Los perjudicados abandonaron entonces el cuidado de una infraestructura inútil, la cual se
deterioró y ya no es posible utilizarla ni en los escasos años de abundancia.
47. ¿Cuáles son las prácticas para manejar la salinidad?
En la zona andina se maneja, con tecnologías ancestrales, una minería artesanal de la sal como
actividad complementaria del sistema económico de base agropastoril. Tres son los tipos de salinas
del área alto- andina:
- depósitos de sal gema,
- vertientes o manantiales de agua salada,
- lagunas saladas.
• Los depósitos de sal gema se utilizan desde hace milenios por el sistema de tajo abierto hasta
acceder al yacimiento y luego se extrae directamente la sal en bloques. Entre las más importantes
minas de sal gema utilizada desde tiempos prehispánicos se tiene Yuramarca cerca de Chachapoyas,
San Blas cerca de la Oroya, Cachicuyas en las inmediacines de Iscuchaca en la provincia de
Huancavelica., Atacocha junto a Ayacucho, Cachihuancaray cerca de Andahuaylas, Occopata en las
vecindades de Cuzco y Huarhua en la provincia de la Unión, departamento de Arequipa (Ravines
1978 :65 -66).
• Las vertientes o manantiales de agua salada provienen de la disolución de yacimientos
subterráneos de sal gema. Una técnica usada en este caso es recoger el agua en vasijas de cerámica
y luego hacerla hervir hasta lograr, por evaporación del agua, unos panes de sal morena (Ravines
1978 : 66).
En Maras, provincia de Urubamba, Cuzco, existe un gran sistema de andenerías sobre una
vertiente de casi 45 grados: sus andenes no están cultivados pero forman pequeños estanques que
reciben las aguas de un manantial salado; los colores varían del blanco y el crema hasta el café y el
marrón según la cantidad de barro y el grado de evaporación de las aguas saladas (Orlove 1982 :32)
El manantial mantiene su caudal durante todo el año. Las aguas se reparten por corrales de
piedra que parecen idénticos a los que llevan agua a los andenes de cultivo. Dos canales principales
se subdividen a su vez en otros cinco que se dirigen hacia canales menores, encargados de llevar el
agua a los estanques. Se estima que existen unos 3,000 estanques, cuyas dimensiones varían entre 2
x 5 y 5 x 10 metros, sobre una superficie total de 9 a 10 hectáreas. Los estanques son de propiedad
individual; los propietarios suelen poseer de 2 a 5 estanques. La mayoría de ellos son comuneros de
Maras (Orlove 1982: 32- 33).
La extracción de la sal es estacional y coincide con la merma en las tareas agrícolas. Se puede
sacar por lo menos cuatro o cinco "cosechas". Una vez secada, la sal se bate con "marunas", se barre
con maderas y luego se coloca en costales y se retira para que los estanques puedan volver a
llenarse. La producción anual de sal en Maras es de 8,000 m3 (Orlove l982 :33).
• El tercer tipo corresponde a las lagunas saladas o "salares". Estas lagunas tienen su mayor
frecuencia en la zona sur-andina y en particular en el altiplano. Allí las precipitaciones van de un
promedio de 600 m.m. por año en el sector norte para disminuir a menos de 100 m.m. por año en el
sector sur. Como esta meseta no tiene salida de drenaje, a la aridez se suma el problema de salinidad
debido a la acumulación de la disolución de sal gema subterránea existente en la cuenca y a la
elevada evaporación que es típica del clima altiplánico.
En la estación lluviosa las lagunas se extienden muy notablemente debido a que están dentro
de una planicie pero luego, estacionalmente, se contraen aumentando el contenido de sales. Entonces
los campesinos extraen la sal levantando pequeños muros de unos 15 cm, de alto y 40 cm. de ancho
que forman secciones de aproximadamente 5 a 10 metros por lado. Cuando la laguna retrocede la sal
se separa por evaporación natural del agua. Luego se bate la sal con los "maruna" que son los mismos
instrumentos agrícolas que sirven para romper terrones. Con las palas se recoge la sal y se la coloca
en montones de forma cónica, de aproximadamente un metro de alto por tres de diámetro, y se tapan
con una fina capa de tierra hasta el momento de la venta.
El sistema de camellones (waru waru) es un sistema muy antiguo que permite cultivar las
planicies inundables cercanas a las lagunas grandes y los lagos: además de permitir un uso agrícola
de zonas normalmente sumergidas, se libera a la planta de la mayor concentración de sales
Los Chipayas utilizaron otra técnica para aprovechar los salares: acondicionaban lagos
artificiales que mantenían por uno o dos años; cuando el agua había disuelto toda la sal presente, se
vaciaba el lago artificial, eliminando así la sal que inutilizaba el terreno. Después de ello se distribuían
los campos, en bandas regulares (los tsvis) a cada jefe de familia. Este procedimiento exigía la
construcción de una red compleja de diques y canales, así como una doble rotación de tierras y aguas.
El centro de gravedad de las actividades económicas se trasladó, a partir de este momento, a la
agricultura (esencialmente de quinua): la ganadería se integró en el nuevo sistema, mientras que la
pesca, la caza y la recolección sólo suministraban elementos menores del régimen alimenticio
("Pueblos indigenas de Bolivia", Dick E. Ibarra Grasso).
Otra práctica para aprovechar o contrarrestar la salinidad consiste en la selección de especies y
variedades resistentes a la misma. Así ha sucedido con la quinua, en Salinas de Garci Mendoza por
ejemplo. Lo mismo se ha dado con el uso de la totora (a pesar que este importante cultivo -que, como
el arroz, se trasplanta, cuida y mantienen sobre parcelas perfectamente delimitadas- no aparezca
nunca como tal en las estadísticas oficiales según Morlon 1982.
48. ¿Cuáles son las prácticas de riego?
El manejo del agua para riego es en la zona andina una práctica muy antigua y en la actualidad
la encontramos bastante extendida: en muchas comunidades campesinas se encuentra algún tipo de
irrigación, generalmente de pequeña escala pero que cumple un rol estratégico en el sistema
agropecuario.
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-
Este manejo depende de los siguientes factores:
el tipo de fuente (nevados y lagunas, o bien ríos o manantiales alimentados por lluvias) y por tanto
de su carácter permanente o temporal, abundante o escaso;
el destino del agua (para chacra de cultivos, para huerta, para pastizales);
la extensión del sistema (según comprometa a unas pocas familias, a una comunidad, a un
conjunto de comunidades) y del grado de organización y coherencia de los usuarios;
el origen del sistema (según se trate de obras ancestrales, de obras recientes realizadas por las
propias comunidades, de obras recientes realizadas por instituciones o programas externos).
Según la realidad local, el riego tiene por objetivos:
facilitar el trabajo de preparación del suelo (barbecho por ejemplo);
adelantar la siembra en algunas parcelas a fin de obtener alimentos en los momentos de mayor
escasez entre dos cosechas, o a fin de vender productos en el mercado en momentos de precios
altos;
complementar las lluvias insuficientes para la cosecha principal que responde a cultivos de
secano principalmente;
ayudar los cultivos a resistir el veranillo de febrero, con su sol quemante y sus heladas;
obtener dos cosechas en zonas propicias.
La infraestructura para el riego se distribuye entre diversas obras:
El canal principal o "madre". Las construcciones modernas son generalmente de cemento para
evitar las filtraciones, pero muchas infraestructuras realizadas por o con comunidades siguen
aprovechando materiales locales (arcillas, piedras, cal...). Puede recorrer una distancia
considerable y tiene anchura y profundidad para transportar el agua necesaria o la disponible,
según los casos. Es un canal de servicio colectivo para la zona y requiere a menudo obras
complejas en los lugares difíciles. Estas son de distintas características según el origen del canal
-
-
(precolombino o contemporáneo). Las construcciones precolombinas suelen presentar lechos
empedrados cuando pasan por terrenos filtrantes.
Los canales secundarios (o acequias), que distribuyen entre las diversas comunidades, "sectores"
o grupos de usuarios, son generalmente más rústicas y de capacidad más limitada, en función de
las necesidades del grupo.
Los canales de riego como tal son obras sencillas, a menudo temporales, que conducen el agua
hacia cada parcela. Tienen escasa capacidad y corto recorrido.
Los estanques son reservorios que almacenan el agua, para evitar que se pierda en momentos en
que nadie riega (por ejemplo en la noche) y/o para disponer de un mayor caudal a la hora del
riego. Existen distintos tipos de estanques. Algunos se hacen en el mismo lecho de los arroyos
cuando se reúnen características favorables (la técnica es entonces la de pequeños diques).
Otros se construyen fuera del lecho normal, derivando las aguas hacia lugares propicios (la
técnica es entonces más bien la de la cisterna con paredes en todos los costados).
El sistema de compuertas varía mucho. Tradicionalmente se cerraban los canales con simples
"champas" a veces apoyadas en piedras de regular tamaño y la apertura de los reservorios se
tapaba a presión. En las obras modernas se recurre a compuertas de metal o de madera dura.
El diseño y las técnicas de construcción de una infraestructura de riego juegan un papel clave en
la eficiencia del sistema.
-
Las obras antiguas se diferencian entre:
las que corresponden a toda una ingeniería estatal precolombina, con un alto grado de perfección,
capaces de resistir siglos y generalmente destinadas a irrigar los cultivos más "nobles", como el
maíz.
las de origen y conducción local, más rústicas, con algún desperdicio de agua por filtración en los
canales, pero con una gran duración por la organización socio-espacial que se encargaba de su
mantenimiento permanente; eran usadas para cualquier tipo de cultivo que necesitara la
comunidad para su reproducción.
Las obras modernas a base de cemento tienen un costo relativamente elevado y obligan a
destinar las tierras irrigadas a cultivar productos de consumo urbano-mercantil a fin de pagar esos
costos. Son eficientes en áreas ya dedicadas a la agricultura moderna (pero suelen acentuar la
marginación de las partes vecinas al acaparar las aguas disponibles).
En zonas más tradicionales o marginales, tales obras de diseño y técnicas modernas presentan
problemas de:
- ejecución: se busca abaratar la construcción con la "participación" pero a base de un diseño mal
manejado por los campesinos;
- fiabilidad: muchos reservorios y canales de cemento se fisuran por malos cálculos con respecto a
la resistencia a la acción alternada del sol andino y las heladas;
- mantenimiento: a cargo de una organización "funcional" con sus "socios", lo cual dificulta la
integración de esta responsabilidad en la visión integral campesina;
- uso: el diseño suele hacerse en función de los socios iniciales (los más "dinámicos" o "modernos"
de la comunidad) con los consiguientes enfrentamientos posteriores.
El problema mayor de muchas obras modernas es que parten de una lógica limitada, que
consiste en dotar determinadas tierras de agua para determinados cultivos, en lugar de insertarse en
una visión más amplia, de acondicionamiento del territorio, del espacio rural.
En cuanto al proceso de riego como tal, sus modalidades son múltiples. Citaremos dos
ejemplos, uno para los cultivos, otro para los pastos.
Beltrán Peña (1975:72-74) señala las siguientes operaciones para cultivos en Chumbivilcas:
a) Limpieza y reparación del canal madre efectuadas antes de la época de siembra; es una tarea
colectiva de todos los usuarios en un día animado por una fiesta con intervención de músicos.
b) Reparación de las acequias de la chacra bajo la responsabilidad de cada familia: se realiza uno o
dos días antes del turno de riego.
c) Distribución del agua dentro de la parcela. La forma de conducción del agua y el grado de cuidado
en su manejo varía según la situación de la parcela (en ladera, en terrenos ondulados o planos);
la calidad de los suelos es también un factor muy importante.
d) Infiltración del agua en el terreno ("chulluciy"); cuando el volúmen de agua es escaso se avanza
lentamente, sobre todo durante el día por la evaporación muy grande (se prefiere el riego
nocturno, en particular para tierras arenosas).
Un buen riego ha de satisfacer las siguientes condiciones:
1. evitar el desperdicio de agua,
2. lograr una distribución uniforme del agua,
3. empezar por la base para terminar en la parte alta,
4. evitar la erosión y los derrumbes en chacras de laderas y andenes.
e) El oreo o reposo del terreno regado ("phashkichiy") consiste en dejar evaporar el agua infiltrada
durante el riego. Esta operación se prolonga uno o dos días y permite que, al arar y sembrar, las
condiciones de trabajo del suelo sean óptimas.
En cuanto al riego de los pastizales se conocen dos sistemas ( Flores Ochoa 1984: 199- 203).
El sistema de "oqho", "wayllas" o "bofedal". Se trata de un pantano artificial que mantiene un nivel
constante de agua, favoreciendo el crecimiento de pastos valiosos. Hay bofedales naturales
producidos por los deshielos o corrientes de agua pero parece que los más extensos entre ellos no
alcanzan las dimensiones de los artificiales.
«Los pastizales irrigados son una estrategia elaborada para solucionar la falta de áreas
suficientes de pastoreo y también para disponer del mejor pasto para las alpacas y tener
lugares donde pastar de manera permanente. Se evita trasladar los animales y modifica la
transhumancia o la reduce, con el ahorro consiguiente de la energía invertida en la
producción.» (id : 201).
El "bofedal" de Laka que ha sido descrito por Palacios (1977: 166) está regado por dos
canales mayores, uno de 17 km. y el otro de 9 km. de longitud. Uno de ellos tiene 2.10 m. de
ancho y 0.80 de profundidad; el otro es de 1.70 m. de ancho y 0.60 m. de profundidad. De
ellos se desprenden varios canales menores. La superficie total de "bofedal" es de 2,200 has.
. El sistema de "qharay" o regadío temporal. También está muy difundido. Se realiza para contar
con pastos verdes en los meses secos. La técnica es más sencilla que la de los " bofedales". Se
deriva agua de un río o riachuelo y se la conduce a través de un canal (que puede tener 0.50 m. de
ancho por 0.40 m. de profundidad) hasta la zona que se desea irrigar; allí, por un gran número de
pequeños canales, se procede a humedecer el terreno y los pastos vuelven a brotar y reverdecer en
menos de una semana.
49. ¿Cuáles son las prácticas de aprovechamiento de las especies vegetales silvestres?
La vegetación silvestre tiene para el campesino andino una importancia difícil de comprender en
términos económicos y culturales modernos. Podríamos señalar distintas clases de aprovechamiento
usual y/o visible:
• con fines alimentarios
- para humanos
- como pastizales
• con fines medicinales o profilácticos
- para humanos
•
•
•
- para animales
- para cultivos
- para conservación de productos
con fines culturales
- para predicción del clima
- para juegos
- para fiestas
con fines artesanales
- como materias primas
con fines industriales
- como materias primas
Generalmente, sólo vemos las prácticas de aprovechamiento que están relacionadas a las
propias actividades productivas agropecuarias (como el pastoreo de animales en praderas nativas) o a
actividades claramente diferenciadas por el mundo urbano (colecta de plantas medicinales, recolección
de leña para combustible, de troncos para la construcción de viviendas).
Pero los campesinos tienen una percepción diferente de la flora silvestre, con la cual conviven, a
la cual observan, de la cual sacan un sinnúmero de usos. Puede verse que, mientras trabajan y
transitan por el campo, recogen, ingieren y se aprovisionan de distintas plantas o partes de plantas.
Más aún, diversas zonas consideradas eriazas por el mundo moderno son tratadas como parte
integrante de un territorio campesino y juegan un papel importante en su vida, en gran medida por la
flora silvestre allí presente.
50. ¿Cuáles son las prácticas de selección y mejoramiento de las especies vegetales?
Los Andes son una de las nueve regiones del planeta de donde son originarias las plantas
cultivadas. Esta realidad proviene por una parte de la gran riqueza natural de la flora andina, gracias a
su diversidad ecológica, pero también de la habilidad con la cual la sociedad andina fue seleccionando,
adaptando y mejorando las especies nativas en función de sus necesidades y posibilidades.
Entre las múltiples prácticas para maximizar el aprovechamiento de las especies vegetales
nativas, a través de una selección y mejoramiento, podríamos diferenciar:
- aquellas que consisten en buscar la evolución genética de algún cultivo principal (papa, maíz,
quinua, etc...);
- aquellas que intentan aumentar el potencial de una planta silvestre o de una "maleza".
• El mejoramiento genético de los cultivos principales ha sido asumido en los últimos decenios por
los centros de investigación y experimentación (como el IBTA en Bolivia y el INIPA en el Perú), los que
se dedican a producir "variedades mejoradas" y a difundirlas luego a través de sus sistemas de
extensión.
Conviene introducir aquí varias observaciones:
- La labor de tales centros es fundamental y es probable que hayan existido entidades
parecidas en la época precolombina, especialmente para el maíz en el Imperio Incaico. El
esfuerzo de los especialistas brinda nuevas opciones y posibilidades a los campesinos.
- Tales centros se insertan esencialmente en una lógica económica moderna en la cual prima la
preocupación por el abastecimiento alimenticio de los centros urbanos. Su objetivo primordial
es por tanto el aumento de la producción y la productividad, especialmente de los cultivos
introducidos, con lo cual suelen descuidar tanto los cultivos de interés o necesidad para el
campesino, para la sociedad rural, como los demás factores que intervienen en la economía
campesina.
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-
Algunos esfuerzos pioneros de los últimos años, como la labor del PISA-Puno sobre cultivos
andinos o las colaboraciones del IBTA con el PAC en Salinas, podrían aportar pautas para ir
superando tales limitaciones, gracias a una relación más abierta y dialogante con el
campesino, su saber y sus necesidades.
Varias universidades andinas se están dedicando también a recuperar y conservar el
germoplasma andino. Los problemas se presentan cuando, por falta de recursos suficientes,
se ven a veces obligadas a ceder sus colecciones a centros internacionales financiados y
controlados por las transnacionales de la agroquímica, con lo cual el esfuerzo de preservación
del recurso andino termina favoreciendo el dominio de nuevos monopolios de la genética
vegetal.
Todos estos centros no son los únicos en realizar un mejoramiento genético de las plantas
cultivadas. Los propios campesinos lo hacen por su cuenta en muchas partes. Así lo
observaron Mayer y Fonseca en Cañete (Mayer 1977). Asi lo confirmaron Franco, Moreno y
Alarcón (1983: 28) cuando informan de la reciente creación de variedades de papas "Olones"
o "Yana Olones" en Chincheros, y "Bole" en Calca (Cusco, Perú).
No puede pasar desapercibido el hecho de que las tendencias actuales están conduciendo a
la rápida desaparición de muchas variedades e incluso de algunas especies cultivadas nativas
andinas. Es decir que estamos sufriendo una grave erosión genética. El caso del maíz
amiláceo de la costa peruana, que ha sido desplazado completamente por el maíz amarillo
duro cuyo contenido genético es ajeno al país, es el caso más notable. En la sierra está
ocurriendo algo similar con la papa nativa cuyas innumerables variedades están siendo
reemplazadas por la competencia de unas pocas variedades "mejoradas".
• En cuanto a mejorar el potencial de las plantas silvestres y de las "malezas" se trata de una muy
antigua práctica andina (y de otras partes del planeta) que se sigue manteniendo.
A diferencia de la lógica productivista de la agricultura moderna, el campesino no considera
todas las plantas silvestres y las "malezas" como desperdicios o enemigos sino como recursos
posibles.
Las "malezas", por ejemplo, pueden servir para:
- alimento humano o animal en épocas de escasez, antes de la cosecha;
- para facilitar el desarrollo del cultivo principal fijando nitrógeno del suelo, extrayendo minerales y
humedad a una profundidad mayor, protegiendo contra la erosión, etc... (Morlon 1981).
El campesino realiza entonces una verdadera selección de las "malezas", diferenciando aquellas
que han de ser retiradas, las que pueden ser toleradas, las que han de ser estimuladas, algunas que
merecen ser tratadas como "cultivo asociado" (Gade in Morlon 1981).
Históricamente, ciertas malezas han sido estimuladas y mejoradas de tal manera que se han
vuelto progresivamente cultivos principales. Ese fue el origen del arroz como maleza en cultivos
asiáticos, o del tomate como maleza en parcelas meso-americanas de maíz (Morlon 1981).
51. ¿Cuáles son las prácticas de aprovechamiento de animales silvestres?
La sociedad andina realizó la domesticación de unas pocas especies animales, como la llama, la
alpaca, el cuy... Más bien aprendió a convivir con especies silvestres sobre las cuales actuaba de
acuerdo a sus necesidades de alimentación, de materias primas, de protección de la agricultura, de
control ecológico.
La intervención de la racionalidad de mercado y de nuevas técnicas de caza y pesca modificó
esta situación. En la actualidad el trato con los animales silvestres se ve influido por la acción de
diversos factores:
- las tradiciones andinas de convivencia, aprovechamiento y control de la fauna silvestre;
-
las demandas del mercado en cuanto a carne, pieles, cueros y otros;
la caza y pesca deportivas por parte de "turistas" a la región o de grupos humanos externos como
funcionarios, guarniciones...
las regulaciones nacionales e internacionales para proteger ciertas especies de la extinción
(vicuña por ejemplo).
En Oruro, el aprovechamiento de la fauna silvestre puede jugar un rol esencial en la economía
campesina en determinados lugares y momentos.
Así sucede con los peces de lagos como el Poopó, entre los cuales se puede mencionar el Ispi
(Orestias agassizi), el Kaño (O. albus), el Karachi (O. neveui), el Suchi (Trichomycterus dispar), el
Mauri (T. rivolatus), el Umanto (O. tschudu), el Khesintu (O. pentlandi), etc..., que son usados tanto
para alimentación como para venta en el mercado.
También se cazan especies como la chinchilla, el pato y otros.
52. ¿Cuáles son las prácticas de selección y mejoramiento de animales domésticos nativos?
Pocas son las especies animales andinas que hayan sido domesticadas: llama, alpaca, cuy,
perro, pato. Los testimonios históricos dan a pensar que los camélidos fueron objeto de rigurosos
procesos de selección y mejoramiento. La llama y la alpaca serían producto de una evolución genética
a partir de la vicuña y el guanaco. La llama misma se fue diferenciando entre la de carne (más baja y
ancha) y la transporte (más alta). Hoy en día aún se puede observar en Oruro la variación de tamaño
entre los animales de Turco y los de Salinas.
Todos estos procesos y técnicas de selección y mejoramiento fueron gravemente alterados por
la invasión europea que despreció por completo las especies andinas. El perro fue casi extinguido. La
llama de carne despareció. La llama de transporte y la alpaca fueron desalojadas de gran parte de su
habitat, ocupado por los ovinos. La introducción de las garrapatas les resultó desastrosa y su
población mermó bruscamente en el siglo XVI.
Actualmente coexisten o se enfrentan dos lógicas de selección y mejoramiento, la andina y la de
mercado moderno.
- Este último desprecia la carne de los camélidos, no se interesa por la llama, exige alpaca de color
blanco y cuyes de granja engordados con alimentos balanceados.
- La economía campesina trata de conservar algunas llamas como garantía, aprecia la diversidad
de colores de la alpaca, especialmente los oscuros muy útiles para su propia vestimenta, trata de
preservar un tipo de cuy transformador de desperdicios de cocina y de pastos, con gran valor
nutritivo, culinario y cultural.
Este enfrentamiento de lógicas es uno de los principales frenos para un nuevo desarrollo de las
animales domésticos nativos por cuanto impide lograr una política ganadera conforme a la realidad
tanto campesina como nacional.
53. ¿Cuáles son las prácticas de selección y mejoramiento de animales domésticos
introducidos?
Desde la invasión española, las prácticas de selección y mejoramiento del ganado introducido
han seguido dos líneas principales:
- una empresarial,
- una campesina.
• Los empresarios de todo tiempo se preocuparon por la rentabilidad, incluyendo a los hacendados
modernos que importaban lotes de animales selectos de "pura sangre" de las razas más famosas, a
fin de contar con un plantel de reproductores. Es decir que se buscaba la rentabilidad a través de una
mayor productividad.
Recientemente la difusión de la inseminación artificial y la técnica de congelación de semen
nacional e importado facilitó el "mejoramiento por cruce", principalmente entre vacunos y ovinos.
Una de las mejores muestras de eficiencia de este modelo lo dió la empresa ganadera de la
Cerro de Pasco Copper Corporation en el Perú: creó el ovino "tipo Junin", de gran producción de lana
y carne por animal. Pero otra corriente empresarial en la ganadería ovina postulaba que lo importante
no era la producción por animal sino la producción por hectárea de pastos y aquí encontraron defectos
al "tipo Junín".
Tanto los Estados modernos como las universidades y los centros de investigación (salvo
excepciones pioneras) han centrado sus esfuerzos en apoyar la fórmula empresarial y en querer
difundir el modelo entre los campesinos a través de sus servicios de promoción y extensión.
• Durante más de cuatro siglos y medio los animales domésticos introducidos, principalmente
ovinos, vacunos, porcinos, caprinos, caballos, asnos, perros y gallinas, han sido objeto de esmerada
selección por los campesinos, principalmente en base a la rusticidad demostrada para soportar las
limitaciones de un medio muy distinto del que procedían.
Con ello las razas originalmente importadas se han ido transformando como resultado de un
proceso de "andinización" que ha desembocado en la proliferación de tipos especiales denominados
"chuscos", muy rústicos y de modesta productividad.
La separación/oposición entre ambas opciones es otra vez uno de los frenos para el desarrollo
ganadero:
- El empresario choca permanentemente con las limitaciones del medio para conservar un plantel
de alta calidad. Los animales "mejorados" necesitan mejor alimentación y mayor sanidad en
comparación con los "chuscos". Su crianza en nuestro medio exige instalaciones especiales,
sobrealimentación y veterinarios muy atentos, con lo cual se elevan los costos.
- El campesino se encuentra sin apoyo para proseguir una selección y mejoramiento de su ganado
"chusco" y las alternativas propuestas descuidan los problemas de escasez de recursos
(alimenticios, financieros, tecnológicos, de comercialización), así como el rol de la ganadería en
muchas economías campesinas.
-
De esta manera cohabitan:
enclaves de ganadería moderna que sirven para dotar de carne los grupos urbanos con mayor
poder adquisitivo;
grupos campesinos en transición que intentan lograr el salto hacia la ganadería moderna, con un
alto grado de fracaso y migración;
grupos y comunidades campesinas tradicionales, cuyo ganado se ve reducido al rol clásico de
"seguro" o "banco", sin mayores posibilidades de mejoramiento.
54. ¿Cuáles son las prácticas de distribución de cultivos en el espacio y en el tiempo?
La distribución de los cultivos en el espacio y en el tiempo es un método para acceder a una
producción más diversificada y de menor riesgo, optimizando el uso de los recursos naturales y de la
fuerza de trabajo.
-
Tales prácticas varían por tanto en función de:
la cantidad, calidad y ubicación de los recursos naturales;
la cantidad, capacidad y ubicación de la fuerza de trabajo.
En Oruro, la diversidad de recursos naturales es bastante limitada con respecto al conjunto de
los Andes. Concretamente en las regiones estudiadas en el "Diagnóstico Socio-Económico del
Departamento de Oruro" (Xavier Izko y Equipo CERES), el espacio agropecuario de los campesinos
encuestados tiene los siguientes destinos:
• En Salinas de Garci Mendoza, sobre la superficie total de los cuatro ayllus (103,104 .56 has):
- 85.98% están destinadas a pastos de propiedad comunal (incluyendo 0.07% que corresponden
a pastos introducidos, alfa-alfa y cebada berza, de propiedad individual.
- 12.95% están, en principio, aptas para la agricultura (quinua principalmente).
- 1.26% son zonas rocosas o salitrosas no aptas para la agricultura o la ganadería.
• En Sajama, las 31 comunidades estudiadas en esa provincia abarcan una superficie total de
171,654 .59 has, de las cuales:
- 96.5% son pastizales (88.38% son pastos nativos de propiedad comunal y 8.10% son pastizales
de propiedad individual, algunos de ellos introducidos).
- 0.19% son tierras consideradas como cultivables (papa, quinua, cebada, haba, hortalizas).
- 3.33% son tierras no aptas para la actividad agropecuaria.
• En El Choro, la superficie total de las 308 unidades productivas estudiadas es de 6,646..5 has,
con:
- 55.1% destinadas a pastos sin o con riego.
- 13% son cultivables (quinua, papa luki y saqampaya, cebada, avena, haba).
- 22.2% están inundadas.
- 10.79% son tierras no aptas para la actividad agropecuaria.
Pero, por más limitaciones que existan en Oruro, se sigue encontrando una lógica de
diversificación similar a la existente en el conjunto de los Andes.
Las prácticas dependen de la dimensión del territorio y del grupo social que intervienen en la
planificación de estas prácticas. Las estrategias son efectivamente diferentes según se trate de:
- un simple grupo familiar con su espacio parcelar,
- una comunidad cohesionada con un territorio más o menos extenso, más o menos distribuido
entre pisos ecológicos;
- una etnia con su organización y sus relaciones de reciprocidad y complementariedad.
La mayoría de estas prácticas buscan (sin lograrlo siempre en la realidad presente) el acceso a
los diversos pisos ecológicos andinos, desde los valles bajos con sus posibilidades de fruticultura y
horticultura, hasta los valles medianos con su maíz y las alturas (punas, páramos) con su papa amarga
y su ganadería. Con ello se pretende obtener el conjunto de productos necesarios para la economía
campesina.
Aún cuando dispone de un solo piso ecológico, el grupo campesino sigue buscando la
diversidad dentro del mismo, distribuyendo sus parcelas entre las áreas bajo riego, las laderas, las
alturas. De esta manera intenta minimizar los riesgos climáticos y asegurar una producción básica. Al
mismo tiempo consigue así escalonar las labores culturales a fin de aprovechar al máximo la fuerza de
trabajo con la cual se cuenta.
Es decir que la distribución espacial vertical por pisos altitudinales garantiza (y se armoniza con)
una mejor distribución temporal del trabajo.
55. ¿Cuáles son las prácticas de siembra?
-
Las prácticas de siembra están en directa relación con:
el momento o época de la siembra,
el tipo y destino de los cultivos a realizar,
las características del terreno y el tipo de preparación realizada,
la capacidad económica y/o la fuerza de trabajo disponible.
•
En el altiplano se diferencian tres siembras, según la época:
- temprana o primera, alrededor de agosto y principios de setiembre;
- grande o segunda, entre fines de setiembre y octubre; allí es donde se trata de sembrar las
mayores extensiones;
- tardía o tercera, entre fines de noviembre y mediados de diciembre.
Esta distribución temporal está sujeta a las condiciones de las zonas, de las semillas, del clima,
etc... Cabe recordar que muchos de los indicadores climáticos buscan determinar cuál de las tres
siembras conviene priorizar: tres tipos de floración del cactus o de otras plantas silvestres, tres, seis,
nueve o doce primeros días de agosto...
• El tipo y destino de los cultivos determinan también las prácticas de siembra. Así, la tracción
animal y mecánica y las herramientas modernas se usan prioritariamente para los cultivos destinados
al mercado, mientras la chaquitaclla y otras herramientas ancestrales o tradicionales son preferidas
para los cultivos de autoconsumo.
Ello se debe al mayor costo financiero de la siembra moderna (lo cual exige un retorno
monetario) pero también a la diferencia en la clase, disposición, espacimiento y tratamiento de las
semillas en cada uno de los dos casos. Así en el cultivo tradicional, se suele acondicionar las semillas
en el momento mismo de la siembra, sea con prácticas de tratamiento inmediatamente previas
(envolver una semilla de papa en preparaciones protectoras y nutritivas, por ejemplo), sea con la
incorporación de estiércol junto con la semilla. En el cultivo moderno, la siembra se limita más a
colocar adecuadamente la semilla y los otros cuidados son objeto de otras labores anteriores o
posteriores a ésta.
• Las características del terreno preparado tienen también gran influencia. Según se trate de un
andén, de una ladera no transformada o de una llanura, de una parcela recién barbechada o no, que
haya recibido el mismo cultivo el año anterior (papa por ejemplo) u otro tipo de cultivo, la práctica será
diferente.
Los andenes pequeños y regados serán objeto de una siembra tipo horticultura. Una ladera de
secano será sembrada con menos cuidado. Un terreno barbechado puede tener surcos ya elaborados
o haber quedado con terrones grandes. En el segundo caso habrá necesidad de desterronar. Cuando
se repite un cultivo, una siembra tradicional respetará las plantitas que ya estén apareciendo como
producto de semillas dejadas en la cosecha anterior. Etc...
• La capacidad y la racionalidad económicas y laborales son otro factor clave. El uso de tracción
animal o mecánica depende en gran medida del nivel de capitalización del campesino y/o del grupo al
que pertenece. La propia siembra tradicional variará según la cantidad de gente disponible. Las
familias o comunidades reducidas por cualquier fenómeno migratorio optan a veces por cultivar
superficies más reducidas pero en otros casos prefieren seguir distribuyendo los riesgos climáticos y
limitan la siembra a la apertura de un hoyo donde depositar la semilla y taparla con el pie.
56. ¿Cuáles son las prácticas de cultivo?
Las labores culturales tienen la finalidad de favorecer o apoyar el desarrollo de las plantas entre
la siembra y la cosecha. Su realización depende de los mismos factores señalados para las prácticas
de siembra:
- el momento u oportunidad de la práctica,
- el tipo y destino de los cultivos,
- las características del terreno,
- la capacidad económica y/o la fuerza de trabajo disponible.
Estas labores pueden buscar cumplir con uno o varios de los siguientes objetivos:
-
formación de surcos para un mejor desarrollo y limpieza de los cultivos;
aporque para mejorar la cantidad y calidad del suelo alrededor de las plantas y favorecer el
desarrollo de sus tubérculos o de sus raíces;
deshierbe que puede buscar eliminar toda "maleza" por considerarla una competencia al cultivo
principal (agricultura moderna) o seleccionar aquellas que se consideran de menor utilidad
(agricultura tradicional);
drenaje a fin de facilitar la retención o el escurrimiento del agua, según el clima del año.
Generalmente, en la agricultura tradicional, un primer aporque intenta satisfacer estas cuatro
necesidades, por lo cual su realización varía según las características del cultivo y del año.
57. ¿ Cuáles son las prácticas de control de plagas y enfermedades en los cultivos?
Para evitar y contrarrestar los daños causados a los cultivos por diferentes plagas y
enfermedades, los campesinos cuentan con un arsenal bastante amplio de prácticas que varían según
las zonas, los tipos de cultivos, los recursos disponibles, etc...
-
Estas prácticas se inspiran en distintos principios de acción:
Algunas tratan de ayudar la planta a defenderse ella misma (esencialmente de las enfermedades).
Otras intentan limpiar previamente un terreno o una semilla para disminuir las posibilidades de
ataques.
Otras buscan repeler las plagas para que se mantengan alejadas.
Otras se dedican a matar los causantes de los daños con tratamientos preventivos o al inicio de un
ataque.
Generalmente se utilizan varios de estos principios de acción, pero se da un mayor peso a uno u
otro según se trate de una agricultura más moderna o más tradicional. Así la agricultura andina prioriza
la limpieza previa y la acción repelente, mientras la agricultura moderna dedica especial atención a los
métodos y productos para matar. Esta diferencia proviene de que la agricultura moderna, por tender
hacia un mayor monocultivo y una mayor densidad de un mismo cultivo, favorece los ataques.
Una de las principales prácticas consiste en la rotación de cultivos. Con ello (además de
buscar una regeneración de la fertilidad del suelo) se quita el alimento favorito de determinados
depredadores y se favorece su eliminación. La agricultura moderna aprovecha esta posibilidad pero la
agricultura andina la había desarrollado al máximo. El sistema de laymes, con su planificación comunal
de los cultivos y los descansos, favorecía (y lo sigue haciendo allí donde se mantiene) la limpieza casi
total de grandes extensiones.
Otra práctica común se da en las semillas mismas. Además de escoger las más sanas, el
campesino andino realiza intercambios con otras zonas a fin de renovar la capacidad de autodefensa
de sus cultivos contra las enfermedades. En muchas zonas sobreviven métodos de preparación de las
semillas para protegerlas de distintos ataques a través de diversos tratamientos. La agricultura
moderna pone especial énfasis en la calidad sanitaria de las semillas, sea con semilleros especiales
para obtener productos garantizados, sea con modificaciones genéticas permanentes para lograr
nuevas variedades más resistentes a los ataques.
La ciencia moderna está poniendo también nuevos métodos que podrían ser útiles para la
propia agricultura tradicional andina. Por ejemplo, los cultivos meristemáticos (es decir la multiplicación
por esquejes de semillas sin virus) pueden aplicarse a la gran diversidad de variedades nativas del
campesino tradicional, logrando mejorar el potencial de cada variedad nativa, sin caer en la
uniformización de unas pocas variedades "mejoradas". La Universidad de Cajamarca en el Perú ha
comenzado una experiencia pionera en este sentido.
Las prácticas basadas en la acción de repeler suelen consistir en cultivos asociados. En la
horticultura y la agricultura andina, se trata de sembrar al mismo tiempo especies que tienen un
impacto diferente sobre determinadas plagas: mientras la una las atraería, la otra las rechaza. En otros
casos se trata de sembrar plantas no comestibles pero con una acción específicamente repelente. Ese
es el caso de la muña, utilizada en cercos protectores o en hileras intercaladas o transversales, a
manera de un cultivo asociado muy especial.
Cabe señalar que se puede también repeler plagas con prácticas diferentes. Es lo que se está
probando en Salinas con frutos de membrillo o con el olor de los chivos para proteger la quinua.
Quedan por fin los tratamientos aplicados directamente a los cultivos. Pueden ser de muchos
tipos. Los campesinos andinos aplican productos artesanales, aprovechando cenizas, tabaco silvestre
y otras materias (un campesino de Lakasa en Salinas fabricó su propio producto con hierbas locales
para defenderse de un ataque en 1987). La agricultura moderna ha multiplicado los insecticidas y
pesticidas químicos.
Entre todas estas prácticas posibles, y otras, no se trata de determinar cuál es la mejor, la más
eficiente. Todas aportan algo y pueden ser aprovechadas en combinaciones acordes a cada realidad,
a cada necesidad. El mayor problema está más bien en la pérdida progresiva de los conocimientos del
campesino andino para el manejo adecuado de sus prácticas ancestrales y su reemplazo por prácticas
modernas mal conocidas, mal aplicadas y/o inadecuadas al medio y a la agricultura de los Andes.
Este último tema se prestaría a largas explicaciones que no son del caso aquí. Pero conviene
recordar los daños que pueden provocar tratamientos modernos mal concebidos o mal aplicados. El
ejemplo orureño del tratamiento con mochilas en una zona como Salinas donde no hay agua para
mezclas adecuadas, o el ejemplo de la proliferación de plagas y enfermedades en el Valle del Mantaro,
en el Perú, a raíz de la introducción de los métodos modernos ("Minka" Nº 18-19, p. 9) pueden servir a
la reflexión.
58. ¿Cuáles son las prácticas de cosecha?
Como todas las actividades agrícolas, la cosecha varía mucho. Entre los factores que influyen
sobre el momento y la técnica, podemos señalar:
- la situación del clima, tanto a lo largo del año agrícola como en el momento de la posible cosecha;
- los recursos disponibles (fuerza de trabajo, herramientas);
- las necesidades de la familia;
- el tipo de cultivos o de variedades;
- el destino de la producción.
El impacto del clima es evidente ya que la cosecha será diferente según sea abundante o
escasa y según se prevean o no determinados fenómenos atmosféricos (lluvias, heladas,
granizadas...). Según los casos se podrá adelantar o retrasar esta labor, buscar colaboraciones o
hacerla solamente con los miembros de la familia, etc...
La estrategia de cosecha variará también de acuerdo a los recursos. Una familia inserta en una
organización social fuerte aprovechará aportes de trabajo y herramientas, y los devolverá. Un
campesino con cierto capital tratará de contar con herramientas o maquinarias que aceleren y
unifiquen las distintas labores: siega/escarbe, trilla, transporte hacia los depósitos o amontonamiento y
protección en la misma parcela...
El grado de necesidad de la familia jugará también un papel importante. En ciertos casos
venderá su cultivo antes de la cosecha para poder sobrevivir hasta ese momento. En otros comenzará
a sacar productos desde temprano y en forma selectiva para poder alimentarse con ellos.
Las técnicas dependerán también del tipo de cultivo y de las variedades existentes. La papa, el
maíz y la quinua no se cosechan de la misma manera. Pero tampoco se actúa de la misma manera
con una variedad de papa rústica y apta para la conservación y una variedad bajo riego y a ser
consumida de inmediato.
Por fin, el destino del producto condicionará a su vez las prácticas de cosecha. Para una
variedad de papa de mala conservación y destinada al mercado, se podrá hacer una recolección
escalonada, conforme a la demanda, a los precios. Se procederá en forma diferente si se busca sobre
todo aprovechar los granos o tubérculos o si se da igual importancia a los tallos y hojas como forraje
para el ganado.
59. ¿Cuáles son las prácticas de manejo del ganado?
El manejo de su ganado requiere del campesino andino una amplia gama de labores, entre las
cuales podríamos distinguir las prácticas relativas a:
- la composición del rebaño;
- su alimentación;
- su reproducción;
- el cuidado de las crías;
- su estado sanitario;
- la esquila;
- el ordeño;
- la saca;
- la relación del ganado con las demás actividades, especialmente la agrícola.
Todas estas prácticas varían según el rol de la ganadería en la economía del campesino, con
grandes diferencias según se trate de:
- un simple hato familiar de "garantía" o complemento a la agricultura o a alguna actividad artesanal
o asalariada;
- un rebaño que sea el principal recurso de una familia campesina tradicional, es decir un rebaño
familiar-comercial;
- un rebaño destinado casi exclusivamente a la producción para el mercado, es decir un rebaño
comercial.
60. ¿Cuáles son los criterios para definir la composición del rebaño?
Para definir su tipo de ganadería, escoger las especies animales y determinar el número de
cabezas de cada especie, la familia campesina toma una serie de criterios como:
- el medio natural (altura, latitud, relieve...) que fija la disponibilidad de recursos forrajeros
comunales y familiares (pastos naturales, pastizales, bofedales...);
- las reglas y tradiciones de la comunidad (tenencia de la tierra, prestigio de ciertas especies, etc...);
- los objetivos y las prioridades familiares en cuanto al rol que la ganadería puede jugar en la
satisfacción de sus necesidades;
- la fuerza de trabajo existente, especialmente la disponibilidad de la mujer y de los jóvenes;
- las condiciones del mercado (accesibilidad, precios...).
Los dos primeros criterios determinan que, en una misma comunidad o zona, no suelen existir
mayores diferencias en cuanto a las especies criadas. El medio natural establece ciertas "vocaciones"
y limitaciones y el medio jurídico, social y cultural condiciona las alternativas posibles.
Por ejemplo, en algunas zonas de la provincia de Pacajes (La Paz) el reciente paso de la
propiedad comunal indivisa a la parcelación de pastizales, obligó a los comuneros a dejar la crianza
de llamas y a priorizar los ovinos y las alpacas.
En cambio la decisión a favor de tal o cual tipo de ganadería, determinando el número de
cabezas y la forma de manejo de cada especie, depende principalmente de los recursos de cada
familia y de las necesidades que ésta requiere satisfacer con la actividad pecuaria.
El manejo del rebaño comercial seguirá normas de rentabilidad en términos financieros (con las
adecuaciones correspondientes a la estrategia de cada ganadero: ampliarse, extraer recursos
inmediatos para tal o cual cosa...).
El manejo del rebaño familiar-comercial y sobre todo del simple hato familiar estará sujeto a una
larga serie de condicionantes que provienen de los diversos usos posibles de los animales:
• Fuerza de tracción. Uno de los principales roles del ganado vacuno es proporcionar la fuerza de
tracción para tirar el arado de palo que facilita las tareas de labranza de los suelos. En todas las zonas
agrícolas, la posesión de por lo menos un par de reses para formar una yunta es meta de toda familia,
pues no sólo le brinda la oportunidad de arar sus tierras en el momento adecuado, sino también de
alquilar a otras familias o trocar días-yunta con días-hombre de trabajo (en general l día de yunta
equivale a 3 jornales).
En el altiplano norte, una típica yunta de arado está conformada de una vaca, ubicada en el lado
izquierdo y de un buey o toro en el lado derecho.
• Reserva de capital fácilmente movilizable. La posesión de ganado permite a la familia tener una
reserva de capital que podrá fácilmente convertir en dinero en cualquier situación de emergencia
(enfermedad, muerte) o de responsabilidad social (cargos, matrimonios, compadrazgo, etc...). Existe
siempre un mercado fluido para la venta de ganado en pie, sea a través de ferias especializadas en
compra-venta del ganado a la que acuden los campesinos, sea a través de intermediarios que circulan
por el campo.
Vacunos, ovinos, porcinos y equinos son las especies preferidas para reserva de capital o caja
de ahorro.
En situaciones de no emergencia, las familias no suelen obtener ingresos regulares de la venta
de vacunos, porcinos o equinos porque su número reducido impide una saca anual. No es el caso de
los ovinos con los cuales es más fácil practicar sacas regulares.
• Abonos para la agricultura. La ganadería, y en especial los vacunos, los ovinos y los equinos,
representa la principal y casi única fuente de fertililizantes para la agricultura, sea directamente en los
mismos cultivos o pastizales, sea indirectamente con la acumulación y recolección de las heces y
orina en los corrales.
• Fuente de combustible para uso doméstico. Secadas y almacenadas, la bosta de los vacunos y
la taqya de los camélidos sirven a menudo de combustible para cocinar los alimentos de la familia.
• Medio de transporte. Las llamas, en especial los machos castrados a partir de los 3 años de
edad, sirven para transportar productos (sal, metales, productos o insumos agrícolas), mientras que
los equinos (caballos, mulas, burros) son utilizados además para transportar a personas.
• Fuente de intercambios (mercado y trueque). La fibra de alpaca, la lana de llamas y ovinos, el
charqui (tasajo) de alpaca y llama, los derivados de la leche de vaca (queso, requesón, cuajada,...), a
veces los cueros y pellejos, son los principales productos pecuarios que son utilizados para el trueque
o que son vendidos en las ferias o a los negociantes.
• Provisión de materias primas para usos domésticos. Parte de la lana de llamas y ovinos y de la
fibra de alpaca sirve para la producción artesanal familiar de prendas de vestir. Los cueros entran en
la fabricación de varios implementos de uso doméstico: lazos, riendas, correas, ojotas, odres, etc.
• Alimento para la familia. Se consume carne de alpaca y llama, de preferencia la que procede de
animales tiernos (kuchus). Con la de los adultos se prepara el charqui (o tasajo).
La carne de res es consumida por la familia solamente cuando muere un animal o en ciertas
ocasiones especiales (fiestas, compromisos).
Según la importancia del rebaño de ovinos, el consumo de carne se hará periódicamente o sólo
en ciertas ocasiones.
61. ¿Cuáles son las prácticas de alimentación del ganado?
Podríamos distribuir las prácticas campesinas para la alimentación del rebaño de acuerdo a las
tres fuentes posibles de alimento:
- los pastos cultivados y eventualmente conservados (henificación);
- los pastos naturales;
- los rastrojos de los cultivos.
En este sentido, la alimentación animal depende a la vez de un manejo de pastos (para
mejorarlos) y de un manejo del ganado (para dejar descansar los pastos y para aprovechar fuentes
estacionales).
• Los pastos cultivados están todavía reservados en su mayoría a la ganadería comercial.
Generalmente se trata de superficies sembradas con especies vegetales introducidas (como el alfaalfa) y que pueden servir para un pastoreo directo de los animales (esencialmente bovinos) o para un
uso indirecto como heno en épocas de escasez de pastos naturales.
Ciertos vegetales nativos son también objeto de un cultivo especial para forraje. Es el caso de la
totora en la orilla de los lagos donde se practica el engorde de vacunos.
•
Los pastos naturales son aprovechados de acuerdo a una serie de factores como:
- su ubicación geográfica (altura, latitud) y los componentes abióticos que determinan sus
caracteristicas;
- el acceso del territorio comunal a varios pisos ecológicos; puna, jalca, suni, quechua;
- la tenencia de los pastizales (comunal, privada, usufructo, etc...);
- las reglas comunales para el uso de los pastizales;
- las especies criadas,
- las técnicas de manejo y mejoramiento de pastos, etc;
La tenencia y/o acceso de los pastos naturales juega un papel fundamental en la ganadería
andina. A lo largo de los tiempos se dieron una larga serie de combinaciones entre la ancestral práctica
de los pastos comunales y la tendencia moderna a la propiedad privada, con lo cual hoy en día los
Andes conforman un verdadero mosaico de fórmulas diferentes y vecinas.
La ancestral propiedad comunal permitía el acceso a los pastizales por parte de cualquier
miembro de la comunidad; la organización comunal se encargaba de cuidar la conservación del
recurso a través de una serie de normas destinadas a preservar la flora y su calidad, prohibiendo por
ejemplo el pastoreo en determinados momentos como la floración o haciendo rotar diariamente a los
animales para que no sobrepastoreen; el cumplimiento de estas normas era vigilado por adolescentes
(en su primer "cargo" comunal) y los infractores eran sujetos a sanciones.
La creación de las haciendas y la evolución demográfica animal (la ganadería no era actividad
prioritaria en la época precolombina) llevaron a una mayor presión sobre los pastizales comunales. Ello
provocó en muchas partes el desmoronamiento del sistema de conducción comunal: mientras unos
comuneros adquirieron grandes rebaños, otros se quedaron con pocos animales y se estableció una
suerte de competencia en el usufructo, en detrimento de la calidad de los pastos. Es decir que la
tenencia comunal no ha sido garantía suficiente de preservación de los pastizales nativos.
A su vez, se fue extendiendo cierta parcelación de los pastizales, sea con la existencia de
posesionarios que, sin tener propiedad, tenían la exclusividad en el usufructo de determinado sector,
sea con el establecimiento de la propiedad privada. El sistema de posesión había estado reservad
para las alpacas a fin de posibilitar un mejor manejo de los bofedales, pero se difundió a otras especies
y terminó por dificultar la supervivencia de especies como la llama que requieren de grandes espacios
para desplazarse.
Además de las prácticas de manejo de pastizales como el control comunal ya señalado, los
pastores andinos practican diversas técnicas de mejoramiento en las alturas:
- Los bofedales ("oqho" en quechua, "waylla" en aymara) son una suerte de pantano artificial
permanentemente irrigado por canales a fin de facilitar el crecimiento de pastos propios de
ambientes húmedos. Estos pastos de altura están reservados prioritariamente a la crianza de las
alpacas.
- El regadío temporal (o "qarpay") consiste en regar grandes extensiones de pastos naturales por
medio de canales. No se trata de formar un bofedal artificial para que crezca un nuevo tipo de
vegetación, sino solamente de humedecer los pastos existentes para reverdecer las plantas y
permitir el pastoreo de camélidos y ovinos. Ambos sistemas son estrategias campesinas para
modificar el medio ambiente, creando condiciones favorables para el pastoreo. ("Pastoreo y
pastizales de los Andes del sur del Perú" Mario Tapia y Jorge Flores)
- Las moyas; en ciertas comundades con acceso a varios pisos ecológicos (quechua-puna), los
pastos de propiedad comunal de la parte alta están divididos en moyas (o suyus, o manays) con
cercos de piedra para facilitar el pastoreo rotativo. Los rebaños familiares (en general bovinos,
pero también ovinos) pastan juntos sobre estas tierras durante la época seca.
Los rastrojos de los cultivos, así como la vegetación que crece entre parcelas, en la orilla de
los caminos, etc..., son aprovechados al máximo por todas las comunidades que tienen zonas
agrícolas. Para ello, el ganado baja de las alturas y viene a consumir en el sitio.
En la mayoría de los casos, la presencia del ganado se da en la época de lluvias, cuando los
campos están llenos de vegetación y mientras florecen los pastos de altura. Pero, en áreas bajo riego,
el traslado del rebaño puede hacerse en época seca.
62. ¿Cuáles son las prácticas para la reproducción del ganado?
Salvo algunas excepciones el campesino andino no interfiere mucho en el proceso de
reproducción de los animales. Su respeto por los animales, por la vida, lo lleva a considerar la
reproducción como un fenómeno que debe desarrollarse según las "leyes" de la natuzaleza.
En esto tiene una visión opuesta a la del ganadero moderno que considera la reproducción de
los animales como el punto clave para poder cumplir con las metas de productividad y de rentabilidad,
seleccionando los reproductores, reduciendo los períodos entre parto y acoplamiento, favoreciendo los
partos multiples, controlando la preñez, practicando la inseminación artificial, etc...
Ello no quiere decir que la sociedad andina nunca haya intervenido en el proceso de
reproducción. Pero sus métodos y sus objetivos estuvieron más bien en función de una mayor
adaptabilidad al medio ambiente. Es decir que las prácticas para la reproducción del ganado no
buscaban mejorar los resultados ni intensificar la actividad pecuaria, sino generar condiciones
favorables para facilitar el fenómeno natural de adaptación.
Es evidente que los camélidos están perfectamente adaptados a las condiciones ecológicas de
la Puna, Jalca y Suni, aprovechando los pastos sin producir daños secundarios por pisoteo o por la
forma de pastoreo. Los vacunos de raza "criolla" (los "chuscos") ofrecen otro ejemplo de este proceso
natural de selección en función del medio.
Para las especies criadas en rebaños familiares o comunales, se aplican las prácticas
siguientes:
-
-
-
Separación de los sexos.Tal es el caso en general para las llamas: la tropa de hembras tiene un
solo reproductor macho (haiño), escogido en una ceremonia especial (proceso de selección); el
apareamiento se realiza en forma natural y se evitan las peleas entre machos y los riesgos de
aborto y muerte de crías por atropellamiento.
Se escoge la época de apareamiento de tal modo que cuando nazca la cría, ella y su madre
encuentren pastos abundantes y apetecibles. Para las vacas el mes de marzo constituye la mejor
época, porque 9 meses después (duración de la gestación), en diciembre, se está en temporada
de lluvia; para la oveja la mejor época es setiembre, octubre (duración de la gestación 5 meses).
Cuando es posible, se trata de escoger un día de luna llena para el apareamiento de la vaca
La cría recién nacida y su madre son objetos de cuidados especiales: para mejorar el parto se
separa la madre del hato y se le da una dieta especial (por ejemplo: agua de chuño y cebada en
grano, en caso de las ovejas); se protege al recién nacido contra el frío y los rayos solares, etc...
En realidad, las prácticas pueden llegar a ser muy complejas (como para el empadre de la
alpaca, el "charqoy") y varían según la importancia que el rebaño reviste para la familia campesina y su
disponibilidad de tiempo y recursos.
63. ¿Cuáles son las prácticas para el cuidado de las crías?
Aparte de ciertos cuidados especiales de la cría recién nacida, protegiéndola del frío, del sol o
de los predadores para asegurar una mayor supervivencia, el campesino andino sólo realiza aquellas
prácticas específicas destinadas a mejorar la producción y el manejo del rebaño:
- destete de los terneros,
- castración de los machos,
- corte de cola de los ovinos,
- marcado o señalamiento de los animales.
• La intervención en el destete sólo se practica en el caso de los vacunos, a fin de poder
aprovechar la producción lechera de la vaca.
Después del parto, las crías acompañan a sus madres durante los dos primeros meses para
poder mamar. Luego son separadas y queda encerradas en corrales especiales de donde salen
solamente al momento del ordeño (práctica de las vaquerías). Al principio de les deja mamar 3
pezones, poco a poco 2, luego 1, y por fin, a la edad de 6 a 8 meses, solamente se les permite
preparar y escurrir el ordeño. Luego puede presentarse dos casos:
- Si la madre está nuevamente preñada, rechaza a su cría que termina rápidamente su destete
para juntarse al rebaño.
- Si, caso más frecuente, la madre está vacia, se podrá seguir el ordeño con la práctica de
hacerlo preparar y terminar por el ternero y el destete se prolongará hasta que se agote la
producción lechera (unos 8 a 10 meses más).
En el caso de las demás especies (llamas, alpacas, ovinos), las crías acompañan a sus madres
en los pastizales y el destete ocurre de manera natural: las crías pasan progresivamente de la leche
materna al consumo de los pastos y tienen entre 6 y 8 meses cuando termina el período de destete. A
veces, cuando escasean los pastos, las hembras que alimentan a sus crías reciben un complemento
de forrajes.
•
La práctica de la castración se aplica a los machos de las especies siguientes:
- Alpaca a los 6 a 8 meses.
- Llama en general a los 2 años o justo antes de la edad de apareamiento.
- Ovino a los 6 a 8 meses.
- Porcino a las 5 a 7 semanas o cuando tienen 4 meses.
Antes de proceder a esta operación que consiste en extirpar los testículos del escroto, la familia
selecciona los mejores ejemplares para guardarlos como reproductores.
En general se escoge un día de luna llena para hacer esta operación y se evita que el macho
recién castrado beba agua por lo menos durante un día a fin de limitar los riesgos de infección y de
hemorragia: se toma la precaución de dejarlo descansar en un corral.
En el altiplano no se acostumbra castrar el ganado vacuno porque se piensa que esta práctica
disminuye la fortaleza de los novillos para las tareas de labranza de la tierra.
• Sólo las ovejas se someten al descole o corte de la cola que sirve para facilitar el apareamiento y
mejorar el engorde del animal. Esta operación se realiza en animales de 3 a 6 meses de edad,
aprovechando un día de luna llena: se cortarla cola con un cuchillo a una distancia de
aproximadamente 3 dedos de la base.
• Para distinguir a los animales que pertenecen a los diferentes miembros de la familia y para evitar
confusión entre rebaños que pastorean en áreas comunales, los campesinos marcan los animales
(llamas, alpacas, vacunos, ovinos). Esta tarea generalmente constituye una ceremonia anual que se
efectúa en un día determinado (lunes o martes de carnaval por ejemplo).
La modalidad varía según las especies: con los ovinos y los camélidos se hacen cortes en las
orejas (quillpas, chillpiy, wanquy); las llamas de carga pueden ser pintadas con una pintura natural
"taku" (óxido de hierro).
64. ¿Cuáles son las prácticas para cuidar la salud de los animales?
El principal problema que confrontan los rebaños es la falta de alimentación suficiente (escasez
de pastos en ciertas épocas) que debilita al animal y lo hace más propenso a enfermarse. Una
característica común de muchas enfermedades es que son cíclicas, es decir que aparecen cada año
por la misma época.
-
Una serie de signos o síntomas permiten identificar al animal enfermo:
Su aspecto general: tristeza, decaímiento, enflaquece, tiene los ojos brillantes o apagados, tiene el
lomo arqueado, etc.
Su comportamiento: se mantiene apartado, solo, no come o come poco.
Su falta de apetito.
Sus movimientos respiratorios acelerados.
Su defecación u orines anormales: sangre, diarrea, secos.
Su temperatura alta.
Unos flujos anormales por la nariz, boca, ojos, vagina, etc.
La caída de lana. Etc.
En general, los campesinos utilizan plantas medicinales (las mismas que para uso humano) y
otros productos locales que, preparados a base del conocimiento tradicional, son administrados a los
animales enfermos.
Las prácticas curativas son numerosas. A manera de ejemplo, para curar la diarrea del ganado
vacuno, los campesinos de Chumbivilcas (Cusco) administran por vía oral a los animales enfermos una
preparación a base de berro, "oqho ruru" (Mimulis glabratus), "chinki" (Microphyllum verticillatum),
hojas y frutos de manzano. En el altiplano de Bolivia se administra un mate preparado con vinagre y
jugo de limón.
Existen también prácticas preventivas. En algunas partes, cuando un animal presenta una
enfermedad contagiosa, se empapa un trapo con su baba o su sangre y se le restrega en el hocico de
los demás animales a manera de "vacuna". Se sabe que incluir un poco de quinua amarga en la
alimentación del ganado lo protege de los parásitos internos. Etc...
El recurso a los remedios modernos (dosificaciones, balneaciones, antibióticos...) está creciendo
con el desarrollo de una ganadería más comercial y el impacto de diversos proyectos. Además de
ciertas dificultades en su manejo, existe el gran problema de que son presentados como sustituto de
las "malas" o "ignorantes" prácticas ancestrales, cuando podrían tener un rol útil de complemento para
los casos en que la sanidad tradicional se ve insuficiente.
65. ¿Cuáles son las prácticas de esquila?
Las prácticas de esquila son generalmente muy diferentes según se trate de un hato familiar
tradicional, de un rebaño familiar-comercial o de una ganadería comercial moderna. En el primer caso,
el campesino se rige más por sus necesidades, sus posibilidades y sus disponibilidades que por el
rendimiento en fibra o lana. En el tercer caso, se trata de desarrollar técnicas cada vez más eficientes
en la obtención de una lana o fibra abundante y de calidad mercantil. En el segundo caso se dan todo
tipo de combinaciones entre una y otra racionalidad.
Recogemos aquí algunas prácticas tradicionales.
•
Epoca de esquila
En zonas del altiplano, la época para la esquila del ganado ovino y de las llamas es en marzo o
en abril. Para la esquila de las alpacas, la mejor época según campesinos cusqueños sería de
diciembre a febrero, aunque a veces trasquilan a partir de agosto.
Los criterios priorizados por los campesinos suelen ser:
Pastos abundantes para suplir el desgaste energético, consecuencia de la esquila.
Evitar los riesgos de mortalidad del ganado recién esquilado por acción de las lluvias y
nevadas de los meses de enero-marzo.
- Necesidad de lana o fibra para efectuar los intercambios, trueques, que permiten conseguir
productos de la cosecha.
- Aprovechar las lluvias para lavar los animales y facilitar el crecimiento.
- La esquila debe hacerse antes de bañar (antisárnico) a los animales.
-
•
Periodicidad de la esquila
Alpaca y llama: cada 2 años, cuando la fibra alcanza un tamaño normal de más de 20 cm. (una
cuarta); no se trasquilan animales de menos de 2 años.
Ovino: generalmente se esquilan una o dos veces al año las ovejas de 1 a 3 años de edad (y no
así los carneros, porque su lana los hace ver más grandes cuando son vendidos).
•
Práctica de esquila
En los ovinos para cortar la lana se utiliza un cuchillo filudo, tijeras, vidrios rotos, o la tapa de
una lata que ha sido afilada. En general un trasquilador solo logra mantener acostado y tranquilo en el
suelo el animal cuyas patas han sido amarradas.
En las alpacas, la esquila adquiere un carácter de fiesta, cuando el rebaño es numeroso, porque
se junta mucha gente ("ayni" o "minka"). Para cada animal se requiere de un auxiliar y de 2 personas
para cortar la fibra. Enlazan el animal, lo tumban y le atan las patas con soguilla. El auxiliar es el
encargado de mantener la cabeza, presionándola hacia el suelo, uno de los esquildores corta la fibra
del pescuezo hasta la paletilla y el segundo el resto del cuerpo, Al terminar un costado, voltean al
animal para trasquilar el otro lado.
En las llamas se puede proceder en la misma forma que para las alpacas, o bien de la siguiente
manera: la llama permanece de pie, el hombre sostiene la cabeza del animal por la orejas, mientras
que las mujeres situadas a ambos lados del animal realizan la esquila.
La fibra o lana obtenida está luego clasificada según su calidad para diferentes usos: venta,
confecciones artesanales familiares de prendas de vestir, usos domésticos, etc.
66. ¿Cuáles son las prácticas de ordeño?
Las prácticas de ordeño suelen ser totalmente diferentes según el destino de la leche.
Cuando ésta es recolectada por grandes empresas como la Pil en Bolivia, la Gloria y la Nestlé
en el Perú, los campesinos se ven incentivados o inducidos a una serie de inversiones y técnicas que
puedan garantizar cantidad y calidad (aunque los costos terminen a veces siendo superiores a los
precios que la empresa monopólica acepta pagar).
Cuando la leche está destinada a algún consumo local y, sobre todo, a la fabricación de queso
tradicional, las prácticas se adecúan a:
- la importancia del rebaño;
- su ubicación cerca o lejos de las viviendas;
- la disponibilidad de tiempo;
- la época del año; etc...
El ordeño tradicional de las vacas está a cargo de las mujeres y se realiza una vez al día.
En el caso de hatos que están en las alturas para aprovechar los pastos naturales, un grupo de
mujeres sube por turno cada día a la "vaquería" para ordeñar todas las vacas y fabricar allí mismo los
quesos. El ordeño se hace en las vaquerías porque allí, en un corral, se encuentran las crías que han
sido separadas de sus madres según un proceso ya descrito. Los terneros ceban el ordeño porque de
otra manera la vaca difícilmente se dejaría ordeñar. Se extrae lo que no ha sido succionado por la
cría.
Cuando el hato familiar de ganado vacuno es reducido (2 a 6 vacas) y los animales pastan
atados a una estaca, la práctica del ordeño es similar pero la proximidad de la casa hace que la familia
tenga la posibilidad de consumir leche fresca.
Durante la época de lluvia, y principalmente en febrero, existe la costumbre de ordeñar las
ovejas para elaborar quesos destinados al consumo familiar o a la venta en el mercado.
67. ¿Cuáles son las prácticas de saca?
-
La saca (es decir la venta o sacrificio de animales) no tiene el mismo carácter según:
la importancia del rebaño;
las especies que lo componen;
la orientación económica de la familia .
La saca de los vacunos (hatos reducidos) no responde a criterios de manejo del hato sino a
necesidades económicas de la familia por situaciones de emergencia (muerte o enfermedad) o de
responsabilidad social (cargo, matrimonio, compadrazgo, etc...).
Sólo en casos extremos de escasez de pastos y forrajes (sequía, precipitaciones atrasadas), el
campesino se ve obligado a proceder a una saca excepcional para recuperar algo de su "capital" antes
que dejar morir sus animales.
En ambos casos, y en la medida de lo posible, el campesino trata de mantener los mejores
ejemplares para no comprometer la reproducción de su pequeño hato.
La saca de los ovinos (rebaños grandes y medianos, más de 50 cabezas) responde a una
necesidad doble:
- Conseguir ingresos en dinero de manera casí periódica para proveer a las necesidades de la
familia.
- Limitar el crecimiento del rebaño para mantener un equilibrio con los recursos en pastos y forrajes.
A menudo la saca de ovinos se hace bajo la forma de venta de animales en pie a negociantes
que visitan regularmente las comunidades.
La saca de camélidos (rebaños grandes y medianos) responde sobre todo a la necesidad de
mantener constante el número de animales para que quede equilibrado con los pastos. Se procede
entonces a una matanza que generalmente se lleva a cabo en los inicios de la época seca (junio- julio),
período que reune factores favorables (radiación solar, frío) para la preparación del charqui y de la
chalona. Para pequeños rebaños, la saca se escalona durante todo el año, según el consumo de la
familia.
68. ¿Cuáles son las prácticas en cuanto a la relación entre la agricultura y la ganadería?
Tres preocupaciones guían a la familia campesina en el manejo de la relación entre agricultura y
ganadería:
- la necesidad de distribuir los riesgos, y por tanto los recursos;
- la posibilidad de satisfacer todos los requisitos de supervivencia y reproducción del grupo familiar;
- la complementariedad entre ambas actividades.
• La necesidad de distribuir los riesgos es un elemento permanente del paisaje agropecuario
andino. Si bien ciertas estrategias de planificación y organización del territorio y su grupo social(como
la incaica) pueden permitir aprovechar los extremos climáticos, el factor riesgo está siempre presente
y es totalmente predominante en la época actual de desorganización.
El campesino trata entonces de acceder a recursos de los diversos pisos ecológicos y de
distribuirlos entre la agricultura y la ganadería. La parte alta está reservada casi exclusivamente a la
ganadería, mientras a medida que se va bajando la actividad agrícola cobra cada vez más importancia
(en extensión y en intensificación; rotaciones sin descanso) y disminuye el espacio reservado a la
ganadería. El acceso a varios pisos ecológicos (unos aptos para la ganadería, otros para la agricultura)
y la diversificación de las especies vegetales y animales constituyen por ello la base de un modo de
producción que sigue vigente.
• La racionalidad campesina, a diferencia de la del "productor" moderno, trata de disminuir costos y
dependencias en lugar de priorizar un aumento de sus ingresos monetarios. De ahí la búsqueda de
satisfacer un máximo de necesidades de la familia con la producción propia. La combinación de
agricultura y ganadería es una forma de lograr este objetivo.
Podemos observar como, en Oruro, las zonas más agrícolas dedican grandes extensiones a
mantener una ganadería de "reserva", mientras en las zonas más aptas para la ganadería las familias
intentan acceder a partes de ladera donde puedan realizar cultivos de autoconsumo.
• Por fin, la agricultura y la ganadería son altamente complementarias. El hecho que la
agropecuaria ultramoderna esté avanzando hacia una casi total diferenciación de la agricultura y la
ganadería proviene de la intermediación de productos transformados (abonos químicos, alimentos
balanceados...) que intentan sustituir los aportes mutuos entre estas dos actividades. En la situación
de los países andinos, y más aún de la agropecuaria de altura, la complementariedad sigue siendo
directa e ineludible.
Mientras la ganadería brinda a la agricultura el estiércol para abonar, la fuerza de tracción para
trabajar, el transporte de materiales para mejorar los terrenos y cultivos de laderas, algunas materias
primas para fabricar sus instrumentos y herramientas, una reserva de capital para los años de malas
cosechas, la agricultura ofrece rastrojos, forrajes y también granos para los momentos en que los
pastos han de descansar y reproducirse, para las épocas de parición y lactancia, etc...
Es de acuerdo a estas tres preocupaciones que la familia campesina tradicional maneja tanto su
agricultura como su ganadería. Por ello se ven campesinos que rechazan variedades de maíz con
mazorcas más grandes porque no les dan todo el tallo y hojas que necesitan para forrajes. Por ello se
tienen pastores que prefieren dedicar sus pocas tierras arables a sembrar papa amarga en lugar de
forrajes.
69. ¿Cuáles son las prácticas de utilización del estiércol para abonar los cultivos?
El estiércol (o guano de corral, ó "wann") proviene de los excrementos (heces y orina) de las
diferentes clases de animales criadas por la familia campesina (vacunos, ovinos, porcinos, equinos).
Estas lo consideran un recurso importante, aunque su manejo y aprovechamiento difiera mucho según
las zonas.
El estiércol de vacuno y ovino es considerado generalmente como el mejor, mientras se
desprecia el de los equinos y se reserva para abonar la cebolla. En menor proporción se utilizan
también los excrementos de cuyes y aves de corral. También se usan los de alpacas y llamas, aunque
en menor medida; quizás porque su poder de fertilización es menor debido a que estos animales
aprovechan mejor los pastos y tienen por tanto deyecciones más pobres en elementos nutritivos.
Existen por lo menos tres prácticas para utilizar el estiércol en la fertilización de los campos de
cultivo.
• El pastoreo de los barbechos.
En las partes altas donde se practica una agricultura con largos períodos de descanso
(barbecho), después de la última cosecha la parcela deja de ser cultivada durante varios o muchos
años y la formación vegetal natural que crecerá en ella será pasteada por los rebaños de camélidos,
ovinos o bovinos. Allí depositarán sus excrementos, actuando estos como abono natural.
• El traslado del estiércol de corral a los campos de cultivo.
Esta práctica supone la intervención de la familia campesina para trasladar el estiércol del corral
a los campos de cultivo. El excremento de los animales se va acumulando en los corrales o canchones
donde duermen los animales (vacuno, ovino principalmente), hasta que se saque para amontonarlo en
un extremo del corral o afuera. Antes de la siembra (o a veces periódicamente desde mayo hasta
setiembre), se traslada el estiércol a las parcelas formando pequeños montones que serán esparcidos
luego.
Para evitar pérdidas de elementos fertilizantes por acción de la lluvia y por volatización de la
úrea, algunos campesinos preparan un macerado del guano que consiste en cavar una fosa en la cual
depositan el estiércol con otros desperdicios vegetales y periódicamente lo voltean para hacer una
suerte de compost.
• El acorralamiento del ganado en las mismas parcelas de cultivo.
Esta práctica, menos utilizada, se asemeja a la anterior y es más eficaz por la concentración de
los animales.
Consiste en encerrar el ganado (vacuno o ovino) en una parcela cosechada, lo cual supone que
esté cercada (generalmente se improvisan cercos empleando charamuscas) y que alguién pueda
cuidar el ganado en las noches. Según las costumbres y la cantidad de animales, el ganado quedará
de noche en una misma parcela durante una semana hasta un mes, antes de ser trasladado a otra
parcela.
70. ¿Cuáles son las prácticas de selección de los productos agropecuarios según sus usos?
El resultado del trabajo de la familia campesina se plasma en la obtención de una serie de
productos agropecuarios que son objeto de una selección para determinar el uso o destino que se les
va a dar.
-
Para ello, se utilizan una serie de criterios según el tipo de productos; por ejemplo:
el tamaño (papa, maíz, granos, etc...);
la calidad (nivel de sanidad, gusto, etc..., para la papa);
el color (papa, lana, fibra, maíz);
la consistencia (maíz);
el estado de madurez (momento en que se cosechó: maíz en choclo o duro, cereales en grano o
forraje verde);
las caracteristicas del animal: sexo, raza, peso, edad, alimentación, época de nacimiento...(carne,
lana, fibra);
la longitud y el diámetro (fibra);
la parte del cuerpo del animal de donde proviene (lana, fibra);
la facilidad de uso para tejer (lana, fibra), para cocinar (papa, granos).
De acuerdo a estos criterios, se procede a distribuir los productos entre los diversos usos o
destinos posibles y necesarios:
• Consumo de la familia, directamente o después de una transformación:
- alimentación,
- vestimenta,
- combustible,
- implementos de uso doméstico;
• Autoabastecimiento de la unidad de producción familiar:
- semilla para la nueva campaña,
- alimentos para el ganado,
- implementos y herramientas;
• Intercambios:
- trueque,
- venta en el mercado,
- atención a familiares, compadres y cargos.
Como ejemplo veamos el caso de una familia del altiplano boliviano ("Nuestros conocimientos")
que selecciona su producción de papa (total cosechado: 250 arrobas) en 7 categorías.
1. Las papas más grandes y más sanas (25% de la cosecha total) para:
- vender en el mercado,
- agasajar u obsequiar a familiares y compadres.
2. Las papas más grandes siguientes (monda) (20%) para:
- vender en el mercado,
- consumo familiar especial.
3. Papas de tamaño mediano (16%) para:
- consumo diario del hogar.
4. Papas de tamaño mediano y completamente sanas, de forma redonda con ojos grandes (10%)
para:
- semilla.
5. Papas pequeñas (16%) para:
- elabración del chuño de primera clase.
6. Papas más pequeñas y no muy sanas (12%) para:
- elaboración del chuño de segunda clase.
7. Papas muy pequeñas, enfermas, podridas, agusanadas (2%) papa:
- alimentación de los cerdos.
Es de notar que, contrariamente a muchos comentarios, la familia no "vende lo mejor y consume
lo peor". En Oruro se sabe que los campesinos de Salinas vendieron al mercado su quinua
contaminada con tantos pesticidas y buscaron para su propio consumo la quinua cultivada en las
laderas según los métodos tradicionales. Beltrán Peña confirma que los campesinos chumbivilcanos
guardan para sí las papas de mejor gusto y venden en el mercado las aguanosas. Un elemento
importante para ello es que el mercado no paga la diferencia entre una calidad normal y una calidad
excelente.
71. ¿Cuáles son las prácticas de consumo de productos agropecuarios por las familias
campesinas?
Parte de los productos agropecuarios obtenidos gracias al trabajo de la familia campesina se
aprovecha para satisfacer parcialmente su propio consumo en:
- alimentación,
- vestimenta,
- combustible para el fogón de la cocina,
- algunos implementos de uso doméstico.
La proporción de lo producido que se destina al consumo de la familia varía de una zona a otra
y entre las familias mismas porque depende de numerosos factores como:
- la ubicación geográfica de la unidad familiar y de la comunidad: existencia de comunicación víal,
cercanía o no de un centro urbano...;
- la ligazón con el mercado (estrategia económica);
- el número de personas que viven en el hogar;
- el número y la ocupación de parientes que migraron definitivamente;
- los tipos de producción de la unidad familiar;
- las costumbres alimenticias;
- las migraciones temporales de los miembros de la familia, etc...
Los productos destinados a la alimentación son consumidos bajo diferentes formas, en vista de
que el abastecimiento en dichos productos se hace pocas veces en el año (al momento de la cosecha
o de la matanza) y el consumo se escalona durante todo el año. Como la mayoria de estos productos
son rápidamente perecederos, para poder disponer de ellas durante por lo menos un año (de cosecha
a cosecha), la familia campesina tuvo que aplicar técnicas de conservación.
-
Estas prácticas de conservación tienden:
sea a mantener el producto tal cual, pero poniéndolo en condiciones favorables para demorar el
proceso de perecimiento,
sea a transformar el producto por medio de diferentes procesos: deshitratación, cocido,
fermentación, molienda, secado,tostado, etc..., lo que permite conservarlo durante mucho más
tiempo.
Como ejemplo, veamos la práctica de alimentación de las familias (40) de un sector del altiplano
boliviano ("Nuestros conocimientos"). Dicha muestra de familia campesina tiene 4 y a veces 5 comidas
al día.
- El desayuno a las 6 a.m. consiste de una bebida caliente (café, cocoa, mate a base de hierbas y
sustancias aromáticas: manzanilla, toronjil, cedrón, romero, eucalipto, etc.; o "pito", cereales
tostados) con azúcar y algo de pan.
- El almuerzo se sirve entre las 8 y 10 a.m., antes de salir a trabajar al campo y consiste de una
sopa espesa y caliente que contiene siempre papa con (según los casos) pedazos de carne, algo
de cebolla, arroz, fideos, cereales, tubérculos deshidratados, etc...
-
-
La merienda se prepara en casa y se lleva al lugar de trabajo para servirse a partir de mediodía.
Consiste en una comida seca a base de papa, chuño, tunta, oca, papalisa, haba, etc., que puede
ser acompañada de una salsa de queso aromático o de ají. A veces se incluyen pedazos de
charqui, queso o huevo duro.
Después de finalizar las labores del campo, se toma el "té" al atardecer: consiste de una bebida
caliente y pan, como en el desayuno.
Por fin entre las 8 y 9 p.m. se sirve la cena que generalmente es una repetición del almuerzo. Al
cocinar doble cantidad de almuerzo, la mujer tendrá comida lista para recalentarla a la hora de la
cena, lo que a su vez le permitirá dedicarse a otras labores.
Los productos destinados a la vestimenta pasan por un proceso de transformación artesanal a
cargo de los miembros de la familia. Es el caso por ejemplo de la fibra y lana que sirven para
confeccionar prendas de vestir, o del cuero que se usa para hacer ojotas, correas, etc.
Parte del estiércol (de la llama y del ganado vacuno principalmente) es recogido y puesto en un
sitio abrigado y expuesto al sol (paredes de la casa) a fin que seque y pueda ser utilizado como
combustible para cocinar los alimentos.
Por fin varios productos están destinados a la fabricación artesanal de implementos de uso
doméstico como por ejemplo la lana que entra en la confección de frazadas, manteles, colchones,
costales, etc...; el cuero de los animales que sirve para hacer sogas, odres, etc..; o la paja de trigo que
se utiliza para hacer esteras,canastas cilíndricas, colchones, techo de la madriguera de los cuyes, etc.
72. ¿Cuáles son las prácticas de trueque?
-
Para sus intercambios, la familia campesina andina recurre a dos modalidades principales:
la primera es conocida como trueque y en ella no se usa el dinero;
la segunda es el comercio, es decir la compra y la venta en el mercado, con uso de dinero.
El término "trueque" sirve para designar varias prácticas y/o varias lógicas de relación entre
campesinos, entre grupos sociales.
• Existe una lógica que podríamos llamar casi comercial. Se trata de intercambiar productos de
acuerdo a su valor supuesto. Dicho valor puede establecerse en comparación con el valor en el
mercado, o de acuerdo a reglas de equivalencia (un cordero equivale a tantas arrobas de papa)
preestablecidas tradicionalmente. En este tipo de trueque se busca el interlocutor que más convenga
para aprovechar el valor de los productos propios.
• El trueque puede responder también a la estrategia de control/acceso a diversos pisos
ecológicos. En este caso se trata de establecer y conservar relaciones estables entre territorios y
grupos de pisos complementarios. Estas relaciones incluyen intercambios de productos en los cuales
las equivalencias son determinadas por el valor de uso y por la necesidad. Incluyen también otro tipo
de intercambios como los religiosos, los culturales, los matrimoniales, etc...
• Por fin, interviene también en el trueque una búsqueda de reciprocidad amplia que no se limita al
interés mutuo de las partes relacionadas sino que responde a una opción ideológica del campesino
andino: fomentar la satisfacción recíproca de las necesidades de todos los que conforman la sociedad,
no solamente para que cada uno esté contento sino para que toda la sociedad pueda funcionar. Es
decir que se trata de intercambiar productos, de acuerdo a su valor de uso y necesidad, con quienes
lo requieran al pasar por una zona.
En la realidad, tales formas de trueque no aparecen tan claramente diferenciadas. Los
intercambios pueden tener las tres motivaciones (económica, cultural e ideológica). Es lo que sucede a
menudo con los llameros que, en sus viajes de trueque, puedan practicar las tres en forma separada o
combinada.
Se puede también diferenciar dos tipos de trueque por la cantidad de los productos
involucrados:
- Los intercambios "al por mayor" se realizan en forma periódica, en oportunidades especiales como
peregrinaciones, llegada de llameros, etc... A medida que este tipo de "migraciones" van
disminuyendo, el trueque "al por mayor" es progresivamente reemplazado por transacciones
comerciales puras en los mercados y ferias.
- Los intercambios "al por menor" consisten en trocar cantidades chicas (1/4 hasta algunas libras)
en forma períodica, en general cada semana y en un lugar cercano a la vivienda, para poder
conseguir los alimentos y productos de primera necesidad que requiere la familia.
De la misma manera que para las transacciones comerciales (compra- venta) es el hombre el
que se encarga del "por mayor" y la mujer del "por menor".
-
Las operaciones de trueque se realizan en diversos lugares que pueden ser:
el campo de cultivo o la casa de la familia, en donde acuden los interlocutores durante el tiempo
de la cosecha o poco después de ella;
la comunidad, que recibe visistas períodicas de gente de otras comunidades que vienen a ofrecer
trocar productos especiales, pescado seco por ejemplo, por productos locales;
el pueblo o "centro urbano"de la comunidad en el cual se lleva a cabo cada semana una feria (o
mercado). Este evento comercial al que asisten comerciantes, vendedores, compradores, etc...,
permite a las mujeres campesinas conseguir las mercancías que requiere la familia a cambio de
sus propios productos.
En un sector del altiplano boliviano, por ejemplo, se comprobó que en el trueque se usan
productos agrícolas como:
- el chuño (es el principal: su larga conservación permite utilizarlo todo el año o varios años);
- papas, arvejas, oca, caya, granos, cebolla, tunas, etc... (de todas maneras son productos de
segunda o tercera categoría);
a cambio de:
- fruta, verdura, pan, azúcar, sal, kerosene, fideos, arroz, pescado seco, cocoa, etc.
La unidad de trueque varía según los grupos y las ferias; se utilizan el puñado, el doble puñado
o manojo (que equivale a alrededor de media libra), el sombrero, etc...
73. ¿Cuáles son las prácticas de comercialización?
La comercialización de la producción agropecuaria responde, por un lado, a la necesidad para la
familia campesina de conseguir dinero en efectivo y, por otro lado, a la preocupación de salvar y
valorar productos perecederos.
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Se puede por lo pronto distinguir tres prácticas de transacciones comerciales:
La venta "al por menor", a lo largo del año, de productos cuya conservación está asegurada.
Períodicamente, en general cada semana, con la venta de pequeñas cantidades (de chuño, papa,
granos, arvejas, quesos u otros), la mujer campesina consigue dinero para comprar mercancías y
productos manufacturados (azúcar, arroz, pan, fideos, kerosene, etc...) para las necesidades
diarias de la familia.
Cuando se enfrenta una situación de emergencia (muerte, enfermedad, colegio de los hijos, etc...)
o de compromiso social (cargo, compadrazgo , etc...) por la cual se necesita una suma importante
de dinero, la familia recurre a la venta de una o varias cabezas de ganado. Se trata de una
transacción excepcional que se diferencia de la venta de ovinos, realizada períodicamente por
familias cuya dedicación principal es este tipo de ganadería.
Después de haber seleccionado el producto de la cosecha y asegurado las reservas superficiales
para la familia y la unidad de producción, el jefe de familia acostumbra proceder a la venta de los
excedentes, sobre todo si se trata de un producto perecedero como la papa, la oca y también el
tarwi o la haba. Se escogen productos de calidad para poder conseguir un buen precio de venta.
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Las transacciones comerciales pueden realizarse:
en la misma comunidad; es el caso por ejemplo de negociantes de ganado o de compradores de
lana o fibra quienes van de comunidad en comunidad para comprar; pero igual sucede con
productos agrícolas buscados, cuando el comprador quiere asegurarse de conseguir los de mejor
calidad;
en las ferias o mercados del pueblo vecino o del centro urbano de la comunidad; muchas veces
son ferias para intercambiar productos agrícolas y a la vez ganado en pie;
en los mercados de la ciudad capital del departamento cuando, aprovechando un viaje, el
campesino lleva algún producto para venderlo allá, con la seguridad de obtener un mejor precio.
74. ¿Cuáles son las prácticas de transformación artesanal?
Aprovechando los momentos en que no están dedicados a las tareas de la actividad principal
agropecuaria, los miembros de la familia campesina acostumbran realizar trabajos de artesanía a partir
de una materia prima que proviene:
- sea de la producción agricola (paja de cereales...) o ganadera (lana, fibra, cuero...);
- sea de los recursos naturales de la zona: arcilla, yeso,madera, plantas silvestres, etc.
La familia en su conjunto o tal o cual miembro enprende un proceso de transformación que
permite conseguir un nuevo producto.
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Este proceso de transformación artesanal tiene los fines siguientes:
proveer a la familia y a la unidad de producción de implementos, vestimentas, herramientas, etc.,
es decir de productos necesarios que respaldan directamente una economía de subsistencia;
agregar valor a un producto bruto que proviene de la actividad agropecuaria para lograr un precio
de venta más elevado. En cierta medida los mayores beneficios económicos conseguidos
permiten "remunerar" el trabajo no agrícola de los miembros de la familia.
Entre los diferentes tipos de artesanía pueden señalarse:
la transformación de la fibra y lana para la fabricación de tejidos (frazadas, prendas de vestir,
costales, etc.);
la transformación del cuero de los animales para fabricar sogas, ojotas, odres, etc.
los trabajos con la paja de cereales para hacer esteras, colchones, estructuras de
almacenamiento, techos.
los tejidos de plantas silvestres como el chilliwa (Festuca dolichophylla), la totora (Scirpus totota),
la waylla (Festuca rigescens) para hacer esteras, sejés, sogas, etc.
los trabajos con ciertos tipos de arcilla para alfarería a fin de fabricar utensilios de cocina,
los tallados con ciertas maderas para fabricar herramientas agrícolas, etc.
75. ¿Cuáles son las prácticas de conservación y preparación de alimentos?
La cosecha de productos se da una o pocas veces al año, mientras las necesidades de
alimentación son diarias. Este "desajuste" entre un abastecimiento puntual en el tiempo y un consumo
continuo obliga la familia campesina a multiplicar formas de conservación de sus productos, y en
especial los perecederos como tubérculos, carne, leche, etc.
Al transformar la producción en chuño, charqui, queso..., se consigue una reserva de alimentos
para el año, a veces para varios años (chuño, tunta, etc.), y al mismo tiempo un producto útil para los
intercambios "al por menor" (comerciales o trueque) que la familia efectúa periódicamente a lo largo del
año.
Entre las prácticas de conservación más frecuentes podemos señalar:
PRODUCTO
PROCESO DE CONSERVACION
PRODUCTO INICIAL
FINAL
----------------------------------------------------------------------•Papa amarga deshidratación por congelación, extracción del Chuño
líquido (pisoteo) y secado al sol
•de 3ra. ó 4ta. deshidratación por sumersión en el agua de río
Moraya
calidad(principio de fermentación), congelación,
pisoteo y secado al sol.
•buena calidad deshidración por congelación, pisoteo, luego suTunta
mersión en el agua, de nuevo pisoteo ysecado.
(color blanco)
•baja calidad
mismo proceso que la tunta.Moskho (o Musqu)
•cualquiera
*deshidratación por
sancochado pelado y secado
"Papa
al sol después de cortarla.seca"
*molido, cernido, sedimentación y lavado. Almidón de papa
----------------------------------------------------------------------Oca Deshidratación por:
*sumersión en el agua de rio, congelación,Caya (huma
extracción del líquido con la mano, secado.caya)
*congelación, pisoteo y secado al sol.
Caya (juiji caya)
*secado al sol.
Oca seca.
----------------------------------------------------------------------Carne
camélidos
*desollado, desahuesado, rebanado, inmersiónCharqui
ovinosen salmuera secado al sol.
vacunos*igual pero sin sacar los huesos. Chalona
porcino*rebanado, cocción e inmersión en mantecaChicharrón
----------------------------------------------------------------------Lechecalentado, coagulación (cuajado), extracción del
Queso.
suero, prensado y madurado.
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Para productos menos o no perecederos, como los granos o las menestras, existen también
riesgos en el almacenamiento prolongado: ataques de ratas o plagas. Ante ello, la familia opta por
protegerlos o transformarlos.
La transformación o preparación responde también a la preocupación de la madre campesina de
diversificar las modalidades de presentación y consumo de los productos-alimentos.
-
La preparación de alimentos solía diferenciarse en dos grupos principales:
alimentos secos, fáciles de llevar a todas partes en las labores agropecuarias y en los
desplazamientos (cancha, mote...);
fuentes de sopas espesas, es decir suertes de pucheros en que se mezclan el caldo, tubérculos,
verduras y (en cada oportunidad propicia) carnes.
Actualmente se están difundiendo cada vez más los platos cocinados al estilo urbano, es decir
platos en que se sirven los tubérculos, las verduras y las carnes, junto con arroz, separadamente del
caldo.
Las modalidades concretas de preparación de alimentos varían según las zonas y los productos;
por ejemplo:
- con el maíz se pueden preparar chicha de jora, cancha, mote, maíz pelado, chochoca, etc.;
- con la arveja se prepara una harina tostada (pepián);
- con la ceniza del tallo y las hojas de la quinua se obtiene la "tocra" para chacchar con la coca;
- con los cereales se preparan harinas, tostando o no el grano previamente, panes, bizcochos, etc.
76. ¿Cuáles son las prácticas de conservación de semillas?
Después de la cosecha y la selección del producto obtenido, se plantea el problema de
conservar la semilla para la próxima campaña.
En los cereales (trigo, cebada, avena...), el grano se cosecha seco; con el trillado y venteo se
completa ese secado y la parte separada para semilla puede entonces ser almacenada en depósitos
como vasijas, porongos u otros, sin mayores problemas de conservación. La mayor preocupación
consiste entonces en evitar que puedan ser comidos por ratones u otros.
Para semilla de maíz, se escogen las mazorcas maduras y completas (recién se desgranan
antes de la época de siembra). Colgadas en lugares apropiados, las mazorcas terminan de secar para
evitar que se pudran o que ataque la polilla. Luego son depositadas en el granero o segundo piso
habilitado en la habitación principal ("marka").
Las dificultades que se presentan con los tubérculos son mayores. Por ello existen numerosas
prácticas de conservación que en general tratan de lograr los efectos siguientes:
- limitar el brotamiento de las yemas, manteniendo la semilla en la oscuridad;
- evitar el ataque y la propagación de plagas e insectos (gorgojo, etc...). Para ello se utilizan plantas
repelentes como la muña (Miuthostachys setosa), el wakatay (Tajetes minuta), el añu (Tropacolum
tuberosun), la retama, etc.; o se humea la semilla con eucalipto verde y a veces rocoto, etc.
- evitar que se deshidraten demasiado.
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-
A continuación presentamos algunas prácticas de conservación de la semilla de papa.
Se deja la semilla extendida al sol durante 8 días para lograr un verdeamiento y que las gallinas
coman los gorgojos; luego se le arrincona en un cuarto sobre una alfombra de paja, tapándola
también con paja.
Ensilado. Se hace un hoyo afuera, cerca de la vivienda familiar o de la parcela donde ha sido
cosechada la papa o donde va a ser sembrada; se prepara con una capa espesa de ichu tanto en
la base como en las paredes, a manera de un nido; se deposita la semilla dentro del hoyo o silo y
se tapa con una capa espesa de ichu, luego piedras y por fin tierra; se forma así un promontorio
sobresaliente para evitar que entre el agua; se puede agregar muña al ichu. Una de las ventajas
de esta práctica es que disminuye la tentación de utilizar estos tubérculos para el consumo
alimenticio.
Otra práctica común consiste en almacenar la semilla en depósitos o silos cilíndricos cuyas
paredes son hechas con paja de trigo o varillas de "chillka" (Baccharis bolyabtha); estos depósitos
están ubicados en la "despensa".
77. ¿Cuáles son las prácticas de almacenamiento?
La familia campesina guarda los productos agrícolas y pecuarios en lugares especiales, sea
dentro de la vivienda, sea fuera pero cerca de ella. El almacenamiento responde a la necesidad de
proteger los productos de todo tipo de predadores pero también busca favorecer una planificación y
autocontrol en el consumo de tal manera que el producto de la cosecha sea más durarero y pueda
"estirarse" durante un año.
-
Las prácticas de almacenamiento dependen de una serie de factores como:
el tipo de producto cosechado, su tamaño, grado de perecimiento, etc...
su cantidad o volúmen;
la frecuencia de su consumo o utilización (su acceso será más o menos fácil);
la disposición y el espacio disponible de la casa vivienda familiar;
las condiciones climáticas de la zona; etc...
En general el proceso de almacenamiento se divide en dos etapas:
-
•
•
La primera consiste en guardar los productos provisionalmente en el campo después de la
cosecha, hasta que estén listos (maduros o secos) para ser seleccionados o trillados.
La segunda es el almacenamiento final y mejor protejido, que se realiza dentro o cerca de la
vivienda.
Veamos algunos ejemplos de prácticas de almacenamiento:
Dentro de la vivienda
- El altillo (o "marka") es una especie de segundo piso habilitado en la habitación principal de la
vivienda; puede ocupar todo el área o parte de ella. El piso se construye con ramas
entretejidas con y a veces una capa delgada de barro, y encima una cama de retama, hojas de
muña (Miuthostachys setosa), eucalipto, etc... Allí se almacenan el maíz y los tubérculos de
menor consumo.
- La troja (o "seje", "taqe"). Son depósitos cilíndricos, o en forma de paralélipedo rectángulo,
ubicados generalmente en un cuarto especial, la "despensa". Las paredes de estos depósitos
son hechas con paja de trigo o varilla de plantas como la chillka (Baccharis bolyntha) y
soguilla, verticalmente en hileras paralelas. La altura desde el suelo puede variar, según la
cantidad almacenada, entre 40 y 120 cm.
Las trojas rectangulares están ubicadas contra la pared del cuarto y sirven para papa y otros
tubérculos mezclados con ichu y plantas repelentes: muña, wakatay (Tajetes minuta),
eucalipto, etc.; las trojas cilíndricas guardan los cereales, menestras y papas pequeñas.
Afuera de la vivienda
- Los silos: son estructuras especiales que permiten amontonar los productos, generalmente
tubérculos, sea dentro o encima del suelo.
Encima del suelo: se colocan los tubérculos en forma de pirámide sobre una cama circular de
paja de más o menos 10 cm. de espesor y 1 a 2 metros de diámetro y se cubre el montón (que
puede representar unas 20 a 40 arrobas) con una o más capas de paja u otros materiales.
En el altiplano boliviano existen varios tipos de silos pirámide, según el tipo de material que se
usa para protegerlos:
+ silo aylinco con el mismo tallo de la papa;
+ silo pollerani con varias capas (o polleras) de paja sobrepuestas y trenzadas;
+ silo yayuta con paja esparcida en capa pareja y gruesa sobre toda la superficie;
+ silo choksota; etc...
Los silos subterráneos fueron presentados en la pregunta anterior.
- La pirwa: es una construcción especial que se asemeja a una casita angosta y pequeña, con
paredes de adobe y techo de paja; tiene una ventana pequeña cerca del techo para depositar
el producto y una puertita cerca del suelo para sacar el producto. Se almacenan en la pirwa
granos y productos deshidratados.
- La marka en los árboles: las pancas (residuos de la cosecha de maíz) se almacenan
amontonándolas en las horquetas de los árboles. De allí se saca la chala de acuerdo a las
necesidades alimenticias del ganado.
78. ¿Cuáles son las prácticas comunales de utilización de la fuerza de trabajo?
En la comunidad andina actual existen varias modalidades de utilización colectiva de la fuerza
de trabajo que se pueden ordenar de la manera siguiente:
• Las que provienen de la necesidad de mantener y mejorar el manejo y uso comunal de los
recursos naturales fundamentales: tierra, agua, pastos.
En el marco de la organización comunal se da una utilización colectiva de la fuerza de trabajo en
faenas (a veces llamadas minkas), por ejemplo para limpiar los canales de riego y estanques, reparar
los cercos de los corrales y de las moyas, etc. Generalmente estas faenas organizadas por las
autoridades comunales se repiten períodicamente e incluso hay comunidades en las cuales tienen una
fecha fija cada año, coincidente con alguna festividad o ceremonial. Todas las familias tienen la
obligación de participar en esos días de faena con un trabajador; en caso contrario tienen que dar una
contribución (o multa) para la comida y las bebidas necesarias para los trabajadores.
• Las que surgen de la necesidad de mejorar las condiciones de vida del conjunto de los
miembros de la comunidad. Es también el gobierno comunal que convoca y organiza esta modalidad
de utilización colectiva de la fuerza de trabajo, llamada también faena (o minka), para realizar obras
de provecho común: construcción de un local escolar, de una posta sanitaria, habilitación de un
camino o carretera, etc... Son faenas excepcionales que no responden como las anteriores a un ciclo
anual.
• Las de iniciativa particular o grupal que responden a la necesidad para la familia campesina de
contar con una fuerza de trabajo suplementaria.
Para algunas tareas agropecuarias que exigen bastante trabajo o que deben efectuarse rápidamente
(y también para la construcción de las viviendas), osea cuando los recursos de fuerza de trabajo de la
familia no son suficientes, el comunario puede recurrir a varias alternativas que comprometen uno o
varios miembros de la comunidad.
- El ayni que es una forma de ayuda mutua recíproca entre dos o varias familias. La que
necesita ayuda puede "prestarse" los servicios de fuerza de trabajo de parientes, vecinos,
compadres para una labor determinada; servicios que serán devueltos más tarde en las
mismas condiciones.
Pueden formarse grupos de ayni (3 hasta 12 familias) para cumplir tareas regulares, sea
porque demandan bastante fuerza de trabajo durante un período corto, como por ejemplo el
riego (grupo de wallpo), sea porque, al contrario, no justifican el trabajo de una persona por
familia: por ejemplo el ordeño de las vacas en las moyas (grupo de vaquería) o la contratación
de un pastor.
- La minka (o minga) que es una forma de colaboración de una o varias personas, sin
compromiso de reciprocidad, para realizar un trabajo. La familia auspiciadora que necesita
ayuda para, por ejemplo, sembrar, cosechar, construir una nueva vivienda, etc..., invita a
varias personas o familias de la comunidad a contribuir voluntariamente. La única
"remuneración" será la de recibir alimentos, bebidas (y productos en caso de cosecha) durante
los días trabajados.
- El jornalero o peón que consiste en contratar los servicios de un trabajador, sea de la
comunidad (reclutado entre las familias más pobres), sea de afuera (peón), que recibirá un
jornal pagado en productos ("Ruwapakuy") o en dinero ("Hornaliyay").
• Las que mantienen ciertos aspectos de la antigua organización social (ayllu, reducciones); son
modalidades tradicionales que perduran en algunas comunidades; por ejemplo:
- Las hermandades y cofradías: son grupos de familias de la comunidad que trabajan
colectivamente las "tierras de los santos" para costear las celebraciones religiosas.
- La forma de minka destinada a realizar trabajos agrícolas en los campos del kuraka o de una
autoridad, quien por su responsabilidad al mando de la comunidad no tiene el tiempo de
hacerlo a cabalidad.
79. ¿Cuáles son las prácticas familiares de utilización de su fuerza de trabajo?
La familia campesina, por intermedio de sus miembros, dedica la mayor parte de su fuerza de
trabajo a las múltiples tareas que necesarias al funcionamiento de su unidad de producción. Tiene que
trabajar también para su comunidad y algunos de sus miembros. Por fin, cada vez más, la familia debe
trocar o vender parte de su fuerza de trabajo afuera. Las prácticas familiares de utilización de la fuerza
de trabajo varían entonces según el nivel en que se realiza:
- en la unidad familiar de producción;
- en la comunidad (ver pregunta anterior);
- en el exterior.
En el marco de la unidad familiar de producción la demanda de fuerza de trabajo puede
caracterizarse de la manera siguiente:
- Es importante por la multiplicidad de los ciclos agropecuarios ("La racionalidad de la organización
andina", Jürgen Golte), debido a la gran diversidad de especies vegetales y animales utilizadas.
Por ejemplo, una parcela de 1,000 m2. de papa bajo riesgo requería en Melga (Chaparé) de más
de 53 días de mano de obra ("Nuestros conocimientos")
- Tiene una distribución muy desigual a lo largo del año; en ciertas temporadas (siembra, cosecha)
se requiere mucha fuerza de trabajo y otras ninguna o casi. Por ejemplo, 25% de toda la mano de
obra requerida para el cultivo de papa es utilizada para la siembra en 2 ó 3 días; 95% de la mano
de obra requerida para el cultivo de trigo se necesita al momento de la cosecha; etc...
- Supone una programación ajustada, es decir que muchas tareas deban ser cumplidas en
momentos o fechas precisas y en unos pocos días. Por ejemplo, la siembra debe ser concluida en
pocos días después de una lluvia; los turnos de agua para regar están disponibles en fechas fijas;
etc...
Para adecuarse a este tipo de demanda de fuerza de trabajo, la familia campesina trata de
responder con:
- el empleo de todos los miembros de la familia, incluidos a los niños (generalmente a partir de 6 a 8
años);
- la especialización de la fuerza de trabajo entre los miembros del grupo:
+ el hombre y los hijos mayores se dedican a las tareas más pesadas como la preparación del
suelo, los aporques, el acarreo de productos, etc...;
+ la mujer se encarga generalmente de tareas más livianas como preparación de las comidas,
recolección del estiércol, selección de semilla, siembra, riego, venteo, pastoreo del ganado,
etc...;
+ los niños colaboran, según su edad y sexo, con su padre o madre en las diferentes tareas.
- el recurso de contar con fuerza de trabajo suplementaria por parte de personas externas a la
unidad familiar: ver los sistemas de ayni, minka, jornalero, en la pregunta anterior;
La producción alcanzada sobre sus propias parcelas permite cada vez menos a la familia
satisfacer a cabalidad sus necesidades. De ahí la obligación de conseguir ingresos fuera de la unidad
de producción y, a menudo, fuera de la misma comunidad. Los hijos mayores, luego el padre si es
necesario, tendrán que migrar temporalmente (o definitivamente) a las minas, las colonizaciones o la
ciudad. Las condiciones y caracteristicas de las migraciones temporales y de las relaciones que se
mantienen entre familia y el o los miembros de la familia que han migrado definitivamente varían
mucho de un lugar a otro.
Por ejemplo, según el "Diagnóstico socio-económico del departamento de Oruro" (Yavier Izko Y
Equipo CERES), en el área de los 4 grandes ayllus de Salinas de Garci- Mendoza (Cora-Cora,
Yaretani, Thurupa, Watari), 39.1% de las familias expulsan migrantes definitivos fuera de la
comunidad (1.8 migrante por familia).
Del total de migrantes definitivos la mayoría (44.4%) realiza actividades por cuenta propia:
comerciantes (22.2%), transportistas (ll.1%) y artesanos (11.1%); y 17.4% son asalariados. Sólo 32%
se han recampesinado en otras zonas rurales.
En cuanto al destino de estos migrantes, 78.2% se instalaron en diversas ciudades: La Paz
(29%), Oruro (27%), Cochabamba (16%), Potosí (3.6%), Tarija (1.8%); mientras 12,7% residen en
otros lugares del Altiplano y 7.3% migraron al extranjero (Argentina, Brasil).
80. ¿Cuáles son las prácticas para escoger y utilizar las herramientas?
Las herramientas e implementos agrícolas andinos son creación de esa sociedad andina: son
por tanto muestra y parte de su cultura. Por eso tienen mucho valor para el campesino, que las
considera como progenitores (les dice: "taita mamayni") o como partes de su cuerpo ("chaki makiyku").
Borrar este saber y recurso milenarios, haciendo creer que el bienestar sólo puede provenir de la
mecanización y motorización modernas, no solamente conduce a un empobrecimiento tecnológico de
los Andes, sino también a su desestructuración social, cultural y económica.
Varios factores influyeron en el proceso andino de creación y adaptación de herramientas e
implementos agrícolas:
- las condiciones naturales del medio físico: relieve, tipos de suelo, etc...
- la disponibilidad de materiales que entran en su fabricación: maderas como chachacomo
(Scallonia resinosa), lloque (Kagenekia lanceolata), tasta (Scallonia mutilloides); cueros, piedras...
- los tipos de tareas agrícolas; etc...
Por la diversidad de medios físicos (pisos ecológicos) y la multiplicidad de tareas agrícolas,
actualmente los campesinos disponen de un abanico grande de herramientas tradicionales. Estas no
fueron mayormente modificadas en su diseño ancestral, pero se aprovecharon nuevos materiales
como el fierro y el acero para algunas piezas.
Una característica de este conjunto de herramientas es que se diseñó para aprovechar al
máximo la fuerza de trabajo humano, es decir de acuerdo a la capacidad laboral de la familia y la
comunidad.
En la actualidad, la presión del mercado y de los programas de desarrollo por "modernizar" la
agricultura de los Andes está llevando al abandono de muchas herramientas tradicionales o
ancestrales, sin que las alternativas propuestas estén adecuadas a la realidad de los terrenos y
cultivos andinos, a las posibilidades económicas y laborales del campesino. Con ello, está
disminuyendo el recurso tecnológico andino, porque algunas herramientas desaparecen y porque los
migrantes (que eran agentes de enriquecimiento tecnológico) ya no prestan atención a los
instrumentos que no sean modernos. Así, si bien se conserva aún un gran abanico de estas
herramientas a nivel andino, cada familia en concreto tiene acceso a un número cada vez menor de
ellas.
-
Para elegir la herramienta a usar, el campesino toma en cuenta múltiples criterios como:
el tipo de trabajo: preparación de la tierra, labores culturales, cosecha;
el tamaño de la parcela;
la edad y sexo de las personas que trabajan: niños, mujeres y hombres;
el tipo de suelo: duro, suave, con piedras, etc.;
la pendiente de la parcela;
la facilidad de manejo y transporte; etc...
Como ejemplo presentamos la lista de herramientas que tiene una familia promedio de un sector
del altiplano boliviano; familia que consta de cinco miembros (2 adultos y 3 niños de edad escolar):
- 2 arados de madera, con sus yugos respectivos para la yunta;
- 2 chicotes de cuero trenzado;
- 2 arados de pie, "huiso" o chakitaqlla;
- 3 barretas de acero;
- 3 mazos de madera: "khofaña", marona, o quijana;
- 2 picotas o picos;
- 1 roturador, laszaña ñawa o tablón, para ser arrastrado por la yunta;
- 5 azadones, o chontilla, o lijwana, o zankana;
- 4 hoces;
- 4 sacos o costales de lana para cargar productos;
- sogas de cuero o lazos;
- sogas de lana trenzada o wiskas;
- palos o varillas para trilla, o jankanas.
81. ¿Cuáles son las prácticas de uso de la tracción animal?
La invasión española introdujo en los Andes el arado de madera con tracción animal. Su uso fue
acelerado por una ordenanza del Virrey Toledo que dice «...que en las partes y lugares donde se
pudiera barbechar y sembrar la tierra con bueyes,el corregidor de tal distrito vea las tierras y chacras
que se puedan labrar y arar con arados y haga que comunidades de indios compren bueyes, yugos y
el arado para que sirvan a los indios pobres...»
Uno de los efectos de esta ordenanza fue el paulativo abandono de la chakitaqlla,
principalmente por los mestizos, por estar su uso asociado a las costumbres y hábitos de los indios
("Herramientas e implementos agrícolas en los andes del Perú", COTESU, Grimaldo Rengifo).
-
De manera general, la familia campesina utiliza la tracción animal para las labores siguientes:
vacunos (y a veces equinos) para arrastrar el arado y el roturador o tablón;
equinos para la trilla de cereales;
equinos y llamas para el transporte de productos y personas.
Básicamente la fuerza de tracción la aporta el ganado vacuno. Esta energía se puede lograr
utilizando vacas, toros o bueyes (toros castrados). En casos aislados se emplean también caballos,
mulas y burros, pero no son representativos de la fuerza de tracción para arar.
Una yunta de bueyes constituye un patrimonio deseable para toda familia campesina y su
posesión es signo de prestigio y estatus comunal. La yunta puede ser obtenida por la cría de terneros
o mediante su adquisición en el mercado. Sin embargo son pocas las familias propietarias de una
yunta y las demás deben recurrir a diferentes formas para lograr este servicio: ya sea por reciprocidad
(por ejemplo 1 día/yunta = 3 días/ hombre) o por alquiler.
•
•
•
El uso de tracción animal (vacuno) está ligado a las tareas siguientes:
Adquisición o elección de los animales para formar la yunta.
A veces el campesino compra en el mes de febrero toros pequeños y flacos para engordarlos y
tenerlos a los dos o tres meses en condiciones de trabajar con el arado. Terminado el trabajo,
estos animales son vendidos.
Los animales criollos o chuscos son los más adaptados para arar: pueden ser utilizados en
cualquier terreno, conservando tenacidad y fuerza. Los animales producidos por cruces entre
chuscos y ganado de raza (Pardo Suizo, Holstein, etc.) son grandes y fuertes pero se adaptan
más a los terrenos planos. La edad para el trabajo se inicia entre los 2 y 3 años y puede alcanzar
hasta los 8 años.
Adiestramento de los animales ("torochakuy").
El adiestramiento de los animales jóvenes para las faenas agrícolas se realiza en el marco de una
ceremonia especial: se unce el torete a un toro (o buey) arador llamado "maestro" y se comienza
el aprendizaje en un terreno plano quitando la reja para que el torete no se lastime.
Alimentación de los animales.
Durante el período de trabajo que, según las zonas, está distribuido desde marzo (barbecho)
hasta diciembre (aporque), los animales de la yunta reciben un suplemento alimenticio consistente
en rastrajos y restos de cosecha.
En un terreno sin descanso, según la naturaleza del suelo, se necesita en general entre 3 y 4 días
para arar una hectárea.
82. ¿Cuáles son las prácticas para el transporte de productos?
-
El transporte de los productos difiere según:
el tipo de producto y la urgencia de su traslado;
las distancias a recorrer;
las cantidades a cargar;
los písos ecológicos;
las tradiciones culturales y los recursos; etc...
-
Podríamos ordenar las prácticas de acuerdo al medio de carga utilizado:
el hombre;
las llamas;
los equinos;
los vehículos automotores.
• El hombre es a menudo el principal medio de transporte para trasladar sus productos,
esencialmente en el momento de la cosecha cuando las parcelas no están demasiado alejadas de la
vivienda.
Cuando la cosecha se hace bajo forma de ayni o minka, todos colaboran, al terminar una
parcela, para llevar los productos, sea en costales, sea en telas dobladas y amarradas a los hombros.
Para parcelas chicas que la familia cosecha sola, el transporte se hace progresivamente, según la
cantidad obtenida.
El hombre y la mujer suelen cargar sus productos cuando se van caminando hacia una feria o
un mercado, a realizar un trueque en una comunidad o estancia vecina...
• Desde la época precolombina, la llama es usada como medio de transporte de bienes dentro y
fuera del medio local. Como bestia de carga, facilitó el intercambio de productos, tanto con las tierras
amazónicas como con la costa, favoreciendo una amplia interacción entre los diferentes grupos
culturales.
Las estrategias de uso de la llama varían según los recursos de la familia y según su ubicación
ecológica. Existen pastores de altura que se han especializado en el aprovechamiento de grandes
grupos de llamas de carga con los cuales estos "llameros" brindan sus servicios a los agricultores.
Estos pueden tener a su vez algunas llamas que usan para trasladar la cosecha a la vivienda y para
desplazamientos cortos. Otros no tienen animales propios y recurren a los "llameros".
Los "llameros" usan sus animales de dos maneras principales:
- El transporte de cosecha. Bajan a las quebradas con sus llamas cargueras y allí se alojan
durante el tiempo necesario en la casa de su amigo o compadre agricultor, ocupándose de
llevar los productos de las parcelas a la vivienda. En principio el pastor recibe 1 carga por cada
10 transportadas; elcontenido varía de mitad a lleno de acuerdo a la distancia chacra-vivienda.
Eso le permite al pastor obtener las cantidades de papa, maíz, habas, etc..., que necesita su
familia.
- Los viajes. Para compensar su falta de producción agrícola, el pastor organiza periódicamente
largos viajes a diferentes regiones y en diversas épocas del año. Durante su periplo, troca y/o
compra/vende productos de dos maneras:
+ cambia sus propios productos ganaderos como carne, charki, costal, lana, estiércol, por
productos agrícolas;
+ consigue primero artículos como la sal, el ají seco, frutas y otros que requieran las zonas
visitadas y los cambia luego por productos agrícolas.
Las llamas cargueras están escogidas entre los machos castrados y amansados que tienen más
de 3 años de edad. Los más altos y robustos sirven de "delanteros" para guiar la tropa; se les colocan
una especie de aretes ("tiquilla") en las orejas y unas campanillas en el pescuezo.
• Los españoles trajeron sus bestias de carga: caballos, burros y mulas. En cierta medida
sustituyeron a las llamas, pero no completamente porque la crianza de equinos no es posible en
grandes cantidades en las zonas alto andinas, debido a las inclemencias del clima y la falta de pasto.
En los pisos ecológicos inferiores, el burro es el principal animal de trasporte para la familia
campesina. Allí, como bestia de carga, el burro goza de preferencia sobre la llama porque puede
acarrear más peso (4 veces más) y vive mucho más años (hasta 25 años).
En vista del uso específico como bestia de carga, las familias no suelen criar hatos de burros,
sino sólo uno o dos. A veces, ni siquiera un burro es mantenido en forma permanente dentro del
rebaño, puesto que la familia prefiere comprar el animal solamente para la temporada de cosecha y
luego venderlo. Otras familias no poseen burros y más bien prefieren alquilar de su vecino o compadre
cuando los necesitan.
Entre los transportes para los cuales se usa el burro están:
- el traslado de los equipos de arado y otras herramientas;
- el traslado del producto cosechado desde el campo hasta la casa;
- el acarreo de semillas y abono a los sitios de siembra;
- el transporte de productos hasta y desde la feria;
- el transporte de miembros de la familia a cualquier parte.
Generalmente, los burros pueden llevar 2 cargas a la vez (200, 250 libras) y para esto es
necesario proteger muy bien sus lomos, utilizando una silla de carga de tela ("kazona") y de cuero de
oveja ("lipichi").
• El camión está adquiriendo una importancia cada vez mayor para el transporte de los productos
agropecuarios. En la mayor parte de las zonas andinas tiene un rol complementario de los anteriores
medios de carga: se usa el camión para llevar los productos a la feria, al mercado. Para ello, puede
tratarse de un vehículo comprado o contratado por un grupo organizado o de un transportista privado
que, a la vez que lleva sus propios productos (si es de la comunidad) o los que ha comprado (si es un
rescatista), traslada también los comunarios con sus cargas.
El camión significa una mejora en cuanto a la velocidad y la comodidad del transporte de
productos. Sin embargo suele tener varios efectos desestructuradores de la economía campesina:
- favorece la diferenciación campesina cuando un comunero adquiere su propio vehículo y
comienza a especular sobre el transporte o la compra del producto de sus vecinos;
- destruye muchas formas de organización y reciprocidad vitales para la economía campesina
porque sólo puede circular por las carreteras, que suelen conducir sobre todo a las ciudades
grandes, y no cumple con los demás roles asumidos anteriormente por los llameros (intercambio
de información, de compromisos, de productos, de gente, etc...);
- encarece el transporte cuando no existen marcos nacionales que aseguren precios para pagar ese
costo adicional: es el campesino el que tiene finalmente que pagar la diferencia.
Capítulo 4
¿COMO ERA EL PAISAJE AGROPECUARIO PRECOLOMBINO?
Indice de preguntas
83.
84.
85.
86.
87.
88.
89.
90.
91.
92.
93.
94.
¿Cuáles son los problemas para conocer la historia del paisaje agropecuario precolombino?
¿Cómo es la historia del paisaje agropecuario precolombino?
¿Cuáles eran las características del paisaje precolombino?
¿Cómo se investigaba la realidad?
¿Cómo se interpretaba el paisaje?
¿Cómo se planificaba el paisaje?
¿Cómo se transformaba el paisaje?
¿Cúales eran las características de la tecnología agropecuaria precolombina?
¿Cómo era la organización socio-espacial?
¿Cómo era la organización económica?
¿Cómo era la organización política?
¿Cuáles eran las características del desarrollo andino?
83. ¿Cuáles son los problemas para conocer la historia del paisaje agropecuario
precolombino?
Es casi imposible establecer con certeza cuál fue la historia del paisaje precolombino.
Tropezamos con un grave problema de fuentes. Estas son fundamentalmente tres:
- los textos de los inicios de la colonización española (tanto las crónicas de los invasores como los
testimonios de algunos mestizos alfabetizados);
- los restos arqueológicos y de todo tipo que se hallan desperdigados a lo largo y lo ancho de los
Andes;
- la realidad actual, con todo lo que ha podido conservar en sus rasgos físicos, en las obras
preservadas y/o todavía utilizadas, en la tradición oral, en las ideas y prácticas de la sociedad
andina contemporánea.
Pero estas fuentes tienen una serie de limitaciones:
• Los cronistas europeos sólo "vieron" y presentaron lo que eran capaces de ver, aquello que de
alguna manera se correspondía con lo que habían conocido en Europa. Es decir que sus relatos
tergiversan muchos elementos de la realidad porque los interpretan de acuerdo a su propia cultura y
olvidan otros porque no podían darse cuenta de su importancia. Por ejemplo, las crónicas hablan
mucho del maíz pero apenas si se refieren a la quinua y otros cultivos andinos, como si apenas
existiesen...
• Los testimonios de mestizos no corresponden a gente contemporánea de la invasión; son
relativamente tardíos. Además tienen tendencia a ser "alegatos" para reivindicar a los Incas (Garcilaso
de la Vega) o a la sociedad andina precolombina (Guamán Poma) y están centrados sobre la realidad
y las prácticas cusqueñas, como si los Andes precolombinos fuesen totalmente uniformizados y el
Imperio Incaico hubiese existido siempre.
• Los restos precolombinos son muy abundantes pero su estudio estuvo durante muchos decenios
orientado hacia el conocimiento e interpretación de lo relativo a las clases dominantes de la época, es
decir a lo monumental, lo suntuario, lo ceremonial (templos, cerámicas...). Hace pocos años que se
está extendiendo el estudio de los aspectos relativos a la vida cotidiana, a las obras utilitarias, a la
realidad del pueblo mismo, del campesino.
• Los Andes han sufrido en el lapso de dos o tres siglos varios intentos por destruir toda conciencia
y conocimiento del pasado. Entre los siglos XV y XVII se dieron tres esfuerzos de manipulación de la
tradición histórica y cultural anterior, con lo cual se dificulta el redescubrimiento y la interpretación de
la realidad preincaica. Estos procesos correspondieron a:
+ Pachacútec en el siglo XV, cuando quiso asentar la dinastía incaica, borrando rastros de la
historia anterior y elaborando una historia "oficial" para justificar el origen divino de su familia.
+ Atahuallpa en el siglo XVI, cuando mandó exterminar los Amautas cusqueños para tener
manos libres a fin de poder a su vez reelaborar una historia "oficial" que justificase el linaje
quiteño de los Incas.
+ Los españoles en el siglo XVII (y en los siguientes, especialmente después de las rebeliones
de Túpac Amaru y Túpac Katari), cuando emprendieron la "extirpación de idolatrías" a fin de
fortalecer su dominio y eliminar los elementos culturales de la resistencia indígena.
A pesar de todas estas dificultades y limitaciones, es posible entender muchos elementos de la
realidad prehispánica y, sin pretender establecer "cuál" fue la historia del paisaje agropecuario
precolombino, dar muchas interpretaciones de "cómo" es esa historia.
84. ¿Cómo es la historia del paisaje agropecuario precolombino?
Para entender algo del paisaje agropecuario que encontraron los españoles a su llegada a los
Andes, conviene hacer una pequeña comparación con las zonas vecinas.
En la Amazonía, los europeos descubrieron un medio habitado pero muy poco transformado por
el hombre. Era un paisaje casi natural con una población reducida. La naturaleza era a la vez fuente de
alimentación y de refugio contra ataques, pero también (por su fragilidad ecológica) un obstáculo difícil
para cualquier transformación seria.
En los Andes, el panorama era diferente. Los invasores hallaron un medio igualmente difícil,
pero ya modificado, acondicionado por el hombre, por una población muy numerosa. Es decir que
entraron en contacto con un paisaje en gran medida artificial, un paisaje "construido" por la sociedad
humana que vivía en él.
La historia del paisaje agropecuario precolombino es precisamente la historia de esa
construcción progresiva. Y si no podemos conocer en detalle el cómo y el cuándo de la misma, es
factible y útil establecer los rumbos y las tendencias.
El primer elemento que impacta en el paisaje andino del siglo XVI es la cantidad de población
allí presente. Los Andes son un medio natural sumamente difícil para la vida humana, más difícil que la
Amazonía porque sus extremos climáticos suelen ser mayores y más prolongados. La existencia de
grandes sequías sobre varios años, por ejemplo, podía afectar la supervivencia de grupos sociales aún
reducidos. De ahí que la única posibilidad para asegurar la existencia del hombre consistió en
aprender a adaptar, controlar y manejar esa naturaleza. La historia del paisaje andino es la historia
de ese aprendizaje.
• El primer paso consistió probablemente en aprender a manejar las fuentes de alimentación, es
decir las plantas y animales. La aparición y el desarrollo de la agricultura y la ganadería fueron
las bases que motivaron y posibilitaron los demás cambios.
•
•
•
El manejo (cultivo) de las plantas obligó a intervenir sobre dos recursos fundamentales: el agua y
la tierra. Para asegurar los cultivos se requería garantizar el abastecimiento de agua y, como el
clima era irregular, surgió la hidraúlica y con ella el riego. Pero tales obras requerían fuerza de
trabajo y el crecimiento de la población llevaba a su vez a la necesidad de nuevas tierras de
cultivo y/o de un mejor manejo de las existentes.
Las condiciones andinas son tan difíciles que no basta con tener tierra y agua para producir
alimentos. El rigor climático puede ser tal que anule todos los esfuerzos. El desarrollo de la
agricultura requirió a su vez una capacidad de manejo del clima, es decir de previsión para
adaptarse y, cada vez más, de transformación del medio y de las prácticas para obtener
microclimas favorables.
Este creciente manejo de la naturaleza estuvo basado en una importante fuerza de trabajo, sin la
cual hubiese sido imposible. La población era la que brindaba esa fuerza de trabajo. Para
aprovecharla mejor a fin de posibilitar su supervivencia, la reproducción de la sociedad, se
incrementó la capacidad de trabajo en dos direcciones: el desarrollo tecnológico (instrumentos y
técnicas) y la organización social.
La evolución desde los primeros cazadores-recolectores que poblaron los Andes hasta la
sociedad encontrada por los europeos en el siglo XVI no es una historia simplista y lineal hecha de
sucesivos avances hacia el "progreso". Está compuesta de múltiples vaivenes provocados por los
mismos fenómenos naturales (ciclos climáticos especialmente extremos, por ejemplo) y por las
diferentes tendencias que iban impulsando la sociedad de la época.
Efectivamente, el más frágil entre todos los factores de construcción del paisaje es la
organización social. La historia andina está hecha de vaivenes entre dispersión y centralismo,
independencia e inter-dependencia. Es la historia del aprendizaje de la interdependencia.
Todas las sociedades comenzaron por aprender la interdependencia entre el hombre y la
naturaleza. Las condiciones andinas, con su mosaico ecológico único en el mundo, enseñaron la
interdependencia entre zonas geográficas, entre pisos altitudinales. Además, como en todas las zonas
del planeta donde las condiciones naturales son a la vez difíciles y favorables al crecimiento
demográfico, hubo que aprender la interdependencia entre grupos humanos cada vez más numerosos
y geográficamente extendidos.
Los Andes conocieron, a lo largo de la época precolombina, diferentes maneras de administrar
esa interdependencia. La organización social de base (el ayllu, la comunidad local) parece haber
tenido cierta estabilidad. La relación entre territorios y grupos un poco más grandes se fue
consolidando también progresivamente sobre las mismas bases socio-espaciales a través de las
etnias, las naciones.
-
En cuanto a las relaciones entre naciones, entre etnias, evolucionaron mucho:
Se dieron intercambios entre grupos independientes entre sí. Chavín de Huántar es un probable
testimonio de ello, alrededor de un proyecto religioso que buscaba dar permanencia a tales
interrelaciones. Pero esta modalidad existió en muchas partes y épocas.
También parecen haber existido prácticas de saqueo. Es decir que ciertos grupos con mayor
capacidad o vocación guerrera (como los mochicas o los nascas) invadían otros territorios para
apoderarse de sus productos y su fuerza de trabajo.
Otra modalidad es característica de los pueblos del Altiplano (Tiahuanaco por ejemplo). Consistía
en buscar la interrelación entre territorios más que entre pueblos. Es decir que los ganaderos de
las altas planicies, dueños del mayor recurso precolombino para el transporte, la llama, buscaban
tierras para colonizarlas y trabajarlas ellos mismos, expulsando a sus habitantes originales.
-
Los españoles llegaron en un momento en que predominaba otra forma: una enorme organización
multiétnica, establecida a base de la conquista o del convencimiento, dirigida y controlada por un
Estado fuerte y un solo grupo: los Incas.
Estas cuatro fórmulas de interrelación entre etnias se dieron a la largo de la historia andina, en
diversos momentos, en múltiples combinaciones. No se puede retomarlo todo pero, sí, intentar extraer
algunas características principales del paisaje encontrado por la invasión europea y que es producto
del hilo rector que cruzó todas las evoluciones y vaivenes anteriores: la búsqueda de una mayor
garantía de supervivencia.
85. ¿Cuáles eran las características del paisaje agropecuario precolombino?
La primera característica del paisaje agropecuario precolombino quizás haya sido lo que
Eduardo Grillo llama su "agrocentrismo".
No solamente la inmensa mayoría de la población estaba dedicada a las actividades agrícolas y
ganaderas, sino que toda la vida de las clases dominantes y de los especialistas giraba alrededor de la
previsión, planificación, desarrollo y administración de estas actividades.
La sociedad andina conocía muchos metales y formas de trabajarlos, muchos principios
científicos susceptibles de generar nuevas actividades productivas, pero era una sociedad agraria,
agrocéntrica, y todos los demás conocimientos no eran utilizados para nuevas actividades productivas
(sí para las religiosas): se aprovechaban sus aportes a la agropecuaria y se dejaba de lado aquellas
aplicaciones que pudiesen significar una competencia o una desestructuración del sistema agrario.
Por ejemplo: la astronomía andina no se ocupaba de los astros en sí, como la moderna, sino
que le interesaba cada objeto celeste por su influencia y como indicador del clima a corto, mediano y
largo plazo, a fin de organizar adecuadamente su actividad agropecuaria.
Otro elemento era el conocimiento y respeto de la naturaleza, de la ecología. A diferencia de
la sociedad moderna que ve en la naturaleza un objeto a dominar, un recurso a explotar para el
engrandecimiento del hombre, la sociedad andina consideraba al hombre como una parte de la
naturaleza y a ésa como un ser vivo.
No se trataba de una relación pasiva. Toda la sociedad actuaba para adecuar y transformar el
medio ambiente en función de las necesidades humanas, pero partiendo siempre de una actitud de
respeto, de un esfuerzo de conocimiento cabal de lo que podía ser dañino, de lo que era factible.
Muy lejos de ser pasiva, la sociedad andina se caracterizaba por la movilidad y el cambio.
Dentro del marco cada vez más estructurado de la organización social vigente, se realizaba una
actividad casi permanente de traslados y transformaciones, a fin de adecuar y administrar cada vez
mejor el medio ambiente, la distribución demográfica, la gestión económica y las capacidades
humanas.
Podemos señalar los siguientes ejemplos frecuentes de traslados:
- de recursos (agua, tierra, piedras, abonos, semillas...) para mejorar la capacidad productiva;
- de productos (cosechas, ganados, artesanías...) para mejorar las condiciones de vida;
- de gentes para ocupar o controlar territorios, para mejorar y garantizar intercambios estables;
- de conocimientos y tecnologías, para mejorar las condiciones de trabajo y de vida.
Las transformaciones se efectuaban en todos los rubros posibles, a fin de acondicionar los
territorios (modificando el relieve, canalizando las aguas, adaptando los microclimas...), desarrollar sus
recursos (seleccionando y mejorando plantas y animales...), aprovechar las diferencias y combatir los
riesgos.
Tanta actividad y movimientos no hubieran podido funcionar sin una buena administración y
planificación del conjunto de acciones, recursos y gentes. El Imperio Incaico es la máxima expresión
de esa habilidad para la gestión, pero es el heredero de una capacidad forjada por el conjunto de los
pueblos andinos.
La base de esa administración y planificación estaba en el funcionamiento y en la experiencia
acumulada por las organizaciones sociales de base, las familias, los ayllus y las etnias. Estas
organizaciones son las que desarrollaron una experimentada gestión de verdaderos sistemas
económicos agrarios, combinando, aprovechando y transformando los factores ecológicos, sociales,
tecnológicos, de consumo, de producción, etc...
El gran desarrollo tecnológico era precisamente otra característica de esa sociedad
precolombina si se entiende desarrollo tecnológico por el máximo aprovechamiento de los
conocimientos en función de un sistema coherente y armónico y no como un fin en sí, como sucede en
la época actual.
Todas estas características se encontraban y se volvían posible gracias a un elemento decisivo
del paisaje agropecuario precolombino: su alto grado de organización, tanto social como espacial,
económica y política.
86. ¿Cómo se investigaba la realidad?
Como toda sociedad, la andina basó el desarrollo de sus conocimientos en la observación y
estudio de la realidad, de su realidad. La repetición y las modificaciones de los diversos fenómenos
(climáticos, comportamiento de plantas y animales, reacciones humanas, etc...) eran fuentes de
reflexión y de elaboración para encontrar propuestas (conocimientos) utilizables en tiempos y espacios
mayores.
Esta observación no era una práctica casual sino sistemática, por parte de todos los campesinos
(con unos más perspicaces que otros, por supuesto). El desarrollo de la organización social fue a la
vez motivo y resultado de la aparición de verdaderos especialistas, quienes eran dispensados de las
labores del campo para dedicarse de lleno a ese estudio.
Al mismo tiempo, se llegó progresivamente a instalar auténticos centros de investigación. John
Earls señalaba por ejemplo en 1985 que, en Moray (Cusco), se utilizaban "ciertos sistemas de andenes
para la experimentación agrícola y el control de los factores eco-climáticos que influyen en el ciclo vital
de los cultivos". Pero no cualquier anden sino unos especialmente construidos para este fin: "Moray
simula andenes con estructuras agroclimáticas distintas y cada estructura enfatiza diferentes factores
limitantes que ejercen efectos distintos según la configuración genética de las especies y razas de los
cultígenos...". Es decir que estaríamos realmente ante un centro de investigación y experimentación.
Beltrán Peña indica la existencia y las formas de uso de unas canchas especiales en la provincia
de Chumbivilcas, las "despensas", que parecen corresponder, a una escala más limitada y con menos
refinamiento, a lo que Moray pudo ser en la época incaica para el Cusco y el Imperio.
Si, a estos centros agronómicos recién estudiados por los investigadores modernos, agregamos
los numerosos observatorios astronómicos descubiertos en todas partes, podemos pensar que en el
conjunto de los Andes existieron especialistas e instalaciones encargadas de estudiar la realidad.
Pero estudiar ¿qué elementos de la realidad? Los testimonios que nos quedan se refieren a
aspectos específicos como los centros agronómicos y los observatorios astrales. Pero podemos
suponer que se observaba la realidad en su conjunto: población humana, suelo, agua, plantas,
animales, clima, etc... Porque la experiencia había llevado a descubrir que la actividad agropecuaria
concreta era una suerte de síntesis del conjunto, de las interrelaciones entre todos y cada uno.
El gran desarrollo médico y quirúrgico que todos reconocen no hubiese existido sin centros de
investigación y experimentación. Tampoco la ganadería de camélidos con sus recuas de llamas de
carga. Tampoco las grandes irrigaciones cuyos canales eran capaces de recibir las aguas de los años
más lluviosos a fin de multiplicar los cultivos. Etc...
Toda esa labor de investigación estaba orientada a múltiples fines que la guiaban e inspiraban.
Dentro de todo lo que se buscaba, podemos señalar:
- El conocimiento de cada elemento del paisaje y de las interrelaciones entre todos ellos. Moray
podía ayudar a comprender las influencias de cada fenómeno climático (heladas, radiación solar,
etc...) sobre determinados cultivos en determinados pisos ecológicos.
- El conocimiento cuantitativo y cualitativo de las partes de la realidad para posibilitar una mejor
administración. Los quipus se articulaban a un sistema de censos regulares y a todo un aparato
estatal para conocer la evolución de los recursos y de las necesidades.
- La previsión de los fenómenos susceptibles de afectar positiva o negativamente el funcionamiento
de la sociedad. Moray podía servir para prever las cosechas en diferentes regiones de los Andes y
por tanto las posibles hambrunas y abundancias.
- La toma de decisiones más convenientes en cuanto a la administración global, regional o local.
Las previsiones permitían adelantarse a las hambrunas y tomar medidas de redistribución de los
productos o de la gente entre zonas.
- El desarrollo de nuevas posibilidades y recursos. Siguiendo con el ejemplo de Moray, éste pudo
servir para experimentar, adaptar y seleccionar diversas variedades de maíz (la planta ritual más
importante de los Incas) a fin de extender su cultivo a la casi totalidad de los pisos ecológicos
andinos. Es posible que Moray haya sido útil también para encontrar pautas de planificación de
sistemas de riego y captación de agua subterránea, en función de las andenerías y otras
construcciones agro-ecológicas, y de las propiedades genéticas de cada tipo de sembríos.
- La interpretación de la realidad en su conjunto para ofrecer una visión coherente y armónica que
permita un adecuado desenvolvimiento de la sociedad.
87. ¿Cómo se interpretaba el paisaje?
No conocemos mucho de los pasos seguidos por la sociedad andina para elaborar su
interpretación del paisaje, pero tenemos el resultado final, más aún en la medida que permanece
básicamente en la conciencia de muchos grupos campesinos andinos.
Sabemos que todos los elementos que componen el paisaje agro-pecuario son un todo, del cual
forma parte el hombre. Esa totalidad, la naturaleza, es un ser vivo con todas sus partes igualmente
vivas. Es decir que si el hombre tiene un alma, una fuerza de vida, también la tienen todos los
elementos de la naturaleza (animales, plantas, tierra, rocas, fuentes, etc...). Todo lo que existe está
animado por espíritus que establecen entre sí relaciones parecidas a las relaciones sociales.
De allí que la interpretación de la realidad sea lo más integral e integrada posible, en un
esfuerzo por captar la totalidad de lo existente, no como cosas y procesos yuxtapuestos, sino como un
todo orgánico, privilegiando las interrelaciones que le dan unidad.
Tales interrelaciones no son fijas y definitivas. Van transformándose de acuerdo a los márgenes
permitidos por la interdependencia de todas las partes. Es entonces posible que cada elemento de la
realidad vaya actuando para modificar el conjunto de acuerdo a sus necesidades. Es lo que trata de
hacer el hombre. Pero la interdependencia lo obliga a intervenir con sumo cuidado porque si daña otra
parte habrá de sufrir graves consecuencias.
La cuestión es entonces aprender a manejar dicha interdependencia. ¿Cuáles habrían de ser las
leyes cuyo respeto garantizaría éxito al transformador? La primera observación importante consiste en
que prácticamente cada elemento de la naturaleza tiene su contrario, su opuesto. Así existen machos
y hembras, agua y fuego, tierra y aire, etc... Las leyes de la interdependencia pasan por reconocer los
opuestos.
Pero, al mismo tiempo, estos opuestos tienen un papel que jugar porque son complementarios
y, oponiéndose, interactúan, permiten la vida, el funcionamiento de la naturaleza. Así el macho y la
hembra están llamados a enfrentarse, no para destruirse sino para propiciar un encuentro que
posibilite la aparición de una nueva vida, para garantizar la reproducción de la vida. Así el agua riega
las plantas y permite su desarrollo, pero se necesita que el fuego del sol logre desplazar las nubes
para ayudar con su calor, para hacer madurar los granos.
De estas conclusiones nace la visión andina según la cual es necesaria la reciprocidad para
que exista un paisaje favorable a la vida, para que cada uno de sus componentes pueda subsistir. Los
opuestos son complementarios y se requiere que tengan relaciones recíprocas, que cuando el uno
aporta, el otro también lo haga, porque uno solo no lograría nada, ni el macho sin hembra, ni el agua
sin el fuego del sol.
Esta reciprocidad no exige que sean relaciones absolutamente simétricas en cada momento, es
decir que los opuestos aporten igual cantidad cada vez. Pueden complementarse también en el
tiempo. Y si uno se ve desfavorecido durante un lapso demasiado largo, empezará a compensar con
alguno de sus otros opuestos.
Porque cada elemento tiene varios opuestos-complementarios. La llama-macho se opondrá a la
llama-hembra, pero también a otra llama- macho que tenga un papel arriba de ella o abajo de ella en la
jerarquía del rebaño, y al puma, etc...
Entonces, constatada la reciprocidad como norma general de la naturaleza, es vital que lo sea
también de los hombres, tanto en sus relaciones con el resto de la naturaleza como en las relaciones
entre humanos. De ahí la reciprocidad como moral, como ética andina. Se condena el robo por ser una
falta a la reciprocidad de bienes. Se condena la mentira porque falta a la reciprocidad de información.
Se condena el ocio por faltar a la reciprocidad de trabajo...
Para entender como todas estas innumerables relaciones de oposición y complementariedad se
ordenan en la realidad, el hombre andino desarrolló la idea del tinku, es decir el encuentro de los
opuestos. Es bastante difícil definir el término "tinku".
No se trata de un simple encuentro para intercambiar sino para producir algo nuevo, como la
vida en el tinku de la pareja macho-hembra, como la salud en el tinku de lo frío con lo caliente, de lo
seco con lo húmedo, etc... Es decir que, en el tinku, lo valioso no es el hecho del encuentro como tal
sino el producto de ese encuentro. Y el tinku es algo que se busca, que se prepara, que se organiza,
para lograr dicho producto.
Es importante recalcar que el resultado del tinku nunca es definitivo, es decir que siempre se va
a necesitar el encuentro de los opuestos originales para obtener dicho resultado. El tinku machohembra da lugar a una nueva vida pero ésta no es eterna y nuevos tinkus serán necesarios para la
reproducción de la especie. El tinku frío-caliente no produce "tibio" como solución definitiva sino que el
frío y el calor se vuelven a encontrar de manera diferente para producir nuevos equilibrios.
Parece que el concepto de tinku sea la clave de la interpretación andina del mundo, de su
paisaje agropecuario. En efecto, toda la sociedad andina ancestral trata de organizarse alrededor de
él. Es la necesidad del tinku la que explica la distribución espacial y social precolombina.
Los tres mundos reconocidos por la sociedad andina corresponden a los opuestos y su tinku:
- arriba, con el sol, la luna y las estrellas, está el "hanaq pacha" ("alan pacha");
- abajo, con los espíritus malignos y las fuerzas de la fertilidad, con los antepasados, está el "ukhu
pacha" ("manqha pacha");
- al centro, es decir sobre la tierra, allí donde estamos nosotros, donde está la vida terrestre con el
conjunto de los seres, está el "kay pacha" ("aka pacha"), producto del enfrentamiento de los dos
opuestos anteriores y que existe porque existen y buscan encontrarse el "hanaq pacha" y el "ukhu
pacha".
A su vez el Kay pacha se divide en Hanan (arriba) y Hurin (abajo) que corresponden a la
distribución entre los que viven en la puna y los que viven en el valle, pero también sirve, por ejemplo,
para dividir los ayllus (los barrios en una comunidad). A su vez, los de arriba se vuelven a dividir entre
quienes pertenecen a la parte derecha y masculina o a la parte izquierda y femenina, y lo mismo
sucede con los de abajo. Así tenemos una estructura que los etnólogos llaman "doble bipartición", es
decir una "cuatripartición", basada en la división de arriba - abajo, cruzada por derecha - izquierda.
Gilles Rivière lo ha estudiado en el caso de los Carangas.
Dicha distribución en dos opuestos (que se subdividen entre sí o que, juntos, se enfrentan a otro
opuesto mayor) es la base del funcionamiento de la sociedad porque ordena la vida: norma las
relaciones de trabajo, con lo cual los opuestos compiten y se estimulan durante la realización de
actividades; norma las relaciones de reproducción, guiando la elección de la pareja; etc...
Hoy en día se conoce al tinku sobre todo por los enfrentamientos rituales del Norte Potosí en
que, anualmente, los ayllus de arriba se oponen a los de abajo hasta verter la sangre, símbolo de la
vida, de la fecundidad, para garantizar buenas cosechas, una vida abundante. Es de notar que en ese
tinku, nunca un masculino de arriba va a pelear con un masculino de abajo, sino con un femenino de
abajo.
Estos enfrentamientos rituales existen o sobreviven en casi todos los Andes. En Canas-Canchis
(Cusco) son muy parecidos al tinku norte-potosino y se llaman "chiaraje". Entre los otavalos del norte
de Ecuador, persisten luchas anuales de tipo ritual, ya distorsionadas y que muchos creen motivadas
por los problemas de linderos pero que son probables restos de tinku. Es posible que las peleas entre
"enemigos personales" después de Navidad en Santo Tomás (Chumbivilcas, Cusco) o en Chetilla
(Cajamarca), en el Perú, sean otra forma de supervivencia de este tipo de tinku propiciatorio.
La distribución del tiempo también se relaciona con los opuestos y su tinku. Tiempo y espacio
se hallan presentes en el concepcto "pacha". "Kaypacha" es el mundo de aquí y de ahora, mientras
"ukhu pacha" es el mundo de abajo y del pasado, con las generaciones desaparecidas allí presentes, y
"hanaq pacha" es el mundo de arriba y del futuro.
Para entender la interpretación andina de la realidad, es importante resaltar la gran diferencia
que existe con la sociedad occidental en cuanto a la visión del tiempo.
El mundo moderno tiene una concepción lineal del tiempo: el pasado es lo que ya feneció y se
deja atrás, mientras el futuro (identificado a "progreso") está adelante y se trata de alcanzarlo en un
avance considerado como ineludible.
El mundo andino parte de lo que conoce, de lo que le da conocimiento, es decir el pasado. Lo
que tenemos ante los ojos, lo que podemos ver, es el pasado; por ello el pasado está adelante;
mientras tanto el futuro es desconocido, no podemos verlo, es decir que lo tenemos detrás de la nuca,
está atrás.
Para la sociedad andina, el hombre moderno es como el ciego que camina sin ver pero
adivinando cómo han de ser las cosas; en cuanto, si se diese vuelta y caminase mirando el pasado
que ya conoce, podría imaginar mejor lo que ha de venir y tropezaría menos.
La concepción del tinku y de los opuestos complementarios (de a dos, de a cuatro) se encuentra
también en todas partes. A veces se mencionan solamente los opuestos y se deja su tinku como algo
supuesto o sabido; otras veces se incluye explícitamente al tinku dentro de la enumeración. Así el
Tahuantinsuyo tenía cuatro suyos y su tinku era el Cusco, el ombligo. Así el espacio de los reinos
aymaras se dividía entre el Urcosuyo que se dirigía al mar, al occidente, y el Umasuyo que iba hacia
los yungas, el oriente, y ambos se encontraban, tenían su tinku en el Lago Titicaca que era el "taypi".
En salud andina, se suele incluir el tinku en las enumeraciones. Así el hombre tiene tres
hígados, así cada planta tiene tres clases, etc...
88. ¿Cómo se planificaba el paisaje?
Todos los testimonios están de acuerdo en la extraordinaria planificación existente en los Andes
cuando llegaron los europeos. Pero es todavía relativamente limitado nuestro conocimiento al
respecto. Tenemos muchas informaciones, pero aún no se ha podido reinterpretar en su conjunto
dicho sistema de planificación. Y no bastan algunos elementos dispersos porque si algo caracterizaba
la planificación andina era su carácter integral, su habilidad en combinar el conjunto de factores
(climatológicos, demográficos, económicos, culturales, etc...) en pos de los objetivos fijados.
Lo cierto es que el nivel de planificación encontrado por los invasores españoles era producto de
un aprendizaje milenario, no de un modelo inventado de repente. Es decir que estaba basado en
toda la experiencia acumulada a lo largo de siglos, en una progresión donde se comenzó por la
planificación de espacios, grupos sociales y tiempos menores, hasta llegar a un sistema que abarcaba
un territorio inmenso y densamente poblado y lo proyectaba a largo plazo.
Entre las características de dicha planificación podríamos señalar algunas:
• Estaba orientaba a la producción de excedentes, aprovechando las características y potenciales
de cada zona, para sustentar los aparatos estatal, militar y religioso y para enfrentar las necesidades
de cualquier zona a consecuencia de problemas climáticos y económicos. Es decir que se priorizaban
los excedentes agropecuarios y que se privilegió toda una infraestructura de almacenamiento y de
vías de comunicación a fin de poder guardar y redistribuir de acuerdo a tales necesidades.
• Incluía un esfuerzo excepcional de construcción de infraestructuras, tanto para el
almacenamiento y las comunicaciones, como para acondiconar los diferentes territorios a través del
riego, los andenes, los traslados de suelos, etc... Es decir que se realizaba una verdadera
transformación física del paisaje.
• Estaba basada en un centralismo extremo (y creciente en la época incaica) pero no conocemos
muy bien hasta qué punto y de qué manera se combinaba con una descentralización a nivel de
ayllus y etnias. No sabemos cómo se decidían el tipo y la cantidad de excedentes a producir, ni cómo
se determinaba la producción de autoabastecimiento local.
• Su clave residía fundamentalmente en la capacidad organizativa: de los espacios, de los grupos
étnicos, del Estado, de la economía. Nos falta conocer mejor los criterios y los mecanismos que
permitían articular el conjunto de estos factores.
89. ¿Cómo se transformaba el paisaje?
Las transformaciones eran de muchos tipos: socio-espaciales con los traslados de poblaciones;
técnico-económicas con el desarrollo de nuevas prácticas agropecuarias; etc... Nos ocuparemos aquí
de las modificaciones físicas, aquellas relativas al agua, al suelo, al relieve, etc...
• Una primera característica de las transformaciones precolombinas es que tenían una
preocupación especial por el clima, por los microclimas existentes y las modificaciones que se
podían aportar. Es decir que buscaban contrarrestar al máximo los fenómenos extremos como la
helada, la sequía, los diluvios.
Por ello, las obras de infraestructura agropecuaria no intentaban prácticamente nunca establecer
grandes extensiones planas (tal como se busca hacer en la agricultura moderna). Más bien se podría
decir que lo que se solía hacer era "corrugar" la superficie a fin, entre otras cosas, de favorecer la
circulación del aire, disminuyendo la helada, y de mejorar las condiciones de exposición al sol.
Podemos ver algunos ejemplos:
- Se prestaba especial interés a las laderas y la técnica de los andenes servía tanto para posibilitar
un mejor riego-drenaje, trabajo y exposición al sol, como para provocar movimientos de aire. En
este caso se corrugaba una ladera.
- En las grandes superficies planas de los alrededores del lago Titicaca se hicieron camellones
(waru waru), es decir que se corrugó la tierra, cavando canales y levantando áreas de cultivo, en
forma alternada, a fin de evitar los efectos de las inundaciones pero también para luchar contra las
heladas a través del agua depositada y de los leves movimientos de aire.
-
En grandes extensiones de la provincia de Azángaro, en Puno, se multiplicaron las excavaciones
para almacenar agua en el fondo y poder cultivar sus paredes oblicuas. El aspecto de la zona es
de un terreno "bombardeado" con innumerables huecos relacionados entre sí por una red de
canales de desagüe y trasvase.
• Muchas de las obras precolombinas están relacionadas al agua. Las que acabamos de mencionar
significan ya un intento de aprovecharla mejor. Pero se realizaron muchas otras a fin de mejorar,
asegurar y aumentar la distribución de agua y el riego.
Generalmente se habla mucho de determinados aspectos técnicos de las construcciones que se
hicieron para ello, como las piedras encastradas, los sistemas de sifón para subir agua, los drenes
subterráneos para reaprovechar los sobrantes del riego, etc. Sin embargo la característica quizás más
importante de estos sistemas de distribución del agua es que estaban basados en un concepto claro
de gestión de las cuencas hidrográficas, elemento del que carecen la mayoría de las obras modernas
en los Andes.
- Las obras partían desde las mismas fuentes (glaciares, lagunas, manantiales), tratando de
mejorarlas y de poder administrar su caudal.
- Los sistemas de distribución estaban diseñados en función del conjunto de usuarios posibles y de
criterios de mayor aprovechamiento potencial, y no sólo en función de la capacidad de presión de
un grupo determinado de interesados.
- La gestión del agua estaba totalmente integrada a lo social, económico y cultural para garantizar:
la construcción y el mantenimiento de la infraestructura; una administración racional del conjunto
de los recursos y de sus posibles influencias sobre el agua (manejo de pastos, erosión...); una
distribución racional y regulada; etc...
• Un aspecto importante de las obras físicas son los movimientos de suelos. La construcción
precolombina del paisaje recurrió innumerables veces a esa práctica. Se sabe que los suelos de
muchos andenes eran traídos de otras partes, a fin de posibilitar un aprovechamiento máximo de las
nuevas condiciones de microclima y riego así alcanzadas.
Pero no se transportaron solamente suelos fértiles, sino también elementos para los subsuelos a
fin de mejorar el drenaje de los andenes, de los camellones (se descubrieron camellones con una capa
de arena en la base para un mejor drenaje)..., o para el mejor asentamiento de un camino, de un
canal.
Con todos estos elementos, se entiende mejor otra característica de todas estas obras: no son
nunca iguales entre sí. Cada una está adaptada a las condiciones locales (clima, suelo, pendiente,
exposición al sol...) y a los usos posibles. Existen por ejemplo cientos de formas y técnicas de
andenes, cientos de formas y técnicas de riego, cientos de formas y técnicas de drenaje...
Entre las obras físicas que transformaron el paisaje agropecuario precolombino destacan
también las vías de comunicación (con una red de caminos que impresionó a los españoles ...y facilitó
su penetración...).
90. ¿Cúales eran las características de la tecnología agropecuaria precolombina?
La tecnología agropecuaria precolombina está muy mal conocida aún, lo mismo que la
tecnología andina en general. Las observaciones al respecto suelen referirse, comparativamente, a
aquello que no sabemos explicar (¿cómo se tallaban y ajustaban los grandes bloques de las murallas
incaicas?) o a aquello que "faltaba" (la rueda, la tracción animal...). Pero muy poco se ha hecho aún
para entender esa tecnología como tal.
En realidad, las comparaciones nos pueden llevar a descubrir unas primeras características:
• Se aprovechaban al máximo las fuentes de energía, dentro del nivel de desarrollo científico
existente. Es decir que, en una época en que no se conocía la electricidad y todas las posibilidades de
transformación y aprovechamiento de energías naturales que ésta ofrece, se multiplicaron las formas
de aprovechamiento de las energías directas.
- Se utilizaba la energía del agua y su movimiento para conducirla allí donde fuese necesaria,
elevándola por sistemas de sifones u otros, llevándola por canales diseñados con todas las
reglas del arte, etc...
- Se usaban las energías del sol y de los astros para realizar los cultivos en los momentos más
adecuados, para disecar carnes y productos agrícolas a fin de conservarlos más tiempo...
- Se aprovechaban los extremos climáticos, como el frío de las grandes heladas, para fabricar
chuño. Etc...
• El alto grado de desarrollo científico y matemático (demostrado por las aplicaciones que le fueron
dadas en el diseño y construcción de templos y otras obras monumentales) no repercutía
necesariamente en aplicaciones tecnológicas si el medio natural no se prestaba a ellas o si no eran
convenientes por su posible efecto desestructurador de la sociedad.
El principio de la rotación era conocido pero la rueda no era tan útil dado el relieve andino: no se
implementó una tecnología basada en la rueda.
Conviene recordar aquí ejemplos de otras sociedades con cierta semejanza a los Andes. En el
Tibet parece que la rueda haya sido conocida: se la usaba para diseños científicos y religiosos, sin
darle aplicaciones tecnológicas. Los Mayas de Mesoamérica fueron entre los primeros pueblos en
descubrir el principio matemático del cero pero no le "quisieron" dar usos tecnológicos.
Es decir que la sociedad andina estaba dentro de la línea filosófica de muchos pueblos no
occidentales que eran muy críticos y cautos ante la posibilidad de inventos tecnológicos no
controlables (desde cualquier punto de vista, incluso el social).
• La energía proveniente de fuentes vivas era sumamente limitada. América del Sur se caracteriza
por no tener una fauna nativa de gran tamaño. No existieron ahí ni los elefantes de Africa y Asia, ni los
bisontes de América del Norte, ni los caballos de Europa. De ahí la ausencia de tracción animal. Pero
sí un hábil aprovechamiento de la llama para carga y transporte.
El hombre quedaba entonces como principal fuente viva de energía. La sociedad andina
basó su desarrollo tecnológico y social en el aprovechamiento máximo de dicha fuente. Tanto la
estructura organizativa, los sistemas económicos y los implementos agropecuarios estuvieron
orientados a utilizar de la mejor manera posible esa fuerza de trabajo, con una doble preocupación:
- Un uso cuantitativo máximo. La densidad demográfica de los Andes precolombinos correspondía a
la necesidad de tener y reproducir la energía humana y todo el sistema socio-económico estaba
diseñado en función de esa reproducción. Al mismo tiempo, la realización de todo tipo de trabajos
solía hacerse con la concurrencia de un máximo de gente, organizada y estimulada de diversas
maneras (competencia entre "pares opuestos", ambiente religioso-festivo...).
- Un uso intensivo del potencial de cada uno. Así las herramientas agrícolas estaban diseñadas
para aprovechar al máximo la fuerza humana. La chaquitaclla es el mejor ejemplo de ello: utiliza
mejor la energía de todo el cuerpo que cualquier otro instrumento, y en particular que el sistema
de tracción. Es decir que se evitaba el esfuerzo y el desgaste inútiles.
• El afán precolombino de evitar desperdicios de energías y recursos se expresaba también en
la estrategia empleada para extender las zonas de cultivo. El desarrollo tecnológico se preocupaba
por encontrar soluciones específicas a cada problema particular a fin de permitir un uso intensivo del
suelo y del agua. Es decir que no se buscaban tecnologías para el cultivo extensivo de grandes
superficies; más bien se privilegiaba una extensión progresiva de las superficies de acuerdo al
crecimiento de la fuerza de trabajo y al hallazgo de soluciones técnicas adaptadas a la realidad
particular de cada nueva área.
91. ¿Cómo era la organización socio-espacial?
La principal característica de la sociedad andina precolombina era su alto grado de
organización, en lo espacial, en lo social, en lo económico, en lo político, etc... Para poder explicar esa
organización, es necesario diferenciarla, lo cual resulta muy difícil por la fuerte integración y coherencia
entre sus partes. En todo caso hemos juntado lo espacial y lo social pero cabe recalcar que es
indispensable tener siempre presentes los aspectos económicos y políticos con los que se relacionan.
Dada la precariedad de la supervivencia humana en un solo piso ecológico de los Andes, la
sociedad se estructuró casi desde los inicios en relación a una distribución vertical de su espacio, de
su territorio.
Los casos más evidentes (y más rápidamente comprendidos por los investigadores)
corresponden a aquellas poblaciones ubicadas en las vertientes occidentales u orientales de los
Andes: podían tener un acceso fácil y continuo a varios pisos siguiendo la cuenca en la cual estaban
instaladas. Un mismo grupo socio-étnico se esparcía y articulaba a lo largo del valle desde sus punas
hacia las cálidas tierras de abajo.
Igual distribución socio-espacial intentaron tener los pueblos originarios de valles encajonados,
sin facilidad de acceso físico a otros pisos. Ahí se dieron dos fórmulas (a veces articuladas):
- un sistema de intercambios de productos con etnias de otros pisos;
- un sistema de colonias o "enclaves" de la propia etnia en otros pisos.
•
La primera modalidad estuvo practicada por la mayoría de las etnias, aún las que ya contaban con
varios pisos en un territorio continuo, o aquellas que emprendían la segunda: para un creciente
bienestar y seguridad se necesitaba mayor diversidad de productos y de condiciones climáticas y
ecológicas en general.
Dicho intercambio de productos, por su origen en la búsqueda de seguridad alimenticia, está en
la base de la filosofía de reciprocidad: las etnias requerían asentar y garantizar sus interrelaciones
más allá de las irregularidades de la producción agropecuaria; forjaron una ética social de
reciprocidad, reforzándola progresivamente con vínculos de tipo social, religioso, militar,
administrativo y otros.
•
El Altiplano, con Tiahuanaco y los reinos aymaras, es el caso más ilustrativo de la segunda
modalidad. Poseedores de importantes recursos en tubérculos y cultivos andinos como la quinua,
pero sobre todo en recursos ganaderos, aprovecharon la facilidad de transporte que les ofrecía la
llama para organizar largos desplazamientos hacia zonas propicias donde producir lo que les
faltaba.
Establecieron colonizaciones (desplazando las etnias ya presentes o compartiendo el territorio con
ellas) con los valles costeños y con los yungas sin tratar de controlar los espacios intermedios
entre el centro altiplánico y los nuevos "enclaves".
En Oruro existe mucha memoria de las tierras que los ayllus ganaderos habían colonizado en los
valles ahora chilenos o en los cochabambinos, de acuerdo al modelo socio-espacial llamado
"archipiélago".
Los Incas representan la culminación de un nuevo paso en la organización socio-espacial de los
Andes. Su objetivo fue el control de un extenso espacio continuo y multi-étnico. Para ello
introdujeron un fuerte aparato estatal dedicado al control, la gestión, la planificación y la expansión de
la organización socio-espacial que significaba su Imperio.
Sin dejar de lado la colonización de nuevas tierras, se preocupaban por la continuidad del
territorio conquistando las etnias intermedias. Mucho se ha debatido sobre las "conquistas militares"
incaicas, interpretándolas de acuerdo a la experiencia de otros continentes. Pero, sin negar el hecho
militar cada vez que era necesario por la resistencia de las etnias, la conquista incaica parece haber
estado esencialmente basada en un esfuerzo de federación alrededor del fin compartido de
complementariedad y seguridad agropecuaria, para lo cual se privilegiaban los ofrecimientos y la
persuasión sobre la conquista militar.
Con el Imperio Incaico, cambió la naturaleza de los desplazamientos de población. Los
enclaves, que habían sido de tipo "nacional", pasaron a ser más bien de tipo "estatal" y fueron
llamados "mitimaes"
-
Se pueden discernir por lo menos 4 clases de mitimaes:
Grupos de hombres enviados a ocupar puestos militares en las fronteras.
Colonias de hombres y mujeres pertenecientes a ciertas etnias, trasladadas de áreas densamente
poblada a otras menos densas, con el objetivo de obtener una racional distribución de los recursos
humanos y naturales.
Personal técnico de confianza para atender y enseñar la civilización inca a las poblaciones recién
incorporadas.
Desarraigo de poblaciones que, como castigo, eran trasladas a lugares inhóspitos, lejos de su
territorio natal.
92. ¿Cómo era la organización económica?
Para comprender la organización económica precolombina, es preciso olvidarnos o superar
muchos conceptos de la economía moderna que podrían distorsionar nuestro acercamiento.
• En primer lugar, al ser fundamentalmente agropecuaria, "agrocéntrica", la economía precolombina
estaba guiada por la búsqueda de la autosuficiencia y la seguridad: la producción estaba regida por el
grado de necesidad, inmediata y a largo plazo, y no por un valor comparativo de los productos
posibles.
Es decir que, tanto a la hora de determinar qué producir en cada lugar como en el momento de
proceder a los intercambios y redistribución de excedentes, primaba el criterio de necesidad y no el de
"valor" como lo entendemos actualmente.
• Eso mismo llevaba a una actitud diferente de la moderna en cuanto a lo que llamamos "recursos".
Dado que la ecología andina es tan difícil que su producción es muy limitada sin la intervención del
hombre, de un grupo social organizado, los "recursos" no tenían valor en sí.
Más bien se partía de un territorio y el elemento predominante era el grupo social que lo
habitaba y lo aprovechaba, volviéndolo productivo.
Ello hace que difícilmente se podría entender la organización y las relaciones económicas de la
época prehispánica con el concepto moderno de "propiedad". La cuestión no era ser propietario de un
recurso sino tener la capacidad de hacer producir adecuadamente el territorio al que se tenía acceso a
fin de satisfacer las distintas necesidades.
Con ello, los "recursos" estaban sujetos a permanentes redistribuciones de acuerdo a las
necesidades, de acuerdo a las capacidades sociales, de acuerdo por tanto a las prioridades de su uso
(más o menos intensivo).
Ello podría prestar a confusiones y a pensar en sistemas "colectivos" de propiedad y trabajo, tal
como los entendemos ahora. En realidad, si los "recursos" eran un "bien social" más que una
propiedad, la forma de trabajarlos variaba según el destino final de los productos. Podían ser
trabajados a nivel familiar o interfamiliar (ayni), a nivel del ayllu, a niveles inter-ayllus, étnico, etc...
• Esta situación llevaba a su vez a una concepción diferente de aquello que llamamos "producción"
o "sistemas de producción".
Para nuestras mentalidades modernas, quien dispone de un territorio determinado se dedica a
"hacerlo producir" y los criterios empleados son los de mayor producción y productividad. Eso es
bastante normal al tratarse en general de territorios reducidos (un conjunto de parcelas, una hacienda)
cuyos productos estarán destinados a un incontrolable mercado externo a la "unidad de producción".
Para la sociedad precolombina, la estrategia era mucho más amplia, compleja. Se trataba más
bien de administrar el territorio de acuerdo a las necesidades (propias y externas, a través de las
interrelaciones e intercambios). Es decir que la "producción" era parte de un conjunto mayor, un
"sistema de gestión" del territorio. La preocupación no era simplemente "productiva" sino mucho más
amplia, mucho más "económica".
Encontramos todavía muchas muestras de esta racionalidad cuando un campesino andino se
niega a adoptar diferentes innovaciones que podrían mejorar su "producción" cuando no controla los
términos "económicos" de su manejo, y al contrario se muestra muy abierto a otras innovaciones que
se insertan favorablemente en su "gestión económica". Quizás habría que reflexionar así la gran
acogida a las carpas solares y la poca receptividad a las "variedades mejoradas" para cultivos que son
esencialmente de autoconsumo.
• Por fin, la gran característica de la organización económica precolombina reside quizás en que su
principal preocupación era generar excedentes de trabajo. Debido a que la tecnología de la época
estaba basada en la energía humana, todo el sistema estaba orientado a acrecentar las posibilidades
de uso de esa fuerza de trabajo.
De esta manera, se trataba de lograr excedentes de trabajo (por encima de la simple necesidad
familiar o comunal inmediata) para obtener a su vez excedentes de productos y, con ello, hacer
posible la alimentación de los aparatos estatal, religioso y militar, la de los grandes grupos humanos
dedicados a la construcción de infraestructuras agropecuarias y de obras suntuarias o religiosas, la de
épocas de malas cosechas.
Es decir que la sociedad estaba organizada para que, además del trabajo para su propia
alimentación, los campesinos provean un esfuerzo adicional destinado a asegurar la existencia de
otros grupos sociales y a hacer funcionar un sistema muy perfeccionado de redistribución entre zonas
y entre años de irregulares condiciones.
Así, el Estado incaico no prelevaba "impuestos sobre la producción" del campesino. Lo que
hacía era exigir trabajo suplementario, haciendo cultivar terrenos adicionales y transformar
artesanalmente materias primas. Pero el propio Estado proveía los insumos (tierra, semillas, lana...).
Esto demuestra aún más que la economía precolombina estaba basada en la gestión de territorios y
que el valor de referencia era la capacidad de trabajo más que el producto en sí.
-
Concretamente, a nivel del ayllu, las tierras estaban distribuidas en tres grandes sectores:
Las tierras del ayllu, destinadas a su subsistencia y anualmente redistribuidas de acuerdo a las
necesidades de las familias que iban a trabajarlas.
Las tierras del Sol, trabajadas por el ayllu y destinadas a asegurar la subsistencia de la clase
religiosa (sacerdotes, acllas, servidores de los templos...).
Las tierras del Inca, también trabajadas por el ayllu y dedicadas a alimentar al monarca, su familia,
su administración, su ejército.
93. ¿Cómo era la organización política?
La organización política precolombina estaba en estrecha relación con la organización socioespacial, es decir la sociedad andina se estructuraba políticamente a base de sucesivas unidades
socio-espaciales. Podríamos clasificarlas en cuatro niveles.
• El primer nivel sería el de la familia, entendiendo por familia tanto la unidad social compuesta por
padres e hijos como también el territorio asignado para su subsistencia. Ambos elementos eran
indesligables.
Para ser considerado como familia, no bastaba que existiese una pareja con hijos, era necesario
tener parcelas para conducirlas directamente. Y la familia era la unidad política de base. Es decir que
la "ciudadanía" era de las familias. El varón no casado, sin familia a su cargo, no tenía los derechos
normales de ciudadanía (tampoco tenía acceso a una parcela propia).
• El segundo nivel era el ayllu, es decir la unidad compuesta por un grupo de familias (relacionadas
entre sí por el parentesco) con su territorio común.
El ayllu ("hatha" en aymara) tenía una importancia primordial, siendo un verdadero gobierno
local que tomaba decisiones en todos los campos de actividad económica, social, cultural, política. Tan
grande era el rol de esa organización que la población andina hizo todo lo posible para preservarla a
través de la colonia y la república, como garantía indispensable de su supervivencia. Y allí donde
decreció o desapareció el ayllu, la desestructuración del saber, la tecnología y la cultura andinas se
aceleraron enormemente.
El ayllu constaba de autoridades propias (el "jilakata" aymara, el "curaca" quechua) que el resto
de familias ayudaba a sobrevivir trabajando sus parcelas a fin de que que tuviesen tiempo disponible
para los asuntos de interés común.
• Una tercera instancia correspondía a la etnia, es decir a un conjunto de ayllus fuertemente
interrelacionados (o integrados, según los casos) social y económicamente, con una cultura común y
lazos de sangre. La etnia constituía lo que se podría llamar una "nación", con su gente y su territorio
regional.
Esta estructura funcionaba con una suerte de "mando indirecto", es decir que se dejaban los
asuntos locales en manos de las autoridades de cada ayllu, mientras los líderes étnicos ("curaca" o
"mallku") llegaban generalmente a sus cargos por línea de parentesco. Pero no era siempre el
primogénito sino aquel que, dentro del linaje, tuviera más condiciones (y que consiguiera la aprobación
de la autoridad superior, en caso de existir una instancia superior, como el Imperio Incaico).
Las funciones generales de los líderes étnicos podían ser:
- intervenir en los litigios territoriales entre ayllus;
- asignar chacras "nuevas" obtenidas con esfuerzo inter-ayllus;
- velar por el bienestar social y económico de la pequeña nación, cumpliendo el papel de
redistribuidores.
En reciprocidad al cumplimiento de sus funciones, estas autoridades tenían acceso a la fuerza
de trabajo del ayllu en los campos, los rebaños y las tareas artesanales que les correspondían.
• La cuarta instancia que se fue desarrollando progresivamente a lo largo de la historia
precolombina fueron las organizaciones multi-étnicas, trátese de confederaciones voluntariamente
formadas o de Estados como el incaico, forjado a base de una mezcla de persuasión y conquista
militar.
El surgimiento de este nuevo nivel de estructura socio-espacial respondió a que, en un ambiente
tan heterogéneo y climáticamente inestable como el andino, las posibilidades de cada etnia de
asegurar su alimento no estaban garantizadas y surgían rivalidades y conflictos que fueron resueltos
con la creación de una instancia superior a la propiamente étnica.
Ese fue el origen de lo inter-étnico y el Imperio Incaico (su máxima expresión) cumplió a
cabalidad un rol de planificador, coordinador y redistribuidor del territorio socio-espacial, respetando
ciertos valores propios de cada etnia, generalizando sus aportes y tratando de alcanzar un nuevo nivel
de coherencia a través del quechua como idioma común y de la religión que legitimaba el creciente
poder del Inca.
Pero es también cierto que el cada vez mayor centralismo y la acentuación de la autoridad
incaica estaban generando nuevos elementos para un proceso (interrumpido por los españoles) en el
cual lo étnico empezaba a dejar de ser el único sustento socio-espacial del Imperio para dar lugar a
nuevas categorías como la de los yanaconas, que no tenían ya una estructura de ayllus.
94. ¿Cuáles eran las características del desarrollo andino?
En este capítulo hemos intentado presentar algunos aspectos claves del paisaje agropecuario
precolombino. Conviene ahora, a manera de resumen, considerar cuáles fueron las características
globales del proceso de "desarrollo" (para retomar la terminología moderna) de los Andes
precolombinos, a fin de comprender las diferencias con los esfuerzos contemporáneos y percibir los
potenciales que ofrece esta historia andina.
• El primer rasgo esencial de la evolución precolombina es que se trató de un desarrollo
autónomo, o endógeno, es decir que se generó y se implementó desde adentro, a base de la realidad
y el esfuerzo propios.
Ello no quiere decir que no se hayan recibido aportes externos. ¿Se habrá reinventado la
agricultura en los Andes? ¿Se habrá vuelto a domesticar el maíz? La sociedad andina aprovechó las
innovaciones traídas por los migrantes a lo largo de milenios, pero realizó sus propios descubrimientos
y creaciones, tomó sus propias decisiones en función de su propia realidad y sus propias necesidades.
Fue un desarrollo "desde la base". La sociedad centralizada que encontraron los invasores
europeos era producto de una evolución paulatina que comenzó con los ayllus y su desarrollo local de
alternativas peculiares, y luego con las etnias y su desarrollo regional en busca de soluciones
comunes y coherentes para el conjunto de su territorio.
Es decir que el desarrollo andino no respondió a la aplicación de ningún "modelo", sea de
alguna otra parte, sea "universal". Fue autónomo en su evolución y en sus decisiones.
• Otra gran característica de ese desarrollo andino fueron las orientaciones, los objetivos que lo
guiaron: satisfacer las necesidades de la población y asegurar la reproducción de la sociedad.
Todo el manejo social, económico, tecnológico, cultural y político estuvo guiado por una
prioridad absoluta: garantizar la alimentación de la gente más allá de las limitaciones de cada zona y
más allá de los ciclos climáticos extremos.
Conviene aquí dar un ejemplo (esquemático pero útil) de la diferencia que ello significa con la
sociedad moderna. Tanto el mundo precolombino como el contemporáneo buscan "acumular". Pero
mientras hoy en día acumular termina significando "atesorar", es decir guardar y aumentar para sí (y
casi escondiéndolo) algo de gran "valor", en los Andes prehispánicos el afán de acumulación se ejercía
exclusivamente sobre los bienes indispensables, como los alimentos, y con el fin de ser redistribuidos
de acuerdo a las necesidades. Los bienes no útiles, suntuarios (mantas o cerámicas decoradas,
joyas...), no tenían valor de acumulación y aquel que llegaba a tenerlos, como símbolo y privilegio de
su estatus o cargo, terminaba por llevárselos a la tumba (en el sentido real y no figurativo). Es decir
que no se acumulaba un "valor" sino un "uso", una respuesta a una necesidad concreta.
Así, en los Andes, todo giró alrededor de la satisfacción de las necesidades comunes. Ello no
significaba que todos tenían y hacían lo mismo. Pero, precisamente, las diferencias eran aprovechadas
y canalizadas a través de dos grandes principios que regían las interrelaciones, los intercambios: la
redistribución y la reciprocidad.
La redistribución consistía en hacer llegar los insumos, los productos, las gentes y las
tecnologías allí donde fuesen requeridas, allí donde hubiese necesidad de ellas. Esa era precisamente
la tarea fundamental de la creciente organización estatal: conocer, prever, planificar, garantizar y
ejecutar la redistribución.
La reciprocidad era la norma que guiaba las relaciones entre hombre y naturaleza por un lado y
entre los hombres por otra parte. En ese principio había una invitación a "devolver" y, al mismo tiempo,
a "hacer circular" lo recibido: quien me entrega algo no espera necesariamente (o solamente) que yo le
devuelva algo parecido sino que yo siga entregando a quienes lo necesitan para que así la sociedad
funcione mejor, para que pueda reproducirse en el espacio y en el tiempo.
Esa reciprocidad no era por tanto un simple criterio de "intercambio económico" sino de relación
social. Es decir que reciprocidad no designaba una relación bilateral y "equivalente" de intercambio
sino que iba mucho más allá y normaba la conducta en general.
• Otro rasgo esencial de la sociedad andina es el carácter integral e integrador de la interpretación
del mundo, es decir de la cosmovisión, sobre la cual fue generando e implementando todo su
desarrollo.
En la visión andina, el hombre es parte de la naturaleza; los componentes de ésta son todos
seres vivos. Y la vida depende del respeto entre todas las partes, dentro de las mismas relaciones de
reciprocidad que guían a los hombres entre sí. Ni el individuo puede sobrevivir solo, sin el resto de la
sociedad, ni la humanidad puede sobrevivir sola, sin el resto de la naturaleza.
Además todas estas partes no pueden ser entendidas y percibidas en forma separada, una por
una. Sus múltiples interrelaciones obligan a verlas en conjunto, en su "integralidad". De ahí una visión
totalizadora.
Pero, la supervivencia de cada parte de la naturaleza se hace a costas de otras partes. Las
interrelaciones no son por tanto pasivas e inocuas. De ahí un concepto fundamental que permite
explicar y aprovechar las diferencias, las oposiciones, las rivalidades: el tinku, o encuentro de los
opuestos. Se trata de opuestos que son complementarios y por tanto, en el encuentro-enfrentamiento
entre ambos, nunca se trata de destruir al contrario sino que el mismo hecho del encuentro es factor de
vida y ello es lo que se busca.
Ese concepto de tinku, que rige tanto las relaciones sociales humanas como el conjunto de
relaciones entre componentes de la naturaleza, es una muestra de la capacidad integradora de la
cosmovisión andina, al permitir una interpretación coherente que sirva para todo tipo de relaciones.
• La evolución andina precolombina se caracteriza también por ser un "desarrollo territorial". Es
decir que estuvo basado en una preocupación doble y equilibrada por un espacio determinado y un
grupo social determinado, ambos indesligables.
No se trataba de encontrar un rincón del territorio donde concentrar a la gente, sino de ocupar el
espacio disponible y de aprovecharlo. Tampoco se trataba que la gente aguante pasivamente las
condiciones ecológicas de ese espacio sino que transforme y acondicione dicho territorio de acuerdo a
sus necesidades de subsistencia y reproducción. Territorio y gente formaban una unidad con
obligaciones mutuas.
De ahí que las unidades de trabajo, gestión, planificación, transformación, desarrollo y gobierno
hayan sido organizaciones socio-espaciales: familia, ayllu, etnia...
• Un (quizás) último punto resaltante del desarrollo andino es la creación de una tecnología
específica y adecuada. Se habla mucho hoy en día de "tecnología adecuada". Los Andes dieron un
ejemplo concreto de cómo concebir e implementar una.
¿La naturaleza andina era sumamente heterogénea? Buscaron y hallaron respuestas
tecnológicas para aprovechar al máximo esa diversidad en función de sus objetivos.
¿El clima producía graves extremos de calor y frío? Dispersaron los riesgos adaptando especies
y variedades vegetales y ocupando múltiples pisos y microclimas. Limitaron esos riesgos
transformando el relieve y el paisaje para contrarrestar los excesos. Aprovecharon también los
extremos para transformar sus productos sin consumir combustible.
¿Los Andes no ofrecían animales con fuerza suficiente para ayudar en las labores agrícolas?
Inventaron herramientas capaces de aprovechar al máximo la energía humana, logrando buenos
resultados culturales sin excesivo desgaste. Forjaron una organización social susceptible de mejorar el
uso de la fuerza humana y de hacer el trabajo más agradable, más alegre.
¿La complejidad de factores que intervienen en la agropecuaria andina es demasiado extrema
para ser manejada adecuadamente por cada uno individualmente? Diseñaron un verdadero "sistema
de gestión" con diferentes niveles (familia, ayllu, etnia, Estado) a fin de facilitar la tarea y lograr el
objetivo de subsistencia y reproducción.
Esa tecnología precolombina se caracteriza también por combinar hábilmente los aspectos
técnicos con los sociales. La organización socio- espacial andina no es una simple estructura política.
Es esencialmente una forma de mejorar y aligerar el trabajo. Por ello se ha llegado a hablar de la
"tecnología social andina". Porque ni las herramientas, ni los sistemas de cultivo, ni las infraestructuras
pueden funcionar bien ni permanecer sin la correspondiente organización socio-espacial. Lo vemos
todos los días en las comunidades ahora desestructuradas.
PARTE II
LAS OPCIONES
Capítulo 5: ¿Cuáles son las opciones?
Capítulo 6: ¿Cuáles son los criterios para seleccionar estrategias y técnicas?
Capítulo 5
¿CUALES SON LAS OPCIONES?
1-. Balance-interpretación del actual paisaje agropecuario
A. Conclusiones usuales
98.¿Cuáles son los factores que usualmente se considera en la descripción del paisaje?
99.¿Cuáles son los criterios usuales para definir las unidades homogéneas del paisaje?
100. ¿Cuáles son las carácteristicas que usualmente se considera en la descripción de los actores
(recursos humanos)?
101. ¿Cuáles son los actores que usualmente se considera como principales en el ámbito del
paisaje?
102. ¿Qué relaciones entre los actores y el paisaje físico-natural se señalan usualmente?
103. ¿Cómo se describe el nivel de conocimientos de la población del paisaje?
104. ¿En qué medida el sistema educativo se vincula con los requerimientos existentes dentro del
paisaje agropecuario?
105. ¿Cuáles son los tipos de tecnologías agropecuarias que se señalan en los diagnósticos
usuales del paisaje?
106. ¿Cuál es el peso relativo de la asignación de recursos a cada tipo de tecnologías?
107. ¿Cuál es la proporción de unidades agropecuarias que utiliza cada tipo de tecnologías?
B. Políticas usuales
108.¿Qué orientación económica es la usual en las políticas respeto al paisaje agropecuario?
109.¿Cuáles son los incentivos que definen la orientación económica de las políticas dentro del
paisaje agropecuario?
110.¿Cuáles son las relaciones relevantes que se consideran entre los actores internos y los actores
externos?
111.¿Cuáles son los tipos y el papel de las tecnologías propiciadas por las políticas usuales en el
paisaje agropecuario?
112.¿Cuál es el rol que cumple el crédito y cómo se distribuye en los diferentes cultivos y crianzas de
las distintas regiones del paisaje agropecuario?
113.¿Cuál es la política usual de precios de los productos agropecuarios dentro del paisaje?
C. Consideraciones sobre estas conclusiones y políticas
114.¿Cuáles son los factores relevantes que es necesario considerar en la descripción del paisaje
agropecuario?
115.¿Cuáles son las consecuencias que las políticas usuales implican para el paisaje agropecuario?
D. Propuesta de nuevas conclusiones y criterios de política
116.¿Cuál es la visión del paisaje agropecuario en la perspectiva de las mayorias poblacionales?
117.¿Cuáles son los criterios de política que deben aportar las mayorias poblacionales para el
mejoramiento del paisaje agropecuario?
2-. Políticas de desarrollo del paisaje agropecuario de Oruro
118.¿Cuáles son las orientaciones convenientes para garantizar el mejoramiento del paisaje
agropecuario local?
119.¿Cuál es el grado de elaboración de un proyecto campesino de mejoramiento del paisaje
agropecuario?
120.¿Cuál es el rol que debería asumir el Estado para promocionar el desarrollo del paisaje
agropecuario?
121.¿Cuál es el rol que corresponde asumir a los proyectos específicos de desarrollo para contribuir
al mejoramiento del paisaje agropecuario?
122.¿Cuáles son las medidas concretas para la promoción del mejoramiento del paisaje
agropecuario?
3-. Condiciones que determinan la posibilidad de tales políticas
123.¿Cuáles son las condiciones de organización de la población para elaborar y aplicar las políticas
de mejoramiento del paisaje agropecuario?
124.¿Cuáles son las condiciones de incorporación del proyecto campesino en el Plan de desarrollo
nacional?
125.¿Cuáles son las condiciones del mercado de trabajo para la sociedad del paisaje agropecuario?
126.¿Cuáles son las condiciones del mercado mundial de alimentos y de insumos para la producción
de alimentos en las que se provee la sociedad del paisaje agropecuario?
4-. Estrategias para una implementación progresiva de tales políticas
127.¿Cuáles son las condiciones del mercado mundial de capitales en las que se desenvuelve la
sociedad del paisaje agropecuario?
128.¿Cuáles son los ejes principales alrededor de los cuales se implementan las políticas de
mejoramiento del paisaje agropecuario?
129.¿Cuáles son las modificaciones necesarias en el actual Plan de desarrollo nacional para
posibilitar las políticas del mejoramiento del paisaje agropecuario?
130.¿Cuáles son las condiciones que deberían cumplir los proyectos específicos de desarrollo para
responder a las necesidades de mejoramiento de paisaje agropecuario?
131.¿Cuáles son los plazos y ritmos que deben respetar las políticas de mejoramiento del paisaje
agropecuario?
132.¿Cuáles son los espacios convenientes a construir para el mejoramiento del paisaje
agropecuario?
98. ¿Cuáles son los factores que usualmente se consideran en la descripción del paisaje?
Por lo general, la percepción técnico-científica del paisaje se limita a los aspectos naturales y
dentro de éllos a los de carácter físico, destacando los supuestos daños causados por la población
campesina nativa y disimulando o callando los daños causados por la minería y la tractorización, por
ejemplo. En este proceso de percepción se tiene como referencia el paisaje de las zonas templadas
ocupadas por los países "desarrollados".
Aspectos importantes en las descripciones usuales del paisaje son:
-clima adverso,
-escasez de agua,
-pobreza de los suelos,
-pobreza de los pastos naturales,
-degradación de los recursos por los campesinos.
•
Clima adverso.
El clima de los Andes se caracteriza por su irregularidad y eso confunde a los estudiosos:
sequías e inundaciones se suceden unas a otras siendo motivo de catástrofes que dan noticia. Las
heladas son consideradas como la principal limitación de la agricultura. Las granizadas destruyen en
zonas localizadas a los cultivos. Una característica esencial del clima andino es la gran variación de la
temperatura diaria entre el día y la noche a lo largo de todo el año. Esto lo diferencia nítidamente de
los climas de las latitudes templadas aunque los promedios de temperatura anual sean iguales: en los
Andes peruanos y bolivianos la temperatura promedio diaria no presenta fluctuaciones notables entre
los diferentes meses del año, sino que la mayor variación de temperatura ocurre diariamente entre el
mediodía y la noche justo antes de amanecer, en los Andes a grandes alturas se da diariamente el
fenómeno de congelación. De ahí que haya dificultades para aplicar a los Andes los sistemas de
clasificación de climas que consideran la temperatura promedio anual.
•
Escasez de agua.
Todo diagnóstico de los Andes, ya sea a nivel macro o micro concluye en la actualidad
afirmando que existe escasez de agua en esta región. Las variedades "mejoradas" producidas por la
"revolución verde" son exigentes en pesticidas, en fertilizantes y en agua, lo cual da la sensación de
carencia del recurso, e incluye de un agroasmiento súbito de la sequía, pues efectivamente, antes se
sembraba más, pero lo que sucede es que las variedades nativas necesitan menos agua para
producir: donde se sembraba, por ejemplo papa bajo riego una extensión dada, con la introducción de
las "variedades mejoradas" el agua alcanza para mucho menos. Esto se percibe como escasez de
agua.
•
Pobreza de los suelos.
La agricultura en los Andes es fundamentalmente una agricultura de laderas porque en las
planicies la helada tiene mayores efectos. En tales condiciones, la aplicación de sistemas de
clasificación de suelos provenientes de países de agricultura de llanuras y altamente mecanizada lleva
necesariamente a que los suelos andinos sean mal calificados. Por otra parte, los suelos andinos son
geológicamente"jóvenes" y por lo tanto están en pleno proceso de erosión.
•
Pobreza de los pastos naturales.
La altitud de la pradera andina le confiere un carácter especial. En ella se ha desarrollado la
domesticación y el pastoreo de la llama y la alpaca que hacen un uso eficiente de la vegetación
natural. pero, con la invasión española en el siglo XVI, se introdujeron especies foráneas,
principalmente el ovino que es mucho menos eficiente en el uso de las pasturas pero que fue
fomentado por el Estado colonial hasta el presente, animal que se encuentra afectado por la altura y
por la composición botánica de la pradera que es muy diferente a la de su lugar de provenencia. La
situación resultante es percibida como pobreza de la pradera alto andina por los tecnicos que usan
métodos de clasificación de la soportabilidad de la pradera, diseñados para evaluar las praderas de las
latitudes templadas y a altitudes muy diferentes de las andinas. El ganado ovino "mejorado" ha sido
seleccionado para usar praderas siempre- verdes y condiciones excelentes de sanidad, razones éstas
que son causa de sus padecimientos en la pradera alto andina.
•
Degradación de los recursos por los campesinos.
Como consecuencia de la evaluación convencional usual de los recursos naturales del paisaje
andino se llega fácilmente a la conclusión de que éstos son de muy escasa aptitud productiva y como
los campesinos, es un proceso compulsivo que se extiende por ya casi cinco siglos, han sido
arrinconados en los lugares más adversos, sucede que los evaluadores al aplicar impecablemente sus
técnicas encuentran aquí las condiciones de más extrema pobreza de recursos. De esta constatación
los propios técnicos evaluadores, u otros, concluyen que son los campesinos los principales causantes
de la carestias y de los daños que se advierten en los Andes. Así los campesinos andinos son
introducidos en la descripción del paisaje de un modo ahistórico tan sólo para asumir
responsabilidades en la destrución, no en la construcción del paisaje que supieron enriquecer durante
milenios y que ahora la imposición de tecnologías y valores ajenos ha deteriorado. tampoco se
aprecian los valores que encierran su organización comunal y tecnología que aún perduran.
99. ¿Cuáles son los criterios usuales para definir las unidades homogéneas del paisaje?
En el Perú se utiliza mucho el mapa ecológico de Tosi (1960) y su actualización por la ONERN
(1976). Ambos se basan en el sistema de Holdridge (19¿?) que pretende abarcar el total de las
formaciones ecológicas a nivel mundial en base a características físicas como la temperatura promedio
anual, la precipitación anual, la latitud, etc. Para los Andes las formaciones ecológicas así identificadas
representan diferentes de niveles altitudinales de 1,000 metros que encierran mucha heterogeneidad
desde el punto de vista agropecuario. Se dispone también para Bolivia y los Andes del centro y sur del
Perú del mapa ecológico elaborado por Ellenberg y Beck (19¿?) que considera la altitud, la
precipitación promedia mensual, precipitación media anual, la época árida , la época húmeda, etc. El
problema mayor en ambos casos es que se toma la temperatura promedio, ya sea anual o mensual,
que es un indicador muy pobre si se considera la gran variación diaria de temperatura que ocurre cada
día en los Andes.
Existen también las zonas etno-ecológicas, esto es, la clasificación regional que la propia
población hace a base a sus criterios y experiencias. El libro del Dr. Pulgar Vidal "las ocho regiones
geográficas del Perú"es un intento de sistematizar esta etno-ecología peruana, pero no llega a
alcanzar plenamente su propósito pues tal clasificación varía incluso de una comunidad a sus vecinas.
Por otra parte, está en uso el concepto de Zonas Agroecológicas definidas por los cultivos
predominantes en cada piso altitudinal así como por las características del suelo, del clima y de la
vegetación silvestre. Dentro de las Zonas Agroecológicas se diferencia las Zonas Homogénias de
Producción y al interior de éllas, los Sistemas de Producción Agrícola (Cobos y Góngorra 1977). Julio
Valladolid y Efigenio Núñez (1986) han aplicado minuciosamente este método a dos comunidades
campesinas de Ayacucho con los siguientes resultados. En la comunidad de Qasanqay con ll7 familias
a una altitud que va de los 3,100 a 4,200 m.s.n.m., con 210 has. cultivadas y con una población
ganadera equivalente a 10,114 unidades ovino, se identificó 3 zonas Agroecológocas: Pastos
naturales, Papa y Cebada y Maiz; 10 zonas homogénias de Producción y 34 Sistemas de producción
Agrícola, mientras que en la comunidad de Arizona que se extiende entre los 3,200 y 4,000 m.s.n.m.
c0n 97 familias, 166 has. de cultivo y el equivalente a 5,000 unidades de ovino, se tuvo las mismas
Zonas de producción que en Qasanqay; 9 Zonas Homogéneas de Producción y 27 Sistemas de
producción Agrícola.
Este trabajo de Valladolid y Núñez revela lo inapropiado de tales conceptos para su aplicación a
las comunidades campesinas de los Andes. Como concluyen los autores, se confirma "la gran
diversidad eecológica y de manejo de los cultivos en cada Zona Agroecológica que emplea el
comunero ayacuchano. "Por lo tanto es la heterogeneidad, tanto del paisaje físico como de las
respuestas sociales tecnológicas, lo que prima y no la homogeneidad.
Los Andes poseen la mayor densidad ecológica del mundo en cuanto a ecosistemas diferentes
por unidad de superfice.
100. ¿Cuáles son las características que usualmente se consideran en la descripción de los
actores?
El carácter más saltante en la descripción de los actores sociales es el hecho de que se les
consiera como recursos humanos, esto es, como medios no como fin. Los actores sociales se reducen
a una masa de fuerza de trabajo. Y es entonces que se les aplica los conceptos de medición y
aparecen las tasas de desempleo y de subempleo, al margen de la caracterización del proceso
productivo de la sociedad concreta que se analiza.
Otro aspecto que se destaca en la descripción de los actores sociales es el crecimiento de la
población y en este análisis se descubre que entre los años 1940 y 1980 se ha producido una
"explosión demográfica" que se señala como una de las causas del subdesarrollo.
Se clasifica la población en rural y urbana encontrándose que mientras la primera crece muy
lentamente, permaneciendo casi estacionaria, la segunda tiene un crecimiento vertiginosos
principalmente en la capital de la República. Como las fuentes de trabajo en las ciudades principales
crecen a un ritmo mucho menor que el de la afluencia de población, se crean las llamadas "barriadas"
o "villas miseria" o "pueblos jóvenes" y surge la "economía informal" dentro de la cual se reproducen
los sectores mayoritarios de las grandes ciudades.
La migración poblacional es otro de los temas preferentemente tratados en las descripciones
usuales de los actores sociales. Generalmente se plantea que la gente migra del campo a la ciudad
porque ya la vida le resulta insoportable en su lugar de origen y la ciduad le es atractiva por las
ventajas de infraestructura que ofrece. Sería interesante contrastar el hecho fehaciente de la migración
con la política consistentemente antiagraria y fundamentalmente anticampesina aplicada por todos los
gobiernos durante el último siglo en la región andina.
Se dice que la gente migra en busca de progreso, de mejores posibilidades de realización
personal y familiar. Pero la situación de hambre y miseria que caracteriza a las inmensas 'villas
miseria" y las altas tasas de desempleo y subempleo de sus habitantes contradice la realización de
tales planes y es una fuente de frustración social, familiar e individual que encierra un alto potencial de
estallido violento.
Se está estudiando cada vez más la llamada migración de retorno, que se refiere a la gente que
habiéndose desplazado del campo a la ciudad en busca de bienestar no ha encontrado lo que
buscaba y decide volver al campo como reusltado de tal experiencia, convencidos ya de que la tierra
es la fuente más segura de la mínima satisfación de las necesidades familiares. Parece que es
creciente la tasa de retorno y que en épocas de crisis se acelera. La parte de la sociedad involucrada
en este proceso de ida y vuelta, del campo a la ciudad y de la ciudad al campo encierra un cúmulo de
experiencias que le han permitido revalorar la vida campesina y la vida comunitaria en el campo por
tanto, ser el elemento generador de un proceso nuevo en los andes.
También se describe a la población por sexo y por edades, cofeccionando fráficos denominados
pirámides de edades. En los países andinos destaca el carácter juvenil de la población.
Otro modo de aproximación a los actores sociales es la confección de los mapas de pobleza con
el fin de diseñar políticas que permitan atender con más urgencia a los más necesitados.
101. ¿Cuáles son los actores que usualmente se consideran como principales en el ámbito del
paisaje?
La capacidad económica, la capacidad adquisitiva de la familia, es la que define su "valor
social". Los signos exteriores de riqueza marcan la jerarquía social.
Los personajes de las finanzas y de la industria son considerados como expresión de dinamismo
empresarial y como los verdaderos gestores del desarrollo. Los medianos empresarios , industriales o
agrarios y los comerciantes son considerados en un segundo nivel de dinamismo y progesismo.
Las organizaciones productivas, como los comités de productores, son entidades que
concentran gran parte del poder regional y local.
Los empleados de la banca y la industria así como los empleados del Estado constituyen el
estrato medio de la población.
Los obreros industriales, los campesinos y los obreros rurales constituyen la masa pobre de la
población.
102. ¿Qué relaciones entre los actores y el paisaje físico-natural se señalan usualmente?
Las relaciones entre los actores sociales y el paisaje físico-natural que más se destacan son las
de producción-extración y de productividad.
La cuantía y el valor de la producción local, regional y nacional son la expresión usual de
desarrollo logrado. No importa que se trate de alimentos o de venenos, de flores o de dinamita.
Tampoco importa que su producción enriquezca el medio como la agricultura ancestral andina o que lo
degrade, como los relaves de las minas o el agua de cola en la producción de harina de pescado. Da
lo mismo que tales productos se generen con recursos renovables como la agricultura o con recursos
no renovables como el petróleo.
En cuanto a la productividad, usualmente se refiere este concepto al hecho de maximizar la
cantidad de producto obtendio por unidad de insumo empleado. Se dice que en la agricultura es más
productivo quien logra más cosecha por hectárea o por hombre-día empleado. En realidad sólo es más
productivo quien produce más en iigualdad de condiciones. Comparar los rendimientos por hectárea de
un campo cultivado en suelos de buena calidad con riego, altas dosis de fertilizantes y de pesticidas en
relación los rendimientos por hectárea obtenidos de un suelo pobre es abuso. Sin embargo se hace
con frecuencia esa clase de ejercicios para demostrar la bondad de algunas tecnologías respecto a
otras. Sobre todo se cae en estos errores al comparar los rendimientos de un cultivo en diferentes
países o en diferentes regiones, sin hacer referencia pormenorizada a las condiciones en que ocurren
tales rendimientos.
103. ¿Cómo se describe el nivel de conocimientos de la población sobre el paisaje?
El nivel de conocimientos que posee la población que habita en un paisaje dado se mide
usualmente por el porcentaje de analfabetismo y por el grado de educación formal que han recibido
sus miembros en los niveles primario, secundario y superior.
Las estadísticas de educación resaltan también indicadores tales como el ausentismo y la
deserción de los estudiantes, fenómenos éstos que son más acentuados en el área rural andina por la
falta de adecuación del período escolar a las exigencias de las labores del ciclo agropecuario.
Ultimamente se presenta una corriente de opinión que muestra gran preocupación por la
educación en el área rural porque su carencia ha sido detectada como una restricción importante para
la transferencia de la tecnología moderna al campesinado. Se dice que hay necesidad de cursar varios
años de educación formal hasta llegar al nivel de secundaria, para estar en condiciones de garantizar
un comportamiento adecuado al buen manejo de la tecnología agraria moderna. Se trata pues de un
interés instrumental en la educación, como uno de los medios para facilitar la trasferencia tecnológica.
No se revalora debidamente aún el saber que posee el campesino sobre su propia sociedad y
su relación con la naturaleza. El campesino tienen su concepto de la naturaleza, de las categorías que
la forman, de cómo debe ser manejada y de cuáles son los resultados de las actividades humanas que
se realicen en ella.
104. ¿En qué medida el sistema educativo se vincula con los requerimientos existentes
dentro del paisaje agropecuario?
Existen serias preocupacioness, que resultan de las experiencias acumuladas durante muchos
años, acerca de que la educación formal no capacita al estudiante de las zonas rurales andinas para
relacionarse mejor con su paisaje físico-biológico, para que sepa manejarlo en función a la
satisfacción de sus necesidades pero sin depredar el medio sino más bien enriqueciéndolo, como sí
sabe hacerlo la cultura ancestral andina.
La educación formal que se ofrece en el medio andino es una educación diseñada en la ciudad
y para la ciudad. de allí que sea la principal promotora de la migración. Por eso se ha generado una
corriente de pensamiento que reclama que la educación rural andina tenga sus raices en el propio
paisaje para luego, progresivamente, ir mostrando otros paisajes señalando las similitudes así como
las diferencias, tanto en lo social como en lo natural, que esos paisajes ajenos muestran en relación al
que les es propio.
En este sentido hay que rescatar los esfuerzos que vienen realizando algunas universidades del
área andina, especialmente en lo que se refiere a las facultades de agronomía y afines, para modificar
su enseñanza y ponerla al servicio de los requerimeintos de las poblaciones mayoritarias del paisaje
regional correspondiente.
105. ¿Cuáles son los tipos de tecnologías agropecuarias que se señalan en los diagnósticos
usuales del paisaje?
Dentro de la concepción más simplista, se consideran tres "niveles' tecnológicos:
-moderna,
-intermedia,
-atrasada o tradicional.
La tecnología usada por las grandes mayorías campesinas que logran producir en condiciones
difíciles y que por lo general carecen de riesgo y tienen ganado rústico, es considerada como una
tecnología "atrasada" que debe ser sustituida como condición necesaria para el desarrollo.
En cambio la técnica usada en unas pocas empresas grandes y medianas que disponen de
riego y utilizan fertilizantes y pesticidas químicos, maquinaria, variedades "mejoradas", ganado de
razas seleccionadas, etc., es considerada como la expresión de la tecnología moderna.
Los agricultores cuyas técnicas agropecuarias se ubican entre ambos extremos son
considerados como poseedores de una tecnología intermedia.
106. ¿Cuál es el peso relativo de la asignación de recursos a cada tipo de tecnología?
El acceso al crédito bancario está sujeto al manejo obligatorio del "paquete tecnológico"
moderno por los beneficiarios así como al señalamiento por los bancos de los cultivos en que se
invertirán los créditos.
La llamada técnica 'atrasada" o " tradicional" queda simplemente librada a su suerte sin recibir
ayuda alguna del Estado. Si alguien se preocupa por ella es con el único fin de tratar de convencer a
los pequeños agricultores para que se sumen a la lista de clientes de las empresas que venden
fertilizantes y pesticidas químicos.
El Banco Agrario de Perú se niega a prestar dinero a las cooperativas para el mantenimiento y
reparación de su propio parque de maquinaria pero, en cambio, siempre está dispuesto a otorgarles
créditos para que alquilen servicios de maquinaria a empresas particulares especializadas. Al mismo
tiempo, el Banco Agrario obliga a las cooperativas a cultivar los productos menos rentables.
Son los medianos empresarios del campo, que prooducen para la agroindustria, como arroz,
maíz amarillo duro para la avicultura, cebada cervecera o artículos de lujo para exportación como
flores o pavos para navidad, quienes realmente se benefician del crédito bancario así como de los
subsidios a los insumos que compran y a los productos que venden. Es por eso que se trata del sector
más dinámico y eficiente. Son ellos quienes lideran los comites de productores que cuentan con su
propia planta de técnicos especialistas así como de asesoramiento legal. En tales condiciones
aprovechan al máximo las ventajas de la tecnología moderna así como también sacan el mayor
provecho de las reglamentaciones y leyes existentes.
Los medianos agricultores son en el campo los interlocutores por excelencia de los gobiernos
de turno. Son su soporte y sus beneficiarios.
Su capacidad de respuesta inmediata a los estímulos económicos, ya sea vía precios o
subsidios, garantiza a los gobiernos la eficacia en la ejecución de sus políticas agrarias o
macroeconómicas. Esto a su vez garantiza a los medianos productores la maximización de sus
ganancias en las condiciones existentes.
107. ¿Cuál es la proporción de unidades agropecuarias que utiliza cada tipo de tecnología?
La inexistencia de estadísticas que informen adecuadamente acerca de este problema
fundamental del sector agrario impide un traatamiento más ilustrado pero, por datos censales antiguos
y por encuestas recientemente realizadas , es posible una aproximación tentativa al tema.
En el área andina no más de 30 por ciento de las unidades agropecuarias usa fertilizantes y
pesticidas químicos cada año. Pero sólo 10 por ciento lo hace de un modo permanente y sistemático.
El otro 20 por ciento son campesinos que aplican en cantidades pequeñas. Dentro de éstos, muchas
veces, hay una especie de rotación pues unos "prueban" un año, otros al año siguiente y así
sucesivamente.
Las tecnologías nativas, denominadas por algunos "atrasadas" y por otras " tradicionales", son
completamente predominantes en el área andina. Asimismo, la tecnología mestiza utilizando, por
ejemplo, la yunta de bueyes y arado de palo es muy importante en esta región.
108. ¿Qué orientación económica es la usual en las políticas respecto al paisaje
agropecuario?
Usualmente, las políticas de desarrollo buscan la integración del paisaje agropecuario a la
economía nacional.
Esta integración responde al objetivo clásico del crecimiento económico y tiende a optimizar el
funcionamiento del sistema de reproducción nacional.
La secuencia lógica que orienta esta integración comprende los pasos siguientes:
- el aumento de la producción y de la productividad
- la generación de excedentes a nivel local
- la comercialización y apropiación de dichos excedentes a nivel nacional para desarrollar las
otras ramas de la economía
- la ampliación de la demanda del mercado interno por incorporación de nuevos consumidores.
Concretamente, esto supone que las políticas de desarrollo cumplan, a nivel del paisaje
agropecuario, con un doble proceso de modernización y especialización.
•
Modernización
La tecnología tradicional utilizada por la población campesina y su bajo nivel cultural constituyen
un obstáculo al incremento de la producción y de la productividad. La economía campesina de
subsistencia representa una traba para la generación de excedentes comercializables.
Es preciso, entonces, promover acciones que permitan convertir al campesino tradicional en un
productor moderno. Dichas acciones de experimentación, comprobación, extensión, capacitación, etc..
están guiadas por el principio básico que la tecnología moderna es universal y que, por ende, debe ser
aplicada por todos cualquier sea el tipo de paisaje.
Este proceso de modernización del paisaje agropecuario se puede resumir de la manera
siguiente; difundir y hacer adoptar los paquetes técnicos de la agricultura moderna.
•
Especialización
La economía campesina de subsistencia busca directa o indirectamente el abastecimiento de las
necesidades básicas de la población a nivel local. Pero esta población no participa al desarrollo de la
economía nacional: no produce para el mercado y tampoco consume.
Para superar el atraso derivado de la economía de subsistencia es preciso aprovechar las
ventajas comparativas de cada zona del paisaje agropecuario. Condiciones ecológicas especificas
determinan la existencia de zonas "homogeneas" en las cuales se puede especializar la producción, y
así generar excedentes comercializables.
Por medio de esta especialización, el productor contribuye al abastecimiento del mercado
nacional (alimentos para la población urbana, materia prima para la agro-industria o la exportación) y,
con los ingresos monetarios obtenidos, este último puede conseguir en el mercado los bienes que
necesita, participando así al desarrollo de la economía nacional.
109. ¿Cuáles son los incentivos que definen la orientación económica de las políticas dentro
del paisaje agropecuario?
Los incentivos para la implementación de las políticas usuales de desarrollo provienen de varios
actores externos, instancias o grupos de personas, como:
- el Estado
- los proyectos especificos de desarrollo, privados y de cooperación técnica
- el brazo económico del sindicato campesino: CORACA
- los empresarios
- los negociantes (y rescatistas)
- los transportistas
En general no existe una coordinación entre estos actores externos pero, sea por compartir una
misma opción política, sea por intereses económicos inmediatos, todos coadyuvan con varios tipos de
incentivos a la implementación de las políticas usuales de desarrollo.
Entre estos incentivos o acciones emprendidas por los actores externos para modernizar y
especializar el paisaje agropecuario se puede señalar los siguientes:
el crédito a productores debidamente escogidos y para producciones especificas. Según el
actor externo las modalidades varían: prestamo bancario, fondo rotatorio, adelantos sobre la
cosecha,etc..
Este incentivo permite al productor comprar insumos y maquinarias, y así logicamente mejorar
su producción y productividad, pero lo encierra en la obligación de producir para el mercado para poder
reembolsar.
la política de precios establecida por el Estado (subsidios a los insumos, precio de garantía
para ciertos productos, etc.) para incentivar las producciones que contribuyen a la reproducción
nacional (alimentos para la población urbana, materia prima para la agro-indústria, productos para la
exportación).
la implementación de programas de extensión y capacitación para difundir y "hacer pasar"
los paquetes tecnológicos modernos. A menudo estos programas están acompañados por acciones de
investigación (experimentación, comprobación, demostración) para adecuar mejor la técnica universal
a las condiciones especificas de cada zona del paisaje agropecuario.
el apoyo al mejoramiento de ciertas zonas (a través de obras de riego, de construcción de
andenes, etc.), consideradas como más rentables para tal o cual producción comercializable.
el apoyo a la organización de grupos o comités de productores para incentivar una producción
específica. Este apoyo se concretiza generalmente a través de servicios de abastecimiento de
insumos, de asistencia técnica y de comercialización de la producción.
etc.
110. ¿Cuáles son las relaciones relevantes que se consideran entre los actores internos y los
actores externos?
Para la aplicación de las políticas usuales se puede distinguir por lo menos tres tipos de
relaciones relevantes entre los actores internos y los actores externos:
•
Relación de "apoyo"
La base de esta relación reside en que los unos que son tradicionales e ignorantes, necesitan el
apoyo de los otros que son modernos e instruidos.
Es por medio de un proceso de transferencia de la "modernidad" a la población campesina
tradicional que será posible alcanzar un desarrollo nacional.
La modernidad, es decir el camino hacia el progreso y el desarrollo, supone producir más para
poder consumir más y, para esto es imprescindible que la población campesina, hasta ahora autosubsistente, se vincule con el mercado.
Promueven este tipo de relación los técnicos y agentes del Estado, de la mayoría de los
proyectos específicos de desarrollo, y en cierta medida los miembros de CORACA.
Esta relación de "apoyo" no está dirigida al conjunto de los actores internos del paisaje
agropecuario más bien, según los casos, solamente a ciertos beneficiarios, los que tienen acceso a
más recursos y que esten más dispuestos para cambiar, o a campesinos organizados en comites o
grupos de productores.
•
Relación de "intermediación"
Es una variante de la anterior que, para lograr una mejor eficiencia del proceso de transferencia,
promueve la intermediación de algunos campesinos, llamados líderes o promotores.
Otra modalidad utilizada para conseguir un efecto multiplicador de los actores externos consiste
en concentrar el apoyo en algunas unidades de producción para que sirvan de modelo para los demas
productores.
•
Relación de "explotación"
Algunos actores externos que, tambien a su manera, contribuyen a la modernización y al
desarrollo, aprovechan estas circonstancias para explotar a la población campesina.
Este tipo de relación se manifiesta, sobre todo, a través de la remuneración de jornales o
salarios; el campesino constituye una mano de obra barata para los empresarios mineros, agroindustriales, u otros, y al momento de las transacciones comerciales de los productos que los
campesinos necesitan vender; son los negociantes y los transportistas que imponen la cotización
monetaria de dichos productos.
111.
¿Cuáles son los tipos y el papel de las tecnologías propiciadas por las políticas usuales
en el paisaje agropecuario?
Las tecnologías propiciadas por las políticas usuales corresponden a los paquetes de la
agricultura moderna (Revolución Verde).
La investigación agronómica realizada por los paises del Norte ha permitido el desarrollo de su
agricultura y, por ende, sus resultados son considerados como universales y válidos para cualquier
contexto. Son "recetas" seguras para alcanzar el desarrollo.
Se habla de "paquete tecnológico" porque existe la preocupación por las interrelaciones entre
los factores de producción; de nada serviría una nueva variedad de semillas si no estaba acompañada
de la correspondiente fertilización y de los respectivos tratamientos fitosanitarios, etc...
Propiciando la aplicación de las tecnologías que dieron tan buenos resultados en los paises del
Norte, las políticas usuales quieren alcanzar los mismos logros, o sea:
el aumento de la producción y de la productividad para poder satisfacer la demanda local y
nacional de productos agropecuarios y conseguir divisas con la exportación de algunos de ellos.
Esto supone una intensificación de la actividad agropecuaria en ciertas zonas priorizadas por
sus mayores aptitudes.
la sustitución progresiva de mano de obra por bienes de capital; la mano de obra así liberada
podrá ser utilizada por los demas sectores de la economía nacional y la inversión de capital en el
sector agrícola constituye un incentivo para el crecimiento económico.
la regeneración de los recursos con inversión de capital bajo la forma de energía e insumos; la
intensificación de la actividad agropecuaria no permite respetar los ciclos naturales y las prácticas
tradicionales de regeneración y conservación de los recursos. Para evitar el agotamiento de dichos
recursos y la baja de los rendimientos las políticas usuales promueven el uso de insumos
manufacturados. Esta inversión de capital que necesita el desarrollo del sector agropecuario constituye
tambien un incentivo para el crecimiento económico.
112.
¿Cuál es el rol que cumple el crédito y cómo se distribuye en los diferentes cultivos y
crianzas de las distintas regiones del paisaje agropecuario?
El crédito es uno de los incentivos más utilizado para la implementación de las políticas usuales
porque permite una rápida integración del campesino-productor a la economía nacional (mercados de
bienes y capitales).
Su distribución en el marco del paisaje agropecuario responde a dos preocupaciones
principales:
orientar la producción en cada región; se otorga créditos solamente para ciertos tipos de
producción, los que, por ser considerados como adaptados al medio (ventajas comparativas), se
necesitan para la reproducción nacional: alimentos para la población urbana, materias primas para la
agro-industría, productos para la exportación.
incentivar la aplicación de los paquetes tecnológicos modernos; para poder reembolsar el
crédito y alcanzar un beneficio, el campesino debe producir más y para esto es necesario que adopte
las tecnologías modernas.Entonces, no todos los campesinos pueden ser "sujetos de crédito".
Las políticas usuales destinan el crédito a los campesinos que han alcanzado el estatus de
"productor", o sea que tienen una lógica moderna en la cual el hombre se especializa en una
producción destinada al mercado a fin de obtener los ingresos monetarios que le permitirán adquirir del
mismo mercado aquello que requiere para satisfacer sus necesidades. Además, este "productor" debe
tener acceso a una cantidad suficiente de recursos naturales y económicos para poder ofrecer una
garantía para el crédito.
El crédito cumple, entonces, un papel importante para alcanzar la modernización y la
especialización de la producción agropecuaria, y así avanzar hacia la integración del campesinado
tradicional a la economía nacional.
113.
¿Cuál es la política usual de precios de los productos agropecuarios dentro del
paisaje?
Los excedentes productivos alcanzados gracias a la implementación de las políticas usuales
(tecnologias modernas, créditos, etc...) están destinados para el mercado nacional y para esto, deben
entrar en los circuitos comerciales.
Es lógico, entonces, que sean los actores externos que fijen los precios de dichos productos.
Para optimizar el funcionamiento del sistema de reproducción nacional, el Estado dispone de un
instrumento fundamental que es la política de los precios de los productos agropecuarios.
Con este instrumento el Estado puede:
orientar la producción en función de las necesidades nacionales, y
determinar la parte del valor creado por el sector agrícola que va a ser mobilizada fuera del
paisaje agropecuario local.
Varios son los mecanismos que puede utilizar el Estado para aplicar su política a través de los
precios agrícolas:
Subsidios a productos importados para limitar la producción nacional de ciertos productos y
favorecer la especialización.
Precios de garantía (establecidos antes de la época de siembra) para incentivar tal o cual
producción.
Subsidios a ciertos insumos.
Control de los precios de venta al público de algunos productos de primera necesidad.
etc.
Sin embargo, la mayoría de los productos agropecuarios comercializados están sometidos a la
ley de la oferta y de la demanda y, en vista del aislamiento y del alejamiento de los productores
agrícolas frente a los mercados urbanos, son los negociantes y los transportistas que imponen los
precios.
114. ¿Cuáles son los factores relevantes a considerar en la descripción del paisaje
agropecuario?
Condición necesaria para describir es comprender.
Para describir el paisaje agropecuario hay que comprenderlo desde dentro. Como
acertadamente dice Sawer (1,954):
"El medio ambiente sólo puede ser descrito en términos de los conocimientos o preferencias de
aquellos que en él habitan: los recursos naturales son de hecho evaluaciones culturales".
La esencia del paisaje natural andino es su carácter pluriecológico.
La esencia de la sociedad autónoma andina, que según todos los testimonios supo relacionarse
armoniosamente con la naturaleza, es su cosmovisión holística y su carácter multiétnico.
La tecnología, mediante la cual se relacionaron fraterna y productivamente sociedad y
naturaleza andinas, se caracteriza por su plasticidad, por su multiplicidad, por su gran variabilidad.
La percepción y el entendimiento holístico de la naturaleza y de la sociedad es lo que permitió a
la sociedad andina original, anterior a la invasión europea, el manejo integral, integrado,productivo y
sostenido de los recursos mediante el trabajo organizado, ordenar también las relaciones de la
sociedad con la naturaleza. Por eso es pertinente llamar "diálogo" a la relación sociedad-naturaleza
andinas en aquellos tiempos.
Aqui reside una de las claves del modelo de desarrollo andino original. La cultura original andina
puede considerarse con "agrocéntrica" en el sentido de que toda actividad humana: conocimiento,
religión, trabajo, etc. era orientadaa prioritariamente hacia el perfeccionamiento de la actividad
agropecuaria para garantizar a la población tanto una alimentación adecuada como la posibilidad de
realización plena de su condición humana a la vez que enriquecía a la naturaleza sin destruirla o
lastimarla.
La historia andina conoce tiempos en los que fue un hecho concreto el desarrollo social y el
desarollo de la naturaleza, sosteniéndose el uno en el otro.
Los recursos naturales del paisaje eran percibidos, entendidos y manejados localmente de modo
tal que este suelo, esta agua, estos cultivos y estas crianzas, dentro de este clima, correspondían a un
tipo específico de agricultura: esta agricultura. Así los diferentes ecosistemas fueron ocupados
productivamente por las diferentes etnias.
Dentro de este contexto no cabe hablar de clima adverso, de topografía inadecuada, de escacez
de agua,de pobreza de suelos: los cultivos y las crianzas fueron domesticados y seleccionados para
estas condiciones desarrollándose tecnologías para cada caso, siendo la construcción de microclimas
la práctica más sobresaliente: andenes, waru- waru, qochas, corrales, etc. cultivos , crianzas y
microclimas de hechura humana permitían el aumento de la biomasa del paisaje, es decir el
enriquecimiento de la vida misma a la vez que se satisfacía mejor las necesidades humanas de
alimentación.
Con la invasión europea las enfermedades de que fueron portadores los "conquistadores",
diezmaron a la población humana así como a la población ganadera y con ello se redujo drásticamente
el ámbito de los cultivos. Pero además, con éllos vino una mentalidad estractivo- productivista e
inmediatista que priorizó la misería respecto de la agricultura y que valoró los recursos andinos en
base a patrones de referencia ajenos. Los "extirpadores de idolatrías" se esforzaron por destruir una
cultura que jamás lograron comprender.
La historia de los Andes como colonia es un camino de involución cultural respecto a los logros
de los tiempos autónomos y ha desembocado en una apreciación equívoca de los recursos a
concecuencia de la dócil aplicación de criterios técnico- científicos que pretenden ser universales que
con mentalidad atomística aprecian cada factor: clima, suelo, agua, cultivos, crianzas, de un modo
aislado y no en su armonización productiva.
De allí sea necesario revalorar el paisaje andino como un primer acto de soberanía andina y
conciencia historica que garantice un futuro mejor a su población.
115. ¿Cuáles son las consecuencias que las políticas implican para el paisaje agropecuario?
El diagnóstico sesgado que actualmente se ha oficializado señala que el paisaje andino tiene
clima adverso, topografía agreste, escasez de agua, suelos pobres, etc. lo cual pone al sector
agropecuario andino en un bajo grado de prioridad en el desarrollo nacional porque desmerece
abusivamente el potencial agropecuario existente.
Complementariamente, una política económica que incentiva selectivamente la producción de
cultivos y crianzas en función de las exigencias del mercado internacional y del mercado nacional que
no es más que un enclave de intereses ajenos a las necesidades de la mayorías poblacionales
andinas.
Asimismo, la educación que se ofrece en el ámbito andino desmerece sus realidades y
potencialidades y con ello fomenta la migración de la juventud hacia las ciudades en donde no
encuentra trabajo sino frustraciones y miseria a la vez que el campo pierde a sus mejores hijos.
En estas condiciones el paisaje agropecuario andino se empobrece pero con él se empobrece la
nación toda porque a las dependencias de una situación colonial se suma una muy peligrosa
dependencia como la alimentaria: la alimentación de las mayorías nacionales pasa a ser satisfecha, a
medias por cierto, mediante la importación de alimentos desde unos pocos países y a través de un
puñado de empresas transnacionales que acaparan los excedentes munidales de alimentos. Con ello
se pone en juego la seguridad alimentaria de los países andinos.
116. ¿Cuál es la visión del paisaje agropecuario en la perspectiva de las mayorías
poblacionales?
Las conclusiones usuales que dan los diagnósticos u otras modalidades de análisis del paisaje
agropecuario, estan en general sesgadas por la visión de sus autores. Pués, para ellos se trata de
acercarse a la realidad para determinar el camino más adecuado para implementar las políticas
usuales.
Desde la perspectiva de las mayorías poblacionales la lectura o interpretación del paisaje
agropecuario no llega a las mismas conclusiones que las utilizadas por dichas políticas.
Entre las principales conclusiones que dan esta interpretación se puede señalar las siguientes:
•
La relación con la naturaleza
Para el campesino andino, la tierra, los animales, el agua, o sea la naturaleza en general, no son
medios de producción; no se trata de vencerla para servirse de ella. La naturaleza vive, todos sus
elementos tienen un alma, una fuerza de vida. El hombre es parte de la naturaleza con la cual
establece lazos de reciprocidad y quiere vivir en armonía, utilizandola adecuadamente sin violentarla y
teniendo una actitud de profundo respeto hacia ella.
•
La organización campesina
La población del paisaje agropecuario no se limita en una simple yuxtaposición de campesinos
pobres, medianos o ricos, entre los cuales se encuentran los futuros productores con los cuales se
establecerá una relación de "apoyo" o de "intermediación" para poder transferir la "modernidad". La
población andina esta organizada a nivel de la familia, de la comunidad y del ayllu. Esta organización
en la cual se establecen relaciones de reciprocidad tiene, a menudo, funciones de gestión de los
recursos naturales comunes, de identidad, representación y defensa,etc..
Antes de ser ciudadano boliviano, el campesino andino es miembro de una comunidad, de un
ayllu. Su marco de referencia no es la nación sino la organización socio-espacial a la cual pertenece.
•
El nivel cultural
Tal vez el campesino andino desconocerá los contenidos y los alcances del saber propuesto
(conocimientos "científicos", técnicas y tecnologías modernas) pero no por esto, es un ignorante. Al
haberse mantenido esta población, durante siglos, en este medio natural difícil a pesar de varias
agresiones como la conquista, las leyes republicanas,etc.., y ahora la "modernidad", no hubiera sido
posible sin un profundo conocimiento de su medio. La relación entre el hombre andino y el medio
natural en el cual le tocó vivir ha generado una cultura (un saber, una tecnología) que, por ser diferente
y hermética a la logíca moderna occidental, no se toma en cuenta.
•
La visión integral
El campesino andino no acostumbra dividir la realidad en categorias bien diferenciadas como,
recursos naturales, recursos humanos, tipos de cultivos o de crianza, clima, etc..para analizarla y
definir su actuar. Tiene más bien, una visón integral, totalizadora ("cosmovisión holística") y maneja
más las interrelaciones entre los diferentes elementos de la realidad.
117.
¿Cuáles son los criterios de política que deben aportar las mayorías poblacionales para
el mejoramiento del paisaje agropecuario?
Tomando en cuenta la visión del paisaje en la perspectiva de las mayorías poblacionales (ver
pregunta 116), es posible proponer como criterios de política para el mejoramiento del paisaje
agropecuario los siguientes:
- Uso racional de todos los recursos naturales disponibles. Es decir:
. respeto de los ciclos naturales y las modalidades tradicionales de conservación y regeneración
de dichos recursos, y
. diversificación de cultivos y de crianzas, así como de los ciclos agropecuarios.
- La organización socio-espacial tradicional (comunidad, estancia, ayllu, etc..) debe ser
considerada como el "motor" de las políticas de mejoramiento del paisaje agropecuario; es decir que
ella debe definir (planificar), conducir y ejecutar dichas políticas. Esta organización será el interlocutor
de los actores externos que se proponen acompañar y apoyar este proceso.
- Rescate y valorización del saber campesino, de sus prácticas y técnicas para, con el aporte del
saber moderno, encontrar soluciones adecuadas a los problemas que traban el mejoramiento del
paisaje agropecuario.
- El mejoramiento del paisaje agropecuario (nivel local) debe ser considerado como paso previo
para el desarrollo nacional, y no al revés. Esto supone una serie de nuevos criterios como:
. prioridad a los intercambios comerciales o de trueque al interior del ámbito del paisaje
agropecuario.
. apropiación de los excedentes a nivel del paisaje para realizar inversiones locales.
. adecuación del patrón de producciones agropecuarias para satisfacer las necesidades de la
población del paisaje.
. generación de empleo rural a nivel del paisaje agropecuario.
. orientación de las actividades de investigación agraria y de promoción del desarrollo
(extensión, capacitación, etc..) con y para la población del paisaje agropecuario.
. etc.
- La visión integral del campesino andino debe servir de base para la definición y planificación de
las políticas de mejoramiento del paisaje agropecuario. Esto supone tomar en cuenta las
interrelaciones entre los diferentes elementos de la realidad para superar las intervenciones
punctuales destinadas a mejorar tal o cual elemento especifico a expensas del conjunto.
118.
¿Cuáles son las orientaciones convenientes para garantizar el mejoramiento del paisaje
agropecuario local?
Para garantizar el mejoramiento del paisaje agropecuario local, como paso previo para el
desarrollo nacional, es conveniente considerar las principales orientaciones siguientes:
•
Recuperar la autonomía campesina
La comunidad campesina (no en el sentido restringido sino en el más amplio) es una
organización que, por sus cualidades intrínsecas de democracia y de calidad en el manejo integral,
integrado y sostenido de los recursos, debe ser considerada como la base de un desarrollo autónomo
local (a nivel del paisaje agropecuario) y nacional.
La autonomía de la comunidad campesina es la negación del asistencialismo y paternalismo que
definen, desde fuera, los componentes de una mejor calidad de vida. De lo que se trata es que la
propia comunidad defina sus necesidades e incluso la modalidad de satisfacer tales necesidades.
Consecuentemente los actores externos deben recoger las iniciativas comunales y realizar sus
actividades poniéndose al servicio de los propósitos comunales.
•
Alcanzar la autosuficiencia alimentaria
Peligrosamente los países andinos, en particular, dependen cada vez más de la importación de
alimentos. No se trata sólo de reducir las importaciones sino fundamentalmente de potenciar la
producción nacional de alimentos. No se trata tampoco de producir lo que actualmente se importa, sino
los alimentos para cuya producción, los paises andinos tienen mayores aptitudes.
Esta situación que se observa a nivel nacional no es más que el fiel reflejo de lo que pasa a nivel
del paisaje agropecuario. La alimentación de la población del paisaje, a pesar de ser en su mayoría
rural y agrícola, depende cada vez más de las importaciones, o sea en este caso de los productos
manufacturados que provienen de las agro-industrías de las zonas urbanas (fideos, pan, conservas,
aceite, leche enlatada, etc..).
La autosuficiencia alimentaria nacional supone que se logre previamente este objetivo a nivel del
paisaje agropecuario. En este contexto, hablar de generación de excedentes no se refiere a
excedentes productivos comercializables como lo pregona las políticas usuales, sino a excedentes por
encima del nivel básico de consumo de la población del paisaje agropecuario. En realidad, cualquier
campesino genera excedentes productivos en algún rubro por encima de su autoconsumo inmediato y
los administra para satisfacer sus otras necesidades básicas, a través de la reciprocidad, el trueque, el
mercado.
•
Reforzar la economía campesina
Las mayorías poblacionales del paisaje agropecuario siguen manteniendo un sistema de
producción peculiar cuya lógica y racionalidad escapa a los sistemas que tratan de imponer las
políticas usuales de desarrollo. Esta economía campesina, o sea la unidad de producción familiar
como parte de un espacio socio-espacial más ámplio, la comunidad, ha demostrado una gran
capacidad dinámica y creativa de desarrollo dentro de los variados momentos históricos que le ha
tocado vivir.
La logíca del sistema de producción andino no lleva necesariamente a la optimización de la
producción y de los ingresos monetarios. Más bien trata de utilizar al máximo la fuerza de trabajo de tal
modo que su sistema pueda reproducirse técnica, economica, social y culturalmente con la mayor
seguridad posible.
Por la prioridad dada a la satisfacción de las necesidades fundamentales, sin arriesgar la
reproducción de los recursos empeñados, es conveniente respetar y reforzar la economía campesina
para alcanzar el mejoramiento del paisaje agropecuario.
119. ¿Cuál es el grado de elaboración de un proyecto campesino de mejoramiento del paisaje
agropecuario?
Una de las orientaciones convenientes para garantizar el mejoramiento del paisaje agropecuario
es la recuperación de la autonomía campesina (ver pregunta nº 118). Concretamente esto signifia que
el campesino defina sus necesidades e incluso la modalidad de satisfacer tales necesidades.
El conjunto de las necesidades y de las modalidades para satisfacerlas, definidas por el
campesino, puede llamarse el proyecto campesino de mejoramiento del paisaje agropecuario, como
alternativa a los diferentes proyectos de desarrollo que los actores externos (Estado, instancias
privadas o de cooperación técnica) definen desde fuera para planificar y justificar su intervención en el
paisaje.
El proceso de elaboración de un proyecto campesino, depende de varios factores, entre los
cuales se puede mencionar:
•
La organización campesina
Las necesidades se presentan a nivel de las familias campesinas y son ellas que, en primera
instancia, deben definirlas. En el ámbito socio-espacial al cual pertenecen (comunidad, estancia, ayllu),
la organización tradicional recoge los planteamientos hechos por las familias para adecuarlos y
priorizarlos en un proyecto que pueda satisfacer las necesidades de las partes y del conjunto. A su
vez, las diferentes comunidades del paisaje agropecuario, a través de sus organizaciones y
autoridades, convocan a asambleas inter-comunales para discutir y definir un proyecto campesino de
mejoramiento del paisaje agropecuario y las modalidades para ejecutarlo.
•
El papel de las autoridades comunales
A través de dispositivos legales, la sociedad nacional trató de implantar el sistema democrático
en las organizaciones campesinas tradicionales: Sindicatos agrarios en Bolivia, Concejos de
Administración y Vigilancia en el Perú. Pero dichas organizaciones no funcionan a base de "un
hombre, un voto", porque, por un lado, no juntan a individuos sino a familias y, por otro lado, para
manejar con una visión integral y totalizadora un medio tan complejo, se necesita experiencia.
Entonces las autoridades tradicionales de la comunidad no surgen de un proceso electoral democrático
sino que han recorrido una serie de cargos, desde el más simple hasta el más complejo, para acumular
experiencia y, así, poder cumplir mejor con el "gobierno" de la comunidad. Estas autoridades que, a
partir de una visión global, han ido acumulando conocimientos y experiencia, tienen que desempeñar
un papel importante en la definición de un proyecto campesino.
•
La formulación de las verdaderas necesidades
Para definir y adecuar mejor sus proyectos a las necesidades de la población beneficiaria, los
actores externos tienen, a menudo, la preocupación de recoger los planteamientos de dicha población.
Por conocer el tipo de aportes y apoyos que pueden ofrecer los diferentes actores externos (Estado,
instituciones privadas o de cooperación técnica), la población consultada siesga sus pedidos para
adecuarlos a la fuente externa de apoyo y, así conseguir algo (¡no se pide pan al peluquero!).
La definición del contenido de un proyecto campesino de mejoramiento del paisaje agropecuario
debe hacerse a base de las verdaderas necesidades de las mayorías poblacionales y no de las que la
población saben seleccionar para conseguir el apoyo de tal o cual actor externo.
El proyecto campesino, como dinámica del desarrollo del campesinado, deberá ser la
integración de los proyectos comunales, los cuales no son más que la expresión de un proceso de
optimización del uso pleno de sus recursos comunales en beneficio de las grandes mayorías de la
población comunal. Sólo un proyecto campesino con estas características será capaz de integrarse al
proyecto nacional en formación (Seminario-Taller "Desarrollo rural y uso cuidadoso de los recursos en
la Sierra del Perú", INP-DSE).
120.
¿Cuál es el rol que debería asumir el Estado para promocionar el desarrollo del paisaje
agropecuario?
El desarrollo nacional autónomo y autosuficiente tiene como base los proyectos campesinos
locales y el Estado debería necesariamente apoyar la concreción de dichos proyectos.
Las orientaciones propuestas, para el corto plazo, para garantizar el mejoramiento del paisaje
agropecuario local, no tendrán exito a mediano plazo sin una intervención decidida del Estado.
Esta intervención del Estado para apoyar la concreción del proyecto campesino local debería
considerar los aspectos siguientes:
Recoger las iniciativas comunales (o sea de las organizaciones socio-espaciales tradicionales)
y realizar sus actividades poniendose al servicio de los propositos planteados por el proyecto
campesino local.
Readecuar las metas, metodologías y las prácticas de muchos de sus proyectos y agentes que
niegan y destruyen los conocimientos, las prácticas y las iniciativas andinas. En particular el Estado
deberá garantizar que las tecnologías a incorporar sean realmente necesarias y eficaces y que
respondan al proyecto campesino local.
Fomentar, facilitar y orientar la armonización de las iniciativas locales, intercomunales,
regionales, etc..para integrarlas en un proyecto nacional.
Normar adecuadamente el uso de los recursos, propiciando su manejo comunal.
Legitimar, posibilitar y apoyar las acciones campesinas destinadas a controlar, conservar,
recuperar y mejorar dichos recursos.
Priorizar la adjudicación de tierras a las comunidades campesinas en función de sus
necesidades de desarrollo.
Implementar políticas de precios y mecanismos de comercialización que permiten alcanzar una
autosuficiencia alimentaria a nivel local y nacional.
etc.
121.
¿Cuál es el rol que corresponde asumir a los proyectos específicos de desarrollo para
contribuir al mejoramiento del paisaje agropecuario?
Hay principalmente tres tipos de proyectos específicos de desarrollo:
los proyectos de la Cooperación Técnica Internacional que actuan bajo el marco de un
convenio con el Estado, o sea que, de algún modo, participan a la implementación de las políticas
estatales.
los proyectos de las instituciones privadas nacionales que, por no tener vínculo con el Estado,
pueden implementar sus propias políticas de desarrollo. Generalmente se trata de proyectos
puntuales,en el espacio y en el tiempo, que no cuentan con muchos recursos económicos.
los proyectos de las iglesias y sectas religiosas nacionales o transnacionales que gozan de
grandes libertades para, según sus recursos y orientaciones, promover acciones "filantrópicas" de
desarrollo en vista de conseguir más feligreses.
Partiendo del principio que el Estado opta por apoyar la concreción del proyecto campesino local
(ver pregunta nº 120), sería lógico, pensar que el Estado debería controlar dichos proyectos
específicos de desarrollo para que comparten y apliquen la misma política. Pero esto es útopico
porque, por un lado, el Estado no ha optado todavía y mientras, muchas instituciones no quieren ser
participe de las políticas usuales (integración al mercado, enfoque urbanista, etc..) y, por otro lado, un
control estricto de las iniciativas privadas y religiosas sería interpretado como una agresión a las
libertades democráticas.
Por sus características (más flexibilidad en su funcionamiento, personal más comprometido con
la población campesina, etc..), algunos proyectos específicos de desarrollo pueden tener un rol
importante como "promotor" de las opciones que apuntan hacia el mejoramiento del paisaje
agropecuario, a base de la concreción del proyecto campesino local.
Estos proyectos específicos, por su ubicación "bisagra" entre el campesino y el Estado, podrían
asumir un doble papel:
-
con las organizaciones campesinas
Les correspondería a los proyectos específicos de desarrollo priorizar sus acciones para apoyar
y acompañar a las organizaciones socio-espaciales tradicionales, en la definición, planificación y
ejecución del proyecto campesino local (ver tambien pregunta nº130).
Sólo organizaciones campesinas fuertes tendrán la capacidad de llevar a cabo este proceso,
escogiendo entre los apoyos de los actores externos (Estado, proyectos específicos de desarrollo,
etc..) los que son necesarios y utiles para la implementación de su proyecto campesino y, rechazando
los demás.
-
hacia el Estado
Generalmente, los proyectos específicos tienen un ámbito de trabajo reducido que facilita un
proceso de cambio a base de un enfoque comunal o local. Las experiencias acumuladas por dichos
proyectos, a través de su actuar con la población campesina a nivel local, pueden servir de referencia
para la elaboración, por parte del Estado, de un proyecto nacional que tome en cuenta, e incluso
prioriza el mejoramiento del paisaje agropecuario.
Esto supone que exista una preocupación, por parte de los proyectos específicos, de
sistematizar y hacer conocer dichas experiencias.
122. ¿Cuáles son las medidas concretas para promover el mejoramiento del paisaje
agropecuario?
Generalmente se entiende por medidas concretas de promoción del desarrollo las que
programan y realizan los actores externos (Estado, instituciones privadas y de cooperación técnica)
para hacer aceptar y "hacer pasar" su proyecto en la población campesina beneficiaria.
A veces existe la preocupación de hacer participar a los beneficiarios al proyecto institucional
para que el "injerto" tenga más probabilidad de sobrevivir.
Estas medidas son, en general la educación a través del sistema formal o de programas no
escolarizados, la capacitación y extensión, y la investigación (parcelas demostrativas,
experimentaciones para adptar nuevas técnicas, etc..)
En el caso de las opciones propuestas, ya no se trata de implementar proyectos estatales o
institucionales, sino de apoyar la concreción de un proyecto campesino local. Entonces las medidas
concretas de promoción de dicho proyecto estarán definidas y ejecutadas por los mismos campesinos
a través de su organización socio-especial tradicional.
Sin embargo, la situación de la educación y capacitación respecto al tratamiento de los recursos
naturales y mejoramiento del paisaje agropecuario es marcadamente deficiente, situación que
básicamente se expresa en: (Seminario-Taller "Desarrollo rural y uso cuidadoso de los recursos en la
Sierra del Perú", INP-DSE, Achoma, 9 de abril de 1987)
inadecuado contenido educativo de los programas escolarizados y no escolarizados rurales,
que no consideran las evidentes diferencias entre lo urbano y lo rural;
falta de conocimiento en los docentes sobre la importancia de los recursos naturales y el
mejoramiento del paisaje agropecuario;
ausencia del componente recursos naturales y mejoramiento del paisaje agropecuario dentro
de los programas de capacitación dirigidos a técnicos, profesionales y campesinos;
una formación universitaria que no considera con el debido énfasis la importancia de los
recursos naturales y el mejoramiento del paisaje agropecuario;
ausencia de la producción sistemática de conocimientos a partir del saber y cultura del
campesino andino.
Estos aspectos determinan a su vez que:
el alumnado no llegue a identificarse con su medio, sus recursos;
el cuerpo docente que labora en áreas rurales no esté en condiciones de educar sobre dicho
tema; situación que se agrava al no estar contemplado dentro de los curricula una materia específica
sobre dicho tema;
la mayoría de profesionales que trabajan en acciones de desarrrollo carezcan de un
conocimiento técnico sobre recursos naturales y mejoramiento del paisaje agropecuario, lo que
determina que muchas veces no sean capaces de entender los problemas y menos aún puedan
ofrecer alternativas de solución.
Para revertir la situación y limitaciones señaladas es necesario considerar un conjunto de
acciones que tienen como orientaciones generales:
conocer, interpretar y asumir la cultura andina, es decir el proyecto campesino local;
reconocer en los campesinos capacidades de investigación y capacitación.
Entre las acciones a considerar se puede señalar las siguientes:
-
Educación
.
Reestructurar para el paisaje agropecuario y las zonas andinas las curricula
educativas en todos sus niveles, lo que incluye:
a)
la formulación de guías metodológicas de recursos naturales que incoporen la
cultura y ecología andinas en su dimensión histórica;
b)
orientar los cursos de las universidades del país hacia el mejoramiento del
paisaje agropecuario y desarrollo rural de los Andes, propiciando prácticas
profesionales con los campesinos.
.
Reformar el sistema educativo formal incorporando enfoques andinos en la formación
magisterial, en la de los colegios secundarios y primarios.
.
Articular orgánicamente el sistema educativo alternativo a partir de y desde las
organizaciones representativas del campesinado.
.
Considerar la lengua materna y la cultura plurilingual en las acciones educativas.
-
Capacitación y extensión
.
Orientar la capacitación de técnicos, profesionales y campesinos a partir de enfoques
multidisciplinarios e integrales, incorporando estas actividades al quehacer productivo
campesino.
.
Promover la formulación y ejecución de programas de capacitación, a partir de centros
andinos de formación y educación, haciendo uso de los actuales servicios.
-
Investigación
.
Sistematizar la cultura y conocimientos campesinos, vía investigación y a partir de las
organizaciones campesinas.
.
La investigación aplicada y fundamental debe ser tarea compartida entre especialistas,
estudiantes y campesinos.
.
La investigación debe partir de la problemática local, producir alternativas viables para
el mejoramiento del paisaje agropecuario.
123. ¿Cuáles son las condiciones de organización de la población para elaborar y aplicar las
políticas de mejoramiento del paisaje agropecuario?
Condición necesaria para el mejoramiento del paisaje agropecuario andino es que la población
de las ciudades de nuestros países tome debida conciencia de que para su propia seguridad
alimentaria es imprescindible recurrir a la producción nacional de alimentos. Sólo cuando el pueblo se
de cuenta de los inmensos riesgos de hambre súbito significa depender de unas pocas empresas
trasnacionales que negocian con los alimentos.
La cuantía de las deudas nacionales de los países andinos respecto a la banca internacional
implica, a la vez, tanto la pobreza a que hemos sido reducidos como la debilidad que tenemos en el
mercado mundial de alimentos en donde la única moneda válida es el dólar.
La crisis de los años 1973 y 1974, cuando la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, a
causa de malas condiciones de clima, tuvo un alto déficit de alimentos y supo proveerse oportuna y
adecuadamente en el mercado mundial en cantidades tan grandes que puso en grave peligro a los
países pobres, como los nuestros, de un hambre súbito y masivo al aumentar tanto el precio de los
alimentos que quedaron en las reservas como el flete desde los paises con excedente hasta los
nuestros. Esta clarinada de alerta no ha sido oída por los gobiernos de los paises andinos y tampoco
sus mayorías poblacionales han sido advertidas del gran peligro al que están expuestas al hacer
depender su alimnetación de las importaciones a pesar de lo extremadamente febles que son nuestras
economías en el mercado mundial.
Día a día constatamos que nuestros productos de exportación, casi enteramente materias
primas, bajan de precio en el mercado mundial. Y con ello baja también la capacidad de importación de
que disponemos.
Además hay que considerar que las industrias de nuestros países procesan en gran medida
materias primas o productos intermedios importados. Por lo tanto, dentro de una situación de pobreza
masiva, la constitución de nuestras empresas industriales las hace competir a la importación de
alimentos.
Es pues de vital importancia para los pueblos de los países andinos, puesto que con ello está en
juego su alimentación, exigir la aplicación de políticas gubernamentales de mejoramiento del paisaje
agropecuario, No es éste un asusnto de exclusiva incumbencia de la población rural andina sino que
es un problema que atañe a las grandes mayorías de nuestra población.
Las políticas de mejoramiento del paisaje agropecuario son de base de la reconstrucción de la
soberanía nacional puesto que tienden a acabar con la dependencia alimentaria que es la peor de
todas cuantas puedan existir: el nivel de satisfacción de las necesidades alimentarias de las grandes
mayorías poblacionales es el índice más elemental de la calidad de su vida.
124. ¿Cuáles son las condiciones de incorporación del proyecto campesino en el Plan de
desarrollo nacional?
La primera condición es poner en el centro del interés político nacional la solución del problema
alimentario en base a las potencialidades productivas de nuestros propios países andinos tendiendo
progresivamente a eliminar la importación de alimentos.
La segunda condición es la profunda democratización de las sociedades de nuestros países. El
modelo de tal democracia no hemos de buscarlo fuera de nuestra sociedad y nuestra historia. Las
comunidades campesinas, los ayllus, son el mejor modelo de democracia andina. El campesino de la
comunidad a lo largo de su vida mediante el cumplimiento de una serie de tareas socialmente
necesarias va conociendo su sociedad y su naturaleza y con ello va formando su personalidad para,
con el tiempo, llegar a ser capaz de dirigir su comunidad. Sólo el grupo que ha completado su "
formación en el servicio" de la comunidad es socialmente reconocido como capaz de ejercer autoridad
legítima. No es ésta la engañosa democracia de " iguales" que sólo se ejerce en los momentos de la
selecciones políticas en las que dada ciudadano emite un voto sea cual fuera su preparación y su
grado de conciencia social. La reciprocidad es la regla clave de esa domocracia andina tan de veras,
en la que no caben los impostores no la demagogia.
125. ¿Cuáles son las condiciones del mercado de trabajo para el paisaje agropecuario?
Se conoce que actualmente una parte significativa del ingreso que permite la reproducción de la
familia rural andina se consigue a través de la venta de parte de la fuerza de trabajo disponible, lo cual
es prueba de la existencia de un mercado del trabajo al cual puede acudir el campesino en busca de
empleo para obtener un salario monetario.
Para ingresar al mercado de trabajo el campesino andino se ve obligado a migrar temporalmente
o, a veces, una parte de la familia migra por largos períodos (varios años) para proveer dinero a la otra
parte que permanece produciendo en la chacra familiar.
Aqui es bueno señalar que una característica esencial del campesinado libre es la de viajar
incluso a grandes distancias ya sea para trocar parte de su producción por la de otras altitudes o
latitudes o simplememte por conocer para satisfacer su curiosidad y ganar experiencias. Se ha
demostrado que los campesinos andinos han migrado desde hace milenios y aún lo siguen haciendo
para recolectar vegetación marina (los "yuyos") que tienen alto contenido en yodo, elemento escaso en
las alturas. Asimismo nuestros campesinos andinos han migrado a la selva para cultivar o para adquirir
por trueque la coca.
Otra característica esencial del campesinado de siempre ha sido la de aprovechar
simultáneamente tantos recursos como le fuera posible para diversificar su producción y su consumo.
Esto es parte de su actitud de curiosidad y de investigación.
En tales condiciones no tiene nada de especial el hecho de que al haberse introducido en su
ambiente relaciones capitalistas de producción y circulación, el campesino haya visto en ellas otro
recurso con el cual relacionarse. La diferencia es que al entrar en esta relación es objeto de la
explotacióón por el capital.
126. ¿Cuáles son las condiciones del mercado mundial de alimentos y de insumos para la
producción de alimentos?
Hasta los años 1940 los países del llamado tercer mundo y entre ellos los países andinos eran
básicamente autosufientes para producir los alimentos que consumían. Asimismo, los rendimientos por
hectárea entre los países del mundo eran bastante similares.
Después de la segunda guerra mundial las grandes potencias capitalistas y en especial E.E.U.U.
orientaron su política agraria para asegurar su propio abastecimiento así como la utilización de
insumos industriales para la producción agrícola en forma de fertilizantes químicos y de pesticidas
químico- orgánicos, con lo cual se logró un espectacular aumento de los rendimientos por hectárea en
los países centrales del sistema capitalista.
Es a partir de entonces que nuestros países devienen en crecientemente dependientes de la
importación de alimentos para satisfacer cada vez peor las necesidades alimentarias de las grandes
mayorías poblacionales. Con ello se fue formando el mercado mundial de alimentos que es manejado
por unas pocas empresas trasnacionales que se basan en el mercado de los excedentes de
producción generados en unos pocos países y en las reservas existentes.
Por otra parte, la industria de los principales insumos para la producción agropecuaria esto es
los fertilizantes y los pesticidas tienen su origen en la reorientación de la capacidad industrial bélica a
que dieron origen las guerras mundiales.
Así, la industria de fijación de nitrógeno atmosférico para producir nitratos explosivos pasó a
utilizarse para producir fertilizantes nitrogenados. Los logros en la fabricación de gases mortíferos
fósforo orgánicos facilitó el paso a la elaboración de plaguicidas. Se descubrieron los insecticidas
cloro-orgánicos como el DDT (dicloro difenit tricloroetano) y el BHC (hexacloro ciclohexano) y los
destructores químicos de malas hierbas.
La gran industria bélica devino en productora de insumos para la agricultura a partir de muy
grandes e influyentes empresas que hacen un impresionante despliegue de propaganda que se ha
constituído en parte integrante del paisaje agrícola, basándose en sus espectaculares efectos en el
corto plazo.
Tanto es el poder de estas empresas que casi la totalidad de la investigación agropecuaria en
nuestos países está a su exclusivo servicio a través de experimentos de dosificaciones de fertilizantes
y pesticidas.
Volviendo al comercio mundial de alimentos y su relación con nuestros países, hay que señalar
quer la participación porcentual de la ayuda alimentaria (P.L. 48)) en las exportanciones agrícolas
totales de E.E.U.U. ha variado de 40% que representó en el período 1955-1959 a sólo 3% en 1980),
año en el 97% de la exportaciones de alimentos de E.E.U.U. fueron de tipo comercial.
Complementariamente (básicamente alimentos) significaron 7.0 y las importaciones
correspondientes 6.0, con una balanza comercial (positiva de 1.0, mientras que en 1980 las
exportaciones ascendieron a 41.0, las importaciones a 17.0 con una balanza comercial agrícola de
24.0. Esto nos da una clara idea de los intereses que se juegan el el mercado mundial de alimentos y
nuestras escasas posibilidades de modificarlo.
La respuesta lógica de nuestros países debería ser la progresiva disminución de nuestras
importaciones de alimentos así como de fertilizantes y pesticidas buscando la autosuficiencia
alimentaria con nuestros propios recursos tecnológicos.
127. ¿Cuáles son las características del mercado mundial de capitales que condicionan el
paisaje agropecuario?
Los países andinos viven actualmente un grave problema de endeudamiento externo que
restringe severamente sus posibilidades de realizar inversiones de capital para mejorar el paisaje
agropecuario. Por otra parte sus economías están sujetas a fuertes devaluaciones de la moneda
nacional respecto al dólar norteamericano. Asimismo la inflación condiciona negativamente la
producción agropecuaria por cuanto los precios de los productos de este sector económico crecen a un
ritmo menor que el correspondiente a los insumos necesarios para dicha producción dentro de la
tecnología moderna (fertilizantes, insecticidas, fungicidas, nemoticidas, herbicidas, defoliantes, etc...).
El crédito agrario es accesible a una escasa minoría de campesinos y, por lo general, sólo cubre
los gastos de operación de cada campaña agrícola. Prácticamente no existen líneas de crédito para la
capitalización de la unidad agropecuaria (compra de ganado, forestación, infraestructura de riego, etc.).
En los últimos años, algunas organizaciones no gubernamentales están manejando, dentro de
sus posibilidades, formas de crédito como instrumento de desarrollo. Han logrado experiencias
valiosas en cuanto a novedosas maneras de otorgación que se alejan del molde oficial orientado hacia
determinados cultivos estratégicos y a base de la "capacidad de pago" del usuario; más bien facilitan
crédito para construir pequeñas obras de infraestructura e incluso se ha ensayado el "crédito
campesino" en el que se entrega dinero al campesino para que lo utilice según sus propias prioridades.
Sin embargo, en la masa de crédito existente, estos ensayos son sólo gotas que estimulan el
mercado de capitales con sus logros, aunque sean pequeños.
128. ¿Cuáles son los ejes principales alrededor de los cuales se implementan las políticas de
mejoramiento del paisaje agropecuario?
Un primer eje fundamental es la demanda nacional alimentaria, que debería volcarse sobre el
propio paisaje agropecuario andino, absorbiendo de inmediato toda la oferta que éste sea capaz de
brindar, a la vez que se vaya prescindienco, planificada y progresivamente, de la importación. De esta
manera los campesinos tendrían garantizada la colocación inmediata de toda su producción a precios
que impliquen una tasa suficiente de ganancia y podrían expandir su producción a medida que se
reduce la importación.
Ahora bien, la producción agropecuaria nacional no debe pretender abastecer siempre el país
con los mismos productos actualmente importados. Debe más bien orientarse hacia aquello para lo
cual los recursos nacionales tienen mayor aptitud: papa, maíz amiláceo, yuca, camote, frejol, oca,
olluco, mashua, quinua, cañihua, carne de llama, de alpaca, de cuy, etc...
Así, se requiere en una primera etapa reemplazar en la dieta de la población aquellas calorías
proteínas y otros nutrientes que ahora provienen principalmente del trigo importado, de carnes
importadas, sustituyéndoles por productos andinos. Luego, en una segunda etapa, se buscaría mejorar
la dieta promedio nacional hacia niveles satisfactorios pues los actuales son gravemente deficientes.
Un segundo eje principal es el manejo integral de cuencas hidrográficas, lo cual implica
primeramente la comprensión de la cuenca como entidad ecológica, eso es, como un conjunto de
elementos interrelacionados que se comportan como una unidad físico-biológica. Ello implica que las
acciones sociales desarrolladas en cualquiera de sus partes influirá necesariamente, en mayor o
menor grado, en todas las demás. Por eso es de la mayor prioridad proteger las cabeceras de las
cuencas porque éstas son las zonas más vulnerables, a la vez que su deterioro es el que tiene los
efectos más drásticos sobre todo el ámbito.
Complementariamente, es necesario realizar un manejo cuidadoso de los pastos naturales así
como de los bosques. A ello debe sumarse el manejo adecuado de los suelos de cultivo y del recurso
hídrico disponible. Dentro de esta tendencia, resulta sensato rehabilitar las obras prehispánicas de
conservación de suelos que se hallen en la cuenca.
Un tercer eje básico para el mejoramiento del paisaje agropecuario andino (y condición
ineludible de su realización) es la organización campesina a niveles capaces de formular el proyecto
campesino como parte fundamental del proyecto nacional. El meollo de esta organización tiene que ser
la comunidad campesina (en el sentido más amplio).
Las cualidades intrínsecas de ésta, tanto como modelo andino de democracia basada en la
reciprocidad como por su capacidad para el manejo integral, integrado, intensivo y sostenido de los
recursos naturales, la ubican en un primer plano de importancia cuando se aborda la tarea del
desarrollo nacional autónomo y autosuficiente que es consubstancial al mejoramiento del paisaje
agropecuario. La comunidad campesina sería la base de la organización microregional que en alguna
medida recompondría los espacios étnicos precolombinos. Es necesario reconocer que lo indígena es
el punto de partida para la reconstrucción del país, esto es, para reconstruir las precondiciones de la
autonomía.
129. ¿Cuáles son las modificaciones necesarias en las políticas de desarrollo nacional para
posibilitar un mejormiento del paisaje agropecuario?
•
•
•
•
•
prioridad al desarrollo rural
desde la base y no grandes obras
maximizar rentabilidad vs. producción "social"
rol de técnicos, profesionales e intelectuales
educación
130. ¿Cuáles son las condiciones que deberían cumplir los proyectos específicos de
desarrollo para responder a las necesidades de mejoramiento del paisaje agropecuario?
La condición fundamental que deberían cumplir los proyectos específicos de desarrollo para
responder a las necesidades de mejoramiento del paisaje agropecuario es el cambio de actitud frente a
la población campesina con la cual trabajan.
Esta población ya no debería ser considerada como beneficiaria, o sea como "objeto" que hay
que "trabajar", educar, capacitar para que adopte los postulados promovidos en el marco de un
proyecto que viene de afuera, sino como "sujeto" de un proceso compartido.
Esto supone que el personal de los proyectos específicos de desarrollo sea conciente que su rol
consiste en apoyar y acompañar a la población del paisaje agropecuario en su proceso de elaboración
y ejecución de un proyecto campesino local.
"Acompañar" define un tipo de relación que comprende varias nociones complementarias entre
sí, entre las cuales:
la idea de interlocución señala que quien "acompaña" es esencialmente alguién con quien
conversar de las experiencias (para aprender de ellas) y de los problemas (para tratar de resolverlos
mejor).
la idea de proceso recoge la preocupación por desarrollar la capacidad del "acompañado" más
que por lograr tal o cual meta inmediata. Es decir que lo prioritario es el proceso a través del cual el
"acompañado" va forjando su capacidad para lograr sus objetivos, lo cual requiere flexibilidad y
disponibilidad para estar y dar una mano en los momentos importantes.
El acompañamiento debe ser mutuo y, más que un "acompañante" y un "acompañado", existen
interlocutores que comparten una compañía, un intercambio, un proceso, aunque sea en niveles
diferentes.
En cuanto a "apoyar", cabe insistir sobre la idea que el "apoyado" es el actor principal; no es un
simple "ejecutor" sino que a él le toca asumir sus responsabilidades y tomar las decisiones que le
competen. "Apoyar" significa tambien, partir de lo que es, quiere y hace el "apoyado" y no de lo que
quiere hacer el "apoyador". (Informe del seminario de programación, PMPR-Oruro, Pierre de Zutter)
PARTE III
LOS METODOS
Capítulo 7: ¿Qué metodologías emplear para la selección de actividades y técnicas?
Capítulo 8: ¿Qué metodologías emplear para la realización de actividades?
Capítulo 7
¿QUE METODOLOGIAS EMPLEAR PARA LA
SELECCION DE ACTIVIDADES Y TECNICAS?
Indice de preguntas
133. ¿Cuáles son los métodos de planificación a seleccionar que sean compatibles con las opciones
planteadas?
134. ¿Cuáles son los métodos adecuados a seleccionar para apoyar la organización de la población
en función de las opciones planteadas?
135. ¿Cuáles son los métodos de capacitación de la población a seleccionar en función de las
opciones planteadas?
136. ¿Cuáles son los métodos de conocimiento de la realidad a seleccionar que nos aproximen a
las opciones planteadas?
137. ¿Cuáles son los métodos indicados a seleccionar para el diseño, ejecución y evaluación de
proyectos de inversión?
133.
¿Cuáles son los métodos de planificación a seleccionar que sean compatibles con las
opciones planteadas?
Existen dos sistemas clásicos de planificación de los paisajes. Uno que asigna recursos y
servicios para el paisaje sujetándose a los mecanismos del mercado local, regional, nacional y
mundial, dejando libertad a los actores sociales para que actúen sobre él en función de costos y
precios que asigna estee mercado; y otro donde las decisiones sobre cómo, qué, dónde, y cuánto
producir e intercambiar están reguladas por el Estado, quien centraliza las decisiones sobre
producción, circulación y consumo de los bienes que produce la sociedad.
En la realidad, ambos sistemas no se presentan en forma pura. En los países denominados
capitalistas, las decisiones si bien son dependientes del mercado de precios y valores que rigen a nivel
nacional y mundial, los actores sociales presionan al Estado por mecanismos que protejan su
producción y consumo de la libre competencia. El Estado por otra parte, trata de frenar las ganancias
de muchos de estos actores que se encuentran corporativizandos, y derivar via impuestos parte de
ellas para beneficio de sus sociedades.
En sentido inverso, muchas de las decisiones económicas que asumen los productores en las
sociedadess denominadas socialistas, no siempre se rigen por los controles y decisiones estatales,
existiendo un margen, aunque limitado, para la iniciativa libre de los actores sociales, individualizados
o corporativizados.
En el primer caso la racionalidad que guía es aquella que maximiza el beneficio extrayendo el
exedente de los trabajadores y otros grupos denominados. El segundo, sustrae a los productores
reales de la riqueza, la capacidad de intervenir en la elección de estrategias, el uso de los recursos y
la decisión sobre la producción y distribución de la riqueza. Ambos por tanto son incompatibles con una
opción que maximiza la satisfacción de las necesidades de las mayorías respetando al mismo tiempo
la autonomía y decisión de las familias y de los grupos sociales.
La planificación es una forma de ordenar recursos y conocimientos orientados a lograr el
máximo aprovechamiento en función a satisfacer las necesidades fundamentales de la
mayoría de la población. Confronta recursos y necesidades estableciendo alternativas y
prioridades que responden a los intereses colectivos como expresión de las necesidades
de las mayorías.
La organización social andina, particularmente la planificación de la vida comunal, muestra un
camino interesante y diferente para decidir sobre el presente y el futuro de la vida productiva y social
de las familias. En ella, muchas decisiones que afectan la proooducción y el uso de los recursos son el
resultado de la relaciones dialécticas entre las familias y el ente colectivo o comunidad. Lo que no
excluye que muchas resoluciones sean resultado también de relaciones inter-familias.
Conceptualmente este sería un método de planificación pertinente a los objetivos y condiciones de un
desarrollo alternativo del paisaje.
En la comunidad no existe por parte del ente colectivo (la comunidad) concentración y
monopolización del poder, pero tampoco es negada su intervención en el manejo de los recursos que
son comunes. La representación comunal recae en autoridades legitimadas de su vida, siendo la
máxima instancia el consejo de ancianos. Se encargan, entre otros aspectos, de orientar, resolver y
gestionar las decisiones tomadas por el grupo.
Ciertas decisiones serán tomadas por cada familia o grupo de familia, y en otros puede
originarse en el colectivo de ellas o comunidad, siendo obligatorio su cumplimiento por todas las
unidades familiares. Muchas de las obligaciones y derechos que surjan de estas deliberaciones no
estan exentas de conflictos y sanciones, que pueden conducir a reforzar la cohesión del grupo o a
debilitarla.
Como se sabe, en muchas comunidades persisten zonas de producción como los laymes
(suertes, aynocas, turnos, etc.) sobre las cuales una o unas familias en particular, aún teniendo
derechos para usufructuar parte de ellas, no pueden tomar decisiones por sí solas sobre dónde, qué y
cómo producir. Estas tienen que ser tomadas por el grupo en forma colectiva. Esta modalidad para
decidir se hace extensiva para el uso de ciertos recursos como el agua, bosques y zonas de pastoreo.
Otras decisiones, en cambio pertenecen a la esfera estrictamente familiar o de grupo interfamiliar.
Existen parcelas asignadas a cada familia en las que ellas deciden, sobre qué, cómo, dónde y cuándo
sembrar y cosechar sin la intervención del colectivo de familias de la comuniad. Estas mismas
decisiones se hacen extensivos a la esfera del intercambio, el comercio y la venta de la fuerza de
trabajo.
La comunidad andina ofrece también ejemplos para espacios de la planificación. En ciertas
zonas del ande, se observan relaciones intercomunales, sea para el usufructo de ciertos recursos,
particularmente del agua y zonas de pastoreo, sea para la ejecución de obras (p.e. carreteras,
escuelas, postas médicas), como para la realización esporádica de intercambios de bienes y servicios.
Usualmente el espacio en que se expresan estas relacioness es la cuenca, concepto que alude a un
territorio rodeado de alturas y cuyas aguas afluyen a un mismo río. Es observable además que en
estas cuencas, sus habitantes comparten similares formas de expresión cultural, de idioma,
costumbres e ideología, por lo que pueden ser ámbitos de planificación desde el punto de vista
administrativo, habida cuenta de que lo son de manera fáctica para las poblaciones que lo habitan.
Muchos han convenido denominar estas cuencas como microrregiones. En ciertas situaciones
una cuenca puede ser parte o ser más extensa que una microrregión. En todo caso, y por encima de
las demarcaciones administrativo-políticas, los espacios de planificación institucionales resultan del
esfuerzo de conjugar las posibilidades y recursos que tienen las instituciones con la dinámica
económica y social establecida por las poblaciones en dicho espacio. Aunque usualmnete los espacios
campesinos son amplios y distintos que los espacios administrativos.
Por razones ecológicas, económicas y sociales ciertas microregiones resultan insuficientes para
garantizar la sobrevivencia campesina. Así, las familias desarrollan una serie de estrategias para
complementar producciones e ingresos. Si es que no ejercen dominio sobre otros territorios de
vocación productiva diversificada (complementaariedad ecológica), los campesinos migran para vender
su fuerza de trabajo, intercambiar productos, comprar, vender, hacia zonas lejanas a su comunidad de
origen. De manera que en muchas situaciones el espacio de planificación no tiene porqué ser una
cuenca solamente o un grupo de comunidades, sino una región.
Otra enseñanza de la comunidad campesina andina es que la planificación tiene que ser
diversificada, y no orientada sobre un cultivo o crianza. La producción e intercambio en las economías
campesinas son plurales. Diversificada son las cosechas. se cultiva numerosas especies y variedades.
Se conduce rebaños diversificados. Se produce una industria doméstica rural. El destino de la
producción ess también variada, sea para el autoconsumo, el trueque, la venta, los programas que
planifican el desarrollo sobre la base de una crianza o un cultivo, por mas milagroso que ella sea,no ha
sido positiva para el desarrollo andino.
La experiencia andina muestra que no se puede llevar al campesino a la toma de una sóla
opción. De lo que se trata es de armonizar y equilibrar su propio sistema prooductivo reforzando cada
una de las actividades, incidiendo en aquellas que le garanticen una mayor dotación de alimentos para
su sobrevivencia, y entendiendo que una acción en una parte del sistema afecta el conjunto.
Enseña también que los métodos de planificación pertinentes son aquellos que integran
dialécticamente las opciones individuales con las colectivas, tanto a nivel micro como a nivel macro.
Sea en el ámbito de una comunidad, una cuenca o una región. Este método resulta ser válido para el
conjunto por sobre los intereses individuales y viceversa. Es breve una planificación diversificada en lo
productivo, en lo espacial y respecto a los actores.
Otro aprendizaje útil para quienes planifican en la zona andina son los tiempos y plazos
andinos. Usualmente la planificación temporal se hace en función del tiempo que demora una actividad
desde la decisión de hacerla hasta su puesta en marcha, noción bastante práctica cuando se trata de
obras vinculadas a la inginiería civil. La temporalidad agrícola andina es compleja, no sólo porque las
decisiones dependen de una serie de factores, incluyendo los ideológicos, sino porque no se agota en
el plazo que vá de la siembra a la cosecha. Las cosechas dependen de muchos factores,
particularmente de los ecológicos. Hay años considerados buenos, malos y regulares. Un objetivo de
autosuficiencia alimentaria en este sentido tienen que considerar un número de años promedio que
permitan el cumplimiento de este objetivo. Este puede ser cinco o más años. La planificación del uso
del suelo en los laymes o aynocas es un buen ejemplo de la temporalidad planificadora andina. Este
no se agota en el año, púes los plazos de barbecho, rotación y descanso en estas áreas puede ser de
10 a 20 años, según las zonas.
Los métodos de planificación, tienen en este sentido que ajustarse a las realidades espaciales y
temporales andinas, prescindiendo de la actitud cortoplacista que caracteriza usualmente el desarrollo
de muchas de nuestras actividades.
134. ¿Cuáles son los métodos de conocimiento de la realidad a seleccionar que nos
aproximen a las opciones planteadas.
Los métodos que mejor se adaptan al desarrollo del paisaje son aquellos orientados a explicitar
y dar cuerpo al proyecto campesino. Un paso inicial para el equipo es elaborar y producir una primera
aproximación sobre esta realidad, pués sin ella es poco lo que pueden aportar en cualquier decisión
sobre el desarrollo del paisaje.
El proyecto campesino está fragmentado y disperso. Está formalizado en sus mitos de origen,
que explica el gobierno de la armonía y el bienestar y donde se explica también el origen de las
desavenencias y los males. Está en cada una de ellos, de las familias, en ciertas comunidades, pero
no constituye un mensaje de apropiación grupal por el conjunto de la sociedad.
El proyecto se presenta en el momento como una suma de demandas para proyectos
considerados de ejecución inmediata. Se resumen en un conjunto de aspiraciones que tienen la
limitación de ser localistas y en general de privilegiar al grupo socilitante, pero difícilmente a grupos
mayores. La "utopía" andina como meta de bienestar social está poco difundida.
Usualmente el método de conocimiento de la reealidad privilegia el conocimiento del técnico.
Los instrumentos son diversos, pero la mayoría de ellos, inclusive los denominados participatorios
tienen como objetivo encontrar la forma cómo conocer y explicar esta realidad para el agente externo.
La finalidad explícita o implícita es "vender" su proyecto. sea técnico o político. En pocas situaciones
conocer la realidad es un método de apoyo para que el campesino profundize la explicación actual e
histórica de su situación, y encuentre los eslabones entre su pasado, su presente y su utopía
expresada en sus mitos (p.e. Inkarri).
El conocimiento de la realidad y su expresión material, el diagnóstico en este nuevo contexto,
son procesos que se elaboran para llegar a un plan que exprese las aspiraciones del grupo. Lo
importante es no agotar su plazo a las posibilidades institucionales, sino que éste se inserte en el plan
campesino.
El paso inicial como dijimos es que el equipo de técnicos elabore su propia visión y plan de la
realidad. Un sesgo al momento de trabajar con los campesinos, puede ser el conocer sólo aspectos de
la realidad para los cuáles la institución tienen su propia oferta. Para evitar esta tendencia a "ver"
aquello que intencionalmente se quiere que se "vea", el conocimiento de los técnicos debe empesar
por reconocer no tanto las necesidades o la explicación evidente de ellas (p.e. analfabetismo =
escuela), sino el conocimiento, las tecnologías y las formas que tiene esta sociedad para producir,
circular y consumir bienes.
El diagnóstico debe empezar a responder la pregunta: ¿qué ha hecho posible que estas
sociedades, a pesar del extremo olvido y marginación en que se encuentran, puedan sobrevivir,
produciendo para ellos y para la sociedad en su conjunto?.
Esta tarea debe ser acometida por un equipo multidisciplinario, que compartan una visión
holística como para comprender la ecología, agricultura y organización social andina de manera
estructurada. el método para realizar este trabajo es el de integrarse a la vida social y productiva de la
comunidad. Esto permite no sólo vivir, pero trabajar, pensar y comprender mejor la sociedad andina.
El diagnóstico, usualmente sesgado sólo a reconocer problemas y estrecheces, encontrará con
este método un vasto conocimiento y práctica que a pesar de los años todavía es posible hallarlas
haciendo parte de la cultura campesina. Con un instrumento así es posible entender mejor su
agricultura y sociedad, y se esta así mejor preparado para apoyar la profundización de este
conocimiento.
Este proceso no excluye la intervención institucional en ciertos aspectos de la realidad que
aparecen como restrictivos. Por tanto el proceso de conocimiento de la realidad se acompaña con la
ejecución de proyectos de inversión y otro tipo de actividades que sirven para la solución de ciertos
problemas. La metodología aquí es de la investigación- acción.
En los procesos de formalización inicial del proyecto campesino, existen dificultades usuales en
la comunicación entre técnicos y campesinos, pués se enfrentan dos universos cognositivos con
normas y reglas de formalización distintas. Los campesinos saben qué cosas traen las instituciones y
orientan su diagnóstico a solicitar aquello que creen y consideran que oferta la institución. Los técnicos
se muestran contentos con estas conclusiones y consideran que han dado "en el clavo" de las
demandas poblacionales. El proceso de conocimiento de la realidad se vé distorcionado aún más
cuando se ofertan alimentos como condición para la ejecución de pequeños proyectos.
La autocapacitación del equipo es condición para un mejor diálogo con los campesinos. De
particular interés son los estudios de la cultura y sociedad andina, a fin de encontrar algunas de las
constantes que guían sus decisiones, la racionalidad con que organizan sus actividades y la propia
estructura de su pensamiento. Así estaremos en mejor capacidad de entender la lógica con que
orientan cada una de las decisiones, y organizar de mejor manera el apoyo institucional que incentive
su autodesarrollo.
135. ¿Cuáles son los métodos indicados para seleccionar el diseño ejecución y evaluación de
proyectos de inversión.
Usualmente el diseño de un proyecto de inversión se realiza en una serie de etapas, que en
general siguen una secuencia paralela la factibilidad económica de su financiamiento, medido en
términos de su rentabilidad económicaa y muy pocas veces sobre su rentabilidad social. Es decir la
pregunta casi siempre se inicia indagando si es que una vez puesto en marcha, el proyecto justificará
la inversión monetaria realizada.
Así en el modelo clásico hay una importancia fundamental a las etapas previas, particularmente
en ir afinando los instrumentos financieros y de diseño técnico. Se pasa así de la elaboración de la
idea, al estudio de prefactibilidad, factibilidad, y si la institución financiera muestra su conformidad se
pasa al estudio definitivo. En la práctica, muchos de estos estudios, sirven para justificar decisiones
tomadas de antemano, pués casi siempre las inversiones se decretan sobre la base de criterios
políticos.
Uno puede apelar a criterios de rentabilidad económica si así lo determinan normas
innstitucionales, pero es obvio que el desarrollo del paisaje andino y los proyectos que ello implica, no
van a pasar la mínima prueba económica que indican los tamizes usuales. para el capital metido en la
agricultura andina, dificilmente habrán ganancias, o si los hubieraa, la tasa sería siempre inferior a la
obtenida invirtiendo en otros sectores. Salvo la inversión en ciertas actividades que considere que tiene
"ventajas comparativas". Este último es remoto si opera dentro de economías campesinas, pero puede
funcionar si se obtienen concesiones territoriales, mano de obra libre y barata y ciertas regalías, pero
este no es el caso usual de proyectos de promoción del desarrollo. Por esta razón se requiere de
diseños nuevos adaptados a la racionalidad y práctica del campesino andino.
El tamaño de un proyecto comunal es usulmente pequeño. Las macroobras que se obsevan en
los andes, han sido, por lo general ejecutadas por administraciones étnicas. Siendo de escala
reducida, la experiencia indica que la elaboración escrita de un proyecto debe concretarse a la
respuesta breve a un cuestionario básico que conteste las principales interrogantes que la población
tienen respecto a la ejecución, administración, pago del préstamo y gestión cuando la obra esté
concluida. Quiere precisiones sobre la época y cantidad de mano de obra que aportará, los beneficios
que la brinde, los tiempos en que habrá de servirle la obra, etc.
Un elemento de importancia es que la población conozca los montos a invertir. Frente a las
demandas planteadas, es usual que los recursos no alcanzen. De manera que hay que seleccionar y
priorizar los proyectos y garantizar que dichos recursos no se devalúen y sirvan para nuevas
actividades que beneficien a otros grupos campesinos. Muchos programas de desarrollo diseñan asi
mecanismos de rotatividad, que presumen la devolución de los fondos. Se trata de préstamos que
obligan un retorno del capital a un fondo comun de desarrollo. Este mecanismo, que por lo general
funciona sólo parcialmente, implica no obtante cierta disciplina en el gasto y la promoción de actitudes
solidarias hacia el desarrollo de otros grupos sociales marginados.
Esta modalidad denominada fondo rotatotio, funciona mejor si hace uso de los mecanismos
tradicionales de prestación de bienes y sevicios que se observan en las comunidades andinas. Como
se sabe la reciprocidad es una práctica usual en los Andes, y las formas que asume son diversas,
acordes con la racionalidad económica campesina y los ciclos de producción que conducen.
Asi p.e. un proyecto de desarrollo agrícola, en particular préstamos para la agricultura deben no
siempre tener como horizonte el lapso de la campaña, sino plazos mediatos, pués la agricultura andina
es aleatoria. Existen años buenos, regulares y otros malos, presentandose éstos en el mediano plazo.
De igual forma las devoluciones de las prestaciones entre los campesinos no gurdan necesariamente
simetría respecto a la naturaleza del préstamo. Un campesino puede devolver en dinero, pero puede
hacerlo en días yunta, ganado, etc. Los diseños han de procurar incluir estas variables. De hecho
algunos proyectos funcionan en Bolivia de esta manera.
En resumen, algunos nuevos elementos del diseño, ejecución y evaluación serán: decisiones
autónomas de la comunidad y de la organización intercomunal; rotatividad del fondo de desarrollo;
acuerdos que involucren mecanismos usuales de prestación, devolución, seguro contra eventuales
riesgos, y control comunal e intercomunal en gestión de la inversión.
La evaluación es una actividad permamente, y debe permitir corregir errores, profundizar las
actividades realizadass, o cambiar los métodos de trabajos y los propios objetivos, si las condiciones
asíí lo ameritan. Contiene los mismos elementos que las fases previas, a los que habría que añadir la
necesidad de que al final o al término de una etpapa, se realize un estudio que dé cuenta del impacto
de la obra según los objetivos convenidos por los campesinos. Esta evaluación debe desembocar en
un plan de seguimiento.
136. ¿Cuáles son los métodos de capacitación de la población a seleccionar en función de las
opciones planteadas?
La extensión rural es el método privilegiado en los programas de educación rural. La
modernización de la agricultura andina privilegia la asunción de paquetes tecnológicos denominados
"modernos" como requisito para elevar la productividad y producción agropecuaria. Como esta
tecnología esta accesible sólo parcialmente para los pequeños agricultores, para ser masiva necisita
ser extendida al mayor número posible de campesinos.
Se dice extensión porque se tratra de extender un conocimiento supuestamente válido, pués ha
sido y es probado en campos de algunos agricultores, en centros experimentales. Los métodos de
capacitación privilegian así, los instrumentos y técnicas que hagan posible el aprendizaje campesino
de las tecnologías externas. Usualmente este proceso viene acompañado de críticas y cierta actitud
despectiva por lo que hace tradicionalmente el campesino, considerándosele como atrasado y no
moderno.
Esta tendencia sigue siendo importante en muchos programas de capacitación rural, pués
ciertamente los insumos e instrumentos modernos tienen ciertas ventajas respecto a los tradicionales
para determinadas condiciones ecológicas y económicas. Situación que refuerza la tendencia por la
extensión rural.
Luego de más de dos décadas de aplicación de la denominada "revolución verde" , los
resultados en cuanto a producción y reproductividad, no han mejorado sustantivamente los indices
previos, particularmente en lo referente al control de plagas y enfermedades, y cierta erosión genética.
Junto a ello, es cada día más evidente que la base cognositiva , los insumos y los instrumentos
con que reproducen los campesinos la vida agropecuaria son predominantemente sus sistemas
tradicionales. La modernidad ha calado, pero sólo parcialmente. Y existe la constatación que los
sistemas tradicionales son más estables, coherentes, masivos y adaptados a las condiciones
ecológicas, sociales y económicas del poblador andino, que los denominados paquetes modernos.
Sin embargo la praxis campesina andina no hace parte de los contenidos educativos, púes no
se hallan formalizados ni en la lógica de los sistemas de enseñanzas usuales ni en otras alternativas
que respondan al propio proyecto campesino. Para que sean parte de los contenidos de la
capacitación debe ser ordenados, completados y mejorados. Este es el esfuerzo paralelo a la
elaboración de nuevas tecnologías educativas.
Resuelto el asunto de los contenidos, los métodos de capacitación deben parecerse más a los
métodos de enseñanza-aprendizaje de la sociedad campesina andina. El aprendizaje campesino es un
proceso que se inicia desde temprana edad en el seno de la familia. Otros conocimientos se aprenden
y se ejercen vía la comunidad, en particular el de los cargos administrativos, políticos y religiosos.
Existen además otros que se aprenden en situaciones y condiciones variadas. p.e. cuando se migra, ó
en las ferias. Y cierto tipo de conocimientos que se van generando en la familia y en la propia
comunidad a resultado de un proceso de investigación campesina que recorre también sus propios
métodos.
En un contexto así, no hay un sino muchos métodos de educación. A todos ellos habria que
agregar el potencial que tienen el sistema educativo formal en la producción, generación y
comunicación de conocimientos. Si lo que comunican las escuelas tendría una mayor dosis de realidad
andina, el desarrollo del conjunto de las fuerzas productivas se vería acelerado.
Antes de crear o copiar nuevas técnicas y métodos, lo recomendable es indagar sobre lo
existente y recoger de ellas enseñsanzas practicas de utilidad para nuestros programas de
capacitación.
137. ¿Cuáles son los métodos adecuados a seleccionar para apoyar la organización de la
población en función de las opciones planteadas?
La sociedad andina, se halla organizada, sea en comunidades o en otras formas de asociación,
por tanto no es cuestión de volverla a reorganizar o apoyar nuevas formas de organización. Al
parecer, y a pesar de estar en posición subordinada, la comunidad es la mejor forma de organizarse
para producir. Esta no ha desaparecido. Por el contrario tienden a incrementarse.
Existen momentos no obstante en que la cohesión es más acentuada que en otras. Por lo
general, la asociación se impone en ciertos trabajos agrícolas (preparación del terreno y cosechas), en
la construcción y refacción de obras comunales. En otros instantes la vida se hace más familiar ó de
grupo pequeño.
Lo anterior no excluye la presencia de conflictos internos e intercomunales de todo tipo que
debilitan la cohesión del grupo. Y es usual encontrar comunidades mejor organizadas que otras. Lo
mismo sucede en la organización intercomunal. Existen federacioness, ligas, empresas
multicomunales que funcionan porque tienen un nivel aceptable de coordinación y gestión grupal; otras
en que sólo existen superestructuras sin mayor vinculación con las bases.
Un método usual en los proyectos es crear oficinas de apoyo a la organización campesina. Por
lo general, la actividad se orienta a crear instancias organizativas en el seno de las comunidades
confederaciones campesinas que hagan posible la vinculación del proyecto con la base campesina. Y
así se crean y proloferan numerosos comités con denominaciones alusivas al tipo de oferta técnica que
les lleva la institución. Se crean inclusive competencias con instancias pre-existentes, que derivan en
ciertos casos en conflictos que seccionan al grupo por tipo de intereses, debilitando por esta vía la
organización comunal.
Respetar la autonomía campesina es reforzar la estructura comunal de decisiones. Esto quiere
decir que la institución que apoye la cristalización del proyecto campesino debe tener como política
reforzar la organización, lo que equivale a que toda actividad, por más familiar que ella sea, se ejecuta
con la aprobación del grupo y no fuera de ella.
Método igual debe aplicarse en el caso de lo multicomunal. Lo deseable es la consulta a cada
comunidad,a fin de que conssideren los espacios y las comunidades con quienes se entienden y
conocen mejor. Este método permite en algunas experiencias volver a reconstruir comunidades
'madres", es decir construir el espacio de relaciones sociales y de producción preexistentes, lo que
facilita en gran medida la gestión de proyectos que vinculan a más de una comunidad.
Capítulo 8
¿QUE METODOLOGIAS EMPLEAR PARA LA
REALIZACION DE ACTIVIDADES?
Indice de preguntas
138. ¿Qué metodología emplear con la población para la realización de actividades de planificación
del paisaje agropecuario?
139. ¿Que metodología emplear con la población para la realización de actividades de investigación
del paisaje agropecuario?
140. ¿Qué metodología emplear con la población para la realización de actividades de capacitación
de la población?
141. ¿Qué metodología emplear para apoyar actividades de organización con la población del
paisaje agropecuario?
138.
¿Qué metodología emplear con la población para la realización de actividades de
planificación del paisaje agropecuario?
Se esquematizará el proceso, precisando que no se trata de etapas secuenciales en su
ejecución. Puede empezar a ejecutarse una etapa cualquiera sin que necesariamente la etapa
precedente haya sido concluida. Se trata de seguir las fuerzas que orienten los impulsos poblacionales
y no las orientaciones usualmente rígidas de los planes institucionales.
A. Contactos con las organizaciones campesinas para:
- Conocer los proyectos campesinos: comunales, intercomunales y regionales.
- Debatir los objetivos institucionales
- Definir un plan de acción conjunta.
B. Compromisos con las organizaciones campesinas para:
- Determinar y delimitar los espacios de trabajo
.
Comunidades
.
Cuencas y migroregiones.
.
Región.
C. Determinar el proyecto campesino:
- 1. A nivel de la comunidad.
.
Por grupos de población: Autoridades tradicionales y modernas.
.
Por sectores de la comunidad. Por sexos.
.
Asambleas comunales. debate de los intereses de los diferentes grupos. Refuerzo a
los sistemas políticos de decisión andinos.
- 2. A nivel intercomunal, migrorregional y regional
.
Asambleas intercomunales.
.
Asambleas regionales.
D. Explicitar el proyecto campesino:
- El Plan. Selección y priorización de actividades: espacios (comunal, intercomunal y regional);
tiempo (ciclos anuales y bianuales; de mediano plazo y largo plazo).
E. Plan de apoyo institucional al proyecto campesino:
- Determinar actividades de capacitación, proyectos de inversión, y de apoyo a las organizaciones.
139.
¿Qué metodología emplear con la población para la realización de actividades de
investigación del paisaje agropecuario?
La población raras veces se plantea hacer investigaciones. Por lo general son los agentes
externos que lo consideran en sus planes, y en ciertas ocaciones hacen intervenir a la población. En
este sentido nos preguntamos si la investigación es condición necesaria para la formulación y puesta
en marcha del proyecto campesino. O en todo caso porqué los campesinos no lo solicitan. Será porque
conocen ya su realidad, o porque no saben de qué se trata cuando se habla de investigación o
diagnóstico, ó porque, conociendo qué es, no lo consideran prioritario. O puede ser simplemente que
lo hacen, pero de otra manera y para otros objetivos.
La experiencia indica que los campesinos investigan. Se conoce p.e. de sus experimentos
agronómicos. Quien sabe sea así porque es la producción lo que más les interesa. Aunque muchos
indican que el campesino está experimentando siempre y en todos los órdenes de su vida.
Experimenta p.e. sobre los mercados de trabajo, de productos y de insumos, y en general es una
persona con entusiasmo para investigar y aprender nuevas cosas que considera de utilidad en las
diferentes circunstancias que le toca vivir.
De manera que lo que queda es determinar los vacíos de estos experimentos, y apoyar su
conversión en conocimientos que sustente el proyecto campesino al mismo tiempo que puedan ser
difundidos en el conjunto del campesinado y la sociedad. Lo que queda es apoyar la formalización de
los métodos que utiliza y los resultados a los que llega con sus experimentos.
Ejemplos de experimentación agronómica campesina hay varios, de los cuales se puede inferir
técnicas de investigación. Los principios por lo general son:
- Tender hacia la diversificación y no hacia la especialización. No interesa una variedad milagrosa,
sino muchas adaptadas a las variadas circunstancias ecológicas y sociales.
- La experimentación agrícola se hace en los huertos cercanos a la casa donde se puede apreciar
el comportamiento cotidiano del ensayo y proporcionarle los cuidados que requiere.
- Si los resultados son exitosos se comprueba su bondad fuera de los huertos, donde se le cultiva
en asociación con otras variedades.
- Si a lo largo de las campañas el comportamiento sigue siendo exitoso llega a formar parte del
plan de cultivos del campesino.
Usualmente esta secuencia investigativa forma parte del comportamiento familiar. Lo deseable
sería la investigación que realicen las familias, además de las que ejecutan, integrar a algunos
aspectos que las familias colectivamente consideran como aspectos restrictivos.
Se propone por tanto una secuencia investigativa de la siguiente manera:
A. Debate sobre los problemas principales que tiene la comunidad.
- Asambleas
- Grupos de interés.
B. Investigación sobre alternativas.
1.Decisiones comunales, y ejecuciones familiares de las investigaciones.
2.Rescate de tecnologías existentes en toda la comunidad.
3.Investigación de soluciones en organizaciones campesinas externas a la comunidad.
4.Investigación de alternativas en Instituciones fuera del ambito campesino.
C. Presentación y debate de las alternativas investigadas.
D. Selección y priorización de las alternativas.
E. Difusión de las alternativas.
140. ¿Qué metodología emplear para la realización de actividades de capacitación con la
población?
Distinguiremos tres instancias de capacitación campesina:
- familiar,
- comunal,
- externa.
La familia es la primera instancia de capacitación del campesino. Allí aprende conforme reglas
establecidas según edad y sexo. P.e. una vez que un campesino ha llegado a los 15 años hay ritos de
pasaje hacia la adultez. Puede ser por ejemplo que el padre enseñe al hijo a conducir una yunta de
bueyes. Si lo hace adecuadamente quiere decir que puede reemplazarle en las tareas de la chacra.
En la familia también se aprende a conducir rebaños, a cultivar las chacras, a conocer los
suelos, lectura de los astros, predecir el clima, a migrar, a intercambiar, entre otros aspectos.
Esto enseña que hay esferas de la capacitación que deben apoyarse a este nivel.
La comunidad es otra de las instancias de capacitación. Aquí las autoridades son quienes más
saben, que generalmente son los ancianos. Estos durante el trascurso de su vida han pasado por
todos los cargos que la comunidad les ha asignado, séan estos religiosos, de administración y control
de los recursos (agua, suelos, territorio comunal), de representación comunal en el exterior. Para cada
cargo hay una jerarquía, que obliga para llegar a ser jefe haber ejecutado adecuadamente
responsabilidades consideradas de menor jerarquía. Y todos los cargos, sean religiosos, políticoadministrativos, cuidado y control de los recursos tampoco tienen la misma jerarquía. Lo máximo es
algunas comunidades el alcalde-vara, es decir el cargo político-administrativo. Sobre ellos está el
Consejo de Ancianos.
Estas instituciones o cargos son instancias en que el comunero aprende a administrar, resolver y
controlar problemas que aquejan al colectivo de familias.
La instancia externa al mundo es la escuela y el resto de la sociedad rural y nacional. La
escuela institución tan solicitada por los campesinos, acerca a éstos hacia una comprensión de la otra
cultura, y por esta vía aprenden a intervenir en el mundo económico, jurídico, institucional externo. Los
comuneros pocas veces cuestionan su contenido , sino su permamencia y estabilidad. Les interesa
aprender otro idioma, la lectura y escritura del castellano y las operaciones básicas para entender los
símbolos de la sociedad mayor. Pero como la sociedad campesina esta subvaluada, es también un
mecanismo de ascenso social.
Las ferias, las ciudades, el empleo en otras actividades van completando una formación basica
que le resulta imperativa para su sobrevivencia. Allí aprende nuevas tecnologías, nuevos cultivos, que
si se ajustan a su racionalidad son adaptadas.
La metodología más adecuada para cierto tipo de capacitaciones será decidida por ellos. Lo
importante para el agente externo es reconocer las técnicas y métodos que se aplican en cada una de
estas instancias y reforzar con servicios externos que puede ser realmente adaptados a las
circustancias por la que aprende el campesino.
141. ¿Qué metodología emplear para apoyar actividades de organización con la población del
paisaje agropecuario?
El trabajo de apoyo a la organización debe constituirse en una tarea de toda la institución y no
de un equipo ad hoc., aunque pueda haber quienes por su formación estén en mejores condiciones
para apoyar una innvestiigación social o asesorarlos en una actividad administrativa.
Un segundo aspecto a considerar es que aún tratándose de actividades familiares el apoyo
externo que llega a ellas debe ser consultada y decidida por la comunidad o por quienes tienen
autoridad para tomar decisiones. De existir en las comunidades autoridades tradicionales, el equipo
debe apoyar y fortalecer su presencia y rol aún si existiesen otro tipo de organizaciones
representativas generadas desde la sociedad "nacional".
Las decisiones de apoyo deben planificarse, supervisarse y controlarse por la comunidad. Las
asambleas comunales y las intercomunales( cuando se trata de la acción en más de una organización)
deben ser los mecanismos usuales de gestión.
Como se sabe las economías campesinas se hallan bastante articuldas con el resto de la
sociedad, y mucho de su tiempo lo dedican a la realización de gestiones y trámites para los cuales no
se hallan preparadas o lo están precariamente. Esto les ocasiona gastos inútiles y pérdida de su
tiempo. Un esfuerzo de apoyo en esta dirección les resulta bastante útil, pués aunque no siempre los
resultados de las gestiones sean positivas, la organización campesina gradualmente aprende manejos
más efectivos de su mundo externo.
Cuando las acciones de apoyo externo abarquen más de una organización campesina y entre
ellas se genera una disposición por asociarse, las actividades de la institución externa deberían
orientarse a apoyar estas iniciativas.

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