Proyecto Team rocket 7: countdown 006.

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Proyecto Team rocket 7: countdown 006.
Se me ocurrio terminar esta fase del PTR7 con el tema, nuevamente, de la
navidad. Esta tomaria lugar inmediatamente despues de la ultima entrega
de la saga que fue ¡exactamenta hace un año! Y bueno, ¿que les
pareceria la historia “Cuento de navidad” de Charles Dickens actuada por
los personajes de Pokemon?
Cuando comence a escribir esto no tenia ni la mas remota idea de si seguir
al pie de la letra la trama de la historia o hacerlo a mi manera. La verdad
es que hace mucho que no leia la historia, y ahora que lo hice me parecio
buena idea adaptarla. No es que no pueda escribir cosas por mi propia
cuenta, pero la idea fue muy tentadora. Ademas, aquí lo unico que trato es
de darle un punto de vista un poco diferente a la historia convencional; mi
punto de vista. Tal vez un poco torcido, pero al fin y al cabo mi punto de
vista.
El TR y demas personajes de Pokemon pertenecen a Nintendo, Creatures,
Game Freak, bla, bla bla. En pocas palabras: mios, no. De ellos, si. La
historia “Cuento de Navidad” fue escrita por el Sr. Charles Dickens y no se
de quien es marca registrada (¡en serio! ^^) la cual tampoco es mia. Elphis,
Eris, y Eoys son personajes mios, asi que no los usen sin permiso.
Una cosa mas a tomar en cuenta antes de comenzar esta historia es que
nunca se ha mencionado el nombre del padre de Ash (o yo al menos no lo
eh oido.) Como necesitaba usar este personaje, le di uno; Ashton (que
original ¿verdad?) OK, ¿quién es quien en esta reprecentacion?
Scrooge: Giovanni.
El fantasma de Marley: Prof. Samuel Oak.
Fantasma de la Navidad Pasada: Jessie.
Fantasma de la Navidad Presente: James.
Fantasma de la Navidad por venir: Meowth.
Bob Cratchit: Ashton, padre de Ash.
Sra Cratchit: Dalia Ketchum, la madre de Ash.
Tiny Tim: Ash Ketchum.
Martha Cratchit: Mai Oak, la hermana de Gary Oak en el Manga.
Belinda Cratchit: May de la region Hoen.
Master Pedro Cratchit: Gary Oak.
Fanny, la hermanita de Scrooge y madre de su sobrino: Amber, la clon
Padre de Scrooge: hubiera sido el padre de Amber, pero cambie al papa
por una mama (Madam Boss.)
Fred: Mondo
Novia de Fred: Wendy (de recursos humanos del TR.)
Amigo de Scrooge cuando joven: Cullen Calix (de “Mew2 returns.”)
Novia del amigo de Scrooge: Luna Carson (tambien de “Mew2 returns.”)
Sr Fezziwig, antiguo jefe de Scrooge: prof. Birch, de la regio Hoen.
Esposa de Fezziwig: Claire.
Hijas de Fezziwig: Daisy, Violeta, Lily y Misty.
El amor de Juventud de Scrooge: Miyamoto (Musashi Miyamoto, que es su
nombre completo.)
Marido del amor de juventud de Scrooge: Kojiro (falta su nombre
completo.)
Hija del amor de Scrooge: Jessiebelle
Personas que comentan sobre Scrooge en el futuro en la calle: unas
oficiales Jenny y enfermeras Joy.
Personas que comentan sobre Scrooge en el futuro en el distrito comercial:
Eris y Eoys (PTR7).
Personas que le robaron sus cosas a Scrooge cuando muerto: Cassidy,
Butch y Dominó
Joe, el anciano de la tienda que compra articulos robados: prof. Namba del
TR.
La pareja que debe dinero a su acreedor: Whitney y Lance.
El niño al que Scrooge le da el dinero para el pavo: Tood.
¿Pavo?: claro, la pierna por favor (^^)
Primera Parte: la aparicion del fantasma de Oak.
Era una tipica noche de invierno en el pueblo. La gente se apresuraba de
un lado para el otro para realizar compras de navidad de ultima hora.
Pasando por el distrito de negocios, uno podia alcanzar a ver un letrero
que decia “Oak & Giovanni.” La verdad era que Oak ya habia muerto hacia
algunos años, pero el quitar del letrero aquel nombre le hubiese costado
dinero a aquel viejo tacaño. Y vaya que era tacaño, ya que de haber
podido, el preferia caminar en un callejon sin vela y sin luz de luna si es
que esto le ahorrase dinero.
Aun asi, por la ventena se podia ver como una persona copiaba cartas con
una pluma de Dodrio. No era un trabajo sencillo, ya que ademas de solo
tener una misera vela para alumbrar el cubiculo en donde estaba, la llama
de la calefaccion de aquel lugar necesitava mas carbon. Pero a pesar de
todo Ashton no renegaba de su suerte, y de hecho esperaba ansioso la
hora de la salida.
‘El Sr. Giovanni deberia tomarse el resto del dia de descanzo.’ Penso él.
‘Mucho trabajo no es bueno para su salud.’
Como si hubiese sido imbocado, Giovanni aparecio refunfuñando hacerca
de lo caro de la calefaccion. Se desquito con Ashton y le recordo lo inutil
que era. Despues de esto, se dio la media vuelta y se dirigio a su
despacho, el cual siempre tenia la puerta abierta, ya que de esta forma
podia vigilar a su unico empleado.
En ese momento por la puerta entro hecho una bola de alegria Mondo,
sobrino de Giovanni, deseandole felices pascuas. Giovanni se habia
asustado tanto que penso que era un monton de pordioseros y Pokemon
salvajes la que habia entrado y no su sobrino.
“¡Felices pascuas tenga usted tio Giovanni!”
“¡Bah! ¡Patrañas!”
“No diga eso tio, recuerde que la navidad es una epoca en la que tanto
humanos como pokemones se unen como hermanos, donde los pobres y
los ricos ya no son, por lo menos por un dia, diferentes.” Le contesto el
joven tratando de hacerle ver lo equivocado de sus palabras.
“¡Bah, tú y tus ideas tontas! ¿Que de bueno tiene la navidad? ¿Que
demonios te hace tan feliz? Mirate, tú sigues siendo tan pobre como
nunca. Deberias llorar en lugar andar diciendo un monyon de patrañas.”
“Pero tio, entonces, ¿qué razon tiene usted de estar tan trizte? ¡Si es mas
rico que nunca!”
Ashton, quien habia estado oyendo esto no pudo evitar el aplaudir ante
aquel razonamiento, lo cual supo fue un grave error al darse cuenta de
cómo lo miraba Giovanni.
“Una fiesta mas de esas y te iras a celebrar tus navidades desempleado,
Ashton.” Dijo Giovanni con un tono de voz muy molesto. Ashton por su
parte siguio copiando las cartas en las que trabajaba.
“En fin tio, yo no eh venido aquí para reñirle, si no a invitarle a una fiesta
de navidad en casa de mi novia, Wendy.” Dijo Mondo.
Giovanni, quien ya estaba al borde de reventar, simplemente se limito a
decir, “Tu vete a celebrar tus navidades a tu modo y a mi dejame
celebrarlas al mio.”
“Pero tio,” reflexiono Mondo, “tu no celebras la navidad.”
“Pues entonces dejame no celebrarlas a mi modo.” Y con esto, Giovanni
comenzo a ignorar a Mondo y decirle que ya eran suficientes tonterias por
un dia.
Mondo siguio tratando de persuadir a su tio, sin éxito. “¡Buenas tardes!”
Fue lo unico que le contestaba aquel viejo tacaño a su sobrino. Mondo
decidio entonces retirarse, no sin antes saludar a Ashton y desearle una
feliz navidad, a lo que a lo lejos se pudo escuchar un “¡Bah, patrañas!” y
luego un portazo.
Despues de eso, uno habria pensado que la tarde pasaria sin mas pena ni
gloria. Sin embargo, a la puerta de aquel despacho llegaron dos señores
pidiendo donativos para humanos pobres y Pokemon desamparados para
evitar que murisen en la miseria. “¿Acaso no hay horfanatorios, casas de
correccion, o Pokezoologicos? ¡Todo esto en solo un invento de los
peresosos para robarme dinero!” fue lo unico que consiguieron de
Giovanni.
Poco despues llego la hora de cerrar el despacho, y Aston se habia dado
cuenta de esto. Gruñiendo y todo, Giovanni se levanto de su asiento y
aprobo la actitud de su empleado.
“Supongo que mañana no vendras a trabajar.” Dijo Giovanni. Ashton solo
sonrio. “¿Y entonces por que eh de pagarte si no vienes?”
“Pero eso solo ocurre una vez al año.” Le hizo notar Aston a su jefe.
“Bah, esas son meras escusas para sacarle a uno dinero. En fin, quiero
que pasado mañana vengas lo mas temprano posible.”
“Como usted diga Sr Giovanni.” Le contesto Ashton a Giovanni y se
despidio de él, quien a su vez musito algo bajo su aliento.
Giovanni acababa de cerrar el lugar y bajaba lentamente los escalones de
la escalinata. De repente se ve como un jovencito como de 10 años va
corriendo alegremente por la calle. Sus ropas estaban remendadas por
todos lados y sus guantes tenian hoyos en las puntas, pero aun asi eso no
parecia importarle, ya que llavaba algo en la mano y no se fijaba bien por
donde hiba. Pero entonces este mismo niño fue a estrellarse contra
Giovanni, y debido al golpe cayo de espaldas al suelo, soltando lo que
traia: una vieja, y al parecer inutil Pokebola. Esta cayo al suelo y se partio
en dos. Una de las partes cayo dentro de una coladera y se perdio para
siempre en un abismo de aguas negras. Giovanni le grito algunos
improperios y luego siguio su camino, dejando a aquel joven llorando y con
solo la mitad de lo que probablemente habia sido su primer Pokebola.
Una hora despues, Giovanni salia de una taberna en la cual comia desde
hacia varios años, ya que en esta la comida era barata (hoy ‘al parecer’
habia sido Psiduck a la orange). Pesima, pero al fin y al cabo barata.
Atravezo por las ocuras calles de la zona en donde vivia hasta que llego al
portal de su casa, como lo habia hecho desde hacia varios años. Sin
embargo, a diferencia de lo normal, Giovanni sintio desde que salio de la
taberna como si alguien lo estubiese siguiendo. Miro para todos lados,
pero no pudo distinguir a nadie mas que los Meowths y Rattatas que
deambulaban cerca de los botes de basura.
Giovanni no era una persona supersticiosa. Ni siquiera el ver a un Hunter o
un Gastly lo hubiese extrañado. Estos eran rarezas de la naturaleza, pero
hasta cierto punto comunes y explicables. Lo que no era ni comun ni
explicable era que la cara de su antiguo colega, Oak, haya aparecido en
lugar del llamador de la puerta, mirandolo con una cara languida, palida
con y ojos espactrales. El poco pelo que tenia se mecia por un viento
helado, que a la vez llevaba con un olor putrido al ambiente. Todo esto lo
hacia ver horrible.
Giovanni no tubo tiempo reflexionar sobre esto, ya que tan repentino como
este fenomeno habia aparecido, tambien desaparecio. Entonces Giovanni
entro a su casa y encendio una de las luces de gas, alumbrando solo lo
minimo. La oscuridad era barata, y por ello agradable para el. Aquel
suceso, sin embargo, lo habia tomado desprevenido. Quizas hasta habia
sentido miedo, un miedo no conocido desde la infancia. Aun asi, Giovanni
entrando en razon lo unico que hizo fue dar un portazo y exclamar “¡Bah!”
Reviso toda su casa, en caso de que alguien pudiera haberse metido a
robar, pero no pudo hayar el menor indicio que confirmase esto.
Giovanni entonces se cambio a ropas mas convenientes para la hora y se
sento lo mas cerca del fogon para calentarse; para extraer hasta la mas
minima cantidad de calor de este sin tener que usar mas carbon. La casa
era vieja, construido por algun comerciante Japones, hecha a base de
raros ladrillos que representavan algunas partes de leyendas Pokemon.
Mews, Enteis, Celebis, y demas criaturas, junto con misticos entrenadores.
No habia en ellas, sin embargo, el mas minimo rastro de la cara de Oak.
“¡Patrañas!” Dijo Giovanni y comenzó a pasearse por la habitación.
Despues de un rato, el volvio a sentarse en su silla, y fue ahí cuando noto
una pequeña campanilla la cual, al parecer, se usaba para llamar a los
sirvientes. Habia varios de estos artefactos en toda la casa. Poco despues
de esto noto algo mas. Un sonido casi inaudible al principio que provenia
de este, pero que poco despues se volvio un riudajo infernal de casi un
minuto. A Giovanni este tiempo le parecio mas como una hora.
Cuando por fin se callaron las campanas, del sotano se oyeron ruidos
como de cadenas, las cuales hiban subiendo por las escaleras y se dirigian
justo hacia el. El habia oido que los fantasmas y demas estan asociados
con este tipo de ruidos de cadenas. “¡Patrañas! ¡No quiero pensar en eso!”
Dijo él.
Su actitud cambio de inmediato, ya que en ese momento, no abriendo la
puerta, si no atravezandola, aparecio, en efecto, el fantasma de Oak. Su
boca casi se habre de par en par ante esta vision. El pelo de este estaba
erizado, y vestia una especie de bata de laboratorio, completamente hecha
harapos. Esto lo noto Giovanni debido a que este ser era transparente. Lo
que el tambien noto fue que llevaba amarrado a si una cadena con libros
de contabilidad, cajas de dinero, candados, y cartas comerciales.
Giovanni, a pesar de estarlo viendo frente asi, no podia creerlo. “¿Qué
deseas de mi?” Preguntó Giovanni.
“¡Mucho!” Le replico aquella aparicion.
“¿Quién eres?”
“Mejor preguntame quien fui.”
“¿Entonces quien fuiste?”
“En vida fui tu socio, Samuel Oak.”
“¿Y puedes tomar asiento?”
“Claro que puedo.” Dijo este, y se sento en el sillon que antes ocupaba
Giovanni. “Aun no crees en mi, ¿verdad?”
“No.”
“¿Qué mas prueba quieres que mi precencia, aparte de la que te dan tus
sentidos?” Dijo el fantasma, siempre mirando a Giovanni con ojos frios y
etereos
“No se, los sentidos pueden ser engañados. Quizas seas una ilusion
creada por algo que comi. Quizas eres un Hunter chocarrero.” Dijo
Giovanni, mas para tratar de asegurarselo a si mismo debido al terror que
sentia. Luego saco una vieja y corroida Pokebola y la lanzo contra el. Esta
atraveso al espectro y cayo en el suelo.
“¿Ahora estas convencido?”
“Bah, puedes ser una ilusion de ese mismo Pokemon. Asi que todo esto
son puras patrañas.”
El fantasma de Oak lanzo un alarido que hizo que la sangre se le helase a
Giovanni, quien cayo de rodillas.
“Perdon, espiritu. Pero ¿porque me atormentas a mi?”
“No eh venido a eso, si no a lo contrario. A todos los mortales se les exige
que visiten la casa de algun conocido. Si no en vida, entonces despues de
muertos, para procurar su bien. Es esa mi razon de estar aquí. Aun asi soy
desdichado, al ver que no puedo participar en su diario vivir. El no poder
ayudarlos cuando queremos. Ese es nuestro castigo.”
Giovanni entonces le pregunto. “¿Pero porque estas encadenado?”
“Esta cadena es la que me forge en la vida. Metro a metro y centimetro a
centimetro, y la usare de manera voluntaria. Pero amigo mio,” Giovanni
tuvo un mal presentimiento en ese instante, “esta cadena es casi igual a la
que tu tenias hace siete años. En la actualidad, tu cadena es
tremendamente mas larga de lo que nunca fue la mia.”
“Pero tu veniste a ayudarme, ¿verdad Oak?”
“Eso no me corresponde a mi. Eso vendra de otro lugar, de otras regiones.
Eso es lo unico que te puedo decir, ya que mi tiempo es escaso.”
A Giovanni le entro una duda, asi que sin pretenciones le comento, “Llevas
siete años muerto, Oak. ¿Has viajado lejos, acaso tan rapido como el
viento o un Rapidash?”
El fantasma de Oak dio un nuevo alarido. Esto le volvio a helar la sangre.
“¿Cómo he podido yo hacer tal cosa, ya que en vida me tuve encerrado en
un trizte despacho? El saber que la vida es demasiado corta para realizar
lo que uno quiere.”
“Oh, si mal no recuerdo, alguna vez tú me comentaste que querias ser un
investigador Pokemon, ¿verdad?” Dijo Giovanni, tratando de aplicar ese
mismo criterio a si mismo.
“Y ya vez que en lugar de realizar aquello, decidi forjar dinero.” Ante esto,
el fantasma de Oak levanto y empuño su cadena, moastrandosela a
Giovanni. “Y aquí esta lo que me forje.” El fantasma de Oak bajo de nuevo
la cadena y se dirigio de nuevo a el. “Aun asi, el proposito de mi visita es
avisarte que tu puedes cambiar tu destino, ya que tres espiritus mas se te
apareceran. Con ellos has de lidiar.”
“Y-yo..” Tartamudeo Giovanni, “seria posible no verlos.”
“Sin su visita, no hay esperanzas para ti. Espera al primero mañana a la
una de la mañana.”
“¿Y no seria posible mejor verlos todos a la vez?” Pregunto Giovanni.
“El segundo vendra al dia siguiente a la misma hora. El tercero vendra
cuando acabe de sonar la ultima campanada de las doce.” Le dijo el
fantasma de Oak, como si no hubiese oido ultimo comentario de Giovanni.
“Es hora de irme, ya nunca mas me volveras a ver. Pero recuerda muy
bien lo que hemos hablado, ya que de ello dependera tu futuro.” Dicho esto
el fantasma se levanto de su asiento y comenzo a alejarse de Giovanni
rumbo a la ventana. Poco antes de llegar a esta, las ventana se abrio de
golpe, y el fantasma de Oak salio por ella.
Lleno de miedo, pero mas curiosidad, debido a los sonidos que comenzo a
oir, Giovanni se acerco a la ventana a ver la causa de tal escandalo. Lo
que vio le impresiono, ya que el fantasma de Oak se habia unido al de
otros mas que al igual que el, estaban encadenados. A alguno de ellos le
reconocio. A la mayoria no. Aun asi, y como cosa curiosa, habia varios
Gastly deambulando por las cercanias, pero no parecian darse cuenta de
la precencia de los otros espectros.
Poco a poco todos ellos se perdieron en la neblina. O quizas no, Giovanni
no pudo saberlo. Asi, tan repentinamente como todo habia comenzado,
todo acabo.
Giovanni cerro la ventana y se dirigio hacia la puerta. La checo y estaba
exactamente como el la habia dejado antes: cerrada con doble llave.
Intento decir “¡Patrañas!” pero lo cansado, lo agitado y el susto debido a la
visita de Oak le habian quitado todas las fuerzas. Asi que lo que hizo fue
dirigirse a su cama y se tumbo ahí, sin desvertirse, y se undio en un
profundo sueño.
Segunda Parte: el primer fantasma.
Giovanni se desperto de su sueño. El lugar estaba tan oscuro como
deberia estar a media noche. Entonces oyo que el relog de una iglesia
cercana daba la campanada de la media noche. “¡Eso no es posible!” Se
dijo a si mismo. Entonces se incorporo en su cama para poder checar el
relog de pared del cual salia un Pidgy indicando la misma hora. “Pero si
eran mas de las dos cuando me dormi. No puedo creer que haya dormido
mas de un dia entero.”
Giovanni se recosto y comenzo a pensar con vehemencia. La visita del
fantasma de Oak lo tenia muy perturbado. Mientras mas lo pensaba y
decidia que todo habia sido un sueño, mas regresaba a si un sentimiento
de duda. ¿Acaso habia sido real todo aquello?
El relog sono, diciendole a Giovanni que ya habian pasado 45min despues
de la hora. Fue ahí entonces cuando recordo lo que Oak le habia dicho, de
la hora de la llegada del primer espectro. Como le era imposible el dormir
en ese estado, decidio simplemente esperar a que diese la hora para
verificar si todo aquello era verdad. Aquellos quince minutes se le habian
hecho tan largos que penso haber comenzado a quedarse dormido. Fue
por eso que el relog lo tomo desprevenido cuando comenzo a sonar.
Este sono una, dos, tres veces y nada paso.
“¡No paso nada!” Se dijo Giovanni. Sin embargo, habia dicho esto antes de
que sonase el ultimo cuarto de la hora. Al sonar este, una luz lleno su
habitacion, y las cortinas de su cama de cuatro postes se habrieron de
golpe. Y fue ahí donde vio a aquella aparicion.
Era una vision muy extraña para él. Era una mujer como de 17 en
apariencia y de proporciones perfectas, de piel blanquisima y delicada,
pero su estatura era como la de una niña de 10 años. Tambien tenia el
cabello largo y color rojo, el cual le caia hacia atrás en una especie de rizo.
Llevaba puesto una especie de uniforme escolar color azul el cual
constaba de una camisa de manga corta, un chaleco, un cobata de moño
roja y una faldita escocesa. Llevaba como adornos un par de arracadas
verdes en forma circular. Curiosamente, sus pies hiban desnudos. Llevaba
puesto, tambien, un cinturon para Pokebolas del cual salia un hermoso
brillo. En este mismo cinturon portaba una sola Pokebola.
Algo que le hacia constratar con el presente invierno era una rama que
empuñaba en una mano. Giovanni creyo reconocer esta como las que
aparecen en las Piedras Hoja. Sin embargo, lo que mas llamaba la
atencion era el brillo que despedia aquella cabellera. Al parecer tambien
tenia algo para evitar emitir semejante luz, ya que debajo del brazo portaba
un largo gorro que podria cubrir aquella melena.
“¿Eres tu el espiritu que se suponia vendria a visitarme?” Pregunto
Giovanni.
“Si, lo soy.” Le contesto una dulce voz, que a la vez parecia lejana.
“¿Y quien eres pues?”
“Soy el espiritu de la Navidad Pasada.”
“¿La de hace mucho tiempo?”
“No, de la que acabas de pasar.”
Por alguna razon, Giovanni sintio ganas de no querer ver el destello que
emitia aquella cabellera, y asi se lo hizo saber al espectro.
“¡Que, acaso no aprecias la belleza de mi peinado…! digo, ¿ya tan pronto
quieres apagar la luz que emito? ¿No es suficiente que hayas sido tu uno
de los que contribulleron con sus pasiones para crear este gorro, el cual
debo portar año tras año?”
Un poco sorprendido por la reaccion, Giovanni nego sincera, pero
rotundamente cualquier intencion de ofenderla, aparte de no recordar
nunca el haber contribuido a crear semejante cosa. Tambien
respetuosamente, Giovanni le pregunto cual era su negocio ahí.
Volteando la cara a un lado como una pequeña señal de indignacion, ella
le respondio, “Hmpf, eh venido por bien tuyo.”
‘Bueno, una noche de sueño reparador me haria mucho mejor.’ Penso
Giovanni.
Al parecer el fantasma oyo este pensamiento, ya que comenzaron a
aparecer y desaparecer alrededor de ella algunos objetos que Giovanni
alcanzo a distinguir, o al menos eso creeyo, eran un mazo, un sarten, y un
abanico. Una gota de sudor corrio por su frente.
“Con que no te parece mi visita, ¿eh?” Dijo ella con una mirada fija en el y
los ojos entrecerrados . Entonces ella entendio su brazo y lo saco casi
arrastrando de la cama. “Pues aun asi, es hora de irnos.”
El espiritu entonces tomo a Giovanni de la mano. El sintio la delicada, pero
a la vez tremendamente fuerte mano. Se dirigieron pues a la ventana, a lo
cual él dudo.
Con una voz mas calmada ella le dijo, “No te preocupes, tengo justo lo
necesario.” Una vez dicho esto, en su mano se materializo el mazo que
Giovanni habia visto antes. El espectro lo empuño y dio un golpe a la
pared, lo cual hizo desvanecer la habitacion y se encontraron trasportados
en medio del camino de un pequeño bosque apenas a las afueras de una
ciudad. Aunque en aquel lugar era de dia, se veia que tambien era invierno
ya que el camino se encontraba cubierto de nieve.
A Giovanni le entro una emocion. “¡Cielos! Este es el lugar en donde me
crie.” El espiritu lo miro con una sonriza. Al parecer el contacto de ella le
habia hecho efecto al corazon de Giovanni, quien parecia percibir todo.
Una pequeña lagrima aparecio en su mejilla, pero la seco de inmediato al
ver que el espiritu lo veia.
“¿Conoces el camino a Ciudad Verde?”
“¿Conocerlo? ¡Me lo se de memoria!” Dijo Giovanni con entusiasmo.
El espiritu se llevo una mano a la barbilla y penso en voz alta, “Que raro
que aun recuerdes tal cosa depues de varios años.”
Se pusieron en marcha y en el camino vieron como algunos niños jugaban
entre ellos, y sus Pokemon, un Oddish y un Bellsprout, les seguian detrás
alegres. Tambien vieron como unos campesinos sembraban sus cocechas
con la ayuda de Digglets y Dugtrios. Y de nuevo las voces de los inocentes
llenaban los campos cercanos.
“Ellos son sombras del pasado, asi que no pueden vernos.” Le dijo el
fantasma a Giovanni, quien sin saber porque, sintio una rara, gran alegria
al reconocer a cada uno de las personas que se encontraban al paso. Les
vio desearse bien, felices pascuas, salud. Pero ultimadamente, se
pregunto, ¿qué bien le habia hecho a él la navidad?
Llegaron a las puertas de una gran institucion: el Tech Pokemon. Los
jovenes que querian ser entrenadores sin tener que viajar podian entrar ahí
a probar suerte. Eso es, si tenian el suficiente dinero.
Pasando por la puerta principal hasta los ahora desiertos salones, debido a
las fiestas decembrinas, Giovanni y el espiritu vieron a un niño como de 10
años. Se encontraba trizte, solo y abandonado por todos sus amigos.
Giovanni derramo unas lagrimas, y el espiritu detrás de él, tambien.
De ahí la escena cambio a la biblioteca del lugar. Fria y sobrecogedora en
aquella epoca. Los libros eran los unicos amigos de un niño que leia las
aventuras de cierto capitan que habia ganado la copa de las Islas Naranja
con su Hunter y su Gastly. Tambien leia hacerca de otros legendarios
Pokemones y de las asañas que les eran atribuidas. El niño mostraba
particular interes en la imagen, un tanto burlona y mal hecha pensaba el,
de un Mew.
Giovanni mostraba un rostro poco comun en el: reia y se regocijaba con
los recuerdos de sus amigos de los libros. Era una persona completamente
diferente. Luego, de repente, volvio a su estado normal sintiendo pena por
aquel joven.
“¿Qué es lo que te sucede, Giovanni?” Le pregunto el espiritu.
“No, nada. Es que acabo de recordar lo que paso con aquel niño a la
salida de mi despacho. Me gustaria haberle ofrecido una disculpa por lo
que paso. Eso es todo. Pero ahora ya es demasiado tarde.”
El espiritu esbozo una pequeña sonriza al ver lo diferente de la actitud de
Giovanni. Luego siguieron mirando a aquel joven un rato mas.
‘Como desearia tener el Pokemon mas poderoso de la tierra para asi poder
vercer, siquiera una vez, a los demas muchachos aquí en el Tech
Pokemon.’ Penso ese niño.
“¿Giovanni Sakaki-kun?” Pregunto la voz firme de una mujer de al parecer
40 años. El joven Giovanni volteo la vista de sus libros para mirarla, y al
hacer contacto con sus ojos un le entro un sentimiento miedo. “Necesito
que vengas a mi oficina. Quiero hablar muy seriamente contigo.”
El joven Giovanni sabia lo que hiba a pasar a continuacion. Al fin se habian
dado cuenta de que el no era quien habia dicho ser, ni mucho menos de
tener el dinero que suponia tener.
El espiritu tomo la mano de Giovanni y le dijo, “Ven, veamos otras
navidades.” Dicho esto, el escenario cambio y ante ellos años pasaron en
un abrir y cerra de ojos.
Se encontraban aun en el Tech Pokemon. Giovanni tenia ahora
aproximadamente 13 años y habia logrado quedarse como ayudante de
uno de las criadores, como ‘caso excepcional’ para un estudiante. Eso de
‘caso excepcional’ significaba claro que tenia que ayudar con ciertas cosas
para mantener su estadia en el lugar. Cosas como alimentar a los
Pokemon, limpiar sus deshechos, ayudar en reparar sus niches, etc.
Claro esta que debido a sus quehaceres, habia caido un poco detrás de
los demas compañeros, que cuando se enteraron de su situacion no
dudaron en atormentarle. Todo esto en lugar de haber diesmado su
animosidad, le hizo mas fuerte y maduro. Su amor por los Pokemon era
tan fuerte que habia conseguido enterse con casi todos ellos de una forma
que ni sus propios entrenadores habia logrado.
Pero eso no era lo unico que él amaba. Impaciente, se paseaba de un lado
al otro en el loby del edificio. Estaba increiblemente ansioso debido a la
demora de aquella persona. De repente y tumbandolo con un fuerte
abrazo, un niña mucho mas joven que el entro por la puerta principal y le
llamo “Hermano querido.”
“Hermano, hermano querido, eh venido para escoltarte a casa.” Le dijo la
niña, llenandolo de besos.
“¿A casa? ¿Cómo es eso posible?” Pregunto el joven Giovanni.
“Es que en una noche en la que me habia llevado a dormir, Mama me
hablo con palabras tan tiernas que no dude en pedirselo, ¡y ella acepto y
me mando a buscarte! Mama a cambiado querido hermano. Ella ahora es
tan cariñosa y la casa en la que vivimos es un castillo. Se que te
encantaran los Pokemones del bosque cercano. Ya eres un adulto y no
necesitas estar aquí, hermano.”
“Y tu ya eres todo una damita, pequeña Ambar.”
Ambar corrio de un lado al otro imitando el vuelo de un Pidgy. Luego trato
de acariciar el cabello de su hermano, pero como era tan pequeña, no
pudo y simplemente se hecho a reir y lo abrazo de nuevo.
“Vamos a casa, hermano.”
“Si. Vamos a casa, pequeña Ambar.”
Dicho esto, Giovanni fue a colectar sus cosas. No le importo el murmullo
de los engreidos del Tech que le miraban con recelo. El hiba a vivir muy
feliz con su familia, y ademas podria seguir su sueño de ser un entrenador
en un lugar diferente. Se despidio amablemente de criador que le habia
ayudado tanto y se dirigio, gosozo, hacia la salida, tomando la mano de
Ambar.
Giovanni se encontraba sorprendido. La escena lo habia impresionado
mas que nada en el mundo. “Siempre fue una criaturita delicada, la pobre
de mi hermanita Ambar. Pero tenia un gran corazon sin lugar a dudas.”
“Y murio ya siendo una mujer. Creo que tuvo hijos, ¿verdad?” Pregunto el
espiritu.
“Un niño.” Respondio Giovanni.
“Tu sobrino, Giovanni, tu sobrino.” Le dijo el espiritu como tratando de
recordarle algo obvio. Giovanni simplemente se quedo callado y finalmente
repondio.
“Si.”
La escena cambio entonces a la de una ciudad. La urbe era diferente y no
parecia la idonea para criar Pokemon. Esta zona en particular no poseia
una gran diversidad de ellos. Ni siquiera habia un centro Pokemon. Es por
eso que la tienda del Sr Birch era unica en la ciudad, vendiendo toda clase
de posiones y super formulas, Pokebolas y demas objetos relacionados
con los Pokemon.
El espiritu se dirigio a Giovanni. “¿Reconoces el lugar?”
“¿Conocerlo?” Exclamo el. “Aquí fui un aprendiz de criador.”
El lugar estaba un poco descuidado debido al paso de los años, pero
siempre estaba limpio y sus Pokemon bien alimentados. Por el momento
solo tenian un Shukle, un Magmar y un par de Charmilions (los cuales
contribuian a calentar el lugar en aquella fria epoca.) Aun asi, el lugar era
un espacioso.
Poco antes de que dieran las siete, el Sr Birch llamo a sus dos aprendices.
“¡Giovanni, Cullen!” Un Giovanni de ahora 16 y un joven que aparentaba la
misma edad llegaron corriendo de inmediato. Ese joven era el mejor amigo
de Giovanni: Cullen Calix.
“Muchachos,” les dijo el Sr Birch, “ya dejen lo que esten haciendo. Cierren
la tienda y preparen el lugar, que ya casi es hora.”
En menos de lo que canta un gallo, los dos jovenes cerraron las puertas
del lugar, movieron muebles para la bodega, barrieron y limpiaron y
adornaron con motivos navideños. Al poco rato llego Mary D.J., la famosa
violinista y comenzo a tocar dulces y alegres melodias de la temporada.
Entraron tambien la Sra Claire Birch y sus tres hijas, hermosas como la
vida, mas una pequeña mocosa: Daisy, Violeta, Lily y Misty.
Tambien llegaron varios invitados. Entre ellos se encontraban varias
Jennies y Joys y sus madres. En seguida entraron varios Brooks, los cules
conocian a la perfeccion su pareja, ya fuera Jenny o Joy y jamas se
confundian. Llego tambien, noto Giovanni, otra muchacha que se le
hacerco a Cullen. Ella se llamaba Luna Carson, y al parecer su relacion
con Cullen habia llegado a un punto muy avanzado. Y en si, entraron los
que pudieron. Unos timidos y otros atrevidos. Unos serios y otros
juguetones, pero siempre con el espiritu navideño en sus rostros.
Giovanni se habia transformado en otra persona; su otro yo, gozoso y lleno
de alegria. Era como si el mismo estubiese de nuevo en aquel lugar.
Observo como jugaron varios juegos, como bebieron, y como los que eran
entrenadores dejaron salir a sus Pokemon y se los mostraban a sus
parejas. Bailaron y en si se pasaron una gran noche juntos. Cuando dieron
las once de la noche, hora en la que habia de acabar la fiesta, el Sr Birch y
su esposa fueron a la puerta y personalmente despidieron a cada uno de
los invitados y les desearon felices pascuas. Tambien lo hicieron
finalmente con Giovanni y Cullen.
Cuando finalmente todo hubo acabado, Giovanni se dio cuenta de su
cambio tan abrupto y de la forma en la que le miraba el espiritu. Luego
este dijo. “No merece la pena que estas gentes les den tantas señales de
gratitud.”
“¿Cómo?” Pero, ¿por qué?” Pregunto algo indignado Giovanni.
“Mira como se mueren estos en alabanzas para este hombre. Si lo unico
que hizo fue gastar unas cuantas monedas en la fiesta.”
“Pero no es eso. No es lo que aya gastado o no. El Sr Birch nos dio dicha
sin igual con su carácter y alegria. La felicidad que nos proporcionó es
mayor que cualquier fortuna.” Cuando Giovanni termino de decir esto, se
quedo callado por un tiempo.
“¿Y ahora que te pasa?” Pregunto el espiritu con una sonrisita.
“No, nada, es que me gustaria decirle algo a mi empleado. Eso es todo.”
Finalmente, el lugar estaba completamente desierto. Giovanni guardo a los
Pokemon en sus Pokebolas y apago la ultima luz. Cuando hizo esto, el
Giovanni que estaba con el espiritu y este mismo se vieron rodeados por la
oscuridad, la cual no era total debido al reflejo de aquella cabellera.
“Me queda poco tiempo, asi que apresurate.” Dijo es espiritu, sin dirigirse
exactamente a Giovanni, pero produciendo en efecto inmediato en el.
Un Giovanni de mediana edad se encontraba sentado junto a una bella
joven vestida de negro y de cabello color purpura. El ya mostraba las
señas de la avaricia en sus ojos y el implacable comerciante que llegaria a
ser se estaba formando. Ella se encontraba muy trizte y él se veia
preocupado.
“Pero ya no importa. Si eh sido reemplazada por otro amor, al menos me
da gusto que el venir aquí ta haya hecho un poco feliz.” Le dijo ella.
“Pero Miyamoto, Miya, ¿de que otro amor hablas? Si yo solo tengo ojos
para ti, Tú lo sabes bien.” Dijo Giovanni.
“El amor al dinero.”
“¿Pero porque me criticas? Tú bien sabes que todo esto lo hago para no
ser pobre, como alguna vez lo fueron mis padres.”
“No, no es eso, si no que eh visto que lentamente el amor a la ganancia
crece dentro de ti.”
“¿Es eso malo?”
“Lo que ah pasado es que las nobles intenciones de antes han
desaparecido y que el hombre que alguna vez ame ya no es lo que fue.”
“Pero si eh cambiado ha sido por ti.” Replico Giovanni, tratando de
justificarse.
“No. Nuestro compromiso se arreglo cuando eramos pobres. A mi no me
importaba si tubieses dinero o no. Yo amaba a Giovanni, quien tenia un
gran amor por los Pokemon y demas seres, no uno que hace negocios con
ellos. Has cambiado.”
“Pero yo era demasiado joven.” Le replico él ahora un poco impaciente.
“Pero tu propia conciencia siente aquel compromiso como un estorbo.
Triztemente eh pensado en que quizas tu desearias romper ese
compromiso. Lo eh pensado y me aflije sobremanera.”
“¿Acaso te he dicho que eso es lo que quiero?”
“No. Con palabras no.”
“¿Entonces con que?”
“Con tu actitud hacia la vida, tu espiritu. Tus nuevos objetivos y el ambiente
en el que ahora te desenvuelves. Dime, de no habernos conocido antes,
¿te hubieras comprometido con una mujer pobre como yo?”
Giovanni no dijo nada por un momento y volteo el rostro a un lado. “¿Pero
no es eso lo que deseas?”
“Pero como puedo yo desear eso si mañana seria un carga en tu
conciencia. Tú, quien ahora solo consideras las ganancias monetarias
importantes. Es por eso que te dejo libre, Giovanni, porque se que mañana
todo esto te sera solo una mala ilusion, la cual se que olvidaras pronto.”
Giovanni intento persuadirla de lo contrario, sin éxito. Ella volvio la cara y
le dijo. “Adios Giovanni, espero que seas feliz en la vida.” Dicho esto, la
joven se levanto y se fue.
“¿Por qué me atormentas, espiritu? Por favor, llevame a mi casa.” Dijo
Giovanni con una suplica.
“¡Pero aun falta una sombra mas!” Le contesto el espiritu. Con esto, la
escena comenzo a cambiar de nuevo.
“¡Por favor, ya no mas!” Grito Giovanni.
El espiritu parecio enojarse y musito algo bajo su aliento. Pero como lo
habia hecho en un principio, casi obliga a Giovanni a ver la siguiente
escena. El lugar en el que se encontraron no era ni muy elegante ni muy
pobre, pero parecia confortable. Una jovencita con unas enormes trensas
que caian a los lados de su cabeza se encontraba sentada junto al fuego
con su madre. Giovanni creeyo que aquella niña era la misma joven
Miyamoto, pero al verla bien, se dio cuenta de que el color de cabello era
rojo y no morado. Se dio cuenta entonces de que Miyamoto era la madre
de aquella niña.
Ella no era la unica. Al poco rato varios niños (Giovanni no supo si eran 5 o
50, debido al escandalo que hacian) entraron jugando unos con otros y
haciendole preguntas a su madre, quien les veia con condescendencia. La
chimenea estaba adornada con varios calcetines y algunos parecian tener
algo. Los niños claro estaban sobre estos en busca del regalo prometido.
La madre y la hija reian divertidas con la escena. Al poco rato la joven se
les unio en el juego. Algunos de los niños le jalaron y deshicieron las
trensas, le quiaron una de sus zapatillas y en si se amontonaron a jugar.
Lejos de estar enojada, la joven se veia divertida, con una carita que
Giovanni creyo era el cielo mismo, con sus ojos azul zafiro, ese perfil
perfecto, una cinturita muy bella y aquellos labios carnosos y pequeños
que invitaban a ser besados, pero que a la vez imponian reglas. Era
identica a su madre, de no ser por el color del cabello. ‘Dichoso aquel que
logre desposarla.’ Penso Giovanni.
Por alguna razon, el espiritu no parecia muy complacido la vision de
aquella joven, pero Giovanni estaba demasiado ocupada admirandola
como para notar esto. Poco despues se oyo que alguien llamaba a la
puerta. El escandalo de antes se calmo por un instante. La madre, llena de
alegria se apresuro a abrir la puerta y de nuevo los niños comenzaron con
su relajo. Era su padre quien habia llegado y ahora era el blanco de todos
los niños, quienes le esculcaban los bolsillos, jalaban la chaqueta para que
les hiciera caso, o simplemente se habian abrazado a su pierna. Despues
de abrir sus regalos, todos ellos estaban dichosos y corrian y jugaban
como nunca antes.
Llego la hora de dormir y todos fueron conducidos hasta sus habitaciones.
Tiempo despues, todos ellos dormian placidamente. Fue entonces cuando
aquella jovencita fue y se cerca del fuego, recargada en su padre y junto a
el su madre, quien ahora bordaba algo.
Un pensamiento cruzo por la mente de Giovanni. Aquella niña tan llena de
vida pudo haber sido hija suya. Un angel que le hubiera dado calor al
invierno permanente que era su vida. Una tibia lagrima cayo por su mejilla.
“Miya, cariño,” le hablo el marido a su esposa. “hoy en la tarde vi a un viejo
amigo tuyo.”
“¿Y quien podria ser?” Contesto ella.
“Adivina.”
“No tengo la mas remota idea.” Dijo ella sonriendo, luego añadio, “Al Sr
Giovanni.”
“Al mismo. Le vi atravez de la ventana de su negocio, muy ocupado. Por
ahí oi decir que su socio, Oak, acababa de morir y que ahora se encuntra
solo en este mundo.”
Al borde de las lagrimas, Giovanni se dirigio al espiritu y la tomo por los
hombros. “Por favor buen espiritu, llevame lejos de aquí. No resisto mas.”
El espiritu no tomo bien la forma en la que el la sujeto y le dijo enojada,
“¡Hey, cual es tu problema! Digo, no me mires a mi,” replico ella, “todas
estas son sombras del pasado. Tu pasado. Yo no puedo cambiar nada.”
Dicho esto, el espiritu volteo la cara a un lado.
“¡Regresame a mi casa!” Le exigio Giovanni, tratando de sarandearla, pero
el espiritu era mucho mas fuerte de lo que parecia. Fue en ese momento
que Giovanni noto que la luz del reflejo de aquella cabellera ya era
insoportable. Entonces tomo el gorro que ella llevaba y trato de tapar aquel
cabello con este. Mientras lo hacia, el espiritu parecio encojerse dentro del
gorro. Aun asi, la luz aquella aun emanaba por debajo de este.
Una gran somnolencia comenzo a apoderarse de Giovanni y se encontro a
si mismo sobre su cama. Intento prender la luz, sin éxito. Entonces cayo
hacia atrás en su cama y durmio profundamente.
Tercera Parte: el segundo espiritu.
Giovanni se desperto por un fuerte ronquido que dio. Miro hacia el relog y
se dio cuenta de que faltaba poco antes de la una, hora de la visita del
segundo espiritu. Decidio abrir las cortinas de su cama para no ser
sorprendido como la ultima vez y se recosto en su almohada, guardando
vigilia.
Preparado para todo lo que viniese, nunca se espero que nada ocurriera al
dar la una. Pasaron cinco, diez, quince minutos y nada. Todo este tiempo
hizo que se comenzara a sentir temeroso. Repentinamente noto una luz
que brillaba por debajo de la puerta desde hacia algun rato. Esa luz no
parecia natural, si no una especie de brillo rojiso que rebotaba en el relog.
Finalmente se armo de decision y se encamino hacia la fuente de aquella
luz. Al momento en que puso su mano sobre la cerradura, oyo que alguien
le instaba a entrar y él obedecio.
Era su habitacion, no habia duda de ello. Sin embargo, el lugar estaba
adornado con motivos navideños, muerdago, frutas y ramas. Del fogon
salia una esplendorosa llamarada que calentaba el lugar, haciendolo muy
confortable. En el suelo se encontraban sobre bandejas suculentos y
diversos majares. Psiduck a la orange era el que Giovanni noto de
inmediato. Habia pavos y codornices formando una especie de trono.
Tambien habia pastel de frutas y ensalada Cesar, tanto como ponches con
caña y algo de vino.
Sentado en el trono formado por estas aves y comiendo alegremente, se
encontraba un gigante de al parecer 3 mts, embestido con una larga tunica
blanca y al igual que el espiritu anterior llevaba los pies descalzos. Si
hubiese sido una persona de tamaño normal, aquella persona ‘pudiera’
haber sido descrita como un joven delgado y de cuerpo mediano. Este
poseia ojos verdes y un raro cabello con un color que rozaba entre el
purpura y el azul, con un mechoncillo de cabello callendo por su frente y
una corona de acebo. Llevaba tambien puesto un cituron para Pokebolas,
el cual poseia de varios tipos de estas, pero que se encontraba corroidas
por lo años. Al parecer estas no habian sido utilizadas jamas.
Alumbrandolo se encontraba una antorcha que daba un luz calida e
intenza, la cual Giovanni reconocio como la mitica antorcha que llevaba la
flama del Moltres.
“¡Pasale, Giovanni, para que nos conoscamos mejor!”
Giovanni entro un poco cabisbajo. Ya no era el hombre orgulloso ni
fastidioso de antes. A pesar de que los ojos del gigante eran gentiles,
Giovanni no tubo el valor de mirarlos de frente.
“¡Yo soy el fantasme de la Navidad Presente! Mirame de frente.” Giovanni
lo miro de frente, sin animos de desafio. “Nunca habias visto a alguin como
yo, ¿verdad?”
“No, nunca.” Contesto Giovanni sin mucha fuerza.
“¿Nunca has conocidoma alguno de mis hermanos mayores (siendo yo
muy joven) en estos ultimos años?”
“Temo decirte que no. ¿Acaso tienes muchos hermanos?”
“¡Mas de mil ochocientos! ¡Y todos con un apetito como el mio!”
“¿………………………………..? Esa un familia enorme.” Respondio
Giovanni despues de una pausa.
El espiritu se levanto de su asiento. Lo hizo tan de repente que por poco se
golpea con el techo. Luego Giovanni con voz sumisa le dijo, “Espiritu, se
que estas aquí para mostrarme algo de lo que pueda sacar provecho, asi
que llebame a donde sea necesario.”
“¡Sujetate fuertemenete de mis vestido, digo, vestidura!”
Giovanni le miro un poco extrañado, pero hizo lo que le habian ordenado.
De inmediato la habitacion comenzo a girar a su alrededor y a desaparecer
junto con adornos y alimentos. Se encontraron transportados a una calle, a
pleno dia. Era una tipica mañana de navidad, fria y algo nublada, donde la
gente, aunque con frio, se apresuraban a quitar la nieve de sus techos con
la alegria reflejada en sus rostros. Algunos eran auxiliados por sus
Pokemon, ya sea calentandolos o derritiendo la nieve. A los costados
algunos niños reian y jugaban con bolas de nieve.
Recorriendo las callesy notaron que algunas tiendas de comestibles aun
estaban abiertas y vendian sus productos a los compradores. Señoras que
se apresuraban para colectar los ingredientes necesarios para la cena. Los
olvidos de sus bolsos y la amabilidad del tendero y sus empleados, que
con buen animo y una sonrisa, no solo por las buenas ventas, si no por el
jubilo de las fechas, les recordaban y le entregaban lo olvidado antes de
que salieran de la tienda.
Las campanas anunciaron la hora de la misa y la gente se apresuro al
llamado. Los comerciantes por fin cerraron sus negocios y se unieron a la
demas gente. El espiritu parecia muy interesado en la gente que corria con
sus canastos llenos de comida y aquellos cocidos, de los cuales levantaba
las tapas para oler y luego les hacia un pase con la antorcha con la flama
del Moltres. Tambien al hacer esto, el animo de la gente mejoraba.
Giovanni le pregunto que que era lo que hacia, y el espiritu le respondio
que con la flama del Moltres, todas las comidas, por pobres que fueran,
tendrian un sabor inigualable al haber sido preparadas con amor.
“¿Y porque solo los pobres?” Pregunto Giovanni.
“Por que son ellos los que mas lo necesitan.”
Siguieron caminando por la calle hacia los suburbios de la ciudad. Algo
que Giovanni noto fue que, apesar de su tamaño, de alguna forma el
espiritu se acomodaba dentro de las casas y salones, por pequeños que
fueran, de la misma forma que si estubiesen en un lugar de amplias
proporciones. Siempre de buen humor y mostrando una cordial simpatia
hacia los pobres, el espiritu derramaba sobre ellos la luz de la flama del
Moltres.
Y precisamente en estos lugares vivia el empleado de Giovanni. El espiritu
lo habia llevado directamente a casa de este. Ashton solo ganaba 150
pesos a la semana, pero no por ello dejo el espiritu de derramar su
bendicion sobre su casa.
En el interior, la Sra Ketchup estaba arreglando la mesa con la ayuda de
su segunda hija, May. Las vestiduras de ambas eran pobres, pero se
encontraban bien adornadas para la ocacion. Mientras tanto Gary, el hijo
mayor, se encontraba cerca del fuego cuidando el cocimiento de las
papas. El portaba orgulloso, aunque un poco sofocado, una especie
dechaqueta de cuello muy alto, el cual seguramente se lo habia heredado
su padre. Dos poequeños, un niño y una niña, entraron diciendo que les
habia atraido el olor del Psiduck. Luego comenzaron a danzar en la mesa
apresurando a su hermano
“¿Donde se encontrara su padre?” Pregunto la Sra Ketchum. “¿Y tu
hermanito Tiny Ash? ¿Y Mai, quien el año pasado para estas horas ya
habia llegado?”
“Aqui estoy madre.” Dijo una joven que entraba al lugar.
“¡Ya llego Mai! ¡Mira, tenemos un Psiduck!” Gritaron lo dos pequeños
Ketchum.
“Pero hija, ¿porque te tardaste en llegar?” Le pregunto la Sra Ketchum a la
joven mientras la besaba y le daba un abrazo.
“Tuve que hacer algo de trabajo extra para poder tener la mañana libre.”
Le respondio ella.
“Pero hija, mejor pasa a calentarte.” Le pidio su madre.
“¡Ahí viene papa!” Exclamaron los dos pequeños Ketchum. “¡Escondete
para sorprenderlo Mai!”
Mai se escondio y entonces entro Ashton, con un traje que se veia usado
pero limpio y dando una buena impresion. En hombros llevaba a un niño
pequeño; Tiny Ash. Pobrecito, necesitaba una muleta para andar y unos
aparatos metalicos para sostener sus miembros.
“¿No a venido Mai?” Pregunto Ashton.
“No ha llegado.” Le contesto la Sra Ketchum.
“¿Como que no a llegado?” Dijo desilucionado Ashton. “Si este es el dia de
navidad, el dia en el que se supone estaremos todos juntos.”
No queriendo ver sufrir a su padre por aquella broma, Mai aparecio de
detras de la puerta y abrazo a su padre.
“¿Y como a estado Tiny Ash?” Pregunto la Sra Ketchum a su marido.
“Muy bien, aunque se le ocurran las cosas mas locas.” Dijo Ashton
despues de terminar el abrazo que le estaba dando a su hija. “Camino a
casa me a dicho que le gustaria ser un entrenador Pokemon y que queria
mostrarse en sus muletas enfrente de todo el mundo para que lo vieran. Es
un chico muy fuerte” La voz de Ashton estaba algo resquebrajada cuando
termino de decir esto.
Tiny Ash aparecio en ese momento escortado por sus hermanitos, quienes
lo llevaron a su lugar cerca del calor de la chimenea. Mientras tanto,
Ashton se preparaba una bebida para entrar en calor, Gary y sus
hermanos pequeños fueron a la cocina en busca del Psiduck,
reapareciendo detras de este en solemne procecion.
Mientras la Sra Ketchum preparaba la salsa, su hijo se encargo de las
papas. La joven May terminaba la salsa de manzana mientras que su
hermana mayor, Mai, colocaba la mesa. Ashton acomodo a Tiny Ash en su
respectivo lugar en la mesa y los pequeños Ketchum colocaron las sillas
en posicion. Despues de decir una oracion, por fin se dispusieron a comer.
Acabando de comer, Ashton alago las cualidades culinarias de su esposa
ante aquel suculento manjar. Mai ayudo a cambiar los platos y la Sra
Ketchum fue por el postre.
Por fin termino la cena, y todos los Ketchum se juntaron en un semicirculo
al lado del fuego para compartir ponche. Ellos no tenian nigun traste
esplendoroso, pero no importaba ya que asi hubiesen sido copas de
madera o de oro, el sabor del ponche no habria cambiado. Fue ahi que
Ashton brindo: “¡Felices pascuas y que dios nos bendiga a todos!” Toda la
familia repitio esto, incluyendo Tiny Ash, quien fue el ultimo en decirlo.
“Espiritu,” se dirigio Giovanni a este, “dime si el pequeño Ash sobrevivira.”
“Veo un asiento vacio,” le contesto trizte el espiritu, “y cuidadosamente
preservada, una muleta en la esquina de este hogar. Si tales sombras no
cambian a futuro, el niño morira.”
“¡No!” Exclamo Giovanni. “¡Por favor dime que eso no sucedera!”
“Pero no es esta miseria, ‘un invento de los peresosos para robarme
dinero.’” Le dijo el espiritu recordadole sus palabras a Giovanni, quien solo
bajo la cabeza al oir aquello. Sin embargo, la levanto de inmediato al oir
nombrar su nombre.
“¡Por el Sr Giovanni, el cual nos a procurado esta magnifica cena!” Dijo
Ashton.
“Y vaya que lo hizo.” Dijo algo indignada la Sra Ketchum.
“Querida Dalia, piensa en los niños. El es dia de Navidad.”
“Y solo en navidad uno podria brindar por un hombre como el. Tú le
conoces mejor que nadie, Ashton.”
“Cariño,” fue lo que le contesto Ashton, “es navidad.”
“Esta bien, solo por hoy brindare por él. ¡Salud!” Dijo la Sra Kestchum, y
todos los demas le segundaron, aunque no con muchas ganas. Giovanni
era una sombra que habia traido tristeza a la cena. Aun asi, diez minutos
mas tarde, ya se habian olvadado de aquello y se mostraban mas felices
que nunca.
Pronto pasando a otras platicas; Ashton comento que quizas le encontraria
trabajo a Gary con un profesor, lo cual les daria un ingreso extra. Mai
comento hacerca de su trabajo en el salon de belleza de la Sra Susie. Les
conto tambien que habia visto a un conde y una codeza llevar a su
Ninetails y a su Vulpix. Por su parte, Tiny ash canto con una voz
quejumbrosa la cancion que narra acerca de un joven muchacho y su
Growlith perdidos en la nieve. Esta fue la unica ocacion en el tiempo que
Giovanni estubo con el espiritu de la navidad presente en la que este
derramo una lagrima.
Los Ketchum no eran una familia hermosa ni por mucho. Sus ropas no
eran las mas finas ni sus zapatos eran nuevos. Aun asi, cuando la imagen
de ellos se fue desvaneciendo en frente de Giovanni, ellos podrian ser
llamados la familia mas feliz del mundo.
Ya habia anochecido y el espiritu llevo a Giovanni a otras partes de la
ciudad. Vieron atravez de las ventanas como otras familias se preparaban
y hacian la cena. Como los familiares se saludaban y daban cordiales
abrazos. Como los niños jugaban y como las parejas deambulaban, muy
cerquitas uno del otro para mantener el calor, por las calles en las que
ahora nevaba tenuemente. Y adonde quiera que hiban, al pasar el espiritu
junto a ellos, las personas parecian ponerse de buen humor y sus caras se
encendian con una gran sonrisa.
De ahí, sin advertencia alguna, fueron a visitar a otras personas, las cuales
trabajaban en excavaciones y desenterraban fosiles y otras reliquias. Ellos
tambien celebraban, a pesar de estar lejos de familiares, con los
camaradas de al lado, y se daban tiempo para recordar con placer el sabor
y el olor de las festividades cuando estaban juntos. Giovanni y el espiritu
tambien fueron a las Islas Naranjas, atravezando el mar. Giovanni por
poco se infarta al verse a si volando sobre este, pero all llegar se dio
cuenta de que a donde quiera que fuesen, la navidad estaba presente.
Incluso en el viejo faro de XXXXXXXXXXXXXXXX con el prof
XXXXXXXXXXXX, quien brindaba desde lo alto de su faro con la sombra
de una criatura marina mar adentro. El profesor puso una grabacion y un
hermoso canto sono. De igual forma, otra hermosa melodia le contesto
casi de inmediato.
Giovanni se sorprendio al verse de nuevo en una habitacion. Pero se
sorprendio mas aun al oir la afanosa, sana, cordial risa de alguien; ese
alguien era su sobrino, al cual el espiritu miraba con aprovacion en su
rostro.
“¡Ja, ja ,ja!” Reia el joven. “¡El tio Giovanni dijo que la Navidad era una
patraña!” Gritó el sobrino de Giovanni. “¡Y lo peor del caso es que lo creia!”
“¡Qué verguenza para él!” Contesto la sobrina de Giovanni, Wendy.
Sobrina politica, claro. Ella era muy guapa y con cara agradable. Cabello
color verde y tez clara, ojos café y unos labios pequeños, pero carnosos,
los cuales sin duda alguna, eran besados con candidez por su marido.
“Es una persona comica. No tan agradable como debiera ser, pero yo no
tenga nada que decir en contra suya. Mas que nada siento lastima de los
defectos que ciertamente le castigan.” Dijo Mondo.
“Me has comentado que tiene mucho dinero, ¿verdad cariño?” Pregunto
Wendy.
“¿Y eso que? El que tenga mucho dinero no significa que sea feliz. Digo,
¿de que le sirve tanto dinero si ni siquiera lo usa? Debieras ver el lugar en
donde vive.”
“No entiendo como es que tu sigues siendo tan paciente con el, cariño. Yo
por mi parte no podria soportar su actitud.” Dijo wendy y le segundaron sus
hermanas y demas invitados de la fiesta.
“Aun asi es mi tio. Simplemente no tengo en mi la forma de enojarme con
el. Simplemente no puedo. Tiene la terquedad de no venir a pasar un rato
con nosotros pero, ¿que se ha perdido? Una mala cena quizas…” Ante
esto, varios de los comenzales estubieron en desacuerdo. “…Esta bien,
eso se los dejo a su criterio. En fin, como decia, aunque mi tio siga terco
con su idea de que la navidad es una patraña, yo no dejare jamas de irle a
visitar y saludarle, y desearle felices pascuas por el resto de lo que me
quede de vida. Por eso, ¡felices pascuas, tio Giovanni!”
Acabando de decir esto, Mondo instigo a todos a que se divirtieran. Los
musicos tocaban alegres melodias e incluso la sobrina de Giovanni se
atrevio a tocar una pieza en el arpa. Esta habia sido la cancion favorita de
Ambar, la hermanita de Giovanni.
Comenzaron algunos juegos tipicos de la epoca. La gallinita ciega, el cual
Giovanni noto que no era lo que parecia, ya que mas de una persona
parecia ver extremadamente bien a donde hiba, sin hacer trampa, y pescar
a cierta personita querida. Jugaron a adivinar lugares, cosas, y Pokemon,
juego en el cual Wendy era muy diestra. Completamente desconocido para
si mismo, Giovanni participaba y contestaba, invisible, en todas y cada una
de las preguntas.
Al espectro le agrado ver a Giovanni de tan buen humor y tan alegre como
un un niño. Como lo era el mismo. Aun asi ya era tiempo de partir, pero
Giovanni le suplico a el espiritu media hora, solo media hora mas. Queria
participar en el ultimo de los juegos.
Ell sobrino de Giovanni era el protagonista en este juego. El chiste era
adivinar, contestando solo si o no, lo que Mondo pensaba. Comenzo por
decir que pensaba en un animal (o Pokemon, como usted es lo deseen).
Se habia dicho que era un Pokeon viviente, un animal salvaje, este aveces
rugía y gruñía y otras veces hablaba. Vivía en la ciudad y se paseaba por
las calles de esta. No se dejaba ver por dinero, nadie le habia domado, no
vivía en una casa de fieras y nunca se le llevaba al matadero. Este
tampoco era un Rapidash, un Slowpoke, un Milktank, un Toros, un
Persian, un Growlite, un Snorlax, un Meowth, ni mucho menos un
Ursarring. Siempre reia con una risa loca despues de contestar que no a
alguno de los participantes. Finalmente, tambien presa de una gran risa,
una de las hermanas de Wendy exclamo.
“¡Ya se que es, ya se que es Mondo!”
“¿A si? Entonces que es.” Contesto Mondo.
“¡Es tu tio Gi-o-va-nni!”
Era correcto. Esto causo una gran y generalizada admiracion, pero mas
que nada algunos de ellos dijeron que la respuesta de que si era un
Ursarring debia haber sido sí. Giovanni lejos de ofendido estaba encantado
y muy divertido, con un sentimiento de ligeresa en su corazon. Finalmente
todos brindaron a su salud por haberles proveido de tanta diversion, a lo
cual Giovanni hubiese dado las gracias, de no ser por que el tiempo se
habia agotado y la escena desaparecio con las ultimas palabras de su
sobrino.
Visitaron muchos mas lugares. Tierras lejanas en lejanos paises con
diferentes lenguajes y culturas. Visitaron a los paseantes cerca de la torre
Eiffel, en la cual aparecio la imagen de un santa en su trineo siendo
remolcado por sus Sandlers. Visitaron a los granjeros del Valle Central de
California, lugar que se decia producia comida suficiente para alimentar a
todo el mundo y poseia los mejores Milktanks. Visitaron los investigadores
que trabajaban en las piramides egipcias decifrando los geroglificos que
parecian hechos por Unows. Visitaron a la amable gente que vivia a los
alrededores de los santuarios de los Butterflies que emigraban a Mexico en
esta temporada en busca de un lugar calido. Visitaron Australia y vieron la
gran diversidad de Pokemon roca, como Onix y Pokemon de tierra, como
Sandslash que habitaban ahí y trabajaban arduamente con sus
entrenadores. Visitaron tambien lugares como China, en donde habia una
gran predileccion por Pokemon del tipo Psiquico, siendo el favorito entro
los niños y jovenes Abra, Kadabra, y Alakazam.
La noche le parecio largisima a Giovanni, si es que fue en una sola noche.
Al parecer se habian juntado varias navidades en una sola. Giovanni noto
que mientras nada cambiaba en si mismo, el espiritu se hiba haciendo mas
viejo y su cabello gris.
“¿Es la vida de un espiritu tan corta?” Pregunto Giovanni.
“Mi vida en este mundo es muy corta y termina hoy a las doce de la noche.
Oye las campanas, ya casi son las doce.” Le Dijo el espiritu, quien parecia
cansado, mientras dieron las once con cuarenta y cinco minutos.
Giovanni miro algo raro, como una garra, saliendo de la tunica del espiritu
y se atrevio a preguntarle que era aquello.
“Bien podria ser una garra, pero mira con detenimiento.” Dicho esto, de las
tunicas del espiritu aparecieron un niño y una niña, horribles, flacos, en
harapos y piel marchita, los cuales calleron de rodillas a los pies de
Giovanni y se agarraron de sus prendas, mirandolo con ojos inhumanos y
abstraidos.
Preso del terror, Giovanni se echo para atrás. Considerando quien se los
habia mostrado, quizo mentir diciendole al espiritu que eran niños
hermosos, pero las palabras nunca se formaron en su boca.
“¿Son hijos tuyos?” Pregunto Giovanni.
“No. Son hijos de los hombres, pero se aferran a mi para reclamar el
accionar de sus padres. Este niño es la ignorancia. La niña es la miseria.
Cuidate de ambos y de su descendencia, pero sobre todo del niño, el cual
tiene escrito el futuro, a menos de que sea cambiado.” Dijo el espiritu,
señalando a Giovanni.
“¿Y no hay quien les de alivio?” Pregunto Giovanni.
“¿Acaso no hay horfanatorios, casas de correccion?” Le contesto el
espiritu a Giovanni, recordandole sus propias palabras.
Giovanni bajo la mirada y en ese momento dieron las doce de la media
noche. Giovanni levanto la cara buscando al espiritu, pero ya no le hayo.
Entonces recordo la prediccion del fantasma de Oak: el tercer espiritu lo
visitaria al dar las doce de la media noche del tercer dia.
Cuarta Parte: el tercer espiritu.
Todo se lleno de neblina alrededor de Giovanni. Se encontraba en una
calle sola y de aspecto sucio. Entonces oyo que alguien se acercaba. Una
persona de gran estatura se le acercaba con paso lento y lugubre, con una
especie de garra extendida. Esta hiba envestida con una tunica y
capuchas negras que le tapaban el rostro. Giovanni sintio que las rodillas
se le doblaban de miedo al deterse este junto a él. Aquella aparicion daba
la impresión de triztesa y misterio: alguien quien vivia junto a la muerte.
“¿Eres tú el tercer fantasma?” Pregunto Giovanni con una voz algo
quebrada. No hubo respuesta. “¿Vas a mostrarme las sombras de lo que
sera el tiempo a venir?” Un ligero movimiento de la cabeza, asintiendo, fue
lo unico que le indico a Giovanni que el espiritu le habia oido.
El espiritu comenzo a caminar y Giovanni trato de seguirlo, pero el miedo
que lo invadia era muy grande. “¡Espectro, te tengo mas miedo a ti que a
ninguno de los otros dos espiritus!” Exclamo él. “Aun asi, se que tu has
venido para que yo saque provecho de ello y ser una persona mejor, y no
para causarme un mal.”
A pesar de haber dicho eso, Giovanni seguia sin poder moverse. El espiritu
se le acerco un poco, siempre con su garra extendida, y señalo hacia un
lado de él. Giovanni volteo a ver lo que el espiritu habia señalado, y en ese
momento:
*¡Scratch!*
“¡Ouch, ouch, ouch! ¡Hey, porque fue eso!” Reclamo Giovanni, sujetando
su cara debido a los arañasos que habia recibido y ya sin tanto miedo. Fue
ahí que entendio que no era tiempo de dudar. El tiempo era corto y
precioso. El espiritu siguio sin decir nada y retomo su posicion de antes
para continuar con su recorrido.
Llegaron a lo que parecian las afueras de la ciudad, pero era en realidad la
zona de los bancos. Ahí circulaban varias personas que Giovanni
reconocio como banqueros y algunos de sus empleados. El espiritu se
habia detenido enfrente de un grupo de ellos, apuntandoles. Al ver
Giovanni que el espiritu no se movia y apuntaba hacia ellos, decidio
acercarse para oir que platicaban aquellas personas: dos ancianas de
aspecto identico, con cara semiovalada, de no mas de 60 cm de estatura y
que platicaban furtivamente.
“… y eso es todo lo que se. Que se ha muerto.”
“¿Y cuando?”
“Anoche, creo.”
“¡Ha! Y yo que pense que él nunca estiraria la pata.”
“Pues ya vez.”
“¿Y que paso con su dinero?”
“Quien sabe, pero lo unico seguro es que no me lo dejo a mi, ¿verdad?” Le
contesto a la otra anciana, dandole codacitos al costado de su amiga y
riendo. Las dos soltaron una carcajada.
“¿Y quien ira a verlo en su lecho?”
“No creo que nadie.”
“Bueno, yo iria, pero con una condicion.”
“¿A si? ¿Cual?”
“Que me den de comer, ¿verdad?” Dijo la anciana, de igual forma que su
amiga dandole codacitos al costado y de nuevo las dos soltaron una
carcajada.
El espiritu se deslizo a otra calle y Giovanni le sigio. Este se detubo
nuevamente, apuntando a un par de oficiales que se acababan de
encontrar. Entonces, como antes, Giovanni se hacerco a oir su platica.
“Vaya frio que hace, ¿verdad oficial Jenny?”
“Afirmativo, oficial Jenny. Tipico de la epoca.”
“¿Ya leiste el reporte de lo que sucedió anoche en la calle de abajo?”
“Si, por fin el viejo tuvo lo suyo.”
“Afirmativo. Te vere en el cambio de turno, oficial Jenny.”
“Seguro oficial Jenny.”
Las dos oficiales se despidieron y siguieron con su ronda por las calles. Al
poco rato vieron pasar a dos enfermeras Joy que parecian provenir del
lugar que las oficiales Jenny estaban hablando. Estas tambien platicaban
hacerca del deceso.
En este punto, Giovanni estaba un tanto confundido. No entendia el porque
el espiritu estaba interesado en platicas tan triviales como estas. Aun asi,
sabia que debian de tener un sigificado oculto ya que el espiritu sabia lo
que hacia. La unica idea con que pudo relacionar esto fue la muerte de su
antiguo socio, Oak, pero eso habia ocurrido en el pasado, y estas se
suponian eran sombras del futuro.
Decidio entonces poner gran atencion a aquellas platicas, a la informacion
que daban. Estaba tambien muy atento buscando su propia imagen. Penso
que al verse a si mismo las piezas del rompecabezas encajarian en su
lugar y resolveria el misterio.
Giovanni se busco en el lugar que suponia deberia de estar en su
despacho, pero otra persona ocupaba su lugar. En un principio, esto no le
sorprendio, debido a que habia resuelto cambiar. Quizas su ausencia era
prueba de ello, pero sintio como si la figura fria y tenebrosa del espiritu le
miraba y un sudor frio recorrio su espalda.
Salieron de la zona de negocios y se dirigieron a una zona pobre y
estropeada de la ciudad. La miseria se hacia presente en cada rincon.
Habia olores repugnantes saliendo de las alcantarilas. Las personas
vestian harapos y otros, borrachos, eran los que llenaban este lugar.
En ese lugar habia una tienda que se dedicaba a comprar chacharas,
Pokemon, comida, o cualquier otro desperdicio u animal comerciable.
Trapos, ollas, viejas Pokebolas, jaulas, y demas llenaban aquel lugar.
Sentado en medio de todo este cuchitril, un viejo como de 60 años se
encontraba fumando y revisando un raro casco supuestamente para usar
en un Pokemon.
Giovanni y el espiritu se le acercaron al viejo. En ese momento se deslizo
dentro de la tienda una muchacha que, si estubiese limpia, se veria que su
cabello era color rubio, vestida de negro, y cargando un bulto. Casi de
inmediato entro en la tienda una pareja, un hombre y una mujer cargando
otro bulto. Hubo un momento de estupefaccion entre todos. Luego de
reconocerse, las tres personas que habian entrado soltaron una carcajada.
“Que primero pase la dama.” Dijo la muchacha que habia llegado primero.
“Mira que casualidad. Pareciera que nos hubiesemos citados aquí los tres
a esta hora.” Dijo el joven que venia con la otra mujer.
“Entren en la sala, que estan dejando entrar al frio. Ya todos sabemos a lo
que venimos.” Les dijo en anciano y se dirigio a la puerta para cerrarla.
La susodicha sala no era mas que un anexo a la tienda separada por una
cortina. El anciano regreso y atizo el fuego. Luego alumbro mejor el lugar
subiendo la intensidad de la lampara.
La primer joven y habia tirado el contenido de su bolsa en el suelo sin
descaro alguno. “¿Cómo esta Sra Cassidy? Cada uno tiene derecho a
pensar en si mismo, ¿no cree? ¡Asi como lo hizo él!”
“Si, claro Domino, sobre todo él.” Respondio Cassidy.
“¿Y por que la cara tan larga?” Pregunto Domino. “Ya sabes que los
Migthyena no se muerden entre si.”
“¡Claro que no!” Exclamaron el anciano y Cassidy. “Pero hay que
esperarse cualquier cosa.”
“Pero no se perjudica al partido, ¿verdad?” Dijo Domino en tono de
sarcasmo.
“¡Ja! Claro que no. ¿Qué uso le va a dar a esto despues de muerto?” Dijo
Cassidy, riendo.
“Si en vida se hubiese procurado quien le cuidara al momento de partir, no
habria de tener estas perdidas. Pero ya ven, se aislo de todo mundo.” Dijo
Domino.
“Buen punto.” Asintio Cassidy. “El viejo tiene lo que se merece. Pero ojala
le hubiese pasado algo mas, mira lo poco que Butch a conseguido.
Namba, abre la bolsa para que veas lo que trajo.”
El anciano dudo un momento pero aun asi abrio la bolsa, mostrando su
contenido. No era mucho: un antiguo manual de tipos de Pokemon; unas
maltrechas tapas de botella de colección; una caja que servia para guardar
estas y una pluma de Dodrio. El anciano entonces comenzo a escribir en la
pared con lo que parecia la cola de un Smigle, sumando lo que daria por
cada pieza. Cuando termino, hizo el total.
“Esto es lo que te doy por ello, ¡ni un centabo mas! Ahora, ¿quién sigue?”
Era el turno de Cassidy. Un traje usado, unas servilletas, un par de botas
sin agujetas. Tambien llevaba unas cucharas, una mochila y un par de
cacerolas. De igual forma que a Butch, el anciano le hizo su cuenta en la
pared y le dio su total.
“Siempre les doy de mas a las mujeres. Ese es mi punto debil, asi que no
repliques la cantidad o le descontare dinero de lo que ofresco.” Dijo el
anciano.
“Ahora checa lo mio.” Replico la primer joven en entrar.
El anciano se puso de rodillas para checar el botin. Un gran pedazo de tela
negra era lo que abarcaba casi todo el espacio.
“¿Y esto que es?” Pregunto el viejo.
“¿Qué no ves? Son cortinas de alcoba.” Dijo la joven.
“¿Sera posible que las quitaste con el antiguo dueño aun en su lecho de
muerte?” Pregunto un poco, solo un poco sorprendido el anciano.
“¡Claro! ¿Qué es lo que tiene?” Le replico la joven, riendose.
“Naciste para hacer fortuna, Domino. De eso no hay duda.”
“Pues si estaba a mi alcance, que tiene de malo que lo aproveche. El ya no
necesitara las cortinas ni tampoco las sabanas.” Dijo la joven, mostrandole
el resto del bulto.
“¿Hasta las sabanas que tenia encima?” Pregunto el viejo.
“Ya te dije que si. Mira, checa esta camisa. No hay agujero alguno en ella.
¿Me creerias que la hiban a desperdiciar?”
“¿Y a que llamas tu desperdiciar, criatura?”
“Bueno, supongo que le hiban a enterrar con ella. Vaya idiota el que lo
hizo. El objetivo de esto no es que se pudra con su viejo dueño, si no que
alguien mas le saque provecho.” Replico la joven sin ningun remordimiento
en la cara.
Giovanni oia aterrado aquella charla. Nunca penzo que oirles le causara tal
sensacion de miedo y de rencor. Ni siquiera los mismos demonios se
comportarian asi al pelearse por el alma de un pobre pecador, penso él.
“¡Ja, ja!” Rió la joven al ver el bulto de dinero que el anciano saco para
pagarles. Conto el dinero de cada uno en el suelo y se los entrego.
“Pobre infeliz. Durante toda su vida auyento a la gente de su lado por
cuidar dinero, pero mira que al fin y al cabo acabo dandonos alguna
ganancia.” Dijo el anciano.
Giovanni retrocedio unos pasos estremecido. Luego le hablo al espiritu.
“¿Es esto algo que pueda ocurrirme, espiritu? ¿Acabare como este pobre
hombre si no cambio?”
La escena cambio. Ahora se encontraban en un cuarto oscuro y solitario.
Llaciendo en la cama sin cortinas, habia una figura tapada por una
pequeña sabana. Giovanni se pretifico de terror. Era aquel hombre que
habia muerto desolado, robado y sin quien le llorase ni compadeciese.
El espiritu por su lado apuntaba con su mano a la cara cubienta por la
manta de aquel hombre. Esta estaba colocada de tal manera que parecia
que el mas minimo esfuerzo le haria retroceder. Giovanni penso en
hacerlo, pero no tuvo la fuerza de hacerlo. Hubiera sido mas facil tratar de
capturar a un Lugia.
Giovanni reflexiono hacerca de aquel pobre hombre. ¿Qué clase de
pensamientos tenia mientras vivia? ¿Habia sido alguna vez como él fue?
¿Qué era lo que el atesoraba que no fuesen la bondad y la felicidad y el
amor?
Un Meowth arañaba la puerta. Por debajo del piso se oian pasar algunos
Rattatas. ¿Qué era lo que aquellos Pokemon buscaban? Giovanni no
quiso pensar en ello.
“¡Espiritu, tengo miedo! Por favor sacame de este lugar. Juro que al salir
de aquí no olvidare las enseñanzas que me han dado. ¡Vamonos!”
Pero el espiritu aun señalaba la cara de aquel hombre.
“Entiendo lo que me dices, pero me es imposible. ¡Juro que me es
imposible!”
El espiritu parecio mirarlo de nuevo.
“Por favor, muestrame si hay alguien en la ciudad que haya sentido algo
por la muerte de este pobre hombre.” Dijo Giovanni suplicando.
El espirito extendio por un momento su tunica y al contraerla se
encontraban en otra abitacion, que a cambio de la anterior, estaba bien
iluminada por la luz del dia. Aquí una madre junto con sus hijos esperaba
ansiosa. La mujer miraba el relog y se asomaba por la ventana, y ya no
soportaba las voces de los niños jugando afuera.
Al poco rato su marido entro por la puerta con una mirada de
preocupacion. Luego de tomar algo y un minuto de silencio que parecio
eterno, la mujer le pregunto:
“¿Has oido algo?”
“Si.” Le respondio su marido.
“Y entonces, lo que te conto aquella señora…”
“Parece que es cierto que ha muerto.”
“¿En serio?”
“Si. En serio”
La mujer parecia de buena fe y paciente, pero mostro un rostro de alivio y
agradecio al cielo. Nunca pensaron que la persona que les diera aquel
prestamo que habian pedido para establecer una pequeña granja lechera
fuese tan implacable y avaro. La deuda debia haber sido saldada aquella
semana, si no, perderian todo. Poco despues de pensar un poco, sintio
algo de afliccion por su primer reaccion y pidio perdon al cielo por esta.
“Entonces,” pregunto la mujer, “¿a quien se transmitira nuestra deuda
Lance?”
“No lo se, pero no creo que sea a alguien tan implacable como él. ¡Por
esta noche podemos dormir tranquilos Whitney!”
Giovanni oia aquello asombrado. La muerte de aquel hombre habia traido
alegria a aquel lugar. Ningun signo real de lamentacion. Giovanni le pidio
al espiritu que le llevase a algun lugar en donde se sintiera pesar en
relacion a la muerte de aquel hombre. “No sera capaz de olvidar jamas
aquella habitacion si no lo hago.” Suplico Giovanni.
El espiritu le condujo por varias callejuelas que le eran conocidas. Giovanni
se buscaba por todas partes, sin éxito. Llegaron a la casa de su empleado,
Ashton. Ahí, todos se encontraban muy silenciosos, incluso los pequeños.
La madre y su hija cosian una manta. Gary se encontraba leyendo un libro
y musito unos verso, versos que le habian oido recitar a Tiny Ash. La Sra
Ketchum dejo su tejido y se llevo las manos al rostro y recordo la muerte
de su hijo. Luego recobro la compostura y les dijo a sus hijos que no
deberian poner esa cara en frente de su padre.
“Ya ha pasado la hora en que normalmente llega.” Dijo Gary. “Creo que
desde hace unos cuantos dias camina mas despacio.”
“Yo lo he visto un día andar de prisa, muy de prisa, con Tíny Ash sobre los
hombros.” Dijo uno de los pequeños.
“¡Yo también! ¡Muchas veces!” Exclamo Gary. Todos estubieron de
acuerdo.
“Pero él era tan ligero que no le molestaba asu padre en lo absoluto.” Dijo
lamentandose la Sra Ketchum. Luego se oyo que alguien llegaba a la
puerta de la casa: era Ashton. Los niños corrieron a su encuentro y se le
pegaron como queriendo consolarle. A todos los saludo y dijo algo amable.
Luego vio el bordado sobre la mesa y elogio a su esposa.
“¿Has ido aya?” Pregunto la Sra Ktchum.
“Si vieras lo verde que esta el lugar.” Respondio suavemente Ashton. “Le
eh prometido que ire a verlo el siguiente domingo.” Ashton no pudo
aguantarse las lagrimas y rompio en llanto, lamentandose, y corrio a una
de las habitaciones en donde dormian sus hijos. Ahí, en un rincon, se
encontraban una muleta y unos aparatos ortopedicos.
La familia se reunio despues al calor del fuego. Ashton les comento de la
infinita amabilidad del sobrino de Giovanni, a quien solo habia visto una
vez, un poco abatido por lo ocurrido. “Se ofrecio a ayudarnos y me dio su
tarjeta. Es increible su benevolencia; cualquiera diria que conocia a
nuestro pequeño en persona y se lamentaba junto con nosotros.” Termino
él.
“Estoy segura de que tiene un gran corazon.” Comento la Sra Ketchum.
“Sin duda querida. Estoy seguro de que de pedirselo, nos podria ayudar a
colocar a Gary en un mejor empleo.” Dijo Ashton.
“¡Ha! Ahora Gary va a querer instalar su propio negocio.” Dijo
burlonamente su hermana Mai, la mayor.
“¡Sacate a volar!” Le replico Gary con una mueca.
“Eso ya lo veremos, hijo. Pero aun asi, en cualquier epoca y en cualquier
lugar en que nos encontremos, Tiny Ash vivira dentro de nosotros, ¡para
siempre!”
“¡Para siempre!” Replicaron todos. Despues todos se dieron besos y
abrazos y Gary le dio un buen apreton de manos a su padre. “¡Tiny Ash, tu
espiritu vivira siempre con nosotros!” Grito Ashton.
“Espiritu,” dijo Giovanni, “no se porque, pero tengo el precentimiento de
que casi es hora de que nos separemos. Pero dime, ¿Quién era aquel
hombre que vimos yaciendo en su lecho?”
El espiritu lo transporto a otro lado de la ciudad. Giovanni reconocio el
lugar. “En esta calle se encuentra mi casa. Permiteme ir a ver lo que eh de
estar haciendo en estos dias.” Le dijo Giovanni al espiritu. Este por su lado
se detubo, pero seguia apuntando hacia otra direccion. Giovanni corrio a
ver a travez de la ventana de su despacho. Se sorprendio al ver que ni los
muebles ni el lugar parecia al mismo. Sobre todo, ocupando su antiguo
lugar, se encontraba otra persona.
Giovanni se le unio de nuevo al espiritu y llegaron ante unas rejas
enormes. Antes de entrar miro a su alrededor. Era un cementerio. Un lugar
lleno de tumbas, invadido por hierbas y completamente desolado.
El espiritu se encontraba parado entre unas tumbas y señalaba una de
ellas. Giovanni se hacerco a esta temblando. “Antes de que me acerque,
por favor respondeme una cosa, espiritu. ¿Es todo lo que hemos visto las
sombras de lo que será, o las sombras de lo que podria ser?”
El espiritu no se inmuto.
“El hombre puede ser diferente si realmente lo desea. Si sus objetivos los
hace realidad, ¿entonces no es eso prueba de su compromiso de
cambiar?”
El espiritu siguio sin moverse. Giovanni se le colgo de la tunica y bajando
la vista leyo el nombre sobre la lapida.
Giovanni Sakaki.
“¿Era yo el hombre yaciendo en aquel lecho?” Exclamo Giovanni cayendo
de rodillas.
El dedo del espiritu apunto a la tumba y luego a él.
“¡No, por favor no espiritu!”
Pero el dedo seguia señalando ahí.
“¡Espiritu, escuchame! Ya no soy el hombre que era antes. Ya no lo soy
debido a lo que ustedes me han mostrado. Pero por que me muestras esto
si es que eh perdido toda esperanza.”
La mano parecio moverse.
“Se que intercedes por mi. Por favor asegurame que puedo cambiar todas
estas sombras cambiando de vida.”
Aquella mano temblo.
Te prometo que honrare la navida y la guardare dentro de mi todo el año.
Nunca olvidare las lecciones que me dieron. Cambiare, cambiare, lo juro,
¡pero por favor dime que puedo borrar lo que esa piedra dice!”
Angustiado, se asio de aquella mano espectral, la cual trato de safarse. El
espiritu era muy fuerte, noto él, pero su deseo le daba fuerza para
retenerla. Finalmente el espiritu le rechazo con un golpe similar al que le
habia dado cuando se habian encontrado al principio.
El dolor en la cara por el arañaso no molesto a Giovanni, quien junto sus
manos en forma de suplica. Giovanni vio en este momento que la capucha
de la tunica parecia ceder y descubrio el rostro del espiritu: era un Meowth.
Este hizo un movimiento acercando ambas manos sobre su frente y con
acento algo raro grito “¡Payday!” y todo se lumino.
Giovanni cerro los ojos por el detello. Cuando este se hubo desvanecido,
enfrente de el no se encontraba el espiritu, si no uno de los postes de su
cama. Se encontraba de rodillas y de nuevo en casa.
Ultima parte: conclusion
¡Si, la columna era la de su cama! ¡Realmente se encontraba de vuelta en
su habitacion! ¡El por venir era suyo para cambiar! “Horare la navidad y las
vivire en el pasado, presente o futuro. Ninguna se apartara de mi, ¡lo juro
buen amigo Oak!”
Estaba tan agitado de felicidad que le faltaba el aliento. Reviso su cuarto y
vio que no faltaban sus cortinas. Aun tenia su ropa, la cual palpaba y
volteaba sin razon. Las sombras del futuro podian ciertamente cambiarse.
“¡Ya ni se lo que hago! Dijo Giovanni gustoso, saltando de un lado para el
otro como cuando lo hacia en el Tech pokemon y lleno de dicha. “¡Que
vivan las pascuas! ¡Que viva la Navidad! ¡Feliz año nuevo a todo el
mundo!” Grito.
Giovanni tuvo que sentarse a descansar un momento. No estaba
acostumbrado a tal ajetreo. Aun asi, desde su lugar reconocio la
habitacion. “¡Por ahí entro el espiritu de Oak! ¡En ese lugar se sento el
espiritu de la Navidad presente! ¡Por esa ventana vi deambular los otros
espiritus junto a los Hunters! ¡Todo fue verdad! ¡Ja, ja, ja!” Rio él, y en
verdad para un hombre que no habia practicado la risa en muchos años,
esta era esplendida, dichosa y agradable.
“¿Qué hora sera? ¿En que dia estamos?” Se pregunto Giovanni. “No se
cuanto tiempo estube con los espiritus, ya no se nada. Me da lo mismo,
solo quisiera ser niño de nuevo y correr.”
Su alegria fue interrumpida por las campanas de la iglesia. Los mas
maravillosos repiques que hubiese escuchado jamas penso él. Corrio a la
ventana y asomo la cabeza. El clima era frio, pero no habia ni neblina ni
nubes en el cielo, era un dia iluminado por un sol de oro y un divino cielo
azul.
Giovanni vio pasar a un joven al otro lado de la acera y le grito, “¡Hey,
muchacho! ¿Qué dia es hoy?”
El joven lo miro extrañado, pensando que era un broma. Luego respondio,
“¡Hoy! ¡Pero si es navidad Sr!”
“¡¿El dia de navidad!?” Se dijo Giovanni. “¡No se ha pasado, aun hay
tiempo! Los espiritus hicieron todo en una noche! ¡Oye muchacho!”
“¡Oigo!” Replico este.
“¿Sabes donde esta la tienda de aves, en la esquina de la segunda calle?”
Pregunto Giovanni.
“¡Seguro!” Contesto el joven.
“¡Que joven tan listo!” se dijo Giovanni sonriendo. “Mira, quiero que por
favor cheques si ya han vendido el Psiduck que tenian colgado ayer.”
“¿Cuál? ¿Uno que era tan grande como yo?” Replico el joven.
“Que muchacho tan amable, hasta da gusto hablar contigo. Si, ese mismo”
“Aun esta colgado.” Respondio el muchacho.
“¿Si? Entonces ve a comprarmelo por favor criatura.”
“¿Comprarlo? Bromea, ¿verdad?”
Hablo en serio. Ve y traeme al mozo para decirles a donde tiene que
llevarlo. Si vuelves en cinco minutos te dare 50 pesos.”
Y ante aquella promesa, el joven salio disparado con una sonrisa en los
labios. Su velocidad era tanta, que siquiera en Ponita le hubiese
alcanzado.
“Se lo enviare a Ashton,” musito Giovanni. “No sabra quien se le envia.
Ese Psiduck es por lo menos dos veces en tamaño de Tiny Ash.”
Apunto la direccion de la casa de Ashton con mano temblorosa. Bajo las
escaleras y vio el llamador en donde habia aparecido la cara de Oak.
“¡Vaya honorable expresion tiene este llamador, es admirable! ¡Oh… aquí
esta el mozo con el Psiduck! ¡Hola, como estas! ¡Felices pascuas!”
Giovanni le dio la direccion al mozo y este le contesto que no podria
llevarlo a cuestas hasta aquel lugar, que necesitarian tomar un carro.
Giovanni rio ante esto y le pago el Psiduck, le pago el carro para que lo
llevasen y le pago al joven lo prometido. Riendo todo el tiempo y con una
vivesa y felicidad no reflejada en su rostro desde hace muchos años.
Giovanni entonces se arreglo para salir. Esto no le fue facil ya que aun
temblaba de la enmocion y sus manos hacian de todo menos estar
quietas. Se puso sus mejores galas y salio a la calle a recorrer los lugares
que el una vez habia recorrido junto al espiritu de la navidad presente. A
quien se encontraba en el camino saludaba con una sonrisa e inclusive
llevaba tan buena aura que algunos jovenes que nunca le habian visto le
saludaron con buen humor diciendole “¡Buenos dias y felices pascuas Sr!”
Poco habia caminado cuando a lo lejos vio a uno de los caballeros que le
habian pedido donativos el dia anterior. Su corazon se acongojo al
recordar la forma en que los habia tratado, pero como nuevo hombre que
era, decidio ir derechito a donde este se encontraba y le saludo.
Bueno, no solo lo saludo. Le deseo efusivamente felices fiestas tomando al
caballero por ambas manos. Luego le dijo algo al oido y la cara de este se
ilumino.
“¿En serio Sr?”
“¡Nunca eh hablado mas enserio en toda mi vida, buen caballero! En ello
van muchas deudas atrasadas. ¿Me harias el favor de ir a verme mas
tarde?”
“¡Claro que ire, amable Sr!”
“Gracias,” replico Giovanni. “En verdad se lo agradesco mucho. Adios” Y
una vez dicho esto se marcho.
Giovanni fue a la iglesia y se mesclo entre la multitud. Daba palmaditas en
la cabeza a los niños y fue amable con los mendigos. Recorrio las calles
de comida y miro dentro de las tiendas, notando que todo lo que veia le
causaba gran placer.
Ya en la tarde, Giovanni se dirigio a casa de su sobrino. Llamo a la puerta
y una joven sirvienta le abrio.
“¿Se encuentra el amo de la casa, querida?” Pregunto a la bella joven.
“Si señor.”
“¿Dónde esta preciosa?”
“En el comedor. Por favor suba conmigo.”
“Gracias. El señor me conoce,” dijo Giovanni ya con la mano en el
picaporte de la puerta del comedor. “Voy a entrar criatura mia.”
Lentamente abrio la puerta y asomo la cabeza. Ahí vio a su sobrino y a su
joven esposa, quienes se encontraban arreglando el lugar para la cena de
gala que hiban a dar.
“¿Mondo?” Dijo Giovanni.
La esposa de Mondo se sorprendio sobremanera al verle. Este por su
parte exclamo, “¡Cielo santo! ¡Si es usted tio Giovanni!”
“¿Me permites entrar?”
“¿¡Permitirle entrar!?” Exclamo el joven, luego fue por él y le introdujo
dentro del salon tan avidamente que por poco y Giovanni se queda sin
brazo. Mondo presento a su mujer ante su tio, siempre cordial. Asi lo
hicieron con todos los invitados y haste con los que se habian colado. Era
un ambiente lleno de dicha como ningun otro en el cual habia antes estado
Giovanni.
A la mañana siguiente, Giovanni acudio temprano a su despacho. Muy
temprano. Estaba preocupado por llegar antes de que Ashton lo hiciera. ¡Y
lo logro! El relog dio las nueve. Luego las nueve y cuarto y Ashton no
llegaba. Giovanni se sento dejando abierta la puerta de su despacho para
ver a Ashton cuando llegase.
Este llego a la puerta del lugar tres minutos despues y antes de entrar se
quito el sombrero. En un instante se acomodo en su cubiculo y comenzo a
escribir rapidamente.
“Hola,” gruño Giovanni, imitando como pudo su voz de antes. “¿Qué
significa este retardo?”
“Lo siento mucho Sr Giovanni.” Dijo Ashton. “Se que vengo tarde.”
“¡Tarde!” Replico Giovanni. “Si, ciertemente has llegado tarde. Hacercate
un poco por favor.”
“Es solo una vez al año, señor,” dijo Ashton timidamente saliendo de su
cubiculo. “Esto no se repetira. Ayer fue un dia lleno de gran desgaste y…”
“Pues tengo que comunicarle, amigo mio…” Le interrumpio Giovanni, “que
no estoy dispuesto a que esto continue de este modo. Por consiguiente…”
dijo él, sujetando a Ashton en cordial un abrazo, “…¡te voy aunmentar el
sueldo!”
Ashton estaba tan sorprendido que al principio habia pensado que
Giovanni habia perdido la cabeza y lo atacaba y hasta estubo a punto de
pedir auxilio a la gente que pasaba afuera del lugar, pero luego lo que
Giovanni habia diche hizo su camino en la cabeza de Ashton.
“¡Felices Pascuas, querido amigo Ashton!” Dijo Giovanni. “¡Y que tengas
muchas mas y mas felices! ¡Oh y cuantas te debo! Pero eso cambiara, ya
que voy a aumentarte el sueldo y me esforzare por ayudarte a ti y a tu
familia. Anda, corre a comprar mas carbon para el fuego, que tenemos que
discutir esto ante un buen tazon de ponche.
Giovanni hizo lo que habia prometido y mucho mas. Tiny Ash no murio y él
fue como un segundo padre para el pequeño, quien se convirtio en un
admirable entrenador Pokemon. Giovanni fue tan buen amigo, maestro y
buen hombre que llego a ser conocido como el mejor ciudadano de la
ciudad. Muchos se rieron al ver lo cambiado que estaba, pero esto no le
importo a Giovanni ya que ahora tenia la suficiente sabiduria como para
entender lo ciegos que ellos estaban. Su corazon estaba feliz y eso era
suficiente para él.
Los espiritus nunca mas se le volvieron a aparecer, pero en cambio
siempre llevo dentro de si sus enseñansas. Compartio mucho mas con su
familia y amigos. Se llego a decir que si habia alguien que reprecentase el
espiritu de la navidad y la celebrase con respeto y amor, ese tenia que ser
Giovanni. Ojala se lleguara a decir lo mismo de todos nosotros, y como
hizo notarTiny Ash ¡que Dios nos bendiga a todos!
FIN
Epilogo 1
Giovanni desperto sobresaltado. Que horrible pesadilla acababa de tener.
Eran tantas las nauseas que sentia que corrio al baño.
“Maldicion, esta es la ultima vez que acepto un regalo de ese trio de
idiotas. De seguro aquel Psiduck a La Orange ya estaba pasado.”
Giovanni se dirigio de regreso a su cama, se recargo en la almohada y
penso en como castigaria a Jessie, James y Meowth por su estupidez.
Quizas los deberia mandar a las montañas de Cold Stone. Nah, ya habia
hecho eso la semana pasada. Quizas enviarlos a que terminasen de
reparar la Tierra Pokemon. No, eso saldria contraproducente.
‘Quizas,’ penso él, ‘solo por esta vez los perdonare.’
Giovanni se incorporo de golpe en su cama. ¿Acaso el acababa de decir
eso?
‘Si.’
‘¿En serio?’
‘¡Claro! ¿Acaso te e mentido alguna vez? No respondas…’
Giovanni se quedo de a cuatro con las tonterias que estaba pensando.
Decidio no darle mas importancia y se decidio por volver a dormir.
Ademas, siempre habia una oportunidad para hacerles la vida de cuadritos
a Jessie, James y Meowth despues de las fiestas decembrinas por el
hecho de haber arruinado algo. Eso era seguro. Tan seguro como que
mañana saldria el sol. Con este pensamiento, Giovanni se arropo y se
dispuso a dormir…
A eso de la 1 am, el relog de su cuarto sono. Sin embargo, este hizo un
ruidal del demonio que lo desperto de inmediato. Cuando se incorporo,
Giovanni se quedo petrificado en su lugar. Frente a el se encontra alguien.
No cualquier alguien; era Madam Boss. Su madre.
“Giovanni, eh venido para decirte que esta noche han de visitarte tres
fantasmas…”
Ante esto, y de lo mas profundo de su alma, Giovanni dejo salir un alarido.
Un “NOOOOOooooo…!” que hizo eco por todo el cuartel general…
Giovanni desperto sobresaltado. Que horrible pesadilla acababa de tener.
Eran tantas las nauseas que sentia que corrio al baño.
“Maldicion, esta es la ultima vez que acepto un regalo de ese trio de
idiotas…”
Epilogo 2
Elphis se encontraba sentada en su habitacion, sonriendo. Habia sido
realmente divertido darle aquel sueño a Gi. La piedra adquirida
recientemente le habia dado el poder necesario de hacerlo. Y bueno, la
diversion no era exactamente el motivo por el cual lo hizo, si no porque el
libro que acababa de leer “Cuento de Navidad” de Charles Dickens le
habia dado, valga la redundancia, esperanza a la esperanza (su nombre
significaba eso). Esperanza de que Gi pudiese cambiar, aunque sea un
poco. Si esto no era suficiente, ya no podria hacer nada por él. Nada…

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