Clase 1, a cargo de Juan Dobón

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Clase 1, a cargo de Juan Dobón
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Seminario
El sujeto en los laberintos del discurso
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Coordinado por Juan Dobón
Clase 1, a cargo de Juan Dobón
El sujeto en la era del Pensamiento Mercado
El método analítico. Repetición y Diferencia. Sus cuatro modalidades
Incertidumbre en lo subjetivo
El sujeto: Sujeto síntoma de lo social y sujeto del deseo: antecedentes,
filiación, lazo social y subjetividad. De las agencias del saber a la agencia del
sujeto supuesto saber
Presentación general del seminario:
Algunas coordenadas del laberinto
¿Cuál es la idea que motoriza este seminario?
En 1° lugar el hecho de que a pesar de ser un seminario de psicoanálisis, es abierto dado
que esta dirigido a practicantes de otras disciplinas. Intenta establecer una relación de
intercambio entre los diferentes saberes que de lograrse permita incidir en una producción
interdisciplinar. Quizás el primer hecho a promover sea el estudiar la idea de subjetividad
que cada disciplina sostiene. A priori solo hallamos un hecho el de tener en común el
habitar y ser atravesados por el mismo medio que es la palabra. Le suponemos a pesar de
no saberlo un sujeto a la palabra. Sin embargo en el trabajo interdisciplinario debiéramos
poner a prueba nuestros conceptos, muchas veces aceptados dogmáticamente. Intentar
superar la juventud de nuestra disciplina apostando a la validez de los mismos, la
delimitación del campo y lo provisorio de algunos argumentos Cuando aludimos a la
palabra esta puede ser pensada o bien como herramienta vale decir en su sentido
instrumental, o bien y esto resulta determinante la palabra como instituyente de
subjetividad. El sujeto instituido por el significante. De esta manera intentaremos seguir el
espíritu que enmarcara las investigaciones freudianas al alojar y preguntarnos cada vez por
el múltiple interés del Psicoanálisis y la trascendencia de su presencia en el concierto de
discursos de la ciudad que conforman un verdadero laberinto.
El Destino del sujeto del significante se juega entre la Repetición y la Diferencia. Se
marcha hacia el destino porque es preferible para el neurótico esa insoportable insistencia
de la certidumbre de lo que no marcha y se repite. Antes que enfrentar el horror de lo que es
innombrable o impredecible de la incertidumbre ante la posibilidad de pérdida o desamor
del otro. Quizás las neurosis sean esa larga construcción del aparato psíquico frente a
aquellas tempranas vivencias de incertidumbre.
En cuanto a la época que nos toca, soportamos
la devaluación de la palabra y aún más el tiempo que vivimos propone un estado de desresponsabilización general y de devaluación fundamental de los Derechos de Hombre y del
Valor de la palabra-marca de esta época que leíamos ya en los noventa como concepto que
luego se extendió en el campo Psicoanalítico1. Empleamos el término devaluación con la
manifiesta intención de señalar que la misma no es ajena a la irrupción de Pensamientomercado siendo esta afectación general de los valores quizás su primera consecuencia.
El malestar de nuestra época se encuadra en las generales del Malestar establecido por
Freud, sin embargo las coordenadas del Laberinto que definen e inciden en nuestra labor se
encuentran sujetas a la inmixión actual del discurso de la ciencia con el pensamientomercado que bajo la forma del discurso capitalista va instituyendo nuevas modalidades de
subjetivación en el habitante de lo colectivo – social(ciudadano o no) y determinando a su
vez su impronta en las formas de lazo social(discursos) en el sujeto de inconsciente.
Sin embargo el debate contemporaneo define problemas complejos (la filiación, la
subjetividad y su lazo con la ley, la herencia genetica-molecular, la concepción, la muerte
digna o asistida, adopción, etc.)sobre los que debemos avanzar en esa intersección de
laberinto.
Por tanto pensar los efectos de la inmixión de la ciencia y el mercado mismo nos impone al
menos tentativamente encontrar alguna forma de representación y no confundir nivelles o
pllanos del problema. Proponemos un triple anudamiento como central y constitutivo
del laberinto de discursos: jurídico, biológico y psíquico
Juridico
Sujeto
Biológico
Psíquico
(comentario intrascendente al margen: ...cuando pueda escribir Sujeto dentro del nudo,
será señal de que aprendi algo de estos programas informaticos que me superan..¡! la idea
es que el sujeto esta en el interior de esa virtual intersección).
Sabemos que es posible llevar adelante una practica analítica en ámbitos no
tradicionales. Algo que hace 20 años era visto como “non sancto” es hoy una realidad
irrebatible. Nuestro país presenta una larga tradición en cuanto a la presencia de
1
Rivera Beiras, Iñaki y Dobón, Juan. Sanción de la pena al Acto. Ed contemporáneos. BsAs.1999
psicoanalistas en el Hospital o los diferentes Servicios y agencias de salud. De hecho el
hospital es una agencia de salud, estatal y es un ámbito propicio para la interdisciplina, el
intercambio, y donde alguno de nosotros hemos apostado y puesto a prueba los limites de
nuestro Saber y las condiciones de nuestra ética. Es propiciador por una parte pero también
un ámbito donde se debate una puja de saberes.
Podemos afirmar que el hospital, la escuela y los dispositivos que en esos ámbitos se
despliegan, están atravesados por el Discurso Amo2, forma de relación social que regula
una cantidad de acciones que en esas agencias del saber transcurren o se establecen. Sus
normas de regulación, de estancia, su organización técnica administrativa, los estatutos y
divisiones en términos de jerarquías, niveles de organización y de regulación de prácticas.
Discurso que ubica siempre el Saber como referencial, positivizado, verificable y en el
campo del Otro. Llamo agencias del Saber sujeto a esta institucionalización del Saber
conocimiento, que sé referencia y valida en el conocimiento científico.
En cambio el Discurso Analítico en la agencia del sujeto, subvierte esta ubicación del
Saber, lo deja en el lugar de la Verdad, una verdad como efecto subjetivo, es decir un efecto
verdadero en un decir. No se trata de una verdad en el sentido óntico y filosófico, es decir
no es esencial ni irrevocable Esta agencia- emergencia de la dimensión de lo verdadero de
un decir, es solidaria de la presentación de lo que llamamos sujeto supuesto al saber.
Suposición de Sujeto y Saber que es lo que define aquello que propone el psicoanálisis
como Transferencia. Vale decir que no hay concepción de sujeto analítico que resulte ajeno
a la Transferencia, a la suposición del Inconsciente como Saber y a la presencia de un
analista.
Trabajaremos esta tensión entre estos tipos de agencias del saber (aquellas que se sostienen
en el discurso de la ciencia hospital, cárcel, etc. y otro tipo de agencias que provoca el
discurso analítico cada vez que acontece y deja indicios de su eficacia-validación en el
sujeto, Otro orden de saber y otra idea de sujeto)
Nuestra actividad todo el tiempo nos invita a preguntarnos acerca de un borde: entre lo
social y colectivo así como entre lo individual y lo subjetivo. Creo que la relación entre
ambas subjetividades para el psicoanálisis es al menos de inicio del orden de lo paradojal.
Por una parte No hay correlato directo entre la intervención sobre el sujeto bajo
transferencia y los efectos de su decir o actuar como ciudadano frente a la incertidumbre..
No en vano certidumbre deviene de “certus” decidir, resultando posible inferir que
incertidumbre es básicamente un punto de no-decisión. Por otra parte el analista se priva en
su acto de consideraciones de índole valorativo-morales o de enjuiciamiento de conductas.
Margen que no nos exime de preguntarnos cada vez y en cada caso acerca de tales efectos.
A pesar de que reiteradamente en el campo analítico inferimos relaciones de analogía entre
lo psíquico y lo social, las mismas que también Freud utilizara, tampoco estas son del
orden de lo necesario, ni directas la relación entre las estructuras sociales y la
estructuración psíquica. Las entiendo como inferencias no directas y si de interrelación,
otras son meras incidencias metafóricas. Sin embargo nuestro campo específico es el que
queda definido por su dispositivo y la praxis que lo instituye como campo, es decir el
mismo acto instituye el territorio de intervención. Nuestro dispositivo aloja la subjetividad
2
Aludimos a los discursos tal como los estableciera Lacan en su seminario El envés de Psicoanálisis.
Matemizandolos en un tetrapodo de funciones: Agente .... Otro
Verdad //Producción
de lo inconsciente sin embargo hay un borde de torsión entre ese sujeto y su colindante que
es la subjetividad del Habitante-ciudadano. No se trata de un borde o frontera irrevocable
sino de justamente un borde que se va definiendo en el hacer analítico.
Esta de-limitación de borde la podemos inteligir moebianamente y no en el espacio
euclidiano.
Es decir una falta radical que determina fronteras operativas del orden de la imposibilidad
y no de potencia o impotencia. Lo paradójico resulta que no se trata de inferir que el
psicoanálisis pueda o no intervenir en la realidad de lo social, sino que en cambio su límite
justamente radica en el sujeto con el que opera y el objeto que conjetura. En tal subjetividad
inciden los síntomas de lo social, pero no hay en el campo de nuestra operación sobre la
realidad como realidad psíquica, los elementos para incidir “objetiva” o directamente en la
realidad politico-social. Lo que no impide bajo ningún aspecto que los alcances en lo
subjetivo de nuestro dispositivo se hagan oír y actuar en la escena de la ciudad, en el
habitante-ciudadano, en sus decisiones y en la construcción subjetiva de su realidad. Este
borde de torsión moebiano a su vez es posible de conceptualizar desde las coordenadas de
la operación de Privación, forma de falta que no es pensable en términos de potencia, bajo
el acápite del par poder-no poder (Potencia- Impotencia). Es decir no dirimir esta cuestión
entre lo social y lo subjetivo en términos de sí un análisis puede o no Sino que la operación
de Privación establece otra forma de limites a partir de concebir la falta o la falla en su ser
de sujeto como dependiente de los limites de la estructura simbólica del hombre hablantehablado, poniendo en escena al sujeto frente a lo que no lo asiste de lo simbólico como un
“No hay allí” Se trata de la construcción o invención de nuevos escenarios de la realidad
subjetiva que promuevan a su vez trazas de saber, esto conmueve su posición de sujeto y
atañe a la construcción de su realidad(psíquica). Inevitablemente determinara si bien no en
forma lineal efectos en su persona como ciudadano o habitante.
Un seminario como este que se propone abordar los Laberintos de discurso y
sus formas intentará escuchar diferentes concepciones de sujeto, el deseo y la construcción
social de la subjetividad y sus nuevas presentaciones. En cuanto a nuestra clínica analítica
nos circunscribiremos a pensar estos conceptos en función del método analítico( de la
Repetición y la Diferencia) y a pensar los efectos subjetivos que desde lo social no cesan de
impactar en él.
Casi como condición de seguir avanzando en esta dirección debemos definir la
lógica que regula nuestro método clínico. El método analítico se sostiene en parte en la
inducción de conjeturas a partir de la escucha de la repetición (significante y de los signos
que insisten en su reproducción)y el análisis subjetivo de la diferencia. En ocasiones el
Hombre ante la complejidad del Laberinto (juridico, psiquico y biológico) de discursos
retrocede a la idea de Destino.Esa búsqueda inercial y tan humana que es la de un sentido
que aloje y por otra parte inmovilice el pensar, sentido que insiste y se repite. Justamente se
trata de desandar tal senda para alojar una diferencia subjetiva en el pensar, es decir
posibilitar el advenimiento de Otra posición ante el saber sobre el destino que no sea el de
la repetición.
Cuando aludimos a este término diferencia subjetiva debemos en un inicio estar advertidos
que en él confluyen al menos cuatro modalidades de la misma. Deslindando al menos en
esta introducción una primera aproximación a la idea de Diferencia en el campo analítico,
dado que es un termino trabajado bastamente en el campo de la Filosofía
A tal fin en las clases que llamamos Comentarios de intervalo psi-jurídico nos
detendremos a pensar aquellos bordes de discurso que lindan con otras disciplinas.
1° clase : Laberintos 1: Incertidumbre y Subjetividad.
El empleo de término sujeto en el Castellano antiguo se remonta al encabalgamiento de los
siglos XV y XVI , de acuerdo a los estudios etimológicos(Corominas, J) lo precisa en el
año 1490, como un derivado del latín antiguo Subjectum es decir-sujeto a , o bien poner
debajo. En cambio precisa el autor que el termino Objeto deviene también del latín
objectum equivaliendo a poner delante-oponer o proponerSe acuerda que el término Subiectum que era su verdadera escritura medieval responde a la
traducción del hypokéimenon 3. Este termino aristotélico hace referencia al sustrato como
lo puesto en referencia o debajo pero que a pesar de los cambios permanece esencialmente
idéntico a sí en términos de sustancialidad. Alude en su empleo al sujeto soporte del o los
enunciados. Para Aristóteles es una entidad metafísica y al referirlo a los enunciados lo
articula en su Lógica.
A la letra significaba lo “supuesto” o bien lo “que subyace”, el hypokéimenon resulta así el
antecedente lógico de uno de los nombres de la Transferencia que trabajaremos en detalle,
la multivocidad equivoca que llamamos Sujeto Supuesto Saber.
Un salto cualitativo y temporal en su empleo acontece con el advenimiento del pensamiento
cartesiano que sienta las bases del pensamiento racional occidental instalando una primera
Teoría del conocimiento sostenida en la reflexión del Yo que piensa sobre el objectum. Lo
que funda por una parte el saber como conocimiento reflexivo y acción del pensamiento del
sujeto(que piensa) inherente al objeto(por conocer) de su meditación y sostén de su
existencia como ser(es) racional.
Cuando hablamos de sujeto en psicoanálisis hemos afirmado en función de esto que no
aludimos a ninguna idea de sustancialidad. Que por otra parte se filia en su “origen” con el
advenimiento del cógito cartesiano. Lo que nos levo a afirmar que el sujeto sobre el que
operamos es aquel Sujeto que la ciencia propone(Lacan-1966) con el surgir de las ideas de
Iluminismo.
Para no incurrir simplemente en un glosario de ideas de carácter dogmático es necesario un
recorrido que nos permita pensar si efectivamente nuestro Sujeto es aquel de la ciencia y a
que indicios de su operatividad podemos acceder.
La Incertidumbre:
Aristóteles: lo menciona como equivalente a la idea de sustrato primero en su Física , como ”potencia en sí
misma no se destruye, sino que necesariamente es indestructible e ingenerable. Porque si llegase a ser,
tendría que haber primero algo subyacente de lo cual, como su constituyente, llegase a ser; pero justamente
ésa es la naturaleza de la materia, pues llamo «materia» al sustrato primero en cada cosa, aquel constitutivo
interno y no accidental de lo cual algo llega a ser ; por lo tanto tendría que ser antes de llegar a ser.” Física,
192a 25-37. (Gredos, Madrid 1995, p.121).
3
Desde la epistemología actual4 se destaca el concepto de incertidumbre para comprender
los Problemas Complejos que son aquellos que como campo de investigación
interdisciplinario va definiendo conceptos tan abarcativos que van desde lo subjetivo que la
ciencia no pretende comprender hasta lo que la ciencia misma puede objetivar, establecer y
cernir. Es justamente en la praxis de los dispositivos que se va definiendo el objeto .
Proponemos que la Incertidumbre es un concepto transdisciplinario, vale decir que es
necesario suspender las ideas a priori que cada disciplina tiene acerca de la incertidumbre.
Que van desde su acepción en la ciencia como el Principio de incertidumbre afín a los
problemas complejos y las teorizaciones sobre el caos o bien una caracterización de un
clima político, o bien una sustantivación literaria. Pero debiéramos cernir su especificidad
en el campo de lo psicoanalítico, para poner a prueba su supuesta validez en el trabajo con
otras disciplinas.
Es el nombre de un hecho estructural del hombre que impacta en su subjetividad
como angustia.
Lo proponemos dado que en este ámbito de interdisciplina resulta necesario algún punto de
entendimiento.
En lo subjetivo definimos la Incertidumbre siguiendo a Freud como una condición del ser
vivo hablante ante expectativas o designios. En lo social a su vez estas dos coordenadas se
concatena en esta época de modernidad tardía en occidente(y digo época para reforzar el
carácter de la incertidumbre, en términos de lo indecidible que trasciende la coyuntura y la
gravedad de la crisis actual en nuestro país)de vacilación del orden simbólico que fuera
anticipado por Lacan5. Vacilación de las funciones y operatoria del Padre, tal vacilación no
es coyuntural sino que se correlaciona con la incidencia de aquello que nombramos como
Pensamiento mercado (efecto del Discurso Capitalista), que es una reescritura del discurso
Amo ya mencionado. Arrastra tras de sí las funciones del padre, el nombre y la ley. El
capital y la tecnología al servicio del poder transformaron en nombre de la eficiencia y la
eficacia cientificista la operatividad del Padre(insisto en que esto trasciende la figura del
patter familis, sino que conlleva una reestructuración de los lazos, de trabajo, contractuales,
de derechos y deberes en el sistema occidental).
La inconsistencia del orden Simbólico ya mencionado, es determinante del estado de
inermidad del hombre frente a los avatares de su vida, dado que la misma replica una
debilidad de estructura de los hablantes que es aquella de contar con un aparato de lenguaje
completo en sus elementos, abierto en su combinatoria pero limitado para dar cuenta del
todo de la realidad. La certidumbre es la posibilidad de nombrar con algún margen de
certeza los hechos y los fenómenos que acontecen.
El discurso medico y el jurídico, (y sus agencias) tienden a verificarse en parámetros que
convaliden algún grado de certidumbre y reproductibilidad
En cambio nuestro aparato psíquico soporta y se sostiene en un margen de imposibilidad
de dar cuenta certeramente del todo de los fenómenos percibidos. Sin profundizar aquí
acerca de esta cuestión convenimos que se trata de una tensión y una hiancia epistémica,
no solo que requiere redefinir cuestiones de método científico, sino del tipo de Saber en
cuestión y aún del tipo de objeto.
4
En el campo de la epistemología y la metodología científica Dra. Kuky.Coria en nuestro medio caracteriza
el principio de la Incertidumbre como uno de los ejes centrales de la investigación interdisciplinaria actual.
Sus aportes han sido determinantes para que accediéramos a una primera intelección del mismo.
5
Lacan, J. Función y campo de la palabra y el lenguaje. Escritos 2. Ed Sigloveintiuno
El dispositivo analítico en particular como agencia subjetiva permite dejar venir otro orden
del Saber . Podemos proponer que el Discurso Analítico cuando acontece en dispositivos no
tradicionales otorga otro orden de certidumbre que llamaremos “decir verdadero”. Este
decir verdadero deja sus indicios como emergencia del Saber Inconsciente (saber no
sabido) y del Sujeto como efecto del decir.
Solo puede arribarse en un análisis al establecimiento de lo verdadero, es decir que todo
decir esta sostenido en el No-todo de la Verdad en términos subjetivos y parciales con
algún nivel de evidencia.
Incertidumbre en lo subjetivo:
Encontramos que ya en 1892 Freud 6presentaba el problema de la incertidumbre
diferenciando “designios” y “ expectativas”. Ambas dependían del “grado de
incertidumbre”, los designios como imposiciones del orden de lo que se soporta como
mandato y la expectativa como aquello que inevitablemente acontecerá.
Lo que encuentro como un verdadero hallazgo freudiano es el hecho de haber planteado por
primera vez lo que él designa como “ La incertidumbre subjetiva” que no es mas que el
estado frente a la falta de garantías ante lo que se desea. Antecedente de lo que él mismo
planteara como hilfloshicteick-desvalimiento subjetivo.
En la convocatoria a este seminario decíamos que: “ el sujeto de lo social y el del deseo
de cada uno nos enseñan una política del acto a la altura de los acontecimientos...”
Vamos a pensar esta frase bajo tres aspectos en que enmarcaremos el problema de la
producción e institución del sujeto:
1)La producción de Sujeto
2) La filiación del Sujeto
3) Lazo Social y Subjetividad
1)La producción de Sujeto:
Proponemos como hipótesis de trabajo que hay producción de sujeto toda vez que aparece
su decir y los alcances del mismo. Así planteado pareciera remitir a una abstracción de
carácter metafísico sin embargo es válido constatar esa insistencia Real que llamamos
Sujeto en el efecto que sorprende, equivoca y asalta al hablante en su decir cuando se
descubre como hablado.
Acerca del sujeto en el Laberinto actual de discursos podemos afirmar que Hay sujeto aún
en la devastación. Abordaremos este tema con mayor precisión en la clase de Derechos
Humanos y subjetividad en esta era de destitución –exclusión. Aún en esas circunstancias
hay sujeto a producir en los dispositivos de la extensión del psicoanálisis, vale decir en cada
uno insiste esa singular expresión y sujeción que trasciende toda forma de voluntad
consciente, o de exclusión social siempre y cuando se brinde el marco adecuado para tal
producción.
Cuando definimos siguiendo a Lacan al sujeto como lo que representa un significante para
otro(significante) nos enfrentamos con algo en la estructura de lo inconsciente que tiene
6
Freud, S. Un caso de curación por hipnosis. 1892-93. Amorrourtu Ed.
alcances directos en la forma en que concebimos nuestro método. Para tal concepción
apelaremos al par instituyente de al menos dos significantes: S1 // S2 .Decimos entonces que
nuestro Sujeto del deseo inconsciente es aquel efecto-Sujeto instituido en el S1 pero siendo
el S2 el instituyente. Por ello hablamos del sujeto por-venir como efecto de temporalidad
retroactiva que instituye apres-coup, después de su impacto.
S1
Sujeto(deseante)
Instituido
S2
Instituyente
Este esquema se desprende sin mas del par significante que propone Lacan como definición
del Sujeto que a su vez reenvía a su relectura de la dialéctica hegeliana del deseo. Como
deseo instituido desde el campo del Otro que instituye al sujeto como deseante.
Toda institución de subjetividad convoca al triple anudamiento jurídico, psíquico y
biológico.
Esta subjetividad del deseo (instituido) extrae su diferencia como deseo, de la Demanda
del otro (como instituyente). Como podemos pensar se trata de un otro encarnado en el que
se corporiza la Demanda del Otro como instituyente (productor de)para el sujeto. El
neurótico(particularmente en la neurosis obsesiva) realiza instrumentalmente esta posición
ante la Demanda del otro, degradando así todo deseo a Demanda y con esto evitando
siempre el encuentro con la hora de su deseo
Es desde esta concepción que extraemos una lección de método, en el no responder a la
demanda se encuentra una de sus claves, el silencio del analista no es instrumental o
meramente táctico sino que apunta estratégicamente al deseo y a la emergencia subjetiva.
Es determinante en la producción-instituyente de sujeto por una vía que no caiga en la mera
sugestión. Responder a la demanda moral, es decir que resulta bueno o malo, justo o
injusto, valioso o no por parte del analista degrada su practica a una psicoterapia sugestiva
y lo que es peor la transforma en una Agencia de Saber a la manera del Amo o el Maestro.
Esa es la forma de resistencia del analista más recurrente
.El deseo es lo que se resta justamente mas allá de las demandas del otro.
Por esta razón trabajamos hace algunos años la diferencia entre silencio y mudez. La mudez
es el envés del hablar mientras que el silencio es el revés del decir verdadero. No se trata de
responder o no a tal o cual demanda sino que el analista en su silencio cuando este acontece
oportuna y puntualmente y no como “rictus” deja emerger esa rajadura, esa hiancia en el
horizonte de las Demandas. El decir verdadero y el decir silencioso producen o instituyen a
su vez al analista como tal y permiten dejar al sujeto producido-instituido advenir en la
hiancia aludida. Mas allá de las condiciones de devastación subjetiva en las que habiten sus
demandas. Estas condiciones de devastación podrán ser productoras en algún sentido de
una subjetividad alienada a tal o cuál ramillete de significantes que conformen su Ideal o
emblemas. Tal ramillete significante pueden representarlo de manera amable ante sí o ante
los otros pero en definitiva no le permitirían des-asirse como sujeto de una posición de
identificación alienada a los significantes del Ideal.
Quizás lo que el análisis intenta es encaminar al sujeto en una vía que marcha en dirección
contraria a reforzar la consistencia y la creencia en ese ramillete significante del Ideal.
Lo que no debe entenderse como una vida desasida de toda demanda en una suerte de
ascetismo o peor una posición desengañada que conduce a la paradoja de una parada
cargada de cinismo.
La incertidumbre subjetiva se manifiesta con toda su fuerza en el campo de las neurosis de
transferencia
En la obsesión se muestra claramente bajo la forma sintomal de la duda que se monta en
aquellos temas que son universalmente inciertos como “... la filiación paterna, la duración
de la vida, la vida después de la muerte, y la memoria, a la que solemos prestar creencia sin
poseer la menor garantía de su confiabilidad...7.” Lista freudiana a la que podríamos
agregar que se reactiva toda vez que el sujeto debe tomar la palabra en una decisión, donde
se desliza al calculo probabilistico en el que desplaza su angustia. Es la vía que marcha
detrás de la idea de encontrar alguna forma de garantía final ante una decisión
En la histeria en cambio se multiplica en sus formas sintomales que van de la espera
angustiosa, al impacto psíquico de la catástrofe siempre por venir, atravesando las
manifestaciones sintomáticas de la insatisfacción del deseo y el desencuentro amoroso.
Incertidumbre subjetiva inherente a ser deseante cuyo costo de angustia se expresa
sintomáticamente.
Resta destacar claramente que la producción de Sujeto no es independiente de lo que
concebimos como Transferencia. Que la idea de la misma, su manejo y sus límites define la
orientación del analista. La producción del sujeto entonces la definimos en función de
instauración de eso que llamamos Sujeto Supuesto Saber, en sus múltiples vertientes por
una parte suposición de algún saber acerca de lo inconsciente al analista(por parte del
analizante), la relación de ese Saber Supuesto al inconsciente (por parte de ambos analista y
analizante), la suposición que lo inconsciente es esa Otra memoria que se soporta como
Saber no sabido a ser leído. Sin embargo lo que resulta definitorio es la Suposición
(enunciación)de Sujeto en el devenir de los dichos(enunciados), ese es el efecto-verdadero
que llamamos Sujeto del deseo Inconsciente. Momento puntual que motoriza la dialéctica
de la Transferencia en términos de apertura al Saber Inconsciente.
2) La filiación del Sujeto ::(ver esquema F.)
Voy a proponer en forma esquemática dos órdenes de filiación para el sujeto. Ordenes de
filiación que en realidad descartan toda posibilidad de situar con precisión un origen. Sin
embargo veremos que en su institución como sujeto tanto el del deseo como el social
encuentran acontecimientos o advenimientos que se presentan como instituyentes. En
cuanto a la proposición analítica de sujeto insistimos en algo que ya ha sido planteado es su
carácter de insubstancialidad, no es un elemento que se defina por su condición de ente o
elemento esencial. Que no se tratará en esta esquematización de ninguna idea de evolución
progrediente, lo que lo degradaría a una suerte de abstracción histórica cuando podemos
decir que la historia al menos desde lo subjetivo es justamente el efecto de la lectura de los
acontecimientos que ese sujeto determina. Es esa memoria de lo acontecido que requiere de
un lector, pero en este caso sorprendido en su construcción. En un sentido como instituido
por el acontecimiento pero como lector el sujeto es instituyente-instituido. En el terreno
preliminar de deslindar las cualidades del sujeto su aparición se data en el acontecimiento
de la transferencia, la posibilidad de que la misma fuera alojada en un dispositivo, sin negar
que podía preexistirlo. Fue Freud quien convocó esa antigua relación del hombre entre el
7
Freud, S. A propósito de caso de Neurosis Obsesiva-parte teórica. 1909.Amorrourtu Ed.
saber-no-saber y la razón, el amor y el deseo. Convocando la presencia de los efectos de la
palabra se le interpuso el Sujeto en sus efectos de apertura al Saber inconsciente así como
también los primeros obstáculos en la cura justamente como cierre a ese Saber. Por ello
decimos que la Transferencia es motor pero también es obstáculo en una cura. Podemos
convenir entonces que para el análisis la idea de sujeto no es aislable de la Transferencia y
de los avatares de una cura. Puede instrumentalmente emplearse esta concepción para leer o
deslindar otro tipo de situaciones pero su pertinencia en sentido estricto es atinente al
dispositivo analítico.
(continua con esquema de filiación de sujeto )
Esquema F: de filiación de la Subjetividad del deseo
Sujeto Síntoma de lo Social
Polis-Politei(Ciudadano)
Filia- Amistad Aristotélica
Ciudadano(Der. Fundam) Burguesía// Proletariado
R Fcesa-1789
Sujeto del deseo(Inc.)
Hypokeimenon// Lógica
siglo V a.C
Estoica formal
Descartes-1650 Cogito:
Piensoluego soy
Freud.Subvierte el cogito
o pienso o soy
Consumidor// Ciudadano
(Capit. Avanzado/ C.Global
Lacan. o yo no pienso o no soy
Habitante(por exclusióninclusión)
a) El Sujeto Síntoma de lo Social: Ciudadano-Consumidor-Habitante
Se remonta a la Polis, se presenta como Politei –Ciudadano, nombre que llega hasta
nuestros días.
De la Filia(phillia) Ubicamos también su orden de filiación en el origen del termino filia,
empleado con mayor precisión en La Etica Nicomaquea con relación a las formas del amor
y la amistad en el sentido aristotélico. Como podremos advertir queda situado en su origen
un entrecruzamiento entre el orden jurídico del habitante-ciudadano de la polis y el amor.
Esta es quizás la más antigua presentación de tal encrucijada en occidente. Anterior en
algún sentido al establecimiento de la Polis como ciudad-estado cuando el agrupamiento de
los hombres se presentaba bajo la forma de clanes. En otra investigación presentamos la
llamativa presencia de esta forma de amor aún en estructuras psíquicas muy afectadas o
desestructuradas como algunas psicosis.8
A pesar de su antigüedad esta forma de amor se hace presente en aquellos dispositivos en
los que el impacto de las crisis sociales es mayor, se expresa en los lazos y acciones
sostenidas en su forma social que es la solidaridad, claro que la misma no resuelve el tipo
de emergencias que se asisten en determinados dispositivos . La solidaridad no solo es una
expresión social de la phillia sino que se ve atravesada también por la idea del “amor al
prójimo” heredera de las formas cristianas del amor. Estas modalidades del amor permiten
emprender aciones de tipo comunitario si se ven sostenidas por una praxis( acción teoricopractica) con un marco conceptual acorde, sino devienen en las formas de un
asistencialismo. Lo particular de leer la philia en esas acciones es el hecho de permitirse
pensar si ese tipo de lazo permite emprender acciones transformadoras. Su origen nos
permite pensar el establecimiento de lazos que instaura subjetividades no necesariamente
reconocidas por el orden ya instituido (estatal o privado).
Aristóteles a diferencia de la idea platónica del Eros sitúa esta forma de amor quizás
anterior a la Polis como la fuerza constitutiva del ser del hombre libre. De donde este
extraerá no solo el amor para con sus conciudadanos sino que retomará la lección de la
naturaleza para acceder a la perfección como politei(ciudadano)9.Así como Platón reserva
el amor-pasiób a los hombres dado que es a ellos y no a los dioses quienes alivia de sus
faltas, de sus ansias de inmortalidad. Aristóteles lo reserva al politei como vía de acceso a
la sabiduría. Podemos registrar una traza de su presencia ya en la Grecia clásica, si
releemos a Platon en sus Discursos, mas precisamente la Apología de Socrates10 en su
decisión ante la muerte, punto de máximo dilema como sujeto, él presenta la consabida
opción, o bien...o bien...que a través de la razón lo lleva a concluir que “la hora de su
verdad” no debía , ni podía ser dramática. Sin embargo el se divide dado que no tiene
certeza de ello. Este efecto de división es retomado en el Banquete donde en cambio la
elección es en nombre del amor y del deseo. Lean la excelente versión que de ella dio
Enrique Marí Papeles de Filosofía 1.
Los estoicos le otorgan al amor el estatuto de una esencia universal que retorna como
“amor a todo hombre” que lo lleva en ese acto al reencuentro con la naturaleza de lo divino.
El trabajo asistencial en dispositivos de tipo comunitario operan con la constitución de
lazos y redes sostenidas por una parte con este tipo de amor. Sin embargo el concepto a
Dobon, Juan: “La misión en las psicosis: investigación sobre la transferencia en las psicosis”.BsAs.1999
Aristóteles. Etica Nicomaquea. Cap. VIII y IX. Ed Gredos. Madrid
10
Platon-Discursos 1- Apología de Socrates-Ed Gredos.España
8
9
destacar es su validación cuando además de saber leer y operar con este tipo de lazo, se
sostiene la idea de trabajo en red. Red no en el sentido informático sino en términos de
nudos y lazos que anuden diferentes niveles de complejidad y recursos. Redes de
intervención que por supuesto como toda red, conforman espacios –agujeros que no son
saturables.
Sin embargo y esto es solo una presentación muy sucinta de tiempos de corte será en-1789
donde se legaliza en la Declaración de los D. del Hombre y el ciudadano, que jurídicamente
se instituyó como tal. La Asamblea Nacional Constituyente emprende la tarea de redacción
de su Constitución cuyo Preámbulo se inscribe como “Declaración de los Derechos del
hombre y del ciudadano”, los representantes de los diferentes sectores delinearon la
conformación del estado-nación sostenida entre otras decisiones la abolición de privilegios
del clero y la nobleza el 4 de agosto de 1789. Suprimiendo los regímenes señoriales y de
impuestos previos, etc. Largo proceso que pretendía la instauración de un régimen
monárquico constitucionalista. Por otra parte se conformaron las organizaciones y el orden
jurídico del Estado-Nación. Surge a su vez la diferencia entre habitante y ciudadano. Se
modifica el sistema procesal penal, se implantan los juicios con jurados y por primera vez
en occidente el principio de presunción de inocencia. Creo que estos hechos resultaron
determinantes en la institución de la subjetividad del ciudadano junto a la anulación de la
legislación que imponía el ser propietario para acceder al voto.
Sin embargo la inclusión no podía ser completa y el derecho al voto y la opinión se pacta
solo para las clases altas y medias, excluyendo además lo que no es un detalle a la mujer.
Claro está que el envés de la declaración de derechos prologa la hegemonía del estado
nación, la centralización burocrática, la instauración de las teorías de la Pena(en sentido
jurídico) bajo el ideal “igualitario” que suponía el encierro(dado que ese es un ítem que
supuestamente iguala al hombre en su carencia, etc.
Por otra parte lo que se dio en llamar la Constitución Civil del Clero deslinda por primera
vez la injerencia de la iglesia en las cuestiones de estado en general y de la Justicia en
particular,
-------------------xxx------------------Del Habitante en la era de exclusión: Con la irrupción del Discurso Capitalista la
categoría de ciudadano adquiere otro estatuto, dado que implica el tener que desandar la
caracterización lineal de ciudadano como subjetividad. Planteamos en función de las
drogadependencias y otras patologías de consumo, la categorización de consumidor como
el de una nueva forma de subjetividad.11
Ser consumidor es el efecto subjetivo instituido a partir de habitar en un sistema sostenido y
reproducido a partir del consumo y la circulación de mercancías y de sujetos como
mercancía. Por ello situábamos al adicto como aquel que anudaba su dignidad a
determinada sustancia, recusando el valor de la palabra 12y destituyendo su relación con la
misma o que lo posiciona como alguien que desestima todo saber y todo goce que no sea el
que el objeto de consumo le provee. Arrastrando y pagando con su existencia esta falsa
creencia. Situábamos al adicto entonces como el revés de guante de la subjetividad del
consumidor. Esta es la paradoja del sistema capitalista la existencia de adictos ( no me
11
12
Dobon, J y Hurtado G. Las drogas en el siglo ¿qué viene?. 1999. Edama Bs. AS
La recusación del goce fálico. Dobón, J. 1999 Ibid
refiero a sujetos que consumen sustancias legales o no) que creen encontrar un sentido para
todo en anudar su vida a un objeto técnico o de consumo.
La idea de un estadio global del capitalismo profundiza la incidencia de la emergencia de
esta subjetividad, lo que aparece como paradojal es la reproducción de los derechos
particulares(del consumidor, del usuario, de la mujer, del niño). Se instala el discurso del
derecho del consumidor en general proclamado mas que constituido. Paradoja de esta era
de multiplicación de normas y derechos particulares, no siempre operativos que coexisten
cuando no es efecto directo de a devaluación fundamental de Derechos y del estatuto de la
Ley en sí.
Esta subjetividad instituida del consumidor es del orden de la sujeción a sus condiciones
como trabajador. También incide como parte de su sintoma-malestar el hecho de ser
trabajador ocupado o desocupado que por otra parte lo inscribe en su carácter de ciudadano
-consumidor en el régimen del pensamiento mercado (mercado/tecnología), en otro vel
alienante el de incluido- excluido. Debemos estar advertidos que este estadio del
capitalismo mercadotécnico y tendiente a lo global deja por una parte un saldo de
exclusión que es intrínseco a su reproducción.
Como resultado directo de este régimen de segregación y homogeneización ( de las
formas de gozar, a pesar de presentarse bajo la apariencia de lo múltiple del consumo y del
régimen de los bienes) no podemos seguir hablando de consumidor-ciudadano cuando
asistimos al efecto directo de tal régimen dejando secuelas sociales de arrasamiento y
exclusión que todos aquí conocemos por tanto creo pertinente utilizar el termino de
Habitante como más abarcativa y real.
El anhelo para el Habitante de nuestra época, como sujeto síntoma de lo social
guarda relación con el orden de la Felicidad ( sea del bien propio o común y de los bienes).
Sin embargo este tiempo de crisis determina una devaluación fundamental de todos sus
derechos, tal como trabajáramos con Rivera Beiras tiempo atrás13, y el habitante del
capitalismo en esta época sabe en algún lugar de sí, que su condición de consumidor esta
sujeta a las contingencias de su condición de trabajador( excluido o incluido), sin
conciencia de esa fugacidad, paga con su cuerpo tal desconocimiento. En la era del
consumo habrá habitantes con posibilidad de inclusión en él o no y esto desnuda la
ligereza de la época en los lazos de consumo, de trabajo y de producción
b)El Sujeto del deseo: su filiación
En primer lugar podemos presentar un tiempo de presentación del sujeto que se remonta a
la Grecia clásica. Tiempo virtual en el sentido que configuraremos un espacio de
intersecciones que nunca aconteció de esta manera. Intersecciones entre tres antecedentes
de la idea de sujeto que podemos describir así como tres vectores:
.
Eros//
Hypokeimenon
Signo
Lógica Estoica
13
Rivera-Dobon. Laberintos de Obediencia fingida. Ed. Bosch. 1992 España
Del hypokeimenon: Al presentar las raíces del termino Sujeto recordábamos el
hypokéimenon como su antecedente filosófico . Señalamos su doble vertiente de Sujeción y
Suposición.
Lo subyacente (la sujeción al predicado)esta dado precisamente en Las Categorías en las
relaciones entre el Sujeto y los enunciados. Lo enfrenta en algún sentido a la dificultad
(¿imposibilidad?) de predicar nombrándose a sí. Hypokeimenon entonces como entidad
consistente, partícula que predica pero a su vez lo sitúa como el topos-lugar de la
predicación.
Podemos encontrar entonces una relación primera de sujeción entre el Sujeto y los
enunciados ( predicación) que anticipa en algún modo aquel axioma de definir al sujeto
como determinado por el lenguaje, cuando sostenemos que es lo que un significante
representa para otro significante no hacemos más que señalar este carácter de institución
radical por el lenguaje. Lo concebimos como hablado y determinado por su presencia14.
Habitar el universo del lenguaje lo posiciona, al sujeto como hablado por él mas allá de sus
cualidades fonatorias. Si el sujeto es hablado por el lenguaje, es su cuerpo el que nos habla
y en este juego de hablante-hablado encontramos las razones últimas de la angustia y la
incertidumbre.
Retomando el termino aristotélico su empleo se presenta como disímil dado que por una
parte se piensa en el al sujeto de la lógica (atribución) y por otra en función de la materia el
estatuto corporeizado del mismo(física). Esta última vertiente es dejada de lado por el
psicoanálisis por considerársela sustancialista.
Solo como una presentación preliminar y esquemática señalamos que esta subjetividad del
deseo se remonta en la subjetivación que suponen las Categorías lógicas de Aristóteles
como hypokéimenon y por otra en cuanto al orden y lógica del Amor a la institución de la
filia en el sentido de la amistad aristotélica.
Del Eros y el amor-pasión : El universo del Amor en sentido clásico no puede ser
abordado aquí en la forma que requiere, sin embargo es preciso al menos mencionar
algunas coordenadas para poder cernirlo. El termino Philia o amistad en sentido aristotélico
recubre solo parcialmente otros afectos como ágape, amor al hombre, cuidado de sí,
philantropía, etc.
Freud enmarcó la dualidad de pulsión de vida en oposición a Tánatos(p. de muerte) bajo el
acápite del Eros platónico, señalando así la raíz del tipo de amor que entendía necesario
para abordar la cuestión del deseo inconsciente.
El universo que recae bajo lo que denominamos el Eros Platónico resulta más abarcativo
que el de phillia. Conlleva por una parte el afecto que denominamos amor-pasión, pero
también se entrama en él la dimensión del amor-deseo. Si bien el Eros platónico no deja
exento como amor pasión la atracción física de los amantes, el deslumbramiento del
encuentro, el padecer del desencuentro, no es en esa pasión donde se agota sino en la
apertura al conocimiento que de tal atracción resulta. La cualidad del amor-deseo surge por
la vía del conocimiento. La senda que une el Eros con el conocimiento era por una parte
una forma de acceder al saber y de transmisión en si misma (Paideia). El Eros demuestra
14
Lacan, J. Función y campo de la palabra y de lenguaje. Escritos. Ed.Sigloveintiuno
como amor- deseo que se parte de una falta en el ser, una carencia del hombre que marcha
en el encuentro del “maestro” al que le supone cualidades(Don) de otorgar aquel saber que
facilite el acceso al Bien y a lo que es moralmente bueno.15Ese amor-deseo es dador de
algún orden de acceso a la felicidad. A diferencia de lo propuesto por Freud el amor-pasión
es óntico en los platónicos y esta en el origen. Recordemos que en cambio para él la
relación más antigua con el mundo es lo hostil-el odio16 Siendo el amor una adquisición de
lo humano. Sin embargo su vertiente epistémica anticipa lo que del saber supuesto en la
transferencia (analítica)abreva en el amor-deseo. El análisis no es una teoría sobre el amor
pero reencuentra una relación entre Eros y epistemes en lo que entendemos como
Transferencia.
Del signo: La noción de sujeto en sus inicios se anuda con la idea de signo-signum, la
huella- marca que denota una ausencia. Desandar la idea de signo implica remontarnos a la
concepción lingüística que planteara F de Saussure como relación o lazo entre significante
y significado oponiéndose con la idea de signo tal como expresa Peirce la relación de
cooperación entre el objeto, el representamen y el elemento interpretante. Para Saussure el
signo establece una relación entre el significante, como huella psíquica mas que como
sonoridad, y el significado . No existe una relación de necesidad entre significante y
significado(principio de arbitrariedad) es decir que un significante se une a un significado
por criterios que exceden la relación entre lo expresado(significade) y lo que
expresa(significante), sin relación con la sonoridad necesariamente. Por supuesto que
recordamos que Lacan subvierte esta relación entre significante y significado, pero
mantiene su definición de signo como “aquello que significa algo para alguien”
La formulación de signo que nos interesa destacar se remonta a la concepción de signo
estoico. El término lekton17pertenece a la semántica estoica se revela en la sonoridad y
persiste en el pensamiento. Un representante que posibilita la expresión de un representado.
El signo – lektón es el soporte material de la sonoridad se relaciona con un objeto material
a ser representado. En esa relación se articula el significado que es tan “incorporal como el
tiempo o el vacío”.
El lektón separa el logos propiamente dicho del logos proferido al hablar.(Cortés MoratóMartínez Riu)
No es posible en este espacio profundizar en las implicancias de esta concepción de signo
y su incidencia en la semiótica actual, en particular a partir de las formulaciones de Fregge
sin embargo queríamos destacar que en la encrucijada de emergencia de sujeto este es un
apartado ineludible.
Ahora bien esta triple encrucijada pierde sustentación como el tiempo de advenimiento del
Sujeto del deseo sino incluimos la incidencia de un cuarto vector que es el de la Ciencia
moderna como tal.
La invención freudiana del dispositivo analítico difícilmente podría haber surgido si no
estuviera preludiada por la irrupción del pensamiento científico, sus limites y por sobre
todo sus efectos en el hombre de la modernidad.
15
Platón. Diálogos. Fedro Ed. Gredos Madrid. 1995
Freud, S. Pulsión y destinos de la pulsión. Ed Amorrourtu.
17
Lekton. del griego “lo que es dicho” o bien “, lo que se expresa”. Se tiende a referir como significado
16
Esquema C (de coordenadas del advenimiento del sujeto del deseo)(el sujeto aparece en la
intersección...)
Hypokéimenon
Eros
Signo
Lógica Estoica
Ciencia
Desde el psicoanálisis siguiendo a Lacan postulamos que el advenimiento del sujeto es el
correlato del Sujeto cartesiano. En 1650 aproximadamente la fecha de desarrollo de la
presentación del sujeto de la Ciencia en el sentido de ser el efecto directo que se desprende
del cogito. Origen de un planteo que proponía al ser del sujeto como ser del pensamiento,
pero que lo sitúa en términos de pensamiento y ser de la consciencia. Con el advenimiento
de la razón de pensar consciente como vía de abordaje y método epistemico se funda de esa
manera el origen forma de pensamiento científico
Sin por ello restar que Descartes mismo proponía una idea del amor como afecto-pasíon
“del alma” al que se accedía a través de la Conciencia racional18.
Freud al presentar la antítesis entre el pensar y el ser bajo la forma de un par antitético de
“ o Pienso o soy.” Presentando el cogito con relación a un saber diferente del consciente,
siempre inasible y esquivo a la hora de ser demostrado como saber inconsciente.(un saber
no sabido) que descentra el eje racional consciente de la filosofía hasta ese momento.
Descentramiento que en sus diferentes escritos de carácter autobiográfico señala su idea de
revelar el área del pensamiento que había quedado oculto tras el velo de la razón científica.
Sin embargo fuera por su formación medica como neurólogo o bien como parte de una
estrategia de alojar el psicoanálisis dentro de las disciplinas atravesadas por la ciencia,
intento siempre deslindar sus investigaciones de practicas no racionales. A pesar de lo cual
a medida que dio solidez al cuerpo dogmático de su obra afirmaba la necesidad de deslindar
el Psicoanálisis de la Medicina por una parte y de la Filosofía por otro.19
Se llego en nuestra tardía modernidad a la deconstrucción filosófica (Nietzche-DeleuzeDerrida-)de aquella homologación entre el ser-el yo y la conciencia, que confluye en algún
sentido con la tarea emprendida por Freud y formalizada por Lacan.
Esta formulación freudiana de un saber que no es patrimonio de la conciencia racional
funda el Sujeto del deseo inconsciente, en una primera división entre ser y pensar que
Lacan relee en el par: “Soy allí donde no pienso” “o Pienso allí donde no soy.” 20 Par que
18
Descartes, R. Las pasiones del alma. 1649
Freud, S. Resistencias contra el psicoanálisis. 1924.Amorrourtu Ed.
20
Lacan, J. Sem. De un otro al otro. Versión. EFBA.ined. 1°parte
19
llamaremos del des-ser. Con este par desbloca la idea filosófica positivista de un Ser que no
tiene falta y por otra la idea de homologar ser y pensar como a vía de acceder al Saber.
Posteriormente aplicando la doble negación en la razón de De Morgan presenta al sujeto en
el par “o yo no pienso o yo no soy “ reafirmando en esa doble negación el carácter relativo
del ser y del Yo en cuanto al sujeto de lo inconsciente. Se destaca el valor de la negación en
su efecto de afirmación al establecer que no es el Yo que piensa sino el Otro, intentando
formalizar que se trata del saber inconsciente que piensa en él. Y que tampoco es el
Yo(voluntad) quien es o define su ser sino su acto en función de su deseo. Esta doble
negación (escisión )del Yo deja entreabrir una hiancia por donde se filtra el sujeto que
asistimos. Como pensar sino aquella división de Sócrates en la “hora de su verdad” como
una decisión que fuerza toda razón. Elección forzada que se sostiene en última instancia por
el amor- deseo (y no por una pasión amorosa)más que por la razón de la conciencia o la
voluntad del Yo.
En un análisis recuperamos algo de la elección forzada de la doble negación cuando el
sujeto enfrenta una decisión.
3) Sujeto y Lazo social:
Los lazos (sociales) entre los hombres pueden establecerse en función de los actos o los
alcances que los mismos promueven. Lazos de amor, de educación, de gobierno o gestión,
de análisis o pensamiento crítico y de creación. El hombre encuentra algún punto de
valoración (subjetiva) de referencia para su ser en los lazos que establece y en la posición
que ocupa en tales lazos. Ser amado o amante, deseado o deseante, amo o esclavo,
enseñante o enseñado, analista o analizante. Estos son nombres para el ser no definitivos ni
irrevocables y están sujetos a la economía de Demanda-deseo que se establece con el otro.
Oímos resonar por una parte los cuatro imposibles del hombre que nos presentara Freud
como actos (gobernar-educar- analizar y desear)21 que son en definitiva los modos que
formalizara Lacan como discursos.(Discurso del Amo, Universitario, Histérico o Analista).
Un Discurso así nombrado expresa en definitiva formas de lazo social entre los hablantes.
Aceptando desde ya que estos 4 no agotan ni expresan las posibilidades de lazo entre los
hombres. Podríamos recordar que también se postula el Discurso Capitalista, y dejamos
abierta la posibilidad de pensar el Discurso de la creación o aquel que presente la posición
del hombre en el acto creador
Son los discursos y sus semblantes los que en acto van produciendo efectos de lazo social,
determinan lugares para el agente del discurso pero también para el otro a quien se dirige
ese agente, instituyen al sujeto en prácticas de discurso (prácticas de amor, de saber, de
gobierno o gestión, de análisis y de creación), marcas en la cultura y en la vida y dejan
trazas de saber(inconsciente) en un análisis.
Tal como anticipamos el tetrápodo de los discursos se conforma por lugares con funciones
preestablecidas.
Agente
Otro(a quien se dirige el agente)
Verdad // Producción
Freud alude a esta cuestión en dos de sus obras. El “Prólogo” a un libro de Aichhorn en 1925, y en
Análisis Terminable e Interminable en 1937.
21
El punto de incertidumbre en ellos se encuentra justamente en la imposibilidad (//) que
sostiene cada uno de los discursos. Esa distancia infranqueable entre lo que se produce en
cada discurso y la Verdad.
Lo interesante para aquel que se acerca por primera vez a este tipo de matemización es que
justamente su carácter de “fórmula” permite una multiplicidad de lecturas.
Quizás lo que queremos destacar en esta primera clase es el hecho de intentar ubicar los
lugares del Sujeto y el Saber en al menos los dos discursos del inicio: el Discurso Amo y el
Discurso Analítico.
Amo
S1
Suj //
S2(saber del Otro)
a
Analista
a
(saber S2 //
Inconsciente)
Suj
S1
Si el Discurso del Amo es la formulación del discurso que rige las Agencias de saber
sujetado a la ciencia, el saber referencial que tiende a desplazar a otro tipo de
saberes(parciales, artesanales, del oficio tal como señalara Foucault22). Las Agencias del
amo operan con el discurso de Amo que jerarquiza, organiza, estructura, divide, segrega
estableciendo diferencias y prioridades, modos de circulación normativos en el
Laberinto.(Jurídico, Psíquico y Biológico) El D. Amo se sostiene en y a través del método
científico que es el soporte de su eficacia como saber referencial . Deja justamente al Saber
por encima de la barra es decir en el plano consciente y al sujeto en su división por debajo,
pero en términos de función recordemos que ese es el lugar de la verdad. Cuando decimos
por debajo de la barra situamos lo reprimido
El discurso analítico en cambio se presenta como su revés, es decir notemos que sitúa al
Saber por debajo de la barra como Saber inconsciente y al sujeto a quien se dirige el
analista en el preciso lugar donde lo conmina a tomar la palabra, hacerse escuchar.
Por eso decimos que en el Discurso analítico asistimos a una agencia de sujeto Supuesto
Saber, se lo conmina al sujeto a decir para arribar cuando esto acontece, fugaz e
instantáneamente a alguna traza de Saber Inconsciente que por ello es dejado en el lugar del
“poco de verdad”(parcial, no-toda) al que podemos acceder.
Aquí cabe destacar aquello de la multiplicidad de lecturas dado que si pensamos que el
Saber por debajo de la barra en un sentido alude al saber inconsciente ya mencionado, otra
lectura posible es aquella que señala que el Saber(referencial o saber de la Teoría) del
agente, en este caso el analista debe quedar reprimido, en suspenso y no incidir en el Sujeto
sobre el que opera.
La ciencia sostiene la fantasía del hombre de alcanzar a una idea unívoca y lograda de
conjunción entre el Saber(en su caso conocimiento) que de cuenta de la verdad(del porque
de su existencia como y de hombre). Fantasía que el pensamiento crítico en general, pero el
dispositivo analítico en particular tiende a subvertir y cuestionar.
El psicoanálisis establece una separación entre su práctica y otras formas de psicoterapia,
su discurso se encamina en dirección de la asunción responsable de las contingencias de la
vida, (en el encuentro-desencuentro del amor, la política, lo analítico o la creación)
asunción de una verdad subjetiva . Camino que desde el inicio de la obra freudiana se
22
Foucault, M Microfisica del poder. La Piqueta Ed. Madrid
intento delimitar. Podemos aseverar que en general las psicoterapias no analíticas
conducen al sujeto a una senda enmarcada por y para el sostén de un abanico de ideales,
que van desde el bien común hasta la asunción de supuestas formas de alcanzar la
revalorización narcisista, el asentimiento de los significados que configuran aquello del
sentido común como necesario y posible, hasta diferentes criterios de madurez o
estabilidad, bajo el axioma de la búsqueda de verdades universales23 y del encuentro
posible. En suma es una operación que reniega de lo que el saber inconsciente propone.
. Sin incurrir en una generalización totalizante es posible distinguir algunas formas de
practicas en los dispositivos como funcionales al discurso amo.
El lazo que propone el análisis es el de religar al sujeto con su Saber, y subvertir la idea de
una Verdad final, lograda
La idea de Verdad toda es una trampa ilusoria del Laberinto de discursos
Por esta misma razón no se trata de alinear al psicoanálisis con las extendidas formas de
psicoterapia del yo o de readaptación cognitiva actuales en definitiva Agencias del Saber
del Amo. De las cuales se distancia por su método(la repetición y la diferencia) su
soporte(lo inconsciente) y por sus ejes éticos (en la senda del bien decir no responder a la
demanda). ¿cuál sino la demanda de opinión moral, de saber referencial o personal de parte
del analista que obture la emergencia del saber –inconsciente- del sujeto?). En esto somos
Freudianos al sostener que la nuestra no es una practica que permita una visión universal de
los problemas del hombre, o que haría de ella una filosofía o peor...una forma profana de
religión. Se impone desde la potencia del lenguaje, el cuerpo y la palabra. En ello el análisis
encuentra su pertinencia y su razón como disciplina a ser aplicada en dispositivos, incluso
en los no tradicionales si se producen las condiciones necesarias y se respeta su ética.
.
Juan Dobón
Setiembre 2003
23
Lacan indica claramente al menos en 3 textos los limites de la aplicación y la extensión del psicoanálisis.
En Radiofonia y Televisión afirma que la Psicoterapia conduce a lo peor. Mientras que en Juventud de Guide
dirá: “.... El psicoanálisis sólo se aplica, en sentido propio, como tratamiento y, por lo tanto, a un sujeto que
habla y oye. Fuera de este caso, sólo se puede tratar de método psicoanalítico, ese método que precede al
desciframiento de los significantes sin consideraciones por ninguna presupuesta forma de existencia del
significado.”
En su Seminario de La Angustia. “ El análisis no es un método de aplicación de un saber, sino una búsqueda
de lo verdadero, búsqueda definida como verdad subjetiva, esto es, verdad del deseo” de cada uno...#

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