Viñetas de la inclusión. Lo femenino en el cómic y lectura

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Viñetas de la inclusión. Lo femenino en el cómic y lectura
CLIJ
256
CUADERNOS DE LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL
00256
AÑO 26
NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2013
VIÑETAS DE LA EXCLUSIÓN
LO FEMENINO EN EL CÓMIC Y LECTURA ADOLESCENTE
JOANA RASPALL Y AURORA DÍAZ PLAJA
DOS CENTENARIOS DE LA LIJ CATALANA
ESTUDIO: CORALINE Y EDGAR
DOS NIÑOS SOLITARIOS DEL GÓTICO CONTEMPORÁNEO
12 €
Editorial Torre de Papel, S.L.
C/Argentona, 1, 1ª Planta
08302 Mataró (Barcelona)
CLIJ256
Cuadernos de Literatura Infantil y Juvenil
SUMARIO
05
EDITORIAL
NOVIEMBRE-DICIEMBRE
07
EN TEORÍA
14
ESTUDIO
28
LA PRÁCTICA
32
COLABORACIONES
36
COLABORACIONES
40
ESTUDIO
48
LA PRÁCTICA
56
CINE Y LITERATURA
62
LIBROS
82
DICCIONARIO DE HORMIGAS
NUESTRA PORTADA
Ilustra NUESTRA PORTADA Juan
Hormiga, el irresistible personaje de
Gustavo Roldán (Argentina, 1965),
protagonista de su álbum del mismo
título, recién editado por A Buen Paso (ver CLIJ 255, pág. 70), al igual
que El señor G, Historias de Conejo
y Elefante y Para noches sin sueño,
cuatro buenas muestras del estilo de
este autor-ilustrador afincado en Barcelona y ya reconocido en Europa y
Latinoamérica, que ha sabido conquistar a muchísimos lectores con sus
disparatadas historias de humor, tan
ligeras en apariencia como sus dibujos de trazo informal, pero llenas de
intención.
Un niño, un profesor, un libro...
Álbumes ilustrados en pantallas
Celia Turrión Penelas
Viñetas de la inclusión
Lo femenino en el cómic y lectura adolescente
Freddy Gonçalves Da Silva
Cuéntame un cuento (Una práctica en el aula de
Secundaria)
Anabel Sáiz Ripoll
Joana Raspall y Aurora Díaz-Plaja
Dos centenarios de la LIJ catalana
Pere Martí y Bertran
Vivir / desvivir días
Pep Bruno
Coraline y Edgar: dos niños solitarios del gótico
contemporáneo
Carolina Abello
Lecturas escolares. El préstamo semanal de libros: una
oportunidad para la formación literaria
Lara Reyes López
Volando con el brazo en alto.
El hombre de acero (Zack Snyder, 2013)
Ernesto Pérez Morán
Malanda
CLIJ ha cambiado de dirección, por favor tomen nota de nuestras nuevas señas: Revista CLIJ / Editorial Torre de Papel, S.L
C/Argentona, 1, 1ª Planta. 08302 Mataró (Barcelona)
Los teléfonos y la dirección de correo electrónico siguen siendo los mismos.
CLIJ
Kim, El arte de volar, Ed. de Ponent, 2009
CLIJ
2010 - 2011
Cuadernos de Literatura Infantil y Juvenil
PREMIO NACIONAL DE
FOMENTO DE LA LECTURA 2005
CONSIGA LOS DOS ÚLTIMOS AÑOS DE CLIJ A PRECIO DE OFERTA:
Año 2010 (n.o 233 al n.º 238) 30 € *
Año 2011 (n.o 239 al n.º 244) 30 € *
233
CILELIJ
241
Editor
Fabricio Caivano
Corrección
Marco Tulio Ramírez
Lista de Honor de CLIJ
(Los 100 mejores libros
del año)
Geronimo Stilton
Somos lo que comemos
Índice 2009
Directora
Victoria Fernández
[email protected]
Diseño y maquetación
Gabriel Abril
237
Ilustración portada
Gustavo Roldán
Panorama del año
Cine y Literatura:
Cómo entrenar a tu dragón
234
Premios 2009
Han colaborado en este número:
Celia Turrión Penelas, Freddy Gonçalves Da Silva, Anabel Sáiz Ripoll, Pere
Martí y Bertran, Pep Bruno, Carolina
Abello, Lara Reyes López, Ernesto Pérez Morán, Mariasun Landa, Mª. Jesús
Fernández, Xabier Etxaniz y Luis Arizaleta.
242
Premios del año
Lista de Honor de CLIJ
Feria del libro de Bolonia
238
Por un modo de leer literario
Alicia a través de la pantalla
235
Premios del 2009
Edita
Editorial Torre de Papel, S.L.
C/Argentona, 1, 1ª Planta
08302 Mataró (Barcelona)
Teléfono: 93 753 02 16
[email protected]
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243
Panorama del año
Las series de televisión
Teoría del contar
CILELIJ (Chile 2010)
Administración y suscripciones
[email protected]
Horario de oficina: 8.00 a 13.30 horas
239
32º Congreso del IBBY
Nuestras autoras
236
De vampiros y otros terrores
150 aniversario de
J. M. Barrie
Fotomecánica e impresión
Impressió nat, S.L.L.
C/del Carme, 76 baix
08302 Mataró (Barcelona)
Tel: 93.798.63.40
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[email protected]
244
La lectura como aventura
personal
Pequeños Dickens
Depósito legal B-38943-1988
ISSN: 0214-4123
Editorial Torre de Papel, S.L., 1996. Impreso en
España/Printed in Spain.
240
Cornelia Funke
Panorama del cómic 2010
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Esta revista ha recibido una ayuda a la edición del Ministerio de
Educación, Cultura y Deporte en el año 2013.
Esta revista es miembro de ARCE,
Asociación de Revistas Culturales
de España
EDITORIAL
Un niño, un profesor, un libro...
punto de que una revisión del sistema
educativo parecía no sólo necesaria
sino imprescindible. Lamentablemente, la LOMCE, por su enfoque y falta
de consenso, parece una nueva oportunidad perdida. No se ha entrado en
el fondo de la cuestión, y el único debate que ha trascendido ha sido el
agotador diálogo político (¿) del «y tú
más», auténtica Marca España del
momento.
Inútil debate además de falso, como ha venido a poner de relieve la encuesta PIAAC de la OCDE, sobre
competencias básicas en adultos, publicada el pasado octubre, cuyos resultados dibujan una sociedad española inculta y mal formada, resultado
Victoria Fernández
ANA PEYRÍ.
A
nte la perspectiva de la implantación, en
el curso 20142015, de una
nueva ley de
educación, la
LOMCE (la
séptima de la España democrática),
cuyo único mérito reside en haber
conseguido el rechazo unánime de la
comunidad educativa, no deja de ser
conmovedora la fe en la escuela de la
paquistaní Malala, la adolescente dispuesta a arriesgar su vida por defender el derecho a la educación de las
niñas (y por extensión de todos los niños) en su país. «Un niño, un profesor, un libro y un lápiz pueden cambiar el mundo», dijo en la entrega del
premio Sájarov 2013.
Aquí, en nuestra sociedad del bienestar (ahora en proceso de desmantelamiento), ese derecho, con una
educación obligatoria y gratuita para
todos, nos parece una obviedad y hasta lo despreciamos. La escuela española está en entredicho desde hace
tiempo (y con los últimos recortes de
la crisis aún más). Nuestros escolares
van a la cola del Informe PISA, el fracaso y el abandono escolar son de los
más altos de la UE, el descrédito de
los maestros y profesores va en aumento… La idea de que «algo no se
está haciendo bien» ha calado profundamente en la sociedad, hasta el
5 CLIJ256
de la ineficacia de los diversos modelos educativos implantados por diferentes Gobiernos desde los años cincuenta. Responsabilidad compartida,
pues, en un fracaso alimentado por
una lamentable forma de «hacer política», desde la derecha y la izquierda,
que ha impedido, hasta el momento,
el generoso consenso por el «bien común» que supondría un pacto de Estado por la Educación.
Así las cosas, no conviene olvidar
otros datos interesantes que todos los
informes, encuestas e investigaciones
educativas, ponen en evidencia: la influencia del nivel cultural —aún más
que el económico— de las familias en
los resultados educativos. Un nivel
cultural (el acceso a libros, periódicos, música, cine) en el que la lectura
sigue ocupando un lugar central. Dicen los estudios que la lectura de los
niños en casa, por placer, es el elemento que marca la diferencia entre
los buenos y los malos resultados académicos que recoge, por ejemplo, el
informe PISA. Y que, por eso, urge
apoyar y fomentar la lectura de los niños en su tiempo libre… La canción
no es nueva, pero, en estos tiempos de
recortes en educación, cultura, sanidad y servicios sociales, ¿quién se va
a preocupar por el fomento de la lectura?
Bendita Malala. Y su valor, y su
irreductible esperanza en la educación.
EN TEORÍA
Álbumes
en
pantallas
Celia Turrión Penelas**
6 CLIJ256
ilustrados
D
esde el interior del mecanismo acelerado de nuestros tiempos, resulta complicado percatarse de los
posos que van dejando las producciones culturales que pasan por delante
de nuestros ojos. La tradición libresca de nuestras sociedades está permitiendo sortear con mayor o menor fortuna las tensiones de un mercado del
libro impreso infantil que sigue saturado a pesar de la crisis, que mantiene
un nivel de rotación poco favorable
para los libros como títulos individuales y cuyas obras presentan niveles de
calidad muy variables. Aun así, los
diferentes mecanismos de selección
y evaluación del sector, establecidos y
legitimados desde hace tiempo, suelen lograr llamar la atención sobre la
mayor parte de las obras que se considera que no merecen pasar inadvertidas a los lectores.
La crítica tampoco ha dejado de
lado otras producciones de ficción
que forman parte del tiempo de ocio
de los lectores, y que también contribuyen a su formación literaria y artística, como son las películas y las
series de animación dirigidas a los
más pequeños. Hace tiempo que la
academia presta atención a las potencialidades de los videojuegos para
la labor educativa, principalmente
desde la perspectiva de las experiencias de aula.
No ocurre lo mismo, sin embargo,
con el área de las aplicaciones multi-
media que se relacionan de una u otra
forma con la literatura. Posiblemente
por ser consideradas producto de una
necesidad de mercado, las miradas
de investigadores y críticos siguen
semiapartadas de ellas, mientras los
pequeños lectores y sus familias las
descargan a diario. Las apps han llegado hace relativamente poco, pero
gozan de un indiscutible éxito popular, reconocido por diversos estudios
como el de Open Air Publishing, que
reseñaba recientemente un artículo de
LecturaLab (FGSR, 2013).
Cierto es que, aunque escasos, afortunadamente existen mecanismos,
impulsados por instituciones o particulares, que atienden la producción
en digital y sus oportunidades para la
educación y la literatura infantil y
juvenil.
LecturaLab (www.lecturalab.org),
el laboratorio de lectura de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, es un
ejemplo de ello. Dentro de las selecciones de obras de la Fundación
(Selecciones Lo+) ya se incluyen desde hace varias entregas las aplicaciones para dispositivos móviles. También conviene destacar proyectos de
investigación en el terreno de la literatura infantil y juvenil digital como
el que desarrolla el grupo de investigación GRETEL (www.gretel.cat).
Estas herramientas se van poco a
poco complementando con iniciativas
particulares que ayudan a ubicar los
nuevos productos en el sistema, como
7 CLIJ256
el buscador de la web Tulabooks
(www.tulabooks.com), que incluye
entre las diversas opciones de búsqueda una base de datos tanto de libros
en papel como de apps.
Hace aproximadamente un año,
CLIJ publicaba un número especial
sobre literatura digital (CLIJ 248),
donde algunos autores tratamos de
mostrar una visión panorámica de las
nuevas realidades que se aprovechaban del formato digital. Un año después, se puede afirmar que una de las
formas más explotadas por los productores son las aplicaciones multimedia para soportes táctiles, o apps.
La aplicaciones para dispositivos táctiles cubren ofertas de ocio muy dispares y pueden categorizarse de muy
diversas formas. En este estudio sólo
se consideran aquellas que se venden
en las librerías digitales dentro de la
categoría «libros».
La producción de aplicaciones-libro
infantiles y juveniles es tremendamente controvertida, como se puede
comprobar en muchos de los encuentros del sector. La Jornada «El libro
digital ilustrado: pasos hacia nuevos
paradigmas», organizada en diciembre de 2012 por FADIP y el Observatorio de la Ilustración Gráfica, fue
buena muestra de ello: las dudas y
obstáculos que relatan los propios
productores funcionan a menudo
como excusa para no indagar en las
posibilidades del sector por parte de
quienes son ajenos a él.
La cuestionable rentabilidad de las
obras y la necesidad de respetar las
normas de los desconocidos circuitos
de las grandes empresas tecnológicas
suelen ser argumentos en contra de la
creación de este tipo de productos.
Aun así, muchos escritores e ilustradores ven en las pantallas táctiles un
gran potencial expresivo y se muestran interesados en la creación para
esos soportes. Reconocidos autores
de literatura infantil como Ajubel,
Paloma Valdivia o Riki Blanco han
desarrollado o están desarrollando
sus proyectos digitales de literatura,
ya sea de manera autónoma, ya sea en
colaboración con editoriales u otros
organismos.
PALOMA VALDIVIA
Un acercamiento a través del
álbum
Todavía no existe un corpus de
aplicaciones-libro representativo en
nuestro idioma, y mucho menos una
selección canónica; sin embargo, si
consideramos tanto apps propias
como extranjeras para este estudio,
ya podemos trazar hoy algunas líneas
de configuración de las mismas.
Este ejercicio, abordado en este
artículo desde el punto de vista de las
influencias que la literatura infantil
en papel ejerce sobre las aplicaciones-libro, nos permite, por una parte,
acercarnos a la manera en que se configuran dichas obras y, por otra, vis-
lumbrar posibilidades no exploradas
aún para explotar estas formas desde
una perspectiva artística y literaria.
Para ello se presentan y comentan
aquí, a través de ejemplos concretos,
diferentes rutas de adaptación de los
álbumes ilustrados a las pantallas de
dispositivos móviles; en concreto, se
aborda la producción para tabletas de
la empresa Apple Inc., donde se aloja actualmente la mayor parte de la
producción. Como comenta Laura
Borràs, reconocida investigadora de
literatura digital, en un reciente artículo:
«Por lo general, el ejercicio de
transferencia de la LIJ hacia el espacio digital ha seguido, más o menos,
los mismos procesos de trasvase que
la literatura de adultos. En este sentido, se empieza por las digitalizaciones de obras en papel, se abre de
este modo el camino de la adaptación digital que, enseguida, dejan
paso a las nuevas posibilidades
expresivas que un análisis del soporte permite con los textos». 2
Las adaptaciones de libros en papel
al formato digital se situarían, pues,
entre la simple digitalización y la
creación directa y exclusiva para
dicho soporte, como un paso intermedio del proceso del paso a la pantalla.
El estudio de estas adaptaciones
resulta especialmente relevante para
los conocedores de los libros en los
que se inspiran, pues el enfoque comparativo facilita la observación de las
direcciones que toman los rasgos
innovadores, las decisiones que adoptan los creadores a partir de una serie
de creencias sobre el nuevo medio y
las opciones que se hacen a un lado,
bien por desconocimiento de sus creadores, bien por otras razones.
Al margen del interés que estas
comparaciones puedan tener en el
momento que vivimos, la perspectiva
adoptada para este artículo parece ser
una de las más adecuadas para que
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las conclusiones surgidas del estudio
sigan siendo de utilidad tras los posibles cambios de soportes, formas y
opciones de un futuro lejano o próximo, que está por venir.
El artículo atiende a la construcción de diferentes formas posmodernas de literatura infantil: el libro
álbum y también el libro pop-up en
su paso a la pantalla táctil.
El libro experimental sigue experimentando
El álbum ilustrado suele describirse
como el tipo de libro que mejor ha
asimilado las nociones de la cultura
posmoderna debido a su carácter
multimodal. La combinación de los
lenguajes verbal y visual hace de
ellos obras flexibles propicias para la
experimentación, como han analizado numerosos estudios en las últimas
décadas. 3 Tanto su historial de experimentación como la función esencial
de la imagen en su construcción han
facilitado la elección de títulos de
este tipo de libros para el trasvase a la
pantalla, al menos en esta etapa inicial de desarrollo de las aplicacioneslibro.
El recorrido más común para este
tipo de creaciones se está dando a
partir del libro físico como base para
la estructura, a la cual se le añaden
sonidos, movimiento y una capa de
interactividad, en un intento de distinguir estas obras de la experiencia de
lectura propia de las publicaciones en
papel. Como es natural, a mayor grado de intervención creativa —introducción de nuevas ilustraciones o de
modificaciones en la estructura que
dependen de las posibilidades del
medio, un diseño más profundo que
superficial de la propuesta interactiva…—, mayores posibilidades existen para el éxito compositivo de la
obra en el nuevo soporte.
La rentabilidad de trabajar sobre un
producto ya elaborado debería poderse compensar con la investigación y
la cuidada elaboración de la adaptación para el medio de destino. Desa-
EN TEORÍA
fortunadamente, por el momento se
encuentran en el mercado numerosas
obras poco elaboradas, que nacen
más pendientes de las posibilidades
del mercado que de las opciones
expresivas del medio.
Teniendo en cuenta que la rentabilidad del mercado está constantemente
cuestionada, hoy por hoy parece más
coherente centrarse en un uso creativo del medio a pesar del mercado,
que permita a los productores más
atrevidos y con más oportunidades
una exploración artística a largo plazo, intentando apartarse de las dudas
que surgen del éxito inseguro de un
modelo de negocio que aún está en
fase de pruebas. Esta postura permitiría, además, la exploración del medio
y la creación bajo premisas literarias
o artísticas, lo cual, bien lo sabemos,
beneficia a los lectores.
De hecho, existen ejemplos sobresalientes que han sabido adaptar
reconocidos álbumes publicados en
papel a la nueva forma de representación. Ya sea mediante la imitación del
libro como objeto, ya sea alejándose
de él de manera radical, el mercado
cuenta con una muestra respetable de
adaptaciones de libros álbum que han
legitimado su espacio en la pantalla.
En el ámbito internacional podemos aludir a las aplicaciones Harold
and the Purple Crayon (Johnson,
2011) y The Monster at the End of
This Book (Sesame Workshop, 2011),
ambos basados en álbumes con los
mismos títulos. Se trata de dos conocidos álbumes metaficcionales que
juegan con un lector intelectualmente
activo. En su versión digital se añade
sonido, movimiento y una propuesta
de interactividad con base en la
inmersión.
Mientras que la segunda obra no
abandona del todo su propuesta metaficcional original, basada en una
estructura de paso de páginas, la primera ofrece una configuración algo
más libre que imita una sencilla experiencia de navegación cibertextual.
Esto indica, entre otras cosas, que el
éxito o fracaso de las adaptaciones en
pantalla no tiene que pasar necesariamente por el alejamiento definitivo
del objeto libro, como suele creerse:
por fortuna, las posibilidades son
HAROLD
mucho más amplias.
El acierto de los dos casos anteriores no reside simplemente en el tipo
de enriquecimientos añadidos ni en
su calidad sino también en el modo
en el que estos elementos operan dentro de la historia. Ambas aplicaciones
proponen una experiencia de lectura
en la que el lector ha de ser físicamente activo, no sólo para entretenerse sino también para desvelar la historia. Los sonidos y movimientos
suponen principalmente una guía de
actuación para el lector. Evidentemente, existen funciones secundarias
que realizan estos nuevos elementos
—sonido y movimiento— como la
motivación del lector, su diversión y
la atracción de su atención. Pero es,
sin duda, la propuesta literaria de
interacción lo que convierte estas
obras en productos interesantes para
la investigación en literatura.
En el mercado internacional existen asimismo obras ilustradas experimentales que juegan con los lenguajes posibles en un medio digital, de
un modo similar a los libros álbum,
en lo que se refiere al reparto de responsabilidad narrativa, como el relato
9 CLIJ256
juvenil Chopsticks, una novela visual
publicada en papel y en digital que se
inserta en un modo de contar posmoderno, aprovechándose de muchas de
las posibilidades que ofrecen las pantallas en cuanto a su construcción
interna.
En nuestro ámbito hispanohablante
se encuentran adaptaciones de álbumes que aún presentan un uso muy
limitado de las posibilidades de las
pantallas, pero que comienzan a desvelar las intenciones creadoras del
sector. Podríamos destacar las apps
de CIDCLI, Buen provecho, animales
al acecho; El mismo que viste y calza; Cómo se piden las cosas, o la versión digital de El libro negro de los
colores, que fue curiosamente ideado
con una fuerte dependencia del papel,
pues en su versión impresa imita el
LIBRONEGRO
lenguaje braille, y que presenta nuevas posibilidades reales al lector en
su adaptación a la pantalla táctil.
Álbum, lenguaje audiovisual y
dinámicas de adaptación
Un aspecto que se debe tener en
cuenta en el estudio de las apps es
que los mecanismos de adaptación
actualmente no siguen siempre el
patrón que reconocemos como canónico, es decir, del papel a la pantalla.
Existen varios ejemplos en los que la
obra original no es el libro en papel,
como The Fantastic Flying Books of
Morris Lessmore, que surge de un
corto de animación que se convierte
en app y posteriormente en libro en
papel.
También hay casos en los que la
app ya no viene determinada directamente por los contenidos de su original en papel, pues estos ya han pasado por una reelaboración anterior. La
aplicación-libro Olivia Acts Out presenta la historia de la conocida cerdita de Ian Falconer, pero la representación adoptada por la obra digital
proviene de la versión televisiva, que
ya supuso una primera adaptación de
los álbumes del famoso autor e ilustrador. Desde el comienzo, se nos
ofrece acceder al contenido de la historia pulsando en la imagen de un
libro que se sostiene en una estantería, pero también existe la opción de
pulsar en el rollo de película que nos
cha el trabajo de animación ya realizado con el personaje, incluyéndolo
muy puntualmente en momentos
determinados del episodio, enriqueciendo la experiencia de lectura con
fragmentos puramente audiovisuales.
Aunque no sigue este mismo camino, la aplicación Don’t Let The Pigeon Run This App, de Mo Willems,
muestra una clara influencia de las
formas de representación de la animación televisiva que merece la pena
destacar. Se deba ésta al segundo oficio de animador del autor de estos
libros, o a una acertada estrategia de
adaptación, la obra ofrece en pantalla
una experiencia realmente híbrida,
como pocas obras digitales del
momento.
Aunque no son mayoritarios los
casos que presentan secuencias de
adaptaciones o contaminación entre
medios tan evidentes como las tres
citadas, parece lógico pensar que la
convivencia de medios en la actualidad propiciará la creación de más
productos asociados a la literatura
infantil que aprovechen este campo.
Álbumes en busca de la
participación del lector
OLIVIA
lleva única y exclusivamente a la
entradilla de la serie, activando de
esta forma todos los mecanismos
de reconocimiento de un lector infantil inserto en una cultura en la que las
obras de ficción viajan irremediablemente de un medio a otro.
Esta aplicación se diseña a través
de texto e imagen ligeramente interactiva, más en la línea de un libro
ilustrado que de un álbum, y aprove-
Las muestras de traslado a las pantallas de libros que nacieron con
vocación material o interactiva ya
desde su versión en papel, son numerosas. Se trata de un movimiento
natural que trata de aprovechar precisamente la naturaleza interactiva del
medio con unos contenidos que encajan en ese espíritu.
Un ejemplo de este tipo de productos en digital, son las obras en papel
trasladadas a la pantalla del ilustrador
portugués André Letria. Algunas de
ellas, como Caras o Estrambólicos,
imitan los libros de franjas, al igual
que lo hace la app Ma petite fabrique
à histoires, adaptación del libro de
franjas de Bruno Gibert publicado
con el mismo título.
10 CLIJ256
Una apuesta más arriesgada y difícil de definir, tanto en papel como en
digital, es la obra Incómodo, un libro
desplegable en su versión en papel,
que se convierte en una sola pantalla
animada en su adaptación digital y
que pide la actuación de un desconcertado lector.
INCÓMODO
Otro ejemplo algo más complejo en
su concepción estructural es la aplicación Soñario, de Javier Saéz Castán, publicada en digital por Océano
Travesía (2011), aunque sólo ha estado durante unos meses en la tienda
digital de Apple. Se basa en la versión en papel del mismo título. En
este caso nos encontramos con una
aplicación lúdica, pero también artística, que insta al lector a perderse en
la estructura vertical que se propone,
a pasar tiempo delante de cada una de
las pantallas y a atender a lo que pasa
tras los telones y en los juegos propuestos, dejándole bastante libertad
de acción.
No puede faltar, entre estas adaptaciones lúdicas, la del famoso libro
Un libro de Hervé Tullet, adaptado
en francés bajo el título Un jeu. En
este caso, la app no trata de imitar el
—por otra parte inimitable— efecto
interactivo del libro en papel, sino
EN TEORÍA
que propone bajo la misma estética
de círculos de colores, una serie de
juegos en los que hay que inferir las
reglas y experimentar, dando como
resultado una experiencia artística
además de lúdica, al igual que el caso
anterior.
UN JEU
Hemos de advertir que la interactividad no siempre se utiliza en obras
evidentemente lúdicas. En el formato
digital, la interactividad es un elemento transversal que aparece en
toda clase de obras encuadradas en
diferentes tipos de géneros.
Los grados de interactividad, eso sí,
varían entre unas obras y otras. Cuanto más tiende una obra narrativa digital a la interactividad, más se acerca
en propuesta de lectura y en configuración a los libros pop-up u otros
tipos de adaptaciones. Este desplazamiento hacia la experiencia lúdica en
la lectura origina en algunas ocasiones propuestas significativas de participación, pero en algunos casos simplemente esconde una elaboración
mediocre de la historia, igual que
ocurre en algunos pop-up, como ha
indicado Brenda Bellorín en un artículo en el que trata la tecnología de
los mismos. 4
¿Para qué sirve una app?
Si atendemos a las funciones de las
aplicaciones-libro, pronto reparare-
mos en su paralelismo con las funciones de las obras que hallamos en el
mercado de libros en papel. Aparte de
las que presentan una intención claramente literaria y que, por tanto,
podrían favorecer aprendizajes literarios de modo similar a como lo hacen
los libros, existen en el mercado apps
con una evidente vocación educativa
y con especial énfasis en el proceso
de alfabetización, lo cual suele anunciarse específicamente en los textos
promocionales de la obra. La amplia
colección de aplicaciones basadas en
las obras de Dr. Seuss, publicadas por
Oceanhouse Media, es un ejemplo de
esta tendencia.
Actualmente la función principal
de la mayoría de las obras que se venden en el mercado digital se resume
en el entretenimiento de los lectores:
los productores tratan de llamar la
atención de los compradores sobre
la propuesta interactiva y animada de
las mismas. Es natural pensar que la
construcción de la obra resultará más
o menos eficiente en la consecución
de sus objetivos según se integren en
ella la interactividad y la animación,
pero lo cierto es que, tanto interacción como animación, son realmente
términos-paraguas que a menudo justifican premisas de creación extremadamente ambiguas, lo cual favorece
la existencia de un abanico de obras
de calidades muy variables.
Los productos resultantes de estas
ideas hacen que a menudo se cuestione si las aplicaciones llamadas literarias lo son realmente o no, desviando
el debate a la pertinencia o no de lo
digital en el mundo literario. A menudo, dicho cuestionamiento se basa en
las dudas que despierta el hecho de
que las obras digitales se alejan de las
formas tradicionales de literatura,
hecho que además afecta a los papeles tradicionales de autor y lector, y
que genera nuevos retos para quienes
ejercen de investigadores y mediadores del campo.
Para concluir este repaso, hay que
11 CLIJ256
advertir que, aunque el ejercicio de
revisitar obras anteriores y apuntar
posibles influencias se considera de
enorme importancia para la comprensión de las aplicaciones-libro dentro
de nuestro sistema literario existente,
debemos enriquecer el análisis yendo
más allá, para identificar estos nuevos productos por lo que son, al margen de dichas influencias.
Sin ir más lejos, las aplicaciones
ilustradas que parten de libros álbum
no sólo exhiben nuevos rasgos sino
que también pierden rasgos esenciales de aquéllos, como pueden ser el
formato, el papel o el mecanismo del
paso de páginas. Parece evidente que
ya no podemos analizar las aplicaciones ilustradas, aunque muchas de
ellas provengan de álbumes, exclusivamente mediante las teorías sobre el
álbum, pues las apps son un nuevo
producto con características especiales y una entidad propia que hemos
de extrapolar, como lectores y mediadores, para leerlas, analizarlas y utilizarlas de manera productiva. De este
modo podremos ir construyendo una
educación literaria completa, que
incluya las diferentes realidades ficcionales a las que se enfrentan los
nuevos lectores.
*Celia Turrión Penelas es editora de literatura infantil y juvenil y colaboradora en el grupo de
investigación GRETEL, de la Universitat Autònoma de Barcelona, donde actualmente realiza su
tesis doctoral sobre narrativa infantil digital.
NOTAS
1. Este trabajo se inscribe en el proyecto de investigación I+D (I+D: EDU201126141) del Ministerio de Ciencia e Innovación «Literatura infantil y juvenil
digital: producción, usos lectores, recepción y prácticas docentes».
2. Laura Borràs, «Había una vez una
app… Literatura infantil y juvenil digital», en Revista de Literatura 269, Especial LIJ y Nuevas Tecnologías, 2012.
Gibert, B., Ma petite fabrique à histoires, París: Autrement y é-Toiles Éditions,
2013.
Johnson, C., Harold and the Purple
Crayon, Trilogy Studios, 2011. Edición
para iPad.
Joyce, W., The Fantastic Flying Books
of Morris Lessmore, Shreveport: Moonbot
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Van der Linden, S., Lire l’album, Le
Puy-en-Velay: L’Atelier du Poisson Soluble, 2006.
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Puede comprar los números de CLIJ en la nueva
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C/Zurbano, 4 Madrid 28010 Madrid
91.308.60.66
ESTUDIO
VIÑETAS DE LA
1
INCLUSIÓN
Lo femenino en el
cómic y lectura
adolescente
Freddy Gonçalves Da Silva*
14 CLIJ256
Mafalda y Susanita, de Mafalda, dibujada por Quino y
publicada en España por Lumen.
La concesión del
Premio Pulitzer a
Art Spiegelman por
Maus en 1992 cambió la
percepción del cómic,
hasta entonces un
«género menor»,
masculino y dirigido a
niños y jóvenes, y dio
paso a la consolidación
de la novela gráfica.
Este estudio recorre la
evolución del género
desde los años setenta
del pasado siglo hasta la
actualidad.
E
n los años setenta,
el pensamiento feminista se infiltra
dentro del cómic
occidental, sistema
narrativo contracultural que consolidó su importancia
a partir de la crítica social realizada
con el movimiento «underground». A
partir del premio Pulitzer recibido por
Art Spiegelman por su obra Maus en
1992, se reivindicó la lectura del discurso gráfico ante las academias, lo
que trajo, como consecuencia, la consolidación de la novela gráfica. Este
nuevo discurso con acento adulto
incluye las voces menores como la
femenina, pero aleja al destinatario
que fue pilar del cómic: el lector
infantil y adolescente.
La década de los setenta y la
subversión artística
«Me interesa crear obras de arte
que puedan contemplar y explorar
tantos individuos como sea posible,
personas que tengan ideas totalmente
diferentes sobre la obra y que no le
atribuyan ningún significado definitivo. […] Yo no soy más que un intermediario que intenta poner en común
ideas diferentes.» 2
El artista plástico Keith Haring
tenía 20 años al escribir esta premisa
en uno de sus diarios en 1978. Descendiente del pop art y discípulo de
Warhol, Haring perseguía masificar
el arte con acciones de calle, que
incluían la intervención de los paneles
15 CLIJ256
negros del metro de Nueva York, reservados para la publicidad, creando
historietas subversivas sólo con tiza
blanca. En Londres, por otra parte, la
crítica a favor del feminismo y en
contra de la guerra de Vietnam y el
racismo en 1970, se hizo con grafitos
gracias a Crass, una banda punk vocera de la juventud inglesa. En 1983,
Xavier Prou, convencido de que el
arte sólo puede evolucionar en la
calle, decide inspirarse en el estarcido
propagandístico de Mussolini, influenciarse de los grafitos del metro de
Nueva York, y ponerse como seudónimo a Blek Le Rat inspirado en el
personaje de un tebeo italiano de su
infancia, Blek Le Roc (1964), para
hacer crítica social en las calles de
París. 3
Contrato con Dios de Will Eisner, en Norma Editorial.
Paralelo a ellos, las mujeres también se pronunciaban ante la cultura,
tomadas de la mano de los discursos
feministas sobre la igualdad de género. Sophie Calle es uno de estos
ejemplos. Fotógrafa de París que, tras
recorrer el mundo, regresa a su ciudad natal para iniciar un proyecto
visual mucho más intimista, ajeno a
la exposición pública de estos artistas
de calle. A Calle le interesaba reorganizar su sociedad a través de la mirada del espectador que observa la vida
de distintos individuos de forma fragmentaria. Es decir, se construye un
personaje imaginario de investigador
privado que los persigue para tomarles fotos. Su mirada del arte fue
mucho más sensible, arriesgada e
intuitiva. Con esta galería de fotografías construye un sistema narrativo y
visual, lleno de movimientos y elipsis. 4 No es casualidad que su experimento social cumpla con las funciones discursivas de un cómic, a la luz
de una nueva era del pensamiento.
Estos artistas, cada uno a su manera,
resaltaban el valor de la imagen, pero
además «una de las condiciones más
sobresalientes, la fragmentariedad, la
interrupción de sus elementos, coincide con uno de los rasgos más definitorios de la posmodernidad». 5
Estos jóvenes artistas pertenecían a
distintas periferias sociales: homosexuales, negros, latinos, emigrantes,
judíos, artistas de calle y mujeres.
Buscaban agitar a las instituciones y
las academias, para crear con su voz
un espacio propio en la sociedad
siendo, a su vez, voceros de las críticas de los jóvenes (otra voz periférica). 6 Muchos de estos artistas vincularon su arte e identidad con el cómic,
influenciados también por el movimiento Comix Underground. El
movimiento estadounidense desarrolló una plataforma que impulsaba la
creación subversiva de cómics alternativos con la intención de dar apertura a la sociedad a través de la literatura de imágenes. El grupo reaccionó
16 CLIJ256
de forma polémica ante temas como
el sexo, la política, la música y las
drogas, expandiendo sus fronteras a
Europa con revistas como El Víbora
en España. Fue en este instante cuando la catarsis joven y el entretenimiento infantil, la mayoría de las
veces vinculado con la lectura de
las historietas, empieza a ceder gran
parte de su espacio, para resaltar el
acento adulto en el destinatario. 7
Robert Crumb 8 es uno de los precursores del tebeo underground, con Zap
Comix (1968), un fanzine que incluía,
entre otros, a «Spain» Rodríguez, Art
Spiegelman y Aline Kominsky, quien
sería su esposa años más tarde.
La influencia de Crumb se expande
a Will Eisner, que con su libro Contrato con Dios en 1978, acuña el concepto de graphic-novel para poder
vendérsela a la editorial como una
innovación literaria. 9 Dicha novela
narra las vidas, en el Bronx, de personajes cotidianos, periféricos, aparentemente derrotados, como crítica de
la vida moderna. La obra no sólo presentaba un código narrativo similar al
cine, sino que al tomar la estructura
de la novela literaria, la hace conclusiva, involucra a un lector implícito
adulto y eleva el número de páginas;
dándole así un asidero al discurso
dentro de la literatura «formal».
Incluso Eisner introduce pocos años
más tarde la expresión «arte secuencial», donde ya demandaba para el
cómic un estatus de noveno arte. De
todas formas, el concepto «novela
gráfica» sólo se consolida en 1982
gracias a la proyección que supuso la
estrategia comercial de Marvel, al
ofrecer en el mercado su colección:
Marvel Graphic Novel. En ella se
presentaron historias de superhéroes
como Daredevil, Spiderman, Conan,
Hulk o X-men haciendo frente a
aspectos complejos y oscuros de su
personalidad, sin intención adolescente, aunque de todos modos los lectores jóvenes siguieran entregados a
su lectura, sin prejuicios y a contracorriente.
Realmente las puertas de las academias se abrieron en 1992, cuando Art
Spiegelman, descendiente del underground, recibe un premio especial
Pulitzer tras publicar Maus. El libro,
editado originalmente en la revista
RAW que llevaba junto a su mujer
desde 1980, narra la relación de Art,
un roedor que ilustra cómics, con su
padre Vladek, un judío polaco que
sobrevive a los campos de concentración nazis.
Spiegelman consigue dar un paso
importante para el cómic. Por un
lado, se caracteriza a él mismo como
un ratón (como construye a todos los
judíos), haciéndose del referente
infantil del animal —primitivo, tierno, vulnerable— para recrudecer el
horror de la guerra y canalizar las
emociones, repotenciando la lectura
de las imágenes. La voz de su personaje es la suya propia, hablando de la
pertenencia y la reconstrucción de
una memoria perdida ante las distancias que Art siente hacia su padre;
mostrándolo, además, como hombre
avaro, desconfiado y terco, perteneciente a una raza que es víctima de la
historia. Su intención de no sacralizarlo da cabida al humor y la ironía
dentro de episodios de dolor, crudeza
y cotidianidad tanto en la guerra
como en su vida de dibujante. Maus
ART SPIEGELMAN, MAUS, NORMA EDITORIAL / MUCHNIK, 1988.
ESTUDIO
significó una nueva manera de visitar
la historia, dando cuenta no sólo de
una memoria personal sino también
de los debates de un dibujante a la
hora de embarcarse en la creación de
un cómic. Teoría que el propio autor
reafirma en una entrevista que le
hacen en el 2011, casi veinte años
después de publicarla: «Nunca creé
Maus con la ilusión de que haría del
17 CLIJ256
mundo un lugar mejor. Sólo quería
saber qué paso, sin ningún tipo de
agenda política o moral. Se trataba
sólo de contar algo. Cuando se creó
Maus, no era un tema de la cultura
popular». 10
Gracias a Maus, el cómic comienza
a gozar del beneplácito de las autoridades literarias; la novela gráfica se
consolida como sistema discursivo
1
2
3
Lois Lane y sus transformaciones en Superman. (1) All Star Superman (2009, Planeta), (2) Los ladrones de la Tierra (1988, Ediciones
Zinco) y (3) La boda de Superman con Luisa Lane (1979, Novaro).
posmoderno pero, debido a los temas
abordados, comienza a alejar a lectores infantiles y adolescentes. Sin
embargo, el cómic, a pesar de su evolución, siguió las premisas del discurso hegemónico y masculino a quien
siempre fue dirigido. También es
cierto que antes de los setenta la
mayoría de las mujeres occidentales
no encontraban interés en este tipo de
discurso gráfico. Por eso, la producción de tebeos se enfocaba hacia el
público masculino, reforzando el
estereotipo femenino en sus espacios.
En el caso de Maus, el conflicto era
meramente masculino, por lo cual no
calaron estas ideas feministas. Las
mujeres seguían siendo vistas como
objetos de deseo, buenas compañeras
pero sin mayor protagonismo, esposas judías (con o sin dote), o víctimas
del holocausto. Art también presenta
a su novia, que trata de involucrarse
en su realización del cómic, para
encajar en esa relación paterno-filial
que tanto le costaba entender. La
novela gráfica, al fin y al cabo, era
patriarcal.
18 CLIJ256
La mujer en el cómic
Elaine Showalter, investigadora
feminista de los ochenta, anunció la
dificultad de erradicar a la mujer de
un discurso hegemónico que la
excluía, como una minoría o un grupo colonizado: «La defensa de un
lenguaje femenino es, por lo tanto,
una postura política que lleva también una tremenda fuerza emocional.
Pero, a pesar de su atractivo unificador, el concepto del lenguaje femenino está plagado de dificultades». 11
ESTUDIO
Una de las primeras visiones gráficas de la mujer, nace con William
Hogarth en 1731 a través del grabado
en épocas de la imprenta. Realiza
varias estampas para narrar, sin palabras, el relato A Harlot’s Progress
(La carrera de una prostituta). Su
idea era componer, dentro del lienzo,
un teatro donde los personajes y sus
gestos fueran una muda representación dramática. Dentro de estas
estampas, se observaban contenidos
simbólicos que realzaban el mensaje
moral sobre lo que le espera al pobre
al avariciar la vida del aristócrata. El
desenlace era una vida de vicios, en
el más bajo estrato social de la época:
las prostitutas.
En el siglo xx, el cómic como forma discursiva había evolucionado en
cuanto a técnica, pero los mensajes
no se alejaban de ese primer ensayo
gráfico. Durante años, en las tiras
periódicas o los tebeos, se vinculó a
lo femenino como un estímulo de la
fantasía del lector masculino. Eran
mujeres sumisas o peligrosas seductoras. Ellas actuarían como satélite de
los héroes o como meros símbolos
de algún ideal masculino. Ante esas
razones, este artículo propone una
sucinta división, en cuatro grupos, de
las representaciones femeninas en el
mundo del tebeo.
En primer lugar encontramos a la
mujer complaciente. Tras la Segunda
Guerra Mundial, asociaciones de
mujeres y religiosos, protestaron contra el contenido erótico de los comic
books de la época, que estaban al
alcance de todo el mundo. Por eso la
Association of Comics Magazine
Publishers hizo un código de conducta en 1953 para todas las editoriales,
cuyas condiciones se relacionaban
con la representación femenina. El
código imponía cuidar la vestimenta
y formas del cuerpo de las mujeres en
las viñetas. No aceptaban poses sugerentes ni muestras de seducción. No
podían relacionarse los intereses
románticos con la pasión. Y el divor-
cio debía ser mostrado sin humor,
velando por la sagrada institución del
matrimonio. Blondie hecha en 1930
por Chic Young; o The Heart of
Juliet Jones creada en 1953 por Elliot
Caplin y Stan Drake; eran dos de
estas chicas preocupadas por el
matrimonio como el fin último de sus
vidas. Tanto Blondie como Eva
Jones, hermana de Juliet, son rubias,
es decir, referentes de la torpeza y la
sensualidad. Blondie salta de su oficio de secretaria a casarse con Lorenzo, hijo de un multimillonario, con el
que forma el típico hogar burgués.
Las incidencias cotidianas del matrimonio originan un mayor interés en
los lectores, por lo que la tira de
humor pasa a llamarse, en español,
Lorenzo y Pepita. De igual forma
ocurre con Juliet que, tras el matrimonio, se dedica a ayudar a encaminar la vida de su hermana con un
hombre que le convenga. Las decisiones de estos personajes se reducían a
asuntos domésticos, sometidas a la
autorización masculina. 12
El segundo grupo está conformado
por personajes que son objeto del
amor cortés. A pesar de su valor ante
la aventura, son el motivo de inspiración para el logro de los héroes.
Ejemplos como Sigrid, protagonista
femenino en Capitán Trueno de
1956, pertenece a la tradición de referentes clásicos, un simulacro de la
19 CLIJ256
abnegada Penélope, pero con la carga
erótica de Eva, modelo del pecado
original. De la misma forma los amores de los súper héroes, como Luisa
Lane de Superman (1938), o Mary
Jane Watson de Spiderman (1962),
profesionales, pero dependientes de
las proezas del héroe. Junto a ellas
aparece un grupo de mujeres de la
tradición de Circe, malvadas, vulnerables, de distintas razas pero con el
mismo patrón. Ellas, ajenas a la bondad, pagan con la muerte, el arrepentimiento o el amor no correspondido
del héroe. Todas ellas, sin aristas ni
un mundo íntimo, refuerzan su masculinidad.
En el tercer grupo está la femme
fatal. Heroínas que triunfan gracias a
su sensualidad. La mujer maravilla
(1941) revestida de súper poderes, o
heroínas del cómic de ciencia ficción,
western o aventuras del sesenta, aplicando la sensualidad de sus esbeltos
cuerpos, como una forma de inteligencia. Princess Phanta (1938),
valiente luchadora de la jungla. Barbarella (1960) personaje erótico de la
ciencia ficción en Francia. Las mujeres de Milo Manara, autor italiano
colaborador de Fellini, y exponente
del cómic erótico desde 1968. Red
Sonja, de Robert E. Horward (1975),
una guerrera incapaz de amar a ningún hombre debido a las secuelas de
una violación. La controvertida
representación de Longarón, creada
por Jim Lawrence, llamada Friday
Foster (1970-1973), exmodelo, investigadora y afroamericana (Fig. 8).
En México también nace Adela
Negrete junto a Pacho Pistolas (heterónimo evidente de Pancho Villa), en
Adelita y las guerrilleras (1939). O el
curioso caso estadounidense de Betty
Boop como símbolo de liberación
sexual, en la tradición de Marilyn
Monroe, nacida del cine de animación y llevada luego al cómic.
El cuarto núcleo son mujeres de
comedia, por un lado, aquellas que
son espejo de los hombres que acompañan, como las salvajes mujeres de
Asterix (1959). Por el otro, el uso
de la niñez, ajena a la sensualidad,
haciéndolas copartícipes de una crítica social aparentemente más inocente. Personajes como La pequeña Lulú
(1935), niña cándida y traviesa que
representaba los valores positivos de
la infancia. En contraste con Les
Vilaines Lulus creada en 1967 por el
diseñador de moda Yves Saint Laurent, una niña de diez años, obesa,
narcisista y perversa, que se burla de
la sociedad francesa y de los cánones
de belleza. O, con mucha más presencia editorial, Mafalda creada de 1964
a 1973, haciendo de la voz femenina
un recurso político para cuestionar a
la sociedad y política de la época. Su
autor, el dibujante argentino Quino,
en contraposición al personaje de
Mafalda, crea a Susanita, caldo de
todos los valores inculcados para la
mujer correcta, cuya única aspiración
es casarse y tener hijos. Quino logra
con estas dos voces, no sólo una marcada crítica a su nación, sino también
un discurso de tolerancia donde
ambas voces pueden reconciliarse.
Existen casos excepcionales como
el de Hergé, que de 1930 a 1976
publicó 24 libros de Las aventuras de
Tintín y, rara vez, introdujo en sus
historietas a la figura femenina como
personaje o recurso. Referirse a ellas
no era necesario, y las aventuras de
(Arriba) Robert Crumb y su mujer Aline
Kominsky. (Abajo) Kominsky vista por
Crumb.
Tintín iban en otra dirección. En
palabras del propio Hergé: «No es
por misoginia. Es simplemente que
una mujer no tiene nada que hacer en
un mundo de caricaturas como el
de Tintín. ¡Respeto demasiado a la
mujer como para caricaturizarla!». 13
20 CLIJ256
Otros casos más reivindicativos
ocurren en las aventuras de Corto
maltés, escritas entre 1967 y 1989 por
Hugo Pratt, quien a través de los viajes de su héroe principal, encuentra a
mujeres de distintas razas que muchas veces son personajes históricos
prestados a la ficción. Por citar alguno, Tracy Eberhard remite a la famosa voladora de aeroplanos Amelia
Eberhard. Hugo Pratt da un espacio a
la inteligencia femenina en los debates de la historia contemporánea.
Jaime Hernández también haría su
aportación en 1981. Este historietista
criado por una lectora del Zap Comix,
escribe junto a su hermano Love and
Rockets, un cómic en el que mezcla
la música, la reivindicación de la
identidad chicana, y la vitalidad de
las mujeres que se abren a la sexualidad y se igualan al hombre, enfrentándose a los mismos oficios. Su
mayor logro fue la inclusión de la
cultura latina en el cómic. Todos
estos personajes femeninos son creados por voces masculinas, por eso es
de vital importancia la llegada de Aline Kominsky, esposa de Robert
Crumb, 14 al panorama del cómic.
Participa del movimiento Comix
Underground, creando junto a varias
mujeres el suplemento It Ain’t Me,
Babe en 1976 y dos años después, el
Wimmen’s Comix al lado de Nancy
Kalish, Trina Robbins, Lee Marrs,
entre otras autoras. Todas feministas,
usaban caricaturas clásicas como las
de La pequeña Lulú o Juliet Jones
para revertir los valores que mostraban en su época. Kominsky dedicó
una mirada natural a la mujer, con
trazo de protesta. Cambió su estética
a cuerpos rollizos, cabellos despeinados, sin idealizaciones de ningún
tipo. Eran incluso personajes, a ratos,
caóticos, que hablan sin prejuicios de
sus intereses en cuanto al sexo y a su
vida como mujer. En España, aún el
cómic de protesta feminista seguía
siendo contado por autores masculinos como Max o Manel en los fanzi-
ESTUDIO
nes Bustifarra! o Mata Ratos, que en
1976 abre espacios de debate con el
lector sobre la mirada hacia la mujer
en la imagen cultural de la época.
El feminismo llevado al tebeo
mainstream busca no sólo la identidad, sino el recurso panfletario del
movimiento. Sacrificando de igual
forma al lector joven, esta vez las
mujeres cumplían un papel vital ante
la relación social que representaban,
así como lo anunciaba otra representante feminista, Nelly Richard:
«Sustraer lo femenino del campo
de réplicas y contrarréplicas (dominación, consentimiento, resistencia,
enfrentamiento, etc.) en el que esta
categoría fue siempre negociando y
renegociando sus límites de identidad
y contrapoder, es amputarlo de una de
sus tensiones más dinámicas.» 15
Estos avances permitieron la inclusión de voces periféricas como la
femenina en el discurso del cómic.
Además, ensalzan, dentro de los campos culturales, a la lectura de la imagen a finales del siglo XX, debido al
cambio hacia la novela gráfica:
«El gran avance, el gran salto que
la historieta como medio de expresión
ha dado estos últimos años, no se ha
producido tanto en el campo del lenguaje, que también, como en la ambición expresiva, en la voluntad de
abarcar objetivos narrativos más profundos y más complejos.» 16
La identidad del cómic seguía quedando en entredicho, al dejar atrás al
joven lector, y arrastrando consigo a
los lectores de una generación.
Slice of live (pedazos de vida)
Debbie Drescher en 1996 con su
novela gráfica La muñequita de papá,
Mi vida mal dibujada de Gipi
inicia una nueva revisión hacia la
adolescencia. Esta novela autobiográfica relata los abusos que su papá
cometía con ella en la infancia. Nuevamente empiezan a visitarse los
conceptos de adolescencia y niñez
pero, esta vez, a partir del trauma y
resaltando, por la crudeza de sus
viñetas, su contenido adulto. Su
intención de hacer universal su vida,
crea un plan entre el recuerdo y la ficción, haciendo cómplice al lector e
involucrándolo con esa primera persona en narración, diálogo e imagen.
Los jóvenes autores de la novela
gráfica comienzan a reinventar espacios en respuesta al underground de
los setenta. Una de esas corrientes
corresponde al slice of live, que cuenta el enfrentamiento cotidiano con la
adolescencia y, muchas veces, el
encuentro con el oficio del dibujante.
Esta vez el discurso adolescente se
enciende en el cómic, pero a manera
de añoranza más que desde la intención de alcanzar al receptor joven.
Olalla Hernández, en su artículo
Viñetas del artista como un joven
adolescente (2010), señala que las
novelas gráficas de esta corriente son
conclusivas, señalan pistas personales de traumas no resueltos o la ficción de una vida placentera; pero
también apela a la nostalgia, como
vía para alcanzar en el pasado las
21 CLIJ256
posibilidades de una ficción. Con
estos argumentos, propone cuatro
posibilidades de autobiografías jóvenes dentro del slice of live:
1. Personajes que narran hecho
traumáticos. Ejemplos: David B. con
La ascensión del gran mal (19962003) novela sobre el tránsito personal y familiar de la epilepsia de su
hermano, o Alison Bechdel con Fun
Home (2006) sobre el suicidio del
padre y el reconocimiento de su
homosexualidad.
2. Las primeras experiencias amorosas. Ejemplos: Craig Thompson
con Blankets (2003), novela sobre el
descubrimiento del primer amor versus la religión.
3. Visiones introspectivas de las
obras, a pesar de la poca relevancia
de los acontecimientos de su vida.
Ejemplo: Mi vida mal dibujada
(2009) de Gipi, donde mezcla los
acontecimientos aburridos de su vida
con una visión onírica de piratas.
4. Eventos personales o familiares
a partir de un evento histórico. Uno
de los ejemplos más significativos de
este tipo de autobiografías es Persépolis de Marjane Satrapi.
Persépolis, el paradigma
En el 2003 se nos revela la autora
iraní Marjane Satrapi, que, impulsada por su amigo David B, importante
historietista francés después del éxito
de su novela La gran ascensión del
mal, escribe Persépolis. Este cómic
fue publicado inicialmente en cuatro
volúmenes por separado, que fueron
reunidos como parte de una estrategia
de marketing editorial y vendida
como novela gráfica. En la obra,
Satrapi relata su crecimiento como
mujer a través del proceso histórico
en Irán: el estallido de la revolución
en contra de Mohamed Reza, y el
cambio irrevocable a una cultura de
represión. La intención del viaje a
través del recuerdo, paralelo al
recuento histórico, no crea sólo un
documento que reseñe las desventuras de Irán, sino refleja la vida cotidiana de una familia de clase media
en un país en conflicto. Showalter
anuncia esa posibilidad de doble
valor en obras realizadas bajo la
agenda de un reconocimiento biográfico: «La escritura femenina puede
leerse como un discurso a dos voces,
que encierra una historia dominante y
una silenciada.» 17
Por otro lado, Santiago García asegura que este boom, en parte, también
está relacionado con el triunfo del
cine transnacional, definiéndolo
como «un nuevo exotismo domesticado». 18 A pesar de que Marjane
Satrapi crea su obra desde Francia,
esfera crucial del cómic occidental,
también es cierto que ella ha compartido su vida entre Irán y la Europa lai-
Marjane Satrapi y su obra Persépolis
ca, como reconoce en su tercer libro.
Los referentes de su tradición iraní
siguen siendo parte de la personalidad del libro, transmutándose a un
reconocimiento del lector a partir de
la universalización de su vida. Sobre
este punto, refiere María Cecilia Silva-Díaz en cuanto al realismo juvenil
en la literatura:
«La sensación de no pertenecer, de
desplazamiento, que resumen muchas de estas narraciones sobre la
construcción del yo puede identificarse cuando los protagonistas no
pertenecen a la cultura dominante,
como por ejemplo el caso de los
22 CLIJ256
inmigrantes. El aprendizaje y el
intento de comprender la cultura ajena generalmente implican la recomposición del yo narrado.» 19
El Irán de los años ochenta que sirve de contexto a la historia de Satrapi
era un país en constante estado de
guerra, sin más historia que los
estruendos de la muerte. Marjane
busca la manera de hacer colar este
discurso, desde la periferia, con la
voz de una narradora en las cajas de
las viñetas, apelando al recuerdo, y en
la dinámica de su personaje dentro
de la ficción, primero como niña, luego como adolescente y finalmente
como mujer que vive la represión, el
viaje, la familia, los amores, las drogas, la religión, el sexo. Su rutina diaria y sus gustos juveniles se enfrentan a un espacio hegemónico que
prohíbe e impone condiciones. Al
personaje adolescente de Satrapi le
gusta escuchar a Iron Maiden, vestirse con zapatillas Nike y chaquetas
tejanas, pero debe hacerlo desde los
espacios del ocultamiento o bajo los
códigos de ropa impuestos a la mujer
como el uso del hijab o pañuelo, que
además Satrapi relacionará con su
propio viaje personal: cuestiona el
uso del velo en la niñez, se libera de
él en la adolescencia, lo mira como
símbolo de derrota al regresar a su
país, lo reivindica como elemento
propio de la mujer y su cultura en la
juventud tardía. Esto revela no sólo
su dinámica ante el entorno, sino que
construye una identidad real, un viaje
iniciático, a la que se le suma el tenso
aliciente narrativo de que todas las
decisiones adolescentes se pueden
transformar en un riesgo mortal en
Irán. No es casual que, a pesar de su
éxito cultural y comercial, el libro
aún esté prohibido en su país. 20
Marjane Satrapi logra consolidar
una obra que si bien tiene las virtudes
de la novela gráfica como género
comercial «dominado por su función
como producto de masas, y que se ha
visto obligado a madurar grotesca-
ESTUDIO
mente sin perder su apariencia juvenil»; 21 también pasaría a formar parte del campo literario, sin más adjetivos, y con ese preludio se hace un
espacio que, siguiendo a Foucault,
podría decir que generó «la posibilidad y la regla de formación de otros
textos». 22 La vitalidad del discurso de
esta obra está en su mensaje, disidente, subversivo, contra la apatía del ser
humano, más que contra las fuerzas
que controlan un Estado. Marjane
Satrapi cuenta cómo sobrevivió y
aprendió a amar a su cultura, sin apelar a valores ejemplarizantes, sino al
ejemplo literario de una vida cotidiana. 23 Abre en su espacio de interacción, el repunte de nuevas obras que
asoman la mirada de la mujer, el discurso gráfico y las periferias históricas, así como anuncia Edward Said:
«La agitación en la conciencia
minoritaria, subalterna, feminista y
poscolonial ha dado lugar a tantos
logros saludables en las aproximaciones teóricas y curriculares para el
estudio de las humanidades como
para haber producido de forma
bastante literal una revolución copernicana en todos los campos de investigación tradicionales. El eurocentrismo ha sido definitivamente
cuestionado.» 24
La mujer en la novela gráfica
actual
Editoriales especializadas en novela gráfica en español, a partir del éxito comercial de Persépolis, comienza
a masificar y publicar libros autobiográficos de mujeres. La editorial Sins
entido en España incluso crea la
colección «sin_nosotras», especializándose en el tema. Muchos de estos
libros retratan historias de mujeres en
zona de conflicto, que enfrentan al
lector, mayormente adulto, con la
universalidad de distintas miradas
culturales. Algunas lo logran con éxito, otras no. Ejemplos existen varios,
desde Zeina Abirached, nacida en
Rutu Modan, autora de Metralla
Beirut, escribe El juego de las golondrinas (2008), con un estilo similar al
de Satrapi, reconstruyendo un evento
de su infancia en el Líbano. O la técnica más primitiva y oriental
de Kim Eun-Sung con su
novela La historia de
mi madre (2008), que
narra la historia de
Corea antes de ser
dividida, a la par de
la mirada patriarcal
de una abuela que no
le ve sentido al interés de su nieta
en contar historias.
Miriam Katin, con la
23 CLIJ256
editorial Ponent Mon, publica Por
nuestra cuenta (2007) autobiografía
que relata el recorrido de la infancia
junto a su madre mientras huían de
la invasión nazi a Budapest. Lisa, la
niña, cambiará su identidad a Mária,
y en el viaje irá dejando atrás el
recuerdo de su padre, a su mascota y
los recuerdos de su buena vida, que
en el lenguaje gráfico resalta el color
contra el blanco y negro de la guerra.
También se encuentra Metralla,
exquisita novela gráfica de Rutu
Modan, y que se arriesga a mostrar
una historia cotidiana de amor en el
Israel actual, en un viaje profundo
que despierta miserias, complejos y
rencores en Numi, joven de 21 años,
con Kobi, el hijo de su amante
Gabriel. De ligero trazo, de una
sociedad que se refleja en cada viñeta, dejando claras las diferencias
sociales, el mundo bélico, la guerra
interna de un país herido. Junto a
ellas, también se inscriben otras ficciones gráficas sin el código autobiográfico, en novelas como Luchadoras
de Peggy Adam, Lobas de Rachel
Deville o retratos biográficos de personajes históricos
como Kiki de
Montparnasse de
José-Luis Bocquet o Modotti:
una mujer del
siglo veinte de
Ángel de
*Freddy Gonçalves Da Silva, licenciado en Letras de la Universidad Católica
Andrés Bello y máster en Libros y Literatu-
ra para Niños y Jóvenes de la Universidad
Autónoma de Barcelona, es creador de la
revista digital PezLinterna.
RUTU MODAN, METRALLA, SINSENTIDO, 2006
la Calle. Sin embargo, Persépolis no
sólo le abrió paso al respeto de la
mujer dentro del campo del cómic y
la novela gráfica, sino que además
marcó interés en publicar otras novelas dirigidas a públicos adolescentes
e infantiles. Riad Sattouf logra el éxito en Francia por su comic book La
vida secreta de los jóvenes (2007),
donde recoge tiras de humor sobre la
cotidianidad de la juventud francesa,
y también con su novela gráfica
Manual del pajillero, de 2004, adaptada incluso al cine y a serial de televisión. Ocurre igual con Owly (2005)
de Andy Runton, que narra las aventuras de un pequeño y entrañable
búho, y que es concebida por el autor
como una novela gráfica, conclusiva,
con estructura literaria, pero dirigida
a los niños pequeños.
En la actualidad, la novela gráfica
podría considerarse apenas como un
joven dentro de la evolución de la
cultura. Sin embargo, su revalorización como exponente de la cultura, es
un logro más que merecido. El cómic
y la novela gráfica dieron cabida a
nuevas identidades, hicieron más
complejas las lecturas, y permitieron
el sano diálogo y el debate en los
espacios de tolerancia. Quizás en esta
línea de acción, sus viñetas deben
seguir abriendo espacios de inclusión
cultural, acercando no sólo al adulto
y a las academias sino también al
niño y al joven lector. Resaltando y
apoyando iniciativas como las colecciones Mamut e Isla Flotante en
España, o la editorial Común en
Argentina. Invitar a las nuevas generaciones a la lectura del cómic, es
incluirlas también en sistemas narrativos que no sólo estimulan un acercamiento distinto a la literatura, sino
que también con suerte, como ocurrió
en los setenta, los rete en la búsqueda
de nuevas ideas.
Notas
1. Este artículo recoge una parte del trabajo
final del máster en Libros y Literatura Infantil
organizado por la Universitat Autònoma de
Barcelona y el Banco del Libro de Venezuela.
2. Keith Haring, Diarios, Barcelona: Galaxia
Gutenberg, 2001, p. 56.
3. Banksy, seudónimo del actual artista de
calle británico, atribuye sus influencias al trabajo
de Blek Le Rat. Usando la misma técnica del
estarcido, sus trabajos de crítica a la sociedad y la
moral, son expuestos en las calles de varias
ciudades del mundo. Sus actos de protesta, se
relacionan no sólo con la intervención ilegal sino
con visitas a museos como el MoMA, colocando
obras suyas dentro de la galería, burlando la
seguridad del museo. Esta visión anárquica del
arte hace de este artista sin rostro una importante
figura de la cultura joven en la actualidad. El
documental Exit Throught the Gift Shop,
24 CLIJ256
nominado a los premios Oscar en el 2011,
presenta de forma irónica el trabajo de Banksy
junto a otros artistas, y ahonda en lo que significa
ser un «artista de guerrilla» en la actualidad. El
trabajo de Banksy, al igual que el de Haring en su
momento, es cotizado dentro del mercado como
obra de gran valor. Sin embargo, horas después
de que se anunciara la candidatura al Oscar, una
importante pared de Los Ángeles apareció
intervenida por el artista con varios guardias
imperiales de La guerra de las galaxias
resguardando la figura gigante de una estatuilla
del premio que se trataba del mismo Banksy.
Cabe destacar que los medios no conocen aún
el rostro del artista, a pesar de que ha participado incluso en la realización de las entradas de
shows televisivos como «Los Simpson». Muchos
creen que su trabajo realmente es un hosting
de personas, similar al grupo de hackers
Anonymous, que azotan las redes de grandes
instituciones. Por otro lado, estas influencias
gráficas han servido también como una forma de
protesta para un grupo de jóvenes en Oriente
Próximo. Ellos, a través del anonimato de
internet, han podido resarcir a sus héroes
contemporáneos en las luchas políticas, y
exponer mensajes de la liberación contra un
estado de represión. Muchas de estas pintadas
han sido retratadas con éxito en las calles, a pesar
de las continuas amenazas de las autoridades.
Países como Egipto atribuyen el uso de estas
pintadas como un grano de arena en el
movimiento social del 2011. La revolución
blanca o también llamada de los jóvenes, logró
que un grupo de civiles iniciaran manifestaciones
en contra del desempleo, la crisis, la violencia
policial y otras medidas de emergencia del
presidente Hosni Mubarak, quien tuvo que
dimitir ante la presión de su pueblo. Las pintadas
sirvieron no sólo para reivindicar a los mártires
de la lucha, sino para introducir nuevamente el
humor, desacralizando al poder, y estimulando
el sentido patriótico a partir de consignas de
libertad. Actualmente, el recurso de la imagen
como medio de protesta, sigue su evolución y
también marca una pauta en el interés cultural y
entre los adolescentes, que ven las posibilidades
de protesta en el arte, y la transmisión viral en las
revoluciones de otros países de Oriente Próximo,
desde Túnez hasta Yemen.
4. Las primeras prácticas secuenciales en la
fotografía se realizaron en 1885 por Eadweard
Muybridge. Su intención era hacer pruebas de
movimiento, profundizando en la dinámica del
cuerpo humano o animal. Diez años después, los
hermanos Lumière proyectan los primeros
fotogramas en movimiento, dando origen al cine.
5. Miguel Ángel Muro, Análisis e interpretación del cómic. Ensayo de metodología semiótica, Logroño: Universidad de la Rioja, 2004,
p. 16.
6. El alcance y la importancia del cómic como
discurso eran tales que, en 1954, el psicólogo
Frederic Wertham establecía la relación entre el
cómic y la delincuencia juvenil en su libro
Seducción del inocente, por lo que grandes
industrias suavizaron el contenido de sus
productos evitando, de esa forma, el prejuicio del
adulto.
7. En sus inicios en 1897, el comic book en
Estados Unidos recopiló historietas periódicas en
revistas, alcanzando el éxito debido a ser lectura
de distracción de los soldados durante las dos
guerras mundiales. En 1929 comienza a surgir
material original con historias de detectives,
ciencia ficción, policiales, westerns, publicados
de forma periódica. Finalmente llegarían los
superhéroes en 1938. La diversidad de temas, sus
pocas páginas, el acceso popular y la capacidad
de entretener, había acercado a lectores de
distintas edades, sobre todo al joven.
8. A él también se le atribuye el germen de la
autobiografía con el cómic con Las aventuras de
R. Crumb en 1977.
9. Por su formato conclusivo y por su
extensión de 200 páginas, el cómic de aventura y
ciencia ficción Blackmark (1971), de Gil Cane y
Archie Goodwin, es considerado actualmente la
primera novela gráfica.
10. Art Spiegelman: «Los cómics reproducen
la forma en que funciona el cerebro», noticia en
lavanguardia.com el 6 de diciembre de 2011
http://www.lavanguardia.com/cultura/20111206/
54240775264/art-spiegelman-los-comics-reproducen-la-forma-en-que-funciona-el-cerebro.
html.
11. Elaine Showalter, «La crítica femenina en
el desierto», en: Fe, Marina (ed.) Otramente:
Lectura y escritura feministas, México D.F.:
Fondo de Cultura Económica, 1999, pp. 75-111.
12. La figura de la mujer en el matrimonio
burgués, sería retomada por Will Eisner en
novelas gráficas como Las reglas del juego
(2001). En ella, un matrimonio por conveniencia
inicia el camino de la familia Arnheim, judíos
alemanes emigrantes en Estados Unidos, que tras
un negocio exitoso pasan a formar parte de la
burguesía judía que se comporta de manera
excluyente; narrando el proceso de este
matrimonio a través de varias generaciones.
13. Jordi Joan Gran Lapeña y Alejandro Martínez Turégano, «Hergé, Tintín y la mujer»,
http://www.tebeosfera.com/documentos/textos/h
erge_tintin_y_la_mujer.html
14. Robert Crumb muchas veces fue acusado
de misógino por sus crudas representaciones de
mujeres como objetos, abocándolas a
perversiones sexuales relacionadas con la
liberación de su imagen. Sin embargo, la revista
W en el 2009, publica Varieties of Women, donde
Crumb muestra distintos enfoques de la mujer
desde la prehistoria hasta su participación en Irak
en la actualidad.
15. Nelly Richard, Masculino/Femenino:
Prácticas de la diferencia y la cultura democrática, Santiago de Chile: Francisco Zegers Editor,
1993, p. 23.
16. Santiago García, La novela gráfica, Bilbao: Astiberri, 2010, p. 35.
17. Showalter E., ob. cit., p. 109.
18. García S., ob. cit., p. 253.
19. María Cecilia Silva-Díaz, «Entre el escrito
y uno mismo: realismo juvenil y construcción de
identidades», en Lecturas adolescentes, pp.185197. Barcelona: Graó, 2009, p. 192.
20. Persépolis fue censurada en Irán, acusada
de mostrar una visión irreal de la revolución islámica. Tal fue la censura que figuras del feminismo iraní como Shahla Sherkat, periodista, no
había leído el libro a pesar de conocer su importancia en Teherán. Shahla Sherkat había sido la
productora de la revista Zanan, censurada también en 2008 en Irán por tratar temas tabú como
el sexo, las drogas, o las denuncias de malos tratos a mujeres.
21. García S. ob. cit., p. 269.
22. Michael Foucault, «¿Qué es un autor?», en
Litoral 25/26, 1998, p. 53.
23. El éxito de Persépolis hizo que Vincent
Paronnaud y Marjane Satrapi la versionaran
como largometraje animado en el 2007. Entre
otros reconocimientos, fue nominada al Oscar,
obtuvo una candidatura a la Palma de Oro, y fue
merecedora del premio del jurado de Cannes del
mismo año. A diferencia del éxito de Maus,
Persépolis había conseguido conquistar tanto a
25 CLIJ256
las academias como al público en general,
recaudando más de 22 millones de dólares de
taquilla y varias reediciones de su libro en
distintos países. En el 2012, otra de sus novelas
gráficas, Pollo con ciruelas, también sería
adaptada al cine.
24. Edward W. Said, Reflexiones sobre el exilio, Barcelona, Debate, 2005, p. 374.
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forma en que funciona el cerebro», noticia en
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LA PRÁCTICA
«Cuéntame un cuento»
(Una práctica en el aula de Secundaria)
Experiencia basada en la utilización de los cuentos como recurso educativo
para las clases de lengua. Pensada, en principio, para trabajar en un «aula
de acogida» de niños inmigrantes, se incorporó después a otros dos grupos
ordinarios (1.º y 4.º de ESO) como actividad de refuerzo.
Anabel Sáiz Ripoll*
28 CLIJ256
E
l cuento es, sin duda, un
recurso educativo muy
potente para las clases de
lengua, aunque puede aplicarse a las demás materias.
La experiencia que resumiremos a
continuación se ha realizado en el
INS Jaume I de Salou, un centro de
Educación Secundaria con varias
líneas, que imparte los dos ciclos de
la ESO, Bachillerato y Ciclos Formativos.
«Cuéntame un cuento» surgió hace
ya algunos cursos, de la mano de la
profesora del Departamento de Lengua Catalana, Antónia Farré que, en
un inicio, se ciñó al «aula de acogida». Por lo tanto, trabajó con un grupo de alumnos inmigrantes quienes,
poco a poco, van aprendiendo el idioma y permanecen unos meses en esa
aula especial, para acabar de adaptarse al nuevo sistema.
Posteriormente, este mismo curso
2012-2013, la actividad ha vuelto a
aplicarse en dos grupos particulares,
que ya no son de acogida, aunque sí
de refuerzo:
-En el taller de 1.º de ESO se preparó durante el segundo trimestre el
cuento La Ventafocs (La Cenicienta),
a cargo de M. Carme Masip, también
29 CLIJ256
profesora del Departamento de Lengua Catalana.
-En el curso ordinario de 4.º D
(ESO), en el tercer trimestre, se han
preparado dos cuentos, Los tres cerditos y Hansel y Gretel. En esta ocasión desde el Departamento de Lengua Española y lo ha llevado a cabo
quien firma estas líneas. Básicamente
hablaremos de esta última intervención, aunque antes conviene hacer
unas precisiones.
Qué es «Cuéntame un cuento»
«Cuéntame un cuento» es, ni más ni
menos, una actividad que, partiendo
de la cuentística tradicional, pretende
llevar los cuentos a distintos colegios
de la zona. Los chicos y chicas de la
clase preparan, entre todos, un cuento
y, después, van a representarlo a las
escuelas que así lo requieran e, incluso, a centros de la tercera edad.
Se le dedica una hora cada semana
durante el trimestre en que se desarrolle la actividad, o una hora
durante todos los trimestres, dependiendo de la organización del aula.
En el caso del aula de acogida lo preparan alumnos y alumnas que llevan
ya un curso aprendiendo el idioma y
que necesitan, todavía, más herramientas para reforzarlo. Se trata de
un alumnado, por así decirlo, que ya
tiene algún recurso lingüístico.
Si se trata de alumnos de aula ordinaria o de refuerzo, puede hacerse en
cualquier nivel educativo, adaptando
el cuento en cada caso.
«Cuéntame un cuento» tiene como
objetivo primordial cohesionar el
grupo, pero además comporta:
Tomar decisiones. Asumir compromisos. Tomar parte en la resolución
de conflictos. Valorar el esfuerzo.
Potenciar el diálogo.
En el aula de acogida, «Cuéntame
un cuento» se aplica durante todo un
curso escolar y se le dedica una hora
semanal: en el primer trimestre se trabaja el marco teórico del cuento; esto
es, qué es el cuento, características,
tipología. En el segundo trimestre se
leen varios cuentos y se escoge uno
entre todos para preparar su puesta a
punto en clase. Por último, durante el
tercer trimestre se explica el cuento
por los distintos colegios.
En 1.º y 4.º de ESO lo hemos realizado sólo en un trimestre, así que se
han comprimido e intensificado bastante los contenidos.
Uso oral de la lengua
La segunda fase, la de la lectura de
cuentos, es oral y se comienza planteando a los alumnos algunas sencillas cuestiones («Título del cuento»,
30 CLIJ256
«¿Quién te lo contaba?», «¿Dónde te
lo contaba?», «¿Cuáles eran los personajes?») que permiten que los chicos y chicas tomen conciencia de los
cuentos que fueron importantes en su
niñez. Se generan de esta manera
centros de interés de unos hacia los
otros. Evidentemente hay que escoger
un cuento y eso es una tarea muy
importante, como se verá a continuación. Es bueno realizar una primera
prospección oral para que cada uno
exprese sus preferencias. Si hay
alumnos inmigrantes se enriquece
muchísimo la actividad.
Escoger y adaptar el cuento
El momento de escoger el cuento
que se va a contar es de vital importancia para que la actividad funcione.
Tiene que ser un cuento sencillo, que
sea fácil de adaptar y de memorizar.
En nuestro caso, los alumnos de 4.º
D lanzaron distintas propuestas. Y fue
la profesora la encargada de reescribir los dos cuentos a los que añadió
LA PRÁCTICA
algunos aspectos festivos y lúdicos
para propiciar la complicidad con el
alumnado.
Así, en el caso de Los tres cerditos,
cada cerdito recibió un nombre original y divertido: Fuet, Jamón y Paletilla. Para Hansel y Gretel hicimos que
la bruja se volviera buena al final y
lo mismo sucedió con el Lobo Feroz.
Representación y ensayos
Antes de pasar al cuento escrito, se
permitió que los alumnos escogieran
sus personajes o se sortearan en caso
de mucha demanda. Después se
improvisó, a ver qué tal se sentían en
el papel y, por último, cuando estuvo
escrito el texto, cada personaje se
aprendió su papel y empezaron los
ensayos.
«Cuéntame un cuento» es una actividad muy gratificante que no supone
ningún gasto para el alumno. En La
Ventafocs, los mismos alumnos dibujaron las principales escenas del
cuento para mostrarlas al público
mientras lo contaban.
En Los tres cerditos y Hansel y
Gretel, no se hicieron ni decorados,
ya que el peso de los cuentos recayó
sobre el narrador y los gestos y la
actuación misma.
La mímica fue básica y generó
mucha complicidad entre actores y
público. Los tres cerditos tocan un
instrumento musical que, salvo la
flauta, no se ve en escena, pero se
representa gestualmente. Hansel, por
su parte, finge estar en una jaula. El
Lobo se permitió una careta para darle mayor verosimilitud, pero, en líneas generales, se representó de forma muy sencilla y limpia, dando
importancia a la voz y, como ya se ha
dicho, a los gestos.
Llega el día de la función
La escuela escogida en ese curso
para la representación de los cuentos
fue la Escuela Miramar, situada en
Vila-seca, un municipio vecino de
Salou, donde se encuentra el instituto. Así podríamos ir caminando para
seguir con la política de coste cero.
Desde la Escuela Miramar todo
fueron facilidades, desde la dirección
hasta los maestros. Niños y niñas
atendieron con interés y disfrutaron
de las obras, aunque no podríamos
decir quién disfrutó más, si el público
o los actores.
El 11 de abril fuimos con el taller
de 1º de ESO a representar La Ventafocs. Los alumnos se habían dividido
en dos grupos y cada uno hizo una
función, una para el Ciclo de Infantil
y otra para Primaria. Al final regalaron al colegio algunas láminas y la
directora manifestó que las plastificaría y todos podrían disfrutarlas.
El 26 de abril regresamos con el
grupo de 4.º D que, en esta ocasión,
hizo dos funciones porque habíamos
preparado dos cuentos para cada
representación. Estos alumnos se
contagiaron de la ilusión del público
31 CLIJ256
allí presente e interactuaron con ellos:
el Lobo Feroz saltó más de una vez
del escenario para mezclarse con los
niños y niñas y provocar sus gritos y
su sorpresa; uno de los cerditos,
Jamón, pidió al público que cantaran
con ellos. Luego lo premiaron con
una gran ovación mientras coreaban
su nombre; Hansel y Gretel, de vuelta a casa, también decidieron saltar
del escenario y mezclarse con el
público.
Sin duda, tanto para los de 1.º de
ESO como para los de 4.º fue una
ocasión mágica. Los niños y niñas
disfrutaron con las representaciones
e, incluso, en el ciclo de Primaria,
quisieron hacer algunas preguntas.
La actividad, desde el punto de vista de los actores, es muy gratificante
porque les genera una gran autoestima. En 4.º de ESO estamos pensando
en volver, y esta vez incorporaremos,
aparte del cuento, varios poemas y
alguna canción porque nos gustó
mucho la interacción con el público.
Reflexión final
Una vez que se ha representado el
cuento, ya de vuelta en el centro, se
impone una reflexión. Las preguntas
que se pueden hacer son:
¿Cómo te has sentido?
¿Qué has hecho bien?
¿Qué podrías mejorar?
¿Qué han hecho bien tus compañeros?
¿Ha habido compromiso en todas
las actividades?
¿Qué se podría mejorar?
¿Qué te aporta esta actividad?
«Cuéntame un cuento» es una actividad colaborativa que propicia una
buena relación entre iguales, mejora
la convivencia y cohesiona al grupo.
*Anabel Sáiz Ripoll es Doctora en Filología y catedrática del INS Jaume I, de
Salou (Tarragona).
Colaboraciones
Joana
Raspall
y
Aurora
DíazPlaja
Dos centenarios de la
LIJ catalana
Pere Martí y Bertran*
2013 está siendo año de conmemoraciones literarias en Cataluña. Entre ellas, hemos
querido destacar, desde estas páginas, la de dos pioneras de la Literatura Infantil y
Juvenil catalana, de las que se celebra, este año, su centenario: Aurora Díaz-Plaja
(Barcelona, 1913-2003) y Joana Raspall (Barcelona, 1913).
E
ste año 2013 es un año
de conmemoraciones
literarias para la cultura catalana: Salvador
Espriu, Marià Villangómez,
Bartomeu
Rosselló-Pòrcel, Joaquim AmatPiniella… De entre todas destacaríamos dos por su gran importancia para
la literatura infantil y juvenil, pues no
querríamos que pasaran inadvertidas,
como ocurre con frecuencia, por el
hecho de ser autores —autoras en este
caso—, que han dedicado buena parte
de su vida a la LIJ. Nos referimos a
Aurora Díaz-Plaja (Barcelona, 19132003) y a Joana Raspall (Barcelona,
1913).
Ambas se han convertido en
un referente de la LIJ catalana, por
diferentes razones, como veremos,
pero referentes al fin y al cabo. Compartieron su pasión por los libros, por
la lectura y el trabajo bien hecho, de
raíz claramente novecentista, fruto de
una educación rigurosa y humanista
que recibieron en la Escuela de
Bibliotecarias que fundó Eugeni
d’Ors en 1915, escuela que el dictador Miguel Primo de Rivera clausuró
en 1924 y que posteriormente recupe-
ró la Generalitat republicana en 1930.
Dicha institución contó entre el profesorado con lo más selecto de la intelectualidad catalana del primer tercio
del siglo XX: Carles Riba, Jordi
Rubió, Pompeu Fabra… Ambas hicieron la carrera, la acabaron y la ejercieron: Aurora en Palma de Mallorca
y en otros destinos (Canet de Mar,
Barcelona…) a lo largo de su dilatada
Las ilustraciones de este artículo, son de
Àfrica Fanlo y han sido extraídas del libro
46 poemes 2 contes, publicado por
Publicacions de lʼAbadia de Montserrat.
33 CLIJ256
existencia; Joana Raspall únicamente
en Vilafranca del Penedès, porque una
vez acabada la Guerra Civil su vida
transcurrió por otros derroteros.
Aurora Díaz-Plaja
La vida de Aurora Díaz-Plaja es una
vida dedicada al mundo del libro, de
las bibliotecas, de la lectura y de la
literatura infantil y juvenil. Sus obras
de creación literaria, tanto en catalán
como en castellano (más de setenta
títulos entre originales, adaptaciones
y traducciones) son una buena muestra de ello, y han quedado, bajo mi
punto de vista, un tanto olvidadas,
pues la mayoría están descatalogadas.
La mejor muestra, no obstante, puesto
que continúa viva y ha dejado una
huella que, esperemos, tarde mucho
en borrarse, la encontramos en su
obra de ensayo y de promoción de la
LIJ. Con respecto a la obra ensayística
querríamos destacar que cuenta con
centenares de artículos repartidos en
revistas y periódicos muy diversos,
tanto en catalán como en castellano
(Serra d’Or, CLIJ, El Món, Bibliofilia, La Vanguardia, Diario Femenino…), con diversos prólogos, entre
los que podemos destacar el que
dedicó al primer libro de poesía
infantil de Joana Raspall (Petits poemes per a nois y noies, 1981) y
con una veintena de títulos,
algunos tan avanzados para
la época como los
dedicados a las
guías de lectura, a las bibliotecas escolares,
al fomento de la
lectura desde la
escuela o al teatro
infantil, por citar
algunos de los
campos en los que
centró su actividad. La faceta de
activista o de promotora de la LIJ es otra
de las vertientes en que el mundo de
la cultura relacionado con la LIJ
todavía la recuerda: por su
entusiasmo, por su voluntarismo y, sobre todo, por su
profesionalidad. Aurora
Díaz-Plaja contagió su
pasión por la Literatura
Infantil y Juvenil a
cuantos pudo y donde
pudo: en la UNESCO
(1960), donde dirigió
un curso de biblioteconomía para bibliotecarios sudamericanos; en Alemania,
donde se encargó
de organizar la
primera
exposición
del
libro infantil
y juvenil en
catalán en la
Internationale
Jugendbibliothek München (Biblioteca Internacional
Infantil y Juvenil de Múnich, 1982);
en congresos (en el año 1994, ya con
más de 80 años, participó en el Congreso Internacional del Libro Infantil
de Sevilla); y hasta en TVE, donde
dirigió el programa «Con vosotros»
(1960), de divulgación del libro
infantil y juvenil. Sin la menor duda,
la profesión y el mundo de la LIJ
catalana la recuerdan y le valoran la
labor realizada a lo largo de buena
parte del siglo XX. Una buena muestra de este reconocimiento es el premio creado por la AELC (Associació
d’Escriptors en Llengua Catalana), en
el año 2001, que lleva su nombre y
que está dedicado a premiar artículos
sobre literatura infantil y juvenil catalana escritos en cualquier lengua.
Desde su creación han resultado
ganadores nombres tan conocidos y
reconocidos como Teresa Duran, Pep
Molist, Montserrat Castillo, Víctor
Aldea… Un recuerdo que este año
será más patente a través de los diversos actos que se le están dedicando,
como la exposición «Aurora DíazPlaja: llegir per fer llegir» («Aurora
Díaz-Plaja: leer para hacer leer»,
mayo-junio 2013) de la Facultad de
Biblioteconomía de la Universidad de
Barcelona, o el congreso que está
previsto que se lleve a cabo en otoño
en el Campus Mundet, organizado
por diversas facultades de la dicha
Universidad, comisionado por Margarida Prats y que compartirá con
Joana Raspall.
Joana Raspall
La vida de Joana Raspall, como ya
hemos apuntado, siguió otros caminos; los caminos del exilio interior
y de la resistencia contra el intento de genocidio cultural del franquismo. Se casó, tuvo tres hijas y
un hijo y ayudó a su marido, el
Dr. Cauhé, en su consulta. Pero
pronto sintió la necesidad de salir
del ámbito familiar y de
volver, en la
medi-
34 CLIJ256
da de lo posible, a la actividad pública. Primero desde la clandestinidad, y
en cuanto le fue posible públicamente, se dedicó a dar clases de catalán, a
colaborar en revistas locales (sobre
todo de Sant Feliu de Llobregat, donde se trasladó de pequeña y donde ha
vivido prácticamente toda su vida),
en asociaciones de vecinos y culturales, como por ejemplo el Primer Congreso de Cultura Catalana (1964), y a
escribir lo que a su juicio la cultura
catalana más necesitaba, sobre todo
para niños y jóvenes, ya que el eslabón con los clásicos había quedado
prácticamente roto, a causa de prohibiciones como la del uso del catalán
en la escuela, la publicación de libros
y revistas en catalán…
Consciente de la situación, empieza
a escribir obras de teatro para niños y
jóvenes; con El Pou (El pozo en la
edición en castellano), gana el premio
Cavall Fort en 1969. Posteriormente
publica otros títulos, como L’invent,
en la primera colección de teatro
infantil en catalán de la posguerra,
editada por Edebé. También echa en
falta diccionarios (de sinónimos, de
parónimos, de frases hechas, etc.) y
se dedica de lleno a esta nueva labor,
llegando a publicar tres títulos que
aún hoy se reeditan. Pronto se da
cuenta de la falta de publicaciones de
poesía asequibles a niños y jóvenes y,
sin dudarlo, empieza a escribir poe-
Colaboraciones
sía, con 60 años cumplidos, y a publicar diversos
títulos, como el ya citado
Petits poemes per a nois
y noies (1981), Bon
dia, poesia! (1996),
Degotall de poemes
(1997), Versos amics
(1998) y una docena más de títulos.
La mayoría aún están presentes en
colecciones y editoriales diversas,
puesto que tienen una vigencia total,
tanto por los temas tratados, como
por la riqueza de la lengua y del ritmo, así como, y sobre todo, por el
rigor con que están escritos.
Sin ninguna duda, esta faceta, la de
poeta, a pesar de haber destacado
también en otros ámbitos (novela y
narrativa breve, tanto para adultos como para niños y jóvenes; teatro,
como hemos apuntado; colaboraciones en diversas revistas; etc.), es la
que más se valora en este momento,
como lo demuestran tanto las reediciones constantes de su obra poética,
como las actividades que, a raíz del
centenario de su nacimiento, se han
programado a lo largo y ancho de
Cataluña: bibliotecas, librerías y,
sobre todo, las escuelas, que se han
volcado en la difusión de la obra poética de Joana Raspall con lecturas
públicas, cantatas basadas en sus poemas, trabajos de expresión plástica,
concursos literarios… Tan sólo un
ejemplo: el pasado 21 de marzo, Día
Internacional de la Poesía, se publicó
en la red y se leyó en diversos lugares
un haiku suyo traducido a más de
quince idiomas. Es el siguiente: «Si
no la escucho,/ la mar no tendrá
boca./ ¡No dirá nada!».
La conmemoración del centenario
está teniendo un gran eco, sobre todo
a partir de la inauguración oficial del
Año Joana Raspall en Sant Feliu de
Llobregat, el 21 de febrero pasado,
que anuncia actos tan significativos
como el homenaje en el Palau de la
Generalitat, las Jornadas Joana Ras-
pall para Primaria
y
Secundaria,
organizadas
por la Conselleria
d’Ensenyament
de la Generalitat
de Catalunya, o el
congreso de la Universidad de Barcelona, ya citado, compartido con
Aurora Díaz-Plaja.
Dos mujeres luchadoras, empren-
dedoras, creadoras, enamoradas de la
cultura y de la literatura infantil y
juvenil, que debemos ayudar a que
perduren en el recuerdo de las nuevas
generaciones porque han representado y representan dos puntales importantísimos en la literatura infantil y
juvenil catalana moderna.
*Pere Martí i Bertran es profesor, escritor y
crítico de LIJ.
Artículo traducido del catalán por M. Jesús
Casado Jiménez.
10 títulos para recordar de Joana
Raspall:
10 títulos para recordar de Aurora
Díaz-Plaja:
Poesía infantil y juvenil:
Ensayo y crítica literaria:
Bon dia, poesia!, Barcelona: Baula,
1996.
Degotall de poemes, Barcelona: La
Galera, 1997.
Com el plomissol. Poemes y faules,
Barcelona: La Galera, 1998.
Versos amics, Barcelona: P.A.M.,
1998.
Escaleta al vent, Barcelona: La Galera, 2002.
A compàs dels versos, Barcelona: La
Galera, 2003.
El meu món de poesia,
Vilanova i la Geltrú: El Cep y la Nansa,
2011.
Tu biblioteca, Madrid: Santillana,
1967.
La biblioteca a l’escola, Barcelona:
Nova Terra, 1970.
Guia de lectura: una eina de treball
per als mestres entorn dels llibres, Barcelona: CEAC, 1982.
Cómo se organiza una biblioteca
escolar, Madrid: Espasa Calpe, 1984.
Infantil y Juvenil:
Pequeña historia de García Lorca,
Barcelona, Editorial Mediterrània, 1993.
(Existe edición en catalán.)
¿Quién le pone el cascabel al gato?,
Madrid: Bruño, 1998.
La nena de l’ocell de paper, Vilafranca del Penedès: Vilatana, 2002.
Traducciones de LIJ:
Un más allá sin fronteras, Sebastià
Estradé, Barcelona: Juventud, 1968.
¡Ay, Filomena, Filomena! y otros
cuentos, Miquel Obiols, Barcelona:
Juventud, 1982. (Existe edición en
Kalandraka, 2012, traducida por el propio Miquel Obiols, a partir del texto de
Aurora Díaz-Plaja).
El último de los dragones, Carles
Cano, Madrid: Anaya, 1990.
Poesía para adultos:
Jardí vivent, Vilanova i la Geltrú: El
Cep y la Nansa, 2010.
Novela para adultos:
Diamants y culs de got, Saldes:
Abadia Editors, 2007.
Diccionarios:
Diccionari de frases fetes (con
Joan Martí), Barcelona: Edicions 62,
2009.
35 CLIJ256
Colaboraciones
Pep Bruno,
cuentacuentos y
escritor de LIJ,
reflexiona sobre el
tópico de los «nativos
digitales» y sobre los
peligros del acceso,
cada vez más
temprano y
«desacompañado»,
de los niños de hoy a
las tecnologías.
Pep Bruno*
36 CLIJ256
Vivir /
desvivir días
C
onversaba el otro día
con Juan Antonio Rodríguez Bueno, maestro rural en el Colegio
Público Ramón y Cajal
de Alpartir (Zaragoza), sobre esta
idea, que cada vez más se da por sentada, de que los niños y niñas de hoy
en día son «nativos digitales». Juan
Antonio es uno de esos maestros que
han incorporado de manera inteligente y útil la tecnología y las redes en el
aula, por lo tanto sabe bien de qué
habla cuando insiste en que no es
cierto, que los niños y niñas no son
nativos digitales, pero mejor leamos
aquí sus propias palabras:
«No los consideramos nativos digitales, igual que por el hecho de estar
entre libros no son lectores. Es nuestra función educarlos en lo digital, lo
mismo que se trabaja la lectura o la
comprensión lectora en el aula. Por el
hecho de nacer en la era digital no
adquieren por ósmosis todo lo que
ello implica. Algunos lo aprenderán
solos, como la lectura, pero la experiencia nos demuestra que no, que es
necesaria la educación tecnológica y
digital.»
Sin embargo, mientras que resulta
fácil comprender la necesidad de este
acompañamiento en los caminos de la
lectura, parece difícil hacer entender
a muchos adultos que también es
imprescindible estar junto a los niños
y niñas en el proceso de aprendizaje
del uso y disfrute de las tecnologías.
Es más, ocurre que el acceso (desa-
compañado) de los menores a las tecnologías es cada vez antes y, en
muchos casos, sin criterio ninguno
sino, simplemente, con un zambullido completo en pantallas 1 diversas,
en redes sociales, y mucho consumo y
entretenimiento desaforado.
Pantallas-niñeras
Actualmente no es difícil ver a
niños y niñas (a veces todavía en
carritos) que ya andan enredados en
pantallas de móviles o tabletas o plays
(Nintendo, PSP...) con el beneplácito
de sus padres. No es nuevo que los
padres y madres utilicen las pantallas
como niñeras: la televisión ha sido la
gran niñera en muchas casas en los
últimos años, y es muy frecuente que
los adultos dejen a los niños desamparados frente a la pantalla para que
ésta pueda ir «educándoles» en ser
buenos consumidores. Es alarmante
la dejación de responsabilidades por
parte de los progenitores que, en
muchos casos, consideran que nada se
puede hacer ante esta avalancha tecnológica y que creen que «en el fondo, tampoco pasa nada».
Desde mi punto de vista el problema no es de la tecnología ni de las
pantallas, que son, incuestionablemente, grandes inventos; el problema
es el uso que estamos dando a esas
pantallas y los criterios, en muchos
casos economicistas, que laten detrás
de ese uso; estos criterios no parece
que busquen hacer personas mejores,
37 CLIJ256
o más críticas o felices, esos criterios
más bien apuntan a su voluntad de
vender más y tener más y mejores
consumidores (y, por ende, beneficios).
A este, desde mi punto de vista,
descontrol en el uso de las pantallas
por parte de muchos niños y niñas hay
que sumar el acceso cada vez más
temprano y la enorme cantidad
de tiempo dedicado a estas actividades, tiempo que los pequeños no utilizan para algo tan fundamental como
es crecer.
Espacio para vivir la infancia
Los niños necesitan correr la calle,
necesitan jugar con otros niños, tocarse, discutir, empeñarse en proyectos
comunes, explorar su territorio, trepar
a los árboles, caerse, reír, llorar, tener
aventuras, jugar con palos y piedras,
ensuciarse de barro, mojarse los
pies... Los niños necesitan ejercer de
niños y pasar felizmente por la infancia. Nada más importante que el juego para ir habilitando estrategias y
recursos imprescindibles para formarse y ser adultos. Sin embargo, cada
vez es más difícil encontrar espacios
para que la infancia pueda ejercer
como tal. Cada vez hay más niños
encerrados en sus casas y pegados
indiscriminadamente a pantallas.
Acaso no somos conscientes de la
importancia que tienen estos años de
la infancia. Los juegos tradicionales
ayudan a ejercitar la memoria, el
desarrollo corporal, las relaciones
sociales, la atención... Sin embargo,
la interactividad de las pantallas, tan
adictiva, y frente a la que muchos
niños y niñas están desamparados, no
ayuda para nada en el asentamiento
de los rudimentos de, por ejemplo, la
atención y la memoria. Quizás sea
por eso por lo que últimamente
observo un hecho alarmante cuando
voy a contar cuentos a los colegios:
sorprendentemente resulta cada vez
más difícil contar a alumnos de educación infantil (3-6 años), habitualmente tan propicios al cuento, y sin
embargo es sencillo contar a alumnos
de más edad (por ejemplo de 6.º de
Primaria, 11-12 años). He pensado
sobre esta cuestión en los últimos
meses y he llegado a la sospecha de
que gran parte de la culpa de esta
nueva situación la tienen las pantallas
a las que cada vez acceden más temprano y no les permiten asentar las
estrategias precisas para atender y
escuchar en calma. Cosa que con los
alumnos mayores no sucede, a pesar
de que muchos de ellos ya andan
enredados en e-redes y juegos de
pantalla: quizás sea porque estos
alumnos mayores todavía pudieron
disfrutar de unos cuantos miles de
días sin pantalla y tuvieron el tiempo
suficiente para aprender a atender y
para vivir experiencias en calma.
La repercusión de todo esto es
importante: muchos niños y niñas
que hoy son pequeños, acaso no habiliten los recursos para, por ejemplo,
llegar a vivir la experiencia de una
lectura profunda. Pensemos que a
muchos de nosotros, adultos con una
gran historia a cuestas como lectores
de libros en papel, las pantallas también nos han modificado nuestra forma de leer: cuántos artículos hemos
dejado a medio leer en la red porque
son «demasiado» largos; cuantos
posts son recomendados en tuíter o
féisbuc ¡sin haberlos terminado de
leer!; cuántas veces hemos hecho
esto que ahora se llama lectura transversal (que acaso sea un eufemismo
de la no lectura). Pero los cambios en
nuestros días son más serios, hay
gente que defiende esta nueva manera de leer como «más completa»,
aunque poco o nada habla de la necesidad de cultivar la lectura profunda,
calmada, crítica. Porque realmente no
sucede así. La interacción continua es
un griterío constante al lado de nuestra lectura y genera en nosotros un
mariposeo cognitivo. 2 Y sin embargo
necesitamos ser lectores conscientes
y calmados: esa capacidad de concentración es antinatural, por eso
cuesta y debemos cultivarla.
Quizás bastaría con que los primeros años de los niños (pongamos hasta los 10 años), éstos pudieran vivir
días plenos de infancia y juegos y
calle, y bien alejados de cualquier
tipo de aparato cuyo funcionamiento
comience con un on o un play. De
esto lleva mucho tiempo hablando
uno de los gurús de la animación a la
lectura en España, Federico Martín
Nebras, y su discurso, lejos de marchitarse, enraíza cada día con más
fuerza en muchos profesores y bibliotecarios.
Pantallas colonizadoras
Hay, además, otra cuestión nada
baladí: el ser humano se diferencia de
los animales porque necesita alimentarse de ficción. La ficción que tradicionalmente ha estado entre los platos principales de nuestro menú han
sido los cuentos contados y, desde
hace unos pocos siglos, su extensión
en la memoria de papel que permiten
los libros.
Este tipo de ficción es nutricia, nos
enriquece, crece de dentro hacia fuera. Uno cuenta cuentos y quienes
escuchan edifican en su imaginación
castillos, bosques, dragones... Sin
embargo, la ficción que estamos consumiendo cada vez más es la de las
pantallas, una ficción que, muy al
contrario que la de los cuentos, es una
ficción empobrecedora o, más exactamente, colonizadora. La ficción que
38 CLIJ256
Colaboraciones
nos llega con imágenes se instala en
nuestro imaginario y no hay manera
de sacarla de ahí. El poder de estas
imágenes es tan fuerte y evocador
que las empresas hace años que tratan
de vincular sus logos a emociones
positivas (cosa que consiguen) instalándose dentro de nosotros. En este
sentido merece la pena leer con detenimiento este libro: 4 buenas razones
para eliminar la tele, de Jerry Mander. 3
Días desvividos
Y por último, antes de llegar a las
conclusiones y terminar este artículo
que va siendo largo, comentar una
última cuestión. Los niños y niñas,
hoy igual que siempre, necesitan
cuentos contados. Muchos. Hace
tiempo que hablé ya de algunas razones de cuento, 4 pero hay más,
muchas y muy interesantes para invitar a recuperar tiempos y espacios de
cuento en las casas, tiempos y espacios de convivencia. Como muestra,
recordaré a Inno Sorsy quien, hace ya
años, nos contó en una inolvidable
conferencia, cómo las estructuras
internas de los cuentos tradicionales
son iguales a las estructuras internas
del pensamiento humano: así pues,
cuanta más gimnasia de cuentos contados/escuchados más ejercitamos
nuestra capacidad de raciocinio y
pensamiento.
Estoy cada vez más convencido de
que hemos de preservar a la infancia
de las pantallas interactivas, de que a
los pequeños hemos de permitirles
unos años primeros llenos de calle,
juego, grupo, comunidad, canciones
y cuentos, muchos. Y tras esta etapa
(de nueve o diez años) hemos de
acompañarles con criterio y cuidado
en su aprendizaje con el uso de la tecnología. Ya se hartarán de trabajar
con computadoras y pantallas, ya
vivirán pegados a los smartphones
día y noche. Se hartarán de ver su
reflejo en pantallas a
todas horas. Pero si
tuvieron la oportunidad de días brillantes
en la infancia, siempre
podrán mirar por la
ventana y recordar que
las nubes tienen forma
de pájaro, o de corazón, o de barco de
Peter Pan.
En algunas charlas
para adultos he preguntado al público si
sabe alguna poesía. En
la mayoría de los casos
los versos que recitan
los aprendieron siendo
niños, siendo niñas.
Sin embargo muchos
de los pequeños de hoy
no tienen la oportunidad de aprender poemas o cuentos, viven
gran parte de sus días
frente a pantallas a las
que entregan su tiempo. ¿Qué recuerdos,
qué versos, qué cuentos, podrán rememorar
cuando sean adultos
tras estos días desvividos?
*Pep Bruno es cuentacuentos y escritor.
Notas
1. Hablo de pantallas y me refiero sobre todo a las que tienen un alto grado de interactividad o atracción (activa o pasiva). Quizás por su peculiaridad quedarían excluidas de este grupo tan amplio dos: la pantalla de cine (acaso una proyección en dos
dimensiones del teatro) y la pantalla del e-reader (libros en formato digital).
2. http://bibliotecaescolarinfo.blogspot.com.es/2012/05
3. http://tierraoral.blogspot.com.es/2011/08/4
4. http://pepbruno.com/index.php?option=com_content&view=article&id=215:
contar-cuentos-siete-razones&catid=29&lang=es
39 CLIJ256
P. CRAIG RUSSELL, CORALINE, EDITORIAL EMPÚRIES, 2009
Estudio
Coraline y Edgar: dos niños
solitarios del gótico contemporáneo
*Carolina Abello
40 CLIJ256
Estudio
Coraline, de Neil Gaiman (Salamandra, 2002) y Cuentos de terror de mi tío, de
Chris Priestley (Norma, 2007), fueron dos novelas de gran éxito que sorprendieron por su calidad y su atrevimiento a principios de siglo: dos obras de terror gótico dirigidas a preadolescentes. La autora de este artículo analiza las características de ambas novelas, valorando la habilidad de los autores para plantear, con
maestría, la exploración del miedo desde una confortable distancia de seguridad,
en atención a la edad de sus aún muy jóvenes destinatarios.
P
ese a que en la literatura
gótica infantil contemporánea los protagonistas
sigan atravesando oscuros
bosques o escabrosos corredores de
mansiones embrujadas, atrás quedaron los tiempos en los que el horror
se concebía esencialmente como un
mecanismo para ejercer control y
promover de manera tácita una serie
de valores dominantes encaminados a
moldear una población infantil obediente y temerosa. En la actualidad, la
literatura gótica infantil brinda no
solo un medio de entretenimiento,
sino que además empodera a los
niños para confrontar aquello a lo que
más temen de sí mismos y de los
adultos que los rodean, en especial,
aquellos que conforman su familia.
Escribir literatura de horror dirigida a
la franja lectora preadolescente implica un gran reto, pues aunque el objetivo es darle un buen escalofrío al lector, la narración requiere una
conjugación magistral entre el mun-
do de las pesadillas, lo fantasmagórico y lo real-familiar que permita a los
lectores explorar el miedo, pero desde una distancia que les brinde cierto
grado de seguridad. Neil Gaiman y
Chris Priestley, dos reconocidos
La noche era oscura, no
estaba allí el padre;
estaba el niño mojado de
rocío; era el cieno profundo, y el niño lloraba, y lejos
se fue la neblina.
Cuentos de terror de mi tío (2007),
las cuales van dirigidas a la franja
lectora anteriormente mencionada. A
través de situaciones tangibles como
mudarse de casa o lidiar con el aburrimiento en vacaciones, y otras de
carácter etéreo, como afrontar la indiferencia de los padres o sus neurosis,
estos autores nos presentan a dos
niños solitarios, que realizan un periplo del locus amoenus, entendido
aquí como el hogar donde están protegidos contra la amenaza del mal, al
locus horribilis, un lugar hostil y
tenebroso en el cual se enfrentarán
con la perversidad de la naturaleza
humana.
The Little Boy Lost, William
Blake.
Una dosis de horror para
conjurar los miedos
escritores ingleses, logran crear una
atmósfera horrífica poblada por elementos tradicionales de la literatura
gótica en sus obras Coraline (2002) y
Los protagonistas de ambas novelas, Coraline y Edgar —hijos únicos,
menores de doce años, pertenecientes
a familias contemporáneas inglesas y
acomodadas, conformada por papá,
41 CLIJ256
mamá e hija(o)— se caracterizan por
su insaciable curiosidad y valentía,
por tener una relación tensa con sus
padres, y por percibir el mundo adulto como una especie de «dimensión
desconocida» incomprensible para
ellos. Precisamente es esa compleja
relación con los adultos lo que dará
lugar a circunstancias que los harán
abrir las puertas de la imaginación
gótica. Mediante este artículo se examinará la forma en que a través de
categorías esenciales del gótico,
específicamente la intertextualidad,
lo siniestro, el doble, y el leitmotiv de
la maldición, Coraline y Cuentos de
terror de mi tío exploran los temores,
ansiedades y necesidades insatisfechas que la confrontación con el
mundo adulto genera en los niños.
Asimismo, veremos cómo a través
del horror se abordan temas tabú,
controvertidos o dolorosos, bien sea
para exorcizarlos, bien para, al
menos, ponerlos sobre el tapete y discutirlos.
Coraline y el eco de las
madres perversas
Las obras de literatura gótica están
marcadas por una interminable intertextualidad ya que desde sus orígenes, los textos se repiten entre sí; se
plagian y se re-contextualizan transformando a sus predecesores y a sus
rivales. 1 Por lo tanto, la notable intertextualidad en Coraline no es una
excepción. Desde la tradición oral
hasta nuestros días, pasando por los
folletos de bolsillo y los cuentos
moralizantes victorianos, la figura
maternal (madre o madrastra) se ha
elaborado a partir de lo excesivomonstruoso; un ser despiadado capaz
de abandonar a los niños en el bosque, matarlos o devorarlos, o bien, un
ser demasiado indulgente o sobreprotector que echa a perder a su prole.
En Coraline, a través de la otra madre
con ojos de botón, se recurre a un
Neil Gaiman
motivo presente desde siempre en la
literatura infantil: la dicotomía entre
la madre perversa y la bondadosa. 2
Para construir este personaje, Neil
Gaiman reelabora algunos rasgos de
la bruja en Hansel y Gretel, el cuento
de los Hermanos Grimm. Esa otra
madre ideal, siempre dispuesta a
jugar con Coraline, pronto revela su
verdadera identidad: una ogra caprichosa que ha secuestrado a sus padres
42 CLIJ256
para retenerla indefinidamente a su
lado. La otra madre y su relación con
Coraline hacen eco de Gretel y la
bruja, pues esa embaucadora que
cocina suculentos platos para engordar a los niños y luego devorarlos,
pronto es vencida por la perspicacia
de Gretel, quien logra superar su miedo y encerrarla en el horno para rescatar a Hansel de la jaula. Coraline
también vence a la otra madre, como
lo expondremos más detalladamente
a continuación, de manera que, tanto
ella como Gretel salen finalmente
victoriosas de una aventura terrorífica en la que una madre desnaturalizada las quería utilizar para satisfacer
sus propios deseos.
En La nueva madre de Lucy Clifford (1881), una historia de horror
infantil victoriana, proveniente a su
vez de un cuento del folclore inglés
llamado The Pear Drum: para cumplir la condición que una desconocida
les impone a fin de regalarles un
extraño instrumento musical, dos hermanas se portan tan mal con su
madre que ella decide dejarlas en
manos de una nueva madre: una
mujer de ojos de vidrio y larga cola
de madera; las niñas, aterradas, prefieren quedarse en el bosque, arrepentidas para siempre. La otra madre
de Coraline también es un ser grotesco, pues devora escarabajos vivos,
tiene ojos de botón, largos dientes y
pelo serpenteante; y también trata de
imponerse a través de la intimidación
y el castigo. La relación entre madre
e hija, que estructura el relato de Gaiman, es una cuerda tensa que se quiebra cuando Coraline penetra en la
otra casa para vivir una fantasía
macabra orquestada por la ogra. La
aventura por ese universo paralelo
donde la lógica opera al revés —los
objetos adquieren vida, los perros
hablan, las ratas son mascotas entrañables, y las señoritas Forcible y
Spink rejuvenecen y no paran de
actuar en su propio teatro—, nos
recuerda el mundo subterráneo que
Estudio
visita el personaje de Lewis Carroll,
lo cual señala otro juego de intertextualidad presente en la obra. Así
como Alicia sostiene debates en torno
a la locura con el gato de Cheshire,
Coraline y el gato negro sin nombre
sostienen charlas en torno a la identidad, el coraje y la naturaleza del mundo real. Ambas niñas confrontan su
experiencia y aprendizaje con un
mundo de locos adultos que se contradicen permanentemente, y los
gatos, desde la lucidez, actúan como
guías en ese laberinto donde nada es
lo que parece, lo cual nos lleva al
siguiente aspecto que queremos analizar: lo siniestro y el doble.
Relaciones peligrosas,
familiares y extrañas: entre la
castración femenina y la
autonomía
El topos freudiano de lo siniestro,
unheimlich (lo que debería haber permanecido oculto, pero sale a la luz, y
por extensión, lo conocido que se torna extraño), se relaciona con el sentimiento de angustia que produce el
sentirse ajeno frente a algo que antes
era familiar. Entre las formas bajo las
cuales se puede evidenciar lo siniestro, Freud y estudiosos como Andrew
Bennett y Nicholas Royle, proponen
el temor a perder la vista —relacionado con el miedo a la castración— y
el doble; concepto que engloba duplicado y antítesis 3 y oposición entre los
paradigmas del bien y el mal. En
Coraline, lo siniestro bajo estas dos
formas nos permite analizar el temor
femenino a la castración, así como
también la ansiedad y la abyección
implícitas en la relación entre madre
e hija.
Coraline Jones y su familia se han
mudado a una nueva casa. Ella está
de vacaciones, pero sus padre, absorbidos por el trabajo, no le dedican
tiempo. Tras quejarse de aburrimiento, su madre le dice: «Dibuja
algo», pero en lugar de hacerlo, la
niña escribe «NIEBLA», ante lo cual su
madre responde: «Hum, Muy moderno, cielo» (p. 28). Este fragmento es
sintomático, pues la niebla representa
la relación nublada entre ambas, tras
la que se oculta la insatisfecha necesidad de atención de Coraline. Además, la madre hace oídos sordos a la
necesidad que tiene Coraline de moldear su propia identidad; por ejemplo, cuando la niña quiere un par de
guantes verdes fosforescentes, porque la harían sentirse única en el
colegio, en su lugar, la madre le compra calcetines blancos, camisas grises
y una falda gris oscura (p. 33). Asimismo, ignora sus deseos, como en el
siguiente diálogo:
-Creo que no te vendrían mal unas
cuantas pinzas para el pelo, ¿no te
parece?
-No.
-Bueno, nos llevaremos media
docena, por si acaso (p. 34).
Karen Coats plantea que una parte
esencial en el desarrollo de
las preadolescentes
es encontrar
P. CRAIG RUSSELL, CORALINE, EDITORIAL EMPÚRIES, 2009
43 CLIJ256
su propio yo, el cual debe separarse
del modelo materno; en el texto de
Gaiman, la madre con su actitud indiferente frustra el intento de Coraline
de estructurar su personalidad. La
sensación de abandono que le transmiten sus padres, transforma su relación con ellos y con la nueva casa,
hacia la cual proyecta su miedo y por
ello, automáticamente, se convierte
en un territorio desconocido y hostil
que ella debe explorar.
La mansión señorial dividida en
apartamentos de repente se desdobla;
Coraline descubre una puerta que ha
sido bloqueada con ladrillos, pues del
otro lado hay un oscuro pasillo que
conduce a un apartamento vacío.
Alrededor de la casa hay un jardín
salvaje, un amenazador pozo seco y
«la niebla se cierne como la ceguera»
por todas partes (p. 31). La relación
etimológica entre «hogar» (heimat),
«familiar» (heimlich) y «nofamiliar» (unheimlich)
resulta significativa al
tener en cuenta las
alusiones a la ceguera,
el útero y los genitales
femeninos presentes
en la descripción de
la casa: puerta-pasillo-casa-pozo-niebla.
El primer hogar de un
niño es el cuerpo de su
madre, esa plenitud indefinida del reino preedípico;
pero, como lo plantea Julia
Kristeva, la condición para ser
consiste en separarse de manera
abrupta y violenta del cuerpo materno; el niño debe ser expulsado de ese
primer hogar para ganar autonomía y
comenzar a existir. Cuando la madre
de Coraline abre la puerta para satisfacer su curiosidad, ésta se encuentra
bloqueada con ladrillos y no lleva a
ninguna parte; eso nos sugiere, metafóricamente, que la niña ha sido
expulsada del territorio materno, el
cual se ha convertido en un lugar ajeno. Entre las dos se abre una brecha:
Coraline ya no se siente «en casa»
porque sabe que dejó de ser el centro
de atención de su madre, quien además ignora sus deseos. La noche en
la que Coraline —abandonada y sola
en casa (su padre se va de viaje y su
madre está en el supermercado)—
abre de nuevo la puerta, la pared de
ladrillo desaparece y ella atraviesa el
pasillo: «olía a algo muy antiguo… y
le resultaba muy familiar… (p. 36)
tan familiar que se sentía rara…»
(p. 73). Es así como llega a la morada
de la otra madre; un simbólico retorno al útero materno. Su otra madre
la mima, le cocina deliciosos platillos
y satisface sus deseos inmediatos:
«estamos dispuestos a quererte, jugar
contigo, cuidarte y ofrecerte una vida
llena de cosas interesantes» (p. 64).
La otra madre le brinda la oportunidad de permanecer en el estado preedípico, cuando ambas eran una sola:
«Éste es tu hogar… si quieres puedes
quedarte para siempre» (p. 51). No
obstante, Coraline presiente algo
engañoso en sus otros padres, quienes
tienen botones en lugar de ojos. De
hecho, si ella quiere quedarse, debe
olvidarse de sus padres reales y dejar
que su otra madre cambie sus ojos
por botones: «sobre la mesa, en una
bandeja de porcelana, había una larga
aguja de plata, un carrete de hilo de
algodón negro y, para rematar, dos
grandes botones del mismo color»
(p. 51). Esta condición aterroriza a
Coraline y hace que aborrezca a su
otra madre, quien es permanentemente representada como la medusa:
«… sus cabellos ondearon como
plantas en el mar» (p. 51); «… se retorcían y enroscaban alrededor de la
cabeza» (p. 126). El temor a perder
la vista y las referencias a la medusa
están relacionadas con el temor a la
castración y con la ansiedad que le
causa a Coraline sentirse atraída hacia su otra madre y también asqueada por su conducta. Por esta razón,
divide la imagen de su madre en dos
y proyecta sobre el doble el rechazo
Chris Priestley
que siente hacia la verdadera madre.
Al enfrentarse a la ogra y aceptar el
reto de rescatar a sus padres, quienes
ahora sí la necesitan, Coraline vivirá
una aventura que la ayudará a construir su propia autonomía. Quedarse
en el reino de la otra madre, alteraría
la construcción de su identidad, pues
al retener a la madre como primer
objeto de deseo, subvertiría el orden
del padre: el deseo femenino debe ser
transferido a la figura paterna. Por
44 CLIJ256
tanto, la constante referencia al temor
a la castración que se encuentra a lo
largo del texto, puede interpretarse
como el temor preadolescente de
Coraline a perder el amor de su
madre si trata de construir su propia
identidad, pues esto conlleva una
fractura entre ambas. Cuando la protagonista decide cruzar por segunda
vez el pasillo para descubrir el paradero de sus padres y de las almas de
los niños-fantasma encerrados en el
armario, está emulando a su padre,
quien una vez, tras hacerse picar por
las avispas treinta y nueve veces para
proteger a Coraline, tuvo que volver
al nido de estos insectos porque había
olvidado sus gafas; y fue allí donde la
niña descubrió el acto de valentía,
como se lo revela al gato: «Cuando
haces algo a pesar del miedo que
sientes, necesitas tener mucho valor»
(p. 62). Su padre es su héroe y su
motivación para vencer a la otra
madre.
El doble de la madre le permite a
Coraline aniquilar el deseo de retornar al estado preedípico, ya que la
incita a cometer un matricidio imaginario. De hecho, la otra madre admite haberlo cometido también sin
remordimientos, como se indica en
este diálogo entre ella y Coraline:
«—¿Cómo voy a saber que mantendrás tu palabra?
—Lo juro sobre la tumba de mi
madre.
—¿Tiene una tumba?
—Claro que sí. Yo misma la puse
allí, y cuando intentó escabullirse, la
volví a enterrar» (p. 94).
Así, pues, Coraline también logrará
deshacerse de la sombra materna que
no la deja crecer. De hecho, cuando
la aventura parece haber terminado y
la mano descuartizada de la otra
madre vuelve a acecharla, Coraline le
tiende una trampa y logra arrojarla al
pozo del jardín y sellarlo; la pared de
ladrillos también regresa a su lugar
para que ella no vuelva a cruzar el
pasillo hacia la otra casa. Este acto
Estudio
representa su rechazo a retornar al
estado preedípico: es hora de crecer.
Al vencer a la ogra, esta heroína
gótica aprende que no necesita a sus
padres para que la distraigan cuando
se siente aburrida, pues lo verdaderamente interesante de la vida es aquello que reside alrededor de sí misma,
en las cosas más simples: «Coraline
contempló las hojas de los árboles y
las luces y sombras que se dibujaban
sobre la corteza agrietada del haya
que estaba junto a la ventana. Bajó la
vista a su regazo y admiró el brillo de
la luz del sol arrancada al pelaje del
gato, convirtiendo en oro sus blancos
bigotes» (p. 132).
Narradores atormentados
En las once historias inspiradas por
la ficción extraña de finales del siglo
XIX y comienzos del XX, que se
entrelazan para dar forma a la novela
Cuentos de terror de mi tío, Chris
Priestley propone un juego narrativo
que construye a partir de la intertextualidad, la dialéctica entre lo sobrenatural (lo racional, el placer), el
malestar y la tensión generada por los
dos narradores: el tío Montague y su
sobrino Edgar. Los nombres de los
protagonistas aluden a dos de los
autores que el escritor admira profundamente y cuyas obras lo han inspirado; Montague Rhodes James y Edgar
Allan Poe.
La narración se focaliza desde la
perspectiva de Edgar, ya adulto,
quien se remonta a aquella tarde de
vacaciones en la que fue a visitar a su
tío Montague por última vez. Desde
entonces, el secreto que su tío le confesó, lo ha rondado y por eso decide
escribir para exorcizar esos recuerdos
de su niñez. El tío Montague entreteje historias de terror para su sobrino
gracias a su colección de objetos antiguos, pues cada uno desencadena un
fantasma, una trágica historia. Tras el
final macabro de cada cuento, en el
cual los fenómenos sobrenaturales
permanecen inexplicados, los roles
entre niño y adulto se subvierten en
el diálogo entre los dos personajes.
Edgar se impone a sí mismo un marco de racionalidad absoluta con el fin
de evitar asustarse y convencerse de
que los cuentos son sólo el producto
de la imaginación desbordante de su
tío. Montague, entre tanto, trata de
convencer a Edgar de que sus historias deben tomarse en serio. Por
ejemplo, cuando le pregunta a su
sobrino qué opina acerca de sesiones
de espiritismo y médiums, Edgar responde con escepticismo: «He escuchado decir que existen
unos que aseguran
tener tales poderes, pero que son
farsantes e ilusionistas, tío.
No creo
que sea
la imaginación, controlar su miedo,
buscar explicaciones convincentes, o
bien, dudar del estado mental de su
tío.
Territorios de ambigüedad: un
recorrido del bosque invernal
a la casa embrujada
Edgar se siente como un extraño en
su hogar; es hijo único y la relación
con sus padres está poblada de vacío,
pues ellos se sienten incómodos ante
su presencia y por ende, son incapaces de comunicarse con su hijo. Su
padre, sumido en «una taciturna
melancholia» (p. 10), no
sabe de qué
P. CRAIG RUSSELL, CORALINE, EDITORIAL EMPÚRIES, 2009
posible hablar con los muertos» (p.
42). Ante lo cual, su tío replica:
«Hubo una época en la que habría
compartido tu punto de vista […].
Tengo una historia sobre ese tema
que quizás te interese, Edgar […], tal
vez te hará cambiar de opinion» (p.
43). El tío, contrariamente a lo que
harían los adultos, hace todo lo posible para que Edgar crea que los fantasmas y las maldiciones no son producto de la ficción. Asimismo,
cuando Montague termina una historia en la cual un chico cae bajo el
influjo de un demonio, y es incitado a
cometer un asesinato, Edgar, sobrecogido y sin aliento, se pregunta qué
le habría dicho el demonio a él, pero
su tío le responde: «Ruega para que
nunca lo sepas» (p. 92). La actitud
misteriosa de su tío no es reconfortante para Edgar, quien sostiene una
lucha interna entre dejarse llevar por
45 CLIJ256
hablar con él y su madre, «de temperamento nervioso, parecía incapaz de
relajarse en su compañía, saltando
con un pequeño grito cada vez que se
movía, limpiando y brillando todo lo
que él tocaba» (p. 10). En consecuencia, el niño escapa de casa en vacaciones, hambriento por escuchar las
historias de su tío. Entre su hogar
—territorio de la aburrida realidad—
y la vieja mansión gótica en la que
habita Montague —territorio de pesadillas fantásticas—, hay un bosque
siempre invernal, inerte y tenebroso.
En medio de aquel bosque, a Edgar
siempre lo invadía el pánico al tener
que atravesar una verja que sólo dejaba pasar a una persona a la vez, pues
sentía que alguien venía persiguiéndolo y que podría quedarse allí atrapado. El bosque es una zona liminal
donde impera la ambigüedad: Edgar
viaja del presente, de la seguridad
que le brindan los rituales cotidianos,
a encontrarse con los fantasmas del
pasado que rondan la casa de Montague. Al cruzar el bosque, se siente
asustado y fascinado a la vez, por lo
tanto, es en este espacio siniestro
donde el límite entre ambas sensaciones —miedo y placer— se diluye.
Así, pues, en el bosque se refleja el
paisaje mental de Edgar: está atrapado entre la infancia y la pubertad. Sus
padres lo tratan como a un niño, y por
eso busca a su tío, con quien se siente tratado como un adulto aunque ello
implique quedar prisionero en las historias de terror, sin poder expresar su
miedo, pues asocia esa reacción con
una conducta infantil que él no desea
permitirse. En la gélida y sepulcral
casa del tío, alumbrada por velas,
pues Montague rechaza la tecnología,
el pasado traumático no ha desaparecido ni se ha superado; por el contrario, se ha instalado por todos los
rincones. La casa es entonces la proyección de la psique traumatizada del
tío Montague; una prisión donde
paga una condena por las atrocidades
que cometió en su juventud y que aún
no ha acabado de expiar. Los cuentos
de Montague son una fantasmagoría
macabra que mina la inocencia del
sobrino. Cuando Edgar vuelve a atravesar el bosque, de regreso a casa de
sus padres, ya no es el mismo, pues
ha cobrado conciencia del lado oscuro de la naturaleza humana, del cual
ni siquiera los niños se salvan.
Una colección de objetos malditos: la condena a repetir los
males del pasado
«Soy como un primo extraño del
Viejo Marinero, Edgar» (p. 246), dice
el tío Montague, pues al igual que el
personaje de Coleridge, él también ha
sido condenado a la inmortalidad por
haber cometido una ofensa nefasta:
fue el cruel director de un colegio
que, llevado por su adicción al juego,
robó el dinero de los estudiantes para
apostarlo. Cuando los robos fueron
descubiertos, inculpó a William, un
niño huérfano que, desesperado,
cometió suicidio. El colegio se cerró,
pero nada hizo que el tío Montague
dejara su vicio; su maldad se incrementó. Su amuleto era un silbato que
se había encontrado por casualidad y
que guardaba recuerdos de épocas
46 CLIJ256
felices. Un día, tras hacer sonar el silbato, «el cielo se nubló y la temperatura bajó […] Fue en ese momento
cuando empezaron a llegar, respondiendo a la silenciosa llamada del silbato» (p. 240). El silbato de Montague atrae a niños-fantasma, produce
una fractura en su razón y desencadena su eterno castigo (una historia que
evoca la de Silba y acudiré [Oh Whistle and I’ll come to you, My Lad,
1904] de M.R. James).
A través de su confesión, el tío busca enseñarle una lección al sobrino,
como lo hace el Viejo Marinero con
el invitado a la boda. Sin embargo,
Montague no recorre el mundo contando a todos su tragedia; él está condenado a pasar su existencia inmortal
en esa casa embrujada a donde acuden los fantasmas de niños que
murieron en circunstancias sobrenaturales, y cuya naturaleza, en la
mayoría de los casos, fue corroída
por el mal. Son ellos los dueños de
los objetos malditos que Montague
colecciona, los cuales no sólo cargan
con el peso de sus erradas conductas
morales, sino que además los condenan a la repetición infinita de sus
infortunios y remordimientos. La
buena conducta de Edgar se opone a
la de los protagonistas de los cuentos
y a la de su pariente: «No soy muy
bueno en travesuras» (p. 120) admite;
pero Montague le advierte: «Hay
muchas maneras de perderse» (p.
119) y lo cuestiona: «¿Es tu vida tan
angélica, Edgar?» (p. 120). La relación tío-sobrino está forjada desde lo
siniestro: Edgar niega el lado perverso de su propia naturaleza, el cual
encarnan los protagonistas de los
cuentos. Luego de la confesión de
Montague, Edgar, desconcertado, ve
caer la figura de su tío del pedestal de
admiración que había erigido para él,
y sin saber qué hacer ante la decepción que le causa, prefiere hacer acopio de valor y cruzar el bosque rumbo
a la preferible normalidad de su
hogar, mientras recuerda el verso de
Coleridge: «Y no vuelve a girar la
cabeza; Porque sabe que un espantoso demonio viene pisando sus talones» (p. 248). La historia que Edgar
nos escribe es su manera de exorcizar
los fantasmas del pasado que todavía
lo agobian.
Niños góticos perdidos y
encontrados: una breve
conclusión
Estos dos jóvenes y valientes héroes góticos, que imitan a sus antecesores de la literatura de horror del
siglo XVIII, realizan un recorrido siniestro de ida y vuelta del locus amoenus al locus horribilis durante el
cual sus percepciones son desafiadas,
pues nada es lo que parece: lo familiar se torna extraño, los adultos
resultan poco fiables y hay que descubrir por qué. Como en toda aventura, el regreso acarrea una pérdida y
una ganancia: Coraline y Edgar dejan
atrás la inocencia, pero ingresan al
umbral de la adolescencia para construir con más firmeza su autonomía.
Asimismo, descubren la complejidad
de la naturaleza humana, esa que
también tiene vericuetos oscuros y
retorcidos; y que el mal y la locura
pueden tocar a la puerta de todas las
mentes.
*Carolina Abello es especialista en LIJ.
Máster en Literatura Hispanoamericana por
la Pontificia Universidad Javeriana de
Colombia.
Notas
1. Peter Otto, Alison Milbank y
Marie Mulvey Roberts, Gothic Fiction: Rare Printed Works from the
Sadleir Black Collection of Gothic
Fiction at the Alderman Library,
Marlborough, Reino Unido: University of Virginia-Adam Matthew
Publications, 2003.
2. Emily Culp, Good Mother/Bad
Mother: Cultural Motherhood from
Hansel and Gretel to Coraline, ensayo presentado al Departamento de
Inglés y Literatura Americana: Middlebury
College,
2010,
en
http://middlab.middlebury.edu/2011/
04/28/good-motherbad-mother-cultural-motherhood-from-hansel-andgretel-to-coraline/
3. Mary Ellen Snodgrass, Encyclopedia of Gothic Literature, Nueva
York: Facts on File, Inc., 2005.
Bibliografía
Coats, K., «Between Horror,
Humour, and Hope: Gaiman and the
Psychic Work of the Gothic», en The
Gothic in Children’s Literature Haunting the Borders, Editado por Anna
Jackson, Karen Coats y Roderick
McGillis, Londres: Routledge, 2008,
pp. 75-92.
Culp, E., Good Mother/Bad Mother: Cultural Motherhood from Hansel and Gretel to Coraline. Ensayo
presentado al Departamento de Inglés
y Literatura Americana: Middlebury
College, 2010. En: http://middlab.
middlebury.edu/2011/04/28/goodmotherbad-mother-cultural-motherhood-from-hansel-and-gretel-tocoraline/
Gaiman, N., Coraline, Barcelona:
Salamandra, 2009.
Otto, P., Milbank, A., y Mulvey
Roberts M., Gothic Fiction: Rare
Printed Works from the Sadleir- Black
Collection of Gothic Fiction at the
Alderman Library, Marlborough,
Reino Unido, University of VirginiaAdam Matthew Publications, 2003.
Priestley, C., Cuentos de terror de
mi tío, Bogotá, Colombia: Norma,
2008.
Punter, D. y Byron, G., The Gothic,
Oxford: Blackwell, 2004.
Snodgrass, M. E., Encyclopedia of
Gothic Literature, Nueva York: Facts
on File, Inc., 2005.
47 CLIJ256
LA PRÁCTICA
Lecturas escolares
El préstamo semanal de libros:
una oportunidad para la formación literaria
y la participación de la familia
Lara Reyes López*
as prácticas estandarizadas de los últimos tiempos sobre el préstamo de
libros en la escuela han
contribuido a reducir una
actividad con tantas posibilidades a
un mero intercambio de libros, con el
añadido, a menudo, de la carga académica de una ficha de lectura centrada
en el resumen de la trama. De este
modo, valoraciones de libros que
vayan más allá de «me gusta porque
es divertido» son poco frecuentes,
pues los alumnos tienen escasos espacios donde ejercitar la práctica social
del texto argumentativo y poder compartir valoraciones sobre los textos,
entender cómo funcionan algunos
mecanismos de ficción y beneficiarse
de la competencia de los demás para
construir significados compartidos.
Lo que proponemos en este artículo1 es una revisión de esta actividad
ampliamente implantada en muchos
centros con un enfoque, en los mejores casos, de promoción y gusto por
la lectura, hacia otro enfoque que,
además, se centre en la formación
literaria y la participación de la familia. 2
Una propuesta concreta: cómo y
por qué así «El sentimiento de perte-
L
necer a una comunidad de lectores
que funciona como una comunidad
interpretativa es el mecanismo básico
para aprender a disfrutar de formas
literarias más elaboradas». 3 De este
modo, entendemos el préstamo de
libros como una oportunidad para
socializar la experiencia lectora individual, lo que nos lleva a la necesidad
de plantear esta actividad como un
tránsito que va desde la recepción
individual de los textos hasta su
recepción colectiva, en el seno de una
comunidad cultural que los interpreta
y valora. 4 Al mismo tiempo, nos permite pensarla como un intercambio de
valoraciones más que como una producción individual de los alumnos, e
implica un proceso que podríamos
dividir en tres momentos.
1. ¡Yo quiero empezar!
Una tarde a la semana, los alumnos
esperan el préstamo semanal de
libros. Preparan los textos que se llevaron a casa la semana anterior y se
dirigen hacia «El rincón lector». 5
Cuando todos están sentados en
círculo, la maestra les recuerda el funcionamiento del préstamo. De entrada, sólo hay dos consignas: explicar
48 CLIJ256
qué han hecho con los libros durante
la semana y contagiar a los compañeros las ganas de leer aquellos libros
que más les han gustado.
Se les recuerda que el resumen del
argumento importa poco, puesto que
muchos ya lo conocen y, sobre todo,
porque lo que contagia pasión por la
lectura no es tanto qué pasa en la historia, sino qué ha sorprendido a cada
lector y cómo lo ha relacionado con
otros textos o con la experiencia personal.
2. Creo que ahora es uno de mis
favoritos.
La segunda parte del préstamo es la
que define propiamente la actividad.
Es el momento central, y al que se
dedica prácticamente la totalidad
horaria, que suele ser de una hora y
media semanal.
Se trata de hacer una rueda de valoraciones de los textos que se caracteriza por cuatro aspectos:
-En primer lugar, por la posibilidad
de intervenir en cualquier momento.
Los alumnos saben que no están
pasando una evaluación oral con la
maestra delante de los demás compañeros, sino que, entre todos, semana a
LA PRÁCTICA
semana, van construyendo críticas
literarias de los distintos textos que
forman la biblioteca de aula. En este
sentido, cabe destacar la importancia
de la selección de textos de la biblioteca de aula, que tiene en cuenta todos
los perfiles lectores del grupo en
cuestión 6 y las distintas experiencias
de lectura que los textos pueden ofrecer. Así pues, las novelas se combinan
con álbumes ilustrados, cómics y
revistas, y todos ellos con diferentes
grados de complejidad.
-En segundo lugar, por la reflexión
sobre el uso de la lengua y la precisión del lenguaje. A medida que la
experiencia lectora crece, acompañada de situaciones de discusión literaria, el docente debe procurar que los
alumnos vayan precisando el lenguaje
en el momento de referirse a ciertos
aspectos de la obra. Es decir, debe tratar de hacer que se eviten generalizaciones como, por ejemplo, «en esta
novela pasan muchas cosas», y que se
vaya concretando si es que tiene
muchas aventuras, si es que hay
mucha acción o si es que aparecen
muchos personajes. El docente también debe contribuir a que se eviten
palabras usadas genéricamente para
valorar textos, como «es divertido»,
pues seguramente se puede precisar,
buscando indicios en el texto y las
ilustraciones, para saber si se trata
de un aspecto (acción o personaje)
que es humorístico, irónico, absurdo,
incoherente… entre otros.
-En tercer lugar, otra de las características es la práctica del texto argumentativo. A los alumnos se les pide
que den buenos argumentos, pues el
objetivo de su intervención oral es
convencer a los demás de que el libro
del que hablan merece, o no, ser leído.
Es un buen espacio para ayudar a
estructurar el discurso oral, porque se
les guía para que busquen aquellos
dos o tres aspectos que más destacan
en el texto que están comentando:
tipo de voz narrativa, relación entre
texto e ilustración y técnica de ilustración (en el caso de los álbumes ilustrados y los cómics), tipo de protagonista, escenario donde se enmarca la
historia, dificultad del vocabulario o
las estructuras sintácticas… y que
cuando tengan esos dos o tres elementos que más destacan, los comuniquen usando conectores que permitan a los demás seguir el discurso.
Esta ejercitación oral del texto argumentativo encuentra su extensión en
otra actividad que surge en el préstamo semanal: los «recomendados de la
semana», que consiste en la redacción
de una crítica literaria por parte de
tres alumnos de la clase, cada semana
distintos, que hayan estado apasionados con sus lecturas semanales. Los
tres textos argumentativos resultantes
tienen la finalidad de renovar la sección del blog de clase destinada a la
recomendación de libros. 7
-El cuarto y último aspecto que
caracteriza el préstamo es la gestión
de la discusión colectiva. No es de
extrañar que el ejercicio semanal
de esta práctica genere un progreso en
el respeto de los turnos de palabra, en
el interés y atención a las opiniones
de los demás y en el enlace de las propias ideas con las de otros compañeros. Poder hablar de un gran número
de textos, además del que cada uno ha
preparado para esa semana, hace que
los alumnos estén pendientes de los
otros discursos y que quieran intervenir, a la vez que ser escuchados.
Este momento central de la actividad está marcado por dos aspectos
que guían el tipo de intervención que
efectúa el mediador. Por un lado, no
se pierde de vista la importancia de la
dimensión socializadora de la lectura;
por eso el papel que juega la familia
se pone de relieve con preguntas que
estimulan la aparición de las prácticas
lectoras familiares con los libros del
préstamo. Y por otro lado, se focaliza
en los elementos literarios que más
destacan de cada obra, proponiendo
49 CLIJ256
así retos de compresión y ahondando
en aquellos elementos que ofrecen
alguna resistencia a los lectores.
3. Tenemos que sortearlo
El efecto de las recomendaciones
entre iguales es uno de los agentes de
mayor impacto en la consolidación
del gusto por la lectura y el hábito lector, así como el fervor con que defienden sus lecturas predilectas; de modo
que no es sorprendente que muchos
de los textos, en la última parte de la
actividad, se tengan que sortear a causa del elevado número de solicitudes
que tienen.
La fase final del préstamo significa
el momento en que hay una rueda de
elección de textos para la semana
siguiente. Cada alumno elige los textos que quiere leer y justifica brevemente su elección. En ese momento,
el papel de los compañeros no es indiferente, pues quieren que los otros elijan sus obras y generan pequeñas
campañas a favor de algunos títulos.
También recomiendan a los demás
cogerse «retos», como ellos nombran
a los libros que creen que ofrecen
alguna resistencia especial, o textos
que han generado un ambiente agradable de lectura en sus casas.
Por qué y para qué el préstamo
en el aula
Así es como planteamos la actividad, pero lo más importante no es el
cómo, sino por qué hacerlo así, qué
permite. Los maestros somos profesionales con altas dotes de creatividad y con capacidad de inventar múltiples actividades que puedan gustar
a los alumnos. Pero lo esencial no es
que gusten, sino que cumplan con
los objetivos a
partir de los
cuales se
estructuran. Sólo
si sabemos qué
queremos
conseguir
con esa actividad, podremos
estar seguros de que
está contribuyendo a aquello que queremos lograr; en este caso, la formación lectora y literaria de los alumnos, además del placer de leer.
En nuestro caso, tenemos claro que
la actividad sigue el planteamiento
anteriormente descrito para cumplir
con tres objetivos:
1. Fomentar el gusto por la lectura
y consolidar los hábitos lectores
como requisito indispensable para
crear comunidad de lectores con referentes compartidos.
Sólo cuando los alumnos han visto
la serie de moda, el partido futbolístico de la temporada o los dibujos más
populares, se sienten parte de la
comunidad escolar, pues pueden
hablar de ello y formar parte de un
colectivo con el que comparten unos
referentes.
Lo mismo ocurre con los libros.
Sólo cuando se movilizan los libros
en el aula de modo que un amplio
número de niños pueda leer unos
mismos títulos, 8 tienen referentes
compartidos y ganas de confrontar
distintos puntos de vista para poder
entender más y mejor aquello que
han leído. Se sienten expertos, pues
tienen cada semana una oportunidad
para ser los protagonistas de sus lecturas, ya que, a menudo, la necesidad
de argumentar por qué un libro es
bueno para recomendar a un compañero o compañera les lleva a defender
ese título como si ellos fueran uno de
los protagonistas.
2. Atender a la formación literaria
de los alumnos.
«Enseñar a hablar, a argumentar, a
usar el metalenguaje literario, es una
de las líneas básicas de la enseñanza
de la literatura en la escuela.
Es lo que permite que los niños puedan juzgar los cuentos leídos a partir
de análisis realmente literarios». 9 El
préstamo semanal con un espacio
extenso de tiempo y con una estructura de charla entre lectores, permite
que el mediador de esa charla pueda
favorecer el surgimiento y consolidación de aprendizajes literarios en la
parte central de la actividad, pues
conoce bien los textos sobre los que
se está conversando y puede problematizar sobre aspectos que ayudan a
entender distintos mecanismos de
ficción. En este sentido, son esenciales preguntas concretas que ayudan a
focalizar en los elementos de construcción narrativa y visual que más
destacan en cada texto. Para guiar
adecuadamente esta parte, puede ser
de gran utilidad tomar ejemplos de
preguntas específicas como las que
propone Chambers. 10
3. Incluir a la familia y hacerla par-
50 CLIJ256
tícipe en el proceso de formación lectora.
Es en la participación en sociedad
donde pensamos que debe tener el
destino final esta actividad, puesto
que de nada serviría si sus efectos
estuvieran limitados a la práctica
escolar. Pretendemos formar lectores
que contagien sus ganas de leer a los
demás, que gracias a sus lecturas puedan evadirse de la realidad para vivir
en mundos lejanos o cercanos, pero
con otra mirada que les permita reflexionar y que les ayude a entenderse mejor a ellos mismos, a
los demás y, en muchas ocasiones, al mundo que les rodea.
Nada de esto sería posible sin
la socialización de la lectura en
casa y la implicación de la
familia en el proceso de formación lectora y literaria, proceso
que no se acaba cuando los
alumnos ya saben leer autónomamente. De hecho, quizás
ése es el
momento
clave, hacia
tercero de primaria, en el que
la familia no se
puede desentender del itinerario
lector y en el
cual su papel
será más decisivo
en la formación de sus hijos como
lectores plenos y estables en el tiempo, pues es cuando empiezan a construirse como lectores autónomos y
necesitan compartir aquello que piensan o aquello que les ha sorprendido,
emocionado o impactado. Esto es así
porque el hábito aún es frágil y necesita modelos que indiquen que aquella actividad tiene valor y, por lo tanto, merece la pena seguir haciendo el
esfuerzo, y también porque las ayudas en la comprensión e interpretación de textos, aun cuando son muy
superficiales o simplemente significan una escucha, representan más
LA PRÁCTICA
estímulos positivos y motivos para
seguir leyendo.
Por todo ello, con independencia de
los contextos socioeconómicos y culturales de cada comunidad educativa,
la escuela necesariamente debe plantearse la necesidad encontrar mecanismos para hacer partícipe a la familia y llegar a una misma situación:
hogares en los que los momentos para
la lectura individual o compartida y
comentarios sobre textos leídos no
sean una excepción, sino una práctica
habitual.
Puesta en marcha: aprendizajes literarios y familia
Todo este andamiaje metodológico,
puesto en marcha de manera continuada en el tiempo (en nuestro caso,
de 3.º a 6.º de primaria) y con la mirada enfocada en las ayudas para que
los alumnos avancen en la interpreta-
ción literaria y en los mecanismos
para hacer partícipe a la familia, nos
permite observar progresos en estos
dos aspectos: los aprendizajes literarios y la familia.
Por un lado, en relación con los
aprendizajes literarios, los hay en tantas direcciones que focalizaremos en
un aspecto general observable: el
paso de la argumentación literal hacia
la inferencial. Entendemos por argumentación literal aquella que pone
énfasis en el contenido de las ilustraciones y en la identificación, enumeración, descripción y establecimiento
de conexiones simples. 11 Por inferencial, aquella que se caracteriza por la
búsqueda de sentido de las ilustraciones, y también por la especulación,
predicción, inferencia, análisis, síntesis, valoración y conciencia crítica y
el uso del razonamiento y propuesta
de interpretación. 12
En cuanto a la familia, vamos a
centrar la atención en algunas muestras de su participación y en el cambio sobre la percepción que tenían de
sus hijos como lectores.
Veamos dos ejemplos prácticos
sobre los efectos que se han ido evidenciando con la implantación continuada de la actividad del préstamo
semanal de libros.
Aprendizajes literarios:
el paso de lo literal a lo
inferencial
Javi: En la página que
acaba de enseñar Iván,
hace un poco como en el
de Pettson que marca el
paso del tiempo.
Iván: ¡Sí!
Maestra: Muy bien, Javi,
muy bien visto el tema del
paso del tiempo.
Javi: Aquí salen las cuatro
lavanderas y ahí cuando ya…
Iván: Aquí sale cuando están
haciendo esto y en la misma
página cuando ya están marchando,
por eso el paso del tiempo.
Darío: Y que el humor también se
crea a partir de las ilustraciones
porque el texto te cuenta lo que pasa
y las cosas que van haciendo, pero
las cosas que van haciendo con la
ilustración te lo explica más; lo puedes visualizar y así es más divertido,
todavía.
Maestra: Sí, y también un poco las…
Darío: Las caras y todo, como las
hace el Roald Dahl.
Maestra: No es Roald Dahl, es su
ilustrador, Quentin Blake.
Darío: Ah…
51 CLIJ256
Constan: Sí, es verdad. Estoy de
acuerdo con Darío porque cuando
empieza el humor… bueno, el texto
también ayuda, pero…
Maestra: Sí, porque lo caracteriza
mucho, pero hace ¿qué? De una
acción que dice «e hicieron… tiraron unos pañuelos».
Adriana: Lo exagera.
Maestra: Lo exagera, lo magnifica.
Constan: Porque cuando lanzan la
montaña de ropa al señor, si no
hubiera el texto, también lo podrías
mirar en la ilustración y
sabrías qué pasa.
Javi: Sí, que el texto lo
explica, pero la ilustración lo exagera.
Maestra: Sí, como una
extensión del
texto, que no
es sólo que
vemos lo que
dice, sino que
lo vemos un poco
transformado, exagerado.
David: Sí, como en Finn
Herman que yo recomendé,
que el texto decía una cosa
y la ilustración…
Darío: Pero no es exactamente lo mismo.
Maestra: No, porque en ese caso, el
texto dice una cosa y la ilustración…
Iván: Otra.
Maestra: Sí, como una contradicción. Aquí no hay ninguna contradicción, aquí más bien…
Iván: Lo está exagerando, lo está
haciendo más grande.
Javi: Pasa como en ¿Por qué dicen
que los lobos son malos?, que explica cómo se va haciendo…
Maestra: El mecanismo de la exageración. La idea de cómo se exagera
algo.
Nicolle: Sí y me he dado cuenta que
Roald Dahl siempre hace los libros
con el mismo ilustrador.
Iván: Porque siempre hace de la misma forma, de risa y todo eso y como
él ya sabe que el ilustrador que ha
buscado hace las caras así y lo exagera mucho, pues le gusta mucho y
ya le dice a él.
Albert: Yo creo que no. Yo creo que
lo hace para que lo puedan reconocer.
Iván: Aquí, no es de Roald Dahl.
Maestra: No, porque también lo contrata otra gente a Quentin Blake.
Albert: Sí, pero por eso nosotros
cuando lo hemos visto hemos pensado que era del Roald Dahl.
Cómo se marca el paso del tiempo
en las ilustraciones, cómo se crea el
humor y cómo se caracterizan algunas técnicas de ilustración, son los
tres elementos alrededor de los cuales
se estructura este fragmento de un
préstamo 13 en el que algunos alumnos discuten sobre Las lavanderas
locas. 14 En él podemos ver algunos
aspectos interesantes en cuanto a la
interpretación:
En primer lugar, que realmente juzgan los textos a partir del establecimiento de conexiones sofisticadas
con otros textos; como es el caso de
la comparación del movimiento en
una misma página de los personajes
para indicar el paso del tiempo, como
pasa en Las lavanderas locas, pero
también en Cuando Findus era
pequeño y desapareció, 15 referente
que usan para comprender este mecanismo ficcional de la ilustración.
En segundo lugar, podemos observar un análisis muy preciso sobre el
mecanismo de exageración que permite crear humor. No sólo lo reconocen y razonan por qué y cómo se
crea, sino que son críticos y en seguida identifican que el humor que
encontramos en el álbum Finn Herman 16 no se crea con el mismo mecanismo, puesto que allí lo que hay es
una especie de contradicción entre
texto e imagen más que una extensión
exagerada.
Otro de los aspectos que destaca es
el reconocimiento de una técnica de
ilustrar y la búsqueda de sentido
sobre por qué un ilustrador siempre
usa la misma. Hay dos interpretaciones propuestas: una que apuesta a que
es así para que lo reconozcan como
ilustrador y otra que cree que tiene
que ver con su estilo siempre humorístico. En las dos se puede apreciar
un bagaje lector considerable y una
voluntad de especulación y conciencia crítica para valorar elementos de
la ilustración.
Todo ello nos permite observar que
hay una precisión literaria destacable
en sus discursos y una interpretación
que se mueve en el terreno
inferencial. Esto tiene una
clara relación con los
espacios de discusión
literaria que la propuesta educativa ha
previsto, pero también con la solidez
del hábito de leer.
Sólo si leen más y
tienen más textos
en sus memorias
pueden contrastar
y adquirir referentes que les permiten
incorporar
matices en sus discursos. 17
52 CLIJ256
La familia: una de las claves
para que se conviertan en lectores
El caso que enmarca nuestra investigación, se sitúa en un contexto
sociocultural adverso en cuanto al
contacto con la literatura y, en el
terreno de la familia, fueron los niños
y niñas quienes empujaron a sus
familias a entrar en el mundo de los
libros. De esta afirmación tuvimos
evidencias de distinta clase. Lo vimos
cuando Valeria dijo en uno de los
préstamos de 3.º de primaria «Yo
todo el día le decía: mama, va, léelo
que es súper chulo, va mamaaa, todo
el día, hasta que lo leyó»; cuando
Sonia, el mismo año, respondía a la
pregunta ¿Crees que a los padres les
ha gustado conocer los álbumes ilustrados?: «Bueno, algunas veces le
leía a mi padre y no me hacía caso,
pero a veces sí me hacía caso, pero es
porque le gustaba el libro»; o cuando
Naiara explicó en otro de los préstamos de 3.º: «A mí me ha encantado
El león que no sabía escribir. 18 Quería leérselo a mi hermano y él no quería y fue al baño, pero yo le seguí
leyendo desde fuera gritando».
Por otro lado, vimos que las familias se iban haciendo partícipes de la
formación lectora y literaria de sus
hijos, con las muestras que recogimos
en 3.º de una tabla de seguimiento
lector que diseñamos. Tenía una parte
central con los días de la semana y
dos espacios bajo cada día para firmar, familias e hijos, aquellos días
que se leía en casa. Bajo este espacio,
había un apartado de comentarios.
Era libre participar o no. Al principio
todas las fichas volvían sólo con las
firmas, pero dos o tres meses después, empezaron a llegar con comentarios de todas las familias. Algunas
muestras significativas fueron las
siguientes:
«Muy interesante el libro de los
365 pingüinos por el bonito mensaje… A ella le ha gustado y ha visto y
creo que ha entendido qué significa
‘peligro de extinción’».
«El sábado Celia se ha hecho socia
de la Biblioteca Central de Terrassa
para poder cogerse libros para leer.
Está muy contenta.»
«Albert nos ha leído La mosca, le
gusta mucho y a nosotros nos ha
hecho mucha gracia». Sobre otro
libro, Boca de lobo, la misma madre
comenta: «Me ha parecido fascinante
conocer la historia de Caperucita desde el punto de vista del lobo. Tan simple y tan diferente.»
«A mi hijo le han gustado mucho
Los tres bandidos.»
«Me ha gustado el cuento de La
mosca y la Sofía, y Antonio estaba
atento.»
Todos los comentarios muestran
compromiso familiar y significan
espacios de lectura compartida en
casa. En ellos también encontramos
muestras de la actitud positiva y entusiasta que adquiere ese espacio de
tiempo. La mamá de Nicole habla de
encontrar mensajes en uno de los
libros que más gustó al grupo. La de
Celia, de la nueva adquisición del
carnet de la biblioteca pública y la
emoción que ese acto representó. La
de Albert justifica la elección de su
álbum preferido y comenta la experiencia lectora familiar con otro que
les resultó gracioso. Y en los dos últimos casos pasa algo especial, pues
son dos de los alumnos de etnia gitana que, después de ver que los otros
compañeros traían las tablas de seguimiento con comentarios de sus familias, ellos también querían dar muestra de su entusiasmo lector. Manuel
afirmó siempre que el texto era de su
madre, pero sabemos que no sabe leer
ni escribir y suponemos que fue
escrito por una hermana mayor. Lo
importante del caso no es quién lo
escribió, sino el hecho que él le diera
un valor, y también la elección de
pedir ayuda a la hermana la semana
que se llevó su álbum favorito, Los
tres bandidos. 19 Antonio vino dicien-
referentes a la familia nos sirve para
pensar que la propuesta de intervención ha cumplido uno de sus objetivos: ir más allá de la escuela y arraigar con fuerza en las distintas
realidades familiares que, como citó
Marta en una encuesta a final de 3º,
«ahora» son mucho más lectoras.
Más allá del préstamo semanal
de libros
do que su madre había llenado la
tabla, pero la letra era de él y no se
dio cuenta de que usó la 1ª y la 3ª persona del singular en el mismo escrito,
aspecto que aún lo evidenciaba más.
Como en el caso de Manuel, es irrelevante quién escribió sus comentarios; lo significativo es la necesidad
que ellos y los demás niños de la clase sentían de comentar con los compañeros que en sus vidas y en las de
sus familias crecía el compromiso
con la lectura.
Los ejemplos citados anteriormente
muestran que cuando la escuela pone
en marcha una propuesta de formación lectora y busca estrategias y
mecanismos para hacer partícipes a
las familias, éstas participan, se comprometen y nos dan muestras sobre el
cambio que experimentan las prácticas lectoras en el contexto familiar y
social. También nos dan muestras de
este cambio e implicación la imagen
que tienen de sus hijos e hijas como
lectores y lectoras, después del primer curso viviendo en un entorno
poblado de libros, en el que la relación entre sus actividades y el uso del
lenguaje es constante y variado, 20
puesto que a principios de curso, la
mitad de las familias consideró a sus
hijos poco lectores, un cuarto lectores y el resto, bastante lectores, pero,
en cambio, a final de curso, estuvieron convencidos de que se habían
convertido en muy lectores (78%) y
bastante lectores (22%).
Esta pequeña muestra de datos
53 CLIJ256
Un poco más allá del préstamo
semanal de libros, y pensando en las
distintas actuaciones que contribuyen
a la formación lectora y literaria de
los alumnos, es cuando surge la reflexión de que cada una de las distintas
actividades propuestas (proyectos de
lengua, 21 discusiones literarias, préstamo semanal de libros, lectura diaria
individual y, por parte de la maestra,
recomendaciones de libros y distintas
actividades puntuales alrededor de la
literatura) representan una pieza más
de un puzle que nos debe permitir
ayudar a formar ciudadanos capaces
de aplicar eficazmente la lectura y la
escritura en su contexto social. Así
pues, en el caso del préstamo, creemos que es una pieza importante para
esta formación, puesto que incide en
la participación y aplicación en sociedad, de manera funcional, de los
aprendizajes lingüísticos y literarios.
Resulta imprescindible que en la
escuela existan muchos momentos en
que los alumnos tomen la palabra y
justifiquen sus opiniones y puntos de
vista, ya que esa «toma de la palabra
es un momento clave en la historia
del lector. […] La lectura —y la
escritura— empiezan en la palabra
viva». 22
*Lara Reyes López es maestra de Primaria y profesora asociada de la Universitat
Autònoma de Barcelona. Forma parte
del grupo de investigación GRETEL.
NOTAS
1. Este artículo tiene como punto de partida la comunicación «El préstec de llibres a l’aula: una oportunitat per a la formació literària i la implicació de la família». Jornada «El gust per la Lectura», Departament
d’Ensenyament de la Generalitat de Catalunya. Universitat Autònoma de
Barcelona, 27 de abril de 2011.
2. Todos los datos que aparecen en el artículo surgen de la investigación: Reyes, L. (2011) «… Aquí sempre hi ha lectura! Análisi d’una
intervenció educativa per formar lectors». Trabajo final de máster. Dirección de Mireia Manresa. Departament de Didàctica de la Llengua i la
Literatura i de les CCSS. UAB, 2011.
3. Teresa Colomer, Andar entre libros. La lectura literaria en la escuela, México: Fondo de Cultura Económica, 2005.
4. Ibíd.
5. El «Rincón lector» tal como nombraron los alumnos a ese lugar del
aula, representa un espacio grande enmoquetado, al fondo de la clase,
donde cada alumno tiene su cojín de casa y donde se realizan la mayoría
de las actividades con libros.
6. Mireia Manresa, Els hàbits lectors dels adolescents. Fonaments per
a la intervenció educativa, Barcelona: Rosa Sensat, 2013 (en prensa).
7. En http://blocs.xtec.cat/cepcescaldea3r/category/recomanacions-dellibres/ se pueden ver distintos recomendados de la semana.
8. En este sentido, cabe destacar el papel fundamental de los álbumes
ilustrados como tipología que facilita, a causa de su extensión más reducida, que muchos niños y sus familias hayan leído unos mismos títulos.
9. Teresa Colomer, op. cit.
10. Aidan Chambers, Dime: Los niños, la lectura y la conversación,
México: Fondo de Cultura Económica, 2007.
11. Martina Fittipaldi, «La categorización de las respuestas infantiles
ante los textos literarios. Análisis de algunos modelos y propuesta de clasificación», en Colomer, T.; Fittipaldi, M. (coords.), La literatura que
acoge. Inmigración y lectura de álbumes ilustrados, «Parapara» n.º 5,
Barcelona/Caracas: Banco del Libro/GRETEL, 2012.
12. Ibíd.
13. Corresponde a la transcripción de un préstamo semanal de 4.º de
Primaria, curso 2010-2011.
14. John Yeoman, ilustraciones de Quentin Blake, Las lavanderas
locas, Barcelona: Océano Travesía, 2009.
15. Ellos se refieren a esta obra como «Pettson», puesto que así se llama el protagonista. Sven Nordqvist, Cuando Findus era pequeño y desapareció, Barcelona: Flamboyant, 2009.
16. Mats Letén, ilustraciones de Hanne Bartholin, Finn Herman, Barcelona: Libros del Zorro Rojo. 2009.
17. Mireia Manresa, M. «El hábito lector a través de la voz adolescente: de la Vida al texto», Lectura y vida 4, año 30 (diciembre), pp. 32-34,
2009.
18. Martin Baltscheit, El León que no sabía escribir, Salamanca:
Lóguez, 2006.
19. Tomi Ungerer, Los tres bandidos, Sevilla: Kalandraka, 2007.
20. Teresa Colomer, Andar entre libros…, op. cit.
21. Entendidos bajo la perspectiva teórica y metodológica propuesta
en Camps, 2003.22. Graciela Montes, La gran ocasión. La escuela como
sociedad de lectura, Buenos Aires: Dirección Nacional de Gestión Curricular y Formación Docente-Plan Nacional de Lectura, Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, 2004.
Bibliografía
Camps, A., Colomer, T. (et. al.), Seqüències didàctiques per aprendre
a escriure, Barcelona: Graó, 2003.
Chambers, A., Dime: Los niños, la lectura y la conversación, México:
Fondo de Cultura Económica, 2008.
Colomer, T., Andar entre libros. La lectura literaria en la escuela,
México: Fondo de Cultura Económica, 2005.
Fittipaldi, M., «La categorización de las respuestas infantiles ante los
textos literarios. Anàlisis de algunos modelos y propuesta de clasificación», en Colomer, T.; Fittipaldi, M. (coords.), La literatura que acoge.
Inmigración y lectura de álbumes ilustrados, «Parapara» n.º 5. Barcelona/Caracas: Banco del Libro/GRETEL, 2012.
Manresa, M., «El hábito lector a través de la voz adolescente: de la
vida al texto», Lectura y vida 4, año 30 (diciembre), 32-34, 2009.
_____ Els hàbits lectors dels adolescents. Fonaments per a la intervenció educativa, Barcelona: Rosa Sensat, 2013 (en prensa).
Montes, G. La gran ocasión. La escuela como sociedad de lectura.
Buenos Aires: Dirección Nacional de Gestión Curricular y Formación
Docente-Plan Nacional de Lectura, Ministerio de Educación, Ciencia y
Tecnología, 2004.
Bibliografía infantil citada
Baltscheit, M., El León que no sabía escribir, Salamanca: Lóguez,
2006.
Fromental, J.; Jolivet, J., 365 pingüinos, Madrid: Kókinos, 2007.
Gusti, La mosca, Barcelona: Serres, 2005.
Letén, M., Bartholin, H., Finn Herman, Barcelona: Libros del Zorro
Rojo. 2009.
Negrin, F., Boca de lobo, Barcelona: Thule, 2005.
Nordqvist, S., Cuando Findus era pequeño y desapareció, Barcelona:
Flamboyant, 2009.
Ungerer, T., Los tres bandidos. Sevilla: Kalandraka, 2007.
Yeoman, L., Blake, Q., Las lavanderas locas, Barcelona: Océano Travesía, 2009.
54 CLIJ256
Nuevo Espacio Arce
Revistas Culturales
ura
La cult or
pasa p
aquí
C/ Zurbano, 4. Madrid
Abierto al público
Exposición, venta y suscripciones
arce
ASOCIACIÓN
DE REVISTAS
CULTURALES
DE ESPAÑA
C/ Zurbano, 4 I 28010 Madrid (España) I Tel.: 34 91 308 60 66 I Fax: 34 91 310 55 07 I E-mail: [email protected]
www.revistasculturales.com I www.quioscocultural.com I www.arce.es
CINE Y LITERATURA
VOLANDO CON EL
BRAZO EN ALTO
El hombre de acero
(Zack Snyder 2013)
Ernesto Pérez Morán*
56 CLIJ256
El revuelo organizado en torno a este Man of
Steel se ha visto multiplicado por las redes
sociales, en lo que parece más una maniobra
comercial que una marea espontánea de curiosidad, sobre todo porque el nuevo filme de
Snyder ha satisfecho a pocos. No cabe aquí la
espontaneidad, y menos aún cuando este
Superman copó más de 700 salas en el fin de
semana de su estreno en España. Una nueva
muestra de que la relevancia artística no tiene
que ver con la mediática, aunque algunos se
empeñen en que así sea.
57 CLIJ256
E
n los últimos meses,
pocas noticias han llenado
más páginas, provocado
más tuits o removido más
muros que la elección del
ligeramente estrábico Ben Affleck
como nuevo Batman en la continuación de El hombre de acero, titulada
Batman vs. Superman, prolongando
la tediosa costumbre, tan posmoderna
ella, de serializar los taquillazos y
enfrentar a superhéroes al estilo de lo
que hacía, entre otras muchas, la
deleznable Alien vs. Predator (Paul
W.S. Anderson, 2004). Ninguna
voluntad artística, aparte de ganar
dinero, pese a lo que sostienen los
acólitos de Christopher Nolan: que el
responsable de la magnífica Memento (2000), pero también de las risibles
Insomnio (2002) u Origen (2010),
que apadrina a este nuevo Superman,
se había encargado de resucitar a Batman de forma magistral, olvidando
interesadamente que si bien hay
muchas luces en Batman Begins
(2005) y sobre todo en El caballero
oscuro (2008), también hay sombras
—el peso de la acción sobre la reflexión sigue siendo abrumador y algunas explicaciones trascendentes se
formulan con una tramposa voz over
unívoca— en la muy inferior El
caballero oscuro: la leyenda renace
(2012).
Aun concediendo cierto crédito al
sobrevalorado Nolan, hay que tener
en cuenta los otros dos nombres presentes tras la cámara. Por un lado, el
guionista David S. Goyer, quien firmó las citadas entregas del hombre
murciélago o la serie Blade, y por
otro Zack Snyder, culpable de ese
disparate de narrativa inane y estética
pueril titulado 300 (2006), fascinado
con la acción más fútil —reflejo de
unos tiempos en que está mal visto
pensar dentro de una sala de cine—,
tildado por algunos críticos de
«gañán tecnológico» (Jordi Costa en
la revista Fotogramas) y que, en un
tiene una posición claramente ideológica en su objetivo primordial, que no
es otro que conseguir que el espectador baje la guardia ante esas imágenes acorazadas, ante esa estética
metálica que remite demasiado al
militarismo de otras creaciones similares. Y cuando el público está aturdido por el vendaval de luchas y empujones, llega el momento de colar
ciertos mensajes que niegan definitivamente la inocencia de filmes como
éste.
alarde de pensamiento complejo, ha
declarado que su intención era rodar
un Superman más cool que los anteriores.
Aquellos chalados en sus
locos cacharros
Con semejante personaje a los
mandos y matizando el oportunista
padrinazgo de Nolan, nada sorprendería en El hombre de acero si fuera
puro material de entretenimiento,
como se encargan de vendernos cada
vez que se estrena un blockbuster. Sin
embargo, esa afirmación se apoya en
un argumento falaz, pues no existe el
cine de entretenimiento y esta obra es
una nueva demostración de ello. Si
existiera esa categoría, incompatible
desde su raíz terminológica, estaríamos afirmando dos hechos de una
tacada: la posibilidad de que el espectador desconecte su capacidad crítica,
su pensamiento, durante las larguísimas dos horas y media que dura este
espectáculo de fuegos de artificio y,
por otro lado, que cabe una simple
concatenación de planos sin sentido;
en otras palabras, que podría existir
un largometraje que no articulase un
discurso, el que fuera, y que la unión
del plano A con el plano B no adquiriría ningún significado, lo cual es
imposible, como ya demostró, entre
otros, el genio Serguéi M. Eisenstein
hace ya casi un siglo.
Y eso, podrían decir los adláteres
de Snyder, que el cineasta se afana en
eliminar el significado de todos sus
planos mediante el ritmo. El ritmo
externo, el del montaje, es tan acelerado que al espectador se le hace casi
imposible seguir esa frenética concatenación de acontecimientos; el ritmo
interno, condicionado por lo que
vemos dentro del encuadre, se reduce
a unos movimientos físicos exagerados que parecen rechazar cualquier
construcción de sentido. Pero no nos
engañemos, ese abuso del poder
audiovisual frente al espectador con-
Por (cualquier) dios y por la
patria
No insistiremos en las connotaciones mesiánicas del superhéroe de
marras, un moderno Jesucristo destinado a redimir los pecados del mundo, que aquí se ven potenciadas por
la edad del protagonista (33 años),
una discursiva visita a un sacerdote,
varios encuadres en los que lo vemos
en posición de crucificado y, por si
quedase alguna duda, las frases que
su padre, Jor-El (un pétreo Russell
Crowe que luego aparecerá de manera inverosímil en forma de conciencia) le lanza en sus extraños encuentros interestelares: «Te seguirán,
tropezarán, caerán, pero con el tiempo se unirán a ti» o «Puedes salvarlos
a todos». Esas intenciones caudillistas, que deberían asustar a cualquier
espectador con dos dedos de frente,
conviven con los mensajes patrióticos
de rigor, que también han gravitado
siempre sobre la figura de Superman.
En esta película, el mundo se reduce a Estados Unidos, los personajes
son de ese país o bien extraterrestres,
y no es difícil ver en el general Zod,
el villano que lidera una tríada de
malvados rescatada de Superman II
(Richard Lester, 1980) y, antes, del
cómic original, a un extranjero que
trata de instalarse en nuestro mundo
para reproducir el suyo y destruir
unos Estados Unidos de América que
deben defenderse, pobres de ellos, de
58 CLIJ256
CINE Y LITERATURA
la amenaza foránea. Y que desconfían
también del alienígena Superman,
quien, para dejar clara su nacionalidad, le espeta a un general que «crecí
en Kansas, soy tan estadounidense
como cualquiera», cuando el militar
le pregunta, explicitando la enloque-
cida paranoia yanqui tradicionalmente enraizada en este territorio que
sólo ha sido atacado una vez en toda
su historia: «¿Cómo sabremos que un
día no actuarás en contra de los intereses de Estados Unidos?».
Por lo que respecta al relato en sí y
59 CLIJ256
a su estructura, un prólogo que trata
de reinterpretar los orígenes kriptonianos es la obertura de esta oda a la
hipervitaminosis visual y el raquitismo narrativo. La sucesión de episodios de peleas y enfrentamientos llega a agotar, y el tempo sólo se relaja
guion casi inexistente, y una forma
que adopta todos los clichés del cine
de superhéroes (contrapicados y travellings enfáticos sobre el protagonista, entre otros), pasados por el
tamiz del exhibicionismo computerizado tan caro a Snyder, además de
unos reencuadres constantes que,
según algunas opiniones, ayudan a
salvar esos saltos de continuidad
entre planos que genera la tridimensionalidad.
Muy poquito más, aparte de la citada voluntad de distanciarse de los
referentes previos, en especial del
fallido Superman Returns de Bryan
Singer (2006), que al menos exhibía
algún elemento llamativo. Ni que
decir tiene que el fundacional Superman de Donner (1978) era bastante
más sólido, sin ser ninguna maravilla,
y que el sentido del humor al menos
no se convertía, como aquí, en estúpidos amagos pseudometafísicos.
Porque eso es básicamente lo que
suele ocultar el tópico del oscurecimiento de la serie, esgrimido para
para asistir a alguna conversación
supuestamente trascendente pero
cuyos diálogos es difícil tomarse en
serio, sobre todo los que tienen lugar
entre Clark Kent y su padre adoptivo
(inexpresivo Kevin Costner). Esa pretenciosa intención de revisar los antecedentes cinematográficos se completa en el desenlace, cuando vemos
cómo el joven héroe decide entrar a
trabajar en el Daily Planet… ante una
Lois Lane que ha tenido un carácter
instrumental en el metraje y que aquí,
y como siempre de la forma más
inverosímil posible, no reconoce a su
querido Superman porque éste lleva
gafas. Dejar para el final uno de los
detalles más risibles del cómic denota el desinterés de los guionistas y su
poco respeto por el público.
Amanece, que es muy poco
Entre medias, pura testosterona,
mensajes de homilía, casualidades
por doquier (ojo al encuentro fortuito
entre Lane y Superman) dentro de un
60 CLIJ256
vender sagas como Harry Potter… Y
decimos vender porque, no nos engañemos, bajo ese eslogan late la necesidad de ampliar el público objetivo
de la franquicia en cuestión (utilizamos el término en su sentido más
estricto). Si las miradas del héroe a
lontananza, si su mera conciencia de
héroe o una voz over explicativa sirven para hablar de madurez, es que
estos tiempos no tienen arreglo.
*Ernesto Pérez Morán es crítico de
cine.
La historia de Superman
Autores Varios
Superman es una creación de
Jerry Siegel y Joe Shuster
Barcelona: Editorial Novaro, 1979
VERSIÓN CINEMATOGRÁFICA
El hombre de acero
(Estados Unidos, 2013)
Dir: Zack Snyder. Prod: Christopher
Nolan, Charles Roven, Deborah Snyder y Emma Thomas (Estados Unidos, 2013). G: David S. Goyer. Intérpretes: Henry Cavill (Clark Kent / Superman), Russell Crowe (Jor-El),
Amy Adams (Lois Lane), Diane Lane (Martha Kent), Kevin Costner
(Jonathan Kent), Laurence Fishburne (Perry White), Michael Shannon
(general Zod).
61 CLIJ256
Libros
DE 0 A 5 AÑOS
¿Quién ha robado
mi trono?
Gabriela Keselman.
Ilustraciones de Anne Decis. Madrid:
Bruño, 2013. 36 págs. 12,95 €.
ISBN: 978-84-216-8964-6.
Yo puedo
El pequeño Príncipe Único tendrá
que enfrentarse a la llegada del
Príncipe Nuevo, y a todos los cambios que eso supondrá en su vida.
Muy enfadado y triste, porque «el
intruso» acapara todas las atenciones, decide irse del castillo. Pero,
en el último momento, todos se
ocuparán de demostrarle que le
quieren y que él siempre será el
Príncipe Primero.
Nueva edición del divertido
álbum de Keselman-Decis de 2006,
sobre el síndrome del «príncipe
destronado». Un tema recurrente en
la LIJ, en un álbum especialmente
bien pensado y resuelto, con sencillos textos y graciosas ilustraciones,
fáciles de entender por los más
pequeños. Estupendo para preparar
en familia la llegada de un nuevo
hermano.
Susan Winter.
Ilustraciones de la autora. Traducción de Elena Iribarren. Barcelona: Ekaré, 2013. 22
págs. 8,60 €. ISBN: 978-84-940256-8-6.
Las relaciones entre hermanos
están hechas de amor y complicidad,
y también de celos y competitividad.
Los pequeños suelen admirar a los
mayores y desear ser como ellos;
los mayores se sienten muy orgullosos de serlo. Eso es crecer, y así lo
muestra la autora sudafricana Susan
Winter en dos preciosos libros ilustrados complementarios: Yo puedo y
Yo también. En el primero, es el hermano mayor quien presume de sus
«logros» –leer, vestirse y comer solo,
nadar sin flotadores, etc.— comparándose con su hermana pequeña. En
el segundo, es la pequeña la que
intenta emular al mayor, al que tanto
admira. Dos puntos de vista, con un
enfoque amable y divertido, que pueden ser de gran utilidad para ayudar a
los pequeños a conocerse mejor.
El conillet Benet fa
de mecànic
Christian Inaraja.
Ilustraciones del autor. Barcelona: Publicacions de l’Abadia de Montserrat, 2013.
14 págs. 10,95 €. Edición en catalán.
ISBN: 978-84-9883-532-8.
Título de la nueva colección para
prelectores El conillet Benet, protagonizada por un conejito y dedicada a
los primeros aprendizajes en el entorno cotidiano. Editada en cartoné, y
con un texto que se limita a una
escueta frase de apoyo por página, se
trata de una colección de libros ilustrados, muy sencillos, pensados para
que los pequeños adquieran vocabulario, y aprendan a observar y a
«leer» situaciones conocidas como,
62 CLIJ256
en este caso, el arreglo de un triciclo,
o a hacer un pastel de cumpleaños, en
El conillet Benet a la cuina, o a jugar
a los disfraces, en El conillet Benet fa
de Sant Jordi.
LOS IMPERDIBLES
DE 6 A 8 AÑOS
Hay un cocodrilo
debajo de mi cama
Mercer Mayer.
Ilustraciones del autor. Traducción de
Macarena Salas. Barcelona: Corimbo,
2013. 32 págs. 13,90 €.
ISBN: 978-84-8470-476-8.
Erikaren ttilikak
Castillo Suarez.
Ilustraciones de Estibalitz Jalón. Bilbao: Aizkorri, 2013. 36 págs. 7,50 €. Edición en euskera. ISBN 978-84-8263-002-1.
Erika es una niña que tiene el pelo
muy revuelto. Tener una gran cabellera y ser pelirroja es el origen de sus
problemas: en clase la comparan con
un león, su madre no para de darle
tirones cada vez que intenta peinarla… y por todo ello Erika siempre
está triste, llorando su desgracia.
Incluso cuando intenta buscar alguna
solución a través de jabones, champús o cremas, el fracaso no hace más
que aumentar la pena de la niña.
El texto de Castillo Suarez, con un
ritmo lento, a veces repetitivo y algo
poético que remarca los sentimientos
de Erika, nos acerca a la niña, a sus
problemas y sufrimientos; las imágenes de Estibalitz Jalón, por su parte,
acentúan dichos sentimientos basándose, sobre todo, en la imagen de la
cara de Erika, su pelo y sus ojos. La
viveza, pena, inocencia o alegría que
refleja Erika a través de las ilustraciones de Jalón, es un fiel y muy logrado
reflejo de la narración de esta breve y
sencilla historia. Xabier Etxaniz.
Las historias sobre los terrores
infantiles nocturnos son recurrentes
en los libros para niños pequeños,
pero sólo algunos títulos alcanzan
la categoría de clásicos, como éste
del norteamericano Mercer Mayer,
muy celebrado en los años ocehenta, y que ahora recupera Corimbo.
Espléndidas ilustraciones, de trazo
claro y rotundo, y un breve texto de
apoyo, narran los trucos y estrata-
Un paseo polo
parque
Anthony Browne.
Ilustraciones del autor. Traducción de Sandra y
Óscar Senra. Pontevedra: Kalandraka, 2013.
32 págs. 15 €. Edición en gallego.
ISBN: 978-84-8464-687-7.
Kalandraka recupera un clásico
del álbum ilustrado de 1977, que nos
permite disfrutar del estilo de Anthony Browne y de su maestría para
construir una historia combinando
los códigos visual y lingüístico.
La familia Ferreiro, padre e hija, y
la familia Ferrín, madre e hijo, coinciden una mañana en el parque con
sus mascotas. Una lectura atenta de
las ilustraciones nos cuenta que
estas dos familias pertenecen a clases sociales muy diferentes. La actitud distante de los dos adultos no
hace sino subrayar esa barrera invi-
63 CLIJ256
gemas de un niño para librarse del
imponente cocodrilo que le acecha
cada noche, debajo de su cama, a la
hora de ir a acostarse. Valiente y
decidido, encontrará por fin una
ingeniosa solución a su problema,
aunque entonces tampoco podrá
dormir tranquilo: en un estupendo
y sorprendente giro final del relato,
el niño comienza a preocuparse por
las consecuencias de su «hazaña».
sible que los separa. Pero los niños y
los animales no entienden de tabúes
sociales y muy pronto se convierten
en alegres compañeros de juegos.
A destacar el valor simbólico de
algunas imágenes; los divertidos
elementos surrealistas que enriquecen sus paisajes, o la referencia
a imágenes que son iconos de la cultura popular: Tarzán, Charlot, la
Estatua de la Libertad, el perro de
Deutsche Grammophon… Un libro
maravilloso que ahora también
podemos disfrutar en gallego. Mª
Jesús Fernández.
DE 8 A 10 AÑOS
Els caçadors de
bunyols
Víctor Aldea.
Ilustraciones de Cristina Losantos. Barcelona:
Estrella Polar, 2013. 32 págs. 6,95 €. Edición en
catalán. ISBN: 978-84-9057-002-9.
El monstruo
Malacresta
Puño.
Ilustraciones del autor. Madrid: SM, 2013. 70 págs.
La gallina Rita cumple años y le
pide a su tía Josefina que prepare
buñuelos de viento, sus dulces
favoritos, para la merienda que
celebrará con sus amigos. La complaciente tieta se pone manos a la
obra, pero se olvida de poner levadura en la masa y los buñuelos
salen chafados. Entonces Rita, que
siempre tiene ideas geniales, propone rellenar los buñuelos de aire
y, ayudada por sus amigos, cogen
una vieja mancha de bicicletas y
comienzan a hinchar los buñuelos.
El problema es que, una vez hin-
chados, los buñuelos salen volando
por la ventana…
Una disparatada historia de
humor, protagonizada por simpáticos animales humanizados, en un
texto imaginativo y dinámico, que
lleva al lector de sorpresa en sorpresa, arropado por las espléndidas
ilustraciones de Losantos.
7 €. ISBN: 978-84-675-5674-2.
El monstruo Malacresta, uno más
de tantos monstruos de la noche que
se dedican a aterrorizar a los niños
cuando es la hora de dormir, no es
feliz con su trabajo ni con su vida: él
preferiría vivir como uno de los niños
a quienes debe asustar; tener una
habitación confortable, unos padres
cariñosos que le contaran cuentos
para dormir y que le llevaran a la
cama un vaso de leche calentita con
miel… Por suerte, en una de sus
incursiones nocturnas, se encuentra
con una viejecita casi ciega que le
confunde con un gato y decide adoptarlo como animal de compañía. Desde ese momento, Malacresta será
feliz.
Ingenioso y divertido cuento que
desdramatiza, con un gracioso fondo
de ternura, los terrores nocturnos. Un
texto de fácil lectura, con estupendas
ilustraciones del propio autor.
Un paseo con el
señor Gaudí
Pau Estrada.
Ilustraciones del autor. Barcelona: Juventud, 2013.
48 págs. 14 €. ISBN: 978-84-261-3952-8.
Cuento ilustrado, inspirado en la
vida de Gaudí, en el que se narra una
jornada del arquitecto, ya anciano y
despistado, haciendo su diaria visita
de obras, desde su casa, en el Park
Güell, hasta los edificios del centro
de Barcelona: la Pedrera, la Sagrada
Familia, la Casa Batlló.
Una amena introducción a la figura
de Gaudí y sus obras más emblemáticas, apoyada en las excelentes ilustraciones de Pau Estrada, bien documen-
64 CLIJ256
tadas y que reflejan con acierto el
ambiente de la Barcelona de la época.
Además, unas páginas finales ofrecen
fotografías y un breve texto documental que amplían la información sobre
el personaje y su obra.
DE 10 A 12 AÑOS
Retahílas de cielo
y tierra
Gianni Rodari.
Ilustraciones de Tomás Hijo. Traducción de
Miguel Azaola. Madrid: SM, 2013. 200 págs.
7,90 €. ISBN: 978-84-675-6287-3.
Mariluz y sus extrañas
aventuras
Fernando Aramburu.
Ilustraciones de Clara Luna. Madrid: Demipage,
2013. 64 págs. 12 €. ISBN: 978-84-92719-96-9.
Mariluz García es una niña normal
y corriente, algo fantasiosa y muy
curiosa, a la que siempre le pasan
cosas extraordinarias. Cosas como
descubrir a un extraterrestre ladrón
de ladrillos, conseguir volar, o hacerse amiga de la Infanta Margarita, del
cuadro Las Meninas.
Así lo cuenta Fernando Aramburu
en los tres relatos breves que componen este volumen, en los que la fantasía irrumpe en la vida cotidiana para
convertir el día a día en una divertida
aventura. Tres cuentos excelentes,
especialmente el de «Mariluz y el
Museo del Prado», en el que destaca
el uso del lenguaje (la Infanta
«habla» como lo que es, un personaje
de hace 300 años) para acentuar el
buscado efecto humorístico de una
situación ya de por sí sorprendente y
mágica.
De Gianni Rodari (1920-1980),
Premio Andersen 1970, se conoce en España prácticamente toda
su obra, desde el clásico para
maestros Gramática de la fantasía al clásico para niños Cuentos
por teléfono. La colección El
Barco de Vapor, en su Serie
Rodari, publica ahora este Retahílas de cielo y tierra (Filastrocche in cielo e in terra, 1960), en
el que se recogen sus primeros
trabajos para niños, publicados
desde los años cincuenta en el
suplemento infantil del periódico
en el que trabajaba.
Un conjunto de textos provocadores, alegres y divertidos, pero
con ese punto de crítica social
que le caracterizaba, protagonizados por todo tipo de personajes
inesperados, como un pastor de
motos, un rey guerrero sin enemigos, un vendedor de diámetros, un sombrero sin cabeza, los
sorprendentes miembros de «La
familia Puntoycoma», o los de
«Los cuentos del revés»…
El fantástico universo Rodari,
en pequeñas píldoras, en una cuidada edición ilustrada por Tomás
Hijo.
65 CLIJ256
La liga de los
pelirrojos
Arthur Conan Doyle.
Ilustraciones de Iban Barrenetxea. Traducción de
Juan Manuel Ibeas. Madrid: Anaya, 2013. 56 págs.
12 €. ISBN: 978-84-678-4027-8.
Uno de los apasionantes casos del
mejor detective de todos los tiempos,
Sherlock Holmes, en la atractiva
colección «Relatos ilustrados» de
Anaya y con un ilustrador «de lujo»,
Iban Barrenetxea, que recrea una
espléndida ambientación para este
relato publicado en 1892, en Las
aventuras de Sherlock Holmes.
Un caso imposible de resolver, a
primera vista, cuando el señor Wilson, un prestamista pelirrojo, le encarga al detective la investigación
de la súbita y misteriosa desaparición de la «Liga de los Pelirrojos»,
una organización filantrópica a la que
él mismo pertenecía, y que se ha
esfumado de la noche a la mañana.
Sherlock descubrirá enseguida que,
tras esa desaparición, está John Clay,
uno de los delincuentes más inteligentes y buscados de Inglaterra, preparando un fabuloso atraco.
DE 12 A 14 AÑOS
La historia de
Gilgamesh
Yiyun Li.
Ilustraciones de Marco Lorenzetti. Traducción de
Daniel Najmías. Barcelona: Anagrama, 2013.
104 págs. 14,90 €. ISBN: 978-84-339-6124-2.
Todos somos
Marcos Calveiro.
Vigo: Xerais, 2013. 151 págs. 11,60 €. Edición
en gallego. ISBN: 978-84-9914-536-5.
La tranquila plaza en la que
vive Antón, un muchacho de
doce años, se ve profundamente
alterada cuando desaparece Natalia, una compañera de su misma
edad. A partir de este acontecimiento, el relato se centra en
analizar las reacciones del entorno, en mostrar cómo el dolor y la
ira pueden conducir a conductas
irracionales. De manera muy crítica, el autor dirige su atención al
tratamiento que algunos medios
de comunicación le dan a la noticia, describiendo cómo se puede
llegar a manipular la realidad e
incluso el dolor, cuando el objetivo no es informar honestamente
sino ganar lectores o cuota de
pantalla. Y, junto a ese protagonismo coral, dos personajes, el
joven Antón y la inspectora Lina
Souto, viven los trágicos acontecimientos arrastrando sus problemas personales.
Novela muy recomendable, ya
que al reconocido talento narrativo de Calveiro hay que añadir lo
oportuno de la reflexión sobre las
reacciones sociales ante un suceso trágico que se deriva de la lectura. Mª Jesús Fernández.
Nuevo título de la colección de origen italiano «Save the Story», ideada
por Alessandro Baricco, para «salvar
a los clásicos del olvido con ayuda de
grandes escritores de hoy». Este volumen, sexto de la colección, está dedicado a la gran epopeya de la antigüedad sumeria, protagonizada por el
legendario Gilgamesh, el déspota rey
de Babilonia.
Una fascinante historia sobre la
amistad, la redención y la búsqueda
de la inmortalidad, escrita hace más
de 4.000 años, y narrada ahora por la
escritora norteamericana de origen
chino Yiyun Li, con un lenguaje
actual y asequible a los lectores de
hoy, y en una atractiva edición ilustrada por Marco Lorenzetti.
En la misma colección, acaba de
publicarse La historia de Crimen y
Castigo, sobre la obra de Dostoievski,
explicada por Abraham B. Yehoshúa,
con ilustraciones de Sonja Bougaeva.
La piel extensa
Pablo Neruda.
Ilustraciones de Adolfo Serra. Zaragoza: Edelvives,
2013. 136 págs. 12 €. ISBN: 978-14-263-8903-9.
Antología poética de Pablo Neruda
(Chile, 1904-1973), autor de Veinte
poemas de amor y una canción
desesperada, la que probablemente es
la colección de poemas de amor más
leída del mundo, escrita cuando el
poeta solo tenía diecinueve años.
También diplomático y activista político, fue autor de más de cuarenta
obras (Canto General, Odas elementales, Residencia en la tierra, Jardín
de invierno, El libro de las preguntas,
Los versos del capitán, entre otras),
por las que recibió el Premio Nobel
de Literatura en 1971.
Este volumen, preparado por los
poetas y traductores Gerardo Beltrán
66 CLIJ256
y Abel Murcia, y con ilustraciones de
Adolfo Serra, recoge 55 poemas,
organizados en siete apartados temáticos (El amor, La poesía, El mar, El
tiempo, Un espacio para los sentidos,
La naturaleza en vuelo, Y al final
unas preguntas) que condensan el
universo Neruda.
MÁS DE 14 AÑOS
Pulsaciones
Javier Ruescas y Francesc Miralles.
Madrid: SM, 2013. 200 págs. 9,95 €.
ISBN: 978-84-675-6307-8.
Tras un accidente y un coma de
tres días, Elia despierta en el hospital, con una única secuela: no
recuerda nada de lo que le ocurrió
los días previos al accidente. Esos
días en blanco se convertirán para
13 perros
Fernando Lalana.
Barcelona: Bambú, 2013. 240 págs. 10,90 €. ISBN:
978-84-8343-273-0.
Para los seguidores de Fernando
Lalana, fieles a una obra literaria que
ella en una obsesión porque, cada
vez que intenta recordar, algo le
dice que ahí está la clave de un
momento muy importante de
su vida. Desde el hospital, y con su
nuevo iPhone, que la mantiene
conectada, a través de una plataforma de mensajería, con sus amigos,
Elia comienza a indagar.
Una historia de amor, con un
intrigante toque de misterio muy
bien sostenido a lo largo de la trama, en un novela que destaca especialmente por su carácter experimental y atrevido, al optar los
autores por el diálogo como único
recurso narrativo. Toda la novela es
una larga, y ágil, conversación a
varias bandas, que consigue, pese a
la brevedad y fragmentación de los
textos, convincentes retratos de
personajes y un buen desarrollo de
subtramas paralelas, en un interesante y novedoso ejercicio de estilo
que, probablemente, será una lectura adictiva.
ha hecho de la ciudad de Zaragoza
territorio de novela negra y de aventuras, este libro ofrece el reto de un triple giro argumental: nada será lo que
parece hasta que se confirme, pero
cada confirmación abrirá una nueva
puerta a la incertidumbre. La narración avanza con intensidad y sentido
del humor, prende el interés del lector
y permite al autor ejercer una crítica
compasiva de la vida social de nuestro país, sus inercias y rémoras, y dar
voz a un reparto de personajes intergeneracional a través del cual observa
el presente y lo representa con cierta
melancolía y esperanza, esa clase de
empatía literaria distintiva de los
escritores que gozan, padecen y
reconfiguran la época que les ha tocado vivir. Luis Arizaleta.
67 CLIJ256
Inurrien Hiztegia
Mariasun Landa.
Pamplona: Pamiela, 2013. 124 págs. 12 €.
Edición en euskera.
ISBN: 978-84-7681-770-4.
Edición en libro, y en su lengua original, del Diccionario de hormigas,
de Mariasun Landa, que hemos venido publicando, en la última página de
CLIJ, durante 2013.
Un trabajo excepcional de la autora
vasca —indiscutible «autoridad» en
literatura infantil y juvenil—, que se
escapa, así, de su género preferido
para adentrarse, con espíritu provocador y un estilo ligero y desenfadado,
en la reflexión sobre el mundo que
nos rodea. Inteligente y crítica, bromista y profunda, Mariasun Landa
nos devuelve nuestra propia imagen
de hormigas frenéticas en el espejo
de su fantástico, y tan humano, hormiguero.
No es un libro «para niños», claro,
pero sí lo recomendaríamos, sin
duda, para lectores adolescentes, que
disfrutarán especialmente descubriendo interesantes «cosas de mayores», en los 50 microrrelatos que son,
en realidad, cada una de las entradas
del Diccionario.
La edición de Pamiela, sencilla y
elegante, un acierto.
CÓMIC
de Pepper Lake» que une humor y
terror en un guión que es obra del
propio dibujante.
Las creaciones de Wrightson como
La cosa del pantano, el álbum Feria
de monstruos, o la adaptación al
cómic de la película Creepshow
publicadas en España por Toutain
entre 1983 y 1984, dieron a conocer
al público de nuestro país a una figura internacional que había triunfado
en Estados Unidos, si es que en aquellos días se puede hablar de triunfar
dibujando tebeos. Bruce Jones lo
cuenta con detalle en el prólogo de
Berni Wrightson
Berni Wrightson.
Traducción de Nacho Bentz. 152 págs. 25 €.
ISBN: 978-84-15821-77-9.
La cosa del pantano, la adaptación del
film Creepshow y Feria de monstruos.
Grandes creaciones de Wrightson en
los ochenta que publicó en España
Toutain Editor.
Berni Wrightson es un maestro de
maestros. En los setenta, cuando
irrumpió en las páginas de Creepy y
Eerie, las revistas de cómic de terror
más importantes de la historia de los
tebeos, revolucionó a los lectores.
Sus historias cortas y autoconclusivas, algunas con guiones de otro
maestro, Bruce Jones, fueron toda
una revolución. Pero sobre todo, lo
que más llamaba la atención de
Wrightson era la pulcritud de sus
ilustraciones, los detalles infinitos de
cada viñeta, la perfección de cada
encuadre y la dinámica de los personajes. En este volumen se recogen las
historias y portadas publicadas en la
denominada época Warren, es decir,
en las citadas revistas Creepy y Eeri
fechadas en aquellos años. Son sólo
nueve relatos, entre los que destaca
«Jenifer», una sensacional historia
escrita por Jones que causó sensación, la adaptación de El gato negro
de Edgar Allan Poe o «El monstruo
no era un medio descollante. La paga
apenas te sostenía. ¿El respeto de la
familia, de los amigos que no fueran
del negocio o del público en general?
Ninguno.»
Pero Wrightson era un tipo insistente, seguro de sí mismo y capaz de
embarcarse en cualquier aventura. De
esa manera conseguiría hacerse un
nombre propio y la admiración de
lectores y compañeros. Cuando, años
después, realizaría el impactante
Frankenstein, —también publicado
recientemente en España por Planeta— las alabanzas fueron unánimes.
No se trataba de una adaptación al
cómic, sino de ilustrar varias escenas
que acompañaran al relato original de
Mary Shelley. El resultado es una
obra de arte indispensable, una clase
magistral de entintado, formas, diseño, contención y desmesura. Todo en
uno. No se puede pedir más. Gabriel
Abril.
A partir de 12 años.
El detalle trabajado hasta lo imposible
ha llevado a Wrightson a alcanzar la
perfección, como en su adaptación de
Frankenstein, también publicada por
Planeta.
este libro rememorando aquellos
tiempos: «Para llegar a tener una idea
de cómo fueron aquellos días tienes
que haber estado allí, o por lo menos
saber algo sobre la historia de los
cómics en los años setenta. Primero,
68 CLIJ256
Papel estrujado
Nadar.
Bilbao: Astiberri, 2013. 400 págs. 19 €.
ISBN: 978-84-15685-04-3.
Nadar, seudónimo de Pep Domingo, presenta su primera obra, una
novela gráfica que pone el listón muy
alto, no sólo para iniciar una carrera
de dibujante, sino para cualquier
veterano. Y no es que Nadar sea un
principiante, en absoluto, su currículo
como dibujante empieza hace ya
unos años, presentándose a varios
concursos de cómic. Obtiene algunos
premios como el Ciutat de Cornellà o
el Noble Villa de Portugalete, una
nominación honorífica en el balear
Rei en Jaume y varios accésits en
otros certámenes dedicados a la historieta, además de publicar en revistas y fanzines. Por fin, en el 2012, se
le concede la beca Alhóndiga Bilbao,
que le permite la estancia de un año
en la Maison des Auteurs de la comiquera ciudad de Angulema, dedicándose a tiempo completo a la creación
de este Papel estrujado que ve la luz
estos días.
Pocos debuts tienen la fuerza y la
claridad de ideas que encontramos en
Papel estrujado, un guión que cualquier director de cine desearía poder
llevar a la gran pantalla, protagoniza-
Jorge es un hombre serio e
introvertido que aparece en la
pensión Los Caballos, regentada por Ana y su padre inválido
y enfermo. Consigue trabajo en
una carpintería y evita en la
medida de lo posible tener
mucho contacto con sus compañeros. Un sentimiento de culpa
lo hace inaccesible para las relaciones mientras encerrado en su
habitación talla hermosas figuras de caballos.
Por otro lado Javi, apodado
Flaco, a sus dieciséis años se ha
convertido en un matón en el
instituto donde, a cambio de
dinero, acepta encargos de los
estudiantes: recuperar un ordenador, dar alguna paliza o llevar
a cabo un ajuste de cuentas.
Vive con su madre en una casa
afectada por la construcción de
un centro comercial, casa que se
niega a abandonar pese a las
ofertas de los propietarios del
negocio.
Las historias de todos ellos se
irán entrelazando con una sucesión de acontecimientos sorprendentes.
69 CLIJ256
da por personajes construidos con
una riqueza de matices que los hacen
próximos y misteriosos al mismo
tiempo, porque todos escondemos
nuestros secretos. Jorge y Javi, son
los dos protagonistas sobre los que se
construye esta historia, cuyo argumento se presenta a través del presente y del pasado —a través de constantes flashbacks— en un entorno
urbano que echa de menos los espacios abiertos que forman parte de la
historia de Jorge. Anhelos, melancolía, un tempo relajado que invita a
una lectura pausada y un sugerente
juego de sombras en blanco y negro
en la ilustración que hace que el lector no sólo se centre en los diálogos,
sino también en lo que los personajes
dejan ver entre líneas, las soledades
que duelen, el abandono, el deseo y
la impotencia de cambiar las cosas,
de mejorar, son elementos intrínsecos
en esas viñetas sin texto que son tanto o más importantes que las que
toman voz de los protagonistas.
Papel estrujado, en lo que llevamos de año, se muestra como un candidato a ser uno de los cómics más
relevantes de esta temporada. Llamémoslo novela gráfica, llamémoslo
historieta, es lo mismo, una obra
monumental de cuatrocientas adictivas páginas de lectura indispensable.
Gabriel Abril.
A partir de 14 años.
MÚSICA
Keith Richards
Bill Milkowski.
Traducción de Teresa Jarrín Rodríguez.
Barcelona: Blume, 2013. 208 págs. 29,90 €.
ISBN: 978-84-9801-698-7.
David Bowie
Paolo Hewitt.
Traducción de Roberto R. Bravo.
Barcelona: Blume, 2013. 288 págs. 39,90 €.
ISBN: 978-84-9801-709-0.
«Era una época distinta, en la que
las compañías de discos daban a sus
artistas la libertad para cometer errores, confiadas en que pronto encontrarían su propio estilo y el sonido que
haría que el mundo se fijara en ellos.»
Cualquier persona con menos de
treinta años, pensará que este fragmento debe pertenecer a un libro de
Historia Antigua. Pero hablamos
de 1967, cuando los discos aún se
vendían y los artistas, además de
música, tenían la oportunidad de crear mundos paralelos, personales y
rompedores. David Bowie, en ese año
de 1967, editó su primer disco. Un
álbum titulado con su propio nombre
que apenas tuvo repercusión, pero
que ya mostraba a un personaje
inquieto por ir más allá de unas simples canciones pop. Y así ha sido desde entonces. Cada uno de sus trabajos
discográficos fueron considerados
una avanzadilla de las modas. El propio Bowie supo ser el desencadenante
de movimientos con cierto toque
avant-garde que lo colocaban siempre dos pasos por delante de lo que
iba a suceder después. Un visionario
que aún se esfuerza por sorprender en
el 2013 con su último álbum The Next
Day cuyo primer single vio la luz el
día que cumplía sesenta y seis años.
Keith Richards también es un
superviviente del rock and roll, una
leyenda.
Innovador también,
creador de nerviosos riffs de guitarra
y comparable con
Bowie en la forma
y manera de entender la música como
algo indispensable
para sobrevivir. Nadie como él ha
representado una
forma de vida en la
que los excesos han
sido protagonistas.
La máxima de
sexo, drogas y rock
and roll, tan tópica
y manida en otros,
es en él una realidad que se aprecia
Keith Richards en una de las magníficas fotografías del libro
70 CLIJ256
en cada arruga de un rostro convertido en icono. Igual que la lengua de los
Rolling Stones, el grupo con el que ha
firmado canciones míticas en compañía de Mick Jagger, su atlético compañero de batallas, su antítesis y su
complemento. Richards, igual que
Bowie, ha tenido innumerables biografías publicadas, algunas más acertadas que otras, con más o menos
detalles y con diversidad de contenido
gráfico. Los dos volúmenes que ahora ven la luz a través de la editorial
Blume son, sin lugar a dudas, un preciado objeto para coleccionistas. No
sólo los textos relatan dos vidas apasionantes sino que el contenido fotográfico es excelente.
En el caso de Bowie, Paolo Hewitt,
reputado periodista musical en revistas como Melody Maker, The Sunday
Times o New Musical Express, repasa
toda la trayectoria del artista basándose en su discografía, que se completa
con más de doscientas fotografías,
algunas realmente curiosas. Bill Milkowski, se encarga, por su parte, de
repasar la vida y milagros de Richards
—después de su tren de vida hay
quien asegura que se trata de, efectivamente, un milagro— con un diseño
lujoso, común en los dos libros, que
se presentan en gran formato. Dos
artistas, dos maneras de ver y vivir el
arte que tienen en común el poder de
seducción, la creación de una iconografía pop que va mucho más allá de
la música para convertirse en una parte de la cultura popular. Gabriel Abril.
A partir de 14 años.
ENSAYO
Cuentos de los Hermanos Grimm
para todas las edades
Presencia del cancionero popular infantil en la lírica hispánica
Philip Pullman.
Traducción de Enrique Murillo. Barcelona: B de
Blok (Ediciones B), 2012. 452 págs. 20 €.
ISBN: 978-84-15579-08-3.
Pedro C. Cerillo y César Sánchez Ortiz (coords.)
Cuenca: Universidad de Castilla-La Mancha, 2013.
408 págs. 16 €. ISBN: 978-84-9044-029-2.
El famoso autor de la trilogía La
Materia Oscura, Philip Pullman, ha
seleccionado y reescrito nuevas versiones de los, a su entender, mejores
cincuenta cuentos del repertorio de
los Hermanos Grimm Cuentos de
niños y del hogar. Lo mejor: la nota
con interesantes opiniones y apreciaciones sobre cada cuento que acompaña a cada una de las versiones.
Volumen recopilatorio de las III Jornadas Iberoamericanas de Investigadores de Literatura Popular Infantil
«La palabra y la memoria», celebradas en Cuenca, donde se rindió homenaje a la filóloga mexicana Margit
Frenk. Una interesante y amplia
puesta al día sobre literatura oral, lírica hispánica y el Cancionero Popular
Infantil, a través de las aportaciones
de una veintena de prestigiosos investigadores.
El botiquín de los cuentos
Anuario Iberoamericano sobre el
Libro Infantil y Juvenil 2013
Stephanie Zu Guttenberg (ed.), Silke Fischer y
Bernd Philipp.
Ilustraciones de Janice Brownlees-Kaysen. Traducción de Marta Torent López de Lamadrid. Barcelona: Urano, 2012. 240 págs. 24 €.
ISBN: 978-84-7953-830-9.
Propuesta basada en los cuentos de
los Hermanos Grimm, en este caso
con carácter terapéutico. 25 cuentos
que, como píldoras medicinales, pueden ayudar a enfrentar los conflictos
infantiles más comunes: acoso escolar, timidez, dificultades de convivencia en los nuevos modelos familiares,
los peligros en la Red… Un peculiar
libro de autoayuda, con interesantes
anotaciones para padres.
Una casa de palabras
Gustavo Martín Garzo.
México: Océano, 2013. 246 págs. 17,45 €.
ISBN: 978-607-400757-2.
Recopilación de artículos de Gustavo
Martín Garzo sobre los cuentos tradicionales, publicados en diversos
medios de comunicación. Una treintena de espléndidos ensayos breves,
en los que el admirado autor vallisoletano reflexiona, con inteligencia y
pasión, sobre el poder de los cuentos,
auténticos refugios «frente a las
incertidumbres de la vida». Una lectura luminosa y reconfortante, para
disfrutar.
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Autores Varios
Madrid: Fundación SM, 2013. 238 págs.
ISBN: 978-84-675-6152-4.
Instrumento imprescindible para profesionales de la edición y para estudiosos y especialistas en literatura
infantil y juvenil en España, el Anuario de la Fundación SM llega a su
séptima edición con la incorporación,
ya iniciada en 2012, del ámbito iberoamericano. Completo y bien documentado panorama con toda la información sobre el sector que, a partir de
este año, tendrá carácter bienal.
La lectura en català per a
infants i adolescents. História,
investigación i polítiques
Gemma Lluch.
Valencia/Barcelona: Institut Interuniversitari de
Filologia Valenciana/Publicacions de l’Abadia de
Montserrat, 2013. 310 págs. Edición en catalán.
ISBN: 978-84-9883-582-3.
Nueva aportación de la profesora
Lluch al estudio de la LIJ y la lectura.
Un espléndido trabajo, en el que se
acota un escenario de lectura —el de
la LIJ en catalán, a través de su historia—; se describe un modelo de análisis para investigar prácticas de lectura; y se propone un conjunto de
políticas de lectura de recomendable
aplicación.
Libros de regalo
Guinness World Records 2014
Galileo. El mensajero de las
estrellas
El gran viaje de Darwin
Autores Varios.
Jordi Bayarri.
Mick Manning.
Barcelona: Planeta, 2013. 272 págs. 24,95 €.
Alboraia (Valencia): Colección Científicos, 2013.
Ilustraciones de Brita Granström. Traducción de
ISBN: 978-84-08-11838-1.
48 págs. 12 €. ISBN: 978-84-938746-7-4.
Susana Tornero. Barcelona: Juventud, 2013. 48
Fiel a su cita anual, se publica el libro
de los récords Guinness en su edición
para el 2014. Miles de curiosidades
que abarcan desde la colección más
grande de objetos relacionados con
Star Wars, hasta los clásicos, el hombre más alto y el más bajo, el más alto
o las uñas más largas, pasando por
proezas atléticas, automovilísticas y
de la naturaleza.
A partir de 12 años.
El segundo número de la colección
científicos, obra del dibujante Jordi
Bayarri, se centra esta vez en la figura de Galileo Galilei. Una serie de
cómics que acerca a los lectores más
pequeños las figuras más importantes
de la Historia. El primer número fue
dedicado a Darwin y éste nos acerca
a la figura del revolucionario científico italiano.
A partir de 8 años.
págs. 13 €. ISBN: 978-84-261-3989-4.
72 CLIJ256
Un repaso a la vida de Darwin y la
creación de obra El origen de las
especies. Su infancia, los viajes en el
Beagle, sus descubrimientos y la
redacción de su teoría sobre la evolución que sentó bases científicas que
tienen completa vigencia a día de
hoy. Un texto muy entretenido y magníficas ilustraciones.
A partir de 8 años.
La máquina del tiempo
Nuevas aventuras de Diego Valor
¡Brillo en la oscuridad!
H. G. Wells.
Andreu Martín.
Anton Poitier
Ilustraciones de Oliver Hurst. Traducción de Rafael
Ilustraciones de Enrique Ventura. Barcelona: EDT,
Ilustraciones de Peter Rutheford. Traducción de
Santervás. Barcelona: Juventud, 2013. 144 págs.
2013. 80 págs. 19,95 €. ISBN: 978-84-9947-671-1.
Marta Sans. Barcelona: Edebé, 2013. 24 págs.
12,50 €. ISBN: 978-84-261-3942-9.
10,30 €. ISBN: 978-84-236-9598-0.
Escrita en 1895. Esta novela de H. G.
Wells, pionero de la ciencia ficción,
narra la historia del Viajero del Tiempo, un científico que se traslada al
futuro para descubrir una civilización
que no ha sabido asumir los avances
tecnológicos, volviéndose más primitiva. Un clásico presentado en una
cuidada edición con ilustraciones.
A partir de 12 años.
Homenaje en clave de humor al personaje mítico Diego Valor. Nacido
como serial de ciencia ficción en la
radio, en 1953, pasó después al cómic
y más tarde al teatro y a la televisión.
Andreu Martín y Enrique Ventura
rinden tributo a la emoción de aquellos capítulos integrando la ironía de
los tiempos que corren.
A partir de 16 años.
Un curioso libro de actividades. Se
trata de dibujar sobre un papel especial y con un estilete de madera, formas que, después, pueden verse en la
oscuridad. El libro incluye el papel,
un lápiz y muchos ejemplos de figuras que se pueden hacer aunque, por
supuesto, la imaginación de cada uno
tendrá un papel muy importante.
A partir de 6 años.
Drácula
Toyland. Made in Asia
Joan Isaac. Bandera negra
al cor
Bram Stoker.
Guillem Medina y Núria Simón.
Ilustraciones de Beatriz Martín Vidal. Traducción de
Bilbao: Astiberri, 2013. 200 págs. 19 €.
Luis García Gil.
Flora Casas. Madrid: Anaya, 2012. 432 Págs. 18 €.
ISBN: 978-84-15685-02-9.
Lleida: Milenio, 2013. 300 págs. 21 €.
ISBN: 978-84-678-2890-0.
Un clásico de la literatura presentado
en una lujosa edición con ilustraciones de Beatriz Martín Vidal y prólogo
de Gustavo Martín Garzo. El irlandés
Bram Stoker creó el personaje del
conde Drácula en 1897, basándose en
antiguas leyendas populares. Dio origen a uno de los grandes mitos del
terror que sigue manteniendo su
poder de seducción.
A partir de 12 años.
ISBN: 978-84-9743-554-3.
Tercera entrega de los libros dedicados a las muñecas que, con el paso de
los años, se han convertido en objetos
de colección. Si en el primer número,
los autores, se centraban en las muñecas españolas, y en el segundo a las
de Estados Unidos, ahora le toca el
turno a las fabricadas en Asia. Todo
un mundo de juguetes de culto por
descubrir
A partir de 14 años.
73 CLIJ256
Joan Isaac publicó su primer disco en
1973. Desde entonces ha llevado una
trayectoria musical tranquila y constante. Luis García Gil, autor de biografías de Serrat y Jacques Brel entre
otros, presenta ahora este estudio
detallado sobre el cantautor catalán.
Joan Manuel Serrat firma el prólogo,
de este volumen necesario para descubrir a este autor mediterráneo.
A partir de 14 años.
Berlín capital Alaska
La morgana roja
Les tres Reines d’Orient
Autores Varios.
Rodolphe.
Teresa Duran.
Barcelona: 66 rpm, 2012. 136 págs. 17,31 €.
Ilustraciones de Raquel Alzate. Bilbao: Astiberri,
Ilustraciones de Lluís Farré. Barcelona: La Galera,
ISBN: 978-84-939524-6-4.
2013. 48 págs. 14 €.
2012. 40 págs. 7,95 €. Edición en catalán.
ISBN: 978-84-15685-29-6.
ISBN: 978-84-246-4468-0.
Segundo episodio de la serie La ciudad de Ys. En la primera entrega (Ver
CLIJ 255) después de que Gradlon
tuviese una hija, Dahut, con la misteriosa Magdalen, volvía a su tierra sin
haber envejecido. Convertido de nuevo en rey, comienza a construir una
fortaleza en medio del mar siguiendo
las instrucciones de su enigmática
hija.
A partir de 12 años.
Para suerte de todos los niños del
mundo, los Reyes Magos no vivían
solos, sino con sus esposas. Tres
mujeres prácticas y generosas, que se
inventaron la celebración, cada 6 de
enero, del día de los Reyes Magos.
Un cuento ilustrado, divertido y provocador, para descubrir una insólita
versión de la tradición de los Reyes
Magos.
A partir de 7 años.
Las vacaciones de Turlututú
Niños de otras épocas
Cuentos de Grimm
Hervé Tullet.
Philip Steel y Clare Hibbert.
Hermanos Grimm.
Ilustraciones del autor. Traducción de Rafael Sego-
Ilustraciones de Anthony Williams. Ingeniería de
Ilustraciones de Arthur Rackham. Traducción de
via. México: Océano, 2012. 112 págs. 16,95 €.
papel de David Hawcock. Traducción de Margarita
María Luz Morales. Barcelona: Juventud, 2013.
ISBN: 978-607-400-816-6.
Arroyo. Madrid. SM, 2013. 12 págs. 12,95 €.
144 págs. 18 €. ISBN: 978-84-261-3987-0.
Un tributo a Lou Reed y su mítico
disco, Berlín. Doce escritos firmados
por periodistas, músicos y escritores
que, basándose en algún pasaje del
álbum del cantautor norteamericano,
presentan una suerte de textos que
van de lo narrativo a lo crítico, pero
siempre huyendo del convencionalismo que parecería obvio en un homenaje de estas características.
A partir de 14 años.
ISBN: 978-84-675-5651-3.
Del siempre provocador y creativo
autor francés, Hervé Tulletun atractivo libro interactivo de actividades:
juegos, dibujos para completar y
colorear, recetas de cocina, laberintos, retos de observación, juegos de
palabras…, conducidas por su simpático y picassiano personaje, Turlututú. Incluye pegatinas y plantillas para
dibujar.
A partir de 6 años.
Cinco figuras troqueladas de niños,
que se despliegan al pasar las páginas
del libro, son el elemento sorpresa de
este volumen que muestra la vida
cotidiana de cinco grandes civilizaciones: aztecas, griegos, romanos,
egipcios y vikingos. Amena lección
de historia, con excelente documentación, narrada en primera persona.
A partir de 8 años.
74 CLIJ256
Espléndida reedición de este título
clásico del fondo de Juventud, editado por primera vez en 1935, con traducción de María Luz Morales y con
las láminas en color y los dibujos del
gran Arthur Rackham. Treinta inolvidables cuentos de los bicentenarios
Grimm, en una exquisita edición
encuadernada en tela, especial para
regalo.
A partir de 10 años y adultos.
Nuestra Señora de París
Yes, We Camp!
Trazos para una (r)evolución
Un pájaro hermoso
Victor Hugo.
Autores Varios.
Philippe Ug.
Ilustraciones de Benjamin Lacombe. Traducción y
Madrid: Dibbuks, 2012. 126 págs. 9,50 €.
Ilustraciones del autor. Traducción de Cristina
notas de Carlos R. de Dampierre. Zaragoza:
ISBN: 978-84-92902-60-6.
Rodríguez Fischer. Barcelona: Blume, 2012.
18 págs. 16,90 €. ISBN: 84-9801-644-4.
Edelvives, 2013. 240 págs. 26,50 €.
ISBN: 978-84-263-8423-2.
Primero de los dos volúmenes que
componen esta lujosa edición de uno
de los grandes clásicos de la literatura francesa y universal. La más famosa novela de Victor Hugo (1831),
interpretada esta vez por las ilustraciones del excelente, y siempre
inquietante, Benjamin Lacombe
(París, 1982).
A partir de 14 años y adultos.
Libro colectivo surgido al calor del
movimiento de concienciación ciudadana del 15-M. Reúne más de una
treintena de colaboraciones, entre
textos e historietas realizados, sin
ánimo de lucro, por autores de las
más diversas profesiones: escritores,
periodistas, dibujantes, profesores,
guionistas, editores, comunicadores,
o científicos
A partir de 14 años y adultos.
De un nido en lo alto de un árbol,
salen tres pajaritos que, siguiendo a
su mamá, aprenderán a volar. El misterio de la vida de los pájaros al
alcance de la mano, gracias a las
espléndidas imágenes tridimensionales que ofrece este excelente pop-up,
obra del afamado ingeniero de papel
francés Philippe Ug. Un excelente
libro de regalo.
A partir de 4 años.
Lletra Gran
Matemática Mente
Mi primer libro de postres
Enric Lluch.
Mike Goldsmith.
Nathalie Pons.
Varios ilustradores. Alzira (Valencia), 2012. Edición
Ilustraciones de Seb Burnett. Traducción de María
Ilustraciones de Pol Pascual. Barcelona: Oniro,
en catalán. Existe edición en castellano —Letra
Teresa Marcos. Madrid: SM, 2013. 128 págs.
2013. 24 Págs. 13,95 €.
Grande— en Algar. 8 títulos. 46 €.
15,50 €. ISBN: 978-84-675-5994-1.
ISBN: 978-84-9754-687-4.
Volumen de gran formato, atractivo
diseño y muy interesante contenido,
para perder el miedo a las matemáticas, activar la mente y descubrir ese
mundo de números, cálculos, medidas y formas, tan árido para tantos
niños (y adultos), desde una perspectiva lúdica y estimulante, a través de
juegos, acertijos, y divertidos datos y
curiosidades.
A partir de 10 años.
Un libro de gran formato que acerca
el mundo de la cocina a los lectores
más pequeños. Consejos prácticos
para hacer tartas, galletas, bombones
o natillas impartidos por los personajes de los cuentos clásicos. Un
volumen de gran formato, y gruesas
hojas que permite colocarlo abierto
sobre una mesa para seguir paso a
paso la receta.
A partir de 5 años.
ISBN: 978-84-9824-929-3.
Maleta para regalo, con ocho cuentos
ilustrados. Firmados por el reconocido autor valenciano Enric Lluch, son
cuentos sencillos y alegres, relacionados con la vida cotidiana de los niños
pequeños, y se presentan con doble
tipografía, en mayúscula y manuscrita, para facilitar el aprendizaje de la
lectura. Se editan también en inglés.
A partir de 4 años.
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Mi circo para dibujar
Los colores hablan
Vine amb mi, petit Dalí!
Emmanuelle Teyras.
Imapla.
Barcelona: Juventud, 2013. 72 págs. 15 €.
México: Océano/Travesía, 2012. Caja con siete
ISBN: 978-84-261-3879-8.
libros. 13,78 €. ISBN: 978-607-400-753-4.
Un libro para descubrir el mundo del
circo, tan atractivo como romántico,
a través de setenta y dos páginas que
plantean actividades para colorear,
recortar y pegar. También incorpora
doscientas cincuenta pegatinas para
distribuir a lo largo de sus páginas.
En la misma colección encontramos
dos libros más dedicados a la cocina
y al jardín.
A partir de 4 años.
Pequeña caja con siete libritos, cada
uno representa un color que, a su vez,
corresponde a un animal. Así, el verde es una rana, el azul una mariposa o
el blanco una oveja. Los libros tienen
páginas troqueladas que, al abrirlas,
cobran vida en forma de relieves. Un
libro infantil de diseño minimalista
realizado por la reconocida ilustradora Imapla.
A partir de 4 años.
Montse Ginesta.
Ilustraciones de Elenio Pico. Barcelona: Publicacions de l’Abadia de Montserrat, 2013. 32 págs.
8,70 €. ISBN: 978-84-9883-602-8. Edición en
catalán. Existe versión en castellano, francés,
inglés y ruso.
Exploradores
El horror de Dunwich
Justin y la espada del Valor
Struan Reid.
H. P. Lovecraft.
Myriam Sayerno (Adapt).
Ilustraciones de Diego Diaz. Traducción de Anto-
Ilustraciones de Santiago Caruso. Traducción de
Barcelona. Beascoa, 2013. 64 págs. 13,95 €.
nio Navarro Gosálvez. Londres: Usborne.
Elvio E. Gandolfo. Barcelona: Libros del zorro rojo.
ISBN: 978-84-488-3633-7.
24 Págs. 5,50 €. ISBN: 978-1-4095-6004-3.
88 págs. 18,90 €. ISBN: 978-987-28233-2-0.
El mundo de los exploradores es muy
atractivo. Las grandes aventuras en
parajes aún sin descubrir, los viajes a
través del océano, siempre han sido
objeto de entretenidos libros, artículos, reportajes y documentales. En
esta ocasión, un álbum de pegatinas,
con textos muy sencillos, nos llevan
desde las costas africanas hasta el
Polo Sur.
A partir de 5 años.
H.P. Lovecraft, el clásico autor de
novelas de terror es siempre una
garantía para los lectores aficionados
al género. Un gran innovador que
concibió oscuras imágenes literarias
que han creado escuela. Este recuperado El horror de Dunwich, es un
escalofriante relato que, reeditado en
un lujoso formato incorpora las ilustraciones de Santiago Caruso.
A partir de 14 años.
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Montse Ginesta y Elenio Pico nos
traen a un pequeño Dalí que, acompañado por un rinoceronte, va recorriendo paisajes donde están sus futuras obras. Mediante sopas de letras o
puntos que hay que unir para crear
una imagen, nos acercamos al gran
pintor.
A partir de 5 años.
Adaptación de la película Justin y la
espada del Valor, un film de animación español en el que colabora Antonio Banderas en la producción y
poniendo voz a uno de los personajes. Un largometraje que recupera la
esencia de los relatos de caballeros
medievales. Textos muy sencillos y
fotos a página completa extraídas del
largometraje.
A partir de 6 años.
Libros malditos, malditos libros
Emocionario
Abecedario del cuerpo imaginado
Juan Carlos Díez Jayo.
Cristina Núñez Pereira y Rafael R. Valcárcel.
Mar Benegas.
Barcelona: Piel de Zapa, 2013. 264 págs. 18 €.
Ilustradores Varios. Madrid: Palabras Aladas, 2013.
Ilustraciones de Guridi. Barcelona: A Buen Paso,
ISBN: 978-84-15216-73-5.
96 págs. 18 €. ISBN: 978-84-941513-0-9.
2013. 38 págs. 17,30 €. ISBN: 978-84-940533-9-9.
«Los libros encuadernados en piel
humana existen.» Es la primera frase
del primer capítulo de este libro singular y atrevido, que hará las delicias
de los aficionados a los libros, la lectura y la literatura. Un anecdotario
imprevisible, para descubrir, a través
de breves y jugosos capítulos, la
«otra» historia, la secreta, de la literatura. Entretenida y divertida lectura.
Para adultos.
En formato de álbum ilustrado, un
original diccionario de emociones,
para aprender a reconocer y poner
nombre a la ira, la tristeza, la alegría,
los celos, la envidia, la compasión…
Acompaña al libro un «Diario de la
gratitud», que invita al lector a reflexionar y poner por escrito los sentimientos que experimenta en el día
a día.
A partir de 8 años y adultos.
Colección de 27 haikus, los escuetos
poemas japoneses, relacionados con
el cuerpo humano y la naturaleza. Se
presentan por orden alfabético y
acompañados por su correspondiente
imagen, en un precioso libro con
encuadernación japonesa, de especial
interés para coleccionistas. Con
información sobre este tipo de poesía
e indicaciones para su escritura.
A partir de 10 años y adultos.
El Galeón
Pequeño diccionario de palabras de los adultos
Las vocales divertidas
Bertrand Fichou.
Mordillo.
Ilustraciones de Robin. Traducción de Fernando
Mª Pilar López Ávila.
Ilustraciones del autor. Pontevedra: Kalandraka,
Borrajo. Madrid: SM, 2013. 206 págs. 17,50 €.
Ilustraciones de Mª Luisa Torcida. Madrid: Bruño,
2013. 64 págs. 15 €. ISBN: 978-84-8464-827-7.
ISBN: 978-84-675-6352-8.
2013. 12 págs. 10,95 €. ISBN: 978-84-216-7838-1.
Uno de los grandes libros de Mordillo (Buenos Aires, 1932), todo un clásico del álbum ilustrado de los 70.
Sin palabras, con un dinámico ritmo
narrativo, ingeniosas imágenes y graciosos personajes, el libro narra una
emocionante aventura de piratas
(homenaje, sin duda, a La isla del
tesoro), de sorprendente final, fascinante para lectores de cualquier edad.
A partir de 6 años.
Arte, ciencia, ERE, banco, dopaje,
huelga, política, parlamento, ONG…
son palabras de adultos que se cuelan,
irremediablemente, en el día a día de
los niños. Este divertido diccionario,
las explica de forma asequible
mediante breves definiciones y también a través de los diálogos, en forma de cómic, que mantienen un abuelo y sus dos nietos.
A partir de 8 años.
Libro-puzle con cinco grandes escenarios ilustrados, páginas en cartón
plastificado, y en cada página un puzle, protagonizado por cada una de las
letras vocales. Breves textos, en
mayúsculas, relacionados con las
letras, y puzles de piezas grandes,
fáciles de resolver por los pequeños.
Un entretenido libro-juguete, especial
para regalo.
A partir de 4 años.
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¿Un mundo? Muchos mundos
Palabras de África
Los pitufos. 1.001 pitufojuegos
Gastón Hauviller y Roberto Gatti.
Autores Varios.
Peyo.
Ilustraciones de los autores. México: Océano,
Ilustraciones de Javier Inchusta. Traductores va-
Madrid: Altea, 2013. 72 págs. 6,95 €.
2012. 50 págs. 12,95 €. ISBN: 98-607-400-752-7.
rios. Zaragoza: Edelvives, 2013. 96 págs. 12,50 €.
ISBN: 978-84-372-0023-1.
ISBN: 978-84-263-8905-3.
Propuesta visual, en formato de libroacordeón sobre el mundo en que vivimos. Para observar la naturaleza, los
animales, las plantas y sus comportamientos durante la noche y el día,
pues el libro tiene dos portadas y permite una doble lectura: la que da paso
a la vida con luz, y la que muestra la
vida nocturna.
A partir de 6 años.
Recopilación de cuentos, provenientes o inspirados en siete países africanos, que muestran historias reales de
superación, amistad, justicia, igualdad y respeto al medio ambiente, con
los que se pretende mostrar la realidad más positiva de África. Iniciativa
de la ONG SED. se presenta en un
volumen ilustrado y con textos en
español, inglés y francés.
A partir de 8 años.
Un libro de entretenimiento en sus
más diversas modalidades. Desde las
sopas de letras, los laberintos, encontrar las diferencias y, por supuesto, el
coloreado de los dibujos. Basado en
los pitufos, los simpáticos personajes
creados por Peyo, podemos encontrar
más de mil pitufojuegos en estas
páginas que buscan el entretenimiento para los lectores más pequeños.
A partir de 5 años.
ABC
Mi gato
Deverivés
Hinkler Books.
Patricia Geis.
Mamá Cabra.
Madrid: SM, 2013. 18 págs. 8,50 €.
Barcelona: Combell, 2012. 8 págs. 8,90 €.
Ilustraciones de Marina Seoane. Colección Sueños
ISBN: 978-84-675-60-40.
ISBN: 978-84-9825-785-4.
del Gatipedro. Vigo: Galaxia, 2013. 28 págs. 20 €.
Un libro visual para aprender inglés
que nos muestra el alfabeto relacionado con diversos objetos. A través
de una inicial, se nos muestras distintas fotografías para que el lector asocie la letra al objeto y después a la
palabra completa. Dentro de la colección también tenemos volúmenes
dedicados a los números y a las palabras.
A partir de 3 años.
Dentro de una caja que se transforma
mágicamente en un gato, nos encontramos con un bonito libro que nos
enseña cómo debemos cuidar a nuestra mascota. A través de objetos troquelados que se despegan de sus
páginas, aprenderemos a darle de
comer, a jugar con la pelota, a cepillarle el pelo y, también, acompañarlo al veterinario.
A partir de 5 años.
ISBN: 978-84-9865-496-7.
78 CLIJ256
Nueva colección de libros que incorporan un CD con música original. En
este caso es la banda Mamá Cabra,
uno de los grupos de música infantil
más importantes de España, quienes,
de manera divertida y con gran calidad musical nos enseñan a cruzar una
calle o los misterios que se esconden
bajo el mar.
A partir de 5 años.
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CUADERNOS DE LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL
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A BUEN PASO
Para noches sin
sueño
Gustavo Roldán
Il. Ximena Maier
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Orgullo y prejuicio
Jane Austen
Il. Enrique Flores
El gran Meaulnes
Alain-Fournier
Il. Enrique Flores
Cuentos basados en
el teatro de
Shakespeare
Charles y Mary
Lamb
Il. Enrique Flores
El maravilloso
Mago de Oz
L. Frank Baum
Il. Enrique Flores
La unidad europea
Manuel Florentín
La China de Mao
Íñigo Bolinaga
The Rock-Eating
Monster
Ana Alonso
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The Heart Cave
Ana Alonso
Il. Pablo Torrecilla
The Steam Castle
Ana Alonso
Il. Mercè Canals
The Rainbow Party
Ana Alonso
Il. Mercè Canals
Cat And Mouse.
Feelings
Stéphane Husar
Il. Loïc Méhée
Cat And Mouse.
Come To My House
Stéphane Husar
Il. Loïc Méhée
Monstruos de intercambio. Edu y
Fenda
Jonny Zucker
Il. Tony Ross
Monstruos de intercambio. Sara y Max
Jonny Zucker
NATHALIE MINNE, EL CHICO DEL BOSQUE, EDELVIVES, 2013.
ADRIANA
HIDALGO ED.
El teléfono de las
ardillas
Kazue Takahashi
ALFAGUARA
La tierra de las
sombras
James Patterson /
Ned Rust
ALTEA
Una amistad
superchula
Myriam Sayalero
(Adapt.)
Il. Cartoon Network
Los mejores héroes
del mundo mundial
Myriam Sayalero
(Adapt.)
Il. Cartoon Network
ASTIBERRI
Piñatas
Mauro Entrialgo
Como saber si tu
gato planea matarte
The Oatmeal
BARCANOVA
A la recerca de
l’aunitina
Ximo Cerdà
Il. Ximo Cerdà
El secret dels
aunutis
Ximo Cerdà
Il. Ximo Cerdà
Presoners del mar
Arturo Padilla de
Juan
BRUÑO
Las vocales
Il. Estelle Corke
Il. Tony Ross
Monstruos de
intercambio. Robin
y Voxy
Jonny Zucker
Il. Tony Ross
El diablo en Madrid
Carlos Fortea
Sí, soy una lagartija
Concha López
Narváez
Il. Rafael Salmerón
De aventuras
Gracia Morales
Il. Bea Tormo
Frida Kahlo (una
historia posible)
María Baranda
Primera nieve,
último sol
Manuel L. Aloonso
Il. Eugenia Ábalos
Una terrible
palabra de nueve
letras
Pedro Mañas Romero
80 CLIJ256
CEPLI
Goldy el pequeño
capitán
Concha Méndez
Il. Luisa Valender
CRUÏLLA
Quatre retocs
Caterina Calriu
Il. Maria Espluga
Les gallinas del Batat
i altres històries
Victòria Tubau
DEL BULLENT
Diagnòstic anorèxia
Joaquina Barba
DESTINO
Tea Stilton. Aventura en Nueva York
Tea Stilton
Il. Autores Varios
Tea Stilton. Cinco
amigas y un musical
Tea Stilton
Il. Autores Varios
Geronimo Stilton.
Las aventuras de
Tom Sawyer
Mark Twain
Il. Autores Varios
Geronimo Stilton.
Viaje en el tiempo 4
Geronimo Stilton
Il. Autores Varios
EDICIONES DEL
SERBAL
Avanzar en valores
Jesús Blanquet
EDELVIVES
El chico del bosque
Mathalie Minne
El dragonero más
antiguo
Marie-Hélène Delval
Il. Alban Marilleau
Tres criaturas
fantásticas
Marie-Hélène Delval
Il. Alban Marilleau
Mi gorrito
Émile Jadoul
El sastrecillo
valiente
Pepe maestro
Il. Dani Torrent
La vida de Jesús
Nirham Tervuren
Il. Olivier Latyk
EKARE
Doña Eremita, reina
de la carretera
Quentin Blake
Il. Quentin Blake
ESTRELLA
POLAR
Charlie Joe Jackson. Guia per no
llegir
Tommy Greenwald
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HEPTASEVEN
EDITORES
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Entre vías
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FAKTORIA K
Palabras para
armar tu canto
Ramón Suárez
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JUVENTUD
Animales opuestos
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KÓKINOS
Besos
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LA GALERA
L’edat del despertar
Àngel Burgas
Los cuentos de
Patatu
Àngels Bassas
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El manual
Autores Varios
LA MAGRANA
La nit porpra
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LIBROS DEL
ZORRO ROJO
Historias de París
Mario Benedetti
Il. Antonio Seguí
La señora Meier y el
mirlo
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Árboles
Mario Benedetti
Il. Javier Zabala
MONTENA
Súper chistes
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ONIRO
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Zacarías
Il. Daniela Rivera
PEARSON
El dragón de las
siete cabezas y otros
cuentos para hacer
teatro
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Il. Miguel Ángel
Díez
Un mundo sin
pájaros
Ana María Shua
Il. Turcios
Historia del hombre
que hablaba por los
codos
Alonso Palacios
Rozalén
Il. Miguel
Calatayud
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DE L’ABADIA DE
MONTSERRAT
Anem al museu!
OooH!
Autores Varios
La nena ja és aquí!
Montse Ginesta
El nen ja és aquí!
Montse Ginesta
Els nens del born
Dolors garcia i
Cornellà
Il. Pep Brocal
Aquell dia 1714
A. Munné-Jordà
Il. Óscar Julve
RBA
Aventura en el castillo
Enid Blyton
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Aventura en la isla
Enid Blyton
Il. Enrique Lorenzo
De oruga a
mariposa
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Dinosaurios
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Ponis
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Pandas
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Tiburones
Anne Schreiber
Pingüinos
Anne Schreiber
Lobos
Laura Marsh
Como perros y gatos
Elizabeth Carney
Cachalotes
Laura Marsh
SALAMANDRA
Antes de la tormenta (Los gatos
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guerreros IV)
Erin Junter
SD EDICIONS
Glu, glu…
Glòria Falcón /
Mercedes Delclós
SINSENTIDO
Breve encuentro
Jacobo F. S.
Maestros
antiguos
Nicolas Mahler
SIRUELA
Será hermoso morir
juntos
Manuela Salvi
¿Por qué hay todo y
no nada?
Richard David Precht
SM
Detective esqueleto.
La invocación de la
muerte
Derek Landy
El lazo rojo
Kathleen Weise
Il. Carla Miller /
Isabelle Metzen
TAMDEM
Les petjades
d’Africa
Merce Viana
Il. Luis Demano
THULE
Azulín azulado
Raquel Díaz Reguera
TIMUN MAS
Caperucita Roja
Zinkia Entertainmet
Teo dibuja y pinta
Violeta Denou
Jelly Jamm ¡A
bailar!
USBORNE
¡Uy, se me ha
escapado!
Sam Taplin
Il. Matt Durber
La lata de las
ilusiones ópticas
Sam Taplin
Hanri Shaw / Matt
Durber
VITRUVIO
Tierra y cielo
J. Rodríguez Chaves
Diccionario de hormigas
Malanda*
O
ORGASMO
Aquella hormiga encontró una lata de Coca Hola
abierta. La probó. Le gustó, quiso beber más y se tiró
de cabeza.
Y se ahogó de placer.
«¿Estás depresiva?» «¿Estás enferma?» «¿Tienes
astenia primaveral?» «¿Ya te has hecho análisis últimamente?» Así que la hormiga se puso enseguida a
trabajar como siempre. Por si acaso.
POLICÍA
P
PENA
Su corazoncito no sentía nada, eso es lo que más extrañó a aquella joven hormiga al terminar su primera
y gran historia de amor. «¿No debería llorar un poco?», se dijo a sí misma al recordar las confidencias
de viejas hormigas.
Y tras arduos esfuerzos logró soltar unas lagrimillas. Le cogió gusto al asunto, así que éstas fueron cada vez más abundantes, hasta llegar a ser casi irrefrenables. Tanto que se formó una piscinita de alto nivel
de riesgo. Todas las demás hormigas desearon pegarse un baño y fueron ahogándose en ella, una tras otra,
menos la desengañada que no tenía humor para nada.
Así, hasta que la hormiguita joven volvió a enamorarse.
Una catástrofe demográfica que fue recogida en los
anales de la Historia de aquel hormiguero.
Una hormiga quería vivir en otro hormiguero. Soñaba con hacer, al menos, una gran reforma e instalar
aire acondicionado en las largas y sinuosas galerías
que conocía milímetro a milímetro...
«¡El espacio es la proyección de nuestra personalidad!», argumentó en la Asamblea Comunitaria. «Un
hormiguero sin aire es una tumba, un panteón, un
mausoleo... ¡Y nosotras estamos vivas!», alegó, convencida.
Se hizo un gran silencio.
«¡Vivas!», repitió la hormiga con insistencia,
Todas las demás hormigas la miraron con admiración.
«¡Vivas! ¡Vivas! ¡Vivas!», exclamaron al unísono.
Pero, entonces, alguna hormiga creyó oír, a lo lejos,
el eco de una sirena de la policía. «¡La poli! ¡La poli!
¡La poli!», gritó desaforadamente.
Y la Asamblea se disolvió en un instante por las tibias galerías, sin que el tema del aire acondicionado
volviera a ser mencionado durante mucho tiempo.
PREGUNTA
PEREZA
Una mañana, una hormiga se despertó sin ganas de
trabajar. Bueno, no sabía que aquello que sentía era
pereza, así que se dijo a sí misma: «Ya me podré manos a la obra dentro de un ratito».
Al cabo de una hora, pensó que inmediatamente iba
a hacerlo y cuando, al llegar el mediodía, seguía sin
hacer nada, las otras hormigas se preocuparon.
Una hormiguita preguntó nada más nacer cuánto
tiempo de vida tenía.
Nadie supo contestarle.
Es más, sus compañeras se sintieron molestas.
Aquella imberbe las estaba dejando en evidencia.
«¡Vive y calla!», le respondieron.
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