Los secretos del norte de cerdena

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Los secretos del norte de cerdena
otros mares
Los secretos
del norte de
Cerdeña
Siendo sinceros, toda la isla de Cerdeña es
hermosa, precisamente por conservar su
identidad y tesoros naturales, pero no hay
duda de que la parte norte es la que
ostenta mayores zonas protegidas,
consiguiendo un buceo único, que
se prolonga hasta el sur de la
isla francesa de Córcega.
Oscar Rulli y Nora Cámara
Y
es precisamente allí, donde
transcurre nuestra historia,
ya que el recorrido que
realizamos a bordo de la
goleta turca Hande, parte desde
la región de Olbia, al noreste de la
isla y en el precioso puerto tradicional de Cannigione. Desde allí dará
comienzo nuestra aventura submarina, recorriendo el litoral abrupto
que combina calas de arena blanca
y aguas turquesas, con acantilados
cubiertos de vegetación.
La ruta
Como ya comentamos al principio,
nuestro punto de partida es Olbia
y su precioso puerto Cannigione,
donde las hortensias azules comparten la arena de la playa con las
bouganvillas en tonos rosas y naranjas. En el pequeño embarcadero
subimos a bordo del Hande y nos
disponemos a comenzar la ruta
rumbo sur, hacia el golfo de Olbia,
famoso en toda Europa por sus
inmersiones en la isla Tavolara. Se
trata de una isla de forma alargada
y cuyo perfil superior le asemeja a
una gran tarta verde, donde sobresalen largas piedras blancas, como
Después, tras
comprobar que
no hay peligro,
acuden los
meros adultos
Epinephelus
marginatus,
algunos de más
de 110 cm
se aprecia en la foto. Alrededor de
esta isla hay dos secas famosas
en todo el mundo por albergar una
de las mejores 10 inmersiones de
Europa y tener una auténtica explosión de vida. Gorgonias, meros,
algas, esponjas, crustáceos, otros
peces... con una corriente de morirse, y que sustenta a todo el ecosistema. De allí pondremos rumbo
noreste hacia el precioso Parque
Marino de la Maddalena, donde exploraremos varios islotes y ya desde ahí, rumbo al norte, hasta el estrecho de Bonifacio. Es justo en la
parte más estrecha entre Córcega y
Cerdeña, donde visitaremos la isla
de Lavezzi. Una zona dominada por
los fuertes vientos que se forman
debido al efecto botella del propio
estrecho de Bonifacio y que no
6 inmersión
inmersión 7
permite el buceo, más que algunos
días al año. Es un paisaje que nada
tiene que ver con el norte de Cerdeña, un panorama con identidad
propia donde los escollos, piedras,
islotes y secas, ponen a prueba
hasta el capitán más experimentado. La navegación nocturna en esta
parte del estrecho no es nada recomendable, pues podemos quedar
atrapados entre los canales que
conforman todos sus obstáculos
naturales que emergen de sus turquesas y cristalinas aguas.
Rumbo a Tavolara
Desde puerto Cannigione bordeamos el litoral rumbo sur hacia la
isla de Tavolara y ya desde el horizonte, discernimos su peculiar
geomorfología de gran tarta desde
la que sobresalen grandes piedras
blancas. Lo curioso de su aspecto,
es que si no la miras de frente, que
sería su parte más ancha, la isla es
muy estrecha, por lo que desde el
aire se la divisa como un gran rectángulo alargado con una pequeña
península en la cara noreste. El mejor buceo se hace por su cara más
expuesta, como era de esperar, en
la que hay varias secas donde la vida se concentra gracias a la fuerte
y perpetua corriente reinante entre
islas y bajos. En esta ocasión, y
cuadrando con las mareas la hora
del buceo, dejamos para la tarde
“la super inmersión” en el Papa 1.
Nos dirigimos hacia lo que se llama
Tegghja liscia, inconfundible por la
gran roca cuadrada que reposa en
lo alto de las montañas blancas de
Tavolara, hogar de cabras salvajes.
Las hay de todas las formas y
colores, el fotógrafo sin duda
se volverá loco en Papa 1.
NOCTURNA EN ISLA BUDELLI
En lo alto de Tavolara, las
cabras salvajes se pasean
cercanas a la gran roca que
marca un punto de inmersión.
Tegghja liscia
Se trata de una inmersión para
todos los niveles, sobre un fondo
rocoso de unos 25 m, donde hay
una excelente cobertura de algas
verdes, rojas y marrones, donde
predomina la llamada alga espárrago, Asparagopsis armata, que
Astropecten spinulosus.
Sin duda el Papa
1 es una fiesta de
color, diversidad
y acción,
alimentada por la
fuerte corriente
de las cuevas, colgando casi hacia
abajo como podemos ver en las
imágenes. Otra característica de la
inmersión era la abundancia de pólipos solitarios de la especie Leptopsammia pruvoti, una madrépora de
color amarillo constructora de coral
duro, pero no colonial, ya que sus
individuos crecen en solitario aunque se concentran en las paredes
de las rocas más alejadas de la incidencia solar. Camuflado cual parte del fondo rocoso, observamos
un pulpo común de buen tamaño
y en las inmediaciones, un mero
de talla considerable, Ephinephelus
marginatus. A media agua nadaban sargos y obladas luciendo sus
plateados cuerpos, mientras entre
las hojas de parches de Posidonia,
se mece con la suave corriente. Lo
que más me llamó la atención, en
estas cristalinas y frías aguas a 17
ºC, es que las gorgonias ya comenzaban a aparecer casi a los 15 m de
profundidad, concretamente Eunicella cavolinii, con sus vivos tonos
amarillos y creciendo sobre el mismo plano, solía fijarse en los bajos
Lasa guas que bañan Lavezzi
albergan una increíble
cantidad y riqueza de vida a
poca porfundidad.
se guarecían lábridos coloreados
como cabrillas y merlos. Casi al
terminar la inmersión, llegas a una
pequeña cueva de techo aplanado
y estrecho, donde hay un gran cardumen de reyezuelos naranjas que
yacen a la sombra, protegidos en el
interior de la curiosa oquedad.
Papa 1
Tras el estupendo almuerzo, llega
el gran momento, explorar el mundialmente conocido bajo del Papa
1, en la parte trasera de Tavolara. El
número que acompaña al nombre
le sirve para distinguirlo de la otra
seca que hay cercana a él. Por tanto, tenemos una seca llamada Papa 1 y otra, llamada Papa 2. Ambas
con el mismo tipo de escosiste-
Anemona viridis.
La Seca di Monaci es
espectacular en cuanto
a paisaje y formas de las
rocas, totalmente coloreadas
de invertebrados.
Flabellina ischitana.
Scorpaena porcus.
8 inmersión
inmersión 9
En el Papa 1, la fuerte
corriente alimenta a todo
un bosque de gorgonias,
Paramuricea clavata, en
rojo y amarillo.
Las rayas son abundantes,
aunque algo tímidas.
ma, pero siendo el Papa 1 el que
tiene mayor incidencia de corriente
continua, y más cantidad de vida.
Nos equipamos y nerviosos nos
dirijimos hacia la gran cadena que
soporta la boya de señalización
del fondeo y descendemos por
ella, mano a mano, sorteando una
corriente brutal, que llega a poner
los reguladores en flujo continuo si
no estás atento. Una vez llegas al
fondo, toca nadar contracorriente
unos 3 m de distancia, pero creédme si os digo, que parecen interminables pues o bien coges carrerilla
en el primer instante, o lo tienes
muy complicado. ¡Aunque merece
la pena! De pronto, a los 25 m te
hallas inmerso en un denso jardín
de gorgonias rojas y amarillas, Paramuricea clavata, de gran porte,
que extienden sus pólipos bien visibles a la fuerte corriente cargada
Si logramos separarnos de los
meros y dar la vuelta a la roca,
descubriremos estas gorgonias.
el tiempo y la saturación corren por
momentos. Una breve pero intensa inmersión, de esas que sales
excitado y gritando de alegría. Un
magnífico bosque animal encantado, donde de verdad sientes al
auténtico Mediterráneo.
Sin duda, la inmersión de
“las cernias” es uno de
los reclamos del estrecho
de Bonifacio.
Parque Natural
de la Maddalena
Nos dirijimos al norte bordeando
de nuevo el puerto Cannigione, para conocer el Parque de la Maddalena, una reserva natural muy bien
controlada y vijilada, donde nada
más aparecer en el perímetro, un
barco se acerca a comprobar todos los permisos necesarios para poder estar allí. El parque está
conformado por la isla Maddalena
que es la principal y la de mayor
tamaño, paralela a ésta, se halla la
isla Caprera y entre ambas, un pe-
Gorgonias rojas,
amarillas, meros,
y todo un sinfín de
peces revolotean
en torno a la seca
del Papa 1
queño islote llamado Isola Monaci.
Un poco más al norte, ya cerca del
estrecho de Bonifacio pero aún en
territorio sardo, están las islas de
Razzoli, Santa María y Budelli, que
es la más al sur. Son un conjunto
de pequeños islotes donde puedes
bucear si las cosas se ponen feas
con el viento. Las normas en el
parque son muy estrictas y se hacen cumplir sin excepciones, no es
como en España, donde se pesca,
contamina, se incumplen las normas y encima no te dejan bucear.
No, queridos lectores, en Cerdeña
las reservas son a favor de la Naturaleza y se puede bucear, pero eso
sí, no se puede fondear ni en las
boyas de señalización de puntos
de buceo, ni en el fondo. Siempre
debe haber alguien de apoyo en la
embarcación pues ésta no se queda fondeada. Una vez registrados
con el guarda del Parque y comprobados los permisos por radio,
procedemos a realizar nuestra primera inmersión, precisamente en
la Isola Caprera, en su margen más
al sureste, en lo que se conoce con
el nombre de Punta Coticcio.
Punta Coticcio
Ya sólo las vistas de la pared rocosa
sobre el mar te deja perplejo, pues
blanco resplandeciente contrasta
con el azul del sol y la gran piedra
cuadrada que hay sobre lo alto. Es
un lugar inconfundible, que merece
una foto, como la que podemos ver
en el reportaje. La visibilidad era algo regular debido al temporal que
azotaba la zona en esa mañana,
pero una vez llegabas al fondo, ésta mejoraba. La inmersión consiste
en recorrer dos secas puntiagudas
unidas en su base, bordeándolas
por su perímetro para ir ascendiendo y finalizar en el azul. El fondo
está a unos 31 m pero lo interesante se concentra en las paredes
Los bancos de corvinas
plateadas con su dorsal dorada,
abundan en Seca di Monaci.
La imponente isla Tavolara,
en su parte más ancha.
10 inmersión
de plancton. Un festival de vida e
intensa actividad donde los meros,
grandes y abundantes, se mezclan
con las espectaculares corvinas,
dentones y castañuelas. Eso, sin
olvidar a los grandes nudibranquios del tipo vaca suiza, Peltodoris atromaculata o el conocido
Hypselodoris picta, crustáceos,
esponjas candelabro amarillo, ascidias solitarias, manos de muerto, y
todo un largo etcétera de coloridos
invertebrados. La verdad es que
no sabes dónde mirar, y si vas con
cámara, estás arruinado. Intentarás elegir encuadre pero no sabrás
dónde, pues todos te gustarán y al
final pasará el tiempo y la deco no
te dejará pensar, y tocará disparar
a discreción. El color están vivo y
llamativo, que creerás estar soñando, pero ojo, no podemos dormirnos, pues lo mejor de la buceada
está entre los 20 y los 35 m, y claro,
inmersión 11
hembra de pulpo con la puesta, rodeada de piedras y conchas. Más
adelante, vimos algunas morenas
sueltas escondidas entre las algas,
que parecían no inmutarse con
nuestra presencia. Sobre una rama
de hidroideos vi un pequeño nudibranquio azul con una raya blanca,
propio de esta parte más fría del
Mediterráneo, Hypselodoris orsinii. Sobresaliendo de las paredes
más sombreadas había ascidias
solitarias trasnparentes con algunos reflejos azules, Clavelina dellavallei. Buscando entre las grietas
de la seca con la linterna, encontré
el raro ejemplar de anémona grossa, Cibrinopsis crassa, cuyos tentáculos gruesos como dedos, son
verdes con el extremo más oscuro.
Son muy difíciles de encontrar, ya
que suelen estar totalmente incrus-
de la seca, totalmente tapizada
de pólipos amarillos y naranjas,
nudibranquios como la abundante vaquita suiza y diferentes tipos
de flabelínidos rosas y morados.
También hay muchas esponjas
incrustantes como la naranja con
nerviaciones en forma de estrella,
Spirastrella cunctatrix, o bien la
El Escollio di
Perdutto es
famoso no sólo
por su faro,
sino por los
grandes bancos
de barracudas
residentes
extraña esponja amarilla filamentosa, Clathrina clathrus. En la parte
más profunda y oscura, había gorgonias Leptogorgia sarmentosa,
en su variante roja y amarilla, que
aunque no eran muy grandes, sí
que tenían los pólipos extendidos
recogiendo el plancton suspendido
en el agua. Había una parte de pradera de Posidonia no demasiado
extensa pero sí muy bien conserva-
Las morenas estaban fuera de sus guaridas,
ocultas entre la densa cobertura de algas.
da, donde había un gran banco de
salpas y algunos sargos, obladas,
meros pequeños, abades y en el
fondo, algunos tordos. Al terminar
la inmersión nos llevaron aún más
atrás de la isla, y de repente, era
como si estuviésemos en las Islas
Vírgenes o en las Seychelles, con
un agua turquesa impresionante,
las típicas rocas blancas graníticas,
los árboles a pie de playa. Nos to-
mamos un respiro y nos dimos un
baño con las típicas fotos de recuerdo, pues sin duda alguna ese
fantástico paraje parecía estar en
Las Antípodas, más bien que a una
hora y media de España.
Seca Monaci
Se trata de una gran seca que
emerge hasta los 14 m y que tiene un perímetro muy amplio. Con
una fuerte corriente, logramos descender hasta la seca, totalmente
recubierta de pólipos amarillos
Parazoanthus axinellae, nuy densos y llamativos, que compartían
el sustrato rocoso con la esponja incrustante azul de burbujas,
Phorbas tenacior, la verde Cliona
viridis, y la gris lobulada Chondrosia reniformis. Sobre le fondo, en
una pequeña oquedad, había una
mouchezi, Balanophyllia europaea, Polycyathus muellerae, Cladocora coespitosa, o bien la llamativa Cladopsammia rolandi con
sus pequeños pólipos amarillos y
esqueleto calcáreo blanco, aquí
son muy frecuentes. Curiosamente
en esta misma inmersión hemos
disfrutado de las dos variedades
de color del pólipo Astroides calycularis, en su tono más común naranja intenso, y en otro más claro,
casi blanquecino. Entre un saliente
de roca camuflado con algas, se
puede distinguir las antenas rojas
y amarillas de nuestra querida langosta, Palinurus elephas, de buena
talla. Destacamos también la parte
del precoralígeno, muy abundante
en zonas oscuras donde las algas
calcáreas rojas, rosas y violetas,
son protagonistas.
PAISAJES DE ENSUEÑO
Entre los canales de la isla Lavezzi, está la playa
famosa por el color rosa de su arena.
Las piedras graníticas blancas con la
densa vegetación y las flores amarillas
nos recuerda a las Seychelles.
La roca está literalmente tapizada
de pólipos y otras especies de
esponja incrustante.
Los escollos, piedras y construcciones
de rocas naturales, forman canales
peligrosos para la navegación.
El Hande es la única goleta
que recorre esta rara ruta.
tadas incluso cuando tienen todos
los tentáculos fuera, por eso debemos estar bien atentos para poder
reconocerla. Otro detalle que me
llamó la atención, es la cantidad de
pólipos solitarios madrépora que
hay en general en el litoral sardo.
Especies raras y poco frecuentes
en nuestras latitudes como la madrépora de Mouchez, Phyllangia
Isola Budelli
Tras realizar las inmersiones en el
Parque Natural de la Maddalena, el
Hande pone rumbo al estrecho de
Bonifacio, una buena tirada de navegación que hay que realizar antes del ocaso. Debido a la orografía
marina, las embarcaciones que se
aventuran en el estrecho deben estar bien preparadas para sortear
Mires por donde mires en el estrecho de
Bonifacio, tienes garantizado el espectáculo.
En casi todas las
inmersiones podemos
ver gorgonias, como esta
Leptogorgia sarmentosa
hallada en Punta Coticcio.
12 inmersión
Si somos
observadores,
descubriremos
interesantes
habitantes como
esta langosta.
inmersión 13
taba. Para no interferir demasiado y
estropearle el plan de acecho, hice
un par de fotos sin alumbrar demasiado y proseguí en busca de otras
criaturas. Escrutando los bordes
de la pradera había un arenal con
grano muy fino, casi fangoso, en
donde pude discernir un pequeño
cangrejo guisante de color naranja
los múltiples obstáculos naturales
y haber fondeado antes de que
llegue la noche. En nuestro caso,
llegamos justo al atardecer, disfrutando del increíble espectáculo de
rayos dorados y morados, que contrastaban con la silueta de Córcega
sobre el mar. Sin duda, el paisaje
del estrecho de Bonifacio es inconfundible por sus múltiples canales
formados por rocas que parecen
El estrecho de
Bonifacio tiene
identidad y belleza
propia, piedras
blancas, verde
vegetación al
borde la playa y
aguas turquesas
hay embarcaciones que salen desde el norte de Cerdeña y hacen la
excursión de 2 buceos, debido a
sus peculiares puntos de inmersión:
Sigaro de Lavessi, Mero ou Village
y Escollio di Perdutto. Pero no sólo
eso, además las propias formaciones rocosas emergentes conforman
canales donde es muy interesante
Este gran pulpo no
era nada tímido, y se
dejo fotografiar con
naturalidad.
los canales y que ha sido señalizado
con un gran faro de unos 10 m de
altura. Está operativo y por tanto, es
una curiosa inmersión pues se realiza en la base del faro, formada por
3 pilares sobre una gran estructura
de hormigón. Hay una parte que ya
está colonizada por varias especies
de esponjas incrustantes, y el lugar
La preciosa y siempre
llamativa vaquita
suiza es uno de los
habitantes del Papa 1.
Sin duda estas aguas
albergan una densidad de
peces espectacular.
La buceadora explora
los pilares del faro, en
el Escollio di Perdutto.
estar colocadas unas sobre otras,
formando interesantes figuras imaginarias. A veces parecen fichas de
dominó todas juntas, en paralelo e
inclinadas en la misma dirección,
como si las hubiesen puesto a
propósito. Después del atardecer,
decidimos realizar una nocturna en
una pequeña cala poco profunda y
bien protegida, para poder inspeccionar el nuevo territorio.
La nocturna
Aunque estábamos frente al estrecho, todavía nos encontrabamos en
territorio del Parque Nacional de la
Maddalena y por tanto, todavía estábamos en dominio sardo. No obsEntre los canales rocosos que se
forman en Lavezzi, podremos disfrutar
de praderas muy bien conservadas.
14 inmersión
tubulosa de color marrón con protuberancias del mismo tono, H. polii
de color negro muy intenso y púas
blancas, y H. forskali, pardo oscura
con protuberancias claras de púas
oscuras. Todas ellas engullendo el
fango y expulsando los choricitos
de arena compacta. Además, cuando pasabas la linterna por la arena,
tante, podías ver Córcega perfectamente. Nos equipamos con focos y
linternas, y decidimos explorar las
especies noctámbulas del lugar. Tuvimos la suerte de llegar hasta una
pequeña extensión de Posidonia,
donde estaba claro que íbamos a
encontrar inquilinos que se vuelven
activos durante la noche. Y nada
más mirar, encontramos reptando
entre las verdes hojas una estrella
Astropecten spinulosus, de color
encarnado con las espínulas blancas bordeando todo su cuerpo. Con
sus pies ambulacrales a modo de
ventosas, iba sujetándose y liberándose de las hojas, más aprisa según
me acercaba con la linterna. Después de inmortalizarla, me desplacé
un poco y descubrí una pequeña
escórpora Scorpaena porcus, de
librea más bien pardodorada, que
inmóvil parecía dismular que no es-
Ilia nucleus, que los sardos llaman
cangrejo de cabeza de muerto -no
sé muy bien por qué- y como curiosidad, y es la primera vez que lo
veo en vivo y en directo, un sipuncúlido o gusano cuchara de arena,
Sipunculidus nudus. La verdad es
que me hizo mucha ilusión, pues recordaba que cuando estudiábamos
en el laboratorio de invertebrados
marinos a esta especie, no me la
llegaba a imaginar, eso que estudias
y crees algo porque te lo dice el profesor. Pero claro, nada comparado
con verlo vivo, moviéndose en su
mundo. Además, estaban las muy
abundantes holoturias Holothuria
veías pequeñas gambitas y cangrejillos que se enterraban, grupos de
salmonetes moviendo sus barbillones en busca de presas y en el azul,
grupos de pequeños pececillos
azulados. Todo un espectáculo a
casi 4 m de agua.
Isola Lavezzi
A la mañana siguiente navegamos
un poco más al norte, hasta llegar
a la famosa isla Lavezzi, un punto
de buceo muy conocido por los
sardos y destino obligado de fin de
semana por los charters. No está
masificado, pero está claro que el
buceo es un reclamo de la zona y
practicar esnórquel o hacer inmersiones, pues hay extensas praderas
de Posidonia, rocas con densa cobertura algal que atrae a los alevines
de varias especies de peces, o bien
mismamente para disfrutar del paisaje submarino y la claridad de sus
aguas. Por último, comentar que la
isla tiene un gran faro con una caseta blanca y roja, donde puede leerse
el nombre de la isla. Inconfundible
así, para el navegante.
Escollio di Perdutto
Situado en la zona sureste de Lavezzi, el nombre de la inmersión se
debe a un peligroso bajo que hay en
es el hogar de varios bancos de
barracudas. De hecho, el lugar es
famoso por sus depredadores plateados y muchos centros de buceo
vienen a verlas, pues son abundantes y ya están acostumbradas a la
presencia de los buceadores. Pero
además, la zona presenta una gran
extensión de Posidonia oceanica,
tan bien conservada que explorarla es todo un placer. La visibilidad
ronda los 25 a 30 m, por lo que el
fotógrafo submarino disfrutará mucho con las tomas de gran angular
jugando con la silueta de la estructura del faro y con las barracudas.
La inmersión se puede hacer a
Las barracudas del Escollio di
Perdutto son tan famosas, que
los centros de buceo del norte
de Cerdeña acuden a verlas.
inmersión 15
poca profundidad, sobre el propio
escollo o bien bajar aún más para
ver brótolas de roca, sargos, algún
mero y abade, o bien alguna raya,
que se pueden ver más de una.
En Lavezzi podremos bucear
entre numerosos meros, en
Mero ou Village.
El faro de Lavezzi, sobre la
isla del mismo nombre.
Sigaro de Lavessi
Nos encontramos ahora en la parte
suroeste de la isla, en una inmersión
muy conocida también y a la que
se acercan centros de buceo del
norte de Cerdeña. Se distingue ya
por los barcos fondeados y el buceo es muy especial, debido a las
grandes concentraciones de salpas
y sargos. La inmersión se compone
de una seca cuya altura es de 10
m y desciende poco a poco hasta un fondo de más de 30 m. Por
tanto, el buceador elige a qué cota
quedarse, aunque lo mejor está en
La estructura sumergida
del faro permite el refugio a
numerosas barracudas que
acuden a la zona.
torno a los 20 m, pues es allí donde
literalmente las salpas te envuelven.
Es tal la concetración de peces que
muchas veces ni necesitas desplazarte, pues aunque lo hagas,
siempre estarás rodeado de peces
plateados. Es una pasada, en nuestro Mediterráneo no estamos acostumbrados a semejante concentración de peces, seguramente esto
se debe al verdadero cumplimiento
de la protección y conservación de
los parques naturales que al final su
influencia se extiende hasta el estrecho de Bonifacio. Aquí la vida bulle
en una explosión de color y acción
que sorprenderá a todo aquel que
lo visite. La visibilidad es algo menor pues el agua va cargada de
plancton, es más fría y los peque-
ños peces que se alimentan de él,
son presa de los más grandes. Hay
que estar atentos al azul, pues los
depredadores están al acecho. Las
salpas, como ya sabemos, ramonean los invertebrados incrustados
en las hojas de Posidonia o bien en
las algas que hay sobre las rocas,
de manera que estarán trabajando
sin parar, hasta quedar bien satisfechas. Al igual que los grandes
bancos de sargos plateados, que
pueden llegar a formar bancos de
centenares de ejemplares, pero
alimentándose de pequeños pececillos y algunos crustáceos y gusanos del arenal. Muy recomendable
la inmersión, sobre todo para fotógrafos amantes del gran angular y
aficionados a la biología.
Mero ou Village
En el Sigaro de Lavessi
bucearemos inmersos en
el interior de los densos
bancos de salpas.
16 inmersión
También conocida como “Las cernias” que es así como se dice mero
en italiano, hemos dejado esta inmersión para el final, precisamente
por considerarla una de las mejores
de todo el crucero. Como su propio
nombre indica, es la Villa de los meros, un fantástico lugar donde abundan los grandes meros, debido al
continuo fondeo de barcos que han
dado de comer a los peces durante
mucho tiempo. Y claro, ellos lo han
aprendido y allí nos esperaban. Nada más oír el ruido del motor de la
embarcación, acuden en torno al
cabo de fondeo. Un cortejo de sargos y obladas les acompañan, para
no perderse la fiesta. Bastan unos
trozos de pan para atraerlos y que
se queden jugando con nosotros,
aunque no se les da ninguna otra
cosa, recordemos que su dieta nada tiene que ver con la nuestra. Ya
a los 24 ó 25 m comienzan a venir
las cernias, de unos 70 cm de talla y
de color muy oscuro. Después, tras
comprobar que no hay peligro, acuden los meros adultos Epinephelus
marginatus, algunos de más de 110
cm. Hay uno que era muy agresivo,
debía ser el macho dominante, pues
La excelente
visibilidad de
más de 25 m
es garantía de
un gran buceo
muy espectacular
empujó a Gaddo, el guía del grupo
en busca de su ración. Además,
había ejemplares de Mycteroperca
rubra, algo más tímidos que los meros y que aquí son conocidos como
cernias rossa, y algún mero dorado,
Epinephelus costae, con su característica librea a bandas. Imaginad
el revuelo, pues toda una gran concentración de peces de gran talla,
con espáridos plateados y un grupo
de buceadores, juegan entre todos
disfrutando de una especie que en
nuestras aguas está esquilmada por
los pescasub. De todos los tamaños, libreas y sexo, los buceadores
podrán conocer de cerca el comportamiento y aspecto del mero y
del resto de serránidos comunes del
Mediterráneo. Y si somos capaces
de alejarnos del grupo, podemos
ir tras una pared rocosa donde hay
unas cuantas gorgonias rojas y hacerles unas fotos. Aunque eso sin
dejar de consultar el ordenador pues
se entra en deco sin dificultad. Ya de
regreso a la superficie muchos de los
meros nos seguirán hasta los 10 m,
en compañía de sargos y con algo
de suerte, hasta de barracudas que
se acercan por el azul a ver qué es
ese revuelo. Es una inmersión que
no debe faltar en el crucero y que a
ser posible, ¡debemos repetir!
Todo nuestro agradecimiento a
Gaddo Risso, por invitarnos a este inolvidable crucero a bordo del
Hande, por aguas sardas y corsas.
Más información en su página web
www.capogalera.com
1/4 P
En la parte de atrás de la isla
de Tavolara, disfrutaremos con
este mágico paisaje, como si
estuviésemos en las Islas Vírgenes.
inmersión 17

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