Entrevista - ángeles agrela

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Entrevista - ángeles agrela
entrevista
ÁNGELES AGRELA
GALERÍA MAGDA BELLOTTI
2
Artwoman!
Artwoman!
Drawing doors in the face of
unbreachable walls¡
Wendy Navarro Fernández
Dibujando puertas ante muros infranqueables!
The Chosen One flies over space in
search of new adventures, turned into
a great media figure. ‘Lost, alone, lethal, between beauty and despair...’ it
‘explores new markets’, it ‘confronts
critical theory head on’... As in any ritual it gets its wardrobe together (an
indispensable accessory linked to its
strength and each one of its mutations). Foreground set against a backdrop
of shadows highlight the position of
the dress (‘handmade, put together
with floral fabrics’), the shoes, the gloves, the mask... Properly dressed, she
stars in action stories and stories of
science fiction, following narrative and
composition structures belonging to
stories of superheroes, thus forming
part of a tradition of ‘heroic figures’
that have been satisfying the ancestral
illusion that the ‘defenceless human
race’ has to rely on the protection of
certain highly-gifted beings.
The awareness of one’s own
weakness, the precariousness of existence and the fear of death have all
come together so that poor mortals
La Elegida sobrevuela el espacio en busca de nuevas
aventuras, convertida en un personaje de gran aceptación mediática. “Perdida, sola, letal, entre la belleza
y la desesperación...”, “explora nuevos mercados”,
se enfrenta “a golpes con la teoría crítica”.... Como en
un necesario ritual, prepara su atuendo (complemento imprescindible de su fuerza y cada una de sus mutaciones). Primeros planos sobre un fondo de sombras, detallan la colocación del traje (“casero hecho
con telas de flores”), de los zapatos, los guantes, la
máscara... Debidamente ataviada, protagoniza historias de acción y ciencia ficción, siguiendo estructuras
narrativas y compositivas propias del cómic o de las
historias de superhéroes; formando parte de una tradición de “figuras heroicas” que han estado satisfaciendo la ilusión ancestral que la “desamparada raza
humana” tiene al contar con la protección de ciertos
seres superdotados.
La conciencia de la propia debilidad, de la precariedad de la existencia y el miedo a la muerte, se
han unido para que los pobres mortales convinieran
en depositar sobre los hombros de sus imaginarios
Wendy Navarro Fernández
LA ELEGIDA 2005-2006. Acrílico sobre papel. 200 x 150 cm.
3
defensores, la carga de su salvación en la tierra. De
Gilgamesch al Capitán Planeta, pasando por el joven
Teseo, el Mio Cid, Superman, Batman o los Felinos
Cósmicos, una larga lista de héroes (mortales e inmortales, de origen ficticio o “real”) ha venido acogiendo,
por siglos, el llamado a rescatar a los débiles enfren-
4
could agree to carry the weight of the
earth’s salvation upon the shoulders of
imaginary saviours. From Gilgamesh
to Capitan Planeta right through the
young Theseus, the Mio Cid, Superman, Batman or the Felinos Cosmicos; a long list of heroes -both mortal
LA ELEGIDA 2005-2006. Acrílico sobre papel. 200 x 150 cm.
and immortal, real or fictional- have
throughout the centuries answered
the call to rescue the weak by bravely
confronting the forces of evil besieging
the world. Collective dreams, frustrations, unfulfilled utopias, periods of
crisis and doubt... all call again and
tándose valientemente contra las imponderables fuerzas del mal que acechan a la humanidad1. Sueños
colectivos, frustraciones, utopías insatisfechas, épocas de crisis e incertidumbre, demandan una y otra
vez, historias fantásticas de efectos gratificantes, ficciones tras las que “arroparse” lideradas por persona-
LA ELEGIDA 2005-2006. Acrílico sobre papel. 200 x 150 cm.
5
jes dotados de poderes extraordinarios. Héroes que
no escatiman esfuerzos a fin de “restaurar el orden
que las fuerzas malignas han amenazado”, aunque
ello implique el propio sacrificio, la aceptación de su
destino: “Un imperativo de orden moral les obliga a
usar su inspiración al servicio de un mundo mejor”.
Angeles Agrela, es, entonces, la Elegida, encarna este papel de superheroína (“como metáfora del
comportamiento artístico”), art-woman (artista superhéroe) que funciona a modo de heterónimo o alter
ego como parte de esos nuevos desplazamientos en
el terreno de la identidad que no sólo constituyen un
acto de “alegría creativa”, sino también una respon-
6
again for the reassurance of fantasy,
stories to hide behind always under
the supervision of characters with extraordinary powers. Heroes who go all
out and do not procrastinate when it
comes to ‘restoring the order that the
forces of evil have disrupted’; heroes
who are willing to accept their fate
regardless of the sacrifice involved:
‘A moral imperative compels them to
use their inspiration to forge a better
world’.
As the Chosen One then Angeles
Agrela assumes this role of super-heroine (‘as metaphor of artistic behaviour’), art-woman (super-hero artist)
that works as heteronymous or alter
ego as part of the new movements in
the field of identity that do not only represent an act of ‘joyous energy’ but
also one of moral responsibility: ‘Joyous creativity in relation to movement
in so far as it shows the pleasure of
experiencing freedom, a mockeryescape from tradition as well as an
opportunity to experiment, mix, shaking the whole thing to come up with
something new. Perhaps therein lies
the impulse towards that area of the
visual arts so prone to the creation of
another whose features or lifestyle are
never wholly innocent. In this sense,
sabilidad moral: “Alegría creativa en cuanto a los desplazamientos porque indica el goce de experimentar
una libertad, una burla-fuga ante la tradición, y también la oportunidad de experimentar, mezclar, sacudir y obtener algo nuevo. Quizás proviene de aquí el
impulso para esa zona del arte plástico en la cual los
autores fabrican otro, cuyas características o contexto de vida nunca son inocentes. En este sentido, el
heterónimo es nuestra fuga, la posibilidad de apropiarnos de un alguien real-no real, de permitir que se
apropie de nosotros y, de este modo, resistir”2.
Vemos a la heroína surcar los aires, su paso por
ciudades, países o museos, en pleno control de su
LA ELEGIDA, Instalación en el Palacio de los Condes de Gabia, Granada. 2003
7
capacidad y su poder, protegida por “supertrajes llamativos” de intensos colores y formas increíbles. Entrenada para la acción, adiestrada en la preparación
de máscaras y atuendos, en el empleo de la fuerza
y la velocidad, la lucha y el camuflaje, (Desaparecida en combate, No pain no gain, Peleas, La Elegida,
Ajuste de Cuentas, los Héroes), se desplaza, segura,
se divierte atravesando con total habilidad paisajes
y realidades. Viaja por el mundo y por los propios
entresijos de su entramado discursivo, donde, entre
fondos movedizos, de colores intensos, “saturados”,
vive también momentos de máximo peligro (inestabilidad, inseguridad, agonía) “alumbrando finalmente el
resultado de su creación, que es el resultado de su
propio tránsito”3.
La relación del artista con su obra, compleja, difícil
(llena de cuestionamientos, dudas y contradicciones)
late tras estos pasajes que alternan control e inestabilidad, seguridad e incertidumbre, orgullo y decepción
(“extrañamiento ante la propia obra”). Precedida por
trabajos que “ironizaban sobre ciertos comportamientos artísticos y sobre algunas de las “cosas de artistas”
que nos identifican socialmente”4 o que “trazaban una
comparativa con el artista entendido de modo nieztscheano, como superhombre poseedor de capacidades que lo llevan a aceptar un camino singular”5, la
presente muestra amplía, significativamente, una serie
de reflexiones sobre la función del arte y el artista, que
pueden extenderse a la sociedad en general.
Con Poder y la serie de portadas La Elegida (imitación de las típicas portadas de comics, con los
escorzos de los personajes, el código de barras, las
frases que enuncian cada capítulo) se completan y
8
the heteronymous becomes our escape route, the possibility to appropriate
a someone real-not real, allowing it to
appropriate us and thus resist.’
We see the heroine zooming
through the skies, jetting across cities,
countries or museums in total control
of her capabilities and her power, protected by ‘loud super-costumes’ of
incredible designs and colour. Ready
for action and trained in the preparation of masks and clothing gear, in
the use of strength and speed, wrestling and camouflage (Lost in combat,
No pain no gain, Fights, The Chosen
One, Even Stevens, the Heroes) she
manoeuvres, secure, shifting happily
and nimbly across different landscapes and realities. She travels through
the world and through the interstices
of her own discursive fabric where, in
the midst of shifting sands and intense
‘saturated’ colours also live moments
of extreme danger (instability, insecurity, agony) ‘finally casting light on the
outcome of creation which is also the
outcome of traffic’.
The relationship between the
artist and his/her work –difficult,
complex, full of queries, doubts and
contradictions- lingers behind these
passages alternating control and instability, security and uncertainty, pride
and deception (‘estrangement in front
of the work itself’). Preceded by some
works that ‘played with the irony behind some artistic forms of behaviour
as well as so-called ‘artists’ things’
that set us apart socially’ or that ‘drew
a comparison with the artist understood in a Nietzschean way, as a super-
man capable of following its own path’,
the current show widens significantly a
number of reflections on the role of art
and the artist that can be applied to
society in general.
With Power and the series of
covers The Chosen One (imitation of
the typical comics’ covers, with the
foreshortening of the characters, the
bar codes, the phrases heading each
chapter) a group of strategies and mechanisms (appropriations, simulacra,
the use of images in motion, photography, drawing, installation and performance-based work) come to fruition
such as the ‘processes of doubling up
and fictionalisation of the “I” previously undertaken by the artist. Resulting
from a need both expressive as instrumental, she happily steps into that
LOS HÉROES 2004. Fotografía. 75 x 155 cm.
sintetizan eficazmente tanto un conjunto de estrategias y mecanismos (apropiaciones, simulacros, el
empleo de la imagen en movimiento, de la fotografía, el dibujo, lo instalativo y lo performático) como
los “procesos de desdoblamiento y ficcionalización
del yo”, anteriormente llevados a cabo por la artista. Resultado de una necesidad, tanto expresiva,
como instrumental, se adentra gustosa en esta zona
de “escamoteo de la identidad bajo la creación de
identidades ficticias”, en este caso, una superheroína
que sucesivamente protagoniza escenas de acción,
placer, intriga o violencia, como parte de su habitual
rejuego irónico hacia el mundo del arte y/o el comportamiento actual del individuo.
La identificación artista/superhéroe adquiere nuevas dimensiones, así como el sentido irónico-humo-
9
zone of ‘identity dodging in the guise
of the creation of fictional identities’.
In this case, a super-heroine that one
after another takes on central roles in
scenes full of action, pleasure, intrigue
or violence as part of the on-going ironic reworking of the art world and/or
the behaviour of any given individual.
The identification artist/superhero
acquires new dimensions such as the
‘caustic wink’ or the humorous/ironic
take on the world of comics and the
stories of superheroes, a world both
ideal (and prolific) from which to carry
out all sorts of manipulations and reworkings both thematic and formal.
The superheroes of the comics represent the best and the worst in humanity, dwelling on the personal, the political, the sexual and the social in a way
10
rístico, el “guiño caústico” hacia el universo del cómic
y las historias de superhéroes, que ofrecen un escenario mas que propicio (y prolífico) desde donde
ejecutar todo tipo de manipulaciones y recreaciones
formales y temáticas. Los superhéroes de los comics
reflejan lo mejor y lo peor de la humanidad, tocando
problemas personales, políticos, sexuales y sociales
en una forma que ningún otro medio puede. A su vez,
cuentan con una extraordinaria riqueza iconográfica y
de repertorios simbólicos, que incluyen importantes
zonas de la cultura popular y su repercusión en el
imaginario colectivo.
El superhéroe de ficción (capaz de sobrevivir hoy
por sus buenas migas con el mercado y por su pertenencia al universo de lo ficticio que le hace más
creíble y más eficiente su función de salvación sim-
LA ELEGIDA, AUTORRETRATO 2006. Óleo y acrílico sobre tela. 190 x 156 cm. c/u.
11
bólica) no parece haber desplazado del todo aquella
figura de artista-héroe creada por la vanguardia cuyo
poder radicaba en su propuesta artística de subversión y cambio6. Héroes que “tienen una vida normal,
bastante atormentada, que tienen que trabajar para
poder subsistir, que dudan y padecen relaciones sentimentales imposibles”; artistas que “ya no se colocan frente al paisaje como un superhombre romántico, sino que se deslizan al interior del espectáculo,
se visten con ropa de supermercado, toman copas y
como el resto de los mortales “no realizan el menor
acto heroico”7, ofrecen, sin embargo, obras, mensajes, transformaciones que siguen siendo propuestas,
alternativas de vida.
La ambigüedad (relatividad) de los actos heroicos
llega también a esos primeros planos (dibujos de gran
formato) de rostros enmascarados, de miradas desafiantes, entre manchas agresivas, impactantes de color, trazos o contrastes de luz y sombra. Personajes
que viven al margen de lo establecido, boxeadores,
luchadores enmascarados, “tipos que practican el
camuflaje para pasar desapercibidos”. Individuos que
se ven obligados a replantear o reinventar signos de
identidad, frente a determinados cambios en el entorno político y cultural8, como parte de ese juego de
roles constante, ese despersonalizarse, el enmascaramiento, la doblez, acaso la única forma de ser uno
mismo. Una manera de conservar ese “nomadismo
perpetuo” como expresión de la “escena siempre
provisional y transitoria, que refleja nuestro tiempo sin
clausura, sin identidad fija, errante, sin rostro”9.
Entre las sombras coreográficas y los accionismos
preformativos y bajo esta especie de subversiva para-
12
no other medium can. Similarly, they
rely on an extraordinary wealth both
iconographic and symbolic including
large areas of popular culture and its
impact on the collective unconscious.
The superhero of fiction (capable of surviving and surviving well in
today’s marketplace climate as well
as belonging to the fictional world making it both more credible and more
efficient to perform its function of symbolic salvation) does not seem to have
supplanted altogether that other figure
of the artist-hero created by the avantgarde and whose power resided in its
artistic intention to promote subversion and change. Heroes that have a
tormented life, a normal life in which
they have to work to make a living, a
life riddled with doubts and impossible
relationships; artists that’ no longer
place themselves in front of the landscape like a Romantic superman but
somehow slip into the spectacle, wear
supermarket clothes and have a drink
or two and like everyone else ‘they are
responsible for no heroic acts whatever’. They offer, however, works of art,
messages, transformations that never
cease to be proposals for alternative
lifestyles.
The ambiguity (relativity) of the heroic acts reaches out the foreground
of those large drawings depicting
masked faces with defiant glances in
the midst of bold stains bursting with
colour, strokes or contrasts of light
and shadow. Characters that live on
the margins of the established order:
boxers, masked wrestlers, ‘people
who use camouflage to avoid standing
out’. Individuals who feel the need to
question or re-invent their marks of
identity when confronted with certain
political and cultural changes, all part
of that endless game of role swapping
and mask wearing, of depersonalisation and duplicity: perhaps the only
way to be oneself. One way of perpetuating that ‘never-ending nomadic
existence’ as an expression of ‘the forever provisional and transitory nature
of things; a reflection of a time without
closure, without a fixed identity, wandering, faceless’.
Amidst the choreographic shadows and the performing gestures and
hovering over this subversive paradox
where resorting to the most emblematic and traditional of methods portrays a great deal that is underground
doja donde la recurrencia al método más tradicional y
emblemático, representa las situaciones más subculturales y colaterales10, las imágenes de Ángeles Agrela, crean un espacio dinámico donde se entrecruzan
síntomas inherentes al sujeto y la vida contemporánea con elementos afines al desarrollo de las nuevas
prácticas artísticas: Desde el “descentramiento del
sujeto moderno”, la “identidad como máscara”, los
“disfraces del alma”, conceptos como “identidades
múltiples”, “crisis de la autoría” o “enmascaramiento grupal”, hasta la propia noción de juego en el arte
contemporáneo (juegos de identidad, textuales, semánticos, de lenguaje), el uso del cuerpo (la reivindicación del cuerpo como una de las claves de nuestro
tiempo) o las complejas relaciones entre naturaleza y
artificio, realidad y ficción, lo privado y lo público.
LA ELEGIDA 2005. Fotografía 149 x 117cm. / LA ELEGIDA 2005. Fotografía 149 x 117cm. Obra producida
para Arte y Naturaleza.
13
and marginal, the images of Angeles
Agrela create a dynamic space that is
nothing short of a crossroad between
the inherently personal in the context
of contemporary life and means of developing new artistic practices. These
would include: the ‘derailment’ of modern man; ‘identity as mask’; the ‘disguises of the soul’; newly forged concepts such as ‘multiple identities’, the
death of the author or ‘group maskmaking’. Further, it would also include
the notion of ‘game’ in contemporary
art (identity games, textual, semantic, language games), the use of the
body (reclaiming the body as one of
the key features of our time), or indeed
the complex relationship between the
natural and the artificial, reality and fiction, the private and the public.
A work imbued with the longing
for an action that is real, meaning the
gradual unfolding of a mechanism
both ethical and political capable of
putting together a ‘politics of representation’ for the construction of a
different public space. A new type of
fiction capable of reinterpreting reality
from the standpoint of ‘hybrid’ works
of art, thus opening up the possibility
of certain utopias based in the exemplary value of the work of art. Hence
that in the cynical world of the postmodern where the old absolute truths
have lost their sharpness -and still under the influence of that old ‘conflictive
attitude’ where symbolism meets the
modern times- the Chosen One continues in her desire to draw doors in the
face of unbreachable walls.
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Un trabajo en el que se instala el deseo de una
acción real, entendiéndose progresivamente como
dispositivo ético y político que elabore unas “políticas de representación” para la construcción de un
espacio público diferente”. Un nuevo tipo de ficción
que posibilita la reinterpretación de la realidad desde obras de arte híbridas abriendo una posibilidad
a ciertas utopías basadas en el valor ejemplar de la
obra de arte11. De ahí, que en el cínico espacio de lo
posmoderno, cuando las absolutas verdades se han
desperfilado, y aún bajo los efectos de aquella “conflictiva actitud” donde reside su consecuencia simbólica con los nuevos tiempos, la elegida, persista en su
afán de dibujar puertas ante muros infranqueables.
María Elena Muñoz Santiago: “Superhéroes a la vanguardia”, Agosto 2001.
2
Victor Fouler Calzada: “Heterónimos unidos: acerca del juego con
la identidad” en Andén 16: Heterónimos, Centro Cultural Conde Duque, marzo-mayo, 2005.
3
Ángeles Agrela: “Poder”, Galería Aural, abril-junio, 2005.
4
Ángeles Agrela: “Los héroes”, Galería Magda Bellotti, 2005.
5
David Barro: “Ángeles Agrela. Los héroes” en http://www.el cultural.es.
6
Cfr. María Elena Muñoz Santiago: “Superhéroes a la vanguardia”,
Agosto 2001.
7
Marc-Olivier Wahler: “Ciencia ficción, esquizofrenia y arte contemporáneo” en Arco arte contemporáneo, No 37, otoño 2005, p. 22.
8
Rubén de la Nuez: “El heterónimo y su doble articulación en lo
visual” (inédito).
9
Antonio Zayas: ”Inventario Atlántico Provisional (1). (Apuntes para
una década)” en Atlántica. Revista de Arte y Pensamiento, No 30,
Otoño 2001, p. 3.
10
Cfr. Manel Clot: “La lengua de A y la doble hélice. (tecnologías en
desplazamiento, nuevos perímetros relacionales subculturas de lo
rea,l ficciones de lo verosímil, instantes del cuerpo como área social)
en Acciones. Ángeles Agrela, septiembre-noviembre, 2003, Diputación de Granada, p. 12.
11
Cfr. Pedro Medina: “Identidad, ficciones y cintas de vídeo” en Arco
arte contemporáneo, Nro 37, otoño 2005, p.16.
1
LA ELEGIDA, VIÑETAS 2006. Óleo sobre tela. Medidas variables de 50 cm. a 100 cm.
15
16
LA ELEGIDA 2006. Acrílico sobre papel. 200 x 150 cm. c/u.
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Entrevista / Interview
Lo que tengo es una enfermedad muy rara que se llama “situs inversus”. Es una alteración física muy extraña que hace que mis órganos estén cambiados de sitio. Me lo
descubrieron cuando tenía 7 años porque me ingresaron en el hospital a causa de una
neumonía y se dieron cuenta.
Mi corazón esta a la derecha, mi hígado a la izquierda y el estómago al revés... un
lío. Hice aquel mantel con bordados de vísceras y carne todas desordenadas haciendo
juegos formales, y fue divertido y a la vez autobiográfico.
What I’ve got is a very rare disease called “situs inversus”.”It’s a very strange physical abnormality that has caused
my organs to be switched around. It was discovered when I was seven, because they took me to the hospital when
I caught pneumonia, and that’s how they found out.
My heart is on the right side, my liver is on the left side, and my stomach is switched around... It’s a mess. I
made that tablecloth with embroideries of guts and flesh, all in the wrong place, following a formal pattern, and it
was fun and autobiographical at the same time.
No empecé los estudios de arte hasta que no acabé Medicina. La verdad es que
estuve muy presionada por mi padre para que siguiera la tradición familiar, pero yo tenía
una gran pasión por el dibujo desde lo de mi enfermedad. Y nunca lo dejé; los libros de
medicina están dibujados de arriba abajo. Creo que es así como empecé la serie de papeles impresos encontrados y las hojas de libros antiguos sobre los que dibujo. Ahí hay
una base, me interese o no, que constituye también el dibujo.
I didn’t start studying art until after med school. The truth is that my father pressured me to follow in the family
Esa enfermedad no te mata pero te acompaña cada día. Los músculos no te responden y tienes que convivir con eso; hacer tu trabajo tiene un añadido de dificultad. Haces
lo mismo pero te cuesta el doble de trabajo.
This illness doesn’t kill you, but it’s always there. Your muscles don’t respond and you have to live with that;
doing your work has an added degree of difficulty. You do the same things as everyone else, but it takes twice
the effort.
Si... claro, estoy segura de que todo eso se ha visto luego reflejado en mi obra.
Yes...of course, I’m sure all of this showed up later in my work.
El cuerpo, la elasticidad y la limitación, la fuerza y la incapacidad... Todo eso aparece
en mi trabajo desde el principio.
The body, elasticity and limitation, strength and inability... All of this has been in my work from the start.
No he usado los músculos y la carne como metáfora de nada. Son músculos, lo que
parece.
I haven’t used muscles and flesh as a metaphor for anything. They’re just what they appear to be, muscles.
Desde pequeña estaba fuerte, bastante musculada. Siempre pensé que era una atleta
porque se me daba muy bien el deporte. Pero no, eso se debía un poco a mi miotonía.
From the time I was a little girl I was strong, with big muscles. I always thought I was a a natural athlete, because I was good at sports. But no, it turns out that it was also due in part to my myotonia.
tradition, but I’ve had a deep passion for art ever since they discovered my disease. And I never quit; my med
school books are covered in drawings. I think that’s how I started the series on random printed material, and on the
pages of old books that I cover with drawings. There’s a foundation there that, whether I like it or not, also forms
part of the drawing.
A veces se me paraliza el esófago y no puedo tragar, así que más vale que no me
pille comiendo. Otras veces son los ojos que se me quedan mirando para un lado o los
parpados se me cierran solos. Así que siempre estoy escribiendo en una libreta lo que
como para ver si eso influye realmente en mis parálisis. Es como lo de dibujar; la libreta
18
ENTREVISTA 2007. 5´50” Videoinstalación de dos pantallas
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es como un apéndice y siempre está ahí para anotar y hacer un esquema.
Sometimes my esophagus gets paralyzed and I can’t swallow, so it better not come on when I’m eating. Other
times my eyes get stuck looking in one direction or my eyelids close on their own. So I’m always writing down what
I eat in my little notebook in order to see if that’s what’s really causing my paralysis. It’s like drawing; the notebook
is like an appendix and it’s always there for me to take notes and make an outline.
Estoy segura de que todo esto se ha visto luego reflejado. Creo que tiene mucho que
ver con las instalaciones de vasijas.
Si, eso fue después del accidente mientras estaba guardando cama.
I’m sure that all that has later surfaced. I think it has a lot to do with my jug installations.
Yes, that happened after the accident, while I was bedridden.
...y luego me acogió una familia de contorsionistas que era increíble...
Estuve varios meses sin salir de casa y allí dibujaba sobre todo. También leía algunas
revistas de mi padre, de arte, de viajes... Todas sus cosas estaban allí guardadas como
reliquias, sus cuadros, sus pinturas...
I didn’t leave the house for several months, and I spent my days drawing more than anything else. I would
also read some of my father’s magazines, art magazines, travel magazines... All of his stuff was there, like relics,
his art, his paintings...
Nunca he tenido miedo al color. Cuando lo uso me siento como situada en un mapa.
I’ve never been afraid of color. When I use it, I feel like you do when you see where you are on a map.
No, bueno...no fue exactamente así. En realidad mi identidad sexual no fue para mí
un problema hasta que llegué a este país. A todos los problemas de desarraigo que se
pueden imaginar se unió el hecho de tomar conciencia de repente de que mi tendencia
sexual me hacía diferente. O que se suponía que mi obra debía pertenecer a un grupo,
y que debía hablar de ello.
No, well... it wasn’t exactlyt like that. Actually, mi sexual identity was never a problem for me until I came to
this country. On top of all the alienation issues that you can imagine, I suddenly had to understand that my sexual
preference made me different. Or that supposedly, my work had to be identified with a particular group and I was
expected to be outspoken about it.
... eso no tiene nada que ver con lo de mi enfermedad. Ya mucho antes, cuando
bailaba, aprendí unas rutinas físicas que están también presentes en mi obra, sobre todo
en los vídeos. El baile te da carácter físicamente pero también crea, digamos, formas de
disciplina mental que a mí me han servido para la práctica artística.
...that has nothing to do with my disease. Way earlier, when I was still dancing, I learned some physical routines that are also present in my work, especially in the videos. Dancing shapes you physically, but it also creates
let’s say a certain mental discipline that has served me well in my artistic work.
Desde que mi padre nos abandonó en casa teníamos que ayudar todos.
En mi aldea no había ni agua corriente.
En casa siempre había vasijas muy grandes con las que íbamos a buscar el agua y
pesaban una barbaridad.
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After my father left us, we all had to help at home.
In my village there was no running water.
At home we always had some really big jugs that we used to go get water, and they weighed a ton.
...And then a family of contorsionists took me in. They were amazing...
Mis habilidades, la verdad, no eran muy grandes. Pero yo los veía hacer todo aquello...simplemente para ponerse una camisa o algo así... ¡Yo qué sé, yo también creía que
podría hacerlo!... pero no pasé nunca de limpiar los animales y recoger la recaudación
del día, lo demás era inalcanzable.
My abilities, to tell you the truth, weren’t that great. But I saw them do all of that stuff... just to put on a shirt or
something... I don’t know, I thought I should also be able to do it!... but I never did anything other than cleaning the
animals and collecting the donations for the day. Everything else was impossible.
...y por eso a veces el arte hace algo parecido; es como darle la vuelta a todo tu
cuerpo, a la piel, a las tripas, a los músculos, para hacer algo simple, algo que la gente
dotada hace como si se pusiera la camisa...
... and that is why sometimes art does something similar; it’s like twisting your whole body around, your skin,
your guts, your muscles, just to do something simple, something that people who are gifted do as if they were just
putting on a shirt.
Las personas que tenemos dislexia somos predominantemente visuales y pensamos
de una manera multidimensional. Somos intuitivos y muy creativos y aprendemos mejor
cuando usamos las manos.
Those of us who are dyslexic are predominantly visual and we think multidimensionally. We are intuitive
and creative, and we learn better by using our hands.
Como pensamos con imágenes y no con las palabras, muchas veces nos es muy
difícil entender las letras, los símbolos y las palabras escritas.
Since we think in images and not in words, we often have a lot of trouble understanding letters, symbols, and written words.
La verdad es que el arte actual, donde todo es palabra, no es un terreno muy propicio
para la gente como yo...
The truth is that contemporary art, which is all about the word, is not a very fruitful domain for people
like me...
21
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Wanted
[Investigations carried out with
the help of the ‘truth machine’
and other dictionaries]
Wanted.
Fernando Castro Flórez
Fernando Castro Flórez
For very disparate reasons (luminous
changes, extreme tiredness, horrendous hangovers or digestive malfunction) we feel that whatever it is has
already taken place, a feeling that has
led many visionaries to establish astral
connexions or penetrate the mysteries
of the farmhouses, although what really
affects us and bothers us is picnolepsia. It could be that at that very moment
the best thing would be to cancel all
judgement or, whenever it happens to
become something chronic, to give up
all hope and surrender oneself to the
joys of a bunker existence. The best
way to overcome the worst things is,
undoubtedly, to go on producing them.
If everything is repeated unconsciously,
the only line of (delirious) resistance is
that which turns reality in a joyous déjà
vu. I suffer and have been suffering for
many years, I do not deny it, of the
Stockholm Syndrome of trash television
and thus I can be seen moving on from
narcolepsy to the sudden revelation of
anything idiotic. For example, recently,
late at night I watched a live broadcast
from outside the house of Raquel Mosquera where a ‘journalist’ of sorts was
trying to make some kind of contact.
Por causas muy diversas (cambios luminosos, cansancio extremo, resacas abismales o pesadez estomacal) sentimos que eso ya ha sucedido, lo que a
algunos visionarios les lleva a establecer conexiones
astrales o a penetrar en los misterios de los chacras,
aunque lo que nos afecta es la picnolepsia. Puede
que, en ese momento, lo mejor fuera suspender todo
juicio o, cuando se convierte en algo casi crónico,
abandonar toda esperanza y entregarse a la bunkerización definitiva. La mejor forma de superar lo peor
es, ciertamente, produciéndolo de forma reiterada. Si
todo se repite inconscientemente, la única línea de
resistencia (delirante) es aquella que convierte la realidad en gozoso déja vu. Sufro, no lo niego, desde
hace muchos años el Síndrome de Estocolmo de la
telebasura y, así, paso de la narcolepsia a la súbita
revelación de cualquier parida. Por ejemplo, a altas
horas de la noche, recientemente, vi como mientras
aplicaban a Tony Anipke el polígrafo se hacían conexiones en directo con una “periodista” que estaba
destacada en el chalet de Raquel Mosquera con la
que intentaban establecer algún tipo de comunicación a través del telefonillo. Ingresé en un estado de
[Pesquisas realizadas con la ayuda de la
“máquina de la verdad” y otros diccionarios]
CONTORSIONISTA 2007. Acrílico sobre papel. 200 x 150 cm.
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perplejidad que, valga la paradoja, tenía rasgos de
euforia. ¿A quién cojones se le había ocurrido esa genialidad de mandar un corresponsal a poner el micro
junto a esa rejilla por la que habitualmente decimos
“soy yo” para que nos abran el portal? Afectado de
tanto bienalismo pensé, sin ningún género de dudas,
que aquello era una obra de arte o, para ser más
preciso, que tenía que entenderse dentro del género
del performance paródico del reality show. Aunque
la llamada “máquina de la verdad”, que tiene siniestras similitudes con la silla eléctrica (por otro lado
convertida para el imaginario artístico en un producto
de la factoría warholiana), reveló que el interfecto era
un polígamo y acudía a Nigeria a montar juergas de
campeonato, la ejemplar esposa, desde la intimidad
blindada hasta que una exclusiva la desentrañe, confesó, candorosamente, que acababa de acostar a su
tierna hijita. Tras esos dadaístas desmanes no cabe,
lo juro, posibilidad alguna de arrojar al basurero del
olvido lo “real simulado”. Es más, ese shock (golpe
bajo catódico) me ha llevado a que cuando recibí la
documentación de Ángeles Agrela no pude pensar
más que en la dichosa “conexión”. Porque resulta
que esta creadora ha montado una confesión, se ha
sentado en una silla plácidamente y, sin temblarle la
voz, ha contado cosas tremendas y verdaderas.
No puedo renunciar, lo siento, a la pedantería y así
me agarro, como puedo, a los pecios de mi memoria.
Por ejemplo, recuerdo ahora que Nietzsche termina
su consideración intempestiva sobre Schopenhauer
como educador afirmando que la verdad que es trágica se había convertido en patética. No le falta razón
porque de aquellas aristotélicas discusiones sobre
24
I slid into a state of perplexity which,
paradoxically, bore a touch of euphoria
about it. Who the hell had had the brilliant idea of sending a correspondent to
place the microphone next to the little
grid where we normally say ‘It’s me’ so
that someone inside opens the street
door? Under the influence of so much
bienalle, I was convinced that what I
was watching was a work of art or, to
be more precise, a work falling neatly
into the category of those performance works which are a parodic take on
reality shows. Although the so-called
‘truth machine’, bearing a sinister resemblance to the electric chair –turned
into a product for the artistically inclined
by the Warhol factory- revealed that the
murder victim was polygamous and
travelled to Nigeria to organise massive ‘parties’. Meanwhile, the exemplary
housewife, well protected behind her
armoured intimacy until an exclusive
bares it all, confessed tenderly that she
had just put her baby daughter to bed.
In the wake of those Dadaist excesses
there is no chance, I swear, of throwing
into the rubbish heap of oblivion all that
‘simulated reality’. Furthermore, that
shock (below the cathodic belt) has
made me recall that the day I received
the literature relating to Angeles Agrela I
could think of nothing else but that blessed ‘connexion’. Because it transpires
that this creator has set up a confession; she has placidly sat down on a
chair and, her voice steady, has gone
on to tell amazing and true things.
I cannot give up pedantry, I’m sorry. And so it is that I hang on to the
flotsam of my memory. For example, I
remember now that Nietzsche ends up
his blistering account of Schopenhauer
CONTORSIONISTA 2007. Acrílico sobre papel. 200 x 150 cm.
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as Educator stating that the truth that
was once tragic is nor simply pathetic.
He has a point seeing that from the dizzy heights of those Aristotelian discussions on the adequatio intellectus rei or
the Cartesian certainties, the Hegelian
phenomenology of the spirit or the feasibility of a logical space (see Tarski), we
have descended vertiginously to reach
the simulacrum of interrogation that is
‘the truth machine’. To a certain extent,
truthful is, forgive the pun, the truth
machine itself. The gestell (scaffolding,
chassis, frame) is, to use a polysemous
translation, a montage. And it is precisely of these montagists that television is
so full of, for although they claim repeatedly that what they speak is either ‘true’
or ‘false’ they never give up on gloss, on
their right to interpretation. It is a device
to keep the ball rolling, feeding the simulation that what has finally been revealed
was nothing short of what we ‘all’ needed to know. Throughout the ages artists, many of whom today do montages
although they prefer to call them ‘installations’, have told their life stories, offered their biographies as a key with which
to unlock their work. We have to look no
further than Vasari’s Lives, although there is no need to cast our mind back to
the glories of the Renaissance because
right at the beginning of modern eschatology we have Namuth’s film in which
Pollock, consciously or not, shows his
particular pictorial choreography. It was
those iconic images of the ‘drip’ thing
that brought about the break with the
orthodoxy of modernism, opening the
floodgates to everything that was hybrid.
It turned out that what was truly decisive
in all that expressionist space was the
gesture, the action of painting. We know
26
la adequatio intellectus rei a las certezas cartesianas o de la fenomenología del espíritu hegeliana a
la satisfacibilidad en un espacio lógico de Tarski se
ha derivado, vertiginosamente, hacia el simulacro de
interrogatorio de “la máquina de la verdad”. En buena
medida, lo verdadero es, valga el juego de palabras,
la maquinación misma. El gestell (andamiaje, chasis,
bastidor) es, por emplear una traducción polisémica,
un montaje. Precisamente de “montajistas” está lleno
el zoológico-televisivo que, aunque se dictamine con
rotunda voz que lo que acaban de decir es “verdadero” o “mentira”, no renuncian a interpretar lo súbimente enunciado. Se trata de mantener en marcha la
simulación de que ha sido revelado finalmente lo que
“todos” necesitábamos saber. Los artistas, muchos
de los cuales hacen montajes aunque ellos prefieran
llamarlos “instalaciones”, han sido dados, a la largo
de la Historia, a contar sus vidas, esto es, a entregar
sus biografías como claves cruciales para entender
sus obras. No tenemos nada más que pensar en las
Vidas de Vasari, si bien no es necesario volver a aquellos esplendores renacentistas porque en el comienzo de la escatología moderna tenemos la película de
Namuth en la que Pollock, consciente o inconscientemente, muestra su particular coreografía pictórica;
esas imágenes del “chorreo” rompieron propiamente
la planitud ortodoxa modernista propiciando la riada
de lo híbrido. Resulta que la acción era lo decisivo
en aquel espacio plástico expresionista. Sabemos de
sobra que esas pesadillas abstractas abrieron también la compuerta a la apropiación psicoanalítica del
arte contemporáneo. La ortodoxia del trauma sustituyó al paradigma de la representación y el retorno
CONTORSIONISTA 2007. Acrílico sobre papel. 200 x 150 cm.
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de lo real fue contemporáneo del imperialismo del ya
nombrado reality show.
He escrito un texto a partir de la perogrullada
“Hay bebés feos. Verdad de la buena” que ha servido como una de las frases de la campaña de Yoigo,
una compañía de telefonía. Mi interés no era tanto
reivindicar la bufonada que ya camina sola sino subrayar la inquietante proximidad entre las estrategias
del marketing y cierta tontería deliberada del arte de
nuestro tiempo. Camnitzer se ha referido a una suerte de “arte boludo” aunque yo prefiero, por no perder
la teleadicción, remitir a Risto Mejide cuando, impertérrito, tras insultar a alguno de los concursantes de
Operación Triunfo pronunciaba, como un mantra, la
frase del millón: “aún no sois productos”. Desde el
escaparatismo, vuelvo a la fuente de la eterna juventud, de Warhol hasta el kitsch de Jeff Koons o las
poses de la moda-performativa de Vanesa Beecroft,
se extiende un ánimo comercial que, para escapar
de la crítica, tiene que alegar la ironía o confesar su
voluntad paródica. Ángeles Agrela, dotada de un
fino sentido del humor, se apropia de la apropiación
y monta un magnífico relato en el que desmantela
la retórica de la “verdad confesional estetizada” y,
al mismo tiempo, en una contorsión extraña reclama otros ejercicios. Cómodamente instalada en un
sillón de diseño vanguardista, con unas zapatillas
deportivas verdes a juego con el suéter que lleva, va
desgranando su vida. Nos enteramos de que tiene
una rara enfermedad, llamada “situs inversus” (tiene
los órganos de su cuerpo cambiados de sitio), que
ha marcado su vida y que “se ha visto reflejada en su
obra”; también comprendemos, gracias a esta en-
28
only too well that those abstract nightmares were responsible for throwing an
open invitation to the psychoanalytical
appropriation of contemporary art. The
orthodoxy of trauma replaced the paradigm of representation and the return
of the real was contemporaneous with
the imperialism of the already mentioned
reality show.
I have written a text based on the
idiotic, ‘There are ugly babies. Truth
be told’, used in one of the campaigns
by the telecommunications company
Yoigo. My interest wasn’t so much in
tapping into the above –widely successful- inanity but to point out the alarming
proximity between the strategies used
by the marketing men and a certain intentional stupidity prevalent in today’s
art. Camnitzer has referred to a kind
of ‘boludo art’ although for my part I
prefer, following my addiction to crap
television, to recall an instance involving
Risto Mejide when, having insulted one
of the contestants in Operacion Triunfo,
he went to pronounce mantra-like the
million dollar catchphrase, ‘you are not
products yet’. From Warhol’s window
dressing –I return to the inspiration of
the cult of youth- to the kitsch of Jeff
Koons or the poses of the fashion-performance of Vanes Beecroft a commercial consideration is always present, a
criticism counteracted by the claim that
everything is done either ironically or infused with the spirit of parody. Angeles
Agrela’s fine sense of humour allows
her to appropriate the appropriation
and sets up a fabulous tale in which she
dismantles the rhetoric of the ‘aestheticised confessional truth’ and, at the
same time, in a bizarre contortion lays
claim to other exercises. Comfortably
seated in a chair of avant-garde design
and wearing a pair of green trainers
matching her sweater, she begins to
unravel her life. We learn that she has
a rare condition called ‘situs inversus’
(the internal organs are the wrong way
round), a condition that has shaped
her life and ‘is present in her work’. We
also learn in the course of this interview
her obsession with musculature and
begin to catch glimpses of a troubled
sexual identity which could be traced
back to her father’s absence or the lack
of water in the village where she grew
up. It transpires that she was adopted
by a family of contortionists although
she was never in a position to carry
out any of the moves. In a moment of
interpretosis we hear that art is something similar to contortionism: ‘it is like
turning your body around, the skin, the
guts, the muscles, to make something
simple, something that able people do
with the ease with which they put a shirt
on’. Indeed, that was what Josefina,
the little rat in Kafka’s tale, did when
she screeched like her fellow rats even
though she was not only surrounded by
silence but also placed on a stage. Art
is something simple that ends up in a
muddle: a knot (borromeo), something
symptomatic.
‘The truth is –she states with a
mixture of coldness and disenchantment- that today’s art, where everything
is word based, is not the ideal place for
people like me...’ The truth, again? But
have we not just heard a creator go on
about her illnesses, her traumatic memories and other nonsense? Because
we understand that it is the woman sitting down who is responsible for the art,
her and not that other seen projected
on the big screen enacting phenomenal
contortions. That which belongs in the
trevista, la razón de su obsesión por la musculatura
y empezamos a atisbar ciertos conflictos de identidad sexual acaso relacionados con el abandono del
padre o la falta de agua en la aldea de la que procede. Resulta que fue adoptada por una familia de
contorsionistas aunque ella no fue capaz de realizar
números de esa índole. En un momento de interpretosis evidente, escuchamos que el arte es algo parecido al contorsionismo: “es como darle la vuelta a
tu cuerpo, a la piel, a las tripas, a los músculos, para
hacer algo simple, algo que la gente dotada hace
como si se pusiera la camisa”. Efectivamente, eso
es lo que hacía, según el relato kafkiano, la ratita Josefina, dar los mismos chillidos que sus congéneres
si bien el silencio la rodeaba y ella además estaba
colocada en lo alto de un escenario. El arte es algo
simple que termina por liarse: un nudo (borromeo),
algo sintomático.
“La verdad es –afirma con cierta mezcla de frialdad y desencanto Ángeles Agrela- que el arte actual,
donde todo es palabra, no es un terreno muy propicio
para gente como yo...”. ¿Otra vez “la verdad”? ¿Pero
no acabamos de escuchar a una creadora soltar una
perorata sobre sus enfermedades, sus recuerdos
traumáticos y otras zarandajas? Porque se entiende
que el arte es lo que hace la mujer que está sentada
y no esa otra, proyectada en un formato mayor, que
hace prodigiosas contorsiones. Lo circense no llega,
ni de coña, al malabarismo conceptual del verdadero
arte. De pronto se me ha ocurrido que tal vez habría
sido oportuno que Agrela pasara por el polígrafo aunque en una carta que me manda no tiene ningún problema en explicarme el montaje: “Conceptualmente
29
circus does not come anywhere near
the conceptual tight rope that is true
art. It has suddenly occurred to me that
perhaps it would have been a good idea
to put Agrela in touch with the versatile writer although in a letter addressed
to me she seems to have no problem
explaining the installation: ‘Conceptually speaking my concerns here are no
different to those present in everything
I’ve done lately. After all the series I did
on the back of my alter ego super-heroine, where I focused on the figure of
the artist as one not only bestowed with
a gift but also with the moral imperative
to develop it, I have now moved on to
consider the motives, true or false, propelling art and the artists. Biography in
general and the way in which biographical data has often been presented as a
valid means to throw light on the artist’s
trajectory seems to me a kind of shorthand used by historians who do not
really understand the creative process.
So I have invented a biography and forged data to fit that fiction’ So why do
you say that, ‘the word is no good for
people like me’ when you express yourself like an open book? It could be that
all of Angeles Agrela’s works are but a
meditation on the state of that Lacanian
mirror linked to the legendary psicastenia where the reaction before an alienating space could be camouflage, thus
this artist made herself blend with the
floor, the tesseras of a swimming pool
or the natural foliage. Vigorexia could
be understood as another way of adapting to the environment that is no longer
cultural but culturalist: when flexing becomes more pertinent than re-flection.
Even in her karate-acrobatic performances Agrela blended with the background
30
mis preocupaciones en esta exposición no son muy
distintas de las que había en todo lo que he hecho últimamente. Después de todas las series que hice con
mi alter ego superheroína, donde me preocupaba por
el supuesto don que recibe el artista y que debe poner
en práctica por un imperativo moral, ahora he pasado
a enfocar sobre los motivos, verdaderos o falsos, que
impulsan al arte y a los artistas. Sus biografías y el
modo en que siempre se nos han contado que son
importantes para descubrir los caminos que tomaron
me parecen muchas veces datos que manejan los
historiadores porque no comprenden los auténticos
procesos creativos. Así que me he inventado una
biografía más interesante y una obra que encaja con
esa experiencia personal”. ¿Por qué dice entonces
que “la palabra no es muy propicia para gente como
yo” cuando se explica como un libro abierto? Puede que todas las obras de Ángeles Agrela sean una
meditación sobre aquel estadio del espejo lacaniano vinculado a la psicastenia legendaria; la reacción
ante un espacio desrealizante puede ser el camuflaje,
así esta artista se mimetizó con el suelo, las teselas
de una piscina o el follaje natural. La vigorexia podría
entenderse como otra forma de adaptación a un entorno que ya no es cultural sino culturista, cuando
una flexión es más determinante que una reflexión.
Incluso en los performances de kárate-acrobático
Agrela se fundía con el fondo y su enmascaramiento
de luchadora ha sido otro estadio de su elíptica forma
de meditar sobre el juego de la identidad. Ella que es
una lúcida intérprete de su trabajo necesita escapar
de la hermeneútica crítica que establece taxonomías
que, finalmente, no sirven para nada.
CONTORSIONISTA 2007. Acrílico sobre papel. 200 x 150 cm.
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Me atrevo a escribir estas líneas a bote pronto
a sabiendas de que yo mismo soy uno de esos nefastos que tira de la biografía, en plan para-psicoanalítico, encubriendo su incapacidad a la hora de
contemplar el arte. No tengo miedo, sin embargo, a
toda esa carne que se pone en venta. Los músculos,
casi monstruosos, marcados por las venas a punto
de reventar, pintados con morosidad y dispuestos
alicatando un espacio de la galería, minimizan al espectador, imponen una punctualización de un “ideal
corporal” que es, en todos los sentidos, puro exhibicionismo. Pero si esa corporalidad, artificialmente
construida y no sólo sometida a la disciplina atlética,
no es menos siniestra (familiar y extraña) que las vísceras que Ángeles Agrela emplea para fabricar un
mantel y unas servilletas. Puede que eso haga que el
sentido del gusto se atrofie, de la misma forma que
a la artista confesional se le paraliza a veces el esófago y, por tanto, es incapaz de tragar. Con todo, no
hay un regodeo facilón en lo asqueroso (esa estética
de lo inmundo que ha hecho furor) sino que Agrela
quiere llevarnos de nuevo a un punto tal en el que
comprendamos que la “pasión de la profundidad”
pierde, irremediablemente, los placeres de la piel.
El fondo o el fundamento, esas obsesiones de los
metafísicos, no se abisma, a la manera mística, sino
que nos devuelve a la intemperie de los acontecimientos. ¿Tenemos que hacer caso a lo que leemos
en una lengua extranjera pero artísticamente normativa: “turn your body inside out”? En los espléndidos
cuadros vemos, de nuevo, los ejercicios de la contorsionista que parece atravesada por palos, arrojando
32
and her disguise as a wrestler became
but another stage in her elliptical way of
meditating on the identity game. Being
a lucid commentator on her own work,
she feels the need to free herself from
a critical hermeneutics bent on establishing taxonomies that, in a final analysis,
prove worthless.
I dare write these lines top of my
head aware that I am myself one of
those unsavoury characters who bank
on biography, in para-psychoanalytical
style, to cover up my shortcomings
when it comes to looking at art. I fear
not, however, all that display of meat
for sale. Those monstrous muscles
marked by veins about to burst, painted with morbidity and displayed across
one of the gallery walls shrinking the
viewer, imposing a punctualisation of
the ‘ideal corporal’ that is nothing if
not exhibitionism. But that artificially
constructed corporality, one that goes
beyond simple athletic practice, is no
less sinister (familiar as well as strange)
than the viscera she uses to make tablecloths and napkins. It could be that
this might explain the atrophy of taste,
in the same way that the oesophagus of
the confessional artist might suffer from
occasional paralyses that render swallowing difficult. There is never any desire
to wallow in the shockingly disgusting
(that aesthetic of filth so much in vogue);
instead, Agrela wants to guide us to a
place where we can understand that in
the search and ‘passion for profundity’
we lose sight of the pleasures of the
skin. Depth and fundamentals, those
obsessions of metaphysicians, do not
overwhelm in the manner of the mystics
but instead returns us to the inclemency
of the events themselves. Do we have
to take any notice of what we read in a
foreign language that is artistically preponderant: ‘turn your body inside out?’
In the wonderful paintings we see once
more the exercises of the contortionist
that seems skewered with sticks, poring
out liquids blue and greenish (vomiting
paint?) or surrounded by cloud-like
forms, foams or sordid wind-breaking.
Half-naked female bodies that, in my
opinion, do not transmit any eroticism.
In reality, what they have to do is reach
the limit of what is bearable while maintaining the appearance of being ‘something simple’.
If Agrela compares the practice of
contortionism with the ease with which
a man in the street puts his shirt on, I
dare make an analogy between my
writing and the experience afforded by
throwing open the pages of a dictionary.
Thus, blocked momentarily somewhere
in the meandering line of this text (folding itself double), I have decided to
open the Sebastian de Covarrubias’s
Tesoro de la Lengua Castellana o Espanola and find that there is no entry for
‘contortionist’ or any other semantically
linked. But, being stubborn, I persevere
and, looking literally in the place where
‘contortionist’ should be, I come across
‘contrahacer’. I copy straight away
everything lying therein: ‘[Contrahacer]
Counteract. Imitate something natural
or artificial. Contrahecho, imitated in
such a manner. Contrahecho, with a
physical disability; quasi contrahecho’.
Here is what I was looking for, the key
to the machination on the truth in art
Angeles Agrela has embarked on. In the
same way that Marcel Duchamp pro-
fuera de sí líquidos verdosos o azules (¿vomitando
pintura?) o rodeada de formas nubosas, espumas
o sórdidas ventosidades. Cuerpos femeninos semidesnudos que, en mi opinión, no transmiten ningún
erotismo. En realidad, lo que tienen que hacer es
llegar al límite de lo soportable con la apariencia de
que fuera “algo simple”.
Si Agrela compara el ejercicio del contorsionismo con la facilidad con la que el común se pone
una camisa, yo me atrevo a establecer la analogía
entre mi escritura y las evidencias que arroja abrir
un diccionario. Así, bloqueado por un momento en
el discurrir meándrico (plegado sobre si mismo) de
este texto, me he decidido a abrir el Tesoro de la
Lengua Castellana o Española de Sebastián de Covarrubias y resulta que no recoge la palabra “contorsionista” ni cualquiera otra en vecindad semántica
pero, terco como soy, he pensado que tal vez se
encuentre oculta por otra que está, literalmente, en
su lugar: “contrahacer”. Copio, sin más demora, lo
que allí está sedimentado: “[Contrahacer] Contrahacer. Imitar alguna cosa de lo natural o artificial. Contrahecho, lo imitado de esta manera. Contrecho, el
lisiado de su cuerpo; quasi contrahecho”. Aquí está
lo que buscaba, la clave de la maquinación sobre
la verdad del arte en la que está embarcada Ángeles Agrela. De la misma forma que Marcel Duchamp
fijó una recompensaba para aquel que le atrapara,
enredado como estaba en múltiples sosias (el más
importante o verboso de ellos Rrose Selavy) y Sherry
Levine justificó su pulsión apropiacionista por culpa
de la visión infantil de sus padres fornicando, Agrela
33
34
35
confiesa que su rara enfermedad es el “fundamento” de todo lo que hace. De verdad, son todos unos
mentirosos de cuidado. Menos mal que Bruce Nauman acude en auxilio de los que estamos al borde
de la decepción completa para recordarnos aquella
prodigiosa sentencia que escribiera con neón: “el
verdadero artista ayuda al mundo revelando verdades místicas”. Pero ahora que lo escribo resulta
que experimento una inquietud mayor. ¿Finalmente
esa verdad es el puro y simple parto de los montes,
esto es, que después de contemplar el estudio en la
oscuridad tendría que maravillarme al ver aparecer
un miserable ratón? ¿O basta con saber que el destello luminoso es tan sólo la réplica de un anuncio
de cervezas? Con una enorme ansiedad vuelvo al
amor de los diccionarios. “Contorsión. (Del lat. contorsio, onis). f. Actitud forzada, movimiento irregular
y convulsivo que procede, ya de un dolor repentino,
ya de otra causa física o moral.// Ademán grotesco,
gesticulación ridícula, propia de histriones o juglares”. También, por lo que se ve en la obra reciente
de Ángeles Agrela, la contorsión es cosa de artistas
o tal vez “quiera decir” que esos prodigios musculares (tan simples como “ponerse una camisa”, vuelvo
a esa verdad de la buena) son ridiculeces tomadas
como el colmo de lo sublime.
“De las cosas que digo –releo la carta de Ángeles Agrela- una gran parte son mentira, pero también
hay algunas verdades mezcladas. En medio de eso
también hago consideraciones sobre el arte y sobre
mí misma como artista que siguen el mismo criterio”.
Renuncié, desde el principio, a buscar las “verdades” en este fake porque incluso podía suceder que
36
mised a reward for whomsoever could
catch him, entangled as he was with no
end of doubles (the most important and
verbose being Rrose Selavy) and Sherry
Levine justified his ‘grabbing’ impulse to
the fact that he saw his parents fornicating as a child, Agrela confesses that her
‘rare disease’ is at the root of everything
she does. I tell you, they are all a bunch
of incurable liars. Thank goodness Bruce Nauman comes to the rescue of all
of us who are close to the most complete of disappointments by reminding
us of that prodigious neon sentence:
‘the true artist helps the world by unravelling mystic truths’. But now that I
write it I feel an even greater restlessness. Finally, is this little more than the
revelation of the sublime beauty of an
ordinary mouse following a protracted
period in the dark? Or will it suffice to
know that the flash of light was nothing
more than the reflection from a bear advert? I return full of anxiety to my love
of dictionaries. ‘Contorsión. (From lat.
contorsio, onis). f. Forced action, irregular and convulsive movement originating
in either a sudden pain or other physical
or moral causes.// Also grotesque, ridiculous gesture, of persons given to histrionics or minstrels.’ Further, judging by
Angeles Agrela’s recent work, contortion
is no stranger to artists or perhaps what
I mean is that those prodigious muscles
(a thing as straightforward as ‘putting a
shirt on’) are ridiculous things made to
pass on as the height of the sublime.
‘Of the things I say -I reread Angeles Agrela’s letter- a great many are
lies, but there are also some truths in
there. In the midst of all that I consider
matters on art and on myself as an artist, both ultimately following the same
criteria.’ I gave up from the beginning to
search the ‘truths’ in this fake because it
could be that the artist herself was lying
to me in the letter and it happens that
everything she is saying in the video is
true or vice versa. Do I have to believe
Angeles Agrela is dyslexic? Is this the
‘reason’ behind her intuitive approach?
It was Nietzsche who in his On Truth
and Lying said that in the same way
that the concept is the necropolis of intuition art is the supreme and ultimate
fiction. Angeles Agrela’s contrahecho
tale takes us from the testimonial to the
visceral, from the muscular to contortionism, but above all casts a poisoned
bait to the ‘interpreter’. Her self-portrait
as traumatised artist is one of the more
serious jokes that I have come across
for a while. It would no longer make
sense, except as an easy parody, to cut
off one’s ear (that sign of a kidnapping)
above all when a set of cables link the
subject with a kind of seismograph that
will determine, feeding as it does so
an appetite for voyeurism, whether the
speaker lies or tells the truth. In the end,
it is that same legitimising spirit behind
the ‘who cares/it’s all the same’. While on a walk this morning trying to find
the thread to the machinations of this
creator I decided, I do not lie, to open at
random the book The Pre-Socratic Philosophers I had just bought for my son
Ernesto. My bibliomania came in handy
and was kind to me because right there, criss-crossing his alleged obscurity,
was none other than Heraclitus. The
first thing I read was an anecdote telling of how one day, having retired from
public life, he found himself playing with
some children in the temple to Artemisa
and, on being surrounded by a bunch
of surprised Ephesians, he said,‘What
astounds you, perverse people? Is this
la misma artista me estuviera mintiendo en la carta y
resulte que todo lo que dice en el video es verdad o
viceversa. ¿Tengo que creerme que Ángeles Agrela
es disléxica? ¿Es esa la “razón” de su actitud intuitiva? Fue Nietzsche quien, en Sobre verdad y mentira
en sentido extramoral, dijo que el concepto es la necrópolis de la intuición de la misma forma que el arte
es la suprema y necesaria ficción. El relato contrahecho de Ángeles Agrela nos lleva de lo testimonial
a lo visceral, de lo muscular al contorsionismo, pero
sobre todo lanza un cebo envenenado al “intérprete”. Su autorretrato como artista traumático es una
de las humoradas más serias que he contemplado
en los últimos tiempos. Ya no tendría sentido, salvo
como parodia fácil, cortarse la oreja (aquel signo de
un secuestro) sobre todo cuando unos cables comunican al sujeto con una especie de “sismógrafo” que
determinará, para alimentar el voyeurismo, si el que
habla miente o dice la verdad. En el fondo, vuelve
ese espacio de legitimación, da lo mismo. Mientras
paseaba esta mañana intentando atrapar el hilo de
la maquinación de esta creadora decidí, no miento,
abrir al azar el volumen de Los filósofos presocráticos que acababa de comprar para mi hijo Ernesto.
La bibliomancia me sonreía porque allí estaba, atravesando la oscuridad que se le atribuye, Heráclito.
Lo primero que leí fue una anécdota de su vida según la cual se apartó de la vida pública y estando un
día jugando con unos niños en el templo de Artemisa
y, al ser rodeado por unos efesios sorprendidos, les
dijo: “¿De qué os asombráis, hombres perversos?
¿No es acaso mejor esto que tomar parte con vosotros en los asuntos políticos?”. Cuanta razón tenía
37
este filósofo que decía que de joven no sabía nada
y que al llegar a adulto afirmaba conocer todo. Recurrió a los niños para intentar curarse hidropesía,
la enfermedad que sufría: le cubrieron con estiércol
(con la intención de secarle la humedad) y, así extendido, al día siguiente murió y fue enterrado en el
ágora. Por su parte, Neanto de Cízico dice que, al no
poder quitarse de encima el estiércol, quedó transformado a tal punto que no fue reconocido por los
perros, que lo devoraron. Patético y, a la vez, trágico
destino el del verdadero filósofo. No me preguntéis
qué relación tiene esta “historia” con las contorsiones artísticas de Ángeles Agrela, sobre todo cuando
ella, por lo que parece, ha sabido escapar tanto del
destino escatológico cuanto del nudo que la propia
interpretación genera. “No he usado los músculos
y la carne como metáfora de nada. Son músculos,
lo que parece”. Eso lo escuchamos en la entrevista
pero, aun así, nada contiene al enfermo de esa otra
rara enfermedad que convierte en escritura. Busco,
lúdicamente, a ese delincuente (impune como todo
lo que tiene que ver con el arte) que mezcla verdades con mentiras. Tengo la máquina preparada para
comenzar a montar su otra biografía.
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not better than being involved with you
in politics? How right was the philosopher who said that as a young man
he knew nothing and as a grown up
he knew everything. He resorted to
children to cure himself of dropsy, the
disease he suffered from: they covered
him in manure (to remove the damp)
and right where he lay he died the following day and was buried in the agora. For his part, Neanto de Cizico says
that, on not being able to remove the
manure, he underwent such transformation that the dogs failed to recognise
them, whereupon they devoured him.
Pathetic and at the same time tragic
the destiny of the real philosopher. Do
not ask me what the connection is between this story and the artistic contortions of Angeles Agrela, specially when
she appears to have escaped both the
eschatological fate and the knot that
interpretation itself creates. ‘I have not
used muscles and flesh as metaphor
for anything. They look like muscles;
that’s what they are.’ We hear this in
the interview but nothing dampens the
spirit of the patient of that other disease he transforms into writing. I search,
ludicrous I know, for that delinquent
(enjoying the impunity of everything to
do with art) mixing truth with lies. I have
the machine ready to start compiling his
other biography.
CONTORSIONISTA 2007. Acrílico sobre papel. 200 x 150 cm.
39
40
SUPERCULTO 2007. Instalación de 8 dibujos. Acrílico sobre papel. 152 x 180 cm. c/u.
41
42
MANTEL, AUTOBIOGRAFÍA 2007. Mantel de hilo bordado. 190 x 290 cm.
43
44
SERVILLETA, AUTOBIOGRAFÍA 2007. Servilletas de hilo bordado. 68 x 68 cm. c/u.
45
Ángeles Agrela, Ubeda (Jaén) 1966.
[email protected]
2000
EXPOSICIONES INDIVIDUALES
2007
2006
2005
2004
2003
2002
2001
2000
1999
1998
1997
1994
ENTREVISTA Galería Magda Bellotti, Madrid.*
LA ELEGIDA. Sala siglo XXI, Museo de Huelva.
Diputación de Huelva*
LA ELEGIDA. Sala Rivadavia. Diputación de Cádiz*
LOS HEROES. Galería Magda Bellotti, Madrid.
GLORIA. Galería Sandunga, Granada.
PODER. Galería Aural, Alicante.
LA ELEGIDA. Galería Adhoc, Vigo.
ACCIONES (MENOS CONVERSACIÓN Y MÁS
ACCIÓN) Sala alta del Palacio de los Condes de
Gabia. Diputación Provincial de Granada.*
NO PAIN, NO GAIN. Salón Internacional de la Fotografía. Palacio de Revillagigedo, Gijón.*
NO PAIN, NO GAIN. Caja San Fernando, Cádiz.*
SUDOR Y LÁGRIMAS. Galería Magda Bellotti, Madrid.
SALTO AL VACÍO. Zona Emergente del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, Sevilla.*
DESAPARECIDA EN COMBATE, PRIMERA PARTE.
Cruce, Madrid.
MISING. Galería Antonio de Barnola, Barcelona.
CAMUFLAJE. Galería Espacio Mínimo, Murcia.
CAMUFLAJE. Espai d’Art A. Lambert, Jávea, Alicante.*
TEJIDOS. Galería Carmen de la Calle. Jerez de la
Frontera. (Cádiz)
SIN TÍTULO. Sala de Exposiciones de la Diputación
Provincial de Jaén.*
TE SENTIRAS BIEN. Sala Rekalde, Área 2. Bilbao.*
ENTRETEJIDOS. Galería Sandunga, Granada.
ENTRETEJIDOS. Galería Magda Bellotti, Algeciras.
POR GRACIA CONCEDIDA. Galería Carmen de la
Calle. Jerez de la Frontera. (Cádiz)
LENGUAS. Galería Espacio D. Bubión (Granada).
SARPULLIDO. Galería Magda Bellotti, Algeciras.
POR GRACIA CONCEDIDA. Palacio de los Condes
de Gabia, Diputación Provincial de Granada.
2005
2004
2003
2002
EXPOSICIONES COLECTIVAS
2007
2006
MACO, México. Galería Magda Bellotti.
DIBUJANDO... Galería Adhoc, Vigo.
ARCO’07. Galería Magda Bellotti, Madrid.*
BECADOS DE MANUEL RIVERA. Artium, Vitoria.*
PRUEBA DE RESISTENCIA, Feria del Libro de Guadalajara 2006, Méjico. Museo de las Artes MUSA.*
BECADOS MANUEL RIVERA, Sala alta del Palacio
de los Condes de Gabia. Diputación Provincial
de Granada.*
ARTE SANTANDER 2006, Santander.
COLECCIÓN 2006. Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, Sevilla.
46
2001
FAUNA://hybrid Charim Galerie, Viena.
ARCO’06. Galería Magda Bellotti. Madrid.
DIVA, Digital & Video Art fair, New York. Galería
Magda Bellotti.
MODOS DE VER, arte de las dos orillas. Bahía de
Algeciras. (Cadíz)*.
BIENAL CIUDAD DE PAMPLONA.*
D FOTO 2005. Galería Ad Hoc. San Sebastián.
DIVA, Digital & Video Art fair, New York. Galería
Magda Bellotti.
ARCO’05. Galería Magda Bellotti y Galería Adhoc,
Madrid.
ROSTROS. Centro Cultural Caixanova, Vigo. Iglesia
de la Universidad de Santiago de Compostela,
Sala de Exposiciones Caixanova, Ourense.*
DOCE ARTISTAS, DOCE IMÁGENES, DOCE TIEMPOS. Galería Aural, Alicante.
VALENCIA ART. Galería Magda Bellotti, Valencia.
ARCO’04. Galería Magda Bellotti, Madrid.
ARTISSIMA, Galería Magda Bellotti. Turín, Italia.
BIDA, Bienal Internacional del deporte en el arte
2003 CASA, Salamanca.*
ARCO’03, Galería Magda Bellotti. Madrid
CATASTROFI MINIME. MAN, Museo d’arte di
Nuoro. Cerdeña Italia.*
LOOP’00 Galería Magda Bellotti, Barcelona.
CORRESPONDENCIAS, Centro Provincial de Artes
Plásticas y Diseño. Octava Bienal de la Habana,
Cuba.
ARTiSSIMA. Galería Magda Bellotti. Turín, Italia
LA REALIDAD CONTAMINADA. Paraninfo de la
Universidad, Zaragoza.*
LOS INDISCIPLINADOS, MARCO, Museo de Arte
Contemporáneo de Vigo.*
IX BIENAL CIUDAD DE PAMPLONA*
ARCO’03, Galería Magda Bellotti. Madrid.
ARCO’02, stand Galería Magda Bellotti, Madrid.
PASIÓN DISEÑO ESPAÑOL Academie der Künste,
Berlín. Palacio de Santo Domingo, Salamanca.*
FERIA INTERNACIONAL DE ARTE DE CARACAS,
Venezuela.
ARTEROFILIA. Galería Sandunga, Granada.
PREMIO L’OREAL DE ARTE CONTEMPORÁNEO
(adquisición). Centro Conde Duque, Madrid.*
FERIA HOTEL Y ARTE, Sevilla. Galería T20.
ARTISSIMA, Galería Magda Bellotti. Turín, Italia.
ARCO’01. Galería Magda Bellotti y Galería Antonio
de Barnola, Madrid.
EL VIAJE, Centro Cultural Español de Cooperación
Iberoamericana, Miami. Galería Larrama Arte Contemporáneo, Santo Domingo.
AA.VV. Galería T20, Murcia.
1999
1998
1997
1996
1995
1994
1993
1992
1991
ARCO’00. Galería Magda Bellotti, Madrid.
TOY STORIES Sala Amadís. Instituto de
la Juventud, Madrid.*
PAISAJES DE LA PINTURA. Palacio Episcopal,
Málaga.*
MUJERES (Manifiestos de una naturaleza muy
sutil). Sala de Exposiciones de la Comunidad
de Madrid, Madrid.*
NEW ART, Barcelona. Galerías Antonio de
Barnola y Magda Bellotti
ARCO’99, Galería Magda Bellotti, Madrid.
V MUESTRA UNIÓN FENOSA. Estación Marítima,
La Coruña.*
II EDICIÓN ARTE DE MUJERES, Palacio
Episcopal, Málaga. Palacio de la Madraza,
Granada. Pabellón Mudejar, Sevilla.*
NEW ART, Barcelona. Galería Magda Bellotti
y Galería Art al Rec.
ARCO’98. Galería Magda Bellotti, Madrid.
LLOCS LLIURES 6. Instalación en el casco viejo
de Jávea, Alicante.
NEW ART. Galería Magda Bellotti. Hotel
Majestic, Barcelona.
ARTISSIMA, Galería Magda Bellotti. Turín, Italia.
ARCO’97. Galería Magda Bellotti, Madrid.
V MOSTRA UNION FENOSA. Estación
Marítima, La Coruña.*
VITORIA ARTE-GASTEIZ, Vitoria.*
FORO ATLANTICO DE ARTE CONTEMPORÁNEO. La Coruña.*
ARCO’96. Galería Magda Bellotti, Madrid.
DE LA VEGA AL PUERTO. Galería Jesús
Puerto, Granada.
UN CUERPO ES EL MEJOR AMIGO DEL
HOMBRE. Galería Sandunga, Granada.
XIII MUESTRA ARTE JOVEN. Antiguo Museo
de Arte Contemporáneo, Madrid.
GABINETE DE PAPEL. Galería Fúcares, Almagro.
VII BIENAL CIUDAD DE OVIEDO, 1996.*
ARCO’95. Galería Magda Bellotti, Madrid.
ÁNGELES AGRELA, PILAR ALBARRACÍN Y
PEPA ANTUNEZ. Galería Magda Bellotti, Algeciras.
VI MUESTRA ANDALUZA DE JOVENES
ARTISTAS PLÁSTICOS.”. Palacio de Miramar.
Málaga.
TALLERES DE ARTE ACTUAL 1992. Círculo
de Bellas Artes, Madrid.
MUJER, FEMENINO, PLURAL. Centro Andaluz
de Teatro, Sevilla.*
V MUESTRA ANDALUZA DE JOVENES
ARTISTAS PLÁSTICOS. Museo de Bellas
Artes, Málaga. *
TALLERES DE ARTE ACTUAL 1991. Círculo
de Bellas Artes, Madrid.
BECAS Y PREMIOS
2006
2004
2000
1999
1998
1995
1993
1992
1991
1990
1989
Ayuda de proyectos Iniciarte. Junta de
Andalucía.
Beca Daniel Vázquez Díaz, Diputación
de Huelva.
VI Premio Andalucía Arte y Deporte.
Ayuda Fundación Arte y Derecho.
Mención de Honor en el Concurso de Dibujo
Gregorio Prieto.
Beca a la Creación Artística Contemporánea de
la Junta de Andalucía.
1er. Premio en el III Certamen de Artes
Plásticas Ciudad de Córdoba.
Beca Manuel Rivera. Diputación Provincial
de Granada. Estancia en el Instituto Superior
de Arte de La Habana, Cuba.
Beca Cursos de Arte de Mojacar, Almería
1er. Premio de Pintura en la VI Muestra
Andaluza de Jóvenes Artístas Plásticos,
Málaga.
Accésit de dibujo en la V Muestra Andaluza
para Jóvenes Artístas Plásticos Malaga.
Beca del Programa Erasmus. Academia de
Bellas Artes de Nápoles (Italia).
1er. Premio de Pintura “Comunidades Autónomas:
Andalucía”. Quesada (Jaén).
Premio de Dibujo “Jose Luis Verdes de la Riva”,
Quesada (Jaén).
Beca de Paisaje, Diputación Provincial de
Segovia.
OBRAS EN COLECCIONES PÚBLICAS
Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, Sevilla.
Colección Injuve. Instituto de la Juventud, Madrid.
Caja Vital Kutxa, Vitoria.
Diputación Provincial de Jaén, Granada, Cádiz y Málaga.
Conserjería de Asuntos Sociales, Junta de Andalucía.
Instituto Andaluz de la Mujer.
Consejería de Cultura. Málaga.
Ayuntamiento de Córdoba.
Ayuntamiento de Mojacar, Almería.
Ayuntamiento de Jávea (Alicante).
Museo de Arte Contemporáneo Unión Fenosa, La Coruña.
Fundación Provincial de Artes Plásticas “Rafael Botí”.
Caja San Fernando, Sevilla.
Fundación El Monte, Sevilla.
Colección Cajastur, Gijón.
Biblioteca Nacional de España.
Colección L’Oréal España.
Colección de Arte Contemporáneo de la UNED.
Gobierno de Cantábria.
* Catálogo
47
Catálogo editado con motivo
de la exposición de Ángeles Agrela
del 19 de abril al 30 de mayo de
2007 en la Galería Magda Bellotti
Fúcar, 22
28014 Madrid, España
tel (34) 913 693 717
m (34) 636 479 106
f (34) 914 290 632
www.magdabellotti.com
[email protected]
Agradecimientos: Paloma Gámez,
María Combarros , Alfredo Elena,
Larisa A. Raffaelli, Rosa Irene
Hurtado, Lolo Salamanca,
Jose Carlos Agrela, Javier Avila,
Ana Romero, Wendy Navarro,
Jose Piñar, Henry Gerfen,
Pilar Piñar, Ana María Valero,
Rosa Elena Puerta, Pedro Gohlke,
Fiona Shannon, Jesús Nieto y
Ana Cedenilla
Textos: Fernando Castro,
Wendy Navarro.
Traducción: A. Bellotti,
Henry Gerfen y Pilar Piñar
Fotografía: Jose Piñar
Maquetación y diseño:
Esperanza de la Fuente
Nº págs.: / Nº reproducciones:
Impresión: Dinaprint
Dep. Legal:
48
CONTORSIONISTA 2007. Acrílico sobre papel. 200x150 cm.

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