Untitled - Emilia Romagna Turismo

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Misano Adriatico
di San Marino
Montescudo
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San Clemente
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-
Rimini
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Catanzaro
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Palermo
Atene
Montegridolfo
Ferrara
Parma
-
Ravenna
Piacenza
Saludecio
fiume Marecchia
Coriano
Convento e Instituto de las Maestras Pías
Gemmano
Santuario de la Virgen de Carbognano
Maiolo
Iglesia de Santa María de Antico
Misano Adriatico
Iglesia de la Inmaculada Concepción
Mondaino
Convento de las Clarisas
Montefiore Conca
Santuario de la Virgen de Bonora
Iglesia de San Paolo (San Pablo)
Iglesia del Hospital de la Misericordia
Montegridolfo
Trebbio, Santuario de la Beata Virgen delle Grazie
(de las Gracias)
Iglesia de San Rocco (San Roque)
Montescudo
Santuario de Valliano
Trarivi, ex Abadía benedictina
Novafeltria
Oratorio de Santa Marina
Pennabilli
Catedral de San Pío V
Santuario de Santa María delle Grazie (de las Gracias)
Ponte Messa, Parroquia Rural (Pieve)
de San Pietro in Messa
Maciano, Iglesia de Santa María de la Oliva
Rímini
Templo Malatestiano
Iglesia de San Giuliano (San Julián)
Iglesia de San Giovanni Battista (San Juan Bautista)
Iglesia de San Fortunato (Santa María de Scolca)
Santuario de la Madonna delle Grazie (de las Gracias)
Iglesia de San Giovanni Evangelista (San Agustín)
Iglesia de Santa Maria dei Servi
(Santa María de los Siervos)
Venezia
Bologna
Reggio Emilia
- Iglesia de la Virgen de la Colonnella
- Santuario de Santa María de la Misericordia (Santa Clara)
- Templo de San Antonio
Saludecio
- Iglesia de San Girolamo (San Jerónimo)
- Santuario de la Virgen del Monte
- Santuario y Museo del Beato Amato
San Giovanni in Marignano
- Iglesia de Santa Lucia
- Iglesia de San Pietro (San Pedro)
San Leo
- Catedral
- Parroquia Rural (Pieve) de Santa María Asunta
- Convento de Sant’Igne
San Marino
- Basílica del Santo
- Borgo Maggiore, Iglesia de la Beata Virgen
- Valdragone, Santuario de Santa María
Sant’Agata Feltria
- Iglesia de San Francisco de la Rosa
- Iglesia de la Virgen de Romagnano
- Iglesia y Convento de San Girolamo (San Jerónimo)
Santarcangelo di Romagna
- Parroquia Rural (Pieve) de San Michele Arcangelo
(el Arcángel San Miguel)
- Convento de los Capuchinos
- San Vito, Santuario de la Virgen de Casale
- Iglesia Colegiata
- Convento e Iglesia de las Santas Catalina y Bárbara
Talamello
- Iglesia de San Lorenzo
- La Capilla
Torriana
- Saiano, Santuario de la Beata Virgen del Carmine
Verucchio
- Iglesia Colegiata
- Villa Verucchio, Convento de San Francisco
- Parroquia Rural (Pieve) de San Martino (San Martín)
Modena
Bologna
Ravenna
Forlì
Cesena
Rimini
San Marino
Principales distancias
Ámsterdam 1.405 km
Madrid 1.856 km
Bolonia 121 km
Berlín 1.535 km
Múnich 680 km
Florencia 178 km
Bruselas 1.262 km
París 1.226 km
Milán 330 km
Budapest 1.065 km
Praga 1089 km
Nápoles 586 km
Copenhague 1.770 km
Estocolmo 2.303 km
Roma 343 km
Fráncfort 1.043 km
Viena 887 km
Turín 493 km
Londres 1.684 km
Zúrich 645 km
Venecia 235 km
Riviera di Rimini
Travel Notes
Provincia di Rimini
Assessorato al Turismo
Camino por los lugares del espíritu
en el territorio de Rímini
Riviera de Rímini Travel Notes
Colección de la Editorial
Turística a cargo de
Provincia de Rímini
Concejalía de Turismo
Directivo Symon Buda
Textos
Rita Giannini y Pier Giorgio Pasini
Redacción
Marino Campana
Oficina de Prensa
y Comunicación
Cora Balestrieri
Fotografías tomadas
del Archivo fotográfico
de la Provincia de Rímini
Agradecimiento a los
fotógrafos
F. Vicini, M. Bottini,
I. Rinaldi, L. Liuzzi,
R. Giannini, T. Mosconi,
PH Paritani, M. Fantini,
F. Montalti, F. Nanni,
A. Sgarbi, W. Leonardi,
O. Taddei
Proyecto gráfico
Relè - Tassinari/Vetta
(Leonardo Sonnoli)
Coordinación
Michela Fabbri
Foto de la portada
Montefiore Conca,
Fresco de la iglesia del Hospital
de la Misericordia del siglo XV
fotografía de Tonino Mosconi
Maquetación
Litoincisa87, Rímini
(Licia Romani)
Traducción: Maria Sonsoles
Manzanera Cantón, Link-Up Rimini
Impresión
Graph, Pietracuta
de San Leo - RN
Primera edición 2013
Camino por los lugares
del espíritu
es una publicación
turística-cultural
de difusión gratuita
Con la contribución de
Un agradecimiento especial al Maestro
Tonino Guerra por haber autorizado
el empleo de los dibujos inspiradores
-el pececito y la manzana cortada por
la mitad- de los símbolos de la Riviera
de Rímini y Malatesta & Montefeltro,
aplicados en las imágenes coordinadas del
material de comunicación de la Consejería
de Turismo de la Provincia de Rímini
Reservados todos los derechos.
Provincia de Rímini, Consejería de Turismo
Camino por los lugares del espíritu
en el territorio de Rímini
7
Introducción
9
Capítulo I
Las diócesis del territorio
1. La diócesis de Rímini
2. La diócesis de San Marino - Montefeltro
15
Capítulo II
La catedral de la diócesis de Rímini
1. El Templo Malatestiano y su religiosidad culta y antigua
19
Capítulo III
Las catedrales de la diócesis de San Marino-Montefeltro
1. San Leo: la más antigua
2. San Marino y Pennabilli
25
Capítulo IV
Los santos patrones
1. Los santos Marino y León
2. San Gaudencio
San Antonio de Padua
33
Capítulo V
Los lugares franciscanos
1. Santa Maria delle Grazie (de las Gracias) en Covignano de Rímini
2. Los asentamientos franciscanos en Valmarecchia
3. Los asentamientos franciscanos en Valconca
San Francisco y su viaje desde San Leo hasta Rímini
San Francisco de la Rosa en Sant’Agata Feltria
Los Capuchinos y las órdenes “modernas”
45
Capítulo VI
Entre Benedictinos y Mendicantes
1. Los Benedictinos y las órdenes mendicantes
2. Los Agustinos y su iglesia riminense
3. Los Dominicanos y un ejemplo de edificio del Tardo Renacimiento
La “Pintura riminense del siglo XIV”
El Cristo dell’Agina y la homónima iglesia
55
Capítulo VII
Los conventos femeninos
1. Las Clarisas
2. Las Agustinas
3. Las Maestras Pías, las Maestras de Santa Dorotea
y las Hermanas de la Inmaculada
4. El Orden de las Maestras Pías de la Dolorosa. Desde Rímini al mundo
El convento de las Santas Catalina y Bárbara en Santarcangelo
65
Capítulo VIII
La devoción mariana
1. La Madonna delle Grazie (Nuestra Señora de las Gracias)
en Covignano de Rímini
2. La Virgen de Bonora en Montefiore Conca
3. Santa Maria de las Gracias en Pennabilli
La Madonna delle Grazie de Pennabilli
75
Capítulo IX
Los santuarios marianos
1. La iglesia de la Colonnella en Rímini
2. Santa Maria de la Oliva en Maciano de Pennabilli
3. El santuario de la Beata Vergine delle Grazie en Trebbio
di Montegridolfo
4. Otros santuarios e iglesias marianas en Valconca
5. El santuario de la Virgen de Casale en San Vito
de Santarcangelo di Romagna
6. La Virgen protectora de Rímini
7. El santuario de la Beata Virgen del Carmine en Saiano de Torriana
8. La capilla de Talamello
9. La iglesia y el convento de Santa Maria en Valdragone de San Marino
10.La iglesia de la Virgen de Romagnano
Otras Vírgenes milagrosas
91
Capítulo X
Arte y fe
1. Museos y colecciones
2. Museo de Arte Sagrado en San Leo
3. Museo Diocesano A. Bergamaschi en Pennabilli
4. Museo permanente “A riveder le stelle” en Sant’Agata Feltria
5. Museo-Pinacoteca de San Francisco en San Marino
6. Museo de Saludecio y del beato Amato Ronconi
7. Museo Etnográfico de Valliano en Montescudo
4
8. Museo de la Ciudad en Rímini
103
Capítulo XI
Del siglo X al siglo XX
1. Las parroquias rurales (Pieve) y el románico
2. Breve excurso del arte sagrado del territorio desde
el siglo XIII al XVIII
3. En la República de San Marino un santuario testimonio
de la arquitectura contemporánea y del Concilio Vaticano II
113
Capítulo XII
Los santos locales
1. En Rímini
2. En la diócesis feretrana
3. Matteo da Bascio fundador de los Capuchinos
Padre Orazio Olivieri della Penna “Lama de la Cabeza Blanca”
Beato Amato, desde Saludecio hasta Santiago tras los pasos
de San Francisco
121
Capítulo XIII
Los santos modernos
1. Los beatos contemporáneos
2. Padre Agostino da Montefeltro, ilustre estudioso
y predicador del siglo XIX
3. Pasquale Tosi de San Vito, misionario y explorador
4. El beato Pío, pasionista con catorce años
127
Capítulo XIV
Las fiestas patronales, religiosas y los eventos
1. Las fiestas patronales y religiosas
2. Los eventos
Calendario de las fiestas
153
Capítulo XV
Itinerarios
Itinerario Mariano
Itinerario Franciscano
157
Capítulo XVI
Diócesis, catedrales y lugares de culto
162
Bibliografía básica
Antes de empezar el viaje, venga a visitarnos
5
www.riviera.rimini.it
INTRODUCCIÓN
Hasta hace una época no lejana, hablar de Rímini significaba
para la mayoría de las personas hablar sólo de un turismo de playa: mar, sol
y diversión.
Actualmente, muchos tienden a considerar que más allá de la
playa e incluso a pocos kilómetros, existe un territorio rico en localidades históricas y por tanto en historia, cultura, naturaleza y lugares de espiritualidad.
Sí, sin duda, también lugares de espiritualidad, donde la religión, que aquí ha creado una civilización desarrollada y con raíces profundas, ha dejado una compacta red de testimonios de diferente tipo; donde la
naturaleza, en sus formas más auténticas, puede ser mensajera de encanto,
sorpresa, deseo de contemplación y oración.
Nuestro viaje acompañará a los visitadores por los espacios
sagrados más conocidos y con una mayor carga de devoción del territorio
de Rímini y Montefeltro: catedrales y monasterios, santuarios y oratorios,
capillas rurales y minúsculas capillas votivas, lugares alrededor de los cuales
a menudo la devoción popular ha sabido organizar momentos de encuentro y
de fiesta en los que comer y beber juntos, bailar y jugar en alegría, testimoniando un vínculo con la madre tierra y su creador, así como con todos los
hombres santos que han sido representantes y testigos.
7
CAPÍTULO I
LAS DIÓCESIS
DEL
TERRITORIO
El territorio de la provincia de Rímini se extiende por los valles
del río Marecchia y del Conca e incluye la diócesis de Rímini y parte de la
del Montefeltro, que desde 1977 ha asumido oficialmente el nombre de San
Marino-Montefeltro, ya que abarca, además de la parte alta del valle del
río Marecchia, parte del valle del río Conca y parte del valle del Foglia, así
como todo el territorio de la República de San Marino. Esta República no ha
querido tener nunca en su interior una sede episcopal estable por temor de
interferencias con el gobierno.
Estas dos diócesis son de origen antiguo: el primer obispo de
Rímini del que se tiene noticias documentales es Stemnio (año 313); y el primero de la diócesis de San Marino-Montefeltro es Agatone (año 826).
La primera evangelización de todo el territorio parece que fue
debida a los santos Marino y Leo, en el siglo IV; pero quizás remontaba a una
época más antigua, por lo menos en la parte de la costa, abierta a las influencias del oriente a través del puerto de Rímini, importante y traficado incluso
durante el Tardo Impero.
Un hecho importante que hay que destacar en 359, fue el concilio (denominado por ello Concilio de Rímini) convocado por el emperador
Constancio II para definir la naturaleza de Jesús, una cuestión que veía contrapuestos el oriente arriano y el occidente católico, y que provocaba grandes contrastes en el interior de la Iglesia y del Imperio.
Este concilio no ha sido reconocido nunca por la Iglesia, pero se
realizó regularmente en Rímini y en Seleucia. En Rímini se reunieron durante
muchos meses más de cuatrocientos obispos con los respectivos séquitos:
demostración evidente de que en aquella época, por lo menos la ciudad, además de tener estructuras religiosas y de acogida adecuadas, en buena parte
ya estaba cristianizada.
1. La diócesis de Rímini
En 1604 - en el ámbito de una compleja reordenación organizativa de las sedes arzobispales y de las diócesis sufragáneas de la región - esta
diócesis se sometió a la sede de Ravena, de la que actualmente depende
todavía.
En 1777, Papa Pío VI (Cesenate) separó nueve parroquias para
agregarlas a su diócesis de origen. En 1977 Papa Pablo VI unió cuatro parroquias (Serravalle, Dogana, Faetano, Falciano) a la diócesis de San MarinoMontefeltro, asignando al mismo tiempo a la de Rímini el territorio del municipio de Sogliano al Rubicone.
En 1809, la catedral de Santa Colomba fue trasladada a la iglesia de San Francisco, conocida como Templo Malatestiano (Tempio Malatestiano).
En esta diócesis nació Papa Ganganelli (Clemente XIV, 1769-
9
en la parte superior
Montefiore Conca,
Santuario de Bonora
en la parte inferior
Montescudo,
Santuario de Valliano
1774), exactamente en Santarcangelo di Romagna el 31 de octubre de 1705;
entre los cardinales hay que recordar a Giuseppe Garampi (1725-1792), al que
se debe la moderna organización del Archivo Secreto del Vaticano.
La diócesis incluye dos regiones: Emilia Romagna y Marche, así
como tres provincias: Rímini, Forlí-Cesena y Pesaro-Urbino. Los municipios
son 28, de los cuales 20 en la provincia de Rímini, 5 en la provincia de ForlíCesena y 3 en la provincia de Pesaro-Urbino. Las parroquias son 115, de las
cuales 99 en la provincia de Rímini, 13 en la provincia de Forlí-Cesena y 3 en
la provincia de Pesaro-Urbino.
En la diócesis de Rímini el seminario está dedicado a Don Oreste Benzi. Nacido el 7 de septiembre de 1925 en San Clemente, era el séptimo
de 9 hijos y en 1937, a la edad de 12 años, entró en el seminario. Fue ordenado
sacerdote el 29 de junio de 1949.
Desde 1954 hasta 1969 Don Oreste fue Director Espiritual de
los jóvenes del seminario menor de Rímini y Vice-Asistente de la Juventud
Católica local.
En 1968, con un grupo de jóvenes y otros sacerdotes, fundó la
Asociación Papa Juan XXIII, realidad eclesial muy vivaz en Italia y en varias
naciones del mundo. Don Oreste falleció el 2 de noviembre de 2007.
2. La diócesis de San Marino - Montefeltro
Según los históricos, el origen parece ser del siglo VII, aunque
la primera noticia es del siglo IX cuando en los documentos aparece el título de “Montefeltro” referido precisamente a la diócesis y cuando se tiene la
certeza de un obispo de nombre “Agato” que participó en el Concilio Romano
del año 826. Su primera sede histórica y monumental fue la célebre fortaleza
de San Leo, denominada “Mons Feretrius”, de la cual se deriva el nombre de
“Montefeltro”. El 7 de julio del año 977, Papa Gregorio V sometió el Episcopado de Montefeltro a la Iglesia de Ravena. En 1050 Papa León IX, por motivos
políticos, eliminó al arzobispo de Ravena la jurisdicción arzobispal de Montefeltro y después de numerosos acontecimientos políticos, la diócesis se volvió
a incorporar a la sede arzobispal de Ravena, adscrita más tarde a la sede de
Roma. En 1563 Papa Pío IV, con la autorización del obispo de Montefeltro
Massari, asignó la diócesis a la sede arzobispal de Urbino, constituida desde
hacía poco más de un mes. Desde la segunda mitad del siglo XIII, por razones
políticas, los obispos del Montefeltro se vieron obligados a abandonar San
Leo y a instalarse en varias localidades del Montefeltro: San Marino, Talame-
11
en la parte superior
San Marino, Basílica
del Santo
en la parte inferior
Pennabilli, Catedral
llo, Macerata Feltria, Valle Sant’Anastasio, Montetassi y Pennabilli. En 1569,
tras las presiones del Duque Guidobaldo di Urbino, el obispo Giovanni Francesco Sormani se vio obligado a trasladar desde San Leo a Pennabilli la sede
episcopal, el capítulo de los canónigos y el futuro seminario. Dicho traslado
fue establecido con una Bula pontificia por Gregorio XIII, en 1572. En 1977, con
un decreto de Pablo VI se dio una nueva configuración territorial a la diócesis
y la actual denominación de “San Marino-Montefeltro”, separándola de la jurisdicción arzobispal de Urbino, para adscribirla nuevamente a la de Ravena.
Se denomina San Marino-Montefeltro porque incluye los territorios de dos estados: la República de San Marino e Italia. Esta formada por 13
municipios en la provincia de Pésaro-Urbino, 7 en la provincia de Rímini y 9
castillos en la República de San Marino. Las parroquias son 81, de las cuales
31 en la región Emilia Romagna, 38 en la región Marche y 12 en la República
de San Marino.
12
13
CAPÍTULO II
LA
CATEDRAL
DE LA
DIÓCESIS
DE
RÍMINI
14
Sin duda, en Rímini la primera iglesia que hay que visitar es la
madre de todas las iglesias de la diócesis de Rímini, la cátedra episcopal.
Se trata del Templo Malatestiano (en italiano Tempio Malatestiano).
Todos conocen la importancia de este edificio que constituye
una piedra miliar de la arquitectura del primer Renacimiento italiano. Fue
mandado construir por Sigismondo Pandolfo Malatesta, Señor de la ciudad,
que de 1446 a 1460 mando ampliar y “actualizar” a Leon Battista Alberti una
vieja iglesia franciscana dedicada a San Francisco (que en origen era benedictina y estaba dedicada a la Virgen) para transformarla en ‘su’ iglesia, en la
que enterrar a sus antepasados, sus cortesanos, sus capitanes, a sí mismo y
a sus familiares.
Habría tenido que ser una especie de gran mausoleo dinástico
y al mismo tiempo la “iglesia del príncipe”, construida sin reparar en gastos
para superar perfectamente los edificios de la antigüedad, pero también tenía
que expresar un alto concepto de religiosidad, como afirmaban los intelectuales de corte (en concreto Leon Battista Alberti), es decir dedicada solamente
a Dios, o aún mejor a la «Divinidad».
De esta forma desaparecieron todas las imágenes tradicionales
de vírgenes y santos adoradas por la religiosidad popular, sustituidas por capillas dedicadas a las potencias angélicas y por otras en las que se exalta la
belleza del firmamento y de las artes liberales, en las que se evocan las profecías de las antiguas sibilas y de los profetas, en las que se exaltan las virtudes
teologales y cardinales, así como los grandes doctores de la Iglesia (es decir,
los santos “intelectuales”).
1. El Templo Malatestiano y su religiosidad culta y antigua
En todas partes se puede distinguir la alusión a una religiosidad
culta, pura, antigua, atrayente gracias a formas arquitectónicas y escultóricas
derivadas de la antigüedad; pero sin duda elitista y en parte contaminada por
el orgullo del comitente, que no dudó en diseminar por todas partes su nombre y sus emblemas.
El Templo, obra maestra del Humanismo, es un espacio en el
que se recogen las obras maestras de Agostino di Duccio, Piero della Francesca, Matteo de’ Pasti y es sin duda más el resultado de la ambición y del
orgullo de Sigismondo que de una sincera devoción.
En efecto, esto proporcionó al pontífice Pío II el pretexto para
avanzar contra Sigismondo con una injustificada acusa de paganismo que,
junto a otras muchas, comportó la excomunicación y la derrota del Señor
de Rímini, la interrupción de las obras del Templo y la disolución de toda la
familia de cortesanos, humanistas y artistas que había sido el orgullo de la
corte malatestiana.
15
Rímini, Templo
Malatestiano
El edificio aparece evidentemente incompleto y a primera vista
su interior puede parecer un gran espacio vacío; se necesita un poco de tiempo y un examen detallado de sus ciclos escultóricos para apreciar su belleza
y los significados espirituales de los cuales es rico, a menudo falseados por
la fama de edificio herético o pagano, o incluso “erótico” (por una presunta
dedicación a Isotta degli Atti, que primero fue la amante y luego la tercera
esposa de Sigismondo), reforzada a menudo por una peor literatura de época
romántica, incluida en las leyendas populares.
En el Templo Malatestiano hay que observar particularmente
dos obras anteriores a la reforma promovida por Sigismondo, situadas siempre en un lugar de gran honor: en el ábside hay un Crucifijo pintado en tabla por Giotto a finales del siglo XIII, que es una imagen de gran contenido
y humanidad; por otra parte, en la primera capilla de la izquierda hay una
pequeña estatua de alabastro que representa a la Piedad, obra alemana de
principios del siglo XV, venerada con el título de “Virgen del Agua (Madonna
dell’acqua)”: a la que los riminenses, tanto los de la ciudad como los del campo, hacen particulares plegarias en los momentos de escasa o excesiva lluvia.
El Templo, que desde el año 2002 ha recibido el título de basílica, es la catedral de la diócesis de Rímini desde 1809.
Desde entonces está dedicado a Santa Colomba (Santa Paloma), como la primitiva catedral, que era muy antigua y había sufrido varias
reestructuraciones, y que después de haber sido utilizada como cuartel por
Napoleón, fue demolida a principios del siglo XIX.
17
CAPÍTULO III
LAS
CATEDRALES
DE LA
DIÓCESIS
DE
SAN MARINOMONTEFELTRO
18
La situación de la diócesis de San Marino-Montefeltro es algo
complicada. En primer lugar hay que decir que tiene tres catedrales.
La catedral más antigua es la de San Leo, a la que en 1577 se
añadió (no se sustituyó) una nueva catedral en Pennabilli.
A éstas hay que añadir la basílica de San Marino, que también
es una “concatedral”. La sede actual del obispo se encuentra en Pennabilli.
El motivo de esta situación se tiene que buscar en la historia del
territorio, dividido en pequeños señoríos, rivales entre ellos y en lucha continua con los vecinos. Una rivalidad que ha tenido reflejos chauvinistas hasta
casi nuestra época.
Durante siglos, el obispo del Montefeltro no consiguió tener una
sede estable, y vagó entre San Leo, Valle Sant’Anastasio (actualmente en la
República de San Marino), Talamello, Macerata Feltria y Pennabilli. Alrededor de 1570 fue expulsado definitivamente de su sede histórica, que desde
siempre había sido San Leo, por el Duque Guidobaldo della Rovere, que consideraba la presencia en San Leo del Obispo, de la Curia Romana, la catedral
y el seminario un obstáculo para la defensa del estado de Urbino.
1. San Leo: la catedral más antigua
En cualquier caso, la sede episcopal y la catedral más antigua
es la de San Leo. Aquí la catedral, dedicada a San León, surge imponente
y magnifica, completada por una poderosa torre-campanario y una antigua,
pero igualmente estupenda pieve (parroquia rural) urbana dedicada a Santa Maria Asunta.
Se trata de un complejo arquitectónico de gran interés y belleza,
que nos lleva a la Edad Media más profunda y pintoresca. La parroquia rural
(pieve) se remonta al siglo XI y la catedral a los siglos XII-XIII. Son edificios
de piedra con formas imponentes y armoniosas, de un románico austero, que
engloban elementos arquitectónicos más antiguos, romanos y románicos. Sus
interiores son muy sugestivos, protegidos por una penumbra que favorece la
oración y la meditación. La atmósfera mística del Medioevo se puede advertir
especialmente en la catedral, cubierta por una bóveda de piedra sujetada
por grandes pilares y columnas, algunos de las cuales con bases y capiteles
romanos reutilizados, así como con un presbiterio realzado en una cripta típicamente románica.
Quizás se consagró en 1173, pero seguramente se terminó de
construir más tarde. Es un gran edificio de tres naves construido en arenisca.
Fue ampliamente restaurada, pero conserva sus características originales y
un solemne interior. En la cripta se conserva la tapa de piedra con doble
inclinación del sarcófago en el que estaban depositadas los restos de San
León. Este santo, amigo y compañero de San Marino, según la tradición fue
ordenado en Rímini por San Gaudencio a finales del siglo III o a principios del
19
en la parte superior
San Leo, Catedral
en la parte inferior
Pennabilli, Catedral
siglo IV. Según una leyenda, aunque no hay pruebas históricas, en 1014 el emperador Enrique II se habría hecho cargo de su cuerpo y actualmente estaría
en la provincia de Ferrara. Durante más de seiscientos años permaneció en su
sarcófago de piedra en San Leo hasta que el emperador alemán denominado
“el Pío” por su devoción y con el acuerdo de Papa Benedicto VII, a cambio
de la derrota infligida por el emperador a los griegos y los sarracenos en las
cercanías de Roma, se apoderó de los restos del santo para llevarlos a su
país, a Spira en Alemania. Pero durante el viaje, cerca de Ferrara, los caballos
se encabritaron y no quisieron proseguir, obligando al emperador a dejar el
glorioso cuerpo en ese lugar, que tomó el nombre de “San Leo de Voghenza”
y desde aquí salió diciendo: “Yo, en mi viaje, deseaba tratarte con honor: vive
en el lugar que tú elegiste”. Más verosímilmente el sarcófago con las reliquias,
hasta hoy depositado en el interior de la iglesia de San Leo en Voghenza,
permaneció aquí durante uno de los viajes que, en el Alto Medioevo, se mandaban hacer a las reliquias sagradas, transportadas a lo largo de los pueblos y
las ciudades afectadas por calamidades naturales o pestilencias. En cualquier
caso, en 1953 una reliquia del santo se llevó a San Leo y actualmente está
conservada en una urna de plata junto a la tapa del sarcófago que Enrique
II dejó en la catedral. La catedral está perfectamente “orientada”: tiene los
ábsides expuestos hacia oriente, como todos los antiguos edificios cristianos,
por esto su entrada está situada en el lado meridional. Al visitante que llega
desde la plaza se muestran sus tres bellos ábsides redondos coronados por
arcos y sus macizas paredes marcadas por pilastras. En el lado opuesto al
de la entrada surgían las construcciones de la sede episcopal y al lado la alta
torre campanario, que ahora está aislada. El campanario es del siglo XII y
por fuera tiene la forma de un alto prisma cuadrangular, mide 32 metros de
altura, mientras que por dentro es redonda. Durante las obras de restauración
de 1973 se recuperaron amplias partes de un ciborio y de un plúteo de finales
del siglo VIII, evidentemente pertenecientes a un edificio sagrado anterior al
actual: dichas esculturas, interesantísimas, están expuestas en un local del
Museo de Arte Sacro.
2. Las catedrales de San Marino y Pennabilli
Las otras dos “concatedrales” son de épocas y naturalmente
de formas muy diferentes.
La catedral de Pennabilli, antes iglesia de San Bartolomé y
ahora catedral de San Pío V, se construyó por deseo del obispo Sormani
21
San Marino,
Basílica del Santo
durante el siglo XVI, las obras se terminaron en 1584, después de siete años
del inicio y se consagró en 1588. Su edificación marca el traslado de la sede
de la diócesis desde San Leo a Pennabilli. La fachada que se puede admirar
desde la Plaza Vittorio Emanuele, es una obra más reciente, ya que fue realizada en terracota de Imola en 1914. Recientemente sufrió una imponente obra
de consolidación y restauración que ha devuelto al edificio el esplendor de la
época en la que se construyó. En su interior se exponen varias obras de arte,
algunas de las cuales con una atribución incierta.
Por otra parte, la catedral de San Marino, denominada por
los sanmarinenses “la Pieve”, es muy antigua y se reconstruyó en 1838 con
elegantes y elaboradas formas neoclásicas debidas al arquitecto boloñés
Antonio Serra, contrastantes por esto con el ambiente del Medioevo de la
ciudad. La basílica es la iglesia principal de la ciudad de San Marino y surge
en el Piazzale Domus Plebis. Está dedicada al patrón de la ciudad y del Estado. Una curiosidad: está representada en las monedas sanmarinenses de
diez céntimos de euro. En el siglo IV, en su ubicación actual surgía una pieve
(parroquia rural) dedicada a San Marino diácono, como atestan varios documentos del año 530 y de 885, siendo el más importante el del año 1113 que era
un acto de donación. Sin embargo, a principios del siglo XIX el edificio estaba
en gravísimas condiciones, por lo que se decidió construir una nueva iglesia.
En 1826 se empezó la construcción que terminó en 1838 y el 5 de febrero de
1838 se inauguró, aunque sólo el 21 de julio de 1926 fue elevada al rango de
basílica menor por Papa Pío XI. Su interior está constituido por tres naves
compuestas por dieciséis columnas corintias que forman un gran ambulacro
semicircular alrededor del ábside. El altar mayor está decorado con la estatua de San Marino, obra de Tadolini, alumno de Canova. Debajo del altar
se conserva una parte de las reliquias del santo que se encontraron el 3 de
marzo de 1586, mientras que otra parte de las reliquias fueron donadas el 28
de enero de 1595 a la isla de Rab en Croacia, su lugar natal. El cráneo de San
Marino se conserva en la Sacra Teca, un busto-relicario de plata y oro que
desde 1602 está en el altar mayor. La teca se expone al público durante las
ceremonias más importantes y las procesiones. El campanario se encuentra
entre la basílica y la adyacente iglesia de San Pietro, que según la tradición
fue el primer oratorio construido por Marino en honor de san Pietro. Es una
construcción maciza que se remonta a la época románica renovada más tarde
en el siglo XVI.
22
23
CAPÍTULO IV
LOS SANTOS
PATRONES
24
Son inciertos los primeros evangelizadores de la zona. Según
una antigua tradición hagiográfica este honor le correspondería a san Gaudencio de Efeso, que es considerado el primer obispo de Rímini y está vinculado al Concilio de Rímini de 359.
A esto hay que añadir la leyenda de los santos Marino y León,
considerados los primeros verdaderos evangelizadores de Rímini y del Montefeltro.
San Gaudencio habría llegado a Rímini cuando Marino y León,
con su amplia predicación, ya habían convertido a muchos paganos.
Marino y León se habrían quedado con el obispo Gaudencio
para perfeccionar la obra, mereciéndose el primero la consagración como
diácono y el segundo como presbítero, antes de hacerse eremitas y propagadores del Nuevo Verbo en las zonas interiores, donde fundaron precisamente
las comunidades que llevan sus nombres, San Marino y San Leo, respectivamente en el Monte Titano y en el Monte Feltrio.
1. Los santos Marino y León
León y Marino procedían de la antigua provincia romana de
Dalmacia y habían desembarcado en Rímini en la segunda mitad del año 200.
San Marino diácono se sabe que había nacido en Loparo, en la isla de Rab,
en el norte de Dalmacia, la actual Croacia. Murió en San Marino en el año
366. Según la tradición, habría sido el fundador, en 301, de la más antigua
república del mundo, precisamente la que toma su nombre, la República de
San Marino. La leyenda narra que Marino, que era un picapedrero, llegó en
257 a Italia, junto a San León, para la reconstrucción de las murallas de Rímini
y para huir de la persecución contra los cristianos iniciada por el emperador
Diocleciano. Los picapedreros, cuando llegaron a Rímini, fueron enviados
durante tres años al Monte Titano para extraer y trabajar la roca. Más tarde
Marino y León o Leo se dividieron. El primero volvió a Rímini, el otro se refugió en el Monte Feltro donde predicó con beatitud y sencillez y fundó una
pequeña comunidad cristiana que luego se convirtió en una diócesis cristiana,
llegando a edificar una iglesia, alrededor de la cual nació un asentamiento
que tomará el nombre de San Leo. León o Leo, es considerado el primer
obispo de Montefeltro, aunque la diócesis fue reconocida sólo en el año 826
(incluido el valle del río Marecchia, del Foglia y del Savio). La muerte del
santo por la peste se remonta al año 360, unos años antes de la de Marino
y, actualmente, la tapa de su sarcófago se encuentra en la catedral leontina que lleva su nombre. Marino permaneció en Rímini durante más de doce
años. Aquí, además de dedicarse al trabajo material, profesaba la palabra del
Señor y acercó a la fe cristiana a muchos habitantes de Rímini. Se cuenta
que de Dalmacia llegó una mujer que declaró que era su legítima esposa y
después de haber tratado en vano de seducirlo, se dirigió a las autoridades
25
Rímini, Iglesia
de San Giuliano,
el martirio del Santo
de Paolo Veronese
romanas. Marino decidió huir de Rímini, remontó el valle del río Marecchia, y
un afluente de este torrente, el Río San Marino, llegando a su primer refugio,
la gruta de la Baldasserona. Después de un año pasado en este refugio, fue
descubierto por algunos pastores que difundieron la noticia de su hallazgo.
La mujer se presentó otra vez ante el santo, que se encerró en su refugio sin
comida durante seis días. Al sexto día la mujer abandonó su proyecto, volvió
a Rímini donde confesó que había actuado contra un santo, y por tanto contra
el Señor. De esta forma, Marino pudo abandonar su refugio, subió al Monte
Titano y construyó una pequeña capilla y una iglesia dedicada a san Pedro.
Sin embargo, un hombre, un tal Verissimo, hijo de la propietaria del terreno
en el que se asentaba el monte, protestó contra la presencia del santo. San
Marino le rogó al Señor que mantuviera bajo control a esta persona, que en
ese instante cayó en el suelo paralizado. La mujer pidió perdón al santo en
cambio de su conversión y bautismo, así como una parcela de tierra donde
Marino habría querido siempre que lo enterrasen. Verissimo recuperó todas
sus facultades y muchos de sus familiares se convirtieron. El obispo de Rímini, Gaudencio, convocó a San León y San Marino para expresarles su reconocimiento, consagrando al primero, sacerdote, y al segundo diácono. Después
de volver de Rímini, la leyenda cuenta que San Marino encontró un oso que
había descuartizado a su asno, su compañero de trabajo. Entonces mando
al animal que sustituyera al asno en los trabajos pesados y humildes durante
el resto de su vida. Mientras que en Rímini se estaba empezando una nueva
persecución contra los cristiano, San Marino murió en el Monte Titano, según
la leyenda, el 3 de septiembre del año 301 d.C. Antes de que dejase la vida
terrena, siempre según la tradición, San Marino convocó a los habitantes del
asentamiento fundado en el monte Titano y pronunció las palabras: “Os dejo
libres de uno y otro hombre”. Con estas palabras Marino hacía referencia al
emperador y al Papa, uno soberano del Impero y el otro del Estado Pontificio. Estas palabras han sido consideradas desde siempre el fundamento de
la independencia de la República sanmarinense. La leyenda de San Marino
es un mixto de realidad histórica y relatos fantásticos, transmitida en el texto
hagiográfico Vita Sancti Marini, redactado hacia finales del año 900. Existen
otras versiones de la vida del santo. Por ejemplo, se cree que la famosa frase
Relinquo vos liberos ab utroque homine es fruto de una concepción medieval
del poder y no del siglo III-IV, periodo en el que vivió el santo. Por tanto, nacida de un momento histórico en el que las primeras libertades de San Marino
estaban amenazadas, fue creada por un jurista o un patriota local deseoso
27
en la parte superior
Rímini, Iglesia
de San Giuliano
(San Julián)
en la parte inferior
Rímini, Iglesia
de San Giovanni
Battista (San Juan
Bautista)
de dar un fundamento legal al mito de la libertad perpetua. Sin embargo, la
leyenda ha llegado a ser fundamental para la historia y la independencia de la
pequeña república a lo largo de los años.
2. San Gaudencio
San Gaudencio, primer obispo de Rímini, es en cualquier caso
el principal protector de la diócesis riminense, San León el de la diócesis
feretrana y San Marino de la homónima república, de la cual es considerado
el fundador.
En Rímini, ya desde el alto Medioevo, San Gaudencio ha sido
asociado a otros patrones: Santa Paloma, San Inocencia y San Julián, los tres
mártires.
Los nombres de estos santos están inscritos en el libro de los
antiguos estatutos ciudadanos que regulaban las fiestas y las celebraciones; a
estos se dedicaron importantes iglesias (a Santa Colomba incluso la catedral), destruidas en el siglo XIX, excepto la dedicada a San Juliano.
Esta última es una antigua abadía benedictina reconstruida en
el siglo XVI que todavía conserva su cuerpo, conservando en el ábside la última gran obra maestra de Paolo Veronese (1588), que representa el martirio
del santo. Además, en una capilla lateral se conserva una bella tabla de 1405
(obra de Bittino da Faenza) en la que se narra “por medio de figuras” toda la
sugestiva leyenda de San Juliano.
En Rímini hay una iglesia que también estaba dedicada a San
Marino y que actualmente es la de Santa Rita, en cuyo ábside se conservan
cuatro grandes cuadros de Giorgio Picchi de 1595 y que representan un misterioso episodio de su leyenda: el de una mujer poseída que pretendía ser la
mujer del santo.
La iconografía referida a los santos patrones de Rímini no es
abundante, pero hay que señalar que las efigies de San Gaudencio y de San
Julián se han representado en las primeras monedas riminenses y que existe
un retrato colectivo de los mismos que se encuentra en la parte inferior de una
pala de altar de Cosimo Piazza, pintada en 1611, para la antigua iglesia de los
Capuchinos y que ahora está en la iglesia de San Giovanni Battista (San
Juan Bautista): San Gaudencio y San Julián aparecen en primer plano y
sujetan una maqueta de la ciudad; los otros santos están detrás de ellos junto
a San Antonio de Padua y con el fondo del mar.
28
29
30
Rímini, Templo
de San Antonio
San Antonio de Padua
En 1599 se añadió este santo ‘”moderno” a los protectores históricos
de la diócesis de Rímini. Más tarde se añadirán muchos otros (San
Nicolás de Bari en 1633, San Nicolás de Tolentino en 1672, San Felipe
Neri en 1703, San Francisco de Paula en 1735 y San Emigdio en 1787),
pero ninguno de ellos alcanzará nunca la popularidad de San Antonio.
El hecho es que desde principios del siglo XVI se fue radicando la
tradición de una larga estancia del santo en Rímini acompañada por
numerosos milagros. Entre estos los más famosos son sobretodo el
de los peces que se reunieron en la orilla del mar para oír un sermón
suyo y el de la mula hambrienta que se arrodilló ante la presencia del
Santísimo. El primero se narra también en I Fioretti di San Francesco
(Las florecillas de San Francisco) y corresponde sin dificultad a
Rímini; el segundo es disputado entre varias localidades.
La presencia de San Antonio en Rímini se sitúa normalmente en el
tercer decenio del siglo XIII, cuando la ciudad estaba infestada por la
herejía patarina. Pero localmente el inicio de su devoción se establece
a principios del siglo XVI, cuando la ciudad estaba en agitación tanto
por haber pasado bajo el directo dominio de la Iglesia como por las
reivindicaciones de los Malatesta y, alterada, como todo el estado de
la Iglesia, por un difundida mala gobernanza y una inquietud que en
poco tiempo habría comportado la pena de muerte en la hoguera del
dominicano Girolamo Savonarola (1498) y la gran reforma protestante
del agustino Martin Lutero (1517).
En el antiguo foro de Rímini (la actual plaza Tre Martiri), se encuentra
la construcción de un pequeño templo que se remonta a 1518 y que
está dedicado a San Antonio en el lugar en el que la tradición dice
que sucedió el milagro de la mula.
Este templo existe todavía y se ha reconstruido varias veces (la última
después del terremoto de 1672). Está justo enfrente de la iglesia
denominada de los Paolotti (los frailes Mínimos de San Francisco
de Paula), en cuyo ábside antiguo se encontraba una bella pala del
Guercino (1659) que representaba precisamente a San Antonio de
Paula pero que ahora está en el Museo de la Ciudad.
En el ábside de la actual iglesia, reconstruida en la posguerra, se
exponían los dos milagros riminense del santo en dos grandes frescos
realizados por los alumnos de Achille Funi (1972). Lamentablemente
la iglesia erigida en el puerto de la ciudad para recordar el milagro del
sermón a los peces ya no existe, pues fue destruida durante la guerra.
31
CAPÍTULO V
LOS LUGARES
FRANCISCANOS
Los lugares más apropiados para la meditación y la oración son
los ocupados por los conventos franciscanos de los Menores Observantes y
de los Capuchinos, que casi siempre surgen en posiciones de una gran belleza paisajística y en un aislamiento que favorece la oración y el contacto con
la naturaleza.
1. Santa Maria delle Grazie (de las Gracias) en Covignano
Cerca de los alrededores de Rímini, en las colinas de Covignano, hay que señalar el santuario franciscano de Santa Maria delle Grazie,
construido en el siglo XIV entre los bosques que en aquella época poblaban
la colina.
Se puede ir hasta allí cómodamente en automóvil, pero es aconsejable ir por el camino del Via Crucis que, empezando en via Covignano
llega hasta la plaza de la iglesia y que se caracteriza por numerosos cipreses.
Desde aquí se puede admirar una amplio panorama que abarca toda la ciudad
y el mar.
El camino está flanqueado por las catorce capillas del Vía Crucis, quizás las más antiguas del mundo; reconstruidas y terminadas en el siglo
XVIII con escenas en relieve, fueron destruidas por la guerra, que afectó fuertemente no sólo a la ciudad, sino también a la colina de Covignano; más tarde
fueron nuevamente reconstruidas durante los años cincuenta del siglo XX, con
nuevos bajorrelieves en cerámica debidos al escultor riminense Elio Morri.
2. Los asentamientos franciscanos en Valmarecchia
La ruta del valle del Marecchia, que va desde Rímini hasta el
Montefeltro es rica en asentamientos franciscanos. Es el camino que San
Francisco recorrió en 1213 y que conserva testimonios de su viaje.
Según la tradición, durante un viaje a Rímini el santo se paró
en un bosque a los pies de la colina de Verucchio en donde surgía una pequeña ermita dedicada a la Santa Cruz y allí realizó algunos de sus milagros.
Entre estos se cuenta del silencio obtenido de los pájaros durante su oración
para un recogimiento más profundo y el hacer manar una nueva fuente de
sanación. Un milagro aún más asombroso fue el que se refiere a su bastón,
que después de haberlo clavado en la tierra echó raíces, convirtiéndose en un
ciprés que creció rapidísimamente. La ermita se transformó en un convento,
junto con la iglesia de Santa Cruz.
El lugar en el que surge, en Villa Verucchio, sigue siendo un
lugar particularmente evocativo y de gran espiritualidad, aislado y rodeado de
olivos y cipreses. Poco lejos manan las aguas curativas que recuerdan el milagro de la fuente, mientras que en el claustro del convento se puede admirar
el ciprés plantado por el santo, un gigantesco monumento vegetal que los botánicos, corroborando la leyenda, creen que tienen por lo menos ochocientos
33
en la parte superior
Villa Verucchio,
Convento de
San Francisco
en la parte inferior
Santarcangelo di
Romagna, Convento
de los Capuchinos
años de antigüedad. Mide unos 25 metros de altura y tiene un tronco con una
circunferencia de más de 7 metros.
Otro convento que nos recuerda el viaje de San Francisco por
el valle se encuentra a los pies de San Leo, en la localidad de Sant’Igne.
Es pequeño y está construido alrededor de un claustro de modestas dimensiones, dominado por el campanario en forma de vela de la adyacente iglesia
dedicada a la Virgen.
Esta iglesia, consagrada en 1244, tiene una única nave con un
crucero, en cuya parte derecha se conserva un segmento del tronco de un
olmo abatido en 1662 bajo el cual se dice que había predicado San Francisco. La arquitectura del conjunto es rústica y simple. El lugar en el que se
encuentra está apartado y es bellísimo, entre prados verdes y ligeramente
ondulados. Antiguamente había un bosque denominado “Santegna” y luego
de “Sant’Igne” debido a un fuego que habría indicado milagrosamente a San
Francisco el camino para llegar al Mons Feretrius (la antigua denominación de
San Leo). Sant’Igne significaría precisamente Santo Fuego.
En el convento de Sant’Igne ya no hay frailes, así como tampoco
en el encantador convento franciscano de Montemaggio, siempre situado
en el municipio de San Leo, que actualmente está asignado a una comunidad
terapéutica y que también surge en un lugar verde, aunque no cuenta en su
origen con la presencia de San Francisco, ya que surgió en el siglo XVI. Su
iglesia, que tiene un pórtico renacentista de gran armonía, se empezó en 1546
y se consagró en 1554. Actualmente está cerrada pero hay que destacar que
posee un interior riquísimo en decoraciones, dominado por un gran artesonado de principios del siglo XVIII, altares con retablos de madera entallada
y dorada y con paramentos de escayola policromada de increíble fantasía.
En el interior se expone un bella Cruz de madera policromada del siglo XVI
ofrecida por una duquesa de Urbino, quizás Lucrecia d’Este, esposa de Francisco Maria della Rovere. Por otra parte, el convento es muy interesante ya
que posee dos claustros. Desde el interior, a través de un pozo de arenisca
de forma octagonal, se accede a la nevera subterránea, uno de los elementos
más sugestivos de todo el complejo.
Aunque haya desaparecido, no hay que olvidar el importante
asentamiento franciscano de Santarcangelo di Romagna en el que había
una gran iglesia gótica con un convento. Se trata de un extraordinario complejo del que, después de haber sido suprimido, quedó sólo la iglesia que
luego se transformó en una fábrica de pipas y que actualmente es una escuela
34
35
36
en la parte superior
San Leo, Convento
de Sant Igne
en la parte inferior
San Leo, Convento
de Montemaggio
primaria que está en la Piazza Ganganelli. Las espléndidas obras que conservaba están actualmente en el Museo Histórico Arqueológico. Sobre la colina
de la ciudad se encuentra el convento de los Padres Capuchinos (siglo XVII)
junto con la iglesia de Santa Maria Inmaculada.
3. Los asentamientos franciscanos en Valconca
Los Franciscanos tenían un importante convento también en
Mondaino, famoso por sus monasterios. El convento de los Franciscanos
se remonta al siglo XII y se encuentra un poco fuera del centro, en la localidad
de Formosino, en la espléndida homónima colina, que ha conservado intacta
la simple atmósfera de los lugares franciscanos. Aquí vistió el sayo el santarcangiolense Lorenzo Ganganelli, que llegó a ser pontífice con el nombre
de Clemente XIV. El que fue el convento de las Clarisas, actualmente en
ruina, está situado en el centro histórico y se puede identificar perfectamente
gracias a la característica iglesia situada en la calle principal. Cuenta con numerosos edificios y posee un amplio jardín. Allí se alojó Sor Elisabetta Renzi,
que luego fue beata, fundadora de las Maestras Pías de la Dolorosa. Junto
al convento de clausura de las Clarisas, gracias a la herencia dejada por el
mondainense Bernardino Carboni, en 624 se edificó también la iglesia, sobre
los cimientos del antiguo Oratorio del Hospital de Santa Maria delle Grazie
para peregrinos de finales del siglo XIII y del que queda un significativo fresco que representa a la Virgen de la Leche del siglo XIV, así como evidentes
restos arquitectónicos en la parte inferior del edificio. La iglesia, renovada
en 1750 con elegantes formas barrocas de orden iónico, tiene un interesante
campanario en estilo morisco testigo de la fama y la riqueza del convento, exponiendo en el altar mayor un cuadro de la Virgen, San Francisco y los Santos
Protectores del monasterio, decorado con un bello marco barroco de madera
dorada. También conserva un valioso coro de madera procedente del cercano
convento franciscano de Monte Formosino.
37
en la parte superior
Mondaino, Oratorio
de Santa María delle
Grazie, fresco de la
Virgen de la leche
en la parte inferior
Mondaino, Iglesia
de las Clarisas
San Francisco y su viaje desde San Leo hasta Rímini
El 8 de mayo de 1213, San Francisco hizo una parada en San Leo.
Aquí habían empezado las celebraciones para la investidura como
caballero de Montefeltrano II, hijo de Buonconte da Montefeltro.
En esa ocasión, el Santo predicó sobre el tema de una canción
amorosa de aquella época: “Tanto è el bene ch’io m’aspetto que
ogni pena m’è diletto’’. Entre los ilustres personajes presentes en la
ceremonia estaba también el Conde Orlando Cattani, Señor de la
Fortaleza de Chiusi, en la región del Casentino, el cual le ofreció sus
terrenos en el monte de La Verna, lugar adecuado para la reflexión y
la contemplación. Allí, a más de 1.100 metros, donde fundó la Ermita
de La Verna, el santo recibió en 1224 los Sagrados Estigmas. La
donación se efectuó para un uso sin vínculos, ya que San Francisco no
solía aceptar en propiedad (nec domum nec locum nec aliquam rem),
y fue legalizada por los hijos del conde Orlando sólo después de la
muerte del santo, el 2 de julio de 1274.
Aún hoy en día, en San Leo, en el palacio Nardini, se muestra la
habitación donde según la tradición se encontraron el santo y su
benefactor.
La apasionante espiritualidad de Francisco conquistó a casi todos
los señores de la zona que, aun sin cambiar mucho sus costumbres
agresivas y violentas, apoyaron la fundaciones franciscanas y en una
gran parte quisieron hacerse enterrar con el hábito de los “cordiglieri”
(es decir de los Terciarios franciscanos).
Según la tradición, en su viaje por el valle del Marecchia para llegar a
Rímini, San Francisco realizó varios prodigios y se alojó en Sant’Igne y
en Villa Verucchio, donde surgieron pequeños y tranquilos conventos,
entre los más antiguos de la orden franciscana.
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Sant’Agata Feltria,
Iglesia de San
Francisco de la Rosa
San Francesco della Rosa en Sant’Agata Feltria
La iglesia así denominada surge al lado del castillo de Fregoso en
Sant’Agata Feltria, con el que comunica mediante un pasaje privado
y escondido. Se narra que donde está edificada había una capilla en
la que se había alojado Francisco, el santo de Asís, durante su viaje
desde Umbria hasta San Leo, durante el cual recibió como donativo
el Monte de La Verna por parte del Señor de Chiusi, conquistado por
su profundidad espiritual. Luego prosiguió hasta Verucchio donde
todavía está vivo el ciprés que creció de su bastón clavado en la tierra,
llegando al final a la ciudad de Rímini, para desplazarse más tarde a
Bolonia.
Su viaje podría ser una leyenda transmitida a lo largo de los siglos,
pero este relato es sin duda verosímil ya que Sant’Agata se encontraba
a lo largo de las vías de comunicación transitadas en aquella época.
En cualquier caso, desde entonces la devoción por el santo fue tan
fuerte que incitó a que los habitantes ampliaran la capilla como se
presenta hoy.
Sin duda, está relacionada con la presencia bastante vetusta de los
frailes franciscanos en el territorio santagatense, precisamente en la
localidad de Cella Fausti.
A causa de la decadencia de este convento, en 1781 el pueblo asignó
como residencia a los franciscanos la fortaleza de Fregoso, donde
demoraron hasta 1820. Fueron ellos los que construyeron la iglesia de
una nave y una sobria fachada de ladrillos, reutilizando materiales del
antiguo convento abandonado. En ella hay que destacar una pila de
agua bendita esculpida en piedra que lleva en la base la fecha de 1532
y que antes estaba en San Francesco ai Piani. La iglesia presenta tres
altares y está adornada con estucos barrocos. Son interesantes los
bancos con los escudos de las antiguas familias locales y un órgano
que se remonta a la segunda mitad del siglo XI.
Respecto a la denominación existen varias interpretaciones, pero el
origen exacto sigue siendo un misterio.
41
en la parte superior
Saludecio, Convento
de los Jerónimos
en la parte inferior
Sant’Agata Feltria,
Iglesia de San
Girolamo (San
Jerónimo)
Los Capuchinos y las órdenes “modernas”
El fundador de los Capuchinos fue Fra Matteo da Bascio, nacido hacia
1495 en la Diócesis de Montefeltro. Era franciscano del ramo de los
Observantes en el convento de Montefiorentino, en Frontino, y se
ordenó sacerdote en 1525.
Deseoso de volver al primitivo rigor franciscano, dejó su convento
y obtuvo del Papa Clemente VII el privilegio de vestir un largo sayo
de tejido áspero, como el de San Francisco de Asís, pero con un
capuchón más largo y puntiagudo, además de acatar rígidamente la
regla de absoluta pobreza, hacer vida de eremita y predicar libremente.
Fue criticado y definido un excéntrico predicador itinerante, pero
rápidamente tuvo numerosos imitadores entre los que deseaban
restaurar el espíritu original de San Francisco. De su ejemplo se formó
la Orden de los Frailes Menores Capuchinos, que fue aprobado por el
pontífice en 1528 con la bula Religionis zelus. La posición “rigorista” de
Fray Matteo da Bascio fue ásperamente criticada desde varias partes,
pero tuvo un notable peso en el movimiento de reforma de la vida
religiosa del siglo XVI. En aquella época eran numerosos los conventos
capuchinos en el territorio; actualmente han sobrevivido sólo en Rímini,
San Marino, Santarcangelo, Montefiore Conca y Sant’Agata Feltria.
El siglo XVI también vio la difusión de otras órdenes, como los Jesuitas
y los Teatinos, que en la zona tuvieron grandes conventos, pero que
desaparecieron con las supresiones de finales del siglo XVIII.
En Rímini se puede admirar todavía la iglesia de los Jesuitas, junto a
su ex Colegio, utilizado durante casi un siglo como hospital de la ciudad
y ahora como Museo; también hay que admirar las bellas iglesias de
los Carmelitas (San Juan Bautista) y de los Servitas (Santa
Maria dei Servi), reconstruidas en el siglo XVIII.
Hay otra orden que ha desaparecido completamente: la de los
Jerónimos. Los conventos estuvieron presentes en todos los centros
importantes, pero ahora han sobrevivido sólo dos, ambos dedicados a
San Jerónimo. Uno está en Saludecio, junto a la puerta del pueblo,
y conserva intacta su iglesia que posee bellas palas de altar del siglo
XVIII. El otro está en Sant’Agata Feltria y su iglesia conserva
importantes obras de arte, en particular una grande y bellísima pala de
la escuela de Pietro da Cortona que representa a la Virgen con el Niño
y Los santos Jerónimo, Cristina, Francisco y Antonio da Padua, del año
1640 aproximadamente, el único cuadro realmente “barroco” de todo
el territorio, debido a la generosidad de los marqueses de Fregoso,
señores de Sant’Agata a partir de 1506.
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CAPÍTULO VI
ENTRE
BENEDICTINOS
Y
MENDICANTES
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El Medioevo vio un increíble florecimiento de ordenes regulares
“mendicantes”, es decir con una precisa regla de vida que entre otras cosas
les obligaba a la pobreza.
La Iglesia las favorecía para contrastar la propaganda pauperística de los cátaros y de los valdenses y para suplir la ignorancia del pobre
clero secular, así como la apatía de los ricos monasterios Benedictinos.
1. Los Benedictinos y las órdenes mendicantes
A los Benedictinos se debían los monasterios más antiguos de
la zona, durante siglos protagonistas de la religiosidad, la cultura y la economía de todo el territorio, que en muchos casos habían contribuido a bonificar
desboscando bosques y secando pantanales, como sucedió en el bajo valle
del Conca.
Ya cuando estaban en crisis, a finales del primer milenio, los
Benedictinos fueron sustituidos por órdenes más modernas y activas en el
apostolado, como las de los Franciscanos, los Agustinos, los Dominicanos,
los Servitas, que crecieron enormemente hasta finales del siglo XVIII.
El anquilosamiento en la obra de evangelización y en el desarrollo de todas las órdenes regulares fue debido a las leyes napoleónicas que
decretaron su supresión, con la confiscación de los conventos y de sus posesiones para beneficio del Estado.
Solo los Franciscanos, mejor radicados en la sociedad local y
más conformes a la mentalidad y a la devoción popular, consiguieron más
tarde reconquistar, es más, readquirir, algunos de los conventos que poseían
antes de las desarmotizaciones napoleónicas y de las realizadas después de
la Unidad de Italia.
De los muchos monasterios benedictinos desaparecidos, aquí
recordamos solamente uno por la peculiaridad del lugar en el que fue edificado y por la curiosidad que suscita su visita.
Se trata del de Sant’Angelo, fundado en el siglo XII, muy en
alto, precisamente en el Sasso Simone, en la parte alta del valle del Marecchia.
Desde el lugar en el que surgía, se domina un extraordinario horizonte sin fin y extremadamente sugestivo, adecuado para la contemplación y
la oración. Pero siendo tan inaccesible y solitario es más adecuado para una
ermita que para un monasterio. Después de poco más de un siglo, una serie
de inviernos particularmente rígidos y la apertura de nuevas y más cómodas
vías de peregrinaje contribuyeron a su decaimiento, que fue definitivo debido
a la peste de 1348. Fue suprimido por Papa Pío II, que en 1462 lo agregó al
monasterio de Piandimeleto, no lejos de allí, pero mucho más accesible.
Durante unos siglos siguió en pie una pequeña iglesia dedicada
al Arcángel San Miguel, frecuentada durante las fiestas del verano. Ahora solo
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Covignano de Rímini,
Iglesia de San
Fortunato (Santa
María de Scolca)
y la Adoración de
los Reyes Magos de
Giorgio Vasari
queda una gran cruz para señalar el lugar.
Actualmente, en el territorio ya no quedan monasterios Benedictinos, Agustinos, Dominicanos y Servitas, pero algunas de sus iglesias han
sobrevivido como iglesias parroquiales asignadas al clero diocesano.
Por ejemplo, San Giuliano de Rímini era una iglesia de la
abadía benedictina (de los “Benedictinos negros”), rica en obras de arte, actualmente parroquia del homónimo burgo.
La iglesia de Santa Maria de Scolca también es de los Benedictinos (pero “blancos”, es decir los Olivetanos) y está situada en la colina de Covignano en Rímini, convertida en parroquia con el título de San
Fortunato. Todavía conserva una armoniosa estructura arquitectónica renacentista y el ábside puede ser considerado una de las obras maestras del
Manierismo: una pala de altar con la Adoración de los Reyes Magos pintada
en 1547 por Giorgio Vasari, invitado por el abate de Scolca y que corrigió y
mando transcribir a un monje el manuscrito de “Las vidas de los más excelentes arquitectos, pintores y escultores italianos” la primera verdadera historia
del arte italiano, impresa por primera vez en Florencia en 1550.
2. Los Agustinos y su iglesia riminense
Siguiendo con simples ejemplos, una de las iglesias más grandes e importantes de los Agustinos, la de San Juan Evangelista de Rímini, llamada de San Agustín, también se ha convertido en parroquia y ahora
es la única del centro histórico.
Esta iglesia merece una visita y más de una reflexión: la arquitectura de su gran aula ha sido transformada y enriquecida por valiosos estucos, retablos y frescos del siglo XVII y XVIII, pero su estructura general y su
alto campanario son todavía los del siglo XIII. Además, en la parte del ábside
se conservan dos maravillosos ciclos de frescos realizados por la “Escuela
de Rímini del siglo XIV”. En la capilla del campanario se narra la historia de
la vida de la Virgen Maria y en el ábside las historias de la vida de San Juan
Evangelista, mientras que en la pared del fondo se representa un magnífico
Cristo en el trono y una majestuosa y dulce Virgen con el Niño.
En la pared derecha de la nave hay un Crucifijo pintado en tabla
y un gran y fragmentado fresco que representa el Juicio Universal, pero que
ahora está conservado en el Museo de la Ciudad, pertenecientes también a
los pintores riminenses del siglo XIV, quizás los hermanos Giovanni, Giuliano
y Zangolo, activos en las primeras decenas del siglo.
47
en la parte superior
Rímini, Iglesia de San
Giovanni Evangelista
(San Agustín)
en la parte inferior
Pietracuta de San Leo,
Convento dominico
Reuniendo y situando idealmente estas obras, se puede apreciar una indicación de su función ‘didáctica’ mediante el mensaje transmitido
por medio de las figuras pintadas por los ejecutores y antes aún por sus comitentes.
3. Los Dominicanos y un ejemplo de edificio Tardo Renacentista
Por lo que se refiere a los Dominicanos, hay que señalar el imponente y elegante edificio, o mejor la parte que ha quedado de su convento
de Pietracuta, en el municipio de San Leo, que contempla el río Marecchia
desde una estrecha y alargada planicie denominada “El Monte”.
Se puede ver la modesta iglesia llamada “Del Monte” dedicada
a la Virgen del Rosario, que aquí se celebra el 1 de mayo. El complejo formado
por la iglesia y el convento, de formas limpias y armoniosas, se presenta como
un espacio de meditación y espiritualidad.
El convento, del que todavía se puede apreciar la elegante fachada, fue edificado a principios del siglo XVII, gracias a donaciones del riminense Giovanni Sinibaldi.
Se terminó en 1664 y se suprimió en 1812.
48
50
en la parte superior y en la
parte inferior a la derecha
Rímini, fresco de la
“Escuela de Rímini
del siglo XIV” en San
Giovanni Evangelista
(San Agustín)
en la parte inferior,
a la izquierda
Montefiore, Crucifijo
del siglo XIV en la
Iglesia de San Paolo
La “Pintura riminense del siglo XIV”
A principios del siglo XIV, en las paredes de muchas iglesias de las
órdenes mendicantes florecieron frescos extraordinarios realizados
por numerosos pintores riminenses que durante toda la primera mitad
de ese siglo fueron muy activos entre Romagna y Marche, trabajando
también en muchas localidades de Emilia y de la región del Veneto.
Su pintura es original y precozmente moderna, ya que supieron
asimilar las novedades del lenguaje de Giotto, al que vieron trabajar
probablemente en Asís y seguramente en Rímini cuando pintaba en la
iglesia de San Francisco el extraordinario Crucifijo que todavía está
conservado allí y que se remonta a finales del siglo XIII (quizás un
ciclo de frescos que se destruyó cuando se reestructuró la iglesia para
trasformarla en el Tempo Malatestiano).
Una de sus hazañas pictóricas más grandes y famosas es la
decoración de la Gran Capilla de San Nicolás en Tolentino, y, en
la región de Emilia, la decoración del refectorio de la abadía de
Pomposa y la del ábside de la iglesia de Santa Clara en Ravena, que
ahora se encuentra en el Museo Nacional de Ravena.
Para encontrar en nuestro territorio una decoración significativa de
estos pintores, hay que ir a Rímini a la ya citada iglesia de San Juan
Evangelista (llamada de San Agustín). En ella se conservan dos ciclos
de frescos que, escondidos por los revoques del siglo XVIII, han sido
recuperados sólo en los años veinte del siglo XX.
En el Museo de la Ciudad, donde se conservan, además de un gran
fresco que representa el Juicio Universal procedente siempre de
la iglesia de San Juan Evangelista, polípticos, tablas y crucifijos
pintados en tabla.
La “Escuela de Rímini del siglo XIV” tiene como protagonistas a los
pintores Neri, Giuliano, Giovanni, Pietro y Baronzio.
Sus obras maestras han ido a parar a los mayores museos del mundo,
aunque todavía se pueden contemplar varias obras no sólo en Rímini,
sino también en todo el territorio como por ejemplo en Montefiore,
Verucchio y Villa Verucchio, Santarcangelo, Misano Adriatico,
Talamello, San Leo y Pennabilli.
51
Misano Adriatico,
Cristo dell’Agina
El Cristo dell’Agina y la homónima iglesia
El Cristo dell’Agina es una de las obras del siglo XIV riminense
más antiguas.
Durante siglos estuvo conservado en la bella iglesia dell’Agina en el
municipio de Misano Adriatico, que se encuentra fuera de la ciudad,
en una colina junto al homónimo río, a pocos metros de la Carretera
Nacional SS 16 Adriática.
Edificio que cuenta con una noble historia.
Fue destruido por un terremoto a mitad del siglo XVIII y reconstruido
gracias a la intervención de los Caballeros de Malta. En efecto, en la
pared oeste hay una lápida con la Cruz de los Caballeros. El oratorio
es simple, con ladrillos vistos y está enriquecido por un elegante
campanario con forma de vela.
Hasta 1962 alojó la prestigiosa Cruz de madera, llamada precisamente
el Cristo dell’Agina de la “Escuela de Rímini del siglo XIV”.
Restaurado no hace muchos años, actualmente se puede admirar
en el altar de la iglesia parroquial de Misano Adriatico dedicada a la
Inmaculada Concepción. Una obra de arte y de fe que realmente vale
la pena ver.
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53
CAPÍTULO VII
LOS
CONVENTOS
FEMENINOS
54
En todo el territorio de las dos diócesis todavía están presentes y vivos varios conventos franciscanos de antigua y moderna fundación,
asociados a iglesias interesantes por su arquitectura y sus objetos sagrados.
1. Las Clarisas
Naturalmente no faltan tampoco los monasterios femeninos.
Entre todos ellos hay que recordar el de Santa Maria Magdalena de
Sant’Agata Feltria, de las Hermanas Pobres de Santa Clara, es decir las
Clarisas.
Las hermanas Clarisas se establecieron en el actual monasterio
en 1561, cuando un corrimiento de tierras devastó el pueblo de Sant’Agata y
su viejo convento. Después de haberse salvado, se refugiaron en el edifico
que ocupan actualmente, de propiedad de la familia Fregoso. A lo largo de los
siglos el monasterio conoció un gran florecimiento hasta cuando en 1810, con
la supresión napoleónica, las hermanas, desalojadas del convento tuvieron
que volver a sus propias familias. El monasterio fue destinado a demora civil,
pero una hermana, Anna Giordani, alquiló la parte más antigua del edifico,
conservando de esta forma el coro y la iglesia. En 1814 con la vuelta del Papa
Pío VII a Roma, también las Clarisas volvieron a su monasterio pero en 1866
se registró un nuevo periodo difícil, con la ley de desamortización de todos los
bienes eclesiásticos. A las Clarisas se les concedieron cuarenta días para dejar el monasterio, pero consiguieron quedarse aunque se les impidió admitir a
nuevas jóvenes para tomar los hábitos y hacer la profesión, con el fin de llegar
así a la extinción de la vida claustral. A principios del siglo XX empezaron a
entrar nuevas jóvenes y la vida comunitaria empezó a florecer. En 1930 la comunidad pasó a la Primera Regla de Santa Clara. En julio de 1951 se incendió
el coro del monasterio, causando daños incalculables: se destruyó incluso un
espléndido crucifijo de la Escuela de Giotto. Por suerte se salvó, llegando
hasta nuestros días, un archivo muy importante en el que se conservan numerosos pergaminos relativos a la comunidad y al territorio de Montefeltro. En
los últimos años se han realizado numerosos trabajos de reestructuración en
el ala más antigua del monasterio, actualmente destinada a hospedería.
Un fenómeno no desdeñable y sin duda digno de mención, es
el que se está verificando en los últimos dos decenios: una recuperación de
vocaciones de jóvenes que llegan un poco desde toda Italia. Un caso anómalo
que incluso ha sido estudiado y ha permitido pasar del riesgo de extinción a
una comunidad monástica de unas veinte hermanas.
Las Clarisas están presentes también en Rímini en el convento
de San Bernardino, en el centro de la ciudad. Junto a la homónima iglesia,
proyectada en el siglo XVIII por el arquitecto riminense Giovan Francesco
Buonamici, que en el exterior presenta estatuas de estuco de Carlo Sarti,
mientras que en el interior se conservan notables pinturas de Donato Creti.
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en la parte superior
Valdragone de San
Marino, Monasterio
de Santa Clara
en la parte inferior
Pennabilli,
Monasterio de San
Antonio de Padua
En la República de San Marino, en un marco de soledad, silencio y verde, persiste el actual monasterio de Santa Clara de Valdragone
en el castillo de Borgo Maggiore. Construido en los años 60 del siglo pasado,
sustituyó el viejo monasterio del siglo XVII situado en la ciudad, en la parte
alta del monte Titano y caracterizado por su notable interés arquitectónico.
Con las huertas que ascienden progresivamente por el terreno, el ambiente
exterior contribuye a hacer que el lugar sea particularmente sugestivo. La
actual iglesia del nuevo convento está dedicada a Santa Clara de Favarone de
Offreduccio, nacida en Asís en 1193 y fundadora de las Clarisas.
Las hermanas hacen vida contemplativa pero trabajan realizando iconos y ostias, bordan y cosen, además de recibir grupos de oración.
2. Las Agustinas
El monasterio de San Antonio de Padua de Pennabilli es
agustino, pero ahora cuenta con pocas hermanas, que además de la vida contemplativa, también realizan ostias, reparación de rosarios y marcos, restauración de iconos y pintura sobre madera, pintura de los cirios pascuales, acogida
de grupos y de personas que buscan un lugar de meditación y silencio. El convento surge en la antigua Fortaleza de Billi que, en el pasado constituía una
comunidad separada del vecino castillo de la Penna. Giovanni Lucis, como es
confirmado por todos los documentos, fue el primer fundador del convento de
las Hermanas de la Ciudad, como muestra el escudo situado en el interior de la
puerta. La donación del Lucis fue solemnemente estipulada con un acto de 1518
y la primera fundación del monasterio se puede establecer en 1517. En el monasterio de San Antonio residieron varias Órdenes de diferente pertenencia: Redentoras Humilladas (1517-1571, total 54 años), Sin Regla (1571-1624, total 53 años),
Dominicanas (1624-1816, total 192 años), Agustinas (desde 1816 hasta hoy).
3. Las Maestras Pías, las Maestras de Santa Dorotea
y las Hermanas de la Inmaculada
Por otra parte, en Sant’Agata Feltria está también el Instituto de las Hermanas Maestras de Santa Dorotea y en Coriano, en
provincia de Rímini y en muchas otras localidades, se encuentra el Instituto de las Maestras Pías de la Dolorosa, muy presente también en el extranjero, ocupándose desde siempre de educación, como quiso su fundadora.
La casa madre de las Maestras Pías está en Coriano, donde está enterrada la
fundadora, la beata madre Elisabetta Renzi.
56
57
58
Saludecio, Iglesia
de San Girolamo
(San Jerónimo)
En cambio, en Misano Mare está el Instituto de las Hermanas de la Inmaculada fundado por don Domenico Masi, que se ocupa
de niños y ancianos y dirige también una acogedora casa de espiritualidad en
el ex convento de San Jerónimo en Saludecio adyacente a la homónima
iglesia.
4. La orden de las Maestras Pías de la Dolorosa.
Desde Rímini al mundo
Fue fundada en 1839, en la provincia de Rímini, exactamente
en Coriano, por la madre Elisabetta Renzi, nacida en Saludecio en 1786 pero
que se trasladó más tarde con la familia a Mondaino. Hija de Giambattista Renzi de Saludecio y de Vittoria Boni de Urbino entró en el monasterio
agustino de Pietrarubbia, sin embargo las supresiones napoleónicas de 1810
la obligaron a dejarlo y tener que volver con su familia. Según su relato, el
Señor la llamó a Coriano para que ayudase a un grupo de mujeres dedicadas
a la educación de jóvenes. Era el año 1824. Quince años después fundó su
orden, falleciendo en Coriano en 1859. Con el Instituto, Madre Elisabetta
quiso crear una estructura finalizada a promover la educación humana y religiosa de las jóvenes, de las mujeres y de sus familias, así como de los niños
necesitados en la región de Romagna. Su proyecto nació de la observación
directa de la realidad social, económica y religiosa de aquella época, por
lo que la Iglesia, viendo en ello un intento de promoción social y educativa,
aprobó enseguida el nuevo Instituto, que rápidamente creció en el número de
sus miembros, así como de escuelas, oratorios y orfanatos. En poco tiempo
se amplió, creando nuevas sedes en Sogliano al Rubicone, Roncofreddo,
Faenza, Savignano sul Rubicone, Cotignola, Mondaino y Urbino. La aspiración de Madre Elisabetta, beatificada en 1989, era la de ampliar la acción del
Instituto más allá de los límites de esta región y poder llevar a cabo la obra
educativa y asistencial en cualquier país donde hubiera pobres y necesitados
que las instituciones públicas seguían ignorando. La primera gran ocasión se
presentó en la segunda posguerra, con el encuentro de la Madre Superiora
General de la congregación y el obispo de Louisiana, al que manifestó su
propósito de constituir un grupo misionario en Estados Unidos. El obispo,
que desde hacía tiempo estaba pensando en instituir una escuela para niños
necesitados, aceptó la propuesta. Los Estados Unidos habían salido desde
hacía poco tiempo de la guerra y con la llegada del macartismo a partir de los
años 50 se registraban repercusiones negativas en la situación interna y se
59
en la parte superior
Coriano, Convento e
Instituto Maestras Pías
de la Dolorosa
en la parte inferior
Saludecio, Convento
de los Jerónimos
agravaban los numerosos problemas materiales, sociales e ideológicos que
afectaban al mundo americano de aquella época. De esta situación sufrían
las consecuencias precisamente las clases más necesitadas. De esta forma,
un grupo de 13 hermanas de la Casa Madre de Rímini se embarcó en 1947
y emprendieron un largo y aventurero viaje hacia Louisiana, un mundo completamente desconocido para ellas. Desde ese momento las hermanas de
las Maestras Pías empezaron a abrir misiones en muchas partes del mundo,
en especial donde los niños eran fácilmente víctimas de las injusticias sociales, de la pobreza y del analfabetismo. Esta apertura las llevó hasta México,
Brasil, Bangladés, Zimbabwe, Filipinas y Albania. Su concepto multiétnico,
así como el de equidad y justicia social, inspirados en los dictámenes de
Juan XXIII, fueron relanzados y apoyados también por el Papa Juan Pablo II
que proclamó a madre Elisabetta Renzi beata en 1989. En Coriano se puede visitar la Casa Madre del Instituto de las Maestras Pías, en el que se ha
instalado un museo dedicado a la beata enterrada aquí, donde se conservan
documentos y objetos pertenecientes al origen del Instituto y realizados aquí,
algunos de los cuales de apreciable manufactura ya que son de oro y plata.
En la cercana iglesia de la Virgen de la Dolorosa está la capilla con los restos
mortales de Elisabetta.
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Santarcangelo di
Romagna, Convento
de las Santas Catalina
y Bárbara
El convento de las Santas Catalina y Bárbara en Santarcangelo
El imponente convento ocupa una amplia parte del centro histórico.
Se encuentra en la elegante piazza Monache y prosigue a lo largo
de las calles adyacentes. La extensión del área llega hasta los
9900 m2. Pertenece a varias épocas históricas, pudiéndose leer las
estratificaciones en las que destaca la armoniosa cúpula de la iglesia
realizada por el arquitecto Bibiena.
El monasterio de las Hermanas Benedictinas Camaldolesas, orden
de clausura, fue fundado en 1505 por Sor Obediencia de Rímini a
la que el ayuntamiento le asignó un palacio ya existente. Gracias al
número creciente de adeptas, en 1600 se tuvo que ampliar y en 1738
se consagró, después de cinco años de obras, la nueva iglesia de
planta octagonal. El arquitecto, Ferdinando Galli Bibiena, que trabajó
en colaboración con su hijo Antonio, fue el primer arquitecto ducal de
los Farneses en Parma. Después de la supresión napoleónica, en 1856
se volvió a abrir el edificio gracias a sor Angela Molari, fundadora de
la congregación Hijas de la Inmaculada Concepción. Al convento se
añadió el adyacente Palacio Fattorini y hace poco todo el complejo ha
sido restaurado.
Actualmente la presencia de las Hijas de la Inmaculada Concepción,
que dura desde hace 150 años y de las Hermanas Franciscanas de
los Sagrados Corazones (de Jesús y de Maria), sigue con la misión
espiritual y social. Los dos Institutos, pertenecientes uno al Derecho
Diocesano y el otro al Derecho Pontificio, se fundieron en 2007.
Pensando en el futuro, las hermanas decidieron poner a disposición
y utilizar el convento al servicio de la ciudad y de todas las personas.
De esta forma nació un primer acuerdo con la clínica Luce sul mare,
que también tiene una sede en el Hospital Franchini de Santarcangelo,
para acoger a las familias de los enfermos. Pero el convento no se
abrirá sólo a ellos, ya que las hermanas han empezado un proyecto
de restauración para la apertura de una hospedería que acogerá a los
visitantes y los turistas, así como a todos los que tengan la intención de
compartir el ritmo y la atmósfera del convento.
La huerta, que seguirá estando en el centro del monasterio, también se
reorganizará y se convertirá en un jardín botánico, pudiendo disfrutar
del mismo activamente con la visita de las escuelas, los ciudadanos
y los turistas. Naturalmente, como establece la tradición monástica,
también habrá un jardín de meditación, que se podrá visitar en
determinados horarios para dedicarse a la lectura y quien lo desee
podrá dejar su propio libro en el convento.
63
CAPÍTULO VIII
LA DEVOCIÓN
MARIANA
En las diócesis de Rímini y de San Marino-Montefeltro la devoción mariana es muy antigua y desde siempre ha sido grandísima, como lo
demuestran además las dedicaciones de las iglesias parroquiales, las cuales,
por lo menos una cuarta parte, están dedicadas a la Virgen.
Tanto en los centros habitados, como en los aislados entre campos y montes, surgen importantes edificios dedicados a la Virgen. Se trata de
oratorios, capillas, ermitas, pequeños y grandes santuarios que son centros
de gran espiritualidad y que a menudo mantienen vivo el recuerdo de milagros
y apariciones. Es imposible facilitar una lista de todos los lugares en los que
la piedad mariana ha estado y aún está viva, y en los que se han manifestado eventos prodigiosos con la Virgen como protagonista. Aquí indicamos
los principales lugares caracterizados por un camino espiritual de profunda
intensidad.
1. La Madonna delle Grazie (Nuestra Señora de las Gracias)
en Covignano de Rímini
En Rímini hay que señalar ante todo el santuario franciscano de
la Madonna delle Grazie que surge en la periferia de la ciudad, en la colina
de Covignano.
En este lugar, que surge dulcemente sobre la llanura y contempla la ciudad y el mar, invitando al silencio y la oración, en 1290 se construyó
una primitiva capilla en el punto en el que cuatro años antes un pastor habría
esculpido en un tronco una imagen de la Virgen, terminada por los ángeles,
que acudieron para remediar la impericia del improvisado escultor. La imagen
tomó el camino del mar y llegó hasta Venecia, donde aún hoy se conserva y venera como la “Virgen de Rímini” en la iglesia de San Marziale (San
Marcial). Este santuario asumió su actual aspecto en los años sesenta del
siglo XVI; sobre su altar mayor figura una bella Anunciación del pintor umbro
Ottaviano Nelli, pintada hacia 1430 y muy venerada, como lo demuestran los
numerosos ex votos que quedan.
Las obras más significativas del Santuario de la Madonna
delle Grazie se encuentran en la parte izquierda de la iglesia. Hay que observar el espléndido techo de madera con forma de casco de un barco. En
la puerta de entrada hay un fresco que representa la Asunción de María y en
la primera capilla una espléndida ancla que acogía 33 estatuitas de alabastro
que representaban a los apóstoles y los diferentes personajes del Calvario de
Cristo. A principios del siglo XX se vendieron para proceder con la necesaria
restauración de todo el complejo. Ahora están en Alemania y, siendo verdaderas joyas de arte, representan la pieza más admirada del museo de Francfort.
En la segunda capilla se conserva el retablo de madera del siglo XVII con San
Antonio. En la tercera capilla se admira un Crucifijo del siglo XIV. En el presbiterio, a la derecha, se encuentra el sepulcro de Antonio Alvarado, secretario
65
en la parte superior
Covignano de Rímini,
Ottaviano Nelli,
La Anunciación,
Santuario Santa
María delle Grazie
en la parte inferior
Montefiore Conca,
Santuario de la Virgen
de Bonora
del emperador Carlos VI, terciario franciscano, obra de Carlo Sarti. En el
centro de la iglesia se puede admirar una “Natividad de Jesús” de Giovanni
Laurentini (Arrigoni); en la puerta que va hasta la sacristía se encuentra la
“Deposición” del siglo XVII de Diego Rodríguez. Entrando en el convento, se
puede observar un pequeño claustro, reconstruido después de la destrucción
de 1943 y en cuyas paredes se conservan algunos fragmentos de cerámica
modelados por el artista boloñés Carlo Sarti en 1700 para las 14 capillas del
Vía Crucis. Delante hay un edificio construido por orden de Alvarado.
2. La Virgen de Bonora en Montefiore Conca
En el interior de la provincia de Rímini, en el valle del río Conca,
el santuario mariano más famoso y visitado es el de la Virgen de Bonora,
en Montefiore Conca.
Surgió alrededor de una imagen de la Virgen que da de mamar,
pintada por encargo del eremita Bonora Ondidei, en una pequeña capilla que
había construido entre los bosques y que dejó en herencia en 1409 a los Terciarios Franciscanos.
La estructura actual del santuario se debe en gran parte a la
devoción de dos hermanos sacerdotes, Pío y Tommaso Sanchini, que desde
principios del siglo XX se dedicaron a difundir el culto de esta Virgen.
Conserva muchísimos ex votos que documentan toda una serie
de gracias concebidas por los devotos. Ha sido restaurado recientemente y
está provisto de instalaciones adecuadas para recibir a grupos de peregrinos.
La imagen mariana conserva todavía la arcaica atmósfera del
siglo XIV, dominando la iglesia desde el altar mayor y rememorando siglos de
devoción y plegaria que atraen hasta aquí hasta 500.000 fieles al año. Todo
ello se remonta a finales del siglo XIV cuando Bonora Ondidei de Levola de
Montefiore se retiró al Monte Auro para dedicarse a la oración. Vivió en la
localidad de Villa San Martino en una casa de tres habitaciones, una de las
cuales destinada a capilla decorada con frescos que representaban a Jesús,
la Virgen y los santos. Esta imagen de la Virgen ha permanecido intacta a lo
largo de los siglos y se ha convertido en objeto de devoción. Venerada con
el título de Madre de la Divina Gracia, está representada con el Niño Jesús
sentado sobre las rodillas al que da de mamar. Lleva una vestimenta de color
rojo con el manto azul y en el pecho tiene una estrella radiante. El mismo
Bonora ofreció, con una escritura notarial, el 7 de octubre de 1409, el terreno,
la casa y la capilla al Tercer Orden de la Suma Penitencia de San Francisco.
66
Pennabilli,
Santuario de Santa
María delle Grazie
Los frailes siguieron estando presentes en la capilla de Bonora hasta 1652,
cuando el Papa Inocencio X suprimió los pequeños conventos. Los bienes del
convento y la iglesia se asignaron al monasterio de las Convertidas, llamada
así en un principio y luego de Santa Maria Magdalena y del Corazón de Jesús
de Rímini. En 1796 con las leyes napoleónicas, se cerraron tanto el convento
como la capilla de Bonora. A pesar de todo ello, siguieron los peregrinajes.
En 1833 se produjo un hecho clamoroso que aumentó la fama de este lugar: el
primer milagro. A Annunziata Rossi, gravemente enferma le habían dicho que
estaba en fin de vida, por lo que decidió ir a rezar ante la imagen de la Virgen
de Bonora. Arrastrándose con un gran esfuerzo, rezó intensamente y volvió a
casa completamente sana. La Curia de Rímini llevó a cabo un regular proceso
canónico. Este fue el primer milagro históricamente verificado.
3. Santa Maria delle Grazie (Santa María de las Gracias)
en Pennabilli
En la diócesis del Montefeltro, un santuario bastante visitado es
el de Santa Maria delle Grazie en Pennabilli, alta Valmarecchia.
En él se conserva la imagen mariana más famosa de la diócesis,
que es la de la Virgen de las Lágrimas o de las Gracias, de Pennabilli,
debido a sus milagrosos lagrimeos desde 1489.
El fresco tiene un gran efecto evocativo y la sugestión que produce su contemplación es fuerte. La Virgen está sentada y recubierta por un
manto azul con decoraciones amarillas; en la mano izquierda un pequeño
jilguero simboliza la pasión de Cristo, mientras que con la mano derecha sostiene a su hijo de pie sobre la rodilla derecha, que mira serenamente hacia el
espectador.
En la parte superior, hay pintada una Anunciación y un jardín
florecido, símbolo de la Virginidad de María. En la parte superior el Eterno
Padre bendecidor y el Espíritu Santo con forma de paloma.
A lo largo de la historia, esta imagen ha sido protagonista de
numerosos eventos milagrosos, empezando por el viernes del 20 de marzo de
1489, recordado anualmente como “el viernes bello”, cuando lagrimó varias
veces del ojo derecho ante numerosas personas que presenciaron el evento.
Algunos presentes, maravillados e incrédulos quisieron secarle las lágrimas
con un pañuelo, pero éstas siguieron saliendo, deslizándose y dejando una
traza sobre su nítido rostro.
A continuación le dedicamos una exposición más detallada.
69
en la parte superior
Pennabilli, Oratorio
Casa Fanchi
en la parte inferior
Pennabilli, Iglesia
de Torre di Bascio
La Madonna delle Grazie (La virgen de las Gracias)
de Pennabilli
En Montefeltro la imagen mariana más famosa es la de Pennabilli,
que el tercer viernes de marzo de 1489 fue vista llorar.
Se trata de la imagen de la Virgen venerada con el título de “Santa
Maria Novissima delle Grazie”, o más sencillamente Virgen de las
Gracias, pintada alrededor de 1432 en la iglesia de los Agustinos,
dedicada a San Cristóbal, del siglo XI.
El prodigio de las lágrimas de Maria suscitó una gran impresión y un
gran fermento en todo el territorio, y fue juzgado como una piadosa y
materna advertencia de próximos desastres, que en efecto no tardaron
en llegar bajo forma de guerras, asedios y saqueos.
En 1517, durante la guerra promovida por Lorenzo de’ Medici a
Francesco Maria della Rovere, Pennabilli fue asediada por los
florentinos, pero el 17 de febrero la Virgen apareció sobre las murallas
de la ciudad y ahuyentó a los asediantes.
Otra vez, la Virgen apareció sobre las murallas de Pennabilli para
proteger a los habitantes, el 22 de febrero de 1522.
Las tropas, al mando de Giovanni dalle Bande Nere, se acamparon
bajo las murallas intentando la capitulación de la ciudad. El duque de
Urbino aconsejó a la población que abandonara la ciudad e incluso
él mismo se refugió en el castillo de Sassocorvaro. Todos huyeron
excepto 14 soldados. Cuando llegó la noche, mientras los enemigos
rodeaban las murallas tratando de penetrar el castillo, en el cielo, entre
un fuertísimo resplandor, volvió a aparecer la Virgen con el Hijo en
brazos entre un ejército de ángeles. La ciudad fue nuevamente salvada.
Después de este último milagro, los habitantes de Pennabilli en
agradecimiento a la Virgen ampliaron la iglesia de San Cristóbal y en
1528 colocaron la imagen en una espléndida capilla de mármol de estilo
renacentista, enriquecida y casi escondida en el siglo XVII por una
mayor y más rica estructura de madera barroca con tallados y figuras.
A lo largo de los siglos y hasta nuestros días, se ha podido
experimentar varias veces la ayuda de la Virgen en el acoger las
peticiones de protección. Durante la última guerra, en junio de 1944,
la población imploró la ayuda de la Virgen para impedir la evacuación
de la ciudad ordenada por parte del mando alemán y la orden fue
revocada. El 21 de septiembre del mismo año, el ejército alemán en
retirada había minado los puentes estratégicos del territorio para
hacerlos saltar, por lo que los habitantes del pueblo se presentaron
ante la Virgen delle Grazie, haciendo voto de que si les salvaba
70
71
72
en la parte superior
Pennabilli, Iglesia
de Miratoio
en la parte inferior,
a la izquierda
Cà Romano
de Pennabilli,
La Madonna del
Rettangolo de neve
(La Virgen del
Rectángulo de nieve)
en la parte inferior,
a la derecha
Pennabilli,
Monasterio de San
Antonio de Padua
habrían restaurado convenientemente el santuario. El mando alemán
no mandó estallar todas las minas instaladas.
Por otra parte, son numerosos los testimonios de los habitantes de
Pennabilli sobre curaciones y milagros por intercesión de la Virgen.
Es digna de atención, por la notoriedad de los acontecimientos, la
gracia al capitán de marina Filippo Zappi que participó con Umberto
Nobile en la exploración del Polo Norte con el dirigible “Italia” en
1928. Una vez alcanzado el Polo, no se pudo realizar el aterrizaje y
en el camino de vuelta el dirigible fuera de ruta se estrelló contra un
iceberg a la deriva y la cabina de la nave se separó en el impacto.
De los 16 hombres de la tripulación diez cayeron en el hielo, pero
de los seis que quedaron a bordo se perdió la pista. Después del
terrible desastre los supervivientes se acamparon en una tienda
“roja” esperando ayuda. Después de varios días, Zappi con otros
dos compañeros dejó la tienda afrontando los hielos con una
marcha desesperada. Rendido por el frío y la desesperación volvió
con la mente a la casa de su madre, Elmira Manduchi que era de
Pennabilli y vivía cerca de la iglesia de San Agustín, rememoró los
milagros de la Virgen y le prometió que habría vuelto para darle
las gracias si hubiese salvado su vida. Mientras tanto, los equipos
de socorro habían individualizado la tienda roja salvando a los
otros supervivientes y empezando la búsqueda del grupo que fue
recuperado 48 días después.
La imagen todavía es muy venerada. El tercer viernes de marzo,
llamado - “el viernes bello”, en Pennabilli es un día de solemnes
celebraciones y de gran fiesta.
El culto de la “Virgen de las lágrimas”, proclamada “Reina del
Montefeltro”, se ha extendido a todo el territorio diocesano y en
1950 la iglesia de San Agustín fue declarada oficialmente “Santuario
mariano de la diócesis”.
Después de haber visitado este santuario se aconseja visitar todo el
territorio municipal para descubrir otras iglesias, oratorios, capillas
y lugares religiosos, cada uno con una propia característica.
73
CAPÍTULO IX
LOS
SANTUARIOS
MARIANOS
El Siglo XVI fue un siglo de fuerte recuperación de la devoción
mariana en todo el territorio.
Se abrió con un clamoroso milagro público justo a las puertas
de Rímini, en la primera milla de la Via Flaminia. La intervención de la Virgen
impidió que fuese ejecutado un peregrino injustamente acusado de homicidio.
Era el año 1506.
Más tarde, los riminenses quisieron fundar, en el lugar que estaba junto al patíbulo instalado para la ejecución, un santuario para venerar y
conservar adecuadamente la imagen sagrada de la Virgen con el Niño a la que
se atribuyó el milagro; además, quisieron que dicho santuario fuese siempre
de propiedad pública. Estamos hablando de la iglesia de la Colonnella.
Siguieron las milagrosas apariciones de la Virgen de Pennabilli
(1517 y 1522) y otra en 1523 en Maciano, cerca de Pennabilli.
Aquí, la Virgen se le apareció a una cierta Giovanna de San Leo,
una mujer pobre y un poco simplona (mulier semifatua, la definía el notario
episcopal que tomó la deposición), pidiéndole que hiciera todo lo posible para
construir una iglesia en el lugar de la aparición, siendo este el motivo de su
edificación.
Veinte años después se presentó otra aparición de la Virgen,
bien documentada, en el límite entre las diócesis de Rímini y del Montefeltro,
en Trebbio di Montegridolfo. Aquí también, como había pedido la Virgen, se
erigió una iglesia.
El último milagro del siglo XVI en Rímini sucedió en 1593 en el municipio de Santarcangelo di Romagna, en Casale di San Vito, ante una modesta
imagen de la Virgen María pintada en una capilla rural, que en poco tiempo se
transformó en un grande santuario (véase más adelante).
A lo largo de los años se presentaron otros episodios milagrosos, dando origen a varios lugares de culto incluso en el centro de la ciudad
de Rímini, donde se erigieron solemnes altares a la Virgen del Cármine, la
Virgen Dolorosa y la Virgen del Rosario en las iglesias de los Carmelitas (San
Juan Bautista), de los Servitas (Santa María de los Siervos) y de San Domenico (destruida).
1. La iglesia de la Colonnella en Rímini
Es un espléndido edificio terminado en 1514 que aún conserva
la imagen milagrosa, ya que es siempre de propiedad municipal. Hasta la
época de la Unidad de Italia, la magistratura ciudadana participó en todas sus
celebraciones más importantes. El templo se llama de la Colonnella haciendo
referencia a una columna miliaria en la entrada de la ciudad o bien a la imagen sagrada pintada encima de un pilar o parte de una pequeña columna. El
elegante portal que se contempla en la parte frontal se atribuye al veneciano
Giovanni Bernardini. En el interior se puede admirar la exquisita decoración
75
en la parte superior
Rímini, Iglesia e
imagen de la Madonna
de la Colonnella
(Virgen de la Columna)
en la parte inferior
Maciano de Pennabilli,
Convento e Iglesia de
Santa María de la Oliva
de terracota pintada en el siglo XVI, obra de Bernardino Giuritti de Ravena.
Esta iglesia merece realmente una visita para poder admirar la
“Virgen con el Niño” del siglo XV, de autor desconocido. En el interior de la
iglesia hay algunas lápidas dedicadas a la virgen que hacen referencia a su
prodigiosa imagen, la edificación del Templo, la coronación y su trasporto
sobre el altar.
2. Santa María de la Oliva en Maciano di Pennabilli
En Maciano, actualmente en el municipio de Pennabilli, en pocos años y gracias a la contribución de todas las comunidades circunstantes,
surgió una de las más bellas iglesias renacentista del Montefeltro, Santa
María de la Oliva de Maciano, precisamente donde se había producido
una aparición.
Se trata de un monumento de extraordinario interés desde muchos puntos de vista; por lo que se refiere al artístico se presenta con una elegante serie de elementos arquitectónicos que manifiestan la difusión en todo el
Montefeltro de las armoniosas formas del renacimiento de Urbino.
El portal lleva la fecha de 1529, que es el año de su realización.
Más tarde la iglesia pasó a los Franciscanos (los Menores Observadores) y a partir de 1553 construyeron al lado un gran convento, rico de
salas, capillas, almacenes y una bella biblioteca (que en la puerta llevaba la
fecha 1635); los últimos libros se vendieron hace menos de cien años por un
fraile ingenuo que recibió pocas liras y muchas humillaciones, con denuncias
y procesos.
Al lado, un luminoso claustro con grandes arcos. Cuentan que
sus columnas fueron regaladas a los frailes por la condesa Oliva y procedían
de las ruinas de su palacio situado en Antico, pero se trata de una leyenda reciente, nacida para justificar el título de la Oliva dado a la Virgen, así como por
las formas arquitectónicas de la iglesia que son muy parecidas a las de la iglesia de Antico. En un fresco pintado en las lunetas del pórtico se narra la vida
y los milagros de San Francisco; lamentablemente son pocas las lunetas que
todavía se pueden leer, pero tenía que tratarse de una obra imponente. De todas formas lo que queda es muy valioso ya que testimonia la participación de
todas las localidades de la zona, finalmente unidas en el deseo de venerar al
santo de Asís. En efecto, cada fresco llevaba el nombre del donante y todavía
se pueden leer los de las localidades de Penna, Maciano y Soanne. También
es importante porque aclara un poco sobre un misterioso pintor de Pennabilli,
76
en la parte superior
Trebbio de
Montegridolfo,
Santuario Beata
Virgen delle Grazie
en la parte inferior
San Giovanni in
Marignano, Oratorio
de Santa María
un cierto Giovanni Bistolli, que lo pintó a plazos, en los años 1656, 1657, 1658 y
1659, como él mismo declara. Este pintor no era mediocre, como demuestran
las escenas bien construidas y pintorescas, con paisajes y retratos bastantes
vivaces, aunque mezclados a la ingenuidad que parece debida sobre todo a
una significativa restauración efectuada en el siglo XIX.
3. El santuario de la Beata Vergine delle Grazie
(Beata Virgen de las Gracias) en Trebbio di Montegridolfo
En el interior de la iglesia de Trebbio, el altar está decorado con
una espléndida pala que representa la aparición milagrosa de la Virgen.
Fue pintada en 1459 por el maestro renacentista Pompeo Morganti de Fano el día siguiente de la aparición según lo narrado por los dos
humildes protagonistas de la visión, Antonia Ondidei y Luca Antonio di Filippo.
Es interesante el paisaje de la pintura que representa el pueblo
de Montegridolfo, con el castillo, las murallas, la torre y sus campanas.
4. Otros santuarios e iglesias marianas en Valconca
En Valconca son numerosos los santuarios marianos. Desde el
antiguo santuario de la Virgen de Bonora en Montefiore Conca, al que
todavía llegan peregrinos procedentes de toda Italia, como ya se ha dicho.
Hasta el santuario de la Beata Vergine delle Grazie de
Montegridolfo muy venerado por la gente del lugar, construido después de
dos apariciones de la Virgen en el siglo XVI.
Se aconseja proseguir el recorrido hacia Saludecio, donde
está el santuario de la Virgen del Monte, que es el más reciente.
En el municipio de Gemmano hay una iglesia en la colina, en la
orilla derecha del río Conca, llamada santuario de la Virgen de Carbognano, construida alrededor del año 1260, cuando un grupo de frailes franciscanos edificó sobre los restos del antiguo templo romano un pequeño convento
consagrado a San Francisco. En el año 1500 la iglesia se consagró a la Virgen,
cuya popularidad aumentó notablemente a lo largo de los años, recibiendo
a miles de peregrinos motivados por la oración y las gracias recibidas. Esta
afluencia de fieles contribuyó también a la recogida de fondos, gracias a los
cuales se pudo ampliar la iglesia a lo largo de los años.
En el siglo XVIII, en San Clemente se construyó una capilla
mariana de ladrillos y una base octogonal con pilastras.
Hay que señalar el oratorio de Santa María en San Giovanni
79
80
en la parte superior
Montegridolfo,
Iglesia de San Rocco
(San Roque)
en la parte inferior
Carpegna,
Santuario de la
Madonna del Faggio
(Virgen del Haya)
in Marignano, elegante en las formas y con un porticado de amplias arcadas.
En el corazón del Montefeltro, en Carpegna, se encuentra el
santuario mariano más antiguo de la Valconca, el de la Virgen del Faggio
(del Haya).
5. El santuario de la Virgen de Casale en San Vito
de Santarcangelo di Romagna
En Casale se erigió también, poco después de los primeros
eventos milagrosos sucedidos a partir de 1596, un gran santuario mariano
dedicado a la Visitación. Se trataba de una iglesia grandiosa, iniciada en 1596
y terminada en 1605, que fue destruida por los alemanes durante su retirada
en 1944 y reconstruida con formas modernas en 1964.
Se encuentra a lo largo del recorrido de la antigua Via Emilia,
cerca de San Vito, en la localidad Casale di Santarcangelo y ahora a cargo
de los Pasionistas. Allí se venera al beato Pío Campidelli, un joven pasionista
(véase el apartado dedicado en las siguientes páginas) que ofreció la vida por
su tierra Romagna.
6. La Virgen protectora de Rímini
Después de tantas prodigiosas manifestaciones milagrosas, el
ayuntamiento de Rímini incluyó a la Virgen en la lista de sus santos protectores y en 1696 colocó una imagen suya de bronce en la esquina del palacio
municipal, protegiéndola con un dosel también de bronce, así como con un
farol que los pajes del ayuntamiento, vestido con librea, tenían que encender
todas las noches a la hora del Ave María, e incluso en algunas ocasiones tocando las trompetas.
Sería muy largo recordar todos los lugares en los que todavía
hoy es fuerte la devoción mariana. Aquí señalamos algunos, aunque “menores” pero de gran belleza y sugestión. Todos están en los municipios de Rímini, sólo uno está en la República de San Marino.
7. El santuario de la Beata Virgen del Cármine
en Saiano di Torriana
En Saiano, en el municipio de Torriana, se encuentra un pequeño santuario construido sobre una peña, casi en el lecho del río Marecchia, junto a una torre cilíndrica de época románica.
Está dedicado a la Beata Virgen del Cármine, ya que tam-
81
en la parte superior,
a la izquierda
Beato Pio Campidelli
en la parte superior,
a la derecha
Rímini, piazza Cavour,
la virgen protectora de
la ciudad en la fachada
del palacio Garampi
en la parte inferior
Saiano de Torriana,
Santuario de la Beata
Virgen del Cármine
bién aquí se narra sobre la aparición de la Virgen. En el altar se conserva
una representación plástica de gran elegancia, quizás del siglo XV, a la que
dirigían sus plegarias particularmente las mujeres embarazadas del valle. Es
una meta de numerosos peregrinajes y se puede llegar allí a través de una
carretera pintoresca que costea el río. Hace tiempo llegaban desde diferentes
localidades cercanas y para cruzar el río se utilizaban escaleras colocadas
sobre los carros como si fuera un puente, siendo ésta la razón por la que en
verano se coloca una pasarela en el río Marecchia, denominada Ponte delle
Scale (El puente de las escaleras).
También hay que admirar la espléndida puerta de entrada de
bronce esculpida por Arnaldo Pomodoro, famoso escultor nativo de Morciano
di Romagna y diseñada por el poeta Tonino Guerra, que tenido una importante participación en la restauración del santuario y la recuperación de la
pasarela en verano.
8. La capilla de Talamello
En Montefeltro, en Talamello, antes de llegar al cementerio
del pueblo, surge aislada en medio del verde una capilla que constituye un
espléndido ejemplo de arte Tardo Gótico.
Se remonta a 1437 y está toda recubierta de frescos realizados
por el pintor ferrarense Antonio Alberti. Es una capilla rural mandada hacer por
un franciscano, el obispo del Montefeltro Giovanni Seclani, que se representa
arrodillado a los pies de la Virgen con el Niño, entre todas las imágenes de
santos y las escenas que representan la Anunciación, la Adoración de los Reyes
Magos y la Presentación en el Templo. Antiguamente, la capilla estaba precedida por un cuadripórtico abierto para alojar a viandantes y peregrinos, muchos
de los cuales pintaron en las paredes decoradas sus nombres con la fecha de
su visita y a veces su procedencia o meta según una vieja y pésima costumbre,
pero que esta vez nos ha dejado valiosos elementos para poder comprender la
afluencia de estas personas.
9. La iglesia y el convento de Santa María en Valdragone
de San Marino
En el territorio de la República de San Marino, es interesante
la visita al santuario y adyacente convento de Santa María en la localidad
de Valdragone, situado al pie del Monte Titano, en un lugar bastante sugestivo.
82
84
en la parte superior
Talamello, los frescos
de Antonio Alberti en
el interior de la capilla
en la parte inferior
Valdragone de San
Marino, Santuario
de Santa María
El nombre evoca una leyenda medieval según la cual la localidad estaba amenazada por un dragón.
En la iglesia construida junto al convento, en la que se puede
admirar un interesante pórtico renacentista, se venera una Virgen del siglo XV
de estilo flamenco enmarcada por un espléndido políptico del siglo siguiente,
realizado por el taller riminense de Bartolomeo Coda, enriquecido más tarde
con tallados y doraduras.
A lo largo de los siglos, la sagrada imagen de la Virgen situada
entre las santas Bárbara y Catalina ha sido objeto de gran devoción.
La Virgen se llama de la pera, debido al hecho de que la Virgen
ofrece una pera al Niño Jesús, siendo un gesto simbólico del amor divino por
el hombre, iconográficamente de origen norte europeo y alrededor del cual
gira la leyenda del milagro de las rosas.
Se narra que hasta 1442 en San Marino, en las plegarias no
se mencionaba a la Virgen y por esto en el territorio no crecían las rosas.
Un devoto padre indicó que la causa del fenómeno era porque no se había
construido un monasterio a pesar de que hubiera a disposición un conspicuo
legado. Las predicaciones del buen fraile fueron escuchadas y se empezó a
construir un oratorio en el lugar donde el dragón tenía su refugio, siendo éste
el motivo del topónimo de la zona. Cuando se terminaron las obras, el padre
donó a la iglesia un cuadro que representaba a la Virgen con el Niño Jesús,
el gesto suscitó una viva emoción y bien pronto el culto de la Virgen atrajo a
una gran afluencia de peregrinos. Parece ser que esto no fue aceptado por
los Malatesta, siempre con miedo de una insurrección, por lo que mandaron
secuestrar al fraile para llevarlo a Rímini. Se cuenta que por la noche las laderas del monte se cubrieron de rosales para confundir a los soldados y cuando
éstos decidieron ahorcar al fraile no lo pudieron hacer porque las cuerdas se
engancharon en las espinas de las rosas. Historia y leyenda se funden en el
testimonio de una lápida en la plaza y en la antigua costumbre que desde hace
siglos celebra en junio un peregrinaje a Valdragone para llevar rosas blancas.
El culto de la Virgen ha sido una continua actividad para los Frailes del Orden
de los Siervos de María, que terminaron de construir la iglesia y el convento.
En 1692 la iglesia sufrió notables transformaciones y en 1710 se
consagró a la Virgen Dolorosa, que desde hacía tiempo había sido declarada
patrona del Orden de los Servitas, así como a San Filippo Benizi. Actualmente el convento ha sido elegido sede del presidente de la Federación de los
Siervos de María de Italia y España.
85
en la parte superior
Valdragone de San
Marino, Virgen de la
Pera en el Convento
de Santa María
en la parte inferior,
a la izquierda
Valdragone de San
Marino, Convento
de Santa María
en la parte inferior,
a la derecha
Romagnano de
Sant’Agata Feltria,
Iglesia de la Virgen
de Romagnano
10. La iglesia de la Virgen de Romagnano
En la diócesis de San Marino y Montefeltro se venera particularmente a la Virgen de Romagnano. Antes de siglo XI, en Romagnano,
a las puertas de la localidad de Sarsina, importante pueblo del municipio de
Sant’Agata Feltria, ya existía una comunidad cristiana que hacía referencia a
esta parroquia rural, aunque a lo largo del siglo XVI se fue deteriorando, hasta que se derrumbó durante las inundaciones de 1557. Sólo quedó el ábside
que todavía hoy se puede admirar, así como las piedras labradas del edificio
original que se han utilizado en una iglesia más reciente. Se narra que la mañana del jueves del 8 de abril de 1563, se le apareció la Virgen a una pastora
de nombre Ágata. Este hecho milagroso hizo que desde ese momento fuese
un lugar de peregrinaje y después de cuatro siglos y medio todavía está muy
vivo el recuerdo, que fue el más prodigioso de todo el valle del Savio. De esta
forma, en 1564-1565 ya se había reconstruido la iglesia, la más grande de la
diócesis después de la catedral de Sarsina. Llego a ser incluso el santuario
mariano más importante de la diócesis, que actualmente también tiene la función de ser la iglesia de referencia de la parroquia de Sapigno-Romagnano.
Por problemas de estabilidad, alrededor de 1805 la gran iglesia se reestructuró
y redimensionó respecto a la forma originaria. Más tarde, en 1963 y en ocasión
del IV centenario de la aparición, fueron realizadas importantes obras de recuperación con la reconstrucción total de la casa parroquial y del presbiterio. En
1971 se añadió el moderno campanario. La Iglesia y la casa parroquial se renovaron completamente a principios del año 2000 para acoger a los numerosos
fieles y las ceremonias en honor de la sagrada aparición.
86
87
88
en la parte superior
Pennabilli, Madonna
delle Grazie (Virgen
de las Gracias)
en la parte inferior,
a la izquierda
Trebbio de
Montegridolfo,
Santuario de la Beata
Virgen delle Grazie,
Aparición de la Virgen
en la parte inferior,
a la derecha
Rímini, Santa María
de la Misericordia
(Santa Clara)
Otra Vírgenes milagrosas
En julio de 1796 una modesta imagen de la Beata Virgen en la expectación
del parto, realizada por el pintor Costa y conservada en el oratorio de la
antigua confraternidad de San Jerónimo en Rímini (actualmente en el
oratorio de San Giovannino) empezó a “mover los ojos”.
El fenómeno fue presenciado por personas de confianza del obispo,
así como por el mismo, suscitando maravilla, entusiasmo y grandes
manifestaciones de fe en toda la diócesis.
También movía los ojos una Virgen venerada en Sant’Agata Feltria,
en la iglesia de los Capuchinos. La Virgen Inmaculada, obra del
pintor Angelo Angeloni de Pennabilli, de 1786, conocida precisamente
con el nombre de Virgen de los Capuchinos, movió los ojos más de una
vez desde septiembre de 1796 hasta junio de 1850. Desde entonces ha
recibido el afecto y el culto de muchos fieles que todavía la veneran
con viva fe. De sus prodigios se realizó un regular proceso redactado
en un volumen de 224 páginas que más tarde se envió a Roma a la
Sagrada Congregación de los Ritos, la cual aprobó su publicación. En
el convento de los Capuchinos de Sant’Agata Feltria se conserva una
copia del volumen.
En ese periodo se verificaron análogos milagros también en Roma y en
muchas localidades del Estado Pontificio: los procesos canónicos que
se recibieron y aprobaron fueron más de ciento veinte. El fenómeno
duró muchos meses y Pío VI decretó que el 9 de julio fuera una fiesta
particular, la de los “Prodigios de la Beata Virgen María”. La llegada de
las tropas napoleónicas a Rímini en febrero de 1797 impidió la difusión
de las reproducciones de estas Vírgenes milagrosas y obstáculo el culto.
En 1850 también empezó a “mover los ojos” una copia de la Virgen de
San Girolamo (San Jerónimo) situada en la capilla de las ex Clarisas
de Rímini. Una vez más fueron muchísimas las manifestaciones de fe
que el prodigio, reconocido por todos, suscitó en el territorio; la fama y
la devoción por esta Virgen se difundió rápidamente por todas partes,
incluso porque el milagro se repitió a intervalos durante ocho meses
consecutivos. Actualmente esta Virgen se venera con el título de Santa
María de la Misericordia y se encuentra en el altar mayor del
santuario homónimo, denominado de Santa Chiara, construido en su
honor en 1852.
¿Cómo se pueden explicar estos prodigios? Parece ser que la Virgen,
en la vigilia de la invasión de la armada napoleónica, así como en la no
menos traumática para la población de las tropas piamontesas, quiso
asegurar su vigilante presencia y su materna protección.
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CAPÍTULO X
ARTE Y FE
1. Museos y colecciones
El arte siempre ha estado al servicio de la religión y los artistas
siempre han interpretado eficazmente la religiosidad de su tiempo.
Naturalmente, a menudo los lugares ricos de espiritualidad también son lugares ricos de arte.
Las imágenes sagradas que se conservan en ellos son a menudo testimonios importantes de devoción y religiosidad, así como de cultura,
civilización e historia.
De todas formas no es este el tema de esta publicación, pero
quizás pueda resultar interesante encontrar algunas señalizaciones de arte
además de las que han sido indicadas anteriormente. El material que deseamos proponer se refiere en particular a los museos y ciertas iglesias, puesto
que ya hemos tratado, aunque sea en grandes líneas, la mayoría de los santuarios y las iglesias, así como sus obras de arte.
En el territorio existen cinco museos que conservan un buen número de obras importantes de arte sagrado: en San Leo, Pennabilli, San Marino, Saludecio y Rímini. Algunos rincones de espiritualidad bastante particulares forman parte de un insólito museo itinerante, ideado por el poeta Tonino
Guerra y denominado I luoghi dell’anima (Los lugares del alma). Se trata de
Il Rifugio delle Madonne abbandonate (El Refugio de las Vírgenes abandonadas) de Pennabilli, en el L’Orto dei Frutti dimenticati (La Huerta de las Frutas
Olvidadas) que recoge imágenes de la Virgen realizadas por artistas locales
en memoria de las que antiguamente decoraban las capillas votivas rurales.
Otro espacio, siempre proyectado por el poeta Tonino Guerra, es la iglesia
de La Madonna del Rettangolo di neve (La Virgen del Rectángulo de nieve) en
Ca’ Romano, en el municipio de Pennabilli, reconstruido después de un terremoto en el lugar indicado precisamente por la Virgen mediante una nevada.
2. Museo de Arte Sagrado en San Leo
En San Leo, en el Museo de Arte Sagrado, además de algunas
interesantes pinturas de diferentes épocas, se conservan numerosas esculturas de piedra del Alto Medioevo procedentes del territorio, así como de la
catedral y de la iglesia rural.
Es un espejo del territorio del que se refleja la historia y los acontecimientos. El Lapidario acoge antiguos hallazgos de esculturas de la ciudad
(VIII-XIII siglo). En la Sala delle tavole dipinte (Sala de las tablas pintadas) se
representan los preámbulos de la historia pictórica del territorio: un crucifijo
del siglo XIV, la tabla de la Virgen de la Mela (Virgen de la Manzana) del veneciano Catarino di Marco (hacia 1375) y la tabla de Luca Frosino que representa la Madonna con il Bambino (La Virgen con el Niño) (1487-1493). La Sala
del tabernacolo (La Sala del tabernáculo) toma el nombre de la grande obra
de madera procedente del convento franciscano de Sant’Igne que, con sus
91
92
en la parte superior,
a la izquierda
San Leo, Museo
de Arte Sagrado
en la parte superior,
a la derecha
Pennabilli,
Museo Diocesano
A. Bergamaschi
en la parte inferior
Sant’Agata Feltria,
Museo “A riveder
le stelle”
refinados tallados y pinturas, constituye una de las obras más singulares del
Renacimiento en el Montefeltro. Otra sala donde se exponen numerosas obras
pictóricas está dedicada al siglo XVI, que es el periodo más representado y en
gran parte son debidas a las disposiciones litúrgicas del Concilio de Trento.
3. Museo Diocesano A. Bergamaschi en Pennabilli
El Museo diocesano “A. Bergamaschi” de Pennabilli es rico en
obras de gran valor expuestas en unas quince salas: muebles, cuadros, palas
de altar, marcos, cerámicas, vasos sagrados y relicarios. Todos ellos componen una valiosa colección predispuesta por el obispo Antonio Bergamaschi
que en 1962 intuyó la urgencia de agrupar las numerosas obras artísticas del
territorio de la diócesis del Montefeltro, sometidas a menudo a negligencia y
robos, sobre todo en las iglesias y las capillas más lejanas y aisladas, demostrando la capacidad de una visión para recuperar los elementos fundamentales de una cultura popular, testimonio de fe que son testimonio del diálogo
entre Dios y el hombre.
En el renovado museo se conservan obras de artistas como Benedetto Coda, Giovan Francesco da Rímini, Guido Cagnacci, Nicolò Berrettoni, Carlo Cignani, Giovanni Francesco Guerrieri da Fossombrone y miembros
importantes de los talleres de Casteldurante, Roma y la región de Romagna.
Además, también encuentran espacio un gran número de objetos litúrgicos y vestiduras sagradas, esculturas, objetos de cerámica y de plata. Todo ello expuesto mediante un montaje muy original con la intención de
hacer más concretas las palabras de Juan Pablo II: “Los museos eclesiásticos
no son depósitos de objetos inanimados sino perennes escuelas, en las que se
transmiten a lo largo del tiempo el genio y la espiritualidad de la comunidad
de los creyentes”.
4. Museo permanente “A riveder le stelle” en Sant’Agata Feltria
Otro itinerario del espíritu constituido por varias e insólitas maquetas y escenas de reflexión religiosa, es el realizado en más de tres años de
trabajo en Sant’Agata Feltria, bajo la dirección del maestro de pesebres
Marco Fantini. Se trata del original museo permanente denominado A riveder
le stelle, que expone algunas entre las obras más significativas de escultores
de pesebres italianos y españoles.
La mayor parte de estas “paradas de reflexión” se encuentran
en Sant’Agata Feltria.
93
en la parte superior
Sant’Agata Feltria,
Museo “A riveder
le stelle”
en la parte inferior
San Marino,
Museo-Pinacoteca
de San Francisco
El recorrido puede empezar por las salas que están al lado de la
sugestiva iglesia de San Francisco de la Rosa, que ya de por sí merecen una
visita puesto que se trata de lo que queda de una iglesia-ermita en la que rezó
San Francisco de Asís en 1213 de camino hacia Sant’Agata. Otra ambientación
se encuentra en el Palacio Fregoso, ex sede del Municipio, donde en la planta
baja se encuentra el Teatro Mariani del siglo XVII. Una atractiva escenografía
es el convento de San Jerónimo. Fuera de la ciudad se pueden visitar las
encantadoras localidades de Rosciano, Pereto, Maiano, Badia Mont’Ercole.
5. Museo-Pinacoteca de San Francisco en San Marino
El Museo-Pinacoteca de San Francisco en San Marino es rico
en objetos litúrgicos y pinturas de procedencia franciscana, entre los que se
señalan dos bellas tablas de altar del siglo XVI de Girolamo Marchesi da
Cotignola expuestas en las logias que constituían el claustro del siglo XV del
antiguo convento franciscano, fundado en 1361 y edificado por los Maestros
comacini. Inaugurado en 1966, está formado por una sección de arte sagrado y pinacoteca. En él se exponen los ejemplares más significativos del rico
patrimonio artístico del convento y otras iglesias franciscanas: pinturas sobre
tabla y tela, un valioso fresco procedente de la antigua iglesia, decoraciones,
objetos y vestimentas del siglo XIV al XVIII, como testimonio histórico de la
presencia de los Conventuales y su papel en la evolución del arte y de la cultura en la República.
Entre los valiosos objetos litúrgicos expuestos, merecen una especial atención un Turibolo y navicella (botafumeiro y barca) de plata de principios del siglo XVI, atribuidos al famoso orfebre Antonio Fabbri, (1450-1529),
grabador y embajador en la Santa Sede, colaborador de Cellini y Raffaello.
Hay que señalar el elegante fresco con la Adoración de los Reyes Magos atribuido a Antonio Alberti de Ferrara que constituye una de las
obras de arte más antiguas de la República, realizado entre 1430 y 1437 para
el ’“Altar de los Reyes Magos” de la iglesia donde formaba parte de un conjunto más amplio pero que fue sacrificado en la reestructuración del siglo XVIII.
La galería de cuadros conserva también otras obras de gran valor, entre las cuales dos retablos de Girolamo Marchesi da Cotignola (Ravena
1472 - Roma 1540), que representan la Concepción con los Santos Agustín y
Anselmo (1512), y la Virgen en el trono y los Santos (1540). La primera tabla
muestra una de las más antiguas representaciones del Monte Titano, la otra
una de las primeras representaciones del Santo Marino retratado mientras
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96
en la parte superior
San Marino,
Museo-Pinacoteca
de San Francisco
en la parte inferior
Saludecio, Museo de
Saludecio y del beato
Amato Ronconi
sujeta y “protege” la ciudad. Son muy interesantes dos pequeñas tablas con
fondo de oro atribuidas a Niccolò di Liberatore llamado el “Alumno” (1430 1502), representando cada una de ellas una copia de santos franciscanos,
exactamente de San Buenaventura y San Antonio de Padua por una parte y de
Papa Nicolás IV y San Francisco por otra.
6. Museo de Saludecio y del beato Amato Ronconi
En Saludecio, en el Museo de Saludecio y del beato Amato, se
conservan obras procedentes sobre todo del pueblo y en buena parte relacionadas con el culto del beato Amato, entre las que son particularmente dignas
de atención algunas palas del siglo XVII de Guido Cagnacci y del Centino.
En una sala se exponen pinturas, estatuas, relicarios, objetos
litúrgicos, faroles y mazas de honor procesionales procedentes de la iglesia
parroquial y de las antiguas confraternidades laicales, como expresión de la
religiosidad de la zona y de la importancia del pueblo en el ámbito del valle
del Conca en los siglos XVII y XVIII. También son interesantes los numerosos
cálices de plata y sobre todo las pinturas, entre las cuales San Sixto Papa y
La procesión del Santísimo Sacramento de Guido Cagnacci (1628), los Santos Antonio Abate y Antonio de Padua de Giovan Francesco Nagli llamado “el
Centino” (c. 1650), La decapitación de San Juan Bautista de Claudio Ridolfi
(c. 1630). Una segunda sala está dedicada al culto del protector del pueblo,
el beato Amato Ronconi (XIII siglo), cuyo cuerpo se venera en la capilla de la
derecha de la iglesia parroquial. Por otra parte se exponen numerosos objetos de plata de los siglos XVII y XVIII, casi todos de origen romana, así como
un gran número de ex votos “históricos”. La iglesia forma parte del museo y
la cripta es un bonito ambiente semi-subterráneo en el que se exponen antiguas vestimentas litúrgicas, estatuas devocionales de fabricación faentina y
algunas pinturas. El festón sostenido por ángeles sobre el altar mayor de la
cripta es obra del escultor riminense Antonio Trentanove, que entre 1798 y
1800 modeló todos los estucos de la iglesia.
7. Museo Etnográfico de Valliano en Montescudo
En Valliano de Montescudo, se encuentra el pequeño e interesante Museo Etnográfico de Valliano que rinde homenaje a la vida de los
campesinos. Está situado en la ex casa parroquial y surge al lado de la antigua
iglesia parroquial dedicada a Santa María del Socorro y que también forma
parte integrante del museo.
97
en la parte superior
Saludecio, Museo de
Saludecio y del beato
Amato Ronconi
en la parte inferior
Valliano de
Montescudo, Iglesia
de Santa María del
Socorro
El material recogido procede en su totalidad del territorio de
Montescudo y de la cercana Monte Colombo. Se ha dedicado una particular
atención al tema de la centralidad de la casa en el mundo campesino, así
como de las diferentes actividades que se realizaban en ella. Hay expuesta
una gran variedad de objetos auténticos y bien conservados, además de fotografías que testimonian la historia antropológica.
Se trata de una forma especial la religiosidad campesina y popular, particularmente la devoción mariana, testimoniada por las obras conservadas en la iglesia que son precisamente una parte significativa del museo.
En ella se conservan algunos frescos del siglo XV, en parte votivos, un venerado simulacro de la Virgen del Rosario, pinturas de los siglos XVI
y XVII, así como innumerables, importantes y valiosos ex votos.
8. Museo de la Ciudad de Rímini
Una gran parte de los cuadros del Museo de la Ciudad de Rímini proceden de iglesias suprimidas en la época napoleónica y de después de la unificación de Italia. Entre éstas hay que resaltar, además de los
cuadros del siglo XIV, una obra maestra de Giovanni Bellini y una tabla del
Ghirlandaio, cuadros del Cagnacci, del Centino, del Guercino, del Cantarini.
En el museo se conservan cuadros y esculturas, cerámicas, medallas, monedas, inscripciones y fragmentos arquitectónicos procedentes de
la ciudad y de su territorio.
En la Sala llamada “del Juicio” hay un gran fresco del siglo XIV
que representa el Juicio Universal procedente de la iglesia de las agustinas
de San Juan Evangelista. Es una de las obras más antiguas (c. 1310) e importantes de la “Escuela de Rímini del siglo XIV”, activa en la primera mitad del
siglo en Emilia Romagna, Marche y Véneto. El museo posee obras de Giovanni, Giuliano y Pietro da Rímini, los tres mayores pintores de la “escuela”, cuyo
desarrollo coincidió con la subida al poder de los Malatesta. Los escudos y
las inscripciones de piedra hacen referencia a esta familia y especialmente
a Sigismondo Pandolfo (1417-1468), al que se deben el Castillo de Sismondo
y el Templo. Aquí se conserva casi toda la serie de medallas malatestianas
fundidas para él mismo por Pisanello y Matteo de’ Pasti, siendo algunas de
las máximas obras maestras de este arte, así como un Giovane portastemma
(Joven portablasón) de Agostino de Duccio procedente del Templo Malatestiano y la tabla con la Piedad pintada por Giovanni Bellini hacia 1470,
joya del museo. Los dos estupendos cuadros de Francesco Maffei y algunas
98
99
100
Rímini, Museo
de la Ciudad
obras maestras de Simone Cantarini y del Guercino son del siglo XVII, así
como de dos grandes pintores locales: Guido Cagnacci (1601-1663) y Giovan
Francesco Nagli, llamado también el Centino (c. 1605-1675). El museo posee
obras de gran sugestión del primero pintor, como una de San Antonio Abate
y La vocación de san Mateo, una Cleopatra y un interesante Retrato de monje
médico; del segundo pintor se conservan algunos cuadros y palas que representan un estilo seco y devoto.
101
CAPÍTULO XI
DEL SIGLO X
AL SIGLO XX
102
Estos son siglos muy importantes para el arte sagrado en el
territorio de la provincia de Rímini, ya que han dejado un patrimonio muy rico
y valioso del que se puede disfrutar viajando por valles, ciudades y pueblos.
Este arte es el testimonio de una espiritualidad antigua y bien radicada.
No pudiendo indicar aquí un itinerario exhaustivo, a continuación exponemos algunas de las obras más significativas bajo el aspecto devocional y al mismo tiempo según un perfil histórico y artístico.
1. Las parroquias rurales (Pieve) y el arte románico
Santarcangelo di Romagna, Verucchio, San Leo, Ponte Messa
di Pennabilli cuentan con antiguas parroquias rurales cuya visita no hay que
ignorar.
Todas son debidas a la difusión del cristianismo en el territorio
malatestiano y del Montefeltro, siendo bastante precoz, ya que hay que considerar el papel no secundario del puerto de Rímini en los tráficos con África
y Oriente en la época Tardo Romana, así como las estrechas relaciones de la
ciudad con la zona interior de la región que dependía de la misma. Algunos
documentos medievales evidencian una red compacta de parroquias rurales
(pieve) anteriores a los siglos X y XII, como fortificación de los lugares más
poblados e importantes, situados en los bordes de los caminos que comunicaban la ciudad con los mayores centros habitados: las importantes y bien
conocidas calzadas romanas o vías consulares Emilia y Flaminia, la Vía Aretina (ahora Marecchiese), la Flaminia Minor, o Via Regalis (hacia la región
de Le Marche). En su mayoría estas iglesias fueron destruidas, pero las que
sobrevivieron son dignas de mención. Entre éstas la más antigua e interesante
es la de Santarcangelo di Romagna, dedicada al Arcángel San Miguel.
Se encuentra a un kilómetro del pueblo y se presenta como un edificio con
una sola nave de proporciones muy calibradas y un interno luminoso, con las
características típicas del arte bizantina de Ravena del siglo VI, como es el
ábside poligonal, los muros de ladrillos finos y las ventanas cimbradas. De
su continuidad de uso quedan como testimonio el campanario, construido en
los siglos XII-XIII, y la parte de columna sobre la que se apoya el único altar:
una escultura alto-medieval con ramas de hojas y un ave rapaz que levanta un
pequeño cuadrúpede, de estilo barbárico.
En Villa Verucchio se puede visitar la parroquia rural de San
Martino, caracterizada por su rustica arquitectura románico gótica, situada
en una ladera sombreada de olivos y al pie de la peña sobre la que surge la
localidad malatestiana y villanoviana de Verucchio.
La parroquia rural románica más característica es la de San
Leo. Está dedicada a Santa Maria Asunta. Se remonta al siglo XI, pero se
construyó sobre un edificio sagrado más antiguo de por lo menos dos siglos,
como demuestra en su interior el elegante ciborio. Se asoma hacia la plaza
103
en la parte superior
Santarcangelo di
Romagna, Parroquia
Rural (pieve) de San
Michele Arcangelo
en la parte inferior,
a la izquierda
Verucchio, Parroquia
Rural (pieve) de San
Martín
en la parte inferior,
a la derecha
San Leo, interior de
la Parroquia Rural de
Santa María Asunta
del pueblo con tres ábsides de gusto lombardo coronados por arcos y se accede a la misma por los lados. En efecto, su fachada, como la de la adyacente
espléndida catedral dedicada a San León, mira hacia oriente y se asoma al
despeñadero. El interior consta de tres naves con pilares y columnas procedentes de otras construcciones, con capiteles romanos. En el presbiterio realzado se ha reconstruido el ciborio del duque Orso, de piedra caliza blanca,
sujetado por cuatro columnas con espléndidos capiteles coevos y decorado
con un larga inscripción que recorre el perímetro, en la que está escrito el
nombre del comitente, el duque Orso, y el periodo entre el año 881 y 882.
A lo largo del río Marecchia se encuentra la parroquia rural de
Ponte Messa, en el municipio de Pennabilli, que constituye un buen ejemplo
de arquitectura románica de finales del siglo XII. Dedicada a San Pedro, se
construyó sobre un edificio de culto de por lo menos dos siglos antes. Conservó su función de parroquia rural con la fuente bautismal por lo menos hasta
la mitad del siglo XVI, pero luego empezó a decaer. Las naves de la iglesia
fueron destinadas a usos agrícolas, perdió el ábside, el techo, el campanario
y la parte alta de la fachada, aunque luego fueron reconstruidos en varios
momentos. Actualmente se presenta con un espacio esbelto, dividido en tres
naves con pilares y arcos de medio punto, así como un alto presbiterio con
una cripta inferior; por otra parte, la mesa del único altar, situado en el presbiterio, está sostenida por una pieza de una columna romana. La parte más interesante del edificio es la fachada, caracterizada por bordillos horizontales y
pilastras que forman un retículo cuadrangular, y sobre todo por un interesante
portal con un porche. Este último, como algunos capiteles del interior, es rico
en esculturas de gusto ‘barbárico’, con animales fantasiosos y monstruosos.
Entre las antiguas iglesias con una estructura románica aún bien
conservadas, hay que mencionar el oratorio de Santa Marina en Novafeltria
del año 1191 con espléndidas formas estilizadas y construido sobre un espolón
de roca.
Siempre en el mismo municipio, en Secchiano Marecchia,
se señala la antiquísima Parroquia rural de Santa Maria in Vico.
En Casteldelci merecen ser mencionadas dos antiguas iglesias, la de Santa Maria in Sasseto que conserva en el interior interesantes
frescos de la escuela riminense y la parroquia rural llamada de Casteldelci,
actualmente de propiedad privada.
Después de dejar el valle del Marecchia y desplazándose hacia
el valle del Conca, vale la pena visitar la iglesia románica de San Salvatore
104
105
106
en la parte superior
Pennabilli, Parroquia
Rural (pieve) de San
Pietro en Ponte Messa
en la parte inferior,
a la izquierda
Novafeltria, Oratorio
de Santa Marina
en la parte inferior,
a la derecha
San Leo, Parroquia
Rural (pieve) de Santa
María Asunta
que está situada en el territorio riminense, en el camino que va hacia Ospedaletto y Cerasolo Ausa, perdida en un rincón del campo. Fue edificada entre los
siglos VIII y IX, pero lamentablemente a lo largo del tiempo sufrió numerosas
intervenciones y tuvo que ser reconstruida en parte. Todavía conserva un ábside del siglo XIII, con en el interior capiteles de piedra que reproducen formas y trenzados decorativos típicamente bizantinos. En efecto, hasta finales
del siglo XIII el área de Coriano formaba parte de los territorios gobernados
por la diócesis de Ravena.
Acercándonos hacia Montescudo, se llega a Trarivi, donde se
encuentran los restos de la antigua iglesia medieval, que antes había sido una
abadía Benedictina del siglo IX. Fue gravemente dañada durante la Segunda
Guerra Mundial y ahora alberga el Museo de la Línea Gótica Oriental.
En Onferno, en el municipio de Gemmano, se encuentra la
parroquia rural de Santa Colomba, actualmente desconsagrada, en la que
se ha instalado el Museo Natural de la Reserva de Onferno y de las Cuevas.
En el territorio de Mondaino, en la localidad de Pieggia, se
señala la parroquia rural de San Apolinar del siglo VI.
2. Breve excurso sobre el arte sagrado del territorio,
desde el siglo XIII al siglo XVIII
La imagen pictórica más antigua del territorio está constituida
por el fragmento, limitado al rostro del Cristo, de un monumental Crucifijo de
la catedral de San Leone pintado en el año 1205 y que ahora está en el Museo
de Arte Sagrado de San Leo.
Por lo que se refiere al siglo XIV, hay que remitirse al Crucifijo
de Giotto conservado en el Templo Malatestiano y a las obras de la “Escuela
riminense del siglo XIV”, a la que ya hemos dedicado una detallada exposición.
Naturalmente, el siglo XV está bien representado por el Templo
Malatestiano de Rímini y por las obras que se conservan en el mismo, entre
las cuales el inolvidable fresco de Piero della Francesca del año 1451, que representa a Sigismondo Pandolfo Malatesta arrodillado ante San Sigismondo.
Pero no hay que olvidar la extraordinaria cerámica conservada
en Santa Maria d’Antico, en Maiolo, que representa a una cándida Virgen con
el Niño bendicente realizada por Andrea della Robbia: una verdadera obra
maestra todavía poco conocida, realizada a finales del siglo XV.
El “mejor” siglo XVI está representado por las pinturas riminenses de Giorgio Vasari que se conservan en la ex abadía de Scolca (San For-
107
en la parte superior
Trarivi de Montescudo,
restos de la abadía
benedictina
en la parte inferior,
a la izquierda
Maiolo, Iglesia de
Santa María de Antico,
Virgen con el Niño
de Andrea o Luca
della Robbia
en la parte inferior,
a la derecha
Maiolo, Iglesia
de San Apollinare,
bautisterio
tunato) y en el Templo Malatestiano, mientras que el siglo XVII está representado por los cuadros del Cagnacci y del Centino, que se pueden contemplar
a menudo en las iglesias del territorio y que también están presentes en los
citados museos de Rímini, Saludecio y Pennabilli.
El siglo XVII “barroco” tiene en la zona una obra maestra que
hay que ver absolutamente, la pala de Pietro da Cortona, en la iglesia de San
Girolamo de Sant’Agata Feltria, en el alto valle del Marecchia.
Respecto al siglo XVIII se señalan otras interesantes iglesias,
en particular las riminenses de los Agustinos (San Juan Evangelista), de los
Carmelitas (San Juan Bautista), de los Jesuitas (del Sufragio) y de los Servitas (Santa Maria en Corte), esta última enriquecida con estucos dorados de
Antonio Trentanove e importantes palas boloñeses de Francesco Albani, Lucio
Massari y Gaetano Gandolfi.
En Valconca, hay que mencionar dos obras de arte entre las
numerosas que merecen una especial atención. Una está en el municipio de
Monte Colombo, donde la iglesia de San Martino conserva un interesante
cuadro del siglo XVIII que representa a dicho santo, realizado por Giuseppe
Soleri Brancaleoni.
La segunda se encuentra en San Clemente en la homónima
iglesia, construida en 1836 sobre una anterior iglesia del siglo XIV. Aquí se
conserva el cuadro de Giovanni Battista Costa, importante pintor riminense
del siglo XVIII, que representa a la Sagrada Familia.
En Valmarecchia existen innumerables testimonios artísticos del
siglo XVII y XVIII. No pudiendo enumerarlos todos, indicamos las grandes
palas y algunas esculturas de madera en la iglesia parroquial de San Biagio
en Sartiano de Novafeltria y algún cuadro conservado en las iglesias Colegiadas de Santarcangelo di Romagna y de Verucchio.
3. En la República de San Marino, un santuario testimonio
de la arquitectura contemporánea y del Concilio Vaticano II
En San Marino, merece la pena visitar una iglesia moderna de
gran importancia histórico-arquitectónica. Se trata del santuario de la Beata
Virgen de la Consolación, conocido también como iglesia de la Beata Virgen,
que se encuentra en Borgo Maggiore, en la antigua República de San Marino.
Es de propiedad de la homónima confraternidad y actualmente desempeña
también las funciones de iglesia parroquial.
El arquitecto que la proyectó es uno de los más prestigiosos,
108
109
110
Borgo Maggiore
de San Marino, Iglesia
de la Beata Virgen
conocidos y seguidos de la historia de la arquitectura italiana y europea. Se
trata de Giovanni Michelucci, arquitecto y urbanista. En concreto, es uno de
los mayores del siglo XX, famoso por haber proyectado entre entras cosas la
estación de Florencia, Santa Maria Novella y la iglesia de la Autopista del Sol.
Por todo ello, la iglesia de Michelucci en Borgo Maggiore está
sometida a las leyes de tutela del patrimonio y es objeto de estudio en las
universidades, representando una obra aún más madura respecto a la famosísima de la Autopista, cerca de Florencia.
Michelucci, gracias a la iglesia de San Marino, entra a formar
parte de un contexto histórico bien preciso: el que sigue al Concilio Vaticano
II. Según los dictámenes del Concilio, la misa ya no es en latín y el sacerdote
ya no se dirige hacia la cruz, sino hacia los fieles, de esta forma ya no es solo
un tramite entre el hombre y Dios, sino que forma parte de la misma comunidad. Por ello, el arquitecto colocó el altar dirigiéndolo hacia los fieles y no
proyectó las largas naves que llevan hacia la cruz. La iglesia está vista como el
encuentro de toda la comunidad y ésta de la República de San Marino es una
de las primeras, si no la primera en el mundo, en ser concebida integralmente
con este nuevo concepto.
El lugar de culto se empezó a construir en febrero de 1964,
mientras que su consagración se realizó el 11 de junio de 1967. El complejo
presenta una planta trapezoidal, irregular con una serie de recorridos internos
que se desarrollan alrededor del espacio principal, situado a unos cuatro metros bajo la superficie del terreno.
La entrada se realiza a través de un atrio del que salen dos recorridos: uno conduce directamente desde el interior a la planta del matroneo,
mientras que el otro, mediante una escalinata cubierta, prosigue a lo largo del
sagrado conduciendo al espacio inferior.
La cobertura del edificio, en un principio de plomo, actualmente
es de cobre y está constituida por dos faldas que apoyan sobre arcos parabólicos.
No es un edificio aislado, sino que está integrado en un ambiente más amplio, abierto hacia el territorio circunstante, precisamente porque
fue pensado como un lugar destinado a las relaciones sociales: una especie
de pequeña ciudad en la que favorecer el diálogo interior y exterior.
111
CAPÍTULO XII
LOS SANTOS
LOCALES
112
El alto Medioevo nos presenta toda una serie de santos cuyo
recuerdo está relacionado con antiguas e inciertas tradiciones, como la de
Santa Paola de Roncofreddo, joven pastora de la que se conoce solo alguna
poética leyenda, o como San Arduino y San Venerio, respectivamente
sacerdote y abate, que habrían vivido en Rímini en el siglo X.
1. En Rímini
El severo San Aldebrando pertenece al siglo XIII. Fue prepósito o administrador general de los Canónigos y según la historia de la vida de
los santos (hagiografía) se dedicó a predicar contra la herejía patarina, pero
lo más probablemente era que trataba de defender las prerrogativas y los
bienes materiales de la Iglesia riminense de las usurpaciones del municipio.
Aldebrando se vio obligado a huir de la ciudad, pero más tarde fue obispo de
Fossombrone, donde murió en olor de santidad hacia 1250.
Al mismo siglo pertenece el Beato Amato de Saludecio, agricultor, peregrino y fundador de un hospicio para peregrinos, muerto alrededor
del año 1300 después de haber realizado uno de sus devotos viajes a Santiago
de Compostela. En las páginas anteriores se exponen informaciones sobre el
museo dedicado al mismo.
Un poco más adelante podemos encontrar a Gregorio Celli y
Giovanni Gueruli de Verucchio, el primero eremita agustino y el segundo
canónigo, así como el Beato Simone Balacchi de Santarcangelo, dominicano.
El canónigo Gregorio Celli, nacido en Verucchio en 1225, que
todavía es muy seguido aún hoy, terminó su vida con 118 años y la lozanía de
un joven. Entre sus devotos famosos está Papa Ganganelli, Clemente XIV, al
que se debe su beatificación. La tradición cuenta que después de su muerte
una mula se presentó para transportar su cuerpo difunto hasta el convento
de San Agustín en Verucchio, donde Galeotto Malatesta mandó construir una
arca y una capilla para las santas reliquias que actualmente descansan en
la iglesia Colegiata de Verucchio. Son numerosos los milagros certificados
desde el siglo XVII.
Por otra parte, es muy significativa la figura de la beata Clara
de Rímini, fallecida en 1326: una beguina sin regla, ferviente y penitente,
que habiéndose convertido después de una vida disoluta, llevó una actividad
mística y llena de obras de caridad, fundadora del monasterio de Santa Maria
Anunciada para mujeres pobres, llamado más tarde de Nuestra Señora de los
Ángeles, pero suprimido en 1797.
La dispersión y los desplazamientos de reliquias de santos y
beatos a causa de las desamortizaciones napoleónicas y de la Segunda Guerra Mundial, han comportado que solo algunos de estos santos disfruten hoy
de una particular devoción. En especial, el Beato Gregorio Celli de Verucchio
113
en la parte superior
Santarcangelo di
Romagna, Iglesia
Colegiata, capilla
del beato Simone
en la parte inferior,
a la izquierda
Saludecio, Museo
del Beato Amato
en la parte inferior,
a la derecha
Beato Gregorio Celli
y el Beato Simone Balacchi de Santarcangelo, cuyos restos se conservan aquí
en una capilla de la iglesia Colegiata, meta de numerosos fieles que invocan
protección en virtud de su capacidad de cumplir milagros; así como el beato
Amato, que es venerado en la iglesia parroquial de Saludecio, y del que está
en curso el proceso de canonización. A éste está dedicado un interesante y
rico museo al lado de la iglesia, del cual también forma parte.
Parece ser que la Iglesia riminense, después del siglo XIV y casi
hasta nuestros tiempos, no se ha ocupado de proponer a los fieles el ejemplo
de otras figuras notables por su espiritualidad y su santidad. En efecto, no se
encuentran otros santos y beatos hasta la edad moderna, con la excepción
del hermano mayor de Sigismondo Malatesta, Galeotto Roberto, Señor de
Rímini desde 1429 hasta 1432. Galeotto Roberto, preso de su fervor religioso,
estuvo muy poco atento a los problemas de gobierno, tanto que fue llamado
a sus “deberes del propio estado” por el mismo Papa, pero inmediatamente
después de su muerte precoz (tenía poco más de veinte años), fue proclamado beato por el pueblo. No sabemos cuanto pesó en este hecho la influencia
de la familia malatestiana y de los franciscanos (ya que era un terciario franciscano); en cualquier caso, disfrutó de un notable culto, corroborado por
numerosos milagros. Culto que se debilitó después de haber trasladado sus
restos mortales a la iglesia de San Francisco (en 1687), desapareciendo completamente a principios del siglo XIX.
2. En la diócesis del Montefeltro
Naturalmente la diócesis feretrana también ha tenido sus santos.
En Miratoio, en el municipio de Pennabilli, todavía se pueden
venerar las reliquias del beato Rigo (Enrico). Se encuentran en el antiguo
convento-ermita agustino, que bien merece una visita, en el que vivió mucho
tiempo en soledad y penitencia y en el cual murió en 1347.
Siempre en el municipio de Pennabilli, se recuerda con respeto
y veneración a Fray Matteo da Bascio, el fundador de los Capuchinos,
beatificado en 1625, del que se habla en el siguiente apartado.
En Montecerignone, siempre en el Montefeltro, aunque un poco
fuera del territorio de la provincia de Rímini, se conserva y venera el cuerpo
del fraile dominicano Domenico Spadafora, maestro de teología y fundador del local convento de los Dominicanos, en el que vivió durante treinta
años y en el que murió en 1521. Fue proclamado beato exactamente cuatro
siglos después, en 1921.
114
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116
Villa Verucchio,
Convento de
San Francisco
3. Matteo da Bascio fundador de los Capuchinos
Nacido el año 1495 cerca del castillo de Bascio, actualmente
municipio de Pennabilli, Matteo, como se lee en un manuscrito era “de estatura alta, rostro largo y delgado, poco sonriente, como de poca alegría”.
Un cronista capuchino que lo conoció en 1543, afirmó que “era muy tosco en
relacionarse y poco sociable y esto nacía de su propia naturaleza que lo doblegaba a la melancolía”. Carácter que se contrasta con la Regla Capuchina
que a toda costa quiso crear. Era el año 1515 cuando entró en la orden de los
franciscanos en el convento de Montefiorentino, en Frontino, donde fue ordenado sacerdote. Aquí se dedicó a la evangelización de los pueblos del Montefeltro, predicando con tonos apocalípticos y penitenciales que lo hizo famoso
en toda la zona. En particular reproponía el respeto de la regla franciscana y
frecuentemente se lamentaba de su falta de respeto por parte de sus hermanos. En el año 1525, a causa de su creciente insatisfacción e intranquilidad,
decidió abandonar el convento para ir a Roma y solicitar al Papa Clemente
VII el permiso para seguir el ejemplo de San Francisco siguiendo una vida de
pobreza y predicación itinerante. Obtuvo del Papa la autorización para llevar
una vida de eremita fuera de los conventos, siguiendo la regla franciscana a
la letra y predicando sin fija demora con un nuevo tipo de hábito, caracterizado por el capuchón puntiagudo cosido a la túnica sin luneta ni escapulario.
La única obligación impuesta por el pontífice fue la de presentarse cada año
en ocasión del capítulo ante el ministro provincial de los observantes como
señal de obediencia. En el mes de abril de 1525 los franciscanos de la Marca
celebraron su capítulo y Matteo fue para hacer el acto de sumisión pero fue
detenido como apostata. Después de haber sido liberado volvió a predicar y
tuvo siempre cada vez más secuaces, pero sus peripecias con las instituciones eclesiásticas no terminaron allí. En cualquier caso, siguió con su vida de
predicador penitencial, recalcitrante con carácter profético y penitente por
toda la península. Usaba simples frases ritmadas, de forma que pudiesen ser
comprendidas fácilmente incluso por las personas incultas, hacía cantar canciones devotas, “predicaba el crucifijo” y concluía gritando “Al infierno los
pecadores”. Murió el 6 de agosto de 1552 en Venecia mientras descansaba
en un rincón del campanario de la iglesia de San Moisés, que le había sido
ofrecido para pasar la noche. Tubo una sepultura común, pero el 3 de octubre
su cuerpo fue exhumado y trasladado a la iglesia de los Observantes de San
Francisco de la Vigna donde empezó a ser venerado como santo.
117
118
Pennabilli, la campana
de Lhasa al lado de
tres ruedas de oración
tibetanas
Padre Orazio Olivieri della Penna, el “Lama de la Cabeza Blanca”
A padre Orazio Olivieri de Pennabilli no le ha sido reconocida la
beatificación aunque fue grandísima su obra de evangelización y de
comunión entre los pueblos. El fraile capuchino se fue de la ciudad
malatestiana, donde nació en 1680, para fundar por primera vez una
Misión en el Tíbet. En Lhasa creó una óptima relación con los monjes y
la población. Llevó una estampa y escribió un diccionario italo-tibetano,
que fue traducido también en inglés. Fue tal la estima que se ganó entre
los religiosos tibetanos, que le llamaron el “Lama de la Cabeza Blanca”.
Por una parte se había perdido la pista del diccionario, aunque se ha
recuperado recientemente, mientras que se sabía de una campana
que padre Orazio había traído de su viaje. Fue descubierta en 1994 y
su sonido fue registrado y llevado a Pennabilli. El 15 de junio de 1994
su Santidad Tenzin Gyatso, XIV Dalai Lama, en visita a Pennabilli, en
ocasión del 250° aniversario de la muerte del misionario, escuchó los
retoques de la campana, de forma que, aunque estuviera en exilio desde
1959, pudo oír, gracias a la memoria de padre Orazio, un sonido de su
amada tierra. En su casa de via Olivieri, dos lápidas recuerdan la figura
del misionario capuchino y la visita del Dalai Lama.
Beato Amato, desde Saludecio hasta Santiago
tras los pasos de San Francisco
Amato Ronconi, nacido en 1226, entró en el convento franciscano de
Formosino en la cercana Mondaino, pero luego eligió, como San Francisco,
hacer vida errabunda, yendo incluso cinco veces hasta la Catedral de
Santiago de Compostela, en España. Llevaba la túnica del peregrino,
atada con un cinturón de cuero, una alforja para la limosna y la concha de
los peregrinos de Santiago en el cuello. Cuando no viajaba, acogía en su
casa a los peregrinos, transformada en un hospicio, dándoles de comer.
Se cuenta de una vez que se habían terminado los alimentos e hizo un
milagro, el de los nabos: esa misma mañana los había plantado en la huerta
y cuando mandó que los recogieran ya habían crecido bastante como para
ser recogidos. Durante el quinto peregrinaje a Santiago, un ángel le predijo
su muerte, entonces, cuando volvió a casa, donó todos sus bienes y se
apagó. Era el año 1292. Muchas personas, gracias al toque de su cuerpo,
que no se había descompuesto, recuperaron la salud, por lo que la gente
empezó a llamarlo beato, siéndolo declarado finalmente por la Iglesia en
1776. Entre sus prodigios se recuerda la protección del pueblo durante la
guerra. Actualmente se ha cerrado también el proceso para su santificación,
con la publicación del Positio por parte de la Congregación de los Santos.
119
CAPÍTULO XIII
LOS SANTOS
MODERNOS
120
Son numerosas e importantes las figuras espirituales que han
pasado por la provincia de Rímini. Sin embargo, en los siglos XVII y XVIII, la
Iglesia local demostró una cierta desatención, a pesar de publicar las biografías de algunas de estas figuras, teniéndose que esperar hasta finales del siglo
XVIII para reconocer oficialmente su santidad.
Fueron los Papas de la región Romagna, el santarcangiolense
Clemente XIV (Papa Ganganelli fue el que abolió el orden de los Jesuitas y al
que su ciudad ha dedicado Piazza Grande y el Arco de Triunfo), así como Pío
VI y Pío VII (de Cesena) los que los inscribieron en el registro de los beatos.
Todo ello después de haber constatado la antigüedad del culto que recibían
en cada sitio.
Desde la posguerra se ha entendido la utilidad pastoral de proponer a los fieles personalidades que se han distinguido por el ejemplo de
su vida, por lo que recientemente se han proclamado oficialmente algunos
beatos entre laicos y religiosos.
1. Los beatos contemporáneos
En el territorio riminense son numerosos los beatos contemporáneos. Entre estos Pío Campidelli, joven pasionista nacido en Poggio Berni, donde todavía hoy se puede visitar su casa, fallecido en 1889 y beatificado
en 1985. Por otra parte, está Sor Elisabetta Renzi, educadora, nacida en
Saludecio en 1786, fallecida en 1859 y beatificada en 1989, de la que se ha
hablado en la página 59; Sor Maria Rosa Pellesi, terciaria franciscana de
Sant’Onofrio, fallecida en 1972 y beatificada en 2007; así como un laico, el
ingeniero Alberto Marvelli, fallecido en 1946, beatificado en 2004.
Por otra parte, otras numerosas personas han sido proclamadas
venerables, mientras que están en curso los procesos de canonización de
Amato Ronconi, Pío Campidelli y Alberto Marvelli: este último es muy conocido y venerado por su compromiso social y su actividad de promotor de varias
iniciativas de caridad.
2. Padre Agostino de Montefeltro, ilustre estudioso
y predicador del siglo XIX
En la segunda mitad del siglo XIX, en la diócesis de San Marino y
Montefeltro, vivió Padre Agostino da Montefeltro. Se llamaba Luigi Vicini
y nació en Sant’Agata Feltria, donde todavía hoy se puede visitar su casa natal
en via Giannini. Fue un franciscano, ilustre estudioso y predicador, considerado un benefactor del Resurgimiento, ya que era un sostenedor y promotor de
los ideales de Libertad y Patria. Hay que recordar su personalidad y su obra,
no sólo como religioso, sino también y sobre todo como hombre de cultura
fuertemente implicado en los acontecimientos políticos relacionados con la
unidad de Italia. Famoso por sus sermones, no desdeñaba hablar de temas
121
en la parte superior
Santarcangelo di
Romagna, Museo
Histórico Arqueológico
en la parte inferior,
a la izquierda
Sor Elisabetta Renzi
en la parte inferior,
a la derecha
Padre Agostino
de Montefeltro
muy delicados para su época, como por ejemplo de la patria y de política, recibiendo críticas y acusaciones incluso de los ambientes eclesiásticos. Nacido
el 1 de marzo de 1839 como primogénito de una familia acomodada, se hizo
sacerdote a la edad de 22 años. En 1867 entró en una profunda crisis moral y
religiosa que lo llevó en primer lugar a huir con una compaisana suya a Florencia y Milán, refugiándose más tarde él sólo en Suiza, donde intentó suicidarse.
Después de superar la crisis en 1870 y de haber readquirido la
vocación, Luigi decidió entrar en la Orden de los Menores, tomando el nombre de Padre Agostino da Montefeltro. Fue entonces cuando se difundió
la fama de su grande habilidad oratoria, capaz de atraer a personas de diferente educación y extracción social. Sus sermones más conocidos fueron los
pronunciados para la Cuaresma de 1889 en Roma, en la iglesia de San Carlo
al Corso, que suscitaron un gran revuelo y entusiasmo, llegando incluso a
publicarlos. En el ámbito social contribuyó con sus discursos a preparar el terreno de la Rerum Novarum de Papa León XIII y prometió varias iniciativas en
Pisa y provincia, donde fundó una Escuela Popular, varias Escuelas normales
y el Instituto de Marina de Pisa para las Huérfanas. Fundó una congregación
de religiosas, las Hijas de Nazareth, que profesa la Regla del Tercer Orden
Regular de San Francisco.
Murió en Pisa en 1921. Algunos años después, en 1939, se promovió su causa de beatificación, rechazada en un primer momento por el
juicio negativo sobre su juventud. En 2007 la congregación de las Hijas de
Nazareth envió nuevamente la solicitud sobre la base de nuevos documentos
encontrados en la biblioteca de los Padres franciscanos en Florencia.
3. Pasquale Tosi de San Vito, misionario y explorador
Se trata de un jesuita que vivió entre las tribus de los indios de
América y con los esquimales de Alaska, llevando a cabo una acción apasionada de misionario y de explorador. Nació en la parroquia de San Vito de
Santarcangelo en 1837. Ordenado sacerdote diocesano en 1861, Tosi entró en
la Compañía de Jesús el año siguiente. Vivió veinte años entre los indios de
las Montañas Rocosas y doce entre los esquimales de Alaska, aprendiendo
decenas de dialectos locales, incluso llegó a redactar una gramática esquimal
y un vocabulario esquimal-inglés, publicados más tarde por el gobierno federal de Estados Unidos. También hizo un largo viaje de exploración más allá
del Estrecho de Behring, donde ningún otro europeo había pisado nunca. Ya
enfermo, murió en la capital de Alaska en 1898.
122
123
124
San Vito de
Santarcangelo di
Romagna, Santuario
de la Virgen de Casale
4. El beato Pío, pasionista con catorce años
En la diócesis de Rímini Pío Campidelli está muy presente,
siendo una de las figuras más queridas y amadas por los fieles de la Romagna
del Sur. Nacido en 1868 en Poggio Berni, pueblecito de Trebbio, era el cuarto
de seis hijos y desde pequeño había manifestado un ánimo muy bueno, incline
a la oración y el estudio. Se le veía a menudo quitar las piedras del camino
para evitar que los pasantes dijeran blasfemias.
Conoció a los Pasionistas a los 12 años y en ese momento decidió seguir el camino, pero le dijeron que tenía que esperar porque todavía
era demasiado pequeño. Finalmente en 1882 entró en el convento y vistió el
hábito pasionista; dio siempre testimonio de una vida coherente y gozosa,
distinguiéndose por su extraordinaria devoción a la Eucaristía, el Crucifijo y
la Virgen. No llegó a ordenarse sacerdote porque se enfermó de tuberculosis.
Murió el 2 de noviembre de 1889, como él mismo había predijo, con solo 21
años. Durante la enfermedad había repetido varias veces: “Ofrezco la vida por
la Iglesia, por el Sumo Pontífice, por la congregación, por la conversión de los
pecadores y especialmente por el bien de mi querida Romagna”. En 1923 fue
enterrado en el cementerio de San Vito, pero los restos del que fue definido
el “santino de Casale” se transportaron al santuario de Casale. El 21 de marzo
de 1983 el Papa Juan Pablo II lo proclamó Pío “Venerable” reconociendo en
su vida las señales inequívocas de la santidad. El 6 de diciembre de 1984 fue
aprobado el milagro obtenido por Sor Maria Foschi por intercesión del beato
Pío. En 1985 se realizó la recognición de sus huesos, ya que se encontraron en
un perfecto estado de conservación. El 17 de noviembre de 1985 fue declarado
“beato” por el Papa. La Iglesia lo recuerda el 2 de noviembre, mientras que las
congregaciones Pasionistas celebran el culto el 3 de noviembre.
125
CAPÍTULO XIV
LAS FIESTAS
PATRONALES,
RELIGIOSAS Y
LOS EVENTOS
126
1. Las fiestas patronales y religiosas
En Bellaria Igea Marina, el 9 de febrero, se celebra la fiesta en honor de Santa Apollonia, patrona de la ciudad. La inauguración
oficial es el sábado y durante las dos semanas siguientes se realizan numerosos eventos de cultura, espectáculo y entretenimiento, entre los cuales el
Palio de los quartieri (de los barrios) y La veglia de Sant’Apollonia (La vigilia
de San Apolonia) con música y danzas tradicionales. También se celebra la
homónima feria, cita que atrae a numerosos curiosos que cada año visitan
la ciudad en ocasión de las fiestas de la patrona. La fiesta de San Valentino,
es decir de todos los enamorados, también forma parte de la rica programación.
Casteldelci conmemora el 2 de septiembre la Fiesta de la
Virgen con una procesión y celebraciones litúrgicas.
En Cattolica, cuyo nombre en griego significa “iglesia parroquial”, el 30 de abril es un día de fiesta religiosa en honor del santo patrón
de la ciudad San Pío V que se llamaba Michele Ghisleri, nacido en 1504 en
un pueblecito cercano a Tortona en provincia de Alessandria. Su primer acto
como Papa fue el de distribuir a los pobres el dinero que normalmente se
usaba para celebrar la elección del pontífice. Fueron muchas sus reformas
litúrgicas, como el Misal y el breviario Tridentino. Después de la elección
decidió, como señal de humildad, mantener el sayo de su Orden Dominicano.
Y la vestimenta papal, de roja, pasó a ser blanca.
En Coriano y en los pueblecitos de los alrededores se celebran
varias fiestas religiosas. En Agosto, en Passano se festeja una antigua fiesta
en honor del beato Enrico d’Ungheria, fallecido aquí el 1 de agosto de un
año imprecisado, pero seguramente en el siglo XIII. La jornada está dedicada
no sólo a los ex passanenses con un programa prevé varios ritos sagrados y
por la noche una cena con todos en compañía.
En Ospedaletto, en septiembre se conmemora la Fiesta de
la Virgen de la Misericordia, tradicional fiesta religiosa con solemne procesión y entretenimiento con música folclórica, bailes, juegos y puestos gastronómicos.
En Cerasolo y Mulazzano en septiembre se celebran dos jornadas de fiesta en honor de la Virgen del Sol, evocación religiosa con ritos
sagrados y entretenimientos.
En octubre, en Sant’Andrea in Besanigo, se puede participar en la Fiesta de la Virgen del Santo Rosario en la que los momentos
sagrados culminan con la solemne procesión.
En Gemmano, alrededor del 20 de enero se celebra la Fiesta
de San Sebastián Mártir patrón del pueblo, así como en Coriano.
La fiesta en Carbognano, en el municipio de Gemmano, se
celebra desde 1982, cada 1 de mayo y está dedicada a San Vicente. La
127
128
en la parte superior
Novafeltria, Iglesia
de Ca’ Rosello
en la parte inferior
Sartiano de
Novafeltria, Oratorio
de San Biagio
procesión se termina con una Misa y luego la cita es con los puestos gastronómicos y la música de una orquestra romagnola.
En Misano Adriatico, así como en Maiolo el 3 de febrero se
conmemora San Biagio el Armenio que es el patrón de los dos municipios.
El santo es protector de la garganta y de quien usa las cuerdas vocales. Por
tanto el día de San Biagio, en muchísimas iglesias, así como para la Fiesta de
la Candelora (Candelaria) del día anterior, se bendicen los cirios. El sacerdote pone las dos velas bendecidas, cruzadas debajo de la barbilla, sobre la garganta de todos los que deseen la bendición. Estos se arrodillan ante el altar,
mientras el sacerdote dice: “Por intercesión de San Biagio, obispo y mártir,
Dios te libre del dolor de garganta y de cualquier otro dolor. En el nombre del
Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen”.
En Misano Adriatico la cita es para el Lunes de Pascua con la
Fiesta dell’Agina. Santa Misa por la mañana y luego al medio día puestos
gastronómicos, música y bailes de la tradición. La fiesta se repite desde hace
siglos: se había suprimido durante un cierto periodo pero un grupo de misanenses capitaneados por el párroco trataron de recuperar su antiguo y fuerte
sentido de religiosidad y comunidad. El Viernes Santo está precedido por una
procesión, al final de la cual se degustan rosquillas y vino.
En Misano Monte otra importante cita de carácter religioso
es la del 26 de agosto que desde hace más de cien años celebra la Fiesta
del Crocifisso (del Crucifijo).
El 29 de septiembre en Mondaino se conmemora a su patrón
el Arcángel San Miguel, al que está dedicada la iglesia parroquial que es
la más importante del pueblo, construida en el siglo XVIII y que conserva algunos interesantes cuadros de la escuela marchigiana de los siglos XV y XVI.
En este lugar surgía un templo dedicado a la diosa Diana.
Siempre en Mondaino, el 5 de agosto, en la iglesia del Tavollo
se conmemora a la Virgen della Neve (de la Nieve).
En Morciano la fiesta de su patrón San Miquel Arcángel es
el 29 de septiembre.
Durante algunos días en el mes de marzo, a partir de la segunda
semana, se repropone la milenaria tradición que anuncia la primavera con la
Feria de San Gregorio que históricamente se realizaba en el monasterio
de San Gregorio in Conca, fundado hacia 1060 por San Pier Damiani.
Monte Colombo conmemora el 11 de noviembre a su patrón
San Martín de Tours al que está dedicada la iglesia parroquial, que sufrió
129
en la parte superior,
a la derecha
Secchiano Marecchia
de Novafeltria,
Parroquia Rural (pieve)
de Santa María in Vico
en la parte inferior
Maiolo, Iglesia de
Santa María de Antico
graves daños durante la Segunda Guerra Mundial a causa de la Línea Gótica
que pasaba precisamente por aquí.
En Novafeltria el 29 de junio se conmemoran a los Santos
Pedro y Pablo en la iglesia dedicada a los mismos. El núcleo originario del
pueblo se remonta al año 950 aproximadamente, así como la iglesia de San
Pietro in Culto, edificada con otras parroquias rurales del valle durante el
proceso de evangelización de la región del Montefeltro.
Siempre en este territorio municipal, en el pueblecito de Miniera di Perticara en el mes de agosto, se celebra la Fiesta della Madonna di Miniera (Virgen de la Mina) para recordar y venerar a la Santa
Virgen de Ca’ del Tozzo, símbolo y luz de los mineros. Se trata de una serie
de eventos entre los cuales celebraciones religiosas, muestras fotográficas,
bailes y conciertos musicales, espectáculos pirotécnicos, gastronomía y manifestaciones de diferente tipo.
En otro pueblecito, el de Secchiano Marecchia se celebra la
Virgen delle Grazie (de las Gracias), llamada también de la Misericordia.
Se realiza en dos momentos: el domingo después de Pascua en Ca’ Rosello,
donde destaca el pequeño y cautivador oratorio situado en el centro de la
plaza y el 15 de agosto, cuando se celebra la Fiesta patronal en Santa Maria
in Vico.
Desde hace un centenar de años en Montefiore Conca se
celebra el Viernes Santo con una tradicional y muy conocida procesión
dramática. El cortejo formado por los encapuchados de las congregaciones,
con el Cireneo que lleva la cruz, los soldados romanos, los ángeles y otras
figuras recurrentes en la Pasión de Cristo. Sale del convento de los Capuchinos situado en el Monte Auro y termina en el centro histórico en la iglesia del
Hospital de la Misericordia del siglo XV, que conserva frescos de esa época
y es donde se depone y se besa la estatua del Cristo fallecido. Los trajes, las
antorchas y la música de la banda hacen de este rito un momento de religiosidad y cultura popular de grande sugestión.
Siempre aquí, el 25 de enero se celebra el patrón San Pablo,
al que está dedicada la antigua iglesia del centro histórico.
El 16 de agosto se celebra San Rocco (San Roque), patrón de
Montegridolfo.
En Pennabilli se celebra la Virgen delle Grazie (de las Gracias), el Viernes Bello, que es el tercer viernes del mes de marzo, evocando el
aniversario del milagroso lagrimeo que se verificó el tercer viernes de marzo
130
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132
en la parte superior
San Leo, Monasterio
de San Igne
en la parte inferior
Poggio Berni, Iglesia
de San Andrea
de 1489. Una inscripción en la iglesia de San Cristoforo dice: «Para la posteridad. Esta imagen de la Madre de Dios, presagiando la futura calamidad y
movida por la compasión hacia su pueblo, derramó lágrimas que aunque se
secaron tres y cuatro veces se renovaron, como dan fe los anales escritos por
los testimonios oculares, el año del Señor 1489, 20 de marzo». Por otra parte
el obispo oficia una Santa Misa y se hace una procesión.
El 5 de mayo se celebra San Pío V, patrón de Pennabilli con
una grande fiesta en la catedral consagrada al mismo, celebraciones litúrgicas
y momentos de oración.
El Viernes Santo, siempre en el centro histórico de Pennabilli,
la Confraternidad de la Misericordia realiza la sugestiva Procesión de los
Judíos. La procesión sale del antiguo oratorio de Santa Maria de la Misericordia y luego recorre las calles del pueblo.
El 15 de agosto, en la iglesia de la Virgen delle Grazie (de las
Gracias), es decir en la de San Agustín, la más conocida de Pennabilli, se
celebra la Misa con homilía del obispo y el discurso del alcalde para hacer
homenaje a los pennenses emigrados. En efecto, la celebración toma el nombre de Fiesta del ritorno (de la vuelta), pero por tradición no son sólo los
penneses los que participan en esta fiesta religiosa y laica al mismo tiempo.
Los pueblecitos de Pennabilli también están relacionados tradicionalmente con las fiestas religiosas de antigua memoria. Entre éstos está
Maciano que el domingo más cercano al 16 de mayo celebra San Pasquale, con fiestas religiosas y laicas.
En Ponte Messa todo el pueblo trabaja para la Fiesta de la
Parroquia Rural de San Pietro in Messa, el domingo después del 15 de
agosto.
En Scavolino, es siempre el obispo el que celebra la Santa
Misa y bendice los aperos agrícolas el 1 de agosto para la Fiesta de la Comunidad.
Poggio Berni conmemora al patrón, San Giorgio (San Jorge) el 23 de abril.
En Rímini, durante todo el año se celebran varias fiestas religiosas. El patrón San Gaudencio se conmemora el 14 de octubre de
cada año. Pero cada dos años toma el nombre de Fiesta del Borgo de
Sant’Andrea, donde tiene sede la iglesia parroquial dedicada al santo. Representa el momento en el que la ciudad, después del verano vuelve a sus
orígenes y tradiciones, celebrando también la fiesta de su historia con nume-
133
en la parte superior
Talamello, Iglesia
del Poggiolo
en la parte inferior
Verucchio, Iglesia
de la Colegiata
rosos eventos, empezando por las funciones religiosas. Siempre durante la
mañana del 14, se puede presenciar la procesión con la estatua y las reliquias
del santo, presidida por el obispo de la diócesis riminense. Luego se sigue
con música, muestras, reuniones, visitas guiadas, puestos y gastronomía.
En el barrio de la Colonnella se celebra la Beata Virgen de
la Colonnella el 25 de marzo, día de la Anunciación. El municipio de Rímini,
que patrocina esta iglesia, solía enviar una representación de dos consejeros,
pero la costumbre cayó en desuso a partir de la Unidad de Italia.
En Covignano, en el Santuario delle Grazie (de las Gracias), flanqueado por el claustro franciscano del siglo XVI, se celebran todas
las fiestas marianas y el Viernes Santo se realiza un importante Vía Crucis
que empieza en la Cruz de mármol situada a los pies de la colina y siguiendo
el itinerario de los 14 retablos de cerámica del maestro riminense Elio Morri.
También aquí, como en otros conventos franciscanos, el 2 de
agosto es la Fiesta del Perdón de Asís.
Cada año, en la primera mitad del mes de junio, en Rímini, en
el Ponte della Resistenza (Puente de la Resistencia), llamado también de
los Milagros, se celebra la fiesta de San Antonio de Padua. Una fiesta
popular y religiosa que dura dos días y recuerda la visita del santo a Rímini y
sus milagros. El puente, donde se narra que San Antonio predicó a los peces,
se convierte en el fulcro de las celebraciones. Las fiestas empiezan el viernes
por la noche con cortejos y paradas en los otros lugares importantes para el
santo, como por ejemplo en la iglesia de los Paolotti y en la capilla del Santo
en la Piazza dei Tre Martiri (de los Tres Mártires) donde hizo el milagro de la
mula. Sigue la jornada del sábado, llena de eventos como excursiones, muestras, reuniones, talleres, música y puestos. El gran final está representado por
las fuentes luminosas que se encienden a media noche.
El patrón de Riccione es San Martín, que se celebra el 11 de
noviembre. Tres días de fiestas y ceremonias religiosas con procesión y Santa
Misa en la que participa el obispo de la diócesis.
En el pueblo de Riccione, en la parroquia de San Martín, el
primer fin de semana después de Pascua se conmemora a Alessio Monaldi,
que vivió a finales del siglo XV y que es venerado también como beato. En realidad, respecto al mismo no se ha realizado nunca el proceso de beatificación
y es considerado beato por el fervor religioso de los creyentes gracias a los
innumerables milagros cumplidos.
La fiesta del 8 de mayo representa una de las más antiguas ce-
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135
136
en la parte superior
San Giovanni in
Marignano, Iglesia
de Santa Lucia
en la parte inferior
San Leo, Torre
campanario y Catedral
lebraciones religiosas de la provincia, dedicada a la figura del beato Amato
Ronconi, franciscano del Tercer Orden que vivió en Saludecio a lo largo
del siglo XIII y cuyo cuerpo se venera en la iglesia parroquial. La festividad
se remonta a 1448, como describe Giuseppe Malatesta Garuffi en la “Vida
del Beato” publicada en 1693. El 8 de mayo no se terminan las celebraciones
que prosiguen el domingo sucesivo con la procesión denominada “la Tumba
de Pésaro”, un peregrinaje que se realiza desde hace siglos. Los fieles del
pueblo de Tavullia (la antigua Tomba, en provincia de Pésaro y Urbino) llevan
en procesión hasta el santuario del beato Amato en Saludecio, la imagen de
la Virgen conservada en su iglesia. Cada treinta años, siempre en Saludecio,
se repiten las fiestas particularmente fastuosas en honor del beato, llevando
en procesión desde la iglesia hasta su casa natal, la urna con los restos del
mismo sobre un carro arrastrado por bueyes.
Siempre en Saludecio, en la iglesia-santuario de Santa Maria
del Monte cada segundo domingo después de Pascua se celebra la Fiesta
de San Vincenzo.
Desde principios del siglo XX, puntualmente cada día trece del
mes, desde mayo hasta octubre, en Santa Maria del Monte, se realizan
peregrinajes para evocar la aparición que se verificó aquí de la Virgen de
Fátima.
El 23 de noviembre San Clemente conmemora a su homónimo patrón, obispo de Roma, tercer sucesor de San Pedro desde el año 88 al
97 d.C., al que está dedicada la iglesia parroquial. Además, aquí nació en 1925
Don Oreste Benzi, presbítero fundador de la Comunidad Papa Juan XXIII,
fallecido en 2007.
En San Giovanni in Marignano dos fiestas combinan sagrado y profano, la dedicada al patrón, San Juan Bautista y la que hace
homenaje a Santa Lucia.
Hacia el 13 de diciembre, durante tres días, el pueblo se viste de
fiesta con la Feria de Santa Lucia, la celebración más antigua de la región
de Le Marche y desde el siglo XVIII uno de los principales eventos del año
en el valle del Conca. La fiesta se llama también “de la luz”, anunciadora en
términos espirituales del final de la tinieblas y del nacimiento del Salvador. El
calendario de las fiestas es muy rico en ritos religiosos, degustaciones gastronómicas y espectáculos en el Teatro Massari.
Siempre en San Giovanni in Marignano, cada año en el
mes de junio, hacia el día 24, que es el día del santo, se celebra la fiesta del
137
en la parte superior
Sant’Agata Feltria,
Iglesia de la Virgen
del Socorro
en la parte inferior,
a la izquierda
Montefiore Conca,
Iglesia de San Paolo
(San Pablo)
en la parte inferior,
a la derecha
Torriana, Iglesia
de San Vicinio
homónimo patrón que dura varios días y se llama La Notte delle Streghe
(La noche de las brujas), porque hace revivir las tradiciones y las sugestiones
de la Romagna ancestral, en la que sagrado y profano se unían para exorcizar
el miedo a los demonios y la mala suerte.
En San Leo el 1 de agosto es la fiesta del patrón San León,
junto a la Fiesta de la diócesis del Montefeltro. La catedral está dedicada al
santo y es un espléndido ejemplo de arte románico. Durante toda la jornada,
además de las celebraciones religiosas, se presentan espectáculos en el centro histórico con bandas musicales, fuegos artificiales desde la fortaleza de
Francesco di Giorgio Martini y espectáculos de la tradición medieval.
Siempre en San Leo, en el convento franciscano de Sant’Igne,
se celebra la Fiesta del Perdón de Asís, el 2 Agosto de cada año, como es
tradición en todos los lugares franciscanos.
En Sant’Agata Feltria, en septiembre, se conmemora la
Virgen de los Capuchinos con una solemne procesión por las calles del
pueblo y fuegos artificiales por la noche. Se celebra llevando en procesión el
bajorrelieve, llamado también “la Madonna delle rondine” (Virgen de las golondrinas) conservado en la iglesia de la Beata Madonna delle Grazie (Beata
Virgen de las Gracias) dedicada a san Jerónimo. Se trajo aquí cuando un
campesino que araba su campo lo encontró no lejos del convento. La leyenda
narra que después de sacar la imagen, los bueyes se arrodillaron, por lo que
la llevaron en procesión hasta San Jerónimo y desde entonces cada año se
repite el rito.
El 5 de febrero, siempre en Sant’Agata Feltria se festeja a su
santa patrona Santa Agata. Se celebra una Santa Misa y una procesión, así
como una fiesta civil, acompañada por la prohibición que perdura desde hace
tiempos memorables, de trabajar y divertirse. Por lo que se está en familia y
se reza con la comunidad por la intercesión de la santa y la protección de la
ciudad dedicada a la misma. Su culto aquí es muy amado desde el tiempo en
el que los Señores Fregoso adquirieron una valiosa reliquia, conservada en la
iglesia Colegiata, mientras que el cuerpo está en Catania, donde Ágata nació
en el año 230, muriendo martirizada en 251.
Por otra parte, siempre en Sant’Agata Feltria el domingo
anterior al 15 de agosto, se celebra la Fiesta de la Virgen del Socorro, en
la homónima iglesia, que surge aislada en las tierras altas entre Mont’Ercole
y Sant’Agata, en el antiguo camino que desde Sarsina llevaba hasta Perticara
y Rímini. Antiguamente se trataba de una capilla, llamada “Serra de la scon-
138
139
140
en la parte superior
Talamello, Iglesia
de San Lorenzo
en la parte inferior,
a la izquierda
Saiano de Torriana,
Santuario de la Virgen
de Saiano
en la parte inferior,
a la derecha
Montefiore Conca,
Iglesia de San Paolo
(San Pablo)
fitta” (Sierra de la derrota), edificada porque los habitantes de Sant’Agata,
gracias a la intercesión de la Virgen, consiguieron derrotar al enemigo. Este
es también el motivo del nombre de la nueva iglesia edificada en 1520 que
conservaba una Virgen a la que se han atribuido varios milagros.
En Santarcangelo di Romagna son dos las fiestas de la tradición: el Arcángel San Miguel y San Martín. La primera, el 29 de septiembre y el fin de semana siguiente, dedicada al Arcángel, llamada también Fiera
degli uccelli, (Feria de los pájaros) debido a los pájaros cantores expuestos
cuando está amaneciendo. La segunda, se celebra los días alrededor del 11 de
noviembre. La jornada de fiesta dedicada a San Martín, patrón de la ciudad, se
ha ampliado también a los municipios cercanos del valle del Marecchia: Poggio
Berni, Verucchio y Torriana. En las dos fiestas se alternan Iniciativas religiosas
y profanas y debido al aspecto de fiesta preponderante desde hace siglos,
toman precisamente el nombre de Ferias. En efecto, las dos son muy antiguas,
y están relacionadas desde la época de la antigua Roma a la necesidad de
afrontar los cambios de estación y de vida relacionados con la tierra y el trabajo en el campo. Además, la Feria de San Martín se ha enriquecido más tarde
también con tradiciones populares europeas, como por ejemplo exorcizar y
ridiculizar el adulterio. Este es el motivo del segundo nombre de la feria llamada Fiera dei becchi (Feria de los cornudos). En esta fiesta se cuelga un buen
par de cuernos debajo del arco dedicado al Papa Ganganelli, para que den su
responso cuando pase un cornudo. Todo ello mientras los Juglares realizan su
reunión nacional y narran cantando historias de Italia y de todo el mundo.
En Talamello el 10 de agosto se celebra la fiesta de su patrón
San Lorenzo, al que está dedicada la iglesia y el lunes de Pentecostés. En
la Fiesta del Santo Crucifijo se lleva en procesión el Crucifijo de la “Escuela riminense del siglo XIV”, atrayendo fieles de toda la zona limítrofe. La
cruz de madera de estilo giottesca se conserva en el altar mayor de la iglesia
parroquial de San Lorenzo, del siglo XVII, donde se puede admirar también
una Virgen con el Niño del siglo XV y otro Crucifijo de madera del siglo XVI.
La cruz procedía de la iglesia de Poggiolo, en el territorio de Talamello, que
todavía está en pie, aunque no en un buen estado de conservación, junto a la
cual había un convento agustino edificado en 1300 pero que actualmente ha
desaparecido.
En Torriana se hace honor al patrón San Vicinio el último fin
de semana de agosto con funciones religiosas, Santa Misa y una procesión
solemne, así como espectáculos musicales, bailes y juegos.
141
en la parte superior
República de San
Marino, Corpus Domini
en Piazza della Libertà
en la parte inferior,
a la izquierda
Pompeo Batoni,
San Marino levanta
la República
en la parte inferior,
a la derecha
Francesco Menzocchi,
San Marino
En el pueblo de Saiano el 15 de agosto se celebra la Virgen
del Carmine. Desde hace siglos, esta tradicional Fiesta de la Asunción empieza por la mañana muy pronto con el peregrinaje a pie y la recitación del
Rosario. Luego, durante toda la mañana hay misas y oraciones colectivas,
mientras que la tarde se dedica al profano, con música, sandía, rosquillas y
vino para todos.
En Valliano di Montescudo se celebra la Fiesta della Madonna Succurrente (La Virgen Auxiliadora). Son dos los días que se dedican, hacia el 15 de agosto, con funciones religiosas tanto por la mañana como
por la tarde, junto con momentos de fiesta, presencia de puestos, música y
bailes tradicionales. La noche del 15 se hacen también fuegos artificiales.
En Verucchio, el último domingo de mayo, se conmemora de
forma solemne al beato Gregorio Celli con una Santa Misa y una procesión
en la que hay una grande participación de los ciudadanos. Las funciones se
realizan en la iglesia Colegiata, donde se conserva su cuerpo íntegro, después
de haber sido trasladado desde la iglesia desconsacrada de los Agustinos y
donde todavía se conservan dos de sus capillas, una de las cuales de época
malatestiana.
El 2 de agosto siempre en Verucchio, en el convento de San
Francisco, como en todas las iglesias y monasterios franciscanos, se celebra
la Fiesta del Perdón de Asís. En esta jornada se dispensa la indulgencia
plenaria.
En la República de San Marino, el 3 de septiembre se celebra una grande fiesta en honor de San Marino al que la tradición atribuye la
fundación de la prima comunidad precisamente en esta fecha. Después de la
Misa solemne celebrada en la basílica del santo, la reliquia de san Marino se
lleva en procesión por las calles de la ciudad. En la fiesta se puede presenciar
todo tipo de manifestación popular: el palio de las ballestas, los juegos de las
banderas, el cortejo histórico, así como los conciertos de la Orquestra Sinfónica y de la Banda. Por la noche el ambiente se llena de fuegos artificiales y
muchas otras actividades.
Otra importante fiesta religiosa de la República es el 5 de febrero y está dedicada a Santa Ágata, compatrona del estado junto a los
santos Marino diácono y Quirino. También se celebra porque es además el
aniversario de la liberación de la República de la ocupación alberoniana. En
esa ocasión, fue Santa Ágata la que protegió la República, por lo que se celebra en esta fecha.
142
143
144
Rímini, Iglesia
de San Giovanni
Evangelista
(de San Agustín)
Por otra parte, en la república es muy importante la fiesta en
honor de la Virgen de Valdragone que se celebra el segundo domingo
después de Pascua.
Fuera de la provincia, en Monte Carpegna, el domingo después del 15 de agosto se celebra la Fiesta de la Virgen del Faggio (del
Haya), con procesión al monte, una Santa Misa y una gran participación popular en juegos, música y momentos de fiesta.
2. Los eventos
En Rímini se dan una cita anual entre abril y mayo los componentes de “Rinnovamento nello Spirito Santo” (Renovación en el Espíritu Santo), movimiento eclesial católico perteneciente a la corriente espiritual
de la Renovación carismática, que parte de la experiencia de un nuevo fervor
del Espíritu Santo. Nacido para concluir el Concilio Ecuménico Vaticano II
en 1967 en Italia, está articulado como Asociación privada reconocida por la
Conferencia Episcopal Italiana, formada principalmente por laicos pero incluye también ministros ordenados y personas consagradas. La cita riminense es
su evento de mayor atracción, se trata de la Convocación Nacional de los
Grupos y las Comunidades con una frecuencia anual: cuatro días, entre
los meses de abril y mayo, en los que participan unas veinte mil personas
con invitados y ponentes, líderes de movimientos eclesiales, testigos de la
Renovación, cardinales y obispos, autoridades civiles y políticas, así como
representantes de numerosas confesiones cristianas. El programa de las jornadas se articula en una oración comunitaria carismática, en la plegaria de
intercesión para la curación y la liberación, en la liturgia eucarística cotidiana,
en las confesiones, en momentos de adoración eucarística, así como en conferencias, mesas redondas sobre temas culturales, espectáculos, conciertos,
testimonios, vídeos, muestras y reseñas de libros. Rinnovamento nello Spirito
Santo - Via degli Olmi, 62 - Roma.
En Rímini, en la última semana de agosto, cada año se celebra
el Meeting per l’amicizia fra i popoli (Encuentro para las Amistades de
los Pueblos). Creado en 1980 por iniciativa de algunos amigos riminenses
que compartían una experiencia cristiana y que tenían como objetivo promover el encuentro entre personas de fe y culturas diferentes, presentaron en
Rímini todo lo que de bello y bueno existía en la cultura del tiempo. Desde
entonces cada año llegan personajes de la política, manager de la economía,
representantes de religiones y culturas, intelectuales y artistas, deportistas
145
en la parte superior
Montefiore Conca,
Iglesia de San Simeón
en la parte inferior,
a la izquierda
Morciano de Romagna,
ruinas de la abadía de
San Gregorio
en la parte inferior,
a la derecha
Gemmano, Santuario
de la Virgen de
Carbognano
y protagonistas del escenario mundial. Historias de hombres protagonistas
de encuentros, muestras, espectáculos y eventos deportivos en los siete días
que dura la cita, que en los últimos años se ha convertido en uno de los festivales más visitados del mundo. Ya desde su inicio, este Encuentro, que es
una Fundación, ha apostado por el deseo de belleza, verdad, justicia, ideales
que Don Luigi Giussani, fundador del movimiento de Comunión y Liberación,
había llamado experiencia elemental, terreno común para el encuentro y el
diálogo. En cada edición, desde Italia y de todo el mundo llegan a Rímini
miles de voluntarios que organizan y gestionan este Encuentro, con la participación de testimonios de muchas confesiones, como hebreos, budistas,
ortodoxos, musulmanes e incluso ateos que se reúnen alrededor de un título
para hablar de economía, arte, literatura, ciencia, política, problemas sociales, música, dialogando con instituciones, representaciones diplomáticas,
entes públicos y privados. Las ediciones cuentan con 800.000 presencias de
más de 20 nacionalidades, 4.000 voluntarios y más de cien encuentros, con
más de 250 ponentes, decenas de muestras, espectáculos, así como eventos
deportivos en 170.000 m2 de instalaciones, 1.000 operadores de la información acreditados y más de 200 entre socios y patrocinadores. Meeting Rímini
- Via Flaminia, 18 - Rímini.
146
147
en la parte superior
Sartiano de
Novafeltria, Iglesia
de San Biagio
en la parte inferior,
a la izquierda
Rímini, Parroquia
Rural románica
de San Salvatore
(San Salvador)
en la parte inferior,
a la derecha
Saludecio, Claudio
Ridolfi, Virgen
de la Misericordia
148
en la parte superior,
a la izquierda
Rímini, Monasterio de
la Natividad de María
(San Bernardino)
en la parte superior,
a la derecha
Covignano de Rímini,
Santuario de Santa
Maria delle Grazie
149
en la parte inferior,
a la izquierda
Rímini, Convento de los
Paolotti y Santuario de
San Antonio de Padua
en la parte inferior,
a la derecha
Rímini, restos de
la Catedral de Santa
Colomba
Calendario de las fiestas
Fecha
Varias fechas según
el calendario mariano
20 de enero
25 de enero
3 de febrero
3 de febrero
5 de febrero
5 de febrero
9 de febrero
2a semana de marzo
3o viernes de marzo
Lugar
Covignano (Rímini),
santuario “delle Grazie”
Gemmano
Montefiore Conca
Misano Adriatico
Maiolo
Sant’Agata Feltria
República de San Marino
Bellaria Igea Marina
Morciano di Romagna
Pennabilli
25 de marzo
Viernes Santo
Rímini, Iglesia de la Colonnella
Covignano (Rímini),
Santuario “delle Grazie”
Montefiore Conca
Pennabilli
Viernes Santo
Viernes Santo
Lunes de Pascua
Domingo después
de Pascua
Domingo después
de Pascua
2a domingo después
de Pascua
2a domingo después
de Pascua
23 de abril
30 de abril
Entre abril y mayo
1 de mayo
5 de mayo
8 de mayo
13° día de cada mes, desde
mayo hasta octubre
El domingo más cercanos
al 16 de mayo
Último domingo de mayo
Lunes de Pentecostés
1a mitad de junio
Misano Adriatico
Secchiano Marecchia,
Ca’ Rosello (Novafeltria)
Riccione Pueblo
Tipo de fiesta
Todas las fiestas marianas
San Sebastián Mártir
San Pablo
San Biagio el Armenio
San Biagio el Armenio
Sana Ágata
Santa Ágata
San Apolonia
San Gregorio
Viernes Bello, Madonna
delle Grazie (de las Gracias)
Beata Virgen de la Colonnella
Vía Crucis
Evocación en trajes de época
Processione dei Giudei
(Procesión de los Judíos)
Fiesta dell’Agina
Virgen de las Gracias
Beato Alessio Monaldi
Saludecio
San Vincenzo (San Vicente)
Valdragone
(República de San Marino)
Poggio Berni
Cattolica
Rímini
Fiesta de la Virgen
Carbognano (Gemmano)
Pennabilli
Saludecio
Saludecio, Iglesia
de Santa María del Monte
Maciano (Pennabilli)
24 de junio
Verucchio
Talamello
Rímini, Puente de la
Resistencia y centro histórico
San Giovanni in Marignano
29 de junio
Novafeltria
San Giorgio (San Jorge)
San Pío V
Convocación Nacional de
Rinnovamento nello Spirito Santo
San Vincenzo (San Vicente)
San Pío V
Beato Amato Ronconi
Virgen de Fátima
San Pasquale (San Pascual)
Beato Gregorio Celli
Santo Crucifijo
San Antonio de Padua
San Giovanni Battista (San Juan
Bautista) La notte delle streghe
(La noche de las brujas)
Santos Pedro y Pablo
150
Agosto
Agosto
1 de agosto
1 de agosto
2 de agosto
2 de agosto
2 de agosto
5 de agosto
10 de agosto
El domingo anterior
al 15 de agosto
15 de agosto
15 de agosto
15 de agosto
15 de agosto
16 de agosto
El domingo después
del 15 de agosto
El domingo después
del 15 de agosto
26 de agosto
La última semana
de agosto
Miniera di Perticara (Novafeltria)
Passano (Coriano)
Scavolino (Pennabilli)
San Leo
Covignano (Rímini),
Santuario “delle Grazie”
San Leo, Convento de Sant’Igne
Verucchio, Convento
de San Francisco
Mondaino
Talamello
Sant’Agata Feltria
Virgen de Miniera (de la Mina)
Beato Enrico d’Ungheria (Hungría)
Fiesta de la Comunidad
San León
Perdón de Asís
Pennabilli
Saiano (Torriana)
Valliano (Montescudo)
Secchiano Marecchia,
Santa María in Vico (Novafeltria)
Montegridolfo
Monte Carpegna
Fiesta del ritorno (de la vuelta)
Virgen del Carmine
Virgen Succurrente (Auxiliadora)
Virgen delle Grazie
(de las Gracias)
San Rocco (San Roque)
Virgen del Faggio (del Haya)
Ponte Messa (Pennabilli)
Fiesta de la parroquia rural
(Pieve) de San Pietro in Messa
Fiesta del Crucifijo
Meeting per l’amicizia tra
i popoli (Reunión para la
amistad entre los pueblos)
San Vicinio
Misano Monte
Rímini
El último fin
de semana de agosto
Septiembre
Septiembre
Septiembre
2 de septiembre
3 de septiembre
29 de septiembre
29 de septiembre
29 de septiembre
Torriana
Octubre
14 de octubre
Sant’Andrea in Besanigo (Coriano)
Rímini
11 de noviembre
11 de noviembre
11 de noviembre
Monte Colombo
Riccione
Santarcangelo di Romagna
23 de noviembre
13 de diciembre
San Clemente
San Giovanni in Marignano
Ospedaletto (Coriano)
Sant’Agata Feltria
Cerasolo, Mulazzano (Coriano)
Casteldelci
República de San Marino
Mondaino
Morciano di Romagna
Santarcangelo di Romagna
151
Perdón de Asís
Perdón de Asís
Virgen della Neve (de la Nieve)
San Lorenzo
Virgen del Soccorso (Socorro)
Virgen de la Misericordia
Virgen de los Capuchinos
Virgen del Sol
Fiesta de la Virgen
San Marino
San Miguel Arcángel
San Miguel Arcángel
San Miguel Arcángel, Fiera
degli uccelli (de los pájaros)
Virgen del Santo Rosario
San Gaudencio (cada 2 años
Fiesta del Burgo de Sant’Andrea)
San Martín de Tours
San Martín
San Martín, Fiera dei Becchi
(Cornudos)
San Clemente
Santa Lucia
CAPÍTULO XV
ITINERARIOS
152
Itinerario Mariano
Bellaria
Igea Marina
Santarcangelo
di Romagna
Rimini
Poggio Berni
Torriana
Verucchio
Riccione
Talamello
Novafeltria
Sant’Agata Feltria
San Leo
Maiolo
Repubblica
di San Marino
Casteldelci
AR
Carpegna
Misano Adriatico
Montescudo
Monte Colombo
San Clemente
fiume Conca
Gemmano
Pennabilli
Coriano
Morciano
di Romagna
Montefiore Conca
Mondaino
Cattolica
San Giovanni
in Marignano
Saludecio
Montegridolfo
fiume Marecchia
Carpegna
Saludecio
- Santuario de la Virgen del Faggio (del Haya)
- Santuario de la Virgen del Monte
Gemmano
San Giovanni in Marignano
- Santuario de la Virgen de Carbognano
- Oratorio de Santa María
Montefiore Conca
San Marino
Bellaria
- Santuario de la Virgen de Bonora
- SantuarioIgea
Santa
María de Valdragone
Marina
Montegridolfo
Sant’Agata Feltria
- Santuario de la Beata Virgen delle Grazie
- Iglesia de la Virgen de Romagnano
(de las Gracias) de Trebbio
- Iglesia de los Capuchinos
Pennabilli
Santarcangelo di Romagna
Santarcangelo
di Romagna
- Santuario de la Virgen delle Grazie
- Santuario de la Virgen de Casale di San Vito
Rimini
(de las Gracias)
Talamello
Poggio Berni
- Iglesia de Santa María de la Oliva de Maciano
- La Capilla
Rímini
Torriana
Torriana
- Convento y Santuario de Santa María
-Verucchio
Santuario de la Virgen de Saiano
delle Grazie (de las Gracias)
Riccione
- Iglesia de la Colonnella
- Santuario de la Virgen
de
la
Misericordia
Coriano
Talamello
Repubblica
Misano Adriatico
(Santa Clara)
Novafeltria
di San Marino
San Leo
Sant’Agatade
Feltria
Montescudo
- Oratorio
San Giovannino
Maiolo
Casteldelci
Pennabilli
Cattolica
Monte Colombo
San Clemente
fiume Conca
San
Giovanni
Gemmano
Morciano
in Marignano
di Romagna
Montefiore Conca
AR
Mondaino
fiume Marecchia
153
Saludecio
Montegridolfo
en la parte superior
Petrella Guidi de
Sant’Agata Feltria,
Iglesia de
San Apollinare
(San Apolinar)
en la parte inferior,
a la izquierda
San Giovanni in
Marignano, Iglesia de
San Pietro (San Pedro)
en la parte inferior,
a la derecha
Montefiore Conca,
Iglesia de San Paolo
(San Pablo)
154
Saludecio
Carpegna
Montegridolfo
Mondaino
fiume Marecchia
Itinerario Franciscano
Bellaria
Igea Marina
Santarcangelo
di Romagna
Rimini
Poggio Berni
Torriana
Verucchio
Riccione
Talamello
Novafeltria
Sant’Agata Feltria
San Leo
Maiolo
Repubblica
di San Marino
Casteldelci
Misano Adriatico
Montescudo
Monte Colombo
San Clemente
fiume Conca
Gemmano
Pennabilli
Coriano
Morciano
di Romagna
Montefiore Conca
AR
Mondaino
Cattolica
San Giovanni
in Marignano
Saludecio
Montegridolfo
fiume Marecchia
Mondaino
- Convento de las Clarisas
(no se puede visitar)
Rímini
- Convento y Santuario de Santa María
delle Grazie (de las Gracias)
- Convento del Santo Espíritu
- Monasterio Natividad de María Virgen
(San Bernardino)
- Convento de los Mínimos Paolotti
y Santuario de San Antonio de Padua
San Leo
- Convento de Sant’Igne
- Convento de Montemaggio
(no se puede visitar)
155
Sant’Agata Feltria
- Monasterio de Santa María Magdalena
San Marino
- Monasterio de Santa Clara de Valdragone
Santarcangelo di Romagna
- Convento e Iglesia de San Francisco
(destruidos)
- Convento de los Padres Capuchinos
- Monasterio de las Religiosas Franciscanas
de los Sagrados Corazones
Verucchio
- Convento de San Francisco
CAPÍTULO XVI
DIÓCESIS,
CATEDRALES
Y LUGARES
DE CULTO
156
Iglesia católica
Las diócesis
Diócesis de Rímini
Via IV Novembre, 35 - Rímini
www.diocesi.rimini.it
Diócesis de San Marino-Montefeltro
Piazza Giovanni Paolo II - Pennabilli
www.diocesi-sanmarino-montefeltro.it
Las catedrales
Basílica - Templo Malatestiano
Via IV Novembre, 35 - Rímini
Basílica de San Marino
Piazzale Domus Plebis, 1 - San Marino
Catedral de Pennabilli, Parroquia de San Pío V Papa
Piazza Vittorio Emanuele II - Pennabilli
Catedral de San León
Piazza Dante Alighieri - San Leo
En Rímini las comunidades católicas extranjeras tienen la posibilidad
de oficiar las funciones litúrgicas en las siguientes sedes:
- comunidad rumana: en via Bonsi en el convento de las religiosas
de Sant’Onofrio;
- comunidad senegalesa: en la Iglesia de la Colonnella;
- comunidad ucraniana, filipina y latino-americana: en la Iglesia
de la Virgen de la Scala.
Edificios de culto de otras confesiones
Iglesia Cristiana Evangélica
Via Portogallo, 3 - Rímini
Via Jano Planco, 9 - Rímini
Iglesia Adventista del Séptimo Día
Via delle Piante, 28/a - Rímini (Celle)
Iglesia Cristiana Evangélica (de los Hermanos)
Via Forzieri - Rímini (San Giuliano)
157
Rímini, Iglesia
Ortodoxa de la
entrada de la Madre
de Dios en el Templo
Iglesia de Jesúcristo de los Santos de los Últimos Días (Mormones)
Via del Capriolo, 12 - Rímini (Grotta Rossa)
Iglesia Evangélica Valdense
Via Trento, 63 - Rímini
Mezquita de la Comunidad Islámica
Corso Giovanni XXIII, 100 - Rímini
Parroquia Ortodoxa de la entrada de la Madre de Dios en el Templo
Via Emilia, 1 - Rímini (Celle)
Priorato de la Virgen de Loreto (Lefevbre)
Via Mavoncello, 25 - Rímini (Spadarolo)
Sala del Reino de los Testigos de Jehová
Via Rosmini, 35 - Rímini (Marebello)
Comunidad Hebrea
Via Mazzini, 95 - Ferrara
Via De’ Gombruti, 9 - Bolonia
Sinagoga: Via Delle Scuole, Pesaro
Cementerio: Colle San Bartolo, Pesaro
158
159
en la parte superior
Novafeltria, Iglesia
de Uffogliano
en la parte inferior,
a la izquierda
Montefiore Conca,
Iglesia del Hospital
de la Misericordia
en la parte inferior,
a la derecha
Rímini, Santuario
de la Virgen de
la Misericordia
(Santa Clara)
160
en la parte superior
Mondaino, Iglesia de
San Michele Arcangelo
(Arcángel San Miguel)
en la parte inferior,
a la izquierda
Mondaino, Convento
de las Clarisas
161
en la parte inferior,
a la derecha
Monte Colombo,
Iglesia de San Martín
Bibliografía básica
A. Emiliani, Chiesa città campagna,
Rapporto della Sopr. per i Beni
Art. e Stor., n. 27, Alfa ed.,
Bologna, 1981
C. Curradi, Pievi del territorio
riminese fino al Mille. Luisè ed.,
Rimini, 1984
Arte e santuari in Emilia Romagna.
Silvana ed., Milano, 1987
P. G. Pasini, Guida per Rimini.
Maggioli ed., Rimini, 1989
Storia illustrata di Rimini, I-IV.
Nuova Editoriale Aiep, Milano,
1990
Il Santuario delle Grazie di
Pennabilli, atti del convegno.
Pennabilli, 1991
P. G. Pasini, La pittura del Seicento
nella Romagna meridionale e nel
Montefeltro, in La pittura in Emilia
e in Romagna. Il Seicento. Nuova
Alfa ed., Bologna, 1992
R. Giannini, T. Mosconi, I Sentieri
magici della Valmarecchia, Touring
Club, Milano, 1995
Il Montefeltro, 1, Ambiente, storia,
arte nelle alte valli del Foglia e del
Conca. A c. di G. Allegretti e F. V.
Lombardi, Comunità Montana del
Montefeltro, Pesaro, 1995
P. G. Pasini, Arte in Valconca, I-II.
Silvana ed., Milano, 1996-1997
Medioevo fantastico e cortese. Arte
a Rimini fra Comune e Signoria. A
c. di P. G. Pasini, Musei Comunali,
Rimini, 1998
Il Montefeltro, 2, Ambiente, storia,
arte nell’alta Valmarecchia. A c.
di G. Allegretti e F.V. Lombardi,
Comunità Montana dell’Alta Val
Marecchia, Pesaro, 1999
P. G. Pasini, Arte e storia della
Chiesa riminese. Skira ed., Milano,
1999
E. Brigliadori, A. Pasquini,
Religiosità in Valconca. Silvana ed.,
Milano, 2000
P. G. Pasini, Il Tempio
malatestiano. Splendore cortese
e classicismo umanistico. Skira ed.,
Milano, 2000
A. Venturini, I. Rinaldi, Monumenti
di Fede, Segreteria di Stato per il
Turismo, RSM, 2000
P. G. Pasini, Il Museo di Stato della
Repubblica di San Marino, Motta,
Milano, 2000
Arte ritrovata. Un anno di restauri
in territorio riminese. A c. di P. G.
Pasini, Silvana ed., Milano, 2001
162
B. Cleri, Antonio Alberti da
Ferrara: gli affreschi di Talamello.
San Leo, 2001
P. G. Pasini, Presenze d’arte
negli edifici sacri di Rimini e del
Riminese. Provincia di Rimini,
2003
Seicento inquieto. Arte e cultura
a Rimini. Cat. a c. di A. Mazza
e P. G. Pasini, Motta ed., Milano,
2004
Arte per mare. Dalmazia, Titano e
Montefeltro. Cat. a c. di G. Gentili
e A. Marchi, Silvana ed., Milano,
2007
L. Liuzzi, San Leo Città Fortezza,
Arti Grafiche Ramberti, Rimini,
2008
L. Giorgini, La bellezza e la fede.
Itinerari storico-artistici nella
diocesi di San Marino-Montefeltro.
Castel Bolognese, 2009
R. Giannini, Musei nel riminese tra
arte, storia e cultura. Provincia di
Rimini, 2011
R. Giannini, Malatesta &
Montefeltro: in viaggio nelle colline
riminesi. Provincia di Rimini, 2011
163
164
Dónde estamos
Principales lugares e itinerarios
Trento
Bellaria
Igea Marina
Torino
Helsinki
Oslo
Stoccolma
Dublino
Santarcangelo
di Romagna
Torriana
Verucchio
Riccione
Talamello
Novafeltria
Sant’Agata Feltria
Coriano
San Leo
Maiolo
Pennabilli
Casteldelci
AR
Varsavia
Amsterdam
Bruxelles
Berlino
Praga
Vienna
Parigi Monaco
Budapest
Milano
Bucarest
Rimini
Madrid
Roma
Londra
Rimini
Poggio Berni
Repubblica
Misano Adriatico
di San Marino
Montescudo
Cattolica
Monte Colombo
San Clemente
fiume Conca
San Giovanni
Gemmano
Morciano
in Marignano
di Romagna
Montefiore Conca
Mondaino
Milano
Algeri
Tunisi
Genova
Mosca
Firenze
Perugia
Kijev
-
Rimini
Ancona
Roma
Bari
Napoli
Cagliari
Catanzaro
Ankara
Palermo
Atene
Montegridolfo
Ferrara
Parma
-
Ravenna
Piacenza
Saludecio
fiume Marecchia
Coriano
Convento e Instituto de las Maestras Pías
Gemmano
Santuario de la Virgen de Carbognano
Maiolo
Iglesia de Santa María de Antico
Misano Adriatico
Iglesia de la Inmaculada Concepción
Mondaino
Convento de las Clarisas
Montefiore Conca
Santuario de la Virgen de Bonora
Iglesia de San Paolo (San Pablo)
Iglesia del Hospital de la Misericordia
Montegridolfo
Trebbio, Santuario de la Beata Virgen delle Grazie
(de las Gracias)
Iglesia de San Rocco (San Roque)
Montescudo
Santuario de Valliano
Trarivi, ex Abadía benedictina
Novafeltria
Oratorio de Santa Marina
Pennabilli
Catedral de San Pío V
Santuario de Santa María delle Grazie (de las Gracias)
Ponte Messa, Parroquia Rural (Pieve)
de San Pietro in Messa
Maciano, Iglesia de Santa María de la Oliva
Rímini
Templo Malatestiano
Iglesia de San Giuliano (San Julián)
Iglesia de San Giovanni Battista (San Juan Bautista)
Iglesia de San Fortunato (Santa María de Scolca)
Santuario de la Madonna delle Grazie (de las Gracias)
Iglesia de San Giovanni Evangelista (San Agustín)
Iglesia de Santa Maria dei Servi
(Santa María de los Siervos)
Venezia
Bologna
Reggio Emilia
- Iglesia de la Virgen de la Colonnella
- Santuario de Santa María de la Misericordia (Santa Clara)
- Templo de San Antonio
Saludecio
- Iglesia de San Girolamo (San Jerónimo)
- Santuario de la Virgen del Monte
- Santuario y Museo del Beato Amato
San Giovanni in Marignano
- Iglesia de Santa Lucia
- Iglesia de San Pietro (San Pedro)
San Leo
- Catedral
- Parroquia Rural (Pieve) de Santa María Asunta
- Convento de Sant’Igne
San Marino
- Basílica del Santo
- Borgo Maggiore, Iglesia de la Beata Virgen
- Valdragone, Santuario de Santa María
Sant’Agata Feltria
- Iglesia de San Francisco de la Rosa
- Iglesia de la Virgen de Romagnano
- Iglesia y Convento de San Girolamo (San Jerónimo)
Santarcangelo di Romagna
- Parroquia Rural (Pieve) de San Michele Arcangelo
(el Arcángel San Miguel)
- Convento de los Capuchinos
- San Vito, Santuario de la Virgen de Casale
- Iglesia Colegiata
- Convento e Iglesia de las Santas Catalina y Bárbara
Talamello
- Iglesia de San Lorenzo
- La Capilla
Torriana
- Saiano, Santuario de la Beata Virgen del Carmine
Verucchio
- Iglesia Colegiata
- Villa Verucchio, Convento de San Francisco
- Parroquia Rural (Pieve) de San Martino (San Martín)
Modena
Bologna
Ravenna
Forlì
Cesena
Rimini
San Marino
Principales distancias
Ámsterdam 1.405 km
Madrid 1.856 km
Bolonia 121 km
Berlín 1.535 km
Múnich 680 km
Florencia 178 km
Bruselas 1.262 km
París 1.226 km
Milán 330 km
Budapest 1.065 km
Praga 1089 km
Nápoles 586 km
Copenhague 1.770 km
Estocolmo 2.303 km
Roma 343 km
Fráncfort 1.043 km
Viena 887 km
Turín 493 km
Londres 1.684 km
Zúrich 645 km
Venecia 235 km

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