Videojuegos y aprendizaje

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Videojuegos y aprendizaje
Videojuegos y aprendizaje
Autor: José Carlos Amador Vigara
(Asociación de Consumidores de Medios Audiovisuales)
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Entre el ocio y la educación
En una cultura donde la información y el ocio circulan
a una velocidad vertiginosa por internet, el videojuego se ha convertido en uno de los sectores más
productivos de los últimos años.
A nadie vamos a engañar si desvelamos que, en tan
sólo quince días, Call of Duty Black Ops 2 superó la
cifra de los mil millones de euros, cifra que sobrepasa
incluso las ganancias de Avatar.
Pero ¿qué ofrecen verdaderamente los videojuegos?
¿Son una ventaja o un perjuicio para los niños y adolescentes? Hace tiempo, leyendo un libro, me encontré con una frase que me impactó: “Lo que tenemos
que aprender lo aprendemos haciendo”. Lo dijo
Aristóteles hace más de 2000 años. Y esta frase ilustra perfectamente la importancia de los videojuegos
hoy en día. Como herramienta de ocio que son ofrecen diversión, pero también pueden brindarnos un
aprendizaje que se realiza con la práctica. Y ¿qué ventajas se consigue con ello?
Si nos paramos a pensar, hemos vencido el miedo al
fracaso (la muerte en el videojuego), nos hemos
preparado para nuevos retos (conseguir pasar de pan-
talla), pero también hemos aprendido idiomas (con
delirantes aventuras gráficas).
En este sentido, estudios más recientes, como el de la
Universidad de Alcalá de Henares y la UNED, han concluido que mejoran las aptitudes en niños con necesidades educativas especiales y con déficit de atención.
Se refuerza así la posición del Parlamento Europeo
que, en 2009, consideraba que el videojuego fomenta el "el aprendizaje de hechos y habilidades como la
reflexión estratégica, la creatividad, la cooperación y
el sentido de innovación".
Desde esta nueva óptica educativa, juegos como
Súper Mario nos ayudan a mejorar los reflejos. Otros
como Age of Empires, además de hacernos revivir la
historia, nos enseñan a manejar nuestra propia cultura. Incluso entregas del estilo de PlayEnglish nos
han mostrado cómo aprender idiomas de una forma
divertida. Y todo ello sin olvidar los videojuegos
dirigidos a un público infantil, con propuestas educativas como Gerónimo Stilton para PSP.
No obstante, esta realidad tiene su reverso cuando
esta propuesta de ocio audiovisual pasa de ser una
herramienta útil, a convertirse en un problema. Hace
escasas semanas, la Universidad de Brock, en Canadá,
publicaba un estudio donde se vinculan los videojuegos violentos con las conductas agresivas en los adolescentes. Y es que, si bien la violencia es común en
la mayoría de juegos, no siempre tiene una misma
naturaleza, ni un mismo propósito. ¿Es comparable
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Duke Nukem con Killzone? Ambos son shooters violentos, para mayores de edad, pero no iguales. ¿Es
necesario un exceso de visceralidad para demostrar
más realismo? ¿No es posible aplicar filtros o limitar
la veracidad del acto violento?
En esencia, todavía hoy tenemos más preguntas que
respuestas, pero la realidad es que como todo ocio
actual, que además mueve muchísimos millones, es
difícil encontrar un término medio que ayude a sacar
el máximo provecho de los videojuegos desde una
perspectiva lúdica, pero también educativa. Esa tarea
es la que los padres deben asumir, como punto de
unión entre lo aprendido y lo que los hijos deben
aprender.
Algunas reflexiones para sacar el máximo provecho
educativo a los videojuegos:
1-¿Cuánto tiempo se dedica al juego?
Obviamente, no se puede estar delante la pantalla
todo el tiempo que se quiera. A partir de una hora, es
recomendable parar un cierto tiempo para que la
vista descanse y dedicarnos a otras actividades. No
debemos pretender pasarnos el juego en un solo día.
Tenemos tiempo más que suficiente y hay muchísimas actividades que podemos hacer. ¿Qué tal un partido de fútbol?
2-¿A qué juego?
Seamos sinceros. No todos los tipos de juegos son
adecuados para todas las edades. No es lo mismo un
arcade como Virtua Tennis que un juego de rol o una
aventura bien complicada. Debemos buscar divertirnos de una manera razonable. Para eso el código
PEGI nos ayuda a saber qué nos podemos encontrar
en cada juego. Y si lo pensamos bien, el juego más de
moda no tiene por qué ser al que nosotros juguemos.
Lo importante es la diversión.
4-¿Con quién jugamos?
Una forma muy entretenida de jugar es con amigos.
Siempre una partida, por ejemplo a un juego de carreras, junto con otros amigos es una buena opción. Sin
embargo, ahora también está de moda el juego online.
Aunque, como todo, este sistema tiene sus riesgos.
Cuidado si jugamos por internet: algunas ofertas son
de pago. Además, el juego online nos pone en contacto con gente de todo el mundo y debemos controlar
qué tipo de información les facilitamos o qué relación
establecemos. La verdad es que donde podamos jugar
con amigos de carne y hueso, que se quite el ciberespacio.
5-¿Cuándo vamos a jugar?
Hay muchas cosas que hacer en los ratos de ocio.
Debemos marcar un horario para el juego ya que, una
vez empezada la partida, es casi imposible no querer
llegar hasta el final o superar el nivel. Así los videojuegos nos "enganchan" de forma poderosa y siendo
conscientes de ello, es muy importante imponerse
unas normas.
Las alarmas en el móvil, quedar a cierta hora con
alguna persona, ponerse una meta acorde con el tiempo que pensamos dedicar (superar el nivel, acabar la
misión, completar una carrera, etc.) o pedir en casa
que nos avisen después de un tiempo de juego son
algunos "trucos" para no caer cautivos en el mundo
virtual.
a
provechamiento
d
idáctico
Actividades para trabajar en clase:
Algunas preguntas para establecer un debate:
Hay juegos que por su temática más adulta o por su
alto contenido de violencia no son lo más adecuado y,
a la larga, acaban cansando. Lo importante es
entretenernos y hay juegos para todo tipo de edades.
Saber elegir es uno de los principales objetivos y
estar informado o buscar sitios de referencia donde
se facilite una valoración de los juegos, puede ayudarnos a no equivocar nuestra elección.
1.- ¿En qué consiste el código PEGI? ¿Qué finalidad
tiene y qué tipo de información ofrece?
3-¿Vale la pena piratear los juegos?
4.- ¿Qué peligros o perjuicios entraña la piratería?
La piratería no es buena y no es un tópico. No por el
simple hecho de descargar un juego, sino por muchos
más motivos. En primer lugar, en la cantidad no reside
la diversión. Cuantos más juegos tengamos para jugar,
menos tiempo vamos a dedicar a cada uno de ellos. Y
lo más importante, cuantos más juegos piratas se
descargan, más les cuesta a las compañías desarrollar
nuevos juegos. Al final, ¿a qué jugamos?
5.- De los juegos que usas normalmente qué cosas
buenas o educativas destacarías y, al revés, qué cosas
malas o poco educativas encuentras.
2.- ¿Haces caso del código PEGI? Si no lo haces ¿en
qué sales perdiendo?
3.- ¿Te informas antes de adquirir un juego o vas a la
moda?
6.- ¿Tienes por costumbre jugar online con otras personas? En caso afirmativo ¿sabes quiénes son? ¿Son
jugadores aleatorios? ¿Estableces algún tipo de comunicación fuera del juego con esas personas?
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