España - Agfitel

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España - Agfitel
D 5782 E
Nr. 45
Junio 1974
REVISTA MENSUAL
DE INFORMACION
FRANCFORT/MENO
PRECIO: 1,50 DM
2,50 FF
1,80 FS
25 FB
í
•
1 SPD: España no puede entrar en el MC
Históricos cambios en la República
Federal de Alemania, Portugal y Francia
Trenes especiales para elviaje a su tierra.
Para queya pueda alegrarse.
Trenes rápidos directos, sin que sea necesario el transbordo, plazas reservadas, literas
confortables y mucho lugar para su equiptye. Todo esto se le ofrecen nuestros
trenes especiales para el viaje de ida y vuelta a su casa. Decida muy pronto cuando
quiere viajar y de donde quiere partí r.
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ffT T tll M ó c n i i e v i a i a T
1
1
1 V Aa s 4 u e v
•••
Trenes rápidos suplementarios para Españoles desde Hendaye
Trenes rápidos suplementarios para Españoles de la R F. de
hacia la República Federal de Alemania
Alemania hacia Irún con buenas conexiones hacia toda Ks|)ana.
I) Esp 15 506 Hendaye - Köln
Dias de circulación:
Julio
20/21,27/28
Agosto
3/4 ,10/11,17/18,24/25,31.8./1.9.
Setiembre 7/8,14/15,21/22
D Esp 15 507 Hamm - Inin
Días de circulación:
Junio
7/8 ,1 4 /1 5 ,2 1 /2 2 ,2 8 /2 9
Julio
5/6 ,1 2 /1 3 ,1 9 /2 0 ,2 5 /2 6 ,2 6 /2 7
Agosto
1 /2 ,2 /3 ,9 /1 0 ,1 6 /1 7 ,2 3 /2 4 ,3 0 /3 1
Setiembre 6 /7 ,1 3/14 ,2 0/21 ,2 7/28
Octubre
11/12 ¿ 5 /2 6
Noviembre 8/9 ,2 2 /2 3 ,2 9 /3 0
Hannover
Hamm(W)
Schwerte
Hagen
Wa-Elberfeld
Solingen-Ohligs
Köln Hbf
Bonn Hbf
Koblenz Hbf
Mainz Hbf
Frankfurt (M) H bf')
Stuttgart H b f)
Heidelberg ’ )
Ludwigshafen (Rh) Hbf
Kaiserslautern Hbf
Saarbrücken Hbf
Forbach
Hendaye
Irún
partida
11
^'
llegada
16.15
19.47
20.13
20.31
20.53
21.08
21.37
22.03
22.44
23.46
20.56
19.51
22.30
0.45
1.29
2¿1
2.50
15.25
15.30
*) E n los dias en los q ue circula el D E sp 15509. los coch es de FYankfurt y Stu tt­
g art seguirán en e ste tren.
D Esp 15 509 Heidelberg- biin
Días de circulación:
Junio
21/22,28/29
Julio
5/6,12/13,19/20,26/27
Agosta
2/3,9/10,16/17,23/24,30/31
Setiembre 6/7,13/14
partida
Heidelberg H bf')
11
Mannheim 1Ib f')
Ludwigshafen (Rh) Hbf
Kaiserslautern
Saarbrücken
Forbach
Hendaye
Irún
>t
llegada
23.10
2.3.25
23.32
0.17
1.14
1.42
14.45
14.50
Hendaye
Forbach
Saarbrücken
Mannheim Hbf
Frankfurt (M) Hbf
Stuttgart Hbf
Mainz Hbf
Koblenz Hbf
Bonn Hbf
Köln Hbf
jmrtida
llegada
|
>f
22.45
12.24
12.55
14.33
16.49
16.43
15.47
17.02
17.41
18.06
D Esp 15 5 0 2 1tunm - Irtrn
Días de circulación:
Junio
5/6,12/13,19/20,26/27
Julio
3/4,10/11,17/18,24/25,31. 7./1.8.
Agosta
7/8,14/15,21/22,28/29
Setiembre 4/5,11/12,18/19,25/26
Octubre
9/10,23/24,
Noviembre 6/7,20/21,27/28
Hendaye
Forbach
Saarbrücken
Kaiserslautern
Mannheim Hbf
Frankfurt (M) Hbf
Stuttgart Hbf
Mainz Hbf
Koblenz Hbf
Bonn-Beuel
Köln-Deutz abajo
Düsseldorf Hbf
Duisburg Hbf
Essen Hbf
Bochum Hbf
Dortmund Hbf
Hamm
partida
llegada
M
>r
11.58
1.23
2.17
4.47
5.37
8.42
8.56
6.47
7.53
8.42
9.40
11.19
11.44
12.04
12.18
12.34
12.58
*) Horario distinto en 21 de Junio
H eidelberg 22.30. Mannheim 23.08
Billetes y informaciones en todas las taquillas de la DB, en las agencias de venta de la DB
(p. ej. las agencias de viaje DER) y en las siguientes oficinas de despacho:
en Bayern
Am tliches Bayerisches R eisebüm
Reisebün»
München
Hauptbahnhof
A m tlich es Bayerisches Reisebün»
R eisebüm
N ü m b ery
Haupt bahnhof
con agen cia en la estación
central-H aupt bahnhc »f
B«xlensee- Reisebü n i
K onstanz
Bahnhofs platz
en Hamburg. S chlesw ig-H olstein
R eisebün»S trickn »dt
Hannover
en B aden-W ürttem berg
E m st-A ugust-P latz
con agencia
Reisebün» Rom inger
Stuttgart
Künitfstralk* 20
Y'erlagsn*isebün»
Ham burg
Gänsem arkt
en Hessen
D eutsches Reisebün»
Frankfurt (M)
Hauptbuhnhof
Reisebün» Baedeker
WupjKTtal
N eum arktstr.36
en Niedersachsen. Bn*men
Deutsches Reisebün»
Köln
Deichmannhaus
R eisebün»St rickn ult
Hannover
E rnst-August-Platz
I la|wg-Uoyd-Rcisebüro
Köln
H ohenzollem ring 5
en N« nilrhein*Westfalen
CIT
Am tl. Italienisches Reisebüro
Köln
A m H of 28
Essener Reisebün»
Essen
Haus der Technik
en Sitarland
Reisebün» Iven und Weiler
Saarbrücken
Bahnhofplatz 106
en Rheinland-Pfalz
Reisebüro Iven und Weiler
Saarbrücken
Bahnhofplatz 106
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castellano que se publica en la R epública Federal de
Alem ania dispondrá de:
•
una inform ación objetiva sobre los problem as polí­
ticos, sociales, laborales y económ icos en España;
•
amplias inform aciones sobre los diferentes aspec­
tos de los problem as que afectan a los trabaja­
dores españoles que deciden salir fuera de su
patria;
•
•
la inform ación necesaria sobre las instituciones
políticas y sociales del país donde reside, cuyo
conocim iento es im prescindible para quien vive
en un país extranjero;
inform ación sobre los acontecim ientos interna­
cionales, puesto que ios mismos afectan a todas
las personas sea cual sea el lugar de su residen­
cia, y, además, am plios estudios sobre los temas
de mayor actualidad.
Además de
las
razones expuestas anteriorm ente
todavía hay otras muchas más para suscribirse a la
revista ¡lustrada „Exprés Español“ , que se distribuye
no sólo en la R epública Federal de Alemania, sino en
muchos otros países.
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ahorrar dinero, ya que la suscripción es más
económ ica que com prar núm eros sueltos;
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ahorrar tiem po, puesto que la recibe directam ente
en su d o m icilio ;
•
seguridad, ¿quién sabe si cuando vaya al kiosco
ya no se habrán agotado?.
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U M A R I O
Irene Rüde, abogado del Grupo Parla­
m entarlo del Partido Socialdem ócrata
— SPD —, reafirm a la posición del
Partido ante el tan traido y discutido
problem a de la incorporación de Es­
paña a la Com unidad Europea, insis­
tiendo en que no se trata de una
cuestión económ ica, sino de prin­
cipios dem ocráticos.
Para ser m iem bro de la Comunidad
Europea es condición im prescindible
que en el país que so licita su en­
trada se respeten las libertades fu n ­
dam entales del ser humano. Irene
Rüde explica cuáles son y cómo se
interpretan en la práctica estas libe r­
tades (pág. 8).
Cartas de los lectores
ESPAÑA
Con nuevo gabinete, vieja política
8
Orden público y subversión
10
¿Existe analogía entre España
y Portugal?
12
Opus-Dei
14
Otras opiniones
15
Despoblación:
m igraciones interiores
16
¿Renovación sindical?
18
Liberalización en España
endógena al sistema
19
REPUBLICA FEDERAL
DE ALEMANIA
Cambios políticos en Bonn
22
El modelo escolar de Baviera
27
Problem as d id áctico s de los
obreros extranjeros
30
¿Por qué hay cada vez más
trabajadores extranjeros ilegales?
31
Gustav Heinemann (SPD), actual Pre­
sidente de la República Federal de
Alemania, decidió no presentar su
candidatura de nuevo y por ello se
ha tenido que elegir a otro político
para presidente. W alter Scheel (FDP)
ha sido elegido.
W illy Brandt (SPD) d im itió de su
cargo de C anciller Federal y en su
lugar fué elegido Helmut Schmidt
(SPD). ¿Qué significan estos cambios
en la cúspide de la política alemana?
No se les puede valorar, simplem ente,
como una noticia sensacionalista; su
repercusión se hará sentir dentro y
fuera de la RFA (pág. 22).
En la R epública Federal de Alem ania
cada Land tiene su propio m inisterio
para los asuntos de educación. Cada
m inisterio Intenta arreglar, con m ejor
o peor suerte, los problem as de la
educación de los niños extranjeros.
La últim a „b o m b a" en esta batalla la
ha lanzado Baviera con un m odelito
hecho, según parece, a la m edida de
quienes quieren m antener m arginados
a los niños extranjeros para que va­
yan preparándose a ser la segunda
generación de trabajadores sin cuali­
ficar. O sea cu ltiva r sus propios „tra ­
bajadores extra nje ro s“ , ¿será posible?
(pág. 27).
PORTUGAL
Revolución antifascista
32
FRANCIA
Elecciones
42
CHILE
El por qué del fascismo
44
LIBROS
La Guerra Civil española y sus
consecuencias
47
Hechos y personajes
50
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
Portugal ha adquirido una nueva di­
mensión ante los atónitos ojos de los
españoles. La tarde del 24 de abril de
1974 resultará inolvidable, el A tlético
de M adrid le ganaba a los escoceses
para el Campeonato de Europa, y los
m ilitares portugueses llevaban a cabo
el principio del fin de la dictadura.
Como a cada cerdo le llega su San
Martin, a cada dictadura le llega su
fin. Lo im portante en esa hora final
es, como ha ocurrido en Portugal, que
no haya más víctim as; que las armas
jueguen un papel sim bólico (pág. 32).
CARTA AL LECTOR:
Anzeigen: Z u rZ e it ist Anzeigenpreisiiste Nr. 3 vom 1 .1 .1 9 7 2 gültig.
En las últim as semanas tres im por­
tantes acontecim ientos han tenido lu­
gar en Europa. La R epública Federal
de Alemania, Portugal y Francia han
vivido momentos que pasarán a la his­
to ria política m undial por sus reper­
cusiones más allá de las propias
fronteras nacionales. De estos tres
acontecim ientos encontrara el lector
am plia inform ación en las páginas de
este número, pero de tres políticos
quiero hablar especialm ente en estas
líneas.
Verantwortlich für A nzeigen:
Carlos Pardo
Hans Matthöfer
REVISTA DE IN FO R M A C IO N
NR. 45, JUNIO 1974
Editor (H erausgeber und Verleger):
Peter Corterier (MdB)
Exprés Español: 6 Frankfurt/M ain
— 19 - Postfach 190109.
Redacción:
José Moll M arqués,
M anuel M oral y Carlos Pardo.
Corresponsal en M exico:
M anuel G onzález Bastante
San Francisco 1863 — 2. Tel. 53498-20
M E X IC O 12, D.F.
Servicios Fotográficos:
Herm anos Mayo
Durante muchos meses el diputado
federal del SPD por uno de los dis­
tritos electorales de Francfort/M eno,
Hans M atthöfer, ha sido el edito r de
„Exprés Español“ .
Distribuidor en la República Federal
de A lem ania: Saarbach GmbH, 5 Köln
— Follerstraße 2.
Im prim e: A. Bernecker-Verlag.
3508 Melsungen
Cuentas: Bank für Gemeinwirtschaft
— 6 Frankfurt/M ain — Konto Nr.
10045278.
Postscheckkonto: H.M . Exprés Espa­
ñol - 6 Frankfurt/M . Nr. 911 5 3 -6 0 5
Precios: Número suelto
1,50 DM, 2,50 FF, 1,80 FS, 25 PTS,
25 FB.
Abonos: 12 meses
A lem ania
España
Francia
S uiza
H olanda
Inglaterra
Bélgica
12
300
22
16
12
2
200
DM
Pts
FF
FS
F
L
FB
Alle Rechte an den von uns veröf­
fentlichten Beiträgen und Abbildun­
gen sowie die Übersetzung in andere
Sprachen V o rb e h a lte n . Nachdruck
nur mit Q uellenangabe und nach
vorheriger G enehm igung der R edak­
tion gestattet.
Los artículos firm ados no represen­
tan necesariam ente la opinión de la
redacción.
„Exprés Español" no está obligado
a publicar todas las cartas que re­
ciba para la sección de „Cartas de
los lectores". Tam bién se reserva
el derecho de publicar un extracto
de las mismas, respetando el sen­
tido.
Fotos: Archivo E. E. - A. Sorel —
Juan M. Castro — José M.
M orcillo — DPA — Volkhart
M üller — Prensa Latina Infoscope
Colaboran: Andrés Sorel — Juan
B arcelona — Bernhard
Schmidt - Prensa Latina
— Frank Zahlmann
4
Hans Matthöfer
AI ser nom brado subsecretario en el
M inisterio de C ooperación Económ ica
tuvo - por im perativos de la ley que cesar en sus funciones form ales
de editor, aunque siguió ligado muy
estrecham ente a la revista.
Ahora se le ha designado para ha­
cerse cargo del M inisterio de Investi­
gación y Tecnología, lo que no impidira que siga en su colaboración con
la revista.
El „D iputado por B arcelona“ , M att­
höfer, como lo llamó la revista ale­
mana „D e r S piegel“ tiene un gran
Ínteres por todo lo relacionado con
España, comenzando por dom inar la
lengua de Cervantes, Ínteres que de
una u otra manera también se pon­
drá de m anifiesto desde su nuevo
cargo de m inistro.
Helmut Schmidt
como cuando estaba al frente del
doble m inisterio de Economía y
Hacienda, etc. Ahora ha sido elegido
C anciller Federal.
El nuevo C anciller no quiere la Luna,
quiere lo verdaderam ente alcanzable.
Pertenece a la generación - nació
en Hamburgo el 23 de diciem bre de
1918 - de los que han pasado por
el caos y han sacado del mismo sus
consecuencias. Es enem igo de la
opresión. Por ello cuelga sobre su
mesa de trabajo una fotografía del
socialdem ócrata Julius Leber, que en
la últim a guerra m undial form ó parte
de la resistencia contra H itler y fue
fusilado en 1945.
Helmut Schm idt ha dem ostrado ir a
la solución de los problemas por el
cam ino más recto. Cuando la catas­
trófica inundación de Hamburgo en
1962, Schmidt, ocupaba el cargo de
Helmut Schmidt
Varias veces hemos traído a estas
páginas al diputado federal del SPD,
Helmut Schmidt, tanto en sus fu n cio ­
nes de M inistro Federal de Defensa,
Willy Brandt
(continua en la pág. 26)
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
Cartas. . .
Hay personas que creen, que en esta
sección, las cartas vienen sólo firm a­
das por las iniciales de quienes las
escriben, como si quisieran escu­
darse para no ser reconocidos como
aquel que se oculta bajo seudónimo.
Yo no lo creo así.
Yo rogaría a „Exprés Español“ que las
cartas fueran dadas a conocer con
nombre y apellido de quien las es­
cribe — siem pre que el reponsable no
tenga nada que objetar —, sería la
form a de convencer a muchos, de que
los lectores que hacen uso de esta
sección, no tienen porque oculta r su
personalidad ni miedo a ser conoci­
dos, a la vez alejaría cierta clase de
suspicacias.
Muy interesante el artículo de 1. Alvarez dándonos a conocer el significado
de las figuras del cuadro de Picasso
„G u e rn ica “ .
Hay una anécdota o leyenda, en la
que tan form idablem ente queda refle­
jado el tem ple de Picasso en cualquier
m omento o situación por difícil que
dicho m omento fuese, y a quien tu ­
viera que hacer frente.
Visitaba el ta lle r del maestro durante
la gran marea nazi, un oficial alemán,
que pregunta:
— Guernica, sin duda, es una de sus
obras mayores.
— No, vosotros sois quienes la habéis
hecho, — replicó Picasso.
M. C. Ahlen
Opiniones a una
opinión
Por obligación a mi m entalidad quiero
dar una opinión a una carta publicada
en el nr. 43 de „Exprés Español“ , bajo
la rubrica opiniones. Pienso que para
dar opiniones hay que pensarlas un
poco antes de m anifestarlas, porque
la que quiero com entar es bastante
incorrecta.
Según la opinión del lector, al com en­
tar la muerte del presidente Allende y
el G obierno alemán, para él son todos
rojos y agrega que Alem ania debería
tener un Franco, ¿cómo estaría Ale­
mania si llega a tener un Franco?.
Y yo pregunto ¿cómo estaría España
sí desde el año 1939 llega a tener un
Brandt y un Wehner?.
Para dar estas opiniones hace falta
saber prim ero como era el dem ocrá­
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
tico Presidente Allende, no se puede
poner en duda que era un gran
hombre. Para mi no hay rojos, sino
seres inteligentes. El pajaro no quiere
estar siem pre en la jaula, cuando le
llega un tiem po también quiere estar
libre, y eso es lo que los españoles
queremos ¡libertad!, y por ella lucha­
remos ayudando a nuestros com pa­
ñeros que día a día en España se
esfuerzan por conseguirla.
I. B. M arkleuthen
Con indignación he leido en la sec­
ción „cartas de los lectores“ el infa­
mante com entario de F. H. de Dhünn,
publicado en el nr. 43 de esa revista.
En prim er lugar no se deben publicar
semejantes aberraciones como las
que dice F. H. en su loa a los d icta­
dores, los pueblos, tanto chileno como
español, están pagando con sangre
En cuanto a Alemania, ¿pedir un
Franco?, ya tuvieron uno que les dejo
destruida y dividida la nación, con
enorm e cantidad de muertos por la
guerra más los que fueron ejecutados
por estar en discordancia con su nacismo y por ser de otras razas.
Este (Sr.) ocuparía, por sus ¡deas, un
puesto en cualquier campo de con­
centración-exterm inio
si
Alem ania
fuese nací, o ¿posiblem ente no es
este(Sr.) alemán y sí es un cam uflado
fascista español?.
Con estas lineas envío mi voto por­
que no se publiquen más cartas de
tal tipo, „Exprés Español“ debe seguir
publicando la verdad que es todo lo
contrario de lo que escribe F. H. y
él, que publique sus loas fascistas en
los reaccionarios periódicos del capi­
talism o mundial.
F. T. Suiza
En el nr. 43 de „Exprés Español“ publi­
can una carta de F. H. Dhünn, que
seguram ente es alemán y segura­
mente le pagaran para que envie car­
tas de esa índole a una revista dem o­
crática, y puede que esté casado con
alguna em igrante que salió de España
a causa de la „paz de F ranco“ .
Esta persona alaba la paz, como si
pudiera haber paz sin libertad; paz
sin derechos; paz sin justicia. Bajo
esa paz que él preconiza se han co­
m etido a diario atropellos; asaltos a
los hogares a media noche; deten­
ciones arbitrarias; acusaciones falsas
y condenas injustas.
Para term inar quiero decirle a F. H.
que fue el general Franco quien re­
currió a la violencia cuando todas
las vías legales estaban abiertas; y
desde entonces es cuando surgen
las situaciones de incertidum bre, de
intranquilidad. ¿Por qué pedirle a un
pueblo que renuncie a sus derechos?.
Por lo tanto hablar de paz bajo la
tiranía es u ltrajar la m em oria de todos
los que han caido por la libertad y
la felicidad de España y de Chile.
E. R. Ahlen
En contra de la opinión publicada en
el número de abril, que firm a F. H.
Dhüm y que está muy contento con
su Franco y lo desearía tener en
todas partes. Yo también lo estuve
durante muchos años. Pase mi juven­
tud sin cultura, sin enseñanza, traba­
jando en el campo desde que amane­
cía hasta que oscurecía, trabajos pe­
sados y horas extras sin contar, que
de no ser así faltaría el com er o el
vestir.
Hace unos años tuve la suerte, que
debería llam arse desgracia, de se­
pararme de la fam ilia para venir a
trabajar a Alem ania y cuando uno
ve cosas m ejores se da cuenta de lo
mal que ha estado y de los engaños
que ha tenido: la radio, la televisión
y los papeles que llegaban a mis
manos hablaban bien de Franco. La
guerra no la conocí, lo que antes
me habían enseñado era que Franco
había sido nuestro libertador, el que
nos había traído la paz. Pero aquí
he aprendido lo que allí no sabía, he
visto la otra cara de la moneda que
allí nunca se descubre. He sabido que
Franco fue un general sublevado que
entró al poder ayudado por los nacis
y los fascistas y otros más de los que
apenan quedan en el poder. Muy
parecido a lo que el año pasado han
hecho los m ilitares chilenos.
Hoy todavía en España la televisión,
la radio y la prensa no tienen libertad
ni pueden d ecir la verdad, a quien
se atreve le echan fuertes m ultas y
hasta dinam itan el edificio como en
el caso del „M a d rid “ . Los obreros no
tienen libertad de expresión, asocia­
ción y reunión.
A lo que F. H. llama rojos, yo digo que
no hay mayores rojos que aquellos
que por defender su capital son opre­
sores de la clase obrera, y los que
por un poco de dinero se ponen al
servicio del capital pisando a sus
propios hermanos. A los hombres
hay que valorarlos por sus obras, no
por sus nom bres o sus palabras.
A. F. F rankfurt/M ain
5
Algunas personas me han preguntado
como el „Exprés Español“ ha publi­
cado, en la sección „C artas de los
Lectores“ , en lo que hace referencias
a OPINIONES, siendo como es esta
una revista dem ocrática, una carta
com o la que firm a F. H. de Dhünn.
A mí corto entender el „Exprés Espa­
ñ o l“ ha publicado dicha carta para
dar a conocer los pensam ientos de
algunas personas, — si se puede
aplicar el calificativo de persona a
quien de esa form a piensa —, tam bién
como dicha revista habla con el más
puro lenguaje dem ocrático puede per­
m itirse el dar a conocer los pensa­
m ientos de otros que no lo sean.
agradecerle la „p a z “ de
Mí agradecim iento es el
biera perm itido venir a
llenar el estómago, ser
vivir en libertad.
que disfruta
que me hu­
Alem ania a
respetado y
Señor F. H. ¿Si no está conform e con
los gobiernos rojos, y según usted, el
de su patria lo es (porque me supongo
que usted será alemán), por qué no
se va a vivir bajo la égida del gobierno
azul que tenemos allí, a lo m ejor le
sería más factible ver realizados sus
dem enciales sueños?
M. C. Ahlen
que el 80 % del pueblo español ni
siquiera ha conocido.
Esperemos que los nuevos „a m o s“
del gobierno portugués sepan cum plir
con el destino historico que se les ha
depositado en las manos, y cumplan
con las promesas que ellos mismos
han hecho recientem ente públicas,
tam bién que devuevan las libertades e
independencia a los pueblos de Mo­
zambique, Guinea y Angola.
M. G. D. Neuss
La unidad de los
socialistas
Portugal
Los lectores . . .
Ahora somos nosotros los lectores
los que tenemos que recoger el reto
lanzado por quien escribió la carta;
esto nos da pie para la réplica y re­
capacitar más que nunca y ponernos
en guardia contra esta clase de en­
gendros que aún sueñan con ver
humear las chimeneas de los hornos
crem atorios o seguir aplicando el
Zyclon B en las cámaras de gas.
¡Cómo añora el „se ñ o r“ F. H. los días
de Dachau, Buchenwald, Mauthausen,
Auschwitz, Maidanek, Treblinka, Sobibor, Bergen-Belsen, Theresienstadt,
Stutthof, y cientos más de ellos!
Por suerte para la humanidad, han
quedado muy atrás las ¡deas obtusas
de quien de tal form a piensa y cada
vez son más fuertes los aires de la
libertad que soplan gracias a esos
rojos de que ca lifica el firm ante de
la carta al veterano luchador Wehner
(los prim eros cien voluntarios brigadistas que fueron a luchar en defensa
de nuestra II R epública fueron por él
reclutados, en París), o al Premio
Nobel de la Paz W illy Brandt, el que
ha hecho posible que esos sueños
trasnochados y delirantes de F. H., en
la conciencia del pueblo alemán ha­
yan sido superados y hoy su nación
sea una potencia de prim er orden,
respetuosa y respetada en todo el
mundo.
Lo que no se puede consentir son
las blasfemias tan bajas y faltas de
respeto con personas que han sabido
llegar hasta entregar su vida por
am or a su pueblo y el respeto a una
constitución: un pueblo, el chileno;
una persona, Salvador Allende.
En esa carta se insulta de la form a
más soez no sólo a gobiernos, Com i­
té de Premios Nobel, personas . . . , y
se nos quiere hacer com ulgar a todo
el pueblo español con su C audillo y
6
En estos dias la sufrida piel de toro
ibérica ha llam ado la atención de
la opinión pública internacional, esta
vez ha sido Portugal, no . . . no es que
hayan organizado otra carnicería, co­
mo la de últim am ente en Wiriyamu,
esta vez ha sido com pletam ente d i­
ferente.
El autor del discutido libro „P ortugal
y su fu tu ro " Sr. Spinola, se ha erigido
en „p a la d ín “ del pueblo y con ayuda
de una parte del e jercito ha derro ­
cado a la dictadura que desde hace
alrededor de cincuenta años tira n i­
zaba al sufrido pueblo portugués y lo
mantenía en la más indignante pobre­
za por m antener una serie de
„g u e rra s “ en ultramar.
Hemos visto a través de los diversos
medios de com unicación, como el
pueblo se despertaba de esa larga
letargía en la que le mantenía el go­
bierno fascista, como los niños en
los colegios tiraban por le ventana las
fotografías de Salazar y cía., com o se
manifestaban dem ostrando su sim ­
patía por este nuevo „h é ro e “ que de
pronto se ha acordado que su pueblo
no tenía las libertades sociales y p olíti­
cas, que él ya ha anunciado devolver
a Portugal, como la Iglesia y el clero
portugués asom brosam ente después
de tantos años se acuerda asimismo
que hay que dar libertad a los oprim i­
dos y justicia social para los trabaja­
dores, como así en su Evangelio lo
dice.
Naturalm ente que a los trabajadores
españoles, el caso de Portugal les
ha traído una nueva esperanza, yo
tam bién me he preguntado, si algún
día un grupo de m ilitares españoles
no les dará tam bién el nervio que le
ha dado a Spinola y sus m ilitares, y
derrocan de una vez el gobierno
fascista que tam bién desde hace tan­
tos años impera en España, para de­
volver a España esa perdida libertad
La entrevista habida entre el perio­
dista González Bastante y el Profesor
Tierno Galván publicada en el n° 40
de la Revista parece que ha tenido la
virtud de excitar a algunos lectores.
En opinión mía, la entrevista se realizó
en un ambiente muy cordial y se tra ­
taron los problem as del Socialism o
español de form a realista e inteli­
gente.
La reacción de algún lector, ha sido
no obstante tan pintoresca que me
recuerda aquéllas palabras de Balmes
en el C rite rio : Hay personas tan in te li­
gentes que son capaces de ver mucho
en todas las cosas; pero les cabe la
desgracia de ver mucho de lo que no
hay, y, nada de lo que hay en reali­
dad.
El periodista no presenta a Tierno
Galván como m odelo de socialistas,
ni el Profesor, creo yo, tiene tan
absurda pretensión. Si la tiene en
todo caso, nada conozco que perm ita
afirm arlo.
Y no ha sido sólo un lector el que
ha sacado de las declaraciones de
Tierno lo que en ellas no había, pues
el Profesor no dijo que creía en la
unidad pero con él o de lo contrario
crearía otro Partido. Dijo sencilla­
mente que si las circunstancias de
nuestro país y del socialism o exigie­
ran la creación de un nuevo Partido
no dudaría en hacerlo para ponernos
a la altura de los tiempos. Eso es lo
que dijo claram ente el Profesor, lo
que dem uestra su espíritu de renova­
ción, y ninguna otra cosa de las que
le atribuyen los lectores.
Aunque muy loable la intención de la
Revista de trabajar por la unidad de
los socialistas, lo que dem uestra que
sabe m edir la m agnitud del proble­
ma. Con la unidad, ha de ser a juicio
mió en España donde se ha de
empezar. Si allí se reunifican estará
todo arreglado, pero de otro modo
nada se puede hacer.
I. R. Hannover
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
te puram ente reinvindicativo y refor­
mista. En la citada Revista „G entlem ann“ en un artículo sobre „la Fa­
lange al día de hoy“ , decía ya su
autor que „C antarero aspiraba al carisma de Tierno para culm inar su opera­
ción de aggiornam ento y que Tierno
aspiraba, a cambio, a la base de los
antiguos m iem bros del Frente de Ju­
ventudes que Cantarero podía poner
a su d isp osición “ . Y ambos así empe­
zaron su colaboracion en CRIBA.
¿Asociacionismo. . . ?
Exprés Español, ha publicado en su
número 40 una entrevista con el Pro­
fesor Enrique Tierno Galvan. No va­
mos a com entar lo que en ella afirm a
esta personalidad de la oposición
consentida, pues en las páginas de
Exprés Español ha salido ya, en su
Sección de Cartas de los Lectores, la
debida aclaración hecha por Josefina
Vidal desde Holanda y que pone
realm ente de m anifiesto donde esta
el falso sentido de la unidad, que ver­
balmente se postula por el entrevis­
tado, pero que se hace im posible en
la practica por las acciones del mismo
y sus adlateres, dirigidas fundam ental­
mente a quebrar todo entendim iento.
Nos llam a la atención, a lo largo de
estos últim os meses, y con el simple
repaso de la Prensa diaria, la perm isibilidad, que no creemos casual, de
que esta gozando el entrevistado por
Exprés Español, y la publica notorie­
dad que el propio sistema esta pro­
porcionándole: su fotografía en por­
tada en la Revista frivolo-p olitica
„G entlem an“ , sus artículos en la mis­
ma, sus entrevistas en el Diario de
León y en Tele-Expres de Barcelona
y la colaboración de su hábil d iscí­
pulo Raúl Morodo, en las páginas de
Inform aciones, debidam ente alineado
con los postulantes y creyentes en la
evolución de la dictadura hacia fo r­
mas dem ocráticas, empieza a preocu­
par.
Todos sabemos que el Régimen no
cesara en su empeño de conseguir
una sospechosa izquierda que le sirva
de propagandista en el Exterior y que
actué de Em bajadora frente a los Par­
tidos Socialistas y Socialdem ócratas
que hoy form an parte de la mayoría
de los G obiernos Europeos. En esta
línea se hizo la presentación del neofalangism o de C antarero del Castillo,
que trata de llenar el vacio de un
auténtico socialism o ibérico, con un
pretendido nacional-laborism o de co r­
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
No es tam poco casual, creemos, que
al lado del lanzam iento de Tierno Galvan, como el socialista del Régimen,
se produzca el levantam iento de la
prohibición de reunión para los Círcu­
los de Antiguos M iem bros del Frente
de Juventudes y que estos, junto con
el resto de grupos de la Falange, se
apresten a tom ar parte en la mas­
carada del asociacionism o polítíco,
creado para ellos, con exclusión de
las fuerzas vivas y reales del Pais,
que seguirán m arginadas y sujetas
por el Código Penal actualizado y
demas Leyes Especiales de represión
política que en modo alguno alcan­
zan a las tan cacareadas figuras de
la oposición consentida.
Cuando en el Instituto de Estudios
Políticos se vió la necesidad de crear
un Partido Socialista, desvinculado de
nuestra Historia, no tuvieron ni Tierno
Galvan ni C antarero obstáculo alguno
y de allí arranca la verdadera historia
de estas figuras.
Neo-socialismo
Ambos querían, y quieren, representar
el neo-socialism o español, puesto al
servicio del 18 de Julio, de la monar­
quía que va a encarnarlo, enterrando
de una vez la m olesta historia de los
socialistas asesinados, exilados, y per­
seguidos en la actualidad. Se trataba
de borrar, hasta físicamente, el nom­
bre del Partido y para eso no sólo
ellos, sino otros muchos se han pres­
tado y prestarán a inventar nuevas
siglas como Partido Socialista del
Interior, Congreso Socialista, Alianza
S ocialista Andaluza, guiando a todas
estas iniciativas la misma obse­
sión, hacer desaparecer al P .S .O .E .
y lo que él supone de denuncia de la
represión y corrupción del Régimen
y de auténtica vocación de co nstruc­
ción de un sistema socialista, que
arranque de la autodeterm inación de
las nacionalidades ibéricas, rechazan­
do todo lo que de falso ha creado la
e structura juríd ico -po lítica de la d icta­
dura. Para estos neosocialistas, efecti­
vamente, va a ser una vía las asocia­
ciones que se construirán de acuerdo
con ellos, pues no en vano han sido
consultados por el G obierno, pero su
jugada esta destinada al fracaso.
El socialism o europeo, aglutinado en
la Segunda Internacional, ha visto
suficientem ente claro este intento y
por ello, para evitar todo posible cu­
bileteo sobre cual sea su posición
futura, y que acogida pueda m erecer
este engendro del régimen, en la reu­
nión de su Buró, del pasado día 31 de
Marzo en Londres, ha rechazado cate­
góricam ente la petición del llamado
Partido Socialista del In te rior de ser
reconocido como observador en dicha
O rganización. Y ha rechazado esta
petición porque le consta la nula
base obrera que dicho Partido Socia­
lista del Interior, form ado por una do­
cena de intelectuales, pueda tener.
Y estas „há biles m aniobras" que to ­
man a los demas por tontos, acaban
produciendo el lógico resultado de la
pérdida de cred ib ilid ad ante aquellos
a quienes se ha tratado de engañar
sistemáticam ente.
Apertura, pero no para todos
El P .S.O . E. pese a los esfuerzos,
externos o internos, porque desapa­
rezca, sigue vivo, creciente y pujante,
y sigue teniendo abiertas las puertas
a todos los que, sintiéndose so cialis­
tas, deseen luchar por hacer realidad
su ideario. La historia nos enseña
como los ataques d irectos o indirectos
de la D ictadura están siendo baldíos,
y como los servidores de esta neosocialism o, o neofalangism o de Catedra o de Instituto Político, no han
sabido calibrar, antes de com enzar
sus siniestras aventuras de su stitucio ­
nes que además de no tener fuerza
no tenían lo mas im portante: ideología
socialista, ni com portam iento como
tal, aunque se llene de apelaciones a
la ética su constante aparición en
público, de la mano del M inisterio de
Inform ación y Turism o y de la „A p e r­
tura de R icardo de la C ierva“ , que
lógicam ente al P. S. O. E. y a sus hom ­
bres no les alcanza.
■
UN LECTOR - España
7
España
Para los trabajadores españoles en
Europa la pregunta de la incorpora­
ción de España a la Comunidad
Europea es de capital im portancia;
basta leer el periódico de la CNS
„P u e b lo “ que afirm a: „N o habrá pro­
blemas para los trabajadores españo­
les en Alem ania en cuanto España se
incorpore a la Com unidad Europea“ ,
para afirm arse en esta idea.
Pero ¿cuándo podrá incorporarse Es­
paña a la Comunidad Europea?, a
esta pregunta no puede contestar el
órgano de la CNS porque sería ne­
garse a si mismo, ya que la propia
existencia del sindicato estatal es la
que impide, en prim er lugar, la in­
corporación, y por tanto favorece la
continuidad de los p erjuicios para
los trabajadores españoles en la emi­
gración, pero también para los que
trabajan en España.
Usted es una jurista política, ¿no
opina que la reserva política de la Co­
munidad Europea proviene de un con­
cepto purista de la dem ocracia? A l­
gunos dicen: el mapamundi señala
menos blancas manchas dem ocráticas
y negras antidem ocráticas que las
amplias zonas grises y de ello podría
derivarse un concepto mas pragm á­
tico del estado de derecho y la dem o­
cracia social.
Irene Rüde experta política del Par­
tido S ocialdem ócrata alemán (SPD)
aclara la posición socialdem ócrata
frente a este tema.
CON NUEVO GABINETE ESPAÑA
HACE VIEJA POLITICA
Desde hace años España tiene el
deseo de participar como miem bro
pleno en la Comunidad Europea. Por
eso en 1974, en vez de un nuevo
tratado com ercial, España habría he­
cho mucho por adquirir la calidad de
socio de la Com unidad. ¿En su opi­
nión, hay para la República Federal
una variación de las causas que
sugirieran una m odificación de la
conducta seguida hasta ahora frente
a la España de Franco?
No veo ningún m otivo para la res­
ponsabilidad del gobierno so cia l­
dem ócrata de apartarse de las per­
manentes reservas políticas de la Re­
pública Federal de Alem ania frente
a España. Al contrario, los recientes
sucesos en la España de Franco me
confirm an que, las persecuciones polí­
ticas practicadas hasta ahora, co n ti­
núan: m ientras la España de Franco
se esfuerza por conseguir, en el exte­
rio r dem ocrático, la imagen de un
estado m oderno y social, el régimen,
como se sabe, niega a los ciudadanos
los más elem entales derechos dem o­
cráticos básicos. Los presos políticos
continúan siendo torturados, se les
dispara a los trabajadores en huelga.
En vista de la nueva ola de persecu­
8
Francia ha reconocido un aliado en
España, de ahí que, ocasionalm ente,
ha tom ado el rol de abogado de los
intereses españoles. En lo que a Esta­
dos Unidos se refiere, Henry Kissinger,
así lo ha ventilado en M adrid y en
otras oportunidades, cuando refirién­
dose a cuestiones de seguridad, dijo
que España debía tom ar parte en la
fundación de un orden juríd ico y
duradero sobre la base de la igualdad
con los otros apaíses de la „z o n a “
atlántica. Este objetivo obliga a c o lo ­
car de antemano, a la estructura so­
cial española en la d irección de los
p rincipios del estado de derecho y de
la dem ocracia.
ciones del régimen de Franco contra
la representación organizada de pen­
samiento socialdem ócrata, no veo ante
esta situación, que empeora, razones
que justifiquen una m odificación de
las reservas políticas.
¿No podría un entendim iento político
a nivel superior, en cierta manera a
escala mundial, sugerir una revisión
de su posición?
Europa com o unidad política de ac­
ción, tiene una m eta-socialdem ócrata
muy im portante, que es fortalecer y
hacer efectiva en el m undo una polí­
tica de paz, no veo com o se puede
llegar a esa meta (por parte de Espa­
ña) a través de la negativa del estado
de derecho y de la estructura social de
carácter dem ocrático.
Aliados de conveniencia
Hay indicios para ello de que algunos
países de la CE y los Estados Unidos
favorecen la aceptación del ingreso
de España a la CE. ¿Qué opina
usted?
C orrespondientem ente a sus concep­
tos de hegemonía frente a la diferen­
cia de Europa con Estados Unidos,
Su pregunta acerca de la relevancia
política de conceptos dem ocráticos
puristas deseo contestarla inm ediata­
mente con la confesión de considerar
decisivo el purism o en las cosas de la
dem ocracia, luego contesto con el
juicio escéptico del m odo de ver ju rí­
dico de la relevancia apolítica, legalis­
ta o finalm ente económ icam ente
orientada y al final com pleto con
una pequeña correcció n sobre mi per­
sona: yo no me veo com o una jurista
política sino que com o una m ujer
politicam ente com prom etida con fo r­
m ación jurídica.
Clara interpretación
Ud. conoce las objeciones de España,
en el sentido de que el tratado de
CE no define en ninguna p rescrip­
ción como supuestas calificaciones
dem ocráticas y de estado de derecho,
sino que obliga a los m iem bros a la
integración europea, a la cual España
pertenece sin lugar a dudas.
A pesar de la constante repetición,
este argum ento no se torna convin­
cente. El art. 138 del tratado establece
que todo estado que desee ingresar,
tenga una constitución parlam entaria,
esto es que se ordene sobre la base
de un parlam ento que tanto en con­
form ación com o com petencia muestre
concordancias con las características
de los parlam entos de los seis esta­
dos fundadores. De aquí se desprende
que el Estado garantice elecciones
libres e igualitarias, la constitución de
partidos políticos y que debe también
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
con ello permitir la existencia pública
de grupos de oposición. La libertad
de reunión;
la libertad de prensa;
la libertad de coalición;
el derecho de huelga;
es decir a organizarse en sindi­
catos libres para luchar por el me­
joramiento de las condiciones de
trabajo y declararse en huelga, son
supuestos indispensables. El intento
de tratar las reservas políticas formu­
ladas por la comunidad europea al
ingreso de España, sólo desde un
punto de vista jurídico, con una simul­
tánea reducción de los principios del
tratado romano a la lírica política, no
podrá tener ningún éxito.
Irene Rüde: „El fortalecim iento económ ico y político del Régimen perjudica
los intereses del pueblo español.“
¿No podría el m odelo asum ido en la
O stpolitik de la RFA del „cam bio por
el a cercam iento“ , co nd ucir también
en el com portam iento de España con
la CE a resultados positivos?
La
Ostpolitik
de la
RFA
está
orientada hacia una política de paz
basada en la distensión. Un acer­
camiento de la comunidad europea
(sobre las medidas actualmente alcan­
zadas del comercio) significaría el
fortalecimiento de los intereses del
capital español y con ello la estabili­
zación de la España de Franco, signi­
ficando esto impedir los cambios.
Permítanos form ularle una últim a pre­
gunta: Los españoles no entienden
que les sea im pedido el ingreso en la
CE. Como ejem plo de esta opinión
podríam os cita r un a rticulo de „M U N ­
DO“ del 8.12.1973, con el titulo „A diós
Europa“ .
Irene Rüde: „Las consideraciones
económ icas no pueden llenar los
vacíos d em ocráticos.“
Como le he señalado, es la construc­
ción de una Europa democrática y
socialista una meta obligatoria para la
social democracia alemana. España
pertence a Europa. De ahí no se
desprenden sólo obligaciones para
España. La población española tiene
también una exigencia sobre ello, que
la actitud de la Comunidad Europea le
hará más clara. La población espa­
ñola verá que sus intereses suponen
estructuras sociales democráticas, y
que un fortalecimiento económico y
político del régimen perjudica esos
intereses.
Cuan correcta es la tarea de esclare­
cimiento político aquí impulsada, pa­
rece demostrarlo el artículo por Vds.
citado de Eduardo Alvarez Puga, cuya
pregunta. „¿No nos inculparán por
habernos recreado en artificios deso­
rientados mientras el tren de las reali­
dades partía hacia un futuro más
comunitario, más democrático y, en
definitiva, más justo?“, indica el ca­
mino de España hacia Europa y posi­
blemente disuelva pronto el „Adiós
Europa“ con un „Buenos dias Espa­
ña“.
■
Existen personas que dicen que el
program a de Godesberg obliga al SPD
al trabajo y la solidaridad internacio­
nal ¿No se desprende de ahí la obliga­
ción de trabajar por una integración
de España?
Precisamente la obligación al trabajo
internacional, al reconocimiento a la
democracia y la resistencia contra las
dictaduras impiden a los socialdemócratas llenar vacíos democráticos con
consideraciones de política econó­
mica. Un acuerdo unánime del último
congreso del SPD en el sentido de
impedir el ingreso de la España de
Franco y otros países con regímenes
dictatoriales en la comunidad euro­
pea, clarifica este punto.
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
9
ORDEN PUBLICO Y
SUBVERSION
Todas las dictaduras justifica n la re­
presión de las libertades políticas y de
los derechos cívicos con la cínica
pretensión de m antener el „orden
p úb lico “ y com batir la „sub versión “ .
Con esta política, son las propias
dictaduras las que crean el clim a na­
cional de discordia, actos subversivos
y violencias. Al crim inalizar cualquier
oposición a su sistema, las dictaduras
ensanchan inadm isiblem ente el espec­
tro de lo subversivo, cerrando los
cauces a la ordenada actuación de
las fuerzas antagónicas de la socie­
dad e im pidiendo la form ación de
una general opinión pública, única
fuente legitim adora de lo que ha de
ser el orden público, y al propio tiem ­
po, el más eficaz dique de contención
de cualquier subversión.
¿Qué es el „orden público“?
Para el régimen de Franco, „orden
p ú b lico " es el m antenim iento a ultran­
za de una situación, la suya propia,
que solam ente favorece a los grupos
sustentadores del sistema, una m ino­
ría dentro del antagonism o de intere­
ses sociopolíticos y económ icos, que,
como en cualquier otra sociedad, tam ­
bién se dé en la española. Los bene­
ficia rio s del franquism o identifican sus
intereses muy particulares, reducidos
al rudo m antenim iento de sus posi­
ciones de privilegio junto al poder,
con el orden público general, que ha­
bría de ser com únm ente adm itido en
consenso de todos los españoles.
La subversión contra los
privilegios
Para el régimen y sus usufructuarios,
„sub versión “ es cualquier intento, por
muy m oderado y prudente que éste
sea, de m odificar la situación, Cual­
quier m odificación del status quo ac­
tual significa para el régimen y sus
usuarios la pérdida de sus privilegios,
un paso hacia el desplazam iento total
de un poder que usurpan en contra
de la voluntad de la mayoría, y que
sólo mantienen por la coacción, la
violencia o el terror. De ahí que se
cierren obstinadam ente a cualquier
reforma, a cualquier apertura, a cual­
10
quier ensayo de modos de conviven­
cia política, que ellos son los prim eros
en no poder tolerar, pues su única
garantía de persistencia está en la
exclusión de los demás.
A la caza de brujas
Los más ultras del sistema, como Blas
Piñar, Iniesta Cano, García Rebull o el
„trib u n o “ Girón de Velasco inician In­
cluso „cacerías de brujas" dentro del
propio sistema, porque temen que
incluso las m aniobras camuflístas de
éste, como son el asociacionism o po­
lítico desde el poder, aboquen a su
desm antelam iento, por ley de la diná­
mica inherente a cualquier cambio,
aunque dicho cam bio solamente sea
un recurso tá ctico adoptado en las
centrales de mando para engañar a
la opinión pública, y sacar adelante
el atascado carro del sistema. Así se
explica también los recelos de los
ultras españoles ante las tím idas pro­
mesas de una mayor representatividad a escala m unicipal. Sienten páni­
co de que los alcaldes puedan ser
elegidos, aunque dichas „eleccio ne s",
como todas las franquistas, estén su­
jetas a tantas restricciones y condi­
cionam ientos que en la p ráctica que­
dan desvirtuadas. De esta manera,
los ultras franquistas conflensan el
grado de inanición ideológica y la
falta de convocatoria del llamado
„régim en del 18 de J u lio “ , que no
soporta ni una operación cosm ética,
y mucho menos el m enor soplo de
aires dem ocráticos.
Culpabilidad de los ultras
Los recientes acontecim ientos en Por­
tugal sirven a los observadores y co­
m entaristas de la política española
para advertir a los ultras que ellos son
- lo mismo que los ultras salazaristas — los culpables si se produce el
estallido final, porque cierran las
alternativas a la continuidad pacífica
del sistema. Con esto no queremos
decir que reprobem os la „re vo lu ció n "
en Portugal, que apoyamos d ecidida­
mente si ésta va a sign ificar efectiva­
mente la devolución de la libertad al
pueblo portugués, tras casi medio
siglo de dictadura. Tam poco nos
preocupa la continuidad del régimen
franquista, si una interrupción de la
misma resultase en un pacífico tras­
paso de poderes a un sistema democrático-parlam entarlo. Lo que sí es
preocupante para el futuro de España,
un futuro que no espera, es la actitud
del régimen, reacio a abrirse a las
realidades y a aceptar su fracaso. Es
más, el rápido y poco doloroso fin del
régimen fascista portugués de Thomas
y Caetano induce al régimen español
a una defensa a ultranza de sus ú lti­
mos días, radicalizando quizá la pug­
na entre los reform istas del futuro ca­
dáver y los que desean prolongar
artificialm ente la lenta agonía del sis­
tema, biológicam ente condenado por
lo menos a no seguir siendo lo que
es, que es una form a más de su desa­
parición paulatina. Esta actitud de los
ultras involucionistas o anclados en
el pasado de la guerra civil cierra a
España cualquier posibilidad de la
apetecida evolución, cortando pre­
cisam ente las alternativas pacificas de
salida de la dictadura.
Cuando todas las puertas se
cierran. . .
Con el nebuloso concepto de „subver­
sión ", en el que el régimen incluye a
todas las fuerzas de la oposición
española dem ocrática, el sistema fran ­
quista im posibilita la necesaria y ur­
gente clarificació n de lo que es legí­
tim o afán de superar el bache histó­
rico que para España supone el fran ­
quismo, deslindándolo de otras a cti­
tudes extrem as que una Constitución,
aprobada con el consenso general del
pueblo español en la inevitable fase
constituyente, sin duda tam bién ex­
cluiría de la legalidad. Esta situación
de represión generalizada redunda en
grave perjuicio de las fuerzas dem o­
cráticas españolas, que seriamente,
sin utopísmos ni maximalísmos, se
esfuerzan por una alternativa pacífica.
Condenadas a la clandestinidad,
obstaculizadas por la persecución de
que son objeto en su intercom unica­
ción social y en su labor de form ación
de opinión pública, estas fuerzas se ven
empujadas desde el poder vigente a
la vecindad, cuando no identificación,
con otros elementos, por su índole
m ejor preparados para la acción ¡le­
gal y clandestina, que en dichas con­
diciones adquieren precisam ente su
mayor fuerza y m ejor grado de orga­
nización. Lo que es más: la impuesta
meta común de condición a priori de
la desaparición de la dictadura,
fuerza a todos los perseguidos a una
solidarización por lo menos óptica
con tales elem entos caóticos, utopis­
tas o maximalístas, con los que nin­
gún político realista y responsable,
sea del partido que sea, y por muy a
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
la izquierda que se sitúe el mismo,
muy poco tendría en común en una
situación de norm alidad dem ocrática.
La democracia no tiene
camuflaje
Cuando tanto se habla de „aperturism o" en España, los políticos con un
mínimo de sentido de la responsabili­
dad, aun dentro del mismo régimen
franquista, deberían muy seriam ente
meditar, por encim a de sus egoísmos
a corto plazo, sobre el daño irrepara­
ble que se está causando a la com uni­
dad nacional española con la marginación legal de la vida pública de
estas fuerzas responsables de la opo­
sición dem ocrática, sin cuyo concurso
no será posible la reconstrucción de
la España dem ocrática que la realidad
ya está exigiendo, y su inserción en
plenos derechos en la com unidad de
pueblos dem ocráticos de Europa. Pero
para poder contar con estas fuerzas
dem ocráticas se requiere prim ordia l­
mente un mínimo de sentido común.
Las fuerzas dem ocráticas españolas
jamás aceptarán, sin subastar su
legitim idad dem ocrática, entrar en el
juego o ficial de cam uflaje del sistema,
cuyo único sentido es remozar la
fachada del mismo, pero sin m odificar
su esencia. El actual régimen no
puede ser sustitutivo de la auténtica
C onstitución española, que ha de ser
som etida a aprobación y aprobada
por todo el pueblo español en referén­
dum auténticam ente libre, al que ha­
brán de seguir en el período consti­
tuyente elecciones generales libres.
Portugal como ejemplo
En España no es probable una repeti­
ción de la situación en Portugal. Pese
a las sim ilitudes entre el derrocado
sistema salazaristacaetanista y el fran ­
quismo en su actual fase, en ambos
países difieren las condiciones previas
que han conducido en Portugal a la
sublevación de parte del Ejército.
Pero lo im portante para España del
ejem plo portugués es que los m ili­
tares de Spinola han dem ostrado que
un m onolítico sistem a como el portu­
gués puede ser desm ontado en 24
horas, sin derram am ientos de sangre,
y sin que por ello se hunda la nación,
que está por encim a de regímenes
contingentes. Las profecías apocalíp­
ticas de los ultras del régimen fran­
quista no dejan de ser expresión del
propio pánico a perder un poder
del que disfrutan en m onopolio, sin
que les corresponda por ninguna
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
clase de legitim ación. Tam poco los
„carism a s“ son fuente de legitim idad,
como pretende cierto catedrático de
Derecho Internacional, que hoy rumia
sus fracasos políticos en un sillón de
embajador. El „c a ris m a “ es sólo fruto
del acuerdo tácito de los que aceptan
incondicionalm ente a un personaje,
elevado por la adulación a la cate­
goría de „irrepetiblem ente h is tó ric o “ ,
para arrim ar el ascua a la sardina de
los propios egoísmos. Consustancial
al „ca rism a “ del d ictad or es el te rro r
con que impone su autoridad, basada
en la violencia, a sus adversarios.
Ningún dictador se sucede
Desaparecido el personaje, se esfuma
su „ca rism a “ . Ningún d ictad or es ,,carism á tico “ sin una brutal policía re­
presiva. El „c a ris m a “ de H itler iba
intim am ente ligado a su „G estapo“ .
España no tiene por qué esperar al
providencial evento de que los m ili­
tares procediesen al desm ontaje del
régimen. Esta es tarea que incumbe
en prim erísim a línea a los políticos.
La gran misión histórica del Ejército
español no fascista es, precisamente,
velar por que dicho desm ontaje se
produzca dentro del más absoluto
orden. Y aquí residiría el verdadero
servicio a España de los políticos
españoles que hoy, sin ninguna leg iti­
mación dem ocrática, detentan la res­
ponsabilidad de gobierno en España.
Si esperar esto es una utopía, ¡que
mal anda la España oficial de políticos
con un auténtico sentido del servicio
y de la responsabilidad a su patria!
¿De dónde viene el
verdadero peligro?
La misión de estos políticos con­
siderados más sensatos (si es que de
verdad lo son y su sensatez no es
una máscara más cam aleónica) sería
difícil, arriesgada, pues tropezarían
con la encarnizada resistencia de los
ultras del franquism o, empeñados
desde sus cavernas en defender
„apocalípticam ente“ , uno por uno, los
bastiones de su violencia, de su espo­
lio del pueblo, de su dem agogia, y
en resumidas cuentas, de su poder.
Pero en esta lucha se verían asistidos
por las fuerzas dem ocráticas españo­
las, representativas de la mayoría del
pueblo español, mayoría que acabará
por imponerse a la m inoría que, con
un chantaje de te rro r y amenazas de
violencia, se arroga ser encarnación
de la esencia nacional. Dicha m inoría
de cuño fascista, que hoy todavía
influye en las decisiones del poder, es
el único peligro visible para el orden
público en España y form a parte, junto
con los elem entos al otro lado extre­
mo del expectro político, de la única
„sub versión “ que todo el pueblo espa­
ñol, lo suficientem ente maduro para
la libertad y la dem ocracia, rechaza. ■
Manuel Moral
BERLITZ
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Basel, S te in e n to rs tr. 45,T e l. 233327 • Z ü r ic h ,W e in b e rg s tr.4 1 ,T e l.3 4 3S
11
¿EXISTE ANALOGÍA
ENTRE ESPAÑA Y
PORTUGAL?
No hay que engañarse en cuanto al
hecho de que la nueva situación en
Portugal sigue siendo inestable, aun­
que la junta que preside el general
Spinola parezca controla rla totalm ente
en el m omento de redactar estas
líneas.
Los dem ócratas españoles esperamos
y deseamos sinceram ente que esa
situación no sólo se consolide, sino
que se haga total realidad la inten­
ción dem ocratizadora que la junta
m ilita r ha proclam ado desde el prim er
momento. Y lo deseamos no sólo por­
que el pueblo hermano de Portugal
se m erece la dem ocracia después de
una noche de dictadura y opresión
más prolongada que la nuestra, sino
porque más o menos abiertam ente
albergam os esperanzas de que la
nueva situación en Portugal tenga
repercusiones favorables tam bién para
nuestro pueblo. Ahora bien, sería un
puro m ilagro que esas repercusiones
fuesen inm ediatas y fulm inantes. Las
analogías entre la situación de la
dictadura portuguesa y la española
son más aparentes que reales.
Derrocamiento del sucesor
En Portugal, los m ilitares que hicieron
posible el establecim iento de la d icta ­
dura hace 48 años la han derrocado
ahora. Pero por una parte hay que
tener en cuenta que no han derro­
cado al fundador del sistema, sino a
su sucesor. Y por otra, no es posible
desconocer que ni siquiera en tiem ­
pos del fundador era tan íntima la
com penetración entre éste y el ge­
neralato portugués como es la exis­
tente entre Franco y sus generales.
Pese a todo su prestigio como crea­
dor del régimen, Salazar era un civil
que se servía del Ejército, pero que
no disim ulaba un cierto desdén por
los m ilitares, que éstos en cierto gra­
do correspondían. Salazar no era uno
de los suyos. Franco, en cambio, es
el caudillo ind iscutible del generalato
español, cuyos elem entos más críticos
no pasarán a lo sumo de d ise ntir en
el detalle, sin atreverse jamás a poner
en tela de ju icio el caudillaje mismo.
Quien tiene m otivo de saberlo me ha
contado que hay general español que
en la mismísima intim idad fam iliar se
pone en posición de firm e ante el
televisor cuando en la pequeña pan­
12
talla aparece la imagen de Franco,
y así permanece hasta que se deja
de ver a su ídolo. Esto, que a toda
persona sensata le parece una rid i­
culez y la negación de todas las lla­
madas virtudes castrenses, pone de
m anifiesto hasta qué punto Franco
es intocable para los militares.
Se podrá o bjetar que también el
generalato español tiene sus Spínolas,
y sobre todo que tam bién en el cuerpo
de oficiales ha tenido lugar el cambio
generacional que se registra en toda
la sociedad española. Precisamente
esas nuevas generaciones son las que
en Portugal han llevado a cabo el
pronunciam iento. Hay que reconocer
que así es, y es indudable que a
muchísimos capitanes y comandantes
españoles les subirá el rubor a la cara
al oír los despropósitos del general
García Rebull, por ejemplo, que en
recientes declaraciones ha dado una
muestra palpable de cómo se les ha
parado el reloj a ciertos hombres del
régimen, que no tienen para ello la
disculpa que pueda tener un exiliado.
La fuerza del espíritu de
cuerpo
Son muchos los oficiales jóvenes que,
por el honor y el buen nom bre de su
institución, desearían que García Re­
bull y sus congéneres desaparecieran
definitivam ente de los cuadros a cti­
vos del Ejército. Pero de eso a rom­
per el espíritu de cuerpo hay un gran
trecho. Y no se olvide que una de las
cosas que Franco ha llevado a cabo
más cuidadosam ente ha sido la inclu­
sión de su sucesor designado en ese
espíritu de cuerpo. Lo cual, por cierto,
es por otra parte la base de la espe­
ranza de que Juan Carlos pudiese
llevar a cabo la evolución aperturista
que algunos esperan de él, sin que
hasta el m omento nadie sepa con
qué fundam ento.
No es, pues, lo mismo, aunque no
cabe e xcluirlo absolutamente, derro ­
car a un civil que a un caudillo o a un
sucesor integrado en el estamento
m ilitar. Pero es que además el Ejér­
cito portugués está m etido desde hace
13 años en una guerra colonialista
que los m ilitares en su condición de
expertos saben que no pueden ganar.
El hecho de que los políticos les
obligaran a pesar de ello a sostenerla
ha sido causa de un creciente males­
tar que ha perm itido que se desarro­
llara y finalm ente cristalizara en una
acción política el sentim iento de que
era preciso tom ar un nuevo rumbo.
Quien recuerde lo que significó para
el E jército español en las dos prim eras
décadas de este siglo la guerra de
Africa, sabrá la capacidad disgregadora que tiene un co nflicto bélico im ­
perialista de carácter endém ico y sin
perspectivas de victoria. Es la misma
experiencia que han tenido que hacer
los norteam ericanos en Viet-Nam. Pero
es que actualm ente el Ejército espa­
ñol no está som etido a semejantes
pruebas. Tam poco aquí existe, por
tanto, analogía entre España y Portu­
gal.
El éxito de la aventura portuguesa
dependerá en gran parte de la capa­
cidad del pueblo portugués, y sobre
todo de sus grupos políticos hasta
ahora condenados a la ilegalidad,
para frenar sus im paciencias y sus
lógicas y legítimas prisas. Ello les
impone una gravísima responsabili­
dad, con la que deberán cargar sobre
todo los grupos de izquierdas. Nada
perm ite suponer que los m ilitares que
se han hecho cargo del poder vayan
ideológicam ente más allá de un dis­
creto centrism o, si es que esta expre­
sión todavía se puede usar sin equí­
voco después de la adulteración a
que ha sido som etida por Fraga Iribarne. En consecuencia, estarán sin
duda (así hay que esperarlo) dispues­
tos a perm itir y prom over la im planta­
ción de un parlam entarism o de corte
europeo, pero se opondrían segura­
mente a la toma del poder por el
proletariado que sin duda desean
algunos grupos de izquierdas, aun­
que me temo que son los que menos
sabrían o querrían decirnos qué signi­
fica realm ente para el proletariado
semejante toma del poder.
Actitud consecuente
En este supuesto, bastante verosímil,
hay que ca lifica r de im prudencia te­
meraria las acciones de los grupos de
extrema izquierda que han intentado
im pedir el embarque de nuevas hor­
nadas de soldados para la guerra co­
lonial. Esa guerra, injusta e inmoral,
debe ser detenida. Pero sólo lo será
con firmeza, pero sin impaciencias.
Es la actitud que ha adoptado el jefe
del Partido Socialista Portugués, Mario
Soares, que por lo demás es la única
que le perm itió plantear, de form a que
incluso pudo parecer precipitada, su
aspiración a la jefatura del Gobierno
de transición que se quiere constituir.
Y lo que es más im portante para noso­
tros los españoles: Es la actitud que
desvirtuará las calum nias de los
reaccionarios que con tanto éxito nos
vienen presentando a los izquierdistas
como subversivos y caóticos, para lo
cual evitan darnos oportunidad de de­
m ostrar que mienten. Esa oportunidad
EXPRÉS E S P A Ñ O L/ Junio 1974
la tienen ahora nuestros compañeros
socialistas portugueses, por lo que
también para España y los españoles
es muy im portante que mantengan su
actitud constructiva. Con ello se pon­
drá de relieve que tan m inoritarios son
los caóticos en la extrema izquierda
como los retrógrados a lo García Rebull o Blas Piñar en la extrem a dere­
cha.
Los acontecim ientos de Portugal de­
berían darnos mucho que pensar a
todos los españoles, cualquiera que
sea la posición de cada uno. Para el
régimen y sus hombres, esos aconte­
cim ientos son un espejo en el que
pueden contem plarse y ver cuán pro­
funda es la aversión que siente por
ellos el pueblo español. Porque nadie
puede dudar hoy que nuestro pueblo
experim entaría la misma sensación de
liberación y de alegría que ha m ani­
festado el portugués, si de la noche a
la mañana le libraran de la trem enda
losa que son las estructuras del ré­
gimen. Para todos los que deseamos
una verdadera dem ocracia para nues­
tra Patria, una sociedad en la que
todos los españoles podamos ver res­
petada nuestra dignidad de hombres
y de ciudadanos, Portugal es un
nuevo ejem plo del extraordinario tacto
y de la gran prudencia que serán ne­
cesarios cuando se ponga en marcha
el proceso de tránsito de la dictadura
franquista a la dem ocracia, la libertad
y la justicia. Pero quien más tiene que
reflexionar somos los que considera­
mos que la plena realización de esa
dem ocracia, esa libertad y esa justicia
sólo es posible en una sociedad orga­
nizada según los postulados del so­
CABALLO
V E R D E
PARA
LA
P O E S I A
cialism o dem ocrático, meta final a la
que aspiramos. La hora en que se
iniciará ese proceso de tránsito está
próxim a, y los socialistas españoles
han hecho y hacen grandes esfuerzos
para estar debidam ente preparados
cuando llegue. Pero el ejem plo de
Portugal pone de m anifiesto que es
preciso redoblarlos para contar a su
debido tiem po con hombres que pue­
dan tom ar la antorcha contando con el
apoyo de la base. Los socialistas por­
tugueses han ido en masa a la esta­
ción a esperar a Mario Soares. Portu­
gal ha em prendido la búsqueda de
la dem ocracia. Pronto, con otros mé­
todos, les españoles podríam os vernos
en el mismo caso. Y los socialistas
no sabemos quién llevaría nuestra
lin te rn a . . .
■
José Moll Marques
CABALLO
VERDE PARA
LA POESÍA
La revista de poesía que fun­
dó y d irig ió el gran poeta
chileno Pablo Neruda en Ma­
drid, 1935. El últim o número
de la revista 5 - 6 debía apa­
recer el 19 de ju lio de 1936
y se quedó para siem pre en
la im prenta m adrileña, Reim­
presión exacta: colores, pa­
pel, etc, del original en la
que colaboran los más gran­
des poetas españoles de los
años 30: Federico G arcía Lor­
ca, Miguel Hernández, Rafael
A lberti, Jorge G uillén, Vicente
A le ix a n d re ,.. .y Pablo Neruda.
Con una carta-in trod ucción
de Pablo Neruda y N oticia
P relim inar del Prof. J. Lechner
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EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
13
OPUS DEI
El Opus Dei fue fundado en el año 1928 por el abogado y cura José María
Escrivá de Balaguer, titulado hoy marqués de Peralta.
Además de ser fundador de esta or­
ganización de seglares, Escrivá de
Balaguer ha sido y todavía es su
presidente general. El segundo en la
jerarquía del Opus Dei es el teólogo
del Portillo. La sede del Opus está
desde 1946 en Roma. La organiza­
ción posee en M adrid una casa ofi­
cial y una oficina de inform ación. El
d irector de esta o ficin a era y tal vez
todavía es Javier Ayesta. En Colonia,
donde casi todo el m undo es ca tóli­
co, el Opus tiene una secretaría. La
organización tiene en 73 países apro­
xim adam ente 50.000 miembros, in­
cluidos los 30.000 m iem bros de Espa­
ña. Los m iem bros son seglares y
curas, hombres y m ujeres de todas
las clases sociales; el Opus también
tiene el derecho de adm itir personas
no católicas.
Hay que conocer más
Esas no son inform aciones muy pro­
fundas. C onocer solam ente los nom­
bres de las dos personas más im por­
tantes de la jerarquía, sign ifica no
saber casi nada de ésta. ¿Han sido
eligidos los dirigentes del Opus en
cada país por los m iem bros y qué
relación existe entre las oficinas re­
gionales y la central romana? Que
el Opus tenga m iem bros de todas las
clases sociales, puede significar, que
sólo dos o tres sean trabajadores. La
procedencia de la mayoría de los
m iem bros no se conoce y tam poco, si
adm iten regularm ente personas no
católicas. Aquí la realidad cuenta
más que las posibilidades.
Es im portante la opinión del Opus Dei
sobre si mismo. Los liberales y los de
la izquierda critica n muchas veces al
Opus, diciendo que es una organiza­
ción conservadora, flo re cie n do a la
som bra del franquism o. A esta critica
el Opus siem pre responde que es una
com unidad con fines religiosos y
tareas exclusivam ente apostólicas y
no se preocupa de las actitudes, ni
actividades políticas de sus miem­
bros.
Exitos y fracasos políticos
Los éxitos y fracasos políticos de al­
gunos m iem bros de la organización
no son los éxitos y fracasos de ella
14
misma, puesto que las actividades
profesionales tienen un carácter per­
sonal. Un m iem bro de la organización
que es m inistro no lo es por ser
miem bro del Opus, sino por sus facul­
tades personales. Como es natural,
los m iem bros del Opus más cono­
cidos son los que estaban en el go­
bierno, como los anteriores m inistros
de asuntos exteriores López Bravo y
López Rodó.
Ellos practicaban una polítíca autori­
taria y pragm ática. Conocido como
hom bre liberal del Opus es el ex­
catedrático y dueño del periódico „M a­
d rid “ , Calvo Serer. Parece además que
los jefes de la agencia de noticias
„E uropa Press“ , tam bién m iem bros
del Opus, muchas veces han tom ado
una posición c ritic a contra el gobier­
no. Pero no se conoce la posición de
cada uno de los m iem bros dentro de
la institución.
Separación entre formación y
profesión
La form ación religiosa perm ite a los
m iem bros aspirar a un perfecciona­
m iento cristiano m edíante el escrupu­
loso cum plim iento del trabajo profe­
sional. Por consiguiente, una separa­
ción absoluta entre profesión y form a­
ción religiosa no existe; tam bién un
ladrón puede cum plir escrupulosa­
mente su trabajo y lograr así un cie r­
to perfeccionam iento. Es decir, no se
conoce las normas religiosas que in­
fluyen a los m iem bros en su profesión.
Es difícíl de creer a Javier Ayesta,
cuando dice que el Opus no tiene ob­
jetivos económ icos y políticos. Al
Opus le pertenecen num erosos centros
de form ación para trabajadores (ELIS,
Roma/Tajamar, M adrid/M idtow n, Chi­
cago), centros de enseñanza para
artesanos y cam pesinos (EFA, Sevilla/
Las Garzas, Chile), escuelas, la uni­
versidad de Navarra; además tiene un
program a para la prom oción de estu­
diantes pobres y para la form ación
ética y profesional de empresarios.
Eso sign ifica que el Opus Dei tiene
que tener objetivos económ icos, los
cuales son o im plican intereses p olíti­
cos, sobre todo bajo un sistema to ta ­
litario. Al negarlo, Ayesta no dice la
verdad lo que por lo visto es com pa­
tible con las normas profesionales y
religiosas del Opus.
La derecha contra el
Opus-Dei
Desde hace años hay una crítica de­
rechista al Opus Dei. En el otoño de
1969 hubo cam bios en el gobierno
español. Los m inistros Castiella, Solís
y Fraga, conocidos adversarios del
Opus, fueron excluidos del nuevo go­
bierno. Desde entonces tres m inistros
eran del Opus, otros sim patizaban
con él. Los falangistas perdieron mu­
cha influencia y les m olestó que el
Opus tom ara el poder.
En diciem bre de 1970 hubo una ma­
nifestación profranquista en Madrid,
en la que participaron 100 000 m ani­
festantes. La m anifestación se d irigió
principalm ente contra la ETA, pero
tam bién hubo gritos contra la agencia
de noticias „Europa Press“ y el Opus
Dei („F ranco sí, Opus n o “ ). En enero
de 1971 el jefe de la Región M ilita r de
Granada, Rodrigo Cifuentes, atacó al
Opus como masonería blanca. Poco
tiem po más tarde Rodrigo Cifuentes
fue expulsado de su puesto.
En febrero del mismo año, en el Con­
sejo Nacional del M ovim iento, la or­
ganización había sido critica da por
el antiguo m inistro Nieto Atúnez y el
consejero nacional Elola por tener
dem asiado influjo en la política del
gobierno.
Denuncia por asociación
ilegal
En agosto de 1971 A lberto Rayuela,
consejero nacional, m iem bro de las
Cortes y falangista, denunció en Bar­
celona al Opus Dei com o asociación
ilegal. La acusación era: Acciones
contra el M ovim iento Nacional. Aparte
de ello, el Opus debía dar inform a­
ción sobre la cuantía de sus bienes,
cifra y nom bre de sus miembros, así
como del grupo dom inante.
Batalla y puestos perdidos
Ahora, después de la muerte de Ca­
rrero Blanco, el nuevo gobierno de
Arias Navarro parece confirm arse la
tendencia m arcada. Hoy ningún m ini­
stro es m iem bro del Opus; López
Rodó y su círculo esta vez han per­
dido la batalla.
■
Frank Zahlmann
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
Otros Opinan
INJUSTICIA FISCAL
LOS PRIVILEGIADOS
„L a nuestra es una Hacienda gobernada por la costumbre,
con impuestos que recaen sobre las cosas y exigen al
contribuyente cuotas fijas y estables“ , dijo recientem ente
el señor Fuentes Quintana, d ire cto r del Instituto de Estu­
dios Fiscales. La verdad es que, si analizamos detallada­
mente la estructura de nuestro sistema impositivo, vemos
que existen muchas personas interesadas en que persistan
esas costum bres fiscales, de las que no son precisam ente
las clases menos acom odadas las que resultan beneficia­
das. Aunque a nivel teórico todos reconocen la injusticia
de nuestro sistema im positivo, los avances que se reali­
zan en este terreno son todavía excesivam ente lentos,
Existen lógicos intereses que pueden actuar a modo de
contrafreno.
Las m ejoras que se realizan en los impuestos directos
tienen tam bién graves lagunas. Por ejem plo, la obligación
de declarar la renta se extiende a una serie de personas
cuyos signos externos no reflejan precisam ente opulencia,
ni tan siquiera una situación económ ica desahogada.
Pagar cinco mil pesetas de renta por una vivienda es algo
común a todos las fam ilias recién instaladas en los gran­
des núcleos urbanos. Y bueno es si consiguen entrar en el
disfrute de un piso por ese precio solamente, sin pagar
entradas ni otras cargas. La m ulta de las quince mil
pesetas por no presentar la declaración caerá sobre
muchos hogares realm ente hum ildes, sobre gentes que
carecen del nivel cultural mínimo que les capacite, cuando
menos, para enterarse de que tienen que cum plir esa
obligación.
De la autorizada inform ación publicada en la revista
„H acienda Pública Española" se deduce que m ientras
que sobre la población situada en los niveles inferiores
de renta cae una presión fiscal del orden del 36,4 por 100
de sus ingresos, para aquellos que disfrutan de una renta
superior a los veinte m illones de pesetas la presión fiscal
es solam ente del orden del 18,1 por ciento, aproxim ada­
mente la mitad.
Está claro a quién le interesa que nuestra Hacienda siga
gobernada por la costum bre.
Está reñido con el sentido m oderno de la justicia, presi­
dido por eso que se ha dado en denom inar „lo s o c ia l“ , la
existencia de situaciones de privilegio. No es que en las
leyes se contengan tratos de favor orientados hacia deter­
minadas personas. Nada de eso. El p rincip io de que todos
los ciudadanos somos iguales ante la ley es algo que se
rem onta a los ya lejanos tiem pos del triun fo de la revolu­
ción francesa y las ¡deas de los enciclopedistas. Sin em­
bargo, en una determ inada circunstancia pueden darse una
serie de factores de orden so ciopolítico que hacen que,
en la práctica, se produzcan situaciones de privilegio que
deben corregirse.
Tal sucede en nuestro país con el asociacionism o político.
M ientras en nuestra legislación se viven ayunos dram áticos
por ausencia de una norm ativa que canalice las inquietu­
des políticas de los españoles a través de la vía asociativa,
existen grupos, asociaciones o hermandades que disfrutan
de una indudable posición de privilegio, ya que hacen
política colectiva en la más rigurosa acepción del vocablo.
Cantarero del C astillo presidente de la Asociación de A n ti­
guos M iem bros del Frente de Juventudes, ha tenido la sin­
ceridad de afirm ar que le „in com o da disfrutar de un p rivi­
legio del que no gozan otros sectores del país“ . La exis­
tencia de asociaciones similares, con declaraciones p olíti­
cas hechas públicas con relativa frecuencia, son tan cono­
cidas que no necesitan ser m encionadas en nuestro
com entario.
Y conste que no nos parece mal que funcionen agrupa­
ciones políticas. Las consideram os, hoy por hoy, indispen­
sables para el buen funcionam iento de los negocios p úb li­
cos. Lo único lam entable es que se dilate tanto tiem po la
resolución de un problema político de tanta envergadura
y que afecta al eje rcicio de un derecho fundam ental de la
persona, reconocido incluso por nuestras leyes fundam en­
tales. Hay en algunas m entalidades todavía dem asiado
m iedo a la libertad, al voto, a dar participación, darse
cuenta de que los españoles somos ya mayores de edad.
Donde hay justicia no deben existir privilegiados. Y aquí,
y en este terreno concreto, los hay.
(Mundo) ■
DIMISION EN
ESPAÑA
Hermana Dimisión
D im itir es un verbo del antiguo y
digno castellano, caído en desuso. Un
arcaísmo. Significaba renunciar a un
cargo o prebenda por inco m p a tibili­
dad con una sensación abstracta y ex­
traña que se llam aba „c o n c ie n c ia “ .
¡Qué raros eran los antiguos! Su pro­
pio nom bre lo indica: an-ti-guos. En
toda esta barahúnda de sucesos mar­
cianos — de marzo —, la hermana di­
misión se ha presentado una sola vez.
Ha tocado con su dedo la amplia fren­
te del hermano Camilo José Cela,
nom brado presidente del Ateneo de
Madrid, que ha renunciado a él. Dicen
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
las malas lenguas que le iban a dar
quinientas mil pesetas al mes. Creo
que el hermano Cam ilo no lo sabía.
Si lo hubiese sabido, sin duda su
actitud hubiese sido distinta. Habría
d im itido antes. Habría comenzado a
sospechar que quinientas mil pesetas
al mes no se dan sólo por trabajar.
Hubiese com enzado a funcionar su
hermana conciencia, que la tiene a la
antigua usanza española. Hubiera
com prendido que con quinientas mil
pesetas al mes no se puede hacer en
un cargo lo que uno quiere, sino lo
que quieren las quinientas mil pese­
tas. Que mandan mucho. La hermana
peseta le fue esquiva a Cela durante
muchos de sus prim eros años y sin
embargo no to rció el dardo recto de
su literatura para violarla y hacerla
procrear. Siempre fue un personaje
insólito.
Insólito es, ahora, al dimitir. Irritante.
Para los que no dimiten, para los
que no dimitirán nunca. Para los que
piensan con qué placer aceptarían no
ya las quinientas mil pesetas, sino su
décima parte. Pero se no las dan. El
hermano círculo vicioso está presente:
quinientas mil pesetas al mes sólo se
dan a quien tiene una conciencia que
le impide aceptar quinientas mil pe­
setas.
Y cuando se las den a otro por ocupar
el cargo ahora grisáceo de presidente
del Ateneo de M adrid, no se las esta­
rán dando a él, sino al vacío que ha
dejado Camilo José Cela. Y ese ahora
desconocido sabrá, cuando las vaya
invirtiendo en papel del estado, que
no son sus pesetas, sino las nopesetas del hermano Camilo José Cela.
El dinero del ausente.
■
(Hermano Lobo)
15
DESPOBLACION:
migraciones
interiores
España aparece cada vez más como
un inmenso desierto rodeado de un
puñado de oasis problem atizados por
la aglom eración de gentes, la conta­
m inación, los problem as de vivienda,
falta de escuelas, deficiente asistencia
sanitaria, alto coste de la vida. Fre­
cuente es encontrar en la prensa
anuncios no ya de ventas de casas,
sino de pueblos enteros, en zonas del
interior. Y al tiem po, en los extrarra­
dios de las grandes urbes, crecen las
chabolas, se congregan cientos de
miles de personas en gigantescas
colm enas de cem ento que convierten
la convivencia en una pesadilla.
Un m illón de personas se movieron
entre 1951 y 1960 desde Extremadura,
Andalucía, Castilla, Galicia, a Madrid,
Barcelona, Euskadi fundam entalm ente.
Eran aquellas zonas de alta densidad
dem ográfica, pero bajísima renta per
cápita. Estas, concentraban sin em­
bargo el desarrollo industrial, y co­
mo gigantescos polos succionantes,
atraían aquella masa de hombres y
m ujeres faltos de trabajo, semihambrientos, a los que explotaban para
forzar su desarrollo. Los siguientes
datos son suficientem ente e xplicati­
vos: Entre 1950 y 1960, pierden pobla­
ción 18 provincias. Entre ellas:
He aquí de donde se parte. Un pueblo de Galicia. Así trabajan aún hombres,
en el siglo XX. Un esfuerzo casi prehistórico para salarios de hambre.
Lugo:
29.386 habitantes
Jaén:
29.306 habitantes
Albacete: 26.124
Teruel:
20.819
(En total, estas 18 provincias pierden un
Cuenca:
20.819
Guadalajara: 19.733
Orense:
16.429
total de 260.003 habitantes)
Los pueblos mueren. Asilos de viejos. El sol muestra el vacío, el abandono . . .
16
Entre 1960 y 1970, el despoblam iento
es aún mayor: la em igración alcanza
carácter de éxodo masivo. Por ejem ­
plo, reseñemos estas 4 provincias:
Cuenca, pierde
92.039 habitantes
Teruel, pierde
52.498 habitantes
Guadalajara, pierde 42.871 habitantes
Soria, pierde
38.382 habitantes
Hoy día, hay menos gallegos en Ga­
licia que en 1960. Y las aldeas galle­
gas mueren en silencio, en soledad,
en abandono: se ha dicho que pare­
cen asilos de ancianos. M ientras la
renta per cápita se fija a nivel nacio­
nal en 70.761 pesetas, para G alicia se
sitúa en 42.000, casi la mitad. Y al
tiem po las remesas de emigrantes
suponen el 21/100 del ingreso perso­
nal en Orense.
Y m ientras se despuebla la mayor
parte de España, un puñado de gigan­
tescas urbes conocen un crecim iento
espectacular, sin que dispusieran de
viviendas, servicios, escuelas, etc,
para acoger a la inmensa masa de
personas que se le vinieron encima.
Veamos unas cifras: entre 1960 y 1970,
aumentan su población, entre otras,
las siguientes capitales:
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
escuelas, servicios médicos, con pre­
cios que sobrepasan el nivel europeo,
etc, etc. O a Barcelona y Vizcaya que
condensan la mayor actividad indus­
trial del país y los más altos salarios
devengados, junto al mayor índice de
huelgas y conflictos colectivos. O a
ciertos oasis en regiones típicam ente
em igratorias, como Valencia capital,
Vigo, Avilés (que también los mineros
asturianos em igraron m ientras se im ­
portaban de otras zonas, hasta de
Portugal).
. . . la soledad en que dorm itan un
puñado de casas, una vieja iglesias,
en la estepa castellana.
Madrid, en
Barcelona, en
Valencia, en
Vizcaya, en
686.554
649.568
172.439
148.764
habitantes
habitantes
habitantes
habitantes
Las causas de todos estos m ovim ien­
tos m igratorios, que han desequili­
brado el país, son de todos conoci­
das. Las gentes, los hombres y mu­
jeres de España, se desplazan, huyen,
de zonas de latifundio como Jaén,
Albacete, Toledo, o Salamanca, con
abundante paro estacional y bajos
salarios agrícolas, o de zonas de
m inifundio como Huesca, Teruel, Avi­
la, Segovia, Soria, Burgos, Orense,
Lugo, Palencia, Zamora, cuyos rendi­
mientos de cultivos — de secano en
mayoría - son muy bajos, el esfuerzo
no es compensado por la política de
contención de precios y el abuso de
los interm ediarios, cuyos pueblos, pe­
queños, carecen de servicios, de vida
y futuro, eso que la televisión les
muestra cada día como existente más
allá de su cotidiana miseria.
En resumen: 40 provincias de em igra­
ción frente a 10 de inm igración; esto
origina terribles desequilibrios, que
han despoblado — entre 1960—1970 una amplísim a zona interior del país,
abarcante del 44 % de la superficie
total y el 24,02 de la población. Casi
regiones enteras que son desiertas,
m ientras engordan las monstruosas
cabezas de M adrid, Barcelona, Bilbao
o ciudades costeras, paraíso de inver­
sores a su vez extranjeros, que son
quienes se aprovechan, en cierta me­
dida, de nuestra riqueza turística.
Una falta de desarrollo que tuviera en
cuenta la planificación regional, con
transform ación de la estructura agra­
ria y creación de industrias y potencia­
ción de pueblos y ciudades nucleadas
en torno a las mismas, se encuentra
en el centro de esta monstruosidad.
Datos recientes nos ilustran el pro­
blema: entre 1960-1970, de los
504.750 km cuadrados que cuenta la
superficie de España, se han despo­
blado 412.000 km 2, es decir, el 81 por
100 del país. El total de población
perdida, es de 3.388.400 habitantes.
Aún en 1973, 15.172 m igraciones inter­
nas fueron asistidas por el M inisterio
de Trabajo (frente a 10.806 el año
anterior). ¿Y cuántos miles, no asisti­
dos oficialm ente, se produjeron? Ga­
naron población: Baleares, Barcelona,
Pamplona, Bilbao, Tarragona. Perdie­
ron: Sevilla, Granada, Jaén, Ciudad
Real, Cáceres . . .
Unos muchos y otros . . .
Term inem os estos datos estadísticos.
Para darnos cuenta de lo anterior­
mente reseñado, subrayemos la d i­
ferencia que a nivel de habitantes por
kilóm etro cuadrado se da por ejem ­
plo en 6 provincias:
Barcelona: 508 hb por km 2.
Madrid:
474 hb por km 2.
Vizcaya:
471 hb por km 2.
Teruel:
12
Guadalajara: 12
Soria:
11
■
Andrés Sorel
Y van a Madrid . . .
V van a M adrid, centro político y
adm inistrativo, m onstruosa capital cu­
yo desarrollo industrial en las propias
fauces del m onstruo la ha convertido
en la ciudad con el índice de conta­
m inación más alto de Europa, de
menos áreas verdes, con viviendas de
precios elevadísim os (¿quién encuen­
tra hoy una por menos de 5 o 6.000
pts, y esto ya en las afueras?), con
deficiente organización de los trans­
portes públicos, con insuficiencia de
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
Y se llega a Madrid. No hay viviendas. Entonces crecen los extrarradios de la
ciudad. Chabolas. Casas de adobe. Un hueco al fin donde convivir pueda la
fam ilia: a veces, en 1 ó 2 habitaciones, sin agua, con apenas ventilación, 4, 6,
quizás más personas: padres, hijos, abuelos . . .
17
¿RENOVACION SINDICAL?
Estamos asistiendo a un rom pim iento
dentro del sindicalism o vertical, entre
la patronal y la llamada linea de man­
do, ¿o es que los empresarios espa­
ñoles están tom ando posiciones cara
a un mañana, en el que en nuestro
país puedan ser posibles los sindica­
tos pluralistas, dem ocráticos y con el
derecho de huelga?. Viene todo ello
a cuento, toda vez que a pesar de las
dificultades para llegar a un acuerdo
que regule las relaciones entre Espa­
ña y la Comunidad Europea del Mer­
cado Común, los industriales españo­
les han conseguido ser adm itidos
colectivam ente, com o m iem bros aso­
ciados, en la Unión de Industrias de
la Com unidad (UNICE). La admisión
de los industriales españoles, según
decía la noticia, se produjo al mismo
tiem po que la de las organizaciones
patronales de los países m iem bros de
la Asociación Europea de Libre Cam­
bio (EFTA).
Los empresarios se defienden
Para conocim iento general de los
lectores, la UNICE se propone defen­
der sus intereses frente a las presio­
nes de los sindicatos. En el caso de
España, los patronos estarán repre­
sentados en la organización patronal,
m ientras que el sindicato oficial verticalista, la Organización Sindical, no
es aceptada por las organizaciones
sindicales europeas, por considerar
a la misma que no es independiente,
además de servir de encuadram iento
de la clase obrera y control del mer­
cado de mano de obra, com o enten­
der que sus dirigentes no son los legí­
tim os representantes de los trabaja­
dores españoles.
La unidad de lo imposible
Sobre este contexto tan com plicado
y a la vez lleno de contradicciones,
me he de referir, porque creo que
ello guarda cierta relación, al dis­
curso que el M inistro de Relaciones
Sindicales, Sr. Fernandez Sordo, pro­
nunció ante la Permanente del Con­
greso Sindical, en el que preciso las
seis responsabilidades que debía
asum ir la Organización Sindical en
un futuro próxim o. Estas responsa­
bilidades van desde que los que se
mueven fuera de la C. N. S. encuentren
en ella toda la justicia y el impulso y
18
la autenticidad que vocean ( ...) has­
ta que los intereses del sindicalism o
han de estar en concordancia y con­
form idad con los del bien común de
la nación, entendiéndose por todo ello
que ha de conseguirse la unidad real
y efectiva de todos los trabajadores y
em presarios españoles, dentro de una
autentica renovación sindical.
Evolución, pero sin cambio
Al respecto y no dudando de las
buenas intenciones del Sr. Fernandez
Sordo, la evolución del actual sindi­
calism o español oficial es im posible
partiendo de las actuales estructuras,
porque a los mismos patronos no les
interesa que esta evolución sea real,
sino más bien de form as que de fon­
do, por aquello de guardar las apa­
riencias cara hacía Europa. Pero aún
adm itiendo que esta evolución fuese
posible, la oligarquía española haría
todo lo im posible para que la clase
obrera española no pudiese contar con
un sindicato de clase y verdadera­
mente dem ocrático. El m otivo es muy
simple. Si llegado el caso la actual
obligada unidad sindical se rompiese
y en su lugar se form ara una unidad
de acción y de estrategia en la que
estuvieren representados las tres co­
rrientes históricas del m ovim iento
obrerero, los socialistas, com unistas
y anarcosindicalistas, esta unidad si
bien no sería orgánica, si que estaría
en función del esquema general del
m ovim iento obrero europeo y dentro
del seno de la C onfederación Europea
de Sindicatos.
La ley a su manera
Pero ya no es sólo el tema de la
expansión y acum ulación a los que
hay que m encionar, sino también a
una cuestión tan vital para el sustento
de las fam ilias de los trabajadores,
como es el del empleo. Ultimamente el
C olegio de Ingenieros de Barcelona
ha denunciado una contradicción ju rí­
dica que esta originando en estos ú lti­
mos tiem pos incontables situaciones
de injusticia, ya que resulta que al
amparo del Art. 103 del vigente Texto
Refundido del Procedim iento Laboral,
después que el m agistrado declara
im procedente un depído a continua­
ción de haberse dem ostrado la ilegali­
dad e injusticia del mismo y a pesar
de condenarse a quien despidió a la
obligación de readm itir al despedido,
he aqui que por la aparición de esta
nueva figura que dice llam arse „in c i­
dente de readm isión“ se perm ite in­
validar la sentencia del juez y despe­
dir definitivam ente al dem ostrado
inocente. Para muchos y entre ellos
me cuento yo mismo, la efectividad de
este portillo, sólo encubre el llamado
despido libre que aún hace que sea
más acusada la descrim inación que
ha de hacer frente el obrero español.
Monstruo para dominar
Por mi parte, soy de los que sostengo,
que el m ostruo que se creo para do­
m esticar a la clase obrera española,
la O rganización Sindical, con más de
12 m illones de afiliados, unos 13 mil
m illones de pesetas de presupuesto y
cerca de 9 mil m illones de pesetas de
patrim onio inm obiliario, resultaría muy
m olesta para un capitalism o como el
español, que desde hace años se ha
servido de este instrum ento para lle­
var a cabo una política de expansión,
acum ulación y desarrollo a espaldas
de la clase trabajadora, sí su estruc­
tura Sindical se desenvolviese en un
terreno más dem ocrático y represen­
tativo.
Renovación sindical, participación,
despido libre, conform e, vamos todos
a ello, pero con las mismas armas y
no con las cartas marcadas. Porque
por mucha renovación que se preten­
da, sino se cam bia lo fundam ental que
es él que el sindicalism o español sea
libre y dem ocrático, de poco nos va
ha servir la participación, si no es para
que haya en las M agistraturas de
Trabajo muchos ju icio s por despidos
arbitrarios o contra aquellos repre­
sentantes de los trabajadores que no
sean gratos, a los cuales para quitarse
de encim a sólo bastara a plicar el art
103 y a otro cosa mariposa.
■
Juan Barcelona
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
recurren a una estrategia del co nflicto
lim itado con el régim en“ .
Pese a su fundam ental actitud opor­
tunista, el Opus Dei ha desarrollado
„cualidades m odificadoras del siste­
m a“ . Apenas puede discutirse que a
la largo no podrá ya evitarse en Espa­
ña la form ación de partidos institu­
cionales. La evolución conduce al
borde de la descom posición de la
dictadura, que hoy, por prim era vez,
acusa síntomas de inestabilidad. „Sin
caer en un exagerado optim ism o . . .
el proceso de pluralización y de libe­
ralización en España, hoy, puede ser
retardado por una intervención m ili­
tar, pero no puede ser frenado a la
larga “ .
¿Liberalización en España endógena al
sistema?
El motivo de que recurramos hoy al libro sobre España de Klaus von Beymes,
editado en 19711), es no sólo que la Filología Románica se ocupa en medida
creciente dezemas políticos y socioeconómicos, sino también porque este aná­
lisis diferenciado no ha sido sustituido en este país por nada que se le
aproxime en su valor. Naturalmente, el mensaje básico del libro ha de ser
visto, en parte, bajo otra luz, tras el atentado contra Carrero Blanco y en vista
de las experiencias griega y chilena.
Así, pues, no existe el peligro de un
„hispa n o-cen trism o “ . El mismo Ma­
nuel Azaña, que una vez lam entara lo
que calificaba como „obsesión sifilí­
tica de sus com patriotas por la His­
to ria “ , tendría aquí m otivo de satisfac­
ción: von Beyme se lim ita al actual
régimen franquista, así como a sus
raíces ideológicas y organizatorias
en los años 30, aunque, por desgra­
cia, no se resalta lo suficiente que
este régimen fue establecido con
ayuda de aviones y bayonetas fas­
cistas contra un pueblo que en 1936,
en su aplastante (y parlam entaria­
mente absoluta) mayoría había votado
por un gobierno de frente popular.
Este es precisam ente un distintivo
im portante, si, com o hace von Beyme
se incluye al régimen hasta 1945 den­
tro de los fascismos.
Lo que cautiva al hispanista decep­
cionado por las especulaciones culturológicas relativas al „espíritu popu­
la r“ , es que en este caso un politólogo no sólo conoce teorías genera­
les, nom brando en un mismo con­
texto a los sistemas políticos de Espa­
ña, Formosa o Brasil, sino que al
propio tiem po ha puesto cerco con
gran acierto a la literatura especiali­
zada relativa a España, encontrán­
donos con Tamames, Juan Linz, el
Informe FOESSA.
Von Beyme se propone analizar el
actual sistema político español, darle
un nom bre coherente con la realidad,
tratándole para ello bajo „el plan­
team iento unitario de las bases so­
ciales de la erosión de un sistema
fascista m ediante tendencias de libe­
ralización y p lu ra lización “ . De esta
manera muestra para el período de la
Guerra Civil y de la Guerra Mundial
un „faschism us m algré lu i“ con los
siguientes distintivos principales:
• Movimiento fascista que nunca se
confiesa como tal;
• que nunca ha tenido el poder indiscutido en el Estado, puesto que
la Falange jamás pudo disputárselo
a los militares;
• acusados rasgos tradicionalistas y
clericales en la ideología;
• ideología incoherente, en la que ni
siquiera creen muchos dignatarios
oficiales del régimen.
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
Partiendo de estos comienzos, el sis­
tema — especialm ente en el período
de liberalización 1956—1968 — tiende
a una „d ic ta d u ra de d e sa rro llo “ , un
régimen de transición, que extrae su
propia imagen de la m odernización.
En el m arco de un restringido plura­
lismo de élites, van m ezclándose en
m edida creciente a los patrones auto­
ritarios para d irim ir conflictos, del p ri­
m itivo bloque m onolítico, m ecanism os
proporcionalistas de „c o n c ilia c ió n de
c o n flic to s “ .
Peleas de familia
Klaus von Beyme es lo suficiente­
mente inteligente y versado como para
no ir haciendo frecuentes salvedades
a su tesis sin embargo, su optim ism o
va dem asiado lejos, y, según nos
parece, tam poco está respaldado por
su m étodo analítico.
Los rivales
Es cierto que los grupos nom brados
se combaten, en parte encarnizada­
m ente; y tam bién es cierto que, aquí,
com petencias decisorias han sido
transferidas a d istintos grupos infor­
males. Pero todos ellos tienen en
común que en cualquier m omento
pueden ser llam ados al orden por un
árbitro indiscutido, cuando éste así lo
estime conveniente. Además, su con­
senso en la decisión política efectiva
va más allá del mero tem or a una
guerra civil. ¿Ha luchado el Opus Dei
como nueva fuerza social con un pro­
grama determ inado hasta ocupar el
prim er plano? O, por el contrario, ¿no
Los grupos que rivalizan en las palan­
cas del poder son falangistas, tra d i­
cionalistas, m ilitares, Opus Dei y
(otros) „te c n ó c ra ta s “ , transcurriendo
la evolución histórica en favor de los
últim os, hasta apuntar a una „d e s p o li­
tización del régim en“ . Puesto que
estas élites tendrían mucho que per­
der en una nueva guerra civil, su cár­
tel permanece relativam ente estable,
„aunque sectores cada vez mayores
de las élites económ icas (I), del clero
y de los m onárquicos y cristianodem ócratas conservadores m oderados
abandonaron la base del consenso,
pero pese a este distanciam iento sólo
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19
lo necesitaba Franco en los años 50
para la estabilización del sistema,
porque — com o el propio von Beyme
dice — „le libró del dilem a de estagna­
ción económ ica a finales de los años
cin cu e n ta “ ? En vista de los éxitos
económ icos de Europa O ccidental, de
los Tratados de Roma y de los deseos
de los inversores extranjeros, tam bién
un gobierno meram ente m ilita r hu­
biese tenido que liberalizar la política
económ ica por aquel entonces. ¿Había
im portantes diferencias cualitativas
entre m inistros de diversa provenien­
cia; eran, por ejem plo, C astiella y
Fraga Iribarne, que procedían de cír­
culos falangistas, menos „lib e ra le s “
que sus colegas del Opus? Von Beyme
no dem uestra tales diferencias cu ali­
tativas — es im posible —, e incluso
concede que a menudo resulta muy
difícil e ncasillar a los responsables.
Lo permitido
Así, pues, habrá de d istin g u ir muy
severam ente entre las tendencias to ­
tales, en efecto distintas, y las subtendencias en los grupos de élites
perm itidos por el sistema, y aquello
que les está perm itido en la respon­
sabilidad del G obierno: Cuando Calvo
Serer, un destacado representante del
Opus, se interesó dem asiado por
m onarquías constitucionales y una
estabilidad cristiano-dem ócrata, fue
incluido en la lista de los perseguidos,
su periódico „M a d rid " fue secuestra­
do, y posteriorm ente prohibido, hasta
arruinarlo. Todo ello bajo un G obierno
con fuerte participación del Opus. En
la otra parte, oradores falangistas re­
corren el país con la vieja exigencia
de nacionalización de la Banca, pero
sus colegas en el G obierno ni siquiera
han abordado el tema - pues ello
afectaría las propias raíces del sis­
tema.
Por consiguiente, el carrusel de las
élites solam ente puede g ira r sin ro­
ces, porque de una parte todos los
grupos en la responsabilidad del Go­
bierno no ponen en tela de ju ic io el
sistem a y el status quo socioeconó­
m ico, puesto que, de otra parte,
serían inm ediatam ente intercam bia­
bles, en el caso de que no se atengan
a estas reglas de juego. ¿El régimen
al borde del precip icio?
Decir sin hacer
Al revés: para asegurar su continui­
dad dentro de un contexto ambiental
burgués-democrático con la menor
pérdida posible de sustancia, el régi­
men tiene precisamente que despertar
20
la ilusión de desarrollar de sí mismo
un pluralismo que en un futuro próxi­
mo permita el tránsito a un orden
parlamentario. Pues sin el acuerdo de
asociación con Bruselas se vería qui­
zás abocado a dificultades económi­
cas y políticas.
Von Beyme habla sabiam ente sola­
mente de pluralism o de élites, y dice
al respecto que los grupos de in­
tereses de los socialm ente subprívilegiados fueron uniform ados por un
represivo sindicalism o vertical, que­
dando privados casi totalm ente de su
función de articulación. Sin embargo,
nos parece que no tiene en cuenta el
pluralismo de intereses, que citaba en
la introducción. ¿Qué capas se sien­
ten más bien representadas por el
Opus, y qué capas se sienten repre­
sentadas por la Falange o los sind i­
catos verticales? ¿Apoyaba el Opus
en su polítíca gubernativa más bien a
la Industria, a los terratenientes rura­
les o a la pequeña industria? ¿A quién
aprovecha qué política dentro de las
élites analizadas?
¿No se hace puram ente form al el con­
cepto de „pluralism o de é lite s", sí no
se refiere ni a los intereses ni a las
capas y si estas élites son intercam ­
biables a placer m anteniendo la mis­
ma política? ¿Puede haber entonces
— como von Beyme supone repetida­
mente — una transición al pluralism o
de grupos según el patrón europeo?
¿Se puede hablar en resumidas cuen­
tas de un pluralism o de élites, si su
margen de juego es tan escaso y si
además pueden ser privadas de toda
influencia por una supra-élite — Fran­
co y sus más estrechos consejeros,
que suelen ser m ilitares —?
Para unos todo y . . .
¿Puede hablarse con Klaus von Beyme
de una liberalización, si no puede
pensar que mañana mismo se im pon­
ga una libertad conquistada, ni una
situación de derecho pese a todas las
pseudo-garantías, llamadas también
así por el autor? ¿Pueden expresarse
ju ic io s sobre la estabilidad del siste­
ma de poder, sí pese a lo asegurado
en la introducción, no puede estable­
cerse prácticam ente ninguna relación
entre la élite dom inante y sus „fun da ­
mentos so cia les“ , y si la naturaleza de
la cosa hace im posible saber algo más
preciso la actitud de los individuos
ante el régim en?
El sistema español de poder, así dice
von Beyme, se apoya además de en
el M ovim iento en otras columnas,
como la Iglesia, el Ejército, el latifun­
dio y el gran capital. Si pretende ahora
un „an álisis de luchas de g rupos“ ,
habría que mostrar, en nuestra opi­
nión, quién ha podido asegurarse
dentro de estos grupos la parte del
león, y por otra parte — para dem os­
tra r liberalización — si este síndrom e
reaccionario o clerical-fascista ha he­
cho concesiones frente a los subprivilegíados. La prim era pregunta es
difícil de d e c id ir — tam poco lo intenta
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
el concepto), ni tam poco que la libe­
ralización provenga del sistema. Co­
mo com probación: ¿se im pondría esta
liberalización, por ejemplo, frente a
un creciente pentagonismo, tem ido
tam bién por von Beyme, o no se ha
apresurado el nuevo gobierno de Arias
Navarro ha invocar a los amigos tra ­
dicionales de España en Washington
y París?
Columna que se mueve
Principales columnas del sistema: la iglesia y el ejército.
von Beyme —, dado que todos estos
grupos han sacado provecho a su ma­
nera. ¿Y se habría hecho más grande
el pluralism o dentro de estos grupos,
es decir, la posibilidad de arrim arse
al poder a costa de los demás, para
conservar el poder? En realidad, antes
Franco decidía más (conciliación
autoritaria de conflictos), después se
fue produciendo seguram ente una ma­
yor delegación y división del trabajo.
¿Pero puede llam arse a esto una ten­
dencia a la concilia ción proporcionalista de los conflictos, hablando de
pluralidad, si el círculo de los p rivi­
legiados ha perm anecido estable des­
de 1936, si no es dem ostrable un des­
plazam iento de proporciones, y si ade­
más Franco sigue teniendo la últim a
palabra? ¿No se trata de variaciones
form ales y totalm ente indeterm inables
sobre el mismo tema?
La segunda pregunta puede contes­
tarse con el propio von Beyme, pues
el régimen no ha renunciado todavía
a ninguno de sus „esse ntia les“ : el
trab aja do r español es el menos libre
de Europa; las élites económ icas son
hasta hoy mucho más privilegiadas
(que, por ejem plo, en Italia o en d icta ­
duras de desarrollo que se m oderni­
zan), e im piden que a la mayoría de
la población le sea concedida una
participación adecuada en los benefi­
cios; se da una progresiva subprivilegiación de la mayoría de la población,
el reparto de la tie rra es con la de
Italia el menos equitativo de E u ro p a ...
Y todo esto es posible porque sigue
en pie, sin modificaciones, la prohibi­
ción de asociación política y sindical;
porque siguen conservando su pecu­
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
liaridad franquista las garantías cons­
titucionales, no se ha reducido el
aparato represivo y el Ejército no ha
renunciado ni por asomo a su prima­
cía.
¿Qué ha cambiado, pues?
La libertad del e je rcicio religioso se
ha hecho menos discrim inada, la cen­
sura previa se convirtió en una auto­
censura por m iedo a sanciones econó­
m icas; el régimen se ha desbrutalizado aparentem ente, pero no, por
ejemplo, tras los m uros de las
cárceles, se han creado algunas
coartadas y válvulas de escape en el
Arte y los productos de im prenta para
m inorías (mientras que todos los gran­
des diarios la Radio y la Televisión
siguen siendo adictos al régimen), etc.
¿Liberalización endógena de un anti­
guo régimen fascista — o necesaria
y extremadamente hábil adaptación
cosmética a otras formas de poder
burgués?
En su capítulo final, von Beyme, c i­
tando a Kühnl, pone en tela de ju icio
la cuestión de que un sistema fas­
cista no tiene ninguna posibilidad de
una liberalización endógena; sin em­
bargo, adm ite que en el caso de
España tam bién han incidido factores
exógenos.
Sin embargo, nos parece que von
Beyme, por su parte, no ha dem ostra­
do convincentem ente la existencia de
una auténtica liberalización (para ello
hubiese tenido que operar m ejor con
Para nosotros sigue siendo plausible
la tesis de que principalm ente Europa
O ccidental ha podido arrancar al ré­
gim en algunas concesiones pseudoliberales, porque evidentemente el
gran capital nacional y extranjero en
España no quería renunciar por com ­
pleto a las ventajas de la división
internacional del trabajo. Y si, como
dice von Beyme, de todas las fuerzas
del régimen ha sido la Iglesia de
España la que ha experim entado la
mayor transform ación en esto desem ­
peña un gran papel tam bién el Vati­
cano, un detonante intem acionalista
que ya estaba colocado de antemano
en el fascism o clerical español. Esta
colum na del poder, en las que en me­
dida creciente se cifran algunas espe­
ranzas del pueblo, parece, sin em bar­
go, ser precisam ente el mayor perde­
dor del carrusel de las élites. Si, pese
al desolador estado de la oposición
española, (lam entado por von Beyme,
y con razón), existen esperanzas de
una España dem ocrática, ello no es
porque el sistem a de poder haya
desarrollado, partiendo de sí mismo,
tendencias irreversibles para ello —
(incluso si fuera así, seguiría siendo
una „solució n a la g rie g a “ ), sino por­
que el régimen es más inhum ano que
otros, y m illones de trabajadores espa­
ñoles lo han visto así en el Extranjero.
Y ahora Portugal
Quizás tam bién porque las „é lite s “
prefieren el posiblem ente esperado
mal m enor de una conexión sin ruido
a Europa al m iedo de estar sentados
sobre el barril de pólvora. Es decir,
dism inución de sus beneficios como
seguro de vida frente a un pueblo,
que ya ha recurrido muchas veces a
las armas por su libertad.
■
Bernhard Schmidt
Orléans, 1974
’ ) Vom Faschismus zur Entwicklungsdikta­
tur — M achtelite und Opposition in
Spanien, M ünchen: Piper 1971, 208 pgs.
21
República Federal de Alemania
EL CANCILLER FEDERAL WILLY BRANDT
HA DIMITIDO
Su sucesor es Helmut Schmidt
Diez días de mayo nos han demostrado cómo supera un Estado de sólida
base democrática una crisis gubernamental. Diez días que trascurrieron entre
la sorprendente dimisión del canciller federal Willy Brandt y la toma de pose­
sión de los nuevos ministros. Tras diez días, nada ha cambiado en Bonn. La
coalición formada por social-demócratas y liberales ha dado una muestra de
solidez, y los nuevos ministros se aprestan a dar un nuevo aire al Gobierno.
actitud de W illy Brandt con el desen­
fadado intento del presidente Nixon
de m antenerse en su sillón presiden­
cial a toda costa.
Pero Brandt dim itió, posiblem ente, co­
mo ha dicho alguien en su defensa,
asqueado de la doble moral de la
sociedad alemana, o tal vez rendido
ante la serie de reveses de los ú lti­
mos tiempos, de los que el caso del
espía Guillaum e ha sido simplem ente
la culm inación. En todo caso, es
evidente que el hecho de que un espía
de un país com unista consiga in tro ­
ducirse hasta la esfera de colabora­
dores más directos del ca ncille r fede­
ral constituye un grave peligro para
el Estado. Si W illy Brandt, jefe del
Gobierno y por lo tanto últim o respon­
sable de todos los actos de la adm i­
nistración, se tom a a pecho esa res­
ponsabilidad, cosa que le honra, pue­
de sacar las consecuencias y dim itir.
No obstante, para juzgar el caso hay
que tener en cuenta la situación espe­
cial de Alem ania como país dividido,
que fa c ilita extraordinariam ente la
labor de espionaje.
Normalmente, in tro d u c ir un espía en
el aparato gubernam ental de un país
extranjero es muy difícil. Es preciso
que el espía dom ine tan perfectam en­
te el idiom a del país en que va a
„tra b a ja r“ , que no se le note acento
alguno, puesto que tiene que sim ular
que es natural de dicho país. Debe
tener no sólo papeles falsos, sino
tam bién una personalidad falsa, y so­
bre todo una e xplicación plausible por
Willy Brandt, Presidente del Partido
Socialdem ócrata (SPD).
La dimisión de Willy Brandt
Pocas veces la dim isión de un jefe
de Gobierno, sobre todo el de una
potencia de segundo rango, ha sido
tan generalm ente sentida como la de
W illy Brandt. No sólo en la República
Federal, donde miles de alemanes
expresaron en numerosas m anifesta­
ciones de solidaridad su sim patía por
el dim itido, sino tam bién en el extran­
jero. G obiernos y opinión pública hi­
cieron patente su respeto por el
hombre W illy Brandt y su obra, desde
el ca ncille r federal austríaco Bruno
Kreisky, visiblem ente afectado por la
decisión de su amigo personal, hasta
el secretario general del partido co­
m unista soviético Leónidas Breschnew,
para el que W illy Brandt era un inter­
locu to r digno de confianza. Y desde
la opinión pública alemana, que en su
mayoría considera que el caso del
espía Guillaum e no era m otivo sufi­
ciente para dim itir, hasta la opinión
pública americana, que com para la
22
En memoria de todos los asesinados por el nacismo, W illy Brandt se arrodilla
ante el m onum ento eregido en la capital de Polonia.
EXPRÉS ESPAÑOL / Junio 1974
Los dos socialdemócratas, Willy Brandt y Helmut Schmidt, preparan conjuntam ente la futura marcha política, uno como
Presidente del Partido y otro como C anciller Federal.
el hecho de que no le quede ningún
amigo de la niñez o de la juventud.
Todas estas d ificultades desaparecen
en el caso de un espía alemán en Ale­
mania, es decir, de un espía de la
Alem ania com unista en la República
Federal. Y aquí se podría d ecir que
desaparecen tam bién para un espía
de la República Federal en la Alem a­
nia com unista. Pero ello no es cierto.
En prim er lugar, porque no ha habido
una corriente de fugitivos del oeste
hacia el este. Y en segundo lugar,
porque las autoridades de la d icta ­
dura com unista alemana desconfían
sistem áticam ente de un alemán pro­
cedente del oeste.
No es este el caso en la República
Federal. Durante años, y p articula r­
mente en la época en que el espía
Guillaum e llegó a la R epública Fede­
ral, llegaron miles de fugitivos de la
dictadura com unista. Y llegaron a un
país que los consideraba, porque
efectivam ente lo son, alemanes con
los mismos derechos que los que aquí
residían. Por lo tanto, para los com u­
nistas era un juego de niños introdu­
c ir a sus agentes en este río de fu g i­
tivos. Ninguno de ellos tuvo por qué
ocultar su procedencia, y sin em bar­
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
Helmut Schmidt
y su Gobierno
su eficacia. Así, ha sido m inistro del
Interior en la ciudad-Estado de Hamburgo, jefe del grupo parlam entario
social-dem ócrata durante el período
de la gran coalición, M inistro de De­
fensa en el prim er gabinete de W illy
Brandt, m inistro de Economía y Ha­
cienda tras la dim isión de Karl Schiller
y por últim o m inistro de Hacienda,
cargo que ocupaba en la actualidad.
Con razón ha podido d ecir el mismo
Schm idt que, excepto en el departa­
mento de agricultura, se encuentra
como pez en el agua en todos los
campos de la política.
Llegado el caso de buscarle un suce­
sor a W illy Brandt, nadie dudó ni un
solo instante: El hom bre predestinado
para ello era Helmut Schmidt. Ya W illy
Brandt había dicho en su día que
Schm idt era el número uno dentro de
su gabinete, en el que Schmidt era
M inistro de Hacienda. Además, Hel­
mut Schm idt tenía un sólido prestigio
tanto dentro del partido, como en la
opinión pública alemana, porque es
un hom bre que conoce los más varia­
dos sectores de la política y en todos
ellos ha ocupado cargos de respon­
sabilidad en los que ha dem ostrado
El caso del espía Guillaum e y la
cam paña de calum nias y rum ores que
los sectores derechistas alemanes lle­
varon a cabo con tal m otivo no había
dejado de s u rtir sus efectos en el
ánim o de los partidos de la coalición.
Sobre todo entre los social-dem ócratas se alzaban voces de dura crí­
tica por el com portam iento de algu­
nos políticos liberales. Por esta ra­
zón, y convencidos de la necesidad
de cerrar filas y dem ostrar firm eza y
solidez, los dirigentes del SPD, y so­
bre todo W illy Brandt, Helmut Schm idt
y Herbert Wehner, exhortaron a los
diputados social-dem ócratas a con­
go fue considerado desde el prim er
m om ento un alemán con plenitud de
derechos, y por tanto pudo ingresar
en los partidos políticos y hacer ca­
rrera en ellos, llegando incluso, como
Guillaum e, a ocupar puestos de con­
fianza. Esta es otra consecuencia y
otro riesgo de la condición de país
dividido.
23
centrarse en lo esencial y olvidar lo
accesorio. Y lo esencial era conser­
var la posibilidad de continuar la
política de reformas. Por ello, en la
elección del presidente federal, en la
que era candidato el jefe del partido
liberal W alter Scheel, los socialdem ócratas votaron casi unánim e­
mente a su favor, tragándose sin duda
alguno sus ganas de m anifestar con
su voto en contra el descontento con
los liberales.
W alter Scheel salió así elegido en el
prim er turno electoral, y al día siguien­
te, en la elección del nuevo ca ncille r
federal, Helmut Schm idt pudo regis­
tra r la misma unanim idad en la vota­
ción de los diputados de la coalición.
Para ser elegido ca n cille r necesitaba
la mayoría absoluta de los diputados
del Parlamento, es decir, 249 votos.
Los partidos de la coalición disponen
en total de 271 diputados, de los que
cuatro estaban ausentes en el mo­
mento de la votación. Los 267 res­
tantes votaron unánim em ente a favor
de Helmut Schmidt, que sólo tuvo los
225 votos negativos de los diputados
cristiano-dem ócratas. Con ello, la
coalición daba una im presionante
prueba de solidez y de apoyo al nuevo
canciller.
Para entonces ya estaban concluidas
las negociaciones entre social-dem ócratas y liberales para la form ación
del nuevo gabinete. Y la característica
más destacada del mismo es sin duda
su considerable número de m inistros
procedentes del m ovim iento obrero
alemán. Junto a los antiguos presi­
dentes de Sindicatos Georg Leber y
W alter Arendt, que conservan sus
carteras de Defensa y Trabajo respec­
tivamente, hay tres nuevos m inistros
form ados en la forja del sindicalism o:
Hans M atthöfer, Helmut Rohde y Kurt
Gscheidle.
Hans Matthöfer es personalidad bien
conocida para los lectores de nuestra
revista, de la que fue prim er editor.
Desde su ingreso en el Gobierno,
donde era sub-secretario parlam en­
tario del m inisterio de C ooperación
Económ ica, M atthöfer ha contribuido
a dar nuevos impulsos a la ayuda ale­
mana a los países en vías de desa­
rrollo. Está considerado como genuino
representante del ala izquierda del
SPD, y ha sido notable su decidida
ayuda al presidente chileno Allende y
su m alogrado intento de establecer en
Chile el socialism o dem ocrático. El
Secretario General de la ONU había
nom brado a M atthöfer m iem bro de
una com isión en la que figuraban per­
sonalidades de todo el mundo y que
debía estudiar la problem ática de los
consorcios m ultinacionales.
24
Helmut Rohde era sub-secretario de
Arendt en el m inisterio de Trabajo, y
preside el grupo de trabajadores en
el partido (SPD). Su principal campo de
actividad estará en la reforma de la
form ación profesional, un tema del
máximo Interés para los Sindicatos,
por lo que Rohde necesitará la con­
fianza de los Sindicatos. Y aquí cabe
señalar que el hecho de que un m inis­
tro proceda del m ovim iento obrero no
quiere d ecir que autom áticam ente dis­
frute sin reservas de la confianza de
los Sindicatos. Rohde tendrá que ga­
nársela, sin despertar al mismo tiem po
la enem iga de los que empiezan a
tragarse el cuento del „Estado sind i­
c a l“ que la oposición cristiano-dem ó­
crata difunde más o menos abierta­
mente.
Helmut Schmidt, Vicepresidente del
SPD y C anciller Federal de la Repú­
blica Federal de Alemania.
Kurt Gscheidle había sido vice-presidente del Sindicato de Correos, y es­
tuvo a punto de ser presidente de la
C onfederación Alem ana de S indica­
tos DGB, cargo para el que finalm ente
fue elegido su actual titu la r Heinz
Oskar Vetter. Es hom bre de gran
talento organizador que conoce per­
fectam ente los problem as con que se
enfrenta el servicio de Correos, cuya
responsabilidad le incum be en el
futuro. Para resolverlos es indispen­
sable la estrecha colaboración con el
Sindicato.
El programa del nuevo
Gobierno
Helmut Schm idt ha tenido que plan­
tear su program a para un plazo de
gobierno de dos años, es decir, hasta
la celebración de las nuevas ele ccio ­
nes parlam entarias. Por este motivo
ya era lógico esperar una cierta mo­
deración en los objetivos y la con­
centración del trabajo de la coalición
en determ inados puntos considerados
más im portantes. Esta tendencia se
puso de m anifiesto en la declaración
gubernam ental con la que Schmidt
expuso su program a ante el Parla­
mento el viernes día 17. El nuevo
ca ncille r dio la máxima im portancia a
la defensa de la estabilidad econó­
mica, es decir, a la lucha contra la
Inflación conservando el máximo nivel
de empleo posible.
Schm idt insistió en que el prim ero de
enero de 1975 entrará en vigo r la
reforma fiscal, que supondrá un aho­
rro total de 12.000 m illones de m arcos
para los contribuyentes de nivel de
ingresos bajo y medio. Este ahorro
se manifestará en form a de reducción
efectiva de los impuestos por una
parte y de reform a del subsidio fa­
m iliar por otra, es decir, aum entando
el subsidio por hijos. Como es natural,
este ahorro para el contribuyente sig­
nifica una reducción de los ingresos
del Estado, y por lo tanto la misma
reforma fiscal impone m oderación en
los demás planes de reforma social.
Uno de los que quedan aplazados es
el proyecto de form ación de patrim o­
nio, proyecto que por otra parte no
contaba con el apoyo de gran parte
de los social-dem ócratas, que lo con­
sideraban insuficiente. En cambio,
Schm idt tendrá que llevar adelante el
proyecto de co-gestíón en la form a
negociada con los liberales, que es
rechazada por los Sindicatos, porque
efectivam ente no acaba de m erecer
el nom bre de co-gestión desde el
mom ento en que no es realm ente pari­
taria. Por últim o, otro proyecto im por­
tante que se llevará adelante es el de
reforma de la ley del suelo, por la
que se quiere com batir la especula­
ción y m ejorar las posibilidades de
los m unicipios en sus planes de ur­
banización.
En la política exterior se mantendrá
la línea trazada por el ca ncille r W illy
Brandt, es decir, m antenim iento de la
distensión con el Este y fo rtalecim ien ­
to de la colaboración con los aliados
occidentales, en sus dos vertientes de
amistad con los Estados Unidos y
realización de la unidad europea. No
obstante, en la política hacia el Este
se harán se ntir las consecuencias del
caso del espía Guillaum e, que por lo
demás también ha disgustado a la
Unión Soviética. Todo parece indicar
que Moscú no sabía que los com u­
nistas alemanes tuviesen a un espía
situado tan cerca de Brandt y que
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
ha disgustado sobrem anera a los d iri­
gentes del Kremlin perder por esta
causa a un inte rlo cu to r como Brandt,
en el que confiaban por su integridad.
En cuanto a la política europea, Bonn
sabe que no puede sacar adelante
por sí solo a la Comunidad Europea,
que actualm ente se encuentra en la
crisis más grave de su historia. No
obstante, la R epública Federal se
esforzará por conseguir un consenso
de los nueve países miembros, para
lo que cuenta sobre todo con la cola­
boración franco-alem ana. En el mo­
mento de redactar estas líneas no se
sabe todavía quién será el nuevo
presidente francés, pero las encuestas
señalan como favorito a Giscard
d ’Estaing. Paradójicam ente, el social­
dem ócrata Helmut Schm idt tiene una
gran amistad con el conservador
Giscard, m ientras que el socialista
M itterrand le es un tanto extraño. Sin
duda ello es en buena parte conse­
cuencia de que Giscard y Schmidt
han tenido que colaborar con frecuen­
cia desde sus cargos de m inistro de
Economía y Hacienda, respectivam en­
te. Pero tam bién es un ind icio de que
la afinidad ideológica no es siem pre
garantía de una m ejor colaboración.
Sin duda habrá quien lo lamente. Para
la gran tarea que debe resolver
Helmut Schmidt, que es en definitiva
conseguir que los electores alemanes
confirm en en el poder en 1976 al SPD,
ello podría ser sin embargo un fa c­
to r favorable.
•
José MOLL MARQUES
Lista del nuevo Gobierno federal
Canciller federal: Helmut Schmidt, SPD
Asuntos Exteriores y vice-can cille r: Hans-Dietrich Genscher, FDP
Interior: W erner Maihofer, FDP
Justicia: Hans-Jochen Vogel, SPD
Sanidad y Familia: Katharina Focke, SPD
Economía: Hans Friderichs, FDP
Agricultura: Josef Ertl, FDP
Trabajo: W alter Arendt, SPD
Defensa: Georg Leber, SPD
Hacienda: Hans Apel, SPD
Transportes y Correos: Kurt Gscheidle, SPD
Urbanismo: Karl Ravens, SPD
Relaciones Interalemanas: Egon Franke, SPD
Investigación y Tecnología: Hans Matthöfer, SPD
Ciencia: Helmut Rohde, SPD
Cooperación Economía: Erhard Eppler, SPD
Jefe de la Oficina Federal de Prensa: Klaus Bölling, SPD
r .
« .
TEXTO DE LA CARTA-DIMISION DEL
CANCILLER FEDERAL WILLY BRANDT
Señor
Gustavo Heinemann
Presidente Federal
Bonn
Estimado señor Presidente Federal:
Asumo mi responsabilidad política por las negligencias en relación con el
asunto del agente Guillaume y entrego mi dimisión al cargo de Canciller
Federal. Al mismo tiempo le solicito que esta dimisión se haga efectiva de
inmediato y que mi suplente, el ministro federal Scheel, se encargue de la
observación de los asuntos del Canciller Federal hasta que se haya elegido
un sucesor.
Walter Scheel, nuevo Presidente Fede­
ral de la R epública Federal de Ale­
mania.
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
Con afectuosos saludos,
WILLY BRANDT
25
La dimisión vista
desde España
BRANDT:
ETICA Y POLITICA
El caso del espía Guillaum e ha sido
lo que ha contribuido decisivam ente
a que se derram ara el vaso de la
amargura. Con insistencia se venía
diciendo hace poco más de m edio
año que Brandt ya no era el de antes.
Es cierto. Un com entarista escribía
recientem ente: „¿Qué se ha hecho de
aquel sonriente W illy Brandt de los
años berlineses? Brandt se ha con­
vertido en la momia del palacio de
Schaum burg.“
Pues sí, el ca ncille r ya no era aquel
político optim ista, cordial y rebosante
de afecto. Su carácter se había agria­
do, cada vez encajaba peor las adver­
sidades — él, que precisam ente se
había pasado la vida entera luchando
contra la adversidad —, y últim am ente
permanecía com o recluido en su resi­
dencia oficial.
Lucha sin cuartel
Desde que el jefe del Partido S ocial­
dem ócrata se hizo cargo de la can­
cillería, la oposición cristíanodem ócrata no sólo no le ha dado un mo­
mento de respiro — tal es, en prin­
cipio, su misión —, sino que ha hecho
lo im posible para m inar su respeta­
bilidad como hom bre de Estado, y
tam bién como hombre. En efecto, sa­
bida es la lucha sin cuartel que los
cristíanodem ócratas opusieron a su
„O s tp o litik “ ; por una parte, aprove­
charon la exigua mayoría parlam en­
taria que el G obierno tenía en la
a nterior legislatura para intentar de­
rribarlo como ca n cille r y, al fraca ­
sar, bloquear la ratificación de los
tratados signados con el Este; por
otra parte, acusaron al Gabinete y
concretam ente a Brandt de estar
vendidos a la Europa com unista. A
raíz de que la oposición perdió su
batalla por unos votos, no tardó en
e stallar el „caso S teine r“ sobre la
supuesta com pra de dos diputados.
la campaña electoral que desplegaron
en tal ocasión los cristianodemócratas
fue lamentable: su único objetivo, a
falta de mayores argumentos políti­
cos, consistió en no pocos casos en
tratar de minar la figura de Brandt.
Y el hom bre que acababa de ser
galardonado con el Premio Nobel de
la Paz no sólo era acusado de ha­
berse entregado a los „ro jo s " de
Pankow, sino que, en cuanto podían,
recordaban a los electores que era
hijo natural, que tenía dos mujeres,
que bebía más de la cuenta, que su
hijo era trotskista.
(La Vanguardia Española)
(continuación de la pág. 4)
Clima de inquietud
La nueva legislatura prometía, en prin­
cipio, una vida más sosegada para
el nuevo Gabinete. No ha sido así.
Las huelgas, las graves co m p lica cio ­
nes habidas en las últim as etapas de
la „O s tp o litik “ , los considerables retro­
cesos experim entados por el Partido
Socialdem ócrata en las elecciones
realizadas en cuatro Estados, las
reivindicaciones de los „ju s o s “ , el
freno opuesto por los liberales a una
serie de reformas interiores que fue­
ron prom etidas a los electores, todo
ello había creado un clim a de inquie­
tud en el seno del Partido SPD. Brandt
ha sido critica do duram ente incluso
por sus propias colaboradores. Ade­
más, el hecho de que Scheel aban­
done el cargo para presentarse como
sucesor de Heinemann ha contribuido
a inquietar al canciller. No hace mu­
chas semanas se rum oreó que Brandt
quería d im itir; luego se dijo que esta­
ba recibiendo muchas presiones para
que fuera él quien pasara a ocupar
la presidencia de la República.
Para todos una gran pérdida
Elecciones que aclaran
Así las cosas, con un Brandt exce­
sivam ente fatigado y pesimista, y ante
las decisivas elecciones en Baja Sa­
jorna, surge el escándalo del espía
Guillaum e, su ayudante en la can­
cillería. Una vez más, la ocasión ha
sido aprovechada para o rientar los
más virulentos ataques contra la per­
sona del canciller, y el vaso de la
am argura se ha derram ado . . .
Las elecciones generales resolvieron
la dramática igualdad existente en el
Bundestag. El pueblo alemán otorgó
con creces su confianza a la coali­
ción liberal-socialista. Sin embargo,
La República Federal de Alemania
pierde a un preeminente político, a
un gran hombre de Estado, a un socialdemócrada que contra viento y
marea supo colocar a su país en el
lugar que en el concierto de las na­
26
ciones le correspondía; pero, sobre
todo, Alemania pierde a un hombre
de una singular entereza moral, de
una dignidad ejemplar, de una recti­
tud poco común, cualidades que por
cierto no suelen adornar las figuras
del mundo político de hoy. Willy
Brandt supo ejercitar en todo mo­
mento la ética y la política. Es una
gran pérdida para Alemania Federal,
y también para esa Europa comuni­
taria que vive la peor de sus crisis. ■
Senador del Interior y d irigió m etó­
dicam ente las medidas de socorro,
y su mando sobre los equipos de
salvamento fue tan efectivo y anti­
b urocrático que a su intervención
personal se debió, sobre todo, que
los daños registrados fuesen menos
de lo temido.
La energía y capacidad de trabajo
del nuevo C anciller Federal es una
garantía de que tam poco defraudara
en sus nuevas obligaciones.
Willy Brandt
El presidente del Partido Soclaldem ócrata alemán (SPD), W illy Brandt, ha
dim itido, con efectos inm ediatos, de
su cargo de C anciller Federal.
Durante los años que ha tenido en
sus manos la máxima responsabilidad
política de la R epública Federal de
Alemania, W illy Brandt, se ha esfor­
zado para establecer unas relaciones
de mutuo respeto y convivencia con
los países que despues de la segunda
guerra m undial quedaron som etidos
a la órb ita de Moscú. Para él la exis­
tencia de dos Estados, con distinto
orden social, en Alem ania era una
realidad. La política tenía que p artir
de esa realidad y de ella partió para
llegar a los actuales acuerdos que
regulan las relaciones de los dos
Estados.
W illy Brandt, el polítíco del puente
aereo para salvar el sector occidental
de Berlín, siguió cooperando a la
construcción de puentes que fa c ili­
tasen el entendim iento con los otros
pueblos y por la contribución que con
ello presto a la paz en el mundo fue
recom pensado con la concesión del
Premio Nobel de la Paz.
Ahora dedicando todas sus energías
a llevar el tim ón del SPD, podrá c o n tri­
buir a que el Partido más im portante
de Alemania, desempeñe un im por­
tante papel nacional e internacional
para ayudar al desarrollo de las ideas
del socialism o dem ocrático.
■
Carlos Pardo
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
EL MODELO ESCOLAR DE
BAVI ERA
rr
Rotación a través de los hijos
El Gobierno CSU de Baviera ha ideado un nuevo obstá­
culo para la integración de los trabajadores extranjeros en
este „land“ : a partir del próximo otoño, la integración, y
por ende la seguridad de la estancia de un trabajador
extranjero en Baviera también dependerá de los buenos
conocimientos de alemán de sus hijos.
Según un m odelo escolar fraguado en el M inisterio Bávaro
de Cultura, solam ente podrán asistir a la escuela alemana,
de asi solicitarlo los padres, aquellos niños extranjeros que
posean los suficientes conocim ientos del idiom a del país.
Los demás niños tendrán que abandonar la escuela ale­
mana para que les sea im partida la enseñanza en su
propio idiom a y en la cultura de su país de orige n 1). Ahora,
en llamadas „escuelas nacionales“ , los niños extranjeros
solam ente aprenderán el alemán como un idioma extran­
jero (con 5 a 8 horas semanales). Los profesores de estas
„escuelas nacionales“ serán reclutados en colaboración
con las autoridades de los países de origen.
Solución que parece justa . . .
El „M odelo Escolar de Baviera“ , que ahora se intenta im ­
plantar en Munich, ha provocado una gran indignación
entre los padres españoles de esta capital, que han
protestado enérgicam ente contra dicho modelo. Ante las
m últiples protestas, el M inisterio Bávaro de Educación
pareció en un principio ceder. Tras conversaciones con
representantes de los padres españoles, autoridades de
dicho M inisterio aseguraron que el m odelo solamente
sería aplicado tras consulta de la conform idad de los
padres. Sin embargo, en recientes oficios, d irigid os a los
consulados de todos los países im plicados, ya se estable­
cen las normas del Modelo, que habrá de empezar a
funcionar este otoño. Se da como cosa decidida que los
niños extranjeros que no sepan el suficiente alemán serán
instruidos por m aestros llegados de sus respectivos países,
al margen de la cultura alemana, que en el futuro, para
estos niños, será tratada a título suplem entario, como
extranjera.
A prim era vista, el „M odelo Escolar de Baviera“ puede
parecer una solución justa al problem a escolar de los
inm igrantes extranjeros, que acuden a trabajar a Alem ania
con sus hijos, en p rincip io por tiem po lim itado, para retor­
nar al cabo de un período no superior a dos años a su
patria. Aquí se agarra el M inisterio de Educación de Ba­
viera, aduciendo que estos niños de em igrantes se en­
cuentran el día de mañana como extranjeros en la propia
patria, m ientras que en Alem ania tam poco han tenido
tiem po de echar las necesarias raíces.
. . . pero que no corresponde a la realidad
Sin embargo, las apariencias engañan. Según un análisis
representativo („R epräsentativ-Untersuchung 7 2 “ ) de la
ocupación de trabajadores extranjeros, publicado por la
O ficina Federal de Trabajo en noviem bre de 1973, sólo
un 2 % de los trabajadores extranjeros tienen proyectado
regresar a la patria en plazo conocido no superior a los
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
Modelo, modelo, p e ro . . . mis necesidades precisan de
algo más concreto que tenga en cuenta mi situación.
dos años. Un aplastante 98 % no tiene tales planes. Este
98 % se desglosa así: un 47 % no ha expresado el deseo
de retornar, y por lo menos un 49 % expresa el abstracto
deseo de volver a la patria, sin saber ni cuándo ni cómo
(quizá, por ejem plo, como „ju b ila d o s “ ). La enseñanza de
los niños de esta mayoría en una lengua y cultura, que
habrán sido las de sus padres, pero que para ellos es ya
extraña, equivale a una educación para el ghetto, para la
futura m arginación social de estos niños en su país de
residencia.
Esto se agrava más aún al enseñársele a estos niños el
alemán como lengua extranjera, con las im plicaciones
psicológico-sociales que dicho enfoque de la enseñanza
del idiom a del país com porta. Pero el „M odelo Escolar de
Baviera“ no es un capricho adm inistrativo de las a uto ri­
dades bávaras. Obedece a un hecho claram ente d ete r­
m inado: m ientras que los demás „L ä n d e r“ alemanes to da ­
vía no han hallado una política definida relativa a los
trabajadores extranjeros, entregándose a la im provisación,
dejando las cosas a su evolución natural y debatiéndose
entre la integración y los condicionam ientos im puestos por
la vigente Ley de Extranjeros, Baviera es el único Land de
la República Federal que tiene y sigue una política de
extranjeros claram ente establecida: la rotación. Los niños
extranjeros educados desde la enseñanza prim aria en un
idiom a y una cultura extranjera con respecto al país en
que residen, heredarán forzosam ente de sus padres la
condición de em igrantes no integrados.
27
Escuelas para aprender a ser los „peones“ del mañana,
aquí, allá . . . y en todas partes.
Quizá, en el m ejor de los casos, aprendan el suficiente
alemán para poderse defender en la intercom unicación con
la sociedad alemana, pero carececerán de los conocim ien­
tos fundam entales para desarrollar en este país su futuro,
con el com plem ento im prescindible de una form ación
superior o profesional en la República Federal. Aumentan
así sus perspectivas de continuar la carrera de „p e o n e s“
de sus padres o verse obligados a retornar un día al país
de origen de sus progenitores, en el caso de los espa­
ñoles, a España, que, por las circunstancias, es ya para
ellos un país extranjero.
cuelas com plem entarias, como la española existente en
Munich, es sin duda la menos mala solución.
Los padres españoles en Munich „consideran inútil la
escuela unitaria nacional, pues los 307 niños españoles
m atriculados en la escuela com plem entaria española dis­
ponen del Libro de Escolaridad de Enseñanza Prim aria del
M inisterio español de Educación y Ciencia, que les perm ite
en cualquier mom ento continuar en el sistema escolar
español, si sus padres algún día se decidiesen a regresar
a España".
Así Ruber Iglesias, m iem bro de la Junta D irectiva de
Padres de la Escuela española de Munich y vice-presidente
de la Junta D irectiva de la Confederación de Asociaciones
Españoles de Padres de Fam ilia en la R epública Federal.
Contra el intento del M inisterio de Educación de Baviera
de im poner el M odelo Escolar Bávaro en contra de la
voluntad de los padres españoles, dicha Junta D irectiva
en la República Federal, en reciente reunión en Munich,
ha tom ado clara postura, resumiendo en cinco puntos sus
principales objecclones:
• No se puede aceptar un modelo con carácter obligatorio
y exclusivo.
• Son los padres, y no el Rector de la escuela, quienes
deben decidir a qué escuela van a asistir sus hijos.
• No favorece la integración de los hijos de las familias
que tienen la intención de permanecer un tiempo inde­
finido en la República Federal.
• No se dan las condiciones reales necesarias para lle­
varse a cabo; es decir, no existe un profesorado alemán
preparado para esas clases, ni posibilidad de organizar
clases graduadas.
• La asistencia a la escuela alemana, complementada con
la enseñanza del idioma español, tal como se viene
llevando a cabo hasta ahora, cumple las finalidades
que pretende dicho modelo, según es presentado a los
padres en circular del Director Escolar del Gobierno,
Schnargl, de Munich.
A la rotación por los hijos
Pero además se juntan otras razones. Para Hans Mayer,
encargado de los asuntos de trabajadores extranjeros en
la DGB de Baviera, el M odelo que el G obierno de Baviera
intenta introducir, ahora con subterfugios al haber sido
rechazado en general, entre otras fuerzas por el SPD y la
C onfederación Alemana de Sindicatos (DGB), „equivale a
regresar al inhum ano y antisocial m étodo rota tivo". Ade­
más, la DGB ve en el m odelo un peligro de indoctrinación
de los niños extranjeros en sistemas no dem ocráticos, si
su enseñanza es encom endada a m aestros reclutados por
las autoridades de países dictatoriales.
En el caso de las escuelas nacionales griegas, se ha com ­
probado que muchos m aestros son agentes del régimen
fascista de Atenas, que compaginan su actividad docente,
en el sentido del régimen, con una actividad de control
político de los padres de los alumnos. Por otra parte, los
libros de texto no están en conform idad con los principios
dem ocráticos de la R epública Federal.
Inadaptados, recelosos ante un futuro incierto para el que
no han sido preparados.
Serán inadaptados en todas partes: en la R epública Fede­
ral, porque no han sido educados como los niños ale­
manes; en España, porque no han vivido en ella. Si lo que
las autoridades bávaras, según proclam an en defensa de
su Modelo, de verdad pretenden es dejar abierta una
puerta al posible retorno al país de procedencia, las es­
28
Conformistas por recelo y seguridad
En el caso español, este peligro de indoctrin ación ide oló ­
gica existe, aunque dicho sea en honor de la objetividad,
la mayoría de los m aestros españoles que imparten ense­
ñanza en escuelas com plem entarias no son franquistas, si
bien, por m otivos hum anam ente com prensibles desde el
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
punto de vista de la seguridad de su puesto de trabajo,
algunos caen en el conform ism o y la resignación, exis­
tiendo un casi general recelo y tem or hacia don Carlos
Ortiz, Agregado C ultural A djunto en la Embajada Española
en Bonn. Por lo que respecta a los libros españoles de
texto, de tiem po a esta parte han m ejorado notablemente,
elim inándose de ellos una m anifiesta propaganda del
Estado autoritario.
La ambigüedad como táctica política
Sin embargo, los m aestros reclutados para las escuelas
nacionales en estrecha colaboración con las autoridades
españolas, serán precisam ente aquellos que disfruten de
la confianza del régimen de Franco.
La actitud del Consulado General de España en Munich
con respecto al M odelo Escolar de Baviera está en la
misma línea de ambigüedad que se observa en todos los
asuntos que afectan directam ente a los ciudadanos espa­
ñoles en la em igración. Las autoridades diplom áticas espa­
ñolas, que en otros campos despliegan una asom brosa
actividad, así en sus intervenciones y protestas contra la
inform ación sobre la situación en España, cuando se trata
de defender los intereses de los españoles en la República
Federal se arropan en una exquisita discreción, am parán­
dose en un elástico principio de „n o ingerencia en los
asuntos internos del país“ , aunque dichos „asuntos inter­
nos“ afecten esencialm ente a los intereses de los espa­
ñoles, que han de ser objeto de representación y defensa
por parte de las autoridades consulares.
Hasta el mom ento de redactar este artículo, el Consulado
de Munich no ha manifestado, por lo menos públicam ente,
ninguna posición ni en contra ni en favor del citado
modelo.
Marginados social y culturalmente, los niños extranjeros
serán las víctim as de los „M o de los" hechos para d is c rim i­
nar y no para form ar.
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
Las barreras son insalvables porque están
egoísmos e intereses económ icos.
hechas de
Para el régimen español, beneficiario de la em igración
laboral, el M odelo Escolar de Baviera presenta ventajas:
los maestros son subvencionados por el G obierno bávaro.
Así, el G obierno español puede seguir educando buenos
súbditos en el Extranjero, sin que le cueste un céntim o.
Se sigue m anteniendo a los trabajadores españoles y a
sus hijos en la órbita de obediencia al régim en de Madrid,
sin que creen problem as escolares ni laborales en su
propio país.
Además, un fa cto r económ ico: como el M odelo fom enta la
inseguridad del trabajador con respecto a la duración de
su estancia, no se interrum pe el flu jo de transferencias a
España. Trabajadores españoles que se saben integrados
y han renunciado a un utópico regreso, dejan de pensar
en los pisos en España, por ej., y ahorran en la R epública
Federal. Las desventajas: la m arginación social y profesio­
nal del niño extranjero en la em igración, su cierre de
posibilidades para el futuro profesional en este país, re­
caen solam ente sobre los hom bros de los propios em i­
grantes.
La condición previa de que el niño extranjero sepa el
suficiente alemán para poder tener opción, que no derecho,
a la asistencia a una escuela normal alemana, es un tanto
sofística. ¿Qué niño extranjero en edad de párvulo y que
no sea un genio lingüístico, oyendo y hablando en su casa
el idiom a materno, va a ir ya a la escuela alemana hablan­
do alemán como Goethe?
Es precisam ente en la escuela alemana, en el trato c o ti­
diano con sus m aestros alemanes y sus com pañeros ale­
manes donde el niño extranjero asim ila el idiom a e incluso
aprende a irse sintiendo conciudadano alemán. ¿Es esto
lo que quieren evitar las autoridades bávares en co m p lici­
dad más o menos tácita con las autoridades de los países
que trafican con la mano de obra nacional?
■
Manuel Moral
') Según el informe „Ausländische A rbeitnehm er in Bayern“ Oe
julio de 1973, editado por el Ministerio Bávaro de T rabajo y
Orden Social, en el año escolar 1971—72 asistieron en Baviera
18.662 niños extranjeros a las „G rundschulen“ y „Hauptschulen“ ;
289 a la „Realschule“ y 501 al „Gym nasium “. De ellos, 1.465
españoles (G rund- y Hauptschulen), 42 (Realschule) y 45 (Gym­
nasium).
29
Problemas didácticos de los
obreros extranjeros
Importancia de un estudio intensivo
del alemán
La barrera del idiom a puede hacer que fracase rotunda­
mente el proceso de integración de los trabajadores
extranjeros y de sus fam ilias, con toda su secuela de
inconvenientes para ambas partes. De ahí que haya susci­
tado un interés a escala nacional y que haya com enzado a
encontrar numerosos Im itadores un modelo, desarrollado
en Salzgitter, sobre la enseñanza del alemán a los hijos
de trabajadores extranjeros en edad escolar.
En Salzgitter acudían a los centros de enseñanza prim aria
180 niños extranjeros con posibilidades muy escasas o
nulas de poder cursar debidam ente los estudios prim arios
porque sus conocim ientos de alemán eran insuficientes.
En colaboración con la adm inistración m unicipal, el Estado
de la Baja Sajonia y la industria local se creó una form a
de enseñanza „co m p a cta “ que ha dado hasta la fecha
m agníficos resultados. En varios distritos de la ciudad
fueron reunidos los niños extranjeros en clases especiales
en las que se puso en práctica un sistema intensivo de
enseñanza del alemán. Las clases de cálculo y de nociones
p rácticas cumplen tam bién con la finalidad principal de
form ar lingüísticam ente al niño en estas asignaturas. En
las asignaturas artísticas y de trabajos manuales, así como
en el deporte, la enseñanza de los extranjeros se realizó
juntam ente con los niños alemanes, aunque dándose
tam bién aquí la preferencia a la form ación lingüística.
La escuela com o base de todas las actividades para una
equiparación social y humana de los extranjeros.
Enseñanza normal al cabo de un año
No se puede estar indiferente ante la sed de los niños.
Tienen necesidad de a dq uirir la form ación del país donde
viven para ocupar un puesto digno.
30
Según observaciones del delegado de educación respon­
sable de los niños extranjeros hubo que superar prim ero
ciertas barreras entre los profesores y los alumnos, hasta
que la experiencia del éxito estim uló el afán de aprender
de los niños. D ificultades se plantearon tam bién con los
padres de los niños. Pero la actitud reservada que en un
principio adoptaron los padres ha dado paso a otra más
abierta.
La mayor parte de los niños extranjeros pueden pasar al
cabo de ese curso especial de transición a los cursos
normales de los colegios prim arios alemanes. Los que no
consiguen este paso permanecen en la clase de ense­
ñanza „c o m p a c ta “ . Dos profesores prim arios de un centro
de enseñanza básica se dedican exclusivam ente a esta
tarea. En S alzgitter funciona tam bién una com isión de
contacto para la integración de los vecinos extranjeros,
de la que form an parte representantes del M unicipio, de
la industria, de los organism os públicos y de los mismos
extranjeros. Se cree que con este sistem a de enseñanza
se cum ple una tarea social de gran alcance.
La com isión de planificación de la enseñanza constituida
por la Federación y los Estados federales ha reconocido
tam bién com o m odelo la ayuda escolar a los hijos de
obreros creada en Salzgitter por la Beneficiencia Obrera,
a la que otorga asimismo subvenciones. Unos 80 niños
se benefician por la tarde de esta ayuda — que sirve de
com plem ento a la enseñanza „co m p a cta " —, la cual presta
tam bién la máxima atención a la enseñanza del alemán.
La com isión de contacto de Salzgitter ha propuesto al
M inisterio de Educación de la Baja Sajonia un cam bio de
im presiones entre los organism os que se ocupan de la
escolarización de los niños extranjeros, a fin de que las
experiencias recogidas en Salzgitter pueden aprovecharse
tam bién en otras ciudades alemanas.
■
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
¿Por qué hay cada vez más trabaja­
dores extranjeros ilegales?
Como es natural, se da la culpa una
vez más a los otros: A extranjeros sin
escrúpulos, com erciantes de esclavos
que introducen clandestinam ente en
la R epública Federal a españoles,
griegos, yugoeslavos o pakistaníes
deseosos de encontrar trabajo, pero
desprovistos de perm iso de trabajo,
y los venden por un salario de ham­
bre y sin protección del seguro.
¿Dónde trabajan?
Esto es un hecho, como tam bién que
no pocos trabajadores de países no
pertenecientes a la Comunidad Euro­
pea entran en el país como supuestos
turistas, después de acreditar en la
frontera que llevan el dinero necesa­
rio, y luego buscan aquí por su cuenta
trabajo y salario. Pero planteem os por
una vez la cuestión al revés: ¿Dónde
trabajan esos extranjeros ¡legales,
cuyo número se calcula hoy en unos
cien m il? La respuesta es: A las órde­
nes de em presarios alemanes, con
muy pocas excepciones.
de casa a lavar platos o a una fábrica
de conservas de pescado. En el mismo
momento en que se dictaba la suspen­
sión de contrataciones, los empresa­
rios de determ inados ramos hacían
cola en las oficinas de trabajo y
suplicaban en vano que les dieran
extranjeros.
Por ejemplo, cientos de hoteleros de
la región de Berchtesgaden protestan
contra la suspensión de co ntratacio ­
nes, porque será causa de que en la
próxim a tem porada muchas empresas
tengan que cerrar. En el fregadero de
la cocina y en las habitaciones faltan
turcos y yugoeslavos para freg ar los
platos y hacer las camas. Los hotele­
ros han declarado públicam ente que
en ¡caso necesario pagarán hasta
10.000 m arcos de m ulta y se procura­
rán trabajadores extranjeros ilegales
por cam inos tortuosos. Y este es el
punto central de la cuestión.
La estadística sobre trabajadores en
paro en Alem ania es una ficción por­
que los alemanes en paro no quieren
en modo alguno hacer el trabajo que
hoy está considerado ya como propio
de los extranjeros.
Soluciones duras
¿Qué se puede hacer contra esto?
Ante todo se debería contratar legal­
mente a extranjeros para las em pre­
sas que tam bién en caso de recesión
necesitan mano de obra extranjera.
Y después, los señores de la oficina
de vigilancia industrial deberían con­
tro la r de la mañana a la noche los
ramos en que mayorm ente trabajan
los ¡legales y actuar rápidamente.
Y actuar significa en este caso im­
poner multas, que en estos casos
deberían ser por lo menos diez veces
mayores que los diez mil m arcos que
se imponen en la actualidad, de form a
que se hiciese im posible la existencia
a los em presarios que contratan ilega­
les. En cuanto a éstos, siem pre que
cubran una efectiva laguna en el mer­
cado de trabajo, se les debería legali­
zar, pues con expulsarlos del país
nada se gana, puesto que el trabajo
sucio en el fregadero y en la industria
conservera o el trabajo duro en la
construcción tienen que hacerse. Y
para ellos ya no se encuentran traba­
jadores alemanes.
¿Dónde están los culpables?
Verdades a medias
Con ello la cosa ya varía. Especial­
mente desde que, a fines de noviem­
bre del pasado año, se dictó la sus­
pensión de contrataciones de trabaja­
dores extranjeros, en las empresas
alemanas se abren cada vez más
puertas traseras para los ilegales.
Un hecho contra el que nada puede
la advertencia del presidente de la
O ficina Federal de Trabajo, Josef
Stingl, que en un sem inario sobre
cuestiones relacionadas con los traba­
jadores extranjeros dijo que en el
futuro la dem anda adicional de mano
de obra no debería cubrirse con traba­
jadores extranjeros, sino agotando las
reservas alemanas. A este respecto,
Stingl aludió a los trabajadores de
edad avanzada y a las amas de casa.
Multas, pero no castigo
Naturalm ente, tam bién Stingl sabe que
no puede enviar a los trabajadores de
edad avanzada a trab aja r com o peo­
nes en la construcción ni a las amas
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
Cuando una puerta se cierra,
otra se abre
Sería un nuevo síntoma de la soberbia
alemana creer que los trabajadores
extranjeros no se dan cuenta de eso.
Ahí no valen leyes ni disposiciones,
como por ejem plo la de que el per­
miso de residencia expire con el per­
miso de trabajo; o la de no prorrogar
después de uno o dos años el per­
miso de trabajo para evitar que los
trabajadores extranjeros se naciona­
licen, contratando en caso necesario
nuevos extranjeros en un sistema de
rotación.
Las empresas rechazan este principio
de rotación porque tienen interés en
conservar la mano de obra ya espe­
cializada y fam iliarizada con el tra ­
bajo. Y los extranjeros, tras medio
año de estancia en Alem ania ya saben
cómo está el paño y dónde se puede
en caso necesario trabajar sin per­
miso de trabajo. Y hacen uso de esa
posibilidad cada vez en mayor escala
y explican cómo se hace a sus fa­
m iliares que en su país se encuentran
con las puertas cerradas en la oficina
alemana de colocación.
Por tanto, el creciente número de
trabajadores extranjeros ¡legales es
un síntom a de la equivocada política
de contratación y una consecuencia
de la indiferencia de los em presarios
alemanes, a los que una pequeña
m ulta no les afecta en absoluto y a
los que no les im porta el engaño que
cometen con los ilegales, que viven
aquí peligrosam ente sin protección
del seguro de enferm edad ni de a cci­
dente.
El ¡legal no puede defenderse, porque
si lo hace es enviado inm ediatam ente
a su país dando un rodeo por la cár­
cel alemana. ¿Dónde están, pues, los
culpables? En todas partes: Desde el
m inistro de Trabajo en Bonn, hasta el
hotelero de Berchtesgaden, pasando
por la O ficina Federal de Trabajo en
Nurem berg.
■
Bastian M üller
Este comentario se transmitió
en un programa alemán de la
Bayerischer Rundfunk
31
Portugal
REVOLUCION ANTIFASCISTA
Portugal es una fiesta, una fiesta difícilmente definible. Detrás quedan los
problemas, el incierto futuro: pero la alegría popular, el júbilo de una pobla­
ción que ha recibido la libertad, inunda las calles y pueblos del país y hace
llorar a las gentes de entusiasmo, como sí expresaran: merece la pena vivir
cuando vivimos dias como éstos. 48 años de fascismo, de dictadura represiva
y cruel se han derrumbado en 24 horas. En este trabajo, vamos a describir
una historia aún demasiado caliente para que entremos en profundo análisis
sobre ella. Este vendrá después, y solo el paso de algo de tiempo podrá
valorarlo.
Reflejo presente
En la vieja Lisboa se encuentra una
calle llam ada de Antonio María Cardoso. Hoy, bajo el rótulo, las gentes
de la ciudad han colocado un cartel
que dice: „Calle de los Muertos de
la PIDE.“ M arinos con una flo r en
la solapa m ontan guardia ante el
viejo edificio de la ex-D irección Gene­
ral de Seguridad. No es casual in icie ­
mos por aquí nuestro reportaje: la
PIDE-DGS (policía política del Estado)
era la verdadera fuerza del régimen
Salazar-Caetano. Ella impuso, durante
casi m edio siglo, una férrea represión
sobre todos los ciudadanos que lucha­
ban por alcanzar las libertades políti­
cas y dem ocráticas para su pueblo.
De ahí que se convirtiera en el ob­
jetivo p riorita rio de las ¡ras liberado­
ras de la población portuguesa, cuan-'1
do el m ovim iento de las Fuerzas A r­
madas del 25 de abril llevó a efecto
su revolución antifascista. „M uerte a
la PIDE“ , gritó el pueblo una vez
conocido el desarrollo de la acción
armada revolucionaria. Ya uno de los
prim eros com unicados em itidos por
las Fuerzas Armadas, pedía a los poli­
cías, igual que a la legión portuguesa
y la guardia nacional republicana, su
rendición incondicional para evitar
derram am ientos de sangre. Pero en
la tarde del día 25, cuando más de mil
personas se congregaban ante las
dependencias de la DGS, los policías
allí encerrados dispararon sus armas
m atando a 4 personas e hiriendo a
otras 24 que fueron inm ediatam ente
transportadas al hospital.
Me cuentan el asalto varios jóvenes
partícipes en la acción, entre ellos un
técnico com pañero de Humberto Del­
gado en el asalto al cuartel de Beja
en 1962, que fué torturado por la PIDE
y estuvo 3 años prisionero en Caxias,
la fortaleza-prisión lisboeta que des­
pués visitarem os. Cuando la gente de­
cide cercar la DGS, ocupando la calle
A ntonio Maria Cardoso, un teniente
y un capitán acuden con sus fuerzas,
aún sin órdenes de la Junta, para
p articip a r en el cerco.
Pasan horas. El capitán, situado en el
flanco posterior del edificio, se cansa
y abandona el mismo. Escapan varios
policías. El teniente decide continuar.
Al anuncio de Radio Club Portuguesa
de la insuficiencia de m ilitares p arti­
cipando en el mismo, un escuadrón
de caballería con dos tanques toma
posición en las calles adyacentes,
apuntando con sus armas el edificio.
A las diez de la noche un agente in­
tenta huir: es muerto por los disparos
de un soldado.
Llegan nuevos blindados. Toda la no­
che se arrastrará el cerco, deteniendo
en su transcurso a varias decenas de
policías que intentaban huir, y son
transportados a Caxias, para evitar
que la m ultitud les linche. Al fin, a las
ocho y m edia de la mañana, un inspec­
to r sale para a cordar la rendición.
Cuando los m ilitares entraron en la
DGS, numerosas cenizas indicaban
habían estado quemando papeles
toda la noche. Sin embargo, muchí­
simos archivos pudieron ser rescata­
dos.
El 30 de abril, un decreto de la Junta
de Salvación Nacional, dispone la si­
guiente ley:
Articulo 1°. Es extinguida la Dirección
General de Seguridad.
Símbolo de una nueva época? Marinos m ontan guardia ante el viejo e dificio
de la PIDE.
32
Artículo 2°. En ultramar, después de
saneada, se reorganizará como policía
de información militar, en las provinEXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
cias en que las operaciones militares
lo exijan.
Artículo 3°. Son extinguidas las Moce­
dades Portuguesas y Mocedades Por­
tuguesas femeninas (Organizaciones
de la Juventud fascista que databan
de 1936).
Artículo 4°. Es extinguido el Secreta­
riado para la Juventud.
Articulo5°. Pasan a ser dependencia
de las Fuerzas Armadas, material, vehí­
culos, documentos y demás efectos
de la DGS.
El mayor Silva Pais, que dirigía la
PIDE es detenido en su dom icilio. Una
verdadera caza a los antiguos miem­
bros de la policía política se organiza
por todo el país. Según datos que he­
mos recogido, esta se com ponía de
unos 3.000 de plantilla y 30.000 cola­
boradores. En la prim er quincena de
mayo, se encontraban detenidos en
Caxias unos 900 policías.
Visito la siniestra fortaleza situada en
un m ontículo de Lisboa. M arinos ar­
mados nos franquean las entradas.
Vemos las celdas, que dan a peque­
ños patíos individuales, cuadrados y
de tapias encaladas: los presos solo
podían contem plar el cielo y nunca
com unicarse entre si. En las salas de
com unicaciones, nos enseñan los
m icrófonos em potrados en las pare­
des, bajo los ladrillos: un sistema de
escucha rodeaba toda la prisión.
Las celdas situadas en los sótanos, de
terrible humedad, son un trág ico re­
cuerdo del pasado. Las de interro ­
gatorio y castigo, no tenían luz: un
agujero en un extrem o para wáter.
36 días allí encerrados, sin d istinguir
ni el día ni la noche. Inscripciones en
las paredes que llegan hasta 1972.
Agua en las de los sótanos: ínfimos
ventanucos, a manera de troneras
para apoyar fusiles, com unican con el
exterior. Sin agua.
Dibujos de manos, piés, rostros de
mujer, nom bres: ¡cuántos muertos
bajo el te rro r! De ahí que haya mucha
gente en las calles y pueblos de Por­
tugal, que lleva flores y lutos en re­
cuerdo de los aquí enterrados o desa­
parecidos en la guerra colonial.
Y al fin vamos a las galerías superio­
res. Abrim os los ventanucos. Contem ­
plamos a los policías en las celdas
prisioneros. Es la hora de la comida.
Apenas tienen ganas. Tinoco, el más
célebre to rtu ra d o r de Lisboa, se de­
rrumbó entre lágrimas, gritando: „Soy
un desgraciado.“ O tro miran con odio.
Algunos, cansados ya, con indiferen­
cia. Hay quién habla: „No hemos
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
El E jército tom ó la D irección General de Seguridad y detiene a la policía
polítíca. ¡Buen ejem plo!
hecho nada, ¿por qué estamos aquí?.
Nosotros somos funcionarios.“ Un
teniente me confiesa: „son difíciles los
interrogatorios. No servimos para eso.
Se limitan a decir que cumplían órde­
nes, que eran funcionarios. Y nosotros
les tratamos bien“.
A la puerta de la prisión, un m erce­
des con chófer uniform ado: dentro, la
m ujer del ex-jefe de la PIDE, Pais Da
Silva. Viene todas las tardes. Per­
manece una hora en silencio, sin
bajar del coche, a las puertas de la
prisión. Sólo dos dias en semana
puede visitar a su m arido. Su rostro
parece estar en otro tiempo, en otro
mundo. Y es que realmente, el mundo,
para ella, com o para los policías que
nos despiden agarrados a las rejas de
su celda, contem plando nuestra salida
de la cárcel, ha sufrido un vuelco
te rrible : 48 años en 48 horas.
¿Que ha pasado
realmente en
Portugal?
Los antecedentes de la
insurrección antifascista
El 28 de mayo de 1926 se Instalaba la
D ictadura M ilitar en Portugal. En 1932,
el profesor O liveira Salazar, que era
m inistro de Finanzas pasa a ejercer
las funciones de Jefe de Gobierno.
Un partido único de corte fascista,
Acción Nacional Popular, ejerce su
dictadura ideológica sobre el país, al
tiem po que se inicia una brutal polí­
tica represiva que durará ya hasta el
25 de abril de 1974, sobre el pueblo.
33
Los soldados cantan la victo ria jun to . . .
Sin embargo, en este cuadro de d icta ­
dura fascista, no faltaron acciones
políticas y m ilitares que dieron nu­
m erosos m uertos y encarcelados. No
nos rem ontarem os a las más antigüas: señalarem os solam ente las fe­
chas claves de los últim os 15 años,
com o precursoras, en parte, de la
acción de abril.
1959, 11 de mayo, tentativa revolucio­
naria que dirigen el Teniente Coronel
Pastor Fernandez y el dirigente cató­
lico Manuel Serra.
1961. Acción conjuntada de Henrique
Galvao, que se apodera del buque
Santa María, y de Palma Inacio que
con un avión de la TAP sobrevuela
Lisboa y el sur del país. Iniciase la
guerra de Angola y la India se apo­
dera de las posesiones portuguesas
en Goa y Damao.
y definitivo golpe contra la dictadura
fascista imperante en Portugal. Aún
siendo pronto para resum ir y e njuiciar
este singular acontecim iento, que se
sitúa por ejem plo en la antítesis de
lo o currid o en Chile, veamos algunos
datos explicativos del hecho.
Es el m ovim iento reivindicativo de los
jóvenes oficiales quién se encuentra
detrás de los 3 meses más cargados
de historia del Portugal contem porá­
neo.
En 1973, muchos oficiales jóvenes,
estacionados en Guinea, com prenden
que la guerra colonial no puede ganar­
se m ilitarm ente. Al tiem po, el Congreso
de Aveiro que se celebra de cara a
las elecciones, y les sitúa ante los
problem as políticos y económ icos
que atraviesa el país. Son los m om en­
tos en que comienzan las reuniones
de militares.
Podemos d ecir que los jóvenes o fi­
ciales se mueven en un principio por
problem as reivindicativos. Alentejo,
donde se congregan 180 oficiales es
el detonador. ¿Qué piden? M ejores
salarios, capacitación profesional re­
conocida, reivindicación del papel
político y de intervención crítica y
participación de las fuerzas arma­
das, desprestigiadas por el Gobierno,
corrom pido e incapacitado para dar
una respuesta política a la situación
en Africa. Muchos universitarios, o fi­
ciales, han de p artir a las guerras que
se libran en las colonias, y de las que
hasta los m uertos en com bate se
hurta al conocim iento de la pobla­
ción: su incorporación es el golpe de
gracia que ha de situar con mando
d irecto a oficiales m enores de 35
años. El m ovim iento se radicalizaba.
Y se produce, el 16 de marzo de 1974,
el estallido de Caldas da Reinha. 33
oficiales permanentes y 50 m ilicianos
(suboficiales) — al decir de mis in­
form adores — participan en la fru s­
trada insurrección m ilitar. Tras de­
tener al Comandante, 2° Comandante
y 3 mayores, avanzan con una colum ­
na autotransportada en d irección a
Lisboa. Pero el resto de cuarteles
ha decidido aplazar la operación.
Acabarán por rendirse.
¿Qué inspira el M ovim iento de O fi­
ciales? Entresacam os del texto que
1962, 1 de enero. El general Humberto
Delgado, el capitán Varela y otros
m ilitantes revolucionarios, entre ellos
Manuel Serra, atacan el cuartel de
Beja. Son derrotados. En Guinea, el
PAIGC (Partido armado para la inde­
pendencia de Guinea y Cabo Verde)
inicia su guerra revolucionaria. En
M ozambique comenzará en 1964.
1967. Palma Inacio asalta la delega­
ción de Fuigueira da Foz del Banco
de Portugal y se apodera de 30 mi­
llones de escudos. A p artir de este
momento, las LUAR, Brigadas Revolu­
cionarias, y otras organizaciones, in­
tensificarán sus acciones armadas y
terroristas.
Sin embargo, son las propias fuerzas
armadas quienes darán el verdadero
34
. . . al pueblo que vive en libertad.
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
ya circulaba clandestinam ente por
Lisboa esos dias, los principales frag ­
mentos. Se titu la „EL MOVIMIENTO
DE LAS FUERZAS ARMADAS Y LA
NACION“. Y dice entre otras cosas:
„Desde hace meses a esta parte, co­
mo es de conocim iento general, viene
desenvolviéndose en el seno de las
Fuerzas Arm adas un ,m ovim iento de
O ficiales', cuyos orígenes fueron en
mucho desfasados y asume hoy ca­
racterísticas, intenciones y finalidades
que es oportuno c la rific a r y d e fin ir . . .
Todos sabemos y sentim os como en
el consenso generalizado las Fuerzas
Armadas han sido consideradas co­
mo el soporte de fuerza de una es­
tructura g lo ba l com pleja p o litic o ­
económ ica para cuya orientación el
común de los ciudadanos no es llam a­
do a una p articip a ció n directa . . . A
p a rtir de la derrota de la India, y
sobre todo a m edida que las guerras
en A frica se han prolongado, las Fuer­
zas Arm adas descubrían, no sin es­
panto p o r parte de muchos m ilitares
que p o r vez prim era veían con cla ri­
dad, su divorcio real de la Nación.
Las Fuerzas Arm adas son por tanto
hum illadas, desprestigiadas, presen­
tadas al Pais como responsables
máximes del desastre . . . Incapaz de
autoreform arse so pena de m orir
(políticam ente, se sobreentiende) el
Régimen apunta intransigentem ente
por la via unitaria como solución del
problem a ultram arino; como se hace
patente día a día la invia bilid a d de
tal via, tas F. A aparecen cada vez
más a los ojos de la Nación como la
gran responsable, no ya solamente
del impasse africano, sino de la crisis
general que afecta al Pais, y que no
es solo crisis política, sino también
económ ica, so cial y m o r a l . . .
No es con aumento de sueldos (y
este docum ento dem uestra que, a
pesar de todo, la conciencia de los
m ilitares no está cegada), n i con
privile g io s sociales o de otro orden,
ni siquiera con el previsto y anun­
ciado reequipam iento de las F. A para
la conducción de la guerra con me­
didas técnicas eficaces (lo que, por
otra parte es extrem adam ente du­
doso que pueda alcanzarse en un
tiem po próxim o), no es con m edidas
represivas, destinadas a acallar las
voces discordantes y a atenuar el
creciente descontento dentro de las
Fuerzas Arm adas, com o el poder
p olítico conseguirá ce rrar la brecha
que se ha abierto, profunda y dolorosa, en la conciencia de la mayoría
de los m ilitares.
No serán nunca esas m edidas quienes
restituirán el prestigio ya dem asiado
debilitado de las F. A, porque el p ro ­
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
blema no se localiza al nivel de la
situación de un grupo socio-profesional; el prestigio de las Instituciones
M ilitares solo será alcanzado cuando
las F. A se identifiquen con la nación,
cuando entre las F.A y el Pueblo haya
una unidad fundam ental sobre los
objetivos a alcanzar. El problem a
m ayor del pueblo portugués, y que en
gran m edida condiciona los demás,
es en este mom ento el de la guerra
en los tres territorios africanos:
Angola, Mozambique y Guinea . . .
Los m ilitares conscientes saben que
la solución del problem a ultram arino
es política y no m ilita r y entienden
es su deber denunciar los errores de
que son víctim as y la transform ación
de las F. A, una vez más, en chivo esp iatorio de una estrategia im posible:
una solución p olítica que salvarguarde
la honra y d ig nid ad nacionales, aún
con todos los intereses legítim os de
los portugueses instalados en Africa,
pero que tenga en cuenta la realidad
incontrovertible e Irreversible de la
fundada aspiración de los pueblos
africanos a gobernarse p o r s i m is­
mos, lo que im plica necesariam ente
fórm ulas políticas, juríd ica s y d ip lo ­
m áticas extrem adam ente flexibles y
dinám icas . . .
Y porque pensam os asi, entendemos
necesario, como prim era condición
de la solución del problem a africano,
de la crisis de las Fuerzas Armadas
y de la crisis general del Pais, que
el p od er p olítico contenga el máximo
de legitim idad, que sus instituciones
sean efectivam ente representativas
de las aspiraciones e intereses del
pueblo. En otras palabras: SIN DE­
MOCRATIZACION DEL PAIS NO ES
POSIBLE PENSAR EN NINGUNA
SOLUCION VALIDA PARA LOS GRA­
VISIMOS PROBLEMAS QUE SE ABA­
TEN SOBRE NOSOTROS. Trátase por
tanto, antes de nada y p o r encima
de todo, DE LA OBTENCION A COR­
TO PLAZO DE UNA SOLUCION PARA
EL PROBLEMA DE LAS INSTITUCIO­
NES EN EL CUADRO DE UNA DEMO­
CRACIA POLITICA.“
Hasta aquí fragm entos de este m ani­
fiesto, verdadera génesis de la revolu­
ción de abril y de los acontecim ien­
tos que actualm ente vive Portugal.
La respuesta del G obierno es sim ple:
represión: oficiales detenidos en Tra­
taría, incluso malos tratos. Esto ace­
lera el orden de los acontecim ientos.
Un libro polém ico se ha publicado
entretanto, „Portugal y el Futuro“,
del general Antonio Spinola, perso­
naje controvertido sobre el que ya
hoy, en Lisboa, se dividen las opinio ­
nes, m ientras comienza por algunos
periódicos a presentarse cada vez
más con caracteres hagiográficos.
Podríamos sintetizar su pensamiento
político, para el país y para la guerra
colonial, en las siguientes frases:
„En en el pueblo donde reside, de
facto, la reserva moral de la nación.
Por tanto, impónese ecuacionar el
problema nacional en la base de un
renovado espíritu de unidad. De una
unidad edificada en la prosperidad,
en la vivencia y en la participación,
y nunca dogmáticamente postulada
por determinación de la Ley . . .
. . . A las Fuerzas Armadas compete
pués, conservar por el periodo nece­
sario - naturalmente no muy largo las condiciones de seguridad que
permitan soluciones político-sociales,
únicas susceptibles de poner término
al conflicto.“
El 18 de marzo se da a conocer otro
docum ento de los O ficiales, aún más
agresivo que el anterior y que ataca
directam ente a las fuerzas represivas
del Régimen. La reacción de los
altos mandos del E jército no se hace
esperar. Reúnense todos los o ficia ­
les generales de los 3 Ejércitos con
Caetano para apoyar su política re­
presiva interna y sus acciones ciegas
y colonialistas: faltan 3 hom bres de
gran prestigio, sin em bargo: los
Generales Costa Gómez, Antonio
Spinola y el C ontraalm irante Tierno
Bagulho. Los tres, juntam ente con
el d irector de la Academ ia M ilitar,
general Amazo Romao, son suspen­
didos en sus funciones.
Pero la suerte está echada. Es cues­
tión de días. El pueblo lo sabe: los
jovenes oficiales term inarán con la
dictadura, darán fin a 48 años de
fascismo. Me aseguran en Lisboa,
que aún desconociendo el día exacto,
eran muchos quienes aguardaban la
insurrección m ilita r en la semana que
se produjo. Y que 200 oficiales jóve­
nes prepararon, conectaron y lleva­
ron a efecto la misma.
La insurrección militar en sus
momentos claves
Creo fué en la noche del 10 de mayo
cuando asistí en el Teatro M unicipal
de Sao Luiz, en Lisboa, a la „Prim era
Velada de Canción L ib re “ celebrada
en la historia de Portugal. El grupo
español Aguaviva se sumó al home­
naje de la misma a la recién estre­
nada libertad. Butacas, pasillos, hasta
escenario, estaban repletos de públi­
co joven. Transm ite el acto-m anifestación la radio nacional portuguesa.
G ritos por el socialism o, de „Abajo la
guerra colonial“, acompañan las can­
35
ciones. En la velada, entre los can­
tantes, el más popular de ellos, José
Afonso, Zeca Afonso que dicen los
íntimos, canta su prohibida hasta
entonces „Grandöla, Vila Morena“. Es
el delirio. Pronto me vi de pié, mis
brazos enlazados a los brazos de
com pañeros y compañeras portu­
gueses, bailando, en acordeón, y
cantando: un delirio, algo no cono­
cido en espectáculos semejantes, el
éxtasis de la prim avera en la libertad
que vive estos dias el país portu­
gués. Porque Grandola, vila morena,
es hoy el auténtico him no nacional;
Grandola, vila morena, del gran José
Afonso, dió inicio, nada más y nada
menos, que a una revolución.
25 de abril de 1974, veintinueve m inu­
tos después de la medianoche: un
anuncio en el diario „A R epública“ el
de más oposición al Régimen, da la
señal de la hora H. En el program a
„L im ite “ , difundido por Radio „Renascen<?a“ se da la canción de Zeca
Alfonso, Grandola, Vila Morena. Fuer­
zas de la Escuela de Caballería de
Santarem, que han detenido al Co­
m andante de la Unidad, inician su
marcha sobre Lisboa.
Signo d istintivo es este de la Jorna­
da: los jóvenes oficiales prenden a
sus superiores y se ganan la con­
fianza de los soldados, com pleta­
mente de acuerdo en la operación
desencadenada. M ovim ientos m ilita­
res se realizan igualm ente en Mafra,
Tomar, Región M ilitar de Lisboa, Figueira da Foz, Lamego, Viseu, etc.
A las 3 de la madrugada, se ocupan
de form a sim ultánea varios puntos
claves de la capital portuguesa.
colum na de com andos que dirige el
mayor Neves. A las 8,30 de la ma­
ñana, la Emisora Nacional comienza
a em itir com unicados.
En la radio, todas las canciones pro­
hibidas bajo el fascismo. Elementos
del Gobierno de Caetano, se refugian
en el M inisterio del Ejército. Hacia
allí acuden las tropas del M ovim iento
de las Fuerzas Armadas. A las 9,50
huyen varios m inistros. A las 10 horas
se rinde el mayor Anselmo. No hubo
tiros. Cierran bancos y compañías de
seguro. También com ercios. La gente
se lanza a la calle, ofreciendo café,
tabaco, bocadillos a los soldados,
em pujando con su presencia la revo­
lución.
„Portugal socialista“ es el deseo del
hombre pero . . .
Ocho oficiales de la Fuerza Aérea y
del Regimiento de Cazadores 5, to ­
man Radio Club Portuguesa. M ilitares
de la Escuela Práctica de A dm inis­
tración M ilitar, con oficiales del cuar­
tel de Campo Grande, ocupan la
radiotelevisión portuguesa. Igual ha­
cen con el aeropuerto de Lisboa, que
cierran al tráfico. Se toman otras emi­
soras, y a las 4,30, el M ovim iento de
las Fuerzas Armadas difunde su p ri­
mer com unicado.
Pide calma a la población, y avisa a
todas las fuerzas reaccionarias, poli­
cía, Guardia Nacional Republicana,
Legión Portuguesa, Guardia Fiscal,
que no intervengan para evitar derra­
m amientos de sangre. Se ha tom ado
ya el cuartel de la Legión, por una
Me cuentan un episodio im portante:
la fragata Gago Coutinho, se niega
a obedecer las órdenes de la Coman­
dancia de Marina, que pide abra
fuego contra los rebeldes. Es el
„Acorazado P otem kin“ (prim er film
estrenado en la libertad) de la época.
No obedecen m arineros y oficiales
las órdenes. Se evita así un enfren­
tam iento de consecuencias incalcula­
bles. A las 11,45 el M ovim iento ha
difundido un com unicado diciendo
que controla la situación en el norte
y el sur del país.
A partir de las 11,30, el Cuartel de
la Guardia Nacional Republicana, en
el Carmo, se convierte en el objetivo
p riorita rio de las fuerzas Armadas.
Allí se encierra M arcelo Caetano y
sus afines. Salvo en Lisboa, sobre
todo en la D irección General de
Seguridad, y la prisión de Caxias, no
hay resistencia en el país. A las
14,30 se da cuenta del dom inio de la
situación. Disparos a las 3 de la ta r­
de, producidos contra el e dificio del
Cuartel de la G. N. R. Se manda un
mensaje al General Spinola para que
gestione la rendición incondicional de
Caetano.
A las 6 de la tarde llega al Carmo el
general. Una hora y m edia más tarde,
M arcelo Caetano se rinde al General.
El ex-jefe del G obierno y personali­
dades de su régimen, abandonan en
un blindado el lugar para no caer
entre las gentes que a los gritos de
„asesinos“ quiere lincharles. El nom ­
bram iento de una Junta de Salvación
Nacional, la rendición de la Pide y
de la fortaleza de Caxias, serán los
últim os actos de un drama en el que
la única sangre fué derram ada por la
policía represiva de Caetano.
.. . en la libertad duram ente alcanzada.
36
En sus prim eros decretos, la Junta
de Salvación Nacional acuerda desti­
tu ir de sus funciones al Presidente de
la República Am érico Thomas, al pre­
sidente del Consejo M arcelo Caeta­
no, y a todos los M inistros, SecretaEXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
ríos, Subsecretarios de Estado y de
sus Gabinetes. Disuelve igualm ente
la nada representativa Asam blea Na­
cional y el Consejo de Estado. Se­
para de sus funciones por sucesivos
decretos a los gobernadores genera­
les de Angola y Mozambique, y a to ­
dos los gobernadores civiles de Por­
tugal y de las Islas.
Concede una com pleta amnistía para
todo tipo de delitos políticos. Y anun­
cia que serán reintegrados en sus
funciones, si lo solicitan, los servido­
res del Estado, m ilitares o civiles, que
hubieran sido destituidos o pasados
a reserva por m otivos políticos.
Son deportados a Funchal, en Ma­
deira, el A lm irante Am érico Thomas,
ex-presidente de la República. El exprlm er M inistro M arcelo Caetano, el
ex-m inistro de Defensa Silva Cunha,
y el ex-m inistro del Interior, Moreira
Batista. Detenidos en la región m ilitar
de Lisboa, el general Andrade e Silva,
ex-m inistro del Ejército, y el co­
ronel Viana de Lemos, subsecretario
de Estado. Y en la base naval de Alfeite, el contraalm irante Henrlque
Tenreiro y el diputado Francisco do
Cazal Rlbeiro. En dias subsiguientes
van siendo detenidos todos los res­
ponsables políticos de la dictadura
salazarista-caetanista.
Al tiempo, se inicia una profunda
„p u rg a “ en las altas filas del Ejército,
pasando a la reserva 1 Vicealm irante,
6 C ontraalm irante y 7 C om odoros de
la M arina; 2 Generales de cuatro es­
trellas, 11 Generales, 19 Generales de
Brigada, 2 generales de 4 estrellas
de aviación y otros 4 generales de
este arma. Entre los destituidos, fig u ­
ra el líder reaccionario Koulza Oliveira de Arriaga, com andante en Jefe
que fuera de las fuerzas armadas de
Angola y Mozambique y Presidente
de la Junta de Energía M ilitar. En Lis­
boa asegura todo el mundo participio
en el fa llid o golpe ultraderechista de
diciem bre, cuando Caetano se encon­
traba en España asistiendo a los fu­
nerales de Carrero Blanco. Hasta la
segunda decena de mayo, permane­
ció en sus funciones, fué recibido
en audiencia varias veces por Spínola
y preocupaba a las gentes su „n o r­
m alidad". La medida, tomada en vís­
peras de la constitución del Gobierno
Provisional de co alicción política, fué
saludada por toda la población portu­
guesa.
Después del triunfo
Primeras medidas
Me lo dirán infinidad de veces: es el
pueblo quién, con su presencia a cti­
va, contribuyó a la radicalización de
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
El pueblo y el e jército se ayudan en la tarea común.
la acción. Es el pueblo, volcado en
la calle, quién contribuyó, al fusio­
narse con los soldados, a la progre­
sión efectiva de las m edidas políticas
tomadas por la Junta de Salvación
Nacional. El m ovim iento de oficiales
permanece sin duda tras ella: el
impulsa las medidas antifascistas y
dem ocráticas; el exige las depuracio­
nes en el e jé rcito ; el impone los verti­
ginosos pasos que el proceso de
dem ocratización de Portugal alcanza
en días, en horas. Im posible reseñar,
profundizar todos los aspectos de
esta gigantesca marea que ha devo­
rado m edio siglo de fascismo. Su­
brayemos los pasos más im portantes:
Liberación de todos los presos políti­
cos. Me cuentan: „U na vez más se
pone de m anifiesto el papel activo
desarrollado por las masas. C ierta­
mente la Junta habla adoptado esta
medida, pero bajo la condición de
que abogados nom brados al efecto
revisaran tados las causas. Las ma­
sas no esperan. 5.000 personas se
presentan en la estación de ferroca­
rril y exigen un tren para la prisión
fortaleza de Caxias. Lo obtienen. Y
pasan toda la noche gritando, ante
las m iradas y los fusiles de la PIDE
que harán de la fatídica prisión el
últim o reducto del fascismo.
Extinción de responsabilidades políti­
cas y tribunales especiales. Funda­
m entalm ente el Tribunal Plenario
C rim inal de Boa-Hora, donde jamás
los abogados
pudieron
defender
librem ente a los encausados. El abo­
gado Joaquím Pires de Lima presentó
en la Policía Judicial una demanda
de apertura form al de instrucción por
el asesinato del General socialista
Hum berto Delgado, realizado por
hom bres de la PIDE.
El regreso de los Exilados. „La Junta
de Salvación Nacional hace público
que podrán regresar inm ediatam ente
al país, en el pleno e je rcicio de sus
derechos ciudadanos, los exiliados
políticos p o rtu g u e s e s . . . es indispen­
sable su contribución para la cons­
trucción de un Portugal nuevo en esta
hora de jú b ilo .“
Y comienzan a llegar. En las esta­
ciones, miles de ciudadanos les aco­
gen con grito de júbilo. Rosas sobre
sus cabezas m ientras cruzan las
calles de sus ciudades. El profesor
Rui Luís Gomes, 14 años en Brasil,
declara: „N o solo los obreros aban­
donaban la patria, sino también los
jóvenes, futuros técnicos, profesiona­
les, estudiantes y líderes. Enfín, todos
los que se sentian violentados y m uti­
lados por la D ictadura.“ El 28 de abril,
tras 4 años de exilio político, llegan
los dirigentes socialistas M ario Soares
y Ramos da Costa y Tito de Moráis.
Diría Soares „Com pete ahora al
pueblo, a los trabajadores, organizar
la d em ocracia “ . Desde su llegada, el
dirigente socialista, una de las perso­
nalidades políticas más conocidas en
Portugal y el mundo, se encargaría
de facto de la cartera de „Asuntos
Exteriores", con viajes por Europa,
una Europa que al restituirse la de­
m ocracia está dispuesta a acoger a
Portugal entre sus organizaciones.
El 30 de abril llegaría Alvaro Cunhal,
secretario general del P. C portugués,
que llevaba 14 años exiliado. En el
aeropuerto de Pórtela, declararía:
„La alianza entre el pueblo y los
m ilitares es condición esencial para
salvarguardar las libertades dem ocrá­
ticas en Portugal.“ Piteira Santos y
Manuel Alegre, dirigentes del Frente
P atriótico de Liberación Nacional,
37
sueldos que no alcanzan las 6.000 pe­
setas mensuales, era im posible pagar.
Las casas no son buenas. Pequeñas,
no tienen ducha y están mal hechas.
Pero al menos son viviendas. Ahora,
la gente de Boa Vista, espera una
resolución de laJu nta sobre la ocupa­
ción. De momento viven allí. Algunos
pagan 810 escudos mensuales. Quizá
sea esta la solución tom ada para
todos.
Nadie queda m arginado de la fiesta popular.
exiliados en Argel, serian recibidos
por m illares de personas. Manuel
Alegre es además, uno de los m ejo­
res, sino el más conocido, poeta por­
tugués. El autor de „El canto de las
arm as“ , „Un barco para lta ca “ ,y otros
libros, declararía: „Desde 1283, este
es uno de los momentos más im por­
tante de nuestra historia .“ Un poema
suyo hacía llo ra r de entusiasm o a la
m ultitud, uno de los poemas más
conocidos en Portugal, y que ha re­
sultado profético: „Volveremos en
mayo, cuando la ciudad se viste de
enamorados. . . en el mes de mayo
que es el mes de las libertades. . .
en el mes de mayo que es el mes
de los enamorados.“
Igualm ente sería decretada una am­
nistía, para su reintegración a la vida
portuguesa, a todos los desertores
y acusados de delitos
m ilitares
Información: el fin de la censura.
La abolición de la censura ha sido
una de las medidas políticas m ejor
saludadas por el pueblo portugués.
Hoy, los locales de la calle de M iseri­
cordia n° 125 están guardados por
m arinos armados. Los archivos allí
guardados son un auténtico museo
del oscurantism o y la reacción im ­
puesta, como trem enda mordaza, a
Portugal, durante m edio siglo.
Me enseñan las hojas del examen
previo con las tachaduras efectuadas
sobre los originales. Como muestra
ejem plar: Audiencias del Presidente
de la R epública: Dia 1 de a bril: El
presidente de la R epública recibió,
en audiencia, en el Palacio Nacional
de Belem, al Dr. Silva Pinto, m inistro
de C orporaciones y seguridad social.
En otras audiencias, se hablaba del
general Kaulza de Arriaga y el 3 de
abril, al M inistro del Interior. Ni si­
38
quiera estas inform aciones podían
llegar al público. ¿Temía Am érico
Thomas que el pueblo se enterara de
quién gobernaba realm ente Portugal?
Varios diarios serán clausurados por
los propios redactores e impresores.
La redacción de „A Epoca“ , fascista,
será asaltada por la m ultitud. En cam ­
bio „R e pú b lica ", pese a la lim itación
de medios — es increíble ver como
se trabaja, apenas en una habitación,
decenas de personas — pasa a cons­
tituirse en el más im portante y pro­
gresivo de los p eriódicos portugueses,
dada su línea menos m ediatizada
durante la dictadura fascista.
El presente y el futuro
Volvemos al presente, y volvemos al
presente en lucha. Miles de asam­
bleas: en las fábricas, en la Universi­
dad, en las calles, en los locales
sindicales y políticos. Hemos esco­
gido sin embargo un signo distintivo
de acciones espontáneas y tip ifícativas del mom ento portugués: las ocu­
paciones de viviendas. En Chelas, 23
bloques residenciales, aún en fase de
construcción, por más de 1.000 per­
sonas que habitaban barrios de lata
en la periferia de Lisboa.
Visito las ocupaciones de Boa Vista.
La carretera, estrecha, corre lindada
por cientos de chabolas. Niños des­
nudos. No hay agua. Esta se trans­
porta en orzas cónicas colocadas
sobre un pequeño patín. A p a rtir del
30 de abril, se ocupan casas cons­
truidas desde hacía 5 años y aún sin
habitar. La CAMBRA, Cámara M uni­
cipal de Lisboa, pedía por ellas 1.035
escudos, unas 2.400 pesetas. Con
El M.R. P. P (Movim iento Reorganizativo del Partido del Proletariado) ha
llenado de pintura negra y roja todas
las paredes de las casas con letreros
como este: „O rganicém onos en Co­
m ités de barrio. Poder a obreros y
campesinos. Abajo la guerra colo­
nial." El barrio permanece sin em bar­
go ajeno a estos letreros. Ellos solo
saben que ahora tienen vivienda. No
eran políticos.Tenían m iedo a la PIDE,
me dicen. Pero ahora es distinto.
Ahora comienza la organización, la
trem enda lucha por em erger del subdesarrollo, de la m iseria y el anal­
fabetismo, por ser hombres liberados,
conscientes, por p articipar en la
construcción de un país distinto, por
co nstruir una sociedad dem ocrática.
Pero los problem as con que se en­
frenta el nuevo pueblo portugués, no
han hecho más que comenzar. Dos
son los fundam entales: la situación
económ ica y la guerra colonial.
Apenas se habla de econom ía en los
periódicos o en la calle, en declara­
ciones políticas o en los m anifiestos
program as. Y sin embargo, aquí se
encuentra quizá la clave del futuro.
El puesto de m inistro de Trabajo ha
sido otorgado a un com unista, en
m om entos en que comienzan a proliferar las huelgas, en que se han
m ultiplicado las ocupaciones de fá b ri­
cas, barrido adm inistraciones fa scis­
tas, etc. Difícil será conseguir la con­
cordia cuando un proletariado des­
pierta después de m edio siglo de
represión y quiere quemar etapas en
la lucha por conseguir unos derechos
que siem pre le fueron negados y
obtener una participación más justa
en la d istribución de la riqueza
creada.
Unos meros datos indicativos expre­
san como el 30 % de la población
activa portuguesa se encuentra en­
cuadrada en el Ejército que mantiene
las guerras coloniales. Porque dicha
población se ha reducido al mínimo
una vez que se abrió, en la década
de los sesenta, la vía de la em igra­
ción hacia Europa: un m illón de por­
tugueses se calcula han emigrado,
de una población total nucleada en
torno a los nueve m illones de per­
sonas.
EXPRÉS E S P A Ñ O L/ Junio 1974
Turismo y em igración son los dos
principales capítulos para la obten­
ción de divisas y que no pueden pa­
liar el desequilibrio en la balanza de
pagos. Por el arrendam iento a los
yankis de las Islas Azores, se obtienen
500 m illones de dólares. Si el campo
atraviesa un retraso de siglos, y pre­
ciso sería abordar una reforma agra­
ria que term inara tanto con los m ini­
fundios im productivos como con los
latifundios sangrantes, y creara rique­
za e industrialización en el mismo,
con una m odernización y cooperativización necesaria, la industria se halla
dom inada por los grandes trust ex­
tranjeros y el m onopolio que nueve
grandes compañías ejercen.
De ellas, la mayor es la CUF, que do­
mina en ramas químicas, m etalúrgi­
cas, siderúrgicas, transportes, etc.
Para darse cuenta de la dependencia
al capital extranjero, subrayemos que
los transportes urbanos de Lisboa
dependen de firm as inglesas, y que
inversiones de este país, Estados
Unidos, Francia y Japón, fundam en­
talm ente controlan las grandes fir­
mas tipo
Ford, General Motors,
Firestone, Siemens, Nestle, US Steel
C orporation . . . M ientras el país co­
noce la m enor renta per cápita de
todos los adscritos a la OCDE, 600
dólares anuales, y el 25 % del PNB
portugués va destinados a las m ulti­
nacionales.
ción inmediata la lucha contra la
inflacción y el alza excesiva del coste
de la vida, lo que necesariamente
implicará una estrategia antimono­
polista.“
A su vez, en las conclusiones del
Congreso de Aveiro, de la CDE (Co­
misión Dem ocrática Electoral) de 1973,
se preconizaba entre otras cosas:
— La defensa de los intereses de
las capas populares de nuestra agri­
cultura imponen medidas de una
auténtica Reforma Agraria, que en
los aspectos socioeconóm icos alcan­
ce las siguientes medidas:
— Lim itación de latifundios y conce­
sión de sus derechos a los actuales
agricultores y fam iliares.
- C onstitución de explotaciones co­
lectivas.
- Form ación de cooperativas de tra ­
bajadores en las grandes explotacio­
nes, y de un modo general en las
empresas patronales de gran dim en­
sión.
- Creación de instituciones dem o­
cráticas que perm itan la participación
y control de las decisiones y de la
ejecución de las mismas por los tra ­
bajadores agrícolas.
- N acionalización de las industrias
relacionadas con los productos agrí­
colas, siem pre que socialm ente se
justifique.
- Adopción de una política de pre­
cios de los productos agrícolas e ín-
La ¡nflacción, en los últim os años, ha
alcanzado unos límites galopantes:
precios de nivel europeo para sala­
rios de hambre. De ahí que la imagen
física de Portugal golpee como un
látigo nuestros ojos, como si hubié­
ramos descendido años y años en el
tiem po. Esta es la herencia de la
dictadura de Salazar continuada por
Caetano, la herencia que aún hom­
bres del Opus Dei como López Rodó
se lamentan haya sido derribada por
el m ovim iento de las Fuerzas Arm a­
das. Y es precisam ente el program a
del M ovim iento de las Fuerzas Arm a­
das, el que ya apunta algunas de las
inm ediatas soluciones para sacar al
país del impasse en que se encuen­
tra. Recojám oslas:
Medidas que permitan la vigilan­
cia y control riguroso de todas las
operaciones económicas y financie­
ras con el extranjero.
— Medidas que lleven a un combate
eficaz contra la corrupción y la es­
peculación.
— Una nueva política económica
puesta al servicio del pueblo portu­
gués en particular de las capas de
población hasta ahora más desfa­
vorecidas, teniendo como preocupa­
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
La calle se convierte en escenario de asambleas públicas para fo rja r la
dem ocracia.
39
dustriales y de un sistema de crédito
favorable a los agricultores fam iliares
y a sus cooperativas.
La creación de unos sindicatos autén­
ticam ente libres y representativos es
otra de las aspiraciones del pueblo
portugués que ahora han sido re­
conocidas por la Junta de Salvación
Nacional. Se trata, no lo olvidemos,
de construir, partiendo de cero, una
nueva sociedad, y esto conlleva una
profunda transform ación política y so­
cial. Como dice el libro best-seller
actual de Lisboa, titulado „25 de abril“
al abordar el problem a de los S indi­
catos, „El Estado era una sombra, el
Gobierno una ilusión. Real, solamente,
la policía política, la prisión, la tor­
tura, los juicios arbitrarios: únicos
sustentáculos de un poder podrido“.
El cam bio viene dado, por ejemplo,
en el júb ilo desbordante que las
poblaciones de todo el país, experi­
mentaron en la gran fiesta del 1 de
mayo: Jornada de los Trabajadores,
fiesta nacional, m illones de personas
en la calle con claveles rojos, hacien­
do en uve el signo de la victoria, res­
pondiendo con miles de m ítines im­
provisados a la llamada de los Sin­
dicatos: y esto se prosigue: es pre­
senciado en las calles de Lisboa, en
la plaza de Rossio, fundam entalm ente,
reuniones de diversos sectores, te xti­
les o m etalúrgicos, en que líderes
improvisados, auténticos trabajadores,
explican el poder de la clase obrera,
el funcionam iento de la dem ocracia
obrera, exponen librem ente sus pro­
blemas . ..
Ahora vienen los problem as de or­
ganización, consolidación, reestruc­
turación. Las intersindicales creadas
por Caetano, pese a todos los inten­
tos de m ediatización y la constante
represión de que fueron víctim as m úl­
tiples de sus dirigentes, fueron sin
embargo un arma crítica contra el
régimen, como prueba el docum ento
elaborado un mes tan solo antes del
25 de abril.
A p artir del 26 de abril, cientos de
reuniones sindicales se celebran en
Lisboa y otras ciudades del país. En
el prim er docum ento hecho público
después de la liberación, se dice:
„la efectiva liberación económ ica y
política de la clase tra b a ja d o ra ... solo
puede concretizarse con la consciente
e inm ediata participación de todos los
trabajadores en el proceso ahora
iniciado . . . con una urgente y amplio
debate del que deberá salir el futuro
sindical de nuestra país, realizado en
asambleas generales convocadas in­
m ediatam ente“ .
40
Por fin pueden expresar sus pensamientos. Libertad de expresión, todavía un
sueño para m illones de españoles.
Y en 14 puntos, exigen la total liber­
tad sindical de acuerdo a la OIT, liber­
tades individuales y políticas, aum en­
tos de salarios, 40 horas de trabajo
semanal, reintegración en sus puestos
de trabajadores despedidos, federa­
ción en organizaciones sindicales,
derecho de huelga, etc.
Sindicatos, como organización de par­
tidos políticos y diferencias sustan­
ciales entre ellos, historia, organiza­
ción, etc, es tema para ser tratado
en otro futuro trabajo.
El problem a de las colonias, apuntá­
bamos es la otra clave del futuro por­
tugués. Las tesis de Spínola y Costa
Gómez, son opuestas a las de los
m ovim ientos de liberación: frente a
autonomía estos exigen independen­
cia, bien que no señalen un plazo
mínimo para acceder a ella, pués co­
mo declarara Agostinho Neto, los mo­
vim ientos de liberación nacional no
disponen de cuadros para hacer frente
a todos los problem as con que se en­
frentarían de inm ediato, necesitando
m ientras se form an, una colaboración
de los portugueses. Su postura es
clara: reconocim iento de este derecho
a la independencia y negociaciones
francas y directas. Los spinolistas en
cam bio ofrecen: negociaciones p ri­
mero y después autonomía, y que
sean todas las partes interesadas
quienes definan el futuro de las mis­
mas.
Ya los periódicos informan de los
m ilitares portugueses muertos en
combate, tanto en Guinea como An­
gola y Mozambique. La Unión Intersindical, representando a 56 S indica­
tos reunidos, envía una m oción a la
Junta de Salvación Nacional en la
que „con sid e ra como base indispen­
sable a la prosecución de los obje­
tivos estratégicos y de reestructura­
ción de un sindicalism o efectivamente
libre, el fin de la guerra colonial, co­
mo reconocim iento de los pueblos a
su autodeterm inación e independen­
cia, única form a de detener la san­
gría de más del 45 % del Presupuesto
general del Estado para fines im pro­
d uctivo s“ .
Spínola y Costa Gomes piden a los
dirigentes del Frelimo y del MPLA que
se instalen en Mozambique y Angola,
y que inicien de inm ediato conversa­
ciones de paz. Estallan fuertes provo­
caciones de la colonia blanca en Beira
(Mozambique) contra la población
negra y contra los m ilitares. Son los
nostálgicos de tiem pos pasados, los
nuevos pleds-nolr argelinos, los ra­
cistas apoyados por Rhodesia y Africa
del Sur que se niegan a reconocer la
etapa descolonizadora que les ha to ­
cado vivir. La liberación de presos
políticos no se ha term inado en éstos
territorios, y hay censura de prensa.
En el G obierno Provisional recién fo r­
mado, el partido socialista se encarga
de las carteras de Asuntos Exteriores
y C ordinación In terterritorial (ultra­
mar), y la prim era m edida de Mario
Soares es viajar a A frica (com enzan­
do por Senegal) para entablar rela­
ciones directas con los m ovim ientos
libertadores y las fuerzas progresis­
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
tas africanas. También es éste tema
que podrem os abordar con profundi­
dad en el futuro dado que el marcará
la evolución inm ediata de Portugal.
Porque el futuro ha comenzado. En
el plazo previsto, Spinola accede a
la Presidencia de la República y se
form a un G obierno provisional de
coalición de centroizquierdas, que
gobernará por el plazo de un año
mediante decretos leyes acordados
al espíritu que inspiró el m ovim iento
de O ficiales y el program a de las F.
Armadas. Disuelta la Asam blea Na-
Antonio de Spinola
cional se celebrarán elecciones para
una nueva Asam blea Nacional Cons­
tituyente, se legislará una nueva cons­
titu ción política y se elegirá al futuro
Presidente de la República.
El nuevo G obierno que preside un
profesor liberal de la Facultad de
Derecho, Adelino de Palma Carlos,
está form ado por 14 M inisterios (tres
de ellos de Estado o sin cartera)
repartidos así: 4 socialistas (Asuntos
Exteriores, C oordinación Interterrito­
rial, Justicia y Com unicaciones Socia­
les (o inform ación); 4 centristas — de­
recha independiente o moderada —
(Coordinación
Económ ica, Equipa­
m iento Social y Ambiente, Educación
y Asuntos Sociales); 2 comunistas
(Trabajo: antigüo presidente de los
Sindicatos de Empleados bancarios
de Oporto, y sin cartera (Cunhal, se­
cretario del partido); 2 del PPD, par­
tido popular dem ocrático, centro iz­
quierda (Adm inistración Local — anti­
güo interio r — y sin cartera); 1 del
CDE, actual m ovim iento dem ocrático
portugués, que bajo el epígrafe sin
cartera va a Pereira de Moura, m arxista independiente e influyente por sus
conocim ientos económ icos); como
m inistro de la Defensa, y esto ha
sido una relativa sorpresa, no se elige
a ningún m iem bro de la Junta ni ge­
neral de prestigio, sino al teniente
Coronel M ario Firm inio Miguel, ligazón
indudable con el m ovim iento de ofi-
Mario Soares
cíales que continúa im pulsando
proceso revolucionario.
Y Portugal aún sigue en fiesta. Her­
mosa, m agnífica fiesta, que sea cual
sea su futuro, y esperamos la co nsoli­
dación y profundización de lo ya
adquirido, ha dado, a casi 9 m illones
de ciudadanos, la más increíble, des­
bordante, jubilosa alegría de su histo­
ria. Volveremos, volverem os a la fiesta
de Portugal, que ha, por otra parte,
llenado en España páginas de diarios
y discursos y conversaciones en o fi­
cinas públicas o cafés, y hasta sueños
de muchos de sus ciudadanos, unos,
los menos, en el temor, otros, los
más, en la esperanza.
■
Lisboa. Mayo de 1974. Andrés Sorel
El mes de mayo ha traído la libertad y el comienzo de una nueva vida.
EXPRÉS ESPAÑOL / Junio 1974
el
41
del bloque reaccionario. Tampoco
Franpois M itterrand hubiese podido
cum plir su programa, y ello hubiese
conducido a muchas decepciones que
hubieran deteriorado la solidaridad
izquierdista. La débil base sobre la
que descansa la elección de Giscard
d ’Estaing ha dado nueva conciencia
de su fuerza a las izquierdas fran­
cesas, que consolidarán todavía más
su unión ante los tiem pos difíciles que
se aproximan.
Francia
ELECCIONES EN
FRANCIA
200.000 votos
deciden que Francia
sea derechista
Con una ventaja de menos de 200.000
votos resultó elegido Giscard d ’Estaing
como nuevo presidente de Francia. El
resultado de las elecciones presiden­
ciales francesas del 19 de mayo no
puede considarse ni como triunfo de
Giscard d ’Estaing ni como derrota
de M itterrand. Solamente ha co nsoli­
dado la división de Francia en dos
bloques políticos de casi igual poten­
cia: el bloque conservador, derechista,
reaccionario e incluso fascista y el
bloque de la izquierda unida, socia­
lista y com unista, con sus poderosos
aliados: las organizaciones sindicales.
M itterrand puede d ecir con razón:
„N uestra lucha continúa — nuestra
victo ria es inevitable.“ Si se hubiese
realizado ya la anunciada reforma
electoral, perm itiendo el voto a los
jóvenes de 19 años, el presidente de
la R epública francesa se llam arfa hoy,
con gran mayoría: Frangois M itterrand
Giscard ha debido su tenue éxito al
voto de los electores mayores de 50
años, sobre todo m ujeres, reacias a
cualquier reforma, temerosas de cual­
quier cambio. El fantasm a del com u­
nismo en el G obierno ha sido también
agua, hábil y dem agógicam ente lleva­
da por el derechista Giscard d ’Estaing
a los m olinos de la Francia burguesa.
Giscard d'Estaing puede ahora decla­
rar que „asum irá su responsabilidad,
porque ha com prendido en esta cam ­
paña electoral que los franceses de­
sean un cam bio — un cam bio político,
económ ico y s o c ia l“ . A d ’Estaing no
le quedará más rem edio que cum plir
su promesa, aunque para ello tenga
que b ailar en la cuerda floja. De
una parte, el tecnócrata derechista
d ’Estaing tendrá que contar con la
resistencia de los gaullistas, los bur­
gueses ultraconservadores y los fas­
cistas que le han apoyado y que in­
tentarán cobrarse prendas. De otra
parte, el exponente de la burgue­
sía reaccionaria francesa, Giscard
d ’Estaing, se verá acosado por las
fuerzas progresistas de la unión de
las izquierdas, que con el gran por­
centaje de votos conseguidos (por
prim era vez, la izquierda ha alcan42
Valery Giscard d ’Estaing
zado el decisivo lím ite del 50 por 100)
no estarán dispuestas a dejarse tom ar
el pelo con promesas de boquilla. Lo
que espera a d ’Estaing y a la Francia
derechista-conservadora que lo ha
elegido lo expresaba la noche de las
elecciones el jefe del partido com u­
nista francés, Marchais: „N o podrá
cum plir sus numerosas promesas
sociales hechas en la campaña elec­
toral. Las fuerzas obreras de Francia
levantarán perceptiblem ente su voz en
tal caso, para hacer valer sus reivindi­
caciones." Un increm ento de las
huelgas y de los disturbios sociales
en Francia podrá ser la consecuen­
cia a plazo más o menos largo de la
victo ria pírrica del candidato de las
derechas francesas. Para M itterrand y
sus partidarios el revés tam poco ha
sido tan grave. Una elección de
M itterrand con tan poco margen, hu­
biese colocado a la coalición de las
izquierdas en la misma precaria situa­
ción con respecto a la resistencia
Las elecciones en Francia no han
afectado solam ente al país vecino.
En España había despertado grandes
ilusiones una victo ria del socialista
M itterrand, que hubiese colocado al
régimen, desprovisto ya de sus am i­
gos fascistas en Portugal, en una
precaria situación de „b o c a d illo “ .
M itterrand, como buen socialista, es
declarado adversario de la dictadura
de Madrid. El mismo había pronosti­
cado que Portugal era el prim er paso
para la liberación de España. Su vic­
to ria en Francia hubiera significado
el segundo y quizá definitivo paso
para aislar totalm ente al régimen de
Franco en la Península. Los fran­
quistas pueden ahora respirar más
tranquilos con Giscard d ’Estaing, que
ya durante la campaña electoral se
había pronunciado sin reservas por el
régimen de Franco y por un ingreso
sin condiciones de la España fran­
quista en la Comunidad Europea. Con
las espaldas seguras en los Pirineos,
los ultras españoles volverán quizá a
la carga contra cualquier tendencia
de liberalización en España, y el Go­
bierno de M adrid no sentirá muchas
prisas en cum plir sus promesas aperturistas. Pero no sólo los franquistas
sienten satisfacción. A sus antípodas
com unistas en Moscú les ha quitado
una preocupación el éxito de Giscard
d ’Estaing. Es una constante de la
política del Crem lin el entenderse
m ejor con reaccionarios y capitalis­
tas que con gobiernos socialistas
dem ocráticos.
■
Manuel Moral
Franpois M itterrand
A los 66 años, víctim a de un cáncer
al riñón fa lle ció en Banbury, Oxfordshire, RICHARD CROSSMAN, en el
ju ic io unánime de los observadores, el
más b rillante polem ista e ideólogo
del ala izquierda del laborism o inglés.
Su últim a función fue la de d irector
de la conocida publicación „The New
Statem an“ . Crossman creyó siem pre
que en el seno del Partido Laborista,
al que cristicaba ácidam ente con fre ­
cuencia, cum plía la misión de „m a n ­
tener despierta la co nciencia socialis­
ta b ritá n ic a “ .
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
Visto desde España
¡Vive la France!
M argarita Fernández de Castronuevo
y Barboquejo y Fernando A ltolaguirreta de Füsh son dos jóvenes pro­
gres españoles que acaban de llegar
en moto a París, de paso para Katmandou. Instalados en la terraza del
café Luxemburgo — bulevard Saint
Michel esquina a la rué Soufflot
Marga y Ferdo elaboran tesis sociopolíticas sobre las elecciones presi­
denciales francesas.
— Míralos, ahí tan tranquilos, pasean­
do y charlando de cosas triviales y
cotidianas. El mundo entero está pen­
diente de las elecciones francesas y
ellos, nada, hacen su vida normal.
— ¡Pero qué quieres que hagan, hija
de mi vida!
— Pues, no sé . . . Que discutan aca­
loradam ente en los cafés, por ejemplo.
— Pero para qué van a perder el tiem ­
po discutiendo en los cafés si cuando
llegue el día de las elecciones cada
uno podrá expresar su opinión tran­
quila y eficazmente. Chata, en los
países donde hay elecciones, la gente
no va al café a discutir, sino a tom ar
café.
— Nada; sigo pensando que los fran­
ceses no están lo suficientem ente
concienciados sobre sus deberes de­
m ocráticos.
— Bueno, dejém oslo y vayamos a ver
el „U ltim o ta ng o “ .
— ¡Cerdo! Yo he venido a París a
ver las elecciones en directo y no a
ver guarradas.
— ¿Eing?
— No, nada. Por ejemplo, que a usted
qué le parece que haya tantos can­
didatos a presidente.
— ¡Psst!
— Claro, porque yo pienso que ha­
biendo doce candidatos debe ser un
lío. ¿Usted por quién va a votar, si no
es indiscreción?
— ¡Pfuuff!
— Mi opinión personal es que M itte­
rrand tiene muchas posibilidades de
ganar incluso en la prim era vuelta.
Aunque nunca se sabe, porque los
franceses — que son bastante reac­
cionarios — de repente se ponen a
votar a la derecha y . . .
— ¡Baph!
— Quiero d ecir que les costará cam­
biar después de tantos años con go­
biernos de derechas Ahora que fran­
camente les va a resultar difícil es­
coger entre Chaban y Giscard. Ambos
aseguran que „tienen en su poder do­
cum entos com prom etedores sobre
fraudes fiscales y negocios sucios
que si los sacan a la luz el uno se
cargará al otro, y viceversa. La verdad
es que si yo fuera francesa y me
dieran a elegir me quedaba sin nin­
guno. ¿Y usted?
— ¡Pshhiitt!
— Yo votaría seguram ente por el pro­
fesor Dumont, candidato en favor de
la ecología; o quizá por Arlete Leguiller. El candidato que me cae más
antipático es Royer. Parece que quiere
m eterlos a ustedes en cintura en la
cuestión sexual y todo eso. Yo creo
que sacará muy pocos votos.
— ¡Mmmuuum!
— Bueo, pues vámosos a casa de
Franpois a ver la televisión.
— ¡Ni hablar! Me niego a ver la televi­
sión, aunque sea francesa. ¡Odio la
televisión!
— Bueno, pues entonces nos quedare­
mos sin ver el encuentro M itterrandChaban Delmas.
— No me Im porta; lo que yo quiero
es sentir el ambiente electrizante elec­
toral en la gente, ¿entiendes?; tom ar
el pulso al país en la calle. Verás:
La joven llama al camarero e inicia
con él, en francés d ificu ltoso pero co­
rrecto (alguna ventaja habría de tener
el haberse educado en el Sagrado
Corazón), el siguiente diálogo:
— Perdone que le moleste, pero me
interesaría saber qué piensa usted
sobre las elecciones.
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
El joven Fer, que había estado escu­
chando atentam ente el animado dia­
logo, decide intervenir:
— Sabes lo que te digo, que el hecho
de que haya tantos candidatos a pre­
sidente revela que al fin y al cabo la
dem ocracia francesa está muy, pero
que muy sana. ¿Verdad que sí, ca­
marero?
— ¡Y a mí qué leñe me preguntan!
Yo soy de Cáceres, y estoy esperando
a ver sí se deciden a pagar la con­
sum ición de una vez, „Service non
co m pris".
■
(Cambio 16) CARMEN RICO-GODOY
Opiniones
¿Derecho de voto
para extranjeros?
La „E uropa-U nion“ propugna que en
la República Federal de Alem ania se
otorgue el derecho de voto a nivel
comunal a los trabajadores extran­
jeros procedentes de países de la
Com unidad Europea. Como señaló en
Bonn su secretaría general, ello res­
ponde a las necesidades de la inte­
gración de Europa O ccidental y es a
la vez adecuado para paliar el pro­
blema de los mismos. Apoyada en
un inform e del profesor Sasse de la
universidad de Giessen, „EuropaU nion“ refuta las objeciones de ca­
rácter co nstitucional expresadas repe­
tidas veces a este respecto por los
m inistros del Interior de los Estados
federados. El nivel comunal es im por­
tante, señala „E u ro pa -U n io n “ , porque
en el se deciden muchas de las
cuestiones que afectan a la existencia
social de los extranjeros. Dado que
m ientras tanto residen más de catorce
m illones de extranjeros en el área de
la Com unidad Europea, no se podrá
denegar por más tiem po a ese círculo
de personas la „concesión de los más
elem entales derechos ciudadanos“ . ■
El otorgam iento de derechos electo­
rales pasivos y activos a nivel com u­
nal para extranjeros con algunos años
de residencia en la RFA y con algunos
meses de vinculación a la com unidad
donde ejercerán su derecho, deberá
e xig ir el congreso regional del SPD de
BADEN WÜRTTENBERG, según han
so licita do en una reunión en Karls­
ruhe los m iem bros del „TÜBINGER
KREIS“ del SPD. En este grupo p arti­
cipan varios parlam entarios federales
y regionales.
■
El 61 % de los españoles apoya el
ingreso de ESPAÑA a la Comunidad
Económ ica Europea, según fueron los
resultados de una encuesta que lle­
vara a cabo el periódico EL DIARIO
DE BARCELONA. Sin embargo como
lo ha expresado el Parlamento Euro­
peo, en resolución referida a la ejecu­
ción de Salvador Puig, „la reiteración
de violaciones a los derechos huma­
nos fundam entales por el régimen
español, impiden el ingreso de España
a la Comunidad Europea“ . Más claro,
echarle agua.
■
43
m asacrar a miles de profesionales,
estudiantes, obreros y campesinos
que se oponen con toda su fuerza a
la im plantación de la dictadura fas­
cista.
EL POR QUE DEL
FASCISMO
Hoy dia Chile se ha convertido en un
campo de concentración. Sus cárce­
les se encuentran atiborradas de hom ­
bres y m ujeres y en su mayoría sal­
vajemente torturados por el fascism o
por el „c rim e n “ de ser m ilitantes o
sim patizantes de la izquierda chilena.
Se han debido abrir recintos especia­
les en el Norte y en varias islas del
sur del país para albergar a tantos
m iles de presos políticos.
Es im posible narrar los dram áticos
sucesos que ocurren en Chile. La
represión m ilita r continúa con la mis­
ma intensidad desde la caída del
G obierno del Presidente Salvador
Allende. No solam ente han sido ase­
sinados, torturados y detenidos miem­
bros de la Unidad Popular, sino que
también m ilitantes de la Dem ocracia
Cristiana.
El organism o creado por la Junta
M ilitar llam ado DINA que coordina a
los servicios de inteligencia m ilita r de
las Fuerzas Arm adas y de C arabineros
tiene preponderante labor en los mé­
todos fascistas para m antenerse en
el poder.
Centros de tortura
Se conoce la existencia de muchos
centros de torturas, especialm ente
en el Hospital M ilita r y uno cercano
a Santiago, en un regim iento ubicado
en Tejas Verdes y a donde son lleva­
dos no solam ente hombres, sino igual­
mente mujeres. Todos ellos son „tra ­
ta do s“ con los últim os adelantos
„té c n ic o s “ proporcionados por la p o li­
cía brasilera — trabaja en estrecho
contacto en Chile con los m ilitares —
y por la propia CIA.
Algunos ejem plos de las torturas que
se están aplicando en Chile por infor­
m aciones que merecen todas fé son
entre otras: las m ujeres además de
ser violadas por oficiales y tropa, les
son cortados sus pezones con hojas
de afeitar y lo más condenable toda­
vía, les son introducidas en sus vagi­
nas trozos de madera y ratas infecta­
das. Los hom bres no corren m ejor
suerte. Muchos son castrados, co rta ­
dos algunos de sus miembros, ya sea
una pierna o brazo y algunos sufren
la aplicación de unas máquinas que
les introducen en las fosas nasales
para fractúrales los huesos.
44
Se sabe ahora que en dichos lugares
de torturas participan además de los
m ilitares y agentes policiales extran­
jeros, varios m édicos fascistas que
no sólo presencian esos actos crim i­
nales, sino que actúan en caso de
necesidad a fin de evitar la muerte
del prisionero y poder de esta manera
los fascistas „in te rro g á n d o lo “ .
Se conocen algunos nom bres de esos
m édicos que participan en esas accio­
nes crim inales. Tenemos los ejem plos
de los siguientes: Darwin Arriagada,
presidente del Colegio M édico de
Chile; Hugo Salvestrini; Humberto
Castro; A lberto Spoerer (alto jefe de
las F. Arm adas); y el Dr. Sava, d irec­
to r del Hospital Militar.
Fascismo contra libertad
No se puede concebir en nuestro
siglo como se ha podido llegar a
tanta degradación moral, pero no hay
que olvidar que el fascism o en toda
su historia ha dado innum erables
ejem plos de su barbarie, tal como
sucede actualm ente en nuestro país.
Chile ha dejado de ser la excepción
en Am érica Latina. Sus tradiciones
dem ocráticas, su respeto por la liber­
tad ha sido rota por los cañones. En
Chile se ha decretado el Estado de
guerra interno como si existiese un
enemigo dentro del país. Sólo se ha
hecho para perm itir a los m ilitares
En estos m om entos se carece absolu­
tamente de libertad. Los partidos polí­
ticos disueltos, con la excepción de
los de Derecha. La Central Unica de
Trabajadores disuelta también y el
sagrado derecho de huelga elim inado.
Las Universidades intervenidas por
los m ilitares y muchas de sus Escue­
las clausuradas en form a definitiva
ocasionando con ello un gran pro­
blema, miles de estudiantes no po­
drán continuar sus estudios y mu­
chos deberán salir de Chile en busca
de m ejores posibilidades. Mas de
200.000 funcionarios de la A dm inistra­
ción Pública exonerados causando
un gran paro que dicho sea de paso
alcanza ya a un 20 por ciento. Durante
el G obierno de la Unidad Popular el
Índice se rebajó a menos del 5 por
ciento. Miles de profesores elim inados
tanto universitarios como en la ense­
ñanza secundaria, todos los cuales
son reemplazados por estudiantes sin
preparación pedagógica, pero per­
tenecen a los partidos de Derecha o
grupos ultras (Patria y Libertad). Total
censura de todos los medios de co­
m unicación — prensa, radio y tele­
visión —, carencia absoluta de ju s ti­
cia, salvo la que imponen a sangre y
a fuego los m ilitares. Todos estos he­
chos avergüenzan a nuestra calidad
de chilenos.
Nunca antes en ningún país latino­
am ericano habia ocurrido sim ilar
situación a pesar que la mayoría
de ellos se encuentran regidos por los
gendarm es del im perialism o, sus
Fuerzas Armadas.
¿Por qué esta trágica
situación?
El experim ento chileno de cam inar
hacia el socialism o en dem ocracia,
pluralism o y en libertad no alcanzó a
cum plir su meta. El im perialism o y
la burguesía chilena no podían tolerar
una segunda patria socialista en Amé­
rica Latina después de Cuba. Son
muchos los intereses que estaban en
juego, especialm ente las compañías
del cobre y las sociedades m ultina­
cionales, com o fué el caso de la
I.T .T . No podian perm itir que un
G obierno Popular perjudicase sus
egoístas intereses económ icos.
El pulpo del im perialism o una vez
más en la historia de Am érica Latina
estrangulaba a un pequeño país co ­
mo el nuestro que con dignidad hacía
valer sus legítim os derechos a go­
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
El com portam iento de la Dem ocracia
C ristiana ha sido fiel a los intereses
de la burguesía chilena. Las bur­
guesías de los países dependientes,
como es el caso nuestro, son contra­
dictorias. Por una parte, son explota­
doras de la clase trabajadora de su
país y, por otra parte, son a su vez
explotadas por los m onopolios im­
perialistas más poderosos y que se
llevan la mayor parte de las ganan­
cias. Se puede d e c ir con propiedad
que los burgueses son los socios
menores del im perialism o.
bernarse y hacer uso tam bién de sus
riquezas naturales como nación libre
y soberana.
Para la Unidad Popular fué entonces
muy difícil llevar a cabo este experi­
mento. En prim er lugar, la Unidad
Popular olvidó la historia. La bur­
guesía cuando ve afectados sus in­
tereses de clase recurre a la represión
más despiadada para poder m antener
sus privilegios. Olvidó la Unidad Po­
pular lo que sucedió en España en la
década del 30, en Brasil en 1964, en
Indonesia en 1965 y en Bolivia no
hace mucho.
Se mantuvo por ejem plo la C onstitu­
ción burguesa que im pidió hacer los
cambios estructurales que hicieran
posible un proceso realm ente revolu­
cionario. Quedó intacto el Poder Judi­
cial con los mismos jueces, los m is­
mos códigos y los mismos procedi­
m ientos. Contó además con un Parla­
mento totalm ente adverso que se
opuso perm anentem ente a toda me­
dida que significase transform ar sus
añejas estructuras legislativas que lo
regían. En fin, poco varió en ese
sentido desde el triunfo de 1970.
¿Para qué estudiar?
La Unidad Popular com etió asim ismo
el grave e rror de co nfia r en la d is­
ciplina y en la lealtad de sus Fuerzas
Armadas. Desconoció el hecho que a
través del Programa de Ayuda M ilitar
impulsado por los Estados Unidos,
miles de oficiales y sub-oficiales de
las Fuerzas Arm adas de Am érica La­
tina son adiestradas profesional e
ideológicam ente en la Zona del Ca­
nal de Panamá y en el propio Esta­
dos Unidos. Sólo en 20 años p arti­
ciparon en esos cursos m ilitares más
de 5.000 chilenos, según datos o fi­
ciales del Departamento de Defensa
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
de los Estados Unidos fechado en
W ashington en 1971.
Esta situación com prueba una vez
más como es de significativa im por­
tancia el rol que juega el im perialis­
mo en nuestros países por m edio de
sus respectivas Fuerzas Armadas. Eso
explica la circunstancia el por qué
de tantos gobiernos m ilitares en nues­
tro continente, todos ellos a su ser­
vicio.
En una sociedad de clase, el ejército
es un instrum ento de los explotado­
res. En Chile debió hacerse una polí­
tica d irigid a a ejercer una fuerte pre­
sión de la clase obrera sobre los
institutos armados, no conform arse
con su neutralidad y en la confianza
de su legalidad. Había que ganársela
y especialm ente, convenciéndola que
la clase obrera organizada era capaz
de luchar contra ella.
Igual que en España
Por otra parte, el papel de la Demo­
cracia C ristiana antes y después del
golpe m ilita r fué significativo. A rrai­
gada en la pequeña y mediana bur­
guesía y vinculados algunos sectores
de ella a los intereses del capitalism o
nacional y al im perialism o norteam eri­
cano, decidió a través de sus altos
dirigentes encabezados por Frei unir­
se a la reacción y al fascismo.
Por esta razón el diálogo preconizado
por algunos partidos de la Unidad
Popular resultó en un fracaso total.
Por su concepción burguesa todo
diálogo fué inútil y sólo sirvió para
frenar el impulso del proceso. Hoy
día, sin ir más lejos, varios de sus
dirigentes y m ilitantes están prestan­
do a la Junta M ilita r todo su apoyo
y otros además sueñan que más ade­
lante los fascistas graciosam ente les
entregarán el poder.
Burguesía e im perialism o están en­
teram ente de acuerdo en que subsista
el sistema capitalista, con la propie­
dad privada de los medios de p roduc­
ción y la posibilidad de seguir explo­
tando a la clase trabajadora. Aun los
unen otros vínculos más, como ser,
relaciones económ icas, dependencia
tecnológica, uso de patentes y mar­
cas, etc.
Faltó la unidad
Otro fa cto r negativo fué la falta de
una conducción
política
unitaria.
C om prendem os la circunstancia que
no era fácil obtener criterios unitarios
en cualquier m ateria cuando en el
seno de la Unidad Popular existían
partidos y grupos m arxistas, ca tó li­
cos y laicos. No existió tam poco una
capacidad más am plia y una falta de
im aginación en algunos dirigentes
especialm ente en el sector económ ico
y que hubiese perm itido de alguna
manera paliar el bloqueo silencioso
impuesto por Estados Unidos. Varias
iniciativas no fueron resueltas oportu­
namente por problem as a veces su­
balternos entre dirigentes y m ilitantes
de esos partidos.
¿Nuestro futuro?
Com prendem os perfectam ente que la
batalla contra el im perialism o y sus
aliados será continental. Será un ca­
m ino muy duro y lleno de sacrificios.
Entendemos y estamos conscientes
de la dram ática situación en que se
encuentran la mayoría de los pueblos
latinoam ericanos, quienes son som eti­
dos a sangre y a fuego por los regí­
menes m ilitares. Llegará la hora de
sacudirnos del yugo opresor y asi de
esta manera, los esfuerzos y los sacri­
ficios de sus vidas de tantos m ártires
nuestros, como son los ejem plos va­
lerosos del Che Guevara, de Camilo
Torres, y de tantos otros, no queden
convertidos solam ente en un sueño.
45
SPD
Nuestro Camino
Llegará el día de la Segunda Indepen­
dencia de todos nuestros pueblos.
Asim ismo se encenderá la llama de la
justicia social en todo el continente
y tengam os todos nosotros la p osibili­
dad real de vivir en dem ocracia, en
libertad y para que en todos nuestros
países sea desterrado definitivam ente
la pobreza, el analfabetism o, el ham­
bre y el paro. Habrá que co rta r de
raíz los tentáculos del pulpo del im­
perialism o que desde el nacim iento
como Repúblicas de nuestros respec­
tivos países se nos ha explotado sin
piedad. La unidad de todos nuestros
pueblos hará posible el sueño de
nuestros prim eros libertadores.
Cara al futuro
En Chile confiam os que dentro de
poco la dem ocracia será restable­
cida. Para llegar a ello, los dirigentes
y m ilitantes de todos los partidos y
grupos de izquierda junto a los sin­
ceros dem ócratas de otros grupos
deberán unificar criterios y las tá c ti­
cas necesarias para luchar con éxito
frente al fascismo.
La bandera de lucha será la resisten­
cia contra el fascism o y sus aliados
y por lo tanto el prim er objetivo de la
dura lucha que ya ha comenzado.
Mucha sangre se ha derram ado en
Chile y aun continua. No podemos
o lvidarlos y en nuestra futura acción
todos ellos estarán presentes en
nuestra lucha. Con la amarga ex­
periencia no podem os volver a
com eter los mismos errores pasados.
Deseamos que nuevos dirigentes
ocupen en el futuro las tareas más
46
im portantes y con la condición de
ser honestos revolucionarios. Hones­
tos en todo el sentido de la palabra.
Capaces además de co n d u cir a la
clase trabajadora — hoy en día tra ­
tada duram ente - a la conquista del
Poder. Sin transacciones de ninguna
especie.
No olvidem os las últim as palabras
pronunciadas desde La Moneda por
nuestro m ártir Presidente Salvador
Allende antes de su muerte: „Asi se
escribe la primera página de esta his­
toria. Mi pueblo y América escribirán
el resto“.
■
Ivanov
MUERTES Y
SECUESTROS
A las „c u rio s a s “ m uertes de JOSE
TOHA (socialista, 49), casado, un
hijo, ex-m inistro del Interior y de
Defensa y de ALBERTO BACHELET
(casado, 52) General de Aviación y
ex-secretario Nacional de D istribu­
ción del gobierno de SALVADOR
ALLENDE, se sumó la prolongada
desaparición de CLODOMIRO ALMEYDA (socialista, 53) casado, 3 hijos, exm inistro de Relaciones Exteriores de
la Unidad Popular. ALMEYDA ha
reaparecido en un hospital seriam ente
enferm o y desnutrido, luego de que
su m ujer presentara un recurso de
amparo (HABEAS CORPUS) a la Corte
Suprema. A pesar de que la C orte no
acogió el recurso posteriom ente pudo
enterarse de la situación de su marido.
Los com unistas oprim en radi­
calm ente la libertad. Violan
los derechos del hom bre y
el derecho de autodeterm ina­
ción de la personalidad y de
los pueblos. C ontra su apara­
to de poder se alzan hoy cada
vez más los mismos hombres
de los países regidos por el
com unism o. También allí se
producen
m odificaciones.
También allí crece el deseo
de libertad la cual ningún sis­
tema puede sojuzgar com ple­
tam ente a la larga. Pero los
dirigentes com unistas luchan
por su propia afirm ación. So­
bre las espaldas de sus pue­
blos organizan una fuerza
económ ica y m ilitar que se
convierte en creciente ame­
naza de la libertad.
Por eso la esperanza del
mundo es un orden ed ificado
sobre los valores fundam en­
tales del socialism o dem ocrá­
tico que quiere crear una so­
ciedad humana exenta de ne­
cesidad y de tem or, exenta de
la guerra y de la opresión, en
una com unidad con todos los
que tengan buena voluntad.
Todos, hom bres y mujeres,
son llam ados aquí y en todos
los países de la tierra.
En suelo alemán los s o cia lis­
tas están agrupados en el
Partido S ocialdem ócrata ale­
mán que acepta com placido a
todo el que llega sus filas y
reconoce los valores básicos
y las reivindicaciones funda­
m entales del socialism o de­
m ocrático.
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
„LA GUERRA CIVIL
ESPAÑOLA Y SUS
CONSECUENCIAS”
Libros
STU D IU M G E N E R A L E VO O R D R A C H T E N
B IJD R AG EN V A N TH OM AS, CON STAN D SE, G A R C IA DU RÁN ,
RU D OLF DE JONG, BUVE, C A R R A SQ U E R , LECH N ER, P O R T A , V A L E R A
La reciente publicación del libro „L a guerra civil española
y sus consecuencias“ 1) es una prueba más de que la
conflagración armada que ardió en España en el trienio
1936-1939 abrió un proceso que en la actualidad, 37 años
después, no se ha cerrado todavía y cuyo desenlace preo­
cupa e im porta no sólo a los españoles.
A modo de „m em orándum “ de aquella contienda en sus
diversos aspectos esta recopilación de monografías puede
ser de gran utilidad como iniciación al conocim iento y
estudio de las décadas recientes de la historia de España
(y de Europa). Los apéndices bibliográficos, breves pero
esenciales, de que está provisto cada uno de los ensa­
yos, señalan al lector, al que uno u otro texto pueda des­
pertar interés, zonas de exploración más amplias.
Primeros ensayos
Los dos prim eros ensayos, „L a guerra civil española en
relación con los asuntos internacionales“ , de H. Thomas,
y „L a intervención extranjera en la guerra c iv il“ , de A. L.
Constandse, son, como ya indican los títulos, redundantes.
A mi juicio, H. Thomas, historiador inglés especializado en
asuntos contem poráneos, es capaz de docum entarse muy
bien, pero luego los árboles no le dejan ver el bosque y
se queda en la superficie, que a veces ni siquiera recons­
truye en su totalidad. Páginas más adelante de la misma
publicación (53 y 55, nota 5) R. de Jong califica el libro
más conocido de H. Thomas, „The Spanish civil w a r“ , de
producto de la historiografía burguesa y com unista, tanto
más aviesa, añadim os nosotros, cuanto que se imagina
estar libre de prejuicios. H. Thomas ha vuelto a las anda­
das. El Dr. Constandse desarrolla el mismo tema inm edia­
tamente después, perfectam ente docum entado también y
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
Juan Lechner: „En las huellas que
deja la guerra no se encuentra sólo
destrucción y miseria, sino también
nuevas obras de arte que se nos legan
una vez desalojados los escom bros.“
de una manera mucho más profunda y luminosa, por lo
que la exposición del h istoriador británico resulta com ­
pletamente supérflua.
Un pequeño error hemos advertido en el texto del Dr. Cons­
tandse que nos perm itim os emendar. Se dice en él (pág. 17)
que en ocasión de la revolución de Asturias - octubre de
1934 - , Franco
„fue nombrado m inistro de la guerra y dio órdenes de
ahogar en sangre esta reb elión “ .
Es cierto que Franco d irig ió la represión de Asturias, con
característica eficacia, desde el m inisterio de la guerra de
M adrid, pero no lo hizo en calidad de titu la r de dicho
m inisterio, sino solam ente en la de „asesor té c n ic o “ ,
llamado por el m inistro, cargo que a la sazón desempe­
ñaba Diego Hidalgo, del Partido Radical (de Lerroux).
Francisco Franco había sido nom brado com andante ge­
neral de Baleares el 16 de marzo de 1933 y ascendido en
marzo de 1934 a general de división. En octubre, al esta­
llar la revolución de Asturias, prom ovida por las fuerzas
obreras socialistas y anarcosindicalistas, Hidalgo, presa
del pánico ante las proporciones que cobraba el levanta­
miento, recurrió a Franco por considerarlo el jefe m ilitar
más ducho en m ateria de represión, fama que tenía ya
conquistada desde 1917, en que, con m otivo de la huelga
general revolucionaria declarada en agosto de dicho año
por las mismas fuerzas proletarias, lanzó sus tropas contra
el pueblo con fría y resuelta ferocidad.
Movimiento anarquista
El trabajo de J. García Durán, „Intervención extranjera en
el m ar", nos da una ¡dea muy exacta de las repercusiones
47
que tuvo la guerra civil en las alineaciones navales euro­
peas y en sus m ovim ientos, aspecto éste hasta ahora poco
menos que inédito, por lo que los datos e investigaciones
del autor revisten verdadera im portancia historiográfica.
La exposición de R. de Jong, „El anarquism o español y su
papel en la guerra c iv il“ , si bien revela conocim iento de la
m ateria, adolece, a nuestro parecer, de un excesivo en­
tusiasm o por las ideas de Bakunin, devoción que le obnu­
bila un poco y le lleva a hacer asertos poco resistentes a
la crítica. Por ejemplo, en la pág. 47 leemos:
„Es de gran interés el hecho de que España es el
único país en el que el anarquism o fue el m ovim iento
obrero. El mom ento inicial de este m ovim iento se
puede señalar con toda precisión, a saber, octubre
de 1868, cuando el italiano G. Fanelli, amigo de Baku­
nin, visitó España.“
exclusivam ente anarquista, como parece desprenderse de
las palabras de R. de Jong, sino también, y en m edida
importante, marxista. La organización sindical de inspira­
ción anarquista, la C. N.T., no se constituyó hasta entrado
ya el siglo XX, llegando a convertirse luego, eso sí, en la
central sindical más im portante, con mucho, del país (casi
3.000.000 de m iem bros frente al más de 1.000.000 de la
U .G .T. en tiem pos de la República — cfr. misma publica­
ción, pág. 73 —). ¿Justifica todo esto la aseveración que
hace el autor de que en España el anarquism o fue el m ovi­
m iento obrero? Una de dos: o R. de Jong ignora la im por­
tantísim a rama m arxista del m ovim iento obrero, político y
sindical, español o, precisam ente porque esta rama se ha
desarrollado siguiendo las directrice s m arxistas, la excluye
del m ovim iento obrero. De las dos posibles explicaciones,
la segunda me parece aún más grave que la prim era, ya
que supone una actitud dogm ática tan vituperable como
otra cualquiera.
Circunstancias distintas
Francisco Carrasquer: „La inteligencia que se aparta del
pueblo está condenada a sucum bir como ta l.“
Estas frases reflejan una visión muy sim plista y unilateral
de un proceso histórico — la creación de la Sección Espa­
ñola de la A. I.T. (I Internacional) y sus prim eras vicisitu ­
des — que en realidad fue muy intrincado y que, en todo
caso, quedó bifurcado muy pronto entre el politicism o de
Marx y el abstencionism o de Bakunin. El papel de Fanelli
fue contrarrestado por Laffargue, yerno de Marx, y, a
través del periódico de la Internacional, „La Em ancipa­
c ió n “ , de la „Federación de los Nueve“ , en la que ya
figuraba Pablo Iglesias, el futuro fundador del Partido
Socialista, de la ruptura con los aliancistas (bakuninistas)
y de la creación de la „A sociación del Arte de Im prim ir“ ,
en 1871, prim era organización sindical española en el
sentido m oderno de la expresión, lo que acabó por im po­
nerse en el incipiente m ovim iento obrero m arxista fue la
influencia de Guesde, que postulaba la participación en la
política para preparar el asalto final del Estado burgués,
actitud bien opuesta a la propugnada por Bakunin y sus
seguidores. Todo ello cristalizó en la form ación del núcleo
inicial del P .S .O .E . (1879), en el „Inform e a la Comisión
de Reformas S ociales", de Jaim e Vera (1884), docum ento
al que se ha llam ado el „M anifiesto C om unista“ español,
en la aparición de „El S o cia lista “ (1886) y por últim o en la
celebración de los congresos constitucionales del P.S.O.E.
y de la U .G .T., Barcelona 1888. Todo lo cual dem uestra
que el m ovim iento obrero español organizado no fue en
su prim era etapa - hasta finales del siglo XIX - de signo
48
La term inología que en ocasiones emplea el autor viene a
confirm ar su parcialidad en el tratam iento del tema. Así,
m eter en el saco de la social-dem ocracia (pág. 49), con
todas las connotaciones peyorativas que el térm ino im plica
a los ojos de quienes aspiran a un cam bio radical de las
estructuras económ ico-sociales existentes, al socialism o
m arxista español en su doble vertiente política y sindical
(P .S .O .E . y U .G .T.) es, como mínímo, una ligereza, y, si
el autor conoce bien los p rincipios que aún hoy sustentan
estas dos organizaciones obreras, su trayectoria revolu­
cionaria y las especiales circunstancias históricas con que
han tenido que debatirse y siguen debatiéndose - muy
distintas de las del resto de Europa, por lo que el socia­
lismo español, proscrito, clandestino, fundado en la lucha
de clases y forzosam ente radicalizado ante unas superes­
tructuras arcaicas hasta extrem os grotescos, difiere to ta l­
mente del europeo —, si todo eso se conoce y se valora
en su justa medida, la afirm ación de que este socialism o
está asim ilado a la socialdem ocracia adquiere p ro po rcio ­
nes de insulto. Me perm ito recordarle a R. de Jong que el
P .S .O .E . y la U .G .T . se adhirieron en su mom ento a la
II Internacional y M edia y que, si luego, al fracasar el in­
tento, se reintegraron a la II a secas, fue porque entre ésta
y la III la elección, como com prenderá m ejor que nadie el
propio R. de Jong, no era dudosa.
¿Olvido u omisión?
Por últim o, hay un aspecto muy im portante del anarquism o
español que el autor de este artículo pasa por alto com ­
pletam ente y cuyo conocim iento es indispensable para
form arse una idea recta y equilibrada del mismo. Me re­
fiero al p rincip io táctico, que el m ovim iento sostuvo y
aplicó, de la „acción d ire c ta “ (Cfr. en la misma publ. el
art. de A. Porta, pág. 99 y ss. y el de F. Carrasquer, mitad
inferior de la pág. 73). Me abstengo en estos mom ento de
em itir un ju ic io de valor acerca de todo ello, pero se trata
de datos objetivos que explican muchas cosas y que, si se
escamotean, el lector corre el riesgo de form arse una
imagen deform ada de los fenómenos contem plados o de
quedar sum ido en un mar de confusiones. Así cuando el
autor, al final ya de su escrito, nos dice, a modo de con­
clusión, que
„para el anarquism o sigue siendo actual el problem a
siguiente, que tanto se destacó durante la guerra
civil: cuando se ha de convivir con los demás siendo
una m inoría y no se quiere im poner una dictadura de
EXPRÉS ESPAÑOL / Junio 1974
una m inoría (o de una mayoría), ¿cómo es posible
e ncontrar una estructura, un marco político dentro
del cual sea factible llevar a cabo experim entos revo­
lucionarlos antl-autorltaríos susceptibles de conducir
a una nueva sociedad so cia lista? “ (p. 54),
no podem os por menos que m ostrarnos entre perplejos y
escépticos. Acabam os por pensar que R. de Jong no está
hablando ya aquí, bien m irado, del anarquism o español,
sino que nos hace una proposición d octrina ria por su
propia cuenta, de noble Inspiración, quien lo duda, pero
que se nos antoja gratuita y, a propósito del m ovim iento
que ha pretendido analizar, traída por los cabellos. Des­
ca lifica r contundentem ente el concepto m arxísta de la
„dicta du ra del p ro le ta ria do “ - que es lo que en el fondo
le ha dictado al autor el párrafo transcrito - es, te órica ­
mente, muy fácil, y hasta da testim onio de pulcritud moral,
pero ya no lo es tanto si se piensa en la práctica revolu­
cionaria, de la que tanto supieron los anarquistas espa­
ñoles. Esta, que en muchas ocasiones ha de ensuciarse
las manos, no puede prescindir, so pena de verse neutrali­
zada y hasta vencida, de una u otra form a de actuación
enérgica — llámese dictadura o no — para m antener a
raya a la reacción, dispuesta siem pre a todo para recon­
quistar y defender sus posiciones (Cfr. Chile, sin ir más
lejos). Eso es lo que quiso dar a entender Marx con el
concepto „d icta d u ra del p ro le ta ria do “ y si luego el
concepto se ha interpretado de una manera mezquina e
hipócrita y se ha encubierto con él la dictadura de un par­
tido o de una oligarquía burocrática, la culpa no es de
Marx sino de quienes lo han falsificado.
Figura del „cacique“
El estudio de R. Th. J. Buve, „Sociedad rural durante la
II R epública Española“ , nos hace entrever en ocasiones
la „in fra h isto ria " del período analizado, de form a que la
situación conflictiva, agudizada por la polarización de las
actitudes durante la R epública y aún más al plantearse tal
situación, a p artir de ju lio de 1936, en térm inos de con­
flagración armada, se nos ofrece a un nivel poco estu­
diado hasta ahora, a pesar de co nstitu ir la dim ensión
histórica que más se aproxim a a la „pa lp ita ció n biográfi­
c a “ de los españoles que poblaban el país en aquellos
momentos. C ualquier español que los vivivó reconocerá el
acierto con que el Sr. Buve ha logrado sondear zonas pro­
fundas de la realidad, aunque no dejará de advertir asim is­
mo sus errores de apreciación al intentar d e fin ir ciertos
fenómenos, como el tan autóctono y peculiar del „c a c iq u is ­
m o“ . La figura del „c a c iq u e “ no puede desglosarse en la
triple del secretario del ayuntam iento, del párroco y del
interm ediario, como hace el Sr. Buve al rastrear el fenó­
meno en el noroeste de España, ni reducirse sim plem ente
a la dei flnquero, al explorar el centro y el sur. Para
empezar el cacique es, casi por definición, único: si es
cacique es porque en su dom inio — „p o w e r d om ain “ ,
como puntualiza el autor — m onopoliza o pretende m ono­
polizar el poder efectivo. En segundo lugar, la base de la
dom inación política y social del cacique es de orden
económ ico: es inconcebible el cacique sin medios de fo r­
tuna — dinero o propiedades —. Sus procedim ientos típi­
cos son el cohecho, la venalidad — la com pra de votos, el
alquiler de sicarios, la concesión o desposesión de preben­
das, empleos, aparcerías, etc. — para som eter las volun­
tades. Otros poderes, como el b urocrático del secretario
del ayuntam iento, el espiritual „sui generis“ del cura pá­
rroco y el m ercantil del que el Sr. Buve llama intermediario,
están supeditados al del cacicato y son con frecuencia,
eso sí, agentes del mismo o su epifenómenos. Al lado de
estas bases económ ico-sociales — el origen de todo poder,
por lim itado que éste sea social y geográficam ente, hay
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
A. L. Consiandse: „N o fue sólo la Intervención m ilita r y
económ ica directa de los países fascistas lo que decidió
el desenlace de la guerra civil española, sino también el
miedo que sentían los países dem ocráticos por una revolu­
ción so cia lista.“
que buscarlo siempre, en la sociedad europea postnapoleónica, en la región económ ica — concurre en la figura
del cacique una determ inada contextura psicológico-cultural que le adscribe, consustancialm ente, a la ideología
de derechas, característica a la que el Sr. Buve no alude
en absoluto. Si el autor de este trabajo hubiera sabido
calar más hondo en el fenóm eno del caciquism o, no habría
incurrido en el despropósito de afirm ar (pág. 57) que „en
tiem pos de la R epública“ los caciques eran ,,a veces,
socia listas“ , porque, si en España ha habido una actitud
antitética al caciquism o, ha sido, como es lógico, por lo
demás, la que ha inform ado la d octrina y la práctica, en la
m edida en que ésta ha tenido lugar, del socialism o. Entre
la numerosa docum entación que podría señalarle al Sr.
Buve para sacarle de su error, me lim ito a indicarle el
libro de Andrés Saborit „Joaquín Costa y el so cia lism o “
(Ed. Zero, A lgorta - Vizcaya
1970), por asociarse en él
al prim er y máximo denunciador del caciquism o y a la
corriente político-sindical que se d istinguió precisam ente
por com batir incansablem ente sem ejante plaga.
Otros estudios
Los ensayos que figuran a continuación del del Sr. Buve,
„La inteligencia española durante la II R epública“ , de
Francisco Carrasquer, „Poesía y guerra c iv il“ , de J. Lechner, y „La posición de la Iglesia C atólica durante y des­
pués de la guerra civil española“ , de Antoni Porta, se leen
todos con gran interés y revelan un conocim iento pro­
fundo — inm ediato y casi em pírico en los casos de Carras­
quer y de Porta, erudito en el del Prof. Lechner, especiali­
zado en el tema de la poesía com prom etida española
contem poránea — de las respectivas materias.
Por último, el de Fernando Valera, presidente del consejo
de m inistros del gobierno español republicano en el exilio,
titulado „Orígenes y consecuencias de la guerra civil espa­
ñ ola“ , más que un análisis objetivo de lo que anuncia el
título, es una apología „p ro dom o" de la actitud legitimista
del gobierno noblem ente fantasm a que el autor preside. ■
F. M. Lorda Alaiz
„De Spaanse burgeroorlog en zijn gevolgen“, contribuciones de
Thomas, Constandse, G arcía Durán, R. de Jong, Buve, Carrasquer,
Lechner, Porta, Valera. Universitaire Pers, Leiden 1973.
’ ) Un título más a los 15.000 ya existentes, cfr. misma publicación,
pág. 27.
49
Hechos y
personajes
Preside, pero en
silencio
Con el entusiasmo y m ovilización de
masas ya característico se celebró
nuevamente en La Habana el „prim e ro
de m ayo“ . Dos hechos nuevos e in­
teresantes se produjeron en la fe sti­
vidad: discursos breves pronunciados
por ROBERTO VEIGA, secretario ge­
neral de la central de trabajadores de
Cuba, y RAMIRO VALDES, miem bro
del com ité central del P. C. por una
parte, y ausencia de FIDEL CASTRO,
por prim era vez en quince años, co­
mo orador en el acto. El prim er m inis­
tro presidió, sin embargo, la tribuna
de honor.
Debilidad crónica
„N osotros estamos obligados a re­
flexionar y a buscar una alternativa o
com plem ento a la cooperación fran­
cesa que se debilita de año en año“ ,
ha dicho en los prim eros días de mayo
en rueda de prensa en París, LEOPOLD
SENGHOR, presidente de SENEGAL
critica nd o abiertam ente la polítíca de
cooperación francesa con sus ex­
colonias. En esa oportunidad, SEN­
GHOR tam bién refirió a la prensa sus
conversaciones con el general AN­
TONIO SPINOLA en la época que
com andaba las tropas coloniales por­
tuguesas en Africa. De esa conversa­
ción SENGHOR recuerda que SPINO­
LA le había confiado que criticaría
ácídamente la política de ultram ar de
Portugal cuando retornara a Lisboa.
Al parecer Spinola cum plió su palabra
hasta las últim as consecuencias.
Policía a destajo
Luego de denunciar la existencia de
un grupo policial paralelo ultraderechista cuyos objetivos son im pedir a
cualquier precio la organización de la
oposición en las próxim as elecciones
de la R epública Dom inicana se refugió
en la Embajada de M éxico en Santo
Domingo, MIGUEL ANTONIO RODRI­
GUEZ, inform ante policial. El grupo es
tam bién llam ado la „gu ardia roja" o
„banda c o lo rá “ . RODRIGUEZ llegó in­
cluso a denunciar al coronel de poli­
cía PAULINO REYES DE LEON como
creador y jefe de este grupo al que
se le atribuyen varias m uertes y más
de cuarenta heridos.
50
Novia y millones
que vuelan
Protagonizando uno de los sucesos
más espectaculares del año, el 4 de
febrero un grupo de m iem bros del
EJERCITO SIMBIONICO DE LIBERA­
CION se intro du jo en un hogar estu­
diantil de la Universidad de Berkeley,
C alifornia, y raptó a una muchacha
desde el d orm ito rio de su novio. Sus
padres, m illonarios norteam ericanos,
fueron com pelidos a hacer donanciones a los pobres de San Francisco de
C alifornia a cam bio de recuperar la
vida de su hija. Con el co rrer de los
días el caso adquirió dramatismo,
luego produjo estupor para continuar
con mayor espectacularidad. PATRI­
CIA HEARST, 20 años, se transform ó.
Primero fue una cinta m agnética en­
viada a sus padres en que los acusa
de reaccionarios y luego un hecho
aparantem ente inusitado: PATRICIA
aparece encabezando a un comando
del E jercito Sim biónico de Liberación
en el asalto del Hibernia Bank de San
Francisco. Finalm ente cam bia de
nombre y es llam ada TAÑIA, en ho­
menaje a la com pañera de lucha de
ERNESTO CHE GUEVARA. La opinión
pública de Estados Unidos está con­
m ocionada por el desarrollo de los
acontecim ientos y si el EJERCITO
SIMBIONICO DE LIBERACION perse­
guía publicidad a través del episodio
HEARST, hay que declarar que han
tenido un éxito mucho mayor que lo
esperado por cualquier grupo político.
El silencio tiene
premio
La apertura y aumento de las vincula­
ciones internacionales de Cuba son
evidentes. Hace algunos meses LEONI­
DAS BRESCHNEV visitó la capital
caribeña. Los equipos argentinos de
com ercio exterior han cerrado im por­
tantes créditos con la isla e incluso
se han acordado contactos de apro­
visionam iento de equipos y vehículos
de las plantas FORD de Argentina.
La noticia latinoam ericana más im por­
tante de los últim os días de marzo la
constituyó la visita de EMILIO RABASA, m inistro de RR. EE. de M éxico, a
La Habana. PHAM VAN DONG, prim er
m inistro de Vietnam del Norte, ha
visitado a su colega FIDEL CASTRO
tam bién a fines de marzo. La sorpre­
siva visita del Secretario de Estado
del VATICANO, m onseñor AGOSTINO
CASAROLI, añade otra punta al aba­
nico de vinculaciones producidas en
el últim o tiempo. Para term inar, un
grupo de rectores de Universidades
Centro-am ericanas (ningún país de
C entro-Am érica tiene relaciones d ip lo ­
máticas con La Habana) accediendo
a una invitación del gobierno cubano,
se dirigieron a las principales ciuda­
des cubanas donde sostienen in­
teresantes reuniones sobre educación
y cultura con sus colegas de Cuba.
Periodista
asesinado
Una vez más la funesta tradición
guatem alteca se ha cum plido en toda
su extensión. El 27 de marzo fue ase­
sinado por cuatro desconocidos el
periodista de izquierda y decidido
opositor a la dictadura, MARIO MONTERROSO ARMAS, quien es el sexto
periodista ultim ado violentam ente des­
de los años 70. Mario M onterroso
apoyó decididam ente la candidatura
de EFRAIN RIOS MONTT y no trepidó
en c a lifica r de fraude las m aniobras
hechas por el oficialism o guatem al­
teco para conseguir la derrota del
candidato de la izquierda. Sus funera­
les constituyeron una maciza mani­
festación de duelo popular.
La amistad y el
negocio
Las reservas españolas de moneda
extranjera bajaron en DOSCIENTOS
MILLONES DE DOLARES durante el
mes de abril, dieron a conocer en
Madrid fuentes bien informadas. Las
reservas totales han descendido entre
enero y abril de $ 6,8 billones de
dolares a $ 6,3 billones de dólares. La
inform ación gubernam ental hace res­
ponsable de esta fuerte merma a los
altos precios de los crudos petrolí­
feros.
Sequía y sed de . . .
poder
„Fue el trigésim osegundo golpe de
estado en el A frica negra“ , señala la
revísta TIME. Los golpistas encabeza­
dos por el Com andante SEYNI KOUNTIE, 43 años, depusieron al presidente
HAMANI DIORI, casado 57 años, y
dispararon sobre su m ujer dándola
muerte. El golpe arrojo cuatro m uer­
tos, el cierre de la Asam blea Nacio­
nal, el fin de la actividad política y la
EXPRÉS E S P A Ñ O L/ Junio 1974
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cargo
hagaefectivo
con
deportación de los m iem bros del go­
bierno constitucional. El lugar de los
acontecim ientos ha sido NIGER, po­
bre país del centro de A frica del. cual
digera el Secretario General de la UN,
KURT WALDHEIM, que puede incluso
desaparecer producto de los últim os
seis años de sequía que han diezmado
a la población, animales y cultivos.
Hágase una ley a la
medida
No solamente el presidente electo de
Costa Rica, DANIEL ODUBER QUIROZ,
se ha distanciado adecuadam ente de
la nueva ley de extradición promul9ada en ese país. Los estudiantes de
San José han efectuado, un masivo
acto de protesta contra esta ley que
aparece hecha a la m edida para pro­
teger al m illonario norteam ericano
ROBERT L.VESCO, que como se sabe
es perseguido por la justicia de los
EE.UU. por una donación de doscien­
tos mil dólares que hizo a la campaña
de RICHARD M. NIXON, a cam bio de
que el Presidente norteam ericano
ocultara y traspapelara los anteceden­
tes de un ju icio que se sigue a
VESCO por eludir impuestos y otras
cargas.
Cambios, pero todo
igual
La resolución, adoptada por el Con­
sejo Revolucionario de Libia y fechada
el dia 2 de Abril, se com pone de los
siguientes parrafos:
"I■ Sin que deje su puesto de jefe de
las Fuerzas Armadas de la República
Arabe Libia, se ha convenido que el
coronel Moammar Gaddafi se ocupe
d e las actividades „organizativas e
ideológicas".
Después del expolio
la limosma
„Casi treinta países subdesarrollados
con un total de novecientos m illones
de seres humanos están frente a la
catástrofe si los otros países más
poderosos no les ayudan a pagar
sus im portaciones de alim entos y
com bustibles“ ,
ha
señalado
en
W ashington DC, EL CONSEJO PARA
EL DESARROLLO DE ULTRAMAR,
basándose en inform aciones recogi­
das por JAMES GRANT (ex-funcionario del Departamento de Estado) en
un estudio sobre la materia.
Hijos de Gran . . .
Bretaña
Durante las sesiones del Parlamento
europeo en Estrasburgo se acordó
una dura condena al régimen español
por el asesinato ju d icia l de SALVA­
DOR PUIG ANTICH. Asim ismo el parla­
mento acordó resoluciones sobre las
dictaduras de CHILE y GRECIA y tam ­
bién sobre la expulsión de la Unión
Soviética de ALEXANDER SOLSCHENITZYN. En el debate sobre el gobier­
no español, los parlam entarios conser­
vadores de Gran Bretaña, especial­
mente el diputado HILL, tuvieron
curiosas frases para opinar sobre los
acuerdos que se estaban producien­
do. A fin de cortar por lo sano y acla­
rar la dudosa posición de los ingleses
el diputado alemán PETER CORTERIER (SPD) reprochó a los diputados
conservadores que intentaban eludir
una posición del parlam ento sobre el
fascism o: „Ha habido en Gran Bretaña
dos tradiciones — dijo PETER CORTERIER - : gente que ha luchado con­
tra el fascism o y también algunos
como NEVILLE CHAMBERLAIN (Pri­
mer M inistro inglés que aceptó vejato­
rias reuniones con H itler en 1938) que
intentaron ju s tific a rlo .“
2- De acuerdo con al artículo 1, el
coronel Gaddafi es relevado de sus
funciones políticas y adm inistrativas.
3- El presidente del Consejo de M inis­
tros com andante Jallud, será encar­
gado de desem peñar las funciones
descritas anteriorm ente.
Esta breve declaración que lo dice
todo o bien no dice nada, en todo
caso inesperada decisión refleja otra
vez una del (ex) gobernante libio. El
tiem po dirá si la salida de Gaddafi es
el fin de su real influencia o sólo signi­
fica una nueva etapa en la cual se
consolide la „id eo log ía g addafista“ .
EXPRÉS E S P A Ñ O L /Ju n io 1974
¡Quién lo iba a decir!
En m edio del régimen de terror que
vive CHILE y frente a la im posibilidad
de conocer parte im portante de lo
que sucede en el austral pais debido
a la estricta censura de prensa, es
im portante constatar que la oposición
a la Junta M ilita r ha logrado, por lo
menos, reorganizarse en estructuras
clandestinas que realizan actividades
políticas coordinadas. La m ejor prueba
de ello es que el PARTIDO SOCIALIS­
TA, el partido MAPU, OBRERO CAM­
PESINO, el PARTIDO COMUNISTA, la
IZQUIERDA CRISTIANA, el MIR y el
MAPU han form ulado declaraciones
escritas señalando su actual plata­
form a política e instruyendo a sus
m ilitantes las tareas inm ediatas. Ade­
más de estos docum entos de cada
partido, como conjunto han producido
un interesante docum ento llamado
„DECLARACION DE LA IZQUIERDA
CHILENA“, el que ha sido suscrito
por los partidos ya señalados y el
PARTIDO RADICAL (m iem bro de la
Internacional Socialista). Por últim o,
el sector del partido DEMOCRATACRISTIANO que se opuso al golpe
de estado desde el prim er instante,
produjo en septiem bre un docum ento
de protesta co nocido como el „de los
14“ , pues lo suscriben en la sem iclandestinidad im portantes figuras de ese
partido com o Bernardo Leighton,
Radom iro Tom ic y otros.
Buena banana para
los Gorilas
El BANCO INTER AM ERIC ANO DE
DESARROLLO (BID), otorgó durante
1973 créditos por un total de US S 884
m illones. De ellos US $ 275 m illones
fueron otorgados al BRASIL, lo cual
significa casi una tercera parte del
total. El resto del dinero fue d is trib u i­
do entre 22 países. A modo de com ­
paración se puede señalar que los
dineros recibidos por BRASIL son 23
veces más que los recibidos por
ARGENTINA en el últim o período.
Finalm ente, hay que señalar que el
p rincipal a ccionista del Banco y por
lo tanto el socio decisivo para el
otorgam iento de préstam os es ESTA­
DOS UNIDOS.
Multis . . . del
racismo
Dime con quien a n d a s . . . el viejo
proverbio, en este caso que relata­
remos, es inútil o doblem ente útil. „El
Presidente de Paraguay, ALFREDO
STRÖSSNER (20 años d ictador de ese
país) ha sido huésped en un banquete
ofrecido en Ciudad del Cabo por el
M inistro de Defensa de A frica del Sur,
Peter W. Botha (jefe m ilitar de la
segregación ra cia l)“ . El breve despa­
cho de prensa no m erece com en­
tarios.
51
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