Notas con Armonía N° 387

Comentarios

Transcripción

Notas con Armonía N° 387
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Vigías del Patrimonio
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Notas con Armonía N° 387
Boletín institucional de la Fundación Armonía con información cultural y de interés general.
Bucaramanga, Santander, Colombia
13 años (2003-2016)
SACERDOTES EN LA MÚSICA
Por Ofelia Peláez
En el siglo XI el monje benedictino Guido de Arezzo desarrolló la notación musical nombrando las notas con las primeras sílabas del
himno a san Juan Bautista escrito en latín: utquean laxis / resonare fibris / mira gestorum / famulti tuorum / solve polluti / labii
reatum (sancte Ioannes (si, es la unión de las iniciales de las dos palabras del último verso). En el siglo XII Otto Gibelius cambió
la nota ut por do. Guido fue maestro de canto de la catedral de la ciudad italiana de Arezzo y escribió varios tratados sobre música.
A las comunidades religiosas se les debe la llegada a América de la música y de los instrumentos. Se reseñan a continuación algunos
personajes que han tomado los hábitos y que se han destacado en este campo.
Antonio Vivaldi, violinista y compositor italiano nacido en Venecia en 1678 y fallecido en 1741. Autor de música religiosa, óperas
y conciertos. Una de sus obras más conocida es la titulada Las cuatro estaciones.
Carlos Borges nació en Caracas el 25 de noviembre de 1867, fue un sacerdote que creó poemas lujuriosos y cuando tenía 18 años
escribió Boda negra, versos a los que les puso música el cubano Alberto Villalón. Borges, rebelde y díscolo, fue excomulgado y
encarcelado. Hernán Restrepo Duque escribió en su libro Lo que cuentan las canciones: “…en ese oficio se desempeñaba cuando el
diablo vino por él, el 21 de octubre de 1932”.
Luis Eduardo Ardila hizo la letra del Intermezzo Nº 1, que tiene música de Luis A. Calvo. El presbítero y doctor Ardila nació en la
población de Chimá, Santander, el 19 de agosto de 1880. Fue periodista, colaborador de revistas y poeta; autor de obras como el
Himno del Seminario.
Tomás Villarraga fue un sacerdote que estuvo frente a los destinos del Instituto Obrero de Medellín. Suyos son los versos de
Adiós casita blanca, pasillo que tiene música de Carlos Vieco.
Juan José Briceño, sacerdote jesuita nacido en Chinácota, Norte de Santander, el 3 de marzo de 1923. Teólogo, filósofo y músico
insigne, dominaba varios idiomas e hizo amplios estudios musicales en Roma y en París. Director de coros, creador de instrumentos
musicales, fue condecorado por el Congreso de la República, gracias a su trabajo a favor de la música autóctona. Los textos para
muchas de sus obras fueron escritos por el sacerdote jesuita Rodolfo de Roux. El padre Briceño falleció el Medellín el 4 de agosto
de 1995. Lotos y La molienda son algunas de sus obras.
Floresmiro Flores fue un sacerdote nariñense nacido en el municipio de La Florida. Es el compositor de Cisnes del lago, Muerte
tranquila, A orillas del Guáitara, Mirando tu perfil y otras. Algunas de sus obras fueron grabadas por la Estudiantina Colombiana del
maestro argentino Terig Tucci.
Sor Sonrisa es el nombre artístico de Jeannine Deckers, una monja belga que escribió Dominique, tema que se hizo famoso
mundialmente. Ella se quitó la vida junto a su compañera Annie Pescher; sus cuerpos fueron hallados en la cama que compartían,
fallecidas a causa de una sobredosis de barbitúricos. Deckers tenía 42 años y dejó una cata diciendo que su muerte era a causa de
graves problemas económicos.
Glenda es una religiosa chilena de la comunidad de las Hermanas de la Consolación, sede de Salamanca, España. Glenda vino a
Colombia en gira artística, en febrero de 2005 acompañada por Seamos, un sacerdote irlandés. Triunfadora en todo el mundo, tiene
varias producciones discográficas.
Fray Tomás Becerra fue compositor de algunos villancicos famosos como Dónde será pastores y Vamos, vamos pastorcitos.
Fray José de Guadalupe Mojica además de ser un excelente tenor, fue el compositor de Pálida azucena y de la letra de Nocturnal.
Su verdadero nombre fue José de Jesús, hijo de Virginia Mojica, nació el 14 de septiembre de 1896 en la población mexicana de
San Gabriel, Jalisco. En 1916 empezó a cantar ópera y fue el astro de la Ópera de Chicago. En Nueva York conoció a María Grever
y gracias a su grabación de Júrame se divulgó la obra de la compositora. Mojica intervino en las películas El precio de un beso, El
rey de los gitanos, La cruz y la espada, Las fronteras del amor, El capitán aventurero y otras. Cuando actuaba en Buenos Aires,
Argentina, en 1941, junto con Agustín Lara y Ana María González, les contó que había tomado la determinación de ingresar al
convento. Lara compuso para él Solamente una vez que estrenó en Argentina Ana María González, quien además la canta a dúo
con Mojica en la película Melodías de América realizada en Buenos Aires.
Mojica ingresó al convento de los franciscanos en Cuzco, Perú, y se ordenó sacerdote el 13 de julio de 1947. En 1965 trabajó en
una película titulada Seguiré tus pasos y recorrió varias ciudades promocionándola; la cinta se proyectó en Medellín en 1965 en el
Teatro Junín con la presencia del Mojica. En febrero de 1974 le amputaron una pierna y murió en el convento de San Francisco de
Asís en Lima, el 20 de septiembre de 1974.
Familia von Trapp. La película titulada La novicia rebelde impactó mundialmente. Describe la vida de la familla Von Trapp,
perseguida por el régimen nazi. Franz Wasner von Trapp era viudo, tenía seis hijos y contrajo matrimonio con María, que abandonó
el convento para casarse. El coro familiar actuó en Salzburgo y otras ciudades del mundo, además dejó varios discos de larga
duración. Los Von Trapp huyeron de los nazis para establecerse en Vermont, Estados Unidos. El barón falleció en 1947 y la baronesa
María Agusta von Trapp falleció en abril de 1987. La familia Trapp actuó en Medellín en el desaparecido Teatro Bolívar.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Falleció el reconocido actor colombiano Carlos Muñoz
Su esposa confirmó la noticia. Era uno de los intérpretes más queridos de la televisión nacional.
Por: El Tiempo
Carlos Muñoz
En los últimos minutos se confirmó el fallecimiento del actor colombiano Carlos Muñoz, de 72 años, quien llevaba más de dos meses
internado en la Clínica Reina Sofía, de Bogotá. La noticia la confirmó su esposa, Luz Helena Ángel. "Estamos muy tristes", dijo.
El actor permanecía en el centro médico tras ser operado por una hernia hiatal en el pasado mes de noviembre.
A partir de ese momento, su salud se fue deteriorando, e incluso tuvo que ser intervenido en varias ocasiones más, una de estas
fue el 31 de diciembre.
Muñoz era uno de los intérpretes más queridos de la televisión colombiana, y también tenía una prolífera producción en teatro y en
cine.
Carlos Muñoz con Consuelo Luzardo en la telenovela 'Caballo Viejo' / Archivo particular.
El actor nació en Puente Nacional (Santander), en 1943 y empezó su carrera en la Radiodifusora Nacional (hoy Radio Nacional).
En 1954, cuando nació la televisión en Colombia, Muñoz se convirtió en uno de los primeros actores en debutar en el medio y a
partir de ese momento hizo parte de importantes producciones, como ‘Caballo viejo’, ‘Pero sigo siendo el rey’ y ‘San Tropel’.
Quizá el personaje más reconocido por los colombianos y de mayor fama para Carlos Muñoz fue 'El padre Pío V Quintero' en la
telenovela 'San Tropel', (1987) / Archivo particular.
Entre los reconocimientos que ha obtenido en su carrera actoral se destacan el galardón Víctor Nieto a toda una vida, que le fue
otorgado el año pasado por los Premios India Catalina en el marco del Festival de Cine de Cartagena, y el galardón al actor del
siglo, que obtuvo en el 2001.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Diez años de la mejor música en Cartagena
La agenda cultural de 2016 se inicia con un plato fuerte: la décima edición del Festival Internacional de Música de
Cartagena, entre el 8 y el 16 de enero.
Desde 2007, el festival ha ofrecido aproximadamente 250 conciertos a los que asistieron 170.000 espectadores. Foto: David
Ignaszewski
En diez años, el Festival Internacional de Música de Cartagena ha recorrido buena parte del mundo. Y espera seguir haciéndolo. Ya
viajó por distintas culturas y momentos históricos de la música: revivió diferentes siglos, estuvo en el barroco, pasó por Johann
Sebastian Bach, escuchó a Wolfgang Amadeus Mozart, se paseó por lo mejor de América -desde Canadá hasta Argentina-, y el año
pasado se ocupó del Mediterráneo.
Ahora, tras ese largo recorrido musical, el festival llega Hacia Tierra Firme, título y concepto de la edición 2016. Su director, el
músico y productor italiano Antonio Miscenà, lo explica: “Es la esencia del evento: el encuentro de dos culturas musicales, de dos
almas, la europea y la americana”.
Así varios conciertos dedicarán una parte a la música de Europa y otra a la de América. Por ejemplo, el 12 de enero la Orpheus
Orchestra de Nueva York interpretará Conciertos de Brandenburgo, de Bach, y en la segunda parte Bachianas brasileiras n.o 9 y
Bachianas brasileiras n.o 5, del compositor brasilero Heitor Villa-Lobos, quien fusionó el folclor brasileño con el compositor alemán.
Dos días después, la misma orquesta, junto a la violinista estadounidense Anne Akiko Meyers, interpretará las Cuatro estaciones
de Vivaldi, y después, junto al bandeonista argentino Rodolfo Mederos, Las cuatro estaciones porteñas de Astor Piazzolla.
El propósito es dejar sentir la relación histórica entre la música europea y la americana: cómo se influyen mutuamente, cómo se
mezclan. Además, en los 31 conciertos de este año el festival pasará por varias tradiciones musicales como la profana, la sacra, sin
dejar atrás las tendencias contemporáneas.
La organización buscó a los mejores intérpretes para darle vida al tema principal de esta edición conmemorativa. Participarán
aproximadamente 350 músicos provenientes de España, Italia, Rusia, Francia, Estados Unidos, Brasil, Venezuela, Argentina, México,
Colombia, Cuba, Malí y Madagascar, entre otros.
Uno de los más esperados es el catalán Jordi Savall, famoso por su interpretación de la viola de gamba y porque ha dirigido grupos
como Hespèrion XXI o La Capella Reial de Catalunya. Además, se le reconoce por investigar a fondo las tradiciones musicales
antiguas: ha producido más de 230 discos de música medieval, renacentista, barroca y del clasicismo. Savall presentará parte de
este repertorio en Cartagena, como Paraísos perdidos, que se centra en la historia de Cristóbal Colón (8 y 9 de enero); Folías
antiguas & criollas, que representa el encuentro entre España y América hace 500 años (9 de enero); y, por primera vez en América
Latina, La ruta de la esclavitud (10 de enero), un recital respaldado por la Unesco sobre la historia de la música de los tres
continentes implicados en la trata de esclavos desde África hacia el Nuevo Mundo.
Otro de los invitados de renombre es el clavecinista, organista y pianista italiano Rinaldo Alessandrini, director del grupo Concerto
Italiano, célebre por interpretar música sacra, renacentista y barroca. En uno de los conciertos, el 10 de enero, Alessandrini
interpretará el Magnificat, de Vivaldi, y en la segunda parte Misa de Lima, del compositor italiano Roque Ceruti, que trabajó en Perú
en el siglo XVIII. Además, el italiano dirigirá al Coro Filarmónico Juvenil y a la Orquesta Filarmónica Juvenil de Cámara de Bogotá.
También habrá tiempo para las charlas. El 11 de enero, Savall y Alessandrini hablarán sobre la música sacra y profana en un diálogo
moderado por el escritor Pablo Montoya, que ganó en 2015 el Rómulo Gallegos con Tríptico de la infamia y que es reconocido por
su preparación musical.
Y no menos importante es la presencia del ruso Maxim Vengerov, considerado por muchos críticos como uno de los mejores
violinistas de la actualidad. El 13 de enero interpretará Tzigane, de Maurice Ravel. Y se encargará del concierto de cierre, el 16 de
enero, donde interpretará, junto a la Orquesta Sinfónica Juvenil de Medellín, Concierto para violín y orquesta en re mayor, opus 61
de Beethoven y Sinfonía del Nuevo Mundo de Antonín Dvorák.
Juan Pablo Noreña, director de la orquesta, recuerda cuando sus músicos se enteraron de que iban a tocar con el violinista ruso:
“Llegamos a un ensayo de la orquesta y les entregamos a ellos unos papeles doblados. Les dijimos que los abrieran y leyeron la
reseña del concierto de cierre con Vengerov. Fue un momento de euforia: estallaron en abrazos y gritos. Unos hasta lloraron”.
En esta décima edición del festival habrá un espacio especial para la música colombiana. El grupo Colectivo Colombia interpretará,
de forma culta, la música de regiones como la llanera, la caribe o la andina. Y el 15 de enero le rendirá un homenaje a Blas Emilio
Atehortúa, uno de los compositores colombianos más importantes y con mayor proyección internacional.
No menos importantes serán los conciertos en los barrios de Cartagena. La Banda Sinfónica Juvenil de esa ciudad se presentará en
la localidad de Pasacaballos con los solistas italianos Cristiano Arcelli y el italiano Massimo Morganti, que tocarán el saxofón y el
trombón.
Y como es ya una tradición en esta cita anual cartagenera, la música clásica se complementa con espacios educativos para promover
el talento de los jóvenes. Los números hablan que en estos diez años hubo casi 900 sesiones de clases magistrales de las que se
han beneficiado unos 3.500 estudiantes y profesores de música en Colombia.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Toda esta serie de eventos suman para que el festival cumpla su objetivo principal: promover la música clásica en el país, más allá
de su supuesto elitismo. “Ojalá lo digan por su calidad y por su elegancia, pero esta es una música para todos”, señala Julia Salvi,
presidenta de la Fundación Salvi, la promotora del festival.
“Todos deberían darle un chance a la música clásica”, comenta Santiago Cañón, un violonchelista de apenas 20 años. Y no le falta
razón: se trata de un lenguaje expresivo, poderoso, universal, y, ante todo, conciliador.
Las cifras del festival
Algunos números resumen la historia de este evento que se comenzó a celebrar en 2007.
• En sus ediciones anteriores, el festival ha ofrecido casi 250 conciertos en 25 locaciones de Cartagena a los que asistieron 170.000
espectadores. Participaron aproximadamente 1.200 artistas nacionales e internacionales y 28 jóvenes talentos colombianos.
• También se ofrecieron 36 conversatorios y 136 talleres de reparación de instrumentos. Un total de 77 conciertos se transmitieron
por televisión.
X FESTIVAL INTERNACIONAL DE MÚSICA DE CARTAGENA 2016
Capilla Sofitel Legend Santa Clara, 14 de enero 11:00 am
Concierto Jòvenes Talentos
Carlos Andrés Quintero Badillo – Mandolina y tiple requinto
Rafael Hernández - Guitarra
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
CANTANTE LÍRICA
Betty Garcés: "está creciendo el interés del público colombiano por la música clásica y por la ópera"
La soprano lírica nacida en Buenaventura estuvo en la TEDx Bogotá 2015. Arcadia habló con ella para conocer detalles
de su vida profesional y de sus próximos proyectos. Planea traer a Colombia una ópera multimedia inédita.
La soprano lírica nacida en Buenaventura estuvo en la TEDx Bogotá 2015. Arcadia habló con ella para conocer detalles de su vida
profesional y de sus próximos proyectos. Planea traer a Colombia una ópera multimedia inédita.
2015/12/23
Por: Natalia Puerta / Revista Arcadia
“Cierren los ojos y por un momento sientan una brisa cálida que los acaricia y que mece las palmeras a su alrededor. Sientan el
aroma a sal del mar, el sonido de las olas y el reflejo de la luz de la tarde. Escuchen llorar a una bebé negrita que no puede dormir
y la canción de cuna que le canta su mamá”.
Con estas palabras, Betty Garcés inició su charla en la más reciente edición de TEDx Bogotá que tuvo lugar el pasado lunes 14 de
diciembre en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán.
En esta oportunidad, TEDx Bogotá presentó 10 charlas que tuvieron como eje conductor la idea de la libertad. Las instrucciones de
Betty Garcés anunciaron una interpretación de la canción de cuna Nana, del español Xavier Montsalvatge, que invitó a los más de
1700 asistentes que estaban en el teatro a viajar con ella de retorno al lugar en donde su vida empezó hace 33 años.
“Dormiti mi nengre,
dormiti nengrito.
Caimito y merengue,
merengue y caimito.
y mat la pugga
y epanta moquito
pa que dorma bien
mi nengre bonito.”
La infancia de Garcés en Buenaventura estuvo rodeada de música, de currulaos, chirimías y, sobre todo, de salsa, que era la
música que más les gustaba escuchar a sus padres. Sin embargo, su niñez también estuvo rodeada de momentos tristes. Le costaba
mucho relacionarse con los demás y sentía que había algo en ella que no encajaba. Así que se refugió en el San Alejo de su casa
para jugar sola, cultivando una nostalgia que fue creciendo con el paso del tiempo.
Al morir su abuela, la tristeza de Betty se hizo tan intensa que de repente se le salió del cuerpo en forma de canción. Cantó sacando
de adentro lo que no pudo expresar con palabras por mucho tiempo, cantó y cantó hasta que se sintió aliviada. Esta fue la primera
vez que la música liberó a Betty Garcés.
Su segunda liberación sucedió varios años después cuando, ya una adolescente, se fue a vivir a Cali con su hermana mayor para
terminar sus estudios de secundaria.
En Cali se presentó al conservatorio de música con la intención de aprender a tocar la guitarra que sus padres le habían regalado
por los días del San Alejo en Buenaventura. Sin embargo, durante la audición le dieron tantos nervios que no pudo tocar los acordes
de guitarra que había preparado y terminó cantando a cappella.
Fue así que Betty Garcés fue admitida en el programa de canto del conservatorio Antonio María Valencia y comenzó sus estudios
con la maestra Ivonne Giraldo quien de inmediato encontró en ella un talento excepcional, “un diamante negro”.
Sus maestros Ivonne y Francisco Vergara la motivaron a soñar en grande para continuar sus estudios de canto en el exterior,
consiguiendo los fondos para que viajara a Alemania a realizar una audición en la Escuela Superior de Música de Colonia. Meses
después, Betty Garcés fue admitida en Alemania, se mudó a Colonia y este año completa 8 años de estudiar en este país. Esta vez
la música le mostró a Betty Garcés que nada está decidido y que ella podía ser la autora de su propio destino.
Betty Garcés celebró su cumpleaños el pasado lunes en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán contando su historia a los asistentes de la
TEDx Bogotá 2015. Fundió su relato con la interpretación de tres obras, que acompañó Alejandro Roca en el piano y que pusieron
al auditorio de pie.
La cantante se graduó con honores como Maestra en Artes de la Escuela Superior de Música de la ciudad de Colonia, con
especialización en ópera y Lied (canción alemana). Desde entonces no ha dejado de viajar, de participar en concursos y de recibir
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
invitaciones para realizar conciertos e interpretar decenas de personajes del repertorio operático en renombrados montajes del
mundo, principalmente en Alemania y Colombia.
En el 2012 realizó su primera gira por Colombia, “Sí es posible” con el apoyo del Ministerio de Cultura y acompañada por el pianista
Alejandro Roca. En esta gira, Betty Garcés compartió con los colombianos los frutos de su trabajo en Alemania y recaudó fondos
para fundaciones sin ánimo de lucro que se dedican a promocionar la música en la vida de niños y jóvenes del país.
Los Colombianos pudimos ver a Betty Garcés nuevamente en el 2014 en el papel de Liú en el montaje de Turandot de la Ópera de
Colombia, en la Novena Sinfonía de Beethoven junto a la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela y en dos montajes junto
a la orquesta Sinfónica Nacional y la Orquesta Filarmónica de Bogotá.
“Mi vida en acuarela” fue el nombre de la gira internacional que Betty Garcés realizó este año en Viena, Londres, Argel, Washington,
Nueva York, Bogotá y Cali. Para este proyecto, la cantante creó una gira que la representara en todas las formas posibles. Con el
nombre hizo un homenaje a las acuarelas que pintaba su madre y al proceso que ha vivido para convertirse en una cantante lírica.
Para Betty Garcés, todos los sucesos de su vida han sido trazos, a veces miedosos, a veces temblorosos, pero que al final hacen
parte de una pintura hermosa. El repertorio lo montó eligiendo las obras que de alguna manera constituyen “la banda sonora de
su vida” y en la ruta buscó el camino de regreso a Cali para cantar en el Teatro Municipal que la vio crecer.
¿Qué nuevos sueños se abren en su vida profesional después de esta gira?
Quedan muchos sueños y planes. Una vez uno empieza a soñar en grande, se rompen todas las cadenas. Sueño con ser mejor, con
ofrecerle más al público, con tener una conexión más profunda con la música que interpreto.
Estoy terminando mi segunda especialización en Hannover y este año estaré presentando algunos conciertos. En el 2017 seguiré
con el tema de audiciones en Alemania, Estados Unidos, Inglaterra y Francia. La idea es tocar muchas puertas para poder llegar
cada vez un poquito más lejos.
Hay escenarios que no son los más grandes ni por donde han pasado los más grandes cantantes, pero son escenarios donde se
produce una conexión muy especial con un público que muestra un enorme respeto por lo que uno hace. Como por ejemplo el de
Argelia, en donde estuvimos este año. Sueño con seguir llegando a muchos escenarios, grandes y pequeños, en muchas partes del
mundo, compartir todo el amor que ha sido depositado en mí y abrazar con la música a las personas que disfrutan de ella.
¿Algún proyecto en Colombia durante el 2016?
Estaré en junio en el Teatro Colón de Bogotá presentando una obra de un compositor que se llama Victor Gama. La obra se
llama 3000 ríos y la estrenaremos en Portugal en abril más o menos.
Es una ópera multimedia y está inspirada en los ríos y en las historias de las zonas rurales de Colombia. Es un proyecto muy especial
que se ha robado mi corazón y donde además pasa algo muy interesante, los instrumentos que se interpretan en la obra son
instrumentos imaginados y construidos a mano por el compositor.
¿Cómo ve la ópera en Colombia actualmente?
Desde que he tenido la oportunidad de regresar al país, me he maravillado con lo que está ocurriendo en el país en cuanto a
ópera, la música clásica y la cultura en general. Sobre todo en Bogotá, que es donde más tengo la oportunidad de estar, veo que
hay un despertar que se está intensificando cada vez más.
Está creciendo el interés del público colombiano por la música clásica y por la ópera. Los teatros están abriendo cada vez más
espacios para que el público pueda conocer el género, pero también para que nuestros cantantes colombianos tengan la oportunidad
de incursionar.
No en todas partes se ve que personas que acaban de terminar sus estudios tengan la oportunidad de presentarse en un teatro
reconocido de gran aforo. Esto hay que decirlo y hay que valorarlo. Veo un semillero muy grande de artistas talentosos que cada
vez va creciendo. Algo lindo es que cada generación de cantantes colombianos está cada vez mejor preparada y cuando los jóvenes
salen a tocar puertas en el exterior ya tienen una experiencia mucho más grande que la que otros tuvimos. He tenido la oportunidad
de compartir con algunos jóvenes cantantes y ver que están cargados de fuerza y de pasión. Es maravilloso escucharlos y poder
decirles que tienen todo para llegar lejos y poner en alto el nombre del país.
Yo me alegro mucho de ver al Teatro Colón y al Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo presentando óperas de altísimo nivel y
abriendo puertas para que los colombianos podamos también hacer parte de estos elencos e impulsar nuestra cultura de ópera.
Obviamente también hay que destacar el trabajo de la Ópera de Colombia, que fue la que comenzó a hacer ópera en el país y que
ha seguido siempre con su legado.
¿Cuál es el compositor que le llega al alma?
Richard Strauss y Erik Korngold, un compositor alemán que compuso mucha música para cine y que tiene una forma muy particular
y muy dulce de componer. Siento una conexión muy especial con él por la manera cómo se expresa. También amo a Puccini con
todo mi ser y a sus personajes como Liú (Turandot), Mimi (La Bohème) y Tosca, aunque aún no he interpretado a Tosca, pero a lo
mejor esta oportunidad vendrá en unos años. Son personajes que me llegan al corazón y que además están compuestos para mi
tipo de voz. Entonces, al cantar siento libertad total.
¿Cuál es la ópera que nunca se cansa de escuchar?
Nunca me canso de escuchar “La Bohème” y “Suor Angelica” de Puccini y “Aida” y “La Fuerza del Destino” de Giuseppe Verdi. Esas
4 óperas están atadas a mí y espero en algunos años no solo escucharlas sino también interpretarlas. Son muy exigentes,
requieren de mucho trabajo y mucha preparación pero confío en que ya vendrán para mí.
¿Qué mensaje le gustaría darle a los jóvenes artistas colombianos?
Les digo que crean en lo que aman hacer, que no se detengan, que sueñen, que luchen. En estas carreras hay que hacer muchos
sacrificios y uno se pregunta constantemente si valió la pena, pero esta pregunta se va respondiendo en el camino, y yo que ya
voy a mitad de camino sé que sí. Hay que prepararse para escuchar muchos “no”, pero estos son una prueba de fortaleza que al
final alimentan la pasión. Podemos estar en un entorno con muchas dificultades pero cuando hacemos las cosas con pasión y
dedicación, se abren puertas y es posible alcanzar nuestros sueños.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Vigías del Patrimonio
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Zaperoco
Por: Inquisidor / Vanguardia Liberal
Cita. ¡Qué comience la fiesta de fin de año! (23/11/15. Tribuna Deportiva. Néstor González Álvarez).
Comentario. El problema de dejar encargado de la corrección de nuestros textos al procesador de palabras es que este programa
–el procesador– se fundamenta en el principio de quién sabe qué “autoridad” idiomática, que se le ocurrió decir que la cercanía con
el signo de interrogación o con el signo de admiración convierte estas partículas en adverbios interrogativos: eso no es cierto. En
un caso como el tuyo, querido Netícor, ‘que’ sirve sencillamente como conjunción. Pongamos como ejemplo el que tú sueltes esa
sentencia en medio del jolgorio: “¡Que comience la fiesta!”, y uno de los asistentes, medio sordo, pregunta: “¿Que comience qué?”;
si ambas están tildadas, sería el desastre. Aclaro que tuve que corregir el primer ‘que’, porque el metiche autocorrector escribe lo
que yo no quiero, pero nos toca estar atentos a estas trampas de los sistemas, o dedicarnos a otra cosita, mejor, para no quedar
mal al escribir.
Cita. Sobra aclarar que no es mi intención asumir su defensa como esposo, “que ella baila sola”, como dice un viejo porro de los
Corraleros (27/11/15. Opinión. José Félix Lafaurie Rivera).
Comentario. Qué lástima que ahora no se pueda mencionar la palabra ‘porro’, porque nuestra juventud se pega a lo que digan los
consumidores españoles. En Colombia se le ha dicho ‘bareto’ al cigarrillo de ‘bareta’, aprobado como ‘marihuana’; pero para l a
lengua castellana no existe ‘porro’, como cosa buena que es nuestro ritmo, y sí existe como el cigarro de “maracachafa”; ¡qué mal!
Pero ese no es el motivo de este comentario, querido Pepe; aquí la cita se refiere a que el tema musical que usted menciona no es
un ‘porro’, tan cadencioso en nuestro país y tan querido en Venezuela en tiempos de Nelson Enríquez; este tema es un “paseaíto”,
aunque los Corraleros de Majagual lo reseñaron como ‘pachanga’.
Aviso parroquial. Esta columna y su autor les desean –literalmente– una feliz noche, una verdadera ‘Noche Buena’; hoy, que es
‘Nochebuena’, es la mejor oportunidad para reencontrarse con quienes los quieren de verdad.
La novela sigue siendo el género más leído
Los libros colombianos más vendidos
Análisis del mercado editorial nacional, de acuerdo con los ranking del Fondo de Cultura Económica y Panamericana.
Por: William Martínez / El Espectador
”Sentencias. Herejías constitucionales”, de Carlos Gaviria Díaz, es el único libro de derecho que aparece en los listados. / AFP
El top de los libros de autores colombianos más vendidos no presenta grandes cambios. Según el listado entregado por
Panamericana y el Fondo de Cultura Económica (sede Bogotá) los compradores de libros tienen la misma inclinación de años
pasados. En materia literaria, La oculta, de Héctor Abad Faciolince, encabeza el top en ambas librerías. Abad es una marca en el
mercado editorial, respaldada en esta ocasión por seis años de ausencia en la novela. “Cuando vengo a estos encuentros de
escritores, me siento como un cura que ha perdido la fe en una reunión de obispos. Desde hace tiempo lo que escribo me sabe mal.
Me gusta más lo que escriben los otros. Yo he perdido la fe, yo ya no escribo”, soltó el escritor antioqueño en la Bienal de Novela
Mario Margas Llosa, realizada en marzo de 2014 en Lima. El lanzamiento –sumado a la proyección del documental Carta a una
sombra, una semblanza de su padre Héctor Abad Gómez– también ayudó a revivir las ventas de El olvido que seremos (2006),
libro con más de 30 ediciones que se posiciona en el quinto puesto de Panamericana.
A la hora de echar un vistazo a las estanterías, el lector también tiene en cuenta a los autores premiados: el caso de Pablo Montoya,
quien recibió el Premio Rómulo Gallegos en julio de este año por Tríptico de la infamia. Por otro lado, Evelio Rosero y Tomás
González, autores que superan la decena de libros, siguen consolidándose en el panorama nacional con las novelas Los
ejércitos (2007) y Niebla al medio día (2015). Un libro extraño en la selección del Fondo de Cultura Económica es El amor en los
tiempos del cólera (publicado originalmente hace 30 años), de Gabriel García Márquez. Es cierto que Penguin Random House reeditó
su obra completa en Colombia en abril de este año, con ediciones accesibles para el bolsillo ($25.000), pero queda la duda de por
qué ese libro se mete en la lista y no el resto. Una posible respuesta: Cien años de soledad puede ser más popular, pero quizá El
amor en los tiempos del cólera sea más leído: su relato es menos denso, su historia es más universal.
Fuera del espectro literario, se destaca el libro del youtuber colombiano Juan Pablo Jaramillo, La edad de la verdad, el más vendido
en Panamericana. En la orilla del Fondo de Cultura Económica, los libros editados por su sello este año registraron buenas ventas: El
capital en el siglo XXI, De Thomas Piketty —una actualización de El Capital, escrito por Marx—, y Sentencias. Herejías
Constitucionales, del fallecido Carlos Gaviria Díaz —una compilación de dilemas jurídicos revisados desde la ley en un estado de
derecho—. La afección pulmonar que le cortó el último respiro al magistrado, sirvió para que su filosofía constitucional fuera leída.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Hoy también
Por: Juan Esteban Constaín / El Tiempo
Hoy es un buen pretexto para recordar la historia de la conversión de Saulo, porque en ella brilla uno de los orígenes fundamentales
de la tradición cristiana, el paganismo.
Hay en Atenas, muy cerca de la Acrópolis, un peñasco de mármol que reverbera con el sol y con la luna, da igual. Abajo está un
bosque, los pájaros lo agitan. Los turistas llegan del Partenón y se sientan en sus piedras, unos tocan guitarra, otros toman vino,
los demás se hacen fotografías con un bastón estirado: las desechables selfis en las que se ha convertido la vida de todos.
Ese monte –que es casi azul, con incrustaciones rojas, como heridas– se llama el Areópago y muchos de los que lo visitan, guitarra
y botella en mano, bastón de selfi en la otra, no saben o no recuerdan, o no les importa, por qué habría de importarles, que en él
fundó San Pablo o Saulo de Tarso el cristianismo. O mejor: que allí lo definió para siempre al predicarles a los atenienses el
evangelio, la buena nueva.
Se sabe que Saulo (Pablo) era judío y ciudadano romano, pero con la formación cultural propia del oriente del Imperio, de las
provincias helenísticas cuya lengua común era el griego, aunque también hubiera quien hablaba en latín y los judíos arameo. Esa
había sido la semilla que clavó e hizo florecer Alejandro Magno tres siglos antes: un mundo riquísimo atravesado por pueblos y
dioses y sangres que allí se cruzaron.
Saulo, cuenta la Biblia, era un fariseo, y uno de los más vehementes de su comunidad. Tanto que cuando empezó la sigilosa
expansión del cristianismo, fue él uno de los primeros en coger su caballo y salir a perseguir a esos judíos que se alejaban de la fe
verdadera en nombre del Mesías. En una de esas feroces persecuciones iba Saulo, camino de Damasco, cuando el famoso rayo lo
tumbó del caballo y lo cegó.
El resto de la historia ya se sabe: Saulo se convierte al cristianismo –el rayo era la voz de Jesús, o eso decía ser– y empieza él
también a predicar el evangelio, solo que su prédica lo va a llevar con el tiempo a un enfrentamiento con las comunidades cristianas
apostólicas, para las que el mensaje de Cristo tiene sentido solo entre los judíos dispersos por el Oriente Próximo y el Medio Oriente,
entre Antioquía y Jerusalén.
La idea de Pablo (o Saulo: el Areópago arde con el sol o con la luna, da igual) es muy distinta, y en ella está quizás la idea
fundacional del cristianismo tal como lo conocemos hasta hoy. Porque para Pablo, gracias al evangelio, ya no tiene ningún sentido
la diferencia entre los judíos y los gentiles; ya no sirve trazar la frontera entre la sinagoga y el oráculo. Cristiano es todo el que
cree en Jesús como hijo de Dios, sea judío o no.
Por eso, para la historia del cristianismo, fue tan importante esa prédica de San Pablo en Atenas, parado sobre una piedra en el
Areópago: porque allí, como ya lo había hecho en muchas otras partes de ese mundo bilingüe y agitado por la duda y por la fe, les
dijo a los paganos, a los atenienses, que él venía a hablarles de ese “dios desconocido” al que ya hacía mucho le habían levantado
un altar.
Ese diálogo ocurrió en griego, que es la lengua de la filosofía en la Antigüedad y que es también la lengua en que se escribió el
Nuevo Testamento, no en vano. Y en él había estoicos y epicúreos, como cuenta la Biblia (Hechos 17:18), porque nada interesaba
más a los atenienses “sino en decir o en oír algo nuevo”. La tradición filosófica por excelencia: disputar con las palabras la verdad.
No es que yo haya empezado a fumar mariguana con usos medicinales; no así. Pero esta historia me ha encantado siempre y hoy
es un buen pretexto para recordarla, porque en ella brilla uno de los orígenes fundamentales de la tradición cristiana, el paganismo.
Homero es el otro Antiguo Testamento, como dijo una vez un sabio. Jesús es un dios griego, decía Oscar Wilde.
Eso explica el vino y la guitarra en el Areópago.
XIV Festival Universitario de Música Instrumental
11 al 16 de abril de 2016
Universidad Pontificia Bolivariana UPB
Seccional Bucaramanga
Festival universitario único en su género…y se hace en Santander
"Quienes no cantan, no pueden imaginar siquiera lo que es la felicidad de cantar".
Gabriel García Márquez
"Cuando trabajas, Dios te respeta, pero cuando cantas, Dios te ama".
Rabindranath Tagore - Poeta bengalí, poeta filósofo del movimiento Brahmo Samaj, artista, dramaturgo, músico, novelista y autor de
canciones. premiado con el Premio Nobel de Literatura en 1913
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Vigías del Patrimonio
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Benefactores
Cumbia
Evento concertado con el Ministerio de Cultura
Programa Nacional de Concertación
XXVI Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
1 al 14 de agosto de 2016
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Pedimos disculpas / El lenguaje en el tiempo
Consejos de ortografía de Fernando Ávila, delegado para Colombia de la Fundéu BBVA.
Por: Fernando Ávila | El Tiempo
Citas: “Las disculpas no se piden, se ofrecen…”, “Escriben ustedes en el reciente ejemplar de la revista…” (‘Bocas’, cartas de los
lectores).
Comentarios: Efectivamente, las disculpas las ofrece o presenta el ofensor al ofendido, si se tiene en cuenta el significado original
de la palabra, ‘razón que se da para excusar una culpa’. Sin embargo, debido al uso extendido de “pido disculpas” por parte del
ofensor, la Academia hace ya unas décadas incluyó en el ‘Diccionario de la lengua española’, como uso correcto, la expresión “pedir
disculpas” con el sentido de ‘disculparse’ o ‘pedir indulgencia’. La expresión “pedimos disculpas a la familia” es, pues, válida, con el
mismo sentido de ‘ofrecemos disculpas a la familia’.
‘Ejemplar’ es ‘cada uno de los individuos de una especie o de un género’. Referido a una publicación periódica es uno de los
impresos de la edición. Si la tirada es de mil ejemplares, cada uno de esos mil impresos es un ejemplar de la edición. Por eso, para
citar lo que dice un medio impreso, lo más adecuado es referirse al número y no al ejemplar, “En reciente número de la revista
‘Bocas’ se dijo…”.
Emberas
Cita: “También me gustan mucho los colores tejidos por indígenas embera” (Bocas).
Comentario: Según la norma lingüística española, que se aparta del uso aconsejado por antropólogos alemanes, los nombres de
las etnias y pueblos tienen variación para el plural, ‘embera’ y ‘emberas’, ‘chibcha’ y ‘chibchas’, ‘azteca’ y ‘aztecas’, por lo que
hubiera sido mejor escribir “… tejidos por indígenas emberas”.
Esmoquin
Cita: “Todo sobre el esmoquin” (‘Bocas’).
Comentario: La palabra española esmoquin había estado por décadas olvidada en el diccionario, pues los medios preferían la forma
original inglesa, ‘smoking’. Mucha terminología usada en información sobre moda tiene su versión en español, que conviene
favorecer, como bluyín (del inglés ‘blue jean’), yin (‘jean’), bléiser (‘blazer’), brasier (‘brassiere’), bodi (‘body’), panti (‘panty’),
suéter (‘sweater’), pirsin (‘piercing’), licra (‘Lycra’), nailon (‘Nylon’)…, según el Diccionario de la lengua española, 2014, y el
Diccionario panhispánico de dudas, 2005.
Otras palabras, como ‘fashion’, ‘look’, ‘showroom’ o ‘stretch’ pueden cambiarse por última moda, imagen, salón de exposición y
elástico, respectivamente. La categoría ‘sport wear’ se llama en español ropa deportiva, y ‘casual’ es en español informal. El ‘catwalk’
no es otra cosa que la pasarela, y el ‘coolhunter’, el cazatendencias o buscatendencias, según la Fundación del Español Urgente.
Ábrales
Cita: “Ábrale la puerta a las librerías bogotanas” (aviso publicitario).
Comentario: El pronombre enclítico “le” del verbo “ábrale” correspondería a un complemento singular, “ábrale la puerta a la librería”.
Dado que el complemento es plural, el enclítico debe ser también plural, “Ábrales la puerta a las librerías bogotanas”.
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Benefactores
Joropo
XXVI Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
1 al 14 de agosto de 2016
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Victrola en venta
Invitamos a las personas interesadas a comunicarse con Ricardo Mutis Tristancho al celular 3118546800
Toda la discografía del Festivalito Ruitoqueño
Escuche los 18 discos compactos, la mayoría dobles desde 1997 hasta el 2014
www.ellibrototal.com
Al ingresar, ubíquese en buscar y escriba Festivalito Ruitoqueño, así de fácil.
Su visita es importante para nosotros…y nos conoce más…y mejor
www.fundacionarmonia.org
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
El agua y la sed
En su haber hay publicadas dos novelas: ‘La sed’ y ‘Ni un paso atrás’. Una más está escrita hace tiempo en su cabeza.
Esperamos que pronto vea la luz.
Por: Redacción Vanguardia Liberal
(Foto: Foto de Enrique Patiño)
Conocí a Enrique Patiño un mediodía de junio; fue un contacto fugaz, en Bogotá. Tiempo después me hizo saber que visitaría la
ciudad como invitado a la Feria del Libro Ulibro 2015. Venía a presentar su ópera prima, ‘La sed’, en un periplo sin resquici os ni
pausas.
Nos encontramos al caer la tarde; el cielo ardía sobre Palonegro y el viento anunciaba una lluvia implacable que se prolongó hasta
el filo de la noche y cuyo canturreo sirvió de telón a una amena conversación con el periodista arriesgado e innovador, el escritor
apasionado, dispuesto a sacrificarlo todo por la literatura, el fotógrafo que persigue la luz y las historias; en fin, el artista signado
por sus memorias del agua y una profunda sensibilidad por el mundo y su belleza.
La soledad y el oficio de escribir
Enrique tenía dieciocho años cuando abandonó Santa Marta –una ciudad dominada por la sal del mar Caribe y dulcificada por los
ríos que bajan de la Sierra– y se fue a estudiar a Suiza; tres meses se convirtieron en cinco años. En ese tiempo vivió al frente de
los Alpes suizos, sintió una profunda soledad, tuvo mucho frío, pasó hambre, hizo de todo –incluso estudiar Ciencias Políticas en la
Universidad de Milán–, aprendió alemán, se sintió extranjero y empezó a tomar fotos para guardar el recuerdo, “para contarle a
alguien lo que veía”, y empezó a escribir, en un afán profundo y deliberado de expresarse, pues no tenía con quien hablar. De sus
batallas personales y la dureza de aquellos años aprendió a escribir, y después el periodismo lo “formó en la rapidez y la rigurosidad”.
Dueño de una sólida trayectoria, hecha a pulso desde sus tiempos de estudiante, como practicante y luego como profesional en
diversos medios –ha trabajado como periodista, editor y director en Diners, El Tiempo, Revista Semana, El Heraldo, Financial Times
Deutschland, de Alemania, y La Razón y Cinco Días, de España; ganó el premio de la Sociedad Interamericana de Prensa a Mejor
Crónica de Las Américas, el premio de la Deutsche Welle a mejor reportaje ambiental y el concurso de cuento de Ibraco, entre
otros–, Enrique se encontró un día frente al mar evaluando su vida y se dio cuenta de que lo que de verdad quería era escribir,
“pero ya no las historias de otros, las del periodismo”, sino sus propias historias, y que estaba dispuesto a dejar en ello la vida, si
fuera preciso. Es ese empeño, esa pasión profunda aunada a una notable disciplina, a un deseo casi doloroso por contar, más
cientos de horas de rigurosa escritura, los que han hecho de él “un autor de talla mayor”, como dijo Yolanda Ruíz.
El agua y la sed
Su pasión por el agua nació con él, pues desde la casa de sus padres se mira el mar. Pero eso solo lo vino a saber muchos años
después, tras casi dos décadas radicado en el altiplano y viajando por el mundo cubriendo diversos temas. Un día sus fotografías
le dejaron ver claro un hilo conductor: el agua. Al tiempo, la rutina periodística y el rigor de las jornadas de trabajo lo abocaban a
su propia sed: las palabras acumuladas en su interior, que no fluían, las historias por decir. Entonces, con más felicidad que miedo,
con alivio y un cierto dejo de sacrificio ritual (escribía de ocho de la noche a dos o tres de la mañana, hasta cuando ya no daba
más), se entregó de lleno a su primera novela, ‘La sed’, publicada por Planeta, en el sello Seix Barral, y que contra todos los
pronósticos (¡cuántas veces le dijeron “eso no se vende”!) ya va para su cuarta edición: 5500 ejemplares.
‘La sed’
Esta novela obliga a leerla de manera febril, agotadora. En cualquier lugar donde el lector esté siente la sed, la angustia por la
escasez de agua, el polvo del desierto pegado a la piel reseca, los labios cuarteados, los ojos que arden como brasas y aun así
siguen viendo la basura revoloteando como aves descarnadas en el horizonte desnudo, melancólico y amenazador. La opresión en
la garganta se aúna a la imposibilidad de dejar el libro e ir por un vaso de agua, y salir, así, por un instante, de ese escenario
apocalíptico –pero no por ello menos posible– que Enrique construye en su relato. De alguna manera la quietud de los protagonistas
–una suerte de Adán y Eva, ya sin paraíso– que ahorran fuerzas y se protegen del sol inclemente y abrasador, es la nuestra. Como
lo es la ferocidad de las hordas de ‘acualtantes’, la mezquindad de las víctimas y algún tierno destello de solidaridad que recuerda
a la esperanza: la falta de agua hace de ese último rincón de un mundo agonizante un verdadero infierno, en el que se despliegan
sin pausa y sin matices todas las facetas del ser humano.
Al llegar a la última página hay sentimientos encontrados: alivio (¡se trata de una fábula!), angustia (una fábula que cada día se
torna más real) y ansiedad (¿estamos ya ante ese desolador futuro posible?). Necesariamente hay que ir a buscar el vaso de agua,
que al beberla ya no sabe igual que antes, y nunca volverá a saber a lo mismo.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Benefactores
Torbellino
XXVI Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
1 al 14 de agosto de 2016
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Teatro santandereano
La Escuela Mario González y el grupo de teatro Kussi Huayra de Piedecuesta pusieron en escena el drama del pueblo
guane, cuando Alfinger hizo de las suyas en un territorio que no ha dejado de repetir la tragedia de la expoliación y el
genocidio, tal vez porque la conquista no ha cesado.
Por: Redacción Vanguardia Liberal
De acuerdo con los creadores del proyecto “No es caer en la manida historia de los conquistadores crueles y los indígenas ingenuos.
Más allá de las visiones morales están los conflictos del drama, las erosiones de la condición humana, las catástrofes del paraíso,
las pesadillas de la realidad, las relaciones de la economía y los destinos. Y, como un símbolo de los colapsos del mundo occidental,
un personaje perverso y carismático, capaz de concretar sueños terribles, enemigo de sí mismo, heraldo del genocidio y protagonista
de una aventura que lo llevó a la demencia; uno de los principales exterminadores del sagrado pueblo guane. Pueblo sabio, de
iniciados, de astrónomos, de agricultores, de tejedores de textiles y de pensamiento, porque consideraban, como los griegos y
como algunas culturas de los Andes, que la existencia, en la vida y en la muerte, es una urdimbre y los seres son hebras de un
tapiz infinito.”
La obra pone en escena la asonada de Ambrosio Alfinger y sus sueños de riqueza en confrontación con la gente guane, la resistencia
del pueblo guane, su vida cotidiana y sus rituales. El punto de partida es el delirio premortem de Alfinger, el luterano que incursionó
en el Cañón del Chicamocha y en la Comarca Guanentina. Alfinger muere, después de tres días de agonía, como consecuencia de
una flecha indígena disparada en una emboscada. Seguramente en la confrontación entre las cosmovisiones de los guanes y la
estructura mental de Alfinger, chocan arquetipos y surgen parábolas de mundos opuestos. Esa es la veta teatral de las exploraciones
que tienen lugar en el escenario, un laboratorio que buscará el experimento, la conclusión y la síntesis a través del drama.
Ocurrencias 2015
Un resumen de los acontecimientos musicales que marcaron este año.
Por: Óscar Acevedo | El Tiempo
- Va a ser difícil que el vallenato vuelva por la senda tradicional que solicita la Unesco al declararlo patrimonio de la humanidad
este año que termina. De los juglares campesinos solo quedan esas maravillosas canciones que escribieron en los años 60 y 70, lo
que vino después fue una transición hacia lo comercial y lo banal. Para reversar esta tendencia hay que empezar por desmonetizar
las canciones y volver a la poesía del campo, cosa que a estas silvestres alturas resulta de titanes.
-El debut de Valeriano Lanchas en el Met de Nueva York con su corpulenta sonoridad, es un buen mensaje para los músicos
colombianos. Si él logró llegar al techo de la ópera es posible que otros compatriotas también lo consigan, pero deben aprenderle
su buena onda, su devoción por lo que hace, la tenacidad con la que se prepara y estar dispuestos a esperar unos añitos para llegar
a esos encopetados escenarios.
-Este año no vi un solo capítulo de los concursos musicales infantiles de televisión, en parte por temor a la contaminación y en
parte por pánico a la decepción, pero escuché muchas críticas sobre ellos. Me impactó el vaticino del columnista Daniel Samper
Ospina, que visualiza a los finalistas amenizando matrimonios cuando les pase su cuarto de hora de fama. Difiero de Samper, pues
de lo que se trata es de amenizar bodas en este instante, aprovechando el arrastre del rating. Cuando les crezca la barriga y les
salgan canas nadie los va a reconocer ¡Véalos antes de que crezcan!
-Acertada la nominación del Ministerio de Cultura del 2015 como el año José Barros, su sabrosa Piragua nos acaricia nuestro
nacionalismo cada vez que suena. La pregunta es, ¿en quién estarán pensando para el 2016? Al encargado de la nominación le
tocará moverse hacia el interior para buscar un nuevo nombre y darle más “diversidad geográfica” a la celebración.
-Monsieur Periné resultó, como dicen los jóvenes, una chimba con su premio Grammy. Su jazz gitano con súbitas apariciones de
porro pelayero y con esa frágil voz femenina que salta del francés al chibchombiano, se está consagrando a nivel internacional.
Aprovechen muchachos y exploten su franco-porro ya que en todo el mundo hay amantes de lo exótico.
Un feliz año 2016 para todos los lectores, ojalá con muchas cosas buenas para nuestra música.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Sebastián Lozano: 1,60 metros de ritmo endiablado
¿Se puede ser campeón mundial de salsa sin ser alto y esbelto?
Por: William Martínez / El Espectador
La Feria de Cali contará con actividades que van desde danza en la calle hasta conversatorios en toda la ciudad. / Archico particular.
Es como si odiaran bailar, pero amaran haber bailado, pensé cuando vi un show de Swing Latino una madrugada de noviembre en
Cali. Uno llega a creer que los bailarines no disfrutan estar en tarima: los rostros son furia impetuosa, un grito de guerra. El dominio
del cuerpo sólo llega hasta los hombros. Cuesta unir ritmo y sonrisa. Sebastián Lozano, sin embargo, sonríe. El bailarín de 21 años
—campeón mundial individual en 2011, campeón mundial en grupo en 2013 y campeón mundial en pareja cabaré con Eliana Feijo
en 2013— es uno de los más bajitos de la agrupación de 60 bailarines: un metro y sesenta centímetros.
Si se trata de ballet contemporáneo, la estatura no influye demasiado: la variedad de estilos no exige uniformidad en los cuerpos.
Pero si hablamos de un ballet clásico o de un show de salsa como Swing Latino, el metro y setenta y cinco centímetros, como
mínimo, resulta definitivo. Hace una década, el bailarín español Goyo Montero fue rechazado del Staatsballett Berlín por no cumplir
con el canon. “No es buen bailarín. Es muy bajito y queda pequeño entre mis chicos. Simplemente, no encaja”, dijo el entonces
director de la compañía Vladimir Malakov. Además de buscar armonía en las tablas, los coreógrafos fijan la mirada en hombres con
una medida superior a las mujeres. Para hacer acrobacias en dúos o grupos ese factor les facilita la tarea, sobre todo cuando las
mujeres llevan las puntas. Así y con todo, Goyo es ahora director artístico del Ballet de la Ópera de Nuremberg. Otro ejemplo es
Daniil Simkin, que con 1,65 m es bailarín principal del American Ballet de Broadway.
Hace 10 días Lozano arribó al país, después de pasar el verano en Turquía bailando. Sin importar la coreografía, el bailarín aparece
en primera fila: debe sobresalir en medio de cuerpos esbeltos y atléticos que le aventajan 15 o 20 centímetros de altura. Después
de una hora de zapateo y acrobacias en el intermedio del show, nos reunimos en un salón oscuro junto a la recepción de la Escuela
de Baile Swing Latino, ubicada al occidente de Cali, en el barrio El Cedro. Es medianoche. Las gotas de sudor corren a cántaros por
su rostro alargado, de aire sereno. Su copete engominado, de mechones amarillos, pierde forma.
—A los bajitos nos toca hacer el doble de lo que hace un alto.
—¿Qué hace para paliarlo?
—En el escenario, usted se tiene que ver grande. Uno, de pequeño, tiene que exagerar más, estirarse más. Y eso pasa cuenta de
cobro cuando trasnochamos días seguidos. En diciembre, son cinco días de salsa cabaré. O sea: cinco días de trasnocho.
—¿Qué secuelas físicas le ha dejado el baile?
—De tanto apoyar los dedos gordos de los pies –uno tiene que hacer peso en los dedos para que los pasos se entiendan– se me
inflaman. Voy seguido a la farmacia.
—¿Se ha sentido en desventaja por su estatura?
—En Swing Latino, no. Pero pasa mucho que las compañías en el exterior que trabajan con el grupo piden gente alta. A veces no
interesa que uno sea buen bailarín porque la coreografía es básica. Necesitan, simplemente, cuerpos altos y delgados para que el
show se vea uniforme o para ambientar las esquinas.
—¿El baile lo ha salvado de algo?
—Recuerdo dos cosas. La primera es la cara de felicidad de mi mamá cuando la llevé a la Alameda a pegarnos tremendo almuerzo,
una cazuela de camarones. Lo segundo es que siempre he sido amiguero, pero cuando me metí al cuento del baile, acabó mi vida
social. Me alejé de mis amigos y cuando volví a buscarlos, algunos se habían dañado, cogieron vicios. También me pudo haber
pasado.
De repente, Sebastián Lozano se queda paralizado; flota el silencio por unos segundos. Mira a la puerta del salón, susurra: “Están
en show”. “Me cogió la tarde. Chao y gracias”. Sale disparado.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Benefactores
Torbellino
XXVI Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
1 al 14 de agosto de 2016
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Llega el X Carnaval de las Artes de Barranquilla
El evento, organizado por La Cueva, se hará del 21 al 24 de enero en el Teatro Amira de la Rosa.
Por: Cultura y Entretenimiento | El Tiempo
Foto: Archivo particular
Aníbal Velásquez, 'El rey de la guaracha'.
Con una gran inyección humorística, el próximo 21 de enero se abrirá el telón del X Carnaval Internacional de las Artes, en el Teatro
Amira de la Rosa, de Barranquilla. A partir de ese momento, comenzarán cuatro días de “reflexión como espectáculo”, según reza
su lema este año, con un formato muy original de charlas.
“Desde hace cinco años hemos querido tener al comediante italiano Ennio Marchetto en nuestra programación. Por fin lo tendremos
este año, una sola noche, la de la inauguración”, comenta con alegría Heriberto Fiorillo, director de este gran encuentro cultural del
Caribe y de la Fundación La Cueva, que lo organiza.
Marchetto, denominado “la caricatura humana”, es famoso por sus disfraces en papel, a través de los cuales interpreta a más de
50 personalidades famosas.
El plato humorístico lo completan el dueto clown italiano Leris Colombaioni y Lily Curcio; Las Reinas Chulas, de México, el compositor,
pianista y escritor Leo Masliah, de Uruguay, y el colombiano Gonzalo Valderrama.
La cuota musical, con ese sabor caribe y como antesala a la gran fiesta del Carnaval en febrero, estará encabezada por el veterano
músico puertorriqueño Johnny ‘El Bravo’ López, con más de 50 años de carrera artística.
Canciones como ‘La barola’, ‘Cuca Peruca’, ‘Este es’ y ‘Perdonaré’, son ya clásicos de ‘El Bravo’, uno de los precursores de la sala
de los años 60 y 70. Varias generaciones azotaron baldosa a su ritmo.
Además, estará Aníbal Velásquez, apodado como ‘El rey de la guaracha’. La adaptación que él hizo del clásico ‘Faltan cinco pa’ las
doce’, del venezolano Oswaldo Oropeza, es tema obligado en las fiestas de fin de año colombianas.
Completa la oferta musical un recital de Victoria Sur y de los congueros Richie Flores y Samuel Torres. El músico Arlington Pardo
dirigirá una orquesta de hojas formada en San Pelayo (Córdoba). Así mismo, estarán el antioqueño Carlos ‘Pala’ y el bogotano Toño
Restrepo, quien hablará de su homenaje musical al Joe Arroyo, en formato de jazz.
“La narrativa tendrá este año, además de la participación de Pablo Montoya (Premio Rómulo Gallegos), un performance espectacular
con el mejor trovador del mundo, el cubano Alexis Díaz Pimienta, que hará repentismo con Germán Carvajal y Leonardo Jiménez,
entre otros invitados”, anota Fiorillo.
A ellos se une la escritora argentina Nadia Fink, famosa por su serie de libros infantiles ‘Las antiprincesas’, una contrapropuesta a
las tradicionales princesas ilustradas y cuyas protagonistas son heroínas latinoamericanas de la vida real.
Por su parte, el actor Robinson Díaz estará hablando de una de sus facetas menos conocidas, la de caricaturista, dedicada a l os
personajes Picho y Pucho, que se podrá apreciar en la galería La Scola.
El arte también tendrá presencia con una exposición del pintor Álvaro Barrios, en el Teatro Amira de la Rosa, y otra del fotógrafo
Carlos Duque, que colgará una retrospectiva en Bellas Artes.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Truman: una muerte sencilla pero dolorosa
Considerada como la película española del año, esta comedia dramática se aproxima a la muerte de una forma sencilla:
la amistad. Hablamos con Cesc Gay, director de la cinta.
Por: Redacción Cultura / El Espectador
Ricardo Darín y Javier Cámara fueron ganadores de la Concha de Plata en el Festival de Cine de San Sebastián. / Cortesía - Cine
Colombia
Truman, el perro, no se llamaba Truman. Su verdadero nombre era Troilo. Murió dos meses después de la grabación de la película
que llevaba su cara en el póster, junto a la de Ricardo Darín. Una historia que cuenta cómo se prepara alguien para la muerte.
Julián (Darín) recibe a su amigo Tomás (Javier Cámara), que llega de Canadá a visitarlo durante cuatro días. Ambos saben que
será la última vez que se van a ver.
Sin grandes saltos en la historia, Cesc Gay usa como herramienta la amistad del protagonista y su perro: el apego, el amor, el
miedo disfrazado de valentía, para narrar de manera continua el drama de llevar a cuestas una enfermedad terminal.
Darín y Cámara comparten todas las escenas con diálogos cortos, sin grandilocuencias pero conservando el estilo de cada uno:
Darín individualista, inseguro, obseso; Cámara silencioso, abstraído, tranquilo.
La base de la historia es entregar al otro lo que se ama, aunque eso, casi siempre, cueste un dolor inimaginable. La idea de soltar
y dejar ir: en un avión, en un carro o en un ataúd, vuelve a la película común y sencilla, tal vez a eso deba su éxito. Porque a pesar
de que Hollywood inunde las salas de cine con héroes increíbles (en el verdadero sentido de la palabra), en su discurso
propagandístico y en sus diálogos vacíos, las personas –cada vez más– prefieren las historias con las que se puedan identificar.
¿El personaje de Julián fue escrito pensando en Ricardo Darín o el actor se adaptó a la historia?
Ricardo se adaptó a la historia. Cuando escribo intento no pensar en ningún actor. Creo que es mejor y ayuda a que los personajes
estén mejor construidos.
Hay muchas películas sobre la muerte. ¿Qué lo inspiró a que el tema no sólo girara en torno a los amigos y la familia,
sino también a lo que pasa con las mascotas cuando alguien muere?
Me pareció que el perro era un reflejo de la soledad del personaje de Ricardo y, a la vez, era interesante que en su situación lo que
más le preocupara fuera lo que iba a hacer con él. Le aportaba un tono de comedia, que era lo que necesitábamos.
¿Cómo fue trabajar con Ricardo Darín y Javier Cámara?
Inspirador, divertido, intenso, agotador...
Ambos actores parecen tener mucha química.
¿Qué tanto se aferraron al guión? ¿Hubo improvisaciones que salieron en la película?
Lo de improvisar en el cine está sobrevalorado. Es casi imposible, a no ser que todo se prepare para ello. Ensayamos y trabajamos
mucho antes del rodaje. Fue en esas sesiones, comidas, paseos, etcétera donde Ricardo y Javier aportaron sus ideas y comentarios.
Hay escenas muy emotivas, como el abrazo entre padre e hijo: sin decirse nada, parecen decirlo todo. ¿Algunas partes
son basadas en experiencias personales?
Algunas sí.
¿Cómo fue trabajar con un animal en el set?
Lento y pesado. Es verdad que con los animales y los niños hay que tener muuucha paciencia.
¿Cuáles son sus próximos proyectos? ¿Quisiera trabajar con un actor o actriz en específico?
Estoy preparando una serie de televisión. Un nuevo reto que veremos cómo termina porque apenas ando arrancando.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Vigías del Patrimonio
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Orozco, el del Mochilón
Carlos Molano Gómez / Encuentro Latino Radio
Una obra muy Colombiana que fue presentada en el 1958 por Nelson Pinedo, acompañado de la Sonora Matancera ante el público
cubano, fue el tema “EL MOCHILÓN”, su autor fue el soledeño (Atlántico) Efraín Orozco Araujo, quien había nacido el 27 de diciembre
de 1920; había compuesto este hit musical en el 1946, en Soledad, creada por Orozco de una vivencia personal, cuando por el
frente de su casa, mientras él tomaba un descanso sobre las nueve de la noche pasaba un campesino con una “Mochila” llena de
panela y café, y se dirigía a una vereda conocida como “La Montaña”, lo saludo "qui´hubo Orozco", este le contesta "para dónde
vas? ". Pa´ la montaña Orozco lo ve avanzar con su tamborcito y su mochila y allí vino la inspiración. (En soledad no hay
montañas), composición que escribe de carrera en un papel de empacar cemento que su mujer le alcanzo: la obra inició así:
Alumbra luna, alumbra luna, alumbra luna
que ya me voy pa´ la montaña.
Alumbra luna, alumbra luna, alumbra luna
que ya me voy pa´ la montaña.
Llevo en mi mochilón café y panela,
y mi corazón pa´ Micaela.
Micaela, era la esposa del Campesino, que siempre pasaba y lo saludaba “adiós Orozco”; la obra fue grabada luego de la versión
de la Matancera en portugués en el Brasil, en japonés y según, lo expresaba su autor recibía regalías de la pieza que fue interpretada
en 27 versiones diferentes. Orozco Araujo, fue compositor según sus propias palabras de otras canciones tales como: “Por qué eres
así”, “Cabaret”, Romance en la playa”, “La pagarás”, “La chivita”, Te voy a tapar la boca”, La suegra; “Bandida” y para completar “A
LA ORILLA DEL MAR”, desconocemos la letra de esta última composición. Fallece Efraín, el 13 de julio de 2004.
Así lo contaba Efraín Orozco en la Universidad del Atlántico a sus 77 años, con motivo de las terulias musicales del caribe organizadas
con el aval del rector de entonces Ubaldo Enrique Meza Ricard en abril de 2000.
NOTA: No confundir con el director compositor Caucano Efraín Orozco Morales.
Del 2016 y ciertos gustos / Conexión sonora (opinión)
Por Daniel Casas, periodista musical.
Por: Redacción EL TIEMPO
Quiero apostarle al 2016. Pero también esperar del 2016, por un rock local con buenos aires. Esperar que la nueva administración
distrital de Bogotá les vea otra cara a procesos como los festivales al Parque para que en verdad sean eso: procesos sólidos y con
sentido lógico. Esperar que el constante cambio del dólar no perjudique a promotores de magnánimos eventos tipo Lollapalooza o
Estéreo Picnic. Esperar que los músicos piensen cada vez más en su profesionalización. Y con el perdón de muchos, me quedo con
tres apuestas.
Revólver Plateado: Mauricio Colmenares y sus secuaces han demostrado ser una potencia inmensurable del rock nacional. El
proceso ha sido lento, pero su nombre viene recibiendo el sitial que merece. No tengo duda: de sus sonidos sale el mejor rock que
he escuchado en mucho tiempo en Colombia. Dinámica, eclecticismo, genialidad, atmósferas mágicas y canciones que develan a
su manera los inconformismos, las experiencias de vida, tristezas, dolores y alegrías de Colmenares, en una dimensión
insospechada. Cada canción que sale de su cabeza y boca es un mundo increíble que siempre sorprende.
Jona Camacho: cuando se es capaz de hacer arreglos para orquesta, sacar de su estudio versiones que a mi antojo parecen un
engendro a lo colombiano entre Prince, Quincy Jones, Bobby McFerrin y Pacho Galán, pero además cuando se sube a un escenario
y le queda faltando tiempo para tragarse el mundo con sus propias composiciones, que parecen no tener fin en esa mezcla de rock,
R&B, soul, jazz y hasta el más sacarinoso mundo baladístico, todo en medio de un talento infinito, no queda otra que esperar que
su gran momento sea en este 2016.
Durazno: seguro, el nombre es uno de los más feos que he conocido en el rock local. ¡Pero ah!, si hacen una música sencillamente
atractiva. Laura Román es el motor que mueve esta simpática máquina de hacer música y cuyo logro mayor fue el de abrir el
concierto de Katy Perry ante un público jovencito que con respeto los escuchó y aplaudió. Con un disco que infortunadamente pasó
desapercibido, creo que el 2016 es el momento para consagrarse.
Que la música los llene de alegrías en estos 12 meses.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
(1945 - 2015)
La despedida a Lemmy Kilmister, un héroe del rock and roll
A los 70 años de edad falleció el líder de la veterana agrupación de rock pesado Motörhead. Su relampagueante
personalidad, vida desaforada e integridad artística le han merecido el respeto de diferentes artistas y un enorme luto
para una legión de fanáticos en todo el mundo.
Por: Alejandro Bonilla Carvajal / El Espectador
Sin mayor argumento que un amplificador, su instrumento, y un cigarro Lemmy Kilmister podía sacudir los oídos de punks y
metaleros sin dejar de practicar puro rock n’ roll. / AFP
“Nacer para perder, vivir para ganar” es la sentencia que acuñó la banda Motörhead desde su aparición en Inglaterra hace cuatro
décadas. El término que en algún momento se empleó en la calle para definir a un consumidor de anfetaminas se transformó en
sinónimo de música visceral, contundente y lo suficientemente rápida para huirles a las refinadas modas imperantes.
Era Lemmy Kilmister, líder, cantante y bajista de Motörhead, el rock por definición. Sin mayor argumento que un amplificador, su
instrumento, y un cigarro, podía sacudir los oídos de punks y metaleros sin dejar de practicar puro rock n’ roll. Aclaración que
siempre hizo al inicio en los miles de conciertos que brindó con el grupo por todo el mundo.
Kilmister corrió al máximo en una vertiginosa carrera. Fue ayudante en los conciertos del mítico guitarrista Jimi Hendrix, y una vez
iniciado como intérprete, formó en las filas de los sicodélicos Hawkwind. Su tiempo allí estuvo contado por su afán de crear un
grupo según sus furiosos intereses. En los setenta el punk golpeaba fuerte en las calles y el heavy metal acrecentaba su culto entre
las almas rebeldes. Lemmy estaba bien parado y encontró con Motörhead la sobredosis de decibeles necesaria para trastocar el
panorama.
La banda grabó su primer disco en el año 75. Las dudas de los sellos por su estridente sonido los intimidaban. Dos años más
adelante ponen su primer elepé en las tiendas, dejando indiferentes a muy pocos. Overkill yBomber, trabajos de 1979, les dieron
el rótulo de la “peor banda del mundo” para un sector de la crítica musical, mientras trepaban hasta el top de las listas de ventas.
La fama de ruidosos les fortaleció entre todo tipo de audiencias más allá del Reino Unido; oídos como los de James Hetfield y Lars
Ulrich de Metallica en California fueron bien receptivos, debiendo mucho de lo alcanzado por su grupo a la ácida receta de Lemmy.
Ace of spades (As de espadas), de 1980, es el disco y quizá su canción definitiva. La vida tiene como fin la muerte y en ese camino
solo te queda perder o ganar. Juega tu mejor partida y no te detengas nunca. Con la dureza de su garganta rota y una actitud
siempre desafiante, Motörhead encontró así su sitio en lo alto del rock n’ roll. Desde allí cada dos años la banda publicaba un nuevo
álbum donde los acordes machacaban sin que los años o las extensas giras menguaran semejante potencia.
Desde 2014 la salud de Lemmy estuvo en el centro de atención. Problemas cardíacos llevaron a que Motörhead debiese postergar
presentaciones e incluso, en el célebre festival alemán Wacken, un agotado Lemmy luchaba contra el calor enfrente de 80 mil almas
para pedirles con el mayor respeto una pausa tras 15 minutos de show. Evidentemente deseaba fallecer sobre el que siempre fue
su hogar: el escenario.
Un agresivo cáncer terminó la existencia de la leyenda que solo cuatro días antes festejaba su cumpleaños número 70 en The
Rainbow, un reconocido bar rockero de la ciudad de Los Ángeles, junto a su familia y amigos.
“Si crees que eres demasiado viejo para el rock, entonces es porque lo eres”. Frase de un consumado bebedor de whisky y fumador
empedernido que nunca calló lo que pensaba y no temía a la muerte. Con su traje de cowboy, característica barba y la estampa de
tumbar muros a bordo de una Harley Davidson, se retira sin mayores modales un inigualable héroe.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Yo estuve en... El Festival de Cannes
“La tierra y la sombra” recibió cuatro galardones, entre ellos a Mejor Ópera Prima y Película Revelación de la Semana
de la Crítica del Festival.
Por: César Acevedo* / El Espectador
César Acevedo recibió la Cámara de Oro en el Festival/Gustavo Torrijos
La película fue una de las siete seleccionadas entre más de 1.200 que evaluó el Festival para la Semana de la Crítica. Empecé a
escribirla a los 19 años y a los 20 ya tenía el guión, queriendo hacerle frente al olvido, tratando de recuperar a esos seres que
amaba y hablarles por última vez para sacar fuerzas de eso dolor y salir adelante.
La noticia llegó cuando estaba haciendo el sonido de la película en Chile y la mezcla en Francia, por lo que nos tocó correr para
llegar a tiempo, llegar a algo muy bello, poder compartir La tierra y la sombra con tanta gente en un festival que recibe cada año
miles de películas de todo el mundo.
La premier mundial fue también la primera vez que vimos la película terminada. La posproducción se hizo en Holanda, México, Chile
y Francia, y ya cuando llegamos a Colombia a juntar todo fue imposible verla terminada.
El estreno fue increíble. Ver casi ocho años de trabajo parecía un sueño. Mirar hacia atrás para ver todo lo que perdiste, pero
también todo lo que el cine te regaló. Fue algo grande, todo el mundo empezó a aplaudir, a llorar y a rodearnos.
Me quebré y tuve que salir por el backstage. Detrás de mío salió Peter Suschitzky, uno de los jurados de la Semana de la Crítica,
quien me dijo: “¡Qué película tan increíble!”. No aguanté más y me puse a llorar, pero bueno, es también por eso que hago esto,
para poder sacar esa mierda que llevo dentro.
Fue como una bola de nieve. Fueron siete proyecciones, todas llenas y la gente siempre llorando. Tenía entrevistas de siete de la
mañana a siete de la noche con los principales diarios de Francia, pero también con pequeños blogs de cine.
Todo el mundo estaba interesado en la película. A Peter Suschitzky siempre nos lo encontrábamos y no paraba de halagarnos.
Cuando llegó la semana de la premiación ganamos tres de los cinco premios que daban: Director, Película y Revelación; así como
del premio de la Sociedad de Autores en Francia y el premio del público.
Colombia nunca había ganado un premio en Cannes, además de que son muy pocas las películas que ganan más de tres premios
en el Festival. Por eso, todo esto que nos pasó fue lo máximo.
Uno de los premios me lo entregó Suschitzky y me comentó: “La película de ustedes es más hermosa que todo lo que yo he hecho”.
Eso es un gran honor, ese señor es un genio que ha hecho desde Star Wars hasta After Earth.
Todos se fueron, pero yo me quedé hasta la última semana del Festival y llegó la Cámara de Oro el último día. Fue inmenso. Sólo
hay una oportunidad en la vida para ganar ese premio y entre quienes lo han ganado se encuentran los principales referentes de
la cinematografía mundial. Es un sueño.
Yo no quería volver porque a mí no me gusta que me reconozcan, pero es importante ganar cuatro premios en el festival más
grande del mundo. No sólo es algo grande para una película colombiana, sino también para una producción mundial, porque eso
casi nunca pasa y chévere que reconozcan el trabajo de toda esta gente que soñó con eso.
Lo que más valoramos es que es una película muy humana, que la gente aprendió a valorar y eso es lo que estamos buscando.
*Director de La tierra y la sombra.
Abierta Convocatoria
DISEÑE AFICHE Y ESCENOGRAFÍA
La Fundación del Bambuco Colombiano, tiene abierta desde el pasado 25 de diciembre de 2015 y con entrega de propuestas entre
el 8 y 12 de febrero de 2016 hasta a las 5:00 de la tarde (hora en la cual la propuesta debe estar en la oficina de la
Fundación), Convocatoria para diseñar la imagen del 25 Concurso Nacional del Bambuco.
En esta Convocatoria podrán participar personas jurídicas y/o naturales mayores de 18 años, de cualquier nacionalidad, residentes
en el país o en el exterior.
La técnica es libre; el tamaño del afiche a diseñar debe tener las siguientes medidas: 45 x 60 centímetros (distribución vertical).
Cada participante podrá presentar una sola propuesta.
Igualmente la Convocatoria está abierta para el diseño de escenografía (que debe incluir luces) con fecha de entrega entre el 7 y
11 de marzo de 2016 hasta las 5:00 de la tarde (hora en la cual la propuesta debe estar en la oficina de la Fundación).
Descargue los textos de la convocatoria y los logos que se deben de incluir en la propuesta del afiche, directamente desde la página
web del Concurso: concursonacionaldelbambuco.org
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Zaperoco
Por: Inquisidor / Vanguardia Liberal
Consulta. Pregunta un lector a qué hora debe decirse “buenos días”, “buenas tardes”, “buenas noches”…
Comentario. Hace unos años, un profesor protestó cuando entré al recinto y saludé: “Será buenas noches –replicó–, porque ya está
oscuro y son las seis y cuarenta”. ¿Las seis y cuarenta de qué?, le pregunté, y hasta ahí llegó su seguridad, porque contestó, sí,
pero en medio de titubeos: “Pues las seis y cuarenta de la noche”.
En España, por ejemplo, por razones de luz, hablan de “las ocho de la tarde”, pero según estas posturas habría dificultades para
distinguir entre el día y la noche, la mañana y la tarde, en lugares ubicados cerca de los polos, en donde la luz del día y la oscuridad
de la noche duran medio año. Es más; no se entendería por qué justificar que durante un eclipse a las diez de la mañana tenga
que decirse “buenas noches”; o, peor aún, pensar que un ciego tenga que saludar “buenas noches” a las dos de la tarde (bueno,
salvo que se trate de algún ciego de los de Saramago, en cuyo caso saludarían siempre con “buenos días”). Algo más: en la
oscuridad de las cuatro de la madrugada, el que llega de parranda saluda al portero “buenas noches”, mientras el que sale a trabajar
le dice “buenos días”.
Entonces, no depende de la luz; depende de la hora. Pero debe prestarse mucha atención, porque no hay “doce y treinta a.m.”, ni
la tarde comienza a las doce (meridiano). A esta hora, las doce, la antecede un periodo (a.m.) y le sigue otro (p.m.), desde la 1.00
hasta las 12.59 (p.m.), que antecede a la “1.00 a.m.”: hay 12.30 m. y 12.30 p.m., pero no hay “12.30 a.m.”.
Para quienes de manera obsesiva miran el reloj para probar que ya es “la tarde” a las doce y diez, precisamente se está en la hora
meridiana, que no es ni mañana ni tarde.
Para cartas y mensajes escritos, y dado que el ‘día’ tiene veinticuatro horas, salude usted siempre con “buenos días”, y haga oídos
sordos a cualquier réplica.
El mal de Quijano
Por: Juan Esteban Constaín / El Tiempo
No hay indignidad de la que no sea capaz el desaforado comprador de libros con tal de llevarse ese ejemplar que quería y al que
ojeará y acariciará por dos días hasta que llegue otro más, y otro, y otro. Comprar libros viejos es una de las compulsiones más
felices y atroces que pueda haber: la única, quizás, que se alimenta de sí misma con voracidad e ironía, pues casi siempre las
librerías que la estimulan están pobladas por libros que algún día fueron comprados y acariciados y codiciados, en sitios así, por los
dueños ya extintos de esas joyas que vuelven a encontrar su cauce en esas nuevas manos que ya desaparecerán también.
Nadie compra los libros para leerlos, y mucho menos un libro antiguo. Quien lo hace compra más bien una promesa y un azar; una
tabla de salvación o un refugio o un escombro, la posibilidad siempre latente –la tentación– de que el milagro ocurra y un día uno
tenga el tiempo, o las ganas, o la suerte de abrir por fin esas páginas y descubrir lo que hay en ellas: darles vida, y viceversa.
Ojalá. Pero la compulsión bibliopática no tiene nada que ver con el acto y la dicha de leer, que es otra cosa, aunque a veces
coincidan, sino con la necesidad abrasadora y feroz de poseer. De poseerlo todo, incluso, lo que más se pueda. No hay codicia
mayor que la del bibliópata; su boca vive seca y cuantos más volúmenes la riegan, más le hacen falta. Como Rico MacPato en su
piscina de monedas, pero con páginas. Además, el bibliópata se está inventando, cada día, con cada nueva incursión suya por ese
infierno y ese paraíso de los anticuarios, motivos y razones muy nobles para justificar su delirio. Que esa edición del Quijote tiene
los comentarios de don Julio Cejador –con su hermoso diccionario de la lengua de Cervantes– y no solo los de Asín Palacios; que el
libro aquel de ese viajero, sí, ese, tiene unos grabados bellísimos. ¿Cuánto cuesta?
La táctica para llevarse la joya extraviada y silenciosa, por ahí, es no mostrar ninguna emoción. No dejar que el librero vea que a
uno se le sale el corazón por los ojos. Entonces hay que coger baratijas, revistas o cosas así, y entre ellas meter como si nada el
tesoro que uno quiere. Y encomendarse a San Aby Warburg, santo patrono de los bibliófilos del mundo, para que haya suerte y la
trampa funcione. Y si no funciona da igual: el bibliópata es como un alcohólico o un drogadicto, y al final terminará sucumbiendo
sin remedio ante su vicio. Incluso si tiene que arrodillarse y pedir compasión y piedad; incluso si tiene que llorar, no hay indignidad
de la que no sea capaz el desaforado comprador de libros con tal de llevarse para su casa ese ejemplar que quería y al que ojeará
y acariciará por dos días hasta que llegue otro más, y otro, y otro.
Se han escrito libros magníficos sobre la locura por los libros; empezando, claro, por el propio Quijote y su lengua inagotable que
alguna vez envasó, o casi, don Julio Cejador. Pero envasar el universo es imposible, lo prueban las enciclopedias. ¿Cuánto esa
Britannica de allá? ¿Es la de 1911? ¿Está completa? Déjemela ver. ¿Tiene la encuadernación original? (Empieza el sudor, la ansiedad;
traga uno grueso). Me la llevo, ay.
Así pasaron su vida bibliófilos y excéntricos sobre los que se han escrito, como digo, magníficos libros, qué mejor homenaje.
Millonarios que eran capaces de comer tierra y andar en harapos con tal de llevarse a su casa un incunable; humanistas que sabían
desde el principio que no es que uno se lleve un libro a la famosa isla desierta, si se lo pudiera llevar: el libro, todo libro, es la isla.
En él navegamos. Ya lo decía Quevedo en su maravilloso soneto: “Retirado en la paz de estos desiertos, / con pocos, pero doctos
libros juntos, / vivo en conversación con los difuntos, / y escucho con mis ojos a los muertos...”.
¿Esa es la edición de Quevedo de don Antonio de Sancha? ¿Le puedo pagar el resto el próximo mes? Ay.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Las obras del año
Casi todos los géneros literarios estuvieron entre los éxitos de 2015.
Por Luis Fernando Afanador/ semana.com
1. El final de Sancho Panza y otras suertes, Andrés Trapiello. Sancho Panza y otros personajes secundarios del Quijote son
revividos por el novelista español Andrés Trapiello, quien, después de muchas aventuras, los embarca a las Indias y los lleva hasta
la ciudad de Arequipa. Un prodigio de inventiva y, para regocijo del lector, una afortunada ‘traducción’ del español del siglo XVII
al español de hoy.
2. Aquello estaba deseando ocurrir, Leonardo Padura. Una antología de cuentos –escritos entre 1985 y 2009– del autor
cubano que nos recuerda por qué se ha convertido en el gran historiador de la vida cotidiana bajo el régimen de Fidel Castro. Más
allá de la implícita crítica política, de las reiteradas frustraciones que produce ‘el socialismo real’, en sus narraciones se impone la
condición humana de sus personajes.
3. El nadador en el mar secreto, William Kotzwinkle. Escribir este libro le sirvió a su autor para superar un duelo. Frase a
frase, su escritura contenida y precisa es un triunfo de la serenidad sobre el dolor, de la lucidez frente al caos. Merece fi gurar en
cualquier antología de obras sobre el duelo.
4. El mundo, un escenario, Jordi Balló y Xavier Pérez. Un ensayo ameno y erudito que explica en detalle la gran influencia de
Shakespeare en el cine clásico y contemporáneo y también en las más destacadas series de televisión de los últimos años. Como
bien lo dice el subtítulo del libro: Shakespeare, el guionista invisible.
5. Hombres sin mujeres, Haruki Murakami. El escritor japonés, cómo no, tiene muchos admiradores y detractores. Pero si
alguien ha puesto en duda su talento, le aconsejamos acercarse a estas historias inolvidables acerca de hombres que fueron
abandonados por mujeres o voluntariamente renunciaron a ellas. Aquí, Murakami retorna a su mejor nivel literario.
6. Saltaré sobre el fuego, Wislawa Szymborska. La sencillez y la profundidad, la inteligencia compasiva y la ironía, el humor y
el asombro eran los rasgos distintivos de la nobel de Literatura polaca que se pueden apreciar en esta magnífica selección de su
obra poética, bien traducida y con hermosas ilustraciones. “Nada sucede dos veces / ni va a suceder, por eso / sin experiencia
nacemos, / sin rutina moriremos”.
7. Política, David Runciman. Un libro pensado para aquellas personas desencantadas de la política. No era fácil la tarea, pero
este académico de Cambridge y colaborador de The Guardian consigue su cometido: demostrarnos que no podemos ignorarla. Sí:
la política todavía importa y no es lo mismo vivir en Siria que en Dinamarca.
8. Open, Andre Agassi. Las memorias del tenista que odiaba el tenis es un libro que engancha al lector de principio a fin no solo
por esa paradoja: está muy bien escrito por J. R. Moehringer, un premio Pulitzer que prefirió no figurar en los créditos.
9. Lucrecia Borgia, la hija del papa, Dario Fo. A medida que nos adentramos en esta biografía novelada –con diálogos muy
bien construidos- vamos dejando atrás el cliché de Lucrecia Borgia como la heroína bella y malvada del Renacimiento, y vamos
descubriendo a una gran mujer –hábil estratega política y creadora de un banco para los pobres, entre otras cualidades– que vale
la pena conocer.
10. Filosofía para niños y jóvenes, varios autores. Esta colección, dirigida por Jean Paul Mongin, encontró el secreto para
apasionar a los niños y a los jóvenes con la filosofía: contando un cuento, como lo hizo Platón en el mito de la caverna. Con rigor,
claridad, y una gran capacidad de síntesis. Aquí no pierde la filosofía, no se vulgariza, y gana la pedagogía.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
¡Guns N’ Roses vuelve a los escenarios!
La legendaria banda de rock se reencontrará en el festival de Coachella, en Estados Unidos, el próximo abril.
Slash y Axl Rose se distanciaron hace más de 20 años. Foto: alternativenation.net
Los Guns N’ Roses vuelven a la escena. Después de más de 20 años de separación, la banda se reunirá en abril del 2016 en el
festival Coachella, en California. Allí revivirán los grandes clásicos del rock como Paradise city, Don’t cry, Welcome to the jungle y
Sweet child O’mine.
La publicación Billboard confirmó la noticia este miércoles y aseguró que la formación original de la banda será protagonista del line
up del evento que tendrá lugar en Indio, California del 15 al 17 y del 22 al 24 de abril próximos.
Y parece que estas no son las únicas buenas noticias. “También están negociando con promotores para tocar en al menos 25
estadios en América del Norte durante el verano de 2016”, agregó la revista.
Esta reunión será posible gracias a la reconciliación de Axl Rose con Slash, después de más de dos décadas de distancia. Guns N’
Roses nació en 1985 y la última vez que se presentó unida fue el 17 de julio de 1993 en Buenos Aires.
Ballet santandereano
La obra ‘Eloy’, proyecto escrito y dirigido por la maestra María Sonia Casadiego Arias, fue la ganadora de la Beca
Bicentenario de Santander 2015 en el área de ballet.
Por: Redacción Vanguardia Liberal
‘Eloy’, obra basada en el cuento ‘Pedro y el lobo’ de Serguei Prokofiev, transforma la historia clásica en un tema más actual y propio
al destacar algunos aspectos de la convivencia con los animales y el medioambiente en general. La obra recupera el argumento del
cuento original: un niño intenta, con ayuda de unas aves, atrapar a un lobo que atemoriza a toda la población. En la obra
santandereana, por su parte, el pequeño Eloy, con la colaboración de cinco cabritos, dos pájaros, un gato, tres patos, cuatro
cazadores y su abuelo, liberan a un zorro que no es tan feroz, y en cambio tiene buenos sentimientos, pero, además, está en peligro
de extinción.
La obra tiene como directora y coreógrafa invitada a la maestra Sonia Arias Gómez, creadora y directora –durante veinticinco años–
de la Escuela Departamental de Ballet de la antigua Dirección de Cultura Artística del Departamento. Durante toda una vida dedicada
al ballet, Sonia Arias ha sido maestra de un sinnúmero de generaciones de bailarines que salieron a continuar con su carrera en
Bogotá, Europa y EE.UU, muchos de los cuales hoy hacen parte de compañías de gran importancia a nivel internacional.
Por su parte, la maestra María Sonia Casadiego, bailarina y coreógrafa santandereana, se desempeña como asistente de dirección;
la música –interpretada por un grupo de instrumentistas de la ciudad– estuvo a cargo del maestro Blas Emilio Atehortúa, quien se
inspiró en la versión original del cuento. Los bailarines, en su gran mayoría, pertenecen a la Escuela Municipal de Artes, y tres de
ellos son invitados de las diferentes escuelas de la ciudad.
En ‘Eloy’ la narración, el ballet, la música, el gesto y el silencio se fusionan en una sola partitura para producir una historia que
sensibilizará a niños y jóvenes con un tema tan vital como la protección de los seres vivos –animales y plantas de todas las especies–
con los que compartimos el Planeta Azul, y el cuidado de recursos vitales como el agua, la tierra y el aire mismo, todo ello atravesado
por el ballet, entendido como una valiosa expresión artística.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Música independiente
Andrés Forero, bajo el influjo del amor
En la XXI edición de nuestra serie Emergentes presentamos al músico bumangués Andrés Forero, quien califica su
estilo como jazz-pop.
Por: Katherinne Castañeda Calderón / El Espectador
Andrés Forero y la música en vivo: su apuesta. / Cortesía
Andrés Forero arrancó su idea musical en 2013. Con tan solo 20 años de edad, este joven bumangués ya le canta al amor, mientras
reparte su vida entre Colombia y Estados Unidos.
La tenacidad y la disciplina son lo que lo destacan como artista, pues a su corta edad ya es compositor y estudiante de ingeniería
de sonido en Savannah College of Art and Design (Scad) en Savannah, Georgia, Estados Unidos. Una ciudad que le abrió las puertas
al arte y a un nuevo mundo en la música.
Sus composiciones transcurren entre la lejanía y la nostalgia de no estar con quienes ama, ya que tuvo que comenzar de cero en
un país donde no conocía a nadie. Por ello la música se volvió uno de los pilares de su vida, su refugio.
Según él, la música lo unió a una persona de la cual está enamorado. Como si los sonidos fueran la magia que acorta distancias y
acercan continentes, y una terapia que le permite decir cualquier cosa. Además, son el mejor regalo de amor que él considera
puede dar. “Empecé a componer para desahogarme de la soledad que me produce la distancia. Es la mejor manera que encontré
para expresar los sentimientos cruzados de estar lejos de quienes quiero”.
La ternura de su música encontró el respaldo del músico y productor bogotano Juan Pablo Vega, quién es el coproductor de su
primer disco,Raíces de un corazón, el cual será lanzado a principios del 2016. De este álbum, que tendrá aproximadamente ocho
temas, Andrés presenta en Emergentes el sencillo No importa el lugar.
El santandereano denomina su género como jazz-pop por sus influencias y lo que él quiere ser. Cabe destacar que Forero ha pasado
por instrumentos como la guitarra, la armónica, piano, batería y el ukelele, lo que lo hace un artista integral.
Su paso por Estados Unidos le ha dado otras perspectivas frente a la música y su industria, dado que gracias a ello ha entendido la
importancia de la disciplina y la organización que se requieren para lograr estar en muchos escenarios.
Sus letras son sinceras y evocan amores dulces, puros y soñados. En definitiva, inspiran.
El propósito de Andrés Forero es que las personas se identifiquen con su historia. Lo primero que quiere lograr es impactar a la
gente con su música y ser escuchado. “Es muy importante ser sincero con tu música, el público percibe si de verdad estás sintiendo
la música que haces o si es un acto simplemente. Es muy importante lograr conectarse con el público tanto en videos y redes, como
en vivo”.
Su propuesta en escena está basada en guitarra acústica, bajo, voz y batería. Pensada para un formato íntimo y más cercano con
el público.
Jack Johnson, Frank Sinatra, Django Reinhardt, Amos Lee, Ed Sheeran, The Paper Kites y The Beatles son algunas de sus influencias
internacionales. A nivel nacional, Esteman, Juan Pablo Vega, su productor; Monsiuer Periné, Elsa y el Mar, Andrés Cepeda y Juanes
son los más importantes.
Andrés Forero invita a los nuevos emergentes a buscar sentido y originalidad en lo que hacen. “Es esencial sentarse a escribir
música original con un sonido propio, traer una propuesta diferente y empezar a rotar la música, bien sea en conciertos, radio o en
redes sociales”.
Por otro lado, considera que en lugares como Estados Unidos no existe una escena hispana que permita o facilite el surgimiento de
la música en español. Pero sí cree que Colombia se está convirtiendo en un nicho nacionalista que apoya más a las agrupaciones.
Él asegura que el sentimiento nacionalista es un buen camino para que surja la escena. “Es la única manera de generar una industria
musical sostenible. ¿Cuál era la clave en países como México y Argentina en sus momentos de grandesbooms? Que la gente asistía
y apoyaba a sus artistas nacionales, caso que no se daba en Colombia hace algún tiempo. Es la única manera de que la música
tome fuerza y pueda sostenerse, esto es lo que ha permitido que Colombia se haya convertido en un referente a nivel
latinoamericano en cuanto a música. Un claro ejemplo de ello es lo que ha sucedido con los Grammy, como pasó con Diamante
Eléctrico”.
Así, pues, Andrés Forero se presenta como un artista fresco e innovador que cree en la autogestión y el poder de lo independiente.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Ivo Díaz, comprometido con la tradición vallenata
El cantante, hijo del inolvidable Leandro Díaz, acaba de lanzar su álbum Con el viento a mi favor.
Por: Liliana Martínez Polo | El Tiempo
Foto: Archivo particular
Ivo Díaz (cantante) y Almes Granados, acordeonero y rey vallenato 2011, presentan el álbum 'Con el viento a mi favor'.
Si hay una voz representativa del vallenato clásico, ese que se forjó en auténticas parrandas, a punta de tradición, es la de Ivo
Díaz. No podía ser de otra forma: hijo del inolvidable Leandro Díaz, a quien acompañaba siempre, podría decirse que nació para
defender el folclor y su compromiso con sus raíces se reafirma en las 15 canciones que integran su reciente álbum Con el viento a
mi favor.
Lo grabó con Almes Granados, acordeonero de la dinastía Granados (la familia que más coronas ha cosechado en el Festival de la
Leyenda Vallenata). Y para que no quepa duda de su interés en rescatar el folclor, acudió para este álbum a compositores como
Marciano Martínez, Romualdo Britto y Gustavo Gutiérrez, todos defensores de la tradición.
“Grabé, por ejemplo, una canción inédita de Emiro Zuleta –cuenta Ivo Díaz–, un autor tradicional al que le grabaron Los Hermanos
López y Jorge Oñate. Tuve la oportunidad de rescatar su obra después de 30 años de no grabarle”.
Le grabó Campanitas de mi pueblo, una canción que evoca la ilusión de un hombre por ver a su enamorada en la misa.
Aunque la tradición es el eje del disco, buscó canciones inéditas. Solo tres habían sido grabadas antes: El aventurero, de Leandro
Díaz; El pintor, de Adolfo Pacheco, y De poquito a poco, de Gustavo Gutiérrez.
Díaz cuenta que invitó a Gutiérrez, que varias veces ha anunciado que dejó de componer, para que volviera a intentarlo pero no lo
logró. “A cambio me dio una canción que grabó él mismo hace muchos años y que no había sido muy publicitada. Por eso, la gente
que la escucha cree que estaba inédita”.
Algo similar ocurrió con El aventurero, composición de su padre. “Esa la habían grabado Poncho y Emiliano Zuleta hace más de 15
años. Sentía que esa canción había quedado en el anonimato. No trascendió y quise hacer justicia con ella para que el mundo
conociera el sentimiento de Leandro cuando veía que sus caminos estaban cerrados y cómo, con su tenacidad de hombre férreo,
logró que el mundo conociera su música”.
Díaz incluyó una composición propia: Cincuenta, un canto de agradecimiento y de celebración de su propia vida al llegar a esa edad
y del camino recorrido de la mano de la música.
“Han sido más de 30 años defendiendo la música tradicional –dice acerca de su trayectoria–. Queremos seguir defendiéndola. Por
eso viene como anillo al dedo la declaratoria de la Unesco sobre el vallenato (incluyó al vallenato tradicional en su lista de
salvaguarda urgente), ya que visualizó las falencias: la mayoría de los intérpretes jóvenes desconocen sus raíces y su propia
identidad y tenemos la obligación de mantener ese vallenato y que nuevas generaciones conozcan a estos grandes juglares que
forjaron nuestra música”. (Lea también: El vallenato en la lista de la Unesco es una alerta para preservarlo)
Cabe recordar que Ivo Díaz comenzó en 1983 grabando con el rey vallenato Rafael Salas. Después, pasó a la agrupación de Calixto
Ochoa y los Papaupas, a quienes acompañó por un año. De esa etapa quedaron tres canciones grabadas con su voz, entre estas La
gaitana y Quién soy.
Después de un intento de grabar un álbum con Beto Villa y Jorge Celedón, pasó a hacer pareja musical con el legendario acordeonero
Colacho Mendoza. “Duramos trece años juntos, hasta su muerte –recuerda el cantante–. Fueron años llenos de gloria y enseñanza.
Colacho me enseñó practicamente todo lo que sé de música”.
Entre algunos de los trabajos hechos con el primer rey de reyes del Festival, Díaz resalta su participación en el álbum Cien años del
Vallenato, iniciativa de Daniel Samper Pizano y Pilar Tafur, en el que tuvieron la oportunidad de grabar homenajes a diferentes
autores clásicos de este género musical.
"Al morir Colacho, pasé a formar conjunto con El Chiche Martínez, con quien grabé dos discos. Más adelante trabajé con Hugo
Carlos Granados (actual rey de reyes), con quien duramos siete años –resume Díaz–. Después hice un alto y empecé con Almes
(rey vallenato 2011)".
A la par, solía acompañar a Leandro Díaz (fallecido en junio del 2013) en casi todo momento. “Pude manejar muy bien esa situación
–dice–. A muchos eventos a los que iba, era casi una exigencia llevar a Leandro y cuando no era una exigencia, también lo llevaba.
Leandro hacía parte de mí y yo hacía parte de Leandro. Nunca hubo dificultades para que estuviera conmigo o para que yo estuviera
donde él estaba. La gente se agradaba con su sola presencia. A veces lo llevaba de incógnito para darle la sorpresa a los amigos y
terminaba siendo la atracción de la fiesta. Leandro fue un hombre que supo conquistar los corazones con sus canciones o su sola
presencia”.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Carlos Barrera, el médico de los libros
Por: Freddy Ávila Molina / El Universal
Carlos Barrera ya perdió la cuenta de los “compañeros” que ha visto salir avante de delicadas cirugías y de prolongados períodos
en la unidad de cuidados intensivos. Durante días, semanas y hasta meses, ha curado sus fracturas, fortalecido sus lomos,
rejuvenecido sus cubiertas y logrado disimular muy bien sus rasgaduras.
Con paciencia, este boyacense de 61 años, nacido en Santa Rosa de Viterbo, pareciera tener en sus recias manos la fórmula secreta
para detener el envejecimiento, tan natural en aquellos objetos orgánicos que lo han acompañado en las últimas cuatro décadas
de su vida: los libros.
Aficionado desde pequeño a las manualidades, Carlos descubrió su pasión por conservar libros y documentos al llegar a Bogotá a
mediados de los setenta. Sin nada más que una maleta, en la que guardaba uno de sus más grandes legados: una edición de
bolsillo de Carlomagno, de 1882, obsequiada por su padre, Carlos fue aprendiendo los secretos de una técnica que le ha permitido
prolongar la vida de centenares de libros en los anaqueles de la Biblioteca Nacional de Colombia.
“Me inicié como encuadernador exactamente el 13 de septiembre de 1976. En ese entonces, la Biblioteca tenía unos talleres en
unos antiguos sótanos compartidos con Inravisión. Tenía algunas nociones de encuadernar pero no era un experto”, comenta.
Con serrucho y segueta en mano, el “conservador” de libros, como prefiere que lo llamen, empezó en una profesión que por aquel
tiempo le era ajena: la conservación.
“Se realizaba una labor muy mecánica. Las portadas y cubiertas originales de los libros no se respetaban. Si se hallaban en mal
estado se quitaban y se remplazaban por tapas de cubierta rígida y uniforme para todas las publicaciones. Era lo que había en ese
momento y así se hacían las cosas”, nos cuenta con una leve sonrisa, como de quien ha cometido pequeños errores y luego con el
tiempo aprendió a subsanarlos.
En las primeras encuadernaciones se le hacían dos perforaciones a cada libro o volúmenes de periódicos que se unían con un cordel
a través de una costura llamada ‘diente de perro’, señala. Un día, experimentó con la edición de bolsillo de Carlomagno que recibió
como regalo a sus doce años. “Lo traje al taller y en mis ratos libres lo arreglaba, le cambié la encuadernación y me fui muy
orgulloso con el libro nuevo”, recuerda con algún sentimiento de culpa. Afortunadamente para él y “sobre todo para el patrimonio
de la nación”, recalca Carlos, obtuvo una beca a comienzos de los noventa en la Biblioteca Nacional de Caracas, Un año que le
bastó para revaluar todo el aprendizaje adquirido en los sótanos y que le permitió descubrir la conservación de los libros y
respetar las costuras y los materiales originales.
“La conservación bibliográfica y documental es multidisciplinaria, hay que saber algo de química, antropología, arqueología, física.
Conocer la composición de la obra, analizar su estructura, la calidad del papel, su encuadernación y valorar las técnicas utilizadas
que hacen de un libro, un testimonio fiel de determinada época”.
Aprendió por ejemplo, que los mejores papeles tienen buena calidad de celulosa y que se extraen de las coníferas como pinos,
abetos o la morera, con mucha fibra y bajos en lignina, sustancia que hace que el papel se torne amarillento. Aprendió además
que a toda obra hay que hacerle su propia “historia clínica” con los deterioros que “afectan al paciente” en la cubierta y en el texto.
Con cueros, acrílicos, telas, cartulinas, agujas y papeles de buen gramaje, este veterano ha recuperado joyas como el Atlas de
Abraham Ortelius, del siglo XVII, documento que “salvó” respetando los mapas para que fueran digitalizados sin interferencias ni
hilos en el doblez de cada pieza.
“El Ortelius”, como lo llama, producido en Amberes y considerado como el primer atlas moderno y todo un éxito editorial entre los
nobles y los ricos mercaderes de Europa, ávidos de exploraciones, descubrimientos y conquistas alrededor del mundo, le tomó seis
meses de trabajo. “Tocó desencuadernarlo para cambiarle las cartivanas (tiras de papel que se ponen en las hojas sueltas para
encuadernarlas), las cuales estaban rasgadas”. Así puso los refuerzos, prensó, cosió y recuperó su cubierta.
Su especialidad son los libros antiguos, como los de Rufino José Cuervo y Anselmo Pineda, parte de aquellas bibliotecas particulares
de grandes escritores y personalidades del país que conforman las colecciones de la Biblioteca Nacional.
Por lo general tienen el normal desgaste de los libros en lomos y cubiertas, que requieren limpieza y desinfección, además de
corregir el abarquillamiento producido por la humedad. “Esto se refiere a las famosas ‘orejas de perro’ producidas al doblar las
puntas de las hojas. Así como sucedía con las cartillas de la escuela”, agrega, evocando su primaria en la Concentración Santa
Teresa, en Tibasosa, Boyacá.
Por el tiempo que dedica a su labor se pensaría que Carlos lee casi todo lo que pasa por sus manos. Aclara que no es así. “Ya
quisiera yo poder leer buena parte de los libros en este taller”, señala mientras se consagra con extrema precaución a recuperar
uno de los 700 volúmenes del archivo histórico de José Manuel Restrepo, labor para la que fue llamado de nuevo a la Biblioteca en
2013, luego de pensionarse tres años antes.
En estos últimos meses dedicados a recuperar este archivo de la Independencia de Colombia, Carlos se fija principalmente en l os
manuscritos. Sin saber mucho de paleografía descifró cartas de Simón Bolívar y Santander, informando sobre los ejércitos,
cargamentos, raciones disponibles y hasta los pagos o las bonificaciones que debían recibir algunos militares por sus ascensos.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Con la experiencia, este “médico” de los libros no cree en complejos trasplantes para recuperar partes del documento desaparecidas.
“Cuando la información se ha perdido por el uso, hurto de los usuarios o accidentes al encuadernar, ya es imposible de recuperar.
Se podría conseguir el documento en otra parte injertarlo pero el documento pierde su validez y originalidad”, indica.
Esta tesis la comparte Sandra Angulo, Coordinadora del Grupo de Conservación de la Biblioteca. “En nuestro trabajo no pretendemos
tapar la huella del tiempo. El restaurador debe contribuir solo a evitar el deterioro normal de las publicaciones, los microorganismos
o los efectos del medio ambiente, pero sin ocultar todos los rastros de la historia, que le dan un valor único a cada libro como objeto
de uso”. Una titánica labor en una entidad considerada como el disco duro de la nación y donde se conservan más de 2 millones
seiscientos mil volúmenes.
En esta área las obras son sometidas a un largo proceso en el que resulta frecuente oír hablar de consejos médicos, en los que
expertos toman decisiones prácticas para conservar libros y documentos.
“Muchos de los libros antiguos se hacían con tapas de madera o con pieles. Se usaban técnicas para iluminar las cubiertas, y se
usaban hierros o unas decoraciones de momento, como en los siglos XV, XVI o XVII. Todo eso hay que respetarlo al restaurarlos
e ir remplazando los elementos que comienzan a degradarse”, dice Sandra.
Por este “hospital de libros” pasan pacientes que dejan huella, como las novelas ejemplares de Miguel de Cervantes Saavedra,
escritas entre 1590 y 1612, en cuya conservación se innovó en tecnología al incorporales tela en lugar de piel, para recuperar
grandes porciones desgastadas en sus cubiertas. También fue intervenida la Biblia del Oso, impresa en 1622, la cual hacía parte
del índice de libros prohibidos por la Inquisición, y que tenía manchas, desgarros y sus tapas estaban convertidas en manuscritos.
Para Carlos Barrera, no hay mejor satisfacción que recuperar un libro y que este conocimiento perdure y se transmita a las nuevas
generaciones. “Muy seguramente –comenta- vendrán otros conservadores que analizarán si se hizo bien la labor o hubo errores.
La conservación es como la medicina. Todo cambia y lo que hoy usamos, de pronto mañana no se usará. Es una ciencia que
evoluciona y que exige investigación”.
Sandra afirma que uno de los principios de la conservación es la reversibilidad. “Hoy y siempre nos vamos a replantear lo que
hacemos. Las técnicas y materiales pueden reaccionar a los cambios climáticos, por lo que se debe actuar rápidamente”.
Es el caso del libro de bolsillo de Carlomagno, que tiempo después de su primera intervención, fue sometido a una drástica cirugía.
Con el conocimiento y la práctica que solo dan los años, Carlos le modificó la encuadernación, le puso guardas de protección y le
cambió la cubierta por una más acorde de finales del siglo XIX. Poco a poco, los daños que le causó en esa primera operación los
enmendó hasta que hace algunos meses el “paciente” fue dado de alta.
Inbal Segev tocará en el Festival Internacional de Música de
Cartagena
La violonchelista israelí interpretará obras de compositores como Piazolla y Villa-Lobos.
Por: Redacción El Tiempo
Foto: Archivo particular
La chelista estará en el festival en Cartagena.
Inbal Segev y su violonchelo subirán dos veces al escenario del Festival Internacional de Música de Cartagena.
Los recitales de la artista estarán centrados especialmente en compositores como Piazzolla y Villa-Lobos, lo que representa el lado
más moderno de un repertorio que se combinará con música antigua y barroca.
“He trabajado durante mucho tiempo con el compositor Fernando Otero, de Argentina, más de 20 años, y así mismo me involucré
en el repertorio de los quintetos de tango de Piazzolla (...) A Villa-Lobos llegué por sus piezas para ocho chelos que toqué cuando
crecí en Israel, recuerdo la gran impresión que me produjo siempre”, recuerda Segev.
Recientemente, la chelista publicó su segundo trabajo discográfico, que contiene todas las suites para chelo de Bach: “Podría decir
que es un proyecto de muchos años porque comenzó desde que era una niña, cuando empecé tocando Bach, y luego sentí que
quería grabarlas pero requería valor, porque es como el monte Everest de los chelistas.
Aprendí mucho durante este viaje, pero agradezco haberlo terminado porque se tomó toda mi vida y no podía hacer nada más, es
bueno volver a otras cosas”, confiesa.
Esa profundización le hizo notar un cambio: “Antes estaba asustada de Bach, pero ya no tanto, lo puedo entender, la primera suite es
muy simple y la última, de gran complejidad, así que puedes ver el arco de su vida”.
Segev, que ya se ha presentado antes en Bogotá, en tres ocasiones, coincide en señalar –como muchos otros solistas– que el
público suramericano es mucho más cálido y se manifiesta “directo del alma, es mucho más natural”.
La chelista israelí dará dos recitales en Cartagena, ambos el 10 de enero: a las 11 a. m., en la Capilla Sofitel Legend Santa Clara
(Piazzolla, Otero, Manuel de Falla, Villa-Lobos, Enrique Granados y Radamés Gnattali), y a las 10 p.m. en la Plaza San Pedro.
Toda la información del Festival, su programación y boletería se encuentra en su sitio web, www.cartagenamusicfestival.com.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Aniversarios de 2016
Como es costumbre desde hace muchos años, es el momento de informar cuáles son las efemérides culturales
importantes de este año.
Por: Manuel Drezner / El Espectador
La selección, como siempre, es muy personal y por tanto no necesariamente estarán todos los que son. De todas formas, este será
un año muy rico para quienes quieran hacer conmemoraciones y recordar nombres ilustres.
El centro de las conmemoraciones, desde luego, será el recordar que hace 400 años murieron dos genios únicos, Cervantes y
Shakespeare, y a ellos se rendirán homenajes de diversa clase que harán de este un año singular. Pero no sobraría recordar que
fue también en 1616 cuando la Iglesia prohibió a Galileo continuar con sus trabajos científicos, así sea justo decir que no hace
mucho hubo retractación, aunque esa lamentable injerencia de la religión en la ciencia continúa aún en nuestros tiempos. Otros
aniversarios literarios incluyen los 150 años del nacimiento de Benavente, de Romain Rolland y de H.G. Wells, nombres muy
respetados en sus tiempos pero hoy dejados un tanto de lado. No sucede lo mismo con Rubén Darío, insigne poeta que murió en
1916.
En el campo de la pintura se puede recordar que en 1416, hace 600 años, nació Piero della Francesca, un artista único, que el gran
Frans Hals (a quien muchos consideran de la altura de Rembrandt) murió en 1666 y que hace 500 años murió ese extraño y grande
artista que fue Jerónimo Bosch.
En la música hay una serie de nombre menores pero interesantes, que incluyen a Granados y Reger, ambos muertos en 1916, y a
Busoni y Satie, ambos nacidos en 1866, todos dignos de recordarse, aunque dudo que alguien haga festivales alrededor de ellos.
Los amantes del cine desde luego recordaremos que ya se cumplen este año 75 del estreno de una película básica: El ciudadano
Kane, de Orson Welles. En el campo del teatro algunos rememorarán los 300 años del nacimiento del gran actor Garrick, ejemplo
por muchísimo tiempo de cómo se debe actuar. No sobra olvidar tampoco que fue en 1816 cuando los frisos del Partenón griego
fueron trasladados al Museo Británico, donde permanecen a pesar de todos los esfuerzos del gobierno griego por recuperarlos.
Como se ve, hay material suficiente para que entidades culturales aprovechen estas fechas y rindan homenaje a ilustres creadores
que, no por haber sido medio olvidados en algunos casos, son menos grandes.
Con tributo a Shakespeare comenzó el Festival Santiago a Mil
El evento, uno de los más importantes del teatro del continente, no tiene invitados colombianos.
Por: Redacción El Tiempo
Foto: Efe
Personajes de obras de Shakespeare, como Ofelia y Julieta, fueron los protagonistas del montaje inaugural del festival.
Con el espectáculo Reinas de la calle arrancó el pasado domingo la XXIII edición del Festival Santiago a Mil, que se prolongará
hasta el próximo 24 de enero.
Esta edición será en homenaje al dramaturgo William Shakespeare, al cumplirse 400 años de su muerte. Por eso, tres de sus
personajes más conocidos, Julieta (Romeo y Julieta), Cordelia (El rey Lear) y Ofelia (Hamlet) fueron los protagonistas del montaje
inaugural, que duró aproximadamente 50 minutos y estuvo plagado de los textos llenos de ironía y universalidad que le dieron
fama al bardo inglés. La pieza recorrió las principales calles del centro de la capital chilena, hasta llegar a la plaza de La Constitución,
frente al Palacio de La Moneda.
Santiago a Mil ofrecerá hasta el 24 de enero 66 espectáculos, 35 chilenos y 31 extranjeros, indicó a los periodistas la directora
ejecutiva de la Fundación Teatro a Mil, Carmen Romero, quien añadió que la danza, el teatro, la música, el circo, la fotografía y los
pasacalles inundarán la ciudad de Santiago y muchas otras del norte y sur de Chile.
“También repartirá actuaciones por varias ciudades de las regiones de Arica, Antofagasta, Tarapacá, Valparaíso, O’Higgins, Maule
y Biobío (...). Se ha hecho una programación pensada para la comunidad, que transforme el espacio público en un lugar de
convivencia sin exclusiones”, subrayó Romero.
Llama la atención que en la programación internacional no hay invitados colombianos, a pesar de que Santiago a Mil coprodujo
junto a los festivales Cervantino, de México, e Iberoamericano de Teatro, de Bogotá, el espectáculo Diez mil cosas, que se estrenó
el año pasado.
Esta es la primera coproducción entre los tres certámenes teatrales más importantes del continente, a los que se sumó la Compañía
Nacional de Teatro de México. La pieza fue escrita por el chileno Andrés Kalawski, es dirigida por el colombiano Fabio Rubiano y
protagonizada por los mexicanos Renata Ramos y David Calderón.
Además de sus presentaciones en México, la obra también hará parte de la programación del Iberoamericano, que será del 11 al
27 de marzo.
La última compañía colombiana que participó en Santiago a Mil fue Mapa Teatro, que en el 2013 presentó su obra Discurso de un
hombre decente, que parte de un falso discurso que el narcotraficante Pablo Escobar supuestamente tenía cuando fue abatido.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
La rara enfermedad de los músicos
Álvaro Rodríguez pasó de ser gerente de un hotel a tocar con Bill Clinton el saxofón y a estar de gira por Europa. Luego cayó en depresión
por la distonía, un trastorno que ahora combate en Colombia. Esta es su historia.
En el año 2000 Bill Clinton llegó en su primera visita a Colombia. En el evento de bienvenida tocó el saxofón con Álvaro Rodríguez. Foto: Cortesía
La ciudad no estaba protegida únicamente por la muralla: cerca de 4.700 miembros de las fuerzas armadas colombianas y 300 agentes de Estados
Unidos custodiaban Cartagena. El entonces presidente Bill Clinton arribó en su avión Air Force One y su homólogo colombiano, Andrés Pastrana, lo
recibió en el aeropuerto. Esa fue la primera pisada del mandatario estadounidense en Colombia. Era el año 2000.
Ese episodio es recordado también porque un jazzista paisa logró que el hombre más poderoso del mundo en ese momento rompiera el protocolo de
semejante ceremonia para coger entre sus manos un saxofón y amenizar el evento con la melodía del instrumento. Ese intérprete, Álvaro Rodríguez,
es hoy el líder de la fundación “Los sonidos de silencio” dedicada a ayudar a aquellos músicos que, al igual que él, un día cualquiera, sin conocer el
porqué, dejaron de hacer música, por una rara enfermedad que se conoce como la distonía.
Después de colocar su hombro al lado de Clinton e interpretar conjuntamente ante los ojos del mundo el clásico del jazz estadounidense Summertime,
Álvaro Rodríguez no paraba de escalar hacia el éxito. Comenzaron los conciertos, las grabaciones, las presentaciones, e inclusive las giras
internacionales. Llegó a grabar el álbum “A mi manera III”, dirigido por el maestro Armando Manzanero. Dentro de una de sus actividades estaba ser
el productor musical de El programa de José Gabriel entre 2006 y 2010. Un día de este último año algo extraño ocurrió.
“No salía el sonido indicado y estábamos al aire. No podía embocar el saxofón y la primera nota quedó en suspenso”, cuenta el músico. En ese
momento empezó todo. Desde ahí no ha podido volver a tocar como cuando estuvo hombro con hombro con Clinton. Fueron las primeras señales de
un trastorno que cambió su vida: la distonía, nombre genérico de un conjunto de enfermedades neurológicas. “Comencé a sufrir pérdida de fuerza y
control, temblores e involuntariedad en los movimientos y en la contracción muscular y pánico escénico”, añade.
En 1888 el médico inglés William Richard Gowers identificó el trastorno. En la actualidad, según la Dystonia Medical Research Foundation, la
enfermedad afecta entre el 1 % y el 2 % de la población. En el caso de Álvaro Rodríguez lo que sufre específicamente es de distonía en embocadura,
es decir en la zona facial y en particular en la boca. “De dominar miles de escalas en 18 años de experiencia con el saxofón terminé tocando tres
notas porque se me salía el aire por las comisuras de la boca”, afirma el artista.
“Me faltó ir donde un brujo. No sabía qué hacer porque interpretar el saxofón cada vez era más difícil”, recuerda. Por eso, “pegaba cinta de cirugía
de las mejillas a la boca, lo que me permitía tocar medianamente bien, aunque con mucho trabajo”. Después de muchos intentos vino la depresión.
Álvaro Rodríguez viajó a Barcelona, España, donde inició un proceso de recuperación que aún continúa.
Regresó a Colombia y creó la Fundación Álvaro Rodríguez Fernández “Los sonidos del silencio”, con la que el saxofonista busca sensibilizar e informar
sobre la distonía, a la vez que generar programas de prevención, tratamiento médico y psicológico, e inserción laboral para músicos afectados. En
otras palabras, educar sobre un trastorno que tiene casos en el país y que requiere más atención. “Mientras en Europa y Estados Unidos existen
centros de rehabilitación especializados, en Colombia la enfermedad pasa inadvertida”, explica.
Un caso que deja un sabor amargo sobre la distonía fue el suicidio del trombonista cartagenero que integró varias orquestas de salsa y tropical, Rafael
Camacho. Después de perder su trabajo, su matrimonio y su familia al no poder volver a tocar, decidió quitarse la vida.
Así que Álvaro Rodríguez, el jazzista que puso de pie a Clinton, se mantiene con la frente en alto, aunque la distonía continúe interponiéndose entre
sus labios y las notas musicales. Eso sí: no sobre su ánimo. La fuerza de continuar luchando por su única y verdadera pasión, la música, sigue firme.
Para el debate
¿Conocía sobre esta enfermedad? ¿Cree que el Gobierno debería prestarle atención a esta problemática? Deje sus comentarios en nuestro Twitter
@SemanaEd y @Simongrma.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
La resistencia de Sábato y Cortázar
Pequeños retratos sobre otras labores de los escritores alrededor de la construcción de memoria y paz en Argentina.
Por: Nancy Paola Moreno / El Espectador
Foto: De izquierda a derecha, Ernesto Sábato y Julio Cortázar.
Llegan bien unas palabras de Pablo Neruda al recibir el Premio Nobel de literatura: “Si el poeta se incorpora a esa nunca gastada
lucha por consignar cada uno en manos de los otros su ración de compromiso, su dedicación y su ternura al trabajo común de cada
día y de todos los hombres, el poeta tomará parte en el sudor, en el pan, en el vino, en el sueño de la humanidad entera. Sólo por
ese camino inalienable de ser hombres comunes llegaremos a restituirle a la poesía el anchuroso espacio que le van recortando en
cada época, que le vamos recortando en cada época nosotros mismos.”
(¿Aún?) Hubo un tiempo en que algunos generales justificaron la violencia a través de la guerra en contra de la subversión y el
terrorismo. Hablaban del juego de la guerra, mientras usaban los valores de la patria para retratar matanzas y persecuciones. Y
los militares se hicieron dueños, porque en el fondo está el poder. El poder por el poder.
Hablaban de la lucha del bien en contra del mal, sin suponer que las acciones humanas no son imágenes color blanco o negro.
Porque todo ser humano es demasiado humano a la vez: perverso, frágil, bondadoso, arrogante, vanidoso y humilde, como ha
escrito El Caminante de este diario.
En Argentina las últimas juntas militares en Argentina (1976-1983), adoptaron el nombre de Proceso de Reorganización Nacional.
La verdadera intención consistía en restarle fuerza al movimiento social, cultural y político. Para ello, utilizó como táctica el
terrorismo de Estado, que dejaría aproximadamente 30.000 personas detenidas, torturadas, asesinadas y desaparecidas, y cerca
de 300.000 exiliados.
De tantos horrores y crueldad, el hondo dolor de las madres, el dolor de todos los dolores gritó una y otra vez hasta que decidieron
unirse y empezar a marchar hasta convertirse en las emblemáticas Madres Plaza de Mayo. El mundo se enteró de las acciones
atroces de los militares. “Aparte del sufrimiento ¿qué es lo que las moviliza tanto?-. Y esa pregunta me la estuve haciendo toda la
noche hasta que encontré la respuesta: me moviliza el hecho de que eliminaron la generación que me sucede, me aíslan del futuro,
me separan totalmente de la continuidad. Y yo quiero recuperarla a través de la Memoria. Sin memoria no existe continuidad en la
vida. La Memoria sería las raíces, que están bien ocultas, pero son las que nutren con su savia las flores y los frutos que sí
vemos.” decía una de las madres, Matilde Mellibovsky.
El coraje de las madres y los sobrevivientes advirtieron sobre la realidad argentina, los generales no tuvieron más remedio que
abandonar el poder, no sin antes elaborar el documento final de la Junta Militar sobre la guerra contra la subversión y el terrorismo,
desviando la atención sobre el uso de violencia sistemática hacia la población y, por tanto, su responsabilidad histórica.
El 13 de diciembre de 1983, día de la posesión del presidente electo Raúl Alfonsín, se sanciona el decreto 187/83: la creación de la
Comisión Nacional para la Investigación sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), integrada por reconocidos defensores de
Derechos Humanos y presidida por Ernesto Sábato
El escritor tuvo la responsabilidad de realizar el Prólogo y entregar el Informe Nunca más, como respuesta al vacío que la Justicia
Penal tuvo sobre los hechos ocurridos en el país entre 1976 – 1983.
La CONADEP entregó públicamente el Informe el 20 de septiembre de 1984 al presidente Alfonsín y Ernesto Sábato pronuncia: “Se
sabía de tantos que habían sido tragados por aquel abismo sin fondo sin ser culpables de nada; porque la lucha contra los
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
"subversivos", con la tendencia que tiene toda caza de brujas o de endemoniados, se había convertido en una represión
demencialmente generalizada, porque el epíteto de subversivo tenía un alcance tan vasto como imprevisible. En el delirio semántico,
encabezado por calificaciones como "marxismo-leninismo", "apátridas", "materialistas y ateos", "enemigos de los valores
occidentales y cristianos", todo era posible: desde gente que propiciaba una revolución social hasta adolescentes sensibles que iban
a villas-miseria para ayudar a sus moradores. Todos caían en la redada: dirigentes sindicales que luchaban por una simple mejora
de salarios, muchachos que habían sido miembros de un centro estudiantil, periodistas que no eran adictos a la dictadura,
psicólogos, y sociólogos por pertenecer a profesiones sospechosas, jóvenes pacifistas, monjas y sacerdotes que habían llevado las
enseñanzas de Cristo a barriadas miserables. Y amigos de cualquiera de ellos, y amigos de esos amigos, gente que había sido
denunciada por venganza personal y por secuestrados bajo tortura. De estos desamparados, muchos de ellos apenas adolescentes,
de estos abandonados por el mundo hemos podido constatar cerca de nueve mil.”
Cuestionaron aquel prólogo del escritor y lo relacionaron con la teoría de los dos demonios. Lo señalaron cierta vez en que acudió
a una reunión junto a Borges citados por Rafael Videla. Posteriormente, Gabriel García Márquez comprendería el propósito de
Sábato en ese encuentro.
Y en 2012, Cristina Fernández de Kirchner reeditó el Nunca más optando por desaparecer las palabras de Sábato en el Prólogo.
Criticaron a Julio Cortázar (Lee: Un tal Julio Cortázar), miembro del Tribunal Rusell II, quien investigó los crímenes de las dictaduras
latinoamericanas. En un coloquio sobre las desapariciones forzadas decía el escritor argentino: “De esa población fantasmal, a la
vez tan próxima y tan lejana, se trata en esta reunión. Por encima y por debajo de las consideraciones jurídicas, los análisis y las
búsquedas normativas en el terreno del derecho interno e internacional, es de ese pueblo de las sombras que estamos hablando.
En esta hora de estudio y de reflexión, destinada a crear instrumentos más eficaces en defensa de las libertades y los derechos
pisoteados por las dictaduras, la presencia invisible de miles y miles de desaparecidos antecede y rebasa y continúa todo el trabajo
intelectual que podamos cumplir en estas jornadas. Aquí, en esta sala donde ellos no están, donde se los evoca como una razón de
trabajo, aquí hay que sentirlos presentes y próximos, sentados entre nosotros, mirándonos, hablándonos.” De su experiencia en el
Tribunal, Cortázar publica Dossier Chile: el libro negro.
Las acciones de los hombres nunca se alejan de los juicios de quienes se sientan en sus grandes escritorios o en la comodidad de
la ignorancia. Criticaron a cada artista por ser comunista, anarquista, socialista, vanguardista...Eran soñadores y creían que la
fuerza de la escritura no solo reside en los libros, también habita en el trabajo diario frente a la injusticia, el poder y la muerte. La
forma en que se le rinde homenaje a la vida.
En una de las entrevistas le preguntan a Sábato por su experiencia en la CONADEP y además de hablar sobre aquella pesadilla en
reversa, responde: “El Nunca más fue leído por millones de personas, leído es excesivo, hojeado, no se puede leer el libro, es
terrible. Pero creó una conciencia, sirvió para algo. Fíjese que los conatos que hubo después del golpe de estado fracasaron porque
hasta mujeres embarazadas con la panza así se enfrentaban. Eso fue conciencia, hecho por el informe de la CONADEP. Esas cosas
sirven y van a perdurar.”
Ejemplos de puntuación / El lenguaje en el tiempo
Consejos de ortografía de Fernando Ávila, delegado para Colombia de la Fundéu BBVA.
Por: Fernando Ávila / El Tiempo
¿Podría referirse al uso correcto de los signos de puntuación? Últimamente veo con preocupación el empleo
equivocado de coma en lugar de punto o punto y coma entre frases, Yezid Orlando Pérez Alemán.
1) La coma separa dos frases, cuando la segunda comienza con “y”: “Jorge estaba tomando cerveza, y su esposa lo llamó al celular”.
Se trata de dos ideas distintas, con sus respectivos verbos (“estaba tomando” y “llamó”). La conjunción “y” las relaciona. Sin ella,
irían separadas con punto.
2) El punto y coma separa frases en una enumeración con el mismo verbo: “Jorge toma cerveza; Patricia, cubalibre; Luisa, brandi;
Pedro, aguardiente, y José, vino”. Las comas de las cuatro últimas frases son elípticas; reemplazan el verbo “toma”. Por eso, cada
frase se separa de la que sigue con punto y coma, excepto la última, que se separa con coma, antes de la conjunción “y”.
3) En otros casos, cada frase se separa con punto, como se ve en este párrafo del cuento La siesta del martes, de Gabriel García
Márquez: “Desde antes de abrir la puerta de la calle el padre se dio cuenta de que había alguien mirando hacia adentro, las narices
aplastadas contra la red metálica. Era un grupo de niños. Cuando la puerta se abrió por completo los niños se dispersaron.
Suavemente volvió a cerrar la puerta”.
Este párrafo es un buen ejemplo de puntuación, no solo por el respeto a la norma sintáctica, sino por la estrategia que facilita la
lectura. El párrafo tiene 50 palabras que conforman 4 frases; la primera, de 28 palabras; la segunda, de 5; la tercera, de 11, y la
cuarta, de 6, para un promedio de 12,5 palabras por frase, que es una medida bastante amable para el lector. Las frases largas
dificultan la lectura; las cortas la facilitan.
3) Respecto a la coincidencia de coma e “y”, les recuerdo que la norma no dice “Donde va la “y” no va la coma”, así no más, sino
“Donde va la “y” no va la coma enumerativa”.
En consecuencia, la coma y la “y” van cuando hay un inciso explicativo: “El DT de la selección, José Pékerman, y James ya
conversaron”. El inciso explicativo “José Pékerman” va entre comas. Si se quita la segunda coma, el texto indicaría equivocadamente
que los que ya conversaron son tres y que José Pékerman no es DT de la selección.
También va coma antes de “y” en el caso ya citado de una segunda frase que comience con esta conjunción.
En cambio, en una enumeración de elementos análogos, no va coma donde va la “y”: “Jugarán Teo, James, Falcao y Cuadrado”.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Alfredo 'Chocolate' Armenteros, su vida con la trompeta en los
labios
Murió el legendario trompetista que tocó con la Sonora Matancera y los grandes del jazz latino.
Por: Umberto Valverde | El Tiempo
Foto: Archivo / EL TIEMPO
Alfredo 'Chocolate' Armenteros, en las instalaciones de EL TIEMPO en el 2008, tocando una trompeta que lo acompañaba desde
1953 y que tenía su nombre grabado en letra cursiva.
A ‘Chocolate’ Armenteros lo conocí bien, a través de la intimidad de Humberto Corredor y de la Sonora Matancera.
Una vez también lo encontré en el hotel Caribe, trabajando ahí durante un festival de cine. Tocaba para cinco mesas.
Compartí momentos de rumba fuerte en el esplendor de Juanchito, alguna vez discutimos porque Corredor estaba enfermo y me
envió a coordinar una superbanda que encabezaba ‘Chocolate’ y no quería arrancar a tocar sino que estaba ‘vacilando’ con otras
cosas. Al otro día, Corredor lo regañó muy duro, a una leyenda. Y lo aceptó en silencio.
Cuando fui a conocer a Guillermo Cabrera Infante a Londres, en las conversaciones por cuatro días sobre música, me dijo una
noche, tarde: “En la trompeta, ‘Chocolate’ es el mejor de todos”.
Aquí está el reportaje que le hice para mi libro 'Memoria de la Sonora Matancera', resumen de una tarde completa en Manhattan
hablando, hace muchos años. La Sonora Matancera, como me acaba de decir Lida Corredor, está toda muerta:
Chocolate ‘champion’
Nací en Ranchuelo, un pueblo donde se hacía mucho zapato y tabaco. Desde niño siempre me mantenía detrás de todos los músicos
de mi pueblo, inclusive mi difunto padre cuando era joven también tocó el trombón. Se llamaba Lázaro Alfredo Armenteros, por él
me pusieron Alfredito. Cuando estábamos en la escuela, el maestro preguntó quién estaba interesado en aprender la música y el
primero en pararse fui yo. Me gustaban dos instrumentos, la trompeta y el saxofón.
Tuve suerte de ser elegido para la trompeta porque parece que esa era precisamente la que tenía que coger, soy bueno para ella
y todo mi recorrido musical lo he hecho con la trompeta.
En mi casa empezamos a ensayar los danzones. Eran casas de campo grandes, con patio adentro y amplio, y las familias eran muy
numerosas. Ensayábamos todos los días y así hemos llegado hasta que el polvo nos salió de la cabeza por todos los caminos que
hemos recorrido en la vida.
La primera orquesta que integré fue en la provincia de Santa Clara, con los hermanos Brito de Placeta. Y así sucesivamente, eran
orquestas de provincia, y trabajé con muchas otras. Con una comparsa de Cienfuegos me fui a La Habana y allá gustó, entonces
me contrataron para una de las comparsas más antiguas de La Habana, la comparsa de La Jardinera, el barrio a donde pertenece
La Sonora Matancera.
Con ellos estuve dos o tres semanas y regresé a mi pueblo. Posteriormente, volví a la capital para grabar mi primer disco profesional,
eso era en 1949, con René Álvarez y su conjunto Astro.
Y de ahí pasé a integrar la orquesta de Arsenio Rodríguez, donde aprendí lo que nunca he olvidado ni olvidaré por todos estos años
que llevo fuera de mi país, todos los años que llevo viviendo en los Estados Unidos: el son cubano, que es lo que trato de tocar, y
por esa razón soy diferente y distinto, tengo mi propio estilo.
Cuando yo entré con Arsenio, Lili Martínez era el pianista, Lino Frías había salido para La Sonora un tiempo antes, año y medio;
Chapottín tocaba trompeta, Carmelo Álvarez, ahora en Venezuela, tocaba la segunda trompeta; ‘Chocolate’ Quila era el bongosero;
Carlos Ramírez, la segunda voz y guitarrista; Lázaro Prieto era el bajista; después entró Miguel Cuní; también estaba Pedro Luis,
con una voz muy bonita.
Me salí para tocar show con la orquesta de Julio Gutiérrez y estuve en el Tropicana. Viajé entonces a Venezuela en 1950. Permanecí
en Maracaibo tres meses. Ahí conocí a Alfredo Sadel, inauguramos una emisora famosa, Ondas del Lago, con el maestro Enrique
Manzano.
Con Benny Moré, que en paz descanse, éramos primos segundos. La madre del Benny era prima mía, él se llamaba Bartolomé
Maximiliano Moré Armenteros, y aparte de eso fuimos compadres, él fue padrino de mi boda en Cuba y padrino de una hija que yo
tengo.
Por todo eso, cuando supe la noticia de su muerte decidí no oír un disco del Benny por dos años. Me parecía una mentira que
hubiera muerto, nos llevábamos tan bien. En Cuba dirigí su orquesta, yo hice la orquesta con él y delegó todo en mí, yo le decía
dónde íbamos a tocar, y me sentía muy satisfecho porque era mi máximo anhelo.
Nos encontramos cuando tocaba con La Sonora Matancera en un programa radial llamado Cascabeles candado. Yo estaba con Bebo
Valdés en RHC Cadena Azul y Rafael Urbidu, el locutor, fue quien lo llamó el ‘Bárbaro del ritmo’. Entonces, para acompañar al
Benny, La Sonora necesitó de otra trompeta y me escogieron a mí, y también se agregaron cuatro saxofones.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
La última vez que vino a Nueva York fue la última vez que lo vi. Yo estaba con Machito y lo acompañamos. Una noche dejó de
trabajar por andar conmigo, porque aparte de ser compadres nos queríamos, había entendimiento y comprensión.
No es cierto que hubiera oposición entre Rolando La Serie y él. Rolando era el timbalero. Tampoco es verdad que tuvo problemas
políticos en Cuba. Murió de sobredosis hepática, bebía mucho y muchas veces recuerdo que me decía: ‘Compadre, hace tres o
cuatro días que no como’. Se le inflamaba el tubo digestivo.
Después de esta experiencia entré a la CMQ, como músico de planta para tocar en televisión, y vine a los Estados Unidos contratado
especialmente por la orquesta de Machito. He tenido oportunidad de tocar con Eddie Palmieri, Johnny Pacheco, Larry Harlow y otra
infinidad de orquestas, Ismael Rivera y, en fin, porque aquí en los Estados Unidos no se puede estar en un solo sitio.
Con La Sonora Matancera empecé a tocar en 1953, cuando Calixto Leicea tuvo problemas con los dientes. En este entra y sale
estuve cerca de treinta años. Con ellos viajé a Venezuela, cuando conocimos Caracas y Curazao.
No conocí Colombia entonces, porque Calixto se restableció. Pero luego sí estuve en varias ciudades como Santa Marta, Medellín y
Cali, en 1954, para tocar en los clubes campestres, era una gira muy especial. Y luego también regresé en 1963, con la orquesta
de Machito.
En 1953 o 1954 grabé un LP con Lucho Bermúdez, cantando Matilde Díaz esos temas tan conocidos como 'Sal si puedes', 'Prende
la vela', 'San Fernando'. Es una música que me gusta porque se asemeja a la mía, tiene sabor de tierra. Con mi orquesta he grabado
seis LP, el primero con coros de Justo Betancourt y Marcelino Guerra. Y después con Roberto Torres. Hice una producción que se
llama 'Prefiero el son'. Este nuevo grupo de gente, con pocas variaciones, es el mismo que usamos para grabar con la SAR, Linda
Leyda y Papaíto.
***
Por las calles de Nueva York hemos hablado con Alfredo ‘Chocolate’ Armenteros, ‘Chocolate’ con sus habanos, la sonrisa amplia,
sonrisa de negro, con una pinta del carajo, y siempre con vestido entero y chaleco. Recorriendo Manhattan, con Humberto Corredor,
hemos ido de un lugar a otro, con la grabadora en mano, después de ver cómo tres negros africanos de los tantos que hoy se
apasionan con el son, en la casa disquera SAR, se arremolinaban y gritaban entusiasmados: “Chocolate champion”.
Herederos de ‘Chocolate’
En los últimos meses, Armenteros colaboró con la agrupación Zon del Barrio, que lidera Aurora Flores, una de las personas cercanas
al músico que informaron la noticia de su muerte. En homenaje, el grupo grabó el álbum ‘Zon de chocolate’.
“Fue un gran exponente del folclor cubano de su época y de la época futura. Considero que fue un profeta de la música de su país
y deja un legado increíble”, dijo el pianista, compositor y arreglista Edy Martínez, uno de los músicos colombianos más reconocidos
en el exterior, que conoció a ‘Chocolate’ hace unos 40 años.
“Ay, qué dolor... Hoy falleció mi gran héroe de la trompeta: el maestro Alfredo ‘Chocolate’ Armenteros. Él me enseñó”, señaló la
trompetista Maité Hontelé, radicada en Medellín.
Zaperoco
Por: Inquisidor / Vanguardia Liberal
Cita. El peor error de Cristina de Kirchner haya sido el dramatismo tangueri con que se alineó frente a la prenda mundial […] no se
trata de izquierdas y derechas, que simpleza […] Aquí nos salvo la Corte Constitucional (27/11/15. Opinión. Samuel Chalela).
Comentario. No es cierto que tu peor error haya sido no anteponer la conjunción al presente del subjuntivo (que haya), querido
Sami; en realidad, tu peor error es no marcar las tildes cuando son obligatorias, como en “qué simpleza” y en “nos salvó la Corte”.
Cita. Paris Hilton presume su trasero (4/12/15. Farándula).
Comentario. Se puede ‘presumir que’, o se puede ‘presumir de’, o también se puede sencillamente ‘presumir’; pero no se puede
“presumir algo”. Por ejemplo, para que me entiendan, bellas y faranduleras monas: ustedes presumen (suponen) QUE estoy
criticando su texto; también presumen (están orgullosas) DE ser puntuales en sus compromisos, y se acicalan cuidadosamente
porque les gusta ‘presumir’. ¿Entendieron? ¿No? Eso pensé.
Cita. Van las madres, que ahora se acosan en grupos de Whatsapp disque para mejorar la convivencia de sus hijos… (4/12/15.
Opinión. Samuel Chalela).
Comentario. “Va la madre”, dizque dicen por ahí frente al aumento en el IVA; y dizque tú no has dicho nada todavía, mi querido
Sami; ¿será cierto?
Cita. Unired conmemoró 10 años. (5/12/15. Bucaramanga. Euclides Ardila).
Comentario. El problema con ‘Unirred’, y más por tratarse de un espacio académico, es que se niega a aceptar que cometió un
error cuando se definió su acrónimo, puesto que la ‘ere’ intervocálica debe escribirse doble para que suene ‘erre’. Una cosa se dice
con ‘caro’, ‘pero’, ‘coro’, ‘moro’; y otra con ‘carro’, ‘perro’, ‘corro’, ‘morro’. Si esta es la postura en instancias académicas, ¿qué
puede entonces esperarse de los demás hispanohablantes?
Cita. Tiene que aceptar que al concejo no llegó a arriar las ovejas de su rebaño sino a trabajar mancomunadamente con el alcalde.
(10/12/15. Hágase Oír. Graciela de Salcedo).
Comentario. Me place saludarla, admirada doña Graciela. Dos pendejaditas: anteponga coma a la conjunción adversativa ‘sino’; y
muy sin oficio el que izó ovejas para que otro arriara. ¿O será ‘arrear’?
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Juancho Torres reinará en el Festival Centro
El músico es uno de los invitados al Festival Centro, que será en Bogotá del 11 al 17 de enero.
Por: Cultura Y Entretenimiento | El Tiempo
Foto: Archivo particular
El maestro Torres y su Orquesta estarán el próximo 17 de enero, en la Noche colombiana.
Haya baile contratado o no, el maestro Juancho Torres y su Orquesta ensayan siempre el jueves por la tarde.
Se hace, cuenta el músico, para “mantenernos a tono, no solo en lo relacionado con nuestro trabajo, sino con nuestras vidas”.
Se trata de una orquesta grande: son en total 24 músicos en tarima:“Cuatro cantantes, dos hombres y dos mujeres; cinco saxos,
cuatro trompetas, cuatro trombones y seis percusiones y armonías”, cuenta, además de él como director.
Y de estos, diez son mujeres. Además de las cantantes hay tres saxofonistas, dos trombonistas, una trompetista y dos en la
percusión.
“Me gusta trabajar con ellas por calidad, disciplina y lealtad. Y porque son grandes ejecutantes”, prosigue el maestro Torres, oriundo
de Sincelejo, intérprete de percusión, bajo y piano y director de su orquesta, que creó hace 21 años.
Torres es uno de los invitados al Festival Centro, que se llevará a cabo en Bogotá del 11 al 17 de enero, organizado por Idartes y
la Fundación Gilberto Alzate Avendaño, una actividad que llega a su séptima edición, que tendrá 50 artistas entre nacionales e
internacionales y se realizará en distintos escenarios del centro de la ciudad.
El maestro Torres y su Orquesta estarán el próximo 17 de enero, en la Noche colombiana, con el dueto Primavera, Yurgaki, Martina
Camargo, La Contundencia, Afrosound y Ondatrópica, entre otros.
Esa noche, agrega el maestro, los asistentes verán a una de sus ejecutantes más jóvenes, la saxofonista Lina Viviana Moreno, una
bogotana de 22 años que está en su orquesta desde hace cinco años y además interpreta el clarinete.
También, a Karen Raquejo, otra saxofonista, una boyacense a quien Torres se encontró en Dubái y ‘repatrió’ para que tocara
fandangos, cumbias y merecumbés, el fuerte del grupo, “demostrando que no se necesita ser costeño para hacer una buena
interpretación de estos sonidos”, comenta.
A Torres, la música le llegó desde muy niño: “Yo era bien peladito y andaba detrás de la orquesta del maestro Peyo Torres, de mi
tierra, cargándoles las cosas a él y a sus muchachos. Luego ya empecé a aprender a tocar la percusión”.
Y muy joven se fue a Europa, a estudiar música en Londres, pero no terminó la carrera porque los horarios de su sitio de trabajo y
los de la universidad no le cuadraban. “Como no me iba a devolver fracasado, estudié administración de empresas y una maestría
en mercadeo, y ahí sí regresé para seguir en la música, lo mío”.
En el Festival Centro interpretará las canciones emblemáticas de todos los bailes: Los sabores del porro, La hamaca grande, La
tumbacatre, El cubero, la música de Victoriano Valencia y muchas más.
Y también otras, como temas de los Beatles, Billy Joel y Phil Collins, así como boleros.
Mejor dicho, lo que habrá es música.
Aspectos de la programación
El 11 de enero se inaugura con la presentación de las bandas Sinfónica Infantil y Juvenil de Tunja, Juvenil de Chía, Municipal de
Cota y Sinfónica de Cogua.
Habrá alrededor de cinco presentaciones por día, entre las 10 a. m. y las 10 p. m.
Entre otros artistas se presentarán Bëstiario, N. Hardem, Las Hermanas, Los Compadres Recerdos, Linalab, Laura y la Máquina de
Escribir, Ságan, Juan Pablo Vega, Whites, Dante, Los Punsetes, Triple X, Coreguaje, Totolincho y Kombilesa Mi, Joe Bataan, La
Minitk del Miedo, Elkin Robinson, La Furia con Lujuria, Chiva Gantiva y Aníbal Velásquez.
Los escenarios en los que se realizarán las presentaciones son la Fundación Gilberto Alzate, el teatro Jorge Eliécer Gaitán, la
Fundación Rafael Pombo, el Centro Cultural Gabriel García Márquez y la iglesia del barrio Egipto.
Además habrá una franja infantil el 15 de enero, con Coreguaje, Canto por la Vida y Madosini, y, el 16 de enero, con Ángela Tapiero
y el Taller de la Música, Mayo la Orquídea, Un Bosque Encantado y Todos Podemos Cantar.
El Festival Centro tendrá rock, pop, sonidos folclóricos, música del Caribe y del Pacífico, electrónica y contemporánea.
Martina, la gran cantadora
Ella es voz y tradición. Nacida en 1961 en San Martín de Loba (Bolívar), es hija del compositor Cayetano Camargo, autor de Las
olas del mar, que su hija ha hecho famosa y sentida. Y estará en la Noche colombiana del Festival Centro, el 17 de enero.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Para Camargo, las cantadoras “seguimos vigentes porque no somos personas de la moda, no somos efímeras. Nuestro trabajo es
ser eternas porque mantenemos y preservamos la música tradicional, que es para siempre, no que llega y se va. Por eso, nuestra
presencia es importante”, dice.
A la Noche colombiana vendrá con su intención de siempre: ratificar el significado de la cantadora.
Y este no es otro que “preservar las raíces y dejar el legado a otras personas. A nosotras también nos corresponde difundir nuestra
cultura, nuestra música raizal y ancestral en todos los territorios y en el exterior, para que el mundo conozca quiénes somos, cuáles
son nuestros orígenes y cuál es nuestra descendencia, de dónde venimos y para dónde vamos”, asegura.
Camargo y otras cantadoras, como Totó la Momposina, Petrona Martínez, en el lado del Atlántico, y Nidia Góngora y Clarisol
Martínez, en el Pacífico, salen al escenario con la sencillez de su vestuario (falda blanca y larga y blusa sin mangas), casi sin
maquillaje y adornadas con flores de tela en el pelo.
Al igual que Camargo, están de acuerdo en que las fusiones les han dado a las músicas tradicionales otra forma de expresión, “pero
lo importante es que se haga sin lastimar el original sentido de estos sonidos, respetando su esencia”.
Martina Camargo interpreta lo que en la región de San Martín de Loba se llama el baile cantado, una expresión que unió lo indígena
y lo negro de los habitantes de la zona y que es conocido como tambora.
¿Dónde y cuándo?
Festival Centro. Del 11 al 17 de enero. Noche colombiana, 16 de enero, 5 p. m. Fundación Gilberto Alzate. Calle 10 n.° 3-16,
Bogotá. Informes:www.festivalcentro.fuga.gov.co y www.tuticket.com. 17.000 pesos.
La muerte de Pierre Boulez
El año comienza mal para el mundo de la música, ya que se hizo conocer que el gran compositor y director de orquesta
Pierre Boulez ha muerto a la edad de noventa años.
Por: Manuel Drezner / El Espectador
A pesar de que Boulez se hizo famoso cuando decidió que toda la tradición clásica debía echarse por la borda, acabó siendo uno de
los más influyentes directores del siglo XX. Igualmente, su célebre frase de que “la manera más elegante de resolver el probl ema
de la ópera sería dinamitando todas las casas de ópera” no le impidió ser el director escogido para el centenario de Bayreuth, donde
dirigió unas inolvidables tetralogías con montaje impresionante de Chereau, y hacer la que podría ser la interpretación definitiva de
Pelleas y Melisandra de Debussy. Cuando fue el director de la Filarmónica de Nueva York por ocho fructíferos años trajo al público,
que resultó no ser tan conservador, lo más selecto de la música contemporánea.
Igualmente, como compositor hizo una obra altamente respetada, difícil, es cierto, pero indudablemente del mayor interés. No es
una obra abundante, pero ciertamente es de una severidad impresionante y un reflejo indiscutible de las creencias musicales de su
creador. Fue además el fundador del Ircam, el instituto de investigaciones acústicas y musicales, instalado en el Centro Pompidou
de París y una de las más fértiles instituciones para relacionar los campos acústicos y musicales.
Aunque no se crea, Boulez estuvo en Bogotá, cuando no era nada conocido y vino como músico de la compañía de teatro de JeanLouis Barrault. Aquí hay una anécdota que vale la pena traer a cuento. Yo dirigía en ese entonces un programa de televisión (cuando
se suponía que la TV debía ser cultura) donde se presentaban diversos aspectos de la historia del teatro. En esa calidad, invité a
Barrault a participar como mimo en el programa, advirtiéndole que se trataba de una televisión pobre y había un límite a lo que se
podía pagar. Barrault generosamente aceptó, con la única condición de que igualmente se contratara a su músico, que era tan
pobre como nuestra televisión. Fue así como el gran Pierre Boulez se presentó en la televisión colombiana en un programa que fue
inolvidable. Años más tarde me invitaron a ver a Boulez, que acababa de dirigir un concierto con la Orquesta de Nueva York, y
aunque habían pasado muchos años, increíblemente el músico me reconoció como la persona que lo había contratado en Bogotá.
Fue un gran y respetado artista que hará mucha falta en el mundo de la música.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Murió la leyenda de la música David Bowie
El fallecimiento fue confirmado por su hijo Duncan Jones a través de un comunicado difundido por las redes sociales.
Semana.com
La familia del cantante pidió que su privacidad fuese respetada en este momento de dolor. Foto: EFE
El legendario músico inglés David Bowie murió en Nueva York a los 69 años, a causa del cáncer.
El fallecimiento fue confirmado por su hijo Duncan Jones a través de un comunicado difundido por las redes sociales el lunes.
"David Bowie murió hoy en paz rodeado de su familia después de una valiente batalla de 18 meses contra el cáncer", señala el
comunicado.
"Mientras que muchos de ustedes compartirán esta pérdida, les pedimos que respeten la privacidad de la familia durante este
momento de dolor".
El cantante lanzó su último álbum "Blackstar" el día de su cumpleaños, el viernes pasado.
La producción, que incluye solo siete canciones, ha sido recibida positivamente por los críticos.
"Space Oddity"
Por años, hubo muchos rumores sobre el estado de salud del cantante.
Su última presentación en vivo fue en un concierto de caridad en Nueva York en 2006.
Bowie irrumpió con éxito en el mundo de la música con "The Rise and Fall of Ziggy Stardust and Spiders From Mars" de 1972.
Sus éxitos incluyen: "Let's Dance", "Space Oddity", "Heroes", "Under Pressure", "Rebel", "Life on Mars" y "Suffragette City".
El músico también se hizo famoso por su extravagante alter ego: Ziggy Stardust.
El actor
Bowie también incursionó en la actuación. Interpretó a un extraterrestre que buscaba ayuda para salvar a su planeta en la película
de Nicolas Roeg, "The Man Who Fell to Earth" ("El hombre que cayó a la Tierra") en 1976.
En Broadway, en la década de los 80, hizo una temporada de tres meses como "The Elephant Man" ("El hombre elefante").
Bowie también participó en la última película de Marlene Dietrich, "Just a Gigolo" ("Sólo un gigolo") de 1978 e interpretó a Poncio
Pilatos en "The Last Temptation of Christ" ("La última tentación de Cristo") de Martin Scorsese de 1988.
Bowie nació como David Jones en Londres el 8 de enero de 1947 pero cambió su nombre en 1966 después de que el cantante
británico Davy Jones de la banda de rock The Monkees consiguiera el estrellato.
Formó parte de varias bandas antes de firmar con la compañía Mercury Records, que se encargó de lanzar su álbum "Man of Words,
Man of Music" en 1969, el cual incluía "Space Oddity", su primer tema número uno en el Reino Unido.
"Desgarrador"
De acuerdo con Mark Savage, periodista especializado en música de la BBC, la noticia de este lunes es mucho más impactante si
se toma en cuenta que Bowie había emergido recientemente revitalizado y fortalecido.
Sus dos últimos álbumes, "The Next Day" y "Blackstar", están entre sus mejores. El primero -explica el reportero- celebra su
pasado, el segundo apuntaba hacia el futuro.
"El hecho de que no estará más es desgarrador", señaló Savage.
"Cada una de sus movidas provocaba imitadores e inspiraba subgéneros", indicó Savage.
Bowie luchó para mantenerse relevante en las décadas de los 80 y 90, pero continuó empujando los límites con el rock industrial
de Outside y el bajo y la percusión que influyeron la producción de Earthling.
Su legado se mantendrá como el hombre que subvirtió y reinventó el pop una y otra vez.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
Mario Vargas Llosa, ganador del premio de periodismo Rey de
España
También fueron galadonados trabajos de Bolivia, Brasil, España, Colombia, Perú, Portugal y Uruguay.
Por: Efe | El Tiempo
Foto: Efe
Mario Vargas Llosa, Carlos Herrera, Catarina Gomes, Márcia Foletto, Marcelo Magalhaes, Abdel Padilla Vargas y José Luis Mendoza,
Jerónimo Giorgi; Santiago Cárdenas Herrera y Manuel Saldarriaga.
El nobel de literatura Mario Vargas Llosa y periodistas de Bolivia, Brasil, Colombia, España, Perú, Portugal y Uruguay fueron
galardonados con los Premios Rey de España de Periodismo en su XXXIII edición y el Don Quijote. Vargas Llosa, una de las plumas
más relevantes y conocidas de la literatura y el periodismo en lengua española, logró el premio Don Quijote por un artículo sobre
Cusco que fue publicado por el diario español 'El País' el 11 de enero del 2015.
Los Premios Rey de España destacaron en esta ocasión trabajos de periodistas de Bolivia, Brasil, Colombia, España, Perú, Portugal
y Uruguay que abordan los dramas humanos basados en la explotación y la pobreza, así como las vivencias personales, en un
elogio de la lengua como instrumento de comunicación. El jurado de los Premios Internacionales de Periodismo Rey de España
examinó 185 trabajos procedentes de dieciocho países en seis categorías.
Vargas Llosa (Arequipa, 1936) fue galardonado con el XII Premio Don Quijote de Periodismo por el artículo Cusco en el tiempo, en
el que narra sus impresiones de esa ciudad después de varios años sin visitarla y constata los cambios y mejoras. Asimismo,
reflexiona sobre factores como el mestizaje y el uso de la lengua por la población local.
El trabajo
En el apartado de Prensa hubo una mención honorífica al argentino Javier Hernán Drovetto por el trabajo Preso de cuerpo, libre de
mente, publicado en la revista 'Brando', del diario 'La Nación', por la narración con acierto y buen pulso de la puesta en marcha de
un programa de lectura y escritura en una cárcel de máxima seguridad. El uruguayo Jerónimo Giorgi Boero fue galardonado con el
de Periodismo Digital por un trabajo sobre el desarrollo tecnológico en África. Connecting Africa es el título de este trabajo que
incluye texto, fotos, gráficos y videos para contar cómo se produce el desarrollo tecnológico de ese continente. Nacido en 1979 y
residente en Barcelona, Jerónimo Giorgi es un periodista 'freelance' cuyo trabajo ganador fue publicado en la edición digital del
diario barcelonés 'El Periódico' el 28 de junio de 2015.
La brasileña Márcia Foletto logró el de Fotografía por una imagen de una serie de fotos sobre la pobreza en Río de Janeiro, Os
miseráveis(Los miserables), publicada por el diario 'O Globo' el 31 de mayo de 2015. El jurado valoró la belleza plástica de la
fotografía: un claroscuro del interior de una favela de Río en la que se ve a dos niños que hacen sus deberes, ajenos a la pobreza
que les rodea.
El galardón de Radio fue para un programa de 'Radio Fides' que denuncia el asesinato y el maltrato a las mujeres en Bolivia.
'Feminicidio y violencia contra la mujer' en Bolivia fue emitido en el programa "Plaza Municipal" el 8 de noviembre de 2014 y sus
autores son Abdel Padilla Vargas y José Luis Mendoza.
El de Televisión fue para el reportaje 'Kalungas: as eternas escravas', sobre la explotación sexual de mujeres, emitido por la cadena
brasileña 'Rede Record' y elaborado por un equipo dirigido por Marcelo Magalhaes. El programa premiado fue emitido el 15 de junio
de 2015 y el jurado valoró la elegancia del lenguaje visual y la capacidad de resumir múltiples problemas sociales en un reportaje.
En cuanto al de Periodismo Ambiental, fue para el reportaje 'Mercurio, un monstruo dormido en Antioquia', publicado por 'El
Colombiano', el 24 de noviembre del 2014. Sus autores fueron Santiago Cárdenas Herrera y Manuel Saldarriaga Quintero, cuyo
reportaje recoge la dureza del trabajo de los mineros y el peligro para su salud y la del millón de personas que consumen pescado
de estos ríos contaminados.
El español Carlos Herrera obtuvo el Premio Iberoamericano de Periodismo por el artículo 'Zabludovsky', publicado en el diario
español 'ABC' el pasado 3 de julio de 2015. El jurado resaltó la elegancia de este trabajo sobre la figura de Jacobo Zabludovsky,
durante años maestro de los profesionales de la televisión en México como director y presentador del informativo con mayor
audiencia de ese país. El artículo, según el jurado, "tiende puentes" entre el periodismo de España y el que se practica en América
Latina.
Cada uno de estos galardones, patrocinados por el grupo internacional de construcción y concesiones OHL, está dotado con 6.000
euros (unos 6.500 dólares al cambio actual) y una escultura en bronce del artista Joaquín Vaquero Turcios, mientras que el de
Periodismo Ambiental está promovido por la Fundación Aquae. El Premio Don Quijote de Periodismo, patrocinado por la empresa
pública española Tragsa, está dotado con 9.000 euros (unos 9.765 dólares al cambio actual) y una escultura conmemorativa.
Sobre el Premio Rey de España. Convocado anualmente por la Agencia EFE y la Agencia Española de Cooperación Internacional,
dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores, este premio busca reconocer la labor de los profesionales del periodismo de la
Comunidad Iberoamericana y de las naciones con las que España mantiene vínculos históricos. Los premios serán entregados por
los reyes de España en un acto que tendrá lugar en Madrid.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Vigías del Patrimonio
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
El “monstruo dormido” que se ganó un Rey de España
Por: Daniel Bravo Andrade / El Colombiano
Una gran parte del mercurio utilizado en la minería de oro se va en las aguas de ríos y quebradas. FOTO Manuel Saldarriaga
Un periodista y un reportero gráfico de EL COLOMBIANO ganaron un premio Rey de España en periodismo ambiental por su trabajo
“Mercurio, un monstruo dormido en Antioquia”. El especial puede leerse en www.elcolombiano.com.co.
Un minero en el Bajo Cauca termina su trabajo y, para descansar, se va a pescar a algún río local. Los peces, por cuenta del
mercurio usado en la minería de oro, están muy contaminados. Y aun así el hombre los saca y se los lleva a su familia, “para llevar
algo de comida a la casa”.
Aunque paradójica, la escena es real: es uno más de los sucesos que vieron Manuel Saldarriaga y Santiago Cárdenas durante la
realización de “Mercurio, un monstruo dormido en Antioquia”. Ayer este especial multimedia de El Colombiano ganó un Premio Rey
de España, galardón que reconoce los mejores trabajos de periodismo en español.
“El uso del mercurio en la minería es un monstruo dormido, por eso el trabajo se llama así. En la actualidad hay personas que se
enferman de disfunción eréctil, pérdida de la memoria, pero no se mueren por el tema. Será un problema dentro treinta años.
Hasta entonces no le vamos a prestar atención”, dice Cárdenas al explicar su interés en el tema.
Para Saldarriaga no es que a la gente no le importe la contaminación, sino que ha tenido poca exposición en los medios nacionales.
“El país se arraigó en la violencia y olvidamos otros temas importantes”. Como dijo la periodista científica colombiana Lisbeth Fog:
“En Colombia lo urgente no deja tiempo para desarrollar lo importante”.
Por lo menos ahora con fenómenos como el de El Niño, comenta Cárdenas, la gente advierte la realidad del cambio climático. “Me
ha interesado el Bajo Cauca porque he leído sobre el tema. Entrevisté a los mineros pero no me quedé en eso, sino que quise
conocer las minas, ver cómo trabajaban el oro”.
Y no era para más. En su trabajo el periodista cuenta que en el 2012 Antioquia era considerada la región más contaminada con
mercurio del mundo, y los ríos de Segovia y Remedios los terceros mayor contaminados con este metal.
Saldarriaga no estaba al tanto de la gravedad del asunto: “Con esa oportunidad de primera mano me di cuenta del impacto mortal
que produce en el medio ambiente. Me gustaría hacerle un seguimiento al tema”.
Continúa la contaminación
Una de las cosas que más llamó la atención de Cárdenas fue ver los efectos del uso del mercurio en el medio ambiente: “Es muy
triste ver esos parches de tierra donde antes había naturaleza, plantas, todo un ecosistema, ver de un momento a otro un desierto
por la ambición. La búsqueda del oro y el dinero arrasa esas montañas de forma impresionante”.
El Gobierno busca que para el 2018 las minas no trabajen con mercurio.
“Cada año uno ve al Presidente y al Gobierno decir cómo van a combatir el mercurio y la ‘minería criminal’. Pero es como muchas
problemáticas del país: van por oleadas, se apagan, y no hay una solución muy real de nada. Es triste ver toda esa contaminación
y a la gente enferma”, remata Cárdenas.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
El Museo Rayo de Roldanillo celebra sus 35 años con una semana
cultural
Autor: Redacción de El País.
Roldanillo se prepara para una de sus fiestas más especiales de enero: el cumpleaños del Museo Rayo (35 años) y la celebración de
su fundación.
La celebración, que estará marcada por la cultura como gran protagonista, se iniciará desde este sábado 16 de enero con una
semana cultural. Y el acto central se cumplirá el sábado 23 de enero, a las 4:00 p.m.
Ese día se dará apertura a cinco exposiciones. Una de ellas es ‘Realismo geométrico’, de Ómar Rayo, que incluye 60 pinturas del
maestro y una escultura, y ‘Rayo y Rayo Obra en papel’, que reune por primera vez la obras del maestro y de su hija Sara Rayo.
También en el acto central se presentarán los ‘Jardines de esculturas’, la ‘Obra huésped’ de Doris Salcedo y una muestra de Elías
Heim.
Durante el acto de apertura de las exposiciones también se presentará el libro ‘Último lustro Museo Rayo’, escrito por Miguel
González y editado por el Fondo Mixto para la Promoción de las Artes y Cultura del Valle.
Y se tiene previsto que la ministra de Cultura, Mariana Garcés, haga presencia en la actividad para hacer anuncios importantes para
el Museo, quien será el gran protagonista de varios encuentros de impacto nacional durante este 2016 como la reunión de críticos
de arte y directores de museos.
Agenda
Enero 16: Inicia el taller de escritura poética con Marga López Díaz. Gratuito. Inscripciones en el teléfono (2) 229 8623 y a través
de la página web del Museo: www.museorayo.co
Enero 18: A las 7:30 p.m., en el Teatro Al Aire Libre del Museo se realizará conversatorio sobre hombres y mujeres que han hecho
historia en Roldanillo.
Enero 19: Un día dedicado a los niños. A partir de las 4:00 p.m. se hará la inauguración y recorrido a la VI Colección del Museo Vial
Infantil. Y a las 7:00 p.m. habrá presentación del Teatro Esquina Latina en el Teatro Al Aire Libre.
Enero 20: A las 4:00 p.m. se hará una visita a la tumba del maestro Ómar Rayo. Acto seguido habrá concierto del grupo 4 Vientos,
cuarteto de saxofones.
Enero 21: Concierto gratuito ‘Para Rayo’ con Gustavo Adolfo Rengifo y Luz Marina Posada. En el Teatro Al Aire Libre.
Enero 22: Espectáculo de ballet ‘Que me parta un Rayo’, a cargo de Incolballet, 7:00 p.m., Teatro Al Aire Libre.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia
Vigías del Patrimonio
Festivalito Ruitoqueño de música colombiana
Patrimonio Cultural de Santander - Patrimonio Cultural de Floridablanca
Orgullo de Santander para Colombia
La madera especial del lutier
La historia de un fabricante de instrumentos musicales
Entre las piezas de la muestra “La música antes de la música” está expuesto el primer violín construido completamente
por las manos de Gustavo Salazar, quien dice que llegó a realizar esta actividad por accidente.
Por: María Victoria Arnedo / El Espectador
Gustavo Salazar, lutier de violines. / Joaquín Sarmiento
Lo vi inquieto buscando la regla. La tenía perdida sobre las demás herramientas y debí pasársela para sacarlo del lío, gesto que
agradeció con una impecable sonrisa de buen tipo. Esa misma sonrisa por poco no se le borra durante toda mi visita, siempre se
mostró entusiasta y complacido de hablar sobre su vida y su trabajo en el taller de lutería. “Mi papá es guitarrero, ¡y canta igualito
a Leo Dan!”, comenta Gustavo Salazar mientras limpia el puente de un violín con un papel de lija número 600.
Dos años atrás, en Cali, la situación pintaba complicada. El empleo que tenía entonces ya lo aburría y andaba en búsqueda de
cualquier otro que le abriera unas alas más grandes. Fue entonces cuando se dio su reencuentro con la música, aunque esta vez
en un formato distinto del que conociera de niño. Jorge Valencia, su abuelo paterno, antiguo profesor de música en el Instituto
Departamental de Bellas Artes y hoy en la Universidad del Valle, lo presionó para que tomara clases de música a los siete años, y
entre la flauta traversa y el violín, el último terminó siendo el elegido.
Nunca se sintió verdaderamente a gusto como intérprete, por lo que terminó por archivar las cuerdas suspendiendo así la tendencia
familiar hacia la música que mostraron su abuelo, su papá y su tío, quien también resultó violero (lutier de violines). Fue gracias a
la invitación de Cristian Valencia, lutier vinculado a la Fundación Salvi, que el rumbo de Gustavo Salazar dio un giro trascendental.
“Fue un accidente. Él me preguntó que si podía ir a ayudar unos días, así que fui, y aquí estoy todavía”. De manera que lo que
inicialmente sería un reemplazo temporal como ayudante en el taller de lutería de Cali, terminó sucediendo de tiempo completo sus
antiguas ocupaciones como diseñador gráfico y artista plástico. La música había vuelto a tocar a su puerta y esta vez sin intenciones
de marcharse.
Allá, entre las piezas de la muestra La música antes de la música, está expuesto el primer violín construido enteramente por sus
manos. Va y lo acerca para mostrármelo y aprovecha para continuar trabajando en sus detalles. Varias décadas pasaron antes de
recibir en las manos este árbol. Las vetas blancas de la tapa trasera del instrumento resplandecen ante la luz amarilla de la lámpara.
Es madera de arce y sus gruesas franjas asimilan las olas de una playa vista desde el balcón de un piso 19, una detrás de la otra
complementando la estela anterior. Del otro lado, las líneas de la tapa delantera no son tan brillantes; son oscuras y muy delgadas,
lo que habla del frío que soportó el pino antes de acabar en un pedestal de exhibición. La ruta de la música se aleja muchísimo
hacia atrás de eso que finalmente percibimos en los recitales o de lo que escuchamos en el disco. Es un camino largo, y falta aún,
porque este violín solo se detuvo aquí de paso, como un carro que alcanza pits.
El maestro de lutería Fabrizio Di Pietrantonio considera que son necesarios, como mínimo, diez años de formación para empezar a
entender lo que es un violín. Es un proceso largo, complejo, en el que no solo se construyen o se reparan instrumentos, sino que
también es una manera de conocerse a sí mismo y de entender la forma en que se es; en ese sentido, “la lutería no es un trabajo,
sino el desarrollo de tu alma”, sostiene cálidamente. Van solo dos años desde que Gustavo comenzó su formación en el taller de
Cali y, hasta ahora, no cambia sus planes por otro trabajo. Afirma que el adelantar estudios de la mano de los maestros itali anos
de la Fundación es solo una de las gratificaciones que le deja el oficio: “Con la lutería vos sos alguien, no sos otro del montón,
porque somos muy pocos. La lutería me ha brindado lo que me hacía falta, es el complemento de mi vida. Siento que encontré el
camino que era, y pienso seguir hasta el final. Rico ser lutier”.
Gustavo no dejó de tener en la mano el escareador, alguna lima o la regla con que mide la altura de las cuerdas sobre el diapasón.
Es así como el alma de quien construye un instrumento queda impregnada en él y viaja a gran velocidad en la dirección de las vetas
aflorando sobre las notas que el arco les arrebata a las cuerdas.
Carrera 19 N° 31-65 Piso 2 Salón 28 Teléfono 6331497 Celular 3175102019 [email protected] www.fundacionarmonia.org
Centro Cultural del Oriente Colombiano Bucaramanga, Santander, Colombia

Documentos relacionados