1 BARRANCABERMEJA

Comentarios

Transcripción

1 BARRANCABERMEJA
BARRANCABERMEJA
Barrancabermeja esta ubicada en el magdalena medio de Santander a 111 metros sobre el
nivel del mar, tiene una extensión de 1.274 kilómetros cuadrados, una temperatura media de
29º C y un promedio anual de lluvias de 2.687 mm. Limita con los municipios de Puerto
Wilches, Sabana de Torres, Girón, Betulia, San Vicente de Chucurí, Simacota, Puerto Parra y el
vecino municipio de Yondó. Cuenta con un pronóstico de población por edades a 1998 en
donde el mayor número de habitantes se presenta en el rango de 15 a 44 años de edad,
seguido del rango de 5-14 años de edad y tercer lugar el rango de 0-4 años, para un total de
pronóstico de población de 229.710 habitantes, distribuida en 7 comunas y 6 corregimientos,
(urbana, 171.088 y rural 58.622 datos a 1998):
COMUNA
COMUNA 1
COMUNA 2
COMUNA 3
COMUNA 4
COMUNA 5
COMUNA 6
COMUNA 7
TOTAL
SECTOR
RURAL
TOTAL
No. DE BARRIOS
19
17
27
27
27
14
24
155
6 CORREGIMIENTOS
HABITANTES
31.219
24.587
28.515
22.555
32.916
14.081
17.515
171.088
58.622
229.710
A pesar de sus riquezas Barrancabermeja es una ciudad que está muy lejos de alcanzar un
desarrollo que esté a la par de las ganancias recibidas por la empresa más grande del país y de
los recursos naturales que posee la región; sus habitantes enfrentaron a lo largo del siglo la
deplorable condición de sus calles, la deficiencia en el suministro de agua potable y el precio de
la gasolina que es prácticamente igual al del resto del país; todo esto a pesar de que es en
Barrancabermeja donde se producen las tres cuartas partes del asfalto del país y donde el agua
abunda en ciénagas y ríos.
Su territorio fue habitado inicialmente por las tribus, Opones, Carares y Yariguíes, quienes
llamaban la región con el nombre de Latocca, que significa, lugar de fortaleza que domina el
río. Para la época del descubrimiento entre 1492 y 1500, Latocca era el puerto de mayor
importancia sobre el río Yuma (hoy magdalena) pues aquí acudían todas las tribus Caribes del
litoral y Chibchas de la región andina, con el fin de realizar las ferias comerciales de época.
“En el año de 1536, el gobernador de esa época era Don Pedro Fernández de Lugo, el cual
tenía como intención realizar el anhelo de Rodrigo de Bastidas, de descubrir la cabecera del río
Magdalena sin reparar en costos ni esfuerzos. Gonzalo Jiménez de Quezada fue nombrado
general y escogido por el gobernador para que saliera al frente de esta expedición otorgándole
amplios poderes y facultades para escoger sus propios compañeros. Al iniciar esta travesía
encontraron el difícil andar por tierras pantanosas, los asaltos repentinos de los indígenas,
además de los voraces ataques de fieras e insectos. El 6 de abril de 1536 parte la expedición,
lleva bajo sus órdenes a 700 infantes y 80 caballeros por la vía terrestre y en cinco
embarcaciones, todos ellos eran expertos capitanes, excelentes marineros y afamados
1
guerreros curtidos en la guerra de España contra los moros. LATORA ó LATOCCA, era el
nombre indígena de la hoy Barrancabermeja, por la cual pasaba el rió YUMA hoy río
magdalena. Por Latora de Barrancas pasaron las huestes Españolas en busca del templo del sol
enchapado en láminas de oro, en Latora la expedición encontró un acogedor albergue y se
constituyó en el centro de operaciones de los conquistadores. Todo esto lo soportaban solo por
la perspectiva de encontrar un territorio abundante en riquezas, lo cual aliviaba sus penurias y
les hacía seguir en su obstinado empeño. Después de haber vencido mil dificultades, el 12 de
octubre de 1536, la expedición fluvial divisó a lo lejos unas "Barrancas Bermejas", ubicadas a
los 7° 04´ de latitud norte, 73° 52´ de longitud este a 126 metros sobre el nivel del mar y 30°
C de temperatura media”1.
En 1820 Barrancabermeja era un pequeño caserío, asentado en la desembocadura del caño
cardales al río magdalena. La ley 26 de 1847 la elevó a la categoría de parroquia; en 1873
mediante la ley 11 del estado soberano de Santander se convierte en corregimiento con el
nombre de Puerto Santander. En 1903 llega a la región José Joaquín Bohórquez con el fin de
crear una empresa de transportes y al no ser posible se adentra en las montañas de los ríos
Opón y la Colorada, donde hizo exploraciones que hizo posible el descubrimiento de los
primeros yacimientos de petróleo en el sitio Las Infantas. El señor Bohórquez se dirigió a varias
firmas comerciales, conectándose con el señor Roberto de Mares, el cual en 1905 solicito al
país permiso para la explotación de este recurso.
En 1918 se disparó el primer pozo petrolero y el 25 de agosto de 1919, fue traspasada la
concesión de Mares a la empresa Tropical Oil Company.
“En abril de 1922, una comisión de la cámara de representantes visita a Barrancabermeja y a
las petroleras de Infantas. De esta visita y según la ley 5 de 1922 expedida por el congreso por
la cual se autorizaba a la asamblea para erigir en municipio el corregimiento de
Barrancabermeja.
En 1948, el congreso aprobó la ley 165, que autorizaba al gobierno a formar una empresa que
podría ser mixta u oficial, con participación de capital extranjero. Como no fue positivo
interesar al sector privado, el 30 de enero de 1951 nació por decreto 0030 La Empresa
Colombiana de Petróleos ECOPETROL de carácter 100% estatal. Después de 33 años de
haberse perforado el primer pozo, en 1951 la concesión debía revertir al estado. Desde
mediados de los años 40, en el país se empezó a discutir sobre el futuro de la misma. Se habló
de crear una nueva empresa que podría ser estatal, mixta o con capital extranjero. También se
planteó la posibilidad de ceder la explotación en administración delegada, prolongar
indefinidamente la concesión o licitarla de nuevo.
“En 1951 la reversión de Mares hace entrega de las instalaciones y bienes de la concesión y la
refinería al país, creándose para su operación, La Empresa Colombiana de Petróleos –
ECOPETROL”2
Los 4.500 trabajadores que arribaron a las petroleras en los primeros años de la concesión de
Mares tuvieron los tropiezos y vicisitudes que hoy día se vive para encontrar un trabajo
estable. La Troco, como la llamaban los obreros a la Tropical Oil Company, impuso un régimen
casi esclavista a los pobladores barramejos y como respuesta al maltrato y a la pobreza a los
que estaban siendo sometidos, comenzaron a darse manifestaciones de protesta. Tal es el caso
1
2
Página oficial alcaldía de Barrancabermeja.
Página oficial alcaldía de Barrancabermeja, oficina de planeación en cifras de 1992, Pág. 5.
2
del líder socialista Raúl Eduardo Mahecha que llegó a Barrancabermeja en 1922 y orientó
huelgas con el fin de consolidar en 1924 la Sociedad Unión Obrera.
Cuando sobrevino la década de los años 40, la motivación de la protesta obrera fue la reversión
de los contratos de la Troco a la nación y la creación de ECOPETROL, sin embargo el 9 de abril
de 1948 al ser asesinado Jorge Eliécer Gaitán, indeclinable defensor de la causa obrera de
Barrancabermeja, se desbordó la protesta y se constituyó una junta revolucionaria con nuevo
alcalde: Rafael Rangel. Fueron diez días de Gobierno Popular, como lo reconoció después
Apolinar Díaz Callejas, pero el Estado y la fuerza pública recuperaron el puerto y Rafael Rangel
se internó en la selva para constituir el primer ejército guerrillero de la zona.
En 1963 después de pasar el tiempo de estancamiento del movimiento del pueblo barramejo, a
raíz de la dictadura militar de Rojas Pinilla, se emprendió un nuevo ciclo de protesta a partir de
las reivindicaciones populares: movimientos cívicos, la causa de la vivienda, naciendo los
barrios Providencia, Chico, La Esperanza, El Castillo, Maria Eugenia, Primero de Mayo, 20 de
Agosto y Alcázares, compuestos principalmente por colectividades de obreros y desplazados
con el apoyo de la USO, ANAPO y otros movimientos.
“En 1972 se conforma el Comité Privado de Desarrollo, que concreta esfuerzos de la clase
dirigente de Barrancabermeja, directivos de ECOPETROL y autoridades locales, para buscar
soluciones a la situación de abandono de la región y a sus múltiples necesidades, por medio del
diálogo con los entes de poder departamental y nacional. También en 1972 nace la
Organización Femenina Popular -O.F.P. en una parroquia del sector nororiental de
Barrancabermeja. La O.F.P. aparece en un momento histórico en el que la mujer popular se
hace consciente de la injusticia social y de la falta de equidad en las relaciones entre hombres y
mujeres. Así, como una respuesta a estas condiciones y con el objeto de construir
comunitariamente alternativas que permitan a la mujer recuperar su dignidad, igualdad y
justicia como mujer y como parte del pueblo en general. Durante estos años, la O.F.P. ha
adelantado estrategias de capacitación, formación, organización y movilización.
En 1975 se conforma el Movimiento Cívico, Obrero y Campesino, que reúne esfuerzos de las
organizaciones populares y del pueblo de Barrancabermeja, para movilizarse y protestar ante el
Estado por la deficiencia en la prestación de los servicios públicos (acueducto, alcantarillado,
teléfonos, iluminación y pavimentación), las fallas del sistema educativo, la situación del
Hospital municipal, las carreteras a Bucaramanga y Puerto Wilches y la represión contra los
campesinos.
En 1980 se conforma la Coordinadora de Solidaridad, en donde participan los sectores
populares y predomina el carácter sindical. Por medio de esta Coordinadora, se acompañan y
apuntalan las luchas populares contra el Estatuto de Seguridad, el alto costo de la vida y
también se expresa solidaridad con los presos políticos y los pueblos de El Salvador y
Nicaragua.
En 1981 se conforma la Coordinadora del Sector Nor-oriental; se trata de un proceso
organizativo de los barrios populares del sector de Barrancabermeja, para movilizarse y exigir
respuestas a las múltiples necesidades sociales de servicios públicos, transporte y protección
ambiental. Así mismo, se prepara la participación en el Paro Cívico Nacional de 1981.
En 1982 se conforma la Coordinadora Popular, espacio que pretende ser representante estable
de los intereses y necesidades de la ciudad de Barrancabermeja y su zona de influencia, a
través de la vocería de las organizaciones populares. Surge en la coyuntura de la realización de
un nuevo paro cívico nacional, con la participación de los comités de los barrios, los sindicatos,
la organización campesina, los partidos y movimientos políticos y organizaciones populares.
3
En 1984 se crea la Comisión de Veeduría, para vigilar la situación de seguridad campesina,
como consecuencia de los acuerdos con el Procurador General de la Nación y el Comisionado
para la Paz en el Magdalena Medio, ante la marcha campesina a Barrancabermeja en octubre
de 1982 y ante el éxodo hacía esta misma ciudad, de 700 campesinos de varios municipios de
la región, en busca de seguridad y protección para sus vidas. En ese mismo año, se conforma
la Coordinadora Campesina del Magdalena Medio, que aglutina a los campesinos del sur de
Bolívar, con el propósito de llevar a cabo movilizaciones de protesta y demandas ante el
Estado.
En 1987 se crea el Comité Regional para la Defensa de los Derechos Humanos CREDHOS,
impulsado y promovido desde la Coordinadora Popular, a partir de las iniciativas presentadas
por el abogado Jorge Gómez Lizarazo, quien fue su primer presidente: CREDHOS obtiene la
Personería Jurídica en julio de 1988 y en la actualidad está constituido como una corporación.
Debemos recordar que en el primer semestre de 1982 se conforma un comité de derechos
humanos que no prosperó por la carencia de participación de todos los sectores sociales.
En 1987 aparece la Asociación de Trabajadores Campesinos del Carare, que se convierte en el
primer esfuerzo concreto de una población victimizada por distensionar una zona específica
para que sirva de espacio de reencuentro, trabajo y reconciliación. Este proyecto de la ATCC,
ha sido puesto en peligro con el asesinato de sus máximos dirigentes en 1990 y apenas se
mantiene debido a las presiones violentas de sectores que están interesados en acabarlo.
En 1988 nace el Frente Común por la Vida, la Paz y la Democracia, integrado por
representantes de los gremios, la administración y el Consejo Municipal, las instituciones, las
organizaciones populares y la Iglesia. El Frente Común surge para tratar de generar soluciones
políticas para la paz, se intenta recuperar la tolerancia, la solidaridad y la convivencia ante la
grave situación de violencia que la región y en particular la ciudad de Barrancabermeja, que en
esos momentos se encontraba enlutada por múltiples y permanentes asesinatos, amenazas de
muerte, atentados contra dirigentes y testigos ocasionales de hechos; es decir, lo que luego se
reconocería como la guerra sucia.
En 1989 se reactiva la Coordinadora Popular de Barrancabermeja, con los mismos propósitos
históricos de su creación, tratar de generar soluciones a la grave problemática social y política
de la región, y a la crisis de violencia, desde los sectores populares.
En 1991 se conforma el Comité Cívico de Convivencia Ciudadana, integrado por representantes
de la administración municipal, los gremios, los partidos políticos y el Ministerio Público. El
Comité Cívico de Convivencia surge como una propuesta para responder a los requerimientos
de la población frente a la crisis social y a la situación de violencia que vivían Barrancabermeja
y su zona de influencia. Su acción se desarrolla alrededor de las propuestas de diálogo regional
y participación ciudadana por la paz, la emergencia social para el desarrollo y la protección
ciudadana a través de la creación y fortalecimiento de los organismos gubernamentales de
justicia, de derechos humanos y de investigación.
En 1992 sesionó el Comité Nacional Antisicarial, para tratar de frenar los múltiples homicidios y
masacres que se presentaron en ese año en Barrancabermeja; muchos de los cuales son objeto
de estudio en esta publicación. Fue este período el mismo durante el cual operó la Red 07 de
Inteligencia de la Armada Nacional.
En 1993 se logra la creación del Consejo de Desarrollo Socio - Económico CODES, como
respuesta de la administración municipal a la presión de las organizaciones populares por
generar un espacio de participación, decisión y acción ante la situación social y política de la
ciudad. Al interior del CODES los actores sociales son divididos en comisiones de trabajo: orden
público; derechos humanos y paz; educación, cultura, recreación, deporte y turismo; salud,
4
seguridad social y protección al empleo; medio ambiente y desarrollo industrial; desarrollo
agropecuario; e infraestructura urbana, servicios públicos y vivienda. La convocatoria para
conformar estas comisiones se realiza con el propósito de construir y concertar los criterios y
estrategias de desarrollo con el gobierno departamental y nacional, la elaboración e
implementación del documento CONPES para la ciudad y su zona de influencia. Pero el
documento ya estaba elaborado desde los centros de poder central y solo se pedían a estas
comisiones sugerencias para cambiar algunas inversiones, de las cuales incluso muchas
estaban ya hechas. De nuevo, la ausencia de un compromiso concreto y real del Estado y su
expresión local, niega la participación de la sociedad civil con sus propias propuestas para
recrear una realidad cotidiana que desborda el discurso oficial, concentrado en un país visto
desde las oficinas, carente de legitimidad nacional.
En 1995, nace el Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio-PDPMM- a partir de una
iniciativa que presento la USO a las directivas de ECOPETROL, para que los recursos que
genera la explotación del petróleo fueran invertidos en desarrollo social y no en la guerra. Esta
iniciativa asociada a una propuesta socioeconómica trabajada por la Diócesis de
Barrancabermeja. El 29 de julio de 1995, se instala el Encuentro de Reconciliación Regional por
Caminos de Paz, evento de participación abierta.
En septiembre de 1996, se organiza el movimiento regional por la paz, retomando una
propuesta de la USO en el congreso petrolero y a raíz de las marchas campesinas provenientes
del Sur de Bolívar y del Valle del Río Cimitarra. En este mismo año nace la Asociación
Campesina del Valle del Río Cimitarra –ACVC- como expresión de miles de Campesinos hacia
Barrancabermeja, ocupando los parques infantil y Palmira, hasta lograr una negociación con el
entonces Ministro de Gobierno Horacio Serpa Uribe.
En 1998 nace la Mesa Regional de Trabajo Permanente por la Paz, como espacio de encuentro
y organización de las comunidades del Sur de Bolívar y el Valle del Río Cimitarra, protagonistas
de un éxodo de diez mil campesinos que ocupó varios establecimientos educativos públicos y
privados de Barrancabermeja, para protestar contra el proyecto paramilitar que iniciaba su
paso de muerte contra la población civil en esta región”
(documento CREDHOS, crisis
humanitaria y DDHH, 2º informe de agosto-diciembre del 2001, Pág. 16,17,18,19, 20)
“La historia de Barrancabermeja, es la historia del petróleo en Colombia, articulada a un
cúmulo de luchas sociales que se han gestado en los últimos 60 años en esta región… son 60
años de amores y sudores que no se pueden borrar de la memoria colectiva con balas y con
sangre, son 60 años que ha madurado a un pueblo que lucha contra la esclavitud. Por eso se
equivocan quienes creen que con la violencia van a espantar ese gran fantasma que habita en
la conciencia de cada Barranqueño y que se llama libertad. Van a necesitar algo mas que balas
y sicarios para cambiar la conciencia de un pueblo que aprendió a ser justo, así sus
gobernantes y autoridades no lo sean; van a necesitar de muchos años de trabajo y lucha
popular, de muchos esfuerzos y de mucha resistencia, de mucha inteligencia y de mucha
creación; que la verdad sea dicha, no tienen como, porque sus argumentos se agotan en la
negación, en la eliminación y en la muerte”(documento CREDHOS, crisis humanitaria y DDHH,
2º informe de agosto-diciembre del 2001, Pág. 15)
5
Armada Nacional - Flotilla Naval
Armada Nacional - Red e Inteligencia
No.07
Armada Nacional y Paramilitares - MAS
Autor No Precisado
Sindicación
Atentado
Amenazas
Allanamiento
1
Das-F2
Ejército sin precisar unidad
Ejército – Base militar del Centro
Ejército –Batallón Antiaéreo Nueva
Granada
Ejército - Batallón Calibio
Ejército - Batallón Contraguerrilla No.27
Coronel Rogelio Correa Campos
Ejército - Batallón Contraguerrilla No.45
Héroes De Majagual
Ejército - Batallón Contraguerrilla No.5 Los
Guanes
Ejército - Batallón de Infanteria No. 40
"Luciano D' Elhuyar"
Ejército - Brigada Móvil No. 2
Ejército Y Paramilitares
Organismo Estatal No Precisado - Acción
Encubierta
Paramilitares
1
53
1
119
21
2
8
47
2
11
3
84
1
4
199
1
16
5
1
8
72
50
14
1
107
139
16
16
5
8
2
1
12
11
2
6
1
3
3
1
1
10
3
3
8
1
1
3
1
1
154
13
17
15
32
22
423
39
25
0
0
53
62
0
7
3
1
112
39
5
293
67
7
444
5
3
41
2
3
10
112
124
91
Policía
Policía – SIJIN
Total
Detención
Estructura Criminal
Tortura
Asesinato
Desaparición
Crímenes Según estructura criminal, 1966-1998
881
1
Defensores Derechos
Humanos
Dirigentes Cívicos
Educadores
Estudiantes
Funcionarios Públicos
Líder Campesino
Militante Partido Político
4
11
1
14
22
4
48
2
6
1
5
5
1
6
1
4
6
12
14
3
9
3
2
2
6
3
1
1
2
7
15
Sindicación
Atentado
Amenazas
Allanamiento
Detención
Tortura
Asesinato
SECTOR SOCIAL
Desaparición
Crímenes según sector social, 1966-1998
1
2
3
6
Obreros y trabajadores
Población Rural
Sindicalistas
Funcionario Judicial
Población Urbana
Total
50
4
225
21
70
7
1
429
66
879 112
12
68
30
29
101
94
4
5
10
18
7
41
3
14
23
4
8
63
171
293
183
444
20
41
20
112
58
124
10
91
PRESENCIA PARAMILITAR
Los principales responsables de la comisión de crímenes de lesa humanidad en la ciudad son
los grupos paramilitares, quienes en el periodo comprendido entre 1988 a 1993 incrementan
sus acciones contra los sectores rurales y los sectores urbanos, especialmente los residentes en
barrios populares.
En los años ochenta comienza a sentirse la presión de los distintos grupos paramilitares de la
rivera derecha del río Magdalena conformados desde la base de San Juan Bosco La Verde. Así,
los municipios cercanos de El Carmen y San Vicente Chucurí caen ante la presencia paramilitar
desde el año 1982, teniendo como base estos municipios se lanzan incursiones hacia el puerto
petrolero y aparece un grupo llamado Toxicol-90, especializado en asesinar a los sectores más
marginados de la ciudad como: limosneros, bazuqueros, ladrones y delincuentes. En el
comunicado en que hacen su presentación en sociedad declaran lo siguiente: “También
aplicaremos justicia popular a los abogados especializados en defender escorias humanas”.
El cerco a la ciudad desde la margen derecha del río es encubierto y organizado por el ejército,
que en distintas regiones como Puerto Wilches y Sabana de Torres han buscado la ampliación
del modelo Chucureño de paramilitarismo. Un ganadero y promotor de esta clase de grupos en
la región afirmaba: “nosotros copiamos el modelo de la zona de Chucurí, de donde vienen los
hombres y comandantes (...) somos totalmente vigilados por el ejército, las dotaciones y las
armas se compran al ejército”.3
Desmantelada la red de inteligencia que estaba asentada en Barranca hacia el año de 1993, las
incursiones paramilitares no cesaron y el cerco se fue haciendo cada vez más estrecho; según
una denuncia de CREDHOS hecha en 1995, los grupos paramilitares estaban presionando desde
el norte de la ciudad tomándose lentamente los corregimientos rurales, al mismo tiempo los
paramilitares alentaban el desplazamiento de la población desde sus zonas de influencia, con lo
cual, comienzan a llegar a Barrancabermeja pequeños comerciantes, trabajadores y otras
personas provenientes de San Vicente, El Carmen de Chucurí, Puerto de Parra, Cimitarra y
Puerto Berrío. Decía en ese entonces el Comité Regional de Defensa de los Derechos Humanos:
“Según testimonios se nota un avance territorial por el norte, comprendido
desde los límites con el municipio de San Alberto, departamento del Cesar,
formando un triángulo con los municipios santandereanos de Puerto
Wilches, por el occidente y Sabana de Torres, por el oriente; este avance
territorial se extiende hasta los alrededores rurales de Barrancabermeja, en
particular al corregimiento El Centro y la presencia anónima de miembros
vinculados al paramilitarismo en los barrios nororientales: la red paramilitar
3
Vanguardia Liberal. 14 de febrero de 1995.
7
se acaba de tejer con el proyecto implementado desde hace varios años con
la ocupación de territorios limítrofes con Barrancabermeja por el sur -El
Carmen, Cimitarra-, por el sur occidente -Puerto Parra- y por el sur oriente
–San Vicente de Chucurí, Simacota-”4.
En la tercera cumbre de las autodefensas se declara por el estado mayor que Barranca es el
próximo objetivo, con esto se considera que el cerco está completo y el próximo paso es la
toma del municipio, dice el documento: “Barrancabermeja es tarea prioritaria, en razón a que
la subversión ha reconquistado zonas que ya estaban libres de este flagelo”5. En 1998 la suerte
estaba echada para la ciudad y de los comunicados se pasó a los hechos. Así, el 16 de mayo un
grupo de paramilitares cruzó la rivera izquierda del río Magdalena y cometió una masacre que
todavía sigue impune. Aún no se sabe cómo lograron atravesar el río este contingente de
hombres de las AUSAC (que hacen parte de las AUC) si según las informaciones de las fuerzas
armadas, vive permanentemente custodiado por hombres de la armada y el ejército. Tampoco
se sabe cómo pudieron cometer esos asesinatos, desapariciones y vejaciones, cuando todo un
batallón está encargado de la seguridad de la ciudad y la policía custodia con ahínco los
alrededores de toda la urbe. Según una entrevista de CREDHOS: “1998 se presenta como la
gran entrada del proyecto paramilitar en la ciudad con la masacre del 16 de mayo que se da en
la zona sur oriente en los barrios El Campín, Nueve de Abril y María Eugenia. Allí fueron
asesinadas siete personas, otras 25 fueron desaparecidas y ya hay una presencia pública de los
hombres del comandante Camilo Morantes de los paramilitares”6.
El proceso de implementación del proyecto paramilitar en Barrancabermeja se debe, mirar en
diferentes fases: una fase inicial de 1987 – 2000, donde se integra a la población civil en la
guerra, a costa del desconocimiento del Derecho Internacional Humanitario, la financiación del
paramilitarismo por economías ilícitas, expropiación de pequeños propietarios transnacionales
de minería, la participación directa de agentes de la fuerza publica en la violación de derechos
humanos y el aval estatal y proyección del modelo de desarrollo in equitativo que se consolidó
en la región (agroindustrial y energético)
Los casos más emblemáticos en la fase inicial, son la desaparición de 19 comerciantes y
masacre de la comisión judicial que investigaba el caso (1987 – 1988) las ejecuciones
extrajudiciales ordenadas y ejecutadas por la Red de Inteligencia de la Armada Nacional 19901992 y la desaparición colectiva y masacre del 16 de mayo de 1998.
Como conclusión, la fase inicial del paramilitarismo se puede evidenciar que fue un tratamiento
de choque al movimiento popular, los lazos jurídicos y logísticos entre el estado y fuerzas
irregulares eran evidentes y el discurso de la seguridad era suficiente para justificar la barbarie,
una estrategia implementada aliándose con ganaderos y narcotraficantes para acabar con la
oposición política, conformando grupos armados civiles con el aval del estado (decreto 3398 de
1965 vigente hasta 1989).
Ya la fase de consolidación 2000 – 2005, tiene como fin ultimo la estabilización de un modelo
económico de gran propiedad, agroindustrial y control mafioso de contratación estatal, la
dominación paramilitar en el casco urbano, el terror generalizado mediante agresiones
selectivas (desapariciones, desplazamiento y ejecuciones extrajudiciales por el paramilitarismo
con la connivencia de la fuerza pública)
Los casos mas emblemáticos del periodo de consolidación, son la toma de Barrancabermeja
por el paramilitarismo de diciembre del 2000 a febrero 2001, las Ejecuciones extrajudiciales,
desapariciones y terror, la parodia de bombardeo a una base paramilitar (San Blas en la año
2000), la detención, tortura y ejecución extrajudicial del comunicador Emeterio Rivas, la
4
Tomado de CREDHOS. Informe derechos humanos en Barrancabermeja y su zona de influencia en el
Magdalena Medio. Septiembre de 1995 – Mayo de 1996.
5
Documento de la III cumbre de las autodefensas tomado de: CREDHOS. Informe derechos humanos en
Barrancabermeja y su zona de influencia en el Magdalena Medio. Junio de 1996 – Noviembre de 1996.
6
Entrevista, CREDHOS 2002.
8
ejecución de Esperanza Amaris y Diofanor Sierra y la amenaza y exilio del periodista Alfredo
Serrano (2004)
esta fase de consolidación del paramilitarismo empieza a asumirse como forma de dominación
sutil de la población, donde entra el discurso de los derechos humanos como formalismo a la
Fuerza Pública y a su vez tiene una fase trasversal como es la fase de la seguridad
democrática, 2002 – 2005, donde existe una reducción de violaciones de DDHH colectivas y en
su lugar ejecuciones extrajudiciales, desapariciones y amenazas individuales aumentan, las
estructuras de comunicaciones del paramilitarismo son incluidas en los frentes de seguridad
ciudadana y hay una reducción de los ingresos por economías ilegales y búsqueda de
sostenibilidad económica de sus bases armadas a través de contratación estatal y auxilios del
proceso de desmovilización.
CRÍMENES POR AÑOS:
1969
En julio de 1969 el joven estudiante JAIRO ALBERTO OSORIO es asesinado por miembros del
Ejército, en Barrancabermeja. La policía reprime una manifestación de estudiantes y padres de
familia del colegio Diego Hernández Gallegos de Barrancabermeja, deteniendo a numerosas
personas.
1971
En agosto de 1971 el obrero de Ecopetrol FERMIN AMAYA miembro de la Unión Sindical Obrera,
es asesinado por miembros del Ejército.
En agosto de 1971 el obrero miembro de la organización sindical USO ARNULFO SANCHEZ
VILLARIA es detenido con limitación de garantías procesales por miembros del Ejército en la
ciudad de Barrancabermeja. Posteriormente es sindicado, procesado, condenado por el Ejército
y recluido en la cárcel de Bucaramanga. Finalmente es puesto en libertad.
En agosto de 1971, los obreros LUIS URIBE MANTILLA, JULIOS CESAR GONZALEZ ESCOBAR,
LUIS CASTRO MARIN, RAFAEL ESCUDERO, ARNULFO GOMEZ DORIA, TITO ALBERTO SILVA,
FABIO ACUÑA CAMPANELLA, PARMENIO ARIAS, OSCAR HUSBANG CASTLE y PABLO MIGUEL
ACEVEDO, miembros de la Unión Sindical Obrera, USO, fueron detenidos con limitación de
garantías procesales, mantenidos en aislamiento y sindicados judicialmente por el Ejército.
En el mismo mes, agosto de 1971, los obreros ARNULFO PITA e IVAN ANTONIO BONIS,
miembros de la organización sindical USO, fueron detenidos por el Ejército.
En agosto de 1971 el obrero y miembro de la USO JOSE FRANCISCO QUINTERO es detenido
con limitación de garantías procesales y sindicado por miembros del Ejército. Finalmente es
llevado a la Cárcel de Bucaramanga.
Ese mismo mes, el obrero JOEL GOMEZ TORRES es detenido por miembros del Ejército en la
ciudad de Barrancabermeja. Luego es sindicado, procesado como reo ausente y condenado.
El 6 de agosto de 1971 los obreros y miembros de la Unión Sindical Obrera -USO- de Ecopetrol
GILBERTO CHINOME BARRERA y VICTOR HUGO DURANGO SILVA son detenidos y torturados y
los obreros JOSE IGNACIO MARTINEZ PEÑUELA, URSINO OSPINO, LUIS ROJAS OSPINO,
9
ALFONSO FLOREZ HERNANDEZ, BENJAMIN BENTHAN FERRER, JULIO CESAR GONZALEZ
ESCOBAR, CALIXTO PINO, UDADEL PUENTES BETIN y FRANCISCO MARTINEZ son detenidos
por miembros del Ejército en la ciudad de Barrancabermeja. Los trabajadores Gilberto y Víctor
Hugo son golpeados por los militares. Finalmente son procesados y condenados junto con los
otros nueve miembros de la USO.
1972
En septiembre de 1972 el obrero sindicalizado EDGAR DÍAZ BARONA es detenido y torturado
sometiéndolo a ahogamientos en plantón y golpes, por miembros del ejército.
1973
En el mes de agosto de 1973, el obrero ALFONSO BERRIO es detenido con limitación de
garantías procesales, herido, torturado mediante amenazas, golpes con objetos diversos,
insultos, injurias, sindicado y allanada su residencia, por miembros del ejército. Alfonso ya
había sido objeto de seguimientos y hostilidades y ese mismo día su residencia le fue allanada,
robada y saqueada.
1975
El 7 de enero de 1975 en Barrancabermeja la USO convocó a una manifestación de protesta,
frente a la grave crisis por la que cruzaba la ciudad en materia integral de servicios
primordiales para la población; lo cual recibió el apoyo de los diferentes sectores sociales de la
ciudad, donde la iglesia católica de Barrancabermeja jugo un papel fundamental, apoyando la
conformación de un Comité de Base integrado por las organizaciones participantes en el
movimiento y un comité ejecutivo conformado por los representantes de cada sector:
problemas tales como de acueducto, servicios públicos, orden público, salud pública, educación,
transporte, laborales y la represión contra los campesinos; fueron los detonantes que el
Movimiento Cívico Obrero y Campesino sumo para movilizarse y protestar ante el Estado. Y a
raíz de la expresión cívica popular, la persecución y represión a los participantes del paro no se
hizo esperar.
El 29 de marzo de 1975, los sacerdotes IGNACIO ROSERO, FLORESMIRO LOPEZ y EDUARDO
DÍAZ, fueron detenidos con limitación de garantías procesales por miembros del ejército.
Floresmiro fue además sometido a aislamiento e incomunicación y Eduardo recibió torturas y
amenazas. Finalmente, aún en el marco del paro cívico, encontramos que en noviembre de
1975 ALVARO PEDROZO fue detenido y sindicado por miembros del ejército.
El padre Eduardo Díaz
El 29 de marzo de 1975 el sacerdote fue detenido, torturado y amenazado por miembros del
ejército. Siete años más tarde, el 11 de septiembre de 1982, es amenazado de muerte junto a
otros sacerdotes de la región, tales amenazas provenían del grupo paramilitar MAS. El 21 de
agosto de 1983 CREDHOS y organizaciones cívicas y sindicales denuncian amenazas de muerte
proferidas contra el padre Eduardo y otros habitantes del Magdalena Medio. El 23 de Abril de
1987 es nuevamente amenazado de muerte por el MAS, empleando anónimos que
acompañaron con la quema del vehículo utilizado por el sacerdote, tras éstos hechos el padre
debe abandonar la ciudad. El 20 de Septiembre de 1987, en Bogotá se denuncia que 33
10
personas, entre ellas el padre Eduardo, están amenazadas de muerte por altos mandos
militares, según consta en una lista que contiene los nombres de varias personalidades
nacionales, que han asumido una posición en defensa de los derechos humanos o han criticado
las actuaciones de algunos altos oficiales de las fuerzas militares; según versiones de la prensa,
la lista fue decomisada a un agente de inteligencia del ejército, quien la portaba en el momento
en que fue interceptado por un frente de las FARC el cual la hizo llegar a varias emisoras y
periódicos.
FUENTE: Torres Sánchez Jaime y Colaboradores, “Colombia Represión 1970-1981”. Cinep,
Bogotá, 1982.
Luego de la coyuntura de los paros cívicos en los años setenta, los sacerdotes activos en
Barrancabermeja volverán a ser objeto de hostigamientos en períodos posteriores. El primer
caso ocurre en marzo de 1978, cuando el sacerdote GABRIEL OJEDA es herido por miembros
de la policía. El segundo, es la amenaza contra el sacerdote JESÚS LOPEZ el 11 de agosto de
1982 por parte del MAS. En su amenaza los agresores solicitan al Obispo que Jesús sea
retirado de la zona para evitar su muerte.
El 31 de julio de 1975 el ejército realizó detenciones con limitación de garantías procesales y
torturas mediante aislamiento, incomunicación, amarradas y golpes, seguidas de sindicaciones,
contra los obreros de Ecopetrol LUIS JESÚS DÍAZ SANTANDER, JESÚS DÍAZ RAMIREZ de 25
años y HERNANDO LEÓN BERMÚDEZ,
El 24 de Agosto de 1975, el obrero sindicalizado ARISTÓBULO QUIROGA es detenido con
limitación de garantías procesales, torturado mediante aislamiento, incomunicación,
amenazado y sindicado por miembros del ejército.
En noviembre de 1975 el obrero de Ecopetrol JAIME DUARTE fue detenido y torturado. Las
torturas incluyeron amenazas a sus familiares, insultos, injurias, privación de alimentos,
maltratos síquicos, vendas en la cara e interrogatorios prolongados, bajo la responsabilidad del
teniente Jorge Pizano Santamaría integrante del F-2 en Barrancabermeja. En un primer
momento Jaime había sido detenido en el puesto de policía Oriente.
1976
El 28 de agosto de 1976 la estudiante de 13 años ELIZABETH ZULETA MUÑOZ es herida por
miembros de la Policía en Barrancabermeja
1977
Como respuesta a la huelga de 1977, el alcalde militar de Barrancabermeja, Coronel Álvaro
Bonilla López, decreta la militarización de la ciudad, promoviendo la represión violenta de las
distintas organizaciones y movilizaciones sociales, acudiendo para esto a los allanamientos
ilegales, las detenciones arbitrarias y enjuiciamientos contra quienes participaron de forma
activa en las movilizaciones del paro nacional de 1977.
En octubre de 1977, el obrero CARLOS ROZO es detenido con limitación de garantías
procesales, torturado mediante amarradas, golpes, golpes amortiguados y sindicados por
miembros del Ejercito, posteriormente Carlos es recluido en la cárcel Modelo de Bucaramanga.
11
En octubre de 1977, los obreros y sindicalistas LUIS VILLAMIZAR y JOAQUIN URREGO son
detenidos con limitación de garantías procesales y torturados por miembros del Ejército.
Posteriormente Luis es puesto en libertad.
En Octubre de 1977, los obreros VICTORIANO LEÓN, LUIS GIRALDO y JOSÉ CANTERO son
detenidos con limitación de garantías procesales por miembros de la Policía Nacional, y
posteriormente sindicados y procesados.
En 1977, el obrero VICTOR MANUEL CADENA fue detenido con limitación de garantías
procesales, torturado mediante aislamiento, incomunicación y chantajes y sindicalizado por
miembros del DAS y del F-2 de la Policía.
En octubre de 1977, el obrero CARLOS MONTOYA es detenido con limitación de garantías
procesales, sindicado, procesado y condenado por miembros de la Policía, posteriormente
Carlos es llevado a la cárcel Modelo de Bucaramanga.
En octubre de 1977 el obrero ESTEBAN NAVAJAS es detenido con limitación de garantías
procesales, sindicado, procesado y condenado por miembros del Ejército, que actúan en
complicidad con el alcalde militar Álvaro Bonilla López.
En octubre de 1977, el obrero sindicalizado JAIME PINTO es detenido, torturado mediante
golpes que le son propinados con los ojos vendados para evitar al identificación de sus
agresores y finalmente herido por miembros de la Policía.
En octubre de 1977, el obrero e integrante de una organización sindical FLORENTINO
MARTÍNEZ es detenido por miembros de la Policía, anteriormente el 24 de agosto de 1975,
Florentino había sido también víctima de una detención arbitraria.
El 14 de octubre de 1977, el maestro HECTOR MONDRAGON es detenido con limitación de
garantías procesales, sindicado y procesado por el alcalde militar Álvaro Bonilla López.
1978
En marzo de 1978, la maestra VERONICA PALACIO recibe heridas por miembros de la Policía.
El 14 de abril de 1978, el estudiante de 16 años de edad ALVARO GOMEZ SOLANO es
asesinado por el cabo de la Policía Nacional Carlos Delgado en Barrancabermeja
En julio de 1978, el estudiante de 8 años ANTONIO BORJA es herido durante un desalojo por el
Teniente de la Policía Vera en Barrancabermeja
En octubre de 1978 el obrero RAMÓN V. SERRANO RINCÓN es detenido con limitación de
garantías procesales, torturado mediante golpes, golpes con objetos diversos, desnudadas,
golpes amortiguados, plantón, privación de alimentos, sindicado y desaparecido por miembros
del Ejército.
1979
En marzo de 1979 se lleva a cabo un paro de educadores de secundaria y marchas
estudiantiles hacia Bogotá, Medellín, Cali, Bucaramanga y Villavicencio en los cuales participan
12
activamente educadores de Barrancabermeja. El Ministro de Educación declara "subversivo" el
paro.
En 1979, en fecha sin precisar, se tiene el registro de los casos de ARMANDO ARRIETA y
GRISELDA PACHECO. Armando, obrero y sindicalista fue detenido y sindicado. Griselda,
también obrera, fue detenida con limitación de garantías procesales y también sindicada por el
Ejército.
En mayo de 1979, EUCLIDES GARZON, obrero afiliado a la Unión Sindical Obrera, fue detenido
y torturado por el Ejército en Barrancabermeja, utilizando abusivamente sus facultades para
detenerlo. Durante su detención, Euclídes es sometido a aislamiento e incomunicación,
amenazas, golpes con puños, patadas, golpes con objetos diversos, plantón, privación de
alimentos, colocación de vendas en la cara, y es objeto de interrogatorios prolongados.
Posteriormente es recluido en la Cárcel Modelo de Bucaramanga.
En Septiembre de 1979, el obrero LIBARDO CAMPOS es detenido con limitación de garantías
procesales, torturado mediante aislamiento, incomunicación y sindicado por miembros del
Ejército Nacional.
El 24 de Septiembre de 1979, el obrero perteneciente a una organización sindical RAFAEL
CARRILLO JAIMES es detenido con limitación de garantías procesales, torturado mediante
aislamiento, incomunicación, amarradas, amenazas, desnudadas, golpes, plantón, privación de
alimentos, interrogatorios prolongados, sindicado y procesado por miembros del Ejército
adscritos al Batallón Nueva Granada, lugar donde es torturado, posteriormente Rafael es
recluido en la cárcel Modelo de Bogotá.
El 25 de septiembre de 1979, el empleado, miembro de una organización sindical y estudiante
de 39 años de edad ANTONIO FRANCISCO GÓMEZ MARTINEZ es detenido con limitación de
garantías procesales, torturado mediante aislamiento, incomunicación, amarradas, colgadas,
desnudadas, golpes con objetos diversos, inhalación de gases, lanzamientos, plantón, privación
de alimentos, vendas en la cara, e interrogatorios prolongados; torturas que le son propinadas
con los ojos vendados para evitar al identificación de sus agresores, esto es llevado a cabo en
las instalaciones del Batallón Nueva Granada de Barrancabermeja y la BIM de Bucaramanga.
Además ANTONIO es sindicado y procesado al ser trasladado a la Cárcel Modelo de
Bucaramanga por miembros del ejército.
El 25 de septiembre de 1979, el obrero sindicalizado de 40 años FRANCISCO COMAS MEJIA, es
detenido con limitación de garantías procésales, torturado mediante ahogamientos en agua
(“submarino”), aislamiento, incomunicación, amarradas, amenazas, amenazas a familiares,
colgadas, desnudadas, golpes amortiguados, inhalación de gases, lanzamientos, patadas,
picana (choques eléctricos), plantón, privación de alimentos, puños, vendas en la cara,
interrogatorios prolongados; esto en las instalaciones del Batallón Nueva Granada, en
Barrancabermeja. Luego FRANCISCO es trasladado a la Cárcel Modelo de Bucaramanga por
militares del B-2 del Ejército.
En octubre de 1979, el estudiante FIDEL RIOS es detenido con limitación de garantías
procesales y luego desaparecido por miembros del Ejército en Barrancabermeja
En octubre de 1979, el obrero CESAR LOAIZA, es detenido con limitación de garantías
procésales, sindicado y procesado por miembros del Ejército en asocio con particulares y del
alcalde militar Álvaro Bonilla López.
13
1981
El 6 de enero de 1981, el Profesor universitario IVAN DANIEL MARTINEZ es objeto de un
atentado contra su vida, en el que es herido.
En febrero de 1981 el estudiante MARTIN SALAS AGUAS es detenido
ejército, en Barrancabermeja. Posteriormente Martín es puesto en libertad.
En febrero de 1981 el estudiante URIEL
Barrancabermeja
MONCADA
y sindicado por el
es detenido sindicado por la policía, en
En febrero de 1981, el empleado GUSTAVO TRIANA es herido por miembros del ejército.
El 25 de febrero de 1981, el obrero y miembro de una organización sindical PEDRO FABREGAS
es detenido, torturado y herido por miembros del Ejercito Nacional.
El 20 de marzo de 1981, el empleado y sindicalista GUILLERMO TELLO es detenido con
limitación de garantías procesales y sindicado por el Ejército en Barrancabermeja.
El 20 de marzo de 1981, los obreros sindicalizados ALIRIO BERMÚDEZ, VICTOR CUELLAR,
CARLOS PAREDES SAMPUDIO, LUIS MARTINEZ y RAMON MANDARRIAGA fueron detenidos con
limitación de garantías procesales, torturado mediante aislamiento, incomunicación, amenazas,
golpes, golpes con objetos diversos, interrogatorios prolongados, sindicados y procesados por
el Ejército.
El 20 de marzo de 1981, el obrero sindicalizado ALVARO PLATA y ADELFO RODRÍGUEZ es
detenido con limitación de garantías procésales, por el Ejercito.
1982
El 25 de enero de 1982, el dirigente JAIME CASTILLA vicepresidente de la USO y los
Sindicalistas HERNANDO LANDAZABAL y WILSON HERNANDEZ fueron detenidos por miembros
del Ejército en Aguachica, Cesar. Tres meses después, el 10 de abril de 1982, JAIME CASTILLA
es detenido por el Ejército.
Entre el 17 y 18 de abril de 1982, el estudiante universitario y ex-obrero de la USO FREDDY
GARCIA, fue detenido por agentes secretos y miembros del Ejército nacional, que lo recluyeron
en las instalaciones del la V Brigada en Bucaramanga. A la par de lo anterior, los mismos
autores del hecho habían allanado su casa en horas de la madrugada mientras sus familiares
dormían en ella. El día anterior Freddy, quien estudiaba en la Universidad Cooperativa
INDESCO pero se encontraba desempleado, salió de su casa a cumplir una cita para un posible
trabajo en horas de la tarde, y no volvió a su casa. De repente a las 4:00 de la madrugada
tantos los militares como los agentes allanaron la residencia del ex-obrero. Al atenderlos sus
familiares, aquellos les dijeron que buscaban a Freddy por estar involucrado en actividades
subversivas, y luego comenzaron a preguntarles quien de ellos era él, para que
inmediatamente empezaran a requisar las piezas. Después del procedimiento, uno de los
agentes salió y mostró un paquete de dinamita aduciendo que lo había encontrado mientras
realizaba el allanamiento. Al final de todo lo sucedido los uniformados informaron que Freddy
García se encontraba detenido en la V Brigada, y su señora madre debía presentarse en la
misma. Es de anotar que los autores del reconocimiento les dijeron a los moradores de la casa
de Freddy que si los vecinos preguntaban que había pasado, no debían por ningún motivo decir
que fue allanada.
14
1983
El 1 de febrero de 1983, JORGE TURRIAGO, campesino y líder liberal de la región, es asesinado
por el grupo paramilitar MAS.
El 9 de mayo de 1983, el trabajador CARLOS ZAPATA y el dirigente de la USO PEDRO
CALDERON fueron detenidos por agentes de la policía.
1984
El 15 de enero de 1984, el obrero JOSE ASUNCION SILVA fue desaparecido por paramilitares.
El 25 de febrero de 1984, el estudiante de bachillerato CARLOS ENRIQUE ALVAREZ VERGARA
es asesinado por desconocidos con armas de uso privativo de las Fuerzas Armadas en
Barrancabermeja.
El 21 de agosto de 1983, el religioso FLORESMIRO LOPEZ, el abogado y militante político del
Partido Comunista HERNAN MOTTA MOTTA, los abogados ANGEL RAMIRO APONTE RUIZ,
RAFAEL ROA FONSECA, los periodistas ALVARO ANGARITA, DIRO CESAR GONZALEZ, ALIRIO
ARCINIEGAS SALDAÑA, los obreros LUIS EDUARDO ZULETA, HERNADO RUIZ, HERNAN
JARAMILLO, ABEL ROBAYO, el campesino CARLOS SEGUNDO ROBLES, los profesores PEDRO J.
ROJAS, OSCAR VILLA y el señor EZEQUIEL ROMERO LLERENA, fueron amenazados de muerte
por paramilitares del grupo MAS. Según las denuncias del Comité Permanente por la Defensa
de los Derechos Humanos, regional Santander y de Organizaciones Sindicales y Cívicas, estas
personas se encuentran en los listados de los amenazados entre los que se encuentran muchos
otros habitantes del Magdalena Medio.
Miembros de la fuerza pública, a las 5:00 a.m. del 1 de noviembre de 1984, allanaron la
residencia de la señora ROSA GIL DE ESPINOZA. Doña Rosa era hermana del secretario del
Sindicato de Educadores de Santander SES, Luis Alberto Gil Castillo, quien el día anterior había
sido detenido por miembros del B2 en la misma localidad, conducido a la V Brigada en
Bucaramanga, y liberado solamente hasta principios del mes de diciembre del mismo año.
El 17 de noviembre de 1984, los trabajadores de la embotelladora Coca Cola en
Barrancabermeja y miembros de SINTRADINGASCOL, ELIECER SANCHEZ GARCIA, EFRAIN
SURMAY, JAIME GOMEZ, OLIVERIO CANTILLO SAJONERO, LUIS HUMBERTO CORTES A.,
RAFAEL ANTONIO CUADRADO LOZADA, JULIO ALBERTO ARANGO MEDELLIN, HERIBERTO
GUTIERREZ y RAFAEL ALMENTERO fueron detenidos por Unidades Militares acusados de
participar en un atentado terrorista contra la empresa. La detención se produjo por denuncio
puesto por el gerente de Coca Cola, Mario Ocampo Gutiérrez7.
1985
7
SINALTRAINAL. Carta al Presidente Andrés Pastrana Arango. Bogotá, agosto 10 de 1999
15
El 6 de enero de 1985, el dirigente sindical de la USO, RODOLFO GUTIERREZ, es amenazado.
La amenaza se hizo por medio de un panfleto en el que se le dice: “tenga cuidado Rodolfo que
será hombre muerto”. El 25 de febrero de 1981, el líder obrero había sido víctima de heridas
causadas por miembros del Ejército.
El 20 de febrero de 1985, CARLOS BERMUDEZ, JAIRO SEDANO AYALA, LUIS ALFREDO PARRA
RODRIGUEZ, ROBERTO CAMACHO DUARTE, WILFREDO MANUEL GALARCIO POLO y NELSON
MORALES CHACON, trabajadores de la Empresa Colombiana de Petróleos, Ecopetrol, son
allanados, detenidos y torturados por tropas del Batallón Nueva Granada, los trabajadores son
acusados de pertenecer al supuesto “Movimiento Revolucionario de Ecopetrol” (Morec). Dos de
los trabajadores son condenados a dos años de cárcel mediante resolución del Comandante de
la V Brigada.
Los detenidos una vez recluidos en las instalaciones militares, fueron torturados física y
sicológicamente por los uniformados. Estos amenazaron sus vidas y las de su familia si no
confesaban lo que ellos querían; también después de su interrogatorio se les obligo a firmar
constancias de buen trato. En el consejo verbal de guerra que se les siguió a los recluidos, el
abogado que los asistió fue uno militar de oficio, ya que no se le permitió la entrada al
profesional comisionado por la USO.
Los trabajadores fueron acusados tanto por los militares y por la empresa, de pertenecer al
supuesto "Movimiento Revolucionario de Ecopetrol", (Morec); y calificarlos de ser elementos
subversivos y terroristas de alta peligrosidad. Dos de los trabajadores, Parra Rodríguez y
Morales, fueron condenados a dos años de cárcel mediante resolución del Comandante de la V
Brigada. Su apoderado interpuso recurso de reposición a la providencia, el cual fue negado por
el mismo ente castrense. Una vez terminado el proceso, los condenados se les traslado de la
cárcel municipal de Barrancabermeja a la modelo de Bucaramanga
El 7 de marzo de 1985 el trabajador de Ecopetrol, MANUEL GUERRERO ANGULO fue detenido
por agentes de seguridad pertenecientes al Batallón Nueva Granada. Los militares se
presentaron en la residencia de la señora madre del trabajador, manifestando que era
requerido con urgencia por el comandante del Batallón para que rindiera unas declaraciones a
órdenes del Juzgado No. 17 de Instrucción Criminal. Manuel, que se encontraba en el lugar,
acató la orden y procedió a acompañarlos hasta las instalaciones militares nombradas donde
inmediatamente fue aprehendido e incomunicado por completo. Sus familiares se presentaron
en repetidas ocasiones a averiguar por su estado, y en primera instancia lo negaron, aduciendo
después que se encontraba detenido en las instalaciones de la Brigada V en Bucaramanga,
como presunto colaborador en un secuestro, a órdenes del juzgado 17 de Instrucción Criminal.
A pesar de lo dicho por los militares, también en la brigada negaron a Manuel, que sin embargo
volvió a aparecer pero hasta el 12 de marzo del mismo año.
El 24 de junio de 1985, SAMUEL SCHNEIDER URIBE, ingeniero y subgerente de producción de
Ecopetrol, fue retenido, torturado y asesinado por paramilitares a 1 Km. de la Base Militar de
Yarima, en zona rural de la ciudad. El cuerpo de Samuel fue encontrado 6 días después con
claras muestras de tortura: las manos atadas, los dedos cortados y heridas en el abdomen. Era
una persona muy estimada por los campesinos de la región.
El 24 de octubre de 1985, LUIS CARLOS ZAPATA ARAQUE, trabajador de Ecopetrol y dirigente
de la USO subdirectiva Refinería, es detenido y reseñado luego de que su vivienda fuera
allanada por unidades del Batallón Antiaéreo Nueva Granada y agentes del DAS, en un
operativo a cuyo mando estaba un oficial de grado Mayor, quien procede a trasladar a Luis
Carlos al Comando del distrito de policía de Barrancabermeja, en el comando Luis Carlos
queda detenido y es posteriormente reseñado. En ningún momento se le notificó de alguna
orden de captura ni auto de detención, tal y como lo señala en su denuncia ante el Procurador
delegado de Barrancabermeja.
16
El 25 de octubre de 1985, miembros de la fuerza pública allanaron la casa del trabajador de
Ecopetrol HERNAN LIZARAZO. En esa fecha se dispusieron varios allanamientos contra varios
dirigentes sindicales y populares de la ciudad.
El 25 de octubre de 1985, miembros de la fuerza pública allanaron las residencias de los
activistas de SINTRANALFER, FRANCISCO COMAS MEJIA y ANTONIO GOMEZ, presidente y
dirigente de dicha organización respectivamente, en Barrancabermeja. Ese día se realizó un
gran despliegue de los organismos de seguridad del estado para realizar allanamientos y
detenciones de varios trabajadores sindicalizados y dirigentes populares.
El 31 de octubre de 1985 LUIS ALBERTO GIL, Secretario del Comité Ejecutivo del Sindicato de
Educadores de Santander, SES, es detenido y mantenido desaparecido durante 30 días, por
miembros del ejército, después de su detención, es trasladado a las instalaciones de la Brigada
V con sede en Bucaramanga, donde niegan tenerlo detenido, hasta el día 3 de Diciembre, fecha
en que es liberado.
1986
El 8 de enero de 1986, el trabajador de la Empresa Colombiana de Petróleos Ecopetrol y
activista de la Unión Sindical Obrera, USO, PEDRO ANTONIO CONTRERAS SALCEDO, fue
asesinado con arma de fuego por miembros de una organización paramilitar en el municipio de
Tibú, Norte de Santander.
Aproximadamente a las 7:00 a.m. del 14 de febrero 1986, unidades adscritas al Batallón
Antiaéreo Nueva Granada detuvieron a trabajador de Ecopetrol y activista de la Unión Sindical
Obrera LUIS ENRIQUE TRIANA, quien se desempeñaba en la sección Casabe de la empresa
estatal, en Barrancabermeja. El motivo de la aprehensión del sindicalista no se conoció, y en su
reclusión no se le permitió recibir visitas de sus familiares, ni suministrarle alimentos. Ante la
detención de su compañero, los trabajadores afiliados a la USO se hicieron presentes en las
instalaciones del batallón con el fin de conocer la situación del activista detenido, lo cual
desencadenó la detención igualmente del presidente de la USO-Casabe Ramón Rangel, quien
posteriormente recobro la libertad.
Comprendida dentro de las maniobras implementadas para primero señalar, y luego acometer
contra los miembros de la USO, era la constante conexión y participación predicada por parte
de las autoridades estatales (incluida Ecopetrol) de los trabajadores sindicalizados con grupos
guerrilleros, a partir de supuestos auxilios o militancias inexistentes en estos.
A lo largo del mes de mayo de 1986, el “MAS” fija letreros murales en los que amenazan de
muerte a militantes comunistas, principalmente al Representante a la Cámara, electo por la
Unión Patriótica, Leonardo Posada Pedraza8. Posada Pedraza será finalmente asesinado el 30 de
agosto siguiente, apenas dos días antes del asesinato del senador de la UP por el Meta Pedro
Nel Jiménez.
El 30 de agosto de 1986, LEONARDO POSADA PEDRAZA, representante a la Cámara, líder de la
Unión Patriótica, miembro del Comité Central del Partido Comunista y ex-concejal de la ciudad,
es asesinado por dos sicarios en la ciudad de Barrancabermeja. Hacia las 6 p.m., los sicarios,
que se movilizaban en motocicleta, disparan sobre Leonardo dejándolo inicialmente herido;
cuando intenta levantarse, lo rematan delante de varias personas. Leonardo muere
posteriormente en el hospital local. En octubre de 1983, Leonardo había sido hostigado por
agentes del F-2 y del DAS al igual que otros dirigentes comunistas.
8
CPDH. Itinerario de la Represión y la Violencia Institucionalizada. 1986.
17
Al igual que otros militantes del mismo partido, Leonardo había sido amenazado de muerte en
reiteradas ocasiones por parte del grupo paramilitar "MAS". Debido a las permanentes
amenazas, había solicitado protección al Comandante del Batallón Nueva Granada del Ejército
Nacional, pero ésta nunca le fue otorgada.
1987
El 2 de marzo de 1987, ENRIQUE VALLECILLA GUEVARA, empleado de la empresa SHELL, es
asesinado por dos individuos sin identificar, Enrique es asesinado a tiros en momentos en que
se desplaza en una motocicleta de su propiedad en inmediaciones del Club Náutico de la
ciudad.
El 22 de abril de 1987, CESAR MARTÍNEZ, concejal de la Unión Patriótica, ALIRIO TRASLAVIÑA,
presidente de la Coordinadora Campesina del Magdalena Medio, ALBA MARINA FUENTES,
esposa del anterior, VIVIANA ULLOQUE, MIGUEL CASTAÑEDA, dirigente de la UP, LUIS
FERNANDO RONDON PINTO, de 11 años de edad y estudiante de primaria, y CARMEN CECILIA
JOCKHE, de 4 años, resultan heridos en un atentado perpetrado por agentes del B-2 en
Barrancabermeja.
En los hechos resultan heridos los dirigentes sindicales y políticos, junto a sus familiares: a
Cesar se le amputan ambas piernas; Alirio queda en estado comatoso por cuanto la onda
explosiva afectó sus órganos vitales; a Miguel se le hizo diagnóstico reservado y los médicos
hacían intentos por salvarle una pierna; Alba María queda con esquirlas por todo el cuerpo y
pierde un dedo de la mano derecha; y la menor Carmen Cecilia queda con un pulmón perforado
por una esquirla. En un principio, el atentado es atribuido a paramilitares quienes habrían
lanzado la granada de fragmentación al interior de una fuente de soda donde departían las
víctimas. En efecto, según testimonio, al sitio llega un hombre joven, de no más de 20 años,
quien se acerca a la puerta, quita la espoleta a una granada y la lanza por el suelo hacia la
mesa donde se encuentran las víctimas.
Testimonios posteriores permiten establecer que el hecho es en realidad organizado y
ejecutado por organismos de inteligencia militar, B-2, al mando del teniente Hugo Isaac Pertuz
González. El Concejo Municipal de la ciudad solicita así mismo explicaciones por las versiones
de los pobladores que señalan que "el teniente coronel Segundo Eutimio Gallego Irguez viene
proporcionando entrenamiento en armas y conducción de motos a civiles entre los 15 y 22
años y de extracción popular, que no dudamos son los responsables de estos y de los otros
crímenes ocurridos en esta zona del país" (Semana, abril 28, 1987). El modus operandi de los
criminales ha sido característico por el uso de motocicletas que circulan por la ciudad sin alguna
identificación, lo que indica el grado de facilidades para las acciones terroristas y de
concesiones para el atentado a personas y comunidades, hechos que al final gozan una
impunidad cada vez más creciente.
Este hecho provocó movilizaciones de la población de Barrancabermeja, en repudio por los
crímenes políticos sucedidos, al igual que el asesinato, días después, de la niña de 14 años
Sandra Rondón, hermana de uno de los menores heridos en el atentado contra el concejal
Martínez, y testigo del hecho. Los habitantes de Barranca salieron a las calles a protestar y
realizan manifestaciones permanentes. Por su parte, el ejército y la Policía, a quienes la alcaldía
había solicitado mantener la calma, "lo que hicieron fue disparar sus fusiles al aire y lanzar
gases lacrimógenos enardeciendo aún más la población", según declaraciones tomadas por
Semana, abril 28 de 1987. El concejo de Barranca, reunido el 24 de abril, además de la
resolución de duelo, expide otra, solicitándoles a los comandantes de la Policía y del Batallón
del ejército, explicaciones por su conducta.
18
El 4 de mayo de 1987, la niña SANDRA RONDON PINTO, de 14 años de edad y estudiante del
Colegio Diego Hernández de Gallegos, es asesinada por un agente del B-2 en Barrancabermeja.
El asesino dispara sobre Sandra nueve veces en el momento que ella sale de un templo
católico. La niña y un hermano suyo habían sido testigos de un atentado ocurrido 11 días
antes, el 23 de abril de 1987, en el cual resultaron heridas seis personas, entre ellas el concejal
comunista César Martínez, un hermano de la niña víctima y otras cuatro personas, militantes
de la Unión Patriótica. Al parecer, los asesinos intuían que la niña era capaz de identificarlos.
En principio el crimen fue atribuido a un paramilitar, pero un testimonio posterior establece
que, como en el caso del atentado relacionado, en este hecho actuaron, en su planeación y
ejecución, agentes de inteligencia militar, B-2, al mando del teniente Hugo Isaac Pertuz
González. Las declaraciones de Robinson Gutiérrez señalando al teniente Pertuz González,
hechas ante las autoridades, no tuvieron ninguna importancia para los investigadores y por el
contrario, el juzgado 14 de instrucción criminal vincula a otra persona con el fin de distraer la
investigación.
El asesinato de Sandra, que se suma a una cadena de crímenes que tenía como último
antecedente el atentado múltiple contra dirigentes de la Unión Patriótica y el movimiento
campesino del Magdalena Medio, provoca la convocatoria a un Paro Cívico el jueves 7 de mayo
por parte de la coalición UP-FAM. Los objetivos de la jornada suman a la denuncia del asesinato
de la joven Sandra y la reivindicación del derecho a la vida, los problemas alrededor del agua
potable y la municipalización de Emposan y la solicitud de agua potable para la vereda el
Llanito, así como la solidaridad con los trabajadores de Ferticol y los estudiantes del colegio
Camilo Torres.
El 6 de mayo de 1987, LUIS EDUARDO GARZON, Secretario de Educación de la Unión Sindical
Obrera, es detenido por Agentes de la Policía, en el momento de su detención, Luis Eduardo se
encontraba, junto con otros de sus compañeros, repartiendo en la sede del sindicato insignias
alusivas al respeto a la vida. Gracias a la intervención del Ministro de Gobierno, recobra su
libertad. Anteriormente, el 20 de marzo de 1981, época en la que se desempeñaba como
obrero y miembro de una organización sindical, fue detenido con limitación de garantías
procesales, sindicado y
procesado. Durante su detención fue sometido a amenazas e
interrogatorios prolongados. Se responsabiliza de este hecho a miembros del Ejército nacional.
El 8 de mayo se desarrolló un paro cívico de dos días en la ciudad, que tuvo como bandera
principal la lucha por la defensa de la vida y la protesta por la ola de violencia que para la
época comenzaba a azotar a todo el Magdalena Medio; la movilización se generó
principalmente por el asesinato de la niña Sandra Rondón Pinto. Un mes después se llevó a
cabo el célebre Paro del Nororiente, en el cual participaron los miembros de la Coordinadora
Popular de Barrancabermeja, quienes apoyaron e integraron la Coordinadora Popular del
Nororiente, instancia que convocó dicha movilización. En octubre del mismo año se adelantó
otro Paro mediante el cual la población reaccionó por el asesinato de Jaime Pardo Leal,
entonces candidato presidencial de la Unión Patriótica; una vez más se hizo presente la
Coordinadora Popular, reafirmando su compromiso con la población de la región.
La guerra sucia que día a día se incrementaba en la región condujo a que los paros cívicos se
convirtieran, en una respuesta recurrente de la población de Barrancabermeja y sus
organizaciones ante la intensificación de la violencia contra dirigentes, activistas y pobladores
en general. La Coordinadora Popular convocó un nuevo Paro Cívico el 17 de enero de 1988, en
protesta por el asesinato del dirigente de la USO, Manuel Gustavo Chacón Sarmiento. Ese año
se desarrollaron en Barrancabermeja otros dos paros de protesta; uno el 10 de marzo, por el
asesinato de Rodrigo de Jesús Hoyos Sánchez, líder de la UP y otro, el 27 de mayo, en
respuesta al asesinato de un dirigente de la USO9.
9
VARGAS VELÁSQUEZ, Alejo. Colonización y conflicto armado. Op Cit. p. 236.
19
En el período posterior al Paro del Nororiente tres integrantes de la Coordinadora Popular de
Barrancabermeja fueron amenazados por los paramilitares del MAS, quienes les hicieron llegar
una carta que decía: “su vida o la de su familia será la venganza” por si algún hecho
lamentable le llegaba a suceder a los representantes de las Fuerzas Armadas, Ecopetrol, el
gobierno Municipal o Nacional, o al sector comercial del Puerto petrolero y sus zonas aledañas.
El 16 de julio de 1987, el ex directivo de la Unión Sindical Obrera de la Industria del Petróleo USO-, EUCLIDES GARZON, es asesinado por el grupo paramilitar MAS, cuando se dirigía a la
sede de la organización sindical en Barrancabermeja. En mayo de 1979, siendo obrero afiliado
al sindicato, Euclides había sido detenido y torturado por el Ejército y posteriormente recluido
en la Cárcel Modelo de Bucaramanga. El asesinato de Euclides se da en medio de las
retaliaciones paramilitares contra los activistas y dirigentes del Paro del Nororiente de junio de
1987. Es de resaltar la utilización ilegal de estos grupos para realizar el asesinato y desvincular
del crimen tanto a la fuerza pública, que venía hostigando a la víctima desde años atrás, como
a los gremios económicos y políticos interesados en la estatal petrolera.
Durante el mes de agosto de 1987, varios dirigentes comunistas, entre ellos Cesar Martínez,
son víctimas de hostigamientos por parte de agentes del F-2 y del DAS, a pesar de las
declaraciones del alcalde de que no habría ningún tipo de represión en el Puerto. Cesar había
sido amenazado de muerte, el 12 de julio de 1985, al igual que su familia, por medio de
llamadas telefónicas realizadas por desconocidos.
El 16 de septiembre de 1987, ANIBAL RAMIREZ SILVA y MILTON GARCÍA, obreros de
Ecopetrol, son retenidos y asesinados por elementos paramilitares. La retención se produce al
momento de la salida de la empresa. Al día siguiente, sus cuerpos aparecen en el sitio
denominado La Lizama.
El 12 de octubre de 1987, el menor MILTON RODRIGUEZ BALLESTEROS, es asesinado por
miembros del ejército y de la Policía en Barrancabermeja, el asesinato se presenta cuando los
policías disparan contra las personas que adelantan un acto de protesta por el asesinato líder
de la Unión Patriótica Jaime Pardo Leal. La investigación se encontraba en la Procuraduría
delegada para las fuerzas militares, sin que hasta noviembre de 1989 se haya emitido ningún
fallo que responsabilice a sus autores.
El 16 de octubre de 1987, NICANOR FORERO TARAZONA, periodista, fundador del periódico
"ECO CAMPESINO", coordinador del movimiento campesino del Magdalena Medio y militante de
la Unión Patriótica, es asesinado en Barrancabermeja. Anteriormente, el 27 de abril de 1983,
había sido detenido en Barrancabermeja durante 3 horas por una patrulla militar luego de que
le fueran encontrados 500 boletines de las FARC. El 8 de junio de 1984 había sido nuevamente
detenido, esta vez por la Policía, acción que entonces violaba el artículo 40 de la Ley 2ª de
1984.
1988
Durante el año 1988 fueron asesinados nueve empleados de la empresa estatal ECOPETROL.
Tal es el caso de HUMBERTO AGUDELO POVEDA, de 39 años, sindicalista y celador de
Ecopetrol, asesinado el 5 de enero de 1988, por desconocidos.
20
El 15 de enero de 1988, fue asesinado MANUEL GUSTAVO CHACON SARMIENTO, miembro de la
Subdirectiva de la Unión Sindical Obrera de la Industria del Petróleo en la Refinería de
Barrancabermeja y militante del movimiento político A Luchar. Además de obrero era músico,
escultor en piedra, cantante y artesano. Desde 1985 Manuel Gustavo había sido amenazado y
hostigado por agentes del Estado y miembros de grupos paramilitares. En 1987, a su vivienda
llegaron unos volantes en los que le decían que no lo querían ver más en Barranca y que se
fuera: "afuera comunista, afuera revolucionario", suscritos por los llamados "Comité Cívico de
Barrancabermeja" y "Comité de Gentes Honestas de Barrancabermeja". En marzo de 1987,
llegó a Manuel otra nota "en donde le decían que fuera alistando la maleta pero que no
empacara mucho porque para donde iba no iba a necesitar demasiado, que contara los días
porque se le agotaba el tiempo. También había una carta donde en forma poética se
expresaban diciendo que, como en el otoño, las hojas de los árboles caían, así iban cayendo
uno a uno..."
El 28 de febrero de 1987, Manuel Gustavo fue víctima de un atentando en el barrio Buenavista,
cuando un hombre le disparó en varias oportunidades, saliendo ileso. En junio de 1987, a las
diez y media de la noche y a la altura del Teatro los Fundadores, dos hombres en una moto sin
placas hostigaron a Manuel quien se refugió en el restaurante Avenida y estando allí le
dispararon sin herirlo. Durante el paro cívico del Nororiente de 1987, fue detenido por la
Policía. Permaneció 24 horas detenido en la estación de Policía de Barrancabermeja, y estando
allí el Teniente Raúl Baquero Baquero, lo amenazó con asesinarlo a él y a su familia. El 14 de
mayo de 1987, fue víctima de otro atentado, en el que participaron el Capitán Reyes,
Comandante de la Estación de Policía de la Refinería, el agente José Ananías Ramírez y dos
escoltas del oficial.
Luego de su asesinato el grupo paramilitar MAS hizo llegar una amenaza contra los integrantes
de la Coordinadora Popular de Barrancabermeja, en una nota en la que reivindicaban el
asesinato de Manuel Gustavo. La nota decía:"...su vida o la de su familia será la venganza por
si algún hecho lamentable le llegara a suceder a los representantes de las entidades antes
mencionadas". Se referían a las Fuerzas Militares y de Policía, a Ecopetrol, al Gobierno
Nacional y Municipal, a los que la Coordinadora responsabilizó por el asesinato de Manuel
Gustavo. Sin embargo, los testimonios permitieron establecer que el hecho fue perpetrado por
miembros de organismos de seguridad del Estado. En concreto, se identificó a Gustavo Rincón
y a Francisco Pérez Cabrera, este último miembro de la Armada, como coautor del crimen. A
los demás responsables no se les ha podido identificar debido a los hostigamientos que han
recibido quienes pueden dar detalles sobre los demás autores. Francisco Pérez Cabrera, quien
identificó al dragoneante de la Armada Pérez Cabrera, fue asesinado por rendir testimonio
dentro del proceso y dos testigos presénciales más fueron amenazados de muerte.
Carita Triste
De donde vienes hermano
con tu carita dolida
acaso eres campesino
al que reprimen la vida
o tal vez sobreviviente
de las balas asesinas
que disparan los sicarios
de esos grupos homicidas
contratados del sistema
para segarles la vida
y ver correr por Colombia
ríos de sangre viva.
La sangre es de campesinos,
hombres, mujeres y niños
que con sus frentes erguidas
21
exigieron el respeto
y el derecho
a lo lindo
a lo bello
a su vida
y exigieron con justeza
la tierrita merecida.
Por esa razón hermano
se mata en la patria mía
De donde vienes hermano
y ayudarte en que podría
si son tantos sufrimientos
los que acongojan tu vida
permítame que recoja
esa experiencia vivida
para ejemplo de este pueblo
y su gente adormecida
Es imposible la paz
mientras haya oligarquía
y botas de militares
defendiendo extranjerías.
Como protesta por el asesinato del dirigente sindical Manuel Gustavo Chacón Sarmiento, la
USO y la ciudadanía de Barrancabermeja realizaron un paro cívico el cual se inició el 16 de
enero con la total parálisis de las plantas de refinería y marchas por las principales calles de la
ciudad. El movimiento se prolongó hasta el día 20 debido al agravamiento de la situación
causado por el ataque del Ejército a una manifestación que se desarrollaba el 18 de enero en el
Parque Infantil, después del entierro del líder asesinado dejando como consecuencia 2 muertos
y 21 heridos.
EL “LOCO CHACON”
Sus amigos recuerdan a Manuel Gustavo como "El loco Chacón", “así le decíamos porque era
un hombre que constantemente rompía con los esquemas de esta sociedad agonizante; su
obsesión: la justicia y la libertad; sus armas: el arte y la risa, y esas particularidades de
hombre bueno, valiente y decidido le permitieron ganarse el aprecio y cariño de todo el pueblo
barranqueño y todo el campesinado de la región”.
Su esposa, María Elisa, a propósito de solidaridad del pueblo de Barrancabermeja en su sentida
manifestación de rechazo ante el crimen de Manuel Gustavo había dicho en una oportunidad
que: "La gente respondió como él en realidad lo mereció, porque él fue un hombre que se
entregó al pueblo, a la clase marginal, al campesinado; él acudía a quien lo necesitaba; él
prestaba de cualquier manera apoyo y yo creo que esta gente respondió". Manuel estaba
casado con Maria Elisa desde 1976 y tenían tres hijos que al momento de su asesinato tenían
10, 7 y 3 años cumplidos.
En un testimonio posterior, Maria Elisa trazo el siguiente perfil humano de su esposo:
"Dirigente de la Unión Sindical Obrera USO. Líder popular inagotable Cálido poeta obrero. Se
entrega a su pueblo en cuerpo y alma. Sus poemas y canciones son la esencia de la
cotidianidad de un pueblo que sufre el rigor del sistema que lo somete. Cuando él empieza a
expresar su sentimiento como poeta, cuando es buscado por el obrero oprimido, cuando es
buscado por el campesinado, por el estudiante, por la clase más necesitada, en ese momento
empieza a ceñirse sobre él una corona de amenazas. Amenazas que empiezan como cartas
anónimas, donde le dicen que se vaya de Barrancabermeja, que no quieren comunistas ni
revolucionarios en la ciudad; eso fue en los años 85 y 86. Luego, estas simples amenazas se
22
tornan cada vez más agresivas pues ya atentan directamente contra su vida cuando él
transitaba en un vehículo del sindicato (1987); luego, cuando es detenido por 24 horas dizque
porque perifoneaba sin permiso. Empiezan a hacerle una guerra sicológica diciéndole que le
iban a matar uno a uno los miembros de su familia (Esposa e hijos) y luego terminaban con él.
Nuevamente atentan contra su vida sin lograr su objetivo (1987). El, con el coraje que lo
caracterizó, siguió desafiando la muerte hasta que un día no fue ajeno a su suerte. Estos
hechos me han obligado a coger mis hijos y huir despavorida, dejar atrás mi pueblo y mi gente
que tanto adoro, por temor a que mis hijos puedan correr la misma suerte que Sandra Rondón
y también porque creo que lo hicieron como escarmiento para mí. Ahora mi familia se ha
reducido y no quiero separarme prematuramente de mis hijos ni que mis hijos lo hagan de mí."
Otro perfil de Manuel, esta vez de otro amigo, dice "Manuel… tierno canto de la vida. En una
mañana del 15 de enero de 1988 soleada la muerte descendió del campo y de las nubes de
goleros que durante años revolotearon en círculos interminables sobre los cuerpos mutilados
que bajaban por el Río Magdalena y montada en una camioneta de la Armada Nacional,
conducida por uno de sus suboficiales, se quedó en las calles de Barrancabermeja.
A las 10 de la mañana 17 descargas de metralla perforaron una flauta, una voz, la del poeta y
cantautor, Manuel Gustavo Chacón, dirigente de la Unión Sindical Obrera en el Complejo
Industrial de Barrancabermeja, que no aceptó contener su indignación frente a los estragos
que el terror hecho política de Estado ha ocasionado en todo el Magdalena Medio.
No soportaron el trinar de su flauta infatigable por las riveras del Río Magdalena que cruzó su
valle, remontó los campos productores de petróleo y alimentos que nutren a Barrancabermeja,
ubicada en uno de sus recodos, donde luces titilantes de la refinería bañan de colorido sus
aguas en noches de ensoñación. Llegó hasta donde el colosal Nevado del Ruiz anunció a los
sensores sísmicos durante meses la inminencia de su erupción sin que la desidia institucional lo
percibiese. En su verso quedó impresa la permisividad de la Corrupción Gubernamental con las
fuerzas de la destrucción; por omisión frente a las ciegas fuerzas de la naturaleza y por acción
cómplice con las aciagas fuerzas económicas de la Texas y el Cártel de Medellín, de cuyas
manos naciera el proyecto paramilitar de Estado que hoy sacude toda la geografía nacional.
Manuel mitigó con su flauta y con su verso el dolor del labrador, sobreviviente del
ametrallamiento y bombardeo, se adentró en la noche de su destierro donde dejan todo,
menos el estigma impuesto por los mandos militares "apoyo insurgente", que arrastra cual
paria por la vasta geografía del terrorismo de Estado".
Pasados apenas tres días del asesinato de Manuel Gustavo y en el marco de una protesta por
su crimen, es asesinado el 18 de enero, el estudiante de 17 años JOHN JAIRO VANEGAS
ECHEVERRI, por miembros del Ejército, quienes dispararon sobre los manifestantes desde una
tanqueta cascabel identificada con el No. C-21. Una bala entró por el hombro de John y salió
por la espalda a la altura de la cintura. Cuando las personas que iban con el intentaron
levantarlo, un militar se bajo del carro cascabel, con el pie volteó el cuerpo de John e impidió
que fuera recogido. Los hechos dejaron otras 21 personas heridas por miembros del Ejército y
la Policía, quienes pretendían dispersar la protesta.
El cabo Oswaldo González Gutiérrez presentó el hecho como si hubiera sido el producto de un
enfrentamiento armado con la insurgencia, pero esto quedó desmentido con las declaraciones
de varios particulares hechas ante el juzgado 14 de instrucción criminal. No obstante, al otro
día, 19 de enero, el comandante de la policía declaró a la prensa regional (Vanguardia) que se
trataba de un guerrillero y publicaron una fotografía que mostraba el armamento que
supuestamente le habían encontrado. Tras sus diligencias en diversas instancias y las
denuncias ante la Procuraduría, la madre de John fue amenazada: recibió tres llamadas el
jueves 25 de febrero en las que le preguntaban si no sabía que estaba amenazada de muerte y
que si tenía miedo.
23
El 8 de febrero de 1988, MANUEL MARMOL, inspector de policía y dirigente cívico de 43 años,
es asesinado por personas que vestían prendas militares. Poco tiempo después, en marzo de
1988, VICTOR ENRIQUE NAVARRO JIMENEZ, Procurador Delegado de Barrancabermeja es
amenazado de muerte mediante panfletos y llamadas anónimas que lo obligaron a trasladarse
de la ciudad.
El 14 de febrero de 1988, fue asesinado por sujetos sin identificar PABLO SEVERO ARIZA
CAMARGO, dirigente cívico de filiación liberal. Ese mismo año, el 5 de mayo, JORGE ELIECER
AMAYA GONZALEZ, promotor de Acción Comunal, dirigente juvenil del FILA y estudiante de la
Facultad de Economía de INDESCO, seccional Barrancabermeja, fue asesinado por
desconocidos se movilizaban a pie y que le propinaron 4 impactos de arma de fuego. Jorge
Eliécer, junto a otros dirigentes de Acción Comunal, había recibido amenazas de muerte por el
MAS
El 17 de febrero de 1988, los obreros JOSE DANIEL MORALES TIRANA y MARCO AURELIO
GONZALEZ COGOLLO, de 23 y 40 años respectivamente; el campesino SEVERINO OCHOA, de
39 años de edad, e ISNARDO MORALES, fueron asesinados ese mismo día por desconocidos.
El 26 de febrero de 1988, JAIRO SAJONERO GOMEZ, de 35 años, fue asesinado por sicarios.
Jairo era voluntario de la Organización Amnistía Internacional en Barrancabermeja, profesor de
secundaria en el Colegio Camilo Torres y afiliado al Sindicato de Educadores de Santander,
SES. Un informe de noviembre de 1989 elaborado por el SES indicaba que este crimen no tenía
responsables ni testigos y el proceso se hallaba paralizado.
La lista de dirigentes y militantes de la UP, asesinados durante este año, inicia con GUILLERMO
VALENCIA MONSALVE, de 40 años y SERGIO ANTONIO URREGO VELASQUEZ, de 37 años,
empleados y dirigentes de la Unión Patriótica, asesinados el 9 de marzo, por sicarios que se
movilizaban en una motocicleta y dispararon con pistolas calibre 45 mm.
El 16 de marzo, RODRIGO DE JESUS HOYOS SANCHEZ, de 34 años, miembro del Comité
Municipal de la UP, fue asesinado por dos sicarios en la sastrería de su propiedad en
Barrancabermeja. Rodrigo de Jesús recibió 15 impactos de bala. En protestas por el homicidio
de Rodrigo, la ciudadanía de Barrancabermeja realizó un paro cívico, contra la ola de violencia
entronizada en la ciudad y para exigir del gobierno nacional medidas efectivas para el
desmonte de los grupos paramilitares. En respuesta a la movilización, los sicarios enviaron un
comunicado donde afirman que no temen a paros cívicos y que continuarán su plan de
exterminio.
En marzo del mismo año, JULIO CARRASCAL PUENTES, presidente de la USO y candidato al
concejo de la ciudad, fue amenazado por un grupo paramilitar mediante carta remitida al
apartado aéreo del sindicato en Barrancabermeja. La comunicación recibida anuncia la próxima
muerte de Julio si no se va de la región en un término de 8 días.
En marzo de 1988, VICTOR ENRIQUE NAVARRO JIMENEZ, Procurador Delegado de
Barrancabermeja fue amenazado de muerte mediante panfletos y llamadas anónimas que lo
obligaron a trasladarse de Barrancabermeja. El Procurador Delegado de Barrancabermeja,
Víctor Enrique Navarro J, debió ser trasladado de ciudad debido a las amenazas recibidas.
VICTOR MANUEL NIÑO y ARIEL RAFAEL VILLEGAS, ambos comerciantes y militantes del Frente
Popular, fueron asesinados el 12 de abril de 1988 por sicarios al salir de un supermercado. Los
asesinos utilizaron pistola 9mm.
24
La profesora EVA MARÍN denunció en mayo de 1988 los seguimientos constantes de que ha
sido objeto y que terminan con dos atentados contra su vida en menos de 15 días.10
Del 8 al 13 de mayo se rumora que van a matar a 7 profesores de la ciudad y se dan incluso
nombres. El terror cunde sin que se logre identificar el origen de las versiones que pasan de
voz en voz. Especial mención hay que hacer de la campaña de difamación y amedrantamiento
contra los profesores del Colegio Camilo Torres Restrepo ubicado en el sector del barrio Primero
de Mayo y contra la institución misma. Uno de los periodos en que se recrudece tal campaña de
desprestigio y sindicación es en los primeros meses de 1988. Por entonces se hacen correr
versiones que hablan de amenazas de un sector de los profesores contra otro, por ejemplo. En
realidad muchos de los profesores que entonces trabajan en la institución reciben constantes
llamadas telefónicas en las que los amenazas de muerte y motos sin placas merodean los
alrededores del colegio. En ocasiones estos motociclistas siguen algún grupo de profesores que
se dirigen al colegio en carros contratados para el efecto. Las acusaciones de que los
profesores del colegio son guerrilleros llegan incluso al Ministerio de Educación Nacional y hasta
el coronel Eduardo Santos afirma haber recibido dichas versiones. Son frecuentes los rumores
contra los profesores del plantel. Se conoce además que la Defensa Civil de Barrancabermeja
averigua a los alumnos del Colegio qué tipo de enseñanza se da.
En otros colegios públicos de la ciudad la situación de las amenazas telefónicas no es ajena y
por ello una PROFESORA del Colegio El Castillo debe salir de Barrancabermeja a principios del
citado 1988.
El 8 de mayo de 1988, LUZ MARINA GRANADA, de 15 años, y JOSE HEBERT PADILLA LEMUS,
fueron asesinados en un atentado cometido por unos sujetos que desde una motocicleta
lanzaron una granada de fragmentación contra el estadero El Satélite, donde se hallaban
reunidas más de 100 personas, entre ellas, varios trabajadores de Ecopetrol. En los hechos
resultaron heridas unas 30 personas, entre ellas MARLON HERRERA, ALCIRA ASTORTA,
HERIBERTO REINA, BENJAMIN VERA, ALIRIO PONTON, y NEFTALI BADILLO. En Barranca
existen rumores de que continuaran este tipo de atentados como parte de la intimidación y
terror desatado por el grupo MAS.
El 15 de mayo de 1988, el obrero ALONSO VILLARREAL TRESPALACIOS, de 22 años, fue
asesinado por un desconocido. El asesino interceptó a Alonso y sin mediar palabra le disparó en
el cuello.
El 21 de mayo, JAIRO REY AYALA, de 27 años, profesor de una escuela en Sabana de Torres y
militante de la UP, fue asesinado en el interior de un establecimiento público por individuos de
un grupo paramilitar, en Barrancabermeja. Los asesinos se movilizaban en un Nissan y
portaban pistolas 9mm, al bajarse del campero comenzaron a disparar contra las personas allí
presentes dejando, además, gravemente heridas a DIONICIA MONCADA y MARTHA CECILIA
CARREÑO, militantes de la misma organización política y quienes debieron ser internadas en el
hospital local.
El 24 de mayo de 1988 ORLANDO ROJAS, militante del partido político A Luchar, fue acribillado
a tiros por dos sujetos que se movilizaban en una moto, en momentos en que se encontraba
en una peluquería.
10
Denuncias Públicas. Barrancabermeja, mayo 19 de 1988. Los siguientes párrafos están basados en esta
información.
25
El 24 de mayo de 1988, DORIS MOLINA, secretaria de la USO, fue herida de gravedad por dos
sujetos que le dispararon desde una motocicleta que transitaba al lado de un vehículo de la
policía, cerca del colegio de la Unión Sindical Obrera, debido a las heridas recibidas, Doris fue
internada en un centro asistencial. Al día siguiente 25 de mayo, JAMES CARDONA, dirigente de
la USO fue asesinado en Barrancabermeja. James fue herido a bala hacia la media noche a
consecuencia de lo cual falleció 2 horas después en la Policlínica de Ecopetrol.
Horas más tarde al atentado contra Doris y al asesinato de James, el 26 de mayo de 1988, fue
asesinado HAMET CONSUEGRA LLORENTE, vicepresidente de la subdirectiva del Centro de la
Unión Sindical Obrera, USO, por un agente del F-2 conocido con el alias de "Cúcuta", quien le
disparó desde un carro antimotines. El hecho ocurrió en desarrollo de la marcha campesina del
nororiente, resultando también herida una estudiante de colegio.
Con posterioridad a la muerte de Hamet sus familiares recibieron amenazas de muerte por
parte de individuos del F-2, quienes prometen que les sucederá lo mismo que a él si continúan
presionando la investigación iniciada por el crimen.
Apenas transcurridos seis días del mes de junio del mismo año, es asesinado el ex-dirigente de
la USO, JORGE MONTES DE LA ESPRIELLA, de 45 años, tras recibir 16 impactos de bala 9mm
propinados por dos sicarios en Barrancabermeja. El 14 de marzo anterior Jorge había sido
herido en otro atentado y había recibido amenazas de muerte por el grupo paramilitar MAS.
El 8 de junio, ALFONSO BERRIO militante de la UP y vendedor de chance de 56 años de edad,
fue asesinado por desconocidos quienes lo atacaron a tiros a dos cuadras de la sede de la USO
en momentos en que llegaba al juego de billares "Palestinos" con el objeto de sellar algunos
chances en el barrio Palmira.
El 12 de junio de 1988, FRANCISCO ANTONIO BURGOS, candidato a la alcaldía de esta ciudad
por la UP y profesor del colegio de la USO, fue asesinado por desconocidos. Los asesinos se
movilizaban en una moto y dispararon contra Francisco Antonio cuando se encontraba en el
interior de un bar. Casi dos años antes, el 7 de octubre de 1986, época en que se
desempeñaba como catedrático de la Universidad Cooperativa de Colombia, Francisco Antonio
fue violentamente detenido por agentes del DAS, quienes lo sometieron a interrogatorios
durante varias horas. Simultáneamente, tanto en la universidad como en algunas sedes
sindicales se recibieron numerosas llamadas telefónicas expresando que el docente estaba en
manos del DAS. En esa ocasión fue liberado a las 10 de la noche.
El 18 de junio de 1988, ALFONSO HIRREÑO PLATA, de 57 años, tesorero de la Unión Patriótica
de Barrancabermeja y su señora madre CELENA PLATA DE HIRREÑO de 75 años, ALIRIO
MOSQUERA ARCE de 31 años y ANIBAL MUÑOZ HENAO de 50 años fueron asesinados por seis
paramilitares que irrumpieron en el restaurante y panadería "Libertad", de propiedad de
Alfonso Hirreño, a las 8 de la noche en Barrancabermeja. En el atentado resultaron heridos
TEOFILDE ULLOA, JESUS PORTILLA y una MENOR DE EDAD.
El 21 de junio, LUIS ANTONIO PARRA BERNAL, de 28 años, activista de la UP, fue asesinado de
varios disparos por desconocidos, presumiblemente paramilitares, y su cuerpo fue abandonado
en zona rural de Barrancabermeja.
El 12 de julio de 1988, GERARDO JEREZ QUIROGA, de 35 años, obrero de la Empresa de Obras
Sanitarias de Santander, EMPOSAN S.A., tesorero de SINTRAEMPOSAN y militante de A Luchar,
fue desaparecido y asesinado en Barrancabermeja. Gerardo se dirigía en motocicleta hacia el
barrio Cincuentenario a realizar sus labores habituales de trabajo cuando fue interceptado por
26
cuatro individuos armados con ametralladoras quienes se movilizaban en un vehículo y se lo
llevaron a la fuerza dejando la motocicleta en el sitio de su rapto. Según testimonios, la
motocicleta fue recogida a las tres horas por agentes de la policía uniformados, pero después
nunca se supo de ésta.
En protesta por la desaparición de su compañero, el 14 de julio de 1988 se realizó un paro de
los trabajadores a nivel departamental. Se recibieron llamadas telefónicas por medio de las
cuales el grupo paramilitar MAS se adjudicaba los hechos y expresaban que entregarían a
Gerardo muerto en las próximas horas. Su cadáver fue encontrado semienterrado en el sitio
campo Nº 45, pozo de explotación petrolera dentro de un área restringida, ubicado en el
corregimiento El Centro; el cuerpo presentó muestras graves de tortura: amarrado de pies y
manos con alambre de púas, las uñas arrancadas, la cabeza sin cabello, un brazo partido al
parecer con machete, heridas con cuchillo, una varilla introducida en el recto, sus testículos
arrancados, lo ahorcaron y le propinaron varios impactos de bala. En la espalda del cadáver de
Gerardo aparecieron las letras CCCC, Comando Coronel Correa Campos, organización
paramilitar formada luego de la muerte de dicho coronel.
Como antecedente al asesinato de Gerardo, debe mencionarse su detención, en marzo de
1987, por participar en un mitin dentro de las instalaciones de la empresa EMPOSAN, durante
la negociación de un pliego de peticiones, ocasión en la cual fue también amenazado por
personal del F-2. En junio fue despedido en compañía de otro miembro de la junta directiva sin
causa justa, y debido a la lucha del sindicato fueron reintegrados a su trabajo. Sin embargo, el
representante legal los demandó penalmente por pegar carteles del sindicato. En noviembre
fue nuevamente detenido por la policía, lo mantuvieron un día incomunicado, fue agredido y
nuevamente fue amenazado por el F2; a los dos días fue dejado en libertad.
Se estableció que los representantes de la empresa EMPOSAN en Barranca tenían estrechos
vínculos con la policía y con servicios de seguridad del Estado. De tal manera, a Gerardo le
realizaron seguimientos y hostigamientos los organismos del F2; dos meses antes del
asesinato, su residencia fue allanada por agentes del F-2 y en varias ocasiones fue detenido
por estos, quienes le pedían documentos de identificación e indagaban constantemente sobre
sus actividades.
Después del asesinato de Gerardo los trabajadores de EMPOSAN mantuvieron su preocupación
por las nuevas amenazas producidas contra otros miembros de la Junta Directiva del Sindicato
en momentos en los que la Organización Sindical adelantó campañas de denuncia por
violaciones a la Convención, inmoralidad administrativa, politiquería y clientelismo por parte de
los directivos de Emposan.
El comandante de la Policía para la época, Mayor Guillermo Vélez Botero, en una reunión con
directivos de la empresa Coca-cola y miembros del sindicato de trabajadores de la industria de
la gaseosa SINTRADINGASCOL manifestó textualmente que a Gerardo "lo habían asesinado por
ser un guerrillero infiltrado en los sindicatos de Barrancabermeja, que eso iría a ocurrir con
otros dirigentes sindicales". La anterior afirmación es indicio de responsabilidad contra el citado
comandante, pero los dirigentes sindicales que oyeron esta afirmación se negaron a rendir
testimonio ya que han fueron amenazados en repetidas ocasiones y no quisieron correr con la
suerte que otros declarantes han tenido después de haber rendido testimonio. Muchos testigos
por entonces han muerto en Barranca por el hecho de declarar dentro de una investigación
penal.
Gerardo Jeréz Quiroga
Al momento de su asesinato, Gerardo deja una familia compuesta por su señora y tres niños
de 8, 6 y 3 años de edad. Tenía 10 años de estar laborando en la empresa EMPOSAN S.A. y
llevaba 8 años de hacer parte de la Junta Directiva del Sindicato de esta empresa. Sus
27
compañeros de Sintraemposan lo recuerdan como "un compañero inquieto y en las tareas
sindicales siempre estaba al frente jalonando a los demás compañeros". Además militaba en la
organización política A LUCHAR y participaba activamente en todos los movimientos cívicos y
populares que se cumplen en la ciudad. Era secretario del Fondo de Salud y Bienestar que
funciona en la empresa y tesorero del sindicato. Al día siguiente de la desaparición de Gerardo
Jerez, el día 13 de julio, la organización sindical se movilizó en su búsqueda recurriendo a
todos los estamentos del Estado en algunos de los cuales se mostró preocupación así como en
otros total apatía y falta de voluntad para colaborar, como es el caso de la Procuraduría
Regional.
El 14 de julio, dos días después del crimen, los trabajadores a nivel departamental
desarrollaron un paro total con suspensión del servicio de agua a la población que tuvo una
actitud solidaria. Ese día se nombraron brigadas a todos los sitios aledaños a la ciudad.
El 18 de julio de 1988, JOSE JULIO CASALLAS, estudiante del Instituto Técnico Superior en
esta ciudad y vendedor de lotería, fue desaparecido luego de salir de su casa hacia su trabajo,
en horas de la mañana en Barrancabermeja.
El 22 de julio de 1988 OSWALDO MUÑOZ NEIRA, de 41 años, empleado de los Ferrocarriles
Nacionales, fue muerto a tiros por desconocidos.
El 26 de julio de 1988, JAIRO ARCINIEGAS MORENO, de 23 años, junto a DOS HOMBRES,
militantes de organizaciones políticas, fueron asesinados por desconocidos.
El 28 de julio de 1988, JUAN HERNANDEZ DUEÑAS, de 37 años, y LUIS ANTONIO MARTINEZ
DUARTE, de 35 años, trabajadores de Ecopetrol y sindicalistas de la USO, del distrito de
producción El Centro, fueron asesinados por paramilitares en Barrancabermeja. Los
paramilitares dispararon ráfagas de ametralladora contra las víctimas desde una motocicleta
en el momento que tomaban un refresco en la fuente de soda El Pillín, frente a la avenida del
Ferrocarril. Luis Antonio era testigo del asesinato de Hamet Consuegra cometido por agentes
del F-2 dos meses atrás.
El juzgado primero especializado de orden público, que investigaba
la muerte de Hamet Consuegra, había llamado a declarar a Luis Antonio. Juan también había
sido citado como testigo por el mismo homicidio. Días antes de los hechos, Luis Antonio había
solicitado a Ecopetrol, por intermedio del sindicato, un permiso sindical por razones de
seguridad personal debido a que los servicios de inteligencia del Estado lo perseguían
continuamente. Este doble crimen motivó manifestaciones de protesta por parte de la USO.
A finales de julio de 1988, la Coordinadora Popular de Barrancabermeja denuncia que son más
de 100 los asesinatos perpetrados en la ciudad, todos sin establecimiento de responsables. El
90% del total citado son asesinatos políticos, esto es, contra dirigentes políticos, campesinos,
sindicales y populares. La modalidad más recurrente es el uso de sicarios. En ese periodo no
solo sucedieron los asesinatos de LUIS MARTÍNEZ y JUAN HERNÁNDEZ, sino que la Sede
Nacional de la USO misma fue objeto de un atentado por personal de civil y uniformado de la
Policía Nacional que dejo como resultado varias personas heridas.11
11
Coordinadora Popular de Barrancabermeja. Julio 29 de 1988
28
El 31 de julio de 1988, la Fundación Asistencia para la Mujer regional Barrancabermeja fue
allanada por tropas del batallón Nueva Granada que irrumpieron en las instalaciones
preguntando por su Secretaria General; en vista de su ausencia procedieron a allanar la sede
sin presentar ninguna justificación. Quienes estaban presentes indagaron al capitán al mando
por las razones del operativo a lo que el oficial respondió que tenía informes de que en la casa
se reunía gente extraña. Los hechos naturalmente hicieron temer a las personas que trabajan
en la fundación y en particular por la seguridad personal de su representante seccional.
Durante el allanamiento el ejército se llevó parte del archivo de la Fundación.12
La Fundación Asistencia para la Mujer, una entidad de carácter privado, sin animo de lucro,
tiene como objetivos el asesoramiento y capacitación de la Mujer en aspectos tales como salud,
educación infantil, recreación, legislación, manualidades, etc. En Barrancabermeja su labor se
adelanta en su sede con mujeres de los barrios populares. En el último tiempo se venía
apoyando el programa de Hogares Populares desarrollado por el ICBF pero la forma crítica
como se evaluaba su desarrollo produjo señalamientos por parte algunas personas involucradas
en dichos programas.
El 1 de agosto de 1988, ARNULFO SUAREZ, de 25 años, trabajador de la empresa SICO,
asesinado por un desconocido que lo interceptó y acribilló con pistola 9 mm en el sitio conocido
como Campo 23 en las Inspección de Policía de El Centro.
El 8 de agosto de 1988, JAIRO NARANJO y ALVARO ANGARITA SANCHEZ, trabajadores de la
Empresa Fluvial San Pablo, fueron asesinados por desconocidos que les propinaron varios
impactos de pistola calibre 9 mm.
A esta lista de asesinatos se suman los cometidos el 14 de agosto, contra ARMANDO LEZCANO
CASTILLO, obrero de Ecopetrol, en el barrio Las Granjas y VICTOR CEDIEL HOLGUIN y OMAR
BARRAGAN, trabajadores de Ecopetrol y miembros de la USO, asesinados por sujetos que se
movilizaban en una moto, mientras se encontraban en una fuente de soda en el barrio
Versalles.
El 23 de agosto de 1988, JAIME GOMEZ DIAZ, trabajador de la empresa Coca Cola y miembro
de la Junta Directiva del Sindicato, fue amenazado de muerte junto a CINCO trabajadores más
de la misma empresa en Barrancabermeja. El día 23, fue dejado un sufragio en la residencia de
Jaime, en el cual se amenazaba de muerte a los trabajadores, 4 de los cuales pertenecían a la
Junta Directiva de SINTRAGASCOL: el Presidente de la Organización sindical y tres miembros
de la Comisión Negociadora de la Convención Colectiva de Trabajo recientemente firmada entre
la Empresa Embotelladora de Santander S.A. y el Sindicato.
Tras informar de la situación a la empresa, los dirigentes sindicales se reunieron, en compañía
de los gerentes de las sucursales de Bucaramanga y Barrancabermeja, con el comandante de la
Policía de Barrancabermeja, Mayor Guillermo Vélez Botero, quien negó la existencia de grupos
de extrema derecha o paramilitares y señaló como causantes de la violencia a los grupos de
extrema izquierda. Aseveró además el oficial, que la mayoría de los sindicatos estaban
infiltrados por guerrilleros y por ello "había que darles". Tales manifestaciones de quien se
supone debe respetar y hacer respetar las leyes, motivó la demanda de la Junta Directiva de
SINTRADINGASCOL ante la Procuraduría Regional de Barrancabermeja.
12
Fundación Asistencia para la Mujer. Denuncia ante el Procurador Regional. Bucaramanga. Agosto 1 de
1998.
29
El 12 de septiembre de 1988, el campesino de la vereda Cruz Roja JESÚS ALFONSO CARDENAS
R., de 17 años de edad, quien asistía a reuniones del Partido Comunista, fue desaparecido
luego de ser detenido por militares uniformados de una patrulla militar en la vereda Cruz Roja
de Barrancabermeja.
El 10 de octubre de 1988, GERARDO LOZANO GIRALDO de 25 años, empleado del convenio
Sena-Ecopetrol del distrito de producción El Centro y EDELIO ALBA HERNANDEZ, de 30 años,
fueron asesinados en Barrancabermeja. Los hechos ocurrieron en el interior de la tienda La 24;
resultando herida la esposa de un ex-alcalde de esta ciudad.
El 26 de octubre de 1988, agentes del DAS y unidades del Batallón Antiaéreo Nueva Granada
allanaron el hotel donde se alojaba el presidente nacional de la USO y lo detuvieron. La medida
se interpretó como una intimidación a los obreros petroleros para impedirles participar en el
Paro Nacional convocado el día siguiente por las Centrales Obreras CUT y CGT. Posteriormente,
las autoridades militares justificaron el hecho informando que habían retenido al dirigente
sindical para evitar un atentado contra su vida.
El dirigente de la Unión Sindical Obrera de la Industria del Petróleo -USO- y negociador del
pliego de peticiones, LEONARDO DIAZ, de 28 años, fue desaparecido el 28 de noviembre de
1988, por desconocidos en Tibú, luego de salir hacia la ciudad de Cúcuta, a donde nunca llegó.
El 4 de noviembre de 1988, el obrero RAFAEL GALEANO y su hijastro ARIEL GOMEZ OBESO,
fueron asesinados a balazos por un grupo de sicarios cuando se dirigían a su residencia.
El 12 de noviembre de 1988, JOSE CONTRERAS de 40 años, celador del Distrito de Producción
El Centro, de Ecopetrol, es asesinado por paramilitares, quienes los balearon cuando sé
encontraba en una reunión de padres de familia en un Centro Docente; los homicidas huyeron
en el vehículo de propiedad de José abandonándolo después de incendiarlo.
1989
El 6 de marzo de 1989 EDINSON PALENCIA, dirigente regional del movimiento Frente de
Izquierda Liberal Autentico, FILA, fue asesinado cuando se dirigía de su residencia a la sede del
Concejo Municipal por hombres que portaban pistolas 9 mm.
La represión desatada contra los trabajadores de ECOPETROL y los miembros de la USO no
conoció tregua durante el año siguiente, 1989, al contrario se registraron varios asesinatos en
el mes de abril. El primero, el 8 de abril, cuando HERNAN VERA, trabajador de la empresa
estatal Ecopetrol, fue encontrado asesinado con 11 balazos, en inmediaciones del barrio
Danubio; testigos afirmaron haber visto cuando el cuerpo era arrojado, hacia las 11 de la
noche, de un vehículo en marcha.
Días después, el 30 de abril de 1989, JOSE JOAQUIN VERGARA BOHORQUEZ, activista de la
Unión Sindical Obrera (USO) y trabajador de limpieza de pozos de Ecopetrol, fue herido cuando
se disponía a tomar su turno en El Llanito en el Distrito de Producción de El Centro. José
Joaquín recibió varios tiros en la cabeza y alcanzó a llegar con vida a la Policlínica, pero por
falta de oxígeno y de conductor para manejar la ambulancia, falleció.
30
Transcurridos dos días del mes de junio de 1989, a las 10:30 p.m. el dirigente popular, exdirigente de Unión Sindical Obrera USO concejal por la UP y miembro de la dirección Nacional
del Partido Comunista de 42 años JORGE ORLANDO HIGUITA ROJAS fue asesinado en la
carrera 10 entre calles 16 y 17 en la ciudad de Barrancabermeja. Esa noche Jorge Orlando
trabajaba en su local comercial que estaba ubicado en la Carrera 10 entre calles 16 y 17
cuando un hombre que había permanecido allí como un cliente le disparó con una arma de
fuego en repetidas ocasiones. En el mismo hecho resultaron heridos un MÉDICO funcionario de
ECOPETROL y un ESTUDIANTE que se encontraban en el lugar.
Son varios los antecedentes al crimen cometido sobre Orlando. A principios de 1988, la Policía
de Barrancabermeja le mantuvo un escolta durante unos tres meses a la raíz de informes de la
propia Policía sobre la existencia de un plan para asesinarlo. En junio de mismo año un
anónimo alertaba a Orlando sobre la determinación de su asesinato así como los de Ismael
Jaimes, Rafael Gómez y Olgher Santodomingo.
En agosto de 1988, 2 hombres sospechosos fueron detenidos por la policía judicial y en efecto,
se les encontró armas y proveedores de repuesto, ninguno tenía documentos de identificación.
Los sujetos fueron reconocidos posteriormente por testigos presénciales de otros crímenes
como sus autores materiales. Este nuevo hecho provocó que le asignaran escolta a Orlando por
parte del DAS, pero sólo en horas de oficina. El servicio fue irregular pues el DAS alegaba no
tener personal, o simplemente los escoltas no aparecían o lo dejaban solo.
Hacia fines de septiembre, un individuo que seguía a Orlando cuando este salió de su negocio,
fue abordado por la esposa de éste a quien le pareció sospechoso. Al verse puesto en
evidencia, el hombre abandonó el lugar en compañía de un motociclista que lo esperaba a unos
10 metros. En retrospectiva de los hechos, la esposa de Orlando asocia la cara de este
individuo con el que finalmente lo asesinó y aseguró que eran la misma persona.
Ocho días después de este incidente, cuando Orlando regresaba del Concejo Municipal y al
observar dos sospechosos en inmediaciones de su establecimiento, agentes de la Policía
Técnica Judicial abordaron a los dos sujetos. Al requisarlos y pedirles documentos, encontraron
que uno era un teniente y el otro un sargento del ejército quienes manifestaron estar buscando
una persona cuyo nombre nadie conocía en el sector.
En octubre siguiente, la también concejal de la UP, Sonia Nevado, recibió llamadas anónimas
en las que le anunciaban que ella y Orlando serían asesinados. Pero la situación se tornó
insólita cuando el 13 de diciembre de 1988, los dos sujetos detenidos en el negocio de Orlando
el 25 de agosto anterior, fueron rescatados, sin resistencia o confrontación alguna, por un
grupo armado y uniformado de la cárcel de Barrancabermeja. Los liberados estaban sindicados
de los homicidios de Luis Antonio Castro Verbel y Fredy Marín Domínguez. El informe de
CREDHOS confirma que la investigación sobre el atentado a Orlando y la fuga de los sindicados
se encuentra en el juzgado 15 de instrucción criminal, sin resultado alguno a noviembre de
1989.
Jorge Orlando Higuita Rojas
(4 de julio de 1946 - 2 de junio de 1989)
Su larga trayectoria como luchador popular le había ganado el cariño y reconocimiento de los
barranqueños. Durante el entierro sus compañeros recordaron sus años de dirigente petrolero,
despedido de ECOPETROL durante la huelga de 1977. Formó parte de la dirección de la
Federación de Trabajadores Petroleros, FEDEPETROL. Al momento de su asesinato era miembro
de la Dirección Nacional del Partido Comunista y concejal por la UP. Para entonces, Jorge
Orlando estaba casado y era padre de tres hijos.
El 25 de junio de 1989, HENRY AREVALO IZQUIERDO, militante de la UP fue asesinado al
parecer por una banda paramilitar en zona rural de Barrancabermeja. Una versión afirma que
31
Henry falleció en el hospital local, luego de haber sido herido en confusos hechos ocurridos en
la vereda Barbosa. Las versiones recogidas señalan que el grupo paramilitar comprometido en
el hecho y que opera en la región tiene su centro de operaciones en los municipios de Puerto
Boyacá y Puerto Barrio.
El 2 de septiembre de 1989, el comerciante MAXIMILIANO VEGA, presidente de la asamblea de
este departamento y miembro del Partido Social Conservador, murió en el Hospital Militar de la
ciudad de Bogota, luego de haber sido herido en hecho registrado en Barrancabermeja.
El 5 de noviembre de 1989, ADRIANA GRANADOS ALARCON, de 24 años, estudiante de IX
semestre de Comunicación Social de la Universidad Autónoma de Bucaramanga y empleada de
la emisora Radio Bucaramanga, fue desaparecida en la vía Barrancabermeja-Bucaramanga.
Adriana desapareció hacia las 11 de la mañana luego de abordar una camioneta color rojo. Las
versiones recogidas afirman que Adriana había viajado hacia esta ciudad a cubrir un "foro
ideológico" del Frente de Izquierda Liberal Auténtico, FILA. Después del evento, Adriana se fue
a buscar una finca llamada La Floresta en la vía Barranca-Bucaramanga, al no encontrarla
decidió hacer señas a un carro que transitaba por allí para que la llevara hasta allá, el señor del
carro cuenta que la llevó hasta la vereda la Putana y la joven le dijo que la dejara ahí, en esa
vereda varias personas dan razón de ella hasta el viernes de esa semana que la vieron en la
Inspección La Renta de Lebrija, Luego fue vista el 19 de noviembre en una venta de frutas a la
entrada de Lebrija, una señora que la vio asegura que tomó un bus que iba para Bucaramanga.
La joven hacía sus prácticas de periodismo en Caracol Bucaramanga, además hacía parte del
Consejo Regional de Paz y estaba vinculada al Centro de Estudios sociales del FILA.
1990
El 23 de mayo de 1990, VICTOR HUGO MONTES GRAJALES, secretario del Juzgado Promiscuo
Municipal del municipio de Puerto Parra fue asesinado cuando viajaba en un bus urbano, en
horas de la tarde.
El 4 de junio de 1990, los cuerpos de CESAR AUGUSTO HERNANDEZ SUBA y ALBA PEREZ,
fueron encontrados en la vía que conduce a la ciudad de Bucaramanga. Cesar Augusto era
abogado, miembro de la organización política A Luchar, ex personero del municipio de
Concepción, integrante del equipo jurídico de la Coordinadora de Derechos Humanos de
Bucaramanga y asesor de la Asociación de Adjudicatarios del ICT. Las versiones militares
afirmaron que Cesar Augusto era un guerrillero del ELN muerto en enfrentamiento con tropas
de la II División.
El 4 de julio de 1990, los cuerpos de JORGE ELIECER PATIÑO FLOREZ, funcionario de la
empresa petrolera estatal Ecopetrol y ADOLFO ROJAS TORRES, también empleado, fueron
encontrados el 4 de julio con huellas de tortura, en la vía que une el matadero con el sitio
denominado "Pozo Siete".
El 11 de agosto de 1990, hacia las 7:15 a.m., RENE HERREÑO ORTEGA de 46 años, ex
trabajador de Ecopetrol, revisor fiscal de la Asociación de Expendedores de Carne de
Barrancabermeja y tesorero de la Asociación de Padres de Familia del Instituto Técnico
Industrial de Barrancabermeja, fue desaparecido por militares que lo sacaron de su sitio de
trabajo en la plaza de mercado de Torcoroma. René fue raptado a la vista de varios testigos;
los militares se lo llevaron en un automóvil Monza de color vinotinto con blanco y sin placas, en
compañía de otro automóvil Renault blanco. El día anterior, éstos vehículos habían sido vistos
rondando el matadero, en horas de la tarde y por su extraña presencia la comunidad llamó a la
policía, pero no pasó nada.
32
Por diferentes versiones se llegó a la conclusión que las personas y los vehículos que hicieron
parte del rapto pertenecían al F-2. Posteriormente se pudo comprobar que René fue llevado a
las instalaciones de la V Brigada del ejército en Bucaramanga. Un testigo fue amenazado y tuvo
que abandonar la ciudad junto con su familia sin que pudiera declarar ante la Procuraduría ni
ante el Juzgado de Orden Público. Rene había recibido tres meses antes de su desaparición
amenazas por vía telefónica y mediante sufragios.
El 23 de septiembre de 1990, CARLOS ARTURO SANCHEZ FONCE, obrero temporal de
ECOPETROL fue asesinado en su residencia por 2 individuos con trajes oscuros y que se
movilizaban en una moto. Carlos había sido victima de un atentado realizado el 28 de agosto
anterior en el que había salido herido.
A fines de noviembre de 1989, HERNANDO MAYORGA CALDERON, exdirigente sindical de
Sintrabanca fue victima de un atentado en la vía que de Barrancabermeja conduce a la ciudad
de Bucaramanga. Previamente, Hernando había recibido amenazas. Días después del atentado,
el 12 de diciembre del mes siguiente, fue desaparecido por civiles armados y su cadáver
encontrado en el cementerio de Curití, departamento de Santander, donde fue sepultado como
NN. Hernando estaba casado con Libia Monrroy y era padre de cuatro hijos, Había sido
dirigente nacional del sindicato del Banco Cafetero y estaba dedicado el comercio en
Barrancabermeja13.
Hernando fue activista sindical del sector bancario durante el tiempo en que estuvo afiliado a
instituciones de este orden. Posteriormente se retiró, se jubiló y se desempeñaba como
comerciante entre las ciudades de Bucaramanga y Barrancabermeja, mediante el
Supermercado Familiar. Reconocido comerciante, honesto, cumplido, como lo demuestra la
carta enviada por los comerciantes a instituciones del Estado exigiendo su búsqueda. Buen
padre de familia y esposo. Su esposa abanderó las denuncias desde el momento de su
desaparición.
El 2 de diciembre, JOSE ORLANDO MURILLO BUENAHORA, trabajador del complejo industrial CIB-, de Ecopetrol, fue asesinado por dos hombres, cuando se dirigía hacia su trabajo, en el
barrio La Libertad. La USO condenó los hechos y señaló que esto "enrarece aún más el clima de
violencia que ha venido imperado en esta ciudad y que pretende acallar el desarrollo
democrático de las diferentes manifestaciones de inconformismo".
El 10 de diciembre, CESAR AYALA, campesino miembro de la Junta de Acción Comunal,
fundador de una Cooperativa y militante de la Unión Patriótica, su esposa ANA ROSA TAMARA
LEON y su hijo LUIS ALFONSO AYALA TAMARA, fueron asesinados en el sitio llamado 'Puerto
Pescado' en la vereda Bocas de la Colorada. Algunas versiones indican que Cesar había sido
detenido y recluido en las instalaciones del Batallón Nueva Granada cinco meses antes y que el
batallón en mención y la Armada Nacional están involucradas en el crimen.
1991
El 5 de febrero de 1991, CARLOS LOPEZ RODRIGUEZ, su hijo de 15 años CARLOS LOPEZ
MARCELO y ESTEBAN CORONADO, militantes de la Unión Patriótica y vendedores en la plaza de
mercado de la ciudad, fueron detenidos en la madrugada en el barrio Torcoroma, por militares
adscritos al Batallón Nueva Granada que los sindicaron de pertenecer a la guerrilla. Los
13
REVISTA COLOMBIA HOY. Febrero 1990. “Descentralización de la pobreza”. PG 17
33
detenidos fueron vendados y trasladados al sector Nororiental de la ciudad, específicamente
barrio Kennedy, donde fueron asesinados y sus rostros desfigurados con ácido. Según testigos
las personas detenidas fueron dejadas en libertad y mientras que los demás fueron asesinados.
A día siguiente, 6 de febrero, el dirigente de la Juventud Comunista EIDER AVILA fue detenido,
torturado y allanada su vivienda por efectivos del mismo Batallón.
El 27 de febrero del mismo año, ALVARO BUSTOS CASTRO contratista al servicio del municipio
y activista de la Unión Patriótica, fue asesinado por desconocidos cuando transitaba por un
sector del barrio Las Granjas.
El 28 de febrero de 1991, el Ingeniero, militante Liberal y secretario de la alcaldiíta de
Barrancabermeja, HENRY DOMINGUEZ GARCIA fue asesinado por varios individuos
desconocidos que lo sacaron de su despacho lo subieron a un vehículo a la fuerza, y
posteriormente apareció herido con tres impactos de bala. Poco después falleció en el hospital
de la localidad. Las autoridades atribuyen el caso a un grupo de 'justicia privada'. El padre de
Henry había sido muerto el 3 de febrero del mismo año en un hecho no esclarecido.
En medio de negociaciones laborales entre Ecopetrol y el sindicato, los hostigamientos contra la
USO cobran la vida de RAFAEL ANAYA DOMINGUEZ, trabajador de Ecopetrol de 49 años y
miembro del sindicato, quien resultó muerto el 8 de marzo de 1991 al explotar una granada de
fragmentación que desconocidos lanzaron contra un establecimiento público, hecho en el que
resultaron 11 PERSONAS más heridas, entre ellos 3 EMPLEADOS de Ecopetrol afiliados a la
USO. La Dirección de la USO rechazó el hecho y señaló que no solo se está atentando contra
sus miembros sino a toda la población de la región, tal como sucedió con HERNANDO
HERNANDEZ, pensionado de Ecopetrol y padre del tesorero de la USO, asesinado el 20 de
marzo del mismo año, por varios individuos cuando se movilizaba en un bus de servicio urbano
hacia su residencia. Los impactos que recibió eran de arma 9mm.
El 19 de marzo de 1991 el defensor de derechos humanos y antiguo dirigente de la Unión
Sindical Obrera (USO) JOSE HUMBERTO HERNANDEZ GABANZO fue asesinado por dos hombres
que le dispararon cuando se encontraba en la urbanización popular El Paraíso en la ciudad de
Barrancabermeja. Ese día la organización sindical votaba la realización o no de la huelga en
ECOPETROL. José Humberto se bajaba de un bus cerca de su casa cuando los dos hombres le
dispararon cinco veces por la espalda, luego fue trasladado aún con vida al hospital Ismael
Darío Rincón donde posteriormente murió.
José Humberto se había jubilado de ECOPETROL y en el momento de su asesinato era miembro
del Comité Regional para la Defensa de los Derechos Humanos. José Humberto había recibido
constantes amenazas contra su vida y planeaba abandonar la región. Era el padre de Hernando
Hernández, quien también forma parte de la organización obrera y ha recibido amenazas y
atentados contra su vida.
José Humberto Hernández Gabanzo
El 19 de septiembre de 1934, oriundo de Santa Helena del Opón (Santander), José Humberto
Hernández Gabanzo hijo de Juan Hernández y Amalia Gabanzo, campesinos humildes
labradores de tierras y sueños.
En 1948 a raíz de la violencia José y su familia salieron hacia Barrancabermeja, recogiendo en
la marcha el testimonio crudo del agónico sabor de la injusticia, la miseria y la explotación.
Pero es aquí donde se le abren puertas y se convierte en el obrero de casco y overol uniéndose
al desfile de la ciclas que entraban y salían de la Tropical Oil Company.
Más tarde en 1967 la Unión Sindical Obrera U.S.O le encomendaría la necesaria misión de
hacerse dirigente sindical; a partir de ese momento su tarea revolucionaria era de pelear
34
incansablemente por la defensa de los intereses de la clase Obrera, ligándola desde luego a la
construcción del socialismo, proyecto del cual siempre estuvo enamorado, gracias al ejemplo
de la revolución Bolchevique y de la sierra maestra de Cuba, revoluciones que H siempre
admiró. En ese proceso su conciencia de clase se hizo fuerte y se fertiliza aún más en las
inolvidables huelgas de la gloriosa.
Veinte años de trabajo en ECOPETROL señalarían su jubilación laboral, quedarían atrás tantos
recuerdos, anécdotas, luchas, el sudor y la entrega.
Posteriormente con el correr de los años, se vincula a la ANUC Barrancabermeja, insertándose
a la lucha campesina; así conoció más de cerca sus necesidades, sus batallas, su cultura, la
guerra sucia del Ejército y los Paramilitares y el abandono a que el estado los tiene sometidos.
Allí en las montañas Santandereanas, Humberto se convierte en el popular "VIEJO H"
ganándose el cariño, aprecio y reconocimiento como hermano de clase; nunca hubo inviernos,
espinas ni verdes olivos que lo detuvieran en el cumplimiento del deber, siempre estuvo allá,
siempre estuvo acá, con su carcajada, con su piedra, con sus enseñanzas y con el sacrificio
permanente que sin duda alguna debe poseer todo aquel que decida construir una nueva
sociedad.
Posteriormente el Comité regional de Derechos Humanos CREDHOS, le brindó la oportunidad
de continuar su obra. H. tomaría la bandera de la vida y junto con el equipo de compañeros del
comité, con valentía, riegos y decisión recorren las zonas bombardeadas por nuestra
"democracia" para denunciar ante Colombia y el mundo como en nuestras tierras los pocos
pisotean los derechos de los muchos.
Esa es la vida de H. humilde, sencilla como la de los grandes hombres, Papá, amigo del alma
tenemos tu alegría en nuestras manos y tu profecía en nuestra lucha.
En medio de la tensión provocada por el desarrollo de la etapa final de las negociaciones entre
ECOPETROL y la USO, en abril de 1991 vuelven los atentados contra dirigentes sindicales. En
abril, 8 y 9 respectivamente, se suceden atentados contra las casas de los dirigentes de la USO
OLGER SANTODOMINGO y LUIS EDUARDO ARTABIA y el 12 del mismo mes fueron objeto de
atentados con petardos los supervisores de Ecopetrol, MANUEL SERRANO y GRACIANO
COGOLLO PATIÑO. Durante ese mismo mes, la sede de la Unión Sindical Obrera fue atacada
por desconocidos que se movilizaban en una motocicleta
El sector de Obras Públicas se vio afectado por cuatro asesinatos en el primer semestre de
1991. El primero ocurrido, el 5 de abril, cuando el ingeniero DAVID NUÑEZ CALA, secretario de
Obras Públicas de Barrancabermeja, fue asesinado en el "paso a nivel", por dos hombres que lo
interceptaron cuando se dirigía hacia al alcaldía municipal. David se había posesionado diez
días antes en su cargo y por amenazas contra su vida tenía asignado un escolta, que no lo
acompañaba en el momento del crimen.
El 9 de abril de 1991, JORGE E. NAVARRO C., trabajador temporal de Ecopetrol, es asesinado
por desconocidos que lo interceptaron cuando se movilizaba en una motocicleta de su
propiedad por el barrio El Refugio.
El 10 de abril del mismo año, ANDRES C. GOMEZ V., empleado de la Secretaría de Planeación
Municipal, oficina de Urbanismo e Ingeniería, es asesinado por dos hombres que se movilizaban
en una motocicleta, en momentos en que se desplazaba en una moto niveladora oficial hacia el
parqueadero municipal, en Barrancabermeja.
El 11 de abril de 1991, cae asesinado ANDRES CRISTÓBAL, otro trabajador de Obras Publicas.
Asesinatos a los que se suman, el de JORGE ELIECER LIZARAZO DIAZ, trabajador de Obras
públicas quien fue asesinado en su sitio de trabajo el 24 de mayo siguiente.
35
El 30 de abril de 1991, GILBERTO CARDENAS G., supervisor de Ecopetrol, fue asesinado en
momentos en que se disponía a ingresar a su residencia, en el barrio Colombia de
Barrancabermeja, los responsables propinaron a Gilberto 9 disparos de arma calibre 9 mm. El
18 de mayo del mismo año, son asesinados, HECTOR RAMIREZ GAMARRA, celador de Ecopetrol
de 39 años, asesinado en el barrio 9 de Abril y JOSE EMIRO ARGUELLO, empleado temporal de
Ecopetrol, quien fue asesinado por desconocidos en el barrio 1 de Mayo.
El 4 de mayo de 1991, GABRIEL MARTINEZ MARTINEZ, de 32 años y trabajador de
ECOPETROL, quien había sido miembro de la ANUC y activista del grupo político A Luchar, fue
asesinado de 5 disparos de arma 9mm., cuando se encontraba en el barrio Nueve de Abril.
El 26 de mayo de 1991, ALFONSO PADILLA, empleado del Ministerio de Obras Publicas, fue
asesinado por desconocidos en hecho no precisado.
El 24 de noviembre de 1991, el trabajador de Ecopetrol HERNANDO PITA SANABRIA, de 45
años y Jefe de la Sección de Alimentación de la Refinería de Ecopetrol, fue asesinado por un
grupo de desconocidos que se movilizaban en un campero en momentos en que se encontraba
en un establecimiento público en el barrio Buena Vista. Los asesinos dispararon ráfagas de
ametralladora. El cuerpo de Hernando presentaba 11 impactos de bala 9mm. Según la Policía,
Hernando había denunciado anomalías ocurridas al interior del casino donde laboraba.
El 14 de junio de 1991, el trabajador de Ecopetrol APOLINAR LUQUERNA SANCHEZ, de 29 años
y adscrito al Distrito Complejo Industrial, miembro de la USO, fue asesinado de dos impactos
de bala en la cabeza, cuando se disponía abordar un bus de servicio público en el barrio Las
Granjas. Quince días después, el 29 de junio, JOSE LUIS GALVIS JIMENEZ, de 33 años y
empleado de Ecopetrol, fue asesinado de dos impactos de bala 9mm., en la vía que conduce a
la Inspección Departamental El Centro.
El 24 de noviembre de 1991, HERNANDO PITA SANABRIA, de 45 años y Jefe de la Sección de
Alimentación de la Refinería de Ecopetrol, fue asesinado por un grupo de desconocidos que se
movilizaban en un campero en momentos en que se encontraba en un establecimiento público
en el barrio Buena Vista. Los asesinos dispararon ráfagas de ametralladora. El cuerpo de
Hernando presentaba 11 impactos de bala 9 mm. Según la Policía, la víctima había denunciado
anomalías ocurridas al interior del casino donde laboraba.
En 1991, las amenazas continuas contra el Comité Regional y el asesinato en el mes de marzo
de “Hache”, obligaron a varios directivos del Comité a salir de Barrancabermeja. “En
septiembre de 1991 Jorge Gómez Lizarazo ganó el Premio “Letelier-Moffit” de Derechos
Humanos del Institute for Policy Studies en Washington. Gómez permaneció en Washington
hasta enero de 19992 como abogado interno de la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos de la OEA.”14
1992
El año de 1992 marcó uno de los periodos más tenebrosos en la historia de crímenes que se
ensañaron sobre los barranqueños. Durante este año se sucedieron crímenes contra líderes
populares, defensores de los derechos humanos y sindicalistas. El sindicato de Choferes de la
Empresa de Transportes San Silvestre fue una de las organizaciones sobre las que se dirigió el
accionar asesino de la Red de Inteligencia de la Armada constituyendo uno de los sectores más
14
Americas Watch. La violencia continúa. Asesinatos políticos y reforma institucional en Colombia.
Bogotá, TM-IEPRI-CEI, 1993, p.69
36
afectados. Los crímenes sobrevinieron luego de que el sindicato había logrado una de las
mejores convenciones de estos gremios en Colombia.
El 29 de enero de 1992, hacia las 6 p.m., la Secretaria del Comité Regional para la Defensa de
los Derechos Humanos –CREDHOS-, BLANCA CECILIA VALERO DE DURAN, de 35 años, fue
asesinada por Julio Ernesto Parra, alias "El Indio", Agente de Control de la REd de inteligencia
07 de la Armada, por orden del Director de Inteligencia de la Armada Nacional, Coronel Rodrigo
Alfonso Quiñónez Cárdenas, cuando salía de las oficinas del Comité, ubicadas en el edificio La
Tora, en Barrancabermeja. El operativo fue coordinado por el Capitán Juan Carlos Álvarez, Jefe
de la Red Nº 7 de la Armada y en la ejecución participó el Sargento Julio Ernesto Prada
también vinculado a la Red de la Armada.
Blanca Cecilia se disponía a abordar un taxi cuando fue abordada por individuos vestidos de
civil, uno de los cuales la tomó por el brazo y luego le disparó. A 10 metros del lugar se
encontraban varios miembros de la Policía que prestaban vigilancia en los bancos ubicados
frente al edificio y no hicieron nada por capturar a los asesinos que se fueron caminando. Al
parecer, el ataque iba dirigido a la Presidenta encargada de CREDHOS, Jael Quiroga, quien
había pedido el taxi que iba a ser utilizado por Blanca cuando fue asesinada. Blanca luchó hasta
el último momento por sobrevivir. Sus zapatos y la bolsa con víveres para su familia quedaron
tirados en el piso, así como un pedazo de camisa roja de uno de los sicarios. Minutos después
fue trasladada a la policlínica de Ecopetrol pero falleció en el camino.
Al parecer, las comunicaciones de los radioteléfonos de los taxis son registradas por la Sección
de Inteligencia del Batallón Nueva Granada. En días anteriores Jael Quiroga había sostenido
fuertes discusiones con el Comandante de Policía de Barrancabermeja y con el Comandante del
Batallón Nueva Granada, en torno a las graves violaciones a los derechos humanos perpetradas
por la fuerza pública en esta región. El Comandante de la Policía había dicho, en presencia de
varios periodistas, que "ya no sabía que hacer con ella".
El crimen contra Blanca Cecilia se produce justamente cuando termina un Consejo de
Seguridad y cuando las calles de la ciudad se encontraban militarizadas. En declaración rendida
ante la Oficina de Investigaciones Especiales quedó aclarado este homicidio, por delación de
uno de los:
"La Red de inteligencia fluvial" con sede en Barrancabermeja efectuó labor de inteligencia en
torno a la actividad de Blanca Valero, determinándose que era la que realmente movía los
hilos, propiciaba los paros, efectuaba pronunciamientos en torno a las fuerzas militares. Esa
Información se le trasmitió a Rodrigo Quiñones y él ordenó su ejecución, le dio la orden al jefe
de la red, Capitán Juan Carlos Álvarez quien coordina con los sicarios. Se le hace labor de
vigilancia y se establece que del trabajo sale de cinco a seis de la tarde, de la oficina ubicada
en la calle 9, frente al edificio La Tora, segundo piso, la oficina de derechos humanos. El
seguimiento se hizo por dos días, lo efectuó Julio Ernesto Prada y otro sicario, Un día del mes
de enero de 1992 llegan estos dos sujetos en una moto blanca Honda 125, se estacionan frente
al edificio La Tora, esperan a que salga Blanca Durán y Julio Ernesto Prada al ver cuando baja
esta señora le dispara con pistola 9.mm o 7.65, no sé cual utilizó ese día y le pegó varios
impactos en la cabeza, emprendiendo la huida..."15.
La Coordinadora Popular de Barrancabermeja, ante el asesinato de Blanca Cecilia, convocó a la
población de la ciudad a un Paro Cívico a partir del jueves 30 hasta el viernes 31 de enero a las
doce de la noche, a la vez que se exigió la presencia de una Comisión del Gobierno Nacional.
“Dos semanas después de su muerte, aparecieron en un periódico local las declaraciones del
15
Oficina de Investigaciones Especiales. Declaración del Agente de Inteligencia y jefe administrativo de la
Red de inteligencia Nº 07, Calos David López M
37
comandante de la V Brigada del ejército, Roberto Emilio Cifuentes, afirmando que el Comité
Regional era utilizado por la guerrilla para tasajear y minimizar a las fuerzas armadas”16.
Blanca Valero de Durán: Trabajo y Honradez.
"No es fácil acostumbrarse a nombrarla en pasado, lo absurdo de su muerte no lo permite.
Blanca Cecilia era muchas cosas, -secretamente alcanzábamos a creer que era todas- se
desdoblaba con facilidad ante cada circunstancia de la vida que a ella nunca la tomó por
sorpresa. Fue la muerte en una sucia partida la única que pudo ganarle a esa mirada previsiva
ya ese cerebro de loca lógica, lo cierto de su destino.
Relaciones que nuestro conocimiento pasaba desapercibido, tenían de parte de BLANCA un
llamado de atención; por eso, aquello de que tenía mas de 7 sentidos no era solo una broma
afectuosa.
Un ser siempre dispuesto a ir en pos de la vida era Blanca. Vida que la vio desde muy
temprano sobreponerse a la adversidad, trabajar, reír, llorar, luchar para construir poco a poco
lo que más amó: su familia, aquellas maravillosas personas que heredaron su don admirado, la
fortaleza.
Rendir tributo a Blanca, es en el fondo hacerle honores también a su sentido de justicia, aquel
que se transformaba en un trabajo endemoniado, constante, brillante, que permitió logros a
favor de gente humilde de la región, víctimas de cotidianos abusos en sus derechos esenciales.
Una persona así, que demostraba sus afectos con una entrega total nace pocas veces en el
mundo.
Nosotros, sus amigos, que fuimos afortunadamente merecedores de ese gran afecto, tenemos
en nuestros recuerdos memorias de momentos de apoyo, de ayuda, de valor. Memorias que en
los espacios de nuestro corazón se agitan en una gran lágrima de ausencia."
CREDHOS. Barrancabermeja, agosto de 1992, Nº 1.
"En 1987 cuando se fundó CREDHOS llegamos a esta oficina y conocimos a Blanca Cecilia, una
mujer muy vital, de mucha fuerza, de mucha energía, se desempeñaba como secretaria
jurídica del doctor Jorge Gómez Lizarazo, quien era en estos momentos uno de los mejores
abogados que la historia de Barranca ha tenido y que ahora se encuentra exiliado y en esos
momentos sólo se dedicaba a litigar ya apoyar las organizaciones sociales. Es un hombre
democrático que permitió que en esta oficina se gestara el proyecto de derechos humanos que
tuvo iniciativa en la región, dedicó todo su tiempo a darle forma a este proyecto, Blanquita le
avalaba y apoyaba este trabajo. Cuando la mataron iba a cumplir 14 años de desempeño con el
doctor Gómez. Cuando la conocimos supimos que era una mujer de carácter y de una sola
pieza y eficaz y que sabía donde estaba parada y qué era lo que quería. Nos miraba
desconcertada, no sabía que actitud de asumir con nosotros, ella sabía que el Estado no miraba
con buenos ojos este trabajo y sabia que este era un Estado intolerante y antidemocrático y
presentía que esto traería problemas, considerando que era importante y urgente, pero ella
intuía que esto le traería problemas al doctor Jorge. Luego cambió su desconcierto y surgió en
ella un sentimiento de pertenencia al trabajo de derechos humanos colaborándonos
cualificadamente.
La fortaleza de ella, fue un eslabón en la unidad de todos nosotros. Blanquita era una mujer
que jamás vislumbró la posibilidad ni remota, ni lejana de que a ella le pudiera pasar algo
malo. Ella pensaba estudiar derecho pensando en sus tres hijos y para servir más
cualificadamente y llegar a los espacios que fueran necesarios, en medio de estas cosas, ella
adoraba a sus hijos y su esposo a quien amó tanto. Ella creía en las obras buenas y en la
justicia."
(Testimonio de un amigo de CREDHOS)
16
Amnistía Internacional, Acción Urgente. Citada por Americas Watch. La violencia continúa. Asesinatos
políticos y reforma institucional en Colombia, p.69
38
Debido a la ola de violencia paramilitar y a las interminables amenazas contra distintos
activistas, sindicales y defensores de derechos humanos entre otros, que tuvieron lugar en el
primer trimestre de 1992 en Barrancabermeja Jorge Gómez debe aceptar la protección de la
Policía, que en principio destacó un grupo de guardaespaldas17. Los miembros de CREDHOS
seguían siendo constantemente amenazados, vigilados y asediados, pero a mediados de 1992
el DAS había restringido el servicio de protección a los miembros del Comité, prohibiendo a sus
efectivos prestarles seguridad en 42 barrios y fuera de la ciudad. 17 días después de que varias
personas del Comité y de otras organizaciones de Barrancabermeja fueran víctimas de un
atentado mientras se realizaban continuos llamados de atención al gobierno nacional por parte
de Organismos Nacionales e Internacionales para hacer efectivas mejores condiciones de
seguridad a los miembros del Comité, fue asesinado otro miembro de Credhos18.
El 9 de febrero de 1992, JOSE DOMINGO AMAYA PARRA, de 31 años, Vicepresidente del
Sindicato de Conductores de la Industria del Transporte de Santander -SINTRACOINDER-,
JAIME GARCES NUÑEZ, de 43 años, conductor de bus y tesorero del Sindicato, EDUVIGES
LOPEZ RUIZ, de 50 años, integrante del Comité Político del Frente de Izquierda Liberal
Auténtico (FILA), NUBIA LOZANO ALVAREZ, de 36 años, ama de casa, PABLO JOSE NARVAEZ,
de 42 años, empleado de Servicios Chucurí y LUIS GUILLERMO NIÑO BERBEO, conductor de la
empresa Transportes San Silvestre y afiliado al sindicato de la misma, y TARCILIA ROSA DIAZ
VALETA, fueron asesinados y MARIA DEL CARMEN PONCE, esposa de Jaime Garcés, resultó
gravemente herida junto con MARCELA DIAZ y MARIA DEL CARMEN FONCE en un ataque
armado ordenado por el Director de Inteligencia de la Armada Nacional, Coronel Rodrigo
Alfonso Quiñónez Cárdenas, y perpetrado por Juan Carracedo De la Hoz y Javier Salas,
integrantes de la Red de la Armada en Barrancabermeja. La coordinadora Popular repudió la
atroz masacre y convocó a un Paro Cívico el martes 11 de febrero desde las cero hasta las 24
horas. Así mismo se acordó la continuación de esta jornada para el día 19 de febrero. Como
actividad en el día del Paro se realizó la Gran Marcha por la Vida a partir de la 1:00 p.m.
En el hecho, Luis Guillermo quedó herido y murió al día siguiente en la Clínica de los Seguros
Sociales de Barrancabermeja; Tarcilia Rosa, quedó herida en los hechos y murió 15 días
después en el Hospital Ramón González Valencia de Bucaramanga, las demás víctimas
murieron en el lugar de los hechos. Tres personas más quedaron heridas. Las víctimas se
encontraban departiendo en el “Estadero 9 de Abril”, ubicado en el barrio del mismo nombre,
ubicado en Barrancabermeja, cuando los asesinos, que se movilizaban en una motocicleta de
alto cilindraje, dispararon de manera indiscriminada contra las personas que allí se
encontraban.
La masacre del “Estadero 9 de Abril” sigue el modus operandi de otros crímenes de la Red de la
Armada: presencia de motos grandes y de dos sujetos que disparan indiscriminadamente sobre
las victimas escogidas y sobre los demás presentes. El informe presentado a la dirección de
Inteligencia de la Armada Nacional con sede en Bogotá, DINTE, elaborado por la Red de
inteligencia 07 de Barrancabermeja el 5 de febrero de 1992, resalta que el "Estadero 9 de
Abril" es un lugar donde se reúnen varios miembros de las milicias populares "Manuel Gustavo
Chacón". Esta organización insurgente, a la que pertenecerían los chóferes afiliados al sindicato
de San Silvestre, sería la responsable de la muerte de Rafael Díaz Badillo ocurrida el 25 de
enero de 1992. Este crimen a su vez, tendría que ver con el homicidio de un soldado voluntario
por parte de N. Isnardo, administrador del "Estadero 9 de Abril".Cuatro días más tarde, los
sicarios de la Red llegan al sitio y disparan indiscriminadamente contra los clientes del bar y el
acto de retaliación queda consumado. Las víctimas eran chóferes de la empresa de transportes
San Silvestre y una empleada del billar.
17
18
Americas Watch. La violencia continúa. Asesinatos políticos y reforma institucional en Colombia, p.69
Credhos. Barrancabermeja, agosto 1992, Nº 1
39
Aunque el atentado criminal del estadero del barrio "9 de Abril" cobró un importante número de
víctimas, la Red 07 de Inteligencia de la Armada prosiguió con sus labores de seguimiento a las
personas que ocasional o permanentemente frecuentaban este barrio. Así por lo menos se
desprende del siguiente "informe de inteligencia", elaborado días después: "Informe de
inteligencia. 25 de febrero de 1992. Se da cuenta de una habitación en el Barrio "9 de Abril",
donde residen varios sujetos que pertenecen a las milicias populares de Barranca".19
La versión oficial de los organismos investigativos, presentada por la Policía Técnica en un
Informe se refiriere a esta masacre en los siguientes términos: "En el caso especifico de la
masacre del barrio Nueve de Abril, donde perdieron la vida tres personas sindicalistas de la
empresa de Transporte de buses urbanos San Silvestre, así como otras tres que simplemente
eran acompañantes casuales de los mismos, podemos determinar que sus muertes fueron
producto de un homicidio selectivo por sus actividad sindical (sic) ya quienes se les acusa
muchas veces de subversivos, colaboradores directa o indirectamente de estos grupos; es
demostrable esta afirmación con las declaraciones que se allegan e inclusive se dice que estos
activistas del sindicato, venían siendo víctimas de atentados contra sus vidas...". 20
El 25 de febrero de 1992 alrededor de las 8 a.m. JOSE NOEL VARGAS RIVERA, de 32 años,
Alférez de Circulación y Tránsito de Barrancabermeja, es asesinado por desconocidos que le
dispararon ocasionándole cuatro heridas de arma de fuego en la cabeza y el pecho en el sitio
conocido como "As de Copas". Carlos David López, miembro de la Red 07, en denuncia
presentada a las autoridades de investigación en Colombia destaca que este fue otro de los
homicidios ejecutados por la red, en los siguientes términos: "Esta red de inteligencia y de la
cual tuve conocimiento directo, realizó las siguientes operaciones para desestabilizar el orden
público de la zona, todo esto ordenado y orquestado por el Coronel Rodrigo Quiñones que
utilizaba como identificación el seudónimo de "Anibal Quincy Carbonell". Para la inteligencia
militar, según uno de sus informes, se trató de la muerte de un ciudadano por autores y
móviles desconocidos. Es importante notar que en esta misma lista de muertos figuran a su vez
Blanca Valero, Humberto Atencia Canchilla y Rafael Díaz Badillo, de quienes también se tiene la
certeza, fueron asesinados por la Red de Inteligencia de la Armada Nacional .
El 26 de febrero de 1992, el trabajador temporal de Ecopetrol EPAMINONDAS PEDRAZA
MARTINEZ, es encontrado asesinado en la entrada del barrio Provivienda,
El 4 de marzo de 1992, LUIS CARLOS ESTRADA RUEDA, de 31 años, obrero de la Industria
Colombiana de Fertilizantes, ALEXANDER RODELO CASTRO, de 40 años, trabajador de Bavaria,
NELSON MANUEL TAMARA NIÑO, de 36 años, asistente del Departamento de Operaciones de
Ecopetrol y afiliado a la Unión Sindical Obrera y JULIO CARLOS CASTRO, obrero de Fertilizantes
Colombianos S.A, fueron asesinados por 2 miembros de la Red de Inteligencia Nº 7 de la
Armada bajo las órdenes del Director de Inteligencia de la Armada Nacional, Coronel Rodrigo
Alfonso Quiñónez Cárdenas, en el interior de los Billares "La Sede", ubicados en el barrio El
Cerro hacia las 7 de la noche. Los disparos se hicieron a la cabeza y por la espalda
principalmente. Varias personas declararon haber visto una moto con dos ocupantes que
dispararon contra las víctimas y huyeron del lugar posteriormente, sin embargo la oscuridad no
les permitió reconocer a los autores materiales del hecho. Se hizo evidente que los
responsables del crimen pertenecían a la Red 07 de inteligencia de la Armada Nacional, por la
delación hecha por el ex agente de esta organización Carlos David López.
19
20
Cuaderno original 3A, folio 74
Policía Judicial de orden Público. Informe preliminar número 212 DAS/DPJ/UDCVIP, folios 199 a 207.
40
Luego del crimen contra los cuatro trabajadores, los asesinos se dirigieron al barrio El Palmar,
donde asesinaron a DIOGENES RIVERA, vendedor de chance de 65 años, y MARCO ANTONIO
MARTINEZ AYALA, estudiante de 21 años, mientras conversaban en una esquina. Los dos
homicidas, presentados inicialmente como sicarios, salieron del Barrio El Palmar hacia el Barrio
Maria Eugenia donde hacían presencia unidades militares. La comisión de los crímenes se
favoreció con el corte de energía eléctrica programado por la Empresa Electrificadora de
Santander para esa hora. Posteriormente, se hizo evidente que los responsables de los
crímenes pertenecían a la Red 07 de inteligencia de la Armada Nacional, por la delación hecha
por el ex agente de esta organización Carlos David López.
El 5 de marzo de 1992, DANIEL CARVAJAL, candidato liberal al concejo local, fue baleado, por
dos individuos que se movilizaban en moto, quienes le dispararon con un arma de 9mm. en
Barrancabermeja. Por medio de una llamada al periódico una persona se atribuyó el hecho en
nombre del ELN, además anunció amenazas contra otros políticos, sin embargo dos de ellos
cuestionaron que provengan de la guerrilla las amenazas afirmando que consideran que
“vienen de otros sectores políticos que quieren entorpecer su campaña”.
A pesar de las denuncias realizadas por la USO, los crímenes se incrementan con la muerte de
GERMAN HERNANDEZ DE LA ROSA, obrero de Ecopetrol de 28 años vinculado a la USO,
asesinado el 26 de abril de 1992, hacia las 5 p.m., por orden del Director de Inteligencia de la
Armada Nacional, Coronel Rodrigo Alfonso Quiñónez Cárdenas y ejecutado, entre otros por
Ancizar Castaño Buitrago. Germán se encontraba con su esposa y sus dos hijos menores de
edad, en el asadero de pollos “La Totuma” del Barrio Galán. Los dos asesinos, que se
movilizaban en una motocicleta, le propinaron 18 impactos de arma calibre 9 mm. Los asesinos
se transportaban en una moto, uno de ellos bajo y disparó en contra del señor Hernández,
huyendo hacia la carrera 60 de la ciudad. La necropcia puntualiza que la causa directa de la
muerte fue hemorragia aguda y anemia aguda por lesión cerebral mediante arma de fuego de
corto alcance. El 8 de febrero de 1994, la Fiscalía Regional de Santafé de Bogotá, profirió
resolución de apertura de instrucción, por éste y otros crímenes perpetrados por la Red de la
Armada, y vinculó legalmente a Carlos Alberto Vergara Amaya, Ancizar Castaño Buitrago,
Miguel Antonio Durán Cáceres, Julio Ernesto Prada y José Reinaldo Amaya Cano.
El 5 de mayo de 1992, JOSE SALAZAR VELEZ, celador de la Secretaría de Obras Públicas, fue
asesinado por desconocidos en su residencia. José es el quinto trabajador de la Empresa de
Obras Públicas asesinado en el último año, el primero fue el Secretario de Obras Públicas,
David Nuñez Cala, asesinado en abril de 1991, luego dos celadores y un operario. Era hermano
del dirigente conservador Aníbal Salazar Vélez.
El 5 de mayo de 1992 ISMAEL JAIMES CORTES, militante del Partido Comunista, ex concejal
por la UP y director del diario "La Opinión" del Magdalena Medio, fue asesinado por miembros
de la Red de la Armada 07 de Inteligencia, en cercanías a su residencia, luego de dejar a sus
dos hijos en la guardería. La acción criminal de la Red No. 07 de la Armada habían desatado
para entonces una situación crítica, varios periodistas y corresponsales regionales habían sido
amenazados. El secuestro y tortura del periodista del Espectador ALONSO HEREDIA el día 5 de
marzo constituía el antecedente más grave.
Cuando Carlos David López, uno de los agentes de inteligencia de la Armada denunció los
crímenes cometidos por la Red 07 de Barrancabermeja, describe así los hechos a propósito del
asesinato de Ismael Jaimes Cortés: "El coronel Quiñónez ordenó la muerte de este periodista
porque denunciaba en su diario los atropellos que el ejército estaba cometiendo. Así, Jimmy
41
Arenas Robledo, que era mensajero de la Red y se le pagaba como agente de control, se
encargó de realizar la labor de entablar contacto con Ismael Jaimes, se hizo pasar por socio del
almacén "Modas de hoy", propiedad de Salo Segura diciéndole que necesitaban colocar un
anuncio del almacén en su periódico. Ismael acudió a una cita con Jimmy, en ese momento
estaba Otoniel Atehortua y Cachetes/Trujillo, sicarios que estaban vinculados en la nómina,
como agentes de inteligencia. Estaban vigilando para conocerlo. Lo conocieron y empezaron su
labor de inteligencia y al cabo de uno o dos meses determinaron que Ismael Jaimes llevaba a
su hijo todas las mañanas al barrio Torcoroma y le dieron como diez tiros en la cabeza,
utilizaron pistola 9 mm, dentro del proveedor iba una explosiva dum dum, en la cabeza.
...Miguel Durán era agente de control, dirigía la operación, era el encargado de la disciplina del
grupo, era el que hablaba con los sicarios. La orden se dio en la siguiente línea: Rodrigo
Quiñones, Juan Carlos Álvarez, luego Carlos López, posteriormente a Miguel y este se
comunicaba con los sicarios..."21.
Jimmy Arenas, miembro de la red de inteligencia de la Armada realizó los primeros contactos
con el periodista, bajo la disculpa de presentar algunos avisos publicitarios en el diario "La
Opinión" que Jaimes dirigía. Arenas Robledo confesó su participación en el seguimiento que se
le hizo a Jaimes, tal como quedó señalado por los demás sicarios. La indagatoria rendida en
diciembre de 1996 por Arenas Robledo deja en claro que conocía todos los mecanismos
empleados por la Red 07 de la Armada con miras a ejecutar a personas sospechosas. Acepta
haber hecho seguimiento a Ismael Jaimes y haber escuchado de su superior el Capitán Juan
Carlos Álvarez pronunciarse sobre la autoría de la muerte de Jaimes y las masacres aquí
reseñadas. Reseña así su ingreso a la Red y las labores encomendadas: "Cuando llegué a
Barranca me ubicaron en un hotel y en ese momento empecé a ser mensajero de una oficina
que se montó se llamaba Asesorías Navales, funcionaba en la misma ciudad en un edificio cerca
al comercio... Me encomendaron muy específicamente que tenía que hacer contacto con Ismael
Jaimes, periodista de ahí, director del Diario "La Opinión". El contacto lo hice por medio del
almacén Modas de Hoy cuyo propietario era Saulo Segura, se decía que Ismael Jaimes llevaba
la parte contable de una cuadrilla del ELN. Se hizo contacto con el almacén con propaganda del
mismo, todo eso era pago por la Red, yo me hice amigo de Ismael Jaimes y me alcanzó a
comentar que los paramilitares estaban matando gente inocente para así formar un caos
dentro de las organizaciones públicas. Pasaron dos meses y me di cuenta de que Carlos López
Maquillón, jefe administrativo de la Red No. 07 le había puesto vigilancia con el señor Diego
Ulloa alias "Carlos Villa" y él a su vez le puso la o tarea a alias "El Negro", en una mañana
escuché al señor Carlos López que se comunicaba con Diego Ulloa y le decía que el motor había
que repararlo, en ese momento yo no sabía a que clase de motor. Al día siguiente yo estaba
durmiendo y llegó el señor Carlos López y me comentó que el motor de Ismael Jaimes ya lo
habían reparado, yo le pregunté que como era eso y entonces él pasó a explicarme que arreglo
de motor significaba la muerte de una persona y que cuando se resbalaba, se corrige, cuando
se reparaba el motor era porque ya había sido asesinada la persona. Yo me llené de nervios y
llamé al capitán Juan Carlos Álvarez y le comenté que eso a mí no me gustaba, que yo tenía
nervios por lo que se estaba haciendo, él me dijo que no había problema que él protegía a
todos los miembros de la Red. Pasó el tiempo y empezaron a verse masacres como la del
nueve de abril, la del billar Versalles, todas estas masacres mandadas a hacer por la Red
número siete (7) encabezada por Juan Carlos Álvarez y seguida por Carlos López Maquillan.
Carlos Alberto Vergara Amaya, integrante de la Red No. 07, en su diligencia de indagatoria
acusó a Ancizar Castaño Buitrago, alias "Cachetes", de ser uno de los autores materiales de
este crimen y comentó la ejecución del asesinato de la siguiente forma: "Se le hizo un
seguimiento detallado y los sicarios se hicieron pasar como que iban a publicar en el periódico
un aviso de un almacén. IIMI (sic) Cárdenas y Otoniel Ríos Palacios y "Trujillo", alias
"Cachetes", los cuales procedieron a darle muerte en el barrio Torcoroma, iban en moto". En
21
Procuraduría General de la Nación. Declaración de Carlos David López. Suboficial de la Armada y Jefe de
Área de la Red. Anexo A.
42
definitiva, todas las personas mencionadas como autores materiales e intelectuales del crimen
son miembros de la Red de Inteligencia de la Armada.
A raíz del asesinado de Ismael, las emisoras, Fenalco, la Cámara de Comercio, el Distrito de
Producción, Pastoral Social, la Unión Sindical Obrera USO, la Coordinadora Popular, la Central
Unitaria de Trabajadores CUT y las organizaciones de derechos humanos, se unieron para exigir
al gobierno "un tratamiento especial a la ola de asesinatos dirigidos a sindicalistas, defensores
de derechos humanos, militantes de la oposición y humildes trabajadores". Los periodistas de
Barrancabermeja denunciaron las amenazas proferidas por "grupos armados de derecha", de
que fueran víctimas el mes anterior, a la vez que informaron que con este asesinato llegan a 65
los periodistas asesinados en el país, desde 1977.
ISMAEL JAIMES CORTES, a través del testimonio de un amigo
ISMAEL JAIMES CORTES había sido Concejal por la Unión Patriótica en tres oportunidades y al
momento de su asesinato era el director del Periódico "La Opinión del Magdalena Medio".
Ismael había participado de la creación de la Unión Patriótica en Barrancabermeja y había
fundado el mencionado periódico hacía 7 años y en él había denunciado en repetidas ocasiones
violaciones a los derechos humanos ocurridas en el puerto petrolero.
El día de su asesinato, Ismael iba a sostener una reunión con miembros de una delegación de
la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos OEA- en la que denunciaría asesinatos de trabajadores, sindicalistas, militantes de oposición y
defensores de derechos humanos.
El crimen fue planeado y ejecutado por miembros de la Red 07 de la Armada Nacional, con la
intención de acallar una voz independiente.
Perteneciente a la Unión Patriótica, denunció desde su periódico la política de terrorismo de
Estado y el plan de exterminio que se ejecutaba contra su movimiento. El periodismo
investigativo y de denuncia a los abusos cometidos por la fuerza pública contra la población
civil le valieron la muerte.
Las denuncias presentadas por Ismael antes de su muerte detallaban todo un panorama de
terrorismo de Estado, en el que se incluían desapariciones y ejecuciones extrajudiciales, delitos
de los que finalmente fue víctima.
Ismael Jaimes. "Ismael era uno de esas personas que se hacen solas, fue autodidacta, no fue a
la escuela, de niño se perdía en la finca con los perros de su casa, donde las mariposas le
abrían el camino. Su padre decía que él se dolía cada vez que veía un animal o una planta
maltratada, cuando tenía 7 años ya sabía leer, escribir, sumar y restar perfectamente, Así lo
recuerdan sus padres y hermanos. También decían que su vida estuvo marcada siempre por
servir a los demás y eso le costó la vida. Así, nosotros conocimos a Ismael Jaimes, ya era
dirigente de la JUCO en el Magdalena Medio donde también, muy joven, llegó a la presidencia
de la UP al lado de hombres demócratas e importantes para la región como Orlando Higuita y
Leonardo Posada y muchos otros que ya no están por que el terrorismo de estado los ha
arrancado violentamente de esta tierra:
Ismael, como buen autodidacta, se hizo periodista por convicción y por ética, político
transparente, porque decía que esas profesiones eran herramienta fundamental en la
concreción de su lucha por lo que él pensaba debía ser la justicia social y judicial y así lo
conocieron los pobladores del Magdalena Medio que vieron en él a Biófilo Panclasta de aquí. El
periódico La Opinión del Magdalena Medio, lo fundaron en 1.984, Ismael Jaimes, junto con
Nicanor Forero (dirigente agrario de la UP, asesinado), Leonardo Posada (presidente de la
Coordinadora Popular, asesinado), Rafael Gómez (fundador de CREDHOS) y otra periodista;
como en ese momento se incrementaba la guerra sucia, donde el río Magdalena era testigo
porque se había convertido en un río de sangre de campesinos de la región que en algún
momento disentían del sistema que los discriminaba y los condenaba a vivir en la miseria y el
abandono total; donde todos los días se recogían 2, 3 y un día hasta 6 cadáveres, el Estado no
iba a recogerlos nos tocaba a nosotros ir a buscarlos y hacer la denuncia. Entonces Ismael
43
decía que el periódico tenía que ser un restañador y CREDHOS tenía que restañar también
tantos desgarrones y tantos desencuentros y tantos dolores causados, para ir construyendo y
aportando en la construcción de la memoria colectiva y era ahí donde salían plasmadas
nuestras luchas y trabajos por la región, que él sin temor y con el compromiso por la región lo
publicaba, porque él también estuvo en la fundación de CREDHOS y eso le costó la vida.
El restañador de sueños y de utopías se fue, como se van los grandes hijos de ésta región,
como leños cortados y violentamente echados al fuego, se lo llevaron una mañana cuando
llevaba a sus hijos a las 7 de la mañana al jardín infantil, las fieras de la muerte al servicio del
estado genocida y criminal. Le despedazaron la vida y el cuerpo y nos causaron un daño que
todavía no hemos podido sanar y por el que seguimos clamando a la comunidad internacional
ya los hombres demócratas para que se haga justicia para quienes en función del Estado,
ordenaron y siguen ordenando tanta barbarie y horror contra un pueblo que lo único que tiene
claro es que quiere ser consecuente con la historia y seguir siendo una población de resistencia
civil. Dejó sus dos niños que han sufrido todas las crisis por la falta violenta de un padre
cariñoso, amoroso y dedicado, y a una viuda joven que todavía no se resigna a ser viuda."
El periódico de CREDHOS reseñó así el perfil de ISMAEL:
“Director y propietario del periódico “La Opinión del Magdalena Medio”, medio de comunicación
de gran importancia y acogida en la región. Su labor crítica ante los problemas evidenciados,
su sagacidad y el extremo humor fino de sus frases caracterizaron a este hombre cuya pasión
por el periodismo y el convencimiento de su labor social lo llevaron a mantener por 7 años uno
de los periódicos más leídos aquí. Era miembro de la Unión Patriótica aunque su labor política
activa la había dejado por su dedicación al periodismo, también fue miembro de la Asamblea
General del Comité de Derechos Humanos y un permanente colaborador, sus páginas siempre
estuvieron abiertas para este tema ya que estaba convencido que un paso importante hacia la
pacificación de la región era su respeto y promulgación”.
CREDHOS. Barrancabermeja. Agosto 1992. Nº 1.
El 7 de mayo de 1992, fue asesinado AGUSTIN QUINTERO GRANADOS un taxista que prestaba
sus servicios a los sindicalistas de la Unión Sindical Obrera y a miembros de organizaciones de
derechos humanos. Agustín fue asesinado por desconocidos a la entrada del barrio Pablo
Acuña.
El 18 de mayo de 1992, LUIS FERNANDO LEON CACERES, mecánico del Complejo Industrial de
Barrancabermeja -CIB- y miembro de la Unión Sindical Obrera, fue asesinado por sicarios
motorizados de la Red 07 de la Armada, cuando esperaba el bus para ir a la Refinería en
Barrancabermeja. El mismo día fue asesinado otro compañero del CIB, LUIS ENRIQUE LAZARO
URIBE, mecánico y miembro de la Unión Sindical Obrera, USO, cuando dos desconocidos
pertenecientes a la Red 07 de la Armada llegaron a su casa, y luego de solicitarlo por su
nombre le propinaron tres disparos de pistola 9mm. En las respectivas necropsias de los
cadáveres se encontraron heridas en la cabeza, la espalda y en las extremidades inferiores.
Los autores de estos hechos, pertenecían a la Red 07 de inteligencia, bajo las órdenes del
Coronel Rodrigo Quiñones y dirigidos por Jimmy Arenas Robledo.22 Uno de los sicarios de la
Red, Carlos Albeo Vergara Amaya, en su diligencia de indagatoria, corrobora la responsabilidad
de Jimmy Arenas Robledo, alias "Carlos Villa", y de alias "Cachetes", quienes ejecutaron la
orden emitida desde Bogotá por el Coronel Rodrigo Quiñonez.
El 23 de mayo de 1992, hacia las 12 de la noche, LUIS FERNANDO SIERRA VARGAS, de 20
años y estudiante de grado 11 del colegio de la Unión Sindical Obrera USO, quien se dedicaba a
22
Fiscalía Regional. Versión del Expediente. Folio 98.
44
la elaboración y venta ambulante de cuadros decorativos, fue asesinado por miembros de la
Red 07 de la Armada. Luis Fernando había visitado a su novia y se dirigía hacia su residencia
cuando a la altura de la calle 52 # 3-22 recibió dos impactos de arma de fuego de corto
alcance en la cabeza hechos por la espalda. Al parecer, era seguido por dos hombres y al notar
esta situación trató de refugiarse en la cantina que funciona allí, pero no alcanzó su objetivo.
La Fiscalía no pudo obtener versiones de testigos presenciales de los hechos. Sin embargo,
Carlos David López Maquillan, ex miembro de la Red 07, declaró que el crimen había sido
planeado y ejecutado por miembros de la Red, bajo las órdenes del Coronel Rodrigo Quiñones.
(Fiscalía Regional. Versión del Expediente, folio 99 y ss.)
Los jóvenes estudiantes barranqueños no escapan al ambiente de violencia presente en la
ciudad, y han encontrado la muerte víctimas de los accionares de “escuadrones de la muerte”,
prueba de ésta situación es el asesinato el 19 de enero de 1995, del estudiante NELSON
ENRIQUE GUZMAN BARRIOS, de 15 años, quien fue asesinado por desconocidos en la vía al
barrio Villa Fadua, a Nelson le propinaron 14 impactos de bala. El hecho se atribuyó a los
"escuadrones de la muerte que operan" en la ciudad de Barrancabermeja.
A fines de mayo de 1992, fueron amenazados 11 sindicalistas más. El grupo “La Gota Negra”
que suscribía las amenazas, apareció desde principios de 1991 a nombre de un supuesto grupo
de “trabajadores honestos de Ecopetrol” con el que periódicamente anunciaba, por medio de
comunicados, amenazas contra los activistas de la Unión Sindical Obrera23.
El 15 de junio de 1992, es asesinado OSCAR DARIO MEJIA SIERRA, de 32 años y conductor de
Ecopetrol, por desconocidos que le propinaron tres impactos de bala en la cabeza, cuando se
encontraba en el sitio conocido como "Pozo 7". Un mes más tarde, el 29 de julio de 1992,
FERNANDO RODRIGUEZ PACHECO, obrero de la empresa Montecz Conequipos, contratista
de Ecopetrol, es asesinado por desconocidos en el barrio Pueblo Nuevo de Barrancabermeja. El
mismo día fueron asesinados un sindicalista, un miembro de la ANUC y una Licenciada en
Filosofía que trabajaban en derechos humanos, hecho que ocasionó un paro cívico.
EFRAIN CARDONA trabajador oficial de Ecopetrol y miembro de la USO, fue encontrado
asesinado el 22 de junio de 1992 con dos disparos de fusil en la cabeza que le propinaron
desconocidos, en el sitio "Barranquillita" de El Tarra, departamento de Norte de Santander. El
día anterior había sido llevado por varios hombres armados que llegaron en horas de la noche
hasta el campamento de la empresa Tecnicontrol.
El 25 de junio de 1992, LEONARDO MARTINEZ ARDILA, de 37 años y conductor de la empresa
San Silvestre, fue asesinado por desconocidos en el interior de un bus de servicio urbano.
Leonardo recibió seis impactos de bala en la cabeza. Los conductores de transporte urbano de
Barrancabermeja desarrollaron una marcha pacífica por las principales calles de la ciudad el día
26 de junio, rechazando el asesinato y exigiendo que se hiciera justicia.
El 28 de junio de 1992, JULIO CESAR BERRIO VILLEGAS, de 25 años, miembro activo del
Comité Regional para la Defensa de los Derechos Humanos –CREDHOS-, fue asesinado por
orden del Director de Inteligencia de la Armada Nacional, Coronel Rodrigo Alfonso Quiñónez
Cárdenas, El crimen fue perpetrado por los paramilitares, vinculados a la Red Nº 7 de la
Armada: Otoniel Ríos Palacios y Ancizar Castaño Buitrago, quienes se movilizaban en una
moto, y estaban apoyados por los también paramilitares al servicio de la Red: Carlos Alberto
Vergara Amaya y José Dolores Buenaño Mosquera El crimen se produjo en momentos en que
Julio Cesar departía con su esposa en la Heladería Family, ubicada en la Avenida de los
Fundadores, en Barrancabermeja.
23
Periódico CREDHOS. Barrancabermeja. Agosto de 1992
45
El crimen fue decidido luego de una labor de “inteligencia” adelantada por el Jefe de Área de la
Red, Carlos David López Maquillan, quien consideró que por ser defensor de Derechos
Humanos, Julio Cesar debería ser “blanco" de la Red. Posteriormente, la esposa de Julio César
fue amenazada, le enviaron un dibujo con una calavera con disparos en la frente, por orden del
jefe de sicarios de la Red Miguel Antonio Durán Cáceres.
Al momento de su asesinato Julio César adelantaba una investigación en relación con el
asesinato de un menor de edad en Barrancabermeja, en la que estarían involucrados miembros
del F-2 que perseguían un delincuente. Julio César tenía 25 años, los dos últimos años de su
vida trabajó con CREDHOS en el acompañamiento de las personas que laboraban allí.
Julio Cesar Berrio. Un defensor de derechos humanos
"Julio Cesar Berrío era una persona con un rostro triste, él trabajaba aquí en CREDHOS como
acompañante moral de las personas que acudían aquí y acompañaba al entonces presidente,
Jorge Gómez a todas las oficinas y lugares de la región que él visitara en el día. Desde el inicio
del trabajo en CREDHOS él trabajó con nosotros, repartía las publicaciones y los reportes que
hacíamos, buscaba y llevaba la gente que necesitábamos para trámites jurídicos. Le gustaba
mucho servir a la gente, a las personas más humildes que más lo necesitaban. Tenía la
responsabilidad de cuidar a sus padres que eran dos ancianos de avanzada edad, vivía en el
barrio "Tres Unidos" de ésta ciudad, donde la gente lo quería mucho y lo reconocían como una
persona servicial y sencilla. Siempre recibió trato displicente y agresivo de parte de los
militares, lo señalaban de guerrillero, cuando "chicho" como le decíamos, nunca usó ni una
navaja. Siempre andaba caminando con el alma tranquila sin mirar para atrás, ni siquiera el día
que lo siguieron hasta el barrio Las Granjas para asesinarlo, el homicida lo torturó
psicológicamente amenazándolo y él seguía caminando tranquilo hasta que le dispararon. En
ese momento comenzó a llover muchísimo, tanto que nadie salía de sus casas por la tormenta.
Cuando le comunicamos a su mamá, la señora que era líder de la iglesia dijo: mi hijo era un
hombre tan bueno que hasta la naturaleza llora por él y mucha sal caerá en el alma de quien lo
mató y de quien lo mandó matar".
(Testimonio de un amigo de Julio Cesar)
"A Julito, como cariñosamente lo nombrábamos, lo recordaremos siempre por su sencillez, su
respeto hacia los demás; la seriedad que asumía para realizar las tareas encomendadas y su
silencio. Por eso era admirado y respetado por todos nosotros"
(Testimonio de un miembro de CREDHOS)
El 7 de julio de 1992, TARCISIO SOLORZANO, supervisor de vigilancia de Ecopetrol y miembro
de la USO, y JORGE MUÑOZ FLOREZ, fueron asesinados por un grupo de hombres armados,
que según la fuente eran miembros de grupos paramilitares, en el Corregimiento El Centro.
El 30 de julio de 1992, LIGIA PATRICIA CORTES COLMENARES Licenciada en Filosofía,
investigadora del Comité Regional de Derechos Humanos, fue asesinada en compañía de
PARMENIO RUIZ SUAREZ, Presidente del Sindicato de Choferes de la empresa Transportes San
Silvestre y de RENE ALBERTO TABERA SOSA, de 20 años, miembro de la Asociación Nacional
de Usuarios Campesinos –ANUC-, por agentes de la Red 07 de la Armada según orden del
Director de Inteligencia de la Armada Nacional, Coronel Rodrigo Alfonso Quiñónez Cárdenas,
cuando se encontraban frente al Restaurante “La Shanon”, ubicado en la calle 50 con carrera
11 de Barrancabermeja.
El operativo fue coordinado por el Capitán Juan Carlos Álvarez, Jefe de la Red Nº 7 de la
Armada y en la ejecución participaron: Alirio Quintero Quintero, informante de la V Brigada; los
46
miembros de la Red: Sargento Julio Ernesto Prada, Carlos Alberto Vergara Amaya, Otoniel Ríos
Palacios, Ancizar Castaño Buitrago, Javier Díaz Salas y Miguel Antonio Durán Cáceres.
Con este hecho se suman 6 asesinatos colectivos en lo corrido del año en Barrancabermeja y
un total de 270 asesinatos, según el registro de CREDHOS a 30 de julio de 1992.
Ligia Patricia Cortés
Ligia Patricia Cortés Colmenares, semblanza de una defensora de los derechos humanos:
"Nacida en Bogotá, su vida acogió una cosmovisión universal capaz de asimilar las rigideces
urbanas o la complejidad diversa de la naturaleza campesina. Su niñez gozó de las directrices
austeras de su padre, libre pensador, cuyas valoraciones estrictas frente a la moral social le
marcarían en el más riguroso estoicismo y sentido de cumplimiento, educación casera que se
complementó con la sensibilidad materna proveniente de la esperanza descubierta en el
cristianismo original. Esta doble influencia confluyó en el esplendor de la geografía llanera que
marcaría su vida en la sana ambición de quien coloca como valor supremo el de la libertad.
En la década de los 80 ingresa al Departamento de Filosofía de la Universidad Nacional de
Colombia. Era una opción escogida desde mucho tiempo atrás, como clara renuncia al
oscurantismo y al subdesarrollo cultural que para ella representaba la educación conservadora,
privada y monacal.
La coherencia entre los principios y la acción, entre la teoría y la práctica, conjugaron el
ejercicio académico con el trabajo de los grupos de oración y reflexión bíblica, la construcción
de pequeñas unidades productivas, grupos de estudio y de trabajo comunitario desarrollado en
los cerros marginales del nororiente de Bogotá. Sus experiencias en el trabajo popular la
llevaron a diseñar propuestas cívicas para la
movilización urbana, con banderas como el
derecho a los servicios públicos, a la salud, a la educación ya la vida digna.
Al despuntar el año 1986, Ligia Patricia parte para radicarse en Barranca. Su primera
experiencia en el trabajo campesino la llevó a orientar acciones de alfabetización, educación,
organización y formación política de los sectores que, en la década de los años 90, jugarían
papel determinante en las luchas por la tierra y el trabajo agrícola.
Fue la época de las grandes movilizaciones campesinas del nororiente. Actuando como
negociadora o acompañando la formación de nuevos negociadores; demostró que el
movimiento social alcanza su verdadera legitimidad cuando integra la utopía, la decisión de
hombres y mujeres organizadas, actuando con plena convicción, planteando alternativas de
desarrollo y equidad.
Combinó el trabajo de fortalecimiento del movimiento social con la cátedra en la Universidad
Cooperativa de Colombia, sede descentralizada de Barrancabermeja.
La presión de la coyuntura nacional junto con el inicio de la crisis de los noventa la llevaron a
Cúcuta. La formación de la "Escuela Sindical Adolfo León Guerrero" representó para ella la
posibilidad de diseñar modelos de formación social, alternando con sus obligaciones de mamá,
investigadora y organizadora popular. Este trabajo la llevo a asumir que "sin formación social y
política, el pueblo no tendrá proyecto histórico".
En mayo de 1992 volvió a Barrancabermeja. Inmediatamente se dedicó al diseño de un
proyecto de investigación de la situación de derechos humanos. Trabajando con CREDHOS
emprendió este plan de trabajo que abarcaba el diagnóstico y la formulación de estrategias en
función de la garantía y aplicación de los derechos fundamentales, sociales y políticos.
La estrategia de trabajo en Derechos Humanos, la concebía como un modelo de vida plena,
con democracia, con gestión de parte de las comunidades, fortalecidas educativa, organizativa
y políticamente para enfrentar la violencia estatal. El proyecto lo concebía con la ternura de la
solidaridad y el compromiso de comunidades que debían constituirse como sujetos de su propia
historia.
La estadía en Barranca debía igualmente corresponder a la materialización de una escuela de
formación sindical, popular y campesina, gestada con el apoyo de las organizaciones sindicales,
sociales y eclesiales.
47
En esta nueva oportunidad, la intolerancia del terrorismo de Estado nos privaron, con el
asesinato de "La Maestra", de ver las aulas llenas de obreros y campesinos, de pobladores de
barrio, comprobando que la liberación es un aprendizaje permanente".
Entrevista a un familiar de Ligia Patricia
La Procuraduría General de la Nación, mediante investigación realizada por una comisión
especial asignada para tal efecto, concluyó que era evidente la relación de la Fuerza Pública,
especialmente del Ejército Nacional con la masacre en la cual fueron asesinados Parmenio Ruiz
y sus acompañantes. Refiere la conclusión de los investigadores que Alirio Quintero Quintero es
una de las personas implicadas en los hechos. Aunque la Brigada V no aceptó tener a Quintero
dentro de sus filas, se pudo establecer que había sido miembro de la Policía Nacional, de donde
fue expulsado por mala conducta.24
Corroborando las sospechas de la participación de organismos estatales en la masacre, y según
la denuncia de Carlos David Maquillan, las víctimas fueron ubicadas por Carlos Alberto Vergara,
informante de la Red de Inteligencia de la Armada Nacional, quien se habría puesto en
contacto con "El Ingeniero" y "El Gerente". Estas altas directivas de la Inteligencia militar
dieron la orden de ejecutar a los sindicalistas. Carlos López, Suboficial de la Red de inteligencia
dice sobre el particular:
“El segundo caso que puedo mencionar de importancia es el relacionado con el asesinato de
Parmenio Ruiz Suárez, presidente del Sindicato de Chóferes de la empresa Transporte San
Silvestre, de René Tavera Sosa, dirigente de la ANUC, Ligia Patricia Cortés, licenciada en
filosofía que adelantaba campaña de derechos humanos en Barrancabermeja. Parmenio Ruiz
era el que promovía paro de transportes, al miembro de la ANUC, por serio se le sindicaba de
ser subversivo, y Ligia Patricia Cortés, por adelantar campaña de derechos humanos, iba en
contra de las fuerzas militares. La red determinó esto a través de labores de inteligencia,
básicamente estas labores fueron efectuadas por Carlos Alberto Vergara, quien efectuó
seguimiento previo de las víctimas. La orden por parte del director de inteligencia de matar a
Parmenio Ruiz ya estaba dada de antemano, por sus antecedentes, por informes previos. El día
de los hechos Carlos Arturo Vergara se comunica con Juan Carlos Álvarez, quien tiene la orden
previa de que a Parmenio había que darle: Juan Carlos se comunica con Julio Ernesto Prada,
jefe de los sicarios, quien manda a otro sicario a quien yo no conocía, Carlos Alberto le señala
las víctimas y se van. El otro sicario regresa luego con Julio, que llevaba una peluca. Se
bajaron los dos para ejecutar el hecho, utilizaron pistola 9 mm., y no sé que otra por que ellos
tenían varias, armas que nosotros comprábamos. Entraron en el restaurante Shanon y
dispararon a las tres victimas, quedaron amontonados, la señora quedó con el rostro hacia
atrás, sentada... El resultado de la operación se comunicó directamente a Quiñones, a través
del ingeniero, recibiendo felicitaciones verbales”25
Pero es el mismo Carlos Alberto Vergara Amaya quien narra como fue el homicidio de estas
personas, de la siguiente manera:
“En labores de inteligencia yo logré infiltrarme en el Barrio Boston de Barrancabermeja en
donde pude conocer a Parmenio Ruiz, allí me enteré que esta persona junto con el comandante
Orlando y el comandante Iván (Anibal) eran guerrilleros que ordenaban hacer consejos de
guerra a miembros de entes de seguridad del estado en donde se les obligaba a unirse a la
guerrilla o de lo contrario los mataban. Parmenio tenía como fachada el ser presidente, del
sindicato de San Silvestre... Se perdió por unos días, pero a finales de junio cuando transitaba
24
Procuraduría General de la Nación. Oficina de Investigaciones Especiales, Expediente 1741-92,
elaborado en septiembre de 1992
25
Fiscalía Regional. Inspección judicial a varios procesos. Cuaderno C-2, folio 253, pp. 18-19
48
por la calle 10, a la altura del estadero Shannon, pude verlo en compañía de dos personas mas
que trabajaban en derechos humanos. Cuando yo detecté a Parmenio me trasladé a la casa de
la red a avisarle a Miguel y a Carlos y ellos se comunicaron telefónicamente con Juan Carlos
quien dio luz verde para matarlo. De la casa salimos Otoniel y Cachetes, yo en bicicleta y ellos
en moto, Pasamos por el lugar y yo me quedé en donde se estacionan los buses, en el
comisariato, al frente del Shannon, ellos llegaron al lugar, Cachetes se quedó en la moto y
Otoniel bajó, ingresó al sitio y le disparó a las tres personas con pistola 9mm, creo que fueron
10 a 12 disparos. Parmenio calló (sic) de la silla quedando contra la pared, igual que la señora
Ligia Patricia, que trabajaba en derechos humanos quien quedó con la cabeza hacia atrás.
Luego del operativo di una vuelta y volví al sitio, miré para verificar yo me di cuenta de que
estaban efectivamente muertos, avisamos a la red y Juan Carlos nos felicitó por los
resultados"26. El testimonio no puede ser más claro y sin embargo, contra todas las evidencias,
la Inteligencia militar del Batallón Nueva Granada responsabilizó de la masacre a la guerrilla”.27
En octubre de 1992, SILVIO FONSECA trabajador petrolero fue allanado dentro de una serie de
operativos masivos en los barrios nororientales efectuados por miembros del cuerpo elite y la
Brigada Móvil No. 2.
Otros homicidios relacionados con la Red de Inteligencia de la Armada Nacional se presentan el
7 de octubre de 1992, hacia las 2 a.m., PRESENTACION MONTESINOS ARMENTA, de 29 años,
citador del Cuerpo Técnico de la Policía Judicial, CTI, y ALICIA RIOS BUSTOS, de 38 años,
administradora del establecimiento público conocido como “Chayán” (antes “Menudo”), son
asesinados por Ancizar Castaño Buitrago, paramilitar vinculado como agente de control a la
Red de Inteligencia Nº 7 de la Armada, en Barrancabermeja. El establecimiento en que
sucedieron los hechos era el lugar de reunión de los sicarios al servicio de la Red.
El 7 de noviembre de 1992, MARIANO ALBERTO NAVARRO MENDOZA, de 43 años, obrero de
Ecopetrol y miembro de la Unión Sindical Obrera, USO, fue asesinado de varios disparos frente
a la tienda La Libertad, ubicada en el barrio Primero de Mayo,. Mariano Alberto en octubre del
mismo año había recibido amenazas junto con el dirigente de la USO, JOSE DE LA ROSA,
mediante el envío de una corona fúnebre.
Un mes después de la muerte de Mariano, el 17 de diciembre de 1992, MIGUEL PEREZ
MENDOZA, miembro de la Junta Directiva de la Unión Sindical Obrera, en el centro de
producción de Ecopetrol, fue asesinado por un grupo de hombres armados, en área rural de
Barrancabermeja. Los asesinos interceptaron el bus en que viajaba Miguel a las 2:30 a.m.,
obligaron a todos los pasajeros a identificarse, y luego de requisarlo, se lo llevaron a una
trocha y le propinaron varios disparos. Miguel trabajaba en la empresa hacía 18 años y se
desempeñaba como celador. Este asesinato fue cometido faltando pocos días para iniciar la
negociación de la convención colectiva en la petrolera estatal.
1993
El 9 de enero de 1993, NICOMEDES GUTIERREZ ARRIETA, de 34 años, analista químico de
Ecopetrol, fiscal suplente de la Junta Directiva del Club de Infantas (Club Social de la USO), y
26
Carlos Alberto Vergara Amaya, agente de inteligencia de la Red No. 07 de Inteligencia de la Armada
Nacional. Declaración ante la Oficina de Investigaciones Especiales de la Procuraduría General de la
Nación. Cuaderno A. Folio 50
27
Proceso Fuerzas Militares. Informe evaluativo obrante a folio 12 del cuaderno D-1. Publicado en el
Boletín Diario de Informaciones del 30 de julio de 1992
49
miembro de la Unión Sindical Obrera, USO, Subdirectiva Refinería, fue atacado por un hombre
que lo llamó y sin mediar palabra le propinó dos impactos de bala uno en la frente y otro en el
cuello. Según otras fuentes Nicomedes estaba amenazado hace varios meses, por tal motivo,
iba a salir de la ciudad al día siguiente del hecho. La fuente indica que los trabajadores de
Ecopetrol realizarían una protesta a nivel nacional por el asesinato.
El 29 de enero de 1993, ROMULO RODRIGUEZ YELA de 42 años, líder cívico que trabajaba
como inspector de obras de la Secretaría de Planeación Municipal, fue asesinado a la 1:50 de la
tarde en momentos en que se dirigía en motocicleta al trabajo, estando aún a pocas cuadras de
su casa. El cuerpo de Rómulo presentaba 8 impactos de bala.
Durante el mismo mes, el día 30, LUIS ANTONIO LOMBANA CAÑOÑO, electricista que laboraba
en el Distrito de Producción El Centro de Ecopetrol, fue asesinado a las 5:45 de la tarde por
desconocidos que le propinaron dos disparos en la cara, en momentos en que se dirigía a una
tienda a pocos metros de su residencia, situada en el barrio Primero de Mayo, de
Barrancabermeja. Luis Antonio fue trasladado a un centro asistencial de Ecopetrol donde murió
una hora después. Según dirigentes de la USO, Luis Antonio había recibido amenazas en los
últimos días, razón por la cual lo habían reubicado temporalmente en Bogotá, en el momento
de su muerte se encontraba en Barrancabermeja visitando a su familia, sin previo aviso a la
empresa. Ante este nuevo hecho, los trabajadores de Ecopetrol como protesta decretaron un
cese de actividades el 1 febrero.
El 7 de marzo de 1993, los cuerpos de JOEL RANGEL QUEVEDO, obrero de 25 años, LUIS
EDUARDO CAMACHO CAMACHO y HECTOR MERCADO RAMIREZ fueron encontrados hacia las
6:30 a.m. en un lote del barrio Arena. El hecho se presentó después de que los vecinos del
sector reportaran una balacera suscitada hacia las 6 de la mañana. Las víctimas presentaban
cuatro, dos y siete disparos, respectivamente.
El 21 de abril de 1994, EDGAR JULIO GIRALDO TOLOZA de 30 años, albañil, reconocido
dirigente deportivo y ex tesorero de la Asociación de Vivienda la Tora, que reúne a ocupantes
de tierra, MARIA DEL ROSARIO DELGADO SIERRA y JOHN JAIRO GIRLADO TOLOZA fueron
asesinados por 4 hombres sin identificar que les dispararon con pistolas, cuando dialogaban en
la puerta de su vivienda ubicada en el barrio Primero de Mayo. El crimen fue cometido hacia las
7 de la noche, momento en que en el sector estaba interrumpido el fluido eléctrico; en el hecho
también resultó herida de gravedad una hermana de Edgar Julio y Jhon Jairo que estaba
embarazada.
El 22 de abril de 1993, HECTOR GIL CASTELLANOS GOMEZ de 27 años, celador del colegio
Camilo Torres, fue asesinado por desconocidos en momentos en que se encontraba laborando
en Barrancabermeja. A Héctor Gil, militante del partido liberal, le propinaron dos disparos de
revólver calibre 38. El colegio Camilo Torres ha sido continuamente amenazado mediante
llamadas telefónicas.
El 26 de abril de 1993, JOHN JAIRO GONZALEZ SILVA de 27 años, conductor de una buseta
afiliada a la empresa San Silvestre, fue asesinado a las 7 de la noche en inmediaciones de la
empresa Fertilizantes S.A., cuando se disponía a guardar el automotor, por desconocidos que le
propinaron tres disparos en la cabeza.
50
El 27 de abril de 1993, EDGAR CONTRERAS LEAL y CARLOS EDUARDO HERNANDEZ ORDOÑEZ,
agentes del Cuerpo Técnico Judicial, son asesinados en momentos en que hacían entrega de
una citación en el barrio El Danubio, al nororiente de la ciudad de Barrancabermeja.
El 30 de abril de 1993, NAPOLEON ARDILA PEÑA, conductor de una buseta afiliada a la
empresa de Transportes San Silvestre, fue asesinado de cinco disparos de pistola calibre 9 mm.
en la cabeza, en el barrio Oro Negro, sector de Pozo Siete. Napoleón es el segundo conductor
afiliado a la empresa, asesinado en menos de una semana. La SECRETARIA de la gerencia
también fue amenazada de muerte. Así mismo un CONDUCTOR de otra empresa, fue asesinado
el día 26 de abril.
El 11 de mayo de 1993, el estudiante de 16 años LUIS ALBERTO MORENO CORTES, fue
asesinado de cuatro disparos de revólver, en el sector de Pozo Siete, zona urbana de la ciudad
de Barrancabermeja. Luis Alberto cursaba sexto grado en el Colegio Camilo Torres. Es el
segundo integrante del plantel educativo asesinado luego de que en la primera semana del mes
de abril desconocidos amenazaron de muerte a estudiantes, profesores, trabajadores y
directivos, pues el día 22 de abril fue asesinado el vigilante del centro educativo.
El 12 mayo de 1993, el ex dirigente de la Unión Sindical Obrera, USO, BENJAMIN ESPINOZA,
fue desaparecido por cuatro desconocidos armados “que dijeron pertenecer a la ley” y tener
“orden para realizar un allanamiento”, para incursionar en una droguería de su propiedad y
luego obligarlo a subir a un campero rojo y blanco que se alejó con dirección desconocida de
Bucaramanga. Cuatro vecinos que presenciaron el hecho, trataron de impedirlo, pero fueron
amenazados por los victimarios. Una fuente anota que algunos residentes en el sector de
Morrorrico aseguraron haber visto el campero cuando se dirigía por la vía a Pamplona (Norte de
Santander).
El 14 de mayo de 1993, PEDRO ANTONIO LOPEZ ALVARADO, conductor de la empresa Radio
Taxi y hermano del Concejal conservador Arcesio López, asesinado de cuatro disparos, por
desconocidos en el barrio Pablo Acuña. En los últimos días han sido asesinados cuatro taxistas
en la ciudad, razón por la cual, los demás conductores suspendieron el servicio, como acto de
protesta.
El 27 de mayo de 1993, el ingeniero, Jefe del departamento de producción del distrito de
producción El Centro OSCAR MANUEL TAMAYO ROMERO fue desaparecido y asesinado en el
sitio campo La Cira, inspección departamental Yarima municipio San Vicente de Chucurí. Ese
día Oscar se encontraba con otros dos ingenieros y según la versión de ellos, los desconocidos
se presentaron como integrantes de la UC-ELN y luego de pedir documentos de identidad a los
tres profesionales, se llevaron a Oscar. El 3 de abril fue encontrado su cuerpo en avanzado
estado de descomposición y con lo dedos de las manos quemados con ácido en el sitio La
Leguía, ubicado en el kilómetro 32 de la troncal del Magdalena Medio. El asesinato de Oscar
originó protestas por parte de los trabajadores de Ecopetrol.
El 4 de junio de 1993, FABIO ALBERTO DIAZ BARRAGAN, de 24 años y conductor de una micro
buseta afiliada a la empresa Transportes San Silvestre, fue asesinado en el barrio La
Esperanza, por desconocidos que le propinaron varios impactos en momentos en que se
encontraba trabajando. El hecho fue cometido a las 9 de la noche, y con este, son seis los
conductores asesinados en los últimos meses.
Teniendo como antecedente la dura campaña de exterminio que se desarrolló en contra de los
transportadores de la empresa San Silvestre, en años anteriores, que cobró la vida de varios de
sus integrantes y provocó el exilio de otros tantos. El 1 de febrero de 1995, FRANKLIN DE
51
JESUS MURCIA GIL, conductor de un bus urbano afiliado a la empresa de transportes San
Silvestre, fue asesinado de un disparo en la cabeza y otros tres en la espalda, en el barrio Las
Granjas, zona nororiental de la ciudad. Los conductores de la empresa se declararon en paro
indefinido como rechazo al crimen, porque “pone en evidencia la grave situación de violencia
que se vive en el puerto petrolero”, pues durante 1995 han sido asesinadas en la ciudad, más
de 200 personas. Murcia Gil se desempeñaba como conductor desde hacía 15 años y
recientemente “había comprado acciones de la buseta que manejaba en el momento del
hecho”.
El 28 de junio de 1993, ANASTASIO SOTO RODRIGUEZ, de 46 años, celador de la
electrificadora de la ciudad, fue encontrado asesinado y con señales de tortura, en la parte
posterior del Comando de la Policía, luego de haber sido desaparecido el 22 de junio anterior
cuando se dirigía a un sector comercial de la ciudad de Barrancabermeja.
El 6 de agosto de 1993, REINALDO LEON ALDANA, de 36 años y trabajador del Distrito de
Producción el Centro de Ecopetrol, fue asesinado por desconocidos que le dispararon en seis
oportunidades con un arma calibre 9mm, cuando esperaba ser recogido por un bus en el barrio
Cincuentenario.
El 21 de agosto de 1993, el conductor la petrolera estatal Ecopetrol, NESTOR TARAZONA
desapareció en circunstancias desconocidas cuando se movilizaba por la vía que de
Bucaramanga conduce hacia Aguachica (César), en un campero Trooper que fue encontrado en
jurisdicción de esta población, con el parabrisas destruido y dos disparos en su estructura.
El 10 de septiembre de 1993, ORLANDO GOMEZ JIMENEZ, de 47 años y capataz de vigilancia
de ECOPETROL, fue asesinado por tres desconocidos que le dispararon cuando se aprestaba a
recibir el turno nocturno de vigilancia. Los victimarios se movilizaban en un vehículo y usaron
pistolas calibre 9 mm. El hecho fue cometido hacia las 9:55 p.m., en la inspección
departamental El Centro. Gómez Jiménez laboraba desde hace 19 años en la empresa, y desde
el 25 de enero de ese año, había sido temporalmente reubicado en Bogotá, como consecuencia
de constantes amenazas de muerte que venía recibiendo.
El 25 de octubre de 1993, RODRIGO ALONSO ROJAS ACOSTA, de 28 años de edad y Secretario
de la USO-Refinería, fue asesinado por dos hombres que se movilizaban en una moto y le
propinaron a Rodrigo Alonso siete disparos en diferentes partes del cuerpo, cuando llegaba a su
vivienda, hacia las 9:40 p.m., en la urbanización Coviva. Rodrigo Alonso se desempeñaba como
electricista de la superintendencia de mantenimiento de Ecopetrol, desde hace seis años. La
USO denunció que sesenta de sus miembros han sido asesinados en los últimos cinco años y
que por lo menos 110 de sus dirigentes se encuentran amenazados.
El 1 de noviembre de 1993, ORLANDO VEGA AMEZQUITA, trabajador de Ecopetrol de 41 años,
fue asesinado en momentos en que salía de la casa de una de sus hermanas, en el barrio
Paraíso por dos hombres que le propinaron un disparo de revólver en la cabeza y luego lo
despojaron de sus documentos de identidad. Las autoridades atribuyeron el hecho a un hurto,
pero los compañeros realizaron un cese de actividades de 24 horas en protesta por el crimen.
El 8 de diciembre de 1993, el Ingeniero contratista de Ecopetrol LEONARDO VECINO DURAN,
fue víctima de un atentado por parte de desconocidos que lo atacaron con un arma de fuego en
el barrio El Campestre, sector nororiental de la ciudad. Ese día, el profesional y su familia,
cuando se movilizaban en un automóvil, fueron atacados por desconocidos que les dispararon
varias ráfagas de sub-ametralladora. En el atentado resultó muerto SERAFÍN VECINO ALDANA,
pensionado de la petrolera y padre de Leonardo. Posteriormente, y a causa de las graves
52
heridas consecuencia del intento de homicidio que sufrió, Leonardo murió el 12 de enero de
1994 en una Clínica de Bucaramanga.
El 19 de diciembre de 1993, HARVEY RINCON RUEDA, de 25 años y empleado de una firma
contratista al servicio de la petrolera estatal Ecopetrol, es asesinado en el barrio La Esperanza;
el crimen fue cometido hacia las 5:30 de la tarde. Tres días mas tarde, el 21 de diciembre de
1993, JESUS ALONSO SOTO PEREZ, de 31 años y empleado de una firma contratista de
Ecopetrol, fue encontrado asesinado y en avanzado estado de descomposición, en la vía a
inspección departamental El Centro.
1994
El 4 de enero de 1994, JOSE ACOSTA JIMENEZ de 34 años y empleado de Ecopetrol, fue
asesinado de diez impactos de arma de fuego en hecho ocurrido frente al Teatro El Pueblo, en
el barrio Provivienda donde residía. Desde hace varios meses se había vinculado a la empresa
por intermedio de la firma contratista Choer Camargo.
Pocos días después, el 15 de febrero de 1994, el empleado temporal de Ecopetrol de 46 años
JESUS ROJAS CHAPARRO, fue asesinado en el barrio Versalles por dos desconocidos, en
momentos en que se desplazaba hacia su trabajo, el crimen fue cometido hacia las 5:45 de la
madrugada, frente al puesto de salud del barrio.
En febrero de 1994 es encarcelado ÁLVARO SOLANO CARRILLO, fiscal de la Federación de
Trabajadores Petroleros FEDEPETROL y afiliado a la Unión Sindical Obrera, sindicado como
supuesto autor material del homicidio con fines terroristas de dos agentes de Inteligencia
Militar, en hechos ocurridos el día primero de febrero de 1992; la Fiscalía Regional de Cúcuta,
no obstante conocer procesalmente a Solano se abstuvo de notificarle la investigación previa,
la cual duró aproximadamente 2 años, violando de ésta manera el debido proceso, lo emplazó
y declaró persona ausente.
Los integrantes de las organizaciones sindicales, junto a sus allegados y familiares, han sido
víctimas constantes de hostigamientos y otras actividades ilegales por parte de grupos
paramilitares; prueba de esto es la detención y tortura del joven NN LOZANO, de 16 años, hijo
de un dirigente sindical de SINTRAIFIBA, quien fue detenido y torturado en la base militar
Rangel, adscrita al Batallón Antiaéreo Nueva Granada, el 11 de febrero de 1994. En diciembre
de 1993, el joven había sido detenido y torturado por la Policía, hechos que se repitieron en
contra de un hermano suyo, quien recibió amenazas en enero y junio 10 de 1994 cuando
militares del Batallón Antiaéreo Nueva Granada, al mando del comandante del puesto militar
del barrio Rafael Rangel, lo detuvieron y lo llevaron al Batallón. Allí fue desnudado y
amenazado con ser violado si no informaba dónde estaba la guerrilla; también lo pararon sobre
un hormiguero, envolviéndole la cabeza con una bolsa plástica amarrada al cuello, hasta casi
asfixiarlo, después le retiraban la bolsa, para luego repetir la tortura, poco tiempo después fue
colgado por el cuello y golpeado en el estómago. Debido a las torturas que recibió, tuvo que
someterse a un tratamiento médico. Sus familiares preguntaron por él en la base militar, pero
negaron tenerlo; sólo hasta que funcionarios de la Personería y de organismos de Derechos
Humanos se hicieron presentes, aceptaron que allí se encontraba.
El joven había sido detenido en enero del mismo año, en el barrio La Esperanza, por unidades
de la Policía Élite, quienes lo llevaron al comando policial de la ciudad, donde durante varias
horas lo torturaron, golpeándolo en diferentes partes del cuerpo, aplicándole descargas
eléctricas y amenazándolo de muerte si llegaba a denunciar algo.
53
La campaña de asesinatos emprendida contra miembros y dirigentes de la USO, cobra una
primera víctima el 13 de febrero de 1994, cuando ALEJANDRO RIOS SINING trabajador de la
petrolera estatal Ecopetrol de 37 años, y sindicalista de la Unión Sindical Obrera (USO), fue
encontrado asesinado en la vía al aeropuerto local, a la altura del estadero El Oasis;
presentando un disparo en la cabeza. El taxi en que se movilizaba fue encontrado en el sitio
'La Planada del Cerro', al sur de la ciudad con rastros de sangre en la cajuela.
En hechos registrados el día 27 de marzo de 1994, el obrero de la Empresa Colombiana de
Petróleos Ecopetrol, OSCAR ESPITIA BUITRAGO, fue asesinado por Ciro López, conocido como
"El Chamizo", en la Avenida 4ª Nº 3-82 de Herrán. Inicialmente, la policía aseguró que Óscar
había muerto en una emboscada realizada por la guerrilla en la vereda El Molino, pero el padre
de la víctima desmintió tal versión, afirmando en cambio que "El Chamizo" es ampliamente
conocido por la Policía de la población.
El 13 de abril, el empleado temporal de la petrolera estatal Ecopetrol, LUIS ENRIQUE CUELLO
PEREZ, de 36 años, es asesinado de un disparo en la cabeza; el hecho fue cometido hacia la
1:30 de la madrugada en el barrio Primero de Mayo, cerca al colegio Divino Niño.
En mayo de 1994, FREDY PULECIO PÉREZ, miembro de la Junta Directiva de la USO fue
acusado junto a ÁLVARO SOLANO CARRILLO de ser los supuestos autores intelectuales de los
homicidios con fines terroristas de dos reinsertados del Ejército Popular de Liberación.
El 12 de julio de 1994 RAFAEL DIAZ FLOREZ, de 41 años y obrero en el Distrito de Producción
El Centro de la petrolera estatal Ecopetrol, fue asesinado en la inspección departamental El
Centro, por un desconocido que ingresó en la vivienda de la víctima y le propinó 10 disparos, y
huyó en una motocicleta. Luego de conocer el asesinato de Díaz Flórez, quien llevaba 18 en la
empresa, más de 6.000 trabajadores paralizaron sus actividades, como señal de protesta por el
hecho.
El 18 julio de 1994, el trabajador de la empresa petrolera estatal Ecopetrol y activista de la
Unión Sindical Obrera, EDILBERTO ROSADO fue asesinado a bala en su vivienda, mientras
dormía en una hamaca. Al día siguiente, el 19 de julio, el contratista de la empresa petrolera
estatal Ecopetrol en el Distrito de Producción El Centro y activista de la Unión Sindical Obrera,
CARLOS MARTINEZ fue asesinado en circunstancias desconocidas. De esta forma, en menos de
48 horas fueron asesinados 2 miembros de la USO, ascendiendo a 81 los sindicalistas
asesinados en similares circunstancias en los últimos 5 años. Como protesta por estos
crímenes, los trabajadores petroleros realizaron un cese de actividades durante 24 horas a
nivel nacional.
El 11 de septiembre de 1994, el estudiante RICARDO EMILIO ARIAS CARDENAS fue asesinado
por desconocidos, en el perímetro urbano de Málaga en Santander.
Los organizadores de la Jornada por la Vida y por la Paz en el nororiente de Barrancabermeja
JORGE LUIS YATE, EDINSON PADILLA CARABALLO, JORGE PUERTA, MANUEL PEREZ RAMOS y
DELFO URIBE ACEVEDO, fueron detenidos arbitrariamente, amenazados y sometidos a
maltratos físicos por militares del batallón Nueva Granada, dentro de los cuales se encontraba
el Sargento Segundo Carlos Alberto Niño Campos. El hecho fue realizado en el barrio
Provivienda del puerto petrolero el 23 de septiembre de 1994, dos días después de la Jornada,
a pesar de las protestas de la comunidad, que a su vez fue amenazada de muerte por los
militares. Delfo fue desaparecido y enterrado en una fosa común en el cementerio del
municipio de Puerto Wilches y reportado como guerrillero dado de baja en combate.
54
ALEJANDRO NORIEGA DE LA OSSA, trabajador de la Empresa de Agua Potable y Saneamiento
Básico de Barrancabermeja (EDASABA) de 28 años y miembro de la Junta Directiva del
Sindicato de la empresa, fue encontrado asesinado en aguas de la Ciénaga San Silvestre, cerca
a la bocatoma del acueducto, el 25 de septiembre de 1994. Militares del Batallón Calibío,
ubicado en inmediaciones del lugar donde fue hallado el cadáver, afirmaron que murió
ahogado; sin embargo, el cuerpo presentaba hematomas en varias partes, las orejas estaban
destrozadas y tenia un impacto de bala en la cara. Cuatro meses antes, Alejandro había
recuperado su libertad, después de que la Fiscalía lo acusara por tener nexos con la guerrilla.
La victima era militante del movimiento político liberal FILA.
Sus allegados lo describían como un muchacho humilde, de gran sencillez; perteneciente a una
familia estable. El fruto de su trabajo lo brindaba al sostenimiento de su familia, y es recordado
como buen esposo y padre. Un excelente compañero, muy solidario y trabajador. Comenzó su
actividad con el acompañamiento político hasta que entró en la empresa como mensajero y
luego de adquirir experiencia se vinculó en el área operativa. Vivía con su familia en el barrio
las Granjas, sector nororiental de Barranca. Poco tiempo después de su asesinato su familia
entró en una profunda crisis económica y psicológica teniendo en cuanta que su labor era la
única fuente de sustento para la familia, ya que era el único hijo barón. Su madre quedó
destrozada y sus hermanas enfermaron por la perdida del joven, lo que finalmente llevó a que
dejaran el barrio.
Un grupo de paramilitares fuertemente armados irrumpieron en la vivienda del obrero de la
Empresa Colombiana de Petróleos Ecopetrol y presidente de la seccional Tibú de la Unión
Sindical Obrera USO, HERNANDO CUADROS MENDOZA, de 38 años, para sacarlo y asesinarlo
cerca al Club Motilones de Tibú. El 11 de octubre de 1994. Según la Central Unitaria de
Trabajadores CUT, los paramilitares también pretendían atentar contra la vida de otros tres
dirigentes de la USO en la población. La víspera del asesinato de Hernando los paramilitares,
mediante una llamada telefónica, anunciaron a la CUT nuevos atentados. Como protesta por el
asesinato del dirigente sindical, los trabajadores de la USO en Barrancabermeja y Tibú
realizaron un paro de 24 horas en Ecopetrol.
El día 17 noviembre del mismo 1994, el supervisor de Servicios de Salud, en el área de sanidad
de la petrolera estatal Ecopetrol, JOSE ANTONIO OLIVEROS MARTINEZ de 47 años, fue
asesinado en el barrio El Parnaso, por varios hombres que le propinaron impactos de pistola
calibre 9 mm, cuando se disponía a dirigirse al complejo industrial.
El 17 de noviembre de 1994, AMPARO VILLA, educadora y líder del Frente de Izquierda Liberal
Auténtica (FILA), fue asesinada en zona urbana de la población. Amparo se desempeñó como
directora de la campaña del alcalde electo de Puerto Parra, quien representaba a un
movimiento cívico. Pobladores de la zona aseguran que el alcalde saliente estaba apoyado por
los paramilitares, cuyo radio de acción es la región del Magdalena Medio santandereano, y que
ellos serían los responsables de la muerte de la docente.
El 2 de diciembre de 1994, MIRTHA LEOVANNY PEINADO BARRANCO, educadora de una
escuela ubicada en zona rural del municipio, fue víctima de acoso sexual e intimidaciones por
parte de un sargento del Batallón Nueva Granada de apellido Chacón. El militar llegó a la
escuela donde labora Mirtha y amenazó "con llevarla a patrullar para identificar personas, sino
«tenía algo con él»". Como la maestra no accedió, el sargento le mandó a decir que "el sabía
que tenía una hija y que le respondiera una nota o si no actuaba".
55
El 9 de diciembre de 1994, SERGIO ESTEBAN HERNANDEZ de 27 años y GERMAN RODRIGUEZ
de 35, fueron encontrados asesinados en una esquina del barrio Las Américas. Sergio Esteban
era habitante del barrio Kennedy, Germán era publicista, diseñador gráfico, dirigente deportivo
y uno de “los máximos trabajadores de la cultura del Puerto Petrolero”, en las pasadas
elecciones del 30 de octubre, había ocupado el tercer renglón de una de las listas para el
concejo municipal.
1995
El 17 de febrero de 1995, DARIO DE JESUS FRANCO de 33 años y ENRIQUE HERREÑO MORENO
de 18 años, empleados de la Empresa Municipal de Servicios Varios, fueron asesinados en el
barrio La Esperanza, sector nororiental de Barrancabermeja, por tres hombres armados y
encapuchados, que hacia las 2 de la madrugada interceptaron uno de los camiones en que se
reparte carne, obligaron a 8 trabajadores a tenderse en el piso y acribillaron a las dos víctimas,
después, los victimarios obligaron a los demás trabajadores a regresar al matadero municipal
con el vehículo, mientras ellos huían. Los hechos ocurrieron en Barrancabermeja, a sólo 200
metros de una base del Batallón Nueva Granada. Unos 300 trabajadores del municipio se
declararon en asamblea permanente por el doble crimen. Los integrantes del Sindicato de
Oficios Varios de Barrancabermeja (SINTRAOFIBA), denunciaron que desde el 12 de julio de
1988 hasta febrero de 1995, han sido asesinados 17 trabajadores municipales.
El 8 de marzo 1995, NEMESIO ANTONIO ORTIZ TORRADO de 41 años, contratista de Ecopetrol,
en el Distrito de Producción de la inspección departamental El Centro, fue asesinado por varios
hombres armados hacia las 7:30 de la noche, en el barrio El Campín. El mismo día en
inmediaciones de la cancha de fútbol del barrio Primero de Mayo fueron asesinados dos
albañiles. Por estos días se habían incrementado los asesinatos en la ciudad, a pesar de
permanecer militarizada
El mismo 8 de marzo de 1995, fue amenazado de muerte JAIRO MÁRQUEZ LEÓN, trabajador
petrolero afiliado a la USO, por un grupo paramilitar que opera en San Vicente de Chucurí al
mando de alias “Palizada”, que le hizo llegar por correo un panfleto a su residencia, en el cual,
entre otras acusaciones figuran: “ustedes desde ase(sic) mucho tiempo le esta colaborando ala
guerrilla en el sentro(sic) de Ecopetrol y el veintres y otras sonas(sic) como es la de los barrios
nororientales de barranca bermeja y otros... apartir de la fecha le damos setenta y dos horas
para que se baya(sic) aponerle problemas aotras perzonas(sic) o rreunirse con los
compatriotas(sic) de su grupo”.
El 17 de marzo de 1995, EFRAIN PACHECO ESTEVEZ de 56 años, conductor al servicio de
Ecopetrol, murió a consecuencia de las heridas que desconocidos le propinaron cuando
transitaba en un carro tanque por la Troncal de la Paz, a la altura de la vereda Puerto Opón.
Según versiones dadas sobre el hecho, Efraín no hizo caso de la señal de pare que le hicieron
los atacantes, quienes le dispararon con armas de corto y largo alcance, murió cuando era
trasladado a Bucaramanga, por la gravedad de las heridas. En la zona ha sido denunciado el
accionar de grupos paramilitares especialmente contra la población civil, y también se han
presentado enfrentamientos entre el Ejército y la guerrilla.
El 30 de marzo de 1995, el obrero de Ecopetrol y dirigente de la Unión Sindical Obrera,
GABRIEL PINEDA ROBAYO, fue asesinado por varios hombres que le propinaron 4 disparos
hacia el medio día, en el barrio Torcoroma. En momentos del crimen, la USO negociaba su
pliego con la empresa de modo que el hecho perturbó el normal desarrollo de las
conversaciones. Dirigentes sindicales de la USO responsabilizaron a Ecopetrol "por la actitud
negligente que asumió en este caso, ya que Gabriel había sido amenazado de muerte y no se le
56
dieron las garantías suficientes para proteger su vida". La USO determinó un cese de
actividades, y 11 trabajadores se declararon en huelga de hambre, en señal de protesta por la
dilación de la negociación, la negativa a la solución del pliego y por la ola de terror que se
viene registrando contra los dirigentes y afiliados al sindicato".
En abril del mismo año, 1995, el día 19, el conductor de Ecopetrol MARVIN ABDIEL GUERRERO
RAMIREZ, fue asesinado hacia las 8:30 a.m., en la vía al aeropuerto Yariguíes, cuando
supuestos miembros del Frente Capitán Parmenio de la UC-ELN, interceptaron y dispararon
contra un vehículo Mazda 623, en el cual viajaban dos ingenieros italianos representantes en
Colombia de la firma multinacional Tipiel, quienes adelantan para Ecopetrol el montaje de la
planta Cracking, en el Complejo Industrial de Barrancabermeja. Los dos ingenieros fueron
retenidos por los presuntos guerrilleros, el conductor viajaba en la parte trasera del vehículo
como pasajero y durante los hechos recibió dos impactos de bala en la cabeza, que le causaron
la muerte cuando era atendido en la Policlínica “Ismael Darío Rincón” de Ecopetrol.
Durante abril y septiembre de 1995, RAFAEL ALMENTEROS y ALFONSO MUTIS, dirigentes de
SINALTRAINAL seccional Barrancabermeja y trabajadores de la empresa Coca Cola en la misma
ciudad, recibieron amenazas telefónicas contra sus vidas y que destruirían con explosivos la
sede sindical. La defensa de los trabajadores tiene que recurrir incluso a las demandas penales
como en el caso de FRED BELENSON LEON VANEGAS quien el 17 de marzo de 1996 tuvo que
demandar al gerente de relaciones industriales de la empresa, Ricardo Jaimes Céspedes, quien
lo acusó falsamente de haber ingresado a la fábrica unos panfletos de la subversión.
El domingo 23 de julio de 1995 a la sede de CHREDOS entraron desconocidos en la noche. Los
funcionarios cuentan que “las gavetas de los escritorios que se encuentran en la primera
sección estaban abiertas y los documentos en desorden; en la segunda sección se encontró una
parte del techo destruido, roto, y el pedazo yacía sobre el piso exactamente debajo del hueco
que dejó la violentación, las gavetas del escritorio de la presidencia de Credhos estaban
abiertas, los documentos en desorden y algunos sobres de manila tirados en el piso (...) hacían
falta tres resmas de papel membreteado, tarjetas de presentación institucional con el nombre
de la presidenta y una denuncia por violación de derechos a un ciudadano”28.
El 12 de julio de 1995, MARTIN EMILIO RAMIREZ, de 24 años y trabajador temporal de la
empresa Consorcio 5 (entidad que adelanta trabajos en la refinería), fue asesinado por
encapuchados que interceptaron un bus al servicio de Ecopetrol que cubría la ruta por los
barrios nororientales repartiendo trabajadores, intimidaron al conductor con un arma
automática para que detuviera la marcha y después de subir al vehículo, dispararon en
reiteradas ocasiones con arma calibre 9 mm, contra Martín Emilio. El crimen fue cometido hacia
las 11:20 de la mañana, en el barrio Las Granjas.
El 29 de julio de 1995, el dirigente de la Unión Sindical Obrera USO, JUAN DE LA CRUZ MORA,
de 43 años, fue asesinado por varios hombres armados en el interior de su vivienda, ubicada
en el barrio Cincuentenario.
En agosto de 1995, se registran dos asesinatos contra trabajadores de Ecopetrol, el primero el
9 de agosto, cuando FERNANDO PORRAS ORDUZ de 43 años y capataz de vigilancia del
Complejo Industrial de Barrancabermeja, quien llevaba 16 años al servicio de Ecopetrol, fue
asesinado por dos desconocidos que le propinaron 4 disparos de arma calibre 9 mm en la
cabeza, cuando se encontraba en un establecimiento público, ubicado en el barrio María
Eugenia. Los victimarios habían entrado "en más de una ocasión al establecimiento y luego de
realizar varias rondas volvían a salir", aseguró un testigo. El hecho fue cometido hacia las
10:30 de la noche.
28
Credhos. Acción Urgente. Barrancabermeja, 23 de julio de 1995.
57
Dos días después, el 11 de agosto es cometido el segundo asesinato cobrando la vida de
RAMON ALFONSO CARRASCAL, de 46 años y empleado de la firma Consorcio Cinco -contratista
de Ecopetrol-, Ramón fue asesinado por un desconocido que lo esperaba en el sitio donde
tomaba el bus para ir a trabajar, se le acercó por la espalda y le propinó 2 disparo, el hecho
tuvo lugar en el barrio Colombia, el victimario "fue recogido metros más adelante por un
motorizado". Ramón intentó regresar a su vivienda, ubicada a dos cuadras del lugar, pero en
el trayecto cayó en la calle, murió en la Policlínica de Ecopetrol, minutos más tarde.
El 5 de septiembre de 1995, OSWALDO SOSA GUEVARA, trabajador temporal de Ecopetrol, en
el Consorcio 5, fue asesinado por tres desconocidos que interceptaron el automotor en el que
es transportado el personal del Consorcio, y sin mediar palabra, llegaron directamente hasta la
silla donde viajaba Oswaldo, le dispararon a mansalva y huyeron robándole además dos
cadenas, una pulsera y la cartera con sus documentos. Los agresores le propinaron 8 disparos
en diferentes partes del cuerpo, el hecho ocurrió en el barrio Provivienda, donde "la presencia
de los uniformados se hizo media hora después, en medio de un fuerte dispositivo de
seguridad, para llevarse el cuerpo".
El 21 de octubre de 1995, JORGE EDUARDO DIAZ GARCIA, de 23 años y estudiante de octavo
semestre de Ingeniería Agronómica en el Instituto Universitario de la Paz (INUPAZ), fue
desaparecido desde la tarde del día 21, cuando salió de su vivienda, en el barrio Pueblo Nuevo,
para dirigirse al terminal de Transporte, donde tomaría un bus hacia Bucaramanga y de allí a El
Socorrro, a visitar a su madre.
1996
En 1996, se registran dos casos de asesinatos el primero cometido el 5 de enero, cuando el
trabajador de Ecopetrol JAVIER PINTO GUALDRON de 32 años, fue asesinado hacia las 7:40 de
la noche por dos hombres que le propinaron cinco disparos cuando se movilizaba en una
motocicleta Yamaha TT500, de placa PAD - 08, en el barrio Gaitán. Javier estaba vinculado
desde hacía ocho años al Distrito de Producción El Centro de Ecopetrol. El día 25 de marzo, se
registra un segundo asesinato, alrededor de las cinco y treinta de la mañana en domicilio
allanado en el barrio Villarelys II etapa ubicado en el sector nororiental de Barrancabermeja ,
miembros del ejercito nacional buscaron al trabajador ilegal de Ecopetrol Adolfo León García,
como consecuencia del señalamiento de la “testigo sin rostro” alias “Elizabeth Palomino” y /o “
Renata”.
MARIA CRUZ JAIMES TORRES, docente de la Universidad de La Paz, fue víctima de
hostigamientos por desconocidos el 7 de mayo de 1996 día en que fue amenazada de muerte,
cuando se encontraba en su domicilio encontrado en el barrio Luis Eleazar, sector norte de
Barrancabermeja, en el panfleto se le acusa de ser guerrillera.
El 22 de marzo de 1996, alrededor de las ocho de la noche en domicilio allanado en el barrio
Divino Niño ubicado en el sector nororiental de Barrancabermeja, LUCAS CÁRDENAS FONSECA,
activista del Partido Comunista Colombiano fue víctima de hostigamientos por parte de
miembros del ejército uniformados y vestidos de civil. Se conoce que los militares estuvieron
en el domicilio por un tiempo de 40 minutos revisando documentos personales e interrogando a
Lucas "por personas que desconocía" y por "el arma que le habían dado".
58
En agosto de 1996 Leonardo Díaz y Francisco Cadena, en diciembre de 1996 César Carrillo
Amaya, dirigente y presidente por más de 7 años de la Unión Sindical Obrera, y once
trabajadores de Ecopetrol fueron detenidos bajo acusaciones de terrorismo, rebelión y
concierto para delinquir. Éstos procesos tuvieron relevancia a nivel nacional e internacional por
las atrocidades jurídicas cometidas en dicho montaje, entre las que se destacan:
• Injerencia del ejecutivo violando el principio de autonomía e independencia de cada
una de las ramas del poder público según la Constitución Nacional.
• Testimonios irregulares.
• Intromisión descarada de los Organismos de Seguridad del Estado.
• Clonación de testigos.
Sumado a éstos hechos, los abogados que asumieron la defensa de los dirigentes sindicalistas,
fueron amenazados, desterrados y peor aún asesinados, como sucedió con el jurista José
Eduardo Umaña Mendoza, quién fue asesinado en su oficina en Bogotá el 18 de abril de 1998.
Queda claro entonces que en el país las luchas por las reivindicaciones de los trabajadores
constituyen el peor de los crímenes. Lo que lleva a que más de un centenar de dirigentes y
activistas de la Unión Sindical Obrera, hayan sido asesinados, otros exiliados, centenares
desplazados de los lugares donde tienen arraigo sus familias, las que han sido también
perseguidas y amenazadas. Las estadísticas de muertos y perseguidos políticos son alarmantes
y conforman el oscuro panorama del terrorismo de Estado contra el movimiento obrero y en
especial contra la USO.29
El recurso a la judicialización de los trabajadores es recurrentemente usado por la empresa
Coca Cola en todas sus plantas. A raíz de las denuncias hechas por los trabajadores de
Barrancabermeja mediante perifoneo acerca de los atropellos y violaciones de los derechos
convencionados por parte de la patronal, el 2 de septiembre de 1996 los dirigentes WILLIAM
MENDOZA, LUIS HENRY SAAVEDRA, PEDRO ALFONSO MUTIS, RUBEN DARIO MUÑOZ, LUIS
EMILIO ROA y MODESTO LOPEZ, son llamados por la Fiscalía General de la Nación en atención
a la demanda por daño en cosa ajena hecha por la empresa Coca Cola.30
El 20 de septiembre de 1996, los muros de varios domicilios de los barrios La Floresta, La
Esperanza, Nueve de Abril y María Eugenia fueron pintados con inscripciones de amenazas de
muerte con apodos de personas que consideran guerrilleros, como Helena, Pitufo, Carepita,
Silfredo, Loquillo; además de una inscripción contra el Comité Regional para la Defensa de los
Derechos Humanos, CREDHOS, en el que se lee: "Credhos, sinverguenzas-alcahuetas". El día
anterior, 19 de septiembre, el municipio había estado paralizado por el inicio de un Paro
Armado.
El 30 de Septiembre de 1996, a las 8:00 a.m., fue allanada la casa de BEATRIZ ARDILA,
secretaria de SINALTRAINAL, por miembros del ejército con presencia de un Fiscal con el
pretexto de estar buscando armas y material subversivo. A esa misma hora era allanada
nuevamente la sede de la cooperativa de los trabajadores de Coca Cola y socios de
SINALTRAINAL, por miembros del bloque de búsqueda de la Policía Nacional junto con la Fiscalía
No. 4, llevándose documentos contables y un listado de los socios, arguyendo que el motivo del
allanamiento era la búsqueda de explosivos y armamento. Posteriormente se anuncia por los
medios de comunicación que se trataba de una operación nacional contra los auxiliadores de la
guerrilla.
29
Veloza Rodríguez Rafael, Solano Carrillo Álvaro y Sánchez Pedro. Plan de exterminio físico y judicial a la
Unión Sindical Obrera. Santa fe de Bogotá. Febrero 1 del 2000.
30
Ibíd.
59
El 10 de octubre de 1996, RAFAEL REYES GONZALEZ, secretario general de la subdirectiva de
la USO del distrito de producción El Centro fue asesinado en horas de la noche por
paramilitares que se movilizaban en una motocicleta en un establecimiento público, en el barrio
El Cerro, al sur oriente de la ciudad.
Los victimarios llegaron a las 7:30 p.m., en una motocicleta de alto cilindraje, al restaurante "El
sancocho de Nando", de propiedad de la víctima, donde le dispararon en tres ocasiones. Éste
homicidio se lleva a cabo apenas transcurridos unos días de la realización de una marcha en la
ciudad, en la que participó el dirigente sindical y en momentos en que se avecinaba la
negociación de la convención del trabajo de 1997, donde el sindicato ha expresado serias
críticas y criterios claros de beneficio nacional en torno a la política petrolera. En la sede de la
USO se recibieron llamadas de amenazas contra otros sindicalistas. Rafael era integrante del
conjunto vallenato “Los Originales” cuyo acordeonista había huido de Barrancabermeja 18
meses antes por amenazas. Las amenazas también habían llegado meses atrás cuando fue
incluido en una lista de dirigentes obreros amenazados de muerte.
El 7 de noviembre de 1996, NICANOR CABARCAS MARTINEZ estudiante de grado once de la
jornada diurna del colegio Camilo Torres, fue asesinado a las 7.00 p.m. en el puente elevado
de Barrancabermeja. Dos años atrás, el 17 de noviembre de 1994, Nicanor fue detenido y
torturado por un informante que trabajaba para efectivos del Batallón Nuevas Granada.
El 1 de octubre de 1996, los estudiantes JORGE RUEDA y WILLIAM MORALES, de la jornada
nocturna del Colegio Camilo Torres Restrepo, fueron asesinados.
En la madrugada del sábado 7 de diciembre de 1996, GILBERTO CARREÑO, mensajero de la
Junta Nacional de la USO, sufrió un atentado con arma de fuego por lo que debió ser
trasladado a la Policlínica de Ecopetrol, donde fue atendido de urgencias.
1997
Un nuevo caso de hostigamientos por parte de integrantes de las fuerzas militares en contra de
líderes cívicos se presentó cuando el 28 de febrero de 1997, JAIRO VILLAREAL DUARTE,
presidente de la Junta de Acción Comunal de un barrio de invasión y otro JOVEN, ambos
campesinos, fueron torturados y asesinados por tropas del batallón Héroes de Majagual. El
dirigente comunal salió de su residencia hacia la inspección de policía departamental El Centro
y su cuerpo fue hallado junto con el de otro joven en el sitio Puerto Amarillo con señales de
tortura y presentados como guerrilleros muertos en combate.
En hechos ocurridos el martes 16 de septiembre de 1997, a las 2:30 p.m. en alrededores del
colegio Seminario en Barrancabermeja, donde un grupo paramilitar fuertemente armada
agredió física y verbalmente a dirigentes y trabajadores de la USO, señalándolos de comunistas
y guerrilleros, preguntando que si eran del grupo de Pedro Chaparro, dirigente de la USO.
Esto sucede después de reiteradas amenazas por parte de éstos grupos, quienes han decretado
eliminar físicamente a la Dirección del Sindicato; hechos tan inminentes y con pruebas
aportadas por la comunidad, de la autoría en las amenazas y agresiones por parte de grupos
paramilitares, llevan a la USO a orientar un paro de 24 horas con parálisis parcial de la
producción; sin embargo, éstos hechos fueron presentados por la administración de Ecopetrol a
la opinión pública como un acto de delincuencia común, efectuando un atraco, y no de los
grupos paramilitares31.
31
Junta Directiva Nacional de la USO. Gran Jornada por la Vida. Septiembre 18 de 1997.
60
Sumados a éstos hostigamientos y amenazas, el diario El Espectador de Julio 20 de 1997
publica un artículo titulado “Inteligencia Militar antisindical en petroleras”, donde se expone que
el objetivo a desarrollar por los militares de la XVIII Brigada del Ejército, en Arauca “es vigilar a
la Unión Sindical Obrera, USO, para evitar que ésta lleve adelante un plan tendiente a que
empleados de la BP y de la OXI creen nuevos sindicatos”; con esto se evidencia una vez más la
persecución que contra la movilización social, especialmente la sindical, se ha planteado desde
el Estado como política contrainsurgente, que convierte todo tipo de movilización en objetivo
militar.
El 20 de marzo de 1997, el contratista de Ecopetrol JAIME VELANDIA, de 31 años de edad, fue
asesinado por cuatro hombres armados, vestidos con prendas militares, en el sitio Curva El
Llanero en Sabana de Torres.
El 9 de junio de 1997, JESUS GABRIEL DURAN URIBE, vigilante del Complejo Industrial de
Barrancabermeja, fue asesinado por desconocidos que se movilizaban en una motocicleta y le
propinaron ocho impactos de arma de fuego mientras que la víctima realizaba un recorrido
rutinario por la escuela del barrio El Parnaso. Ese mismo día, fue asesinado el obrero de
Ecopetrol, JOSE GABRIEL AMAYA MOJICA, de 40 años, fue desaparecido por desconocidos que
le propinaron cuatro impactos de arma de fuego. El hecho ocurrió en la vereda Vara Santa,
inspección departamental El Centro.
El 19 de diciembre de 1997, GABRIEL LUIS MOJICA RAMIREZ, de 37 años y excandidato al
Concejo de éste municipio, fue asesinado por varios hombres armados, que lo obligaron a salir
de un establecimiento público de billares y le propinaron ocho impactos de bala en la cabeza,
en el barrio La Esperanza, sector nororiental de la ciudad.
1998
El 26 de marzo de 1998 el obrero de Ecopetrol OSCAR RUIZ fue asesinado por varios
desconocidos que lo interceptaron en la vía a la Inspección de Policía Departamental El Llanito,
cerca de un parque recreacional, cuando la víctima se movilizaba en un campero. El trabajador
fue obligado a descender del vehículo y luego recibió 7 impactos de arma de fuego en la
cabeza.
El 9 de mayo de 1998, el trabajador del Distrito de Producción El Centro JORGE DUARTE
CHAVEZ afiliado a la Unión Sindical Obrera, fue asesinado en horas de la noche en el barrio El
Paraíso, por agentes del Estado. Ante éste hecho de amenaza a la vida la USO realiza una
jornada en contra de la violencia, exigiendo al gobierno plenas garantías para ejercer la
actividad sindical.
Fueron heridos en un atentado con ramas de fuego perpetrado por paramilitares, el 11 de
mayo de 1998, el presidente de la Subdirectiva de Tibú de la Unión Sindical Obrera de la
Industria del Petróleo, CESAR BLANCO MORENO, y MARTHA ORTIZ, en Tibú. El 12 de junio de
1998 hacia las 5:15 p.m. el Secretario de Gobierno Municipal ISAAC JIMENEZ VERGARA fue
víctima de hostigamientos; a la par con estos, fue retenido por tres paramilitares de las
Autodefensas de Santander y sur de Bolívar en la ciudad de Barrancabermeja. Isaac fue
interceptado hacia las 5:15 p.m. cerca a las instalaciones de ECOPETROL y conducido hacia las
afueras de la ciudad "donde se encontraron con un número mayor de personas armadas, que
dejaron manifiesta su intención de asesinarlo, señalando a la administración municipal como
colaboradora de la guerrilla". Hacia las 9:30 p.m después de insultarlo, amenazarlo y hurtarle
cerca de 1 millón de pesos, lo liberaron en cercanías al aeropuerto Yariguíes.
61
El 16 de junio de 1998, el alcalde municipal ELKIN DAVID BUENO ALTAHONA fue amenazado
por paramilitares de las Autodefensas de Santander y Sur del Cesar.
En junio del mismo año, el día 30 de junio, el Presidente de la Unión Sindical Obrera (USO)
HERNANDO HERNÁNDEZ y la Presidenta de CREDHOS OSIRIS BAYTER y fueron amenazados
por un grupo de las Autodefensas de Santander y Sur del Cesar, mediante un comunicado
escrito “declarándolos objetivo militar”.
El 30 de junio de 1998 la Presidenta de CREDHOS OSIRIS BAYTER se convierte nuevamente en
víctima de hostigamientos por parte de grupos paramilitares cuando ella y el Presidente de la
Unión Sindical Obrera (USO) HERNANDO HERNÁNDEZ fueron amenazados por un grupo de las
Autodefensas de Santander y Sur del Cesar, mediante un comunicado escrito "declarándolos
objetivo militar" en Barrancabermeja.
NO SE CONFUNDA, NI SE DEJE CONFUNDIR
Para que la comunidad de Barrancabermeja tenga más ilustración de los hechos que están
sucediendo últimamente en la ciudad, a continuación nos permitimos informarle lo siguiente. A
OSIRIS BAYTHER, PRESIDENTA DE CREDHOS, YA TODO EL MUNDO EN BARRANCABERMEJA LA
TIENE “PILLADA” COMO ALIADA DE LA GUERRILLA PERO NADIE SE ATREVE A MANIFESTARLO
DE FRENTE PRECISAMENTE, POR QUE TEMEN SER ASESINADOS POR LA MISMA GUERRILLA
QUE ELLA DEFIENDE CON DOBLE MORAL.
No hay nada más claro en este conflicto que la doble moral de la USO y CREDHOS, estas
organizaciones, aunque aparentemente no están al margen de la ley, son en forma astuta y
hábil, satélites estratégicas de la guerrilla en Barrancabermeja.
¿Por qué razón si Osiris que tanto se jacta de defender los derechos humanos de la población
civil en Barrancabermeja, patalea, insulta y grita más cuando los crímenes son cometidos por
parte de los grupos paramilitares y mientras tanto ignora , olímpicamente, los crímenes que
son cometidos por parte de la guerrilla?.
Parece increíble pero esas mismas organizaciones que tanto se rasgan las vestiduras
defendiendo los derechos humanos de los sectores populares en el Puerto Petrolero , jamás se
pronuncian cuando los ataques criminales provienen de la guerrilla.
¿Qué opinión tendrá Osiris Bayther del cruel crimen
cometido contar el niño que,
accidentalmente, encontró la
muerte cuando la guerrilla accionaba una poderosa carga
explosiva que pretendía eliminar al Gobernador de Santander y al Alcalde de
Barrancabermeja?.
¿Por qué razón la presidenta de CREDHOS protesta con ira e intenso dolor cuando los
paramilitares amenazan a Humberto Hernández, hermano del presidente de la USO y mientras
tanto no se pronuncia, fuertemente y con vehemencia contar un comunicado del ELN que
declara objetivo militar a conocidos industriales y comerciantes de Barrancabermeja?.
Osiris, en compañía de la guerrilla, montó una estrategia muy hábil para confundir a la
sociedad, haciendo creer a la gente más ilusa que personas inescrupulosas, que todo el mundo
tiene identificadas , son civiles y no forman parte del conflicto armado.
Nos referimos a aquellos jóvenes que viven pintando con aerosol camiones y furgones con
letreros alusivos a grupos subversivos. Nos referimos también a esos jóvenes “civiles que no
forman parte del conflicto armado” que se la pasan quemando vehículos sin importar en que
62
situación de desamparo quedan los arruinados propietarios, todo por el pretexto de no dejar
votar a la ciudadanía. También nos referimos a esos mismos jóvenes, incorregibles, que se
dan el gusto de paralizar a Coca Cola y con ella a más de 200 familias que viven directamente
de las ventas del popular refresco.
Afortunadamente ya mucha gente en Barrancabermeja descubrió la doble moral de Osiris
Bayther, presidenta de CREDHOS. Según CREDHOS son “mansas palomas” todos aquellos
jóvenes que llegan a un establecimiento comercial con el propósito de no cancelar una cuenta
de tragos, encañonan al propietario y hacen alarde con revolver o pistola en mano.
Por todo ese desorden quizás cansados de tanto relajo, grupos paramilitares, violando la ley,
pero vengándose de tantas acciones delincuenciales, cometieron la horrible masacre que dejó
32 personas muertas el sábado 16 de mayo de 1998.
No se confunda ni se deje confundir. A nadie matan simplemente por deporte. Deben existir
elementos para que se cometa este tipo de actos de barbarie. Lo que ocurre es que CREDHOS
ha tergiversado las informaciones y hacen ver como “mansas palomas” a personas que ya toda
Barrancabermeja tenia plenamente identificadas. OSIRIS: SI LOS PARAMILITARES FUERAN
TAN IMBECILES USTEDES NO ESTUVIERAN TAN PREOCUPADOS.
Fuente: Se transcribe el texto completo de la amenaza que se hizo llegar el 11 de junio de
1998 a la USO nacional, vía fax.
Antecedidos por el anuncio de grupos paramilitares de intervenir en las relaciones laborales
entre Ecopetrol y la USO, en Sabana de Torres, y la ampliamente difundida intención de las
Autodefensas de perseguir y atentar contra los sindicatos, bajo la acusación genérica de ser de
la guerrilla; fue desaparecido el 14 de julio de 1998 ALEXANDER CARDONA PADILLA, delegado
nacional de la USO y dirigente de la subdirectiva de la USO en Sabana de Torres, por hombres
al parecer pertenecientes a las denominadas Autodefensas de Santander y Sur del Cesar
comandadas por Camilo Morantes fue desaparecido.
Alexander se encontraba el 14 de julio, hacia las 9:00 p.m. en un salón de billar de Sabana de
Torres, hasta donde llegaron unos hombres armados y vestidos de civil, que se desplazaban en
una camioneta Hailux 4 puertas color azul, una vez allí procedieron a verificar la identificación
de los presentes y al comprobar la identidad de Alexander se lo llevaron con rumbo incierto.
Ante éste hecho, la Junta Directiva de la USO programó inmediatamente un paro de 48 horas
en protesta por la desaparición del dirigente; la denuncia interpuesta ante la Procuraduría
Provincial de Barrancabermeja fue remitida por competencia a la Unidad de Fiscalías de Sabana
de Torres, el 28 de julio de 1998, investigaciones que se encontraban el 10 de marzo de 1990,
en etapa preliminar.
Alexander Cardona Padilla
ALEXANDER CARDONA PADILLA, nació el 26 de septiembre de 1967 en Puerto Berrío,
Antioquia. Cursó sus estudios de primaria y bachillerato en esa ciudad en el año 1990, ingresó
al Servicio Nacional de Aprendizaje SENA, en la ciudad de Barrancabermeja por intermedio del
convenio suscrito con Ecopetrol, en la carrera de Mantenimiento Industrial; terminados sus
estudios satisfactoriamente en 1993 se traslada a la ciudad de Sabana de Torres donde fue
empleado por Ecopetrol en el campo Provincia. Afiliado a la USO desde que se desempeñaba
como trabajador temporal, se caracterizó por ser un socio disciplinado y cumplidor de las
políticas de la organización. Es así como a partir de enero de 1997 es elegido como miembro de
la Junta Directiva de la Subdirectiva USO-PROVINCIA, siendo designado como Secretario de
Derechos Humanos.
63
El 3 de octubre de 1998, el obrero ALEXANDER RUEDA ARDILA fue asesinado por paramilitares
que incursionaron en la vereda Las Arrugas.
En octubre de 1998 se concentra la intimidación y persecución contra los trabajadores afiliados
al Sindicato de los trabajadores de la empresa de agua potable de Barrancabermeja,
SINTRACUEMPONAL. El 16 de octubre de 1998 el presidente del sindicato de la empresa de
saneamiento básico de agua potable de Barrancabermeja se convirtió en una nueva víctima de
agresiones ya realizadas a otros integrantes del sindicato. BENITO RUEDA VILLAMIZAR, fue
víctima de un atentado, mientras que EUGENIANO SÁNCHEZ, otro miembro del sindicato
resultó gravemente herido al ser sorprendidos por cuatro hombres no identificados quienes les
dispararon en 15 oportunidades.
Ese mismo día, 16 de octubre de 1998, otro sindicalista de SINTRACUEMPONAL y miembro de
la Comisión de reclamos, VIRGILIO OCHOA fue víctima de un atentado por parte de
paramilitares quienes ingresaron violentamente a su casa en Barrancabermeja. Virgilio resulto
ileso al lograr escapar por la parte de atrás de su casa.
El miércoles 4 de noviembre de 1998, se recibió una llamada en la sede de la oficina del Comité
Regional para le Defensa de los Derechos Humanos CREDHOS, a las 9 : 00, pidieron hablar con
el dirigente de la organización, a quien le ordenaron abandonar la ciudad, las amenazas
provenían de las Autodefensas Unidas de Santander y Cesar (Ausac) quienes han declarado
objetivo militar a CREDHOS.
El 8 de noviembre de 1998, hacia las 8 de la noche fueron asesinados por un grupo armado
encapuchado, en la diagonal 55 con carrera 56 del barrio Primero de Mayo de
Barrancabermeja, los estudiantes ADRIANA HOSTIA MANTILLA, su hermano ROBERT HOSTIA
MANTILLA y JOSE BENJAMIN GÓMEZ BUJATO. En la acción también fue asesinada el ama de
casa CARMENZA ARIZA DE FONSECA.
MASACRE Y DESPARICION DEL 16 DE MAYO DE 1998
El 16 de mayo de 1998 se presentó una incursión en distintos barrios populares de la ciudad
por parte de una estructura paramilitar autodenominada Autodefensas de Santander y Sur del
Cesar, con el apoyo de las fuerzas militares de la zona. Hacia las 9:30 p.m., en los barrios
Campestre, Campín, Nueve de Abril, María Eugenia y Divino Niño de la Comuna 7, fueron
asesinados PEDRO JULIO RONDÓN, GERMÁN LEÓN QUINTERO, ELIECER JAVIER QUINTERO
OROZCO, NEIR ENRIQUE GUZMÁN LAZARO, LUIS JESÚS ARGÜELLO SOLANO, JOSÉ JAVIER
JARAMILLO DIAZ y DIOMIDIO HERNÁNDEZ PEREZ; en los mismos hechos fueron retenidos y
posteriormente desaparecidos JUAN DE JESÚS VALDIVIESO, ORLANDO MARTÍNEZ CASTILLO,
JAIME YESID PEÑA, JOSÉ OCTAVIO OSORIO, WILFREDO PÉREZ SERNA, JOSÉ MILTON CAÑAS
CANO, DIEGO FERNANDO OCHOA, MARÍA ALEJANDRA OCHOA, GIOVANNI HERRERA CANO,
OSWALDO ENRIQUE VÁSQUEZ, ENDER GONZÁLEZ BAENA, JOSE LIBARDO LONDOÑO,
ROBERTO WELLS GORDILLO, JOSÉ REINEL CAMPOS AREVALO, FERNANDO ARDILA LANDÍNEZ,
GARY DE JESÚS PINEDO RANGEL, ÓSCAR LEONEL BARRERA SANTA, JUAN CARLOS
RODRÍGUEZ ARENA, LUIS FERNANDO SUÁREZ, RICKY NELSON GARCÍA AMADOR, WILSON
64
PACHECO QUIROZ, DANIEL CAMPOS PEREZ, CARLOS ENRIQUE
MELQUISEDEC SALAMANCA QUINTERO y CARLOS ALAIX PRADA.
ESCOBAR
JIMENEZ,
Carlos Alaix Prada
34 años. Desaparecido
Fernando Ardila Landinez
22 años. Desaparecido
Oscar Leonel Barrera santa
20 años. Desaparecido
José
Reinel
Campos
Arévalo
27 años. Desaparecido
Daniel Campos Pérez
22 años. Desaparecido
65
José Milton Cañas Cano
30 años. Desaparecido
Carlos
Enrique
Escobar
Jiménez
16 años. Desaparecido
Ricky
Nelson
García
Amador
25 años. Desaparecido.
Ender González Baena
21 años. Desaparecido
Roberto Wells Gordillo
23 años. Desaparecido
Givanny Herrera Cano
22 años. Desaparecido
66
José Libardo Londoño
76 años. Desaparecido
Orlando Martínez Castillo
25 años. Desaparecido
Diego Fernando Ochoa
20
años.
Desaparecido
Maria Alejandra Ochoa
20 años. Desaparecida
José Octavio Osorio
18 años. Desaparecido
67
Wilson Pacheco Quiroz
20 años. Desaparecido
Jaime Yesid Peña
16 años. Desaparecido.
Wilfredo Pérez.
30 años. Desaparecido
Gary de Jesús Pinedo
32 años. Desaparecido
Juan Carlos Rodríguez
23 años. Desaparecido
68
Melquisedec
Salamanca
Quintero
29 años. Desaparecido
Luis Fernando Suárez
18 años. Desaparecido
Juan de Jesús Valdivieso
16 años. Desaparecido
Oswaldo Enrique Vásquez
25 años. Desaparecido
Los victimarios eran alrededor de 30 hombres, vestidos de civil y fuertemente armados,
quienes se movilizaban en dos camionetas carpadas, una camioneta Chevrolet Luv y varias
motocicletas, llegaron vociferando a la comunidad que “No saben con quien se metieron”,
“Ahora si se acabaron”, “Nos las van a pagar todas”, “Hijueputas colaboradores de la guerrilla”.
Los victimarios, aunque vestidos de civil, tenían aspecto militar: unos vestían pantalón overol
azul, camiseta blanca, botas limpias, con camisetas tapándoles la cara, lentes y cachucha
negra y verde oscura, chalecos antibalas verde oscuro y negros y con membretes del DAS;
otros vestían enterizo verde olivo y caqui, con chalecos verde oscuro o negro, todos muy
pulcros y con algunas joyas, portaban armas corto punzantes y de fuego de diferentes calibres,
así como radios de comunicación.
Inicialmente entraron al Estadero La Tora, aproximadamente a las 9.30 p.m., ubicado en la
autopista a Bucaramanga, sobre una de las vías de acceso a la comuna 7. Allí retuvieron a
69
varias personas, a quienes maltrataron y hostigaron y se llevaron a Juan de Jesús Valdivieso.
Transcurridos aproximadamente 10 minutos, siguieron por el barrio Campestre donde fue
retenido Libardo Londoño, bajaron al barrio Minas del Paraíso y posteriormente llegaron al
barrio María Eugenia, donde dejaron las motocicletas y las camionetas en la escuela y se
dirigieron a pie hasta el lugar donde se celebraba una fiesta popular en la cancha de fútbol del
barrio El Campín, que colinda con los barrios María Eugenia y Divino Niño, coparon el sitio,
hicieron apagar el equipo de sonido y obligaron a la gente a tenderse en el piso, incluyendo a
mujeres y niños, escogieron al azar varias personas, las maltrataron, las torturaron y se las
llevaron de la fiesta hasta donde tenían los vehículos estacionados.
Ante la negativa del joven Pedro Julio Rondón a quien presionaron con amenazas y golpes para
que se subiera a uno de los vehículos, fue degollado delante de las personas que estaban en el
lugar. Seguidamente, con apoyo de un encapuchado que los acompañaba, sin que mediara
explicación alguna, el grupo armado retuvo a los jóvenes Orlando Martínez, Jaime Yesid Peña
R., José Octavio Osorio, Wilfredo Pérez Serna, José Milton Cañas, Diego Fernando Ochoa, María
Alejandra Ochoa, Giovanny Herrera, Oswaldo Enrique Vásquez, Ender González Bahena, Rober
Wells Gordillo, José Reinel Campos Arevalo, Fernando Ardila Landinez, Oscar Leonel Barrera,
Juan Carlos Rodríguez, Luis Fernando Suárez y José Javier Jaramillo, a quienes obligaron a
abordar los vehículos en los que se transportaban.
Luego, los asesinos se desplazaron hacia el barrio Nueve de Abril, cuya entrada sirve a la vez
de acceso a la termoeléctrica, y estacionaron los automotores en los que se desplazaban; se
bajaron, se apoderaron de un taxi y lo atravesaron en la carretera, este hecho alertó a las
personas que se encontraban en los lugares adyacentes y les permitió esconderse, lo que los
paramilitares intentaron impedir disparando con armas de corto y largo alcance. Esto ocurrió
muy cerca de la base militar adscrita al batallón Nueva Granada que presta servicio
permanente de seguridad a la termoeléctrica. Al mismo tiempo otros paramilitares, a 250
metros de la base militar, obligaron a Ricky Nelson García y Wilson Pacheco a detener la
marcha de la motocicleta en la que se transportaban, luego los golpearon y los forzaron a subir
a uno de los vehículos.
Unas cuadras más adelante, el grupo armado ocupó un billar donde se encontraban Daniel
Campos, Luis Jesús Arguello, Diomidio Hernández y Carlos Enrique Escobar, a quienes
igualmente obligaron a abordar uno de los vehículos que utilizaron para la consumación del
crimen. Aproximadamente a 300 metros, en otro lugar de esparcimiento, los hombres armados
tendieron en el piso a varias personas y las golpearon. En ese momento ingresaron los
hermanos Germán León Quintero y Melquiceded Salamanca Quintero, el primero de ellos
intentó huir saltando una pared del establecimiento, pero fue herido con arma de fuego en una
pierna por uno de los paramilitares, luego fue cogido por el cabello y arrastrado hasta la calle,
donde fue ultimado de varios disparos en la cabeza, por orden de un comandante que dijo
“acábelo de rematar”. Por otra parte, a Melquiceded lo condujeron a pie hacía el lugar donde
estaban estacionados los camiones, trayecto en el que los criminales encontraron al vendedor
de lotería, Carlos Alaix Prada, a quien también retuvieron.
Luego el grupo armado siguió por la vía a Pozo Siete, donde se encuentra la base militar que
lleva el mismo nombre, con rumbo hacia el barrio La Esperanza, donde golpearon y obligaron
a los jóvenes Neir Enrique Guzmán y Eliécer Javier Quintero Orozco a seguir con ellos. De allí
siguieron al barrio Villarelys, y se devolvieron hacia el retén, lugar donde fue aprehendido Gary
de Jesús Pinedo.
Los paramilitares abandonaron la ciudad de Barrancabermeja hacia las 10:30 de la noche. En el
trayecto, a la altura de la vereda Patio Bonito, vía Bucaramanga, asesinaron a los retenidos
Eliécer Javier Quintero Orozco, Neir Enrique Guzmán, Luis Jesús Arguello, José Javier Jaramillo
y Diomidio Hernández, cuyos cuerpos sin vida fueron encontrados en las horas de la mañana
del día 17 de Mayo.
70
Al comienzo de la incursión, los habitantes de estos barrios pensaron que se trataba de una de
esas batidas rutinarias a las que estaban acostumbrados los vecinos de los barrios del sur
oriente y nororiente al estar estigmatizados como refugios de la subversión, y en las que los
militares irrumpían a cualquier hora y atropellaban a la población; sin embargo, cuando uno de
los jóvenes detenidos se negó ha subir a una de las camionetas, su captor no dudó en
asesinarlo: sacó una daga o puñaleta y de un tajo lo degolló ante la incredulidad de los
presentes quienes comprendieron las dimensiones de la nueva arremetida.
El Departamento Administrativo de Seguridad, a través de un informe de inteligencia había
tenido conocimiento sobre una posible incursión paramilitar en los barrios sur orientales de la
ciudad, concretamente los barrios María Eugenia, Divino Niño, El Campín, Veinte de Agosto,
Villarelys, Pablo Acuña, Nueve de Abril, Campestre y el sector de El Retén, a realizarse en la
primera quincena del mes de mayo de 1998. Esta información se retransmitió a los demás
organismos de seguridad indicando los móviles, las posibles víctimas, el sector y la fecha
probable. A partir de esto las autoridades de policía y el comando del batallón Nueva Granada
dispusieron la realización de medidas preventivas, las cuales consistían en desplazamientos
dentro del área, control de vehículos y personas, vigilancia permanente en El Retén y
operativos con el fin de evitar la masacre.
El mismo 16 de mayo, el coronel Oscar Diego Sánchez Vélez, comandante del batallón Nueva
Granada, ordenó a sus hombres establecer un retén permanente, durante 24 horas del día, en
el sitio conocido como El Retén; para tal propósito el oficial destinó varios vehículos de guerra y
unidades de infantería perfectamente armadas y dotadas. Ese día los pobladores de las
comunas populares de Barrancabermeja observaron la demostración de fuerza de los militares,
despliegue que no duró las 24 horas que había dispuesto el coronel Sánchez, ya que en horas
de la noche los militares inexplicablemente abandonaron el sitio, y de la misma manera
suspendieron los procedimientos de patrullaje realizados por la policía e infantes de marina que
habían recorrido los barrios sur orientales en tanquetas y vehículos de transporte militar.
Hacia las 8:30 p.m., una patrulla mixta, conformada por miembros de la policía y de la Armada
Nacional recorrieron el sector nororiental de la ciudad buscando a un suboficial de la Armada
que había sido secuestrado; así mismo, entre 8:00 y 8:30 p.m., el ejército y la policía
establecieron un retén a la entrada de los barrios Campestre y María Eugenia, apoyados con
tanquetas militares, retén que sería levantado más tarde.
Los miembros de la fuerza pública se encontraban en los lugares del macabro recorrido o en
sectores aledaños y que no hicieron nada por capturar a los agresores y rescatar a las víctimas.
A 800 metros del barrio Nueve de Abril, lugar donde ocurrieron parte de los hechos, se
encontraba la base militar de Termoeléctrica y entre los barrios Nueve de Abril y La Esperanza
estaba la base militar Pozo Siete, lugar por donde los paramilitares pasaron dos veces con las
víctimas retenidas. El comandante de la base de la termoeléctrica era el Subteniente Jhon
Héctor Guzmán Santos y al mando de la base militar de Pozo Siete el Teniente Antonio Enrique
Daza Camargo; el oficial superior jerárquico de estos era el Capitán Oswaldo Prada Escobar
quién recibió información sobre los hechos y no tomó ninguna medida para proteger a la
población a pesar de tener tropas a su disposición en el batallón Nueva Granada. A cargo de las
tropas presentes esa noche en el sitio llamado El Retén se encontraba el Sargento Viceprimero
Mario Alberto Fajardo Garzón.
Inmediatamente después de ocurridos los hechos, los familiares y amigos de las víctimas se
dirigieron a diversas instalaciones militares, de la policía y del DAS a averiguar por su
paradero, y a exigir una respuesta a las agresiones sin obtener alguna. El comandante del
Segundo Distrito de Policía de Barrancabermeja era el Teniente Coronel Joaquín Correa López,
quién fue informado de los hechos por el Capitán Mario Augusto Camacho Avellaneda,
Comandante de la Estación de Policía Barrancabermeja y Refinería y no tomó ninguna medida
71
para proteger a las víctimas y capturar a los victimarios. El Capitán Camacho Avellaneda no
actuó bajo la excusa que su superior, Correa López, no se lo permitió. El Teniente Juan Carlos
Celis Hernández era el Jefe de la SIJIN de Barrancabermeja, también tuvo conocimiento de los
hechos y fue comisionado para verificar la veracidad de la información que recibió la policía sin
que él tomara ninguna medida. En la sede del DAS se encontraba en el turno de 7:00 p.m. a
1:00 a.m. el Detective Agente Alfonso Rafael Lechuga Martínez y el Guardián Oscar Ortiz
Cubides, se encontraban bailando e ingiriendo bebidas embriagantes y tuvieron una actitud
displicente e irrespetuosa con los familiares y amigos de las víctimas.
Tras los hechos los familiares de las personas retenidas se organizaron alrededor de
ASFADDES, Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, enfocando todos sus
esfuerzos a encontrarlos vivos. Ellos acusaron a las fuerzas militares de ser responsables por
acción u omisión y explican la razón:
“Ese mismo día, fue asesinado por la subversión un suboficial de la Armada,
su cuerpo lo encontraron hacia las 7:30 de la noche. Una hora después, la
policía puso un retén a la entrada del sur oriente, que fue retirado poco
tiempo antes de al llegada de los supuestos paramilitares. Estos tuvieron
que pasar obligatoriamente frente a dos bases militares que estaban allí.
Los disparos que hicieron a menos de 150 metros de la base de
Merieléctrica, se escuchaban muy claro. Y además ¿Para qué lanzaron los
dizque paramilitares las luces de bengala en las narices de la base? Para
qué otra cosa sino para avisarles que eran ellos y que no fueran a moverse
de su sitio. Eran de los mismos. Y luego se devuelven por la misma ruta, de
frente a ellos y nadie oye ni ve”32.
Luego del 16 de mayo, las incursiones continuaron y el rumor de una nueva masacre se
extendió. La ciudad había recibido a unos 10 mil desplazados del Sur de Bolívar y del Valle del
río Cimitarra, quienes se estaban alojando en las escuelas y universidades. En la ciudad se
decía que la presencia de los desplazados había “pospuesto una nueva masacre”33.
A propósito de los hechos del 16 de mayo el Tribunal Internacional de Opinión, realizado en
Barrancabermeja durante los días 14, 15 y 16 de mayo de 1999, se pronunció en su fallo:
“...consideramos que las acciones violentas que dan lugar a este pronunciamiento se inscriben
en un diseño más amplio, tendiente a la intimidación de la población civil, la destrucción de su
tejido social organizativo y la eliminación de sus líderes sociales. Nada de esto sucede, pues,
por casualidad, sino respondiendo a un plan premeditado, que persigue fines contrarios a los
del Estado de derecho.”
32
33
“Arde Barranca”. En Alternativa. No. 20. Diciembre – Enero de 1999, p. 15.
Actualidad Colombia. Sep 30 a Oct 15 de 1998.
72
Después de la primera incursión paramilitar de las AUC la ola de terror continuó por toda la
ciudad, para concentrarse específicamente en los barrios populares con el afán de aniquilar a
todos los, según ellos, eran auxiliadores de la guerrilla. El efecto de esta decisión fue el ascenso
de la tasa de homicidios en Barranca desde 1998 llegando a la escandalosa cifra, según los
datos conservadores del observatorio de la vicepresidencia, de 250 asesinatos por cada cien mil
habitantes en el año 2000. Los ataques de la incursión paramilitar de 1998 no eran
deliberados, sino que sus víctimas eran selectivas pues llegaban a sus hogares y los asesinaban
sin mediar palabra, en otros términos, los paramilitares ya tenían la información sobre esas
personas, la cual era recibida a través de los informantes que se habían logrado infiltrar en la
ciudad, para desplazar con ellos a la población nativa. Durante la victimización de estas
personas seguían las mismas prácticas del ejército, esto es, que toda persona vinculada a un
movimiento social era considerada enemiga, y por tanto, debía ser eliminada.
La policía decía que no tenía conocimiento de estos hechos y que no podía hacer nada porque
nadie denunciaba, y si nadie denunciaba no lograba dar con los responsables. La consecuencia
de esto era la impunidad. Incluso las autoridades municipales llegaron a decir que las
denuncias eran falsas porque en Barranca no pasaba nada, pues cuando ellos llegaban al sitio
todo estaba en calma. Sin embargo, lo que no comentaba el comandante de la policía era que
las pocas personas que se atrevieron a denunciar las atrocidades de los paramilitares, fueron
amenazados o asesinados pocos días después. Ante estos acontecimientos ¿cuál era el fin de
denunciar? o mejor, ¿para qué denunciar, si la denuncia lleva consigo una condena segura a
muerte?. Vale la pena citar las palabras de Mauricio Romero quien interpreta la actuación de la
fuerza pública de la siguiente manera “Esta dinámica indica que la prioridad de las fuerzas
armadas es lo que ellos llaman “la seguridad estatal”, antes que la de los ciudadanos. (...) en
la concepción de seguridad de las fuerzas armadas parece que “los enemigos de mis enemigos
son mis amigos”, así se pase por encima de eso llamado “Estado de derecho”, o del simple
monopolio estatal de la justicia y la fuerza, sin los cuales no puede existir la democracia. Esa
inacción de las autoridades armadas frente a los paramilitares en el caso de Barrancabermeja
sólo despierta perplejidad, por decir lo menos.”34
34
ROMERO, Mauricio. Paramilitares y autodefensas. Bogotá: Planeta. 2003. p. 106-107.
73
PERSECUCIÓN A POBLADORES URBANOS Y SECTOR POPULAR
Durante la década del setenta el desarrollo de la lucha contrainsurgente comprende el empleo
de torturas y detenciones y allanamientos ilegales, que se constituyeron en las prácticas
represivas más empleadas. En el caso de las detenciones realizadas por miembros del ejército
o de la policía, en la mayoría de casos trasladaban a los detenidos a instalaciones militares
donde les eran practicadas torturas.
La operatividad que encontramos hasta el año de 1981 implementada contra los pobladores
urbanos y el sector popular de Barrancabermeja, se caracteriza por los siguientes aspectos: (i)
limitación de garantías procesales de los detenidos, (ii) los procesos y sindicaciones efectuados
por la fuerza pública hacia los implicados; y (iii) el empleo de las torturas. En esta última forma
de operar, los casos en que se presenta tienen como denominador común dos factores: los
sitios donde se practicó y los métodos empleados. Del primero podemos decir que en
numerosas ocasiones los detenidos fueron conducidos a instalaciones militares donde se
convirtieron en objeto de vejámenes y ultrajes a su integridad física y moral por parte de sus
captores. Respecto a los métodos, tenemos que su desarrollo respondía a patrones continuados
de acción sobre las víctimas, es decir, su uso no se reduce a un solo procedimiento, sino que
eran prácticas repetitivas (en el llamado “plantón”, el “submarino”, choques eléctricos o picana,
etc.) y especialmente una de ellas: las vendas en la cara, que tenía como objetivo no permitir
la identificación de los torturadores.
Bajo esta dinámica represiva, en junio de 1969 el abogado PEDRO ARDILA BELTRAN fue
detenido y ese mismo día allanada su residencia por el ejército.
El 25 de marzo de 1970 N. CEPEDA fue detenido y torturado por miembros de la policía y
agentes del F-2. Durante su detención Cepeda fue sometido a aislamiento, incomunicación,
insultos e injurias, finalmente fue sindicado penalmente.
En mayo de 1972 ANTONIO DIAZ ESTRADA, fue detenido por agentes de seguridad del Estado
en el departamento de Sucre y luego trasladado a Barrancabermeja donde fue torturado.
Antonio fue amenazado mientras era interrogado, le colocaron un revolver en la frente y fue
lanzado a un río en varias oportunidades, estando con los brazos atados.
En el mes de octubre de 1973 el ama de casa NANCY BARRAZA DE BELLUCY fue detenida con
limitación de garantías procesales por miembros del ejército. Nancy fue torturada mediante
aislamiento, incomunicación, amenazas, golpes, insultos e interrogatorios prolongados.
En el año siguiente, 1974, JORGE CONTRERAS y GUARINO PARRA fueron detenidos con
limitación de garantías procesales mediante aislamiento, incomunicación; fueron sindicados,
procesados y finalmente dejados en libertad por el ejército.
En enero de 1977, ELIAS PEREZ fue detenido con limitación de garantías procesales, torturado
mediante golpes y sindicado por miembros del ejército.
En octubre de 1977, ENRIQUE MORENO fue detenido con limitación de garantías procesales,
sindicado, procesado y condenado por miembros de la policía. De la misma manera, el día 4 del
mismo mes, SERGIO SALGUERO fue detenido por miembros del ejército.
El 1 de julio de 1978, JORGE NIETO y ORLANDO MOSQUERA fueron detenidos con limitación de
garantías procesales, torturados mediante golpes, patadas y puños. Orlando fue sindicado por
el mayor de la policía Julio Vivas. Ese mismo día, JORGE ACEVEDO fue detenido por miembros
del ejército.
74
El 28 de marzo de 1979, AGUSTINA TRIZOS, PABLO CARREÑO y JORGE OTERO fueron
detenidos por miembros del F-2 de la policía. En mayo del mismo año, la ama de casa
GRISELDA DE GARZON fue detenida por miembros del ejército y además es torturada mediante
aislamiento, incomunicación, amenazas, insultos, injurias, privación de alimentos, torturas
psíquicas y vendas en la cara.
En junio de 1979 FRANCISCO ANTONIO GUARIN A., en julio ARQUIMEDES MOLINA y el 27 de
septiembre RAFAEL CAMARGO SANTOS, fueron detenidos por miembros del ejército con
limitación de garantías procesales y torturados. Francisco había sido victima de seguimientos y
hostigamientos y fue dejado en libertad posteriormente. Rafael fue condenado, a pesar de que
las acusaciones eran infundadas.
Luego de un allanamiento en el cual fueron decomisadas algunas de sus pertenencias, LUIS
FERNANDO RESTREPO MORALES fue detenido el 12 de septiembre de 1979, con limitación de
garantías, torturado mediante fracturas y quemaduras, sindicado y procesado por miembros
del ejército en las instalaciones de la Brigada V en Barrancabermeja.
Al año siguiente, el 8 de marzo de 1980, GABRIEL LOPEZ HERNANDEZ fue detenido con
limitación de garantías procesales por miembros del ejército, conducido las instalaciones del
batallón Antiaéreo Nueva Granada para ser torturado mediante aislamiento, incomunicación,
amenazas y vendas en la cara. El mismo tratamiento recibió CLARISA LAGUNA el 7 de agosto
de 1980.
El 9 de septiembre de 1980, JOSE TRIVIÑO y JOSE HUMBERTO DIAZ fueron detenidos con
limitación de garantías procesales, torturados y sindicados por el ejército.
El 13 de marzo de 1981, AURELIO PICON INFANTE fue detenido con limitación de garantías
procesales por miembros del ejército tras un allanamiento en su vivienda, luego fue trasladado
a la sede del batallón de Artillería Antiaérea Nueva Granada donde fue torturado, luego fue
sindicado, procesado y llevado a la Cárcel de Barrancabermeja. A Aurelio le fueron vendados
los ojos para evitar la identificación de sus agresores y era golpeado en diferentes partes del
cuerpo, con patadas y con varillas, le metieron la cabeza en un pozo con agua para producir
ahogamientos, permaneció durante varios días sin comer y beber, únicamente le daban gotas
de agua con sal o vinagre. Si Aurelio pedía permiso para ir al baño le gritaban “cáguese ahí hijo
de puta, para que después se la coma”. Durante las torturas le quemaron los testículos, los
labios y otras partes del cuerpo, le aplicaron ají en los ojos, le descarnaron las uñas; en otros
momentos fue colgado de las manos mientras era interrogado. Aurelio tenía la cabeza
fracturada y no podía dormir de los dolores en todo el cuerpo; luego de estos tratos quedó con
graves secuelas físicas y psíquicas.
Los barrios Nororientales y Sur orientales
La situación de derechos humanos que se presentaba en los barrios populares de
Barrancabermeja fue denunciada por organizaciones como CREDHOS, quienes señalaron la
guerra interna que se vivía en la ciudad, en la que la población civil se había convertido en
víctima de los sectores intolerantes que consideran las reivindicaciones sociales como una
extensión y/o la base de la lucha armada. Lo anterior es respaldado por la cifra de asesinatos
que hasta agosto de 1996 llegaban a 140, sin que las autoridades correspondientes señalasen
a los responsables35.
35
Corporación Regional para la Defensa de los Derechos Humanos CREDHOS. Comunicado a la Opinión
Pública. Barrancabermeja. 11 de Octubre de 1996.
75
La constante en los barrios de las zonas populares de la ciudad, caracterizadas por su pobreza
y marginalidad, fueron los allanamientos arbitrarios e inhumanos contra la población civil,
capturas ilegales, torturas físicas y sicológicas practicadas en las personas capturadas por la
fuerza pública; operativos militares que no se inscriben dentro del respecto de la dignidad
humana y al Estado de Derecho, asesinatos en medio de zonas altamente militarizadas donde
sicarios se movilizan en motos de alto cilindraje sin ser percibidos, aparentemente, por las
autoridades. Todo esto en medio de una absoluta impunidad garantizada por la acción de
agentes pertenecientes a la SIJIN de F-2 y al ejército, en especial hombres pertenecientes al
batallón Nueva Granada.
Se puede afirmar sin temor a equivocarse, que a mayor presencia militar y policial más
asesinatos a manos de paramilitares o supuestos “desconocidos”, pues paradójicamente, en
medio de la militarización de la ciudad y de la región, el número de asesinatos, detenciones y
desapariciones forzadas aumentó en estos barrios y muchos otros pobladores fueron víctimas
de allanamientos, detenciones y torturas, sumados a la práctica de homicidios indiscriminados
cometidos por sicarios que generaron en la ciudad un clima de miedo y pánico.
El sector nororiental de la ciudad es el más grande y uno en los que se expresa la alarmante
marginación social, pero a la vez donde el ánimo de lucha y organización ha sido destacado,
desde el inicio mismo de la construcción de los barrios conocidos como de “invasión” llevando,
entre 1959 y 1976, a la organización de barrios como Provivienda, El Chicó, La Esperanza,
Maria Eugenia, Primero de Mayo, entre otros. Así mismo, hay que resaltar el importante papel
que ha jugado en la organización de los mismos los conflictos petroleros y la labor de agentes
eclesiásticos.36 Los pobladores de estos barrios ayudaban a la constitución de otros barrios,
como en el caso de los habitantes de Provivienda que apoyaron la recuperación de tierras que
se llamó Primero de Mayo. También es importante el papel de este sector de la población
durante los paros cívicos y en el desarrollo de obras que contribuyeron al bienestar y
mejoramiento de la calidad de vida de ellos mismos, pues durante mucho tiempo se
encontraron excluidos de las políticas públicas, tanto que en 1971 ninguno tenía calles
pavimentadas, el 40% del sector carecía de servicio de electricidad, sólo un barrio contaba con
agua potable y dos con servicio de alcantarillado.
El sector popular soportó las agresiones y la limitación de sus derechos fundamentales porque
en sus calles se combatía a la guerrilla. En esta lógica se persiguió a todo aquel que fuera
sospechosos de apoyarlos o de ser su simpatizante. Aunque el grupo más golpeado fueron los
jóvenes, no se salvaron de esta barbarie las amas de casa, los trabajadores informales y los
trabajadores y los niños y niñas del sector.
Para poner en funcionamiento la maquinaria represiva, la fuerza pública no sólo actúo contra la
población por medio de detenciones y allanamientos ilegales, sino que utilizó la tortura y el
asesinato, llegando a presentar de forma cínica los cuerpos de sus víctimas con señales de
tortura como guerrilleros muertos en combate, cuando se trataba de pobladores detenidos y
desaparecidos en cualquier calle del barrio. Además, la fuerza pública se mimetizó tras el
montaje paraestatal que se conoció como Escuadrones de la Muerte, hombres pertenecientes a
los organismos de seguridad pero vestidos de civil y con sus rostros tapados que secuestraban
a las víctimas y las desaparecían sembrando el terror durante más de 10 años.
A finales de los ochentas, los procesos de organización de las comunidades de ese sector
llevaron a la conformación de la Coordinadora Popular de Barrancabermeja. Las denuncias
públicas hechas por esta organización popular permiten establecer el sistemático proceso de
represión sobre los pobladores, en particular de los barrios nororientales. Según las denuncias
de la Coordinadora, en mayo de 1988 “En el sector nororiental de la ciudad viene siendo
asesinado una persona por día y sus muertes presentan signos de violencia: degollados,
36
CALDERÓN, Mario. Conflictos en el catolicismo colombiano Diocesano de Oriente. Bogotá, 2002, p. 124.
76
ahorcados”. Las agresiones de la policía y el ejército se combinaron con la incursión constante
ejercida por paramilitares. Para dimensionar la violencia a la que fue sometida la población vale
la pena evocar algunas de las situaciones denunciadas37:
•
•
•
•
•
•
•
Allanamiento sin orden judicial a una vivienda del barrio El Triunfo en la primera semana
de abril de 1988, por parte de agentes de la policía que llegaron al lugar a las 12 de la
noche.
Igualmente, desde una camioneta particular sin placas se hicieron ráfagas sobre varias
viviendas de los barrios El Chicó, La Esperanza, Provivienda y Las Granjas.
Entre los procedimientos intimidatorios de los paramilitares está la exhibición de sus armas
dentro del las comunidades.
El continúo asedio a los dirigentes sindicales, populares y comunales residentes en el
sector, por agentes del estado consistentes en portar sus fotografías, apedrear y golpear
sus viviendas invitándolos a salir.
Los allanamientos masivos como el presentado el 19 de abril de 1988 en el barrio Los
Rosales a un número considerable de viviendas sin causa alguna por tropas combinadas del
ejército y la policía que intimidaron a la población con las armas de dotación.
El trabajo de acercamiento hacia grupos juveniles desplazados, como gamines, ladrones y
marihuaneros a través de militares de civil quienes les aprovisionan de droga o consienten
sus acciones a cambio de información y seguimientos a los dirigentes populares. En algunas
oportunidades les entregaron armas.
Masacres como la del domingo 8 de mayo de 1988 en la que sus víctimas fueron los
vecinos del barrio Veinte de Agosto.
Debe resaltarse además que todos estos actos criminales se favorecieron con la “coincidencia”
de simultáneas suspensiones del servicio de energía eléctrica. Este ambiente de
hostigamientos, intimidación y crímenes que buscaba generar terror entre la población y los
dirigentes populares se ve auspiciado por el señalamiento y la estigmatización que mostraba a
los habitantes de estos barrios como colaboradores de la guerrilla; difamaciones hechas a
veces desde los propios medios de prensa y radio locales, como se vio en el caso de la emisora
Radio Barrancabermeja.
Otra operatividad recurrente contra este sector es la denominada “sicarial”, que consistía en la
movilización de los victimarios en motocicletas de alto cilindraje desde donde disparaban
ráfagas de ametralladora o arrojaban granadas. En general, se trataba de acciones adelantadas
por Escuadrones de la Muerte o paramilitares, la cual fue recurrente durante todos los años a
partir de 1988, siendo éste año junto con 1998 en los que más actuaron contra los sectores
populares.
La impunidad de estos casos, además de la clandestinidad de los grupos paramilitares, se
sellaba con la negligencia del Estado para enfrentar el fenómeno y la pasividad de los
organismos de seguridad para investigarlos. Además, los medios de comunicación hacían su
parte al propagar la idea de que en estos barrios todos sus habitantes eran guerrilleros38. En el
siguiente gráfico se puede observar ésta tendencia al igual que el liderazgo de los organismos
estatales en la comisión de CLH contra el sector popular.
37
Coordinadora Popular del Nororiente de Barrancabermeja. Mayo 10 de 1988. En esta parte seguimos en
su totalidad el documento citado.
38
Informe Regional. Albergue de Campesinos Damnificados por la Guerra Sucia. Barrancabermeja,
septiembre 27 de 1991.
77
Barrancabermeja. Número de victimas del Sector Popular según responsable, 19661988
RESPONSABLE
Acción Combinada
Armada Nacional
Autor Estatal no precisado
Autor no precisado
Ejército
Paramilitares
Policía
Total
FUENTE: Proyecto CNM, 2006-
No.
Víctimas
10
30
73
20
117
178
29
457
El año de mayor victimización fue 1994 lo que coincide con la instauración de una base militar
perteneciente al batallón Antiaéreo Nueva Granada en la zona. Pero, como lo observaremos en
los casos reseñados a continuación, es en 1988 donde se inicia la arremetida contra los barrios
sur y nororientales.
El accionar del batallón Nueva Granada se caracterizó por la violación de derechos
fundamentales de los barranqueños, materializado en allanamientos y detenciones arbitrarias,
torturas y desapariciones forzadas, principalmente contra los pobladores de los barrios
nororientales. Evidencia de irregularidades de los operativos lo constituyen varios hechos que
en su oportunidad destacaba la denuncia formulada por CREDHOS39:






39
Nunca hacen presencia en los allanamientos funcionarios de la Fiscalía o la Procuraduría.
En Barrancabermeja, la Fiscalía de orden público cuenta con dos funcionarios que nunca
son notificados de los operativos. De ello se deriva la práctica de no presentar órdenes
judiciales de registro penetrándose arbitrariamente en las viviendas con lo que se cobija
de paso la comisión de excesos de fuerza y daños a las propiedades de los afectados.
Se viola el artículo 371 del código de procedimiento penal que prescribe que el
aprehendido “debe ser conducido en el acto o a más tardar en el término de la distancia,
ante el fiscal o el funcionario competente”.
Los militares abusan del término máximo de 36 horas que les da la ley para poner a los
capturados a disposición de la fiscalía; término que es aplicable para casos de detención
en lugares apartados donde no hay funcionarios judiciales. Este tiempo es utilizado para
practicar interrogatorios sin la presencia de abogado (CPP, art.377) y obtener
confesiones mediante torturas.
A lo anterior se suma un nuevo elemento de violación del art. 371 del Código: a los
detenidos o capturados se les mantiene incomunicados en los calabozos del batallón
Nueva Granada por varios días, más de 36 horas y se argumenta que se encuentran a
órdenes de la Fiscalía de Bucaramanga o de Cúcuta, sin que se les traslade a un
establecimiento carcelario.
En concordancia con el artículo 132 y 134 del CPP, en las detenciones e interrogatorios
es obligatoria la presencia de miembros del Ministerio Público (Procuraduría o Personería
municipal) para velar por el respeto a los derechos humanos. Este mandato es
desconocido abiertamente por estos funcionarios.
La destacada negligencia del Procurador judicial, Vidal Manosalba, cuya actitud lo
convierte en un cohonestador de los atropellos cometidos contra los detenidos y obligó a
la instauración de una denuncia penal en su contra. La incompetencia se extiende a los
CREDHOS, Acción Urgente. Barrancabermeja, mayo 27 de 1993.
78

médicos de medicina legal quienes se niegan en muchos casos o realizan en forma
displicente su función de verificar las denuncias por malos tratos o torturas.
Otro derecho fundamental abrumadoramente desconocido por la operatividad militar es
el derecho al buen nombre y a ser oído y vencido en juicio conforme al debido proceso
antes de hacerlos aparecer en los medios de comunicación como delincuentes o
terroristas convictos.
El principal producto de todas las violaciones a la ley anteriormente descritas fue el recurso
permanente a la tortura. En el batallón Nueva Granada se ejecutan brutales torturas que iban
desde golpes, patadas en los testículos, asfixia por ahogamiento (capuchas) y por inmersión,
choques eléctricos en manos y órganos genitales, ataduras al cuerpo con alambres de púa,
vejaciones sexuales, etc., hechos que constan en los procesos que adelanta la fiscalía y que
han dado lugar a investigaciones por la Procuraduría Provincial.
Se demandaba entonces, por parte de CREDHOS, la creación de una fiscalía Regional en la
ciudad “que permita hacer realidad el derecho de defensa y los principios legales de la
inmediación de la prueba y celeridad de la justicia”, así como el cumplimiento del compromiso
adquirido por el gobierno nacional en el sentido de abrir una oficina permanente de defensoría
de los derechos humanos para Barranca y su zona de influencia40.
Dentro de la maquinación represiva levantada por la fuerza pública, cabe resaltar y detenerse
un poco en la frenética y desproporcionada utilización de las acusaciones dirigidas a los
pobladores por parte el ejército y la policía, en especial de sus cuerpos de inteligencia, que
veían en los habitantes de los sectores populares de las zonas urbanas militantes de los grupos
guerrilleros que operaban en la región. Tales señalamientos eran acompañados de torturas,
desapariciones, detenciones y/o allanamientos, a pesar que los procesos penales montados
bajo su supuesta militancia no pocas veces terminaban en preclusión y absolución por falta de
pruebas, ya que los indicios planteados en su contra se caían por su propio peso, por ejemplo,
el de guardar armas, hacer propaganda, actividades de reclutamiento etc. Los siguientes casos
nos explican por si mismos la trascendencia negativa que tenían las afirmaciones oficiales sobre
los incriminados, más bien calumniados e injuriados.
Según informe de la Procuraduría, Barrancabermeja ocupaba a mediados de los años noventa
el segundo lugar en el reporte de quejas por violaciones a los derechos humanos, presentando
un incremento en el número de detenciones y allanamientos practicados por la policía y el
ejército. La información oficial mostraba que entre 1995 y 1996 se habían detenido en
Barranca y sus alrededores y puesto a órdenes de la Fiscalía, alrededor de 200 personas, la
mayor parte de ellas sindicadas de rebelión41.
Estos allanamientos fueron realizados por miembros de la policía uniformados pero también
vestidos de civil, quienes llegan especialmente a los barrios nororientales y sur-orientales de la
ciudad buscando a determinados habitantes quienes eran sindicados de pertenecer o auxiliar a
grupos guerrilleros que hacían presencia en estos sectores; en estos allanamientos se sometía
a la población a amenazas, maltratos físicos y verbales y les eran decomisados álbumes
familiares y documentos utilizados luego para señalar a otros habitantes.
También se encuentran casos donde los miembros del ejército trabajan como civiles para
desaparecer por un tiempo a los detenidos mientras eran torturados buscando una confesión.
Uno de los casos que describe en detalle este tipo de operatividad es el de GERARDO ANTONIO
BERMÚDEZ, empleado que fue detenido el 9 de marzo de 1981 por hombres de civil que
trabajaban para el ejército y quien, después de ser torturado en las instalaciones de una base
40
CREDHOS. Acción Urgente. Barrancabermeja, mayo 27 de 1993.
Corporación Regional para la Defensa de los derechos humanos. CREDHOS. Derechos Humanos en
Barrancabermeja y su zona de influencia en el Magdalena Medio. Septiembre 1995-mayo 1996.
Barrancabermeja. Junio de 1996.
41
79
militar, fue sindicado, procesado y finalmente trasladado a la cárcel. Mientras viajaba en una
moto con un amigo la tarde del 9 de marzo, fueron atropellados por un jeep Nissan Patrol de
color crema. Una vez embestidos, del jeep se bajaron tres hombres armados con revólveres y
pistolas:
“Nos detuvieron junto con el amigo de la moto y comenzaron a viajar con
nosotros rumbo a la laguna San Silvestre. A ésta altura soltaron al amigo
después de habérsenos revisado los papeles de identidad, diciendo que se
habían equivocado. Una vez suelto el amigo me vendaron los ojos y me
arrojaron al piso del carro y desde éste momento comenzaron las torturas.
Agarrándome del pelo me preguntaban el nombre, que si yo sabía quien era
Nicolás Bautista, que si yo sabía ahora por que me habían agarrado… yo
respondía que no. A lo que dijeron que eran del escuadrón de la muerte y que
si no hablaba me iban a matar… me preguntaban que desde cuando trabajaba
en Bucaramanga, que si me recordaba que yo era profesor de Indesco… a
todas éstas falsedades continuaba respondiendo que no.
A unas 2 horas y media me bajaron del carro, me metieron a un monte, me
colgaron después de atarme las manos hacia atrás con una manila, después,
con golpes en el estómago y patadas, me preguntaban que si yo conocía a
Nicolás Bautista, que si yo conocía a Picón… Que donde vivía. A cada silencio
nuevos puños, nuevas patadas. Así me tuvieron hasta altas horas de la
noche. Luego me descolgaron, me arrastraron por el monte hasta donde
estaba el carro, me esposaron y otra vez en el piso, comenzaron a andar
hasta que amaneció. Al lado de una gran vía carreteable pararon,
desayunaron y siguieron dando vueltas como sin rumbo, se comunicaban por
“walkie tokie” y seguían. Por el clima creo que me tuvieron en Bucaramanga.
Cuando intentaba reacomodarme en el carro, patadas llovían sobre mi
estómago y golpes en la cabeza. Desde algún lugar estuvieron señalando y
hablando de un lugar que llamaban Pan de Azúcar… unas veces decían que
iban rumbo a San Gil, otras veces a Cúcuta… en una llamada por radio se
comunicaban con otro; que saliera a la vía de Cúcuta; al rato llegó otro carro
e hicieron trasbordo. Ya el lunes por la noche llegaron como que a una finca y
empacaron algo, se oían como ollas, colchones; una vez cargado el carro
siguieron camino hasta Barranca el martes por la mañana… lugar en donde
estuve recluido hasta el 18 de marzo que internado en la cárcel de la ciudad”.
Durante los 11 días que Gerardo estuvo en manos de sus captores fue constantemente
torturado, vendándosele los ojos para evitar la identificación de sus agresores. Su testimonio
enumeró con detalle los procedimientos a que fue sometido:
“1. Golpes en todo el cuerpo 2. Me metieron al pozo de cabeza dos veces 3. A
raíz de choques eléctricos en la lengua se me contrajo y hasta (hoy) no puedo
hablar 4. Los brazos los tengo heridos de las colgaduras 5. Me quemaron las
espaldas con cigarrillos prendidos 6. Durante cinco noches consecutivas me
tuvieron de pie día y noche 7. Me aplicaron ocho frascos de suero vitaminado
en los últimos días a un promedio un frasco por hora 8. No comí durante 11
días; sólo bebía un medio litro de agua todos los días 9. Los dos últimos días
quisieron obligarme a golpes a tomar droga y me negué. Me hacían varias
visitas médicas y me curaban las heridas 10. El 17 fui llevado, según ellos,
porque yo no veía ni hablaba, al juez 24 de instrucción penal militar que para
hacerme indagatoria pero como no veía y aún no hablo no dije ni vi nada,
solo oía lo que decían: que estaba ante el juez 24; que yo podía nombrar al
abogado que quisiera que si me negaba a hablar y a nombrar un abogado yo
me perjudicaba; luego llamaron a un teniente Molina para que sirviera de
80
apoderado. Éste se mofó un rato y se fue… ; me tomaron las huellas… me
sacaron y me trajeron a la cárcel; durante el tiempo que me tuvieron allá me
llamaban Pedro Cañas, Saúl, Germán, guerrillero hijueputa”.
1982
El 10 de abril, el joven NELSON CORREA fue detenido y asesinado en la base militar. Nelson fue
detenido porque no portaba sus documentos de identidad. Posteriormente, el 15 de julio,
EBERTO PAMPLONA GOMEZ fue detenido arbitrariamente por una patrulla militar.
El 20 de julio, JORGE ARROYAVE SALAS fue retenido y desaparecido. En cautiverio fue
torturado y asesinado por un grupo paramilitar. Jorge fue retenido cuando salía de hacer una
visita en la cárcel. Ocho días después su cuerpo apareció en Medellín con visibles señales de
tortura.
El 5 de septiembre, JOEL VILLALOBO PAYARES fue detenido arbitrariamente por el ejército y
trasladado a las instalaciones de la V Brigada. Ese mismo mes, el día 29, DIRO CESAR
GONZALEZ TEJADA periodista, director del semanario Barrancabermeja Siete Días y presidente
de la seccional de la Asociación Colombiana de Periodistas fue amenazado de muerte por el
MAS. Diro Cesar fue nuevamente amenazado de muerte en medio de una ola de amenazas que
comenzaron a circular en Barrancabermeja luego del asesinato de Manuel Gustavo Chacón, el
15 de enero de 1988, cuando el periodista era también dirigente de la Coordinadora Popular de
Barrancabermeja.
1983
El 14 de febrero, LUIS ANTONIO FONTECHA CAMACHO de 74 años, fue detenido y
desaparecido por militares uniformados en traje de campaña. El Juzgado Promiscuo Municipal
de Yondó adelantó investigación penal por su desaparición, la Procuraduría Delegada para las
Fuerzas Militares realizó la indagación preliminar y archivó las diligencias “por no hallar mérito
para responsabilizar a miembros de esa institución”.
1984
El 10 de junio, DOS HOMBRES sin identificar fueron asesinados de 5 disparos por un Escuadrón
de la Muerte. El 31 de agosto, ARTURO PINTO y LUIS PINTO fueron detenidos y torturados
por agentes del B-2 bajo el pretexto de averiguar por el paradero de una motocicleta. A raíz de
los golpes recibidos, Arturo comienzó a vomitar sangre tres días después que saliera en
libertad.
El 3 de noviembre, el menor GUSTAVO BRAVO fue gravemente herido por un agente de la
policía cuando se dirigía hacia el muelle. El agresor iba en compañía de otro uniformado y
huyeron rápidamente del sector. Gustavo fue trasladado al Hospital Gonzáles Valencia herido
de una bala que le entró por la ceja izquierda y salió por la región occipital.
1985
El 3 de abril, el joven NELSON CORREA LOPEZ de 16 años, fue asesinado por militares. El
mismo día fueron asesinados ELSA CALVETE SERRANO, SANTIAGO RODRIGUEZ QUIJANO y
DOS PERSONAS más sin identificar, en una masacre perpetrada por paramilitares. Los asesinos
llegaron hasta la cafetería donde se encontraban siete personas y procedieron a disparar sobre
ellas. En los hechos murieron cuatro de las personas reunidas a las que los paramilitares
prendieron fuego incinerando parcialmente los cuerpos.
81
Los habitantes de la Inspección de policía de El Centro denunciaron el 25 de julio de 1985, que
agentes de policía venían cometiendo gran cantidad de atropellos contra la comunidad:
detenciones, allanamientos, golpizas y amenazas de muerte contra quienes se atrevían a
denunciarlos42.
1986
Días después, el 19 de abril, MAURICIO MEJIA ABELLO y ANDRES PLATA, ambos de profesión
ingeniero, fueron detenidos por miembros de la policía y conducidos al cuartel policial, donde
fueron golpeados hasta causarles lesiones que ameritaron incapacitarlos por medicina legal.
Los ingenieros presentaron denuncia penal contra el agente Jesús Contreras y el sargento
Ramiro Gómez, como autores materiales y responsabilizaron a un capitán de apellido Buitrago
de haber dado la orden de agredirlos.
El 15 de septiembre de 1986, RAMON SALVADOR ANGARITA SOLANO de 53 años, jubilado de
la empresa Fertilizantes de Colombia, dueño de tres motores que viajan por el río Magdalena,
fue desaparecido por militares del Batallón Nueva Granada que irrumpieron en su casa hacia la
media noche.
1988
Este año se incrementó notablemente la acción paramilitar en contra de los sectores populares,
implementándose especialmente lo que se ha conocido como sicariato y las desapariciones
forzadas a los habitantes de barrios populares. Esta persecución, que estaba íntimamente
relacionada con la que venían haciendo las unidades militares y de policía, buscaba desarticular
las redes sociales que se habían creado en la zona. Esta situación llevó a que, con el
argumento de estar persiguiendo a la subversión, se golpeara fuertemente a las organizaciones
sociales de base que buscaban reivindicaciones y cambios sociales y políticos en la región.
Salvo en los casos en que se indique expresamente, los asesinatos y desapariciones de este
año registradas en Barrancabermeja tienen como responsables grupos de hombres armados sin
identificar o que actuaron bajo la modalidad paramilitar del sicariato sin que su identidad
pudiera establecerse. La escasa acción de las unidades militares durante este año muestra
cómo cedieron el “trabajo sucio” a los grupos paramilitares, quienes escudados en la
clandestinidad podían efectuar todo tipo de crímenes sin enlodar la imagen de las fuerzas
militares.
El sábado 16 de enero, en horas de la madrugada, EDGAR CARREÑO RAMIREZ de 26 años y de
profesión albañil, residente en el barrio Cincuentenario, fue torturado por unidades de la policía
militar en el barrio Palmira, esquina As de Copas. Edgar, casado y padre de un hijo, se
encontró en medio del operativo militar en el barrio Palmira, en la carrera 28, donde fue
abordado por el ejército para obligarlo a dar razón, bajo amenaza de muerte, de unos jóvenes
que momentos antes habían huido del lugar.
El 18 de enero, HECTOR SUAREZ de 28 años ayudante de un camión, fue
detenido en horas de la noche en el sitio San Tropel del barrio Villarelys,
por una patrulla al parecer de la policía militar del batallón Nueva Granada
y posteriormente desaparecido. A la 1:00 p.m. salió de su casa a hacer
mercado, aproximadamente a las 7:00 cuando se dirigía de nuevo a su
casa en bicicleta con las compras hechas se encontró con el ejército. Los
uniformados le hicieron una requisa a la que Héctor opuso resistencia; un
42
Boletines CPDH, Intinerario de la Represión y la Violencia Institucionalizadas, 1985.
82
soldado le propinó una patada y Héctor respondió dándole un puño en la cara, ante esto le
ordenaron subirse al carro del ejército llevándoselo con rumbo desconocido. Algunas personas
se acercaron a la casa de Héctor a informar que estaba detenido en el batallón Nueva Granada,
además que estaba herido. La búsqueda de los familiares fue infructuosa ya que en todas las
dependencias donde iban a buscarlo negaban tenerlo.
El día 23 de enero de 1988, RICAURTE VESGA MARTINEZ de 41 años, fue asesinado en el
barrio El Cerro. El 3 de febrero fue asesinado DARIO OMAR MERCADO ERAZO, de 25 años. El
10 de febrero, SILVERIO MEJIA GOMEZ de 60 años, fue torturado y ahorcado, también por
sujetos sin identificar.
En medio de una redada policial efectuada el 14 de febrero en el barrio Primero de Mayo,
EDINSON SANCHEZ HERNANDEZ un trabajador informal de 17 años, fue herido por agentes de
la policía. El operativo policial se ensañaba contra la población luego de haber sido objeto de un
hostigamiento armado. Los detenidos junto a Edinson eran unas 80 personas que fueron
inicialmente ubicados en la cancha de fútbol del barrio Primero de Mayo y luego trasladados al
comando de la policía, donde Edinson fue registrado y conducido a un calabozo. La denuncia de
los hechos cuenta que los agentes pedían a cada detenido la suma de $1000 por su libertad.
Ante la denuncia realizada por los familiares de Edinson, la Procuraduría de Barrancabermeja
inició investigación disciplinaria.
El 3 de abril de 1988, LUZ MARINA SANCHEZ GARCIA fue asesinada de seis impactos de bala
calibre 9mm, por sujetos no identificados. Al día siguiente, JUAN PEÑA PALACIOS fue asesinado
por hombres sin identificar. Los asesinos irrumpieron en el aeropuerto de Yariguíes y ultimaron
a Juan de tres impactos de bala calibre 9mm.
El 2 de mayo de 1988, JORGE HERNANDEZ REALES fue detenido y posteriormente torturado
por miembros del F-2 en las instalaciones del cuerpo policial, luego de haber sido allanada su
residencia. Los uniformados eran el Cabo Primero Rubén Ríos Garcés y los agentes Edilberto
Aldana Silva, Luis Enrique Flórez Anaya y Bertulfo Ramírez Perdomo.
El personal del organismo de inteligencia, llegó aproximadamente a las 9:00 de la noche a la
casa de Eduardo Hernández Reales, hermano de Jorge, preguntando por otro hermano suyo
llamado Darío. En el sitio los policías entraron sin orden judicial alguna y procedieron a detener
a Jorge, siendo ultrajado física y verbalmente y obligado a vestirse para luego ser esposado y
llevado en una moto a las instalaciones del F-2. Estando en las dependencias, Jorge fue
sometido a torturas: le apretaron los testículos con una pinza con la finalidad de obtener de él
una confesión de su responsabilidad en el homicidio de la señora Mery Ochoa Ortiz. Asimismo,
Jorge fue obligado a declarar con respuestas preparadas por el Cabo Ríos.
El 11 de mayo, PLINIO CORTES CORTES, expendedor de carnes, fue asesinado en las
instalaciones del matadero por dos sicarios que irrumpieron en el lugar y provocaron una
balacera en medio de la cual le propinaron a Plinio seis impactos de pistola 9mm.
El 25 de mayo, MARTHA GAMARRA ROBLES fue desaparecida. En este caso, el Juzgado 13 de
Instrucción Criminal abrió la indagación preliminar No. 286 por la desaparición de Martha
Gamarra. El 30 de marzo de 1989 dictó resolución inhibitoria y por tanto archivó el proceso.
Por otro lado, este suceso estuvo en investigación disciplinaria adelantada por la Procuraduría
Regional de Santander, quien la archivó el 25 de mayo de 1988.
En el mes de mayo de 1988, también fueron desaparecidos DANIEL PEDRAZA y CESAR
AUGUSTO VASQUEZ.
83
El 13 de junio, ALVARO GUERRERO fue asesinado con pistola 9mm. El día 29 del mismo mes,
fueron desaparecidos el menor JHON JAIRO AVILA ALFARO y GUILLERMO GALLEGO.
El 12 de julio, el taxista ARIEL MARIN LEAL de 35 años, fue asesinado por un grupo de sujetos
sin identificar quienes, luego de despojarlo de su vehículo, le propinaron 18 tiros de pistola y
prendieron fuego al auto en el barrio Las Granjas. En días pasados Ariel había sido atacado por
agentes de la policía cuando transitaba por los alrededores del Parque Infantil los cuales le
hicieron amenazas de muerte.
Dos días después, NELSON ARMESTO fue retenido por un grupo de civiles quienes lo obligaron
a abordar un vehículo militar, cuando se encontraba en los alrededores del hogar infantil San
Vicente de Paúl hacia las 5:00 p.m. Los militares negaron tenerlo en su poder.
El 18 de julio, el comerciante ALONSO MOLINA CASTANEDA de 34 años, fue asesinado por
sujetos sin identificar quienes ingresaron a su residencia; en el tiroteo resultaron heridas su
ESPOSA y una HIJA. Al día siguiente, el 19 de julio, el joven FERNANDO RODRIGUEZ de 14
años, fue desaparecido al salir de la droguería Central, donde se desempeñaba como ayudante.
El 27 de julio, el taxista ALFONSO MIGUEL OSPINA LERMA de 31 años, fue asesinado por
sicarios que se movilizaban en una motocicleta.
Las incursiones de civiles armados en distintos barrios de la ciudad, cobran en el mes de agosto
de 1988 las vidas de SIMON VILLAMIZAR MADRID de 24 años, JOHNNY TORRES GOMEZ y otro
JOVEN sin identificar, asesinados el 16 de agosto, por un grupo de hombres armados que
irrumpieron en la vivienda donde se encontraban los jóvenes y los acribillaron a bala.
El 19 de agosto de 1988, ROSA ISABEL BELTRAN y RAMON HOYOS RAMIREZ, fueron
asesinados por sicarios, que penetraron en al sala de la casa donde se encontraban Rosa y
Ramón disparándoles. El mismo día los asesinos ingresaron a la casa de ARTURO MENDEZ
GOMEZ, trabajador de la construcción de 30 años y le propinaron 19 balazos de pistola calibre
9mm.
El mismo 19, CELSO JULIO MIRANDA de 25 años y REINEL PLAITON CENTENO de 28, fueron
encontrados asesinados. Los cuerpos presentaban varios impactos de pistola calibre 9mm y
fueron hallados en el kilómetro 25 de la vía que conduce a las instalaciones de la fábrica
Fertilizantes de Colombia S.A.
El 25 de agosto, el taxista CARLOS ALBERTO QUESADA CAMARGO de 36 años, fue acribillado a
tiros por hombres sin identificar. Los asesinos dispararon a Carlos Alberto desde una camioneta
blanca cuando Carlos Alberto descendía de su vehículo.
Al día siguiente, JOSE VICENTE MEDINA PRADA de 38 años y conductor de taxi junto con su
esposa ANA ELSY VASQUEZ, fueron asesinados con pistola calibre 9mm por varios individuos
sin identificar que llegaron hasta su residencia.
El 28 de agosto de 1988, JORGE PIMIENTA, sastre de profesión, fue detenido y desaparecido,
por miembros del batallón Nueva Granada, quienes llegaron hasta la residencia de Jorge y se
lo llevaron en un camión. Los militares no dieron razón de su paradero. El mismo día fue
desaparecido LUIS ENRIQUE FRANCO VELEZ, trabajador de un almacén.
El 1 de septiembre de 1988, un HOMBRE sin identificar de 35 años, fue asesinado por la banda
paramilitar Toxicol 90, frente al Club Náutico en Barrancabermeja. El cuerpo presentaba 7
disparos de arma calibre 9mm.
84
La figura de “muertos en combate” es una de las estrategias más comunes para encubrir todo
tipo de abusos contra la población civil, desde las muertes de civiles inocentes, hasta las
detenciones realizadas por la fuerza pública, sin la existencia de proceso judicial alguno.
MARTIN MENESES AMAYA, FREDY OROZCO LOPEZ y GILBERTO CASTRO MONCADA, fueron
asesinados el 5 de septiembre de 1988, por miembros del F-2. Martín transitaba por el barrio El
Recreo en una motocicleta de su propiedad en compañía de su cuñado Gilberto, en momentos
en que se produjo un tiroteo, Gilberto quedó herido y luego fue asesinado por los miembros del
F-2, Freddy también fue asesinado en la calle; Martín abandonó la moto y se metió a una casa
ubicada en la carrera 27 No. 7-40, de propiedad de Gustavo Muñoz, hasta allí llegaron los
agentes del F-2 y lo asesinaron.
Más tarde, los agentes del F-2 pusieron sobre el cuerpo de Martín armas y municiones y lo
presentaron a la prensa como guerrillero, las diligencias preliminares se cursaron en el juzgado
24 de Instrucción Penal Militar de este municipio, los familiares de Martín presentaron la
denuncia del caso ante la Procuraduría General de la Nación. Hasta fines de 1989, las
diligencias preliminares se encontraban en el juzgado 24 de instrucción penal militar de
Barrancabermeja sin que se produjera ninguna sentencia al respecto.
El 12 de septiembre de 1988, JORGE ELIECER GALVIS de 50 años, fue asesinado por sujetos
sin identificar que se movilizaban en una moto de alto cilindraje y que le dispararon en 7
oportunidades con un arma calibre 9mm.
En el mismo mes de septiembre, ROBERTO DARÍO ARIZA GALLARDO, fue desaparecido.
El 17 de octubre de 1988, en el barrio El Danubio fue asesinado ARTURO PEÑA RODRIGUEZ de
33 años, por hombres sin identificar que le propinaron 8 impactos de bala calibre 9mm. El
mismo día y en el mismo barrio fueron acribillados por paramilitares OVIDIO VASQUEZ
JIMÉNEZ de 21 años y MEDARDO DIAZ ULLOA de 23, que les dispararon con pistolas 9mm,
después de haber ingresado a la residencia donde se encontraban.
El 24 de octubre de 1988, el comerciante LUIS FRANCISCO BUENO CALDERON, fue asesinado
por sicarios que lo atacaron cuando caminaba en el barrio Nueve de Abril.
El 8 de noviembre del mismo año, ALBERTO MANUEL MARQUEZ LINARES de 45 años y RAFAEL
SANABRIA SARMIENTO de 23, fueron asesinados en el barrio Boston por sujetos sin identificar
que utilizaron pistolas calibre 9mm y huyeron en una moto de alto cilindraje.
El 18 de noviembre de 1988, ALFREDO DE JESUS GONZALEZ OLARTE de 23 años y reservista
del ejército, LUZ DARY GONZALEZ de 20, JORGE ARTURO GONZALEZ OLARTE de 25 y TERESA
DE JESUS GONZALEZ OLARTE, fueron asesinados por miembros de la banda paramilitar Toxicol
90. Las victimas se encontraban en el interior de una vivienda en el barrio de “invasión” San
Martín y fueron asesinados mientras dormían. El día 12 había sido cometido otro homicidio
múltiple en el barrio San Martín, también por paramilitares del grupo Toxicol 90.
El 8 de diciembre de 1988, RAMIRO ALVAREZ y JESUS REYES GIRALDO, fueron asesinados por
sicarios que utilizaban una motocicleta y dispararon armas automáticas, en una calle periférica
de la ciudad.
1989
El 2 de enero, el comerciante ANTONIO RODRIGUEZ GONZALEZ fue desaparecido, luego de
salir de su casa en el barrio La Floresta en plan de negocios; la denuncia fue hecha por su
esposa ante el comando de la policía.
85
El 12 de abril, GIOVANNI ARENAS GUERRERO y LUIS AURELIO RIVERA LUENGAS, fueron
detenidos torturados y asesinados por agentes de la policía; los cuerpos de Giovanni y Luis
fueron arrojados en la vía que conduce al corregimiento El Llanito, presentaban visibles señales
de tortura, de esposas y tenían un disparo en la cabeza. La denuncia de un familiar de Giovanni
establece que aquel fue detenido el 10 de abril anterior por miembros de la policía, no se abrió
investigación por temor de los testigos
Al día siguiente, una MUJER de unos 23 años y un JOVEN de 21, fueron encontrados asesinados
por paramilitares en la vía al municipio de Puerto Wilches, en el sitio llamado Pozo 1, zona
rural. El cuerpo de la mujer estaba desnudo y el del joven presentaba 3 impactos de bala en la
cabeza.
El 23 de mayo, fueron encontrados CUATRO CUERPOS en avanzado estado de descomposición
y mutilados, en el kilómetro 20 de la vía a la ciudad de Bucaramanga.
ELSA GUTIERREZ HURTADO y EFRAIN SUAREZ PINTO, fueron asesinados el 16 de septiembre,
cuando transitaban en el campero AM-8997 por el barrio El Progreso. Elsa falleció en el Hospital
San Rafael luego del ataque; los asesinos usaron armas 9mm y dispararon desde una moto.
El 19 de noviembre, PEDRO ELIAS ROBLES de 18 años y OTRO joven sin identificar de 17 años,
fueron asesinados por un grupo de individuos sin identificar que ingresó disparando a un billar
en horas de la madrugada en el barrio El Campín.
1990
Durante este año se reubicaron en viviendas sin servicios públicos 80 familias desplazadas del
Magdalena Medio en el barrio Pablo Acuña de la ciudad de Barrancabermeja. Las familias
adelantan un proceso de organización para desarrollar procesos productivos que les
permitieran autoabastecer sus necesidades alimentarias, conformaron así comités para el
desarrollo de cultivos de plátano, mazorca, yuca, hortalizas, comités para la implementación de
un gallinero y producción de huevos, y de un establo con cuatro vacas para producir leche; el
comité de pescadores y el comité de producción de ladrillo.
El 3 de febrero CAYETANO DOMINGUEZ CASTILLO, periodista y ex corresponsal del diario El
Tiempo, gerente propietario de la radioemisora Barrancabermeja y vicepresidente de la
Asociación Colombiana de Periodistas en esta localidad, fue asesinado de 2 impactos de bala de
revolver calibre 38, cuando salía de las instalaciones de la emisora, hacia las 7 de la noche. Por
este asesinato fue sindicado un individuo llamado William Acevedo Ballesteros.
El 14 de febrero se realizó una protesta convocada por las centrales obreras, en la cual los
habitantes del nororiente de la ciudad exigían soluciones a los problemas tarifarios y de
cobertura de los servicios públicos, mayor presupuesto para el municipio y la construcción de
un hospital materno infantil. Ese día JORGE A. FLOREZ fue herido por un disparo que le propinó
el agente del F-2 Jairo Hernández y que lo dejó inválido, hecho que ocurrió mientras se
desarrollaba la concentración popular en la que también resultaron heridas otras personas.
El 23 de abril, ALACIC MANRIQUE ESTOR fue torturado y asesinado por unidades militares y
luego presentado como muerto en un enfrentamiento con la guerrilla. El padre de Alacic,
encontró su cuerpo en la funeraria Foronda con signos inequívocos de tortura que permitieron
presumir que no había muerto en combate, tal como lo afirmaban las autoridades castrenses.
Por tal motivo, se pidió a la Procuraduría Regional una investigación exhaustiva.
86
El 10 de mayo, un HOMBRE sin identificar de unos 35 años, fue encontrado asesinado con
impactos de bala calibre 9mm, en la vía al municipio de San Vicente de Chucurí, en el sitio
denominado La Gruta.
JULIO CESAR ZAPATA fue desaparecido el 22 de mayo. Por el hecho se corrió investigación
disciplinaria en la Procuraduría Provincial de Barrancabermeja bajo el radicado No. 062000197, la cual se archivó el 12 de marzo de 1993 por no encontrarse pruebas o indicios que
comprometan a funcionarios públicos en lo sucedido.
El 29 de julio, LUIS ALBERTO GUERRERO HERNANDEZ fue encontrado con 6 impactos de bala
en el barrio Provivienda.
El 4 de septiembre, LEON GUSTAVO OSPINA G., GUSTAVO PAEZ GOMEZ y LUIS ELIAS
HERNÁNDEZ, fueron detenidos y torturados por la policía, y luego sindicados de ser guerrilleros
del ELN.
Días después, el 8 de septiembre, la pareja de jóvenes JAIME TELLEZ y SANDRA GARCÍA
fueron detenidos arbitrariamente por efectivos de la policía en un retén móvil, cuando se
transportaban en un taxi; luego fueron llevados al cuartel de la policía, bajo la acusación de ser
guerrilleros. Sandra fue violada y se les practicaron torturas como golpes, inyecciones, ojos
vendados y tiro al blanco.
El 13 de octubre, GUSTAVO GONZÁLEZ ROMERO fue asesinado por tropas del batallón Nueva
Granada en la vía que de Barrancabermeja conduce a Bucaramanga. “Él había salido de su casa
y abordado un taxi”, según versiones de sus vecinos. El día 17 su cuerpo apareció en una
funeraria de Barrancabermeja y la V Brigada informó que se trataba de un guerrillero dado de
baja en combate”43.
El 14 de octubre se realizó en Barranca una jornada de protesta donde participaron diversos
sectores sociales y los campesinos del Magdalena Medio afectados por la guerra sucia.
El 22 de octubre fueron asesinados ANTONIO RINCON, soldador de botes, LUIS FRANCISCO
POLO GAMARRA, RAIMUNDO FERREIRA QUINTANILLA y ALFREDO GONZALEZ ARRIETA, cuando
4 individuos encapuchados, que se desplazaban en 2 motos dispararon varias veces sobre
ellos, en el momento en que departían frente al estadero El Triangulo del barrio El Progreso. En
el hecho resultó herido un taxista que pasaba por el lugar. Posteriormente, en el mismo sitio de
los hechos, fue retenido por la policía un hombre que portaba un proveedor para pistola 9mm.
y 50 cartuchos para la misma y a quien se sindica de haber participado en el crimen.
El 27 de noviembre, fueron asesinados MOISÉS BONILLA, RAUL ARIZA y JUAN TORRES, por
hombres sin identificar.
1991
En este año la ciudad se encuentra asediada por los grupos paramilitares y por la acción
criminal de los agentes del Estado, quienes no sólo actuaban en el casco urbano sino también
en la vía que conduce a Bucaramanga. Además, durante el primer semestre de 1991 tuvo lugar
un incremento de los operativos militares en la zona urbana, principalmente en los barrios del
sector nororiental de la ciudad tales como Primero de Mayo, Provivienda, Kennedy, Antonio
Nariño, etc., estigmatizados por la presencia de grupos guerrilleros con los que los organismos
estatales relacionaban de forma directa a los habitantes, convirtiéndolos en su blanco y el de
43
Comisión Andina de Juristas. Nordeste Antioqueño y Magdalena Medio, p. 133.
87
grupos paramilitares, dejando a su paso un elevado número de personas asesinadas,
torturadas y desplazadas.
El 11 de enero, JOSE MARIA AVILA VILORIA, fue torturado por miembros de la SIJIN. La
Procuraduría Provincial inició investigación por este suceso bajo el radicado No. 062-006056.
El 22 de noviembre de 1991 fue archivada.
Durante el transcurso de este año, en fecha no precisada, MARIA NELLY RODRIGUEZ, fue
torturada por gentes de policía Jorge Alquichire y Carlos Lizarazo.
El 6 de febrero, fue allanada la residencia de SADID SANCHEZ ubicada en el barrio Veinte de
Agosto por miembros del batallón Nueva Granada quienes tumbaron la puerta de la calle,
dañaron los enseres de la vivienda e intentaron violar a Sadid. Otras tres casas vecinas fueron
allanadas por los militares quienes destruyeron todo lo que encontraron. Al día siguiente,
miembros del F-2 y el DAS, detuvieron a LUIS ALFONSO VARGAS VALDEZ, quien se encontraba
en la vivienda de su madre, ubicada en el barrio Veinte de Agosto. Los agentes llegaron en
cuatro motos y un carro, esposaron a Luis Alfonso y lo trasladaron a un sitio desconocido donde
lo torturaron. Al día siguiente, lo llevaron a las instalaciones del Comando de la policía y de allí
a la cárcel municipal, donde fue privado de la libertad.
El 27 de febrero, MAURICIO HUMBERTO MORALES, fue torturado por el agente de policía Jorge
Enrique Cifuentes Pérez. La actuación disciplinara fue llevada por la Procuraduría Provincial que
inició investigación bajo el radicado No.062-006096. El 26 de mayo de 1993 promulgó fallo
sancionatorio, pero no se tiene dato de su contenido.
El mismo 27 de febrero de 1991, hacia las 11:30 p.m., GRATINIANO TANGUA NEIRA, fue
torturado por el agente de la policía Luis Jesús Rivero Hernández en la Estación de Policía de
los Ferrocarriles de Barrancabermeja, causándole heridas que ameritaron 15 días de
incapacidad dictaminadas por medicina legal.
El 4 de marzo de 1991, GILBERTO PARADA BARROS, fue desaparecido por miembros de la
policía. La Procuraduría Provincial de Barrancabermeja, inició investigación bajo el radicado
No.062-006084, siendo archivada el 16 de mayo de 1991.
El 18 de marzo, JOSE LUIS CASTRO HENAO, ISRAEL SANTANA ACOSTA y EDER ARANGO
fueron detenidos y torturados por miembros del ejército adscritos al batallón Nueva Granada, al
mando del Teniente Coronel Víctor Manuel Bernal Castaño. Ese día, a las 11:30 de la mañana,
la patrulla del ejército fue emboscada por miembros del Ejército de Liberación Nacional, ELN,
reaccionando con la detención y tortura de las víctimas, al mismo tiempo de sindicarlas de
pertenecer al grupo insurgente. Luego, fueron obligados a firmar una constancia de buen trato
y a realizarse un examen médico, posteriormente fueron trasladados a la Cárcel de
Bucaramanga, donde fueron liberados cuando el juez que los procesaba por terrorismo se
abstuvo de proferir medida de aseguramiento ante la falta de pruebas.
HILBERTO CUADROS fue asesinado por miembros del IV Distrito de policía el 6 de abril de
1991, quienes lo presentaron posteriormente como muerto en enfrentamiento, agregando que
le incautaron una pistola calibre 9mm, dos proveedores y una granada.
El 19 de abril, GERARDO AMADO AMADO, fue torturado por miembros de la Brigada Móvil. Por
estos hechos, la Procuraduría Provincial de Barrancabermeja, inició investigación bajo el
radicado No. 062-000147. El 21 de septiembre de 1991 fue archivada.
El 23 de abril, JORGE LUIS RICO fue detenido y torturado por miembros de la policía
pertenecientes al F-2. La investigación disciplinaria fue llevada por la Procuraduría Provincial
bajo el radicado No. 062-006134 y el 26 de noviembre de 1991 fue archivada.
88
Durante el mes de mayo se desató una ola de asesinatos a manos de paramilitares quienes
asesinaron con arma 9mm de forma selectiva a jóvenes de los barrios populares. En ese mes
21 jóvenes fueron asesinados, todos residentes en barrios populares de la ciudad.
El 1 de mayo de 1991, el joven EFRAIN GOMEZ RODRIGUEZ de 17 años, fue asesinado en el
estadero Tamarindo. El 4 de mayo fue asesinado de 10 disparos calibre 9mm, en la calle1 No.
4-42 del barrio Provivienda, el comerciante PABLO MURCIA AGUINON. Al día siguiente el
albañil de 18 años, JOSE CASTILLO CANO HINCAPIE fue asesinado en el barrio Primero de
Mayo. Los tres hechos fueron cometidos por sujetos sin identificar.
El 8 de mayo de 1991, fue asesinado ALVARO CORREA DIAZ de 19 años, quien fue hallado
muerto en la cancha de fútbol La Bombonera. Álvaro había salido 15 días antes de prestar el
servicio militar en el batallón Nueva Granada. Cinco días después, el 13 de mayo fue
asesinado en el barrio Nueve de Abril WILSON MARULANDA OSORIO de 20 años; y al día
siguiente ALEXIS ARIZA ARIZA de 24 años.
El 18 del mismo mes fueron asesinados JOSE ANTONIO ROJAS ayudante de albañilería de 24
años y MONICA ARROYAVE de 30, en inmediaciones del club Casagrande.
El 21 de mayo JOSE NIVELSON ARIAS PINEDA de 32 años fue encontrado muerto con varios
impactos de bala en un domicilio del barrio Provivienda.
El 25 de mayo, OSCAR LUIS FRANCO MIRABLE y JESUS CASTAÑEDA, ambos de 25 años fueron
asesinados a bala cuando se encontraban en la cancha de fútbol del barrio Santa Ana. El
mismo día fueron asesinados JUAN DE DIOS ORTEGA RUIZ, CALIXTO CADENA SIMANCA y
SANDRA CONEO VALETA, en el barrio La Esperanza.
El 26 de mayo de 1991, LUIS EDUARDO RIVERA de 62 años, fue asesinado en el barrio El
Campín. Transcurridos tres días, ULISES PETAÑA DIAZ, fue torturado por el agente del F-2
Isidro N.
Para finalizar el mes de mayo, el día 30, el celador JEREMIAS ZARATE GARCIA, fue asesinado
en el barrio El Danubio.
El 1 de julio de 1991, fue asesinado JESUS GREGORIO ROJAS PARRA.
El día 13 de julio de 1991, fue asesinado también por desconocidos IGINIO GOMEZ MARTINEZ.
Diez días después, JOSELIN MORENO SANDOVAL fue asesinado en circunstancias desconocidas.
El 27 de julio, ALCIRA MARTINEZ, fue torturada por el miembro de la policía Wilson Arias
Martínez.
El día 30 de julio de 1991, WILSON MARTINEZ ROJAS fue asesinado.
El 12 de agosto, RAUL SALAZAR V. fue detenido y desaparecido por miembros del DAS.
Al día siguiente, 13 de agosto de 1991, EFRAIN SERRANO BECERRA fue detenido y torturado
por el Teniente Rodrigo Barajas Camelo en su residencia. El teniente Barajas se presentó en la
residencia de la víctima en compañía de tres personas más y lo embarcó en una lancha y lo
condujo al comando de policía de Barrancabermeja, manteniéndolo privado de su libertad
durante 43 horas, durante este tiempo fue sometido a malos tratos físicos y psicológicos.
A mediados de octubre de 1991, se presentaron por espacio de varios días una serie de
asesinatos efectuados por sujetos sin identificar en algunos sectores del nororiente de los que
89
se acusa como presuntos autores a efectivos del DAS y el F-2. Entre tales hechos se encuentra
el asesinato del joven de 25 años CESAR DULCEY ARCINIEGAS, el 19 de octubre de 1991 de
varios impactos de bala en la cabeza cuando se encontraba en la cancha de fútbol del barrio
Las Granjas. Ese mismo día, DOS HOMBRES sin identificar fueron encontrados asesinados en
inmediaciones del Acueducto, cerca a las instalaciones de la empresa Fertilizantes de Colombia.
Cerca al lugar citado, horas más tarde, fue encontrado el cuerpo de otro HOMBRE con varios
impactos de bala en la cabeza.
El 18 de octubre, FRANCISCO CASTRO, JORGE SAUL MASSO ARBOLEDA, ALVARO PEREZ PICON
y DAVID ORDUZ BOHORQUEZ fueron asesinados por dos individuos sin identificar en el
establecimiento Kiosco La Panadería, ubicado en el barrio Villarelys. Los responsables, que se
movilizaban en una moto, entraron al mencionado establecimiento y dispararon
indiscriminadamente contra las personas que se encontraban allí. En el hecho resultó herida
otra persona.
Estos hechos estuvieron acompañados por las detenciones ilegales realizadas por agentes de la
policía, como los casos de LUIS ALFONSO PEDROSO BETTER, el día 10, y FRANCISCO SANTANA
ORTIZ, el 19 de octubre. Francisco fue detenido de forma arbitraria por el agente de policía
Julián Cárdenas.
El 30 de octubre de 1991, ESTANISLAO ANAYA y NELSON JAIMES QUINTERO de 22 años,
fueron detenidos y torturados por el Teniente Rodrigo Barajas Camelo, el dragoneante Gregorio
Ríos Malagón y los agentes Oscar Núñez Montoya, Carlos Alberto Lizarazo Moya y Jorge Saúl
Aquichire Páez, miembros de la SIJIN en Barrancabermeja Estanislado y Nelson, fueron
sindicados del asesinato del ex juez 5º Superior de Barrancabermeja, Ángel Alberto Vera
Paloma y traslados a la jefatura de la SIJIN, siendo más tarde llevados al lugar de los hechos
con el fin de realizar algunas identificaciones, los vecinos de este lugar informaron que
Estanislao y Nelson mostraban lesiones en los brazos y la cabeza. Los victimarios no
permitieron que los familiares de las víctimas los visitaran.
El 23 de diciembre de 1991, JAIME SANCHEZ ACOSTA, fue torturado por miembros de la
policía. De acuerdo a la declaración rendida por Jaime ante la Procuraduría Provincial de
Barrancabermeja, ese día “venía un operativo de la policía y el Mayor de la policía se bajó con
la pistola en la mano amenazándome que me iba a matar y me agarró a pata y puño (...) eso
fue como a las 8:30 de la mañana en la garita de la carretera vía Galán (...); de ahí me
llevaron al comando que está al frente de la electrificadora (sic) entonces el Mayor me bajó y
me pegó una trompada por la cara y después en el estómago, yo me caí y en el suelo me
levantó a pata, amenazándome que me iba a matar si no le decía donde estaban los
compañeros míos..., yo les decía que cuales compañeros... me tuvieron como hasta las once de
la mañana, acostado en el carro de la policía”. Luego de lo anterior, Jairo fue llevado hasta los
patios de la SIJIN donde lo retuvieron por tres días hasta que lo llevaron a rendir indagatoria al
juzgado 7º de instrucción criminal.
1992
Tal y como en su momento fue anotado por CREDHOS, durante 1992 en las zonas urbanas las
acciones de la guerrilla se centraron en la voladura de oleoductos y en atentados a patrullas de
la fuerza pública, actividades que se reinician con intensidad después de la ruptura de los
diálogos en México. La insurgencia continúa con la explosión de petardos en inmediaciones de
los barrios surorientales y nororientales, en retaliación a los cuales sus pobladores eran
víctimas de humillaciones y malos tratos por parte de la fuerza pública y de los grupos
paramilitares.44 Por otro lado, en 1992 el ejército construyó una base permanente en terrenos
44
CREDHOS. Barrancabermeja, enero de 1993, No.2, p.7
90
aledaños al Albergue de Campesinos Damnificados por la guerra sucia en el Magdalena Medio,
impidiendo el paso para el barrio Pablo Acuña. Los habitantes del barrio junto con los del barrio
Villarelys lograron el retiro de la base por medio de denuncias a organismos de control del
Estado.
1992 es también el año en que la Red 07 de la Armada despliega su actividad criminal contra
diferentes sectores sociales en la ciudad. Sus acciones también se dirigieron contra pobladores
urbanos y los sectores populares bajo el señalamiento de sus vínculos con la insurgencia.
Tienen entonces lugar, junto a decenas de asesinatos más, masacres como las de enero en el
billar “El Tropezón” y la efectuada en julio en la “Wiskería Star”, al lado de otros asesinatos
múltiples y selectivos.
El día 19 de enero, AGAPITO CADENA AVILA de 59 años y GUSTAVO MACHADO de 26, fueron
asesinados por miembros de la policía, en su vivienda ubicada en el barrio Provivienda. Los
policías llegaron a la casa de Agapito y Gustavo vestidos “con camisillas blancas, pantalón
verde y botas negras (...) estacionaron las dos motos cerca y un poco más adelante una
camioneta Chevrolet 300, de las que utilizan los organismos de seguridad, iban más o menos
10 o 12 policías”. En el sitio fueron recogidos por la Policía Técnica Judicial y los organismos de
derechos humanos 35 vainillas de fusil Galil. La fuente agrega que “a muy pocas cuadras existe
un Puesto de Policía (barrio Campoalegre), de donde al parecer salieron los asesinos”.
Frente a la casa de Agapito y Gustavo residía un individuo de apellido Marín, que trabajaba con
un organismo de inteligencia de las fuerzas armadas. Marín fue víctima de un atentado en un
estadero del mismo barrio, en junio de 1991, hecho en el cual resultó herido Gustavo, pues se
encontraba en el sitio. Marín posteriormente afirmó que quienes le hicieron el atentado eran
amigos de Gustavo e interpuso una denuncia contra éste en la Estación de Policía del barrio
Campoalegre, acusándolo por el atentado y de ser vendedor de bazuco. Un mes después, en
julio de 1991, Marín fue asesinado por las Milicias Populares en el mismo barrio Providencia. En
un bolsillo le fue encontrada una lista de personas para asesinar; algunos de los nombres
estaban tachados, lo que significaba que ya los habían eliminado.
El mismo mes de enero, JORGE PARADA y OTROS fueron torturados por un agente de la policía
de apellidos Sánchez Cuervo. Por estos hechos la Procuraduría Provincial de Barrancabermeja,
inició investigación bajo el radicado No. 062-006438, la cual se archivó el 3 de marzo de 1993.
El 24 de enero de 1992, PABLO EMILIO PINTO de 57 años, JOSE DOLORES SILVA QUIÑÓNEZ,
celador de 66 años, GUSTAVO ROJAS ORTIZ de 37 años, casado y empleado temporal de
Ecopetrol; HUMBERTO ATENCIA CANCHILLA, mecánico de 34 años y CARLOS ALBERTO
ALVAREZ AHUMADA, estudiante universitario de 22 años que estaba de vacaciones, fueron
asesinados y EDINSON SILVA, LUIS ALFONSO ACUÑA GOMEZ, LUIS JOSE ARIZA y DANIEL
NEIRA, resultaron heridos en el interior del billar El Tropezón, ubicado en el barrio La
Esperanza, cuando fueron atacados por miembros de la Red 07 de la Armada que actuaban
como paramilitares.
Los victimarios llegaron hasta el establecimiento público y dispararon indiscriminadamente
contra quienes allí se encontraban, luego de hacer detonar una granada de fragmentación. Los
asesinos, que portaban armas calibre 9mm, se movilizaban en un taxi de color amarillo,
Renault 6 y cubrían sus rostros con pasamontañas. Se pudo establecer que Alirio Ulloa era el
conductor del carro que fue facilitado por un miembro del cartel de la gasolina. El supuesto
grupo paramilitar “Comando de Unidades Especiales de la M” se adjudicó la masacre mediante
un comunicado enviado a una estación de radio en el que indicaban que combatirían la
subversión.
Carlos Alberto Vergara Amaya, agente de inteligencia de la Red, en la indagatoria que rindió en
el proceso penal abierto por los crímenes cometidos por la Red No. 7, al referirse a Julio
Ernesto Prada y sus hombres por los sucesos de la masacre de El Tropezón, aseguró:
91
“Se movilizaron en una micro buseta afiliada a la empresa San Silvestre,
llegaron posteriormente a un billar y procedieron a disparar contra la gente
que estaba dentro, con pistolas 9mm y Miniuzi 9mm y emprendieron la
huída por el barrio La Esperanza, dejando abandonada la microbuseta por
los lados del matadero entre el matadero, el barrio La Esperanza y la vía
para el Llanito...”45.
Los informes previos enviados por la Red 07 de Barrancabermeja a la Dirección de Inteligencia
en Bogotá, hablaban de información recaudada relacionada con presuntas actividades de un
grupo perteneciente al ELN denominado Comandos de Unidades Especiales (CUES). Un informe
del 10 de enero de 1992, daba cuenta de actividades, posibles objetivos, y datos acerca de la
conformación de los CUES, así como la residencia y ocupación de sus miembros, el informe,
que reposa en el expediente de la fiscalía regional, anexa gráficos de los barrios La Esperanza y
Primero de Mayo, y las rutas de llegada, además del supuesto cuadro de mando de los CUES y
sus integrantes con nombres, descripciones físicas y rutinas, señalando finalmente que el Billar
El Tropezón era su lugar de reunión después de las 8 de la noche. En informe del 20 de febrero
de 1992 los miembros de la Red 07 destacan los “resultados” del atentado ejecutado en el bar
El Tropezón e informa sobre una nueva caleta en el barrio La Esperanza y la muerte de tres
integrantes de la CUES, entre los que menciona a Humberto Atencia Canchilla, quien en
realidad era mecánico de Ecopetrol y miembro de la USO. Sin embargo, los sicarios de la Red
justifican el asesinato de este último informando que se trata de un guerrillero, a pesar de que
el nombre de éste no había sido mencionado en informes anteriores al crimen. Lo mismo
ocurrió con las demás víctimas de la masacre en los billares El Tropezón.
Pablo Emilio Pinto
57 años. Pensionado
de Ecopetrol
El 2 de febrero de 1992, los cuerpos de EDGAR ANTONIO PARRA CORTES de 30 años y
MAURICIO CALDERON fueron encontrados sobre la vía que conduce al barrio Boston. Otra
fuente indica que las víctimas fueron obligadas a bajarse de un bus por hombres sin identificar,
quienes después de comprobar su identidad, les dispararon en repetidas ocasiones con armas
calibre 9mm.
El 14 de febrero de 1992, la fuerza élite de la policía realizó una incursión en los barrios del
nororiente de la ciudad. Posteriormente, el día 27, JAIRO MARTINEZ PINZON jornalero de 30
años y su hermano RAMIRO MARTINEZ PINZON, fueron asesinados por individuos
encapuchados que vestían prendas de uso privativo del ejército en el barrio Villarelys. Jairo y
Ramiro fueron sacados en horas de la madrugada de su vivienda por sus asesinos quienes
amenazaron con bombardear la casa si no salían, una vez afuera los balearon con fusiles Galil.
Al parecer los agresores iban en busca de otro hermano, quien se salvó por no encontrarse allí.
45
Fiscalía Regional. Indagatoria de Carlos Alberto Amaya. Febrero 11 de 1994.
92
Al día siguiente, en horas de la noche, FELIPE COLMENARES RUEDA vigilante de 22 años, fue
asesinado por varios sujetos en momentos en que prestaba vigilancia en una distribuidora de
cerveza del barrio Santa Bárbara. Las heridas que presentaba se hicieron a quemarropa, una
en la parte trasera de la cabeza (retroauricular derecha) y las otras tres en la parte temporal
derecha, maxilar inferior izquierdo y la región cigomática izquierda. El ataque fue tan
sorpresivo que, a pesar de estar armado, Felipe no pudo salvar su vida.
El asesinato del 20 de febrero de 1992, de DANIEL SUAREZ RIVERA, técnico en reparación de
neveras y CAYETANO CISNEROS CAAMAÑO, fueron asesinados por hombres fuertemente
armados, en el barrio Las Granjas. Por las posteriores declaraciones de Carlos David López,
miembro de la Red 07, se determinó la participación de los sicarios de la Red de Inteligencia de
la armada en este crimen.
El 25 de febrero de 1992 alrededor de las 8 a.m. JOSE NOEL VARGAS RIVERA de 32 años,
Alférez de Circulación y Tránsito de Barrancabermeja, fue asesinado por desconocidos que le
dispararon ocasionándole cuatro heridas de arma de fuego en la cabeza y el pecho en el sitio
conocido como “As de Copas”. en denuncia presentada a las autoridades de investigación
destaca que este fue otro de los homicidios ejecutados por la Red, en los siguientes términos:
“...Esta red de inteligencia y de la cual tuve conocimiento directo, realizó las siguientes
operaciones para desestabilizar el orden público de la zona, todo esto ordenado y orquestado
por el Coronel Rodrigo Quiñones que utilizaba como identificación el seudónimo de “Anibal
Quincy Carbonell” “El Gerente”... asesinato del Agente de tránsito José Noel Vargas Rivera, en
el sitio conocido como “As de Copas” a la entrada de Barrancabermeja en el mes de febrero de
1992...”46.
El 9 de marzo, JUAN FRANCISCO PADILLA fue asesinado en circunstancias desconocidas. Por el
hecho, la Procuraduría Provincial de Barrancabermeja inició investigación bajo el radicado No.
062-000206 y el 11 de mayo de 1993 fue archivada.
El 12 de marzo, unidades de las fuerzas especiales del ejército, detuvieron injustificadamente y
golpearon brutalmente a ADAN PALENCIA, FRAY ANTONIO SAYA VELAZQUEZ, FRANCISCO
MENA y su hijo JAVIER MENA, en acciones desarrolladas en los barrios Veinte de Agosto,
Boston, San Pedro y otros de la zona nororiental. La JAC del barrio Boston denunció los hechos
al día siguiente ante la Procuraduría Regional exigiendo que se respetara la integridad física y
moral de todos y reivindicando su carácter de personas honradas y trabajadoras.
Al día siguiente la Junta de Acción Comunal del sector del barrio Veinte de Agosto se dirigió al
Procurador Regional denunciando los continuos atropellos cometidos por las fuerzas especiales
del ejército (Boinas Rojas y Caras Pintadas) y sus comportamientos irregulares contra los
habitantes del barrio, lo que se resume así:47



Continuos allanamientos ilegales a altas horas de la noche con la presencia de sujetos
sin uniforme y encapuchados.
Detenciones injustificadas.
Patrullaje de las fuerzas especiales, boinas rojas con la cara pintada, en los que
intervienen individuos encapuchados que van señalando casas y personas que luego son
detenidas.
El 13 o 14 de marzo de 1992, el señor FREDY VERA CAMARGO fue asesinado por los soldados
profesionales Miguel Santos y Luis Antonio Jaimes, pertenecientes al batallón Nueva Granada.
46
Procuraduría General de la Nación. Anexo A. Declaración de Carlos David López, suboficial de la Armada
y Jefe de Área de la Red de Inteligencia 07.
47
JAC del barrio Veinte de Agosto. Denuncia ante el Procurador Regional. Barrancabermeja marzo 13 de
1992.
93
El 30 de marzo, JOSÉ DE LA CRUZ ORTEGA, FRANCISCO JAVIER DURAN y JESÚS ESTORIO
ROYERTT, fueron torturados por miembros del IV Distrito de policía en la cárcel de
Barrancabermeja.
El 20 de abril de 1992, fueron encontrados los cuerpos de JOSE DEL CARMEN VILLAMIL de 38
años, VICTOR HUGO ANDRADE BUENO y HERNANDO LAMPREA VARGAS, asesinados por
impactos de arma de fuego, en el sitio conocido como Buenos Aires. Los tres habían
desaparecido en días anteriores junto a una cuarta PERSONA cuyo cuerpo fue hallado en otro
lugar.
Ocho días mas tarde, el 28 de abril, TRES JOVENES sin identificar fueron encontrados
asesinados con evidentes signos de tortura y varios impactos de arma de fuego en el
Corregimiento El Llanito. Los cuerpos de los muchachos estaban desnudos. El mismo día
miembros de la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar, volaron el oleoducto BosconiaBarrancabermeja y minutos después, un grupo de pistoleros atacó las instalaciones de una
guardería infantil en el barrio Boston, sector donde grupos paramilitares actuaron bastante en
los últimos meses. A principios del año, el grupo paramilitar Comando Ariel Otero, había
amenazado con asesinar a tres trabajadores de Ecopetrol por cada atentado contra los
oleoductos.
El 2 de mayo de 1992, fue desaparecida MARTHA LUCIA FUENTES POLANCO.
Días después, el 18 de mayo, el comerciante MANUEL LOPEZ FONSECA, fue asesinado en el
barrio La Floresta, ubicado en la comuna nororiental.
El 10 de junio del mismo año se registra un nuevo crimen de la Red 07. ELIECER PAYAN
MONARES de 32 años, YEIMY HERRERA VASQUEZ, albañil de 18 años, PEDRO DAVID
VILLARREAL SANTAMARIA de 30 años y OSCAR MAURICIO PINZON, albañil de 22 años, fueron
asesinados y DAVID VASQUEZ BELLO fue herido el 10 de junio de 1992 a las 6:30 p.m.
aproximadamente, cuando miembros de la Red 07 que se movilizaban en una microbuseta de
servicio público, penetraron al billar ubicado en el barrio Versalles y procedieron a disparar.
Una comitiva de la Coordinadora Popular que se encontraba en el sector recogiendo testimonios
sobre el múltiple homicidio, fue víctima de un atentado.
El examen de balística estableció que los proyectiles, calibre 9mm fueron disparados con armas
automáticas y semiautomáticas, tipo pistola y subametralladora. Estos hechos fueron puestos
en conocimiento de la justicia por Carlos David López, ex miembro del grupo48, y Carlos Alberto
Vergara Amaya, que en indagatoria declara que Juan Carracedo de La Hoz, otro de los
miembros de la Red es uno de los autores materiales de esta masacre junto a Ancízar Castaño
Buitrago, alias “Cachetes” y a Julio Ernesto Prada. Respecto del último, el indagado comenta la
ejecución de la masacre: “se movilizaron en una microbuseta afiliada a la empresa San
Silvestre, llegaron posteriormente a un billar y procedieron a disparar contra la gente que
estaba dentro, con pistolas 9mm y Miniuzi 9mm y emprendieron la huida por el barrio La
Esperanza, dejando abandonada la microbuseta por los lados del matadero entre el matadero,
el barrio La Esperanza y la vía para el Llanito”49.
De acuerdo a las declaraciones realizadas por Carlos David López y Sáulo Segura, ex miembros
del grupo50, la Red participó el 19 de marzo de 1992, en el asesinato de JOEL MARTÍNEZ
MARTÍNEZ, albañil de 32 años, asesinado con varios disparos de arma calibre 7.32mm. El
cuerpo Joel apareció en un sitio despoblado cerca de un ladrillera, en la vía que conduce al
48
Fiscalía Regional, cuaderno 1. Folio 98 Indagatoria de Carlos David López.
Ibíd
50
Policía judicial. Cuerpo Técnico de Investigaciones. Informe Preliminar, anexo 15, folio 3. Versión de un
testigo de los hechos; Fiscalía Regional. Cuaderno 1º, folio 98.
49
94
Matadero Central. Según la versión de unos niños que pasaban por el lugar, cuatro hombres
llevaron a Joel Martínez hasta el lugar y allí lo mataron. En el sitio de los hechos fueron
encontradas ocho vainillas de latón militar calibre 7.65.
En medio de los asesinatos que posteriormente pudieron atribuirse con certeza a la Red de la
Armada, se presentan otros crímenes cuyos responsables se mantuvieron sin identificar. El 16
de junio BENJAMIN SAN PEDRO de 22 años, fue asesinado en el barrio El Alcázar, al recibir
cinco impactos de arma de fuego en diferentes partes del cuerpo.
El 20 de junio fueron asesinados por varios sujetos armados ANDRES DIAZ de 27 años, en el
barrio Las Granjas; ALEXANDER CASTILLO LOMBANA de 18 años y DOS PERSONAS más en el
barrio El Alcázar; HENRY ARIZA BELLO de 28 años, en el barrio Versalles y en barrios cercanos
DOS PERSONAS más.
Cuatro días más tarde, el 24 de junio, fue encontrado el cuerpo de AGUSTIN PEREZ GALVIS de
30 años en avanzado estado de descomposición en el Corregimiento El Llanito. Agustín residía
en el barrio El Progreso I, ubicado en el sector nororiental. Ese mismo día, MARIA VERONICA
BARRIOS de 37 años, fue encontrada asesinada, en el barrio Antonio Nariño, el cuerpo
presentaba múltiples impactos de arma de fuego.
El 8 de julio de 1992 fueron asesinados por un grupo de agentes activos de la Red 07 en el
interior de la Wiskería Star, ubicada en el sector del muelle, VIRGILIO ENRIQUE TRECO
FLOREZ, de 20 años y propietario de la finca La Cimitarra, BENJAMIN PEREZ PEINADO de 21
años, ESTEBAN ROJAS PRADA de 39 años, PEDRO DAVID SANCHEZ MORANTES de 24 años,
ORLANDO ALONSO CASTILLO DUARTE de 20 años y DORIS PATRICIA MURILLO de 20 años y
en estado de embarazo de 12 semanas. En este mismo hecho resultaron heridos RAFAEL CRUZ
GARAVITO, LEYSA RANGEL QUINTERO, ANDRES MIGUEL MORA FLOREZ y TEODOMIRO
MOSQUERA.
Aproximadamente a las 12:45 a.m.,varios sujetos encapuchados penetraron a la whiskeria
ubicada en el barrio La Campana y lanzaron dos granadas de fragmentación y luego
descargaron ráfagas con armas automáticas y semiautomáticas en forma indiscriminada sobre
las personas que se encontraban departiendo en ese lugar.
Mediante la inspección judicial realizada en el lugar de los hechos se pudo recoger vainillas
9mm con fulminantes percutidos que en su base presentaban la siguiente inscripción: INDUMIL
9mm, PAR, así como metralla de una granada de fragmentación consistente en una cuchara
metálica de color verde oliva que presenta la siguiente leyenda “RETARDO 4-5 SEG. LOT486IM-2B”.
El ejército estuvo minutos antes de la masacre, tal como lo confirman el administrador de la
whiskería y una de las meseras que se encontraban allí “Al momento de los hechos estaba
bastante gente en el Establecimiento. El tiroteo se formó dentro del salón donde estaban los
clientes, yo no creo que ellos, o sea, los homicidas, estuvieran dentro del negocio toda vez que
el Ejército había estado requisando y no encontró nada...”51.
Carlos Alberto Vergara Amaya, integrante de la Red 07, narra como sucedieron los hechos:
“...directamente presencié la masacre del bar 'Star'; acompañaba a Miguel Durán, mientras
esperábamos a los sicarios, en este 'operativo' resultó herido un miembro de la DIJIN. El móvil
para cometer esta masacre es la militancia política de los hoy asesinados, pues por labores de
inteligencia del negro Dolores, José Dolores Buenaño, llevó noticias a Miguel Durán que en ese
bar se encontraban guerrilleros de San Pablo (Bolívar) a quienes Dolores llevaba dos meses
haciéndoles seguimiento por el río y entonces me comuniqué con Miguel Durán, después de
51
Expediente de la fiscalía. Declaración ante la Fiscalía 28 Previa de Barrancabermeja, folio 4, anexo 5.
95
hablar con él fuimos a la casa de los sicarios y les dijo a ellos que se alistaran que iban a matar
a la gente esa, fue cuando salieron en la moto. Yo salí con Durán; Cachetes salió con el 'negro'
y una cuadra mas abajo del sitio estaban Duran y mi persona en una moto; ahí llegó el sicario
Otoniel Ríos Palacios, Trujillo alias 'cachetes', el señor Dolores y los dos miembros de la SIJIN...
cuando empezó el tiroteo... ellos me querían utilizar a mi, dizque para que yo tirara las
granadas, pero como yo no tenía experiencia no me utilizaron y después de la balacera
pasamos por el lugar y vimos como los heridos salían del negocio...”52. El informante añade:
“...ellos tenían la orden de matar a esa gente, como en un sitio de esos hay mucha gente
entonces para matar uno o dos guerrilleros entonces matan a la gente que no tenía que ver”.53
Es importante resaltar que Miguel Durán, Otoniel Ríos y José Dolores Buenaño autores de los
hechos, fueron para esa época agentes activos de la Red 07 de inteligencia de la Armada con
sede en Barrancabermeja.
El testimonio de Vergara Amaya continúa: “...la mayoría de las masacres que se cometieron en
Barrancabermeja son coordinadas con el Ejército, la Policía y con los miembros de la SIJIN. La
masacre del “Star” fue basada en informes del “Negro Dolores” y se coordinó con la Policía y el
batallón,.. llegaron al sitio en tres motos las cuales fueron dejadas a pocas cuadras del sitio...
fueron lanzadas dos granadas, las cuales no hicieron explosión, se procedió a disparar con
armamento 9mm. pistolas y miniuzis y 38s. En estos hechos resultó herido en el hombro un
miembro de la SIJIN, siendo trasladado a la casa de los sicarios y luego a la clínica de la calle
10, en inmediaciones del cementerio central y el Cinema de la ciudad”.
El mismo testigo corrobora las implicaciones de los miembros de la fuerza pública en los
crímenes: “En la Sijin, La Policía, el batallón Nueva Granada y en la Armada Nacional miembros
activos de estas instituciones asesinan junto con los sicarios civiles porque en estas
instituciones hay una clase de grupos de exterminio que se coordinan con los sicarios civiles
para cometer muchas masacres en Barrancabermeja. (...) “...el objetivo de ellos es matar a
todo aquel que tenga vínculos con la guerrilla o que sea guerrillero o que sean de las mismas
instituciones y se hayan dado cuenta de que es lo que están haciendo y no este de acuerdo con
ellos...”.54
Para confirmar la colaboración de la policía en estos hechos, dice Vergara Amaya que la
mayoría de planos que se llevaban a la casa de los sicarios (que a la postre sirvieron para
ubicar los blancos a asesinar) eran por cuenta del cabo Rey de la SIJIN: “...el jefe a cargo en
esos momentos en la SIJIN tuvo conocimiento del hecho de que se iba a hacer la matanza y
entonces al otro día tapó todo publicando en los diarios que el agente herido había sido herido
a lo que fue a perseguir a los sicarios que fueron a hacer la matanza”55. Por otra parte, la
denuncia de Carlos David López Maquillan, ratificó también la responsabilidad de miembros de
la Red de inteligencia de la Armada en la comisión de estos hechos.
El 14 de julio de 1992, MARCELINO CUESTA CONTRERAS fue torturado por agentes del F-2 de
la policía, luego de que cinco agentes allanaron su casa a las 2 p.m., ubicada en el barrio
Torcoroma. A Marcelino le pusieron una capucha y lo introdujeron en un vehículo Renault 18,
de color blanco, placas WJ448, dentro del vehículo dijeron “lo van a llevar al llanito y le van a
pegar dos pepazos”, luego uno de ellos dijo “mas bien llévenlo abajo”.
Marcelino fue trasladado al F-2, lo metieron en un cuarto y empezaron a torturarlo con choques
eléctricos en diferentes partes del cuerpo; también le colocaron una bolsa plástica en la cabeza
produciéndole asfixia, lo que hizo que perdiera el conocimiento varias veces. En un momento
logró quitarse la bolsa de la cabeza y lo golpearon en la cara con la cacha de un revolver,
52
53
54
55
Fiscalía Regional, cuaderno 1-C. Indagatoria de Carlos Alberto Amaya.
Ibídem.
Ibídem.
Ibídem.
96
entonces lo dejaron sin venda y un agente expresó “no importa que los vean, pues de todos
modos lo van a matar”, siguieron golpeándolo con puntapiés mientras le preguntaban por dos
personas. Más tarde, entró al cuarto otro grupo de agentes con los rostros tapados con medias,
en compañía de un cabo y el comandante del F-2, quienes ordenaron salir a los torturadores,
pues había llegado una comisión de la Oficina de Investigaciones Especiales de la Procuraduría,
una hora después entró otro agente y ordenó a Marcelino sentarse en una silla, mirando
siempre la pared y le dijo “lo van a soltar, porque se equivocaron”.
Posteriormente lo sacaron del cuarto, pero en ese momento alcanzó a ver a su mamá,
igualmente ella lo alcanzó a ver y entonces protestó ya que los miembros del F-2 habían
negado tenerlo, al comprobar que la víctima no tenía antecedentes, el comandante le dijo
“vamos a hacer un negocio, ¿usted quiere vivir?”, al contestar que si, le dijo “entonces: ni
hemos ido a su casa, ni nos conoce, de acuerdo?”. A las 11:00 p.m. le exigieron que firmara un
papel, pero él los convence que ya tenían un trato y que “no había pasado nada”, entonces lo
dejaron libre, al día siguiente, hacia las 11:00 p.m. estuvieron cuatro agentes rondando su
casa, pero algo sucedió y se retiraron.
A los dos días, la víctima denunció el caso ante la Procuraduría, pero un médico legista, sin
examinarlo le dijo: “si está caminando, está bien, váyase”, entonces presentó el caso ante la
Oficina de Investigaciones Especiales de la Procuraduría, éstos se comunicaron con Bogotá y
ordenaron su traslado en avión para ésta ciudad con el apoyo de la consejería para los
derechos humanos de la presidencia.
El 20 de julio de 1992, los comerciantes de Barrancabermeja MANUEL JULIAN BARROSO y su
hermano PABLO ANTONIO BARROSO y los vendedores ambulantes JHON JAIRO AGAMES y
NELSON, fueron encontrados asesinados en aguas del Río Sogamoso a la altura de la
Inspección Departamental El Pedral en Puerto Wilches. Los cuerpos presentaban heridas de
arma de fuego, señales de tortura en todo el cuerpo, estaban estrangulados y uno de ellos
tenía completamente desfigurado el rostro.
El mismo día, fueron encontrados los cuerpos de TRES HOMBRES sin identificar de
aproximadamente 28, 37 y 40 años, en la vía que de Barrancabermeja conduce a
Bucaramanga. Los cuerpos estaban maniatados, con signos de tortura y con tres disparos; dos
en la frente y uno en la parte de atrás de la cabeza. Según habitantes de la zona, los tres
disparos corresponden a la señal de un grupo criminal conocido como La Marca del Zorro que
venía cometiendo toda clase de crímenes en el puerto petrolero.
A pesar de los continuos patrullajes realizados por el ejército en el sector nororiental de la
ciudad, se continúa con la serie de asesinatos en el sector a manos de sujetos sin identificar.
Encontramos así que el 16 de agosto de 1992, MANUEL IGNACIO LAMBREÑO de 37 años,
JESUS EMILIO CARDONA ARROYAVE y LUIS ALFREDO COSSIO SANCHEZ, fueron asesinados
por desconocidos en el barrio Las Granjas. Los cuerpos de Manuel, Jesús y Luis Alfredo
presentaban múltiples impactos de arma calibre 9mm.
Diez días después, el 26 de agosto, un HOMBRE sin identificar de aproximadamente 28 años,
fue encontrado asesinado en el sector nororiental de la ciudad. El cuerpo presentaba múltiples
impactos de arma de fuego.
El 12 de septiembre, un OBRERO de aproximadamente 28 años, fue asesinado en la tienda El
Rinconcito, ubicada en el sector nororiental de la ciudad. La zona de los hechos se encuentra
militarizada y en ella habitan muchos de los desplazados por la violencia política en el
Magdalena Medio.
El 17 de octubre el comerciante JULIO CESAR GUTIERREZ MENDOZA, fue asesinado por
sicarios motorizados, cuando se dirigía a su casa. Anteriormente, Julio Cesar había sido
97
detenido y torturado por miembros del ejército el 11 de marzo de 1987. En aquella ocasión
luego de ser aprehendido, fue golpeado de manera indiscriminada, ocasionándole varias
contusiones que fueron certificadas por un médico legista.
El 13 de noviembre de 1992, ELIAS ESPINDOLA TORRES fue desaparecido por tropas del
ejército, en la vía que conduce de Bucaramanga a Barrancabermeja a la altura de la vereda
Llana Fría, Finca El Porvenir.
El 8 de diciembre, JESUS ANTONIO PEREZ TRASLAVIÑA de 32 años, fue asesinado de varios
disparos de revólver y resultó herido un adolescente de 19 años, en el barrio Primero de Mayo,
exactamente en la avenida 52 con carrera 35.
El 20 de diciembre, EMEL TORRES de 28 años, fue asesinado de cuatro disparos en la comuna
Nororiental.
El 21 de diciembre del mismo año, los comerciantes ANA EUDILIA NOVOA y ALBERTO
ECHEVERRY MARTINEZ ambos de 35 años, fueron asesinados por sicarios de la Red, en
momentos en que se dirigían a su residencia en una motocicleta aproximadamente las 9 p.m.
cuando fueron interceptados a la altura de la carrera 28 con calle 49, en el barrio El Recreo. Y
les propinaron múltiples heridas con arma de fuego. Según las denuncias de Carlos López
Maquillan, agente de inteligencia de la Armada, este hecho se atribuye a sicarios de la Red 07
con sede en Barrancabermeja.
Inicialmente este doble homicidio fue investigado por la Fiscalía 35 de la Unidad de Fiscalías de
Barrancabermeja y con posterioridad acumulado al proceso en que se investigó la participación
de la Red de inteligencia en otros hechos similares a este. En la inspección judicial realizada por
la Fiscalía Regional, en el citado expediente concluye el funcionario visitador que “...la
indagación preliminar continúa, pero se refleja falta de actividad investigativa e incumplimiento
de la misión de trabajo por parte de la SIJIN”.56
1993
Las detenciones arbitrarias así como los montajes contra las personas detenidas, se
convirtieron en prácticas comunes en la acción de miembros del ejército y las unidades
policiales. Las detenciones se realizaban en algunos casos por sospecha, sin contar con la
orden de las autoridades competentes y sin las debidas pruebas que demostrase alguna
responsabilidad del detenido. Varias organizaciones de derechos humanos denunciaron que
entre enero de 1993 y junio de 1994, fueron detenidos y torturados 183 personas en
Barrancabermeja y la zona de influencia de la ciudad. En los hechos denunciados aparecían
claramente como responsables los militares del batallón Nueva Granada, en asocio, en algunos
casos, con reconocidos paramilitares. Además de las acciones de los militares, los paramilitares
realizaron asesinatos selectivos llegando a sumar un total de 39, sólo contra el sector popular
y los pobladores urbanos, sin contar las agresiones contra sindicalistas, obreros, trabajadores,
campesinos, y otros sectores sociales.
El 9 de enero de 1993, ALEXANDER MONTAÑA RODRÍGUEZ carpintero y ex policía de 27 años,
padre de tres hijos, fue desaparecido después de ser detenido por la policía, cuando salió en
bicicleta de una cancha de tejo y se dirigía a su casa localizada a dos cuadras, en el barrio Las
Granjas. Alexander fue visto al subir en una moto, pero no hubo rastros de la bicicleta. La
noche de la detención de Alexander el cuerpo Elite y otras fuerzas de seguridad en el barrio
adelantaban una batida, e iban subiendo y encapuchando a muchos hombres dentro de un
camión particular. La mayoría de los hombres que participaron en el operativo estaban vestidos
de civil y armados con ametralladoras. Al preguntar por Alexander en unidades militares y de
56
Fiscalía Regional. Cuaderno C2, folio 249. Inspección judicial al expediente 3053.
98
policía, negaron que se hubieran hecho operativos en esta noche. Al día siguiente, dos hombres
desconocidos estuvieron en la casa de Alexander, preguntando por su esposa, quien no era
conocida en el sector.
El 13 de enero, un HOMBRE sin identificar de 19 años, fue encontrado asesinado en el sitio
Pozo Siete, al nororiente de la ciudad; el cuerpo presentaba dos disparos de revólver, cuatro
heridas de arma corto punzante y estaba atado con cuerdas plásticas, la víctima tenía tez
morena, cabello ondulado negro y 1.62 m. de estatura; vestía sólo pantalón negro.
Durante el mes de enero un HOMBRE y una MUJER fueron detenidos arbitrariamente,
amenazados y sometidos a maltratos físicos por militares del batallón Nueva Granada, en el
barrio El Progreso, al ser señalados por un testigo sin rostro al servicio del ejército llamado
Enrique Arrieta, conocido como “Chicharrón”. La mujer fue golpeada y un soldado trató de
violarla.
El viernes 29 de enero, fueron desaparecidos EDUARD HURTADO y JAIRO MANTILLA
presuntamente por el ejército. Eduard y Jairo fueron detenidos cuando se encontraban en una
tienda por dos hombres armados que se movilizaban en una camioneta marca Ford, de placas
INS144, modelo 1960, de color azul claro, uno de los cuales era conocido por los habitantes del
barrio como el conductor habitual de la camioneta que distribuye pan en la zona. Los agresores
sacaron del sitio a Eduard y Jairo y los obligaron a desplazarse hacia el puesto de salud de
Versalles, donde abordaron la camioneta.
Dos días después de su retención, el día domingo 31 de enero, a las 9:30 a.m., un testigo
presenció cómo Eduardo Hurtado era introducido a la fuerza en una camioneta tipo estaca de
marca Mazda por uniformados de la base militar ubicada en el barrio Boston, en el sector
nororiental, la cual partió sin rumbo conocido y desde entonces no se supo nada sobre su
paradero. La otra víctima, JAIRO, hermano de un Concejal de Barrancabermeja, había
preparado y convocado activamente una reunión realizada dos días atrás con autoridades del
municipio, representantes de organizaciones populares y de derechos humanos y con la
participación de una misión extranjera de carácter humanitario compuesta por representantes
de las iglesias de Canadá, para tratar lo referente a la reapertura del Albergue Campesino, sitio
de refugio de los desplazados de la guerra en la región. El Procurador Provincial y el Concejal
fueron el mismo día domingo en horas de la tarde para inspeccionar la mencionada base militar
y aunque lograron acceder no recorrieron la totalidad de las instalaciones.
Posteriormente, el conductor de la camioneta distribuidora de pan al ser requerido para dar
información sobre el paradero de los desaparecidos y acerca de las circunstancias que rodean
el hecho, además de su supuesta presencia en el mismo, hizo evidentes ciertas contradicciones
entre su versión y la de los testigos que aseguran haberlo visto a él participando en la
desaparición, manifestó por ejemplo que fue encañonado por unos hombres que se llevaron la
camioneta en una vía que estaba cerrada hacía varias semanas.
Durante el mes de enero, a raíz de la presencia del paramilitar Luis Jaime Jiménez en la base
militar del barrio Maria Eugenia, una familia desplazada de la región de El Carmen de apellido
Quiroga, abandonó su vivienda debido a amenazas y seguimientos provenientes del personal
militar en compañía del referido Luis Jaime Jiménez, quien previamente había manifestado su
deseo de asesinar al señor Hernán Quiroga.
El zapatero ANTONIO MORALES VALDERRAMA, fue asesinado en inmediaciones de la Alcaldía
Municipal de Barrancabermeja el 3 de febrero de 1993, en una operación planeada y ejecutada
por la Red de Inteligencia 07, bajo las órdenes de la Dirección de Inteligencia con sede en
Bogotá.
99
La Red sospechaba de la colaboración de Antonio y de su hijo con un frente de la guerrilla; la
coordinación del trabajo entre la inteligencia del ejército y las actividades de los esbirros de la
Red 07 se observa en este caso porque el operativo es ejecutado por la Red, según lo denunció
Carlos David López, pero los miembros del ejército le seguían el rastro a Antonio Valderrama y
a su hijo, o bien, trataron con un informe posterior justificar la muerte del infortunado
zapatero. He aquí el texto del mismo: “REPORTE: El 3 de febrero, es asesinado el señor
Antonio Valderrama, padre de Renato Antonio Valderrama Morales conocido con el alias de
“Marlon” dentro del 24 frente de las FARC; Antonio Valderrama cubría actividades ilícitas con el
disfraz de zapatero. Se conoce que era emisario de los grupos de la guerrilla que está en zona
de San Vicente y El Carmen (S)”.
El 7 de marzo de 1993, los cuerpos de JOEL RANGEL QUEVEDO, obrero de 25 años, LUIS
EDUARDO CAMACHO CAMACHO y HECTOR MERCADO RAMÍREZ, fueron encontrados hacia las
6:30 a.m. en un lote del barrio Arenal. El hecho se presentó después de que los vecinos del
sector reportaran una balacera suscitada hacia las seis de la mañana. Las víctimas presentaban
cuatro, dos y siete disparos, respectivamente.
El 27 de marzo, EDGAR ARIZA ACERO fue asesinado de cuatro balazos, en hecho ocurrido hacia
las 11 de la mañana en el barrio Villarelys.
El 6 de abril, CARLOS JULIO BRUJES OLIVERA de 28 años, fue encontrado asesinado de cuatro
disparos de arma calibre 9mm.
El 14 de abril de 1993, fue encontrado en el barrio Villarelys el cuerpo sin vida de ZAIDA
JIMENA ESTEPA de 16 años, asesinada de 12 disparos en diferentes partes del cuerpo.
El 16 de abril de 1993, aproximadamente a las 7:00 p.m., LEONEL DE JESUS ISAZA
ECHEVERRY fue asesinado por tropas adscritas al batallón Nueva Granada bajo el mando del
Teniente Hernán Carrera Sanabria. Entre los militares se encontraban los soldados Alexander
Bonilla Collazos, Antonio Chivatá y José Cruz González. Asimismo, en la acción resultaron
heridas la madre de Leonel, MARIA FREDESVINDA ECHEVERRY LONDOÑO, su compañera
HERMENCIA PINZON CALA y su hija de cuatro años LEIDY ANDREA ISAZA PINZON.
Esa noche la familia se encontraba viendo televisión tranquilamente dentro de su hogar, cuya
puerta estaba abierta, sentados en un corredor. En ese momento, llegaron tres o cuatro
volquetas y se bajaron miembros del ejército. Desde la puerta le dijeron a Leonel: “guerrillero
hijueputa, no te movás”. La madre de éste les dijo por qué le decían guerrillero y le
contestaron “no hablés vieja hijueputa que esto lo vamos a acabar” y de inmediato empezaron
a disparar, hicieron varios tiros que hirieron mortalmente a Leonel quien cayó al piso; luego se
levantó herido, se dirigió hacia una habitación y cayó muerto al lado de dos camas, boca abajo.
Después, ellas salieron de la casa y los militares llevaron a la señora Hermencia Pinzón hacia
adentro de la misma, gritándole “negra hijueputa”, halándola del cabello y dándole un arma
pequeña para que le disparara, pero ella no lo hizo. La dejaron salir y en ese momento los
militares soltaron una granada, como consecuencia de lo cual resultaron heridas la señora
María, Hermencia y la niña. Hermencia se escapó luego con su hija, por un “rumbón” que había
frente a la casa cuando los militares se descuidaron. Afortunadamente nadie la siguió, pero los
uniformados le gritaban “síganla, mátenla, que esa es una guerrillera”. Posteriormente una de
las vecinas le dijo que ella le hacía el favor de avisarle a una hermana de Leonel lo sucedido.
Hermencia volvió a la casa por la mañana temprano.
Inmediatamente después de la entrada de los militares a la casa, la señora María Echeverry se
resguardó en la casa de la vecina mencionada, llamada Patricia Echeverría. En declaraciones,
ella manifiesta que doña María llegó a su hogar y que estaba herida, por lo que le sacó a la
100
calle la silla que ella usaba para vender chance, sentándose a su lado por un momento. Agrega
que los militares entraron a su casa y prácticamente la allanaron.
Tanto Hermencia como la señora María afirman que la tropa registró la totalidad de su casa y
se llevaron varias cosas de su propiedad, contándose $1.700.000 pesos en efectivo que había
guardado Leonel para construirle una casa a su madre. Por lo sucedido, a Hermencia le
dictaminaron una incapacidad médico legal de 30 días, con perturbación funcional y la
necesidad de un tratamiento psicológico a consecuencia de la sensación de desesperación e
impotencia generada por la muerte de su esposo y las heridas causadas a su hija. En tanto, la
señora María también se le decretó una incapacidad de 30 días con perturbación funcional
permanente de la función respiratoria.
De acuerdo a la versión de las tropas y del Teniente Carrera, los militares arremetieron porque
estaban respondiendo a un ataque que les hacía la víctima mientras estaban en desarrollo de la
operación llamada Rastrillo No. 5, ordenada por la comandancia del batallón Nueva Granada.
Adicionaba que, según información de inteligencia, Leonel Isaza era un bandolero de las
milicias bolivarianas de las FARC. No obstante un Suboficial relató que “con anterioridad a la
muerte [de Isaza Echeverry] no existían datos de que perteneciera a grupos subversivos”.
El 18 de abril de 1993, ARMANDO GOMEZ de 22 años y DIMAS BENAVIDEZ de 19, fueron
detenidos en la inspección de policía departamental El Llanito y torturados por miembros del
batallón Nueva Granada. Armando se encontraba en la carretera esperando autobús para ir a la
inspección departamental Puente Sogamoso a visitar a unos familiares, en ese momento pasó
un muchacho en una motocicleta y Armando le pidió llevarlo hasta este lugar. Más adelante se
encontraron un camión del ejército, marca Chevrolet, color verde, en el que estaban unos 20
militares con uniformes de soldados profesionales; junto al camión iba un vehículo marca
Suzuky, color rojo, con un letrero en una de las puertas que decía “Rayo”, en el cual se
movilizaban seis hombres en trajes de civil. Armando y el dueño de la motocicleta fueron
retenidos por los militares, atados de pies y manos y tomándolos por el cabello fueron subidos
al camión, de allí fueron llevados a una pila de agua dentro de una finca vecina, en la cual
Armando fue sumergido varias veces, algunas de ellas hasta casi ahogarlo, mientras le decían
que confesara donde estaban las “caletas” y al contestar que no sabía nada, le decían “a este
hijueputa toca matarlo” Narran que “(...) todos los que pasaban junto a él le pegaban golpes
en la cara y en el estómago; esto era combinado con nuevas inmersiones en la pileta, lo que le
produjo vómitos, también lo hicieron orinar y defecar en su ropa”.
Al ver que lo iban a matar y que nadie había sido testigo de su detención, Armando les propuso
a los militares que lo llevaran al barrio Antonio Nariño, allí les mostraría una casa donde
guardaban armas, esto con la intención de que alguien fuera testigo de que estaba detenido.
Propuesta a la que accedieron los militares, quienes una vez en el lugar, le quitaron la venda
de los ojos para que señalara la casa donde había armas, Armando señaló cualquier casa al
azar, la cual fue inmediatamente allanada y en la que los militares vendaron a una señora que
allí se encontraba; sin embargo, varios vecinos pudieron identificar a Armando y el estado
lamentable en el que lo tenían.
Durante el allanamiento, fue detenido cuando pasaba frente a la casa en la cual se realizaba,
DIMAS BENAVIDES, un joven del barrio, quien fue golpeado con un fusil en el estómago,
vendado, atado de pies y manos y subido al mismo camión.
Al no encontrar nada durante el allanamiento, los soldados le dijeron a Armando que los había
engañado y siguieron torturándolo, de allí lo llevaron junto con Dimas al batallón y los
introdujeron en una oficina. Aunque estaban vendados, posteriormente, al lograr correrse la
venda, se dieron cuenta que estaban en una oficina de contrainteligencia, donde fueron
sometidos a nuevas torturas, todos los que entraban los golpeaban, les halaban el pelo y les
101
preguntaban “dónde están los mandos” “a qué frente pertenecen”, en otro momento les
proponían que se quedaran trabajando con ellos, que les pagarían bien.
En esa oficina los tuvieron tres días, en la noche del 19 de abril le dieron algo de comer a
Armando pero no pudo hacerlo porque su estado de salud no se lo permitía, no le dieron nada
de beber. Por orden de un capitán, al parecer de apellido Moncayo, cesaron las torturas físicas.
El martes 20 a las 8 a.m., les dijeron que se bañaran y a las 10 a.m. los entregaron al
Personero Municipal, quien no les tomó declaración. El miércoles 21, Armando se presentó a la
Procuraduría donde la abogada Elsy Moreno quien le recibió la queja y lo remitió al médico
legista, doctor Manuel Pérez, quien le practicó una revisión muy somera y les hizo algunas
preguntas. Posteriormente, un médico particular le ordenó a Armando varias radiografías, pues
presentaba algunos síntomas de desprendimiento de un riñón, imposibilidad para dormir,
dolores agudos en la espalda, el pecho, el estómago y los testículos, donde le habían colocado
choques eléctricos; además de las torturas practicadas, los militares le quemaron a Armando
sus documentos personales (cédula, libreta militar, etc.), y mientras estaba detenido, le
mostraron álbumes donde tenían fotografías de numerosos jóvenes de su barrio, para que
dijera si los conocía. Mientras estuvo detenido sus familiares fueron a buscarlo al batallón, pero
reiteradamente fue negada su presencia.
El 22 de abril de 1993, HECTOR GIL CASTELLANOS GOMEZ de 27 años, celador del colegio
Camilo Torres y militante del partido liberal, fue asesinado por desconocidos en momentos en
que se encontraba laborando. A Héctor le propinaron dos disparos de revólver calibre 38. El
colegio Camilo Torres había sido continuamente amenazado mediante llamadas telefónicas.
En el barrio Primero de Mayo, una de las zonas más militarizadas del nororiente debido a la
presencia de una base militar del batallón Nueva Granada, el día 23 de abril, PABLO EMILIO
BELTRAN de 34 años y JORGE ADAN GRANADA GARAVITO, fueron asesinados de 2 y 3 disparos
respectivamente.
El 26 de abril hacia la 1 p.m., JUAN DE DIOS GAMARRA MEDINA, taxista de 35 años fue
asesinado de un disparo en la cabeza, en el sector de Pozo Siete. El vehículo que conducía Juan
de Dios, afiliado a la empresa Transbarranca, apareció luego en el barrio Primero de Mayo.
Posteriormente, el 30 abril, MANUEL ANGEL DUQUE VALENCIA fue detenido y torturado por el
ejército después del allanamiento realizado a su vivienda ubicada en el barrio El Alcázar. El
hecho ocurrió a las 3 de la madrugada momento en que 10 hombres vestidos de civil y sin
identificación, irrumpieron violentamente en el predio, derribaron la puerta, vendaron a Manuel
Ángel, lo ataron con un cable y lo introdujeron en un campero Toyota. Después los captores se
dirigieron al barrio Villa Fadua, donde retuvieron a SILVIA MÁRQUEZ y ANÍBAL VELÁSQUEZ.
Miguel Ángel fue llevado luego a las instalaciones del batallón Nueva Granada, lugar donde fue
sometido durante 13 horas a diversas torturas: se le pararon sobre el estómago, las rodillas y
el pecho, le colocaron una toalla en la boca y le echaban agua, le daban patadas en el
estómago y en los testículos. Luego fue entregado a la Fiscalía y de allí lo llevaron a la cárcel.
Los tres detenidos fueron presentados como integrantes de las Milicias Bolivarianas de las
FARC.
Las detenciones ilegales y posteriores torturas a que fueron sometidos los pobladores de los
barrios nororientales continuaran el 1 de mayo de 1993, con la detención y torturas a que fue
sometido JOSE MANUEL RODRIGUEZ SAMPAYO, realizadas por varios hombres vestidos de civil
quienes lo detuvieron en el barrio Primero de Mayo y luego lo trasladaron a las instalaciones del
batallón Nueva Granada. Los agresores se movilizaban en un campero Toyota, color verde
oscuro; agarraron a José Manuel del cabello, lo vendaron y amarraron, y luego lo llevaron a las
instalaciones del batallón donde fue sometido a ultrajes y torturas como golpes y ahogamientos
hasta perder por momentos la conciencia. Después de 25 horas, le hicieron firmar una
constancia de buen trato y lo entregaron a la Fiscalía, de donde fue llevado a la cárcel. Como
102
en el caso anterior, José Manuel fue presentado como integrante de las Milicias Bolivarianas de
las FARC detenido en un allanamiento junto con otro hombre.
El mismo día fue detenido y salvajemente torturado el trabajador por contrato ALVARO PINTO
quien residía en el sector suroriental.
El 3 de mayo de 1993, GREGORIO ORTIZ CRISTO y PASCUAL JIMENEZ BERRIO fueron
detenidos por miembros del batallón antiaérea Nueva Granada y presentados junto a otras tres
personas como presuntos integrantes de las Milicias Bolivarianas de las Farc, en operativo
realizado en el barrio Las Granjas. Según la versión oficial, 3 de los detenidos estaban haciendo
disparos al aire, y les habrían decomisado “una pistola, un revólver, un radio y 70 libras de
pólvora”, así como un archivo que “incluye datos de la organización, contabilidad y personal”.
Familiares de varias personas detenidas en la cárcel de Barrancabermeja manifestaron que
Pascual y Gregorio, junto a los otros detenidos, fueron víctimas de torturas.
El mismo 3 de mayo, el contratista en construcción JOSE ANTONIO LOPEZ TABARES, fue
detenido en el barrio Primero de Mayo a dos cuadras de su casa por varios hombres que se
movilizaban en un campero Toyota color verde oscuro y vestían de civil, quienes lo llevaron al
batallón Nueva Granada, donde fue golpeado, amarrado, y llevado así por los barrios de la zona
nororiental de la ciudad. “Estando vendado, lo hicieron abrir con golpes de su cabeza la puerta
de una casa donde había vivido antes, luego lo llevaron a la ciénaga de San Silvestre donde
intentaron por varias veces ahogarlo. Fue llevado nuevamente al batallón donde le echaron
agua por la nariz, en nuevos intentos de ahogamiento, haciéndole perder la conciencia; le
pusieron choque eléctricos en diversas partes del cuerpo y lo quemaban con cigarrillos
encendidos”. Al cabo de 32 horas en poder de los militares, fue entregado a la Fiscalía de
donde fue llevado a la cárcel; como consecuencia de las torturas quedó sufriendo de congestión
pulmonar e inflamación en un pie. Fue presentado junto con otras cuatro personas como
integrantes de las Milicias Bolivarianas de las FARC.
Se presentó la denuncia ante la fiscalía por las torturas. Pero el médico legista Hernando
Flórez, dictaminó que “estaba bien”; sin embargo, la víctima presentaba varias dolencias,
además en la cárcel no le proporcionaban la atención médica necesaria. Una noche, el médico
Flórez realizó una visita en el batallón, el funcionario llegó en un automóvil hasta la puerta, a
donde le sacaron varios detenidos fuertemente custodiados por militares; el médico
únicamente les preguntó cómo estaban, a lo que los detenidos por temor a nuevas represalias
de sus victimarios, respondieron que “bien”. Con esto elaboró un informe que envió a la
Procuraduría. Igualmente el Procurador Judicial fue al batallón y sólo les preguntó “de qué los
acusan” y con las respuestas elaboró un acta.
En otro sitio de la ciudad, en el barrio Villa Fadua, a las 8 de la mañana ORLANDO NOGUERA de
41 años, fue detenido y torturado por militares que vestían de civil y se movilizaban en tres
automóviles; uno de color gris, otro verde y el tercero rojo. Los militares luego de disparar sus
armas, lo acostaron en un charco de agua y lo amarraron con alambres de púa en las manos,
los pies y la cintura; luego lo llevaron al batallón, allí le echaron ácido en el estómago. Después
de llevarlo a los barrios nororientales, donde le preguntaban por unas armas, fue trasladado a
la ciénaga La Castalia, donde le practicaron ahogamientos; luego lo regresaron al batallón,
donde fue sometido a choques eléctricos en varias partes del cuerpo, golpeado en los genitales
y le fueron introducidos palillos puntudos por las fosas nasales, además le dieron patadas en
los oídos que lo dejaron con problemas de audición.
Treinta y dos horas después de estar en las instalaciones militares, Orlando fue puesto a
disposición de la Fiscalía de donde fue llevado posteriormente a la cárcel. Ante las primeras
denuncias, el batallón respondió que Noguera se había quemado con agua llena de petróleo en
la que él mismo se habría sumergido. El 28 de mayo, luego de insistir, dejaron entrar a la
cárcel a un médico particular; éste le ordenó radiografías, pero la administración de la cárcel
103
dijo que necesitaba una autorización del juzgado de Cúcuta, la cual se podría tardar alrededor
de un mes.
El 11 de mayo, PEDRO JULIO SERRANO ZAFRA de 42 años, fue asesinado de ocho disparos por
varios hombres armados en el barrio Boston, a pesar de ser una de las más militarizadas de la
ciudad en tanto existe una base militar del batallón Nueva Granada.
El 12 de mayo, JOSE DOMINGO CARREÑO, fue asesinado al ser alcanzado por una bala
disparada por miembros del batallón Nueva Granada en el sitio conocido como Loma Fresca,
mientras viajaba en un bus.
El 14 de mayo, PEDRO ANTONIO LOPEZ ALVARADO, conductor de la empresa Radio Taxi y
hermano del Concejal conservador Arcesio López, fue asesinado de cuatro disparos en el barrio
Pablo Acuña. En los últimos días habían sido asesinados cuatro taxistas en la ciudad, razón por
la cual, los demás conductores suspendieron el servicio como acto de protesta.
El soldado profesional activo del batallón Nueva Granada, Alexander Rodríguez Trujillo, asesinó
a balazos a JOSE AMAURI ALDANA ROMERO el 16 de mayo de 1993. El soldado Rodríguez
Trujillo fue luego aprehendido y puesto preso en la cárcel municipal pero fue trasladado días
después a los calabozos del batallón, según el fiscal, por su calidad de militar, de donde 15 días
más tarde se fugó.
El 16 de mayo de 1993, MARTIN EMILIO GUERRERO de 33 años, fue asesinado de varios
disparos de pistola calibre 9mm, en el sector de Pozo Siete.
El 18 de mayo, HENRY VILLAMIL de 23 años y residente del barrio Veinte de Julio, y LUIS
EDUARDO CAMPOS, residente del barrio Veinte de Agosto, fueron torturados en la cárcel local
tras haber sido detenidos. Ese mismo día, JESÚS ANTONIO LOPEZ GUTIERREZ fue detenido por
el Cabo Primero Jorge Ernesto Góngora Loaiza, adscrito al batallón Nueva Granada.
Posteriormente personal bajo el mando del Suboficial torturó a Jesús Antonio, a quien también
señaló el militar en su informe como Jefe de Explosivos de las milicias bolivarianas del Frente
XXVI de las FARC. Además su residencia fue allanada por ordenes del Cabo Góngora sin
mandato judicial alguno que lo autorizara.
El 19 de mayo, el conductor PEDRO MANUEL PINTO ROJAS de 42 años y ERNESTO PINTO
AVILA de 20, fueron encontrados asesinados en el kilómetro 11 de la vía al aeropuerto
Yarigüíes, cada uno con seis disparos de arma calibre 9mm, luego de que, horas antes,
hubieran sido llevados consigo por varios hombres, cuando guardaban un camión de su
propiedad en un parqueadero ubicado en el barrio Primero de Mayo.
La continuidad de la situación se advierte a lo largo de la segunda parte de 1993; desde el mes
de junio se mantienen los operativos militares dirigidos y ejecutados por unidades del batallón
Nueva Granda en cabeza de su comandante Teniente Coronel Luis Fabio García Chávez. Sobre
estos abusos se sustentaron las innumerables quejas testimoniales recibidas en CREDHOS y
que fueron tramitadas de inmediato ante la Personería, la Procuraduría y la Fiscalía, sin que
cesasen los allanamientos en el perímetro urbano y las detenciones ilegales seguidas de
torturas físicas y sicológicas que se le practicaban a los detenidos en las mismas instalaciones
del batallón Nueva Granada, antes de ponerlos en manos de autoridades competentes.
El 2 de junio de 1993, LEIDER HERNANDEZ de 21 años, fue asesinado en la cancha de fútbol
del barrio Las Granjas. Al día siguiente, MARLENE BARON ESPINOZA de 24 años y habitante del
mismo barrio, fue asesinada a las 4:30 de la madrugada por miembros del batallón Nueva
Granada y civiles armados con fusil Galil, quienes allanaron su casa, en momentos en que se
encontraba durmiendo en compañía de sus tres hijos y una amiga. Los militares llegaron al
104
barrio movilizándose en dos camiones del ejército hacia las cuatro de la madrugada, hicieron
varios disparos al aire y luego se dirigieron a la vivienda de Marlene, abrieron la puerta a
patadas, la torturaron para que dijera donde estaban los guerrilleros que según ellos tenía
escondidos. Marlene falleció como consecuencia de los golpes recibidos. Los familiares
impidieron que el levantamiento del cuerpo lo realizaran las fuerzas armadas, exigiendo que
fuera realizado por el Cuerpo Técnico de Investigaciones, adscrito a la Fiscalía. En el lugar de
los hechos los asesinos dejaron abandonada una toalla con la marca de “Fuerzas Militares de
Colombia”, la cual desapareció en el transcurso del levantamiento.
En declaraciones dadas sobre el hecho, el Comandante del batallón Fabio García Chávez negó
la realización de operativos en el sector, sin embargo, y en clara contradicción con lo anterior,
el Comandante de la V Brigada emitió un comunicado en el que afirma que en la zona se
realizaron operativos para capturar a “Plutarco”, jefe de las Milicias Populares de la ciudad y
agregó que se presentó un intercambio de disparos con los ocupantes de una casa y que, al
parecer, resultó muerta una mujer, de la cual se investiga su vinculación con el grupo
guerrillero.
El 3 de junio de 1993, tropas de este batallón detuvieron y torturaron a JESUS ARDILA de 23
años y ULDARICO, quienes recibieron golpes y patadas para obligarlos a confesar que eran
guerrilleros e informantes de la guerrilla. Uldarico fue entregado a su madre al día siguiente, en
tanto que Jesús estuvo detenido hasta el 25 de junio
El 13 de junio, JAVIER BOLAÑO AVILA de 27 años, fue asesinado de tres disparos de pistola
calibre 9mm en el barrio La Esperanza. El mismo día en el barrio Villarelys, fue asesinado de
varios disparos REINALDO OROSTEGUI CAPACHO de 26 años.
Miembros del batallón Nueva Granada detuvieron y torturaron el 24 de junio al joven CARLOS
ALBERTO OLAYA FLOREZ, quien se encontraba en su casa ubicada en el barrio La Floresta,
hasta donde llegaron los militares derribando a patadas la puerta de su casa y, sin presentar la
orden respectiva, ingresaron a ella sacando a sus ocupantes para requisar el interior. A Carlos
Alberto le inyectaron alguna droga y bajo tortura mencionó los nombres de otras dos personas
que actualmente se encuentran desaparecidas, aunque testigos afirman que los vieron en el
mencionado batallón y que fueron brutalmente torturados. Luego de las torturas a que fue
sometido y de obligarlo a señalar a varias personas. Carlos fue puesto a disposición de la
Fiscalía. Los allanamientos y torturas son dirigidos por un hombre conocido como “Chapo”.
El 28 de junio de 1993, ANASTASIO SOTO RODRIGUEZ de 46 años, celador de la electrificadora
de la ciudad, fue encontrado asesinado y con señales de tortura, en la parte posterior del
Comando de la Policía, luego de haber sido desaparecido el 22 de junio anterior cuando se
dirigía a un sector comercial de la ciudad.
También el 28 de junio de 1993, los negociantes en pescado PABLO GUERRA HERRERA de 36
años y LUIS JESUS RUEDA VIVIESCA de 41 años, fueron asesinados alrededor de las 12 del
medio día en el sector de Las Ramplas del barrio Cardales. Luis Jesús y Pablo se encontraban
reunidos en el domicilio cuando fueron objeto del atentado criminal que les costó la vida. El
cuerpo de Luis Jesús quedó a la entrada del inmueble, sentado en una mecedora con tres
impactos de proyectil de arma de fuego en la cabeza y cuatro heridas más del mismo tipo en
diferentes partes del cuerpo. Al darse cuenta de la acción criminal, Pablo trató de refugiarse en
el interior de su residencia pero fue alcanzado por los homicidas que le propinaron siete
impactos de arma de fuego en la cabeza, el tórax y diferentes partes del cuerpo. En el lugar de
los acontecimientos quedó gran cantidad de vainillas de los proyectiles utilizados para el
crimen.57
57
Fiscalía Regional. Cuaderno 1º, folio 98 y ss.
105
Hacia las 12:30 del 29 de junio de 1993, fueron detenidos en inmediaciones de las oficinas de
Telecom ESPERANZA SILVA y SABAS EDWIN BUSTAMANTE por militares del batallón Nueva
Granada. Esperanza fue sometida a torturas físicas y sicológicas; le cubrieron la cara con
vendas calientes tratando de ahogarla con una mezcla de agua, límpido y sal que le aplicaban
constantemente por la nariz y la boca mientras la amenazan con matarla a ella junto con sus
hijos si no confesaba que ella era enfermera de un grupo insurgente, siete horas después, fue
puesta en libertad. Por su parte, Sabas Edwin quien fue acusado de ser subversivo, fue puesto
en libertad el mismo día. Los nombres de Esperanza y Sabas fueron dados por otro joven bajo
el efecto de drogas que le estaban suministrando mientras era torturado, en el mencionado
batallón negaron tener a los detenidos.
En el barrio Villarelys, el 18 de julio, fue asesinada PATRICIA TORRES BERMUDEZ de 18 años,
al recibir varios disparos en diferentes partes del cuerpo, cerca al polideportivo del barrio.
Días después, el 21 de julio de 1993, hacia las 10:30 a.m., OSCAR HERNAN JIMENEZ
SANMIGUEL, GERARDO SILVA MARTINEZ, HENRY VASQUEZ ARTEAGA, MIGUEL ENRIQUE
BENAVIDES MAYORGA y HEMBER EDUARDO ESCOBAR VEGA, fueron detenidos, torturados y
vendados por tropas del batallón Nueva Granada al mando del Teniente Hernán Carrera
Sanabria en el barrio El Danubio, en momentos en que departían en una tienda de propiedad
de Anselmo Rincón. Los militares los llevaron a las instalaciones del batallón donde los pusieron
a disposición de la Sección S2 comandada por el Capitán Pedro Ramón Prada Rojas, quien ante
el deplorable estado de los detenidos solicitó esa misma tarde la presencia en las instalaciones
del batallón del Procurador Judicial 59 para que constatara las señales de torturas. Cuando se
le cuestionó al Teniente Carrera Sanabria sobre los maltratos infringidos a los detenidos, él
respondió: “los individuos capturados eran sediciosos y no miembros de la Sociedad de San
Vicente de Paúl o de la Legión de María”. Finalmente, todos los detenidos fueron sindicados
ante la Fiscalía como guerrilleros del ELN que al momento de su detención portaban armas, por
lo que fueron recluidos en la cárcel.
El 6 de agosto de 1993, el taxista JOSE JAIRO VELEZ VARGAS de 29 años, fue asesinado por
hombres sin identificar que incursionaron en su vivienda y le propinaron 7 disparos de arma
calibre 45 mm en el barrio La Esperanza.
El 12 de agosto, EDWIN PASSOS de 25 años, fue asesinado por sujetos sin identificar que le
propinaron once disparos de fusil cuando transitaba por una calle del barrio Versalles; dos días
después, el 14 de agosto, LUIS MIGUEL POVEDA CRISTO de 29 años, fue asesinado de cinco
disparos de arma calibre 9mm cuando transitaba por el barrio Kennedy. Al día siguiente,
ELEUTERIO LOMBANA CAMAÑO de 17 años, fue asesinado de ocho disparos de pistola calibre
9mm.
El 24 de agosto hacia las 11 de la mañana, DIMAS BENAVIDEZ fue nuevamente detenido y
torturado por miembros del Cuerpo Elite y del batallón Nueva Granada. En su testimonio
relata:
“Yo estaba en mi casa cuando llegaron 2 soldados y un miembro del
Cuerpo elite y me dijeron que saliera, yo les pregunté que por qué y me
dijeron que no, nada, que salga, y me empujaron hacia delante; de ahí
salimos caminando hasta llegar a la cancha del barrio Antonio Nariño, y
me parece que era un cabo el que me agarró por la nuca y me empujó a
una tanqueta a mi, y ahí dentro vi que tenían como a doce más. Me daban
palmetadas por la cabeza y me decían que yo había matado a un Cabo
Aroca; de ahí me llevaron a la SIJIN y, después, al poco rato, me llevaron
al batallón Nueva Granada y me pusieron las esposas, me llevaron así
esposado todo el tiempo al aire libre, de un brazo que se me hinchaba y
maltrataba mucho [...] A mí me recogieron con el cuento que tenían orden
106
de captura contra mí, pero esa orden nunca existió y por eso me soltaron.
Un muchacho Lucho, que vivió en los barrios nororientales y que trabaja
ahora con el batallón, me dijo que en donde me hubiera cogido otro
comando y otros soldados, me hubieran matado”.
El 14 de septiembre, MARCO TULIO VILLAMIZAR conductor de un taxi afiliado a la empresa
Pipatón, fue asesinado por varios hombres que también incineraron el vehículo, en el barrio
Provivienda.
El 28 de septiembre fueron allanadas varia casas del sector suroriental de la ciudad. En estos
operativos fueron detenidas MARIA GERTRUDIS ALBARRACIN y TRES PERSONAS más.
El 2 de octubre de 1993, un HOMBRE sin identificar de 20 años aproximadamente y que
presentaba cinco impactos de arma de fuego, fue encontrado asesinado en el barrio Las
Granjas. Ese mismo día, en el barrio La Paz, fue asesinado WILLIAM JOSE GUERRA CARDENAS
de 29 años, por sujetos sin identificar quienes le propinaron 11 disparos de armas de diferentes
calibres.
El 13 de octubre, MAICOL LOPEZ VILLARREAL obrero de la empresa Ferrovías de 17 años, fue
asesinado en el barrio Primero de Mayo.
El 16 de octubre de 1993, el guerrillero de la UC-ELN HUMBERTO DE JESUS GIL fue asesinado
durante un operativo realizado en una vivienda del barrio Danubio por tropas del Batallón
Nueva Granada, pero presentado como muerto en enfrentamiento. Los militares -que estaban
acompañados por personas vestidas de civil-, rodearon la vivienda donde se encontraba
Humberto de Jesús e hicieron descargas de fúsil al aire; cuando aquél se percató de la situación
trató de huir pero al saltar una pared fue alcanzado por dos disparos de fusil. Luego, cuando
sus familiares fueron a reclamar el cadáver, que era custodiado por agentes del DAS, fueron
insultados mientras les preguntaban “dónde estaban los otros guerrilleros”; los agentes de
seguridad tenían una lista con nombres de personas, incluyendo a cuatro que estaban
detenidas en las instalaciones del Batallón Nueva Granada.
Al otro día, 17 de octubre de 1993, JUAN RAUL BELLO PLATA de 21 años, fue asesinado por
individuos sin identificar que le propinaron varios disparos -uno de ellos en la cabeza-, en el
barrio Primero de Mayo.
El 20 octubre, ELUDIVIA RODRÍGUEZ de 22 años, fue encontrada asesinada con 8 disparos, en
el barrio Nueve de abril, donde el ejército realizaba constantes patrullajes.
El 21 de octubre de 1993, a las 10:00 p.m., GRACIANO ROJAS y GERMAN PINTO CORDERO,
fueron detenidos arbitrariamente cuando se desplazaban en un vehículo por tropas de la
Unidad Táctica del batallón Nueva Granada al mando del Sargento Segundo Jorge Isaac Lemus
González, en el sitio conocido como Patio Bonito sobre la vía a Bucaramanga. El sargento
sindicó a Germán de haber participado en diversos ataques contra la fuerza pública y de
participar en atentados dinamiteros a la infraestructura petrolera y a Graciano de ser
comandante de un frente del ELN, por lo que fueron recluidos en la cárcel.
El 25 de octubre, en el barrio Villarelys, fue encontrado asesinado por tres disparos ELIVER
ANTONIO GUALDRON de 21 años.
El 7 de noviembre, BLANCA ALICIA AVILA de 16 años, fue encontrada asesinada con 12
disparos en todo el cuerpo, a la entrada del barrio Boston, zona permanentemente militarizada.
El 16 de noviembre de 1993, GELVER CASTRILLON SIERRA, fue desaparecido después de su
detención por varios hombres que se identificaron como agentes del F-2 de la policía, quienes
107
lo condujeron a las instalaciones del batallón Nueva Granada. La detención fue presenciada por
su hermana, quien presentó recurso de Habeas Corpus ante un juez local, sin obtener
respuesta; la familia preguntó por Gelver ante las autoridades militares y municipales, sin
ningún éxito, desconociendo cuál era su paradero y estado.
El 19 de noviembre de 1993, MARIO SANTANA ARDILA fue detenido sin orden judicial por
miembros del ejército por estar sindicado del delito de rebelión. Luego fue conducido a las
instalaciones del batallón Nueva Granada en donde recibió torturas y tratos crueles. Cuenta
Mario que al llegar a este lugar “me pegaron un puño en el estomago (sic) el delgado que tenía
un lunar al lado izquierdo cerca a la boca me agarró y también me pegó, me cogió por el pelo y
me pegaba contra la cabeza de él (...)”.
El 23 de noviembre de 1993, fue desaparecido HUMBERTO FLOREZ MEDINA de 21 años, su
cuerpo fue encontrado en avanzado estado de descomposición el 21 de enero de 1994.
El 27 de noviembre, ORLANDO SEPULVEDA GOMEZ, trabajador de la empresa CONCAY, fue
allanado, detenido y torturado por unidades de la SIJIN de la policía, quienes llegaron hasta su
vivienda, ubicada en el barrio El Campestre, sector suroriental, obligándolo a tomar orines por
la nariz y por la boca, amarrado de pies y manos y parándosele en la punta de los pies. Como
consecuencia de las torturas a las que fue sometido, Orlando permaneció desmayado durante 5
horas.
El 28 de noviembre de 1993, TOMAS MARIA GONZALEZ GIL fue asesinado de un disparo de
revólver en la frente, en la invasión Divino Niño, ubicada en el sector del barrio María Eugenia,
al sur oriente de la ciudad.
Desde el mes de diciembre de 1993, se ubicó una base militar en el barrio Maria Eugenia,
donde los habitantes identificaron dentro de los militares a Luis Jaime Jiménez, quien era un
conocido paramilitar que operaba en el Carmen del Chucurí.
El 2 de diciembre de 1993, en horas de la madrugada, en inmediaciones del establecimiento
Portón 16, FREDY ARLEY AVENDAÑO URREGO fue asesinado por el soldado voluntario Alonso
Vargas Vanegas, alias “Cabarique”, adscrito al batallón Nueva Granada, en complicidad con el
agente de policía Juan Carlos Rangel Castellanos. Ese día, el agente Rangel transportó al
soldado Vargas en una moto marca Suzuki sin placas para seguir a la víctima y sus
acompañantes. Ya llegando al establecimiento público, alias “Cabarique” se bajó de la moto,
cometió el asesinato y volvió donde se encontraba su cómplice, quien lo transportó a la base
militar del ejército que opera en el Complejo Industrial de Barrancabermeja, CIB. El agente
guardó silencio de lo sucedido y nunca comunicó a sus superiores del crimen realizado.
El 5 de diciembre de 1993, LEONARDO OCTAVIO LUQUE fue detenido sin orden judicial por el
Cabo Segundo Luis Leyton Loaiza adscrito al batallón Nueva Granada, en el barrio La
Esperanza, bajo el señalamiento del informante del ejército Enrique Ospina, quien lo acusó de
ser cabecilla de las milicias populares del ELN. Posteriormente el Suboficial llevó a Leonardo a
las instalaciones del referido batallón y los puso a disposición de integrantes del S-2, sección
que luego lo entregó a la Fiscalía Regional de Cúcuta. Después de hacer la respectiva
investigación, dicha fiscalía no encontró pruebas ni mérito suficiente para promover una
acusación contra el aprehendido bajo los señalamientos que se le hacían.
El 7 de diciembre de 1993, a las 4:00 a.m., el mecánico empleado de Talleres Europa, CELIAR
SILVA LOZADA de 37 años, fue detenido y torturado durante un allanamiento a su residencia
ubicada en el barrio Las Granjas y posteriormente recluido en la cárcel por miembros de la
Unidad Investigativa de Policía Judicial de la SIJIN a que para la época el Teniente Omar Efraín
108
Pardo Pardo se desempeñaba como Jefe en Barrancabermeja. Medicina legal dictaminó
incapacidad por 10 días a causa de los golpes sufridos por Celiar cuando los agentes
(aproximadamente 15) que iban con pasamontañas en sus caras buscaban en la casa un
supuesto armamento de las FARC.
Celiar fue llevado a la parte trasera de la casa y allí fue interrogado y golpeado por casi una
hora para que les diera información sobre las armas y los uniformes. Luego, con la cara
vendada fue conducido a los patios de la Policía, ya que se dio cuenta que había pasado por el
muelle. Una vez allí, fue amarrado, insultado y tendido en el piso, golpeado en los costados
hasta quedar sin aire, luego le pusieron una bolsa plástica en la cabeza mientras varios de los
agentes se le paraban encima para que declarara a qué frente de la guerrilla pertenecía y por
personas cuyos nombres desconocía. Esto sucedió unas 20 veces entre las 5:00 a.m. y 6:30
a.m. Finalmente, le hicieron firmar cuatro documentos que no le permitieron leer y a las 12:00
m. le soltaron las manos. Posteriormente se pudo establecer que el allanamiento, la detención
y las posteriores sindicaciones que permitieron la reclusión de Celiar fueron ejecutadas bajo las
declaraciones rendidas por un exdelincuente a quien siempre se mantuvo bajo reserva de
dominio y que se le denominó con el seudónimo “Alex”, quien lo señaló como integrante de una
organización subversiva.
El 9 de diciembre de 1993, JOSE CASAS CARDONA alfarero de 20 años, fue encontrado
asesinado de varios disparos en la cabeza, en la vía a Pozo Siete.
Al día siguiente, el comerciante FREMIO SANCHEZ CARRILLO y MARTIN EMILIO RAMIREZ,
fueron detenidos y torturados por agentes de la SIJIN de la policía. Fremio y Martín fueron
detenidos en el momento en que se encontraban con otras personas en una tienda, hasta
donde llegaron los agentes y los detuvieron, luego de ser señalados desde una tanqueta por un
hombre que los acompañaba. La policía los presentó como detenidos en el barrio Oro Negro,
agregando que les habrían decomisado armamento y bombas, versiones completamente falsas.
Los familiares de los detenidos denunciaron que en el caso de Fremio, cuando fueron a visitarlo
dos días después, el 12 de diciembre, éste presentaba claras señales de haber sido torturado:
“él usa un puente y se lo quitaron para ponerle electricidad, lo golpearon muy fuerte y lo
arrastraron porque la ropa la tenía toda desgarrada y sucia”.
El 17 de diciembre, JORGE GUTIERREZ PABON, un joven de apellido GELVEZ GARCES y un
taxista de nombre PASCUAL, fueron detenidos por militares del batallón Nueva Granada, en
inmediaciones del Albergue Campesino de Barrancabermeja. Jorge fue llevado a la base militar
móvil Rangel, donde fue torturado por un civil de nombre Enrique Ospina y apodado “El Chato”,
que trabajaba para el ejército y participaba en patrullajes vestido con prendas militares. Luego
de las torturas Jorge fue obligado a patrullar por algunos barrios de la ciudad y posteriormente
llevado a la sede del batallón donde fue torturado por personal militar durante unas cinco
horas. Allí se le planteó colaborar con los militares a cambio de que su familia no fuera
asesinada. A pesar de lo evidente de las torturas, dos médicos que lo examinaron, estando aún
detenido, dijeron que “no tenía nada”, incluso uno de ellos le hizo firmar unos papeles que no
le dejaron leer.
En medio de los enfrentamientos presentados en la ciudad entre la Fuerza Publica y la guerrilla
y las denuncias realizadas sobre el accionar de grupos paramilitares, el 27 de diciembre de
1993 fue desaparecido ISNARDO GARCIA, luego de ser perseguido en horas de la madrugada
por 2 hombres que se movilizaban en una motocicleta de alto cilindraje. El hecho ocurrió en el
barrio Antonio Nariño.
EDINSON VARGAS ROBLES, fue detenido el 28 de diciembre por el Teniente Efraín Omar Pardo
de la SIJIN.
109
1994
El comienzo de este año estuvo marcado por la presencia en la ciudad de los hombres del
grupo Batería A SOLV, adscrito al batallón Nueva Granada, quienes actuaban bajo las órdenes
del Teniente Jairo Alberto Prieto Rivera. Los militares se dedicaron a perseguir a los pobladores
de los barrios sur orientales, allanando sus casas, realizando detenciones arbitrarias y
torturando a los detenidos.
En enero de 1994, JOSE LUIS CORVEAS fue torturado y luego detenido ilegalmente por tropas
del ejército que lo golpearon. Su hermana intercedió para que no se lo llevaran, “pero se le
amenazó que si se metía la mataban”, después de ser golpeado por varias horas, lo dejaron en
libertad. Como en muchos otros casos sucedidos, los detenidos al dar sus declaraciones eran
acompañados por las personas que los habían torturado, por lo que no podían denunciar las
diversas torturas a que habían sido sometidos pues los amenazan con que si denunciaban algo
les iba peor.
El 2 de enero de 1994 fue asesinada OLINDA BAUTISTA PARRA de 33 años, en el barrio Las
Granjas, en circunstancias no precisadas, aunque las fuentes oficiales sindican del hecho a
presuntos guerrilleros. JOSE ANGEL PAEZ de 35 años, fue asesinado el 9 de enero en el barrio
Kennedy; el mismo día,una MUJER no identificada de unos 25 años, fue encontrada con
impactos de fuego, en el barrio Las Granjas. El mismo día también, fue encontrado asesinado
en un caño del barrio Las Américas, el menor de edad CRISTIAN JOEL ARAUJO, quien
presentaba tres impactos de arma de fuego en la cabeza.
El 4 de enero, ANTONIO GONZALEZ fue detenido por tropas del batallón Nueva Granada en
allanamiento realizado en el barrio Antonio Nariño; de allí fue llevado a una base móvil ubicada
en el suroriente de la ciudad, donde fue vendado, esposado y sometido a torturas tales como
introducirlo en un estanque de agua sucia y golpearlo con patadas y puños. Antonio fue
trasladado a la sede del batallón, donde de nuevo fue brutalmente golpeado y acusado de ser
auxiliador de la guerrilla. Mientras lo torturaban le ofrecieron que trabajaran para ellos pues
“tenían pruebas para acusarlo”, sin embargo, nunca se las hicieron conocer. Lo liberaron
porque no existían pruebas contra él, pero después el día 21 de enero, miembros del batallón
volvieron a su casa y amenazaron a su familia.
El 13 de enero, ROSA MARIA MARTINEZ de 22 años fue acribillada de cinco impactos de bala
cuando transitaba por la carrera 35 con calle 35 del barrio Primero de Mayo. La ciudad se
encontraba militarizada y en esos días fueron detenidos varios presuntos guerrilleros.
El 15 de enero hacia las 2:00 pm, JULIO CESAR ROMERO HERNANDEZ de 18 años, fue
asesinado por tropas del batallón Nueva Granada que realizaban patrullajes por la zona
nororiental, el cuerpo de Julio César se encontró portando un arma.
Un día después, el 16 de enero, fueron asesinados en el barrio Primero de Mayo los jóvenes de
19 años, ADOLFO NIETO MACHUCA y JESÚS ADOLFO ZAPATA QUINTERO, al recibir dos y cinco
impactos de bala respectivamente propinados por sujetos sin identificar que les dispararon sin
mediar palabra. A Adolfo, hacia la 1 de la madrugada en momentos en que caminaba frente al
Centro Auxiliar de Servicio de Docentes CASD y a Jesús, en momentos en que se encontraba
en la cancha de fútbol del barrio.
El 26 de enero de 1994, hacia las 6:30 p.m, RAFAEL EMIRO COGOLLO fue detenido cuando
salía de su casa ubicada en el barrio Las Granjas del sector nororiental por miembros del
ejército comandados por el Teniente Jairo Alberto Prieto Rivera, que lo acusaron de ser
guerrillero y que después lo llevaron a una base militar ubicada en planta de tratamiento de
agua EDASABA en el barrio Villarelys. Una vez allí, fue torturado durante toda la noche; lo
patearon, le echaron ácido por la nariz, aguasal en las heridas y fue tildado de “perro, ladrón,
110
chusmero, asesino, marihuanero, bandolero subversivo”, mientras lo amenazaban con ponerle
electricidad en los testículos con el fin de que confesara su participación en un atentado a una
patrulla del ejército ocurrida hacía algún tiempo.
A la esposa de Rafael Emiro, que estuvo toda la noche en las afueras de la base preguntando
por él, también la golpearon. Antes de dejarlo en libertad fue amenazado con asesinarlo, le
dijeron “lo vamos a dejar en libertad para matarlo” y lo obligaron a firmar una constancia de
buen trato. Una vez salió de allí abordó un taxi para dirigirse a su casa, el cual fue seguido por
dos motos que habían salido de la base militar.
Este caso fue conocido por el Personero delegado Cristóbal Reyes Alvarado y el abogado asesor
de la Personería Municipal Javier Solano Anaya, durante una visita especial a las instalaciones
de la base militar. Rafael Emiro y su esposa al dar sus declaraciones fueron acompañados por
las personas que los habían torturado, por lo que no pudieron denunciar las diversas torturas a
que habían sido sometidos, porque antes de declarar los habían amenazado.
En la madrugada del 28 de enero de 1994, DOS HOMBRES sin identificar de unos 30 y 55 años,
presuntos milicianos, fueron encontrados asesinados en la cancha de fútbol del barrio Las
Granjas y en una residencia del barrio Danubio, respectivamente. El primero registró 8 disparos
de arma automática y el segundo cinco impactos de bala, tres de ellos hechos a quemarropa en
la cabeza y los genitales.
El 2 de febrero de 1994, JOSE GABRIEL MORALES ALARCON fue desaparecido en circunstancias
no precisadas.
El mismo día, tropas del batallón Nueva Granada con sede en la base EDASABA detuvieron y
sometieron a maltratos físicos a HÉCTOR LEAL CRISTANCHO y a MANUEL FERNANDO DIAZ
OVIEDO. Héctor fue liberado 20 días después sin cargo alguno en su contra, pero Manuel fue
desaparecido. También el 2 de febrero se presentó otro caso de detención arbitraria e ilegal en
la persona de EDUARDO JAVIER HURTADO MORENO, quien fue detenido sin existencia de orden
judicial por el teniente David Guzmán Ramírez y el cabo segundo Aníbal Iglesias,
pertenecientes al batallón Nueva Granada.
El 3 de febrero de 1994, el poblador ALONSO CAÑIZALEZ LOPEZ fue detenido y torturado por
parte de militares del mismo batallón; un informante del ejército conocido como “El Chapo”, lo
había señalado como guerrillero.
Entre el 2 y el 3 de febrero de 1994, PABLO ANTONIO GUTIERREZ MORALES de 24 años y
ALCIDES SILVA BADILLO fueron detenidos y torturados por agentes de la SIJIN al mando del
Teniente de la policía Omar Efraín Pardo Pardo, en el Sector Nororiental de la ciudad.
Aproximadamente a las 10:00 de la mañana, los agentes de la SIJIN se movilizaban en una
camioneta negra marca Luv y 4 motocicletas por el “Puente Elevado” para dar cumplimiento a
la orden de captura proferida contra Alcides por la Dirección Regional de Fiscalías de Cúcuta.
Ésta orden se basaba en el señalamiento hecho por un sujeto llamado Henry Gil, informante del
ejército conocido como “El Chapo”, quien además acusó a Pablo de pertenecer a las milicias
bolivarianas del Frente XIV de las FARC, conocido como “Licorcito” o “Alfredo”; y de haber
participado en el hostigamiento a la Base Militar de Edasaba a principios del año 1993.
Alcides, fue capturado en el barrio La Esperanza, frente a los talleres de la Empresa de
Transportes San Silvestre, y a la voz de “guerrillero H.P. súbase a la camioneta” fue introducido
al carro negro y colocado boca abajo por personal vestido de civil. Fue trasladado a la Estación
de policía del Nororiente y después de 20 minutos llegaron 3 sujetos que lo metieron en un
calabozo y alguien de la SIJIN lo apretó para vendarlo, a lo que Pablo le dijo que le estaba
rompiendo el labio, luego de lo cual le respondió “agrediéndolo a pata” e insultándolo. A uno de
111
los torturadores le decían “el Gato”, al cual identificó luego como el agente Feliciano Varón
Varón. En el calabozo se encontraba Alcides, bastante golpeado, “todo raspado” y quejándose
de dolores en el estómago.
De allí, fueron trasladados a la Estación de Policía de El Muelle, sede permanente de la SIJIN en
Barrancabermeja, siendo vendados hasta la 1:30 de la tarde e interrogados por personas
desconocidas. A eso de la 1:00 de la madrugada del día siguiente llegaron unos policías de la
SIJIN “todos borrachos, como trabados” y empezaron a “darles pata” y a decirles
“matapolicías”.
En el libro de control de retenidos de la SIJIN constaba por escrito que Alcides “manifestó
haber sido maltratado y se observó laceraciones”, mientras que Pablo “no presenta signos de
violencia”, aunque a éste no se le practicó reconocimiento médico.
El 3 de febrero, en diligencia de reconocimiento del estado físico-psíquico de Pablo Antonio, él
afirma bajo juramento que lo golpearon e interrogaron en un calabozo. Sin embargo, el
abogado asesor de la Procuraduría Provincial de Barrancabermeja, Eudilio Peñarredonda
Ordóñez, dejó constancia de buena salud de la víctima, contrariando los hechos. Esa misma
mañana Alcides y Pablo Antonio fueron trasladados a la Dirección Regional de Fiscalías.
Pablo fue puesto en libertad el 25 de febrero, siendo detenido posteriormente bajo cargo de
Rebelión el 1º de octubre de 1994 y precluida la investigación a su favor el 22 de noviembre de
1995 en el proceso penal 6085 de la Dirección Regional de Fiscalías de Cúcuta.
En el hecho también se encontraban involucrados otros miembros de la SIJIN, entre ellos, los
Dragoneantes Héctor Mejía Sandoval y Trino Abel Casas Sepúlveda, y los Agentes Fabio Álvarez
Ayala, Félix Esteban Buitrago García, Luis Francisco Chaparro Ramírez, Óscar Antonio Flórez
Graciano, José Raúl Flórez Fuentes, Humberto Hernández Castro y Pablo César Pérez Bautista,
así como los Centinelas de la Estación de Policía del Nororiente, Agentes Orlando Antonio
Castaño Cabrera y Rubén López Valencia.
El 8 de febrero de 1994, EDGAR HERRERA OTERO fue detenido y posteriormente torturado
sicológicamente por el Teniente Jairo Alberto Prieto Rivera, adscrito al batallón Nueva Granada,
en las instalaciones de la base militar de EDASABA. Inicialmente una patrulla militar al mando
del Oficial Rivera, detuvo a Edgar en el sector nororiental para luego trasladarlo a la base de
EDASABA, siendo señalado como integrante de las milicias urbanas del XXIV frente de las FARC
efectuando labores de adoctrinamiento. Una vez en la unidad militar, el Teniente Rivera le
colocó una venda para “garantizar que el capturado no realizara labores de contrainteligencia”,
mientras que comenzaron a interrogarlo por sus quehaceres y el paradero de personas
desconocidas para él. Acabada la sesión de preguntas, Edgar siguió vendado por mas de dos
horas hasta que alrededor de las cuatro de la tarde, se hizo presente el Personero Delegado de
los Derechos Humanos de Barrancabermeja quien ordenó a los militares quitarle
inmediatamente la venda.
Un día después de la detención de Edgar, el 9 de febrero de 1994, JORGE ESCALANDE
ALVAREZ fue detenido y torturado en el marco de un allanamiento realizado por militares del
batallón Nueva Granada.
En el transcurso de la semana siguiente se presentaron dos nuevos casos de detención
arbitraria protagonizados por miembros del ejército. El primero de ellos el día 13 de febrero,
cuando BENILDO FONTECHA, fue detenido sin justa causa ni orden judicial por miembros del
ejército, el segundo sólo 5 días después, el 18 de febrero, cuando el poblador JAIRO
ARAMBULA ROBLES fue detenido y sometido a maltratos físicos por militares del batallón Nueva
Granada.
112
Una semana después, el 23 de febrero de 1994, AMELIA GARCIA, FIDEL CARREÑO, SILVIA
GONZALEZ, LUIS FERNANDO MATEUS, SANDRA PAOLA GARCIA y el niño de seis meses de
edad ELKIN ARLEY, fueron amenazados de muerte por el paramilitar Luis Jaime Jiménez, alias
“Cachemoncoro”, y otro soldado más del batallón Nueva Granada, en el barrio María Eugenia.
Sandra Paola estaba comprando la leche para el niño Elkin Arley en momentos en que Jiménez
llegó al local y la reconoció; el paramilitar le dijo “compre bastante leche para que le dé”.
Cuando Sandra Paola abandonó la tienda y se dirigía para su casa, fue perseguida por Jiménez
y el soldado del Nueva Granada, ambos sujetos vestían prendas militares y estaban armados.
Al llegar frente a la casa de Sandra Paola, dijeron “aquí es”. Este incidente obligó a la familia a
abandonar el barrio al día siguiente.
La familia García vivía en el barrio sur oriental María Eugenia, desde el 29 de enero de 1993, ya
que se habían visto obligados a abandonar la Vereda San Cristóbal, en el municipio de San
Vicente de Chucurí, por causa de una incursión paramilitar. Ese día fueron sacados de su casa
amarrados y llevados a una escuela donde los obligaron a acostarse boca abajo durante toda la
noche, al día siguiente fueron interrogados y amenazados. En esa misma incursión fueron
asesinados Isnardo Carreño y Leonardo Rangel.
El 5 de marzo de 1994, hacia las 9:00 a.m., JAIRO MANTILLA RODRIGUEZ, fue detenido y
torturado sicológicamente por soldados miembros del grupo Batería A SOLV adscrito al batallón
Nueva Granada a ordenes del Teniente Jairo Alberto Prieto Rivera. Los soldados lo condujeron
desde el patio de su residencia hasta la base militar que funcionaba en la planta de tratamiento
de agua EDASABA y una vez allí le vendaron los ojos con su propia camisa.
Este caso fue conocido por el Personero Delegado para la Defensa de los Derechos Humanos
durante una visita especial a la mencionada base militar en la que pudo escuchar de la boca de
Jairo todos los detalles de su detención arbitraria y su permanencia ilegal durante la cual fue
interrogado por su supuesta vinculación con un grupo subversivo. El Teniente Prieto Rivera
argumentó que dada la peligrosidad de las actividades subversivas de Jairo, era necesario que
estuviera vendado para que no se pudiera percatar del funcionamiento interno de la base,
pero, y como se demostró en la investigación disciplinaria, las instalaciones de la base militar
podían ser observadas desde la calle.
El 7 de marzo de 1994, a las 4:30 p.m. aproximadamente, el menor de edad JOSE OBDULIO
MOSQUERA MOSQUERA de 17 años y GERARDO VALBUENA GARCIA, fueron detenidos y
torturados por el informante de la base militar Pozo Siete José de la Cruz Arambula; el
comandante de la Base era el Subteniente Luis Fernando Campuzano Vásquez.
Las víctimas transitaban normalmente por los alrededores de la base y en la portería fueron
detenidos por el civil e informante de la unidad militar De la Cruz, sin fórmula de juicio y solo
bajo la sospecha de creerlos guerrilleros a los dos pertenecientes al frente XLVI de las FARC.
Inmediatamente los detenidos fueron internados en las instalaciones militares donde los
comenzó a torturar. Nunca hubo registro del procedimiento. Las víctimas fueron amarradas de
pies y manos, vendadas, golpeadas e interrogadas acerca de sus vínculos con las milicias
bolivarianas; en todo momento estuvieron incomunicados. A los familiares que indagaron de su
situación no se les dio razón alguna, y solo veían como sus allegados estaban amarrados y
tendidos bajo un árbol. Mientras tanto el Subteniente Campuzano, quien se encontraba en la
base en el momento, permitía y toleraba que se continuara con las acciones en contra de los
detenidos. Adujo que se les detuvo a las víctimas porque “existían serios indicios en su contra
de ser auxiliadores de las milicias bolivarianas de las FARC y el ELN” según acusaciones del
informante, quien conocía a los detenidos porque se criaron en el mismo barrio y dentro del
mismo ambiente, siendo objeto de amenazas él y su familia.
José y Gerardo fueron obligados a permanecer en las instalaciones de Pozo Siete, pernoctando
a la intemperie, y solamente siendo liberados hasta las 5:30 de la tarde del día siguiente,
113
porque se les estaba “verificando su identidad”. Como pudieron dar cuenta ellos, los familiares
y hasta el mismo Subteniente Campuzano, De la Cruz Arambula se encontraba de camuflado y
portando un fusil “para su protección” por su condición de informante, según lo justificó el
Comandante de la Base.
Entre el 20 y 21 de marzo de 1994, los señores RAFAEL HOYOS LASCARRO y EDWIN HOYOS
LASCARRO fueron detenidos y torturados por el subteniente Luis Fernando Campuzano
Vásquez y el militar Arturo Betancurt Guerrero, adscritos para la época del hecho a la base
militar de Pozo Siete del batallón Nueva Granada. En esos días Rafael fue detenido en el barrio
Nueve de Abril mientras que su hermano Edwin fue aprehendido en el barrio Villarelys, en el
bus en que se movilizaba; el procedimiento contra ambos se dio con el objetivo de que
confesaran su participación en el homicidio de una ciudadana y de pertenecer a grupos
subversivos.
Una vez detenidos por los militares, los trasladaron a la base militar de Pozo Siete y al día
siguiente al batallón Nueva Granada. Rafael y Edwin sostuvieron en sus declaraciones que los
miembros del ejército los sometieron a malos tratos y a torturas consistentes en inmovilización
de manos y pies, maniobras de ahogamiento, en uno de ellos realizada con aceite, además de
golpes en diversas partes del cuerpo con un fusil. Las torturas fueron constatadas por la visita
realizada el 22 de marzo a las instalaciones del batallón por parte del Procurador 59 en lo
Judicial Penal, quien anotó: “...Edwin Hoyos Lascarro... el detenido presenta dos rayas con
excoriaciones en la parte izquierda a la altura de la nariz... Rafael Hoyos Lascarro... presenta
en el labio inferior excoriaciones y vejigas”.
Las víctimas habían sido señaladas por un testigo bajo reserva de identidad conocido como
“Clave Violeta”, de pertenecer a grupos subversivos. Así mismo un oficio del batallón Nueva
Granada del 22 de marzo de 1994 señalaba que Edwin Hoyos junto con otras personas, tenía
como misión cotidiana extorsionar a los comerciantes de la ciudad.
Ese mismo 21 de marzo de 1994, SALVADOR ALEXANDER SILVA CORPAS, menor de edad, fue
detenido sin justa causa por tropas de la base militar de Pozo Siete, adscrita al batallón Nueva
Granada, al mando del Subteniente Luis Fernando Campuzano Vásquez, por ser presuntamente
culpable del homicidio de una menor edad. Sin embargo, la justificación verdadera dada por el
militar para la aprehensión, consistió en señalar a Salvador como integrante de las milicias
urbanas del ELN, Frente Capitán Parmenio, incurso en el delito de rebelión.
Por estas acusaciones a Salvador le adelantaron un proceso ante el Juzgado Promiscuo de
Familia, el cual mediante providencia del 6 de septiembre de 1995 declaró la cesación de
procedimiento dentro de las diligencias penales adelantadas contra él, por no existir pruebas
que demostraran su participación o autoría de las sindicaciones hechas por los miembros de las
Fuerzas Militares.
Al día siguiente, el 22 de marzo de 1994, se presentan tres detenciones arbitrarias. El primero
de ellos en la persona del menor de edad FERNANDO PEDROZA quien fue detenido en el barrio
Nueve de Abril por militares del batallón Nueva Granada; Fernando fue sometido a maltratos
físicos durante su retención. El segundo caso de detención y maltrato físico cometido por
militares del mismo batallón fue en contra del poblador WILMER ALMANDRADE quien fue
detenido y torturado por los militares, en allanamiento realizado sin orden judicial a la vivienda
de su familia; Wilmer fue además obligado a vestir prendas de uso privativo del Ejército. Por
último, JAIME SILVA fue detenido por militares del batallón Nueva Granada en zona no
precisada de la población, Jaime fue golpeado y sindicado de rebelión.
Sólo tres días después, se produjo una nueva detención arbitraria realizada por los militares del
batallón Nueva Granada, el 25 de marzo cuando el poblador CARLOS ARTURO HERNANDEZ fue
detenido en el barrio Provivienda; los militares argumentaban que una mujer conocida como
114
“Edilma” lo acusó de ser guerrillero; además, Carlos Arturo fue sometido a maltratos físicos
durante su detención ilegal.
El 5 de abril de 1994, aproximadamente a las 7:00 de la noche ARCADIO JIMENEZ BARRIOS
fue detenido arbitrariamente por el Cabo Segundo Wilfrido Suárez Cárdenas, adscrito al
batallón Nueva Granada en el barrio Veinte de Agosto. La detención de Arcadio hecha por el
Suboficial, se dio en consideración al señalamiento de un informante del ejército conocido como
“El Chicharrón”, quien acusó a Arcadio de pertenecer a la insurgencia del ELN. Tiempo después
de la aprehensión, Arcadio fue llevado al batallón Nueva Granada y dejado en libertad tiempo
después.
Ese mismo 5 de abril de 1994, GUSTAVO RODRIGUEZ PIANETA fue detenido y maltratado
físicamente en allanamiento realizado por tropas del batallón Nueva Granada, la razón
esgrimidas para su detención fue la existencia de una acusación de ser guerrillero, hecha por
“un señor de nombre Lalo”. Ese mismo día, HUMBERTO SUAREZ BENEDETI fue detenido y
maltratado físicamente por tropas del batallón Nueva Granada, en hechos ocurridos en el barrio
Primero de Mayo, zona nororiental.
En la tarde del 13 de abril de 1994, el señor JULIO CESAR GARRIDO VILLADA fue detenido y
posteriormente torturado por el Teniente Diego Fernando Vásquez Gutiérrez, adscrito al
batallón Nueva Granada. Julio Cesar fue detenido porque era sindicado “...de varios hechos
como integrante de grupos subversivos y rebelión”; luego fue trasladado al batallón Los
Comuneros donde procedieron a torturarlo. Julio Cesar lo relató así:
“Me vendaron los ojos con una toalla y comenzaron a golpearme en la
boca del estomago con puños, y a darme cabezazos..., me jalaban el
cabello...; luego me llevaron a un tanque y me metieron una bolsa en la
cabeza, y me iban a hundir cuando yo salí corriendo a llamar a mi
familia, pero ellos ya no estaban por ahí, fue el Teniente y saco la rodilla
y me pego en el labio,... luego me sentaron en la banca y me estaban
ahorcando..”.
El domingo 10 de abril de 1994, MIGUEL PEREZ, padre de familia que se encontraba con su hija
en la Inauguración de la Casa del Niño, fue detenido por una patrulla de la base militar Los
Comuneros, adscrita al batallón Nueva Granada al mando del Teniente Diego Fernando Vásquez
Gutiérrez, en el barrio Brisas de San Martín. Los militares irrumpieron en la inauguración y
procedieron a capturar a Miguel, quien fue golpeado en presencia de los asistentes. Ante la
situación, el sacerdote Franciscano RICARDO MATEUS O.F.M., integrante de la junta directiva
de CREDHOS, al igual que otras personas que solicitaron una explicación fueron injuriados.
Además de agredirlo física y verbalmente y encañonarlo con sus armas de dotación, el
sacerdote fue tratado de guerrillero; también le decían “cura guerrillero hp”. Horas más tarde,
Miguel fue dejado en libertad. Sin embargo, la situación continuó agravándose cuando el señor
Darío de Jesús Mejía fue obligado a sindicar por escrito al sacerdote Ricardo Mateus de ser
auxiliador de la guerrilla, tras ser torturado en las instalaciones del batallón Nueva Granada el
18 de abril de 1994.
El 16 de abril, DARIO DE JESUS MEJIA, fue detenido en allanamiento a su vivienda realizado
hacia las 9:30 de la noche y luego torturado por una patrulla de la base militar Los Comuneros
adscrita al batallón Nueva Granada, al mando del Teniente Diego Fernando Vásquez Gutiérrez,
en hechos sucedidos en el barrio Boston. Un vecino de Darío de Jesús de apellido Arrieta, que
es informante del ejército, aseguró a los militares que él era al que buscaban; luego en la base
militar, le dijeron que “era el guerrillero que estaban esperando”. Lo sentaron en una silla, le
ataron las manos atrás y lo golpeaban mientras le preguntaban por unas armas; luego le
pusieron una bolsa en la cabeza y seguían golpeándolo. Hacia las 12 de la noche, lo sacaron a
115
caminar por el barrio para que dijera el lugar donde estaban las armas, pero como no lo hizo,
le dijeron que lo llevarían de nuevo a la base militar y que la tortura sería más grave. Un
Teniente le dijo que “le regalara una pistolita, que con eso me soltaba y no había problemas”,
luego le dijo que tenía información sobre las bombas que fabricaban en el taller de propiedad
de Mejía. De regreso a la base, siguieron golpeándolo hasta que lo obligaron a declarar que el
sacerdote Ricardo Mateus era colaborador de la guerrilla y le hicieron firmar una declaración en
la que se afirma que el prelado realiza reuniones con grupos guerrilleros en la capilla. Hacia las
2 de la madrugada, el Teniente le dio hielo para que se pusiera en la cara y le asignó un sitio
para dormir, porque no quería que lo metiera en un problema. Le dijo que con los papeles que
le había firmado, lo libraba de una demanda instaurada por el sacerdote. A las 6:30 de la
mañana del día 17 Darío de Jesús fue liberado con la condición de presentarse a la base militar,
porque de lo contrario lo buscarían en su casa. Finalmente le dijeron que si él seguía
colaborando, ellos también le colaborarían.
El 23 de abril de 1994, el latonero de 24 años LUIS GONZALO VASQUEZ PUERTAS fue
encontrado asesinado de cinco disparos de revolver, en la cancha del barrio La Paz.
En el barrio Las Granjas, fue asesinado el 28 de abril LUIS NAPOLEON BAÑOS MANRIQUE de 49
años, supervisor de la empresa Fertilizantes Colombianas S.A., cuando varios hombres que se
movilizaban en una motocicleta le dispararon en repetidas ocasiones.
El 6 de mayo, MAURICIO LOZANO fue hostigado y torturado por agentes de la policía; el hecho
fue cometido en el puesto policial del barrio Primero de Mayo.
El 12 de mayo de 1994, JULIO CESAR PUELLO CORDERO y JOSE IGNACIO DOMÍNGUEZ
CARREÑO, fueron asesinados por soldados voluntarios de la Batería “A” acantonada en la base
militar de Aguabarranca (EDASABA), comandados por el Teniente Jairo Alberto Prieto Rivera.
El día de su asesinato, Julio César se movilizaba por el barrio Nariño en un jeep conducido por
su amigo William Gómez Acevedo, cuando la patrulla militar los detuvo porque habían
montado un retén en la entrada del barrio; les pidieron papeles y requisaron el vehículo, sin
encontrar algo anormal. A Julio Cesar le preguntaron cosas extrañas, lo abofetearon y lo
separaron con la intención de detenerlo, razón por la cual trató de huir corriendo, y los
soldados lo persiguieron disparándole, causando la muerte de José Ignacio, quien iba en un bus
que pasaba por el sector. Unos soldados que trabajaban en la zona, al oír los disparos tomaron
sus armas y acribillaron a Julio Cesar.
El sector donde fue cometido el hecho, permaneció acordonado por unos 300 militares durante
más de 6 horas, tiempo en el que el cuerpo de Julio Cesar permaneció tirado en el piso sin que
se permitiera a sus familiares y/o conocidos acercarse al lugar; al momento del levantamiento
le encontraron una granada entre un bolsillo, aún cuando en la requisa anterior no le habían
encontrado nada; hacia las 7 p.m., en una funeraria le hicieron otro levantamiento, en el cual
agentes de la SIJIN de la policía manifestaron haberle encontrado una pistola, tratando de
forzar a un empleado del lugar a que sirviera de testigo del supuesto hallazgo, pero el joven se
negó.
Julio Cesar y José Ignacio, fueron presentados inicialmente como muertos en desarrollo de un
enfrentamiento entre militares de la Batería y presuntos subversivos, mientras aquellos
perseguían a Puello Cordero. Según la versión del Teniente Prieto Rivera, aquel y otra persona
habían salido huyendo ante un retén levantado por las tropas de la Batería en la entrada del
barrio Nariño, Julio Cesar se dirigió al barrio Boston para tratar de alcanzar un sitio
denominado “la cueva” para refugiarse, los militares mientras tanto hacían disparos al aire y le
repetían en forma continua que se detuviera, al avanzar aproximadamente ocho cuadras y
llegar al sitio señalado, el Teniente manifiesta que Julio Cesar mandó su mano a la cintura, y en
ese preciso instante los soldados son sorprendidos con disparos, a lo cual reaccionaron de
forma inmediata dando como consecuencia la muerte del evadido; en el caso de José Ignacio
116
se dice que su muerte no fue causada directamente por los disparos.
Antes de su asesinato, Julio Cesar había sido detenido el día 9 de abril del mismo año por
militares pertenecientes a la base de Aguabarranca, quienes lo negaron a sus familiares, pero
por intermedio de una persona conocida, establecieron que allí sí estaba. En esa ocasión al
Personero municipal le dijeron los militares “Tiene un H.C.” Hacia las 10 p.m. del mismo día fue
dejado en libertad, después de torturarlo; según comentó a sus familiares, lo patearon hasta
hacerlo vomitar sangre, le introdujeron la cabeza en un balde de agua y le taparon la nariz con
un trapo, para ahogarlo, también contó que le ofrecieron dinero si accedía colocarse un
uniforme camuflado y le habían entregado un arma para que les disparara, al liberarlo le
exigieron presentarse al día siguiente a la base, lo que efectivamente hizo en compañía de
familiares. Allí, el Teniente Prieto, les pidió disculpas y les dijo que se habían equivocado al
detenerlo, pues “el guía se estaba equivocando constantemente”; también le pidió que “no
fuera a poner ninguna denuncia pero que se cuidara mucho”.
El 19 de mayo de 1994, fue encontrado en el basurero del barrio Las Américas el cuerpo de
RAUL OLASCO TEJADA de 19 años, quien presentaba varios disparos. Tan sólo tres días
después, el 22 de mayo, MAURICIO MAHECHA GONZALEZ de 19 años, fue acribillado por varios
hombres armados, en hecho cometido en el bario Kennedy, ubicado en la misma zona.
Finalizando el mes de mayo, exactamente el día 30, FERNANDO PEREIRA CORTES fue
intimidado y maltratado físicamente por un Teniente de apellido Castrillón, del batallón Nueva
Granada, en momentos en que la víctima se encontraba diligenciando su libreta militar, el
oficial también amenazó a Fernando de muerte.
El 2 de junio el joven minusválido ANGEL BASILIO HERNANDEZ GALVIS de 19 años, quien
estaba desaparecido, fue encontrado asesinado en la zona nororiental de la ciudad; el cuerpo
de Ángel presentaba evidentes signos de tortura: le sacaron los ojos, lo ahogaron con arena y
le arrancaron la carne.
El 14 de junio de 1994, HERNANDO ACOSTA CANTILLO fue detenido y torturado por
integrantes del batallón Nueva Granada en el barrio Villarelys. Los militares sindicaron a
Hernando de pertenecer a la guerrilla, basados en el señalamiento que de él hizo un
informante.
El día 21 de junio de 1994, RAUL TIRADO DIAZ fue detenido, torturado y amenazado por
miembros del batallón Nueva Granada, entre los que se encontraba el Sargento Segundo
Manuel Fernando González Ortiz. Raúl desplazó a las instalaciones del batallón para definir su
situación militar con el fin de que le fuera expedida la respectiva libreta. No obstante, al llegar
allí inmediatamente fue aprehendido y torturado, bajo el señalamiento de pertenecer a grupos
subversivos. Posteriormente los militares lo trasladaron a la cárcel municipal de
Barrancabermeja.
El 24 de junio, ALBA LUCIA VESGA fue detenida por 3 hombres que la sacaron de su casa hacia
las 5 de la madrugada, la obligaron a subir a una chalupa y la sometieron a un intenso
interrogatorio, luego la dejaron en libertad, pidiéndole disculpas porque “se había cometido una
equivocación”.
NOE BARRERA SANABRIA, fue asesinado el 10 de julio de 1994 en zona no precisada de la
ciudad, por encapuchados que vestían prendas camufladas, quienes lo sacaron de su vivienda y
lo acribillaron a pocos metros de allí, usando armas de largo alcance. Al día siguiente, 11 de
julio, LENIN LONDOÑO HERRERA fue asesinado en el barrio El Progreso, por sujetos sin
identificar que le propinaron disparos en 3 ocasiones; estos hechos se presentaron mientras la
ciudad permanecía militarizada. Las denuncias sobre el accionar de grupos paramilitares y los
enfrentamientos entre las fuerzas armadas y la guerrilla no lograron detener las acciones en
117
contra de los habitantes.
En una nueva acción de agentes del batallón Nueva Granada, realizada el 12 de julio, LUIS
FELIPE ROMERO BARRERA fue desaparecido luego de ser detenido.
OTONIEL GARCIA LARA carpintero de 56 años, fue desaparecido el 13 de julio, en
circunstancias no establecidas.
El 26 de julio de 1994 OMAR VILLEGAS de 17 años, fue asesinado por 2 hombres sin identificar
que dispararon contra varias personas que se encontraban en la puerta de una vivienda del
barrio Nueve de Abril, hiriendo a otras 3 personas.
El 31 de julio de 1994, WALFRAN EMILIO OLIVERA SOTO, fue detenido arbitrariamente por
espacio de 4 horas en las instalaciones de la base militar EDASABA por el sargento segundo
adscrito al batallón Nueva Granada Carlos Alberto Niño Campos que lo obligó a firmar una
boleta de buen trato antes de dejarlo ir. Walfran Emilio fue detenido por declaraciones del
informante José de la Cruz Arambula quien lo señaló como integrante de grupos subversivos en
los barrios nororientales.
Entre el 6 y 7 de agosto de 1994, el señor SAUL CASTAÑEDA MARTINEZ fue detenido de forma
arbitraria por el Teniente David Herley Guzmán Ramírez y el Sargento Viceprimero Bertulio
Fontecha Pardo, ambos adscritos al batallón Nueva Granada. La detención de Saúl se realizó en
el barrio Nariño, zona nororiental, debido a que un informante del ejército, José de la Cruz
Arambula Sánchez, señaló al agredido como integrante del ELN y encargado de armar las
minas para atentar contra las patrullas militares. Ante la afirmación hecha por Arambula, quien
acompañaba la patrulla militar que pasaba por el lugar. Saúl asegura que José Arambula
portaba uniforme y armas de uso privativo de las fuerzas militares.
Dos días más tarde, el 11 de agosto, ANTONIO fue encontrado asesinado en zona no precisada
de la localidad; el día anterior había sido detenido junto con otro hombre en dos ocasiones, por
militares del batallón Nueva Granada. Inicialmente. Hacia las 8 de la noche, militares los
detuvieron en el parque principal del barrio Kennedy y los llevaron a la base militar de Pozo
Siete, en donde fueron interrogados y dejados en libertad. Sin embargo, más tarde, fueron
nuevamente detenidos por soldados del mismo batallón, en una casa del mismo barrio y
llevados a la base militar de Pozo Siete, donde los amenazaron con torturarlos “si no decían
donde estaba la guerrilla”, fueron finalmente liberados en horas de la madrugada, pero en el
transcurso de la mañana fue hallado el cuerpo de Antonio. Luego, los militares se presentaron
a la vivienda de su acompañante, a amenazarlo, lo mismo que a su familia, diciéndole que “lo
iban a dejar estirado en el parque, así como habían dejado al muchacho”. Pobladores del sector
habían denunciado que los militares que patrullaban la zona “tienen la lista de la gente del
barrio”.
El día 21 de agosto, CESAR REMBERTO MOLINA FURNIELES de 33 años y HENRY PALACIO
ALVAREZ de 39, fueron encontrados asesinados, en el sitio campo 500, en la inspección
departamental El Centro; al parecer fueron conducidos maniatados hasta el sitio donde hallaron
sus cuerpos y luego de asesinarlos les soltaron las manos. Cesar y Henry estaban
desaparecidos desde el día 19, cuando habían salido hacia la mencionada inspección
departamental. Los dos hombres habían sido trabajadores temporales de la firma Tipiel; Cesar
Humberto trabajó además como obrero voluntario y estaba dedicado a oficios varios, en tanto
que Henry trabajaba en la elaboración de prefabricados para construcción.
El 29 de agosto, FABIO ENRIQUE MENDEZ HERNANDEZ de 38 años y representante de ventas,
fue encontrado drogado y con aparentes huellas de tortura, luego de permanecer desaparecido
desde el 18 de agosto anterior, mientras visitaba algunos clientes de ferreterías de esa ciudad.
Familiares afirmaron que al parecer “lo confundieron con alguien y después se dieron cuenta
que no era y entonces lo dejaron libre”.
118
El 5 de septiembre, el obrero JOSE ANGEL NAVARRO LEON fue asesinado por dos hombres sin
identificar que se movilizaban en una motocicleta de alto cilindraje en el barrio Internacional
que le propinaron seis disparos de pistola calibre 9mm. En la región se habían presentado
enfrentamientos entre la fuerza pública y la guerrilla y actuaban grupos paramilitares como Los
Tiznados y el Comando Rogelio Correa Campos.
El 9 de septiembre de 1994, el señor NATANAEL QUIROGA ARDILA fue detenido sin orden
judicial alguna por miembros del batallón Nueva Granada, luego de ser señalado por un
informante del ejército como miembro del ELN. Posteriormente Natanael fue conducido y
encerrado en las instalaciones de esa unidad militar.
FRANK BADILLO MUÑOZ de 25 años, fue asesinado el 11 de septiembre de 1994, en un
establecimiento público del barrio Primero de Mayo, por los denominados Escuadrones de la
Muerte o sicarios de la moto.
El 26 de septiembre de 1994, fueron detenidos arbitrariamente, amenazados y sometidos a
maltratos físicos por militares del batallón Nueva Granada, SANDRA STAN y DIOFANOR
CONTRERAS CRISTO, en el barrio El Progreso, al ser señalados por el testigo sin rostro e
informante al servicio del ejército, Enrique Arrieta, conocido como “Chicharrón”. Sandra fue
golpeada y un soldado trató de violarla.
El 3 de octubre de 1994, JIMI GUSTAVO AMARIS GONZALEZ fue encontrado asesinado, al día
siguiente se encuentró el cuerpo de WILSON ANTONIO AYALA RAVELO en el nororiente de la
ciudad.
En medio de los enfrentamientos presentados entre la fuerza pública y la guerrilla y la denuncia
de la presencia de grupos paramilitares que recrudecían sus acciones, especialmente contra
pobladores, fueron encontrados asesinados en la inspección departamental El Centro el 7 de
octubre de 1994, DOS HOMBRES sin identificar, quienes presentaban disparos de pistola calibre
9mm y señales de haber sido torturados.
El 11 de octubre de 1994, DORIS LILIANA PARRA fue desaparecida en hecho no precisado.
Sobre su paradero existen dos versiones, una, según la cual murió junto con otras 5 personas,
en un enfrentamiento con la Armada; otra versión afirma que fue detenida junto con otras 5
personas en las instalaciones de la Armada.
El 12 de octubre, HECTOR FUENTES COLMENARES, fue detenido en la inspección
departamental El Centro sin la existencia de una orden judicial por militares del batallón Nueva
Granada. Héctor fue detenido, amenazado de muerte y torturado por medio de asfixia hasta
quedar inconsciente mientras le preguntaban por la guerrilla.
Al día siguiente, el 13 de octubre de 1994, RAFAEL DIAZ VILLALBA fue detenido por miembros
de la policía de Barrancabermeja, cuando protagonizaba una riña en el sector comercial, con un
menor que intentó robar en su puesto de frutas. En la estación policial fue torturado y señalado
como guerrillero por vivir en el barrio El Danubio, al nororiente de la ciudad.
El 20 de octubre fue detenido arbitrariamente, torturado, e intimidado por agentes de la SIJIN,
EDGAR CLARET RIVERA MANCILLA.
Pocos días después, el 24 de octubre, un HOMBRE sin identificar de 30 años aproximadamente,
de tez trigueña, cabello ondulado y con un tatuaje con forma de corazón en el hombro, fue
encontrado asesinado en la vía a la inspección departamental El Centro, presentando varios
disparos y señales de tortura.
119
El 25 de octubre de 1994, CARLOS ROBERTO MENDEZ ZULUAGA fue desaparecido en
momentos en que salía hacia Puerto Berrío en su vehículo particular; al parecer Carlos fue
retenido por miembros del batallón Calibío.
El 2 de noviembre fue detenido arbitrariamente, torturado, e intimidado, por agentes de la
SIJIN GERMAN FONSECA GUALDRON, cuando lo interceptaron en el barrio Las Granjas,
sindicándolo de ser guerrillero. Germán fue liberado después pero perdió su empleo como
conductor, pues hicieron que el propietario del taxi que conducía lo despidiera diciéndole que
no le convenía ese trabajador.
El 13 de noviembre de 1994 PABLO HERNANDEZ LLANOS y un HOMBRE sin identificar fueron
encontrados asesinados en el Club Cardales, presentaban un disparo y señales de tortura,
estaban atados de pies y manos, en el lugar fue encontrada una escopeta Winchester.
En el marco de la persecución desarrollada por organismos estatales y de civiles actuando bajo
su amparo, contra los pobladores de los barrios populares, fue detenido el 17 de noviembre de
1994 en el barrio Provivienda, NICANOR CABARCAS MARTINEZ, quien fue objeto de maltratos
físicos e intimidación, por parte del menor de edad José Manuel Rosas, quien trabajaba para el
batallón Nueva Granada como señalador y testigo sin rostro.
Ese mismo día, AURORA LINDANO de 39 años y DULCENY MONCADA de 17, fueron asesinadas
por 2 encapuchados que irrumpieron en su vivienda, en el barrio 20 de Agosto, portando
pistolas y quienes les dispararon sin mediar palabra.
El día 21 de noviembre de 1994, el joven ANTONIO JOSE PATIÑO ASCENSIO fue torturado por
el Subteniente William Ramírez Mosquera, adscrito al batallón Nueva Granada, en instalaciones
del estadio de béisbol Veintiséis de abril. Ese día, Antonio asistió al estadio con la finalidad de
ser reclutado para prestar el servicio militar obligatorio, en su condición de ser personal hábil
para el mismo. Estando en las instalaciones del estadio de béisbol, una tía del Dragoneante
José Alfredo Echavarría Villajose lo señaló de ser miembro del ELN, por lo que el militar lo
apartó y lo llevó a un cuarto en el que se encontraba el Subteniente Ramírez. Éste comenzó a
interrogar a Antonio sobre sus vínculos con la subversión, respondiendo él de forma negativa,
lo que desencadenó las torturas infligidas por el Oficial quien lo obligó a recostarse en el piso
mientras con su fusil desasegurado lo amenazaba; luego le introdujo su arma en la boca para
después golpearle en el pecho. Asimismo Antonio recibió varios golpes en la cabeza y en el
estómago que lo dejaron incapacitado por varios días.
El 24 de noviembre de 1994, FABIO LEON MARIN MARTINEZ de 26 años y mesero del bar Luna
Roja, ubicado en el barrio Las Camelias, resultó muerto al explotar una granada de
fragmentación que dos desconocidos lanzaron desde una motocicleta en marcha, hacia las 9:30
de la noche, causando además heridas a otras 15 personas que tuvieron que ser recluidas en
centros asistenciales.
El 27 de noviembre de 1994, ADOLFO LEAL LEAL fue asesinado de disparos en diferentes
partes del cuerpo, en hecho ocurrido en el barrio Los Álamos, zona nororiental de la ciudad,
que permaneció militarizada.
El 3 de diciembre RODRIGO LAMUS fue interceptado por agentes de la SIJIN en el puente
elevado y llevado a las instalaciones de la SIJIN donde le pusieron una bolsa negra en la
cabeza, lo intimidaron y lo golpearon.
El 10 de diciembre de 1994, a las 5:30 p.m. CARLOS JULIO PATIÑO RUEDA de 22 años, fue
detenido y unos minutos después asesinado de varios disparos por el cabo segundo Arturo
Betancourt Guerrero, adscrito a una escuadra de la base militar Pozo Siete del batallón Nueva
Granada comandado por el Subteniente Rómulo Orlando Fonseca Salcedo, en del barrio
120
Villarelys.
Los militares aducen que Carlos Julio era integrante de las Milicias Populares Obreras del grupo
de Francisco Caraballo y que junto con otro sujeto que había alcanzado a huir habían disparado
“a los de la escuadra”, por lo cual respondieron con fuego. Rosa Julia Rueda, hermana de
Carlos Julio y Yamile Isabel Castro Bustamante, compañera permanente del mismo, fueron
avisadas por una vecina de que habían detenido a Carlos Julio y a otro muchacho que se
llamaba Camilo. Ellas lograron alcanzar a la escuadra militar que se los llevaban y le
preguntaron por qué y para qué se los llevaban, ellos le dijeron que “les faltaba algo” y ellas les
dijeron “¿cuál papel?”, ante lo cual sólo le respondieron que ninguno pero que les faltaba algo,
entonces ellas dijeron que si era así también debían llevárselas a ellas y se fueron adelante con
unos soldados que no las dejaban mirar hacia atrás y un rato después escucharon unas ráfagas
de metralleta. Los militares pusieron en la mano izquierda de Carlos Julio un revólver calibre 38
largo, marca Llama Martial No. IM6994K, en cuyo tambor tenía 5 cartuchos y una vainilla
percutida y en la pretina de la pantaloneta 8 cartuchos calibre 7.65 mm, municiones no aptas
para ese tipo de armas. Durante la investigación se pudo comprobar que Carlos Julio nunca
disparó un arma y que los disparos que le causaron la muerte los recibió en la espalda y
piernas.
Uno de los soldados que participó en el asesinato, desde entonces comenzó a amenazar y
hostigar a la menor Yamile Isabel Castro Bustamante, compañera permanente de Carlos Julio,
quien fue la única testigo del crimen. Dos días después, el 12 de diciembre, seis soldados
vestidos de civil trataron de llevársela cuando transitaba por un sector comercial de la ciudad
cuando la joven reconoció a uno de los soldados que participo en el asesinato de Carlos Julio.
En diciembre de ese año se registraron cuatro casos de homicidios realizados por individuos sin
identificar. DIEGO FERNANDO ESPINOZA DUEÑAS fue asesinado el 11 de diciembre por
sicarios motorizados; el hecho fue cometido en la vía a la inspección departamental El Centro,
frente a las instalaciones de un motel. El 20 de diciembre, AMILKAR REYNA SILVA de 26 años,
fue asesinado por varios hombres armados quienes le propinaron 3 disparos cuando transitaba
por la calle 64 con carrera 37, barrio La Esperanza. El mismo día, el mecánico de motos JOSE
MONSALVE BEDOYA de 24 años y JAIRO FARLEY DE JESUS RUIZ VILLA de 34, fueron
asesinados en una academia de belleza ubicada en el barrio Palmira, por dos hombres que se
movilizaban en una motocicleta, quienes irrumpieron en el establecimiento propinándole a cada
uno, cuatro disparos de pistola calibre 9mm, en la cabeza. El 25 de diciembre fue asesinado de
diez disparos en la cabeza SERGIO ANTONIO DOMINGUEZ RUEDA de 18 años; el hecho ocurrió
en el barrio Chicó, zona “de invasión” de la ciudad.
1995
Durante este año fue ostensible la disminución de las acciones por parte de miembros del
batallón Nueva Granada, lo que contrasta con el mantenimiento de las acciones por parte de
los paramilitares, en especial del asesinato selectivo realizado siempre con complicidad y
anuencia de las fuerzas militares, de policía y de los organismos de inteligencia del Estado.
El 2 de enero, día en que fue asesinado JULIO CESAR MERLANO OSPINA, un albañil de 30
años, al recibir diez impactos de bala, cuando se encontraba frente a su residencia ubicada en
la carrera 19B con calle 76, hacia la 7:20 de la noche.
Cuatro días después, el 6 de enero de 1995, ADOLFO ORTEGA SALAS de 27 años, fue
asesinado de ocho impactos de bala, cuando se encontraba en al taller de refrigeración en que
trabajaba, ubicado en el barrio Villarelys.
121
El 16 de enero, CARMEN HELENA HERRERA NAVARRO fue intimidada, amenazada y maltratada
físicamente por dos hombres no identificados, que se movilizaban en una motocicleta de alto
cilindraje, color rojo y blanco, quienes llegaron a su domicilio preguntando por un sobrino de su
esposo, uno de los hombres la tomó por el cabello y la llevó a varios lugares de la casa
diciéndole que si no hablaba “le volaba la tapa de los sesos”, estos hechos tuvieron lugar al sur
de la ciudad.
El menor JESUS FRANCISCO RUA SANTAMARÍA fue perseguido, torturado y amenazado de
muerte el 21 de enero de 1995, por un agente policial de nombre José, en hecho cometido en
la estación del ferrocarril de Barrancabermeja. El policía persiguió al niño, le hizo un disparo y
le dijo que si hubiera sido más tarde lo “habría volteado”, acusándolo de ser el responsable de
la muerte de su cuñada en el barrio La Esperanza, al nororiente de la ciudad y de otros
crímenes. Después, el agente y la esposa Martha Contreras, llevaron al menor a la estación
policial del muelle, donde acompañados por otro agente, le indagaron por hechos y personas
que para él eran desconocidas, lo golpearon en los pies y lo intimidaron para que se presentara
en ese mismo sitio dos días después a las 7 de la mañana, “si quería ganar plata con ellos o de
lo contrario lo iban a buscar donde fuera”.
El 25 de enero, la menor OMAIRA MORALES FLOREZ de 14 años, fue asesinada por sujetos sin
identificar que le propinaron varios disparos. El hecho ocurrió en horas de la noche en el barrio
Las Granjas.
El 7 de febrero en el barrio Las Granjas, diagonal 59 con carrera 44, fue encontrado asesinado
LEONARDO VELEÑO ESCOBAR de 24 años, su cuerpo presentaba catorce disparos de armas de
diferentes calibres.
El 12 de febrero de 1995, DELFO URIBE ACEVEDO conductor de vehículo de transporte público
de 24 años y residente en el barrio Provivienda, ubicado en el sector nororiental, fue víctima de
desaparición forzada y posterior homicidio. Delfo fue reportado como desaparecido siete días
después de haber sido visto por última vez, alrededor de las diez de la noche en la esquina de
su domicilio. Un artículo publicado en la página 5C del periódico Vanguardia Liberal el 21 de
febrero, informa entre otros hechos que “desde el pasado 12 de febrero que fue dejado a
escasos metros de su casa, en el barrio Provivienda, por parte del propietario de la microbuseta
que conducía, no se volvió a saber nada de él. Esto ocurrió hacia las nueve y media de la
noche, según lo relató el patrón del conductor: “liquidamos lo correspondiente al día del trabajo
y yo lo fui a llevar hasta su casa, por hacer mejor, lo dejé en toda la esquina de donde vive,
incluso ahí estaban algunas personas, sin embargo al día siguiente la mamá de Delfo, me dijo
que qué había pasado que el joven, no había llegado la noche anterior a dormir, y ahí empezó
la búsqueda”.
El 14 de febrero el mismo periódico Vanguardia Liberal publicó en la pagina 5C un artículo
informando sobre un “contacto armado que dejo como saldo la muerte de dos presuntos
subversivos, se produjo en horas de la mañana entre tropas del batallón Nueva Granada y al
parecer una cuadrilla de las FARC(...)la acción, según información suministrada por la
institución castrense, se inicio hacia las 5:45 de la mañana, cuando las tropas detectaron la
presencia de personas sospechosas, iniciándose el cruce de fuego de parte y parte que duró
aproximadamente media hora, con el resultados antes anotado(...)los dos hombres muertos,
que hasta ayer no habían sido identificados, son sindicados por la institución castrense de
pertenecer a la XXIV cuadrilla de las FARC, que opera en esta zona, indicó la fuente oficial”.
Estas versiones sumados a otra versión según la cual Delfo había sido detenido por una patrulla
militar en el casco urbano de Barrancabermeja, llevó a sospechar que uno de los muertos podía
ser Delfo, respondiendo a esta duda se solicitó la exhumación de los cuerpos de los presuntos
guerrilleros dados de baja en combate, en zona rural de Puerto Wilches. Exhumación llevada a
cabo el 13 de marzo por petición de la familia de Delfo, quien se encontraba en una fosa común
122
en el cementerio del municipio de Puerto Wilches, reportado como guerrillero dado de baja.
Delfo había sido detenido arbitrariamente por militares del batallón Nueva Granada, amenazado
y maltratado físicamente junto a cuatro personas más.
El 19 de febrero del mismo año, fue asesinado LUIS RAMIREZ GAMARRA de 34 años, por varios
hombres armados quienes lo acribillaron cuando caminaba por el sector, en el barrio Nueve de
Abril.
El 23 de febrero de 1995, JAIRO OQUENDO JAIMES y NARCISO VEGA ARDILA fueron detenidos
y allanada sus viviendas de forma ilegal por miembros de la SIJIN. Ese mismo día, DAMIAN
CORDERO ALEMAN y su padre, RICARDO ANGEL CORDERO GONZALEZ, fueron detenidos y
torturados por miembros de la SIJIN que allanaron su vivienda, ubicada en el nororiente de la
ciudad. Fueron llevados a la sede de la institución, donde a ambos se les infligieron torturas y
fueron interrogados sobre “unas armas y una moto”, a su vez que los acusaron de ser
auxiliares del ELN y EPL por el señalamiento hecho por dos sujetos anteriormente capturados
por la SIJIN llamados Wilmar Jaimes Flórez y Jairo Oquendo. Posteriormente fueron procesados
y condenados por este delito.
El 24 de febrero de 1995, MANUEL EUGENIO VASQUEZ, fue detenido por el Teniente Javier
Escobar Martínez del batallón Nueva Granada. Por estos hechos, la Procuraduría Provincial de
Barrancabermeja el 4 de marzo realizó investigación preliminar bajo el radicado No. 062007705. La investigación fue archivada el 31 de mayo de 1996.
El 5 de marzo de 1995, fue encontrado muerto en el barrio Nueve de Abril un HOMBRE sin
identificar, de 28 años aproximadamente, de tez blanca, 1.75 metros de estatura, cabello
castaño claro ondulado, bigote y cejas pobladas, vestido con una pantaloneta amarilla, zapatos
negros y sin camisa, el cuerpo presentaba un disparo de pistola en la cabeza.
Tres días más tarde, el 8 de marzo, los albañiles HECTOR DE JESUS QUIROGA PARDO de 33
años y MAURICIO MENDOZA ESPITIA de 22, fueron asesinados hacia las 7:10 p.m., en
inmediaciones de la cancha de fútbol del barrio Primero de Mayo
El 9 de marzo de 1995, PEDRO MARIA PINZON campesino de 54 años, fue asesinado en su
vivienda, ubicada en el barrio Nueve de Abril por individuos sin identificar que le dispararon
reiteradamente
El 11 de marzo, ANA PATRICIA GUALDRON JIMENEZ de 23 años, fue asesinada de 4 disparos
cuando transitaba por el barrio Santa Ana, a la altura de la carrera 34B con calle 52. El hecho
fue cometido hacia las 11:15 de la noche.
El 13 de marzo en el basurero del barrio Villarelys fue encontrado el cuerpo de DAVID ESPAÑA
SANTANDER, asesinado por cuatro disparos en diferentes partes del cuerpo.
El 27 de marzo en el barrio Las Granjas, fue asesinado ALBERTO ANTONIO CORREA de 38
años, por hombres que le propinaron varios disparos. De la misma forma y el mismo día fue
asesinado en el barrio El Progreso, JOHN ALEXANDER VERGARA MORENO de 20 años, cuando
cerca de las 8 de la noche varios hombres sin identificar le propinaron seis disparos de pistola
calibre 9mm.
En éste mismo barrio, fue asesinado MARTIN PABLINO PEDRAZA CORTEZ de 25 años. Martín
murió debido a varios impactos de arma de fuego calibre 9mm propinados por sujetos sin
identificar frente a la tienda Nueva Ola el 4 de abril de 1995. Ese mismo día fue asesinado de
tres disparos calibre 9mm, EWIL ISAZA ORTIZ quien recibió dos disparos en la cabeza y uno en
el abdomen, en hechos ocurridos en el barrio Nueve de Abril.
123
El 15 de abril, ALCIBIADES CENTENO RIVERA, un campesino de 26 años, fue asesinado por
varios hombres armados quienes lo acribillaron de múltiples impactos de pistola 9mm, en el
barrio Versalles, zona nororiental de la ciudad.
El 23 de abril de 1995, hombres armados y vestidos con uniformes militares, quienes se
identificaron como miembros del grupo paramilitar los Masetos, llegaron a la vivienda de
HERNAN ALBERTO POSADA URREGO, unos tocaron a la puerta del domicilio, mientras otros
ingresaban por el techo, “Registraron todo, preguntaron por una persona a la que llaman “Tuti
Fruti”, intimidaron a Hernán Alberto con un disparo dirigido cerca a su cuerpo y, por último, a
las 2:30 de la madrugada (del día siguiente), dejaron de hostigarle”.
Ese mismo día se encontró el cuerpo de EDGAR MAZZO CRISTANCHO de 26 años, asesinado
con 8 impactos de bala en diferentes partes del cuerpo en el barrio La Esperanza.
Al día siguiente, el 24 abril, DIOMEDES DIAZ LOPEZ de 27 años y otro HOMBRE sin identificar
fueron asesinados por desconocidos en el sitio El Bambú en el barrio Las Granjas, zona
nororiental de la ciudad.
El 7 de junio de 1995, HEINER BEDOYA MEJIA de 26 años, fue asesinado por desconocidos que
le propinaron dos impactos de pistola calibre 9mm. El hecho ocurrió hacia las 10 de la noche, al
nororiente de la ciudad, a cuatro calles de la estación de policía del barrio Primero de Mayo
frente del Colegio El Divino Niño, en el barrio Versalles.
El 28 de junio, JAIME RODRIGUEZ de 29 años, fue asesinado por sujetos sin identificar que le
propinaron cinco disparos en la cabeza, hacia las 8 de la noche, en el barrio Nueve de Abril. Un
año antes, Jaime había estado detenido, acusado de pertenecer a la guerrilla “pero la Fiscalía lo
dejó en libertad después de constatar que él era inocente”. Poco tiempo después de ser
liberado, fue atropellado por un camión, Jaime no había manifestado haber recibido amenazas.
El 2 de julio, un HOMBRE sin identificar de 22 años aproximadamente, fue asesinado por varios
hombres armados que lo interceptaron y le propinaron cuatro disparos en la cabeza; el crimen
fue cometido hacia las 2 de la madrugada en el barrio Boston. A la misma hora en el barrio La
Esperanza fue asesinado BERNARDO RAMÍREZ, un obrero de 20 años, cuando dos hombres sin
identificar lo interceptaron y le propinaron cuatro disparos.
El 5 de julio de 1995, en el mismo barrio fue encontrado el cuerpo sin vida de RODOLFO
MACHADO CALDERON de 21 años, quien presentaba seis disparos en diferentes partes del
cuerpo.
El 8 de julio, HECTOR MANUEL SANCHEZ MARQUEZ de 41 años, fue asesinado mientras
tomaba gaseosa sentado en un andén; el hecho fue cometido en horas de la noche, por un
sujeto sin identificar que le propinó seis disparos en la cabeza, en el barrio Provivienda.
El 29 de julio, el albañil JOSE MANUEL CHAVEZ BELEÑO de 30 años, fue asesinado por varios
hombres armados que le propinaron varios disparos de arma calibre 9mm en un sector
despoblado del barrio María Eugenia.
El 21 de agosto de 1995, JOSE DE JESUS CARDOZO PADILLA de 20 años, fue asesinado por
hombres, que le propinaron cuatro disparos cuando caminaba por una calle del barrio Las
Américas. José de Jesús estaba dedicado a labores varias y era habitante de la invasión La
Tora.
El 2 de septiembre de 1995, en el barrio El Campestre fue encontrado asesinado por varios
disparos “al parecer de fusil” en varias partes del cuerpo UN HOMBRE sin identificar de 30 años
124
aproximadamente,
rayas.
tez morena y
cabello ondulado y quien vestía pantalón azul y camisa a
El 4 de septiembre de 1995, los jóvenes JOSE GREGORIO ROMERO REYES, ALBEIRO RAMIREZ
y WILFREDO QUIÑONEZ BARCENAS, todos de 19 años de edad, fueron torturados y asesinados
por tropas del batallón Nueva Granada. Los cuerpos de José Gregorio y Albeiro fueron
encontrados en la vía que conduce a la inspección departamental El Centro, a 50 metros de un
retén militar y presentaban visibles señales de tortura.
Inicialmente, José Gregorio y Albeiro, en compañía de Wilfredo, habían sido detenidos hacia las
10 de la noche en un retén instalado en inmediaciones del colegio Camilo Torres Restrepo por
soldados que hacían parte del batallón Nueva Granada, cuando se dirigían en sus bicicletas
hacia el barrio La Esperanza donde fueron invitados a una fiesta. Los militares los obligaron a
abordar una tanqueta y no se supo de su paradero hasta el día siguiente, cuando Wilfredo fue
encontrado asesinado en la vía a la inspección departamental El Llanito, presentando graves
signos de tortura: le mutilaron un dedo de la mano izquierda, le extrajeron el ojo izquierdo, le
partieron el brazo izquierdo y le desfiguraron a golpes parte del rostro. Wilfredo fue presentado
como uno de tres guerrilleros de la UC-ELN, muertos en combate con tropas del batallón de
Contraguerrilla No. 45, Héroes de Majagual, en un establecimiento de Barrancabermeja, en
desarrollo de operativos militares, luego de la muerte de tres soldados del mismo batallón en el
barrio La Esperanza
El 5 de septiembre, ROSMERY FIGUEROA LANDINEZ de 17 años, fue detenida arbitrariamente
por varios hombres vestidos de civil, cuando se encontraba dentro de un vehículo de transporte
público. La golpearon y la trasladaron al puesto de policía ubicado en el sector del muelle,
sindicándola de guerrillera. Luego fue recluida en la cárcel municipal de mujeres.
El 14 de septiembre de 1995, el joven JOSE MATIAS GONZALEZ ARENAS fue detenido sin justa
causa por miembros del ejército pertenecientes a la base militar de Pozo Siete.
El 15 de septiembre de 1995, JOHN SMITH VILLALBA OSTIA, fue torturado por miembros del
ejército.
El 17 de septiembre, RAFAEL EMIRO RODRIGUEZ SAMPUYO fue desaparecido luego de que
saliera de su casa rumbo al sector comercial de la ciudad.
El día 20 de septiembre de 1995, RENE BARBOSA ALVAREZ fue detenido, torturado y ejecutado
extrajudicialmente, en el barrio Veinte de Enero, ubicado en el sector norte de la ciudad, por
parte de miembros del batallón Nueva Granada. Sin embargo, en declaraciones militares
citadas por el diario Vanguardia Liberal el jueves 21, el asesinato de Rene aparece como
resultado de las operaciones de reacción emprendidas por el cuerpo de inteligencia del
batallón Nueva Granada, en el barrio La Libertad; además se afirma que “al sujeto muerto le
fue decomisado un revolver calibre 38 con cañón recortado y un radio de comunicaciones, las
autoridades militares dijeron que eran miembros de las milicias populares del ELN”. Sus
familiares fueron informados sobre su posible muerte por unos vecinos y para verificar el
hecho se dirigieron a las funerarias y en una de ellas lo encontraron: “su cuerpo presentaba
lesiones y torturas, sus manos desgarradas, las uñas levantadas y en una mano un tiro, su
pecho estaba floriado por un tiro de fusil, en la parte izquierda otro tiro a la altura del riñón...
su espalda mostraba la sevicia... le dieron pura culata”.
El 26 de septiembre de 1995, ADALBERTO PEDROZO GUTIERREZ y VICTOR JULIO SERRANO
MORALES, fueron detenidos y torturados por miembros de la SIJIN al mando del Teniente
Julián Alberto Garnica. Ambos sujetos fueron aprehendidos por los uniformados supuestamente
por estar comprometidos en un hurto. Luego, los llevaron a las instalaciones del organismo
policial donde comenzaron las torturas y maltratos, denunciados por Adalberto y Víctor Julio en
125
sus indagatorias. Cuenta éste último que le colocaron unas pesas en el pecho, una bolsa
plástica en su cabeza y golpeado en varias ocasiones en su rostro. Medicina legal le dictaminó
una incapacidad legal de 15 días.
El 2 de octubre de 1995, GABRIEL GARCIA de 33 años, fue asesinado por dos hombres que
desde una motocicleta en marcha lo acribillaron; el hecho fue cometido hacia las 3:30 p.m. en
una calle del barrio La Esperanza.
LUIS EDUARDO AMADO, vendedor de lotería de 24 años, fue encontrado asesinado de tres
disparos, en la invasión El Paraíso, en horas de la mañana del 15 de octubre. Hacia las 7:30 de
la noche del día anterior, cuando se encontraba hablando con unos amigos en el barrio Santa
Bárbara -donde residía-, varios individuos sin identificar llegaron al lugar y se lo llevaron en un
taxi.
El 16 de noviembre de 1995, OSCAR PÉREZ GUTIÉRREZ conductor de servicio de transporte
público se dirigía al sitio conocido como La Virgen, en la vía que comunica a Barrancabermeja
con Bucaramanga, de repente un disparo de fusil hizo blanco en una de las llantas lo que lo
obligó a detenerse, en ese momento, según varios testimonios, uno de los pasajeros se bajó y
se marchó sin ofrecer explicación alguna. Luego, varios miembros del ejército se acercaron a
Oscar y “lo amenazaron con matarlo porque era un guerrillero, y luego lo obligaron a reconocer
varias personas que también habían detenido”. Posteriormente lo trasladaron a la cárcel
municipal, acompañado de varios compañeros de trabajo que llegaron al lugar para interceder
por él y sólo hasta el 7 de diciembre fue dejado en libertad.
En el mes de diciembre de 1995, HENRY RICARDO fue detenido luego de un allanamiento
efectuado por miembros de la policía. En el procedimiento su vivienda fue destruida, además
de serle hurtados varios objetos de su propiedad.
El electricista PASCUAL SEPÚLVEDA GÓMEZ fue detenido por miembros del batallón Nueva
Granada a las 5:30 a.m. del 15 de diciembre de 1995, cuando se dirigía al lugar conocido como
“la puerta del once”. Pascual había salido de su casa ubicada en la finca Villa Nueva, en la vía
que conduce al aeropuerto Yariguíes, para finiquitar un contrato de trabajo.
El mismo 15 de diciembre a las 5:30 a.m., miembros del batallón Nueva Granada detuvieron a
GILBERTO SARMIENTO GARZÓN en la vía que conduce al aeropuerto Yariguíes, cuando en
compañía de tres compañeros de trabajo se dirigía a una finca de esa zona para comprar
madera.
1996
El 31 de enero, alrededor de las doce del medio día, en el puente elevado que comunica a
Barrancabermeja con los barrios nororientales, el joven EDWIN ISAZA HENAO fue detenido por
soldados del batallón Nueva Granada, cuando se movilizaba en una motocicleta sin los
respectivos documentos de propiedad; una vez detenido Edwin fue conducido a las
instalaciones del batallón Nueva Granada, en donde le enseñaron una lista de nombres entre
los cuales figuraba el joven ARNOLDO ECHEVERRÍA TORRES y otros pobladores del barrio
Primero de Mayo ubicado en la entrada del nororiente de la ciudad. La existencia de esta lista
en el batallón Nueva Granada ha provocado temor entre los habitantes del barrio ya que
desconocen el por qué y para qué de la misma.
Los jóvenes pobladores del barrio Primero de Mayo, ubicado en el sector nororiental de
Barrancabermeja, recibieron de nuevo amenazas de muerte el 3 de febrero de 1996 a través
de panfletos que aparecieron en sus domicilios, después de un operativo militar que se inició
alrededor de las 10:30 de la noche del viernes 2 de febrero y que terminó en la madrugada del
126
sábado 3; en éstos panfletos el grupo paramilitar MAG, Muerte a Guerrilleros, amenazó de
muerte, so pena de no irse de la ciudad, a los jóvenes CECILIO ARDILA LAGARES, MARIO
ERNESTO RINCÓN CANTILLO, MIGUEL ALVARADO, ALFONSO CABALLERO MORA y OSCAR
YELSON MERCADO, quienes eran acusados de ser guerrilleros o informantes de éstos.
El 13 de febrero de 1996, LUIS ANGEL SEPULVEDA POLO trabajador independiente de 26 años,
fue asesinado en horas de la madrugada por paramilitares de los denominados Escuadrones de
la Muerte quienes le propinaron tres disparos de pistola calibre 9mm, en el barrio Villarelys.
El 24 de marzo de 1996, FERNANDO ARDILA GONZALEZ, ayudante de construcción de 31 años,
fue asesinado por individuos sin identificar que le dispararon en cuatro ocasiones, en hechos
ocurridos en el sector de invasión Jerusalén, zona nororiental de la ciudad.
A las 6:30 p.m., el 7 de agosto de 1996, en un establecimiento público ubicado en el barrio
Alcázar del sector nororiental, TULIO MANUEL QUIROZ fue detenido y torturado por hombres
encapuchados y soldados del batallón Nueva Granada. A Tulio Manuel le dijeron en medio de
maltratos verbales que “lo iban a matar”, lo subieron en un camión militar y lo trasladaron a las
instalaciones del batallón donde “lo siguieron golpeando y torturándolo, colocándole bolsas
plásticas en la cabeza para ahogarlo y luego le metían la cabeza en tanque con agua. También
se sabe que uno de los encapuchados lo torturó y le dijo que tenía tiempo de salir con su
compañera y su hijo de siete meses”. Los militares sindicaban a Tulio Manuel “de ser miembro
de la guerrilla, lo están acusando de ser Marcos”. Tulio fue recluido en la cárcel municipal de
esta ciudad en espera de que se definiera su situación legal.
El 23 de agosto de 1996, ANA DELIA MENESES fue detenida por miembros de la fuerza pública
y llevada al batallón Nueva Granada.
El 20 de septiembre de 1996, los muros de varios domicilios de los barrios La Floresta, La
Esperanza, Nueve de Abril y María Eugenia fueron pintados con de amenazas de muerte
dirigidas a personas consideradas como guerrilleras, aludiendo a apodos como Helena, Pitufo,
Carepita, Silfredo, Loquillo; además de una inscripción contra CREDHOS en el que se leía:
“Credhos, sinverguenzas-alcahuetas”. El día anterior, 19 de septiembre, el municipio había
estado paralizado por el inicio de un Paro Armado.
Durante el mes de octubre de 1996, se registran cinco asesinatos en el barrio La Esperanza,
zona nororiental. Los primeros fueron cometidos el 9 de octubre en el interior de la casa y en
presencia de la madre de los jóvenes LUIS FELIPE MANRIQUE y OSCAR GONZALEZ, en el barrio
El Danubio. El segundo, el 16 de octubre, cuando MARLEN CAÑAS GONZALEZ, quien en el
momento del crimen tenía siete meses de embarazo; un HOMBRE sin identificar que la
acompañaba, resultó herido y fue posteriormente asesinado, el 18 de octubre, en el interior del
Hospital Integrado San Rafael, hasta donde llegaron los asesinos. Finalmente, el 17 de octubre
el cuerpo de OSCAR ARCILA fue encontrado con las manos atadas, y la camioneta que conducía
y con la cual se ganaba el sustento de su familia fue quemada.
El 4 de noviembre de 1996, fue encontrado asesinado, en horas de la madrugada, RAFAEL
ANTONIO HERRERA VALETA en el barrio La esperanza.
Días después, el 7 de noviembre cerca de la 1:30 p.m. en el barrio Alcazar del sector
nororiental, JAIME ENRIQUE FLOREZ fue detenido durante un allanamiento realizado por
miembros del batallón Nueva Granada, quienes una vez allí, “llamaron a Jaime y le
preguntaron sobre lo ocurrido, pues en ese momento en la calle central entre el barrio La
Esperanza y el Alcazar habían asesinado a un soldado que estaba de guardia de la
pavimentación de dicha cuadra”.
127
Jaime le dijo a los militares haber escuchado los tiros y de inmediato entrar a su domicilio sin
ver a nadie; los militares se fueron y 30 minutos más tarde “regresaron llenos de ira y se les
veía dolor”. Mientras allanaban la casa entrecerraron y se pusieron a registrar todo como una
hora u hora y media. Luego llegó la Fiscalía y traía un informe “que decía que ahí se
encontraba un fusil”. Toda la familia trataba de explicar que “si eso aparecía fue porque ellos lo
pusieron... no es nuestro y nunca ha estado ahí, porque las familias civiles no tenemos ese tipo
de cosas”. Esa detención era la quinta para Jaime Enrique. Antes había sido detenido en tres
oportunidades por miembros del batallón Nueva Granada y una más por el batallón Héroes de
Majagual. Sin embargo, no fue condenado por sentencia alguna de la rama judicial.
1997
Desde 1997, los barrios de los sectores sur y nororiental se habían convertido en escenario de
incursiones de paramilitares vinculados a los organismos de inteligencia de la policía y el
ejército58. La Comuna 7, en el sector sur oriental, fue atacada principalmente; sus habitantes,
personas desplazadas por la violencia paramilitar en el Magdalena Medio, subempleados y
desempleados, personas de extracción popular, fueron las víctimas. Esta Comuna mantenía un
alto nivel organizativo popular representado en juntas de acción comunal, organizaciones
religiosas y Organizaciones No Gubernamentales que llevaban a cabo una labor social con los
habitantes del sector y los desplazados que llegan a engrosar los círculos de pobreza.
El 10 de enero de 1997, SIGIFREDO LOZANO ESTRADA fue detenido sin orden judicial por
miembros de la SIJIN. Anteriormente Sigifredo había sido detenido en varias oportunidades sin
justa causa. Por estos hechos, la Procuraduría Provincial de Barrancabermeja inició indagación
preliminar bajo el radicado No.062-0045 la cual fue archivada el 21 de agosto de 1998.
El 29 de enero de 1997, MARTHA CECILIA SOSA CARDONA, fue detenida y torturada después
de haber sido sacada a empujones de su casa por agentes del DAS.
El 8 de marzo de 1997, ANGELA URIBE, fue asesinada hacia las 5 p.m. cuando atendía un
pequeño negocio de su propiedad, al ser alcanzada por varios disparos hechos por soldados del
batallón Nueva Granada quienes se encontraban realizando prácticas de polígono cerca al sitio
de los hechos, ocurridos en una esquina del barrio Nueve de Abril.
El 19 de marzo, JOSE LUIS OLAYA ATUESTA 18 años, CARLOS ALBERTO MEZA PEREZ de 23,
NESTOR YESID MORALES HERNANDEZ de 23 y CLIMACO MARTINEZ HOYOS de 48, fueron
asesinados por un grupo de ocho hombres que se movilizaban en una camioneta roja sin
placas, portaban armas de largo alcance y estaban vestidos de negro. Inicialmente, dieron
muerte al señor Clímaco Ramírez a las 8:45 p.m. quien se encontraba con su familia, en la
vivienda ubicada en la calle 55 No. 36B-113. Posteriormente, se trasladaron al barrio Las
Granjas, donde ejecutaron a los tres jóvenes.
Después del múltiple asesinato, otro joven resultó muerto el 15 de abril de 1997; se trata de
IVAN LOPERA de 22 años, quien fue encontrado con señales de tortura. El cuerpo fue
encontrado hacia las tres de la tarde en el barrio El Campestre. Dos horas antes, desconocidos
llegaron al barrio Buenavista donde residía Iván, lo persiguieron cuando intentaba huir y al
alcanzarlo, uno de los hombres se puso una capucha y lo obligó a subir a una camioneta
blanca. Vecinos del barrio denunciaron que quince días antes varios desconocidos que se
identificaron como miembros de la Fiscalía y que se movilizaban en una camioneta verde con
vidrios polarizados, preguntaron insistentemente por Iván.
58
Actualidad Colombiana. No. 248. Sep 30 a Oct 15 de 1998.
128
El 5 de mayo de 1997, JHON JAIRO SANCHEZ, fue detenido y acusado de ser guerrillero por
miembros del batallón Héroes de Majagual.
Durante el mes de junio de 1997, se registraron varios casos en los que los agentes
responsables fueron sujetos sin identificar. El 3 de junio, CARLOS ARTURO PEINADO
MONSALVE de 34 años, ROMAN EDUARDO FLOREZ de 24 y WALTER ALEMAN de 40, fueron
asesinados por varios hombres que se movilizaban en dos motocicletas, en momentos en que
se encontraban reparando su automotor; en este hecho ocurrido en el barrio Cincuentenario,
resultó herido un MECÁNICO. El 10 de junio, un VENDEDOR AMBULANTE de 16 años sin
identificar, fue asesinado de varios impactos de arma de fuego en el barrio Las Granjas. Ese
mismo día, JAVIER ALEXANDER AMAYA HENAO de 23 años, fue asesinado por sujetos que se
movilizaban en una motocicleta, en la estación de servicio El Bambi, ubicada en la calle 50 con
carrera 23. El 11 de junio, HECTOR MARIN MONTOYA de 40 años, fue asesinado luego de ser
interceptado y baleado cuando se movilizaba en un camión Ford de su propiedad. Los hechos
se presentaron en la carrera 37 A entre calles 52 y 52 B del barrio Providencia.
El 8 de agosto de 1997, HENRY SUAREZ MECON, fue detenido arbitrariamente cuando
transitaba por frente a una base del ejército en la ciudad; Henry fue trasladado de allí a otra
instalación militar bajo la acusación de ser guerrillero y contar con información sobre ataques
de grupos insurgentes a instalaciones militares, ocurridos en días anteriores. En la base militar
fue sometido a malos tratos y tortura sicológica, durante el interrogatorio se le acercó una
persona encapuchada quien desaseguró el arma que portaba y lo amenazó con dispararle si no
revelaba la información que le exigían. Cuando su familia acudió al sitio a preguntar por el
retenido también fue objeto de malos tratos por parte de la guardia.
El 21 de septiembre de 1997, un NIÑO de 4 años de apellido QUIÑONES fue torturado por
personal la base militar Pozo Siete, adscrita al batallón Nueva Granada.
El 17 de octubre de 1997 hacia las 8:00 p.m., ELIAS JIMENEZ MERCHAN fue detenido
ilegalmente por tropas del batallón Nueva Granada en cercanías al parqueadero La Libertad.
Luego fue conducido a las instalaciones de la unidad militar, para después ser llevado en horas
de la madrugada a la SIJIN, lugar donde fue torturado por el Sargento Viceprimero Miguel
Antonio Rico Machado.
Una vez en las dependencias del organismo de inteligencia policial, Elías sería esposado a una
cancha de microfútbol e interrogado por un arma de la cual no sabía nada. Instantáneamente
sería torturado por el Suboficial, quien lo golpeaba con su bastón de mando, lo trataba de
asfixiar colocándole una bolsa plástica en su cabeza, y le tapaba con un pañuelo su boca y nariz
mientras le echaba agua. Las lesiones causadas le ameritaron a Elías una incapacidad legal de
15 días.
MARTIN JEREZ BALQUICET de 20 años y TEOBALDO DIAZ MARQUEZ de 19, fueron torturados
el 16 de noviembre de 1997 por miembros de una patrulla policial que los detuvo
arbitrariamente, hacia las 9 de la mañana, en el barrio Las Granjas y los condujeron a la
estación de policía ubicada en el embarcadero. Los jóvenes fueron sometidos a golpes, palizas
y mantenidos incomunicados durante varios días.
El 30 de noviembre de 1997, EVELIO ELLES AVILES de 24 años, fue desaparecido desde el
momento en que integrantes de una patrulla del ejército irrumpieron hacia las 3 de la mañana
en su vivienda, realizaron una intensa requisa y golpearon con sus fusiles a un joven de 18
años, luego pidieron documentos de identidad de Evelio, a quien se llevaron por la fuerza. El
hecho sucedió en el Barrio Nueve de Abril.
A fines del año, los paramilitares atacaron abiertamente algunas zonas que aún no se
encontraban bajo su control, es el caso del barrio Primero de Mayo, donde el 28 de diciembre
129
incursionó un grupo paramilitar en el sitio de diversión La Esquina Caliente. Los paramilitares
llegaron a éste lugar hacia las 9 p.m. y dispararon indiscriminadamente contra los allí
presentes, hiriendo a CARLOS ARTURO VALDES RINCON, OLIVIO DIAZ RUEDA, MARGARITA
ROMERO MENDEZ, NELLY MOYA RICO, DAVID SERRANO y JUAN CARLOS PEREZ. Al abandonar
el lugar los agresores activaron varias granadas de fragmentación.
1998
JOSE VICENTE RINCÓN GÓMEZ, fue asesinado el 7 de enero de 1998 por agentes del Estado.
Por este hecho, se surtieron actuaciones en la Fiscalía 6 Seccional Bucaramanga, quien inició
la investigación bajo el radicado No. 12371. No obstante, a marzo de 2000 la investigación se
había archivado. En tanto, la Procuraduría Delegada Para la Defensa de los Derechos Humanos,
respondió el 28 de abril de 2001 que en sus archivos no se encontró antecedente alguno por la
muerte de José Vicente.
El 20 de febrero de 1998, TRES HOMBRES sin identificar fueron encontrados asesinados
presumiblemente a manos de paramilitares, en el marco de la reactivación de los Escuadrones
de la Muerte.
El 28 de marzo fue asesinado el taxista RAMÓN HERNÁNDEZ ARDILA por los soldados
profesionales del batallón 45 Héroes del Majagual, Gregorio Hernández Navas y Luis Eduardo
Campos.
El 2 de abril de 1998, EFRAIN RODRIGUEZ, fue desparecido por miembros del ejército
pertenecientes a la base militar campo 23 en el corregimiento El Centro.
El 31 de mayo de 1998, SERAFIN JIMENEZ ALEMAN, fue asesinado por miembros del ejército.
El 2 de julio de 1998, DOS HOMBRES fueron asesinados por sujetos sin identificar y la menor
KATERINE PINZON VILLA de 4 años fue herida por un impacto de bala en la cabeza, en el
barrio Chapinero.
El 12 de julio, el grupo paramilitar llamado Autodefensas Unidas de Santander y Sur del Cesar
en una nueva incursión en la ciudad, asesinaron al obrero HENRY DE JESUS VALENCIA en el
barrio Primero de Mayo. El grupo armado a su vez baleó en su recorrido por el sector una casa
ocupada por aproximadamente 15 personas, entre ellas menores de edad, e hicieron amenazas
a grupos de jóvenes que se encontraban en diferentes zonas públicas del barrio, de igual forma
regaron panfletos donde amenazan a la población civil de este municipio.
El 19 de julio de 1998, RUBEN FORONDA y ELSA GARCIA, propietarios de las dos funerarias de
la ciudad, fueron amenazados de muerte por paramilitares de las Autodefensas de Santander y
Sur del Cesar en la ciudad de Barrancabermeja. Los comerciantes eran señalados por los
paramilitares de ser auxiliadores de la guerrilla dada su labor en los levantamientos de cuerpos
de personas asesinadas en los sectores populares; no obstante, esta labor la realizaban con el
aval de autoridades locales que manifestaban no hacerlo debido a “las condiciones especiales
de orden público”.
Otra víctima de acciones irresponsables por parte de integrantes de las fuerzas armadas fue la
señora LEONELA CASTELLANOS quien fue herida en las piernas por miembros del ejército que
pasaron realizando disparos al aire en momentos en que ella se encontraba al frente de su casa
en el barrio El Progreso, el 23 de julio de 1998.
130
El 28 julio, MARIO JIMÉNEZ URREA fue asesinado por miembros de la fuerza pública. Debido al
crimen la Fiscalía 1ª Seccional de Bucaramanga inició la investigación bajo el radicado No.
13607. Luego, por medio de la resolución del 15 de abril de 1999 se ordenó la suspensión de la
investigación y el archivo de las diligencias.
Un líder paramilitar, un año antes de la arremetida sobre Barrancabermeja explicaba la razón
de ser y la eficacia de las masacres expresando que “las guerrillas entran en una región y se
infiltran entre la gente con propaganda política ayudando a la comunidad y a las autodefensas
les queda difícil saber quién es guerrillero y quién no”.59
Durante el 1 de agosto de 1998 se sucedieron varias incursiones paramilitares en diferentes
sectores de Barrancabermeja. La primera de estas acciones inició hacia la 1:00 de la tarde en
el sector Las Ramplas, en inmediaciones del muelle fluvial, donde los paramilitares asesinaron
de varios disparos a UN HOMBRE que no se logró identificar; luego, hacia las 10 de la noche,
fue asesinado de 7 impactos de arma de fuego CARLOS ZAMBRANO, cuando se movilizaba en
una motocicleta frente a la sede de la USO. Posteriormente, paramilitares encapuchados que
se movilizaba en dos motos y quienes se identificaron como miembros de las autodefensas,
hicieron una ronda de muerte por diferentes sitios de la ciudad: en primer lugar, en el sitio
Paso a nivel, del barrio las Américas asesinaron al señor OSCAR IBARRA de 36 años y RICHARD
VARGAS de 23, de varios disparos en la cabeza e hirieron al señor RAFAEL MIRANDA ANGEL.
Luego, se desplazaron al establecimiento público La Tora, ubicado sobre la vía que conduce a la
comuna suroriental, ingresaron cuatro sujetos armados y procedieron a balear a quienes
departían, resultando muertos EDUARDO ANGARITA de 20 años quien se desempeñaba como
taxista, PEDRO CELESTINO VILLAMIZAR de 26 años, administrador del lugar y LUIS EUGENIO
CORREA, obrero. Posteriormente, hacia las 2:00 de la madrugada, los paramilitares llegaron a
un establecimiento público, ubicado en el barrio La Floresta y asesinaron a JOSE ALBERTO
QUINTERO de 33 años e hirieron a EDINSON CADENA LONDOÑO, FARIDE FLOREZ GÓMEZ y
ANTONIO OVALLE quien falleció al día siguiente. También fueron víctimas de esta incursión
HUGO CADENA MARTINEZ y ROBERTO CHICA MEJIA.
Durante el mismo mes, el día 20 de agosto, a las 7:30 de la mañana, paramilitares
fuertemente armados -con armas de corto y largo alcance- y que cubrían su rostro con
capuchas, asesinaron a ANA ELVIRA CARRACAS e hirieron su HIJA de 12 años, en una vivienda
del barrio Villarelys.
Mientras se encontraban departiendo en una fuente de soda, en la avenida del ferrocarril JOHN
JAIRO JIMENEZ RAMIREZ, EDGAR ENER JIMENEZ, GONZALO GONZALEZ CACERES y LUZ DARY
SIERRA, quienes transportaban alimentos y otros suministros para el grupo campesino del
éxodo del Sur de Bolívar, fueron asesinados por grupos paramilitares el 4 de septiembre de
1998.
El 29 de septiembre de 1998, en momentos en que se encontraban en la fuente de soda
Cristal, ANA MARIA PICO, fue asesinada y MARIO JAIME MEJIA, TERESA CHACON JIMÉNEZ,
HUMBERTO PICO, HECTOR GARCES, BELISARIO MARIN, LUBIS BELTRÁN y HECTOR
LABARIQUE, resultaron heridos por la detonación de dos granadas PRB-426 lanzadas por
sujetos sin identificar contra el grupo de personas.
El 10 de octubre de 1998, fue lanzada una granada de fragmentación al interior del local
comercial Orlando’s Pizza, en el centro de la ciudad por sujetos que se movilizaban en moto. En
el hecho resultaron heridos HERNANDO VILLAMIZAR de 66 años y propietario del lugar, así
como CLAUDIA PATRICIA VILLAMIZAR de 36 y CARLOS CALDERÓN CASTRO.
59
El Espectador, enero 19 de 1997. p. 4ª.
131
El 15 de octubre de 1998, WALTER POLANCO PEÑARANDA de 24 años, JESUS MANUEL
BADILLO de 24 y EDGAR AUGUSTO CALDERON RODRIGUEZ de 26, fueron asesinados en horas
de la madrugada luego de que una residencia fuera allanada en un operativo conjunto de la
policía y ejército adscrito al batallón 45 Héroes de Majagual en el barrio Primero de Mayo.
Walter, Jesús Manuel y Edgar Augusto, eran presuntos guerrilleros, pero según testigos, no
hubo combate sino que fueron sorprendidos y ejecutados extrajudicialmente. Sus cuerpos
quedaron cubiertos con los colchones donde dormían.
El 16 de octubre de 1998, JUAN CARLOS CONTRERAS PUERTA, FREDDY MACIAS GOMEZ,
FABIAN CHACON y AMAURY BLANCO VELASQUEZ, todos obreros de construcción y que vivían
en barrios de invasión de la ciudad, fueron asesinados por miembros de un grupo armado que
portaba pistolas 9mm.
El 24 de octubre de 1998, BLANCA ALICIA TELLEZ de 50 años, fue asesinada en su residencia
entre las 11 y 12 de la noche, por hombres sin identificar que se movilizaban en un taxi nuevo
y sin placa, en el barrio Villarelys.
132
CRIMENES EN LAS ZONAS RURALES DE BARRANCABERMEJA
En octubre de 1983, el dirigente campesino ANGEL TOLOZA PONTON fue amenazado de muerte
por el grupo paramilitar MAS. Dos años después, el 25 de febrero de 1985, cuando se
desempeñaba como presidente de la ANUC “Línea Sincelejo” en la Seccional Magdalena Medio,
sufrió un atentado contra su vida del cual salió gravemente herido.
El 20 de octubre, los campesinos EUSTAQUIO VASQUEZ, EDGARDO OSPINA, ABEL HERRERA,
BENITO PARRA, GUILLERMO RODELO, JUSTO MADRIGAL, LUIS FIGUEROA, HERIBERTO
PUERTAS, PABLO BLANCO y JULIO HERRERA, fueron detenidos por unidades de la policía luego
del incendio de sus viviendas y el desalojo de sus parcelas en la vereda El Porvenir, siendo
luego llevados a la cárcel municipal. Efectivamente, en cumplimiento de una orden judicial
emanada del juzgado 6º de Instrucción Criminal Ambulante, fueron desalojadas 27 familias
campesinas residentes en la vereda El Porvenir, en la margen izquierda del río Sogamoso. El
desalojo ejecutado por la policía cuenta con la colaboración de personal empleado de la
Hacienda Candilejas, entre ellos, Luis Francisco Celis Díaz, empleado del terrateniente que dice
ser dueño de las tierras ya cultivadas. Juntos proceden a incendiar las viviendas y luego
detienen a los diez campesinos.
Las 27 familias desalojadas habían ocupado en forma pacífica una franja de tierra el 10 de
mayo de 1983. Desde entonces, se habían dedicado al cultivo de la tierra de modo que al
momento de los hechos estaban próximos a la cosecha y tenían avanzadas las plantaciones de
frutales y pastos. En forma oportunista, tal y como lo calificaron los campesinos, el
terrateniente Álvaro Maceos Duarte, comenzó el reclamo de esas tierras como de su propiedad
iniciando el hostigamiento que culminó con el desalojo.
En la denuncia de los hechos, la ANUC “Línea Sincelejo”, calificó los mismos como claro abuso
de autoridad dado que el Juez de Instrucción no estaba facultado para practicar la acción de
desalojo que por lo demás desconoció normas jurídicas que amparaban a los campesinos por
tener posesión de esas tierras. Recientemente, el Himat había presentado un informe sobre el
predio recomendando ejecutar unas obras para mejorar el aprovechamiento de la tierra;
igualmente, al INCORA se le había solicitado la extinción de dominio sobre el predio. Las
familias que no fueron detenidas retomaron luego la posesión con la disposición de defender el
fruto de su trabajo.
El 13 de marzo de 1985 a las 11:30 de la noche, los dirigentes campesinos JOSE MANUEL
MENCO, perteneciente a la ANUC “Línea Sincelejo” de la Seccional Barrancabermeja, GERMAN
ALARCON, FANNY SALAZAR, MARTA GARZON, ALFONSO CAMPOS, CARLOS MENA, JAIME
GAMBOA, LUIS GAMBOA, FERNANDO BUSTOS y JORGE ELIECER GONZALES, fueron detenidos
y golpeados brutalmente por tropas del batallón Antiaéreo Nueva Granada. Años más tarde
Jaime Gamboa fue desaparecido.
Los dirigentes se encontraban acompañando una toma pacifica de la Caja Agraria del puerto
petrolero por parte de los campesinos provenientes del Magdalena Medio desde el 11 de marzo.
La ocupación de la entidad estatal tenía como motivo exigir mejores garantías para la
obtención de créditos y facilidades de pago a los altos intereses que imponía la Caja a los
campesinos. Al transcurrir tres días de la toma, sin que se avanzara nada en las negociaciones,
se ordenó el desalojo que se efectúo por parte de miembros del Batallón Nueva Granada que
procedieron violentamente contra los campesinos, y es en ese momento donde se dio la
detención acompañada de golpes y atropellos físicos contra los dirigentes. Posteriormente, a
todos se les traslado a la Inspección de Policía de la localidad.
133
El Dirigente campesino del Magdalena Medio, miembro de la ANUC “Línea Sincelejo” PABLO
ACUÑA, quien desarrollaba su trabajo desde Barrancabermeja, fue asesinado el 25 de julio de
1985 por sicarios al servicio del terrateniente Enrique Barreto, en Vijagual, Santander.
Pablo Acuña había sacado cinco días a sus tareas como dirigente, para ir a Vijagual donde tenía
su parcela. Por falta de tiempo no podía cultivarla, decidiendo donársela a un desposeído. Ya de
regreso, se encontraba esperando la chalupa para embarcarse hacia Barrancabermeja, cuando
se le acercaron dos individuos y le preguntaron su nombre. Él se los dijo y los sicarios
procedieron a asesinarlo de cuatro tiros; cuando se alejaban voltearon a mirar y lo vieron
moverse, por lo que se devolvieron y le propinaron un tiro más en el corazón.
“El compañero Pablo, fue un dirigente de base. Nació en la costa atlántica (municipio de sucre)
departamento de Sucre, emigró como jornalero al Magdalena Medio y en el año de 1981 se
vinculo a la organización campesina de tiempo completo. Abrazo con fuerza la lucha por la
tierra y luchando por ella y la organización cayó asesinado…”(ANUC-UR)
Pablo Acuña
“Pablito, como le decíamos era un excelente dirigente, se hacía entender a las mil maravillas de
los campesinos, tenía poder de convicción y era muy entregado a su trabajo. No sabía leer ni
escribir, por eso algunos de sus compañeros de la ANUC nos dimos a la tarea de enseñarle; en
el momento de su asesinato, estaba apunto de dejar de ser analfabeta.”.
“Fuimos a Vijagual por su cuerpo, lo trajimos envuelto en sábanas y lo sembramos aquí en
Barrancabermeja, dando inicio a la Campaña Nacional de alfabetización Campesina PABLO
ACUÑA”.
“El compañero era una piedra en el zapato de terratenientes y autoridades, porque no
respetaba tierras ociosas. Donde quiera que hubiesen baldíos organizaba tomas de tierra de
hecho, única manera de encontrar trabajo para los campesinos empobrecidos...”.
El nuevo período de la lucha de la ANUC “Línea Sincelejo”, ahora como ANUC-UR, se inició
hacia 1987, gracias a la constitución del Comité Unitario Agrario Nacional (Cuan), proceso que
se constituyó en Bucaramanga en 1986 y que “planteó la reconstrucción de la ANUC e impulsó
el Congreso de Unidad y Reconstrucción, celebrado en agosto de 1987”60. Con la reactivación
de los comités y juntas campesinas locales y regionales, se intensificó igualmente la represión
contra los integrantes de la Asociación. Por otra parte, en aquel año se presentó el mayor
número de protestas campesinas en todo el país siendo el Magdalena Medio uno de los
epicentros de dichas movilizaciones. La ANUC-UR, fue una de los organizaciones integrantes
de la Coordinadora Popular del Nororiente que a mediados de 1987 convocó El Paro del
Nororiente Colombiano en el que aproximadamente 7500 campesinos de más de 20 municipios
de Santander, marcharon pacíficamente hacía San Vicente de Chucurí y Bucaramanga para
exigir del Estado respuestas a sus necesidades.61
Pocos días antes de la realización del paro, el 16 de mayo de 1987, el líder campesino MELKIN
BARAJAS, fue asesinado por dos paramilitares del MAS. Los asesinos le propinaron a Melkin
varios disparos cerca de su residencia y huyeron en un automóvil que tenían cerca del lugar.
La persecución de las fuerzas Paramilitares contra los marchantes se desencadenó pocos días
después de la realización del paro y se recrudeció en los meses subsiguientes, también contra
60
SALGADO, Carlos. “Movimiento Campesino: Siembras y Cosechas”. En: Solidaridad, No. 100,
noviembre de 1988.
61
El Tiempo, junio 6 de .1987, p. 12A
134
miembros y dirigentes de la ANUC-UR. El 10 de agosto de 1987, en horas de la madrugada,
JOSE MANUEL MENCO ROJAS, presidente de la ANUC-UR, Barrancabermeja y su compañera
MARTHA GARZON, fueron amenazados por dos sicarios encapuchados que irrumpieron en su
residencia. Los dos criminales, armados de ametralladoras, penetraron en el domicilio y
amenazando a Martha esperaban la llegada de José Manuel; al cabo de un tiempo y viendo que
tardaba, decidieron marcharse no sin antes prevenirla de la futura muerte de ella y su
compañero. El 23 de febrero de 1988, unos meses después, José Manuel es nuevamente
detenido por las fuerzas militares luego de que asistiera al sepelio del dirigente campesino
Valentín Bastos Calderón. Para entonces, José Manuel se desempeña como presidente de la
ANUC-UR, Barrancabermeja y como directivo departamental de la misma organización.
En el marco de los hostigamientos realizados contra la organización, el sábado 14 de mayo de
1988, DAVID TOLOZA, dirigente de la ANUC-UR, fue detenido por unidades de policía al mando
de un oficial de apellido Ramírez y luego trasladado al comando de la policía bajo la acusación
de ser guerrillero. No obstante desmentirse el señalamiento de las autoridades, durante su
estadía en los patios David fue requisado, interrogado y ultrajado psicológicamente por varios
uniformados, entre ellos, un oficial de apellido Ríos, quien además le tomó huellas digitales.
La persecución indiscriminada contra el campesinado de la zona V no logró diezmar sus
iniciativas y reivindicaciones; apoyados por la ANUC-UR, convocaron a la población y los
diferentes gremios de la región (sindicales, estudiantiles y cívicos) para que participaran en las
marchas campesinas que tuvieron lugar en el mes de mayo de 1988. Una de las principales
razones que motivó las marchas fue la lucha por el derecho a la vida, motivación que surgió de
la alarmante oleada de violencia de los grupos Paramilitares y el consecuente asesinato de
centenares de campesinos.
Desde el 22 de mayo de 1988, miles de campesinos provenientes de Norte de Santander, el
Cesar, Sur de Bolívar y Santander se reunieron en diversos puntos “alrededor de
Bucaramanga”62. Los jornaleros pretendían que sus denuncias sobre las violaciones y atropellos
de la fuerza pública fueran escuchadas por las autoridades municipales; sin embargo, las
protestas fueron obstaculizadas por las autoridades haciendo uso de la violencia, lo que condujo
a la muerte de más de cuarenta personas63. En el periodo posterior a las marchas, continuó la
arremetida Paramilitar contra sus participantes; es así como durante el segundo semestre de
1988 se presentó una serie de asesinatos y masacres en contra de los lideres comunitarios y
miembros de ANUC-UR que lideraron las marchas campesinas, en los cuales existió una directa
participación de las fuerzas militares.
El 12 de junio de 1988, ALEJANDRO JOSE TAMARA, campesino de 41 años y participante en la
marcha campesina en la inspección departamental La Fortuna de Lizama (jurisdicción de San
Vicente de Chucurí), fue acribillado a tiros por desconocidos en Barrancabermeja.
El 10 de julio de 1988, CARLOS SEGUNDO ROBLES, dirigente campesino de 46 años, fue herido
en un atentado perpetrado por desconocidos cuando se desplazaba en un vehículo público
desde Barrancabermeja hacia Yondó. Varios individuos que viajaban en el mismo bus hicieron
que éste se detuviera en el camino y al bajarse dispararon contra Carlos Segundo, tres balas le
penetraron por la clavícula y se desplazaron por la espalda afectándole la columna vertebral; la
lesión en la quinta vértebra lo dejó paralítico. Trasladado a Bucaramanga por la gravedad de
las heridas, las amenazas de muerte persistieron y la Procuraduría Regional tuvo que pedir
vigilancia permanente por parte de la policía. Un mes después, el 10 de agosto, Carlos
Segundo se trasladó a Bogotá como medida para proteger su vida. Internado nuevamente a
causa de una afección persistente, se conoció de personas extrañas que lo buscaban, por lo
que hubo la necesidad de sacarlo de allí precipitadamente.
62
Colombia Hoy Informa, No. 58. Bogotá, junio de 1988, p. 24
En el transcurso de estas marchas se produjeron las masacres de la Fortuna y Llana Caliente, a las que
se hará alusión más adelante.
63
135
Apenas dos meses antes, el 7 mayo del mismo año, Carlos Segundo había sido víctima de otro
intento por asesinarlo64. Mientras prestaba servicio de celaduría en un parqueadero, llegaron
hacia las 9 de la noche tres sujetos que lo atacaron con cuchillos produciéndole heridas en el
estómago, pecho y espalda que le perforaron el hígado y el intestino. En esa ocasión fue
internado en el hospital de Barrancabermeja donde permaneció 11 días.
Pero la historia de resistencia y dignidad mostrada por Carlos Segundo tiene aún más
antecedentes. Había sido amenazado de muerte el 19 de abril de 1983 en su casa por sujetos
que lo emplazaron a abandonar la región el 10 de mayo siguiente. Carlos fue amenazado
nuevamente el 21 de junio del mismo año, ahora por el grupo paramilitar MAS. Lo que resulta
curioso en las amenazas a Carlos Segundo en ese año, es que él vivía en los predios
enmallados de la antigua Shell en Yondó, un sector custodiado por la Policía, el Ejército y que
contaba con celadores privados, a pesar de lo cual pudieron penetrar hasta el domicilio sin ser
vistos en medio de la noche los sujetos que en dos oportunidades lanzaron las amenazas. En
segunda ocasión burlaron la patrulla permanente que supuestamente protegía su casa y que
había sido dispuesta ante la gravedad de las amenazas65. Un comunicado del MAS amenazando
a varios dirigentes sociales y políticos de Barrancabermeja en agosto del mismo año de 1983
relacionó por tercera ocasión el nombre de Carlos Segundo.
Carlos Segundo Robles
Carlos Segundo Robles nace en Contadero, departamento de Nariño, y al momento de los
atentados que lo obligan a salir de la región, llevaba 15 años viviendo en Santander. Trabajó
14 años como agente de la policía y prestó servicios de vigilancia en Antioquia y Santander.
Desde 1984 se vinculó a la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos en sus seccionales de
Barrancabermeja y Yondó, y en esta última fue presidente. Desde 1984 ayudó a crear la
Asociación de Desempleados de la región que a fines de 1988 cuenta con cerca de 800
afiliados.
En 1986 participó en la conformación del Frente Común, organización política amplia en la cual
participan los desempleados, el magisterio, los usuarios campesinos y personas sin partido. El
movimiento Frente Común, se presentó a las elecciones de marzo de 1988 con listas propias y
eligió 2 concejales, uno de los cuales es el propio Carlos Segundo. Casado con Rubiela Villa
Vanegas, nacida en Samaná, Caldas, tuvieron tres hijos.
El 22 de enero de 1989 se produjo un allanamiento a la sede campesina de la ANUC-UR, en
Barrancabermeja por parte de miembros de la policía local y dos civiles de los organismos de
seguridad del Estado. Sin importar que no portaran permiso oficial procedieron a requisar toda
la casa, apuntando nombres y cédulas de todas las personas que están en ese momento en la
sede. No dan aclaraciones de por qué el allanamiento. Para entonces, en la sede de la ANUCUR, está localizado el Albergue de Damnificados de la Violencia en el Magdalena Medio.66
El 17 de abril de 1989, en la vereda Don Germán, fueron abaleados NILSON DAVILA de la
Comisión de Educación Nacional de la ANUC-UR, LUIS GALVIS, presidente de la municipal,
CARLOS MEJIA, OBRIAN SERNA y EDISON SERNA.
Días después, el 30 de abril, ESPERANZA DIAZ SILVA, integrante del equipo de educación de la
ANUC-UR, fue ultimada a balazos por sujetos no identificados cerca a la escuela Santa Cecilia,
64
ANUC–BARRANCABERMEJA. Carta al procurador regional. Barrancabermeja, mayo 20 de 1998
CSPP. Comunicado de Prensa y Radio No. 3. Bucaramanga, mayo 13 de 1983
66
AMUC. Informe sobre la violación de los derechos humanos en el Magdalena Medio. Barrancabermeja,
febrero 2 de 1989.
65
136
en el centro de la ciudad. El asesinato de Esperanza ocurrió en momentos en que acompañaba
a la familia del asesinado dirigente de la USO Manuel Gustavo Cachón. Esperanza venía siendo
amenazada por organismos de seguridad del Estado, que además venían haciéndole
seguimientos.
La cruenta persecución y victimización de los participantes en el Paro del Nororiente y las
marchas campesinas de mayo del 88, conllevaron la reducción de las actividades de la ANUCUR en toda la región. No obstante, el impulso organizativo de la organización se reviviría en la
década del noventa, situación que conllevó a una nueva arremetida Paramilitar contra sus
miembros. Con la reactivación de los comités de la ANUC-UR en toda la zona, se reinició la
lucha por el derecho a la tierra:
La lucha por la tierra continua
“Haber, la política de nosotros como organización campesina es hacer que el pobre campesino
tenga su pedazo de tierra; nosotros hicimos algunas recuperaciones de terrenos, de algunos
terrenos que estaban baldíos, abandonados en manos de terratenientes, hicimos una
recuperación, hicimos una recuperación que se llama una recuperación de la Flor. El lugar de
la recuperación se llama la Flor por una señora que tenía doscientas hectáreas de tierra de
montaña virgen que nunca la tocaban para nada, y nosotros dijimos bueno tanta gente con
necesidad de tierra, que quiere tener su pedacito de tierra, por ejemplo, por lo menos aunque
sea donde vivir, y en vista de que esa señora ni siquiera tocaba esas tierras para nada, porque
de todas esas tierras ella por ahí solo utilizaba las del borde de las carreteras, y por ahí los dos
lados planos, entonces nosotros tomamos la decisión de recuperar los terrenos, que estaban
baldíos, como baldíos, porque no los estaban utilizando ni nada, y tanta gente necesitando,
hicimos esa recuperación. Y ese ha sido, esa ha sido nuestra política”.
FUENTE: Proyecto Nunca Más. Testimonio 0501055496
En el mes de junio de 1990, la Comisión de Educación de la ANUC-UR de Barrancabermeja, fue
agredida en la carretera con ráfagas de fusil, resultando heridos tres de sus integrantes,
algunos de gravedad y con varias secuelas. Pasados cuatro meses, el 19 de octubre, durante la
negociación del Paro del Magdalena Medio Santandereano, los campesinos se retiraron del
despacho de la gobernadora de Santander ante la insistencia del general Carlos Julio Gil
Coronado, quien los señaló reiteradamente como “subversivos e idiotas útiles de la
subversión”. Finalmente, el 28 de noviembre del mismo año, la sede de la ANUC-UR, fue
allanada por unidades del Batallón Nueva Granada.67
Los hostigamientos contra los directivos y la posterior persecución a los comités de base de la
Asociación Campesina misma se evidenciaron con el atentado dinamitero que sufrió la sede de
la ANUC-UR en Barrancabermeja en la madrugada del 13 de febrero de 1991. Como era de
esperarse, la justicia no pudo establecer ningún responsable y la investigación por el hecho fue
archivada68. El vicepresidente y el secretario de la ANUC-UR, en ese momento, expresaron su
inconformidad frente a las diligencias practicadas por la policía en atención a los hechos, las
cuales fueron totalmente irregulares: “las personas que realizaron la diligencia no presentaron
carné, ni uniformes, ni documentos, ni levantaron acta de la diligencia, incluso el planimetrista
de la Policía Judicial de orden público manifestó no haber estado en la diligencia aún cuando su
nombre apareció como autor del plano que se levantó. Acción tan dudosa, al parecer de los
directivos de la ANUC-UR, probaba la persecución de las fuerzas armadas sobre la ANUC-UR”.69
67
68
69
ANUC. Barrancabermeja, febrero 14 de 1991.
Procuraduría Provincial de Barrancabermeja. Providencia del 7 de diciembre de 1992, Rad. 062-06084.
Procuraduría Provincial de Barrancabermeja. Providencia del 7 de diciembre de 19992, Rad. 062-06084.
137
Después del atentado, la sede de la ANUC –UR se trasladó a la ciudad de Bucaramanga, donde
prosiguieron las agresiones contra sus miembros, como lo afirma uno de los integrantes de la
Asociación:
“Cuando llegamos a Bucaramanga, por ser una organización campesina,
y ser de Barranca, nosotros seguimos con nuestro trabajo todavía en
Bucaramanga y nos detuvieron a ocho compañeros, sindicados de ser
guerrilleros. Nosotros decimos que ese es un mecanismo del estado para
desestabilizar el proceso organizativo que tenemos”70.
El 7 de mayo de 1991, el campesino OSCAR MUÑOZ JIMENEZ, miembro de la ANUC-UR y
presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda El Porvenir de la Inspección
Departamental El Llanito, área rural de Barrancabermeja, fue detenido luego de que su
vivienda fuera allanada por efectivos del batallón Nueva Granada. El día siguiente, 8 de mayo,
fue encontrado muerto en la misma vereda y presentado como guerrillero muerto en combate.
En el curso de 1994, la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos ANUC-UR, fue víctima de
un sinnúmero de hechos de violencia efectuados en Barranca, cuando el presidente de la
Asociación Municipal de Usuarios Campesinos de Barranca y miembro de la Junta Directiva
Nacional de la ANUC-UR fue detenido en el Albergue Campesino de Barrancabermeja, el 26 de
septiembre de 1994. El dirigente fue detenido por orden de la fiscalía regional, sin que se
conocieran los cargos en su contra. El hecho tuvo lugar apenas tres días después de que tropas
del Batallón Antiaéreo Nueva Granada allanaran el albergue.
A finales de la década del noventa se intensificó la represión contra los miembros de la ANUCUR, tanto en Barrancabermeja como en toda la zona V. Fue tal la represión que se
desencadenó contra los campesinos de la Asociación que estos no tuvieron más remedio que
renunciar a la organización, a las tomas de tierras y vincularse a otras iniciativas cívicas y
populares. Esto es precisamente lo que relata uno de los integrantes de la ANUC-UR que tuvo
que sufrir la persecución sistemática de las fuerzas Paramilitares:
“Fue tanta la presión de los paramilitares y el ejercito, de la fuerza pública y el
estado, que se desarticuló completamente la organización. Nosotros tuvimos
que vincularnos últimamente a trabajar con la Unión Sindical Obrera USO y con
otras organizaciones defensoras de derechos Humanos. Últimamente
estábamos trabajando con la USO y con la CUT, y con otras organizaciones.
Pero tal, como organización campesina, como ANUC– UR, nos tocó desaparecer.
Eso fue mortal, eso fue una destrucción total, porque estando allá nos tocó
vender los carros que teníamos y compramos una casa propia, central, más
central y todo, y el ejercito nos la allanó, cada rato nos allanaban, cada rato
nos sindicaban de ser guerrilleros y nos toco renunciar a la casa que
compramos, nos tocó arrendarla. Fue el exterminio total, por parte de los
paramilitares y por parte de la fuerza pública”71
.
Estos hechos se evidencian al analizar el alto numero de miembros de la ANUC-UR
victimizados en la zona V en el transcurso de los años 1990-1998: 25 campesinos de la
Asociación Nacional de Usurarios Campesinos, fueron víctimas de la represión paramilitar en el
transcurso de los años mencionados.
70
71
Proyecto Nunca Más. Testimonio de un miembro de la ANUC. REF: 0501055496
Proyecto Nunca Más. Testimonio de un miembro de la ANUC. REF: 0501055496
138
La Parcelación Tenerife
La Parcelación Tenerife es un programa del INCORA que en un comienzo se impulsó para los
amnistiados pero debido a que ninguno de ellos tomó las parcelas éstas fueron adjudicadas a
los campesinos de la región. La ANUC - Barrancabermeja tuvo que desmentir la falsedad de las
acusaciones del ejército lanzadas a los habitantes en el sentido de que allí vivían guerrilleros y
plantear que sus habitantes eran campesinos laboriosos. Sin embargo, estas aclaraciones no
lograron evitar que se ejerciera sobre sus pobladores la persecución y represión en manos de
las fuerzas militares y de los grupos paramilitares.
Persecución que no discrimina a sus victimas golpeando también a los menores, como la niña
SOLVANI JIMENEZ ARBENIA, de apenas 6 años, asesinada el 13 de enero de 1988, por
miembros del MAS, cuando estos sujetos ametrallaron la casa de su padre Marcos Jiménez en
la Parcelación Tenerife. En días anteriores al hecho, la Parcelación Tenerife, cerca al Campo 25,
venía siendo asediada por vehículos sospechosos en los que se movilizaban sujetos bien
armados quienes se identificaron como miembros de ese grupo paramilitar.
Días después, el 3 de febrero, una patrulla del Batallón Nueva Granada al mando de dos cabos
y un dragoneante, detuvieron y torturaron al campesino RAFAEL CONTRERAS, luego de que su
domicilio fuera allanado en la Parcelación Tenerife. Los 90 hombres que conformaban la
patrulla entraron a la Parcelación en horas de la tarde y una vez llegados a la vivienda de
Rafael destruyeron las puertas, una moto sierra y los útiles de la cocina. Rafael fue
amordazado y colgado en una viga, donde fue torturado y luego llevado hasta el Campo 25 por
los militares quienes insultaron y amedrentaron a su salida a los habitantes de la Parcelación.
Rafael fue liberado ese día hacia las 10:30 p.m., luego de que le dieran 3 días de plazo para
abandonar la región.
Por último, el 24 de agosto de 1990 el campesino habitante de la Parcelación Tenerife LUIS
ALBERTO BENITEZ, de 42 años, su esposa denunció que el día de la desaparición de Luis tropas
del batallón Nueva Granada se hicieron presentes en su casa, requisaron todo y preguntaron
por él y que en el sector no se encontraba ningún grupo armado salvo el ejército, por lo que
sospecha que fueron ellos los que lo desaparecieron72.
LA COORDINADORA CAMPESINA DEL MAGDALENA MEDIO. RESPUESTA POPULAR AL
DESPLAZAMIENTO Y LA VIOLENCIA
En principio, la experiencia de la Coordinadora Campesina cobijó no sólo a Barrancabermeja y
la región santandereana del Magdalena Medio sino a todo el conjunto del departamento
santandereano. La Coordinadora fue producto de los éxodos campesinos emprendidos hacia
Barrancabermeja y logró conformar un equipo de gente que impulsó diversas reivindicaciones
populares.
El 18 de octubre de 1982, 300 campesinos iniciaron la “Marcha de la Paz” en protesta por los
asesinatos del MAS y los atropellos de los militares. Desde ese momento la Coordinadora
72
Constancia de Denuncia elaborada en el “Albergue de campesinos damnificados por la guerra sucia”,
Agosto 26 de 1990
139
Campesina del Magdalena Medio emprendió la lucha por la defensa de los derechos campesinos
y el cese de los hostigamientos de las fuerzas paramilitares.
La represión militar y paramilitar que azotaba por entonces un gran número de veredas del
Municipio de Cimitarra, como Vuelta Acuña y los Mangos, o las de Yondó, Puerto Parra y Puerto
Berrío, entre otros sectores rurales del Magdalena Medio, provocaron que el 21 de agosto de
1983 varias familias campesinas de la región se tomaran la Iglesia del Sagrado Corazón
huyendo de los crímenes del paramilitarismo que para tal época tomó nombres como MAS,
Tiznados, Grillos y El Embrión. En aquella ocasión se denunció que a la fecha se habían
asesinado en lo que iba del año, 217 personas.
Los hostigamientos contra los miembros de la Coordinadora Campesina se manifestaron en el
mes de abril de 1987, un mes antes de la realización del Paro del Nororiente. El 22 de abril de
1987, ALIRIO TRASLAVIÑA, presidente de la Coordinadora Campesina del Magdalena Medio y
su esposa, ALBA MARINA FUENTES DE TRASLAVIÑA, junto a un concejal y otros dirigentes de
la U.P, acompañados de dos menores de edad resultaron heridos en un atentado perpetrado
por agentes del B-2, quienes lanzaron una granada de fragmentación al interior del
establecimiento público donde departían. Alirio quedó en estado comatoso por cuanto la onda
explosiva afectó sus órganos vitales y Alba María quedó con esquirlas por todo el cuerpo y
perdió un dedo de la mano derecha. En un principio, el atentado fue atribuido a los
paramilitares, los cuales habrían lanzado la granada de fragmentación al interior de una fuente
de soda donde se encontraban las víctimas. Testimonios posteriores permitieron establecer que
el hecho fue en realidad organizado y ejecutado por organismos de inteligencia militar, B-2, al
mando del teniente Hugo Isaac Pertuz Gutiérrez.
El 16 de octubre de 1987, NICANOR FORERO TARAZONA, periodista, fundador del periódico
ECO CAMPESINO, militante de la UP y quien había sucedido a Alirio Traslaviña como Presidente
de la Coordinadora Campesina del Magdalena Medio, fue asesinado en Barrancabermeja.
Anteriormente, el 8 de junio de 1984 había sido detenido arbitrariamente por la policía.
La arremetida paramilitar en contra de las distintas organizaciones sociales que acudió al
asesinato de los dirigentes, promotores y activistas de estas con el fin de controlar y
desaparecer cualquier forma de disenso y protesta social, se extendió a la Coordinadora
Campesina a lo largo del primer semestre de 1988, época en la cual los miembros de la
Coordinadora desarrollaban el trabajo preparatorio a las marchas campesinas de mayo.
En consecuencia, en abril, un mes antes de la realización de las movilizaciones fue asesinado
otro dirigente de la Coordinadora Campesina por miembros del MAS. La víctima era LUIS
ANTONIO SIERRA dirigente de la Coordinadora Campesina y activista de la U.P, quien fue
asesinado el 4 de abril de 1988, por un grupo de paramilitares que lo atacaron con ráfagas de
ametralladora cuando se hallaba frente al Comisariato de Ecopetrol en zona céntrica de la
ciudad.
La escalada paramilitar continuó en junio de 1988, con el asesinato de otro de los dirigentes de
la organización campesina que lideró las marchas de mayo. FABIO ELIGIO OCHOA ECHEVERRIA
campesino de 33 años y también dirigente de la Coordinadora Campesina, fue asesinado el 3
de junio de 1988, de ocho impactos de bala por dos pistoleros de una banda paramilitar. Los
asesinos, que se movilizaban en una moto, llegaron a un taller de mecánica, identificaron a
Fabio Eligio y le dispararon.
La Coordinadora Campesina del Magdalena Medio en Santander
“En el Magdalena Medio Santandereano también se constituyó la Coordinadora Campesina del
Magdalena, que tuvo su base en Simacota, eso también tuvo sus movilizaciones, cuando fueron
asesinados unos seis compañeros en Campo Capote, Puerto Nuevo.
140
El MAS, que vino posiblemente de Puerto Boyacá, ahí comenzaron a golpear la Coordinadora
Campesina en la parte santandereana, ese día se desarrolló un éxodo muy bueno a
Barrancabermeja, por el asesinato de estos compañeros... La Coordinadora Campesina tenía
una fuerza muy interesante, era la expresión de la defensa de los campesinos del Magdalena
Medio.
Abarcaba por aquí el Magdalena Medio Santandereano, San Vicente, Bajo Simacota, Yarima,
pero tú sabes...no podían dejar que pasara esa cosa, fue así como fueron eliminando,
asesinaron al compañero que fue presidente de la Coordinadora Campesina, Nicanor Forero
Tarazona, lo asesinó un tipo aquí en Barrancabermeja, comenzaron a diezmar la Coordinadora
Campesina, a todos sus dirigentes, hasta que la Coordinadora campesina tuvo que cerrar la
casa. El Partido Comunista fue el que mantuvo la dirección de este movimiento, porque
provenía de una zona donde el partido y el movimiento tienen influencia, pero después con la
organización de la ANUC-UR, con compañeros de “A Luchar” nos empezamos a entender a nivel
de la Coordinadora. El inicio de la guerra sucia está ligada al desarrollo de la Coordinadora
Campesina, naturalmente por la misma lucha social que se desarrolla aquí en todo este
ambiente...”
FUENTE: Entrevista de Alejo Vargas V. con César Martínez. Barrancabermeja, 1991. En:
Colonización y conflicto armado, Op. Cit, p.274-275.
LOS CAMPESINOS: OBJETIVO DE LOS PARAMILITARES
El accionar paramilitar irrumpe en el municipio de Barrancabermeja desde comienzos de los
años ochenta con el nombre de MAS; de igual manera, comenzó a operar en la zona de los
municipios de Yondó en el departamento de Antioquia y Cimitarra en Santander, en donde
implantó un bloqueo económico a los transportadores fluviales, asesinando a labriegos y
pescadores, amenazado a los pobladores y provocando un éxodo campesino. Signo inequívoco
de su accionar fue el abandono de los cuerpos de las víctimas asesinadas con visibles muestras
de crueldad. Así mismo, otros grupos paramilitares bajo otras denominaciones, también
empezaron a actuar en esta zona. Las denuncias fueron hechas por representantes de las
distintas veredas de los dos municipios ante las autoridades civiles y militares de
Barrancabermeja73.
El 11 de diciembre de 1982, se encontraron los cuerpos de TRES CAMPESINOS asesinados por
el MAS. Los cuerpos no podían ser identificados a causa de las mutilaciones.
1983
El 13 de enero, los campesinos JOSE JIMENEZ QUIJANO, JORGE JIMENEZ QUIJANO y
GUILLERMO JIMENEZ SERRANO fueron asesinados por el grupo paramilitar MAS. Casi tres
meses después, el 12 de abril, este grupo también asesinó a los campesinos ALFONSO URREA
y SAUL URREA.
73
El Comité de Solidaridad con los presos políticos denuncia el 13 de mayo de 1983 que sujetos al
servicio del terrateniente Ovidio Ovalle destruyen las siembras, hostigan y amenazan a los campesinos del
corregimiento El Tigre del municipio de Yondó, para que desalojen sus tierras. Los campesinos afirman
que el señor Ovalle les ha dicho que si no desocupan las tierras, él contratará a gente del MAS de Medellín
para que los mate. CSPP. Comunicado de Prensa y Radio No. 3. Bucaramanga, mayo 13 de 1983.
141
El 14 de mayo, los campesinos CARLOS DELGADO y CARLOS IVAN DELGADO, fueron
asesinados por la banda paramilitar de los Tiznados.
El 18 de julio, los campesinos JESUS VALENCIA y ANGEL MARIA PATIÑO fueron asesinados y
DAGOBERTO AMADO RODRÍGUEZ y LEONIDAS LUNA GALLEGO resultaron heridos, por
hombres que se identificaron como Comité de Limpieza del Magdalena Medio, en el caserío
Santa Rosa. Los campesinos fueron reunidos por más de 20 hombres que llegan al caserío en
vehículos de organismos de seguridad del Estado. Los agresores lanzaron amenazas contra los
abogados Jorge Gómez Lizarazo (Presidente de CREDHOS), Rafael Roa y Ángel Ramiro Aponte;
los victimarios no obtuvieron respuesta al preguntar por Marco Tulio Murcia, por lo cual
dispararon abiertamente contra la multitud.
El 7 de agosto, DOS LANCHEROS sin identificar, fueron asesinados por el grupo paramilitar
MAS. En ese mismo mes, el día 28, los campesinos HUGO ESPITIA HERNANDEZ y PEDRO
GABINO JAIMES, fueron asesinados por paramilitares del MAS en la vereda La Fortuna. Los 8
individuos vestían prendas militares. Tras los asesinatos, reunieron a los pobladores de la
vereda asegurándoles que pertenecen al grupo paramilitar MAS y que además tenían una lista
de 60 personas para eliminar.
El 30 de agosto, el cuerpo de una MUJER apareció en el río Magdalena, en zona rural de
Barrancabermeja; presentaba señales de tortura y heridas de arma blanca.
El 12 de septiembre, los campesinos BALTAZAR CASTRO y RAMON CASTILLO fueron asesinados
por miembros de un grupo paramilitar. Según la fuente, una de las víctimas se hallaba en
proceso de investigación debido al secuestro de algunos ganaderos.
El 16 de diciembre, el joven JESUS HENAO, arriero de oficio, fue detenido y desaparecido por
unidades militares, que actuaron en conjunto con unidades paramilitares del MAS. Los
paramilitares al igual que los efectivos del ejército, vistieron prendas militares, en el momento
de la detención, el paramilitar Medardo Rubiano manifestó a la esposa de la víctima “no sufra
que nosotros lo trataremos bien”.
Entre los miembros del MAS que actuaron en el hecho se pudo establecer, la identidad de
Medardo Rubiano, Jesús Antonio Díaz, Enrique Echevarria y los hermanos Ismael y Ernesto
Guzmán, entre otros. Para esa fecha, habían sido amenazados de muerte numerosos
campesinos por grupos combinados de paramilitares y ejército, obligando a los labriegos a
dejar todas sus pertenencias. Uno de los sargentos del ejército les dijo a los aldeanos que
tenían que asociarse al grupo paramilitar MAS o de lo contrario no respondía. Los campesinos
habían denunciado, además, a otros sujetos como integrantes del grupo paramilitar como
Augusto Ledesma, Eduardo Díaz Guzmán, Emilio Molina, Jorge Díaz, Alberto Orozco, Jairo
Muñoz, Tito Guzmán, los hermanos Santiago y Ariel Giraldo, Luis Eduardo Torres Mesa, Carlos
Delgado y José Franco.
1984
El 19 de marzo, en el sitio conocido como El Caballo, también en zona rural del puerto
petrolero, aparecieron los cuerpos sin vida de CINCO CAMPESINOS, los cuales no se lograron
identificar. El 26 de marzo, los agricultores ROBINSON EUSTACIO PATERNINA y NESTOR LARA,
y DOS PESCADORES sin identificar, fueron asesinados por miembros del grupo paramilitar
MAS. Al día siguiente, fue encontrado el cuerpo de una PERSONA flotando en el río Magdalena.
El 3 de abril, el cuerpo del campesino RAMIRO DE JESUS PARRA, fue hallado flotando en el Río
Magdalena, en inmediaciones de Barrancabermeja, en estado de descomposición y con visibles
marcas de tortura. Ramiro, había estado detenido anteriormente por autoridades militares.
142
El 21 de agosto, una flotilla naval rescató, a pocos kilómetros del puerto, los cuerpos sin vida
de DOS PERSONAS, que tenían visibles señales de tortura.
Ante estos hechos y otros como el bloqueo económico a los transportadores fluviales, los
asesinatos de labriegos, la aparición de cuerpos flotando en el río y las continuas amenazas de
muerte, sobrevino el éxodo de la población; campesinos representantes de las veredas La
Unión, Barbacoas, El Porvenir y Guamal del municipio de Yondó, y de las veredas Los Mangos y
Vuelta Acuña, del municipio de Cimitarra, denunciaron ante las autoridades civiles y militares
estas acciones por parte de grupos paramilitares.
El 31 de agosto, ONCE CAMPESINOS que se dirigían a la ciudad de Barrancabermeja para
participar en una marcha fueron detenidos por unidades militares en zona rural de esta
localidad.
El 10 de septiembre fueron desaparecidos por paramilitares en casos separados los campesinos
JORGE ZULUAGA y RIGOBERTO SIERRA en zona urbana.
El 2 de octubre, un campesino llamado ORLANDO y OTRO CAMPESINO sin identificar, fueron
asesinados por unidades militares en la vereda Meseta San Rafael. Los familiares de las
víctimas fueron amenazados de muerte por parte del ejército si contaban la verdad. Un Boletín
Militar informó posteriormente que las víctimas fueron dados de baja en combate con las FARCEP.
El 14 de diciembre, el campesino JOSE IGNACIO CIFUENTES fue asesinado por un escuadrón
paramilitar en la vereda Las Mirlas; el mismo grupo también dio muerte ese día a los
campesinos ARMANDO DURAN y PEDRO DE JESUS CARRILLO MARTINEZ, en zona rural del
puerto petrolero.
1985
El 3 de enero de 1.985, los campesinos ERNESTO CASTRO CHAPARRO de 60 años, su esposa
ANA FRANCISCA RODRÍGUEZ DE CASTRO y JOSÉ ANTONIO CASTRO NARANJO y el guerrillero
RICAUTE GONZALEZ y otro GUERRILLERO pertenecientes a las FARC-EP fueron asesinados por
miembros del Ejército en el municipio de Rionegro, Inspección de Llano Palma. Los campesinos
y los guerrilleros habían sido destacados para adelantar el trabajo electoral de la Unión
Patriótica UP, en el marco de los acuerdos de paz entre el gobierno y esa organización
insurgente cuando se encontraban en la finca de Ernesto Chaparro.
El 28 de abril, los campesinos LUIS FERNANDO RUIZ NOSA, ORZOLANO SOSA AMAYA y LUIS
ANTONIO RAMIREZ DELGADO, fueron detenidos por miembros del batallón Nueva Granada. Los
campesinos habían sido citados para un interrogatorio en las instalaciones militares y luego de
presentarse los militares los aprehendieron bajo el cargo de pertenecer al Frente Liberal
Independiente Popular que dirigió Luis Javier Arenas Prada, miembro del Comité de Derechos
Humanos de San Vicente de Chucurí, quien había sido amenazado de muerte por parte de los
paramilitares.
El 16 de junio de 1985, la guerrillera que se encontraba en tregua FARC-EP LUZMILA DUARTE
fue detenida cuando adelantaba trabajo electoral de la Unión Patriótica en la vereda San
Antonio y luego desaparecida en el municipio de Guadalupe. El 24 de junio fue condenada por
la justicia militar a 22 meses de cárcel bajo el cargo de porte ilegal de armas; pero nunca
desde el momento de su captura hasta la condena los militares se negaron a dar información
sobre su paradero.
143
El 25 de junio de 1985, el militante de las Fuerzas Revolucionarias de Colombia -FARC-EP- LUIS
EDUARDO BADILLO de 22 años de edad, fue detenido por agentes de policía en Sabana de
Torres. La detención se llevó a cabo a pesar de que esta organización se encontraba en tregua
según acuerdos firmados con el Gobierno.
El 27 de julio, HEBERT LASCARRO, presidente de la Junta de Acción Comunal, JESUS LOPEZ,
CELSO PATERNINA, NELSON ROJAS, LEONOR HARLEY, OMAR VERGARA, SALOM LOPEZ y
CEFERINO HERRERA, fueron asesinados por un escuadrón del grupo paramilitar MAS, en la
Inspección de Policía Departamental San Rafael de Chucurí. Los asesinos llegaron en una
embarcación a motor moderna y procedieron a sacar de sus casas a las víctimas para luego
decapitarlos. No conformes con esto, se ensañaron con los cuerpos y los diseminaron por la
zona; estos hechos motivaron el éxodo masivo de los campesinos hacia Barrancabermeja.
Aunque las investigaciones iniciales por este caso establecieron como responsables a los
hermanos José Antonio y Rogelio Muñoz Poveda, los cargos en su contra fueron desconocidos
con el sobreseimiento temporal en dos oportunidades, confirmado por el Tribunal Superior de
Bucaramanga. El 30 de abril de 1987 se ordenó el archivo definitivo de la investigación.
El 15 de agosto de 1985, el guerrillero conocido como OMAR, de las Fuerzas Armadas
revolucionarias de Colombia -FARC-, fue detenido por miembros del ejército en la Inspección de
Policía departamental de La Vega, en el municipio nortesantandereano de Càchira. Al momento
de su detención Omar se dedicaba a adelantar la campaña electoral de la Unión Patriótica
dentro del marco de los acuerdos de Paz que firmó las FARC y el Gobierno de Belisario
Betancur. El 16 de septiembre del mismo año, los guerrilleros conocidos como CESAR y HELI,
de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia -FARC-, y UN CAMPESINO militante de la
Unión Patriótica, fueron asesinados por miembros del ejército en la Inspección de Policía
Departamental de La Vega, municipio de Cáchira. Los guerrilleros pertenecían al XX Frente de
las FARC-EP y se encontraban en tregua para adelantar el trabajo electoral de la UP, como
parte de los acuerdos del grupo guerrillero con el gobierno.
El 31 de agosto, los hermanos JOSE DAVID EZEQUIEL SALAZAR y JAIRO EZEQUIEL SALAZAR,
fueron desaparecidos por 3 hombres que se identificaron como agentes del DAS. Los dos
campesinos y su familia habían sido amenazados de muerte por un hacendado de la región que
también había mandado a varios sujetos para destruir las sementeras que tenia esta familia en
su parcela. La información conduce a la responsabilidad del mencionado hacendado que
utilizaba matones a sueldo para intimidar campesinos
1986
El 11 de marzo, el campesino JOSE A. CHOGO fue desaparecido cuando se dedicaba a pescar;
dos días mas tarde, el 13 de marzo, fue encontrado su cuerpo en aguas del río Sogamoso,
amarrado a un tronco. En esta misma fecha también se halló el cuerpo sin vida del campesino
VICTOR HUGO GALLEGO ESCUDERO de 27 años, en el sitio Peña de Oro, quien presentaba
varios disparos y evidentes señales de tortura en el cuello y en la cabeza.
El 4 de agosto, el dirigente campesino IGNACIO MENDES fue retenido y desaparecido por
varios individuos que se movilizaban en un campero color blanco, quienes portando armas de
fuego lo obligaron a subirse al vehículo partiendo con rumbo desconocido desde la vereda Patio
Bonito, ubicada en el kilómetro 20 de la vía que conduce de Barrancabermeja a Bucaramanga.
El 14 de agosto, el campesino JOSE VICENTE BLANCO CAVENZO, luego de ser atado de pies y
manos, fue asesinado en la Inspección de Policía Departamental El Centro.
144
1987
El septiembre de este año se presenta una incursión de paramilitares sobre la población de
Ciénaga del Opón con anuencia de las unidades militares acantonadas en la zona.
El 16 de diciembre, el menor JADIER ALMANZA, de 4 años, fue herido con bala de fusil por
unidades de la Flotilla Naval en la vereda Berlín ubicada junto al río Magdalena a diez minutos
de Barrancabermeja. El tiro de fusil penetró el tórax de Jadier quien quedó con su pulmón
derecho perforado; los ametrallamientos en la zona ribereña en la que se ubica la vereda se
habían convertido en rutina por parte de las lanchas de la Flotilla Naval. En la zona habitan
muchas familias de pescadores y agricultores que no tienen explicación de los atropellos de los
que son víctimas.
1988
La Inspección Departamental El Centro fue uno de los sitios que a partir de 1988 se transformó
en terreno de la avanzada paramilitar, pues era escenario de enfrentamientos entre el ejército
y la insurgencia, así como del accionar de grupos paramilitares, cuyos crímenes reflejan un
procedimiento específico, como la utilización de armas 9mm, torturas, abandono de los cuerpos
de las víctimas, etc. Por otro lado, la fuerza pública cometió varios atropellos contra la
población civil, que trataron de ocultarse bajo el pretexto del combate de la subversión,
afrentas que cobraron la vida de muchos pobladores, quienes en su oportunidad continuamente
las denunciaron.
El 13 de enero, una PERSONA fue asesinada por sujetos sin identificar en la vía que conduce a
Puerto Wilches. Unos días después, el 23 de enero de 1988, un NIÑO de 9 años también fue
asesinado.
El 23 de enero, un CAMPESINO de 19 años, fue asesinado por sujetos no identificados en la
Inspección de Policía La Fortuna.
El 3 de febrero, los campesinos ANGEL PRADA, DARIO PRADA, CESAR RODRIGUEZ, CIRO
ALFONSO GOMEZ y CUATRO CAMPESINOS más sin identificar, fueron asesinados en zona rural,
por un grupo de hombres armados al parecer paramilitares.
La situación se agravó pocos días después con la masacre de DOCE CAMPESINOS, ejecutada el
19 de febrero por autores no identificados, sumado a la desaparición de OLIVERO VANEGAS,
ocurrida también en el mes de febrero en la vereda El Cucharo. Posteriormente, el 24 de
marzo, fueron asesinados el campesino RAFAEL PEDROZA ROJAS y CUATRO CAMPESINOS sin
identificar, por desconocidos en Ciénaga del Opón.
Los campesinos JOSE GUEVARA de 42 años y JORGE PEÑA de 73, fueron asesinados el día 16
de marzo, por un grupo de hombres armados quienes llegaron a la casa de una de las víctimas
preguntando por un tercero, como la respuesta no les satisfizo, lo acribillaron e hirieron a otro
LABRIEGO. Pasados apenas cuatro días, el 20 de marzo, ELISEO FLOREZ SANDOVAL
campesino de 30 años, fue asesinado por sujetos no identificados utilizando pistola 9mm.
El 8 de abril de 1988, URPIANO ROJAS CHACON, campesino de 62 años, fue asesinado por
autores no identificados con dos disparos de pistola 9mm, de uso privativo de las fuerzas
militares en la vereda Aguablanca. El 8 de mayo, fueron asesinados ALEJANDRO ANGARITA
DELGADO de 35 años y ANTONIO VICENTE GOMEZ C. de 17, en la vereda Guarumo. Los
cuerpos de Alejandro y Antonio presentaban 8 y 5 impactos de bala respectivamente, en
diferentes partes del cuerpo. Un mes después, el 12 de junio, fue asesinado EUGENIO OSPINA
145
PACHECO, campesino de 46 años, cuando desconocidos le propinaron quince balazos en el
momento en que entraba a un establecimiento publico.
Las represalias tomadas contra los participantes, de las marchas campesinas desarrolladas en
mayo de 1988, se percibieron el 23 de mayo, cuando fueron encontrados en zona rural los
cuerpos sin vida de los campesinos JOSE JOAQUIN LOZANO RODRIGUEZ, de 24 años, JOSÉ DE
LA CRUZ ARRIAGADA FLOREZ, de 40, HUGO PEREZ ANGARITA, y FRANCISCO LUIS, militantes
del partido político A Luchar, junto a los de los menores HUGO GARAVITO, de 14 años, y una
NIÑA de seis años sin identificar, los cuerpos fueron encontrados en zona no precisada en zona
rural de Barrancabermeja. Las victimas fueron secuestradas por miembros del Batallón
Antiaéreo Nueva Granada, luego de un enfrentamiento armado en cercanías de la inspección
departamental La Fortuna. Estos asesinatos están relacionados con el desarrollo de las marchas
campesinas hacia Bucaramanga. Un día después,
El 14 de junio, ALEJANDRO MARTINEZ GARCIA de 30 años, fue asesinado de varios impactos
de pistola 9mm en la vereda Guarumo.
El 9 de julio, los cuerpos de TRES HOMBRES sin identificar fueron encontrados en la vía que
conduce a Bucaramanga, cerca al club El Zarzal. Los cuerpos presentaban varias perforaciones
de bala calibre 9mm; se presume que el triple crimen fue cometido por miembros del grupo
paramilitar Toxicol 90.
El 12 de agosto, los cuerpos de MYRIAM GONZALEZ de 38 años, AMIN ANTONIO RENTERIA y
TRES PERSONAS más, fueron encontrados el mismo día en las zonas rurales de
Barrancabermeja y Simacota. Las víctimas presentaban heridas de bala, casi todas de arma
calibre 9mm. Estas operaciones se incrementaron con la presencia de varios efectivos de la XIV
Brigada del ejército, con base en Puerto Berrío, quienes cometieron toda clase de atropellos
contra la población civil; cinco campesinos fueron retenidos y obligados a patrullar por más de
ocho días, al tiempo que sus familias fueron presionadas a abandonar la región.
Posteriormente, los campesinos fueron recluidos en la cárcel de Barrancabermeja, bajo
condiciones de hacinamiento, para dejarlos libres después al no tener ninguna prueba contra
ellos74.
Ese mismo día, DIOSELINA PUENTES, campesina de 32 años, fue asesinada por autores no
identificados en la vereda Zarzal.
El 31 de agosto, los campesinos ARQUIMEDES GARZON OSORIO de 28 años y MANUEL
ANTONIO ALVARES ROJAS de 35, fueron asesinados de 5 y 7 disparos de bala calibre 7.65mm
respectivamente, en el sitio Caño Huila, corregimiento San Rafael de Chucurí. Se presume que
el hecho es responsabilidad de los paramilitares.
El 9 de septiembre siguiente, PEDRO UREÑA, campesino de 34 años, fue acribillado a tiros de
pistola 9mm por sujetos que llegaron hasta su finca en la Inspección Departamental de Cienaga
de Opón, zona rural. Hechos que se suman con lo ocurrido el 17 de octubre con el asesinato del
campesino MIGUEL MARTINEZ TORRES de 32 años, cuyo cuerpo fue encontrado en la vía que
conduce a la Inspección Departamental de El Llanito, con huellas de violencia y degollado.
Durante el mes de noviembre de 1988, el día 3, en la finca Buenos Aires, ubicada en la vereda
El Zarzal, se encontró el cuerpo sin vida del campesino PEDRO DE JESÚS OSORIO de 50 años,
quien presentaba 9 impactos de bala calibre 9mm. Para el 19, el campesino DARIO
HERNÁNDEZ REALES fue asesinado por sicarios que le dispararon repetidas veces, en la
Inspección Departamental El Llanito. Igual suerte corrió a las 8 p.m. al día siguiente, 20 de
74
Albergue de Damnificados por la Guerra Sucia. Comunicado a la Opinión Pública. 1988.
146
noviembre, LEONARDO ORTIZ de 21 años, asesinado a tiros por varios sicarios que lo atacaron
en el sitio llamado Pozo Cardenales, ubicado en la referida Inspección
El 10 de diciembre, VICTOR VILLAMIZAR OJEDA, de 25 años, fue asesinado por desconocidos
de varios impactos de bala calibre 9mm, hecho que ocurrió en la vereda Cascajales.
El 16 de diciembre, ESTEY PAYARES GUERRERO de 35 años, fue asesinado de varios disparos
de pistola calibre 9mm, en cercanías al sitio conocido como Puente Colgante, Inspección
Departamental El Centro. Los autores pertenecen a un grupo paramilitar.
1989
El 9 de febrero, los hermanos JOSE ANTONIO, LUIS EDUARDO y CELESTINO QUIROGA ARIAS,
todos campesinos, fueron asesinados por un grupo de paramilitares. Los tres hermanos fueron
raptados en la finca La Primavera y trasladados hasta la vereda La Colorada, dentro de la
misma Inspección de El Centro.
En 1989, los campesinos siguen siendo victimas de la persecución desatada contra ellos,
sumando nuevos nombres a la ya larga lista de asesinados; tal es el caso de JORGE CARLOS
AMAYA TORRES, cuyo cuerpo se halló el 5 de julio en inmediaciones del cementerio central de
la ciudad, después de ser sacado de su casa por 5 sujetos desconocidos.
El 6 de septiembre, el campesino LUIS EDUARDO MAHECHA y OTRO CAMPESINO sin identificar,
fueron asesinados por sujetos vestidos de militares. Las victimas presentaban señales de
tortura. Cuatro días después, el 10 de septiembre, JULIAN DIAZ LARA de 52 años, fue
asesinado por cuatro sujetos fuertemente armados que lo atacaron cuando asistía a una
reunión comunal en el sitio Campo 23.
El 21 de septiembre, el campesino BENJAMIN RIVAS NIÑO de 44 años, fue asesinado a tiros en
el sitio Campo 45.
El campesino LUIS FERNANDO MEJIA ALDANA, fue asesinado el 6 de octubre por sujetos sin
identificar en la vía que conduce al municipio de Puerto Wilches desde Barrancabermeja.
El 15 de febrero de 1990, aparecieron los cuerpos de CUATRO CAMPESINOS en avanzado
estado de descomposición en aguas del río Magdalena, a la altura del corregimiento San Rafael
de Chucurí. Al parecer, se trataba de los campesinos de cuyo paradero no se sabía desde el
pasado día 15 cuando sujetos armados irrumpieron en la Inspección Departamental de Cienaga
en el municipio de Yondó (Antioquia) dando muerte a los labriegos.
1990
En septiembre de 1990, JHONIER GALLEGO MARIN fue desaparecido por miembros del ejército,
en la vereda La Concha.
El 4 de septiembre de 1990, el campesino HENRY DELGADO fue asesinado por miembros del
batallón Nueva Granada después de ser detenido por una patrulla adscrita a esta unidad militar
cerca de un reten, en momentos que se movilizaba en una motocicleta en compañía de Luis
Antonio Meza, en área rural. Los militares les dispararon para que se detuvieran. Les
preguntaron si habían estado detenidos alguna vez, a lo que Henry respondió afirmativamente;
fue conducido a una montaña cercana y 5 horas después se escuchó un tiroteo y explosiones
de granadas como si fuera un combate. Posteriormente Henry fue presentado como guerrillero
147
dado de baja en combate. Los testimonios señalan que su cuerpo presentaba señales de
tortura. Henry, residente en el corregimiento Tienda Nueva, era padre de cinco hijos.
Días después, el 11 de septiembre, LUIS ANTONIO MEZA, el campesino que acompañaba a
Henry Delgado cuando fue asesinado por una patrulla militar y quien era testigo de los hechos,
junto a BEATRIZ HELENA MENDEZ, quien lo acompañaba, fueron asesinados por el ejército en
zona rural de Barrancabermeja. De manera similar que Henry, Luis Antonio y Beatriz Helena
fueron presentados como guerrilleros muertos en combate en la Inspección La Lizama,
municipio de San Vicente, al momento de entregar sus cuerpos a la funeraria.
El 10 de septiembre de 1990, el campesino GERARDO VELASQUEZ fue desaparecido, luego de
presentarse al batallón Nueva Granada a reclamar la libreta militar. Oficiales militares
declararon que Gerardo salió en horas de la tarde de las instalaciones militares y negaron
tenerlo detenido.
El 27 de septiembre, el hacendado y comerciante JOSE OVIDIO CABEZAS MONROY, fue
asesinado por el ejército a la altura del puente El Zarzal. José fue interceptado por la tropa
cuando se movilizaba en su carro hacia una de sus fincas, después de hacer mercado. Sin
embargo, la V Brigada afirmó que era un guerrillero del ELN, dado de baja cuando se le pidió
bajar de un campero en el que transportaba material explosivo para atentar contra un
oleoducto. La familia desmintió la versión y dijo que José estaba impedido físicamente para
ello. Su cuerpo fue entregado por los militares al día siguiente de su ejecución.
El 27 de noviembre, MOISES BONILLA, RAUL ARIZA y JUAN TORRES fueron sacados de sus
casas ubicadas en la vereda El Guarumo, asesinados y sus cuerpos abandonados en el río
Sogamoso, por miembros del ejército.
1991
El 11 de marzo de 1991, GILBERTO URIBE GONZALEZ de 33 años, padre de 4 hijos, trabajador
por contrato con Ecopetrol y cotero; los trabajadores informales JOSE MARIA PAYARES de 38
años y padre de 6 hijos, JOSE DEL CARMEN RINCON de 40 años y padre de 7 hijos y JOSE
ARENAS MARIN de 40 años y padre de 9 hijos, fueron detenidos por tropas del batallón Nueva
Granada, luego hallados en área rural y posteriormente presentados, con signos de tortura,
como miembros del ELN muertos en combate.
Todas las víctimas además de trabajar como cargadores de mercancía o coteros, trabajaban en
la construcción y algunas veces tapaban huecos en la carretera de Barranca a Bucaramanga.
Los cuatro trabajadores fueron detenidos por los militares alrededor de las 4 de la tarde y al
otro día sus cuerpos estaban vestidos con prendas militares y presentaban huellas de tortura y
varios impactos de bala. El reporte oficial, difundido por los medios de comunicación, los
reportó como guerrilleros del ELN muertos en combate y presentándolos con abundante
armamento.
La versión militar fue ampliamente desmentida por sus familiares, testigos y compañeros de
trabajo. En efecto, un testigo que se desplazaba hacia Barrancabermeja vio a las 6:30 de la
tarde dos camiones del ejército, en uno de los cuales en la parte de atrás se encontraban
amarrados de pies y manos; “cuando fuimos a pasar, el carro les alumbró la cara y ellos
trataron de levantarse de la cintura hacia arriba para que nosotros les miráramos la cara, para
que los reconociéramos (...) posteriormente tuvimos noticia de que se trataba de personas que
se encargaban de tapar huecos en la carretera por que evidentemente eso lo hacen con mucha
frecuencia, además, éstos llevan una lanilla roja y le hacen señas a los camiones para que los
contraten y les ayuden a descargar la mercancía (...). Fundamentalmente yo distinguí a dos
personas que constantemente las había visto en el trabajo”.
148
Un compañero de trabajo, en otro testimonio recogido, señaló que la tarde de su detención
habían almorzado y luego que “pasó el ejército y a esa hora se perdieron. Los llevaron para el
32, allá pa'dentro. Ellos vestían ropas de Ecopetrol y pantalón azul. Llegaban aquí -al retén de
Barrancabermeja- y se vestían con ropa sucia (...) Una vez habíamos como cuatro o cinco
coteros aquí y nos dijeron -los soldados- que nos perdiéramos de aquí -el Retén- por que les
hacíamos mala atmósfera, por que ellos piensan que nosotros somos informantes de la gente
del monte”. Sobre el día de la detención en concreto, continua el testimonio, “la policía llegó
esa mañana preguntando por ellos, que les diéramos información. Nosotros les dijimos que
ellos eran coteros como nosotros”. Otro de los compañeros de trabajo recuerda que ese día “los
vi, los vi en la carretera y les dije adiós. Uno de ellos era mi amigo, me había recomendado en
el trabajo”. La esposa de José encontró su cuerpo en la funeraria “muy desfigurado, todo
cortado. Él se fue ayer con un buzo azul y un pantalón gris y no tiene papeles, el llevaba su
carné, la cédula y todo, y apareció sin nada”75.
El 30 de marzo de 1991, el campesino ISRAEL CARDENAS de 69 años, fue detenido, torturado
y asesinado por miembros del batallón Nueva Granada. Israel trabajaba como jornalero en la
finca Sirena 2, en la vereda El Guarumo. El día de su detención había salido a trabajar a las
5:30 a.m. como era su costumbre, pero no llegó a almorzar. Al otro día su esposa fue
informada de que Israel “fue llevado a la funeraria Foronda asesinado y según la prensa lo dan
como guerrillero muerto en combate, sus papeles le fueron hurtados y lo mismo que un poco
de dinero que llevaba y el reloj: ¿Cree Usted que mi esposo a esa edad tenga la capacidad
física para pertenecer a un grupo guerrillero?”, preguntaba ella.
Israel trabajaba hacía un mes y una semana en la finca en la que lo detuvieron; según
testimonio del administrador “a él lo cogieron trabajando en un faldón dentro de la finca... esa
misma tarde llegaron allá a la finca soldados del Ejército Nueva Granada y empezaron a
interrogarme que si yo sabía de la guerrilla, pero como yo no sabía nada le preguntaron a mi
esposa, la que en vista de eso le dio un ataque de nervios. Luego nos mandaron a sentar en el
piso y tanto a ella como a mí nos pegaron varias veces, en eso se estuvieron un largo rato
hasta que se cansaron y se fueron”. Los vecinos de Israel, en el barrio Maria Eugenia, no se
explican cómo “lo vayan a declarar dizque guerrillero siendo un abuelito de 69 años” y
recuerdan que “ese abuelito era un trabajador, él además trabajó mucho tiempo en el Club
Zarzal”.
El 10 de abril, JAIME GARCIA VASQUEZ y ALIX BUSTOS MARTÍNEZ, campesinos del
corregimiento El Llanito y OTRO HOMBRE, fueron asesinados por el ejército y presentados
como guerrilleros dados de baja en combate.
El 20 de abril fueron hallados los cuerpos de los pescadores PEDRO CASTELLANOS, de 42 años,
y RAFAEL ANTONIO MORALES, de 21. Pedro y Rafael Antonio habían salido a pescar cerca del
Club Náutico y al día siguiente aparecieron muertos y reportados como guerrilleros dados de
baja en un enfrentamiento en el sitio el Zarzal, en la vía a Bucaramanga, zona rural. Un mes
después, el 20 de mayo, a unos 500 metros. de la vía que comunica la autopista a la vía
Panamericana, se encontraron los cuerpos sin vida de los campesinos MARTIN JAIMES
FUENTES, EMILIO AMAYA GONZALEZ y SANDRO DIAZ. Los tres hombres habían sido detenidos
por miembros del ejército el día anterior en el Balneario 'Girón', mientras tomaban un refresco.
Pasados dos meses, el 7 de mayo de 1991, el cuerpo del campesino LUIS FERNANDO
VASQUEZ, militante de la Unión Patriótica de 37 años, fue encontrado con dos impactos de bala
en el cráneo, en el sitio llamado El Dique. Luis Fernando, había sido detenido el 6 de mayo por
miembros del ejército en la carretera que conduce al puerto de Casabe en Yondó (Antioquia),
fue visto por ultima vez a las 5 de la tarde de ese día en la planta de producción La Cóndor,
75
CREDHOS. Informe a CONADHEGS. Mayo 3 de 1991.
149
donde se encontraba retenido por efectivos militares que en ese momento tenían a su cargo la
vigilancia del lugar.
El 16 de mayo, CRISTIAN ESTEBAN FIGUEROA y HUMBERTO DIAZ fueron asesinados por una
patrulla del batallón Nueva Granada en zona rural. Cristian y Humberto, obreros desempleados
ante la difícil situación económica decidieron salir a las 3 de la tarde del día anterior a recoger
limones en la autopista que conduce a Bucaramanga, a la altura de la finca La Herradura.
Según versiones fueron detenidos por una patrulla militar. Sus cuerpos fueron reportados como
NN muertos en enfrentamiento armado.
El 19 de diciembre, fueron asesinados los campesinos ALIRIO RETAMOSO, MARTIN DIAZ,
ISMAEL PAEZ y los hermanos ABEL y ENRIQUE MANZANO, todos pescadores artesanales,
ocurrido en la desembocadura del Caño San Silvestre en el río Sogamoso, ubicado en la
Inspección Departamental de El Llanito. Los pescadores fueron sacados de sus casas por un
grupo de hombres, que portaban armas de corto y largo alcance y vestían prendas de uso
privativo de las fuerzas militares, quienes llevaban una lista con los nombres de las víctimas a
quienes condujeron hasta el sitio mencionado donde fueron acribillados. Testigos del hecho
señalan como responsables a grupos paramilitares.
1992
El batallón Nueva Granada incrementó sus acciones en la zona rural de Barrancabermeja a
partir de 1988, marcadas dentro de un contexto estratégico de contrainsurgencia que se
empezó a desarrollar ávidamente en toda la región del Magdalena Medio desde 1992, paralelo
a los diálogos de paz y los acercamientos entre el gobierno y los grupos subversivos agrupados
en la Coordinador Guerrillera Simón Bolívar –CGSB-, que posteriormente se rompieron. El
fuerte despliegue de los operativos militares levantado de manera especial por el hundimiento
de las conversaciones de paz76, tuvo como consecuencia directa una intensificación en los
hostigamientos de los efectivos de los cuerpos castrenses a la población campesina, debido a
que se veía en cada campesino de la zona un auxiliador de la guerrilla. Equivocadamente, para
los militares la presión sobre el campesinado era un acorralamiento de los grupos insurgentes,
que, consecuentemente, provocaba un debilitamiento paulatino de los mismos, lo cual en la
práctica nunca sucedió. Lo que realmente ocurría era la conversión de los campesinos en
víctimas de atropellos, de crímenes de lesa humanidad justificados, en la mayor de las veces,
con la sentencia de “guerrillero” o “guerrillero muerto en combate”, efectuando también una
estigmatización infundada de estas personas.
El 31 de enero, ABRAHAM SILVA CRUZ, campesino propietario de la finca Hacienda Casa
Blanca, ubicada en la Inspección de El Centro cerca al aeropuerto Yariguíes, y JOSE EPIMENIO
URREGO GUTIERREZ y BENJAMIN HERNANDEZ MANRIQUE trabajadores en una finca cercana,
fueron asesinados por miembros de Contraguerrilla del batallón Nueva Granada. Los militares
allanaron la casa de Abraham tumbando la puerta violentamente a la madrugada, lo sacaron de
su cama, lo ataron a la puerta de hierro del establo, lo torturaron y más tarde le dispararon. Le
robaron el dinero que tenía y destruyeron los enseres de su casa. Luego llegaron hasta una
finca cercana de donde sacaron a los dos trabajadores de sus camas y los ametrallaron junto al
corredor de la casa. Momentos después, cuando varios niños llegaron al lugar a llevar lecha
para sus hogares, encontraron el lugar lleno de soldados, quienes los amenazaron con
dispararles si antes de contar hasta cinco no salían de allí.
76
El punto culminante del rompimiento fueron las declaraciones del Presidente Cesar Gaviria Trujillo el 31
de octubre de 1992, donde determinó romper las negociaciones con la CGSB y decretó una “guerra
integral” contra “ese puñado de fanáticos delirantes que no leyeron en los diarios la triste historia del fin
del totalitarismo comunista” concretada e iniciada con la imposición del estado de conmoción interior en el
mes de noviembre. Ver: Boletín Informativo Justicia y Paz, Julio-Septiembre de 1994; Volumen 7, No. 3.
150
Los diferentes medios de comunicación informaron que se trataba de tres guerrilleros del ELN
que murieron cuando se les explotó una de las bombas con las que pretendían minar el
aeropuerto Yariguíes y que se les había decomisado armamento, cable eléctrico y una
motocicleta. También informaban de una acción en el barrio Boston donde “fue muerto un
cuarto guerrillero. Según informaciones obtenidas en el Cuerpo Técnico de Policía Judicial de
Barrancabermeja, a los investigadores de dicha unidad se les impidió pasar a realizar la
diligencia de levantamiento de los cuerpos de los supuestos guerrilleros”77.
A partir de numerosos sucesos de la época, las organizaciones de derechos humanos
denunciaron que la población civil continuaba siendo víctima de abusos por parte de la fuerza
pública en su lucha contrainsurgente, todo ello bajo la concepción militar de que todos los
campesinos son auxiliadores de la guerrilla, incluidos los pescadores. Bajo estas circunstancias,
el 27 de abril hacia las 8:30 a.m., el pescador ALFREDO ACERO ARANA fue asesinado en el
sector de La Rampla, por Ancizar Castaño Buitrago y Miguel Durán Cáceres, agentes de
inteligencia de la Red 07. Alfredo venía siendo perseguido por agentes de la Armada, acusado
de colaborar con la guerrilla. Días antes a su asesinato, su rancho es objeto de una diligencia
de allanamiento, por lo cual se vio obligado a desplazarse a Barranca donde fue asesinado por
miembros de la Red de la Armada.
Según la versión dada por un testigo con reserva de identidad, los sicarios eran pagados por la
Armada Nacional, residentes en la casa que para el efecto había arrendado la Red de
Inteligencia en la diagonal 55 No. 15-65:
“El problema empezó con la muerte de Alfredo Acero Aranda... El era
pescador en Bocas del Carare... De allá empezó la persecución del Ejército, o
sea esos que dicen Guarda Costa de la Flotilla de la Armada que mantienen
río arriba. Allá le llegaron a la pesca una madrugada a buscarlo, le toco salir,
le dijeron que si no salía lo mataban. Eso fue hace unos tres o cuatro años.
De allá se vino por los lados de Boca del Rosario sobre el río Magdalena.
Siempre que pasaba por el río, en la Armada lo molestaban diciéndole que
informara cuando llegara esa gente del monte. Como él no lo hizo cogieron la
persecución con él y hasta la casa lo llegaron a buscar, en el Primero de Mayo
de Barrancabermeja”.78
El 1 de febrero de 1992, GUSTAVO LOPEZ PINEDA, de 35 años, y su esposa IMELDA
GONZALEZ GUERRERO, de 36, fueron desaparecidos por unidades del ejército, luego de ser
detenidos en un retén militar, en el momento que las víctimas se movilizaban en una
motocicleta y se dirigían a pescar, en área rural de Barrancabermeja.
Testigos vieron cuando se encontraban detenidos en el puente El Zarzal, estos los saludaron
pero los militares no permitieron que la pareja retenida contestara el saludo y los golpearon
para hacerlos callar. Posteriormente la motocicleta fue hallada cerca a la gasolinera del
kilómetro 12 por la misma vía donde ellos habían transitado.
La hija de la pareja fue a preguntar por ellos a la base militar y no le dieron ninguna
información, y el Comandante del batallón Nueva Granada negó la detención ante la Personera
de Barrancabermeja.
En investigaciones posteriores se confirmó que dos civiles detenidos ingresaron a las
instalaciones del batallón Nueva Granada en un vehículo militar hacia la 1:00 a.m. del 2 de
77
Comisión Andina de Juristas. Nordeste Antioqueño y Magdalena Medio, p.135.
Fiscalía Regional. Cuaderno C-2-A, Folio 5.Testimonio rendido bajo reserva de identidad, en marzo 25
de 1994.
78
151
febrero, se presume que corresponde a la pareja de esposos, de los cuales no se volvió a tener
noticias.
Al parecer y de acuerdo a primeras versiones, la pareja fue detenida por el hecho de ser
polvoreros, y según los militares los sindicaron de ser, supuestamente, colaboradores de la
guerrilla.
El 19 de abril de 1992, los campesinos ENRIQUE SAAVEDRA, VICTOR JAIMES, ALFONSO
MENDOZA y ANTONIO MENDOZA, fueron torturados luego de que fueran detenidos por una
patrulla del batallón Nueva Granada en la vereda El Pueblito. Según declaración de testigos, los
campesinos fueron golpeados y amenazados de muerte bajo la sindicación de ser guerrilleros.
El 30 de abril de 1992, SIMON HERNANDEZ CASTILLO, campesino sordomudo de 74 años, fue
asesinado por una patrulla del batallón Nueva Granada, en su vivienda ubicada en la vereda
Los Tubos. El cuerpo de Simón presentaba lesiones en las extremidades y tenía el rostro
completamente destruido. El anciano vivía solo con su perro al que también mataron. Los
militares llevaron el cuerpo a la Funeraria y lo reportaron como NN guerrillero dado de baja
durante enfrentamiento. Según versiones de testigos la patrulla llegó hasta el rancho del
anciano, lo acusaron de ser “comandante guerrillero”, asesinaron su perro, luego a él y se lo
llevaron en un saco. La misma patrulla realizó operativos en las veredas Pozo Nutria, la
Rasquiñosa y el Pueblito donde torturaron a varios campesinos, retuvieron a otros y se robaron
varios objetos de sus viviendas.
A partir del sábado 9 de mayo de 1992, se comenzaron a realizar operativos militares en las
veredas Vizcaína Baja, Marquetalia, Ciénaga del Opón, Pulpapel y Guayabal entre otras, por
miembros del ejército pertenecientes al Batallón Nueva Granada base El Centro y el Batallón
Bomboná de Puerto Berrío, Antioquia; operativos durante los cuales se registraron bombardeos
y distintos atropellos a la población civil, que obligaron a muchos campesinos a desplazarse al
casco urbano. En medio de los atropellos cometidos por los militares contra la población civil, el
niño campesino ELKIN CAMELO GUTIERREZ de 11 años, fue desaparecido, luego de que fuera
sacado de su casa. Dentro de las filas del ejército se reconoció a varios civiles armados, entre
ellos a Enrique Florez, alias “El Valluno”, Héctor Florez, alias “polvorita” y John Jairo Merchán,
quienes portaban una lista de personas de las veredas mencionadas, especialmente de
directivos de Juntas de Acción Comunal a los cuales han amenazado, entre ellos figuran Julián
Cárdenas, Orlando Oliveros, Antipar Camelo, José Beleño, Campo Anibal Quiroga, directivos de
la JAC de Ciénaga del Opón; Ricaurte Acosta, de la Vereda Los Ñeques y Mario Moreno de
Vizcaína Baja.
Los hermanos Córdoba Gavanzo
Entre las personas que tuvieron que desplazarse, se encontraban los hermanos EVELIO, PABLO
ELIAS y FABIO LEONARDO CORDOBA GAVANZO, campesinos de la región del Opón, quienes el
11 de mayo, fueron asesinados por un individuo que se presentó portando una metralleta y
procedió a disparar contra los hermanos en momentos en que se encontraban en el interior del
Café Los Cuyos de Barrancabermeja, a donde se habían desplazado a buscar trabajo.
Este asesinato múltiple tuvo origen en la persecución adelantada por el ejército desde cuando
las víctimas trabajaban en la región del Opón en labores de agricultura. Días después de que
los hermanos Córdoba Gavanzo se fueran para Barrancabermeja, una patrulla del ejército llegó
hasta la finca en busca de ellos. Una comunicación interceptada por esa misma época afirmaba
que no los buscaran allí, pues ellos se encontraban en el puerto.
El día anterior a la masacre de los campesinos, un hermano de ellos, quien permaneció en la
finca, fue detenido por efectivos del batallón Nueva Granada, donde pudo darse cuenta de la
presencia de un desertor de la guerrilla, conocido en la región del Opón como “El Valluno”, lo
152
que hace suponer que fue éste personaje quien acusó a los hermanos Córdoba Gavanzo de ser
auxiliadores de la insurgencia. En los informes de inteligencia de la CTPJ se adjudicaba el
múltiple crimen al soldado profesional José Rafael Quiroz Mejía.79 Además de la participación
del Batallón Nueva Granada en el seguimiento de los hermanos Córdoba Gavanzo, también se
evidenció su asociación con la Red 07 por las denuncias de Carlos David López Maquillan a la
Fiscalía y Procuraduría80.
Evelio
Evelio nació el 26 de julio de 1949 en la ciudad de Barrancabermeja, fue
el mayor de la familia. Era soldador y enfermero. Le gustaba vestir
elegante, usar botas y gafas.
A los 21 años prestó servicio militar, fue entonces cuando aprendió
enfermería, llegó a ser jefe de enfermería en la base de Tolemaida, donde
trabajó como enfermero civil durante cuatro años, luego renunció porque
decidió contraer matrimonio del cual nacieron dos niñas.
Realizó un curso de soldadura y trabajó con la empresa Ecopetrol como
soldador. Le gustaba mucho leer, estar siempre activo, siempre tenía
tema para conversar, era muy amable y sencillo con sus familiares. Sus relaciones con los
vecinos, amigos y familia siempre fueron excelentes, era muy respetuoso y ante todo, como él
mismo decía, muy caballero.
FUENTE: Testimonio de un familiar.
Pablo Elías
Nació el 25 de enero de 1964. Pablo creció y vivió en la finca de su mamá y
los demás hermanos, le gustaba la pesca, la caza, sembrar, la música.
Cuando estaba pequeño en la finca los hermanos se encontraban arreglando
una lámpara, cuando él sin intención, se acercó con el mechón al tanque de
gasolina, se prendió y algunos se quemaron, a raíz de este susto, quedó con
dificultad para hablar, quedó tartamudo. Cuando tenía como 18 años fue
mordido por una culebra en el tobillo, a raíz de este incidente Pablo casi
muere, finalmente se salvó quedando cojo. Hablaba muy poco, sus hermanas
lo querían porque era muy noble y siempre estaba pendiente de nuestra mamá, quería mucho
a sus sobrinos y nunca tuvo problemas con nadie.
FUENTE: Testimonio de un familiar.
Fabio Leonardo
“Nació el 20 de marzo de 1972 en Barrancabermeja, era el treceavo hijo de
la familia que era bastante numerosa, nuestros padres vivían en una finca
en el Opón, cuando Leonardo tenía apenas 10 meses de nacido murió
nuestro padre. En el año 1974 una hermana mayor se hizo responsable de
él. Era un niño tímido y callado, nunca tuvo problemas en el colegio, su
comportamiento con la familia era muy respetuoso. Cuando fue mayor se
presentó a prestar el servicio militar pero no fue apto para éste. Tenía un
negocio comercial con un amigo, le gustaba la música y tenía muchos
sueños que quería realizar. No le gustaba tomar ni fumar pero tenía
muchos amigos en el barrio. El día que lo mataron él se encontraba en mi casa, donde estaba
viviendo en ese momento, estaba esperando unos discos que un amigo le iba a traer, pero
79
Fiscalía Regional. Inspección judicial al
Barrancabermeja.
80
Ibíd. Fiscalía Regional, Cuaderno 1A, folio 98.
proceso
1469,
folio
239.
Unidad
de
Fiscalías
de
153
como no llegó, su hermano Evelio le pidió que lo acompañara a entregar una hoja de vida a
una empresa contratista, entonces Leonardo también llevó su hoja de vida para ver si también
le salía trabajo. Ese día fueron reunidos en la cafetería 'Los Cuyos' con un supuesto amigo de
ellos, el domingo 10 de mayo había llegado Pablo de la finca para celebrar con su novia el día
de la madre. El día 11 de mayo Pablo se encontraba en el puerto comprando un mercado
entonces se encontraron con los demás hermanos y el amigo que los invitó a tomarse una
cerveza y de allí se dirigieron al sitio donde fueron asesinados, en el momento que se estaba
cometiendo este crimen varios policías venían caminando y se quedaron como si nada hubiese
ocurrido y no quisieron seguir a los asesinos”.
FUENTE: Testimonio de un familiar.
El 11 de junio de 1992, hombres del batallón Nueva Granada arribaron a la tienda de Luis
Ramos, donde robaron víveres y lo obligaron junto con dos campesinos más a patrullar con
ellos para detectar minas. Seis días después, el 17 de julio, LUIS RAMOS TOLEDO fue
asesinado por la misma patrulla de militares en la vereda Peroles, entre cuyos miembros se
encontraba el Teniente Alexander Rivera Jaimes. Los militares llegaron a una casa donde se
encontraba Luis, quien estaba embriagado, y lo sacaron y lo pusieron boca abajo. Se lo
llevaron y momentos después oyeron disparos. El cuerpo apareció al día siguiente a un
kilómetro de distancia. Fue presentado como guerrillero del ELN muerto en combate y las
informaciones hablaban de que se le habían decomisado dos granadas81. En la misma acción
fueron amenazados EUCLIDES QUINTANILLA, ARELIS RAMOS y PASCUAL RINCÓN.
La versión de los campesinos contrasta con la de los militares pues ellos narraron a una
comisión conformada por el personero delegado para los derechos humanos, una abogada de la
procuraduría provincial de Barrancabermeja y varios miembros de organizaciones defensoras
de los Derechos Humanos, que los militares llegaron a la casa de Pascual Rincón, en donde se
encontraba Luis Ramos durmiendo, a las 2 de la mañana, trataron mal a todos los habitantes
de la casa y los obligaron a encerrarse, se llevaron a Luis y minutos después se escucharon
varios disparos. Al día siguiente encontraron el cuerpo de Luis a unos 300 metros de la casa.
El 20 de julio de 1992, PABLO JULIO LEON, administrador de una finca, fue torturado por
miembros de la Brigada Móvil No. 2 en la vereda El Zarzal.
El 22 de julio, el camión en el que se movilizaban FERNANDO SARMIENTO GALVIS, de 24 años
y RUBEN DARIO VELASCO de 53, fue detenido por un retén del ejército en la vereda El Treinta
y dos. Al día siguiente, Fernando y Rubén Darío aparecieron asesinados en el interior de su
camión en la vereda El Pueblito. Los cuerpos de las víctimas presentaban varios impactos de
arma de fuego.
Por otro lado, se mencionó que Fernando y Rubén Darío hacían parte de un grupo de cuatro
agricultores que fueron asesinados por un grupo de hombres fuertemente armados que los
sacaron de sus viviendas, los torturaron y luego les propinaron múltiples impactos de pistola
9mm. La denuncia por el cuádruple homicidio fue presentada ante una comisión humanitaria
conformada por el Personero, concejales y miembros de comités de derechos humanos.
Una semana después, el 23 de julio de 1992, tropas de la Brigada Móvil No. 2 desataron el
terror en la vereda Peroles, a cinco minutos del Puesto móvil del ejército instalado en el sitio
las margaritas en la misma vereda, donde asesinaron a DARIO VASQUEZ, campesino y
vendedor de limones; y a un HOMBRE sin identificar, que era conductor. Ambos cuerpos fueron
encontrados con signos de tortura. Al día siguiente, las mismas tropas asesinaron a los
campesinos ISAÍAS MONSALVE y JACINTA MUÑOZ, esposa de Isaías, en el sitio mencionado.
81
Vanguardia Liberal. Edición del 19 de julio de 1992
154
El 24 de agosto, un HOMBRE sin identificar, de unos 50 años, fue encontrado asesinado en el
sitio conocido como Las Hermes, Campo 45, zona controlada por el ejército a través del
batallón Nueva Granada y la Brigada Móvil No. 2.
1993
El 17 de marzo, CARLOS PRADA COBOS de 25 años y administrador de cuatro fincas familiares
en la región, fue retenido por varios hombres armados cuando se movilizaba en una camioneta
y al otro día encontrado muerto de tres disparos de pistola calibre 9mm y atado de manos, en
el sitio Guarumos, en la vía que conduce a Bucaramanga, zona rural de Barrancabermeja.
Carlos era hermano del primer alcalde popular de Lebrija, y su padre había sido candidato a la
Alcaldía en las anteriores elecciones.
El 25 de abril de 1993, CACTOLO GUZMAN GUTIERREZ de 26 años, fue encontrado asesinado
de varios disparos de revólver, en la cancha de fútbol de la Inspección Departamental El
Centro. Dos días después, el 27 de abril de 1993, PEDRO GARCIA GARCIA de 37 años, fue
encontrado asesinado de varios disparos en el sitio conocido como Campo Cinco. En la zona
eran frecuentes los enfrentamientos entre la guerrilla y el ejército, y también el accionar de
grupos paramilitares.
El 13 de junio de 1993, HORACIO RUEDA PEDRAZA de 47 años, conductor de una volqueta en
la que llevaba un cargamento de cemento, fue asesinado por varios hombres armados en la vía
que conduce a la ciudad de Medellín desde Barrancabermeja.
El 17 de junio, ALVARO ROMERO y WILSON MURILLO fueron detenidos en un retén y
posteriormente torturados por parte de militares del batallón Antiaéreo Nueva Granada, cuando
se desplazaban por la vía a Bucaramanga. Luego de ser aprehendidos, Álvaro y Wilson fueron
llevados al monte donde eran objeto de torturas para después ser trasladados a las
instalaciones de esa unidad militar. Luego los militares entregaron a Álvaro y Wilson a la
Fiscalía bajo el cargo de porte ilegal de armas.
El 28 de junio de 1993, MARCOS BELEÑO, campesino que vivía en la vereda el Cedro, en
Yondó, fue detenido arbitrariamente por miembros de la policía en Barrancabermeja, donde lo
acusaron de ser guerrillero, luego fue entregado a la fiscalía de Barrancabermeja. En el
momento de su captura, Marcos estaba junto a su familia que lo habían acompañado hasta
Barrancabermeja para vender su cosecha de maíz. Los miembros de la policía le quitaron
$500.000 que llevaba consigo y los papeles del motor de la chalupa.
El 11 de julio de 1993, ROBERTO PRASCO fue encontrado asesinado de 4 disparos en el sitio El
Retén, en la vía a la inspección departamental El Centro. Al mes siguiente, el 17 de agosto,
otro campesino, LUIS ANTONIO CAMACHO, fue asesinado en la misma Inspección, por dos
disparos en la cabeza.
El 17 de julio de 1993, en la vereda Guarumo, se encontró el cuerpo sin vida de UN HOMBRE
sin identificar, de aproximadamente 30 años de edad, de tez morena y contextura delgada. El
cuerpo presentaba un disparo de arma calibre 9 mm en el cuello.
El 22 de septiembre de 1993, un caso de detención arbitraria y tortura se presenta en la
Inspección El Centro, cuando ELIAS RINCON PEÑALOZA fue detenido y torturado física y
psicológicamente, al grado de hacerlo desmayar 3 veces, en la base del batallón Nueva
Granada acantonada en este lugar. Los militares lo acusaron de ser “modisto de la guerrilla”;
155
después fue obligado a firmar unos documentos en los que decía que no había sido sometido a
maltratos. Al dejarlo en libertad, el Sargento encargado de la base, pidió disculpas al padre de
la víctima, diciéndole que “había sido una equivocación”.
El 17 de noviembre de 1993, hacia las 11:30 de la mañana, los campesinos ENRIQUE
MENDOZA GRIMALDOS de 25 años y MANUEL PEREZ de 30, fueron asesinados por unidades del
batallón Nueva Granada y luego presentados como guerrilleros del Frente Capitán Parmenio de
la UC-ELN, muertos en combate con tropas de este destacamento militar, en la vereda Perales.
En la mañana del 15 de diciembre de 1995, el campesino JAIME ENRIQUE ROJAS, salió de su
casa ubicada en la vereda Puerto Nuevo en el Simacota Bajo y cuando pasaba por el
corregimiento El Centro, militares le informaron sobre una supuesta boleta de captura de la
SIJIN; aquellos lo llevaron a las instalaciones de la policía, de allí al batallón Nueva Granada y
después de las 6:00 p.m. a la cárcel municipal de esta ciudad, donde fue sindicado de hurto
calificado y rebelión. Después de veinte días de detención no se comprobó su responsabilidad
en los actos delictivos que se le imputaban, por lo que fue puesto en libertad82.
El 20 de noviembre de 1993, GERMAN BUSTAMANTE, fue asesinado en inmediaciones de la
Inspección San Rafael de Chucurí.
Campesinos de la región denunciaron que entre los meses de julio y diciembre de 1993, 27
pobladores fueron asesinados y algunos de ellos mutilados por el grupo paramilitar conocido
como “los Motosierras” o “Sombra Negra”. Las víctimas de tal grupo han sido mayormente
campesinos pero también se cuentan, según los testimonios, soldados, ex militares,
insurgentes o familiares de guerrilleros que se reinsertaron. Miembros del ejército desmintieron
las denuncias de los campesinos afirmando que según las estadísticas de la V Brigada y el
Comando de Policía de Santander, en el lapso en que presuntamente aparecieron Los
Motosierras, sólo dos residentes en la zona fueron mutilados.
Un nuevo caso de homicidio se presenta en la zona conocida como San Rafael de Chucurí, el 23
de noviembre de 1993, cuando JUAN QUICENO VILLAMIZAR fue asesinado de tres disparos de
pistola calibre 9mm, en inmediaciones de la cabecera de la Inspección Departamental de Policía
del mismo nombre. El cuerpo de Juan fue hallado cerca al lugar donde tres días antes había
sido encontrado el cuerpo de Germán Bustamante.
El 27 de noviembre de 1993, los campesinos y hermanos POLINIO y GERMAN PEDROZO
VANEGAS, de 27 y 25 años respectivamente, fueron encontrados asesinados en la vía a Puerto
Wilches, a la altura de la vereda Pénjamo. Horas antes, los dos campesinos habían sido
llevados a la fuerza de la finca Alto La Esperanza por un grupo de hombres fuertemente
armados. Al día siguiente, 28, la zona rural de Barrancabermeja se convirtió nuevamente en
escenario de un homicidio, ya que se descubre el cuerpo de EXCELINO HERNANDEZ ARIZA de
27 años, que presentaba seis disparos en su humanidad. El hallazgo se efectuó en el sitio
conocido como San Juan de Lizama, a la altura del kilómetro 155 de la vía Panamericana.
El 14 de diciembre de 1993, JOSE HERNANDEZ MENESES de 20 años, fue asesinado de ocho
disparos calibre 9mm en San Rafael de Chucurí. Tres días después, el 17 de diciembre,
WILMAR PICON VELASQUEZ y JESUS ALBERTO PICON MORALES, de 30 y 41 años
respectivamente, fueron encontrados asesinados, cada uno con varios disparos, en el sitio La
Ye en la vía que conduce al municipio de Puerto Wilches.
82
CREDHOS. Informe Derechos Humanos en Barrancabermeja y su Zona de Influencia en el Magdalena
Medio. Septiembre 1995-Mayo 1996.
156
Una semana después, otro asesinato se presenta en la vereda La Ye, zona rural de Barranca. El
21 de diciembre de 1993, el campesino LUIS FIGUEROA de 45 años, fue asesinado por sujetos
no identificados que le propinaron seis disparos de pistola calibre 9mm en una tienda.
1994
El 28 de enero, los campesinos ELIAS AFANADOR REYES 45 años, ELIAS AFANADOR ACEVEDO
de 18, y LUIS AURELIO GOMEZ GONZALEZ de 39, fueron asesinados de varios impactos de
fusil, por autores no identificados en la finca Monte Rojo.
El 7 de marzo, el joven campesino ELVER LANDINEZ FIGUEROA de 14 años y otros DOS
CAMPESINOS sin identificar fueron presentados inicialmente como guerrilleros del Frente
Capitán Parmenio de la UC-ELN muertos en combate por tropas militares en la vereda Peroles.
Según testimonios de pobladores de la región, el menor de edad salió el 7 de marzo a buscar
semillas de maíz y no se volvió a saber nada de él, hasta el miércoles 9 de marzo, cuando fue
reportado como uno de los tres guerrilleros dados de baja en combate en la carretera
Panamericana. Familiares del menor afirmaron que no era guerrillero sino un trabajador joven
honrado y sostén de la familia.
Acudiendo a la estrategia que presenta a los campesinos asesinados como guerrilleros dados
de baja o muertos en combate, justificando así su proceder, militares adscritos a la Brigada
Móvil No. 2 del Batallón de Contraguerrilla Los Guanes, al mando del comandante Morales, el
Sargento Segundo Frank Corrales Castellanos, el Teniente Mario Amaya Aranzazu y Capitán
Raúl Rodríguez adscritos al batallón Nueva Granada, que tenían su base en el sitio conocido
como Las Mirlas, asesinaron y torturaron el 27 de abril de 1994 hacia las 8:00 a.m., al
campesino BENJAMIN SANTOS MACAREO de 22 años.
Benjamín fue detenido durante un operativo militar en la finca Polunesa, ubicada en la Vereda
San Luis, inspección de policía Meseta San Rafael; lo sacaron de su casa y lo obligaron a
vestirse con prendas militares y se lo llevaron a patrullar por las veredas La Unión, La Raíz,
Guarumo, Puerto Cayumba (Sabana de Torres), hasta el sitio llamado La Cascajera, en la vía
Panamericana entre Barrancabermeja y Bucaramanga. Al día siguiente hacia las 6:00 a.m. fue
asesinado luego de un tiroteo, siendo su cuerpo dejado el 29 de abril en el cementerio de
Barranca como NN, presentando señales de tortura, tales como testículos maltratados, la
lengua cortada y golpes en todo el cuerpo.
Este mismo día el periódico Vanguardia Liberal, en página judicial, publicó que en un
enfrentamiento sostenido con tropas del batallón Nueva Granada había sido dado de baja un
guerrillero quien portaba municiones de guerra.
157
Además del ejército, distintos grupos paramilitares hicieron presencia continúa en las zonas
rurales de Barrancabermeja, sembrando el terror entre los pobladores. Es así como el 2 de
mayo, el campesino MARCO ANTONIO SALCEDO GUERRERO fue encontrado asesinado en el
sitio Caño de las Iguanas, en la vereda La Muzanda, de la Inspección de Policía San Rafael de
Chucurí, en hechos cuya responsabilidad fue a cargo, al parecer, del grupo paramilitar Los
Motosierra, que desde el año anterior actuaba en la región del bajo Rionegro, habiendo
asesinado a más de 25 personas.
El 6 de mayo PEDRO FELIPE PABON fue detenido, torturado y amenazado por parte de una
patrulla militar, adscrita al batallón Luciano D'Elhuyar, al mando de un Sargento Segundo de
apellido Durán. Además, Pedro fue obligado por los militares a patrullar con ellos.
La grave situación de violencia que se registra en Barrancabermeja, hizo que el hallazgo de
cuerpos sin vida en el río Magdalena fuera cuestión habitual para los habitantes de la región.
FREDY VILLALOBOS MOLINA de 30 años, fue encontrado asesinado en aguas del río
Magdalena, a la altura del sitio Puerto Galán el 19 de mayo; el cuerpo de Fredy presentaba tres
disparos. Su paradero era desconocido desde el día 15 de mayo.
El 8 de junio, FIDELINA BERMUDEZ DE CASTAÑO propietaria de una finca, junto a QUINCE
CAMPESINOS más, fueron detenidos, maltratados y amenazados de muerte, por militares que
irrumpieron en una finca ubicada en la vereda Guarumo. Una vez en la finca, los uniformados
encerraron a los campesinos en una pieza; después se llevaron a la mujer, la obligaron a vestir
prendas militares y a portar un fusil, le tomaron fotografías y las huellas dactilares. Como
consecuencia de las amenazas, la familia Castaño tuvo que abandonar la vereda.
Cinco días después, el 13 de junio, el jornalero JULIO CASTELLANOS BERMUDEZ de 17 años,
fue detenido, torturado y asesinado por miembros del ejército en inmediaciones del río
Sogamoso. Julio fue detenido a las 9:00 de la mañana, cuando se dirigía a la finca del señor
Hernán Gómez, ubicada en la vereda San Luis, corregimiento Meseta de San Rafael, donde
trabajaba. Fue requisado y golpeado por los militares y obligado a ir con ellos; lo asesinaron
entre las 11 a.m. y las 12 m. Aunque en sus bolsillos llevaba sus documentos de identidad,
entre éstos, el registro civil, partida de bautismo y número de la tarjeta de identidad que aún
no le había sido entregada, todos desaparecieron.
La madre de Julio se enteró sólo 9 días después y fue a buscar el cuerpo de su hijo a
Barrancabermeja, pues había sido llevado a la funeraria Foronda y sepultado. En el comando
158
de la policía tenían fotos del cuerpo, pero se negaron a entregárselas a la madre, aduciendo
que “lo encontraron con armas”. Un joven que iba con él fue testigo de la detención.
El 24 de agosto, WILLIAM DE JESUS JIMENEZ LOPEZ, AUGUSTO ALEJANDRO MORALES y
ALEXIS SANCHEZ fueron víctimas de intimidación, tortura y hurto por parte de una patrulla
conformada por miembros del ejército y un grupo paramilitar, en la vereda Puerto Argilio,
inspección departamental El Centro; y el 30 de agosto del mismo año, CARLOS PEÑA y ANGEL
FIDIAS LOPEZ GUEVARA fueron víctimas de tortura, hurto y retención de documentos por parte
de militares del batallón de contraguerrilla Los Guanes, en el sitio El Zarzal, zona rural del
puerto petrolero.
Al mes siguiente, en medio de los enfrentamientos entre la fuerza pública y la guerrilla y la
presencia de varios grupos paramilitares, entre los que figuran “Los Tiznados” y el “Comando
Rogelio Correa Campos”, entre otros, fue asesinado el 5 de septiembre, el campesino de 21
años ORLANDO MARTINEZ INFANTE a causa de 2 disparos, en hechos no precisados.
La ofensiva emprendida por militares y paramilitares contra la población de Barrancabermeja,
no excluyó la zona rural de la misma, donde se presentaron casos de asesinatos, amenazas y
hostigamientos, que evidenciaronn el avance paramilitar en la zona.
1995
El 31 de enero, OBETH NOCHE CERVANTES, de 30 años, fue asesinado por varios hombres
armados que, movilizados en un taxi, llegaron hasta su vivienda, una finca ganadera ubicada
en la vereda Pénjamo, Inspección Departamental El Llanito, y luego de preguntar por “un señor
Gabriel”, quien no estaba, dispararon contra los presentes. En el hecho, además de resultar
muerto Obeth, fueron heridos su MADRE y un SOBRINO de 5 años.
Al mes siguiente, el 9 de febrero, ALFONSO RODRIGUEZ CASTELLANOS fue detenido sin justa
causa por el Teniente Javier Escobar Martínez del ejército, en el sitio Campo 16 del
corregimiento El Centro. Por estos hechos, la Procuraduría Provincial de Barrancabermeja inició
indagación preliminar el 11 de marzo de 1996 bajo el radicado No. 062-07713, archivándola el
29 de julio de 1997.
El 20 de febrero de 1995, el menor WILBER MEJIA ROCHA fue herido por miembros del batallón
Nueva Granada que dispararon indiscriminadamente “para evitar una emboscada” a orillas del
río Lebrija, en inmediaciones del corregimiento San José de los Chorros. El niño Mejía Rocha
recibió disparos en el brazo muy cerca del codo y en el abdomen; una vez los militares se
percataron de su error, transportaron al menor en un helicóptero hasta el Hospital San Rafael
de Barrancabermeja, donde fue operado. Después de la operación, fue trasladado a las
instalaciones del batallón Nueva Granda. Como consecuencia de los disparos recibidos, Wilber
quedó con medio cuerpo paralizado y según testimonios la atención médica prestada en las
instalaciones militares fue deficiente; el médico le visitaba cada dos días, e inclusive, el menor
tuvo que hacer sus necesidades fisiológicas en la cama sin recibir ayuda oportuna. En varias
ocasiones se solicitó su traslado al Hospital Militar en Bogotá para que recibiera atención
médica adecuada, pronunciamiento encabezado por la Defensoría del Pueblo Regional
Magdalena Medio.
El 13 de marzo, el campesino EULISES QUINTANA BALAGUERA de 48 años, fue asesinado por
varios hombres armados, quienes lo acribillaron de varios disparos en su vivienda, ubicada en
el kilómetro 32 de la carretera a la población de San Vicente de Chucurí. Seis días mas tarde, el
19, un HOMBRE sin identificar, de 24 años aproximadamente, fue encontrado asesinado con 3
disparos de bala en la cabeza en el kilómetro 3 de la vía a Bucaramanga.
159
El 21 de agosto, el campesino EWIN MURILLO de 24 años, fue asesinado en horas de la
madrugada, por varios hombres que le propinaron 10 disparos de pistola calibre 9mm, en
hechos ocurridos en la vía a Bucaramanga, en inmediaciones de la quebrada El Zarzal.
El 29 de agosto de 1995, alrededor de las 10:00 a.m.:
“...empezó en inmediaciones de la boca del río Sogamoso, un enfrentamiento
entre miembros de la Armada Nacional y la guerrilla, esto duró un rato y cesó
unos veinte minutos como a las 11:00 a.m., empezó una balacera y se
escucharon explosiones, lo cual causó terror y pánico en la comunidad de
nuestra vereda La Rinconada, ya que no hallábamos donde ampararnos. Esta
situación duró 8 días, en el transcurso de esta situación todos los habitantes de
las veredas de este sector nos vimos obligados a desplazarnos para Cantagallo,
Puerto Wilches y algunos para Barrancabermeja, dejando nuestras parcelas con
todo abandonado. El día 4 de septiembre, como a las 4:00 p.m.,
aproximadamente se presentaron unos aviones de guerra y sobrevolaron la
zona como a unos 50 metros de altura, lo cual causo más terror en todos
nosotros, los adultos y niños, esto ocasionó que ... (una menor de edad) al
escuchar el estruendo que producen estos aparatos al pasar, se tiró al río
Magdalena y se ahogó sin que lográramos salvarla ya que todos estábamos
aturdidos y confundidos sin saber qué hacer por lo que estaba pasando. El día
27 de septiembre, siendo aproximadamente las 4:00 p.m., regresó (un
estudiante menor de edad a su casa) de hacer un mandado y traía una granada
que se encontró en el camino...le dijo a la mamá María Marlene Cadavid y a
otras personas que se encontraban en la sala de la casa, Elizabeth Rodríguez y
Adriana Milena Rodríguez Galván: “mire mami lo que me encontré” y la echó a
rodar por el suelo y esta en seguida hizo explosión...el niño fue encontrado
como a 7 u 8 metros, estaba doblado y tirado en el piso de la cocina, había
quedado boca abajo, lo levanté pero ya estaba muerto...”.
Las mujeres antes mencionadas quedaron con esquirlas en diversas partes del cuerpo;
posteriormente toda la familia se desplazó del lugar y esperaban una investigación para
esclarecer lo sucedido, a pesar de que esto no les devuelva a su hijo.
El 5 de septiembre, JOSE FERNANDO VELAZCO HERNANDEZ de 21 años y LUIS ALFREDO
FIGUEROA QUINTERO de 19, fueron encontrados asesinados, en avanzado estado de
descomposición, en un paraje de la vereda La Lejía, en la Inspección Departamental El Centro.
José Fernando y Luis Alfredo recibieron 6 y 4 disparos, respectivamente. Igualmente, ese
mismo día se halló el cuerpo de un HOMBRE sin identificar, a cuyo cuerpo le hacía falta una
pierna y, al parecer, sometido a torturas antes de ser asesinado, en aguas del río Magdalena en
inmediaciones de Barrancabermeja. Era la quinta víctima recogida del río en el año 1995, y la
segunda mutilada en menos de 14 días. Sin embargo, areneros y pescadores aseguraron que
vieron pasar por el río más casos de los reportados por las autoridades.
Cuatro días más tarde, el 9 de septiembre, HERNANDO GONZALEZ SANCHEZ, comerciante de
42 años fue asesinado hacia las 7:45 de la noche, por dos hombres sin identificar que lo
abordaron en la finca El Diviso, ubicada en la vereda Peroles, y le propinaron a quemarropa
varios disparos de pistola.
El 21 de septiembre, un grupo de desconocidos intimidó a la población de la vereda Pueblo
Perdido cobrando la vida del campesino EDUARDO GOMEZ GARCIA de 18 años, asesinado de
cuatro disparos en diferentes partes del cuerpo, en la vía que de la vereda conduce a los
campos petroleros de Lizama, en la Inspección Departamental El Centro. Eduardo residía en la
vereda Pueblo Perdido y “gozaba de gran popularidad en esta zona de Barrancabermeja”; la
160
población de la inspección departamental expresó su preocupación porque es la cuarta persona
asesinada y “nadie dice nada”.
El 25 de octubre a las 10:30 p.m., NICOLAS DIONISIO ESCOBAR CALDERON, fue detenido y
asesinado por el sargento Raúl Echeverry Enciso en asocio con otros miembros del batallón
Héroes de Majagual, en la finca El Silencio de la vereda El Zarzal. Esa noche llegaron varios
soldados a la casa del padre de Nicolás Dionisio, NICOLAS ESCOBAR MENDOZA, lo obligaron
bajo amenazas tanto a él como a su hija ADELFINA a acostarse en el piso mientras registraban
el lugar. Después, al salir los soldados de la casa, llegaron en ese mismo Nicolás Dionisio y dos
hermanos más, ABEL ANTONIO y EDUARDO. Los tres también fueron obligados a tenderse en
el suelo, para luego llevarse detenido a Nicolás.
Pasados los hechos, el señor Nicolás fue a buscar a su hijo a la base militar Héroes de Majagual
donde le manifestaron que no sabían dónde se encontraba el muchacho, motivo por el cual lo
buscó en todas las dependencias oficiales del puerto petrolero hasta que el 27 de octubre lo
encontró en la morgue del cementerio La Resurrección como NN y unas botas que no tenía el
día de su detención. La versión de los oficiales afirma que ellos simplemente dispararon contra
una grúa roja que había sido hurtada y que allí resultó muerto Nicolás Dionicio, quien llevaba
unas botas y portaba un arma de largo alcance.
Dicha información dada por los militares apareció el 27 de octubre en una nota de prensa,
titulada “dan de baja a un guerrillero” y “Por tropas del Héroes de Majagual...Muerto
guerrillero”, donde se afirmó: “Cuando cuatro sujetos pertenecientes a las milicias populares
pretendían apoderarse de una grúa, tropas del batallón de Contraguerrilla 45 Héroes de
Majagual, dieron de baja a uno de ellos (...) El hecho de acuerdo a la información suministrada
por la fuente castrense, se registró hacia la una de la madrugada del día anterior, cuando los
sujetos interceptaron en el sitio Monte Rojo, cerca al Zarzal, la grúa de placas QAD014 de
Barrancabermeja, ocupada por dos personas, que regresaba de la ciudad de Bucaramanga, a
donde se había desplazado para llevar el campero Toyota, que el domingo anterior se estrelló
contra un establecimiento de billares en el sector del muelle”83.
Sin embargo, los testimonios señalan que el cuerpo de Nicolás Dionisio no presentaba impactos
de arma de fuego y fue depositado en el cementerio La Resurrección de Barrancabermeja por
miembros del batallón 45 Héroes de Majagual alrededor de las nueve de la mañana del día 26
de octubre; del mismo modo se supo que las botas y la ropa que tenía el cuerpo de Nicolás
Dionisio cuando fue dejado en el cementerio no correspondían con el vestuario que portaba al
momento de ser detenido inicialmente, y a su lado también encontraron un pasamontañas y
unos guantes negros.
El 3 de noviembre, el campesino ADALBERTO MURILLO ESPAÑA de 62 años, fue asesinado en
el sitio Monte Rojo (desvío de la vía hacia Bucaramanga), por un sujeto sin identificar que llegó
a su casa y le propinó cuatro disparos de arma calibre 9mm. Dos meses antes, un hijo de
Adalberto también había sido asesinado por desconocidos.
El 2 de diciembre, el campesino JORGE OTONIEL GALLO REA, fue amenazado por un Teniente
de apellido Ordóñez adscrito al batallón Contraguerrilla No. 45 Héroes de Majagual, cuando
éste, al llegar en la mañana de ese día a la finca del labriego ubicada en la vereda El Zarzal, le
dijo: “...perro HP ..usted es más que un guerrillero...es el mejor colaborador de la guerrilla en
la vereda ...déjese caer solo y vera que yo lo mato..”. El campesino le manifestó que ellos eran
personas humildes y “quien no le va a colaborar a ellos si son gente armada que llega a la casa
de uno así como ustedes”. El oficial replicó, diciendo que eso era mentira y que “si no lo
mataba él, lo hacía matar de la guerrilla... ahora le comente a toda le gente de Peroles que él
es el mejor colaborador del ejército...”.
83
Vanguardia Liberal. Octubre 27 de 1995, p. 1c y 7c.
161
El 7 de diciembre, un HOMBRE sin identificar, de 19 años aproximadamente, 1.62 metros de
estatura, piel trigueña, ojos claros y bigote ralo, quien vestía una camiseta calada blanca,
sudadera azul, zapatos deportivos, medias de seda y portaba un reloj marca Mirage, fue
encontrado asesinado en la vía a la Inspección departamental La Gómez, en zona rural de
Barrancabermeja; presentaba cuatro disparos de arma calibre 9 mm en la cabeza. El joven
habría sido secuestrado poco tiempo antes de su asesinato.
1996
En el marco de los atentados realizados contra los campesinos, el 18 de febrero, alrededor de
la 1:00 de la tarde, en la vereda Los Ñeques del corregimiento de Ciénaga del Opón, la
comunidad que se encontraba reunida en una escuela pública fue objeto de un atentado con
armas de fuego, por parte de hombres sin identificar que se encontraban en la orilla opuesta
del río Opón. Estando reunida la directiva de la Junta de Acción Comunal de la localidad en la
escuela pública, llegaron varios hombres armados y por tiempo de 5 minutos merodearon el
lugar, mientras otro grupo de hombres abrió fuego indiscriminadamente “poniendo en peligro
la vida de la población infantil, mujeres y hombres”. Igualmente se conoció que en esta zona
hacía presencia el Batallón Calibio, adscrito a la XIV Brigada, con sede en el municipio
antioqueño de Puerto Berrío, y según la comunidad también se presentaba la acción delictiva
de grupos paramilitares.
En medio de denuncias realizadas por pobladores de la vereda Guarumo sobre los patrullajes
conjuntos entre militares y paramilitares, entre los que se identificó a alias “El Gato”, “Ricardo”
y “Alberto”; fue asesinado el 15 de febrero de 1996 el campesino de 33 años RODRIGO
RINCÓN por tres hombres armados, vestidos de civil y con el rostro cubierto por
pasamontañas, que llegaron hasta su residencia en la vereda el Guarumo, empujaron a su
compañera y dijeron que querían hablar con él. Rodrigo corrió tratando de escapar, pero los
hombres lo persiguieron alumbrándolo con una linterna y disparándole hasta causarle la
muerte. Rodrigo había sido torturado en el batallón de Contraguerrilla Los Guanes de
Bucaramanga, en mayo de 1995, en esa ocasión lo obligaron a tomar agua descompuesta y lo
sometieron a ahogamientos amarrándole una toalla en la boca.
El 25 de febrero a las 8:00 a.m., el joven BENEDICTO GARNICA DÍAZ fue detenido por
miembros del batallón Contraguerrilla No. 45 Héroes de Majagual, en zona rural de la
Inspección de El Centro. En el momento de la aprehensión Benedicto portaba una escopeta
para cacería de dos cañones calibre 12, razón por la cual fue trasladado a las instalaciones del
batallón Nueva Granada y luego a las dependencias de la SIJIN de Barrancabermeja, y
posteriormente dejado en libertad. Posteriormente, el 3 de abril, durante el tercer allanamiento
de que era objeto en su finca La Fortuna en la vereda Oponcito de la Inspección señalada, él y
otra persona llamada REINALDO, fueron maltratados por miembros del Batallón de
Contraguerrillas No. 45 Héroes de Majagual.
Tres meses más tarde, el 1 de mayo, se realizó una masacre en la vereda Guarumo, cuando un
grupo de paramilitares llegaron a la finca El Guamito hacia las 7 de la noche y ultimaron a los
campesinos LILIA GALVAN FRIAS de 53 años, PEDRO RUIZ de 60, SALVADOR GUTIERREZ de
55, ANATOLIO ANGARITA de 40 y JOSE de 35 años. Los asesinos “se acercaron a unos
ranchitos ubicados a la orilla del río Sogamoso, donde suelen pernoctar o vivir algunos
pescadores, en la tiendita que tenía doña Lilia Galván Frías; pidieron cerveza y se tomaron toda
la que había, luego cogieron a todos los presentes, los hicieron tenderse sobre un arenal y allí
162
los asesinaron”; (...) antes de retirarse, los paramilitares advirtieron a los campesinos del
vecindario, que «la cosa apenas estaba comenzando»“.
Entre los días 2 y 3 de mayo aparecieron los cuerpos de Lilia, Pedro y Salvador, mientras que el
de Anatolio apareció el día 9 de mayo con señales de tortura: “... tenía las uñas arrancadas y la
cabeza destrozada; no estaba descompuesto a pesar de que había transcurrido más de una
semana; todo da a entender que fue llevado vivo y que fue luego cruelmente torturado”. El
cuerpo de José aún no había sido recuperado.
El 24 de junio, el campesino CLAUDIO ARAQUE fue torturado y luego asesinado por integrantes
de un grupo paramilitar, en la vereda Guarumo. Según testimonios, Claudio salió de su casa
alrededor de las 6:30p.m. rumbo al hogar de su señora madre, ubicado en inmediaciones de la
vereda, pero nunca regresó. Dos días después sus familiares salieron a buscarlo y el jueves 27
de junio el cuerpo de Claudio fue encontrado con signos de tortura; además aves de rapiña le
habían comido su cráneo y su cara. El campesino solamente fue reconocido por la ropa y los
zapatos que llevaba.
El 10 de septiembre los habitantes de la vereda Campo 23 ubicada en el Corregimiento El
Centro, denunciaron los siguientes hechos:
La culpa es del campesino
“El sábado 7 de septiembre de 1996, hacía las 7 de la mañana soldados de la base militar de la
vereda, pasaron por todas las casas convocando a una reunión que se celebraría en la base
militar del Campo 23 a las 11: 00 a.m. En esta reunión el Mayor Ibarra, hizo advertencias
sobre que si la guerrilla atacaba la vereda a población tenía que responderle a él, puesto que
según el Mayor Ibarra los campesinos saben todo lo que va a suceder a ese respecto. Los
miembros de esa base acostumbran a presionar a los niños de 5 a 6 años diciéndoles que les
digan a donde están los guerrilleros, ofreciéndoles plata o cosas a cambio, también les dan a
cargar los fusiles, diciéndoles que con ellos se mata a la guerrilla. En esa reunión el mayor
Ibarra, advirtió que cuando él visitara las casas, sin importar sus ocupaciones tenían que
atenderlo ofreciéndole alimentos, bebidas, etc..., porque de lo contrario seguiría insistiendo
hasta cansarlos. Esta no es la primera reunión de este tipo que se celebra, hace
aproximadamente un mes se celebró otra en la que invitaban a los habitantes de la vereda
para que conformaran una CONVIVIR, diciéndoles que por armas no se preocuparan; estas
personas rechazaron esta propuesta porque no quieren problemas y manifiestan que no tienen
que ver con ese conflicto que deben solucionar ellos. La base del Campo 23 está ubicada a 30
metros de distancia del colegio y a 15 metros de la guardería de Bienestar Familiar, esa
ubicación pone en grave peligro la vida de los niños, en la eventualidad de un enfrentamiento
que según el mayor Ibarra es inminente ya que en la reunión manifestó que había recibido una
comunicación que anunciaba un ataque de la guerrilla. La petición urgente de los habitantes del
Campo 23, es que se reubique esa base militar en un sitio diferente a la zona urbana, puesto
que la ubicación actual representa un grave riesgo a la población que además es víctima
frecuente de los hostigamientos de sus miembros...”84.
El 7 de octubre los habitantes de la vereda La Lejía, corregimiento El Centro, denunciaron la
presencia de grupos paramilitares desde hace más o menos 6 meses; aseguraron que estos
grupos amenazaban a las personas y afirmaban que eran auxiliadores de la guerrilla. Debido a
esto, aproximadamente 25 familias, la mitad de habitantes de la vereda para la época,
abandonaron la región y se desplazaron hacia El Centro o hacia Barrancabermeja.
84
CREDHOS. Informe Derechos Humanos En Barrancabermeja y su Zona de Influencia En el Magdalena
Medio. Septiembre 1995-Mayo 1996.
163
El viernes 5 de octubre de 1996, hacia las 5:00 a.m. en la misma vereda fue asesinado el
campesino MIGUEL SANABRIA, cuando paramilitares del grupo los Masetos llegaron a su casa,
el día anterior hacía las 4:00 p.m., los paramilitares estuvieron rondando la vereda
preguntando a quienes eran colaboradores de la guerrilla e insultando a la gente. Los
campesinos tienen conocimiento de que en veredas aledañas como Campo 32, Las Marías,
Campo 23, Campo 13, Campo 14, se venía presentando la misma situación. El mismo viernes,
a un grupo de obreros de varias firmas que estaban trabajando los acostaron en el suelo
amenazándoles para que les dijeran donde estaba la guerrilla; una de las amenazas que
hicieron es que si alguno de ellos le pasa algo, ellos vendrán y matarán a la gente de la vereda,
sin importar si son niños o grandes. A la comunidad de La Lejía le interesaba que el gobierno
tuviera presencia en la región, pero una presencia de apoyo y no una presencia de violencia y
amenaza.
El 31 de octubre, los cuerpos de UBALDO ANTONIO AFANADOR CERVANTES y JAIRO ANTONIO
PACHECO RAMÍREZ campesinos de la vereda Campo 23, Inspección de El Centro, fueron
encontrados en avanzado estado de descomposición en el sitio Puerto Cayumba, zona rural de
Barrancabermeja. Los familiares de Ubaldo y Jairo habían denunciado la desaparición de los
campesinos a finales de septiembre ante organismos de derechos humanos.
1997
El 8 de septiembre, los campesinos ARCENIO FONSECA AVENDAÑO, TOMASA CARVAJAL, LUZ
ELENA VILLA CARVAJAL y LUIS ALFREDO NARANJO PICO, integrantes de una familia campesina
que habitaba la región desde hace más de diez años, fueron asesinados por miembros de una
patrulla militar adscrita al batallón Nueva Granada y Héroes de Majagual, de la V Brigada,
quienes hacia las 5:15 a.m. incursionaron en su vivienda de la Cienaga El Sábalo, y los
acribillaron. Las víctimas fueron transportadas posteriormente en helicópteros militares a la
base militar de los Comuneros, en el barrio Rafael Rangel y presentados a los medios de
comunicación como guerrilleros muertos en combate que culminó con la liberación de Eduardo
Evan, hermano del alcalde de éste municipio; al parecer los guerrilleros que habían secuestrado
días antes al hermano del alcalde lo mantenían cautivo en cercanías de esta vivienda y al
percatarse de la presencia del ejército, lo dejaron allí.
1998
El 2 de febrero, los campesinos DONATO CALA RINCON, presidente de la Junta de Acción
Comunal de la vereda Peroles y militante del Movimiento Político Democrático Popular de
Barrancabermeja y su esposa ALCIRA SARMIENTO, fueron llevados a la fuerza y
posteriormente asesinados por un grupo de hombres fuertemente armados que incursionaron
en la vereda Peroles. En octubre de 1997 dos integrantes de la familia Cala habían sido
asesinados por desconocidos.
También en ese mes, en la vereda Peroles, fueron asesinados el día 22 de febrero los
campesinos JORGE LUIS MELO, MARIANA MIRANDA, OMAR RINCON ORTEGA y ROMUALDO
CALA VEGA, por paramilitares de las Autodefensas de Santander y Sur del Cesar, quienes
llegaron al Estadero La Palma, donde departían los campesinos rodearon el establecimiento,
seleccionaron a las víctimas y procedieron a asesinarlas; posteriormente le prendieron fuego al
lugar.
El 10 de marzo, en la vía Panamericana, fueron encontrados asesinados JIMI FLOREZ, MANUEL
VARGAS, ENRIQUE ALVAREZ, MILCIADES CRUZ, OSCAR RUEDA y un HOMBRE sin identificar.
Los cuerpos estaban baleados y presentaban señales de tortura. El 8 de julio siguiente, el
164
mayordomo HONORIO RAMIREZ PAREDES, fue asesinado en la finca La Herradura, por ocho
hombres fuertemente armados, quienes le dispararon delante de su familia.
El 2 de abril, EFRAIN RODRIGUEZ, fue desaparecido por miembros del ejército pertenecientes a
la base militar Campo 23, en la Inspección El Centro.
El 14 de agosto, miembros del batallón Héroes de Majagual, participan en el asesinato del
pescador REMIGIO JAIMES GUEVARA, muerto por un soldado de éste batallón, en el complejo
industrial de Barrancabermeja; el soldado le ordenó a Remigio detenerse, el se detuvo, luego
de lo cual procedió a dispararle.
En una incursión en la vereda La Maria, el 7 de octubre, un grupo de hombres fuertemente
armados y vestidos con uniformes de uso privativo del ejército, asesinaron al campesino JOSE
LEONEL MOSQUERA. Un mes más tarde, el 8 de noviembre, otro campesino, ALVARO OSSES,
de 42 años, fue asesinado por miembros de un grupo armado que incursionó en la vereda
Cirama, jurisdicción de la Inspección El Centro. Los victimarios sacaron de su vivienda al
campesino y lo llevaron hacia una zona cercana de la vereda, donde lo asesinaron de varios
impactos de arma de fuego.
El 3 de octubre, ALEXANDER RUEDA ARDILA fue asesinado por paramilitares que incursionaron
en la vereda Las Arrugas.
165

Documentos relacionados