El Vidaurri de Artemio Benavides

Comentarios

Transcripción

El Vidaurri de Artemio Benavides
115
MAY / 13
El Vidaurri de
Artemio Benavides
Quebaré
Hugo L. del Río
Raúl Caballero García
En una ciudad feliz
Jorge Villalobos
El día que mi padre
me llevó a conocer
la cerveza
Gerardo Nevárez
Extorsión telefónica
Cris Villarreal Navarro
2 de abril de 1903
Héctor Franco Sáenz
Chava • JRM Ávila • Edilberto Cervantes Galván • Víctor Orozco • Ernesto Hernández Norzagaray
Víctor Alejandro Espinoza • Samuel Schmidt • Luis Miguel Rionda • Óscar Palacios • Luis Villegas
Montes • Rosa Esther Beltrán • G. Berrones • Margarita Hernández Contreras • David Fernández
Eligio Coronado • Luis Valdez
Cartón de Chava
Q
3
115
MAY / 13
3 Cartón de Chava
22 Entre el imperio y el despotismo
40 ENTRELIBROS
24 ¡Es el contexto, estúpido!
42 Jess Franco y el cine serie B
Víctor Orozco
4 Indice
Ernesto Hernández Norzagaray
5 CRÓNICAS DE NEVÁREZ
El día que mi padre me llevó
a conocer la cerveza
Gerardo Nevárez
Víctor Alejandro Espinoza
28 Urgencia reformadora
Hugo L. del Río
Samuel Schmidt
7 Jornada sabatina
30 El derecho de los animales
8 LA VENTANA INVISIBLE
32 Un país bello
J. R. M. Ávila
Óscar Palacios
10 LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Acceso libre y universal a la red
Edilberto Cervantes Galván
16 2 de abril de 1903
Héctor Franco Sáenz
34 En la encrucijada
Luis Villegas Montes
35 Tapar el sol… con un premio
Rosa Esther Beltrán
El Vidaurri de Artemio Benavides
Raúl Caballero García
Cris Villarreal Navarro
8
Luis Miguel Rionda
En una ciudad feliz
Jorge Villalobos
15 Extorsión telefónica
Luis Valdez
27 Mundo al revés
6 Quebaré
12 MUROS Y PUENTES
Eligio Coronado
36 DÉCIMAS DEL PROFETA BERNA
12
G. Berrones
37 Irrompible
30
Margarita Hernández Contreras
38 La trova en Monterrey
(Memorias de Patricia Guerrero)
David Guillermo Fernández
www.laquincena.mx
Director: Luis Lauro Garza // Editora: Denise Márquez // Asesor de la dirección: Gilberto Trejo // Asesor legal: Luis Frías Teneyuque
Comunicación e imagen: Irgla Guzmán // Arte y diseño: Martín Ábrego Parra
Servicio de internet: Asael Sepúlveda // Relaciones públicas: Patricio Flores // Redes sociales: Emiliano Sánchez
La Quincena / revista mensual / mayo 2013 / Editor responsable: Luis Lauro Garza / Número de Certificado de Reserva otorgado por el
Instituto Nacional de Derecho de Autor: 04-2003-0828156343200-102 / Número de certificado de Licitud de Título: 12926. Número de Certificado de Licitud
de contenido: 10499. Incorporada al Padrón Nacional de Medios Impresos de la Secretaría de Gobernación.La Quincena es una publicación editada por Editorial La Quincena S.A. de C.V.,
Serafín Peña 748 sur, Monterrey, Nuevo León, C.P. 64000,
Tel. (81) 19352363 / Correo electrónico: [email protected] Página web: www.laquincena.mx
Impresión: Procesos Impresos, S.A. de C.V. Av. Alfonso Reyes 3013, Fracc. Bernardo Reyes, C.P. 64280. Monterrey, Nuevo León.
Distribuidor: Editorial La Quincena, S.A. de C.V.
CRÓNICAS DE NEVÁREZ
El día que mi padre me
llevó a conocer la cerveza
Gerardo Nevárez
M
onterrey.- Parafraseando a
Márquez: nunca olvidaré el
día en que Nevárez me llevó
a conocer la cerveza. Era martes, quizá
del 72. Y sé que era martes porque era
cuando sesionaba el Sindicato Belisario
Domínguez, de la CROC, del que Nevárez era secretario general.
Siempre asaban carne. Lo mismo
aquí que allá, en cualquier parte. Ángel,
mi hermano mayor, también asistió en
esa ocasión. Fue entonces que Nevárez
nos ofreció a beber un trago de cerveza,
que a nosotros nos resultó amarga y detestable.
El primer aviso de lo que vendría
después, fue cuando Nevárez, jugueteando con un compañero de los “peseros”, cayó en un charco del río La Silla,
sede de tan memorable evento. Acostumbrados como estábamos a verlo pelear nos alarmamos, pero no pasó nada.
Luego vendría la carne asada, la gran
cantidad de carros “peseros”, (de la ruta
Y griega–Los Lermas), la llegada del líder mayor de la CROC en el estado, a
quien Nevárez profesaba gran afecto y
respeto.
Recuerdo la imagen de un hombre al
que llamaban Chuy, quien en todo momento mantuvo su brazo cruzado sobre
su barriga.
Cerveza y más cerveza... luego el
zafarrancho. No sé ni cómo empezó, ni
quién contra quién, pero lo que presenciamos fue una coreografía propia de las
grandes producciones, donde unos se
golpeaban contra otros.
Nevárez intervino protegiendo al
líder, a quien como pudo lo llevó hasta
su carro. Pero el chofer no pudo arrancar
porque el hombre del brazo en la barriga
se atravesó para impedirlo.
Ahí descubrí el truco del brazo en la
barriga: era de mentiras, una prótesis de
yeso. Y con la mano buena, que le servía
para tomar cerveza, empleaba la de yeso
como mazo para romper el parabrisas
del carro del líder.
Salió a relucir una pistola de alguna
parte, la confusión fue en aumento, y
sólo recuerdo que el líder (y nosotros)
salimos por piernas del fondo del río.
Q
5
Quebaré
Hugo L. del Río
M
onterrey.- El comerciante, decía Oscar Wilde, es un ladrón con
paciencia. Claro que el irlandés exageraba, pero no mucho, no
mucho. El comercio es inagotable fuente de mentiras, si bien lo
mismo podemos decir de la política, la industria, la banca y los caciques
sindicales.
En la tele anuncian una especie de calzones largos para mujer que
llaman Quebaré. Según esto, la prenda garantiza a las féminas pasadas
de kilos que con usar esa pieza de ropa bajarán de peso sin necesidad de
hacer dietas o seguir un régimen de ejercicio físico.
Las ejecutivas o como se les llame, se llenan la boca de miel al hablar
de las maravillas del Quebaré: es el resultado de una investigación que
realizaron, durante años y años, científicos del área de la biomecánica –a
mí no me pregunten qué es eso–, psicólogos, especialistas en medicina
deportiva y, claro, modistos de alta escuela.
Y aquí está el producto mágico: basta con usarlo y la fémina adquiere
una figura tipo Marylin. Eso sí, tal y como lo anuncian desde data inmemorial, tiene que ordenar por fono la compra en la próxima media hora,
porque la pantaleta de las Mil y Una Noches se vende como agua fresca
en el Sahara. Y sí, sobran damas que se lo creen.
Y por qué no, si les creemos a Medina con su programa de austeridad
y a Margarita con su saneamiento moral de Tránsito: el agente corrupto
será destituido. La panista se va a quedar sola.
Para enflacar, tenemos esta otra vaina llamada Logar. Viene en presentación de ungüento y gotas, y si no le gana una figura esbelta en un
plazo razonable de lunas y soles, pues se queda como está, porque de
devolver la marmaja, nada.
Son buenos narradores de cuentos estos hijos de Mercurio. Tienen
más imaginación que la burocracia política. Por ejemplo, la Universidad
Tec Milenio creó una cátedra que enseña al estudiante a ser feliz. Y la
Universidad Autónoma de la Ciudad de México, UACM, adoctrina al
alumnado en la siniestra asignatura que los convertirá en aspirantes a
gestapistas y SS.
Los catedráticos lamentan que, les dicen a sus pupilos, el Holocausto
sea una falacia, porque de haber sido verdad ya no quedarían judíos.
Como la vieja escuela estalinista, esta UACM predica el odio al judío.
Universidad Tec Milenio sólo vende falsedades; la dizque uni de la izquierda defeña promueve el exterminio del “otro”: hoy, los judíos.
Mañana o pasado seremos nosotros.
6 Q
FRONTERA CRÓNICA
Jornada
sabatina
J. R. M. Ávila
M
onterrey.- ¡Viernes! Para Daniel, el día más esperado, sobre todo porque a partir de
mediodía arranca el gozo del fin de semana, por las diversiones que siempre le
acompañan. De modo que el tiempo se
alarga y no llega el timbre de entrada a la
secundaria. Siempre imagina que mientras más pronto llegue, más pronto será
el de salida.
Pero este viernes la entrada se retrasa. Por más que voltea hacia la dirección
para ver si alguno de los auxiliares se
acerca al timbre, no es así. Ya están aquí
su maestra de planta y los profesores
que le dan clases hoy. No hay nada que
explique el retraso.
Sin embargo, algo raro sucede. En la
dirección se han encerrado el director, la
subdirectora y los auxiliares. Pasan cinco minutos y no salen. Pasan diez más
y nada. Hasta que uno de los auxiliares
sale y se dirige al micrófono: “Maestros y
maestras, favor de pasar a la dirección”.
¿Y ahora qué pasa?¿Se suspenderán
las clases el día de hoy? ¿Será posible
tanta belleza? ¿Habrá sucedido algo
malo? ¿Se habrá muerto un familiar de
alguno de los profesores? ¿Habrá amenaza de bomba como hace un año? Daniel se inquieta pero el resto del alumnado permanece disfrutando la hora libre.
Y cuando menos se lo espera, se escucha el timbre. La segunda hora está
por empezar. La formación es lenta,
cada maestro de planta se coloca frente
a su grupo y gira órdenes a diestra y siniestra. El auxiliar grita por el micrófono
para que las filas dejen de moverse, para
que nadie hable y, al final, anuncia que
el director va a dirigirles unas palabras.
Para traer a la muerte, como dice el
abuelo. El director habla y habla y nadie
sabe a dónde quiere llegar. Poco a poco
se va aclarando todo. El día de ayer llegó
un oficio en el que se informa que habrá
una jornada sabatina y que a algunos
alumnos se les citará para que mañana
tomen clases de español y matemáticas.
Qué viernes tan largo. Sobre todo
porque Daniel no quiere regresar en sábado a la secundaria y hace lo posible
por volverse invisible. Piensa que si no
lo ve su maestra de planta, no lo citará
y así podrá disfrutar su fin de semana.
Pero cuando menos se lo espera, es la
maestra de español quien lo vuelve visible, junto a otros siete compañeros: “Mañana sin falta a las nueve de la mañana.
Tráiganse su libro y su libreta”.
Así sea a las diez de la mañana, a
Daniel no le parece agradable dejar a un
lado sus actividades del fin de semana.
Pero ni modo, hay que obedecer. Y ni
cómo protestar, porque su mamá queda
complacida de que vaya en sábado a asesorías de español.
Mala tarde, mala noche. Nada lo
consuela, nada le hace gracia, ni siquiera contesta las llamadas de sus amigos
que no verán echado a perder su fin de
semana. No juega, no ve tele, no sale de
la casa. Todo le recuerda su pésima fortuna.
Despierta el sábado antes de las cinco de la mañana. Los minutos son más
lentos que nunca. Las horas se arrastran
en el reloj. Apenas las siete de la mañana,
después de sentir que han pasado más
de cinco horas. ¿Por qué los citaron a las
nueve y no a las siete y media?
En fin. Se levanta, se baña, se viste,
pero no desayuna. Sale de la casa antes
de las ocho, de manera que encuentra cerrada la secundaria. ¡De aquí a que den
las nueve! Camina hacia el semáforo, regresa y las puertas siguen cerradas. Camina hacia el puesto de revistas, les echa
un vistazo, regresa y aún no abren. Ni
tránsito de vehículos hay por la avenida.
Pasa el tiempo. Nadie llega. Ni profesores ni alumnos. ¿Se imaginaría todo?
Las nueve y nada. Las diez, las diez y
media y la secundaria no da señales de
vida. Decide retirarse mientras un vendedor de periódicos vocea la noticia de
una balacera ayer por la noche en los alrededores de la secundaria.
Sin prestar atención a una noticia
tan común en estos tiempos, se dirige a
su casa y tampoco encuentra a alguien.
Saca su llave y abre. Se acomoda en la
cama para dormir. Despertará a las cinco
de la tarde con el fin de semana roto.
Q
7
LA VENTANA INVISIBLE
En una ciudad
feliz
Jorge Villalobos
T
orreón.- Por azares del destino,
como reza el lugar común, leo con
cierto regocijo el resumen de una
encuesta, de esas miles de encuestas que
se practican hoy en día para miles de
propósitos; en este caso se mide la felicidad.
Resulta que científicamente hablando, yo he vivido, por azares del destino
como dije antes, en las ciudades más
felices y también las más infelices de
México, incluidas en el Ranking de la
Felicidad 2012, al cual pueden acceder
directamente vía rankingfelicidadmexico.org.
Curioso, reviso en mi memoria el
tiempo que viví recientemente en Apodaca, Nuevo León, el municipio top
number one en el citado ranking, y lo que
veo en mis adentros es un mosaico de
8 Q
parques y áreas industriales entre infinitas y alejadas colonias y fraccionamientos de data reciente; lugares habitados
por legiones de obreros y empleados,
matrimonios jóvenes, miríadas de infantes.
Por supuesto, una minoría de estos
“desarrollos residenciales” son para las
clases media y alta. El poblamiento del
municipio es vertiginoso. El transporte
urbano es malo y los servicios medianamente cumplen con su cometido; ni qué
hablar de la seguridad.
Fue en este municipio durante el
2011 que fui testigo de atroces homicidios de uniformados y civiles inocentes.
El desorden desarrollista-urbano es más
que evidente, como muchos municipios
de nuestro país. Sin embargo, Apodaca
ha sido en los últimos años el municipio de Nuevo León que más inversiones
extranjeras y nacionales ha captado. Debido a ello, existe una relativa oferta de
empleo, y habiendo money, pues baila el
perro… de felicidad, creo yo.
En el honroso segundo lugar en esta
lista de ciudades felices se encuentra la
pequeña ciudad de Lerdo, conurbado
municipio de Durango; aquí no cabe
duda que la acendrada y rancia querencia de los lerdenses hacia su ciudad
prevaleció en la encuesta, ya que en la
actualidad, bien lo saben los laguneros,
Lerdo posee graves problemas sociales,
ambientales, de seguridad, etcétera.
Y no es que hayan falseado sus respuestas, sino que ven, creo yo, con “ojos
de tía” a su ciudad que, aunque emproblemada y algo devastada, como Lerdo
no hay dos. Son felices sus habitantes.
O al menos eso dice el primer muestreo realizado en nuestro país acerca del
tema de la felicidad, cuya aplicación fue
el año pasado entre 26 mil mexicanos
que viven en 100 ciudades escogidas
para saber dónde la gente tiene mayor
calidad de vida y si son felices.
Observo que el tercer sitio de la dichosa lista está Guadalupe, Nuevo León,
municipio de altos contrastes, considerado por algún tiempo como “el dormitorio” de Monterrey; muy habitado y de
alta marginación, con todos los problemas de ser parte de una zona metropolitana como la regia: la devastación de
hábitats naturales (las faldas del Cerro
Del conjunto de cien ciudades estudiadas
y atrapadas en los últimos diez lugares se
encuentra Chilpancingo, capital de Guerrero,
en el 94 lugar y Torreón, Coahuila, en el
lugar 99. Casi el valle de lágrimas, o
ciudades infelices; vale añadir que el
último lugar lo ocupa, increíblemente,
la ciudad de Campeche, quienes resultaron
no ser tan campechanos como se creía.
de la Silla, ríos y arroyos, debido entre
otras cosas, a una urbanización rabiosa
y lucrativa) y la inseguridad – baste decir que todo Guadalupe apela ahora a la
morena virgen para pacificar la otrora
tranquila villa–.
Sin embargo la especializada encuesta respaldada y llevada a cabo por científicos sociales, extranjeros y nacionales,
pone a esta conurbada ciudad norteña
en el envidiable tercer sitio de las ciudades más felices del país.
Y como contracara de la moneda,
puedo atestiguar fehacientemente el haber vivido (y vivo) en las antípodas de
las ciudades dichosas consignadas por
el estudio, cuyo sustento está avalado
por especialistas internacionales, en conjunto con las universidades Benemérita
Autónoma y la Popular Autónoma de
Puebla.
Del conjunto de cien ciudades estudiadas y atrapadas en los últimos diez
lugares se encuentra Chilpancingo, capital de Guerrero, en el 94 lugar y Torreón,
Coahuila, en el lugar 99. Casi el valle de
lágrimas, o ciudades infelices; vale añadir que el último lugar lo ocupa, increíblemente, la ciudad de Campeche, quienes resultaron no ser tan campechanos
como se creía.
Torreón, en la actualidad es nota roja
sobresaliente a nivel internacional, debido a la falta de seguridad que se padece
desde hace tiempo así como la falta de
agua potable; y Chilpancingo, aparte de
los temblores sociales y telúricos que le
aquejan consuetudinariamente, padece
desde hace tiempo múltiples problemas
sanitarios y carencias impropias de una
capital. Aquí sí que ni cómo hacerse para
un lado. Eso es lo que hay.
En las 100 ciudades encuestadas, informa el estudio sobre la felicidad, viven
47 millones 637 mil 540 personas, aproximadamente 42 por ciento de la población del país. Estaremos de acuerdo o no
con los fines que persiguen las encuestas
hoy en día, pero que si son instrumentos
útiles y eficaces, lo son.
Los resultados de medir la felicidad
seguramente serán vendidos y usados
para alguna empresa refresquera paladín de la felicidad mundial o algún
cliente parecido. Y como la ciencia, la
técnica y la tecnología, se usan para bien
o para mal, pero se usan, cabe añadir que
en el ranking del Índice del Planeta Feliz
–Happy Planet– México ocupa el lugar 22
de 151, y concluye la página por internet que “las personas con un estado de
ánimo positivo viven más que las malhumoradas”.
Eso que ni qué.
Q
9
LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Acceso libre y universal
a la red
Edilberto Cervantes Galván
M
onterrey.- Con años de retraso
respecto de otros países desarrollados y no desarrollados
en México se está planteando un nuevo
esquema legal en el sector de las telecomunicaciones.
Las posibilidades que abrieron las
tecnologías como la internet y la banda
ancha para el llamado triple play, y hasta cuádruple play (voz-imagen-información o telefonía-televisión-internet con
conexión inalámbrica), han provocado
modificaciones importantes en las legislaciones de gran número de países. Los
debates y forcejeos fueron la tónica en
casi todas partes.
El avance en las tecnologías de las
comunicaciones ha hecho necesario modificar periódicamente el marco legal.
Así fue cuando se inventó el telégrafo,
el teléfono, la televisión. Se desarrollaron nuevos servicios y con ello nuevos
negocios. Allí están el telex o el fax, que
fueron rebasados por otros medios, pero
que en su momento abrieron posibilidades de comunicación hasta entonces inimaginables.
10 Q
Hasta ahora el gobierno mexicano reconoce que la banda ancha es una
herramienta útil para acelerar el crecimiento económico y social,
al fortalecer la economía del conocimiento y promover el pleno disfrute
del derecho a la libertad de expresión y de información.
El potencial económico que ha significado la comercialización de estas tecnologías ha sido enorme.
A partir de la llegada de la internet
y la banda ancha el sector de las tecnologías de la información y las telecomunicaciones (TICs) se ha convertido
en el más dinámico de la economía. Las
aplicaciones en todos los ámbitos (casa,
escuelas, negocios, gobierno, procesos
productivos, diseño, etcétera) han propiciado que se acuñe el concepto de sociedad de la información y hasta se hable
de una economía del conocimiento. Así
de trascendente ha sido el impacto de la
diseminación y aplicación inteligente de
las TICs.
En el debate político en México la
mayor atención se ha desviado hacia las
televisoras y los servicios telefónicos,
por la explotación casi monopólica de
dos tecnologías ya tradicionales. Pero
poco se ha dicho sobre las posibilidades
que se abren para aprovechar las TICs
como motores del desarrollo. No sólo se
trata de crear una nueva infraestructura
(la banda ancha) y brindar los servicios
de comunicación, se trata también del
desarrollo tecnológico que va asociado a
la fabricación de los equipos, la investigación y desarrollo para sus aplicaciones
en las industrias de proceso: la robotización por ejemplo; su uso en todos los
ámbitos de la actividad económica y de
gobierno, en la recreación, en la cultura.
En países como Corea del Sur o los
Estados Unidos el sector de las TICs
(bienes y servicios) ha representado una
parte muy dinámica de su economía en
los últimos diez a quince años. La fabricación de equipos y su exportación han
sido significativas. La robotización es
toda una línea de aplicación de las TIC
en los proceso industriales ya que deriva en ahorro de mano de obra y eleva la
producción.
En otros países como Brasil, Argentina o la Unión Europea se han diseñado
planes nacionales para el aprovechamiento integral y ordenado de las TICs.
Aquí en México cada quien ha corrido
por donde ha querido sin ninguna estrategia nacional de por medio. En los dos
últimos gobiernos el uso de las TICs se
dejó al libre juego del mercado (que no
es tan libre dada la monopolización en
radio, televisión y telefonía).
Hasta ahora el gobierno mexicano reconoce que la banda ancha es una herramienta útil para acelerar el crecimiento
económico y social, al fortalecer la economía del conocimiento y promover el
pleno disfrute del derecho a la libertad
de expresión y de información.
En las reuniones internacionales convocadas por la ONU para analizar las
TICs y la sociedad de la información se
ha hecho especial señalamiento para advertir sobre la brecha digital que se está
haciendo cada vez más amplia, entre
quienes tienen acceso a las TICs y quienes no lo tienen, al interior de los países
y entre los países. Esa brecha digital es
una forma de retraso, de rezago, frente a
las sociedades que han hecho de las TICs
una verdadera área de oportunidad. México está en el fondo del abismo digital.
Un ejemplo de la forma en que se
han manejado proyectos del gobierno en
la materia lo es el de la llamada Enciclomedia. Con un diseño tecnológico atrasado, nula capacitación a los maestros y
una muy endeble puesta en operación, la
Enciclomedia significó un gasto enorme
y un fracaso rotundo. En doce años eso
fue lo único que se intentó para utilizar
las TICs en el sistema educativo público.
¿Estaremos o no retrasados si el sistema educativo mexicano no brinda acceso adecuado a las TICs?
Algo esencial para hacer de las TICs
un verdadero factor de desarrollo es
convertir a la internet en un servicio de
interés público con acceso universal sin
costo para todos los mexicanos. Así son
la radio y la televisión abiertas.
Mientras, seguiremos siendo importadores de tecnología y bienes informáticos. Somos meros usuarios de las tecnologías y las apps que se desarrollan en
otras partes del mundo.
Q
11
MUROS Y PUENTES
El Vidaurri de
Artemio Benavides
Raúl Caballero García
Notas sobre una entrevista
no realizada
D
allas, Texas.- En mi más reciente viaje a Monterrey apenas me
enteré de la muerte del historiador Artemio Benavides Hinojosa, ocurrida el pasado 21 de diciembre. Se nos
quedó pendiente una entrevista que yo
le haría a propósito de su libro Santiago Vidaurri: caudillo del noreste mexicano
(Tusquets Editores, 2012). Su muerte se
llevó ese encuentro pero nos quedamos
con su obra.
Para esto nos habíamos escrito varios
correos electrónicos. Cuando terminé
la lectura le expresé que su libro me ha
dejado una impresión muy precisa del
pasado regiomontano durante la segunda mitad del siglo XIX. Agregué: “Mi conocimiento de esta historia, desde luego
como le había adelantado, se limita a su
libro y algunas crónicas publicadas en la
prensa de Monterrey en torno al debate
que al parecer llevan y traen al controvertido personaje sin conclusiones provechosas, por lo que es posible que mis
observaciones merezcan correcciones
(bienvenidas)”, palabras válidas para estas notas que rescato de mis apuntes y
fichas que preparaba para la entrevista
no realizada.
Con su libro, Benavides Hinojosa
traza un perfil de Vidaurri desde la experiencia del historiador. Enmarca al
norestense exponiendo los contornos
de su personalidad con los documentos
en la mano, puesto que tuvo a su cargo
los archivos Vidaurri cuando fue titular
del Archivo General del Estado, aunque
a mí me hubiera gustado saber más de
la vida personal, es decir, a las actividades militares y políticas de Vidaurri –a
través de las cuales se desarrolla el re-
12 Q
“Los historiadores no somos tribunales ni jueces,
esa no es nuestra labor, pero tampoco creo que la
historia oficial sea la única, lo importante es dar
otra visión”, solía repetir don Artemio.
lato– le faltaron las familiares. Así se lo
dije en nuestro intercambio de correos
electrónicos:
“En lo personal, don Artemio, me
queda la impresión de que dejó de lado
grandes partes de la vida de Vidaurri,
como sus vivencias en Texas, sus relaciones familiares (de la familia no hay mayores referencias que un par de menciones a Indalecio, uno de sus hijos y otro
par sobre el yerno Milmo, ¿por qué?,
¿podríamos esperar, de su pluma, otro
libro más íntimo?”. También falta escudriñar los lazos amistosos y relaciones
que Vidaurri edifica, tan en boga y determinantes entonces como hoy.
Pero ya no tuve respuesta ni oportunidad de indagarlo en persona. Ahora salvo que haya dejado algo inédito y
corra la suerte de publicarse de manera
póstuma, no podríamos esperarlo ya de
su pluma. De otra manera habrá que esperar que alguien como él –es decir de
manera objetiva, al margen del mito,
abajo de pedestales y de historias oficiales o de “líneas” familiares– lo escriba
sin apasionamientos ni prejuicios.
“Asimismo –le dije–, me llama la
atención que lo que se ha señalado como
una desmesura de Vidaurri, eso de haber
ambicionado presidir la República de la
Sierra Madre, usted trate el tema sólo
como rumores. ¿Al consultar los archivos del personaje no descubrió, entonces
una certeza de que tales devaneos hayan
tenido lugar (para planes)?”
Sin duda faltan luces en aspectos
importantes de la vida de tan peculiar
personaje, pero también es cierto que el
historiador y su escritura, su muy útil
criterio en el formato con que estructu-
ra su estudio, y con un admirable relato
historiográfico, ofrece una versión del
personaje un tanto afuera de las sombras
de la polémica, del estigma que lo ha
opacado, a saber, su descomunal ambición que al final lo orilló a darle la espalda a Benito Juárez para luego situarse en
el seno del segundo imperio mexicano.
Es un largo camino (militar y político) el que Vidaurri cruza, desde sus
notables escaramuzas con los lipanes;
sus turbias asociaciones con filibusteros;
sus acciones visionarias para impulsar el
desarrollo del estado; su destreza para
desplegar su poder regional a la par que
se erigía en un liberal sobresaliente; su
personal estilo de gobernar; su templanza militar convertida en excedida pretensión por cubrirse de gloria que se le
desmorona en Ahualulco de Pinos, San
Luis Potosí, donde sufre una aparatosa
derrota. Su retiro, su postración, su traición… la historia.
Sin las respuestas que una entrevista en corto alcanzaría, nos queda interpretar (con las limitaciones de no ser
un especialista en el tema) la obra de
Benavides Hinojosa. Con el libro Santiago Vidaurri: caudillo del noreste mexicano,
realiza una biografía del lampacense que
como él mismo ha señalado, puede ser
un punto de partida para nuevos trabajos de nuevos historiadores.
“Los historiadores no somos tribunales ni jueces, esa no es nuestra labor,
pero tampoco creo que la historia oficial
sea la única, lo importante es dar otra
visión”, solía repetir don Artemio. Y con
su propia visión nos ha dejado un libro
que presenta a Santiago Vidaurri de manera clara, traza un perfil biográfico pro-
fundo, con precisiones interpretativas de
su lugar, en su tiempo, que se abren paso
en todo momento de su lectura. Introduce al personaje odiado por muchos y venerado por pocos ante el lector común,
con todas las características que una
presentación no oficial, no académica
requiere, es decir, muestra al político en
persona, al guerrero virtuoso y tortuoso,
al ser humano ambicioso. Extrae pues al
personaje del oscuro y nebuloso pasado
donde fue arrumbado, lo sustrae hasta el
presente para superar al olvido, y deja al
descubierto esa personalidad cincelada
en el poder.
Nos ofrece la trayectoria de Santiago
Vidaurri, ese caudillo liberal del noreste
mexicano en el siglo XIX quien ha sido al
mismo tiempo héroe y villano nacional.
Un visionario polémico, un cacique influyente con grandes sueños para Nuevo
León, un gobernador que le imprime un
gran impulso económico a Monterrey.
Un liberal capaz de domeñar al poder
central de la república. Un soñador que
se desvela por Coahuila. Un tipo de una
naturaleza propensa al mito y a la controversia que don Artemio presenta con
rigor y dueño cabal de su disciplina: la
historia.
Los libros de Benavides Hinojosa
abren cauces. Las respuestas son afirmativas cuando cuestionamos si la historia
del noreste de México requiere una revisión o si la vida norestense en el siglo
XIX debe reinterpretarse con una nueva
historiografía; una que no sea de oficio ni
oficiosa. En el libro sobre Vidaurri, ciertamente, busca desmitificar (y desoficializar) la historia en torno al caudillo. Con
su libro saca a Vidaurri de las sombras
Q
13
de lo polémico sin que por eso establezca que no lo sea; lo saca para verlo sin
apasionamientos pero también sin contemplaciones; lo saca asimismo del mito
oficial sin por ello meterlo en ningún
otro nicho. No busca limpiar la imagen
histórica, como según me he enterado lo
intentan otros de un tiempo a la fecha.
Benavides Hinojosa se ha inclinado,
ciertamente, por la historiografía que
baja de los pedestales a los personajes
de nuestra historia. En este caso con su
trabajo hace un ajuste de cuentas incorporando de lleno a Vidaurri a la historia
mexicana, a nuestra memoria nacional,
sacándolo de las lápidas con que estaba
cubierto. Expone a un hombre ni mejor
ni peor que muchos de nuestros políticos
actuales (el dato no es tanto en descargo del de Lampazos, al contrario, lleva
cargo a la triste actualidad). Es cierto,
ahí está el caudillo “con olfato de estadista”, pero también el cacique, ni más
pero ni menos.
Se puede ver al polémico personaje
con una vida un tanto fuera de claroscuros, en la que lucha por mejorar y engrandecer la región, y se preocupa por
mantener sus intereses políticos; tales
14 Q
acciones mostradas en lo cotidiano, en
no pocos momentos a través del escribano de retórica sagaz, lo hacen un hombre
más de carne y hueso.
Pero igualmente sin empacho se señala repetidamente su ambición y sus
flaquezas, sus afanes de gloria, grandeza y poder que vistos de cerca lo pintan
de cuerpo entero. Aunque acaso se hace
más énfasis en la lógica de principios, en
ese apego a sus intereses (políticos y militares) en la búsqueda constante de sus
conveniencias personales nunca explícitas del todo.
Los intereses creados de Vidaurri no
son abordados más allá de los datos que
aporta su personalidad enmarcada en
sus facultades de gobernante, pero los
pormenores se quedan fuera del retrato.
Debe ser muy interesante ver cómo
“controla” a los filibusteros texanos que
recorren Nuevo León en tanto en los
Estados Unidos se da la Guerra de Secesión; igualmente despierta interés saber
más de sus tratos con los confederados
del sur estadounidense, pero en fin. En
ese contexto de ambiciones personales a
la larga ese hombre (visto en su tiempo,
en esa región llena de desafíos para la ci-
vilización) es un personaje que le da la
espalda a la historia.
Benavides Hinojosa destaca de Vidaurri su liberalismo, que lo agiganta,
postura que al cabo el cacique fuera de
serie que lleva dentro echa por la borda
a la hora en que Juárez está en jaque y le
da la espalda. Pero luego viene el enroque de los liberales y el campo cambia.
Vidaurri tras ser derrotado decide huir a
Texas y asumir la mala apuesta del consecuente desenlace: su elegido retorno al
servicio de Maximiliano, que corona la
mayor contradicción de su vida, la que
habrá de precipitarlo al olvido oficial.
Al final fue fusilado como traidor,
hecho que pudo evitar de no haberse
escondido luego del llamado de Porfirio Díaz. Se deduce que el desenlace
fatal hubiese sido diferente y su vida no
hubiera quedado tan dentro de esa pesada sombra, la de un pasado que debe
aligerarse para su mejor comprensión en
este presente, como reiteradamente lo
dice nuestro historiador y que tan bien
editorializa al llamarlo nuestro pretérito
imperfecto, aunque ya hoy, por él, no indefinido.
La industria de la
extorsión telefónica
Cris Villarreal Navarro
M
cAllen, Texas.- –Cristy, ¿cómo
estás, adivina quién soy? –la
voz suena educada y amistosa,
como de un hombre preparado, en sus
cuarentas. –No tengo la menor idea –le
contesto. –Habla tu primo, ¿qué, a poco
no me reconoces?–
La modulación del tono se torna sonriente y confianzuda, como de alguien
del entorno familiar que me conoce muy
bien y que me tiene cariño. –A ver, a ver,
¿en dónde tienes a tu familia en México?–. La inflexión cálida de la voz surte
su efecto.
–Pues… en Monterrey. –Exactamente, de… a ver, a ver, ¿de cuántas tías tienes primos ahí?–. Envuelta en la espontánea efusividad que suele crearse con la
parentela, sin la más mínima prudencia,
continúo dándole información. –De tía
Chelo y tía Concha. –Pues soy uno de
los mayores de tu tía Concepción. ¿Ya te
cayó el veinte de quién soy? –¿Eres Tito?
–Ándale, le diste al clavo, habla tu primo
Ernesto–.
Al escuchar la última palabra, como
si hubiera recibido un cubetazo de agua
fría, caí en la cuenta que algo definitivamente no checaba y colgué el auricular
de inmediato.
Para empezar, ningún primo, cercano o lejano, me llama nunca y cuando
nos llegamos a ver, últimamente en algún velorio, todos me siguen llamando
Kitty, como cuando éramos niños. Lo
que con gran contundencia me hizo abrir
los ojos fue que mi primo Tito se llama
Héctor, no Ernesto.
Con todas mis leguas recorridas,
acababa de ser víctima de un intento de
extorsión telefónica y había corrido con
suerte. Desde entonces, no contesto llamadas cuya procedencia no reconozco
en el identificador.
En esa misma semana, me encontré
con que dos familias amigas, residentes
en McAllen, la ciudad donde vivo, habían recibido el mismo tipo de llamadas.
Para su desgracia, las facultades histriónicas de los delincuentes habían tenido
éxito y habían logrado que les depositaran miles de dólares en sus cuentas bancarias.
Un vecino se quedó sin el ahorro de
cuatro mil dólares que tenía guardado
para pagar los impuestos anuales de su
casa. –Podría jurar que era la voz de mi
sobrino Juan, se oía desesperado, decía
que estaba en la cárcel por un abuso de
autoridad y necesitaba el dinero para la
fianza.
Temiendo que el percance se repitiera decidí hacer un reporte a la policía del
condado de Hidalgo. Fue inútil, me dijeron que desde el momento en que las
llamadas se reciben desde México era
muy complicado darles un seguimiento.
Lo que me llamó la atención fue que el
agente comentara que denuncias de esas
llamadas se recibían por decenas diariamente.
Intrigada busqué información en el
Internet para encontrarme con que el
Consejo para la Ley y los Derechos Humanos de México ha investigado que
cada 24 horas se intentan un promedio
de 6 mil 500 extorsiones, la mayoría perpetradas por al menos 916 bandas de extorsionadores que operan desde distintos penales de México.
Para quienes vivimos del otro lado
del Bravo, esta actividad les ha resultado
un pingüe negocio ya que con las nuevas
tecnologías y con las redes sociales re-
sulta muy sencillo obtener información
sobre paisanos que moramos por acá.
Escogen al azar nombres hispanos en directorios telefónicos en Internet de cualquier ciudad estadounidense y cuentan
con todo el tiempo del mundo para medrar en la tranquilidad de cualquiera de
nuestros hogares.
En estas llamadas a los Estados Unidos lo que los presuntos primos, sobrinos o nietos persiguen es hacer creer a
los potenciales desfalcados que necesitan su ayuda económica de manera
emergente. Aseguran que ya están en la
frontera pero que traen un cheque que
no pueden cambiar y que pasando la línea les pagarán el préstamo; o que atropellaron a alguien y los tienen detenidos
y necesitan dinero urgentemente para
pagar un abogado, o cualquier historia
peregrina que apele a los buenos sentimientos del noble familiar.
Según el Consejo para la Ley y los
Derechos Humanos de México en los
últimos diez años se han intentado más
de 20 millones 600 mil extorsiones telefónicas. Las ramificaciones de esta variante del crimen organizado ya se están
dejando sentir en la comunidad hispana
estadounidense.
Para evitar desagradables sorpresas,
si no se reconoce el número que llama en
el identificador del teléfono, mejor no levantar el audífono.
Q
15
2 de abril de 1903
en Monterrey
Héctor Franco Sáenz
M
onterrey.- A la fecha que sirve
de título a este ensayo pueden
darse múltiples relaciones.
Unos dirán: “2 de Abril” es el nombre
de la calle que va de la Colonia Roma
a la Independencia; otras personas con
mayor experiencia, afirmarán que ése
es el nombre con el que se le conocía a
una famosa ruta de camiones urbanos;
mientras que la gente más ilustrada podrá decir que en esta fecha se recuerda lo
que ocurre en 1867, cuando la ciudad de
Puebla, en poder del ejército francés, se
rinde ante Porfirio Díaz, quien se conoce
en sus mejores tiempos como el “Héroe
del 2 de Abril”.
Las posibles respuestas tienen relación con lo que pasó en Monterrey la fecha señalada, pero no en forma precisa,
dado que las crónicas nos hablan, según
la posición política del cronista, de que
lo sucedido fue un enfrentamiento, otros
que un zafarrancho, unos más lo califican como un motín, mientras que para
el gobernador del estado eso fue “un lamentable incidente” (1).
Antecedentes
En la alborada del siglo XX, Monterrey
es una ciudad con gran crecimiento industrial, económico y cultural. Extranjeros y mexicanos de otros lugares, vienen
a la ciudad atraídos por sus procesos de
cambio.
Se vive un renacimiento cultural que
se caracteriza por la fundación de instituciones, sociedades literarias, revistas
y periódicos escritos hasta en idioma
extranjero, como es el caso del Monterrey
News.
En el trabajo La ronda de las generaciones en el proceso de la cultura nuevoleonesa,(2) que escribe Humberto Salazar
Herrera en 1988, distingue que los alumnos de Gonzalitos forman parte de una
generación que dirige, escribe y publica
en Monterrey después de 1880, destacando entre sus integrantes: Hermenegildo Dávila, Miguel F. Martínez y Juan
J. Barrera.
16 Q
Anota el mismo autor, que entre 1890
y 1905, actúa en el renglón de la cultura
otra generación a la que llama del “reyismo” o el “anti-reyismo”, a las que divide
al caracterizarse por dos fechas: 1898 y
1903. La primera, por ser en su opinión,
la culminación del reyismo en el estado
y la visita de Porfirio Díaz; y la segunda, por ser el año en que el movimiento
contrario a Bernardo Reyes intenta llevar
al poder al candidato de la Convención
Electoral Nuevoleonesa, movimiento
que concluye con los acontecimientos
del 2 de abril del citado año, suceso y generación que se analiza en este trabajo.
Publicaciones que promueven entonces la oposición al reyismo son: “La
Democracia Latina” (1902) de Adolfo
Duclós Salinas, “Redención” (1902) de
Juan García Guajardo, “La Constitución” (1902) y “Renacimiento” (1903),
dirigidas por Antonio de la Paz Guerra
y Santiago Roel, estudiantes de jurisprudencia.
Cómo se fragua una generación
Si entendemos por una generación a
un grupo de personas que nacen por la
misma época y que comparten ideas, influencias culturales, sueños y proyectos,
encontramos que en Monterrey, durante los acontecimientos del 2 de abril de
1903, se fragua una generación de intelectuales que con el tiempo dan prestigio a esta tierra, por su contribución a la
cultura, las artes y al desarrollo del conocimiento.
Poco estudiados han sido estos acontecimientos, quizás olvidados en forma
intencional por las condiciones políticas
que se viven, situación que ha de cambiar cuando triunfa la Revolución, movimiento donde participan los integrantes
más importantes de esta generación de
estudiantes.
Las ideas y el contexto
A principios del siglo XX las demandas
por la democracia y contra de la dictadura se extienden por el país, sistema de
Todos los grupos de oposición se unifican en la Convención cuyos “líderes”
notorios fueron abogados y estudiantes de leyes, y en las reuniones
que celebraron pocos oradores y escritores llegaron a revelarse, pues entre la
gente adulta no eran nuevos los nombres de los licenciados Francisco de P.
Morales, Vicente Garza Cantú o Enrique Gorostieta, ni tampoco
el de Adolfo Duclós Salinas.
gobernar que representa a nivel nacional
Porfirio Díaz y en el estado, Bernardo
Reyes, quien deja la Secretaría de Guerra
para venir a buscar una nueva reelección.
Dentro de esa inconformidad, el ingeniero Francisco Naranjo, hijo y homónimo del general que lucha contra los
franceses, funda en Lampazos en 1900 el
“Club Liberal Lampacense”, como filial
del que dirige en San Luis Potosí el también ingeniero Camilo Arriaga, hijo de
Ponciano Arriaga, célebre Constituyente
de 1857. En la fundación del Club, a Naranjo lo acompañan Antonio I. Villarreal,
Elpidio Canales y Luis Mario Benavides.
El Club acude a San Luis Potosí del
5 al 12 de febrero de 1901, para formar
parte del “Primer Congreso del Partido
Liberal Mexicano”, donde están presentes Ricardo Flores Magón, Juan Sarabia,
Soto y Gama, Librado Rivera, Camilo
Arriaga como anfitrión y por Nuevo
León: Salomé Botello, Lázaro Villarreal
y Francisco Naranjo. Cuando regresan
a Lampazos, son aprehendidos y trasladados a la capital de donde logran salir
dada la influencia del general Naranjo.
A pesar del control las inquietudes
políticas siguen, participando los mismos en 1902, a iniciativa de Adolfo Duclós Salinas, en la fundación de la “Convención Electoral Nuevoleonesa” que
postula al licenciado Francisco E. Reyes
para gobernador, y se opone a la reelección de Bernardo Reyes; siendo luego
condenados al destierro o a la cárcel, los
oradores que en ella intervienen.
Todos los grupos de oposición se
unifican en la Convención cuyos “líderes” notorios fueron abogados y estudiantes de leyes, y en las reuniones que
celebraron pocos oradores y escritores
llegaron a revelarse, pues entre la gente
adulta no eran nuevos los nombres de
los licenciados Francisco de P. Morales,
Vicente Garza Cantú o Enrique Gorostieta, ni tampoco el de Adolfo Duclós
Salinas. Por su parte, los entonces estudiantes Galdino P. Quintanilla, Antonio
de la Paz Guerra, Santiago Roel y Felipe
Guerra Castro, ya eran muy conocidos
por sus actividades en la Sociedad “José
Eleuterio González”.
El único orador que entonces emergió a la luz pública, fue el licenciado
José. F. Guajardo, de palabra atrevida y
Q
17
fogosa, que tuvo que huir de Monterrey
para permanecer fuera por más de 25
años a consecuencia de un discurso que
pronunció en una manifestación patriótica de estudiantes verificada la noche
del 5 de febrero de 1903 frente al Colegio
Civil.”(3)
La Sociedad Científica y Literaria
“José Eleuterio González”, se funda
en 1899 y forman parte de ella quienes
luego son brillantes abogados e intelectuales, como Santiago Roel Melo, Héctor
González, Galdino P. Quintanilla, Antonio de la Paz Guerra, Nemesio Naranjo
García, Antonio Morales Gómez y Jesús
de la Garza; los poetas Felipe Guerra
18 Q
Castro y Oswaldo Sánchez, así como los
educadores Joel Rocha y Fortunato Lozano.”(4)
Los acontecimientos
Como todos los años, desde que está
al frente del gobierno el general Reyes,
las fiestas del 2 de abril son un acontecimiento compuesto de festejos que se dan
principalmente en la Alameda “Porfirio
Díaz” hoy “Mariano Escobedo”.
Respecto a los sucesos de 1903, el Periódico Oficial del Estado No. 27, del 3 de
abril de ese año, primero consigna las felicitaciones que a nombre de municipios
y del gobierno del estado envía Reyes al
general Díaz, donde le informa que los
festejos en su honor se desarrollaron con
mucho orden y entusiasmo, “no obstante un incidente lamentable ocurrido en
una manifestación ajena al mismo.”
En la misma fuente, Díaz agradece
a Reyes su “bondadosa felicitación” y
éste envía una reseña del “lamentable
incidente” al ministro de Gobernación,
donde informa que a las 10 de la mañana
de ese día, frente a su casa, atendió una
manifestación ordenada y correcta de
unos dos mil quinientos hombres a los
que hizo recomendaciones de respeto a
sus enemigos políticos, la cual concluyó
sin el menor incidente pero que cuando
Respecto a los sucesos de 1903, el Periódico Oficial del Estado No. 27, del
3 de abril de ese año, primero consigna las felicitaciones que a nombre de
municipios y del gobierno del estado envía Reyes al general Díaz, donde le
informa que los festejos en su honor se desarrollaron con mucho orden y
entusiasmo, “no obstante un incidente lamentable ocurrido en una
manifestación ajena al mismo.”
éstos se dirigían al rumbo occidental de
la ciudad, en el lado oriente de la Plaza
Zaragoza, “los manifestantes de la oposición, muchos ebrios y con pistola en
mano, insultaron a la policía y les hicieron disparos que ocasionaron la muerte
de dos gendarmes, también murieron
dos paisanos y hubo dos heridos”.
Agrega Reyes al Ministro Ramón Corral, que ya la autoridad judicial conoce
del asunto y que “como la policía se impuso en dos o tres minutos, y sólo un pequeño grupo de desordenados hubo que
reprimir, aprehendiéndose a algunos cabecillas, se disolvió instantáneamente el
resto del concurso que lo formaban, seis
o setecientas personas, y la población ha
quedado tranquila”, concluyó Reyes.
En otra parte del mismo testimonio,
los empresarios más importantes de
Monterrey otorgan un voto de confianza
y gratitud al gobernante, donde resaltan
el empuje que él y el general Díaz, han
dado a la industria y las finanzas regiomontanas.
El siguiente número del Periódico Oficial, del 7 de abril, reproduce la
comunicación del Jefe Militar a la Secretaría de Guerra, reproduciendo en
términos generales, el parte rendido al
Ministro de Gobernación por el general
Reyes, subrayando que “se aprehendieron algunos de los principales agitadores, pero que la ciudad no se encuentra
alarmada por el incidente”.
Otra versión sobre el mismo suceso
dice que el grupo “reyista”, se reunió
frente a la casa del gobernador y el grupo
de estudiantes en la Alameda, para escuchar a los oradores de la “Gran Convención Nuevoleonesa”. Cuando el grupo
de los estudiantes comienza a avanzar
hacia la Plaza Zaragoza, se encontró con
algunos partidarios del grupo reyista y
la policía municipal; de pronto, alguien
dispara y entre tanta confusión, ambos
grupos siguieron disparando desde la
azotea y los balcones de la Plaza Municipal.
De esa afrenta, resultan ocho muer-
tos y setenta heridos, además de que
cientos de personas pertenecientes al
grupo de la Convención (oposición) son
encarceladas y el resto huye. Uno de los
opositores que fue encarcelado y estuvo
algún tiempo en la penitenciaría para
luego ir a los Estados Unidos, es Adolfo
Duclós Salinas (coahuilense), que luego
en San Luis, Missouri, publica importan-
tes obras precursoras de la Revolución
Mexicana, como: “México Pacificado”,
“Héroe y Caudillo” y “Emigrados Políticos”. En esa misma ciudad, en 1906, se
crea la Junta Organizadora del Partido
Liberal Mexicano.
Antonio I. Villarreal, del Club Liberal
Lampacense, continúa luchando a favor
de la causa revolucionaria al lado de los
Q
19
hermanos Flores Magón; y su hermana,
Andrea Villarreal, escribe en “Regeneración” y en la “Prensa” (de San Antonio),
en contra del gobierno de los Estados
Unidos.
Otra versión dice que en Monterrey,
el 2 de abril de 1903, “hubo un movimiento político liberal en el que tuvo
participación Francisco de P. Morales,
que culmina con un tiroteo en la plaza
de Zaragoza. Esta manifestación pacífica la hicieron liberales que estaban respondiendo a la represión del régimen
de Díaz, pero éste al ver la asociación de
los liberales inconformes, empezó a reprimir a los militantes o simpatizantes
de aquella oposición política. Suspendió
artículos y decomisó imprentas que publicaban sus escritos.”(5)
Camilo Arriaga, por su parte, en “El
Gráfico” del 12 de diciembre de 1930, recuerda que: “En 1903, el pueblo en masa
preparó para el 2 de abril de ese año una
gran manifestación, tan espontánea a
favor de su candidato, pero el general
Reyes en su despecho porque esa clase
de manifestaciones no eran para él, colocó tropa armada en los altos del Palacio
Municipal, con órdenes de hacer fuego
sobre la muchedumbre que tenía que
pasar por allí. Orden que fue ejecutada
al pie de la letra, quedando la calle momentos después, cubierta de muertos y
heridos.”(6)
Otro autor, contemporáneo de los
acontecimientos, como José R. del Castillo, dice que ya para entonces, Reyes
había caído de la gracia de Díaz, por lo
que regresa a Nuevo León en una pésima situación política y plantea que los
oposicionistas de Reyes, “estaban azuzados y sostenidos por las intrigas científicas, que desde los primeros días de su
nueva administración es molestado por
un partido oposicionista, valiente aunque muy mal organizado, cuya primera
y única campaña fue la del 2 de abril de
1903, con suerte tan aciaga que siempre
se recordará en aquella ciudad y en todo
el país.”(7)
20 Q
Agrega que: “Aquel triste suceso
bien merece que se le dediquen algunas líneas. La oposición había escogido
aquel día de festejos porfirianos que se
dedicaban en loor al Caudillo para amparar sus ataques contra el gobernador
en desgracia con la festividad oficial y
el entusiasmo popular consiguiente. Lo
más distinguido de la sociedad regiomontana tomó parte en la manifestación
que pudo organizarse libremente. Cuando estaba reunida una muchedumbre y
el entusiasmo popular y político subió
de punto, sin motivo aparente, sin agresión por parte de los manifestantes, sin
que estos motivaran desorden ni conflicto alguno, apareció en la plaza mayor de
Monterrey, donde se celebraba aquel mitin, una numerosa fuerza de policía que
embistió contra los manifestantes, los
curiosos y el pueblo, de un modo cruel
y despiadado, haciendo continuos y numerosos disparos que causaron infinidad de víctimas. El suelo quedó en unos
instantes cubierto de muertos y heridos
(8).
Continúa el autor diciendo que: “El
apasionamiento o la mentira oficial han
desfigurado los hechos. Unos dicen que
los directores del mitin injuriaron soezmente al general Reyes, y que cuando
algunos policías quisieron impedir tales
denuestos, fueron atacados y dispersados por los manifestantes, cosa muy creíble como una intriga científica. Que los
manifestantes fueron los que rompieron
el fuego contra la policía. Que la mayoría
de los muertos fueron de la policía.”(9)
Menciona para concluir Del Castillo,
que todo mundo esperaba que Reyes
caería, pero no sólo eso no sucedió, sino
que continuó como gobernador del estado y se reelige en el cargo, “por el Gran
Elector, que hizo callar las murmuraciones de los científicos y puso término, por
entonces y por aquel atentado, a las intrigas limantourianas.”(10)
Las reacciones
A pesar de la tranquilidad oficial sobre el
asunto, al día siguiente en la Ciudad de
México, el Club Ponciano Arriaga dirigió a la Cámara de Diputados una carta
donde denuncian “la infamia” cometida
por el gobernador Reyes, mismo que al
poco tiempo fue ensalzado por Porfirio
Díaz, quien brindó con él diciendo: ¡Así
se gobierna!
El libro seis (1857-1910) de la obra
“Planes de la Nación Mexicana”, publicado por la LIII Legislatura, el Senado de
la República y el Colegio de México, en
1987, contiene un documento con el título de “Protesta del estudiantado de Nuevo León por la actitud anticonstitucional
del señor general Bernardo Reyes”, con
fecha del 5 de abril del año citado.
En el mismo se señala que: “Los estudiantes neoleoneses en esta capital protestamos con toda la energía de nuestra
alma, con toda la indignación del patriotismo herido, con todo el vigor de una
conciencia honrada, contra el cobarde
atropello, contra el atentado salvaje que
para mengua de nuestra cultura, ha cometido a la faz de la Nación y con desvergüenza suprema, el gobernador de
Nuevo León, general Bernardo Reyes”.
Este documento, que se considera como un testimonio de los primeros
movimientos estudiantiles en México, lo
firman cerca de veinticinco estudiantes
regiomontanos en la capital, entre ellos
Faustino Roel, Saturnino Hinojosa, Severo de León, Albino Martínez, Manuel
Montero y Nemesio García Naranjo.
La generación de 1903
Algunos, los ya formados, fueron los
maestros de quienes constituyen propiamente esta generación de valores intelectuales nuevoleoneses, entre los cuales
podemos distinguir los siguientes:
Francisco de P. Morales (1873-1942).
Nace en Monterrey. Periodista y literato.
Entre 1892 y 1893, junto con don Celedonio Junco de la Vega, dirigió el periódico
Un grano de arena. Luego y hasta 1903 dirigió el diario La Defensa. Por los acontecimientos del 2 de abril se vio obligado a
En el mismo se señala que: “Los estudiantes neoleoneses en esta capital
protestamos con toda la energía de nuestra alma, con toda la indignación
del patriotismo herido, con todo el vigor de una conciencia honrada, contra
el cobarde atropello, contra el atentado salvaje que para mengua de nuestra
cultura, ha cometido a la faz de la Nación y con desvergüenza suprema, el
gobernador de Nuevo León, general Bernardo Reyes”.
salir de Monterrey. Escritor abundante,
fácil y brillante, maestro de Literatura en
el Colegio Civil. En 1940 publica en El
Norte sus impresiones de un viaje de negocios y misión cultural por Japón.(11)
Adolfo Duclós Salinas (1868-1915).
Originario de Cuatro Ciénegas, Coahuila, estudia en Monterrey y en San Luis,
Missouri, donde publica y escribe contra
la dictadura de Porfirio Díaz. En 1902, en
Monterrey funda el periódico La Democracia Latina. Encarcelado por los acontecimientos del 2 de abril de 1903, vuelve
a Missouri, donde hasta su muerte sigue
publicando.
Héctor González González (18821948). Nace en Monterrey, estudia en
el Colegio Civil y es abogado por la Escuela de Jurisprudencia en 1906. Miembro de la Sociedad Científico y Literaria
“José Eleuterio González”. Compañero y
amigo de los dirigentes del movimiento
del 2 de abril, como Antonio de la Paz y
Galdino P. Quintanilla. Durante la Revolución ejerce su profesión en Baja California. En 1912 funda el Ateneo de Monterrey. Destacado abogado, es el Rector
Fundador de la Universidad de Nuevo
León. Periodista y literato, fundador de
múltiples asociaciones científicas y literarias. Dirige El Sol en 1923.
Antonio de la Paz Guerra (18821916). Nace en Monterrey, estudia en el
Colegio Civil. Obtiene el título de abogado en 1907. Miembro de la Sociedad
Científico y Literaria “José Eleuterio
González”. Opositor a Bernardo Reyes
y de los principales dirigentes del movimiento del 2 de abril. Periodista, se
incorpora a la Revolución bajo el mando
de Antonio I. Villarreal, quien lo designa
Secretario General de Gobierno en 1914,
por lo que es gobernador interino.
Felipe Guerra Castro (1881-1922). Regiomontano, poeta, miembro de la Sociedad Científica y Literaria “José Eleuterio
González”, grupo literario y político
donde conoce a Antonio de la Paz, Héctor González y a Santiago Roel. Participa
en los sucesos del 2 de abril, por lo que
deja la ciudad para vivir en Monclova,
Piedras Negras y en la Ciudad de México. Al triunfar la Revolución regresa a
Monterrey como Oficial Mayor y Secretario del Ayuntamiento. Secretario del
licenciado Ramón Gámez, diputado por
Nuevo León, en el Congreso Constituyente de Querétaro. Luego se incorpora
a la justicia militar a la que sirve hasta su
muerte, en Chihuahua.
Santiago Roel Melo (1885-1857). Nace
en Monterrey, estudia en el Colegio Civil
de 1896 a 1901. Fundador de la Sociedad Científico Literaria “José Eleuterio
González”. A los 17 años participa en el
movimiento del 2 de abril. Con Antonio
de la Paz funda en 1904 “Renacimiento”. Diputado Constituyente de Nuevo
León, liberal e historiador, presidente de
la Sociedad Nuevoleonesa de Historia y
Geografía.
Oswaldo Sánchez Tamez (1881-1930).
Periodista y poeta regiomontano, miembro de la Sociedad Científico y Literaria
“José Eleuterio González”. Periodista de
oposición, escribe en Monterrey News y
en El Espectador, donde publica trabajos
junto a Joel Rocha y Fortunato Lozano.
Compañero de andanzas periodísticas
y prisión de Ricardo Arenales. Autor
del texto clásico sobre la inundación de
Monterrey en 1909, llamado “El río fiera,
bramaba”.
Antonio Morales Gómez (1879-1955).
Nace en Monterrey. Periodista por tradición familiar, hermano de Francisco de
P. Morales, amigo de Guerra Castro, participando como jefe de redacción de La
Defensa, diario que impulsa la lucha de
los jóvenes que participan en los acontecimientos del 2 de abril. Maestro de Historia, Lógica y Ética en la Universidad de
Nuevo León.
Galdino P. Quintanilla (1882-1943).
Regiomontano, estudia en el Colegio Civil, como estudiante de Jurisprudencia
participa en el movimiento del 2 de abril
por lo que se ve obligado a interrumpir
sus estudios. Participa en “Renacimiento” al lado de Santiago Roel, miembro
destacado del Foro Neoleonés, es maestro en el Colegio Civil.
Quizás sin una labor destacada en
forma directa durante los acontecimientos del 2 de abril de 1903, pero de alguna
manera forman parte de esta generación,
todos los jóvenes de la Sociedad Científico y Literaria “José Eleuterio González”,
como Fortunato Lozano, Joel Rocha y
Nemesio García Naranjo, a quienes la
vida los lleva después a incursionar en
otras esferas (o trincheras) del entramado social; o como Enrique Gorostieta,
que décadas después encabeza la revolución cristera; mientras Héctor González,
hace 80 años, se convierte en el primer
rector de la Universidad de Nuevo León.
Notas
1.- REYES, Bernardo, Telegrama a Porfirio Díaz. Periódico Oficial del Estado, 3
de abril de 1903.
2.- SALAZAR, Humberto, “La ronda de
las generaciones en la cultura nuevoleonesa”. Suplemento cultural de El Porvenir, 23 de octubre de 1988.
3.- GONZÁLEZ, Héctor, Siglo y Medio
de Cultura Nuevoleonesa. Editorial Botas, P. 91, México, 1944
4.- COVARRUBIAS, Ricardo, Nuevoleoneses Ilustres, Imprenta Vallarta, 1996, P.
197
5.- http://biblioteca.redescolar.ilce.edu.
mx/ (02/04/2003)
Breve Historia de Nuevo León: Lucha
Antigobiernista
6.- ARRIAGA, Camilo. www.starmedia.
com (3/04/03)
“La mano férrea de la dictadura y el congreso liberal de San Luis Potosí”.
7.- DEL CASTILLO, José R.
8.- ÍDEM. P. 179
9.- ÍDEM. P. 179
10.- ÍDEM. P. 179. Nota: cuando se refiere
a los “científicos” es al partido que con ese
nombre apoyaba a Díaz en el poder.
11.- Cavazos Garza, Israel, Diccionario
Biográfico de Nuevo León. Grafoprint, S.A.,
1996.
Q
21
Entre el imperio
y el despotismo
Víctor Orozco
C
hihuahua.- La renovación en las
amenazas de una nueva guerra
en la península coreana tienen al
mundo con los pelos de punta desde la
semana pasada. Y es que, no se trataría
de una confrontación como la producida hace seis décadas, en la cual participaron grandes masas de soldados y fue
causante de la muerte de dos millones y
medio de personas, principalmente civiles coreanos.
En esta ocasión, Corea del Norte no
cuenta con la solidaridad de Rusia –entonces la poderosa Unión Soviética–. De
la posición china se sabe menos, aunque
es la fundamental. Aliado formal de
Piongyang, el gigante amarillo puede disuadir al mismo Estados Unidos. Es casi
imposible, sin embargo, que decidiera
embarcarse en una guerra en la cual podría perder todo, incluso su potencial
hegemonía mundial en el siguiente medio siglo. Tal vez haga demostraciones
de fuerza, pero es en absoluto improbable ver a los cientos de miles de soldados chinos combatiendo en Corea, como
sucedió en 1950, si las bombas no llegan
a su territorio.
A falta de todo esto, el régimen dirigido por Kim Jong-un, posee el arma
nuclear, con la cual podría desaparecer
Seul (en cuya región se concentran alrededor de veintiséis millones de personas, la mitad del total que habita en
Corea del Sur) y quizá Tokio, en unos
pocos minutos. Algunos informes dicen
que sus cohetes tendrían el alcance para
llevar la desolación a Hawai, antes de
que los bombarderos nucleares de Estados Unidos borraran del mapa a este
país de veinticinco millones de habitantes. Sería una guerra de proporciones y
consecuencias imprevisibles, capaz de
cambiar el curso de la historia en unas
cuantas horas.
De seguro, como ha sucedido con
otras experiencias de contiendas mundiales, una sola acción que afectara el
poderío norteamericano, desataría una
respuesta militar en todos los continen-
22 Q
tes, para evitar el desequilibrio resultante. No habría de esta suerte, país alguno
que pudiera mantenerse al margen. Puede ser que se trate de una pura declaración efectista de los líderes coreanos,
pero no habíamos visto tan cerca el peligro de una hecatombe nuclear desde la
crisis cubana en 1962.
La pugna entre Corea del Norte y la
alianza formada por Corea del Sur y Estados Unidos, plantea un antiguo y espinoso dilema cuando existen desavenencias de fondo con ambos contendientes:
¿a quién apoyar? Si atendemos a la naturaleza y al comportamiento histórico
del imperialismo, parecería que no cabe
la duda.
Los grupos capitalistas hacen descansar su dominio sobre la población de
todo el globo en el control de los medios
de comunicación, del monopolio en conocimientos tecnológicos, del mando
sobre la producción de alimentos, entre otros instrumentos. Pero, al final, su
recurso supremo es la fuerza bruta, la
hegemonía militar. Éste es el resorte último en el que se han fincado todos los
imperios.
El ejército norteamericano es hoy el
garante supremo del sistema capitalista
mundial. Su actuación en una guerra
contra Corea del Norte estaría dirigida
a mantener el reinado de su país, pero
sobre todo la vigencia de unas relaciones
globales que implican el despojo del trabajo y de los recursos naturales a todos
los pueblos, de manera principal a los
del llamado tercer mundo.
Corea del Norte, merced a coyunturas internacionales y factores geopolíticos, se ha mantenido fuera de la órbita
imperial. Una derrota significaría su encadenamiento al carro del capital, como
socio menor y discriminado de Corea del
Sur, en donde tienen su asiento influyentes empresas trasnacionales. Son razones
poderosas para colocarse en contra del
bando norteamericano.
Los “asegunes” llegan cuando se
considera la naturaleza del régimen económico y político impuesto en Corea del
Norte. Instaurado en 1945 por el ejército
triunfante de la URSS, se ha mantenido
en los lindes del más puro estalinismo.
Férrea dictadura, culto a la personalidad,
rayano en la teocracia, su monarquía hereditaria de facto se parece mucho más
a un gobierno de las antiguas dinastías
orientales, equivalentes a las del medioevo europeo, que a un régimen del siglo
XXI.
En sesenta y cinco años, la República
Democrática Popular de Corea, ha tenido tres presidentes: el abuelo, el padre
y el nieto. Al primero de ellos, Kim Il
Sung, nombrado “presidente eterno”,
se le consagró prácticamente como una
deidad. Su culto copó todos los espacios
posibles.
A propósito de ello, recuerdo una
anécdota de los años ochenta. Visitaba
el stand de Corea del Norte en la feria
del Palacio de Minería y me encontré
con que el autor de todos los títulos exhibidos, quizá cien, era el mismo Kim Il
Sung. No había más. Le pregunté al encargado si en su país el único escritor era
el presidente. El hombre sonreía y luego
proporcionaba otros informes no pedidos. Leí después un pasaje de la historia
romana, en el cual Cicerón narraba cómo
los augures, a quienes acudía la gente
para buscar toda clase de respuestas,
no podían mirarse a la cara sin sonreír.
Era porque sabían de sus supercherías,
tal cual sucede con todos los sacerdocios
del mundo. Corea del Norte, está lleno
de estos sacerdotes políticos, quienes no
van a la zaga de los religiosos.
Entiendo que este tipo de crítica a
un sistema tal, está condicionada por la
formación racionalista de al menos una
porción clave en la cultura occidental,
pero a fin de cuentas, de igual manera
en las culturas asiáticas se repudian las
fantasías y los mitos cuando se hace uso
de ellos para dominar las conciencias. El
marxismo, proclamado como el sustento
ideológico del régimen coreano, combate ante todo la enajenación en cualquiera
de sus manifestaciones, por tanto no es
compatible con dinastías ni deidades.
Puede objetarse a este análisis que
la república coreana vive un estado de
guerra permanente, acosada sin tregua
por Estados Unidos. Luego, su política
armamentista cuya consecuencia inmediata es la caída en bienestar de las masas, la censura ilimitada a la prensa, al
internet, su sistema de partido único, su
parlamento de mentiras, sus prohibiciones para que los habitantes crucen las
fronteras, su educación de la niñez en las
idolatrías, responden a una necesidad de
autoprotección y defensa. Es una verdad
parcial. La completa, muestra la existen-
cia de una casta de burócratas empedernidos, usufructuarios del poder político
y tan explotadores como sus congéneres
capitalistas.
Por otro lado, este tipo de regímenes
no son perdurables, porque tras la apariencia del poder monolítico e incontrastable, se esconden siempre debilidades
extremas. Su caída es inexorable y suele
implicar el pago de cuotas muy altas de
dolor y miseria para los pueblos.
El gobierno coreano sabe esto de seguridad y por ello, se ha colgado de un
clavo ardiendo. Esto es la edificación de
una gigantesca fuerza armada apoyada
ahora en el desarrollo y la posesión de
armas nucleares. Con el dedo en el gatillo, puede frenar y hacer retroceder a sus
enemigos, aunque el riesgo sea la destrucción absoluta de su propia civilización. La gravedad de las circunstancias,
adquiere tintes de drama, cuando pensamos que la orden para abrir el fuego, depende del temple, la contextura moral, el
talento y la experiencia de un hombre de
veintinueve años; el heredero del trono.
Curiosa humanidad ésta, en la cual
no se logra superar la fase de los reyes
imberbes y todopoderosos, como los
dioses y los santos. En esta tesitura, ¿qué
nos queda por hacer? Al común de los
mortales, sólo observar, opinar y tratar
de colocar a cada quien en su sitio.
En lo personal, no acepto los términos del dilema planteado. No estoy ni
con el imperio ni con el despotismo.
Q
23
¡Es el contexto,
estúpido!
Ernesto Hernández Norzagaray
M
azatlán.- Una constante en
los estudios electorales es el
contexto para la renovación de
cargos públicos. Se trata del estado de
los humores públicos, la situación económica de la mayoría de los potenciales
votantes, el comportamiento de los actores políticos e institucionales, la actitud
de los medios de comunicación o el desempeño de los gobiernos.
Ahí se encuentran los incentivos que
tiene el ciudadano medio para participar
en ellos. Entonces, la recomendación del
sentido común para los partidos sería influir en ese contexto para posicionar una
marca electoral, un programa, un candidato. Ya sea posicionándose ante las
políticas del gobierno o los problemas
graves o sencillos, que afectan la comunidad deseada. Se trata pues de tener visibilidad y prever posibilidades de éxito.
Pero, en Sinaloa ocurre que las cosas
no son así, los partidos políticos están lejos del debate público que es un factor
indispensable en una democracia representativa. Hay una separación ostentosa
entre el político y la ciudadanía. O peor
aún: ese contexto está cargado de malas
noticias y parece haber pocos incentivos
para la participación.
Una sociedad acotada
El diseño institucional está hecho para
beneficio de los políticos y los poderes
fácticos, no para la sociedad organizada.
Se le han regateado mecanismos reales
de participación ciudadana de manera
que pueda influir en las decisiones de
los gobernantes. Pero, además, el acotamiento ha llevado a franjas de ellas al
desprecio de la política.
Pues ven muchos una política para
servirse, no para servir. Y esto ha creado
una sociedad atemorizada, indiferente y
silenciosamente molesta, porque ve que
la mayoría de sus problemas se administran, no se resuelven.
Una competencia que no es pareja
Como estado de la federación somos
24 Q
únicos en la conversión de votos en escaños. Nuestro diseño electoral conserva
incólume la sobrerrepresentación que se
desprende de la existencia de distritos
electorales municipales. Un contrasentido al 115 constitucional que establece
el criterio geográfico-demográfico para
garantizar el principio básico de toda
democracia representativa “un voto/un
ciudadano”. En ese diseño vale más el
voto de un ciudadano cosalteco o choixeño que el de Ahome, Guasave, Culiacán o Mazatlán.
Pues si bien estos últimos tienen más
de un distrito electoral, nunca se compara con la proporción de su población.
Entonces, quien tiene mayor capacidad
clientelar en los primeros tiene ventaja
sobre el resto para una mayor representación en el Congreso del estado. Si esto
fuera poco, la ley tiene el mal llamado
“candado de gobernabilidad”, que garantiza la sobrerrepresentación del partido más votado.
Aun cuando la gobernabilidad no depende solamente de la variable electoral
puede, por ejemplo, ser mayor el grado
de violencia criminal o la baja inversión
económica la que garantiza estabilidad.
Entonces, si está disposición señala que
con el 42% se puede alcanzar el 52.5% de
la representación política, lo que gana
uno, lo pierden otros.
Aun cuando la gobernabilidad no depende solamente de la variable electoral puede,
por ejemplo, ser mayor el grado de violencia criminal o la baja inversión económica
la que garantiza estabilidad. Entonces, si está disposición señala que con el 42% se puede
alcanzar el 52.5% de la representación política, lo que gana uno, lo pierden otros.
Un CEE cuestionado
El árbitro electoral debiera ser no solo
legal, sino legítimo. Resultado no sólo
de requisitos establecidos en la norma
sino producto de un proceso transparente de competencia entre quienes fueron
convocados para ocupar cada uno de los
cargos de la institución que organizara
los comicios del próximo verano.
Lo que hemos visto es que quienes
llevaron sus papeles al Congreso del
estado con el fin de competir con su curriculum no fueron valorados en sus capacidades profesionales sino se impuso
la “suerte” de la bien llamada “familia
electoral”. Esto es el grupo compacto y
mayoritario que tiene como principal característica la mayor o menor permanencia en el órgano electoral y compartiendo la mayoría de las decisiones Luego se
Q
25
Los partidos sinaloenses y sus candidatos están sujetos hoy más
que nunca a los intereses de los poderes fácticos, esos que sin ser
electos operan en las sombras del poder político, promoviendo
carreras políticas y adoptando decisiones que debería ser parte de
la negociación en la lucha institucionalizada del poder.
dice que en el CEE, no se hacen relaciones políticas. Claro.
Los “chapulines”
Amparados en la ausencia de disposiciones legales contra este mal, el llamado
chapulineo político alcanza niveles escandalosos: 4 alcaldes, 23 diputados, 16
regidores, 15 funcionarios estatales y 71
funcionarios municipales, dejan sus responsabilidades institucionales y se van a
sus partidos a buscar una nueva nominación para un cargo de elección popular,
no por un proyecto político, sino simple
y llanamente por no quedar, los siguientes tres años, fuera del presupuesto público.
Varios de ellos son los mismos que
mostraron un bajo rendimiento legislativo o una ostentosa incapacidad para
atender los problemas de su municipio.
Sin embargo, eso no les importa mucho,
basta que les voten 15-20 por ciento de la
lista nominal para seguir disfrutando de
los beneficios de los jugosos presupuestos estatales, municipales y haciendo negocios particulares.
Poderes fácticos
Los partidos sinaloenses y sus candidatos están sujetos hoy más que nunca a
los intereses de los poderes fácticos, esos
que sin ser electos operan en las sombras
del poder político, promoviendo carreras políticas y adoptando decisiones que
debería ser parte de la negociación en la
lucha institucionalizada del poder. Esto
ha producido una generación de políticos cortesanos que antes de competir
por una nominación pública, compiten
por estar en el ánimo de los personeros
del poder real.
Es por ello que existe un desgaste
impresionante en el sistema de partidos
al grado de que en el estado cada día
hay menos contrapesos políticos, lo que
deriva en una vida institucional frágil
y basada muchas veces en el abuso del
poder.
26 Q
Partidos, par-ti-dos
A la par de la debilidad de la llamada
chiquillada partidaria que se encuentra
al borde de la inanición política por la
falta de los nutrientes de identidad y votos, y donde el PAS viene a disputarle lo
poco que les queda de clientelas, hoy los
partidos grandes manifiestan una seria
debilidad por su falta de independencia
y la influencia perniciosa de los poderes
fácticos.
Primero, lo vimos en la elección de
la dirigencia estatal del PAN, que antes
que ser una dura competencia interna a
la que nos tenía acostumbrado el partido
creado en Sinaloa por los hermanos Avilés –aquellos pioneros que llegaron desde Los Mochis en su tarea quijotesca–, lo
que vimos fue cómo las peores prácticas
de la política se metieron hasta la cocina
ante el silencio penoso de iconos de la
tradición blanquiazul.
El PRI más recientemente se ha quedado sorpresivamente y sin mayor explicación sin dirigente estatal y ahora el
priismo está en manos de un delegado
del CEN que no puede ser imparcial.
Viene luego de la separación de quienes
reclamaban castigo para los desleales
de 2010 y la presunta negociación del
gobernador sobre posiciones para las
elecciones de julio. Aquél niega, pero en
política, no hay casualidades.
Por eso la priista Mayra Peñuelas señala enojada en su cuenta twitter: “Asume la presidencia del PRI Jesús Enrique
Hernández. Así mismo se entregan 9
presidencias municipales a Malova y 10
diputaciones. Échense ese trompo a la
uña. ‘¡Viva la democracia!’”; y remata en
otro mensaje para la red: “¡La LEALTAD
No se premia! Se premia la traición y la
deslealtad. Hechos son amores, no buenas razones. ¡Viva la democracia!”
Deuda pública
Finalmente, un factor de contexto es el
desempeño del gobierno malovista, que
podría incidir sobre la participación y
las preferencias de los ciudadanos. ¿Ha
hecho buen papel Malova como gobernador? ¿Cómo lo valoran los ciudadanos? ¿Qué percepción tienen estos sobre
los políticos? Las encuestas compradas
envueltas en celofán de propaganda no
tienen duda y es por supuesto bien valorado. Sin embargo, basta recordar la percepción los ciudadanos sobre seguridad
y el endeudamiento público.
Los índices de violencia y el número creciente de desplazados de la zona
rural siguen siendo altos, aun cuando
el primero se presume una baja relativa
respecto del último año de Aguilar Padilla. Y el nivel de endeudamiento del estado no parece tener límites, ni controles
legislativos.
La falta de una adecuada rendición
de cuentas y la falta de transparencia en
el manejo de los recursos públicos como
también los casos de corrupción, que
han sido denunciados por la prensa, son
una muestra de los rasgos que tiene un
gobierno que ofreció el cambio político.
En definitiva, los comicios intermedios del próximo verano, es probable
que tengan una baja participación frente
a las cifras de 2010, los incentivos para
que sea diferente no se ven a la vista porque no hay un proyecto de cambio que
exija continuidad del gobierno. Lo que
estamos viendo será lo mismo en seis
meses o en un año. El desencanto está a
flor de piel.
Sólo podría ser distinto, si los actores políticos se propusieran enmendar la
plana o que la sociedad organizada continué con su tarea paciente de convencer
de la necesidad de un gobierno decente
porque renunciar a esa aspiración ya no
tendría asideros de ningún tipo y entonces, como diría Michelangelo Bovero,
estaríamos sin remedio en manos de la
kakicracia, el llamado gobierno de los
peores.
En definitiva, parafraseando la provocadora frase de James Carville, estratega de la primera campaña electoral de
Bill Clinton, nos queda decir: ¡Es el contexto, estúpido!
TRANSICIONES
Mundo
al revés
Víctor Alejandro Espinoza
T
ijuana.- Me refiero a dos hechos
recientes; uno a nivel internacional y otro doméstico, donde se
invierten los papeles según cambian las
circunstancias. El segundo de ellos, tendrá repercusiones en las campañas aquí
y en el resto de las 13 entidades donde
habrá elecciones este 7 de julio.
En el primer caso me refiero a la crisis postelectoral en Venezuela. Como
sabemos el pasado mes de abril los venezolanos acudieron a las urnas para elegir
al sucesor del fallecido presidente Hugo
Chávez. Una elección sumamente competida que muestra a un país dividido
en partes iguales. El nuevo presidente,
Nicolás Maduro, oficialmente recibió el
50.16 por ciento de los votos y su opositor, Henrique Capriles, el 49.07 por
ciento.
La diferencia fue de 234 mil votos.
Maduro, fiel heredero del liderazgo mesiánico y populista de Chávez, se ubica
en la izquierda del espectro político; por
su parte, Capriles es el típico representante de la derecha liberal. Dos posiciones antitéticas.
Pero más allá de buscar analizar los
sucesos de Venezuela, quiero sólo hacer
referencias de algunas de las paradojas
en la política.
La noche del triunfo, Maduro se refirió a las elecciones mexicanas de 2006
y justificó el triunfo de Felipe Calderón
sobre Andrés Manuel López Obrador.
Los resultados en Venezuela fueron más
cerrados en términos absolutos que en
México. Pero Maduro se olvidó de las
afinidades ideológicas con la izquierda
mexicana y utilizó el triunfo de Calderón
para justificar el suyo.
Además, Capriles, el candidato de
la derecha, solicitó el recuento voto por
voto: igual que AMLO en 2006. El candidato Capriles demandó al Consejo
Nacional Electoral el recuento porque
sospecha que hubo fraude y declara que
Maduro será un presidente “ilegítimo”.
El mundo al revés.
En esos días, Gustavo Madero, pre-
sidente nacional del PAN, acusó a la
secretaria de Desarrollo Social, Rosario
Robles, de utilizar la Cruzada contra el
Hambre con fines electorales; el líder del
PAN presentó una serie de videos por
medio de los cuales se estaría probando
la compra y coacción del voto en Veracruz.
Justamente este tipo de denuncias en
su momento las hizo el PRI contra Josefina Vázquez Mota, secretaria de Sedesol
bajo el gobierno de Vicente Fox. Es decir, supuestamente lo que hacía un partido en 2006, ahora lo hace el otro. Pero
además, la polémica señora Robles, que
proviene de la izquierda y hoy se declara “apartidista” y ciudadana, criticaba
justamente las prácticas de clientelismo
político utilizando recursos públicos. El
mundo al revés.
Y luego nos quejamos de que los ciudadanos se confundan y perciban que
todos los partidos y políticos son lo mismo. Se requiere mucha información y
capacidad analítica para situar cada una
de las declaraciones y posiciones en su
justa dimensión.
Campañas
El jueves 25 de abril, en punto de las cero
horas arrancaron las campañas electorales, que concentrarán la atención hasta el
próximo miércoles 3 de julio.
Serán contiendas intensas, no exen-
tas de ataques y descalificaciones, y que
estarán iluminadas por el “fuego amigo”.
El PAN nacional y local utilizará el
asunto de Veracruz para desacreditar
a sus adversarios. En lo que ya ha sido
calificado como el “error de abril”, por
las declaraciones de apoyo del presidente Enrique Peña Nieto a su secretaria de
Desarrollo Social, Rosario Robles, en el
sentido de que “aguante” (“Rosario, no
te preocupes, hay que aguantar”) y no
de cuestionar el uso indebido de recursos para la compra y coacción del voto,
será utilizado de forma recurrente por
las campañas panistas y sobre todo demandando el juicio político para la secretaria Robles y para el gobernador veracruzano, Javier Duarte.
No sólo el Pacto por México se tambalea, sino la luna de miel entre el nuevo gobierno priista y los dos principales
partidos de oposición. Son los tiempos
electorales los que ponen en tensión los
acuerdos precarios. El reto de la alianza
Compromiso por Baja California deberá
ser contrarrestar la guerra que se avecina
con un proyecto de gobierno atractivo,
creativo, sólido y viable. Eso y el discurso de la no continuidad le dará más rendimientos que una estrategia basada en
responder al arsenal panista que ya ha
sido emplazado.
Q
27
Urgencia
reformadora
Samuel Schmidt
L
os Ángeles, California.- En muchas
partes del mundo, los representantes populares se toman su tiempo
para analizar las grandes iniciativas que
tendrán un gran impacto sobre el país.
En el sistema parlamentario se requiere
un gran consenso y si no se logra se pospone el tema.
El análisis, discusión y evaluación de
impactos debe medirse desde distintas
perspectivas para no encontrarse ante la
situación en la cual los efectos de la medida sean peores que la situación previa.
En México parece ser al revés, se ignoran
los problemas, como dicen los políticos;
los temas difíciles se meten al cajón del
tiempo para que se le olviden a la gente,
pero algunos se acometen con una urgencia que no tiene explicación.
En una sesión en San Diego State
University, un senador comentó que les
tomó 20 días aprobar el Tratado de Libre Comercio de Norte América. Hoy los
estragos del mismo muestran una población que ante el embate económico optó
por abandonar el país. No pocos languidecen en cárceles estadounidenses culpables del delito de buscar trabajo sin
documentos, nuestra agricultura va de
mal en peor, somos primer lugar en importación de granos en el mundo, de la
industria ni hablar, muchos industriales
se convirtieron en importadores porque
no aguantaron la apertura comercial.
¿Por qué les urgía a los senadores apresurar una decisión cuyos impactos esperados eran negativos y los inesperados
han sido terribles?
Se apresuró la reforma laboral, se esgrimieron argumentos que demostraron
ser falsos porque los resultados iniciales
ofrecidos no se han cumplido. En cambio, el impacto negativo alertado por
muchos expertos se está cumpliendo y
el daño será de largo aliento. En un país
con déficit de empleo crear nuevo desempleo es una fórmula poco afortunada. ¿Por qué apresurarse sin un debate
profundo donde entre otros hablaran los
sindicatos y los expertos en cuestiones
28 Q
de empleo y derecho del trabajo?
Un vicio de la política mexicana es
que las negociaciones de los grandes temas se hacen en secreto, el debate es para
consumo de ciertos grupos porque se da
cuando ya está todo arreglado. Es muy
peculiar esta forma de tomar decisiones:
la discusión no alimenta la decisión que
se tomará, simplemente es para que algunos políticos ganen puntos, pero para
su ganancia personal.
Se presentó la reforma educativa
cuyo efecto más visible fue encarcelar a
la líder del sindicato. Nunca se informó
cómo se elevará el nivel educativo solamente al evaluar maestros y mucho menos cómo se ejecutarán los mecanismos
correctivos si la evaluación, como se espera, sale mal. En la reforma poco participó la sociedad o los mismos maestros,
por supuesto que tampoco estuvieron
los sindicatos que son parte interesada;
los políticos saben más que todos y por
eso se reservan el derecho y la prerrogativa de reformar todo para que no cambie nada.
Se presentó la reforma en telecomunicaciones totalmente planchada por no
sabemos quién; los analistas primero
dijeron que era una maravilla y luego
empezaron a despedazarla. Lo cierto es
que no está pensada para beneficiar a la
sociedad en su conjunto, sino para inclinar la balanza a favor de algunos de los
miembros del oligopolio. ¿Será esta circunstancia la que ha propiciado que se le
meta toda la velocidad posible?, ¿qué no
nos damos cuenta del daño que le hará a
la sociedad en su conjunto?
Ahí viene la reforma fiscal, que no es
otra cosa más que aumento de impuestos, pero siempre que el gobierno necesita dinero dice reformar la estructura
fiscal. Esto por supuesto que no se encuentra en el debate público, ni empresarios, menos asalariados que sostienen
al fisco son invitados a opinar, los financieros del régimen saben lo que es bueno
para todos y les urge demostrárnoslo.
El gobierno se llena la boca diciendo
El análisis, discusión y evaluación de impactos debe medirse desde
distintas perspectivas para no encontrarse ante la situación en la cual
los efectos de la medida sean peores que la situación previa. En México
parece ser al revés, se ignoran los problemas, como dicen los políticos;
los temas difíciles se meten al cajón del tiempo para que se le olviden a la
gente, pero algunos se acometen con una urgencia que no tiene
explicación.
que son reformas estructurales mientras
que son solamente correctivos. Han lanzado con bombo y platillo una cruzada
contra el hambre, que solamente atacará el hambre que sufren varios millones
de mexicanos, y esto se hará para no tocar las causas que provocaron que haya
hambre. El gobierno repite un cliché:
primero hay que reconocer el problema
para poder atacarlo, pero hay que plantearse qué originó el problema, solamente que en esta área no quieren oír a los
expertos y mucho menos a los hambrientos. A esos hay que amarrarlos clientelarmente, para que sepan que papá gobierno lleva de comer y que habrá que
votar por quien él paternalmente nos
diga llegado el momento.
Urge aliviar el hambre de millones
de mexicanos, pero urge más corregir el
modelo económico que los hundió en la
pobreza más ignominiosa. Pero para esa
discusión, los políticos tienen tiempo, es
más, pueden posponerla lo más posible,
ahí no hay urgencia.
Q
29
El derecho
de los animales
Luis Miguel Rionda
G
uanajuato.- El debate se ha caldeado en estos últimos días,
al menos en el estado de Guanajuato: ¿la llamada “fiesta brava” debe
continuar considerándose lícita? ¿Es en
30 Q
realidad un deporte, una venerable institución cultural o un entretenimiento
cruel? ¿Su importancia económica tiene
la trascendencia que le atribuyen sus defensores? ¿El maltrato animal tiene justificantes que admiten espacios de excepción, como en “la fiesta”?
El Congreso del Estado de Guanajuato está analizando una iniciativa de reformas a la ley para la protección de los
animales domésticos, en especial en lo
que tiene que ver con el maltrato de los
toros bravos en las corridas. El proponente fue la banca del PVEM. Para ello
se han iniciado una serie de consultas a
los sectores interesados; ya han comparecido representantes de los “pros” de
la preservación de la fiesta: el matador
de toros Diego Silvetti, el presidente del
Centro Taurino de León Manuel Rubio
Córdoba, el empresario taurino José Luis
Quezada Morán, y el ganadero Ricardo
Gordoa Peña.
Narran las crónicas periodísticas que
de la sesión salieron chispas: los taurómacos tacharon de ignorantes a los legisladores y éstos no se dejaron, sobre todo
el presidente de la Comisión de Ecología, Jorge Arenas, quien prácticamente
los acusó de groseros. Lo interesante es
que el tema se está abordando de manera plural y, hasta lo posible, respetuosa.
El tema no es nuevo: es tan viejo
como la propia tauromaquia. En Wikipedia (es.wikipedia.org/wiki/Antitauromaquia)
se menciona que incluso un Papa, Pío
V, emitió en 1567 la bula Salute Gregis,
prohibiendo las corridas y espectáculos
crueles con animales (que tanto gustaban a los romanos en sus coliseos). La
prohibición no duró mucho debido a la
influencia del poderoso monarca español Felipe II.
Sin embargo, a partir de la salida
del trono español de la casa austriaca de
Habsburgo y el ingreso de la casa francesa de Borbón en 1700, las presiones se
incrementaron para prohibir un espectáculo que los ilustrados del siglo de las
luces consideraban bárbaro. En el sitio
Wiki de referencia se detallan los numerosos intentos de erradicar este tipo de
espectáculos, mismos que pronto se vieron reducidos a España, Portugal, el sur
de Francia y algunos países hispanoamericanos como México. Sin embargo, incluso en esas comarcas se experimentan
fuertes movimientos prohibicionistas
que le auguran a esta “fiesta” un destino
incierto.
El Congreso del Estado de
Guanajuato está analizando una
iniciativa de reformas a la ley
para la protección de los animales
domésticos, en especial en lo que
tiene que ver con el maltrato de
los toros bravos en las corridas.
Quien haya debatido con un aficionado a “la fiesta” sobre las razones para
la permanencia de ésta estará de acuerdo conmigo en que pronto se llega a un
diálogo de sordos. Los argumentos más
fuertes tienen que ver con el patrimonio
cultural e identitario que representa, así
como en el hecho de que la especie de toros bravos desaparecería de este mundo,
ya que fue producto de la manipulación
humana. Fuera de estos dichos, el resto
se cae por su propio peso.
Es bien sabido que la institución está
en franca decadencia, con cada vez menos aficionados –en España dos tercios
de la población no tienen ningún interés
en “la fiesta”–, pocos diestros profesionales, una caída dramática en la calidad
de los encierros, denuncias de fraude y
manipulación en las corridas, etcétera.
Mis amigos aficionados me confirman
que cada vez es más difícil encontrar
buenos carteles y no salir decepcionado
de las corridas.
Por otra parte, el argumento económico que manejan los promotores de “la
fiesta” es falaz: se dice que de esta actividad dependen miles de familias. Pero,
¿de dónde salen las cifras? La actividad
ni siquiera aparece entre las registradas
por el Inegi, pues seguramente se suma
al ramo de la ganadería en general. La
mayoría de las plazas de toros están
abandonadas o subutilizadas. Y es bien
sabido que la ganadería extensiva hace
uso de muy poca mano de obra.
En cambio, me parecen muy válidos
los argumentos expuestos por los defensores de los derechos animales –así
es: con la novedad de que los animales
también tienen derechos– sobre la inútil
crueldad que se despliega sobre el toro,
a quien se le alarga la agonía para dar
lucimiento al diestro y espectáculo al
respetable. Sangre y arena se mezclan,
en alegoría de la muerte inútil. Pero también se llega a verter el plasma del torero, cuando el pitón le alcanza la próstata
o la femoral. Rito peligroso y brutal, que
convoca al sadismo morboso del público
borracho de sevicia y vino.
¿Cultura, tradición? Sí, como la mutilación genital femenina en África y el
Medio Oriente. O la muerte por lapidación en castigo a la infidelidad. O la trata
de blancas en tantos países. O el tráfico y
venta de niños en el Lejano Oriente. Tantas tradiciones centenarias que bien merecerían desaparecer y quedar recluidas
en el museo de la historia de la infamia.
Antropólogo social. Profesor investigador
de la Universidad de Guanajuato, Campus
León.
Q
31
PUNTOS CARDINALES
Un país bello
Óscar Palacios
S
an Cristóbal de Las Casas.- Cuando Grecia instituyó la democracia
–“La ciudad y el pueblo han decidido que…”–, también dejó que apareciera una sui generis contraindicación: la
demagogia, esa que en nuestros tiempos
sigue siendo la capacidad de algunos
individuos, particularmente carentes de
prejuicios, de encender los ánimos de la
gente a fin de explotar su lado irracional
y de paso arrastrar a los representantes
populares a aprobar decisiones arriesgadas o perjudiciales para el bien público.
Entre una y otra también se asomó la tiranía.
Historia vieja, dirán algunos. La democracia ha avanzado, agregarán otros.
32 Q
Ese es el quid de nuestros problemas: la
desmemoria.
Hoy las cosas siguen igual, todo es
cuestión de matices. La democracia es
una ilusión que han manipulado muy
bien. Gobierna la demagogia y se asoma
el rostro maquillado de la tiranía.
¿Exagero? Veamos: el pueblo está
adormecido –para eso está la caja idiota– y apenas respira para resolver sus
problemas ingentes. Y es así como llegan
los gasolinazos, el alza al transporte, la
desaparición de la canasta básica, la falta
de medicamentos en la seguridad social,
el escuálido –e insultante– aumento del
salario mínimo, por citar algunos ejemplos.
¿Y en cuanto a la tiranía? No vayamos lejos, acabamos de ver partir, loco
de contento con su cargamento para
algún paraíso fiscal, a un tiranuelo de
aldea como Juan Sabines Guerrero, que
hizo y deshizo de vida y honras, que
arrasó con los dineros del pueblo y sigue
campante –y tronante, porque supongo
que se la sigue tronando– por estos caminos del señor que acaban de crucificar
y que hasta ahora no hay poder humano
–porque las armas legales están– que se
atreva a llamarlo a cuentas.
Todo esto enmarcado en la figura
del aspirante a prócer reformador, que
desde el poder central va por el mismo
sendero de la triada democracia –en el
papel–, demagogia en la elocuente palabra y tiranía: esa gendarmería que viene
y que me recuerda la guardia civil española del franquismo, de negra y cruel
historia.
Y es que basta escuchar al hacendario Videgaray, lo que hemos escuchado
desde hace cincuenta años: “Si hacemos
los cambios necesarios vamos a crecer
más”. Y ha de ser cierto, crece la pobreza
y los negocios de los Slimes.
Ya conocemos las mañas de la dictadura perfecta –MVLL, dixit–. Setenta
años en el poder lo garantizan, ¿nuevo
PRI? Pues sí, antes para peinarse el copete se usaba brillantina –glostora– y ahora
gel. Rostros viejos con ideas viejas. Des-
pués de todo, aquí no pasa nada. Qué
tanto es tantito: cerca de tres mil muertos
en los primeros cuatro meses de la llegada de Mr. Monex como el supertlatoani.
Cosas veredes mío Cid.
Chiapas
El diputado Fernando Castellanos Cal y
Mayor es el nuevo presidente del Congreso del Estado. Sustituye a Noé Castañón Jr, orgullo del nepotismo del secretario de Gobierno del mismo nombre.
¿Qué hará este tontuelo de oficio ahora
que ya no tiene los reflectores?, ¿qué
nuevas prebendas –económicas y políticas– le buscará papi?, ¿ambos se irán al
merecido ostracismo?
Ojalá que Fernando Castellanos no
nos salga con otra “botaniza” en el Congreso o se ponga a cerrar bibliotecas.
Tiene 26 años y su protector 32. Así que
sean positivos y sumen las dos edades
que sumarían 58 y eso garantiza experiencia, ¿o no?
El abogado Horacio Culebro Borrayas mantiene la flama encendida para
que no se olvide el Sabinato. Presentará
una denuncia formal contra el susodicho. Lo acusa de todo, como en botica. Y
resulta que tiene razón.
En tercero de primaria era libro de
texto “Los cuentos del abuelo”, de Angel M. Corzo. Lo quitaron los presuntos
modernizadores de la educación. Es una
síntesis amena de nuestra historia local.
Esto viene a colación por “Las cartas del
abuelo”, esas que andan circulando en
la red y que firma el abuelo materno del
ciudadano gobernador. Se ve que hay
mano negra por ahí. Lo digo por la redacción, el lenguaje, los conceptos. Pero
lo haya escrito él o no, el caso es que tiene un buen de razón.
Y ya circula otra denuncia que no tiene desperdicio. La transa en las obras del
río Sabinal en la anterior administración
capitalina del prófugo Yassir. Hay varios
involucrados y una vez más resalta la
complicidad en los tejemanejes del saltibanquis diputado Emilio Salazar Farías,
quien como secretario mañocipal lo signa
como cómplice.
A don Emilio, hoy también coordinador de la bancada verde del congreso,
lo golpea el pasado que vuelve. Por más
que sus corifeos lo alaben diariamente,
de pronto salta una nota que le quita la
máscara. Y ojo, preside la comisión de
hacienda. No les digo.
Ya estamos en el cuarto mes y no pagan la pensión a los “Premios Chiapas”.
Chiapas avanza.
Y ya con ésta me despido. Terminamos griegamente, al estilo Pericles:
“amamos la belleza, pero con mesura”.
Q
33
En la encrucijada
Luis Villegas Montes
C
hihuahua.- México es un país
en la encrucijada; y lo es en
más de un sentido desde 1968.
Ese año, dio inicio a un proceso de
cambio que no ha concluido y está
lejos de terminar. El 2 de octubre continúa vigente, sin posibilidades de olvido, por la simple y sencilla razón de
que las tensiones detrás de ese enfrentamiento entre sociedad y gobierno
continúan sin resolverse.
Más allá de que el movimiento
estudiantil hubiera sido manipulado
o no (se acusaba a los estudiantes de
ser agentes comunistas)(1); detrás de
la leyenda de que fue Luis Echeverría
el verdadero artífice de la matanza, en
su búsqueda de consolidar su ambición de alcanzar la presidencia de la
república(2); al margen de la teoría
del complot, que sitúa a la Agencia
Central de Inteligencia (CIA, por sus
siglas en inglés) como instigadora
del conflicto(3), lo cierto es que el 2
de octubre es una fecha fundacional,
pues constituye el inicio de una nueva revolución que marcó el final del
Siglo XX y tiñe los albores del XXI con
aires de escepticismo, incertidumbre
y recelo respecto de lo que verdaderamente es el poder público en México
y para lo que verdaderamente sirve.
1968 puso fin al mito de los “Setenta años de paz social”. Tras los
resultados del domingo 2 de julio de
2000, el candidato perdedor, Francisco Labastida Ochoa, reconoció su
derrota con estas palabras: “Los resultados electorales deben llevar al
partido, a los cuadros y dirigentes, a
una profunda reflexión: nuestro partido, en el que orgullosamente milito,
le ha dado estabilidad y paz social al
país.”(4).
Al decirlo, evidentemente no tenía en mente los hechos violentos
ocurridos en 1940, durante la contienda electoral entre Manuel Ávila Camacho y Juan Andreu Almazán, que
dejó más de mil muertos en distintos
34 Q
estados de la república(5); los asesinatos
posteriores a las elecciones generales de
1952(6); la matanza de la Plaza de las
Tres Culturas ni su secuela, la masacre
del “Jueves de Corpus”, tres años más
tarde(7). Sin embargo, por su magnitud
y trascendencia (vísperas de los Juegos
Olímpicos), por el dolor sordo y la estupefacción que causaron, los acontecimientos del 2 de octubre de 1968 marcaron el fin de una era.
De 1929, año en el cual se firmaron
los acuerdos de paz que pusieron fin a
la Guerra Cristera y en el que vio la luz
y se extinguió la efímera “Rebelión Escobarista”, a 1968, median apenas 39 años.
Sin soslayar el hecho de que para una
pequeña porción de la sociedad –la clase
política, el sector de los megaempresarios o las grandes cadenas de medios–,
haya motivo de congratulación e inclusive de retórico orgullo, el hecho escueto,
detrás de cualquier elucubración, es que
en 1968 una porción del pueblo de México enfrentó al gobierno y la respuesta de
este fue sanguinaria y brutal.
Ese conflicto no se ha resuelto y, por
el contrario, ha pautado las relaciones
entre sociedad y poder público en los
años subsecuentes. Hay que decirlo: los
gobiernos, incluso los emanados de la
oposición histórica, el PAN y más recientemente el Partido de la Revolución Democrática (PRD), han eludido los grandes problemas del país y no sólo han
sido incapaces de impulsar las reformas
de fondo: política, hacendaria, energética, etcétera; sino que han transitado por
idénticos caminos que sus predecesores:
opacidad, corrupción, populismo, etcétera.
Excepto por un breve periodo, durante la década de los ochentas, al norte
del país, durante el cual se experimentó
una inusitada efervescencia política, la
lejanía entre el “pueblo” y sus representantes ha sido una constante. Gobernantes y gobernados coexisten, se interrelacionan, se toleran mutuamente, pero la
mayor parte del tiempo (excepto duran-
te las campañas electorales) se ignoran
unos a otros.
Sería bueno que en este año, electoral como es, los ciudadanos se tomaran
el tiempo para decidir el sentido de su
voto de una forma madura y mesurada;
quién sí cumple, quién miente, qué es lo
mejor para el país o, en este caso, para
el estado. Es preciso que el ciudadano
promedio se dé cuenta del poder que su
voto encierra pero, sobre todo, que no se
deje engañar por el alud de propaganda
que, en breve, estará por sepultarlo.
El mundo está cambiando y México
junto con él; sin embargo, es preciso estar preparado y ésa, es tarea ciudadana.
Notas
1.- PONIATOWSKA, Elena. La Noche de
Tlatelolco, Testimonios de Historia Oral.
10ª reimpresión. Era. 2007.
2.- DEL CASTILLO TRONCOSO, Alberto. “El Movimiento Estudiantil de 1968
narrado en Imágenes” en Sociológica,
año 23, número 68, septiembre-diciembre de 2008, Pp. 63-114. Pág. 80.
3.- Nota suscrita por Gustavo Castillo García, con el título: “Hubo actos
terroristas de agentes de la CIA en el 68,
según prueba documental”, publicada
el 19 de diciembre de 2011, La Jornada.
4.- HYPERLINK "http://www.
letraslibres.com/autores/carlosmonsivais"MONSIVÁIS, Carlos. “La
Era del PRI y sus Deudos”, en: Nuevas
Líneas de Investigación. 21 Relatos sobre la
Impunidad. Era. México. 2003. Pp. 139154. Pág. 139.
5.- ALMAZÁN, Artemio. “El Fraude
Electoral de 1940”, Zeta, 12 de octubre.
6.- CRESPO, José Antonio. “La Evolución del Sistema de Partidos en México”, Foro Internacional, número 124,
abril-junio de 1991. México. p. 607.
7.- TELLO DÍAZ, Carlos, “Jueves de
Corpus”, Milenio, 12 de junio de 2009.
HORIZONTE CIUDADANO
Tapar el sol..
con un premio
Rosa Esther Beltrán
S
altillo.- Espero que al gobernador no se le ocurra vengarse de esta indefensa y pobre mujer que ante él, no tiene
más que su teclado.
Pero usted merece saberlo. Permítame que le cuente. Resulta que su gobernador, sí el sucesor de Humberto Moreira,
tuvo el brillante desplante de sacar de las arcas públicas, las
que abastecemos con nuestros impuestos, 100 mil dólares. Sí,
leyó bien. 100 mil billetes verdes (1 millón 200 mil pesos) para
destinarlos al Premio Internacional Manuel Acuña de Poesía en
Lengua Española, con el que se conmemora el 140 aniversario
luctuoso del poeta saltillense.
Es el mayor premio en México para un galardón dedicado a
ese género y según parece, hasta ahora es el mejor remunerado
en países de habla hispana. Don Rubén declara que la intención
es que el estado sobresalga por su cultura y no por la inseguridad.
Habría que recordarle a don Rubén que desde hace casi dos
años, antes de que él llegara a la gubernatura, el nombre de
Coahuila trascendió las fronteras nacionales a causa de la megadeuda que dejó su hermano menor, la que por décadas va a
frenar el desarrollo socioeconómico del estado.
Se sabe que, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Hacienda, la deuda devora las participaciones federales de la
entidad, ya que la relación entre las obligaciones financieras
adquiridas y las participaciones federales es de 298.5 por ciento y los pasivos alcanzan el 5.9 por ciento del PIB, de manera
que Coahuila está entre las entidades con mayores pasivos en
el país.
Así que este estado va en la ruta de la fama por la impunidad que los ladrones de la administración pasada exhiben, y
dicho sea de paso, a los que don Rubén exoneró; pero también
para nuestra desgracia, el estado se encuentra entre los records
más altos de inseguridad, hasta mediados del mes pasado con
238 ejecutados por la narco guerra, más los secuestrados y desaparecidos.
No se aleja de la verdad asegurar, que su hermano Humberto fue un gobernador manirroto y usted, don Rubén, sigue
el mismo camino. ¿Cuál será el beneficio para Coahuila de recompensar con este oneroso premio cuando la entidad tiene
urgentes prioridades? ¿Qué le parece la deficiente atención que
se ha dado a la fiebre manchada, o el bajo presupuesto de la
Secretaría de Salud, que ha tenido que aumentar los precios
de sus servicios en un 26 por ciento, muy por encima de la inflación?
En algo tiene usted razón, la cultura ha sido un área olvidada, muy marginada por los gobiernos de Coahuila, pero esa
situación de marginación no la resolverá ese premio que usted
ha establecido de manera discrecional y patrimonialista, porque usted no es el dueño del presupuesto, aunque actúe como
tal; desgraciadamente tenemos un Poder Legislativo que está
en sus manos, que no tiene ni un ápice de autonomía y los diputados son sus siervos y así quieren seguir.
El Premio Internacional Manuel Acuña de Poesía en Lengua Española, será el tercero mejor pagado después del Carlos
Fuentes a la Creación Literaria en Idioma Español, que otorga
250 mil dólares y cuyo ganador fue en 2012, Mario Vargas Llosa; le sigue el de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, ganado por Alfredo Bryce Echenique, galardonado con 150
mil dólares; después, el premio, Traducción Literaria Tomás
Segovia fundado en 2012, reconocido también con 100 mil dólares y que fue ganado por Selma Ancira.
Muy por debajo de esos galardones están el Alfonso Reyes,
el Xavier Villaurrutia de Escritores para Escritores, el de Novela Elena Poniatowska de la Ciudad de México, el de Poesía
Aguascalientes, el Gilberto Owen (Sinaloa) y el Poesía Joven
Elías Nandino (Jalisco).
Como dicen en mi rancho, don Rubén Moreira saluda con
sombrero ajeno, otorga un premio que pagaremos los coahuilenses, además de la megadeuda que nos heredó su hermano y
la falta de servicios en áreas prioritarias.
Posdata
Coahuilenses, exijamos justicia en el caso de las 4 víctimas sacrificadas por el menor Humberto Cedillo Meléndez y también
por los estudiantes de la UAdeC desparecidos y que según la
versión del procurador Homero Ramos Gloros, la cual es inaceptable, ¿qué hace un aparato de justicia que no defiende
nuestra seguridad? ¡Y además les pagamos!
Sugiero: ¡Váyanse todos, no nos sirven!
Q
35
DÉCIMAS DEL PROFETA
BERNA
G. Berrones
Oración
Errare praesidere est
Ay, San Francisco de Asís,
tú que sabes de animales,
dime por qué tantos males
se ciernen en nuestro estado.
Si miras a todos lados
desde Medina a Arellanes
se avientan tantos desmanes
y ni un castigo reciben
todo a su favor deciden
criando bandas de rufianes.
Lo tengo muy bien presente
Fox era errado en sus juicios;
además tenía otros vicios:
fue pendejo incompetente
que llegó a ser presidente
y es vergüenza nacional;
hoy no se me tome a mal
si critico lo imperfecto
es Enrique Peña Nieto
analfabeta funcional.
Supuestos
Hay un vacío de poder,
dicen, allá por Guerrero;
anda suelto el avispero
y se intuye la razón:
los profes culpables son
por rechazar la reforma;
están perdiendo las formas como los de “autodefensa”
haciendo marchas inmensas
dizque violando las normas.
36 Q
Jornada sabatina
Para darse un buen quemón
basta y sobra un Secretario
de los muchos del erario;
pero éste es de educación
quien propuso de un jalón
trabajar duro la ciencia
en sábado ¡qué inconciencia!
Los profes hicieron muina y
la jornada sabatina
fue jornada de ocurrencias.
COTIDIANAS
Irrompible
Margarita Hernández Contreras
D
allas, Texas.- No siempre he
sido buena hija para mi madre.
Ahora soy lo mejor que puedo.
Seguro no soy tan cariñosa como a ella le
gustaría. Me distancio del contacto físico
con ella. No lo puedo evitar. Me esfuerzo
por ser respetuosa del precepto bíblico
de honrarla. En mi casa tengo una habitación sólo para ella. Procuro ser lo más
generosa que puedo con ella.
Con todo y a pesar de las ocho décadas que ha caminado sobre la Tierra,
es alegre y luchona. Todavía camina sin
ayuda. Aún va y viene entre México,
Texas y California.
¿Qué más? Es una fumadora crónica.
Su dieta básicamente consiste en tortillas
de maíz, queso Monterrey, salchichas de
hotdog, chiles habaneros y Coca Colas.
Y mejor no hablemos de juegos de azar y
de casinos. La señora es diabética, hipertensa y tiene glaucoma. El comer sanamente nunca fue una preocupación para
la gente de su generación y procedencia
campesina.
Cuando cedo y la llevo a comprar sus
cigarrillos, me detengo para preguntarle:
“Sí sabes que esto es lo que te va a matar,
¿verdad?” Responde que sí, antes de que
le diga: “Mientras quede eso claro…”
Aún me regaña como si fuera una
niña chiquita y no estuviera ya bien
entrada en la medianía de mi vida. Y
de nada sirve que le recuerde mi edad
(como si no supiera). Tampoco le impide decirme que gasto mucho, que nunca
ahorro lo suficiente, que mis gustos son
muy caros, que compro muchas cosas
y que debiera controlar mi predilección
por el chocolate.
Ahora mi madre está hospitalizada
y me he vuelto una niña llorosa, con
ataques de oraciones y lágrimas que
preocupan no sólo a mi esposo, sino a mí
también.
Yo sé que analizo de más tratando
de encontrar los motivos posibles de por
qué me encuentro tan emocional. Claro,
me preocupa la herida de su pierna y su
neumonía. Pero sé que estos ataques de
llanto tienen que ver más con mi historia
que con la de ella.
Tal vez también tenga que ver con
que desde mi accidente cerebrovascular
en 2008, no había estado en un hospital
y esto me ha removido todas las lastimosas experiencias por las que tuve que pasar. Puede ser sólo eso.
Luego pienso en la historia compartida entre mi madre y yo.
Nací a los cinco años de su matrimonio y después de un aborto involuntario.
Fue sobreprotectora conmigo y seguro
exageró eso de “quererme de aquí al cielo” (yo describo su amor como “pegajoso”).
Ella ahora dice que no tenía idea de
lo que hacía; estaba joven y no tenía educación, sin nadie que la guiara mientras
se metía a los siempre enmarañados terrenos de la maternidad. Y yo no fui una
bebita fácil. Me dice que lloraba toda la
noche y dormía todo el día. Al empezar a
caminar entré de lleno y con ganas en mi
fase del berrinche. Una compañera comerciante le dijo que me diera una tunda cada vez que yo optaba por tirarme al
piso gritando y pataleando, cosa a la que
mi madre accedió.
Parece que yo también fui testigo de
uno de sus cuatro abortos involuntarios.
Ella estaba sola con dos niñas pequeñas
y sin idea de lo que le estaba ocurriendo. Parece que indagué por tanta sangre
y no supo cómo manejar mi curiosidad.
Luego mi hermana y yo tuvimos que
pasar por nuestra bronca con el abandono. Claro, nuestros padres no nos abandonaron. Por unos meses nos dejaron
al cuidado de unos parientes mientras
esperábamos las “micas” que nos permitirían reunirnos con ellos en Estados
Unidos. Pero, ¿qué niño puede procesar
tanta lógica? Todo lo que sabíamos y
sentíamos era que mami nos había dejado, nos había abandonado.
Este es sólo el principio de la compleja relación entre dos mujeres, madre
e hija, ambas fuertes, aguantadoras y
orgullosas (tal vez yo más que ella). Un
cordel escarlata nos une irreparablemente. Este material alámbrico e irrompible
está hecho de su “pegajoso amor”, de mi
profunda necesidad de ella, de su sangre
y mis lloridos, de sus sufrimientos y mi
aceptación: admito que yo también la
quiero.
Margarita Hernández Contreras, guadalajareña; vive en el área de Dallas. Es traductora
profesional del inglés al español.
Q
37
La trova en Monterrey
(Memorias de Patricia
Guerrero)
David Guillermo Fernández
G
erardo, Ernesto y Patricia estaban a punto de tomar una de
las decisiones más importantes
de su vida. Con pocos billetes en sus
bolsillos y un futuro incierto, debatían
38 Q
el momento preciso para emprender su
primer negocio. De pronto, tomaron la
decisión de que el día en que la “Novísima Trova Cubana” se presentara en la
Gran Sala del Teatro de la Ciudad era
el día, y surgió la descabellada idea de
invitarlos a que participaran en la inauguración.
El 6 de mayo de 1974, acompañados
de Noel Nicola, los hermanos Feliu, Donato Poveda, Sara González y Anabell
López, el Mesón del Gallo abrió sus
puertas para albergar millares de anécdotas y forjarse en el recuerdo de todos
los regiomontanos.
Patricia Guerrero es una cantante
regiomontana con más de 35 años de
carrera artística, promotora del arte y
luchadora social. Ella abrió la puerta de
su hogar para compartir sus memorias
sobre la trova y las peñas en Monterrey
y conversar sobre su experiencia como
fundadora de “El Mesón del Gallo”.
Su casa está repleta de instrumentos
musicales, libros, adornos africanos, andinos y mexicanos. Las paredes sostienen algunos cuadros de indígenas representativos del país (varios de su propia
factura). Aroma a café en la sala, lugar
donde se llevó a cabo nuestra plática.
Comenzamos a charlar sobre “El
Mesón del Gallo”, “La Casa de Pancho
Villa”, “El Sapo Cancionero” y “El Lugar
de las Cantatas”, antiguas peñas que ya
no existen. Eran éstos los lugares que los
jóvenes y adultos de la generación de los
setentas, ochentas y noventas frecuentaban por las noches. Estos lugares le
brindaron un hogar al Canto Nuevo, al
teatro y a la literatura; el arte se respiraba y se alzaban las copas al son de Silvio
Rodríguez, Juan Manuel Serrat y Pablo
Milanés.
El problema que planteamos fue que
a pesar del gran “boom” de las peñas, éstas comenzaron a desaparecer a la puerta del siglo XXI.
Patricia argumentó que no creía que
la desaparición de las peñas en Monterrey significaba que la trova desaparecía
de la mente de los regiomontanos.
Esas canciones que se convirtieron en
himnos no podían simplemente desaparecer. Nos comentó también, con un tono
chusco, que ello es evidente en el trabajo
de Nicho Hinojosa, quien recuperó un
repertorio importante de estas trovas.
“La gente joven que ha escuchado a Nicho, aunque no conoce la historia de las
peñas dicen: Esta canción es de Nicho.
Para nada, Nicho es intérprete. Al final
lo importante es que las nuevas generaciones están redescubriendo a la “Nueva
Canción”.
Las peñas eran centros de reunión
de muchísima gente, las frecuentaban
escritores, músicos, fotógrafos, grandes
empresarios y hasta boleros. “Los periodistas de El Norte y El Porvenir se
lanzaban al Mesón cuando terminaban de trabajar”. “Las puertas siempre
estaban abiertas para todos, no había
cadeneros como en los antros de hoy”,
comentó Patricia con cierto tono de
añoranza.
Su generación estaba fuertemente
influenciada por la Revolución Cubana, las ideas guevaristas y los discursos
de Salvador Allende. Silvio Rodríguez
“era el jefe”, con sus cantos anti imperialistas y su visión del poder para la
gente de abajo. El socialismo rondaba
en sus lecturas, en sus poemas y en sus
deseos de ver un México más igualitario e incluyente.
Un tema central en las mesas era el
hartazgo al priisimo. “¡Estábamos hartos, nacimos con el PRI reposado en la
Silla Presidencial!”, mencionó Patricia
con euforia.
El desenlace de la charla se presentó con mucho optimismo y sensibilidad. Patricia derramó algunas
lágrimas cuando hice hincapié en que
al visitar “La Chunga” (una peña de
reciente inauguración), te encuentras
con mucha gente que perteneció a la
generación del “Mesón del Gallo”,
como El Negro Méndez, El Chimpas,
Jaime Arreola, Arnulfo Canales, entre
otros; pero que también encuentras
una generación más joven que adoptó al Canto Nuevo como su bandera;
entre ellos están Beto Dávila, Pedrito
Morales y Marco Estrada.
Con algunos sollozos mencionó
que de esa manera, ella podía observar
que todo el trabajo que su generación
emprendió valió la pena; lo sabe al
momento de escuchar la voz de estos
jóvenes cantantes al entonar las mismas melodías que ella cantaba en los
escenarios.
Concluimos con la visión de un
porvenir positivo para la trova y las
peñas de Monterrey, el lapso de ausencia de éstas está terminando.
La Chunga (Peña que dirigen los
hermanos Méndez) es uno de los pocos negocios que aún persisten en el
corazón del Barrio Antiguo; y lo más
interesante es que la concurrencia es
alta.
San Juanito Blues y La Casa de la
Bombilla Verde han abierto sus puertas
en tiempos recientes, retomando aquel
concepto de las antiguas peñas.
Patricia cerró la entrevista mostrando sus dos pulgares hacia el cielo.
Q
39
ENTRELIBROS
Poemas de Daniel Sada
En El amor es cobrizo, Daniel
Sada maneja un tono “norteño” en la hechura de sus
poemas, tratando de proporcionarles una identidad propia de nuestra geografía. El
resultado es interesante, pero
no totalmente satisfactorio.
Se nota el oficio del autor
y el buen uso del lenguaje,
sin embargo, el efecto poético
no se produce y todo queda
en aproximaciones: “Pude
verme en tu mirada / como
soy cuando te miro / Como
soy me miras siempre / entre miradas perdido” (p. 36),
“Un dilema al rojo vivo / me
empuja y luego me jala / y yo
sueño en un despeje / cada
noche y nada pasa” (p. 137).
La poesía no se entrega
a cualquier pluma aunque
sea un género que facilita la
experimentación (todo cabe
en un poema sabiéndolo acomodar): “Cantaré. Debo hacerlo. Es desfogue / oscilante:
pa-ra-rí pa-ra-rá tu-ru-rí tiri-rú... Ya me / ensancho, ya
voy. Que una palabra surja,
la mejor” (p. 51), “Hay un idilio / trasquilimolocho / o un
pipiripao / de tragaldabas /
entre el azul / del cielo / y la
fulgencia / nívea / de las nubes” (p. 94).
Sada (Mexicali, Baja California, 1953-Ciudad de
40 Q
México, 2011) privilegia el
lenguaje y es evidente que lo
disfruta, pero sus textos parecen explorar territorios ajenos a la poesía, lo cual es muy
apropiado en estos tiempos
de fusión de géneros: “Amor,
¡amor!, ¡pues sí!: ceguera
amarillenta / Ganancia aparte
¿no?, tan por encima, contra
/ la perdición: dizque: en el
fondo / Estrías / en el aguaje
/ Tinta para el afán” (p. 41),
“De hecho, trastoco el giro,
alerta todavía, / o al garete,
en azul: contrahaz de ilusión
óptica / que desarregla toda
consonancia casi” (p. 39).
¿Qué son estos textos de
tanta pasión gramatical?,
¿a qué género pertenecen?
Obviamente son textos con
cierta fuerza emotiva que han
crecido impulsados por la
creatividad del autor, sin un
tema específico (¿o lo hay?),
cautivos de esa incontenible
euforia que, generalmente,
nos invade a todos los que escribimos: “Por fortuna manos
sobran / Revelación: escaleras
/ ‘Tú te vas detrás de mí’ / La
pesadez casi entera / en el
centro del desierto / Tal hoyo,
de juro, ¡real! / asfixiante la
bajada / y el nauseoso cabaré
/ con golfas retebotijas” (p.
59).
Pero todo texto debería
estar orientado hacia un fin
específico (contar una historia, comentar una situación,
reflexionar sobre un tema,
proporcionar placer estético
al lector, sensibilizarlo, romper sus esquemas mentales,
sacudir su imaginación, etcétera).
¿Cuál es el objetivo de estos textos huidizos que se solazan en prolongarse sin ofrecer asideros para su mediana
comprensión?: “Prófuga percepción / inanimada ¿inútil?,
/ lerdamente ambiental, /
conforme al menester / viajero: de por sí, / que se abre
tiento / a tiento” (p. 49), “De
nuevo el revoloteo rae / Inhibido tal vez / el viento acepta
/ Es como un estregón / el trazo temblequeante / Presunta
quisicosa / La supitaña mácula / se estira, se contrae / y a
solapo se obliga / con derroche de / círculos” (p. 47).
Daniel Sada. El amor es cobrizo. Monterrey, N.L.: Edit.
UANL / Posdata Editores, 2012.
146 pp. (Colec. Versus.)
Periodismo incómodo
En Periodismo incómodo, Sanjuana Martínez convoca a
una serie de personajes destacados en los ámbitos de la
literatura (20), política (3),
cine (2), escultura, deportes,
liderazgo magisterial, sacerdocio, religión y teología.
Sobresalen las entrevistas con los escritores, aunque
el tema sea más político que
literario: como se recordará
Mario Vargas Llosa fue candidato a la presidencia del
Perú, los libros de Guillermo
Cabrera Infante fueron prohibidos en Cuba por Fidel
Castro, el paraguayo Augusto Roa Bastos vivió exiliado
por más de cuarenta años,
etcétera.
Sanjuana Martínez (Monterrey, N.L., 1963) es intrépida, sabe hacer las preguntas
cruciales, procura conocer a
fondo a sus interlocutores, se
informa de sus trayectorias y
no se autocensura la lengua.
A Corín Tellado le pre-
gunta a quemarropa: “¿Le
duele que se burlen de usted?” (p. 157); a Paulo Coelho
lo sacude: “¿Le critican por
tener tanto éxito comercial,
incluso consideran su obra
como literatura de consumo,
light, sensiblera?” (p. 304), y
a Héctor Aguilar Camín lo
desnuda: “se dice que desde antes, durante el sexenio
de Carlos Salinas de Gortari,
usted estuvo peligrosamente
cercano al poder” (p. 185).
Las respuestas son educadas, claro, porque saben que
trascenderán en las alas de
papel de un libro y que éste
volará hacia incontables manos: “Hay que pensar que se
burlan los pedantes, los falsos intelectuales. Yo no presumo de intelectual” (Tellado, p. 157), “No me molesta.
Pueden decir lo que quieran.
Los escritores escribimos, los
críticos critican. Los lectores
leen y así vivimos felices”
(Coelho, p. 304), “No lo sé,
habría que preguntárselo a
quien inventó esas cosas”
(Aguilar Camín, p. 185).
Pero no todo orbita en
torno a la política, también se
ventilan cuestiones literarias:
“¿A qué atribuye el éxito de
su literatura, que es muy localista, pero que se ha traducido a veintitrés idiomas?, le
pregunta a Mario Benedetti,
y éste señala: “Para reflejar
el mundo hay que empezar
por la comarca, los grandes
escritores siempre han sido
locales: Dostoievski, Joyce, Proust, Dante” (p. 122);
“¿Qué sería usted sin literatura”, cuestiona a Isabel Allende y ésta revira: “La literatura
me dio una voz que no tenía
antes. Me dio un micrófono,
una palabra que sale y se
reparte” (p. 312); a Juan Goytisolo lo confiesa: “¿Su compromiso social es inseparable
de su narrativa?”. La respuesta es contundente: “Mi compromiso ha sido como ciuda-
dano. Lo principal para mí es
el compromiso con la palabra
y con la tradición literaria”
(p. 291).
La autora se ha especializado en el periodismo de
denuncia, basado en una exhaustiva investigación y en
un profundo sentido social.
En el prólogo, Elena Poniatowska lo explica mejor: “La
injusticia social es el tema de
Sanjuana. (…) Sanjuana (…)
dejó atrás la idea de que los
seres humanos son diferentes
y se entregó a la defensa de
los derechos humanos” (p.
14).
Sanjuana Martínez. Periodismo
incómodo. La entrevista reveladora. Monterrey, N.L.: Edit.
UANL, 2012. 351 pp., Fot.
Escribo a ciegas
Escribo a ciegas es uno de esos
raros libros que se pueden
empezar a leer al azar, donde
lo abrimos, incluso donde ponemos el dedo. Esto se debe a
la afinidad que el autor (Jorge
F. Hernández) crea con el lector. Es una afinidad que nace
desde el tono familiar, los
temas de interés, el enfoque
inteligente, la cantidad de
datos que despliega, la amenidad, la prosa educada en la
literatura y la habilidad para
desarrollar los temas sin agotarlos en el primer párrafo.
Escribo a ciegas reúne 127
artículos publicados en la
columna semanal Agua de
Azar, del periódico Milenio,
de 2000 a 2010, por lo cual
habría que agregar una cualidad más: la constancia.
Aunque el autor confiesa
su deseo de ser algo más que
un periodista (“yo sigo aquí
queriendo ser historiador”, p.
139), en su libro abundan los
escritores como tema, referencia, influencia o presencia:
“Mi primera deuda de sincera
gratitud con Jorge Ibargüengoitia radica en la revelación
de su irreverencia” (p. 314),
“Chesterton escribió más de
cien libros (…) y (…) alrededor de cuatro mil ensayos en
periódicos” (p. 200), “Benito
Pérez Galdós, cuyo fantasma
sigue rondando precisamente en las inmediaciones del
Metro Argüelles de Madrid”
(p. 131).
Pareciera que hay autores
de todas las nacionalidades,
estilos y géneros posibles:
“Edgar Allan Poe será siempre (…) evocado como el
decadente fantasma que apareció muerto en una acera de
Baltimore, (…) vistiendo ropas ajenas” (p. 324), “Fernando Pessoa (…) vivió en verso
y en prosa todos los heterónimos posibles en su ser múltiple, cada uno de ellos con
nombre, horóscopos y biografías divergentes” (p. 227),
“Sucede que el (…) único
ejemplar que logró introducirse al Iraq de Hussein, era
nada menos que el dolorido
poemario de Nabeel Yassin,
poeta proscrito (…) personalmente por el llamado Carni-
cero de Bagdad” (p. 215).
Incluso hay un autor hiperactivo y polifacético que
se construyó una vida de novela plena de aventuras insólitas: George Plimpton (New
York, 1927-2003). Plimpton
(p. 128-130) fue cofundador
del Paris Review, pitcher de
los Yankees en un partido,
fue portero de los equipo de
hockey Boston Bruins y Edmonton Oilers, también en un
partido oficial; boxeó quince
rounds con Archie Moore sin
ser noqueado, peleó contra
Sugar Ray Robinson, saltó en
moto una fila de quince autos, participó en una pre temporada del equipo de futbol
americano Leones de Detroit,
jugó un partido de exhibición
con los Potros de Baltimore,
también jugó basquetbol con
los Celtics de Boston, fue golfista profesional por una temporada en Estados Unidos,
inventó a un pitcher (Finch
Sidd) que podía lanzar a 250
kilómetros por hora, domó a
seis leones en un circo, practicó el paracaidismo, tocó con
la Orquesta Filarmónica de
Nueva York en una gira, fue
maestro en la Universidad de
Columbia y fue Alto Comisionado Supremo de Nueva
York en materia de Fuegos
Artificiales.
Además, Plimpton se dio
tiempo para editar textos
propios y ajenos, aparecer en
comerciales, programas de
televisión (incluyendo Los
Simpson y Saturday Night
Live), en videojuegos, en películas (incluyendo Nixon,
La hoguera de la vanidades
y Plimpton!), colaborar en
las revistas Horizon, Harper
y Sports Illustrated y publicar sus más de quince libros
(incluyendo Shadow Box,
Home Run y Truman Capote: In which various friends,
enemies, acquaintances, and
detractors recall his turbulent
career).
Jorge F. Hernández (México, D.F., 1962) aligera la
importancia de sus textos
señalando que: “son breves
ensayos, intentos de crónica,
reseñas frustradas y párrafos sueltos que llevan entre
líneas cicatrices y heridas de
vida ya pasadas por debajo del puente” (p. 7), pero la
verdad es que nos cautivan
con su buena factura y con el
aura de novedad que el autor
les infunde.
Jorge F. Hernández. Escribo
a ciegas. Antología de Agua
de Azar 2000-2010. Columna
semanal en Mileniodiario. Antonio Muñoz Molina, selec. y pról.
México, D.F.: Trilce Ediciones
/ UANL, 2012. 375 pp. (Colec.
“El Encarguito”.)
Eligio Coronado
Q
41
MALDITOS HIPSTERS
Jess Franco y el cine serie B
Luis Valdez
M
onterrey.- Falleció el director
español Jesús Franco, un verdadero héroe del cine alternativo. Un creador de una, dos, tres, hasta
cuatro películas por año: un verdadero
monstruo.
Los verdaderos héroes no son los
que posan en la pantalla ni los que mueren a las primeras de cambio o regresan
convertidos en pajarito para decirle a un
político que llegará a presidente. Los verdaderos héroes tienen arrojo, no abren
la boca para decir que el único libro que
han leído es la Biblia o que la capital de
Veracruz es Boca del Río.
Los verdaderos héroes trabajan hasta
morir, y en el caso de Jess Franco llegan a
decir que morirán con la cámara al hombro. Esos sí que son creadores de sueños,
de mundos que dejan huella, que están
más allá de la vergüenza de las instituciones políticas y eclesiásticas de la realidad.
Nuestro admirado monstruo murió
el 2 de abril. Su mundo de películas de
horror dejó huella con vampiras lesbianas, grupos de rock que combaten contra vampiros y escenas del Marqués de
Sade. Fantasía al por mayor y encuentro
de carnes al punto en que algunas de sus
películas fueron clasificadas “serie X”.
Pero más que provocador era un soñador. Uno de esos pelafustanes que no ven
fronteras si de hacer su lucha se trata. Filmar en cualquier parte del mundo donde
se le permita filmar. Utilizar a las actrices
fetiche aunque sea necesario casarse con
ellas.
Haber rodado cerca de 200 películas
(y repetir en unas escenas de las otras) resulta una prueba de que su obsesión era
captar el otro mundo, ese que se mueve
en una sala oscura donde la pantalla plana es la que manda en las reglas de todo
lo que es válido en la realidad.
Los monstruos como Jess Franco también mueren, pero su obra queda adherida en esas criaturas que se retuercen y
gimen desde esa superficie que palpita
puntos de luz.
42 Q

Documentos relacionados