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“Finalmente, la Virgen Inmaculada, preservada libre de toda mancha de pecado original, terminado el
curso de su vida en la tierra, fue llevada a la gloria del Cielo y elevada al Trono del Señor como Reina
del Universo, para ser conformada más plenamente a su Hijo, Señor de los señores y vencedor del
pecado y de la muerte”. (CIC 966, LG 59).
Índice
GRUPO EDITOR
Presidente
Mons. Diego Monroy Ponce
Director
Lic. Arturo Rocha Cortés
Editorial
Lic. Ángel Roa Hernández
3
Mensaje de
Rector
7
Mons. Diego Monroy
Ponce saluda a todos los
peregrinos y lectores
Acontecimiento
Guadalupano
Inin huey tlamahuiçoltzin
(ca. 1570) (cont.)
Lic. Arturo Rocha Cortés
Jefe de Formación
Ricardo Galindo Melchor
Colaboradores
P. Juan Ortiz Magos - P. Gabriel Rodríguez Martín del
Campo - Diácono Mario Bustamante Rubio - Martha
Reta Hernández - Lenice Rivera Hernández - Iván
Martínez Huerta - Arturo Pardo Ayala - Lic. María de
la Concepción M.C. de Jiménez Lic. Marcela Vallecillo
Gómez - Lic. Samuel Jiménez Hernández - María
Guadalupe Bustamante Rosas.
10
12
Oraciones
Familia
Guadalupana
San Bernardo, Abad y
Doctor de la Iglesia
La familia camina hacia
la verdad completa
Boletín Guadalupano es una publicación mensual y
gratuita de la Basílica de Guadalupe A.R. La distribución
es realizada por la propia Basílica, con domicilio en Plaza
de las Américas núm. 1, Col. Villa de Guadalupe, Deleg.
Gustavo A. Madero, C.P. 07050, México, D.F. Tel.: 55776022 exts. 201 Redacción y 161; fax 5577-5038. Correo
electrónico: [email protected]
org.mx. web: www.virgendeguadalupe.org.mx.
Mario Bustamante Rubio
P. Gabriel Rodríguez M. del C.
Registro de SEPOMEX (en trámite). Certificado de
Licitud de Contenido núm. 10545, expedido por la
Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas
Ilustradas de la SEGOB, el 26 de noviembre de 2004.
Certificado de Licitud de Título núm. 12972, expedido
por la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas
Ilustradas de SEGOB, expedido el 26 de noviembre
de 2004. Certificado de Reserva de Derechos al Uso
Exclusivo núm. 04-2006-112409391300-30, expedido
por la Dirección de Reservas de Derechos del Instituto
Nacional del Derecho de Autor, el 24 de noviembre de
2006.
La suntuosidad y lo
utilitario: un hostiario
namban japonés
San Juan Diego nos enseñó
hace 475 años a ser discípulos y
misioneros de Jesucristo
Lenice Rivera Hernández
Mons. Jorge Palencia Ramírez de Arellano
Diseño
Arturo Pardo, Arturo Rocha y Ricardo Galindo
Formación Editorial
Arturo Rocha y Ricardo Galindo
Impresión
Litográfica Delta S.A de C.V.
Pascual Orozco 47, Col. San Miguel Iztacalco, C.P.
08640, Deleg. Iztacalco, México D.F., con un tiraje de
10,000 ejemplares.
PUBLICACIÓN GRATUITA. PROHIBIDA SU VENTA
Los artículos y demás contribuciones publicadas en
el Boletín Guadalupano no reflejan necesariamente el
sentir de la Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe.
Portada:
Anónimo novohispano
El santuario de Guadalupe y tres advocaciones marianas: la Inmaculada Concepción, Guadalupe y la Asunción (detalle)
Siglo XVIII, segunda mitad
Óleo sobre tela
Col. Museo de la Basílica de Guadalupe
Foto: Manuel Zavala y Alonso
Diseño de Portada:
Arturo Pardo Ayala
Diseño de interiores:
Lidia Binzhá, Ricardo Galindo,
Arturo Rocha
En Portada
14
21
Cultura
y Arte
17
23 Conociéndonos
Artículo
Los electricistas
XLIX Peregrinación Femenil
pie de Quéretaro al Tepeyac
Lic. Ma. Concepción Castillo de Jiménez
Lic. Marcela Vallecillo Gómez
25
Retratos y
Semblanzas
Pastoral
Lic. Samuel Homero Jiménez
27
Peregrinaciones
Pbro. José Andrés
Méndez Gutiérrez
Diócesis Tarahumara
Diócesis de Torreón
Diócesis de Linares
Lic. Marcela Vallecillo Gómez
María Guadalupe Bustamante Rosas
30
Tonantzin y
los Indígenas
Los pueblos indígenas
en Aparecida
Pbro. Sebastían Mier S.J.
5 Editorial
32 Para leer
33 Donativos
de
35 Actividades
Septiembre de 2007
Visita el sitio oficial de la Basílica de Guadalupe:
www.virgendeguadalupe.org.mx
MENSAJE DEL RECTOR
M
is amados hermanos y hermanas. Entre las celebraciones del mes de agosto,
nos encontramos con la solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen
María al Cielo, último dogma mariológico, proclamado el 1º de noviembre de
1950, por el Papa Pío XII. El dogma de la Asunción se refiere a que la Madre de Dios,
luego de su vida terrena fue elevada en cuerpo y alma a la gloria celestial.
Aprovechando que esta celebración es tan sentida en el corazón del pueblo católico,
presento a todos ustedes una elemental catequesis sobre ella, tomando como punto
clave, el Magisterio de la Iglesia.
El dogma proclamado en la Bula Munificentissimus Deus (“Dios, que es sumamente
magnánimo”) comienza diciendo: “Después de elevar a Dios muchas y reiteradas
preces y de invocar la luz del Espíritu de la Verdad, para gloria de Dios omnipotente,
que otorgó a la Virgen María su peculiar benevolencia; para honor de su Hijo, Rey
inmortal de los siglos y vencedor del pecado y de la muerte; para aumentar la gloria
de la misma augusta Madre y para gozo y alegría de toda la Iglesia, con la autoridad
de nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo y con la
nuestra, pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado que
la Inmaculada Madre de Dios y siempre Virgen María, terminado el curso de su vida
terrenal, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria del cielo”.
Ahora bien, ¿por qué es importante que los católicos recordemos y profundicemos en
el dogma de la Asunción de la Santísima Virgen María al Cielo? El Nuevo Catecismo de
la Iglesia Católica responde a este interrogante: “La Asunción de la Santísima Virgen
constituye una participación singular en la Resurrección de su Hijo y una anticipación
de la resurrección de los demás cristianos” (no. 966).
La importancia de la Asunción para nosotros, hombres y mujeres de comienzos del
Tercer Milenio de la Era Cristiana, radica en la relación que existe entre la Resurrección
de Cristo y la nuestra. La presencia de María, mujer de nuestra raza, ser humano
como nosotros, quien se halla en cuerpo y alma ya glorificada en el Cielo, es eso: una
anticipación de nuestra propia resurrección.
Más aún, la Asunción de María en cuerpo y alma al cielo es un dogma de nuestra fe
católica, expresamente definido por el Papa Pío XII hablando ex-cathedra. Pero, ¿qué
es un dogma? Puesto en los términos más sencillos, dogma es una verdad de Fe,
revelada por Dios (en la Sagrada Escritura o contenida en la tradición), y que, además,
es propuesta por la Iglesia como realmente revelada por Dios.
En este caso se dice que el Papa habla ex-cathedra, es decir, que habla y determina
algo en virtud de la autoridad suprema que tiene como Vicario de Cristo y Cabeza
Visible de la Iglesia, Maestro Supremo de la Fe, con intención de proponer un asunto
como creencia obligatoria de los fieles católicos.
El Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica (no. 966) nos lo explica así, citando a Lumen
Gentium, 59, que a la vez cita la bula de la proclamación del dogma: “Finalmente, la
Virgen Inmaculada, preservada libre de toda mancha de pecado original, terminado
Mensaje del Rector
el curso de su vida en la tierra, fue llevada a la gloria del Cielo y elevada al Trono del
Señor como Reina del Universo, para ser conformada más plenamente a su Hijo, Señor
de los señores y vencedor del pecado y de la muerte”.
Y el Papa Juan Pablo II, en una de sus catequesis sobre la Asunción, explica lo mismo
en los siguientes términos: “El dogma de la Asunción afirma que el cuerpo de María fue
glorificado después de su muerte. En efecto, mientras que para los demás hombres la
resurrección de los cuerpos tendrá lugar al fin del mundo, para María la glorificación de
su cuerpo se anticipó por singular privilegio” (Juan Pablo II, 2 jul. 1997).
Mucho bien haría a los cristianos escuchar, leer y profundizar más sobre este misterio de
la Asunción de María, que nos atañe tan directamente. ¿Por qué se ha logrado colar la
creencia en el mito pagano de la reencarnación entre nosotros? Si pensamos bien, estas
ideas extrañas a nuestra fe cristiana se han ido inmiscuyendo en la medida que hemos
dejado de pensar, de predicar y de recordar los misterios, que como el de la Asunción,
tienen que ver con la otra vida, con la escatología, con las realidades últimas del ser
humano.
El misterio de la Asunción de la Santísima Virgen María al Cielo nos invita a hacer una
pausa en la agitada vida que llevamos para reflexionar sobre el sentido de nuestra vida
aquí en la tierra, sobre nuestro fin último: la Vida Eterna, junto con la Santísima Trinidad,
la Santísima Virgen María y los ángeles y santos del Cielo. Saber que María ya está en
el cielo, gloriosa en cuerpo y alma, como se nos ha prometido a aquellos que hagamos
la Voluntad de Dios, nos renueva la esperanza en nuestra futura inmortalidad y felicidad
perfecta para siempre.
Santa María asunta a los Cielos es para nosotros, hijos de la Iglesia peregrinante, un
signo de esperanza que brilla intenso en el horizonte, signo que nos atrae, nos alienta
y anima a seguir sus huellas y caminar juntos y confiadamente hacia donde Ella se
encuentra gloriosa junto a su Hijo resucitado.
¡El triunfo de María nos llena de esperanza! Sí, al mirarla gloriosa tenemos la certeza
confiada de que también nosotros, bajo su guía y cuidado maternal, avanzamos hacia
la transfiguración gloriosa de nuestras existencias, hacia la plena participación del amor
y comunión de Dios, hacia la gloria definitiva y máxima felicidad que sólo Dios puede
comunicar al ser humano.
Pero María, asunta a los Cielos, no se desentiende del destino terreno y eterno de sus
hijos. ¡Todo lo contrario! Ella, desde el Cielo, ejerce activamente su misión maternal.
Enaltecida y glorificada al lado de su Hijo, nos acompaña intercediendo por nosotros,
alentando nuestra esperanza y confianza en las promesas de su Hijo, invitándonos a vivir
con visión de eternidad, cuidándonos, protegiéndonos, educándonos con sus palabras y
el ejemplo de su vida entregada al amoroso y servicial cumplimiento del plan divino.
La Mujer que ahora y por toda la eternidad ve plenamente colmada las esperanzas de su
terreno peregrinar, nos invita también a nosotros a ser hombres y mujeres de esperanza
para tantos que en el mundo de hoy carecen de esperanza. De este modo, todo hijo de
María está llamado a ser signo de esperanza para muchos, apóstol que lleve a cuantos
más pueda al encuentro con el Señor resucitado.
Mensaje del Rector
Concluyo esta catequesis recordando a San Germán de Constantinopla quien pone
en labios del Señor Jesús: «Es necesario que donde yo esté, también estés tú, Madre
inseparable de tu Hijo».
Por otro lado, queridos hermanos, quiero invitarlos a la peregrinación “De la mano de
Santa María de Guadalupe, a la tierra de Jesús”, que encabezaré como director espiritual,
visitando Egipto, Israel, Turquía y Roma. Partiremos, Dios mediante, hacia mediados del
mes de octubre. Para más información, visita nuestro portal en www.virgendeguadalupe.
org.mx o llama a nuestros teléfonos, a las extensiones: 161, 125 ó 143.
Los festejos guadalupanos corresponden este mes al M.I. Sr. Cango. Juan Aranguren,
quien después de la celebración eucarística que presidiré a las nueve de la mañana,
organizará una kermesse con tómbola y antojitos mexicanos. Por su parte, el P. Felipe
Galicia, a las 16:30, dirigirá el concierto musical.
Como eventualmente se ha venido haciendo, el P. José Trinidad Marínez Solís,
continuará con el tema de los mártires cristeros, en la antigua Basílica, hoy templo
expiatorio a Cristo Rey.
Dios les bendiga.
Mons. Diego Monroy Ponce
Vicario General y Episcopal de Guadalupe
Rector del Santuario
EDITORIAL
A
tendiendo a la recomendación hecha por el
Presidente del Boletín Guadalupano: “Mucho
bien haría a muchos cristianos escuchar, leer
y profundizar más sobre este misterio de la Asunción
de María”, además de las secciones tradicionales que
mensualmente publicamos, dedicamos este espacio
a compartir con ustedes algo más sobre la centralidad
del dogma de la Asunción de la Santísima Virgen.
Este dogma no definió si María murió realmente, sino
sólo lo que era importante: María subió a los cielos
gloriosa en cuerpo y alma, soslayando el asunto de
si fue asunta al cielo después de morir y resucitar, o
si fue trasladada al cielo sin pasar por el trance de la
muerte, como todos los demás mortales, inclusive,
como su propio Hijo.
Juan Pablo II, en una de sus catequesis sobre el tema,
nos recordaba que Pío XII y el Concilio Vaticano II
no se pronuncian sobre la cuestión de la muerte de
María. Pero aclara que “Pío XII no pretendió negar
el hecho de la muerte; solamente no juzgó oportuno
afirmar solemnemente, como verdad que todos los
creyentes debían admitir, la muerte de la Madre de
Dios”. (Juan Pablo II, 25 jun. 1997)
Sin embargo, algunos teólogos han sostenido la teoría
de la inmortalidad de María, empero Juan Pablo II
nos dice al respecto, “existe una tradición común que
ve en la muerte de María su introducción en la gloria
celeste”. (Id.)
Se refiere posiblemente a que, como afirma Antonio
Royo Marín O.P., la Asunción gloriosa de María,
después de su muerte y resurrección, reúne un apoyo
inmensamente mayoritario entre los mariólogos. (cfr.
A. Royo Marín, La Virgen María, 1968).
El tema de la Dormición de María es tan antiguo que
encontramos testimonio de éste en los Padres de
la Iglesia, en la liturgia, en la razón teológica y en la
utilidad de la muerte de María para nuestras vidas.
Las conclusiones sobre la muerte de María sientan sus
bases del amor que ella sentía hacía su divino Hijo,
sentimiento que la arrebató hasta su presencia. Sobre
este punto, Juan Pablo II, profundiza agudamente:
“Cualquiera que haya sido el hecho orgánico y
biológico que, desde el punto de vista físico, le haya
producido la muerte, puede decirse que el tránsito de
esta vida a la otra fue para María una maduración de
la gracia en la gloria, de modo que nunca mejor que
en este caso la muerte pudo concebirse como una
`dormición’”
Luego, basándose en la tradición para abordar
este tema, Juan Pablo II nos aclara aún más este
maravilloso suceso:
“Algunos Padres de la Iglesia describen a Jesús
mismo que va a recibir a su Madre en el momento de
la muerte, para introducirla en la gloria celeste. Así,
presentan la muerte de María como un acontecimiento
de amor que la llevó a reunirse con su Hijo Divino,
para compartir con Él la vida inmortal. Al final de su
existencia terrena habrá experimentado, como San
Pablo —y más que él— el deseo de liberarse del
cuerpo para estar con Cristo para siempre”. (cfr. Flp 1,
23) (loc. cit.)
La muerte de María según la tradición cristiana más
antigua, señala que fue Jerusalén el lugar donde la
Virgen María viviera sus últimos años. Aunque también
existe otra tradición, aunque de menor peso, que
afirma que fue en Éfeso, en la casa en la que vivió con
el apóstol Juan.
En la actualidad existe en Jerusalén una Iglesia que
conmemora la “Dormición de María” donde, según la
tradición, se encontraba su sepulcro. Este lugar, así
como todos aquellos que recorrió Jesús, constituyen
ahora los sitios de interés de la tierra de Jesús: la
Tierra Santa, lugares que los apóstoles y demás
miembros de la comunidad comenzaron a venerar.
Entre ellos: el Cenáculo, el Monte de los Olivos, la
Cueva de Belén, el monte de la Ascensión, el Calvario,
el Gólgota y por su puesto, la Vía Dolorosa.
Todos estos Santos Lugares serán objeto de visita
y veneración, por parte de todas aquellas personas
que viajen de la mano de santa María de Guadalupe
a la Tierra de Jesús. En la contraportada de este
boletín encontrarán la información básica sobre este
maravilloso viaje, que llevará a sus participantes a
encontrarse con las raíces de la fe cristiana.
Hasta la próxima.
Acontecimiento Guadalupano
Inin huey tlamahuiçoltzin (ca.
1570)
(Cont.)
Lic. Arturo Rocha Cortés
Director del Boletín Guadalupano
[email protected]
A
lgunos autores han impugnado la
antigüedad de este documento y
propuesto que fue elaborado a
principios del s. XVII, incluso después,
como quienes lo atribuyen al criollo jesuita
Baltazar González [1604-1679]. Sin
embargo, ciertos elementos del
manuscrito,han llevado a otros a proponer
una redacción anterior.
Por otro lado, hay que mencionar que son
pocas las reproducciones existentes de
este valioso manuscrito, muchas de ellas
incompletas o con serias deficiencias en su
fijación fotográfica.
De cara a la próxima publicación, bajo el
sello de la Basílica de Guadalupe, de la
Monumenta Guadalupanensia Mexicana
(una colección facsimlaria de las fuentes
manuscritas guadalupanas del s. XVI, a
cargo del que esto escribe), hemos
obtenido en la Biblioteca Nacional de
México la magnífica reproducción
fotográfica del Inin huey tlamahuizoltzin,
debida al lente del jefe de formación de
este BG, el Prof. Ricardo Galindo M.
Acontecimiento Guadalupano
Inin huey tlamahuiçoltzin (Ms. 1475 de la Biblioteca Nacional de México) f. 51v.
Acontecimiento Guadalupano
Paleografía
5
† in huey teopixca
tlàtoani arçobis
po, Quimolhuili
tlàtoani
10
15
Traducción *
nechoncenmatiquihui nechtlatlauh-
vengan a conocerme bien, ven-
tiquihui in tlaneltocanime Christia-
gan a suplicar los creyentes cris-
nosme; huel oncan inca ninochihuaz
tianos, bien allí donde me convertiré
yn iquac nechmotepantlã tôcatizque
en ello, entonces cuando ellos me hagan su abo-
niman ya ynin icnooquichtzintli ix-
enseguida este pobre hombrecito
pantzinco necito† macamo nimitzno- † gran sacerdote-
fue a presentarse delante del...† ojala que no
tlapololtili, ca iz onechalmihuali
perturbe, pero he aquí que me envió
gobernante Arzobispo, y le dijo
yn ilhuicac cihuapilli, onechmolhuili
la Señora del Cielo, me dijo
ynic nimitznolhuiliquiuh yn que-
que yo te viniera a decir de qué modo
niquimonequiltia yn ompa tep----eacac
lo desea allá en Tepeyacac
mochihuaz moquetzaz cêtetl ycal-
se haga, se erija su digna ca-
tzin ynic on can quimotlatlauhtiliz-
sa, con lo cual allí ellos le supli-
que in Christianosme huel yuh onech
quen los cristianos, bien así, de este modo, me
molhuili inca hueliyoca oncan in ca
dijo allí donde poder actuar en favor de ellos,
mochiuhtzinoz ynìquac oncan quimo-
allá donde se digne ocuparse cuando allí ellos le
tlatlauhtilizque: auh in arçobispo
suplicaren: y el arzobispo
àmoquimoneltoquiti çã quilmolhuili
no le creyó, sólo le dijo
tleyn tiquitoa nopiltze aço tictemic,
qué dices, mi hijo, ¿quizá lo soñaste?
ànoçe otihuîtic intla nelli neltiliz-
o [acaso] te embeodaste, si [en] verdad es cier-
o
20 †† in tlein quitoa
xicmolhuili
[-gada
tli †† -----------------------------------
†† lo que dices, dile
respeyuosamente
to ††--------------------------------------------------
ynon cihuapilli yn --- tlein omitz-
a aquella señora que te lo di-
molhuili ma ytla nezcayotl, mitzmo-
jo, alguna señal te
maquili ynic toconneltocazque, yn
dé, así que nosotros te podamos creer
ca ye nelli, neltiliztli in tlein tiquitoa
allí donde la certeza de lo que dices
* Basada en: Xavier Noguez, Documentos Guadalupanos, México: El Colegio
Mexiquense/FCE, 1995, [Sección de Obras de Historia], pp. 206-207.
ORACIONES
San
Bernardo
Abad y Doctor de la Iglesia
Mario Bustamante Rubio
Diácono Permanente
Alonso Cano
San Bernardo y la Virgen
Museo del Prado
E
10
ste celebre y emprendedor monje de
la abadía de Claraval, Francia fue un
incansable hombre de acción que combinó
con la contemplación. Para él todo se resumía en
el amor. Consejero de reyes y papas, predicó la
cruzada, buscó con amor la soledad para dedicarse
en ella a la oración sencilla y humilde, amén de la
penitencia para estar más cerca de Dios.
elegido abad del monasterio de Claraval, cargo que
desempeñó con gran provecho para sus monjes.
Nació el año de 1090 cerca de Dijón, Francia.
Recibió una piadosa educación. El año 1111 se
unió a los monjes del Cister. Poco después, fue
Espejo de virtud y retrato de santidad, la tradición
lo identifica como Doctor Melifluo; es decir, aquel
de cuyos labios brota miel, que destila miel, que
es dulce, suave delicado, tierno, ya fuere en su
A causa de las divisiones que aquejaban por
entonces a la Iglesia, se vió obligado a viajar por
Europa con el objeto de reestablecer la paz y
la unidad. Sus escritos versan sobre teología y
ascética.
Oraciones
manera de hablar, en su corazón, en sus escritos,
como en sus sermones sobre el Cantar de los
Cantares.
Si es tarea árdua situar a un personaje medieval
en los tiempos actuales, es más difícil ubicarlo
al socaire del marasmo de ideologías y praxis
contemporaneas.
Al leer a San Bernardo quedaremos atónitos,
pasmados al constatar la frescura perenne de
unos principios motores capaces inclusive de
dinamizar cualquier vida humana, dando al traste
con nuestros pretendidos principios insulsos.
Condición indispensable es la lectura de sus obras,
de sus escritos. Podriamos comenzar leyendo: Los
tres monjes rebeldes. Sólo entonces nos daremos
cuenta de que no somos más que un destello que
brota de la misma profundidad del hombre, en
cuanto misterio, insondable. Al menos no demos
la apariencia de no estar comprometidos con la
búsqueda de la verdad.
Entre los dones que tuvo este santo fue ser
devotísimo de la Santísima Virgen, que alguna vez
rocío sus labios con un chorro de leche saliendo
de sus sagrados pechos. De ahí le vino la dulzura
y suavidad de estilo que está derramada en todas
sus obras.
si venimos a verla especialmente, si venimos a
darle gracias por los favores recibidos, tengamos el
atrevimiento de pedir como hijos suyos que somos
que derrame en nuestro corazón y en nuestra
mente dulzura de sentimientos, ternura en nuestros
pensamientos para que a semejanza de san
Bernardo, la alabemos y la glorifiquemos.
Pidámosle que nuestra inteligencia, humana al fin,
conozca el bien y que purifique nuestra voluntad
para que quiera ese bien sumo que no es otra cosa
que su hijo divino, “el verdaderísimo Dios por quien
se vive”.
Teniendo presente lo dicho y creyendo firmemente
que es mejor reverenciarlo con el silencio que
apocarlo con nuestro bajo estilo, musitemos la
siguiente oración:
Dios nuestro, que hiciste que san Bernardo se
desviviera por la unidad y la paz de tu Iglesia y
la iluminara con sus enseñanzas llenas de amor,
haznos participes del fervor de su espíritu para
poder vivir como verdaderos hijos de Dios.
Aunque se le atribuye a san Bernardo la
composición de la Salve que todos rezamos, no
existen argumentos sólidos que sustenten tal
afirmación.
Al entrar en la Iglesia mayor de Espira, san
Bernardo se arodilló tres veces en tres lugares
diferentes, diciendo en el primero: Oh Clemens!; en
el segundo, Oh pia! y en el tercero, Oh dulcis Virgo
Maria!, que es la triple invocación que recitamos
hoy día al final de la Salve.
Entregó su purísima alma al creador el 20 de
agosto de 1153 a los 63 años de edad.
¿Por qué escogí este tema? Porque está dirigido a
todos los peregrinos que visitan la casita de nuestra
madre, reina y señora nuestra ya sea diariamente
o anualmente, si venimos con la esperanza de que
la Virgen de Guadalupe fije su mirada en nosotros,
Catedral de Espira, Alemania
11
FAMILIA GUADALUPANA
La familia camina
hacia la verdad
completa
Pbro. Gabriel Rodríguez M. del C.
Capellán de Coro
“
Hijo mío, cuando te acerques al temor
de Dios, prepárate para las pruebas”
(Eclo).
Eso es lo que algunos dicen: “apenas me
evangelicé, me convertí, y quise volver mi vida
hacia Dios, me asaltaron las tentaciones y no me
dejan”.
Hijo mío, eso es explicable: el demonio no quiere
perder lo que ya tenía conquistado, y como dice
Jesús: “encontró barridita la casa y se va en busca
de otros siete demonios peores que él, para volver
a tomar posesión de lo que era su casa”.
Hijo, esto es cierto, pero Dios no abandona. Él
continúa en nuestra compañía y contamos con
todos los santos y ángeles, y sobre todo con
nuestra madre santísima, que puede más que
Satanás y sus secuaces.
Pero, vamos a ver, hijo mío: ¿cuáles son esas
cosas o pruebas que te vienen y que te hacen
sufrir? ¿Los “malos amigos”, que te asaltan como
demonios y que desean que los acompañes a
12
tomar la copa y a drogarte? Cambia de amigos,
porque “el que ama el peligro, en él perece”.
¿O perdiste el trabajo y te sientes desesperado?
Mira, Dios no permite que caiga un sólo cabello de
tu cabeza, si Él no quiere. Es verdad que ahora
tienes que redoblar tus esfuerzos, aumentar tu fe,
porque como dijo Jesucristo: “Nada es imposible
para el que tiene fe”. Es eso lo que primero quiere
el señor de ti: que crezca tu fe y que aprendas a
aguantar un poco; que no desmayes tan pronto;
que prosigas creyendo en Dios, a pesar de las
adversidades. “Los que se hacen violencia, son los
que arrebatan el cielo”, dijo Jesús.
–¿Que no...? ¿que no es eso lo que te pasa, sino
que ahora tienes más tentaciones que antes,
apenas quisiste acercarte a Dios?
–Hijo mío: es claro que ahora con la luz mayor
que Dios te da, descubres aquello de lo que
tienes que desprenderte para estar más limpio
y contar con una amistad más íntima con Dios.
“Bienaventurados los limpios de corazón, porque
ellos verán a Dios”, dijo el mismo Jesús en el
Familia Guadalupana
Sermón de la Montaña. Limpia tu campo de las
malas yerbas. Si ahora te asalta más el deseo de
mentir, de enojarte, de tomar lo ajeno, de mirar a
las mujeres, etc. Entonces, toma con calma las
cosas, no te espantes y no te sobresaltes, ni pierdas
la paciencia, ni te desanimes, ni digas: “No, yo no
estoy hecho para Dios ni para el cielo”. ¡Cuidado!
no blasfemes. Dios continúa a tu lado, y recuerda:
“El que es fiel en lo poco será en lo mucho”. Jesús
no te exige que de la noche a la mañana, de golpe,
ya seas un santo. Sólo quien es constante en el
esfuerzo es quien triunfa. Los triunfos no son fáciles
ni rápidos. Mira lo que hacen los corredores en la
pista, para ganar una medalla: ¡vaya entrenamientos
más duros y cansados a que se someten...!
¡Claro!, llegaste con la cara y el cuerpo sucios y los
vestidos manchados... es natural que te laves y que
te cambies de ropa... y a vencer al mismo demonio
con la ayuda de Dios. San Pablo decía: “si Cristo
está conmigo, ¿quién contra mí?”.
Contando con la ayuda de Dios somos fuertes. “A
Dios rogando y con el mazo dando”; “ayúdate, que
Dios te ayudará”, dicen los refranes. Por otra parte,
san Agustín te advierte: “El que te creó sin ti, no te
salvará sin ti”. ¡Métele ganas. Sé valiente; recobra
ánimo! Platícale al Señor todo lo que te pasa. Una
santa le decía al Señor: “—¿Dónde estabas, Señor,
cuando yo era asaltada por las tentaciones de la
carne?” “—Yo estaba a tu lado, sosteniéndote,
aunque no me vieras”,—le respondió.
“Vela y ora para que no caigas en tentación”, te dice
Jesús. No dejes que penetren por tus ojos, oídos,
gusto (tus cinco sentidos), ni por tu pensamiento,
imaginación, corazón..., los estímulos que te llevan
al pecado y te excitan cada vez más fuertemente.
Vela... pero también dialoga mucho con Dios, detalle
por detalle de cuanto te pasa. Él sabe escuchar y
atender mejor que nadie...; cura cuerpos y almas. Es
médico integral.
Huye del fuego; y si el toro te embiste, sácale la
vuelta. No te asustes, tus pruebas son pequeñas
al lado de las que sufren los grandes de la tierra.
Vaya tentaciones las que sufren los gobernantes, los
políticos, pero también los que gustan caminar por
la Zona Rosa o por la Zona Roja. Con su pan se lo
quieren comer, como palomillas que en la oscuridad
buscan la luz o el foco... y se queman.
Los conflictos son inevitables cuando se busca ante
todo el placer, los bienes materiales, haciendo caso
a la codicia. Pero los conflictos se hacen mayores,
cuando no se sabe platicar con Dios Nuestro Señor
y con la Santísima Virgen María. Mira las pruebas
por las que pasó santa Liduwina y fíjate cómo hizo
ella para supérarlas: contemplaba su crucifijo y le
decía: “Tú sufriste más que yo, y yo quiero sufrir
contigo, con la misma intención que tuviste para
aceptar sufrir. Quiero sufrir contigo para que todos
se salven...” no dejes de mirar a Jesús crucificado en
medio de tus pruebas, en medio de las tempestades.
Jesucristo, para llegar a la resurrección, pasó por la
crucifixión y la muerte. “Por la cruz a la luz”. El que
no toma su cruz de cada día y me sigue, –dijo Jesús,
no puede ser mi discípulo
¡Vaya pruebas por las que pasó el papa Juan Pablo
II!, que en Gloria de Dios esté. Lo balacearon y las
enfermedades se cebaron en él, pero se mantuvo
firme hasta el fin, y no quiso bajarse de la cruz. Es
un ejemplo muy reciente.
No hagas como el joven rico que quería conseguir
la vida eterna, pero apenas le dijeron que diera sus
centavitos a los pobres se le hicieron las piernas
de hilacho y la sangre se le volvió de atole. Así no
se escalan montañas. Sólo los esforzados triunfan.
Proponte primero metas inmediatas y fáciles de
alcanzar. Luego, metas un poco más grandes, pero a
medio plazo. Y después proponte metas superiores
o máximas, pero a largo plazo. Porque sólo el que es
fiel en lo poco será fiel en lo mucho.
Para evitar la fornicación, primero haz voto de
castidad por un minuto, luego por una hora, después
por un día, y así sucesivamente. Y haz estas
promesas para salvar a millones de los infiernos y
verás coronados tus esfuerzos por toda la eternidad.
Tu recompensa será grande, porque oraste movido
por un gran amor al prójimo. Mira a Cristo muriendo
en la cruz por la salvación de todos.
Hay que tener cuidado para no perder la paz interior
por ningún motivo, porque ella brinda la claridad
de espíritu y permite el fortalecimiento del alma,
teniendo fijos los ojos en la meta a alcanzar.
“El justo peca siete veces al día, pero se levanta”.
13
CULTURA Y ARTE
La suntuosidad
y lo utilitario:
un hostiario
namban
japonés
Lenice Rivera Hernández*
Anónimo japonés
Hostiario
Siglos XVI–XVII
Makie: bambú laqueado, decorada con polvo de oro,
incrustado de concha nácar y pulido
8.9 x 11.6 cm.
Donación de Mons. José Luis Guerrero Rosado
8 de febrero de 2007.
Col. Museo de la Basílica de Guadalupe
Fotos: Lenice Rivera
E
n números anteriores del Boletín
Guadalupano se ha escrito acerca de la
colección de arte oriental del Museo de la
Basílica de Guadalupe. Ésta incluye esculturas
de marfil de Cristo crucificado, del arcángel san
Miguel y piezas de porcelana. Gracias a la donación
reciente de Monseñor José Luis Guerrero Rosado,
se ha incorporado a nuestro acervo el objeto de
aquí se presenta.
Se trata de un “hostiario”: un recipiente cilíndrico
utilizado para contener la Sagrada Forma para el
sacramento de la Eucaristía. Motivos vegetales
cubren buena parte de su superficie exterior
decorada, donde sobre un fondo negro, se
14
distribuyen las Armas Christi (las armas de Cristo),
es decir, los instrumentos de su pasión: la caña,
los azotes, el látigo, las lanzas, las pinzas, los
clavos, la cruz, la escalera, la esponja, la corona
de espinas, los dados, las monedas, la columna,
el gallo, el vestido, la espada. En la tapa se lee el
nombre de Cristo: “IHS”, rodeado de un resplandor
de rayos rectos y flamígeros que recuerda la figura
de una custodia.1 En la base se lee la inscripción
“maquiye roman”. El interior es por demás
interesante: las paredes internas del hostiario están
cubiertas con sobrios motivos “abstractos”, mientras
que en el interior de la tapa está dibujada la figura
de un cáliz resplandeciente surgido de la forma
estilizada de una nube.
Cultura y arte
Además de su belleza y concepción como un
objeto precioso desde su fabricación, de la
delicadeza de sus formas y de su significado
dentro de la liturgia como recipiente del cuerpo
de Cristo, resulta sumamente interesante el
contexto en el que este hostiario fue elaborado:
el primer contacto del mundo occidental con
el hasta entonces desconocido Japón. Hasta
mediados del siglo XVI, la existencia de Japón
(también llamado Cipango) sólo se conocía por
los viajes de Marco Polo. Fue hasta la llegada de
los portugueses en 1542, cuando se produjo el
encuentro entre el mundo occidental y el japonés y
se desencadenó un intenso intercambio comercial
y cultural, donde la cristianización tuvo un lugar de
gran importancia. Si bien fueron varias órdenes
religiosas las encargadas de la evangelización de
Japón, ésta corrió en su mayor parte a cargo de los
jesuitas, hasta el año de 1614 en que la fe católica
fue prohibida y cerradas las iglesias construidas
hasta ese momento. Las relaciones entre esos dos
mundos se reanudarían más adelante a través del
comercio con los Países Bajos,2 sin embargo, ese
primer contacto fue fundamental en la historia del
conocimiento del orbe.
Dicho periodo ha sido llamada por algunos
historiadores “el siglo cristiano en Japón” y dentro
de la historia de ese país asiático corresponde a la
era Momoyama, una época de unificación y guerra.
Fue entonces cuando tuvo lugar la producción del
“arte namban”, de influencias mutuas entre dos
culturas a través de la mezcla de sus técnicas y
motivos. El término namban significa literalmente
“bárbaros del sur”. Adoptado por los japoneses, su
significado se transformó con el paso del tiempo,
hasta designar a los portugueses, españoles
y novohispanos llegados a mediados del siglo
XVI.3 Actualmente es utilizado para designar
la cultura que floreció a partir del contacto con
occidente, pero que incluye también las influencias
provenientes de otros países asiáticos.
Las influencias entre la cultura japonesa y
la occidental no sólo tuvo lugar en la mutua
producción pictórica, en especial en la escuela
fundada por el jesuita Giovanni Nicolo, sino también
en los objetos de uso cotidiano –es decir, el terreno
de las llamadas “artes industriales”, “artes útiles”
o “artes decorativas”. Además de porcelanas,
cerámicas, trabajos en hierro damasquinado y
textiles, destacan los trabajos en laca (shikki) del
periodo, incorporados al gusto barroco y rococó de
la Europa de aquella época, debido a su exotismo,
a su durabilidad, y sobre todo al efecto decorativo
de su brillo negro y dorado.4 Si bien los trabajos en
laca se consideran japoneses por excelencia y se
remontan por lo menos al siglo VI, también fueron
elaborados en China, Corea y Tailandia.
15
Cultura y arte
La producción de lacas para exportación y para
uso local, incluyó biombos,5 arcas o arquetas,
bargueños, cajas de juego, tableros de backgamon,
sillas de montar, arcabuces, envases de pólvora,
cajas para utensilios de dibujo y la escritura con
tinta china, cajas para guardar alimentos, etcétera.
Entre aquellas piezas de uso religioso elaboradas
para satisfacer las necesidades de los misioneros,
estuvieron los nichos o trípticos, atriles para
sostener la Biblia, palias, aguamaniles y hostiarios.
La técnica más utilizada en esa época fue el
makie. Ésta consiste en aplicar, sobre una base de
madera, una capa de laca6 (urushi) negra. Sobre
los diseños elaborados con una laca más ligera que
funcionaba como adhesivo, se esparcían polvos
(nashiji) u hojuelas de oro y plata, o bien láminas
de esos metales. En ocasiones, a la decoración
se añadían incrustaciones o embutidos de concha
nácar o madreperla (raden). Finalmente, la pieza
era cubierta con una capa de laca translúcida,
pulida con carbón para lograr el acabado lustroso.7
Las lacas de este periodo eran denominadas por lo
general, como Kodaiji maki-e, debido al nombre del
templo budista de Kioto, donde se reunió una gran
colección de ellas y que dio origen a todo un estilo.
Algunas de las características de la época son
visibles en nuestro hostiario, señalando tanto
una tendencia occidentalizante, como algunos
elementos de raigambre oriental. Además de los
patrones geométricos y vegetales, en el exterior
de la pieza se nota una saturación decorativa de
la superficie, que denota el horror vacui (horror
al vacío) característico del arte barroco.8 En
cambio, en el interior el makie-shi (maestro de
makie) pudo tomarse más libertades. Allí se hacen
notorias la estilización, la suntuosidad, la elegancia,
la importancia dada al vacío y la simpleza del
arte japonés del periodo. Así, en un sólo objeto
conviven características formales distintas, incluso
contrastantes, que son producto del encuentro
de dos mundos. Todo ello vuelve al arte namban
tan singular y atractivo, como lo es este hostiario,
producido en el Japón cristiano y que hoy –gracias
a la generosidad de Monseñor José Luis Guerrero
Rosado, canónigo de la Basílica de Guadalupe–
forma parte de la colección del Museo.
16
Anónimo japonés
Hostiario (detalle)
NOTA
* Investigadora del Museo de la Basílica de Guadalupe.
Quiero agradecer a Ana Ruiz Gutiérrez su guía bibliográfica para la
redacción de este artículo, así como a Luis Alberto García su ayuda
con algunas dudas específicas.
1
La pieza de orfebrería, también utilizada para contener la hostia
consagrada.
2
Que corresponden a la actual Holanda.
3
Si bien, también existe el término Kirishitan, una transcripción
fonética de la palabra portuguesa christão (cristiano). K. Kandi,
“Artes industriales namban”, en: Archivo Español de Arte, Madrid
1976, p. 455.
4
Kindai Bijutsukan Kokuritsu, Mutual influences between Japanese
and Western Arts, Tokyo: National Museum of Art, 1968, pp. 11-12,
30.
5
Byo-bu, protección contra el viento.
6
Un barniz duro y brillante fabricado a partir de la sustancia que
se forma en las ramas de los árboles (Rhus vermicifera) con la
exudación que produce la picadura de determinados insectos.
7
En otras técnicas, la laca era aplicada sobre relieves previamente
tallados, se tallaba la misma superficie laqueada (en especial en las
lacas rojas, amarillas y verdes, originarias de China), o bien el diseño
era pintado con lacas coloreadas. En otras ocasiones, una lámina
de oro era tallada sobre las líneas trazadas con un alfiler sobre la
superficie laqueada, de manera que sobre la superficie quedaba una
fina línea de metal. Yuzuru Okada, Japanese handicrafts, Tokyo:
Japan Travel Bureau, 1956, pp. 59-62.
8
Acerca de las características formales y del tema en general, ver:
Rodrigo Rivero-Lake, El arte namban en el México virreinal,
Madrid: Estilo México Editores/ Turner, 2005, pp. 151-217.
PASTORAL
San Juan Diego nos enseñó
hace 475 años a ser discípulos
y misioneros de
Jesucristo
Mons. Jorge Palencia Ramírez de Arellano
Vicerrector y Coordinador General
de la Pastoral del Santuario
Anónimo novohispano
El patrocinio de Nuestra Señora de Guadalupe
Col. Museo de la Basílica de Guadalupe
E
n el Evangelio de san Juan encontramos un
texto culmen para la humanidad entera: “De tal
manera amó Dios al mundo que dio a su Hijo
único para que todo el que crea en él no perezca,
sino que tenga vida entera” (Jn, 3,16). Su Santidad
Benedicto XVI ha recordado este texto en el discurso
de Inauguración de la V Conferencia Latinoamericana,
en Aparecida, Brasil: “La Iglesia tiene la gran tarea de
custodiar y alimentar la fe en Jesucristo, y recordar
al Pueblo de Dios de este Continente que, en virtud
de su bautismo, esta llamado a ser sus discípulos y
misioneros”.
Hace 475 años, Juan Diego Cuauhtlatoatzin, un
macehual, hombre humilde, a los 57 años de edad,
viudo, bautizado en 1524, el sábado 9 de diciembre
de 1531 caminaba de Tulpetlac a Tlatilolco para recibir
como discípulo de Jesucristo, la catequesis de parte de
los frailes franciscanos.
17
Pastoral
Como Juan Diego, por virtud de nuestro bautismo
estamos llamados a ser discípulos y misioneros. No
puede ser de otra manera. Es necesario conocer antes
al que se va a anunciar, saber de él, con actitud de
discípulos; luego misioneros. Las recientes palabras
del Papa Benedicto XVI en el Brasil, dirigidas a los
agentes de pastoral, especialmente a los fieles laicos,
son los mismos fundamentos de fe cristiana que san
Juan Diego Cuauhtlatoatzin iba semanalmente a oír
en sus catequesis: “El amor a Cristo en la Cruz, el
Dios de la Misericordia y la compasión, del perdón y
de la reconciliación; el Dios que nos ha amado hasta
entregarse por nosotros; el amor al Señor presente en
la Eucaristía, el Dios Encarnado, muerto y resucitado
que es Pan de Vida; el Dios cercano a los pobres y a
los que sufren; y la profunda devoción a la Santísima
Virgen María…”
Ayer como hoy, el discípulo y misionero es ese corazón
que ve y está enamorado de Cristo. El discípulo sabe
que sin Cristo no hay luz, no hay esperanza, no hay
amor, no hay futuro, y esto es lo que experimentó la
profundidad de corazón san Juan Diego. Después
de su encuentro con la Niña y Señora Santa
María, después de haber llevado la señal al obispo
Zumarraga, Juan Diego durante 17 años vivió junto a
la ermita que guardaba el signo portentoso del amor de
Dios a su Pueblo, la tilma con la imagen de su Madre,
María Santísima. San Juan Diego tenía sus ratos de
oración en aquel modo que sabe Dios dar a entender
a los que le aman y conforme a la capacidad de cada
uno, ejercitándose en obras de virtud y mortificación.
También se nos refiriere en el Nican motecpana san
Juan Diego: “A diario se ocupaba en cosas espirituales
y barría el templo. Se postraba delante de la Señora
del Cielo y la invocaba con fervor; frecuentemente se
confesaba, comulgaba, ayunaba, hacía penitencia, se
disciplinaba, se ceñía cilicio de malla y escondía en la
sombra para poder entregarse a solas a la oración y
estar invocando a la Señora del Cielo”
El Señor siempre pone en nuestras manos su
mensaje y depende mucho de nosotros que logremos
hacerlo creíble a los hombres y mujeres de nuestro
tiempo, Juan Diego lo logró. Debemos recordar que
el Espíritu es quien trabaja. A semejanza de san
Juan Diego, nuestra tarea de evangelizadores nos
pide mirar el campo de la misión más allá de nuestra
pequeña ermita. Debemos acoger y promover como
preocupación fundamental el anuncio del Evangelio en
los ambientes donde se ha instalado más la increencia,
la indiferencia e, incluso, la hostilidad.
18
Pastoral
La descristianización de nuestra sociedad mexicana
es tan grande, que a nuestro país tradicionalmente
católico se le puede llamar, hoy, “país de misión”.
Algo indispensable para nuestro vivir como discípulos
y misioneros es apasionarnos completamente por
la salvación traída por Jesucristo, a la manera
que lo vivió y lo transmitió Juan Diego a sus
contemporáneos. Él siendo laico, con una familia, con
amigos, compartió con otros cristianos como él que
buscaban al verdaderísimo Dios por quien se vive, ese
apasionamiento por la salvación, fruto de la pasión de
un Dios que “tanto amó al mundo que le envió a su Hijo
único para salvarlo”.
Foto: Comunicación Social-inbg
El amor al mundo y al hombre forma parte de la
identidad del evangelizador. Debemos, según el estilo
de vida de san Juan Diego, reconocer la bondad
fundamental del corazón humano, y no perder así,
el lugar donde nuestro anuncio del Evangelio está
llamado a tener resonancias. Debemos aprender a
respetar los ritmos del crecimiento humano y creyente;
compartir con madurez las dificultades del hombre
para creer; no descalificar a quien aún no ha abierto su
corazón al don de la Fe. Plantar, sembrar y regar, pero
no dejar nunca de orar para que Dios dé el crecimiento
a la semilla. Aprendamos a conocer la interioridad
humana: es una tarea a la que se llama inculturación
de la Fe, y nos pide conocer y amar a todos, hombres
y mujeres
Debemos reconocer, como lo sintió Juan Diego, que
el mensaje que anunciamos va dirigido a la vida
entera de quien lo acepta. Así iba su corazón alegre,
llevando el mensaje al obispo Zumarraga, toda su vida
se transformó. Esa fue la misión de Juan Diego, en
la ermita del Tepeyac: acoger y acompañar, ayudar
a descubrir y vivir el sentido de lo que se celebra,
integrando el culto en la vivencia cristiana. San Juan
Diego fue consciente de que trasmitía un mensaje
profundamente humanizante. El Evangelio le ayudó
a descubrir, apoyar y defender la grandeza de las
aspiraciones humanas. Y, desde el Evangelio, a tener
la lucidez para detectar todo aquello que se opone
a un crecimiento humano integral. Y lo hizo no para
competir con nadie, sino desde el convencimiento de
que en Jesús se nos ha abierto no sólo el misterio de
Dios, sino el misterio del hombre y del mundo. Con su
evangelización ayudó a que el hombre de su tiempo
descubriera el sentido de su futuro.
19
Pastoral
A semejanza de Juan Diego, debemos nosotros
dejar que nuestro amor profundo y sincero a Dios
sea la mejor garantía de evangelización. Debemos
empeñarnos en comprender y percibir que no se trata
simplemente de restaurar expresiones culturales o
populares de la fe como se vivieron en otros tiempos.
Debemos comprender que la religiosidad popular
alimenta la fe sencilla de mucha gente y mucho
debemos empeñarnos en purificarla de adherencias
poco evangélicas y no hacer de ella una simple
manifestación cultural, incluso folclórica, al margen
de la fe que la inspira. Debemos asimilar que la
evangelización de la cultura consiste en la penetración
del Evangelio en el corazón mismo del hombre, en sus
centros de interés, en el ámbito de sus decisiones y
comportamientos, en aquel nivel del que proceden los
estilos de vida personales y sociales, que configuran
todas las manifestaciones de su vida. Nuestra tarea de
evangelizadores no consiste en barnizar por fuera una
cultura que se va haciendo pagana; estamos llamados
a introducir en los dinamismos que la generan la fuerza
siempre nueva del Evangelio. Hemos sido enviados
para que los hombres tengan vida, y la tengan en
abundancia.
En nuestra tarea de evangelizadores no estamos solos.
Muchos nos precedieron. Juan Diego a la cabeza, han
dirigido una mirada especial a quien se nos presenta
20
como Evangelio vivo: Santa María de Guadalupe,
la Virgen-Madre. Nuestra tarea evangelizadora
nos acerca sorprendentemente al misterio de su
maternidad. Concebir, engendrar y dar a luz a Jesús
es tarea de madre; por eso, nuestra misión tiene un
carácter materno. Así lo explicó María de Guadalupe
a Juan Diego: concebir la Palabra en la escucha
obediente, acogiendo en nuestro seno la semilla
de Dios. Engendrar en un prolongado misterio de
crecimiento interior, en el que vas adquiriendo “la forma
de Cristo”. Dar a luz con el testimonio sencillo de vida y
con la proclamación gozosa de “lo que el Poderoso ha
hecho por ti”.
Que nuestra devoción a la Virgen no sea sólo recuerdo,
sino un estilo de vida. Aprendamos de Ella, como
lo hizo Juan Diego, a saborear el plan salvador de
Dios. Proclamemos con ella la grandeza del Señor y
alegrémonos en Dios nuestro Salvador. Imprimamos a
toda nuestra tarea evangelizadora el estilo cercano y
comprensivo de la madre. Aprendamos a estar en pie,
junto a la cruz de los que más necesitan ser salvados,
incorporando en su historia resurrección y vida.
Aprendamos de María, a semejanza de Juan Diego, a
conservar en nuestro corazón la Palabra de Salvación,
pronunciada definitivamente por el Dios que “quiere
que todos los hombres se salven”.
ARTÍCULO
XLIX Peregrinación
Femenil a Pie de
Querétaro al Tepeyac
Lic. Ma. Concepción Castillo de Jiménez
Lic. Marcela Vallecillos Gómez
“
yo amo la Vida” es el lema que las mujeres
peregrinas de la Diócesis de Querétaro acuñaron
en lo más profundo de su corazón, durante su
peregrinar a pie al Tepeyac, el cual inició en la
sierra de Neblinas el 29 de junio, llegando felizmente
a la IN Basílica de Guadalupe el domingo 15 de julio
del presente año.
El tema central que acompañó su peregrinar fue:
“la defensa de la vida”, y en torno a él reflexionaron
sobre diversos contenidos evangelizadores y
catequéticos como: “la Eucaristía fuente de vida”,
“san José custodio y protector de la vida del Hijo
de Dios”, “Santa María de Guadalupe, portadora de
quien es la causa de toda Vida”, “el rostro de Dios, es
el rostro de la Vida”, entre otros.
Más de 17 mil peregrinas, organizadas en 151 grupos
que integran los doce decanatos de la Diócesis de
Querétaro, peregrinaron superando las inclemencias
del tiempo y las adversidades del camino, con
la inmensa alegría que produce la esperanza de
llegar a los pies de la Morenita del Tepeyac, “Madre
del verdaderísimo Dios por quien se vive” (Nican
Mopohua, 26), para contemplar su imagen maternal
y agradecerle su valiosa interseción de Madre
compasiva y misericordiosa en el peregrinar de su
vida hacia la casa del Padre.
Mons. Diego Monroy Ponce, Rector del Santuario,
encabezó el acompañamiento pastoral que por parte
del Santuario de Guadalupe se realiza a través de
la aplicación de la Pastoral de la Peregrinación o
Pastoral de Multitudes, cuyo programa contiene
acciones pastorales que han sido trascendentales
para nuestras hermanas peregrinas queretanas, pues
fortalecen su fe, las anima a la esperanza y las une
en el amor a Cristo el Señor a través del amparo y la
mirada maternal de la Niña del Cielo.
21
Artículo
El celo pastoral de nuestro querido Rector del
Santuario, lo ha llevado a vivir personalmente una de
las cuatro etapas de la Pastoral de la Peregrinación
y nos referimos a: “El Camino”, es decir la segunda
etapa de dicha pastoral que es el acompañamiento de
su peregrinar durante su recorrido al Tepeyac. Fue así
como el pasado martes 10 de julio, en el municipio de
Encinillas, Qro., tuvo su encuentro con las peregrinas;
“les atajo los pasos” (cfr. Nican Mopohua, 106), a
imitación de la gran Pedagoga del Evangelio, Santa
María de Guadalupe, para mostrarles y proclamarles
que el “Rostro de Dios es el Rostro de la Vida”, tema
de su homilía, exhortándolas a valorar y defender su
vida y la de los otros, así como a vivir en la fidelidad
de la vida cristiana.
Transcribimos a continuación parte de su mensaje,
que conmovió a nuestras hermanas peregrinas de tal
manera, que suscitó conversiones y deseos ardientes
de reconciliación con Jesucristo Dios de la Vida:
…Al Tepeyac, hacia dónde ustedes se dirigen,
encontrarán a la Mujer que acogió en su seno,
desde los albores de esta América cristiana, al Dios
que es la Vida y lo hizo en nombre de todos y en
beneficio de todos. De Ella debemos de aprender
el cuidado y defensa de la vida, suplicándole que
entre la lucha que se enfrasca entre la vida y la
muerte, triunfe Él que es la Vida. Que Santa María
de Guadalupe, nuestra Muchachita, sea para
está Iglesia de Querétaro que peregrina, signo de
esperanza, de consuelo y de vida.
Peregrina y a san Juan Diego Cuauhtlatoatzin en su
recorrido evangelizador por los doce decanatos de
la diócesis queretana, vehículo que las hermanas
peregrinas llamaron con gran respeto y cariño
“Lupita Móvil”, siendo el primero en su tipo en las
peregrinaciones diocesanas.
Imposible soslayar la entrega y servicio ministerial
de los sacerdotes y religiosas que acompañan
ya por cinco décadas la peregrinación femenil,
administrándoles los sacramentos, celebrando la
Eucaristía y orientando su peregrinar hacia la vivencia
del Evangelio en su vida ordinaria, de trabajo, así
como en los diferentes ámbitos sociales, políticos,
culturales y económicos donde se desarrollan,
contribuyendo así a la construcción de la nueva
civilización del amor y la cultura de la vida en plenitud.
Así también, nuestro reconocimiento y gratitud por
la adecuada coordinación y organización pastoral y
logística de su director espiritual el Pbro. Bernardo
Resendiz Vizcaya y su Presidenta Seglar Diocesana,
la Ing. Sandra Siliceo Valdespino, de acertada égida
en beneficio espiritual y evangelizador de la 49
Peregrinación Femenil de la Diócesis de Querétaro.
Gracias, hermanas peregrinas, por su testimonio de
fe, esperanza y amor a Jesucristo, manifestado en su
perseverante devoción y confianza amorosa a nuestra
Madrecita, Santa María de Guadalupe, que nos anima
e impulsa a seguir en comunión con nuestro mandato
misionero.
22
Foto: Comunicación Social
Al término de la Eucaristía, Mons. Diego Monroy,
bendijo el vehículo que transportaría a la Virgen
Los electricistas
Lic. Samuel Homero Jiménez Hernández
P
resentamos a todos ustedes al personal que
conforma la plantilla de electricistas de este
santuario, quienes en propia voz nos narran sus
actividades y experiencias.
“El área de electricidad está integrada por los
siguientes elementos: José Alberto Roque Huerta,
Edgar Alberto Montes Hilerio, Miguel Ángel Muñoz
Rodea, en el turno matutino de 9:00 a 17:00 hrs;
mientras que Arnulfo Roque Huerta cubre el turno
vespertino. Trabajamos bajo las órdenes y supervisión
del Ing. Guillermo Lara, Jefe del Departamento de
Mantenimiento General”.
“Nuestra labor consiste en mantener en funcionamiento
adecuado las instalaciones eléctricas del santuario,
para lo cual realizamos trabajos de mantenimiento
preventivo y correctivo, tales como: revisión y apriete
de tableros de distribución, centros de carga, motores,
bombas de agua, lámparas, contactos y cableado; así
como cambio de lámparas, contactos, motores, cables,
interruptores, apagadores quemados o que por el
desgaste propio del uso deben ser reemplazados”.
También colaboramos en la instalación eléctrica de las
construcciones nuevas que a través del tiempo y por
necesidades del santuario se han edificado; además
damos servicio de mantenimiento a la red telefónica
Foto: Comunicación Social
CONOCIÉNDONOS
que abarca los conmutadores y extensiones. Una
vez al año se realiza mantenimiento preventivo a la
subestación eléctrica, incluida la planta de emergencia,
que es vital cuando se presentan interrupciones de
la energía eléctrica. Cabe mencionar que aparte de
prestar los servicios en el complejo de edificios que
comprende el santuario, apoyamos en otros edificios
circundantes (casa sacerdotal, casa del peregrino,
centro de pastoral, cefalae, etc.). Ocasionalmente
apoyamos en labores que no son propias de nuestra
área, como pintura, herrería, carpintería, limpieza, etc”.
José Alberto Roque Huerta
“Tengo 13 años y 9 meses trabajando para esta
institución, en la cual ingresé gracias a un tío que
laboraba en el santuario. Comencé a trabajar en la
basílica el día 20 de septiembre de 1993, cuando
tenía 16 años de edad. Lo primero que hice fue
poner lámparas en los baños del carillón. En aquel
entonces este departamento era exclusivamente
de electricidad. Estuve tres años aprendiendo el
funcionamiento de los tableros, bombas, planta de
23
Conociéndonos
emergencia, etc; hasta que me pidieron que me
cambiara al turno nocturno en el cual dure ocho
años. En ese tiempo estudie un curso de electricidad
durante seis meses en el CECATI, así como también
un curso de cuatro meses en Condumex. Mi trabajo
consistía en encender y apagar las luces del interior y
exterior, cambiar lámparas en las colgantes, sacar las
flores, hacer limpieza y trabajos que en el día no se
podían realizar. Desde el año 2004 trabajo en el turno
matutino”.
me desempeño como guardia de lunes a sábado de
14:00 a 21:00 horas. Desde entonces me encargo de
las emergencias que surgen en el recinto, así como
del encendido de las luces, la revisión de bombas y
tableros”.
“Mi más grande experiencia dentro de la basilica
fue que el 28 de febrero del 2005 sufrí un fuerte
accidente cayendo de una altura de más de siete
metros y la Virgen de Guadalupe me hizo el milagro
de conservarme la vida para seguir luchando por mi
esposa y mis dos hijos”.
“Trabajar dentro del santuario ha significado para
mí una gran oportunidad, pues a través de él he
encontrado fortaleza en mis creencias religiosas,
así como solidez en mi vida profesional. La
administración me dio la oportunidad de trabajar
en el turno de la tarde, mientras que en la mañana
continuaba con mis estudios de licenciatura y
apoyaba a mi esposa en los mismos. Hoy día, gracias
al apoyo de la administración, me encuentro junto
con mi esposa en proceso de titulación, con una tesis
precisamente sobre el santuario”.
Edgar Alberto Montes Hilerio
Miguel Ángel Muñoz Rodea
“Ingresé el año de 1997 como auxiliar, en el
entonces Departamento de Mantenimiento Interno.
En aquel tiempo, aunque tenía los conocimientos
teóricos, no tenía experiencia. Me inicié en el área
de electricidad, apoyando en el cambio de lámparas
y balastras quemadas. Con el tiempo y el apoyo de
mis compañeros fui conociendo las instalaciones y
su funcionamiento, desempeñando así, funciones
más complejas. Actualmente desempeño las labores
descritas anteriormente. En lo personal me siento
afortunado de poder colaborar en este lugar, pues
considero una bendición estar cerca de la Virgencita
de Guadalupe y mantener la iluminación de su templo
en buen estado y como un servicio a los peregrinos”.
“Ingresé en esta institución el 16 de marzo del 2005,
como auxiliar de servicios, teniendo conocimientos
técnicos de electricidad a nivel preparatoria, mismos
que fui ampliando con el apoyo de mis compañeros.
La práctica adquirida me llevó a conocer más del área
de electricidad y de las instalaciones del santuario.
Mi labor ha reforzado mis creencias guadalupanas,
pues la Virgencita me ha dado mucho. Entre las
bendiciones que me ha dado, se encuentra mí
pequeño hijo, quien gracias a Dios y a la intercesión
maternal de la Virgen, goza de plena salud y es la
alegría de mi vida”.
“El 1 de abril de 2003 ingresé en el santuario con
el firme propósito de trabajar y continuar con mis
estudios universitarios. Comencé en el recinto
puliendo los pisos de mármol, actividad que con la
ayuda de mis compañeros pude dominar. Más tarde,
entre en el fabuloso mundo de la electricidad del cual
fui aprendiendo gracias a personas que han sido para
mis verdaderos maestros en el oficio: el Ing. Guillermo
Lara, el señor Alberto Montes y mi hermano José
Alberto Roque”.
“Gracias al conocimiento que adquirí en el campo
de la electricidad, el Ing. Lara me dio su confianza
y me puso a cargo del turno de la tarde, en el cual
24
Foto: Comunicación Social
Arnulfo Roque Huerta
RETRATOS Y SEMBLANZAS
Pbro. José Andrés Méndez Gutiérrez
Capellán de Coro
Foto: Comunicación Social
Lic. Marcela Vallecillo Gómez
Comunicación Social de la INBG
N
ació el seis de septiembre de 1943 en la Ciudad de México, siendo el
primero de dos hijos del matrimonio formado por la Sra. María Gutiérrez de
Méndez y el Sr. Miguel Méndez.
A los 18 años de edad ingresó en el seminario de Toluca, luego en el Instituto
Superior de Estudios Eclesiásticos del Seminario Conciliar de México y
posteriormente en el seminario de Xalapa, donde fue ordenado sacerdote el 11 de
octubre de 1978, por el Excmo. Sr. Arzobispo Emilio Abascal y Salmerón.
Desempeñó su ministerio sacerdotal en el estado de Veracruz y en la Ciudad de
México, siete años como Vicario y 12 años como párroco.
P.- ¿Cuándo y cómo reconoció su vocación?
R.- Quise formarme con un proyecto de vida para poder consagrarme a Dios,
realizándome en mi libertad, a pesar de ser hombre pecador cargado de miserias
y fragilidades, pero siempre confiado en Jesús y en María Santísima.
25
Retratos y Semblanzas
P.- ¿Cuáles han sido las mayores satisfacciones en
su vida sacerdotal?
R.- Ir descubriendo a Cristo en la presencia que
santifica toda la vida del sacerdote [...] Ayudar a la
gente con un buen trato y testimonio y enseñarle
los aspectos esenciales de Cristo, como es el
Misterio de su Encarnación, sus padecimientos,
su Muerte y Resurrección […]. Ayudar a la
persona a descubrir su dignidad y hacerle ver que
pertenece a Cristo. El sacerdote es un cristiano
para los fieles. Así me entiendo yo como sacerdote,
tomando en cuenta el sentido del Misterio que llevo
entre las manos; contemplar y dar a otros lo que he
recibido.
Éstas son las grandes satisfacciones en mi vida
sacerdotal. De ahí que siempre, en mi realidad
y fragilidad humana, me pregunto ¿cómo debo
seguir a Cristo?, ¿cómo y dónde, Señor, quieres
que te sirva?
P.- ¿Qué significa para usted residir en la Casita de
Santa María de Guadalupe?
R.- Hoy tengo el gran privilegio –inmerecido– de
estar en la Casita de la niña del Tepeyac, lugar
donde el rostro vivo de María y la misericordia
maternal de esta hermosa Madre, me tienen aquí
a su lado, en mis crisis y no crisis; me siento
abrazado por Ella y cobijado […].
Después de un retiro espiritual que realizamos
Cabildo y clero [de la Basílica], descubrí más cuál
era el centro de mi presencia al lado de María de
Guadalupe, precioso prodigio hecho realidad en su
aparición. Se nos hizo ver clara y profundamente
que la Virgen escogió a san Juan Diego como
voluntad de Dios, y esto aplicado a cada uno de
nosotros que estamos al lado de la Madre que
quiere tenernos ahí.
De tal manera que nuestra espiritualidad debe
servir a cada uno de los peregrinos que van en
busca del buen trato, del recibimiento generoso,
de la sonrisa materna, para desahogar sus penas
o vivir sus alegrías. Los sacerdotes debemos
ser espiritualmente como san Juan Diego,
interlocutores, vasos capilares que comunican la
sangre de Guadalupe a todo aquel peregrino que
26
llega de lugares lejanos a contemplar el rostro de
la Madre, para que salgan gozosos de la casa
de Santa María de Guadalupe. Debemos ser
instrumentos humanos de Cristo, capaces de ser
fuente de vida con María.
Los peregrinos que son Iglesia y acuden a la
Basílica, aprenden de María a ser testigos en la
misericordia, de tal forma que llegan para aprender
cómo deben ser modalidad en la Iglesia, cuerpo
Místico de Cristo.
[…] El Santuario de Guadalupe es un canto de fe,
es el símbolo que resuena del Misterio de Dios
misericordioso […] Ella, María, es el Santuario
privilegiado de la presencia de Jesús, encuentro
de un rostro con otro rostro de amor que es Cristo;
ante todo, Guadalupe es expresión de su presencia
en el corazón de la Iglesia. [El] misterio que hay
que entender de María es que la gente ante ella
expresa sus sentimientos; que en el misterio de
Guadalupe resuena todo el Evangelio del Calvario
donde Jesús nos deja como Madre a María.
Y los sacerdotes de la Basílica, como otros Juan
Dieguitos, son hilos conductores que comunican el
ejemplo preciso del amor de Dios. En esa precisión
de vida yo capto todos los sacramentos en la
Iglesia como formas y maneras de crecer y ayudar
a crecer. La Eucaristía subraya que mi vocación
no es sólo una mera autorrealización personal
sino que ésta consiste en parecerme a Cristo, ser
como Él, don absoluto y dedicación suprema a los
demás; ésa también es mi satisfacción sacerdotal,
mi autodonación y servicio.
La recomendación de Jesús: “haced esto en
memoria mía”, no es simplemente una invitación a
celebrar la entrega del cuerpo de Jesús, sino más
bien una exhortación a entregarme a mí mismo
en cuerpo y alma en conmemoración activa de la
muerte del Señor.
Con la entrega del Señor a mí, quiero entregarme a
su Santísima Madre de Guadalupe y ser de verdad
un mensajero como lo fue Juan Diego, a quien
quiero intensamente y amo con todo mi corazón,
implorando su intercesión ante la muchachita
del Tepeyac, y tener la gracia de ser fiel a mi
sacerdocio.
PEREGRINACIONES
Peregrinación de la
Diócesis de Linares,
Monterrey
María Guadalupe Bustamante Rosas
Comunicación Social de la INBG
C
omo cada año, la comunidad diocesana de
Linares acudirá y se postrará ante nuestra
Señora de Guadalupe el próximo 1º de
agosto, traerán consigo sus buenas noticias como
también sus preocupaciones.
Una de las buenas noticias es que las
comunidades han venido despertando a una fe
cada vez más profunda; todo lo que se ha venido
dando este año tiene un sentido de gracia.
También se han realizado los encuentros de
renovación, los cursos de evangelización previos
a la confirmación de los niños que junto con sus
papas y padrinos, han dado fruto; son torrentes
de felicidad que el Señor ha derramado sobre su
diócesis en esta etapa de confirmaciones.
Por todo esto agradecen al Señor, y a la Virgen
de Guadalupe su poderosa intercesión, porque
Ella ha venido dando fortaleza a los agentes,
párrocos, evangelizadores y catequistas. En todas
las parroquias existe una estructura de servicio que
es notable porque son espacios donde pueden los
fieles recibir la enseñanza adecuada para recibir
los sacramentos.
También le traen a Ella sus preocupaciones. En
esta ocasión la diócesis más grande del país
siente todo el peso del futuro y le piden que les
comunique el Espíritu de las Bienaventuranzas de
las que Ella participó de corazón.
Asimismo, desean por intercesión de Ella, pedirle
a Jesús que no los muevan las pretensiones
y ambiciones. Quieren ser desprendidos para
compartir con sus hermanos, para no hacerle
sombra a nadie, para no buscar honores, para no
buscar ninguna otra ventaja que los pueda colocar
en una situación distinta de la que quieren tener,
ser humildes servidores todos.
La celebración Eucarística de esta peregrinación
será presidida por Mons. Ramón Calderón
Batres, Obispo de la diócesis de Linares, quien
fue nombrado el 16 el febrero de 1988, siendo
consagrado el 25 de marzo del mismo año.
27
Peregrinaciones
Peregrinación de la
Diócesis Tarahumara
María Guadalupe Bustamante Rosas
Comunicación Social de la INBG
P
rocedentes de la Sierra Tarahumara, el 7
de agosto esta comunidad de indígenas se
congregará en este Santuario para participar
con fe en la celebración Eucarística que presidirá
Mons. Rafael Sandoval Sandoval, M.N.M., obispo
de esta diócesis.
Acuden a esta Basílica para sentir de cerca el amor
y la ternura de la siempre Virgen Santa María,
Madre del Verdaderísimo Dios por quien se vive.
Pedirán por los indígenas y los más necesitados.
Quieren sentir esa ternura que se opone a la
dureza de corazón y que se podría describir como
un amor delicado, alegre, sensible, no codicioso
ni posesivo, sino fuerte, eficaz, desarmado y
desarmante.
“Muchos de ellos están ahí, como olvidados en
el camino de la vida, sufriendo golpes y heridas
28
que los reducen a dolorosa postración. Esperan
que quien se acerque a ellos respire a Jesús.
Especialmente le piden a la Santísima Virgen María
que le traiga paz al mundo, a nuestro país y a sus
comunidades”.
La diócesis fue erigida el 20 de diciembre de
1993, cuenta con 14 parroquias, 18 sacerdotes
diocesanos, 20 sacerdotes religiosos y 106
profesas religiosas.
Actualmente, su obispo es Mons. Rafael Sandoval
Sandoval, Nació en Guáscaro, Michoacán, el 10
de abril de 1947 y fue ordenado sacerdote en la
congregación religiosa Misioneros de la Natividad
de María, el 2 de julio de 1974. Fue elegido por
Juan Pablo II como Obispo de la Tarahumara, el
4 enero de 2005, y consagrado el 9 de marzo de
aquel año.
28
Peregrinaciones
Peregrinación de la Diócesis
de Torreón, Coahuila
María Guadalupe Bustamante Rosas
Comunicación Social de la INBG
A
ño con año, la Iglesia de Torreón recorre un
largo camino para llegar puntuales a la cita que
tienen con la Dulce Señora del Tepeyac. Es
por eso que el próximo 8 de agosto no faltarán a la
cita. Celebrará la misa Mons. José Guadalupe Galván
Galindo, obispo de la diócesis de Torreón.
Venciendo obstáculos y dificultades, llamados por el
amor de la buena Madre que los toma entre sus manos
para presentarlos ante su Hijo Jesús, abrazan con
alegría y esperanza la condición de peregrinos.
Vienen de lejos, no sólo para expresarle su amor y
gratitud, sino para reiterar en este Santuario, su deseo
de ser sus mensajeros, como san Juan Diego, el santo
de estas tierras, y al igual que él, también quieren ser
enviados.
En este tiempo en que México es amenazado por
tantas divisiones, odios, rencores, ofensas y agravios,
quieren orar y pedirle a la Virgen de Guadalupe ser
portadores de su mensaje de fraternidad.
En ellos está presente la Iglesia que peregrina en
29
las tierras laguneras, en donde han aprendido que
la vida es don y tarea. Aquí se harán presentes
los niños, adolescentes y jóvenes; los adultos
y ancianos; hombres y mujeres; ricos y pobres;
habitantes del campo y de la ciudad. También estarán
los seminaristas, las religiosas y los religiosos, los
presbíteros y el Obispo; servidores todos que quieren
vivir al estilo de Jesús, el Buen Pastor.
Ponen en las manos de la Virgen a sus autoridades
municipales y a los hombres y mujeres de todas las
condiciones sociales y credos políticos y religiosos,
que con entusiasmo y confianza han construido y
siguen construyendo esta gran región.
Su Plan Diocesano de Pastoral marca el rumbo por
el que la Iglesia de Torreón, atenta a los signos de
los tiempos, debe caminar. En él están definidos sus
grandes desafíos: la familia, la construcción de la
comunión eclesial, las vocaciones al sacerdocio y a
la vida consagrada, la educación, los adolescentes y
jóvenes y el mundo de los alejados.
29
TONANTZIN GUADALUPE
Los pueblos indígenas
en Aparecida
Sebastián Mier S.J.
Miembro de la Comisión de Pastoral Indígena
de la Arquidiócesis de México
D
el 13 al 31 del pasado mes de mayo se
realizó en el Santuario de Nuestra Madre
Aparecida en Brasil la 5ª Conferencia General
del Episcopado Latinoamericano (celam). Con esa
ocasión el papa Benedicto XVI hizo su primera
visita a nuestro continente. Él inauguró la reunión y
después los participantes (sobre todo obispos, pero
también laicos, religiosos y sacerdotes) reflexionaron
a la luz de la palabra de Dios sobre la situación de
nuestro continente para trazar pautas a fin de mejorar
la labor de la Iglesia en estas circunstancias tan
retadoras. La temática abordada fue sumamente
amplia pues se pretendió abordar todos los asuntos
relevantes de nuestra vida actual. Y uno de ellos,
muy importante, fue el de los pueblos originarios de
nuestro continente.
El documento elaborado por la 5ª celam habla de
estos pueblos en varios momentos.
Primero, al volver brevemente a nuestra historia
eclesial, reconoce los beneficios y los daños y para
ello retoma las palabras del Papa en su catequesis
30
del miércoles 23 de mayo de 2007: “Ciertamente el
recuerdo de un pasado glorioso no puede ignorar las
sombras que acompañaron la obra de evangelización
del continente latinoamericano [...] los sufrimientos
y las injusticias que infligieron los colonizadores a
la población indígena, pisoteada a menudo en sus
derechos fundamentales. Pero el deber de mencionar
aquellos crímenes injustificables, condenados ya
entonces por misioneros como Bartolomé de las
Casas y teólogos como Francisco de Vitoria [...] no
debe impedir reconocer con gratitud la maravillosa
obra que ha llevado a cabo la gracia divina entre esas
poblaciones a lo largo de estos siglos”.
Ya en este apunte histórico quedan señaladas
tareas urgentes e importantes en referencia a los
pueblos indígenas; pero éstas van quedando más
determinadas al describir la situación actual. En
varios momentos, los obispos hablan de estos
pueblos junto con los afroamericanos, que en México
no son tan numerosos, pero sí en varios países de
América del Sur y del Caribe:
Tonantzin Guadalupe
“Los indígenas y afroamericanos son, sobre
todo, “otros” diferentes que exigen respeto
y reconocimiento. La sociedad tiende a
menospreciarlos, desconociendo su diferencia. Su
situación social está marcada por la exclusión y la
pobreza. La Iglesia acompaña a los indígenas y
afroamericanos en las luchas por sus derechos”.
(núm. 89).
“Hoy, los pueblos indígenas y afros están amenazados
en su existencia física, cultural y espiritual; en sus
modos de vida; en sus identidades; en su diversidad;
en sus territorios y proyectos. Algunas comunidades
indígenas se encuentran fuera de sus tierras porque
éstas han sido invadidas y degradadas, o no tienen
tierras suficientes para desarrollar sus culturas. Sufren
graves ataques a su identidad y supervivencia, pues
la globalización económica y cultural pone en peligro
su propia existencia como pueblos diferentes. Su
progresiva transformación cultural provoca la rápida
desaparición de algunas lenguas y culturas. La
migración, forzada por la pobreza, está influyendo
profundamente en el cambio de costumbres, de
relaciones e incluso de religión. (núm. 90).
Tras estos párrafos que describen la situación
injusta y amenazante en la que se encuentran los
pueblos indígenas, señala su renovada conciencia
y organización que está haciendo de ellos un sujeto
emergente que lucha por sus propios derechos y
ofrece un aporte para colaborar a la solución de los
problemas de nuestro continente:
“Los indígenas y afroamericanos emergen ahora
en la sociedad y en la Iglesia. Éste es un ‘kairós’
para profundizar el encuentro de la Iglesia con estos
sectores humanos que reclaman el reconocimiento
pleno de sus derechos individuales y colectivos,
ser tomados en cuenta en la catolicidad con
su cosmovisión, sus valores y sus identidades
particulares, para vivir un nuevo Pentecostés eclesial”.
(núm. 91).
“Ya en Santo Domingo los pastores reconocíamos que
‘los pueblos indígenas cultivan valores humanos de
gran significación’; valores que “la Iglesia defiende...
ante la fuerza arrolladora de las estructuras de pecado
manifiestas en la sociedad moderna’; ‘son poseedores
de innumerables riquezas culturales, que están en
la base de nuestra identidad actual’; y, desde la
perspectiva de la fe, ‘estos valores y convicciones
son fruto de “las semillas del Verbo”, que estaban ya
presentes y obraban en sus antepasados’”. (núm. 92)
Y luego enumera con mayor precisión tareas
relevantes para quienes deseamos ser discípulos y
misioneros de Jesús en el hoy de nuestro continente:
“Como Iglesia que asume la causa de los pobres,
alentamos la participación de los indígenas y
afroamericanos en la vida eclesial. Vemos con
esperanza el proceso de inculturación discernido a la
luz del Magisterio. Es prioritario hacer traducciones
católicas de la Biblia y de los textos litúrgicos a sus
idiomas. Se necesita, igualmente, promover más las
vocaciones y los ministerios ordenados procedentes
de estas culturas”. (núm. 94)
“Nuestro servicio pastoral a la vida plena de los
pueblos indígenas exige anunciar a Jesucristo y
la Buena Nueva del Reino de Dios, denunciar las
situaciones de pecado, las estructuras de muerte, la
violencia y las injusticias internas y externas, fomentar
el diálogo intercultural, interreligioso y ecuménico.
Jesucristo es la plenitud de la revelación para todos
los pueblos y el centro fundamental de referencia para
discernir los valores y las deficiencias de todas las
culturas, incluidas las indígenas. Por ello, el mayor
tesoro que les podemos ofrecer es que lleguen al
encuentro con Jesucristo resucitado nuestro salvador”.
(núm. 95)
Todo lo anterior muestra la importancia de la
labor que estamos intentando llevar adelante en
varios campos aquí en el teocaltzin que Tonantzin
Guadalupe le encargó a Juan Diegotzin. Respalda
las acciones que ya estamos realizando a favor de
los pueblos indígenas y junto con ellos. Y más aún,
nos impulsa a reforzarlas y a emprender otras nuevas
procurando que ellos mismos sean los sujetos de su
evangelización.
31
PARA LEER
La inseguridad y la violencia
Estudio desde la filosofía de la eficacia
de la Dra. Luz García (México: Ed. ucime, 2007, 74 pp.)
ISBN: 03-2007-041612485400-01
L
a meta de este trabajo es ofrecer, mediante
la aplicación de la filosofía de la eficacia al
problema de la violencia, una solución eficaz.
Para ello, se precisó la naturaleza de la violencia y se
buscaron y señalaron sus causas últimas (propias de
reflexión filosófica).
Estas causas se redujeron a una: ya que las causas
se limitan en la medida en que son más remotas
(concluyendo que la causa eficiente última de la
violencia es la conducta viciosa).
Enseguida, mediante el análisis de la relación
vicio-violencia, se probó la tesis anterior. Más tarde
se señalaron las motivaciones, las razones de la
conducta viciosa, desde la perspectiva de la causa
final, concluyéndose que ciertos sistemas o errores
de pensamiento, alimentan la conducta viciosa,
señalándose más tarde las características de cada
una de ellas.
Finalmente, se presentaron el diagnóstico y la solución
propuesta para superar el problema.
Un estudio dirigido a todos los mexicanos y a todos los
hombres del mundo, por cuanto pudiera ayudarlos y
ayudarlos a ayudar. Por eso está escrito en el lenguaje
más sencillo posible.
Esta obra está a la venta en el Centro Universitario de
la Ciudad de México, sede del Ateneo Filosófico, con
un precio $70.00. Más informes en el teléfono: 52118233.
Luz García Alonso, Doctora en Filosofía (unam) y Doctora en Educación (dipaf), es Rectora del Centro Universitario de
la Ciudad de México, Presidente del Ateno Filosófico y Vicepresidente de la Sociedad Mexicana de Filosofía. Es autora
y coautora de cerca de una veintena de libros filosóficos e innumerbales artículos, especialmente en el área de Filosofía
Moral y de la Filosofía de la Eficacia que ella sistematizó. Es una de las máximas autoridades mundiales en la filosofía de
Santo Tomás de Aquino amén de Miembro Ordinario de la Academia Pontificia de Santo Tomás de Aquino, con sede en el
Vaticano.
32
AYÚDENOS A QUE ESTE BOLETÍN LLEGUE A MÁS PERSONAS
Donativos a la cuenta 0518870065 del banco BANORTE a nombre de
Basílica de Guadalupe A.R.
Informes: Lic. Ángel Roa Hernández Tel.: (0155) 5577 - 6022 ext. 161
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ACTIVIDADES PASTORALES
Oración Matutina de Laudes. Todos los días a las 8:30 hrs.
Misa Solemne Capitular. Todos los días a las 9:00 hrs.
Misa para “Etnias”. Todos los domingos a las 16:00 hrs. Misa Vocacional. Todos los domingos a las 15:00 hrs. Rito Penitencial Comunitario Todos los viernes de 11:00 -13:00 hrs,
Exposición del Santísimo Jueves 10:00 -17:00, en su capilla:
Santo Rosario: Lunes a jueves en el Altar Mayor 17:00 hrs.
Viernes, sábado y domingo,17:30 hrs., Antigua Basílica.
Talleres Anuncio del “Acontecimiento Guadalupano”, todos los días de
12:00 a 15:00 hrs. Tienda del Encuentro, atrio.
Taller de Pastoral Indígena Sábados de 10:00 a 14:00 hrs.
MISA POR RADIO, TELEVISIÓN E INTERNET
Cadena RASA, 620 AM
Todos los Domingos, 9:00 hrs.
XHTV, Canal 4
26 de agosto de 2007
a las 9:00 hrs.
www.virgendeguadalupe.org.mx
Todos los Domingos, 9:00 hrs.
MISAS Y PEREGRINACIONES DE SEPTIEMBRE 2007
DÍA
HORA PEREGRINACIÓN
01
09:00
10:00
13:00
02
10:00
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07:45
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07:45
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17:00
12
07:00
09:00
10:00
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12:00
15:00
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11:00
Colegio México Bachillerato
Diócesis de Ecatepec
Escuela de Pastoral
Santa María Tataltepec, Tlaxiaco, Oax.
Chuteltelco, Pue.
Antorcha Guadalupana San Nicolás Tolentino Terrenate, Tlax.
Trabajadores del Hospital de la Mujer
Estafeta Mexicana
Santa Cruz Tepozoteco, Edo. de Ver.
Altotonga Veracruz
Diócesis de Zacatecas
Padres Agustinos Providencia de Michoacán
Antorcha Guadalupana al Señor de las Maravillas
Bodas de Oro. Congregación Misioneras Hijas del Calvario
DÍA
HORA PEREGRINACIÓN
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09:00
10:00
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Empresa de Vitos de México
Nacional Monte de Piedad
Huamantla, Tlax.
Hospital Juárez
Hospital General de México Secc. 14
Comisión de Libros de Textos Gratuitos
Sindicato Nacional de Ford Motor Company
Comunidad de Tecuatlasupe
Antorchista Ixmiquilpan, Hgo.
Congregación Siervos de Jesús
Periódico El Universal
San Miguel Calixtitla, Chilchotla Puebla
09:00 Club de Banqueros de México
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